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title: "Sobre la Cannabis indica"
alternateTitle: "Ueber Cannabis indica"
author: "Hans Zeitler"
datePublished: 1885
language: "es"
publisher: "Biblioteca Pevgrow"
source: "Internet Archive"
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topics: ["Historia", "Ciencia", "Medicina"]
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# Sobre la Cannabis indica

**Hans Zeitler**

Internet Archive, 1885.

> Traducción al español. Obra en dominio público o de acceso abierto.
> Edición Pevgrow, 2026.

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Cannabis indica.

Inaugural-Dissertation

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la obtención del grado de doctor en medicina

presentada a la

Facultad de Medicina de Erlangen

el 31 de julio de 1885 por

Hans Zeitler, médico aprobado en Erlangen.

Erlangen, 1885.

Imprenta de la Universidad de E. Th. Jacob.

Sobre

Cannabis indica.

Inaugural-Dissertation para la obtención del grado de doctor en medicina presentada a la Facultad de Medicina de Erlangen

el 31 de julio de 1885

Hans Zeitler, médico aprobado en Erlangen.

Erlangen, 1885.

Imprenta de la Universidad de E. Th. Jacob.

El cáñamo fue usado ya desde los tiempos más antiguos en Oriente tanto como medio embriagador como narcótico. Así, ya Galeno habla de la acción narcótica de los preparados de cáñamo, y una obra china que se encuentra en la Biblioteca de París refiere que un médico chino, Hoa Tho (220—230 d. C.), administraba a los enfermos un medicamento preparado de cáñamo para hacerlos insensibles por algún tiempo. También los indios, según Rigler, habrían empleado desde los tiempos más antiguos para ello un preparado de cáñamo que llaman Esrar. Landerer cuenta que en Oriente se emplea como estimulante embriagador el vino tinto en el cual se han remojado brotes de hojas de cáñamo. En Asia, África y América del Sur se fuma en parte, en parte se consume en diversas formas.

En Occidente la planta del cáñamo fue introducida por los griegos y romanos, pero su acción narcótica o no era conocida, o no fue utilizada. En todo caso, los cruzados que regresaban de Oriente trajeron a casa la noticia de la eficacia de la planta, que ciertamente habían conocido. La razón por la que no se aprovechó la misma radica en la diferencia de la planta oriental y la occidental. Es, en efecto, un hecho que el contenido de cáñamo en principios narcóticos varía según su lugar de cultivo. El valor narcótico del cáñamo depende de las glándulas presentes especialmente en las plantas femeninas, que secretan una resina eficaz. La cantidad y calidad de esta resina es

ahora mejor en Persia y las Indias Orientales, menor en Asia Menor

y Grecia, bastante escasa en la planta alemana y francesa. La planta inglesa se comporta respecto a la india en su eficacia aproximadamente como 1: 10. Este contenido desigual de las distintas plantas nos explica, por un lado, los diversos, a menudo opuestos resultados de investigación que se obtuvieron, y por otro, la desconfianza que se tenía contra el medio.

Los preparados crudos de sustancias activas del cáñamo, tal como se usan en Oriente y también llegan a nosotros, llevan diversos nombres. Así, se entiende por gunjah o gunja un preparado destinado a fumar, que consiste en las ramas floridas secadas tras la floración y pegadas por exudaciones de resina. El mismo está especialmente en uso en Inglaterra.

Bang, Subjee o sidhee consiste en hojas mayores y cápsulas de semillas y llega con más frecuencia al comercio.

Churrus se llama la resina secada de la planta, que se obtiene en Asia Central haciendo que en la estación calurosa hombres con vestimenta de cuero corran por los campos de cáñamo, con lo cual la resina se adhiere al cuero, de donde luego se raspa, se amasa en forma de bolas y se lleva al comercio. La variedad más fina de churrus, la momia, que se prepara en Herat, se obtiene prensando la planta entre paño grueso. La resina eficaz queda adherida al paño, se separa de él y se funde con agua.

Haschisch o hachich se llaman diversas preparaciones del cáñamo, en Egipto y Nubia también ciertas variedades para fumar que consisten solamente en los extremos de la planta cortados.

Las variedades de haschisch son en parte secas en forma de barras o de tablas, como las designadas como Sirma y Birmingi, en parte semilíquidas, como las que se han de consumir en Egipto tras la comida con café negro.

Dawamesk es un extracto graso, formado por cocción de las hojas de cáñamo con agua fresca, adición de manteca,

evaporación hasta consistencia de jarabe, coladura y subsiguiente adición de azúcar y almendras trituradas.

El principio activo de todos estos preparados es, según la mayoría de los autores, una resina contenida en la planta del cáñamo en un 6 a 7 por ciento, que representa una masa pardusca, la cual se funde sobre chapa de platino, se inflama y arde con llama blanca sin residuo. Es llamada por algunos autores Cannabin. Jacque Personne obtuvo en el año 1856 una sustancia de Cannabis indica, que considera el principio activo de la planta y llamó Cannaben. La misma es un producto de escisión del aceite etéreo encerrado en la resina. Preobraschensky, en oposición a ambas opiniones, sobre la base de investigaciones que realizó con variedades de haschisch que había obtenido de los soldados de las posesiones centroasiáticas de Rusia con ocasión de la campaña a Chiwa en 1873, sostiene la opinión de que un alcaloide, que es idéntico en sabor, olor y reacción a la nicotina, es el portador de la acción del cáñamo. El mismo pudo obtenerlo mediante diversos métodos de tratamiento de las variedades de haschisch de 10—283,45 mlgr. por 100 gr. Encontró también que la cantidad de alcaloide obtenida de 50 gr. bastaba para matar a un perro en el plazo de 5 minutos introducida bajo la piel.

La conserva de majoon debe contener además de los componentes del haschisch también una pequeña adición de cantáridas.

La nueva farmacopea alemana de 1882 prescribe 3 preparados, a saber: Herba Cannabis indicae, Extractum Cannabis indicae y Tinctura Cannabis indicae. La Herba Cannabis indicae debe consistir en las puntas de tallo de las plantas femeninas de Cannabis sativa, que en el norte de la India se llaman Bhang; y las mismas deben

ser recogidas en el tiempo de la incipiente madurez del fruto, o consistir en las hojas cortadas, vellosas y verrugosas. Tallos leñosos y frutos deben estar lo menos posible entre ellas. Las hojas deben parecer más verduscas que rojizas, oler acre y específicamente aromático y mostrar abundantemente glándulas oleíferas bajo el microscopio.

Extractum Cannab. indie. debe prepararse mediante maceración de 6 días de 1 parte de Herba Cannab. con 5 partes de espíritu, expresión y nueva maceración de 3 días del resto con 5 partes de espíritu, expresión y espesamiento.

Es de color negro verdusco, insoluble en agua.

Dosis máxima 0,1 por dosis 0,4 por día. Tinctura Cannabis indicae consiste en 1 parte de Extractum Cann. y 19 partes de espíritu.

Ahora bien, ciertamente está prescrita la planta que crece en el norte de la India, pero también en esta el contenido de principios activos no es el mismo, sino que, como indica Schroff, el contenido de la planta varía según su ubicación, si crece en el monte o en el valle, según la edad de la planta, según el modo de conservación de los preparados, según la duración de la conservación —Mauthner indica que los orientales consideran más eficaz un preparado conservado largo tiempo que uno fresco— y según el mayor o menor contenido de nitrógeno del suelo.

Por ello se procuró obtener preparados de composición constante. Primeramente Merk en Darmstadt preparó el Cannabinum tannicum, con el cual se hicieron ensayos desde diversos lados. Recientemente la misma casa entregó un preparado designado como resina de cáñamo, de color pardusco, olor aromático, sabor algo resinoso, con el cual debían hacerse ensayos en la clínica universitaria de aquí.

Los resultados de los mismos se expondrán más adelante en este trabajo.

Desde que el cáñamo indio llegó a Europa como narcótico, lo que fue el caso tras la campaña de Egipto de Bonaparte, se realizaron muchos ensayos con él tanto en Francia como en Inglaterra, adonde había llegado desde las Indias Orientales el conocimiento del medio. En Alemania, Molwitz fue el primero que en 1818 elogió el Cannabis como sustituto del opio; Hahnemann y Wibmer lo recomendaron contra enfermedades del sistema nervioso. En los años cuarenta y cincuenta se adquirieron especiales méritos en la investigación del medio, además de muchos autores franceses e ingleses:

Sigmund y Schroff en Viena, Martius en Erlangen, Fronmüller en Fürth, Wolf en Berlín.

Tratemos primero los ensayos realizados en animales y hombres con haschisch, Extractum Cannabis indicae y Tinctura Cannabis ind. Landerer vio a un perro, tras una dosis no especificada de cáñamo indio, meter la cola, gruñir, tambalearse y revolcarse en el agua. En el Repertorium de Buchner se cita un ensayo con una gallina, que tras el consumo de cáñamo comenzó a revolotear, luego cayó y yació durante media hora en convulsiones. Diversas especies de aves contrajeron tras el consumo de semillas de cáñamo erupciones cutáneas crónicas, convulsiones, vértigo, fuerte impulso a la cópula.

Con la prolongación de la dosis, las plumas se tiñen de negro y caen por completo. Fronmüller dio a un perro de aguas 1,2 gr.

de Extractum Cannabis indicae con carne para comer. El mismo durmió luego mucho, gimió en voz alta, acudió solo lentamente a la llamada; por la tarde, 6 horas después, estaba tan débil que apenas podía caminar. A la mañana siguiente estaba muy aturdido, andaba con dificultad y vomitó, teniendo además una parálisis de una pata. Al día siguiente todo había pasado.

Liautaud refiere algo semejante. Tras 0,6 gr. de churrus

disuelto en aguardiente, el perro estaba ebrio en el plazo de 20 minutos, pero comía con gran avidez su alimento cuando se le despertaba de su sueño. Tras 6 horas, estado normal. Con 375 gr. de conserva de majoon también se embriagó a un perro; tras 4 horas había pasado la embriaguez.

Liautaud dio a 3 cabras dosis de 10 gr. de gunjah cada una, de las cuales una no fue afectada en absoluto, mientras la otra mostró cierta lasitud y la tercera somnolencia, de modo que L. llega a la conclusión de que los animales carnívoros son más afectados por el medio que los herbívoros, como también es el caso con otros medios vegetales. Parent du Chatelet vio ranas y sanguijuelas vivir varios meses en agua de cáñamo, mientras que los peces perecían más o menos rápidamente según la concentración del agua de cáñamo.

Los ensayos realizados en hombres sanos mostraron diferencias muy grandes tanto respecto a la naturaleza de las manifestaciones como a la magnitud de la dosis requerida.

Lawrie en Glasgow, que en el año 1846 realizó ensayos con Bhang, al que añadió spiritus lavandulae compositus, llegó al resultado: Cannabis indica es un narcótico que intoxica difícilmente y provoca un sueño desagradable, que sin embargo dura solo poco tiempo.

Fenómenos desagradables con ello, que a menudo aparecen con dosis no demasiado fuertes, las cuales en otros casos permanecen completamente sin efecto, son: palpitaciones del corazón, pulso débil e intermitente, delirio, coma, convulsiones, dolor de cabeza, constricción de la tráquea y del pecho, aumento del instinto sexual. Además debe producirse frecuentemente vómito, que proporciona alivio. La sed y el hambre están aumentadas. Las pupilas deben estar dilatadas; en la aplicación externa sobre el ojo no se produce esta dilatación. — Moreau de Tours indica en sus «Du haschisch et de l'aliénation mentale etudes psychologiques» como efectos: con dosis débil, nada en absoluto o solo la

sensación agradable como tras una taza de café o té.

Con dosis mayor, vivo bienestar, ligera presión en las sienes y el cráneo, respiración retardada, pulso ligeramente acelerado, sensación de tibio calor extendido por el cuerpo, estando los pies fríos, entorpecimiento y adormecimiento de las muñecas y antebrazos, inquietud de las piernas. Con dosis aún mayores: movimientos coreicos, oleadas de calor hacia la cabeza, zumbido de oídos, angustia y opresión en la boca del estómago, sensación subjetiva de latido cardiaco resonante, espasmos tónicos de la mandíbula inferior, predominio de la musculatura flexora, tendencia a acostarse, indescriptible sensación de calma, dicha y deleite, pero a veces también de miedo, espanto, añoranza; excitación y disociación de las representaciones;

error sobre el tiempo y el espacio; aumento de la sensibilidad auditiva; ideas fijas pasajeras; afectos exaltados, impulsos irresistibles, ilusiones y alucinaciones.

No deben faltar secuelas desagradables como dolor de cabeza.

Moreau concede un gran papel a la individualidad del experimentador, pues cree que en temperamento sanguíneo la acción es mucho más segura que en otros individuos, en los que a menudo no actúa en absoluto; también la voluntad debe poder detener o atenuar la acción. Respecto al modo de tomarlo, recomienda tomar el medio en ayunas o varias horas después de comer, pues de lo contrario no actúa, y en una dosis de 1,80 gr. de Dawamesk, pues 0,42—0,90 gr. solo provocan alegría y risa. Del cáñamo francés, 1,80—2,40 gr. de extracto son ineficaces.

El café favorece la acción, pero la abrevia. El prof.

Rech realizó ensayos de control con haschisch y encontró trastornos de la función digestiva consistentes en falta de apetito, sequedad de la boca, sed, dolor en el epigastrio, tendencia al vómito, vómito; enfriamiento de las extremidades, afecciones nerviosas, a saber, risa convulsiva, sensaciones eléctricas agradables en las extremidades, sensación de pesadez en una o todas las extremidades; confusión de las mentales

Actividad; distracción, fuga de ideas, alucinaciones, ilusiones, sensaciones auditivas exageradas; la conciencia permaneció. — El prof. Wolf en Berlín, tras sus ensayos con la tintura de Cannabis, considera el cáñamo indio como un medio que actúa primero especialmente en dosis fuertes de modo excitante y luego sedante sobre el sistema nervioso; sobre el sistema vascular sólo actúa en dosis mayores, y observó entonces un aumento del pulso de 60 hasta 80, 100 y 120 latidos, rubor facial, congestiones. La digestión y el apetito sólo se perjudican con dosis fuertes; las secreciones y excreciones del tubo intestinal y de los riñones se favorecen. Lo considera menos fiable que el morfio y que sólo en dosis mayores lo sustituye, por lo cual cree poder recomendarlo como medio calmante del dolor y sedante sólo allí donde no parezca deseable una restricción de las evacuaciones intestinales.

Thomson describe los fenómenos que aparecen tras el consumo de hachís, como inquietud y suave calor, alegría, propensión a la risa, agudización de los sentidos, agradables sensaciones olfativas y sonoras; la representación del tiempo y del espacio se desvanece; las imágenes que se presentan al espíritu son en su mayoría de índole erótica. El consumo frecuente predispone a accesos súbitos de furia.

Donovan probó extracto de Cannabis indica cultivada en Dublín y lo halló completamente ineficaz; al emplear 10 gotas de tintura de Cannabis de Calcuta se mostró cesación de los pensamientos, sensación de vértigo, perturbación del sentido de la vista. — Delaviauve describe los efectos del hachís sobre la psique como consistentes en un cambio infinito de representaciones unas veces alegres y otras tristes, que se elevan por encima de la realidad, sin que por ello se suprima la conciencia personal. Con el uso prolongado aparecen somnolencia, expresión facial flácida y apagada, mirada insegura

o fijada automáticamente, movimientos torpes y sin energía. — Lichtenfels y Fröhlich hallaron tras el consumo de hachís que la frecuencia del pulso desciende, que tras 10—20 minutos asciende en 16—41 latidos, que luego cae por debajo del estado normal, que después vuelve a elevarse por encima de él, es decir, un alternante ascenso y descenso de la frecuencia del pulso. El calor corporal ascendió hasta 4 horas después de la dosis en 0,4—0,6° Celsius. — Judee (Sobre las alucinaciones producidas por el hachís) halló con dosis de 0,3 gr. de hachís, tras 2 horas, palpitaciones del corazón; gran opresión;

visión coloreada y aumentada; a continuación alucinaciones auditivas —sonidos de campanas, música—; engaños del sentido general, sensación de calor; desagradable sensación olfativa; sabor desagradable de cosas por lo demás sabrosas. Cuando comenzaron las perturbaciones de los sentidos, disminuyeron las perturbaciones circulatorias. — Martius halla como efecto principal del cáñamo indio una depresión del cerebro entero en la esfera sensorial, sensitiva y motora. Las dosis pequeñas y moderadas actúan estimulando, más tarde a menudo de modo agradablemente estupefaciente y adormecedor.

En personas nerviosas el Cannabis actuó más embriagador y produjo malas secuelas como laxitud, aturdimiento, vértigo, zumbido de oídos. Martius no pudo percibir una alteración del movimiento cardíaco, ni tampoco una dilatación de la pupila. Sobre la cualidad y cantidad de las secreciones el Cannabis no tuvo influjo; el instinto sexual rara vez estaba aumentado. El apetito estaba aumentado. 0,72—0,90 gr. de Extractum Cannabis indicae no bastaron aún para producir fenómenos peligrosos de intoxicación. — Siesmund, en Viena, dio tintura de Cannabis indica (compuesta de herba Cannabis indicae y espíritu) 10-830 gotas, Extractum Cannabis 0,12—0,3 gr., Dawamesk 1,50—3,60 gr.

y halló que este último actuaba mejor; junto a él, la Tinctura Cannabis. Halló una acción anodina, por lo general también sueño; el pulso y la frecuencia respiratoria disminuyen algo, la temperatura cutánea permanece bastante uniforme, las secreciones y excreciones no especialmente alteradas, ningún estreñimiento.

Sobre la esfera urogenital la dosis plena actúa sedando, aunque con frecuencia se producen también poluciones; la apreciación del tiempo no se pierde. Sigmund recomienda el Cannabis como anodino y narcótico, que por lo demás no causa perturbaciones. — Schroff describe un caso de envenenamiento con Birmingi procedente de Bucarest. Tras el consumo de 0,48 gr. se produjo escozor y sequedad en la faringe; tras 1½ horas, excitación, charla confusa, opresión, sensación de volar, desvanecimiento pasajero de la conciencia, imágenes horribles, fuga de ideas. El paciente en cuestión tuvo que revelar todos sus pensamientos y sus más íntimas cualidades de carácter. El rostro estaba normalmente enrojecido, las conjuntivas inyectadas, las pupilas moderadamente dilatadas, reactivas; pulso débil e intermitente; durante la intermitencia del pulso aparecieron representaciones de muerte; más tarde el pulso se hizo más frecuente; la sensibilidad de la piel muy embotada, las extremidades estaban frías; la orina se evacuó involuntariamente; la apreciación del tiempo y del espacio se había perdido. Al día siguiente persistían aún sensación de debilidad, distracción, falta de apetito, melancolía y estreñimiento, cuyos síntomas duraron aún 4 días. No se observaron convulsiones en el paciente, sino un fuerte estado de depresión de todo el cuerpo, insomnio. Schroff aduce aquí un caso descrito por él anteriormente en su manual, en el cual el paciente en cuestión mostró un acceso de furia y furor destructivo que apareció rápida e intensamente, el cual pasó rápidamente al sueño y no dejó secuela alguna. Considera ambos casos como estadios distintos de la intoxicación, como estadio de exaltación

y de depresión. Las diversas indicaciones sobre los fenómenos psíquicos y las imágenes las explica Schroff en el sentido de que el cáñamo provoca una clarividencia interior del individuo, una iluminación de su carácter psíquico, por lo cual el oriental, absorto en el goce sensual del amor, se finge imágenes voluptuosas, mientras que el hombre inclinado a la reflexión ilumina y diseca su organismo corporal y espiritual en la embriaguez del hachís. Aduce además que vio a enfermos tomar ya 0,06 - 0,6 e incluso 1,8 gr.

de Extr. cannab. sin efecto, mientras que otros tomaron 0,06 y mostraron delirios, pulso muy acelerado, desasosiego extremo y más tarde fuerte depresión. Atribuye esto a la individualidad diversa tanto en los enfermos como en los individuos sanos, que hace a uno más sensible al medio que a otro, y por ello exhorta a un empleo sumamente prudente del medio.

Croudace describe un caso de catalepsia a consecuencia de fumar cáñamo en exceso en un joven oriental.

El mismo, acostumbrado a fumar hachís, una vez, tras haber fumado desde primera hora de la mañana, fue llevado al hospital a las 4 de la tarde completamente insensible, sin reflejos, con ojos abiertos y fijos, pupilas de normal amplitud y bien reactivas. El pulso y la temperatura cutánea eran normales, el cuerpo flácido, inmóvil; sin conciencia. Sólo tras 3 días retornaron los reflejos; más tarde pudo ser llevado de un lado a otro entre gemidos y lamentos, intentando morderse las manos. Al 5.º día retorno de la conciencia; al 6.º día la sensibilidad de nuevo normal, el recuerdo de los últimos 6 días completamente extinguido. — Campbell tomó 0,18 gr. de Extr. Cannabis indicae por la tarde y tras 1½ horas otros 0,18 gr. Esto produjo en seguida pesadez en la región supraorbitaria, turbación de la vista, ligera contracción de las pupilas, disminución de la capacidad de comprensión. Tras otras 1½ horas aparecieron

afasia, perturbaciones de la vista y fuga de ideas con imágenes en su mayoría alegres. Tras 2 horas desasosiego corporal y espiritual, aquí y allá momentos lúcidos, retorno de la conciencia, vómito; en un paseo al aire libre, delirios que alternaban rápidamente con intervalos lúcidos. Latido cardíaco fuerte, irregular, sensación de calor en la región del corazón; boca y faringe calientes;

sensación de dualidad, marcha vacilante e insegura;

lengua hinchada; pupila aún contraída. Sólo tras tomar café sobrevino el sueño. La locuacidad y la distracción persistieron aún 2 días. — Fronmüller, en Fürth, que durante 19 años, de 1850 a 1869, realizó con diversos preparados de Cannabis, a saber: con Extractum cannabis indicae, churrus, hachís y polvo de hierba de cáñamo indio, así como con majoon en latwerge, en total 1000 ensayos, halló un aumento mínimo de la frecuencia del pulso y una disminución algo más considerable de la frecuencia respiratoria, ninguna alteración de la amplitud pupilar. Designa el Cannabis como un anodino y antiespasmódico, pero en grado aún mayor como hipnótico, a cuya acción dirigió preferentemente su atención. F. considera el cáñamo indio como el medio que, entre todos los narcóticos, produce una narcosis que más se aproxima al sueño natural, sin especial inhibición de las excreciones, sin malas secuelas, sin parálisis. Las ventajas del cáñamo indio son precisamente el influir únicamente sobre el sueño sin efecto secundario; es desagradable que no actúe tan fuerte ni tan seguramente como los preparados de opio. Sin embargo, puede darse en todas las enfermedades inflamatorias y en las tifas. También es apto para alternar con el opio cuando este falla. La mejor administración debe consistir en píldoras que contengan 0,06 gr. de Extr. cannab. spirituos., de las cuales deben darse 4 para lograr efecto, es decir, 0,24 gr.

Además, con frecuencia es necesario un rápido aumento de las dosis.

Originariamente, en los años cincuenta, Fronmüller había designado 0,48 gr.

como dosis necesaria. En el año 1882 indica que sólo 0,12 gr. serían necesarios, y lo explica por un aumento de la fuerza hipnótica de la resina de cáñamo.

Las dosis que empleó en su trabajo de 1850—1869 oscilan para el Extr. Cannabis indic. entre 0,06—1,2 gr., churrus aproximadamente lo mismo; hachís 0,6—2,4 y más.

Majoon en latwerge 0,36—1,25. Reissner probó entre otras cosas también el hachís en su acción por aplicación subcutánea y halló que 0,18 gr. de Extr. inyectados subcutáneamente eran ineficaces. Pero también tomado internamente no logró con 0,18 gr. de Extr. cannab. ind. en un caso ningún éxito; en otro aparecieron vértigo y estupefacción; en un tercero, moderada excitación, pero ningún bienestar. — Kuykendall halló una acción diversa del cáñamo en distintas personas. Mientras que en personas a las que lo recetó por neuralgia actuó alegrando, sobre el propio médico actuó más bien deprimiendo. K. tomó 0,06 gr. de hachís fresco, de olor semejante al tabaco, antes de comer, y a las ¾ de hora aproximadamente tuvo la sensación de que el espacio en que estaba sentado se ensanchaba; sensaciones desagradables se sucedían con cambio más rápido que las ideas; el paciente oía todo como desde hacía mucho tiempo y desde muy lejos; faltaba el sentido del tacto; depresión de alto grado, rostro pálido, pupilas normales. Tras eméticos, color cutáneo normal, pupilas iguales, normales, extremidades frías, músculos flácidos.

A la mañana siguiente, resaca. — El prof. Polli halló en ensayos que realizó en sí mismo y en otras 2 personas sanas que, tras 3 dosis de 0,5 gr. de Extr. Cannabis, con lo que se bebió café negro y se fumó tabaco húngaro, se perdía el dominio de sí mismo sin que la conciencia se desvaneciera. Las personas del ensayo eran conscientes de todas sus palabras y acciones absurdas, pero no lograban abstenerse de ellas. Se

sentían como si una mitad de su yo estuviera racional, mientras la otra desvariaba como un necio. Este sentimiento de la duplicidad del propio yo ocasiona dos estados completamente distintos: durante uno se oscurece la conciencia y se pierde en el olvido de lo sucedido, mientras que durante el otro retorna por momentos con plena claridad y la capacidad de comprensión es entonces maravillosa; lo vivido hace largos años se hace presente con plena claridad. Ambos estados parecen durar eternidades.

Polli cree poder explicar estos dos estados por la afluencia alternante de sangre que contiene cannabis y sangre libre de cannabis al cerebro. La aparente larga duración de ambas fases tiene su fundamento en la abundancia de las representaciones. Además se manifestaron gran docilidad, buen humor, afabilidad y embotamiento frente a las impresiones sensibles, disminución de la sensibilidad. En la esfera muscular la acción fue diversa: en uno una actividad gesticuladora, en otro un estado más tetánico, en el tercero más cataléptico con movimientos forzados, anestesia general, que más tarde se hizo parcial, alucinaciones con perturbaciones de la sensibilidad y del sentido muscular que duraban largo tiempo, de modo que el afectado creía dispararse en círculo en un espacio angustiosamente amplio. Preisendörfer halla una sensibilidad de diversa magnitud frente al Extractum Cannabis indicae, de modo que pudo darlo de 0,1 a 1,0 gr. Observó los siguientes fenómenos: pesadez de la cabeza, vértigo, pupilas dilatadas, ojos brillantes.

En personas nerviosas ya 0,1 gr. produjeron tras 2—3 horas sequedad en la garganta, molestas palpitaciones cardíacas, mayor impulso de movimiento, angustia precordial, gritos en voz alta, delirios. En individuos no nerviosos aparecieron antes algunas palpitaciones cardíacas y en seguida sueño.

La tensión arterial estuvo aumentada durante 1—2 horas; tras 2 horas sobrevino relajación de las arterias. El pulso estaba aumentado en 12—20, incluso 40. Piel caliente,

rostro y conjuntiva inyectados, pupilas dilatadas, ojos brillantes. Tras 4-5 horas se presentó una disminución de la frecuencia del pulso. La temperatura estaba más bien elevada. El autor atribuye esta alteración de la tensión vascular a procesos aún no suficientemente esclarecidos en el sistema nervioso central. No observó aumento de la secreción urinaria.

Las alucinaciones y los sueños de carácter alegre nunca se presentaron. — Flörchinger dio en 6 casos, por la tarde, entre las 4 y las 6, tres dosis cada vez de 0,1 gr. de Extr. Cannabis indicae y observó a continuación descenso de la temperatura, producción de sueño y anestesia. Faltaron la acción diurética y la acción sobre la vida anímica. — Kelly vio en una dama de 60 años con dolores reumáticos, tras 0,03 gr. de Extr. Cannab. ind., aturdimiento de cabeza, frío y entumecimiento de los dedos, alucinaciones visuales y auditivas, cuyas manifestaciones desaparecieron al cabo de algunas horas. K. se inclina a la opinión de que aquí una disposición gotosa heredada haya causado la gran sensibilidad al Cannabis. — Strange vio en un tísico, tras el consumo de aproximadamente 0,5 gr. del extracto, anestesia superficial, casi completa pérdida del conocimiento, incapacidad de reconocer a nadie.

Pupilas dilatadas, pulso y respiración regulares. Tras el vómito provocado por un emético y la administración de aguardiente, sueño, completa recuperación. Str. indica como dosis 0,06 gr. de Extr. o 20—30 gotas de Tinct. — Mering vio tras 0,06—0,15 gr. de churrus en solución alcohólica o en píldoras, al cabo de 1—5 horas: pesadez y adormecimiento de los miembros, sacudidas musculares, sacudidas eléctricas, zumbido de oídos, dureza de oído, percepción deficiente, sensación de calor y de frío en la cabeza, vértigo, oscurecimiento de la vista, centelleo ante los ojos, inseguridad del paso, sequedad de boca, sensación de opresión. En una fase ulterior las personas se vuelven alegres, ríen muy fuerte; la fantasía

se aviva, aparecen ilusiones de los sentidos; las imágenes vienen y van en rápido cambio. El conocimiento nunca desapareció.

Más tarde los pacientes duermen algún tiempo. Raras veces se observaron efectos posteriores desfavorables, el vientre no influido, el apetito decididamente aumentado. El pulso al principio casi siempre acelerado, las pupilas por lo general dilatadas. En algunas personas se presentó transitoriamente rigidez muscular. — Kobert tomó dos veces grandes dosis de los preparados de Mering completamente sin éxito.

Si consideramos el resultado de todos los ensayos aquí expuestos deliberadamente con exactitud, no podemos sustraernos a la opinión de que: 1) los efectos de la Cannabis indica dependen del preparado, de modo que las diferencias del mismo sacan a la luz resultados por completo distintos, 2) de la individualidad de la persona sometida al ensayo. Ninguno de los resultados obtenidos en los ensayos se halla establecido de modo incondicional en todos, ni por lo que respecta al pulso, ni a la pupila, ni a la temperatura, todos los autores refieren los mismos resultados. También los efectos sobre la psique son en parte por completo discutidos, en parte referidos de modo por completo opuesto. Unos autores acentúan las alucinaciones presentes, los otros mencionan expresamente su ausencia.

La misma desigualdad que en los ensayos fisiológicos se manifiesta también en la recomendación para el uso terapéutico y en los informes sobre el éxito del remedio en diversas enfermedades.

La llamativa acción del remedio sobre el cerebro hace fácilmente explicable que el mismo se haya ensayado en diversas formas de enfermedades mentales, y ello principalmente por iniciativa de Moreau. Moreau recomendó el Cannabis en la melancolía, en la que tuvo que registrar en dos casos un éxito favorable, aunque solo pasajero. Se presentó, en efecto, en los pacientes tras el consumo del extracto, alegría y locuacidad.

Otro caso de melancolía con estupor y propensión a la imbecilidad, de la clínica de Moreau (Schmidt, Jahrb. B. 98. 1858)

comunicado, muestra un éxito dudoso de la Cannabis indica en dosis de 0,05—0,3 gr. Martius (véase arriba) recomienda como hipnótico y sedante en la melancolía erética 2 veces al día 0,48 gr. de Extract. Cannabis ind. Böttcher recomienda Cannabis Extractum en dosis de 0,02—0,05 gr. 2 veces al día en psicosis con violenta agitación y alucinaciones visuales y auditivas. En 4 casos de melancolía con agitación, de los cuales 3 estaban unidos a alucinaciones, refiere resultados favorables, aunque se requería largo tiempo para la curación. — Russel Reynolds no vio ningún provecho de la Cannabis indica en la melancolía religiosa que se presenta periódicamente. — Polli obtuvo con una dosis de Dawamesk, que corresponde a 0,95 gr. de Ext. Cannabis, tras haberla dado dos veces, sueño, al cabo de 5 días notable mejoría, tras haber empleado en 10 días 46 gr. de Dawamesk — 4,60 gr. de Extr. Cannabis ind. —, completa curación. — Strange obtuvo buenos resultados con una combinación de bromuro de potasio y Extr. Cannabis en dosis muy altas en la melancolía aguda. — Clouston halló en la agitación maníaca ciertamente la Cannabis indica sin éxito o solo de éxito pasajero, pero una combinación de Cannabis indica y bromuro de potasio tuvo muy favorable efecto, a saber, diariamente 3 gr. de Kali bromat. y 45 gotas de Tinctura Cannabis indicae. El efecto fue: la agitación desapareció pronto y por largo tiempo, el peso corporal al principio disminuido se elevó pronto, apetito, digestión sin perturbación, la temperatura descendió, la frecuencia del pulso aumentada por la mañana, disminuida por la tarde, un debilitamiento del remedio con el tiempo como en el opio no se encontró. En la manía puerperal y en la locura climatérica recomienda Cl. esta combinación especialmente. En la manía aguda bien utilizable, sin embargo debe abandonarse si no se presenta efecto favorable dentro de una semana. Huppert vio

favorable efecto de la combinación en pacientes que padecían excitación crónica. — Böttcher comunica que Solbrig en Múnich usó la Cannabis indica con buen éxito en estados de exaltación crónicos y furia periódica y la recomienda en los pródromos de las enfermedades mentales, angustia precordial, insomnio. — Flemming empleó en la exaltación psíquica Extr. cannabis indicae sin efecto curativo posterior. Halló solo una intensificación de los síntomas nerviosos con ligera narcosis subsiguiente. — Strange tomó en dolores corporales con excitación nerviosa, durante 6 meses, todas las noches 0,06—0,12 gr. de Extract. Cannab. o 20—30 gotas de Tinct. Cannabis con 2—4 gr. de Kali bromatum con muy buen éxito. Suprimida la sensación de angustia y el estado de ánimo deprimido, se presentó sueño tranquilo.

Brierre de Boismont dio hachís 1,8 gr. en debilidad mental de varios años con tristeza y alegría periódicas, para abreviar la depresión. Se produjo dolor de cabeza, vértigo, náuseas, la depresión fue abreviada de modo insignificante. A continuación ensayó de nuevo 2,7 gr., tras lo cual se presentaron manifestaciones tan amenazadoras que tuvo que omitir el remedio. — Moreau no vio ningún éxito en la estupidez y la dementia paralytica. Clouston cree que en la parálisis el remedio es sin embargo mejor que todos los demás. — Günsberg considera el remedio ineficaz en el delirium potatorum, pues no ejerce influencia narcótica y no influye sobre los fantasmas y la paracinesia, mientras que Beddoe en Bristol recomienda emplear grandes dosis, aunque más raras, y con ello curó 17 de 18 casos. Dio, en efecto, Extract. Cannab. indicae en píldoras mezclado con sulfato de potasio. 0,06 gr. de Extr., al cabo de 4—6 horas, si aún no se había producido sueño, 0,12, si esto permanecía sin efecto, al cabo de 6 horas 0,24 y finalmente tras

otras 6 horas aún más hasta 7,5 gr. El apetito nunca empeoró con ello. No se presentaron efectos nocivos. — En otras dolencias del aparato nervioso central y de sus ramificaciones periféricas se empleó también la Cannabis. En 3 casos de epilepsia la empleó Reynolds sin éxito. En la corea, donde Douglas en Edimburgo empleó la Cannabis en un caso que desafiaba todos los demás remedios, con éxito manifiestamente favorable.

Dominic Corrigan afirma haber reducido mediante la Cannabis la duración media de la corea a 4 semanas. La Cannabis obra con ello haciendo dormir (narcótico), suprimiendo los espasmos (antiespasmódico) y suprimiendo el dolor (anodino), sin provocar dolor de cabeza, vértigo, falta de apetito ni estreñimiento. Recomienda dosis pequeñas, a menudo repetidas. — Knecht (Contribuciones a la doctrina de la corea) considera la atropina y la hyoscyamina mucho más seguramente eficaces que la Cannabis indica. — En la migraña recomienda Wilks algunas gotas de tintura de Cannabis, empleadas durante semanas 3 veces al día, como buen profiláctico. — En el asma recomienda Hamberg la Cannabis con la suposición de que la misma obra sobre el vago y sus anastomosis con el simpático. También Corrigan recomienda dosis pequeñas repetidas a menudo contra el asma y Dobell refiere un caso de asma con intervalos libres y ataques convulsivos, donde mediante el uso repetido de 5—20 y luego 30 gotas hizo que los ataques faltaran por largo tiempo. Pero cuando más tarde dio de inmediato 30 gotas, se produjeron graves manifestaciones de intoxicación, de las que el paciente solo poco a poco se repuso y que más tarde volvió a tener incluso con 8 gotas de Tinct. — Woillez aconseja en la hiperemesis

de las embarazadas el hachís y Russel Reynolds vio en el vómito pertinaz por causas nerviosas favorable éxito del mismo. — En las neuralgias fue recomendada la Cannabis indica en sus diversos preparados tanto interna como externamente por Martius, por Hamberg, que en un caso de isquias obtuvo buenos resultados administrándola internamente, mientras que Russel Reynolds no vio ningún provecho de ella en la isquias. Wolf recomienda el remedio en caliente en la odontalgia, especialmente cuando la misma debe considerarse como neuralgia reumática, en la prosopalgia y la isquias de origen reumático. En las neuralgias crónicas no vio ningún provecho de ella. Donovan trató con ella dos casos de neuralgia facial. En un caso se produjo tras 3,75 gr. de Cannabis indica aturdimiento de cabeza, la neuralgia permaneció inalterada. En el otro caso dio 40 gotas de Tinctura Cannabis, tras lo cual se produjo la curación de la neuralgia sin manifestaciones desagradables.

Ruhbaum halló en más de 30 casos de neuralgias reumáticas de la cabeza, con dosis de 16-20 gotas de Tinct. Cannabis ind., que se presentaba rápida mejoría. Solo se manifestó algo de aturdimiento de cabeza, vértigo, pesadez de los miembros, sueño tranquilo o agitación, congestiones, alegría. Las secreciones y excreciones permanecieron inalteradas. — También Flörchinger cree poder recomendar el remedio contra muchas neuralgias y Cronin recomienda la tintura de cannab. como tónico para el sistema nervioso en el insomnio nervioso. — Especialmente eficaz es señalado por Wolf, Lawrie, Heer, el último de los cuales recomienda 8 gotas de Tinct. cannab. 3 veces al día, cuando la fiebre ya no es demasiado alta, tras lo cual debe manifestarse un sudor persistente y abundante, en el reumatismo subagudo y en todos los dolores reumáticos. También en las inflamaciones oculares

reumáticas se halla recomendada la Tinctura Cannabis internamente por Binard y Wolf.

La acción antiespasmódica del remedio fue aprovechada en diversas enfermedades, a saber: 1) contra los calambres de las pantorrillas en el cólera, en cuya enfermedad en general debe obrar también favorablemente sobre las diarreas y el vómito, según Martius, Bruner-Bey, Gastinel en El Cairo, que para este fin recomendó una resina preparada a partir del hachís, la Haschischine; 2) en el tétanos, donde Miller la destaca solo por su fuerza antiespasmódica, mientras que la considera sin valor como anodino e hipnótico; se tolera en dosis muy grandes, de 10—30 gotas cada 2 horas hasta 0,18 gr. de Extract. varias veces cada media hora. Diversos médicos ingleses e indios la dieron en parte con excelente, en parte sin éxito en el tétanos. Becker la elogia en el tétanos traumático: Extr. Cannab. 3,75 gr.: 180,0, cada hora una cucharada sopera, tras 3 dosis ya alivio de los sufrimientos, aún persistentes los espasmos, que al cabo de 5 días con dosis de 25—30 gotas de Tinct. Cannab. cada 2 horas se levantan. Gaillard recomienda en el trismus neonatorum Tinct. Cannab. ind. 8,0 gr. con Aq. camphor. 60,0 gr. cada 2 horas una cucharadita de café. Boon en las Indias Occidentales recomienda en el tétanos una mezcla de Extract. cannab. indic. 0,15 gr. con Chloral. hydr. 2,0 gr. en intervalos de 3 horas; 3) en la hidrofobia, recomendada por Moreau y Polli, y ello en forma de Dawamesk llevado a la lengua, en 5 dosis en 4 horas de 0,47 gr. 4) en la

intoxicación por estricnina fue empleada por Stacy Hemenway en dosis muy grandes con favorable éxito. El caso, sin embargo, está aislado y es por ello dudoso. — Contra los catarros es recomendada la Cannabis ya en los más antiguos escritos de los hindúes; recientemente recomienda Martius en los catarros bronquiales crónicos 0,12—0,72 gr.

Extracto. Diariamente, Hamberg (véase arriba) en la bronquitis aguda con disnea más intensa, Warring — ¿Curson?) 1868 en los catarros de los ancianos y asimismo Dobell?) 1866, que alaba su rápida acción. Wolf y Fronmüller no observaron en la tisis ningún efecto expectorante particular o sólo uno pasajero. — Desmartis?) recomienda como específico contra la tuberculosis fumar las hojas y flores de Cannabis sativa mojadas en salitre y pretende haber visto con ello una mejoría extraordinaria. — En la tos ferina Mauthner *) halló 0,06—0,18 gr. de Extr. cannab. diarios no sin éxito, mientras que Hebra*) y Scoda*) no vieron de ello ningún éxito. — Lukowsky ) aplicó a un soldado que padecía fiebre intermitente desde hacía 10 años un extracto alcohólico de Cannabis que crece en Crimea a 0,3 gr. por día 4 veces durante el escalofrío febril y curó con ello al paciente de forma duradera. Siempre se presentaban a los pocos minutos de tomar el remedio calor, sudor y sueño.

La acción diurética del remedio indicada por algunos autores fue también aprovechada, y ciertamente la ensalza mucho Wolf en Berlín (véase arriba) en la hidropesía a consecuencia de enfermedades del corazón y del hígado. También Bryan 6) dio en un caso de anasarca y 2 de hydrops universalis Tinct. Cannab. ind. 4 veces 20 gotas con excelente éxito. Se presentó una fuerte diuresis y una clara disminución de la hi-

1) Schmidt, Jahrb. t. 160 y 136.

2) Schmidt, Jahrb. t. 149, año 1871.

3) Schmidt, t. 133, año 1867. Sobre la tuberculosis pulmonar de Kersten y Friedrich.

4) Schmidt, 89. 1856.

5) Schmidt, t. 106, año 1860.

6) Schmidt, t. 94. 1857.

dropsia. Cuando el Cannab. indic. resulta infructuoso para iniciar la diuresis, iníciese ésta con otros medios y manténgase muy eficazmente con Cannabis. Favorablemente actúa además por el aumento del apetito y la disminución de los dolores existentes. — Entre los hindúes y los árabes se hace también mención de la acción saludable del remedio contra la gonorrea y las poluciones. Wolf halló en un caso de gonorrea contra dolores, erecciones, etc., la Tinct. Cannab. indic. 1,25 gr. administrada por la noche muy útil, mientras que Sigmund (véase arriba) menciona que la Cannabis produce poluciones y no pudo observar ningún éxito en la gonorrea.

Finalmente, en las dolencias de los órganos genitales femeninos halló Wolf la tintura de Cannabis sumamente eficaz, tanto contra el dolor como contra las hemorragias presentes con él. Alexander Silver!) recomienda la Tinct. en dosis de 20 gotas muy contra la dismenorrea y la metrorragia y describió 4 casos curados. Incluso en el fibroma y el carcinoma de útero vio una acción favorable del remedio sobre el dolor y la hemorragia.

Ya antes había recomendado Snow Beck?) en las dolencias uterinas, ulceraciones, inflamaciones, contra el dolor y el insomnio la Cannabis y había indicado que los dolores procedentes del útero son aliviados rápidamente por el remedio, mientras que en las afecciones de la vagina permanece sin éxito. También Churchill ha recomendado el remedio contra las metrorragias y la menstruación profusa, mientras que según Martius, a tenor de las experiencias del paritorio de Würzburg, es poco eficaz. — Christison®) informa de éxitos favorables del remedio en 7 casos como medicamento que favorece el parto y declara: la tintura de Cannabis actúa más rápido, con más fuerza, con más seguridad y por menos tiempo que el cornezuelo. Como dosis da 10-30 gotas a intervalos de una o varias horas de una tintura de 0,18 gr. de Extract. Canna. en 3,75 gr. de alcohol. En el tetanus uteri se tolera el remedio en dosis más

1) Schmidt, 149. 1871. 2) Schmidt, t. 74, año 1852. 3) Schmidt, Jahrb. t. 74, año 1852.

fuertes 3,75—7,5 gr. de la tintura varias veces. Martius impugna las propiedades que provocan las contracciones según las experiencias del paritorio de Würzburg. John Gregor!) halló el remedio ineficaz en 9 de 16 casos. — Como antídoto en el envenenamiento por Cannabis recomienda Polli los ácidos orgánicos y el zumo de limón.

Por lo que respecta ahora al Cannabinum tannicum, Fronmüller2) lo recomienda como remedio somnífero en dosis que han de aumentarse paulatinamente de 0,1—1,5 gr. Fenómenos de intoxicación se presentaron sólo muy raramente tanto con dosis pequeñas como mayores, consistentes en embotamiento de la cabeza, vértigo, aturdimiento rápidamente pasajero. Vómito no se presentó nunca. Temperatura, frecuencia del pulso y diuresis permanecieron sin alteración; ningún estreñimiento.

Lublinski?) aplicó Cannabinum tannicum en dosis de 0,3—0,6 gr. casi siempre sin éxito, en los acostumbrados a los narcóticos incluso 0,9 gr. sin éxito, y califica la acción del cloral y del morfio incluso en dosis pequeñas como mucho mejor que la del Cannabin. tannicum. Leyden®) lo halló eficaz sólo en trastornos leves, mientras que en dolores graves y accesos asmáticos severos no manifestaba acción alguna.

Lo sitúa entre el Kali bromat. y los preparados de opio según su acción. Hiller?) logró en tísicos no acostumbrados a los narcóticos con 0,05—0,06 gr. de Cannab. tann. por regla general sueño para toda la noche. En el insomnio condicionado por dolor y excitación psíquica no considera el remedio digno de recomendación. Pusinellit) vio en el insomnio histérico 0,5—0,6 gr. administrados sin éxito, en 2 demencias paralíticas y 2 apoplejías buen éxito de dosis de 0,5—1,5 gr. En tísicos acostumbrados al morfio disminuyeron en la mitad de los casos la tos y sobrevino el sueño con 0,4—1,0 gr. Contra dolores

1) Schmidt, Jahrb. t. 158, año 1873.

2) Memorabilien XXVII. 1882.

3) Deutsche medicinische Wochenschrift IX, 12. 1888. 4) Berliner klinische Wochenschrift XXI. 1. 1884.

actuaba el remedio de noche de forma dudosa, de día era del todo infructuoso. Los pocos fenómenos de intoxicación presentados concuerdan con los de Fronmüller, así como las demás observaciones de las funciones. P. recomienda el Cann. tann. como somnífero suave para alternar con otros hypnoticis. Anodynon no es el remedio.

Ha de darse por la noche a las 9 10 en dosis de 0,3—1,5 gr. en adultos. La habituación a él sobreviene sólo tras semanas de uso.

Con la resina de Cannabis descrita arriba, a la que se habían añadido 2 partes de azúcar, se hicieron primero ensayos en animales. Se administraron a un conejo mediante la sonda esofágica diversas cantidades de la substancia, hasta 3 gr. = 1 gr. de substancia activa, sin que pudiera percibirse en el animal cambio alguno.

Para comprobar luego si el remedio provoca sueño cuando se toma durante el día, se dieron en la sección femenina de la clínica universitaria de aquí a dos personas por lo demás sanas que sólo padecían sífilis 0,9 gr. = 0,3 gr. de substancia activa en obleas.

No sobrevino sueño en el plazo de 2 horas. El pulso no estaba alterado en una de las pacientes, 100, así como las pupilas.

La paciente se quejó de algún vértigo y estaba poco excitada.

La otra paciente se encontraba del todo bien, pupilas no alteradas, pulso subido de 96 a 104.

El autor de esto probó a continuación en sí mismo, que sólo padece de vez en cuando palpitaciones nerviosas del corazón, el remedio, y ciertamente tomó al mediodía después de comer a las 12 y 1/2 0,5 gr. = 0,13 gr. del remedio en agua. El pulso era fuerte, 92, pupilas estrechas, reactivas. A la 1 y 1/2 el pulso fuerte, 86, pupilas como antes, ningún sueño, completo bienestar; ahora se tomó aún 0,2 = 0,06 gr. de resina de Cannabis. A las 2 era el pulso fuerte, 80, ningún sueño, nuevamente 0,2 = 0,06 gr. Pulso fuerte a las 3, 74 latidos por minuto; a las 5 y 1/2 pulso fuerte, 88. A las 11 y 1/2 pulso fuerte, 84. Pupilas algo más dilatadas, reactivas, completo bienestar y sueño como de costumbre.

Para control se observó la frecuencia del pulso en distintos días aproximadamente a la misma hora y dio por término medio a las 2 y 1/2 de la tarde 93,6, a las 4 y 1/2 de la tarde 91,7, por tanto también una ligera disminución, pero mucho menor que la observada arriba. En un segundo ensayo que el autor hizo en sí mismo, se tomó al mediodía a las 12 y 1/2, con un pulso de 83 latidos y pupilas moderadamente dilatadas y reactivas, 1 gr. = 0,33 gr. de resina de Cannabis; tras 1/2 hora se presentó algo de pesadez en la cabeza y cansancio, pero no sueño profundo. A la 1, pulso 90, pupilas más estrechas, reactivas. A la 1 y 1/2, pulso 90, pupilas estrechas. A las 2, pulso 92. A las 3 y 1/2, pulso 76. A las 7, pulso 82. A las 10 y 1/2, pulso 86. Completo bienestar, ningún cansancio ya, sueño normal. Al día siguiente se tomó a la 1 y 1/2, pulso 80, 1,5 gr. = 0,5 gr. de resina de Cannabis. A las 2 pulso 72, ningún sueño, ninguna molestia. A las 3 y 1/2 pulso 76, a las 7 y 1/2 pulso 96, de noche a la 1 pulso 102.

Sueño como de costumbre. Al día siguiente a las 12 se tomaron 1 gr., pulso 84. A las 12 y 35 minutos pulso 76. A las 2 pulso 84. A las 3 pulso 70. A las 4 pulso 78. Ahora tomó el autor el remedio por la noche antes de acostarse. Las observaciones que con ello se hicieron fueron que el sueño, que por lo demás se volvía sólo superficial a causa de frecuente inquietud y muchos sueños, tras tomar 1 gr. = 0,33 de resina de Cannabis se hacía más profundo y a lo sumo hacia la mañana antes de despertar era interrumpido por sueños. De noche a las 11 y 1/2 se tomaron 1 gr. = 0,33 de resina de Cannabis, sueño muy bueno, profundo, sin sueños.

Pulso a la mañana siguiente a las 6 y 1/2, 76. Por la noche a las 11 y 1/2, 1 gr. Pulso 100. A la mañana siguiente temprano a las 4 y 1/2, pulso 90.

Por la mañana a las 9 y 1/2 pulso 82. Sueño profundo sin sueños, por la noche a las 11 y 1/2, 1 gr. Pulso 96. Sueño profundo, hacia la mañana sueños indiferentes, pulso a las 6 y 1/2 de la mañana 86. A las 12 y 1/2 del mediodía pulso 92. Por la noche a las 11, 1 gr. Pulso 104. Sueño bueno, por la mañana a las 6 y 1/2 pulso 72. Por la noche a las 12 y 1/2, 1,5 gr.

Pulso 86. Sueño tranquilo, sin sueños. Por la mañana pulso 76.

También aquí se advierte claramente una disminución de la frecuencia del pulso desde

la mañana, frente a la de la noche: de 95,2 desciende por término medio a 80. No se percibió aumento ni disminución ni alteración de las secreciones. Efectos secundarios desagradables como dolor de cabeza al día siguiente no se presentaron nunca. El apetito permaneció siempre bueno, la deposición fue inalterada. No se hicieron mediciones de la temperatura. De una influencia excitante sobre los órganos genitales no había ni rastro, más bien quizá lo contrario.

A las dos pacientes sifilíticas mencionadas arriba se les dieron a las 5 de la tarde respectivamente 1 gr. = 0,33 de resina de Cannabis; en una la frecuencia del pulso era 88, en la otra 84; a las 7 la frecuencia del pulso de una 84, de la otra 76, ninguna de ellas sintió sueño. Se durmieron sólo más tarde, como de costumbre, el sueño fue normal con sueños.

Efectos secundarios malos tampoco se percibieron en ellas. Para probar en general la sensibilidad de las mismas a los narcóticos en cuestión se les dio respectivamente 1 gr. de cloral por la noche a las 5, con lo que a las 7 ya dormían profundamente.

A una paciente que padecía espasmo del sterno-cleidomastoideo, que además se quejaba de tos nerviosa sin expectoración, que le robaba el sueño, se le dieron por la noche a las 7 y 1/2, 1 gr. = 0,33 gr. de resina de Cannabis con una frecuencia del pulso de 86; a las 8 y 1/2, pulso 80, aún ningún cansancio, ningún sueño.

De noche la paciente tuvo palpitaciones, de las que, según indicó posteriormente, padecía a menudo, vértigo, y durmió muy poco y mal; por la mañana pulso 76. También en los 3 casos aquí referidos descenso de la frecuencia del pulso en el plazo de horas, aunque más insignificante. La paciente Z., que padecía tisis, recibió a causa del insomnio 1 gr. = 0,33 de resina de Cannabis a las 6 de la tarde, pulso 102; a las 7 pulso 126; a las 10 y 1/2 pulso 84.

Pupilas constantemente dilatadas, bien reactivas. Sueño bueno con sueño indiferente. Otra vez recibió la misma por la noche con una frecuencia del pulso de 108 de nuevo 1 gr. = 0,33 gr. de resina.

Sobrevinieron sueños buenos, aunque no profundos, con sueños agradables. De noche a las 11 pulso 102. La paciente tuvo al día siguiente dolor de cabeza hasta el mediodía. El apetito era bueno.

Otro tísico recibió asimismo la misma dosis de resina de Cannabis, pulso 88, luego 90. Pupila de mediana dilatación, sueño bueno pero no profundo, sueño agradable. El paciente W. recibe asimismo 1 gr., pulso 90 a las 6, a las 7 %, a las 10 y 1/2 pulso 84, pupila inalterada, sueño bueno, sin sueños.

Una segunda vez recibe el mismo la misma dosis, pulso 120 por la noche, 96 de noche, pupilas dilatadas, inalteradas. Sueño profundo, pero muchos sueños indiferentes. El paciente L. recibe 1 gr. de resina de Cannabis, pulso 74 a las 7 de la tarde. De noche 90. Pupila dilatada. Insomnio y dolor en el pene. El paciente P. tenía antes de tomar 1 gr. = 0,33 de resina una frecuencia del pulso de 72, a las 7 de la tarde 78, a las 10 y 1/2 66. Sueño bueno, sin sueños. El tísico D. tenía una frecuencia del pulso de 66 antes de la correspondiente administración de resina de Cannabis, a las 7 72, a las 10 y 1/2 72. Pupila inalterada. Sueño con sueños alegres. El tísico M. recibió asimismo 1 gr. = 0,33 gr.

Resina de cannabis, frecuencia del pulso antes de la toma 114, hacia las 7 de la tarde 90, 103%, a la noche 90. Pupila sin alteración, sueño de contenido alegre. En los 9 casos descritos en último lugar no se muestra nunca una alteración de la pupila, nunca aparecieron molestias posteriores desagradables con excepción de un único caso, el insomnio persistió en un caso, en cambio se mostraron casi siempre en 6 casos sueños de contenido alegre o indiferente. La frecuencia del pulso descendió o bien de inmediato o bien tras algún tiempo, después de haber ascendido previamente, sólo en 2 casos ascendió de modo absoluto.

La resina de cannabis es, pues, administrada en dosis de 0,3—0,5, un agradable somnífero que no tiene ninguna clase de efectos secundarios desagradables. El remedio puede administrarse en agua y en obleas y no tiene sabor desagradable, y tampoco provoca nunca vómito. La frecuencia del pulso queda reducida por el remedio. Tomado de día no provoca sueño.

Lo mejor será, como el autor lo probó, que actúe tomado en hora avanzada de la noche, 4 horas después de la cena, mientras que tomado directamente después de comer su efecto parece ser menor. En qué formas especiales de enfermedad deba emplearse el remedio, han de mostrarlo otros ensayos, ya que estos ensayos estaban dirigidos sólo al efecto hipnótico del remedio.

Para terminar, sea dicho mi mejor agradecimiento a mi estimado maestro el Sr. Profesor Dr. Leube por la asignación del trabajo y la cesión del material de observación, así como al Sr. Dr. Ritter por su amable apoyo.
