La fórmula se basa en aceites esenciales o terpenos y actúa por neutralización molecular: en lugar de poner un perfume más fuerte encima, trabaja sobre el propio olor para que deje de percibirse con la misma intensidad. Con olores densos, esa diferencia evita la mezcla incómoda de perfume y planta que acaba delatando las dos cosas.
Se apoya en el aire en movimiento de la estancia, así que rinde mejor donde hay ventilación. Deja un fondo de aroma, el aroma Pro, que conviene tener en cuenta en habitaciones pequeñas, donde cualquier fragancia se nota más.