¡Por fin una variedad que cumple con la expectativa! Como cultivador principiante, estaba nervioso, pero Big Bull lo hizo fácil. Creció vigorosamente sin ningún problema, y la producción fue increíble: cogollos densos y pegajosos por todas partes. El humo es suave con un sabor a café alucinante, y el efecto es una relajación profunda perfecta. Kannabia ha acertado con esta. ¡Muy recomendable!











