Cultivo de marihuana
Planta de marihuana quemada por el sol o el calor: cómo reconocerla y recuperarla

Si tras un día de mucho sol o calor ves hojas secas, pálidas o con los bordes quemados, sobre todo en la parte alta de la planta, lo más probable es una quemadura por sol o por calor. La buena noticia: la planta suele aguantar si actúas pronto, aunque las hojas dañadas no vuelvan a ponerse verdes. En esta guía vas a ver cómo se ve esa quemadura en cada zona de la planta, cómo distinguirla de una carencia, de un exceso de abono o de una quemadura por la lámpara, qué hacer en las primeras horas y en los días siguientes, y cómo protegerla en olas de calor, tanto en exterior como en interior. Hay una tabla de síntomas, un diagnóstico guiado, una lista de las primeras 24 horas y un comprobador de temperatura. A mitad de guía encontrarás una selección de termohigrómetros, ventiladores, extractores y estimuladores para la planta.
Cómo es una quemadura de sol o de calor#
Una hoja se quema cuando recibe más luz y calor de los que puede manejar. La clorofila (el pigmento verde que capta la luz y permite a la hoja fabricar su alimento) se degrada y el tejido pierde el color. Los servicios de extensión agraria de las universidades describen el daño así: zonas pálidas, blanqueadas o descoloridas que con los días se vuelven marrones y quebradizas, y que se agravan si el sustrato está seco. Es el patrón típico de una planta que pasa de la sombra o del interior al sol directo sin transición, o que sufre una ola de calor.

Hay algo importante que conviene saber desde el principio: el tejido quemado no se vuelve verde otra vez. Lo que se recupera es la planta, y eso se comprueba en el crecimiento nuevo, no en la hoja dañada.
Síntomas por zona de la planta#
El truco para leer una quemadura es mirar dónde está el daño. El sol y el calor castigan primero lo que más recibe:
| Zona de la planta | Qué verás | Qué suele indicar |
|---|---|---|
| Hojas de arriba y de la cara que da al sol | Zonas pálidas o blanqueadas y bordes secos, como papel | Exceso de sol o de luz directa; es el síntoma más típico |
| Hojas que se curvan o caen | Se enrollan hacia arriba o se descuelgan en las horas de más calor | Calor: si se recuperan al atardecer, es la planta defendiéndose del calor |
| Hojas del medio | Manchas pardas o amarillentas en la cara expuesta | Daño más leve o a media exposición |
| Hojas de abajo y viejas | Normalmente sanas, o con otro tipo de amarilleo | Si fallan, mira primero nutrientes y no el sol |
| Brotes y hojas nuevas | Tiernas, decoloradas o con puntas secas | Son las más frágiles; si se queman, no suelen recuperarse |
| Cogollos de arriba (en floración) | Decolorados o resecos en la parte más expuesta | Exceso de luz o de calor en la zona más cercana al sol o a la lámpara |
La pista de las hojas que se curvan merece una explicación. Una planta que se marchita en las horas más calurosas y se recupera por la tarde o al amanecer sufre calor, según la guía de la Universidad Estatal de Oregón sobre olas de calor. Lo que se ve entonces es la planta cerrando poros para no perder agua. Si al caer la tarde las hojas vuelven a su sitio, es una señal de estrés por calor y no de daño definitivo. Si siguen caídas por la mañana, el problema es mayor, y conviene tocar el sustrato antes de regar. La Extensión de la Universidad Estatal de Iowa recuerda que una planta se marchita tanto por falta de agua como por exceso: si el sustrato pasa mucho tiempo encharcado, las raíces se pudren y dejan de llevar agua a las hojas. Mete el dedo unos centímetros en el sustrato: si está seco, riega; si sigue húmedo, no añadas más agua y deja que se seque un poco antes del siguiente riego.
Qué temperatura es demasiada#
No existe una cifra mágica. Un estudio sobre fotosíntesis de Cannabis sativa (Chandra y colaboradores, 2008) probó hojas a 20, 25, 30, 35 y 40 °C. La fotosíntesis fue mayor entre 25 y 30 °C, con una luz de unos 1.500 µmol m⁻² s⁻¹ (la unidad con la que se mide cuánta luz útil recibe la planta). Por encima de 30 °C, los estomas, que son los poros de la hoja por los que entra el aire y sale el agua, funcionaron peor, y con calor y luz altos a la vez la fotosíntesis y el aprovechamiento del agua empeoraron.
Eso no significa que a 31 °C se queme tu planta. Fue un estudio en laboratorio, con hojas en una cámara, y no mide quemaduras. Además, la temperatura del aire, la de la hoja al sol y la del sustrato son tres cosas distintas: una hoja bajo el sol directo puede estar más caliente que el aire que la rodea. Úsalo como una guía de por dónde empieza a complicarse la cosa, no como un límite exacto.
El viento seco agrava el calor#
El viento también cuenta, y mucho. La guía de la Universidad Estatal de Oregón sobre olas de calor señala que el estrés por calor se agrava cuando se suman sequía, viento o un sol intenso. La Extensión de la Universidad Estatal de Dakota del Sur explica por qué: con calor, viento fuerte y poca humedad en el suelo, la hoja pierde agua más deprisa de lo que la planta puede reponer, y el daño empieza por los bordes. Por eso un día de viento seco y caliente puede dejar bordes secos aunque el termómetro no marque una cifra extrema.
Cómo distinguirla de una carencia o de una quemadura por luz#
A simple vista, muchas hojas dañadas se parecen. Para no equivocarte, fíjate en cuatro cosas: dónde empieza el daño, cómo es, cuándo apareció y si afecta a unas hojas o a todas. Esta infografía lo resume:
Y aquí tienes la comparación con más detalle:
| Causa | Dónde empieza | Cómo se ve | Cuándo aparece | Cómo confirmarla |
|---|---|---|---|---|
| Sol o calor | Hojas altas y la cara expuesta | Pálido o blanqueado, bordes secos, hojas curvadas | En uno o dos días, tras sol fuerte o calor | La parte en sombra está sana |
| Luz de lámpara | Las hojas más cercanas a la lámpara | Pálido o blanqueado justo debajo de la luz; el resto, bien | Tras acercar la lámpara o subir su potencia | Se frena al alejar la lámpara |
| Exceso de abono | Puntas de muchas hojas, por toda la planta | Puntas oscuras y quemadas, con hojas muy verdes | Tras abonar o subir la dosis | Mejora al regar con agua sola |
| Carencia | Hojas viejas, de abajo hacia arriba | Amarillo que avanza poco a poco, a veces entre las venas | Gradual, sin un día extremo detrás | Se repite en hojas del mismo nivel |
Dos aclaraciones sobre la tabla. Primera: en la carencia, el patrón suele ir de abajo arriba porque la planta mueve algunos nutrientes de las hojas viejas a las nuevas. Un estudio en plantas de cannabis con distintos niveles de magnesio vio que los síntomas de falta de magnesio aparecían primero en las hojas viejas y avanzaban hacia las más jóvenes. Es un ejemplo con un solo nutriente, así que tómalo como una pista y no como una regla para todos. Segunda: las pistas del exceso de abono (puntas oscuras y hojas muy verdes) y de la quemadura por lámpara son criterio habitual de cultivo, no resultados de un estudio.
Una prueba sencilla: la cara al sol frente a la sombra#
La comprobación más útil no cuesta nada. Compara una hoja que recibe sol directo con otra de la misma altura que ha estado a la sombra de otra hoja o de una pared. Si la expuesta está dañada y la sombreada no, es quemadura. Si las dos están igual de mal, o el daño sigue un patrón de abajo arriba, mira nutrientes. En interior, haz la misma comparación con las hojas más cercanas a la lámpara.
Diagnóstico guiado#
Prueba el diagnóstico con lo que ves en tu planta:
Qué hacer en las primeras horas#
Lo primero es parar el daño y no empeorarlo. Esta es la secuencia que recomiendan los servicios de extensión para plantas afectadas por el calor, adaptada al cultivo en maceta:
- Saca la planta del sol o sombréala. Mueve la maceta a un sitio sin sol directo en las horas centrales, o cúbrela con una malla de sombreo (la tela que filtra parte de la luz). En interior, sube la lámpara o baja su potencia.
- Mide la temperatura a la altura de las copas. Un termohigrómetro (el aparato que mide temperatura y humedad) a la sombra y junto a las hojas de arriba te dice cuánto calor hay de verdad.
- Riega a una hora fresca. Mejor a primera hora de la mañana, para que la planta tome el agua durante el día, o al atardecer. Comprueba antes que el sustrato está seco por dentro y no encharques: demasiada agua, además, puede pudrir las raíces.
- No podes hojas dañadas de golpe. Las hojas quemadas todavía dan sombra al resto y, si conservan zonas verdes, siguen haciendo fotosíntesis. Podar con dureza también expone hojas que estaban a la sombra y pueden quemarse.
- Pausa el abono y los tratamientos. Con calor intenso no conviene estimular crecimiento nuevo, y muchos tratamientos pueden dañar la planta con temperaturas altas. Lee la etiqueta de cada producto.
- Haz una foto. Fotografía las hojas dañadas para ver en los días siguientes si el daño avanza o se queda quieto.
Un ejemplo con números#
Imagina una planta en una maceta de 20 L en un balcón orientado al sur, con una tarde de 38 °C. Tiene las hojas de arriba pálidas y con los bordes secos, y por la mañana las de abajo están bien. Es un escenario ilustrativo: el sol da en la parte alta, el daño sigue ese patrón y las hojas de abajo están sanas, así que apunta a quemadura. Qué hacer: moverla esa misma tarde a un rincón sin sol directo, regarla al atardecer cuando haya bajado el calor, dejar las hojas como están y medir la temperatura del balcón a la altura de las copas.
Tu lista de las primeras 24 horas#
Recuperar la planta en los días siguientes#
Pasadas las primeras horas, toca ser paciente. Lo importante ahora es que la planta pueda recuperar fuerzas sin sufrir más.
Qué esperar de las hojas dañadas#
Las hojas muy quemadas no se recuperan, y los brotes tiernos que se han secado tampoco. Las que conservan zonas verdes, en cambio, siguen trabajando. Por eso conviene dejarlas hasta que estén del todo secas: así dan sombra a las hojas sanas y la planta no pierde superficie para fotosintetizar. Cuando estén secas y se suelten con un tirón suave, o cuando estén marrones por completo, puedes retirarlas con tijeras limpias. No las arranques a tirones mientras tengan verde.
Riego en la semana siguiente#
Busca un sustrato con humedad estable: ni encharcado ni seco del todo. El riego temprano por la mañana sigue siendo lo mejor mientras dure el calor. Si el sustrato se calienta mucho, protege la maceta del sol, porque las plantas jóvenes y de raíz poco profunda son las que peor llevan que los primeros centímetros se calienten y se sequen.
Abono, estimulantes y paciencia#
Los servicios de extensión aconsejan esperar a un periodo más fresco para volver a abonar. Cuando lo hagas, empieza con una dosis suave y súbela con cuidado; es una pauta de cultivo, no una cifra de estudio. Los estimuladores del crecimiento de las raíces o los productos a base de algas se venden para acompañar a la planta, pero no sustituyen a la sombra ni al riego, y no reparan las hojas quemadas. Si usas alguno, sigue la etiqueta y empieza con poca cantidad.
Cuando vienes de interior o de sombra#
Una planta que ha crecido en interior o a la sombra no está preparada para el sol de golpe. La Extensión de la Universidad de Maryland aconseja endurecerla: unas 2 horas de sol al día al principio y aumentar poco a poco. Sigue ese ritmo cuando saques una planta al exterior o la vuelvas a poner al sol tras una quemadura.
Cómo saber si se está recuperando#
Mira los brotes y las hojas nuevas. Si salen verdes, con su forma normal y sin bordes secos, la planta se está recuperando, aunque las hojas dañadas sigan igual. Compara con la foto que hiciste en las primeras horas.
| Momento | Qué mirar | Qué hacer |
|---|---|---|
| Primer día | Hojas caídas o curvadas por la tarde | Sombra, riego a una hora fresca y sin poda |
| Primeros días | Si el daño avanza o se queda quieto frente a tu foto | Mantén humedad estable y sin abono |
| Hacia el final de la primera semana (pauta orientativa) | Brotes y hojas nuevas | Si salen sanos, retira solo las hojas ya secas |
| Cuando haga más fresco | Ritmo de crecimiento | Retoma el abono con dosis suave |
Los plazos de la tabla son una pauta de observación, no una cifra de estudio: cada planta, clima y sustrato recuperan a su ritmo.
Cómo proteger el cultivo en olas de calor#
Prevenir es mucho más barato que recuperar. La idea es la misma en exterior e interior: menos sol y luz directos de golpe, más aire que se mueva y agua en el momento adecuado.

En exterior#
- Sombra en las horas centrales. Una malla de sombreo colocada por encima de la planta, o mover la maceta a una zona sin sol directo entre mediodía y media tarde. Los servicios de extensión recomiendan la tela de sombreo en olas de calor.
- Riego a primera hora. Así la planta tiene agua para el día y el exceso se evapora por la tarde. Como rutina, evita regar en pleno sol; pero si a mediodía la planta está caída y el sustrato seco, riega sin esperar: la guía de Oregón aconseja regar una planta marchita en cuanto sea posible para que pase el menor tiempo así.
- Protege la maceta. El sustrato caliente daña las raíces; sombrea el lateral de la maceta o agrúpalas para que se den sombra entre ellas.
- Corta el viento seco. En días de viento caliente, pon la maceta al abrigo y vigila que el sustrato no se quede seco, que es cuando más daño hace. Evita pegarla a una pared orientada al sur o al oeste que reciba sol de lleno: la Extensión de la Universidad Estatal de Colorado cita el calor que devuelven esas paredes como una causa de bordes quemados.
- Acostumbra a la planta poco a poco. Si la sacas de interior, hazlo de forma gradual, como en el endurecimiento de arriba.
- No podes ni trasplantes en pleno calor. Es mejor esperar a que refresque.
En interior#
- Distancia de la lámpara. No hay una distancia universal: depende de la potencia y del modelo. Sigue la ficha del fabricante y vigílala con la planta. Un truco de cultivadores, que no es una medida, es poner el dorso de la mano a la altura de las copas medio minuto: si el calor te molesta, la lámpara está demasiado cerca.
- Extracción. Un extractor renueva el aire caliente del armario y lo cambia por aire más fresco. Un ventilador interior lo mueve sobre las hojas para que no se acumule calor.
- Temperatura. Mídela con un termohigrómetro a la altura de las copas. Si en verano la habitación se calienta mucho, pasa las horas de luz a la noche.
- Luz excesiva. El estudio de Chandra vio que más luz no siempre es mejor: con la temperatura alta, la fotosíntesis dejó de subir y bajó por encima de los 1.500 µmol m⁻² s⁻¹.
Comprueba tu temperatura con este comparador:
| Qué vigilar | Exterior | Interior |
|---|---|---|
| Sol o luz directa | Malla de sombreo en las horas centrales | Lámpara más lejos o a menos potencia |
| Aire | Zona ventilada, sin esquinas cerradas | Extractor y ventilador moviendo el aire |
| Riego | A primera hora o al atardecer | Sin encharcar y sin sustrato seco |
| Temperatura | Termohigrómetro a la sombra, junto a las copas | Termohigrómetro a la altura de las copas |
| Maceta | Sombra en el lateral y agrupada | Lejos de la lámpara y del suelo caliente |
Puntos que no pueden faltar#
- Síntomas por zona. El sol y el calor dañan primero las hojas altas y la cara expuesta; las de abajo suelen estar sanas.
- Compara con la sombra. Si lo que está a la sombra está bien, es quemadura; si todo está igual, mira nutrientes.
- Medidas inmediatas. Sombra, riego a una hora fresca y sin podar de golpe.
- Las hojas quemadas no se recuperan. Juzga la recuperación por los brotes nuevos.
- Prevención en exterior. Malla de sombreo, riego temprano y maceta protegida.
- Prevención en interior. Distancia de la lámpara según el fabricante, extracción y temperatura medida en las copas.
Tu siguiente paso: haz el diagnóstico con lo que ves hoy, completa la lista de las primeras 24 horas y mide la temperatura a la altura de las copas. Después mira la selección de productos de arriba.
Preguntas frecuentes#
¿Se recupera una planta quemada por el sol?
Sí, en la mayoría de los casos, si el daño se limita a las hojas y actúas pronto con sombra y riego a una hora fresca. Las hojas quemadas no vuelven a ponerse verdes, así que fíjate en los brotes nuevos. Los brotes tiernos muy quemados sí pueden perderse.
¿Las hojas quemadas vuelven a ponerse verdes?
No. El tejido quemado no se regenera. Lo que se recupera es la planta, y se nota en las hojas nuevas. Las hojas que conservan zonas verdes siguen haciendo fotosíntesis.
¿Corto las hojas quemadas?
No de golpe. Las hojas dañadas todavía dan sombra a las sanas, y las que tienen zonas verdes siguen trabajando. Espera a que se sequen del todo y retíralas entonces con tijeras limpias.
¿A qué hora riego una planta con calor?
A primera hora de la mañana, para que tome agua durante el día, o al atardecer. Comprueba antes el sustrato para no encharcar. Si a mediodía la ves caída y el sustrato está seco, no esperes a la tarde: riégala ya.
¿Las gotas de agua queman las hojas al sol?
En hojas lisas, casi nunca. Un estudio de óptica (Egri y colaboradores, 2010) dejó gotas al sol sobre hojas lisas y sin pelos de arce y de ginkgo, y no causaron quemaduras: el agua en contacto con la hoja la enfría. Sí quemaron en un helecho cuyos pelillos sostienen la gota separada de la hoja. Las hojas de cannabis tienen pelillos y en ellas no se ha medido, así que el estudio no sirve como prueba en ningún sentido. Con los tratamientos que se pulverizan el riesgo es otro: muchos productos dañan la planta con calor, así que aplícalos cuando refresque y siguiendo la etiqueta.
¿Cuánto calor aguanta una planta de marihuana?
No hay un límite exacto. Un estudio con hojas de cannabis vio la mejor fotosíntesis entre 25 y 30 °C, con peor funcionamiento de los poros por encima de 30 °C. No es el momento en que se quema, porque eso depende del sol directo, del riego y de la adaptación previa.
¿Cómo distingo una quemadura de un exceso de abono?
La quemadura aparece arriba y en la cara expuesta, tras un día de sol o calor. El exceso de abono suele dar puntas oscuras en muchas hojas, con el resto muy verde, tras abonar. Regar con agua sola y observar ayuda a confirmarlo.
¿Cuánto sol aguanta una planta que viene de interior?
Empieza con poco. La Extensión de la Universidad de Maryland sugiere unas 2 horas al día al principio y subir poco a poco. Es una pauta para plantas de invernadero, útil también para cultivo en maceta.
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Fuentes y cómo interpretar esta guía
La relación entre temperatura, luz y fotosíntesis procede de un estudio en cannabis; el resto de pautas de recuperación y prevención vienen de servicios de extensión agraria, que hablan de plantas de jardín y no de cannabis, de un estudio de óptica sobre gotas en hojas de otras especies y de criterio habitual de cultivo.
- Chandra y cols. (2008): respuesta fotosintética de Cannabis sativa a la luz, la temperatura y el CO₂ (Physiology and Molecular Biology of Plants)
- Universidad Estatal de Oregón: cómo cuidar las plantas después de una ola de calor
- Universidad Estatal de Oregón (EM 9556): cómo identificar y prevenir el estrés por calor en las plantas
- Extensión de la Universidad de Maryland: daño por quemadura solar en plantas
- Extensión de la Universidad de Maryland: cómo reducir el estrés por calor de los cultivos
- Morad y Bernstein (2023): respuesta del cannabis al magnesio en la fase vegetativa (Plants)
- Extensión de la Universidad Estatal de Dakota del Sur: quemadura de hojas por calor, viento y sequía en el huerto
- Extensión de la Universidad Estatal de Colorado (ficha 2.911): bordes quemados de las hojas y calor reflejado por paredes
- Extensión de la Universidad Estatal de Iowa: por qué se marchita una planta en maceta (falta o exceso de agua)
- Egri y cols. (2010): óptica de las gotas de agua al sol sobre las hojas y cuándo pueden quemarlas (New Phytologist)
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