¡Por fin una cepa que cumple con lo prometido! Budzilla fue increíblemente fácil de manejar para ser una planta con tendencia sativa. La producción fue brutal: cogollos densos, duros como piedras y cubiertos de tricomas. El efecto es perfecto: primero energético y creativo, luego profundamente relajante sin llegar a sedarte. El olor skunk clásico durante el cultivo fue intenso (¡filtro de carbón obligatorio!), pero el sabor suave, cítrico y especiado lo merece. Heavyweight Seeds ha creado un verdadero campeón.











