Cherry Pie es conocida por su resistencia y facilidad de cultivo, lo que la convierte en una excelente opción tanto para principiantes como para cultivadores experimentados. A continuación, una guía sencilla para obtener los mejores resultados.
Preparación y Germinación: Comienza con un sustrato de alta calidad y bien aireado. Germina tus semillas con el método del papel de cocina, manteniéndolas cálidas (22-25°C / 71-77°F) y húmedas. Para un inicio fuerte y sin estrés que favorezca un desarrollo radical explosivo, considera usar un estimulador de raíces como Bio Rhizotonic.
Crecimiento Vegetativo: Mantén un fotoperíodo de 18 horas de luz y 6 de oscuridad. Las plantas Cherry Pie suelen mantenerse relativamente compactas y frondosas en interior, alcanzando una altura manejable de 80–120 cm (31.50–47.24 in). Responden muy bien al entrenamiento de bajo estrés (LST) para abrir el dosel y favorecer el desarrollo de múltiples cogollos principales.
Fase de Floración: Cambia al fotoperíodo 12/12 para inducir la floración, que dura típicamente entre 55 y 65 días. Controla la humedad, reduciéndola al 40-50 % en la última fase para proteger los cogollos densos. Las plantas te recompensarán con cogollos gruesos y duros como piedras, cubiertos de resina.