Al centrar el interior en Chiquita Banana puedes evitar una gestión caótica y simplificar varios frentes:
Calendario de abonado: no necesitas preparar tres mezclas distintas para plantas exigentes.
Gestión de la copa: evitas sujetar plantas pequeñas para igualarlas con otras altas.
Época de cosecha: puedes cortar conjuntamente el armario dedicado a esta genética.
Almacenamiento: puedes reunir la cosecha en un solo espacio, con cogollos que alcanzan hasta un 34% de THC.
Material para extracciones: su abundante producción de resina permite aprovecharla para hacer hachís sin reservar otra genética específicamente para ello.