En esencia, este producto actúa como un ejército biológico para tu sustrato. Introduce microorganismos especializados que forman una relación simbiótica con las raíces de tu cannabis. Una vez colonizados, estos microbios fijan activamente el nitrógeno atmosférico, extrayéndolo del aire y alimentando directamente a la planta. Además, actúan como una llave química, disolviendo el fósforo bloqueado en el suelo y haciéndolo fácilmente disponible para tu cultivo.
Más allá de la nutrición, proporciona una defensa robusta. La vida beneficiosa compite con éxito contra patógenos dañinos, protegiendo eficazmente tu cultivo frente a hongos del suelo y nematodos devastadores. Esto significa que tus plantas pueden sobrevivir e incluso prosperar en condiciones adversas, recuperándose del choque de trasplante mucho más rápido que las plantas no tratadas, especialmente cuando se combina con una tierra para cultivo interior de alta calidad.
Sin embargo, es importante saber lo que no puede hacer. No sustituirá por completo tus nutrientes base, ni arreglará una maceta completamente anegada y desprovista de oxígeno. Prepara el escenario para una absorción máxima de nutrientes, pero aún debes proporcionar un buen entorno y prácticas adecuadas de riego para obtener esos resultados explosivos.