Llevo cultivando Orange Candy dos temporadas y se ha convertido en mi sativa favorita. El sabor es increíble: como naranja fresca con un toque diésel. El efecto es limpio, energético y nunca ansioso. La cultivé en exterior en el sur de España y obtuve cosechas masivas con mínimo esfuerzo. Resistente, rápida y siempre un éxito entre amigos. Muy recomendable.











