Germina a 22–25 °C en un ambiente húmedo y establece pronto la planta en su recipiente definitivo.
Durante la primera semana, mantén una humedad relativa del 60–70 % y luz suave durante 18–20 horas.
En el crecimiento, trabaja a 22–26 °C, riega con moderación y aplica LST si quieres abrir la copa.
Cuando surjan las prefloraciones y empiece el estiramiento, baja la humedad al 40–50 %, ventila bien las flores, aporta fertilizante de floración y mantén el pH del suelo entre 6,0 y 6,5.
Todo el recorrido desde semilla hasta cosecha ocupa unos 70 días.
Para elegir el corte, observa los tricomas: algunos pueden llegar a ámbar si prefieres un resultado más relajante.
Tras un lavado con agua pura durante los últimos 7–10 días, seca a oscuras durante 10–14 días a 18–22 °C y 50–60 % de humedad.
Cura después en tarros durante al menos 2–4 semanas y ábrelos diariamente para suavizar el sabor y potenciar el aroma.