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Dominio público · Español

Informe de la Comisión sobre el Cáñamo Índico, vol. 4

Gobierno de la India británica · 1894

Edición de Biblioteca Pevgrow. Licencia CC BY 4.0. Fuente: Internet Archive.

Para máquinas: markdown · datos e índice

Informe de la Comisión sobre el Cáñamo Índico, vol. 4

Gobierno de la India británica

Internet Archive, 1894.

Traducción al español. Obra en dominio público o de acceso abierto. Edición Pevgrow, 2026.


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Informe de la Comisión India sobre las Drogas de Cáñamo

Informe de la Comisión India sobre las Drogas de Cáñamo

Volumen 1 Informe

Volumen 2 Apéndices - Indagación sobre la conexión entre las drogas de cáñamo y la locura

Volumen 3 Apéndices - Miscelánea

Volumen 4 Declaraciones de testigos de Bengala y Assam

Volumen 5 Declaraciones de testigos de las Provincias del Noroeste y Oudh y Punjab

Volumen 6 Declaraciones de testigos de las Provincias Centrales y Madrás

Volumen 7 Declaraciones de testigos de Bombay, Sind, Berar, Ajmere, Coorg, Baluchistán y Birmania

Volumen 8 Volumen suplementario - Respuestas recibidas a preguntas seleccionadas para el Ejército Nativo

Informe de la Comisión India sobre las Drogas de Cáñamo

Volumen 4 Declaraciones de testigos de Bengala y Assam

Hardinge Simpole en asociación con la Biblioteca Nacional de Escocia

Hardinge Simpole Ltd, The Roan,

Kilkerran, a an car ae Escocia,

Reino Unido

http://www. hardingesimpole.co.uk admin@hardingesimpole.co.uk

Publicado por primera vez en esta edición en 2010 por Hardinge Simpole en asociación con la

Biblioteca Nacional de Escocia

Copyright © Hardinge Simpole 2010

Volumen 1 ISBN 978-1-84382-203-5 Volumen 2 ISBN 978-1-84382-204-2 Volumen 3 ISBN 978-1-84382-205-9 Volumen 4 ISBN 978-1-84382-206-6 Volumen 5 ISBN 978-1-84382-207-3 Volumen 6 ISBN 978-1-84382-208-0 Volumen 7 ISBN 978-1-84382-209-7 Volumen 8 ISBN 978-1-84382-210-3

ISBN del conjunto 978-1-84382-211-0

Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada en un sistema de recuperación, o transmitida en cualquier forma o por cualquier medio, electrónico, mecánico, fotocopia, grabación u otro, sin el permiso previo

de los editores.

Colecciones Generales

Comisión India sobre las Drogas de Cáñamo.

Precio Precio Rupias.

Declaraciones ante la Comisión India sobre las Drogas de Cáñamo, 1893-94.

  1. ¿Qué oportunidades ha tenido usted de obtener información respecto de los asuntos relacionados con las drogas de cáñamo sobre los cuales están formuladas sus respuestas?

  2. En la obra más reciente sobre el ganja (informe del Dr. Prain de 21 de junio de 1893) se afirma que «en la India se obtienen naturalmente del cáñamo tres artículos narcóticos. Estos son el siddhi o bhang, el charas y el ganja». El Dr. Prain los define así: «Siddhi, bhang, subji o patti son nombres diferentes aplicados a las hojas secas de la planta del cáñamo, ya sea macho o hembra y ya sea cultivada o no cultivada.

»El charas es el nombre aplicado a la materia resinosa que forma el principio activo de la planta cuando se recoge por separado.

»El ganja consiste en las sumidades floridas secas de plantas de cáñamo hembra cultivadas que se han cubierto de resina a consecuencia de haber sido incapaces de granar libremente. La formación de semillas se impide mediante la destrucción de todas las plantas macho.

»Se venden tres variedades de ganja. El ganja se fabrica habitualmente pisándolo bajo los pies, de modo que las sumidades floridas aglutinadas adoptan una forma aplanada. Este es el "ganja plano". La otra clase de ganja no se pisa, sino que se rueda bajo el pie, de modo que las sumidades floridas aglutinadas quedan menos íntimamente adheridas y adoptan una forma redondeada. Este es el "ganja redondo". Las sumidades floridas del ganja separadas de las ramitas, ya sea de ganja plano o redondo, y ya sea la separación accidental o deliberada, forman el "chur" o "ganja quebrado"».

¿Pueden aceptarse estas definiciones para su provincia? ¿Con qué nombre se conoce localmente cada uno de estos productos?

CULTIVO O CRECIMIENTO DEL CÁÑAMO. (Cannabis sativa.)

  1. ¿En qué distritos de los que usted conoce crece espontáneamente la planta del cáñamo?

Mencione alguno en que sea abundante.

  1. ¿Con qué nombres diferentes se la conoce? ¿Se refieren estos exactamente a la misma planta?

  2. ¿Qué condiciones especiales de clima, suelo, pluviosidad, elevación sobre el nivel del mar, etc., son necesarias para el crecimiento del cáñamo silvestre?

  3. ¿Es el crecimiento del cáñamo silvestre ordinariamente denso o disperso?

  4. ¿Hay algún cultivo de la planta del cáñamo en su provincia—

(a) para la producción de ganja;

(b) para la producción de charas;

(c) para su uso como bhang;

(d) para su fibra o semillas;

Si es así, ¿dónde y en qué medida?

  1. Si recientemente ha habido algún aumento o disminución considerable en la superficie sometida a tal cultivo, indique la razón.

  2. Dé cuantos pormenores pueda respecto de los métodos de tal cultivo.

  3. ¿Forman una clase especial las personas que cultivan el cáñamo por sus propiedades narcóticas? ¿O son de las mismas clases que los demás cultivadores agrícolas?

  4. ¿Se obtienen alguna vez las plantas cultivadas para la producción de ganja de la semilla del cáñamo silvestre?

  5. ¿Tiene usted alguna razón para suponer que el (así llamado) cáñamo silvestre se cultiva en algún lugar especialmente para la producción de ganja? Si es así, dé los nombres de los distritos o comarcas en que esto ocurre, y su opinión sobre la medida en que existe tal práctica. ¿Se extirpa en tales casos la planta macho?

  6. (a) ¿Está restringido en su provincia el cultivo de la planta del cáñamo para ganja? Si es así, ¿a qué distritos? ¿Por qué fueron elegidos? Si no está restringido, ¿es el cultivo común a todos los distritos?

(b) ¿Hay algunas condiciones especiales de clima, suelo, pluviosidad, elevación sobre el nivel del mar, etc., que sean necesarias para el cultivo del cáñamo para producir ganja?

(c) ¿Hay alguna parte de su provincia donde su cultivo sería imposible?

  1. ¿Se prepara en su provincia alguno de los siguientes productos de la planta del cáñamo:—

(a) ganja, (b) charas, (c) bhang?

Si es así, ¿dónde y en qué medida?

  1. Dé cuantos pormenores pueda respecto de los métodos de tal preparación, distinguiendo especialmente los métodos de preparación a partir de (a) la planta cultivada y (b) la planta silvestre respectivamente, y distinguiendo también las preparaciones para (A) fumar, (B) comer y (C) beber.

  2. (a) ¿Prepara el bhang generalmente el pueblo en sus casas?

(b) ¿Puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca?

(c) ¿Pueden prepararse también el ganja o el charas a partir de la planta silvestre dondequiera que crezca?

  1. ¿Por qué clases del pueblo se hacen respectivamente las preparaciones de la droga de cáñamo?

  2. ¿Se deteriora por la conservación alguna de estas tres drogas (ganja, charas y bhang)? ¿Pierde del todo su efecto con el tiempo? ¿Cuánto tiempo se conserva en buen estado con cuidado ordinario? ¿Cuáles son las causas del deterioro? ¿Qué medidas especiales pueden tomarse para prevenirlo?

(Las estadísticas deben obtenerse de las oficinas del Gobierno.)

CONSUMO O USO.

NOTA.—Es muy importante, al responder a las preguntas formuladas bajo este capítulo, distinguir cuidadosamente entre ganja, charas y bhang. La respuesta debe tratar únicamente de aquellas formas de la droga conocidas por el testigo, y debe especificar claramente en cada caso la forma o formas a que se aplican sus afirmaciones.

  1. ¿Se usan el ganja y el charas solamente para fumar? Si no, nombre cualquier otro uso a que se destine cualquiera de ellos, con pormenores sobre tales usos y los lugares donde prevalecen.

  2. ¿Qué clases y qué proporción del pueblo fuman respectivamente ganja y charas? ¿Y en qué localidades?

  3. ¿Qué clase de ganja (plano, redondo o "chur") se prefiere para fumar? Si se usan clases diferentes en localidades diferentes, dé pormenores.

  4. ¿Qué charas, nativo o extranjero, se usa principalmente? Si es extranjero, ¿de dónde se importa?

  5. ¿Se usa alguna vez el bhang para fumar? Si es así, ¿en qué localidades, por qué clases del pueblo y en qué medida?

  6. ¿Qué clases y qué proporciones del pueblo respectivamente (a) comen o (b) beben bhang, y en qué localidades?

  7. ¿Está el uso de ganja, charas y bhang, o de alguna de estas drogas, en aumento o en disminución?

Dé cuantas razones pueda.

  1. Indique para cada una de estas drogas qué proporción de los consumidores son—

(a) Consumidores habituales moderados, (b) Consumidores habituales excesivos, (c) Consumidores ocasionales moderados, (d) Consumidores ocasionales excesivos.

  1. ¿De qué clases del pueblo se toman principalmente cada una de estas, y cuáles son en cada caso los hábitos de vida o las circunstancias que principalmente conducen a la práctica?

  2. ¿Cuál es la ración media y el coste de cada una de estas drogas por día para—

(a) Consumidores habituales moderados, (b) Consumidores habituales excesivos?

  1. ¿Qué ingredientes se mezclan (a) ordinariamente o (b) excepcionalmente con alguna de estas drogas por las diferentes clases de consumidores? ¿Se usa así la dhatura? ¿Cuál es el objeto de estas mezclas?

¿Conoce usted alguna preparación (como el "bhang massala") que se venda con el propósito de ser mezclada con alguna de estas drogas? Describa sus ingredientes.

  1. (a) ¿En qué medida se practica el consumo de cada una de estas tres drogas en soledad o en compañía? (b) ¿Está principalmente limitado al sexo masculino o a alguna edad de la vida?

(c) ¿Es habitual que los niños consuman alguna de estas drogas?

  1. (a) ¿Se forma fácilmente el hábito de consumir alguna de estas drogas?

(b) ¿Es difícil abandonarlo?

(c) ¿Hay en el caso de alguna de estas drogas una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo?

  1. (a) Mencione cualesquiera costumbres, sociales o religiosas, respecto del consumo de alguna de estas drogas. Dé cuenta de cada una de tales costumbres.

(b) ¿Se considera esencial el uso de la droga en relación con tal costumbre?

(c) ¿Es generalmente templado o excesivo?

(d) ¿Es probable que conduzca a la formación del hábito, o que sea de otro modo perjudicial?

  1. (a) ¿Cómo se considera generalmente el consumo de cada una de estas drogas?

(b) ¿Puede decirse que hay alguna opinión pública (social o religiosa) respecto de la práctica? Si es así, ¿cuál? Si usted piensa que el uso de alguna forma del narcótico está generalmente en descrédito, ¿a qué atribuye ese sentimiento?

(c) ¿Hay alguna costumbre de adorar la planta del cáñamo en ciertas ocasiones por ciertas sectas del pueblo?

  1. ¿Sería una privación grave para alguna clase de consumidores renunciar al consumo de la droga que usan? Dé sus razones en cada caso. Dé alguna idea del número probable de cada clase.

  2. (a) ¿Sería factible prohibir el uso de alguna o de todas estas drogas?

(b) ¿Se consumiría la droga ilícitamente? (c) ¿Cómo podría hacerse cumplir la prohibición?

(d) ¿Ocasionaría la prohibición un descontento grave entre los consumidores?

(e) ¿Llegaría tal descontento a constituir un peligro político?

(f) ¿Seguiríase a la prohibición el recurso a (a) los estimulantes alcohólicos o (b) otras drogas?

  1. ¿Hay alguna razón para pensar que el alcohol está siendo ahora hasta cierto punto sustituido por alguna de estas drogas? Si es así, ¿a qué causas atribuye usted este cambio, y qué prueba hay de su realidad?

EFECTOS.

NOTA.—Es muy importante, al responder a las preguntas formuladas bajo este capítulo, distinguir cuidadosamente entre ganja, charas y bhang. La respuesta debe tratar únicamente de la forma de cáñamo conocida por el testigo, y debe especificar claramente en cada caso la forma o formas a que se aplican sus afirmaciones, y las experiencias particulares en que se basan. La pregunta 56 trata del efecto de las mezclas. Debe hacerse también referencia a ello al responder a cualquier pregunta en que tal mezcla afecte generalmente al caso. Pero la respuesta debe tratar en primer lugar del efecto de la droga de cáñamo aparte de toda mezcla.

  1. ¿Son los efectos del charas en algún particular diferentes de los que resultan de fumar ganja? Si es así, indique la diferencia.

  2. ¿Tienen las tres diferentes preparaciones de ganja (ganja redondo y plano y "chur") efectos diferentes en especie o en grado sobre los consumidores?

  3. ¿Es el fumar cualquier preparación de la planta del cáñamo en algún modo una forma de consumo menos perjudicial que beber o comer la misma o cualquier otra preparación? Dé razones para su respuesta.

  4. (a) ¿Es el uso de alguna de estas drogas prescrito por razón de sus cualidades medicinales por alguna escuela de médicos nativos?

(b) ¿Se usa alguna de ellas en el tratamiento de enfermedades del ganado?

  1. ¿Puede el uso moderado de charas, ganja o bhang ser beneficioso en sus efectos—

(a) como accesorio alimenticio o digestivo;

(4) para dar resistencia bajo esfuerzos o exposiciones severas, o para aliviar la fatiga;

(c) como febrífugo o preventivo de enfermedades en comarcas palúdicas e insalubres;

(d) de cualquier otra manera.

¿Qué clases (si las hay) usan la droga para alguno de los propósitos anteriores, y en qué proporción de tales clases? ¿Se refiere usted al uso habitual moderado

o al uso ocasional moderado de la droga?

  1. Si no es beneficioso, ¿considera usted que el uso moderado de cualquiera de estas drogas es inocuo? Dé razones para su respuesta.

  2. ¿Son los consumidores moderados inofensivos para sus vecinos?

  3. (a) ¿Cuál es el efecto inmediato del uso moderado de cualquiera de estas drogas en el consumidor habitual?

(b) ¿Es refrescante?

(c) ¿Produce intoxicación?

(d) ¿Calma el hambre?

(e) ¿Crea apetito?

(f) ¿Cuánto tiempo dura el efecto?

(g) ¿Hay algún efecto posterior?

(h) ¿Produce la falta de gratificación subsiguiente algún anhelo o inquietud?

  1. (a) ¿Produce el uso habitual moderado de cualquiera de estas drogas algún efecto nocivo —físico, mental o moral?

(b) ¿Deteriora la constitución de alguna manera?

(c) ¿Perjudica la digestión o causa pérdida de apetito?

(d) ¿Causa disentería, bronquitis o asma?

(e) ¿Deteriora el sentido moral o induce pereza o hábitos de inmoralidad o libertinaje?

(f) ¿Embota el intelecto o produce locura?

Si produce locura, ¿de qué tipo, y es temporal o permanente?

Si es temporal, ¿pueden los síntomas ser reinducidos por el uso de la droga tras la liberación de la reclusión?

¿Hay algún síntoma típico?

¿Confiesan los dementes, que no tienen historia registrada de ganja, el uso de la droga?

(g) En tales casos de la alegada conexión entre la locura y el uso del cáñamo que le sean conocidos, ¿opina usted que el uso de la droga por personas que sufren de ansiedad mental o enfermedad cerebral para obtener alivio ha sido suficientemente considerado al explicar esa conexión?

¿Y cree usted que hay alguna evidencia que indique que la locura puede a menudo tender a la indulgencia en el uso de drogas de cáñamo por una persona que carece de autocontrol debido a un intelecto debilitado?

Dé cuenta bajo cada uno de estos puntos de cualquier caso con el que esté familiarizado.

  1. Discuta la misma cuestión en relación con el uso excesivo habitual de cualquiera de estas drogas.

  2. ¿Parece el uso habitual moderado de cualquiera de estas drogas ser un hábito hereditario o afectar de alguna manera a los hijos del consumidor moderado?

  3. Discuta la misma cuestión en relación con el uso excesivo habitual de cualquiera de estas drogas.

  4. (a) ¿Se practica el uso moderado de cualquiera de estas drogas como afrodisíaco? (b) ¿Lo usan así las prostitutas?

(c) ¿Es el uso para este propósito más perjudicial que su uso como narcótico ordinario, y, si es así, cómo?

(d) ¿Tiende el uso del cáñamo a producir impotencia?

  1. Discuta la misma cuestión en relación con el

uso excesivo de cualquiera de estas drogas.

  1. (a) ¿Es una gran proporción de malhechores consumidores habituales moderados de cualquiera de estas drogas?

(b) ¿Qué conexión, si la hay, tiene el uso moderado con el crimen en general o con el crimen de algún carácter especial?

  1. Discuta la misma cuestión en relación con el uso excesivo de cualquiera de estas drogas.

  2. ¿Incita la indulgencia excesiva en cualquiera de estas drogas a cometer crímenes no premeditados, violentos o de otra índole? ¿Conoce usted algún caso en que haya conducido a un frenesí homicida temporal?

  3. ¿Usan los criminales estas drogas para fortalecerse a fin de cometer un acto premeditado de violencia u otro crimen?

  4. (a) ¿Inducen los criminales, para favorecer sus designios, a sus víctimas a tomar cualquiera de estas drogas y así atontarse?

(b) ¿Puede inducirse el completo atontamiento por esta droga sin mezcla?

  1. ¿Cómo son modificados los efectos del cáñamo, usado (a) con moderación y (b) en exceso, por la mezcla de otras sustancias? Anote especialmente cualquier información que posea respecto a la mezcla de dhatura para consumo personal o para administración a otros.

  2. Se dice que la ganja y el charas son a veces comidos o bebidos. Donde este sea el caso, dé su experiencia en cuanto a los efectos, tratando por separado cualquiera de los puntos de las preguntas precedentes que parezcan requerir mención.

ADMINISTRACIÓN — Impuestos: CONTROL.

  1. Si está usted familiarizado con el sistema actual de Administración de Impuestos Especiales en su provincia respecto a las drogas de cáñamo, ¿considera usted que funciona bien, o considera que es susceptible de mejora?

  2. Si es susceptible de mejora, indique en qué dirección o direcciones, dando razones para su respuesta.

  3. Si se produce ganja en su provincia, ¿cree usted que el cultivo de la planta que produce ganja y el proceso de su preparación están suficientemente controlados, o que el sistema requiere modificación en algún respecto? Si es así, ¿en qué respectos y por qué?

  4. Si se produce charas en su provincia, ¿cree usted que el cultivo de la planta de cáñamo para su producción y el proceso de preparación están suficientemente controlados, o que el sistema requiere modificación en algún respecto? Si es así, ¿en qué respectos y por qué?

  5. ¿Cree usted que el cultivo de la planta de cáñamo para la producción de bhang debería estar de alguna manera controlado? ¿Sería esto factible?

Si es así, indique el método por el cual tal control podría ejercerse.

  1. ¿Tiene usted alguna objeción al sistema actual de venta al por mayor de ganja o de sus preparaciones? Si tiene alguna objeción, expóngala por extenso, e indique las mejoras que sugiere.

  2. ¿Tiene usted alguna objeción a las regulaciones existentes que rigen la exportación e importación de estas drogas o de sus preparaciones desde y hacia su provincia, o su transporte dentro de la provincia? Dé razones para su respuesta.

  3. En su opinión, ¿es razonable la tributación de 1 ganja, 2 charas, 3 bhang con referencia (a) entre sí, (b) a los intoxicantes alcohólicos u otros? Dé razones para cualquier alteración en la cuantía de la tributación de cualquiera de estos artículos que usted pueda sugerir.

  4. En su opinión, ¿es necesario que haya diferentes tasas de tributación para diferentes clases de ganja (tales como la ganja "plana", "redonda" y "quebrada" producida en Bengala), o para la ganja cultivada en diferentes localidades? Si es así, ¿sobre qué principio?

  5. Teniendo en cuenta la incidencia final del impuesto sobre el consumidor, ¿tiene usted alguna objeción al método actual de gravar 1 ganja, 2 charas, 3 bhang?

  6. ¿Hay en su provincia casas o tiendas con licencia para la venta de estas drogas o sus preparaciones donde puedan consumirse en el local? ¿Cuál es su opinión respecto a tales casas o tiendas?

  7. ¿Se consultan o consideran de alguna manera los deseos del pueblo antes de abrir una tienda en alguna localidad? ¿Qué medidas se toman para este propósito? ¿Debería considerarse así la opinión pública local?

  8. ¿Hay algún hecho respecto a la importación o contrabando de drogas de cáñamo desde los Estados Nativos hacia su provincia al que desee llamar la atención? ¿Se paga realmente el impuesto respecto a la ganja y otras drogas de cáñamo usadas? ¿O hay algún uso general de drogas no gravadas, y por quién?

N.º | Nombre. | Designación. | Página.

1 | Hon'ble D. R. Lyall, C.S.I.: | Miembro, Junta de Rentas. | 1 2 | E. V. Westmacott | Comisionado. | 7 3 | W. H. Grimley | Ditto. | 14 4 | G. Toynbee | Ditto. | 15 5 | A. W. B. Power | Ditto. | 15 6 | H. Luttman-Johnson | Ditto. | 16 7 | W. B. Oldham | Ditto. | 17 8 | H. G. Cooke | Comisionado en funciones | 18 9 | J. C. Price | Magistrado y Recaudador. | 22 10 | F. H. Barrow | Ditto. | 28 11 | F. H. B. Skrine | Ditto. | 31 12 | A. C. Tute | Ditto. | 34 13 | R. O. Williams | Ditto. | 36 14 | G. Stevenson | Ditto. | 37 15 | Hon'ble F. R. S. Collier | Ditto. | 38 16 | C. R. Marindin | Ditto. | 40 17 | K. G. Gupta | Comisionado de Impuestos Especiales. | 44 18 | L. Hare | Magistrado y Recaudador. | 49 19 | G. E. Manisty | Ditto. | 52 20 | T. Kennedy | Ditto. | 55 21 | T. Wilkinson | Ditto. | 56 22 | R. T. Greer | Ditto. | 60 23 | H. E. F. Maguire | Ditto. | 61 24 | W. R. Bright | Subcomisionado. | 62 25 | Nandakrishna Bose | Magistrado y Recaudador en funciones. | 64 26 | L. P. Shirres | Ditto. | 66 27 | S. H. C. Walsh | Ditto. | 68 28 | L. E. Cox | Ditto. | 71 29 | J. Ramand | Ditto. | 74 30 | A. B. Harward | Ditto. | 75 31 | Coronel C. H. Garbett | Subcomisionado. | 77 32 | A. G. Bell | Ditto. | 79 33 | R. Renny | Ditto. | 81 34 | Rai Nandkishore Das Bahadur | Oficial de Distrito. | 82

  • Examinado oralmente. Examinado oralmente solamente. † Citado a comparecer en una reunión de la Comisión para examen oral, pero no pudo presentarse.

N.º | Nombre. | Designación.

BENGALA — contd. 35 | W. Maxwell | Subrecaudador Especial. 36 | W. C. Taylor * | Comisionado, División de Bhagalpur. 37 | Chunder Narayan Singh | Ditto. 38 | Ram Charan Bose | Ditto. 39 | Nobin Chunder Sen | Ditto. 40 | E. McL. Smith * | Ditto. 41 | Gopal Chandra Mookerjee | Magistrado y Subrecaudador Adjunto; Asistente Personal del Comisionado de Burdwan. 42 | Navin Krishna Banerji | Ditto. 43 | Pran Kumar Das | Ditto. 44 | Gobind Chandra Basak | Ditto. 45 | Dina Nath Dé | Ditto. 46 | Ganendra Nath Pal * | Ditto. 47 | Sarat Chandra Dass | Ditto. 48 | Ganga Nath Roy | Ditto. 49 | Bhairab Nath Palit | Asistente Personal del Comisionado, División de Chittagong. 50 | Jaga Mohan Bhattacharjya | Magistrado y Subrecaudador Adjunto. 51 | Jogendra Nath Bandyopadhya | Ditto. 52 | Monmohan Chakravarti * | Ditto. 53 | Nava Kumar Chakravarti * | Ditto. 54 | Hira Lall Banerjee | Ditto. 55 | Abdus Samad * | Ditto. 56 | Khirod Chandra Sen | Ditto. 57 | Gangadhar Ghose | Ditto. 58 | Prokash Chander Roy | Ditto. 59 | Prakash Chandra Singha | Ditto. 60 | Surendra Nath Mazumdar | Ditto. 61 | A. K. Ray * | Ditto. 62 | Kanti Bhushan Sen * | Ditto. 63 | Abhilas Chandra Mukerjee | Ditto. 64 | Gobind Chandra Das * | Ditto. 65 | Braja Durlab Hajra | Ditto. 66 | Nobin Chandra Kar * | Ditto. 67 | Rajani Prasad Neogy | Ditto. 68 | Ghulam Lillahi | Ditto. 69 | Suresh Chandra Bal | Ditto. 70 | Brajendra Nath Ray | Ditto. 71 | Rai Brahma Dutt | Ditto.

  • Examinado oralmente. † Examinado oralmente solamente.

N.º | Nombre. | Designación.

BENGALA — contd. 72 | Banku Behari Dutt | Magistrado y Subrecaudador Adjunto. 73 | Narayan Chandra Naik | Ditto. 74 | Wooma Charan Bose | Magistrado y Subrecaudador Adjunto (Gerente, Raj Banaili). 75 | Rasik Lal Ghose | Gerente, Tribunal de Pupilos. 76 | Raja Tenduk | Gerente, Finca del Gobierno. 77 | Gour Das Bysack | Subrecaudador jubilado.

W. Sarson 5...... om Sov anf poco ae “ Deputy W. M. Smith. é:. ~ fee. Ditto ge aodrg Hem Chander Kerr....., Ditto. etary:

Kali Das Mukerji -: 4: - + |Sub-Deputy Collector. 7.

Jogendra Nath Mozumdar *.; - - | Deputy Inspector of Excise é

D ijendro Nath Pal bd...... Ditto e e.

Sib Chandra Soor: “ 4: -| First Assistant paniiop ao ej tivation. °

E. R. Henry * 4:... - | Inspector-General of Police. °:

W. D. Pratt. ‘.. ‘, - | District Superintendent of Police:.

W. C. Fasson.:: °:.: Ditto F.

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Mathura Mohan Sirkar;:; - | Inspector of Police

H. P. Wsllyd-.:....| Government Agent at Keonjhar..

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Maiamabopathys ao Chandra Ryayaratnay C.L.E.*.| Principal, Governmeut Sanskrit College.

Jadub Chandra Chuckerbutty. A - | Civil and Sessions Judge, Kuch Behar.

Girindra Mohan Chuckerbutty. “: «| Munsif.: - “ - 2 Sreenath Chatterjee. *::; «| Cashier, Public Works Department ° Hara Gopal Dutta...:. -| Retired Excise Darogha..:

Pratapachandra Ghose - °::. | Registrar of Calcutta —

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Surgeon-Lieutenant-Colonel C.J. W. Meadows f.

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Professor of Materia Medica, etc., Medical College, Caleutta. P -

Surgeon-Lieutenant-Colonel W. Flood Murray *

Surgeon-Lieutenant-Colonel J, F. P. MeConnell*.

Surgeon and Superintendent, General

Surgeon-Lieutenant-Colonel A. Crombie®..

Hospital, Calcutta.. e.

Surgeon-Lieutenant-Colonel E.G. Russell *../CivilSurgeon.. «© «

Surgeon-Lieutenant-Colonel J. M. Zorabt. Ditto. e: ° 8

Surgeon-Lieutenant-Colonel Bussick Lall Dutt t

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BrenGAL— contd.

108 | Surgeon-Lieutenant-Colonel G. Price.:.| Civil Surgeon. - 3. - 282

109 | Surgeon-Lieutenant-Colonel E. Bovill * * E Ditto:.: is f 283 110 | Surgeon-Major R.Cobb*.. « + «| Ditto rar Chee, bas 111 | Surgeon-Major J. B. Gibbonst -: - «| Police Surgeon: ee -| 208

312 | Surgeon-Captain J.H.T. Walsh*.. | Superintendent, Dallunda Lunatic Asylum} 294

113 | Surgeon-Captain D, Prain * 2. 2. | Curator of the Herbarium and Librarian, Royal Botanic Garden, Calcutta, «| 308

11418.J.Manook-. -. -.: ‘ 4.| Civil Medical Officer.

. ° 307 LISP Pere, Bealkat. Change et Yea. fe > "| Ditto a eee i acs 116 | Rai Tara Prosanna Rai Bahadur..:. | Chemical Examiner to the Government of Bengal: A Ps ‘ id. 117 | Rai Bahadur Kanny Loll Dey, C.LE. * ” - | Late Chemical Examiner to the UES ment of Bengal.:: 310

118 | Upendra Nath Sen. ji: A ° a Officiating Civil Medical Officer.. 312

119 | Basanta Kumar Sen *.. °:. | Assistant Surgeon in Civil Medical: Charge. x: Z 313 120 | Norendra Nath Gupta: ~:: é Ditto. | 314 121 | Chuni Lall Dass;:... -| Teacher of Medical Jurisprudence and ‘Therapeutics, Dacca Medical School 316 122 | Preonath Bose. Z ‘ ° fs 5 | Teacher of Materia Medica and Practical | Pharmacy, Dacca..: ‘ 317 123 | Devendra Nath Roy *:.:. - | Teacher of Medical Jurisprudence, Campbell Medical School, Caleutta. s| ) 31s 124 | Akbar Khan. 4::: - | Assistant Sargeon and Teacher, iy Medical School, Patna A 322 125 | Soorja Narain Singh ::; - | Assistant Surgeon 323 126 | Nemai Charan Chatterjee.::. Ditto;;; 327 Rise ite | Ditto | 388 128 | Hari Mohan Sen.::. A ‘ | Ditto < 4 3 k | ib. 129 | Trailokya Nath Banerji Civil Hospital Assistant deen BOL 130 | Meer Koomar Ally. -:;,: | Ditto. 4 ib. 131 | Rames Chandra Sib + - | Overseer, Lunatic Asylum; $32 132 | Durga DossLabiri - - ee | Medical Practitioner. ih Ms] "Bas 133 | Rev. D. Morison. -. ~- «..{}Medioal Missionary.. « «| 2384 134 | Piyari Sankar Dass Gupta * ‘.. - | Medical Practitioner; Secretary, Bogra Medical Society F:. -| 338 135 | Kailas Chundra Bose *:..: +| Medical Practitioner.:: 341 136 | Mohim Chunder Roy.: °;. Ditto. 844. 137 | Kedareswar Acharjya “ E: 4 - Ditto r 845 138 | Mahes Chunder aOR Ts > inh) ty + see Ditto.?.| «347 139 | Dr. Mohammad Sadrul Haq; ‘ - 3 Ditto 3 t m.| 349 140 | Trailokya Nath Majumdar f Rete | Fs Ditto eae Ade id.

‘141 | Prasad Das Mallik. «... j: Ditto 4:.| 350 ea ae te To s Banialanllgali. 8

t Examen oral únicamente t Invitado a asistir a una reunión de la Comisión para examen oral, pero no compareció.

  1. Declaración del honorable señor D. R. Lyant, C. S. I., miembro de la Junta de Rentas, Calcuta.

  2. He estado al servicio del Gobierno por más de 32 años, y he estado a cargo de los distritos de Dacca, Tippera, Faridpur, Howrah y las 24 Parganas. También he sido comisionado de las divisiones de Dacca, Presidencia, Chittagong y Patna, y he sido además inspector general de Policía, y ahora soy miembro de la Junta de Rentas y estoy a cargo del impuesto sobre consumos. En todas estas capacidades he tenido oportunidades de obtener información y he sido administrador del impuesto sobre consumos en los distritos arriba nombrados. Nunca cedí esta rama a un subcolector, excepto en las 24 Parganas, y aun allí mantuve la administración en gran medida en mis propias manos.

  3. Las definiciones son las corrientes en Bengala.

  4. No conozco distrito alguno en toda Bengala en el que la planta del cáñamo no crezca espontáneamente. Personalmente la he observado sobre todo en Champaran y Tippera, pero es común en todas partes.

  5. Véase la respuesta a 2.

Hasta donde sé, la planta es la misma en todas partes.

  1. Véase la respuesta al número 3.

  2. Generalmente dispersa, pero también he visto considerables campos de ella.

  3. (a) Sí, cerca de Naogaon.

(b) No.

(c) Sí, principalmente en Bhagalpur y Monghyr, pero también en otros lugares en menor medida.

(d) Solo en menor medida.

  1. No hay mucha variación. La cantidad de tierra cultivada desde 1877-78 para ganja es la siguiente:

Año » | 1877-78,| 1878-79.| 1879-80.| 1880-81.) 1881-82.) 1882-83, /1383-84, Bighas.| 2.103) 1.446! 1.388) 2.236 | 2.861 | 1.091 | 2.494 Año 1884-85, 1885-86,| 1686-87, 1887-88.) 1888-89.) 1889-90,} 1680-91, Bighas 2.015 | 1.861} 2.192] 1.780} 2.488] 2.408 | 2.670 —— | | | |_| | | Año - | 1891-82, | 1892-93,

Bighas.| 1.316; 3.540

No tenemos detalles de la superficie dedicada al cultivo de bhang.

  1. No puedo decir nada que no se encuentre en los informes del babu Hem Chander Ker y del doctor Prain.

  2. La misma clase que los demás cultivadores. 11. Nunca; hasta donde sé.

  3. No, nunca se cultiva así, hasta donde tengo entendimiento.

  4. Ningún hombre puede cultivar legalmente plantas de las que se producen drogas intoxicantes sin un permiso del colector. Estos solo se conceden en la comarca alrededor de Naogaon, en los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur.

Véase la respuesta a 8. Creo que la ganja podría cultivarse igual de bien en cualquier parte. Solía cultivarse en Jessore.

  1. (a) Ganja en las partes arriba designadas, siendo la cosecha generalmente de seis a ocho mil maunds. La más alta desde 1877-78 es de 9.448 maunds en ese año, y la más baja de 3.768 en el año siguiente. El año pasado fue de 7.575.

(b) Ninguna hecha.

(c) El bhang se cultiva principalmente en Bhagalpur y Monghyr.

  1. No puedo añadir nada a la información dada por el doctor Prain.

  2. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) No. Con esta respuesta quiero decir que la cantidad de resina en la planta silvestre es tan pequeña que resulta prácticamente inútil como ganja o charas.

  1. No está confinado a una sola clase.

  2. Estoy de acuerdo con lo que el doctor Prain ha escrito sobre este punto. La ganja es absolutamente inútil, tal como se conserva ahora, después de dos años. El resultado de los experimentos del doctor Prain probará si se conservará en otras condiciones.

  3. Únicamente para fumar, hasta donde he visto.

  4. El charas se usa poco. La ganja la usan principalmente las clases bajas, y los bairagis y similares.

  5. Lo que se fuma es la misma cosa, es decir, la flor y la resina, ya provenga de flat, round o chur. El round se usa más alrededor de Calcuta, pero en realidad no hay diferencia, y el uso de una clase más que de otra es del todo arbitrario.

  6. Los comerciantes compran principalmente en Amballa. Todo lo que se usa es extranjero y viene de las colinas.

  7. Nunca lo he visto ni sabido que se use así, pero he oído que se usa así en Orissa.

  8. No había en 1891-92 ni una sola licencia de bhang en la división de Rajshahi. Solo 3 en Chittagong, 6 en Dacca, 8 en Orissa y 9 en Bhagalpur. En la división de Burdwan había 72, en la división de la Presidencia 67, en Patna 73 y en Chota Nagpur 88. Principalmente se bebe. No creo que haya clases que lo coman y no lo beban.

  9. El consumo de ganja varía poco. En los cinco años de 1875-76 a 1879-80 promedió 6.778 maunds al año; en los cinco años siguientes, 5.871; de 1885-86 a 1889-90 fue de 6.209, y en los últimos tres años, 5.741. El consumo más alto fue en 1887-88, 6.550 maunds; y el más bajo, en 1892-93, 5.451 maunds. Esta es la cantidad sobre la que se pagó el impuesto. El charas ha aumentado en los últimos 10 años; pero las ventas totales son solo de 10 o 12 maunds a lo sumo. En 1880-81 se vendieron 811 maunds de bhang frente a 1.064 en 1891-92. El aumento es pequeño.

  10. La gran mayoría de los fumadores de ganja son consumidores habituales moderados. Los bairagis y similares son consumidores habituales excesivos. Diría que había muy pocos de las clases (c) y (d).

  11. Las clases bajas de Bengala Oriental, los barqueros y similares, casi todos consumen ganja con moderación. Los devotos religiosos hindúes son los que consumen habitualmente en exceso, y también los libertinos mahometanos.

  12. (a) Unos un pice de valor.

(6) Seis o siete veces esa cantidad, o incluso más,

29, (a) Tabaco.

(2) Dhatura.

En el caso de (a), es la mezcla ordinaria.

En el caso de (4), se usa como estimulante y droga.

  1. Tanto en soledad como en compañía, principalmente en esta última, es más usado por los varones. No he encontrado ningún consumo por parte de niños.

  2. El hábito se forma con facilidad y no es fácil de abandonar. A la vista de la enorme preponderancia de fumadores habituales moderados, diría que la tendencia a convertirse en exceso era escasa.

$2. El ganja y el bhang entran ambos en las fiestas hindúes; pero sobre este punto los nativos darán mejor testimonio.

  1. El fumar ganja no se tiene por respetable; pero no creo que haya mucho sentimiento en contra, Viendo que lo usan tanto los devotos, la opinión pública religiosa no puede estar en contra.

Aquí de nuevo el testimonio nativo será el mejor.

  1. No creo que la penalidad sea muy grande; pero mi experiencia procede de las cárceles.

Los consumidores excesivos lo sienten más que los consumidores moderados.

$5. (a2) No lo creo.

(6) Ciertamente.

(ce) No podría imponerse sin un enorme servicio preventivo y mucho gasto,

(d) y (e) Creo que el descontento sería grande, hasta constituir un peligro político, y que se alzaría el grito de intromisión en la religión,

(7) Sí, y al cultivo ilícito de la planta del cáñamo.

  1. No, si acaso es lo contrario, pero no muy marcadamente.

$7. No conozco diferencia alguna. 38, Ninguna, por lo que alcanzo,

  1. Esto es más bien cuestión médica; pero diría que fumar era lo menos dañino,

  2. Lo creo así; pero puede tomarse el testimonio de los médicos nativos,

  3. Diría que sí a todas las preguntas. Los barqueros del Bengala Oriental lo usan en gran medida y prosperan con ello. Es, como la mayoría de las demás cosas, bueno cuando no se toma en exceso. Me refiero al uso habitual moderado. Como se señaló en respuesta a la pregunta 26, pocos usan la droga ocasionalmente.

  4. Véase arriba.

  5. Absolutamente así. Desde este punto de vista, el alcohol vuelve a quienes están bajo su influencia mucho más ofensivos que el ganja.

  6. El ganja fumado con moderación produce apetito y reanima los ánimos. No produce embriaguez.

El efecto dura algún tiempo. Nunca he observado ningún efecto posterior en el caso de consumo moderado. 45. (a) No lo creo,

(b) Nunca he visto ningún caso; pero los médicos pueden decirlo.

(c) No, todo lo contrario.

(d) Que yo sepa, no, (e) No lo creo.

(7) Se dice que el uso inmoderado causa locura; pero lo dudo, pues de lo contrario la proporción de bairagíes y similares dementes sería mayor de lo que es. Temo que se responsabiliza al ganja de más casos de locura de los que realmente le corresponden. Nunca oí culpar al bhang de locura. Creo que el ganja afecta a algunos hombres más que a otros, pues he visto al mismo hombre enviado una y otra vez a un manicomio y siempre volver,

  1. Véase arriba. Creo que el uso habitual del bhang es malo para la digestión.

47 y 48. Que yo sepa, no.

  1. El ganja se usa ciertamente para esto, también el bhang, generalmente en forma de majoon. Parece más bien fortalecer los deseos existentes que ser un afrodisíaco activo, y para este propósito generalmente

para este propósito necesariamente se desgasta más de lo que de otro modo haría, y de esta manera es más perjudicial.

  1. No puedo decir si el cáñamo produce impotencia.

  2. Mi experiencia es que la mayoría de los malos caracteres consumen ganja. Sostengo que el ganja en sí no dispone al crimen; pero puede fortalecer la voluntad de cometerlo si ya existe. No sé que el uso moderado del ganja esté relacionado con alguna forma particular de crimen.

  3. Lo anterior se aplica en general. Los hombres bajo el ganja a veces cometen asesinato; pero es difícil decir hasta qué punto el ganja es responsable.

  4. Generalmente premeditado. He conocido casos de frenesí homicida temporal.

  5. Hasta cierto punto,

  6. La dhatura se mezcla generalmente cuando se pretende drogar. El ganja solo, a menos que se tome en enorme cantidad, no causaría estupefacción completa. De hecho, no estoy seguro de que por sí solo llegara alguna vez a hacerlo.

  7. Véase la pregunta anterior. El fumador ordinario de ganja no usa dhatura, 57. No conozco tales casos,

58 y 59. En conjunto funciona bien, pero es susceptible de mejora.

Ganja.—Creo que el cultivo está suficientemente controlado, pero los arreglos de preparación y almacenamiento pueden mejorarse. Las reglas contemplan un gola público; pero, de hecho, no hay gola público para el almacenamiento, ni, en las circunstancias actuales, sería posible tener un gola público sin un gasto enorme.

En primer lugar, el ganja tal como se prepara ahora, siendo su gran mayoría «plano», ocupa mucho espacio, y en segundo lugar, el daño de ratas y ratones sería muy grande. De hecho, actualmente la casa de cada raiyat es un gola para su cosecha hasta que se vende, y esto es justo, pues la cosecha es propiedad del raiyat. Actualmente el raiyat vende a un intermediario o goladar, y solo cuando la venta está completa y la droga va a ser retirada, la cosecha llega al gola del Gobierno para ser pesada y empaquetada. Este goladar es el intermediario entre el raiyat productor y el vendedor minorista, y estos hombres obtienen grandes ganancias. Generalmente son también vendedores minoristas, y pueden exigir precios muy altos a los demás vendedores minoristas. Estas ganancias, sostengo, deberían ir a parar a los bolsillos del Gobierno; y si los experimentos realizados por el Dr. Prain resultan exitosos, será muy fácil para el Gobierno tratar directamente con los raiyats y los vendedores minoristas.

Al tratar con los raiyats, haría que el Gobierno comprara la cosecha de inmediato a los raiyats y emprendiera la preparación en la forma propuesta por el Dr. Prain (pasteles cuadrados). La cantidad de cosecha varía de 8.768 maunds en 1878-79 y 3.888 en 1885-86 a 9.448 en 1877-78 y 8.982 en 1883-84. La compraría tal como se corta, y fijaría el precio anualmente según la cosecha, pagando tarifas más altas en los malos años y más bajas en los buenos, con un mínimo y un máximo fijos, que pueden establecerse a partir de los precios que ahora obtienen los raiyats. El punto débil de nuestro sistema de opio es que toda la pérdida de un mal año recae sobre los raiyats, mientras que el Gobierno les paga tanto en el mal año como en el bueno. Si esto se hiciera, entiendo que el área de cultivo podría reducirse mucho. Las estadísticas muestran que se cultivan de uno a tres mil maunds al año más de los que se consumen. Esto se destruye en parte como dañado (unos 4 o 5cientos maunds) y en parte nunca sale de manos del raiyat, no siendo suficiente la demanda. Este último elemento de incertidumbre para el raiyat desaparecería si el Gobierno comprara toda la cosecha, y si las propuestas del Dr. Prain tienen éxito, el Gobierno podrá conservar la droga más tiempo sin deterioro. Una vez comprada y prensada la droga, y, si es necesario, envasada en latas, debería entregarse a los Colectores según pedidos, tal como ahora se entrega el opio, y los vendedores minoristas deberían comprar directamente a los Colectores.

La gran mayoría de la cosecha se retira actualmente de inmediato del distrito productor, y los pedidos de los Colectores podrían organizarse de modo que se continuara esta costumbre y se asegurara la retirada inmediata a los distritos de la mayor parte de la cosecha, economizando así espacio de gola en Naogaon. Los cobertizos de prensado no necesitan ser sólidos, pues el tiempo es siempre bueno en la época de la cosecha del ganja.

Lo que propongo sería del agrado de los cultivadores y de los comerciantes minoristas, y el Gobierno aseguraría de inmediato 2 o 3 lakhs de renta, y además tendría un control mucho más firme sobre la distribución y regulación de la venta de la droga. Los únicos que probablemente se opondrían (aparte de los goladars) son aquellos que sostienen que el Gobierno no debería tener nada que ver con los impuestos especiales y asuntos similares; pero la ganancia pública sería por lo demás tan grande que justificaría al Gobierno para desatender sus opiniones. Por lo que alcanzo, no hay absolutamente ningún deseo por parte de ningún sector de la comunidad nativa de suprimir el uso del ganja y el bhang, e incluso quienes generalmente apoyan al Sr. Caine y las opiniones expuestas en 4bharé no se suman en este respecto.

  1. El cultivo está suficientemente controlado.

  2. No se produce, pero podría producirse.

Charas.—Ningún charas producido en esta provincia se vende ni llega al mercado; pero el Capítulo VII, páginas 16 y 17 del informe del Dr. Prain, muestra que algo se produce pero no se usa, y si se aceptan las propuestas hechas arriba, el 10 por ciento de resina que ahora se pierde y se tira se salvará y será necesario cultivar mucho menos cáñamo. El ganja y el charas son realmente uno, y con el tiempo, si la cuestión se sigue científicamente, posiblemente el charas será la única forma usada.

  1. Creo que podría hasta cierto punto.

Bhang.—Las reglas exigen que se obtenga una licencia para el cultivo de la planta para bhang tanto como para ganja; pero, de hecho, nunca se ha obtenido tal licencia, y se dice que todo lo que se usa crece silvestre. El hecho es que la mayor parte del cáñamo usado para bhang se importa de las Provincias del Noroeste, y solo una pequeña cantidad se cultiva en los distritos de Purnea, Monghyr y Bhagalpur. Las órdenes emitidas en la Circular n.º 6075 de 26 de enero de 1893 estaban, en mi opinión, de acuerdo con la ley, y habrían operado gradualmente de modo que dieran algún control sobre el cultivo del cáñamo para bhang; pero el Teniente Gobernador, Sir C. Elliott, no las aprobó, y fueron retiradas.

El hecho es que apenas hay un caballero nativo acomodado que no tenga algunas plantas de cáñamo creciendo en algún lugar a mano, y que si se controlara el cultivo o la existencia de estas, el bhang se compraría en cantidades mucho mayores por los vendedores con licencia. También instaría a los Colectores de los distritos exportadores a conseguir que los cultivadores obtuvieran licencia. Me opongo a cualquier acción drástica repentina, pero creo que una presión gradual y sistemática haría mucho,

  1. Venta de drogas.—Ya he dicho que eliminaría por completo al vendedor mayorista y convertiría el negocio mayorista en un monopolio del Gobierno.

No tengo nada que decir respecto a la venta minorista, que me parece suficientemente reglamentada.

  1. No tengo objeción que plantear.

  2. Impuestos sobre las drogas.—Esta es una cuestión muy difícil de responder en su conjunto.

En cuanto a (a), diría que el charas y el chur ganja deberían pagar aproximadamente el mismo impuesto que ahora, pero que el charas podría soportar un impuesto un poco más alto que el chur ganja, ya que es más puro; pero entonces, de nuevo, se trae desde muy lejos. En conjunto, una tasa igual no es injusta, pero debería vigilarse el consumo. No creo que el bhang pueda gravarse más de lo que está, pues el resultado sería simplemente más cultivo ilícito.

Comparada con el alcohol, la tributación es baja; pero el alcohol está actualmente gravado con exceso, y el resultado es una gran destilación clandestina. No creo que la tasa sobre el ganja plano pueda elevarse mucho sin peligro de cultivo clandestino, y es esto lo que debería guiar la tributación más bien que una comparación con el alcohol. Como estimulantes apenas pueden compararse.

  1. Sí. El doctor Prain ha tratado esto en el capítulo X de su informe, y la Junta ha recomendado desde entonces que las tasas a partir del 1.º de enero próximo sean de Rs. 6 para el plano (ramas grandes), Rs. 7 y annas 4 para el plano (ramas pequeñas), Rs. 7 y annas 8 para el redondo, y Rs. 9 para el chur.

  2. Incidencia del impuesto sobre el consumidor. — El impuesto es indudablemente leve, y es la forma más barata de estimulante; pero, considerándolo desde todos los puntos de vista, no estoy dispuesto a recomendar un aumento considerable, — véase lo dicho en la pregunta 65.

  3. No hay impedimento para el consumo en el local, y no veo razón para que lo haya. Una tienda de ganja no tiene un entorno repulsivo, ni los hombres se embriagan y desordenan por regla general con su uso. No conozco objeciones al sistema actual.

  4. Los sitios de las tiendas se determinan conforme a las reglas contenidas en la sección II, página 101, y siguientes del Manual. La regla 9 es la más importante y debe consultarse, así como la regla 12.

Toda objeción es considerada, pero no se hace intento alguno de plebiscito ni nada por el estilo.

  1. La importación desde Gurjat a Orissa está prevista en las reglas. Hay también contrabando, pero esto es cuestión de prevención.

Prueba oral.

Pregunta 8. — He visto el llamado cáñamo silvestre crecer a distancia de las habitaciones en el distrito de Tippera y en Champaran. Puede que haya habido habitaciones anteriormente en esos lugares, especialmente en Tippera. No estoy en condiciones de decir si la planta es indígena o no. No he tenido las mismas oportunidades de hablar sobre otros distritos que los mencionados arriba. Sería difícil erradicar tal crecimiento, pero el intento no se ha hecho todavía debidamente, y no creo que fuera imposible.

Pregunta 7. — No hay cultivo lícito en territorio británico en Orissa, pero creo que la planta se cultiva fuera, en los Estados nativos.

Pregunta 44. — En el segundo párrafo de esta respuesta quiero decir que, una vez pasados los efectos inmediatos del consumo moderado, no he observado ningún efecto posterior. No he tenido bajo observación a ningún consumidor moderado, de modo que pueda hablar de los efectos remotos posteriores.

Pregunta 45. — Al escribir mi respuesta sobre la readmisión de los lunáticos por ganja, tenía particularmente en mente el caso de un hombre en el Asilo de Dacca, del cual fui visitador durante muchos años, que fue admitido no menos de seis o siete veces. No recuerdo ningún otro caso por el estilo.

Pregunta 46. — Al decir que el uso habitual del bhang es malo para la digestión, estoy exponiendo la impresión que queda en mi ánimo por lo que los nativos me han dicho. Me refiero al uso habitual excesivo de la droga.

Pregunta 51. — La opinión dada en esta respuesta se basa en gran parte en las opiniones a que llegó el doctor Wise, quien hizo experimentos con las drogas cuando era Cirujano Civil de Dacca. Mi intención es que el cáñamo intensificaría en el ánimo de un hombre el deseo de cometer determinado crimen. El doctor Wise reunió pruebas de las que concluyó que el cáñamo fortalecía los deseos del hombre, criminales o de otra índole. He intentado obtener las notas del doctor Wise, pero siento no haberlo logrado. No puedo dar ejemplos que ilustren mis respuestas n.º 52 y 53. Comunican una impresión general, y no puedo recordar ningún caso individual. Hace mucho tiempo que no tengo que ver con labores de magistratura.

Pregunta 58. — El sistema actual es brevemente como sigue. Se da licencia para cultivar a cualquier raiyat que la solicite dentro del ganja mahal. La superficie se inscribe en el registro del Gobierno, y no hay límite por regla a tal superficie. Según sé, el Colector nunca se niega a conceder licencia para cualquier superficie solicitada. El cultivo es inspeccionado por supervisores durante todo el período de crecimiento, comparándose las superficies cultivadas con las licencias. El cultivador corta su cosecha, no necesariamente bajo el ojo del supervisor, ni requiere obtener permiso, pero da aviso con tres días de antelación de su intención de cortar. La manufactura la realiza el raiyat a su arbitrio en cuanto a tiempo y lugar. Los supervisores se desplazan y supervisan la manufactura en cuanto pueden. En la práctica, el grueso de la manufactura no se completa bajo el ojo de los supervisores. Cuando la manufactura está completa, el raiyat lleva su producto a su propio almacén, conforme a la parte final de la regla 11 de la sección XX del Manual de Impuestos Especiales, página 120, no habiendo godown público bastante grande para recibir toda la cosecha. Se da una licencia al raiyat describiendo la cantidad y clase de ganja que se le permite almacenar, y lo autoriza a conservarla hasta que la disponga a un comprador con licencia. La cantidad se determina por los supervisores mediante inspección de la cosecha después de la manufactura y el número de fardos en que se manufactura. La cosecha la compone el raiyat en fardos de dos seers, y por larga práctica la medida es asombrosamente exacta, aunque se hace a ojo.


El almacén del raiyat suele estar situado cerca de su lugar de elaboración. El comerciante mayorista llega al mahal provisto de una licencia del Colector de su propio distrito en la que consta la cantidad que está autorizado a exportar. Concierta por su cuenta con los raiyats, visitando el almacén que le place, y, hasta donde alcanzo, sin ir acompañado de un supervisor ni de ningún oficial de Rentas Especiales. Hecho su ajuste, el comerciante lleva el ganja al gola del Gobierno, donde se pesa y se registra la venta al dorso de la licencia del raiyat, así como en los libros del Gobierno. No se requiere guía alguna para el traslado del ganja desde el almacén del raiyat hasta el gola del Gobierno. La remesa del comerciante se sella en el gola del Gobierno y luego es transportada por el comerciante mayorista, bajo guía, hasta su gola en la cabecera o subdivisión del lugar de importación. Allí queda bajo doble cerradura, estando una en poder del comerciante y la otra en poder del Subcolector de Rentas Especiales. El comerciante mayorista vende al vendedor minorista a su propio precio, y el vendedor minorista vende al público al suyo, excepto en un distrito, donde se impone un límite máximo conforme a los términos de un convenio con el monopolista. Este distrito es Cuttack. El derecho de venta al por menor se vende en subasta.

Opino que este sistema da ocasión para la disposición ilícita del ganja, pero no creo que el contrabando ocurra. Es difícil dar los fundamentos de esta creencia, pero uno al menos es que nunca he tropezado con un caso de ganja de contrabando, aunque los casos de contrabando de opio no son raros. Admito, sin embargo, que el opio sujeto a impuesto es identificable y que la posesión de opio en bruto es punible, mientras que el ganja sujeto a impuesto no puede distinguirse del ganja de contrabando de modo que se asegure el castigo. Por opio sujeto a impuesto entiendo la torta. La facilidad que se ofrece para el contrabando es sin duda una parte débil de nuestro sistema, aunque, como he dicho antes, no creo que el contrabando prevalezca en grado alguno. Las salvaguardias contra las prácticas ilícitas son la concentración del área de cultivo y el cálculo de la cosecha hecho por los supervisores cuando la cosecha está en el suelo. El área que ha de cultivarse se consigna en la licencia y el cálculo suele concordar asombrosamente con el producto, y constituye una comprobación de la cantidad de la sustancia que está en custodia del raiyat.

La voluminosidad del ganja es una salvaguardia adicional en comparación con el opio. Nunca, dentro de mi conocimiento, hemos descubierto a un cultivador disponiendo de su cosecha ilegalmente. Claro está que, si hubiera connivencia entre el establecimiento de protección y los cultivadores, esta salvaguardia sería de poca utilidad, pero, de hecho, creo que el establecimiento es digno de confianza.

La ganancia pública a que me refiero al final de esta respuesta consiste en la ganancia financiera y en la supresión de las facilidades para el contrabando. Deseo añadir que, desde que escribí esta respuesta, la postura adoptada por los antiopistas en la Comisión del Opio ha fortalecido mucho mi opinión sobre la debilidad de la oposición a que el Gobierno establezca un monopolio del ganja. Al principio estábamos preparados para presentar pruebas sólidas en cuanto al funcionamiento del sistema de monopolio por lo que respecta al opio. Pero a los pocos días de la apertura de la Comisión, los antiopistas manifestaron que, si no se prohibía enteramente el cultivo del opio, consideraban el monopolio del Gobierno como el mejor y más restrictivo sistema bajo el cual podría cultivarse. En Bengala los beneficios financieros que se obtendrían si el Gobierno asumiera el monopolio serían muy grandes. No hace mucho el Comisionado de Rentas Especiales halló que el vendedor mayorista de Balasore vendía ganja al precio de 3 rupias por seer a los vendedores minoristas, y el precio allí es ocasionalmente tan alto como 4 rupias, mientras que sus gastos no podrían posiblemente exceder de 1 rupia por seer. Esto ocurre más o menos en toda la provincia. El vendedor mayorista paga una tasa de 2 rupias por cada licencia.

Debo decir que habría claramente menos dificultad para que el Gobierno emprenda este monopolio que en el caso del opio, a causa del área limitada en que se cultiva la droga. La principal dificultad sería la voluminosidad de la cosecha, que se reduciría mucho si los experimentos del Dr. Prain resultaran exitosos. Pondré a disposición de la Comisión el resultado de los experimentos del Dr. Prain en cuanto estén disponibles en marzo de 1894 (página 22 del informe del Dr. Prain). No creo que la calidad del ganja varíe tanto como la del opio, pero es verdad que la de este último puede determinarse con exactitud, mientras que actualmente la del primero no. Es posible que, si el Gobierno emprendiera el monopolio, pudiera mediante experimentos químicos calibrar la calidad del ganja. La calidad del ganja no varía tanto como la del opio de campo a campo, pero sí varía de cosecha a cosecha. A veces ocurren cosechas de ganja inferior, y la gente se queja. Esto sería una dificultad para fijar un precio, pero no una dificultad insuperable. No sería tan fácil fijar un precio según una norma como en el caso del opio. La dificultad causada por el deterioro de la droga es claramente más grave que en el caso del opio, pero esperamos que los experimentos del Dr. Prain nos permitan descubrir un remedio para ello. Actualmente todo el ganja se destruye a los dos años.

Mi principal objeto al proponer el monopolio es obtener el máximo de renta con el mínimo de consumo y beneficiar a los cultivadores. Actualmente una gran parte de la renta va a parar a los bolsillos de los intermediarios. Además, el Gobierno no puede fijar ninguna escala móvil de precios para los distritos donde el contrabando es imposible o fácil, como se hace en el caso del opio. El precio del opio en los distritos consumidores es de 16 rupias, elevándose a 32 rupias por seer en los distritos más distantes e inaccesibles. Si el Gobierno comprara la cosecha de ganja, el cultivador tendría un mercado seguro y no sufriría las pérdidas ocasionales que sufre actualmente. El Gobierno tendría, por supuesto, que regular el área de tierra para la que deberían darse licencias y no expedir licencias, como ahora, a todos los que las soliciten.

Actualmente el precio de la cosecha se fija por las reglas ordinarias del mercado, y todos los riesgos relativos a la cosecha los corre el cultivador y, en menor grado, los intermediarios. Todos los arreglos del mercado los hace el goladar mayorista (intermediario). El Gobierno se ahorra entonces muchos problemas y riesgos en cuanto a la custodia de la cosecha, la fijación del precio y el transporte de la droga. Al mismo tiempo, creo que este alivio se compra demasiado caro.

El sistema de fijar un precio al que los vendedores mayoristas estarían obligados a abastecer a los vendedores minoristas y de subastar el derecho de venta al por mayor remediaría hasta cierto punto la dificultad, dando al Gobierno una parte del beneficio del goladar, y también sería ventajoso para que el vendedor minorista supiera por lo que contrataba; pero dudo que el sistema produjera gran ganancia financiera a causa de la limitada competencia entre los goladars y su probable combinación. Como jefe de rentas especiales, preferiría mucho asumir un monopolio del Gobierno y garantizaría su funcionamiento.

Pregunta 62. Habría preferido que la circular n.º 6075, de 26 de enero, hubiera quedado en vigor. Nunca tuvo una prueba justa. No creo que hubiera habido opresión considerable, porque la gente muy pronto dejaría de cultivar si supiera que ello conduciría a un procesamiento. En algunos pocos casos, sin duda, habrían tenido que incoarse procesamientos. Pero, hasta donde sé, ninguno se incoó mientras la circular estuvo en vigor, y yo habría estado preparado para reprimir cualquier actividad indebida de esta clase. La cantidad de bhang que ahora se exporta de la División de Bhagalpur muestra que debe de haber cultivo en grado considerable, aunque no hay cultivo con licencia. La teoría es que todo ello es cáñamo silvestre.

Pregunta 68. El consumo en el local no es general, aunque no es ilegal. No conozco ningún mal que se derive de la práctica, y no veo razón para que se prohíba. Nada ha llegado a mi conocimiento que me lleve a suponer que de ella se derive perjuicio alguno.

Pregunta 69. El número de tiendas se ha reducido mucho en los últimos años, como mostrarán las estadísticas. Una reducción mayor causaría gran incomodidad a los consumidores, y creo que tienen derecho a ser tenidos en cuenta. No estoy preparado para decir si una apelación a la opinión pública daría por resultado el cierre de muchas más tiendas. El fumar ganja no es impopular.

La gente de Bengala es claramente un pueblo sobrio, y no veo necesidad alguna de interferir más en sus hábitos por lo que respecta al consumo de la droga del cáñamo. No creo que el monopolio que he propugnado constituya tal interferencia.

  1. Declaración del Sr. E. V. Wustmacott, Comisionado, División de la Presidencia; antiguo Comisionado de Rentas Especiales, Bengala.

  2. Treinta años de experiencia como oficial de rentas, incluidos cuatro como Comisionado de Rentas Especiales.

  3. No se destruyen todas las plantas macho, sino tantas como es posible. Hay plantas con semilla en cada muestra.

Las definiciones son correctas. El bhang se conoce como siddhi o bhang. No recuerdo haber encontrado los nombres de subji o patti, pero son aplicables.

  1. Creo que crece en la mayoría de los distritos de Bengala. Lo encuentro con frecuencia. En Nadia lo he notado recientemente de modo especial; también en Murshidabad.

  2. Generalmente ganja o bhang. Hasta donde sé, hay una sola planta.

  3. No puedo decirlo. El bajo Bengala parece convenirle bien.

  4. Diría que denso. A veces veo una sola planta, pero más a menudo la he visto crecer en una parcela bastante densa, que cubre hasta varios cientos de pies cuadrados.

  5. El único cultivo admitido es el de ganja en la subdivisión de Naogaon. Creo, sin embargo, que el llamado bhang silvestre es en realidad a menudo cultivado.

  6. Esto puede obtenerse de las cifras de la oficina de la Junta de Rentas.

  7. Véase el Diccionario de Watt. Nada puedo añadir a él. Prain puede haber obtenido más información.

  8. Las mismas clases, creo. Pregúntese al Colector de Rajshahi.

  9. Creo que no. Pregúntese en Naogaon.

  10. Creo que no. La planta en los mahales de Gurjat no es mucho mejor que el bhang, pero se usa para fumar. Dudo que se ponga mucho cuidado en extirpar la planta macho.

  11. (2) Subdivisión de Naogaon y comarcas vecinas. No sé por qué se eligieron.

(6) No lo sé. Creo que todo Bengala sería adecuado.

(c) No que yo sepa.

  1. Esto se responde en el informe anual del Comisionado de Rentas Especiales.

  2. Para la preparación del ganja véase el Diccionario de Watt. Se fuma con tabaco. Medio tola durará a un fumador tres o cuatro días. Para la preparación del bhang, la información anotada por el Sr. Fraser en Naibati es correcta, hasta donde sé.

  3. (a) No estoy seguro de esto.

(5) Sí.

(c) No.

  1. Ninguna clase particular que yo sepa.

  2. Todas ellas se deterioran. El ganja y el bhang pierden su efecto con el tiempo. No estoy seguro respecto al charas. Para cuando la nueva cosecha entra en los almacenes, el ganja del año pasado no vale mucho.

La humedad, diría yo, causa el deterioro. Se enmohece. Las cajas herméticas, por supuesto, retrasan el deterioro. Nunca he probado el secado en horno. Supongo que destruiría el aroma.

  1. Creo que solo para fumar.

  2. Solo puedo decir que no creo que las clases instruidas fumen mucho ganja, salvo en casos aislados. El charas parece ser lo más usado donde hay población chiita mahometana (Murshidabad), pero también hay allí bastantes jainistas.

No sé quiénes son los consumidores. Diría que el ganja lo usan sobre todo las clases laboriosas del suelo de lodo.

  1. No creo que haya preferencia alguna. He indagado sobre ello, y me parece que los consumidores se contentan con tomar lo que más le conviene importar al comerciante.

  2. Véase el informe anual de impuestos especiales.

  3. Muy poco, me figuro. Generalmente se usa como bebida.

  4. Todos los hindúes beben bhang en el Durga Puja.

También se toma (1) como medicamento, (2) como estimulante suave, ligeramente embriagador, por todas las clases en Bengala, pero más en el lodo que en las formaciones más secas.

  1. Dudo que haya aumento o disminución. Los precios altos afectan al consumo; pero las cifras oficiales se ven afectadas por el éxito de las operaciones de investigación, y si el contrabando se detuviera por completo, las cifras de consumo sin duda subirían.

  2. Es una cuestión difícil. Diría que el 75 por ciento o más entraba en la clase (a), quizá hasta el 95 por ciento. El número de (3), (c), (2), diría yo, era en verdad muy pequeño.

  3. Los consumidores de la clase (a), diría yo, pertenecían principalmente a las clases laboriosas, agrícolas y acuáticas, de los suelos de lodo.

Las clases (c) y (d) las buscaría entre las rameras profesionales y los badmashes de la ciudad. En cuanto a (8), tengo dudas. Supongo que podría darse algún caso aislado ocasional en cualquier clase, incluso en la más alta.

  1. (a) Para la respuesta a (a), véanse las notas del señor Fraser tomadas en Naibati.

(4) No puedo decirlo; tales casos son raros.

  1. Las notas de Naihati dan todo lo que sé.

  2. (a) Diría que la costumbre era justamente la de los fumadores de tabaco indígena.

(2) Varones mayores de cuarenta años.

(c) Muy insólito.

  1. (a) Lo creo. Satisface un ansia natural de algún tipo de estimulante en el suelo de lodo.

(4) Supongo que sí. (c) No lo creo. Un hombre bien puede ser consumidor moderado toda su vida.

  1. (a) Beber bhang los hindúes en el Durga Puja. Véanse las notas de Naihati.

(3) Sí.

(c) Templado.

(d) En absoluto.

. Hay además otro uso en el culto de Mahadeo (Hor-Gouri, Siva), pero no puedo dar detalles.

  1. (a), (6) Entre las clases agrícolas y de barqueros es cosa corriente, y no es objetable que un hombre se aficione al ganja a mediana edad; pero entre las clases más afeminadas, los Babus, un hombre, y en especial un joven, que se aficionara al ganja sería mirado como quien va camino del diablo, aunque no tanto como si fumara madak. Yo consideraría a tal joven, si fuera pupilo mío, como en el más depravado de los caminos. No es peor que cualquier otra embriaguez licenciosa.

(ce) No lo sé.

Yo llamaría a tal cosa un

  1. (2) Sería una maldad privar de su estimulante a hombres trabajadores, muy expuestos a la intemperie, en el suelo de lodo. Si el opio o el licor pudieran sustituirlo, no puedo decirlo; pero hay un ansia natural y saludable de estimulante, y el ganja parece sentarles mejor. En los suelos más secos beben licores fermentados o destilados de preferencia. El precio, sin embargo, influye en esto. Entre los Babus, fumar ganja es un vicio, y no les haría daño dejarlo.

(c) No puedo.

  1. La prohibición es muy factible; pero requeriría un ejército de investigadores para hacerla cumplir. La droga sin duda se consumiría ilícitamente. La prohibición no podría hacerse cumplir sin una plantilla como la que no podríamos pagar en modo alguno. Necesitaríamos un hombre en cada aldea, y aun así no podríamos confiar en él. El descontento entre los consumidores sería enorme, pues creo que el artículo ilícito, cultivado y preparado en secreto, sería muy inferior, aunque produciría efectos igual de fuertes si se usara en cantidades suficientes, como su baratura haría posible y fácil. Si tal descontento llegaría a constituir un peligro político dependería de la fuerza de la administración. Lo sería en un distrito bajo un magistrado nativo, pero no en un distrito debidamente dotado de funcionarios, donde el magistrado tuviera su policía en la mano. Aun en este último caso, no podría decir que no fuera peligroso que hubiera entre las masas tal descontento como el que habría en un distrito oriental (principalmente mahometano).

La prohibición sin duda iría seguida del recurso a otros estimulantes; pero yo esperaría encontrar un intento general de mejorar el cultivo del llamado bhang silvestre y de hacer ganja con él. Esto podría hacerse en cualquier patio trasero del país.

  1. No por ahora. Se ha elevado el impuesto sobre el alcohol hasta un extremo tan absurdo en los distritos de lodo que la gente se ha aficionado al ganja más de lo que lo habría hecho de otro modo.

  2. No lo sé.

  3. Creo que no hay diferencia alguna.

  4. Fumar es más embriagador que beber bhang; pero, usado con moderación, no diría yo que los consumidores se embriaguen en absoluto: solo se sienten exaltados y estimulados. Un hombre puede fumar ganja, seguir con su trabajo y tener buen apetito.

  5. (a) La decocción de bhang se da a menudo, creo, como estimulante suave. Calienta la circulación y aviva los ojos.

(6) No lo sé.

  1. (a) Así lo creo.

(6) De ello estoy cierto, una vez más.

(c) Ciertamente lo creo.

(2) No lo sé.

Hablo del fumar habitual moderado de ganja por hombres trabajadores pasada la mediana edad que viven una vida de exposición en un suelo de lodo.

  1. Creo que es beneficioso en tales condiciones.

Con un montón de Babus afeminados que nunca se esfuerzan ni usan sus músculos, no es ni beneficioso ni inocuo.

  1. En efecto.

  2. (b) Sí.

— (e) No.

(d) Sí.

. (e) No.

Hemos aumentado el

Lo he visto otra vez y

(7) Tanto como el efecto que produce en un europeo moderado un vaso de cerveza y una pipa.

(9) No.

(2) Sí, diría yo que hay ansia cuando llega la hora acostumbrada de fumar.

  1. Hablo solo del uso habitual moderado. (2), (2), (¢), (d), (e) diría que en absoluto.

(7) No.

(g) Esto lo dejo a los médicos; pero no creo en la locura producida por el fumar habitual moderado.

  1. Esto es muy distinto. Un badmash fumador de ganja es capaz de cualquier diablura, y me atrevo a decir que en tales casos la locura se produce a menudo. Tal hombre es probablemente un libertino en otros aspectos. Su vicio no se origina en el fumar ganja, pero puede verse estimulado por él.

  2. No.

  3. No puedo dar ejemplos; supondría que la costumbre es hereditaria y que los hijos se ven perjudicados.

  4. No lo sé. Un hombre que fuma ganja con una mujer bien puede beberse una botella de licores; no puedo decir si como afrodisíaco o solo como parte de su juerga.

  5. Probablemente tendría resaca a la mañana siguiente, y sería más propenso a fumar en exceso que con moderación.

  6. Diría que el consumo moderado no tiene relación alguna con el crimen; pero no puedo dar estadísticas sobre el fumar ganja entre criminales.

  7. Supondría que se encuentran fumadores excesivos de ganja entre los badmashes habituales de la ciudad, pero no puedo dar hechos.

53 y 54. En este momento no recuerdo ningún caso, pero tengo la impresión de que hay tales casos.

  1. Nunca, creo. Probablemente usarían dhatura.

56 y 57. No lo sé.

  1. Creo que funciona bien. He pensado en sustituirlo por un sistema de compra del ganja por el Gobierno según el principio del Departamento del Opio; pero no creo que tuviera éxito.

  2. Creo que funciona bastante bien.

  3. Creo que lo hacemos bastante bien; pero me gustaría saber qué sugiere el doctor Prain. No se me ha ocurrido ninguna mejora en el sistema.

  4. No producido.

  5. Ciertamente. No estoy seguro de que fuera factible. He hecho algo por la extirpación de la planta silvestre, pero dudo mucho del éxito.

Crece en todas partes, y no tenemos fuerza preventiva de la que hablar. Se ordena a la policía y a los oficiales de impuestos especiales que destruyan la planta cuando la vean y adviertan al cultivador, y si un hombre así advertido fuera hallado de nuevo con la planta en su tierra, yo presumiría una intención de cultivarla y no un accidente.

  1. Creo que lo hacemos bastante bien.

  2. No, lo hacemos bastante bien. Todo lo que quiero es más hombres, ¡y que sean honrados!

  3. El impuesto es bastante alto, pero el del alcohol es excesivo. El ganja es ahora el más barato de los dos, pero yo no elevaría el impuesto. Más bien rebajaría el absurdo impuesto sobre el alcohol.

  4. Solo hay una localidad. Me inclino a pensar que todo el ganja de gavial podría pagar el impuesto máximo, y el ganja plano debería ir al mercado con una cantidad de madera, y aun así la del ganja gol es innecesariamente grande.

  5. No, creo que funciona bien.

. 68. No recuerdo ningún consumo en locales autorizados, y no creo que se requiera tal acomodo.

  1. Creo que es una tontería consultar la opinión pública local. Un número de Babus, que están fuera de toda simpatía con las otras clases, y completamente ignorantes y descuidados de sus necesidades.

  2. El contrabando de ganja de Gurjat a Orissa y otros lugares es muy grande. Debería usted consultar los papeles en la Oficina de Impuestos Especiales; por lo demás, creo que la mayor parte del ganja consumido paga realmente el impuesto.

Si fuera fácil evadir el impuesto, los astutos comerciantes no lo pagarían en la medida en que lo hacen ahora.

Prueba oral.

Pregunta 1. Estoy en el servicio desde enero de 1863. Durante cuatro años fui Comisionado de Impuestos Especiales. He servido en todas partes de la Provincia, excepto en Behar y Orissa.

Preguntas 3 y 7. Creo que las plantas brotan de semilla caída por sí misma. Nunca la he visto lejos de las habitaciones, y eso indica que se propaga por acción humana. He pasado mucho tiempo en las junglas, y he tenido la costumbre de observar plantas, pero nunca he advertido la planta del cáñamo en las junglas. La planta nacida por sí misma difiere muy materialmente en apariencia de la planta cultivada, y creo que la planta crece con distinta apariencia en diferentes partes de la India y de Europa, aunque todas son botánicamente la misma. La planta de Gurjat difiere tanto de la planta cultivada como de la nacida por sí misma en Bengala. No creo que las partes floridas de la planta nacida por sí misma contengan tanta cualidad resinosa como la planta cultivada. No creo que se pudiera obtener mucho placer fumando el producto de la planta nacida por sí misma, aunque puede haber sido cuidada en cierta medida.

Preguntas 20 y 33. Indagaciones recientes me hacen dudar de que las clases cultivadoras usen mucho el ganja.

Pregunta 54. Indagaciones recientes me llevan a pensar que la preferencia de la gente de los terrenos de lodo por el ganja se debe casi enteramente a su baratura.

Pregunta 36. Con la frase «extremo absurdo» quiero decir que el precio se ha elevado hasta tal cifra que la gente más pobre no puede permitirse comprarlo. Habría esperado un aumento del ganja como consecuencia de la subida del precio del licor. Sin duda hay algo de contrabando, y las estadísticas no muestran, por tanto, el consumo total de ganja.

En Chuadanga hallé que los cargos que

el vendedor al por menor debía pagar por un seer de ganja:

Ra. koe

Impuesto gubernamental a 4" 8 40 Cuota de licencia: 12 00 Al almacenero, a 0 0 Toran 21 8 0

El precio de un seer de ganja era de Rs. 30, quedando un beneficio de Rs. 8-8, con el que había que cubrir el alquiler y otros gastos. No considero irrazonable este beneficio. Demuestra, sin embargo, que queda un margen para una mayor tributación, sobre todo porque en este caso la cuota de licencia era excesiva. Desde este punto de vista modificaría mi respuesta a la pregunta 65, aunque sigo sosteniendo que el alcohol está gravado con exceso.

Comparando el opio, el licor y la ganja, esta última

produce el mayor: beneficio en la actualidad. Comprobé en |

Generalmente solo significa consultar a un

' Chuadanga que el contratista no obtenía ningún

beneficio aparente con su opio.

Las cifras arriba indicadas respecto a los gravámenes sobre la ganja quedan confirmadas por las averiguaciones realizadas en otros lugares. Rs. 380 por seer es el precio medio al por menor en Nadia y Jessore. El vendedor con licencia al por menor, al pujar por su licencia, se halla en desventaja por no saber el precio que habrá de pagar al vendedor al por mayor, que varía inmensamente, y llamé la atención sobre este asunto en el párrafo 8 de mi carta n.º 6601, de fecha 23 de marzo de 1891.

Pregunta 46.—El fumador de ganja badmash corresponde al borracho habitual de Inglaterra. No es meramente un consumidor excesivo de ganja como un bairagi, sino que es adicto a otros vicios, y el fumar ganja no es más que una de las condiciones de su vida. Nunca he visto a un fumador moderado en el acto de fumar, que yo recuerde; al menos, nunca he comprobado que fuera ganja lo que se fumaba. Debo de haber visto fumar a mis barqueros, pero no puedo afirmar que fuera ganja. No he visto fumar a fumadores excesivos. No sé cómo ha de distinguirse a un fumador moderado de un fumador excesivo.

Pregunta 55.—Mi experiencia general en causas policiales constituyó la base de mis respuestas. Nunca he recibido informe de arrastre por ganja.

Pregunta 58.—Mis opiniones sobre esta cuestión constan en una carta mía como Comisionado de Impuestos Especiales, n.º 6601, de fecha 23 de marzo de 1891, y me atengo a ellas. En relación con estas representaciones y con mi respuesta a la pregunta 66, deseo decir que los experimentos del Dr. Prain en la preparación de ganja prensada parecen haber resuelto en gran medida la dificultad de obtener uniformidad en la calidad de la ganja. Ciertamente creo que sería bueno eliminar la parte leñosa de la ganja. No veo en ello dificultad alguna, y no sé por qué se ha tolerado este defecto. Recuerdo haber destituido a un empleado de impuestos especiales que permitió a los vendedores quitar la leña de la ganja plana y pagar derechos por ganja plana, defraudando así a la hacienda.

Pregunta 59.—Mediante una gestión según las líneas del Departamento del Opio, el Gobierno podría adquirir el beneficio que ahora obtienen los vendedores al por mayor. No he considerado el sistema de almacén aforado, y no estoy en condiciones de decir si bajo ese sistema podría asegurarse al Gobierno el mismo beneficio. En teoría nuestro sistema actual es el de almacén aforado. El Sr. Price, Comisionado de Rajshahi, podrá explicar por qué este sistema no se ha establecido en la práctica y se ha permitido en todos los casos al cultivador almacenar su propia ganja. La razón principal es que puede cuidar de su producto bajo el sistema actual. El cultivador ha de obtener una licencia para cultivar y una licencia para almacenar, pero no hay pesaje antes de que el producto entre en el almacén. Solo se hace un cálculo aproximado de la cosecha. Mi impresión es que la ganja permanece en posesión del cultivador de febrero a mayo, pero nada hay en el sistema que impida que permanezca allí todo el tiempo que al cultivador le plazca. No recuerdo cómo se llama al cultivador a rendir cuentas por la cantidad que se estima almacenada en su gola. El Sr. Price puede dar esta información. El sistema sí ofrece facilidades para el contrabando, pero no creo que el contrabando pueda ser muy extenso, pues, como he expuesto al responder a la pregunta 70, los vendedores no se someterían en tal caso a la fuerte tributación. Un vendedor denunciaría a otro. El contrabando o el uso ilícito por parte de los propios cultivadores no quedaría contenido por esta consideración.

Pregunta 62. Publiqué la Circular n.º 6075, de fecha 26 de enero de 1893 (adjunta), con el objeto de extirpar la planta nacida espontáneamente y de someter el bhang a tributación. La ganja no estaba contemplada en la medida. Sigo creyendo que esa orden podría ejecutarse sin mayor opresión que la que generalmente acompaña a la intervención del Gobierno. Creo que sería más común encontrar la planta nacida espontáneamente en tierras desocupadas que en tierras ocupadas. Hay muchos casos en que no podría considerarse responsable de su crecimiento a los raiyats, como cuando crece en espacios desocupados entre las casas y la ribera del río, o en los sitios de habitaciones abandonadas.

La planta podría sin duda extirparse de las tierras ocupadas.

Pregunta 68.—No veo ventaja alguna en licenciar el consumo en el local. No veo por qué un hombre no ha de fumar su ganja donde le plazca. Podría haber objeción a que el Gobierno licenciara lugares donde la gente se embriaga. Me opongo a la prohibición de fumar chandu y madak en locales con licencia, porque el chandu y el madak que se fuman en locales sin licencia no pagan más impuesto que el del opio, y alguno ni siquiera paga ese. Perdemos el impuesto de la licencia de venta. No creo que haya dado lugar a un aumento de la práctica.

Pregunta 69.—Por Babus entiendo a los conocidos en Bengala como bhadralok, que comprenden en gran parte a abogados y maestros de escuela. Mis observaciones no se aplican a los zamindars, que no se presentarían a dar una opinión en materia de opción local, pero sin duda acudiría a ellos si quisiera averiguar cuál era la opinión pública local. No habría dificultad en obtener la opinión pública en las aldeas, pues se averiguaría por los «pradhans» o raiyats principales; pero en las ciudades la división entre clases es tal que no hay una opinión pública homogénea, si se me permite la expresión.

Por lo que he visto de los efectos del uso de las drogas del cáñamo en Bengala, ciertamente no veo razón para abogar por la prohibición ni por restricción alguna más allá de la que se ejerce actualmente. Al imponer cualquier aumento de la tributación actual, solo tendría en cuenta la hacienda. No desearía, sin embargo, ver aumentado el cultivo, a menos que fuera un medio de contrarrestar cualquier contrabando que se esté produciendo; pero no creo que el contrabando se lleve a cabo en tal medida que justifique tal extensión.

Desde que he estudiado más detenidamente el asunto, he modificado las opiniones que me llevaron a describir las drogas del cáñamo como «este artículo sumamente pernicioso» en mi informe de impuestos especiales del año que terminó el 31 de marzo de 1891. Lo empleé entonces por estar de acuerdo con la opinión popular de que esta droga es la más dañina de los intoxicantes. Desde entonces he prestado más atención a la cuestión y he llegado a la conclusión de que el uso habitual moderado de la droga no es objetable.

Apéndice a la declaración del Sr. Westmacott.

Circular n.º 6075, de fecha Calcuta, 26 de enero de 1893.

De—E. V. Westmacott, Esq., Comisionado de Impuestos Especiales, Bengala, al Colector y Comisionado Adjunto.

La variedad de la planta de la droga del cáñamo (Cannabis sativa), de la que se prepara la droga conocida diversamente como subji, siddhi o bhang, crece silvestre en muchos distritos de Bengala, y no siempre es posible probar el hecho de que una persona la cultive, o permita que crezca en su tierra, para su propio uso o para la venta. Se desea, por tanto, extirpar la planta en la medida de lo posible, a fin de que quienes deseen cultivarla obtengan licencias para hacerlo. Donde la planta crece realmente silvestre en tierra desocupada, puede que no sea fácil erradicarla, pero donde se halla creciendo en cualquier parte de la posesión de un raiyat, como es generalmente el caso, cualquier empleado de impuestos especiales o de policía que vea la planta deberá hacer que se destruya inmediatamente, y deberá advertir al raiyat de la penalidad en que incurre según la sección 54, Ley VII (B.C.) de 1878, por promover el cultivo de cualquier modo. El hecho de tal advertencia deberá consignarse regularmente, y si la planta se encuentra de nuevo en la tierra de un hombre que ha sido advertido, bien puede presumirse que ha permitido que crezca, y podrá ser procesado.

Tengo el honor de solicitar que instruya en consecuencia a los empleados de impuestos especiales y de policía, y que ordene a su Colector Adjunto de Impuestos Especiales que lleve un registro de todas las personas en cuyas tierras se haya encontrado la planta y que hayan sido advertidas de la penalidad por cultivarla.

Circular n.º 1566, de fecha Calcuta, 14 de junio de 1893.

De—K. G. Gupta, Esq., Comisionado de Impuestos Especiales, Bengala, al Colector y Comisionado Adjunto.

Tengo el honor de decir que el intento de extirpar la ganja o bhang silvestres parece al Teniente Gobernador impracticable, y que probablemente no tendrá otro resultado que una opresión mezquina. Sir Charles Elliott desea, en consecuencia, que se abandone. Ruego, por tanto, que considere anulada la Circular n.º 6075, de fecha 26 de enero de 1893, de mi predecesor.

  1. Declaración del Sr. W. H. Grimley, Comisionado de Chota Nagpur.

Soy miembro del Servicio Civil Indio con más de treinta años de antigüedad, y he sido destinado a nueve distritos diferentes en diversas capacidades oficiales, además de desempeñar nombramientos especiales que me obligaron a viajar por casi todos los distritos de la Baja Bengala. Fui durante algunos meses Magistrado y Colector de Rajshahi, el distrito en que se cultiva la ganja bajo supervisión del Gobierno, pero durante mi breve estancia allí no tuve ocasión de visitar Naogaon, donde se lleva a cabo el cultivo, aunque conozco bien el sistema. Fui durante muchos años Secretario de la Junta de Rentas, y tuve allí especiales oportunidades de conocer los asuntos relacionados con la administración de las rentas de las drogas del cáñamo.

La ganja, el bhang o siddhi, y el charas son productos narcóticos de la planta del cáñamo, Cannabis sativa.

La ganja consiste en los cogollos floridos, cubiertos de resina, de la planta femenina cultivada y no fecundada; bhang o siddhi es el nombre que se da a las hojas secas o maduras, y por lo general se recogen de la planta en estado silvestre; el charas es la resina que se recoge de la planta sin semilla mientras crece. La planta en su estado silvestre no produce ganja. Se cultiva por la propiedad narcótica debida a una sustancia resinosa secretada tanto en la hoja como en las flores. Esta exudación se recoge de diversas maneras. En Nepal se recoge con la mano. En Sind y la India Central, los hombres vestidos con delantales de cuero recorren los campos de cáñamo, pero en algunos lugares se untan el cuerpo con aceite y corren desnudos. En Persia se prensa sobre paños bastos y después se raspa. El uso de la ganja, si bien la religión hindú lo permite a algunos, se niega a otros, y entre sus devotos el narcótico es conocido por tantos términos seductores como los que suelen aplicarse a las bebidas de origen americano, tales como, por ejemplo, «el conquistador», «el que todo lo conquista», «el dispensador de la felicidad», «el que da pronto el placer», «daga de amor», «almohada de rosas», «esposa del dhatura o manzana espinosa».

«cementerio de la amistad», «deleite» y «ambrosía de los dioses»: epítetos que expresan las cualidades peculiares del gunjah según la creencia popular. A efectos fiscales se reconocen tres variedades de gunjah, a saber: chapta o chipta (prensado o plano), gol (redondo) y chur (quebrado), sujetas respectivamente a un derecho de R6, 7-4 y 8 por seer. El gunjah plano es pisoteado con los pies en el proceso de preparación, mientras que el gunjah redondo se enrolla cuidadosamente y contiene menor cantidad de ramilla que el plano; el chur consiste en las partículas quebradas de materia resinosa que se desprenden en la manipulación.

Dícese que la planta del cáñamo crece espontáneamente en Bhagalpur y Monghyr, y también en la subdivisión de Bettiah del distrito de Champaran. Ocasionalmente se encuentran algunas plantas en la meseta de Burway, parte remota del distrito de Lohardaga, limítrofe con los Estados nativos de Jashpur y Sirguja. Crece escasamente en algunos de los Estados nativos bajo mi jurisdicción, y también se halla en el sur del distrito de Manbhum, en Singhbhum y en el Estado de Mohurbhanj. Se cultiva mejor en suelos aluviales ligeros y ricos, con una cantidad moderada de humedad. Las orillas arenosas de los ríos favorecen su crecimiento, y prospera bien en el «sithi», o desecho de las cubas de añil. No hay cultivo regular. En algunos de los Estados Tributarios, las gentes que fuman gunjah cultivan la planta junto a sus puertas según sus necesidades para fumar y beber, pero esto se hace solo a pequeña escala. En los distritos de esta división, los productos de la planta del cáñamo se obtienen de Rajshahi. No hay tratamiento especial. Se deja crecer las plantas según su naturaleza. No hay cultivadores regulares.

Hay nueve Estados nativos bajo mi jurisdicción: Sirguja, Udaipur, Gangpur, Jashpur, Bonai, Koria, Changbhakal (que son tributarios), Seraikela y Khasawan (que son políticos). El cultivo, donde existe, se encuentra cerca de las casas de la gente, una planta cuidada para el propio consumo de un hombre. Si hay plantas en la jungla no puedo decirlo. Nunca las he buscado. No conozco la planta en crecimiento. Creo que lo que la gente produce se consume todo en los Estados nativos. Tuve una queja de Sambalpur —pero solo una en cinco años— sobre el contrabando de gunjah al territorio británico. Fue a pequeña escala. Pero, por otra parte, el Raja de este mismo Estado (Gangpur) solicitó permiso para importar gunjah hace unos cinco o seis meses. Di al vendedor (por medio del Raja) permiso para importar de Sambalpur por la línea férrea. No creo que el Raja supiera nada acerca de la diferencia entre el gunjah de Bengala y el de las Provincias Centrales. Estos Estados administran su propio impuesto. Los habitantes por lo general no toman gunjah, pues no lo fabrican en medida alguna. No tienen excedente que exportar.

Para fines de fumar, la cantidad de cuidado y manipulación que se dedica a la preparación varía con el gusto y los medios de los compradores. Un método común, cuando se quiere fumar rápidamente, es desprender un poco de chur o gunjah quebrado y, tras añadir una cantidad menor de hoja de tabaco, mezclar ambos en la palma de la mano izquierda frotándolos con los dedos y el pulgar de la mano derecha, aplicando unas gotas de agua para dar consistencia al conjunto. Después de prensarse en forma compacta, la mezcla se desmenuza y separa de nuevo y se pone en un chillum, colocándose en el fondo una pequeña bolita de piedra o de otra sustancia dura para evitar que se obstruya el caño. El chillum solo tiene unas pocas pulgadas de largo, y, aplicándole fuego, el fumador se lleva la parte inferior a la boca y aspira el humo con inspiraciones rápidas hacia los pulmones, y luego emite lentamente los vapores, mientras pasa la pipa a sus compañeros, bastando una sola pipa, que cuesta un pice o medio pice, para media docena de personas. Un método más cuidadoso de preparación consiste en escoger las hojas pequeñas y las flores y desechar los tallos de las hojas. Estos se machacan sobre la mano izquierda con el pulgar de la derecha, aplicando agua para favorecer la adherencia, y, tras colarse por un paño, el gunjah se pica sobre una tabla y se mezcla con hojas finas de tabaco en la proporción de dos o tres a uno, según el gusto del fumador. Aquellos fumadores moderados que lo prefieren fuerte no añaden tabaco. En lugar de un trozo de piedra, puede insertarse en el chillum un tapón de tabaco para evitar que se obstruya el caño.

Para comer, el bhang o siddhi se prepara como confitura y se llama majoon. Se mezcla con agua y se cuece hasta reducirse a la cuarta parte de la cantidad original y, con el añadido de atar de rosas, ghee, jarabe y nata, se calienta hasta formar una especie de

toffy, que se corta en pequeñas lonjas para su venta.

Para beber, las hojas se machacan menudas y se mezclan con agua, añadiéndose pimienta y otras especias para dar sabor; la cocción se bebe con azúcar y leche. Para conservar las hojas de bhang, primero se secan al sol y luego se hierven en la leche y el agua y se secan de nuevo. El charas se usa también para fumar. Siendo glutinoso, se coloca alrededor una cantidad de tabaco para hacerlo arder en el chillum cuando se enciende.

El bhang puede prepararse de la planta del cáñamo dondequiera que crezca, pero dudo respecto al gunjah.

Las preparaciones de cáñamo las hacen los consumidores y no los vendedores. Las drogas se deterioran con la conservación, pero si se guardan en cajas herméticas o forradas de estaño puede evitarse el deterioro. El Raja del Estado Tributario de Jashpur informa que puede evitarse el deterioro cubriendo las drogas con las hojas del árbol moulan.

El gunjah y el charas se fuman por lo general. Dícese que el primero se masca o come ocasionalmente y rara vez se usa con licores. Cuando se come o masca, se usa como medicina para el cólico o la indigestión. Se usa también con aceite para la cura de la sarna. Se da también a los caballos como medicina; y en la obra de Raj Bullub Kabiraj se describe como tónico, como aumentador del calor animal y como cura de la lepra. El bhang se usa como bebida por todas las clases de gente, especialmente en la estación calurosa, y en gran medida por la gente del interior. Su uso no se limita a ninguna localidad particular. A veces se come con dulces. Se toma también como medicina para la cura de la diarrea, la disentería, el asma y el reumatismo en forma de píldora, moliéndose finamente las hojas y mezclándose con un poco de agua y pimienta negra. A veces se toma como bebida diluyéndolo con mera agua. En una obra sánscrita llamada «Modan Nirghanta» se describe como cura para la tos y los resfriados, como amargo al gusto y astringente. Se dice además que aumenta el apetito y el calor corporal, que genera enfermedades biliosas, crea nerviosismo, ofusca y trastorna la mente y hace al hombre innecesariamente hablador. El charas no tiene mucha demanda en Chota Nagpur. Dícese que lo usan los muhammadanos ricos. El gunjah lo usa toda clase de gente, pero la mayoría de sus consumidores pertenecen a las clases bajas, tales como jornaleros, carreteros, porteadores de palanquín, albañiles, ghasis, domes, bairagies, gosains, jogis y sanyasis. Se cree que se usa en toda la división.

Dícese que el gunjah plano es preferido por los consumidores de Hazaribagh y Lohardaga, y el redondo por los de Manbhum y Singhbhum. En Palamau se consumen más el gunjah plano y el chur, pero se dice que los consumidores prefieren el chur. Una ojeada a la Tabla XI de la Junta de Rentas mostrará que, mientras los distritos de pm prefieren el gunjah redondo, los distritos orientales y más occidentales tienen gusto por el plano. No he tenido ocasión de investigar la razón de esta diferencia, pero la diferencia de clima y de raza puede tener algo que ver con ella, y me permito ofrecer las siguientes observaciones sugestivas: (1) los distritos orientales son más húmedos que otras partes de la Baja Bengala; (2) hay en ellos una preponderancia de bengalíes muhammadanos en comparación con los bengalíes hindúes de otras partes. Hay ciertas parganas en Lohardaga, conocidas especialmente como «Las cinco parganas», debido a ciertas costumbres que las diferencian del resto del distrito, y en estas parganas, y también en Manbhum, hay una preponderancia de bengalíes hindúes en comparación con otras partes de la división, coexistente con un gusto por el gunjah redondo con preferencia al plano.

El bhang lo usan a veces los pobres y aquellos que no pueden fumar gunjah de inmediato. Se usa como sustituto del gunjah cuando esta última droga no es fácilmente asequible. Los consumidores

se toman principalmente de las siguientes clases:

(a) Agricultores, tenderos, artesanos, jornaleros, porteadores de palanquín, darwans del interior, atletas y algunas personas de las clases más ricas.

(2) Bairagis, jogis, sanyasis, brahmanes que adoran a Mahadeba, porteadores de palanquín, mozos de cuerda.

(c) Jóvenes de costumbres disolutas y depravadas.

Las gentes que adoran a Siva y a Rama son adictas al uso del gunjah y del bhang, afirmando que por medio de ellos logran apartar su mente de los asuntos mundanos para la meditación en los dioses que adoran. Los mendicantes religiosos que lo usan lo hacen no solo como ejercicio devocional, sino también para hacerse aptos para soportar las penalidades de su vida ascética y la inclemencia del clima inherente a sus prolongadas peregrinaciones a lugares distantes. Puede observarse aquí que, mientras a las clases arriba señaladas la religión hindú les permite usar gunjah, a los «Shaktahs», o seguidores de la diosa «Shakti», solo se les permite usar licor con fines devocionales, mientras que a los Voistabs, o adoradores de Vishnu, no se les permite licor ni gunjah. Hay un pasaje en una obra religiosa en el sentido de que el licor, lejos de usarse, no puede ni siquiera olerse. El uso del licor debería llevar a un brahmán a la excomunión, pero ninguna degradación se vincula necesariamente al uso del gunjah, y los efectos de la intoxicación no se manifiestan tan abierta y ofensivamente al público como los del gunjah.

El majoon y el charas están fuera de los medios de las clases más pobres. Estas usan gunjah y bhang como tónico o estimulante. El uso moderado de estas drogas se considera beneficioso, pues permite al consumidor soportar la fatiga, resistir el frío y sacudirse las ansiedades mentales. Los que adoran al dios Shib rara vez empiezan a fumar sin invocar su nombre, «Bam Mahadeo», o sin cantar coplas en alabanza del gunjah, algunas de las cuales son del tipo báquico: «¿Cómo puedo recitar las virtudes del gunjah con un alfabeto de solo treinta y dos letras? El consumidor de gunjah es santificado, y hasta el mensajero de la muerte huye de él».

«La salvación viene de participar del gunjah».

«Una pipa te deja como estabas: déjate persuadir, toma dos; con la tercera eres un vazir, con la cuarta un rey». Dícese que los brahmanes Kulin de la Bengala Oriental, para fines específicos o para servir sus fines privados, son grandes consumidores de bhang.

Los ingredientes que se mezclan con las drogas son:

(a) Ordinariamente, hojas de tabaco con gunjah; y pimienta negra, azúcar, leche y semillas de pepino con bhang, a fin de reducir la fuerza y hacer la mezcla más agradable.

(2) Excepcionalmente, se usa dhatura con bhang para reforzar la mezcla. A veces se usa anís con bhang para refrescar la mezcla. La mezcla de azúcar con bhang tiene el efecto de aumentar sus poderes intoxicantes.

El ganjah se usa en compañía; el bang, hasta cierto punto, en la soledad. Ambas drogas están principalmente confinadas al sexo masculino. La excepción son las mujeres públicas, que toman alguna preparación de la droga tanto como estimulante cuanto como consuelo de las tribulaciones

y cuidados de su infeliz vida. No es costumbre que los niños consuman ninguna de estas drogas.

El hábito de consumir ambas es, creo, fácil de formar. Difícil es abandonarlo en el caso del ganjah. En el caso de ambas, la tendencia del hábito es a desarrollarse hasta el exceso.

No parece haber costumbre alguna, social o religiosa, tocante al consumo del ganjah; pero el bang debe ser usado por hombres y mujeres el último día del Durga Puja, después de que las imágenes han sido arrojadas al agua. El uso, sin embargo, en esta ocasión es muy moderado, y en modo alguno perjudicial ni propenso a engendrar la formación del hábito de usar la droga. Quienes no quieren beberlo se limitan a poner una gota en la lengua en señal de aceptación del que lo dispensa. El consumo del ganjah es generalmente mirado con aversión, y un fumador inveterado de la droga es siempre tenido por personaje deshonroso. El uso del bang no se considera igualmente reprensible. El uso del ganjah se tiene por deshonroso porque sus efectos son perjudiciales, tanto física como mentalmente. La costumbre de adorar la planta del cáñamo es aquí desconocida; pero en los distritos de cultivo los pisadores del ganjah la saludan antes de comenzar sus operaciones. Un tendero guarda una pequeña rama de ganjah en una olla o lota como señal de su comercio, y puede observársele saludarla reverentemente al abrir su tienda por la mañana; pero no hay santidad especial alguna adherida a la planta, siendo común a otros tenderos la práctica de hacer una zalema al abrir sus almacenes.

Sería una grave privación para los fumadores habituales de ganjah verse obligados a renunciar al consumo de la droga, porque el hábito, una vez formado, no puede abandonarse fácilmente. No así en el caso del bang. El hábito de usarlo no es tan difícil de abandonar. No es fácil hacer un cálculo correcto, ni siquiera aproximado, del número probable de quienes sufrirían. Sería factible prohibir el uso en el caso del bang, pero no así en el del ganjah, cuyos fumadores recurrirán con toda seguridad al uso del dhatura y otras drogas de carácter más virulento para satisfacer sus ansias. La prohibición del uso del ganjah causaría muy grave descontento entre los consumidores, especialmente entre aquellos trabajadores de cada día que lo usan como complemento alimenticio mientras soportan la fatiga, o como reconstituyente refrescante cuando la jornada ha terminado. No puede afirmarse que el descontento consiguiente a la prohibición no llegue a constituir un peligro político. Es, sin embargo, casi cierto que la prohibición será seguida del recurso a los estimulantes alcohólicos o a otras drogas.

Los efectos de fumar charas son más suaves que los de fumar ganjah. El charas es la droga del rico, y el hombre que mantiene bien nutrido su cuerpo es el que menos siente los efectos de cualquier droga. Sé también que estas drogas se deterioran. Creo que en realidad hay muy poca diferencia entre las tres preparaciones de ganjah, pero algunos dicen que la redonda causa dolor de cabeza y es más eficaz que la plana o «chur» para producir la intoxicación. La ganjah plana es indudablemente más suave, y la preparación bebible de bang es menos perjudicial que

fumar ganjah o bang.

Los médicos nativos usan el bang como medicina para la diarrea, la disentería, el asma y la dispepsia. Tanto el bang como el ganjah se emplean en el tratamiento de enfermedades del ganado. El ganjah se prescribe también en casos de impotencia. Como aliviador del dolor y la ansiedad, disipador de la melancolía, espantador de la muerte y ahuyentador del diablo, es tenido en alta estima. El bang

es conocido por ser beneficioso cuando se usa con moderación.

Hace al hombre que tiene un largo viaje por delante indiferente al hambre, a la sed o a la fatiga.

Se dice que el ganjah, con moderación, previene las enfermedades en las comarcas palúdicas e insalubres. Dícese que su uso ayuda a los devotos a concentrar sus mentes.

Se dice que produce un estado de éxtasis favorable a la contemplación religiosa; de ahí su uso entre bairayies, gosains y jogis. Como complemento alimenticio o digestivo, el bang es usado por personas que padecen afecciones intestinales o dispepsia.

Como sostén de fuerzas, el ganjah es usado por los robustos hijos del trabajo, tales como pescadores, barqueros, herreros, cortadores de conchas, tejedores, alfareros, carpinteros, albañiles, luchadores, lattials, lecheros, jornaleros, porteadores de palanquín, corredores y mendigos. Como preventivo de enfermedades, lo usa la mayor parte de la gente perteneciente a las clases bajas. El ganjah es usado también por devotos y mendigos. Aquí se alude al uso habitual moderado, que es, creo, inocuo, del mismo modo que el uso moderado del vino, los licores, el opio y el tabaco no es perjudicial; pero hay esta diferencia: que, una vez formado el hábito de tomar ganjah, es un paso fácil de la moderación al exceso. El uso moderado es refrescante, aunque puede producir intoxicación en un novicio. Dícese que calma el hambre, mientras que se dice que el bang aumenta el apetito. Los efectos del ganjah y del churas duran de dos a tres horas, y los del bang de tres a seis. Los efectos subsiguientes pueden ser dolor de cabeza y vértigo, cuando el fumador no está bien curtido, y la privación del narcótico ocasiona inquietud al consumidor habitual.

No creo que el uso habitual moderado de las drogas produzca necesariamente efecto nocivo alguno, físico, mental o moral; pero en el caso del ganjah, el uso habitual moderado no siempre es posible. Siempre hay una tendencia a aumentar la cantidad consumida, y el usuario halla su constitución quebrantada y sus facultades digestivas disminuidas.


Se dice que el bhang cura la disentería y el asma, pero el ganja, al lesionar los órganos digestivos, puede inducir el asma. Como todos los narcóticos, debe inducir la pereza, pero es dudoso que tienda a embotar el intelecto o producir la locura, aunque puede producir en un fumador novicio una excitación que raye en el frenesí, muy parecida a los síntomas de la manía aguda; pero este humor cambia a medida que cesa la influencia de la droga. El uso excesivo habitual puede producir efectos nocivos, físicos, mentales y morales. Deteriora la constitución, daña las facultades digestivas y causa pérdida de apetito, especialmente el uso del ganja. Es creencia general que el uso excesivo del ganja causa disentería, bronquitis y asma. Interfiere con la libre circulación de la sangre, la nutrición se ve impedida en consecuencia, y el fumador presenta un aspecto anémico y demacrado, y en suma puede llegar a ser víctima de una variedad de males, mentales y físicos, incluida la locura. En la India, la locura es a menudo atribuida por la facultad médica a la indulgencia en el ganja.

El doctor Wise, superintendente del manicomio de Dacca en 1871, informó de un aumento en el número de alienados que antes eran fumadores de ganja. En noviembre de 1846, de 198 internos del manicomio, solo 45, o sea el 22,7 por ciento, eran fumadores de ganja. Entre 1850 y 1859, entre 980 admisiones, 406, o sea el 41,4 por ciento, eran conocidos como fumadores, y entre 1860 y 1867, entre 2.522 personas dementes tratadas, 1.145, o sea el 45,4 por ciento, tenían su locura referida a esta causa; pero al tratar con estas cifras debemos esforzarnos por guardarnos del método de razonamiento post hoc ergo propter hoc. Es difícil procurarse antecedentes exactos de los alienados. Todo lo que puede saberse es que han acostumbrado fumar ganja, pero la exacta relación del fumar con la locura nunca ha sido precisamente determinada. Según Rai Kanny Lal Dey, Bahadur, de 2.283 casos admitidos en los manicomios de Bengala durante los cinco años que terminaron en 1867, 878, o sea el 38,4 por ciento, fueron atribuidos a esta causa. En opinión, sin embargo, del doctor Lyon, muchos de estos casos eran simplemente casos de intoxicación temporal por el cannabis.

Chevers observa que «es cosa de notoriedad popular, tanto en Bengala como en las Provincias del Noroeste, que las personas intoxicadas con ganja son propensas a cometer actos de violencia homicida». El doctor Grieve, cirujano general de la Guayana Británica, escribió en noviembre de 1882, cuando era director de los manicomios de allí: «Mientras que en el caso de la mayoría de los pacientes criollos admitidos en el manicomio, la producción de la enfermedad puede atribuirse justamente a la indulgencia en el alcohol, entre los coolíes el alcohol desempeña solo un papel secundario como causa de la locura. Para ellos el cáñamo indio es el veneno cuyos efectos sufren los pacientes». Muy recientemente, al inspeccionar la cárcel de Ranchi, llegó a mi propia observación el caso de un hombre que estaba siendo puesto en libertad justo cuando yo entraba en la cárcel. Parecía que había sido admitido allí en octubre último como presunto alienado para ser mantenido en observación y tratamiento. Se hallaba en un estado extremadamente excitado, hablando incesantemente día y noche. Durante los primeros días no dormía nunca, sino que cantaba y hablaba durante toda la noche. Tenía alucinaciones agradables. Se quejaba de hambre constante, pero no quería tomar alimento. Su cuerpo estaba cubierto de numerosas abrasiones superficiales, sobre las cuales tenía la costumbre de frotar tierra seca. Tras unos dos meses de tratamiento mejoró gradualmente, y pudo sostenerse en juicio acusado de corte de arroz, y fue condenado. Las averiguaciones sobre su historia anterior, tanto por él mismo como por otros, han puesto de manifiesto el hecho de que durante algunos años antes tenía la costumbre de fumar ganja, y que durante un corto tiempo antes de venir a la cárcel había aumentado considerablemente la cantidad, y él mismo pensaba que su locura temporal había sido provocada por el uso excesivo del ganja.

No creo que una gran proporción de malhechores sean consumidores habituales moderados, pero una persona de la clase criminal que tiene la costumbre de tomar ganja puede recurrir a ella antes de emprender una expedición criminal para reforzar sus energías. Se cree que el uso excesivo del ganja lleva al crimen. Desacredita a un hombre, y una vez que un hombre es conocido como un réprobo, la transición al crimen es rápida. Se dice que la indulgencia excesiva en el ganja incita al crimen no premeditado y lleva a un frenesí homicida temporal. El único caso de esta índole que ha llegado a mi experiencia personal fue el siguiente: un hombre, residente de un Estado político bajo mi control, fue recientemente juzgado por mí por el asesinato no premeditado de un niño en un arrebato de frenesí. Lo arrebató en la calle, huyó con él y le cortó la cabeza de un tajo con su hacha. La posesión del hacha no denotaba premeditación, pues en la localidad selvática en cuestión los hombres llevan hachas con tanta libertad como nosotros usamos bastones. Se decía que era fumador de ganja, y aunque admitía el crimen, no podía dar cuenta de por qué lo había hecho. No tenía, sin embargo, el aspecto de un fumador excesivo de ganja, era de modales apacibles y generalmente apenado por el hecho, pero en cuanto a los incidentes de la comisión su mente era un vacío. «¿Por qué había de matar?», observó patéticamente. «Nunca hice tal cosa antes, pero como dicen que lo hice, supongo que debí hacerlo». Me fue imposible decidir si el crimen se debía al ganja.

El hombre estaba en su sano juicio cuando fue juzgado, pero había estado temporalmente loco cuando cometió el crimen. Fue absuelto por este motivo y enviado al manicomio. No llegué a una conclusión ni sobre si era fumador de ganja ni sobre si el crimen estaba relacionado con el ganja.

El caso, al venir de un jefe, sería muy defectuoso en detalles exactos. El hombre admitía que fumaba ganja, pero no había prueba de que el ganja tuviera algo que ver con el delito.

El ganja fumado sin la mezcla de tabaco causa una sensación irritante en la garganta e induce una tos violenta. Se dice que el bhang usado con pimienta negra, anís y semillas de pepino tiene un efecto refrescante. El azúcar usado con el bhang aumenta su poder intoxicante. La mezcla de dhatura con ganja y bhang aumenta mucho su poder intoxicante. No hay información disponible sobre la mezcla de dhatura para consumo personal o para administración a otros. El ganja comido no produce la intoxicación tan rápidamente como cuando se fuma.

El presente sistema de administración de impuestos especiales funciona bien. No hay cultivo en esta división. El sistema vigente para controlar el cultivo y la preparación en Rajshahi, donde se cultiva la planta del cáñamo, funciona bien, en mi opinión, y no requiere modificación. Ya existen diferentes tasas de tributación. La tributación debe ser, como lo es ahora, regulada según la cantidad de la droga de la que se produce la intoxicación en una cantidad dada de cada clase de droga. Esta es, creo, el principio que ahora se sigue al imponer derechos sobre las diferentes clases de ganja usadas. He oído sostener que, puesto que cuesta más embriagarse con licores del país que con drogas de cáñamo, el derecho sobre estas últimas debería nivelarse al alza, pero esto sería una política equivocada, ya que muchos de los consumidores habituales de ganja son demasiado pobres para comprar licor del país. Un informe reciente del Protector de Inmigrantes en Trinidad atribuye el aumento del crimen allí al ganja y a la bebida, y se refiere al hecho de que en 1885 se aprobó una ordenanza que exigía el pago de hasta 100 libras por acre de licencia para cultivar ganja.

Esta tasa prohibitiva, observo, condujo al contrabando de ganja desde Venezuela, a siete millas de distancia en el continente, y no puede haber duda de que cualesquiera derechos y tasas prohibitivas introducidos en la India tendrían un resultado semejante. Se consultan los deseos del pueblo antes de abrir una tienda.

Los oficiales inspectores realizan investigaciones locales y presentan informes antes de que se hagan propuestas para la apertura de nuevas tiendas. Siempre se considera, y debe considerarse, la opinión pública local. El contrabando desde los Estados nativos a pequeña escala tiene lugar ocasionalmente y puede escapar a la detección, aunque no me han llegado quejas sobre el particular. Se paga derecho respecto del ganja y otras drogas de cáñamo usadas. El uso de drogas no gravadas es extremadamente raro en esta división.

Al decir que no he tenido quejas, exceptúo la queja de Sambalpur ya mencionada.

Esta queja no me llegó directamente para que yo la tomara y la tratara. Fue, según mi mejor creencia, una representación hecha por las Provincias Centrales al Gobierno de Bengala, que me llegó por medio de la Junta para informe.

El memorándum presentado con mi carta n.º 404-P., de fecha 18 de enero de 1894, contiene una posible inexactitud a la que deseo llamar la atención. Afirma que ahora no hay en ninguna parte de los Estados Tributarios ninguna tienda para la venta de drogas de cáñamo. Hace unos meses di una licencia, como he dicho, a un vendedor del Estado de Gangpur para importar ganja. Por supuesto, no puedo decir definitivamente que la tienda haya sido abierta ya.

La afirmación de que no hay tiendas se basa en los informes recibidos de los Estados.

En cuanto a la orden del señor Hewitt, no estoy preparado para decir que los Rajás lleven las listas que él prescribió.

Pero creo que el espíritu de la orden se cumple.

Creo que los jefes son muy leales y están dispuestos a hacer lo que se les dice en tales asuntos.

Hablando en general, mis observaciones sobre el uso y los efectos de la droga en sus diversas formas se basan en cierta medida en la experiencia personal, en registros, en conversaciones con personas, en la información que adquirí como secretario de la Junta, por ejemplo, y en las averiguaciones que he hecho a personas que creía capaces de darme información valiosa. He visto a hombres fumar y les he hecho preparar su ganja delante de mí para mostrarme cómo lo hacían. También he examinado golas y tiendas. Así que no estoy falto de experiencia. También he visto en los ríos del Bengala Oriental los buenos efectos que los barqueros y pescadores atribuyen a las drogas.

  1. Declaración del señor G. Toynbee.

Declaración oral.

Incluyendo las licencias, mi servicio total es de 28 años, todos en el Bajo Bengala. De ellos he pasado unos 10 años en Orissa en todos los grados, desde recaudador auxiliar hasta comisionado. De mi servicio en Bengala he estado por períodos casi iguales en Bengala propiamente dicha, el Bengala Oriental y Behar.

No me he formado una opinión general de los efectos de las drogas, pues su uso no es común. Por lo que puedo juzgar, los efectos de las drogas son contrarios a lo favorable. Un porteador mío, según sus compañeros de servicio, comía ganja, y el efecto fue la locura temporal. Fue a parar a la cárcel de Hughli, donde era muy sucio en sus hábitos. No puedo decir si pasó de la cárcel al manicomio. Dejó mi servicio, pues fue detenido por robo, y se volvió loco en la cárcel al cabo de una o dos semanas, creo. Concluyo que su locura se debía al ganja, porque los criados decían que lo comía. No había estado loco antes, que yo sepa. Sus ojos tenían siempre un mirar extraviado. Solo había estado dos o tres meses a mi servicio. Mi esposa decía que le tenía miedo por su aspecto extraviado y su manera peculiar. Era solo un porteador auxiliar, y no le veía mucho. Nada sabía de su historia anterior.

Esta es la única ocasión concreta de los efectos nocivos de la droga que puedo citar.

Como magistrado y visitador de cárceles he formado la impresión general de que los delitos de violencia se atribuyen con mucha frecuencia a las drogas derivadas del cáñamo. Esta impresión no se funda en un conocimiento específico, sino en informes generales y en la voz popular.

No recuerdo haber encontrado ningún caso de consumidores de ganja, salvo el que he descrito, y en él no se trataba más que de la declaración de los criados.

El consumo de ganja no ha sido un hecho que se me haya impuesto, de modo que no puedo señalar a nadie y decir que es consumidor. Nunca se me ha señalado a personas como ruinas sociales por los efectos de la ganja.

En cambio, he conocido varios casos en los que tenía la certeza del uso de alcohol, y recuerdo con certeza haber despedido al menos a un escribiente por intemperancia reiterada. Creo que he despedido a más. He visto muchas carreras, entre mis escribientes, arruinadas por la entrega al alcohol.

Solo me refiero a casos de naturales del país, y estos

Comisionado, División de Bhagalpur.

eran con frecuencia de buena posición social. Por lo que he visto, han llegado ante mí muchos más casos de efectos nocivos del alcohol que del cáñamo. Los efectos del primero parecen estar más en la superficie.

La planta del cáñamo se cultiva, según creo, universalmente en los Gurjat Mahals. Solo he hecho un viaje por esas comarcas, que duró tres meses.

Vi la planta creciendo cerca de las casas, pero no puedo decir si se cultivaba o había nacido por sí misma. Nunca la he visto lejos de las aldeas. No podría decir con certeza si la planta se usa en las comarcas montañosas. Pero he oído que se emplea como medicamento en una decocción hecha con la planta en estado verde. Nunca he oído que se use para el ganado. Se vende en el Mogalbandi. El hecho de que la planta se encuentre cerca de las casas y no en las selvas indica que o se cultiva o nace de semilla arrojada por los consumidores. No se cultiva en los campos, pero pueden encontrarse cinco o seis plantas en casi todas las aldeas. Esta cantidad de cultivo es mayor de la que se requeriría para el presunto uso medicinal, y dudo que toda la droga se emplee como medicamento. Creo que se recoge en centros y se vende en territorio británico, muy probablemente por los Rajas o sus subordinados, ciertamente no sin el consentimiento de los Rajas. No creo que la use mucho la propia gente. Hace unos tres años intentamos conseguir que los Rajas aceptaran permitir la exportación de la droga bajo vigilancia regular, y se redactó un conjunto de reglas con ese fin. Estas reglas debieron de ser posteriores a la Resolución del Gobierno de Bengala n.º

EK, 4, de 6 de septiembre de 1889. Algunos de los Rajas adoptaron las reglas, que eran un arreglo amistoso entre los Rajas y el Superintendente de los Estados Tributarios, y transigieron. Estos no dijeron «no», pero no adoptaron las reglas. Estas reglas se redactaron en cumplimiento de una política que el Gobierno sin duda ha aprobado, pero, por lo que sé, no fueron sancionadas por el Gobierno. El origen de esta medida fue, según recuerdo, que tras la abolición de la prohibición conforme a las órdenes de septiembre de 1889, el Comisionado de Rentas Internas se quejó del flagrante contrabando que se practicaba desde los Estados hacia el territorio británico.

Los oficiales de rentas internas se quejaban constantemente del contrabando, pero no podría decir hasta qué punto se practicaba. Las quejas eran

incesantes.

En cuanto a las órdenes dictadas por el Gobierno de Bengala en septiembre de 1889, sin duda fue un error de hecho suponer que la ganja de los Gurjat se usaba enteramente o principalmente como bebida; pero no creo que hubiera ningún error en la política de aquella Resolución, pues, aunque el Superintendente informó que la prohibición se había hecho cumplir en once de los Estados, no creo que el cumplimiento fuera más que nominal.

Aun cuando un Raja aceptara prohibir, no creo que llevara a cabo el arreglo. Por lo tanto, creyendo esto, aunque no tengo conocimiento personal de lo ocurrido antes de 1890, pienso que no se había logrado ningún progreso real. Si oyera que una prohibición semejante ha tenido mayor éxito en Estados de las Provincias Centrales, lo atribuiría a la mejor vigilancia que se ejerce en las Provincias Centrales, debido a que cuentan con un Agente Político mucho más en contacto con los Rajas de lo que puede estarlo el Superintendente de los Mahals Tributarios. Creo también que el Gobierno de las Provincias Centrales ejerce una vigilancia más estricta y un control más severo sobre los actos de los Rajas de lo que el Gobierno de Bengala permite al Superintendente. Tengo entendido que el Comisionado en las Provincias Centrales tiene autoridad para hacer llamar a un Raja y reprenderle y advertirle respecto del mal gobierno de su Estado; mientras que de nuestro lado esto no se permite, salvo en casos de rebelión abierta.

En mi opinión, si el Gobierno ha de proteger a los Rajas contra la rebelión como consecuencia del mal gobierno, debería haber mayores facultades de vigilancia y control de las que hay en la actualidad. Con estas mayores facultades en manos del Superintendente, los Rajas serían más dóciles al consejo. Y cualquier consejo que los Jefes fingieran aceptar, y cualquier orden dictada en conformidad con él, se pondrían en práctica y se cumplirían mucho más fácilmente si se nombrara un oficial político para visitar los Estados y estar en constante contacto con ellos, como el Superintendente de los Mahals Tributarios no puede posiblemente estarlo.

En asuntos de rentas internas los Rajas serían más dóciles si se hiciera tal arreglo.

Y por lo que toca a la ganja, todo lo necesario sería conseguir que los Rajas ordenaran que toda la ganja destinada a la exportación al territorio británico se reuniera en un depósito central y se enviara solo con guía. Tal ganja quedaría sujeta a un derecho adecuado al entrar en territorio británico. No debería intervenir en absoluto en el consumo interno. El Raja sería entonces responsable de que la ganja no se exportara de su

territorio sin guía, es decir, dictaría órdenes contra toda exportación que no fuera por el gola, y castigaría cualquier intento de eludir tal orden. Un contrabandista se haría acreedor al castigo por su propio Raja, y se aseguraría la cooperación del Raja. Si esto se llevara a efecto eficazmente, bastaría.

Si los Rajas aceptaran prohibir el cultivo y aceptar nuestra ganja, recibiendo ellos mismos el derecho, como en las Provincias Centrales, sería una solución mejor y más sencilla del asunto.

El efecto de la decisión del Tribunal Superior y del Secretario de Estado que declaraba a los Estados de los Gurjat territorio extranjero ha sido seguido de la derogación de los Reglamentos que antes estaban en vigor. En los asuntos previstos por el Reglamento, por ejemplo, la sucesión y la resolución de disputas de límites, se han sustituido órdenes ejecutivas, y no ha tenido lugar ningún cambio práctico en las relaciones entre los Rajas y el Superintendente, salvo que la autoridad del Superintendente se ha debilitado debido a la necesidad de remitirlo todo al Gobierno.

Por lo que respecta a las rentas internas, no había ley ni reglamento en vigor en los Estados. La posición del Gobierno en asuntos de rentas internas en relación con los Estados se ve afectada por la decisión del Secretario de Estado, en cuanto que la autoridad del Superintendente se ha debilitado, y en cuanto que los Rajas son más independientes en su tono. No puedo decir si en realidad se ha alterado; eso dependerá de los términos de los sanads que están en consideración. Por lo que recuerdo, no hay referencia especial a asuntos de rentas internas en los sanads propuestos, pero estos definen en general las relaciones entre el Gobierno y los Rajas.

No veo objeción a la introducción de la ganja de Rajshahi en los Estados si se prohíbe la ganja de los Gurjat. No estoy preparado para decir que apruebo la apertura de tiendas donde ahora no existen. No me he formado opinión alguna sobre la fuerza y los efectos comparativos de las drogas de Rajshahi y de los Gurjat. La introducción de un sistema de rentas internas sobre la ganja que implicara el establecimiento de tiendas tendería a reducir el consumo si se prohibiera la droga nativa. No hay límite a la cantidad de su propia ganja que la gente de los Gurjats puede obtener en la actualidad. Dudo que la apertura de tiendas aumentara el consumo aun cuando la droga suministrada fuera de calidad superior, porque los habitantes de los Gurjats se contentan con las clases más comunes de drogas y de otros artículos.

  1. Declaración del Sr. A. W. B. Power, Comisionado, División de Burdwan.

Por lo que a mí respecta, lamento decir que no estoy suficientemente familiarizado con el asunto para poder dar una opinión personal de valor, y preferiría no aventurar ninguna generalización sobre las pruebas que se han reunido. Todo lo que observaría es que durante una variada experiencia en la mufassal que se extiende por 26 años, los males derivados del uso excesivo de ganja se presentaron de manera destacada a mi atención solo en un caso aislado, hace unos quince

años, en el que una locura temporal acompañada de violencia se atribuyó a esa causa; pero ahora no recuerdo si la suposición se verificó.

Por lo que respecta a las asociaciones públicas, me permito manifestar que los Colectores de esta división no han descubierto la existencia de ninguna asociación pública dispuesta a aportar pruebas en el asunto. De hecho, no hay en esta división ninguna asociación que se ocupe de tales materias.

  1. Declaración del Sr. H. Lethbridge-Johnson, Comisionado de Dacca.

Declaración oral.

Llegué en diciembre de 1867, y he servido en Bengala, Behar y Assam. Estuve solo un año en Behar, y tengo principalmente experiencia de Assam y Bengala. Sylhet y Cachar son muy semejantes al Bengala Oriental, aunque forman parte de Assam. El valle del Brahmaputra constituye prácticamente Assam en contraste con Bengala. He sido Secretario del Comisionado Jefe cuando este administraba directamente las rentas internas, y también he sido Comisionado del Valle del Brahmaputra; de modo que tengo considerable experiencia del lado de Assam en esta cuestión.

El problema puede considerarse, por un lado, para el Bengala Oriental y Sylhet y Cachar juntos, y, por otro, para el Valle de Assam.

He visto la planta del cáñamo silvestre en Sylhet, Cachar y Mymensingh, y en todos los distritos del Valle de Assam y en las colinas de Khasia; y sé que crece silvestre en las Colinas Naga y en Bután, porque se introduce de contrabando. Diría que el crecimiento silvestre procede de semilla sembrada accidentalmente. Lo juzgo por su situación. La he visto cerca de las aldeas en matas y así, pero no propiamente en las selvas de Cachar o Assam.

La he visto más bien en relación con las habitaciones que en las selvas; y juzgo, por tanto, que crece de semilla de ganja importada. Hallo que esta opinión se expone en el último Informe de Rentas Internas de Assam. La he observado sobre todo en los espacios yermos, especialmente cerca de las aldeas del Gran Camino Real a través de Assam en el distrito de Nowgong, en campos de tabaco de una aldea cerca del Ghat de Korabandar en el distrito de Kamrup, y el último invierno, cuando salí de caza en Mymensingh, encontré veinte o treinta acres de ella (más o menos espesa) en la Thana de Durgapur.

Estos casos se me ocurren ahora, pero he visto muchos otros. En estos casos no creí que se hubiera sembrado intencionadamente.

Pregunté por ello. La gente decía que era jungla, nacida por sí misma, y que no la usaban para nada.

He sabido de cultivo ilícito en Assam.

Se descubrieron bastantes casos en la subdivisión de Golaghat y también en la comarca de Dibrugarh.

El cultivo era, por regla general, solo de unas pocas plantas. En el caso de Dibrugarh no había ganja por acres, pero había muchas plantas. Toda la gente del pueblo parecía estar cultivando. No he conocido ningún cultivo sistemático a gran escala; pero el cultivo agrícola en general está muy disperso en Assam; y he conocido casos de cultivo de ganja a pequeña escala descubiertos en lugares remotos. Me figuro que la razón de que no recuerde muchos casos en Sylhet y Cachar es que no hicimos ningún gran esfuerzo por detenerlo ni le prestamos mucha atención. Es desde que me fui cuando se han hecho mayores esfuerzos para detener el cultivo sin licencia.

En mi opinión, la prohibición del cultivo de ganja es eficaz tanto en Bengala como en Assam.

Creo que ha sido eficaz sin gran vejación para la gente. Pero basta con azuzar a la policía con una circular y la esperanza de una recompensa para causar problemas. El cultivo que existe es

insignificante; pero, por otra parte, un poco de ganja

rinde mucho. Los casos de cultivo ilícito no son muy comunes; los casos que se dan a menudo resultan

no ser casos de cultivo, sino meramente crecimiento accidental. Las quejas de los vendedores con licencia son muy raras. La planta silvestre no se usa para ganja, pero la hoja se usa para bhang. La ganja procedente del cultivo de la planta silvestre sería muy inferior. Debo de haber visto ganja producida de este crecimiento silvestre; pero no puedo recordar un caso. No conozco ningún caso de ganja preparada de la planta silvestre sin cultivo. Pero la he visto fumada. Experimentamos con ella; no era ni con mucho como la ganja de impuesto, sino materia pobre. Mi opinión es que no es factible —no posible sin dar ocasión a la opresión— ni necesario prohibir el bhang. Es especialmente difícil en Bengala, donde la falta de establecimiento de Rentas nos hace tan dependientes de la policía en tales asuntos. En Assam sería posible, aunque aun allí habría gran dificultad.

Mi experiencia en cuanto a los efectos de la ganja sobre la salud de la gente es demasiado limitada para permitirme dar información alguna. El número de personas que la toman en alguna cantidad debe de ser muy pequeño en comparación con las personas que toman una decocción de bhang. Nunca he tenido ocasión de observar casos. Creo que la gente, si se le preguntara, diría que fumar ganja en gran medida era malo, pero que tomar bhang era mucho mejor. Considerarían el alcohol como peor. Esa es en general mi opinión, pues debo basar mi opinión en lo que oigo. No puedo, por observación personal, decir nada definitivo. No puedo, me temo, dar ejemplos de conexión entre las drogas del cáñamo y la locura; pero creo que si tuviera ante mí los registros de los Tribunales del valle del Brahmaputra podría mostrar casos de violencia atribuidos a la ganja. Ha de tenerse en cuenta, sin embargo, que la ganja se usa a menudo como falso pretexto para librar a los hombres de la pena capital. He tenido durante los últimos quince meses en esta división de Dacca (que por supuesto recuerdo mejor que la más remota experiencia de Assam) todos los informes especiales de policía que muestran todos los crímenes graves; y no recuerdo ningún caso de conexión entre el crimen y las drogas del cáñamo.

No creo que haya posibilidad alguna de prohibición total en el caso del bhang. Pero creo que el cultivo de ganja podría prohibirse de modo que la gente se aficionara al bhang, como creo que haría. No creo que haya motivo para prohibir la ganja debido al limitado número de consumidores, y el bhang hace poco daño.

La ganja tiene fama de hacer tanto daño que si se usara ampliamente quizá debería prohibirse si fuera posible. Sin embargo, uno está tan poco entre la gente que tengo poca ocasión de conocimiento personal del asunto.

Pero la opinión de la gente está contra la ganja; la tradición ha venido en contra de ella; incluso supe antes de venir a este país que el hachís era una cosa terrible, y no he visto nada que me muestre lo contrario. Los consumidores de opio vienen a vernos, y podemos hablar con ellos sobre la droga. No es así con la ganja.

Tu syce puede tomar la droga, pero no podrías decir nada sobre su efecto en él. Así que uno no tiene nada sobre lo que basar un juicio propio en este asunto. No estoy a favor de la prohibición, porque muy pocos usan ganja; y mi opinión respecto a sus efectos solo puede basarse en la fama y la lectura y no en la experiencia personal.

No puedo decir si la ganja o el alcohol están más relacionados con el crimen. Pero mi experiencia me lleva a decir que en los distritos del valle de Assam se hallará que ambos intoxicantes están a veces asociados con el crimen, especialmente en los jardines de té.

Ha habido un aumento considerable en la tributación de la ganja tanto aquí como en Assam. No creo que se haya alcanzado el límite. No puedo

decir con precisión cómo se compara la tributación de la ganja con la de otros intoxicantes. Pero creo que aún podría aumentarse. No tengo, sin embargo, propuestas definitivas que hacer.

No creo que haya mucho contrabando de ganja de impuesto. El Gobierno vigila cuidadosamente la materia guardada en los golas locales, de los cuales el Gobierno guarda una de las llaves.

  1. Evidencia de Mx. P. Nolan, Comisionado, División de Rajshahi.

No puede haber duda de que la práctica de fumar ganja es vista con desagrado por las clases altas de esta división, mientras que beber bhang en ciertas ocasiones es entre ellas una costumbre honrada. La distinción así hecha no descansa, sin embargo, en un juicio imparcial formado tras una investigación completa de los efectos de las dos prácticas. La medida en que la ganja puede ser perjudicial no se conoce por ahora, y debemos confiar en la presente investigación para sacar a la luz los hechos reales. Fumar ganja es despreciado por los acomodados, porque su consumo se limita a los pobres que no pueden permitirse otro placer, así como beber ginebra en una taberna es mirado por encima del hombro por caballeros que toman champán y licores en los clubes. Pero el sentimiento es más fuerte aquí, pues en esta tierra de castas, más que en cualquier otra, los acomodados sienten repulsión por cualquier alimento o estimulante usado exclusivamente por los que están por debajo de ellos en la escala social. El opio es ciertamente más perjudicial que la ganja, y sin embargo su uso no excita tal aversión, pues lo toman los ricos. Aparte de este prejuicio de clase, es decir, entre las propias clases trabajadoras, no hay más antipatía hacia la ganja que la que hay, en Inglaterra, hacia el tabaco fuerte. Se la considera una forma de fumar.

Probablemente sería posible poner fin al suministro de ganja, pues la cosecha no puede cultivarse fácilmente sin ser observada. Pero el uso del bhang no puede impedirse, porque la planta crece silvestre por todas partes. Hay muchas formas de autocomplacencia expuestas al abuso; y es una cuestión a investigar si los hombres inclinados a la intemperancia, cuando se les impide usar una droga particular, no recurrirán a alguna otra práctica viciosa.

Evidencia oral.

Pregunta 1.—Llevo 26 años en el Servicio, y he servido en Bengala, Behar y Orissa.

Pregunta 83.—Mi afirmación de que el opio es ciertamente más perjudicial que la ganja se basa en la observación y en lo que he oído. No he estudiado los informes de los manicomios. Generalmente podría reconocer a un tomador de opio, pero no podría reconocer a un tomador de ganja. Tengo entendido que comer opio es mucho peor que fumar la misma droga.

Pregunta 85.—La planta silvestre crece abundantemente, ciertamente en toda la división de Rajshahi, y hay bastante en toda la provincia para envenenar a toda la población en veinticuatro horas, si se toma en forma de bhang en decocción fuerte.

Fumar podría perjudicar a un hombre, pero no podría envenenarlo en tan poco tiempo. Creo que la práctica de beber bhang es de extensión muy limitada. He conocido a un hombre que se volvió temporalmente loco tras una dosis de bhang, pero no he visto tal efecto por fumar ganja. Presento una declaración* que muestra cálculos en apoyo de mi

  • Apéndice a la evidencia del Sr. Nolan,

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creo que el uso de la droga distribuida entre la población es muy pequeño. En cuanto a los efectos comparativos del bhang y la ganja, solo puedo hacer una deducción de mi observación, a saber, que un hombre tiene mucha más probabilidad de hacerse daño con un exceso de bhang que con una indulgencia similar en ganja. Comparo los efectos relativos de beber bhang y fumar ganja con los efectos relativos de beber alcohol y fumar tabaco. El caso que he mencionado es el único que ha llegado a mi conocimiento de los efectos nocivos del bhang. Nunca he sabido que la muerte siguiera a beber bhang.

No tengo una opinión muy decidida sobre la cuestión de prohibir las drogas. Si el consumo es pequeño como sostengo, la dificultad de prohibir sería también pequeña. Y aunque nunca he visto ningún efecto nocivo de la ganja, pueden existir a pesar de ello.

Quisiera llamar la atención sobre un detalle del presente sistema de recaudar el impuesto sobre la ganja.

Es un principio fiscal sólido que los impuestos se recauden en la etapa más tardía posible. El impuesto sobre la ganja exportada a las Provincias del Noroeste se paga en Naogaon. Debería recaudarse en almacenes aduaneros en las Provincias del Noroeste, como se hace en Bengala.

Además, originalmente en esta provincia solía haber varios centros de producción. Todos estos se concentraron en Naogaon. Se ha hallado que esta es una excelente medida, cuyas ventajas son:

(1) economía de establecimiento;

(2) disminución del contrabando: dondequiera que hay cultivo hay contrabando;

(3) mejora en la calidad del producto por aprender un cultivador de otro;

(4) uniformidad de tributación.

Surge la pregunta: ¿no debería extenderse este sistema teniendo un único centro para toda la India, como en el caso del opio, o al menos para toda la India Superior, incluidas las Provincias Centrales?

El costo de transporte es una objeción principal a la concentración, pero esto no entra en gran medida en el asunto de la ganja por su alto valor en proporción al peso. Solo el impuesto sobre la ganja redonda es de 290 rupias por maund, a lo que hay que añadir el valor intrínseco de la droga.

La Comisión, por supuesto, tendría que seleccionar un centro adecuado. Pero no hay duda de que el área de producción podría abastecerse fácilmente. El área bajo cultivo en Bengala es insignificante, a saber, 800 acres que rinden 8.000 maunds de ganja.

La experiencia muestra que esta cantidad podría fácilmente duplicarse, y no dudo que las necesidades de toda la India podrían así ser abastecidas desde Naogaon sin ningún gran aumento en el costo del establecimiento.

No he estudiado la cuestión de la producción ni el sistema por el cual el derecho de venta al por mayor o de cultivo en otras provincias. Tampoco he considerado la cuestión de prohibir la producción en otro lugar que no sea el centro. Pero la experiencia de Bengala muestra que esto es factible. El sistema por el cual el derecho de venta al por mayor se subasta con la condición de que el vendedor al por mayor venda al vendedor al por menor a un precio fijo es nuevo para mí, y no estoy preparado para dar una opinión sobre él con tan poco aviso.

No expreso por ahora opinión alguna en cuanto a la prohibición total. Que en la secta ahora sometida a examen se refiere el Apéndice a la evidencia del Sr. Nouay.

El consumo de gunjah es mucho menor de lo que popularmente se supone. Todo Bengala, Assam y una parte de las Provincias del Noroeste, con una población de unos 80.000.000, se abastecen de una extensión de 800 acres, el tamaño estándar de un solo jardín de té. La cantidad bruta cultivada asciende por término medio a 8.000 maunds al año; pero mucho de ello se desperdicia antes de la expedición, de modo que el año pasado solo se pagó derecho sobre 5.451 maunds. Aun de esto una parte considerable consiste en ramillas, separadas antes del consumo, de suerte que la cantidad fumada no puede exceder de 4.000 maunds. Si todos fumaran, la ración diaria por individuo sería la séptima parte de un tola, o la duodécima parte de un grano. A razón de un tola al día, que los fumadores de tabaco considerarían moderado, 36.000 personas consumirían todo el gunjah producido para 80.000.000. De estas cifras se sigue que el hábito debe ser raro o las dosis homeopáticas, sin producir efecto orgánico alguno.

juicio ante la Comisión.

He observado en las respuestas a las preguntas de la Comisión, dadas por el oficial encargado del distrito de Rajshahi, la propuesta de que el Gobierno compre el gunjah al cultivador, lo almacene y lo distribuya a los distritos lejanos donde se consume. Si esta propuesta se halla bajo la seria consideración de la Comisión, deseo consignar una opinión contraria a ella. Sería imposible que el Gobierno comprara a los cultivadores como lo hacen los comerciantes privados. La experiencia adquirida por el Estado respecto del opio, y por los plantadores respecto del añil, demuestra que cuando hay un solo comprador en el mercado, este debe hacer sus arreglos antes de que se cultive la cosecha, sobre un sistema de contrato y anticipos. No considero deseable emprender tal negocio respecto de una mercancía para la que hay tan escasa demanda, meramente con el objeto de interceptar los moderados beneficios que ahora obtienen los comerciantes mayoristas.

  1. Evidencia del Sr. H. G. Cooxr, Comisionado interino, División de Orissa.

  2. Diecinueve años de residencia efectiva, durante los cuales he servido en 21 distritos de la Baja Bengala.

  3. Sí.

  4. Creo que en todos los distritos de Bengala, Behar y Orissa.

  5. Mi impresión es que invariablemente se le llama gunjah en Bengala. El bhang puede ocurrir en Behar; por lo que alcanzo a recordar, se prefiere la palabra gunjah.

  6. No conozco condiciones necesarias para su cultivo, pues parece crecer en toda la provincia.

  7. Disperso.

  8. En la Provincia de Bengala existe, por supuesto, la fábrica del Gobierno en el distrito de Rajshahi para los fines (a), (b) y (c). Nada sé de (d).

En Orissa, en aquella porción de la provincia que se llama los Tributary Mahals, no hay control alguno sobre el cultivo del gunjah, y sin duda continúa extensamente en todos los Estados.

  1. No tengo conocimiento de ninguno. Debido a que los Estados gozan de una existencia casi independiente, es imposible obtener estadísticas fidedignas.

  2. No tengo experiencia personal del cultivo del gunjah, ni he visto gunjah cultivado en parte alguna de Bengala. Dondequiera que se encuentra la planta se alega que es silvestre, y creo que generalmente lo es.

  3. Cultivadores ordinarios.

  4. No puedo decirlo.

  5. No puedo decir si se extirpa la planta macho; en Bengala, Behar y Orissa el cultivo sin licencia es punible.

  6. (a) Por supuesto en Bengala está enteramente prohibido, excepto bajo la supervisión del Gobierno en Rajshahi.

(b) Creo que no.

  1. Todo bajo la supervisión del Gobierno en el distrito de Rajshahi.

(b) y (c) También en los Estados Tributarios de Orissa.

  1. Nada sé de los métodos de preparación. El gunjah se fuma. El sidhee se bebe y a veces se fuma. El charas se fuma.

El gunjah que he visto expuesto para la venta en el Estado Tributario de Dhenkanal parecía estar secado al sol.

  1. Sí. Este es probablemente el caso en Bengala, Behar y Orissa, donde su preparación es ilegal; pero en los Tributary Mahals lo es: lo he visto expuesto para la venta en el bazar.

Por lo que sé, el bhang puede producirse de la planta silvestre; también el gunjah y el charas.

  1. No puedo decirlo: no tengo experiencia de la zona productora de gunjah.

  2. Sin duda todos se deterioran, y creo que pierden su efecto en cerca de un año. Creo que la humedad es la causa principal del deterioro; pero aun en las circunstancias más favorables se deteriora con el transcurso del tiempo. Se cree que un almacén seco y bien ventilado es lo más favorable para su conservación.

Sin experiencia en los Estados Tributarios.

  1. En Bengala una proporción muy pequeña de la población toma gunjah, y el charas es aún menor allí. En Bengala, Behar y Orissa, el cultivo sin licencia es punible.

  2. He hallado que generalmente se prefiere el gunjah redondo; por lo que alcanzo a recordar, se usa casi exclusivamente en el próspero distrito de Hugbli.

  3. No conozco otro uso.

No está confinado a ninguna clase ni localidad.

  1. El charas excitado se usa en Bengala. Nunca he oído que se use charas distinto del charas excitado; aun en Orissa la droga producida en los Estados Tributarios no se introduce de contrabando en Orissa bajo esta forma, según alcanzo a saber.

  2. Nunca he oído de tal caso; pero se alega que así es en el Manual de Rentas Internas.

  3. Los sacerdotes del templo de Jagannath en Puri, y los fieles, cuando visitan el santuario, son adictos al uso del bhang.

  4. No ha habido aumento ni disminución marcados en Orissa; se ha consumido menos gunjah sujeto a impuesto en Orissa desde que se retiró la restricción sobre su cultivo en los Estados de Gurjat; pero el gunjah de Gurjat explica sin duda esto.

  5. No puedo formar un cálculo.

  6. Todas las clases. Me es imposible decir qué conduce a tal práctica: la religión es sin duda un factor.

  7. No lo sé.

  8. Ordinariamente tabaco, ghi o leche, y azúcar en el caso del majoon y el gunjah. Nunca he oído que se añada dhatura.

Los demás ingredientes se añaden para formar un confite, dar sabor y aumentar su fuerza. Nunca he oído que se venda bhang massala.

  1. En soledad y en compañía. Todas las drogas son usadas principalmente por el sexo masculino, y sobre todo por los de mediana edad y los viejos. Creo que es desconocido que los niños tomen cualquier forma de la droga.

  2. Por lo que respecta al uso de todas las formas de la droga, se cree que es difícil romper el hábito, y hay una tendencia a que su uso se vuelva excesivo.

  3. No conozco con precisión las costumbres, salvo que los devotos sivaitas y los sacerdotes de Jagannath usan gunjah y bhang respectivamente por motivos religiosos, y que los laicos consumen uno u otro en ciertas festividades religiosas, por ejemplo, Bejoy Dasami. El uso de las drogas no puede, a mi juicio, decirse en este sentido que sea generalmente excesivo; sin duda conduciría a la formación del hábito en algunos casos.

  4. El hábito de tomar cualquiera de estas drogas en exceso es mirado con desagrado. No creo que el sentimiento se extienda a su uso moderado; es verdad que la palabra «ganjari» es oprobiosa aplicada a un individuo, pero, creo, en el mismo sentido en que borracho o beodo se aplica de igual modo a quienes se exceden en la bebida fuerte, y es inaplicable a los consumidores moderados de alcohol. Atribuyo el sentimiento a los malos resultados del hábito, que afecta al cuerpo, a la mente y a las costumbres: arruinando el cuerpo, entorpeciendo la mente y privando al hombre de todo escrúpulo para obtener los medios con que procurarse el intoxicante.

  5. Sin duda. No tengo otra razón que la experiencia de la humanidad respecto de una indulgencia favorita, por ejemplo, el tabaco y el alcohol: los casos son precisamente similares.

  6. (a) Ciertamente no.

(b) Sin duda.

(c) No podría hacerse cumplir. (d) Descontento gravemente serio.

(e) Nada equivale a un peligro político entre la inofensiva gente de la Baja Bengala; podría ser de otro modo en otras provincias.

(f) Esto no sería necesario. El gunjah se procuraría.

  1. No veo tal razón.

  2. No puedo decirlo.

  3. Creo que no; la única diferencia, según alcanzo a saber, es que cada una de ellas está más o menos mezclada con fibra que, si bien aumenta el volumen, no afecta a la potencia.

  4. Nunca lo he oído así. Siempre he entendido que fumar es el modo más perjudicial de tomar la droga.

  5. No puedo decirlo, salvo que se dice que el cáñamo es usado por los hakims como afrodisíaco.

Me informan que el siddhi entra en una variedad de prescripciones médicas que son estimadas como valiosas.

  1. (a) No lo sé.

(b) He oído que el gunjah se usa así.

(c) No lo sé.

Los porteadores de palanquín usan así el gunjah moderada y habitualmente para el propósito (b).

  1. Los efectos del uso moderado de cualquiera o de todas estas drogas no pueden ser muy malos, o más casos saldrían a la luz de sus malos resultados. En el curso de mi servicio en la India no creo haber visto media docena de casos de los resultados degradantes de estas drogas. Los pocos casos que he visto eran sin duda casos de uso excesivo.

  2. Creo que enteramente así.

  3. No puedo hablar desde el conocimiento personal sobre ninguno de estos puntos.

  4. No tengo razón para pensarlo.

  5. He visto algunos casos de individuos embrutecidos por lo que se llamaba gunjah, aunque podría haber sido cualquier otra forma de cáñamo. Mi observación no se extendió a todos los puntos planteados; solo puedo hablar de las apariencias físicas: un ojo soñoliento y sin brillo, labios negros, una tez pálida y malsana, y un aspecto general de suciedad y abandono.

47 y 48. No tengo razón para pensarlo.

  1. (a) Lo he oído.

(b) No he oído de su uso por prostitutas.

  1. No tengo razón para pensarlo.

  2. Se alega que la devoción a este hábito lleva a los hombres a robar para satisfacer la propensión. No creo que pueda alegarse que su uso excesivo pueda asociarse con otras formas de crimen, excepto las de violencia.

  3. Sin duda. Creo que tengo razón al decir que los manicomios están llenos de tales casos.

  4. No es improbable que sean usadas por los alborotadores antes de un motín; pero no sería fácil probarlo.

  5. Nunca he encontrado un caso de tal género.

56 y 57. No tengo experiencia en estos puntos.

  1. Está funcionando bien, salvo por el contrabando desde los Estados de Gurjat.

  2. No creo que el defecto arriba mencionado pueda eliminarse, salvo fortaleciendo grandemente la fuerza preventiva.

60 y 61. No tengo experiencia de los detalles del control del Gobierno sobre la producción del artículo sujeto a impuesto.

No creo posible impedir la producción de la planta del cáñamo, ya sea silvestre o de otro modo.

  1. Ya está controlado, en lo que respecta a Bengala, Behar y Orissa, aunque dudo que el control sea eficaz.

En los Gurjats no está controlado, y no podría controlarse.

  1. No tengo objeción.

  2. Ninguna.

  3. Creo que es razonable.

  4. Sin duda cada clase de gunjah contiene una proporción diferente de propiedades intoxicantes en comparación con su volumen.

Si el gunjah de Gurjat debe gravarse como en la actualidad menos que el de Rajshahi parece cuestionable; pero la evidencia sobre el particular es contradictoria.

  1. Ninguna.

  2. Ninguna en Orissa, según alcanzo a saber.

  3. Y tales son las órdenes del Gobierno, y creo que se obedecen. Los oficiales de consumos hacen indagaciones locales; pienso que la opinión local debería considerarse en estos asuntos.

  4. El contrabando de ganja desde los Mahals Tributarios está ahora bajo consideración del Gobierno; creo que es impracticable impedir su cultivo dada la naturaleza del país, y hay obstáculos políticos para que se haga.

Todo lo que el Gobierno británico puede hacer es impedir su importación.

Si se adoptara alguna política de suprimir el uso del orujo del cáñamo, los Estados Tributarios de Orissa ofrecerán siempre facilidades para el contrabando, que, pienso, estarán más allá del poder del Gobierno británico para contener,

| catorce de los diecisiete Estados.

Prueba oral.

Pregunta 1.—He sido Comisionado de Cuttack y Superintendente de los Mahals Tributarios desde noviembre de 1892.

En los Estados Tributarios las relaciones entre ellos y el Gobierno están contenidas en tratados, pero son algo indefinidas. Todos son prácticamente iguales. No hay tales diferencias, según he encontrado siempre, que afecten a cuestión alguna de administración.

Las medidas que se estiman aconsejables se llevan a cabo bajo mi consejo. En materia criminal tenemos órdenes ejecutivas específicas en cuanto a los poderes del Jefe. En cuanto al opio, los Estados tienen que obtener su opio de nosotros, y esto los pone en nuestras manos en este asunto. No conozco órdenes sobre el particular. El opio no se cultiva, y la cuestión nunca ha surgido. Si surgiera, se remitiría al Gobierno. En cuanto a los licores, no permitimos que ningún Estado abra tienda alguna dentro de las tres millas de la frontera. Esta es la única orden. Pero les aconsejamos sobre su administración de consumos.

En asuntos generales los Estados profesan seguir nuestro consejo; pero en algunos casos no cumplen del todo, como en el asunto de la realización de multas en casos criminales. En los Estados bajo administración durante minorías, mis poderes están limitados solamente (1) por la consideración de que estos arreglos son temporales, y (2) por las órdenes del Gobierno.

Resido en estos Estados regularmente. Las órdenes son que el Superintendente pase al menos dos meses y medio al año en los Mahals Tributarios. Mi observación en la respuesta n.º 9, respecto a la falta de experiencia, se refiere simplemente al cultivo.

En el tiempo en que escribí, no había visto nada del cultivo. He visto mucho más de él desde entonces.

Pregunta 19.—Tengo la impresión de que el sidhee se usa para beber y la ganja para fumar. He visto en la correspondencia que las cabezas de ganja se ponen a veces en la mezcla para beber, pero no tengo conocimiento de esto de primera mano. Nunca lo he visto.

Pregunta 68.—Mi respuesta aquí se basa en lo que me dijeron en Dacca. Solía visitar el Asilo allí, y me informaron que la ganja conducía a la locura, y que estos lunáticos cometían crímenes de esta clase. No conozco casos de personas cuerdas incitadas por la ganja a crímenes no premeditados.

Pregunta 62.—En la primera parte de esta respuesta quiero decir que hay control sobre el cultivo.

El cultivo está prohibido. Recuerdo haber absuelto a hombres por el motivo de que la planta era silvestre, y creo que la ley es simplemente que solo el cultivo está prohibido. No creo que la prohibición pueda ser eficaz en vista de la enorme área bajo control. He condenado (estoy bastante seguro) a hombres por cultivar la planta, aunque yo mismo nunca la he visto cultivada en Bengala. Siempre fue cuestión de si la planta era silvestre. No podía distinguir entre la planta silvestre y la cultivada.

Tomaría testimonio en cuanto a las circunstancias y también el testimonio de personas experimentadas. No tengo conocimiento de que se haya emitido alguna Circular por el Comisionado de Consumos respecto a la extirpación de la planta silvestre. Puede que estuviera de permiso en aquel momento.

En mi respuesta n.º 9, he dicho que no tengo experiencia del cultivo en los Estados Tributarios. Esto fue escrito en octubre pasado. Partí de gira en noviembre. Desde entonces he visto que, pienso, la planta no existe sino en los darts.

Ciertamente no se cultiva en campos. Estoy seguro de que no existe sino en darts (cercados).

La habría visto si existiera. Mi opinión está confirmada por la de hombres como el Sr. Wylly, que pasó años en los Estados no de gira por ellos, sino residiendo en ellos. Dice: «Puede haber algún crecimiento silvestre de ganja; pero debe ser de naturaleza muy limitada, pues en todas mis andanzas no he visto nada semejante, aunque la he buscado y he pedido que me la mostraran». El Raja de Boad dice: «Rara vez se encuentra en estado silvestre». El Administrador de Barambha dice: «Nunca se encuentra en estado silvestre». Esto concuerda por completo con mi experiencia y opinión. En cuanto a la extensión del cultivo en dari, no puedo dar información exacta sobre la cantidad de suministro disponible. La ganja que vi en el mercado (respuestas 15 y 16) era indudablemente cultivada en baris. No creo que se venda a menudo en los mercados, porque se cultiva en los dards, y la gente usa su propia mercancía.

Claramente hay un margen por encima de lo que usan los mismos que la cultivan. La he visto una vez expuesta para la venta en Dhenkanal, y probablemente se expone para la venta en otros lugares. Este excedente está disponible para el contrabando. Se contrabandea, aunque creo que a veces se hace más de esto de lo que los hechos justifican. He mostrado en mi respuesta n.º 25 que la ganja de Gurjat explica la disminución en el consumo de ganja de consumos. Tengo ante mí los siguientes párrafos de la carta n.º 204E. de mi predecesor, el Sr. Metcalfe, fechada el 9 de junio de 87:—

«Es quizá inútil intentar estimar la cantidad de ganja realmente contrabandeada, ya que los datos para tal estimación son inadecuados; sin embargo, puedo señalar que la actividad de la policía y del personal de consumos ha causado un aumento en el consumo de 11 maunds de ganja lícita en los últimos seis meses; y como este aumento se ha obtenido con solo reprimir el contrabando ocasional de los peregrinos, puede suponerse con seguridad que, si se pusiera fin a todo el contrabando, se necesitarían al menos 50 maunds de ganja lícita para ocupar el lugar de la ganja que ahora se introduce de contrabando.

«Por el último Informe de la Administración de Rentas Internas veo que el consumo medio de ganja en este distrito durante 1880-1885 fue de 122 maunds, de los cuales 25 maunds eran Gurjati. La suspensión de la venta de ganja Jurjati produjo una disminución correspondiente a estos 25 maunds en 1885-86; solo se consumieron 105 maunds de ganja lícita, y puede decirse con seguridad que el resultado de la suspensión de la venta fue simplemente ocasionar un aumento del contrabando de 25 maunds al año, y el comercio de contrabando debe de ser extenso si podía aumentar hasta cubrir una cuarta parte del consumo anual en el curso de un año.»

No puedo decir que la estimación del señor Metcalfe sea exagerada; pero no alcanzo a ver ahora de dónde viene tanta ganja ilícita. No estoy en condiciones de decir cuánta ganja se cultiva en los Estados; yo mismo no he visto mucho de ella. Me inclinaría a aceptar la opinión de Narayan Chandra Naik en cuanto a la extensión del cultivo allí en la actualidad. Tiene mucha experiencia de estos Estados.

Fue examinado ante la Comisión ayer (testigo n.º 73).

El cultivo de ganja dentro de las tres millas de nuestra frontera fue prohibido en 1878, y la importación de ganja Gurjat en 1882. La primera orden fue revocada en 1889, y la segunda en 1892. En 1882 hubo un salto de treinta maunds en el distrito de Cuttack en el consumo de ganja de rentas internas, y hubo una marcada disminución en 1891-92. Las alteraciones en el impuesto, ocurridas entretanto (especialmente en 1887-88 y 1889-90), deben tenerse en cuenta; pero las cifras apuntan indudablemente al uso extensivo de la ganja Gurjat. Se dice que los distritos de Puri y Balasore no están afectados por la ganja Gurjat tanto como Cuttack.

Se dice que la gente de Balasore prefiere la ganja de Rajshahi. No puedo explicar las cifras de Puri, que parecen indicar que tampoco está afectado por la ganja Gurjat. Nada sé personalmente respecto al contrabando hacia Puri desde Madrás; pero sé que ha habido mucha correspondencia al respecto.

El contrabando de ganja Gurjat, que se sabe que existe, ciertamente requiere un remedio. He considerado el asunto con cuidado. No creo que podamos esperar que los Estados proporcionen un servicio preventivo. Debemos hacerlo por nuestra parte; ni creo que los Rajas tengan el establecimiento o la energía para impedir el contrabando. Por eso dije en mi

respuesta n.º 59 que el único remedio era

reforzar grandemente la fuerza preventiva. Pero, como he mostrado en mi respuesta n.º 70, esto no me parece un método perfectamente eficaz.

Algo se podrá hacer, pero no veo cómo, sobre una frontera semejante, quepa esperar el éxito. No veo ningún método eficaz, salvo, como se hizo antes, ir a la fuente y conseguir que los Rajas se incorporen a nuestro sistema.

Hubo una propuesta de establecer un licenciamiento del cultivo en los Estados por los Rajas y la admisión de la ganja en territorio británico como ganja de rentas internas bajo reglamentos similares a los relativos a la ganja de Rajshahi. No creo que esto tuviera éxito. Pues el éxito del plan dependería de la eficacia de los arreglos del Raja.

El tercer método es pedir a los Rajas que prohíban el cultivo, y conseguir que tomen sus suministros de ganja del Gobierno. No sabía que esto se hubiera hecho en los Estados Feudatarios de las Provincias Centrales, y que estos Estados estén ahora llevando a cabo este sistema. No veo dificultad en esta propuesta salvo la dificultad de impedir que la orden del Raja, o su promesa de dictar la orden, quede en letra muerta. Si los Rajas mismos consienten, no hay, por supuesto, objeción alguna a que el consumidor en sus Estados sea gravado como lo son los consumidores en nuestro territorio. Pero habría que considerar hasta qué punto sería políticamente prudente gravar a las tribus excitables, como los khonds, los bhunyas y los santhals. No puedo decir hasta qué punto estas tribus usan la droga. No he tenido ocasión de averiguarlo. En Moburbhunj, donde se llevó a cabo la prohibición y se usó ganja de rentas internas, hay muchos santhals. Esto indicaría que no había dificultad con ellos. Ninguno de los otros Estados que consintieron se distingue por estas tribus aborígenes; pero todos las tienen en algún grado.

Actualmente los Rajas no obtienen ningún ingreso de la ganja, y no habría dificultad a este respecto. Estoy dispuesto a decir que espero «que se guiarían en gran medida por nuestro consejo»; pero estoy obligado a decir que la posición del señor Metcalfe* era más fuerte que la nuestra ahora, dado el fallo formal de que estos Estados no son la India británica. Creo que se guiarían por nuestro consejo, pero el carácter de un jefe difiere mucho del de otro. Observo, además, que la historia del asunto, según se muestra en la carta del señor Hopkins,† manifiesta la completa buena voluntad de siete jefes para satisfacer los deseos del Gobierno. Había también entonces cuatro menores. De los cuatro restantes, soy de opinión que las objeciones (excepto, quizá, en el caso de Keonjbar) no son de buena fe. Equivalían a una evasión cortés de la imposición. Creo que si la medida se adoptara para la mayoría de los Estados, los disidentes podrían ceder con el tiempo.

En cuanto a asegurar la cooperación de los Jefes, no veo necesidad alguna de compensación en suma global. No hay nada por lo que hayamos de compensarles, y no obtendríamos nada en cambio. Pero soy firmemente partidario de dar a los Rajas la ganja a precio de costo, y dejarles recibir todo el impuesto. Esto haría que su interés en el asunto coincidiera con el nuestro.

Sé que el Gobierno de Bengala, en tiempos de Sir Steuart Bayley, abandonó este plan por la razón de que la ganja Gurjat era menos nociva que la droga de Rajshahi. Al parecer se ha admitido que esto fue un error de hecho. Y la acción emprendida es indudablemente de lamentar. Los Estados, en su mayor parte, habían consentido, y el sistema se había introducido prácticamente. Soy partidario del sistema. Soy partidario de él principalmente desde el punto de vista de nuestras rentas internas. No veo argumento convincente en favor de él desde los intereses de los Estados Gurjat, pues no parece que hayan sufrido por sus drogas, hasta donde yo sé. Pero desde el punto de vista de nuestras rentas internas, y desde el punto de vista de los males que acompañan al tráfico ilícito, soy claramente partidario del sistema propuesto. Creo que el sistema tendería también a reducir y restringir el consumo de la droga en los Tributary Mahals.

Habría dificultad en llevar a cabo la medida. Los Rajas podrían tener dificultad en hacerla cumplir. En un Gobierno paternal una orden

llega muy lejos. Lo hemos visto en el efecto de la orden de las tres millas. Creo, por tanto, que habría un gran efecto, pero no un sistema rígido de inmediato. Creo que una política persistente lograría pronto todo lo deseado. Creo que sería

mucho mejor tener una política persistente que una política de vacilación, como en el pasado, que quizá sea inseparable de una lucha contra el contrabando.

  1. Declaración del señor J. O. Prics, Magistrado y Recaudador, Rajshahi.

  2. He servido 32 años en Bengala, habiendo estado empleado en no menos de 14 distritos diferentes de la provincia; en algunos de ellos he servido más de una vez. Durante los últimos cuatro años he sido funcionario de distrito en Rajshahi, donde he tenido la supervisión del Ganja Mahal.

  3. Las definiciones del informe del doctor Prain pueden aceptarse. Los nombres locales son (1) bhang o siddhi, (2) charas y (3) ganja. El enrollado con la mano se aplica también en la fabricación de la ganja redonda, además del enrollado bajo el pie.

  4. La planta del cáñamo crece espontáneamente en todos los distritos de Bengala. Se la ve crecer en el recinto de la Oficina de la Ganja en Naogaon: muy probablemente las semillas de las plantas traídas a la oficina para su pesaje han caído y germinado. Apenas hay lugar donde no crezca silvestre en mayor o menor medida. En los chatars, es decir, los terrenos de fabricación y lugares adyacentes, y en las tierras baldías de las afueras de las aldeas y alrededor de las casas de vivienda en la comarca ganjera de Rajshahi, se observa con frecuencia el crecimiento del bhang silvestre.

  5. Bhang y ganja son los únicos nombres que sé que se usen en referencia a la planta.

  6. El cáñamo silvestre prefiere un sitio elevado y comparativamente seco. No parecen necesarias condiciones especiales de clima o pluviosidad, ni de elevación sobre el nivel del mar, pues se lo ve crecer en todas partes en Bengala.

  7. El crecimiento del cáñamo silvestre es ordinariamente disperso. A veces en este distrito pueden verse media docena de plantas creciendo juntas.

Pero en la comarca productora de ganja hasta cien plantas pueden observarse ocasionalmente en una localidad.

  1. Sí; para la producción de ganja en Naogaon, una subdivisión del distrito de Rajshahi, y partes de Bogra y Dinajpur que son adyacentes. La superficie cultivada anualmente promedia 800 acres, siendo la producción de unos 8.000 maunds en cantidad.

No para charas; el poco charas que se adhiere a las plantas de los pies y a las manos durante la fabricación de la ganja se lava, pues la cantidad que podría rasparse sería inapreciablemente pequeña.

  1. No ha habido aumento ni disminución apreciables.

Doy las cifras de los últimos cinco años, y las cantidades producidas —

Año. Cultivadas. Producidas. 1887-88. 2.433 8.266 1888-89. 2.408 8.022 1891-92. 3.644 7.575 1892-93. 9.755

La demanda afecta a la superficie cultivada. Si una estación es mala, o la planta sufre daños por inundaciones u otra causa, el suministro será menor de lo habitual. Se dará un ligero impulso al cultivo en la estación siguiente, y quizá se cultive una superficie mayor y se produzca una cantidad mayor. Pero este impulso pronto dejará de surtir efecto: el cultivo de la tercera estación será normal; y a la larga, las cosas volverán a su estado anterior.

  1. El «Gardener's Chronicle»,* ya presentado, da detalles completos tanto del cultivo como de la fabricación.

  2. Son de la misma clase que los demás cultivadores agrícolas. Hay entre ellos tanto hindúes como mahometanos en la proporción aproximada de 8 a 92, siendo la proporción para todo el distrito de 21 hindúes por 71 mahometanos. Pero no hay duda de que, por regla general, el cultivo en la comarca ganjera en Naogaon y sus alrededores desciende de padre a hijo, porque el cultivo de la ganja, para tener éxito, requiere experiencia y destreza.

Estas cualidades solo se adquieren en familias que han hecho una especialidad del cultivo. Un nuevo cultivador de ganja muy probablemente echaría a perder el negocio durante el primero o segundo año.

  1. No; nunca.

  2. No tengo razón alguna; de hecho, estoy seguro de que no es así.

  3. Sí; está restringido a la subdivisión de Naogaon en el distrito de Rajshahi, en el que ahora sirvo como Recaudador, y a las partes de Bogra y Dinajpur que son adyacentes.

La causa de la restricción está envuelta en la oscuridad. Se dice que antiguamente también se cultivaba y elaboraba gunjah en Jessore. Por una u otra razón, quienes se dedicaban a esta industria fueron llevados o vinieron a Naogaon, donde se concentró el cultivo. La actual zona gunjah abastece las necesidades de toda la provincia; esta puede ser la razón de que no se cultive también en otros distritos. No sería rentable hacerlo, y la supervisión del Gobierno resultaría gravosa. Además, como se explicó antes, se requiere cierto conocimiento del cultivo y la elaboración del gunjah antes de que una persona pueda emprender su producción con alguna probabilidad de éxito.

El cáñamo productor de gunjah requiere un suelo seco. Al mismo tiempo, es indispensable el riego constante desde un pozo, un estanque o un río. No parecen necesarias condiciones especiales de clima, pluviosidad o altitud sobre el nivel del mar, pues estas condiciones son bastante similares en toda Bengala a las de Naogaon y sus alrededores. El cáñamo productor de gunjah ciertamente no podría cultivarse en localidades bajas y húmedas; por ejemplo, en aquellas partes del distrito de Rajshahi que no entran en la descripción de darind o tierras altas.

  1. (a) En Bengala, el gunjah se prepara, como se describió arriba, solo en Naogaon y en las partes de Bogra y Dinajpur que le son adyacentes.
  • No impreso.

(b) El charas se consume muy poco, si acaso algo, en este distrito, y se elabora, según entiendo, enteramente en Nepal y en algunas partes de las Provincias del Noroeste, desde donde se importa a Calcutta y a otros distritos consumidores al amparo de un pase de importación núm. 121 expedido por el Collector, y se distribuye a los lugares donde hay demanda. El importador trae la cantidad aprobada por el Collector, y el impuesto sobre ella se cobra a 8 rupias por seer, la mitad antes de la expedición del pase y la mitad después de que llegue el charas. El bhang, según entiendo, puede ser y es usado por muchas personas en cada distrito de Bengala. Se toman las hojas de la planta silvestre, se secan y se pulverizan, y luego se mezclan con azúcar y agua, y se toman en un trago.

Cualquiera puede preparar este «sherbet» para sí mismo. Para este tipo de uso se prefiere generalmente el bhang de Bhagalpur y Monghyr. A efectos de tributación, estas hojas secas se llaman siddhi. Un vendedor con licencia, autorizado para vender, recoge las hojas en presencia de un oficial de impuestos especiales delegado por el Collector para asistir cuando se le presenta una solicitud para que se le permita recoger bhang.

El impuesto se paga a 8 annas por seer según el peso. En los distritos consumidores de siddhi, el importador, un vendedor con licencia, almacena el siddhi en un depósito y paga el impuesto por la cantidad que retira. No hay un consumo apreciable de siddhi en Rajshahi.

  1. Solo puedo hablar con autoridad del gunjah, y este solo puede producirse a partir de la planta cultivada. El gunjah se usa únicamente para fumar, generalmente con una mezcla de tabaco —para quitar, según se dice, la aspereza de la inhalación.

Hay tres clases reconocidas de gunjah elaboradas a efectos de impuestos especiales, a saber: plano, redondo y chur. Los dos procesos de elaboración del gunjah plano y del redondo varían en algunos detalles. Una vez que las plantas han madurado, se cortan para su elaboración y se trasladan del campo al chatar, es decir, el terreno de elaboración. Allí las plantas se cortan en tramos de unos 2 pies cada uno, y luego se exponen al sol y al rocío. Hasta aquí, el proceso es el mismo en la preparación del plano o del redondo. Para la elaboración del gunjah plano, al segundo día se recogen aquellas plantas que parecen haberse marchitado suficientemente y se colocan capa sobre capa en forma de círculo con un diámetro de unos 4 pies. Dos o más hombres pisan las ramitas de gunjah así apiladas, con el fin de comprimirlas en forma plana. Este proceso se repite a intervalos de dos a tres horas, cuando los tallos se rompen y se exponen al sol. Hacia el final del día, las ramitas se disponen todas sobre esteras en línea, y los hombres comienzan a prensarlas de abajo hacia arriba, cuidando de sujetar firmemente las ramitas bajo la planta de un pie. Durante la noche, las ramitas se mantienen erguidas (con ayuda de una caña de bambú colocada horizontalmente) sobre el suelo y se cubren con una estera. Al tercer día, las ramitas se juntan en un nuevo montón y se mantienen bajo presión durante algún tiempo. Las ramitas se sacan de nuevo y se exponen otra vez al sol. Luego las hojas se cepillan o raspan cuidadosamente con los pies, tras lo cual la elaboración queda completa y las ramitas se atan en manojos de dos clases, a saber: ramitas grandes planas y ramitas pequeñas planas. Los trozos rotos que caen durante el proceso se recogen como chur.

Para la elaboración del gunjah redondo, al segundo día las plantas se ruedan bajo la planta de los pies. Cuando adquieren una forma redondeada se exponen al sol; y tan pronto como se secan un poco, se recogen y se prensan fuertemente con las manos para darles una forma completamente redonda. Esto se repite varias veces hasta la puesta del sol. Las ramitas se atan en manojos flojos y se guardan bajo la cubierta de una estera durante la noche. Al tercer día, después de las 10 a. m., los manojos se desatan y las ramitas se exponen al sol pieza por pieza.

Luego se recogen y se prensan de nuevo con las manos y después se dejan al descubierto y se exponen al sol hasta que quedan completamente secas. A continuación, las ramitas se rompen en tramos de 8 a 10 pulgadas, y los manojos se atan juntos por el extremo, cortándose el fondo de manera uniforme. El gunjah se guarda entonces bajo la cubierta de una estera durante la noche. Algún tiempo después de hechos los manojos, las hojas superfluas se raspan mediante la aplicación de un palo cortado y afilado en un borde. La elaboración queda entonces completa.

Los trozos rotos que caen durante la elaboración se recogen como chur, también llamado rora. Las hojas siempre se desechan. El chur no es, según entiendo, sino los trozos rotos de flor que se desprenden en el proceso de elaboración. Creo que la hoja de gunjah, es decir, la hoja de la planta cultivada, no contiene propiedad intoxicante, y no podría hacer bhang ni siddhi.

  1. Sí, de la planta silvestre, dondequiera que crezca. Ningún gunjah ni charas puede posiblemente elaborarse a partir de la planta de cáñamo silvestre. Esta es mi opinión individual; pero antes de comprometerme con ella, he indagado entre quienes conocen el gunjah, y se me dice que la planta silvestre no puede producir gunjah. Entiendo que esto se debe a la ausencia de flor. Es posible que mediante un poco de manipulación en cierta etapa de su crecimiento, pudiera producirse alguna flor en la planta silvestre. Pero si así florece, el producto sería ciertamente mucho menos potente que el gunjah habitual de impuestos especiales.

  2. Ya respondido.

  3. El gunjah se deteriora con la conservación. No se considera que valga mucho después de dos años.

A los tres o cuatro años solo sirve para ser tirado. En este aspecto se parece al tabaco.

Como el tabaco, si se comprimiera y encerrara en latas herméticamente selladas, podría retardarse el progreso del deterioro. Pero en las condiciones actuales se conserva expuesto a toda clase de cambios atmosféricos, y pierde muy pronto lo que puede llamarse su fragancia y aroma.

  1. El gunjah y el charas se usan únicamente para fumar.

  2. Por regla general, solo las clases más pobres fuman gunjah: son sanyasis, bairagis, fakires, mendicantes, los agricultores más pobres que trabajan en los campos expuestos al sol o en lugares húmedos y mojados, jornaleros, porteadores de palki y algunas prostitutas.

La proporción de quienes fuman gunjah en este distrito es muy pequeña; no creo que sean más de 6.000 para todo el distrito, que contenía una población en el último Censo de 1.313.336 almas. La forma en que hago el cálculo es la siguiente:

El consumo total en el distrito de Rajshahi para el año 1891-92 fue de 87 maunds 36 seers, o 8.516 seers, equivalente a 281.280 tolas.

Teniendo en cuenta todas las clases de consumidores, la cantidad media consumida por cabeza al mes la estimo en 4 tolas = 12 onzas.

Por lo tanto, el total de la media anual es 4 x 12 = 48 tolas. Por consiguiente, el número total de consumidores en el distrito = 5.860, o en números redondos 6.000 personas.

Los consumidores de gunjah se encuentran en todas

las partes del distrito indistintamente. Acerca del charas nada puedo decir.

  1. En este distrito se fuma principalmente gunjah plano. En Calcutta y los distritos metropolitanos, y en Orissa, entiendo que el gunjah redondo tiene demanda.

En Bengala Oriental la gente prefiere mayormente el gunjah plano.

Doy detalles de la exportación de las diferentes clases a los distintos distritos (Apéndice A).* Ocurre con el gunjah como con el tabaco. El hombre que ha aprendido a fumar latakia se mantendrá fiel a él; un hombre acostumbrado al bird's-eye no fumará ningún otro.

Estas variedades serían despreciadas por el marinero común, que considera el Limerick Twist el único tabaco digno de fumarse. Un gusto una vez formado en esta dirección rara vez cambia; así ocurre con el gunjah. El hombre o muchacho que ha aprendido a fumar con plano se atiene al plano; otro a quien su padre o un amigo enseñó a fumar redondo prefiere el redondo. El chur se prefiere a los otros dos porque está más libre de tallo y es más potente; pero como se hace tanto del plano como del redondo, es mero capricho o fantasía lo que inducirá a un hombre a fumar chur en lugar de las otras dos variedades. El chur es más limpio y por supuesto más caro, y cunde más.

  1. Nada tengo que decir. 23. No.

  2. No puedo decirlo. No tengo buena información; pero una proporción muy pequeña, 1 de cada 500, será bebedor o comedor habitual de bhang: se encontrará principalmente entre bairagis, sanyasis, fakires, que vagan por el país.

  3. Solo puedo hablar del gunjah. El gunjah ciertamente no va en aumento.

No hay diferencia apreciable en la cantidad exportada a los distintos distritos desde Naogaon. Las mayores diferencias se encuentran en Shahabad, Darbhanga, Hazaribagh.

De la lista detallada de exportación* presentada con este escrito, se verá que no ha habido un aumento muy grande en la exportación a ningún distrito. Pero la exportación a todos los distritos de la División de Patna es muy grande en comparación con la exportación a la mayoría de los otros distritos de Bengala. La razón de esta gran exportación se explica por el hecho de que desde allí, es decir, desde Behar, ciertas cantidades se transportan a las Provincias del Noroeste.

  1. Me es difícil dar cifras que lleven convicción a la mente de otros; pero diría que los consumidores excesivos habituales y los consumidores excesivos ocasionales de gunjah son muy pocos —alrededor del 5 por ciento cada uno del número total de consumidores. Los consumidores moderados habituales serán el 60 por ciento de los consumidores; los consumidores moderados ocasionales, alrededor del 30 por ciento.

  2. Casi todos, si no todos, los consumidores de gunjah proceden de las clases inferiores: labradores agrícolas, jornaleros, porteadores de palki, sirvientes domésticos, como syces, mahauts, y gente acostumbrada al trabajo duro. Toman una fumada de gunjah como una especie de reconstituyente, para verse libres de la incomodidad que se ven obligados a soportar en el desempeño de sus deberes. Estos son en su mayoría consumidores moderados habituales u ocasionales. Los yoguis, sanyasis y otros que fuman gunjah en exceso son esclavos

de un vicio, del mismo modo que los borrachos.

  1. (a) Consumidores moderados habituales, de 1 a 2 annas de gunjah, es decir, ½ a 1 tola.

(6) Consumidores habituales excesivos, de 4 a 8 annas de ganja, es decir, de 1 a 2 tolas.

Debo decir que me inclino a dudar de la exactitud de estas estimaciones. Creo que las cantidades están sobrevaloradas. Pero no sabiendo nada personalmente, he consignado lo que se me ha dicho.

  1. El tabaco se mezcla ordinariamente con la ganja al fumar, para corregir la aspereza de la hierba más potente. La ganja por sí sola quema la garganta, aunque solo se den cinco o seis caladas a la vez. Tengo entendido que los sanyasis, jogis y otros usan la dhatura con el propósito de inducir la intoxicación al fumar ganja. No tengo idea de qué sea el bhang massula. No se conoce aquí.

  2. La ganja se fuma generalmente en compañía, porque un chillam lleno es demasiado para un solo fumador. Un chillam lleno basta para 3 o 4 fumadores. Sería costoso para un solo fumador tener un chillam lleno de ganja para sí solo. Quema o afecta la garganta, de modo que solo podría inhalar 7 u 8 caladas y luego tendría que dejar el chillam a un lado; entretanto la ganja se consumiría toda. Solo los varones adultos fuman ganja, excepto algunas de las prostitutas del orden más bajo.

Los niños no fuman, aunque he oído de muchachos nativos que fuman ganja a escondidas, más o menos del mismo modo que un colegial inglés se entrega a un cigarro clandestino.

  1. No podría decir nada con autoridad; no he tenido experiencia.

  2. El uso del bhang el cuarto día de la Durja Puja, después de que el ídolo es confiado al río, es muy común entre los hindúes. Preparan una especie de bebida machacando siddhi y mezclándola con azúcar y agua, y la ofrecen a todos los amigos y parientes que encuentran. El uso es tan común y tan extendido que puede considerarse esencial. El consumo de sorbete de bhang es muy templado y no tiene tendencia a convertirse en hábito. La ganja se ofrece al ídolo en Tarakeswar, en el distrito de Hughli, por casi todos los peregrinos; y por la naturaleza obligatoria de la ofrenda, parece que tiene alguna clase de obligación religiosa. En el templo de Baidyanath se adora a Siva con siddhi y ganja. En Bengala Oriental se celebra una feria en honor del dios «Tinnath», donde se adora la ganja. Esta costumbre, sin embargo, ahora casi ha desaparecido.

  3. No hay una opinión pública decidida respecto a la práctica de fumar ganja; pero puede decirse que fumar ganja está en descrédito, pues el apelativo de «ganja-khor» es un término de oprobio. Se considera deshonroso fumar ganja meramente porque el artículo es barato, está al alcance del pobre y es generalmente el único estimulante del pobre. Si el artículo fuera caro, como el opio o en menor grado como el licor del país, estoy seguro de que ningún descrédito se atribuiría a fumar ganja con moderación entre los nativos.

«Ganja-khor» se usa para denotar a un hombre que se rebaja tanto como para buscar alivio a sus penas en un estimulante tan barato y vil como la ganja. Además, desde el punto de vista religioso tanto de musulmanes como de hindúes, debe deplorarse el recurso a cualquier estimulante, por moderado que sea. Los estrictamente ortodoxos de ambas sectas no tocarán estimulante de ninguna clase. Ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo ha llegado a mi noticia. Todas las costumbres existentes que hacen referencia al cáñamo no tienen nada que ver con la planta del cáñamo.

  1. Sin duda los consumidores moderados de ganja entre los jornaleros, los porteadores de palanquín y otros lo considerarían una privación grave, porque fumar ganja les proporciona alivio del trabajo y es una fuente de goce, del mismo modo que si se privara al peón inglés de su cerveza o de su pipa. Habría en este distrito unas 4.000 o 5.000 personas que quizá se sentirían agraviadas si se detuviera su suministro de ganja.

  2. De la ganja con la mayor facilidad. Prohíbase el cultivo por completo y no podría producirse ganja alguna en Naogaon; o ejecútense estrictamente las diversas restricciones ya prescritas respecto al cultivo, fabricación y almacenamiento de la ganja, y los cultivadores abandonarían gradualmente el cultivo de la planta con disgusto y se dedicarían al cultivo del yute y de la caña de azúcar. Puedo añadir que las ganancias de la caña de azúcar ahora igualan, si no superan, las de la ganja; y no hay supervisión inquisitorial alguna ligada al cultivo de la primera. No habría consumo ilícito, porque no habría ganja en absoluto. La ganja no puede cultivarse secretamente por un cultivador. Si así se cultivara, todos lo sabrían. Los vecinos se convertirían en delatores para obtener la recompensa que se ofrecería. La prohibición del uso de la ganja ocasionaría mucho descontento entre los consumidores; pero tal descontento no podría en ningún caso constituir un peligro político. No creo que hubiera recurso a estimulantes alcohólicos en caso de prohibirse el uso de la ganja, porque la influencia del alcohol es muy distinta de la de la ganja. La entrega excesiva al alcohol hace al hombre generalmente ruidoso y bullicioso. La ganja lo vuelve quieto y sosegado, a veces malhumorado y taciturno, ocasionalmente irritable con una decidida aversión a ser molestado. No seguiría el recurso al opio, pues el opio es demasiado caro.

  3. No hay razón.

  4. No sé nada acerca de fumar charas.

  5. Todas proceden de la misma planta, siendo solo diferente el método de fabricación entre la plana y la redonda, y no puede haber diferencia alguna en los efectos.

  6. Solo conozco la ganja, y esta nunca se come sino que se fuma. No puedo decirlo.

  7. No que yo sepa.

  8. Se dice que el uso moderado de la ganja al fumar es beneficioso, porque (a) promueve la digestión y actúa como tónico; porque (b) da resistencia bajo esfuerzo severo o exposición, y alivia la sensación de fatiga; porque (c) previene y cura la disentería y las afecciones intestinales. Solo los hombres laboriosos usan la ganja habitualmente con moderación de este modo, y muy pocos incluso de esta clase.

42 a 57. Creo que el uso moderado de la ganja al fumar es inocuo, porque, en mis 32 años de experiencia en Bengala, nunca me he encontrado con un solo caso de los efectos perjudiciales de tal forma de fumar ganja. Ciertamente, si fumar ganja fuera tan pernicioso y tan extendido como muchos quieren hacer creer, habría numerosos ejemplos que encontrar en cada gran ciudad, y especialmente en los hospitales mantenidos en ellas. No recuerdo haber tenido nunca conocimiento de un solo caso. Creo que los consumidores moderados de ganja son inofensivos para sus vecinos si se los deja en paz; si se los molesta, se me dice que son muy irritables. Acerca de los efectos de fumar ganja, inmediatos o remotos, nada puedo decir. No tengo experiencia personal. Solo podría hablar de oídas, y debe haber muchas personas capaces de hablar de los efectos de fumar ganja de primera mano. Creo, principalmente porque no he encontrado un solo caso en mi largo servicio, que fumar ganja en exceso es raro: uno entre 10.000 quizá ha contraído el vicio. Es tan fácil entregarse a una escritura sensacionalista en este asunto; pero la ausencia de casos me lleva a creer que la cruzada contra fumar ganja no tiene fundamento. ¿Por qué habría de ser el hábito hereditario? Bien podría serlo fumar tabaco. Fumar ganja es un apetito cultivado. El hijo de un padre que fuma ganja podría, por la fuerza del ejemplo, ser llevado a aprender este hábito, pero ciertamente no por un ansia natural de la indulgencia.

Se me ha dicho que un trago de bhang, a modo de sorbete o quizá de decocción, se usa a veces como afrodisíaco. Nunca he oído acerca de sus efectos conducentes a la impotencia. Como he dicho antes, en el curso de 32 años de residencia en Bengala, nunca he tenido ante mí a un criminal de quien se dijera que había cometido un delito bajo la influencia de fumar ganja. No creo que fumar ganja tenga conexión alguna con el crimen.

No creo que una gran proporción de malos caracteres sean fumadores de ganja en absoluto. Los criminales, cuando están a punto de cometer un acto premeditado de violencia u otro delito, posiblemente den una buena chupada al chillam de ganja como preliminar para fortalecerse o darse ánimo artificial, pero nunca he oído de ningún caso.

Un criminal inglés, mucho más a menudo, creo, toma un vaso de grog como una especie de preparación antes de embarcarse en la comisión de un robo audaz, para serenar sus nervios, como él diría.

No se detendría el consumo de alcohol por completo porque de vez en cuando se usara de este modo. Un vaso de vino de coca actuaría mejor, diría yo, para asegurar este fin que cualquier estimulante, pero no se prohibiría beber vino de coca por completo. Nunca he oído de criminales que induzcan a sus víctimas a tomar una fumada de ganja para que queden estupefactas.

Creo que no puede inducirse la estupefacción completa fumando ganja sin mezcla. El tabaco se usa constantemente con la ganja al fumar para quitar la aspereza de este último artículo, del que se dice que quema la garganta incluso en media docena de caladas si se fuma puro. Nada sé acerca de la mezcla de dhatura con ganja. La ganja no se come ni se bebe en Bengala.

El uso de charas para fumar solo es tan limitado en Bengala que no es posible tomarlo en cuenta.

  1. Creo que el presente sistema de administración de la ganja en Bengala funciona extremadamente bien, especialmente cuando se toman en consideración las moderadas dimensiones del costo total del establecimiento. Creo que hay muy poco contrabando —no 50 maunds—, mientras que más de 8.000 maunds representan el ingreso anual. Dudo que hubiera una reducción muy apreciable del contrabando si la ganja se convirtiera en monopolio como el opio, y el gasto del sistema de monopolio sería considerablemente mayor. Habría que mantener establecimientos más grandes y construir almacenes por toda la zona de la ganja.

  2. Todas las mejoras materiales del sistema que podrían haberse introducido ya se han aplicado de tiempo en tiempo. Quizá no se ejerce suficiente presión sobre los cultivadores para que construyan almacenes adecuados, y el impuesto sobre la chur ganja podría elevarse, de modo que sea proporcionalmente igual al de la plana y la redonda. Pero debe recordarse que el impuesto ha sido aumentado desde 1 rupia tanto para la plana como para la redonda en 1854 hasta alcanzar ahora 6 rupias para la plana, 7½ rupias para la redonda y 8 rupias para la chur. Originalmente solo se reconocían la ganja plana y la redonda, y se recaudaba el mismo impuesto para ambas. Una tasa diferente de impuesto en la División de Orissa fue de introducción posterior, y ahora es como sigue:

4½ rupias para la plana, 6 rupias para la redonda y 6½ rupias para la chur. Obligar a los cultivadores a construir almacenes seguros frenaría el hurto y el consiguiente contrabando, y elevar el impuesto sobre la chur tendría el efecto de limitar la fabricación de chur ganja, que actúa en detrimento de la renta del Gobierno debido a la abstracción de la porción leñosa.

  1. Estoy bastante satisfecho de que el presente método de cultivo de la planta que produce la ganja y el proceso de su fabricación están suficientemente controlados. Al mismo tiempo estoy muy dispuesto a admitir que podrían introducirse sistemas mejorados de fabricación. Es posible que la ganja fabricada pudiera prepararse en tortas, como el tabaco; pero no puedo dar consejo en este asunto, no teniendo la información o el conocimiento necesarios.

  2. No se produce charas en Bengala.

  3. No; la planta no se cultiva, sino que crece silvestre.

  4. No tengo objeciones, y no puedo indicar ninguna mejora.

  5. No tengo objeciones.

  6. Considero razonable el impuesto sobre el gunjah con relación al sidhee y al churrus, y con relación a los intoxicantes alcohólicos y de otra clase.

  7. Es conveniente que haya diferentes tipos de impuesto, como en la actualidad, para las distintas clases de gunjah. El churrus no tiene mezcla alguna, o muy escasa, de la parte leñosa de las ramillas; mientras que el redondo tiene una gran mezcla y el plano una mayor todavía. Solo la parte florida, que contiene la materia resinosa estimulante, se emplea para fumar, y solo esta debería gravarse. El gunjah se cultiva en un solo lugar de Bengala, en Naogaon y sus alrededores, en el distrito de Rajshahi.

  8. No.

  9. No hay tales casas ni tiendas autorizadas.

No creo que yo las permitiera, porque opino que se estimularía el consumo.

Pero al mismo tiempo no hay duda de que muchos fumadores de gunjah, especialmente un viajero o caminante, fuman en la tienda donde compran el gunjah. Muy a menudo el tendero invita a una fumada con la pipa de la tienda para mostrar la buena calidad de su gunjah.

  1. Sí, especialmente en los municipios, donde se consulta a los comisionados.

No hay opinión pública fuera de los municipios; pero yo nunca abro una tienda nueva en el interior sin consultar a los residentes.

  1. No tengo nada que decir.

Prueba oral.

Pregunta 38. — Yo mismo no he visto la llamada planta silvestre en todos los distritos; pero he oído que crece en todas partes. La he visto en distritos muy distantes entre sí y con condiciones muy diferentes, así que no tengo razón para no creer lo que he oído. Nunca he visto la planta silvestre en los churs ni en tales tierras aluviales. Es en sitios

—asentamientos, como los que están más altos que el país circundante, donde he visto crecer el bhang.

Mi experiencia no es que se encuentre en los churs; pero puede ser así. El bhang florece mejor en el tiempo frío, cuando también florece el gunjah; pero el bhang silvestre puede verse en todas las épocas del año.

No diría que crece principalmente en los distritos ribereños. La he visto con mayor abundancia en Hill Tippera.

Pregunta 35. — Deseo que la Comisión entienda que las diversas restricciones de la Junta de Rentas no se han aplicado estrictamente. Se consideraba que su rigurosa aplicación tendería a destruir la producción. Las restricciones no aplicadas estrictamente son:

(1) La solicitud puntual de licencia de almacenamiento inmediatamente después del corte y la manufactura (Regla 12). Desde hace dos años me he esforzado por aplicarla con todo el rigor compatible con el estado actual de las cosas. Hasta un período muy reciente no solicitaban licencias hasta uno o dos meses, o incluso tres meses, después de almacenar el gunjah. Desde hace dos o tres años les he obligado a solicitar las licencias inmediatamente, pero con la reserva de que no necesitan especificar durante un mes el número y peso de los fardos que se han de almacenar. Temen que, si lo dan, se les haga responsables de cualquier desviación del número y peso en la inspección, y los cultivadores procuran aplazar el día aciago de comprometerse.

) En grado inmediatamente inferior está esto: según las reglas del Gobierno, nadie más que el cultivador puede intervenir en el gunjah cuando está listo para cortarse y manufacturarse.

La única excepción es cuando un comprador viene y toma todo el campo y asume toda la responsabilidad de los cultivadores en cuanto a manufactura y almacenamiento. Pero no harán eso. El cultivador no confía en el comprador al por mayor; ni el comprador en el cultivador. Además, casi todo cultivador necesita un anticipo antes de proceder a la manufactura. Este lo obtiene del futuro comprador al por mayor, que supervisa la manufactura del gunjah a su propio gusto.

Prácticamente se convierte en dueño del gunjah sin asumir las responsabilidades que le incumben. De hecho, los compradores al por mayor andan siempre recorriendo la comarca del gunjah. No tengo más que prohibir cualquier

—intervención por su parte en la manufactura del gunjah hasta que, o a menos que, compren el producto de todo el campo; y su ausencia de la comarca del gunjah bastaría por sí sola para causar el declive del cultivo del gunjah.

Hay también puntos de menor importancia (por ejemplo, el sistema adhidari de reparto de campos); pero estos son los dos puntos principales.

Pregunta 42. — No trato en mi respuesta escrita el uso excesivo del gunjah. Solo me ocupo del uso moderado. Mi razón es que nunca me he encontrado con un caso de los efectos del uso excesivo. Sé, por supuesto, que las estadísticas del manicomio muestran la locura como debida al gunjah. Pero esto nunca se me ha presentado en mi propia experiencia. Nunca he visto un caso en que se me hayan señalado malos efectos sobre la salud o de otra clase como debidos al gunjah. Nunca he visto una ruina social cuya perdición se atribuyera al gunjah. Puede parecer cosa extraordinaria de decir; pero nunca se me ha señalado a un hombre diciendo: «Mire, ahí está un ganja-khor. Vea lo que

la droga ha hecho de él.» He visto los malos efectos del alcohol. Conocí a un hombre que se cortó el cuello en delirium tremens. He conocido varios casos de los malos efectos del alcohol, no muchos, pero ciertamente algunos entre los nativos. No puedo explicar por qué mi experiencia del gunjah ha de diferir de lo que con frecuencia se afirma; puede ser única. Pero es mi experiencia. No dudo que la enfermedad y otras cosas malas que no tienen ningún género de conexión con el gunjah se le atribuyan a menudo. Es natural denigrar el estimulante del pobre. Los ricos y los dirigentes de la sociedad no lo usan.

Pregunta 35. — No creo que la prohibición del gunjah haya de conducir a ningún aumento apreciable en el consumo de alcohol ni a aumento alguno en el del opio. Opino que el pobre tendría que pasar sin su estimulante. Creo que hay que tener en cuenta el gasto del alcohol. Pero lo principal es la diferencia de hábito. Sé que muchas personas pobres de las mismas clases que toman gunjah ya toman alcohol. Pero mi experiencia es que estas personas pobres toman alcohol con el propósito de embriagarse; y no pueden obtener lo suficiente sin pagar caro por ello. Mi idea es que el gunjah no se usa con el propósito de embriagarse o quedar incapacitado, sino solo como alivio. Un hombre dice del licor flojo: «Is men nasha nahin hai», con lo cual entiendo que quiere decir que allí no es lo bastante fuerte para embriagar. En cuanto a las clases más acomodadas, no me atrevo a dar opinión alguna sobre si alguna de ellas usaba gunjah antiguamente y lo ha dejado por el licor.

Pregunta 65. — Creo que se ha alcanzado el límite del impuesto en lo que respecta al gunjah; pues mientras el consumo de alcohol tiene tendencia a subir, el del gunjah ha ido disminuyendo constantemente.

El consumo de gunjah ha caído de una producción estimada de 26.677 maunds en 1854 y un total de 8.125 maunds de venta al por menor en Bengala en 1873-74, a 5.451 maunds de venta al por menor en 1892-93.

Esto muestra una marcada disminución debida al creciente impuesto. Podría ser posible ir un poco más lejos sin extinguir el gunjah; pero mi opinión es que si el Gobierno fuera mucho más lejos en el impuesto, extinguiría la industria por completo. Es decir, que si se llevara lo bastante lejos, y no muy lejos tampoco, un aumento en el precio de la droga por el aumento del impuesto tendería a extinguir la demanda.

Pregunta 59. — El procedimiento efectivo en cuanto al cultivo y distribución del gunjah es como sigue: un hombre quiere cultivar. Solicita en un formulario prescrito permiso para cultivar.

Debe dar el número de catastro del campo y la superficie. Puede solicitar la superficie que quiera. La licencia, que está libre de todo derecho, nunca se niega salvo en caso de mala conducta durante el año anterior. Yo mismo la he negado por este motivo. Después de que el cultivador obtiene su licencia no hay intervención activa con él, salvo para ver que la tierra cultivada corresponde al registro, a fin de controlar la producción. Ninguna presión, por supuesto, se ejercería sobre un hombre para que cultivara. Si no lo hiciera, la inscripción se modificaría. Pero un hombre que cultivara más de lo que cubría su licencia sería liable a procesamiento.

No hay intervención activa con el hombre más allá de esta inspección de los campos hasta que ha manufacturado su cosecha. Entonces debe solicitar una licencia de almacenamiento. En su solicitud especifica la clase de gunjah, la cantidad estimada y el número de fardos. Los fardos son de tamaño prescrito. No se hacen pesajes.

La declaración de cantidad es una estimación. El cultivador hace la estimación. Es verificada por

el supervisor. El cultivador no puede esperar al supervisor; así que este tiene que verificarla, o bien en el lugar de la manufactura, en el campo, o bien en el almacén del cultivador, según la presión de trabajo que tenga. En muchos casos no hay necesidad de solicitar licencia de almacenamiento cuando se encuentra un comprador antes de que la manufactura esté completa. El gunjah se lleva entonces directamente al cobertizo de pesaje. Un supervisor debería estar entonces presente; pero solo hay tres. La mercancía no puede trasladarse al cobertizo de pesaje sin el permiso del supervisor.

En el almacén la mercancía está enteramente a cargo del cultivador; pero se inspecciona periódicamente. Creo que, de hecho, la totalidad de las existencias se inspecciona una vez al mes, y se pesa si hay alguna sospecha de fraude, es decir, de disposición clandestina de parte de la mercancía.

El goladar no tiene restricciones en sus tratos con el cultivador; pero se requiere el permiso del supervisor para el traslado de la mercancía, y esta solo puede trasladarse al cobertizo de pesaje del Gobierno.

Las existencias no vendidas permanecen en los almacenes privados del cultivador, pero se destruyen a los dos años si no se venden. No hay una norma especial de merma, pero se espera que un hombre explique cualquier variación grave; y esta es una de las razones por las que los cultivadores no solicitan puntualmente la licencia de almacenamiento.

Debí haber dicho que se necesita el permiso del supervisor antes de cortar la cosecha.

Pero no es necesario que el supervisor esté presente. Todo el tiempo que la cosecha está creciendo, se van anotando estimaciones de la cosecha en los diarios; y cualquier discrepancia importante daría lugar a que se hicieran averiguaciones.

Las oportunidades de fraude o de disposición clandestina

de la cosecha son pocas:

(1) Siempre hay posibilidad de hurto en el campo, hablando en general, por parte de un extraño. Se ha sorprendido y castigado a mendigos por esto. El hurto de carácter insignificante por parte del dueño sería más difícil de detectar. El hurto extenso debe de cometerse rara vez, (a) porque con toda probabilidad ha entrado en negociaciones para la disposición del producto de todo su campo a mejor precio del que obtendría localmente, y (b) porque es interés de todas las personas dar información a la policía, y la consecuencia de la detección sería gravísima.

(2) En lo anterior hay una oportunidad de fraude debido a que la exactitud absoluta de las cifras no se logra ni puede lograrse en cuanto a la cantidad en almacén. Comienza con una estimación, y hay que hacer concesión por merma, daño y desperdicio. La única prueba real es en el cobertizo de pesaje.

Creo que la ocasión más favorable para el fraude es el momento de la fabricación. Porque diez contra uno el supervisor no ha podido hacer la estimación final; y allí la droga está en manos del cultivador y del comprador. El fraude, cuando la sustancia está en el almacén del cultivador, es mucho menos probable, porque la estimación se ha hecho. Actualmente la gran incertidumbre respecto a la cantidad de daño hace imposible insistir en la exactitud. Por lo tanto, estoy tratando de imponer la regla de que los almacenes deben ser «seguros». Aparte de esto, no hay control alguno sobre el hurto, incluso teniendo almacenes seguros, mientras estén en manos de los cultivadores.

Por lo tanto, el sistema más completo sería tener un gola público. No hay ninguno provisto.

No los recomiendo, porque la custodia de la sustancia estaría en manos de funcionarios y subordinados del Gobierno. No cuidarían la sustancia como lo harían los propietarios. Sin duda un gola gubernamental bien construido sería más seguro tanto contra los animales dañinos como contra la sustracción que las casas de los cultivadores. No creo que hubiera gran dificultad si hubiera varios golas gubernamentales situados en lugares céntricos; pero no creo que los cultivadores vieran el cambio con agrado. Requerirían tener acceso a la sustancia de vez en cuando. Si la sustancia se pesara y registrara y se pusiera en un lugar seguro, el cultivador no querría verla a menudo. Querría verla dos o tres veces por semana en tiempo húmedo. No veo gran objeción al plan.

La concentración del mercado sería también una gran ventaja. El gasto inicial es una gran objeción, a menos que se crea que se sustrae mucho. No creo que haya mucho hurto; pero no tengo datos, por supuesto. No creo que el gasto en edificios y establecimiento se recuperara con la prevención del hurto tal como se produce. Al mismo tiempo, no se puede tener un sistema perfecto sin golas gubernamentales.

Actualmente algunos creen que los vendedores al por mayor obtienen altos beneficios, y que los vendedores al por menor están a oscuras cuando pujan en subasta debido a la ignorancia de lo que tendrán que pagar por la sustancia. Yo mismo no creo que el vendedor al por mayor tenga demasiado beneficio en vista de sus gastos y los riesgos del comercio, porque he estimado que sus beneficios netos son solo de Rs. 10 a Rs. 15 por maund en promedio en toda la provincia. Sus gastos son en transporte, edificios y establecimientos, y el riesgo de gasto en el impuesto sobre el desperdicio por encima del porcentaje permitido es grande.

En cuanto al vendedor al por menor, por supuesto que no sabe qué precio tiene que pagar por la sustancia, pero es una especulación, y no veo razón para que el Gobierno intervenga. Él conoce su propio negocio.

No hay nada que impida a un vendedor al por menor ir a Naogaon a comprar ganja si tiene un gola al por mayor en el distrito importador. Debe tener esto, o ¿adónde puede llevar la ganja? Un vendedor al por menor, para tratar directamente con el cultivador, debe convertirse también en vendedor al por mayor. Y no dudo que hay casos en que el comerciante al por mayor tiene también el monopolio del comercio al por menor, es decir, en que todo el comercio de ganja está en manos de un sindicato. Mi atención ha sido dirigida a la Regla 27 de la Sección XX del Manual. Pero contempla un almacén. No dudo que esto significa que un vendedor al por mayor

el vendedor al por menor debe ser vendedor al por mayor antes de poder comprar directamente. El comerciante al por menor puede ir a cualquier comerciante al por mayor. En la sede de mi distrito hay tres comerciantes al por mayor. Habría, por tanto, competencia. Esto es, por supuesto, susceptible de combinación. Creo que el vendedor al por menor puede ir al comerciante al por mayor de cualquier distrito.

Esto está contemplado por la Regla 60 de la Sección XX del Manual. Los ingresos por licencias al por menor han aumentado constantemente. Esto indica que el licenciatario al por menor obtiene beneficio. No creo que estén a merced de los comerciantes al por mayor, porque la combinación sería difícil entre los vendedores al por mayor de un distrito. Y en cualquier caso no veo razón para la intervención. El aumento de las tasas de licencia al por menor se debe, sin duda, realmente en gran medida al aumento del precio cobrado por la droga a los consumidores.

Al mismo tiempo, los vendedores al por menor están a oscuras en cuanto al precio de la droga cuando pujan; y los vendedores al por mayor tienen mejores oportunidades de saber cuál será el precio de las que pueden tener los vendedores al por menor. Pues son los vendedores al por mayor quienes van a las comarcas productoras de ganja y hacen negocios allí.

El sistema actual no ofrece criterio alguno sobre los beneficios que recibe el vendedor al por mayor, excepto por investigación particular en cada caso en cuanto a precios y gastos. Actualmente los goladars al por mayor son nombrados a solicitud. No creo que se rechazara a nadie que hiciera arreglos satisfactorios. Sé que en mi distrito hay ocho; y diría que era un número muy pequeño en comparación con otros distritos. Todo el trabajo podría hacerlo un solo hombre si tuviera el monopolio.

Declaración explicativa presentada por el Sr. Price.


Dije en mi declaración que los cultivadores verían con desagrado la introducción del sistema de golas públicas en el distrito del ganja; querrían inspeccionar y exhibir sus existencias tres o cuatro veces por semana. «Lo querrían así durante algún tiempo al principio, en su deseo de dar salida a sus existencias. Los compradores potenciales no comprarían sin inspección, y es muy posible que en muchos días el ganja tuviera que ser exhibido varias veces al día a los compradores potenciales. En todo caso, estoy bien seguro de que un cultivador desearía ver sus existencias mucho más a menudo que dos o tres veces por semana cuando están almacenadas en una gola pública. Omití mencionar esta causa de inspección constante cuando fui

almacén en el distrito importador. Por lo tanto, el | examinado.

  1. Declaración del señor F. H. Barrow, magistrado y recaudador de Bankura.

  2. Las respuestas están preparadas principalmente por el babu Bhubav Mohan Raha, recaudador adjunto retirado, que estuvo largo tiempo al frente del Departamento de Impuestos Especiales en este distrito.

  3. Las definiciones de ganja, siddhi o bhang y charas dadas en la pregunta se aplican a este distrito.

En este distrito solo se consumen dos clases de ganja, a saber: la redonda y la chur.

  1. No se permite el crecimiento espontáneo de la planta del cáñamo en este distrito; a veces crece espontáneamente si las semillas caen en lugares húmedos; pero tales circunstancias son muy raras. Crece silvestre y

abundantemente en los distritos de Dacca y Faridpur

y distritos similares cuyo suelo es húmedo. 4. La planta silvestre que crece aquí se llama

siddhi. Solo crece una clase de planta silvestre. 5. Un clima húmedo y un suelo húmedo son favorables

al crecimiento de la planta silvestre del cáñamo.

  1. Ordinariamente el crecimiento del cáñamo silvestre es

denso. Esta observación se aplica a los distritos donde

crece. No, por supuesto, a este, donde solo crece de forma esporádica.

7 a 18. No se aplican a este distrito. La

planta del cáñamo para ganja no se cultiva en este

distrito; pero en algunos lugares crece silvestre y las hojas se usan generalmente como bhang. El cáñamo silvestre no se cultiva en este distrito para la producción de ganja. Hacerlo sería punible.

  1. En este distrito no se preparan ganja ni charas. Se sospecha que en muy contadas ocasiones se usan hojas de la planta silvestre del cáñamo como bhang. Pero el consumo del bhang así preparado es muy insignificante.

  2. Las hojas de las plantas silvestres del cáñamo se consumen después de molidas hasta formar una pasta, que luego se disuelve en agua y se bebe.

  3. Aquí el bhang no lo prepara generalmente la gente en sus casas. Puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. De las averiguaciones practicadas resulta que el charas no puede prepararse a partir de la planta silvestre, pero a veces puede prepararse ganja de muy inferior calidad.

  4. No aplicable a este distrito.

  5. El ganja, el charas y el bhang se deterioran con la conservación. Pierden por completo su efecto al cabo de dos años; con un cuidado ordinario pueden conservarse buenos durante un año. Con una larga conservación pierden la materia resinosa y, por consiguiente, su poder narcótico; el deterioro después de dos años no puede impedirse con medida especial alguna.

  6. Por lo que respecta a este distrito, el ganja se usa solo para fumar. El charas se usa muy raramente en este distrito, y solo por quienes lo han comprado en otra parte dentro de los límites prescritos.

  7. Los fumadores de ganja de este distrito pueden clasificarse como sigue:

Anunas, brahmines y otras castas altas

Kamar, Tanti, Teli y otros Nabasaks

Lohar, Bagdi, Bauri y otras órdenes inferiores.

Total.

El ganja se consume más o menos en todo el distrito.

El charas se usa rara vez en este distrito.

  1. En este distrito se usan indistintamente el ganja redondo y el chur, de los cuales el último es más solicitado en la thana de Sovamukhi. El ganja plano no se usa aquí en absoluto.

  2. El charas se usa rara vez; de hecho, no hay tienda para su venta.

  3. El bhang no se usa nunca para fumar.

  4. Los bebedores de bhang pueden clasificarse como sigue: Anunas, hombres del norte que atraviesan el distrito o residen en él. 12 Clase bhadralok del distrito. 4

Beben y no comen bhang. Por regla general, la venta de bhang se limita a las ciudades y aldeas grandes, como Bankura, Vishnupur, Sonamukhi, Gangajalghati, Kotulpur e Indas.

  1. El uso del ganja parece ir en aumento. Resulta que en el año 1892-93 se vendieron 21 maunds 36 seers 11 chhitaks frente a 20 maunds 30 seers 18 chhitaks en el año 1891-92, siendo el aumento de 1 maund 5 seers 14 chhitaks. El aumento se debe probablemente al cierre de las tiendas de licor de alambique en una parte considerable del distrito y al alto precio al que se vende el licor de la destilería de Sadar.

Hay razón para creer que muchas personas que antes bebían licor de alambique por su baratura han adoptado ahora el hábito de fumar ganja.

El uso del bhang va en disminución. En 1892-93 se vendieron 6 maunds 1 seer 4 chhitaks frente a 6 maunds 27 seers 14 chhitaks en 1891-92, siendo la disminución de 26 seers 10 chhitaks.

  1. Las proporciones de los fumadores de ganja en este distrito pueden tomarse como sigue: Anunas. (a) Consumidores habituales moderados. 8

(b) Id. excesivos. 6 (c) Ocasionales moderados. (d) Id. excesivos. 2

Total.

  1. Cada una de las clases antedichas de fumadores de ganja se encuentra más o menos en todas las clases de gente.

Los fumadores son generalmente personas de circunstancias moderadas. El primer paso hacia el hábito de fumar ganja debe atribuirse a la relación con personas de conducta relajada que tienen el hábito.

  1. La ración media de ganja al día para un consumidor habitual moderado es de 3/4 de tola, a un coste de una anna, y la de un consumidor habitual excesivo es de media tola, a un coste de dos annas.

Un consumidor excesivo no consume toda la cantidad él solo, pues hay algunas personas que suelen acudir a su lugar de fumar, que ordinariamente se llama su adda, y se le unen sin tener que pagar nada.

  1. Los fumadores excesivos mezclan ordinariamente hojas de tabaco con el ganja, para, según dicen, aumentar el poder narcótico de la droga.

A veces se mezcla tabaco preparado con la droga para endulzar el sabor, y esto lo hacen generalmente los consumidores moderados. La dhatura se mezcla rara vez, salvo a veces por sanyasis, fakires y sadhus.

La bhang massala es conocida y se vende para mezclarla con el bhang. Se compone de adormidera y semilla de anís, pimienta negra, semilla de pepino y pétalos de flor de rosa, y se vende en Calcuta, Hughli y otras ciudades grandes similares. No está en uso en este distrito.

  1. El ganja se fuma tanto en compañía como en soledad.

El bhang y el charas se usan en soledad.

El uso del ganja se limita principalmente al sexo masculino, de la clase grikasta; entre las mujeres, la mayoría de las prostitutas lo fuman.

El uso del bhang se limita también principalmente al sexo masculino, tanto por placer como con fines medicinales. Hay también algunas mujeres que lo usan solo con fines medicinales.

El uso del charas, como se observa en otro lugar, es muy limitado en este distrito, y quienes lo usan pertenecen a la clase bhadralok o respetable.

El ganja, el charas y el bhang se usan rara vez por la gente antes de los 20 o 25 años de edad.

No es costumbre que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  1. El hábito de consumir estas drogas se forma fácilmente, pero es difícil romper el hábito de fumar ganja. En el caso de estas drogas hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  2. En la mitología hindú el dios Siva era el mayor de los fumadores de ganja; por consiguiente, en toda ceremonia religiosa relativa a él o a su

consorte, Kali o Durga, se consume una cantidad muy grande de ganja. Estas ceremonias son Sivachaturdasi, Chait-sankranti o Sivagajan. Estas dos ceremonias religiosas son bien conocidas y no requieren descripción.

En este distrito, el día de Pous-sankranti, es decir, el último día del mes de Pous, la gente lo pasa generalmente en excursiones de caza, y en tales ocasiones se consume una gran cantidad de ganja.

Hay también algunas ceremonias religiosas en este distrito llamadas Ahoratra, que dura un día y una noche; Chabsieprahar, que dura 3 días y 3 noches; y Paxcharatra, que dura 5 días y 5 noches. En estas ceremonias se reúnen grandes multitudes de baisnabs y recitan vociferando los nombres de «Radha Govinda» continuamente sin interrupción alguna durante todo el tiempo que ha de durar la ceremonia. Se dividen en grupos, y cuando la energía de un grupo se agota, otro ocupa su lugar. En las ceremonias antedichas se consume ganja más bien en exceso.

En las ceremonias antedichas, tanto sociales como religiosas, no se considera esencial el consumo de ganja.

A veces da lugar a la formación del hábito.

El consumo de bhang es muy considerable el tercer día o día de Nabami de la Puja de Durga, cuando casi todos los hindúes beben una copa de bhang. El último día de la Puja de Durga, después de arrojar los ídolos al agua, es costumbre entre los hindúes ver a sus amigos y parientes y abrazarlos; y cuando llegan visitantes, es costumbre que el dueño de la casa les ofrezca una copa de bhang y dulces para el tiffin.

  1. El consumo de estas drogas, especialmente el del ganja, es mal visto. Un fumador de ganja tiene generalmente mala reputación, siendo la razón probablemente que su consumo excita bajas inclinaciones y hace al hombre violento de temperamento.

La planta del cáñamo no es adorada en este distrito.

  1. La prohibición del consumo de cualquiera de estas drogas por parte de gentes de todas las clases que las usan causará muchas privaciones. Perderían el apetito, sus alimentos no se digerirían fácilmente y sentirían una especie de sensación dolorosa por todo el cuerpo.

  2. Apenas sería factible prohibir el uso de cualquiera o de todas estas drogas. La prohibición ciertamente daría lugar al contrabando y ocasionaría un grave descontento entre los consumidores; pero tal descontento no llegaría a constituir un peligro político en este distrito. Pero la prohibición iría seguida probablemente del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas.

  3. No; el alcohol es más caro que estas drogas y no está siendo sustituido por ninguna de ellas. Por el contrario, el alcohol está encontrando actualmente, a causa de su carestía, un sustituto en el ganja.

  4. El charas no se practica en este distrito, salvo muy raramente. Se dice, sin embargo, que produce un efecto muy suave en los fumadores e induce al sueño. En cambio, el fumar ganja afecta a la mente, y el excesivo entregarse a ello hace al hombre violento de temperamento y a veces insensato.

  5. De las tres clases de ganja, el plano no se usa en este distrito. El redondo y el chur producen el mismo tipo de efecto en los consumidores, con la única diferencia de que el ganja chur es más poderoso y produce la ebriedad más rápidamente, siendo la razón que los fragmentos que constituyen el ganja chur contienen más materia resinosa.

Las preguntas 39 a 57 han sido respondidas por el doctor

Mukerji como sigue:

  1. El beber siddhi es lo menos perjudicial, y después de eso fumar charas. El fumar hojas de siddhi es probablemente menos perjudicial que fumar charas. Pero el fumar siddhi no está en boga en este distrito.

  2. Sí, en muy gran medida. Todas las partes de las plantas —las raíces, el tallo, las hojas grandes, los cogollos floridos y la resina— se emplean todas, solas o mezcladas con otras cosas, en gran medida para diversas enfermedades: gonorrea, diarrea, asma, enfermedades crónicas de la piel, heridas y llagas frescas (para favorecer la granulación), erisipela, hidrocele y tubos hinchados, tétanos, hidrofobia, cólera, reumatismo, neuralgia, convulsiones infantiles, delirium tremens.

Se usa también como poderoso afrodisíaco, solo o en conjunción con otras medicinas, en forma de madana modaka, o en la de majoon, que es una preparación mucho más pulida.

En cuanto a las enfermedades del ganado, la planta del cáñamo, particularmente sus hojas, se emplea externamente para el reumatismo, las heridas y llagas frescas, e internamente para el tétanos y la hidrofobia; y los efectos son más saludables en el caso de los animales graminívoros, sin ninguna consecuencia desagradable posterior, pues el efecto intoxicante de la droga es menos perceptible en ellos que en el grupo de los carnívoros.

  1. Sí.

(a) Procura un apetito voraz y permite al consumidor digerir lo que come.

(b) Lo hace, especialmente a quienes han de realizar un trabajo físico duro y continuado. Alivia también la fatiga tras un largo viaje, como se evidencia en los casos de los porteadores de palanquín y los fakires, que no solo realizan largos viajes, sino que además se exponen a las duras vicisitudes del clima.

(c) Lo he visto también empleado en gran medida en distritos palúdicos para contrarrestar la exposición a las influencias palúdicas y evitar los ataques de fiebre o de reumatismo y neuralgia palúdicos. Durante la aparición epidémica o endémica del cólera no solo se usa como medicina eficaz mezclado con otras cosas, sino también solo, como profiláctico, por quienes están acostumbrados a él.

El sidhee y la resina los usa generalmente la clase acomodada, y debido a su baratura y a su mayor poder intoxicante la gunjah es usada por la gente más común. Considero que ambas son extremadamente útiles. En casos crónicos de enfermedad de larga duración, su uso habitual hace más bien que mal.

  1. El uso moderado, aun por el mero placer, es inocuo. Los efectos son estimulantes. Producen alegría, color al semblante, excitan la imaginación hacia ideas arrebatadas, alegran el intelecto; el dicho popular reza: siddhi khélé buddhi baré. La planta del cáñamo se viene usando desde tiempo inmemorial, y en tiempos más antiguos se dice que incluso los dioses la usaban, especialmente antes de ir a la guerra, pues se la llama auspiciosa (deviya).

  2. Sí.

  3. Los efectos son estimulantes y refrescantes. Puede producir una ligera intoxicación, que, sin embargo, pasa pronto. Si se toma antes de las comidas, como el tabaco, calma el hambre, pero también aumenta el apetito en casos de digestión débil y diarrea crónica; no solo aumenta el apetito, sino que cura o mantiene a raya la diarrea. Los buenos efectos pueden durar algún tiempo, pero el uso repetido es necesario en muchos casos crónicos. El uso moderado por parte del habitual deja pocos o ningún efecto desagradable posterior. Se siente alguna inquietud o anhelo por falta de la gratificación subsiguiente, y sería una lástima privar a un consumidor habitual moderado de su dosis cuando le es tan beneficiosa sin ningún efecto posterior marcado.

  4. No lo hace. Ni menoscaba la constitución, ni causa enfermedad alguna, ni deteriora el sentido moral, ni produce insania, permanente o temporal.

  5. Pero cuando se toma en exceso, temporal o habitualmente, puede causar esos trastornos constitucionales, morales o intelectuales a que se ha aludido más arriba. He visto varios casos de insania debidos principalmente al fumar ganja, especialmente en casos en que el intelecto era débil; pero en casi todos esos casos hallé que la insania era de naturaleza temporal, que con el cuidado y la reclusión adecuados pasa con el tiempo.

Algunos de estos insanos, cuando están bajo observación, piden a menudo ganja o, en su ausencia, tabaco.

Se ven muchos casos en que, debido al uso habitual excesivo de ganja, los sujetos padecen disentería crónica, asma o bronquitis, mientras que su uso moderado generalmente cura estos males.

47 y 48. Ninguno que yo sepa, ni en el caso de consumidores moderados ni en el de inmoderados. Por el contrario, he visto a muchos niños de intelecto muy brillante y de excelentes dotes, aunque sus padres fueron o son consumidores inveterados.

49 y 50. Sí, pero el uso inmoderado causa generalmente impotencia. He oído que muchas prostitutas usan esta droga como afrodisíaco cuando no pueden procurarse alcohol, y en tales casos es propensa a usarse en exceso ocasionalmente.

51 y 52. No he oído de ningún crimen cometido por consumidores moderados. Pero el uso excesivo causa tendencia homicida, pendenciera, e induce a los consumidores a cometer muchos actos temerarios, pero rara vez a cometer robo.

Pero el sidhee o el charas, aun tomados en exceso, no inducen a los consumidores a cometer acto temerario alguno.

En tales casos inducen pereza y, en el peor de los casos, confinan a los consumidores a sus camas.

53 y 54. No como en el caso del alcohol. Pero ha habido ejemplos de fumadores habituales de ganja que, si la ocasión lo requiere, toman la droga un poco en exceso para fortalecerse con vistas a vengarse de sus adversarios.

  1. Sí; la ganja sola se usa con la mezcla de dhatura, nuez vómica, y de ambas, con el propósito de cometer envenenamientos en los caminos, y no faltan ejemplos que demuestren que se ha inducido un completo estupor o que incluso se ha producido la muerte.

  2. La dhatura se mezcla con el sidhee o la ganja para aumentar su poder intoxicante o incluso estupefaciente. El sidhee o la ganja son así usados por la gente para su propio uso, con vistas a procurarse mayor placer. La ganja con dhatura, o con nuez vómica, o con ambas, se da generalmente en exceso para administrarla a otros con un móvil criminal, cuando se ha de obtener algún objeto del estupor de las víctimas. También se han seguido efectos desagradables de una de tales mezclas cuando se dio a amigos simplemente por diversión.

  3. No he visto ni oído que la gunjah o el charas se coman o se beban.

  4. El actual sistema de administración de impuestos sobre las drogas del cáñamo parece funcionar bien, y no es necesario cambio alguno.

  5. La ganja no se produce en este distrito. 61. El charas no se produce en este distrito.

  6. En este distrito la planta del cáñamo para la producción de bhang crece silvestre en muy pocos lugares y en muy limitada extensión. No es factible controlar el crecimiento de tales plantas. Cualquier intento de restringir el crecimiento daría lugar a descontento sin producir efecto beneficioso alguno.

  7. No hay objeción al sistema actual: 1 ganja, 2 charas, 3 bhang.

  8. Ninguna objeción.

  9. La tributación de 5 charas es razonable con referencia recíproca y con respecto al alcohol u otros intoxicantes. 8 bhang.

  10. Sí. Es necesario que haya distintas tasas de tributación para las distintas clases de ganja, y tales distintas tasas para las distintas clases de ganja producidas en Bengala prevalecen aquí. La ganja cultivada en cualquier otra provincia no se importa a este distrito.

  11. No; no hay objeción al actual método de gravar 1 ganja, 2 charas, 3 bhang.

  12. Hay tiendas con licencia en este distrito para la venta de ganja y bhang, pero no para sus preparaciones. No hay tienda en este distrito para la venta de charas.

Hay en este distrito un número adecuado de tiendas, y no se requiere aumento.

  1. Generalmente se consultan y consideran los deseos del pueblo antes de abrir una tienda en cualquier localidad, haciéndose la indagación generalmente por el Subrecaudador de Impuestos Especiales o por la policía local.

  2. Las drogas del cáñamo no se importan ni se introducen de contrabando en este distrito desde los Estados nativos. Realmente se paga el impuesto con respecto a la ganja y otras drogas del cáñamo usadas en este distrito. No se usan drogas no gravadas.

  3. Declaración del señor F. H. B. Skarvz, Magistrado y Recaudador de Bhagalpur.

  4. Estas respuestas han sido en parte sugeridas por el Subrecaudador local de Impuestos Especiales, Babu Nobin Chandar Kar, que tiene dos años de experiencia aquí. También se ha recurrido libremente a mi propio conocimiento.

  5. Sí. Se las conoce como bhang, charas y ganja, pero el charas no se fuma en este distrito. La ganja se clasifica a su vez en plana, redonda y chur.

  6. El bhang crece silvestre en profusión, y es imposible frenar su uso sin adoptar métodos inquisitoriales y contraer grandes gastos.

  7. El sidhee y el bhang, sí.

  8. La tierra aluvial es el mejor suelo para el crecimiento del bhang silvestre.

  9. Generalmente muy denso.

  10. El cáñamo no se cultiva.

  11. El cultivo se limita a una comarca en los límites de los distritos de Rajshahi y Bogra.

  12. El bhang se hace de las plantas silvestres. La producción media se estima en 200 a 300 maunds al año.

  13. Cuando las plantas han alcanzado una altura de 2 a 8 pies, se cortan y se secan al sol. Luego se golpean con palos para separar las hojas de las ramillas. Las hojas secas constituyen el bhang, y se usa como base de una infusión o de un dulce. No se fuma.

  14. Lo hacen generalmente los vendedores de impuestos especiales en sus casas. Sí, puede prepararse de cualquier especie de cáñamo.

  15. El bhang lo hacen usualmente personas que tienen licencias de impuestos especiales.

  16. La ganja y el bhang se deterioran con la larga conservación. Se secan y pierden su poder de intoxicación. El deterioro proviene de la humedad, los estragos de las ratas y el tiempo durante el cual se almacena la droga. Si se usan cajas herméticas forradas de estaño, la droga puede conservarse durante años.

  17. No se consume charas en este distrito. En raros casos lo mascan los ascetas, pero causa vómito. Del ganja se extrae aceite que se usa en medicina.

  18. Las clases trabajadoras son las mayores consumidoras de ganja; pero también la usan los libertinos de todas las clases y las mujeres públicas. Los fakires hindúes son a menudo muy adictos a ella.

  19. Se prefiere la ganja plana por contener menos polvo y ramillas que la redonda, pero en realidad hay muy poca elección.

  20. No se usa charas en este distrito. 23. No se sabe.

  21. Los kayasthas, brahmines, kshetriyas y marwaris consumen bhang como dulce o infusión, generalmente lo segundo.

  22. En disminución: no porque la gente esté abandonando los narcóticos, sino porque no pueden permitirse pagar tales lujos.

  23. El número de consumidores moderados es el mayor.

  24. De las clases trabajadoras que han de soportar duro trabajo manual y de otros dados a hábitos nómadas.

  25. Cuatro annas y 4 pice de ganja —medio chatak— y 3 pice de bhang.

Un bhari y 2 annas de ganja —1 chatak— y 6 pice de bhang.

  1. (a) Khaini o tabaco seco con ganja; y azúcar y agua, y a veces leche con bhang.

(b) Perfumes de diversas clases, además de tabaco seco con ganja; y leche, y otras especias que se usan usualmente con el betel, además de azúcar y agua con bhang. La dhatura no se mezcla ni con ganja ni con bhang. El objeto de la mezcla es hacerla sabrosa.

Ninguna preparación como «bhang massala».

  1. El bhang y la ganja se consumen ambos en compañía, pero los consumidores de clase superior prefieren la soledad. El consumo de gunjah se limita principalmente a los varones, en quienes el hábito comienza en la madurez. Las viudas jóvenes fuman ganja como medio de matar las pasiones.

  2. Sí; y una vez formado es muy difícil abandonarlo. Hay casos de consumidores moderados que siempre lo han sido. Pero los consumidores moderados han aumentado a menudo sus dosis.

  3. En las fiestas de Sivaratri, Phaguah y Dussahra el consumo de bhang es muy activo.

Con ocasión de las ferias (melas) aumenta también la demanda de estas drogas.

  1. En Sivaratri y Dussahra el consumo de bhang y ganja se considera casi obligatorio. Quienes los toman como mera observancia de la costumbre son templados; pero muchos aprovechan la ocasión así brindada para entregarse al exceso.

  2. El consumo de bhang no se considera tan objetable como el de ganja. El uso de toda clase de narcóticos es tenido en descrédito por la gente decente. El culto de la planta del cáñamo es desconocido.

  3. Los fumadores empedernidos de ganja creen que la privación de la droga los matará. Los consumidores moderados satisfacen su ansia con otra droga cuando se interrumpe el suministro de ganja. Sería fácil detener el cultivo y el uso de la ganja; pero es mi deber protestar con la mayor energía contra semejante tratamiento de abuela en el estado actual del sentimiento público.

Los fumadores empedernidos no se satisfarán con nada que no sea ganja. Los consumidores moderados podrían pasarse al bhang, cuyo cultivo no puede ser intervenido.

  1. No.

  2. Aquí no se fuma charas.

  3. Ninguno.

  4. Aquí no se fuma ninguna preparación de ganja y bhang. La ganja se fuma sola, pero no así el bhang.

  5. El bhang es usado en medicina por los médicos nativos. El aceite preparado de la ganja es usado también como medicina por los kavirajes. El bhang se da al ganado como medicina cuando padece de frío.

  6. La ganja y el bhang en pequeñas dosis pueden favorecer la digestión.

Ambos aumentan indudablemente la resistencia. Ninguno de los intoxicantes es beneficioso de otro modo. Las clases altas, digamos una décima parte, usan la ganja con el propósito (2).

Las clases bajas, digamos nueve décimas partes, la usan con el propósito (4). Me refiero al uso moderado.

  1. Su uso no causa ningún daño serio en el organismo humano medio.

  2. Sí.

  3. (a) Usados moderadamente, refrescan y crean apetito.

(f) Una hora más o menos.

(7) Ninguno.

(4) La falta de ganja produce malestar.

  1. El bhang no logra estimular el apetito y la ganja desequilibra el sistema si se toma habitualmente.

La ganja deteriora la constitución si se abusa de ella o si el consumidor no recibe alimento suficiente.

La ganja se usa como afrodisíaco, y ciertamente estimula la potencia sexual si se usa en pequeñas dosis. Pero luego llega la inevitable reacción, y la impotencia con sus miserias consiguientes.

Todas estas cuestiones son para especialistas en enfermedades mentales. Pero mi experiencia me convence de que los consumidores de ganja y bhang que carecen de dominio de sí mismos acaban siendo dementes. Semejantes malas hierbas humanas, sin embargo, se arruinarían de otros modos si se detuviera el suministro de la droga.

  1. Véase arriba.

  2. No.

  3. La tendencia al uso excesivo no es hereditaria.

  4. No por las prostitutas; pero véase arriba.

  5. No. El uso excesivo de ganja tiende a refrenar la pasión sexual.

  6. No. Quienes son adictos a fumar ganja a veces roban para pagar su querida droga.

No se toma como incentivo para cometer crímenes atroces. Los criminales habituales las usan, pero no creo que como estímulo para el crimen.

  1. No.

  2. El bhang o la ganja tomados en cualquier cantidad rara vez vuelven violento a un hombre.

  3. A veces puede producirse un completo embotamiento por el uso de ganja en personas no acostumbradas a ella. También se mezcla a veces opio con ella con este propósito.

  4. No se sabe. 57. Véase arriba.

  5. Funciona bien en conjunto; pero, como todas las instituciones, es susceptible de mejora.

  6. Si ha de tolerarse el uso de la ganja, preferiría que se expidiera desde almacenes gubernamentales a los minoristas, elevándose o bajándose periódicamente el precio según la demanda. El sistema actual de recaudar el impuesto y los gastos de tránsito es engorroso y expuesto al fraude.

  7. No se produce. 61. No se produce charas.

  8. El cultivo del bhang no puede controlarse.

  9. Véase arriba, respuesta 59.

  10. Ciertamente deberían permitirse las exportaciones a otras provincias.

  11. No veo ninguna diferencia sustancial entre el impuesto sobre la ganja y el impuesto sobre los licores y el tabaco. Los gobiernos civilizados han convenido todos en que los intoxicantes son materia propia de impuestos; y la prohibición se opone al espíritu moderno así como al progreso de la raza. Solo sucumben las malas hierbas humanas cuya decadencia es una ganancia para la raza. Estoy de acuerdo con el obispo Magee, que dijo que preferiría ver a sus compatriotas borrachos y libres; y aborrezco los principios y las tácticas de los llamados fanáticos de la templanza.

  12. No. 67. Véase la respuesta 59.

  13. Sí; no debería permitirse el consumo en el local. Los hombres que fuman allí son una molestia.

  14. Generalmente se consulta a los vecinos, y creo que esto es suficiente.

  15. Sí; la ganja de Nepal se introduce de contrabando en este distrito, y afecta a la venta de la droga aquí.

Esta práctica debería detenerse. Las tiendas de la frontera sufren mucho por el contrabando.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Entré en el servicio hace 23 años, y he servido principalmente en el este y nordeste de Bengala. Actué como Colector y Magistrado de Bhagalpur durante 4 o 5 meses en 1888, y estoy aquí desde fines de octubre pasado.

Pregunta 8.—Mi experiencia anterior me llevó a creer que la planta del cáñamo crecía más comúnmente en Bhagalpur que en otros distritos, pero ahora dudo poco de que las circunstancias del distrito son muy semejantes a las de otros distritos ribereños. En 1883 hice un informe a la Junta de Rentas describiendo la prevalencia del crecimiento silvestre de la planta del cáñamo en Bhagalpur, y sugiriendo medidas para su extirpación o cultivo bajo licencia. He observado la planta creciendo principalmente en tierras «diyara», es decir, tierras aluviales de nueva formación. Tales tierras son generalmente propiedad privada. He estado recorriendo el distrito durante la estación fría, y mis opiniones sobre la prevalencia del crecimiento silvestre se han modificado considerablemente. Hay menos crecimiento a causa de la extensión del cultivo en las tierras «diyara», que son ávidamente ocupadas para el cultivo de las cosechas de la estación fría. No he visto recientemente más de un acre o dos de crecimiento silvestre en una sola parcela. La superficie agregada en que se encuentra la planta sería todavía considerable. En las tierras «diyara» se encuentra la planta creciendo con tamarisco y hierba tigre y otras plantas de la jungla. Observé un crecimiento muy semejante en el distrito de Rajshahi, aunque no en la misma medida, porque la superficie de tierras ribereñas no es tan grande. La misma descripción se aplica a los distritos de Murshidabad y Nadia y Rungpur. Todos estos distritos se extienden a lo largo del Ganges. No he observado las mismas condiciones en ningún otro distrito.

En respuesta a mi informe de 1883, la Junta, según recuerdo, escribió que el crecimiento era tan considerable que no lo consideraban practicable de limitar. Con referencia a mis observaciones bajo 35 y 62, diría que puede ser físicamente posible controlar el crecimiento, pero implicaría un sistema inquisitorial, que sería muy desagradable para la gente. No creo que ninguna clase del pueblo se alegrara de ver exterminadas las grandes extensiones de crecimiento. El bhang es usado casi universalmente como bebida estimulante o refrescante por el pueblo, como nosotros usamos el té y el café, también como base para muchas clases de dulces, y como medicina para caballos y ganado. Entra también en las prácticas religiosas de grandes clases de hindúes, comprendiendo sadhus y sanyasis, vaishtavs o seguidores de Chaitanya y los adoradores de Kali. Estas son razones que harían impopular el intento de exterminar la planta en masa.

Razones aún más urgentes para la impopularidad de tal medida serían los hechos de que la planta crece en la inmediata vecindad de las aldeas y habitaciones de toda Bengala, a la sombra de los edificios en ruinas que se encuentran en todos los hogares, y el intento de exterminar exigiría un sistema de visitas domiciliarias, que causaría gran molestia. No creo que pueda extraerse ningún argumento para el exterminio del hecho de que la adormidera ha sido controlada con éxito, ni del hecho de que la planta del cáñamo se manifiesta donde crece, porque el crecimiento de la planta del cáñamo es muy lozano y exuberante y prefiere los lugares oscuros y sombreados. Tampoco puede derivarse ningún argumento sólido de una prohibición exitosa, si tal ha sido el caso en las Provincias Centrales y Assam, porque en las Provincias Centrales las aldeas son más o menos de carácter urbano, mientras que en Bengala los hogares están aislados y rodeados de árboles frutales y jungla. En cuanto a Assam, es una provincia escasamente poblada y la población es atrasada, y es concebible que en tales condiciones un oficial de impuestos especiales pueda tratar con éxito el asunto. En conjunto, pues, me opongo firmemente, a menos que la necesidad se establezca claramente, a que se haga cualquier intento de regular el crecimiento espontáneo del cáñamo, aunque no llego a decir que sería imposible. No creo que el pueblo tuviera dificultad en exterminar la planta ellos mismos en la vecindad de sus hogares si se dictara la prohibición. Habría que hacerlo con perseverancia, y podría llevar dos o tres años completar la obra.

Pregunta 14.—En esta respuesta hablaba de Shahabad con referencia al cálculo de producción de bhang. He visto la planta silvestre del cáñamo en flor. Me parece que se asemeja a la de la planta cultivada, pero en miniatura. La planta silvestre es mucho más pequeña que la planta cultivada.

Pregunta 17.—En esta respuesta me refiero a la fabricación de la hoja seca a partir de las plantas en el distrito de Bhagalpur. Por regla general, en otras partes de Bengala la gente tiene la costumbre de recoger las plantas para sí misma y secar las hojas para uso doméstico. Que yo sepa, esto no es ilegal, sujeto al límite de posesión. Respecto a Bhagalpur, mi información proviene del Subcolector de Impuestos Especiales, pero dudo que sea correcta para las zonas no urbanas.

En esas comarcas creo que la práctica es muy semejante a la de otros distritos.

Pregunta 26.—La disminución del consumo de las drogas del cáñamo es cierta para Bengala en general, y se debe a la depresión agrícola y a los precios altos.

Hay ahora una reacción debida a una cosecha favorable el año pasado, y estoy seguro de que la demanda de las drogas está ahora en aumento.

El tari y el pachwai (cerveza de arroz) sujetos a impuesto son mucho más baratos que las drogas del cáñamo, es decir, implican menos costo para el consumidor moderado. El grado más bajo de licor sujeto a impuesto es también probablemente más barato en el mismo sentido; pero no así el grado superior de licor y el opio. El pachwai no está sujeto a impuesto en todas partes, y entonces, por supuesto, es aún más barato.

Pregunta 59.—Preferiría que el Gobierno mantuviera el almacenamiento de la ganja en sus propias manos.

Habría entonces menos dificultad para aumentar los derechos; yo abogo por la abolición del intermediario y la sustitución por un sistema mediante el cual el Gobierno comprase y almacenase toda la cosecha de gunjah en sus propios almacenes, cosechando así los beneficios del intermediario, regulando el precio al vendedor al por menor y asegurando la debida custodia de la droga. El Gobierno sufrirá, por supuesto, todas las pérdidas por el deterioro de las drogas almacenadas a causa de las ratas, la humedad y la desecación, pero la pérdida quedará con creces compensada. No habría en este país objeción sentimental a que el Gobierno emprendiese directamente la venta al por mayor de la droga, y en cuanto a las objeciones inglesas, deberíamos poder rebatirlas demostrando que el sistema nos permitía controlar eficazmente el consumo. No habría necesidad de pases bajo este sistema, porque la droga sería transportada a las capitales de los distritos por el Gobierno bajo escolta, y se evitaría el fraude que resulta del sistema de pases. Fue esta especie de fraude la que tenía en mente en la última frase de mi respuesta. Este es el sistema que yo preferiría, pero hay mucho que decir en favor del sistema que, según entiendo, prevalece en las Provincias Centrales, que fija el precio al que el vendedor al por mayor debe vender al vendedor al por menor, y somete las licencias al por mayor a venta en subasta. Deseo hacer hincapié en la conveniencia de reducir la pérdida para el Gobierno que actualmente resulta del desperdicio, la desecación y el deterioro.

  1. Declaración del Sr. A. C. Turz, Magistrado y Colector de Dinajpur.

  2. Como Colector de Dinajpur, en una pequeña porción del cual se halla la comarca de gunjah del Gobierno, y como funcionario de distrito de varios de los otros distritos de Bengala, he tenido ocasión de adquirir información sobre este asunto. También he consultado a caballeros principales del lugar, y, salvo que se mencione otra cosa, estas respuestas son el resultado neto de mis indagaciones.

  3. Sí; pueden aceptarse. El bhang solo se conoce aquí con el nombre de siddhi. La gunjah no tiene otro nombre peculiar.

  4. El bhang crece en casi todas las partes de todos los distritos del norte de Bengala, especialmente en Dinajpur y Rangpur, y la gunjah en Rajshahi, Bogra y Dinajpur; siendo la producción de Rajshahi la más alta, y la de Bogra la más baja.

  5. No se la conoce bajo ningún otro nombre. (b) Las plantas pertenecen a la misma especie, pero son algo diferentes.

  6. El bhang crece naturalmente en suelo húmedo, pero la gunjah tiene una tendencia peculiar a crecer en lugares donde el suelo es húmedo, y en lugares, por supuesto, limpios y bien cultivados. Generalmente se eligen tierras altas para el cultivo de la gunjah, siendo el sitio elegido campo abierto, sobre el cual no pueda caer la sombra de ningún árbol grande.

  7. Denso.

  8. (a) Sí, en el Thana de Mahadebpur.

(2) No.

(c) No, pues crece silvestre.

(d) No. La gunjah crece solo en tres o cuatro aldeas del Thana de Mahadebpur en este distrito.

  1. Ninguna.

  2. El terreno requiere ser arado con mucho cuidado. El gran objeto de esta arada es liberar el suelo de toda hierba y rastrojo. El siguiente proceso es arrojar tepes sobre el campo y rodearlo con un caballón. La tercera operación es abonar los campos con estiércol de vaca. Cuando los campos están completamente preparados mediante este curso de labor, se trasplantan las plántulas. Transcurridas unas tres o cuatro semanas, se procede al abono y al estercolado.

El abono consiste en algunos casos en estiércol de vaca, y en otros en torta de aceite y estiércol de vaca. Después de esto se podan las plantas. El siguiente proceso es destruir las plantas macho. Después de esto tiene lugar un segundo trasplante. Después de esto las plantas hembra comienzan a florecer, lo que se conoce como gunjah.

  1. No; son cultivadores agrícolas.

  2. No.

  3. No.

  4. Se cultiva en Dinajpur, Bogra y Rajshahi, siendo las condiciones necesarias para su crecimiento el suelo húmedo, la tierra alta y suficiente precipitación, y el clima húmedo.

  5. (a) Gunjah en tres o cuatro aldeas del Thana Mahadebpur.

(2) No. (c) Sí.

  1. Sí; puede prepararse de la planta del cáñamo dondequiera que se cultive. La gunjah y el charas no pueden prepararse de la planta silvestre.

  2. Generalmente las clases cultivadoras.

  3. La gunjah solo se deteriora con la conservación, pero ni el bhang ni el charas. Sí, la gunjah pierde su sustancia resinosa al cabo de unos dos años, debiéndose su rápida deterioración a su susceptibilidad a la humedad. Puede conservarse en buen estado si se protege de la humedad.

  4. La gunjah y el charas se emplean generalmente para fumar. En los distritos orientales se come el majoon, que es una preparación de gunjah y algunos dulces.

  5. Las clases bajas fuman generalmente gunjah.

El charas se usa raramente. La mayoría de los sanyasis y mendicantes, jornaleros y porteadores de palanquín del interior usan generalmente gunjah.

  1. Se prepara una tableta para fumar. 22. Ninguna aquí. 23. El bhang no se usa para fumar.

  2. En Behar las personas respetables beben bhang a diario como lujo; en Bengala lo usan todas las clases, especialmente la clase media. En Bengala la gente bebe bhang con ocasión de alguna fiesta religiosa. Los bebedores habituales de bhang son pocos y espaciados. El bhang se come muy raramente, pero cocinado.

  3. El uso de la gunjah va en aumento. La razón del aumento del consumo aquí es que la gente de este distrito muestra preferencia por la gunjah antes que por la bebida, siendo la consecuencia que el consumo de gunjah aumenta con la disminución del de licor del país.

  4. La cifra aproximada para la gunjah será esta:

(a) 60 por ciento. (2) 20 por ciento. (c) 15 por ciento. (d) 5 por ciento.

  1. (a) Esta clase se compone de gente de muy baja condición, a saber, pescadores, domes de Hanoi.

(b) Se compone de sanyasis, ramads, etc.

(c) Se compone de la clase media, a veces de la acaudalada.

(d) Mendigos y hombres muy pobres.

Los mendicantes viajan de un lugar a otro, y la razón de que usen gunjah es que pueden soportar distintos climas. Los criados las usan con miras a realizar trabajos duros.

  1. (a) 4 annas. (b) 2 annas.

  2. A veces se mezcla dhatura con el bhang para hacerlo fuerte.

La masa ordinaria de bhang es pimienta negra y anís. Se enriquece mezclando leche, azúcar, agua de rosas y cardamomo, que usan las clases altas.

  1. La gunjah se consume generalmente en compañía, y el bhang en soledad. Las usan adultos y ancianos. Están principalmente limitadas al sexo masculino. Los niños nunca consumen ninguna de estas drogas, excepto con fines medicinales.

  2. (a) El hábito de fumar gunjah se forma fácilmente.

(c) Sí; se manifiesta en el caso de la gunjah.

  1. El bhang se bebe generalmente en pequeñas cantidades el cuarto día de la Durga Puja, en que su bebida es obligatoria para todo hindú devoto. El uso de esta droga es moderado. Muchos toman solo una gota. No es perjudicial, y no conduce al hábito.

  2. El uso de la gunjah se considera deshonroso. La opinión pública está en su contra.

  3. Sí; con el uso los consumidores sienten una especie de placer que no pueden abandonar.

  4. No es factible respecto del bhang, pues crece silvestre; puede ser practicable con la gunjah.

La prohibición causaría ciertamente un descontento generalizado que no crearía ningún peligro político. La prohibición sería seguida del recurso a otros estimulantes.

  1. No.

  2. El charas es el más poderoso, pero no tiene el mismo aliciente para convertirse en hábito que la gunjah.

  3. Creo que son la misma cosa en formas diferentes.

  4. Sí; es menos poderoso.

  5. El bhang es prescrito por la escuela nativa de médicos como medicina. El bhang se usa como tratamiento para la enfermedad del ganado.

  6. (a) El bhang es un artículo alimenticio muy digestivo.

(2) Sí; por el momento, seguido de mayor postración.

(c) Sí; para el alivio del dolor se usa como intoxicante o narcótico.

  1. El uso moderado es inofensivo, pero siempre puede conducir al exceso.

  2. Sí.

  3. Intoxica. Al principio es refrescante. Sí intoxica. Sí crea un apetito falso. Sus efectos posteriores son la depresión. Siempre hay deseo de repetir la dosis.

  4. (d) Los fumadores de charas sufren de respiración asmática. La gunjah causa disentería.

(e) Sí. (7) Produce locura. 55. (b) Sí.

  1. Creo que se mezcla dhatura con ella para que actúe como antídoto contra los malos efectos del charas en los pulmones.

  2. Sí; considero que es susceptible de mejora.

  3. Desearía ver abolido el sistema de goladari. La gunjah debería venderse del modo en que se vende ahora el opio. Esto reportaría un gran beneficio al Gobierno.

  4. Creo que se produce un contrabando en gran escala. Desearía que se nombrase un numeroso cuerpo de agentes detectives.

  5. Ninguna.

  6. En absoluto.

  7. La venta al por mayor de gunjah ocasiona mucho desperdicio. Desearía verla abolida. El propio Gobierno debería ser el vendedor, como en el caso del opio.

  8. Salvo cuando pudiera demostrarse que redunda en interés de la renta, como introduciendo un cambio en el sistema de goladari, no interferiría en el consumo de gunjah entre quienes la usan habitualmente.

  9. Sí. Debería mantenerse la proporción de tributación sobre cada clase de gunjah que existe ahora.

No abogo por una tributación diferente sobre la gunjah cultivada en distintas localidades (véase 65).

  1. Véase 65.

  2. Sí. Es mejor que la gunjah se consuma como nosotros el tabaco, no en tiendas. Las tiendas de gunjah son propensas a convertirse en lugares para la confección de crímenes.

  3. No. Se abre una tienda donde el Colector cree que será rentable.

No creo que sea necesario consultar la opinión local en este asunto, pues no creo que exista opinión pública alguna sobre el particular.

  1. Ninguna.

  2. Declaración del Sr. H. C. WinitaMs, Magistrado y Colector de Darbhanga.

Declaración oral.

Llevo más de veintidós años en el servicio. Estuve doce años en Assam (incluidos dos de licencia). Esto fue después de siete años en las Provincias Centrales. Desde que dejé Assam he estado tres años en Bengala. En Assam fui Comisionado Adjunto en Cachar, Comisionado Delegado en el distrito de Darrang, y luego, durante cuatro años y medio, Inspector General de Policía, Comisionado de Impuestos Especiales, etc.

Pregunta 8. En las fronteras de Nepal hay gran cantidad de cáñamo silvestre; pero no es ni con mucho tan común aquí como en Assam. Allí crece dondequiera que haya habido una casa. Por regla general estaba cerca de los sitios de antiguas aldeas. Creo que puede uno estar seguro de que hubo casas en algún tiempo dondequiera que se la encuentra, aunque las incursiones puedan haberlas arrasado. Nunca he visto una gran extensión cubierta de ella. Un manchón describiría la mayor extensión que he visto. Aquí, un caballero con quien iba en coche dijo que crecía en todas partes, y que me la mostraría. No pudo. La razón aducida para el fracaso fue que la policía la había estado arrancando. Pero es realmente rara en aquella parte del distrito de Darbhanga.

Pregunta 85. Llamo a esta droga una maldición para el país por lo que hace en materia de producir crimen. No fue en relación con la locura, sino principalmente en relación con el crimen por lo que así escribí.

Pregunta 45.—Mi opinión respecto a que el gunjah produce locura de carácter temporal se basaba en el caso de mi criado, que había sufrido sus efectos dos o tres veces y tuvo que ser encerrado una vez en Tezpur por perder la cabeza a causa del uso de la droga. Era un consumidor excesivo ocasional. Tenía sus accesos. No pertenecía a la clase de personas que lo toman habitualmente para poder soportar la fatiga. No era, creo, un consumidor regular. Creo que lo tomaba más bien como una francachela que como profiláctico contra la fiebre. No padecía mucho de fiebre. El tiempo más largo que estuvo bajo la influencia de la droga fue de tres o cuatro días. Era un uriya.

No bebía, creo. Solía tener sus arrebatos cada cuatro semanas más o menos. Solo una vez estuvo lo bastante mal para ser encerrado en la cárcel; de lo contrario, yo solía enviarlo a su casa, pues quedaba estúpido. No conozco la composición que fumaba. Este era quizá más bien un caso de intoxicación que de locura. Pero no guardaba semejanza con la intoxicación alcohólica; yo lo llamaría más bien locura temporal. Así como un hombre que sufre de delirium tremens está en parte intoxicado y en parte loco, así estaba este hombre. Pero no veo semejanza con el delirium tremens en este caso. Solo he visto un caso de delirium tremens, y fue el de un europeo. No puedo distinguir entre intoxicación y locura por lo que respecta al gunjah. No tengo experiencia suficiente. Este es el único caso de esta clase que he conocido personalmente. Conozco a otro

  • El Sr. Williams fue examinado oralmente (Brahma Dutt), etc.

criado que simplemente se volvía estúpido cuando había tomado demasiado.

Mi observación sobre el retorno de la locura al reanudarse la droga se basa principalmente en mi conocimiento personal del caso de mi criado, descrito más arriba.

Pregunta 53.—Mi observación sobre que los casos de frenesí homicida son innumerables se basa meramente en los periódicos. Pero el caso del criado del Maharajá de Darbhanga lo conocía. Me dijeron que no tomaba licor. El caso ocurrió en Calcuta y yo estaba en Darbhanga; de modo que mi conocimiento de él era enteramente de oídas.

Mi opinión es una impresión general basada en lo que he oído y visto, y también en mi recuerdo de casos de que oí hablar en Assam. Pero no puedo recordar ningún caso particular excepto el del sowar de Darbhanga que he citado.

Pregunta 62.—En vista de la agitación acerca del catastro y de la protección de las vacas, creo que sería inconveniente en la actualidad iniciar cualquier medida de interferencia especial con el cultivo del bhang en Behar. Si estos labradores tuvieran el derecho exclusivo de recoger el bhang silvestre, habría interferencia. Dondequiera que la sustancia crece silvestre cerca de las aldeas o de los cercados, la gente la vende a los vendedores o la arranca y la usa. Todo esto quedaría perturbado. En la actualidad la sustancia simplemente se recoge y se despacha por ferrocarril: eso está conforme a la ley. No hay interferencia. Creo que si se dictara una orden contra el crecimiento o la existencia de la planta en terreno ocupado, podría llevarse a cabo. Creo que podría desarraigarse. Pero si es aconsejable o necesario, no puedo decirlo. No sé qué daño resulta de tal crecimiento. Prácticamente toda la tierra está ocupada aquí. Creo que la orden podría ejecutarse; y no creo que causara inconveniente. En tiempos ordinarios creo que provocaría poca o ninguna oposición. En la actualidad habría objetores.

He oído que la droga se usa para el ganado. He oído que el cáñamo silvestre exportado por ferrocarril se usaba para el ganado. La policía y otros me dijeron que la gente no la consumía ella misma, sino que se usaba para el ganado. Al mismo tiempo se ve llegar gente de Nepal fumando lo que parece ser el gunjah silvestre.

Pregunta 65.—Me inclinaría a asimilar el sistema del gunjah en lo posible al del opio. Creo que sería bueno. No veo objeción a ello. Si se objetara un monopolio del Gobierno por motivos sentimentales, yo me acercaría a él lo más posible. La razón por la que sería indulgente con el bhang silvestre es que tengo entendido que se usa para el ganado, y apenas nada para beberlo los seres humanos. En cuanto al gunjah, no tengo razón para pensar que se haya alcanzado el límite de la tributación; pues el precio para el consumidor es menor en Bengala que en el valle de Assam, a pesar del reciente aumento de la tributación en Bengala.

y con referencia a sus observaciones marginales sobre el escrito del testigo n.º 71 (Roy

  1. Declaración del Sr. G. Stevenson, magistrado y recaudador de Cuttack.

Declaración oral.

Estoy en el servicio desde 1872, y en este distrito como recaudador desde noviembre de 1890. No tengo nada que ver con los Mahales Tributarios. Todos los recaudadores de esta división son ex officio superintendentes auxiliares de los Estados Gurjat; pero estando aquí el comisionado, no tengo nada que ver con ellos.

He ordenado que se envíe a la Comisión, con mi carta de remisión, una copia del informe del Sr. Kanti Bhusan Sen sobre el gunjah al otro lado de la frontera de Gurjat. No tengo conocimiento del cultivo al otro lado de la frontera tal que me permita dar una declaración que sea de utilidad a la Comisión. La planta crece —una planta suelta aquí y allá— en este distrito, principalmente hacia las colinas. Creo que estas plantas se encuentran a veces en este distrito aparte de las habitaciones; pero los casos que salen a la luz son casos de plantas cultivadas en los cercados. La cantidad cultivada en este distrito puede dejarse fuera de cuenta por lo que respecta a cualquier medida que se tome respecto al gunjah; es tan pequeña. Una orden que exigiera que cesara podría ejecutarse fácilmente. Pero hay mucha tierra de jungla al norte de Cuttack a lo largo de la frontera en este distrito, y allí el cultivo de unas pocas plantas sería difícil de detectar.

Conozco el gunjah de Gurjat manufacturado. Es simplemente la planta secada. Se cultiva en todas partes en los Estados Gurjat para el consumo. Creo que se cultiva más cerca de la frontera para abastecer nuestro territorio. También se cultiva en aldeas Gurjat aisladas rodeadas por nuestro territorio. Esto también se ha agitado ante nuestros oficiales de consumos desde que la Junta retiró la prohibición de las tres millas. Creo que el límite de tres millas desde la frontera se tomó de la antigua regla de las tres millas para las tiendas de consumos. Por supuesto, la dificultad está en hacer cumplir la prohibición. El arreglo era político. Los Rajás no tienen ni la voluntad ni el poder de hacer cumplir la prohibición en sus comarcas salvajes. Creo que el límite de tres millas se eligió para que pudiéramos tener el ojo en el asunto y hacer cumplir la prohibición; pero esto tenía que hacerse por referencia al Superintendente y al Rajá. Yo mismo nunca he tenido que ver con ningún Estado Tributario; pero hago esta declaración respecto a su voluntad y poder de hacer cumplir la prohibición por lo que conozco de esta parte del país.

Creo que la regla de las tres millas se impuso en

  • Véase n.º 165-T., de 1.º de 1878, y abolida en octubre de 1878 1889. Por lo que recuerdo

† N.º E., —4, de 6.º la regla fue abolida Sept. (1) por la dificultad de hacerla cumplir, y (2) porque el Gobierno creía que el gunjah de Gurjat se bebía, no se fumaba, y era menos deletéreo que el gunjah de Rajshahi. Se pensó que era mejor no desalentar el gunjah de Gurjat. Fue un error suponer que el gunjah de Gurjat no se fumaba. Se fuma. Creo que el Gobierno ha admitido esto. Por lo que oigo, no hay cultivo sistemático de gunjah al otro lado de la frontera. He oído que las plantas macho no se exterminan, ni se recogen por separado los extremos floridos. La parte de la planta que se utiliza es solo la parte superior de la planta. Debo decir que la afirmación hecha en la respuesta 9 por Kanti Bhusan Sen es del todo correcta. Esta parte superior de la planta es el gunjah de Gurjat que se fuma.

Esto es distinto del sidhee o bhang, que se importa lícitamente de Gurjat. En cuanto a los efectos comparativos del gunjah de Gurjat y el de Rajshahi, no estoy en condiciones de dar una opinión; creo, sin embargo, que el Gobierno de Bengala ha reconsiderado su parecer de que el de Gurjat es menos nocivo que el de Rajshahi. No tengo fundamento suficiente para una opinión propia.

La afirmación del señor Kanti Bhusan Sen respecto del uso lícito del gunjah de Gurjat en este distrito es sin duda correcta. Él tiene las cifras. Pero puede observarse que el mínimo de 8 maunds a que se refiere solo estuvo en vigor desde 1891 hasta agosto de 1893. La importación de gunjah de Gurjat fue enteramente prohibida por orden del Gobierno en la página 546 de la Calcutta Gazette, de fecha 21 de junio de 1882. Se permitió de nuevo (1) en el caso del sidhee por orden en la página 756 de la Calcutta Gazette, de fecha 23 de julio de 1890; (2) en el caso del gunjah de Gurjat por orden en la página 1200 de la Calcutta Gazette, de fecha 17 de diciembre de 1899. Desde esta fecha hasta 1892 la cantidad máxima que podía poseerse legalmente sin licencia era de 20 tolas. Por órdenes de la Junta de 13 de abril de 1892, esta se redujo a 5 tolas. En cuanto al uso ilícito, es imposible dar información exacta. Nada se sabe, salvo por los casos que salen a la luz. No hay datos con los que podamos estimar el consumo ilícito, salvo que el consumo de gunjah lícito va en disminución. A menos que se esté abandonando el gunjah por alguna razón, eso indicaría que el consumo ilícito iba en aumento. No conozco ninguna razón por la que la gente haya de abandonar el gunjah. El precio del licor es más alto, y los prejuicios de casta están contra el licor. Aunque el precio del gunjah se ha elevado recientemente de manera considerable por la tributación, sigue siendo mucho más barato como embriagante que el licor, es decir, teniendo en cuenta su calidad embriagante. A menos que hayamos de fomentar el contrabando, creo que en este distrito la tasa del gunjah de Rajshahi, aunque inferior a la de otras divisiones de la provincia, es tan alta como puede serlo. Ha alcanzado el límite, a menos que se pueda presionar a los Estados nativos para que controlen eficazmente su propio gunjah, o que podamos hacerlo nosotros por ellos. Si pudieran hacerlo, no habría razón para tasas diferenciales. Estos Estados constituyen la dificultad. Recientemente, en mi informe antes citado, he hecho propuestas sobre este asunto, a las que, según entiendo, el Comisionado ha puesto objeción por motivos políticos.

Hemos estado tratando en vano de averiguar la causa de la disminución en el consumo de gunjah de renta. No hemos logrado descubrir la razón de esto ni a qué se ha pasado la gente. El consumo de licor también iba en disminución. Hemos restablecido nuestros alambiques a lo largo de la frontera, porque descubrimos que el licor de Gurjat competía con éxito con el nuestro.

  1. Declaración del honorable F. B. R. S. Coller, Magistrado y Colector, 24-Parganas.

  2. Como Colector de varios distritos, he tenido ocasiones de obtener información sobre los asuntos relacionados con las drogas de cáñamo.

  3. Sí.

Las drogas se conocen en este distrito como sidhee o bhang, charas y gunjah.

  1. Crece en Murshidabad, Jessore, 24-Parganas, y abunda en Jessore.

  2. Bhang o sidhee. Estos se refieren exactamente a la misma planta.

  3. No puedo responder plenamente a la pregunta; pero parece prosperar en las comarcas aluviales de la Baja Bengala.

  4. Ordinariamente densa. 7. Sí; pero no en este distrito. 8. No tengo conocimiento de tal aumento.

  5. No conozco los métodos de cultivo.

  6. No; los cultivadores de gunjah son de la misma clase que los demás cultivadores agrícolas.

  7. No, hasta donde sé. 12. No, hasta donde sé.

  8. El cultivo está restringido a los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur, conocidos como «Naogaon gunjah mahal». Los distritos fueron elegidos, creo, por su suelo peculiar. Creo que para el cultivo del cáñamo destinado a producir gunjah se necesita un suelo blando y margoso con aptitud para el riego. Su cultivo sería imposible, creo, en terreno pantanoso.

  9. (a) En los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur.

(b) No.

(c) Preparado ilícitamente en este distrito, pero la cantidad es muy pequeña.

  1. Solo de plantas cultivadas se fabrican diversas clases de gunjah. No sé mucho sobre la preparación del gunjah y del charas.

El sidhee o bhang se prepara ilícitamente a partir de las plantas silvestres. Las hojas se separan de las plantas cuando están floreciendo y luego se secan al sol. Tras este proceso se pulveriza y se bebe mezclada con agua, leche, azúcar y especias.

El gunjah y el charas solo se fuman, generalmente después de mezclarlos con tabaco.

  1. (a) Preparado en muy pequeña medida en este distrito.

(b) Sí.

(c) No.

  1. El gunjah lo preparan los cultivadores ordinarios, tanto hindúes como mahometanos. El sidhee lo preparan ilícitamente todas las clases de personas que lo beben.

No sé qué clases de personas preparan el charas.

  1. Las drogas se deterioran con la conservación y pierden su efecto con el tiempo. El gunjah y el sidhee se conservan dos o tres años y el charas cuatro o cinco años.

La evaporación de la materia narcótica causa el deterioro.

Si la droga se conserva herméticamente cerrada en cajas de hojalata, creo que podría impedirse el deterioro.

  1. Usado solo para fumar, hasta donde sé.

  2. El charas lo fumaban antes tanto las clases altas como las bajas, pero ahora su uso está casi limitado a un número reducido de las últimas. El consumo de charas en este distrito no es superior a 80 seers al año, y el número de fumadores de esta droga no es superior a 300. El gunjah lo fuman generalmente personas de las castas inferiores, que tienen mucho trabajo al aire libre, como barqueros, pescadores y coolíes, y un número limitado de la clase alta en la subdivisión de Barasat. Creo que alrededor del 75 por ciento de la población adulta de la clase trabajadora inferior fuma gunjah.

  3. En este distrito se prepara gunjah redondo.

El gunjah plano no se usa en absoluto. El consumo de chur es muy escaso.

  1. Extranjero. El charas de Nepal se importa de Amritsar.

  2. No, hasta donde sé.

  3. La bebida del bhang prevalece entre todas las clases de personas. Lo usan especialmente los habitantes de Behar residentes en este distrito. Creo que alrededor del 40 por ciento de la gente bebe sidhee o bhang.

  4. Los informes anuales muestran que el consumo de gunjah disminuye año tras año. El consumo de sidhee muestra un aumento. En el charas el aumento del consumo es nominal.

Los vendedores de este distrito solían antes obtener charas de las tiendas minoristas de Calcuta en pequeñas cantidades, pero ahora lo importan directamente de Amritsar y lo venden al por mayor al vendedor de los otros distritos.

Año. Gunjah. Sidhee. Charas.

Mds. Seers. Mds. Seers. Mds. Seers.

1888-89 185 85 387 381

1889-90 168 390

1890-91 172 29 46 5 0 25

1891-92 56 29 0 31

1892-93 26 60 26 1 25

(4) 4 por ciento. (c) 25 por ciento. (d) 1 por ciento.

  1. Estos se toman principalmente de las castas inferiores que tienen bastante trabajo rudo al aire libre, como bagdi, podh, behara, chamar, mallah, dhangar, dulia, dome, mether, boistab, sanyasi, koibarta, etc. Son generalmente consumidores moderados.

  2. (a) Gunjah, peso de dos annas, precio dos pice. Charas, peso de tres annas, precio anna y medio. Sidhee, una tola, precio dos pice.

(b) Gunjah, una tola, precio cuatro annas. Charas, una tola, precio ocho annas. Sidhee, dos tolas y media, precio cinco pice.

  1. Ordinariamente con el gunjah y el charas se mezcla tabaco preparado, y con el sidhee especias, azúcar y leche.

No tengo conocimiento de que se mezcle nada excepcional. He oído que se usan semillas de dhatura con el gunjah para aumentar su poder embriagante, pero no he visto a nadie usarlas.

En el caso del tabaco con charas y gunjah, el objeto es suavizar el efecto narcótico y dar mejor sabor. Las especias, etc., se usan con el sidhee para mejorar el gusto y también para aumentar su efecto embriagante.

No. No conozco el «bhang massala».

  1. (a) El gunjah y el charas se fuman generalmente en compañía. No se observa recato en el caso de beber sidhee.

(b) Está principalmente limitado al sexo masculino y no a ninguna época especial de la vida.

(c) No.

  1. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) No en la misma medida que el alcohol o el opio.

  1. El consumo de gunjah y charas no lo exige ninguna costumbre social o religiosa.

El bhang se bebe en parte como costumbre religiosa y más como costumbre social el cuarto o último día de la Durga Puja, pues se cree que así se alcanza el éxito en la vida, y el nombre mismo, sidhee, implica éxito. Popularmente se cree que fue la bebida favorita de Siva, y por ello los devotos la usan como ofrenda a él. El uso es generalmente templado, y no hay probabilidad de que lleve a la formación de un hábito.

  1. El fumar gunjah está mal visto, pero no es tal el caso de la bebida del sidhee o del fumar charas. El sentimiento contra el fumar gunjah se debe, creo, al hecho de que su uso está limitado generalmente a las castas inferiores. No tengo conocimiento de ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo en ninguna ocasión por ninguna secta de personas.

  2. Sí. La clase trabajadora de la población usa gunjah o charas como estimulante para poder realizar trabajo duro. No podrían posiblemente abandonar la práctica sin algún sustituto. El bhang, de nuevo, no podría ser abandonado por los consumidores habituales sin agravar las dolencias para prevenir las cuales habían recurrido a su uso.

Unos 50.000 de las clases trabajadoras de este distrito usan gunjah como estimulante para el trabajo duro.

No hay menos de 10.000 consumidores habituales de sidhee; pero los fumadores de charas no son más de 300 en este distrito.

  1. Es factible prohibir el uso de charas, pero no el de gunjah o sidhee. Estos dos podrían consumirse ilícitamente. Dudo que la prohibición pudiera hacerse cumplir respecto de ellos. La prohibición ocasionaría grave descontento entre los consumidores, pero eso no equivaldría a un peligro político. La prohibición sería seguida del recurso a otras drogas nocivas.

  2. El alcohol se sustituye en muy pequeña medida por estas drogas. Entre las clases mejores, como estimulante, el alcohol se considera superior. El uso de estas drogas disminuye gradualmente. El tari ha ocupado en cierta medida el lugar del gunjah entre las clases inferiores de la gente, pues estimula y al mismo tiempo satisface el hambre, aunque es un poco costoso.

  3. Sí. El efecto del fumar charas se considera más suave que el del fumar gunjah.

  4. No.

  5. La bebida del sidhee es menos perjudicial que fumar charas o gunjah. El fumar produce un efecto fuerte e instantáneo, pero beber es decididamente un método más fácil de consumir una gran cantidad de una vez.

  6. (a) Sí.

(b) Sí.

  1. (a) Se cree que ambos.

(b) Sí.

(c) Sí.

(d) Se supone que el uso de gunjah permite a un hombre concentrar su mente en un asunto.

Clase trabajadora, el 75 por ciento de ellos. Se hace referencia al uso moderado.

  1. El uso moderado es inofensivo, pues no tiene efecto posterior en el organismo.

  2. Sí.

  3. (a) Vigoriza y produce una agradable sensación de embriaguez.

(b) Sí.

(c) Sí.

(d) No.

(e) Sí; lo hace cuando se toma en forma de sidhee.

(f) Una hora en el caso del gunjah y el churrus, y de tres a cuatro horas en el caso del sidhee.

(g) No.

(h) Produce ansia en el caso de los consumidores habituales.

  1. (a) No.

(b) En el caso del uso inmoderado, sí.

(c) No.

(d) Sí, tanto en el caso del uso inmoderado.

(e) No.

(f) El uso moderado no embota el intelecto ni produce demencia. Se dice que la adulteración de las drogas con otros ingredientes venenosos, tales como el dhatura, etc., produce demencia.

(g) Se ha averiguado que de los dementes del distrito, solo 19 se considera que lo han llegado a ser por el uso del gunjah. De estos 19, solo uno se reporta como violento. Tras suficiente investigación, así como por la confesión de estas personas, se puso de manifiesto que en la mayoría de los casos su demencia se debía a otras causas, tales como infortunios familiares, etc., y algunos habían recurrido al gunjah después de estar ya dementes. En cuatro casos no pudo averiguarse otra causa de su demencia que el uso excesivo de la droga.

  1. La indulgencia habitual y excesiva causa el frenesí peculiar que lleva a los orientales a correr furiosos.

  2. No.

  3. Lo mismo que arriba.

  4. (a) Sí.

(b) Lo usan así las prostitutas de ínfima clase que frecuentan los melás o ferias.

(c) No estoy al tanto. (d) No.

  1. Lo mismo que arriba.

  2. No.

  3. No.

  4. No.

  5. No.

  6. No.

  7. No tengo conocimiento personal de la mezcla de otras sustancias que las que ya he señalado.

  8. No sé que el gunjah y el churrus se coman o se beban.

  9. La administración del impuesto sobre las drogas de cáñamo funciona bien, y no estoy en condiciones de sugerir mejora alguna.

60 y 61. Creo que existe suficiente control, y no tengo sugerencia alguna que hacer para la modificación del sistema.

  1. No sugeriría cambio alguno a este respecto.

  2. No.

  3. No.

  4. (a) Sí.

(b) Sí.

  1. Sí; pues el plano y el redondo tienen ramillas que el chur no tiene. Cada clase de gunjah debería ser gravada en proporción a la materia narcótica que se compruebe que contiene.

  2. Sí, según se ha observado arriba.

  3. Hay tiendas autorizadas para la venta de estas drogas; pero ordinariamente no se fuman ni se beben en el propio local. Las tiendas no son de mala reputación. Por lo general, los tenderos mudé son los titulares autorizados de estas tiendas.

  4. Ordinariamente no se consultan ni se tienen en cuenta los deseos del pueblo cuando se abre una tienda en alguna localidad. A instancia de los vendedores y de los habitantes del lugar, se conceden licencias tras la debida investigación en el remate del arriendo, celebrado con la sanción de la Junta. No creo necesario consultar ni tener en cuenta la opinión pública, pues estas tiendas no constituyen molestia.

  5. (a) No.

(b) Sí; respecto del gunjah y el churrus, pero no de los sidhees. Este último se usa en cierta medida de forma ilícita, pero el uso no es general.

Prueba oral.

He servido durante 22 años en Bengala y Behar. El escrito n.º 247 presentado por la Junta del Distrito de las 24 Parganas fue redactado por una Subcomisión, conforme a instrucciones recibidas en el sentido de que debía nombrarse una Subcomisión para informar. El escrito no fue presentado a la Junta del Distrito.

Pregunta 15.—Mi declaración respecto de la preparación del sidhee a partir de la planta silvestre se aplica a las 24 Parganas, donde ciertamente crece. La planta crece libremente en todos los distritos aluviales.

Tengo entendido que no crece en los distritos de laterita. Pero no puedo responder de ello. No puedo decir por ahora cuándo brota la cosecha.

Entiendo que la planta no debe usarse antes de pagar el impuesto. Por lo tanto, llamo ilícita a esta preparación. Creo que incluso que una persona prepare una pequeña cantidad y la use sin pagar el impuesto es ilícito. Tenemos tiendas especialmente autorizadas para la venta de sidhee en las 24 Parganas. Aparte de la suma pagada por las tasas de licencia, hay un impuesto directo sobre el sidhee. Es decir, la sustancia se vende desde los almacenes en Calcuta; y tengo entendido que el precio incluye el impuesto.

Pregunta 385.—Las otras drogas deletéreas serían probablemente el opio. No puedo decir que conozca otra droga que probablemente se sustituyera por el gunjah. No puedo decir que considere que el opio es más deletéreo que el gunjah. De las dos, creo que el gunjah es la más deletérea. La base de esta opinión es que tengo la impresión de que, tomado en exceso, ocasiona ocasionalmente la locura. Esto es poco más que una impresión.

Pero por lo que he oído de casos de locura y visto de informes sobre las causas, me he formado la impresión de que el gunjah era frecuentemente una causa excitante. Si pudo haber o no una tendencia a la alienación mental antes de que se entregara al hábito del gunjah, no estoy en condiciones de decirlo.

Se dice también que, si se toma en exceso, el gunjah vuelve al hombre perezoso y poco dispuesto al trabajo. No puedo responder de ello por mi propia experiencia. En cambio, tomado con moderación, capacita a las personas para realizar trabajos al aire libre.

Creo que el crimen rara vez está relacionado con el gunjah. Ocasionalmente un crimen violento puede deberse al gunjah. He oído de tales casos. Pero no creo que ninguno haya comparecido ante mí. Mi experiencia ciertamente no muestra la conexión del gunjah con el crimen.

Creo que la prohibición del bhang no sería factible. Crece demasiado extensamente por toda la provincia.

No veo la necesidad de intentar tal prohibición. No tengo conocimiento de que el abuso de la droga sea en absoluto común como para hacer aconsejable tal prohibición. En cuanto al gunjah, aunque hay casos de abuso al fumarlo, sin embargo creo que es extremadamente útil para el gran cuerpo de la población trabajadora. Lo consume un gran número de hombres que tienen que hacer rudos trabajos al aire libre. Les capacita para hacer un trabajo que no podrían hacer sin él. Desde este punto de vista, creo que no se requiere la prohibición, y a menos que estemos dispuestos a hacer cumplir la prohibición en los Estados Nativos y en Nepal, no creo que la prohibición fuera practicable entre nosotros. No puedo decir que considere necesaria una restricción mayor. No veo qué restricción mayor habría de imponerse, a menos que se elevara considerablemente el precio, lo que gravitaría duramente sobre las clases más pobres. Creo que se ha alcanzado el límite de la tributación. Un síntoma de ello es que el consumo está disminuyendo. El impuesto es alto y la clase de personas que usan la droga es pobre.

  1. Declaración del señor C. R. MARINDIN, Magistrado y Recaudador de Shahabad.

  2. Investigaciones entre los vendedores y consumidores de las drogas y entre personas aficionadas a las investigaciones científicas.

  3. Sí. El cáñamo es el nombre de un género de planta en el sistema linneano; clase Dioecia; orden Pentandria, macho y hembra; nombre farmacopeico, Cannabis.

(1) Bhang, bang, sidhee y sidhi.

Nombres clásicos.—Árabe Kanab, del cual se deriva el latino Cannabis.

Cannabis indica y Cannabis sativa.

El cáñamo es el hasheesh de los árabes. Nombres persas conocidos entre los musulmanes: falaksaiy y waragul khyat. (2) Gunjah, gunjah. (3) Churrus, churrus.

  1. Monghyr y Babfaich (Oudh).

  2. (Véase la respuesta a la pregunta 2.) Todos se refieren a la misma planta.

  3. Clima húmedo, suelo húmedo y precipitación pluvial.

  4. No.

  5. Los vendedores de drogas narcóticas son sunris.

  6. Crece como mala hierba en Bhagalpur, y los ryots se alegran de que se corte y se despeje de sus tierras. No he conocido ningún caso en que se cultive especialmente.

  7. No.

  8. Todas. Pierden sus efectos con el tiempo, y se conservan bien con el cuidado ordinario solo durante un año.

No se han averiguado las causas del deterioro, ni se han sugerido medidas preventivas.

  1. Sí.

  2. Todas las clases de hindúes, especialmente los aldeanos, casi un tercio de la población, fuman gunjah. El churrus no se usa en este distrito.

  3. Plano.

  4. El churrus no se usa en este distrito.

  5. Nunca en esta provincia.

  6. Todas las clases de hindúes, cerca de una cuarta parte de la población, comen bhang en invierno y lo beben en verano, como bebida refrescante. Es el néctar de los hindúes, que le dan el nombre de buti de Mahadeo, o la droga de Mahadeo de la Trinidad hindú.

  7. En aumento.

  8. (a) La mitad.

(b) Una cuarta parte.

(c) Una cuarta parte.

(d) Una vigésima parte.

  1. (a) y (c) de todas las clases de hindúes, y (b) y (d) de las órdenes de mendicantes (sadhus y jogis). Ningún hábito particular de vida ni circunstancia alguna conduce a la práctica.

  2. Gunjah—(a) Media anna.

(b) Cuatro annas. Bhang—(a) Un pice. (b) Media anna.

  1. El gunjah se usa fumado con tabaco.

Bhang—(a) Ordinariamente por los pobres, y ocasionalmente con melaza.

(b) Excepcionalmente por los ricos. Sherbet de bhang—ingredientes: azúcar, leche, agua de rosas, almendra, semilla de pepino, cilantro, cardamomo y pimienta.

Massala o majoon—ingredientes: ghi, leche, azúcar, almendra, pistacho. Dhatura (stramonium), usado con el bhang rara vez.

El objeto de la mezcla de los ingredientes arriba mencionados es hacer la droga agradable, y el del dhatura (stramonium) intensificar los efectos narcóticos.

  1. Generalmente en compañía. Limitado al sexo masculino, pero no a ninguna edad de la vida. Nada consumen los niños.

  2. (a) Sí.

(b) Probablemente.

(c) Sí.

  1. Ninguno en esta provincia. Consumido excesivamente por todas las clases de hindúes con ocasión de la fiesta de Holi.

  2. Con indiferencia. Creo probable que entre las clases de fakires y sadhus pueda haber fuertes prejuicios en favor del consumo de las drogas.

  3. Solo a los mendicantes, los sadhus y los jogis.

  4. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) Con dificultad.

(d) y (e) La prohibición causaría cierta cantidad de descontento. No digo que llegara a constituir un peligro político, pero considerando que la clase que creo más fuertemente adicta al gunjah, a saber, la clase de los mendicantes religiosos, cuyos movimientos, predicaciones y procedimientos es difícil controlar, creo que sería impolítico darles este pretexto contra el Gobierno para vagar desafectos entre el pueblo, especialmente ahora. Soy partidario de limitar el número de tiendas de gunjah mucho más estrictamente de lo que se hace ahora, pero no de la prohibición total.

  1. El churrus no se usa en este distrito.

  2. El gunjah plano es el más eficaz.

  3. El bhang lo usan los vaids o la escuela indígena de médicos. Se usa en el tratamiento de las enfermedades del ganado.

Según la materia médica nativa, las propiedades medicinales del bhang son: (i) laxante, (ii) diurética, (iii) hipnótica, (iv) afrodisíaca, (v) refrigerante y (vi) anodina.

  1. Se dice que el uso moderado del bhang es beneficioso en sus efectos—

(a) como accesorio alimenticio o digestivo,

(b) para dar resistencia bajo severo esfuerzo o exposición, o para aliviar la fatiga,

(c) como febrífugo, (d) como cura para las almorranas.

Todas las clases de hindúes, así como el uso ocasional.

  1. Sí.

  2. Los consumidores del cáñamo, moderados o excesivos, son siempre inofensivos para sus vecinos.

  3. Estimulante. Es refrescante y produce embriaguez. El gunjah calma el hambre, pero el bhang crea apetito. El efecto del bhang dura cuatro horas y el del gunjah cinco horas.

Los efectos posteriores son vértigo, visión borrosa y pereza.

  1. El uso habitual moderado del bhang es inofensivo. Pero el uso habitual moderado del gunjah y el uso excesivo del bhang afectan física, mental y moralmente; deterioran la constitución, perjudican la digestión y causan pérdida de apetito.

El uso del gunjah causa bronquitis y asma.

Menoscaba el tono moral y el valor moral, e induce hábitos de pereza. El uso excesivo embota el intelecto y produce insania del tipo de la demencia, temporal o permanente. Los síntomas pueden reproducirse con la vuelta al uso de las drogas,

47, Núm.

48, Véase la respuesta a la pregunta 45.

49, La gunjah y el bhang son usados como afrodisíacos por las prostitutas.

Las drogas tienden a producir impotencia. Son estimulantes en la fase primaria y sedantes en la secundaria.

51, (a) Se dice que bastantes lo son. Es frecuente pieza de prueba en un caso de medios de vida ilícitos que el acusado consume gunjah.

(b) Con crímenes de violencia.

53, Sí; he conocido casos en que el consumo de la droga ha conducido a frenesí homicida temporal.

Moderado habitual como

  1. No puedo afirmarlo, pero véase la última respuesta.

  2. No he conocido ningún caso de esta especie. 56. Vide respuesta a la pregunta 29.

57, Ni comido ni bebido en este distrito.

  1. Creo que es susceptible de mejora en el sentido de la restricción. En la actualidad hay demasiadas tiendas de gunjah. Su número debería reducirse en gran medida. Solo deberían establecerse en las ciudades y en las aldeas realmente grandes. Desearía desalentar el uso de la gunjah por estos medios cuanto fuera posible entre la población rural, y mantener únicamente las tiendas suficientes para abastecer a la gran población flotante de la provincia, especialmente a la clase mendicante, cuya afición al uso de las drogas no podemos esperar contener,

Prueba oral.

Pregunta 1.—Entré en el servicio en noviembre de 1872. He tenido experiencia en Behar, Bhagalpur y el nordeste de Bengala, principalmente en Dinajpur. %

Pregunta 12.—La planta del cáñamo se encuentra principalmente, según creo, en las partes septentrionales del distrito y en las tierras altas de las aldeas que están o han estado bajo cultivo. Crece en tierras abandonadas en gran medida. Nunca la he visto en los «churs». No es una planta forestal que crezca en la jungla o en tierras no roturadas. Nunca la he visto en tales tierras, aunque no me atrevería a decir que no crezca allí. La planta es arrancada por las gentes que la recogen para los comerciantes mayoristas.

Creo que hay una buena exportación desde este distrito. Me dicen que buena parte de la planta que se exporta desde este distrito, generalmente para Calcutta, procede de Purnea. Algo puede llevarse a Monghyr, donde hay un almacén bajo supervisión del Gobierno para el abastecimiento de los vendedores mayoristas de otros distritos. No conozco ningún otro almacén de este tipo en la provincia. Nuestros almacenes del distrito de Arrah se abastecen del almacén de Monghyr. Dicen que los ryots no sacan ningún dinero de la planta silvestre.

Se alegran de que se la despejen de sus tierras sin coste alguno. Nunca he oído hablar de importación alguna de la planta silvestre desde Nepal. El Estado de Nepal mantiene tiendas a lo largo de la frontera, en las que nuestras gentes van y compran la droga para su propio uso.

Qué forma de la droga compran no puedo decirlo: probablemente sea gunjah.

Pregunta 20.—_La gunjah en Arrah es consumida principalmente por brahmanes y rajputs. También la toman otras clases de hindúes, especialmente los jornaleros. Los musulmanes no son grandes consumidores. La cifra dada en mi respuesta escrita requeriría verificación. En todo caso, un tercio de la población total sería más de lo que quería decir. Probablemente el uso no es tan común entre los aldeanos como entre la población urbana. La gunjah es consumida muy generalmente por las tribus kol conocidas localmente como karwars en la meseta de Rhotas,

Pregunta 26.—Mi afirmación de que el uso de las drogas va en aumento se basa en informaciones recogidas en el curso de mis indagaciones. Supongo que era correcta, y se refiere al distrito de Arrah,

Pregunta 35.—Con las palabras «especialmente en este momento» tenía presente de manera prominente la agitación Gaurakshini, posiblemente la cuestión del opio

Pregunta 45.—Se conocen casos en que la droga ha producido demencia y locura homicida. Puedo decir que esta respuesta se basa en mi experiencia personal. Los casos de insania que tengo presentes son los dos casos que ingresaron en el manicomio de Patna, y que he indagado y sobre los que he informado para la Comisión. Pero aparte de estos casos tengo una convicción general formada en el curso de mi servicio, aunque no podría dar ejemplos concretos.

Pregunta 61.—La prueba que generalmente se presenta, según creo, es que el hombre vive por encima de sus medios y tiene que recurrir al robo para completar sus ingresos. Puede que haya indagado sobre la cantidad consumida y el coste para el consumidor, pero no recuerdo el hecho. Ciertamente no lo hago por regla general. Es muy improbable que en tales casos se examinara si el uso era moderado o excesivo, y la prueba podría calificarse, usando una frase nativa, de índole «mamuli». Es una pieza de prueba que generalmente desestimo. Ciertamente no procesaría a un hombre porque fumara gunjah.

Pregunta 58.—Los dos casos que tenía presentes ocurrieron cuando estuve en Bhagalpur el año pasado.

Uno procedía de los Sonthal Parganas, y lo supe cuando visité la cárcel. El otro fue juzgado por uno de mis magistrados en Bhagalpur y llegó a mi conocimiento como magistrado de distrito.

En el caso de Bhagalpur la conexión de la droga del cáñamo con el crimen aparece en el expediente. Ocurrió hacia agosto de 1893, en la subdivisión de Supole, y el caso fue juzgado finalmente en la Corte de Sesiones. Respecto al caso de los Sonthal Parganas, no estoy seguro de si la droga del cáñamo aparecía en el expediente o si el doctor Moorhead, que estaba a cargo de la cárcel, formó la opinión de que el hombre era fumador habitual de gunjah. Este caso también fue juzgado en la Corte de Sesiones de Bhagalpur.

No recuerdo ningún otro caso concreto.

Después de escribir mis respuestas hice indagaciones en la sala de archivos del magistrado de distrito en Arrah, y la oficina no pudo encontrar ningún caso durante los últimos cinco años en que las drogas del cáñamo estuvieran relacionadas con un crimen atroz.

Pregunta 58.—No tengo razón alguna para suponer que el uso por la población rural sea más perjudicial que el uso por los habitantes de las ciudades. Lo que tengo en vista es dejar a los consumidores habituales que no pueden prescindir de la droga los medios de obtenerla, y limitar el número de tiendas hasta el punto de eliminar la tentación para los consumidores ocasionales. Deberían elegirse ciudades y aldeas grandes para las tiendas, porque es más probable que haya un gran número de consumidores habituales en tales lugares, y las gentes de las aldeas circundantes acuden allí al mercado. Actualmente hay bastantes tiendas de gunjah en aldeas pequeñas. Las he visto en aldeas de 50 o 60 casas. No he observado ningún efecto pernicioso en la población de esas aldeas, pero abogo por el cambio por principios generales. No propongo que la ubicación de las tiendas siga una regla rígida e invariable. Las circunstancias de los distritos o comarcas podrían requerir una relajación de la regla general. Creo que podríamos arreglarnos con menos tiendas, y he indicado el principio según el cual podrían reducirse. Llevar el principio demasiado lejos e ignorar la necesidad que existe entre las clases agrícolas de la droga ocasionaría un descontento considerable y también sería probable que condujera al consumo ilícito. Esto es más probable que ocurra donde el crecimiento espontáneo es común. También se me ha ocurrido que el bhang es menos deletéreo que la gunjah, y que la reducción de las tiendas de gunjah podría compensarse con un aumento de las tiendas de bhang. En Arrah hay, según creo, 87 tiendas de bhang distintas de las de gunjah. No hay crecimiento espontáneo digno de mención en ese distrito.

El consumo ilícito de gunjah se abastecería probablemente mediante el cultivo ilícito de la planta y también mediante la importación, probablemente desde Nepal. No he indagado sobre las dificultades que se oponen a tal cultivo e importación. También creo que la existencia de la necesidad de la droga entre las clases jornaleras y agrícolas haría que el abastecimiento de la demanda legítima quedara al margen por completo de la cuestión del peligro para los ingresos públicos derivado del consumo ilícito. Creo que hay una demanda legítima entre los hindúes en relación con sus fiestas religiosas, así como entre las clases jornaleras y agrícolas.

La opinión que me formé con referencia a la circular que emitió el señor Westmacott con el objeto de exterminar el crecimiento silvestre en las tierras de las aldeas fue que tal exterminio no era practicable, en todo caso en un distrito como Bhagalpur, y que el intento de llevarlo a cabo causaría una gran cantidad de hostigamiento y molestias a los aldeanos. Es verdad que las gentes se alegran de que se les quiten las plantas de sus tierras cuando crecen en cantidades muy grandes, pero no tienen ningún deseo especial de que se les quiten una o dos plantas de sus «baris», donde no hacen daño.

Como la planta crece en gran abundancia en Bhagalpur, no creo que la prohibición pudiera llevarse a cabo sin hostigamiento e injerencia por parte de la policía, porque, aunque la existencia de la planta es prueba contra la persona en cuyas tierras crece, se requeriría una gran cantidad de trabajo para exterminarla, y por tanto no es probable que las gentes emprendieran el trabajo de hacerlo ellas mismas.

Apéndice a la declaración del señor Marindin.

Extracto de los expedientes enviados por el señor Marindin y mencionados en su declaración oral.

La Emperatriz contra Chaman Singh.

Este hombre, Chaman Singh (rajput, cultivador), asesinó a su esposa en la mañana del 19 de junio de 1893, pero fue absuelto por razón de insania por el juez de sesiones interino de Bhagalpur el 11 de septiembre de 1893.

No hay mención de gunjah en el «Informe de primera información» de la policía ni en las actuaciones del magistrado instructor. El magistrado hace constar: «El acusado fue siempre un hombre cuerdo, y siempre se llevó bien con su esposa, que era generalmente conocida como mujer de buena conducta. Su primo y su tío, Babuan Singh y Kasi Singh, que viven muy cerca de su casa, declararon que, justo antes del suceso, pidió a su esposa que le cocinara, pues no había tomado alimento en la noche, y su esposa dijo que lo haría un poco después. Aparte de esto, no hay nada que muestre que hubiera tenido jamás altercado alguno con su esposa.»

Ante el juez de sesiones, el tío, Kasi Singh, dijo del acusado: «Tenía la costumbre de tomar gunjah y bhang ocasionalmente. Lo tomaba con un intervalo de dos o tres días; pero no puedo decir si lo tomó aquel día. Cuando lo tomaba se volvía de mal genio. Yo nunca lo tomo.» Por otra parte, el primo, Babuan Singh, declaró: «Nunca tomó gunjah ni bhang. Si mi tío Kasi dice eso, yo solo puedo decir que nunca lo vi.» Otro testigo dice: «Nunca lo vi tomar gunjah ni bhang.»

No hay otra mención de gunjah en el expediente de pruebas. En su carta de 17 de julio de 1893 al cirujano civil, el juez de sesiones preguntó expresamente si el preso «parece ser sujeto de manía debida a la toma de cáñamo en cualquier forma». Esta pregunta especial no fue respondida por el cirujano civil, ni se le preguntó sobre este asunto cuando fue examinado como testigo en la Corte.

La declaración del cirujano civil es meramente: «Creo que es un hombre de mente insana. Su aspecto es el de un hombre que sufre de monomanía.»

Su manía se refiere únicamente a su esposa. Admite haber dado muerte a su esposa y no expresa remordimiento alguno por haberlo hecho, aunque admite que ella no había hecho nada malo. Dice que se le vino a la mente que debía matarla, y que si volviera a estar viva, la mataría.

La sentencia no hace referencia al ganja, pero dice: «No cabe duda de que el acto que se demuestra haber cometido el acusado fue el primer brote de una peligrosa manía homicida, y que esa manía continúa todavía.»

EMPREsS versus Prtuu SonrHat.

Pithu Sonthal fue acusado del asesinato de su esposa, pero fue enviado al manicomio por el Juez de Sesiones de Bhagalpur el 1] de septiembre de 18938 por «estar de mente insana e incapaz de hacer su defensa».

Ante el Magistrado instructor declaró:

«Mi esposa me dijo que Bhima Paramanak y Chota Dhanoo, de mi aldea, habían tenido comercio carnal con ella. Al oír esto la golpeé;» y en fecha posterior dijo: «Sospeché, cuando la difunta salió, que iba a tener comercio carnal con algún otro hombre. Fui y le pregunté. Dijo que había ido a hacer sus necesidades. La acusé de inconstancia. No dijo nada, así que la golpeé. [Luego dice] mi esposa admitió que Bhima Paramanak y Chota Dhanoo habían tenido comercio carnal con ella. Fue por esto que la golpeé. No tengo testigos para probarlo.»

La evidencia muestra, sin embargo, que cuando se le preguntó en el momento por qué había matado a su esposa, el preso dijo que no lo recordaba, y también que había mostrado señales de locura el día anterior. El Magistrado instructor dice: «Los actos de locura a que se hace referencia me parecen una ocurrencia tardía, y el Ayudante del Hospital Civil depone haber vigilado al acusado desde el día en que fue traído y no haber notado señal alguna de alienación mental.»

Puede observarse, no obstante, que el Ayudante del Hospital dice en su testimonio: «Está muy quieto y silencioso, debido a la depresión del ánimo.»

No hay mención del ganja en todo el expediente; ni se asigna explicación alguna por ningún testigo de la supuesta locura, salvo que un testigo dice: «El único hijo del acusado murió durante el festival de Bandna.»

Ante el Juez de Sesiones el preso pareció incapaz de hacer su defensa. El Juez, por tanto, ordenó que se le mantuviera bajo observación hasta las Sesiones siguientes. En las Sesiones posteriores el Cirujano Civil dijo: «Considero que no es capaz de comprender ni de hacer su defensa, ni lo ha sido en ningún momento durante los dos meses que le he visto. Me parece que sufre de melancolía.» No hay mención del ganja en el expediente.

Exwerzss versus Ganaa SonTHAL,

Ganga Sonthal, cultivador, fue acusado de asesinar a su madre, Durgi Sonthalin, que se había casado en segundas nupcias, y también a su propia hermana, una niña de 9 o 10 años llamada Gora Sontbalin.

Se dijo también que otras dos personas fueron agredidas por él. Esto ocurrió el 7 de enero de 1893 (sábado) hacia la medianoche. Fue condenado a muerte; pero el Tribunal Superior ordenó que se practicara prueba sobre su salud mental. El Cirujano Civil testificó: «Desde el comienzo de mi observación, o muy poco después, me pareció que exhibía síntomas de insania. Su comportamiento era el de un lunático. Considero que este estado mental continúa.» Ante esto el Tribunal Superior, el 26 de abril de 1898, anuló la condena y la sentencia por la razón de «que el acusado está de mente insana e incapaz de hacer su defensa».

En el juicio Arjun, criado de Durgi, dijo: «El preso no estaba ebrio. Ante el Pergunait, el preso dijo que Bhagwan le había dicho que matara a la gente. Nunca vi en él señal alguna de insania.» Otro testigo, Prithu, dice: «Cuando vi al preso aquella noche, no vi señal alguna de que hubiera estado bebiendo. Nunca mostró señal alguna de insania.» Más tarde dice: «Durante este festival los Southals beben, y todos habían bebido el viernes.» Otros tres testigos dijeron que no vieron señales de bebida en el preso aquella noche.

El preso simplemente negó el asesinato, y dijo que no podía explicar las manchas de sangre en su ropa.

En la orden de remisión el Magistrado dice: «Parece que en una noche durante el festival de Bandva, el 7 de enero, cuando todos los Sonthals, digan lo que digan, están más o menos ebrios, el preso cometió los asesinatos de que se le acusaba.» «De hecho, puede decirse que generalmente corrió amok como se dice que hacen los malayos.»

No hay mención del ganja en el expediente.

  1. Testimonio del Sr. K. G. Gupta, Comisionado de Impuestos Especiales, Bengala.

  2. Durante mis 20 años de servicio, he trabajado en diversas partes de la Baja Bengala y Orissa, y como Oficial Subdivisional y después como oficial de distrito tuve que administrar los impuestos especiales en mi jurisdicción. Últimamente fui Secretario de la Junta de Rentas durante cuatro años y tuve a mi cargo los impuestos especiales.

En 1891 actué como Comisionado de Impuestos Especiales durante cuatro meses, y he sido nombrado permanentemente para el puesto desde marzo pasado.

  1. Las definiciones pueden aceptarse.

Las tres variedades de ganja aquí definidas se refieren a la droga de Rajshahi, que se usa casi exclusivamente en estas provincias. La ganja plana conserva las ramitas mayores y la ganja redonda las menores, mientras que el chur tiene solo las cimas florales desprendidas. Hay así más materia leñosa en la redonda que en el chur, y más en la plana.

El gurjat, que se trata como un ganja separado, se usa en pequeña medida en Orissa. En forma es como la ganja plana.

  1. Crece espontáneamente en todas partes en la Baja Bengala así como en Behar y Orissa. Es algo escaso en los distritos de la división de Chota Nagpur; pero en lo demás es generalmente abundante, especialmente en Champaran, Monghyr, Bhagalpur, Purnea, Rungpur, Jessore, etc.

  2. Nombre general bhang.

Siddhi (especialmente en la Baja Bengala).

Patti o subji (en Orissa).

Thandai (refrigerante) (especialmente en Behar).

  1. Florece en un suelo aluvial húmedo y suelto. La cantidad de lluvia no es tan importante, con tal de que haya suficiente humedad. Se encuentra así abundantemente en localidades tan distantes como el extremo noroeste de Behar (Champaran) y el noreste de Bengala (Mymensing). No le gusta un suelo laterítico seco, pero crece lujuriosamente en las tierras de chur del Ganges y otros ríos, que quedan sumergidas durante las lluvias. Es una planta anual.

  2. Ordinariamente densa. Los cultivadores y los plantadores de índigo hacen lo posible por contener su crecimiento.

  3. (a) Sí.

(b) No.

(c) No.

(d) No estoy al tanto en cuanto a (d). Véase mi memorándum como Comisionado de Impuestos Especiales.

  1. La superficie fluctúa considerablemente de año en año, pero en conjunto hay poco cambio. Véase la nota oficial.

  2. Véase el informe de H. C. Ker.

  3. (a) No, no forman una clase separada.

  4. No.

  5. Sí. En los Estados Gurjat de Orissa, en Hill Tipperah y en Nepal. La práctica es muy general en los primeros; y el contrabando de esta droga afecta seriamente a los ingresos del ganja en Orissa. El producido en Hill Tipperah rara vez se introduce en territorio británico. La extirpación de la planta macho no es tan completa como en el caso de la droga de Rajshahi; pero incluso en la zona del ganja la planta macho no puede erradicarse absolutamente. El ganja gurjat es decididamente inferior en calidad, pues contiene más hojas y semillas y menos materia narcótica que la droga de Rajshahi. Es, sin embargo, mucho más barato, siendo su precio aproximadamente una sexta parte del de la droga de Rajshahi.

  6. Véase la nota oficial. Cultivo restringido a una pequeña zona en Rajshahi, Dinajpur y Bogra.

  7. (a) Sí.

(b) No.

(c) Sí.

Véase la nota oficial.

  1. En cuanto a la preparación del ganja véase el informe de H. C. Ker. No se hace ganja de la planta de cáñamo silvestre.

El bhang no requiere preparación especial alguna.

La planta se corta y se deja secar uno o dos días. Las hojas se sacuden entonces y se recogen con trozos de flores. Estas se guardan en sacos y se usan como bhang. El bhang se recoge para el mercado en Monghyr, Bhagalpur y Purnea y se almacena en los golas autorizados de los dos primeros distritos nombrados, que abastecen a toda la provincia.

La planta germina después de las lluvias y llega a la madurez en el mayo siguiente.

El bhang se recoge en ese mes y también en junio y julio. El ganja y el charas se fuman siempre y el bhang se bebe siempre. El majum, que es un confite hecho de bhang, se come.

El siddhi kachauri es una especie de fruta de sartén en la que se usa bhang.

  1. (a) El bhang en pequeñas cantidades lo hace generalmente la gente en sus casas, especialmente donde la planta silvestre es abundante, como en las zonas rurales de ciertos distritos.

(b) Sí. (c) No.

  1. El ganja, por los cultivadores de ganja. El bhang, por los comerciantes mayoristas y por los aldeanos en general.

El bang, por los confiteros.

  1. Ganja—

Se deteriora con la conservación. Cuanto más fresco, mejor.

Más valorado durante el primer año; menos en dos años; de hecho, no se vende después del primer año si hay ganja nuevo disponible; absolutamente invendible después de los dos años; esto con cuidado ordinario, sin el cual el deterioro puede producirse antes. La humedad y la descomposición natural causan deterioro. Se toman precauciones contra la humedad. La cuestión de preservar el principio activo de la droga está en consideración con referencia a las recientes investigaciones del Dr. Prain.

Bhang—

La propiedad narcótica se deteriora, pero el valor del bhang como medicina aumenta con la edad. Tres a cuatro años. El bhang viejo es muy estimado como paliativo en las dolencias intestinales.

El charas se conserva más tiempo que el ganja.

  1. Sí; el ganja gurjat, sin embargo, es bebido de la misma manera que el bhang por los sacerdotes adscritos a los templos de Jagannath, Bhuvaneswar y Satyabadi en Puri.

El ganja es ocasionalmente masticado por ascetas.

  1. El consumo de charas se limita a los residentes de las ciudades de la Bengala Central y Occidental. Es difícil dar la proporción exacta de consumidores. Alguna idea puede formarse por el hecho de que en 1892-93 se consumieron 11 maunds 26 seers 12 chittacks, o, digamos, 12 maunds de charas frente a 4.711 maunds de ganja (excluidas las cantidades enviadas a las Provincias del Noroeste y Oudh); y suponiendo que el charas es dos veces más eficaz que el ganja, la proporción de consumidores de charas respecto de los fumadores de ganja sería de 24 a 4.711, o de 1 a 196.

El ganja lo usan todas las clases, aunque en proporciones variables, en toda la provincia. Los mendicantes hindúes (sadhus, sanyasis, etc.) lo usan hasta el último hombre, como también los sacerdotes y servidores de los templos hindúes, especialmente de los dedicados a Siva. En la Baja Bengala los barqueros, pescadores y otros que están constantemente expuestos a la humedad y al mal tiempo, los portadores de palki y dooly y los coolies que han de realizar grandes esfuerzos físicos, usan libremente ganja; también los cocineros y artesanos. Su uso es considerable entre los cultivadores, pero limitado entre los bhadro log o castas respetables. Su uso es igualmente común entre hindúes y musulmanes.

En Behar, sin embargo, los musulmanes no se entregan mucho al ganja. Entre los hindúes su uso es raro entre las clases más pobres (que parecen ser más adictas al tari y al licor barato del país), pero es general entre las clases medias, que comprenden brahmines, rajputs y bubhans. Los artesanos de todas las clases lo consumen libremente.

Md. 8. C.

Consumo total en 1892-93 - 5.452 14 0 Deducir las cantidades enviadas a las Provincias del Noroeste y Nepal. -: sa? s04 lon 0

Consumo en Bengala, - 4710 85 0

Población.. x 71.271.080.

Menor consumo de un fumador moderado, 1 anna o zygy de un seer por día.

La cantidad que se muestra como consumida basta, pues, para 660.813 personas, o sea 9 por 1.006 de la población total, lo que representa menos del 1 por ciento; pero la cantidad media que consume un fumador es probablemente mayor, y la proporción resulta entonces todavía menor. Bajo la suposición anterior (1 anna diaria por fumador), la proporción de fumadores respecto de la población total es como sigue en los distritos de nombres omitidos donde el consumo de ganja es grande:

Dacca..... « 15 por 1.000 Mymensing.. F » 15 por 1.000 Patna. ° » 12 por 1.000

  1. En manos del consumidor, toda la ganja se reduce a chur en el momento de fumarla. Sin embargo, se prefiere una variedad en un distrito y otra en otro distrito, v. gr., la redonda es la preferida en Calcutta, 24-Parganas, Nadia y los distritos de las divisiones de Burdwan y Orissa, y la plana en los demás.

Pero esta preferencia por una clase es más cuestión de hábito y no se funda en ninguna diferencia real de calidad.

  1. Toda la extranjera, obtenida en Amritsar (Punjab) y Mirzapur (Provincias del Noroeste), donde se importan de Asia Central.

Antiguamente solía traerse algún charas de Nepal, pero el comercio parece haber desaparecido.

  1. Se dice que en Dacca y Mymensing se fuma bhang silvestre, pero sólo por gentes muy pobres.

La extensión de tal uso no puede ser grande.

  1. El bhang se come en forma de majoon o siddhi kachauri. En estas formas lo usan las clases acomodadas en las zonas urbanas, pero el consumo es muy pequeño. De un total de Rs. 1.984 recaudadas por licencias de majoon en 1892-93, Patna contribuyó con Rs. 688, Calcutta con Rs. 559 y Cuttack con Rs. 245. El uso del bhang como bebida fue en un tiempo general en el Bajo Bengala, pero ahora está muy restringido debido al progreso de la educación y a la ruptura de las viejas costumbres, y también a la difusión del gusto por los licores importados. En Behar, entre las clases altas y medias, sigue siendo una bebida predilecta, aunque las clases más pobres prefieren el tari y el licor del país.

  2. El uso de ganja va en disminución debido al mayor costo causado por el creciente impuesto y las restricciones a la fabricación.

El uso de bhang es también menos general, debido al progreso de la educación y a la pérdida de fe en las ceremonias y celebraciones de las que el consumo de bhang constituía un rasgo.

  1. Es imposible afirmar la proporción, ni siquiera aproximadamente, sin un censo de los consumidores.

Pero puede decirse en general que la gran mayoría de los consumidores entran en (a). Los sanyasis, sadhus y otros mendicantes pertenecen a (4).

  1. Los pescadores, jornaleros, coolies, barqueros y otros que fuman ganja por necesidad son consumidores habituales moderados; mientras que los mendicantes, incluidos sanyasis y sadhus, que llevan una vida ociosa, son, por regla general, consumidores habituales excesivos, siendo la idea que el fumar ganja ayuda a sus meditaciones. Los fumadores moderados ocasionales son los principiantes, y los que participan en cualesquiera ritos en los que la ganja constituye una ofrenda votiva, como en el culto de Trinath en el Bengala Oriental.

Ganja. Charas. Bhang.

  1. (2) Cantidad, 34 tolas, costo 6 4 a } tola, costo 7 tod pies. 3 a 6 pies. tola, costo « a 6 pies.

2 tolas, costo 2 annas.

(4) Cantidad 1 tola, costo 8 ) tola, costo annas. 4 a 6 annas.

  1. El tabaco se mezcla casi siempre con la ganja en la proporción de una mitad o un tercio.

La semilla de dhatura se usa muy ocasionalmente, y sólo por fumadores depravados, para aumentar la intoxicación.

Con el bhang se mezclan diversos ingredientes, como semillas de pepino, jengibre, azúcar, especias, leche, cuajada, etc.

  1. La ganja y el bhang se consumen generalmente en soledad, salvo en ocasiones festivas. No es, sin embargo, insólito que dos o tres personas se sienten juntas a fumar ganja. La misma observación se aplica al charas. El uso de estos narcóticos está confinado al sexo masculino (siendo las excepciones muy pocas en verdad —mujeres que han renunciado a todos los lazos mundanos y también la clase más baja de prostitutas—), y es más común durante la madurez.

Los niños rara vez consumen ganja o charas, pero en ocasiones ceremoniales se les permite a menudo probar el bhang.

  1. (a) Sí.

(2) Sí, sin restricción ni compulsión externa. El hábito del bhang es leve y puede sacudirse con facilidad.

(c) Apenas.

  1. Ganja.—Se supone que es la droga predilecta del dios Siva, y se le ofrece en todos los principales templos de Siva, especialmente en la noche de Sivaratri.

En el Bengala Oriental se ha introducido en años recientes una nueva forma de culto, cuya principal ofrenda votiva es la ganja preparada, que primero se ofrece a cierto dios Trinath, y luego es fumada por los fieles con cierta ceremonia.

Este rito, del que el fumar ganja constituye parte esencial, se ha vuelto muy general entre las clases bajas. El uso del bhang, tanto como bebida como en forma de diversas confecciones, es general durante el Durga Puja, y la droga se ofrece libremente a los invitados, pero la costumbre está en decadencia.

El uso de ganja y bhang en ocasiones ceremoniales es templado, y no conduce a la formación del hábito ni puede decirse que sea de otro modo perjudicial; pero el Trinath Puja ha llevado ciertamente a la difusión del fumar ganja entre las clases que profesan este culto. El 2.º Inspector, Babu Abhilash Chunder Mookerjee, ha dado un relato detallado de estas costumbres y ceremonias en su testimonio.

  1. Entre las clases bajas no hay sentimiento alguno a favor ni en contra del uso de cualquiera de las drogas del cáñamo; pero se considera un acto meritorio ofrecer ganja a cualquiera de los dioses o a los mendicantes religiosos. Las clases educadas ciertamente miran con aversión el fumar ganja, y la palabra «ganjakhor» es un epíteto de desprecio y repugnancia, pero quizá menos que «matal» o borracho. Se cree que el fumador de ganja es de cabeza ligera, falto de veracidad e irritable.

  1. Ciertamente se consideraría una privación renunciar al consumo de cualquiera de las drogas del cáñamo por parte de las clases acostumbradas a su uso. Los consumidores moderados obtienen beneficio de ella; y en cuanto al gunjah, quienes tienen la costumbre de fumarlo no podrían, sin él, al menos por algún tiempo, desempeñar con eficacia sus ocupaciones ordinarias, y también resultaría enfermedad. Quienes lo usan en sus ritos y festivales religiosos resentirían vivamente cualquier acción tendente a la prohibición. Los sacerdotes y mendicantes religiosos considerarían una gran penalidad renunciar al bang o al gunjah que usan, y harían todo lo posible por difundir la idea de que tal acción significaría una intromisión en la religión del pueblo.

  2. Sería posible prohibir el uso del gunjah o del churrus, pero no el del bang. La importación de churrus podría prohibirse por completo, y aunque se produciría algún contrabando, su extensión sería pequeña. Debido a las dificultades de elaborar gunjah a escondidas y a partir de plantas que no sean cultivadas, la cantidad de fabricación ilícita no podría ser grande. En los distritos limítrofes con los Estados Nativos en los que se elabora gunjah habría mucho contrabando, y es más que probable que, al detenerse la fabricación en la India Británica, tales Estados emprendieran regularmente el cultivo del gunjah. Suprimido el uso del gunjah, el consumo de bang aumentaría en gran medida. Indudablemente habría mucho descontento; pero no preveo peligro político alguno, excepto por parte de los mendicantes religiosos, que son muy respetados por las masas y que pueden hacer mucho por difundir la desafección. En el Bengala propiamente dicho y en Orissa la prohibición del gunjah no llevaría a un gran recurso a los estimulantes alcohólicos, pues el precio del licor es allí muy elevado y está fuera de los medios de quienes ahora consumen gunjah.

Probablemente habrá un mayor recurso al opio.

En Behar, donde el licor de destilería y el tari son baratos, probablemente habrá un mayor abuso de ambos, así como del opio.

El personal de detectives tendría que reforzarse en gran medida, y apenas puede dudarse de que cualquier medida preventiva, para ser eficaz, causaría infinitas vejaciones e inconvenientes al pueblo, por no hablar de la extorsión y otras transacciones ilícitas por parte de los subalternos del departamento.

La prohibición será sentida vivamente por las clases trabajadoras pobres, cuya suerte es trabajar duramente en medio de un entorno desagradable y exponerse a toda clase de climas y temperamentos. La adicción al gunjah, a diferencia del hábito de beber, rara vez arruina a un hombre o hace pasar hambre a su familia. Tampoco conduce a los vicios que suelen asociarse con la bebida. El fumador de gunjah rara vez es violento o ruidoso, ni incurre en conducta vergonzosa. Toma su droga en su casa a solas o con unos pocos compañeros escogidos, y se ve libre de todas las malas compañías de una taberna. Sería inconveniente prohibir el uso del gunjah.

  1. No. En algunos distritos se dice que el alto precio del licor de destilería ha llevado a los consumidores más pobres al uso del gunjah y del opio. El resultado, sin embargo, no es aún muy manifiesto.

  2. No; cuando se fuma, toda la materia leñosa se elimina cuidadosamente, y en ese estado la distinción original entre las tres clases desaparece por completo.

  3. Cada preparación suele destinarse a un solo uso (el gunjah o el churrus para fumar y el bang para beber), y la cuestión de la diferencia de efecto, según se coma o se beba, no se plantea.

  4. El gunjah y el bang han ocupado un lugar destacado en la farmacia hindú desde épocas remotas.

El bang se usa en el tratamiento de la enfermedad del ganado; véase la respuesta del Segundo Inspector.

  1. El uso moderado del gunjah parece ser beneficioso para cultivadores, jornaleros, barqueros, pescadores y porteadores de palanquín en el punto (4), y también como preventivo de las enfermedades causadas por la exposición y el tiempo inclemente. Se supone que el gunjah es febrífugo (c), pero el opio es más eficaz a este respecto. El bang es bueno como complemento alimenticio y también por favorecer la digestión. Generalmente se toma antes de la comida. Lo usan las clases altas y medias. Se hace referencia al uso habitual moderado; pero en el caso del bang, se toma ocasionalmente para aliviar trastornos intestinales.

El gunjah es malo para la disentería y la bronquitis.

  1. Sí; no se observan efectos nocivos en los consumidores moderados. Pero entre los dhadro log y otras personas ociosas hay, desgraciadamente, una tendencia al exceso.

  2. Por completo. He visto a muchos fumadores de gunjah, pero a ninguno violento u ofensivo.

  3. Ninguno de los efectos nocivos se observa en el caso de los hombres que trabajan duro, como jornaleros, pescadores, etc., que forman la mayoría de los consumidores moderados. Generalmente son cabezas de familia honrados y viven vidas tan largas, tan sanas y tan morales como las de sus vecinos no fumadores.

Como en el caso del alcohol, los peores infractores proceden de quienes llevan una vida ociosa y disoluta, incurriendo a menudo en excesos y sufriendo indudablemente física, mental y moralmente. Estos son los hombres que, con sus excesos, desacreditan cualquier estimulante al que se aficionen.

  1. No es en modo alguno hereditario, ni afecta a los hijos de los consumidores moderados.

  2. Como arriba.

  3. No tengo conocimiento de que exista conexión alguna entre el crimen y el uso de las drogas del cáñamo.

  4. El uso excesivo ocasional del gunjah puede provocar arrebatos súbitos de pasión. Los consumidores excesivos habituales suelen tener temperamentos irritables.

  5. No tengo conocimiento de ningún caso semejante. 54. No tengo conocimiento.

  6. Las drogas del cáñamo no pueden usarse cómodamente para causar estupefacción, y su uso con tal propósito es desconocido.

  7. Tengo información de un caso en el que un fumador de gunjah mezcló dhatura con su droga para mayor intoxicación.

58 a 64. Véase mi nota oficial.

  1. El impuesto sobre el churrus es el mismo que sobre el chur gunjah, a saber, 8 rupias por seer; pero la proporción de materia narcótica es evidentemente mayor en el churrus, y el impuesto sobre él debería elevarse. El impuesto sobre las tres variedades de gunjah ha experimentado un aumento considerable desde que se fijó el impuesto actual sobre el churrus en 1880. La cuestión de elevar el impuesto sobre el chur está en estudio.

Es difícil comparar la tributación de las drogas del cáñamo con referencia a los estimulantes alcohólicos u otros; pero teniendo en cuenta el costo de la ración diaria media (8 a 6 pies) de gunjah, diría que el monto de la tributación sobre él es susceptible de aumento, el impuesto.

  1. Sí, la tributación se basa en la cantidad de sustancia narcótica presente en cada clase.

  2. No.

  3. No hay prohibición contra el consumo en el local de las tiendas autorizadas; pero, de hecho, las drogas siempre se compran y se llevan.

69 y 70. Véase la nota oficial, lo cual puede hacerse elevando gradualmente.

Prueba oral.

Pregunta 3.—Mi declaración en la respuesta 5 se basa en las declaraciones de hombres a quienes he examinado, hombres que tienen vieja experiencia en asuntos de impuestos especiales. Su testimonio fue unánime en que el bang crece en Purnea y Bhagalpur en las tierras bajas e inundadas. Por lo tanto, estoy bastante seguro de que esto es cierto. En cuanto a los distritos del Bengala Oriental, no estoy tan seguro. La sumersión de las tierras dura de cuatro a seis semanas, diría yo; y la semilla permanece para reproducir la planta. Puede ser que las plantas no se encuentren en la tierra más baja. Por supuesto, la sumersión anual no es necesaria, pues las plantas se encuentran en Champaran y en otros lugares, donde la tierra es baja y húmeda, aunque no esté sumergida. En cuanto a que las semillas conserven su vitalidad cuando están así sumergidas, nada puedo decir. No tengo suficiente conocimiento botánico. También dudo en cuanto a la duración de la sumersión. Pero mi información era que es en tierras sumergidas donde generalmente se encuentra la planta. Se encuentra también más al norte del río en Monghyr y Bhagalpur.

| Es allí donde la tierra es más baja. Es en el

| tiempo frío cuando la planta crece generalmente. Se corta, creo, en Bhagalpur y Purnea en mayo y junio, o incluso más tarde. Yo mismo no he estado en esas partes; ni he visto la planta creciendo, salvo plantas dispersas aquí y allá.

Mi información se obtuvo de personas dedicadas al negocio, y de los Recaudadores Adjuntos que se ocupan de este asunto en esos distritos. No creo que las plantas se recojan alguna vez en enero o tan temprano en el año. No es así en Behar; ni, creo, en Bengala.

El suministro del mercado proviene únicamente de Monghyr, Purnea y Bhagalpur. El bang es de calidad superior en estos distritos; y por ello se usa. El suministro es prácticamente ilimitado, bastante grande para satisfacer cualquier demanda posible.

Nunca he oído hablar de la recolección de semillas de bang. Creo que el bang es anual; pero creo haber conocido plantas que vivieron más de un año. No estoy seguro.

Pregunta 82.—No puedo dar razón alguna del desarrollo del Trinath Puja acompañado de fumar gunjah. Se debe a una creencia en la eficacia de este culto para conjurar la enfermedad. Es algo que se ha desarrollado dentro de la memoria de los vivos. No puedo dar información definitiva sobre su origen. Creo que fue iniciado por primera vez por un hombre en el distrito de Dacca. Procuraré averiguar cuál fue su origen.

Pregunta 62.—Creo que la principal objeción a la prohibición del cultivo del bang en tierras cultivadas es que ocasiona tantas vejaciones al pueblo, y requeriría un establecimiento tan grande. En cuanto a la tierra desocupada (es decir, la tierra no arrendada), en mi opinión sería desesperanzador. No creo que fuera muy difícil detener su crecimiento en las tierras absolutamente ocupadas. Pero no estoy seguro de hasta qué punto eso serviría para detener las prácticas ilícitas. Me dicen que los cultivadores y plantadores se alegrarían de deshacerse de la mala hierba por ser molesta. Pero hasta qué punto la exterminación allí tendría mucho valor para fines de impuestos especiales, no estoy seguro. En Bengala, además, la sustancia se usa en gran medida como medicina para el ganado y los seres humanos, y no sé hasta qué punto sería prudente detener su uso. Incluso si sometiéramos el bang a la misma reglamentación que el gunjah, no creo que obtuviéramos muchos ingresos de él en el Bajo Bengala. No tengo conocimiento de que se prepare bang alguno a partir de la planta cultivada en el distrito de Rajshahi. Nunca se lleva a los golas; y nada sé de que se elabore para uso privado.

En el Bajo Bengala el bhang no se usa mucho como estimulante ni como embriagante. En Bebar es una bebida muy predilecta. El consumo de bhang en Calcuta en 1892-93 fue de 460 maunds. Hay allí una numerosa población del interior. Las estadísticas mostrarán que en el Bajo Bengala el consumo no es grande. Por supuesto, en Calcuta hay control, y el bhang no se cultiva en los alrededores, de modo que allí el consumo se conoce con mayor exactitud. Pero la presencia de la población del interior en Calcuta vicia cualquier deducción sobre Bengala en general a partir de las cifras de esa ciudad. Recuerdo yo mismo, siendo muchacho, haber participado en el uso del bhang en fiestas como la Durga Puja; pero (como digo en mi respuesta n.º 24) esta costumbre va desapareciendo. He dicho en el párrafo 60 de mi memorándum que el consumo de bhang es general. Esto es, sin embargo, más bien en Behar y también de modo ocasional y no habitual. Es cierto (como allí se dice) que lo que ha pagado derechos es solo una pequeña fracción de lo que se usa. Creo que podría intentarse un control prohibiendo el cultivo en tierras ocupadas, es decir, haciendo responsables a los ocupantes de la presencia de la planta en sus tierras. Yo lo haría a título experimental. Si esto diera resultado, sin embargo, habría esta pérdida: que la gente se vería privada de ella por completo en algunos lugares donde no hay tierras no ocupadas para que la planta crezca y no hay demanda suficiente para que se establezca una tienda. Por supuesto, me gustaría ver extendido el sistema de Calcuta de gravar la sustancia, si fuera factible.

Pregunta 65.—En el párrafo 64 de mi memorándum he mostrado que prima facie sería lo mejor, a mi juicio, reducir toda la ganja a chur.

Creo que la principal objeción en la actualidad es que la gente parece preferir a veces la sustancia con el palo. Quizá la ganja plana se conserva mejor en el palo; pero lo dudo.

El chur se está haciendo muy popular. No veo yo objeción a que se fije un solo impuesto para todo, es decir, a tomar lo que se considera un impuesto adecuado sobre el chur y hacer que la gente pague lo mismo por la ganja plana o redonda si la prefiere.

A menudo he tenido que destruir ganja en almacenes. No puedo, sin mirar las estadísticas, decir de qué clase hubo que destruir más.

Pregunta 59.—De no ser por la probabilidad de que se ataque al Gobierno, como se indica en el párrafo 63 de mi memorándum, ciertamente recomendaría la adopción para la ganja del sistema de monopolio actualmente en vigor para el opio. No veo la posibilidad de aplicar un sistema público de gola sin tal monopolio. Las dificultades para tener un godown central sin monopolio del Gobierno son (1) el remover la ganja

de vez en cuando; esto sería una gran dificultad para permitir a los cultivadores el acceso a ella; y (2) tener lotes separados.

Si esto se superara haciendo que los cultivadores tuvieran que desprenderse de la sustancia a favor de los compradores en fecha temprana, ello pondría a los cultivadores a merced de los compradores y haría impopular el cultivo. Si tales ventas tienen lugar, de hecho, temprano en Rajsbahi, en la actualidad, esta objeción pierde mucha de su fuerza. Pero aun cuando el otro sistema pudiera aplicarse sin monopolio del Gobierno, prefiero el monopolio. Todo riesgo quedaría compensado por las ganancias. No considero en absoluto satisfactorio el sistema actual por lo que respecta a la falta de control sobre el almacenamiento y la fabricación; por lo tanto, recomiendo el sistema de monopolio o (a falta de este) el sistema público de gola. Hay otra gran objeción al sistema actual: que el precio de suministro a los vendedores minoristas varía tanto.

En algunos distritos, debido a la acción de los vendedores mayoristas, los precios difieren inmensamente en los distritos vecinos. Así, en Rangpur los vendedores mayoristas cobran a los minoristas Rs. 2-8. En el distrito adyacente de Divajpur es Re. 1 o incluso menos. Esto no se debe a que Dinajpur sea un distrito productor, pues igualmente en la subdivisión sudder de Balasore es de Rs. 3 a Rs. 4. En la subdivisión de Bhadrak, que está más lejos, es solo de Rs. 2.

Esto se debe al monopolio y a nuestra falta de control.

Podría dar otros ejemplos de esto. La subdivisión de Bhadrak no está más expuesta al contrabando que la otra subdivisión. La subdivisión de Bhadrak está al sur de la sudder. Por regla general, el precio que pagan los vendedores minoristas en la cabecera es, según veo, menor que en el interior; porque, por regla general, hay más competencia entre los goladars. Algunos vendedores mayoristas obtienen también ganancias indebidas. El hombre de Balasore obtiene una ganancia de unas Rs. 2 por seer, que es más del doscientos por ciento.

Creo que el sistema de las Provincias Centrales es bueno para hacer frente a ambas dificultades; esto es, para fijar el precio de suministro a los vendedores minoristas. No veo cómo puedan remediarse de otro modo los males del monopolio. Por supuesto, el sistema de las Provincias Centrales reduciría el número de vendedores mayoristas. Esto no sería un mal. El sistema es en realidad uno de subasta del derecho de venta mayorista sobre determinadas áreas.

En mi cuadro anexo a mi memorándum, la columna 41 no incluye los honorarios de los corredores, que se pagan en sellos de tasa judicial. No hay derechos de almacenamiento en nuestro sistema actual, pues no hay almacén del Gobierno. Ni incluye la columna 41 los derechos de pase de importación y la «renta de gola», que se muestran bajo «Excise—Miscellaneous».

La columna 42 muestra la cantidad de ganja sobre la que se realizan los derechos. Por lo tanto, incluye la ganja enviada a las Provincias del Noroeste y a Nepal (470 maunds en 1892-93). No incluye lo que se envía a Assam, pues los derechos sobre ello no se realizan aquí. Sí incluye lo enviado a Kuch Behar, para lo cual no hay, según entiendo, arreglo especial. Por lo tanto, las columnas 82, 87 y 42 incluyen cifras relativas al consumo en las Provincias del Noroeste, Nepal y Kuch Behar.

La columna sobre los vendedores mayoristas está en blanco; porque no hacen pago alguno, salvo el derecho sobre los pases y (en ciertos casos) la renta de gola. Reciben licencias sin pago previa solicitud al Colector. En algunos distritos el número de goladars es mayor de lo necesario. En algunos hay menos de lo necesario; y tenemos que deshacer monopolios. El asunto recibe atención departamental desde este punto

de vista.

Apéndice a la

declaración de Ur.

Gupta.

Estado que muestra la ganja exportada a las Provincias del Noroeste, Assam, Kuch Behar y Nepal durante los 20 años, 1873-74 a 1892-93.

Ganja exportada a las

Provincias del Noroeste, Ganja exportada a

Nepal, Assam;

Cantidad. Cantidad. Derechos. 1873-74 - {581 17 0 1875-76. 63.375 ene ont 1876-77 74.380 te we 1877-78. 88.308 697 10 18 1878-79 51.603 211 82 12 1881-82 70.828 472 11 2 1882-83. 99.524 580 23 4 1883-84. 1.28.707 854 31 8 1884-85 1.830.910 617 23 2 1885-86. 1.34.503 567 29 15 1886-87. 1.58.519 687 11 6 1887-88 1.64.917 722 30 15 1888-89. 1.69.922 690 2 12 1889-90. 1.37.741 739 21 8 1890-91 1.27.065 759 33 13 1891-92 %,497 796 4 3 oa 1892-93 | ove

1.22.687 eal 0

Ganja exportada a

Ganja exportada a

Kuch Behar.

——

Nepal.

Cantidad, Derechos, Cantidad, | Derechos.

No se recaudan aquí derechos sobre la ganja exportada a Assam y Kuch Behar. La información relativa a los derechos sobre la cantidad exportada a Nepal no está disponible en los Informes de la Administración.

—

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  1. Declaración de Mz. L. Harz, Hagistrate y Colector de Muzaffarpur.

  2. Como funcionario de distrito tengo oportunidades de obtener información sobre el asunto en cuestión.

Estas respuestas han sido preparadas por el Subcolector de Excise. Creo que son correctas.

  1. Sí, las definiciones parecen ser correctas.

Estos artículos se conocen localmente con los nombres de bhang, charas y ganja.

  1. Solo la planta de cáñamo conocida como bhang crece espontáneamente en un distritos de Bengala. Las demás no crecen espontáneamente.

  2. Se la conoce con los siguientes nombres: ganja, siddhi, bhang y charas. Charas y ganja se refieren a la misma planta. La planta de bhang es distinta.

  3. No se sabe. 6. Densa. 7. (a) No. (b) No. (c) No. (d) No.

  4. No.

  5. No se sabe.

  6. Ninguna clase especial.

  7. Por lo que se sabe, no.

  8. Los oficiales de excise se encuentran con frecuencia con plantas que al parecer han sido cultivadas, aunque siempre se niega.

  9. Exceptuando el bhang silvestre, que crece espontáneamente, no se cultiva aquí ninguna otra planta de cáñamo.

  10. (a) No.

(b) No.

(c) Ni la ganja ni el charas se preparan en este distrito. La ganja y el charas se usan solo para fumar. Nunca se

Las hojas de ganja extraídas de la ramita se trituran y se mezclan con hojas de tabaco. Luego se ponen en una pipa y se fuman. A veces estas hojas se comen igual que las hojas de tabaco. El bhang en polvo lo comen a veces los sanyasis. Generalmente se bebe mezclado con las siguientes

especias: pimienta negra, azúcar, hoja de rosa, anís, cardamomo y leche o cuajada.

  1. No se sabe.

  2. (a) Sí.

b) Sí.

(c) No.

  1. Ninguna clase especial.

  2. Todas estas drogas se deterioran al guardarse y pierden su efecto al cabo de unos dos años. Después de dos años aparece una especie de gusano que se come la materia embriagante de la ganja. La ganja, si se usa después de dos años, producirá dolor de cabeza y no actuará como estimulante. No se conoce ninguna medida especial que pueda impedir el deterioro.

  3. Sí.

  4. Los hombres de clase baja, como jornaleros, cultivadores y fakires, generalmente usan ganja. La consumen ocasionalmente los de clase media. Una pequeña porción de mahometanos usa también estas drogas. Las mujeres no usan estas drogas. El consumo de charas es muy pequeño en este distrito. Hemos abierto solo una tienda de charas este año, a título experimental. En cuanto a la ganja, puede decirse que alrededor de una sexta parte de la población usa la droga.

  5. Generalmente se prefieren el chur y la plana a la ganja redonda, pues esta última produce menos embriaguez.

  6. El charas se importa de Amritsar a Gorakhpur, de donde se trae a este distrito.

  7. Por lo que se sabe, no. El consumo no está restringido a ninguna localidad.

  8. (a) Los fakires comen bhang en polvo.

(b) Los hombres de clase media y alta beben bhang mezclado con cardamomo, anís y otras especias.

  1. El consumo sigue siendo el mismo que antes. 26. (a) 80 por ciento. (b) 5 (c) 73. (d) 7%

  2. Entre la clase baja, los cultivadores y jornaleros generalmente usan estas drogas como estimulantes. Los fakires las usan para ayudarles en la meditación y para preservar su salud contra los malos efectos de la vida al aire libre en lugares húmedos y de la exposición. Las personas de clase alta la usan como preventivo contra los malos efectos del frío, la humedad, etc.

  3. (a) ⅛ de tola, a un costo de 4 annas. (b) 1 tola, a 4 annas por día.

  4. (a) La ganja y el charas se consumen generalmente junto con hoja de tabaco. El charas se consume también mezclado con tabaco preparado.

(b) A veces se mezclan hoja de rosa y otras especias para dar sabor al humo.

Los sadhus, en casos excepcionales, mezclan semilla de dhatura con el bhang para hacerlo más embriagante.

Generalmente el bhang se consume con la mezcla de azúcar, pimienta negra, hoja de rosa, anís, cardamomos y a veces leche o cuajada. El objeto es hacer la bebida más sabrosa y agradable al paladar.

No hay preparación especial como el bhang massala en el distrito. Las siguientes especias y artículos, sin embargo, constituyen los principales ingredientes del bhang massala: mirch (pimienta negra), sonf (anís), kasni, semilla de pepino, almendra, azafrán, hoja de rosa.

  1. La ganja y el charas se consumen a veces en solitario y a veces en compañía. El bhang se usa generalmente en compañía.

Está principalmente confinado al sexo masculino en la juventud y en la vejez.

No es habitual que los niños consuman ninguna de estas drogas. En raras ocasiones las mujeres usan bhang. En algunos distritos orientales las mujeres usan ganja.

  1. (a) Bhang, no.

Charas y ganja, sí.

(2) Es muy fácil abandonar el uso del bhang, pero muy difícil en los dos últimos casos.

(c) Por lo que respecta al charas y la ganja, sí.

  1. No hay costumbre especial por lo que respecta al charas y la ganja. Pero es un hecho que en el Holi y otras ocasiones festivas estas dos drogas se consumen en gran medida.

En cuanto al bhang, es costumbre usarlo el día de la festividad del Holi, que tiene lugar en el mes de Phalgun, cuando se invita a amigos y parientes a participar del bhang. En los distritos orientales es costumbre, más aún, se considera religioso, beber bhang el día siguiente al último día de Durga Puja. Esta costumbre prevalece solo entre los hindúes.

Sí, el día del Holi. El consumo en estas ocasiones es generalmente excesivo. No es probable que conduzca a la formación de ningún hábito.

  1. La gente no mira con desprecio a los consumidores de bhang. El consumo de ganja y charas se considera deshonroso; la razón es que la gente no aprueba ningún tipo de sustancia intoxicante. La planta del cáñamo no es adorada aquí.

  2. Sí. Como ya se ha observado, es muy difícil romper el hábito de usar ganja y charas, y así, cuando las personas son generalmente adictas a estas drogas, considerarán una grave privación no obtenerlas.

Además, las drogas actúan como estimulantes y permiten a los pobres trabajar duramente en el campo, y por ello no querrán desprenderse de estas drogas, que también se dice que son eficaces en un clima frío y húmedo y en tiempo lluvioso. Unos 30.000 personas consumen ganja en este distrito: 25.000 (jornaleros, etc.), 500 (personas de clase alta), 4.000 (fakires) y 500 (algunas personas de clase baja).

  1. No creo que sea en absoluto factible prohibir el uso de ninguna de estas drogas. El uso de estas se ha convertido en parte tan integrante de la vida de muchos que a la hora señalada del día deben tener estas drogas o serán incapaces de realizar trabajo alguno. Temo que cualquier intento de prohibir el uso conduzca al consumo ilícito. La prohibición es probable que produzca un grave descontento. No se prevé ningún peligro político especial. Pero es muy difícil estimar qué constituirá peligro político. Por sí mismo, esto probablemente no sería grave en este distrito; pero los fakires son escuchados y respetados por la gente común. Sin duda sería una espina en el costado de una clase algo temeraria. No es probable que la prohibición vaya seguida de ningún aumento apreciable en el consumo de licor por las siguientes razones:

Los consumidores de ganja generalmente no beben licor.

Además, el gasto de comprar licor es demasiado para las personas pobres que consumen ganja.

Realmente será una penalidad para los jornaleros, etc., verse privados de estas drogas. Existen también ciertos prejuicios de casta entre los brahmanes y los rajputs que se interponen en su camino para tomar licor.

  1. No. En Dacca tuve razones para creer que el excesivo aumento del precio del licor estaba llevando a los bebedores a usar ganja. La acción inversa podría tener lugar si la ganja se hiciera suficientemente cara o fuera completamente inasequible. Pero la ganja, etc., sería ciertamente importada de Nepal mucho antes de que se alcanzara esta etapa, y sería del todo imposible detener esto con una frontera abierta como la que tenemos.

  2. El efecto es el mismo; solo que el charas es más intoxicante que la ganja.

  3. El chur y la ganja plana son más intoxicantes que la redonda. No hay diferencia de efectos en cuanto a clase.

  4. La ganja y el charas nunca se comen ni se beben.

El bhang en polvo se come a veces. Generalmente se bebe. Comer en este caso es más perjudicial que beber. Beber es más refrescante y destruye el calor natural de la planta.

  1. En la cura de la sarna, a veces se usa ganja mezclada con aceite. También se usa como preventivo de la humedad. A los pacientes reumáticos y a las personas que sufren de fiebre intermitente se les aconseja a veces fumar ganja. Solo el bhang se usa en las enfermedades del ganado.

  2. (a) Sí, cuando se usa con moderación. (b) Sí.

(c) Sí.

(d) No se sabe.

Para quienes no están acostumbrados a ella, el uso moderado y ocasional de la droga es beneficioso. Para quienes están acostumbrados, el uso moderado y habitual también asegurará el fin deseado.

Generalmente los cultivadores y jornaleros usan las drogas para el propósito arriba señalado.

  1. Muchas personas consideran que el uso moderado no solo es inofensivo sino beneficioso. La experiencia lo ha demostrado así.

  2. Sí.

  3. Es refrescante, produce una ligera intoxicación, no calma el hambre, crea apetito. El efecto del consumo de un chillum de ganja y charas (¼ de tola) durará solo una hora. El del bhang dura cuatro o cinco horas.

Hay efectos secundarios en el caso del bhang. En el caso de la ganja y el charas, tan pronto como pasa la intoxicación, las personas sienten un poco de malestar.

  1. (a) No.

(b) No.

(c) No.

(d) No.

(e) No.

(f) No. No se conoce tal caso, creo que la locura solo se ha relacionado con el uso habitual e inmoderado.

  1. Los sanyasis, por regla general, usan habitualmente la droga en grandes cantidades. No se dice que hayan sufrido lo más mínimo por el uso de estas drogas. Por el contrario, su longevidad se atribuye en parte a su uso habitual de ganja, que les permite sostenerse en medio de climas húmedos y fríos.

No tengo conocimiento personal de ningún caso, pero hay en los manicomios muchos que se dice que están allí a causa del uso inmoderado de ganja.

47 y 48. No creo que se haya autenticado nada de ese tipo.

  1. (a) No se sabe.

(b) No aquí.

(c) No se sabe.

(d) No directamente. Es el exceso de libertinaje lo que produce la impotencia. Si se usara como se sugiere, esta última ciertamente estaría presente.

  1. No se sabe.

  2. (a) No se sabe.

(b) No se ha rastreado aquí ninguna conexión.

  1. Ninguna conexión.

  2. Al visitar el manicomio, me he encontrado con casos así atribuidos.

  3. No tengo experiencia de esto.

  4. (a) A veces lo hacen mezclando semilla de dhatura con bhang.

(b) No.

  1. La dhatura no se mezcla para el consumo personal. Cuando se pretende hacer daño, la dhatura se mezcla para otros. Unos pocos sanyasis, sin embargo, usan dhatura como aditivo para el consumo personal.

  2. No se conoce tal caso. Mi experiencia general es que el consumo de ganja tiene efectos nocivos más marcadamente en Bengala Oriental que en Behar, es decir, más casos de efectos nocivos llegaron a mi conocimiento en Dacca que en Muzaffarpur. Creo que en Bengala Oriental los mahometanos son grandes consumidores.

  3. Sí.

  4. El sistema vigente funciona bien y no parece susceptible de ninguna mejora considerable. Me gustaría ver fijados un precio máximo y un precio mínimo para la venta al por menor de la droga, pues considero que las fluctuaciones violentas, como a veces ocurren, son perjudiciales tanto para los ingresos como para los consumidores. Es esto. El comercio se ejerce naturalmente en busca de beneficio. Se forma un anillo de uno, dos o unos pocos comerciantes que supera en puja a todos los pequeños. Si hay dificultad en esto, compran unas pocas tiendas y venden muy barato, de modo que se llevan la clientela de los pequeños y reducen así sus beneficios, y porque ellos también deben vender barato para obtener alguna clientela. Luego, habiéndolos eliminado a todos, se eleva el precio al por menor y se aseguran grandes beneficios. Cuando los pequeños dejan de competir, los grandes reducen sus pujas y los ingresos se reducen de inmediato enormemente, y se tarda mucho tiempo en lograr que los pequeños vuelvan a venir a competir. Fijando un máximo y un mínimo anuales, se impide en gran medida esta competencia entre tiendas y cada tienda se vende según sus méritos medios especiales.

  5. La ganja no se produce en este distrito. Se cultiva en Rajshahi, donde está suficientemente bien controlada por funcionarios del Gobierno empleados especialmente para ese fin.

  6. No se produce aquí.

  7. Se hicieron intentos de tiempo en tiempo para extirpar el crecimiento del bhang silvestre; pero, lejos de lograr el fin deseado, resultó una fuente de problemas y opresión para las personas en cuyas propiedades crecía en profusión la planta silvestre.

El plan se ha abandonado desde entonces, pues se encontró casi imposible contener el crecimiento de esta planta silvestre.

  1. No.

  2. No.

  3. Sí.

  4. Distintas tasas de impuestos prevalecen con respecto a los tres diferentes tipos de ganja (plana, redonda y chur), y también respecto al shat. Pues en el chur no se pierde nada, en la plana debe deducirse una cuarta parte, y en la redonda una octava parte, por ramitas, etc.

  5. Sí. Estas tiendas son necesarias, pues proveen a la gente de las drogas que necesita.

La gente generalmente se lleva su ganja, pero a veces fuma en la tienda.

  1. Sí. Cuando se abre una nueva tienda, se consulta la opinión de la municipalidad así como la de las personas que habitan la localidad.

Sí, debería consultarse la opinión pública local, como es el caso actualmente, antes de abrir cualquier tienda en la localidad; pero una tienda de ganja no es objetable para el público general, como pueden serlo las tiendas de licor, si está mal ubicada.

  1. No hay tal caso. Es casi imposible detectar el contrabando de ganja en pequeñas cantidades.

Creo que cualquier intento de erradicar el consumo de ganja o un aumento indebido del impuesto conduciría a un contrabando extensivo, que seríamos completamente incapaces de prevenir.

Además, induciría el recurso a otras drogas similares. En Bengala Oriental se hace una decocción con las hojas de la planta del yute.

  1. Evidencia del Sr. G. E. Manisty, Magistrado y Colector de Saran.

  2. Se ha obtenido información de funcionarios relacionados con la Administración de Impuestos Especiales durante mucho tiempo, de médicos, así como de muchos no funcionarios del distrito.

  3. Estas definiciones pueden aceptarse para este distrito. Cada una de estas drogas es conocida localmente por el nombre dado en esta pregunta.

  4. La planta del cáñamo crece espontáneamente en los distritos de Darbhanga, Champaran, Muzaffarpur y Saran. Es abundante en Darbhanga, Champaran, Monghyr y Bhagalpur.

  5. Es conocida por los diferentes nombres de siddhi, sabuzi y bhang. Todos estos tres nombres se refieren a la misma planta.

  6. La tierra estéril, el clima húmedo, el suelo húmedo y los terrenos bajos son condiciones favorables para el crecimiento del bhang silvestre.

  7. El crecimiento de la planta es ordinariamente disperso.

  8. No hay razón para pensarlo.

  9. Solo bhang se prepara en este distrito a partir del cáñamo silvestre (véase la pregunta 3). No está confinado a ninguna comarca particular, ni se prepara en medida considerable; solo raramente la gente recurre a él.

  10. Las plantas (bhang silvestre), cuando están maduras, se cortan y se secan al sol. Las hojas se separan entonces de las ramas y se preparan para fumar, comer o beber como se detalla a continuación:

(a) Fumar: la hoja seca de bhang se usa para fumar, como la ganja, por campesinos pobres y fakires de algunos lugares donde la ganja no está al alcance de los consumidores. Los casos son pocos.

(6) Comer: las hojas secas del bhang se muelen con pimienta negra y se ingieren en forma de píldoras.

(c) Beber: la preparación anterior en (b) se diluye con agua y se bebe.

  1. El bhang lo prepara generalmente la gente en sus casas. Puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca.

  2. Las preparaciones de bhang arriba indicadas las hace generalmente la gente, que forma los consumidores y el campesinado, compuesto de casi todas las clases de hindúes.

  3. Ganja. — Sí se deteriora. Pierde enteramente su efecto con el tiempo. Se conserva bien con cuidado ordinario durante unos dos años. Cuando está vieja y se guarda algún tiempo, pierde su efecto. El clima húmedo y la falta de ventilación hacen que pierda su efecto rápidamente. Cuando se coloca sobre la superficie del suelo o en cajas revestidas de estaño y en lugares ventilados, puede evitarse el rápido deterioro.

Bhang. — No se deteriora durante unos dos años. Empieza a perder su efecto después de dos años. Se conserva bien con cuidado ordinario durante unos tres años. Las causas del deterioro son las mismas que las de la ganja. Para prevenir el deterioro pueden tomarse las mismas medidas especiales que para la ganja.

Charas. — Nunca se usa en este distrito.

  1. La ganja se usa en este distrito únicamente para fumar. El charas no se usa en el distrito.

  2. Los mendicantes hindúes conocidos como Jogis y Sadhus invariablemente, y casi todas las distintas clases de hindúes más o menos, fuman ganja.

La proporción de hindúes que fuman ganja respecto de los que no la fuman es de 1 a 20. El consumo de ganja no se limita a ninguna localidad particular. Ningún mahometano, salvo alguna clase baja de ellos, especialmente cantores profesionales y otros personajes de baja condición, se dedica a ello.

  1. Los fumadores son indiferentes a la clase de ganja, pero el chur se vende mucho, probablemente porque no tiene ramitas. Las ganjas planas y redondas se desmenuzan también en chur para la venta al por menor.

  2. No se usa charas en este distrito.

  3. Véase la respuesta a la pregunta 15 (A).

  4. Los hindúes de todas las clases comen o beben bhang. No puede darse proporción alguna. Un mismo hombre come y bebe bhang, pero la estación para cada uno es distinta. En las estaciones calurosa y lluviosa se bebe la droga, y en el invierno se come. No se limita a ninguna localidad particular.

  5. El uso del bhang y de la ganja ambos va en disminución. La razón, en nuestra opinión, es que antiguamente ambas drogas eran más baratas y, por consiguiente, incluso las personas de muy escasa renta podían permitirse tenerlas en mayor cantidad a menor coste, mientras que en las circunstancias presentes una mejor administración del Departamento de Impuestos, en lo relativo a llevar ante la justicia a las personas que tienen en su posesión una gran cantidad de bhang o que tienen en sus campos plantas de crecimiento silvestre, puede también causar la disminución del uso de esta droga.

  6. (a) 40 por ciento, (b) 20 (c) 25 (d) 15 (e) 50 (f) 10 (g) 25 (h) 15

  7. Los hindúes de todas las clases, brahmanes, rajputs y bhidinhars y mendicantes, por regla general, forman los consumidores de ganja y bhang. De ellos, los ricos y acomodados usan estas drogas por placer; la clase trabajadora para aliviar la fatiga; y los mendicantes para concentrar sus pensamientos. El bhang se usa también a veces con fines medicinales.

Ganja.

Bhang.

  1. (a) Media anna al día: (b) Cuatro annas. Ganja. (a) Tres pies, (b) Seis settee. Bhang.

  2. (a) Ordinariamente se mezcla hoja de tabaco con la ganja; (b) también se usan con ella agua de rosas y flores para darle aroma. No se usa dhatura con la ganja. El tabaco se usa con la ganja para acomodarla al gusto y también para debilitar su efecto.

Bhang. (a) Ordinariamente se usa con el bhang pimienta negra; (b) bhang massala, azúcar y leche. No se usa con él dhatura.

Bhang massala. Conocemos la preparación llamada «bhang massala». Sus ingredientes son anís, kasvi, flor de rosa y semilla de pepino y de melón. El objeto de la mezcla es producir un efecto refrescante y un sabor agradable.

  1. Bhang. La extensión de su consumo es la misma en soledad que en compañía; se limita al sexo masculino. Los niños no lo usan.

Ganja. En compañía se consume la ganja considerablemente más que en soledad. Sí; se limita principalmente al sexo masculino mayor de 15 años.

  1. El hábito de consumir ganja y bhang se forma fácilmente, y es difícil romperlo una vez formado. Hay en el caso de cada una de estas dos drogas, como en la bebida alcohólica, una tendencia a que el hábito moderado se convierta en exceso.

  2. Entre los hindúes es costumbre social en Holi consumir ganja y bhang, así como otros intoxicantes. No es esencial. No es probable que conduzca a la formación del hábito. En tiempo de Holi el uso excesivo de las drogas resulta a veces perjudicial.

  3. El público en general mira con desdén a los consumidores de las drogas. No hay ninguna opinión pública viva, social o religiosa, respecto de la práctica. El uso de este narcótico en cualquier forma está desacreditado; el sentimiento se atribuye al hecho de que el hábito moderado frecuentemente se convierte en excesivo, lo que a la postre lleva a la ruina a los consumidores. No hay costumbre de adorar las plantas del cáñamo.

  4. En el caso de la ganja sería una privación grave para los consumidores habituales abandonarla. La razón es simplemente ésta: que han contraído el hábito, cuya interrupción, se dice, pesaría mucho sobre su constitución. Lo mismo puede decirse en el caso del bhang. El número probable de tales afectados sería así: para la ganja, 20 por ciento; para el bhang, 5.

  5. No sería factible prohibir absolutamente el uso de la ganja y del bhang. Si se hiciera, se consumirían ilícitamente en gran medida. La prohibición sólo puede hacerse efectiva deteniendo el cultivo y el crecimiento silvestre de estas drogas en los distritos donde crecen, pero la prohibición del crecimiento silvestre del bhang no es muy fácil en este distrito, pues crece espontáneamente en lugares poco frecuentados. La prohibición, si se efectuara, causaría descontento en gran medida entre los consumidores habituales, especialmente la clase de los Sadhus. Quizá no haya ningún peligro político grave. Sobre este punto se consultó al señor Tytler, Subdelegado del Opio en Siwan, cuya opinión debe considerarse muy valiosa por su larga residencia en este distrito (unos 20 años) y por las especiales oportunidades que ha tenido de conocer las tendencias del pueblo. Es decididamente de opinión que una prohibición absoluta del uso de las drogas iría acompañada de peligro político. Su argumento es que los Sadhus y brahmanes y rajputs que ocupan alguna posición en la sociedad forman principalmente los consumidores de las drogas. Quedarán grandemente descontentos al verse privados del uso de las drogas, y naturalmente todas las demás clases de hindúes sobre las que estas clases consumidoras ejercen considerable influencia simpatizarán con ellos. No hay duda de que los consumidores habituales, cuando se les prive del uso de estas drogas, levantarán un clamor de descontento que puede ocasionar disturbios. La prohibición puede ir seguida del recurso, en medida inapreciable, a (a) estimulantes alcohólicos, porque la clase alta de los hindúes y los mendicantes (Sadhus) que se dedican al uso de estas drogas no recurrirían a los estimulantes alcohólicos, pues no armonizan con sus sentimientos. (b) Ninguna otra droga puede reemplazar a la ganja y al bhang.

  6. No tenemos razón para pensarlo. Las dos drogas son más baratas que el licor del país más flojo que se suministra a los consumidores. Un pie de ganja sería más eficaz que un anna de licor.

  7. Los efectos son casi los mismos, pero el producido por el charas es algo mayor.

  8. No.

  9. Fumar cualquier preparación de la planta del cáñamo es menos perjudicial que beberla o comerla. Al fumar, los ingredientes de la ganja se volatilizan y permanecen dentro del organismo por un corto período, y luego se eliminan fácilmente por las vías respiratorias, y de ahí que tengan menor efecto.

En cuanto a fumar bhang, que rara vez se usa, el efecto es considerablemente menor que el producido en forma de bebida o tomándolo en forma de bolos.

  1. El bhang y la ganja son usados por los médicos nativos con fines medicinales en las fiebres intermitentes crónicas. El bhang se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  2. El uso moderado del bhang (a) es beneficioso como digestivo; (b) y actúa como estimulante después de la fatiga; (c) y ambos (bhang y ganja) son considerados como febrífugo o preventivo de la malaria; (d) y dosis moderadas de ambos estimulan la potencia viril.

Los hindúes de todas las clases, especialmente las altas, como rajputs, brahmanes, etc., son adictos a la ganja y al bhang en la proporción de cinco por cada mil. Esto se refiere al uso habitual moderado de las drogas.

  1. El uso moderado de estas drogas puede considerarse inofensivo, pues son digestivas y preventivas de la malaria, y curativas de la laxitud de vientre y de la dispepsia.

  2. Sí.

  3. El efecto inmediato del uso moderado del bhang y de la ganja es estimulante. Es refrescante, y produce una ligera intoxicación y aumenta el apetito. No siempre calma el hambre. El efecto de la ganja es transitorio y el del bhang algo duradero. Los efectos posteriores son depresión y pérdida de la salud corporal y de carnes, y se notan generalmente cuando los consumidores no usan buen alimento. Si se interrumpe el uso, produce ansia o inquietud.

45 y 46. El uso moderado de estas drogas actúa sobre la salud física cuando no se toma alimento adecuado. A la postre, el uso moderado de estas drogas ocasiona pérdida de la potencia mental, pero generalmente la potencia moral permanece intacta y por regla general no se corrompe. A la larga causa disentería y a veces bronquitis, que lleva al asma o a la tisis. No produce pereza ni deteriora los hábitos de moralidad ni induce a la crápula por regla general.

El uso moderado no produce por regla general demencia ni embota el intelecto. Pero el bhang embota algo el intelecto y produce pereza.

El uso moderado produce ocasionalmente demencia en hombres de temperamento sanguíneo. La demencia, cuando se produce, es manía aguda, y generalmente de carácter temporal cuando se abandona el hábito. Puede recaer si se reanuda el hábito. La demencia es de carácter violento, y la víctima es propensa a atacar a otros o a suicidarse hiriéndose a sí misma. Los hombres confiesan el uso de la ganja que les ha llevado a su demencia. No han llegado a mi noticia casos en que una persona de débil intelecto o que padece alguna enfermedad cerebral fuera adicta a la ganja y posteriormente cayera víctima de la demencia.

El uso excesivo tiene un efecto muy malo sobre la constitución, a la que deteriora. Produce pérdida del apetito, ocasiona disentería, bronquitis que lleva a la tisis y al asma, y deteriora el sentido moral, produce pereza e inmoralidad, pero no crápula, y por regla general produce pérdida del apetito sexual y ocasiona demencia de carácter violento.

  1. Ninguna tendencia hereditaria.

  2. Ídem, ídem.

  3. Se usa en dosis moderadas como afrodisíaco, y a veces así lo usan las prostitutas.

Cuando se usa como afrodisíaco, no es más perjudicial que cuando se toma como narcótico. El uso moderado a la postre lleva a veces a la impotencia.

  1. Cuando se usa en exceso produce pérdida del apetito sexual, y es muy perjudicial.

  2. Generalmente los malos sujetos de clase baja son adictos a ello. El uso moderado no produce ningún delito.

  3. Pero cuando se usa en exceso lleva a los hombres a cometer delitos.

  4. El consumo excesivo de gunjah o bang puede incitar a cometer delitos impremeditados, violentos o de otra índole. No tengo conocimiento de ningún caso en que haya provocado una tendencia homicida temporal.

  5. No tengo conocimiento personal de tales casos, pero no es imposible, sino más bien probable, que los criminales se fortalezcan mediante el uso de las drogas antes de cometer un acto premeditado de violencia u otro delito.

  6. Por lo general, no la usan los criminales para atontar a sus víctimas y cometer así violencias contra ellas.

  7. El gunjah fumado con hoja de tabaco tiene menos efecto que tomado solo, forma en que rara vez se usa. El alcohol y el opio acrecientan el efecto embriagador del gunjah y del bang.

El bang mezclado con azúcar produce un efecto mucho más duradero que tomado solo. Ambos se usan con tabaco para aumentar el efecto embriagador.

  1. No tengo experiencia en cuanto a que se coma o beba gunjah o charas.

58 y 59. Creo que la Administración de Rentas Especiales en lo relativo a las drogas de cáñamo ha funcionado bastante bien. El reciente aumento del impuesto sobre el gunjah ha reducido en cierta medida el consumo de la droga en este distrito.

  1. El gunjah no se produce en el distrito de Saran.

  2. Aquí no se produce charas.

  3. El bang no se cultiva en este distrito.

La planta silvestre crece espontáneamente en lugares apartados y poco frecuentados. Estos pueden controlarse mediante los chowkidars si se desea.

  1. No.

  2. No.

  3. Es prácticamente razonable.

  4. Sí, según la mayor o menor cantidad de ramitas y ramas que contenga cada uno.

  5. Sin objeción.

  6. Por lo general no se consume en las tiendas.

  7. Sí. En las ciudades se consulta a los Comisionados Municipales, y en el mufassal a los cuerpos públicos por medio de los Oficiales de Rentas Especiales.

  8. No. Por lo general lo consumen libres de impuesto todas las clases de gente.

  9. Declaración del Sr. J. Kennepy, Magistrado y Recaudador de Murshidabad.

  10. He servido durante cerca de 20 años en distritos en que se usa gunjah.

  11. Crece de forma dispersa en este distrito. También crece silvestre en las colinas del distrito de Cachar y, si mal no recuerdo, en Sylhet.

  12. Solo la conozco como gunjah.

  13. Requiere un clima húmedo. No sé nada más de sus necesidades.

  14. Denso.

  15. Sí, pero no sé nada al respecto. Nunca he estado en un distrito donde se cultivara.

  16. No conozco tales casos.

  17. Está restringido al distrito de Rajshahi, según creo, pero no sé nada al respecto.

  18. Sí, pero no puedo dar detalles de mi propio conocimiento.

  19. El gunjah se deteriora si se guarda más de un año y pierde su fuerza. La misma regla se aplica al charas y al sidhee.

  20. Creo que solo se usan para fumar.

  21. Las clases trabajadoras inferiores, especialmente pescadores y barqueros, usan gunjah. Cuando un hombre de clase superior usa gunjah, generalmente es porque no puede costearse licores. Ocasionalmente, personas acomodadas fuman charas mezclado con tabaco.

  22. El chur parece el favorito.

  23. El charas importado de Amritsar es el que generalmente se usa aquí.

  24. El bang nunca se fuma, sino que siempre se mezcla con agua y azúcar o leche. Los habitantes del interior son los principales consumidores. También se prepara como dulce, y lo consumen tanto bengalíes como gente del interior. El nombre de este dulce es majoon.

  25. Entre las clases medias se prefiere el charas al gunjah, porque se supone que quien fuma gunjah es muy pobre. Un hombre acomodado que fuma gunjah es propenso a ser objeto de burla.

  26. En su mayoría son consumidores moderados. La única clase entre la que a menudo encontré consumidores excesivos fue entre los coolies de los jardines de té de Cachar, y allí sí encontré varios casos de demencia producidos por el consumo excesivo de gunjah. Muy rara vez he oído de fumadores excesivos en este distrito, y no he encontrado un solo fumador de gunjah o charas en este distrito que se haya vuelto loco. Puede haber uno o dos en el Asilo de Alienados, pero el Superintendente puede responder mejor sobre ellos.

  27. La pobreza parece la razón principal por la que la gente usa gunjah.

  28. Consumidor moderado:

Un peso de dos annas de gunjah que cuesta tres pice.

Un peso de dos annas de charas que cuesta dos pice.

Un peso de doce annas de bang que cuesta tres pice.

Los consumidores excesivos duplican la cantidad.

  1. (a) Tabaco seco para obtener más humo.

(b) Semillas de dhatura para hacerlo más embriagador y duradero.

El massala de bang es un compuesto de bang, pimienta negra, anís, semillas de pepino, leche, azúcar y hojas secas de rosa. Los bebedores de bang generalmente lo usan.

  1. Se consume más en soledad que en compañía. Principalmente limitado al sexo masculino. Los niños rara vez lo toman.

  2. Se tarda algún tiempo en formar el hábito, pero una vez formado, es difícil dejarlo.

  3. Se ofrece un trago de bang a los invitados el último día del Durga puja, y se ofrecen gunjah y bang la noche de Sivratri al dios Mahadev, y los sacerdotes y devotos lo consumen. Es esencial como acto religioso. No es probable que lleve a la formación de un hábito, ya que solo se ofrece una vez al año y, por tanto, no puede decirse que sea perjudicial.

  4. Se supone que el uso de estas drogas es más bien bajo porque está principalmente limitado a las clases más pobres. No conozco ninguna costumbre de adorar el cáñamo.

  5. Una privación muy grave para las clases trabajadoras, especialmente pescadores y barqueros, ya que el gunjah es su único estimulante. Un cálculo aproximado situaría a los hombres trabajadores que usan gunjah en más de dos mil en este distrito.

  6. Sería una imposibilidad física prohibir el uso de la droga. No habría peligro político real con la prohibición en este distrito, ya que solo los muy pobres usan gunjah, pero habría un descontento muy intenso y probablemente huelgas y disturbios. Por supuesto, la prohibición llevaría al cultivo oculto del cáñamo y al uso de cualquier otra droga que pudiera obtenerse.

  7. El alcohol no puede sustituir a estas drogas a menos que se abarate mucho. La tendencia actual es encarecerlo.

  8. El gunjah hace efecto instantáneamente, mientras que el charas es lento en su efecto. El gunjah parece afectar principalmente a las facultades mentales, y el charas a las físicas.

  9. El mismo efecto.

  10. Fumar es ciertamente la forma menos perjudicial de tomar cualquier preparación de la planta del cáñamo.

  11. El bang se prescribe para la indigestión y la apoplejía por calor entre el ganado.

  12. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) Sí.

Como preventivo de la insolación en un día caluroso.

Las personas acomodadas lo usan como complemento de la comida.

Los barqueros, pescadores y porteadores de palanquín lo usan por su poder de resistencia. Muchos lo usan ocasionalmente como febrífugo.

  1. Considero el uso moderado inofensivo, pues de la gran cantidad de fumadores de gunjah que he conocido, supongo que en toda mi vida solo he visto a unos veinte hombres perjudicados por él, un número mucho menor que los que he visto perjudicados por el alcohol.

  2. Sí.

  3. Consumidores habituales moderados. Es refrescante. No embriaga. Calma el hambre. No crea hambre. Los efectos duran unas dos horas. Sin efectos posteriores. La falta de gratificación posterior produce inquietud. Los fumadores moderados en la vejez son propensos a la indigestión.

  4. Causa indigestión y el consumidor es especialmente propenso a la disentería. Una vez pasado el efecto de una fumada, suele sobrevenir letargo. El uso moderado de la droga parece no tener otros efectos. Entre los coolies de los jardines de té de Cachar creo que la demencia es producida por el uso inmoderado del gunjah, pero estos hombres también usan otros estimulantes.


  1. El uso inmoderado afecta a la digestión y al apetito, causa gran letargo y debilita el organismo en general. Pero debe notarse que los fakires y las personas religiosas, que son aquí los principales consumidores excesivos, usan habitualmente dhatura como complemento del ganja, y no estoy en condiciones de discriminar entre los efectos de ambas drogas.

47, No, 48, No me es posible responder con precisión a esta pregunta.

  1. Nada sé de esto.

  2. Los malos caracteres prefieren generalmente el alcohol, y no tengo noticia de conexión alguna entre el ganja y el crimen cuando la droga se usa con moderación.

  3. Solo cuando el fumar excesivo causa locura resulta peligroso el consumidor.

  4. No he encontrado ningún caso de esta índole en este distrito. Mis experiencias de Cachar han caído ya bastante en el olvido, pero tengo la impresión de que allí hubo uno o dos casos.

  5. No, 55, No he encontrado tales casos.

56, Los consumidores moderados lo mezclan generalmente con tabaco y los consumidores excesivos con dhatura.

  1. El precio de los licores se ha elevado en exceso, y las recientes órdenes que prohíben la fabricación privada de madak son muy objetables.

  2. Reduciría el precio al por menor de un cuarto de licores del país a entre seis y ocho annas, manteniéndome fiel al actual sistema de destilería central. El interés de los destiladores aseguraría que el licor principal fuese barato. Permitiría también la fabricación privada de madak.

  3. No tengo objeciones al sistema actual.

  4. No tengo objeciones, pues funcionan sin dificultad, y no tengo noticia de ningún contrabando.

65, No introduciría cambio alguno en la tributación del ganja.

  1. No conozco razones para que haya tasas diferentes en distintas localidades.

  2. No.

68: Nunca he tenido tales tiendas en ningún distrito en que haya estado empleado.

  1. Se hacen indagaciones locales acerca de los deseos y sentimientos. La tendencia oficial actual es más bien cerrar las tiendas antiguas que abrir otras nuevas.

  2. No tengo noticia de contrabando.

Testimonio oral.

Llevo más de 19 años en el servicio; tuve siete años de experiencia en Assam como Assistant Commissioner y Deputy Commissioner en los distritos de Cachar y Sylhet. No estoy en condiciones de dar una opinión precisa sobre el ganja.

En mis respuestas escritas hice las manifestaciones más precisas que pude, fundándome en indagaciones hechas especialmente aquí, en el distrito de Murshidabad, con tal objeto. No quise fiarme de mi memoria en cuanto a detalles definidos.

Los efectos del ganja nunca se me presentaron de manera prominente, salvo cuando estuve a cargo de la cárcel de Cachar como Assistant Commissioner. Allí vi sus presuntos efectos en relación con los coolies de los jardines de té, como productores de locura. Eran lunáticos enviados a la cárcel para observación. El ganja era la causa principal asignada. Yo, por supuesto, no hice indagaciones especiales sobre la causa. No era asunto mío hacerlo. Oí mencionar allí la dhatura. Se decía que los coolies y otros añadían dhatura y otras sustancias para aumentar el efecto de la dosis. He oído lo mismo aquí. No verifiqué esta afirmación.

Era materia de conversación común que se usaban así otras drogas para aumentar el efecto, que había mezcla de intoxicantes con este propósito. Lo oí en relación con estos casos de locura. Los coolies de los jardines de té son también conocidas manos para el licor. Tomaban cuanto podían conseguir. Teníamos que tomar precauciones especiales respecto de sus tiendas de licores. Teníamos quejas constantes.

Creo que la conexión del ganja con la locura estaba probablemente muy exagerada. Así como en las estadísticas vitales ordinarias la policía lo atribuye todo a la fiebre, así también son propensos a atribuir la locura al ganja con mucha libertad, y a menudo sin causa suficiente. Así, cuando hay una epidemia de cólera, todo lo que se parece a diarrea o a cualquier forma afín de enfermedad se atribuye al cólera.

Me atrevo a decir que los lunáticos, por regla general, usaban ganja. Crece silvestre en Cachar, y podía usarse. El ganja de impuesto se usaba generalmente por los coolies, y porque lo usaban, se le ponía como la causa. El ganja tenía mala fama. Mi opinión es que el ganja es una droga más deletérea que el opio. No estoy en condiciones de decir que sea más deletérea que el alcohol. No he hallado que la locura se atribuya tan libremente al alcohol como al ganja. Pero el alcohol se usa mucho más ampliamente que el ganja y, en mi opinión, hace más daño a la gente. El ganja es el intoxicante del pobre. Es barato. Lo usan mucho los coolies, y esto explica la prontitud de la policía en asignarlo como causa de locura. Es porque se tiene a los indigentes en los asilos por lo que tan grande proporción de casos se atribuye al ganja. Los lunáticos acomodados no vienen, por regla general, a los asilos.

Los plantadores se quejan a veces de que todo el trabajo del jardín se detiene a un tiempo por el licor. Algunos plantadores toman por ello las tiendas mismas y las mantienen bajo su control para prevenir la embriaguez. Esto es a veces un plan excelente. Las tiendas no pueden cerrarse, pues se requiere el estimulante.

  1. Testimonio del Sr. T. L. Jenkins, Magistrate and Collector de Dacca.

  2. Las definiciones dadas pueden aceptarse para este distrito con esta modificación: que el «ganja redondo» incluye también el ganja con pequeñas ramillas que no tienen forma redondeada. Estos pasan como «ganja redondo» en este y en varios otros distritos.

  3. En todos los distritos de la División de Rajshahi, en Murshidabad y Dacca la planta del cáñamo crece espontáneamente. En la subdivisión de Manikganj, en Dacca, es abundante.

  4. Por bhang y siddhi, a diferencia del ganja. La planta de bhang o siddhi y la planta de ganja se distinguen fácilmente por su aspecto. Las hojas de la primera son de color verde oscuro y gruesas, mientras que las de la segunda son de color verde claro y más delgadas.

  5. La planta crece abundantemente en suelo bajo, húmedo y blando. La lluvia excesiva daña las plantas y hace que sus hojas pierdan sus propiedades narcóticas.

  6. El crecimiento del cáñamo silvestre es ordinariamente denso.

  7. No hay cultivo de la planta del cáñamo para la producción de ganja o charas en este distrito. A veces las plantas que crecen de las semillas de ganja compradas en las tiendas autorizadas son conservadas y criadas con cuidado por algunos consumidores, evidentemente con el objeto de obtener ganja de ellas, o de usar sus hojas como intoxicantes. Las hojas secas de las plantas silvestres de bhang se almacenan a veces para usarlas como bhang o como remedio para la enfermedad del ganado. Las plantas no se usan por su fibra ni por sus semillas.

  8. El crecimiento de las plantas silvestres de bhang está siendo muy restringido por la acción de los empleados de impuestos y de policía.

  9. Cuando se crían plantas silvestres de bhang, se pone en el suelo estiércol de vaca, tortas de aceite, cenizas y tierra quemada como abono. Se echa leche sobre la planta con la creencia de que causa la floración.

  10. No; las personas que así cultivan el bhang silvestre no forman una clase especial.

  11. Se cree que las plantas cultivadas para la producción de ganja nunca se crían de la semilla del cáñamo silvestre.

  12. Véase la respuesta a la pregunta 7. Tales casos no son comunes en este distrito, y no se limitan a ninguna localidad particular. La planta macho no se extirpa en tales casos, pues el cultivador de aquí no puede distinguir entre plantas macho y hembra.

  13. Puede consultarse el informe del Babu Hem Chandra Kerr para una respuesta a esta pregunta.

  14. (a) Muy rara vez. (b) Nunca. (c) El bhang se prepara generalmente en este distrito con el cáñamo silvestre.

  15. El bhang de la planta silvestre se prepara usualmente dejando secar al sol las ramas o las hojas y almacenándolas luego. Un método más costoso de preparación es hervir las hojas con leche y agua. Las hojas se secan después al sol y se almacenan. A este procedimiento recurren solo unos pocos. En raras ocasiones las hojas secas se fuman, cuando a veces se mezclan con ganja. El bhang se bebe comúnmente. La bebida se prepara moliendo las hojas de bhang con bhang massala, compuesto que consiste en los siguientes ingredientes, y haciendo una dilución de la pasta: cilantro, pimienta negra, sal, azúcar, semilla de pepino, kahu, kasni, gokkhur kanta, anís, semillas de adormidera, pétalos de rosa, raíces de dhatura. Este último se hace a veces en píldoras y se come o se traga con agua; el flavor, el agua de rosas o el attar, el agua de coco o el jugo de su almendra se mezclan con la mezcla. El ganja se fuma con hojas de tabaco. El ganja se añade a veces como remedio contra la tos.

  16. (a) El bhang lo prepara generalmente la gente en sus casas. (b) Sí. (c) No, por lo que aquí se sabe.

  17. Todas las clases de personas hacen la preparación del bhang. Las clases bajas lo usan especialmente con fines medicinales. Las clases altas lo usan para la intoxicación y beneficio de la salud. Hay un adagio de que el siddhi aumenta el budhi (la inteligencia).

  18. Estas drogas se deterioran con la conservación y pierden su efecto con el tiempo. El ganja se conserva dos años; el charas, un año; y el bhang, un año. La causa del deterioro del ganja y del charas es el secado de la sustancia resinosa. El bhang es propenso a ser comido por los gusanos. Para prevenir el rápido deterioro, el ganja debe empaquetarse con paja y guardarse en sacos de arpillera en almacenes secos.

  19. Sí; aunque en muy raros casos el ganja se come masticándolo después de despojarlo de las hojas. El majum se prepara tanto con ganja como con bhang, que se mezcla con ghee (y a veces leche) y azúcar. El confite así hecho se come como dulce. El charas se usa exclusivamente para fumar.

  20. Unos 60.000 de la población total del distrito (2.420.394) fuman ganja. Con muy pocas excepciones, son varones, y pertenecen a todas las clases de personas. La mayoría de los consumidores son comerciantes, jornaleros, pescadores, Baishnabs, Baul, sannyasis o reclusos. Los mahometanos forman una porción menor, digamos una cuarta parte del número total de consumidores. Unos 10.000 usan bhang. Pertenecen a todas las clases. Muchos lo toman como medicina en afecciones intestinales y algunos como profiláctico en la epidemia de cólera. El uso del charas se limita a una sección muy limitada de la gente de la ciudad. Se estima que el número de consumidores es de solo 100 personas.

  21. Se prefiere el ganja plano para fumar. Se dice que posee más propiedades narcóticas que las otras dos variedades.

  22. El charas se importa de Calcuta.

  23. Los consumidores más pobres, que no pueden pagar el ganja con regularidad, fuman bhang ocasionalmente.

  24. Véase la respuesta a la pregunta 20.

  25. El uso del ganja va en aumento a consecuencia del precio elevado del licor del país. Varios bebedores que no pueden pagar el licor han tomado el ganja. La ración de cada consumidor ha disminuido, sin embargo, debido al precio aumentado de la droga y de los granos alimenticios. El consumo de charas ha sido casi estacionario, y el de bhang ha disminuido a consecuencia de las medidas tomadas para destruir las plantas silvestres de bhang.

  26. Ganja, Charas, Bhang.

Por ciento, Por ciento, Por ciento, (a) ... 7 80 50 (b) ... 10 5 5 (c) ... 10 45 45 (d) ... 6 5 4

en lo que a este distrito se refiere.

  1. Los consumidores habituales moderados de ganja son los comerciantes, jornaleros, cultivadores, pescadores y las clases altas (bhadra lokes). Los Byragis, Bauls, sannyasis son por lo general consumidores habituales excesivos. Los consumidores ocasionales moderados y excesivos se toman de esas clases. En las reuniones festivas, como las del Trinath mela, las personas toman ganja en cantidad moderada. Los consumidores habituales excesivos de bhang son generalmente gente del interior. Con ocasión de festivales, como el Daserah, el Goraknath Puja, el Madan Chaturdasi, el bhang se consume en cantidades moderadas y excesivas entre las comunidades hindúes.

Las clases trabajadoras suelen recurrir a fumar gunjah como sedante después del duro trabajo —las duras labores que han de realizar bajo el sol o en el agua—. El hábito también se contrae por la asociación con los fumadores de gunjah.

  1. Gunjah —

Ración,

(a) ½ a 1 anna de peso (b) 2 annas a 8 annas

Coste por día.

  • 1½ pies a 4 pies.

  • 7½ pies a 2 annas 6 pies.

Charas — (a) 1 anna... 8 pies. (b) 1 anna... 6 pies.

Bhang — (a) 4 annas... 4½ pies: (b) 1 tola... 6 pies.

  1. La gunjah se mezcla ordinariamente con hojas de tabaco y, excepcionalmente, con bhang, jengibre, opio, charas, semillas de dhatura, sándalo, semillas de chile, leche, cuajada, agua de rosas y attar. El objeto de esta mezcla es aumentar el poder embriagador o añadir sabor.

El charas se usa ordinariamente con el tabaco preparado para hacerlo suave y fácil de fumar.

En cuanto al bhang massala, remítase a la respuesta a la pregunta 15.

  1. La gunjah y el charas se fuman generalmente en compañía. El bhang se toma tanto en soledad como en compañía. Los consumidores habituales moderados de la clase dhadra Joke y muchos cultivadores toman gunjah en soledad. El consumo de gunjah y charas se limita principalmente al sexo masculino y no a ninguna época particular de la vida. No es costumbre que los niños consuman ninguna de estas drogas.

El bhang lo usan tanto hombres como mujeres. Estas últimas lo toman mayormente como medicina.

  1. El hábito de consumir gunjah y charas se forma fácilmente. Una vez formado, es difícil dejarlo. En el caso de consumidores que se asocian frecuentemente con consumidores veteranos u obtienen gunjah con poco o ningún coste, el hábito moderado tiende a convertirse en hábito excesivo.

El bhang es mucho más inofensivo a este respecto.

  1. Las únicas ceremonias sociales en las que la gente de este distrito usa gunjah se conocen localmente como «Trinather méla» y «Gorakyanather puja». «Trinath» es una corrupción de Trailakyanath o Mahadeb. El méla es una reunión social en honor de la deidad Mahadeb. De ahí el nombre «Trinather méla». La ceremonia de culto no se lleva a cabo en tales ocasiones, ni hay tiempo específico para ella. Se celebra al caer la noche en las casas de hindúes de todas las clases. Ahora ha caído casi en desuso entre las clases superiores de la comunidad. Algunos de los bhadra lokes permiten ahora que la ceremonia se realice a petición especial de sus dependientes de clase inferior. No se hace ídolo alguno en esta ocasión, como se hace generalmente para otras pujas. La gente se congrega en un espacio abierto de la casa o en una habitación exterior, donde, frente a los hombres reunidos, se tienen preparados un pice de gunjah, de aceite y de beteles y nueces. Con el aceite se enciende una lámpara y con la gunjah se preparan tres kalkis o chillums y se colocan ante la lámpara. La gente entonces comienza a cantar canciones Baulak en coro, y, mientras así cantan, las personas, de tres en tres, fuman los tres chillums. La ceremonia termina con la extinción de la lámpara, y las personas entonces se dispersan a sus propias casas. No se requiere ningún brahmán para esta ceremonia, ni las mujeres toman parte en los procedimientos.

El siddhi o bhang se usa en las ocasiones de la Gorakyanather puja y el Nowami Dasserah. Goraknath significa la deidad que protege la especie bovina. Cuando una vaca pare su primer ternero, se invoca a la deidad por su bienestar, y también por las oblaciones ofrecidas por las bendiciones así conferidas a la familia. En consecuencia, al vigésimo día después del nacimiento del ternero, se celebra una ceremonia para el culto del dios. En esta ocasión se hacen píldoras o bolas de polvo o pasta de bhang mezcladas con la leche de la vaca y azúcar. Las píldoras se distribuyen entonces entre los vaqueros y otros, que cantan una leyenda de Goraknath. Las píldoras o bolas se comen después de que cesa el canto.

El tercer día del festival de la Durga puja (Nowami), el bhang o siddhi es bebido por personas de todas las clases y edades de la comunidad hindú, y la misma costumbre se repite al día siguiente, Bijaya Dosami, tras la ceremonia de la inmersión del ídolo. La costumbre no se observa ahora universalmente. El uso de la droga en relación con estas costumbres se considera esencial y es templado. No es probable que conduzca a la formación del hábito de entregarse a las drogas, ni es por lo demás perjudicial.

  1. El consumo de gunjah y charas no es bien visto por la gente y, en el caso de los consumidores excesivos, el sentimiento general es de aversión. Se les llama ganja-khors por el hecho de tener siempre un temperamento irritable y malhumorado. Los hindúes son una nación amante de la paz, y todo lo que tiende a perturbar su tranquilidad les desagrada. No hay tal sentimiento respecto a beber bhang.

Para los mahometanos, el uso de cualquier narcótico está prohibido por su religión, y miran con aborrecimiento a quienes son adictos a él.

La costumbre de adorar la planta del cáñamo no prevalece en este distrito.

  1. Sería una privación grave para los consumidores excesivos habituales, así como para las clases trabajadoras habituadas a un uso moderado de la droga, renunciar a su consumo. Los consumidores excesivos habituales se verían impulsados a la necesidad de recurrir a alguna otra clase de narcótico más deletéreo y costoso, digamos dhatura y opio.

Los consumidores moderados de las clases trabajadoras se verían privados de un estimulante en el que hallan alivio calmante a los dolores corporales causados por el duro trabajo. Por ejemplo, los Jaulahs, o pescadores, que, por la propia naturaleza de su oficio, han de permanecer en el agua la mayor parte del día, fuman gunjah para vigorizar su organismo, y privarles de la droga sería interferir con sus medios de subsistencia.

  1. No; no sería factible prohibir el uso de ninguna o de todas estas drogas. La droga se consumiría ilícitamente. Es vano intentar la prohibición mediante disposiciones legales. La prohibición ocasionaría un grave descontento entre los consumidores, particularmente entre los consumidores excesivos y moderados de gunjah y de bhang, en ciertas localidades, donde se usa como medicina o en relación con las ceremonias sociales o religiosas, tales como las descritas anteriormente. La prohibición conduciría a disturbios. La supresión del comercio de gunjah sería seguida del recurso a la dhatura y al opio.

  2. No.

  3. Sí; fumar gunjah actúa más instantáneamente sobre el cerebro que fumar charas.

  4. No.

  5. Fumar gunjah y charas es ciertamente una forma de consumo menos perjudicial que comerlos o beberlos. Muy pocos recurren a esta última práctica cuando fumar no lograba producir suficiente intoxicación.

  6. Sí; el uso del bhang es prescrito por sus cualidades medicinales por los kabirajes.

La gunjah se usa en la preparación de aceite por cierta clase de médicos nativos. En las enfermedades del ganado se usa bhang.

  1. El uso moderado de gunjah o bhang puede ser beneficioso en sus efectos de una u otra clase, según se describe en (a), (b) y (c). El bhang se usa como accesorio alimenticio o digestivo por los dhadra Jokes y los hombres del interior, y también para la preservación de la salud. Las clases trabajadoras fuman gunjah para obtener resistencia bajo severo esfuerzo o exposición, o para aliviar la fatiga.

Tanto la gunjah como el bhang, pero especialmente este último, se usan como profiláctico contra el cólera.

  1. Sí.

  2. Sí; es refrescante y produce intoxicación, aunque su intensidad varía según las personas de diferentes constituciones. El bhang crea apetito.

El efecto dura, en el caso del bhang, diez o doce horas, y en el caso de la gunjah y el charas, dos o tres horas. Los efectos posteriores del uso de gunjah son embotamiento, languidez y debilidad. La falta de gratificación subsiguiente produce intenso deseo e inquietud.

  1. Si se toma leche y otros alimentos nutritivos, los consumidores moderados de gunjah conservan muy buena salud. Pueden trabajar muy duro y no se les ve en modo alguno deficientes, ni mental ni moralmente.

El uso moderado habitual no produce ninguno de los efectos nocivos mencionados en esta pregunta.

El bhang es perfectamente inocuo.

  1. El uso excesivo habitual de todas estas drogas produce todos estos efectos nocivos.

  2. No. 49. No.

51 y 52. No; no creo que el uso excesivo o moderado de gunjah tenga conexión alguna con la comisión de delitos en general ni con delitos de carácter especial, ni con la preparación para cometer tales delitos.

53 a 55. No.

  1. El bhang usado incluso con moderación con leche o azúcar causa más intoxicación, y cuando se bebe con sal y pimienta negra produce menos. La gunjah fumada con hojas de tabaco produce la intoxicación ordinaria. En muy pocos casos se usa dhatura con gunjah para consumo personal con el objeto de obtener la más alta ebriedad.

  2. Véase la respuesta a la pregunta 39.

  3. El presente sistema de administración de impuestos especiales respecto a las drogas del cáñamo funciona bastante bien, pero no del todo satisfactoriamente. Se hicieron varios experimentos en este distrito para regular la tributación de la gunjah, principalmente mediante cuotas de licencia. Con miras a obtener la mayor cantidad de ingresos, se introdujo gradualmente el sistema de arriendo o monopolio hasta que casi las tres cuartas partes del número total de tiendas pasaron a manos de los monopolistas, que ofrecieron muy grandes aumentos de cuotas. Esto tendió a forzar el precio de venta a una tasa anormalmente alta y a restringir seriamente el consumo, con gran perjuicio de los consumidores, que formaban el grueso de las clases más pobres. Surgieron las ventas ilícitas. Se generalizó la práctica de almacenar bhang silvestre, y hubo muchas condenas por posesión ilícita de bhang. Así, lo que se ganaba en cuota de licencia se perdía en impuesto. Para remediar el abuso, se rompió el monopolio y las licencias se ajustaron con compradores independientes a menores cuotas. Los precios bajaron al nivel del distrito contiguo y las ventas recibieron una expansión. Los consumidores sintieron un gran alivio y las ventas ilícitas desaparecieron gradualmente. La disminución de las cuotas de licencia quedó más que compensada por el aumento del impuesto.

Desde el año pasado, sin embargo, los precios de salida se han fijado a tasas muy altas, sin consideración a las condiciones locales.

Esto se ha agravado por el constante aumento del impuesto. Los vendedores independientes, al no poder pagar las cuotas aumentadas, han sido desplazados por un cuerpo de monopolistas. El antiguo estado de cosas ha revivido de nuevo. La gunjah se vende a precios prohibitivos en la ciudad: de 32 a 40 por seer.

El consumo se ha reducido de nuevo enormemente.

Yo rompería de nuevo el monopolio reduciendo las cuotas de licencia, que deberían fijarse según las circunstancias peculiares de cada localidad.

Los precios de salida fijados por el Colector no deberían ser elevados por las autoridades superiores sin razones adecuadas y sin consultarle.

La contención del consumo debería asegurarse mediante el aumento del impuesto y no aumentando las cuotas de licencia. El presente modo de fijar las cuotas por subasta puede continuarse. Nunca se hará sobria a la gente por compulsión. La gunjah es tomada por un gran número de gente pobre como paliativo del dolor inducido por el duro trabajo físico. Se toma también por el poder que da a los consumidores para soportar penalidades, privaciones y exposición a toda clase de climas. Algunos también toman la droga por sus propiedades medicinales. El número de consumidores excesivos ciertamente no es grande. Privar de ella a un gran cuerpo de consumidores que no hacen mal uso de la droga no es una política sana y buena.

  1. Excepto en las líneas indicadas anteriormente, el presente sistema no admite, en mi opinión, mejora.

  2. Se me dice que el gunjah se introduce de contrabando con frecuencia desde las comarcas productoras. Esto es posible, porque la existencia de los cultivadores no se toma debidamente. Debería pesarse realmente. El mero hecho de numerar los fardos no basta, pues un cultivador deshonesto puede entresacar tallos de gunjah de varios paquetes y formar con ellos un fardo aparte para venderlo. El gunjah se entresaca también, según creo, en los campos y lo venden los viajeros. Debería colocársele en el mismo pie que el opio y declarársele de contrabando cuando no se haya pagado el impuesto sobre él.

  3. El charas no se produce, según creo, en Bengala.

  4. No considero factible semejante control.

La planta crece silvestre por toda la provincia, en mayor o menor grado, y obligar a los dueños de los terrenos en que crece a destruirla bajo pena podría ser opresivo. Recientemente se adoptó tal medida; pero se abandonó por ser casi impracticable.

  1. Ninguna. 64. No. 65. Sí.

  2. Sí; según la proporción de flores que contiene cada variedad de gunjah.

  3. Ninguna; salvo algunos puntos menores advertidos en la respuesta a la pregunta 68 anterior.

  4. Sí; la práctica de fumar gunjah en el local de la tienda no es muy común; pero considero que es la menos objetable, pues no conduce a vicio social ni moral alguno.

  5. Esto se viene haciendo en los últimos años. Los empleados del impuesto que inspeccionan las tiendas escuchan siempre las quejas cuando se presentan. En realidad, el pueblo no tiene el mismo prejuicio contra estas tiendas que contra las de licores, a menos que lo exciten personas interesadas. Toda queja u objeción por parte del público se toma siempre en consideración.

  6. No en este distrito. Creo que en algunos lugares se usa el sidhee no gravado obtenido de las plantas silvestres de bhang. Ningún caso de contrabando de gunjah ha llegado aún a mi noticia.

Testimonio oral.

Pregunta 1. — Llevo dieciséis años en el servicio, trabajando en Behar y en el este y norte de Bengala. La mayor parte de mi servicio la he pasado en Behar.

Pregunta 46. — Mi respuesta escrita se basa en parte en la experiencia, como el haber visto casos en el manicomio y casos que han llegado ante mí en mi calidad de magistrado. Pero los casos de esta última clase son tan pocos que no estaría justificado en generalizar sobre ellos. Otras fuentes de mi información son las opiniones facilitadas en respuesta a mis indagaciones y la tradición oral. Mis impresiones son generales. No he hecho un estudio del asunto.

Pregunta 59. — Ciertamente no creo que haya motivo alguno para la prohibición total de los estupefacientes derivados del cáñamo. Los principios por los que se regulan actualmente las restricciones son sólidos. Podrá haber defectos de detalle que, sin embargo, son susceptibles de corrección sin alterar el sistema.

Diré que el impuesto sobre el gunjah ha alcanzado casi el límite práctico. El vendedor al por menor obtiene muy escasa ganancia, y el consumidor no estará dispuesto a pagar precios más altos de los que paga ahora, pues pertenece a las clases más pobres de la población. Esta opinión se funda en los hechos que he expuesto en respuesta a la pregunta 58.

  1. Testimonio del Sr. R. T. Greer, Diputado Comisionado de Darjeeling.

Estado del gunjah, distrito de Darjeeling.

Año. | Consumo. | Renta.

M. | s. | ch. R

1883-84. -| 18| 21| 91| 7.980 1884-85 | 12|27,| 9| 7.518 1885-86 | 11| 6|12| 6.995 1886-87 | 13| 8| 7| 6.805 1887-88 | 15 | 26| 0| 7.972 1888-89 | 22| 0| 6| 9.049 1889-90 | 20|18| 8| 9.167 1890-91 | 17 | 82| 6| 8.88 1891-92 | 17| 82| 0| 9.090 1892-93 | 21| 94|13| 9.136

Total. | 17| 6| 82.695| 10 Promedio | 16 | 8.259

Por este estado se verá que solo en grado nominal es Darjeeling un distrito consumidor de gunjah. La cantidad media consumida al año durante los últimos diez años ha sido de 164 maunds, con una renta media anual de R8.259. Siendo la población del distrito de 2.238.314, la incidencia del impuesto por cabeza de población viene a (R00-(-7) siete pies y el consumo a un cuarto de tola al año.

Los consumidores se limitan principalmente a las clases bajas de residentes del interior (dhobies, mochies, barrenderos, sadhus, bhakats y fakires), entre los habitantes de las llanuras y los nepaleses, los rajbanis y los muhammadanos del Terai, y una pequeña fracción de la población bengalí.

El grueso de la población de las colinas, los bhutias y los lepchas como clase, y los nepaleses en gran medida, no son consumidores. Una tienda en Darjeeling (canon de R60 al mes) y otra en Kurseong (canon de R20 al mes) son los únicos lugares de venta autorizados en las colinas.

La planta del gunjah crece silvestre en abundancia en este distrito, principalmente por debajo de los 4.000 pies de altitud sobre el nivel del mar. Los nepaleses conocen el uso de esta planta, y los sadhus preparan comúnmente con ella una especie tosca de gunjah para fumar que llaman bhang. Nunca beben ni comen el producto como bhang, sino que siempre lo fuman como gunjah.

Los consumidores ordinarios usan dos pies de gunjah en dos chillums al día, y los fumadores empedernidos más de dos annas (o media tola) al día. El bhang lo importan de las llanuras los hombres del interior para su propio consumo.

El consumo de gunjah es mirado con disfavor por la población general, y solo a ciertas clases de mendigos religiosos se les permite libremente el privilegio, no con el propósito de embriagarse, sino como ayuda para la concentración de sus pensamientos en la contemplación divina.

Por lo que respecta a este distrito, el uso del gunjah no se abusa hasta extremo grave alguno. La suspensión de la venta del estupefaciente fomentaría inevitablemente el cultivo ilícito y llevaría a los actuales consumidores al uso de otros embriagantes nocivos.

Los casos de ganga no llegan a uno por año como promedio durante los últimos diez años. En el último año salieron a la luz varios casos de ninguna consecuencia grave.

  1. Testimonio del Sr. H. F. T. Macuire, Magistrado y Colector de Khulna.

  2. Llevo más de quince años en el Servicio Civil, y ha sido parte de mi cometido observar el gunjah.

  3. Las afirmaciones del Dr. Prain pueden aceptarse por lo general, salvo que considero que siddhi y bhang se aplican siempre a las hojas de la planta masculina del cáñamo, y que bhang significa también una decocción hecha en cierto modo como el té, pero con agua fría, de las hojas de esta planta. Esta última es una expresión uriya; por lo demás, los mismos nombres se usan generalmente en toda la provincia. Es necesario, sin embargo, explicar que generalmente siddhi significa las hojas secas de la planta masculina del cáñamo, gunjah las hojas secas de la planta femenina del cáñamo, y bhang el té de cáñamo descrito arriba.

  4. En Dinajpur y Bhagalpur, y en Cuttack creo. La planta silvestre abunda en Bhagalpur.

  5. Se llama siddhi en Bhagalpur. En los otros distritos no estaba destinado en la época del año en que la planta florece.

  6. No puedo decirlo. 6. Bastante densa.

  7. Sí; en Rajshahi, Dinajpur y quizá algo en los distritos vecinos, pero hay información oficial sobre esto que no poseo.

8 y 9. Véase la información oficial.

  1. No puedo decirlo. Creo que lo mismo que los demás cultivadores.

  2. No puedo decirlo.

No lo creo.

  1. Casos excepcionales de cultivo ilícito han llegado a mi noticia de tiempo en tiempo, pero no puedo decir ahora dónde exactamente.

  2. A Rajshahi y otros distritos vecinos. Creo que el gunjah podría cultivarse probablemente en cualquier parte, y he encontrado casos aislados de cultivo ilícito en muchos distritos.

  3. El gunjah se prepara bajo control oficial en Rajshahi y los distritos vecinos. Nunca he visto charas, y nada sé de él. El bhang, es decir, el té de cáñamo, se prepara en Orissa. No puedo dar cifras que muestren cuánto se prepara de cada uno.

  4. Creo que el bhang lo prepara generalmente la gente en sus casas. Creo que se prepara generalmente de la planta masculina del cáñamo. Una especie de gunjah se prepara de la planta silvestre dondequiera que crezca, pero, salvo cuando se prepara de cáñamo femenino, es muy flojo.

  5. El gunjah, sé, se deteriora con el tiempo, pero no puedo responder a las otras preguntas. 19. Según lo que sé, el gunjah solo se usa para fumar. Nada sé del charas, pero se me dice que se come.

  6. No puede darse una respuesta general a esta pregunta.

  7. Se me dice que el gunjah redondo es el más fuerte y por ello lo prefieren los fumadores habituales. Se me dice también que es demasiado fuerte, y así otras personas prefieren el chur, que es más flojo. El flat contiene demasiados tallos para ser popular.

  8. A este respecto entiendo por bhang lo mismo que siddhi. Se usa para fumar, pero no puedo dar cifras.

  9. Según lo que sé, el bhang se usa siempre como bebida, pero no puedo dar cifras. Creo que no se come. No he oído de su uso como bebida sino en Orissa.

  10. No he estado en ningún lugar el tiempo suficiente para responder a esta pregunta.

  11. Esto requeriría una observación especial que no puede, creo, aplicarse.

  12. Creo que no puede darse respuesta a esta pregunta.

  13. Esto no puede responderse porque (1) nadie dará información correcta; (2) en ningún estupefaciente puede fijarse un promedio: lo que es habitualmente moderado para una persona sería habitualmente excesivo para otra.

  14. El gunjah, según lo que sé, se toma generalmente puro o mezclado con tabaco, más comúnmente lo segundo. El objeto de esto es mejorar el sabor, creo. No he oído que se use así la dhatura.

Mi criado uriya, que puede ser un experto, me dice que el bhang massala se hace de elaichi, kababchini y laong. Dice también que se mezclan azúcar y leche con el bhang; elaichi, etc., me son desconocidos.

  1. Creo que se practica generalmente en soledad, principalmente por varones y no por niños. He visto fumadores de gunjah de cualquier edad a partir de los 20 años.

  2. Casi en todas partes, si se pregunta a un hombre si fuma gunjah, dirá que no, lo haga o no. Esto muestra que hay alguna opinión pública contra la práctica. Pero es imposible decir si esto se debe a la idea de que nosotros los europeos desaprobamos tal práctica o a un verdadero sentimiento de vergüenza. Cuando a un hombre que ha negado fumar se le prueba la práctica, no parece importarle mucho y generalmente admite ser un consumidor moderado, y he conocido a personas que lo admiten sin vergüenza alguna.

No conozco culto alguno de la planta del cáñamo. Podrá haberlo en Rajshahi.

  1. Creo que sería una privación grave para cualquiera renunciar a su estimulante favorito.

  2. Creo que si se prohibiera el uso de estos estupefacientes, el estupefaciente sería seguramente consumido a escondidas. Es más bien difícil profetizar más de lo que es.

  3. No; no creo que nadie que haya tenido la costumbre de tomar gunjah tome nunca alcohol en su lugar. La embriaguez por gunjah es mucho más barata, y quien está acostumbrado a una forma de embriaguez no es probable que la cambie por otra.

  4. Se dice que el gunjah redondo es más fuerte. En sus efectos, el chur gunjah sería lo mismo que el flat. De hecho, hay más fermentación en el gunjah redondo que en las otras clases.

  5. Es cierto, creo, que la manera menos perjudicial de tomar cáñamo es en la bebida que he llamado bhang. Nunca he visto a nadie comer la droga, y no sé qué efecto produciría. Fumar parece tener más efecto que beber, como en el bhang; pero lo que se quiere decir con las palabras «forma perjudicial de consumo» no lo sé. Me parecen una petitio principii.

  6. Sí, creo que es inocuo. No he respondido a las dos últimas preguntas porque son de índole médica. Pero he conocido a personas que tomaban ganja con moderación sin ningún daño. Recuerdo haber encontrado una vez a un barbero, hacia las 9 a. m., tomando algo de ganja, y le pregunté: «¿pero no le hace a usted temblar la mano?», y respondió: «¿pero acaso tiembla?», y luego dijo que había tomado tanta ganja —no mucha— durante muchos años, y que le había sentado bien.

  7. Así lo creo.

  8. No he podido encontrar a un consumidor habitual confeso que pueda darme materiales para responder a todas estas preguntas. Pero la droga ciertamente produce exaltación en el momento.

  9. Esta parece ser una cuestión médica.

  10. Por una razón u otra, los criminales habituales o son realmente adictos, o la policía afirma que lo son, a alguna forma de embriaguez, más comúnmente licor en Behar, y más comúnmente ganja en Orissa; en otros lugares en proporciones aproximadamente iguales. Quizá las clases criminales necesitan más «mantenerse» o el gusto, que es costoso, las impulsa al crimen.

Ayer estuve hablando con un fumador de ganja confeso, y le pregunté cuánto fumaba, y dijo que un cuarto de tola al día; y le dije: «¿era eso suficiente?», y me dijo que era todo lo que podía permitirse y que si tomaba más tendría que robar.

  1. Esta es una cuestión médica. Es imposible decir cómo actuará cualquier forma de embriaguez sobre un cerebro determinado.

  2. No recuerdo tal caso, aunque he oído hablar a menudo de que el alcohol se usa así.

  3. Sí. No puedo responder a la última parte de la pregunta.

  4. No he tomado ganja. El bhang puede prepararse con ganja (es decir, la planta hembra foliácea, pero no sé si esto es

según me dicen, siempre se come, pero esto

Rov CAER no sé nada

es lo que dice mi criado uriya. de ello.

  1. Siempre he tenido que cumplir órdenes en lo referente a la Administración de Rentas Internas. No puedo sugerir por ahora ninguna mejora.

  2. No estoy seguro de si esta pregunta se refiere al «bhang» tal como yo he empleado la palabra. Si es así, creo que el bhang es muy inocuo, y que no es necesario ningún control.

63 y 64. No.

  1. La embriaguez por ganja es la más barata de todas.

  2. La diferencia se debe a que la ganja plana contiene gran cantidad de palos que no sirven de nada. Al mismo tiempo, como ya se ha dicho, me dicen que la ganja redonda es más embriagadora, y creo que esto se debe a una mayor fermentación. Además, el chur o ganja quebrada no contiene palos en absoluto.

  3. No: bhang en el sentido de lo que yo llamo siddhi.

  4. Si esto significa dónde pueden consumirse en el local, en el sentido de que los licores pueden consumirse así en las tabernas inglesas, creo que no.

La ganja no se consume generalmente en la tienda donde se compra. No entiendo la última mitad de la pregunta.

  1. Sí. Se hace alguna investigación, si estoy a cargo de un distrito, por el Colector Adjunto de Rentas Internas o por mí mismo si por casualidad estoy en las cercanías.

A veces los subordinados de Rentas Internas hacen investigaciones. Ciertamente la opinión pública local debería considerarse en toda cuestión.

  1. Creo que había algo de contrabando desde los Estados Nativos a Cuttack cuando yo estaba allí, pero no estoy seguro. El impuesto se paga generalmente, creo.

  2. Declaración del Sr. W. R. Bateut, Comisionado Adjunto de Palémau.

  3. He estado a cargo de Rentas Internas, tanto como oficial subordinado como oficial de distrito, durante algunos años.

  4. Se las conoce como chipta (plana), gol (redonda) y chur (quebrada). Esta última se conoce también localmente como «jatt».

  5. He visto cantidades de bhang silvestre en la subdivisión de Bettiah, y he visto ganja de clase inferior introducida desde Nepal.

  6. Allí se la llama bhang.

  7. El bhang crece muy densamente, especialmente cerca de las aldeas.

  8. Se cultiva en Rajshahi, pero nunca he estado allí.

8 a 12. Sin información.

  1. (a) Sí. A Rajshahi, creo.

(2) Sin información.

(c) No hay bhang silvestre en este distrito, lo que parecería indicar que el clima no es adecuado para él.

  1. Véase la respuesta anterior.

  2. En la subdivisión de Bettiah se informaba generalmente que la gente usaba el bhang silvestre como medicina para el ganado.

  3. Estas drogas se deterioran con la conservación y pierden por completo su efecto con el tiempo. Se conservan con cuidado hasta unos dos años. La humedad las afecta muy perjudicialmente. El deterioro puede prevenirse conservando las drogas en cajas revestidas de estaño en almacenes secos y debidamente construidos.

  4. El charas no se usa en este distrito. La ganja se usa generalmente para fumar, pero a veces se usa como medicina en casos de diarrea y también, según me informan, en afecciones de sarna.

  5. No puedo dar las proporciones; todas las clases parecen fumar ganja excepto los muhammadanos rigoristas.

  6. En este distrito se consumen más la chipta y el chur. Los fumadores de ganja a quienes he interrogado dicen que prefieren el chur.

  7. Se usa la ganja ordinaria de Rajshahi.

  8. No, por lo que puedo averiguar.

  9. Todas las clases, excepto los muhammadanos rigoristas, beben bhang sin restricción de localidad.

  10. Está en aumento en este distrito.

Bhang Ganja.

M. s. ch. M. s. ch. 1884-85. OnO 20 « 7 Ole Bi 1885-86. ~ 0.00 S ONL eae, 1886-87.: -1210 0 eh 8104'S 1887-88. 3. 12 24 0 is.slerd 1888-89. ty Or 3 - 9 29 12 1889-90. 1719 2 hr 9.2 8 1890-91. 21 713 ako, ooeaO 1891-92. Mf eleoley oid oot

No puedo dar ninguna razón suficiente. El aumento de población sin duda tiene algo que ver con ello.

  1. No puedo dar esto.

  2. El bhang se bebe como sorbete por todas las clases.

La ganja la consumen bastante las clases agrícolas después del trabajo del día, pero también la consumen los hombres más ricos. Los primeros la usan para quitarse la fatiga, los segundos por su propio placer, y también para la satisfacción de sus deseos carnales, pues aumenta o se dice que aumenta la potencia retentiva.

  1. (a) Un consumidor habitual moderado toma uno, dos o tres chillums de ganja al día y alrededor de cuatro annas de peso de bhang.

(b) Me hablaron de consumidores habituales que tomaban de diez a doce chillums al día, pero el caso parecía insólito.

El bhang, me dijeron, se consumía hasta un octavo de un seer kacha (es decir, algo más de un chattak pukka) al día. Un chillum de ganja pesaba dos rattis. La ganja se vende a 20 rupias el seer pukka, el bhang a 1 rupia y 8 annas el seer kacha.

  1. La ganja se usa generalmente sola, pero a veces se usa con hojas de tabaco. El bhang se mezcla usualmente con otros ingredientes. Los principales ingredientes son sonf, kasni, semillas de kira, dhania, golmirch, loung (clavo), elaichi, semillas de khurfa.

A veces se usa con él gur, y a veces leche por personas que tienen que cantar. Se dice que ocasionalmente se usa dhatura para hacer la mezcla muy fuerte.

  1. La ganja se fuma generalmente sola, pero el bhang se consume en compañía. El sexo masculino es el consumidor más habitual. No es habitual que los niños usen ninguna de estas drogas, pero no dudo que algunos lo hagan.

  2. El hábito de fumar ganja es muy difícil de abandonar, pero me dicen que el bhang no tiene tal efecto. Por lo que aprendí de los fumadores de ganja, su consumo solo está limitado por su bolsa.

  3. Las órdenes superiores de los hindúes en Bengala usan casi universalmente bhang en la fiesta de Bijaya Dasami, pero se dice que la práctica no se observa generalmente en Behar.

  4. El uso de ganja ciertamente se considera un defecto en el carácter de un hombre, y a menudo se pregunta si un testigo consume ganja con el fin de desacreditarlo. No parece ser este el caso del bhang. Esta aversión a los fumadores de ganja no tiene nada de religioso, sino que se atribuye a la idea de que los fumadores de ganja son holgazanes, irascibles y sujetos inútiles.

En Bengala, y también me informan que en algunos lugares de aquí, se ofrecen cantidades de ganja a Mahadev en la noche del Shiv Chatardashi.

  1. Sería una privación seria para los fumadores habituales de ganja abandonar la droga, pues es un hábito muy difícil de romper.

  2. El uso del bhang no podría prohibirse, pues sería, creo, impracticable extirpar la planta silvestre. Si se prohibiera la producción de ganja, sin duda habría contrabando desde los Estados Nativos, por ejemplo, Nepal. Apenas creo que pueda prohibirse el consumo de ganja, aunque particularmente me desagrada la droga. Preferiría mucho más ver aumentar el precio y que su consumo se contuviera automáticamente. La prohibición sin duda iría seguida del recurso a otros embriagantes, probablemente alcohólicos.

  3. No tengo información.

  4. No tengo conocimiento del charas.

  5. No, si son de la misma calidad.

  6. No se sabe.

  7. Tanto la ganja como el bhang son usados por la escuela ayurvédica de medicina por sus cualidades medicinales. El bhang se usa como medicina para el ganado, pero no sé para qué forma particular de enfermedad.

  8. (a) Se dice que el bhang es astringente.

(b) Sí, tanto la ganja como el bhang se usan para ese propósito.

(c) Se dice que este es el caso.

Muchas de las clases superiores en Behar usan bhang como medicina doméstica. Las clases trabajadoras lo usan habitualmente para aliviar la fatiga.

  1. Esta es una cuestión más para un experto médico.

  2. Sí.

  3. Se dice que es refrescante. La ganja produce embriaguez, y el bhang también. Se dice que la ganja calma el hambre, y el bhang que abre el apetito.

Los fumadores de ganja a quienes interrogué dijeron que la embriaguez del bhang duraba de una a tres horas, según la cantidad. Los efectos posteriores son a veces dolor de cabeza y vértigo. La falta de gratificación subsiguiente ciertamente produce anhelo o inquietud en el caso de los fumadores habituales de ganja.

  1. (a) La ganja aparentemente lo hace.

(c) Sí.

(d) Disentería y bronquitis.

(e) Se dice que hace esto.

(f) Se dice que embota el intelecto, pero no que produzca locura.

  1. El uso habitual excesivo de ganja ciertamente causa a veces locura temporal. Yo mismo he visto dos casos atribuibles a esta causa, uno cuando era Comisionado Adjunto de los Sonthal Parganas, y otro recientemente en la cárcel de aquí. En este último caso, que está fresco en mi memoria, un hombre fue enviado a la cárcel para observación como lunático. El Oficial Médico Civil lo describe como «siempre tras la ganja —no quería ni tomar alimento, y era muy insolente y peligroso». Después de estar menos de una semana en la cárcel, se recuperó por completo, y lo puse en libertad. Era un fumador habitual y confirmado de ganja. El primer caso fue el de un empleado respetable, que había tenido dos veces ataques de locura temporal atribuidos, si mal no recuerdo, al consumo excesivo de ganja.

  2. No.

  3. El Oficial Médico Civil me informa que (creo que la ganja) es usada así por las prostitutas. Dice que, debido a los efectos que produce, sobrecarga el sistema, causa debilidad prematura y provoca impotencia temporal.

  4. La misma autoridad me informa que no se usa excesivamente como afrodisíaco, sino que las personas que lo consumen en exceso suelen ser impotentes.

51 y 52. No tengo información.

  1. El Médico Civil informa que ha oído hablar de casos de frenesí homicida temporal entre los fumadores excesivos de ganja.

  2. No hay información. 55. No he encontrado ningún caso.

  3. Se dice que la mezcla con dhatura es peligrosa.

  4. No hay información.

  5. Creo que el sistema es tan bueno como podría idearse.

  6. No sería factible, creo, ya que la planta crece silvestre en profusión en algunos distritos. 63. Mientras se consuman ganja y bhang, no tengo objeción al presente sistema de venta al por mayor y al por menor.

  7. No.

  8. Ciertamente desearía ver la ganja gravada con impuestos más elevados. Por dos pice un hombre puede embriagarse con ganja, cuando le costaría incluso en este distrito de una anna y media a dos annas embriagarse con alcohol. Considero la embriaguez por ganja infinitamente más deletérea que la embriaguez por alcohol, y ciertamente desearía ver la ganja gravada con impuestos más elevados. El bhang es una cuestión más difícil, pues se prepara con tanta facilidad a partir de la planta silvestre.

  9. Debería haber diferentes tasas de tributación, ya que gran parte del peso del chipta consiste en el peso del tallo, y lo mismo ocurre con el gol, aunque en mucha menor medida.

  10. No; salvo que la tributación de la ganja no es lo bastante elevada.

  11. Sí. Hay varias tiendas con licencia para la venta de ganja y bhang en este distrito.

  12. Las tiendas no se abren en lugares a los que la gente objete, y si se planteara alguna objeción, ciertamente cambiaría el emplazamiento. Pero como las tiendas son solo para la venta y no para el consumo del artículo, no serían objetables para los vecinos. Las tiendas nuevas se abren solo donde hay una necesidad real.

  13. Cierta pequeña cantidad de ganja solía introducirse de contrabando desde Nepal a la subdivisión de Bettiah. No sé nada del sistema de impuestos especiales nepalés.

  14. Declaración del Sr. N. K. Boss, Magistrado en funciones y Noakhali.

  15. Estas definiciones pueden aceptarse.

  16. Se encuentra ocasionalmente que la planta del cáñamo crece espontáneamente en ciertas localidades del distrito.

En ninguna parte es abundante.

  1. Ganja, siddhi o bhang. 5. No tengo experiencia. 6. Dispersa.

  2. No hay cultivo de la planta del cáñamo en este distrito.

  3. No.

  4. Ninguno se prepara en este distrito. 16. Ninguno se prepara en este distrito. 17. Ninguno.

  5. No tengo experiencia. Los vendedores dicen que la ganja se deteriora en el plazo de un año, y pierde por completo su cualidad embriagante en tres o cuatro años.

Se dice que la exposición es la causa.

  1. Sí; excepto los que se usan con fines medicinales, en cuyo caso se mezclan con otros ingredientes y se administran internamente o se aplican externamente.

  2. El charas rara vez se usa, si es que se usa alguna vez, en este distrito, pero la ganja es fumada por las siguientes clases de personas:—(1) jalias (pescadores), (2) dhobis (lavanderos), (3) mendicantes religiosos (como sanyasis o fakires, bairagis), (4) porteadores de palki, (5) holgazanes y malhechores. La proporción de personas que la usan es muy pequeña, ni siquiera el uno por ciento.

  3. Se prefiere la ganja redonda; pero debido a sus elevados derechos, la demanda de ganja plana es mayor.

  4. El charas no se puede conseguir aquí. 23. No.

  5. El bhang es bebido por gentes del interior cuyo número es muy pequeño en este distrito. Los naturales del distrito no usan el bhang en ninguna forma.

  6. Durante los dos últimos años ha habido una disminución debida (1) al aumento del derecho, (2) al alto precio de los granos alimenticios.

  7. (2) La mayoría son consumidores habituales moderados.

(4) Muy pocos.

(e) Se estima que alrededor de un tercio de la población fumadora de ganja pertenece a esta clase. El número se estima en 1.000.

(@) Muy pocos.

  1. Los Bairagis como clase son todos fumadores excesivos. Son mendigos profesionales y forman la mayor parte de la población fumadora de ganja. Sigue la clase de los jornaleros. En esta clase el número está casi igualmente dividido entre hindúes y muhammadanos. Entre los Baishnabs, dicen, la práctica está sancionada por su religión. Los jornaleros adoptan esta práctica bajo la impresión de que les permite soportar la fatiga y la intemperie sin que su salud se vea perjudicada.

  2. Los consumidores habituales moderados de ganja rara vez toman más de una o dos annas de valor diario, y se ha sabido de consumidores habituales excesivos que toman una rupia de valor al día. La ganja plana se vende a 3 tolas por rupia y la redonda a 23 tolas.

  3. No se sabe que ningún fumador de este distrito mezcle semillas de dhatura con ganja. Algunos usan hojas de tabaco en polvo (secas) y ganja mezcladas. No se conoce aquí ningún bhang massala.

  4. Por regla general, ni la ganja ni el bhang se consumen en compañía, ni se busca particularmente la soledad. Está principalmente limitado al sexo masculino y a edades que van de los 25 a los 60 años. Nunca se sabe que los niños usen ninguna de estas drogas.

  5. (a) Sí.

(6) Dicen que es difícil abandonar la práctica.

(c) Sí.

  1. El bhang es bebido en pequeñas cantidades por los hindúes el último día (Dasami) de la Durga Puja. Se consume en cantidades muy pequeñas y solo una vez al año, y no conduce a la formación de hábito.

  2. El fumar ganja no se considera respetable. Más bien se considera degradante. No así el beber bhang. El sentimiento mencionado arriba es atribuible al efecto perjudicial que se sabe que el uso excesivo de la droga produce sobre la naturaleza moral de los consumidores. En este distrito se adora a un dios llamado Trinath (Trinidad) por las clases bajas de la gente, que es, por excelencia, el dios de la ganja. El fumar ganja es condición sine qua non del culto. Muchos empiezan a fumar de esta manera y con el tiempo se vuelven fumadores inveterados.

  3. Ciertamente sería una privación para la pequeña clase de personas que se han hecho esclavas del hábito de fumar ganja, pero apenas una privación grave.

  4. La prohibición no puede hacerse cumplir sin la total extinción de la planta, que crece silvestre por todas partes. La prohibición ciertamente producirá descontento; pero como el consumo de ganja está restringido a un pequeño número de clases bajas de la gente, apenas habrá peligro político.

El cese del fumar ganja muy probablemente será seguido del recurso a los estimulantes alcohólicos.

  1. No.

  2. No tengo experiencia.

  3. En grado.

  4. La ganja siempre se fuma, se come y se bebe.


  1. Sí; el bang es una medicina inestimable para toda clase de afecciones intestinales, especialmente la disentería; el ganja para el asma, el tétanos, etc. Los kabirajes lo emplean extensamente. Tanto el bang como el ganja se usan en el tratamiento de las enfermedades del ganado.

  2. Se dice que el uso moderado del bang es beneficioso como digestivo. Es sabido que el ganja proporciona cierta resistencia bajo esfuerzos severos y alivia la fatiga. Con mucho, su mejor efecto se considera que es su poder de protección contra toda clase de exposiciones, humedad y frío; y como tal tiene un efecto decidido contra la malaria.

El bang es ambas cosas

Me refiero al uso habitual moderado de las drogas.

No tengo experiencia del charas.

  1. Es beneficioso cuando se toma con moderación. 43. Sí.

  2. Es refrescante después del esfuerzo. Para ser refrescante debe producir intoxicación: por debajo de la intoxicación no es refrescante. Calma, más bien embota, el hambre. El efecto rara vez dura más de tres horas. No deja efectos posteriores. La falta de

satisfacción subsiguiente produce un anhelo, que, sin embargo, es fácilmente controlable.

  1. No se sabe que el uso habitual moderado de ganja o bang produzca efectos nocivos, físicos, mentales o morales.

  2. El cirujano ayudante, doctor Nobin Chandra Dutta, escribe lo siguiente:

«El uso habitual excesivo de ganja produce efectos decididamente perjudiciales sobre la naturaleza física, mental y moral del hombre. Deteriora la constitución. Los fumadores excesivos de ganja son, por regla general, delgados y macilentos. Su apetito y digestión fallan. Tengo conocimiento de más de un caso de asma que no podía atribuirse a ninguna otra causa. También han llegado a mi noticia casos de disentería por el uso excesivo de ganja. El deterioro del sentido moral no es marcado. No induce pereza ni hábitos de inmoralidad o libertinaje. Es sabido que los fumadores excesivos de ganja son sexualmente débiles e incompetentes. Ciertamente embota el intelecto y debilita la mente. No tengo duda de que el consumo excesivo de ganja produce locura. Aunque la locura se caracteriza por la violencia y la excitación y es de un tipo claramente maniaco, puede ser temporal o permanente. Tengo experiencia de un caso de locura temporal reinducida por el uso de la droga tras la liberación de un manicomio. No tengo conocimiento de ningún síntoma de locura por ganja que pueda llamarse típico. He conocido casos en los que no se halló deseo alguno de obtener alivio de la ansiedad mental o de la enfermedad cerebral; sino que el puro amor a la diversión en mala compañía indujo el hábito del ganja, que acabó finalmente en locura. No tengo conocimiento de locura que tienda a la indulgencia en ganja por parte de una persona deficiente en autocontrol a causa de un intelecto debilitado.

«Tengo en este momento ante los ojos de mi mente a un hombre cuyo curso entero de vida como fumador de ganja, desde el año 18 hasta el 38 de su edad, he tenido oportunidades de observar. Considero a este hombre un caso típico para ilustrar los efectos del consumo de ganja sobre la naturaleza física, mental y moral del hombre. De muchacho, este desdichado hombre poseía una disposición singularmente amable y una inteligencia superior a la media. Físicamente no estaba bien formado; pero su constitución no era en modo alguno peor que la del nativo medio de la Baja Bengala. Cuando tenía unos 18 años cayó en mala compañía y contrajo el hábito de fumar ganja, al que se entregó rápidamente durante unos dos años. Gradualmente llegó al exceso; entonces ciertos cambios muy notables se produjeron en él.

Comía poco; a veces omitía una o dos comidas. Había un temblor en sus miembros y en su voz, y ocasionalmente sus ojos estaban inyectados en sangre. Una especie de mirada obstinada y resuelta aparecía en su rostro, y se volvió irritable y pendenciero. A veces montaba en súbita cólera por una causa trivial, o se volvía extremadamente ruidoso y violento.

Tenía ciertas ideas absurdas propias sobre las cosas, y ningún argumento ni razonamiento podía convencerlo de su absurdidad o incorrección.

De acuerdo con estas ideas, insistía en hacer ciertas cosas, con gran fastidio de sus amigos y parientes. Estaba tan determinado que nunca podía ser disuadido sino por la fuerza efectiva. En este tiempo era absolutamente veraz en lo que decía o hacía, y honesto en asuntos pecuniarios. Llevaba su veracidad a veces a una longitud ridiculísima. En una ocasión vivía con un amigo que solía censurarle por sus hábitos de ganja, y le reprochaba ser

incorregible. Esto le hizo enfadar mucho, y abandonó la casa jurando que nunca volvería a pasar su umbral. Cumplió su palabra pasando dentro y fuera por las ventanas.

«En el creciente exceso en el fumar se consumió en su físico y parecía bastante delgado y macilento; pero sus hábitos eran activos y podía soportar el frío, la humedad y la exposición en un grado extraordinario.

En los últimos ocho años ha sido su práctica levantarse a eso de las 3 de la mañana en todas las estaciones, y desde esa hora hasta las 8 o 9 se le encuentra de pie, a menudo con el agua hasta la cintura, y a veces hasta el cuello, en el río o en los estanques, realizando sus abluciones o puja, sin que por ello esté peor. Rara vez se le encuentra usando ropa de abrigo en invierno. En los últimos dos años ha desarrollado signos de locura. Duerme mal, pasa días sin comer, miente y engaña, recorre distancias sin propósito aparente, habla incoherentemente, y se enfada a la menor provocación, y a veces sin provocación alguna, cuando está muy violento, prorrumpiendo en ataques de frenesí incontrolable.»

47 y 48. No tengo experiencia.

49 y 50. El ganja es fumado como afrodisíaco por los hombres. La acción afrodisíaca de la droga dura durante el período de intoxicación producido por ella.

No se sabe que las prostitutas lo usen como tal. El uso excesivo de ganja tiende a producir impotencia.

  1. El uso moderado de ganja o bang no tiene conexión con el crimen.

  2. El efecto de la indulgencia excesiva en ganja es o estupefaciente o estimulante, según la constitución del hombre que lo usa.

El cirujano ayudante, doctor Nobin Chandra Dutta, me escribe lo siguiente:

«He conocido un caso de un fumador de ganja que tuvo que ser mantenido atado durante más de veinticuatro horas para impedirle causar violencia a sus vecinos y a los miembros de su familia. Debo pensar que este era un caso de frenesí homicida temporal.»

  1. Es sabido que los criminales habituados a fumar ganja se fortalecen para cometer actos premeditados de violencia fumándolo repetidamente.

Quienes no están acostumbrados a ello a veces beben bang con ese propósito.

  1. El bang se usa, a menudo mezclado con semillas de dhatura.

  2. La mezcla de dhatura con ganja acrecienta el efecto intoxicante de esta última. Las semillas de dhatura se mezclan con bang para administrarlo a otros con intención criminal.

  3. No tengo experiencia. 58. Es susceptible de mejora.

  4. Las tiendas se adjudican ahora por competencia, y debido a la escasez de postores algunas tiendas se adjudican por una cuota muy baja. El resultado es que los precios de venta al por menor del ganja son diferentes en distintas tiendas. Si se introdujera el sistema de expedir ganja a los licenciatarios solo en proporción a la cantidad de cuotas de licencia pagadas por ellos, no solo se reduciría la cantidad de ganja vendida, sino que también se llevaría los precios de venta al por menor a un mismo nivel, se impediría la competencia malsana y se frenarían las ventas ilícitas.

60 y 61. Mil.

  1. No es necesario ni practicable ningún control.

63 y 64. No.

  1. Parece irrazonable.

  2. Sí; sobre el principio de su diferente poder intoxicante.

  3. No. 68. No hay ninguna en el distrito.

  4. Sí; en la medida de lo practicable.

bajan a Amlighata desde las colinas. Hay un consenso de opinión de que no se cultiva ganja de colina dentro de un día de viaje desde la frontera británica.

Encuentro que en 1870 se procuró un espécimen de ganja de colina para su examen, y el Oficial Médico Civil informó que la ganja de colina es muy inferior a la ganja de Rajshahi en cuanto a su poder de intoxicación. El Ministro del Maharajá de Tipperah también declaró que no se cultivaba ganja en

  1. He hecho indagaciones sobre la cuestión de la ganja de colina. He interrogado a varias personas de la localidad, y también a algunos «tipperahs» que habían

el territorio del Maharajá, excepto en una cantidad muy pequeña, que está lejos de ser suficiente para satisfacer la demanda local.

  1. Evidencia del Sr. L. P. Surrres, Magistrado y Colector de Midnapur.

  2. Colector Adjunto, Oficial Subdivisional y Colector en varios distritos; Secretario Junior de la Junta de Rentas; Subsecretario del Gobierno de Bengala en el Departamento de Impuestos Especiales; Subsecretario del Gobierno de la India, Departamento de Impuestos Especiales.

  3. Sí; ganja, ganjika, turitananda, boratamak, sulfa y suka-tamak.

  4. La planta crece espontáneamente en este distrito, pero no abundantemente. Sin duda podría cultivarse fácilmente, ya que ocurren algunos casos de kabirajes que la cultivan ilícitamente para medicina.

  5. Véase la respuesta a la pregunta 2. La Cannabis sativa es la planta a que se hace referencia.

  6. El suelo de este distrito es en parte aluvial, en parte laterítico, y la planta crece en ambos. Es bien sabido que la planta crece a lo largo del Himalaya, en las tierras altas de Asia Central y por toda la India, aunque se ve muy afectada por las diferentes condiciones de clima. En las tierras altas la resina en que reside el principio narcótico exuda y se recoge como charas; en las llanuras, donde se cultiva, se encuentra en la flor femenina virgen, y cuando se deja granar en las llanuras, se encuentra en las hojas, de donde se extrae en forma de bang. En el Manual de Impuestos Especiales, sin embargo, Sección XIX, párrafo 8, página 152, el sidhee se define como las hojas secas de ambos sexos, ya sean cultivadas o no cultivadas.

La declaración precedente se halla, creo, en el informe del babu Hem Chunder Ker, el único libro de referencia sobre el tema hasta el reciente informe del doctor Prain. Considerables cantidades de charas se importan al Punjab y a las Provincias del Noroeste desde Samarcanda y otros lugares, y probablemente algo de esto encuentra su camino hacia Bengala.

Pero todas las estadísticas relativas a esto estarán ante la Comisión. Distrito de Jessore, pero el cultivo allí fue abandonado hace muchos años; no sé por qué razón; y el cultivo en estas provincias está ahora confinado dentro de un cercado en el norte de Bengala. Rajshahi solía exportar una gran cantidad a las Provincias del Noroeste, pero la exportación ha decaído, ya que esa provincia obtiene ahora su suministro de las Provincias Centrales, donde está más ligeramente gravado. Se cree que se cultiva en los Estados Tributarios de Orissa, de donde se importa a Orissa con el nombre de ganja de Gurjat. También se cultiva, creo, en Assam, y he conocido buen ganja introducido de contrabando en Noakhali desde las comarcas montañosas vecinas, donde aparentemente se ha cultivado. En Madrás parece crecer silvestre libremente, pero no se cultiva, ni se grava, ni se consume. Esa provincia consume opio en lugar de ganja.

  1. Dispersa.

algunas de las personas acomodadas.

Solía cultivarse en el

La Junta de Rentas está realizando experimentos para

  1. No en este distrito (como se ha notado arriba, algunas plantas se cultivan a veces ilícitamente por los kabirajes).

8 a 10. No tengo conocimiento más allá de lo que se halla en los informes publicados. No hay cultivo en este distrito.

11 y 12. Hasta donde alcanza mi conocimiento, no ha habido en el caso del gunjah una selección especial semejante a la que ha hecho que los frutos cultivados de Europa difieran de los correspondientes frutos silvestres. Que hay, sin embargo, una marcada diferencia entre la planta cultivada y la no cultivada lo muestra claramente el hecho de que las autoridades de Rentas sean capaces de gravar la planta silvestre (sidhee) con una escala por completo distinta y de permitir que circule libremente. Probablemente esto se debe tanto a que la tierra se prepara debidamente y se deja a las plantas espacio libre como a la eliminación de las plantas macho,

  1. Véase arriba.

14, 15, 16. El gunjah, el churrus y el bang se importan y no se fabrican en este distrito; es decir, se importa la hoja seca con la que se prepara la decocción o infusión llamada bang. El bang podría prepararse con las hojas de la planta silvestre y, de hecho, como se desprenderá de la sección del Manual de Rentas citada arriba, ordinariamente así se hace.

  1. Los consumidores de bang son principalmente hombres del interior. También se mezcla con leche, especias, etc., y se emplea como medicina para la dispepsia.

El churrus se mezcla con tabaco y lo fuman... El gunjah lo usan los pescadores y las clases bajas en general, en parte, sin duda, porque es un hábito menos costoso que el licor o el opio.

  1. Las drogas pierden sus propiedades narcóticas, según se conservan ordinariamente, en poco más de un año. El gunjah se guarda en cofres revestidos de estaño en golas secas, pero el...

ver si se conserva mejor si está herméticamente sellado. 19. Sí.

  1. Véase arriba. Apenas se consume churrus en este distrito. El consumo de gunjah es de 71 maunds al año, lo que, si todo lo tomaran consumidores habituales moderados, abastecería aproximadamente a uno de cada dos mil de la población.

  2. En este distrito solo se usa gunjah redondo. 22. Extranjero. El año pasado el churrus usado se importó de Amritsar. Se importaron dieciocho seers, de los cuales siete se consumieron y once se reexportaron. No hay consumidores habituales. Siete seers bastarían para unos cincuenta consumidores habituales moderados en un año.

  3. No.

  4. El bang lo usan en gran medida los hombres del interior, y algunos de los bengalíes también lo usan.

  5. El consumo de gunjah aquí ha aumentado en cerca de un 29 por ciento en los últimos diez años, probablemente a expensas del opio y del licor. El primero ha aumentado, pero no en proporción con la población; y aunque no se dispone de estadísticas para el segundo, no puede haber duda de que hubo un gran descenso. El año pasado fue un mal año, y el consumo de licor cayó un 19, mientras que el de gunjah aumentó un 6 por ciento.

  6. Generalmente, de las clases bajas del pueblo.

  7. Un consumidor habitual moderado tomaría medio tola de gunjah o sidhee y unos seis granos de churrus. Los consumidores excesivos tomarían más del doble.

  8. El gunjah se mezcla con tabaco, el churrus con tabaco y melaza. Con el sidhee se mezclan a veces leche, especias, etc., para formar lo que se llama un «majoon», numerosas referencias al cual se hallarán en la parte final de las Memorias de Baber.

La dhatura no se mezcla con el churrus, pero a veces se mezcla con el sidhee para hacerlo más embriagador.

  1. El gunjah y el churrus los consumen tanto en soledad como en compañía hombres adultos y mujeres públicas y de clase baja. Los niños no lo consumen.

  2. El hábito se forma fácilmente y es difícil de romper. En cuanto al desarrollo del hábito moderado en excesivo, me parece que si se hubiera comprendido que el oriental difiere grandemente del habitante del norte de Europa a este respecto en lo tocante a todas las drogas nerviosas, la Comisión nunca habría sido nombrada.

Sin duda, esto puede explicarse satisfactoriamente por la presión excesiva a que estamos sometidos, pero el hecho es que cualquiera que sea la forma de estimulante que consuma el natural de este país, por regla general lo toma con moderación, y muy, muy raramente es dominado por el hábito.

  1. El día de Bijaya de la Durga Puja el bang lo consumen por regla general los bengalíes de ambos sexos y de todas las edades. Su uso se considera esencial. Las clases bajas se entregan a él con exceso y las clases respetables lo toman con moderación. No es probable que esto conduzca a la formación del hábito.

  2. El gunjah lo usan en su mayor parte las clases bajas. Ser fumador de gunjah es, por tanto, sinónimo de ser un «hombre de baja casta». Si un hombre de clase más alta fuma gunjah, se le mira por encima del hombro. Pero esto, creo, es porque adopta una costumbre vulgar de baja casta. Del mismo modo podría considerarse el gusto por la ginebra entre las clases altas de Inglaterra. El gunjah tiene también muy mala fama y se supone que conduce a la locura, etc., así como, sin duda, muchas personas respetables en Inglaterra asocian el beber ginebra con la violencia contra la esposa y otros crímenes brutales. La creencia, que ciertamente «está en el aire», de que el gunjah es muy deletéreo ha sido en mi opinión fomentada en gran medida, si no se debe por completo, al hecho de que el bhadra lok de Bengala toma opio y no gunjah, y «compone por los pecados a que se inclina»...

  3. Nunca se permite el gunjah en las cárceles, y nunca he oído que se haya seguido ningún mal de que se corte el suministro.

  4. No creo que hubiera la menor dificultad en abolir el uso del gunjah. Para que la droga se consuma ilícitamente, primero ha de cultivarse ilícitamente, y si se tomara una acción simultánea en Bengala, los Mahales Tributarios de Orissa, las Provincias Centrales, Assam y cualquier otro lugar, si lo hay, donde se cultive, esto sería prácticamente imposible. Aquí y allá, sin duda, algunas personas cultivarían algunas plantas para consumo privado; pero sería imposible mantener comercio alguno, y este pronto cesaría. Habría un grave descontento entre los consumidores, pero esto podría evitarse casi por completo precediendo la abolición de un aumento progresivo del impuesto. El descontento nunca llegaría a constituir un peligro político como el que causaría la abolición del opio, que pondría a todo el país contra nosotros y probablemente llevaría a levantamientos entre los sikhs.

  5. En este distrito, en todo caso, se está sustituyendo el gunjah por el alcohol, no el alcohol por el gunjah. Creo que hay amplia prueba de que la mayoría de los hombres prefiere tomar algún estimulante, y que el máximo de trabajo no puede obtenerse sin él. Hay también, creo, amplia prueba de que un estimulante puede ocupar el lugar de otro. La manera en que el té, el café y el tabaco han ocupado el lugar del alcohol es un ejemplo llamativo. Un mapa de Rentas de la India mostrará también que cuando no se usa un estimulante se usa otro, y creo que la historia de cada distrito individual mostrará que cuando se restringe el consumo de uno, otro ocupa su lugar. 37. El efecto del churrus es más transitorio.

  6. No hay diferencia en cuanto a la especie, pero la forma que contiene más flor de gunjah contiene más resina y es, por tanto, la más fuerte.

  7. Generalmente se cree que fumar es lo más perjudicial. El bang, lo he oído decir a menudo, cuando se toma con moderación, no es más dañino que el té que toman los europeos.

  8. El bang se usa aquí como cura para la dispepsia.

Lo he conocido usado como amuleto para expulsar al demonio de un lunático. No dio resultado.

  1. (a) Véase arriba.

(b) Lo usan personas que se someten a grandes esfuerzos, pero si hay alguna conexión causal entre ambos no puedo decirlo.

(c) y (d) No lo sé.

  1. Definiría el uso inmoderado como aquel que fuera perjudicial, y por tanto respondería afirmativamente a esta pregunta.

  2. No son ofensivos debido a su consumo moderado.

  3. Reconfortante. No embriagador, estimula el apetito, pero no calma el hambre.

45 a 50. Dejo estas preguntas a los testigos médicos.

  1. La proporción de consumidores habituales entre los malhechores es comparativamente pequeña. Estas drogas las usan las clases más bajas, y estas clases, como en otros países, proporcionan la mayor proporción de criminales. Si hay alguna conexión causal entre ambos no puedo decirlo.

  2. Es bien sabido que distintas personas bajo la influencia del alcohol se comportan de manera muy distinta. Algunos se duermen y otros pelean. Supongo que lo mismo ocurre con el gunjah. El bang, sin embargo, se dice que tomado en exceso produce estupefacción, mientras que el gunjah excita.

  3. Cuando estuve en Backergunge, donde serví durante dos años, personas acusadas de violencia frecuentemente comparecían ante mí, y solía preguntar si tomaban gunjah. En muchos casos descubrí que sí lo tomaban, y no fue hasta algunos años después cuando me di cuenta de que, por la razón expuesta arriba, no tenía realmente prueba alguna de conexión entre ambos.

  4. Se dice que se usan así.

  5. Sí; pero la estupefacción completa no se produce sin mezcla.

  6. Con el bang se mezclan especias, hoja de rosa, dulces, leche, cuajada y semillas de pepino, diciéndose que el propósito es atemperar el efecto embriagador. La dhatura la usan los fumadores empedernidos para agravar la embriaguez. Se vende una preparación conocida como thandai, cuyos ingredientes son principalmente especias y semillas de pepino.

  7. No en este distrito.

58 a 60. Si se prueba que el gunjah es más perjudicial que otros estimulantes, debería, creo, abolirse; de lo contrario, no tengo nada que objetar al sistema. Personalmente, no puedo decir si es peor o no. Me inclino a pensar que lo es, pero no estoy en absoluto seguro.

  1. En Bengala solo recientemente se ha gravado el gunjah tan altamente, y sigue siendo, por lo que puedo averiguar, el intoxicante más barato. En las Provincias Centrales el impuesto solía ser muy leve en verdad (creo que solo Rs. 1-4-0). No sé cuál es ahora.

  2. Sí, porque la planta contiene más hojas y ramitas y las otras más flor.

  3. No.

  4. Declaración del Sr. E. H. C. Walsh, Magistrado y Colector en funciones de Cuttack.

  5. Pueden aceptarse las definiciones anteriores. El gunjah de Gurjat solo se seca, y no se aplana ni se enrolla como la droga de Bajshahi. No hay venta de churrus en este distrito.

  6. Una especie de gunjah conocida como gunjah de Gurjat crece en las fincas de Gurjat limítrofes con los distritos de Puri y Cuttack, y (ilícitamente) crecerá de forma espontánea en la porción limítrofe de esos distritos.

  7. Sidhee, bhang, subji y patti; y las diferencias entre ellos son las que se dan en las definiciones; churrus es un nombre que no está en uso, y esa forma de la droga no se consume.

  8. Crece ya sea en las llanuras o a ligera elevación en las laderas. Generalmente se cultiva en un suelo seco y arcilloso, y un suelo húmedo no le conviene. No puedo decir la altura de elevación hasta la cual crecerá.

  9. Dispersa en los casos en que la he visto.

  10. No hay cultivo lícito en Orissa, pero en los Mahales Tributarios de los Gurjat se cultiva extensamente la variedad conocida como gunjah de Gurjat.

  11. No puedo decirlo. Se cultiva lo suficiente para el consumo local y también para la exportación al territorio británico. La superficie ha aumentado sin duda desde 1889, cuando se retiró la prohibición de cultivarlo dentro de las tres millas de la frontera británica, y esa cantidad de tierra adicional...

mezclado con agua y bebido. Ya sea ganja o patti preparada con azúcar se come en forma de dulce llamado majum. También se hace en pequeñas píldoras con especias, que son convenientes para llevar de viaje.

  1. Sí. Hasta donde sé, el charas no se prepara en los Gurjats.

  2. Por ninguna clase en particular, que haya cultivado la planta.

  3. Se deterioran con la conservación. La humedad les es perjudicial; los insectos también llegan a ellas a veces.

El remedio para las dos causas antedichas es guardarlas bien protegidas y en lugar seco, y excluir el aire en cuanto sea posible, para evitar la pérdida de su aroma por evaporación.

  1. La ganja se fuma; se bebe como patti mezclada con agua, y se come preparada en dulce como majum o hecha píldora con especias.

  2. Principalmente las clases bajas, y los fakires casi universalmente.

  3. Se prefiere la ganja redonda, y en consecuencia se vende la mayor cantidad de esta clase.

  4. El charas no está en uso. 23. No conozco tales casos.

Cualquier cultivador

La ganja es

generalmente la droga que se fuma.

  1. No puedo dar la proporción. 25. Está en disminución, según lo muestra el consumo anual

de las golas registradas. Esto se debe al aumento del precio y en cierta medida al contrabando desde los Mahales Tributarios.

26 y 27. No puedo decirlo. 28. Un consumidor moderado toma alrededor de una

::: i t 2 i i juntas. Esto constituye la ganja. Las hojas mea Hat ee at ai seaengsronpnncerse A! también se recogen para el patti; f 4 4 10: Thera linc resthaton aie:: 29. A veces se mezcla dhatura con la ganja 1 Ek PE nel hag ae see es ene para aumentar su efecto. Las semillas de la kuohila

(nux vomica) también se mezclan con la ganja con el mismo propósito.

El bhang también, cuando se bebe, se mezcla con pimienta negra y otras especias como clavos, macis y canela, siendo el objeto darle un sabor aromático.

Norz.—En todas estas respuestas me refiero solamente a la ganja de Gurjat, y no a la planta de Bengala o Rajshahi, de la que no tengo conocimiento personal.

  1. Sí. En los Estados de Gurjat. No parece que las plantas macho sean destruidas sistemáticamente.

  2. Su cultivo está prohibido en Orissa. Cualquier suelo seco y arcilloso sería adecuado para su cultivo.

  3. No se prepara en Orissa, sino en los Estados Tributarios. No puedo dar la extensión, pues no hay cifras disponibles.

  4. La ganja de Gurjat se fuma, en cuyo caso se machaca y se mezcla con tabaco. El «Patti» es

  5. Las tres drogas son consumidas principalmente por varones, y más por los viejos que por los jóvenes. Hasta donde puedo averiguar, los niños nunca las consumen.

$1. El hábito se forma fácilmente y es difícil de romper. No hay tendencia a que el hábito

  • Fue citado a comparecer en una reunión de la Comisión para examen oral, pero no pudo presentarse.

se desarrolle hasta el exceso más de lo que ocurriría en cualquier otra forma de autocomplacencia que la persona permitiera volverse excesiva.

  1. Durante la Durga Puja, se bebe bhang la noche después de que las imágenes han sido arrojadas al agua, pero no suele llevar al exceso.

El siddhi preparado en bolas con melaza y ghee también se ofrece a Ganesh en su festival en el mes de Bhadro, pero la cantidad en cada bola es muy pequeña y no produciría embriaguez.

No creo que estas ceremonias sean propensas a llevar a la formación del hábito de la ganja, viniendo como vienen a intervalos tan largos.

  1. El consumo de ganja es despreciado por la gente, y tenido en descrédito por sus efectos. El hábito de tomar siddhi o bhang, sin embargo, no es despreciado, siendo más general y menos dañino.

‘34. Sería una privación grave para los consumidores habituales

de ganja renunciar a su uso. Es fumada por los pobres por ser una forma de embriaguez más barata que el licor, y de efectos más duraderos. Si se vieran privados de ella, por tanto, probablemente se dedicarían a fumar las semillas de kuchila o dhatura, que son ambas perjudiciales.

  1. No creo que fuera factible por lo que respecta a Orissa, dada la facilidad para el contrabando desde los Estados Tributarios. Su prohibición causaría también gran descontento, pues en Orissa el consumo de estas drogas ocupa el lugar del alcohol.

Como se dijo en la pregunta anterior, su prohibición probablemente llevaría al consumo de otras drogas igual o más perjudiciales.

  1. No en Orissa.

  2. No lo sé.

$8. La ganja de Rajshahi (redonda) es la más fuerte, pero la naturaleza de sus efectos es similar en distintos grados, y más fuerte que la de la ganja de Gurjat.

  1. Se dice que fumar ganja es más perjudicial que beber siddhi o bhang, y por esta razón el hábito de tomar ganja es más despreciado que el otro.

  2. El siddhi se usa como droga en el caso de afecciones intestinales por los médicos nativos.

4.1. Se considera que el siddhi es— (2) un digestivo; (6) ciertamente da resistencia y alivia la fatiga, como se muestra en el caso de los porteadores de palanquín;

(c) se cree que es febrífugo;

(d) se cree que es bueno para los ancianos por ser digestivo.

4%. El siddhi en moderación parecería ser inofensivo, pues los consumidores no se ven impedidos por él de cumplir sus deberes ordinarios, ni son despreciados. En cuanto a fumar ganja, no estoy en condiciones de dar una opinión fiable.

  1. Sí.

  2. Moderado.

Fumar ganja es refrescante, no produce embriaguez completa, pero una vez pasados los efectos no calma el hambre. Sin embargo, en el caso de los fakires, debe calmar el hambre, pues toman muy poco alimento. La falta de ella produce anhelo e inquietud.

  1. El efecto de estas drogas varía, naturalmente, con las distintas constituciones de los consumidores.

El uso moderado del siddhi, como se notó arriba, no es

muy perjudicial; ciertamente lo es, no puedo decir que el uso moderado de estas

drogas tienda a producir locura, ni temporal ni permanente.

El hábito de fumar ganja

  1. El uso habitual excesivo de ganja produce a veces locura. El acto realizado por una persona bajo sus efectos embriagantes no debe, sin embargo, tenerse por prueba de locura temporal en ese momento, más de lo que lo serían los actos insensatos de un borracho. En este asilo hay dieciocho internos; de ellos tres figuran como haber sido fumadores de ganja, pero dos de ellos niegan el hecho de haber tomado ganja alguna vez y no expresan deseo de la droga. Hay, pues, un caso admitido de dieciocho.

  2. No parece ser un hábito hereditario, ni afectar a los hijos del consumidor moderado.

Por supuesto, en una casa donde el padre toma estas drogas, los hijos cuando crecen son más propensos a dedicarse a ello por el ejemplo, que donde el padre no es consumidor.

  1. La misma respuesta que la pregunta anterior.

  2. Se dice que produce un efecto sexual estimulante en los principiantes, pero que no tiene este efecto una vez que su uso se vuelve habitual. Usado de este modo es sin duda perjudicial, pues lleva al exceso de indulgencia sexual y al consiguiente daño a la constitución. Así lo consumen solamente los varones, y no las prostitutas. No se dice que el uso moderado de ganja produzca impotencia.

  3. Se aplica la misma respuesta que al n.º 49 en mayor grado. Se dice que el uso excesivo de ganja produce impotencia, pero no parece que el mismo resultado sea causado por el uso excesivo de siddhi.

  4. No tengo conocimiento de proporción alguna entre el uso moderado de estas drogas y el crimen.

  5. Su uso excesivo, sin duda, lleva al crimen produciendo una forma violenta de embriaguez, y haciendo que la persona, por el momento, no sea plenamente consciente de los efectos de lo que hace.

  6. No conozco ningún caso. 54. No conozco ningún caso de tal índole.

  7. He oído ocasionalmente de tales casos.

Probablemente se añadía también alguna otra droga narcótica para reforzar el efecto de la ganja o del siddhi.

  1. El cáñamo usado en moderación no se mezcla generalmente con otras drogas. Cuando se usa en exceso, a veces se mezclan semillas de kuchila o dhatura.

Su efecto es perjudicial. Intensifica la acción

de la ganja y prolonga sus efectos.

  1. En el distrito de Puri, la ganja de Gurjat también se bebe con leche, azúcar y especias. De este modo la consumen mucho los «Pandas» adscritos al Templo de Jagannath. Son hombres iletrados, y en su mayoría de mala reputación, pero su inmoralidad se debe probablemente a su ociosidad y a que están sobrealimentados. Físicamente no sufren por tomar ganja de esta forma.

  2. El sistema actual funciona bien. El consumo de ganja podría reducirse en cierta medida elevando su precio.

    1. Si se elevara el impuesto sobre la ganja, y en consecuencia su precio, sólo hasta el punto de inducir a los consumidores a reducir su consumo medio, y no de privarles enteramente de ella, el hábito podría quedar algo contenido.
  1. La ganja no se cultiva en Orissa. En los Mahales Tributarios su cultivo está prácticamente sin control por los Rajás.

  2. El charas no está en uso en Orissa.

. El cáñamo no se cultiva en Orissa. No veo la necesidad de prohibir su cultivo para la producción de bhang en los Estados Tributarios en la actualidad, salvo que si los Rajás tomaran su cultivo bajo supervisión estatal, ello llevaría a menos contrabando hacia territorio británico.

  1. Podría aprobarse una ley que penalizara la venta de cualquier droga de cáñamo a personas menores de una edad especificada; pero, como se dijo antes, las drogas no son muy consumidas por los jóvenes.

  2. Las regulaciones actuales para la importación de ganja de Rajshahi son adecuadas, pero las balas deberían empaquetarse más seguramente y en arpillera más fuerte para evitar cualquier sustracción en el camino. La regla para la importación de ganja de Gurjat es que no se importen menos de ocho maunds a la vez. Esto podría reducirse algo a cinco maunds, pues los importadores no siempre están dispuestos a comprar ocho maunds, y de este modo se fomentaría la venta de ganja de Gurjat, en comparación con la de Rajshahi; y, como se dice que es menos perjudicial, esto sería una ventaja.

  3. La ganja es, para su precio, mucho más embriagante que el licor alcohólico, y de ahí que sea el embriagante de los pobres. Hacer el licor tan barato que pudiera ocupar el lugar de la ganja o del siddhi a este respecto no sería, en mi opinión, deseable.

  4. La proporción actual entre las tasas parece buena, pues por ellas la forma más embriagante de la droga es la más gravada.

67 y 68. No. 69. Sí.

  1. Hay contrabando desde los Estados Tributarios en las fronteras de Orissa hacia los distritos de Orissa. La única manera de prevenirlo es tener una fuerte fuerza preventiva o detectivesca. En los dos distritos de Orissa que conozco, a saber, Puri y Cuttack, tales casos se han detectado mucho mejor en años recientes debido al incentivo dado a la policía y a otros para detectarlos, mediante la liberal distribución de recompensas por condena.

  2. Evidencia del Sr. H. R. H. Coxz, Magistrado y Recaudador Oficial de Puri.

Evidencia oral.

He estado más de nueve años en el servicio. Soy Colector de Puri sólo desde principios del pasado diciembre. He estado de gira durante dos meses, de los cuales aproximadamente una quincena se pasó en los Estados de Gurjat, y el resto en el interior de este distrito. Mientras estuve en los Estados, me ocupé especialmente de trabajos relacionados con un levantamiento reciente y no tuve oportunidad de investigar cuestiones de información general. La única manera en que el ganja llegó a mi conocimiento entonces fue que en el Estado de Rampur, donde tenía agravios que investigar, uno de los agravios alegados era que el Raja gravaba el ganja. La gente expuso sus agravios con gran detalle y mencionó todo lo que posiblemente pudo contra la administración. Respecto al ganja, declararon que deberían tener un comercio perfectamente libre de ganja y ninguna tributación. Mi creencia es que este no era un agravio que afectara en absoluto a la gente en general y que tenía poco peso. Pero se mencionó. El Raja grava la venta; pero no estoy seguro de si interfiere con el cultivo. En comparación con otros asuntos contenidos en la representación de los raiyats, esto era bastante insignificante. No hice indagaciones sobre la extensión del cultivo ni sobre el tráfico de la droga.

Creo que no hay parte del distrito en la que no se use el ganja. Por «usado» quiero decir fumado.

El ganja se fuma generalmente, aunque también se bebe ocasionalmente. Mi impresión es que el uso de la droga es común en todo el distrito. Al mismo tiempo, creo que es más común a lo largo de los caminos. Es decir, creo que es más común entre los peregrinos que entre los verdaderos habitantes del distrito. Mi impresión es que el ganja de Gurjat es al menos tan popular como el ganja de Rajshahi, quizá más;

Esta impresión no se basa en una indagación cuidadosa, sino en lo que he oído aquí sobre la opinión popular de la droga en todo el distrito.

Además, el ganja de Gurjat es más barato que el otro.

Sin embargo, es del de Rajshahi del que más se expide. Así, tomando los retornos del último trimestre, encontramos que las expediciones de ganja de Rajshahi ascendieron a 17

maunds y 82 seers y las de Gurjat a 6 maunds 13 seers. El consumo de ganja lícito de Gurjat ha ido aumentando constantemente durante los últimos tres años en comparación con el consumo de Rajshahi. Pero aún queda muy por debajo. Esto me lleva a tener la fuerte impresión de que ha habido mucho contrabando de ganja de Gurjat. Es popular, sin embargo no se expide desde las fuentes legales de suministro, y el hecho de que el consumo legítimo esté aumentando tan rápidamente parecería mostrar que la gente lo ha usado durante mucho tiempo, pero que ahora sólo estamos comenzando a tener el consumo del mismo bajo nuestro control.

Esto parece una conclusión lógica.

Tengo ante mí también el arreglo de las Tiendas para el próximo año. Hay cuarenta y tres tiendas.

De éstas, sólo catorce tiendas han tomado ganja de Gurjat en absoluto durante el año en curso. De éstas, todas menos una o dos están en la subdivisión de Sudder. La subdivisión de Khorda tiene dos thanas, a saber, Khorda y Bhanpur. La mitad de Khorda está rodeada por Estados Nativos, y Bhanpur está completamente incrustada en los Estados Nativos. En la sede de Khorda hay una tienda, que toma en promedio un seer y tres chittacks al mes. Ninguna otra tienda lo hace. En Bhanpur hay sólo una tienda, que toma dos chittacks. Todo el resto del ganja de Gurjat va a la subdivisión de Sudder. La mayor parte va a la ciudad de Puri y a las tiendas del camino real. Pero las tiendas del interior de la subdivisión de Sudder también lo toman. Mi conclusión es que la subdivisión de Khorda obtiene una gran porción de su suministro por contrabando. Es obviamente natural que la gente de Khorda prefiera el ganja de Gurjat, siendo de la misma raza que una gran porción de la gente de los Estados Nativos y estando acostumbrada a él. Las cifras parecen confirmar esto. Las expediciones promedio por mes son:—

epeuil: M. 8 C, "5 Khorda. * 1 6.

Girt int eitie oO ge S

are Khorda ve Oe FT Rajshahi onef Sudder » bunts Bithy, & Estoy convencido de que el total de veintiocho

seers no puede representar ni de lejos el consumo mensual en Khorda.

Hay incautaciones de ganja ilícito tanto en Khorda como en la subdivisión de Sudder. No puedo decir por ahora cuántos casos provienen de cada subdivisión. El número total de procesamientos por posesión de ganja de Gurjat en el distrito durante los nueve meses que terminaron el 31 de diciembre pasado fue de sesenta y seis. Todos los casos de Sudder vienen a mí para la sanción de la distribución de recompensas, y veo muchos de los casos de Khorda. Mi impresión general es que los casos, por regla general, son casos de buena fe. Si esto es así, debe haber mucho contrabando, porque nuestra agencia de detectives no es más fuerte que en cualquier otro lugar. Todos los casos que he visto son pequeños. Las personas más concernidas en la subdivisión de Sudder son gente de clase baja, ya sean consumidores o sirvientes que lo llevan para otros. En Khorda generalmente es la gente misma. Por supuesto, la droga también se encuentra con los peregrinos; pero creo que los procesamientos de peregrinos son menos frecuentes. No hay registro de peregrinos, ya vengan por mar o por tierra. Sería monstruoso registrar a los peregrinos, registrar los carros o bultos de los peregrinos en busca de ganja de Gurjat. No los registramos ni por posesión excesiva de ganja ni por ganja de Gurjat ilícito cuando vienen por rutas a través de los Estados.

Los peregrinos por mar son muy pocos. Las incautaciones de ganja, siendo pequeñas, indicarían que por regla general son los consumidores locales quienes lo traen, pero el otro día me encontré con un caso en el que el hombre era un contrabandista profesional. No puedo, por supuesto, decir qué proporción tan grande de contrabandistas son procesados. No puedo decir si la estimación del Sr. Taylor de un veinteavo es correcta. Pero estoy seguro de que el sesenta por ciento, la estimación del Colector Adjunto, es absurda. Diez o veinte por ciento sería, creo, una estimación alta. Como he dicho, estoy convencido de que el consumo en Khorda es muy superior a las expediciones de fuentes legales de suministro.

El ganja de Gurjat se usa a veces en bebida; pero también el ganja de Rajshahi. Algunos nativos de otros lugares me han dicho que usaban así el ganja de Rajshahi y me han pedido que participara. Pero el uso principal de ambos, por lo que sé, es fumarlo. No sé qué tipo de ganja es más fuerte ni si uno es más deletéreo que el

otro. No tengo experiencia aquí que me permita decir si un hombre que ha adquirido el hábito de usar uno tomará fácilmente el otro, o preferirá aquel al que está acostumbrado.

No sé nada de la extensión del uso de ganja en los Estados Nativos. No sé sobre el uso de licor en los Estados Nativos. El uso de licor allí será, sin duda, más o menos el mismo entre los raiyats de Uriya que en Khorda. Allí los raiyats apenas beben en absoluto. Pero quizás los Khonds puedan ser grandes bebedores. No he tenido ninguna oportunidad de averiguar sus hábitos.

Tal como están actualmente nuestras relaciones con los Estados Nativos, sería difícil introducir cualquier sistema en cualquier parte de su administración.

Pues nuestra posición actual respecto a ellos es mantenernos al margen y prácticamente lavarnos las manos de ellos. Pero si entabláramos relaciones más estrechas con ellos, creo que no habría dificultad en introducir cualquier sistema de ganja que fuera necesario para prohibir el cultivo y restringir de otro modo la droga. Creo que sería fácil, respecto a los tres Estados conectados con este distrito, a saber, Ranpur, Naiagarh y Kandapara.

Mi atención no ha sido atraída hacia el contrabando desde Madras. Colindamos por una distancia muy corta con Gumsur; pero mi atención se ha dirigido principalmente al contrabando desde nuestros propios Estados Tributarios. No tengo conocimiento de los hechos sobre ningún contrabando desde esa presidencia. La frontera de Madras es comparativamente muy pequeña. No puedo dar ninguna explicación satisfactoria del ligero aumento en el consumo de ganja mostrado en las cifras de 1892-93 en comparación con el promedio de los cinco años precedentes. Creo que la retirada de la prohibición del cultivo en los Estados Nativos dentro de las tres millas de la frontera no afectaría el asunto. Pues la distancia de tres millas no sería nada respecto al contrabando de ganja.

Ni creo que se pudiera esperar que la prohibición se hiciera cumplir efectivamente en nuestras relaciones actuales con los Estados. En cuanto al aumento del impuesto, creo que el aumento del impuesto no va invariablemente acompañado de una disminución del consumo, y he mostrado que el aumento en el uso del ganja lícito de Gurjat ha aumentado constantemente desde 1891-92.

  1. Evidencia del Sr. J. H. Brrnarp, Magistrado y Colector en funciones, Nadia.

  2. Las oportunidades ordinarias de un civil de Bengala con 83 años de antigüedad.

  3. Sí, cada uno de los artículos es conocido localmente por los nombres mencionados en el informe del Dr. Prain.

  4. En el Distrito de Nadia. Es abundante en este distrito. Lo he visto creciendo silvestre en los distritos de Saran y Muzaffarpur.

  5. Ganja—gol y chipta (redondo y plano) y chur, Siddhi, bhang y charas.

No sé si todos estos nombres se refieren exactamente a la misma planta.

  1. Un clima húmedo es beneficioso para el crecimiento del siddhi silvestre.

  2. Ordinariamente denso.

  3. No en este distrito.

  4. No.

  5. No creo que se cultive aquí. 10 y 11. Véase arriba.

  6. (a) Sí.

(5), (c) A estas preguntas no puedo responder.

  1. No en este distrito.

  2. Véase la respuesta a la pregunta 14.

  3. Ningún bhang es vendido por vendedores con licencia y no es preparado generalmente por la gente. Sin embargo, puede prepararse de la planta de cáñamo silvestre, pero es dudoso que la gente lo use.

Generalmente se da al ganado que sufre de enfermedad.

  1. Véase la respuesta a la pregunta 14.

  2. El ganja y el bhang se deterioran al guardarse, y pierden su efecto después de unos seis meses. La humedad del suelo y la exposición al aire causan deterioro. Se guardan atados en fardos de paja, luego se empaquetan en sacos que a su vez se guardan en cajas de madera forradas de estaño.

  3. Por lo que sé, el ganja y el charas se usan sólo para fumar. El siddhi o bhang se fuman a veces.

  4. Hablando en general, la clase trabajadora fuma ganja y charas. Algunos caballeros también los fuman, pero son pocos. No puedo dar la proporción de fumadores.

  5. Se prefiere el chur para su uso en la subdivisión de Kushtia y el ganja redondo en las otras subdivisiones de este distrito.

  6. Se usa principalmente charas extranjero. Se importa de Calcuta.

  7. Sí, pero raramente. No hay localidad particular donde se use. Se usa en lugar de ganja.

  8. Ninguna clase de gente come bhang. Hay varios que beben bhang. Están dispersos por todo el distrito y es difícil decir la proporción.

  9. Ganja—Ligeramente en aumento.

ja. Siddhi. Charas, u's 0, M, 8.0. M, s, C. M.8.c. Mi.” 90-01, 97-—24—7 teste 1001-08 "32-209 * (B—3~14. 725-8 (0~2—-2 disminuido) disminuido) 1892-08,38—26—1 (6-6-8 7—86—-0 (0—10—8 aumentado). aumentado). 26, (a) 38 O: De cada 10 consumidores. (@) 1

  1. Generalmente de la clase baja que trabaja en el campo o como coolies, porteadores y conductores de carros.

  2. Ganja— (2) $th de un tola al día, costando 9 pies.

(4) ¢th de un tola, costando 6 pies o $ anna al día.

Siddhi y charas no puedo decir.

  1. Con el gunjah y el churrus se usa generalmente tabaco, y con el sidhee se usa pimienta y otras especias. El dhatura se usa ocasionalmente con el sidhee para aumentar la potencia embriagadora. Sí, he oído hablar de una cosa llamada bang massala, pero no conozco sus ingredientes.

  2. Generalmente se toman en compañía, y rara vez se usan en soledad. Las mujeres toman sidhee, pero solo los hombres toman sidhee, churrus y gunjah.

Su uso no se limita a ninguna edad de la vida. En la juventud, las personas aprenden a usarlos. Los niños no usan ninguno de ellos.

  1. Sí, y una vez contraído es difícil dejarlo; especialmente en el caso de aquellos que fuman gunjah.

El sidhee y el churrus pueden abandonarse fácilmente. En el caso del gunjah hay una tendencia a aumentar la dosis.

  1. El día Dasami del Durga Puja todo hindú bebe sidhee después del anochecer. Sí; esta costumbre es antigua; tiene la sanción de la religión.

El uso en este caso es generalmente templado y rara vez excesivo. No, no conduce a la formación de un hábito, pero es perjudicial para quienes beben mucho.

  1. El consumo de gunjah y churrus se mira con desagrado. Quienes los usan son ridiculizados y objeto de burla. Quienes los toman son generalmente de temperamento irascible y propensos a obrar mal cuando están bajo su influencia. No conozco ninguna costumbre de adorar la planta.

  2. Creo que los consumidores sufrirían una privación grave si se les obligara a renunciar al consumo de la droga. Pero esta opinión se funda en lo que he oído, y no soy capaz de decir si es correcta ni de dar detalles.

  3. (a) No.

(b) Muy probablemente.

(c) Solo mediante un establecimiento inquisitorial especial.

(d) Sí, así lo creo. (e) Probablemente no.

(f) Es casi seguro que la prohibición irá seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas.

  1. No.

  2. No, hasta donde alcanzo. Para la enfermedad del ganado.

  3. (a) El uso moderado favorece el apetito.

(b) Da resistencia después de un esfuerzo severo o de la exposición.

Las clases inferiores de la población usan la droga para los propósitos antedichos. Me refiero al uso moderado ocasional y al uso moderado habitual.

  1. Creo que un adulto no resulta perjudicado por fumar gunjah siempre que reciba una nutrición adecuada, porque el uso moderado de ello aumenta el apetito y proporciona mucho alivio después de un trabajo duro.

  2. A veces se vuelven ofensivos para sus vecinos y para otras personas que los visitan cuando están bajo la influencia del gunjah.

  3. Ningún efecto. Probablemente solo es refrescante.

No embriagador. A las demás de estas preguntas no soy capaz de responder, salvo que se dice que crea apetito.

  1. Sí, probablemente tiene un mal efecto sobre el carácter moral. No deteriora la constitución. No perjudica la digestión. Puede causar cualquiera de estas enfermedades. Deteriora el sentido moral y hace al hombre perezoso y estúpido.

El uso moderado no produce demencia, según creo. No tengo conocimiento de ningún caso semejante.

  1. Hace al hombre débil de cuerpo y de mente. Debilita la constitución. Produce pérdida de apetito. Causa enfermedad del pecho. Deteriora el sentido moral y hace al hombre perezoso.

Produce demencia a veces.

47 y 48. No. 49 y 50. No puedo decirlo. 51. La mayoría de los malhechores toman gunjah.

El sidhee se usa

ya moderadamente, ya en exceso.

  1. Sí, probablemente. No conozco ningún caso semejante. 54 y 55. No puedo decirlo.

  2. El cáñamo tomado moderadamente no es tan nocivo como el tomado en exceso. Los efectos, según me dicen, no pueden modificarse mediante la mezcla de otras sustancias.

  3. No tengo conocimiento de esto.

  4. Funciona bien y no es susceptible de mejora, hasta donde alcanzo, salvo una gran vigilancia.

60 y 61. No se produce en este distrito, y no puedo dar una opinión.

62 a 64. No. 65. Sí.

  1. Hay distintas tasas de impuesto para las diferentes clases de gunjah, sobre las cuales no tengo ninguna crítica que ofrecer.

  2. No.

  3. No hay tales casas. No deberían autorizarse porque puede tender a aumentar el consumo.

  4. No, no es necesario.

  5. No. No hay un uso general de drogas no gravadas. En raras ocasiones los Bairagis usan el cáñamo silvestre para beber.

  6. Declaración del Sr. A. E. Harnwarn, Magistrado y Colector en funciones, Bogra.

  7. He servido en diferentes distritos de la provincia desde 1885.

  8. Estas definiciones son correctas. Los nombres de uso común aquí son bhang, siddhi y churrus. Gunjah plano = chipta gunjah. Gunjah redondo = gol gunjah. Gunjah quebrado = chur gunjah.

  9. La planta silvestre del cáñamo se encuentra en la mayoría de los distritos de Bengala. Crece abundantemente en la parte occidental de este distrito.

  10. Hay dos variedades:

(1) La planta ordinaria del cáñamo tal como se encuentra silvestre, conocida como la planta del bhang.

(2) La variedad cultivada, de la que se obtiene el gunjah, conocida como la planta del «gunjah».

Si las dos plantas son específicamente distintas, o si las diferencias entre ellas son el resultado del cultivo cuidadoso de la planta del gunjah, es una cuestión sobre la cual no soy competente para dar una opinión.

  1. La planta del cáñamo crece mejor en suelo ligero y arenoso, en terreno elevado con lluvia moderada, pero no excesiva.

  2. Generalmente densa.

  3. (a) Se cultiva para la producción de gunjah en los thanas de Adamdighi y Nawabganj de este distrito, y en las porciones contiguas de los distritos de Rajshabi y Dinajpur. La planta no se cultiva en este distrito para el propósito especificado en (c) y (d).

(b) No hay cultivo regular de la planta en este distrito para su uso como bhang. La planta silvestre crece a menudo espontáneamente en las inmediaciones de las casas, y tal crecimiento es a veces protegido y fomentado por los dueños de las casas para su propio uso, pero no hay cultivo en el sentido propio de la palabra.

  1. Las siguientes cifras muestran la superficie cultivada solo en este distrito:

Año. Área en bighas.

Estas cifras se han obtenido de Naogaon; las variaciones se atribuyen al curso ordinario de la oferta y la demanda.

  1. El proceso de cultivo se describe en el informe del Babu Hem Chander Ker. No puedo añadir nada de importancia a su descripción.

  2. No forman una clase especial; son cultivadores mahometanos en nada diferentes del grueso de la población del distrito.

  3. Esto nunca se hace en esta parte del país.

No puedo decir si se hace alguna vez en otra parte.

Solo se usa la semilla de la planta cultivada del gunjah.

  1. Nunca he oído hablar del cultivo del cáñamo silvestre para la producción de gunjah.

  1. El cultivo se limita a la comarca mencionada en la respuesta a la pregunta n.º 7. La elección de esta comarca parece haber sido fortuita.

Un marga arenoso y ligero es el más adecuado para el crecimiento del ganja. Un suelo arcilloso y pesado es inadecuado. Creo que podría hallarse abundancia de suelo apto para el cultivo del ganja en muchos distritos donde actualmente no se cultiva ganja.

  1. (2) El ganja se prepara en la comarca donde se cultiva la planta del ganja.

(6) El charas no se prepara en las llanuras de Bengala.

(c) El bhang lo preparan las gentes para su propio consumo con las hojas de la planta silvestre.

  1. El ganja se prepara con la planta cultivada del modo descrito en el informe de Babu Hem Chunder Ker. El ganja así preparado se emplea para fumar. Me informan que también se emplea ocasionalmente para comer; pero esto es raro.

El bhang en este distrito lo preparan los consumidores en sus propias casas con las hojas de la planta silvestre. Me informan que las hojas se hierven en leche y luego se secan, y posteriormente se machacan, y con las hojas machacadas se hace una emulsión con leche y azúcar. Hay también otros métodos de preparar la bebida, pero no he obtenido información exacta sobre los detalles.

Me informan que los fumadores de ganja fuman a veces hojas de bhang cuando no pueden conseguir ganja, pero esto es excepcional.

  1. El bhang lo preparan generalmente los consumidores en sus casas. En los distritos donde se vende bhang, el vendedor lleva a cabo la primera fase de la preparación de las hojas, pero la bebida la preparan siempre los consumidores en casa. En las llanuras de Bengala el bhang puede prepararse siempre con la planta del cáñamo dondequiera que se encuentre.

El ganja y el charas no pueden prepararse con la planta silvestre.

  1. No hay aquí una clase especial de hombres dedicada a la preparación de estas drogas. El ganja lo preparan generalmente o bien los propios cultivadores, con o sin la ayuda de jornaleros, o bien jornaleros contratados por los comerciantes que compran la cosecha en pie.

  2. El ganja se deteriora con la conservación. Al cabo de dos o tres años pierde por completo su efecto. Con un cuidado ordinario se conserva bueno durante un año. La exposición a la atmósfera parece ser la causa del deterioro. Quizá pudiera conservarse más tiempo si se guardara en cajas herméticas, pero no tengo noticia de que se haya ensayado el experimento.

  3. El ganja no se usa en medida apreciable, salvo para fumar. Babu Fakir Chunder Chatterjee, Colector adjunto, me informa que en Behar muchas personas se ponen el ganja en la boca y lo chupan. Y que en la Baja Bengala algunos fumadores de ganja, por bravata, comen ganja crudo, pero estas prácticas parecen ser del todo excepcionales. El charas solo se emplea para fumar. No se usa en este distrito.

  4. El uso del ganja no se limita a ninguna clase particular, pero es más común entre las clases bajas que entre las altas. Lo usan también más los jornaleros, artesanos y sirvientes domésticos que las clases cultivadoras. Los bairagies, sanyasis y mendicantes religiosos en general son especialmente adictos al uso del ganja. Los coolíes del interior que pasan continuamente por este distrito usan también la droga. He escrito estas observaciones con referencia especial a este distrito, pero se aplicarían también a la mayoría de los distritos de Bengala.

El charas no se usa aquí.

  1. En este distrito se usa más comúnmente el ganja plano. Pero los gustos varían de unos distritos a otros.

A los consumidores les gusta la forma de la droga a la que están más acostumbrados.

  1. El charas no se usa aquí, y en ningún distrito de los que tengo experiencia hay un gran consumo de charas.

  2. Me informan que los fumadores de ganja, cuando no pueden conseguir ganja, fuman a veces bhang, pero esto es raro. Ningún caso de esta práctica ha llegado a mi observación personal.

  3. (a) El bhang en sí no se come. El majoon, preparación hecha con bhang, se come en algunas partes de la provincia, pero al parecer no se usa en este distrito, y no tengo información exacta sobre las clases que lo usan.

(2) El uso del bhang como bebida no se limita a ninguna clase particular. Es más general entre los hombres del interior que entre los bengalíes. Es más común entre los hindúes que entre los mahometanos.

Los mahometanos estrictos no se entregan al bhang.

  1. El consumo de ganja que ha pagado derechos muestra una clara tendencia a disminuir en este distrito, como se verá por las siguientes cifras: — Año. 1888, 1889. 1890, 1891, 1892.

Consumo en maunds 64 54 61 652 42

Hay, sin embargo, indudablemente cierto contrabando; y como este distrito comprende una porción de la comarca productora de ganja, los vendedores y consumidores tienen mayores oportunidades de obtener ganja ilícito que en otras partes. Es, por tanto, dudoso que haya habido una disminución sustancial en el consumo. Es imposible obtener estadísticas respecto del bhang, pero no tengo razón para suponer que el consumo sea en el momento presente creciente ni decreciente en medida notable, pero me informan que muchos años atrás el bhang se usaba mucho más comúnmente que ahora.

  1. Es muy difícil hacer siquiera una clasificación aproximada de esta índole, porque es difícil trazar la línea entre la moderación y el exceso, y también porque es imposible obtener información estadística sobre el particular.

En el caso del bhang, puede decirse que de 100 bebedores, 90 son consumidores ocasionales, 8 son consumidores habituales moderados y 2 son consumidores habituales excesivos.

De los consumidores ocasionales y de los consumidores habituales moderados, algunos sin duda exceden ocasionalmente los límites de la moderación, pero no puedo ni siquiera pretender hacer estimación alguna de su número.

En el caso del ganja diría que de 100 fumadores de ganja, 50 son consumidores habituales moderados, 30 son consumidores habituales que ocasionalmente exceden los límites de la moderación, 15 son consumidores habituales excesivos, 5 son consumidores ocasionales.

Al hacer esta estimación incluyo como consumidores habituales a quienes consumen habitualmente la droga cuando pueden conseguirla, pero que por falta de medios se ven frecuentemente obligados a prescindir de ella. No cuento como consumidores a aquellas personas que han probado la droga una o dos veces, pero que nunca han hecho práctica de consumirla ni ocasional ni habitualmente.

En la práctica puede decirse que todos los fumadores de ganja son consumidores habituales en la medida en que sus medios se lo permiten.

Debe entenderse que las cifras que he dado arriba son meras estimaciones y no se fundan en información estadística alguna.

  1. En el caso del ganja, los consumidores habituales moderados, y los que solo ocasionalmente exceden la moderación, se hallan mayormente entre las clases jornaleras. Sienten naturalmente el deseo de algún intoxicante tras un día de duro trabajo y exposición. La falta de medios, los lazos familiares y la ocupación regular los contienen del exceso habitual.

Los consumidores habituales excesivos se hallan mayormente entre los mendicantes religiosos y entre la escoria de la populace en villas y bazares, que no tienen ocupación regular ni lazos sociales que los contengan. El consumo habitual de ganja por los mendicantes religiosos se explica en parte por la costumbre y en parte por la vida de constante exposición que muchos de ellos llevan.

En el caso del bhang, los consumidores ocasionales y habituales proceden de todas las clases.

  1. (a) El fumador habitual moderado de ganja consume alrededor de ¼ de tola, que cuesta medio anna.

(4) El fumador habitual excesivo de ganja consume alrededor de media tola, que cuesta 2 annas.

(a) El bebedor habitual moderado de bhang usa de media a una tola de hojas secas.

(4) El bebedor habitual excesivo de bhang consume 4 o 6 tolas de hojas secas.

Como el bhang silvestre crece en este distrito y no se vende aquí, no puede indicarse el costo para el consumidor. Debo añadir que las cifras anteriores solo pueden considerarse aproximadas. La cantidad consumida por los distintos individuos varía mucho, y es difícil trazar la línea entre el consumo moderado y el excesivo.

  1. El tabaco se mezcla ordinariamente con el ganja.

Nunca se emplea ningún otro ingrediente.

Al preparar el bhang se emplean ordinariamente leche y azúcar, y excepcionalmente agua de rosas y otras materias aromáticas. No tengo noticia de que se emplee nunca con el bhang ningún ingrediente intoxicante o nocivo.

Nunca he oído que se use voluntariamente dhatura con el bhang ni con el ganja. He oído que envenenadores profesionales mezclan dhatura con ganja para drogar a sus víctimas.

No he oído de ninguna preparación como el «bhang massala».

  1. Tanto el bhang como el ganja se consumen ordinariamente en compañía, pero los fumadores empedernidos de ganja lo consumen también en soledad. Las prostitutas usan estas drogas, pero por lo demás el consumo se limita casi enteramente al sexo masculino. No es costumbre que los niños consuman estas drogas.

  2. El hábito de beber bhang se forma fácilmente y también, creo, se abandona fácilmente.

El hábito de fumar ganja se forma menos fácilmente, pues los efectos son, creo, desagradables para un novicio. Un fumador empedernido de ganja necesitaría probablemente cierta resolución y fuerza de ánimo para abandonar el hábito mientras tuviera medios de conseguir ganja, pero me informan que el cese del hábito no causa ninguno de los intensos anhelos, inquietud y verdadera enfermedad que causa el cese del hábito del opio. En el caso del bhang no parece haber fuerte tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo. En el caso del ganja, mucho depende de las circunstancias de los consumidores. Los hombres de ocupación fija, que no tienen ocasión ni tentación de entregarse hasta tarde en la noche, suelen permanecer consumidores moderados toda su vida; pero en el caso de hombres sin empleo fijo (especialmente los mendicantes religiosos), hay una marcada tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  1. Es costumbre social entre los hindúes beber bhang el último día de la Durga Puja. La bebida se ofrece a cada invitado y a cada miembro de la casa. El uso de la droga no parece considerarse en modo alguno esencial; al parecer es meramente una señal de hospitalidad. El consumo suele ser moderado; en verdad, a menudo es una mera fórmula. No es probable que conduzca a la formación del hábito.

  2. Entre las clases altas se tolera el uso ocasional del bhang, pero el uso habitual o excesivo se considera deshonroso. Entre las clases altas el uso del ganja se considera deshonroso. Entre las respetables clases cultivadoras (incluyendo en ese término a los hindúes de castas superiores y a los ordinarios cultivadores mahometanos de esta parte de la provincia), el uso del ganja es raro, y los pocos fumadores de ganja que hay son generalmente tenidos por sujetos de dudosa reputación.

Pero entre los hindúes de baja casta y entre las clases jornaleras en general, el fumador de ganja no es tenido por peor que sus semejantes.

No hay costumbre de adorar la planta del cáñamo en ninguna ocasión. Pero el ganja forma usualmente parte de las ofrendas hechas en ciertos santuarios de Siva.

  1. Indudablemente causaría descontento entre los fumadores habituales de ganja el verse privados de su ganja, pero no puedo decir que ello constituyera para ellos una privación grave.

  2. Sería absolutamente imposible impedir el uso del bhang. Cualquier intento de hacerlo no produciría efecto alguno, salvo el hostigamiento de personas inocentes y el enriquecimiento de los subalternos de los departamentos de policía y de impuestos especiales. La única manera de impedir el uso del ganja sería cortar por completo el suministro. Sería perfectamente posible poner fin al cultivo de la planta del ganja en este distrito y en los adyacentes, y evitar el cultivo de la planta en cualquier escala considerable en esta provincia. Si, no obstante, el ganja siguiera produciéndose en otros lugares, con certeza se introduciría de contrabando en Bengala, y sería imposible impedir tal contrabando. No tengo información sobre si la producción de ganja se lleva o podría llevarse a cabo en escala considerable en Nepal o en cualquier otro Estado nativo; pero la posibilidad de tal producción debería considerarse cuidadosamente antes de recurrir a cualquier medida de prohibición. Mientras pudiera obtenerse ganja ilícito, la prohibición de la producción aquí haría más daño que bien. La prohibición del cultivo causaría alguna pérdida a los cultivadores, pero no les privaría de sus medios de subsistencia, pues podrían cultivar otros productos. Los comerciantes mayoristas sufrirían más gravemente, pero su número es reducido.

La prohibición causaría un descontento considerable entre los consumidores habituales, pero tal descontento no equivaldría en Bengala a un peligro político.

No puedo hablar por otras provincias. Considero cierto que, en caso de una prohibición efectiva de la producción de ganja, la mayoría de las personas que ahora consumen ganja gastarían en otros estimulantes la totalidad del dinero que ahora gastan en ganja. Las clases trabajadoras del interior y los hombres de casta baja prefieren en general los licores al ganja, y solo recurren al ganja porque es más barato.

  1. No encuentro ninguna evidencia de tal cambio en este distrito.

  2. No tengo experiencia de los efectos de fumar charas.

  3. No hay diferencia de género en los efectos. En este distrito, donde se consume ganja plano, se tiene generalmente por cierto que el ganja redondo es más fuerte; pero no creo que haya en realidad una gran diferencia en sus efectos entre estos dos tipos, ni entre ellos y el chur.

  4. Beber bhang es menos perjudicial que fumar ganja.

He visto a muchos hombres que han arruinado su constitución por fumar ganja en exceso, pero yo mismo nunca me he topado con nadie que hubiera sufrido en grado grave por beber bhang.

  1. Tanto el ganja como el bhang son empleados por los kabirajes.

El bhang se usa con frecuencia en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  1. (a) Se dice que tanto el ganja como el bhang causan un aumento temporal del apetito, pero difícilmente puede decirse que su uso en este sentido sea beneficioso.

(b) El ganja tiene sin duda el efecto de aliviar la fatiga. El bhang tiene también, según creo, el mismo efecto; ambos tienen fama de dar resistencia bajo esfuerzos severos.

Es un hecho que una gran proporción de los fumadores de ganja se encuentra entre aquellas clases de trabajadores (como los porteadores de palanquín) cuyo trabajo implica esfuerzos severos, y estos hombres a menudo muestran una resistencia notable, pero si el ganja les da esa resistencia no puedo decirlo. Tales hombres son generalmente consumidores habituales moderados.

  1. El uso ocasional y moderado del bhang parece ser absolutamente inocuo. El uso habitual y moderado del bhang no parece causar ningún efecto nocivo perceptible. El uso ocasional del ganja causa efectos desagradables en el momento, y por ello es raro.

El uso habitual y moderado del ganja no parece causar efectos nocivos perceptibles en hombres que llevan una vida activa. No creo que pueda decirse que el uso del ganja sea enteramente inocuo en ninguna circunstancia.

  1. Nunca he oído de ningún caso en que un consumidor moderado se haya vuelto activamente ofensivo para sus vecinos. Incluso los consumidores moderados son mirados con cierta repugnancia por sus vecinos más respetables, pero nunca tienden a volverse violentos, ni interfieren de modo alguno con sus vecinos.

  2. El bhang consumido con moderación por un consumidor habitual produce una ligera intoxicación y hilaridad; crea apetito por el momento. Sus efectos duran diez o doce horas.

Los efectos del ganja son mucho más rápidos. Produce vértigo e intoxicación inmediatos. Sus efectos duran cuatro o cinco horas.

Los efectos posteriores de ambas drogas son dolor de cabeza y vértigo, pero en el consumidor habitual los efectos posteriores de la indulgencia moderada no son perceptibles.

En el caso del ganja, la falta de gratificación posterior produce cierto anhelo de la droga, pero no en medida ni con mucho comparable al caso del opio.

  1. No tengo conocimiento de que el uso del bhang con moderación produzca ningún efecto nocivo perceptible.

El uso habitual del ganja, incluso con moderación, parece tener tendencia a menoscabar la constitución, pero de qué manera precisa no puedo decirlo. Mucho parece depender de los hábitos y del modo de vida de los consumidores. En el caso de hombres que llevan una vida activa al aire libre, el consumo moderado no parece producir por regla general efecto perceptible alguno, pero los fumadores de ganja que he encontrado entre hombres de vida sedentaria han sido siempre individuos de aspecto enfermizo.

El ganja tiende ciertamente a menoscabar el sentido moral e inducir hábitos de pereza y libertinaje, pero en el caso de consumidores moderados, que llevan por lo demás una vida sana y regular, estos efectos no llegan por regla general a hacerse muy marcados.

El ganja probablemente tiende a embotar el intelecto, pero nunca he oído de ningún caso en que el consumo habitual y moderado de la droga causara demencia. Puede haber tales casos. He encontrado muchos casos de demencia atribuidos a fumar ganja, pero en tales casos los sujetos no podían haber sido calificados de consumidores moderados en ningún sentido razonable de la palabra. No he tenido aquí ante mí ningún caso semejante, y no tengo notas de casos que haya visto en otros lugares, y por tanto no puedo dar detalles precisos. Hay un punto que debería recordarse, y es que casi todos los mendicantes religiosos son fumadores de ganja. Muchos de ellos son hombres que han adoptado este modo de vida porque no están del todo en sus cabales como sus semejantes. Los casos de demencia entre estos hombres no deberían atribuirse con demasiada facilidad al ganja.

  1. El uso habitual y excesivo del ganja menoscaba ciertamente la constitución y el sentido moral, y causa ciertamente demencia. Un desenfreno prolongado causa una forma aguda de locura temporal, y el uso excesivo y largamente continuado de la droga causa un embotamiento general de las facultades y la imbecilidad.

47 y 48. Nunca he oído de ningún efecto semejante.

  1. He oído de tal uso, pero no tengo información precisa sobre el particular.

51 y 52. Los malos caracteres pueden dividirse a grandes rasgos en las siguientes clases:

1.ª.—Criminales hereditarios, es decir, miembros de una tribu criminal o de una tribu o casta con fuertes tendencias criminales.—Estos hombres siguen por lo general la costumbre de su tribu o casta en materia de consumo de estas drogas. En algunas de estas castas es común el hábito de fumar ganja; otras son adictas al bhang. Otras no son adictas a ninguna de las dos drogas.

Su tendencia al crimen es resultado de disposición hereditaria y educación, y no está en modo alguno relacionada con el consumo de estas drogas.

2.ª.—Hombres de origen bajo y despreciable, como los que abundan en las ciudades, que, no teniendo vínculos sociales, suelen entregarse a los tóxicos en alguna forma, y algunos de ellos se vuelven fumadores habituales de ganja, y cuando lo hacen son propensos a entregarse al hábito con exceso, pero no puede decirse que el consumo de la droga tenga conexión especial alguna con el crimen.

Puede ser que algunos hombres de esta clase que de otro modo podrían ganarse un sustento honesto se vean impedidos de hacerlo por su afición a la droga, pero en la mayoría de los casos creo que los hombres de esta clase son primero criminales y fumadores de ganja después.

3.ª.—Hombres que a todas luces exteriormente son miembros respetables de la sociedad, que se confabulan con criminales y cometen o instigan crímenes con ánimo de lucro.—Los hombres de esta clase no suelen consumir estas drogas.

4.ª.—Individuos de familias respetables que han sido expulsados o que han roto los vínculos sociales y se han entregado al crimen.—Tales hombres son a menudo fumadores de ganja, pero por lo general adoptan el hábito después de haber comenzado a relacionarse con criminales y personajes desprestigiados. El hábito es generalmente el efecto y no la causa de su caída.

Mi experiencia es que el consumo de estas drogas no está relacionado con el crimen en general ni con ninguna clase particular de crimen. A veces puede ocurrir que fumadores habituales de ganja, cuando están escasos de dinero, cometan un robo para satisfacer sus necesidades, pero tales casos son relativamente raros. No creo que la interdicción del ganja disminuyera apreciablemente el crimen.

  1. No. En el caso del ganja el efecto inmediato es estupefaciente. No hay esa tendencia a la violencia que es característica de la intoxicación alcohólica. Cuando, sin embargo, la indulgencia excesiva causa una manía verdadera, entonces puede esperarse una conducta violenta. No puedo, no obstante, recordar ningún caso particular de frenesí homicida, aunque creo haber oído de tales casos.

  2. No conozco ningún caso auténtico de esto. Recuerdo un caso en que se afirmó que un asesino había fumado ganja antes de cometer el crimen. Había, sin embargo, una mujer de por medio y los hechos reales nunca se esclarecieron.

  3. Tales casos ocurren, pero no son muy comunes. La estupefacción completa puede ser causada por el ganja solo. En los casos de drogas administradas por criminales profesionales, es habitual encontrar dhatura empleada.

  4. El tabaco se mezcla comúnmente con el ganja; simplemente modera el efecto. No tengo conocimiento de que otras sustancias se mezclen con el ganja.

No he oído de dhatura mezclada con ganja para consumo personal, pero he oído de su uso en esa forma por envenenadores profesionales. La dhatura es un veneno narcótico poderoso y peligroso. Produce estupefacción completa, que dura un tiempo considerable. A menudo causa la muerte.

  1. He oído de ganja comido, pero la práctica es rara. No tengo información sobre los efectos.

  2. Considero que el sistema actual funciona bastante bien.

  3. No abogo por ningún cambio radical.

  4. El defecto del sistema existente es que una cantidad nada desdeñable de ganja escapa al pago del impuesto. Es muy difícil formar una estimación de la cantidad así introducida de contrabando, pero el hecho de que, a pesar de todas las dificultades que se oponen a la detección, se descubran casos de vez en cuando en casi todas las partes de la provincia, muestra que la cantidad debe ser considerable. Creo que este contrabando podría reducirse a límites muy pequeños si el ganja se convirtiera en monopolio del Gobierno. Los cultivadores tendrían entonces la certeza de vender toda su cosecha con prontitud y a precios razonables, y esto eliminaría la principal tentación que tienen actualmente de vender su ganja a traficantes ilícitos. Dudo que cualquier medida que no sea esta pudiera frenar eficazmente el contrabando.

  5. El charas no se produce aquí.

  6. En ningún distrito en el que haya prestado servicio se cultiva la planta del cáñamo en medida apreciable para la producción de bhang. La planta crece a menudo espontáneamente en los terrenos altos cercanos a las casas, y sin duda los dueños de las casas protegen a veces tales plantas y favorecen su crecimiento para su propio uso; pero no hay beneficio que obtener del cultivo de la planta a gran escala por la sencilla razón de que la planta silvestre es tan abundante. Cualquier intento de impedir el cultivo tal como lo he descrito haría más daño que bien. Sería ineficaz y expondría a hombres inocentes en cuyos hogares pudieran encontrarse algunas plantas a la tiranía y a la extorsión. Según la ley vigente, el cultivo de la planta para la producción de bhang sin licencia está prohibido por la sección 5 de la Excise Act. Yo mantendría esta disposición para conservar la facultad de impedir el cultivo en cualquier escala considerable, caso de que se intentara, pero no haría intento alguno de aplicar la disposición en los casos de cultivo casual de unas pocas plantas tal como lo he descrito arriba.

  7. No tengo objeción al sistema actual. 64. No.

  8. No tengo ninguna modificación que sugerir.

  9. Es necesario que haya tipos diferentes para las distintas clases de ganja por la razón de que las distintas clases, tal como se venden al por mayor, contienen proporciones mayores de la droga realmente consumida.

La ganja plana contiene una proporción considerable de madera inútil,

La ganja arye contiene menos madera, y el chur menos aún.

  1. No.

  2. Hay en este distrito tiendas con licencia para la venta de ganja. No hay prohibición de consumirla en el local, pero la droga, de hecho, no suele consumirse en el local. Los consumidores se limitan a comprar lo que necesitan y se lo llevan consigo.

  3. No se toman medidas especiales para averiguar los deseos de la gente, ni hay necesidad alguna de tales medidas, ya que los consumidores son las únicas personas que tienen deseos al respecto. Nunca he oído que una tienda de ganja llegue a ser de ningún modo una molestia para ningún vecindario.

  4. No tengo información respecto al contrabando desde los Estados nativos. En el caso de la ganja, no hay duda de que una cantidad apreciable de la droga escapa al impuesto. Dudo que este contrabando pudiera disminuirse materialmente por medida alguna que no fuera el establecimiento de un monopolio del Gobierno. En el caso del bhang, la mayor parte del consumo queda sin impuesto, y no veo medio practicable de hacer efectivo el pago del impuesto sobre esta droga.

  5. Declaración de Coronen C. H. Garsetr, Deputy Commissioner de Hazaribagh.

  6. Babu Basanto Krisna Bose, como Excise Officer desde septiembre de 1892, y Rai Jadu Nath Mukerji, como quien ha prestado atención al asunto desde hace mucho tiempo.

  7. Sí, el siddhi se conoce aquí como «siddhi» o «sabji». El «charas» como charas. La ganja plana se llama «chipta», la ganja redonda «gol», y la ganja quebrada «chur».

  8. En ningún lugar de esta División.

  9. No.

  10. No.

  11. La ganja se deteriora con la conservación. Conserva sus propiedades durante unos dos años desde la fecha de su preparación si se guarda con el cuidado ordinario. La desecación de la sustancia resinosa es la causa del deterioro. No se conocen aquí medios de impedir el deterioro. Respecto al charas nada se sabe, pues no se usa en este distrito. El siddhi es un poco más duradero que la ganja. En el caso de la ganja la gente prefiere tener ganja fresca, mientras que en el caso del siddhi prefieren la sustancia de dos o tres años. El siddhi también se deteriora por la desecación y la consiguiente rotura.

  12. En este distrito el charas no se usa en absoluto; y la ganja se usa sólo para fumar.

  13. La ganja no la usan los muhammadanes del distrito, salvo aquellos de ellos que forman la clase de los fakires (mendigos). De los hindúes, las clases bajas no la usan, mientras que la usan más comúnmente las clases medias y acomodadas. Esta observación se aplica a todo el distrito.

La ganja no se usa extensamente en este distrito.

La proporción de fumadores de ganja respecto a la población entera probablemente no excede de uno entre mil.

  1. Aquí se prefiere la ganja plana. 22. Ninguno.

  2. A veces se usa para fumar cuando no se dispone de ganja. Su uso no se limita a ninguna localidad particular ni a ninguna clase particular.

  3. El comer bhang no lo practica ninguna clase particular. Sólo se come en ocasiones particulares con preparaciones particulares. El uso común de la droga es en forma de bebida.

La droga la usan las clases medias y altas de la gente, y la proporción de consumidores de bhang respecto a la población entera se estima en uno entre dos mil.

  1. Ninguno de los dos.

  2. Por lo que respecta a la ganja, la generalidad de los consumidores cae bajo la letra (a). Las clases (b), (c) y (d) son raras. Por lo que respecta al siddhi, (a) los consumidores habituales moderados son alrededor del 75 por ciento, la clase (b) es nula, la clase (c) es el 25 por ciento, y la clase (d) es nula.

  3. Los consumidores de ganja consisten en pequeños terratenientes o cultivadores acomodados, todos los cuales tienen cultivos extensos. La exposición en los meses de lluvia a las inclemencias del tiempo es generalmente la causa que les hace recurrir a la práctica.

Por lo que respecta al siddhi, los consumidores se vuelven adictos a él por su efecto narcótico, y lo prefieren las clases altas porque su uso moderado no es mirado con desdén por la sociedad.

  1. (a) En el caso de la ganja, de un tola por cabeza al día, a un costo de una anna. En el caso del siddhi, de un tola al día, a un costo de tres pie.

  2. La hoja seca de tabaco se mezcla ordinariamente con la ganja; en casos excepcionales se mezcla además tabaco preparado. Por «tabaco preparado» se entiende hojas de tabaco machacadas y mezcladas con melaza hasta la consistencia de pasta. La hoja seca se mezcla para reducir la ganja a la consistencia requerida para fumar. El tabaco preparado se usa para hacerla dulce.

El bhang massala se mezcla ordinariamente con el bhang, y en casos excepcionales con dulces. (La dhatura no se usa con ninguna de estas drogas.) El bhang massala se usa para hacer la sustancia sabrosa.

La mezcla excepcional de dulces la convierte en un lujo y al mismo tiempo en más fuerte en sus efectos. Una preparación conocida como bhang massala la venden los Banias (drogueros del país) en paquetes que contienen—

(1) Sonf (anís).

(2) Semilla de pepino.

(3) Golmirich (pimienta negra). (4) Chhota elaichi (cardamomo). (5) Kasni.

  1. La ganja se usa tanto en soledad como en compañía, y el siddhi se usa generalmente en soledad. Se limita principalmente al sexo masculino, pero no a ninguna edad de la vida. No es costumbre que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  2. El hábito se forma fácilmente. Romperlo no es difícil en el caso del bhang, pero muy difícil en el caso de la ganja. Hay una tendencia al aumento en el consumo de ganja, pero no así en el caso del bhang.

  3. No hay costumbre, social ni religiosa, respecto al uso de la ganja en ninguna ocasión, pero en el caso del bhang hay una costumbre entre los hindúes de usarlo el último día del Durga Puja. El uso, sin embargo, no es esencial, y siempre se usa con templanza. No es perjudicial, ni tal uso conduce a la formación de un hábito. La costumbre es que, después de entregar la imagen a las aguas el décimo día de la luna del mes de Assin, la gente se reúne en la casa donde se celebró la Puja y allí se saludan y abrazan unos a otros y beben un poco de bhang y toman un poco de dulce.

  4. El consumo de ganja se mira generalmente con desagrado, mientras que el de bhang no se nota en absoluto. Hay una opinión pública social contra el uso de la ganja, pero no así en el caso del bhang. El uso de la ganja lleva a uno al descrédito, pues se considera que produce malos efectos tanto respecto al cuerpo como a la mente.

No hay costumbre de adorar la planta en este distrito.

  1. Lo sería en el caso de la ganja, pero no en el caso del bhang. La privación repentina de ganja a un fumador habitual durante un par de días o algo así afectaría sus facultades físicas. El número probable en este distrito que sufriría por la privación es quizá de mil.

  2. Factible en el caso del bhang, pero no en el caso de la ganja. No hay medios de obtener ganja ilícitamente en este distrito, pero el resultado sería que los fumadores habituales recurrirían al uso de la dhatura, práctica a la que recurren incluso ahora, cuando no pueden procurarse ganja durante varios días. Sería muy fácil hacer efectiva la prohibición en este distrito deteniendo la importación, que está bajo el control del Gobierno. La prohibición causaría ciertamente descontento entre los consumidores, pero no hasta el punto de convertirla en un peligro político. Tal prohibición sería seguida del recurso a estimulantes alcohólicos y a otras drogas.

  3. El alcohol no se toma en lugar de la ganja y el bhang en este distrito.

  4. Hay una diferencia, pero los detalles no se conocen, pues el charas no se usa en este distrito.

  5. No, por lo que aquí se sabe. 39. No hay experiencia en el asunto.

  6. Sí, la ganja y el bhang los usan con fines medicinales los kabirajes, pero no el charas.

El bhang se usa para el tratamiento del ganado.

  1. (a) No sabemos que la ganja y el charas sean beneficiosos en este punto, pero el bhang sí.

(b) Sí (para las tres). (c) La ganja se usa como preventivo de las enfermedades palúdicas.

(d) Los devotos consideran que el uso de la ganja ayuda particularmente a la concentración de la mente.

Los cultivadores de las comarcas pantanosas la usan para los fines referidos en el inciso (c). Los corredores del correo y otras personas que tienen que recorrer constantemente largas distancias la usan por la propiedad (b), y los fakires profesionales la usan por las propiedades mencionadas arriba en el inciso (c). La proporción es, creemos, del ciento por ciento. Nos referimos tanto al uso moderado como al ocasional de la droga.

  1. Consideramos que el uso moderado del charas y del bhang es inofensivo, pues nunca hemos encontrado consumidores que hayan resultado perjudicados.

  2. Sí.

  3. El efecto inmediato del uso moderado de estas drogas es refrescante. Sí produce embriaguez; no calma el hambre; crea... el efecto dura dos o tres horas en el caso de la ganja y el charas y unas seis horas en el caso del bhang. Hay efectos posteriores sólo en el caso del bhang. La falta de satisfacción posterior produce anhelo e inquietud.

  4. El uso habitual moderado de ganja sí produce efectos nocivos. Deteriora la constitución, pero no perjudica el apetito. Causa disentería, bronquitis y asma en algunos casos, pero no perjudica el sentido moral. Produce locura en algunos casos. En caso de locura temporal, los síntomas pueden ser reinducidos por el uso de la droga tras la liberación de la reclusión.

  5. El uso habitual excesivo de cada una de estas drogas (aunque en menor grado en el caso del charas) produce todos los malos efectos referidos en la pregunta 45.

47 y 48. No.

49 y 50. No lo sabemos.

51 y 52. Ninguna conexión.

  1. El exceso en la ganja produce ira, y puede con ello inducir violencia impremeditada. Se dice que produce frenesí homicida temporal.

54 y 55. No.

  1. Mediante la mezcla de algunas de las sustancias se aumenta el poder embriagador de la droga, mientras que

Creemos que no existe tal

otros disminuyen la sensación de calor en el cerebro después de que ha desaparecido la intoxicación. El uso de dhatura como mezcla produce todos los malos efectos mencionados antes.

  1. Nunca hemos conocido esto.

  2. El sistema actual funciona bien en este distrito y no tenemos ninguna sugerencia que ofrecer para su mejora,

63 y 64. No.

  1. Sí. 66. Sí, debido a la diferencia en la cantidad de materias tóxicas de cada clase.

67 y 68. No.

  1. No en este distrito. El número de tiendas necesarias para este distrito y la cantidad de consumo son tan pequeños que la opinión pública, en las actuales condiciones atrasadas del distrito, no necesita ser tomada en consideración.

  2. No hay importación de ninguna de las drogas desde los Estados Nativos a este distrito. Por lo que a este distrito respecta, el impuesto se paga realmente con relación a las drogas usadas, y no hay en absoluto un uso general de drogas no gravadas,

  3. Declaración de Mr. O. A. S. Bedford

  4. Charas es el nombre que se aplica a la materia resinosa que constituye el principio activo de la planta cuando se recoge por separado.

Ganja consiste en las sumidades floridas secas de las plantas femeninas de cáñamo cultivadas, que se han cubierto de resina.

Siddhi y bhang.—Estos no se obtienen ordinariamente de las plantas de ganja, sino que consisten en las hojas secas de una variedad diferente de la planta del cáñamo, que no produce la materia resinosa llamada «charas», y cuyas sumidades floridas no se usan como ganja.

Las hojas de ganja pueden mezclarse y a menudo se mezclan con el siddhi y el bhang para hacerlos más fuertes en su acción, pero ordinariamente son comparativamente suaves en sus efectos. Esta es mi información.

Hay tres clases diferentes de ganja: la «plana», que no se usa comúnmente, la «ganja redonda» y el «chur», o ganja quebrada. Las dos últimas se usan comúnmente en este distrito.

  1. Las plantas de bhang crecen indígenas en muchos distritos, principalmente en los distritos de Behar. Las plantas de ganja no crecen silvestres en mayor medida. Crecen, o más bien se cultivan en gran cantidad, en Murshidabad, Rajshahi y Singhbhum.

  2. Hablando en general, la planta de ganja prospera en una comarca aluvial húmeda, lo mismo que las plantas de bhang que crecen espontáneamente.

  3. Generalmente el crecimiento del cáñamo silvestre es disperso y no denso, creciendo unas pocas plantas aquí y allá en torno a las tierras de las casas.

  4. No en Chota Nagpur, por lo que sé.

La ganja de Rajshahi es cultivada.

  1. No se sabe.

  2. Creo que generalmente de la misma manera en que se cultiva el tabaco, pero no puedo dar ninguna información fidedigna.

  3. No hay cultivo en este distrito, pero en Rajshahi algunas clases de hindúes y muhammadanos cultivan ganja junto con otros cultivos, pero bajo la supervisión de funcionarios del Gobierno; pero el cultivo no está limitado a ninguna clase especial.

  4. No, por lo que puedo averiguar.

  5. No.

  6. Restringido al distrito de Rajshahi, donde las condiciones de cultivo son eminentemente favorables. 14. Ganja, charas y bhang se importan a este distrito (Manbhum), pero no se producen ni se preparan aquí.

D.* Comisionado Adjunto de Manbhum.

  1. No tengo conocimiento personal.

  2. El bhang no lo prepara ordinariamente la gente en sus propias casas. Generalmente hay que comprarlo. Pero puede obtenerse de la planta del cáñamo (no cultivada) dondequiera que crezca. Pero la ganja y el charas no pueden, creo, prepararse.

  3. No puedo decirlo.

  4. La ganja, que es la que principalmente se usa en este distrito, se prepara en Rajshahi en Phalgun y Chait (febrero y marzo) y se importa a este distrito. Generalmente se conserva bien durante un año o dos y luego se deteriora y pierde su potencia.

La exposición a la humedad la daña, y después de tres o cuatro años pierde casi todos sus efectos, de modo que los consumidores no comprarán tal materia vieja e inútil.

Es por lo tanto necesario conservarla bien empaquetada en sacos y en cajas cerradas.

  1. La ganja y el charas se usan ambos para fumar. El charas se fuma en tabaco. La ganja también se fuma, mezclada con tabaco o sola. La ganja se masca ocasionalmente como el tabaco, y de vez en cuando se usa como el «siddhi» en bebida.

  2. El charas lo usan solamente los ricos; la ganja, las clases bajas de la comunidad. Cualquiera que pueda pagar medio pice puede usarla, pues por tal suma se pueden procurar unos 4 granos.

  3. Solamente la «redonda». El chur se usa aquí muy raramente, si acaso.

  4. Generalmente nativa. Creo que las clases más acomodadas recurren ocasionalmente al charas introducido de contrabando desde Nepal.

  5. Ocasionalmente, por los principiantes. No puedo decir en qué localidades, por qué clases de la población y en qué medida.

  6. El bhang se usa generalmente como bebida, ocasionalmente mascado; lo usan en gran medida los hombres del norte.

  7. Hay razón para creer que el consumo de ganja ha aumentado en considerable medida en los últimos años.

Cifras para el distrito de Manbhum.

  • Ganja. Bhang, M. S. Ch. M. S. & Ch. 1891-92 48°19 9 loge ale
  1. Ganja. Bhang. (a) 60 por ciento. 50 por ciento. (b) 20 Bicoilt a3 (c) 1 y bi ails (d) 5 oy) 2 »
  • Fue citado a comparecer en una reunión de la Comisión para examen oral, pero no pudo presentarse.
  1. Ganja y bhang—

(a) Fakires, sanyasis, hombres del norte o darwans, atletas, etc. (b) Brahmines que adoran a Kali, porteadores de palanquín, porteadores, jornaleros, etc. (c) Jóvenes propensos a la alegría. (d) Aquellos entre la última clase que no tienen control sobre sí mismos.

  1. Para los consumidores habituales moderados, ¼ tola, por valor de unos 6 pice. Para los consumidores habituales excesivos, ½ tola y más.

  2. El tabaco se usa con ganja cuando se fuma o se masca. El dhatura no se mezcla ordinariamente con la ganja. Al preparar la bebida de siddhi o bhang, a veces se mezclan pimienta negra, semillas de pepino y melaza o azúcar.

  3. Por regla general, estas drogas se usan, creo, en compañía. El hábito está principalmente confinado al sexo masculino, pero una pequeña proporción de mujeres también usa ganja. Por regla general, los niños no adquieren el hábito. Es imposible decir en qué medida se practica el consumo en soledad.

  4. El hábito se forma fácilmente y es difícil de romper, pues hay una decidida tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  5. En el cuarto día del Durga Puja, después de que ha terminado la ceremonia de Bejaya, la práctica entre los hindúes es beber «siddhi», todos y cada uno, hombres, mujeres y niños, pero siempre bien diluido, y generalmente en cantidades moderadas. En Deoghar, los que van al santuario de Baidyanath beben «siddhi como Prasad».

  6. No puede decirse que el uso habitual de ninguna de estas drogas sea visto con favor; más bien debería decirse que tal hábito es visto con desfavor por las clases altas. No hay costumbre de adorar la planta del cáñamo por ninguna clase de la población en Manbhum que yo sepa.

  7. Creo que sería alguna privación para las clases bajas, que generalmente consumen ganja, renunciar por completo a su uso, cuando tales personas realizan trabajos duros como porteadores de palanquín y coolíes; el uso ocasional de un poco de la hoja les da un nuevo estímulo para el esfuerzo.

  8. El uso de charas, creo, puede prohibirse sin ninguna mala consecuencia. El uso de ganja puede prohibirse, pero es muy probable que se use ilícitamente. Pero el precio puede elevarse, de modo que la cantidad consumida pueda ser contenida, y no se usarán cantidades excesivas. No creo que la prohibición cause ningún descontento serio, que sea probable que cree un peligro político, pero es probable que algunos de los consumidores recurran en su lugar al opio o a las bebidas alcohólicas. La prohibición indudablemente dará lugar a irritación, y será considerada como otro pinchazo de la aguijada. La entrometida interferencia a la que nos hemos entregado en los últimos años y este perpetuo aguijoneo ciertamente terminarán en desastre. El paciente buey está obligado a volverse algún día.

  9. Antiguamente las personas mayores de la clase respetable, que desconocían la lengua inglesa y la civilización inglesa, solían entregarse al opio y al charas. Pero el avance de la educación inglesa condujo a una apreciación de los licores alcohólicos, particularmente de los licores importados, y la bebida se convirtió en un vicio de moda. Con el aumento de la población y la difusión de la educación inglesa, el número de los adictos a las bebidas alcohólicas ha aumentado constantemente. Pero creo que, aunque el número de consumidores habituales de alcohol es mayor que antes, el número de borrachos, es decir, de bebedores inmoderados, es proporcionalmente menor. El hábito de fumar ganja y de beber licores del país está casi enteramente confinado a las clases bajas de la población (el Dr. Basu, Cirujano Civil, es mi autoridad para lo anterior).

37 a 89. No lo sé.

  1. Los kabirajes usan la droga (Bejaya bhang) para el insomnio, la pérdida de apetito, la indigestión, la diarrea crónica, la dispepsia y también con el propósito de excitar las pasiones. Se administra el polvo de las hojas secas y también preparaciones compuestas, tales como jotiphalodya churna, Ivanerala rasa, hameshwar modak, beleya sukra soner modak, etc.

  2. (a) No como accesorio alimenticio, sino como digestivo.

(b) Para dar resistencia bajo esfuerzo severo y para aliviar la fatiga.

(c) No creo que tenga ningún efecto antimalárico.

  1. El uso moderado ocasional es beneficioso; así me lo informa el Cirujano Civil.

  2. Por regla general los consumidores moderados son inofensivos para sus vecinos, pero no puede decirse, sin embargo, que el hábito no produzca consecuencias remotas malas en aquellos que se entregan a él.

  3. Cantidades muy pequeñas mascadas con tabaco parecen producir efectos refrescantes. Fumar generalmente provoca intoxicación, locuacidad, excitación del cerebro y del sistema nervioso, irritabilidad, ira (violencia) seguida de agotamiento y somnolencia. Si se produce el sueño, es tranquilo y refrescante, y el apetito se agudiza. Generalmente no va seguido de la misma sensación de postración nerviosa que se observa tras el abuso de las bebidas alcohólicas.

  4. Sí, por el uso persistente el organismo se deteriora, seguido de pérdida de apetito, a veces de disentería. Las facultades mentales se debilitan por el uso habitual, la percepción se embota, y se induce la pereza y la indolencia. Las pasiones y los apetitos se excitan, conduciendo a la inmoralidad y al libertinaje; el sentido de responsabilidad se deteriora, y se inducen ciertas formas de locura.

De la locura.—Manía aguda seguida de la forma crónica. Si el hábito puede abandonarse pronto, entonces puede haber una cura; de lo contrario, la enfermedad toma una forma crónica pero incurable. En muchos de tales casos hay una tendencia religiosa—«tal o cual dios o diosa ha dado órdenes de hacer esto y aquello», y así sucesivamente. En aquellos que tenían el hábito de fumar ganja antes de volverse locos, puede haber una tendencia a una mayor entrega al uso de tales drogas. (De información recibida del Dr. Basu.)

  1. El uso habitual excesivo generalmente afecta el cerebro y el sistema nervioso más directamente, y deteriora las facultades mentales y el sentido moral. (Información suministrada por el Dr. Basu.)

47 y 48. No puedo decirlo.

  1. Sí, el siddhi, el bhang y la ganja se usan como afrodisíacos, y tal uso va seguido remotamente de impotencia. No puedo dar ninguna información fidedigna sobre si estas drogas son usadas como afrodisíacos por las prostitutas. Si realmente se requiere información sobre este punto, sugeriría una referencia a las dos damas que recorrieron los bazares de la India el invierno pasado y que posteriormente se enemistaron con Lord Roberts en relación con asuntos de C. D. Amplios detalles surgirán, sin duda.

  2. Se cometen pequeños hurtos por aquellos que han sido largo tiempo adictos al uso de la ganja, y cuyas facultades intelectuales y sentido moral están deteriorados. También se cometen crímenes violentos por aquellos bajo la influencia de la droga.

  3. En la etapa aguda ocurren motines y asesinatos,

  4. Sí. No conozco ningún caso semejante.

  5. Por lo que puedo averiguar, ciertamente diría que sí.

  6. Hay motivo para creerlo así. Pero en tales casos generalmente se usa además dhatura y opio.

  7. El ganja fumado sin hojas de tabaco es irritante para la garganta, produciendo tos violenta. El bhang usado con pimienta negra tiene un efecto refrescante. Nada especial.

  8. El ganja ingerido no produce la intoxicación tan rápidamente como cuando se fuma.

  9. El sistema con arreglo al cual se suministran ganja y bhang a los consumidores no ha causado, según se sabe, inconveniente alguno al público, y se cree que funciona bien. En vista, sin embargo, del creciente consumo de ganja, debería haber una mayor restricción en forma de un aumento del impuesto.

  10. Véase arriba.

  11. No hay cultivo en Manbhum.

63 y 64. Ninguna objeción.

  1. No hay gran disparidad en las tasas del impuesto sobre el ganja y el bhang. Pero suponiendo que un pice de ganja produzca tanta intoxicación como cuatro pices de licor del país y dos pices de opio, diría que hay amplio margen de mejora en la tributación del ganja.

  2. Debería haber distintas tasas de tributación para las distintas clases de ganja, según la cantidad de intoxicación que se suponga que induce una clase particular de ganja.

  3. Ninguna: solo esta, que con miras a contener el mayor aumento del consumo de ganja, deberían elevarse más las tasas del impuesto.

  4. Ninguna en este distrito. 69. Sí.

  5. Declaración del señor R. H. Runny, Deputy Commissioner de Singhbhum.

  6. Estas definiciones pueden aceptarse. Tales son los nombres por los que sus productos me son conocidos.

  7. Ninguna.

4 a 6. Véase arriba. 7 a 9. Así lo creo, pero no en mi distrito. 10 y 11. No lo sé.

  1. No tengo conocimiento sobre este particular.

  2. Sí; a los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur. No puedo decir por qué. No tengo conocimiento en cuanto a las condiciones de clima, suelo, etc., ni soy capaz de decir si hay algunas partes de esta provincia (Bengala) donde su cultivo sería imposible.

Por los casos que han llegado ante mí para su enjuiciamiento tanto en Chota Nagpur como en Behar, hallo que es posible cultivar la planta en estas divisiones, pero no puedo decir si esto puede hacerse o no a gran escala. En los casos aludidos, solo se detectaron una o dos plantas.

  1. En esta provincia (Bengala), sí. En mi distrito no, por lo que sé.

  2. No tengo conocimiento sobre estos particulares.

  3. Bhang no en este distrito. Ganja, sé que puede prepararse de la planta silvestre. He tropezado con casos en que se ha procesado a personas por prepararlo así. No tengo información respecto del charas.

  4. No lo sé, pues no se fabrican en este distrito.

  5. Sí, se deteriora con la conservación; pierde su efecto con el tiempo. Se mantiene bueno durante un año con cuidado ordinario. La humedad y la dampness son las causas del deterioro. Para evitar el deterioro debe guardarse en una caja revestida de estaño colocada en habitaciones bien ventiladas.

  6. El ganja y el charas se usan generalmente para fumar, pero el primero se usa ocasionalmente con fines medicinales. El ganja hervido en aceite de coco se convierte en un medicamento para la sarna, y se usa en casi todos los distritos de Bengala.

  7. Fakires y sadhus, bengalíes, uriyas, beharíes, muhammadanos, tamarias, uraones y bhuians fuman ganja. Alrededor del 5 por ciento de la población de estas clases fuma ganja. En este distrito se usa ganja en Chaibassa, Baharagorah, Ghatsilla, Chakradharpur y Manabarpur, y en todo el distrito. El charas no está en uso en este distrito.

  8. Se prefiere el ganja redondo. Las otras clases no se usan aquí.

  9. Véase la parte final de la respuesta a la pregunta n.º 20.

  10. No.

  11. El bhang lo comen y lo beben los bengalíes y beharíes solo en la estación de verano. Al menos el 10 por ciento de estas dos clases lo usa. No hay localidad particular, sino que esto se hace en los lugares donde vive esta gente.

  12. En disminución, pues los precios de todos los principales granos alimenticios se mantienen altos.

  13. En este distrito solo hay consumidores habituales moderados de ganja y bhang. Sus proporciones son respectivamente del 5 y del 10 por ciento.

  14. En cuanto a las clases de personas, ya he respondido en las preguntas n.º 20 y 24. Por lo que toca a este distrito, el uso de ganja y churas no se debe a hábitos particulares de vida ni a circunstancias.

  15. Ordinariamente se mezclan hojas de tabaco con el ganja, y dhatura solo con el bhang. Estas mezclas tienen por objeto aumentar la intoxicación. Los ingredientes que se mezclan con el bhang son anís, una especie de perejil y cardamomo. Se conocen con el nombre de bhang massala.

  16. En cuanto a la primera parte de la pregunta, no tengo conocimiento. El ganja y el bhang los toman tanto hombres como mujeres. Los niños no consumen ninguna de estas drogas.

  17. Sí, el hábito se forma fácilmente respecto del ganja y el charas. Sí, es difícil de romper. Sí, hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  18. En las épocas del culto anual de Kali, 63. Tengo objeciones. Desearía ver abolidos los Darga, Sib y otras divinidades, se usan ganja y bhang | golas y que las ventas a los vendedores minoristas en este distrito. El uso de estas drogas | se hicieran desde el tesoro del Gobierno, exactamente en ocasiones tales es excesivo. No puedo responder | de manera similar a como se hace en el caso del opio. el resto de la pregunta. Un buen resultado del sistema propuesto sería

  19. El consumo es visto con desagrado que podríamos ejercer control sobre el precio al por la opinión pública, pues se supone que afecta a que la droga se vende a los consumidores y podríamos las facultades mentales, que deteriora la constitución y | impedir que se venda demasiado barata. que acorta la vida. No conozco ninguna costumbre de 64. Véanse las respuestas a las preguntas 59 y 63. adorar la planta del cáñamo. Ninguna costumbre tal 65. En este distrito la tributación es justa con prevalece aquí. relación a los alcohólicos y otros intoxicantes; pero 34. No puedo responder a esta pregunta. la tributación es, hablando en general, baja en todos los casos. Año tras año, sin embargo, se va elevando lenta y gradualmente.

  20. En este distrito solo se importa ganja redondo, así que no puedo ofrecer una opinión.

36 a 38. Ningún conocimiento. 39. Se dice que fumar es menos perjudicial que beber o comer. No puedo decir por qué.


  1. Beneficioso solo para quienes están enviciados en él. 48, Sí, 67. La tributación es muy baja en la actualidad; el 44, me dicen que es refrescante, produce embriaguez, calma el hambre y crea apetito. Los detalles han de consignarse principalmente en lo relativo al sistema actual de tributación. Véase la respuesta a la pregunta 59 y siguientes. Sus efectos duran unas ocho horas poco más o menos, y la falta de gratificación posterior produce anhelo, así como desasosiego.

  2. Sí, conozco el sistema de administración del impuesto. Considero que el sistema es susceptible de mejora.

  3. En cuanto al cultivo, almacenamiento y transporte, desearía verlo colocado en el mismo pie que el opio. Su cultivo debería ser supervisado por una agencia superior, como se hace en el caso del opio: debería haber una fábrica para su almacenamiento y empaque, y los pedidos de suministros a los distritos deberían hacerse de manera similar a como se hace en el caso del opio.

60 y 61. No puedo decirlo. No tengo experiencia.

  1. Considero que debería tratarse de la manera propuesta en mi respuesta a la pregunta 59.

  2. Declaración de Rai Nanpaxisore Das, Banadur, funcionario de distrito de Angul, Cuttack.

  3. Durante los últimos quince años, mientras viajaba por los Mahals Tributarios de Orissa, he tenido frecuentes oportunidades de observar el crecimiento de la planta, y aquí y en los distritos británicos he visto su uso.

  4. Sí, pero el método de fabricación de ganja aquí expuesto se aplica a la ganja de Rajshahi, y no a la ganja de Gurjat. En los Estados Tributarios de Orissa (Gurjats) las plantas no son pisoteadas; pero las plantas jóvenes y sus ramas son retorcidas varias veces a intervalos de cada dos o tres días, hasta que las plantas están maduras y han crecido hasta la altura de cuatro o cinco pies.

  5. En todo el Gurjat; pero solo donde la planta ha crecido una vez, la planta crece en los años sucesivos. No crece silvestre en ninguna parte.

  6. Se la conoce como la planta de ganja y por ningún otro nombre.

  7. La planta germina a comienzos de las lluvias, y solo crece en suelo rico y abonado; pero no hay cáñamo silvestre propiamente dicho.

  8. Las que crecen aquí, su crecimiento es disperso; pero no crecen silvestres en los Gurjats.

  9. Como se ha dicho arriba, la planta se cultiva en tierra bien abonada, generalmente en el hogar. En todas partes del país pueden verse crecer algunas plantas aquí y allá; pero no hay cultivo en gran extensión, y nunca he visto más de veinte plantas creciendo en un mismo lugar. Generalmente se ven cuatro o cinco plantas en un lugar. Estas se cultivan principalmente para bhang y en pequeña medida para ganja. No se fabrica charas.

  10. No.

  11. Las semillas se siembran y nada más se hace; se las riega cuando es necesario.

  12. No; todas son de la clase agrícola.

  13. No existe tal cosa como cáñamo silvestre; solo donde se ha cultivado ganja una vez germina la planta por sí misma y a menudo produce ganja.

  14. Nada sé del cáñamo silvestre.

  15. No hay restricción especial. No se requiere ninguna condición especial de clima, etc., excepto que el suelo debe ser rico. No crecerá en suelo pedregoso, concreto o arenoso. No creo que en ninguna parte de los Mahals Tributarios su cultivo sea imposible.

  16. La ganja y el bhang se preparan en todas partes del país; pero en ninguna parte se destina tierra especialmente a su cultivo, cultivándose algunas plantas aquí y allá.

  17. Al retorcerse el tallo y las ramas de la planta, las plantas femeninas producen ganja. Cuando el árbol está maduro y las hojas adquieren un color amarillento, se cortan las plantas, se atan en manojos, o se enrollan en una estera o saco de arpillera, y luego se colocan bajo peso pesado durante dos o tres días. Después se sacan, se exponen al rocío, se sacuden las hojas y semillas, y luego se secan y se atan en manojos y se almacenan. Esto constituye la ganja plana. Las hojas se recogen, se secan y se guardan para usarlas como bhang.

  18. El bhang lo prepara generalmente la gente en sus casas. Puede prepararse de la planta de cáñamo dondequiera que se cultive. Aquí no hay ganja silvestre.

  19. No hay clase especial.

  20. Se dice que la ganja se conserva bien durante uno o dos años. El bhang durante dos o tres años; luego se deteriora gradualmente. Pero no sé de quienes los hayan guardado por un período más largo ni con qué efecto.

  21. En los Gurjats no se usa charas. La ganja se usa solo para fumar.

  22. El uso de la ganja no está limitado a ninguna clase o localidad particular. Los bairagis casi invariablemente usan ganja. Nadie usa charas. La proporción de personas que fuman ganja no es más del 2 por ciento, y quizá menos.

  23. Se usa la ganja plana fabricada localmente. No se fabrica ni se importa ninguna otra clase de ganja.

  24. Ninguna.

  25. Ninguna.

  26. No limitado a ninguna clase o localidad.

  27. Normal.

  28. Como se ha dicho arriba, el porcentaje total de consumidores es pequeño, y entre ellos la proporción de consumidores habituales, ocasionales o excesivos es mucho menor.

  29. Los bairagis mendicantes, que se ven ocasionalmente aquí y allá, son consumidores excesivos. Las clases trabajadoras son consumidores ocasionales moderados. Lo usan después de la exposición o del trabajo duro.

  30. (a) Un pice. (d) De uno a cuatro pices.

  31. Las hojas de tabaco se mezclan con la ganja, porque los fumadores dicen que la ganja sola no puede fumarse. La pimienta negra se mezcla ordinariamente con el bhang, y ocasionalmente se mezclan con él macis, cardamomo, clavo y otras especias, así como leche y azúcar.

  32. La ganja se usa generalmente en compañía. El bhang se usa generalmente en soledad.

  33. No. No se forma fácilmente. No es difícil romper un hábito, al menos no es tan difícil como comer o fumar opio. Uno puede prescindir de la ganja o del bhang si no se dispone de ellos. Hay una tendencia a que el hábito moderado se desarrolle en excesivo, tanto en la ganja como en el bhang, si se usan habitualmente.

  34. No existe tal costumbre.

  35. La bebida del bhang se trata más bien con indiferencia. El fumar ganja habitual, excepto en el caso de los bairagis, se considera con aborrecimiento.

  36. No. A ninguno; pero los consumidores excesivos pueden estar temporalmente indispuestos.

  37. Sería factible prohibir el uso tanto del bhang como de la ganja. La prohibición solo puede hacerse efectiva prohibiendo el cultivo de la ganja (siempre que, por supuesto, los jefes nativos de todos los Estados circundantes cooperen) y su importación. No habrá descontento serio, y es de temer que algunos de los consumidores puedan recurrir al uso de la droga más perniciosa: el opio.

  38. No.

  39. Nada sé de ello.

  40. Aquí tenemos solo una clase de ganja, y es la ganja plana.

  41. Se considera que fumar ganja es más injurioso que beber o comer bhang.

  42. El bhang se prescribe. No se usa para enfermedades del ganado.

  43. Nada sé del charas. Tanto la ganja como el bhang son digestivos. Se cree que la ganja da resistencia. En las zonas palúdicas se considera la ganja como febrífugo. El bhang se considera tónico y afrodisíaco. Los jornaleros agrícolas usan ganja por su resistencia. Son fumadores ocasionales moderados.

  44. No puedo decirlo.

  45. Sí.

  46. La ganja es refrescante. Sí produce embriaguez. No calma el hambre. El bhang crea apetito, y la ganja también.

45 y 46. No puedo decirlo.

47 y 48. No.

  1. Sí. El bhang se considera afrodisíaco. No lo usan las prostitutas.

  2. No puedo decirlo.

51 y 52. No. Aquí no.

  1. No lo creo.

  2. No.

  3. Nada de eso se conoce aquí.

  4. La dhatura no se usa en estas partes. La mezcla de pimienta con bhang y de tabaco con ganja se considera esencial, y se cree que la pimienta y otras especias mezcladas con bhang tienen efecto refrescante.

  5. No. Aquí no.

58 a 60. Actualmente no hay control sobre la fabricación o el consumo local de ganja o bhang.

  1. No se produce.

  2. Por lo que respecta a los Mahals Tributarios, no creo que sea necesaria ninguna intervención.

  3. No existe tal sistema aquí.

  4. No hay importación. En cuanto a la exportación, los funcionarios de los distritos a los que se importa la ganja y el bhang de Gurjat están en mejor posición para responder a la pregunta.

  5. No hay tributación.

66 y 67. Aquí solo hay ganja plana, y no se usa.

  1. Ninguna.

  2. No hay tiendas.

  3. No.

  4. Declaración del Sr. W. Maxwell, funcionario subdivisional, Jhenidah, distrito de Jessore.

  5. Las oportunidades que me brinda mi posición oficial. El consumo de ganja en esta subdivisión es comparativamente pequeño. La información contenida en las siguientes respuestas se ha obtenido principalmente de: B. G. Macleod, Esq., Kotchandpur; F. G. Gibson, Esq., Purahat; Babu Ram Dayal Ghose, ayudante de hospital; Babu Sashtibar Bhatiacharjya, médico practicante; Babu Moti Lal Gupta, ayudante de hospital; Babu Taranna Prasanna Ghose, caballero; oficiales de policía y dos syces que fuman ganja.

  6. No se cultiva aquí.

  7. Sidhee, bhang, charas y ganja.

  8. Se dice que crece en lugares húmedos y sombreados.

7 y 8. No.

  1. No se cultiva aquí.

  2. Ninguna se prepara en esta subdivisión.

  3. Sí; se bebe o se come en bolas. Ocasionalmente se fuma.

  4. Se deterioran por guardarse mucho tiempo expuestos. La ganja se guarda a veces durante varios meses en los golas de ganja del Gobierno sin deterioro apreciable.

  5. El charas se usa muy poco aquí. El charas se usa solo para fumar.

  6. Los syces, coolíes, barqueros, ticca gariwalas y sannyasis son las clases que más usan ganja. Hay algunos casos de personas de mejor clase que usan ganja. El charas se usa muy poco aquí.

  7. Se usa principalmente chur. Tiene mayor poder activo.

  8. Se importa de Rajshahi.

  9. Parece que se usa aquí solo cuando escasea el suministro de ganja.

  10. Los sannyasis beben bhang habitualmente. Las clases acomodadas beben bhang con leche en tiempo de pujas.

  11. La mayoría de los consumidores entran en la categoría (2). Unos pocos son consumidores excesivos habituales.

  12. Las personas que trabajan duramente físicamente o llevan una vida de exposición son los principales consumidores. Se supone que protege de la exposición.

  13. (a) Por valor de 1 a 3 pices. (d) Por valor de 3 a 6 pices.

  14. (a) Tabaco, para disminuir el efecto. (b) La dhatura podría usarse para dejar inconsciente al consumidor con fines criminales.

  15. Por lo general, se practica en compañía. Está confinado al sexo masculino y a las prostitutas. Los niños nunca usan estas drogas.

  16. El hábito se forma con facilidad. Es difícil de abandonar. Parece haber una ligera tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  17. Durante la puja de Charak Sankranti se ofrece ganja a los seguidores de Siva. El uso de la droga no se considera esencial. Es moderado. No es probable que conduzca a la formación del hábito. Los sanyasis usan habitualmente las drogas.

  18. El consumo de estas drogas se mira con desaprobación. «Ganjakhor» es un término de reproche. No hay objeción religiosa a su uso.

  19. A quienes ahora usan estas drogas les supondría una grave privación. El resultado para algunos de los consumidores de abandonar el hábito podría ser muy perjudicial para su salud.

  20. No podría consumirse ilícitamente aquí en gran medida. Habría cierto descontento entre los actuales consumidores, pero el descontento no llegaría a constituir un peligro político. La prohibición probablemente irá seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas. Es probable que el opio la sustituya en cierta medida.

  21. La cantidad de ganja vendida aquí en 1892-93 fue de 10 maunds 26 seers; la cantidad vendida en 1887-88 fue de 138 maunds 7 seers; la vendida en 1888-89 fue de 15 maunds 6½ seers. Desde 1888-89 la cantidad vendida es casi estacionaria. Charas y siddhi no se venden aquí. El alcohol no está sustituyendo a la ganja en medida apreciable aquí. Desde la abolición del sistema de outstill aquí, la cantidad de licor vendida aquí no ha variado en gran medida. La cantidad vendida tiende a disminuir. No me parece, por tanto, que el uso del alcohol esté suplantando al de la ganja.

  22. El charas produce somnolencia. La ganja tiene tendencia a excitar.

  23. Ninguna diferencia perceptible.

  24. El bhang y la ganja se prescriben para la disentería crónica. Las píldoras de ganja se dan a los ancianos para la impotencia.

  25. Los practicantes nativos me dijeron que:

(a) producen apetito;

(b) se usan en estas circunstancias con buen efecto;

(c) no se usan así aquí; (d) la ganja se usa para la impotencia.

Se hace referencia al uso habitual moderado. Los coolies, syces, barqueros y conductores de ticca garhi son las clases que usan las drogas para estos fines.

  1. El uso de la ganja es comparativamente, no absolutamente, inocuo. Pone nervioso al consumidor cuando se ve privado de ella por algún tiempo. Siempre existe el peligro de que el uso moderado se convierta en excesivo.

  2. Son inofensivos a menos que se les moleste. Cuando se les excita son más peligrosos que los no consumidores.

  3. Es refrescante después de la fatiga. La ganja produce la intoxicación de inmediato. No la calma. Crea apetito. El efecto dura unas dos horas. La irritabilidad parece ser un efecto secundario. La falta de gratificación posterior produce ansia en el consumidor habitual.

  4. (b) No de manera apreciable.

(c) No.

(d) No.

(e) Al excitar, quizá debilita ligeramente el sentido moral.

(f) No se conoce aquí ningún caso semejante.

  1. El uso excesivo habitual deteriora la constitución con el tiempo. Solo he oído hablar de un caso de locura producido por ella. Un practicante nativo, Sashtibar Bhattacharjya, de Kotchandpur, me habló de ello, pero no pudo dar detalles. Él mismo solo había oído hablar del caso.

  2. El uso no es hereditario. Los niños no se ven afectados directamente.

  3. La ganja es usada así por las prostitutas. Este uso es más perjudicial que como narcótico, porque de este modo el consumidor usa la droga en exceso. Se dice que el uso habitualmente excesivo produce impotencia.

  4. Respondido en la pregunta n.º 49.

  5. No puede atribuirse el crimen al uso de ninguna de estas drogas aquí.

  6. Un consumidor de ganja, bajo la influencia de la droga, puede ser provocado más fácilmente a la violencia personal que los no consumidores en general.

53 y 54. No.

  1. Pueden usarse ganja y dhatura. Los únicos casos en que ahora se usan son en casos de robo. El tipo más común es el robo de joyas a prostitutas.

  2. El tabaco disminuye el efecto.

  3. No se comen ni se beben aquí, por lo que puedo averiguar.

  4. Funciona satisfactoriamente aquí.

  5. El impuesto debería ser suficientemente elevado para impedir que aumente el consumo de estas drogas. El impuesto sobre la ganja se ha aumentado desde el 1 de enero de 1894.

  6. El Subdivisional Officer realiza una encuesta sobre los deseos de los habitantes de cualquier lugar antes de abrir allí una tienda.

  7. Declaración del Sr. W. O. Tartor, Recaudador Adjunto Especial, Adquisición de Tierras, Ferrocarril de la Costa Este, y Magistrado Adjunto y Recaudador Adjunto jubilado,

Khurda, Orissa.

  1. Unos 47 años de residencia en la India, incluidos 33 como Comisionado Adjunto, Magistrado Adjunto, etc., transcurridos principalmente en la mofussil, donde estuve a cargo de subdivisiones con la gestión de asuntos de Abkari o Impuestos Especiales. Desde 1866 he estado en Orissa, pero mi conocimiento personal del tema es muy limitado, y la mayoría de mis respuestas a las preguntas han sido compiladas a partir de respuestas a consultas de nativos del distrito que tienen algún conocimiento.

  2. Los nombres y definiciones del Dr. Prain son correctos y se usan en Orissa. El charas no se usa mucho en Orissa. La formación de semilla no parece impedirse del todo en la preparación o, más bien, en el crecimiento de la planta, ya que la mayor parte de la ganja contiene semillas fértiles que germinan con facilidad. Los nombres ganja plana o chipta, ganja redonda o gol y ganja quebrada o bhunga se usan todos en Orissa. No hay otros nombres.

  3. No tengo conocimiento de que la planta del cáñamo sea indígena en Bengala, Behar u Orissa, pero la planta crece libremente a partir de semilla en todas partes donde el suelo es adecuado.

  4. Ganja o ganjai. El uri ya ganja y el telegu ganjai; ambos nombres se refieren a la misma planta. Creo que hay dudas sobre si las dos especies, Cannabis sativa y Cannabis indica, son realmente distintas.

  5. No parecen necesarias condiciones especiales, excepto un suelo rico y ligero, con suficiente humedad. La planta es indígena en las colinas del norte de la India y crece libremente, produciendo flores y semillas por toda la India y, creo, por Asia.

  6. Nunca he visto crecer cáñamo silvestre.

  7. (a) Sí; en los Estados Tributarios de Orissa y en Ganjam, y Gumsar en Madrás.

(b) No. (c) Sí. (d) No.

Ídem, ídem.

No puedo dar la extensión del cultivo en los Mahals Tributarios. La planta se cultiva por lo general en el jardín o cerca de las casas de los raiyats, pero en parcelas más o menos pequeñas. No se cobra impuesto sobre la planta ni sus productos en los Estados Tributarios ni en Madrás, cuya presidencia es limítrofe con Orissa; la ganja no es un artículo sujeto a impuesto especial. Todas las tribus de las colinas, como los khonds, santals, etc., cultivan y consumen ganja y bhang como preventivo de las fiebres palúdicas.

  1. En los últimos años ha habido cierta disminución de la superficie cultivada en los Estados Tributarios de Orissa debido a la presión ejercida sobre los jefes para que prohíban el cultivo cerca de los límites de los distritos regulares de Puri, Cuttack y Balasore. Hace algunos años recuerdo que las autoridades de Madrás se negaron a frenar el cultivo del cáñamo en Gumsar con el argumento de que los khonds necesitaban ganja y bhang como salvaguardia contra las fiebres palúdicas. Una cantidad considerable de lo que se llama ganja de Gurjat y patti se introduce de contrabando en Cuttack, Puri y Balasore.

  2. La planta del cáñamo se cultiva por lo general en pequeñas parcelas de suelo ligero y rico; cuando las plantas han crecido bien, se escardan y se desyerban, se aflojan las raíces y se aplica como abono mantillo vegetal o estiércol de vaca bien podrido.

  3. Todas las clases y castas cultivarán la planta del cáñamo. El cultivo, donde está permitido, no se limita a ninguna clase en particular. En el curso de mi servicio he encontrado a menudo algunas plantas de cáñamo creciendo en los jardines de brahmanes y otros nativos de alta casta. A menos que la policía encuentre y arranque estas plantas, invariablemente se usan para la preparación de ganja y bhang.

  4. No lo sé.

  5. Nada sé del llamado cáñamo silvestre. En el cáñamo cultivado en Orissa y Ganjam no se extirpan, creo, las plantas macho.

  6. El cultivo de la planta del cáñamo para ganja no está permitido en las partes regulares de Orissa. En las partes no regulares o Estados Tributarios, el cultivo está permitido por los jefes de esos Estados, pero en los Estados que revierten al Gobierno, o que quedan bajo la administración del Gobierno, no está permitido, creo, el cultivo del cáñamo. En el distrito adyacente de Ganjam, en Madrás, creo que no hay restricciones al cultivo de la planta ni a la preparación de sus productos, pues la ganja no es, creo, un artículo sujeto a impuesto especial en Madrás.

  7. La ganja plana se prepara en los Estados Tributarios. El charas no se prepara. El bhang se prepara en toda Orissa. No puedo dar la extensión, pero debe de ser muy considerable. La ganja de Gurjat se admite mediante el pago de un impuesto inferior al de la ganja redonda de Rajshahi. También se admite la patti. Bastante ganja se introduce también de contrabando en los tres distritos regulares de la provincia desde los Gurjats y Madrás.

  8. Las sumidades del cáñamo se cortan cuando las semillas maduran en noviembre. Las sumidades se atan en pequeños manojos y se rocían con agua de cal, y luego se entierran y se exponen al sol alternativamente durante dos o tres meses, hasta que la ganja está lista para su uso. En los Estados Tributarios de Barambu y Narsinghpur la ganja no se entierra, sino que primero se seca en pequeños manojos y luego se prensa. Solo las sumidades floridas se usan para fumar y se llaman «kali ganja». Las hojas, cuando están secas, se remojan o se hierven en agua o leche; el agua o la leche en que se remojan o hierven se desecha, y las hojas se muelen con pimienta negra y especias, como clavo y cardamomo, se mezclan con agua, a veces se endulzan y se preparan como una bebida llamada bhang. Preparado hirviéndolo primero en leche, se dice que el bhang es refrescante (thanda), pero si se hierve en agua se dice que conserva sus propiedades calóricas (garam) o intoxicantes.

  9. (a) y (b) Sí.

(c) Nunca he visto la planta silvestre.

  1. Todas las clases.

  2. La ganja, si no se conserva bien, se enmohece y pierde aroma, pero se dice que se hace más fuerte con la conservación. El bhang no se conserva. Nada sé del charas. La humedad, la fermentación y los insectos son las principales causas del deterioro de la ganja. La ganja debe conservarse en un lugar muy seco y ventilado y exponerse de vez en cuando al sol. Con cuidado se conserva bien dos o tres años.

  3. La ganja se usa solo para fumar, salvo en raros casos, en que algunas personas mezclan un poco de ganja con su bhang. Nada sé del charas. La ganja se usa también en medicina.

  4. Todas las clases fuman ganja en toda Orissa. El charas no se usa en Orissa.

  5. La ganja de Rajshahi o redonda es preferida para fumar por los consumidores habituales, por ser más fuerte que la ganja plana local de Gurjat. El char no es diferente; es simplemente las flores separadas de sus tallos, y antes de poder fumarse toda ganja se convierte en chur o quebrada, como ocurre con el té y el té quebrado; los artículos no son realmente diferentes.

  6. No se importa charas en Orissa, por lo que yo sepa.

  7. No.

  8. Todas las clases. No puedo dar la proporción; probablemente hasta un 20 por ciento de los varones y un 5 por ciento de las mujeres. Cerca del 100 por ciento de los sacerdotes y servidores de los templos y de los ascetas vishnuitas toman bhang.

  9. Se dice que el uso de la ganja va en aumento; también el de bhang. No puedo dar razones, salvo que la existencia de tantas tiendas de ganja debe de tener tendencia a atraer consumidores y aumentar el consumo.

  10. No hay datos en que basarse.

  11. Todas las clases. No puedo decir cuáles son en cada caso los hábitos de vida u otras circunstancias que conducen al hábito de fumar gunjah o de tomar bang, sentados todos _ 28. (a) De pies 8 a 6,

. (b). De annas 2 a 8 o más.

—sasanen een nn

  1. Para fumar, el tabaco se mezcla generalmente con gunjah. Las semillas de Dhatura se mezclan a veces con bang, especialmente por los ascetas, para hacer la mezcla extremadamente embriagadora.

El massala de bang se vende en los bazares, y se compone generalmente de pimienta negra, cardamomos, nuez moscada, canela, pimienta de Jamaica, anís, alcaravea, semillas de adormidera y flores del nageswar (Messna Jerrea).

  1. La gunjah y el bang se consumen tanto en compañía como en privado, y el consumo de gunjah se limita principalmente al sexo masculino. Las mujeres toman ocasionalmente bang como bebida refrescante y digestiva. No es habitual que los niños tomen gunjah ni bang, salvo cuando se prescriben como medicamento.

  2. El hábito se forma fácilmente y es difícil de abandonar de repente. Existe una gran tendencia en los consumidores moderados a convertirse en consumidores excesivos, tanto de gunjah como de bang.

  3. No conozco ninguno.

  4. El fumar gunjah se mira con desagrado, como perjudicial para la salud y el bolsillo y como conducente al crimen. No se conoce en Orissa culto alguno a la planta del cáñamo. El tomar bang con moderación no es tan perjudicial como el fumar gunjah, y no se objeta tanto a ello. La palabra «ganjari», fumador de gunjah, se emplea como término de injuria.

  5. Los fumadores habituales de gunjah y los tomadores de bang sentirían, por supuesto, como una grave privación el renunciar al consumo de las drogas.

No puedo dar cifras.

  1. Como la planta del cáñamo sólo puede cultivarse abiertamente, y como la gunjah y el «patti» son productos voluminosos, no habría gran dificultad en prohibir la producción o impedir el contrabando.

La tarea sería más fácil que en el caso de la sal.

Los consumidores quedarían sin duda seriamente descontentos, y probablemente recurrirían a alguna otra forma de droga. No creo que el descontento llegara a constituir un peligro político grave.

  1. No.

  2. En esta provincia no se practica el fumar charas.

  3. La gunjah de Rajshahi o redonda es más fuerte, más embriagadora y más caliente que la de Gurjat o plana. El chur puede ser de cualquiera de las dos clases, y, por ser las flores y brotes mismos, es más fuerte que la gunjah redonda o plana.

  4. Es notorio que fumar gunjah es más perjudicial que beber bang. Me refiero al hábito regular y no al uso ocasional.

  5. Todos los médicos nativos emplean el cáñamo en la preparación de mudak, tónicos digestivos carminativos.

El uso de gunjah, etc., no parece conocerse aquí en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  1. (a), Sí.

(4) Sí.

(c) Sí.

(2) También como sedante.

Todas las clases. No puedo dar cifra alguna, y sólo me refiero al uso muy moderado de estas drogas, bt ee

  1. Incluido en 41. ‘.:

  2. Generalmente son inofensivas, 24

  3. Refrescantes y sedantes, no visiblemente embriagadoras. Se dice que calman el hambre por el momento, pero después de que los efectos han pasado, digamos en una o dos horas, se dice que el apetito mejora.

Efectos posteriores desconocidos, pero se dice que la falta de la gratificación subsiguiente a la hora habitual produce anhelo e inquietud.

  1. (4) y (c) Se dice que no lo hacen.

(2) y (e) Disentería, bronquitis y asma por el uso excesivo, e incluso se dice que el uso moderado da tendencia a estas enfermedades. Se dice que se inducen hábitos de inmoralidad.

(/) No se cree que el uso moderado de las drogas del cáñamo produzca locura. No puedo responder a esta parte de la pregunta.

  1. Es bien sabido que el uso excesivo habitual de estas drogas causa locura, disentería, asma, bronquitis, hidropesía, debilidad general y gran deterioro nervioso. En efecto, se piensa generalmente que el fumar gunjah en exceso es más perjudicial que el uso excesivo de cualquier otra droga embriagadora o del alcohol. Del hecho bien conocido de que los ascetas y mendicantes religiosos son generalmente fuertes y robustos, es probable que un alimento bueno y suficiente contrarreste los efectos físicos nocivos de la gunjah y el bang, pues esta clase es notoriamente consumidora excesiva de las drogas del cáñamo, pero viven en la abundancia. Sin embargo, están generalmente más o menos locos.

  2. Sin datos.

  3. Sin datos, pero, como con la embriaguez, el uso excesivo de las drogas del cáñamo es probablemente hasta cierto punto hereditario; y como la salud general, la fuerza y el carácter moral del progenitor quedan seriamente menoscabados, su descendencia debe verse perjudicada.

49 y 50. Creo que las drogas del cáñamo se usan como afrodisíacos. Se dice que el uso excesivo produce impotencia.

  1. Sí; los malos caracteres son generalmente fumadores de gunjah y tomadores de bang. No puedo decir qué relación tiene el uso moderado de estas drogas con el crimen.

  2. Lo mismo que en 51, pero en mayor medida.

53 y 54. Los numerosos casos de lo que se llama «amdk» corriente que ocurren en la India se deben a menudo, si no siempre, a dosis excesivas de gunjah y bang tomadas con o sin mezcla de semillas de dhatura (Datura stramonium). La palabra asesino deriva de hashishin o ebrio de hashish, y el hashish es una preparación de charas.

  1. Creo que los registros de los juicios criminales en la India mostrarán que ocurren muchos de tales casos. No sé si puede inducirse un completo estupor con gunjah o bang sin mezcla de otras drogas.

  2. No puedo decir más que esto: que la mezcla de dhatura hace la droga más violentamente embriagadora y causa cierta excitación, que llega ocasionalmente a frenesí homicida.

  3. No tengo experiencia en el tema de la pregunta.

58 y 59. No he tenido conocimiento alguno de la administración de consumos desde 1889.

  1. Hasta donde sé, no hay restricción alguna sobre el cultivo de la planta del cáñamo ni en los Estados Tributarios de Orissa ni en el distrito adyacente de Ganjam, en Madrás. La fabricación de gunjah y la preparación de bang están enteramente sin control. No estoy preparado para hacer observación alguna sobre el sistema.

  2. No se produce charas.

  3. Una o dos plantas de cáñamo en el jardín de un raiyat producirían hojas suficientes para proveerle de bang, y no creo que fuera posible controlar esto.

  4. No tengo experiencia reciente.

  5. No conozco suficientemente el tema para poder responder a esta pregunta.

  6. No tengo conocimiento reciente del tema, salvo que las tarifas actuales en esta parte del país son:

Rs, A. re Charas ganja. > - 6 8 OY) Por la im-Round.. ‘ - 6 O O> portada o Raj-Flat.:: - 4 8 O) shahi ganja.

Gurjat (plana).: - 3 8 02 Cultivada lo Siddhi o patti oA eg Dad calmente.

Incluso con la baja tarifa de Rs. 8-8-0, muy poca gunjah de Gurjat paga derechos, aunque mucho debe consumirse.

  1. No creo que haya necesidad alguna de tarifas diferentes de derechos sobre la gunjah de Bengala redonda o plana. El charas debería pagar una tarifa más alta, por ser presumiblemente una preparación más fuerte y más elegante.

Las tarifas sobre la gunjah de Gurjat deben ser al principio más bajas, pero pueden elevarse gradualmente a medida que se controlen el cultivo y el contrabando.

  1. No las tengo.

  2. Las licencias son sólo para la venta de las drogas y no para el consumo en el local.

  3. No que yo sepa. Creo que debería recabarse y considerarse la opinión local.

  4. Una cantidad considerable de gunjah plana y «patti» se introduce de contrabando en Orissa desde los Estados vecinos y Madrás, principalmente en pequeños paquetes. Cuando se introduce con pases concedidos por los Oficiales de Consumos, la gunjah de Gurjat tiene que pagar aproximadamente la mitad del impuesto gravado sobre la gunjah de Rajshahi. Los detalles de la cantidad de gunjah de Gurjat y de Rajshahi importada y del derecho pagado respectivamente pueden obtenerse del Colector. Es notorio, sin embargo, que grandes cantidades de gunjah y bang no gravados se usan en todos los distritos de régimen ordinario de Orissa, pero no se dispone de cifras.

Prueba oral.

Pregunta 1.—He servido en Nadia, Mymensingh, los Sonthal Parganas, y luego vine a Orissa. He visitado los Estados Tributarios de Nayagarh, Khandpura y Ranpur, los Estados limítrofes con Khurda, unas veces en visitas a los Rajas, otras de shikar y otras fijando límites. Mis deberes me exigían estar bastante constantemente de viaje durante todo el año.

Pregunta 6.—Hablo del cáñamo que es realmente silvestre, no del que nace espontáneamente cerca de las aldeas. Nunca he visto cáñamo silvestre, aunque he pasado mucho tiempo en las junglas.

Pregunta 10.—Cuando estaba a cargo de subdivisiones, la policía enviaba ocasionalmente a

hombres acusados de cultivar cáñamo. Nunca he oído de ninguna molestia particular a los aldeanos por esta causa, aunque los infractores se quejaban de la dureza de ser hostigados por haber permitido que una o dos plantas de cáñamo crecieran en sus compuestos. Hay hombres que sacan parte de su sustento de las recompensas que se obtienen en los procesos de consumos, y andan averiguando y a veces fabrican casos falsos. La posibilidad de que registren sus casas causa a la gente mucha mayor molestia que la prohibición de cultivar. Hasta donde sé, el poner plantas es un asunto trivial.

Pregunta 15.—He sabido recientemente por indagación entre los Gujrats que el enterramiento es parte del proceso de fabricación. Las plantas se entierran por espacio de una semana sin nada que las proteja del contacto con la tierra, y el proceso de enterramiento y exposición alternos continúa durante dos y tres meses.

Pregunta 21.—No recuerdo haber oído hablar de la cualidad caliente de la gunjah de Gurjat.

La información en que se basa mi respuesta me fue dada por consumidores y vendedores.

Pregunta 25.—Mi opinión sobre el aumento del consumo de gunjah se forma sobre la información que me dan los nativos con quienes converso constantemente sobre toda clase de temas. Mi conocimiento se refiere especialmente a Khurda, que es una subdivisión del distrito de Puri.

Pregunta 85.—La dhatura es una droga que podría usarse en lugar de la gunjah. No recuerdo ninguna otra droga, pero el alcohol podría por supuesto hasta cierto punto ocupar el lugar del cáñamo. No tengo experiencia de que se fume dhatura, salvo medicinalmente, pero sé que la usan los ascetas vaishnavitas para aumentar el efecto embriagador del bang. Los ascetas shaivitas tienen el mismo hábito.

Pregunta 46.—He visto en algunos casos a personas emaciadas y anémicas, y sus amigos atribuían su condición al hábito de fumar gunjah en exceso. También he visto a personas locas, cuya locura se atribuía al uso excesivo de bang o gunjah. No hice indagación especial sobre ninguno de estos casos. Simplemente acepté las declaraciones que se me hicieron.

Preguntas 53 y 64.—Mi respuesta se basa en el informe general y en alguna experiencia propia.

Una vez, al pasar por una aldea de los Sonthal Parganas con amigos, un hombre nos atacó con una espada y cortó un trozo de una de las botas de mi compañero. Fue detenido antes de que pudiera hacer más daño. Supimos después que el hombre estaba ebrio de bang, y el hombre mismo dijo que estaba intoxicado con bang. No recuerdo ningún otro caso dentro de mi observación personal, pero he leído de tales casos en los periódicos. Sé también que la palabra asesino deriva de hashish, que se dice que se prepara de charas.

Pregunta 70.—Estoy persuadido de la prevalencia del contrabando de ganja por los hechos de que muchos casos llegaron a mi conocimiento, y de que la frontera de Orissa linda por centenares de millas con los Estados de Gurjat y la Presidencia de Madrás, donde se cultiva la droga. Grandes cantidades solían importarse bajo el nombre de patti, y señalé a las autoridades que la sustancia era realmente ganja, pero no se hizo caso de mi representación. He leído lo que el señor Metcalfe dijo respecto del contrabando de ganja de Gurjat en su núm. 204-K, de fecha 9 de junio de 1887, y creo firmemente que el contrabando de ganja es muy extenso, mucho más aún de lo que se declara en esta carta. Al Comisionado le sería útil obtener estados de la cantidad de ganja de Gurjat aprehendida y destruida, aunque el número de casos descubiertos no es la vigésima parte del total.

El contrabando se verifica desde la Presidencia de Madrás lo mismo que desde los Estados de Gurjat, poco más o menos por igual de ambas procedencias, en proporción a la longitud de la frontera. Incluyo la ganja de Madrás en todo lo que he dicho acerca de la ganja de Gurjat. Me figuro que se produce mucha más ganja en los Estados de Gurjat de la que necesitan, he visto yo mismo pequeñas parcelas del tamaño de un cuarto de bigha de cultivo de solar, creo que el cultivo es ilimitado en Gumsar, al otro lado de la frontera, en la Presidencia de Madrás, aunque nunca lo he visto allí yo mismo.

Toda la frontera contra los Gurjats y Madrás, excepto una muy pequeña abertura en esta última frontera, es selva. Vi las parcelas de cultivo entre 1876 y 1880. No pude

durante la rebelión de los Sonthal en 1856. Los aldeanos han confundido cualquier otra cosa con la planta del cáñamo.

  1. Declaración de CuunpER Narain Sincu, Kayasth, Subcolector, actualmente empleado como Ayudante Personal del Comisionado de la División de Bhagalpur.

  2. Estuve empleado durante muchos años como Subcolector de Rentas Internas en Bhagalpur y en otras partes.

  3. Creo que estas definiciones son bastante exactas y pueden aceptarse. No hablo, sin embargo, por experiencia propia del proceso de preparación, pues nunca he servido ni estado en un distrito productor. Mis conocimientos derivan de los libros, así como de la experiencia constante de la ganja importada cuando estuve al frente del Departamento de Rentas Internas.

  4. Mis conocimientos no se extienden al cultivo de la planta del cáñamo, dejo por tanto este particular.

  5. Mis conocimientos no se extienden a la preparación o fabricación de las drogas, dejo por tanto este capítulo en blanco.

  6. Hasta donde alcanza mi conocimiento, la ganja y el charas se emplean casi exclusivamente para fumar. Digo «casi», porque ocasionalmente he visto la ganja usada externamente mezclada con aceite para la cura de enfermedades cutáneas, como la sarna.

  7. No estoy familiarizado con el uso del charas. Su uso era apenas conocido en los distritos a que se extendía mi experiencia cuando estaba al frente del Departamento de Rentas Internas. Pero por mi experiencia general, me inclino a pensar que el charas es considerado como un humo más refinado, al que se entregan las personas acomodadas, que miran con desprecio la ganja como el humo de la clase inferior. La ganja la fuman principalmente las clases bajas y una limitada sección de la clase media, cuyo prejuicio religioso es un obstáculo para entregarse al alcohol.

También la fuman libremente los mendicantes religiosos y fakires en casi todas las partes de Bengala.

  1. Creo que el chur era el más apreciado.

  2. El bhang se bebe generalmente, rara vez se come, salvo como ingrediente en medicina. Lo beben libremente los hombres del interior y también los peregrinos que acuden a Baidyanath. Bastante bhang solía vender un tendero con licencia en Sultanganj cuando yo era Subcolector de Rentas Internas de Bhagalpur, distrito en que se halla situado aquel lugar.

La razón era que los peregrinos a Baidyanath solían almacenar su provisión de agua del Ganges en aquel lugar antes de emprender la peregrinación, y, estando allí, se hacían proveer de bhang. Su uso está casi limitado a los hindúes. No recuerdo haber visto nunca su uso entre mahometanos. Cuando visité Muttra y Brindaban, lo encontré muy libremente usado allí por todas las clases, especialmente por los sacerdotes o pandas.

  1. La ganja se fuma a menudo en compañía. El bhang se bebe generalmente en soledad. No puedo decir respecto del charas, cuyo humo no he presenciado.

El fumar ganja, como el beber bhang, está, según mi experiencia, principalmente limitado al sexo masculino y a la edad adulta. Los niños rara vez usan ganja y bhang.

  1. A juzgar por lo que puedo, el hábito de fumar ganja se forma fácilmente, pero no el de beber bhang. En el primer caso hay una tendencia a que el hábito moderado se desarrolle hasta el exceso.

  2. La única costumbre que conozco es la del beber bhang en el Bijaya Dasami, o último día del Durga Puja. Es costumbre religiosa de los adoradores de la diosa en ciertas localidades beber bhang en aquel día; pero el uso de la droga en tal ocasión no se considera, hasta donde alcanza mi experiencia, como esencial. El uso es generalmente templado, y, estando limitado a un día del año, no es en modo alguno probable que conduzca a la formación del hábito.

  3. El fumar ganja es mirado con desprecio como un vicio. Hay una fuerte opinión pública social contra los fumadores de ganja, que son considerados como una clase degradada. Hay un apodo común, «ganja-khor», por el que los consumidores de ganja son generalmente conocidos entre las gentes sobrias. El epíteto «ganja-khor» es tan sugestivo que a menudo se aplica a los necios, aunque estén libres del vicio de fumar ganja. El sentimiento está tan arraigado y es tan antiguo que es difícil rastrear su causa original. Pero me inclino a pensar que el efecto perjudicial del hábito sobre el intelecto, y por medio de él sobre la utilidad general del fumador, estaba en la raíz del sentimiento. El hábito no sólo menoscaba el intelecto, sino que hace irritable el temperamento del fumador. Esto también explica el sentimiento.

  4. Por lo que sé, no creo que fuera una privación grave para los consumidores de cualquiera de estas tres drogas —a saber, ganja, bhang y charas— renunciar a su consumo. Ciertamente sería inconveniente pasar sin la droga, pero la privación no sería nada comparada con lo que sería en el caso del opio o incluso del alcohol. He presenciado la angustia que sienten los comedores de opio y los bebedores consuetudinarios de alcohol cuando se ven obligados por cualquier accidente a pasar sin la ración diaria. También he visto a fumadores de ganja y bebedores de bhang obligados de igual modo a renunciar a su droga, pero la angustia no ha sido ni con mucho tan grande como en el caso del opio o del alcohol. No estoy en condiciones de dar idea alguna del número probable de cada clase.

  5. En mi opinión no sería factible prohibir eficazmente el uso de ninguna de estas drogas, con la excepción, quizá, del charas, pues la planta del cáñamo crece silvestre en muchas partes del país, y su uso ilícito sería difícil de impedir. Ya he dicho antes que la prohibición apenas podría hacerse cumplir. Si fuera posible hacer cumplir la prohibición, ciertamente ocasionaría descontento entre los consumidores, pero no hasta tal punto que equivalga a un peligro político. Muy probablemente la prohibición, si fuera eficaz, sería seguida en algunos casos del recurso a los estimulantes alcohólicos, y en otros al opio. He dicho en algunos casos porque el prejuicio religioso se opondría a que cierta clase de consumidores recurriera al alcohol. Esto se aplica a los mendicantes religiosos, los «Pandas» de Muttra, Brindaban y otros lugares sagrados; en suma, a las personas de fe Baishnav, que, hasta el último hombre, aborrecen el alcohol como una abominación. La prohibición del uso del bhang en particular sería mirada como una intromisión en los ritos religiosos de cierta clase de consumidores ocasionales, que, como se dijo en respuesta a una pregunta precedente, se entregan a su uso en ciertas festividades religiosas, por ejemplo, en el Bijaya, o último día del Durga Puja. La prohibición del bhang, además, si fuera absoluta, causaría grave inconveniente, pues a menudo forma ingrediente de medicinas valiosas bajo el sistema hindú o Ayurveda de medicina que practican los kabirajes.

  6. Cuando estaba al frente del Departamento de Rentas Internas, era mi información y creencia que con el aumento del impuesto sobre la ganja ciertas clases inferiores de consumidores de la droga se pasaban al toddy y al licor barato de las destilerías cuando éstas se introdujeron en gran escala. Las causas son la carestía de la ganja y la baratura del toddy y del licor. No puedo, a esta distancia de tiempo (mi conexión con el Departamento de Rentas Internas cesó en 1880, cuando Sir Ashley Eden me eligió para un servicio especial en Arrah bajo el Departamento de Obras Públicas, Rama de Riego, de donde fui trasladado en 1885 a mi actual nombramiento de Ayudante Personal del Comisionado, Bhagalpur), pretender probar que la sustitución realmente tuvo lugar.

  7. Sí; hay, hasta donde he podido observar, diferencia entre los efectos de fumar charas y fumar ganja, en que el efecto sobre el organismo del primero no es ni con mucho tan marcado y perjudicial como en el caso del segundo.

  8. Creo que la diferencia es sólo de grado, siendo el chur más fuerte que el resto, y el redondo más fuerte que el plano.

  9. Creo que fumar ganja y charas es una forma de consumo menos perjudicial que beber licor alcohólico. Fumar ganja y charas, especialmente lo primero, sin duda vuelve al fumador estúpido e irritable, y en muy pocos casos incluso loco; pero a la larga su efecto no es tan perjudicial física y moralmente como el de beber alcohol. Fumar ganja no vuelve a uno tan turbulento y pendenciero como lo hace la entrega al alcohol. No ocasiona tantos accidentes como los que resultan de la entrega al alcohol. En suma, los fumadores de ganja no se hacen tan prominentes y odiosos como lo hacen los bebedores de alcohol. Es cosa muy común que los borrachos sean ruidosos, que ocasionalmente riñan en las calles y perturben la paz pública, no sólo cerca de las tiendas de licores sino incluso lejos de ellas; mientras que tales demostraciones por parte de los fumadores de ganja rara vez son notables. Quien haya presenciado las juergas en un pueblo de Behar con ocasión del festival Holi puede darse cuenta de hasta qué punto el libre uso del alcohol excita a una multitud. La entrega habitual al alcohol, además, acorta la vida, mientras que los fumadores de ganja rara vez se matan incluso con el exceso.

  10. El bhang es a menudo ingrediente en la medicina prescrita por los kabirajes nativos. No sé si alguna de estas drogas, por ejemplo, ganja y bhang, se emplea en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  11. El bhang se usa a veces, solo o mezclado con otros artículos, como auxiliar del apetito y de la digestión. Creo que a menudo responde a este propósito, especialmente cuando se toma bajo consejo médico en la cantidad prescrita. No tengo experiencia del efecto beneficioso de la ganja como accesorio alimenticio, ni como febrífugo, ni de ninguna otra manera. Su uso es desaprobado por la sociedad ilustrada.

  12. Creo que el uso moderado del bhang es inocuo tanto en su efecto sobre el consumidor mismo como en relación con la sociedad. He visto a consumidores moderados de esta droga no sólo conservar intacta la salud, sino perfectamente sobrios y sensatos, y en lo más mínimo odiosos. En efecto, sería difícil, o más correctamente hablando, imposible, saber que el consumidor moderado había bebido la droga a menos que se le hubiera visto o admitido haberlo hecho.

  13. Perfectamente.

  14. No puedo dar ninguna respuesta satisfactoria sin interrogar a los consumidores, cosa que supongo no se espera que haga.

  15. El uso habitual y moderado del gunjah puede no ser particularmente perjudicial en lo físico, pero su efecto mental y moral no puede evitarse. Se supone que el uso habitual del gunjah conduce a la bronquitis y a otras enfermedades del pecho. Ciertamente embota el sentido moral e induce a la pereza. Su uso excesivo embota el intelecto y en algunos casos produce la locura; no obstante, no conozco casos reales de locura inducida por fumar gunjah y, por tanto, no puedo dar detalles.

  16. Mi experiencia no me lleva a creer que la entrega excesiva a cualquiera de estas drogas incite a crímenes impremeditados, violentos o de otra índole. Es en este respecto en lo que contrasta tan marcadamente con la bebida alcohólica.

  17. Ningún conocimiento.

  18. Creo que es posible un completo embotamiento mediante la inhalación de los vapores del gunjah, pero no tengo experiencia de ningún caso real.

56 y 57. Ningún conocimiento.

  1. He estado tanto tiempo fuera del departamento que no estoy en condiciones de ofrecer ninguna opinión útil sobre este punto.

  2. He estado tanto tiempo fuera del departamento que no estoy en condiciones de ofrecer ninguna opinión útil sobre este punto.

  3. El gunjah no se produce en ningún distrito en el que haya servido; no puedo, por tanto, responder a esta pregunta.

  4. Sin respuesta por la misma razón.

  5. El bhang crece de manera tan silvestre que creo que no sería factible.

68 y 64. Ninguno.

  1. En mi opinión, el impuesto sobre el gunjah era elevado en relación con el licor de outstill en la época en que yo estaba a cargo del Departamento de Impuestos Especiales, pero no puedo dar ninguna opinión definitiva con referencia al estado actual de las cosas, del cual no poseo conocimiento detallado.

  2. Creo que debería haber diferentes tasas de impuesto para las distintas clases de gunjah. El gunjah plano y el redondo contienen ramitas que no tienen poder embriagador, mientras que el chur o gunjah quebrado carece de ramitas. Es, por tanto, natural que la última variedad pague una tasa de impuesto más alta que las dos primeras.

  3. Sin respuesta, pues no conozco exactamente el método actual.

  4. No que yo sepa. No solía haber ninguno de tal clase cuando yo estaba a cargo de los Impuestos Especiales.

  5. Esto solía hacerse cuando yo estaba a cargo.

  6. No estoy en condiciones de responder a esta pregunta.

  7. Declaración de Basu Ram Caran Bose, Kayasth, Magistrado Adjunto y Colector Adjunto, Alipur, 24-Parganas.

  8. Como Oficial Subdivisional en Bagir Hat, Magura, Pishenpur, Supal y Ranaghat, y Colector Adjunto a cargo de los Impuestos Especiales en Pabna y temporalmente en Darbhanga, y Magistrado Adjunto en Noakhali, tuve oportunidades de conocer casos de impuestos especiales, y también en 24-Parganas tuve que resolver casos de impuestos especiales. Mi información se basa en lo que pude saber por mis deberes oficiales y por el trato personal con algunos jogis en diferentes partes de Bengala y de las Provincias del Noroeste, y con personas que consumen parte del producto del cáñamo.

  9. Acepto las definiciones en cuanto mis respuestas se refieren a ellas. Del gunjah las tres clases son plano, redondo y chur. El charas es la materia resinosa. El sidhee o bhang o bijaya o sabji, las hojas secas de la planta del cáñamo.

  10. Lo he visto crecer en Mansha, en la Subdivisión de Bagir Hat y en Jessore. Recientemente se me presentó el caso de una planta grande cultivada en las 24-Parganas. El asunto de la eliminación de la planta fue el fundamento de un caso criminal.

  11. Sí, la planta es la misma.

En Mansha brotaron espontáneamente varias plantas de semillas que arrojaron darwans del interior del país que servían en la cutchería del zamindari y eran adictos a beber bhang o sidhee.

  1. Los casos en que se observaron tales plantas crecían en tierras de 4/itéa, afueras de la habitación humana. No podría dar exactamente el nivel del mar. El suelo era parcialmente húmedo, y los lugares donde crecían eran sitios donde se arrojaban barreduras de basura.

  2. Se observaron unas pocas plantas en Mansha.

  3. No he visto en ninguna parte el cáñamo cultivado y criado para los fines indicados.

  4. Ninguno que yo sepa.

  5. (6) No he visto ninguna preparación hecha de plantas silvestres.

He visto gunjah preparado para fumar, y bhang para beber. Los artículos eran de planta de cáñamo cultivada, comprada en tiendas de abkari. El gunjah para fumar se prepara cortándolo en trozos o exprimiéndolo con hojas secas de tabaco, y el bhang se hace una pasta y se mezcla con especias y se hace una bebida para beber.

  1. El bhang se prepara en las casas. Creo que también puede prepararse de la planta silvestre de cáñamo, pero no puedo decir si estas crecen silvestres o tienen la misma propiedad embriagadora que las hojas de las plantas cultivadas.

  2. No hay una clase especial de personas por quienes se hagan tales preparaciones.

El bhang lo consumen mayormente gentes del interior del país, y el gunjah los wanjis, barqueros y pescadores, carreteros, syces, segadores de hierba, cuyos oficios de la vida les llevan a una constante exposición al sol y al agua. Los sanyasis, mendicantes y fakires del interior del país son mayormente adictos al gunjah fumado, y el bhang lo toman como bebida.

  1. No puedo hablar mucho de ello. Se dice, no obstante, que el bhang pierde su propiedad embriagadora con la larga conservación, pero se dice que su propiedad medicinal aumenta con el tiempo. Se dice que el gunjah se deteriora por la exposición y la larga conservación. Con cuidado ordinario ambos retienen la propiedad embriagadora durante un año más o menos. La seguridad frente a la exposición a la humedad impide el deterioro.

  2. Sí, por lo que sé, solo para fumar.

  3. Esta respuesta se ha dado en la pregunta 17.

El charas rara vez se fuma. Lo usan algunas personas dedicadas a velar de noche —jatrawalas, bailarinas y otros músicos—, siendo el objeto ahuyentar el sueño. A menudo se ha observado que las gentes asiduas a lugares de inmoralidad y a sitios de mujeres públicas usan charas. El número de los que son adictos a fumar gunjah y charas es muy pequeño comparado con el conjunto general del pueblo.

  1. He visto preferir el gunjah redondo al gunjah plano. Las gentes, no obstante, que usan gunjah se limitan en gran medida a las clases bajas.

  2. Sé del uso de charas extranjero.

  3. Nunca lo he visto (el bhang) usado para fumar.


  1. La respuesta a esto se ha dado en la pregunta 17. No es posible, a falta de estadísticas, dar la proporción de personas que beben bang. La gente del interior que vive en la Baja Bengala es en su mayoría adicta a esta droga. Entre los que trabajan, los coolíes y jornaleros comunes se inclinan en parte al ganja.

Las localidades no están restringidas.

  1. Va en aumento. La razón se debe principalmente al gran número de personas que periódicamente acuden a estas comarcas para dedicarse al trabajo y encontrar empleo en torno a Calcuta y otros lugares donde se llevan a cabo ferrocarriles y otras obras, así como al gran número de barqueros y otras clases que visitan estas comarcas a consecuencia de las vías de comunicación libres y fáciles que cada día progresan.

  2. (a) La proporción es de 100 a 1 de consumidores excesivos.

(b) Casi las mismas proporciones que arriba se indican.

(c) y (d) El número de consumidores excesivos habituales y ocasionales es muy limitado.

Estas cifras son el resultado de meras conjeturas, y no conozco estadística alguna.

  1. La respuesta se ha dado en las réplicas a las preguntas 17 y 25.

  2. El ganja se fuma con una preparación, mezclándolo con hojas secas de tabaco humedecidas con un poco de agua mientras se aprieta formando una bola.

El bang se prepara con una mezcla de semillas de pepino, pimienta, mousi, especias, azúcar y otras especias por los consumidores de mejor clase, mientras que el orden inferior lo mezcla con pimienta y melaza.

No se usa dhatura. El objeto es aumentar la potencia de la intoxicación y dar sabor a la bebida.

  1. Generalmente en compañía. Incluso los sanyasis y fakires que llevan una vida de soledad prefieren el uso en compañía. El uso se limita al sexo masculino.

He visto raros casos del uso de ganja y bang por mujeres de la clase mendicante. Entre las mujeres de familia no han llegado a mi noticia casos algunos, salvo con fines medicinales en raras ocasiones. Nunca se ha observado que los niños consuman estos artículos.

  1. La compañía ejerce gran influencia para inducir la formación de hábitos. Los hábitos una vez contraídos no son fáciles de romper. Estos no tienen efecto permanente sobre el organismo, y generan un gusto viciado que no es fácil abandonar.

Sí; hay una tendencia que lleva al uso excesivo.

  1. El bang se bebe, según una costumbre social y religiosa, como bebida con ocasión del Bijaya o el día en que el ídolo de Durga es entregado a las aguas. Todas las relaciones y amigos se reúnen esta noche, intercambian las cortesías prescritas por la costumbre y sorben la preparación hecha. El uso es, sin embargo, muy templado, y no por esta singular ocasión conduce a la formación de hábito alguno. Este uso en esta ocasión particular se tiene por esencial. Solo se usa bang o sidhee.

La palabra sidhee significa éxito, y se cree que esta costumbre conduce al éxito en todas las empresas iniciadas desde este día. Se tiene por auspiciosa.

  1. El consumo de ganja se tiene por deshonroso. La expresión fumador de bang o cáñamo es un término de reproche, y popularmente se tiene por despreciable. La única opinión pública acerca de beber bang según la costumbre social o religiosa se ha expuesto arriba. Se cree que la opinión sobre el descrédito en relación con el fumar ganja procede del sentimiento de que tal consumo genera un temperamento ardiente e intemperante, y conduce a la falta de razón y a otros efectos deletéreos sobre el organismo. No he conocido costumbre alguna de adorar la planta del ganja por sección alguna del pueblo.

  2. Sí; sería una privación, aunque no tan grave como en el caso de las personas adictas al opio. Se ha observado que los bebedores de bang contraen enfermedades del estómago por abandonar el hábito.

No se poseen estadísticas para dar las cifras del número probable.

  1. Me resisto a aventurar opinión alguna sobre este punto. El uso del charas podría ser factible de prohibir, pero habría gran dificultad en prohibir el uso de ganja y bang. Posiblemente el intento de prohibir conduciría al consumo ilícito y ocasionaría grave descontento, cuya extensión no estoy preparado a definir. La prohibición se tendría por fuente de gran agravio por los hombres del interior, especialmente en lo que toca a beber bang. Entre la clase de personas que no tienen prejuicio contra el licor, tal prohibición muy probablemente conduciría al uso de este y de otros estimulantes alcohólicos.

  2. Se ha observado que varios bebedores de licor y de espíritus alcohólicos se inclinan a beber bang. Este último se considera no tan deletéreo para la salud. He conocido a varios bebedores empedernidos de espíritus y licores que se inclinan a esta sustitución. El bang es además una bebida barata.

  3. No puedo responder definitivamente a esto. Se piensa, sin embargo, que el charas es un artículo más suave de fumar que el ganja. Este último tiene gran efecto, induciendo calor inusitado en el cerebro y generando un temperamento áspero y ardiente. El efecto del charas, se dice, induce más bien torpor.

  4. Se tiene por más eficaz el ganja redondo. El grado de efecto embriagador que este produce es mayor que el de las otras distintas clases, y los consumidores le dan preferencia.

  5. El bang es menos nocivo bebido como se hace que otras preparaciones de la planta del cáñamo. El efecto que produce es lento, mientras que el ganja fumado produce un efecto embriagador muy agudo y fuerte al actuar sobre el cerebro de inmediato.

  6. El bang se mezcla con otros ingredientes, y los médicos nativos preparan drogas. La droga se usa para curar dolencias del estómago.

No he conocido forma alguna en que se administre en enfermedad del ganado, salvo su uso en administración con melaza a caballos y ponis para quitar dolencias del estómago y refrescarlos tras duro trabajo.

  1. (a) y (b) El bang se usa como bebida para aguzar el apetito o como accesorio de la digestión.

El uso moderado de bang quita dolencias del estómago. Se dice que el uso moderado de ganja quita la torpeza y el hastío en el caso de personas acostumbradas a duro trabajo manual y a grandes esfuerzos corporales y exposiciones.

(c) Se dice que el ganja y el bang tienen efecto preventivo para mantener a raya las influencias palúdicas.

No he conocido uso alguno de charas para los propósitos antedichos.

Los fakires y sanyasis usan ganja para inducir concentración de la mente y ayudar a propósitos devotos. Me refiero, por supuesto, al uso moderado de la droga. Las clases por quienes se usan ganja y bang han sido aludidas por mí en las réplicas a otras preguntas.

  1. Digo que el uso moderado de bang es inocuo y beneficioso; así el uso moderado de ganja por los sanyasis y clases de fakires. La experiencia del hábito y modo de vida de estas clases de personas me induce a decirlo así.

  2. Sí.

  3. A los consumidores habituales el uso moderado no produce efecto injurioso. Su efecto sobre su organismo no es perceptible. El efecto es refrescante y estimulante hasta cierto punto. El efecto embriagador, si alguno hay, no es notable. El bang y el ganja aguzan el apetito a estos consumidores moderados. El efecto que el uso moderado de bang les produce es como el que se observa entre los bebedores de té, aunque este no parece ser tan estimulante. El efecto del bang es de más larga duración. Es lento, pero dura horas. Estas dos drogas no producen tanta lasitud tras pasar los efectos como en el caso de los bebedores de alcohol. Los consumidores moderados son regulares en sus horas de consumo. El bang por ellos se halla invariablemente que se bebe por la tarde, y el ganja por la mañana y por la tarde tras el baño y las abluciones.

  4. El bang produce un efecto obnubilador con el tiempo, e induce al olvido. Físicamente no parece ser injurioso.

El ganja, después de que uno se ha acostumbrado por un tiempo a su curso, trae consigo una consolidación del cuerpo. Con la decadencia traída por los años, el cuerpo que había sido musculoso se atenúa. La persona adicta queda sujeta a fuerte tos, y hacia el final induce disentería y pérdida de apetito.

El bang con el tiempo tiene el efecto de inducir pereza e impotencia o pérdida del vigor vital.

El ganja induce calor en el cerebro. Su consumo indebido genera demencia. Al principio el efecto es temporal, que la indulgencia subsiguiente confirma en privación duradera de los mejores sentidos, y trae consigo la demencia.

En caso de efecto temporal, la contención y el desuso pueden restablecer el curso uniforme de la mente, que es propensa a la perturbación por el retorno a hábitos de exceso.

El tipo marcado que se observa en el caso de tales dementes es que se vuelven muy irascibles, ardientes y locuaces, y en caso de ofrecérseles ligera oposición, prorrumpen en furia. Estos dementes confiesan el uso de ganja, y se vuelven turbulentos y muestran aún añoranza de ganja en momentos alucinados.

No estoy preparado a responder a la última parte de la pregunta. No he conocido tales casos de intelecto debilitado.

No tengo noticia de casos algunos.

  1. Nada más que añadir a lo que he expuesto antes.

  2. Ninguno que yo sepa.

  3. Nada que añadir.

  4. Ninguno que yo haya llegado a conocer. Se dice que el efecto es el contrario, y tiene tendencia a traer consigo una desinclinación al comercio venéreo.

Se dice que el ganja, y especialmente el bang, induce impotencia.

  1. En lo anterior se ha hecho referencia al uso excesivo de los artículos.

  2. Sí, del ganja. El uso tiene el efecto de embotar las sensibilidades más finas e inducir turbulencia y calor de cerebro, haciéndolo menos susceptible al miedo o a la consecuencia de acciones nefandas.

  3. El uso excesivo produce un efecto contrario, y no conduce a recurrir a tales acciones, y hace a la víctima sujeta a accesos impropios para acciones determinadas y resueltas.

  4. Sí; el ganja lo hace. Se ha observado en algunos casos que conduce a acciones impremeditadas y precipitadas.

No tengo noticia de que conduzca a frenesí homicida.

  1. Sí; el ganja en algunos casos, como los espíritus, se usa para tales propósitos.

  2. No he conocido tales casos.

Creo que no se induce completo estupor a menos que el bang se mezcle con otras sustancias.

  1. A esta pregunta se ha dado réplica al tratar otras anteriores.

No tengo información sobre el tema de las mezclas de dhatura.

  1. No conozco tales casos.

  2. No puedo hablar mucho de ello. Creo que el sistema funciona bien.

59, 60 y 61. Nada que decir.

  1. El cáñamo no se cultiva aquí.

63 y 64. Nada que decir.

  1. Nada que sugerir.

  2. Considero que el redondo debería ser gravado más, considerando su propiedad embriagadora comparativamente mayor. No puedo sugerir tarifas.

  3. Ninguna.

  4. Hay tiendas para la venta de ganja y bang, pero no tengo sugerencias que ofrecer.

  5. Sí, hasta cierto punto. La policía hace generalmente indagaciones en cuanto a la conveniencia de abrir tiendas en localidades particulares. Sería mejor si se consultara más la opinión pública local.

Por regla general he visto invariablemente que se alza alguna oposición u otra por los residentes de la localidad en el mufassal cuando se eligen tales sitios para tiendas.

Evidencia ante la Comisión India de Drogas de Cáñamo, 1893-94.

  1. ¿Qué oportunidades ha tenido de obtener información sobre los asuntos relacionados con las drogas de cáñamo respecto de los cuales se formulan sus respuestas?

  2. En la obra más reciente sobre el ganja (informe del Dr. Prain de 21 de junio de 1898) se afirma que «en la India se obtienen naturalmente del cáñamo tres artículos narcóticos. Estos son el sidhee o bang, el charas y el ganja». Así los define el Dr. Prain: «Sidhee, bang, subji o patti son distintos nombres aplicados a las hojas secas de la planta del cáñamo, sea macho o hembra y sea cultivada o no cultivada».

«El charas es el nombre que se aplica a la materia resinosa que constituye el principio activo de la planta cuando se recoge por separado.

»El ganja consiste en los extremos floridos secos de plantas femeninas de cáñamo cultivadas, que se han cubierto de resina por no haber podido granar libremente. La formación de semillas se impide mediante la destrucción de todas las plantas macho.

»Se venden tres variedades de ganja. El ganja se fabrica habitualmente pisoteándolo, de modo que los extremos floridos aglutinados toman una forma aplanada. Éste es el “ganja plano”. Otra clase de ganja no se pisotea, sino que se hace rodar bajo el pie, de modo que los extremos floridos aglutinados quedan menos adheridos entre sí y toman una forma redondeada. Éste es el “ganja redondo”. Los extremos floridos del ganja separados de las ramitas, ya sea de ganja plano o redondo, y ya sea la separación accidental o deliberada, forman el “chur” o “ganja quebrado”.»

¿Pueden aceptarse estas definiciones para su provincia? ¿Con qué nombre se conoce localmente cada uno de estos productos?

CAPÍTULO II. CULTIVO O CRECIMIENTO DEL CÁÑAMO. (Cannabis sativa.)

  1. ¿En qué distritos de los que usted conoce crece espontáneamente la planta del cáñamo?

Mencione alguno en que sea abundante.

  1. ¿Con qué nombres diferentes se la conoce? ¿Se refieren éstos exactamente a la misma planta?

  2. ¿Qué condiciones especiales de clima, suelo, pluviosidad, altitud sobre el nivel del mar, etc., son necesarias para el crecimiento del cáñamo silvestre?

  3. ¿Es ordinariamente denso o disperso el crecimiento del cáñamo silvestre?

  4. ¿Hay algún cultivo de la planta del cáñamo en su provincia — (a) para la producción de ganja; (b) para la producción de charas; (c) para su uso como bhang;

(d) para su fibra o semillas;

Si lo hay, ¿dónde y en qué medida?

  1. Si recientemente ha habido algún aumento o disminución considerable en la superficie dedicada a tal cultivo, indique la razón.

  2. Dé cuantos pormenores pueda respecto de los métodos de tal cultivo.

  3. ¿Forman una clase especial las personas que cultivan el cáñamo por sus propiedades narcóticas? ¿O son de las mismas clases que los demás cultivadores agrícolas?

  4. ¿Se obtienen alguna vez las plantas cultivadas para la producción de ganja a partir de la semilla del cáñamo silvestre?

  5. ¿Tiene usted alguna razón para suponer que el (así llamado) cáñamo silvestre se cultiva en algún lugar especialmente para la producción de ganja? Si es así, dé los nombres de los distritos o comarcas en que esto ocurre, y su opinión sobre la medida en que existe tal práctica. ¿Se extirpa en tales casos la planta macho?

  6. (a) ¿Está restringido en su provincia el cultivo de la planta del cáñamo para ganja? Si lo está, ¿a qué distritos? ¿Por qué fueron elegidos? Si no está restringido, ¿es el cultivo común a todos los distritos?

(b) ¿Hay algunas condiciones especiales de clima, suelo, pluviosidad, altitud sobre el nivel del mar, etc., que sean necesarias para el cultivo del cáñamo destinado a producir ganja?

(c) ¿Hay alguna parte de su provincia donde su cultivo sería imposible?

  1. ¿Se prepara en su provincia alguno de los siguientes productos de la planta del cáñamo:— (a) ganja, (b) charas, (c) bhang?

Si es así, ¿dónde y en qué medida?

  1. Dé cuantos pormenores pueda respecto de los métodos de tal preparación, distinguiendo especialmente los métodos de preparación de (a) la planta cultivada y (b) la planta silvestre respectivamente, y distinguiendo también las preparaciones para (A) fumar, (B) comer y (C) beber.

  2. (a) ¿Prepara el pueblo generalmente el bhang en sus casas?

(b) ¿Puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca?

(c) ¿Pueden prepararse también ganja o charas a partir de la planta silvestre dondequiera que crezca?

  1. ¿Por qué clases de personas se hacen respectivamente las preparaciones de la droga del cáñamo?

  2. ¿Se deteriora por la conservación alguna de estas tres drogas (ganja, charas y bhang)? ¿

  3. No tengo conocimiento de ello.

  4. (a) No.

(b) Los delitos violentos, como las heridas graves y los asesinatos, son inducidos por el consumo excesivo de ganja fumada.

  1. Sí lo es. Conozco un caso en que se cometió un asesinato bajo la influencia de un exceso de ganja fumada por un fakir.

  2. No he tenido tales casos.

  3. (a) A veces lo hacen.

(b) Sí, en el caso de personas que no las usan habitualmente o no las usan en absoluto.

56 y 57. No lo sé.

  1. Funciona bien.

  2. No me parece posible ninguna mejora.

60 y 61. No se producen aquí.

  1. Aquí sólo crecen plantas silvestres de bhang, raramente y en algunos lugares. Son muy inferiores y apenas requieren más control que el que actualmente prevalece.

63 y 64. No. 65. Sí.

  1. Ya están gravadas de distinta manera. No se comprende la pregunta.

67 y 68. No. 69. Sí. Los subinspectores de consumos o la policía consultan al pueblo. Debería tenerse en cuenta la opinión pública local.

  1. Ninguna aquí.

  2. Declaración del Sr. E. Mol, Surrn, magistrado adjunto y recaudador adjunto, Sonthal Parganas.

  3. La siguiente información se ha obtenido de las personas cuyos nombres se dan a continuación y que residen en las diferentes partes de esta subdivisión:—

Babu Sadanavda Pande, Babu Param Chandra Dube, Bholaram Bhagat, Lalji Bhagat, Radhaprashad Bhagat, Bisweswar Bhagat, Supkaran Singh, Jangli Pande, Gour Pande, Kanai Singh, Krisna Mandal, Krisna Singh, Rajabali Sekb, y los vendedores Jhari Sekh, Akbar Sekh y Nathu Sekh.

  1. Las definiciones dadas pueden aceptarse, salvo que, por lo que aquí se sabe, el siddhi, bhang o sabji son las hojas secas de la pequeña especie no cultivada de la planta del cáñamo, a la que también se llama siddhi para distinguirla de la variedad cultivada.

  2. Las plantas de siddhi crecen silvestres en el Rajmahal Dears y también en las orillas del Ganges desde Fudkipur hasta Dhulian, en la subdivisión de Jangipur, y también en las aldeas ribereñas entre los lugares arriba mencionados.

  3. Con ningún otro nombre se conoce la planta, pero los fumadores, por vergüenza, la llaman baratamaku.

  4. Por lo que se sabe, las tierras sujetas a la inundación del Ganges y el suelo arenoso son las más adecuadas para el crecimiento del cáñamo silvestre.

  5. Denso.

  6. No.

  7. Nada.

  8. No puedo dar pormenores. 10, 11 y 12. No se sabe.

  9. No se cultiva ganja en esta subdivisión. No sería imposible cultivar grandes cantidades en diferentes partes de esta subdivisión, como la porción al este del thana de Pakour, sujeta a las crecidas del Ganges, y en las orillas del río Banshie y del nadi Tirpatya, en el thana de Mahespur. Es además posible cultivarlo en pequeñas cantidades en lugares aislados, pero con mucho cuidado y trabajo.

  10. Estos productos (ganja, charas y bhang) no se preparan en esta subdivisión.

  11. No se sabe.

  12. El bhang no se prepara en las casas de la gente, pero puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. El ganja puede prepararse a partir de la planta silvestre, pero no les gusta a los fumadores, pues no produce mucha intoxicación, sino que hace arder los ojos y deja un sabor amargo en la boca. No se sabe respecto del charas.

  13. No se sabe.

  14. El ganja y el bhang se conservan durante un año. El primero pierde del todo su efecto con el tiempo y no puede conservarse con cuidado alguno por un período más largo. Se cubre de manchas de moho, se vuelve negro y se pudre. Esto lo causa la humedad. El charas, según se dice, puede conservarse incluso cinco años como el opio. No se sabe si el bhang y el charas pierden sus efectos y pueden conservarse, sin deteriorarse, por un período más largo.

  15. Lo siguiente tratará sólo de las cuestiones relativas al ganja, pues el charas y el bhang rara vez o nunca se usan aquí; cuando se usa el charas, es sólo para fumar. El ganja no se usa de ninguna otra manera.

  16. Los fumadores de ganja pertenecen a todas las clases. Incluso los sonthales, especialmente los kharwars (sonthales hinduizados), son adictos al hábito. Las tribus aborígenes van tomando gusto por él, pero de los que fuman, la mayoría pertenece a la clase media. Proporción no determinable. No en ninguna localidad particular.

  17. El plano y el chur son preferidos por todas las clases.

  18. El charas no se fuma aquí. Pero la gente dice que el charas de Butwal, en Gorakhpur, se supone que es el mejor.

  19. El bhang no se usa nunca para fumar.

  20. Los naturales de Behar que han venido aquí por trabajo o comercio beben o comen bhang, pero rara vez lo hacen aquí. La gente local nunca come ni bebe esta droga.

  21. El charas y el bhang rara vez o nunca se usan aquí. El uso del ganja va en aumento. Las personas presentes dicen: la razón es que es fácil procurárselo aquí. Las tiendas de los distritos vecinos en las fronteras pagan renta baja y lo venden a un precio más barato que el que prevalece aquí; y ésta es una de las razones del aumento en el uso de la droga.

  22. Ganja.—La proporción de los consumidores es—

(a) x (b) se (c) xy. (d) 5.

En cuanto al charas y al bhang—Nada.

  1. Los jornaleros no lo usan mucho. Una gran proporción procede de lo que se conoce como el bhadralok o clase media, que es relativamente ... La mala compañía es principalmente lo que lleva al hábito.

  2. El costo medio por día para un consumidor habitual moderado es de unos 5 ½ de tola, o 6 pies de ganja al día. Para un fumador habitual excesivo es de 8 annas. Uno de los fumadores habituales excesivos llamado Gour Pande usa anualmente unos 3 seers de ganja, diariamente unos 4 tolas de peso, 2 ½ annas de valor. Un tal Jata Babaji, de Mahespur, gasta 5 annas al día por una tola de esta droga.

  3. Sólo se mezcla tabaco seco con el ganja; no se mezcla dhatura. El objeto de mezclar tabaco con el ganja es hacerlo sabroso, producir aroma y evitar la tos. No se vende “bhang massala” en esta subdivisión.

  4. El ganja se usa mayormente en compañía. Está principalmente limitado al sexo masculino. No es habitual que los niños lo fumen, aunque se sabe que algunos se aficionan a él. Generalmente los hijos de los fumadores habituales de ganja comienzan la práctica temprano. De lo contrario, no se consume hasta pasada la edad de veinte años.

  5. Se forma fácilmente si se fuma durante unos dos meses más o menos. Es difícil romper el hábito. Un viejo fumador de ganja (fumador habitual excesivo) dice que un fumador habitual puede dejarlo gradualmente, pero puede quedar expuesto a ser atacado por alguna enfermedad. Hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  6. No hay tal costumbre respecto del ganja. A veces se ofrece siddhi a la diosa hindú Durga el último día de la Puja. También se vierte sobre la cabeza de la deidad Siva. A veces la ofrenda se hace con ciertos signos, tras lo cual la droga se retira como “prosad” y se distribuye entre los fieles. Esto no es obligatorio y no se observa mucho aquí.

  7. A los fumadores de ganja se les llama por desprecio “ganjeras” o “ganjeri”. Son mirados con desdén y nunca se les cree ni se confía en ellos. Se considera deshonroso ser fumador. Un hombre que es adicto a ello es llamado “nisakhor”, y el hábito es considerado un vicio. Incluso los fumadores moderados sufren en su reputación. Gour Pande, uno de los fumadores excesivos de Pakour, dice que incluso cuando dice la verdad nadie le cree, y que si un hijo suyo se aficionara a fumar ganja, lo azotaría severamente. Afecta al cerebro y destruye el cuerpo, y nunca se confía en el consumidor. El ganja o la planta del cáñamo nunca se adoran.

  8. Sería una privación sólo para los fumadores excesivos.

Treinta y cuatro sería el número probable de los fumadores excesivos en mi subdivisión. Aquí no hay consumidores de charas ni de bhang, y estas drogas no se venden en esta subdivisión.

  1. Sería factible prohibir el uso de estas drogas en esta subdivisión; se consumirían ilícitamente si la prohibición no se extendiera a toda la provincia. Ocasionaría descontento entre los consumidores, que son minoría, pero no entre las demás personas. No constituiría un peligro político.

Se dice que si se suprime el ganja, los consumidores fumarían tabaco seco y no recurrirían en gran medida a los estimulantes alcohólicos, ni adoptarían otras drogas.

  1. No hay razón para creer que el alcohol esté siendo sustituido en modo alguno por estas drogas.

  2. Se dice que los efectos de fumar charas son peores que los resultantes de fumar ganja. El charas es más fuerte que el ganja.

  3. Los efectos son los mismos.

  4. Se dice que fumar ganja es peor que comer o beber bhang. Este último no daña el cuerpo y el cerebro tanto como el charas y el ganja, pues no se usa de manera excesiva ni regular.

  5. (Las respuestas a partir del número 40 se refieren al ganja y no al bhang ni al charas, que no se usan aquí.)

El ganja no se usa aquí como medicina para seres humanos ni para el ganado.

  1. (a) El ganja no se usa como alimento para la digestión, ni ayuda a la digestión.

(b) Al fumador habitual el ganja puede darle poder de resistencia por un tiempo, pero cuando pasan los efectos, la reacción causa malestar.

(c) Los fumadores de ganja por regla general dicen que lo usan como preventivo de enfermedades, aunque cuando comenzaron el hábito no fue con este objeto.

Después de adquirir el hábito lo continuaron, creyéndose más propensos a ser atacados por enfermedades si lo abandonaban.

(d) De ningún modo en lo que respecta al ganja.

Ninguna clase lo usa realmente para ninguno de los propósitos mencionados en esta pregunta.

No se sabe respecto al charas y al bhang.

  1. El ganja no es beneficioso. El uso moderado no es inofensivo. El uso prolongado de la droga, aunque se haya comenzado en pequeñas cantidades, es perjudicial para la constitución.

  2. Los fumadores moderados son inofensivos para sus vecinos, pero los fumadores excesivos no lo son.

  3. El uso moderado de ganja estimula, excita y refresca a las personas adictas a él. No calma el hambre. Produce apetito e intoxicación durante aproximadamente una hora. La falta de él no produce gran ansia ni inquietud. Los fumadores excesivos habituales están siempre en estado de intoxicación. Siempre lo ansían y se sienten inquietos hasta obtenerlo. Los efectos posteriores en tales fumadores son dolor en las extremidades y lasitud; tales sensaciones no las experimentan los fumadores moderados.

  4. Si el consumidor moderado no toma leche y mantequilla en abundancia, el ganja lo hará enflaquecer y deteriorará su constitución. No perjudica la digestión ni causa pérdida de apetito. No causa disentería, pero produce bronquitis y asma. Deteriora el sentido moral hasta tal punto que se vuelve falto de veracidad y desvergonzado, sabiendo que no se le da crédito, siendo adicto al vicio. Induce a la pereza, pero no a hábitos de inmoralidad y libertinaje. El uso regular y prolongado de la droga embota y debilita el intelecto y se dice que a veces causa incluso locura temporal, particularmente si la cantidad regular se aumenta en ocasiones especiales. Los síntomas pueden reproducirse por el uso de la droga tras la liberación de la reclusión. No hay síntoma típico. Los locos confiesan el uso de ganja. No hay evidencia que indique que la locura tienda a menudo a la indulgencia en el uso de las drogas del cáñamo, ni que la droga se usara con el propósito de obtener alivio de la ansiedad mental o de la enfermedad cerebral.

  5. Deteriora la constitución de los fumadores excesivos habituales. No causa indigestión, pero causa pérdida de apetito. No causa disentería, sino asma y bronquitis. El hábito induce a la pereza y deteriora el sentido moral, pues se vuelve falto de veracidad, desvergonzado y completamente indigno de confianza. Embota el intelecto y a menudo produce locura temporal. Los síntomas pueden reproducirse por el uso posterior de la droga. Un tal Gour Pande confiesa él mismo que está arruinado por la indulgencia en esta droga. Otro nativo de casta alta (Mohanando Chakravarti) sufrió tanto física como mentalmente. Podrían citarse también otros casos, pero alargaría este informe.

Los efectos son física, mental y moralmente malos.

  1. El uso habitual moderado de esta droga no es hereditario, y generalmente no afecta a los hijos del consumidor.

  2. No es hereditario, pero afecta a los hijos del fumador excesivo habitual. A menudo son de intelecto débil y además delgados y enfermizos.

  3. No se sabe.

  4. Tiende a producir impotencia en el fumador excesivo.

  5. Una pequeña proporción de malos caracteres son fumadores moderados (la proporción exacta no se conoce). No tiene conexión con el crimen en general, pero se cree que la agitación entre los Kharwars, que últimamente se había convertido más en un movimiento político que en una excitación religiosa, emanó de fumadores de ganja, que imaginaban que podían tomar el Gobierno del país en sus propias manos, no pagar renta a los terratenientes y expulsar a los ingleses. Las súbitas efusiones de sentimiento que de vez en cuando surgen entre ellos brotan de la misma fuente.

  6. Las observaciones dadas en el párrafo 51 se aplican también a esto.

  7. La indulgencia excesiva en ganja incita a la violencia sin premeditación.

Conozco a las siguientes personas que se volvieron violentas y lunáticos peligrosos por fumar ganja: Dharma Manjhi Saoria, Ramdar Pande, Behe Chhutar, Chunka Sonthal, Baijal Rai y otros.

  1. No se sabe.

  2. Puede inducirse un completo embotamiento sin mezcla.

  3. El ganja no se mezcla aquí con ninguna sustancia excepto tabaco. No se mezcla con dhatura en esta subdivisión, ni para consumo personal ni para administración a otros.

  4. El ganja y el charas no se comen ni se beben en esta subdivisión.

  5. No es susceptible de mejora en esta subdivisión.

  6. No.

60 y 61. No se producen aquí.

  1. Sí, si es factible.

  2. Si no han de suspenderse el cultivo y la venta de las drogas, no tengo objeción al sistema actual de venta, excepto que en ningún caso deberían abrirse tiendas con renta baja, y no debería abrirse ninguna tienda en los límites de una subdivisión o distrito.

  3. No.

65 y 66. Sí.

  1. No.

  2. Existen cuatro tiendas en esta subdivisión para la venta de ganja, pero la droga no puede consumirse en el local.

En ningún caso deberían abrirse tiendas donde puedan consumirse estas drogas, pues la gente se reuniría allí, al principio para charlar, pero con el tiempo para fumar la droga.

Darían mayores facilidades a los vendedores para incitar a la gente a fumar.

  1. Se consideran los deseos de la gente local antes de abrir una tienda. Debería considerarse la opinión local.

  2. No hay hechos relativos a la importación o el contrabando de drogas del cáñamo desde los Estados nativos.

Se paga impuesto respecto al ganja usado. No hay razón para creer que se use droga no gravada.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Llevo veintiún años en el servicio del Gobierno. Estuve primero en el Departamento del Opio y luego me incorporé al Departamento Civil. Durante un tiempo fui Oficial Auxiliar de Liquidación, y ahora soy Oficial de Subdivisión. Llevo casi veinte años en los Sonthal Parganas, y mis respuestas se refieren exclusivamente a esa parte del país.

Pregunta 16.—No he visto ganja preparado a partir de la planta silvestre, ni he visto un espécimen. Se me dice que puede prepararse, pero no tengo razón para suponer que se prepare en medida alguna digna de mención.

Pregunta 84.—Se me informó, al hacer indagaciones, que treinta y cuatro era el número de fumadores excesivos en mi subdivisión, pero tengo razón para creer que el número verdadero es aproximadamente el doble de esa cifra. La población de la subdivisión es de 230.000, de los cuales 128.000 son sonthales.

Pregunta 51.—El disturbio político al que me refiero comenzó en 1879, y reapareció en el Censo de 1881. Los líderes del disturbio eran kharwars, que son sonthales hinduizados.

Estas personas han abjurado del licor y han adoptado el ganja. La agitación fue originalmente religiosa en favor del hinduismo frente al antiguo culto sonthal, pero se convirtió en un movimiento agrario contra el pago de la renta. No atribuyo el movimiento al ganja, pero habiendo comenzado el movimiento, los fumadores de ganja fueron más lejos que los demás, y fueron las personas que se entregaron a la charla desenfrenada sobre tomar el gobierno del país y no pagar renta. Es decir, se intentó convertir el movimiento religioso en un movimiento político y agrario por líderes que eran fumadores de ganja, y que, hasta el día de hoy, plantean los mismos agravios siempre que un nuevo oficial llega al distrito.

Pregunta 53.—De las cinco personas nombradas en esta respuesta, Ramdar Pande, Kartik Chhutar y Baijal Rai fueron, según recuerdo, enviados al manicomio. Los otros dos se recuperaron.

Ninguno de estos hombres cometió ningún crimen violento por el cual fuera juzgado. Los doy como ejemplos de personas que se volvieron violentas y peligrosas por fumar ganja. Todas estas personas fueron enviadas por mí para la observación del Cirujano Civil.

Pregunta 638.—Por tiendas con «rentas bajas» entiendo tiendas con bajas tasas de licencia. Las tiendas se venden en subasta, y la cantidad pujada en subasta es la tasa de licencia. No veo razón para cambiar este sistema, si no ha de llevarse a cabo la prohibición. Las tiendas se venden a precios bajos porque están demasiado próximas entre sí o no son necesarias. Creo que no debería abrirse ninguna tienda a menos que pague una tasa de licencia de 50 rupias al mes, y que no debería haber menos de seis millas entre dos tiendas cualesquiera. Recomiendo que no se abra ninguna tienda en los límites de una subdivisión o distrito, de modo que no haya competencia entre tiendas a ambos lados de la frontera. Creo también que el límite de posesión legal debería reducirse de veinte tolas a diez tolas. Mi objeto en estas recomendaciones es restringir el consumo. De las cuatro tiendas en mi subdivisión, tres pagan más de 50 rupias al mes y una paga menos, porque está expuesta a la competencia de una de las tiendas de la frontera.

Los sonthales no son consumidores de las drogas del cáñamo. Toman cerveza de arroz en su mayor parte, llamada en bengalí «pachwai». Considero que las drogas del cáñamo hacen más daño que la cerveza de arroz.

La cerveza de arroz es algo más fuerte que el toddy.

  1. Declaración de Banu Goran Caunper Mooxerszn, Magistrado Adjunto y Recaudador Adjunto, Diamond Harbour.

  2. Kajshabi, Nadia, Orissa, Shahabad, 24-Pargavas. Abundante en los tres primeros distritos.

  3. Siddhi, bhang, patti, ganja. Se refieren a la misma planta, según lo que sé.

  4. Generalmente en tierras arenosas y en suelo aluvial.

  5. Denso.

  6. Nada.

14 y 15. No.

  1. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) No se sabe.

  1. Todas se deterioran con la conservación; se vuelven inútiles después de dos años. El clima es la causa del deterioro, que podría prevenirse conservando las drogas en un lugar seco y evitando la humedad.

  2. Solo para fumar. El ganja se usa también en la preparación de medicinas para uso interno y externo.

  3. Clases bajas, clases trabajadoras, coolíes, porteadores de palanquín, barqueros, mendicantes; sin restricción de localidades.

  4. Redondo.

  5. Importado.

  6. No.

  7. El bhang es usado por todas las clases en mayor o menor medida. Generalmente es usado de manera más amplia por la gente del interior que lo bebe en grandes cantidades.

  8. Disminución. Muchas personas se han dedicado a usar licor.

  9. Una quinta parte de la población masculina total entre las clases agrícolas trabajadoras bajas, barqueros, porteadores de palanquín, coolíes y mendicantes; veinte entre mil en la gente de posición; diez entre mil entre las prostitutas y las clases bajas de mujeres. Una catorceava parte de todos los fumadores de ganja son moderados, el resto excesivos.

  10. Generalmente como relajación después del trabajo duro y, en el caso de las clases trabajadoras, como estimulante para el trabajo duro.

Importado del distrito de Behar.

  1. Mínimo: 1 pice.

Máximo: 1 lanna. — Peso: 5 annas.

Los fakires y mendicantes religiosos toman alrededor de dos kutchas al día.

  1. Nada se mezcla con gunjah y charas; la dbatura se mezcla con bang para hacerlo fuerte; se sabe que algunas personas mezclan tabaco con gunjah.

  2. En soledad, por valor de una pice o media anna; en compañía, por valor de una anna. Tanto hombres como mujeres de clases bajas; los niños rara vez.

  3. (a) Sí, entre las clases bajas. (2) Sí. (c) Sí.

  4. El bang se usa en la festividad de Bijaya Dasami —con templanza. Su uso en un día particular no conduce a la formación de un hábito. En las festividades de Siva-Ratri también se usa bang, y gunjah por los sanyasis. Se cree que su uso concentra la mente en la devoción.

  5. Generalmente considerado un hábito vicioso, pernicioso para la salud y nocivo para el cerebro; el uso que de él hacen las clases bajas y los resultados de su uso son las principales causas de su descrédito.

  6. Las clases trabajadoras bajas que tienen el hábito de usarlo enferman si se ven privadas de su uso y no logran trabajar con ahínco; los fakires y mendicantes no pueden prescindir de él.

  7. Será difícil hacer cumplir la prohibición; dará lugar a descontento y conducirá al consumo ilícito; pero no cabe temer nada semejante a un peligro político.

  8. Sí; muchas personas que por razón de pobreza solían fumar gunjah o charas se han entregado al uso de licores baratos.

  9. El charas no tiene el mismo poder de estimulación que el gunjah o el bang.

  10. No.

  11. Se fuman, no se beben.

  12. El bang es prescrito por los kavirajes nativos en casos de diarrea e indigestión. El gunjah se usa en enfermedades del ganado.

  13. Sí; en lugares palúdicos el bang es usado por algunas personas respetables, el gunjah siempre por las clases bajas —moderadamente por las primeras, excesivamente por las segundas, que lo usan para darse resistencia bajo esfuerzos severos o para aliviar la fatiga.

  14. El uso moderado del bang es beneficioso en casos de diarrea.

  15. Sí.

  16. El bang reaviva el agotamiento y sirve de refrigerio. Produce embriaguez; calma el hambre; crea apetito; el efecto dura siete u ocho horas; el efecto posterior, en caso de uso inmoderado, laxitud y vértigo. Produce un anhelo o malestar si no se usa a la hora acostumbrada.

  17. (a) Sí.

  18. No.

  19. (a) y (3) Sí. (2) El uso excesivo conduce a la impotencia.

  20. No se sabe que los consumidores moderados cometan delito alguno.

  21. Se sabe que las personas que usan gunjah en exceso cometen delitos contra las personas y la propiedad.

  22. Sí; se sabe que el uso excesivo excita la ira y así conduce a actos violentos.

  23. Sí; se sabe que los ladrones y dacoits, antes de intentar el crimen, los usan.

  24. (a) Sí. (b) Sí.

  25. Los thugs, criminales y dacoits administran dhatura mezclada con gunjah a viajeros y peregrinos incautos y a niños para robarles su oro.

  26. Generalmente fumado.

58 y 59. Elevando el impuesto puede contenerse el uso inmoderado.

63 y 64. Sin objeción.

  1. Hay tiendas, pero no casas ni locales. El sistema actual funciona bien.

  2. Sí.

  3. No hay datos respecto a la importación o contrabando de drogas de cáñamo desde los Estados Nativos. Se paga el impuesto. No hay uso general de drogas no gravadas.

  4. Declaración de Banu Navin Krisana Banursi, brahmán, magistrado adjunto y recaudador adjunto, Purulia, distrito de Manbhum.

  5. Mi padre, el difunto Babu Mathura Nath Banerji, fue durante muchos años, hasta el momento de su muerte en octubre de 1870, recaudador adjunto de Rentas Internas de Rajshahi, y como tal tenía a su cargo el cultivo del gunjah. Estuve empleado unos tres meses como recaudador adjunto de Rentas Internas de Calcuta; durante mi servicio tuve que desempeñar temporalmente las funciones de recaudador adjunto de Rentas Internas. Mi experiencia, por tanto, en conjunto es limitada.

  6. Los tres productos se conocen por el nombre dado por el Dr. Prain, siendo la única diferencia que el bhang o siddhi también se llama sabji en distintos lugares.

  7. Rajshahi y Jessore.

  8. Véase la respuesta a la pregunta 2.

  9. El cáñamo silvestre crece en suelo más bien aluvial y húmedo, pero no salobre.

  10. Generalmente denso.

  11. En Rajshahi.

(a) Sí. (b) Sí. (c) Sí. (d) No conocido por mí.

  1. (A) El gunjah se fuma con hojas de tabaco y tabaco preparado, después de haber sido bien humedecido, cortado y luego desmenuzado por presión del pulgar sobre la palma de la mano. Las personas acomodadas lo humedecen con un rocío de agua de rosas al frotarlo sobre la palma de la mano.

(B) El gunjah no se come, pero el siddhi o bang sí.

(C) El bang, cuando está bien preparado, se hace con hojas de cáñamo silvestre hervidas en una mezcla de leche y agua y luego secadas. Se amasa bien con semilla de anís y pimienta, generalmente en una olla de piedra con un nim sonta o palo. Luego se mezcla con una buena cantidad de agua y se bebe. Con el fin de hacerlo agradable al paladar, también se mezclan con él leche, azúcar, especias y un rocío de agua de rosas antes de beberlo. La adición de azúcar, sin embargo, aumenta su poder embriagador. La mayoría de las clases bajas de hombres del interior beben siddhi. Dicen que refresca el estómago y previene la diarrea. El charas se mezcla con tabaco preparado y se fuma. El siddhi también es bebido a veces por personas respetables durante la estación calurosa.

  1. Antiguamente, antes de que el bang fuera incluido como artículo sujeto a impuesto, era preparado por la gente en sus propias casas. El siddhi se prepara con las hojas de las plantas de cáñamo macho. El gunjah y el charas nunca se preparan con la planta de cáñamo silvestre conocida como siddhi.

  2. El siddhi, con ocasional exposición al sol, puede conservarse sin deterioro durante unos dos años. Lo mismo puede decirse respecto al gunjah. La humedad y los insectos los echan a perder.

  3. He visto colocar gunjah en aceite de coco y hervirlo a fuego alto para aplicación en casos de enfermedades cutáneas de los niños.

  4. Los Bagdis, Dulias, Baistavs, garwans, sanyasis, fakires y la clase menial trabajadora fuman gunjah. Al menos una vigésima parte de la gente de casi todas las localidades fuma gunjah; el charas rara vez se fuma. Generalmente lo fuma la gente acomodada sin educación, especialmente con ocasión de una feria pública y diversión, etc.

  5. El gunjah redondo es casi universalmente preferido para fumar, pues contiene más materia resinosa que cualquier otra clase de él. La gente pobre, por baratura, generalmente compra el gunjah plano.

  6. El charas generalmente es traído por vendedores con licencia desde Calcuta.

  7. Nunca he oído hablar de que se fume thang.

  8. El bang generalmente se bebe. Se masca con betel en raros casos de diarrea. El majoon, una preparación de siddhi con dulce, también se come. Se vende en tabletas. Muy rara vez se vende o se usa.

  9. El fumar gunjah sigue en aumento entre las clases bajas donde el licor del país no es barato. El fumar charas está muy en declive. Puede decirse que el beber siddhi está más bien estacionario.

Gunjah. Siddhi. Por ciento. Por ciento. (a) 75 50 (b) 5 1 (c) 1 5 (d) ...

  1. La gente trabajadora fuma gunjah para aliviarse en sus dolencias y enfermedades, de los efectos del clima. Las personas con medios suficientes y sin trabajo se vuelven consumidoras excesivas de la droga. Los sanyasis y fakires que tienen poco o ningún trabajo y a menudo viajan sin protección en distintos climas no pueden prescindir del gunjah.

  2. Gunjah por valor de tres pice y siddhi por valor de media pice es suficiente para un consumidor habitual moderado de las drogas. Un chillum de gunjah no puede fumarse hasta que se consume por completo. Debe fumarse con intervalos de un minuto o dos. Cuando no hay compañía, debe dejarse que lo consuma el fuego durante el intervalo necesario. Cuando hay compañía, lo fuman por turno todos los presentes, y así se hace pleno uso del chillum. Las personas que fuman gunjah generalmente se reúnen en números de dos, tres o cuatro y fuman juntos. El gunjah al por menor se vende a seis annas la tola. Tres pice de gunjah generalmente permiten hacer tres chillums de lo mismo. Cuando el gunjah se fuma en compañía, dos pice de gunjah pueden ser suficientes para un consumidor moderado al día.

  3. (a) Véase la respuesta a la pregunta 15. No conozco ningún caso de dhatura mezclada con gunjah o siddhi. La dhatura generalmente provoca insania. No sé qué es un bhang massala.

  4. Las tres drogas generalmente se toman en compañía. Las mujeres muy rara vez las usan; los niños no las usan. Estas drogas se usan después del decimosexto o decimoséptimo año.

  5. Quienes se mezclan en mala compañía fácilmente forman el hábito de fumar gunjah. Las personas perezosas y ricas, así como los jóvenes, son propensos a excederse en el fumar gunjah y charas. Rara vez las personas caen en exceso en el beber siddhi. No creo que el fumar gunjah pueda abandonarse fácilmente.

  6. En Bijaya Dasami los hombres adultos hindúes toman un poco de siddhi mezclado con agua —generalmente se toma un puñado. Esto no produce embriaguez ni tendencia alguna a tomarlo una vez pasada la ocasión.

  7. Los fumadores de gunjah son despreciados. Generalmente se cree que son intemperantes en su lenguaje y se les atribuye poco intelecto. No hay prohibición religiosa al uso de estas drogas. Los sanyasis ofrecen el chillum de gunjah, una vez preparado, al dios Siva o Mahadeb.

  8. La privación del fumar charas probablemente no causa daño alguno. El fumador habitual de gunjah es propenso a contraer disentería cuando se ve súbitamente obligado a abandonar su consumo. Nada grave ocurre probablemente al abandonar el beber siddhi, aunque la salud general del bebedor pueda sufrir por la abstinencia total de él.

  9. (a) No. (b) Sí. (c) Elevando el impuesto. (d) Sí. (e) No. (f) No probable en todos los casos.

  10. Generalmente todavía no.

  11. El charas es mucho más suave que el gunjah.

  12. El gunjah redondo, que contiene en plenitud toda la flor con su materia resinosa, produce más embriaguez que el gunjah plano o chur.

  13. (a) Se cree que el bang es digestivo. (b) y (c) Gunjah. Uso habitual moderado.

  14. El bang y el charas pueden ser inocuos, pero el gunjah no. Los fumadores de gunjah generalmente caen presa de la disentería y de afecciones bronquiales.

  15. Generalmente sí, salvo en raros casos.

  16. (a) Refrigerio. (b) Sí. (c) Nominal. (d) Parcialmente. (e) Los fumadores de gunjah generalmente mueren de disentería y afecciones bronquiales. (f) Sí; un gran anhelo e inquietud en el caso de los fumadores de gunjah, que se vuelven taciturnos y malhumorados por falta de la droga.

  17. (a) Hay mejoría física. El uso de gunjah y charas también causa envilecimiento mental y moral. (b) No. (c) No. (d) Sí, salvo en el caso del siddhi y también del charas. (e) Sí, ídem solo el siddhi. (f) Sí, ídem ídem. Al principio la insania es de naturaleza temporal. Gradualmente se vuelve permanente cuando el fumar gunjah continúa tras manifestaciones claras de insania. Sí, los síntomas pueden ser reinducidos por el uso de la droga tras la liberación de la reclusión. En momentos lúcidos los insanos confiesan el uso de la droga. (g) No puedo decirlo. Cuando era niño vi a un viejo brahmán quedar casi completamente insano. Fue cuidadosamente atendido por su esposa y se le impidió el uso de la droga —gunjah. Se recuperó y abandonó el fumar gunjah. Hacia el año 1849, cuando era oficial subdivisional de Diamond Harbour, un mahometano que había tomado gunjah en exceso se volvió insano. Se apropió del uniforme del oficial de policía de Geonkhally y llegó a Diamond Harbour en vapor sin billete. Fue procesado. Resultó que el fumar gunjah le provocaba ataques de insania temporal. Fue enviado al manicomio y regresó completamente bien. Era un hombre fuerte de mediana edad.

  18. No.

  19. El fumar gunjah endurece la sensibilidad del fumador.

  20. Sí, he oído hablar de esto.

  21. El impuesto sobre el gunjah se va aumentando gradualmente. Ya se ha vuelto difícil para las clases trabajadoras pobres que lo toman como alivio contra el trabajo duro, y como protección contra la intemperie, satisfacer sus necesidades. El impuesto no debería elevarse por encima de lo que es ahora.

  22. No.

  23. Sí, según la potencia embriagadora, o más bien según la cantidad de flores reales que existen en las diversas clases de gunjah.

  24. En lugares pantanosos, selváticos, de terai y pestilentes, la tributación debería ser menor que en las ciudades y lugares saludables.

  25. No puedo decir si se tienen en cuenta los deseos del pueblo, pero deberían tenerse.

  26. Declaración de Basu Pran Kuma Das, magistrado adjunto y recaudador adjunto y asistente personal del comisionado de Burdwan.

  27. Fui inspector especial de consumos de la división de Dacca en 1878 y 1879. Fui recaudador adjunto de consumos de Mymensingh en 1880-81 y de Gaya en 1882 y 1888. Estuve en servicio especial de consumos bajo la Junta de Rentas en 1888-89.

  28. Sí, las definiciones pueden aceptarse. Los nombres empleados son bhang o siddhi, charas, ganja.

  29. En casi todos los distritos de Bengala y Behar crece espontáneamente. He visto junglas de ella crecidas silvestres en Dacca, Mymensingh, Faridpur, Gaya y Murshidabad.

  30. Bhang y ganja. Se refieren a la misma planta, macho y hembra.

  31. La he visto crecer silvestre tanto en lugares húmedos como secos, es decir, en los distritos húmedos de Bengala Oriental, así como en el distrito muy seco de Gaya. El suelo húmedo le es favorable. El suelo mezclado con estiércol promueve su crecimiento. He visto plantas regadas regularmente crecer exuberantemente. En jardines y dentro de las casas también crece vigorosamente.

  32. He visto plantas muy densamente crecidas en las orillas de los ríos y alrededor de los pozos. También crece dispersa dentro de las casas. Las semillas arrojadas o caídas de las plantas dan lugar a su crecimiento.

  33. (a) Sí, (b) No. (c) El bhang de las Provincias del Noroeste y de Monghyr es el preferido. La planta del cáñamo se cultiva en Rajshahi y Bogra.

  34. Procesé y también juzgué algunos casos de alimentación y fomento del crecimiento de plantas de cáñamo. Había amplia prueba de alimentación, como suelo debidamente preparado, riego, abono y otros cuidados, pero en ningún caso hubo prueba de cultivo. Sin embargo, sospeché que se cultivaba en algunos casos.

En Gaya encontré plantas crecidas en un campo y cuidadas como los demás cultivos. Encontré plantas de ganja crecidas en Dacca, Mymensingh y Gaya. La práctica es muy limitada. El cultivo de plantas de ganja requiere cuidado y alimentación. En tales casos se extirpaban las plantas macho para dejar libre espacio a las plantas hembra para crecer.

Generalmente los fumadores de ganja la cultivan en lugares ocultos a la vista del público. Dentro de los recintos de las casas se cultivan solo unas pocas. La mayor que vi fue en un campo en Gaya, quizá de 20 o 26.

  1. Sí, a los distritos de Rajshahi y Bogra. 14. (a) Sí.

(b) No.

(c) Sí.

  1. Sí, solía ser preparado en gran cantidad por un gran número de personas en sus casas. Antes de 1878 existía la impresión general de que la preparación del bhang no era ilegal. Muchos no sabían que era un artículo sujeto a impuesto. En 1878 se nombró un establecimiento especial de consumos, y desde entonces se ha aumentado el establecimiento detectivesco de consumos. Los oficiales de consumos así como la policía han detectado desde entonces muchos casos de preparación y posesión de bhang en grandes cantidades, y el pueblo ha llegado ahora a conocer la ley sobre la materia, y creo que su preparación en las casas sin licencias ha disminuido mucho.

Puede prepararse de la planta del cáñamo dondequiera que crezca, pero el bhang preparado de plantas crecidas silvestres en Bengala no es tan bueno. El bhang de Monghyr y de las Provincias del Noroeste se considera muy superior, y es el preferido. En Bengala la gente lo prepara para su propio consumo, rara vez para la venta.

La ganja también puede prepararse de la planta silvestre del cáñamo si se tiene gran cuidado y las plantas están bien alimentadas y se extirpan las plantas macho que crecen con ellas.

No he sabido de charas preparado clandestinamente en Bengala.

  1. Estas drogas se deterioran al guardarse y pierden su efecto en cerca de un año. Si están bien curadas y se tiene el debido cuidado, se conservan incluso dos años.

Las hojas se secan y pierden gradualmente los efectos narcóticos. Guardando la ganja en cajas herméticas, a salvo de la exposición y de la humedad, puede retardarse el deterioro.

  1. Sí, pero la ganja mezclada con harina y azúcar es tomada como dulce por algunos de los consumidores más ricos. Una mezcla de ganja con alcohol es tomada, según me dicen, por los enfermos de fiebre.

  2. La ganja es tomada generalmente por las clases bajas: cultivadores, sirvientes domésticos, barqueros, pescadores y otros trabajadores. El charas es tomado por muy pocas personas, generalmente de clases mejores.

Es de mayor valor. Los kabulíes también lo toman. La ganja es fumada en gran medida por los sanyasis (ascetas religiosos) y fakires, es decir, mendicantes religiosos; tanto hindúes como mahometanos la toman en gran medida.

  1. La práctica difiere en los distintos distritos.

En los distritos de Bengala Oriental solo se usan el flat y el flat chur. El round se usa rara vez, y allí los fumadores me habían dicho que la ganja round causa dolor de cabeza y era mala en su efecto. En Burdwan, en cambio, el round y el round chur son los preferidos y el flat no se usa. Aquí los fumadores dicen que el flat no les sienta bien. Creo que todo es hábito y prejuicio, y que no hay diferencia inherente entre el flat y el round.

  1. Extranjera. Provincias del Noroeste.

  2. En algunos casos oí de las clases muy pobres que fumaban bhang o más bien las hojas de la planta silvestre del cáñamo. Según puedo recordar ahora, creo que supe del fumado en los distritos de Tippera y Dacca.

  3. Los hindúes beben bhang en toda Bengala y Behar, especialmente en ocasiones festivas. El bhang se come con dulces llamados majoon. Solo lo toman las clases más ricas y en las ciudades. Los mahometanos toman majoon. El bhang es muy poco consumido por ellos. Es tomado en gran medida por los hombres del interior.


  1. El uso de gunjah ha disminuido de más de 9.336 maunds —en 1872-78— a 5.451 maunds en 1892-92, mientras que los ingresos han aumentado de Rs. 11.89.706 a Rs. 28.86.066, es decir, que la gunjah está ahora gravada con más del triple de lo que lo estaba veinte años ha. El precio de venta al por menor a los consumidores, según mi conocimiento, ha aumentado en algunos lugares en los últimos catorce años en más del 100 por ciento. Su uso está regulado por su precio de venta al por menor y también por los precios a que se venden el licor del país y el opio. Un gran número de sus consumidores pertenecen a las mismas clases que beben licor del país o toman opio. Cuando se eleva el precio del licor, algunos de sus consumidores se pasan a la gunjah. Otro tanto cabe decir respecto del opio y viceversa. Se verá

por el Estado A que en Burdwan, en el período de outstill, el consumo de gunjah disminuyó materialmente y que con la introducción del sistema de destilería su consumo aumentó. El consumo de bhang de impuesto ha aumentado, pero creo que el consumo real de este artículo ha disminuido. La fabricación ilícita en casa se ha reducido mucho, y la gente toma ahora el bhang que se vende en las tiendas al por menor. Antes, la mayoría de la gente tomaba bhang almacenado por ellos mismos, es decir, recogiendo hojas de plantas silvestres. El consumo de charas ha aumentado, pero su uso está restringido únicamente a las clases más ricas de las ciudades. En todo Bengala, en 1892-93, se vendieron 11 maunds 26 seers, y de ellos 8 maunds 11 seers sólo en Calcuta. En el interior se toma muy poco; en las aldeas, nunca.

  1. Consumidores de gunjah, Consumidores de bhang,

10 por ciento,

Apenas ninguno, salvo los hombres del alto país,

80 por ciento.

(2) 70 por ciento.

(iii) 4; (c) 16 por ciento. (7) 4, 10;

  1. (a) Criados domésticos, como cocineros, porteadores, camareros, darwans, syces y cocheros, barqueros, pescadores, cultivadores, jornaleros ordinarios, mineros del carbón, etc.; (b) sanyasis y fakires (mendicantes religiosos); (c) algunos criados domésticos y hombres de mejores medios; (d) hombres de hábitos depravados de las clases bajas que se entregan al exceso siempre que tienen medios para ello.

Conozco brahmanes, khatris, kayasths y vaidyas, y también mahometanos de mejor clase que lo fuman, pero su número es en verdad muy escaso.

Hablando en general, quienes tienen ocupaciones que les imponen gran esfuerzo físico toman gunjah. Según mi conocimiento, sólo conozco a muy pocos —de hecho, no más de dos o tres— que lleven una vida intelectual y tomen gunjah.

  1. La gunjah se vende ahora generalmente a Rs. 16 a 20 el seer.

Los consumidores más pobres compran de una o dos pice a la vez y no por medida.

(2) De dos pice a una anna al día. (4) De dos annas a cuatro annas al día.

  1. Con la gunjah se usa tabaco. Esto es más por economía. He oído de dos o tres casos de fumar dhatura en Gaya. La semilla de dhatura molida con siddhi se consume, pero por muy pocas personas.

La dhatura se usa para hacerlo más embriagador.

Debo notar que el fumar dhatura se considera bueno para el asma, y esto contribuye a su uso en algunos casos de asma.

El massala de bhang se vende en algunas de las ciudades grandes. Sus ingredientes son generalmente anís, pimienta, hojas secas de rosa y semillas de adormidera, pero varía en distintos lugares.

  1. Las tres drogas son tomadas generalmente por el gran cuerpo de los consumidores en compañía, pero las clases mejores fuman gunjah en soledad, pues se

considera impropio que los hombres de mejores medios

lo fumen. El bhang es tomado por las clases mejores en compañía.

No tengo conocimiento de consumidores de charas. La gunjah es consumida casi exclusivamente por los hombres.

Sólo la toman mujeres de mala fama y mujeres de las clases bajas, como las mebtars. El bhang lo toman incluso las mujeres, pero muy poco. No es costumbre que los niños tomen ninguna de estas drogas.

  1. Sí, después de algún tiempo, es decir, cuando las personas

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se forma. Es difícil que un fumador habitual confirmado abandone el hábito. Sólo conozco pocos casos en que el hábito, una vez formado, se haya abandonado. En el caso del bhang no hay tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo. De hecho, los casos de consumo excesivo de bhang son raros. En el caso de la gunjah existe el riesgo. No puedo, sin embargo, decir que la tendencia del hábito moderado sea a convertirse en excesivo.

  1. El bhang se bebe el último día del Durga Puja por un gran número de hindúes que no lo beben habitualmente. Se toma también en gran cantidad el día de Nowami y el día de Lachmi Puja. Las personas religiosas lo consideran esencial. Generalmente se toma en pequeñas cantidades. Entre las clases altas no es probable que conduzca a la formación del hábito de tomarlo. La gunjah se toma en gran cantidad en las festividades de Chayat Sankranti y en los días de Sivratri y en las ceremonias sociales y religiosas de los bairagies (vaishnavas).

  2. La gunjah está desacreditada. Para los hombres de medios y posición se considera muy bajo e impropio tomarla. La opinión pública está contra el consumo de gunjah. Se la considera una droga deletérea —perjudicial para la salud y para las ocupaciones intelectuales—. Socialmente, un hombre que toma gunjah es mirado con desprecio. El término «fumador de gunjah» es un epíteto que se usa a menudo para expresar oprobio.

En la puja (adoración) de Mahadev se consume mucha gunjah. En Bengala Oriental, en las pujas llamadas «Tri Nath mela», Mahadev es adorado por una concurrencia de fumadores de gunjah. En Behar, en los bathans (establos en los campos) se consume mucha gunjah y se adora al dios Mahadev. En Monghyr, en memoria de un sadhu conocido como Sabs Babu, donde se habían observado sus últimas ceremonias, la gente se reúne y fuma gunjah.

  1. Temo que los fumadores habituales de gunjah considerarían una privación grave renunciar a su uso.

Tengo criados que fuman gunjah habitualmente. Uno de ellos lleva ya más de doce años con nosotros, y hemos hecho lo posible por hacerle abandonar el hábito; él también intentó dejarlo varias veces, pero fracasó. Calculo que habrá alrededor de un lakh y medio de fumadores habituales de gunjah en Bengala.

Supongo que unas 250 personas consumen un seer de gunjah al día y que se venden unos 600 seers al día en la Presidencia de Bengala.

  1. No creo que sea en absoluto factible prohibir el uso del bhang. Puede ser posible reducir y restringir considerablemente el uso de la gunjah deteniendo su cultivo y prohibiendo su uso, pero exigiría mantener una elaborada agencia de detectives. Entre los consumidores habituales ciertamente causaría descontento, pero no hasta el punto de constituir un peligro político.

La prohibición irá seguida seguramente del recurso tanto a los estimulantes alcohólicos como al opio. Se ha comprobado de manera prácticamente concluyente que, cuando la gunjah no se consigue fácilmente, la gente toma licor u opio.

  1. Cuando se reintrodujo el sistema de outstill en Bengala, de 1878 a 1889, y el licor se vendía muy barato, muchos consumidores de gunjah, según mi conocimiento, se pasaron al licor del país. Desde 1878 y 1879, así como en años posteriores, hice averiguaciones sobre el particular y supe de varios casos tales, y la gente decía que el espíritu del país era mucho menos perjudicial que la gunjah y que el cambio era bueno. Con la reintroducción del sistema de destilería a partir de 1889, y el consiguiente gran aumento del precio del licor del

tomarlo durante varios días seguidos, el hábito empieza a | país, el consumo de gunjah aumentó; y

las clases bajas de bebedores de espíritu del país, así como las clases de caballeros de escasos medios, se han pasado a la gunjah.

  1. Se dice que el charas es algo más fuerte que la gunjah y que sus efectos duran más. Me dijeron que se toma cuando se tiene prisa o para largas resistencias.

  2. No lo creo. El plano puede ser más débil que el redondo y el chur, pues es menos resinoso y no tan aglutinado ni tan estrechamente adherente.

  3. Se considera que fumar es más y más rápidamente eficaz y, por tanto, más perjudicial.

  4. El siddhi se usa como medicina para las dolencias intestinales y para mejorar la digestión. He visto a kabirajes usarlo. De hecho, no se le considera propiamente como un artículo embriagador sujeto a impuesto.

El bhang se da también al ganado. La gunjah se usa con aceite de coco como medicina para la sarna y las llagas frescas.

La gunjah se fuma para la gonorrea, el asma y el hidrocele.

  1. El charas no se considera beneficioso, pero los consumidores decían que les permite soportar más tiempo la fatiga y el hambre.

Se dice que la gunjah da resistencia y alivia la fatiga. Se la considera también eficaz para resistir los efectos palúdicos y el clima húmedo y la intemperie. Mis criados fumadores de gunjah tenían menos fiebre palúdica, y decían que aliviaba el dolor. Pero se dice que produce diarrea o disentería. Uno de nuestros cocineros, fumador confirmado de gunjah, murió de disentería. Uno de mis antiguos criados, fumador habitual de gunjah, padece a menudo diarrea con tendencia a la disentería. Es un fumador moderado. Creo que sólo un pequeño número toma gunjah con fines medicinales. Adquieren el hábito por el ejemplo de otros y por mezclarse en la compañía de sus fumadores.

  1. Hallo que incluso el uso moderado, después de algunos años, no es del todo inocuo. La gunjah afecta especialmente al intelecto y a la vitalidad. No he oído que el bhang usado moderadamente produzca ningún efecto nocivo.

  2. Son inofensivos.

  3. El bhang causa alegría, hace hablar y reír, y provoca hambre. Creo que causa cierta embriaguez. La duración del efecto depende de la constitución, del hábito y de la cantidad tomada. Generalmente se supone que el efecto dura hasta que se toma algún alimento, digamos dos o tres horas. Provoca el sueño y sigue la depresión.

Quien lo toma habitualmente adquiere un anhelo por él, y la falta de él causa inquietud.

El efecto inmediato de la gunjah es la exaltación y la excitación, y los consumidores dicen que es refrescante. Ciertamente produce cierta cantidad de embriaguez. Calma el hambre. El efecto dura una hora o así si se toma moderadamente. La falta crea anhelo e inquietud.

  1. (a) No se observa inmediatamente ningún efecto marcado,

pero con el tiempo, me pareció, su uso producía efectos perjudiciales.

(b) y (c) No en todos los casos.

(d) He sabido que causaba disentería en algunos casos.

(e) Quizá induce a la pereza. No he sabido que el uso moderado perjudique el sentido moral más de lo que generalmente se halla entre los no fumadores de las clases bajas.

(f) Afecta, creo, en cierto modo al intelecto.

No he sabido que el uso moderado produzca locura. Conozco algunos casos entre la clase de caballeros cuyos intelectos quedaron embotados.

  1. El uso excesivo, según mi conocimiento, ha producido locura tanto temporal como permanente; al menos creíamos que la gunjah era la causa de la locura. En algunos casos, sin embargo, las personas tomaban también otras drogas —alcohol y opio—, pero la locura sobrevino cuando se abandonó o redujo su uso y se tomó gunjah en exceso. En un caso sé que, al abandonar la gunjah, el enfermo está ahora mejor, pero ahora es idiota. En otros casos no he averiguado la historia previa ni los antecedentes. El uso excesivo perjudica el sentido moral e induce también hábitos de libertinaje. Ciertamente perjudica la constitución y vuelve a uno perezoso y reacio al trabajo.

  2. En un caso sé que el intelecto del hijo de un consumidor moderado era obtuso. No he hecho averiguaciones sobre el particular. El uso de estas drogas es un hábito hereditario en el sentido de que generalmente las consume la misma clase de hombres, y los niños, al crecer y ver a sus padres y mayores fumar gunjah, la consideran inofensiva, y cuando se hacen hombres se entregan a ella sin reflexión ni deliberación.

  3. En el caso del uso excesivo, he sabido que el efecto nocivo sirve de lección y advertencia a los hijos.

  4. He oído que se ha usado así en casos aislados. Un caballero hindú dijo una vez, con gracia, que después de tomar licores y fumar madak cerraba la velada con una chupada de ganja, la cual, decía, era el látigo.

  5. El uso excesivo tiene, según me dijeron, tendencia a producir impotencia.

  6. Los malhechores toman generalmente alguna droga: ganja, madak o chandu. Algunos toman también licor del país o tari, especialmente en Behar. He oído de casos en que los delincuentes, antes de cometer dacoity o asesinato, se fortalecían tomando ganja. En tales casos se fija primero la comisión del crimen y luego se toma algún narcótico para excitarlos.

  7. Es sabido que el uso excesivo de ganja en una sola ocasión produce casi una locura o furia temporales, y en algunos casos ha llevado a la comisión de crímenes violentos, especialmente lesiones graves o asesinato. El uso excesivo de ganja vuelve a uno irascible, violento y pendenciero.

  8. La indulgencia excesiva en una sola ocasión incita a algunos a cometer violencias impremeditadas.

He oído de tales casos, pero no puedo recordar ahora todos los hechos.

  1. Sí, la ganja se usa así, no el bhang; sus efectos son pasivos.

  2. Sí; conozco casos de drogas en que se usó ganja. Recomendaría a la Comisión estudiar los informes especiales de estos casos. El año pasado ocurrieron algunos casos de esta naturaleza en esta división.

  3. He conocido dhatura fumada con ganja, y en los casos de drogas se usa generalmente la dhatura. Intensifica la intoxicación y, cuando la toman personas no acostumbradas a ella, tiene efectos graves: deja a uno completamente insensible; y conozco casos de muerte por envenenamiento con dhatura mezclada con ganja o tari.

  4. No he oído que la charas se coma o se beba. La ganja, según me dicen, se toma a veces después de frita con ghee, dulces, etc., como majum. Esto solo lo toman las clases más acomodadas.

  5. Generalmente funciona bien, con cuidadosa supervisión y administración, y elevando el impuesto y la tasa de licencia y regulando así el precio al por menor puede reducirse su consumo.

  6. No sería factible controlar o restringir el cultivo del bhang. Crece silvestre en todas partes. Generalmente se le considera casi inocuo y beneficioso en algunos aspectos. No creo necesario hacer más que imponer un pequeño impuesto al bhang almacenado y exigir el pago de la tasa de licencia para su venta.

  7. No. En una ocasión se sugirió que el Gobierno tomara en sus manos el monopolio de la venta al por mayor, como se hace con el opio. Consulté a varios funcionarios y discutí la propuesta con muchos. Creo que el sistema actual es mejor. No hay razón para que el Gobierno tome en sus manos el comercio al por mayor. Todo lo necesario es ejercer un control y una supervisión estrictos sobre la labor de los vendedores al por mayor, tanto en los distritos productores como en los importadores.

  8. El impuesto sobre la ganja se ha más que duplicado en los últimos doce años. Era de Rs. 4 por seer de chur ganja en 1878, y este año es de Rs. 9. La tasa de licencia para su venta al por menor por el sistema de subasta se ha elevado considerablemente.

En 1878 el vendedor pagaba al Gobierno Rs. 44 por cada seer de ganja vendido. El año pasado pagó Rs. 103.

Este año, con el aumento hecho en la tasa del impuesto —véase la Orden Circular de la Junta núm. 95-B., de fecha 23 de noviembre de 1893—, está aún más gravada. Siempre que se aumenta la tasa del impuesto de un artículo determinado, creo que debería considerarse también si no debería aumentarse el impuesto de los demás artículos sujetos a impuesto. En los últimos años se ha elevado el impuesto de todos los artículos. Debería ser diferente para las distintas partes del país según sus circunstancias especiales.

  1. Sí; según la materia intoxicante resinosa aglutinada que contenga cada clase. Las tasas del impuesto, fijadas por la Circular de la Junta núm. 95-B., de fecha 23 de noviembre de 1893, las apruebo plenamente.

  2. No.

  3. Sí. Si se impidiera fumar en las tiendas, no se consideraría una gran penalidad. Por regla general, la gente compra ganja en las tiendas y va a casa a fumarla.

  4. No. Los funcionarios de Rentas hacen sus propios cálculos de las necesidades y proponen tiendas en los lugares donde hay demanda. Sin embargo, nunca he oído queja alguna en cuanto a los sitios elegidos por los funcionarios del Gobierno para las tiendas de ganja.

  5. No tengo información sobre este punto. La dhatura es la única droga no gravada. Crece silvestre en gran cantidad. Sin embargo, se usa poco. Se toma generalmente con fines medicinales, y a veces con ganja o bhang para intensificar la intoxicación, y también se usa con fines de drogar. Podría incluirse entre los artículos sujetos a impuesto y restringirse su uso.

Estado A que muestra el consumo de ganja en el distrito de Burdwan.

Sistemas en uso. | Consumo de

Outstill. Destilería, año rel. Año. Año. Mads. s. ch 1878-79. | 1878-79; 61 28 2 1879-80. | 1879-80 ~ F 64 386 9 1880-81. | 1880-81. r 49 15 4 1881-82.| Lil 48 21 12 1882-83 | Wid 44 17 0 1883-84 sie Vee Ss i4s10 5 1884-85 | Wid 42 22 5 1885-86. | 1885-86:: 43 35 4 1886-87. | 1886-87 ‘ F 61 23 11 1887-88 i. | 1887-88 i ‘ 67. 12 2 1888-89 A - | 1888-89 ‘ ah hf ane 3 bag 1889-90 i. | 1889-90 ~ H 60 39 § Nil 1890.91 4 A 67 °-1 123 Nil 1891-92 5: 66 12 9 Nil 1892-93 fs; 69 3415 vil 1893-94 No conocido.

  1. Declaración de Basu GosinD CHanpra Basax, Magistrado Adjunto y Colector Adjunto, Brahmanbaria, distrito de Tippera.

  2. He servido como funcionario subdivisional de Brahmanbaria y Chandpur durante más de ocho años y he visto toda la extensión de las subdivisiones de Brahmanbaria y Chandpur en el distrito de Tippera. No sé mucho sobre la charas.

  3. Las definiciones dadas parecen apropiadas. Se las conoce localmente como charas, chipta ganja y gol ganja.

  4. En el distrito de Tippera el bhang crece espontáneamente. También en las colinas de Tippera. Crece en todas partes en terreno húmedo. La ganja crece en las colinas de Tippera, pero en medida limitada.

  5. Se las conoce como plantas de bhang o siddhi y plantas de ganja. Son plantas separadas.

  6. Crece en clima húmedo. Un suelo blando, pero no bajo el agua. Las lluvias no deben ser excesivas y no debe acumularse agua en la raíz de la planta. La elevación no influye en el crecimiento de la planta, pues crece tanto en tierras bajas como altas.

  7. El crecimiento es disperso.

  8. (a) Ninguno en el distrito de Tippera, pero hay cultivo en las colinas de Tippera.

(c) No, crece silvestre.

Las plantas de bhang crecen silvestres en todas partes, dispersas.

  1. Ningún cultivo. 9. Ninguno. 10 y 11. No.

  2. Ninguno cultivado aquí. Entiendo que así se cultiva en las colinas de Tippera. La práctica es muy limitada. No sé si se extirpa la planta macho.

  3. (a2) Ninguno aquí, en las colinas.

(c) Se produce bhang, pero justo lo suficiente para el consumo de la gente y para fines medicinales.

Se produce en todas partes. 15. Aquí no se prepara ganja ni charas.

El bhang se prepara con el cáñamo silvestre. Las hojas simplemente se arrancan y se secan al sol. Se almacenan y se usan para comer y beber con azúcar o gur; también se usan con fines medicinales lavándolas en agua y secándolas.

  1. (a) Preparado por la gente en sus propias casas. (d) Sí, de la planta de cáñamo que crece silvestre.

  2. Por todos los que usan bhang.

  3. El bhang se deteriora con la conservación prolongada. Puede conservarse bueno unos seis meses. La ganja se deteriora con la conservación prolongada, digamos, unos dos años. El bhang y la ganja pierden del todo sus efectos con el tiempo, pero la ganja tardará mucho más. La exposición a la humedad y al aire es la causa del deterioro. El deterioro puede evitarse conservándolos en cajas herméticas.

  4. La ganja se usa para fumar. La ganja también se machaca y se usa mezclada con dulces. Así se usa en Dacca por los fumadores empedernidos de ganja.

  5. Las clases bajas de hindúes y mahometanos fuman ganja y muy poca fuman las clases medias y comerciantes. Creo que los fumadores de ganja pueden ser el 3 por ciento en todas las localidades.

  6. Se prefiere la ganja plana. Se usan la ganja plana, la redonda y la chur, pero la chur ganja en cantidades muy pequeñas.

  7. El bhang se usa a veces para fumar cuando los consumidores no pueden conseguir ganja. En todas las localidades; por todos los fumadores habituales; y en muy pequeña medida.

  8. Los hombres del interior comen o beben bhang, pero no los coolies. Los kshetryas y brahmanes lo usan. Un 20 por ciento aproximadamente lo usa así. Esto se encuentra en todos los lugares. Los nativos beben bhang; un 5 por ciento aproximadamente lo usa así. Todas las clases de la gente usan bhang con fines medicinales.

En todas las localidades.

  1. El uso de la ganja iba en aumento, pues muchos fumadores de opio se pasaron a fumar ganja a causa del aumento del precio del opio, pero el aumento del impuesto este año ha frenado el aumento del consumo. El uso del bhang va en disminución, pues la generación actual no lo considera muy necesario para estimular sus órganos digestivos.

  2. Los consumidores de ganja son: (z) 75 por ciento.

(i) 15, (c) 8 ” (@d) 2 4,

Para el bhang: (a) 75 por ciento.

(3) 0 ” he Marcy (@) 2,

  1. Los consumidores de ganja son las clases trabajadoras y jornaleras de mahometanos e hindúes.

Los chamars y mehtars entre los hindúes.

Los consumidores ocasionales de ganja son los sahas, pals y kayasth de clase baja, que fuman en festividades religiosas y sociales, como el Trinath Mela, las bodas y las pujas.

Los consumidores habituales de ganja son los que realizan trabajos corporales duros y ejercen oficios detestables y nocivos, como los chamars y mehtars.

Los consumidores habituales de bhang son los hombres del interior y muy pocos nativos de este lugar.

Los consumidores ocasionales son los hombres del interior y los nativos.

  1. Para la ganja: (a) 2 pice. (o) 2 annas.

Para el bhang: (a) ¼ de pice. (4) 1 pice.

El bhang se toma ordinariamente con sal o azúcar.

  1. Las hojas de dhatura se usan excepcionalmente, pero rara vez, con bhang. Esto se hace para aumentar los efectos narcóticos. La ganja se mezcla ordinariamente con tabaco. La semilla de dhatura se mezcla excepcionalmente con ganja por los consumidores excesivos habituales para aumentar los efectos narcóticos. Aquí no se mezcla ninguna massala de bhang.

  2. La ganja se consume en un 25 por ciento en soledad y en un 75 por ciento en compañía de al menos dos personas. El bhang se consume en soledad. Está en su mayor parte confinado al sexo masculino. Las personas de mediana edad consumen mayormente ganja. Los consumidores habituales también fuman ganja cuando son viejos. Las mujeres de clase baja, las baishnabis y las desdichadas también consumen ganja. El bhang lo consumen también los ancianos. Los niños no consumen estas drogas. Los muchachos menores de 16 años, que son fumadores de tabaco, también fuman ganja en el Trinath Mela, una reunión religiosa entre la gente baja.

  3. El hábito se forma fácilmente. Es difícil romper el hábito. El hábito moderado de usar ganja se convierte en excesivo. El hábito de consumir bhang no se forma fácilmente.

Es fácil romper el hábito. Su uso moderado no se convierte en excesivo.

  1. La ganja se consume en los Trinath Melas. Se reúnen numerosas personas y cantan canciones religiosas.

Entonces se ofrece ganja al dios Trinath y todos los presentes están obligados a fumar ganja, so pena del disgusto del dios. La ganja la consumen los sanyasis para ayudar a la concentración de sus mentes en un tema determinado. Su uso se considera esencial. El uso es generalmente excesivo.

Es probable que lleve a la formación del hábito. El bhang se consume a veces en ocasiones de bodas o de las festividades de Durga puja, Lakhi puja y Kali puja, pero su uso no es esencial. El uso es templado.

  1. A los fumadores de ganja se los tiene generalmente en mal concepto. La opinión pública respecto de los fumadores de ganja es que se asocian con gente baja y no dominan sus pasiones y son excitable, y los bengalíes por lo general no aprueban el uso de ninguna forma de narcótico. El carácter del pueblo es apacible y el clima no requiere estimulantes. Los consumidores de bhang no son tenidos en mal concepto. No hay costumbre de adorar la planta del cáñamo, pero los consumidores habituales excesivos y los sanyasis suelen ofrecer ganja al dios Mahadev.

  2. Sí; sería una privación grave renunciar al uso de la ganja. La gente puede renunciar a su comida antes que al uso de estas drogas. Tres por ciento de la gente usa ganja. Pero no sería cosa grave renunciar al uso del bhang.

Dos por ciento usa bhang aquí.

  1. No sería factible prohibir el uso de la ganja o del bhang. Se consumirían ilícitamente. Será difícil hacer cumplir la prohibición. La prohibición ocasionaría grave descontento entre los consumidores, pero no equivaldría a un peligro político. A la prohibición seguirá el recurso a los estimulantes alcohólicos por parte de los fumadores de ganja.

  2. No. Es lo contrario. 87. No lo sé.

  3. Se dice que la ganja plana produce efectos narcóticos más rápidamente y que sus efectos duran más.

  4. No; todas son igualmente nocivas; comer ganja es más nocivo que fumarla.

  5. El bhang se usa con fines medicinales por los kabirajes y los tantriks. El bhang se usa también en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  6. (a) El bhang se usa como digestivo.

Beber o bhang rara vez

(b) La ganja se usa bajo esfuerzo severo y para aliviar la fatiga y como sostén bajo esfuerzo severo.

(c) La ganja se usa como preventivo de enfermedades en comarcas palúdicas.

(d) Nada.

La gente de clase baja usa ganja. Las clases media y alta, especialmente los hombres del interior, usan bhang.

Se hace referencia al uso habitual moderado:

  1. El uso moderado del bhang es inofensivo.

La ganja no es inofensiva.

  1. Sí, lo son.

  2. El uso moderado del bhang es refrescante en sus efectos. El de la ganja produce embriaguez, pero no para los consumidores habituales. El bhang crea apetito. La ganja menoscaba el apetito. El efecto dura dos horas. Sí; la falta de gratificación posterior produce anhelo e inquietud.

  3. Sí menoscaba la constitución, a menos que se tome leche. Sí perjudica la digestión, pero el bhang no. El uso de la ganja causa bronquitis.

El uso de la ganja o del bhang no menoscaba el sentido moral ni induce hábitos de inmoralidad o libertinaje. El uso excesivo de la ganja induce pereza, embota el intelecto y vuelve a los hombres excitables, y a veces produce locura, temporal y permanente. Los pacientes son fácilmente irritables. Los locos confiesan el uso de la ganja.

  1. Mencionado en la pregunta n.º 45.

47 y 48. No; no es hereditario. No afecta a los niños.

49 y 50. La ganja no se usa como afrodisíaco.

El uso de la ganja o del siddhi no produce impotencia. El uso excesivo de la ganja produce impotencia.

  1. Cerca del 50 por ciento de los malhechores son consumidores habituales de ganja. Ninguna conexión con el crimen.

  2. El uso excesivo vuelve irritables a los hombres y los induce a cometer ofensas contra la persona.

  3. El uso excesivo de la ganja vuelve irritables a los hombres y puede conducir a un crimen violento. No llegó a mi noticia ningún caso.

  4. No, no aquí; pero se usa en las grandes ciudades, donde hay criminales endurecidos.

  5. No se hace aquí. No puede inducirse la estupefacción completa sin mezcla con dhatura.

  6. Aquí no se hacen mezclas. La ganja se prepara a veces con agua de rosas para hacerla suave. Aquí no se usa dhatura.

  7. A veces se come con bhang y a veces con dulces. Sus efectos son muy embriagadores.

Estas son usadas por consumidores habituales excesivos.

  1. Conozco bien el actual sistema de administración de los impuestos. Es susceptible de mejora.

  2. El consumo puede disminuirse si se eleva el impuesto sobre la ganja y se rebaja la cuota de licencia.

Esto mejorará también las finanzas.

No se recauda impuesto alguno sobre el bhang. Alguna clase de impuesto debería recaudarse sobre el bhang, que sería muy bajo al principio, digamos, ¼ del impuesto medio sobre la ganja plana. Esto hará el sistema más regular y análogo al sistema de venta de la ganja.

60 y 61. Ninguno producido aquí.

  1. Creo que el cultivo de la planta del cáñamo para bhang debería controlarse. Será factible, aunque no todo de una vez. Pueden concederse licencias mediante el pago de cuotas para el cultivo de la planta del bhang dentro de ciertas áreas.

Las personas en cuyas tierras se hallen plantas de bhang que rindan más de cuatro chataks de bhang podrán ser procesadas. Esto irá incorporando gradualmente el sistema al ámbito de nuestros oficiales de investigación.

Las plantas de bhang tendrán entonces que ser destruidas por los oficiales de Impuestos. Gravar el bhang será el paso siguiente. Los goladars de ganja obtienen una buena ganancia. El veinticinco por ciento de la misma debería pagarse como cuota de licencia.

  1. Para el bhang véase la pregunta n.º 62.

Para la venta al por menor de ganja véase la pregunta n.º 59.

Para la venta al por menor de bhang véase la pregunta n.º 62.

  1. Ninguno.

  2. La tributación de la ganja es razonable.

No se recauda impuesto alguno sobre el bhang, véase la pregunta n.º 62.

Aquí no hay impuesto sobre los licores.

  1. Debería haber distintas tasas de tributación sobre las distintas clases de ganja, como al presente; pues la ganja plana tiene ramillas, que la chur ganja no tiene, y no será conveniente recaudar la misma tasa para ambas.

No sé acerca del cultivo de la ganja en otros lugares.

  1. Objeciones acerca de la ganja y el bhang mencionadas antes.

  2. No hay casas donde puedan consumirse en el local, ni ninguna sería adecuada, pues la mayor parte de la droga se consume en las casas de los consumidores; muy poca se consume en las tiendas.

  3. Sí, se consideran, así como las necesidades de una localidad. Se consulta a los hombres influyentes de la localidad, y debería tenerse en cuenta la opinión pública de la localidad.

  4. Muy poca ganja, digamos unos pocos seers, se cultiva en las colinas de Tippera. Esta ganja es de calidad muy inferior y los consumidores no importan mucha de las colinas. La cantidad es muy pequeña, pues las autoridades de las colinas importan ahora ganja con un pase de los golas de Sudder (Tippera). Esta ganja es de calidad muy inferior, y creo que no se paga impuesto alguno por estas drogas en las colinas.

No hay uso general de esta ganja no gravada.

  1. Declaración de Basu Dina Natu D8, magistrado adjunto y recaudador adjunto,

Nadia. 1. Como recaudador adjunto de Impuestos de Nadia, 28. Para la ganja: Howrah, Chittagong y otros lugares tuve (a) Un tola a la semana, que costaba 6 annas. oportunidad de estudiar este asunto. (b) Dos tolas a la semana, que costaban 12 annas.

  1. Sí; se las conoce por los nombres mencionados arriba. 8. Nadia, Rangpur y Bankura. Es abundante en Rajshahi. 4. Ganja, siddhi, subji y bhang. 5. El clima húmedo favorece el crecimiento de la planta silvestre del cáñamo. 6. Denso. 7. No. 80. Generalmente en compañía. Se limita principalmente al sexo masculino. Algunas mujeres públicas de clase baja fuman ganja también. La ganja, el siddhi y el charas son generalmente tomados por adultos. No; los niños no usan ninguna de estas drogas.

  2. No. 81. El hábito se forma fácilmente. Es difícil romper con el fumar ganja. Sí; el fumar ganja, una vez comenzado, se desarrolla hasta el exceso.

8 y 9. No se sabe. 16. No puedo decirlo.

  1. No puedo decirlo. 12. No.

  2. Es costumbre entre los hindúes beber siddhi el día Dasami de la puja de Durga, después de que la diosa es arrojada al río. Generalmente es con templanza. No es probable que se desarrolle en hábito.

  3. Excepto el siddhi, el consumo de los demás se tiene en desfavor. La opinión pública está contra el uso de estos, porque conduce a la embriaguez y al libertinaje. No tengo noticia de ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  4. El beber siddhi es esencial el día Dasami y no debería impedirse. El fumar ganja con templanza no puede detenerse, pues la clase trabajadora lo necesita tras una dura jornada de labor. El charas no se fuma en exceso.

  5. No. Temo que se consumiría ilícitamente. La prohibición no podría hacerse cumplir.

Causará descontento entre la clase trabajadora.

Puede que no equivalga a peligro político en lo que respecta a este distrito. A la prohibición seguirá el uso de tari o pachwai o siddhi silvestre.

  1. No.

  2. La ganja y el bhang se deterioran con el almacenamiento.

Sí, después de dos o tres años; se conservan bien un año con cuidado ordinario. La exposición al aire y a la humedad es la causa principal. Si se guardan en cajas herméticas forradas de estaño, pueden conservarse por un gran espacio de tiempo.

  1. Sí, por lo que sé.

  2. Generalmente la clase baja y trabajadora usa ganja. El charas lo usan también algunos caballeros. El fumar no se limita a localidades particulares.

  3. Tanto la redonda como la chur se prefieren en este distrito. La primera tiene mayor demanda que la segunda. La chur se prefiere en la subdivisión de Kushtia y partes de Meherpur, y la redonda en otros lugares de este distrito.

  4. El charas nativo traído de Calcuta es el que principalmente se usa aquí.

  5. Sí; los efectos de fumar charas son: (1) el consumidor se embriaga al instante; (2) le da dolor de cabeza; (3) siente una sensación de ardor en los ojos; (4) la garganta se le vuelve seca y amarga. Los efectos duran una hora más o menos. Los efectos de fumar ganja son: (1) el consumidor siente los efectos gradualmente; (2) no produce dolor de cabeza ni dolor en los ojos; (3) dura dos o tres horas.

  6. Sí, rara vez. No se limita a localidades ni clases particulares de gente. Cuando no hay ganja disponible, se fuma siddhi; pero esto también es muy raramente usado.

  7. Sí; los efectos de fumar chur y ganja plana son casi idénticos, y pueden ser los mismos que los de fumar charas. Los efectos de fumar ganja redonda son más suaves en su forma que los de las otras.

  8. Estas drogas no se comen ni se beben, excepto el siddhi. Solo se fuman. El siddhi se fuma en casos raros, cuando los consumidores no obtienen

  9. (a) No.

(b) El siddhi silvestre se usa en el tratamiento de

42 (a). Sí.

(b) Sí.

(c) No. Se dice, sin embargo, que los fumadores de ganja no sufren mucho de fiebre.

La clase inferior de la gente, T me refiero al uso habitual moderado y al uso ocasional moderado,

42, Sí.

Mis razones son: (1) Hace que un hombre trabaje más, (2) Hace que un hombre digiera sus alimentos.

(3) Se dice que diversas enfermedades no se le acercan tanto.

(4) Mejora la salud general,

(56) Fumar gunjah ayuda a la concentración de la mente para el jog (meditación).

  1. Sí.

44, Es refrescante para quien hace un uso moderado de él, Produce una ligera intoxicación.

No calma el hambre. El efecto dura una hora aproximadamente. No tiene efectos posteriores. La falta de gratificación subsiguiente no produce ningún anhelo ni inquietud. Aumenta el apetito. El efecto del sidhee dura más tiempo que el del gunjah.

  1. (a) Hace a un hombre torpe y estúpido por un tiempo.

(6) No. (c) No. (d) No. (e) Produce pereza.

(7) No.

(g) Conozco a un hombre que fumaba gunjah en exceso por valor de dos annas al día. Se volvió loco, pero después de haberlo dejado, su intelecto era mejor, y podía trabajar, pero tenía mirada vacía, siempre parecía estúpido, y siempre era perezoso. Era un hombre de carácter tímido.

  1. Gunjah y charas.—El hombre pierde la razón y el físico. Deteriora su constitución; daña la digestión; produce asma, y acarrea otras complicaciones del pecho. Produce pereza y locura. Hace que un hombre pierda los estribos y cometa violencias.

47, 48 y 49. No puedo decirlo.

que se da a beber a la víctima,

Estados.

  1. No. No tiene conexión con el crimen,

  2. Muchos de los malos caracteres toman gunjah en exceso con el propósito de cometer un crimen violento, tal como dacoity, robo, asesinato, etc., etc.

Los que beben sidhee no cometen crímenes,

58, Sí, la indulgencia excesiva sí incita al crimen no premeditado, No conozco ningún caso en que haya llevado a un frenesí homicida temporal.

  1. Sí, el gunjah se usa así. 55. (a) Sí, el sidhee se usa así.

(4) No. El sidhee se mezcla con dhatura y lo bebe inconscientemente y queda completamente estupefacto.;

  1. Si un hombre es bebido con sidhee, se le da ghi y jugo de hojas de jack para beber a fin de moderar la fuerza alcohólica. Conozco un caso en que sidhee, pimienta (redonda) y dhatura fueron molidos juntos, hechos pasta, y luego mezclados con agua y bebidos, El hombre estuvo borracho perdido durante casi doce horas, tras lo cual volvió en sí.

  2. El gunjah o el charas no se comen ni se beben aquí.

  3. La administración de Rentas Internas funciona bien, y no es susceptible de mejora.

60, 61, 62, 63 y 64, No. 65. Sí.

  1. Sí; debería haber tasas diferentes para las distintas clases de gunjah. El chur paga un derecho de Rs. 8, mientras que el gordo o redondo paga menos, Esto es razonable, porque no hay tallos en el primero.

  2. No.

68, Sí. En mi opinión debería desalentarse fumar en la tienda, porque puede tentar a otras personas a fumarlo.

  1. No. No es necesario.

  2. No hay hechos relativos a la importación o contrabando de drogas de cáñamo desde los Estados Nativos Sí, se paga derecho,

46, Evidencia de Babu GANENDRA NATH PAL, Kayasth, Magistrado Adjunto y Colector Adjunto, Naogaon.

1, Como Colector Adjunto Especial de Rentas Internas de Hughli y Howrah, Colector Adjunto de Rentas Internas de Noakhali y Backergunge y Oficial Subdivisional de Naogaon, teniendo el control y la supervisión totales del cultivo, fabricación y exportación de gunjah, tuve oportunidades de obtener la información sobre la cual se formulan las siguientes respuestas.

  1. Las definiciones dadas por el Dr. Prain pueden aceptarse para la Provincia de Bengala. Las hojas secas de la planta de cáñamo, silvestre o cultivada, se llaman localmente bhang.

El charas es desconocido en esta subdivisión. La materia resinosa que se adhiere a los pies cuando el cultivador pisa el gunjah no se recoge ni se usa como narcótico en esta subdivisión,

Los nombres locales del gunjah producido en Naogaon son—(1) chipti o gunjah plano; (2) mehidal o gunjah despojado de todas sus ramas grandes; también llamado localmente ramita pequeña plana; (3) gol o rora o gunjah redondo; (4) chur o gunjah quebrado, ya se obtenga del gunjah plano o del redondo.

  1. Las plantas de cáñamo crecen espontáneamente en Jessore, Backergunge, Dacca, Hughli, Howrah y Noakhali, Creo que abundan en Jessore.

Estas plantas no tienen narcótico en sí y no se usan como gunjah. Algunas personas las recogen y las usan como sidhee bebiéndolo.

  1. Se conoce como sidhee o bhang, y se refiere exactamente a la misma planta.

  2. Creo que el cáñamo silvestre puede crecer en cualquier parte de la baja Bengala, El clima, el suelo, las lluvias, la elevación, etc., marcan muy poca diferencia en el crecimiento del cáñamo silvestre. Comienza a crecer en la estación fría, y muere tan pronto como la estación fría termina:

  3. El crecimiento de la planta de cáñamo silvestre es ordinariamente denso.

  4. (a) Sí.

(d) No.

(c) No.

(a) No.

El gunjah se cultiva en una pequeña extensión de tierra de unas dieciséis millas cuadradas de área, que yace dentro de los tres distritos de Rajshahi, Dinajpur y Bogra.

  1. Últimamente no ha habido ningún aumento ni disminución en el área. En 1891-92 hubo algún aumento en el área bajo cultivo. El aumento se debió al hecho de que en el año anterior la cosecha fracasó a causa de la inundación, y en consecuencia el precio del gunjah subió muy alto, lo que indujo a los cultivadores a extender el cultivo,

  2. El cultivo del gunjah de Naogaon ha sido plenamente descrito en el informe de Babu Hem Chandra Kerr, párrafos 38 a 52. Por lo tanto cualquier descripción que yo diera sería recapitular la descripción de Hem Babu. Ningún cambio ha tenido lugar desde entonces en el modo de cultivo.

  3. No. Los cultivadores de gunjah son de la misma clase que los demás cultivadores agrícolas,

  4. No, por lo que sé.

12, En ningún lugar, por lo que alcanza mi experiencia, se cultiva cáñamo silvestre para la producción de gunjah.

  1. Por lo que sé, el cultivo del gunjah está restringido solamente en la Provincia de Bengala.

Se cultiva, como he dicho arriba, en una extensión limitada en los distritos de Rajshahi, Dinajpur y Bogra. El cultivo del gunjah estuvo al principio confinado a unas pocas aldeas en el norte del distrito de Rajshahi. Gradualmente se extendió a las comarcas limítrofes con el distrito de Rajshahi, pero situadas localmente en Bogra y Dinajpur. Posteriormente, por orden del Gobierno, se especificó el límite de la comarca del gunjah y se restringió el cultivo a esa comarca. El gunjah no podría cultivarse en tierra baja y pantanosa, creo, pues para el crecimiento adecuado de las plantas de gunjah son necesarios un clima seco, suelo mixto (arena y arcilla), tierra alta y facilidades para el riego. Creo que sería imposible cultivar gunjah en los distritos que bordean el mar así como en las tierras altas de los distritos del norte y oeste de Bengala.

14, (a) Sí.

(4) No.

(c) No,

En la comarca del gunjah de Naogaon. maunds.

De 7.000 a 9.000

  1. Solamente a partir de plantas cultivadas se fabrica el gunjah en Naogaon. El proceso de fabricación es simple e indígena. Cuando las plantas están maduras se cortan y se ponen al sol de tres a cuatro días. Cabe notar que las plantas se cortan en dos o tres piezas según el tamaño de la planta, siendo cada pieza de unos dos pies de largo. Tres o cuatro horas después, cuando las hojas de gunjah están secas y en parte se han caído, el cultivador selecciona las piezas que producirían gunjah y rechaza las que no rendirían gunjah. Hasta aquí el proceso es el mismo para la fabricación tanto del gunjah redondo como del plano, Si el cultivador quiere hacer su gunjah plano, tomaría las partes seleccionadas y las pondría en círculo en una sola capa, Una cuadrilla de dos a cinco hombres se para sobre las plantas y las prensa hacia abajo con los pies. Esto se hace en campo abierto y bajo el sol, estando el lugar, por supuesto, limpio de antemano. Cuando la primera capa está suficientemente prensada, se pone otra capa, Así se continúa el proceso hasta que las capas alcanzan la altura de dos pies. Un cultivador que tiene un mayor número de plantas que fabricar hará lugares de prensado según la cantidad de gunjah y el número de hombres a su mando. Terminada la faena del primer día, se colocan pesos sobre los montones de plantas de gunjah así prensadas, Se pone un chatai o estera del país sobre la cima del montón, debajo del peso, en parte para dar una presión uniforme y en parte para proteger de la lluvia y el rocío. Se observa también que los propios hombres del prensado se sientan sobre la cima del montón y actúan como pesos de prensado. Al segundo día se sacan las plantas de los montones y se ponen de nuevo al sol por unas tres a cuatro horas, Cuando algunas de las hojas se caen de nuevo se prensan de la manera descrita arriba. El proceso de prensado se continúa de tres a cuatro días. Cuando el cultivador halla que la flor con hojas pequeñas ha tomado forma plana y las materias resinosas se han adherido suficientemente entre sí, las plantas se extienden sobre el campo para secarse; y cuando están secas, comienzan a cepillar las hojas largas restantes por medio de los pies. Las plantas se hacen entonces, a su conveniencia, en manojos de unas dos seers de peso.

El proceso de hacer el gunjah redondo es casi el mismo que el del plano, con esta diferencia: que el primero se enrolla con mano y pie para darle forma redonda.

El gunjah chur no se fabrica por separado; los trocitos que caen durante el proceso de fabricación se recogen y se guardan por separado y se llaman chur, Recientemente, sin embargo, los cultivadores, para obtener una venta rápida, quitan las flores del gunjah gordo y las venden sin las ramas.

(a) El gunjah de Naogaon solamente se fuma. No sé de gente que lo coma o lo beba. El proceso de fumarlo es éste:—El fumador tomaría una pequeña cantidad de gunjah, la pondría en la palma de su mano izquierda y sacaría las semillas y hojas que pudiera haber en ella con los dedos de la mano derecha, soplando ocasionalmente con la boca para separarlas. Luego bañaría el gunjah con agua a fin de limpiar cualquier sustancia extraña. Lo enrollaría con un pequeño trozo de hoja de tabaco, y luego lo cortaría fino con un cuchillo afilado, como se corta el tabaco americano antes de fumarlo. Lo pondría en un chillum de pequeño tamaño. Algunos fumadores ponen primero el gunjah y luego una capa de tabaco del país sobre él. Apenas se usa una huka para fumar gunjah. La diferencia entre fumar tabaco y gunjah es ésta:—El primero se fuma con chupadas suaves, mientras que al fumar el segundo el fumador chuparía su pipa tanto como pueda retener el aliento.

  1. El bhang puede prepararlo generalmente la gente en sus casas, Puede prepararse de la planta de cáñamo dondequiera que crezca. El gunjah y el charas no pueden prepararse de la planta silvestre dondequiera que crezca.

  2. El gunjah lo preparan los cultivadores ordinarios, hindúes y musulmanes,

  3. Las drogas se deterioran con el almacenamiento. Pierde del todo su efecto con el tiempo. De dos a tres años se conserva bueno con cuidado ordinario. La evaporación de la materia narcótica es la causa del deterioro. Si la droga se guarda en cajas de hojalata herméticamente selladas podría impedirse el deterioro.

19, Las respuestas dadas bajo este capítulo se refieren solamente al gunjah. El gunjah de Naogaon solamente se usa para fumar, No sé que se use en ninguna otra forma.

  1. El ganja se fuma generalmente entre las gentes de ínfima clase, tales como los bagdi, dulia, behara, criados domésticos, mozos de cuadra, behari darwan, dosad, chamar, malla, kairi, domes, nunia de Behar, fakires, sannyasis, jogis, boistab, cantores. Entre estas clases, el 75 por ciento fuma ganja. El ganja se consume en mayores cantidades en el Bengala Oriental y en Behar. Cabe mencionar especialmente Patua, Mymensingh, Dacca, Champaran y Saran. Muy poco ganja se consume en la comarca donde se cultiva.

  2. No creo que se dé preferencia a ningún ganja en particular, sea plano, redondo o chur. El consumo del ganja redondo se circunscribe a Calcuta y a los distritos que la rodean, así como a la división de Orissa.

En el resto de los distritos se consume ganja plano.

El ganja chur obtenido del redondo se consume en la localidad donde se importa el redondo, y el chur plano se consume de igual manera en los distritos donde se importa el ganja plano. Se dice que los fumadores de Calcuta y sus alrededores prefieren el ganja redondo. No creo que ello tenga significado alguno; pues de otro modo, el gran número de gentes de los distritos consumidores de plano que residen en Calcuta habrían demandado ganja plano, si realmente hubiera existido preferencia por alguna clase en particular.

  1. No tengo conocimiento.

  2. No sé de que el bhang se emplee para fumar. Mi experiencia es que solo se emplea para beber.

  3. Según alcanzo, el bhang lo beben o lo comen las gentes de Behar. El consumo no se circunscribe a ninguna clase en particular. La clase baja consume más que la clase alta. El 75 por ciento de la clase baja y el 50 por ciento de la clase alta beben o comen bhang.

  4. No tengo idea del consumo de charas o bhang. El consumo de ganja en la última década es constante. Unos veinte o treinta años antes, el consumo de ganja era tres veces mayor comparado con el consumo presente. La causa de la disminución se atribuye al hecho de que antes había muy pequeño derecho sobre el ganja; con el gradual aumento del derecho y la imposición de una tasa por la venta del ganja, el consumo disminuyó.

  5. La proporción de consumidores de ganja, en mi opinión, es como sigue:— (a) 20 por ciento, consumidores habituales moderados.

(b) De estos 20, solo 5 son consumidores excesivos, o sea el 5 por ciento.

(c) Consumidores ocasionales moderados, 80 por ciento, u 8 de cada 10.

(d) Los consumidores ocasionales excesivos son 10 de cada 80, o sea el 10 por ciento.

  1. Los fakires, jogis, sannyasis, cocineros y portadores de palanquín forman la clase de los consumidores habituales moderados; y entre estos, la clase mendicante son consumidores habituales excesivos. Los consumidores ocasionales moderados se toman de las clases ínfimas, tanto hindúes como musulmanas, tales como dosad, nunia, chamar, malla, dhangar, bunwa, dulia, dome, bagdi, keora, mether, bhumali. Los consumidores ocasionales excesivos entre estas clases son aquellos que por lo demás se han vuelto vagabundos.

Se dice que, por fuerza, las gentes que abrazan la vida ascética han de darse al fumado del ganja, porque estas gentes piensan que no es posible soportar las penalidades de la vida ascética a menos que se emplee alguna suerte de estimulante, y se dan al fumado del ganja por ser el más barato de todos los embriagantes. Aquellos de los nuevos reclutas que no tenían inclinación a fumar fueron llevados a la práctica por su trato con los que fuman. En cuanto a las otras clases de consumidores, las circunstancias de su vivir en sociedad que se entrega al fumado del ganja y su dedicación a muy duros trabajos sin alimento ni reposo adecuados los llevan a la práctica. A esto puede añadirse el ansia general de los hombres por algún refrigerio que mate la fatiga del duro trabajo. No faltan ejemplos de gentes que adquirieron el hábito del fumado del ganja por usarlo primero como medicina. Por ejemplo, a un hombre que padece fiebre crónica, disentería, diarrea, gota, etc., se le aconseja el fumado del ganja como remedio.

  1. La ración media de los consumidores habituales moderados es de dos annas de peso de ganja, o 224 granos, cuyo costo es de solo dos pice.

La ración media de los consumidores habituales excesivos es de una tola, o 180 granos por día, cuyo costo es de cuatro annas.

  1. El único ingrediente que se mezcla con el ganja es la hoja de tabaco. No tengo noticia de que se emplee ningún otro ingrediente, ordinaria o excepcionalmente. No se emplea dhatura. El objeto de mezclar hoja de tabaco con el ganja es darle sabor.

No tengo experiencia acerca del «bhang massala».

  1. Generalmente el ganja se fuma en compañía, ordinariamente de dos. Los que son dependientes solo buscan la soledad para ocultar sus hábitos a sus superiores. El ganja lo consume principalmente el sexo masculino. Se sabe que algunas mujeres de mala fama fuman ganja. Esas mujeres pertenecen, a su vez, al ínfimo orden de la clase desdichada. Generalmente se ve fumar ganja a los jóvenes entre los 16 y los 45 años.

No es costumbre que los niños consuman ganja.

  1. Creo que el hábito de consumir ganja se forma con bastante facilidad, pues la clase de gentes de la que se toman los consumidores considera el ganja como solo un poco más fuerte que el tabaco, que se consume universalmente en Bengala. El hábito, creo, no es difícil de romper como otros embriagantes, tales como el opio, el madak y el licor. La tendencia del hábito moderado a convertirse en excesivo depende mucho del modo de vida que lleva el hombre. Un fumador honrado y respetable, que usa el ganja como matador del dolor y del hambre, no llegará al exceso, mientras que un fumador que tiene menos lazos mundanos y no se ve obligado a trabajar por su alimento generalmente llegará al exceso.

$2. El consumo de gunjah no lo exige ninguna costumbre social ni religiosa. El bhang se bebe como sorbete, por costumbre social, el cuarto día de la Durga puja. Mientras los varones de la familia salen con el ídolo para arrojarlo al río, las mujeres preparan el bhang, que consiste en moler las hojas de bhang con especias y mezclarlas luego con azúcar y agua. Al regreso de los varones, se les ofrece esta bebida con otros dulces. Los niños no la beben. Muy pocos ancianos la beben. La consume la mayor parte de los jóvenes. No es esencial que el bhang se beba como costumbre. El uso es generalmente templado y no hay probabilidad de que conduzca a la formación de hábito.

  1. El fumar gunjah es considerado deshonroso por la sociedad en general; pero no ocurre así con respecto al bhang. No hay, sin embargo, ninguna opinión pública social ni religiosa en cuanto a la práctica. El sentimiento que hace que la gente considere deshonrosos a los fumadores de gunjah se atribuye al hecho de que el gunjah es el más barato de todos los embriagantes, del mismo modo que los caballeros que van al lado barato pierden por ello su respetabilidad. No tengo noticia de ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo en ninguna ocasión por secta alguna de la gente.

  2. Creo que sería una privación grave para todas las clases de consumidores renunciar al consumo de gunjah. Las clases que consumen gunjah son las más pobres y bajas de la sociedad.

El gunjah, siendo el más barato de todos los embriagantes, es consumido por la clase más pobre. Si tuvieran que renunciar a fumar gunjah, no podrían posiblemente recurrir a otros artículos embriagantes, porque son costosos. Si se detuviera el consumo, recurrirían a fumar dhatura o alguna otra droga deletérea de crecimiento silvestre. Habiendo dicho que la totalidad de los consumidores sentiría la privación, no necesito dar el número.

  1. No creo que fuera factible prohibir el uso de gunjah y bhang. Las drogas se consumirían ilícitamente. Dudo que la prohibición pudiera hacerse cumplir por completo. La naturaleza del país, los arreglos domésticos de la gente, el peculiar sistema de zenana del país, y la simpatía de la policía y de las oficinas de rentas con los consumidores, y el costo necesario para la prevención, frustrarían, estoy seguro, todos nuestros intentos de prohibir el consumo de gunjah y bhang. La prohibición, debo decir, creará descontento entre los consumidores, quienes naturalmente cuestionarían la justicia del Gobierno británico acerca de su libertad de acción. No anticiparía, sin embargo, ningún descontento político, porque, leal como es la gente, siempre se sometería a la decisión del sarkar. La prohibición sería seguida del recurso al dhatura u otras drogas, pero no al estimulante alcohólico.

  2. No creo que el alcohol esté siendo sustituido por ninguna de estas drogas.

  3. No tengo idea acerca de los efectos de fumar charas.

  4. No, en absoluto.

  5. Creo que el fumar cualquier preparación de la planta del cáñamo es una forma de consumo menos perjudicial que beberla o comerla. La razón es que cualquier forma de fumar es más fuerte y por lo tanto difícil de consumir más que beberla o comerla, que es más fácil.

  6. No tengo noticia de que estas drogas sean prescritas por sus cualidades medicinales por ninguna escuela de médicos nativos. No se usan, hasta donde sé, en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  7. El uso moderado de gunjah y bhang puede, en mi opinión, ser beneficioso en sus efectos como digestivo. El uso moderado de gunjah indudablemente da resistencia bajo severo esfuerzo o exposición y alivia la fatiga. Su uso actúa como febrífugo y preventivo de enfermedad en comarcas palúdicas e insalubres. Se dice que el uso de gunjah ayuda a concentrar los pensamientos. Los pocos de la clase alta que usan gunjah lo fuman como digestivo. Todos los consumidores de la clase baja lo usan para dar resistencia o para aliviar la fatiga. Entre los consumidores cuyas ocupaciones ordinarias los hacen propensos a la exposición, trabajo en el agua o en la mina de carbón, lo usan como preventivo.

Bajo consejo de médicos nativos, se ve a algunas personas librarse de la fiebre crónica fumando gunjah.

El setenta y cinco por ciento de estos fumadores usa gunjah para los propósitos arriba mencionados. En lo anterior me refiero solamente al uso moderado ocasional de la droga.

  1. El uso moderado ocasional de gunjah no sólo es beneficioso sino también inocuo.

  2. De todas las personas que usan embriagantes, de una u otra clase, el fumador de gunjah es el más inofensivo de todos para sus vecinos.

  3. El uso moderado de gunjah vigoriza a los consumidores habituales. Es sin duda refrescante.

Exhilara pero no embriaga. Calma el hambre pero no crea apetito. Su efecto dura alrededor de una hora. Se dice que no tiene efectos posteriores. No creo que la falta de gratificación subsiguiente produzca ningún anhelo ni inquietud.

  1. No creo que el uso moderado habitual de gunjah produzca ningún efecto nocivo —físico, mental o moral. No deteriora la constitución de ninguna manera. No perjudica la digestión ni causa pérdida de apetito. No causa disentería, bronquitis ni asma. No deteriora el sentido moral ni induce pereza. Por el contrario, hace activa a la gente. No creo que induzca hábitos de inmoralidad o libertinaje. No embota el intelecto ni produce locura. Hasta donde sé, la locura, el desarreglo mental, la ansiedad mental, a menudo tienden a la indulgencia del gunjah, y se dice que las personas obtienen alivio fumando gunjah.

  2. Temo que el uso excesivo habitual de gunjah produce desarreglo mental; deteriora la constitución; provoca disentería; embota el intelecto e induce pereza.

  3. No, y no afecta de ninguna manera a los hijos de los consumidores moderados.

  4. No.

  5. El uso moderado de gunjah y bhang es practicado como afrodisíaco por algunos. Algunas prostitutas lo usan así. No tengo experiencia de si esta forma de uso es más perjudicial que su uso como narcótico ordinario. No tengo noticia de que fumar gunjah produzca impotencia.

  6. Respuesta igual que la anterior.

  7. No. El uso moderado de gunjah no tiene conexión con el crimen en general ni con crímenes de ningún carácter especial.

  8. Igual que la anterior. Durante mis catorce años de experiencia como funcionario judicial, apenas encontré criminales que fueran fumadores habituales de gunjah o que el uso moderado o excesivo de gunjah los indujera a cometer crimen.

  9. Ningún caso semejante llegó a mi conocimiento.

No hay nada peculiar en el gunjah que incite al crimen premeditado, violento o de otra índole.

  1. He oído esta vieja historia de que los ladrones y dacoits se fortalecen fumando gunjah para cometer dacoity o robo. Probablemente algo de verdad habría en esta historia un siglo antes, pero en mi experiencia como magistrado adjunto nunca encontré un solo caso de la naturaleza descrita en esta pregunta.

  2. Nunca he encontrado tal caso. No creo que sea posible la estupefacción completa fumando gunjah sin mezcla.

  3. Ordinariamente ninguna sustancia excepto el tabaco se mezcla con el gunjah. No tengo conocimiento de si la mezcla de otra sustancia produciría alguna diferencia en su efecto, ya sea usado con moderación o en exceso. No tengo información respecto de la mezcla de dhatura para consumo personal o para administración a otros.

  4. No sé que el gunjah y el charas se coman o se beban.

  5. En mi opinión la administración de rentas de Bengala con respecto al gunjah funciona muy bien. Todo sistema es más o menos susceptible de mejora y alguna mejora puede sugerirse.

  6. Las siguientes son algunas de las sugerencias que indican la dirección en que la mejora es posible:

  7. Fortalecer el actual personal de oficiales y hombres empleados en la supervisión y control del cultivo de gunjah.

  8. Reducir la cantidad de gunjah que a una persona se le permite poseer de veinte a cinco tolas. Esto minimizará el contrabando y al mismo tiempo actuará como prohibición para el consumidor que tiene tendencia al exceso.

  9. Proveer pena por posesión de gunjah de cualquier cantidad por la cual no se haya pagado el impuesto, reprimir el consumo de gunjah por el cual no se haya pagado el impuesto, y al mismo tiempo beneficiar la renta.

  10. Autorizar a todos los oficiales de rentas, especialmente a los empleados en la supervisión del cultivo, a hacer registro en busca de gunjah sin la asistencia de la policía, como se les exige bajo la ley actual. Esto reprimirá el cultivo ilícito y así tenderá a disminuir el consumo.

  11. Pesar el gunjah fabricado por los cultivadores de Naogaon y no depender del peso estimado, que necesariamente ha de ser incorrecto. Esto es necesario tanto desde el punto de vista administrativo como moral. El gunjah que sale de las manos del cultivador sin pago del impuesto necesariamente ha de ser más barato. Por lo tanto aumentará el consumo.

  12. Almacenar el gunjah en depósitos públicos. Actualmente el gunjah se almacena en la casa del cultivador, quien puede contrabandear una parte sin ser detectado.

  13. Proveer pena por llevarse plantas de gunjah del campo por personas distintas de los cultivadores.

  14. Proveer que el magistrado de la subdivisión de Naogaon ejerza jurisdicción criminal en todos los casos de gunjah que surjan dentro de la comarca del gunjah, que actualmente está situada localmente en los distritos de Bogra y Dinajpur, donde ahora se juzgan los casos de gunjah.

  15. Reducir a la mitad la tasa del impuesto sobre las diferentes clases de gunjah en los distritos productores de gunjah, Rajshahi, Bogra y Dinajpur. Por principio general, el precio de un artículo debe ser más barato en el lugar donde se produce. Por este principio el impuesto del opio es casi la mitad de lo que es en la mayoría de los otros distritos de Bengala. Esto tenderá a reprimir por completo o erradicar el pequeño contrabando que actualmente existe y que es imposible reprimir bajo la ley y reglamentos actuales.

  16. Aumentar el impuesto de todas las clases de gunjah, especialmente el chur. En mi opinión no hemos elevado el impuesto a tal cantidad donde debiéramos detenernos, de modo que el exceso de gravamen no induzca al cultivo ilícito. El chur gunjah, se admite, aun actualmente paga menos impuesto en proporción. Se ha presentado propuesta para su aumento y se anticipa que el aumento será sancionado.

  17. Debería haber sólo una clase de gunjah fabricado. Yo propondría convertir todo el gunjah en chur, empaquetarlo en fardos uniformes y distribuirlo como el opio a todas las tesorerías y subtesorerías de Bengala para su venta.

  18. Comprar todo el producto al cultivador tan pronto como se fabrique, y distribuirlo a los diversos distritos según sus necesidades, manteniendo una reserva en Naogaon.

  19. El cultivo del gunjah de Naogaon y su fabricación están suficientemente controlados. Recomendaría, sin embargo, el nombramiento de dos supervisores adicionales durante la temporada de fabricación con un personal de peones.

  20. No tengo experiencia.

  21. No tengo noticia de que el cultivo de plantas de cáñamo para la producción de bhang esté controlado de ninguna manera. Ningún control, creo, es factible, ya que estas plantas crecen silvestres por todo el país.

  22. El actual sistema de venta al por mayor y al por menor de gunjah, charas y bhang es el mejor. Nadie tendría objeción alguna.

  23. No habría objeción a los reglamentos existentes que rigen la exportación e importación de gunjah.

  24. En mi opinión, la tributación del ganja, el charas y el bhang es razonable en relación unos con otros, pero no del todo razonable en relación con los embriagantes alcohólicos u otros. Ya he propuesto el aumento de la tributación del ganja en mi respuesta a la pregunta n.º 59. Cuatro pice de licor o de tari no causarían impresión alguna en el consumidor, pero un pice de ganja basta para embriagar a un fumador habitual y es seguro que mataría a un hombre que nunca antes hubiera fumado. El charas se consume muy poco, y cualquier aumento del impuesto sobre este artículo no importará mucho. El bhang, como he dicho antes, crece silvestre por todo el país y podría obtenerse con solo recogerlo. El bhang paga un impuesto muy pequeño de ocho annas por seer. Si se elevara la tributación, el consumidor no acudiría a nuestra tienda, sino que lo recogería de las plantas silvestres. Si hubiera sido posible erradicar el crecimiento silvestre del bhang, habría recomendado un aumento en la tributación de este artículo.

  25. En mi opinión, es necesario que se apliquen tipos diferentes de tributación a las distintas clases de ganja: plano, redondo y chur. En Bengala, el ganja solo se cultiva en Naogaon. En Gurjat, en Orissa, se recoge cierta clase de lo que llaman ganja de plantas silvestres. Cada clase de ganja debería gravarse en proporción a la materia narcótica que se supone que contiene. Sobre este principio se fijó el tipo actual de tributación.

  26. Salvo las observaciones que he hecho en las respuestas anteriores, no tengo objeción al método actual de tributación.

  27. No hay objeción a que los consumidores fumen ganja en la tienda autorizada. Pero ordinariamente los fumadores se llevan el ganja de la tienda y lo fuman en sus propias casas. Las tiendas no son en modo alguno desacreditadas.

  28. Ordinariamente no se consultan ni se consideran los deseos del pueblo cuando se abre una tienda en alguna localidad. No creo que sea necesario consultar ni considerar la opinión pública, pues una tienda de ganja no es una molestia.

  29. No tengo conocimiento de la importación ni del contrabando de drogas de cáñamo desde los Estados nativos hacia Bengala. En la comarca productora de ganja de Naogaon se consume subrepticiamente una pequeña cantidad de ganja; por consiguiente, no se paga impuesto alguno sobre ella. Esto no puede impedirse en un lugar donde se cultiva la droga, y es difícil poner a los consumidores bajo las disposiciones de la ley. No hay, por lo que sé, un uso general de drogas no gravadas.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Llevo catorce años en el servicio, casi dos años y nueve meses como Subdivisional Officer de Naogaon.

Pregunta 8.—La planta silvestre del cáñamo crece generalmente en tierras incultas, ya sea en los hogares o en los campos. No crece en la selva ni en los churs arenosos, pero sí crece en los churs aluviales. No creo haber visto una planta en tierras aluviales; pero la he visto cerca de los hogares y en otros lugares. La planta silvestre crece en la estación fría, y las hojas se recogen en febrero y marzo. En Bengala la planta no podría durar hasta junio o julio; pero no puedo decir qué pueda ocurrir en otras partes de la India.

Si se cortara la planta silvestre, volvería a brotar de sus semillas. Hubo una orden de exterminio en vigor durante una estación, y en muchos distritos se hizo el intento.

Se expidieron órdenes a los chowkidars y a los aldeanos para llevarla a cabo. La orden fue revocada porque se vio que sería opresiva. Sería imposible que la gente exterminara la planta en las franjas de terreno baldío junto a los caminos y en los pastizales del ganado; pero podría hacerse en los hogares sin dificultad. La planta no puede crecer en los campos cultivados, porque la gente la desherba.

Los churs aluviales a los que me refiero son tierras nuevas levantadas por el río. La semilla es traída a estas tierras por el río y así brota.

Al decir que sería imposible erradicar la planta en las franjas de terreno baldío y a los lados de los campos, quiero decir que no hay agente que haga el trabajo ni nadie a quien hacer responsable. El crecimiento no es muy grande en estas tierras, y su cantidad no causaría dificultad, aunque la operación podría llevar tiempo.

Pregunta 84.—Digo que los consumidores recurrirían a la dhatura si se les privara del cáñamo, porque hay personas que no pueden prescindir de algún estimulante, y he visto a personas que no pueden permitirse comprar ganja fumar dhatura. En mi respuesta 56 me refiero a la mezcla de dhatura con ganja. Eso no lo he visto. Se fuman tanto las hojas como las semillas y las flores de la dhatura. Las personas aquejadas de asma fuman dhatura comúnmente. Por otras drogas a las que la gente recurriría, me refiero a las hojas de la planta silvestre del cáñamo. He visto a personas, una o dos, fumar dhatura que no tenían asma. Esas una o dos personas pertenecían a la tribu Chandal, una casta baja de hindúes.

Un hombre era mi propio mali, y el otro era un pariente suyo. Lavaban las semillas o las hojas en sus manos como el ganja o el tabaco y las ponían en sus chillums. No vi la sustancia recogida de la planta; pero la vi en manos de estas personas, y pude reconocerla, pues he visto a otras personas usarla.

  1. Declaración de Basu Sanar Caanpra Dass, Deputy Magistrate y Deputy Collector, Rajshahi.

Prueba oral.

Soy Excise Deputy Collector de Rajshahi. Llevo ocho años en el distrito, cinco años como Subdivisional Officer de Naogaon y tres años como Excise Deputy Collector en Rajshahi. Conozco también Chittagong, Tippera y Noakhali. Fui Assistant to the Commissioner en Chittagong y Noakhali y Excise Deputy Collector y Settlement Officer en Tippera. Soy natural de Tippera. Mi experiencia se limita a los distritos que he nombrado.

He visto la planta silvestre del cáñamo al pie de las colinas en Tippera, Noakhali y Chittagong, y también en Rajshahi. En algunos lugares el crecimiento era muy denso, pero no puedo decir que fuera abundante en ningún distrito. La planta muere por completo cada año y las semillas caen y germinan. No creo que las semillas se vean afectadas por la humedad, pero encontré la planta en sitios elevados cerca de las aldeas donde no había sombra, no en tierras aluviales. Los cultivadores tienen cuidado de mantener seca su semilla de ganja y dicen que la humedad la daña. No creo que la semilla de la planta cultivada sea la misma que la de la planta silvestre. La planta silvestre comienza a aparecer en noviembre y desaparece en enero.

Esto no corresponde con el período de crecimiento de la planta cultivada.

Como Settlement Officer inspeccioné frecuentemente tierras aluviales y churs en Tippera, y nunca vi la planta en tales lugares. Creo, por tanto, que debe haber algún error en la información dada a la Comisión de que la planta crece en tierras de ese tipo en Bhagalpur y otros distritos aluviales. Pero no conozco razones científicas por las que la planta no debiera crecer en estas tierras. Nunca he oído que la planta crezca en tales tierras.

Los lugares en que vi la planta estaban cerca de sitios de aldeas, y creo que había brotado de semilla silvestre, porque las hojas de la planta silvestre difieren de las de la planta cultivada en que son más anchas.

  1. Declaración de Banu Ganeanatu Roy, Kayasth, Deputy Magistrate y Deputy Collector, Chittagong.

  2. He sido Excise Deputy Collector de este distrito durante casi dos años y medio, y he tenido así la oportunidad de conocer algo respecto de asuntos relacionados con las drogas de cáñamo, sobre los cuales se formulan mis respuestas. Como Deputy Collector, pero sin conexión alguna con la administración del impuesto, tuve ocasión, mientras estuve en los distritos de Shahabad, Saran y Champaran, y también mientras fui Deputy Inspector of Schools en el distrito de Rangpur, de desplazarme frecuentemente por el interior, lo que me ayudó a adquirir algún conocimiento del cáñamo, pues lo vi crecer allí en estado silvestre.

  3. Las definiciones de ganja y bhang del Dr. Prain pueden aceptarse como correctas. El charas es un producto de las Provincias del Noroeste y de Nepal, y no se usa en este distrito. No tengo conocimiento personal de él; pero, por lo que he oído y leído, creo que su definición es también correcta.

En este, como en los demás distritos de Bengala, las hojas secas de la planta del cáñamo se conocen indistintamente como siddhi o bhang. En la provincia de Behar se conocen como bhang o sabji. Algunos beharíes las llaman patti, que significa hojas.

El charas no se usa en este distrito, sino en otros distritos de Bengala y en Behar. Donde se consume se conoce con ese nombre.

Los nombres locales del ganja plano, redondo y chur, que son evidentemente meras traducciones, son respectivamente chipta, gol y chur ganja.

  1. La planta del cáñamo crece espontáneamente en los distritos de Rangpur, Champaran, Saran, Shahabad y Chittagong, abundantemente en los tres primeros.

  2. En los distritos nombrados arriba se la conoce como bhang. El cáñamo silvestre en las comarcas de bill de Chittagong se conoce como fumya o kaua ganja. Se refieren a la misma planta perteneciente al orden natural Cannabinacea.

  3. Creo que prospera mejor en suelo arenoso mezclado con arcilla y en clima húmedo.

  4. Ordinariamente bastante denso. 7. No se cultiva en este distrito.

  5. No tengo razón para suponerlo.

  6. Sí, se cultiva en una comarca conocida como ganja-mahal, con su estación central en Naogaon, en el distrito de Rajshahi.

No sé por qué se eligió esa comarca.

14, (a) (3) (c). No se prepara en este distrito.

El ganja se prepara en el ganja-mahal mencionado arriba. El charas no se prepara en las provincias de Bengala y Behar. No sé dónde se prepara el bhang. Como nunca he estado en Rajshahi, no puedo decir en qué medida se fabrica ganja en el ganja-mahal.

  1. El bhang no se prepara en este distrito. Puede prepararse de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. No creo que pueda prepararse ganja del cáñamo silvestre dondequiera que crezca, porque las plantas macho y hembra crecen promiscuamente y no se extirpa la primera, por lo que las plantas hembra granarán y con ello harán inútiles para fumar las puntas floridas. Del charas no sé nada.

  2. El ganja se deteriora con la conservación, y el bhang también. El bhang y el ganja pierden sus efectos con el tiempo. Con cuidado ordinario el ganja se conservará bueno durante dos años y el bhang durante uno. La causa del deterioro del ganja es la pérdida de su poder embriagante, mientras que el bhang es propenso a ser comido por los gusanos. No conozco ningún artificio, ni las personas que comercian con estas drogas parecen conocer ninguno, para impedir el deterioro.

  3. El ganja se usa mayormente para fumar. A veces se emplea en la preparación de una especie de dulce conocido como majoon, artículo sujeto a impuesto, compuesto de ganja o bhang y leche, azúcar, anís y algunas otras especias. El ganja lo usan los kabirajes (médicos nativos) en la preparación de medicinas para la diarrea crónica, las hemorroides, el dolor reumático y las enfermedades de la piel.

  4. El charas no se usa en este distrito. El ganja lo fuman pescadores, haris, kahars, porteadores, coolíes, mehtars, mendicantes religiosos, y también otros hindúes y muhammadanos, así como cristianos y budistas, siendo la proporción, en el caso de los pescadores, etc., de aproximadamente ½, y la correspondiente a otros hindúes y muhammadanos, etc., de ⅛. En cuanto al bhang, lo consumen principalmente los hindustaníes transeúntes y unos pocos hindúes de casta alta.

  5. Por lo general, los fumadores de ganja de este distrito no establecen diferencia alguna entre la ganja plana, la redonda y la chur; pero he oído decir a algunos de ellos que preferirían la ganja plana a la redonda, y la redonda a la chur, siendo la primera, según dicen, a igualdad de cantidad, más embriagadora que la segunda, y la segunda más que la tercera.

  6. No se usa en este distrito.

  7. Sí, pero solo los fumadores inveterados de ganja cuando no han logrado procurarse ganja, lo cual acontece muy rara vez.

  8. El bhang no se usa mucho en este distrito.

En la villa de Chittagong, los forasteros procedentes de Behar y de otros lugares más arriba son los principales consumidores. Se bebe mayormente, y por gente de casta alta.

  1. El charas no se usa en este distrito. Por lo que toca a la ganja y al bhang, ni aumentan ni disminuyen.

  2. (a) 14 annas. (b) 1 anna.

(c) 1 anna.

(d) Nada.

  1. Los consumidores habituales moderados se reclutan principalmente entre pescadores, mehtars, haris, coolíes y portadores de palanquín; los consumidores habituales excesivos, entre fakires y sannyasis; y los consumidores ocasionales moderados, entre gente de casta alta. Estas observaciones se refieren a la ganja. Por lo que toca al bhang, su uso en este distrito es más bien limitado y casi se reduce a la gente de casta alta. Los pescadores, los haris que ejercen el oficio de pescadores, los coolíes y los portadores de palanquín fuman ganja para sobrellevar la fatiga y protegerse de las consecuencias de la exposición a la intemperie; los mehtars y los haris que ejercen el oficio de mehtars, para poder llevar a cabo la limpieza de letrinas y trabajos semejantes sin sentir repugnancia. Los mendicantes religiosos, es decir, fakires, sannyasis, etc., fuman ganja en parte para poder sobrellevar la fatiga y la exposición a la intemperie, y en parte para concentrar su mente en la contemplación del objeto de su devoción cuando a ella se entregan.

  2. (a) 8 annas en peso por cabeza, que cuestan 9 pie.

(b) 8 annas en peso por cabeza, que cuestan 2 annas.

  1. Ordinariamente no se mezcla nada con la ganja.

Después de lavada con agua, se coloca en el hueco de la palma de una mano, se amasa y luego se corta en trozos. La operación de cortar y amasar se repite tres o cuatro veces, y la porción así preparada se coloca en un chillum y se fuma. Ocasionalmente se emplea leche en lugar de agua para lavar la droga cuando el fumador es hombre rico, a fin de hacerla más sabrosa. Se mezclan semillas de datura con la ganja para hacer el humo más embriagador, pero esto rara vez se practica, si es que se practica alguna vez. Por lo que toca al bhang, ordinariamente se mezclan con él unos pocos granos de anís y se machacan, y la pasta así preparada se diluye con agua y luego se bebe.

Excepcionalmente, en la preparación de la pasta se emplean leche, azúcar, semilla de pepino y otras especias además del anís, tales como pimienta negra, canela, nuez moscada, etc. El anís y la semilla de pepino refrescan la droga; la leche y las demás especias la hacen refrescante y aromática, y el azúcar acrecienta su fuerza. No tengo noticia de que se venda en este distrito ninguna massala de bhang.

  1. La ganja se fuma mayormente en compañía.

El bhang, que no se usa mucho aquí, se consume mayormente en soledad. La ganja y el bhang se limitan principalmente al sexo masculino. El hábito se contrae en la plenitud de la vida y rara vez se abandona. No es costumbre que los niños usen ninguna de estas drogas.

  1. Creo que el hábito no se forma fácilmente; pero, una vez contraído, es muy difícil de romper. En el caso de las personas que se entregan a estas drogas por afán de placer, hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  2. Los hindúes ofrecen ganja y bhang a Siva, uno de la Trinidad de la mitología hindú, pues se supone que es a quien más complacen tales ofrendas. La bebida de bhang se prepara con leche, azúcar y especias, y se vierte sobre el falo, que es el emblema de Siva. De la cantidad preparada se vierte sobre él la totalidad o una parte. En este último caso, la cantidad no vertida la beben los oferentes. Hay también entre los hindúes una costumbre religiosa de beber bhang en los días siguientes:

El día de Navami o Bijaya Dashami, con motivo del culto a la diosa Durga en otoño; el día de Sripanchami, con motivo del culto a la diosa Sharashsati (diosa del saber) en primavera; el día de Siva Chaturdashi, con motivo del culto al dios Siva en primavera; el día de Ramnavami, con motivo de la celebración del natalicio del dios Rama.

El uso de la droga no es esencial. Es por lo general templado. No es probable que conduzca a la formación del hábito, y no es perjudicial.

Puede añadirse aquí que la mayoría de los hindúes no observan esto.

En el distrito de Chittagong, y creo que también en otras partes del Bengala oriental, algunos fumadores hindúes de ganja ofrecen a veces ganja a Trinath, o Señor de los Tres Mundos, nombre con el que designan a Siva. Un número de fumadores de ganja se sienta ocasionalmente junto, llena un chillum con ganja preparada de la manera acostumbrada, le prende fuego y, tras pronunciar una fórmula de plegaria en la que piden al Dios que acepte la ofrenda, la fuman.

Esto, sin embargo, no es costumbre religiosa ni social, sino que lo practican solo un número limitado de fumadores de ganja de clase baja.

En los distritos del Bengala septentrional se ofrece la ganja a Siva representado en la forma de sanyasi (el asceta). Cuando esto lo hace un no fumador, el chillum de ganja, después de haber sido ofrecido al Dios, se entrega a un fumador, si lo hay a mano, que lo fuma. Cuando el oferente resulta ser fumador, lo fuma él mismo. En el caso de no haber ningún fumador a mano, la droga se deja que se consuma en el sitio.

Esto no conduce a la formación del hábito.

  1. La gente de casta baja cuyas ocupaciones en la vida les obligan a fumar ganja no incurre en oprobio alguno, pero es reprensible en el caso de gente de casta alta o de personas que ocupan alto rango en la sociedad. Por lo que toca al bhang, los bebedores habituales son mirados con desprecio. La práctica de usar ganja o bhang no está ni prescrita ni prohibida por la religión, pero la sociedad la considera como un mal. El uso excesivo de bhang deteriora la memoria, y el uso de ganja vuelve irritable al consumidor.

No sé si existe alguna costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  1. Ganja. — Renunciar al consumo de la droga sería en este distrito una privación grave para las clases de personas cuyas ocupaciones en la vida les obligaban a recurrir a ella. Les protege del frío, les mantiene en buena salud y de buen ánimo, les permite sobrellevar el hambre y la fatiga. Por lo que toca al bhang: en este distrito los bebedores de bhang son pocos y beben solo ocasionalmente, y por tanto no creo que la privación de lo antedicho lo sería.

  2. No creo que fuera factible prohibir el uso de las drogas ganja y bhang, y creo que se consumirían ilícitamente. Podría intentarse hacer cumplir la prohibición mediante una legislación rigurosa y elevando demasiado el impuesto; pero en cualquiera de ambos casos tales intentos, temo, están condenados al fracaso. La prohibición crearía un descontento grave; pero no creo que pueda llegar a constituir un peligro político. Si se intentara la prohibición, algunos bebedores de bhang podrían recurrir al opio o a los licores, y algunos fumadores de ganja al opio.

  3. No tengo razón para pensar que en este distrito se esté sustituyendo el alcohol por la ganja o por el bhang.

  4. No.

  5. El fumar ganja o bhang es más perjudicial que el comerlos o beberlos.

Los que fuman ganja con el objeto de conjurar la inclemencia del tiempo y la exposición al agua no experimentan los efectos nocivos; pero los que la fuman por placer quedan enflaquecidos y pierden su voz natural, y quedan también sujetos a diversas dolencias.

  1. Los kabirajes (médicos nativos) usan ganja y bhang en la preparación de medicamentos para las diarreas, la dispepsia, la diarrea, las enfermedades de la piel, la disentería, el dolor y la impotencia. Se usan también en medicamentos tónicos. Me dicen que una preparación medicinal compuesta de ganja, bhang y varios otros ingredientes se administra al ganado cuando padece de diarrea.

  2. (a) La ganja y el bhang son beneficiosos en sus efectos como digestivos.

(b) Dan resistencia bajo esfuerzo severo o exposición y alivian la fatiga.

(c) y (d). No se sabe.

Los pescadores, haris, kakars, coolíes y portadores usan ganja para los fines mencionados en (a). Me refiero al uso habitual moderado.

  1. No obstante los efectos beneficiosos de la ganja y del bhang, según se declara en la respuesta a la pregunta 41, no puede pronunciarse que su uso sea inocuo. Los que fuman ganja, aun moderadamente, por afán de placer, pierden su memoria más o menos y se vuelven incapaces de un trabajo mental sostenido. Se vuelven también débiles, irritables y enfermizos. Los bebedores moderados de bhang sufren también de memoria deteriorada, aunque conservan buena salud.

  2. Sí.

  3. El efecto inmediato del uso moderado de ganja es el oscurecimiento parcial de la visión, la sequedad de la garganta, la lengua y los labios, y una sensación de somnolencia, a las que siguen la alegría de ánimo y una propensión a la locuacidad.

Es algo refrescante y produce embriaguez. No calma el hambre. Crea apetito. El efecto dura tres o cuatro horas. Los efectos posteriores son el languidecimiento y el anhelo de una nueva satisfacción, y cierta inquietud si el anhelo no se satisface. El bhang no produce efecto instantáneo en el consumidor. En unos veinte a treinta minutos la garganta, la lengua y los labios del consumidor empiezan a secarse, los ojos se contraen y se vuelven algo turbios. Se pone jovial y ríe con frecuencia. No calma el hambre, sino que produce un apetito voraz. El efecto dura unas doce horas. El efecto posterior es una sensación de debilidad y una depresión del ánimo. Para un consumidor habitual hay un anhelo de nueva satisfacción, pero para quien lo toma por primera vez hay un sentimiento de aversión hacia él.

  1. La ganja produce efectos nocivos físicos, mentales y morales, pero el bhang produce efectos nocivos solo mentales. La ganja deteriora la constitución, pero el bhang no. Ni la ganja ni el bhang perjudican el apetito. La ganja induce bronquitis y asma, así como disentería. El bhang no lo hace así. La ganja deteriora el sentido moral e induce hábitos de inmoralidad, pero no así el bhang.

La ganja embota el intelecto, pero no produce locura. El bhang no produce locura, pero deteriora un poco el intelecto. Los efectos nocivos de la ganja no operan sobre los pescadores que usan la droga moderadamente en el ejercicio de sus oficios. No conozco ningún demente que, sin antecedente registrado de ganja, confiese el uso de la droga.

  1. La ganja produce todos los efectos nocivos mencionados en la respuesta 45, y además es propensa a inducir la locura. El uso habitual excesivo de bhang no produce en los consumidores ningún efecto nocivo más allá de lo que produce el consumo moderado.

47 y 48. El uso habitual moderado, así como el excesivo, de ganja o de bhang no me parece que sea un hábito hereditario, y no afecta en modo alguno a los hijos de los consumidores.

49 y 50. Muchos dicen que algunos fumadores de ganja hacen uso moderado o excesivo de la ganja como afrodisíaco, y que así la usan algunas prostitutas. El uso con este fin debe ser más perjudicial, en cuanto que en este caso hay además la pérdida de fluido vital, y siendo el deseo muy ardiente, la pérdida es mayor. El uso habitual excesivo de ganja tiende a producir la impotencia. No tengo noticia de que se use el bhang como afrodisíaco.

  1. (a) No. (b) Ninguna relación.

  2. Ídem.

  3. El exceso puede incitar a cometer un crimen sin premeditación. No conozco ningún caso en que haya provocado un frenesí homicida temporal.

  4. No se conoce en este distrito.

  5. No se conoce en este distrito. La estupefacción completa puede provocarse con gunjah sin mezcla, cuando se prueba en una persona no acostumbrada a la droga.

  6. El poder embriagador del gunjah o del bang puede atenuarse hirviendo la droga en leche, pero los consumidores no lo hacen. El poder embriagador del gunjah o del bang puede aumentarse con la mezcla de azúcar, opio, raíz de calabaza y semilla de dhatura. El azúcar se emplea a menudo en la preparación del bang, tanto por los bebedores moderados como por los excesivos; pero no tengo conocimiento personal de ningún consumidor adicto al uso de gunjah o bang por mezcla de los otros ingredientes. No conozco a persona que use la mezcla de dhatura para su consumo personal ni para administrarla a otros.

  7. Nada sé de esto.

58 y 59. El actual sistema de administración del impuesto funciona bien.

  1. El gunjah se produce en la provincia; pero, no habiendo estado nunca en la comarca productora de gunjah, no estoy en condiciones de responder a esta pregunta por experiencia personal.

  2. El charas no se produce en este distrito, y nada sé de él.

63 y 64. No tengo objeción.

  1. No tengo conocimiento del charas; pero creo que la tributación del gunjah y del bang, considerada en relación recíproca y con los embriagantes alcohólicos u otros, es razonable.

  2. Debería haber, y de hecho los hay en la actualidad, distintos tipos de tributación para las diferentes clases de gunjah producidas en Bengala. Los tipos son los siguientes:

Rs. A.

Derecho exigido por seer de gunjah plano 6 0 Ídem redondo ídem ídem

Ídem chur ídem 8 0

Los tipos de derecho arriba indicados, considerados cada uno en relación con los demás, son equitativos, visto que un seer de gunjah plano rinde unos doce chittacks de gunjah al separársele la parte leñosa, y un seer de gunjah redondo produce unos catorce chittacks de gunjah al separársele la parte leñosa, mientras que un seer de chur o gunjah quebrado rinde un seer de gunjah sin parte leñosa que separar. Se verá así que el derecho exigido sobre el gunjah, ya sea en forma de plano, redondo o chur, viene a ascender en realidad a solo Rs. 8 por seer; en el caso del gunjah redondo se cobran 4 annas en exceso.

  1. No tengo objeción en cuanto al gunjah y al bang.

  2. En este distrito hay tiendas con licencia para la venta de gunjah y bang, pero no para sus preparados; ni se consumen las drogas en el local. Las tiendas están situadas de modo que satisfacen muy bien las necesidades de los consumidores y no presentan rasgos objetables.

  3. Se consulta la voluntad del pueblo antes de abrir una tienda en cualquier localidad. El oficial inspector del impuesto visita la localidad, averigua si la tienda es necesaria y si los habitantes de la localidad tienen alguna objeción que oponer a su apertura. Siempre debe tenerse en cuenta la opinión pública local antes de expedir una licencia para una tienda.

  4. No ha habido ningún caso de importación o contrabando de drogas de cáñamo desde los Estados nativos a este distrito. No tengo datos respecto de la importación o contrabando de tales drogas desde dichos Estados a la provincia que desee señalar a la atención. En este distrito se paga realmente el derecho por el gunjah y el bang que se consumen. Según mi conocimiento, no se usan drogas no gravadas en este distrito.

  5. Declaración de Babu BHAIRAB NATH PATT, Magistrado Adjunto y Colector Adjunto, Birbhum.

  6. Habiendo estado a cargo del Departamento del Impuesto en más de un distrito, he tenido ocasiones de reunir información sobre las drogas de cáñamo.

  7. Las diferentes clases de las drogas se conocen aquí por sus nombres, según se explica en sus respectivas definiciones, a saber: las hojas secas de la planta del cáñamo se llaman siddhi o bang; la materia resinosa obtenida de la planta del cáñamo es charas, y los extremos floridos secos de la misma se conocen como gunjah, transportados desde sus distritos productores en tres formas distintas, como plano, redondo y chur, por las cuales se los nombra aquí.

8 a 18. En este distrito no hay cultivo de la planta del cáñamo, y no tengo ocasión de permanecer en distritos o subdivisiones productores de gunjah que me permita familiarizarme con el método de su cultivo y crecimiento.

  1. El gunjah y el charas se usan total y únicamente para fumar.

  2. Por lo general, el cinco por ciento de las clases bajas y agrícolas fuma gunjah en casi todas las partes de este distrito. El consumo de charas es muy escaso y no requiere observaciones.

  3. El gunjah redondo es preferido por sus consumidores en las localidades que se extienden por las comarcas de la Subdivisión de Sadar, compuestas por las Thanas de Suri, Dubrajpur, Bolpur, Labpur y Sakulipur; mientras que el plano y el chur se consumen en la Subdivisión de Rampur Hat, compuesta por las Thanas de Rampur Hat, Monreswar y Nalhati.

  4. El charas importado de Amritsar, en el Punjab, es el único que se usa aquí.

  5. El bang no se usa para fumar.

  6. El bang lo usan principalmente las clases comerciantes del interior residentes en Rampur Hat, Murarai, Nalhati, Sainthia, y Bolpur y Suri. La proporción de consumidores no llega a más del 1 por ciento.

  7. El uso del gunjah ha aumentado en este distrito a causa de los altos precios del aguardiente del país. Hay también un ligero aumento en el consumo de charas y bang, que no requiere observaciones.

  8. Entre los fumadores de gunjah hay: (a) ⅛ de los consumidores. (b) ⅛ de ellos. (c) ¼. (d) ½.

Los jornaleros y agricultores se ven impulsados a su uso para aliviar sus labores diarias, y los mendicantes religiosos recurren a él para concentrar sus mentes en la devoción.

  1. Los consumidores de gunjah son principalmente jornaleros y agricultores y mendicantes religiosos, siendo estos últimos también bebedores de bang.

  2. Dos pice de gunjah al día, por término medio, los consumen:

(a) los consumidores habituales moderados.

(b) los mendicantes religiosos, tanto como reciben de sus seguidores y de otros creyentes de su persuasión. No hay proporción fija entre ellos.

  1. Las hojas de tabaco, llamadas generalmente «dokta», se mezclan ordinariamente en la preparación del gunjah.

En la decocción del bang se emplean pequeñas cantidades de pimienta, anís, semilla de pepino y azúcar o melaza para realzar sus efectos estimulantes. Nunca se ha oído que la dhatura se mezcle así con estas drogas.

  1. El treinta por ciento de los consumidores de gunjah fuma en soledad, y el resto en compañía.

El charas y el bang se usan en la mayoría de los casos en compañía. El uso de estas drogas se limita principalmente al sexo masculino en general, desde la juventud. En muy raros casos las usan los niños.

  1. El hábito de fumar gunjah se forma frecuentando o mezclándose en compañía de los consumidores habituales, y es difícil abandonar tal hábito, una vez formado, cuando el consumidor ya está formado del todo. En pocos casos el hábito moderado se convierte en excesivo.

  2. Es costumbre en todo el distrito usar bang la noche de Bijoya Dasami en cada hogar, práctica que se considera religiosa, por cuanto es esencial. Siempre es templado, pero no conduce a la formación de hábito ni resulta perjudicial.

  3. Por lo general, estas drogas se consideran elemento embriagador; en algunos casos social, y en otros religioso.

  4. Los consumidores de dichas drogas no pueden renunciar a su uso sin alguna privación grave para su salud, esto es, pérdida del apetito y de los hábitos activos de su vida.

  5. No considero que la prohibición de estas drogas, excepto el charas, sea en modo alguno factible, pues ciertamente conduciría al consumo ilícito y crearía un grave descontento entre la población consumidora, y tal descontento podría amenazar después con perturbaciones de la paz en el país. Ningún estimulante alcohólico ni otra droga embriagadora será adoptado, en mi opinión, como sustituto de estas drogas por algunas clases de hindúes y mahometanos fanáticos.

  6. No creo que se esté recurriendo al alcohol en sustitución de estas drogas.

  7. El gunjah es más estimulante y mucho más fuerte en su efecto de embriaguez que lo que puede obtenerse del charas, que es de fuerza moderada y es usado por jóvenes de las clases alta y media de hindúes y mahometanos.

  8. No hay diferencia apreciable en el efecto de las tres especies de gunjah, aunque gentes de algunos lugares prefieren el plano al redondo, y las de otros el redondo al plano, según su clima.

  9. El gunjah se usa aquí solo para fumar, y de ningún modo se toma con el propósito de beberlo o comerlo. Fumar gunjah o planta de cáñamo es proporcionalmente menos perjudicial que beber siddhi con preparado.

  10. El siddhi se usa en la preparación de algunas medicinas autóctonas ayurvédicas, a saber, kameswar madak, madanda ras, etc., en casos de impotencia, debilidad sexual y similares. Se dice también que se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado. Las semillas de gunjah se usan también para fines semejantes.

  11. (a) El uso moderado de gunjah o bang reporta mucho beneficio a la función digestiva de sus respectivos consumidores.

(b) Proporciona resistencia bajo esfuerzo severo o exposición, y alivia la fatiga.

(c) Constituye una prevención de enfermedad en comarcas palúdicas e insalubres.

  1. El uso moderado de estas drogas es a la vez beneficioso e inocuo, pues su uso disminuye la fatiga y la sed, y al mismo tiempo aumenta el apetito y mejora la digestión.

  2. En mi opinión, los consumidores moderados son inofensivos para sus vecinos.

  3. Los consumidores habituales moderados de todas estas drogas las toman para recibir estímulo en el trabajo del día, y sienten su uso refrescante durante y después de su labor. No producen embriaguez apreciable ni dañina. Sirven para crear apetito y no tienen efectos posteriores en sus consumidores habituales moderados.

  4. No llega a mi noticia ningún caso en que el uso habitual moderado de gunjah haya producido efectos nocivos. Por las averiguaciones sé que la locura nunca es producida por el uso de gunjah en forma alguna, salvo y excepto los casos de excéntricos, que enloquecen cuando usan gunjah en cantidad excesiva.

  5. Tengo conocimiento de algunos casos en que el uso habitual excesivo y prolongado de gunjah produjo disentería, pero los consumidores que pueden permitirse tomar leche no se ven afectados por la enfermedad.

  6. No creo que el uso de ninguna de estas drogas transmita influencia hereditaria alguna a los hijos de los consumidores.

  7. No conozco ningún caso en que los hijos de los consumidores excesivos de estas drogas hayan estado sujetos a alguna enfermedad específica ni hayan heredado necesariamente el hábito de sus padres.

  8. No dudo que el uso moderado de estas drogas sirve de afrodisíaco a ambos sexos, y las clases bajas de prostitutas usan en raros casos gunjah como narcótico ordinario, en lugar de licor espirituoso. No creo que el uso de gunjah o siddhi tienda a producir impotencia.

  9. El uso excesivo de cualquiera de estas drogas no tiene tal tendencia a producir impotencia.

  10. Los malhechores de aquí no son, en general, consumidores habituales de gunjah.

  11. No se oye que ninguno de ellos sea consumidor excesivo.

  12. No ha llegado a noticia ningún caso en que por el uso excesivo de estas drogas se haya cometido por sus consumidores algún crimen sin premeditación, violencia u homicidio.

  13. En algunos raros casos de dacoity oí que los criminales usaron gunjah antes de disponerse a ello.

  14. Los criminales no inducen a sus víctimas a participar de estas drogas para producir su estupor, con intención de facilitar su acción criminal.

  15. El fumar gunjah con hojas de tabaco en moderación causa una embriaguez leve, mientras que su uso excesivo induce estupor y estreñimiento.

Los efectos del siddhi son casi similares. No tengo información que consignar respecto de la mezcla de dhatura.

La dhatura es usada generalmente

por los thugs y dacoits para cometer toda clase de delitos; se recurre a ella principalmente en las Provincias del Noroeste y el Punjab.

Offy. Collector,

  1. El gunjah y el charas no se beben.

  2. El actual sistema de administración del impuesto, en mi opinión, requiere algunas mejoras en su funcionamiento.

  3. Puedo sugerir que las mejoras se hagan—

a s..

— (2) aumentando la tributación.

Off9. Collector,

(2) mediante modificaciones en la ley de transporte de estas drogas desde los distritos productores.

(c) disponiendo de establecimientos suficientes para vigilar y regular su consumo,

(@) reduciendo la cantidad de posesión de estas drogas que actualmente autoriza la ley.

Thi. uasenaeetee 60 a 62. No tengo sugerencia alguna que hacer respecto de las mejoras

del opio, y ciertamente supervisado por el mismo Departamento,

por las cuales deba controlarse el cultivo o la producción de estas drogas.

  1. No tengo objeción al actual sistema de venta al por menor de estas drogas, salvo en lo que respecta a la cantidad que actualmente están autorizados a vender los minoristas. Pero sí objeta al actual sistema de venta al por mayor de estas drogas, pues no solo proporciona a los mayoristas toda clase de facilidades para importar drogas malas a bajos precios, sino que además los induce

| en muchas ocasiones a vender esas drogas a

“a eda lilefDaceicigcaconeicimmtierineiiaens obit a ee ee

los minoristas aun cuando sean impropias para el uso. Es más, facilita a los mayoristas que tienen tiendas al por menor el vender estas drogas a precios baratos.

La introducción del sistema propuesto también controlará suficientemente los cargos exorbitantes que los mayoristas obtienen de los minoristas.

  1. Como he dicho arriba, no apruebo el actual sistema de exportación e importación y transporte de estas drogas. Creo que, para tener un mejor control sobre el consumo de estas drogas, lo primero será suprimir el actual sistema de venta al por mayor.

  2. En mi opinión, la actual tributación de estas drogas no es suficiente en proporción a la de

| los licores espirituosos y el opio. El monto de la tributación de estas drogas debería elevarse a las siguientes

tasas, a saber:— Ganja, Rs. 4, excediendo la tasa actual en promedio,

Charas, Rs. 8, excediendo la tasa actual en promedio.

Siddhi, Re. 1, excediendo la tasa actual en promedio.

  1. Las tasas, por tanto, deberían ser para la plana con

ramitas pequeñas, y la redonda, pgs! » Rs. 11

Chur..... ase

(La plana con ramitas grandes debería suprimirse.)

  1. Si se adoptan las medidas arriba indicadas para aumentar la tributación del ganja, el charas y el bhang, creo que no habrá necesidad de interferir con el actual sistema de gravar estas drogas.

  2. En este distrito no hay tales casas o tiendas con licencia para la venta de estas drogas donde se consuman en el propio local, y no es practicable tener dominio alguno sobre los consumidores en lo que respecta a inducirlos a consumir estas drogas en las salas de venta.

  3. Por regla general, la práctica de consultar los deseos del pueblo antes de conceder una tienda en cualquier localidad no está ahora en boga. Cuando se requiere alguna de tales tiendas en alguna localidad, se piden informes sobre la necesidad, y la extensión, población, etc., a los oficiales locales del impuesto, y son considerados por el Excige Deputy Collector antes de proponerla para su ajuste,

  4. No ha ocurrido caso alguno de importación ilícita de estas drogas desde los Estados Nativos, “4;

  5. Evidencia de Basu JogENDRO Nara BanpyopapHya, brahmán, Depuly Hagistrate y Deputy Collector, Jalpaiguri.

  6. He adquirido mi experiencia como Excise Deputy Collector del Distrito y como investigador general del asunto.

  7. Estas definiciones pueden aceptarse para esta división—

La ganja plana se conoce localmente como chipta ganja.

La ganja redonda se conoce localmente como gol ganja.

La ganja quebrada se conoce localmente como chur.

  1. En Rajshahi, Bogra, Rangpur y pales Crece abundantemente en Balighara en Bogra, Naogaon en Rajshahi y Mabadevpur en Dinajpur.

  2. Bhang y ganja, y en algunos distritos banganja o ganja silvestre, que no se cultiva, sino que tiene un crecimiento indígena.

  3. Crece en clima templado y suelo húmedo.

  4. Es ordinariamente densa.

  5. En Rajshahi, Bogra y Dinajpur se hace un arreglo especial para la producción de ganja.

  6. El cáñamo se cultiva mayormente según el principio del cultivo del arroz, las plantas pequeñas se crían originalmente de semillas, pero después se trasplantan en hileras similares a las hileras de patatas. El riego libre es necesario para mantener la humedad que, comunicada por las raíces, promueve el crecimiento.

  7. No. Los cultivadores agrícolas cultivan generalmente el cáñamo.

ll. No; no en Bengala. A veces ocurre en Orissa, donde se cultiva una especie de cáñamo para fines narcóticos llamado Gurjat ganja.

  1. En Orissa.

  2. Sí; está restringido a partes de los distritos de Dinajpur, Bogra y Rajshahi solamente. Esos distritos han sido seleccionados, pues la planta de cáñamo para ganja crece en abundancia en las partes particulares de esos distritos. Si no se restringiera, su cultivo podría ser común a todos los distritos de esta división excepto Darjeeling, donde su cultivo es imposible por su suelo rocoso y clima seco.

  3. Sí; solo la planta de ganja se prepara en los distritos de Bogra, Rajshahi y Dinajpur.

  4. Sí; el bhang puede ser y es preparado generalmente por la gente en sus casas a partir de la planta de cáñamo indígena dondequiera que crezca.

  5. No hay clases particulares de personas que hagan las preparaciones de la droga de cáñamo.

El charas ni se hace ni se consume en este distrito.

  1. Sí. El bhang pierde su efecto en dos años; la ganja en cuatro años, y el charas en ocho años.

La exposición a la humedad y a lo húmedo causa deterioro. Si se guardan en cofres revestidos de estaño, colocados en una habitación bien ventilada, puede impedirse el deterioro.

  1. Sí; pero el uso del charas no es muy prevalente en esta división. Solo las clases bajas de la gente fuman ganja.

  2. La chur ganja se prefiere generalmente para fumar.

  3. Es solo el charae nativo, y ese se usa muy raramente.

  4. Sí; en los distritos de las Divisiones de Patna y Bhagalpur por los Marwaris, Chamars y otra gente baja del país.

  5. El bhang no se usa generalmente en este distrito.

  6. El uso de la ganja va en aumento en este distrito, según parece por el aumento de su venta.


  1. Los pueblos agrícolas son los consumidores habituales de gunjah. Fuman la droga para sacudirse la depresión mental y física causada por el exceso de trabajo y las influencias climáticas.

  2. El tabaco se usa generalmente con gunjah.

Algunas especias, cardamomo, canela, pimienta negra, azúcar y leche se emplean ordinariamente con bang, y esta mezcla recibe generalmente el nombre de sidhee. El objeto de tal mezcla parece ser el de acrecentar los poderes narcóticos de las respectivas drogas y hacer la bebida sabrosa y nutritiva en lo que respecta al bhang o sidhee. El bhang massala no es

frecuente aquí, y por tanto no se vende en el bazar. Una preparación semejante a esta se vende en las Divisiones de Patna y Bhagalpur, compuesta de nuez moscada, cardamomo, canela, pimienta negra y otros ingredientes.

  1. El gunjah se fuma a veces en soledad y a veces en compañía, según se presente la ocasión. Se limita principalmente al sexo masculino. No es costumbre que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  2. El hábito se forma fácilmente en las clases bajas de la gente. No es tanto difícil de romper como en el caso del opio. No hay en el caso de ninguna de estas drogas una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  3. El sidhee en forma de sorbete se usa durante el Durga puja, el Kali puja y algunos otros pujas menores. Esto se considera esencial. Generalmente es templado. No es probable que conduzca a la formación de un hábito.

  4. El gunjah es fumado casi universalmente por los sanyasis. Lo usan como ayuda a la meditación.

Ha recibido, por tanto, una sanción social y religiosa en su caso. Pero el uso de estas drogas está generalmente en descrédito, si las emplean personas por causa de la intoxicación.

  1. Sería considerada una privación grave por las clases bajas de la gente y por los sanyasis, pues se han habituado a ella, aunque con distintos objetos.

  2. Sería difícil prohibir el uso de gunjah y sidhee, pues estos tienen cierta suerte de sanción social y religiosa en el caso de ciertas secciones de la comunidad.

La droga se consume a veces ilícitamente.

La prohibición ocasionaría grave descontento entre los consumidores, pero no habría peligro político.

  1. En las clases altas el alcohol está siendo ahora, hasta cierto punto, sustituido por el gunjah y el charas.

  2. No hay diferencia muy apreciable en los efectos en cuanto a su especie del uso de las tres distintas preparaciones de gunjah, pero sí en cuanto al grado. Como el chur es más fino que las otras clases y el redondo más fino que el plano, la intensidad de la intoxicación aumenta con el aumento de la finura.

  3. El fumar cualquier preparación de la planta del cáñamo es una forma de consumo menos perjudicial que beberla o comerla, o cualquier otra preparación, pues hay la menor asimilación de la droga con nuestro sistema en el caso de fumarla.

  4. Los médicos indígenas recetan a veces bang

como medicina. El gunjah se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  1. Sí.

(a) Digestivo.

(b) Da resistencia bajo severo esfuerzo o exposición y también alivia la fatiga.

(c) Preventivo de enfermedad en comarcas palúdicas e insalubres.

Los pueblos agrícolas y las clases ascéticas usan la droga para los propósitos antedichos. Me refiero al uso habitual moderado de la droga.

  1. Sí; por la razón expuesta en la Respuesta 41. 43. Sí.

  2. Es refrescante. Sí; produce intoxicación al principio. Crea apetito. La falta de gratificación subsiguiente produce anhelo o inquietud.

  3. El uso habitual moderado de cualquiera de las drogas produce, en algunos casos, efectos nocivos sobre

nuestros sistemas físico, mental o moral, pero en los

casos de la gente baja y de los sanyasis no lo hace. Debilita ligeramente la constitución en muchos casos. A veces perjudica la digestión o causa pérdida de apetito. En algunos casos causa disentería, bronquitis o asma. Induce pereza, pero no menoscaba el sentido moral ni induce hábitos de inmoralidad o libertinaje. En algunos casos embota el intelecto o produce locura.

  1. No hay numerosos casos en que el uso habitual moderado de estas drogas parezca haber descendido a los hijos.

  2. Cierta proporción de malos caracteres son consumidores habituales moderados de estas drogas, pero la proporción no es muy grande.

  3. Pero las personas que son adictas al uso excesivo de cualquiera de estas drogas son generalmente de mal carácter.

  4. Un excesivo entregarse a cualquiera de estas

drogas incita a crímenes no premeditados, violentos o de otra índole.

  1. Tales ejemplos son muy raros.

  2. En casos muy raros, los criminales inducen a sus

víctimas a tomar cualquiera de estas drogas, y así se atontan ellos mismos. No puede inducirse un completo atontamiento a menos que se mezcle con ella dhatura.

  1. Un aumento en las cuotas de licencia puede reducir el consumo de las drogas del cáñamo.

  2. Es necesario que haya distintas tasas de impuesto para las distintas clases de gunjah, pues el chur es de mejor calidad que el redondo o el plano, y el redondo es mejor que el plano.

  3. No.

  4. En el caso de la apertura de una tienda para vender estas drogas, no se consultan ni se consideran actualmente los deseos de la gente. Pero en mi opinión, la opinión pública local debería consultarse y considerarse antes de abrir una tienda.

  5. No hay casos de importación o contrabando de drogas del cáñamo desde los Estados Nativos a nuestra División. El impuesto se paga realmente con respecto al gunjah y demás drogas del cáñamo usadas, pero por los vendedores directamente y por los consumidores indirectamente.

Las drogas no gravadas no se usan generalmente.

  1. Evidencia de Banu Jaca Mouan Buarracuarsya, Magistrado Adjunto y Colector Adjunto y Asistente Personal del Comisionado, Chittagong.

Con observaciones del Sr. W. B. Oldham, C. I. E., Comisionado de Chittagong.

  1. Fui Inspector de Impuestos Especiales de la División de Dacca durante cinco años, y Colector Adjunto de Impuestos Especiales por el mismo período en Burdwan y Monghyr.

(Nunca he tenido que estudiar especialmente la cuestión del gunjah. — W. O.)

  1. Sí; los mismos nombres locales que arriba.

  2. En Dacca, Mymensingh, a orillas de los ríos, y en Monghyr al pie de las colinas cerca de Baha Chowki, una aldea a unas 14 millas de la ciudad.

(También en Chittagong, Chittagong Hill Tracts, Noakhali, Tippera y Hill Tippera. En el Distrito de Darjeeling es abundante. —W. O.)

  1. Plantas de sidhee y bang.

  2. No se sabe. Pero un suelo húmedo aparentemente favorece el cáñamo silvestre.

(Solo lo he visto en valles y comarcas submontanas. —W. O.)

  1. Generalmente denso.

  2. (a) En Rajshahi. 8 a 11. No se sabe. 12. No se sabe.

(No. En Hill Tippera se importa gunjah manufacturado; también a los Hill Tracts, donde los obreros y artífices indostaníes lo requieren. —W. O.)

  1. Sí, a Rajshahi. El resto no se sabe.

  2. Sí. (b) En Rajshahi.

(c) En Monghyr en gran medida, pues la mayor parte del bang consumido en la provincia se prepara allí.

  1. No se adopta ningún método particular en la preparación del bang. Las hojas se arrancan y se secan al sol, y luego se almacenan como bang.

  2. Sí; en Dacca y Mymensingh la planta silvestre del cáñamo se corta y se deja sobre el techo de paja de la casa para que se seque, y luego se guarda el tallo y las hojas juntos para usarlos como bang. He visto plantas silvestres de gunjah, pero no en flor.

(En Darjeeling me dijeron que podía prepararse gunjah del cáñamo silvestre, pero la preparación no era atractiva. —W. O.)

  1. No se sabe.

  2. El gunjah y el bang se deterioran con el tiempo.

Nada sé del charas. No pierden del todo sus propiedades. Con cuidado ordinario se conservan buenos unos dos años. La humedad es la causa del deterioro. Esto podría evitarse guardando las drogas en cajas forradas de estaño.

  1. Sí; esa es mi experiencia.

  2. En los distritos donde serví, el uso del charas era casi desconocido. La mayoría fumaba gunjah.

(En los Sonthal Parganas los sonthales reformados o hinduizados, que se llaman a sí mismos kharwars y que aborrecen el alcohol, han adoptado el gunjah. En Tippera, donde los mahometanos son fakires estrictos y por tanto obligados a abstenerse de todo intoxicante, se consume mucho gunjah. —W. O.)

  1. Mi experiencia es que los gustos varían según las localidades. En Burdwan y Monghyr lo principal es el gunjah redondo. En Bengala Oriental era plano en mi tiempo.

  2. No se sabe.

  3. Sí; en Mymensingh y Dacca en muy pequeña medida por las clases ínfimas como sustituto del gunjah.

  4. Los hombres del interior que viven en Bengala usan el bang como bebida en gran medida.

  5. Es estacionario. Las fluctuaciones son casuales.

  6. (a) Alrededor del 90 por ciento, fumadores de gunjah.

(b) Alrededor del 10 por ciento.

En cuanto al bang, la moderación es la regla, y nunca he encontrado un caso de exceso.

  1. Las clases trabajadoras, las clases cultivadoras, los barqueros y los pescadores.

El trabajo duro y los hábitos acuáticos conducen a la práctica. En Dacca la clase de los tejedores, que es una clase acomodada, fuma gunjah generalmente.

Los sanyasis de todo el país son adictos al uso excesivo del gunjah. Se dice que los protege de los efectos de la exposición.

(Es tomado como profiláctico contra la fiebre por las personas que tienen que trabajar en la humedad. —W. O.)

  1. (a) Generalmente un pice de gunjah, de un doceavo a un dieciseisavo de tola.

(b) Unas cuatro a cinco veces este costo y cantidad.

  1. La pimienta negra se machaca con bang y se bebe en una solución de azúcar.

  2. El gunjah se fuma a menudo en compañía. El bang también durante el Durga Puja. Se limita al sexo masculino. Pero las prostitutas de Bengala Oriental sí fuman gunjah, y los niños muy raramente.

  3. (a) y (b) El fumar gunjah se forma fácilmente, y es difícil romperlo.

(c) No.

  1. En Bengala Oriental, con ocasión del puja de Trinath, el fumar gunjah se considera esencial, y a veces es excesivo. Los fumadores confirmados se congregan generalmente. Su ejemplo podría resultar perjudicial. El bang se bebe durante el Durga Puja el día de Nahami.

  2. El bang no está en descrédito; el fumar sí. Fumador de gunjah, como comedor de opio, es un término de oprobio. No conozco ninguna base particular para este sentimiento, salvo que es una opinión transmitida de padre a hijo y que la gente rara vez la analiza. No conozco ninguna costumbre que sancione el culto de la planta.

  3. Sí, como el abandono de todos los hábitos confirmados. La prevención, sin embargo, como en el caso de los fumadores de tabaco, se sentirá como un sufrimiento temporal.

Con un gran número de consumidores, el uso del gunjah no es un hábito diario, y las restricciones de la abnegación prevalecerán al fin en ellos. En cuanto a crear un poderoso anhelo, el gunjah es muy inferior al opio, pero en los casos en que se ha generado, la privación se sentirá sin duda. Habría alrededor de un 10 por ciento de estos.

  1. (a) y (c) Sí; el gunjah y el charas prohibiendo el cultivo, pero no el bang, que crece abundantemente en estado silvestre en varios distritos, aunque el gunjah

(b) No sería nada fácil consumir gunjah ilícitamente, pues no podría cultivarse una planta con nada parecido al secreto con que puede manejarse la destilación de licor.

(d) Ciertamente por un tiempo como el descontento causado por la abolición del sistema de outstill, y en mayor medida.

(e) De ningún modo.

(f) Sí, en los casos de personas que no pueden pasar sin alguna clase de estimulante.

(Concurro. Yo suministro gunjah a nuestros artífices indostaníes en las Colinas Lushai. —W. O.)

  1. No que yo sepa, pero muchas personas usan ambas.

  2. Casi nada sé del charas.

  3. El chur, siendo los excrementos de la flor, no contiene tanta materia resinosa como las otras dos clases, y por consiguiente no es tan fuerte.

  4. Se cree popularmente que beber bang es menos perjudicial que fumar gunjah.

  5. (2) No tengo conocimiento de que los médicos indígenas usen gunjah. En la disentería se receta bhang.

(4) En el Bengala oriental se usa también el bhang para tratar a la especie bovina, y en Burdwan se administraba habitualmente a los elefantes del Raj Bari como tónico.

  1. (a) El bhang se usa como digestivo, o al menos como aperitivo.

(5) y (c) El gunjah se usa así.

Los beharíes acomodados usan el bhang del modo indicado, y los pescadores, barqueros, porteadores de palanquín y coolíes del modo indicado en (4) y (c).

(Véase mi nota a la pregunta 35, que muestra que lo hallamos beneficioso en tales circunstancias. — W. O.)

  1. Aparentemente inocuo, porque los consumidores de esta clase parecen bastante sanos y robustos. Pero solo los expertos médicos pueden decir si el uso moderado, pero habitual, acaba por afectar a la constitución.

  2. Sí.

  3. En el caso de quienes usan gunjah y bhang moderadamente, es refrescante y estimulante, y este último provoca apetito. El efecto dura una hora aproximadamente, y le sigue una ligera depresión, que pasa pronto sin causar inquietud alguna.

  4. No estoy en condiciones de responder a estas preguntas, pues no he tenido ocasión de observar a ningún consumidor de la clase aludida.

(De los locos que he hallado recluidos para examen en las cárceles, la locura de, creo, nueve de cada diez se atribuía al gunjah. Véase también mi nota a la pregunta 20. Ciertamente pensábamos que envalentonaba y volvía más temerarios y problemáticos a los sonthales Kharwar, que a veces eran muy problemáticos. — W. O.)

  1. He visto a personas de corto entendimiento que son empedernidos fumadores de gunjah; y evidentemente la debilidad del cerebro había sido provocada por el exceso.

47 y 48. No tengo conocimiento sobre este punto, aunque la herencia a este respecto es también muy posible. Siempre existe el fuerte aliciente del ejemplo.

  1. (a) No que yo sepa.

(2) Las prostitutas los usan como intoxicantes baratos. P. P.

(d) Se dice que el opio induce impotencia, pero no el cáñamo.

  1. Ídem.

  2. (a) Sí, en el sentido de que hay una gran proporción de malos caracteres entre las clases más pobres, que son la mayoría de quienes usan estas drogas, especialmente el gunjah.

(b) Ninguno que yo sepa.

(Véanse mis notas a las preguntas 20 y 45 en lo relativo a delitos políticos. — W. O.)

  1. El hurto menude se asocia con el uso excesivo de gunjah y opio.

  2. No según mi conocimiento personal. Pero el fumar gunjah en exceso ciertamente debilita el cerebro, y puede por ello conducir al crimen.

  3. Se dice que la Kali Puja y el fumar gunjah son los preliminares indispensables de un dacoity.

  4. No tengo conocimiento de tales casos.

(He conocido muchos casos de emponzoñamiento, pero ninguno en que se usara gunjah. La dhatura era el agente ordinario. — W. O.)

  1. No tengo conocimiento de que se mezcle nada con el gunjah o el charas y se fume. En la bebida preparada con bhang se añade azúcar para reforzarla.

La mezcla de dhatura no me es conocida.

  1. No me es conocido.

  2. Sí; funciona bien.

60 y 61. No sé mucho sobre el funcionamiento práctico de las reglas que controlan su cultivo.

  1. El cultivo del bhang solo podría controlarse si la planta silvestre pudiera suprimirse por completo. Pero esto no es factible.

63 y 64. Ninguno.

  1. Sí.

  2. Sí, porque la cantidad de gunjah varía en las tres clases. Hay gran cantidad de palillos en la plana, menos en la redonda, y está del todo ausente del chur.

  3. No.

  4. Sí. Pero el gunjah, a diferencia del chandu y el madak, no se fuma generalmente en el local, y no hay nada objetable en las tiendas.

  5. Las tiendas de gunjah nunca se consideran una molestia y nadie objeta siquiera al sitio. La opinión pública nunca es hostil a estas tiendas, y por ello nunca se la consulta.

  6. No hay datos sobre la importación o el contrabando de gunjah desde los Estados nativos. Sí, se paga el impuesto. No hay uso general de drogas no gravadas.

(He hecho minuciosa averiguación sobre esto. No tenemos razón alguna para pensar que se use gunjah no gravado; ni en Darjeeling, donde el cannabis silvestre es tan abundante, se detectó jamás un caso. — W. O.)

  1. Declaración de Babu Manmohan Chakravarti, magistrado adjunto y recaudador adjunto, Jajpur, Cuttack, Orissa.

  2. Fui recaudador adjunto de Rentas Internas del distrito de Puri durante más de dos años, y desde entonces estoy a cargo de la subdivisión de Jajpur, distrito de Cuttack. La frontera de ambos distritos linda con la de muchos Estados Tributarios, y durante los últimos cuatro años he tenido que vigilar el contrabando de gunjah de Gurjat en estos dos distritos. Mientras estuve en Puri hice averiguaciones especiales sobre el uso e importación de gunjah de Gurjat en aquel distrito. Conozco bastante bien a la gente de Orissa. Me crié aquí, y todo mi período de servicio lo he pasado aquí. Mis observaciones deben tomarse como aplicables principalmente a Orissa.

  3. Patti (del uriya pattar) — correctamente definido.

Charas — No se usa en Orissa.

El gunjah es de dos clases — (1) Rajshahi, (2) Gurjat.

(1) Generalmente redondo, ocasionalmente plano, se importa el gunjah de Rajshahi. Todos los fardos contienen semillas, lo que muestra que las plantas macho no han sido completamente extirpadas.

(2) El gunjah de Gurjat consiste en las cabezuelas florales secas, masculinas y femeninas, mezcladas con hojas en la base de dichas cabezuelas.

Cannabis sativa de la tribu III Cannabineae, orden natural Urticaceae (Flora Indica de Hooker, vol. V, pág. 437).

La planta del cáñamo no crece espontáneamente en los distritos de mi jurisdicción. Sé por comerciantes y varios residentes de Gurjat que el cáñamo crece a menudo espontáneamente en los Estados Tributarios de Keonjhar, Dhenkanal, Boad y Athmalik.

  1. El cultivo de la planta del cáñamo está prohibido en los distritos regulares de Orissa. En los Gurjats mucha gente cultiva esta planta, tanto para bhang como para gunjah.

  2. Durante varios años el cultivo del gunjah de Gurjat estuvo prohibido en los Estados Tributarios de Orissa. Esta prohibición ha sido retirada últimamente, y creo que la superficie cultivada ha aumentado considerablemente. No puedo decir en qué medida precisa ha aumentado.

  3. Hablo aquí del gunjah de Gurjat. Las semillas se siembran justo antes o al comienzo de las lluvias. Si las tierras son pequeñas, las semillas se siembran al voleo; si las tierras son grandes, las semillas se siembran primero en un semillero. Al cabo de un mes aproximadamente, las plantas jóvenes se trasplantan y se ponen en el suelo. Cuando las plantas tienen de dos a tres pies de altura, se perfora la base del tallo y se introduce un trozo de guijarro o khapra (pedazo roto de vasija de barro). Esto, se dice, impide la vegetación excesiva y apresura la floración. La planta florece a principios del invierno (octubre-noviembre). Para impedir el exceso de ramificación de las cabezuelas florales, se las retuerce toscamente. Las flores comienzan a granar a mediados del invierno (diciembre-enero). Así, en diciembre se cortan y secan las cabezuelas florales con algunas hojas basales, y cuando se destinan a la venta se envían en fardos.

  4. Véase la respuesta a la pregunta 7.

El gunjah requiere un clima fresco y húmedo para su crecimiento. Para el desarrollo de sus cabezuelas florales se necesita también cierta cantidad de frío. Por ello la mayoría de las plantas de gunjah en las llanuras no florecen ordinariamente.

14 y 15. Trato de los productos en el capítulo V.

  1. (a) Sí. (b) Sí. (c) No necesariamente.

  2. Las tres drogas se deterioran con la conservación.

El bhang pierde su efecto en uno o dos días. Puede conservarse de doce a veinticuatro horas cubriéndolo y manteniéndolo fresco.

El gunjah pierde su efecto con el tiempo — de seis a veinticuatro meses. La humedad es su principal enemigo. Las cabezuelas florales son atacadas por un crecimiento fúngico y por insectos blancos; mientras que los pattis son atacados por un insecto blanquecino con tinte rojizo. Cuanto más cuidadosamente se empaquetan los fardos y menos se exponen, más tiempo conservarán sus efectos intoxicantes.

  1. El charas no se usa en Orissa. El gunjah se usa principalmente para fumar. A veces se toma en forma de madaks o bolas, mezclado con harina y azúcar. Así lo usan solo las personas acomodadas, por ser más agradable al paladar.

  2. El gunjah lo fuman habitualmente sannyasis y vaishnavas; y ocasionalmente goalas, tintic y porteadores, manjhis (barqueros y pescadores) y chasas (clase agrícola). Es difícil precisar la proporción. Probablemente no excede del medio por ciento de la población de Orissa, incluidos los Estados Tributarios. Las clases ascéticas se congregan principalmente en la ciudad de Puri. Las demás clases se hallan repartidas por toda la provincia.

  3. En los distritos regulares, gunjah redondo, y raramente gunjah plano. En los Gurjats, casi exclusivamente gunjah de Gurjat.

  4. Los sebaks brahmanes de los templos de Puri, Jajpur y Bhuvaneswar, comúnmente llamados Pandas, y sus agentes conocidos como cazadores de peregrinos, beben bhang habitualmente. Su número estaría dentro de los dos mil. Las castas superiores, como las otras subclases de brahmanes, los Karans y los Khandaits, beben bhang ocasionalmente, principalmente en verano como bebida refrescante. Tales consumidores ocasionales no exceden probablemente de diez mil.

  5. El uso del bhang ha disminuido considerablemente, y el fumar gunjah parece haber aumentado.

En los viejos tiempos, solo el bhang era reconocido en los Shastras hindúes, y solo en un Tantra he hallado mención del fumar gunjah (véanse las citas en el apéndice). El resultado era que los sannyasis, vaishnavas y tantriks bebían entonces principalmente bhang.

Con el posterior dominio mahometano, el fumar tabaco y, por analogía, el fumar gunjah entraron en boga. La virtud del fumar gunjah para endurecer el cuerpo y disminuir las sensibilidades nerviosas, incluida el hambre, hizo querido el hábito a los ascetas y a las personas obligadas a realizar trabajos duros a la intemperie. Así, el fumar gunjah ha ido sustituyendo cada vez más al beber bhang.

  1. Véanse las respuestas a las preguntas 20 y 24.

  2. Consumidores moderados de gunjah: de 1/2 a 4 tolas. Coste en gunjah de Rajshahi: 2 a 8 pice.

Coste en Gurjat: 1/2 a 4 pice. Consumidores moderados de bhang: de 1/2 a 3 o 4 tolas.

Coste en Rajshahi: 1/2 a 2 pice. Coste en Gurjat: 1/2 a 1 pice. Consumidores excesivos de gunjah: de 1/2 a 4 tolas. Coste en Rajshahi: 2 a 16 annas. Coste en Gurjat: 1 a 8 annas. Consumidores excesivos de bhang: de 1/2 a 15 tolas. Coste en Rajshahi: 2 a 12 o 16 pice. Coste en Gurjat: 1 a 8 pice.

  1. El gunjah (de Rajshahi o de Gurjat) se mezcla ordinariamente con hojas de tabaco y se frota en la mano antes de fumarlo. Fumado sin mezcla, el gunjah produce tos e irrita la garganta; y se dice que su efecto no dura mucho; excepcionalmente se mezcla con dhatura, para aumentar la intoxicación; o con almizcle, attar, polvo de sándalo y cardamomos pequeños, para dar fragancia al humo.

Bhang (de Rajshahi o de Gurjat) — El patti se lava ordinariamente, y luego se mezcla con agua. La decocción se cuela después, y el líquido colado se mezcla con semilla de adormidera, cardamomos pequeños y grandes, hojas de jayitri y pudina, para dar sabor; excepcionalmente se añade leche o jugo de caña de azúcar o azúcar, para hacer agradable la bebida. Se dice también que el azúcar aumenta los efectos intoxicantes.

El massala de bhang se vende solo en Puri. Consiste en semillas de adormidera, polen de flores de nageswar y especias como labong, jayitri y marich.

Cuando la persona padece de resfriado o tos, suele tomar el patti en bolas de hojas machacadas, llamadas lubdhi.

En estado febril acompañado de frío, el bebedor de bhang toma a veces phanki. Este consiste en patti frito en ghi y luego pulverizado con sunth, peepul, marich y sal saindhab.

  1. El bhang o el gunjah se toman a veces solos, pero generalmente en compañía. El bhang lo beben tanto niños como adultos; el gunjah lo fuman principalmente los adultos. Ambos se limitan solo a los varones.

  2. Sí; no es tan difícil de abandonar como el opio, pero es más difícil de abandonar que el tabaco. Sí; hay tendencia a convertirse en excesivo, a menos que el consumidor sea persona de fuerte voluntad o se vea contenido por sus recursos pecuniarios.

  3. (a) En los siguientes casos se toma el bhang por costumbre: —

(1) La noche del Dasahra se prepara bhang y lo beben parientes y amigos; de ahí que probablemente el día se llame Bijaya, siendo Bijaya otro nombre del cáñamo en sánscrito.

(2) El día de Ganesh Chaturthi se ofrecen al dios dulces que contienen patti, y luego los toman parientes y amigos.

(3) Según los Tantras, debe beberse bhang antes de que se celebren varias ceremonias importantes (para las citas véase la memoria del apéndice).

(2) En los casos siguientes se fuma ganja:

(1) Los yoguis, sannyasis y vaishnavas consideran que fumar forma parte de sus ritos;

(2) En la ceremonia introducida recientemente en Balasore y Cuttack desde Bengala, llamada Trinath-mela, debe fumarse un pice de ganja.

Generalmente, salvo en (4) (1), la droga se toma con moderación; pero la costumbre puede, en algunos casos, conducir a la formación del hábito.

  1. Se consume ocasionalmente y no está en descrédito. Pero el bebedor habitual tiene mala fama. Hay un proverbio uriya:

«Un comedor de opio es un ladrón, un bebedor de ganja está ebrio (incapaz de obrar razonablemente), mientras que el usuario de tabaco seco tiene demasiado golmal en su casa (todos pidiendo algunas hojas más).»

Fumar ganja está peor considerado que beber bhang, y «fumador habitual de ganja» es un término injurioso en uriya.

  1. Para el fumador o bebedor habitual, la prohibición sería una privación grave durante varios días. Esto se debe a la fuerza de la costumbre, particularmente de las costumbres con drogas intoxicantes. Para el número, véanse las respuestas a las preguntas 20 y 24.

  2. En Orissa, la ganja de Gurjat estuvo prohibida durante casi diez años, y numerosas personas fueron condenadas, a menudo castigadas con severidad. Pero aun así no pudo desarraigarse el uso de la droga. La importación ilícita era frecuente y continúa aún desde los Estados Tributarios vecinos. Si se prohibiera el uso de las drogas y se mantuviera un personal suficiente de vigilancia, los consumidores ocasionales en su mayoría, y los consumidores habituales en gran parte, abandonarían el hábito. El personal tendría que vigilar principalmente a lo largo de las fronteras occidentales de Orissa. La prohibición suscitaría mucho descontento, pero no creo que condujera a ningún peligro político.

La masa de los fumadores y bebedores habituales de ganja no goza de tan buena reputación como para mover al pueblo en general. La prohibición puede conducir, en varios casos, a la adopción del opio, pero ciertamente no a la de los estimulantes alcohólicos.

  1. No; por el contrario, el alto precio de los licores de destilería y el precio creciente del toddy han llevado a varios consumidores a recurrir a la ganja y al opio; las clases bajas usan ganja, y las clases altas, opio. Lo observé particularmente en el distrito de Puri.

  2. Hablo con cierta desconfianza sobre las cuestiones de este capítulo. Soy lego y no puedo hablar con tanta plenitud y corrección como un experto médico.

  3. Sí; a un caballo, después del baño, se le da a veces una píldora compuesta de patti, cúrcuma y melaza.

  4. (2) El bhang en cantidades moderadas es digestivo y actúa como bebida refrescante en verano.

(6) Tanto el bhang como fumar ganja alivian la fatiga; fumar ganja embota generalmente las sensibilidades y permite así al hombre soportar el frío o el calor, o hacer un trabajo duro y continuado durante un tiempo.

(c) En Puri y en las comarcas salíferas contiguas se cree que el bhang previene la formación de moco y la disentería.

Por las razones (a) y (c) los brahmanes Sebak beben bhang. Por las razones de (4), los porteadores, barqueros y agricultores fuman ganja.

Me refiero al uso moderado ocasional, salvo que en (c) se cree que el uso habitual moderado actúa como preventivo de la disentería y la diarrea.

  1. Generalmente sí; fumar ganja conduce a menudo a un temperamento irritable, y se dice que el fumador tiene un temperamento irritable.

  2. Bhang.—Intoxicante, crea apetito, dura de una a doce horas según la constitución y la cantidad tomada. Los efectos posteriores son inquietud y enrojecimiento de los ojos.

Fumar ganja.—Reconforta después de la fatiga, intoxica, quita el hambre, dura de media a tres horas. Los efectos posteriores son enrojecimiento de los ojos y laxitud de vientre. Pasada la intoxicación, la mente siente ansia de nueva bebida o de nueva ganja; y si no se satisface, siente dolor e inquietud.

  1. (a) Sí, por lo que sé.

(c), (2) y (e). Fumar ganja causa gradualmente una pérdida de apetito con disentería. Ciertamente menoscaba el sentido moral.

(7) Esto es difícil de afirmar. La creencia general es que fumar ganja produce la locura.

Pero no conozco personalmente ningún caso en que la locura haya sido así causada.

Beber bhang es mucho menos perjudicial que fumar ganja. Tomado habitualmente, daña la digestión e induce a la pereza; a menudo conduce a hábitos de inmoralidad.

  1. Todos los efectos anteriores se intensifican en el caso de los consumidores habituales excesivos.

  2. Sí; beber bhang. Los médicos nativos usan patti en píldoras destinadas a servir como afrodisíacos.

  3. La política de «mínimo de consumo y máximo de renta» adoptada por el Departamento de Impuestos Especiales de Bengala funciona bien. Los arreglos no son, sin embargo, tan perfectos que no admitan nuevas mejoras.

  4. Para mis sugerencias, véase la memoria del apéndice (B).

Memoria del apéndice. (A) Capítulo V, preguntas 25 y 32.

La impresión general es que la ganja se ha usado como droga desde tiempo inmemorial. Para verificarlo he consultado antiguas obras sánscritas y he pedido a varios pandits que me asistieran. No pude encontrar mención alguna del cáñamo como droga en ninguno de los tratados védicos a mano. Charak y Susruta son los escritores más antiguos sobre medicina hindú cuyos tratados han llegado hasta hoy. No pude encontrar rastro alguno de ganja en las obras de ninguno de los dos. El doctor Watt, en su reciente diccionario, hace una cita en la que se describe a Susruta como habiendo prescrito ganja para afecciones de la flema. Pero como no se cita allí ni el capítulo ni el verso, no puedo comprobar su exactitud.

La mención más antigua de la ganja como droga se encuentra en las obras tántricas. Allí se conoce la ganja como samvidya o vijaya. Los Tantras prescriben dos ceremonias, samvidya prakarana y vijaya-dhuma-panam. Al describirlas, las obras dan varios detalles sobre las preparaciones y los efectos de la ganja que pueden resultar interesantes a los extraños.

Traducción—

Las flores (del cáñamo) son de cuatro clases: blancas, rojo sangre, negras y amarillas. La flor blanca es la mujer brahmán; la roja, la mujer kshattriya; la amarilla, la mujer vaisya; y la negra, la mujer sudra. Recójanse las hojas (de ganja) cuidadosamente con las semillas, fríanse en ghi (mantequilla clarificada), pulverícense sobre piedras; tómese luego trikatu (sunth, peepulli y marich), triphala (haritaki, bayera y amalaki), sringgi, kudha, dhane, sal de saindhab, sati, la hoja de talis, katuka, nageswar, dos clases de juani (juani y agamoda), methi y dos clases de jira (jira y jira negra); todas estas en cantidades iguales tómense, séquense al sol y luego pulverícense; mézclese el polvo de la ganja con este polvo en un vaso de oro, y luego, sosteniendo las manos sobre la mezcla, conságrese la misma con los cuatro mantras siguientes. (Siguen aquí los mantras).

Para los efectos de la droga tomada en mezcla, bastará lo siguiente:

Traducción—.

Con leche, agua, ghi, productos de la miel (como miel, vino, etc.), sal de saindhab, azúcar o melaza, o con frutos dulces maduros, como plátanos, mangos, jacas, etc., vijaya (ganja) puede dar poder para hacer todos los actos. Tomada con leche, vijaya da toda clase de placeres, es fuertemente estimulante y previene las enfermedades de los ojos. Tomada con agua, elimina la indigestión. Tomada con ghi (mantequilla clarificada), fortalece la memoria, ayuda a subyugar a la diosa de la palabra, levanta al caído y despeja el intelecto. Tomada con miel, cura toda clase de enfermedades corporales. Tomada con sal de saindhab, aumenta el fuego del apetito.

Tomada con azúcar o melaza, elimina los espasmos estomacales nacidos del humor de bilis ácida (amlapitta), calma la diarrea, pone fin a la tos y al asma y previene la disentería crónica nacida de ambat.

etc., etc., etc., etc., etc.

Para fumar ganja, la única referencia encontrada se cita a continuación:—

Traducción—

O de otro modo pueden detenerse los tormentos del hambre. El maestro de Yoga y conocedor de mantras que diariamente fuma ganja por su brahmarandhra (orificio superior), tiene seguro que se le detenga el hambre.

Para otras referencias en los tantras, véanse Maha-nirvana tantra, quinto ullasa, y Mundamala tantra.

Las fechas de estas obras tántricas no se conocen. El culto tántrico es un desarrollo del sivaísmo y del yoga y es una fase muy tardía del hinduismo. Se hizo prevalente después del culto pauránico, y el siglo X d. C. sería una fecha más bien temprana. Por la composición y el contenido de estos Tantras, yo situaría sus fechas probables en los siglos XI y XII d. C. El escrito existente sobre el uso de la ganja como droga intoxicante podría situarse, por tanto, en el siglo XI d. C.

La siguiente mención auténtica está en el Bhabaprakash.

Este tratado médico fue compuesto por un tal Bhaba Missra, médico de las Provincias del Noroeste, que floreció probablemente a principios del reinado de Akbar. Dice:

Traducción—

(Los otros sinónimos de) bhanga (son) ganja, matulani, madini, vijaya y jaya. Bhanga elimina la tos, es amarga, astringente, digestiva, ligera, aguda, caliente, secreta bilis, crea insensibilidad, intoxica y aumenta el apetito.

En las obras médicas posteriores se mencionan a menudo la ganja y el patti. La descripción más detallada se da en el Ayurveda bijnan, drabyasthan, página 67, de Binod Lal Sen Gupta.

Memoria del apéndice, (B)

Capítulo VII, pregunta 59, etc.

Empiezo por la premisa de que ningún pueblo ni clase de pueblo puede hacerse virtuoso por ley ni por órdenes de las autoridades. Un hábito vicioso, una vez puesto en boga, no puede erradicarse fácilmente. Mediante una represión y un castigo juiciosos puede dejar de ser prevalente; pero esto requiere tiempo y la educación gradual de la masa del pueblo. Aun entonces ningún hábito vicioso puede extirparse por completo: testigos los hurtos, los dacoits, los asesinatos y los incendios. A pesar del rigor del Código Penal, del fuerte horror de la opinión pública y de la vigilancia de la policía, no han cesado en ningún país. Otro tanto ocurre con los hábitos de fumar ganja y beber bhang.

  1. Mi siguiente premisa es que fumar ganja es mucho peor que beber bhang. El patti no es distinto de las hojas de tabaco y puede colocarse casi en la misma categoría. Beber bhang está también prescrito por la costumbre y los shastras en varias ceremonias.

En consecuencia, la venta de patti es admisible como la del tabaco.

En cambio, fumar ganja, incluso en pequeñas cantidades, es perjudicial, y si se usa habitualmente, daña permanentemente la constitución y afecta la conducta moral. La venta de ganja debe, por tanto, restringirse cada vez más con miras a su total prohibición eventual, salvo para fines medicinales.

  1. La venta de ganja puede restringirse de tres maneras:

1.ª, restringiendo el cultivo a una pequeña área. En Orissa no se permite el cultivo de ganja, así que no necesito decir nada.

En los Estados Tributarios el cultivo de ganja es libre; de esto me ocuparé más adelante.

2.ª, elevando el impuesto por seer de ganja.

Actualmente el impuesto es de R6-3 sobre la ganja redonda y de R3-8 sobre la ganja de Gurjat. En comparación con el opio, que tiene un impuesto de R82 en Orissa, el impuesto anterior es menor. Puede elevarse gradualmente a R20 y R10, respectivamente. Para el patti el impuesto actual es de 8 annas por seer. Puede elevarse a R1, pero no más, pues el patti no puede conservarse mucho tiempo.

3.º, aumentando gradualmente las cuotas de licencia de las tiendas, y situando las tiendas en lugares apartados. El aumento de las cuotas de licencia dependerá principalmente del consumo de la droga, y de la distancia a la frontera, etc. Soy partidario de fijar un consumo máximo para cada tienda, más allá del cual no se permitirá al tendero vender en cada mes. Salvo cerca de la frontera, no veo por qué no habría de ser practicable. Las tiendas de ganja, al menos, no deberían situarse en sitios prominentes, tales como hatos, bazares, lugares públicos, templos, ferias, etc., donde el pueblo pueda ser tentado. El principio de la opción local no es malo, pero en Orissa apenas si hay opinión pública. En las Municipalidades podría tomarse la opinión de los Comisionados Municipales antes de abrir cualquier tienda en un nuevo sitio.

  1. Todas las sugerencias anteriores, si se adoptan, aumentarán el precio al por menor de las drogas. El patti y la ganja se harán cada vez más valiosos, y se intentará el contrabando. Los Estados Tributarios de Orissa están demasiado cerca, y el contrabando no será difícil. Esto puede contenerse de la manera siguiente:

1.º, debería reforzarse el personal ordinario de detectives del distrito. La manera más fácil de hacerlo es amalgamar el actual personal de detectives del Departamento de la Sal con el actual personal del Departamento de Rentas Internas.

La misma área es a menudo inspeccionada por los Oficiales de la Sal y por los Oficiales de Rentas Internas, pero este trabajo puede realizarlo fácilmente un solo oficial.

2.º, al menos un oficial de competencia adecuada debería situarse a lo largo de la frontera de cada distrito. Tendrá que moverse por la frontera haciendo rápidas marchas, e inspeccionando las tiendas contiguas, y detectando las drogas de contrabando.

3.º, debe inducirse a los Jefes de los Estados Tributarios a reorganizar su Establecimiento de Rentas Internas (actualmente en miserable estado), a restringir el cultivo indiscriminado de la planta, y a prohibir las ventas salvo bajo ciertas condiciones. Por lo general soy reacio a hacer sugerencias sobre interferir en la libertad de acción concedida a los jefes Gurjat. Pero por motivos morales, al menos por el bien de su propia gente, podrían hacerlo. A falta de ello, podría persuadírseles de ceder la Administración de Rentas Internas en sus territorios al Gobierno Británico, en consideración a subvenciones anuales. En la Presidencia de Bombay esto se ha hecho y con aparente éxito.

  1. No dudo que estos arreglos, modificados según las circunstancias, resultarán con el tiempo exitosos en Orissa. Los cambios, sin embargo, deberían ser graduales; y el fracaso de los experimentos de uno o dos años no debería desanimar.

Testimonio oral.

Pregunta 1.—Llevo ocho años y medio en el servicio del Gobierno. Soy Subrecaudador desde 1886. Cuando estuve en Puri encargado de las rentas internas hice excursiones al Estado Tributario de Ranpur para investigar el transporte de licor de alambique y de ganja. Me interné una corta distancia allende la frontera por dos o tres días cada vez y una vez hasta la capital del Estado.

Pregunta 3.—Cuando entré en el Estado de Ranpur era fines de noviembre, y las plantas de ganja, muchas de las cuales vi, estaban a punto de florecer.

En aquel tiempo estaba prohibida la exportación de ganja a Orissa.

Pregunta 8.—La prohibición del cultivo en los Estados Tributarios fue por orden del Superintendente de los Mahales Tributarios. Sé que fue prohibido en Ranpur, pero no puedo hablar con certeza de otros Estados. Ranpur no estaba entonces bajo la Corte de Pupilos, es decir, en el año 1889.

Pregunta 25.—No puedo decir si la cantidad real de ganja consumida va en aumento. Mi respuesta sólo establece una comparación entre el uso del bhang y de la ganja. Es difícil decir si la cantidad total de bhang y ganja consumida aumenta o disminuye, pero mi impresión es que disminuye. Esto no se aplica al distrito de Balasore, del cual no tengo conocimiento, sino sólo a Puri y Cuttack.

Pregunta 45.—En Puri se consumen tanto la ganja Gurjat como la Rajshahi, pero entre la clase de los Panda se usa mucho más la ganja Gurjat en forma de bhang, que se hace de patti con unas pocas cabezas de ganja añadidas y se bebe con especias. La droga sólo se come ocasionalmente, y generalmente como medicina. Los bairagies, vaishnavas, ascetas, porteadores y muchos otros fuman ganja.

He encontrado constantemente personas que beben bhang o fuman ganja. Los porteadores de palanquín fuman ganja, y trabajan mejor por ello. Los ascetas que visitan Jagannath también fuman ganja, y parecen quedar insensibles al calor y al frío por ello. Nunca he visto consecuencias del uso de la droga en el crimen, aunque los sentidos morales parecían estar deteriorados en algunos casos.

Pregunta 70.—La ganja Gurjat se contrabandeaba en gran cantidad tanto desde los Estados Tributarios como desde la frontera de Madrás. Tengo recuerdo de un caso en que la droga fue contrabandeada entre las dos cubiertas de un paraguas indígena. Los artificios para el contrabando son variados. La ganja de contrabando no se vende abiertamente en la ciudad, sino que se distribuye secretamente entre los consumidores. Las cuotas de licencia para la venta de ganja han aumentado, sin embargo, en la ciudad de Puri.

  1. Testimonio de Basu Navakumar Chakravarti, brahmín, Magistrado Adjunto y Subrecaudador, Jangipur, Murshidabad.

  2. Fui administrador de una finca privada en Goalpara, y tuve que mezclarme constantemente con la gente, especialmente con las tribus aborígenes. Fui escribiente jefe con la Comisión de Rentas Internas de 1888, y como tal visité los siguientes distritos con la Comisión:— Gaya, Patna, Shahabad, Muzaffarpur, Bhagalpur, Monghyr, Malda y Darjeeling. Fui Subrecaudador de Rentas Internas en Bhagalpur desde septiembre de 1885 hasta agosto de 1891, y tuve que moverme constantemente por el interior de aquel distrito. Tuve también que visitar Monghyr con fines de rentas internas, y ocasión de moverme en aquel distrito mientras estaba encargado de las rentas internas en Bhagalpur. Estoy encargado de la subdivisión de Jangipur en Murshidabad desde septiembre de 1891. En las capacidades antedichas tuve oportunidades de ver y aprender los asuntos de rentas internas del país. Al responder a las preguntas me ceñiré principalmente a mi experiencia en Bhagalpur.

  3. Las definiciones son correctas, salvo que la clase de ganja llamada «redonda» consta de dos subclases:—

(a) cuando se cortan ramas más pequeñas que las de la clase «plana» y se aplastan las puntas floridas;

(b) cuando las meras puntas floridas, sin porción alguna de rama, se enrollan como describe el Dr. Prain.

En la subclase (a) las ramas tienen de ocho a doce pulgadas de largo, y esta clase de «redonda» está en uso en Bhagalpur.

La subclase (b) no gusta nada a los fumadores de allí, pues dicen que les trastorna la cabeza y les hace sentir vértigo.

  1. El bhang crece espontáneamente en Bhagalpur y Monghyr. Es también abundante en estos dos distritos, que exportan principalmente a Calcuta. El bhang crece espontáneamente en casi todos los distritos que he visto, pero es muy limitado en tales lugares.

  2. En Bhagalpur el crecimiento más lozano del bhang es en la comarca al norte del Ganges, donde el clima es algo húmedo, como en la Baja Bengala, y el suelo es arenoso. Los lugares inundados por el Kosi y el Ganges crían plantas abundantes y espléndidas. No tengo conocimiento sobre el efecto de las lluvias para su crecimiento.

  3. Tan denso como un excelente cultivo de mostaza. En los lugares donde el suelo es menos arenoso, la densidad disminuye.

  4. Las plantas de bhang no se cultivan. La ganja se cultiva en Naogaon, en Rajshahi.

  5. Los cultivadores agrícolas ordinarios recogen las hojas de bhang.

  6. El bhang se prepara en Bhagalpur y Monghyr. En Bhagalpur se recogen anualmente de tres a cinco mil maunds, en el Thana Bibipur y Kisanganj.

  7. Las plantas silvestres de bhang se cortan y se extienden al sol. Las hojas se separan y se rompen en trozos. Luego son descascarilladas por mujeres. Esto se hace en el sitio, y luego las hojas se ponen en sacos, que se traen y se almacenan en almacenes autorizados en las capitales de distrito. Este método de preparación del bhang a partir de plantas silvestres es para beber, y es muy sencillo y barato.

  8. He visto preparar bhang generalmente en la era llamada «khaliau». También puede prepararse en las casas, es decir, en los baris. El bhang puede prepararse de las plantas de cáñamo dondequiera que crezcan, pero se prefiere el bhang de ciertos lugares, por ejemplo, se dice que el bhang del Thana Bibipur es preferido al de otros lugares de Bhagalpur. No conozco ninguna razón particular para ello. Los goladars de bhang de Calcuta que importan de Bhagalpur podrán conocer tal razón.

He visto plantas de ganja descubiertas en Bhagalpur y Jangipur. De sus ramitas puede prepararse ganja de tan buen aspecto como la de Naogaon (la subdivisión particular donde se cultiva ganja bajo supervisión del Gobierno), pero se alega que el sabor no es tan bueno como el de las cultivadas en Naogaon.

  1. Hablo sólo de ganja y bhang al responder a esta pregunta.

Tanto la ganja como el bhang se deterioran con el almacenamiento. Ambos pierden su efecto con el tiempo. La ganja se conserva buena durante dos años en cajas de madera forradas de estaño; al tercer año aún puede venderse para su propósito con disminuido poder intoxicante. Después de eso ningún fumador la considera digna de compra. Al tercer año produce algo como polvo, no habiendo materia resinosa cohesiva, lo que muestra que se ha deteriorado. El bhang se conserva generalmente en sacos de arpillera y se mantiene bueno durante tres o cuatro años. No estoy seguro de cuántos años se conserva bueno en la Baja Bengala. Pero sé que el bhang viejo de seis o siete años de antigüedad se usa con fines medicinales. Cualquier exposición inmoderada al calor, al aire y a la humedad deteriora la ganja así como el bhang. Las cajas herméticas como las destinadas a guardar sellos en las tesorerías pueden prolongar el período; pero creo que es impracticable impedir completamente el deterioro, ya que la manipulación de la ganja y del bhang debe exponerlos al aire y al calor.

  1. La ganja y el charas, según alcanzo, se usan sólo para fumar.

  2. Al responder a la pregunta, hablo sólo de la ganja.

En el Bhagalpur al norte del Ganges abundan los Goalas, y son duros, constantes y principales consumidores de ganja. Después de ellos están, creo, los Rajputs. En el Bhagalpur al sur del Ganges los Goalas son duros bebedores de aguardiente del país y no de ganja en absoluto. Los Rajputs son los mismos en todo el distrito. El fumar ganja prevalece, más o menos, en todas las clases del pueblo en Bhagalpur como en la Baja Bengala. En Bhagalpur, Goalpara y Cooch Behar he observado una peculiar similitud en la observancia de una ceremonia, a saber, la porción no cultivadora de los Goalas, que cuidan el ganado, son los fumadores más empedernidos de ganja, y es esencial que se fume ganja en muy considerable medida en Bathan al tiempo de la Kalipuja, es decir, en Deude.

  1. Se prefiere el chur porque contiene menos hojitas que otras clases de ganja. La clase enrollada de ganja redonda no gusta nada en Bhagalpur (véase la respuesta a la pregunta 2).

  2. En Jangipur se importa charas de Mirzapur.

  3. No he visto, pero he oído hablar del fumar bhang en Jangipur, pero en muy raras instancias, y por hombres de clases bajas. Hablando en general, el bhang no se usa para fumar.

  4. El bhang no está confinado particularmente a ninguna clase, excepto las generalmente conocidas en Bengala y Behar por el término «Marwaris». Es usado por todas las clases, y más, creo, por las clases altas que por las bajas del pueblo. Generalmente se bebe. El uso no está particularmente confinado a ninguna localidad o distrito.

En la Bengala Central oigo que es costumbre, incluso entre las clases altas del pueblo, beber bhang el día de Dasahara.

  1. Respecto de la ganja creo que la proporción sería así:—

(a) 30 por ciento.

(b) 60 (c) 8 (d) 2

y respecto del bhang de este modo: (a) 50 por ciento, (4) 20, (c) 25 @s, 27. (Véase mi respuesta a la pregunta 24.) No creo que sea ningún hábito particular

ni circunstancia de la vida la que haya causado la difusión del uso de estas dos drogas,

  1. En el caso del bhang:

(2) unas 4 tolas, precio unas 4 pice.

(2) 2h, 2. En el caso del ganja:

(4) unos 7½ de tola, precio unas 2 pice.

(2) » ts 8. 29. En el caso del bhang:

(a) ordinariamente se mezcla pimienta o azúcar,

(4) excepcionalmente semillas de cilantro, de pepino, leche, etc.

» 2? 2)

» » aD

En el caso del ganja:

(a) tabaco crudo, es decir, tabaco sin melaza llamado karshan.

(2) excepcionalmente agua de rosas, sándalo blanco, cardamomo y atar.

No conozco ningún caso de mezcla de dhatura.

La mezcla de pimienta en el bhang aumenta el sabor, y el azúcar y las sustancias comprendidas en (4) aumentan la potencia embriagadora. En el caso del ganja (a) es esencial para producir la embriaguez, y las comprendidas en (6) dan sabor y son empleadas por los hombres acomodados.

  1. En unos 75 casos de cada 100 creo que el ganja se fuma en compañía y en 265 casos en soledad. Pero aun esas compañías de fumadores son demasiado cuidadosas para exponerse a la vista pública. El bhang lo beben en soledad los consumidores habituales y en compañía los bebedores ocasionales.

No hay vergüenza en beber bhang delante de quienes no beben lo mismo, pero lo contrario sucede respecto del ganja. Tanto el ganja como el bhang están principalmente limitados al varón, pero no a una edad particular de la vida. No es costumbre que los niños consuman ninguna de las tres drogas.

  1. Incluyo el charas al responder a esto.

El hábito de consumir ganja se forma con mucha facilidad, pero no sucede así respecto de él. Es difícil abandonar el hábito de

fumar ganja y fácil en el caso del bhang. Generalmente un fumador moderado de ganja se convierte en fumador excesivo en un instante. Tal tendencia es fuerte en el caso del ganja, pero no así en el del bhang.

  1. La costumbre de fumar ganja en Deli, según se ha dicho en la pregunta 20, es a la vez social y semirreligiosa. Hay otra costumbre religiosa en algunos distritos de la Baja Bengala llamada «Tinnath puja», en la que el fumar ganja es esencial. Solo se prepara un pice de ganja, y la gente de clase baja del pueblo se congrega y canta en honor del dios llamado «Tinnath». Es de reciente aparición entre la gente de clase baja, y se celebra de noche cuando cierta dolencia se cura por la creencia en ese dios. No es raro que los fumadores de ganja fumen en esa asamblea ganja distinta de la del pice ofrecido en la puja; también se ofrece un pice de betel y nuez de betel y un pice de aceite.

La otra ceremonia, Deuls, se celebra en campos abiertos, chars o junglas, donde se reúne el ganado, especialmente búfalos, de varios dueños. Los dueños del ganado, así como quienes lo cuidan, se conguntan y celebran cierta ceremonia religiosa, lavan el ganado, frotan aceite en sus cuernos y luego cantan y fuman ganja a su antojo. Se hace una vez al año en la época de la Kalipuja.

El uso del ganja es esencial en ambas costumbres mencionadas. El uso del ganja en la Tinnath puja es moderado, pero en los Deuls es excesivo.

La primera tiende a iniciar a los jóvenes de clase baja en el uso del ganja, pero la segunda está limitada a fumadores confirmados y, por tanto, no les es muy perjudicial.

$8. El consumo de ganja y charas es considerado por la sociedad como un vicio lleno de perjuicios para el fumador directamente y para su familia indirectamente. Los fumadores de estas dos drogas son ciertamente despreciados y evitados por los buenos miembros de la sociedad. El epíteto «ganja-khor» se aplica en son de burla a una persona de temperamento irascible y propensa a la violencia y a actos y palabras indiscretos. El fumar ganja y charas trae consigo la negligencia en los negocios y ocupaciones, carga y gasto innecesarios para la familia, y al final purgación de sangre y trastorno del cerebro; de ahí la opinión pública social contra el uso de ganja y charas.

El uso del bhang no está tan plagado de perjuicios y, por tanto, no es tenido en tanto descrédito.

No tengo conocimiento de ninguna opinión religiosa contra el ganja, el charas o el bhang, ni de ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo.

$4. Abstenerse del consumo de cualquiera de las tres drogas sería considerado una privación solo por los fumadores excesivos habituales, y no por las otras clases de fumadores clasificadas en la pregunta 26. Las otras clases pueden abstenerse con un pequeño esfuerzo.

Un fumador excesivo habitual de ganja se vuelve ansioso por él cuando se le priva de su dosis diaria, y parece estar inquieto hasta que la obtiene. Pero tal inquietud es más imaginaria que real; pues he oído decir incluso a los fumadores de ganja más confirmados (por ejemplo, los sanyasis) que pueden vivir sin ella durante una quincena o un mes sin ningún perjuicio para la salud. Tales devotos religiosos dicen que fuman ganja solo para concentrar su mente en una idea con exclusión de las demás, y no con ningún otro propósito.

Abstenerse del uso del bhang es susceptible de producir indigestión en los bebedores habituales; pero no probé ningún caso particular para observar el resultado real.

No tengo experiencia de ningún fumador de charas.

El número de personas que sienten la interrupción del ganja, el charas y el bhang como una especie de privación será muy limitado.

  1. Creo que es del todo factible prohibir el uso de ganja, charas y bhang, salvo cuando el bhang se requiera con fines medicinales para la preparación de medicamentos bajo el sistema ayurvédico por los kabirajes. El bhang se usará en cierta medida ilícitamente, pues crece silvestre. El ganja no estará disponible fácilmente sin ser detectado. Detectar la recolección ilícita de bhang conduciría a pequeñas opresiones y hostigamientos innecesarios; pero el cultivo de ganja es ampliamente conocido como prohibido y puede tratarse con severidad. La preparación de charas no es, creo, conocida por la gente, y por tanto no se oirá hablar de ella tras la prohibición de la importación.

La prohibición solo puede efectuarse mediante la fuerza legal y una estricta supervisión por una clase honesta de funcionarios durante al menos un período de cinco años. No dejaría la supervisión enteramente a la policía, sino a una clase de funcionarios jóvenes, activos, instruidos y honestos nombrados en el Departamento de Impuestos Especiales constituido como en la actualidad.


No creo que la prohibición ocasionara descontento alguno grave entre los consumidores. Ciertamente sería absurdo creer que el descontento temporal, si alguno hubiere, entre el limitado número de fumadores a quienes desprecian y miran por encima del hombro las vastas muchedumbres que aclamarían tal prohibición, pueda llegar jamás a constituir un peligro político. Es un argumento que yo llamaría poco generoso para con el pueblo en general y traído por los cabellos por parte de quienes lo aducen. La prohibición podrá crear un grato refunfuñar entre los fumadores, semejante al que se observó con la reintroducción del sistema de destilerías en la ciudad y el aumento del precio al por menor de los licores tanto en la ciudad como en el interior, que hizo que muchos pobres bebedores de licor quedaran excluidos. La mayoría y las mejores clases del pueblo bendecirán al Gobierno y simpatizarán con su acción. Los fumadores ordinarios, habituales y ocasionales de la masa ignorante considerarán, como de costumbre con todas las medidas del Gobierno, que el benigno Gobierno de la Reina ha dado este paso en beneficio suyo; y los pocos murmuradores se lamentarán en soledad.

Pero la simpatía pública se perderá; más aún, el público abogará ciertamente por el uso de las drogas si a la prohibición del ganja y del charas sigue un impuesto o tasa sobre lo inocente.

La prohibición podrá ir seguida de recurrir a los estimulantes alcohólicos en cierta medida y no a otras drogas. En mi opinión, el bhang debería quedar sin prohibir y gravado con un impuesto mayor que el actual, de modo que, al prohibirse el ganja, los consumidores empedernidos y habituales del mismo puedan recurrir al bhang si les place.

§6. No he visto ningún caso de abandonar el ganja, el charas o el bhang por la adopción del licor, y no tengo razón alguna para creer que exista tal tendencia a sustituir el licor por la droga. Tengo conocimiento de casos, aunque raros, de una misma persona que toma licor, bhang y opio.

  1. El efecto del charas se produce lentamente y por grados; pero el del ganja es rápido y muy repentino. Se dice que el charas es más suave que el ganja.

  2. No, salvo que el «rolled round» (véase 6) en respuesta a la pregunta (2) se dice, en Bhagalpur, que hace perder la cabeza y que produce vértigo.

  3. Nada.

  4. El bhang es prescrito por los kabirajes y curanderos por sus cualidades medicinales. Forma uno de los ingredientes de muchas clases de medicinas preparadas según el sistema ayurvédico. No se hace mención, según oigo, del ganja en aquella obra antigua, el «Ayurved»; la droga mencionada es el sidhee. Probablemente el sidhee no se había desarrollado entonces en ganja por el cultivo.

El bhang se emplea en el tratamiento de las enfermedades del ganado.

  1. No tengo conocimiento de ningún caso en que el charas o el ganja se emplee jamás—

(a) como accesorio alimenticio o digestivo;

(b) para dar resistencia bajo severa exertación o exposición, o para aliviar la fatiga;

(c) como febrífugo o preventivo de enfermedad en comarcas palúdicas o insalubres; o (d) de cualquier otro modo.

Pero se dice que el bhang se emplea con fines digestivos; y en las aldeas donde la ayuda médica no está fácilmente disponible ni a mano, se administra en casos de cólera tras la primera o segunda deposición. Hablo del uso habitual moderado del bhang como digestivo.

  1. Según mi conocimiento y en mi experiencia, el uso de estas tres drogas no es ni beneficioso ni inocuo.

  2. Sí, salvo en cuanto los fumadores de ganja suelen irritarse, cuando los vecinos ponen buen cuidado en no entrar en contacto con ellos.

  3. En el caso del bhang, tan pronto como se bebe produce una sensación refrescante en el estómago. El bebedor se sentiría inclinado a fumar tabaco si está acostumbrado a él, y a medida que fuma la intoxicación aumentaría. Es refrescante, produce intoxicación, aumenta el hambre y crea apetito. Su efecto dura unas seis horas, y produce embotamiento y letargo como efecto posterior, pero ningún anhelo de él.

En el caso del ganja, tan pronto como se fuma todo el cuerpo se calienta y se siente un choque en el cerebro; todo es repentino y rápido. Es refrescante, produce intoxicación y aumenta el hambre hasta cierto punto, crea apetito, dura unas dos horas, no produce embotamiento ni letargo, pero produce anhelo de él.

  1. Al responder a esto me limito al ganja solo.

Creo que incluso el uso habitual moderado del ganja produce efectos nocivos, físicos, mentales y morales. Hace que un hombre parezca demacrado, causa purgas periódicas de sangre, que pueden ser o no disentería, y produce síntomas de bronquitis crónica. Produce indiferencia.

Los hábitos de inmoralidad y libertinaje se ven a menudo asociados al consumo de ganja; pero no estoy seguro de si tales hábitos son la causa o el efecto del consumo de ganja.

Se observa en la mayoría de los casos que embota el intelecto, y en algunos que produce locura.

Los cuatro casos de locura producida por el consumo de ganja que conozco eran de naturaleza permanente.

Los dementes hablaban consigo mismos en preguntas y respuestas incoherentes, y reían mientras así hablaban, sin importarles lo que otros dijeran o pensaran de ellos. No usaban violencia contra otros si se los dejaba sin molestar.

En tres casos en que tuve la oportunidad de conocer personalmente a tales dementes cuando estaban cuerdos, no había ansiedad mental ni síntoma cerebral conocido que pueda suponerse que produjera o acelerara la locura. Las personas pertenecían a clases superiores de la sociedad, en dos casos con medios limitados y en el tercero con medios limitados. Aparentemente no eran de intelecto débil, y sus padres y hermanos no resultaron ser de intelecto débil.

En el cuarto caso conocí a un lunático de clase superior en el Manicomio de Dacca, que hablaba de la pérdida de su propiedad solo consigo mismo. Uno de sus vecinos, que estaba conmigo, me dijo que el ganja lo había puesto así.

En estos casos no estoy seguro de si era el uso habitual moderado o el habitual excesivo del ganja; pero en los tres primeros casos estoy cierto de que el uso era habitual.

  1. Véase la parte final del 45.

  2. No creo que el uso de ninguna de estas tres drogas, moderado o excesivo, pueda tener efecto hereditario alguno, ni que el hábito pueda adquirirse por la ley natural de la herencia.

  3. Véase el n.º 47.

  4. Los malos caracteres, como los ladrones habituales, los salteadores y los dacoits, no son necesariamente fumadores habituales de ninguna de estas drogas. Pero he oído de boca de los propios malhechores, por ejemplo, ladrones confirmados de una pequeña banda local, dacoits y salteadores de caminos, que es costumbre entre ellos beber licor o fumar ganja en una pipa, sin distinción de clase ni credo, antes de salir de correría, y que ello facilita la perpetración del crimen que necesitan perpetrar los caracteres desesperados. Tal uso ocasional nunca es excesivo.

  5. Véase arriba. 53. Nada. 54. Véase el n.º 51.

  6. No he oído de ningún caso semejante.

El ganja solo, y ni el bhang ni el charas, pueden producir completo estupefacción sin mezcla.

  1. Es impracticable ejercer control eficaz alguno respecto de la producción del bhang, pues las plantas no pueden erradicarse. Cualquier presión que se ejerciera sobre el poseedor del suelo donde espontáneamente crecen plantas de bhang resultaría ser una opresión y un hostigamiento.

  2. Sería bueno que las tres clases de ganja pudieran reducirse a una durante su preparación en Naogaon.

Mis razones para ello son las siguientes:—

(a) Desde 1885 creo que ha habido demasiadas fluctuaciones en la tasa del impuesto sobre cada clase de ganja con el fin de ajustar la cantidad real efectivamente fumable de la droga en un seer de cada una de las tres clases. Pero creo que la proporción sigue siendo defectuosa, y siempre lo será, porque algunos de los comerciantes mayoristas o corredores compran la cosecha en pie y hacen preparar la clase más o menos según la tasa del impuesto sugiera que es lucrativo. De ahí que encontremos que en algún año se importa más una clase de ganja que la otra, y al año siguiente ocurre lo contrario.

(b) Este cambio en el impuesto (siempre hacia el aumento) se ha introducido a mediados del año, lo que sirve para perturbar a los hombres del ramo, que se vieron así forzados a lidiar con una dificultad de la que no tenían aviso al tomar la licencia.

(c) Los comerciantes mayoristas pueden recurrir a menudo a malas prácticas convirtiendo el flat en chur y utilizándolo para cubrir las deficiencias en chur al cierre del año y mostrando deficiencia solo en flat y pagando así menos impuesto.

(d) A los efectos de comparar el consumo en años consecutivos, la comparación sería más justa que como se muestra actualmente si hubiera solo una clase de ganja. Pues en una maund de flat la cantidad real fumada es mucho menor que en una maund de chur, y es engañoso comparar una maund de flat con una maund de chur.

(e) Por la razón anterior, tampoco puede determinarse con exactitud el consumo en las tiendas al por menor sin un intrincado modo de cálculo para fijar el precio de salida de las tiendas y vender sus licencias.

Por las razones anteriores sugeriría la unificación de las tres clases y la fijación de un solo impuesto, si es factible efectuar esta unificación en la subdivisión productora, Naogaon.

  1. Parece injusto cobrar por mermas bajo las reglas existentes cuando tal merma es más nominal que real, es decir, producida por el efecto del clima. El ganja pesado en una maund en Naogaon en tiempo húmedo seguramente resultará menor en el pesaje hecho en Behar cuando el viento sopla del oeste y no del este. La merma debería cobrarse en casos de sustracción o venta o robo en tránsito, y no en casos fuera del control humano.

En no pocos casos se sustrae ganja de los sacos en tránsito por ferrocarril. Debería mejorarse la calidad de los sacos y el modo de empaque.

Sugeriría la supresión de los holgazanes conocidos como comerciantes mayoristas de ganja. La comunicación ferroviaria ha eliminado todas las dificultades del transporte, y los Colectores de distrito pueden pedir el ganja a las autoridades de Naogaon o a dondequiera que esté el almacén principal del Gobierno. Debería haber una oficina central en Naogaon con un oficial responsable, y cada distrito rendirá cuentas con esa oficina central solo en cuanto a la cantidad de la droga, cobrándose el impuesto, como ahora, en los distritos vendedores. Bajo tal arreglo el Gobierno puede introducir sacos especiales uniformes y adoptar el sistema de empaque que ahora se usa para empaquetar los sacos del correo postal.

La abolición de los comerciantes mayoristas dará cierto alivio a los vendedores al por menor, y el Gobierno podrá entonces aumentar el impuesto hasta el monto de ese alivio, que será mucho mayor que el costo de tránsito en que incurrirá el Gobierno, y el interés del capital que se adelantará para la compra de la cosecha a los cultivadores.

Este cambio simplificará las cuentas y dará alivio a los escribientes.

Pondrá a los vendedores al por menor en libertad de pujar libremente en las subastas. Actualmente un vendedor en mora con un goladar no puede pujar contra los deseos de tales goladars. En la práctica he visto que los goladars son uno de los factores en la subasta anual de más de un modo.

  1. Creo que la tasa actual es razonable y suficiente y no veo necesidad de cambio alguno.

  2. Véase el n.º 63. Estoy a favor de la unificación. 67. No. Es suficiente para el propósito.

  3. No existe prohibición de fumar en los locales de las tiendas. El bhang nunca se consume en los locales de las tiendas al por menor; el ganja rara vez se consume en las tiendas de venta. No tengo objeción a que tales tiendas y casas sean como son en la actualidad, es decir, como las tiendas para la venta de cualesquiera artículos necesarios.

  4. No. Tales tiendas no se consideran una molestia como las tiendas de licores. No hay daño en consultar la opinión pública local a este respecto.

  5. Nepal produce ganja silvestre. Nuestra gente no aprecia mucho su sabor. Los nepaleses también prefieren nuestro ganja. Pero aquellos de nuestra gente que viven a lo largo de la frontera norte de Bhagalpur y que desean tener un intoxicante barato introducen de contrabando ganja de Nepal. El contrabando no se lleva a cabo en grado apreciable.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Estoy en el Servicio Ejecutivo desde 1885. Anteriormente estuve en el Departamento de Educación.

Pregunta 45.—Solo conozco estos cuatro casos de locura atribuidos al ganja; con tres estaba personalmente familiarizado. Ninguno de ellos estaba en ningún asilo. Los tres estaban en mi aldea. Era Rajnagar en el distrito de Faridpur (antes Dacca). Ha sido arrastrada por el río Padma. Era una aldea muy grande. De ella se han formado veinticinco aldeas. Conocí por primera vez estos tres casos cuando tenía unos veintiuno o veintidós años de edad. Ahora tengo treinta y nueve años. Fue hace dieciocho años cuando los conocí por primera vez. Solía conocer a los hombres cuando iba a casa de vacaciones. Dos de ellos estaban locos hace dieciocho años. El tercero enloqueció tres o cuatro años después. Nunca he vivido en la aldea por más de un mes y medio seguido desde entonces. La gente solía decir en aquel tiempo que estas personas se habían vuelto locas por el ganja.

Por supuesto, como escolares, simplemente creíamos lo que oíamos y observábamos solo un hecho de locura y nada más. Más tarde, comenzamos a pensar más en la causa. Entonces no pude encontrar ninguna otra causa. Así, mi sacerdote, que es uno de los casos, tiene un hermano muy inteligente. Su padre es un pandit. Por supuesto, si hay alguna enfermedad en él desconocida para nosotros, puede ser la causa.

No podemos determinar estas cuestiones médicas. No he tenido formación médica. Dos de los hombres han muerto; y a uno lo vi vivo hace unos tres años. Los otros dos murieron hace unos seis o siete años. No estoy seguro. No puedo decir cuándo murieron. Uno murió después de los cincuenta años, de purgación de sangre. Lo supe más tarde por algunos miembros de su familia. Por supuesto, es muy difícil juzgar la causa o el efecto. El otro hombre que murió, murió a los treinta y ocho años aproximadamente. No sé de qué murió. El tercer hombre, que aún vive, tiene treinta o treinta y un años, o en todo caso menos de treinta y cinco años. No conozco ningún caso posterior a estos.

Mi hogar fue arrasado tres veces. Comenzamos a trasladar nuestra casa en 1872. Nos mudamos de la aldea por completo hace unos diez u once años.

No puedo recordar con exactitud. Solo uno de los hombres arriba mencionados —a saber, mi sacerdote— fue a nuestra nueva aldea.

  1. Evidencia de Basu Hrea Lait Banerses, brahmín, magistrado adjunto y recaudador adjunto, Monghyr.

  2. Experiencia adquirida durante el curso de mi carrera oficial, y experiencia personal.

  3. El bhang o siddhi crece espontáneamente en el distrito de Monghyr.

  4. He visto crecer bhang silvestre en la franja sur del Ganges, al norte de la cadena montañosa, en suelo bajo y baldío.

  5. Ordinariamente disperso.

  6. El bhang que se puede obtener en el bazar se limpia de polvo y se separan las semillas. Las hojas secas se remojan en agua caliente durante aproximadamente una hora y luego se secan al sol. Una cantidad de esto se machaca en un tarro de piedra con los siguientes ingredientes por medio de una vara de neem o de madera de limón hasta obtener una consistencia similar a la arcilla, y se come en píldoras, o después de mezclarse con agua o leche con el nombre de "Bom Mahadeo". Los ingredientes son uno o más de los siguientes según los medios y el gusto de la persona que lo bebe:—

(1) Gol mirich (pimienta); (2) sarip (semillas de pepino); (3) especias (ilachi); (4) azúcar.

  1. El bhang es consumido por la clase hindú de Bengala Inferior (bengalíes) el último día de la Durga puja para alegrar los ánimos y actuar como freno contra el tedio. Hasta donde sé, la práctica no está prescrita por la religión hindú; pero parece haber obtenido la sanción de la costumbre social. En los santuarios de Siva, el bhang machacado hasta convertirse en arcilla y mezclado con leche y agua se vierte sobre el lingam.

  2. Las clases altas y medias de las personas que fuman ganja son tenidas en descrédito por sus iguales.

Entre las clases trabajadoras de la población la práctica no se tiene en descrédito, aunque sus superiores en casta o rango generalmente preferirían a uno que no fume ganja como sirviente personal o doméstico. El bhang rara vez se bebe en exceso y, cuando se hace, no es tenido en descrédito por ninguna clase. El charas es tenido en desfavor por todas las clases de la sociedad. Los mendicantes religiosos de la clase sivita fuman ganja libremente, y la práctica no se tiene en descrédito entre ellos.

Las razones probablemente son que las clases trabajadoras encuentran que el ganja es un estimulante que les permite dedicarse a trabajos manuales severos sin sentir fatiga, y que actúa como protección contra la humedad y el frío a los que a veces están expuestos debido a la insuficiencia de ropa. Entre las clases altas y medias de las personas, que generalmente tienen hábitos más sedentarios, el ganja tiene un efecto perjudicial. La prevalencia de la costumbre de fumar ganja entre estas dos clases es muy rara. Los sanyasis o mendicantes religiosos de la clase descrita anteriormente afectan considerar el ganja como productor de una concentración de energías mentales para propósitos de meditación religiosa; pero creo que la prevalencia casi universal de la costumbre entre esta clase se debe al hecho de que actúa como protección contra el frío y la humedad, y suaviza los rigores del hambre a los que están habitualmente expuestos.

El bhang, cuando se bebe moderadamente, se considera que ayuda a la digestión.

El charas es visto con desfavor más desde un punto de vista religioso, ya que se cree que se recoge de la piel de animales.

  1. Las clases trabajadoras y los mendicantes religiosos considerarían una privación seria renunciar al consumo de ganja. La prohibición del uso de ganja daría lugar a un descontento considerable; pero no creo que diera lugar a ningún peligro político. La prohibición de fumar ganja ciertamente sería seguida entre las clases trabajadoras por un mayor recurso a estimulantes alcohólicos, tari u otras drogas intoxicantes, por ejemplo, opio. El siddhi es considerado como un sedante y una bebida refrescante, y la gente generalmente lamentaría perderlo. El uso de charas podría restringirse sin evocar tal sentimiento.

  2. El alcohol encuentra mayor favor entre las clases acomodadas de artesanos y trabajadores. Incluso entre algunos de los más avanzados de las clases medias de Bengala Inferior, cuyos antepasados se contentaban con un chillum de ganja o una dosis de opio, hay muchos que, si pueden permitirse el gasto, tomarían licor, y licor importado en especial, como más heroico.

  3. El charas es más suave. Este y el ganja elevan las energías y expanden las facultades físicas.

  4. El bhang se prescribe en casos de (1) diarrea, (2) hemorroides, (3) enfermedad del ganado. Después de un día de trabajo duro dado a un caballo, no es inusual darle algo de siddhi y melaza mezclados como sedante.

  5. El uso moderado de ganja entre los cultivadores y trabajadores y mendicantes es inofensivo si hay suficiente alimento disponible. El bhang en cantidades moderadas se supone que es beneficioso.

  6. No es ofensivo.

  7. Se cree que el uso excesivo habitual de ganja produce locura, especialmente entre las clases sedentarias de personas. Entre las clases trabajadoras se cree que no produce mucho mal. Pero incluso en casos de uso excesivo de ganja entre las clases sedentarias y altas, es difícil decir cuánto de la locura no se debe a otras causas, por ejemplo, ansiedad mental, enfermedad cerebral, etc., añadidas a ello.

  8. Posiblemente no.

  9. El uso de estas drogas a veces se recurre como afrodisíaco, pero, cuando se usa así, generalmente se cree que provoca impotencia.

  10. Generalmente se supone que los alborotadores y los malos caracteres son fumadores de ganja. De los hechos registrados sobre el tema, parecerá que los dacoits generalmente fuman ganja antes de la comisión del crimen, para fortalecerse para el acto. Muy probablemente tales personas no eran consumidores excesivos, ya que tenían que actuar con considerable deliberación y habilidad.

  11. Es muy difícil conectar la premeditación del crimen y el consumo de ganja como causa y efecto. Creo que la premeditación se hace sin ello, y la droga se recurre posteriormente para fortalecer la mente y el cuerpo.

  12. Véase la respuesta a la pregunta 51 arriba.

  13. Evidencia de Mauuavi Aspus Samav, magistrado adjunto y recaudador adjunto, Purulia, Manbhum.

  14. He estado conectado con la administración de impuestos especiales desde 1887 en mi capacidad oficial como recaudador adjunto en el distrito de Murshidabad, subdivisión de Araria del distrito de Purnea, subdivisión de Satkhira del distrito de Khulna, y cuartel general del distrito de Khulna y distrito de Manbhum. En el distrito de Khulna fui recaudador adjunto de impuestos especiales y ocupo el mismo cargo en Manbhum. En el distrito de Murshidabad solía permanecer a cargo de la oficina de impuestos especiales del distrito durante las ausencias en gira del recaudador adjunto de impuestos especiales especial.

En las subdivisiones, los impuestos especiales eran uno de los diversos departamentos que caían dentro de la jurisdicción ordinaria del oficial subdivisional.

  1. Charas.—La resina que exuda de la flor y las hojas de la planta de cáñamo es charas.

El ganja consiste en las flores secas de la planta de cáñamo femenina. Hay tres tipos reconocidos de ganja: plano, redondo y chur. El ganja plano y el redondo se fabrican cada uno mediante un proceso distinto y especial, para deshacerse de las hojas y de la mayor parte del tallo o ramita sobre el que crece la flor que sea practicable prescindir.

La principal diferencia entre el ganja plano y el redondo es que el primero contiene mucha más madera y ramita inútiles que el segundo. En el ganja plano, las ramitas son casi tan grandes como ramas, mientras que en el redondo se cortan lo más cortas posible. En la preparación del ganja redondo se emplea mayor manipulación para deshacerse de la hoja. El ganja redondo también tiene una apariencia completamente diferente a la del ganja plano, debido al enrollado de cada rama en el proceso de secado, dando a las flores una forma redondeada. El ganja chur consiste en los trozos rotos de las flores que se desprenden al hacer el ganja plano y redondo.

En las Provincias Inferiores estas definiciones se aplican.

No hay nombres especiales para ninguna localidad.

  1. La planta de bhang crece espontáneamente en Rajshahi y Murshidabad, en cuyos distritos es abundante. La planta de ganja es espontánea en Murshidabad, aunque no abundante.

  2. Generalmente se llama planta de siddhi.

  3. El cáñamo silvestre crece más en tierras aluviales saturadas de humedad.

  4. Ordinariamente denso en un pequeño terreno alrededor de las casas.

  5. (a) Sí, en Rajshahi.

(c) Sí, en Rajshahi, según me dicen.

(d) Sí.

  1. No se sabe.

  2. Ninguno que yo sepa personalmente.

  3. No es una clase especial, sino cultivadores agrícolas.

11 y 12. No se sabe.

  1. (a) Sí, solo Rajshahi. (b) Las franjas aluviales con cierta extensión de humedad favorecerían el crecimiento de la planta de cáñamo. (c) Imposible en las partes altas y montañosas del país.

  2. (a), (b) y (c) Sí.

Ganja y bhang en Rajshahi.

  1. No tengo conocimiento personal.

  2. (a) No.

(b) Sí.

—cifras muy aproximadas

(c) N.º 17. No se sabe.

  1. Estas drogas se deterioran con la conservación y con el tiempo pierden por completo su efecto. Se conservan bien unos dos años. La humedad y la exposición son las causas del deterioro. El aire seco y el calor pueden impedir el deterioro.

  2. El ganja se usa también para comer, pero muy rara vez; no así el charas, que nunca se come.

El ganja con aceite de mostaza se usa como medicina para los niños afectados de resfriado e hinchazón de las glándulas, también como medicina para la sarna y otras enfermedades de la piel.

  1. El ganja lo fuman generalmente los jornaleros, carreteros, mozos de carga, albañiles, porteadores de palanquín, sanyasis y jogis, fakires, darwans o porteadores del interior, rajputs que actúan como atletas, y brahmanes que adoran a Kali. El bhang lo toman los hombres del interior que viven en este país, generalmente durante los meses de marzo, abril, mayo y junio, por la tarde, en forma de sorbete. También lo toman otros que padecen trastornos intestinales, diarrea, etc., etc. El charas lo fuman generalmente las personas acomodadas entre los muhammadanos y los hindúes (rara vez esta última clase) en el distrito de Murshidabad. He conocido a numerosos shiíes de la familia del Nizamat y a sus akrobas entregados a fumar charas. En este distrito se sabe que miembros de ciertas familias Raj son fumadores de charas.

  2. El ganja redondo es generalmente preferido para fumar.

  3. En Murshidabad, el charas nativo; también se sospecha que el charas de Nepal está en uso entre algunos miembros de ciertas familias Raj.

  4. Sí; ocasionalmente por personas que desean inducir en el futuro el hábito de fumar ganja.

  5. El bhang se bebe ordinariamente, también se come con hojas de pan.

  6. El uso del ganja, así como del bhang, va en aumento. Se dan las cifras necesarias que muestran el consumo de estos dos artículos en este distrito durante los últimos tres años:—

Ganja, Siddhi.

Mds. §. Ch. Mds. §. Ch. 1891-92. ° -43 19 9 1 28 10 1892-93. ° -43 18 6 421 8 8

No hay tienda autorizada para la venta de charas en este distrito, y el consumo de este artículo no puede determinarse. Las razones del aumento en el consumo de ganja parecen ser el aumento del número de las clases de personas que, por la naturaleza de su ocupación, se ven ordinariamente obligadas a usar ganja. Los nombres de tales clases se han mencionado arriba. También algunos entregados a la bebida han pasado al ganja debido a su bajo precio.

  1. Por lo que respecta a este distrito, solo puede darse como sigue:— Ganja. Bhang. (a) 60 por ciento,: 90 por ciento... 17 UR aa ar (c) 15 » ° ° 6 ”

Cs ler eae Boy v2

  1. Ganja y bhang— (a) Fakires, sanyasis, hombres del interior, darwans, (4) brahmanes que adoran a Kali, porteadores de palanquín, mozos de carga, jornaleros, etc., etc.

(c) Gente joven propensa a la alegría.

(d) Aquellos entre esta última clase que no tienen control sobre sí mismos.

He sabido por indagación de numerosos consumidores de ganja que contrajeron el hábito por juntarse con personas entregadas a fumar ganja; tales personas podrían ser miembros de su familia, ya un abuelo, un tío materno y a veces un hermano mayor, que probablemente pediría al novicio que preparara el chillum o pusiera el chillum en su sitio después de haber fumado ganja, y en esta última ocasión el encargado del chillum daría una calada.

Ganja. Bhang. 28. (a) 3 a 7 pice 1 pice. (6) 8 a 10 pice 8 pice.

  1. (2) Para el ganja—ordinariamente hojas de tabaco, así como tabaco preparado. Para el bhang—golmirich (pimienta negra), azúcar y mowri.

(2) Excepcionalmente para el ganja, dhatura; para el siddhi, nudos podridos de hilo de babui en viejos techos de paja y azúcar y dhatura y semillas de pepino en polvo. El massala de bhang no se conoce aquí.

  1. El ganja se fuma ordinariamente en compañía y rara vez (cuando no hay compañía disponible) en soledad.

El bhang, cuando se toma con fines de diversión, se bebe en compañía; de lo contrario, en soledad. Se ha sabido que las mujeres consumen ganja, especialmente las mujeres bowri y las compañeras femeninas de los mendicantes baisnab que asumen el Bhek. El bhang también lo toman las baisnabs femeninas y las mujeres de reputación ligera en general. El ganja lo consumen ordinariamente las personas mayores de treinta años. El bhang se empieza antes en la vida. El ganja lo consumen los niños, especialmente aquellos que atienden a mahantas y jogis como discípulos aspirantes.

  1. En el caso del ganja y del bhang el hábito se forma fácilmente. El ganja es difícil de abandonar.

La tendencia referida existe.

  1. Es costumbre entre los hindúes de la Baja Bengala consumir bhang el día de Bijaya Dasami de la festividad de Durga Puja. La ofrenda de una pequeña cantidad de bhang a la diosa Durga parece haber sido prescrita como elemento esencial del culto de ese día, como en el Smriti Tatwa de Raghunandan. No parece haber sanción pauránica para esta clase de culto. Muchos hindúes creen que la hilaridad que ha de causar el consumo de bhang el día de Bijaya Dasami conmemora la victoria de Rama sobre Ravana, obtenida tras el aseguramiento de la diosa Durga, que fue propiciada mediante la ofrenda de 108 flores de loto. Se dice que Ravana fue vencido y muerto el día de Bijaya Dasami. El uso de la droga (bhang) en tales ocasiones es generalmente moderado, excepto en unos pocos.

No es probable que lleve a la formación del hábito, pero es muy perjudicial, a juzgar por los efectos posteriores en el día siguiente a Bijaya.

  1. El consumo de ganja se considera que lleva a hábitos de pereza, inactividad, y las personas entregadas a la práctica son miradas con gran desconfianza. Hay una fuerte opinión pública social contra quienes consumen la droga, siendo tales personas consideradas indignas de confianza. Un «ganjuri» es un apodo para las personas que generalmente tienen este carácter. Este sentimiento debe atribuirse a los efectos que el consumo de ganja produce en su víctima. El consumidor de bhang es generalmente acreditado con rectitud, valor y fuerza física. Tales personas, sin embargo, son generalmente temerarias.

No; no tengo conocimiento de tal costumbre de adorar la planta.

  1. Ganja.—La supresión del consumo de ganja probablemente constituiría una grave privación para los consumidores habituales moderados y excesivos. Muchos son tales, cuya ocupación y trabajo diario exigen el uso de la droga, que alivia el dolor y sostiene el cuerpo bajo severo esfuerzo o exposición. Para las cifras probables, véase supra (respuesta 26).

Bhang.—La supresión del consumo de bhang probablemente no constituiría una grave privación para ninguna clase de consumidores.

  1. Bhang, factible. Ganja, no tanto.

El ganja se consumiría ilícitamente cuando se pudiera obtener. No es fácil sugerir medios de prohibición. Se seguiría un grave descontento entre los consumidores de ganja. No llegará a constituir un peligro político. (a) Sí; hasta cierto punto. (6) Sí; como el opio.

  1. Más bien lo contrario es el caso del ganja; la razón es el costo comparativamente menor al que un fumador de ganja puede embriagarse. Se supone que un pice de ganja produce mayor embriaguez que cuatro pice de licor de alambique.

Muchos han abandonado el licor y se han pasado al ganja.

  1. No conocido por mí.

  2. Sí; en grado, en intensidad de embriaguez. Se supone que el ganja redondo es el más eficaz a este respecto, el chur menos, y el plano el menos.

  3. No; excepto en los casos en que el ganja o el bhang se usan con dhatura.

  4. (a) El bhang lo usan los médicos nativos en la preparación de medicinas para la disentería, la lepra y otras enfermedades.

(6) No conocido.

  1. El uso moderado de bhang, pero ningún otro, puede ser beneficioso en sus efectos.

(2) Como accesorio alimenticio o digestivo. El charas puede, y el ganja sí resulta beneficioso en sus efectos.

(6) Para dar resistencia bajo severo esfuerzo o exposición, o para aliviar la fatiga.

(c) El charas y el ganja con moderación pueden servir como febrífugo o preventivo de enfermedad en comarcas palúdicas e insalubres.

Para los fines mencionados en (a), las personas que generalmente padecen trastornos intestinales usan ocasionalmente bhang.

Para los fines mencionados en (4) y (c), las personas de las clases trabajadoras usan ganja habitualmente en cantidades moderadas.

  1. Beneficioso como se ha dicho arriba.

  2. Sí.

  3. Refrescante hasta cierto punto; embriaguez en pequeño grado; calma el hambre por un rato; crea apetito; el efecto dura unas dos horas; efectos posteriores: una debilidad general del sistema, embotamiento, un dolor de cabeza que dura un corto espacio. Sí. La falta de gratificación subsiguiente produce anhelo o inquietud. Estos se refieren al ganja y al bhang.

  4. Ganja.—El uso habitual moderado de ganja produce debilidad física, trastorno mental, y lleva a la lascivia en las primeras etapas del hábito.

No así el bhang. El uso de ganja, como arriba, hace los ojos hundidos, las sienes deprimidas, las mejillas delgadas, el cuello esbelto, y en conjunto todo el sistema débil e impotente. El bhang no. El ganja perjudica la digestión y causa pérdida de apetito a la larga. El bhang no. El ganja causa disentería, bronquitis o asma a la larga. Se dice que los fumadores de ganja generalmente mueren de disentería.

Sí menoscaba el sentido moral, sí induce pereza y hábitos de lascivia e inmoralidad.

El uso inmoderado de ganja ciertamente embota el intelecto y se cree que produce locura—en algunos casos temporal y en otros permanente, según la naturaleza de la constitución del consumidor.

No puedo hablar por experiencia respecto a casos con los que estoy familiarizado.

  1. No necesita respuesta (véase arriba). 47. No exactamente hereditario.

  2. Pero se ha sabido que afecta a personas de la misma familia.

  3. El ganja y especialmente el bhang lo son.

  4. Consumidos en primera instancia como afrodisíaco. La mayoría de los jóvenes caen en el hábito bajo esa noción. Las prostitutas usan bhang con el mismo objeto. El uso para este propósito es más perjudicial que su uso como narcótico ordinario, ya que los efectos posteriores de agotamiento, etc., etc., son grandes.

El uso habitual de ganja en exceso produce impotencia demasiado pronto.

51 y 52. Casi todos los miembros de clubes, alborotadores, ladrones de casas, ladrones y dacoits, especialmente en la Baja Bengala, son consumidores de ganja en moderación o exceso. Generalmente fuman ganja antes de salir a una expedición. Los hurtos pequeños son a menudo cometidos por personas entregadas a fumar ganja pero sin medios para satisfacer el ansia.

  1. Se cree que la indulgencia excesiva en ganja incita a crímenes no premeditados. No conozco ningún caso en que haya llevado a frenesí homicida temporal.

  2. Ganja, y ocasionalmente bhang en exceso.

  3. A veces se ha sabido que los criminales atontan a los viajeros en el camino induciéndoles a fumar ganja, presentándola falsamente como tabaco, y luego robando a su víctima. Sin mezcla no puede inducirse el atontamiento completo.

  4. El ganja fumado sin hojas de tabaco es opresivo para la garganta, produciendo tos violenta. El bhang usado con golmirich tiene un efecto refrescante.

Nada especial que señalar.

  1. No puedo dar ninguna. Me dicen que el ganja, cuando se come, no produce embriaguez tan inmediatamente como cuando se fuma.

58 y 59. El sistema bajo el cual se suministran ganja y bhang a los consumidores se sabe que no causa inconveniente al público, y se cree que funciona bien. Sin embargo, en vista del creciente consumo de ganja, debería haber un control adicional en forma de un aumento del impuesto.

60 y 61. No puedo decirlo. 62. No puedo indicar ninguno. 63. No parece haber ninguno.

  1. Ninguno que haya sido presentado por las partes interesadas.

  2. No hay gran disparidad en las tasas de tributación sobre el ganja y el bhang. Pero suponiendo que un pice de ganja produce tanta embriaguez como cuatro pice de licor del país y dos pice de opio, diría que hay amplio margen de mejora en la tributación del ganja.

  3. Debería haber diferentes tasas de tributación para las diferentes clases de ganja, según la cantidad de embriaguez que se supone produce una clase particular de ganja.

  4. Ninguna: solo esto, que con el fin de frenar el aumento ulterior del consumo de ganja deberían elevarse más las tasas del impuesto.

  5. Ninguna en este distrito.

  6. Sí. En los municipios se consulta la opinión de los comisionados municipales; en el mufassal, la de los principales hombres de la aldea. Debería tenerse en cuenta la opinión pública local.

  7. Ninguno que yo conozca.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Ingresé en el servicio del Gobierno en enero de 1887 como magistrado adjunto.

Pregunta 3.—La planta del bhang y la planta del ganja no son la misma. No estoy muy seguro de ello. Como ahora se me informa que las plantas son la misma, probablemente estoy equivocado.

Pregunta 30.—He visto muchachos de tan solo ocho años tomando ganja. Recuerdo a uno en el distrito de Manbhum, que tenía nueve años. Ningún otro.

Pregunta 85.—Al decir que es posible prohibir el bhang, quiero decir que si se prohibiera la gente no se preocuparía por tomarlo, mientras que si se prohibiera el ganja, la gente seguiría procurándoselo de una u otra manera. Los fumadores de ganja están más apegados a su hábito que los bebedores de bhang al suyo. La planta del bhang requeriría, por supuesto, ser exterminada. La extirpación del bhang en el distrito de Murshidabad no daría lugar a un descontento grave. No puedo responder por ningún otro distrito.

Pregunta 86.—En esta respuesta hablo únicamente del distrito de Manbhum en lo que respecta a la sustitución del ganja por el alcohol.

Pregunta 51.—En esta respuesta hablo del distrito de Khulna, y mi declaración se basa en mi experiencia magistral. A veces sale a la luz en las pruebas que tales personas se hallaban en estado de intoxicación por ganja. Mi impresión es general y no deriva de una investigación especial sobre el asunto. Por intoxicación se entiende que los hombres habían tomado lo suficiente para hacerlos más animosos, no para dejarlos insensibles. La palabra «nasha» podría expresar esto; no implica necesariamente insensibilidad.

«86. Declaración de Basu Kutnop Cuunpra Sen, magistrado adjunto y recaudador adjunto, Singhbhum.

  1. Mis respuestas se refieren únicamente al ganja.

Conozco el sistema actual de administración de consumos en Bengala, habiendo estado vinculado a él como recaudador adjunto de consumos de dos distritos, a saber, Dinajpur en el norte de Bengala y Singhbhum en el sudoeste de las provincias.

Considero que el sistema es susceptible de mejora.

Mis opiniones se refieren únicamente al ganja. No conozco mucho el charas ni el bhang.

  1. El sistema es susceptible de mejora en la dirección de someterlo más completamente al control del Gobierno. Tal como funciona actualmente, el sistema está controlado por el Gobierno, por un lado, y por los tres factores externos, por otro: a saber, (1) el cultivador, (2) el vendedor al por mayor y (3) el vendedor al por menor.

Estos tres factores son más o menos independientes del control del Gobierno. Cada uno puede, en su propia esfera, influir en el costo final para los consumidores.

La verdad de la siguiente proposición parece indiscutible:

«Las fluctuaciones en el costo (para una cantidad dada) para los consumidores tienen tendencia a aumentar el consumo.» Esta proposición se basa en la siguiente teoría, que encarna el resultado de una larga experiencia.

La proporción en que el deseo de un hombre de entregarse a un intoxicante aumenta con una proporción dada de aumento en la facilidad de satisfacerlo es mayor que la proporción en que su deseo disminuirá con una proporción igual de disminución en la facilidad.

Así, si el consumo de ganja de un hombre aumenta en la proporción de 8 a 10, mientras el costo disminuye de 12 a 8, su consumo solo disminuirá de 10 a 9 cuando el costo aumente de 8 a 12.

El efecto neto de la doble fluctuación sería un aumento del consumo de 8 a 9, mientras que todo lo demás fuera de él ha vuelto a su antigua posición. Siendo el objeto declarado del sistema actual de administración de consumos reducir el consumo y mejorar con ello la moral pública, su deber es impedir en la medida de lo posible cualquier fluctuación del tipo mencionado. El costo para los consumidores debería aumentarse lenta pero constantemente, de modo que se logre una disminución correspondiente, lenta pero constante, del consumo. Aumentar un año y disminuir al siguiente es sumamente perjudicial para los consumidores. Un año de ganja barata tendrá el efecto de aumentar el deseo de satisfacción, y un año de carestía acostumbrará al consumidor al mayor costo de la satisfacción. Es posible, por tanto, mediante una hábil alternancia de baratura y carestía en años sucesivos, aumentar enormemente el consumo y provocar la ruina del pueblo. Es imposible regular el consumo si todos los factores que influyen en él no se someten al control completo del Gobierno. El costo para los consumidores debe aumentarse constantemente y el consumo disminuir constantemente. Dos puntos requieren atención a este respecto.

(1) No basta con decir al cabo de varios años que el consumo es menor al final que al principio del período.

Sino que debe demostrarse satisfactoriamente que durante el período el consumo nunca ha aumentado, ni siquiera en la más pequeña cantidad, en ningún momento. Cada año, mes y, si es posible, día sucesivo debería mostrar una disminución del consumo, por pequeña que sea, pero siempre disminución y nunca aumento. En esta disminución deberían participar todas las divisiones y, si es posible, todos los distritos; lo que ordinariamente ocurre es aumento en algunas divisiones y disminución en otras un año, y disminución en las primeras y aumento en las últimas al año siguiente, o algo por el estilo. Esto demuestra que las fluctuaciones en cada localidad son grandes, lo que a su vez prueba fluctuaciones de carácter grave en el costo para los consumidores, y la ausencia total de control del Gobierno, a merced del cultivador, del vendedor al por mayor y del vendedor al por menor, por un lado, y de la prosperidad agrícola local o su falta, por otro. Su propio control es virtualmente nulo.

(2) El aumento del costo no debería consistir meramente en la cantidad absoluta medida por la moneda del Imperio, sino que debería ser un aumento real, que ofrezca un freno real al consumo.

Así, si el costo era de 20 rupias en 1875 y ahora es de 40 rupias para un individuo, no ha habido aumento real si los ingresos del hombre se han duplicado entretanto; y si es agricultor, seguramente sus ingresos se han casi duplicado durante este período por el mero funcionamiento de los cambios monetarios en el mundo entre el oro y la plata. El progreso general de la riqueza ha aumentado quizá también su capacidad de gastar más dinero en lujos. Determinar qué constituiría un aumento real en el costo para los consumidores en cualquier provincia sería un problema sumamente complejo que implicaría muchas consideraciones.

El Gobierno, teniendo el control total de la administración (de consumos), apenas podría descargar satisfactoriamente su responsabilidad. ¿Cuánto menos podría descargarla cuando la mitad del control no está en sus manos en absoluto?

Para las mejoras que propongo, véanse las respuestas a las preguntas 60, 63 y 64.

  1. El ganja se produce en mi provincia. Una extensión de país que comprende partes de los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur se destina al cultivo del ganja para el abastecimiento de toda la provincia. Estuve a cargo de uno de estos distritos y opino que el cultivo no está controlado adecuadamente. El personal empleado para la supervisión no parece ser suficientemente numeroso ni estar bien remunerado, y el sistema mismo parece defectuoso. Creo que alrededor del 10 por ciento de la producción real pasa al consumo directamente de manos del cultivador sin pagar impuesto. Probablemente también se roba una porción de los campos, con pérdida tanto para el cultivador como para el Gobierno. Es digno de notarse que en una extensión muy grande alrededor de la zona de ganja no hay ninguna tienda de ganja y ninguna puede abrirse. La razón solo puede ser que la gente contrabandea y roba, teniendo facilidad para ello. De hecho, solo tienen que ir a pedir a los cultivadores para obtener una cantidad adecuada para el consumo del año. Si los cultivadores pueden pasar ganja a sus parientes y vecinos, ¿por qué no habrían de poder pasárselo a exportadores autorizados sin que el oficial de la subdivisión de Naogaon llegue nunca a saberlo? En efecto, los exportadores son más peligrosos que los ladrones.

El cultivador influye en el costo para los consumidores en grado considerable. El precio al por mayor que cobra varía de 10 a 100 rupias. Esta es una gran variación y no puede menos de influir en el costo para los consumidores.

El sistema según el cual se cultiva, manufactura y almacena el ganja podría modificarse en las siguientes líneas:

(1) Deberían hacerse experimentos con espíritu honesto para determinar si el ganja puede cultivarse en las laderas de las colinas según el sistema con que se cultiva el té. Si esto tiene éxito, debería abandonarse el sistema actual e introducirse el sistema del té. Si el experimento no tiene éxito, debería continuarse el sistema actual con la siguiente mejora:

  1. La superficie para la cual se dan licencias a los cultivadores debería medirse, cartografiarse y registrarse.

  2. Debería aumentarse la supervisión sobre los campos.

  3. Toda la cosecha debería ser comprada por el Gobierno y luego manufacturada por sus propios servidores asalariados.

  4. El ganja, una vez manufacturado, debería conservarse en recipientes de hojalata herméticos como el té, digamos que cada uno contenga una, dos o más libras. Debería manufacturarse una sola clase de ganja, a saber, chur ganja, de la que se haya eliminado toda materia extraña. Tener tres clases diferentes de ganja parece tener dos agujeros en la puerta para un par de gatitos.

  5. El ganja debería manufacturarse en Naogaon y despacharse de inmediato a centros divisionarios convenientes para su distribución a los distritos.

  6. Debería haber siempre en existencias al menos el consumo de dos años.

  7. Tengo una objeción muy seria al sistema actual de venta al por mayor de ganja. El vendedor al por mayor ejerce una gran influencia en los ingresos del Gobierno, por un lado, y en el costo para los consumidores, por otro.

(1) Debería abolirse el vendedor al por mayor.

(2) El ganja debería ser expedido por el oficial de hacienda, como el opio, a los vendedores al por menor. No habrá pesaje. Las latas se entregarán simplemente.

En cuanto a la venta al por menor de ganja, introduciría a título de ensayo el siguiente sistema:

(1) El precio al por menor del ganja será fijado por el Gobierno.

(2) El número de licencias y las localidades serán los mismos y se restringirán de la misma manera que en el sistema actual.

(3) Los vendedores recibirían una comisión sobre la cantidad vendida.

(4) Las licencias se venderán en subasta, dando preferencia a quienes acepten trabajar por la comisión mínima.

El sistema actual es una especie de juego de azar. Los elementos de incertidumbre son considerables.

El costo final para los consumidores está demasiado a merced de los vendedores en el sistema actual.

  1. Tengo objeciones al sistema actual de transporte. Si se abole el vendedor al por mayor, el sistema actual de transporte morirá con él.

  2. No creo que haya relación alguna entre la intoxicación producida por el ganja y la causada por el alcohol. Ningún hombre discute consigo mismo: «Ahora bien, si me doy al ganja tengo que pagar tanto por tantas horas de ebriedad, y si me doy al alcohol tendré que gastar tanto por tantas horas de placer». Que un hombre beba o fume depende enteramente del gusto y de circunstancias ajenas al costo. La cuestión del costo puede influir en quienes son adictos a ambas clases de intoxicación. Pero creo que tales hombres son raros. La teoría de la intercambiabilidad del ganja y el alcohol es cómoda para los recaudadores, que a veces tienen que dar cuenta a la autoridad superior de las variaciones en las dos clases de ingresos.

  3. Yo tendría solo una clase de gunjah, a saber, chur; la ganja plana nunca podría envasarse en latas. El Comisionado dice en su último informe que los consumidores prefieren la ganja plana al chur. Evidentemente quiere decir que los vendedores al por menor prefieren la ganja plana al chur. La prefieren porque hay un elemento de incertidumbre en la ganja plana (en la proporción de las ramillas respecto de la ganja propiamente dicha). El vendedor considera esto materia de juego. Quiere y espera cada vez obtener más ganja que ramillas.

La ganja plana quizá pague también menos impuesto en proporción al chur; no puedo concebir que haya diferencia alguna de calidad entre la plana y el chur, ni siquiera la redonda. El mismísimo hecho de que la ganja plana sea más barata (seer por seer) induce a los vendedores a preferirla.

  1. Mi objeción al actual método de gravar la ganja se muestra en la respuesta a la pregunta 63.

  2. No hay un uso general de ganja no gravada, pero la ganja se introduce de contrabando desde Rajshahi y los Estados nativos en mayor o menor medida.

Conclusión.—La mía es una teoría coherente de la administración. El costo final para los consumidores debe ser independiente de toda consideración externa.

Debe estar enteramente bajo el poder regulador del Gobierno. Debe aumentarse gradual y firmemente. Ningún aumento repentino hará bien alguno, pues puede conducir al contrabando o a una privación sentida con agudeza, la cual, en sus resultados, está a un paso de la prohibición total. La fluctuación en el costo es sumamente dañina, pues resulta en un aumento del costo para los consumidores sin ganancia correspondiente en la moral social. Aumento del costo para los consumidores y disminución del consumo lenta y firmemente es mi lema. Cualquier sistema que favorezca esto es bueno, y cualquier falla en la administración que tienda a perturbarlo es objetable.

  1. Declaración de Banu Guneapuar GuosE, Hacise Deputy Collector, 24-Parganas.

  2. Como Deputy Collector de varios distritos, he tenido oportunidades de obtener información respecto de los asuntos relacionados con las drogas de cáñamo.

  3. Sí. Las drogas se conocen como siddhi o bhang, charas y ganja en este distrito.

  4. Murshidabad, Jessore, 24-Parganas. Es abundante en Jessore.

  5. Bhang o siddhi, que se refieren exactamente a la misma planta.

  6. No puedo responder plenamente a tu pregunta, pero parece prosperar en las comarcas aluviales de la Baja Bengala.

  7. Ordinariamente densa.

  8. Sí; pero no en este distrito.

  9. No tengo conocimiento de ningún aumento semejante.

  10. No estoy familiarizado con los métodos de cultivo.

  11. No, los cultivadores de ganja son de la misma clase que los demás cultivadores agrícolas.

11 y 12. No, por lo que sé.

  1. El cultivo está restringido a los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur, conocidos como «Naogaon Ganja Mahal». Los distritos fueron elegidos, creo, por su suelo peculiar. Pienso que un suelo franco blando con aptitud para el riego es necesario para el cultivo del cáñamo destinado a producir ganja. Su cultivo sería imposible, creo, en terreno pantanoso.

  2. (a) En los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur; (b) No. (c) Preparada ilícitamente en este distrito, pero la cantidad es muy pequeña.

  3. Solo a partir de plantas cultivadas se fabrican las diferentes clases de ganja. No sé mucho acerca de la preparación de la ganja y el charas. El siddhi o bhang se prepara ilícitamente a partir de las plantas silvestres. Las hojas se separan de las plantas cuando están floreciendo y luego se secan al sol. Tras el proceso se pulverizan y se beben después de mezclarlas con agua, leche, azúcar y especias.

La ganja y el charas solo se fuman, generalmente después de mezclarlos con tabaco.

  1. (a) Preparada en muy pequeña medida en este distrito. (b) Sí. (c) No.

  2. La ganja la preparan los cultivadores ordinarios, tanto hindúes como mahometanos. El siddhi lo preparan ilícitamente todas las clases de personas que lo beben. No sé qué clases de personas preparan el charas.

  3. Sí, estas drogas se deterioran con la conservación y pierden por completo su efecto con el tiempo. La ganja y el siddhi se conservan buenos de dos a tres años, y el charas de cuatro a cinco años. La evaporación de la materia narcótica es la causa del deterioro. Si la droga se conserva herméticamente sellada en cajas de lata, creo que podría impedirse el deterioro.

  4. Usada solo para fumar, por lo que sé.

  5. El charas solía ser fumado tanto por las clases altas como por las bajas, pero ahora su uso está casi confinado a un número limitado de las últimas. El consumo de charas en este distrito no es superior a treinta seers al año y el número de fumadores de esta droga no es superior a trescientos. La ganja la fuman generalmente las personas de castas inferiores que tienen mucho trabajo al aire libre, como barqueros, pescadores y coolíes, y un número limitado de la clase alta en la subdivisión de Barasat. Creo que alrededor del 75 por ciento de la población adulta de la clase trabajadora inferior fuma ganja.

  6. En este distrito se prefiere la ganja redonda. La ganja plana no se usa en absoluto. El consumo de chur es muy escaso.

  7. Se usa principalmente el charas extranjero, de Nepal, importado de Amritsar.

  8. No, por lo que sé.

  9. La bebida del bhang prevalece entre todas las clases de personas. La usan especialmente los habitantes de Behar residentes en este distrito. Creo que alrededor del 50 por ciento de la gente bebe siddhi o bhang.

  10. Los informes anuales muestran que el consumo de ganja disminuye año tras año. El consumo de siddhi muestra un aumento. En el charas el aumento del consumo es nominal.

Los vendedores de este distrito solían antes obtener charas de las tiendas al por menor de Calcutta en pequeñas cantidades, pero ahora lo importan directamente de Amritsar y lo venden al por mayor a los vendedores de otros distritos.

Ganja, Siddhi, Charas. Mds. Srs. | Mds. Srs. | Mds. Srs. 1888-89, -| 186 35| 387 31 1889-90: 1890-91 172. 29| -46 5 0 265 1891-92 7762 6620

  1. (a) 70 por ciento. (b) 4. (c) 25.

  2. Estos se toman principalmente de las castas inferiores que tienen bastante trabajo rudo al aire libre, como Bagdi, Podh, Behara, Chamar, Malla, Dhangar, Dalia, Dome, Mehtar, Boistab Sanyasi, cantor, Kaibarta, etc. Son generalmente consumidores moderados.


Gunyah. Charas. Siddhi. 28. (a) 2 annas de peso, 3 annas de peso, 1 tola, precio 2 pice. precio 14 annas. precio 2 pice. (b) 1 tola, 1 tola, 24 tolas, precio 4 annas. precio 8 annas, precio 5 pice. 29. (a) Ordinariamente con el gunyah y el charas se mezcla tabaco preparado, y con el siddhi especias, azúcar y leche.

(b) No tengo conocimiento de que se mezcle nada excepcionalmente.

He oído que con el gunyah se usan semillas de dhatura para aumentar su poder embriagador, pero no he visto a nadie usarlas. En el caso del tabaco con charas y gunyah, para suavizar el efecto narcótico y dar mejor sabor. Las especias, etc., se usan con el siddhi para mejorar el gusto y también para aumentar su efecto embriagador.

No conozco preparación alguna como el bhang massala.

  1. (c) El gunyah y el charas se fuman generalmente en compañía. No se observa recato alguno en el caso de beber siddhi.

(b) Está principalmente confinado al sexo masculino y no a ninguna época especial de la vida.

(c) No.

  1. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) No en la misma medida que el alcohol o el opio.

  1. El consumo de gunyah y charas no lo exige ninguna costumbre social ni religiosa. El bhang se bebe en parte como costumbre religiosa y más como costumbre social el cuarto o último día del Durga puja, pues se cree que de ello resulta el éxito en la vida, y el nombre mismo de «siddhi» implica éxito. Popularmente se cree que fue la bebida favorita de Siva y por ello los devotos se la ofrecen. El uso es generalmente templado y no hay probabilidad de que conduzca a la formación de hábito.

  2. El fumar gunyah está mal visto, pero no es tal el caso del beber siddhi o del fumar charas. El sentimiento contra el fumar gunyah se debe, creo, a que su uso está confinado generalmente a las castas inferiores. No tengo conocimiento de costumbre alguna de adorar la planta del cáñamo en ninguna ocasión por secta alguna de gentes.

  3. Sí. La clase trabajadora de la población usa gunyah o charas como estimulante para capacitarse para el trabajo duro. No podrían posiblemente abandonar la práctica sin algún sustituto. El bhang, de nuevo, no podría ser abandonado por los consumidores habituales sin agravar las dolencias para prevenir las cuales habían recurrido a su uso. Unos 50.000 de las clases trabajadoras de este distrito usan gunyah como estimulante para el trabajo duro. No hay menos de 10.000 consumidores habituales de siddhi, pero los fumadores de charas no pasan de 300 en este distrito.

  4. Es factible prohibir el uso de charas, pero no el de gunyah o siddhi. Estos dos podrían consumirse ilícitamente; dudo que la prohibición pudiera hacerse cumplir respecto a ellos. La prohibición ocasionaría grave descontento entre los consumidores, pero ello no equivaldría a un peligro político. La prohibición sería seguida del recurso a otras drogas deletéreas.

  5. El alcohol sustituye en muy pequeña medida a estas drogas entre las clases acomodadas. Como estimulante, el alcohol se considera superior. El uso de estas drogas disminuye gradualmente. El tari ha ocupado en cierta medida el lugar del gunyah entre la clase baja de la gente, pues estimula y al mismo tiempo satisface el hambre, aunque es un poco costoso.

  6. Sí. El efecto de fumar charas se considera más suave que el de fumar gunyah.

  7. No.

  8. El beber siddhi es menos perjudicial que fumar gunyah o charas. El fumar produce un fuerte efecto instantáneo, pero el beber es decididamente un método más fácil de consumir una gran cantidad de una vez.

  9. (a) Sí.

(b) Sí.

  1. (a) Se cree que ambos.

(b) Sí.

(c) Sí.

(d) Se supone que el uso de gunyah capacita al hombre para concentrar su mente en un asunto.

Clase trabajadora, el 75 por ciento de ellos. Se hace referencia al uso moderado.

  1. El uso moderado es inocuo, pues no tiene efecto posterior sobre el organismo.

  2. Sí.

  3. (a) Vigoriza y causa una agradable sensación de embriaguez.

(b) Sí.

(c) Sí.

(d) No.

(e) Sí, lo hace cuando se toma en forma de siddhi.

(f) Una hora en el caso del gunyah y el charas, y de tres a cuatro horas en el caso del siddhi.

(g) No.

(h) Produce ansia en el caso de los consumidores habituales.

  1. (a) No.

(b) En el caso del uso inmoderado, sí.

(c) No.

(d) Sí, en el caso del uso inmoderado.

(e) No.

(f) El uso moderado no embota el intelecto ni produce locura. Se dice que la adulteración de las drogas con otros ingredientes venenosos, como la dhatura, etc., produce locura.

(g) Se ha averiguado que de los dementes del distrito, sólo diecinueve se considera que lo hayan llegado a ser por el uso de gunyah. De estos diecinueve, sólo uno se reporta como violento. Con suficiente investigación, así como por la confesión de los dementes, se esclareció que en la mayoría de los casos su demencia se debía a otras causas, como desgracias familiares, etc., y algunos habían recurrido al gunyah después de estar dementes. En cuatro casos no pudo averiguarse otra causa de su demencia que el uso excesivo de la droga.

  1. La indulgencia excesiva habitual causa la peculiar furia que hace a los orientales correr amok.

47 y 48. No.

49 y 50. (a) Sí.

(b) Lo usan así las prostitutas de ínfima clase que frecuentan los melas o ferias.

(c) No tengo conocimiento. (d) No.

51 a 55. No.

  1. No tengo conocimiento personal de la mezcla de otras sustancias que las que ya he señalado.

  2. No sé que el gunyah y el charas se coman o se beban.

  3. La administración del impuesto respecto a las drogas del cáñamo funciona bien, y no estoy preparado para sugerir mejora alguna.

60 y 61. Creo que hay suficiente control y no tengo sugerencia que hacer para la modificación del sistema.

  1. No sugeriría cambio alguno en este respecto.

63 y 64. No. 65. (a) Sí. (b) Sí.

  1. Sí; pues el plano y el redondo tienen ramitas que el chur no tiene. Cada clase de gunyah debería ser gravada en proporción a la materia narcótica que se halle contener.

  2. Sí, como se ha observado arriba.

  3. Hay tiendas con licencia para la venta de estas drogas, pero ordinariamente no se fuman ni se beben en el local. Las tiendas no son desacreditadas. Generalmente los tenderos mudi son los titulares de la licencia de estas tiendas.

  4. Ordinariamente no se consultan ni se consideran los deseos del pueblo cuando se abre una tienda en alguna localidad. A solicitud de los vendedores y de los habitantes locales se conceden licencias tras la debida investigación en el remate celebrado con la sanción de la Junta. No creo que sea necesario consultar ni considerar la opinión pública, pues estas tiendas no son una molestia.

  5. No hay hechos respecto a la importación o el contrabando de drogas del cáñamo desde los Estados Nativos.

Sí; se paga impuesto respecto al gunyah y al charas, pero no al siddhi. Este último se usa en cierta medida ilícitamente, pero el uso no es general.

  1. Declaración de Banu ProxasH CuunpeR Roy, Colector Adjunto de Impuestos, Patna.

  2. Mi conexión con el Departamento de Impuestos data de 1878, cuando fui nombrado Inspector de Impuestos de la División de Patna. En 1885 fui nombrado Colector Adjunto de Impuestos. En ambos nombramientos tuve amplias oportunidades de obtener información sobre las drogas del cáñamo. De mi propia experiencia, de las estadísticas recogidas y de las investigaciones hechas, se registran las siguientes respuestas. 2. Las definiciones dadas por el Dr. Prain pueden aceptarse para esta provincia (Bengala).

Los nombres locales de las diferentes clases de cáñamo son los siguientes:

(a) Bhang, (b) Charas, (c) Chipta (plano) gunyah, (d) Gol o pamri (redondo) gunyah, (e) Chur o rorha (quebrado) gunyah, (f) Majum.

  1. En todos los distritos de Behar, Patna, Gaya, Shahabad, Muzaffarpur, Darbhanga, Saran, Champaran y Monghyr, las plantas de bhang crecen espontáneamente. En los dos últimos, el bhang crece espontáneamente y en abundancia. Solíamos obtener nuestros suministros de Monghyr, que producía buen bhang. Ahora obtenemos nuestro bhang del distrito de Bahraich en las Provincias del Noroeste. El gunyah no crece silvestre.

  2. El cáñamo tiene dos nombres, (a) gunyah, y (b) bhang. El primero (gunyah) a cierta edad echa jaté o puntas floridas en formas compactas, hojas separadas. El olor de las dos plantas difiere.

  3. Estas plantas crecen generalmente en clima templado y suelo húmedo.

  4. Ordinariamente el cáñamo silvestre crece muy denso.

  5. (a) El gunyah se produce en partes de Dinajpur y Bogra, pero principalmente en Naogaon, Rajshahi.

(b) No se produce charas en esta provincia.

(c) El bhang solía obtenerse de Monghyr. Últimamente hemos estado obteniendo nuestros suministros de Bahraich, Provincias del Noroeste.

(d) No se sabe.

Majum se hace de bhang en todas partes.

La extensión de la producción no se conoce.

8 a 11. No se sabe.

  1. No hay razón para suponer que el bhang silvestre se cultive especialmente para la producción de gunyah.

  2. El cultivo de la planta de gunyah está restringido a Naogaon en Rajshahi y partes de Bogra y Dinajpur, porque el suelo es adecuado y produce la mejor clase de gunyah de la India. El cultivo de la planta de gunyah es posible en casi cualquier lugar de Bengala, pero el producto no será tan bueno como el de Naogaon. Hicimos experimentos con gunyah producido en el distrito de Howrah, pero los consumidores no lo apreciaron. La embriaguez no era tan eficaz como la del gunyah de Naogaon.

  3. (a) El gunyah se prepara en Naogaon, Rajshahi, y partes de Dinajpur y Bogra.

(b) El charas no se prepara en esta provincia.

(c) El bhang se prepara en Monghyr.

Majum se hace en todas partes.

La extensión de la preparación no puede indicarse.

  1. (a) Las diferentes clases de gunyah se preparan de la manera descrita por el Dr. Prain.

(b) El bhang o cáñamo silvestre no requiere cuidado ni preparación especiales. Cuando está suficientemente crecido, se corta, se seca y se guardan las hojas.

A.—El gunyah se fuma. Nunca se come ni se bebe, salvo cuando se usa en lugar del bhang. Las ramitas y hojas se quitan de la flor propiamente dicha. Es entonces necesario machacarlo. La flor se pone en la palma de la mano izquierda y se machaca con el pulgar derecho. La pasta machacada se envuelve luego en un trozo de hoja de tabaco seca. Se hacen entonces finas rodajas con un cuchillo afilado. Se machaca luego por segunda vez, de modo que se haga una mezcla completa del tabaco con el gunyah. Así preparado, se coloca en un chillum o pipa larga y se fuma aplicando fuego. A veces se usan pequeños hukas. El charas también se fuma añadiendo un poco de tabaco preparado (o tabaco con melaza) en el chillum.

B.—Hasta donde se sabe, estas drogas nunca se comen, excepto el gunyah, que se come con bolas de bhang.

C.—El bhang se bebe, nunca se fuma. Se machaca por medio de una pequeña varilla redonda que se hace girar una y otra vez en una taza gruesa de piedra. Se añaden luego azúcar, leche y especias según el gusto del consumidor. Se come entonces en trozos o se convierte en líquido añadiendo más agua. Esta sustancia líquida se bebe luego tras colarla en un trozo de tela.

D.—El majum se prepara friendo hojas de bhang en ghi, siendo las proporciones iguales. El extracto de bhang así obtenido se mezcla luego con azúcar, siendo la proporción de 1 a 16, es decir, para un seer de azúcar se requiere un chhatak de extracto de bhang. Cuando esta mezcla alcanza la consistencia debida mediante fuego lento, la pasta se convierte en tortas para su venta en el bazar. La tasa de venta es de una rupia el seer.

  1. El bhang lo prepara generalmente la gente para su uso en sus propias casas. Puede prepararse de la planta silvestre de cáñamo dondequiera que crezca. Pero el ganja o el charas no pueden prepararse así.

  2. Por todas las clases.

  3. El ganja y el bhang se deterioran con la conservación. Nada se sabe del charas. Tanto el ganja como el bhang pierden su efecto con el tiempo. Con un cuidado ordinario se conservan buenos durante dos años. La humedad y la exposición son las principales causas de su deterioro; se necesitan almacenes espaciosos, bien ventilados, y plataformas elevadas hechas de tablones para preservarlos de un pronto deterioro.

  4. Además de fumarse, el ganja se emplea con fines medicinales. Tanto en Bengala como en Behar se usa el ganja como ungüento para las enfermedades de la piel. Se prepara con aceite, alcanfor, etc. El ganja se receta a veces para el resfriado, pero el charas nunca se emplea como medicina.

  5. Todas las clases del pueblo fuman ganja.

El charas no se usa aquí. Los hindúes, que comprenden gawalas, kahars, kurmis, kayasths, rajputs y koeris, fuman ganja en muy gran medida. Siguen los musulmanes de clase baja. De cada cien consumidores, 11 son gawalas, 10 kahars, 9 kurmis, 7 brahmanes, 7 musulmanes (véase la tabla adjunta).

En las ciudades el consumo es mayor. El ganja tiene mucha demanda donde el clima es húmedo.

TABLA (Véase la respuesta a la pregunta n.º 20).

Estado que muestra el porcentaje de las diferentes clases de fumadores de ganja y bhang en el municipio de Patna.

Drogas.

Ganja. 11 10 9 7 7

Bhang 14 9 7 10 2·65 7·70 5 0 5 1·2 ...

  1. Se prefiere para fumar el ganja plano (chipta). La preferencia depende generalmente del impuesto fijado para cada clase y del precio que por él se pide.

  2. El charas no se usa en este distrito. Se dice que el buen charas se importa de Herat.

  3. El bhang nunca se emplea para fumar.

  4. El bhang lo usan todas las clases de hindúes, especialmente los babhans y los marwaris. De cada cien consumidores hay cincuenta babhans y diez marwaris. Se usa general y mayormente en las ciudades, porque el bhang muy rara vez se vende en la mufassal.

  5. El consumo de ganja ha disminuido a causa del aumento del impuesto. No se conocen los detalles relativos al charas. El consumo de bhang parece ir en aumento, debido a que no ha habido aumento en la tasa del impuesto sobre esta droga, mientras que el impuesto sobre el ganja se ha elevado considerablemente de tiempo en tiempo.

Ganja. BHANG. (a) 48 por ciento. 10 por ciento. (b) 23 ídem. 15 ídem. (c) 17 ídem. ... (d) 12 ídem. 2 ídem.

Estos datos se han registrado a partir de las estadísticas recogidas en las tiendas de ganja y de las averiguaciones hechas a los vendedores de ganja.

  1. En respuesta a la pregunta n.º 20 he indicado las castas que usan ganja. Son en su mayoría hombres pobres y jornaleros, que, o por prejuicios religiosos o por falta de medios suficientes, no pueden usar licor. Esta respuesta y también la n.º 20 están hechas a partir de las estadísticas registradas por los vendedores y de las averiguaciones hechas por mí.

Ganja. Bhang.

Ración. Coste. Ración. Coste. (a) 5 granos 1 anna. 45 granos 4 annas. (b) 6 ídem. 5 annas. 90 ídem. 1 sicca.

Estas cifras se han obtenido por averiguación.

  1. En el ganja se usa ordinariamente khaini u hoja seca de tabaco. En casos excepcionales, si el consumidor puede permitírselo, se usa attar. Con el bhang se usan ordinariamente anís y pimienta. En casos excepcionales se usan leche, azúcar y especias. Se dice que el anís y la pimienta dan gusto y sabor al bhang, pero la leche y los dulces lo hacen más eficaz. Rara vez se usa dhatura. Los ingredientes del bhang massala se dan a continuación:

El bhang massala lo venden los banias para mezclarlo con el bhang. Sus ingredientes son los siguientes: (a) anís, (b) pimienta negra, (c) semillas de pepino, (d) semillas de kakri, (e) semillas de khurbooza, (f) Kaho-Lactuca sativa, lechuga de huerta o romana, (g) kurfu, (h) hoja de rosa, (i) chota ilachi (cardamomo pequeño), (j) kasni.

  1. Exceptuando a los consumidores excesivos habituales de ganja, todos los demás consumidores de ganja o bhang usan las drogas solas. El uso se limita principalmente al sexo masculino, pero no a ninguna edad de la vida. Los niños usan a veces ganja, pero no bhang.

  2. El hábito de consumir ganja y bhang se forma fácilmente. Digamos que diez días de uso crean el hábito. Pero no es difícil abandonarlo.

Hay una tendencia a aumentar la dosis a medida que crece el hábito. Esta respuesta está hecha a partir de los datos recogidos y de la experiencia.

  1. En estas provincias no se conocen costumbres, sociales o religiosas, en las que el ganja sea esencial.

El bhang se usa durante el Durga puja en Bengala, y se coloca sobre el Mahadeo durante el Sivrat en Behar. El uso en Bengala es generalmente templado, y no conduce a la formación del hábito ni es de ningún otro modo perjudicial.

  1. El consumo de ganja se desaprueba generalmente, porque el hábito hace al hombre inepto para la vida activa, a menos que tenga alimento rico y sustancioso que contrarreste el efecto. La opinión pública está en contra. Incluso el consumidor pobre lo desprecia. No así el consumidor de bhang.

Nunca se sabe que la planta del cáñamo sea adorada.

  1. Sería una privación grave para los sadhus y fakires que vienen de todas las clases, porque su hábito se ha formado usando la droga durante años enteros. Sería también una privación para los bhagats, que no pueden recurrir al licor como alternativa por prejuicios religiosos. De cada cien consumidores, cuatro fakires y nueve bhagats se verían así afectados.

  2. Sería factible prohibir el uso de todas estas drogas elevando gradualmente el impuesto sobre ellas. Puede haber algún consumo ilícito dondequiera que haya alguna posibilidad de cultivo ilícito. La prohibición puede crear descontento, pero no grave, ni que llegue a constituir peligro político.

En raros casos la prohibición irá seguida del recurso al alcohol, porque el precio del licor actúa como elemento disuasorio. En muchos casos los consumidores recurrirán al kankur, hecho de hojas secas de tabaco y tabaco preparado, calentado y luego fumado.

  1. No hay razón para creer que se use alcohol en lugar de estas drogas, porque estas últimas son más baratas.

  2. El efecto es el mismo, pero el olor del charas es más dulce. He olido ambos.

  3. El mismo efecto.

  4. Fumar ganja es menos perjudicial que comerlo o beberlo, porque no puede retenerse toda la cantidad de humo aspirado. Al fumar, una parte del poder intoxicante se desperdicia en el humo exhalado, y otra parte se quema, mientras que todo el poder actúa por dentro cuando se come o se bebe.

  5. El bhang viejo lo usan a menudo los hakims y baids para las enfermedades del estómago. El bhang se usa a menudo para las enfermedades del ganado. El ganja se usa a veces como medicina para las enfermedades de la piel, pero el majum y el charas nunca se usan como medicinas.

  6. (a) Se dice que el uso moderado de ganja y bhang después de las comidas es beneficioso como digestivo para quienes han hecho de ello un hábito.

(b) El consumidor considera que el uso moderado da resistencia bajo esfuerzo severo o exposición, y también alivia la fatiga.

(c) Se dice que el ganja es preventivo de la fiebre en lugares pantanosos.

(d) El bhang se usa a menudo como preventivo de la diarrea.

El bhang se usa como digestivo por todas las clases que lo usan, ya habitual ya ocasionalmente, después de una comida. El ganja es considerado febrífugo tanto por el fumador ocasional como por el habitual.

  1. El uso moderado de estas drogas, según mi conocimiento, nunca ha producido daño alguno. He visto a personas que fueron fumadoras de ganja desde su niñez hasta su vejez usarlo sin ningún daño visible.

  2. Nunca he visto a un fumador moderado de ganja ser ofensivo para su prójimo, salvo que a veces usa palabras altisonantes y habla demasiado bajo su influencia. He visto, sin embargo, a algunas personas (consumidores ocasionales) ser molestas y ruidosas bajo la influencia del bhang.

  3. El efecto inmediato del ganja en el consumidor moderado habitual es la constricción de la garganta y una sensación de vértigo en la cabeza. Es refrescante para quienes lo usan habitualmente. Produce una intoxicación instantánea, que rara vez dura más de tres horas. El principiante tiene apetito, pero el fumador habitual no siente apetito alguno. El único efecto posterior para un fumador habitual es el bostezo. Produce un anhelo de seguir usando la droga. Un consumidor de bhang o majum tiene que esperar media hora antes de percibir el efecto. Tiene efecto refrescante. Su intoxicación dura de tres a cuatro horas con el consumidor habitual. Crea apetito en el principiante. No hay nada extraordinario en sus efectos posteriores, pero la falta de gratificación subsiguiente produce un anhelo y crea inquietud.

  4. El uso moderado habitual del bhang no produce ningún efecto nocivo, físico ni mental.

Puede tener efecto sobre su naturaleza moral. En cuanto al ganja, nunca he visto a un fumador de ganja gordo, a menos que tenga medios suficientes para alimento rico. Los fumadores ordinarios son flacos y sin carne alguna. Tiene el efecto más abominable cuando el consumidor no tiene medios para satisfacer su necesidad de alimento sustancioso.

No perjudica la digestión, sino que esta se acelera con su uso. Si se toma antes de una comida, causará pérdida de apetito. Se dice que su uso habitual y excesivo causa disentería y asma. Pero no he visto a ninguna persona padecer tales enfermedades por el uso de ganja, ni he visto a nadie enloquecido por los efectos de fumar ganja.

  1. El uso excesivo de ganja o bhang puede conducir a la locura, pero no he conocido ningún caso semejante.

47 y 48. No puede decirse que el hábito de fumar ganja o beber bhang descienda a las generaciones futuras, a menos que los hijos vean y participen en el uso de la droga por sus padres.

  1. Nunca he oído que se practique como afrodisíaco. Por el contrario, todos los fakires a quienes he consultado me han informado que es un preventivo de la lujuria o, en otras palabras, que fumar ganja disminuye el deseo de trato sexual. Nunca he conocido un caso de impotencia causado especialmente por el uso de ganja o bhang.

  2. El uso excesivo puede causar todos los males mencionados arriba.

51 y 52. (a) No.

(b) Nunca he oído que el crimen haya sido producido por el uso moderado o excesivo de estas drogas. Los oficiales experimentados de Policía y de Rentas lo creen así.

  1. Nunca he oído que un crimen impremeditado haya sido causado por la indulgencia excesiva en ninguna de estas drogas, ni de ningún caso en que haya conducido a un frenesí homicida temporal. Los oficiales experimentados de Policía y de Rentas no atribuyen el crimen al ganja o al bhang.

  2. Nunca se ha oído que los criminales usen estas drogas para fortalecerse a fin de cometer un acto premeditado de violencia u otro crimen.

  3. Nunca he oído de un caso de estupefacción por el uso de ninguna de estas drogas con el propósito de cometer algún crimen. Usando una gran cantidad de ganja o bhang puede inducirse la estupefacción sin mezcla alguna.

  4. Nunca he conocido un caso de mezcla del ganja con otras sustancias. Los sadhus usan a veces una pequeña cantidad de ganja con bolas de bhang. A veces los sadhus usan así dhatura para aumentar el efecto de la intoxicación.

  5. Cuando el ganja se come o se bebe, el efecto de la intoxicación dura más.

  6. Funciona bien.

  7. No se impone ninguna tasa de licencia por la venta de cáñamo a los comerciantes mayoristas, que obtienen grandes ganancias.

Esto podrá hacerse en años futuros.

  1. Nada que sugerir. 61. En esta provincia no se produce charas.

  2. Si se pudiera prohibir la producción de ganja, no veo por qué no habría de prohibirse también el bhang. De hecho, fue prohibido por la Circular n.º 6075 del Comisionado de Rentas, de fecha 26 de enero de 1893, pero la circular fue retirada.

Órdenes estrictas a la Policía y al personal preventivo de Rentas nos permitirían hacer cumplir la prohibición.

  1. Por la venta al por mayor de ganja y bhang no se cobra canon de licencia. El goladar de ganja y bhang debería pagar un canon de licencia moderado por su negocio al por mayor, igual que lo paga un comerciante al por mayor de licores importados. Esta es la manera más conveniente de recaudar el impuesto que grava la ganja y, por consiguiente, el precio de venta de la ganja en el mercado.

En la actualidad, un pice de ganja que pese 8 granos, o medio pice de bhang que pese 45 granos, basta sobradamente para un consumidor habitual moderado. Una botella de cuarto de licor de khasia de 85 grados bajo prueba costará al menos una anna, y esta cantidad de licor no se considera suficiente para un bebedor moderado. De modo que si se duplica el impuesto sobre la ganja y el bhang, y se hace que el precio de venta sea el doble del actual, estas drogas seguirán siendo más baratas que el licor del país, y no habrá peligro de empujar al consumidor al uso del licor del país.

  1. Nada.

  2. Medio pice de bhang basta para un consumidor moderado de bhang, mientras que un pice es necesario por lo que respecta a la ganja y cuatro pice por lo que respecta al licor. De modo que es posible elevar el impuesto sobre el bhang y la ganja al doble de lo que se muestra en la respuesta n.º 68.

  3. Antiguamente regía una sola tasa, pero en 1864-65, a fin de igualar la incidencia del impuesto sobre la porción gravable de la droga, se introdujo el actual sistema de cobrar distintas tasas de derecho. Esto es necesario, pues de lo contrario la ganja plana no se vendería. De una seer de ganja plana el vendedor no puede vender más que de 9 a 11 chhattaks, y de una seer de ganja redonda de 14 a 15 chhattaks. La ganja vendible varía según el producto del año y la cantidad de ramillas en la ganja. 67. Ninguna.

  4. No. Nada impide, sin embargo, que la gente fume ganja o consuma bhang en las tiendas donde se venden. Como el público no pone objeción, nada tengo que sugerir.

  5. Cuando se presenta una solicitud para una nueva tienda, los subalternos de rentas y el Subrecaudador de Rentas, si es necesario, realizan una investigación local. No es necesario consultar la opinión pública por lo que respecta a la ubicación de estas tiendas, pues se las considera perfectamente inocuas.

  6. He tenido dos casos en Champaran en que unos Sadhus habían traído consigo pequeñas cantidades de ganja de Nepal, donde la droga es muy barata.

Pero fueron casos raros, y no creo que sea necesaria medida extraordinaria alguna para impedir esta clase de contrabando. Un poco más de vigilancia por parte de la Policía Fronteriza y de nuestros detectives de rentas les pondrá fin. Se usa muy poca ganja no gravada en esta provincia, pero no ocurre lo mismo con el bhang, que crece silvestre y puede obtenerse sin dificultad alguna.

  1. Declaración de Banu Prakash OnanprRa Sineua, Magistrado Adjunto y Subrecaudador, Chandpur, Tippera.

  2. En este distrito, por lo que sé, la ganja se usa únicamente para fumar.

  3. Los hindúes de clase baja, como los Charals y los Kaibartas, fuman ganja en Tippera.

  4. En el Tippera del Norte, hace algunos años, unos fumadores de ganja introdujeron una especie de culto llamado «la puja de Trinath». Fumar algo de ganja era parte esencial del culto. Esto se convirtió en un pasatiempo favorito de los hindúes de clase baja, y supe de muchos muchachos que aprendieron a fumar ganja en esta institución. La institución va ahora cayendo en desprestigio.

  5. Fumar ganja está principalmente limitado al sexo masculino. No es habitual que los niños consuman ganja.

  6. Una vez formado el hábito, es difícil dejarlo. Tuve algunos arrendatarios que se dieron a fumar y adquirieron el hábito. Intentaron dejarlo, pero no lo consiguieron.

  7. Respuesta dada en relación con la pregunta 27. En el culto de Trinath, fumar ganja es esencial.

  8. Entre las clases altas, todas las formas de narcótico, excepto el tabaco, están en desprestigio.

  9. Como fumar ganja no le hace bien a nadie, no creo que suponga privación grave para ninguna clase de consumidores renunciar al consumo.

  10. No creo que la prohibición hubiera de conducir a peligro político alguno. Solo los inútiles de la comunidad usan las drogas.

  11. Sí, lo hace. Conozco dos vidas que estudié. Ambos eran fumadores moderados de ganja. Uno era un hombre fuerte y el otro de constitución débil. A medida que el hombre fuerte seguía fumando, se fue volviendo gradualmente idiota y holgazán, y por último murió vomitando sangre. El más débil de los dos conservó su inteligencia hasta que murió, pero también murió vomitando sangre, probablemente debido a un trastorno de los pulmones causado por fumar ganja.

  12. El uso moderado produjo el efecto señalado en la respuesta a la pregunta 45. Tardó algún tiempo en producir los efectos señalados, y el uso excesivo es probable que los produzca en mucho menos tiempo.

  13. No es hereditaria en ninguno de los dos casos señalados (45).

  14. El uso excesivo puede producir en menos tiempo los males señalados en la respuesta a la pregunta 45.

51 y 62. Por lo que sé, no hay conexión entre ambos. Hay más criminales entre los muhammadanos que entre los hindúes; pero creo que hay más fumadores de ganja entre los hindúes que entre los muhammadanos.

53 y 54. Ninguno ha llegado a mi conocimiento. 69. En estos asuntos debería obtenerse invariablemente la opinión pública local. Supe de lugares donde la apertura de tales tiendas era considerada objetable por las clases altas.

  1. Declaración de Babu SurENpRANATH MozoompaR, brahmán, Subrecaudador Especial de Rentas, Monghyr.

  2. Experiencia adquirida por observación personal, conocimiento personal e investigaciones realizadas por medio de la agencia subordinada del Departamento de Rentas.

  3. La definición del Dr. Prain puede aceptarse para el bhang. No tengo experiencia personal de la fabricación de charas y ganja, pero, por lo que sé, las definiciones son correctas. El bhang crece silvestre en el distrito de Monghyr, y tanto las plantas macho como las hembras se recogen bajo ese nombre.

El bhang se denomina localmente aquí siddhi, subji, patti, etc.

  1. (La respuesta se refiere solo al bhang.)

He visto crecer el bhang silvestre en los siguientes distritos: (1) Muzaffarpur, (2) Bhagalpur, (3) Monghyr. Crece en abundancia en los distritos últimamente mencionados. 4. Bhang.

  1. Distritos de Monghyr y Bhagalpur. El clima es templado, el suelo aluvial con formación rocosa basáltica en la parte meridional de los distritos. El crecimiento es escaso en esta última parte. Precipitación ordinaria. Elevación sobre el nivel del mar escasa. No considero que sean necesarias condiciones especiales para el crecimiento del bhang.

  2. Disperso. Las zanjas, los linderos de tierra y las tierras en barbecho son los lugares ordinarios donde crece. Germina generalmente en octubre y está listo para su uso en seis meses.

  3. (La respuesta se refiere solo al bhang.)

El bhang se prepara aquí (distrito de Monghyr) anualmente hasta la cantidad de 800 maunds.

  1. El bhang se prepara aquí a partir de las plantas silvestres. En abril o mayo se cortan las plantas y se dejan secar en los campos durante aproximadamente una semana. Luego se sacuden las hojas de las ramillas (tallo) y se recogen. Las semillas se separan en la medida de lo posible. Las hojas secas se llevan luego a los almacenes por considerarlas aptas para el mercado.

Preparación para comer.— Las hojas se remojan en agua durante algunas horas y luego se muelen hasta obtener una pasta en un tarro con especias, a saber: anís, semillas de pepino, pimienta y a veces endivias. La pasta se ingiere en forma de bolas.

Beber.— Lo anterior, mezclado con agua, sovar o agua de rosas y leche, forma una bebida.

La ganja se fuma con hojas secas de tabaco, prensándose ambas juntas.

  1. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) No.

  1. No hay bhang.

  2. El bhang pierde su efecto embriagador con la conservación, y lo pierde por completo en más de cinco años. El bhang viejo se usa más bien con fines medicinales que como embriagante. La ganja también pierde su efecto con la conservación, y al mismo tiempo la ganja vieja se considera perjudicial para la constitución. No se conocen curas científicas. La preservación del aire y la humedad puede prevenir el deterioro durante algún tiempo.

  3. La ganja y el charas se usan solo para fumar. La ganja —en casos excepcionales— se come, molida hasta obtener una pasta, o hervida con leche, usándose la manteca preparada con la nata con deleite, como hacen los opiómanos.

  4. Clases — Rajputs, Bahbans, Agarwalas, banias, fakires o sadhus, y clases trabajadoras, por ejemplo, Kahars, Numiyas, Dhanuk, etc.

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  1. Se prefiere el char ganja. No hay distinción marcada en las distintas localidades.

  2. El charas se usa raramente. Las personas que fuman lo obtienen de las tiendas de Calcuta; los kabulíes viajeros venden charas clandestinamente.

  3. El bhang se usa rara vez para fumar. A las clases bajas les da a veces por fumar bhang, pero los casos son pocos.

  4. No pueden obtenerse estadísticas sobre este particular. Se consumen anualmente en este distrito unos 100 maunds, parte de los cuales (unos 30 maunds) va gravada. Las clases de personas que usan bhang son:

(1) Rajputs y brahmanes; (2) Khatris; (3) Banias y Agarwalas.

El bhang no es muy usado por las clases bajas, pues la preparación es bastante costosa. En mi opinión, alrededor del uno por ciento de la población bebe o come bhang, pero esta estimación se basa en conjeturas, ya que el bhang lo consumen las personas en sus casas y lo obtienen de los campos.

  1. Por las declaraciones de las personas que he examinado sobre el particular, el número de consumidores de ganja ha ido en aumento en algunos lugares, pero la cantidad consumida va en disminución.

He observado casos concretos. El consumo total (como se evidencia por las cifras de consumo) va en disminución. Esto se debe al aumento del derecho que grava la droga; en conjunto, por lo tanto, el consumo de ganja va en disminución y el consumo de bhang se mantiene constante.

  1. (a) Habituales moderados: 80 de cada 100 consumidores.

(b) Habituales excesivos: 20 de cada 100 consumidores.

(c) Ocasionales moderados: no pueden darse cifras aproximadas. (d) Ocasionales excesivos: no pueden darse cifras aproximadas. Un oca-

Un fumador moderado se contentaría con un pice de ganja durante cuatro días. Un fumador excesivo ocasional es un fenómeno; no se reporta ninguno. El fumador excesivo es siempre fumador habitual. A fin de simplificar mis cálculos, he incluido al fumador moderado ocasional en la categoría de fumador moderado habitual. Considero al fumador ocasional de esta clase como un fumador habitual.

  1. Las clases de personas son:

(1) Rajputs, Bahbans y brahmanes de clase agrícola que cultivan los campos con trabajo manual.

(2) Banias, Agarwalas y Khatris, clases comerciantes.

(3) Kahars, Dhanuks, Nuniyas y otras clases trabajadoras.

(4) Sadhus y fakires, mendicantes religiosos.

De cada 100 consumidores, 20 pertenecen a (1), 10 a (2), 65 a (3), 5 a (4). Consumen excesivamente (1), (2) y (3); moderadamente (4).

  1. Ganja. — Coste:

(1) 1 anna. 2 annas.

(2) ¼ de tola.

(4) ¼ de tola.

Bhang:

(1) 1 tola, 1 pice.

(2) 1 chhattak, 4 pices o 1 anna.

Solo se han dado cifras medias, eliminando la media de las diferentes estadísticas obtenidas en distintas localidades.

  1. Con ganja: hingli u hojas secas de tabaco.

Los consumidores acomodados mezclan agua de rosas o aceite de rosas para darle fragancia. El objeto es reducir la fuerza de la droga y hacerla más apetecible.

Con bhang: (1) semilla de pepino, (2) anís, (3) pimienta, (4) endibia. En otros casos, azúcar, leche y agua de rosas para hacer la preparación fresca y apetecible. El humo de chimenea (jhul) se mezcla a veces con el bhang para reforzar sus propiedades embriagadoras.

  1. La ganja y el bhang se consumen generalmente en compañía. Las mujeres de la clase sadhu consumen, pero rara vez otras mujeres, salvo con fines medicinales. Los niños no lo usan.

  2. Ganja. — El hábito se forma en uno o dos años. No es difícil abandonarlo. Sin embargo, para los consumidores habituales excesivos es difícil. En todas partes se encuentran casos en que se ha abandonado. Existe tendencia a convertirse en excesivo, pero esto no suele ocurrir por las circunstancias pecuniarias del consumidor.

La tendencia, por tanto, puede considerarse moderada.

Bhang. — Se aplican las mismas observaciones, pero en menor grado.

  1. No hay costumbre religiosa ni social que prescriba el consumo de bhang o ganja. Más bien pueden atribuirse a ello razones físicas o morales mezcladas con prejuicios. La ganja se usa como ofrenda en el altar de Siva por la gente común.

El bhang se consume generalmente en el Dassehra como emblema de regocijo.

  1. El consumo de ganja se considera insólito. El bhang se considera más bien saludable que nocivo. Como febrífugo ambos se tienen por eficaces. Los mendicantes religiosos consideran la ganja esencial para la meditación religiosa y la concentración de las energías físicas y mentales.

Se cree popularmente que el bhang comunica fuerza a los hombres fuertes y activos, que es óptimo para los goces sexuales y para la meditación religiosa de los devotos. La ganja es tenida en descrédito por la gente; el sentimiento puede atribuirse a los resultados perjudiciales que ejerce sobre la constitución.

No prevalece aquí costumbre alguna de adorar las plantas de cáñamo.

  1. Ganja. — Será una grave privación para los sanyasis, sadhus y fakires renunciar a la ganja.

Esto no solo acarreará graves privaciones físicas (pues la ganja se considera preventiva de la humedad, la exposición y la fatiga), sino que se considerará una intromisión en sus meditaciones religiosas. El número de esta clase es de unos quinientos en este distrito.

Bhang. — No se prevé grave privación, pero los consumidores lo verán con desagrado, pues lo consideran un febrífugo eficaz y un intoxicante suave y refrescante.

  1. (a) No considero factible prohibir el uso de ninguna de estas drogas.

Ganja. — Para frenar el consumo puede elevarse el impuesto, y esto reducirá gradualmente el número de consumidores, pero aun así no será visto con satisfacción por los sadhus que viven de la caridad ajena.

(b) Es posible, pero no probable en este distrito.

(c) y (d). La prohibición causaría grave descontento entre los mendicantes religiosos, pero puede aplicarse fácilmente deteniendo por completo la importación mediante medidas legales y ejecutivas.

(e) No en este distrito.

(f) No, salvo las clases bajas, de las que se ha observado que cambian un intoxicante por otro.

Bhang. — No es factible prohibirlo, pues es inofensivo y no se usa en exceso.

  1. Se encuentran casos en que, por los altos precios de la ganja, algunas personas la han abandonado y se han pasado al licor. He hallado ejemplos concretos de ello en algunas localidades.

  2. El charas nunca se fuma sin mezcla de tabaco (véase cuestión 15). El proceso inicial reduce la agudeza de la droga, por lo que la intoxicación es más suave que la de la ganja. Surte efecto tras transcurrir un minuto o dos (desde el momento de beberlo). Los párpados se ven afectados primero. La luz se vuelve insoportable. La saliva se seca. El paciente se vuelve sensible y mira todo con satisfacción. La capacidad auditiva aumenta, y la música produce un efecto muy calmante. El fumar excesivo produce estupefacción de las energías. Con la ganja el paciente se ve afectado de inmediato. Los síntomas son los mismos que los del charas, pero más agudos. Cuando la intoxicación domina al hombre, este se cree en peligro y arrastrado entre nubes. La respiración se vuelve difícil; es notable que la conciencia nunca se pierde. Diría que despierta la parte subconsciente de la naturaleza del hombre. Hay momentos lúcidos en que el paciente se esfuerza por recobrar sus energías, pero fracasa. En la fase extrema se produce el coma. Mi convicción es que despierta la parte oculta de la naturaleza del hombre. Un hombre alegre se vuelve alegre y musical, un hombre religioso se vuelve meditativo, un atleta pensará en su fuerza, y un criminal piensa en su propia salvaguarda, y un hombre pendenciero se vuelve irritable y dispuesto a pelear.

  3. El bhang produce una intoxicación más suave que el charas si se consume en pequeña cantidad. Actúa de modo distinto según las diferentes constituciones. En algunos produce una tendencia a la locuacidad, otros se entregan a la risa y la hilaridad. En casos excepcionales provoca un sueño profundo. No encuentro rasgos distintivos en los efectos respectivos de las tres drogas que merezcan señalarse. La diferencia es de grado y no de especie. El estado de la mente es pasivo, mientras que con el alcohol es activo. En el primer caso la imaginación es creadora, en el segundo constructiva.

  4. No se encuentra diferencia en el bhang. Comer ganja es más perjudicial que fumarla. Se tomó declaración a un sanyasi. No puede precisar las razones.

  5. La ganja se prescribe en las siguientes enfermedades: (1) reumatismo, (2) enfermedades orgánicas femeninas, (3) para prevenir las fiebres palúdicas y de la humedad.

Bhang. — (1) En la diarrea. (2) En las enfermedades del ganado.

El bhang mezclado con gur se da a caballos y animales para calmar la fatiga y los efectos del sobreesfuerzo de los nervios.

  1. (a) Moderado. Charas, ganja y bhang.

Se piensa así, y creo que es cierto hasta cierto punto.

(b) Ganja. — Sí. Opinión unánime de las clases trabajadoras sobre el particular.

(c) Ganja. — No hay opinión general, pero la gente del norte del Ganges que vive en comarcas húmedas y palúdicas piensa así. La gente de Purnea, en torno a las orillas del Kosi, usa la ganja en gran medida con este fin. Una vez tuve fiebre en el interior. En la ocasión siguiente, al tomar ganja, no tuve fiebre alguna. Esto puede ser accidental, pues he visto a personas que toman ganja contraer fiebre.

Solo me refiero al uso moderado ocasional. Todos son clases trabajadoras; y creo que el 50 por ciento de la población masculina adulta de determinadas comarcas de esta clase usa ganja. El bhang se considera también, cuando se usa habitual pero moderadamente, como supresor de los deseos carnales. Así lo usan los darwans, sepoys y guardias, que son solteros o, siendo casados, no se encuentran a menudo con sus esposas.

  1. Ganja y bhang. — El uso moderado es inofensivo si se dispone de alimento adecuado. He hallado que los fumadores habituales moderados de la clase cultivadora son fuertes, sanos y poseen facultades mentales normales.

  2. Sí; son inofensivos. Los hombres ofensivos son siempre ofensivos incluso sin la intoxicación.

  3. Ganja y bhang. — Se dice que el efecto inmediato es refrescante, lo que significa una ligera intoxicación. Calma el hambre al fumador habitual, pero abre el apetito al fumador ocasional. El fumador habitual, sin embargo, no puede digerir su comida sin usarla. El efecto de un chillum dura media hora. La falta de gratificación posterior produce inquietud al fumador habitual excesivo.

  4. Ganja. — (b) Debilita el físico gradualmente, pero muy lentamente.

(c) Debilita la digestión.

(d) Si se usa moderadamente, no; pero sin la debida nutrición, en cualquier caso, sí.

(e) No. (f) No, si se usa moderadamente.

En el bhang, ninguno.

  1. Si se usa excesivamente (habitual) deteriora la constitución; causa pérdida total del apetito. Mientras dura la intoxicación, puede ingerirse comida en cantidad anormal. Causa disentería, bronquitis y asma; produce pereza, pero no inmoralidad ni libertinaje (véase cuestión 49).

Solo en casos extremos embota el intelecto y produce locura de tipo permanente si se continúa el uso. No se han observado casos en que los síntomas se hayan reproducido por el uso de la droga tras la liberación de la reclusión. En un caso que investigué, hallé que el alienado había sufrido alguna conmoción mental por la pérdida de riquezas y otras calamidades. Entonces se dio a la ganja. Es más bien un monomaníaco y siempre intenta probar que es el Raja de Banaili. He encontrado a algunos mendicantes que no respondían a mis preguntas. No aceptan alimento, pero aceptan dinero que gastan en fumar.

El uso excesivo de bhang no es común. Conozco a un banquero acaudalado de otro distrito que, por el uso excesivo de esta droga, permanece dormitando todo el día y no es mejor que un idiota.

  1. No.

  2. Ganja. — Se han encontrado casos en que se ha comprobado cierto, pero también hay casos en que el hijo del fumador habitual excesivo no fuma. No puede establecerse una regla general.

49 y 50. Ganja. — A veces se usa así, pero rara vez.

Ganja y bhang. — La opinión unánime es que tienden a producir impotencia si se usan excesivamente. Si se usan moderadamente, la tendencia se contrarresta con el alimento sustancioso que toman los consumidores. Ambos producen ansia de leche densa hervida, dulces y confituras fritas en mantequilla.

51 y 52. No una gran proporción; al contrario, creo que muy pocos malhechores son fumadores habituales moderados de ganja. La intoxicación del bhang y la ganja produce más bien una estupefacción y un abrumador sentido de temor por la propia seguridad.

Los fumadores habituales moderados, por supuesto, no pierden sus facultades mentales en el momento, pero no creo que la ganja incite de modo alguno al crimen. Puede hallarse, sin embargo, que los criminales a veces toman ganja, pero eso no resuelve la cuestión.

  1. Ganja. — Se me ha reportado un caso en que un fumador habitual excesivo mató a su madre. La razón es que el exceso habitual tiende a la locura temporal, que se sigue de la irritabilidad habitual del temperamento y de la propensión a súbitos arrebatos de pasión comunes a los fumadores de esta clase.

  2. No se conocen casos.

  3. No se conocen casos. Puede inducirse la estupefacción, pero la administración de ganja o bhang a una persona no acostumbrada a ellas no es fácil, y rara vez se presentan ocasiones.

  4. La ganja siempre se mezcla con hojas de tabaco antes de fumarla (véase cuestión 15). Lo mismo el charas (respuesta a b) y el bhang (respuesta a c). Tanto en la moderación como en el exceso, los efectos reales se modifican notablemente por estas mezclas. Los efectos nauseabundos desaparecen y la agudeza de la intoxicación se reduce; y la dhatura no se usa como mezcla en estas comarcas.

  5. No puedo dar más información que la que he dado en respuesta a la cuestión 19. Según los sanyasis, comer ganja produce más chakur (revolución o rotación, es decir, intoxicación) que fumarla.

58 y 59. Ganja.—Este distrito sólo se ocupa del consumo de ganja exportada desde Rajshahi con guía. El comercio lo llevan a cabo comerciantes mayoristas y minoristas. El precio de venta de la ganja en el mercado es ahora igual al del opio, y en mi opinión podría introducirse una mejora en el sistema actual regulando la fabricación y el comercio de la ganja del mismo modo que en el caso del opio. Un control adecuado contra el contrabando consiste en suprimir la conexión directa entre comerciantes y cultivadores. El sistema tal como está en la actualidad tiene también una tendencia a crear una competencia indebida que da por resultado el aumento del consumo, lo cual es perjudicial. Con la intervención del Gobierno puede refrenarse eficazmente el consumo. El sistema que propongo es éste: los funcionarios del Gobierno deben ejercer una estricta supervisión y vigilancia sobre el cultivador y el fabricante de ganja, creándose al efecto un establecimiento adecuado.

Los cultivadores recibirán del Gobierno un precio justo por la droga fabricada. Almacenada la droga en golas del Gobierno, los funcionarios de distrito enviarán pedidos de tiempo en tiempo según la demanda local averiguada entre los vendedores autorizados.

Suprimida así la conexión directa entre comerciantes y cultivadores y controlado debidamente el tránsito, quedará al arbitrio del Gobierno suprimirlos o no los comerciantes mayoristas. Si se los conserva, la ganja se les expedirá mediante el pago de una tasa determinada por cada clase, que cubrirá el impuesto fijo, el precio de coste y el costo del establecimiento. Los comerciantes autorizados se abastecerán entonces de los mayoristas. Pero yo no aprobaría la introducción de comerciantes mayoristas; a menos que los comerciantes autorizados traten directamente con el Gobierno, no podrá restringirse el consumo. No quedará sino fijar el impuesto y también el precio al por menor. Siguiendo debidamente estas pautas podrá refrenarse el consumo dentro de los límites descritos, fijándose las cuotas de licencia con referencia al consumo probable de cada tienda.

  1. Bhang.—No será practicable controlar la producción de bhang en este distrito, donde crece silvestre. El reciente intento de extirpar el bhang silvestre para inducir a los cultivadores a tomar licencia ha resultado un fracaso. Se han tomado pruebas suficientes del hecho de que el bhang sólo se usa moderadamente y que, como tal, no es en absoluto perjudicial. Apenas hay consumo gravado de bhang en este distrito. Mucho se recoge con el propósito de exportarlo, y sólo es necesario formular reglas estrictas que regulen la recolección y la exportación; añadido a esto, las reglas existentes sobre los límites de la posesión lícita tendrán, a mi juicio, el efecto deseado.

  2. Véase la respuesta a las preguntas 58 y 59 por lo que toca a la ganja. En cuanto al bhang, apenas hay venta en el mercado, pues la gente obtiene su bhang de los campos. He recomendado la abolición total de la venta al por mayor en el caso de la ganja. En el bhang, sin embargo, esto no puede efectuarse, pues cualquier intento de almacenar plantas silvestres en golas del Gobierno después de fabricadas no resultará exitoso. No creo que ningún cultivador saque licencia para el bhang, ya que la droga apenas tiene precio, y cualquier alza en el precio (es decir, el impuesto) no la hará más valiosa, pues se la cuida menos, y la posibilidad de contrabando desde los campos no puede eliminarse del todo.

  3. Véase la respuesta a las preguntas 66 y 59. La exportación de ganja desde Rajshahi es lo único que concierne a este distrito. Las reglas actuales son estrictas, pero, como he sugerido, puede lograrse mayor seguridad con el tránsito directo desde la gola de almacenamiento del Gobierno a la gola del distrito importador.

65 y 66. Bhang.—Creo que la tributación es suficiente.

Ganja.—La tributación puede aumentarse. Fijando en 6 annas el precio al por menor por tola de chur ganja, es decir, 80 rupias por seer, la tributación puede fijarse así:

Un seer.

Precio al por menor

Precio de coste pagado a los cultivadores por el Gobierno Costo del tránsito Costo del establecimiento Ganancia de los comerciantes autorizados Cuotas de licencia imputables a cada seer

Total

El impuesto puede elevarse a 16 rupias por seer, dejando 4 rupias a la fluctuación del consumo, siendo la ganancia para el Gobierno con este sistema de 25 rupias por seer.

Puesto que no hay marcada diferencia de intensidad en la intoxicación que producen las distintas clases de ganja, sólo entra en consideración la proporción de ramillas y tallos. La relación entre las distintas tasas hoy vigentes es, a mi juicio, justa. La misma relación podrá conservarse en el caso de un alza del impuesto.

  1. Ganja.—Siendo el consumo de 210 maunds anuales (en este distrito), el precio pagado por los consumidores a 20 rupias por seer (promedio de tres clases) = 210 x 40 x 20 = 1.68.000 rupias.

Número de consumidores: 8.535 (número medio de consumidores habituales, véase la pregunta 20); la incidencia del costo sobre cada consumidor es, por tanto, de 1.68.000/8.535 = 19 rupias 7 annas 0 pice anuales, es decir, unas 20 rupias = 1 rupia 10 annas 8 pice mensuales = 0 rupias 0 annas 10 pice diarias.

Bhang.—La mayor parte pasa al consumo sin gravamen; por tanto, no pueden darse cifras.

Ganja.—Siendo la renta algo más de 90.000 rupias, se verá que cerca del 50 por ciento del costo pagado por los consumidores va al comerciante mayorista y minorista, cuyos intereses son en su mayor parte uno y el mismo. Con el aumento de la competencia entre los comerciantes minoristas (o mayoristas), la droga se vende más barata en el mercado y sigue el aumento del consumo. La incidencia sobre el consumidor disminuye proporcionalmente. La cuestión es gravar eficazmente la droga, de modo que la fluctuación del consumo no quede a merced de los comerciantes. Esto sólo puede hacerse fijando los precios al por menor y ajustando el impuesto y las cuotas de licencia, lo que restringirá el consumo dentro de los límites deseados. Esto será también beneficioso para la renta (véase la nota a las preguntas 58, 59 y 65).

  1. La ganja y el bhang no se consumen en el local de las tiendas autorizadas.

  2. Las tiendas de ganja o de bhang no son un estorbo en modo alguno; por tanto, no se consultan los deseos del público. Los sitios, sin embargo, se publican antes de sacarse a subasta, y cualquier objeción presentada voluntariamente se considera debidamente.

Esto creo que es suficiente.

  1. No hay ningún Estado nativo ni territorio extranjero limítrofe desde el cual se introduzca de contrabando ganja en este distrito. Hay a veces casos aislados en que los peregrinos llevan consigo muy pequeñas cantidades de ganja de Gurjati o de Nepal, pero tales casos son raros aquí.

  2. Declaración de Basu A. K. Ray, magistrado de subdivisión, Bangaon, distrito de Jessore.


  1. Tengo malos conocimientos de los fumadores de gunjah desde la infancia; trabajé en Rajshabi en 1880; fui Subrecaudador de Impuestos Especiales en Tippera en 1891; he examinado a todas las clases de consumidores de gunjah y comedores de sidhee como Magistrado de Subdivisión de Bangaon; he examinado especialmente al Cirujano Ayudante de Bangaon, a la gente principal del lugar y a los oficiales de policía en relación con esta investigación. Tengo conocimiento personal de los hábitos de los sanyasis y bairagies, que forman una gran clase de fumadores de gunjah en Bengala.

  2. Sí; los charasíes se llaman charas; el gunjah, gunjah; y el sidhee se llama sidhee localmente. La palabra «bhang» se emplea ocasionalmente por «sidhee». Algunos hombres llaman también al sidhee «katcha pati».

  3. Rajshabi, Hill Tippera y los Estados Tributarios de Orissa. Abundante en estos tres distritos. En medida limitada en 24-Parganas, Nadia y Jessore.

  4. «Siddhir gach» y «ganjar gach». La planta silvestre de sidhee pertenece a una variedad diferente de la misma especie a la que pertenece el gunjah.

  5. Ordinariamente densa.

  6. (a) y (c). Sí; en Rajshahi, Hill Tippera y los Estados Tributarios de Orissa.

  7. En los tres distritos mencionados en la pregunta 7, en medida considerable.

  8. Sí, todas estas drogas se deterioran con la conservación; no del todo, pero en medida considerable. Se dice que se conservan buenas durante dos años. La exposición a la humedad es la causa del deterioro, que podría evitarse conservando las drogas en habitaciones herméticas, no expuestas a la humedad, y en cajas de hojalata.

  9. No. El gunjah, hervido con aceite de mostaza o de coco, se emplea como aplicación externa para llagas y úlceras. Es una cura espléndida para la sarna. El aceite se frota externamente en casos de hidropesía con buen efecto. El gunjah se fuma para curar la gonorrea y la estomatitis, y también en el asma espasmódica. El extracto o tintura de Cannabis indica se administra internamente en la dismenorrea, la locura, el dolor de cabeza sordo, la dispepsia, la pérdida de apetito. Se emplea como afrodisíaco y también como agente soporífero. Usado como pasta junto con chile, quita las hinchazones, cura las contusiones y calma el dolor. El humo de gunjah se emplea para la inhalación en casos de fiebre aftosa del ganado. Lo fuman en gran medida los cantores, en la creencia de que despeja la garganta y produce dulzura de tono y de voz. En toda la Bengala propia el charas se emplea únicamente para fumar.

  10. Clases trabajadoras: pescadores, portadores de palki, mendicantes (sanyasis); no menos del 33 por ciento de estos en toda Bengala. Calculo que menos del 1 por ciento de la gente principal de la Baja Bengala es adicta a fumar gunjah, y el 0,05 por ciento a fumar charas.

  11. El gunjah redondo se prefiere a los demás en la subdivisión de Bangaon del distrito de Jessore; el plano en Tippera.

  12. Charas nativo.

  13. Rara vez. Lo emplean los fumadores habituales de gunjah para fumar cuando no hay gunjah disponible. He visto fumar esto a los Maghs y a los mahometanos de clase baja de Tippera.

  14. Una proporción infinitesimal de pandits de la clase antigua de la Bengala Oriental come bhang. Se cree que esto aumenta el apetito y cura la propensión crónica a la disentería y la diarrea. Se come en cantidades muy pequeñas. Los hombres del país alto que residen en la Baja Bengala y todos los empleados como darwans o portadores beben bhang. Mi propia opinión es que nada menos que el 80 por ciento de estos son adictos a este hábito. No puedo averiguar por los papeles del censo cuál es su número total en la Bengala propia.

  15. En disminución. El licor ha reemplazado al bhang, al gunjah y al charas, por lo que respecta a la gente principal. El aumento del precio del gunjah ha disminuido también el número de fumadores entre las clases más pobres.

  16. No he visto en mi vida más que dos consumidores habituales excesivos de charas. Ambos murieron temprano de tisis. Conozco a veinte hombres que son consumidores diarios moderados de charas. Computo, por mi propio conocimiento y por el testimonio de los caballeros examinados:

(1) que el 95 por ciento de los fumadores de gunjah son de la clase (a), el 2 por ciento de la clase (b), el 0,005 por ciento de la clase (c), y el resto de la clase (d);

(2) que el 50 por ciento de los consumidores de bhang son de la clase (a), el 25 por ciento de la clase (b), el 20 por ciento de la clase (c) y el 5 por ciento de la clase (d).

  1. Gunjah. (a) Pescadores, portadores de palki, coolies y sanyasis.

(b) Sanyasis (mendicantes) y mendigos.

(c) Bhadralok (gente de alta casta y respetabilidad).

(d) Pescadores y bairagies.

Clase (a).—Los pescadores tienen que pasar la mayor parte de su vida en el agua y necesitan un estimulante. El gunjah es el estimulante más barato que hay. Los coolies y portadores de palki buscan un alivio de la fatiga en el humo de gunjah. Les da mayor poder de resistencia. Los sanyasis y bairagies lo toman para evitar resfriarse por la exposición, y también para asegurarse mayor poder de resistencia. Entre los bairagies se emplea también en gran medida como afrodisíaco, siendo extremadamente relajada la moralidad de esta clase de gente, que se encuentra mayormente en parejas (hombre y mujer). Casi todos los chowkidars del distrito de Tippera son fumadores de gunjah. Dicen que no pueden hacer la guardia nocturna sin ello.

  1. Por lo que respecta al gunjah:

(a) De una a dos annas de peso.

(b) De un cuarto de tola a media tola.

El costo varía en los distintos distritos.

  1. (a) Hojas de tabaco secas o tabaco preparado para el gunjah, a fin de suavizar la pungencia del humo y el poder intoxicante, y también para aumentar el volumen de modo que varios hombres puedan disfrutar de la misma preparación (chillum). El tabaco preparado se mezcla con charas.

(b) La dhatura se emplea así. El objeto es aumentar el poder de intoxicación del gunjah.

Sí; el massala de bhang se mezcla ocasionalmente con bhang y gunjah. Se compone de pétalos de rosa, anís, pimienta negra, polvo de sándalo y azúcar o melaza.

  1. El charas y el sidhee casi enteramente en soledad; el gunjah en compañía. No; el gunjah se usa entre los bairagies tanto por hombres como por mujeres, pero en cualquier otra clase está limitado a los hombres. No está limitado a ninguna época de la vida. No es costumbre que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  2. (a) No se forma fácilmente.

(b) Sí, una vez formado. Esto se aplica a todas las drogas. (c) No.

  1. La secta religiosa de los saivas debe adorar al dios Siva con una ofrenda de un chillum preparado de gunjah. Esta secta comprende la mayor parte de los sanyasis. Al concluir las Durga Pujas, la gran fiesta nacional de los hindúes, todos los miembros de la familia toman bhang. Esto lo considera esencial la clase ortodoxa. Las clases respetables beben bhang solo nominalmente, las mujeres generalmente mojan un dedo en la solución y se lo llevan a los labios. Esta última costumbre nunca crea el hábito ni es perjudicial. Pero la primera costumbre entre los saivas se dice que crea el hábito de fumar gunjah.

  2. Apenas hay opinión pública contra el uso del sidhee en la Baja Bengala. El número de personas que usan charas es demasiado pequeño para atraer la opinión pública contra ello. Pero un fumador de gunjah es considerado un individuo despreciable. «Ganjalí» o «gunjah khor» es un término de reproche. Generalmente no se le cree; tanto es así que, en efecto, siempre que alguien hace una afirmación increíble o imposible, la declaración es considerada y llamada «ganjalí», lo que significa que apenas es digna de consideración o de crédito. Este descrédito del gunjah se debe a que los fumadores excesivos olvidan toda idea de espacio y tiempo y se entregan a un exceso de imaginación que los lleva a hacer afirmaciones increíbles. Además, como solo las clases bajas fuman gunjah, un miembro respetable de la sociedad que se descubre entregado a ello es considerado al punto como degradado al nivel de las clases bajas.

  3. Sí, a los saivas (sanyasis), bairagies, jornaleros (portadores de palki) y pescadores, si tuvieran que abandonar el fumar gunjah. Las razones pueden hallarse en la respuesta a la pregunta 27. En la subdivisión de Bangaon del distrito de Jessore hay nada menos que 3.000 hombres de esta clase.

  4. (a) No.

(b) Posiblemente, pero no en gran medida.

(c) Por disposición legislativa.

(d) El descontento en Bengala no sería grave.

(e) Ciertamente no en la Baja Bengala.

(f) Las clases bajas recurrirían al «tari» y las altas al licor.

  1. Sí, entre los estratos superiores de la sociedad en la Baja Bengala. Esto se debe a que el hábito de fumar gunjah es considerado degradante y descalificador, mientras que el de beber se cree literalmente, entre las clases semieducadas, que ennoblece. Además, hay una diferencia en la naturaleza de la intoxicación producida por el gunjah y por el licor. El gunjah nunca produce esa exuberancia de animalidad que produce el licor, y la gente joven y acomodada se deleita en este estado de intoxicación. Las personas que han tomado tanto gunjah como licor dicen que desde que se estableció el sistema de outstill ha habido muy poca diferencia en la cantidad de intoxicación comprable por una anna entre el gunjah y el licor, y sin embargo la intoxicación del licor es de una clase superior. La prueba es que he conocido personalmente a unas dos docenas de hombres que han abandonado el gunjah por el licor del país.

  2. Sí; los fumadores dicen que la intoxicación del charas está «en el ojo», la del sidhee «en la memoria y la imaginación», la del gunjah «en el cerebro y los nervios». Tengo entendido que el charas produce una forma leve de intoxicación, que no penetra completamente el organismo ni quebranta la constitución de la misma manera que lo hace el fumar excesivo de gunjah.

  3. Solo en grado, no en especie. El chur intoxica más, el redondo después, y el plano después. Se dice que esta diferencia de grado se debe a la cantidad de materia intoxicante presente en las tres variedades, costando más el chur y menos el plano.

  4. Sí, véase la respuesta a la pregunta 19.

  5. (a) Sí, por lo que respecta a las tres drogas.

(b) Sí.

(c) Solo el gunjah tiene esta propiedad.

(d) Se sabe que el fumar gunjah ha cortado de raíz un ataque de cólera. He oído decir a un viejo plantador que, donde no había disponible otra medicina, el fumar moderado de gunjah curó nada menos que al 60 por ciento de los hombres atacados de cólera.

El uso habitual moderado se menciona en el caso de (a) y (b); el uso ocasional moderado en (c) y (d).

  1. Ciertamente.

  2. (a) El efecto inmediato es un aumento de la circulación de la sangre y una exaltación de los espíritus. (b) Sí, lo es. (c) Lo hace. (d) No creo que el uso moderado de ninguna de estas drogas calme el hambre. Por el contrario, aumenta el hambre. El uso excesivo embota el apetito. (e) Sí; cada una de estas drogas crea apetito si se usa moderadamente. (f) El efecto dura una o dos horas. (g) Sin efectos posteriores. (h) Sin ansia ni inquietud, salvo en el uso excesivo.

El efecto del gunjah en producir exaltación de los espíritus es instantáneo. Por eso se llama al gunjah «Turitananda» (dador de placer instantáneo).

  1. (a) a (e) No.

(f) No. No se conoce ningún caso en que insanos que no tienen historia registrada de gunjah hayan confesado el uso de la droga.

  1. Sí, a las seis preguntas de la 45. La locura es temporal. Ningún caso de locura permanente debida al fumar gunjah ha llegado a mi conocimiento. La locura es del tipo violento; el hombre se convierte en un maníaco furioso. Sí, los síntomas son inducidos por el uso de la droga durante algún tiempo después de la liberación. No puedo decir si alguno de los síntomas puede llamarse típico.

Sí; en mi opinión, se ha considerado suficientemente el uso de la droga por personas que sufren de ansiedad mental o enfermedad cerebral para obtener alivio.

No; no creo que haya evidencia que indique que la locura pueda tender a menudo a la indulgencia en el uso de las drogas del cáñamo por una persona que carece de dominio de sí misma a causa de un intelecto debilitado.

I.—Bidest Khalifa, un portador a mi servicio.—El hombre, según su propia declaración, comenzó a fumar gunjah a los veintidós años de edad. Se convirtió en fumador habitual excesivo en diez años. Consumía diariamente cuatro annas de gunjah.

Se volvió distraído y de hábitos sucios a los treinta y cinco años. Solía vomitar la comida de vez en cuando. Decía tener una sensación indescriptible de malestar. Seguía fuerte y sano. Un maniático furioso a los treinta y ocho años. Fue puesto bajo reclusión. Quedó demacrado y de aspecto macilento tras su liberación. El desgaste de los tejidos comenzó a los cuarenta. El brazo izquierdo se atrofió y quedó inútil a los cuarenta y dos. Por entonces tomaba solo una rebanada de pan y una taza de té por la mañana, y una comida muy ligera hacia las 42.M. Podía trabajar sin comer un día entero.

No tenía apetito de ninguna clase. Comía solo un bocado —un puñado de arroz y dal— una vez al día. Se volvió terriblemente perezoso, y siempre sospechaba de la fidelidad de su mujer sin motivo alguno.

Frecuentaba casas de prostitutas, aunque era impotente. Se le conocía como chiflado. Otro ataque de locura a los cuarenta y cuatro. Fue puesto bajo reclusión solo diez días. Quedó débil y como un esqueleto, y decía más necedades que cosas con sentido.

Comenzó a tener ataques periódicos de disentería.

Murió de disentería en dos días a los cuarenta y seis años de edad.

II.—Sarat Chandra Ray Chowdry, de Halisahar.—

De muy respetable familia. Comenzó a entregarse al gunjah siendo aún estudiante en una escuela de Calcuta.

Tenía entonces unos dieciocho años. El castigo excesivo en casa lo arrastró a malas compañías, y aumentó la dosis hasta casi el valor de dos anvas al día. Se volvió distraído y bastante ruidoso. De muchacho era tranquilo y modesto. No había locura ni consumo de gunjah en la familia. Esto a los veintiún años de edad. Comenzó a vagar por las calles. Rara vez iba a casa a comer. Atacó a algunas jóvenes que se cruzaron en su camino. Sus ojos por entonces indicaban locura. El acceso pasó durante los meses de invierno y volvió de nuevo en mayo siguiente. Huyó de casa a los veinticinco años de edad, y no se ha sabido de él desde entonces.

III.—Abdhilas Chandra Banerji, de Halisahar.—

Comenzó a fumar gunjah a los dieciocho. Se ausentaba de casa por días enteros a los diecinueve.

A los veinte se le conocía como fumador inveterado de gunjah. Cometió varias agresiones indecentes contra mujeres, y se le encontraba con frecuencia en casas de prostitutas. Apenas comía. Quedó demacrado y macilento. Dejó su casa y se hizo mendigo. Murió en Kalighat a los veinticinco años de edad.

N.B.—Ninguno de los tres hombres antedichos tenía ansiedad mental ni enfermedad cerebral. En los casos II y III, el fumar comenzó originalmente como una travesura de muchacho. Varios muchachos que comenzaron con ellos abandonaron el hábito y son ahora miembros respetables de la sociedad.

IV.—Dina Nath Rai, Halisahar.—

Algo chiflado desde la infancia. Fue sanyasi durante años. Volvió a casa a los treinta y ocho años de edad. Nunca antes había estado loco. Se juntó con un grupo de bairagies. Antes de esto solía entregarse a beber sidhee y a fumar gunjah ocasionalmente. Abandonó el sidhee por consejo de los bairagies y se dio al consumo de gunjah. En dos años se volvió un maniático furioso. Cometió agresiones indecentes contra mujeres. Justo antes de enloquecer el hombre perdió todo sentido de la moral.

Fue puesto en cadenas durante una quincena. No se le permitió gunjah. Mejoró, y fue liberado.

Cuatro días después hubo de ser puesto de nuevo en cadenas y enviado al manicomio. Estuvo allí seis meses. Volvió sano y robusto. Permaneció bien y sin fumar gunjah durante seis o siete meses. Reincidió en el hábito de nuevo.

En tres meses fue de nuevo un maniático furioso. Fue enviado por segunda vez al manicomio. Volvió curado. Reanudó el consumo de gunjah poco después y contrajo disentería. El hombre se arrastró como un esqueleto durante algunos años entre las clases bajas, y finalmente murió de disentería a los cincuenta y uno o cincuenta y dos años de edad.

Era notable cómo este hombre podía permanecer sin comida por días enteros.

  1. No.

  2. No. Puede decirse, sin embargo, que las personas debilitadas por el uso excesivo prolongado que no han perdido del todo la potencia progenitiva engendran hijos débiles; esto, no obstante, es raro. Recuerdo solo un caso así. Por regla general, el uso excesivo habitual de gunjah —no aludo en absoluto al charas ni al sidhee en esta cuestión— destruye la potencia de engendrar antes de minar la fuerza física del hombre.

  3. (a) Sí.

(b) Sí, si las Vaishnavis son así designadas.

(c) No puedo decir si el uso para este propósito es más nocivo o no, pero cabría esperarlo, viendo por analogía que todo lo que causa excitación antinatural o anormal ataca la raíz misma de la energía que suministra la potencia natural.

(d) No; ninguna impotencia.

  1. Sí; produce impotencia de carácter inequívoco. Las demás respuestas son las mismas que en 49.

51 y 52. (a) Cierta y decididamente no. (b) Ninguna conexión en absoluto en el Bajo Bengala.

  1. No; a menos que el hombre se haya vuelto loco por el uso excesivo. Conozco catorce casos en que personas insanas por el uso excesivo de gunjah cometieron ataques violentos impremeditados contra mujeres que pasaban. No conozco ningún otro crimen. No conozco ningún caso de frenesí homicida temporal.

  2. No.

  3. (a) No; no hay información auténtica disponible sobre este punto.

(b) Sí; mi propia opinión es que esto puede hacerse. Recuerdo haber visto tal estupefacción por gunjah no adulterado pero bien preparado en el caso de tres faquires en Hugbli. Un hombre preparó el gunjah en mi presencia. Lo fumó, y luego lo pasó a sus compañeros de viaje. Estos últimos, aunque advertidos por el preparador del estado completamente triturado y machacado y por tanto intoxicante del gunjah, lo fumaron y permanecieron estupefactos —completamente insensibles— por más de una hora. Debo señalar que mi opinión está en conflicto con la de todos los testigos que he examinado.

  1. No tengo información que dar bajo este encabezado distinta de la ya registrada en respuesta a la pregunta 29.

  2. No funciona bien; susceptible de mucha mejora.

  3. Las leyes de impuestos especiales son demasiado rigurosas, y prevén castigo en casos de delitos apenas técnicos. Como caso extremo, puedo mencionar el hecho de que en un caso un hermano de un licenciatario fue multado con R30 meramente porque trajo un jarro de jugo de dátil por cuenta del licenciatario durante la enfermedad de este. El hombre no tenía pase, ni su nombre estaba inscrito en el de su hermano. Las persecuciones crueles e indiscriminadas por posesión de pachwai y tari no son raras. La ley debería enmendarse en este sentido. El Departamento de Impuestos Especiales debería estar dotado de hombres instruidos, y el oficial más bajo encargado de la facultad de arrestar a hombres debería percibir un salario no inferior a R50. Una plantilla permanente de Deputy Collectors debería ponerse bajo el departamento, cambiándose su jurisdicción a intervalos de tres años. Las condenas de cualquier clase en casos de impuestos especiales deberían ser apelables. El Collector del Distrito, que es un oficial superior a los Subordinate Magistrates que juzgan casos de impuestos especiales, no debería tener conexión alguna con la administración de impuestos especiales. Un Deputy Collector, ya se le designe como Excise Deputy Collector o de otro modo, debería tener control completo, sujeto a la supervisión de los inspectores de impuestos especiales y del Excise Commissioner. Del mismo modo, los oficiales subdivisionales deberían quedar relevados del trabajo de impuestos especiales.

  4. No entiendo que esta pregunta se aplique al Bengala. Por lo que sé, creo que el cultivo de la planta de cáñamo para la producción de bhang está ya suficientemente controlado en Bengala. Prácticamente nadie puede cultivar tal planta para tal propósito, excepto subrepticiamente o con la connivencia de los subordinados de impuestos especiales. Cualquiera a quien se encuentre cercando o vallando un solo «siddhi gach», la variedad silvestre, es procesado o castigado bajo las leyes existentes.

  5. Tengo, en cuanto al gunjah. De los distritos que conozco, el vendedor al por mayor, llamado de otro modo el goladar, es, a todos los efectos prácticos, el licenciatario de todas las tiendas al por menor. Hay nominalmente distintos licenciatarios, pero todos son o sirvientes o criaturas del goladar.

La nocividad de este arreglo es evidente por sí misma. El goladar gobierna el comercio. Abarata o encarece el precio a su antojo. La venta a precios baratos en las tiendas al por menor aumenta el consumo. Las cuentas de nadie pueden confiarse; y las estadísticas recogidas distan mucho —muchísimo, en verdad— del blanco. Mi idea es que debería prohibirse el monopolio en este comercio. Debería haber al menos media docena de golas poseídos por otros tantos hombres en realidad no conectados entre sí. Cada gola debería tener su capacidad fijada y cada tienda individual igualmente. En las subdivisiones debería efectuarse el mismo arreglo, sobre una venta menor. Las rigurosas condiciones de la licencia, lo sé, no se siguen en ninguna parte, y la Board of Revenue ha considerado oportuno relajar las reglas respecto a los nativos pobres por infracción de tales condiciones. Algunas de estas reglas deberían suprimirse por completo. Cada gola debería ser gravado. El Excise Deputy Collector debería tener, bajo ciertas limitaciones, facultad para denegar la renovación del arrendamiento de un gola. Hechas estas cosas, podría decirse que el comercio de gunjah está suficientemente controlado por las autoridades.

  1. (a) Sí.

(b) Véase la respuesta a la pregunta 36.

  1. Sí; en proporción a su valor intoxicante relativo. No hay otra prueba segura.

  2. No tengo conocimiento de tiendas licenciadas para vender gunjah o su preparación o cualquiera de las otras drogas para consumo en el local. Pero, de hecho, las tiendas que tienen la licencia para vender gunjah al por menor se usan para fumar.

  3. Sí, de esa manera vaga e indefinible en que la agencia de la policía es capaz de emplearse para tal propósito. Se pide a la oficina de la thana que consulte los deseos del pueblo. Se fija un aviso en la thana, tal vez se toca un tambor, y posiblemente se consulta en algunos casos a los amigos del oficial de la thana. Prácticamente no hay consulta. La opinión pública local genuina, tal como se halla en las aldeas, es considerada, incluso por los subordinados de la policía, como indigna de atención.

  4. Las ocurrencias reales de contrabando son muy raras. El «contrabando» de pruebas para demostrar contrabando es, según mi experiencia, mucho más común. Un grito de contrabando, una vez alzado, es difícil de acallar. Brinda a los subordinados de impuestos especiales oportunidades de asegurar muchas condenas con pruebas débiles, insuficientes e incluso sin valor. También permite ofrecer explicaciones plausibles a los superiores, y explica muchísimos días de gira, donde en realidad no se hace gira alguna.

Se paga el impuesto, y ciertamente no hay un uso general de drogas no gravadas ni en los distritos limítrofes con Hill Tippera ni en los Estados Tributarios de Orissa.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Entré en el servicio en 1881. He sido Sub-divisional Magistrate durante nueve meses; he sido Registration Officer, once meses; Settlement Officer, cinco años; Professor of Science, tres años; y Excise Deputy Collector por un corto período. Bangaon está en el distrito de Jessore.

Pregunta 46.—Bidesi Khalifa era un bearer y servía a la mesa. Solía recibir 216 de paga al principio; pero le reduje la paga a causa de sus hábitos, y cuando murió recibía R10. Su edad era de unos cuarenta y cuatro años cuando murió. Fue sirviente de la familia durante muchos años, pero solo bajo mi observación personal desde 1886 hasta 1893, cuando murió. También estuvo bajo mi observación en 1881 y 1882. En 1881 sé que solía fumar gunjah habitualmente en cantidades moderadas.

Noté los primeros síntomas de locura en 1887 o 1888. Estuvo muy loco durante algunas semanas y tuvo que abandonar el consumo de gunjah. Se le mantuvo bajo reclusión y no se le permitió tomar gunjah.

Cuando se le liberó de la reclusión volvió a tomar gunjah, y enloqueció en 1888, 1889 o 1890.

Esta vez permaneció loco durante una quincena. Estuvo furioso durante una quincena e idiota durante unas seis semanas más. Se volvió loco por tercera vez en 1891, y nunca se recobró por completo hasta su muerte en 1893. En este último período solía descuidar su comida. Solía hacer trabajos ligeros como sirviente. Servía el chota hajari y se ausentaba el resto del día. Aun así lo mantuve y le pagaba su salario, 10 rupias. Solía pagar su salario a su mujer. Siempre fue honrado. No era disoluto en sus costumbres. Puede que en sus años mozos hubiera bebido licor. Creo que su casta era

Jairwara, y había sido sirviente en un comedor

en Jabalpur. Su padre no estuvo a mi servicio y no lo conocí. Lo recogí en Calcuta, y nada sé de sus antecedentes, salvo que me dijeron y creí que había estado al servicio en Jabalpur. Creo que pertenecía a las Provincias Centrales. Recuerdo la ocasión en que lo descubrí por primera vez fumando ganja. Fui derribado de mi caballo cerca de la cuadra, y las habitaciones de los sirvientes estaban junto a la cuadra, y percibí el olor del humo de ganja.

Sarat Chandra Ray Chowdhri era estudiante cuando lo conocí y solía vivir cerca de mí.

Estaba bajo la instrucción de un preceptor que también enseñaba en mi casa. Aprendió el hábito, supongo, de los estudiantes de Calcuta. No aprobó ningún examen, aunque estudió para la matriculación. Vivía con su padre. Solía mezclarse con los muchachos vulgares de un basti detrás de la Hare School. Su padre solía azotarlo a menudo.

Comenzó fumando tabaco y luego se dio a la ganja. Lo he encontrado con un chillum cargado de ganja. Su padre solía traérmelo para que lo castigara. Se escapó de casa por el mal trato de su tío. Atribuyo el caso a la ganja, porque el muchacho, cuando joven, era un buen muchacho, y yo sabía que tomaba ganja. No bebía. Sus compañeros no bebían, pues aunque eran de baja casta eran pobres. Nunca oí que fuera inmoral, y lo habríamos sabido si lo hubiera sido. Se mantenía bien en los meses de invierno y volvía a empeorar hacia marzo y permanecía mal durante las lluvias.

Estaba completamente fuera de control y hacía lo que le placía.

Creo que fumaba ganja en la misma medida todo el año. Mi experiencia es que la mayoría de las personas que enloquecen por la ganja se vuelven furiosas en el tiempo caluroso. Esto fue cierto también en el caso de Dinanath Rai Chowdhry, caso núm. 4. El muchacho se volvía distraído mientras estudiaba. Noté que empezaba a enloquecer hacia fines de febrero de 1879. Tenía entonces dieciocho años. Creo que su distracción se notó seis o siete meses después de que se le sorprendiera tomando ganja. No sería justo describirlo como un muchacho de intelecto naturalmente débil. Al contrario, era despierto.

Ciertamente se echó a perder por completo. Pero no era inmoral. Es verdad que se metía con mujeres jóvenes, pero no frecuentaba casas de

mala fama.

Abhilas Chandra Banerji probablemente sufría tanto por la ganja como por la inmoralidad. No era furioso. Estaba tan debilitado que generalmente se le llamaba loco. No había locura en la madre, pero no puedo responder por el padre.

He oído decir a la gente que Abhilas bebía, pero nada sabía personalmente de ello. Sí lo vi fumando ganja. La primera vez que lo vi fumar ganja fue en su propia casa. No es costumbre fumar delante de los vecinos o de los superiores. No digo que ocultara el licor, pero si hubiera sido un borracho habitual lo habría visto.

Su madre estaba distantemente emparentada con nuestra familia, y así supe todo acerca de él. Entonces no había bebido licor. Lo llevé a casa y lo examinó un Ayudante de Hospital, que dijo que estaba a punto de morir por el uso de la ganja. El Ayudante de Hospital dio esta opinión en respuesta a nuestras preguntas.

Una vez viajó como mendigo desde Calcuta hasta Cuttack. Le di dinero para regresar a Calcuta, pero en lugar de regresar fumó ganja y fue hallado casi muerto en las calles.

  1. Declaración de Basu Kantt Buusuan Sewn, Baidya, Subcolector Especial de Impuestos Especiales de Cuttack.

  2. Fui puesto a cargo del Departamento de Impuestos Especiales, Cuttack, el 26 de septiembre de 1891, y desde entonces he hecho una serie de indagaciones relativas a la ganja que crece en los Gurjats o Estados Tributarios de Orissa y que comúnmente se conoce como ganja de Gurjat.

  3. La definición de siddhi, bhang, subji o patti, tal como la da el doctor Prain, es correcta. El término comúnmente usado en el distrito de Cuttack para designarla es patti. No hay tienda de charas en el distrito, y no se sabe que se use charas aquí. No tengo conocimiento especial sobre ello.

Las definiciones de las diferentes variedades de ganja dadas por el doctor Prain se aplican a la ganja producida en Rajshahi. La ganja de Rajshahi se usa aquí, y las variedades se conocen aquí con los mismos nombres. Ha declarado el doctor Prain que «la formación de semillas se impide mediante la destrucción de todas las plantas macho». Se encuentra una cantidad muy grande de semillas en las balas de ganja importadas de Rajshahi, de modo que la destrucción de las plantas macho no parece impedirse con éxito. Un hecho muy curioso se ha observado como peculiar a estas semillas halladas en la ganja de Rajshahi. Me han asegurado quienes criaron plantas a partir de estas semillas en el distrito de Cuttack que uniformemente las hallaron producir plantas macho, y que si se

podía obtener algo de ellas.

  1. Las plantas de cáñamo crecen en algunas partes de Bengala espontáneamente, de las cuales se obtiene el siddhi o patti. Las he visto en los distritos de Jessore y Faridpur. En los Estados Tributarios de Orissa crecen, especialmente la planta femenina o productora de ganja, más espontáneamente que en Bengala.

  2. En Bengala se las conoce con el nombre de plantas de siddhi o bhang, y en Orissa como plantas de ganja (femenina) y patti (macho). La planta de siddhi de Bengala y la planta de patti de Orissa parecen ser idénticas.

  3. La planta silvestre de Orissa generalmente crece hacia el final de las lluvias, y prospera bien en clima templado y suelo arcilloso. Los suelos arenosos y muy húmedos no son aptos para su crecimiento. Las lluvias habituales a intervalos favorecen su crecimiento. En cuanto a la elevación sobre el nivel del mar, la he visto crecer tanto en las cumbres de las colinas como en las llanuras. Mientras el suelo sea moderadamente seco y arcilloso, y el clima no muy caluroso, la elevación sobre el nivel del mar no parece afectar su crecimiento.

  4. Generalmente dispersas.

  5. La ganja se cultiva en cantidades muy grandes en el distrito de Rajshahi. Pero, como no tengo conocimiento personal de su cultivo en ese distrito, limitaré mis respuestas ulteriores a la ganja de Gurjat y al patti arriba referidos.

(a) Sí; en los Estados Tributarios de Orissa.

(b) No.

(c) Sí; en los Estados Tributarios de Orissa.

(d) No.

Como mis indagaciones relativas a la ganja de Gurjat se limitaron a unas tres millas de la frontera en los Gurjats, no puedo decir en qué medida se produce. Pero la cantidad es suficiente para satisfacer la demanda local así como la demanda de los consumidores en territorio británico que viven a lo largo de la frontera. Además de esto, algunos maunds se importan al distrito de Puri y a otros lugares.

  1. Creo que ha habido algún aumento en la superficie dedicada a tal cultivo en los Gurjats. En la Orden del Gobierno de Bengala núm. 165-T., de fecha 19 de octubre de 1878, se prohibió el cultivo de ganja de Gurjat en los Estados Tributarios dentro de las tres millas de la frontera. Pero posteriormente esta prohibición fue retirada en la Orden del Gobierno de Bengala núm. E. 3% 4, de fecha 6 de septiembre de 1889, desde cuya fecha el cultivo en los Estados Tributarios parece haber ido en aumento, como se conoce por la disminución en el consumo de ganja de Rajshahi de 141 maunds 7 seers 12 chittacks en 1889-90 a 119 maunds 21 seers 9 chittacks en 1892-93. La incidencia del año pasado por razón de derechos y cuotas de licencia por seer de ganja de Rajshahi es de unas 16 rupias, mientras que en los Estados Tributarios no se cobra tal cuota de licencia ni derecho, y la ganja se vende generalmente desde 2-8 hasta 4-8 rupias el seer. Una parte de la disminución se debe, sin duda, a la alta incidencia de la ganja de Rajshahi. Como no hay consumo lícito de ganja de Gurjat en el distrito de Cuttack, una gran cantidad se introduce de contrabando en territorio británico a lo largo de la frontera. Veintitrés casos de tal contrabando se han detectado durante el semestre que termina el 30 de septiembre de 1893.

  2. Las plantas (ganja de Gurjat y patti) crecen espontáneamente a partir de las semillas del año anterior, y también se cultivan dentro de los recintos cerrados de la gente de los Gurjats. Las plantas crecen hacia el final de la estación de las lluvias, y tardan unos seis meses antes de que las flores estén suficientemente maduras. Las plantas son entonces cortadas, y se dejan secar de tres a cinco días, tras lo cual las ramitas que contienen las flores se recogen y se atan en manojos. Esto es la ganja de Gurjat. Las hojas de estas plantas (femeninas) así como las de las plantas macho se recogen también y se usan como patti.

  3. En los Gurjats, es decir, los Estados Tributarios de Orissa, casi todos los consumidores cultivan plantas de ganja, y como entre los consumidores se hallan hombres pertenecientes a las diferentes castas desde el brahmín hasta el Pan (una clase aborigen muy baja), el cultivo no está restringido a ninguna clase especial.

  4. Sí, en los Gurjats.

  5. Sí, en los Gurjats he visto [cultivo] en los Estados Tributarios de Keonjhar, Dhenkanal, Atgarh, Tigriah, Baramba y Khandpara. En cuanto a la extensión, véase la parte final de mi respuesta a la pregunta núm. 7. En los Gurjats no se extirpan las plantas macho.

  6. No tengo conocimiento personal sobre el cultivo de ganja en el distrito de Rajshahi. En cuanto a la ganja de Gurjat, me remito a mis respuestas a las preguntas núms. 5 a 12. Creo que el cultivo de ganja en las comarcas a lo largo de la costa en Orissa, donde el suelo es muy arenoso, no tendrá éxito, a menos que el suelo se prepare especialmente para su cultivo.

  7. (a) Sí.

(b) No.

(c) Sí. En los Estados Tributarios de Orissa.

En cuanto a la extensión, véase mi respuesta a la pregunta núm. 7.

  1. Los detalles sobre la preparación se han dado en mi respuesta a la pregunta núm. 9. Las plantas cultivadas y las silvestres se tratan de la misma manera.

  2. El fumar ganja no está restringido a ninguna clase particular. Por regla general, las clases bajas fuman más ganja que las altas en todas partes.

(A) El gunjah de Gurjat se fuma, así como se bebe en forma de patti. En un caso concreto he visto fumar patti de Gurjat. El hombre, un fakir, recurrió a él a causa del alto precio del ganja de Rajshahi. La droga se mezcla y compone bien con un poco de hojas de tabaco y se fuma.

(B) El majoon, especie de confitura, se prepara con azúcar a partir de la decocción de ganja (tanto de Rajshahi como de Gurjat) o de patti, y se come. He visto a un hombre mascar ganja y tragarla.

(C) El patti, así como el ganja de Gurjat, se bebe con el añadido de ciertas especias y azúcar. Para los detalles de las especias empleadas, véase la respuesta a la pregunta n.º 29. Las personas acomodadas adoptan a veces un plan distinto. Hierven las hojas con leche de vaca y a veces con agua de coco. La leche o el agua se desechan; pero las hojas se cuelan, se secan y se almacenan para su uso con especias y azúcar. Algunos, cuando salen de viaje, preparan grandes píldoras con patti y especias, que se tragan con o sin agua.

  1. (a) Sí.

(2) Sí.

(c) No sé nada acerca de la preparación del charas. El ganja se prepara a partir de las plantas silvestres en los Gurjats.

  1. No está restringido a ninguna clase particular; véase la respuesta a la pregunta n.º 10.

  2. El ganja y el bhang se deterioran con la conservación: ambos pierden con el tiempo la mayor parte de su efecto. No estoy seguro de si pierden por completo su efecto. Se conservan buenos unos dos años, aunque se deterioran gradualmente. Las causas del deterioro son: (1) la producción de insectos en las drogas, (2) la humedad a causa de la mala ventilación de los almacenes, y (3) la pérdida de materia resinosa en el ganja a causa de la humedad y el aire. Una cobertura más gruesa de las balas en que se importa el ganja y mejores disposiciones de ventilación de los almacenes obstarán al deterioro. La prevención completa del deterioro no puede, me temo, lograrse, salvo mediante medidas científicas, que resultarán prohibitivas por su alto costo. Las cajas de hojalata como las que se usan para guardar el té probablemente evitarán en gran medida el deterioro.

Nota.—No tengo conocimiento personal acerca del charas. Mis respuestas, por tanto, se limitarán al ganja y al bhang.

  1. El ganja se usa en este distrito para fumar, así como para comer en forma de majum; véase la respuesta a la pregunta n.º 14; mientras que en mi lugar natal, en el distrito de Jessore, encontré a una persona que mascaba y comía cerca de un tola de ganja de Rajshahi, por lo cual no parecía estar peor. El ganja de Gurjat se bebe también como siddhi o patti, especialmente por los pandas (sacerdotes) de Jagannath en Puri, distrito de Cuttack y los Gurjats. Las clases de pescadores y barqueros son en su mayoría fumadores de ganja. Hablando en términos aproximados, el porcentaje de fumadores de ganja en el distrito de Cuttack es de uno, deducido del consumo anual de ganja lícito e ilícito hasta la extensión de 120 maunds por una población de unos diecinueve lakhs, tomándose la cantidad media consumida por cada persona en 24 tolas al año.

  2. Se prefiere el ganja redondo para fumar. Muy pequeñas cantidades de ganja plano y chur se importan al distrito de Cuttack. La causa de la preferencia por el ganja redondo es probablemente el hecho de que retiene la materia resinosa más tiempo que el ganja plano y el chur.

  3. No se sabe que se use charas en el distrito de Cuttack.

  4. He conocido a un solo hombre, un fakir mahometano, que fumara bhang o patti. Dijo que prefería el ganja, que no siempre podía permitirse fumar a causa de su alto precio.

  5. El bhang o patti es bebido generalmente por algunos de los marwaris y bengalíes que se han establecido en Cuttack, y por brahmanes y ciertas otras clases superiores de uriyas. Su uso está ordinariamente restringido a las ciudades de Cuttack, Jajpur y Kendrapara. No puede darse la proporción.

  6. El uso del ganja y del bhang va en disminución en el distrito de Cuttack, como se sabe por la baja del consumo a causa del alto precio. La disminución gradual se prueba con las siguientes cifras:

Cantidad de ganja consumida.

Año. Mds. Srs. Chs. 1886-87. 174 4 11 1887-88. 164 13 4 1888-89. 152 7 0 1889-90. 141 7 12 1890-91. 136 22 7 1891-92. 112 10 3 1892-93. 12 21 9

En cuanto al siddhi, las licencias comenzaron a expedirse regularmente desde 1890-91, año en que el consumo fue de 3 maunds 13 seers y 8 chittacks. En 1891-92 el consumo fue de 9 maunds 2 seers y 8 chittacks; de ahí bajó a 5 maunds 5 seers y 12 chittacks en el último año. Parte de la disminución se debe al contrabando de ganja de Gurjat y de patti.

  1. No puede darse la proporción. Los consumidores excesivos de ganja son generalmente o fakirs o locos.

  2. Véase la respuesta a la última pregunta.

  3. Ganja.—(a) Cerca de un octavo de tola, que cuesta dos pice.

(b) Cerca de un tola, que cuesta 4 annas.

Patti.—(a) Cerca de un octavo de tola, que cuesta medio pice. (b) Cerca de un tola, que cuesta un anna.

  1. Ganja.—

(a) Hojas de tabaco.

(b) Se me ha informado que se mezclan con el ganja semillas de dhatura y a veces también de kuchila (nux vomica) para hacer más duraderos y fuertes sus efectos. Un consumidor me informó que cuando él y otros no podían permitirse comprar ganja, mezclaban con ella la raíz de la planta conocida en Bengala con el nombre de kalika y en Orissa como kaniar (Zhevetia neriifolia), que es sabido que es una planta venenosa.

Patti o bhang.—

(a) Ordinariamente, el patti se mezcla con pimienta negra y se bebe con agua.

(b) Excepcionalmente, se usan especias conocidas generalmente con el nombre de massala de bhang o patti, cuyos detalles se dan a continuación. Mandé traer del bazar medio anna de massala de patti y hallé que contenía los siguientes ingredientes:

Nombre vernáculo. Nombre inglés. Nombre latino. Propiedades.

Elachi (pequeño). Cardamomos. Elettaria Cardamomum. Ligeramente astringente, aromático y carminativo (que expulsa los flatos y alivia los calambres dolorosos, espasmos, hipo y otras formas de molestia en el estómago e intestinos).

Elachi (grande). Ídem. Amomum Cardamomum. Estomacal, que provoca el flujo de saliva, moco y gases.

Golmarich. Pimienta negra. Piper nigrum. Se cree ligeramente que posee propiedades antiperiódicas y antipiréticas.

Labanga. Clavos. Flor del Caryophyllus aromaticus. Estimulante, estomacal, antiespasmódico y carminativo.

Jaitri. Macis. Perispermo de la nuez de Myristica moschata. Estimulante, antiespasmódico y aromático.

Mahnri. Semillas de Anethum panmori. Estimulante, estomacal, carminativo, antiespasmódico y produce acción estimulante sobre la membrana mucosa bronquial.

Darchini. Canela. Corteza del Cinnamomum zeylanicum. Estimulante, carminativo, antiespasmódico, estomacal y astringente.

Nageswar. Nagkeshur. Flor de Mesua ferrea. Usada en medicina, así como estimada por su fragancia.

Jira. Jira. Fruto del Cuminum cyminum. Condimento ordinario en la cocina.

Posta. Posta o semillas de adormidera. Semillas de Papaver somniferum (album). Anodino.

El objeto de las mezclas es neutralizar el mal olor del patti y reducir sus malos efectos. He sabido también que se mezclan semillas de pepino, lo que evidentemente se hace para producir efectos calmantes. Los marwaris y los hombres del interior lo hacen generalmente y lo llaman chandat.

  1. Tanto el ganja como el patti se consumen en compañía. Cuando no se obtiene compañía, se consumen en soledad. Principalmente, las personas del sexo masculino son consumidoras tanto de ganja como de patti. Generalmente, las personas de edad avanzada consumen; pero las clases bajas, por ejemplo los pescadores, comienzan la práctica desde su juventud. Los niños nunca consumen estas cosas, salvo que se prescriban como medicina.

  2. El hábito de consumir ganja y patti se forma fácilmente y es difícil de romper. En el caso del patti, la tendencia al hábito moderado no se desarrolla hasta el excesivo. En el caso del ganja, esta tendencia no ha sido, sin embargo, particularmente marcada.

  3. Durante la ceremonia anual del Durga Puja, el siddhi o patti se bebe casi universalmente en Bengala la noche del último día de la puja. La gente se entrega a esta bebida después de regresar de sumergir los ídolos en el agua. Esta es una costumbre que probablemente ha surgido para dar una especie de alivio después del afán y el duro trabajo de la gente durante los tres días de la ceremonia de la puja. En algunas familias, el siddhi se ofrece a la diosa como parte de la observancia religiosa, de acuerdo con una prescripción de los Shastras. Esta costumbre parece haber sido seguida desde tiempo inmemorial, y así gradualmente ha sido considerada como esencial por la mayoría de la gente. Es, sin embargo, moderada, y no conduce ciertamente al desarrollo de un hábito. Esta costumbre prevalece en Bengala, sede del Durga Puja. He declarado en respuesta a la pregunta n.º 15 que el ganja de Gurjat se bebe también con especias como arriba. Muchos bengalíes han sido colonos en Orissa desde algunas generaciones pasadas y han introducido aquí esta costumbre en relación con el Durga Puja. Pero una costumbre similar de ofrecer siddhi como parte de la observancia religiosa prevalece aquí. Se ofrece al dios Ganesa, que es adorado en el mes de Bhadra (agosto y septiembre), y los devotos participan de él exactamente como los adoradores bengalíes de la diosa Durga. Se hace una especie de dulce con siddhi y azúcar —o su sustituto, la melaza— y con harina de trigo, y se forman bolas redondas de laddus con ghee. La cantidad de siddhi en cada uno de estos laddus es apenas suficiente para producir la intoxicación. El ganja no se consume de ningún modo así como parte de ninguna ceremonia religiosa o social, ni en Bengala ni en Orissa. Había, sin embargo, una práctica de fumar ganja después del culto de un dios llamado Trinath (una forma de Mahadeva en algunas partes de Bengala (Jessore)). El culto era conocido localmente con el nombre de méla de Trinath. Aunque aparece el término «méla», el asunto real no se parece a nada de un méla o feria. Se compraban tres cosas, cada una por valor de un pice, a saber: (1) un pice de aceite usado para encender una lámpara, a cuya luz se leía un texto que describía los poderes del dios; (2) un pice de nueces de betel y pan para uso de las personas reunidas; y (3) un pice de ganja, que se dividía en tres partes y se fumaba en tres chillums después de leído el texto. El llamado méla fue introducido por primera vez hace unos quince a veinte años, y se dice que va desapareciendo gradualmente. Sé que un méla similar ha sido introducido recientemente en partes de Orissa (Jajpur y Bhadrek), donde el ganja se fuma como parte de la observancia semirreligiosa.

  4. El consumo de siddhi o patti no es generalmente considerado como un hábito pernicioso, y de ningún modo es considerado degradante. No hay, pues, opinión pública (social o religiosa) contra él.

Probablemente esto se debe a (1) la sanción de los Shastras religiosos; y (2) a la relativa inocuidad comparativa de la droga. Las mismas observaciones no se aplican al consumo de ganja fumada. Existe una decidida opinión pública contra su uso entre las clases educadas, y el fumador de ganja es mirado con desprecio en sociedad. Esta opinión se basa en (1) el hecho de ser primordialmente un intoxicante de las clases bajas, que, aun cuando quisieran, difícilmente pueden costear vinos, etc., y se ven así obligados a limitarse a esta droga barata; y (2) el hecho de su sospechoso efecto desmoralizador.

Los fakires, por regla general, fuman ganja, y este hábito suyo no es, sin embargo, considerado de ningún modo degradante ni perjudicial por las clases educadas. Las clases bajas no tienen opinión ni a favor ni en contra de su uso.

La planta del cáñamo nunca es adorada ni en Bengala ni en Orissa en ninguna ocasión por secta alguna del pueblo.

  1. Será positivamente una privación grave para los consumidores habituales tanto de ganja como de patti. El hábito no puede romperse fácilmente, y los consumidores que han adquirido el hábito sienten necesariamente inquietud. Que esto es así lo prueba el hecho de que muchas personas privadas de ganja se dice que han recurrido a fumar las semillas más deletéreas de dhatura, kuchila y kalika en lugar de la ganja. Quienes han adquirido el hábito de beber diariamente pociones de patti sucumben a algunas enfermedades que ponen en peligro su vida cuando se ven privados de ella. No puedo dar idea alguna del número probable de tales personas.

  2. Considerando todos los aspectos de la cuestión, no creo que fuera factible prohibir el uso de la ganja ni de la patti. Aun cuando la prohibición se impusiera por ley rigurosa, sería impracticable impedir el contrabando de la misma desde los Estados Nativos. Si, sin embargo, se hiciera algún intento de prohibir el cultivo de la planta del cáñamo en estos Estados Nativos, el pueblo seguramente resentirá esta injerencia por parte del Gobierno Británico, y así podría conducir a un peligro político. Además, como las drogas parecen haber obtenido algo así como una sanción religiosa, la prohibición total probablemente causará irritación en el ánimo de las masas, lo que podría conducir a resultados desagradables. Otro factor potente que se opone a cualquier prohibición efectiva radica en el hecho de la facilidad con que la planta puede cultivarse con seguridad en cualquier pedazo de tierra dentro del recinto apartado de los zenanas. El costo de una estricta supervisión y detección en estos casos, si se adoptara, sería enorme y casi prohibitivo. Los consumidores también, sin duda, quedarían seriamente descontentos cuando su único lujo de un intoxicante, al que se entregan en medio de su pobreza, les fuera arrebatado de su alcance.

En cuanto a Orissa, los estimulantes alcohólicos nunca son bebidos por ningún uriya genuino de casta alta. El licor alcohólico está aquí principalmente confinado a los mahometanos de clase baja y a las clases más bajas de hindúes (clases aborígenes hinduizadas), tales como los pans, kandras, etc. Siendo los uriyas en su mayoría vaishnavas, siguen estrictamente las prescripciones religiosas a este respecto, y quedan así impedidos de entregarse a los licores. Por lo tanto, puede inferirse con seguridad que la prohibición de la ganja y la patti no irá probablemente seguida del recurso a los estimulantes alcohólicos. Pero creo que los consumidores habituales (cuando se hallen en tales circunstancias) se verán fácilmente impulsados a recurrir a otras drogas, que son abundantemente indígenas en esta provincia. Incluso el precio comparativamente alto de la ganja se dice que ha llevado a muchos consumidores habituales al uso de algunas de estas drogas más deletéreas (dhatura, kuchila, kaniar, etc.).

  1. En Orissa, no.

Nota.—No tengo experiencia del uso del charas. Todas mis respuestas, por lo tanto, tratan solo de la ganja y el siddhi o patti.

  1. No lo sé — véase la nota.

  2. La ganja redonda (Rajshahi) es preferida por los consumidores, pues se dice que es la más fuerte de las tres preparaciones. Debido a la forma redonda en que se enrolla la ganja, retiene la materia resinosa más tiempo que la ganja plana o el chur. No parece haber diferencia apreciable en cuanto al tipo de efecto producido por ellas.

  3. No puedo decirlo.

  4. No sé si el fumar ganja es alguna vez prescrito como medicina por los médicos nativos. En cuanto al siddhi, se usa generalmente entre la gente en diversas afecciones intestinales. El Bhaba Prakas, un tratado médico hindú, adoptado por eminentes médicos nativos, recoge los resultados de los Tantras (tratados científicos) y del Charaka, Sustruta y Bhagbata. Describe los efectos del siddhi en los siguientes términos:

(verso sánscrito, romanizado):

«Bhangé kafahari tikta grahini péchani lahuh, «Tikshnoshné mohamada-bigbanhi bardbini.»

El sloka puede verterse así:

El bhanga o siddhi es expectorante, amargo astringente, digestivo, refrescante, estimulante, formador de bilis, intoxicante, produce locuacidad en los ebrios, y aperitivo.

No sé si alguna de las preparaciones se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  1. La ganja y el bhang son beneficiosos:

(a) Como digestivos.

(b) Se cree que dan resistencia bajo el esfuerzo y la exposición y que alivian la fatiga.

(c) En cuanto a la ganja, no puedo decirlo. En cuanto a la patti, su uso habitual moderado se considera febrífugo y antimalárico.

(d) En años avanzados de la vida, la patti en dosis moderadas se calcula que promueve una buena digestión y conserva la salud.

Hablando en general, las clases altas prefieren la patti y las clases bajas la ganja. No puede darse la proporción. El uso habitual moderado se menciona en las respuestas (b), (c) y (d), y el uso ocasional moderado en la respuesta a (a).

  1. El uso moderado tanto de ganja como de patti es inocuo. Los consumidores parecen ser miembros de la sociedad tan útiles como quienes no son adictos a ellas.

  2. Sí.

  3. El efecto de fumar ganja en los consumidores habituales es instantáneo. Es refrescante, produce una ligera intoxicación, no calma el hambre, crea apetito, y el efecto dura de dos a tres horas; los efectos posteriores no son notables. Aquellos consumidores habituales que tienen períodos fijos para su gratificación sienten anhelo e inquietud si no la satisfacen en esos períodos. Cuando se toma en exceso, el fumar ganja parece calmar el hambre, como se ve en los fakires.

En cuanto a la patti, los efectos en los consumidores habituales son los mismos que los del fumar ganja, excepto que la intoxicación no comienza instantáneamente, sino tras el lapso de aproximadamente una hora. La intoxicación es de naturaleza más suave, pero dura más que la producida por la ganja.

  1. Ganja.—El uso habitual moderado perjudica la salud de quienes están mal alimentados. Mejora la digestión y provoca apetito cuando se empieza, pero gradualmente daña la digestión cuando el hábito se persevera durante algunos años. Causa disentería en hombres que han envejecido y han fumado ganja todo el tiempo. Viejos fumadores de ganja que he conocido morir, han muerto de disentería. Pero en estos casos su lapso de vida no fue corto. Se ve a los fumadores de ganja toser varias veces después de haber dado las caladas habituales, y así es probable que se les irrite en cierta medida los órganos respiratorios. Perjudica el sentido moral e induce hábitos de inmoralidad en los principiantes. Produce insania en personas de cerebro débil, y aquellas que han a ello una predisposición hereditaria. Esta enfermedad puede ser temporal o permanente según las circunstancias. Creo que las causas de la enajenación mental que generalmente se atribuyen al ganja se agravan por su uso excesivo con la mezcla de narcóticos más poderosos como la dhatura y la kuchila.

No conozco casos de enajenación mental temporal debidos exclusivamente al uso del ganja. Conozco a un hombre que fue antes mohbarrir en el tribunal civil y que se volvió loco (según me dicen) por entregarse al uso del ganja. Hablé con él durante algunas horas y descubrí que había tenido un pesar mental, debido a algunas causas domésticas privadas, antes de empezar a entregarse al ganja. Comenzó a fumar en exceso para ahogar sus sentimientos, y ahora se ha vuelto un lunático inofensivo, probablemente de por vida. A este respecto ruego añadir que visité el Manicomio de Cuttack y hallé 18 lunáticos. Han sido clasificados en el registro según las causas del siguiente modo:

Causa de la enajenación, atribuida al ganja 3 Causa, tendencia hereditaria, .. AT!

Epilepsia. *....: 2 Pesar.:: °.: 1 Causa desconocida. aes. u

Torss Ws 38

——

Examiné los tres casos que se decía habían sido debidos al consumo de ganja. Uno de ellos era inabordable, pues tenía la costumbre de arrojar materias fecales a los indagadores. Los dos restantes negaron en todo su previo uso del ganja. Se les preguntó si les gustaría fumar ganja, pero declinaron la oferta y pidieron dulces. Examiné su fisonomía con cuidado y no pude hallar diferencia alguna entre la suya y la de los otros lunáticos. Parece, sin embargo, por los registros de su historia pasada que llevaban una vida de ascetas, más o menos. Su tendencia ascética ha llevado quizá a la creencia de que fumaban ganja. En todo caso, no quedé satisfecho de que las causas de la enajenación de estos hombres hubieran sido primordialmente el ganja.

Nota.—Por lo que he visto de los efectos del consumo de ganja en distintas personas, soy de opinión que todos los efectos descritos arriba varían según las constituciones particulares. Hablando en general, las personas de temperamento nervioso son más propensas a los malos efectos de esta droga que otras. Los mal alimentados sufren grandemente de toda suerte de excesos. Por lo tanto, todas mis respuestas anteriores no deben tomarse como aplicables a todos los casos.

Patti.—Ya he descrito el patti como comparativamente inofensivo, y ninguno de los efectos descritos arriba es atribuible a su uso en cantidades moderadas.

  1. Los efectos del uso habitual excesivo de las drogas del cáñamo no han caído bajo mi observación particular. He visto, sin embargo, a muchos sanyasis hindúes y fakires mahometanos que se entregan tanto al ganja como al patti en dosis bastante grandes. No parecían estar en modo alguno peor por el uso; antes bien, me dicen que estas drogas producen el olvido de los asuntos mundanos y llevan a la concentración del pensamiento, que es el primer objeto de su ascetismo. Su constitución, por regla general, es robusta. Cuánto de este último efecto se produce, sin embargo, por su práctica de los diversos sistemas de Yoga, no puedo decirlo.

  2. El uso habitual moderado de las drogas del cáñamo no parece ser un hábito hereditario. Pero el ejemplo del fumador de ganja a menudo lleva a los hijos a adoptar el hábito del padre. En cuanto al patti, no parece afectar tanto a los hijos.

  3. Véase la respuesta a 47.

  4. Se dice que el consumo de ganja aumenta el apetito sexual en los que comienzan el hábito, y a veces se entrega uno a él como afrodisíaco. No lo usan así, sin embargo, las prostitutas, que por lo general no fuman ganja, sino para complacer a sus clientes. Su uso como afrodisíaco es más perjudicial que su uso como narcótico ordinario, en cuanto que lleva al exceso sexual y así afecta indirectamente al organismo. El uso excesivo del ganja tiende a producir impotencia.

Las respuestas anteriores no se aplican al uso del patti. En casos excepcionales el patti puede usarse como afrodisíaco, con los consiguientes resultados.

  1. Véase la respuesta a 49.

  2. La proporción de malos caracteres que se entregan al ganja o al siddhi no es grande. No hay conexión marcada entre su uso moderado y ningún crimen, ni general ni especial.

  3. Como el uso excesivo de todos los intoxicantes embota el sentido moral y produce por el momento una pérdida de la conciencia de los peligros que se temen, el ganja y el siddhi, tomados en exceso, obran probablemente del mismo modo que los otros intoxicantes.

  4. No lo sé. 54. No tengo conocimiento positivo.

  5. De vez en cuando se relatan en los periódicos casos de criminales que inducen a sus víctimas a tomar siddhi para atontarlas. No sé si por el siddhi solo puede inducirse así un completo atontamiento. Se sospecha que se mezclan con el siddhi drogas narcóticas más potentes cuando se usa así. El siddhi, sin embargo, produce un estado de impotencia, y de este estado pueden a veces aprovecharse las personas mal intencionadas. Por supuesto, los mal alimentados y mal

  6. Patti.—La mezcla de azúcar acelera el efecto del patti, mientras que los otros ingredientes (generalmente conocidos como bhang massalas) parecen mejorar el sabor y moderar los malos efectos.

Ganja.—En casos de moderación rara vez se hace mezcla alguna, excepto con hojas secas de tabaco. En casos de exceso, sin embargo, la dhatura, la kuchila y otras drogas que son de por sí tan narcóticas como el ganja, o más, hacen los efectos del ganja más deletéreos y duraderos. Conozco personalmente un caso en que un hombre, que guardaba rencor contra uno de sus compañeros de sociedad, indujo a este último a fumar ganja en la que se había mezclado dhatura. Este hombre nunca había fumado ganja antes. Le sobrevino un acceso de enajenación que duró cerca de quince días. Después fue puesto bajo tratamiento médico indígena y se restableció por completo, hasta poder reanudar sus anteriores ocupaciones.

  1. En Puri, el ganja de Gurjat se bebe como el patti, con el añadido de leche, azúcar y bhang massalas. Los Pandas de Jaggannath son especialmente los consumidores de ganja de este modo. No he oído buenos informes respecto a su carácter moral. Físicamente no parecen estar peor por el uso de esta bebida. Son, sin embargo, acomodados, toman alimento nutritivo y viven con comodidad.

  2. El sistema actual funciona bastante bien. El contrabando de ganja de Gurjat debería, en mi opinión, ser reprimido tanto como sea posible.

  3. Esto puede hacerse reviviendo la orden del Gobierno de Bengala que prohíbe el cultivo del ganja en los Estados Tributarios dentro de las tres millas de la frontera del territorio británico, y nombrando un fuerte establecimiento de detectives para guardar contra este contrabando (véase mi respuesta a la pregunta 8).

Además, la importación de ganja de Gurjat ha sido legalizada, y la cantidad mínima que ha de importarse de una vez se ha fijado en 8 maunds. Los importadores no obtienen fácilmente ganja suficiente para cumplir los requisitos, y así no pueden importar el ganja de Gurjat al distrito de Cuttack. Si el mínimo se reduce a 1 maund, la importación será más fácil, y como este ganja puede ser más barato, los consumidores de la frontera acostumbrados a él tendrán poco incentivo para la práctica del contrabando.

  1. El ganja no se cultiva en Orissa bajo control del Gobierno.

  2. No.

  3. La venta al por menor de cualquiera de las preparaciones del cáñamo a personas menores de cierta edad debería, en mi opinión, ser prohibida, pues el exceso en cualquier intoxicante, sea de la forma que fuere, por parte de los jóvenes es indeseable. Puede insertarse una condición en la licencia expedida a los vendedores al por menor a tal efecto, y los vendedores pueden ser castigados por infracciones de la misma, según lo previsto en la ley de impuestos especiales.

  4. El ganja de Rajshahi se importa al distrito de Cuttack. La importación de la droga debería llevarse a cabo bajo reglas más estrictas. A menudo se halla que los fardos han sido manipulados durante el tránsito, y se encuentra que han sido robadas cantidades más o menos grandes de ganja. Los sacos de arpillera deberían ser más gruesos de lo que son ahora—véase la pregunta 18.

  5. Sí.

(a) La tributación, con el patti, es razonable.

(b) En cuanto al opio, razonable.

La tributación, con referencia al ganja y a los licores alcohólicos, puede considerarse desde dos puntos de vista diferentes, a saber: (1) el de sus propiedades intoxicantes relativas; y (2) el de la fuerza de la bolsa de los consumidores. En cuanto al primero, apenas necesita mencionarse que un anna de ganja produce probablemente tanta intoxicación como la que produce una botella de licor alcohólico que vale una rupia. En cuanto al segundo punto, los consumidores de ganja son generalmente más pobres que los de licor alcohólico. En conjunto, por lo tanto, no es deseable ningún aumento en la cuantía de la tributación.

  1. Deben mantenerse las diferentes tarifas actualmente en vigor. El principio se basa en la cantidad de resina narcótica presente en cada variedad de ganja de Rajshahi. En cuanto al ganja de Gurjat, el principio anterior no puede aplicarse. Como este ganja es una variedad más silvestre del cannabis, las propiedades narcóticas parecen estar presentes junto con algunas otras resinas que hacen esta variedad más fuerte, aunque no posee el sabor característico y otras cualidades deseables. La tributación actual me parece justa.

67 y 68. No.

  1. Sí; hasta que los habitantes de la localidad donde se pretende abrir una tienda soliciten una, y un oficial de impuestos especiales indague sus necesidades a nuestra satisfacción, no se abre ninguna tienda.

En el caso de las ciudades municipales debería tomarse la opinión de los Comisionados. La opinión local debe ser considerada.

  1. Véanse mis respuestas a las preguntas 58, 59 y 64. Nota 1.—Ganja de Gurjat.

Cultivo.—La planta del ganja no se cultiva, por regla general, a gran escala en los Gurjats. De los Estados Tributarios de Orissa que han caído bajo mi observación, noté ganja cultivado en extensión comparativamente grande solo en el Estado de Khandpara. En los Gurjats, el ganja crece silvestre, y no se cultiva por lo común con vistas a obtener de él una gran ganancia. Las semillas no se seleccionan para mejorar la calidad ni se conservan con cuidado para asegurar la facultad de germinación. Casi todo consumidor tiene en su rincón o esquina algunas plantas dispersas, nacidas espontáneamente o de semillas sembradas casi al voleo en la tierra. El suelo nunca se prepara especialmente para el propósito y apenas se abona. La planta se deja casi crecer lo mejor que puede bajo las variadas condiciones de suelo, humedad y condiciones atmosféricas.

Preparación.—Solo se hacen dos preparaciones de la planta. Las hojas de las plantas macho y hembra se utilizan para su uso como patti, mientras que las ramitas y las cimas floridas que constituyen las inflorescencias de las plantas hembra se cortan cuidadosamente para su uso como ganja. Debe notarse, sin embargo, que los dos sexos de la planta se dejan crecer indistintamente y nunca se separan, ni se arrancan jamás las plantas macho para impedir la impregnación. Como consecuencia del libre crecimiento de ambas plantas, macho y hembra, juntas, el ganja obtenido contiene por lo común una gran cantidad de semillas.

Cualidades.—Aquí radica la diferencia especial entre el ganja de Rajshahi y el de Gurjat. A resultas del crecimiento silvestre de las plantas de Gurjat, las propiedades del ganja apreciadas por los consumidores faltan en este ganja; y la droga es por ello menos estimada por ellos que la variedad cultivada de Rajshahi. Hay ausencia del sabor peculiar del ganja de Rajshahi. Irrita la garganta, y me dicen que incluso irrita y produce una sensación de ardor en el estómago de los fumadores que no están acostumbrados a él. Provoca náuseas y a menudo cólico en las mismas personas. Es decididamente más nocivo y más fuerte que la droga de Rajshahi. En efecto, la diferencia entre el ganja de Rajshahi y el de Gurjat es la misma que se halla entre la variedad cultivada y la silvestre de una misma planta.

Consumo.—Por regla general, se consume en los Estados Tributarios y en el territorio británico a lo largo de la frontera de Orissa. Las personas que viven en otras partes de Orissa y que han adquirido el hábito de fumar ganja, pero que difícilmente pueden costear el elevado precio de la droga de Rajshahi, suelen introducir de contrabando ganja de Gurjat para su uso. Se dice también que ha ido abriéndose camino gradualmente en Chota Nagpur y las Provincias Centrales. He manifestado en mis respuestas que los Pandas (sacerdotes hereditarios) de Jagannath, en Puri, consumen habitualmente gran cantidad de la ganja de Gurjat como patti, con el añadido de las consabidas masalas de bhang.

Nota 2.—Los fumadores veteranos de ganja son casi unánimes al afirmar que las repeticiones rápidas y sucesivas de la ganja en un plazo bastante breve no tienen un efecto embriagador marcado en proporción al número de veces que se fuma. La intoxicación parece tener un límite tanto en lo que respecta a su duración como a su grado. Les da lo mismo fumar una docena de chillums que uno o dos. El primer chillum produce el efecto, que no aumenta de intensidad durante la repetición sucesiva de la fuma, y no he observado diferencia apreciable ni en su comportamiento ni en su semblante que denotara una mayor intoxicación. Naturalmente, estas observaciones solo son aplicables a aquellos fumadores que desde hace mucho tiempo están acostumbrados a la droga.

Nota 8.—He visto a un joven sanyasi hindú, en compañía de otros siete, fumar diez o doce chillums de ganja sucesivamente en el espacio de hora y media. Tendrá unos dieciocho años, y se hizo sanyasi (según dijo) en su decimotercer año. Tras su habitual ablución matinal vino a mí con paso firme y ojos claros. Sus movimientos eran libres, y nada había que mostrara que hubiera tomado algún intoxicante aquella mañana.

Le di una cantidad de ganja, y fumó ante mí. Observé que sus ojos se iban volviendo gradualmente apagados, rojos y llorosos. Parecía muy devoto todo el tiempo, pero con el progreso de la fuma de ganja se volvía cada vez más devoto, según se advertía por su constante repetición del nombre de Bhagwan (Dios). Gradualmente sus miembros parecieron perder en cierta medida la libertad anterior. Pero pudo volver caminando derecho a su morada temporal bajo un árbol de baniano, pronunciando el nombre de Bhagwan. Sus compañeros, que eran hombres adultos, no mostraron signo alguno de intoxicación.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Estoy en el servicio del Gobierno desde enero de 1880, y en el Departamento de Rentas Internas desde 1891. Fui nombrado Subrecaudador Especial para trabajos de adquisición de tierras en 1884, y en septiembre de 1891 Subrecaudador Especial de Rentas Internas.

Recibí la orden de investigar las tiendas existentes en el Gurjat dentro de las tres millas de la frontera, y recorrí el país con ese propósito. No encontré cultivo de la planta de ganja en los campos, sino cultivo disperso de unas pocas plantas en los cercados anejos a las casas. El número de plantas así cultivadas alcanzaba a veces hasta cincuenta. Tal cultivo se encontraba en una de cada dos aldeas. El número medio de plantas era de diez. Plátanos, mangos, algodoneros y especias se hallaban creciendo en los mismos cercados que las plantas de cáñamo. Presenté un informe de mis investigaciones, creo que en 1893. El informe sigue, según creo, a consideración del Gobierno. En el momento de mis investigaciones no había prohibición alguna del cultivo en el Gurjat. Tampoco la había contra las tiendas dentro de la franja de tres millas. El objeto de mi investigación era determinar en qué medida la existencia de tiendas y cultivos dentro de la franja perjudicaba los ingresos del Gobierno. Todo hombre que cultivaba la planta era también vendedor. Vendía a las personas que pasaban por la aldea, principalmente a súbditos británicos, que venían expresamente a comprar la droga.

Estas personas compraban generalmente para su propio consumo, y se llevaban solo pequeños paquetes.

El cultivo parecía hacerse sembrando la semilla al voleo. Todo cultivador era vendedor, y no había tiendas. Ahora no hay tiendas.

Los cultivadores llevaban la ganja al bazar y la vendían allí como cualquier otra verdura. Yo mismo vi esto en un caso, y oí otros casos. La cantidad de esta ganja que entra en el distrito de Cuttack en un año no puedo estimarla en maunds; pero la práctica era general a lo largo de toda la frontera del distrito de Cuttack. Además de aquellas personas que importan ganja del Gurjat para su propio consumo, hay otras que traen cantidades mucho mayores y la venden con provecho. El grueso de la ganja consumida dentro de una distancia de siete u ocho millas de la frontera se importa de una u otra de estas maneras. Los casos citados al final de mi respuesta 8 se refieren a estas importaciones mayores. En un caso se descubrieron hasta 1 maund y 7 seers de ganja y patti juntos. Estimo el total de tal contrabando durante los dos últimos años en 8 maunds anuales. Llego a esta cifra comparando el consumo registrado, 112 maunds (véase 25), con lo que creo que es el consumo verdadero, a saber, 120 maunds.

Pregunta 6.—La planta no crece silvestre en territorio británico, por lo que sé. Pero sí crece espontáneamente en todo el Gurjat. La vi creciendo silvestre en la franja de tres millas, y se me dijo que crecía silvestre más allá de ese límite. En un caso la vi creciendo en la jungla a una milla de distancia de cualquier casa. Había solo una planta, y estaba al borde de un sendero de la jungla. No creo que crezca mucho silvestre dentro del límite de las tres millas. Antes había prohibición de cultivo en la franja de tres millas, y todas las plantas fueron arrancadas. Aun así pude encontrar algunas plantas silvestres dentro de la franja después de retirada la prohibición, e infiero que debe haber más crecimiento silvestre donde nunca existió prohibición.

Pregunta 8.—No hay consumo lícito de ganja de Gurjat en el distrito de Cuttack, porque cuando escribí mi respuesta no se permitía a los vendedores con licencia importar menos de ocho maunds de una vez, y no podían reunir cómodamente esa cantidad en los Mahals Tributarios (véase 59). La regla que permitía la importación mediante el pago del impuesto era, por tanto, letra muerta.

Recientemente el mínimo de ocho maunds se ha reducido a un maund; pero aún no ha habido tiempo de observar el efecto de este cambio.

Antes, es decir, en los años 1878-79 y 1879-80, hubo una pequeña importación lícita; pero desde entonces no ha habido ninguna. Hago esta afirmación tras un cuidadoso examen de las cifras.

Pregunta 19.—La ganja de Gurjat se usa principalmente para fumar en el distrito de Cuttack y en los Mahals Tributarios, y para beber en la ciudad de Puri. El patti o bhang se importa lícitamente del Gurjat. Consiste únicamente en las hojas de la planta, macho y hembra.

Hice que algunos fumadores fumaran ante mí, y les suministré ganja de Gurjat y de Rajshahi.

Los fumadores antiguos de ganja de Rajshahi dijeron que la ganja de Gurjat les producía una sensación de ardor en la boca del estómago, y también que produciría disentería y dolores semejantes si no están acostumbrados a ella. Los acostumbrados a la ganja de Gurjat no sienten estos malos efectos. Había diez fumadores, cuatro de los cuales eran fumadores antiguos capaces de distinguir las dos clases de ganja, y la anterior era la opinión de estos cuatro. La opinión general es que la ganja de Gurjat es la más fuerte y la más dañina.

Pregunta 45.—La opinión respecto a la tendencia de la droga a producir locura en personas de cerebro débil y en aquellas que tienen predisposición hereditaria a ella no se basa en mi propia experiencia. Deriva de otras personas.

La observación sobre el efecto del uso de dhatura y kuchila se basa en un caso en que a un conocido mío no acostumbrado a la ganja se le dio ganja mezclada con dhatura, con el resultado de que quedó temporalmente loco. La kuchila es más fuerte que la dhatura, y

por consiguiente sus efectos serían más fuertes.

Me han contado otros casos. También he oído que desde que se elevó el precio de la ganja la gente ha empezado a mezclarle semillas de dhatura.

Algunos de los propios consumidores me lo dijeron, unas diez personas. También se me ha dicho que por la misma razón se mezcla con ganja el núcleo y la raíz del kannair (Thevetia nerifolia).

La kuchila ha entrado en uso por la misma causa.

Doy crédito a esta información.

Pregunta 59.—Creo que si se hiciera cumplir la prohibición del cultivo dentro de la franja de tres millas, mejoraría el consumo de las tiendas a lo largo de la frontera británica, siempre que estuvieran bien abastecidas de ganja de Gurjat, es decir, de la droga más barata. Digo ganja de Gurjat porque es más barata y la gente está acostumbrada a ella a lo largo de la frontera, no porque crea que la ganja de Rajshahi sea más perniciosa.

Pregunta 70.—La ganja de Gurjat puede obtenerse fácilmente dentro de seis o siete millas de la frontera del Gurjat.

En un caso, sin embargo, se hizo una aprehensión a veinticinco millas de la frontera, y en otro dentro de la propia ciudad de Cuttack.

  1. Declaración de Banu Abhijas Chandra Mukherjee, brahmín, magistrado adjunto y subrecaudador adjunto, en comisión como segundo inspector de Rentas Internas, Bengala.

  2. Había recorrido partes de las Provincias del Noroeste y el Punjab (Simla) con el Gobierno de la India en servicio.

Fui magistrado adjunto y subrecaudador adjunto de Rentas Internas de Rajshahi, y tuve que controlar el trabajo del ganja mahal en Naogaon en relación con el cultivo, fabricación, almacenamiento y exportación de ganja a distintos distritos y provincias. Tuve que supervisar el trabajo de los empleados en la comarca de la ganja e inspeccionar la Oficina de Ganja de Naogaon, etc.

En junio de 1891 mis servicios fueron puestos a disposición de la Junta de Rentas, con la designación de segundo inspector de Rentas Internas, Bengala, y tengo que inspeccionar el trabajo de rentas internas de las Divisiones de Dacca, Presidencia, Rajshahi, Chittagong y Orissa. He recorrido todas las partes de los siguientes distritos como segundo inspector de Rentas Internas, Bengala.

  1. Bhang, charas, ganja, plana, redonda, chur pueden aceptarse.

Hay otra variedad de ganja llamada mihidal (ramitas pequeñas); se fabrica de la misma manera que la ganja plana, y las cimas floridas aglutinadas adoptan una forma aplanada. Son las cimas floridas secas de las ramitas más pequeñas de la planta hembra de cáñamo; contienen menos madera y más ganja. El impuesto sobre esta ganja es el mismo que el que se cobra sobre la ganja redonda. La ganja redonda se usa en Calcuta y los distritos vecinos, pero las ramitas pequeñas o ganja mihidal se usan mucho en los otros distritos. La mayor parte de la llamada ganja redonda consumida en distintos distritos no es otra que la mihidal. La ganja redonda la preparan hombres expertos enviados a Naogaon por los goladars de Calcuta, y viven en la comarca de la ganja durante la temporada de fabricación.

160 tolas de rama grande, plana, dan 100 tolas de chur; 132 de rama pequeña, plana, dan 100; 128 de ganja redonda dan 100.

Se las conoce localmente por los siguientes nombres:

Nombre general de la ganja: siddhi, tamak (llamada tamak o tabaco por los fumadores en presencia de personas desconocidas), ganja y sham chini. Siddhi es el término cortés para la ganja en Bengala Oriental.

Charas: charas.

Bhang: bhang, siddhi, patti y bhanger ta.

Chepti.

Plana: dali.

Redonda: jasuria ganja.

Mihidal: gol, chhoto dala.

Rora.

  1. He visto crecer la planta de cáñamo en los siguientes distritos: Mymensingh, Dacca, Faridpur, Backergunge, en la División de Dacca. Noakhali, Tippera, Chittagong, en la División de Chittagong.

Rangpur, Dinajpur, Bogra, Jalpaiguri, «Rajshahi, Pubna, en la División de Rajshahi. > Nadia, Jessore, Khulna, 24-Parganas, Murshidabad; en la División de la Presidencia. Cuttack; Puri, Balasore, en la División de Orissa.

Ramas pequeñas

División:

Crece abundantemente en todo Bengala. 24-Parganas: especialmente en la Subdivisión de Basirhat.

Nadia: Subdivisiones de Meherpur (Chuadanga) y Kushtia.

Khulna: Subdivisiones de Sadar y Satkhira.

Jessore: Subdivisiones de Magura, Narail, Shevida y Sadar.

Crece con mayor abundancia en el Distrito de Jessore.

División de Rajshahi: el bhang silvestre crece en gran cantidad. No se consume bhang sujeto a impuesto en ningún distrito de la División de Rajshahi. Crece con mayor lozanía en toda la división. Incluso a los lados de la línea férrea (Northern Bengal State Railway) que atraviesa los distritos de Rajshahi, Bogra, Dinajpur, Rangpur y Jalpaiguri.

Distrito de Dacca: la planta del cáñamo crece espontáneamente en todo el Distrito de Dacca, y especialmente en la Subdivisión de Manikgunge (en Lasragunge, Thitka, Jaffergunge, Gheore, etc.), en las orillas de los ríos en Toke, y en las tierras bajas contiguas a las casas de la gente.

A continuación se dan los nombres de los lugares en que crece abundantemente en el Distrito de Mymensingh:

(a) En las orillas en pendiente de los ríos Brahmaputra y Kansa.

(b) Subdivisión de Sadar: Thana de Essurgunge, Muktagatcha, Thana de Fulberia, Thana de Falpur, Saltia (antigua fábrica de añil), Birunia (antigua fábrica de añil). Ofrece refugio a los tigres.

(c) Subdivisiones de Netrokona y Kissoregunge: Mymensingh Oriental.

Jariar Banda: en la Thana de Durgapur (a unas treinta millas de la ciudad de Mymensingh) las plantas de bhang crecen silvestres en una extensión de veinte millas cuadradas. La tierra está cubierta de hierba alta y de plantas de bhang, y la comarca está habitada por búfalos salvajes.

Desde Hosseinpur hasta la Sede de la Subdivisión de Kissoregunge la planta del cáñamo crece silvestre a ambos lados del camino. Crece silvestre en los sitios de las fábricas de añil abandonadas de esa Subdivisión, en Darinagar, Badia, Kotiadi, Matkhola y Bazidpur.

(d) Subdivisión de Jamalpur: en la Subdivisión de Jamalpur, en Baliajuri (varias acres de tierra están cubiertas por la planta silvestre del cáñamo). Crece también en las orillas del río Brahmaputra y en las tierras contiguas a las fábricas de añil abandonadas en Bagunbari, Nandina, etc.

(e) En la Subdivisión de Tangail crece abundantemente en Kagmari, Jamurki, Elunga, Sealkole, Soya, la ciudad de Tangail, Subarnokali, Patal, Nagarpur, Bhadra, etc.

  1. La planta silvestre se conoce con el nombre de:

Siddhi,

Bhang. Ganja.

Bhang ) Bhanger pata, | 79°) 1 siddhi.

Patti.

Siddhi y ganja son términos sinónimos de ganja en Dacca, Mymensingh, Faridpur, Backergunge, Khulna, etc.

Jata bhang, siya jata bhang: la flor de esta clase de bhang es blanquecina; crece lozanamente, y las plantas son de mayor tamaño que la ordinaria planta silvestre del cáñamo. Las flores se asemejan a las flores de la ganja. Las flores y las hojas se aglutinan naturalmente y parecen siva jata (el conjunto de cabellos del dios Siva, de donde toma su nombre). Sus propiedades embriagadoras son menores que las de

| agua durante algunos días, las plantas mueren. En la | estación de las lluvias la [planta] es más bien raquítica, y

| las plantas son destruidas

la ganja de Rajshahi. Las flores se recogen y se fuman igual que la ganja. Crece junto con

-otras plantas de cáñamo, más bien escasamente. Crece

cerca de Toke y en algunas partes de la Subdivisión de Manikgunge del Distrito de Dacca.

En Mymensingh hay dos variedades de

-plantas de bhang: una de tallo blanquecino y la otra de tallo rojizo. Las hojas son verdes.

Los distintos términos empleados para las plantas de bhang se refieren exactamente a la misma planta.

  1. Para el crecimiento del cáñamo silvestre las condiciones especiales necesarias son:

Clima: la planta silvestre del cáñamo crece en clima húmedo y mojado (como en los distritos ribereños).

Suelo: crece lozanamente en suelo húmedo y arenoso, ricamente abonado con materia vegetal descompuesta. Crece en suelo húmedo, suelto y blando, ni alto ni bajo, y donde crece silvestre, el suelo muestra una disposición natural a producirlo.

Crece en suelo blando y húmedo junto a los establos, donde se deposita o se arroja el estiércol de vaca, y en las tierras bajas, húmedas y yermas anejas a las casas de la gente.

En las casas viejas abandonadas y en los sitios de las fábricas de añil viejas y abandonadas crece espeso.

Donde se arrojan las cenizas, y donde las materias vegetales se descomponen y se convierten en abono, crece lozanamente. El suelo arenoso o el suelo cubierto de limo tras el descenso de las inundaciones (en las orillas de los ríos) contribuye mucho a un rico crecimiento de la planta. En 1890-91 hubo una gran inundación en el ganja mahal, y más de 1.000 bighas de tierra quedaron sumergidas, y las plantas en su mayor parte destruidas. Pero las plantas supervivientes crecieron muy lozanamente, y el rendimiento medio de ganja fue de 4 maunds y 23 seers por bigha, y la calidad de la ganja fue excepcionalmente buena.

Pluviosidad: en los años de lluvias excesivas las

_plantas son destruidas. Si las raíces permanecen bajo

por completo si hay acumulación de agua en sus raíces.

Altitud, etc.: el bhang silvestre que crece en lugares elevados no es tan lozano como en las tierras bajas. Es raquítico. Las hojas de las plantas que crecen en lugares elevados y soleados tienen más propiedades embriagadoras. El bhang no crece lozanamente en las tierras altas de la pargana de Bhawal en Dacca.

  1. Las plantas crecen espontáneamente en noviembre y diciembre; dan semilla en marzo y abril, y las semillas caen en mayo. Las hojas, que se secan parcialmente, caen tan pronto como se instalan las lluvias en junio. La gente recoge las hojas el último día del año bengalí (Chaitra Sankranti), y en marzo y abril antes de que se instalen las lluvias. Las plantas secas de bhang que crecen cerca de las casas de la gente son usadas como combustible por los pobres. Las semillas que caen al suelo germinan, y pequeñas plantas vuelven a crecer en la estación de las lluvias, pero mueren tan pronto como el agua de lluvia se acumula en sus raíces.

La planta silvestre del cáñamo crece ordinariamente espesa, y no está dispersa.

  1. Cultivo de la planta del cáñamo. (a) La extensión del cultivo de ganja en

1892-93 se muestra a continuación:

Distritos. Thana. Número de aldeas. Cultivadores. Extensión cultivada.

Rajshahi. Naogaon. 95. 1.922 2.278

Bogra. Adamdighi, 68 468 479

Nawabgunge,

Dinajpur. Mahadebpur. 35 489 579

Total. 198 2879 3.836

(b) No hay charas.

(c) No hay cultivo de bhang, pero en algunos casos se fomenta su crecimiento.

El cultivo se emprende principalmente con el objeto de producir ganja; si este fracasa, las hojas se emplean como bhang. El bhang crece espontáneamente en todo Bengala, y su cultivo es raro.

El cultivo ilícito disminuye generalmente gracias a la vigilancia de los oficiales de Impuestos Especiales y de Policía.

(d) No se cultiva únicamente por su fibra o

La formación de semilla no puede impedirse enteramente mediante la destrucción de las plantas macho, pues hay semillas en la ganja de Rajshahi exportada, y las semillas de la ganja de Rajshahi se emplean para el cultivo de plantas de ganja en el ganja mahal. El cáñamo silvestre crece silvestre a partir de las semillas del cáñamo silvestre. Las plantas de ganja se crían ilícitamente a partir de las semillas de la ganja de Rajshahi.

  1. La superficie del ganja mahal no disminuye, como muestran las siguientes cifras:

(Las cifras de 1854 a 1876 se hallarán en el informe del Babu Hem Chandra Ker.)

Superficie

Año. cultivada. Cantidad media

Bighas. Cottas. Bighas. Cottas. Maunds. Seers. Maunds. Seers.

1883-84. 1.973 20 1.901 4 7.076 28 3 30 8.260

1884-85. 1.525 1.394 6 1.861 0 3.887 33 2 34 7.014

1885-86. 1.036 2.296 13 2.169 0 7.933 13 3 24 7.060

1886-87. 1.618 1.918 12 1.780 0 7.211 8 4 15 7.881

1887-88. 1.988 2.489 2 2.488 0 8.286 34 3 15 8.224

1888-89. 1.631 2.434 5 2.408 0 8.021 37 3 18 7.989

1890-91. 1.093 2.464 2 1.815 0 6.040 6 4 23 7.490

1891-92. 1.928 3.748 8 3.644 10 7.575 6 2 34 6.959

1892-93. 1.579 3.386 16 No pude obtener cifras para estas columnas.

En 1856, 2.608 bighas y 10 cottas de tierra estaban en cultivo, pero en 1891-92 la cifra no era inferior a 8.644 bighas y 10 cottas (el máximo). En 1892-93 se expidieron licencias para el cultivo de 3.886 bighas y 16 cottas.

El rendimiento en 1856 fue de 20.868 maunds y 19 seers, pero el rendimiento en 1891-92 fue de 7.575 maunds y 5 seers, o casi un tercio de lo que era en 1856.

Las plantas para la fabricación de bhang y charas no se cultivan en Bengala.

  1. La planta se cultiva en la misma tierra alta que la que se requiere en el mismo distrito (Rajshahi) para el cultivo de la morera. Las semillas conservadas de la cosecha anterior se siembran hacia finales de agosto en una parcela cuidadosamente preparada de tierra ligera, seca y arenosa, que había sido arada aproximadamente una vez por semana desde mediados de mayo. Cuando la planta del cáñamo crece, se arrojan tierra, cenizas y estiércol de vaca a sus raíces como abono con el fin de favorecer su crecimiento para la producción de ganja. Los métodos de cultivo son los mismos que se dan en el informe del Babu Hem Chandra Ker.

La cosecha de ganja es muy agotadora; por consiguiente, las parcelas de ganja tienen que yacer durante dos años después de llevar una cosecha de cáñamo, ya en barbecho, ya bajo una rotación de legumbres, mostaza y otros cultivos más ligeros. Aproximadamente, por tanto, de las tierras altas en que crece la ganja, solo alrededor de un tercio en todo el ganja mahal puede estar dedicado al cáñamo en un año dado. Hay una tendencia por parte de los cultivadores a sembrar otros cultivos en lugar de ganja. El cultivo de la caña de azúcar y de la morera es adecuado para estas tierras altas, que los cultivadores encuentran casi tan remunerativas y mucho menos problemáticas, tanto en sí mismas como por la ausencia de las restricciones fiscales que necesariamente acompañan al cultivo de la ganja.

  1. Las personas que cultivan las plantas de ganja (cáñamo) no forman una clase separada. Cultivan arroz, ganja, legumbres, caña de azúcar, etc. Son de la misma clase que los demás cultivadores. Sin embargo, se requieren hombres expertos para el cultivo de la ganja, como el ganja doctor que erradica las plantas macho.

  2. Con la semilla del cáñamo silvestre no se cultiva ganja. No he hecho experimento alguno sobre si las plantas cultivadas para la producción de ganja pueden alguna vez obtenerse de las semillas del cáñamo silvestre. En casi todos los distritos en que se han detectado casos de cultivo ilícito, las plantas habían sido criadas a partir de las semillas de la ganja de Rajshahi. Las semillas de la ganja de Rajshahi se emplean para el cultivo ilícito de la planta de ganja en la mufassal.

  3. El llamado cáñamo silvestre se cultiva especialmente para la producción de ganja en los Estados Gurjat de Orissa y en Hill Tippera, pero no en Bengala. Solo se fabrica una clase (plana) de ganja. La ganja se cultiva en casi todos los Estados Gurjat limítrofes con los distritos de Cuttack, Puri y Balasore, y en las comarcas de Hill Tippera limítrofes con el Distrito de Tippera. Tanto en los Estados Gurjat como en Hill Tippera se cultiva claramente en todos los casos, y al parecer la planta macho se erradica, pero no tan temprano ni tan completamente como en Bengala del Norte.

El bhang silvestre no se cultiva para la producción de ganja en Bengala, y las plantas macho no se extirpan, porque la gente ignora la distinción entre las plantas macho y hembra. En las comarcas productoras de ganja esto lo hacen los expertos.

La calidad del ganja fabricado en los Gurjats y en Hill Tippera es decididamente inferior a la del ganja de Rajshahi, y los fumadores no lo aprecian para fumar. En su fabricación no se atiende con tanto cuidado al secado, y un proceso de fermentación que se produce comunica por lo común a estos ganjas un olor pesado, rancio y desagradable. Las hojas, además, se separan menos por completo, y el ganja como artículo comercial es tan inferior que en Puri, donde se venden las dos clases de ganja, el ganja de Rajshahi se vende a seis annas la tola, mientras que el ganja de Gurjat se vende a dos annas por la misma cantidad.

  1. (a) El cultivo de la planta del cáñamo para ganja está restringido en Bengala a los distritos de Bogra, Dinajpur y Rajshahi.

El cultivo florecía en Jessore en 1848 y continuó hasta 1875, en que fue detenido por orden de la Junta. Hacia 1722 d. C. se cultivó por primera vez el ganja en la aldea de Balubbora, en el distrito de Bogra, y en la de Muradpur, en Rajshahi, que le es contigua, habiéndose importado las semillas de Kushtea, donde había tiendas para la venta de la droga. Habiendo resultado remunerador el cultivo, se extendió gradualmente a varias otras aldeas.

No puedo decir por qué se eligieron los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur.

El ganja puede cultivarse en todos los distritos de mi jurisdicción (donde crece el bhang silvestre) si no se restringe; pero la calidad del ganja no será tan buena como la del cultivado en el ganja mahal.

Incluso el ganja cultivado y fabricado en la Granja Experimental de Sibpur no era de calidad tan buena como el ganja de Rajshahi.

(b) Sobre las condiciones especiales necesarias para el cultivo de la planta del cáñamo destinada a producir ganja, véase la respuesta a la pregunta 5. El ganja puede cultivarse en los lugares donde crece la planta silvestre del cáñamo.

(c) No hay parte de Bengala donde su cultivo sea imposible.

  1. (a) Ganja, sí (véanse las respuestas a las preguntas 7 y 8).

(b) Charas, no.

(c) Bhang.—El bhang silvestre se prepara en todos los distritos de Bengala en pequeña cantidad.

  1. Detalles sobre los métodos de preparación:

Ganja.—Cultivado.—Como en el informe del babu Hem Chandra Ker. No cultivado.—Como el bhang de Sibjata (respuesta a la pregunta 4). Las flores con las hojas se secan al sol después de cortar la planta.

No hay diferencia en la preparación del ganja para (A) fumar, (B) comer y (C) beber.

Bhang.—Cultivado.—No hay experiencia. No cultivado.—Las plantas silvestres de bhang se cortan y se secan, y luego se separan las hojas de la planta y se almacenan. No hay diferencia en la preparación para (A) fumar, (B) comer y (C) beber. En Dacca se recoge la planta silvestre del cáñamo el último día de Chaitra, pues el bhang recogido en el Maha Bisbub Sankranti se considera auspicioso. Se cree popularmente que los bebedores de bhang alcanzan el éxito en toda empresa. Las hojas silvestres del bhang se secan primero al sol. Luego se hierven en leche y agua, y se secan de nuevo al sol y se guardan en vasijas de barro. Cada familia lo conserva. Las plantas de bhang se usan como combustible. La leche hervida con planta seca de bhang como combustible se vuelve dulce y sabrosa.

En Rangpur las hojas de bhang (sa) se fríen con otras verduras y se comen como cualquier otra sak con arroz. Produce embriaguez y calma la fatiga y el dolor corporal.

Charas.—El charas se fuma en Bengala. No hay experiencia sobre su preparación.

  1. (a) El bhang lo prepara generalmente la gente en sus casas, donde a veces se cultiva y cría ilícitamente la planta silvestre del bhang.

(b) El bhang puede prepararse de la planta dondequiera que crezca, si se forma la flor. El método de preparación es muy sencillo (véase el informe del babu Hem Chandra Ker).

(c) Charas.—No tengo experiencia.

  1. Ganja.—Los fabricantes de ganja en el ganja mahal son cultivadores ordinarios. Son por lo general muhammadanos.

Bhang.—El bhang silvestre lo fabrican todas las clases del pueblo donde crece, especialmente con fines medicinales y embriagadores.

Ganja. Bhang. Charas. 18. (a) ¿Se deterioran con la conservación? Sí. Sí. Sí. (b) ¿Pierde por completo su efecto con el tiempo? Después de 8 años. Después de 3 años. Conserva más tiempo. (c) ¿Cuánto tiempo se conserva bueno con cuidado ordinario? 2 años. 2 años. Ídem.

(d) ¿Cuáles son las causas del deterioro?

Ganja.—La causa del deterioro es la absorción de humedad y la consiguiente pérdida de su resina, es decir, de sus propiedades embriagadoras. La exposición al aire y a la atmósfera húmeda causa el deterioro. También crecen insectos que se comen las propiedades activas.

Bhang.—Antes de las lluvias las hojas silvestres del bhang se conservan bien en las plantas en pie. Después de las lluvias las hojas caen y pierden mucho de sus propiedades embriagadoras. Las plantas de bhang pueden vivir uno o dos años. Las hojas no se deterioran durante dos años, después de lo cual los insectos se las comen (en parte).

Todo tiene su vida asignada, y las propiedades activas se descomponen naturalmente.

(e) Medidas especiales para prevenir el deterioro: creo que si se conserva herméticamente cerrado, puede preservarse en buen estado por más tiempo.

  1. El ganja y el charas se usan generalmente sólo para fumar. Pero el ganja de Gurjat lo usan para beber los sacerdotes —pandas de Puri, Satyabadi y Bhubaneshwar, en Orissa—. Algunos sanyasis y fakires mascan y comen ganja crudo en Bengala.

El majoon se prepara en la ciudad de Dacca con ganja. Se machaca medio poa (2 chittaks) de ganja y se mezcla con almíbar preparado con 14 seers de azúcar. La mezcla se hierve; luego se deja enfriar; después se corta en pequeñas porciones (pequeñas tabletas). El vendedor toma generalmente un seer de ganja al mes para hacer majoon. Se vende a 2 a 8 rupias el seer a los vendedores al por menor. Lo consumen los kayasths, los muhammadanos, los comerciantes (sahus y basaks), la gente del interior, etc.

Fumar ganja.—Las hojas y las semillas se separan del ganja; se añade luego un poco de agua; así se lava tres veces. Después se coloca en la palma de la mano izquierda y se presiona seis veces con el índice derecho. Luego se corta. Se presiona de nuevo seis veces por segunda vez, y se corta otra vez. Después se presiona seis veces por tercera y última vez, y se corta finalmente. Tres cortes y dieciocho prensados hacen al ganja apto para fumar. Primero se pone un poco de tabaco preparado en el chillum; luego se coloca sobre él el ganja preparado. Para un chillum puede consumir un pice de ganja (de peso de un cuarto de tola, a 4 annas la tola) o dos pices de ganja (de peso de media tola, a 8 annas la tola) entre dos o tres personas. Sobre el ganja se colocan brasas de carbón vegetal o tika (fuego lento). El humo se aspira tres veces. Con la tercera aspiración se lleva al estómago, donde se retiene un minuto más o menos. Luego se deja escapar por las narices (manteniendo la boca cerrada). Los fumadores viejos y habituales pueden retener el humo más tiempo en el estómago, y los principiantes sólo unos segundos. El ganja se cubre con hojas secas de tabaco. El tabaco se emplea para suavizarlo. Después de lavado, se corta, se presiona y se fuma. El doctor O'Shaughnessy da también una descripción del modo de fumar ganja en su Dispensatory, vol. I, pág. 588.

Fumar charas.—Se calienta un poco un pice de charas para ablandarlo, y luego se mezcla con el doble de cantidad de tabaco. Después se coloca en la palma de la mano izquierda y se presiona varias veces con el índice derecho con el fin de mezclar completamente el tabaco y el charas. Luego se pone en un chillum y se fuma como el tabaco. Fumar charas pone los ojos inyectados en sangre y pesados. El fumador permanece unos minutos con los ojos entrecerrados. El efecto no dura mucho. Dura media hora. El humo se retiene en el estómago un minuto o unos segundos, según la destreza en fumar, y luego se deja salir por las narices y la boca.

Algunas personas fuman el charas crudo, es decir, sin mezclarlo con tabaco, y otras en hukas. En Dacca lo fuman por regla general los sahus de Sabhar y los basaks de Dacca.

  1. Doy a continuación las clases y la proporción de consumidores en los distritos de Dacca y Mymensingh. El consumo de ganja en Mymensingh es inferior al de Calcutta.

Ganja.

20 por ciento.

Charas.

Ninguno.

Ninguno.

Ninguno.

Ninguno.

(1) Cultivadores. (2) Barqueros. (3) Pescadores. (4) Bairagis, sanyasis y fakires. (5) Lavanderos, chandals, namasudras, malis (barrenderos y mehters), goalas, banias, domes y cocineros. (6) Comerciantes (basaks y sahus). (7) Coolíes y jornaleros. (8) Bhadralok (ociosos), brahmanes y kayasths de Bikrampur, lado de Sherpur y Muktagacha. 20 (9) Prostitutas que no pueden pagar el alto precio del aguardiente del país, y mujeres viejas de clases inferiores, como pescaderas, bagdis, etc. (10) El ganja lo usan los bhadralok de Dacca y Mymensingh como preventivo contra el reumatismo. (11) Mantra-data Gossain, preceptores espirituales o gurús, etc. (12) Carpinteros, artesanos, etc., porteadores de palanquín, herreros, etc. (13) Gente de clase baja del interior, como kurmis, iris, porteadores, goals, gours, rowanis, tatawas, jolas, domes, mochars, nunias, dosads, muchis, que no pueden pagar el alto precio del licor destilado, se han dado al consumo de ganja. 25 Ninguno.

El treinta por ciento de la población total fuma ganja.

Menos del 5 por ciento fuma charas.

El diez por ciento bebe bhang (gravado y no gravado).

El ganja lo fuman todas las clases, tanto hindúes como muhammadanos.

El cuarenta por ciento de los muhammadanos y el 30 por ciento de los hindúes fuman ganja.

50

Ninguno.

10 por ciento.

Ninguno.

5 por ciento.

70 Ninguno.

10 Ninguno.

10 5 por ciento.

Ninguno.

  1. Entre los fumadores de ganja varía considerablemente la opinión sobre los efectos narcóticos de las distintas variedades de ganja que se venden en los mercados. Quienes tienen la costumbre de usar ganja plana no tocarán, si pueden evitarlo, el ganja redonda, mientras que los acostumbrados a la clase redonda no gustan de la droga plana. En Calcutta, 24-Parganas y sus alrededores se prefiere el ganja redonda. No se usa en muchos distritos.

Se cree popularmente en Bengala Oriental que el ganja redonda produce dolor de cabeza. El ganja plana se prefiere en las divisiones de Dacca, Chittagong y Rajshahi. Se dice que posee mayor propiedad embriagadora que la redonda o el chur. El ganja de ramilla pequeña (mihidal) se usa en casi todos los distritos; su derecho es el mismo que el del ganja redonda. El consumo de ganja chur ha aumentado en los últimos tiempos:

Cantidades exportadas desde Naogaon.

Año. Mds. S. Cy.

1892-93 4 - 1.669 9 06

La plana se usa mucho; después de ella, las ramillas pequeñas; luego el chur, y la que menos, el ganja redonda en los distritos de la mufassal (el ganja redonda se usa mucho en Calcutta y sus alrededores).

Mi idea es que el consumo depende mucho del vendedor de ganja y del bajo precio de venta al por menor de la droga. Los pobres no hacen distinción.

En distintas subdivisiones de un mismo distrito se consumen distintas clases de ganja. Tomando, por ejemplo, Mymensingh:

Subdivisiones de Saddar, Jamalpur, Nettrokona y Kissoregunge: ganja plana y de ramillas pequeñas.

Subdivisión de Tangail: ganja plana y chur.

  1. Se usa principalmente el charas extranjero. El charas se importa a Bengala desde Amritsar (en el Punjab) y Mirzapur (en las Provincias del Noroeste).

  2. El bhang silvestre lo usan en pequeña medida las clases bajas y pobres, rara vez para fumar.

Los que fuman bhang cortan el sir ali, la punta de la planta, y lo secan y conservan. Cuando no hay ganja disponible, se fuma el bhang como el ganja en chillums (no se usa huka). Las gentes pobres que no pueden pagar el alto precio del ganja, o que no pueden procurarse ganja a la hora de fumar, fuman a veces bhang. Las hojas de bhang se mezclan con tabaco y luego se fuman como el tabaco en un chillum.

En todos los lugares donde crece el bhang silvestre, especialmente en los distritos de Dacca y Mymensingh.

Por las clases más pobres, que no pueden costear el gunjah, en muy escasa medida.

  1. El bhang es de uso general entre todas las clases, especialmente en las Provincias del Noroeste y en Bebar. En Bengala, el aguardiente ha suplantado al antiguo bhang en la actualidad, pero recuerdo bien haber visto en los días de mi infancia el libre uso del bhang entre las clases acomodadas, que habrían rehuido a cualquiera de los suyos como a un paria a quien se hallase entregado al uso de la prohibida bebida espirituosa. A la puerta de muchas personas ricas, zamindares, etc., aún pueden verse darwans hindustaníes restregando el bhang en un mortero de piedra con una larga mano de madera, y la pasta así preparada no está destinada únicamente al uso de los criados. No quiero decir que todas las clases de hindúes, sin excepción, sean o hayan sido nunca adictas al uso del bhang. Muchos hombres del interior y muchos bengalíes son tan templados en sus costumbres que no usan narcótico alguno; pero la generalidad de los hindúes ortodoxos, acostumbrados a tener sus pequeñas excitaciones, usan el bhang para tal fin sin incurrir en el oprobio que se atribuye al uso de las bebidas espirituosas. El bhang es la bebida favorita de la gente del interior.

Clases— Proporción de Proporción de personas que personas que

comen, beben (1) Bhadralok y personas del interior de alta casta, brahmanes y chhatris, que no beben vino ni fuman gunjah, usan generalmente bhang

(2) Vandas y Mahantas en Tarakeswar y Baidyanath, que tienen prejuicio contra los licores.

(3) Comerciantes (Sahus de Daceat). 5 4 1 y (4) Personas bengalíes de alta casta. 2 i OE gs (5) Muhammadanos. aa Oss Svar,

5 por ciento. 30 por ciento.

El bhang se bebe en todas las localidades. Algunas personas de clase alta en Calcuta lo comen en forma de pastel, como el bhang kachuri (el bhang se mezcla con la pasta hecha de harina, especias, legumbres cocidas, etc., y luego se fríe en ghi —manteca clarificada—), el bhang kulpi (helado de bhang, bhang machacado y mezclado con leche condensada, azúcar, agua de rosas, anís, etc., y luego helado), y en forma de majum. (Hervido con ghi sobre agua, las hojas ceden una porción de su peculiar resina al ghi, que flota sobre el agua en forma de jalea verde. Una porción de esta jalea mezclada con leche seca y jarabe al fuego produce una pasta que se endurece fácilmente al enfriarse, y entonces se corta en pequeñas tabletas. A esto se le llama majun o majum, que es una forma favorita de tomar la droga.) El doctor O'Shaughnessy ha dado un relato detallado de la preparación del majum en su Bengal Dispensatory, vol. I, página 588.

Bhang usado para beber.—El doctor O'Shaughnessy, en su Bengal Dispensatory, páginas 582 y 583, describe cómo se bebe el bhang y su efecto sobre el organismo.

Las hojas secas se lavan repetidamente para quitarles la materia colorante verde; luego se machacan hasta formar una pasta fina con unos pocos granos de anís diluidos en agua, y se beben como un refrescante trago. La cantidad tomada de una vez varía de un cuarto a una tola de las hojas secas.

Hojas secas de rosa machacadas, pimienta negra, agua de rosas y azúcar se añaden al trago según el gusto. Para el no iniciado, un trago de una tola basta para producir una fuerte intoxicación con tendencia a la risa, gran sed y constricción de la garganta, seguida de una peculiar sensación de que todo se vuelve del revés y de un sueño prolongado; pero quienes están acostumbrados a la bebida no sienten nada más allá de una agradable sensación de intoxicación, con mayor o menor olvido de todas las preocupaciones mundanas. El efecto, sin embargo, varía

tn ene —

mucho según la constitución y el temperamento.

  1. El uso de gunjah, charas y bhang va en disminución. Las estadísticas muestran que el consumo ha disminuido a la mitad durante los últimos veinte años, y que el consumo no ha aumentado con el incremento de la población. La disminución se debe al alto precio de venta al por menor, a causa del aumento de los derechos y de las tasas de licencia. Antes, un gran número de personas respetables solía consumir gunjah por prejuicio religioso, pero ahora se han pasado a la bebida.

Gunjah. Bhang. Charas. Por ciento. Por ciento. Por ciento.

  1. (a) Consumidores habituales moderados 75 30 70 (b) Consumidores habituales excesivos... 10 5 6 (c) Consumidores ocasionales moderados 14 60 Q3 (d) Consumidores ocasionales excesivos 1 5 2

  2. Gunjah.—Clases.—

(a) Habituales moderados.—Pescadores, cultivadores, coolíes y jornaleros, cantores (jatrawalas), barqueros, mebters, domes, prostitutas, artesanos, herreros, cocineros, etc.

Hábitos de vida, etc.—Todos ellos son gente pobre y no pueden pagar el licor del país. Se usa como narcótico para aliviar la fatiga y la exposición al clima húmedo, al sol, a la lluvia y al fuego, como preventivo contra el reumatismo, la fiebre, etc., por prejuicio religioso contra el licor del país (como los muhammadanos).

(b) Habituales excesivos.—Sanyasis, bairagis, faquires, ramaitas, etc. Estas personas renuncian a los placeres y goces mundanos y a los asuntos temporales. Para la concentración del pensamiento y para olvidar todas las preocupaciones y ansiedades mundanas, para el dominio de las pasiones y como preventivo contra las enfermedades consiguientes a la exposición, a la influencia del clima, por prejuicio religioso contra el licor del país, por su bajo precio y por el sentimiento sagrado unido al fumado de la droga (un intoxicante favorito del dios de los dioses, Siva) se usa el gunjah.

(c) Ocasionales moderados.—Jóvenes bhadralok en el Trinath mela, recién iniciados (principiantes).

El gunjah se fuma con el propósito de intoxicarse y con fines afrodisíacos. Lo usan jóvenes de costumbres licenciosas, que no pueden pagar el alto precio del licor del país. Los jóvenes que temen ser descubiertos bebiendo licor y ser despreciados por la sociedad, o ser amonestados por sus mayores, fuman a veces gunjah como narcótico seguro. Los jóvenes que padecen enfermedades venéreas aprenden a consumir gunjah para calmar el dolor, el sufrimiento y la inquietud que acompañan a la enfermedad.

(d) Ocasionales excesivos.—Sanyasis, bairagis, faquires y baishnavas con ocasión del Mohotsob, el Baulmela, etc. Los pacientes reumáticos, los leprosos y los asmáticos fuman para aliviar el dolor y embotar la sensación. Las personas que padecen cólicos, asma y otras enfermedades dolorosas, enfermedades venéreas, etc.

Hábitos, etc.—Con propósito intoxicante. En honor del dios Siva con fines religiosos. Los consumidores habituales moderados se vuelven a veces consumidores excesivos para ahogar la pena, etc., para calmar el dolor, como el de la lepra, las enfermedades venéreas, etc.

Bhang.—(a) Habituales moderados.—Personas del interior de alta casta y bhadralok que no beben licor, y que padecen afecciones intestinales, y con fines afrodisíacos.

Los bhadralok, con propósitos intoxicantes, beben pasta de bhang (preparada con bhang, anís, pimienta negra, pepino y semillas de melón, leche, dulces, attar, agua de rosas y agua de coco) diluida en agua.

(6) Pandas y mabantas en Baidyanath y Tarakeswar.

(c) Por todas las clases en ocasiones festivas y pujas. El último día de la Durga Puja se ofrece religiosamente a cada invitado y a los miembros de la familia, y quienes no gustan de tomarlo ponen una gota sobre la lengua (en señal de aceptación).

Para aumentar la digestión, helado, y a veces se bebe.

(2) Los bebedores habituales moderados a veces beben en exceso en ocasiones festivas.

Charas. — (a) Habitual moderado. — Clases acomodadas, tanto hindúes como muhammadanos, especialmente en las ciudades, fuman por intoxicación. Comerciantes, bhadralok, muhammadanos respetables, cantores, bailarinas, que se reúnen por la tarde en un baitak, y gentes de teatro y personas ricas, en la mufassal.

(6) Habitual excesivo — Personas ricas que se reúnen por la tarde en un baitak para cantar y conversar.

(c) Jóvenes de costumbres disolutas por propósitos intoxicantes y afrodisíacos, que no quieren ser expuestos, o que temen ser descubiertos en el uso de un intoxicante.

(7) Los consumidores habituales moderados consumen en exceso ocasionalmente, y las personas ricas, cuando un gran número de amigos y compañeros zamindares se reúnen, fuman ocasionalmente como tabaco en exceso.

Ganja.

(a) Consumidores habituales moderados, Dacca — 1 ½ a 1 anna en peso, cuestan 24 pies a 4 pies.

Mymensingh — 1 o 2 annas en peso, cuestan 6 pies en la sadar y 9 pies en la mufassal. 24-Parganas — 2 a 3 annas en peso, cuestan 12 o 15 pies.

(b) Consumidores habituales excesivos, Dacca — 2 annas a 8 annas en peso, cuestan 84 pies a 1 anna 5 pies.

Mymensingh — 1 tola en peso, cuesta 4 o 5 annas.

24-Parganas — 1 ½ tola en peso, cuesta 4 o 5 annas.

En Dacca y Mymensingh se usa bhang silvestre, y es por tanto un lujo poco costoso.

A causa del aumento de los derechos y de las tasas de licencia, el consumo de ganja ha disminuido mucho. Los pobres no pueden ahora pagar la cantidad completa que necesitan. 29. Ganja —

Ordinaria — La ganja se cubre con hoja seca de tabaco antes de cortarla, y se pone una pequeña cantidad de tabaco en el chillum sobre el que se coloca la ganja preparada y cortada; encima se pone fuego de carbón. Los sanyasis no la cubren con hojas de tabaco. Cuando no se dispone de hoja de tabaco, la ganja se mezcla con tabaco preparado. La ganja se vende por sí sola. Quienes la toman hacen sus propias preparaciones.

Excepcional

(1) Los consumidores excesivos mezclan a veces semillas de dhatura en polvo o hojas de dhatura con la ganja antes de fumarla, para mayor intoxicación. Pero esto rara vez lo hacen los sanyasis. Las personas ricas añaden agua de rosas y attar para dar fragancia.

(2) Quienes no pueden pagar su dosis adecuada cortan supari (nuez de betel) en trozos muy pequeños y la mezclan con ganja. Luego se lava y se corta, se prensa y se fuma, como en el caso de la ganja.

(3) El ada (jengibre) se corta en trozos pequeños, y luego se mezcla con ganja, y después se frota, se corta y se prepara como la ganja, y luego se fuma en chillum. Se supone que esta forma es preventiva contra la tos y la bronquitis.

(4) La ganja y el charas se mezclan juntos, y se fuman como la ganja para producir mayor intoxicación.

(5) La ganja y el opio se mezclan (cada uno por valor de tres pies) y se fuman como la ganja para producir mayor intoxicación.

(6) La ganja y el bhang se mezclan juntos y los comen los pobres, que no pueden pagar el alto precio de la ganja para su dosis adecuada.

(7) Las hojas tiernas de mango y la ganja se mezclan y se prensan juntas y se fuman. Se dice que produce mayor intoxicación.

(8) El dadhi (leche cuajada), el attar, la flor de rosa y las semillas de dhatura en polvo se mezclan también con ganja y luego se fuman.

(9) La ganja se sumerge en dadhi (leche cuajada) y se fuma.

(10) La ganja y el ghi (mantequilla clarificada) se mascan y se tragan por los sanyasis.

La ganja de Gurjat la beben los pandas en Puri, Bhubaneswar y Satyabadi.

(11) El sándalo blanco se corta a veces en trozos muy pequeños y se mezcla con ganja para impartirle una buena fragancia.

Bhang, ordinario —

(1) Se mezcla sal con el jal bhang — simple bebida de bhang, en la que no se añade leche.

(2) La pimienta negra, la semilla de pepino, la semilla de melón, el azúcar, la leche, el dhania, el kabab chini y la semilla de anís se mezclan generalmente con el bhang cuando se usa para beber. La leche y el azúcar se mezclan para mejorar el sabor y ayudar a la digestión. En algunas preparaciones se añaden attar y agua de rosas y agua de coco para producir mayor intoxicación y por refinamiento, lujo y placer en el comer y el beber.

Excepcional —

(1) El polvo de semilla de dhatura se mezcla con el bhang para producir mayor intoxicación.

(2) La semilla de ganja se mezcla con el bhang para mayor intoxicación.

Charas —

No se mezclan excepcionalmente ingredientes con el charas. Ordinariamente se mezcla tabaco preparado con el charas.

La dhatura se usa a veces así.

El objeto de estas mezclas es producir mayor intoxicación.

El bhang massala se vende con el propósito de ser mezclado con bhang. (Tengo paquetes de muestra.) Se vende en Dacca y Calcuta en paquetes a un pie cada uno.

Los ingredientes del bhang massala son:

Se vende en Calcuta y en el distrito de Dacca.

Las gentes del campo usan los siguientes ingredientes con el bhang para beber: — (1) Kira bichi, semillas del tar aper (2) har ae ichi, semillas de kakri o (3) Kahu (semillas de ensalada). (4) Kagji melon. (5) Gakhuru kata o kanti kari. (6) Sounf, anís. (7) Semillas del pepino. (8) Pimienta negra. (9) Popa en Anisoed tr) las pepper. (8) Kahu. (9)

(1) Capullos de rosas. (2) Semillas de melón. (3) Jemon. (4) Kasni, una flor demulcente y calmante. (5) Semillas del pepino. (6) Anís. (7) Pimienta negra. (8) Kahu. (9) Hojas del fruto bel para aumentar la potencia retentiva. (10) Asafétida y leche cuajada. La asafétida se hierve y su humo se pasa al dadhi (leche cuajada) o al pov (leche agria desnatada). El bhang se mezcla con este dadhi o ghole. Aumenta el apetito y se considera calmante.

  1. Ganja. — No como el madak o el chandu, pero los consumidores prefieren fumar en compañía de una o dos personas en las aldeas. El consumo de ganja se limita generalmente al sexo masculino, así como a las ancianas de las clases bajas — bedias, prostitutas, baishnavis, ancianas vendedoras de pescado, mujeres chandul, etc.

Extensión del consumo en soledad, 20 por ciento. (por la noche, antes de acostarse, generalmente se consume en soledad). Las gentes pobres de clase baja y las personas acomodadas (consumidores habituales moderados) fuman en soledad.

Extensión del consumo en compañía, 80 por ciento.

En las ciudades la ganja se consume en compañía generalmente por el sexo masculino, y por jóvenes de veinte a veintidós años. Comienzan a fumar cuando tienen entre veinte y treinta años, y no pueden abandonar su hábito; al contrario, tienen que aumentar su dosis. Como en otros intoxicantes, comienza con los jóvenes, y aumenta con la edad si pueden pagarlo. En la vejez disminuye. El consumo habitual es generalmente estable, y no aumenta en gran medida.

Bhang. — Se consume diariamente en soledad y en ocasiones festivas; se bebe en compañía. Se limita generalmente al sexo masculino. Pocas mujeres beben bhang. No hay una época fija de la vida.

Las gentes aprenden a beber generalmente entre los veinticinco y los treinta años. La cantidad aumenta con la edad.

El charas no se fuma en soledad, sino en compañía. El consumo se limita al sexo masculino y a las prostitutas.

No es habitual que los niños consuman ganja, bhang o charas.

Excepciones —

(1) Abdul, un huérfano, y uno de los muchachos de la tienda de ganja de Nasirabad, comenzó a fumar ganja a la edad de ocho o nueve años, y tiene ahora dieciocho o diecinueve. Puede fumar una gran cantidad de ganja, y puede soportar su efecto. Es de constitución robusta, sano, de buen carácter, de ánimo alegre, puede trabajar muy duro, es voluntarioso y obediente, y siempre está alegre.

(2) Entre las clases bajas y entre los jatrawalas (grupo de música) los niños de ocho o diez años aprenden a veces a fumar de sus padres y mayores, que ellos mismos fuman ganja. El padre fuma la ganja, y el niño da una o dos caladas cuando el chillum se deja aparte. Entre las clases bajas (mistri, carpintero, coolie, etc.), padre, hijo y nieto fuman tabaco juntos. Los niños aprenden a fumar tabaco cuando son muy pequeños. Chandra Nath Mistri de Akna, cerca de Nasirabad, fuma ganja con sus hijos.

  1. (a) El hábito de consumir ganja, bhang y charas se forma fácilmente como con otros intoxicantes.

(2) Es difícil para los consumidores habituales romper el hábito. He visto a personas enviadas a la cárcel romper el hábito tras una restricción durante algún tiempo. Es muy difícil romper el hábito de fumar ganja y charas, pero es fácil romper el hábito de beber bhang.

(c) No hay tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo, pero puede hacerlo, como en otros intoxicantes, incluso en el tabaco.

Pero los pobres no pueden pagar el alto precio, y no pueden, por tanto, convertirse en fumadores excesivos. Incluso las personas que pueden pagarlo no fuman en exceso por temor a ser despreciadas.

  1. Consumo de bhang. Costumbre social — (1) El beber bhang forma parte de la costumbre social en ocasiones festivas como el último día de la Durga Puja (Bijoya Vasami) después de que los ídolos son arrojados al agua (véase la respuesta a la pregunta 27 (c)).

El bhang se machaca con pimienta negra y especias, y luego se mezcla con leche, azúcar y agua o agua de coco, y la dueña de la casa lo da a cada miembro del hogar.

Se ofrece también a cada persona que viene a presentar sus respetos o a visitar a los miembros de la casa.

Se bebe tal como el «beber a la salud» en la sociedad europea. En el centro y norte de Bengala es costumbre entre los hindúes ver a sus amigos y parientes, y abrazarlos después del Bijoya Dasami. Terminada esta ceremonia, incumbe al dueño de la casa ofrecer a sus visitantes una copa de bhang y dulces como tiffin.

(2) En Mymensingh y en los distritos orientales se bebe una preparación similar de bhang el Maha Navami (tercer día del Durga Puja), el Lakshmi Puja y el Sri Panchami Puja. El bhang silvestre se machaca y se forman bolos. Se mezclan con leche, azúcar, agua de coco y se ofrecen al dios Siva en el Navami Puja, el Lakshmi Puja, etc. Luego se distribuye para beber.

(3) En el distrito de Dacca todos (jóvenes y viejos) beben bhang ante la imagen de la diosa Durga el día del Navami Puja. El sacerdote vierte el líquido en la boca de cada uno de los presentes.

Religioso.—1.—Las hojas verdes del bhang se fríen en ghi y se ofrecen a la diosa Saraswati (diosa del saber),

ceremonias.

I.—Las hojas verdes se hierven en leche y pulpa de coco y se mezcla azúcar, y cuando toman una forma consistente se forma el duddu. También se ofrece a la diosa Saraswati y después se come.

III.—El bhang jaddu se ofrece invariablemente al dios Siva durante el Sivaratri, y luego se come en los distritos de Jessore, Khulna y Backergunge. El laddu se compone de bhang silvestre, pulpa de coco y gur (melaza de caña o de dátil) o azúcar.

IV.—A la leche concentrada se añaden hojas verdes machacadas de la planta del bhang. Se hacen pequeñas bolas y se ofrecen a la diosa Saraswati. Luego se comen.

V.—El madan khir se da a todo huésped o amigo que viene a la casa con ocasión del Sri Panchami. Lo ofrece el bhadralok a la diosa Saraswati. Se compone de bhang silvestre machacado, leche condensada, azúcar, etc. Se come en el distrito de Dacca, y especialmente en Dhamrai, cerca de Sabbar, célebre por su festival de carros.

VI.—Kamdeb Puja o Madan Chaturdashi Brata (puja en honor del dios Cupido). En el Sukla Chaturdashi del mes de Chaitra o Baishak se adora a Madan, Kamdeb o Cupido en el Bengala Oriental. Se hace un bedi (plataforma elevada de tierra) en el centro del patio exterior, y se plantan árboles de plátano en las cuatro esquinas de la plataforma. Polvo de arroz, gur (azúcar de caña) y hojas de bhang recogidas frescas se machacan juntos en un dhenki. Se ofrecen a Kamdeb al mediodía y se recitan conjuros. Un puñado de este polvo y dulces (generalmente batasa) se distribuyen a cada uno de los aldeanos por la tarde (antes del anochecer). La puja la realiza todo talukdar y las personas respetables de casta alta en las aldeas de la subdivisión de Manikgunge. Los aldeanos, especialmente las clases bajas, van a los campos contiguos a la aldea y cantan canciones en alabanza de Madan (Cupido) por la tarde. Las canciones son generalmente obscenas.

VII.—El Satabari se vende en el distrito de Dacca el día del Bijoya Dasami, cuando los ídolos se arrojan al río. Se vende a los espectadores y a otros que van a ver el hasan. Las bolas se componen de polvo de arroz, bhang y gur.

VIII.—Gorakhanath (Siva, el protector de las vacas) es adorado con ocasión del parto de una vaca. El día 21 después del parto se ordeña la vaca, y la leche se hierve y se concentra. Luego se mezcla con hojas de bhang machacadas, y se forman laddus que se ofrecen al dios Gorakhanath. Se pronuncian conjuros (mantras) durante unas dos horas, y los rakhals (muchachos vaqueros) responden diciendo «Heccho». Después de la puja las bolas se distribuyen a los muchachos con dulces, etc. La puja se hace ante el establo.

El laddu se distribuye a cada persona presente.

Esto se hace en muchos hogares hindúes del Bengala Oriental. El daddu se conoce como Gorkhar Jaddu.

La ofrenda de bhang con ocasión del Durga Puja, el Lakshmi Puja, el Saraswati Puja y el Gorakhanath Puja forma parte esencial de las ceremonias religiosas. El uso es moderado. No conduce a la formación del hábito. Los bebedores de bhang no son socialmente despreciados.

Ganja. Social.—(1) No hay costumbre social entre el bhadralok. Los fumadores de ganja son despreciados por la gente principal.

(2) En Lakhipur, Nangalband y otros lugares, en la subdivisión de Narayangunge del distrito de Dacca, se celebra una mela; se la conoce como Nangalband Astami Snan mela. La gente se baña en el río Brahmaputra ese día. Se reúnen bairagis y sanyasis y la gente les ofrece ganja para honrarlos y para que pronuncien bendiciones sobre ellos.

(3) Entre los bairagis en la Baul mela y mahatsnb, los bairagis son recibidos con chillums llenos de ganja.

(4) A las personas que visitan los Akras (monasterios de los Baishnavas) se les da ganja para fumar. Para la concentración del pensamiento los sanyasis y bairagis fuman ganja. Se dice que los pensamientos se dirigen con fuerza hacia una sola dirección.

Religioso.—(1) Al invocar a Makadeb se ofrece ganja al dios. Se ofrece ganja al dios Siva con ocasión del Sivaratri en Tarakeswar. Se cree popularmente que complace al dios Siva más que ninguna otra cosa. Se considera que la ganja representa los mechones de cabello del dios de los dioses, Siva.

(2) Las personas, especialmente las mujeres, ofrecen a veces ganja a los sanyasis para complacerlos, y a fin de que pronuncien bendiciones respecto al cumplimiento de sus deseos. Cuando un pariente querido padece una enfermedad grave, a veces se ofrece a los sanyasis para su recuperación.

(3) Trinath Puja.—La puja se observa en todo tiempo y en toda estación tanto por hindúes como por muhammadanos (que la llaman «Tin lakh Pir»).

Cuando se cumple un objeto especialmente deseado, o cuando una persona que padece una enfermedad grave se recupera, y con ocasión de matrimonios y otras ceremonias, y al nacer un hijo, se adora a Trinath. La ganja forma parte esencial de la puja. Originalmente se requerían para la puja un pice de ganja, un pice de aceite y un pice de betel. Pero ahora se ofrecen al dios Trinath 3, 5, 7, 9, 101, 108 pice de ganja, y se llenan en 3 a 108 chillums y se fuman. Generalmente se ofrecen tres pice de ganja.

Se llenan tres chillums nuevos y se ofrecen al dios Trinath. Luego se enciende una lámpara y se lee un libro que contiene la alabanza y describe las hazañas de Trinath (tengo el libro conmigo). Se pone fuego en los chillums de ganja y se deja por algún tiempo. El primer chillum lo toma el sacerdote, que da la primera chupada y lo pasa al siguiente hombre, quien después de chupar lo pasa al siguiente, y así sucesivamente. El segundo y el tercer chillum se toman gradualmente y se tratan de la misma manera.

También se ofrecen al dios pan, betel y dulces, y después se distribuyen entre las personas presentes. Todas las personas presentes deben tomar cada una el chillum e inclinarse ante él. Los que están acostumbrados a fumar ganja dan una chupada fuerte; los que no están acostumbrados a su uso sostienen el chillum y dan una chupada suave, y lo pasan al siguiente. El fumar ganja se limita al sexo masculino; a veces asisten a la ceremonia viejas Baishnavis, y fuman la ganja. Cuando se termina la lectura del libro, se distribuyen los dulces. Mientras arde la luz, nadie abandona el lugar de culto. A estas se las llama «Mauasik Puja», o puja para el cumplimiento de los deseos.

(4) La ofrenda y el fumar ganja forman parte esencial de la ceremonia de la puja.

(c) Es moderado.

(d) Muy posible. Pero generalmente los que fuman asisten a la ceremonia de la puja. Por lo tanto no es probable que conduzca a resultados perjudiciales.

Charas.—No hay costumbre social ni religiosa en cuanto al consumo de charas.

  1. Ganja.—El consumo de ganja no es muy bien visto por la gente, y en el caso de los consumidores excesivos raya casi en el desprecio. Generalmente se los llama «ganja khor» o «bhang khor» por el hecho de su mal genio. No existe en los distritos de Dacca y Mymensingh costumbre alguna de adorar la planta del cáñamo.

Sentimiento social.—Los fumadores de ganja son despreciados por las personas educadas; pero en el caso de los sanyasis, bairagis y en las ceremonias religiosas no se los tiene en tal concepto. El pueblo inculto tiene poco sentimiento contra los fumadores de ganja. Por el contrario, tiene gran respeto por los sanyasis, bairagis y ramaits. Los que pueden fumar una cantidad mayor de ganja son más respetados.

Se los considera hombres elegidos de dios, poseedores de poderes sobrenaturales de curación, adivinación, etc.

Las personas ricas e influyentes que fuman ganja no son despreciadas.

Sentimiento religioso.—(1) Los sanyasis, mahantas y preceptores religiosos (mantra-data gurus) son respetados. El sentimiento es fuerte en su favor.

La ganja es ofrecida a los sanyasis incluso por personas respetables. Cuando el sanyasi acepta la ofrenda y fuma, la gente considera que obra como si realizara un acto piadoso.

(2) En la Trinath Mela y el Siva Chaturdashi en Tarakeswar, los hindúes respetables ofrecen ganja al dios Siva. No hay sentimiento público contra el uso de ganja en las ceremonias religiosas.

Las personas educadas y las de las clases alta y media de este país tratan a los fumadores de ganja con sentimientos de falta de respeto, y los llaman «ganja khor», «bhangi», «ganjari», etc., porque se cree popularmente que los fumadores de ganja exageran las cosas («ganja khuri katha»), y la gente no da mucho crédito a sus afirmaciones.

Las personas educadas los consideran inútiles y los desprecian porque fuman un intoxicante barato, y porque generalmente lo fuma la gente pobre. El bhadralok acomodado lo considera un intoxicante para los pobres y los iletrados.

Los bhadralok que fuman con gente pobre y de clase baja son considerados degradados.

La ganja es el narcótico del pobre. No trabajará sin ganja cuando siente ansia por ella.

Se vuelve ocioso y obstinado sin ganja.

Los patrones bhadralok a veces sufren a causa de su obstinación, y por ello están disgustados con sus empleados.

Bhang.—(1) El bhang no es despreciado.

Ninguna opinión contra el beber bhang. Hay opinión pública en favor del bhang. Lo usa casi todo hindú en el Bijoya Dasami y en los pujas de Durga, Lakshmi y Saraswati. La opinión pública no está contra el uso del bhang en las ocasiones sociales y religiosas. Todos los hindúes fumadores de ganja y bebedores de bhang dedican la ganja o el bhang al dios Siva —«Bom Siva»— antes de fumar o beber.

(2) El día del Chaitra Sankranti (el último día del año bengalí) en Dacca y Mymensingh se cuelgan algunas plantas verdes de bhang delante del establo. También se guardan plantas de bhang en los machans del establo. Se cree popularmente que purifica la atmósfera del establo y da salud y fuerza al ganado.

No he visto adorar una planta de bhang. Me dicen que algunas personas adoran las plantas de ganja o bhang como Mahadeber jata (mechón de cabello del dios de los dioses), y que las plantas de bhang se adoran en Tipperah.

Charas.—No hay opinión pública contra el charas. Su consumo se limita a una pequeña clase, generalmente acomodada.

  1. Sería una grave privación para los consumidores habituales moderados y los consumidores habituales excesivos y las clases más pobres de consumidores (especialmente cultivadores, jornaleros, pescadores, barqueros, etc.) renunciar al uso de la ganja o del bhang.

Para las clases cultivadoras, que la usan en dosis moderadas, sería imposible trabajar en los campos en la estación de las lluvias, en clima húmedo y al sol. El fumador de ganja lo sentiría profundamente. Padecería de indigestión, disentería, distensión del abdomen, pérdida del apetito, falta de sueño, dolor de cabeza, debilidad, pérdida de energía, estreñimiento y reumatismo.

Los herreros que trabajan junto a una fragua (ante un fuego fuerte) no pueden trabajar sin ganja. Un fumador de ganja realiza de buen grado una tarea muy difícil si obtiene una pequeña cantidad de ganja. Las clases trabajadoras, que usan la droga por necesidad, quedarían privadas de un remedio muy bueno para aliviar el dolor corporal después de un trabajo duro; por ejemplo, en el caso de los pescadores, que por la naturaleza de su profesión deben permanecer la mayor parte del día y de la noche en el agua, fuman ganja ocasionalmente para procurarse calor y nuevo vigor que les permita continuar su duro trabajo.

Las clases trabajadoras no podrán llevar a cabo sus labores, que entrañan trabajo duro, fatiga y exposición al sol, la lluvia y el fuego. Padecerían reumatismo y se volverían ociosas.

Los sanyasis y bairagis sufrirían mucho en su salud general, y se alega que la ausencia de gunjah perturbaría enormemente su concentración de pensamiento.

El gunjah se fuma en privado, y es difícil dar el número de consumidores.

El porcentaje probable de consumidores se da en respuesta a la pregunta 26.

Los pobres jornaleros, cultivadores, pescadores y otros consumidores habituales moderados y excesivos se verían en la necesidad de recurrir a otros embriagantes más costosos y perjudiciales para su salud.

  1. No sería factible prohibir el uso de gunjah o bang.

La droga se consumiría ilícitamente, y la gente cultivaría gunjah en sus casas.

Imposible para el bhang silvestre. La prohibición podría hacerse efectiva si se detiene el cultivo de gunjah, y si se promulga una ley rigurosa que obligue a los propietarios y administradores de fincas a no permitir el cultivo de la droga (gunjah o bhang) bajo pena de alguna sanción, y haciendo más rigurosa la sección 65 de la Ley de Impuestos Especiales (página 89 del Manual de Impuestos Especiales de Bengala). Pero creará un grave descontento, no solo entre los consumidores, sino entre los propietarios de fincas, sobre quienes recaería la obligación de proporcionar información a las autoridades como se ha dicho.

La prohibición ocasionará un grave descontento entre los consumidores. Sus sentimientos son muy fuertes en este punto. Maldecirán al Gobierno y agredirán a los agentes de Impuestos Especiales y de Policía.

Tal descontento puede llegar a constituir un peligro político. Los sanyasis son respetados por todas las clases del pueblo, y pueden predicar la sedición. La gente lo considerará una intromisión en sus ceremonias religiosas. El pueblo en general está contento, y su sentimiento será herido en demasía. Los fumadores de gunjah pueden agredir a los agentes de Impuestos Especiales y de Policía porque el número de consumidores es muy grande, y la gente puede confabularse, y sería difícil obtener pruebas.

He oído a sadhus y sanyasis quejarse amargamente por el aumento del precio de venta al por menor del gunjah debido al incremento del impuesto y de las tasas de licencia. Los sanyasis dicen que la mente no puede aquietarse ni dirigirse a la contemplación de la deidad sin gunjah, y que es un acto mezquino por parte del Gobierno imponer un impuesto sobre un artículo (el gunjah) que los sadhus (hombres religiosos) usan con fines religiosos. Sentimientos santos se asocian al consumo de gunjah.

La prohibición del gunjah iría seguida del recurso a otros estimulantes:

(a) Algunos bhadralok y personas acomodadas, que pueden pagar el lujo más costoso de la bebida, pueden recurrir a los estimulantes alcohólicos. Pero los pobres fuman gunjah, y no pueden permitirse pagar estimulantes alcohólicos. Muchas personas no tocan el licor por prejuicio religioso.

(b) Algunos recurrirán al opio y otros a la semilla de dhatura, pero la mayoría fumará bhang silvestre (Siva jata bhang). Es imposible extirparlos.

Pueden imponerse restricciones al gunjah y al bhang que han pagado impuesto. Pero es imposible imponer restricción alguna al bhang silvestre.

  1. No hay razón para pensar que el alcohol esté siendo ahora sustituido en cierta medida por las masas por el gunjah, el bhang o el charas. Por el contrario, la gente ha recurrido a beber bhang y fumar gunjah a causa del aumento del precio de venta al por menor del licor de destilería (una botella de licor se vende a no menos de una rupia en cualquiera de los distritos de destilería). El gunjah es fumado ahora por los pobres como sustituto del licor. Algunas personas fuman gunjah para intensificar la embriaguez causada por el alcohol. Lo llaman «doble chabuk»; da un impulso embriagador adicional.

  2. Los efectos de fumar charas son ligeramente distintos de los efectos de fumar gunjah.

Los efectos de fumar gunjah en quienes no están acostumbrados a la droga, a menos que el humo se inhale, parecen ser leves; cuando se inhala, sin embargo, por quienes no están acostumbrados a ella, produce una embriaguez vertiginosa. En el caso de quienes están acostumbrados a su uso, produce una marcada sufusión de la conjuntiva.

Gunjah.—Se vuelve alegre, puede trabajar duro y realizar trabajos difíciles. Se vuelve más enérgico. Pierde la sensación de calor externo. No siente inconveniente alguno en trabajar al sol, ante el fuego y bajo la lluvia. El efecto dura dos o tres horas.

Charas.—Produce sufusión de la conjuntiva en algunos. Es el embriagante de los ricos. Puede hablar y cantar. Se vuelve alegre, pero no muestra actividad ni inclinación al trabajo.

Los ojos se vuelven apagados y rojizos hasta cierto punto, semejantes al efecto del opio. El efecto dura quince minutos o media hora.

  1. No hay diferencia en el efecto, en especie ni en grado, sobre los consumidores de las tres preparaciones distintas de gunjah. Pero en determinados distritos se prefieren determinadas clases. El gunjah contiene menos hojas y semillas, y más resina; se prefiere el gunjah cuya porción florida es más sana y tupida. Su poder embriagador es mayor que el de las flores menos desarrolladas. El objeto de fumar gunjah se expresa claramente en las siguientes líneas:

El Jogi fuma para la concentración de pensamiento necesaria para el yoga, y para pronunciar el nombre de Hari (dios).

El Rajput fuma para volverse fuerte, y para extraer con la mano los colmillos de los elefantes.

El alegre fuma para volverse jovial, y para complacer a las mujeres.

El hambriento fuma para intensificar su hambre, y para comerse un dandi lleno de arroz cocido.

  1. El gunjah y el charas se usan generalmente para fumar, y el bhang se usa generalmente para beber como decocción.

Fumar.—Más perjudicial que comer o beber, lo cual es raro.

Beber.—Menos perjudicial que fumar.

Comer.—Menos perjudicial que fumar.

Gunjah

La acción inmediata de fumar es sobre el cerebro y los nervios. El fumador permanece inmóvil unos segundos. Su efecto es temporal; dura de dos a tres horas, y por ello se llama «Turitananda».

Al comerlo o beberlo su acción es lenta, y sobre todo el sistema, y el efecto dura de ocho a diez horas.

Fumar.—Muy raro y no perjudicial.

Bhang { Beber } No perjudicial en comparación con fumar o comer gunjah.

El bhang se usa rara vez y en pequeña medida para fumar. El efecto dura media hora.

Beber bhang.—Al cabo de una o dos horas se siente su acción sobre el sistema, y el efecto dura de seis a ocho horas, a veces más. Actúa sobre todo el sistema.

Charas.—El charas solo se usa para fumar; no se usa para comer ni beber.

Los fumadores de gunjah requieren alimento nutritivo; quienes no pueden permitirse una buena dieta sufren en su salud, como en el caso de otros embriagantes. La leche, el gur y el tetul (tamarindo) son beneficiosos para los fumadores de gunjah. Hay un viejo dicho en Bengala Oriental de que beber bhang es tan beneficioso para la salud como comer oro: «Sonar Gun Bhange Kore».

  1. El gunjah y el bhang son recetados por sus propiedades medicinales por los médicos nativos en las afecciones de los órganos urinarios, enfermedades nerviosas, dispepsia, diarrea, asma, histeria, gonorrea (segundo estadio), histeria, y es un medicamento casero para las escrófulas.

Gunjah—

(1) En la sarna se fríe gunjah en aceite de mostaza, y el aceite se aplica a las llagas. El aceite curativo para las úlceras se prepara generalmente con gunjah en cada hogar.

(2) En el asma se fuma gunjah.

(3) En casos de neuralgia, reumatismo y gota, se usa con mucho beneficio el aceite preparado con gunjah (aceite de mostaza y gunjah).

Bhang—

(1) En las dolencias intestinales y para fortalecer y vigorizar el sistema.

(2) En Mymensingh, donde no hay karbirajes, el bhang silvestre es usado como medicina para el cólera por la propia gente. Se machaca y se hace en bolos. No se mezcla con él ningún otro ingrediente. Un bolo de bhang pesa de una a una y media tolas.

(3) Para calmar el dolor en el pecho, los costados y también en las hemorroides (almorranas), las hojas de bhang se ponen dentro de un paño y se calientan a fuego lento, y se usan para fomentación seca.

(4) En el distrito de Dacca la gente bebe bhang como preventivo en la temporada de cólera, o cuando aparecen casos de cólera. El bhang se machaca con agua recogida al lavar atabchaul (arroz).

La Cannabis sativa (en sánscrito Bijaya o Indrasan—alimento de Indra—bhang, gunjah) ha estado en uso desde una época muy remota, tanto como medicina como agente embriagador en la India. Se le ha atribuido un origen mitológico. Se dice que fue producida en forma de néctar mientras los dioses batían el océano con la montaña llamada Mandara. Es la bebida favorita de Indra, el rey de los dioses, y se llama Bijaya, porque da éxito a sus devotos. Los dioses, por compasión hacia la raza humana, la enviaron a esta tierra, para que la humanidad, usándola habitualmente, pueda alcanzar el deleite, perder todo temor y tener excitados sus deseos sexuales.

Las hojas de la Cannabis sativa se purifican hirviéndolas en leche antes de usarlas. Se las considera calientes, digestivas, astringentes y narcóticas. Se dice que la embriaguez producida por el bhang es de índole agradable, y que promueve la locuacidad. En el insomnio, el polvo de las hojas fritas se administra en dosis adecuadas para inducir el sueño y quitar el dolor (véase Darpana).

Jati phaladya churna. Tómese de nuez moscada, clavo, canela, cardamomo, hojas de tejapatra, flores de naga kesara (Aesua ferrea), alcanfor, sándalo, semillas de sésamo, maná de bambú, flores de tagora (Taberne montana coronaria), miróbalanos chébulas y émbligos, pimienta larga, pimienta negra, jengibre, hojas de talisa (Pinus webbiana, raíz de plumbago), semillas de comino y las semillas de viranga (Lmbelia Ribes), a partes iguales, bhang purificado en peso igual a todos los ingredientes anteriores, y azúcar en el doble que el bhang. Pulverícese y mézclese. Dosis de unos 20 a 40 granos. Esta preparación se administra en la diarrea, la indigestión y la pérdida de apetito (véase Saranga Dhara).

Jvalanala Rasa.—Tómese de Yavakshara y Sarjikakshara (carbonatos impuros de potasa y sosa), bórax, mercurio, azufre, pimienta larga, pimienta negra, piper chaba (Chavya) y jengibre a partes iguales, hojas fritas de bhang iguales a todos los ingredientes anteriores, raíz de Moringa pterygosperma la mitad del peso del bhang; pulverícense los ingredientes, mézclese y remójese el polvo mezclado durante tres días en cada uno de los siguientes fluidos, a saber, una decocción de jugo fresco de las hojas de Cannabis indica, las raíces de Moringa pterygosperma y plumbago rosea, y séquese al sol. Luego tuéstese la masa ligeramente, y hágase una masa de píldoras con el jugo de las hojas de Wedelia Calendulacea (Bhringa Raja). Dosis, alrededor de media dracma con miel. Esta medicina se administra en la indigestión y la pérdida de apetito con náuseas y vómitos (véase Bhaba Prakas).

Numerosas confecciones de bhang, tales como hamesvara modaka, madana modaka, balyasakrasana modaka, etc., se describen en las obras médicas sánscritas. Estas, como sus nombres indican, se consideran afrodisíacas, y se usan en las dolencias intestinales crónicas y la debilidad nerviosa. La mayoría de ellas se preparan con partes iguales de varias sustancias supuestamente tónicas y afrodisíacas en pequeñas cantidades, y bhang en peso igual a todos los demás ingredientes, junto con azúcar, miel y los aromáticos habituales.

Madana Modaka—

Tómese de los tres mirobalanos, jengibre, pimienta larga, pimienta negra, Rhus succedanea (Sringi), raíz de Pachak, cilantro, sal gema, raíz de zedoaria, hojas de Pinus webdiana (talisa), corteza de Myrica sapida (katphala), flores de Mesua ferrea (Naga kesara), ajowan, semillas de Seseli Indicum (vana ya mani), raíz de regaliz, semillas de Trigonelia fenumgrecum (metbi), comino y semillas de neguilla, partes iguales; hojas de bhang con flores y semillas fritas en mantequilla clarificada, en peso igual al de todos los demás ingredientes; azúcar en peso igual al del bhang. Prepárese un jarabe con el azúcar, añádanse luego las demás sustancias en polvo fino y hágase una confección. Por último, añádanse mantequilla clarificada, miel, semillas de sésamo en polvo, cardamomos, canela, hojas de tejapatra y alcanfor, dos tolas de cada uno, y fórmense bolos de unos 80 granos cada uno. Esta confección se emplea en la tos, las afecciones crónicas de los intestinos y la impotencia (véase Sara Kaumudi).

El ganja y el charas no se emplean como medicina en las enfermedades del ganado. El bhang silvestre se emplea así:

(1) El bhang machacado se da a las vacas en forma de bolas en casos de diarrea y disentería.

(2) El bhang verde o seco se mezcla con melaza o gur y se da a los caballos en la estación fría. El apetito y la salud general mejoran y el animal engorda.

  1. Ganja.

El uso moderado de ganja o bhang es beneficioso en sus efectos.

Ganja.

Por ciento.

(a) Bhadralok 6

(a) Ganja, tanto accesoria como digestiva, salvo en los casos en que el hábito se contrae en compañía.

(b) Cultivadores, barqueros, coolíes, mali, mistri, pescadores, herreros y otras clases trabajadoras y más pobres

(b) Sí; el fumador de ganja no siente hambre después de fumar ganja. Las clases trabajadoras y más pobres pueden trabajar largo tiempo sin alimento después de fumar ganja, cuya ocupación les obliga a trabajar al sol, al agua, a la lluvia o ante un fuego fuerte. 50

(c) Cultivadores, pescadores, etc., que trabajan en lugares pantanosos, malsanos y húmedos, propensos a la malaria.

(c) Sí; como preventivo contra la malaria, el reumatismo, etc. 60

Bhadralok 6

(c) Religioso, por sanyasis, etc.

(d) Con fines religiosos, como en la Trinath Puja, etc.

Bhadralok.

Bhang.

(a) Bhadralok 80

(a) Sí. Aumenta el apetito, mejora la salud y la potencia digestiva.

Gente de casta alta del interior 50

(b) Cultivadores, cocineros, clases trabajadoras, etc.

(b) Sí; puede soportar la fatiga. Los cocineros brahmanes pueden cocinar y distribuir la comida todo el día y pueden trabajar muy duro después de beber bhang.

(c) En las estaciones calurosas se bebe bhang en pequeñas cantidades como preventivo contra el cólera.

(c) Se emplea como afrodisíaco y en ceremonias religiosas y sociales, y como medicina, etc.

(c) Bhadralok y todas las clases 50

(d) Bhadralok y todas las clases 40

El charas lo usa una clase muy limitada de consumidores con fines embriagadores.

Me refiero a los consumidores habituales moderados de la droga.

  1. El uso moderado de ganja y bhang es beneficioso, y también es inocuo. Los fumadores veteranos de ganja pueden vivir hasta la avanzada edad de 80 años, y no se quejan de sus efectos nocivos.

He visto a barqueros y a otros que fuman ganja, y a bhadralok que beben bhang habitualmente, soportar cualquier cantidad de fatiga y de exposición, comer con buen apetito, dormir profundamente y trabajar mucho y con alegría. También conservan buena salud. Muchas personas que habían padecido dispepsia se han curado de la enfermedad con el uso moderado y habitual del bhang. Quienes fuman en exceso se vuelven irritables.

  1. Sí; los consumidores moderados son inofensivos para sus vecinos.

  2. Efecto inmediato del ganja. El fumador se vuelve alegre, fuerte, resuelto y renovado; se sacude la lasitud y comienza de buen grado el trabajo con celo. Los ojos se le inyectan en sangre y se le dilatan. Puede trabajar sin fatiga. Los cocineros pueden cocinar todo el día junto a un fuego fuerte después de fumar ganja en lo más caluroso del verano sin fatigarse.

Bhang.

Ningún efecto inmediato.

Al cabo de media hora o una hora se sienten sus efectos.

Charas.

La acción es inmediata, los ojos se congestionan y el consumidor se siente alegre. Se vuelve hablador.

El ganja, el bhang y el charas son reconfortantes.

El ganja y el bhang calman el hambre. Los consumidores no sienten hambre por un tiempo.

El ganja y el bhang abren el apetito.

El efecto del ganja dura de dos a tres horas.

El efecto del bhang dura de ocho a diez horas.

El efecto del charas dura de quince minutos a una hora.

Efectos posteriores. Ganja. Sí; se vuelve apático y no siente inclinación al trabajo; no hay dolor de cabeza. Hay anhelo e inquietud. Los efectos son leves en los consumidores habituales moderados.

Bhang. Sí; se vuelve apático y soñoliento. Después del baño se siente mejor.

Charas. Ningún efecto posterior.

En los consumidores habituales moderados, la falta de gratificación posterior produce poco o ningún anhelo o inquietud.

  1. El uso habitual moderado de ganja no produce ningún efecto nocivo.

Físico. Conservan buena salud, pueden trabajar duro y pueden emprender toda clase de fatigas y exposiciones. Pueden trabajar al sol sin sombrilla. Sienten desahogo y comodidad, y pueden dormir profundamente y comer con gran deleite.

Mental. Olvidan toda pena, se vuelven alegres, hablan y cantan, y muestran actividad mental.

Moral. Ninguno.

La constitución no se deteriora de ningún modo si se toma alimento sano, leche, dadhi, ghi, etc.

No perjudica la digestión ni causa pérdida de apetito. Cuando no se toma alimento nutritivo, produce diarrea, disentería, etc. A veces se observa que padecen resfriados y tos.

No perjudica el sentido moral, etc.

Los bhadralok degeneran al mezclarse con gente de clase baja. No induce a la pereza. Sin ganja se vuelve apático, y al fumar ganja se vuelve alegre y activo.

No induce hábitos de inmoralidad como el vino. No induce la crápula como el vino.

El ganja se considera un afrodisíaco.

El uso habitual moderado no embota el intelecto ni produce locura. Es difícil decir si el fumar ganja se debe a la locura o si la locura se debe al fumar ganja.

Los locos fuman ganja. Cuando estaban cuerdos, no usaban ganja. Agudiza el intelecto. Los locos se vuelven irritables cuando no obtienen ganja, pero después de fumar ganja se calman. Examiné a dos locos en Nasirabad y Kissoregunge, en Mymensingh.

Armaban golmal cerca de la tienda de ganja y exigían ganja.

P. ¿El fumar ganja os ha vuelto locos?

Loco A. Señor, el fumar ganja no produce locura; sin ganja uno se vuelve loco. Dadme un poco de ganja, me quedaré quieto, quieto.

Loco A. Sin ganja me estoy volviendo loco; dadme un poco de ganja y me curaré.

No. 8.

Tan pronto como se les dio un poco de ganja para fumar, se quedaron quietos y no hablaron.

  1. Excesivo.

Físico. Débil.

Mental. Se vuelve irritable y libre de cuidados mundanos.

Moral. Indiferente.

  1. El uso habitual moderado de bhang, ganja o charas no parece ser un hábito hereditario, ni afectar de ningún modo a los hijos de los consumidores moderados.

Muy pocos hijos de las clases bajas aprenden a usar la droga de sus padres. La mayoría contrae el hábito al llegar a los veinte o veintidós años. El uso de las drogas del cáñamo no parece ser un hábito hereditario.

  1. El uso habitual excesivo de bhang, ganja o charas no parece ser un hábito hereditario, ni afectar de ningún modo a los hijos de los consumidores excesivos.

Ganja. Bhang. Charas.

  1. Como afrodisíaco. Sí. Sí. Sí.

(El ganja se emplea en gran medida con este fin; es común a toda sustancia embriagadora. Las drogas del cáñamo son baratas y el narcótico del pobre.)

Uso por las prostitutas.

(Lo usan así las clases más pobres de prostitutas del Bengala Oriental; se dice que pueden ejercer su abominable y degradada profesión con varias personas sin fatiga ni debilidad.) Su uso con este fin. No perjudicial. No perjudicial. No perjudicial.

(En dosis moderada): El uso de la planta del cáñamo no tiende a producir impotencia.

Sí. No. Sí.

  1. Como afrodisíaco. Uso por las prostitutas.

(Los sanyasis y bairagis fuman ganja para refrenar las pasiones animales y para concentrar los pensamientos en un propósito fijo. Tras un fumar continuado durante varios años pierden todo apetito carnal y sus sentidos quedan embotados.

Su uso con este fin.

No se emplea con este fin. (En dosis excesiva): Los sentidos quedan embotados, pero es difícil decir si el uso excesivo produce impotencia.

  1. Examiné al señor Gopal Hari Mallick, Superintendente de Policía del Distrito (veintinueve años de servicio), y a varios Inspectores de Policía (de veinte a treinta años de servicio).

(2) Ninguna gran proporción de malhechores son consumidores habituales moderados de ninguna de estas drogas.

(3) El uso moderado no tiene relación con el crimen en general ni con el crimen de ningún carácter especial.

  1. Ninguna gran proporción de malhechores son consumidores habituales excesivos de ninguna de estas drogas. El uso excesivo de la droga no tiene relación con el crimen en general ni con el crimen de ningún carácter especial.

  2. La indulgencia excesiva en ganja y bhang puede incitar a un crimen no premeditado, violencia u otra cosa.

No conozco ningún caso en que haya conducido a un frenesí homicida temporal.

Se examinó al señor Gopal Hari Mullick (Superintendente de Policía del Distrito), y citó dos casos en que se cometió un crimen violento por impulso súbito por fumadores habituales excesivos de ganja. Los fumadores excesivos de ganja no escuchan los consejos amistosos.

(1) Uno de los hijos adoptivos de la familia Raichaudhory de Nowpara, en Jessore, fumaba ganja en exceso. Babu Debendra Nath Rai Chowdhory, su tío, un zamindar respetable, solía reprenderle por fumar ganja, y hubo una disputa.

Una tarde de 1887 el joven atacó a su tío con una espada y lo hizo pedazos. El asesino fue condenado a deportación perpetua.

(2) El hermano del difunto Babu Gopal Chandra Sen, Magistrado Adjunto de Burdwan, consumía ganja en exceso. Una mañana su hijo (un bebé) lloraba, y él tomó al instante un hacha y de un solo golpe le separó la cabeza del cuerpo al niño. El hombre fue absuelto por el Juez por razón de locura temporal.

  1. Estas drogas no las usan generalmente los criminales para fortalecerse y cometer un acto premeditado de violencia u otro crimen. Pero los estimulantes alcohólicos se usan así. Quienes tienen el hábito de fumar ganja generalmente la fuman antes de emprender cualquier trabajo; no generalmente para cometer un crimen. Lo hacen quienes fuman ganja o beben licor, y que son criminales habituales, o que tienen por naturaleza tendencia a cometer un crimen.

  2. Los criminales, para favorecer sus designios, rara vez inducen a sus víctimas a consumir ganja, bhang o charas, y así atontarlas. El ganja y el charas no se usan así. El bhang rara vez se usa como bebida o en forma de majum dado sin conocimiento de la víctima. En los viejos tiempos los Thagis solían hacerlo. Conozco casos en que se mezclaron dhatura y estricnina con licor para atontar a prostitutas a fin de matarlas o robarles sus alhajas.

El atontamiento completo no puede inducirse solo con bhang sin mezcla de semillas de dhatura. Si se toma en dosis muy grande por un novicio, es posible; pero la víctima no beberá tanto de buen grado.

  1. Para las mezclas, véase la respuesta a la pregunta 29.

Los consumidores moderados no usan ninguna mezcla, excepto con ganja, hojas secas de tabaco; bhang, azúcar, leche y bhang wassala; charas, tabaco preparado.

Los consumidores excesivos usan mezcla con ganja, hoja de mango, nuez de areca, semilla de dhatura, etc.

Bhang, semilla de dhatura, etc. Charas, ganja.

Las semillas de dhatura se pulverizan y se mezclan con ganja o bhang. No lo hacen generalmente los propios consumidores, sino que otros lo añaden para producir mayor embriaguez y por diversión sin conocimiento del consumidor.

  1. Ganja.—Su ingestión es rara. La comen los sanyasis para mostrar su poder. (Se comen dadhi o ghi y ganja.)

Los sacerdotes (pandas) de Orissa beben ganja de Gurjat. La intoxicación que produce es más intensa y poderosa que la del bhang. Los efectos duran más. La intoxicación comienza al cabo de algún tiempo. «La intoxicación no es tan fuerte como la de fumarla.»

Charas.—No conozco ningún caso de ingestión o bebida de charas.

  1. El actual sistema de administración de consumos funciona bastante bien, pero es susceptible de mejora.

  2. (1) Debería igualarse el precio de venta al por menor en cada distrito; esto debe atenderse en la incidencia del impuesto y no en las tasas de licencia, que dependen principalmente de la naturaleza de la competencia en las subastas.

(2) La abolición del sistema de golas privados, o el precio máximo al por mayor por seer en cada distrito, debería fijarlo el Comisionado (teniendo en cuenta los gastos del goladar, el precio pagado al cultivador, el costo del tránsito, el costo de mantener el gola, la renta, etc.). En la actualidad los comerciantes al por mayor cobran precios muy elevados (4 rupias por seer) en algunos distritos a los vendedores al por menor.

(3) El comerciante al por mayor no debería tener relación alguna con la venta al por menor de la droga.

  1. El cultivo y la fabricación están suficientemente controlados, pero son susceptibles de mejora.

(1) Almacenar toda la ganja en golas públicos. Esto impedirá que los cultivadores vendan ilícitamente en pequeñas cantidades.

(2) El stock en casa del cultivador nunca se pesa, sino que se cuenta según fardos.

Es fácil sustraer la ganja de la casa del cultivador ilícitamente. Nada impide al cultivador sacar algo de ganja de varios fardos y formar otro fardo para la venta ilícita. De este modo ocurren casos de venta ilícita de ganja en Naogaon.

(3) En la temporada de la ganja un gran número de forasteros (no residentes) acuden a Naogaon y pueden sacar ganja por barco o por carretera junto con otras mercancías.

Los contrabandistas generalmente no viajan por ferrocarril desde la estación de Sultanpur. No está suficientemente controlado.

(4) La ganja perteneciente a cada cultivador debería pesarse cuidadosa y realmente en los chatars antes de almacenarse. La plantilla de Naogaon debería reforzarse.

(5) En los chatars se rechazan las plantas de ganja de clases inferiores, y a veces los fumadores de ganja se llevan éstas. La inspección de los chatars no es en modo alguno satisfactoria. Todas las plantas rechazadas deberían quemarse por la tarde.

(6) Una clase de fabricantes acude a Naogaon desde Calcutta y permanece allí algunos meses. Sospecho que contrabandean ganja. Sus nombres deberían registrarse en la oficina de la ganja, y también deberían anotarse sus fechas de llegada y de salida del ganja mahal. La plantilla actual es insuficiente para hacer todo esto.

(7) Los goladars compran la ganja por medio de dalals (corredores). Me opongo al sistema existente de compra por medio de intermediarios. Debería tratarse directamente con los cultivadores.

(8) Debería ponerse fin a la venta a crédito de los cultivadores a los goladars.

(9) La ganja debería colocarse en el mismo pie que el opio por lo que respecta a la posesión. La persona en posesión debe justificar la posesión. La posesión de ganja hasta una powa, 4 seer, es objetable. El límite de posesión debería reducirse a la mitad de la cantidad actualmente permitida.

  1. El charas no se fabrica en Bengala. No tengo experiencia sobre su fabricación, etc.

  2. No hay cultivo de la planta del cáñamo para la producción de bhang en Bengala.

El bhang silvestre crece espontáneamente por toda Bengala, y el control de su cultivo y fabricación no sería factible con el actual establecimiento de policía y consumos.

El cultivo del bhang podría controlarse parcialmente mediante la concesión de recompensas liberales a los chaukidars, panchayats y aldeanos. No me refiero al bhang silvestre; su extirpación acarrearía grandes penalidades a la gente en general y causaría un grave descontento.

  1. No tengo objeción al sistema actual de venta al por mayor o al por menor de (1) ganja, (2) charas, (3) bhang o majum. Pero debo hacer aquí la siguiente observación:

La venta al por mayor debería separarse de la venta al por menor en la medida de lo posible. El goladar que posee tiendas al por menor vende ganja más barata a su propia tienda y cobra precios exorbitantes (en algunos lugares los comerciantes al por mayor venden la ganja a 4 rupias por seer) a otros vendedores al por menor con poco capital. Debería permitirse al vendedor al por menor bona fide operar independientemente del vendedor al por mayor capitalista, que también posee tiendas al por menor. Esto puede lograrse fijando el precio máximo al por mayor en cada distrito.

  1. No tengo objeción a los reglamentos existentes que rigen la exportación e importación de ganja, bhang y charas, o de sus preparados, desde y hacia mi provincia, y su transporte dentro de la provincia.

  2. (a) La tributación sobre la ganja, el bhang y el charas no es razonable si se comparan entre sí, aunque una no interfiere con la venta de la otra. La tributación sobre la ganja es más alta que la del charas o el bhang, pero el consumo de bhang o charas con impuesto pagado es limitado. El tipo actual de impuesto sobre el charas es muy inadecuado (equivalente al chur ganja). El impuesto debería elevarse al doble del tipo actual.

(b) El tipo actual de tributación es razonable y proporcionado con referencia al alcohol, etc. La ganja no puede soportar una tributación más alta. Las propiedades intoxicantes de la ganja y de los estimulantes alcohólicos son de naturaleza y clase diferentes, y son consumidas por distintas clases de personas.

  1. La ganja plana contiene más madera que la redonda o la de rama pequeña. El chur contiene poca o ninguna madera. El impuesto se ha impuesto según la proporción de la cantidad de flor contenida en cada clase (véase la respuesta a la pregunta 2). Debería haber, por tanto, distintos tipos de tributación para las distintas clases de ganja y para las distintas calidades de ganja (como la ganja de Gurjat). La ganja cultivada en los Estados de Gurjat está gravada con un impuesto de 8 rupias 8 annas 0 pice por seer en consideración a su inferior calidad desde que su importación fue legalizada en 1890.

Sus propiedades intoxicantes son menores que las de el presente método de gravamen de (1) la ganja, (2) el charas y (3) el bhang. La incidencia ya es elevada, y los pobres no pueden consumir la cantidad que necesitan para su dosis moderada. Debido a que la ganja se grava mediante cuotas de licencia en lugar de en forma de impuesto, se producen precios de venta desiguales en las distintas tiendas. Las tiendas que pagan cuotas de licencia menores pueden vender más barato, y de hecho venden por debajo de su vecino, que paga cuotas de licencia más altas. Los consumidores de un lugar pagan el triple del precio que pagan los consumidores de otra localidad donde no hay competencia. El impuesto sobre la ganja y el bhang es susceptible de aumento en algunos distritos.

  1. Hay en mi provincia tiendas con licencia para la venta de estas drogas y sus preparados (majoon). No es costumbre ni práctica general consumir ganja, bhang o charas en el local.

Los forasteros y viajeros, sannyasis y bairagis, etc., se sientan ocasionalmente ante la tienda y fuman en su propio chillum, que siempre llevan consigo.

Generalmente los consumidores llevan la ganja, el bhang y el charas a sus casas. El noventa y cinco por ciento de la ganja consumida se lleva a casa, y el 5 por ciento se consume en el local.

La gente no se opone a que se fume en el local. No me opongo al sistema de permitir fumar en el local, pues la ganja y el charas se fuman como el tabaco, y el número de fumadores es muy reducido. El bhang no se fuma ni se bebe en la tienda.

  1. Sí, cuando es necesario. Estas tiendas no se consideran una molestia como la tienda de licores o el outstill, y los vecinos rara vez ponen objeción. Muchos mudis (tenderos) acomodan tales tiendas. Los fumadores son inofensivos y nunca se vuelven turbulentos. Si los vecinos objetan, sus objeciones se consideran debidamente. El Subrecaudador de Impuestos Especiales o el Subinspector de Impuestos Especiales hace las averiguaciones locales y lo informa al Recaudador, quien decide la objeción. Los emplazamientos de todas las tiendas son aprobados por el Comisionado de Impuestos Especiales y la Junta, cuando se presenta la Propuesta de Declaración para el arriendo. Las personas pueden acudir al Comisionado de Impuestos Especiales y a la Junta de Rentas si no están conformes con la decisión del Recaudador. Debe considerarse la opinión pública local si es razonable.

  2. Generalmente se paga impuesto respecto de la ganja y otras drogas del cáñamo que se usan. No hay uso general de la droga no gravada. El bhang silvestre se usa en medida limitada por los pobres y con fines medicinales, y no se recauda impuesto alguno sobre su consumo. El bhang importado por los Recaudadores y almacenado en golas paga se

Contrabando de ganja.—Hechos relativos a la importación y contrabando de drogas del cáñamo desde los Estados Nativos a mi provincia, sobre los que deseo llamar la atención de la Comisión:—

La planta del cáñamo crece fácilmente en cualquier parte de los diecinueve Estados Tributarios llamados el Gurjat Mahal, y se prepara con facilidad. La larga línea fronteriza ofrece gran facilidad para su introducción ilícita en los territorios británicos.

La ganja se cultiva regularmente en todos los Estados Gurjat, y el contrabando en muy considerable medida se practica a lo largo de toda la frontera. El efecto de la Orden del Gobierno n.º 165-T., de fecha 19 de octubre de 1878, que prohibía el cultivo de la ganja en los Gurjats dentro de las tres millas de la frontera de Mogulbandi, fue un marcado aumento en la venta de la droga de Rajshahi, y la retirada de esa prohibición por la Orden del Gobierno n.º E-5%-4, de fecha 6 de septiembre de 1889, fue seguida de una inmediata y marcada disminución. Todo cultivador de ganja en los Gurjats es vendedor de ganja. Los hombres de Gurjat ahora necesitan comprar muy poca ganja, pues casi todos ellos cultivan ganja para su propio uso. Todo cultivador de ganja dentro del área prohibida vende ganja libremente, lo que se opone a la Orden del Gobierno n.º 255, de fecha 8 de febrero de 1889, y por lo tanto debería detenerse prohibiendo de nuevo el cultivo de la ganja dentro de las tres millas de la frontera. Una prohibición total del cultivo de la ganja está fuera de cuestión en una comarca donde la planta es indígena, y donde no hay ni la voluntad por parte de los jefes ni el establecimiento para hacer cumplir tal prohibición.

Balasore.—El bhang se introduce de contrabando regularmente en el distrito desde los Estados Gurjat, y la demanda de bhang con impuesto pagado es muy pequeña (solo 2 maunds 7 seers 6 chittacks de bhang se consumieron en todo el distrito en 1892-93, y el ingreso total derivado fue de R140).

Ganja.

Año, Consumo, Impuesto. Ganja.—Desde la | retirada de la prohi- 1878-79 20 28 8 3.270 bición, el consumo 1879-80 19 16 3 3.091 de ganja con impuesto 1880-81 19 23 2 pagado ha disminuido 1882-83 2% 33 12 508 grandemente. La ganja 1883-84 $325 5 5.229 ahora se cultiva regular- 1885-86 37 15 8 5090 mente en los Estados 1886-87 34 18 6.841 Gurjat de Mayurbhanj 1887-88 954 1888-89 35 4 1 6.49 y Nilgiri, y los habitan- 1889-90 85 5 15 6.055 tes de esos dos Estados 1891-92 24 32 15 4962 toman muy poco suminis- 1892-93 37 8 8 7.469 tro de nuestras golas. La ganja de Gurjat, en cambio, ahora se introduce de contrabando en el distrito desde esos dos Estados. Desde la introducción del sistema de destilería, los pobres han adoptado el consumo de ganja.

Puri.—La ganja es la segunda principal fuente de ingresos en este distrito. El ingreso máximo, B3U,372, se derivó en 1888-89, es decir, el año inmediatamente anterior a la retirada de la prohibición. Desde entonces el consumo de la droga con impuesto pagado y

Ganja.

Año, Consumo, Impuesto. el ingreso están en 1878-79 98 25 7 11.326 declive. La mayor 1881-82 123 27 2 19.789 cantidad de ganja de 1882-83 1883-84 131 97 Gurjat se consume en 1884-85 196 0 9 20.162 este distrito. En las 1885-86 105 8 11 16.904 ciudades de Puri, 1886-87 116 2 Bhubaneswar y Satya- 1887-88 % 36 14 16.138 badi no la fuman los 1888-89 88 18.657 pandas, sino que se 1890-91 77 39 7 15.597 machaca y se mezcla con 1891-92 86 15 6 17.187 agua y se toma en la 1891 29 2 17.831 forma en que se bebe el 5 14 14 5388 bhang en Bengala.

Los principales consumidores de la ganja de Gurjat son los pandas (sacerdotes) que viven en las ciudades de Puri, Bhubaneswar y Satyabadi. En el interior del distrito la ganja la fuman las clases más pobres. El contrabando se practica de manera muy extensa desde el Estado de Khandpara, y desde allí por Khurda hasta Puri, donde hay un mercado pronto y constante, especialmente entre los pandas (que son generalmente seguidores de Siva). El tráfico en carreta y con bueyes de carga es extenso, y nada es más fácil que ocultar la ganja en fardos o paquetes. Justo el otro día se incautaron 39 seers de ganja de contrabando; era transportada por dos hombres en bultos. Hay tres rutas principales de contrabando:— (1) Por Bolghur y Bhubaneswar hasta Puri, (2) Por Tangi en bote durante las lluvias o por Kanas (Pargana de Chubbishkud) hasta Puri.

(3) Desde el lado de Madrás, desde Rambla, en bote por el lago Chilka. En 1891-92 se detectaron treinta casos de contrabando de ganja de Gurjat. En 1892-93 se detectaron treinta y nueve casos.

Debido al alto precio del licor de destilería, la gente está adoptando el fumar ganja, pero debido al gran contrabando de ganja de Gurjat ha habido poco aumento en el consumo y en el impuesto sobre la droga. Antes había tiendas de bhang en el distrito. Ninguna tienda de bhang ha existido desde 1886-87. Hay contrabando de bhang desde los Estados Gurjat.

Cuttack.—El bhang se importa al distrito desde los Estados Gurjat, y se llama «siddhi de Gurjat». El consumo de bhang con impuesto pagado es muy pequeño, como mostrarán las siguientes cifras:—

Año. Consumo. Ingreso. Maunds. R 1890-91 135 1891-92 857 1892-93 394

El ingreso derivado del majoon es también muy pequeño:—

Año. N.º de Ingreso. licencias. R 1889-90 93 1890-91 2 63 1891-92 5 132 1892-93 5 245

Ganja.—La ganja es la segunda principal fuente de ingresos en este distrito. El ingreso máximo, R48.038, se derivó en 1888-89. Por carta del Gobierno n.º E, +8. 4, de fecha 6 de septiembre de 1889, se ha retirado la prohibición contra el cultivo de la planta del cáñamo en los Gurjats dentro de las tres millas del Mogulbandi. Desde entonces la gente de los Gurjats ha abandonado casi por completo la ganja de Rajshahi. Durante 1890-91 ningún hombre de Gurjat compró ganja; por el contrario, una gran cantidad de la droga se introdujo de contrabando en territorio británico. El contrabando aumenta cada año, y se han detectado un gran número de casos de posesión y venta ilícitas de ganja de Gurjat. El cultivo fue prohibido por la Orden del Gobierno n.º 165-T., de fecha 19 de octubre de 1878. Probablemente la orden se hizo efectiva en la práctica en 1880-81, año desde el cual ha habido un aumento constante en el consumo de ganja de Rajshahi hasta 1889-90, cuando, habiéndose retirado la restricción por la Orden del Gobierno n.º E 4, de fecha 6 de septiembre de 1889, el consumo comenzó de nuevo a disminuir gradualmente. La última orden ha causado, por lo tanto, una pérdida innecesaria en el ingreso de impuestos especiales del Gobierno de Bengala. Las cifras de consumo se dan al margen. Banki y la porción noroccidental de la Subdivisión de Jajpur son contiguas a los Estados Gurjat. La naturaleza salvaje y montuosa del país, con población escasa, ofrece toda clase de facilidades para el contrabando. La gente de clase media, los beharas, los brahmanes pandas y algunas de las castas hatua, como los teli, los khandayets, etc., consumen ganja.

La ganja se cultiva regularmente en Keonjhar, Dhenkanal, Athgarh, Tigharia, Baramba y Khandapara, y se introduce en gran medida de contrabando en Sukinda y otros lugares. La ganja también se introduce de contrabando en bote por el río Mahanadi hasta la ciudad de Cuttack desde Bodh. La mejor ganja de Gurjat de todos los Estados Tributarios crece en Bodh, Khandpara y Athgarh.

I.—Keonjhar. Kusaleswarhat.—Aquí se celebra anualmente una feria en la que se vende ganja de Gurjat. La feria dura tres meses. La ganja se trae de aldeas más arriba de la frontera de Mogulbandi, y se vende en el área prohibida.

II.—Dhenkanal.—Fakira o Konkra, Nawnai, Ramsunda, Kamorsali, Salogari, Balisari, Brindabanpur, Netka, Chandia, Pingwa, Chitalpur, Halidih, Saidpur y Kasipur son todas aldeas productoras de ganja, en las que también se vende ganja. Se recibió información de que tal era el caso en la mayoría de las aldeas del área prohibida. La ganja se trae de otras aldeas de Dhenkanal a Kabatband (rodeada por todos lados por tierras de Mogulbandi).

III.—Athgarh.—La ganja se cultiva y se vende en las aldeas Gobra, Gonsai Sason y Kanthapur, que están cerca de obra; Gurndajhati, Naogaon cerca de Gurudajhati, Megha y Patherchakra.

También se recibió información de que en algunas otras aldeas cercanas a la frontera que linda con Banki se cultivaba y vendía ganja.

IV.—Tigharia.—Se encontró que se había cultivado ganja en casi todas las aldeas de Tigharia.

V.—Baramba.—La ganja se cultiva en casi todas las aldeas de Baramba, y donde está fácilmente disponible para su compra. La información fue verificada mediante averiguaciones locales en las aldeas Diniari, Satpuri (o Satkudia), Chandimangal, Gopinathpur, Toanpur, Mogagahiri, Telonia, Noranpur y Bangur Singa.

VI.—Khandapara.—La ganja se cultiva en casi todas las aldeas del Estado de Khandapara. La ganja se cultiva en Fatiagarh y otras aldeas dentro de las tres millas de la frontera.

Gunyah en Hill Tippera.—El gunyah se cultiva regularmente en los territorios del Maharajá de Hill Tippera. Hombres de casta baja del interior del país, que se han establecido en las fronteras, así como algunos fakires mahometanos y bairagis hindúes, viajan a Hill Tippera y allí consumen gunyah. Hay razón para creer que traen gunyah al territorio británico para consumo personal. Varios casos de contrabando de gunyah extranjero de calidad inferior se han detectado desde 1883-84, pero parece que no lo contrabandean para el comercio. Ocasionalmente se produce la venta de una pequeña cantidad de gunyah por hombres de las colinas a residentes en territorio británico en Sonamura, Udaipur y otros lugares. Como el mayor ingreso del distrito de Tippera se deriva del gunyah, debería ponerse fin al cultivo del gunyah dentro de las tres millas del territorio británico. Solo el gunyah contribuye con más de la mitad del ingreso total. En gunyah el ingreso ha aumentado de R29.354 en 1874-75 a R48.817 en 1892-93, mientras que durante el mismo período el consumo ha disminuido de 251 maunds a 100 maunds 6 seers 4 chittacks. La disminución del consumo se debe en parte al mayor uso del gunyah extranjero y a la debilidad del personal de investigación, que muestra muy poca actividad en la detección de casos de esta naturaleza.

FUMADORES DE GUNYAH:—

¡Acepta la ofrenda, oh Dhaja Dhari! (Hanumanji, el dios mono), el gunyah está listo.

¡Acéptalo, oh señor de Braja (Krishna), señor del universo (Siva), el señor de las montañas de Nepal está él mismo presente!

(Siva—Poreshnath de Nepal), ¡madre Kali (diosa Kali), amada de Siva! Quienes lo seleccionan para fumar realizan un acto justo. El racimo de flores de la planta del gunyah no es sino el racimo de cabellos del dios Mahadeb. Fúmalo una y otra vez, y vive para siempre.

¡Hari! (el nombre de Bishnu, que es uno de la Trinidad hindú), ¿cómo os describiré las virtudes del gunyah? Con unas cuantas chupadas al chillum de gunyah mi alma se vuelve muy alegre, y siento como si fuera a Londres en un vapor. Pero (de repente) el vagón del ferrocarril se rompe, y caigo del globo que ha estallado. ¡Bravo! la máquina estalla por razón del vigor de las chupadas.

¡Salve a ti, oh franco Sada Siva! (Mahadeb).

Protege a las criaturas del Kali Yuga (la edad de hierro).

El alma está dentro y la criatura fuera.

Tres cortes y dieciocho prensados hacen el gunyah apto para fumar.

¡Ven, oh gunyah! déjame fumarte. ¡Que la boca de quienes te condenan se llene de cenizas! Fumo gunyah por manojos, y exhalo humo como el flujo y reflujo de los ríos. El dinero y la tierra son para quienes fuman gunyah, y la miseria es la parte de quienes miran el fumar. Chupada tras chupada, y huye el malvado Pluto rompiendo el seto.

Un chillum hace al fumador poco mejor que antes, dos chillums lo refrescan, tres chillums lo hacen un vazir o nazir, y cuatro chillums lo hacen un rey. Chupada tras chupada, y huye el malvado Pluto rompiendo el seto.

¿Por qué me llamaron fumador de gunyah sin conocer las virtudes del gunyah? Cada hoja de gunyah está llena de dulce jugo. Si no fumo, muero, y si fumo, gano un buen nombre. La flor del gunyah flota sobre el agua, y un fumador de gunyah es lo bastante fuerte para arrastrar un navío. Otro fumador de gunyah se levanta y grita: «¡Arrastrad el navío a la orilla!». ¿Por qué me llamaron fumador de gunyah sin conocer la virtud del gunyah? En el loto de mi corazón está Sambu Nath (Mahadeva). Contemplad también allí a Siddeswari (diosa Kali), la amada del dios vagabundo y el Madhub de Dhamari, en su carro. Tenéis aquí un extraño espectáculo en la tierra. El vigor de la chupada es tal que puede hacer estallar una máquina, y mi alma está embriagada de alegría.

¿Por qué me llamaron fumador de gunyah sin conocer las virtudes del gunyah?

No es sin razón que deseo fumar gunyah. Grito «¡Bobom Bom!» y fumo vigorosamente. Siento como si fuera en un tren que emite humo a Benarés. Tal es el poder del gunyah que mato a muchos vazires y nazires (construyo castillos en el aire), y por cinco cowries compro un elefante que vale un lakh de rupias. A algunos les doy treinta mil en cuanto me piden dinero.

No hay defecto en ninguna parte.

¡Salve a ti, Kali y Sada Siva! Protege a las criaturas del Kali Yuga. El alma está fuera y la criatura dentro. El dios Kartik y Manai Pir (un santo mahometano muy honrado por los mahometanos en el Bengala oriental), cuelgo un palo de escoba en la puerta de quienes me llaman fumador de gunyah. La esposa del hombre que se siente inquieto e intranquilo después de fumar gunyah dará a luz hijos en lugares apartados (ese hombre será un cornudo, como bien merece, por carecer de hombría, y sus hijos serán ilegítimos). ¡Salve a ti, Kali y Sada Siva!

La feria en el Kali Yuga de Trinath (un dios adorado en Dacca tanto por hindúes como por mahometanos), a quien se puede ver con la ofrenda de un pice de gunyah. Allí está el delicioso gunyah, y el discípulo se sienta con el chillum preparado. Grita «¡dom, bobom bom!» y fuma gunyah. Betel y nuez de betel por valor de un pice y sin ninguna otra especia. Fumemos todos los chillums de gunyah, y ahuyentemos todos los cuidados y dolores. Cuando mi dios Trinath va a alguna casa, hace que se preparen tres chillums con un pice de gunyah. ¡Buen hermano! el resfriado, la fiebre y el dolor de cabeza huyen del hombre a cuya casa va mi dios Trinath.

  1. Declaración de Banu Gonind Chandra Das, Baidya, magistrado adjunto y recaudador adjunto, Malda.

  2. Soy recaudador adjunto encargado de la administración de Rentas Internas del distrito de Malda, y como tal he tenido oportunidades de obtener información sobre estos asuntos.

  3. No he tenido la ventaja de ver el informe del Dr. Prain, pero las definiciones parecen ser bastante exactas. El gunyah redondo se prepara también enrollándolo con las manos, y se conoce localmente como gol gunyah. El gunyah redondo preparado enrollándolo bajo el pie se conoce localmente como pakhri gunyah. El gunyah plano se conoce localmente como dali gunyah, por el hecho de contener una cantidad considerable de madera o rama inútil. Tanto las variedades plana como redonda entran bajo la denominación común de chipta gunyah. Chur es el nombre local aplicado a la tercera variedad de gunyah.

  4. En Bengala el bhang crece silvestre en todos los distritos. Es particularmente abundante en los distritos de la División de Rajshahi. En Kuch Behar también es abundante.

Aquí en Malda los sitios de las aldeas, los espacios libres en los hogares de la gente y los terrenos baldíos junto a los caminos se ven a menudo cubiertos de una densa vegetación de bhang.

  1. El bhang se conoce por otros dos nombres, siddhi y sabji. No puedo afirmar si existen distinciones botánicas entre ellos. Pero los nombres se aplican indistintamente.

  2. No tengo nada más que decir sobre este punto que lo que contiene el Dictionary of Economic Products of India de Watt. Es, sin embargo, digno de mención que todavía no se han hecho suficientes observaciones y experimentos sobre este punto para obtener ideas correctas.

  3. El crecimiento del bhang silvestre es muy denso. A menudo lo llamamos una jungla de bhang.

  4. (a) El gunyah se cultiva en una comarca compacta de país con un radio de unas dieciséis millas que abarca tres distritos, a saber, Rajshahi, Dinajpur y Bogra, pero la mayor parte de ella se encuentra en el primero de los distritos nombrados. La siguiente tabla muestra el resultado del cultivo del gunyah durante los últimos cinco años:—

| Año | Cantidad de tierra cultivada | Cantidad de gunyah producido | Producción media por bigha | |---|---|---|---| | | Bighas | Mds. S. C. | Mds. S. C. | | 1888-89 | 4 | 8.266 24 | 3 15 14 | | 1889-90 | 1 | 8.021 38 | 5 13 8 | | 1890-91 | 18 | 6.681 29 | 2 20 2 | | 1891-92 | 15 | 6.040 6 | 4 23 10 | | 1892-93 | 0 | 7.574 0 | 27 6 10 |

Estas cifras están tomadas de los informes publicados del Gobierno. Aunque pretenden ser exactas hasta los chittacks, seers y cottas, los recientes arreglos de la finca Dubalhati por el Munshi Nandji han revelado que no representan en absoluto los hechos correctos. De hecho, un examen de las tres últimas columnas lleva a sospechar si las cifras de las columnas 2 y 4 no han sido falsificadas para mantener la notable uniformidad de la columna 3.

(b) El charas no se produce de la planta del cáñamo en Bengala. Se importa de Amritsar, Allahabad y Nepal.

(c) En Bengala el bhang crece silvestre en gran abundancia en muchos distritos, y especialmente en la División de Rajshahi. El mejor se recoge principalmente en Monghyr y Bhagalpur bajo la supervisión de los oficiales de rentas internas. No se dispone de estadísticas sobre la superficie en que crece el bhang y sobre la cantidad total de bhang que se produce anualmente en Bengala.

(d) No puedo decir si el Cannabis sativa es la planta de la fibra del cáñamo. El nombre vernáculo de la fibra del cáñamo es san. Se cultiva en gran cantidad en el Bengala oriental. Las plantas no son, sin embargo, similares en apariencia al Cannabis sativa.

  1. Se verá por la tabla adjunta dada arriba que la superficie bajo cultivo de gunyah es anormalmente grande en 1892-93 comparada con 1891-92.

La causa que usualmente se asigna a estas fluctuaciones anuales de la superficie es que el gunyah es un cultivo precario cuyos beneficios pueden ser muy grandes o (en una mala estación) casi nulos. Después de una buena estación se anima a los cultivadores a solicitar licencias, y de igual modo una mala cosecha contrae la superficie de las operaciones. Abajo se dan cifras que muestran la superficie media bajo cultivo para períodos de cinco años desde 1878-79 hasta 1892-93:—

Bighas.

De 1878-79 a 1882-83.. 1.980 » 1883-84 a 1887-88.. 1.968 » 1888-89 a 1892-93.. 2.478

El aumento durante el último período quinquenal es de más del 25 por ciento. Esta extensión del cultivo no parece, sin embargo, haber sido causada por una mayor demanda de la droga. Pues las cantidades medias exportadas de Rajshahi a Bengala, Assam y otras provincias son—

Para 1882-83 a 1886-87.. 7.504 y » 1887-88 a 1891-92.. 7.646

(Las cifras para 1892-93 no están disponibles.) El aumento de la demanda en la exportación es por tanto inferior al 2 por ciento.

Parece, por tanto, que la extensión de la superficie del cultivo de gunyah se debe a ser una ocupación provechosa, y por ello probable que atraiga más tierra y trabajo hacia ella.

  1. No tengo nada que añadir a los detalles dados sobre este punto en el Dictionary of Economic Products de Watt. El informe del Babu Hem Chandra Ker trata el asunto por extenso.

  2. Entiendo por mis averiguaciones que no hay clases especiales que cultiven la planta del gunyah en Rajshahi, pero los cultivadores mahometanos predominan sobre los hindúes.

  3. No se sabe que esto se haya hecho nunca en Bengala.

  4. En Bengala no hay razón para suponer que el cáñamo se cultive en ningún lugar para la producción de gunyah, excepto bajo supervisión del Gobierno en Rajshahi.

  5. El cultivo de la planta del cáñamo para gunyah está restringido en Bengala a una comarca compacta de país con un radio de unas dieciséis millas que abarca tres distritos, a saber, Rajshahi, Dinajpur y Bogra.

Antes de 1853 el cultivo de la planta del cáñamo parece haber estado bajo poca o ninguna restricción.

El cáñamo silvestre crecía por doquier; pero se descubrió que el cáñamo que produce ganja sólo crecía en la División de Rajshabi. De ahí que en 1854 se formularan reglas para someter el cultivo de la ganja a un control adecuado. El hecho de que, aunque no existía restricción alguna en su cultivo y aunque su cultivo era una empresa provechosa, el cáñamo productor de ganja creciera únicamente en Rajshahi, demuestra que el suelo y el clima ejercen una influencia importante sobre su crecimiento. No parece que se hayan hecho aún suficientes observaciones y experimentos para estudiar las condiciones de clima y suelo más adecuadas para el cultivo de la planta del cáñamo productora de ganja. El único hecho general es que las propiedades narcóticas de la planta se desarrollan cuando se la cultiva en las llanuras, mientras que en las colinas la planta carece de propiedades narcóticas, pero es apreciada por su fibra.

El cáñamo silvestre crece por doquier en Bengala y creo que, si se destruyeran a tiempo las plantas macho, podría hacerse que las plantas hembra produjeran ganja.

Pero no creo que la calidad de la ganja sea tan buena como la de Rajshahi. De hecho, el experimento de Sibpur para el cultivo del cáñamo productor de ganja bajo la supervisión de expertos no ha resultado un éxito, pues sólo un recolector se comprometió a vender esta ganja a 10 rupias por maund únicamente.

  1. Véase la respuesta a la pregunta 7. El cultivo y la preparación de la ganja se realizan en el mismo lugar por las mismas personas.

  2. Véase la respuesta a las preguntas 5 y 9. 16. El bhang lo prepara la gente en sus casas. Puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que se cultive.

  3. No puedo responder a esta pregunta.

  4. No puedo hablar sobre el charas y el bhang. Pero las inspecciones periódicas de los golas de ganja bajo mi cargo demuestran que la ganja se deteriora muy rápidamente con la humedad. Por lo demás, la ganja se conserva bien durante un año o más. La práctica en este distrito es destruir por el fuego el 31 de marzo de cada año toda la ganja que tenga más de un año.

Para prevenir los efectos de la humedad, construiría los golas con hierro corrugado, con paredes y suelos de madera. En los golas construidos de ladrillo debería haber siempre aberturas para la admisión de luz y aire.

  1. Sólo puedo hablar de la ganja empleada para fumar. He oído decir a algunos vendedores de ganja que ciertos individuos comen ganja con hojas de betel y que otros la beben preparando una bebida con leche o agua y pimienta negra. Se dice, sin embargo, que estos casos son muy raros, y no puede mencionarse ninguna localidad especial donde prevalezcan.

  2. Hablando sólo de la ganja, no conozco ninguna casta o tribu especial particularmente adicta a esta droga en Bengala. Los sanyasis, los bairagies (mendicantes baisnavas) y los Gir Gosains son, por regla general, adictos a fumar ganja. Los sanyasis o ascetas religiosos están diseminados por toda la India y son demasiado conocidos para describirlos aquí. Los bairagies son también bien conocidos. Respecto a ellos, debe señalarse que sus mujeres también fuman ganja libremente. Los Gir Gosains son una clase peculiar de gentes que se encuentra en este distrito y también, según creo, en Muzaffarpur y Darbhanga. Observan el celibato durante toda la vida, pero en todos los demás aspectos no se distinguen de los amos de casa ordinarios. El alcohol está estrictamente prohibido entre ellos. Casi todos, sin embargo, tienen la costumbre de consumir grandes cantidades de ganja. Su número es muy reducido en este distrito, no excediendo, creo, de unas 100 almas.

La gran distinción, sin embargo, que debe hacerse respecto a quienes consumen ganja y quienes no, es que, por regla general, el fumar ganja se limita a las clases inferiores del pueblo y es extremadamente raro entre las clases superiores. Son los jornaleros, artesanos, cultivadores, barqueros y similares quienes consumen la mayor cantidad de ganja. El barquero de Bengala Oriental es conspicuo por fumar ganja y ha sido mencionado en otra parte. En este distrito los cultivadores del Barindra (véase el Censo del Sr. O'Donnel, Volumen III, página 2) son muy adictos a la ganja. Parecen creer que la ganja es capaz de conjurar la fiebre palúdica. La noción, sin embargo, parece errónea, pues las mujeres de esta comarca son notablemente más sanas y robustas que los hombres. Son los hombres quienes consumen ganja. Las mujeres no son adictas a fumar ganja.

La cuestión de qué proporción del pueblo consume ganja es, creo, casi imposible de responder, incluso para una comarca limitada.

En Malda tenemos actualmente 60 tiendas de ganja diseminadas por todo el distrito. Nada demuestra que las localidades de estas tiendas hayan sido seleccionadas con referencia al número de consumidores que ha de abastecerse de cada tienda. El consumo de ganja varía sin duda de tienda en tienda; pero más allá de eso no tenemos otros datos que muestren el número de personas que se abastecen de cualquiera de estas tiendas. Además, al hacer una estimación del número de consumidores, debemos tener presente que la ganja se consume siempre en compañía, y que por cada persona que compra ganja en la tienda autorizada tenemos generalmente dos o tres más que no acuden en absoluto a la tienda y que a menudo no tienen que pagar nada, sino que pueden satisfacer su gusto por la ganja gracias a la liberalidad de sus compañeros más acomodados.

El único modo que se me ocurre para determinar el número de personas que consumen ganja en cualquier localidad es, primero, averiguar el consumo diario medio de ganja de un fumador de ganja y el consumo medio de ganja de las tiendas autorizadas de esa localidad.

Así, tomando el distrito de Malda, he tratado de mostrar en mi respuesta a la pregunta 26 que lo más aproximado a la verdad sería tomar el consumo diario medio de un hombre en dos pice de ganja. En un mes, por tanto, consume una rupia de ganja, y en un año ha de gastar 12 rupias en la droga.

Ahora bien, el precio al por menor de la ganja en este distrito es de unas 20 rupias, y el consumo anual medio de esta droga en este distrito durante los cinco años que terminan en 1891 fue de 81 maunds. En consecuencia, el número de consumidores de ganja en el distrito es

20 x 20 = 5.400 o, digamos, 5.000 en números redondos.

Ahora bien, la población de este distrito, según el último censo, era de 814.919, de los cuales 399.917 eran hombres y 415.002 mujeres, y 188.368 eran muchachos cuya edad no excedía de catorce años. En consecuencia, hallamos que en este distrito por cada 1.630 personas una es fumadora de ganja, y por cada 428 hombres adultos mayores de catorce años uno fuma ganja.

  1. La siguiente tabla da el consumo de las tres variedades de ganja en las diferentes divisiones de Bengala durante cinco años:

Tomando sólo estas cifras, debe observarse que la ganja redonda predomina en las Divisiones de Presidency, Burdwan y Orissa, mientras que la plana es preferida en las Divisiones de Patna, Bhagalpur, Rajshahi, Dacca, Chittagong y Chota Nagpur. La última división nombrada parece vacilar entre las formas plana y redonda, y en 1889-96 en realidad abandonó su fidelidad a la ganja redonda y tomó una mayor cantidad de la forma plana.

Geográficamente será posible trazar una línea curva sobre el mapa de Bengala, de modo que un viajero que siga la línea y parta de Chittagong y termine en Chota Nagpur tendrá siempre a su derecha a los pueblos consumidores de ganja plana y a su izquierda a los pueblos consumidores de ganja redonda. No parece haber razón, sin embargo, para que los pueblos de Bengala Oriental deban mostrar, en su consumo de ganja, una afinidad con los pueblos de Behar antes que con los pueblos de Calcuta y Burdwan.

En realidad, las ventas de ganja en una localidad, por lo que respecta a una forma particular de ella, se ven afectadas por otras consideraciones. La elección de los consumidores es un elemento insignificante en ellas.

En primer lugar, siendo limitada la producción de chur, uno debe necesariamente tomar o bien una gran cantidad de plana o bien de redonda. Ahora bien, es más provechoso vender ganja redonda que plana. En consecuencia, todo comprador al por mayor quiere tomar la variedad redonda con preferencia a la plana. Tengo entendido que los goladars de las Divisiones de Presidency y Burdwan tienen la costumbre de adelantar préstamos a los cultivadores de ganja de Rajshahi para tomar de ellos ganja en condiciones más favorables que las que se conceden a otros. Para estos goladars favoritos los cultivadores preparan una forma especialmente buena de ganja redonda, conocida como gol o jesaria. Por tanto, siendo la mejor parte de la ganja redonda tomada por estos hombres, los mayoristas de otras divisiones tienen que recurrir a la ganja plana para completar sus necesidades.

Además, las autoridades gubernamentales también ejercen cierto control en la materia. Tanto en el distrito al que ha de transportarse la ganja como en el distrito del que ha de traerse, los funcionarios del Gobierno tratan de imponer a los comerciantes al por mayor tanta ganja plana como pueden, con la idea de que la ganja plana es menos perjudicial y que, por su gran consumo, es probable que produzca una mayor cantidad de renta.

  1. El charas no se produce en Bengala, sino que se importa de Allahabad y Amritsar, y también raramente de Nepal.

  2. El bhang se usa a menudo para fumar; pero no tengo conocimiento de ninguna clase especial del pueblo entre la que prevalezca esta práctica. Creo que se limita a individuos que pueden tener un capricho por esta forma de consumo más que a clases especiales. La noción común es que el bhang es el peldaño hacia la ganja. Un novicio comienza con el tabaco, luego pasa a fumar bhang y finalmente adopta la ganja.

  3. No puedo responder a esta pregunta. Hasta donde sé, el bhang o se bebe o se fuma. El comer bhang no prevalece en ningún lugar que yo conozca.

  4. La siguiente tabla muestra el consumo de ganja en Bengala durante los últimos diez años para los que hay cifras disponibles:

Chur. Redondo. Fiat. Total, M. S. Ch.| M. 8. Oh.) M. 8S. Ch} M.S, Ch. 808 19 18 | 2,225 88 2) 2,579 14 14) 5,645 86 14 430 87 8 | 3,587 21 7 | 1,889 6|5,881 0 18 165 87 15 | 4,408 87 511,228 81 798 114 18 13 | 3,205 23 2/| 2,897 82 12|5,717 29 11 865 86 15 |8,070 88 9) 2,827 10 14/ 6,264 6. 6 120 14 0 | 2,747 3 15 | 8,682 83 8 | 6,550 7 962 6 7 /}2,151 20 718,209 24 1/ 6,418 10 15 889 88 811,762 82 0/|8,448 19 12/6101 9 15 899 20 411,917 19 8/8278 87 9) 6,095 31 5

1891-92 424 12 2/)1,795 21 9 | 8,457 87 5) 5,677 31 0

Estas cifras proceden de los informes publicados por el Gobierno. A causa de las extremas fluctuaciones en el consumo de las tres variedades distintas de ganja en años diferentes, los totales correspondientes a los distintos años no dan ninguna idea correcta de si el consumo realmente aumenta o disminuye. La ganja fiat y la ganja redonda

oA “gig fs

contienen una gran cantidad de madera inútil, de modo que si un hombre compra un seer de ganja fiat o redonda, en realidad consume 12 o 14 chittacks, arrojando los 4 o 2 chittacks restantes como madera inútil. Para averiguar si el consumo aumenta o disminuye, debemos reducir estas cifras a los términos de una sola variedad, digamos, chur, valiéndonos de nuestro conocimiento sobre las cantidades de ganja y de madera contenidas en la ganja fiat y redonda. Creo que no estaría lejos de la verdad tomar un seer de ganja fiat y redonda como si contuviera 12 y 15 chittacks de ganja respectivamente, de modo que para reducirlo a la clase chur debemos multiplicar por 22 y +4 las cifras que representan, respectivamente, el consumo de ganja fiat y redonda.

Hechas estas correcciones, tendremos además que deducir de los resultados las cantidades de ganja exportadas a Nepal y al Noroeste desde los distritos de las Divisiones de Patna y Bhagalpur, pues no representan el consumo en Bengala; mientras que un aumento o disminución en la exportación puede alterar de tal modo las cifras que cause una idea equivocada respecto del consumo en lo que a Bengala se refiere.

No es posible, sin embargo, aplicar las correcciones por las distintas clases de ganja exportada, pues los informes publicados dan sólo la cantidad total exportada cada año, sin distinguir las diferentes variedades. La renta derivada de la exportación de ganja al Noroeste se ha dado, no obstante, para cada año. Ésta, dividida por el derecho vigente sobre un maund de ganja chur en ese año, dará, con la mayor aproximación posible, el equivalente en chur de la ganja exportada al Noroeste.

Pero ni siquiera este plan puede seguirse en el caso de la ganja exportada a Nepal, pues no se dispone de cifras que muestren la renta derivada de esta fuente.

La siguiente tabla muestra la cantidad de ganja exportada a las Provincias del Noroeste, la renta derivada de ellas, la tasa del derecho sobre la ganja chur y el equivalente en chur de la ganja así exportada:—=

Equivalente en chur.

Cantidad exportada.

Maunds,

Hay varias discrepancias en las cifras para el mismo año según se dan en distintos informes, y es difícil averiguar las cifras correctas.

Así, la cantidad de ganja exportada a las Provincias del Noroeste en 1889-90 se da de distinta manera en tres informes anuales sucesivos de administración de rentas internas (1889-90, 1890-91 y 1891-92).

En tales dificultades he elegido aquella cifra que me pareció más correcta.

Las cantidades de ganja exportadas a Nepal fueron—107 maunds en 1888-89, 75 maunds en 1889-90, 120 maunds en 1890-91, 228 maunds en 1891-92.

Ahora, haciendo las correcciones por la ganja redonda y fiat y deduciendo las cantidades exportadas al Noroeste y a Nepal, tenemos para los últimos diez años el consumo de ganja en Bengala expresado en la forma chur como sigue:—=

Maunds. 1882-83... + 4,333 1883-84 °. » o. 4, 531 1884°85.... - 4,562 1885-86 °... + 4,240 1 887-88 e.... 4,633 1888-89: °.. + 4,716

T800-01 <a oS ee as

De esto se desprende que hasta 1888-89 el consumo de ganja iba aumentando constantemente.

Hubo una disminución en 1885-86, pero debió de obedecer a causas temporales, pues tanto antes como después de este año el consumo fue apreciablemente mayor que en este año.

Desde 1889-90 el consumo muestra una disminución. La disminución es muy considerable en 1891-92. Tres años, sin embargo, son un período demasiado corto para deducir ninguna conclusión general.

Como en 1885-86, la disminución del consumo en 1891-92 se atribuye a una mala cosecha en el distrito productor y a la consiguiente subida del precio al por mayor de la ganja. Las cantidades de ganja

: | que se estima fueron producidas fueron en— La renta derivada |

Maunds. 1884-85. °. °. 7,076 1885-86:.: ‘ - 3,887 y 1891-92 e. 6,040

La subida general del precio de los granos alimenticios, creo, explica estas fluctuaciones del consumo mejor que ninguna otra cosa. Son las clases bajas de la población las que más consumen la droga, y son ellas las más afectadas por las malas cosechas.

Es digno de notarse que han llegado quejas de varios distritos de que, debido a la subida del precio de los licores del país a consecuencia de la introducción del sistema de destilería Sudder, varias personas acostumbradas a la bebida han comenzado a consumir ganja.

  1. Antes de responder a esta pregunta, es preciso averiguar dónde trazar la línea entre los consumidores moderados y los excesivos. En primer lugar, las ideas de moderación y exceso varían según los individuos. He oído que un eminente médico sentó una vez que una persona no traspasaría los límites de la moderación tomando al día dos botellas de cerveza, una botella de oporto y cuatro medidas de whisky. En cambio, un abstemio o un caballero misionero puede escandalizarse incluso de que un hombre tome una copa de champán. Del mismo modo conocí una vez a un ganjakhor que gastaba cuatro annas al día en la droga y me aseguraba gravemente que ningún hombre sobre la tierra puede lograr satisfacer su ansia de ganja consumiendo una cantidad menor de la droga que la que él mismo consume.

Además, lo que es moderación para uno puede ser exceso para otra persona—la constitución, el temperamento, la edad, el clima y muchas otras circunstancias tienden todas a afectar la cuestión.

Una manera de distinguir a los consumidores moderados de los excesivos sería considerar moderados a quienes tienen horas fijas en el día para consumir la droga, y consumidores excesivos a quienes han llegado a contraer tal anhelo por la droga que no se limitan a horas o momentos particulares del día, sino que consumen tanta droga como pueden obtener

| y con tanta frecuencia como encuentran ocasión para ello.

Aplicada a la droga particular (ganja) de la que ahora hablo, la prueba anterior es más bien difícil de aplicar. Pues si descartamos la prueba cuantitativa (es decir, la prueba de considerar moderado al que consume tal cantidad de ganja, y excesivo al que consume más de esa cantidad), no podemos tener medio alguno de determinar qué proporción de los fumadores de ganja son moderados y qué proporción excesivos, sin una investigación detallada de los hábitos y circunstancias de cada individuo en particular. En efecto, sin el auxilio de alguna prueba cuantitativa, podemos, en lo que a este caso particular se refiere, llegar a algunas conclusiones manifiestamente absurdas.

El fumar ganja es un hábito que rara vez se ve entre las clases altas de la población de esta provincia.

Su uso está confinado a las órdenes inferiores. Ahora bien, la moderación es una virtud por la que no se distingue ninguna clase baja de ningún país. En efecto, se distinguen por la cualidad opuesta, es decir, la extravagancia en el gasto en lo tocante a matrimonios, bebidas y otros intoxicantes. No estará lejos de la verdad decir que un hombre perteneciente a las órdenes inferiores gastará en su bebida o narcótico habitual tanto como pueda permitirse cómodamente, es decir, un hombre de su clase consumirá tanta cantidad de su intoxicante favorito como sus medios le permitan.

En consecuencia, llegamos a la conclusión de que ordinariamente un fumador de ganja no pondrá límite a su uso de la droga, salvo el que le impongan sus recursos. Estará, por tanto, gustoso de consumir la droga con tanta frecuencia y en tanta cantidad como sus medios le permitan. Juzgado por la prueba de moderación expuesta arriba, todo hombre semejante debería ser considerado consumidor excesivo, pues siempre está dispuesto a consumir la droga, y sólo se ve impedido de hacerlo por falta de medios. En realidad, sin embargo, gran número de personas tienen tan poco que ahorrar después de satisfacer las primeras necesidades de la vida, que lo poco que gastan en ganja apenas puede decirse que los convierta en consumidores excesivos en ningún sentido del término. En cambio, hay personas poseedoras de mejores medios que, aunque puedan tener la costumbre de consumir la droga sólo a horas determinadas del día, la consumen

a esas horas en cantidad tan grande que no pueden llamarse moderadas en ningún sentido del término.

Aquí, pues, en último término, tendremos que recurrir a una prueba cuantitativa si queremos distinguir a los consumidores moderados de los excesivos.

He tomado algunas estadísticas sobre este punto. La tienda de ganja de esta villa de English bazar vende ganja a razón de R20 el seer. Pregunté a un gran número de personas que vienen a comprar ganja a esta tienda sobre su consumo diario de la droga. En total fueron examinadas 378 personas. De ellas, 247 personas declararon que gastaban un pice al día en esta droga, 106 personas dieron dos pice como su gasto diario en ganja, mientras que sólo 13, 7, 1, 8 y ] declararon que su consumo diario era de tres, cuatro, cinco, ocho y diez pice, respectivamente. Estoy seguro de que la mayoría de estos hombres disminuyeron su consumo en muy considerable medida. Pero teniendo en cuenta que los compradores de ganja no son las únicas personas que consumen la droga, y que gran número de personas que consumen ganja lo hacen a expensas de sus compañeros más ricos, creo que es seguro decir que la mayoría de los fumadores de ganja no gastan más de dos pice al día en ganja.

El precio al por menor de la ganja en este distrito es de unos R20, de modo que dos pice sólo pueden procurar a un hombre un octavo de tola de ganja. Esto no basta para más de tres chillums. Creo que no puede con-

siderarse excesivo. Sobre este dato puede decirse que la mayoría de los fumadores de ganja son consumidores moderados. Más allá de esto, sin embargo, no es posible fijar proporción alguna entre consumidores moderados y excesivos.

En cuanto a los consumidores ocasionales, todo lo que puede decirse es que su número es extremadamente pequeño.

En efecto, es imposible que un hombre consuma ni siquiera una cantidad bastante grande de ganja a menos que sea un consumidor habitual y haya mantenido su hábito mediante el uso diario.

  1. Ya he mencionado que las clases altas de la población muy rara vez toman ganja (mi respuesta se refiere sólo a la ganja). Sólo las clases bajas son las que principalmente se entregan a ella.

En general, entre los fumadores de ganja pueden hacerse dos grandes divisiones: (1) labradores, cultivadores, barqueros y, en suma, cuantos han de ganarse el pan con constante trabajo manual; (2) los badmashes de aldea, que no ejercen oficio alguno, sino que suelen formar cuadrilla entre sí y son constante motivo de molestia y zozobra para sus pacíficos vecinos, y que no se dedican a ocupación determinada, sino que logran subsistir con las ganancias ajenas, o con propiedades hereditarias, o con pequeños hurtos, etc.

La primera clase son consumidores moderados. Fuman ganja después de hecho su trabajo legítimo, verbigracia, una vez por la mañana, una vez por la tarde y a veces una vez al mediodía. Entre éstos pueden mencionarse los barqueros del Bengala Oriental y los Raj Bangsis y Koches del Barindra.

Los barqueros del Bengala Oriental creen que la ganja les permite soportar las inclemencias del tiempo. Pero esto parece suposición errónea. Los barqueros nuevos aprenden a fumar ganja de los viejos, quienes, habiendo adquirido el hábito, lo ensalzan ante los recién llegados. Los recién llegados empiezan a tomar la droga al principio gratis en compañía de los inveterados, quienes, siempre que algún barquero nuevo abraza el oficio, suelen complacerse en contarle sus propias aventuras y dificultades, y por lo común acaban recomendando la ganja como elixir.

Los Raj Bangsis y Koches no toman mucho licor y, siendo acomodados, suelen entregarse a este narcótico como lujo. Estos hombres son muy indolentes y prefieren quedarse en casa y fumar ganja mientras sus mujeres hacen todo el trabajo por ellos.

Entre los consumidores excesivos se hallan, como he dicho, los vagabundos de aldea. A esta clase pertenecen también los sanyasis y los bairagis, y asimismo los Gir Gosains. Los sanyasis y bairagis son por lo general aquellos que en temprana vida fueron de la misma clase que los vagabundos de aldea, y que se hicieron sanyasis y bairagis después de cometer algún crimen, o de haber sido sorprendidos en intriga con alguna mujer.

  1. (a) 1 a 2 pice al día. (b) 3 pice a 4 annas al día.

  2. La ganja se fuma con hojas de tabaco, siendo la proporción de mitad y mitad para los consumidores moderados, y varía en los demás que quieren hacer la preparación más fuerte o más floja según su gusto y costumbre. Nadie, sin embargo, puede tomar ganja sin tabaco. El dhatura lo usan las personas que han llegado a exceso temible. El objeto de mezclar tabaco es hacer la preparación suave, pues la ganja pura es demasiado fuerte para fumarse sola. El objeto de mezclar dhatura es hacer la ganja más fuerte de lo que naturalmente es. El fumar dhatura conduce a menudo a la locura. Nada he oído del bhang massala.

  3. Hablando sólo de la ganja, creo que la droga rara vez se consume en soledad. En casos excepcionales, como durante un viaje, un consumidor habitual puede verse obligado a tomar la droga solo, pero ordinariamente nadie fuma ganja sin su compañía escogida. Varios fumadores de ganja con quienes discutí esta cuestión se sorprendieron de mis preguntas, como si fuera absurdo siquiera suponer que un hombre pueda fumar ganja en soledad. Un fumador de ganja que gasta 4 annas diarias en la droga me asegura que no podría consumir un pice de ganja si no tuviera sus dos o tres compañeros escogidos con quienes fumar. Los mismos hombres me aseguran que el número de personas que pagan la ganja es a lo sumo la mitad del número que consume la droga, de modo que la cantidad que uno compra representa a menudo las necesidades de dos o tres personas. Excepto las prostitutas y las Baisnavis, ninguna otra mujer consume ganja. Los niños menores de 14 años rara vez se aficionan a esta droga.

  4. El hábito se forma fácilmente. El ejemplo de las personas mayores lleva al joven a fumar la droga primero como placer. Pronto el hábito se confirma, y la víctima halla difícil abandonarlo, aun cuando esté dispuesta a ello. Es posible abandonar el hábito si uno realmente lo desea. El consumo de la droga, sin embargo, tiene tendencia a llevar al exceso. El exceso sólo se contiene por los medios y circunstancias del consumidor.

A menudo se ve llevado a cometer hurto para satisfacer sus ansias de la droga.

  1. La única costumbre de esta índole que conozco es la que a veces observan los jóvenes durante la Durga Puja. Esta costumbre, sin embargo, está desapareciendo rápidamente. Es más bien un placer en que se solazan los jóvenes el último día de la Durga Puja que otra cosa. Ciertamente no es costumbre religiosa. Ni la llamaría yo costumbre social. Los jóvenes de la familia, y a veces del vecindario, preparan una bebida de bhang y la beben. Se provoca risa excesiva, y el hombre que toma la bebida por primera vez se vuelve más bullicioso que los demás, y así se hace objeto de risa y regocijo para sus más sobrios compañeros. Esto parece recreación del todo inocente, pero está desapareciendo rápidamente.

  2. El uso de estas drogas está siempre en descrédito. Ninguna persona respetable se asociaría con quien se entrega a la ganja, el bhang o el charas.

No tengo noticia de costumbre alguna de adorar la planta del cáñamo. Pero en el Bengala Oriental los fumadores de ganja celebran con mucha frecuencia la feria de Trinath; véase la página 29 del Bengal Excise Report de 1874-75. En este caso se adora a Trinath, y la ganja se le ofrece primero y luego la consumen sus devotos.

  1. No creo que fuera una privación grave. Puede ser algo duro para los mendicantes religiosos llamados sanyasis renunciar al consumo. Pero para cualesquiera otros sería mera afectación decir que la prohibición obraría como penalidad. Se ha dicho que los barqueros del Bengala Oriental necesitan ganja para soportar las fatigas de su oficio; pero, por experiencia práctica, puedo decir que esto es idea imaginaria. Los barqueros mahometanos y namasudras del Bengala Oriental consumen ganja en muy pequeña cantidad. Sólo los barqueros sudras son inveterados fumadores de ganja. Pero ellos se crean un hábito y luego le buscan excusa en el pretexto de la «fatiga» arriba referido. El hábito es artificial y puede abandonarse fácilmente, pues se ha sabido de personas en la cárcel que lo abandonaron sin dificultad. No puedo decir cuál será el número de sanyasis en Bengala; pero los barqueros del Bengala Oriental pasarían de 20.000.

  2. Hablando de la ganja y el bhang, soy de opinión que no será factible prohibir el uso de estas drogas en absoluto, a menos, claro está, que se autorice un aumento enorme del establecimiento (digamos cincuenta veces la escala actual), del todo desproporcionado a la utilidad del objeto que se persigue. Pero, con esta salvedad, sostengo que será a la vez factible y deseable restringir el uso de estas drogas aumentando grandemente los derechos sobre su consumo. Me propongo tratar este asunto por extenso en mi respuesta a la pregunta 59.


La prohibición o la restricción ciertamente pueden producir murmuración y descontento entre quienes tienen por costumbre usar la droga. Pero, viendo que incluso aquellos que consumen las drogas admiten sus efectos perniciosos y justifican su continuación en el consumo como una necesidad, sería ir demasiado lejos afirmar que la prohibición o la restricción producirían un descontento grave.

En cuanto al peligro político, no existe absolutamente ninguno. De hecho, es ocioso hablar de peligro político en relación con la prohibición del uso de gunjah, bhang o charas. En este caso no hay razón para temer ni siquiera un alboroto necio del género del que se armó dos o tres años ha con motivo de una conocida medida de reforma, pero que se apaciguó casi al día siguiente de aprobada la medida. El alboroto, sin embargo, ha probado la vacuidad del grito de peligro político. El pueblo de la India es demasiado leal para dejarse arrastrar por tan huecos clamores.

Ya he dicho que no será posible imponer la prohibición absoluta. La prohibición absoluta llevará a algunos a la bebida, a algunos al contrabando, a algunos al cultivo ilícito y a algunos al opio. Soy, no obstante, de opinión que bien puede imponerse una restricción mayor en el consumo.

Me propongo exponer por extenso las razones de esta opinión al responder a la pregunta 59.

  1. No creo que haya razón alguna para creer que tal sea el caso. Antes de la introducción del sistema actualmente existente de destilerías Sudder, solía elevarse tal queja en algunos sectores, pero nunca hubo intento alguno de probarlo con detalles de estadísticas sobre el consumo. Desde la introducción del sistema de destilerías Sudder en las divisiones de Dacca, Burdwan, Presidency y Orissa, las quejas generales de varios distritos de estas divisiones han sido que, debido al aumento del precio del licor de destilería, la gente se ha entregado a fumar gunjah. En cuanto a las divisiones donde el sistema de outstill sigue aún en vigor, es cierto que no ha llegado queja alguna de aumento del consumo de gunjah, pero al mismo tiempo tampoco se ha formulado queja alguna de que el gunjah haya sido abandonado en ningún lugar en favor del alcohol. Las fluctuaciones en el consumo de licor y también de gunjah han obedecido a otras causas. Las estadísticas sobre el consumo de licor en los lugares donde el sistema de outstill está en vigor lamentablemente no están disponibles en los informes publicados. En consecuencia, no es posible averiguar si al aumento del consumo de licor ha seguido una disminución del consumo de gunjah. En el Bengal Excise Administration Report de 1891-92, sin embargo, se da el consumo de licor de outstill en la División de Rajshahi con los distritos de Malda y Purnea, donde solo está en vigor el sistema de outstill, para cuatro años, de 1888-89 a 1891-92 (véase página 18). Las cifras de los tres primeros de estos años se dan también en la página 20 del informe del año anterior. Es sumamente embarazoso hallar que las dos series de cifras son del todo discrepantes, y no hay nada que indique cuáles de ellas son correctas. Tomando, no obstante, por correctas las cifras posteriores, es posible ponerlas junto al consumo de gunjah en estos distritos para los años correspondientes, y averiguar así si al aumento del consumo de una ha acompañado la disminución del consumo de la otra.

Al hacer esto, sin embargo, debemos advertir, como ya he señalado, que un seer de gunjah plana y un seer de gunjah redonda contienen respectivamente unas 42 y 15 partes de gunjah real, y las partes restantes de madera inútil. Debemos, por tanto, tener en cuenta esta diferencia, y al expresar el consumo de gunjah, el consumo de gunjah plana y redonda debe reducirse al tipo chur sobre la base de estas proporciones. Hechos estos cálculos, tenemos el consumo de gunjah y licor para la División de Rajshahi con Malda y Purnea como sigue:

Aguardientes del país en galones 4 P.

Gunjah en maunds.

De lo anterior vemos que al aumento del consumo de licor ha acompañado un aumento y no una disminución del consumo de gunjah, y viceversa; a la disminución del consumo de licor ha acompañado una disminución del consumo de gunjah.

Las cifras, por tanto, niegan la inferencia de que el gunjah haya sido abandonado en favor del licor.

Señalan que las fluctuaciones se deben a causas que afectan por igual a los consumidores de ambos artículos, como la prosperidad o la adversidad general del pueblo.

  1. No he observado los efectos de fumar charas. No existe tienda alguna de charas en el distrito de Malda.

  2. Tengo entendido que la gunjah plana, cuando se la despoja de la madera inútil, produce en el consumidor efectos que duran más tiempo que los de las otras variedades de gunjah. Es, sin embargo, más suave que la gunjah redonda, que a su vez es más suave que el chur.

  3. La manera normal de consumir bhang es bebiéndolo, y la de consumir gunjah es fumándola.

Los otros modos son anormales y, por tanto, más nocivos.

  1. El bhang y también la gunjah entran en la composición de muchas medicinas reconocidas por el sistema ayurvédico. El bhang en pequeñas dosis se toma como medicina casera en caso de indigestión provocada por el exceso de comida o cualquier causa similar.

No puedo decir si alguna de estas drogas se emplea en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  1. Creo que ninguna de estas virtudes existe realmente en ninguna de estas drogas. Es, sin embargo, un hecho que un hombre que se ha hecho esclavo de cualquiera de estas drogas no podrá (a) digerir su comida, ni (b) soportar el esfuerzo, la exposición o la fatiga, ni (c) resistir los efectos de un clima insalubre, sin estas drogas. Pero entonces las virtudes en tal caso no residen en la droga, sino que se las crea para ella su devoto. Un fumador de gunjah no podrá tomar su comida a menos que tome antes su acostumbrada chillum de gunjah. Los barqueros, particularmente los de Bengala Oriental, pretenden que no pueden soportar la exposición y la fatiga sin tomar gunjah. Pero conozco barqueros que se las arreglan para pasarse sin gunjah, y sin embargo no temen exponerse, cuando es necesario, a la lluvia y al sol. En Bengala Oriental solo los barqueros sudras son preeminentes en su elogio del gunjah. Pero los barqueros namasudras y mahometanos, que por regla general son más robustos que los sudras, muy rara vez toman gunjah. Los sudras toman gunjah porque tienen la propensión viciosa a ello, y no porque tenga virtud inherente alguna. Del mismo modo los Raj Bangsis y los Koches de Dinajpur, Rajshahi y Malda ensalzan el gunjah como preventivo de la fiebre palúdica. Pero la malaria está allí de todos modos, y cientos de personas mueren cada mes, fumen gunjah o no. En estas comarcas las mujeres, que no fuman gunjah, están más sanas que los hombres.

  2. Lejos de considerarla inofensiva, ya se tome con moderación o en exceso, considero la gunjah la forma más nociva de intoxicante usada por pueblo alguno sobre la tierra. Hasta muy recientemente, nunca había oído a nadie decir una palabra en favor de esta droga. Por el contrario, siempre se ha hecho una condena absoluta de los efectos de fumar gunjah por personas de la mayor competencia para opinar sobre el particular. Creo que vale la pena citar algunas de estas opiniones.

El señor Grant, Colector de Balasore, observa (véase Bengal Excise Administration Report de 1883-84):

«No puedo sino considerar este rápido aumento en el uso del gunjah como del todo lamentable. Es el único artículo sujeto a impuesto del que nada puede decirse en su favor. Parece no tener absolutamente virtud alguna, y hacer daño desde la primera vez que se usa. En menos tiempo que cualquier otro intoxicante, establece un hábito de ansia, y es más irresistible que el creado por cualquier otro. No puedo creer que el encarecimiento del opio haya contribuido mucho a aumentar el consumo de gunjah, y muy desgraciadamente el precio del gunjah, que antes era muy barato, ha bajado durante el año.»

«Dije el año pasado que me parecía lamentable que se hubiera elevado el precio del opio. No puedo sino repetir mis opiniones; en todo caso, por lo que toca a Orissa, la medida es mala en lo que respecta a la moralidad de los distritos y en lo que respecta a la renta. Durante los dos últimos años el consumo local de opio (droga cara que rinde una alta renta, droga medicinal, dañina solo si se abusa de ella) ha disminuido grandemente, y su lugar ha sido suplido por una droga barata que no tiene más que el más seriamente malo de los resultados de cualquier uso que de ella se haga.»

«En circunstancias ordinarias, es deseable desalentar el uso del gunjah haciendo su precio tan alto como pueda hacerse con seguridad; pero, en las circunstancias de Orissa, me parece muy imprudente hacer lo que equivale a forzar al pueblo al uso extendido de una droga perniciosísima, barata y accesible, poniendo lo que viene a ser un precio prohibitivo al uso de una droga muy cara, comparativamente inofensiva y a menudo útil. Si la cosa es posible, reduciría el precio del opio en Orissa al que tenía en 1879-80, y elevaría también el impuesto sobre el gunjah de R4 a R5.»

Aunque pocos habría que coincidieran con el señor Grant en bajar el precio del opio, creo que todos suscribirían sus opiniones sobre los efectos de fumar gunjah. De hecho, en la línea siguiente hallamos:

«El Comisionado coincide con el señor Grant en su condena del gunjah, y es partidario de que se eleve el impuesto.»

En el año precedente el señor Grant se había expresado así sobre el particular:

«Temo que esto (el aumento del consumo de gunjah y la disminución del de opio) es algo muy parecido a un mal sin mezcla. Significa que......la gente sustituye el gunjah, una droga más barata e infinitamente más perjudicial y deletérea. En lugar de consumir 8-11 maunds de opio comparativamente inofensivo, la gente consumió 3-27-114 maunds de gunjah, que es, fuera de toda comparación, la droga de la que menos puede decirse en su favor y más en su contra. Abogo encarecidamente por una vuelta al antiguo tipo del opio, no porque el nuevo tipo haya disminuido tan materialmente la renta, sino porque está empujando rápidamente al pueblo de Balasore a ese recurso al gunjah que sabemos que es la raíz de los males del carácter uriya.»

Las opiniones extremas sobre una materia de esta índole deben sin duda acogerse con cautela. Pero cuando hallamos que, durante una larga serie de años, ha habido siempre un consenso de opinión entre las personas que tuvieron las mejores oportunidades de estudiar la cuestión, creo que esa opinión no puede desecharse fácilmente. En otro lugar he citado varios informes publicados del Gobierno sobre cómo el Gobierno, la Junta y los funcionarios subalternos siempre han hablado contra el gunjah, y cómo consideraban que sería una bendición para el pueblo si sustituyeran el alcohol por el gunjah. Aquí me contentaré con dos o tres citas más en apoyo de mis opiniones.

Veamos lo que Su Señoría el Teniente Gobernador decía ya en 1874. Al reseñar la administración de impuestos de 1873-74, Su Señoría dice lo siguiente (véase página 3 de la resolución aneja al informe):

El Miembro encargado no cree que haya llegado aún el momento de ningún nuevo aumento del impuesto. Parece, sin embargo, al Teniente Gobernador que, de todos los artículos sujetos a impuesto, la imposición de un derecho casi prohibitivo sobre el gunjah

y por motivos económicos. Generalmente se conviene en que incluso el consumo moderado de gunjah es deletéreo, y que su uso conduce al crimen, a la locura y a otras consecuencias espantosas. Las condiciones de su producción son tales que el cultivo clandestino apenas parece posible; el cultivo de la planta de gunjah no está, como el de la adormidera, extendido sobre una vasta área. Todo Bengala se abastece de gunjah de una comarca que no excede de 800 acres en Rajshahi. La vigilancia es, por consiguiente, fácil, y el establecimiento de un derecho más elevado, si diera por resultado una pérdida de renta, sólo la daría disminuyendo el consumo. Por el bien del pueblo, el Teniente Gobernador recomienda encarecidamente este asunto a la consideración de la Junta.

Veamos ahora lo que dice sobre este particular la Comisión de Impuestos Especiales de Bengala:

«Es de lamentar, sin embargo, que esto se deba en cierta medida al uso de la perniciosa droga gunjah en estas comarcas.»

Veamos de nuevo lo que dice el Gobierno de la India:

«La gunjah es una droga cuyos efectos son mucho más nocivos que los del espíritu o que los de cualquier otra droga que comúnmente se consume.» (Despacho al Secretario de Estado, de 1890, fechado en Calcuta el 4 de febrero.)

  1. Los fumadores de gunjah, ya se entreguen a la droga con moderación, ya con exceso, son todo menos vecinos agradables. Siempre irritables y pendencieros, ni la edad ni el sexo ni la respetabilidad contarían para nada con ellos. Son incapaces de soportar la más leve oposición o contradicción, aunque de los demás esperarían que se sometieran a sus opiniones como cosa natural. No retrocederían ante insultar a las personas más respetables e inofensivas por el más leve motivo o por alguna causa imaginaria de provocación. Para conservar el respeto de sí mismo y el honor, toda persona respetable haría lo posible por evitar tratar con un fumador de gunjah.

El mal se intensifica aún más por el hecho de que estos fumadores de gunjah se encuentran siempre en compañía. Siempre hay en una aldea un círculo de fumadores de gunjah. Forman la sección desesperada, la sección badmash del pueblo, y el hecho de que pocos estén dispuestos a contradecirlos los hace tanto más arrogantes y opresivos.

Helps dice en uno de sus ensayos que es, sin embargo, un hecho, aunque generalmente no lo reconozcamos, que la presencia constante de unos pocos malos caracteres en un vecindario trae a sus miembros más pacíficos infinitamente más molestias e infelicidad que cualquier epidemia o pestilencia temporal.

Creo que la observación es muy apropiada con referencia a la presencia de estos fumadores de gunjah en nuestras aldeas.

  1. Los fumadores de gunjah dicen que el efecto inmediato de fumar gunjah es algo que se siente más de lo que se describe. Por lo que toca a la manifestación exterior, el fumar gunjah produce una atmósfera de olor intolerable e induce en el fumador un acceso de tos. Estos efectos son todo menos agradables. Pero no hay duda de que, [ilegible] refrescado y una especie de placer interior. La intoxicación, es decir, el volverse incapaz de dominarse a sí mismo, apenas se produce. Pero generalmente el hombre se vuelve hablador, propenso a la risa y ansioso de asumir un aire de importancia propia. No creo que tenga tendencia a calmar el hambre, aunque en la excitación del momento pueda despertarse alguna suerte de energía anormal y el hombre sea inducido a emprender esfuerzos o fatigas que, en otras circunstancias, no emprendería de buen grado.

En el caso de los consumidores habituales, el uso de gunjah y bhang no crea ningún apetito nuevo, aunque las personas que se han entregado a alguna de estas drogas no tendrán gusto por la comida si no pueden tomar su fumarada acostumbrada.

Los consumidores ocasionales de bhang se vuelven capaces de comer una mayor cantidad de alimento tomando bhang que su dieta habitual; pero los efectos posteriores de llenar demasiado el vientre se producen en tales casos tanto como en cualquier otro.

El efecto inmediato de fumar gunjah dura muy poco tiempo —a lo sumo una hora—; el de beber bhang dura un tiempo considerable, como el alcohol.

Los efectos posteriores son la reacción de la excitación temporal. La depresión sigue como consecuencia necesaria.

Una persona entregada a cualquiera de estas drogas sentirá gran inquietud si no puede tomar su fumarada acostumbrada. No tendrá gusto por la comida.

  1. El uso de estas drogas es, en mi opinión, productivo de efectos nocivos, físicos, mentales y morales. Físicamente, menoscaba la constitución y produce bronquitis crónica y asma. Casi todos los fumadores de gunjah padecen bronquitis crónica o asma. Los fumadores de gunjah mueren generalmente de tisis o de disentería aguda.

Mentalmente, el uso de gunjah hace al consumidor irritable e incapaz de soportar la contradicción. A veces produce la locura. Invariablemente produce pereza e inhabilita al consumidor para hacer cualquier trabajo que requiera esfuerzos sostenidos. Excitado por su fumarada, puede ser inducido a hacer algo que otros no osarían hacer; pero cuando la excitación ha pasado, se vuelve el más indolente de los indolentes, y no se le despertará a la acción hasta que de nuevo lo excite una fresca fumarada de su droga favorita. Moralmente, hace al hombre capaz de cualquier cosa, por atroz que sea. Generalmente está en la indigencia, y cuando no tiene su pice para procurarse su gunjah favorita, cometerá hurto, allanamiento de morada, robo y cualquier otro delito.

  1. En la pregunta anterior no me he detenido en el efecto del fumar gunjah en producir la locura, porque no creo que el uso moderado de gunjah tienda en gran medida a producir esta enfermedad. El uso excesivo de ella es, sin embargo, una fuente fecunda de locura. Creo, no obstante, que es un error atribuir a la gunjah la causa de la locura porque se encuentre a los insanos entregados a su uso. Las personas de intelecto defectuoso y de índole idiota, por su incapacidad de dominar las tentaciones, caen en mala compañía y contraen el hábito de usar gunjah, y de ese modo pierden el intelecto que la naturaleza les había dado. No es la locura por lo que son notados los fumadores de gunjah.

Sino la irritabilidad de genio, la excentricidad y la falta de dominio sobre el temperamento son sus vicios característicos.

  1. No lo creo así. Pero, como en el caso del alcohol y del opio, el principiante aprende a fumar gunjah de otros con quienes entra en contacto. Parece haber mayor probabilidad de contraer este hábito para los jóvenes cuyos padres acontece que están entregados a esta droga.

  2. Las observaciones anteriores se aplican también a esta pregunta.

  3. No tengo noticia de tal práctica y no puedo, por tanto, hablar de los efectos de tal práctica.

Como otros estimulantes, se supone que el uso de gunjah, bhang y charas causa una excitación temporal, seguida después de una depresión correspondiente, y al fin de causar debilidad y pérdida de la virilidad, si no la impotencia misma.

  1. Las observaciones anteriores se aplican también a esta pregunta.

  2. Es difícil decir si una gran proporción de malos caracteres son consumidores habituales moderados de cualquiera de estas drogas. Puede, sin embargo, afirmarse que los fumadores de gunjah son, por regla general, tenidos por de carácter deshonroso y por personas a quienes todo caballero respetable debe evitar.

En los tribunales civiles y criminales, para quebrantar la credibilidad de un testigo, es práctica frecuente preguntarle si es fumador de gunjah. Del mismo modo, en los procedimientos seguidos con arreglo al Código de Enjuiciamiento Criminal para exigir a una persona que preste fianza de buena conducta, a menudo viene al caso averiguar si la persona es un vagabundo y se asocia con fumadores de gunjah.

  1. Las observaciones hechas en respuesta a la pregunta precedente se aplican también a este caso.

  2. No creo que en momentos de sobriedad tengamos razón alguna para temer ninguna violencia de un fumador de gunjah, aunque esté entregado a un uso excesivo de la droga. Pero cuando está bajo la influencia de la droga, es extremadamente peligroso irritarlo o contradecirlo, o hacer cualquier cosa para provocarlo.

Si así se le provoca, sería capaz de cometer el más atroz de los crímenes.

Hace varios años vivía un hombre llamado Radhai Haldar en la Subdivisión de Madaripur, del distrito de Faridpur. Este hombre era un fumador de gunjah inveterado. Tenía un hijo llamado Prosonno y una madre que no podía moverse a causa de una parálisis. Desgraciadamente el hombre perdió a su hijo Prosonno. Un día, después de la muerte de su hijo, celebró en su casa una fiesta de Trinath (véase la página 29, Bengal Excise Administration Report, 1874-75, donde se dan los detalles de este entretenimiento, que también es muy frecuente en Dacca, Faridpur y Backerganj; el dios no es Srimaté, sino Trinath, es decir, la Trinidad hindú de creador, destructor y conservador). Habiendo absorbido una fuerte fumarada de gunjah, se figuró que Trinath se le aparecía y le devolvía la vida a su hijo.

Ordenó a su madre paralítica que se levantara y fuera al lugar donde habían sido quemados los restos de su hijo Prosonno, y trajera a Prosonno a casa desde aquel lugar. La madre, demasiado afligida por su propia enfermedad, reprendió a su hijo, a lo que el hijo, con un mazo de madera, de un solo golpe le destrozó por completo los sesos, y puso así fin a la vida de la desdichada mujer.

Este hombre estaba perfectamente cuerdo antes de este atroz hecho, y aunque después fingió locura mientras estuvo en la cárcel antes del juicio, intentó suicidarse, lo que muestra que su locura posterior era fingida, y que, arrepentido del horrible crimen que había cometido, intentó escapar de la horca poniendo él mismo fin a su existencia.

  1. No lo creo así.

  2. No he oído hablar de ningún caso semejante. No es fácil inducir un completo estupor con una pequeña cantidad de gunjah o bhang.

  3. Véase la respuesta a la pregunta 29.

  4. No puedo hablar del churrus, pero he oído que incluso en este distrito hay personas que comen gunjah con hojas de betel o la beben como el sidhee. Su número es, sin embargo, extremadamente pequeño, y consumen la droga de este modo en secreto. Se dice, no obstante, que sólo aquellos a quienes ni siquiera un uso excesivo de gunjah del modo ordinario satisface recurren a la práctica de comer o beber la droga en secreto.

  5. En mi opinión, funciona bien. Pero no estoy dispuesto a decir que no admita mejora.

  6. La expresión «un máximo de renta con un mínimo de consumo» es, después de todo, creo, la manera más bella y sucinta de describir la política declarada del Gobierno en materia de impuestos especiales.

Entiendo que la expresión significa, en primer lugar, que el consumo debe ser mínimo, es decir, debe restringirse cuanto sea posible, sin interferir con las exigencias legítimas del pueblo, y sin llevarlo a abandonar una forma de artículo sujeto a impuesto y recurrir a otra forma más nociva. En segundo lugar, la expresión significa que, sujeto a las condiciones antedichas de mínimo consumo, y en nuestro empeño por lograr este resultado deseado, debe recaudarse para el Estado la mayor cantidad posible de renta, teniendo en cuenta que la restricción llevada demasiado lejos tiende a frustrar su propio objeto al llevar a la gente a prácticas ilegales, como el contrabando, etc.

Apliquemos ahora las conclusiones anteriores al caso de la gunjah. De estas conclusiones vemos que estaremos justificados en preconizar la restricción mientras no interfiráramos con las exigencias legítimas del pueblo, y mientras no incurramos en riesgo alguno de tratos ilícitos o de llevar a la gente a recurrir a intoxicantes más nocivos. La consideración de la renta queda desde luego descartada de nuestra consideración. Pues, según la teoría que he expuesto arriba, es meramente un accidente que el Gobierno obtenga una renta de los impuestos especiales. El establecimiento del derecho es meramente un arma para restringir el consumo.

Ahora, abordemos el primer punto que hemos de considerar: las exigencias legítimas del pueblo.

Ya he intentado establecer que el ansia de gunjah es un ansia anormal. Es un vicio contraído por mala compañía. No tiene efectos beneficiosos; al contrario, es un artículo sumamente deletéreo de consumir. El pueblo no siente por él una inclinación natural. No es para él una necesidad. Solo quienes se han creado un hábito artificial y antinatural hallan necesario perseverar en él. Aun en sus casos, los informes de las cárceles muestran que no es difícil sacudirse el hábito.

Sostengo, por tanto, que el consumo de gunjah debería prohibirse en absoluto si fuera practicable hacerlo. No creo, sin embargo, que ello fuera practicable. La prohibición total no puede imponerse sin mantener un ejército de detectives totalmente desproporcionado con el objeto que se persigue.

Veamos, pues, si pueden o no imponerse nuevas restricciones al consumo de la droga.

El número total de licencias expedidas para la venta de esta droga en Bengala durante 1891-92 fue de 2.578.

La cantidad de gunjah consumida en ese año fue de 5.677 maunds. Las licencias se conceden en subasta al mejor postor. Los tipos de derecho impuestos eran de R7, R6-4 y R6 por cada seer de chur, round y flat gunjah, respectivamente. Los tipos actuales son R8, R7-4 y R6, respectivamente. El ingreso total derivado del derecho sobre la gunjah y de las tasas de licencia ascendió en 1891-92 a 22.92.568 rupias, de modo que, por término medio, cada seer de gunjah pagó un ingreso de 10 rupias durante el año.

De esta cantidad, el derecho variaba de 25 a R7, de suerte que gran parte del ingreso se ha derivado de las tasas de licencia. Prueba también que el derecho sobre la gunjah puede elevarse fácilmente a 10 rupias el seer. El efecto será una reducción de las tasas de licencia, sin disminuir apreciablemente el consumo.

El hecho de que los abkars hayan estado pagando 10 rupias por seer al Gobierno, mientras que el Gobierno ha impuesto sobre la droga un derecho que no excede de R8 el seer, muestra que el tipo actual de derecho no tiene efecto disuasorio sobre el consumo. Pues si la gunjah, por su propia demanda, es capaz de realizar un precio superior a 10 rupias el seer, cualquier derecho inferior a ese no tiene efecto en disminuir el consumo, mientras que es manifiestamente irrazonable dejar aquella porción del ingreso que se deriva en exceso del derecho a las inciertas contingencias de la competencia de los abkars al tiempo de concederse las licencias en subasta.

Para restringir el consumo, por tanto, hemos de elevar el derecho sobre la gunjah muy por encima de 10 rupias.

Las objeciones a elevar repentinamente el derecho muy por encima de su límite actual son:

(A) Empujará a la gente a recurrir a tratos ilícitos.

(B) Empujará a la gente a otras formas de embriagantes.

Bajo el epígrafe (A) hemos de contender con dos dificultades:

(a) El pueblo puede cultivar clandestinamente gunjah en sus propios predios.

(b) Puede introducirlo de contrabando desde las comarcas donde se produce bajo supervisión del Gobierno.

Por lo que toca a (a), ha de observarse que el cultivo logrado de la gunjah es una operación que requiere gran cuidado, laboriosidad y destreza, y que se extiende a lo largo de varios meses del año.

Ciertamente sería un baldón inmerecido para la capacidad detectivesca de nuestros funcionarios decir que serían incapaces de detectar a un hombre que estuviera ejerciendo una ocupación ilegal que se extiende a lo largo de varios meses del año, y no dentro de su propia casa, sino en tierras abiertas, destinadas a ser regadas por las lluvias e iluminadas por el sol.

Que un cultivo ilícito de gunjah es hoy prácticamente imposible, se admite por todos lados.

El señor Samuells, Comisionado de Rentas Internas de Bengala, dice en la página 36 de su Informe sobre la Administración de Rentas Internas del año 1891-92:

«En cuanto al contrabando, cualquiera que lea en ese informe el elaborado proceso por el cual se fabrica la gunjah a partir de la planta verde ha de admitir que el contrabando durante el cultivo no sería de mucha utilidad, y la fabricación no es una de aquellas operaciones que puedan ejecutarse en secreto.»

Hay un punto sobre el cual deseo hacer particular hincapié a este respecto. El cultivo de la gunjah ha estado confinado a las comarcas de Rajshahi durante casi medio siglo. Antes de eso, ni siquiera hay evidencia que muestre que la gunjah se cultivara jamás a gran escala en ninguna otra parte de Bengala. De ello se sigue, por tanto, que los cultivadores de Bengala, aun si alguna vez hubieran cultivado gunjah, han olvidado hace mucho el método de su cultivo, y serían incapaces de cultivarla ahora aun cuando estuvieran dispuestos a ello. Además, de ningún modo está establecido que el suelo y el clima de otras partes de Bengala fueran en absoluto adecuados para el crecimiento de la planta del cáñamo que produce la gunjah. Un experimento para cultivar la gunjah en Sibpur bajo la supervisión científica del Director de Registros Territoriales no ha resultado en modo alguno un éxito. Es también sabido que la presencia de una sola planta macho basta para destruir toda la cosecha de un campo. Serían necesarios expertos en gunjah para arrancar las plantas macho antes de que uno pueda abrigar la esperanza de levantar con éxito una cosecha de gunjah.

En estas circunstancias, soy de opinión que una nueva restricción sobre el uso de la gunjah no es probable que lleve al pueblo a recurrir al cultivo ilícito.

Por lo que toca a (b), debo decir que los pequeños hurtos de gunjah en los mahales de gunjah siempre tendrán lugar, cualquiera que sea el establecimiento que mantengamos para guardar las comarcas. Pero pienso que, con nuestros detectives alerta, cualquier contrabando en gran escala sería simplemente imposible. La gunjah es incapaz de contrabando en gran escala. Su volumen se opone a tal práctica.

No podéis mantener ocultos dentro de vuestras ropas y vuestro lecho diez seers de gunjah, aunque fácilmente podríais ocultar así el doble de cantidad de opio.

Pero lo que a uno le hace particularmente confiar en que no habría peligro de contrabando es el caso análogo que tenemos con el opio. Aun con su precio incrementado, la gunjah no sería más valiosa ni más demandada que el opio. Así, el incentivo para el contrabando de gunjah no será mayor que el que existe actualmente con respecto al opio. Si, por tanto, somos capaces de hacer frente con éxito al contrabando de opio, no hay razón por la cual no hayamos de serlo con respecto a la gunjah.

El señor Money, en 1871, dice sobre este punto (véase página 31, Informe de Rentas Internas de Bengala, 1870-71):

«El señor Money coincide con el Comisionado de Rajshahi en pensar que el tráfico ilícito de gunjah no es grande. En verdad, hay dificultades en el camino de algo semejante a un contrabando en gran escala que no son fácilmente superables. La gunjah, a diferencia del opio, no puede introducirse de contrabando en pequeñas cantidades, pues esto no sería rentable, mientras que su olor penetrante sería probable que condujera a la detección de cualquier cantidad grande.»

Pasando a la segunda gran objeción (B), a saber, si, al aumentarse grandemente el derecho sobre la gunjah, no será empujado el pueblo a otras formas de embriagantes, vemos que los otros posibles embriagantes son (i) el opio, (ii) el tari, (iii) el pachwai, (iv) el licor del país y (v) el bhang.

Por lo que toca al opio, ha de observarse que aun con su precio incrementado la gunjah será mucho más barata que el opio, de suerte que no se ofrecerá al pueblo incentivo alguno para abandonar su droga habitual por otra de carácter totalmente distinto. Su Honor el Teniente Gobernador, al reseñar el Informe sobre la Administración de Rentas Internas de 1870-71, dijo:

«Al Teniente Gobernador le llama la atención la circunstancia de que el consumo de gunjah en los distritos productores de opio (hecha la deducción de la cantidad exportada de estos distritos a las Provincias del Noroeste) es grande en comparación con la mayoría de los otros distritos, aunque generalmente se cree que la población de estos distritos tiene fácil acceso a un opio ilícito y barato. Esto apunta a una duda sobre si el opio y la gunjah son en alguna medida sustitutos uno de otro en los gustos de las clases consumidoras.»

En cuanto al tari y al pachwai, todo lo que hay que decir es que ciertamente será una bendición si el pueblo abandona la perniciosa gunjah y se pasa a estas bebidas totalmente inofensivas.

El verdadero punto es si la restricción en el fumar gunjah aumentará el consumo de bebidas alcohólicas. A este respecto me parece necesario advertir dos puntos:

(1) Si el pueblo recurrirá a beber licores si el precio de la gunjah, digamos, se duplica.

(2) Aun si lo hace, si el cambio no será para mejor.

Al discutir el punto (1), hemos de dividir a los fumadores de gunjah en dos clases: (2) consumidores moderados y (4) consumidores excesivos. Por lo que toca a quienes se han entregado a la droga con exceso, ha de observarse que, habiéndose confirmado en el hábito de consumir esta droga, no pueden abandonarlo y pasarse a otro estimulante. Los más acomodados entre ellos pagarán el precio incrementado, mientras que los más pobres, que forman la mayoría, disminuirán sus dosis a fin de regular su hábito conforme al precio alterado de la droga.

Las observaciones anteriores se aplican también al caso de los consumidores moderados. Una persona entregada a una forma de embriagante no la abandona fácilmente en favor de otra.

En el caso de los consumidores moderados, hay la consideración adicional de que la cantidad que un consumidor puede actualmente permitirse gastar en gunjah, siendo solo de dos pice o algo así, sería demasiado pequeña para satisfacer sus ansias comprando licor. Ya he declarado que la cantidad de droga embriagante o licor que estas personas, sin freno por consideraciones de prudencia y moderación, consumen, está limitada únicamente por sus medios. Así, si un fumador de gunjah gasta ahora dos pice al día en gunjah, muestra que no puede permitirse gastar más en ello. Si pudiera permitirse más, habría consumido más gunjah. Además, si estuviera en posición de gastar más, no hay razón por la cual, en lugar de gastarlo en gunjah, fuera a gastarlo en licor.

Hay otra fase de esta cuestión que debe advertirse. Con la introducción del sistema de destilerías Sudder en la mayor parte de Bengala, han llegado quejas de varios distritos de que el precio incrementado de los licores del país ha empujado al pueblo a la gunjah. Ciertamente esto muestra que el derecho sobre la gunjah debería elevarse en las áreas donde está en vigor el sistema de destilerías centrales.

Sin duda se alzaron a veces quejas en lugares donde estaba en vigor el sistema de outstill de que el licor era tan barato que inducía al pueblo a abandonar la gunjah y pasarse al licor de outstill. Pero esto nunca se adujo como argumento para bajar el precio de la gunjah. Mostraba la necesidad de poner los outstills sobre una base más satisfactoria o de abolirlos por completo.

No he considerado aún si una subida en el precio de la gunjah no empujará al pueblo a un uso más extenso del bhang. Consideraría una bendición que tal cambio tuviera lugar, pues el bhang es mucho menos injurioso que la gunjah. Es dudoso, sin embargo, que muchas personas se pasen al bhang a causa de una subida en el precio de la gunjah. El bhang crece silvestre en todas partes de Bengala; diría que en el terreno de casi todos. Los funcionarios de rentas internas no pueden hacer responsable al dueño del terreno de tener en su predio bhang que él no ha cultivado, sino que ha crecido espontáneamente en abundancia en su tierra. Ahora bien, en el momento presente, vendiéndose la gunjah a 20 rupias el seer y hallándose el bhang sin precio a la puerta de cada hombre, el ingreso de la gunjah crece diariamente, y aún no se presenta evidencia de que el pueblo haya abandonado el fumar gunjah en medida apreciable.

Sostengo, sin embargo, que el impuesto sobre el bhang debería establecerse sobre una base mejor que la actual; he tratado este asunto en mi respuesta a la siguiente pregunta.

Suponiendo, no obstante, que un aumento artificial considerable en el precio del ganja empujara a la gente al uso de licores del país, no se sigue en modo alguno que el cambio haya de ser del todo mal recibido. Nadie ha atribuido jamás al ganja virtudes superiores a las del alcohol. Lo más que se ha dicho es que el ganja, como el alcohol, es un alimento muy concentrado. Así pues, si la gente abandona el ganja y se pasa al alcohol, entiendo que, siendo las virtudes de ambos la misma cosa, el cambio no puede considerarse como un cambio a peor. Sostengo, sin embargo, que el ganja no posee ni una sola de las virtudes que se le atribuyen. Al contrario, produce los efectos más nocivos y desmoralizadores. Tomado en dosis medicinales podrá poseer esas virtudes que se le atribuyen; pero sabemos que los consumidores reales no limitan su consumo a una dosis medicinal. Creo que vale la pena hacer las siguientes citas en apoyo de mis opiniones:—

(1) Página 16, Bengal Excise Administration Report, 1871-72—..

El Comisionado de la División de la Presidencia observa, y el Miembro encargado coincide con él en opinión, que el aumento en el consumo de ganja, la más deletérea de las drogas a las que se aplica la ley de impuestos, es muy de lamentar.

(2) Página 18, Bengal Excise Administration Report de 1874-75—

«Hay motivo para temer que el aumento en su consumo de ganja durante el año objeto del informe deba atribuirse en cierta medida a la mayor dificultad de acceso al licor, causada por la reducción en el número de expendedurías. Se ha determinado, por tanto, aumentar de nuevo el número de expendedurías de licor, como el menor de los dos males.»

(3) Página 31 del mismo Informe—

El Comisionado escribe: «Es probable que los coolíes que regresan de Calcuta, Assam y otros lugares traigan consigo el hábito de usar ganja, y que, siguiendo otros su ejemplo, el mal se propague. Considero sumamente deseable atajar este hábito de una vez por todas de manera decisiva. La gente de esta parte del país es bastante excitable por naturaleza, y como han de hacer uso de estimulantes de alguna clase, el licor del país es casi tan inocuo como cualquiera que pudieran tener; pero el ganja no lo es, y creo que bien vale la pena considerar si su consumo no debería atajarse de inmediato mediante la imposición de un derecho considerablemente más gravoso.»

(4) Página 3, Resolution of Government on Bengal Excise Report de 1877-78—

«El ganja es sin duda el más nocivo de todos los artículos que contribuyen a los ingresos del impuesto.»

(5) Página 8, Bengal Excise Report de 1879-80—

«Al tratar de estimar los efectos morales del cambio de sistema, el Comisionado observa que hay dos cuestiones separadas que considerar, a saber: primera, si ha conducido a un mayor consumo de licores del que habría tenido lugar bajo el sistema de destilerías del Sudder; y, segunda, suponiendo que haya habido tal aumento, si no ha quedado contrarrestado por una disminución en el consumo de otros licores y drogas, en algunos casos más perjudiciales. Sobre el primer punto las opiniones están divididas, y no tenemos materiales suficientes para formar una conclusión definitiva. En cuanto al segundo punto, no hay duda de que el licor de alambique, estando al fácil alcance de la gente, ha disminuido proporcionalmente el consumo de tari, ganja y otros artículos intoxicantes más perjudiciales, de modo que, mal contra mal, el alambique compara favorablemente a este respecto con el sistema de destilerías. Los ingresos han aumentado, y si el consumo ha aumentado también, queda al menos compensado por el alentador hecho de que en cierta medida ha desplazado a las drogas intoxicantes.»

Podría preguntarse que, si sus argumentos son válidos, por qué no recomendar la prohibición total, ya que sus argumentos se aplican por igual a la prohibición total que a la restricción parcial.

Creo que la prohibición total no es factible a menos que, por supuesto, estemos dispuestos a mantener un establecimiento enorme que exceda con mucho el que se mantiene actualmente. Lo que hace imposible la prohibición total y posible una restricción considerable es que, en este último caso, por cada oficial detective que mantenemos hay veinte o treinta vendedores con licencia cuyos motivos para sacar a la luz el contrabando y el cultivo ilícito son mucho más poderosos que los de los funcionarios del Gobierno. Así, la prohibición total será posible si estamos dispuestos a mantener un establecimiento costoso y no remunerativo veinte o treinta veces mayor que el que tenemos actualmente.

Mi primera propuesta, por tanto, es que el actual derecho sobre el ganja se aumente considerablemente, digamos a 425 por seer.

Mi segunda propuesta es que se fije un precio mínimo para la venta del ganja. La aplicación del precio mínimo no es difícil en el caso del ganja, aunque lo es en el del licor. La utilidad del precio mínimo es impedir la rebaja del precio del artículo por el espíritu de especulación que tanto prevalece entre los vendedores.

Mi siguiente propuesta es reducir en gran medida el número de licencias de venta al por menor que se expiden actualmente para la venta de esta droga. La multiplicación de expendedurías tiene una grave tendencia a aumentar el consumo. El ganja, a diferencia del licor, es un artículo que se conserva sin deterioro durante largo tiempo. Así pues, no hay necesidad de poner el ganja al fácil alcance de la gente. Si en una localidad escasamente poblada tenemos expendedurías a cinco millas de distancia, no hay razón para que estén más cerca en un lugar donde hay mayor demanda de la droga. La mayor demanda muestra la necesidad de desalentar el consumo de la droga en la localidad, más bien que de estimularlo mediante la multiplicación de expendedurías.

Mi siguiente propuesta es que se dé opción local en la elección del emplazamiento de una expendeduría. La objeción a ello es que puede conducir a la persecución de una minoría por una mayoría. Pero soy de opinión que poner dificultades en el camino de entregarse al ganja no es una persecución, sino un beneficio. Mi última propuesta es que el derecho sobre el ganja se pague en Rajshahi antes de que se permita al comerciante mayorista transportarlo al distrito de venta. Esto tenderá indirectamente a disminuir el consumo.

  1. No puedo responder a esta pregunta. Solo los funcionarios de Rajshahi pueden arrojar luz sobre este asunto desde la experiencia práctica.

  2. El charas no se prepara en Bengala, sino que se obtiene de Amritsar y Allahabad.

  3. Los efectos nocivos del bhang están solo un grado por debajo de los del ganja. La producción de bhang debería someterse a un control adecuado. Pues, a menos que se haga esto, el efecto de elevar el derecho sobre el ganja quedará también parcialmente neutralizado. La dificultad para someter el cultivo del bhang a control surge del hecho de que esta planta crece silvestre por todas partes, y nadie puede ser considerado responsable del bhang que crece silvestre en su tierra. La ley, tal como está actualmente, prohíbe el cultivo del bhang salvo con licencia. Todo plan, por tanto, para controlar el cultivo del bhang debe tratar primero de los mejores medios que deberían adoptarse para extirpar el crecimiento silvestre de la planta.

Un intento en esta dirección fue hecho recientemente por el Comisionado del Impuesto; pero el Gobierno ha ordenado que, por implicar la medida gran cantidad de molestias e inconvenientes, se abandone.

Una manera de atajar el crecimiento silvestre de la planta será conceder licencias para la venta de esta droga de manera más extensa, e inducir así a la gente a proveerse en las expendedurías con licencia.

Mi idea es que a todos los concesionarios de ganja se les permita por ahora vender también bhang, y también que se les permita cultivar para sí mismos el bhang que se requiera para su comercio lícito. Tendremos así un cuerpo de hombres en todo el país que podrán ayudar a nuestros oficiales a detectar el cultivo sin licencia. El propio interés inducirá también a estos hombres a extirpar tanta planta silvestre como puedan.

Entonces, creo, debería hacerse una disposición en la ley existente, creando una presunción legal, que se tendrá por concluyente hasta que se pruebe lo contrario, de que las plantas de bhang que se encuentren creciendo en tierra en posesión de una persona han sido cultivadas por ella.

Tal disposición en la ley seguramente inducirá a la gente a extirpar el bhang silvestre dondequiera que se encuentre creciendo. Para evitar penurias, la operación de esta disposición podría ponerse en vigor, digamos, un año después de que se convierta en ley.

Cuando por estos medios se haya extirpado el bhang silvestre, será fácil para el Gobierno someter el cultivo del bhang a un control como el que ahora se ejerce con respecto al cultivo del ganja.

  1. Ya he indicado estas en las respuestas a las preguntas 59 y 62. Las mejoras deben efectuarse no tanto en el sistema, sino en su funcionamiento.

  2. Ya he manifestado que el derecho debería recaudarse en los distritos productores en lugar de en los distritos de venta.

  3. He tratado esta cuestión por extenso en mi respuesta a la pregunta 59.

  4. Las tres variedades diferentes de ganja deben necesariamente soportar diferentes tasas de derecho en proporción a la cantidad de madera inútil que cada variedad contiene. El efecto de imponer el mismo derecho a las tres variedades será expulsar por completo del mercado las variedades plana y redonda.

No es fácil, sin embargo, decir qué proporción deberían guardar las tres tasas entre sí. Las tasas en 1892-93 fueron R5-6-4 y 7. Desde el año en curso las tasas se han fijado en R6, R7-4 y R8. El efecto de este cambio ha sido en este distrito crear una fuerte demanda de chur ganja. Muestra que ahora se ha vuelto más provechoso vender chur que ganja plana o redonda.

Las tres variedades de ganja que ordinariamente se venden aquí han sido examinadas cuidadosamente por mí con referencia a la sustancia leñosa que cada variedad contiene. Si el chur ganja se grava con R8, el redondo debería gravarse con R7-8 y el plano con R6. Estas tasas son prácticamente las mismas que están ahora en vigor. Aunque estas tasas han estimulado una mayor demanda de chur ganja, sigo creyendo que el cambio es a mejor; pues en la venta del ganja plano hay mucho margen para la comisión de fraude por la gran cantidad de madera inútil que contiene.

No estará de más señalar que sería una ventaja manifiesta que se indujera a los productores de ganja de Rajshahi a preparar solo una clase de ganja, la variedad redonda. Los fraudes que ahora se cometen podrían entonces eliminarse por completo.

  1. Ninguna.

  2. No existe prohibición a este efecto bajo las reglas vigentes en Bengala. No creo que un número considerable de consumidores consuma su droga en el local del vendedor. No existen en esta provincia nada parecido a guaridas de ganja o bhang.

  3. No creo que esto se haga jamás. Lo que se hace es que los funcionarios, en sus giras y en el curso de sus inspecciones, preguntan a la gente si tiene objeción a algún emplazamiento donde ya se ha establecido una expendeduría. Si la gente tiene alguna objeción que hacer, se considera debidamente. La experiencia muestra, sin embargo, que una expendeduría ya abierta en un lugar objetable es difícil de trasladar a otro sitio. Por esta razón creo que debería consultarse la opinión local antes de la apertura de la expendeduría.

  4. No tengo experiencia de distritos limítrofes con Estados nativos.

Prueba oral.

Pregunta 1.—He sido casi cuatro años Colector Adjunto. Ese es todo mi servicio bajo el Gobierno, y lo he pasado principalmente en Malda y un corto tiempo en Dacca. Mi edad es veintiocho años.

Pregunta 6.—El bhang jungie que he descrito se encuentra cerca de las aldeas, no a distancia de las habitaciones. El mayor rodal que he visto medía 2 o 3 bighas. He visto tal rodal en el distrito de Malda, en una aldea llamada Makrampur. No era cultivo, sino crecimiento espontáneo en tierra inculta contigua al basti. Las plantas tenían dos pies de altura. Nunca he visto la planta en tal cantidad en estado de floración. No informé de este crecimiento. Había entonces una orden del Comisionado de Impuestos Especiales para destruir el bhang silvestre. Instruí a los aldeanos para que destruyeran el crecimiento, pero no sé si se hizo. No he visto tal cantidad creciendo en ningún otro lugar. En otros lugares solo la he visto en pequeños cuadros. No examiné el cuadro que he descrito para ver si otras plantas crecían con el bhang, pero probablemente las había. No creo haber declarado nunca la superficie. Inspeccioné el crecimiento generalmente desde una o dos direcciones sin entrar en él.

Pregunta 29.—Mi afirmación de que fumar dhatura conduce a menudo a la locura se basa en la creencia general de que el dhatura es una droga muy poderosa. He conocido un caso de un loco que solía tomar dhatura, pero no puedo decir si la locura y la droga estaban relacionadas como causa y efecto.

Pregunta 42.—Mi opinión de que el ganja es la forma más nociva de intoxicante usado por pueblo alguno sobre la tierra se basa en las opiniones oficiales que he citado, que se confirman con mi propia experiencia.

He visto a personas que fuman ganja en mis viajes por los distritos, y siempre he encontrado que les hacía daño. Pero no he hecho investigaciones especiales sobre ningún caso particular. Mi observación general es que los fumadores de ganja están macilentos, aquejados de asma y bronquitis, y generalmente de mala reputación. No puedo distinguir a un fumador de ganja por su apariencia. No puedo distinguir entre un fumador de ganja y un bebedor de licor. En la declaración de efectos arriba expuesta hablo de personas que conozco personalmente. Debe haber cien de ellas, y podría nombrar a muchas. La mayoría son fumadores excesivos, pero también hay entre ellos fumadores moderados que tienen las enfermedades que he descrito. No puedo decir si estas enfermedades son más o menos comunes aquí que en otros lugares, pero hay muchos que las padecen sin ser fumadores de ganja. Algunos de los cien, hasta la mitad, son personas a las que he visto con frecuencia, residentes de mi propia aldea y de las contiguas, y de lugares que visito frecuentemente. Dejé mi hogar hace dos años. No puedo decir que el ganja y estas enfermedades estuvieran relacionadas como causa y efecto en ningún caso particular, pero el hecho de que las dos se encuentren frecuentemente juntas lleva a uno a abrigar esa creencia.

Debería decir en general que el ganja es más nocivo que el licor. Beber licor, si se mantiene dentro de la moderación, no hace ningún daño, mientras que el ganja sí lo hace, incluso tomado moderadamente. He visto resultar daño del exceso en licor, como ruina física y doméstica. He visto en realidad más casos de ruina por el licor que por el ganja, pero como los consumidores de licor son mucho más numerosos, el daño proporcional sería en contra del ganja.

Pregunta 45.—Puedo ahora mencionar dos o tres casos en que fumadores de ganja han muerto de tisis y disentería aguda. Estas personas tenían ambas enfermedades. La tisis consiste en escupir sangre, un paso más alto que el asma.

Pregunta 46.—Mi afirmación de que el uso excesivo de ganja es una fuente fecunda de locura está destinada a ser calificada por la siguiente frase.

Lo que quiero decir es que la locura se atribuye frecuentemente al uso excesivo de ganja. Me impresionaron mucho los datos del Manicomio sobre el ganja, pero dudaba si las historias de los locos habían sido investigadas plenamente. Encuentro tan pocas personas locas, en cuyos casos la locura haya sido causada por el ganja, en las aldeas, que me pregunto cómo una proporción tan grande de la locura en el Manicomio se atribuye al ganja. No tengo otra razón para dudar de estas estadísticas. Conozco partes de Bengala Oriental y Malda. Hay manicomios, según mi conocimiento, en Alipur, Berkampur y Dacca.

Mi conocimiento es, por tanto, limitado.

Pregunta 69.—Mi opinión es que deberíamos tratar de recaudar la renta sobre la droga más bien por el impuesto que por las cuotas de licencia, porque estas últimas se regulan por un método incierto. Lo menos posible de la renta debería derivarse de las cuotas de licencia.

Yo averiguaría la opción local mediante panchayats. Por supuesto, estamos obligados a consultar a las municipalidades por órdenes del Gobierno. Los panchayats que existen bajo la Ley Chaukidari servirían al propósito. Su opinión debería ser presentada al Magistrado, y no es necesario consultar a las Juntas de Distrito. Hay de tres a cinco miembros en cada panchayat de aldea. Sus opiniones no podrían siempre tomarse como representativas de los deseos del pueblo, pero generalmente podrían aceptarse, y no hay mejor medio disponible. Los miembros de los panchayats son nombrados por el Magistrado sin consultar a los aldeanos; pero la ley ha sido modificada recientemente para admitir que el Magistrado consulte a los aldeanos. Nadie, en las condiciones presentes, está dispuesto a servir en el panchayat, porque es un cargo no remunerado que implica considerables molestias.

  1. Evidencia de Banu Brasa Dutta Ba Hazara, Kayasth, Magistrado Adjunto y Colector Adjunto, Howrah.

  2. He tenido contacto, pero no frecuente ni muy reciente, con personas que usan estas drogas. Tengo poca experiencia en charas.

  3. Ganja, siddhi y charas son los nombres corrientes.

  4. Una planta aislada aquí o allá se encuentra creciendo espontáneamente en cualquier lugar. No podría decir dónde abunda el crecimiento espontáneo.

  5. Por lo que sé, son una clase especial.

  6. Creo que el ganja, el charas y el siddhi pueden prepararse dondequiera que se cultiven.


  1. Sé que el gunjah se deteriora conservándolo, pues si pierde gradualmente su fuerza con el tiempo, también puede perderla por completo. No sabría decir cuánto tiempo se conservará bueno con un cuidado ordinario. Las causas del deterioro son la humedad y la exposición; otras causas podrían contribuir. Cualquier medida que elimine estas causas puede frenar el deterioro. No creo que el deterioro pueda impedirse por completo. Cierta cantidad de gunjah se guardó en custodia en el Tesoro de Howrah (del que estoy a cargo), cuando se halló que poseía un olor fuerte. El gunjah se cultivaba en Sibpur. El oficial de quien se recibió informó que el gunjah era de buena calidad. Se examinó al cabo de algún tiempo, y muchos oficiales declararon que poseía

poca o ninguna propiedad narcótica. Perdió también la fuerza de su olor.

  1. El gunjah se fuma mayormente. He oído que a veces se reduce a polvo o pasta y se come.

  2. Los hombres del interior son fumadores de gunjah de primera categoría. Los brahmanes bengalíes, que son cocineros, ocuparán el segundo lugar. Los primeros son, creo, fumadores de gunjah por mayor.

  3. Todas las clases y alrededor del dieciséis por ciento de la gente beben bang. La práctica de comer y beber bang se extiende por todo Bengala. La práctica es más frecuente entre la gente del interior.

  4. El uso del gunjah y del bang va, creo, en aumento. Las personas de escasa fuerza moral

| temperamento áspero y rudo.

recurren a estos estimulantes temporales para amortiguar sus ansiedades o remediar sus dolencias físicas cotidianas. Se engañan, por supuesto, con una falsa esperanza. Es la propiedad embriagadora la que se busca.

  1. (a) Son hombres del interior de clase media que recurren al gunjah como estimulante lujoso y eficaz matatiempo.

(b) Son los tariwallas, cocheros y carreteros, coolíes y durwans, y cocineros bengalíes. Al parecer quieren hacer su Pero recurren a las drogas mayormente por capricho. Empiezan en compañía de veteranos fumadores ancianos, y lo mantienen como incentivo y apoyo a sus hábitos, que por regla general son inmorales.

  1. Los fumadores excesivos prefieren la soledad para fumar gunjah. No consienten que su chillum circule. Los fumadores moderados de gunjah prefieren fumar en compañía. El fumar gunjah se limita principalmente al sexo masculino. La juventud es la edad más propia para ello. Se ha hallado a niños de 14 o 15 años que fuman gunjah. El hábito apenas se abandona mientras los labios están ágiles.

  2. Nada especial puedo decir sobre el gunjah, pero juzgando por el hecho de que la mayoría de los embriagantes se aprecian con facilidad y pronto se entregan a ellos, diría que el hábito de consumir gunjah se forma fácilmente y difícilmente se abandona, y que hay en él una tendencia a hacer el hábito excesivo.

  3. Solo conozco una costumbre, que es sociorreligiosa, respecto del siddhi. Se practica en el Bijaya, es decir, el último o día de despedida del Durga Puja. La diosa Durga es adorada durante tres días. En la mañana del cuarto, el día de la despedida, se hace también alguna puja. Se le da algún alimento «frío», tras participar del cual por la mañana se supone que deja la casa de su padre (la casa del adorador) para ir a la de su esposo Siva. Se la adora generalmente en un ídolo que se sumerge en las aguas al atardecer. En su partida, y especialmente y de modo tangible en la destrucción de su imagen, se supone que la gente

se entristece (probablemente los antiguos se entristecían sinceramente) y se pone pensativa, y recurren al suave embriagante siddhi para la alegría y la ligereza de espíritu. Este es el origen religioso de la costumbre, que ahora se ha vuelto más de naturaleza social.

Los amigos se reúnen por la tarde y se entregan a la bebida del siddhi. Hembras y varones por igual lo hacen. Hoy en día el sabor religioso se ha evaporado de la costumbre, y la gente se entrega, y solo puede hacerlo una vez al año, a un suave embriagante por causa de su poder embriagador con el pretexto de la religión. La costumbre de beber siddhi no es siempre esencial en tales ocasiones. Solo hay un pequeño número de ancianos que toman un sorbo de la bebida o solamente la tocan y ponen una gota de ella en la punta de la lengua por observar la costumbre religiosa. El hábito de la primera clase no rara vez llega al exceso; el de la segunda es más bien

moderado. Se ha hallado que hombres de principios débiles adquieren un hábito por el uso ocasional.

  1. El consumo de gunjah y charas siempre se mira con ojo odioso, aunque el siddhi no es así considerado. Hay un adagio nativo que dice: «El uso del siddhi mejora el intelecto; pero el uso del gunjah arruina al hombre», que lleva consigo el sentir de todos los hombres y mujeres. La opinión pública única, social y religiosa, contra el uso del charas y del gunjah es que es malo. Los fumadores de gunjah y charas siempre son temidos y considerados como destructores de la cordura en el fumador y de la seguridad de los demás. Siempre son de temple rudo y áspero. Nunca se confía en ellos. El gunjah y el charas están, por consiguiente, en descrédito.

  2. He visto a menudo dar siddhi al caballo como medicina.

  3. Declaración de Banu Noptn CoanpRA Kar, Subrecaudador de Impuestos Especiales, Bhagalpur.

  4. Sirviendo en calidad de Subrecaudador de Impuestos Especiales en este distrito durante dos años.

  5. Sí. Se conocen como bhang, charas y gunjah; pero el charas no se fuma en este distrito.

El gunjah se conoce a su vez como plano, redondo y chur.

  1. Solo el bhang crece silvestre en este distrito.

A principios o mediados del tiempo frío, cuando el agua que se acumuló sobre las tierras se seca, las plantas de bhang empiezan a aparecer. Al cabo de un par de meses, cuando las plantas alcanzan una altura de dos a tres pies, los bhang goladars de este distrito salen a las comarcas productoras con un hukumnama y cortan las plantas, y las dejan yacer en los campos para que se sequen. Si el sol es muy brillante, las hojas se secan en un día, y entonces se golpean con un palo, proceso por el cual las hojas se separan de las ramitas. Luego se recogen y se limpian de polvo, y se forma el bhang.

  1. Siddhi y bhang. Sí, se refieren a la misma planta.

  2. Se ha hallado que la tierra aluvial es el mejor suelo para el crecimiento del bhang silvestre.

  3. Denso en lugares he visto.

  4. Ningún cultivo de ninguna clase de planta de cáñamo. 8. Ninguna superficie bajo cultivo.

9 a 12. No conocido por mí.

  1. El cultivo está, sin duda, restringido a ciertos distritos, pero no a este distrito.

  2. El bhang se prepara en este distrito a partir de las plantas silvestres. La producción media es de 200 a 300 maunds al año. Debe observarse que no se prepara todo el bhang que crece, sino solo una parte de él.

  3. El método de fabricar bhang a partir de las plantas silvestres se ha expuesto plenamente en la respuesta 3.

Cuando las plantas han alcanzado una altura de dos a tres pies, se cortan y se dejan secar. Cuando están suficientemente secas, se golpean con palos, proceso por el cual las hojas se separan de las ramitas. Las hojas así limpias de polvo y ramitas forman el bhang. En cuanto al bhang, la preparación es una y la misma para comer y beber. Nunca he sabido que el bhang se fume.

  1. (a) Preparado por los bhang goladars en los campos.

(b) Sí.

(c) No puedo decirlo.

  1. Ninguna clase especial. Quienes generalmente

comercian con artículos sujetos a impuesto lo hacen.

  1. Se ha sabido que el gunjah y el bhang se deterioran por largo guardado. Se secan y pierden su poder de embriagar. Se dice que pierden completamente su poder en el sentido de que no logran producir embriaguez, pero apenas lo creo. Durante un año o año y medio a lo sumo se conservan buenos. La humedad y la largura del tiempo son las causas del deterioro. Pueden conservarse largo tiempo si se protegen de la humedad.

  2. No se consume charas en este distrito.

Se ha conocido algún caso raro de gunjah mascado por ascetas. El gunjah tomado en este estado ha causado vómito en algunos casos. Del gunjah se extrae aceite y se usa como medicina.

  1. La clase trabajadora consume generalmente gunjah. También se ha encontrado con hombres de la clase de los caballeros que fuman gunjah. Las mujeres que han cortado toda conexión con los asuntos mundanos y se han entregado a vidas de austeridad deben clasificarse entre estos.

  2. Al consumidor la distinción le es desconocida. Va a la tienda y pide gunjah.

Nunca dice que quiere esta, aquella u otra clase de gunjah. Todas las clases de gunjah se convierten en chur arrojando las ramitas, y se venden a los consumidores. Los vendedores al por menor prefieren el chur a cualquier otra clase.

  1. No se usa charas en este distrito. 23. No conocido.

  2. Se ha sabido que kayasths, brahmanes, khatriyas y marwaris tanto comen como beben bhang. Se toma con la comida. Pero el bhang se toma generalmente como bebida. También se hace helado de él.

  3. En disminución, no porque la gente esté abandonando los narcóticos, sino porque no pueden permitirse pagar tales cosas. Las estadísticas del distrito de los últimos tres años lo muestran.

  4. El número de consumidores habituales moderados es el mayor.

  5. De las pobres clases trabajadoras que han

de someterse a duro trabajo manual y que están entregadas a hábitos de vagabundeo.

  1. (a) Cuatro annas y cuatro pice de gunjah, y medio chhattak y tres pice de bhang.

(b) Un bhari y dos annas de gunjah; un chhattak y seis pice de bhang.

  1. (1) Kheni o tabaco seco con azúcar y agua con bhang,

gunjah; y

(2) Alguna clase de esencia (perfume) además de tabaco seco con gunjah; y leche y diversas clases de especias, que se usan generalmente con beteles, además de azúcar y agua, con bhang. No se conoce uso de dhatura con gunjah ni con bhang.

Su uso por sí solo es conocido. El objeto de la mezcla es hacerlo sabroso e impartirle más poder embriagador.

Ninguna preparación como el bhang massala.

  1. El bhang se consume en compañía, y el gunjah también. Las personas de la clase de los caballeros que consumen gunjah lo hacen en soledad. El consumo de gunjah se limita principalmente a los varones, en quienes el hábito comienza al ser adultos. También se ha sabido que las hembras fuman gunjah. Se ha sabido que mujeres que enviudaron muy jóvenes fuman gunjah como medio para llevar una vida pura. Su idea es que fumando gunjah superarían sus pasiones animales.

  2. Sí; y una vez formado, es muy difícil abandonarlo. Hay casos de consumidores moderados que han sido consumidores moderados todo

el tiempo, pero consumidores moderados también se han vuelto

fumadores empedernidos.

  1. Sivratri, Fagua, Dasahra y Muharram.

Durante todas estas fiestas, con excepción del Muharram, el consumo de bhang es también muy animado. Con ocasión de ciertas melas (ferias), el consumo de estas drogas también aumenta.

  1. Con ocasión del Sivratri y el Dasahra, el consumo de gunjah y bhang se considera costumbre. Quienes los toman como mera observancia de la costumbre son moderados, pero muchos toman tales ocasiones como oportunidad y se entregan excesivamente a estas drogas. Siendo raras tales ocasiones, no es probable que lleven a la formación de hábitos, y se ha sabido que el efecto inmediato del consumo excesivo es perjudicial.

  2. El consumo de bhang no es mirado con tanto odio como el consumo de ganja. La opinión pública es que la ganja es consumida generalmente por la clase más baja del pueblo. El uso de toda suerte de narcóticos está en descrédito, y siendo éste uno de ellos, también como tal se tiene. No se conoce costumbre alguna como la de adorar la planta del cáñamo.

  3. Los fumadores empedernidos de ganja dicen que si se les priva del uso de la ganja morirán. Los consumidores moderados dicen que quizá se echarían a algún otro narcótico. Hay toda probabilidad de que se consuma ilícitamente. La prohibición sólo puede hacerse efectiva aboliendo toda la ganja y su cultivo. La prohibición causaría ciertamente grave descontento entre los consumidores inveterados, pero que conduzca a descontento político dependerá del número y naturaleza de los consumidores. Los consumidores empedernidos no se satisfarán con nada que no sea ganja. Los consumidores moderados dicen que quienes puedan costearlo quizá se echen a beber.

  4. No.

  5. Aquí no se fuma charas.

  6. Ninguno.

  7. Aquí no se fuma preparación alguna de ganja ni de bhang. La ganja por sí sola se fuma, pero no así el bhang.

  8. El bhang es usado en medicina por los kabirajes.

El aceite preparado de la ganja es usado también como medicina por los kabirajes. El bhang se da al ganado como medicina cuando padece de resfriado.

  1. (2) Bhang.

(6) Tanto ganja como bhang.

(ec) Ganja, especialmente en clima húmedo.

(d) Ningún otro efecto conocido.

Por lo que toca a (a), es el uso moderado y ocasional. Por lo que toca a (b), uso habitual moderado. Por lo que toca a (c), uso regular moderado y no habitual.

  1. No se ha sabido que el uso moderado obre daño grave alguno en el organismo.

  2. Sí.

  3. (b) Bhang y ganja, ambos, son refrescantes. (c) No producen embriaguez. (d) y (e) No calman el hambre, sino que crean apetito, especialmente el bhang, y cuando se toma ocasionalmente. (f) Una hora poco más o menos. (g) Ninguno. (h) La ganja produce desasosiego.

  4. El bhang no logra crear hambre, y la ganja desquicia el organismo si se toma habitualmente. La ganja deterioraría la constitución si el fumador no obtiene alimento suficiente que comer. Ningún hábito de pereza, inmoralidad o libertinaje es inducido por el uso moderado de ganja o de bhang. Da vigor a la memoria. El uso moderado no produce demencia. Ningún caso tal conozco.

  5. El uso excesivo de bhang o de ganja entorpece las facultades del hombre. Queda éste del todo inconsciente de cuanto en torno suyo acontece. El uso excesivo de ganja ha resultado a veces en la muerte del consumidor por disentería, y el uso excesivo repentino ha vuelto locos a hombres.

  6. No.

  7. El uso excesivo tampoco es hereditario.

  8. No. Las prostitutas no lo usan con este propósito.

  9. No. El uso excesivo de ganja tiene la tendencia de refrenar la pasión.

51 y 52. No. Quienes están entregados al fumado de ganja cometen a veces pequeños hurtos si no logran procurarse pice para pagar la ganja. No se le toma como incentivo para cometer crímenes atroces.

  1. No.

  2. No. El bhang o la ganja tomados en cualquier cantidad nunca vuelven violento a un hombre.

  3. Lo hacen a veces con ganja mezclada con dhatura. Pero con frecuencia se recurre al licor para tales propósitos. Completo estupefacimiento puede lograrse con el uso de ganja en quienes nunca la han usado. También se mezcla a veces opio con ella para el propósito.

  4. No se conoce.

  5. La ganja se come muy rara vez.

  6. Funciona bien. Puede mejorarse.

  7. No puedo sugerir ninguna por ahora.

  8. No se produce.

  9. No se produce charas.

  10. El cultivo del bhang no debería ser controlado. No sería remunerativo cultivar bhang.

  11. La única objeción que alcanzo a ver es que no hay utilidad en fabricar distintas clases de ganja, como la plana, la redonda y el chur. La ganja ha de pasar en última instancia al consumo humano, y para este propósito la plana y la redonda se convierten todas en chur. La fabricación de ganja plana y redonda debería abandonarse.

  12. Debería permitirse la exportación a otras provincias.

  13. Creo que es justo.

  14. No es menester que haya distintas clases de ganja. Séalo sólo chur.

  15. No.

  16. Sí; pero no debería permitirse a los consumidores fumar ganja en la tienda, pues esto puede dar lugar a una gran reunión de gentes en un solo lugar, y es probable que resulte fuente de molestia. Si cada cual se lleva la ganja de la tienda y la consume en su propia casa, no hay probabilidad de que nadie sea molestado.

  17. Generalmente se consulta a las gentes de la vecindad, y creo que esto es suficiente.

No es menester consultar al público en general.

  1. Sí. La ganja de Nepal se introduce de contrabando en este distrito, y afecta la venta de la ganja aquí.

Esto debería impedirse. Las tiendas de la frontera padecen mucho por ello.

Testimonio oral.

Pregunta 1.—Llevo cuatro años en el servicio del Gobierno, tres años en este distrito y uno en los 24-Parganas. Los últimos tres años he sido Colector Adjunto de Impuestos Especiales en este distrito, Bhagalpur.

Pregunta 8.—La planta silvestre del cáñamo se halla generalmente en tierras aluviales (diyara) y otras tierras que quedan sumergidas en la estación de las lluvias. Estas tierras comprenden cerca de una cuarta parte de todo el distrito. Brota año tras año en los mismos lugares, y con frecuencia la he visto. Tales suelos llevan trigo, garbanzo, mostaza y cultivos semejantes, y la planta del cáñamo se halla entre la cosecha así como en los linderos de los campos. Brota con las cosechas en casi la misma cantidad que el cultivo, y las gentes no se toman la molestia de escardarla. No hablo de los churs, sino de tierra que se cultiva regularmente después que el agua ha bajado. Es en estas tierras donde principalmente se halla la planta. Se retira la cosecha y la planta del cáñamo se deja en pie y se la deja madurar y soltar su semilla.

Por «chur» entiendo una gran extensión arenosa en el lecho de un río que no se cultiva ordinariamente. Nunca he visto la planta del cáñamo en un chur. He visto siete u ocho campos de dos o tres bighas cada uno en que el bhang era tan abundante como la cosecha sembrada.

Es excepcional hallarla creciendo con tal abundancia como esto. El crecimiento está esparcido entre la cosecha.

He visto estos campos en el curso de mis viajes para inspeccionar las tiendas de impuestos especiales. No era objeto expreso de mis giras buscar plantas de cáñamo, pero considero deber mío tener presente esta tarea. No tomé notas algunas de los lugares donde hallé creciendo el cáñamo. Llevo un diario, pero no estoy seguro de haber mencionado alguna vez la prevalencia de la planta del cáñamo en algún lugar. No se halla en toda aldea que contenga tierras de las clases arriba dichas, pero esperaría hallarla al menos en la mitad. La planta crece en la estación fría, no en las lluvias. Nunca la he visto en la estación de las lluvias, ni aun en los terrenos más altos. Ni la he visto tampoco en tierras que no quedan cubiertas de agua en la estación de las lluvias.

He visto la planta del cáñamo en los cercados de casas, y estos cercados también son propensos a la sumersión. Nunca he visto la planta creciendo en las junglas, pero la he visto en campos donde no se ha cultivado cosecha alguna, siendo tales campos de la clase de tierra descrita. Con frecuencia se la halla en los cercados de las casas. No hay órdenes vigentes para la extirpación de la planta. Podría haber plantas ocasionales en cercados que no han sido inundados, pero nunca hay crecimiento abundante en tales lugares.

Sería difícil para las gentes extirpar la planta. Podrían despejarla un año, pero reaparecería al siguiente. En la aldea de Kolgaon, la planta fue una vez arrancada de raíz conforme a la circular, pero ahora se ha reafirmado. Ésta es mi única experiencia del intento de extirpación. Hay en mi oficina una lista de otros lugares en que se ordenó la extirpación, pero no puedo decir cuál haya sido el resultado del intento. En muchos casos también la planta crece sobre grandes extensiones de tierra, y el raiyat no podría extirparla sin gran gasto y trabajo. Esta dificultad se sentiría dondequiera que la planta crezca abundantemente. Hay, en efecto, una cantidad ilimitada de la planta en aquellas porciones del distrito que he indicado.

Las gentes usan bhang a veces en ocasiones como el Dassara. Dicen que lo compran en las tiendas, pero mi creencia es que guardan junto a sí el bhang silvestre. Los goladars tienen derecho a recoger el bhang en todas partes, y las gentes nunca objetan que lo tomen de tierras privadas. Los raiyats reciben paga por recoger las plantas para los goladars, pero no lo venden. El goladar, armado de una licencia, viene a mí y me informa de qué aldeas se propone recoger el bhang. Le doy entonces un hukumnama que lo autoriza a recogerlo en las aldeas nombradas. Procede a las aldeas y recoge el bhang y lo trae al gola, que está a cargo del Superintendente de la destilería en Bhagalpur. De este gola se retira el bhang con licencias expedidas por los distritos importadores. El bhang no se corta en presencia de un oficial de impuestos especiales como se dispone en el Manual de Impuestos Especiales, porque conforme a las órdenes de la Junta de Rentas no es necesario que los goladars del distrito productor sean acompañados por el oficial de impuestos especiales, y los exportadores de este distrito son también goladars del distrito.

Los exportadores dicen que traen todo el bhang al gola de la cabecera, y creo que están obligados a hacerlo. El bhang es recogido por el comerciante de Calcutta que lo exporta fuera del distrito.

Sólo hay dos tales comerciantes, ambos de Calcutta. Hay una venta en este distrito de 5 o 6 maunds cada año. Ésta es una proporción muy pequeña de lo que realmente se usa en el distrito.

No habría dificultad en extirpar la planta en comarcas distintas de aquellas donde la planta crece abundantemente, pero las comarcas donde la planta crece abundantemente están esparcidas por todo el distrito.

Las exportaciones de los últimos cinco años han sido como sigue:

Maunds. 1889-90 ... 808 1890-91 ... 1891-92 ... 1892-93 ... 43 1893-94 ... 608

Casi la totalidad de esto fue a Calcutta.

  1. Testimonio de Banu Rasant Prasap Nzoey, Colector Adjunto de Impuestos Especiales, Mymensingh.

(Con notas marginales del Sr. A. Earle, Colector de Mymensingh.)

  1. Experiencia como Colector Adjunto de Impuestos Especiales de un año y nueve meses.

  2. Las definiciones pueden aceptarse. La definición puede aceptarse, pero debo notar aquí que se hallan semillas en todas las variedades de ganja vendidas en este distrito. La ganja plana de ramillas pequeñas se conoce como ganja redonda en este distrito. El charas no se usa en este distrito. El bhang se conoce también con el nombre de siddhi. La ganja no se conoce generalmente por ningún otro nombre.

  3. El bhang crece silvestre en muchas partes de este distrito. Crece abundantemente en las subdiviones de Kishorgunj, Jamalpur y Netrokona.

  4. Se la conoce con los nombres de bhang y siddhi.

  5. Un clima seco, un suelo húmedo y bajo y escasas lluvias favorecen el crecimiento de la planta del bhang, pero la planta crece en suelo fértil si se deja en barbecho, ya sea alto o bajo.

  6. Ordinariamente se halla dispersa, pero el crecimiento es denso en suelo bajo y húmedo.

7 a 13. No hay cultivo de cáñamo en este distrito. Por tanto, no puedo proporcionar información alguna sobre estos extremos.

  1. (a) y (2) No se preparan en este distrito.

(c) Casi en todo el distrito para consumo doméstico y con fines medicinales. Generalmente se guarda en pequeñas cantidades, pues la posesión de más de un poah de bhang es ilegal.

  1. Las preparaciones de bhang proceden siempre de (b) plantas silvestres en este distrito. Las ramas de la planta se cortan y se secan al sol. Las hojas desprendidas se almacenan después.

(4) El bhang no se fuma generalmente. Solo se usa como recurso cuando no hay ganja disponible. Las preparaciones inmediatas para fumar son las mismas que las de la ganja. Las hojas de bhang se remojan en agua algún tiempo y luego se hacen una bola presionándolas entre la palma de la mano y el pulgar. La bola se envuelve después en una hoja de tabaco y se corta en trozos muy pequeños. Se presionan de nuevo formando una bola y se cortan otra vez hasta que el conjunto queda reducido a un polvo muy fino. Entonces se fuma.

(2) El bhang se cuece con leche, azúcar y coco hasta alcanzar la consistencia de una pasta. Se hacen entonces bolas y se toman con ocasión de ciertas festividades religiosas hindúes. Otra preparación para comer el bhang se hace friendo las hojas verdes en ghi (mantequilla clarificada). Las hojas fritas se toman con azúcar. El bhang en polvo entra también en la composición de ciertos dulces, que se toman para producir intoxicación.

(c) Para beber, el bhang se hace una solución con sal y agua y a veces con leche y azúcar. También se mezclan especias con las soluciones antedichas.

La ganja se fuma generalmente. Las preparaciones inmediatas para fumar son exactamente las descritas para el bhang. No tengo noticia de que la ganja se coma o se beba.

  1. El bhang lo prepara generalmente la gente en sus casas. Puede prepararse de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. La ganja no puede prepararse así. No tengo experiencia acerca del charas.

No estoy de acuerdo.

  1. No hay clases particulares de personas para hacer preparaciones de bhang, sino que los consumidores hacen ellos mismos las preparaciones (véanse las respuestas a las preguntas 23 y 24).

  2. La ganja y el bhang pierden ambos sus propiedades intoxicantes con la conservación; pero se dice que el bhang que ha estado almacenado un año es el mejor en sus propiedades medicinales. No pierden del todo su efecto con el tiempo. Con un cuidado ordinario el bhang se conserva bueno un año y la ganja año y medio. La exposición al calor y a la humedad son las principales causas de deterioro, pues el constituyente resinoso se disipa con ello.

El bhang es también generalmente carcomido por gusanos cuyo crecimiento es bastante difícil de impedir.

El deterioro puede evitarse en gran medida guardando la droga en cajas revestidas de estaño.

  1. La ganja se usa generalmente para fumar. Por mis averiguaciones he llegado a saber que la ganja se come a veces con azúcar y a veces se bebe en solución con bhang, azúcar y leche, pero tales prácticas son extremadamente raras.

  2. Las siguientes clases de personas fuman ganja. La proporción de cada clase se anota también frente a ella.

Por ciento. Barqueros y pescadores ... 25 Chendals ... 12 Malis ... 50 Dhobis ... 12 Bhadralok ... 6 Sudras o clases serviles ... 50 Muchies ... 2 Banias ... 12 Bagdis ... 50 Sanyasis ... 95

  1. La ganja redonda, tal como la define el doctor Prain, no es del gusto en este distrito. Las otras variedades se usan indistintamente en todo el distrito.

  2. El charas no se usa en absoluto en este distrito.

  3. El bhang es fumado muy raramente por los consumidores habituales de ganja, si esta última droga no puede procurarse con los mayores esfuerzos. Solo lo usan así las clases inferiores de consumidores que resultan ser muy pobres.

  4. Las siguientes clases (a) comen bhang:

Estoy de acuerdo.

Por ciento. Hombres del interior ... 80 Bhadralok* ... 25 Artesanos ... 50 Sudras ... 50 Cultivadores ... 30 Banias ... 80 Bagdis ... 30 Pescadores y barqueros ... 30 Chandals ... 30

Las siguientes clases (b) beben bhang:

Por ciento. Hombres del interior ... 40 Bhadralok* ... 20 Sudras ... 30 Artesanos ... 40 Cultivadores ... 30 Banias ... 30 Pescadores y barqueros ... 20 Chandals ... 20

  • Clases medias.

La droga se toma en todo el distrito. No puede mencionarse ninguna localidad particular.

  1. El uso de la ganja va en disminución, según se desprende de las estadísticas del comercio de esta droga en lo que respecta a este distrito. En Jessore, donde estuve el año pasado, hallé que la venta de ganja iba en aumento debido a que el precio del licor espirituoso (del país) había aumentado y la ganja era más barata que el licor, y como quienes necesitaban estimulantes recurrían al artículo más barato. Las razones de la disminución son (1) el aumento en el precio al por menor de la ganja a consecuencia del aumento de los derechos e impuestos de licencia, (2) el aumento gradual en el precio de los granos alimenticios, que tiene por efecto dejar muy poco en manos de las clases más pobres para los lujos. La cantidad de bhang consumida va también en disminución. Las razones son:

(1) Las medidas restrictivas que ahora se aplican para impedir el consumo de la droga silvestre.

(2) Un creciente sentimiento de aversión entre las clases Bhadralok* al consumo de la droga.

Puede observarse que prácticamente no hay consumo de bhang con derechos pagados en este distrito. Aunque hay algunas tiendas de bhang en este distrito, apenas hay venta en ellas.

A. B.

Para la ganja — Para el bhang — Por ciento. Por ciento. (a) 70 10 (b) 12 Ninguno (c) 13 40 (d) 5 50

Para el charas: ninguna experiencia.

  1. Para la ganja: (a) Malis, mehtars, chandals, barqueros, pescadores, carpinteros, bagdis, banias, dhobies. (b) Ramants, sanyasis (devotos religiosos), bairagies, rowanis (o portadores de palanquín). (c) Zamindars y talukdars que no tienen el beneficio de la educación y de la buena sociedad, y también jóvenes que apenas comienzan a consumir la droga. (d) Personas que padecen lepra o reumatismo agudo.

Para el bhang: (a) Hombres del interior de las clases superiores. (b) Ninguno. (c) Clases Bhadralok. (d) Clases inferiores de hindúes, tales como chandals, barqueros, malis, pescadores, banias, bagdis, etc.

Las costumbres de vida peculiares a las diversas clases de consumidores de ganja son: (a) Todas las clases enumeradas bajo este encabezamiento viven del trabajo manual; el consumo moderado de ganja les permite sostener el trabajo sin fatiga. (b) Las clases enumeradas bajo este encabezamiento están siempre expuestas al calor del sol y a las demás inclemencias del tiempo. Un consumo excesivo de la droga los endurece contra estas exposiciones. Los devotos religiosos usan también la droga para ayudarles a concentrar sus mentes. (c) Las clases enumeradas bajo este encabezamiento procuran engañar el tedio de su tiempo con ocasionales indulgencias moderadas en la droga. (d) Los enfermos enumerados bajo esta clase procuran ahogar sus dolores en la intoxicación producida por ocasionales indulgencias excesivas en la droga.

Bhang: (a) Los hombres del interior usan el bhang como sustituto de los estimulantes alcohólicos, a los que aborrecen. (b) Ninguno. (c) y (d) Los consumidores ocasionales mencionados bajo estos dos encabezamientos se entregan generalmente a la droga, y con ocasión de ciertas festividades religiosas, tales como Sripanchami, Dashahara, Navami, etc. Usan también la droga como medicina para toda clase de trastornos intestinales.

  1. Ganja: (a) 1/8 o 1/16 de una tola, por valor de 2 pies. (b) 6 anis, por valor de unos 2 annas.

Bhang: (a) 1/8 de una tola, por valor de unos 4 pice. (b) Una tola, por valor de unos 24 pice.

Los consumidores, sin embargo, rara vez compran la droga, pues el bhang crece silvestre en este distrito.

  1. La ganja se toma con una hoja seca de tabaco, y cuando esta no se halla disponible, con una pequeña cantidad de tabaco preparado. La dhatura nunca se mezcla con la ganja. La pimienta y la sal se mezclan ordinariamente con el bhang y se disuelven en agua. A veces se hace también una pasta con azúcar y leche. La primera preparación se usa generalmente con fines medicinales y la segunda con fines intoxicantes. No conozco cosa alguna como el bhang massala.

  2. La ganja se consume generalmente en compañía. Es consumida por las mujeres en muy escasa medida. El consumo de la droga se limita casi a los adultos. La ganja rara vez, si acaso alguna, es consumida por niños. Las prostitutas comienzan a entregarse a la droga cuando son de edad avanzada. El bhang se consume generalmente en compañía. Su consumo se limita casi a los varones adultos. El bhang se administra muy raramente a los niños como medicina.

  3. El hábito de consumir ganja se forma fácilmente, y es difícil romper el hábito una vez formado. El hábito moderado tiende generalmente a convertirse en excesivo. Las mismas respuestas valen para el bhang. Ninguna experiencia acerca del charas.

  4. La ganja es indispensable para la «Trailakhya Nath's Mela». Esta festividad religiosa es observada por las clases inferiores de consumidores de ganja. El consumo en estas ocasiones es más bien excesivo, pero solo los consumidores habituales se entregan a la droga en estas ocasiones, de modo que no se forma ningún hábito nuevo. El bhang se consume en los días de Sivaratri, Maha Bishuva Sankranti, Narainpuja, Bijoya Dashmi, Sripanchmi y Lakhipuja. El uso de la droga en estas ocasiones no es esencial. El bhang se consume también cuando se adora a Gorakh Nath y a Biswa Karma. El uso de la droga en estas dos ocasiones es esencial. El consumo es generalmente templado y no conduce a la formación de hábito alguno.

  5. El consumo de ganja es generalmente tenido en desprecio. La opinión pública (social) es desfavorable al consumo de la droga. Pero cuando el consumo es únicamente con fines religiosos, se mira con indiferencia. La indulgencia habitual en la droga hace al hombre inútil y de poca confianza. Lo hace irritable y de mal genio. Esta es la razón por la que el uso de la droga es tenido en descrédito. No hay costumbre de adorar la planta del cáñamo. El consumo de bhang se mira generalmente con indiferencia. No hay opinión pública social contra él. Hay una práctica general de consumir la droga con ocasión de ciertas festividades religiosas, como se anotó en la respuesta a la pregunta 32.

  6. Sería una grave privación para los sanyasis (devotos religiosos), así como para los barqueros, chandals y otras clases trabajadoras, renunciar al consumo de ganja. Los sanyasis o devotos religiosos pueden soportar la exposición a las inclemencias del tiempo gracias al consumo excesivo de la droga. Consideran también que la droga es útil para concentrar sus pensamientos y someter sus pasiones. Así, pues, considerarían una desgracia verse privados de la droga. Los hombres de las clases trabajadoras que han contraído el hábito de usar la droga no podrán trabajar tan duramente como ahora pueden hacerlo si no se les permite entregarse a ella.

El número probable de cada clase en este distrito que probablemente se vería afectado por la prohibición es el siguiente:

Sanyasis y bairagis, 500; barqueros, 2.000; chandals, 2.000; otros trabajadores, 5.000.

Opino que no habría grave privación si se prohíbe el consumo de bhang.

  1. Creo que sería factible prohibir por ley el consumo de gunjah y bhang. La droga se consumiría ilícitamente durante cierto tiempo, pero tal consumo ilícito podría ser pronto reprimido por nuestros agentes de investigación. La prohibición podría hacerse efectiva cortando todo suministro y vigilando estrictamente el cultivo ilegal de la planta del cáñamo. La prohibición ocasionaría al principio un descontento serio entre los consumidores, pero hay muy poca probabilidad de que tal descontento llegue a constituir un peligro político. Muy pocos de los consumidores de gunjah recurrirían a los estimulantes alcohólicos, pues son mucho más caros, pero la mayoría, creo, comenzará a consumir opio. No pienso que los consumidores de bhang recurran a ninguna otra clase de intoxicantes.

  2. No creo que el alcohol esté sustituyendo a ninguna de las drogas E. —gunjah y bhang. De acuerdo.

  3. Ninguna información sobre el charas.

  4. Ninguna diferencia.

  5. La gunjah rara vez se come o se bebe. Por tanto, el efecto de fumar gunjah no puede compararse ni con el de comerla ni con el de beberla. El bhang rara vez se fuma, por tanto no es posible comparación en este caso.

  6. La gunjah es prescrita por los Kabirajes para aplicación externa en casos de ciertas enfermedades cutáneas. Es útil para toda clase de afecciones intestinales y para la debilidad. El bhang se emplea en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  7. El uso habitual moderado de gunjah es beneficioso en sus efectos, pues da (a) resistencia bajo esfuerzos o exposiciones severas y alivia la fatiga, (b) actúa también como preventivo de la fiebre y otras enfermedades. Tiene el efecto de aliviar el dolor debido al reumatismo y a la lepra. La gunjah no actúa como accesorio alimenticio ni como digestivo.

Cerca del 25 por ciento de los barqueros, el 10 por ciento de los chandals, el 10 por ciento de los jornaleros y casi el cien por cien de los sanyasis usan la droga para alguno de los propósitos enumerados bajo el encabezado (a).

No pueden mencionarse clases especiales que usen la droga para alguno de los demás propósitos.

El uso habitual moderado de bhang es beneficioso en sus efectos: (a) como digestivo. (b) Nada. (c) como preventivo de las afecciones intestinales. (d) Nada.

El bhang es usado como digestivo (a) por cerca del 2 por ciento de las clases Bhadralok, y como preventivo de las afecciones intestinales por hombres de todas las clases que acontece que son propensos al mal.

  1. El consumo habitual moderado de gunjah produce tos y disentería, por lo que no puede declararse inofensivo.

De acuerdo.

  1. Sí.

  2. El efecto inmediato del uso moderado de gunjah y bhang en el consumidor habitual es que lo reanima. No produce intoxicación. No calma el hambre, sino que, por el contrario, aguza el apetito.

El efecto de la gunjah dura dos o tres horas, pero el del bhang dura unas doce horas. No hay efectos posteriores. La falta de gratificación subsiguiente produce inquietud.

  1. El uso habitual moderado de gunjah menoscaba ligeramente la constitución y da al cuerpo un aspecto seco y reseco. No perjudica la digestión, pero si el consumidor habitual no consigue gunjah que fumar durante algún tiempo, casi perderá el apetito. Si la práctica se continúa durante largo tiempo, puede a la postre causar disentería y asma, especialmente si el consumidor no toma una cantidad suficiente de leche. Menoscaba el sentido moral hasta cierto punto y vuelve a las gentes descuidadas en decir mentiras. Vuelve a las gentes habladoras e irritables. No introduce la pereza ni los hábitos de inmoralidad y libertinaje. El uso habitual moderado de gunjah embota el intelecto hasta cierto punto, pero no produce locura. El uso habitual moderado de bhang no produce ningún efecto nocivo, físico, mental ni moral.

  2. El consumo habitual excesivo de gunjah menoscaba la constitución, causa disentería, bronquitis y asma en la mayoría de los casos. No perjudica la digestión. Embota el intelecto y produce locura. Los síntomas típicos son que la persona habla incoherentemente, canta canciones y pasa noches de insomnio. Conozco el caso de un tal Gopal Chandra Dom. Al principio se entregó a las drogas alcohólicas y después se pasó a la gunjah y enloqueció. Debe notarse aquí que hay casos en que personas que sufren de ansiedad mental o de enfermedad del cerebro usan la droga para aliviar sus sufrimientos, pero tales casos son distintos de aquellos en que el consumo de gunjah es la causa inmediata de la locura. Conozco también el caso de un tal Bangusheik, que comenzó a consumir gunjah después de haber estado loco durante largo tiempo.

47 y 48. El uso habitual moderado de gunjah y bhang no parece ser un hábito hereditario, pero el mal ejemplo produce a veces malos efectos, y se halla que los hijos de los consumidores moderados se entregan a la droga muy temprano.

  1. Sí, la gunjah es usada como afrodisíaco por prostitutas de edad avanzada. El uso moderado con este propósito no es perjudicial. El bhang no se usa con este propósito.

  2. El uso excesivo de gunjah como afrodisíaco es más perjudicial que su uso como narcótico, pues produce gran excitación por el momento, pero causa embotamiento después. No sé si el uso del cáñamo produce impotencia.

Por mi experiencia como magistrado durante once años, no estoy dispuesto a decir que exista una conexión general entre el crimen y el uso de gunjah, ya sea moderado o excesivo. Mi experiencia se reduce a conocer de algún loco ocasional en la cárcel cuya locura se atribuyó al uso excesivo de la droga.

51 y 52. Solo una proporción de los criminales son consumidores habituales moderados de gunjah y bhang. No hay conexión del uso moderado de las drogas con el crimen.

53 y 54. No.

  1. No conozco ningún caso en que los criminales, para llevar a cabo sus designios, induzcan a sus víctimas a tomar gunjah o bhang. Con el bhang puede obtenerse completo embotamiento.

  2. Los efectos del bhang usado con (a) moderación y (b) exceso se intensifican mucho con la mezcla de azúcar y leche. El tamarindo destruye sus efectos. Los efectos de la gunjah no se modifican mucho por la hoja de tabaco con que se toma. Solo mejora el sabor. No sé si se mezcla dhatura con gunjah o bhang.

  3. No tengo experiencia en cuanto a los efectos de comer o beber gunjah.

  4. El actual sistema de Administración de Impuestos Especiales en lo que respecta a las drogas del cáñamo está, en conjunto, funcionando bien; pero todavía es susceptible de alguna mejora.

58 y 59. Me remito a mi respuesta a la pregunta 35. Desde un punto de vista financiero, estoy enteramente de acuerdo con el Recaudador Diputado de Impuestos Especiales, a saber: que el Gobierno pierde innecesariamente una fuente de ingresos empleando intermediarios.

  1. Los vendedores al por menor no pueden a menudo obtener su suministro de gunjah a su debido tiempo porque el oficial gazetteado que ha de expedirla está de gira. Esto puede obviarse permitiendo que algún oficial ministerial responsable expida la gunjah. Podría exigirse al oficial ministerial que presente una fianza razonable. Otro remedio sería permitir a los goladars pagar de una vez el impuesto sobre la totalidad de la cantidad de gunjah importada, de modo que pudieran almacenar y expender gunjah tal como lo harían en y desde un establecimiento de licores importados al por mayor. Los comerciantes al por mayor de gunjah obtienen una cantidad considerable de ganancia. Sus ganancias a menudo exceden del 50 por ciento sobre su desembolso. El sistema de tener estos intermediarios puede abolirse fácilmente, y la gunjah venderse desde la tesorería como el opio. El supervisor de los gunjah mahals puede, con un pequeño aumento de su establecimiento, comprar gunjah a los productores y enviar las drogas a todos los distritos. El procedimiento para almacenar y expender sería exactamente el mismo que en la actualidad, y no se requerirá ningún establecimiento adicional. Si el Gobierno está dispuesto a hacer este desembolso, creo que se obtendrá de él un rendimiento razonable.

60 y 61. Ninguna experiencia.

  1. El cultivo de la planta del cáñamo para la producción de bhang debería prohibirse. El único medio de alcanzar el fin debe ser disponer que sea deber de toda persona en cuyo predio pueda crecer la planta el erradicarla. Creo que la erradicación del cáñamo silvestre está justificada, si no es impracticable. Si se aprueba tal ley, creo que el crecimiento silvestre del bhang puede reprimirse eficazmente.

  2. Véase la respuesta a la pregunta n.º 59.

  3. Ninguna objeción.

  4. (a) El impuesto sobre el bhang es pequeño en comparación con el impuesto sobre la gunjah. Un cuarto de tola de bhang basta para producir la intoxicación. El impuesto sobre esta cantidad es de tres décimas de pie. Un dieciseisavo de tola de gunjah produciría, sin embargo, el mismo grado de intoxicación. El impuesto sobre esta cantidad es de casi 1 1/4 pie, así que creo que el impuesto sobre el bhang debería ser R2 si continúan las tarifas actuales para la gunjah.

(b) La tributación de la gunjah es baja en comparación con el licor del país. Se requiere una pova de licor del país de 20° bajo prueba para producir la intoxicación del mismo grado que producirían 4 1/2 de tola de gunjah. Los impuestos sobre estas cantidades son de 2 anuas y 1 1/4 pie respectivamente. Pero como la gunjah es generalmente consumida por las clases más pobres y el licor por los acomodados, no recomendaría, por la razón antedicha, ningún aumento en el impuesto de la gunjah por ahora.

  1. Debería haber diferentes tarifas de tributación para las diferentes clases de gunjah (tales como la plana, la redonda y la quebrada), pues contienen diferentes proporciones de ramas. Estas ramas tienen que rechazarse como inútiles al tiempo de la venta. En este distrito no se vende gunjah de ninguna otra localidad excepto Rajshahi.

De acuerdo.

  1. Ninguna objeción.

  2. La gunjah se consume hasta cierto punto en el local de todos los establecimientos con licencia, pero los establecimientos no parecen ser molestias.

  3. Sí. El Subinspector de Impuestos Especiales y el Recaudador Diputado de Impuestos Especiales hacen investigaciones en el lugar. Debería considerarse la opinión pública local antes de abrir cualquier establecimiento.

De acuerdo.

  1. No tengo conocimiento de ningún contrabando de gunjah desde ningún Estado Nativo a este distrito.

El bhang consumido en este distrito se recoge de la planta del cáñamo, que crece silvestre. No se paga ningún impuesto por la droga. Hay algunos establecimientos de bhang con licencia en este distrito, pero prácticamente no hay venta en ellos. Mientras no se reprima el crecimiento silvestre del bhang por una legislación expresa, como se sugiere en la respuesta a la pregunta n.º 62, no puede esperarse ningún ingreso del bhang.

Hay muy poco que decir en favor de la droga como narcótico. La intoxicación producida dura mucho tiempo, y con ella puede obtenerse completo embotamiento. A la vista de los hechos anteriores, no es deseable permitir que ninguna droga no gravada pase al consumo.

De acuerdo.

  1. Declaración de Guutam Littaut, Recaudador Diputado de Impuestos Especiales, Ranchi, distrito de Lohardaga.

  2. Llevo unos siete años en el Departamento de Impuestos Especiales y he adquirido ciertos conocimientos sobre los asuntos relacionados con las drogas del cáñamo. La información que figura en mis respuestas se obtuvo en el curso del desempeño de mis funciones. Pero no recuerdo las fuentes de las que obtuve tal o cual información concreta. No estoy familiarizado con el cultivo y la crianza de las plantas, por lo que las preguntas relacionadas con su cultivo quedan sin responder. Las preguntas que requieren dictamen médico quedan igualmente sin tocar.

  3. Estas definiciones pueden aceptarse. Las hojas secas de la planta del cáñamo se conocen en este distrito con el nombre de bhang. El charas no se consume aquí. Los nombres del ganja son los mismos en este distrito que los que figuran en las definiciones, a saber: chipta (plano), gol (redondo) y chur.

  4. En los distritos de Monghyr y Bhagalpur la planta del cáñamo, de la que se hace el bhang, crece espontáneamente. En este último crece en abundancia.

En este distrito, Lohardaga, se encuentran ocasionalmente una o dos plantas dispersas aquí y allá. En los Estados Políticos se dice que el ganja y el bhang crecen espontáneamente. Pero nunca he estado en esos lugares, por hallarse fuera de mi jurisdicción.

  1. Los mismos nombres que figuran en las definiciones, véase la pregunta 2. Se refieren exactamente a las mismas plantas.

  2. No conozco plenamente las condiciones, pero he oído esto: que el suelo rico y húmedo es favorable para su crecimiento.

  3. En este distrito, dispersas.

  4. Se cultiva extensamente en el distrito de Rajshahi, pero no tengo conocimiento personal de dicho distrito.

  5. No.

  6. El cultivo de la planta para ganja está restringido al distrito de Rajshahi. Se elige porque el suelo y el clima son favorables al crecimiento de la planta. Se dice que el ganja de Rajshahi es menos nocivo que el cultivado en otras localidades.

  7. En Monghyr y Bhagalpur se recogen las hojas de bhang y se exportan a otros distritos. Anualmente se exportan de estos distritos quinientos o seiscientos maunds. Las hojas se recogen de plantas silvestres. En esos distritos no se cultiva ninguna planta de ganja ni de bhang. En este distrito (Lohardaga) las drogas no se cultivan ni se preparan a partir de plantas silvestres.

  8. La preparación ilícita de bhang por personas en sus casas fue advertida tres veces en este distrito, y los infractores fueron llevados a juicio. El bhang puede prepararse a partir de plantas silvestres dondequiera que crezcan. En cuanto a la preparación de charas, no tengo conocimiento personal.

  9. Ninguna preparación en el distrito. Uno o dos casos de preparación ilícita de bhang, en los que los infractores eran de casta Koeri, fueron llevados a juicio. En un caso el infractor era de casta eli.

  10. El charas no se consume aquí. El bhang y el ganja se deterioran con la conservación. Cuando tienen dos o tres años son rechazados por los consumidores, y los comerciantes mayoristas los destruyen.

Pero en tres años, si se conservan con cuidado ordinario, no pierden completamente su efecto. Creo que en cinco o seis años las drogas pierden su poder intoxicante a consecuencia de secarse por completo la materia glutinosa. El deterioro puede prevenirse hasta cierto punto conservándolas en cajas herméticas.

  1. El charas no se consume aquí. Solo para fumar.

  2. El ganja lo fuman los brahmanes, los chhatries, los agarwalas y los sadhus. Otras clases, tanto hindúes como muhammadanos, también se entregan a ello, solas o junto con licores del país u otros intoxicantes. Rara vez se encuentra que los kols (aborígenes) fumen ganja. Nunca se ha encontrado a ninguna mujer que fume ganja. El charas no se usa aquí. La proporción de consumidores entre la población no puede determinarse.

  3. En este distrito se prefiere generalmente el ganja plano al redondo. Se dice que el primero es menos caliente que el segundo. El ganja redondo se usa en Panch Parganas, en este distrito, donde los hábitos y costumbres de la gente son como los de los bengalíes.

  4. No se consume aquí. 23. No en este distrito.

  5. Las personas de las mismas clases que fuman ganja (véase la respuesta 20), y también los marwaris, beben bhang.

Quienes no gustan de fumar ganja beben solo bhang. Muchas personas usan tanto ganja como bhang, esta última droga especialmente en la estación calurosa.

Las mujeres también usan bhang en forma de sherbet o majum. La proporción de la población no se conoce.

  1. El uso de ganja y bhang no va en aumento, como mostrarán las siguientes estadísticas de este distrito:

Ganja usado

Año. Ganja. Bhang.

Mds. srs. Mds. srs. 1889-90 51 23 4 0 1891-92 58 3 31 1892-93 60 11

26 y 27. (a) Todas las clases mencionadas en la respuesta 20 que usan las drogas, excepto los sadhus, son consumidores habituales moderados.

(b) Solo los sadhus, que son muy pocos en número, son generalmente consumidores habituales excesivos.

  1. (c) y (d) No puede determinarse. La proporción no se conoce.

  2. Ganja — Bhang — (a) de 1 pice a 1 anna por día — de 1 pie a 1 pice por día. (b) de 2 a 4 annas. — de 1 a 2 pices.

  3. (a) Se mezcla tabaco seco con el ganja; y anís, pimienta negra y agua con el bhang para contrarrestar los malos efectos de las drogas.

(b) Se mezclan leche, azúcar, pepino y semillas de melón almizclero con el bhang para producir un efecto refrescante. En este distrito no se vende ningún massala de bhang.

  1. Generalmente estas drogas se usan en compañía.

En soledad solo cuando el consumidor no desea exponerse. El fumar ganja se limita únicamente al sexo masculino. Las mujeres toman a veces bhang. Los niños no usan ninguna de estas drogas.

  1. El hábito de fumar ganja se forma fácilmente, pero el hábito de beber bhang no se crea fácilmente. El hábito de fumar ganja no puede abandonarse fácilmente, pero el de bhang puede dejarse con facilidad. El hábito moderado en uno u otro caso tiende a convertirse en excesivo.

  2. En la festividad de Durga Puja los hindúes, hombres y mujeres, beben bhang. Al ir de un país a otro (jatra), se ata una pequeña cantidad de esta droga en un paño. También se ofrece bhang y ganja a Mahadeo (dios hindú). El uso de bhang es esencial. Es templado. No es probable que conduzca a la formación de hábito.

  3. El ganja y el bhang son usados por los hindúes y los muhammadanos de clase baja. En el caso de los hindúes no hay objeción ni religiosa ni social. En el caso de los muhammadanos el uso de estas drogas, aunque religiosamente objetable, es tolerado por la clase entre la que prevalece. Generalmente se cree que fumar ganja vuelve al hombre torpe, y por ello esta droga está en descrédito solo entre las personas de orden superior. La planta del cáñamo no es adorada en este distrito por ninguna clase de personas en ninguna ocasión.


  1. Creo que no puede haber privación alguna en renunciar al uso del bhang, pues el hábito puede abandonarse fácilmente. Pero en el caso del ganja, los fumadores habituales sentirían grandes inconvenientes.

  2. No sería factible prohibir el uso de ninguna de estas drogas, pues en tal caso algunas personas recurrirían a prácticas ilícitas. La prohibición ocasionaría descontento entre los consumidores, pero no habría peligro político. Si se impone la prohibición, la mayoría de los consumidores recurrirá, por supuesto, a otros estimulantes.

  3. No creo que estas drogas sean sustituidas en modo alguno por los licores del país.

  4. Nada. — Aquí no se consume charas.

  5. Todas las preparaciones producen el mismo efecto, salvo lo que se muestra en la respuesta 21.

  6. Los kabirajes usan a veces bhang en la preparación de sus medicinas. El bhang se emplea también como medicina para el ganado.

  7. Sí.

  8. El efecto inmediato es la intoxicación en el fumador habitual de ganja. Tanto el ganja como el bhang son refrescantes; no calman el hambre, sino que, por el contrario, despiertan el apetito. El efecto del ganja dura de diez minutos a una hora, y el del bhang de tres a veinticuatro horas. El efecto posterior es somnolencia y depresión.

La falta de gratificación subsiguiente produce anhelo, pero no inquietud.

—————

  1. No.

  2. No. El uso de ninguna de estas drogas parece ser hereditario.

49 y 50. No se sabe. 53. Ningún caso semejante ha ocurrido aquí.

  1. No se sabe si los criminales adormecen a sus víctimas con estas drogas. Las drogas por sí solas pueden adormecer a las personas si se toman en cantidades excesivas.

  2. En este distrito nunca se beben ganja ni charas.

  3. El sistema actual funciona bien y no puede sugerirse método mejor.

  4. La planta destinada a la producción de bhang debería cultivarse bajo la misma restricción que en el caso del ganja, y las plantas silvestres deberían extirparse. 63 y 64. Sin objeción.

  5. En mi opinión, el impuesto sobre el bhang y el ganja es desrazonable en relación entre sí y con los intoxicantes alcohólicos y de otro tipo, como lo demostrará lo siguiente: una botella de licor del país por valor de una anna rara vez intoxica a un bebedor habitual; pero un tola de bhang por valor de un pice, y un tola de ganja por valor de dos pices, pueden lograrlo.

  6. Sí. El ganja redondo contiene menos ramillas, y el chur muchas menos, que el plano. La porción leñosa no produce intoxicación y es desechada por los vendedores al por menor. De ahí que sea necesario que haya distintas tasas de impuesto sobre las diferentes clases de ganja. Nunca he visto ganja extranjero. Aquí no se usa.

  7. La tributación debería elevarse gradualmente. El método de gravar el ganja y el bhang no es objetable en modo alguno.

  8. No hay tal casa en este distrito.

  9. Antes de abrir una tienda se consideran los deseos del pueblo y la demanda de las drogas. Los oficiales inspectores realizan indagaciones locales en tales asuntos e informan del resultado antes de que las propuestas para abrir una nueva tienda se sometan al Comisionado de Impuestos Especiales. Siempre debería considerarse la opinión pública.

  10. Solo un caso de contrabando de ganja procedente de Jashpur (P.S.) fue detectado en Pargana Biru hace algún tiempo.

  11. Declaración de Basu Sunrsa Cuunpra Bat, Baidya, Subrecaudador Especial de Hacienda, Howrah.

  12. He tenido oportunidades de obtener información sobre el asunto en calidad de Recaudador.

  13. Las definiciones del Dr. Prain de sidhee, charas y ganja pueden aceptarse como correctas. El ganja plano, rara vez usado aquí, se llama chipta ganja; el redondo, gol, y el chur, chur o bhanga ganja. El sidhee se conoce como sidhee o bhang. El charas no tiene otro nombre local.

  14. La planta del cáñamo crece espontáneamente en los distritos de Howrah, Hughli, Burdwan, Cuttack, Dacca y Jessore. Me han dicho que crece espontáneamente en casi todos los distritos de Bengala. Crece abundantemente en el distrito de Rajshahi.

  15. Se la conoce generalmente con el nombre de planta de bhang. También se la llama planta de sidhee y a veces planta de ganja. La creencia popular es que las plantas de ganja y de sidhee son distintas, pero botánicamente son las mismas plantas.

  16. He visto el cáñamo silvestre creciendo en tierras húmedas. También lo vi creciendo en algunos huertos frutales de Bengala, de nivel ordinario de Bengala.

La planta crece durante o poco después de las estaciones lluviosas.

  1. Por lo general está dispersa.

  2. La planta del cáñamo se cultiva en las Provincias Inferiores:

(a) Para la producción de ganja en los distritos de Rajshahi, Dinajpur y Bogra. (b) El charas no se produce en Bengala. Se obtiene de Mirzapur, en las Provincias Noroccidentales, y de Amritsar, en el Punjab. Se dice que el charas se importa del Asia Central.

(c) Para su uso como bhang en Monghyr y Bhagalpur.

(d) No. La extensión de tierra en que se cultiva el ganja es un círculo con un radio de unas dieciséis millas. La extensión del cultivo de bhang no es fija.

  1. Ni aumento considerable ni disminución.

  2. He oído que las tierras de ganja se aran y allanan para los meses de Chait y Baisakh; que las plántulas se crían durante la estación lluviosa, tras lo cual sigue el trasplante. Hacia Pous y Magh las plantas florecen, y en Phalgun las flores se cortan y se elaboran.

  3. No; son de la misma clase que los demás cultivadores agrícolas.

11 y 12. No.

  1. (a) Sí; a Rajshahi, Dinajpur y Bogra, porque el suelo de esta comarca es especialmente favorable al crecimiento de buen ganja. El cultivo del ganja no es común a todos los distritos.

(b) Las tierras húmedas no muy bajas son especialmente aptas para su cultivo.

(c) No creo que haya distrito alguno en Bengala donde el cultivo del ganja fuera del todo imposible.

  1. (a) Sí. (b) No. (c) Sí.

El ganja se prepara en Rajshahi. Se crían cerca de 7.000 maunds de ganja al año. El bhang se cría en Bhagalpur y Monghyr.

  1. Tres clases de ganja se usan en esta provincia: (1) plano, (2) redondo y (3) chur. Las puntas floridas secas de la planta del ganja, al ser pisoteadas, adoptan una forma aplanada, y el ganja así elaborado se llama ganja plano. Cuando las puntas floridas no se pisotean, sino que se ruedan bajo el pie, adoptan una forma redondeada, y de ahí el nombre de ganja redondo. El ganja redondo son las ramillas y las puntas floridas. El ganja chur son solo las puntas floridas sin las ramillas, y puede consistir en partículas rotas tanto de ganja plano como de ganja redondo. El sidhee son simplemente las hojas secas de la planta del cáñamo. La preparación del charas es desconocida en esta provincia.

  2. (a) La gente prepara generalmente el bhang en sus propias casas para beberlo.

(b) Sí.

(c) Creo que puede prepararse ganja a partir de aquella variedad particular de la planta silvestre que el pueblo conoce como planta de ganja. No puedo afirmar esto respecto del charas.

  1. Por la clase común de cultivadores, a quienes se enseña el proceso de la elaboración.

  2. Sí, se deterioran al guardarse y con el tiempo pierden por completo su efecto. Se conservan bien durante un año. El deterioro podría evitarse manteniendo las drogas lejos de una habitación húmeda y bien compactas en balas o sacos.

  3. El ganja y el charas se usan solo para fumar. El ganja se usa a veces con fines medicinales. Se emplea entonces externamente. Se usa para curar la sarna y las picaduras de avispas y abejas. Se usa entonces con aceite de coco y se aplica a las partes afligidas. La práctica prevalece en muchas aldeas de Bengala.

  4. El ganja es usado extensamente por los mendicantes religiosos, especialmente por los sannyasis del norte que frecuentan Bengala con ocasión de las fiestas religiosas. Lo usan también los jornaleros, como los porteadores de palanquín, barqueros, carreteros, coolíes, etc. Los músicos de baja clase usan a veces ganja, pues se dice que el ganja mejora su voz. Hombres de carácter disoluto en las ciudades, a veces miembros de familias respetables, usan ganja. El uso del charas es casi desconocido en este distrito. Solo hay dos o tres tiendas con un consumo muy pequeño. Los consumidores, por lo general, no son gente de baja clase, sino a menudo acomodada.

  5. El ganja redondo se prepara en estas partes de la provincia, pues el impuesto sobre él es una rupia menos que sobre el ganja chur. En la práctica, el ganja chur y el ganja redondo son lo mismo.

  6. Generalmente se usa charas extranjero. Se importa del Asia Central y a veces de Nepal.

  7. Nunca he visto fumadores de bhang. Pero he oído que los más pobres de las clases jornaleras lo sustituyen a veces por el ganja.

  8. (a) El bhang se come muy rara vez. La gente de Behar lo come a veces como majoon, que es una especie de dulce. Pero he oído que los confiteros hindúes de Calcuta preparan dulces ligeramente mezclados con bhang el día de la inmersión de la fiesta de Durga Puja. Los come la gente acomodada nativa. Me dicen que produce una ligera intoxicación.

(b) El bhang es una bebida predilecta de los uriyas y de los hombres del norte, especialmente de los mendicantes religiosos. Un largo bastón y un recipiente de madera para la preparación de la bebida son el precioso equipaje de estas gentes cuando emprenden un largo viaje. Los bengalíes de clase baja son a menudo habitualmente adictos a él. Las clases altas recurren a veces a él como digestivo.

  1. El consumo de las tres drogas está en disminución. Las razones de la disminución son la escasez general que prevalece en los distritos de Bengala, el aumento de la tasa del impuesto sobre el ganja y la creciente tendencia del pueblo a usar licor importado en lugar de estas drogas.

  2. (a) El 80 por ciento son consumidores moderados.

(b) El 10 por ciento son consumidores excesivos habituales.

(c) El 5 por ciento son consumidores moderados ocasionales.

(d) El 5 por ciento son consumidores excesivos ocasionales.

  1. (a) Los consumidores moderados habituales son principalmente los jornaleros manuales y los agricultores. Estos encuentran refrescante el uso de estas drogas y capaz de aliviar los dolores corporales. El uso de las drogas entre tales gentes es generalmente hereditario.

(b) Esta clase de consumidores son generalmente los sannyasis y mendicantes, así como los hijos malcriados de las clases jornaleras. La indulgencia excesiva se debe principalmente a la mala compañía.

(c) Estos son principalmente gente pobre que a veces disfruta de las drogas como un lujo, como los coolíes en su viaje, que reciben a veces un buen suministro de los reclutadores de coolíes.

(d) Algunos de los consumidores pertenecientes a la clase (a) y a la clase (c), cuando pueden permitirse pagar, se entregan a la droga en exceso para olvidar sus miserias y penas y para perdonarse por el excesivo trabajo corporal.

  1. (a) Cuatro pices de ganja, es decir, cerca de ¼ de tola, bastan para un consumidor moderado.

(b) Tres annas de ganja consume generalmente el fumador excesivo. El costo para el bebedor de sidhee es la mitad del costo anterior.

  1. Generalmente se mezcla tabaco con ganja y charas para hacer el fumar más suave. El bhang se mezcla generalmente con azúcar cuando se usa para beber. El objeto es aumentar la intoxicación. Nunca he oído que se mezcle dhatura con ninguna de estas drogas. No se vende en el bazar ninguna preparación particular llamada bhang massala. Pero diversas clases de especias vendidas en una tienda de especias ordinaria se mezclan con el bhang para añadirle sabor y quizá para aumentar la intoxicación.

  2. El ganja se usa generalmente en compañía y el sidhee en soledad; el charas se usa también tanto en compañía como en soledad. Está confinado al sexo masculino entre las edades de veinte y sesenta años. Las mujeres de mala fama recurren en raras ocasiones a estas drogas. Los niños nunca usan estas drogas, pero los jóvenes de dieciséis o dieciocho años las usan a veces. Los niños usan a veces bhang como medicina para la indigestión o los trastornos intestinales.

  3. No es muy fácil contraer el hábito de fumar gunjah o charas. Pero una vez formado el hábito, es muy difícil abandonarlo. El hábito de beber bang se forma con facilidad, pero también es muy fácil abandonar este hábito.

Siempre existe una tendencia a que el uso moderado de estas drogas se desarrolle hasta el exceso.

8%. Es costumbre entre los hindúes usar sidhee el día de Bijaya Dasami, o el día de la inmersión de la festividad de Durga Puja. Pero la costumbre no es obligatoria. El uso en este caso es templado.

Este tipo de uso no es probable que conduzca a la formación del hábito, y no es probable que resulte perjudicial.

No conozco ninguna costumbre semejante por lo que respecta al gunjah o al charas.

  1. El consumo de bang es considerado por el público con indiferencia, pero el de gunjah y charas es visto con gran desfavor. Existe una opinión pública respecto al uso de estas drogas, y es contraria al uso de estas drogas. El uso del narcótico está desacreditado porque a la larga puede obrar la ruina de un hombre.

  2. Sería una privación grave renunciar al uso de gunjah y charas para el fumador de estas drogas. Pero los consumidores de bang pueden abandonar su hábito sin ningún inconveniente serio.

Quienes usan gunjah y charas consideran el uso de estas drogas necesario para darles fuerza para ejercer sus respectivas profesiones. También se ha comprobado en la práctica que si no se les permite usar estos artículos durante algún tiempo, pierden su salud habitual. No puedo decir con certeza el número probable de cada clase.

  1. El uso de charas puede dispensarse fácilmente, pero no sería factible prohibir el uso de gunjah y sidhee. Creo que la droga se consumiría ilícitamente. No creo que la prohibición pueda hacerse cumplir de ninguna manera. La legislación sería muy dura para los consumidores, que serían miembros completamente inútiles de la sociedad. La prohibición ciertamente ocasionaría descontento entre los consumidores, pero no sería tan grave como para constituir un peligro político. La prohibición ciertamente ha de ir seguida del recurso a estimulantes alcohólicos, o a las otras drogas, como el opio.

; una hora.

  1. Hay toda razón para pensar que el alcohol está siendo sustituido en cierta medida por las drogas del cáñamo. Usar bebidas alcohólicas se considera más respetable que fumar gunjah o charas o beber bang. El uso de gunjah obliga al consumidor a usar muchas otras cosas, como leche, mientras que el uso de licor no requiere ninguna otra cosa. Por lo tanto, beber licor se considera más fácil que consumir gunjah, charas o sidhee. Mediante indagaciones locales, he descubierto que varios consumidores de drogas del cáñamo se han pasado a beber alcohol.

  2. Los efectos del charas duran menos tiempo que los del gunjah. La intoxicación por charas dura alrededor de una hora. El fumador siente una especie de sequedad de la lengua y pesadez de la cabeza. Necesita algo contra lo que apoyar la cabeza. Fumar gunjah afecta al cerebro gradualmente. Los efectos no son tan agudos como los del charas, y duran más de dos horas.

  3. No.

  4. Nunca he oído de ninguna preparación de gunjah o charas que se coma o se beba. Beber sidhee es ciertamente menos perjudicial que fumar gunjah o charas. Este último daña el cerebro y seca toda la constitución, mientras que el primero es comparativamente inocuo.

  5. El bang es a menudo recetado por los kabirajes y los médicos. Las cualidades del bang se mencionan en los libros hindúes de medicina. Pero no hay mención del gunjah ni del charas en esos libros. Nunca he oído que ninguna de estas drogas se use en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  6. (a) El uso moderado del bang puede ser beneficioso en sus efectos como digestivo.

(2) Se dice que es así por los consumidores habituales. (c) Nunca he oído esto. (d) No se sabe.

Las clases bajas, que tienen que trabajar duro, y los mendicantes religiosos, que a menudo tienen que soportar fatiga e intemperie, usan las drogas del cáñamo para los propósitos indicados arriba. Un efecto beneficioso solo puede producirse mediante un uso moderado y ocasional.

  1. El uso moderado de estas drogas (gunjah y charas) no es inocuo. La salud de los consumidores sufre considerablemente en comparación con la salud de las personas que no tocan las drogas.

  2. Sí. Pero generalmente adquieren un temperamento irritable.

  3. El uso moderado de cualquiera de estas drogas produce más o menos intoxicación en el consumidor habitual inmediatamente después de tomarlas. Es refrescante hasta cierto punto para el consumidor habitual. Produce intoxicación parcial. El gunjah y el charas calman el hambre; el sidhee crea apetito.

Los efectos del gunjah y del sidhee duran alrededor de una hora. Los efectos posteriores son marear la cabeza y debilitar la constitución. La falta de gratificación subsiguiente produce una gran inquietud.

  1. Exceptuando el sidhee, las otras dos drogas ciertamente producen efectos nocivos —físicos, mentales y morales. El gunjah y el charas deterioran la constitución. Hacen a los consumidores delgados y secos. A menudo se puede reconocer a los consumidores meramente por su apariencia externa. El gunjah y el charas dañan el poder digestivo y causan pérdida de apetito. He oído que el gunjah provoca disentería, pero no he oído que provoque bronquitis o asma. El uso de gunjah deteriora el sentido moral y induce hábitos de inmoralidad y libertinaje. El uso de estas drogas debilita el intelecto. He oído de personas que se vuelven temporalmente locas por el uso excesivo de gunjah, pero no he visto personalmente a ningún hombre que se haya vuelto loco a causa de la indulgencia excesiva en gunjah. Se dice que el uso de gunjah produce locura temporal que puede curarse tomando medidas inmediatas y absteniéndose del uso. Los síntomas pueden ser reinducidos usando la droga de nuevo. Los síntomas típicos son (1) el hombre se vuelve bullicioso, y (2) también adquiere un aspecto amenazante. No he visto a ningún loco que confiese el uso de la droga (gunjah).

No puedo responder a los dos últimos párrafos de esta pregunta.

  1. Las observaciones de la respuesta 45 se aplican también a esta pregunta. La línea entre el uso moderado habitual y el uso excesivo habitual es muy delgada.

47 y 48. No.

49 y 50. He oído que las personas que usan las drogas habitualmente no suelen tener hijos.

  1. Una gran proporción de malos caracteres usa gunjah. Las personas que cometen crímenes se endurecen mediante el uso de gunjah.

  2. Las mismas observaciones que en 51. 53. No.

  3. Sí. Los criminales adictos al gunjah se fortalecen para cometer un crimen tomando gunjah.

  4. He oído que una clase de criminales infestaba antiguamente el Grand Trunk Road, que solían inducir a sus víctimas a tomar estas drogas para robarlas. Su existencia en estos días no se conoce.

Para producir un completo estupefacción, las drogas se hacen poderosas mediante una mezcla de semillas de dhatura.

  1. He oído que el veterano fumador de gunjah usa a veces una o dos semillas de dhatura para mejorar la fuerza de la droga. No sé si alguna de las drogas del cáñamo se mezcla con dhatura para administrarla a otros.

  2. Nunca he oído que el gunjah o el charas se coman o se beban.

  3. El actual sistema de Administración de Impuestos Especiales respecto a las drogas del cáñamo parece funcionar bien. Pero sigo pensando que es susceptible de mayor mejora.

  4. El impuesto sobre el gunjah, el charas y el sidhee es aún susceptible de ser aumentado. Si, con el aumento del impuesto, se designa una buena fuerza preventiva para detectar el cultivo ilícito de las drogas y el contrabando, se obtendrá la más alta renta y habrá el menor consumo.

  5. Creo que el cultivo y la preparación del gunjah están suficientemente controlados.

  6. El charas no se produce en esta provincia.

  7. El cultivo de la planta del cáñamo para la producción de bang debería también controlarse.

Tal control sería factible. Ya es un delito según la ley cultivar la planta del cáñamo. Donde crece silvestre, puede ordenarse al dueño del terreno que extirpe la planta. Solo el Gobierno debería cultivar la planta donde el suelo es favorable.

63 y 64. Sin objeción.

  1. (a) El bang parece no estar gravado adecuadamente.

(b) Con referencia a los estimulantes alcohólicos u otros, el impuesto sobre el gunjah y el charas parece ser suficiente, pero aún es susceptible de mayor aumento. Habría la más alta renta y el más bajo consumo si se aumentara el impuesto.

  1. Sí. Debería haber diferentes tasas de tributación para las diferentes clases de gunjah. El gunjah quebrado debería tener una tasa de impuesto más alta, ya que no tiene ramitas adheridas al gunjah. El gunjah plano y el joven pueden tener la misma tasa de impuesto.

Otros gunjahs, si son inferiores en calidad, deberían ser gravados con tasas bajas.

  1. No veo ninguna objeción al método actual de gravamen.

  2. Las drogas no se consumen en el local de las casas con licencia para la venta. Tal casa sería una molestia pública.

  3. Sí. Según las reglas, se pide la opinión de los municipios y los oficiales de impuestos especiales realizan indagaciones locales cuando se abren nuevas tiendas. Debería considerarse la opinión pública local.

  4. No conozco ningún hecho respecto a la importación o el contrabando de drogas del cáñamo desde los Estados Nativos. Creo que realmente se paga el impuesto respecto al gunjah y las otras drogas del cáñamo usadas. No creo que se usen drogas no gravadas.

  5. Evidencia de Banu Brasenpra Naru

Evidencia oral.

Llevo tres años en el servicio del Gobierno, y soy Excise Deputy Collector de Puri desde diciembre de 1892. Tengo a mi cargo todo el impuesto especial del distrito. Estoy destinado en la sede, pero salgo de gira. Tengo un período mínimo de gira de sesenta días, pero he estado ochenta días de gira esta temporada. No voy a los Estados. Solo he estado un día en uno de ellos.

Hay un consumo considerable de gunjah y bang en el distrito de Puri. En los diez meses de 1893-94 se han consumido en el distrito más de 72 maunds de Rajshahi y más de 17 maunds de Gurjat gunjah. Casi todo el gunjah de Gurjat se consume en la ciudad de Puri y comparativamente poco Rajshahi. El consumo total de gunjah en la ciudad es de alrededor de dos yoke al mes. El mayor consumo

G nja i igri rae 4 s en los meses de peregrinación de

Ray, Excise Deputy Collector, Puri.

Hay contrabando de gunjah de Gurjat hacia el distrito de Pom en muy gran medida; pero no hemos capturado muchos casos. Es principalmente en la subdivisión de Khurda, que limita con los Estados de Rampur y Naiagarh. El promedio de casos detectados en el distrito durante los últimos siete años es de noventa por año. El promedio de los últimos cuatro años es de sesenta y cinco. Esto es, en mi opinión, alrededor del sesenta por ciento de los casos que han ocurrido desde la retirada de la prohibición contra la importación. No hemos logrado detectar muchos casos entre los peregrinos. También es difícil detectar casos de introducción de pequeñas cantidades para uso, y hay pocos casos de contrabando con fines de lucro.

Creo que la mayor parte del contrabando lo hacen gentes de Khurda o Puri y no los peregrinos; lo creo porque hemos descubierto pocos casos entre los peregrinos. No creo que la declaración del Sr. Taylor sea correcta en el sentido de que solo se descubren alrededor de una vigésima parte de los casos. Los casos descubiertos son ahora menos numerosos que en años anteriores, pero entonces la retirada de la prohibición contra la importación habrá reducido el contrabando.

La declaración que he preparado muestra que el promedio de appenty hallado en cada caso era de tres cuartas partes de un seer. El promedio total de la cantidad aprehendida por año era de cincuenta seers, tomando el total de los casos en que se registró la cantidad.

Creo que antiguamente se introducían de contrabando veinte maunds, y que las detecciones eran, por tanto, solo una dieciseisava parte de los casos; pero pienso que ahora estamos mejor, pues los establecimientos han mejorado, y creo que nuestro éxito es mucho mayor. Veo que en 1889 solo se aprehendieron cuarenta y cinco seers, lo que se aproxima al promedio. Pero creo que ahora hemos aprehendido una proporción mayor de casos, y que nuestra cifra de aprehensiones, aunque no sea más alta, representa una proporción mucho mayor de los casos que ocurren. Naturalmente, mi cifra no es más que un cálculo aproximado; pero me atengo a que aprehendemos del cincuenta al sesenta por ciento de los casos que ocurren. No creo que el contrabando, bajo el sistema actual, exceda de cinco maunds al año en el distrito de Puri.

No se usa bhang en el distrito de Puri.

No se conceden licencias. El ganja de Gurjat se usa como bhang. No se fuma mucho en la villa de Puri.

Los Pandas y otros beben la sustancia. Puede fumarse cerca de la frontera en considerable medida, donde la gente la obtiene de los Estados.

Antes había licencias para el bhang. Cuando hablo de que el ganja de Gurjat se bebe, hablo del ganja lícito. Me han dicho que el ganja de Gurjat solo se fuma cuando no se dispone en el lugar del ganja de Rajshahi. Yo mismo nunca he visto fumar ganja, de modo que supiera qué se estaba fumando, salvo en las tiendas donde se vendía exclusivamente ganja de Rajshahi, y en una o dos ocasiones en que hacía experimentos sobre los efectos del ganja. Por tanto, personalmente nada sé del efecto del contrabando del ganja de Gurjat sobre el uso de la sustancia de Rajshahi. Pero si es cierto lo que he dicho arriba que me fue referido, el efecto es escaso.

Me dicen que en los años en que no había bhang y el ganja de Gurjat estaba también prohibido, algunos de los Pandas tomaban ganja de Rajshahi en su bebida.

Pero la gran mayoría de lo que consumían debía entonces haber entrado de contrabando. Son grandes consumidores. Casi la totalidad del ganja de Gurjat lícito importado al distrito se consume en la villa de Puri como bebida.

Se dice que el ganja de Rajshahi es más débil que el ganja de Gurjat. Pregunté a algunos fumadores y licenciatarios antiguos, quienes dicen que el ganja de Gurjat es más fuerte que el de Rajshahi y produce disentería y afecciones intestinales. Nada sé de este asunto aparte de esto.

  1. Declaración de Banu Roy Brana Durt, Kayasth, Subcolector de Impuestos Especiales, Darbhanga.

  2. Siendo residente de Behar, y habiendo servido como oficial de impuestos especiales en todos los distritos de la División de Patna, he tenido ocasión de obtener información sobre asuntos relacionados con las drogas de cáñamo, respecto de las cuales se formulan mis respuestas.

  3. Los tres artículos narcóticos son conocidos localmente por sus nombres distritales de ganja, charas y bhang respectivamente; el último es reconocido también con los nombres subji, patti, buti y thandai.

Las definiciones de los dos primeros de estos tres artículos, tal como las da el Dr. Prain, pueden aceptarse para esta provincia; pero la que se da para el tercero no se le aplica por completo, porque por bhang la gente de aquí entiende solamente las hojas de la planta del bhang y no también las de la planta del ganja.

  1. Sé por observación personal que la planta del cáñamo crece silvestre en Sarav, Champaran, Darbhanga y Muzaffarpur, en este último abundantemente.

  2. Bhang y phul bhang son los nombres de la planta que crece espontáneamente en esos distritos. Sí, se refieren exactamente a la misma planta.

  3. He averiguado por una obra sobre materia médica en lengua persa que la planta crece tanto en tierras llanas como montañosas.

Entiendo por experiencia que crece espontáneamente en tierra balsumbéi o balswndar (suelo mixto o arenoso); e infiero, por el carácter de esta clase de suelo, que tanto el ganja como la comarca productora de ganja en Rajshahi se designan bélu-char (balu significa arena, y char significa tierra aluvial); y también en suelo salífero, lo que se deduce del hecho de que la planta crece silvestre en mayor o menor grado en todos los distritos productores de sal de esta división y en los de Bhagalpur y Rajshahi y en varios otros distritos semejantes de Bengala. Requiere clima moderado para su crecimiento; la humedad extrema le es perjudicial. No prospera en tierra pantanosa, ni requiere demasiada lluvia. Es necesario para su crecimiento un suelo alto, arenoso y salífero.

  1. Sí, el crecimiento del cáñamo silvestre es ordinariamente denso.

  2. No hay cultivo autorizado de la planta del cáñamo en esta división, ni existe ahora, por lo que sé, cultivo ilícito alguno de ella en ninguno de sus distritos.

  3. Véase lo anterior.

  4. Mientras servía como Inspector Divisional Especial de Impuestos Especiales en Behar, detecté varios casos de cultivo sin licencia de bhang y ganja en algunos de los distritos al sur del Ganges, en los cuales, sé por experiencia, las plantas no crecen silvestres. En Gundi, en el distrito de Shahabad, encontré bhang cultivado en campos de adormidera. Esto fue en el mes de enero de 1882. Las plantas se veían dispersas pero creciendo promiscuamente con la adormidera en los caballones y en los bancales preparados para esta. Parecían muy lozanas, porque se las regaba regularmente junto con las plantas de adormidera, que de otro modo no prosperarían dada la naturaleza del suelo de aquel distrito. La droga producida en Gundi era, según me informaron, reputada por su fuerte efecto narcótico, y lo era porque las plantas de cáñamo eran cuidadas y se las dejaba crecer con las plantas de adormidera. En el mes siguiente descubrí varios casos de cultivo semejante, tanto de bhang como de ganja, en mauza Bilap, en el distrito de Patna. Allí se las encontró creciendo en campos de adormidera y también en pequeños bancales preparados para ellas en un jardín, y a ambos lados de un acueducto elevado hecho para conducir agua de un pozo a los campos adyacentes. Estas plantas también parecían haber sido regadas regularmente para favorecer su crecimiento. La razón por la cual las plantas de cáñamo en esta parte del país, ya crezcan silvestres o se cultiven ilícitamente, así como las del territorio de Nepal, no producen ganja como el importado de Rajshahi, es, a mi entender, que la gente de aquí no conoce el secreto de que la formación de semillas en las plantas femeninas se impide mediante la destrucción de todas las plantas macho, ni hay Parkhias o doctores del ganja en estos lugares que puedan distinguir las plantas macho y destruirlas en favor de la planta productora de ganja.

A veces se ha encontrado una sola planta que crece silvestre o cultivada produciendo ganja; y esto debe deberse, creo, a la ausencia de planta macho en la localidad.

Un cultivador ilícito de una o dos plantas de ganja adopta (aunque muy raramente, y nunca detectado) un método que se ilustra abajo, el cual no solo encubre sus procedimientos ilícitos, sino que además hace que la planta produzca, se dice, ganja de calidad superior. Ilustración.—Cuando una planta de ganja alcanza aproximadamente un pie de altura, se la oculta con una vasija de barro colocada sobre ella con la boca hacia abajo, y elevada unos 8 o 9 pulgadas sobre el suelo, sostenida sobre estacas fijadas en la tierra, a las que se la ata fuertemente con alguna cuerda. Así queda algún espacio entre la vasija y el suelo para la admisión del aire y la luz necesarios para el crecimiento de la planta. La tierra alrededor de la planta se ablanda, se desyerba, se abona y se riega. Criada así con cuidado, la planta, cuyo crecimiento se confina dentro del espacio de la vasija colocada sobre ella, con sus flores y ramas extendidas alrededor, toma una forma redonda como la de una flor de col, y cuando está madura se corta, se seca y se conserva para su uso.

El cultivo de la planta de ganja se limita a una cierta extensión de tierra en Rajshahi designada Balachur, y se lleva a cabo bajo vigilancia de impuestos especiales. Los campos para ella se renuevan cada año con la adición de tierra fresca, se mantienen chaumas, esto es, labrados ocasionalmente durante los cuatro meses de la estación lluviosa, desyerbados y abonados con estiércol de vaca, tortas de aceite, cenizas y basura doméstica. El ganja se trasplanta. Para ello, en el mes de agosto se siembran las semillas al voleo en el semillero, en el cual brotan en una semana, y después de que las plántulas así criadas han cobrado fuerza, lo que lleva no menos de una o dos semanas, se trasplantan al campo preparado para ellas como se describe arriba. Si las lluvias son fuertes en agosto, el trasplante se efectúa en el mes de septiembre. Para impedir la formación de semillas en las plantas femeninas, es necesario destruir las plantas macho. Hay en Rajshahi expertos llamados Parkhias o doctores del ganja que pueden distinguir una de otra incluso en su temprana edad. Estos hombres son empleados para arrancar las últimas, y esto se hace dos o tres veces hasta que todas tales plantas han sido desyerbadas y destruidas. La tierra se abona de nuevo con estiércol de vaca y tortas de aceite, y se limpian los tallos de las plantas. Las plantas nocivas se arrancan constantemente hasta que las plantas de ganja maduran. En diciembre, cuando las plantas alcanzan la altura de cuatro o cinco pies, se riega la tierra, y se abren caballones y se abonan de nuevo con tortas de aceite, cenizas y basura doméstica. En enero o febrero la cosecha está lista y comienza la recolección.

  1. El ganja no se cultiva en Behar. En Rajshahi los cultivadores de ganja, según me informan, son de las mismas clases que los demás cultivadores.

  2. El ganja no se cultiva en Behar, ni se crían plantas a partir de la semilla del cáñamo silvestre.

  3. No tengo razón para suponer que el cáñamo (así llamado) silvestre se cultive en ningún lugar especialmente para la producción de ganja. Ya he dicho que no hay aquí Parkhias o doctores del ganja; y como las plantas macho y femenina crecen ambas promiscuamente silvestres en varios distritos de esta división, el ganja no se produce aquí, tanto mejor para los ingresos de impuestos especiales derivados de este ramo aquí.

  4. Ya he dicho que el ganja no se cultiva en ninguno de los distritos de esta división. En los distritos de Champaran, Saran, Darbhanga y Muzaffarpur hay tierras altas y arenosas donde la planta del cáñamo crece silvestre, y por tanto el ganja puede producirse sin dificultad en estos distritos; y en los distritos al sur del Ganges en los que la planta no crece espontáneamente, el ganja puede producirse, pero con alguna dificultad y con un desembolso de dinero inusualmente grande.

  5. (a) El ganja y (b) el charas no se fabrican en ninguno de los distritos de la División de Patna.

(c) Sí; el bhang es fabricado por particulares en parte para su propio consumo y en gran medida para su ganado. No hay estadísticas en la oficina sobre la cantidad de bhang recogida anualmente por la gente; ni la droga es fabricada y recogida abiertamente por ellos, de lo cual pudiera formarse una idea aproximada de la cantidad así recogida. Se presume, sin embargo, que anualmente se fabrican y almacenan en el distrito 200 maunds de la droga, a saber:

Maunds, en Samastipur (donde la planta crece más abundantemente que en cualquier otro lugar)...

En la parte restante del distrito... 100

Toran 200

  1. El ganja y el charas se emplean únicamente para fumar, y aunque no se manufacturan en este distrito, sé cómo se manufactura cada uno.

La cosecha comienza en enero o febrero, cuando el ganja está a punto. Se cortan las plantas y se dividen en cuatro o cinco partes, y se exponen a los rayos del sol hasta que las hojas se marchitan; entonces se extienden los tallos sobre esteras y se preparan en ganja plano y redondo; el primero recibe tal nombre porque el ganja adopta una forma plana al ser pisoteado durante el secado, y el segundo, por la forma que le dan el enrollado de cada rama y la eliminación simultánea de la porción más gruesa de la madera. Una tercera clase de ganja es el chur o rora. Esta consiste en los fragmentos de las hojas y flores (chur en la lengua vernácula significa fragmentos).

El charas se prepara en el interior del país y en Nepal. En enero, cuando la resina exuda de la flor y las hojas del ganja, las personas dedicadas a este negocio salen temprano por la mañana y caminan por sus campos de ganja con una vestidura de cuero, y mientras se mueven entre las plantas cubiertas de rocío, la exudación resinosa se adhiere a su vestidura, la cual se expone diariamente a los rayos del sol y se seca. Este

| proceso se repite durante varios días hasta que la vestidura

queda espesamente cubierta de esta sustancia, la cual es

acerca del bhang y el ganja afirma que se destruyen las plantas macho; mientras que las personas de quienes

posteriormente se raspa de ella y se recoge. Esto se llama charas.

  1. Sí; el bhang lo preparan generalmente las gentes en sus casas. Sí, puede prepararse de la planta de cáñamo dondequiera que crezca.

El ganja y el charas, según mi experiencia,

Mi experiencia en Assam no concuerda con esto, no pueden prepararse de la planta silvestre dondequiera que se cultive.

  1. El ganja y el charas son, según sé, preparados por los cultivadores en el lugar donde se cultiva la planta; pero la preparación del bhang no está limitada a ninguna clase o clases particulares de personas. Dondequiera que crece silvestre, cualquiera que lo desee lo prepara para su uso.

  2. Como el charas no se consume en este distrito, no tengo idea de cuánto tiempo puede conservarse bueno ni cuándo se deteriora. Pero, como es una sustancia resinosa, creo que puede conservarse bueno por largo tiempo.

El ganja comienza a deteriorarse después de dos años y pierde su efecto después de tres años. El bhang comienza a deteriorarse después de un año si no se conserva con cuidado, y si se conserva con cuidado, pierde su efecto después de dos años. Estas drogas se deterioran pronto si se guardan en un lugar húmedo y oscuro. Los insectos se las comen.

  1. El ganja y el charas se emplean únicamente para fumar. 20. El charas no se consume en este distrito.

El uso del ganja no está limitado a ninguna clase

La diferencia en Assam particular o clases de

es muy marcada. En el personas, ni a ninguna

valle de Surma de aque- localidad o localidades

lla provincia se consume particulares. Lo consumen

el ganja en muy gran principalmente los bairagis

cantidad, especial- (ascetas religiosos), los

mente entre los maho- sanyasis (mendicantes

metanos de Sylhet; allí religiosos) y diversos

no se usa el opio. En el

valle de Assam, por el

contrario, donde se usa

mucho el opio, apenas

se consume el ganja.

Pero en este último

valle crece mucho

bhang silvestre.

fakires hindúes, ascetas y gentes de baja condición, que se abstienen de usar tari y espíritu, excepto los brahmanes Soti, quienes, sin excepción, no usan ninguna clase de droga intoxicante. De este limitado consumo de la droga, una gran porción corresponde a la Subdivisión de Samastipur, en la cual la población de rajputs, bhuinhars, brahmanes Sakaldipi y Kánkdbjya es considerablemente numerosa; una pequeña porción a los municipios de Darbhanga, Rosera y Madhobuni, y una porción insignificante al resto del distrito.

  1. El charas no se consume aquí. El consumo de bhang, que es muy limitado, no aumenta ni disminuye. De las estadísticas que muestran la cantidad de ganja consumida anualmente desde 1874-75, cuando se formó el distrito, se verá que el consumo ha fluctuado y que disminuyó el año pasado en comparación con el de 1887-88. La disminución se atribuye al aumento de la tasa del impuesto.

  2. No hay estadísticas en la oficina de las que pueda determinarse la proporción de consumidores. Lo siguiente puede dar una idea aproximada de ella:

(a) Consumidores habituales moderados 7.455 (b) Consumidores habituales excesivos 1.230 (c) Consumidores ocasionales moderados 994 (d) Consumidores ocasionales excesivos

El charas no se consume. El bhang se consume muy poco, por lo cual no hay tienda aquí.

No se llevan estadísticas de las que pueda darse información exacta. La siguiente es una proporción aproxi-

| mada:

otras clases o clases de personas que total o mayoritariamente se abstienen de beber tari y espíritu (como bebidas prohibidas); y también por las órdenes inferiores del pueblo.

  1. Todo el ganja plano y redondo transportado desde

No concuerdo en absoluto con esta respuesta. He tenido alguna experiencia (habiendo sido Comisionado de Impuestos Especiales de Assam) y hallo que, por regla general, ciertas localidades prefieren diferentes clases de ganja.

Por supuesto, la cantidad de ganancia que obtiene el vendedor con cada una regula hasta cierto punto la clase conlos almacenes a las tiendas minoristas se reduce a chur antes de venderse. No hay diferencia en los poderes narcóticos de estas tres descripciones de ganja, y por lo tanto ninguna se prefiere a la otra para fumar.

sumida.

H. O. W.

  1. El charas no se manufactura en este ni en ningún otro distrito de la división, ni se importa charas extranjero ni se consume en este distrito.

  2. Por regla general, el bhang no se usa para fumar.

Las gentes muy pobres adictas al uso del ganja, si no pueden obtenerlo, satisfacen a regañadientes su deseo de fumar recurriendo al bhang. El fumar bhang es raro y no está limitado a ninguna localidad particular ni a ninguna clase particular de personas. El fumar bhang produce severo dolor de cabeza.

  1. El bhang se consume en diversas formas que se describirán más adelante. El consumo de la droga como intoxicante es muy limitado en este distrito y no está limitado a ninguna clase o clases particulares de personas, ni a ninguna localidad o localidades particulares. Lo consumen principalmente

(a) Consumidores habituales moderados (b) Consumidores habituales excesivos (c) Consumidores ocasionales moderados (d) Consumidores ocasionales excesivos

  1. (a) Rajputs, brahmanes, mendicantes, hombres afligidos por enfermedades, y también hombres de baja condición. Los dos primeros porque necesitan alguna clase de estimulante, pero no pueden beber espíritu o tari, que consideran, por su noción religiosa, bebidas prohibidas. Los terceros por la razón antedicha y también porque las drogas poseen una peculiar clase de intoxicación que ayuda a concentrar su mente en la devoción. Los cuartos usan la droga como medicina. Los quintos, las clases trabajadoras, para aliviar su fatiga.

(b) Mayormente mendicantes y hombres asociados con ellos y rajputs.

(c) Hombres que la usan de vez en cuando con fines medicinales.

(d) No limitado a ninguna clase particular.

  1. Aproximadamente—

Asignación media. Coste medio. (a) Consumidores habituales moderados. 2 mashas. 7 pies, annas pie. (b) Consumidores habituales excesivos. 8 ,, annas

  1. La siguiente es una lista de los ingredientes usados con el bhang:

—————

Nombre de los ingredientes usados.

Cuándo se usa.

Observaciones.

Usado ordinariamente por la gente en general.

I.—Bhang con pimienta negra molida hasta formar una pasta y hecha en forma de bola. Esto se llama bhang-ka-gola y se come.

Se llama poor and bhang-ka-gola.

Bhang con pimienta negra y luego disuelto en algún líquido (esto se bebe). A veces mezclan anís con la droga además de pimienta negra.

Se llama bhang.

A veces se mezcla azúcar, pero no siempre, además de otros ingredientes.

Usado ordinariamente por personas de holgadas circunstancias.

II.—Bhang con pimienta negra, anís, endivia (Cichorium endivia), cardamomos, almendra y semillas de pepino y de melón.

Esto se llama metafóricamente Panch-Ratan (o cinco gemas). Estos son los ingredientes vendidos en el bazar y llamados bhang masala (cinco ingredientes exclusivo del bhang).

A veces se mezcla azúcar además de otros ingredientes.

Usado por gente rica en la estación del verano y la estación lluviosa.

III.—La gente rica prepara su bhang con ingredientes (i) molidos hasta formar una pasta con agua de rosas o de kewra. En la estación lluviosa se mezcla clavo en lugar de cardamomos. A veces se mezcla azúcar.

Esto también se llama Panch-Ratan.

Usado por gente rica en la estación fría.

Bhang, clavo, azafrán, almizcle, nuez moscada y macis, pistacho y almendra.

Esto también se llama Panch-Ratan.

Usado en ocasiones especiales como la fiesta de Holi.

Bhang, urd, sal, semilla de comino, loorki (salado o salobre).

Esto se llama Leorki (namkin o salado).

Bhang, leche, azúcar, almendra.

Esto se llama loorki dulce.

Además de estas, la droga se consume de varias otras maneras:— Bhang pua (tortita),

Bhang-ka-pakouri (una especie de plato hecho de bhang y harina de guisantes),

Bhang-ka-majun (confite), etc.

  1. El bhang se consume en soledad... 42 El bhang se consume en compañía... 45 El ganja se fuma en soledad a menudo El ganja se fuma en compañía

El uso del bhang y el ganja está limitado principalmente al sexo masculino. No se permite a los niños contraer el hábito de consumir las drogas, especialmente el ganja.

  1. El hábito de consumir cualquiera de estas drogas no se forma fácilmente, sino por largo y constante uso de ellas. Tal hábito, una vez formado, especialmente el de fumar ganja o charas, es difícil de romper. Por la observación diaria y también por las estadísticas relativas al consumo de ganja puedo decir que no hay tendencia, en el caso del ganja, a que el hábito moderado se desarrolle en excesivo.

El bhang no se consume mucho, y el charas nada en absoluto.

  1. Los seguidores del «Agam Marg» o «Brahmachdri», según el «Samaya Char Tantra Shastra», ofrecen bhang a «Siva» y «Parbati» en el momento de su culto. A «Biswanath» en Kashi o Benarés y a Baldaoji en Brindaban (deidades hindúes) se ofrecen diariamente bebidas de bhang. El ganja y el bhang se ofrecen a Siva y Bairava en Benarés y en otros lugares. El uso de las drogas en el culto de las deidades mencionadas se considera esencial. Una secta de ascetas mahometanos ofrece ganja a su Malang. El uso de las drogas en tales ocasiones como se ha dicho es generalmente templado. No es probable que conduzca a la formación del hábito, ni es de otro modo perjudicial. Hay, sin embargo, algunos casos excepcionales. El bhang ofrecido a Baldaoji en Brindaban lo usan los Pandas de allí, quienes, y los Chowbays de Mathra, son bebedores inmoderados.

  2. El consumo de estas drogas se considera según las diferentes circunstancias de los consumidores. Un mendicante o un asceta, aunque sea consumidor excesivo, sigue siendo respetado; mientras que un cabeza de familia o un estudiante a quien se sorprenda en ese hábito es mirado con desprecio, y tanto más si se asocia con gente mala. Quien usa la droga con moderación como remedio para alguna enfermedad o como preventivo de ella o para aliviar la fatiga no es despreciado. El uso moderado de ella por personas de holgada posición o por gente principal tampoco se advierte. Pero todas las clases del pueblo ponen especial cuidado en que sus hijos no adquieran el hábito de usar las drogas, especialmente el gunjah; y tanto más por lo que toca al churrus, y esto se hace con la precaución de que el hábito no llegue a convertirse en uso excesivo de ellas y entonces puedan ser mirados por la sociedad con desprecio como «Bhangeri» y «Ganjeris». En Behar, por lo que alcanza mi experiencia, los hombres de buena familia cuidan de que los niños no adquieran el hábito de usar ninguna clase de intoxicante, y esta es la razón por la que en muchas familias el uso de cualquier clase de estimulante se considera un vicio, especialmente el del espíritu y el tari.

No conozco costumbre alguna en que la planta del cáñamo sea adorada por secta alguna del pueblo; pero puedo decir esto: que así como se ofrece a Siva (por cuya razón se la llama también Shewji-kabuti), la bebida o la droga es respetuosamente considerada y no escarnecida como el tari o el sharab.

  1. Sí; sería una privación grave para varias clases de consumidores renunciar al consumo, si lo hay, de las drogas que usan, a saber:—

En algunos casos ciertamente lo hay.

(1) Bairagis, sanyasis y otros fakires hindúes que viven en cada distrito y viajan por todo el país y en todos los climas (de cuya grey puede formarse bien una idea de su fuerza numérica con ocasión de cuando se reúnen periódicamente en Pryag, Hardwar y otros lugares sagrados de los hindúes), y que, con pocas excepciones, son todos consumidores de la droga.

(2) Los cipayos hindúes al servicio del Gobierno y de los Rajas y zamindars en la India británica, de quienes un número muy grande debe de estar usando las drogas, especialmente el bhang, y durante la estación estival como thandai, pues siendo en su mayoría Rajputs y Brahmines, no pueden usar tari o espíritu, que por nociones religiosas consideran bebidas prohibidas.

(3) Las clases altas del pueblo, especialmente Rajputs y Brahmines, de quienes un número considerable consume las drogas, y que, por la razón arriba dada, consideran los espíritus y el tari como bebidas prohibidas.

(4) Hombres que padecen dolencias de las cuales las drogas son remedios, a cuyo uso por tanto se han entregado.

(5) Personas que ofrecen las drogas a sus deidades.

(6) Además de los mencionados arriba, personas de otras clases que de un modo u otro han tomado el uso de la droga y no pueden dejarlo.

Una idea de la masa de las clases de consumidores de las drogas puede bien concebirse por lo que se ha dicho arriba.

  1. (a) No; no sería factible prohibir el uso de ninguna o de todas estas drogas.

(2) Sí; la experiencia ha mostrado que la prohibición estricta del uso de cualquier artículo intoxicante resulta en su consumo ilícito.

(c) y (d) No; porque no tenemos ciertamente una gran fuerza de detectives. Los hombres que por su noción religiosa no pueden usar tari o alcohol (siendo como son bebidas prohibidas), ni pueden por tanto encontrar sustituto adecuado para las drogas hasta ahora usadas por ellos, y también aquellos que o bien ofrecen las drogas a sus dioses o las han venido usando como remedios para ciertas dolencias, lo encontrarían muy penoso si se vieran privados de su uso. Ciertamente ocasionaría un grave descontento entre los consumidores.

(e) Teniendo en consideración las clases a quienes la privación afectaría (mendicantes hindúes, cipayos, Rajputs, etc.), es muy probable que el descontento pudiera llegar a ser de algún peligro semejante.

(f) No; porque la masa de los consumidores son hombres que se abstienen de beber estimulantes alcohólicos y no recurrirían infaliblemente al opio, algo más. Unos pocos se contendrían, tanto por cuenta de su naturaleza como por la elevada.

  1. Sí, así se dice. No conozco nada

  2. El gunjah y el churrus se fuman y no se comen ni se beben.

El fumar estas drogas no es tan perjudicial como el beberlas o comerlas, las razones de lo cual, según creo, son dos:

(1) Que el humo lleva consigo solamente las materias volátiles contenidas en la sustancia, mientras deja las más nocivas en ella, que se consumen hasta hacerse ceniza durante el proceso de fumarla. Pero al comer y beber las drogas se toma en el estómago cada partícula contenida en ellas.

(2) Al fumar, ni siquiera las materias volátiles son admitidas del todo en la constitución del fumador, porque expulsa el humo después de haberlo aspirado.

Este argumento se hallará que vale analógicamente con otros fumadores. Por ejemplo, el fumar tabaco tiene un efecto diferente del de comerlo. Un hombre vomitará si come tabaco, pero no fumándolo.

Por lo que toca al bhang, se dice que el fumarlo es más perjudicial que beberlo o comerlo.

Allí las circunstancias son diferentes, lo que requiere explicación. Lo que se fuma (por supuesto muy raramente y por gente pobre) es la flor del bhang silvestre o phal bhanga en su estado fresco (cuando tiene un efecto más cálido) y no sus hojas; y lo que se come o se bebe son hojas de la planta del bhang (no la flor), que por regla general no se usan frescas o nuevas, sino después de haber sido guardadas un año o al menos después de que haya transcurrido una estación de lluvias desde el tiempo en que fueron recogidas.

La edad mitiga el efecto cálido: en la

Sí; el bhang se usa también H. c. w. en el tratamiento de reses.

  1. En el Bhdo Prakash y otros libros sobre política, la planta del cáñamo (bhang) se prescribe como remedio para varias enfermedades, de las cuales algunas se mencionan abajo:—

Almorranas, enfermedades crónicas, gonorrea, flema, disentería, yunja, no tan raro como lo es en el país, fueron detenidos, muy en gran manera en Assam.


H.C. W. precio al que se vende. | acerca del efecto del charas; pero por lo que respecta al bhang 36. Por la razón arriba expuesta, que la mayor parte de | 2% ganja, se afirma en el Bháo Prakásh y otros T bastante de acuerdo. El uso de los consumidores de este | libros de terapéutica, y también por el pueblo, eee oe ane tk noción religiosa consideran | que son beneficiosos en sus efectos— se conoce más información gleohol como bebida prohibida (2) como accesorio alimenticio y digestivo; sobre H. 6. W. y también por las estadísticas relativas al consumo de ganja durante los últimos muchos años, pienso,—más aún, estoy seguro—que el alcohol no está siendo sustituido por ninguna de estas drogas, no usándose el charas, y

(2) para dar resistencia bajo severo esfuerzo o exposición, y aliviar la fatiga, y se dice que sólo la ganja es beneficiosa en sus efectos;

(c) como febrífugo y preventivo de enfermedades

bhang muy poco.:: alth: tractos. 37, El charas es más fuerte en sus efectos que la ganja,: en tractos palúdicos e insalubres > de lo cual la razón parece ser que el primero Las clases altas del pueblo usan ganja o

es, como se describe arriba, exudación resinosa de las | bhang o ambos para el propósito (a); las clases

flores y hojas de la planta del cáñamo, y, como tal, | trabajadoras para (6); y por ambos que viven en tractos palúdicos

posee más de los poderes narcóticos de la | e insalubres para (¢).

planta que sus hojas y flores, que constituyen la th Be Lo que se ha expuesto

ganja, la cosa también fumada, Muy moderado en el caso de arriba se refieren mayormente a 88, No hay diferencia en el poder narcótico tg “© sr 9, w. habitual mod fc ese

de estas tres descripciones de ganja, y ellas ° de la droga) shah“

42, Se afirma en una materia médica en persa que últimamente la droga hace daño. Pero en el Bhéo Prakésh se afirma que el uso moderado de la droga no hace daño. Se observa, sin embargo, que el uso de la droga no hace daño (especialmente el bhang) cuando el consumidor vive de alimento nutritivo y rico. Por ejemplo, los Chowbays de Mathra, que viven de tal alimento, y que, no obstante ser bebedores excesivos de bhang y notorios por tal bebida, siempre se les ve sanos y robustos. Por el contrario, tales

personas, adictas al uso de estas drogas, que no tienen medios para vivir, o que no viven de buen alimento, generalmente se les ve emaciadas.

  1. Sí, los consumidores moderados de las drogas se les ve inofensivos para con sus vecinos, a menos que los primeros sean naturalmente malvados.

44, He oído de los consumidores de las drogas que encuentran que la droga produce una peculiar especie de intoxicación, acompañada de exaltación de los espíritus y alucinaciones generalmente de una clase placentera, refrescante y que crea apetito. El efecto del bhang dura unas seis horas y el de la ganja alrededor de una o dos horas. Tienen efectos posteriores (dichos de ser desagradables).

Se alega que la falta de gratificación subsiguiente no produce ningún anhelo o inquietud.

Es probablemente a causa de que la droga produce alucinación que en persa el bhang tiene el nombre de falak sair falak taz, ambos significando vagar por el cielo, o tener el poder de hacer a uno vagar por el cielo.

45, En un libro sobre materia médica, se afirma que el uso de la planta del cáñamo últimamente produce efectos nocivos, tanto físicos como mentales, a saber, disminución de la vista, locura, pérdida del apetito,

En el Bhéo Prakash se afirma que el uso excesivo de las drogas resulta en producir dnmdd (locura) y kasasswds (asma,)

Por lo que respecta a la disentería y la bronquitis, mi información es que la planta es un remedio para estas enfermedades. Recuerdo casos en que personas que sufrían de ella han sido curadas usando bhang.

Yo mismo no conozco ningún caso de alguna persona naturalmente de buena conducta que se haya vuelto inmoral o libertina por ser adicta a las drogas.

Por supuesto, personas han sido vistas y son vistas | volverse inmorales, no por beber bhang y

fumar ganja solos, sino cuando se juntan con mala compañía. Tales personas, por vía de desprecio, se dice que son “bhangeri” y “ganjeri”,

‘El demasiado uso de estas drogas ciertamente induce pereza,

Conozco casos en que personas acostumbradas a la * i.e., permanentemente, concluyo. “in ki; locura temporal BSceeLND, beber de es un resultado común. bhang y fumar de Peach i= | bl ganja ganja se han vuelto perezosos o por un tiempo, un retorno a ella id: de nuevo trae consigo temporal rs se han vuelto estúpidos 2 locura. pero no conozco ningún caso H.C.W. en que consumidores excesivos o moderados de estas drogas se hayan vuelto locos.*

Me pregunto cómo es que los Chowbays de Mathra, de los cuales hay algunos también aquí, y pueden encontrarse en toda gran ciudad, no se vuelven estupefactos y contraen estas enfermedades, aunque están habituados a beber excesivamente desde su infancia. Podría ser, como he afirmado en otra parte, que estas drogas, como el opio, requieren alimento rico y nutritivo, y los Chowbays han sido vistos, sin excepción, viviendo de buen alimento.

Con referencia a la primera enfermedad, yo |

ne ee

  1. Vide la respuesta dada arriba. 47 y 48. Sí.

No conozco en el caso

Casos han sido y son encontrados (pero no

de la ganja; pero en el caso de gs g regla general) en opinión de todo. ate Ad nines familias desde el más joven

niño, que han sido opio el hábito de usar los consumidores: 5.0.w. drogas. Casos también han sido encontrados y son encontrados en que el uso habitual (pero especialmente cuando excesivo) afecta a los hijos del consumidor de estas drogas.

49, Sí. Se usa moderadamente como afrodisíaco. Personas grandes obtienen cierta cantidad de bhang hervido con cierta cantidad de leche, o con agua mezclada con ghee y extraen ghee de ella. Este ghee se vuelve narcótico y se usa en varias clases de afrodisíacos. Pienso que las prostitutas beben tari o espíritu del país en lugar de bhang o ganja. En libros de terapéutica en persa se afirma que la planta, teniendo efecto calentador como tiene, aumenta la virilidad pero últimamente trae consigo impotencia,

50, El uso excesivo tiene un efecto semejante en mayor grado,

51 y 52. No. Encuentro por experiencia que una gran proporción de malos caracteres son hombres de orden inferior y ínfimo; mientras que una gran proporción de los consumidores de estas drogas son hombres de las clases altas (esto es así por la razón que he explicado arriba). Se sigue, por lo tanto, que una mayor proporción de malos caracteres no son ni consumidores habituales moderados ni habituales excesivos de estas drogas.

No estoy del todo de acuerdo con esto. Un fumador regular de ganja debe tener ganja, y a menudo prefiere robar el

| medio para comprarla que

een CS

trabajar por ella. En Asgam solían llevarse estadísticas de consumidores de opio que encontraban su camino a las cárceles. Ellas arrojarían alguna luz interesante sobre este tema ‘© quasi opi:

El uso moderado o excesivo de estas drogas no tiene, en mi opinión, conexión con el crimen en general, excepto que, como se han observado casos, los consumidores, si están estupefactos por el uso de estas drogas, son engañados y privados de sus bienes.

  1. No. Por la cualidad que las drogas poseen,

El Diputado Colector está

| aquí completamente equivocado. Innumerables casos de frenesí homicida se han debido a la excesiva indulgencia en genie. Hubo un caso en Calcuta recientemente donde un sowar del lenkateln de Darbhanga fue consumidores HU,

crimen no premeditado,

como se da en materia médica y se afirma abajo, no pienso, ni he visto nunca, que la indulgencia excesiva en cualquiera de estas drogas incite a nadie a un crimen premeditado o violento o de otro modo, yo

no conozco ningún caso en que haya llevado a frenesí homicida temporal.

“El cáñamo indio produce una peculiar especie de intoxicación, acompañada de exaltación de los espíritus y alucinación dicha de ser generalmente de una clase placentera. A estas siguen efectos narcóticos, sueño y estupor.”

Pienso que lo son. 54, No, hasta donde mi H.C. W. — experiencia alcanza,

55, Tengo experiencia sólo de aquellos casos en que personas adictas al uso excesivo de estas o cualquiera de estas drogas han sido tan estúpidas como para firmar documentos que extinguen el derecho en su propiedad transmitida por los mismos, lo que un hombre de sentido común no haría sin tomar consideración por ello. No pienso que la completa estupefacción pueda ser inducida por estas drogas sin mezcla. He oído de criminales haber dado alguna clase de bebida a sus víctimas (que

Muy común, por supuesto. las hiciera insensibles) con H. ©. la falsa representación de que la bebida estaba hecha de subzi,

  1. Los efectos del cáñamo usado (a) con moderación ‘son modificados comiendo cosas ácidas, y (4) en exceso, ya sea vomitando con agua tibia mezclada con ghee de vaca o tomando fuerte bebida ácida.

He visto a un hombre (muy fuerte) hirviendo su bhang con cápsulas de dhatura para hacer la droga más fuerte en efecto. és z

  1. Nunca me he encontrado con un hombre comiendo ganja o charas; pero he oído de un mendicante hindú haciéndolo,

Por las razones que he dado arriba, el efecto de comer estas drogas debe ser muy injurioso para la constitución.

  1. Hasta donde mi experiencia y opinión alcanzan, Pelt ire tescerned te es pebitaint dexciay'nd-H. 0. W. ministration en este distrito, como también en otros distritos de la división con respecto a las drogas del cáñamo, está bien trabajada. El charas no es ni manufacturado, importado, ni consumido en el distrito. La ganja está suficientemente gravada.

El año pasado la cantidad de todas clases de ganja consumida en el distrito fue 157 maunds 18 seers 2 chittacks con derecho y cuota de licencia ascendiendo a 34,148, R16,545, contra 159 maunds 35 seers 2 chittacks con #)6,988 cuota de licencia y R83,989 derecho en el año anterior; el impuesto, por lo tanto, sobre la droga ascendió a más de R8 por seer.

El bhang, cuyo consumo como intoxicación es limitado en este distrito, escapa al impuesto por las razones plenamente contenidas en esta carta de oficina No. 531-E., fechada 20 de enero de 1893, un extracto de la cual se da abajo para fácil referencia.

“El Diputado Colector de Impuestos Especiales, Roy Brahma Dutt, que ha tenido experiencia de todos los distritos en Behar, atribuye las siguientes causas para que no haya venta de bhang, y consecuentemente de ningún ingreso derivado de ello en este distrito:—

(1) La planta crece espontáneamente en abundancia, puede obtenerse en todas partes, y no tiene valor comercial,

“ (2) En un país húmedo como Darbhanga, se observa por experiencia que el consumo de la droga no es tan grande como en un distrito seco.

(3) Se observa además por experiencia que en lugares húmedos la ganja, que se fuma, reemplaza hasta cierto punto el consumo de bhang, cuyas hojas se muelen hasta formar una pasta, y

se beben, Es por esta razón que la ganja en Darbhanga, Champaran, Saran, y

Muzaffarpur con- tribuye a los |

hor aaree a rey distrito de impuestos especiales

s: | ¢ |los recibos una mayor

gz | = |®s5 proporción de

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distrito. | 22 | @, |$s3 cualquier otro distrito

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Gaya. 9,75,672 102 dar cuenta de su Muzatfarpue "| 1'63,076 a3 gran proporción — a foe = de contribución, | Shahabud | 2/587300 7 «= ptz.,, que las clases

| sdhkat 75 altas del

pueblo allí -

ee ae ee SS

(que se abstienen de beber espíritu y tari) son mayormente adictas al uso de ganja, bhang, o ambos. Véase el estado No. I al margen.

(4) La referencia al estado marginal n.º

mostrará que

|, ae | pe - SBOOWS | es un efecto combinado aa BARRE de las causas mencionadas anteriormente, a saber, que en Muzaffarpur, que es un distrito hermano de Darbhanga, así como en Champaran, que se asemeja a ambos distritos en puntos de crecimiento indígena de bhang, la venta de la droga ha sido insignificante.

(5) Darbhanga tiene una razón adicional para explicar la ausencia de consumo gravado de la droga en él, a saber, que durante los últimos diez años no ha habido ningún procesamiento exitoso por posesión ilícita de bhang silvestre en el distrito, porque el Tribunal Superior en 1892 declaró en ciertos casos que el procesamiento por posesión de bhang silvestre era ilegal, y el Sr. Boxwel, entonces Magistrado del distrito, registró una orden de que la planta llamada bhang en Darbhanga no era un artículo sujeto a impuesto especial, y que la policía debía dejar de interferir.

  1. El impuesto aplicado a las diferentes clases de ganja se ha aumentado este año, lo que, se espera, aumentará aún más los ingresos, y puede disminuir proporcionalmente el consumo de la droga. Por lo tanto, no considero aconsejable adoptar ninguna política que indique el aumento del impuesto sobre la droga tan pronto.

  2. La ganja no se produce en este distrito, aunque la planta de cáñamo silvestre (o phul bhanga, como se la llama localmente) crece abundantemente aquí.

  3. El charas tampoco se produce en este distrito.

  4. La planta de bhang crece silvestre de manera tan extensa en este y otros distritos del Ganges en esta división que sería imposible, con la fuerza y el tipo actuales del establecimiento ejecutivo, someter la producción de bhang al control del impuesto especial mediante administración directa. Por lo tanto, sería aconsejable arrendar el mahal de bhang; pero siendo escasa la perspectiva de beneficio del arriendo y grande la molestia de su administración, no se espera que ningún arrendatario se presente para ello. En estas circunstancias, lo que me sugiere como más adecuado a la ocasión es subdividir el distrito en un cierto número de arriendos de venta, y sacar a subasta cada arriendo con un número fijo de tiendas de venta al por menor de ganja en localidades fijas bajo el sistema actual; y con derecho a recoger y vender bhang dentro de los límites del arriendo, por lo que no se aplicará ningún impuesto, excepto una cuota mensual. Esto será un sistema amalgamado de tiendas de venta al por menor de ganja bajo el impuesto fijo o el sistema actual y arriendo de venta de bhang.

Esto, se espera, creará competencia entre los actuales comerciantes de ganja, mientras que cada arrendatario de venta servirá en su propio interés como detective contra la posesión y venta ilícitas de bhang y ganja en su arriendo.

Después de que el sistema haya funcionado durante algunos años, las personas que ahora recogen bhang cesarán de hacerlo, ya que dejarán de tener la facilidad de obtenerlo de un arriendo autorizado.

Creo que esto significará una gran cantidad de interferencia indebida, que es muy de deplorar aquí justo en el momento presente. Sin embargo, castigaría a las personas por cultivarlo regularmente, es decir, cuando no crece silvestre, para mostrar que lo desalentamos y no reconocemos el derecho a cultivarlo.

  1. No tengo venta de charas en este distrito.

Con referencia al bhang, ya he discutido la cuestión de su tributación. En cuanto a la ganja, la incidencia del impuesto por seer el año pasado ascendió a más de R8, mientras que aplicamos un impuesto sobre el licor de destilería a R2 por galón L. P. y nuestra incidencia del impuesto sobre el licor de outstill por galón de prueba el año pasado fue de R1-15-7, que supera con creces el impuesto aplicado al tari. El impuesto aplicado a la ganja con referencia a la tributación de los artículos anteriores es razonable. Queda por debajo del aplicado al opio en un 50 por ciento, siendo el impuesto sobre el primero (véase arriba) de #8 por seer, mientras que el Gobierno vende el segundo a R16 por seer en este distrito.

Ciertamente, debido a las diferentes cantidades de la droga contenidas en un seer de cada uno. Si observa un seer de cada uno, verá de inmediato la diferencia. En cuanto a la ganja, siendo una droga mucho más dañina que el opio, no creo que deba haber tal diferencia entre las dos. El impuesto sobre la primera debería aumentarse gradualmente.

  1. Sí, es necesario aplicar impuestos a diferentes tasas sobre diferentes clases de ganja.

  2. No encuentro nada en contra del sistema vigente en cuanto al comercio al por mayor y al por menor de ganja y charas. Con referencia al bhang, la objeción es que, en las circunstancias tal como existen ahora, es difícil y no factible administrar esta rama del impuesto especial en los distritos en los que el bhang crece espontáneamente y puede obtenerse en todas partes, y para lo cual he sugerido un sistema explicado anteriormente.

  3. No tengo objeción a las regulaciones existentes que rigen la exportación e importación de las drogas. Encuentro, sin embargo, que los comerciantes al por mayor no han dado ninguna garantía, y si venden su ganja mientras está en tránsito, o de alguna manera la disponen clandestinamente y huyen, ¿cómo realizaría el Gobierno el impuesto debido sobre la droga? Creo que se les podría exigir que dieran una garantía en efectivo de R100 y la depositaran en cuotas en el banco de ahorros si les resulta difícil pagarla en una suma global. Podrían encontrar fácilmente el dinero; pero no creo que haya surgido ninguna necesidad de esto.

H.C, W.

flat que una cuarta parte es solo tallo.

  1. No, no tengo objeción al método actual de gravar la ganja. El bhang ha sido discutido anteriormente, y el charas no se vende.

  2. El charas no se vende. Para el bhang no hay tienda aquí, por las razones explicadas anteriormente. Los consumidores de ganja, se ha observado, llevan su ganja consigo para fumarla en soledad o en compañía. Rara vez se ha visto a un cliente fumando ganja en una tienda autorizada. No hay casas en este distrito destinadas a fumar ganja.

  3. Los deseos de las personas se consultan y consideran antes de abrir una nueva tienda, y con referencia a todas las tiendas cuando son visitadas por los oficiales inspectores.

  4. No hay casos dignos de mención con respecto a la importación de drogas de cáñamo desde los Estados Nativos. Casos menores de posesión ilícita de ganja por personas (ignorantes de las leyes de impuestos especiales), siendo consumidores y no contrabandistas, se detectan en la frontera británico-nepalí en el distrito, y se tratan de acuerdo con la ley.

  5. Evidencia de Banu Banku Bewart Dorr, Colector Adjunto de Impuestos Especiales, Backergunge.

  6. Colector Adjunto de Impuestos Especiales de Backergunge durante aproximadamente un año y experiencia general.

  7. No tengo experiencia con charas.

El bhang no parece deteriorarse mucho, si se conserva con cuidado ordinario, durante un año. La ganja parece deteriorarse al conservarse, pero permanece durante un año con cuidado ordinario. La causa del deterioro parece ser la pérdida de resina en el caso de la ganja. Creo que la protección contra la humedad y el exceso de calor puede tender a prevenir el deterioro.

  1. La ganja también se usa para preparar majum. He llegado a saber de dos personas en este distrito, una de las cuales se intoxica manteniendo un trozo de ganja en la boca y tomando el jugo así extraído, y la otra usándola con beteles, tal como las hojas de tabaco se usan a veces en este país. Pero este uso es muy raro.

  2. La ganja es fumada generalmente por barqueros y jornaleros en este distrito, a veces también por la clase de caballeros.

  3. No tenemos aquí ganja redonda. La ganja plana se prepara para fumar en este

  4. El Sub-Inspector de Sadar me decía que cuando los fumadores de ganja tienen necesidad de ganja y no pueden permitirse obtenerla, a veces usan bhang para fumar.

  5. Ganja.—Los consumidores habituales de ganja son generalmente moderados; 1 de cada 100 personas parece ser consumidor excesivo habitual. Parece haber pocos consumidores ocasionales. De hecho, nadie podría decirme que hay consumidores voluntariamente ocasionales de esta droga (ganja).

Bhang.—El bhang se toma ocasionalmente en cantidades moderadas en ocasiones festivas que sancionan su uso por los hindúes. Los consumidores excesivos ocasionales son aquellos que se intoxican con otras drogas, cuya falta de droga los impulsa a veces a esta, y no encuentran placer en tomar una dosis moderada. Los consumidores habituales son los hombres del norte.

  1. Ganja.—Generalmente se toman de la clase de jornaleros que, después de su trabajo duro e irregular y exposición, encuentran cierta laxitud en administrar esta droga (ganja), y gradualmente se convierte en parte integrante de su existencia.

  2. El consumidor habitual moderado aquí fuma de una a dos annas de ganja por día, y el consumidor excesivo habitual fuma de cuatro a ocho annas de ganja por día.

  3. (a) Las hojas de tabaco se mezclan ordinariamente con ganja, probablemente para hacerla menos fuerte.

No tenemos mucho bhang aquí.

No, no conozco el bhang massala.

  1. No; los niños no parecen consumir estas drogas. La ganja es consumida generalmente por el sexo masculino en o después de su juventud, pero las mujeres también, aunque en menor medida (generalmente prostitutas de una clase depravada y mehtérs) consumen esta droga.

  2. Ganja.—El hábito se forma gradualmente y, como en el caso de toda droga intoxicante, es difícil de romper. Parece haber esa tendencia a desarrollarse en excesivo, aunque en pequeña medida.

  3. En Navami de Durga Puja en este distrito, se preparan y distribuyen pequeñas tortas de bhang, y en Calcuta beben esta droga después de mezclarla con agua en Dasami de Durga Puja. En este distrito se distribuyen gorkha larhus, es decir, pequeñas tortas de bhang, en caso de que una vaca dé a luz. El uso parece esencial. Generalmente es templado.

No es probable que conduzca a la formación de hábito.

En la mela de Trinath, se consume ganja.

  1. El consumo de ganja es generalmente considerado una práctica malvada, y está en descrédito probablemente por la misma razón por la que todos los narcóticos están en descrédito, como corruptores del carácter moral y mental, y a veces también físico, de un hombre y como causantes de gastos innecesarios de dinero.

  2. Ciertamente sería una privación seria para todas las clases de consumidores renunciar al uso de esta droga (ganja); la mayoría de la clase más pobre puede enfermar, ya que sin ella no podrán soportar la fatiga y la exposición que su oficio requiere, una vez que se han acostumbrado a ella, y no podrán, por falta de dinero, usar estimulantes alcohólicos que los más ricos pueden usar como sustituto. La clase más pobre forma una abrumadora mayoría sobre los más ricos.

  3. No creo que fuera factible prohibir el uso de ninguna de estas drogas (bhang y ganja). En el caso de la clase más acomodada, la prohibición probablemente iría seguida del recurso a (a) estimulantes alcohólicos, y en el caso de la clase más pobre, a otras drogas más baratas.

  4. La clase más pobre que, bajo el sistema de outstill en este distrito, solía consumir alcohol, ahora recurre a la ganja.

  5. La ganja plana es más intensa en sus efectos que la ganja chur (aquí no tenemos ganja redonda).

  6. El bhang es usado a veces por la escuela nativa de médicos como artículo digestivo.

  7. (2) Los usos moderados del bhang y la ganja son alimento accesorio y digestivo.

(6) El uso de la ganja proporciona a los fumadores de ganja una resistencia bajo el esfuerzo y la exposición.

Los barqueros usan ganja para ese propósito (4). (Me refiero al uso habitual moderado de la ganja).

En el caso (2) me refiero al uso moderado ocasional y habitual del bhang, y al uso habitual moderado de la ganja.

  1. El uso moderado del bhang parece inofensivo, pues la mayoría de los porteadores del interior lo usan y siguen conservando buena salud.

  2. El consumidor moderado de bhang lo es, y no hay razón para pensar lo contrario en el caso de la ganja también.

  3. Es refrescante. Produce embriaguez; el efecto dura dos horas; después de esto hay de nuevo anhelo de posterior gratificación.

45 y 46. Hace que los ojos del consumidor parezcan de color rojo amarillento y vuelve el temperamento un poco más irritable de lo ordinario.

  1. A pesar de las indagaciones, no he llegado a saber de ningún caso semejante en el distrito en que el uso excesivo de ganja haya conducido a tales cosas. Aquí no tenemos charas ni mucho bhang.

  2. La ganja se mezcla con tabaco para moderar sus efectos. El opio se mezcla a veces con ganja para intensificar su efecto.

  3. Cuando la ganja se come, el efecto es más lento en comparación con fumarla.

  4. Está funcionando bien.

  5. El presente sistema de venta al por menor de ganja no ha puesto límite a la cantidad de ganja que puede vender un licenciatario; de ahí que la droga se venda a veces muy barata, presentando así un incentivo para entregarse al exceso. Por otra parte, si se introdujera el sistema de expedir ganja conforme a derechos de licencia, como tenemos en este distrito desde hace dos años a modo de ensayo, el sistema funcionaría muy bien, y evitaría que un vendedor vendiera por debajo de otro (presentando así una buena oportunidad de venta ilícita) y también evitaría que se vendiera muy barata.

  6. No hay tal tienda donde puedan consumirse en el local.

  7. Declaración de Banu Narayan Cuanpra Nat, Khas Tahsildar y Deputy Collector, Angul.

Declaración oral.

Soy Khas Tahsildar y Deputy Collector en Angul. Entré en el servicio en 1872, como Kanungo. Soy Tahsildar desde 1882.

Desde entonces mi servicio ha sido en los Estados de Gurjat, es decir, en Angul. He servido en otras partes de la división; pero no en ningún otro Estado que Angul. Hace cuarenta años que Angul fue anexionado. He estado en los Estados vecinos de Angul. Tengo que inspeccionarlos e informar bajo las órdenes del Superintendente de los Tributary Mahals. Esto solo se refiere a los que limitan con Angul.

La planta del cáñamo se cultiva en las tierras de las casas. Nunca he visto más de dos o tres, o cuatro, plantas juntas. No encuentro cáñamo en todas las aldeas, solo en un tercio quizá; y allí no está en todas las casas, sino solo en ciertas casas.

Nunca lo he visto silvestre en las junglas. He estado a menudo en las junglas. Nunca lo he visto cultivado en los campos.

En Angul y los Estados vecinos se prepara ganja suficiente para satisfacer las necesidades de los fumadores Myoal. Hay poca exportación. Hay venta de la droga entre la propia gente: la llevan a bazares y mercados en manojos para venderla. Esto no se hace en gran medida.

La mayoría depende de su propio cultivo; pero algunos (principalmente forasteros) tienen que comprar. Solo se trae en la estación. En ese tiempo se lleva regularmente a los mercados y puede decirse que se vende comúnmente en los mercados. Las existencias traídas son pequeñas; se preparan en manojos.

No diría que hay un gran consumo. Es decididamente pequeño. Los consumidores son por regla general agricultores y jornaleros. El consumo es también moderado. No hay consumo excesivo. Hay más uso de ganja que de opio, pero mucho más uso de licor que de ganja. No veo aumento ni disminución, por lo que puedo juzgar, en el uso de ganja. Creo que hay aumento en el uso tanto de opio como de licor. No puedo dar ninguna explicación de estos hechos. Juzgo meramente por el hecho de que veo muy pocos consumidores de ganja en absoluto —no más de diez o doce al año—; mientras que veo muchos consumidores de opio y licor. Quiero decir que he visto a estas personas consumiendo realmente. No tengo estadísticas ni informes. Juzgo solo por las pocas personas que veo. A estos consumidores los veo solo en la sede.

En Angul hubo prohibición del cultivo de ganja en tiempos del Sr. Metcalfe. La ordenó en el tracto de Angul y en aquellos de los Estados vecinos que estaban bajo administración. Esto fue hace siete u ocho años. Las plantas desaparecieron.

Hace tres o cuatro años se derogó la prohibición, y entonces las plantas comenzaron a reaparecer. De ahí que el cultivo esté aumentando mucho en estos dos últimos años. La prohibición dio lugar a quejas; pero fueron pocas. La gente solía obtener ganja de los Estados vecinos de las Provincias Centrales, donde no había prohibición. No había tiendas ni medios de suministro en Angul ni en los Estados en cuestión.

No hay administración de impuestos especiales en lo que respecta a la ganja en el distrito de Angul. No tenemos nada prescrito. No tenemos tiendas. No tenemos prohibición. Hay consumo. La gente consume la sustancia que cultiva, y no hay nada que impida importarla si lo desean. Hay la misma falta de sistema de impuestos especiales que en los Estados Tributarios vecinos.

No creo que haya necesidad alguna de administración de impuestos especiales. No veo necesidad en las costumbres de la gente. La droga no se usa en exceso. Solo encontré a un hombre que fue enviado al manicomio, pero ya estaba bien cuando llegó allí. Me dijeron que fumaba demasiado. Nunca he visto ningún otro mal efecto. Así que no veo necesidad. Y además, Angul no limita con territorio británico. Está a sesenta o setenta millas de distancia. Así que no hemos oído de contrabando hacia territorio británico desde allí.

Son los pobres quienes usan la droga, y un impuesto pesaría sobre ellos. No veo razón, por tanto, para gravar la ganja, aunque el licor está gravado. El licor está ligeramente gravado por el sistema de outstill. Si el sistema de administración de la ganja en otros lugares se viera interferido por el contrabando, seguiría considerando que no debería imponerse la tributación de la ganja porque recaería sobre gente pobre que no puede soportar la tributación. Los consumidores de licor son más pobres; sin embargo, pagan la tributación de outstill. No abogaría, sin embargo, por la abolición de la tributación del licor porque el consumo de licor va en aumento.

Aparte de mi consideración por los pobres, no veo objeción a gravar la ganja en estos Estados Nativos.

Pero no veo razón para ello, ya que el consumo de ganja no aumenta. No sé nada de las dificultades en lo que respecta al contrabando. Solo considero la cuestión desde el punto de vista del tracto de Angul.

  1. Declaración de Banu Wooma Onaran Bost, Deputy Magistrate y Deputy Collector; Manager, Raj Banaili, distrito de Bhagalpur.

  2. Como Deputy Collector, también he estado a cargo de las subdiviones de Araria en el distrito de Purnea, y de Banka en el distrito de Bhagalpur. Durante casi los últimos seis años estoy en comisión como Manager del Raj Banaili.

  3. Las definiciones de siddhi o bhang, charas y ganja, dadas por el Dr. Prain, pueden aceptarse.

Siddhi o bhang es conocido también localmente con el nombre de sabji o patti. Charas no tiene otro nombre.

Ganja es el nombre general. También es llamada Buti por los fakires y ascetas.

  1. No sé dónde crece espontáneamente la planta de ganja. Se cultiva en el distrito de Rajshahi, pero no tengo conocimiento de ese distrito. También crece en Orissa. El bhang crece espontáneamente en los distritos de Bhagalpur, Monghyr y Purnea, pero no en abundancia.

  2. Véase la respuesta a la pregunta 2.

  3. El bhang silvestre crece en climas húmedos y en suelo húmedo y arenoso. No se necesita mucha lluvia.

  4. En suelos húmedos o mojados el bhang silvestre es por lo general denso. En suelos arenosos está disperso.

  5. No. El cáñamo silvestre (bhang) crece espontáneamente.

  6. Véanse las respuestas a las preguntas 7 y 3.

9 y 10. No puedo decirlo, véase arriba.

  1. No puedo decirlo.

  2. No, que yo sepa.

  3. No puedo decirlo. No tengo conocimiento personal.

  4. La ganja y el charas no se preparan en los distritos de los que tengo conocimiento, pero el bhang silvestre es generalmente recogido por la gente en los distritos de Bhagalpur, Monghyr y Purnea en dos formas, una consistente en hojas secas y tallos pequeños y la otra en brotes floridos —esta última no en gran medida. La posesión de bhang está ahora muy restringida.

  5. Véanse las respuestas a la pregunta 14.

(2) A veces las hojas secas y las flores secas del bhang silvestre se fuman mezcladas con tabaco.

(6) Mezcladas con leche, azúcar, frutas y especias en un dulce o majoon de color verde.

(c) Convertidas en infusión o machacadas con especias y luego bebidas como bebida o sorbete.

(2) También se usa como medicina para el ganado.

  1. Sí, pero no puedo decir si se puede preparar ganja o charas a partir del bhang silvestre. Generalmente son plantas macho.

  2. Por las clases agrícolas.

  3. Sí, se deterioran si se guardan descuidadamente o se exponen a la humedad o a la mojadura. Con cuidado ordinario se conservan bien durante un año. Si se guardan en recipientes herméticos y lugares secos no se deterioran y se conservan bien durante un año.

  4. Sí; solo para fumar.

  5. Casi todas las clases, especialmente ascetas, fakires, mahants y bairagies y mendicantes religiosos. Siento no poder dar la proporción, pero muy pocos fuman charas.

  6. Las tres clases de ganja se usan para fumar; generalmente se prefiere la ganja plana.

  7. No se usa charas nativo, sino charas importado de Nepal o de las Provincias del Noroeste.

  8. Sí, por las clases bajas y más pobres y por las personas adictas a la ganja cuando no pueden obtenerla a tiempo, pero no en medida notable.

  9. Brahmines, Babhans, Rajputs, ascetas, fakires, mahauts, bairagies y la clase agrícola de hindúes y algunos musulmanes beben bhang.

Otras clases y personas acomodadas comen a veces majoon o dulces de bhang. No puedo dar la proporción, pero el número de consumidores que comen bhang no es mucho.

  1. No tengo estadísticas, pero, por lo que uno puede ver u oír, el uso de ganja parece ir en aumento.

  2. No puedo dar la proporción.

  3. Ascetas, fakires, mahants, bairagies son generalmente consumidores habituales excesivos de ganja y bhang por sus hábitos errantes. También les permite dedicar mucho de su tiempo a la contemplación imperturbable de sus dioses.

Brahmines, Rajputs, Babhans, clases agrícolas, que se abstienen de beber alcohol o a quienes el alcohol está prohibido por reglas religiosas y sociales, son consumidores moderados.

  1. (a) Uno a dos pice (ganja).

(b) Dos a cuatro annas (ganja).

El bhang es barato y no cuesta mucho. Un consumidor moderado puede usar un pice de bhang durante dos o tres días. Debo pensar que algo de bhang silvestre es recogido por las clases agrícolas.

  1. Con el gunjah se mezcla tabaco seco. La dhatura se usa a veces con el bang por bebedores empedernidos cuando su objeto es volverse enteramente temerarios o delirantes.

También se usa el bhang massala. Consta de lo siguiente, a saber: — ies

Sonf (anís), lowng (clavo), ilaichi (cardamomo), gol mirich (pimienta negra), dalchini (canela), chini (azúcar), semillas de pepino y de melón, kashni, hojas de rosa.

  1. El gunjah en gran medida en compañía.

El bang se usa más en soledad. El charas no se consume mucho. Confinado principalmente al sexo masculino y a los jóvenes. Los niños apenas los usan.

eee aa a cn a

  1. Sí, y difícil de desarraigar. Tiene tendencia a desarrollarse en hábito excesivo.

  2. Las clases bajas, los ascetas y los fakires ofrecen generalmente gunjah y bang a sus dioses, a las deidades que adoran.

Hay una costumbre entre los bengalíes de beber bang y ofrecerlo a amigos y visitantes el día de Bijaya Dasami, día siguiente al Durga Puja, pero se usa con mucha templanza. No conduce a la formación del hábito, ni es perjudicial.

  1. La clase educada y respetable condena el consumo de estas drogas y tiene en desprecio a los consumidores, por sus efectos narcóticos y porque conduce a un hábito difícil de abandonar, y porque su uso excesivo es perjudicial. No tengo noticia de ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  2. Sería una privación grave para los consumidores habituales de gunjah renunciar a su uso. Si lo hicieran, les haría enfermar.

  3. No veo cómo pueda prohibirse el uso de estas drogas a menos que las gentes mismas abandonen el hábito. La planta del cáñamo crece silvestre y espontánea. Solo puede prohibirse declarando su uso delito y punible conforme a la ley. La prohibición del uso de estas drogas causaría ciertamente descontento entre los consumidores, pero tal descontento no llegaría a constituir peligro político alguno. Los consumidores habituales recurrirían a otros estimulantes o drogas.

  4. No lo creo.

  5. El charas se usa muy poco en estas comarcas, así que no puedo hacer comparación.

  6. Se dice que el gunjah plano es más suave que el redondo y el chur gunjah.

  7. El gunjah y el charas no se comen ni se beben aquí, pero fumar gunjah es, sin embargo, más perjudicial que comer o beber bang.

  8. Los médicos indígenas recetan a veces el bang como medicina en ciertas enfermedades. Se usa también en el tratamiento del ganado. Se da también al ganado para sacudirse la fatiga.

  9. (a), (2) y (c). Sí.

Las clases agrícolas y trabajadoras mayormente.

Me refiero al uso habitual moderado.

  1. Véase la respuesta a la pregunta 41.

  2. Sí.

  3. Es refrescante. Produce cierta intoxicación a los consumidores habituales moderados: quita la fatiga, crea apetito. El efecto dura tres o cuatro horas después de cada dosis. El uso moderado del bang no produce ansia ni inquietud, pero el uso del gunjah sí produce ansia.

  4. No en grado notable.

  5. El uso habitual excesivo de estas drogas produce efectos nocivos. Conduce al ansia; deteriora la constitución, perjudica la digestión, causa disentería o asma, menoscaba el sentido moral, induce hábitos de inmoralidad y libertinaje; embota el intelecto y produce locura. Siento no poder citar casos particulares, pero lo que he expuesto arriba es el resultado de mis observaciones generales.

47 y 48. No.

49 y 50. Sí, también por prostitutas de baja condición. El uso excesivo del gunjah, si se continúa por largo tiempo, produce impotencia.

  1. Sí, hay algunos malos sujetos entre los consumidores habituales moderados, pero no creo que el uso moderado de estas drogas esté relacionado con el crimen en general; pero el uso excesivo del gunjah produce a veces delirio furioso y vuelve temerario al consumidor.

  2. Véase arriba.

  3. No que yo sepa.

  4. Sí; así lo creo.

  5. No, a menos que se mezclen drogas estupefacientes, como la dhatura; y a veces los criminales, para llevar a cabo sus designios, administran tal mezcla a sus víctimas.

  6. El efecto del bang se modifica a veces por la mezcla de ingredientes refrescantes.

  7. No tengo conocimiento en este punto.

  8. Considero que funciona bien.

  9. No tengo mejoras que sugerir por ahora.

60 y 61. No puedo responder.

  1. No podemos controlarlo, pues el bang crece silvestre. Las actuales reglas de impuesto sobre la posesión, licencia y suministro del bang son suficientes frenos en cuanto es posible.

63 y 64. Ninguno.

  1. Sí, la tributación es razonable. No sugiero alteración alguna.

  2. Sí; si difieren en calidad.

  3. No tengo datos ante mí, así que no puedo hacer sugerencia alguna en este punto.

  4. Hay tiendas con licencia, pero, según alcanzo, estas drogas no se consumen en el local del mismo modo que el licor. No considero correcto permitir que estas drogas se consuman en el local.

  5. Generalmente no. Solo cuando los vecinos de la localidad plantean objeciones se hace alguna averiguación o se toma nota. Creo que debería considerarse la opinión pública local.

  6. Ninguno que yo sepa.

  7. Declaración de Basu Rastx Lat Ghost,

  8. He tenido ocasión de consultar con ciertas gentes del interior y gentes de este distrito, especialmente con aquellos que están acostumbrados a, y se supone que han tomado, una u otra de estas drogas. He consultado también con los tenderos locales de gunjah, etc.

  9. Sí; estas definiciones pueden aceptarse para esta parte del distrito. Se las conoce como phang, gunjah y charas, como se nombran en las preguntas.

  10. Las plantas de que se produce el bang crecen espontáneamente, pero muy raramente en esta parte del distrito.

  11. Se la conoce con el nombre de bang o siddhi. 5. Crece generalmente en tierras altas.

  12. El crecimiento del cáñamo silvestre (o bang) es generalmente denso.

7 a 10. No se cultivan tales plantas en esta parte del distrito.

  1. Las semillas que se hallan con las hojas de gunjah exportadas no germinan.

  2. No tengo noticia de tal cultivo en esta parte del distrito.

  3. No se cultivan tales plantas en esta parte del distrito.

  4. Las hojas secas del cáñamo silvestre (bang) las guardan algunas personas para usarlas como medicina, tanto para hombres como para ganado, pero muy raramente con fines intoxicantes.

  5. Las hojas secas del bang se trituran o pulverizan con especias y azúcar, y se mezclan con agua para beberlas.

  6. Las hojas tomadas y secadas de los lugares donde el cáñamo silvestre crece espontáneamente. La bebida arriba referida se prepara en casa.

  7. El bang lo preparan y toman las gentes del interior por lujo; la gente común del país como medicina, tanto para hombres como para ganado.

  8. Tanto el gunjah como el bang se deterioran con el tiempo. Se conservan buenos unos dos años.

  9. El gunjah aquí solo se fuma.

  10. El gunjah lo fuman las clases bajas de gente, como pescadores, mebtars, haris, coolíes del interior, y hombres de carácter inmoral y degradado, pero muy raramente los cultivadores u otras clases de gente.

  11. El gunjah redondo no se vende aquí. El plano y el chur gunjah los toma la gente.

  12. El charas no se vende ni se usa en esta localidad.

  13. No sé si el bang se usa alguna vez para fumar.

  14. Se bebe (véase la respuesta 17).

  15. Se cree que el uso del gunjah va en disminución a causa del aumento del precio.

  16. Gunjah —

(a) 5 por ciento.

{o)01 0 435

(c) 8 yy

(jl, Bang —

(2) 1 por ciento, (8) (c) 5 por ciento. (2) El charas no se toma en esta localidad.

  1. Son generalmente gentes de clase baja. La mala compañía, la mala costumbre, el libertinaje y la inmoralidad los llevan a la práctica.

  2. Para el gunjah —

(2) Un pice al día. (2) Un anna al día.

  1. La dhatura se mezcla muy raramente con el bang para aumentar su poder intoxicante. El tabaco se mezcla con el gunjah para hacerlo calmante. El nombre de «bhang massala» es casi desconocido para la gente de por aquí, pero bien conocido por las gentes del interior. Consta de semillas de pimienta negra, hojas secas de rosas, banincina cohen kashni, semillas de khira y semillas de kakri.

  2. El gunjah se fuma generalmente en compañía.

El bang se toma tanto en soledad como en compañía. Se confinan principalmente al sexo masculino, pero las prostitutas de baja clase fuman también generalmente gunjah.

Apenas los toman los niños.

  1. La mala compañía lleva al hábito de fumar gunjah, que no se abandona fácilmente. No es improbable que del hábito moderado se pase al exceso.

  2. El bang lo toman las gentes del interior en los días de Dol Jatra o Holi, y otros en los días de Dasami y Kali Puja. Toman bang en los días de Puja generalmente y de modo temporal.

Esto puede conducir a un hábito, pero el bebedor habitual de bang es muy raro en esta parte del distrito.

  1. El consumo de bang en los días de Puja se considera religioso. Por eso se le llama siddhi, es decir, quien toma bang en los días de Puja ve satisfechos sus deseos. No tengo noticia de que se adore el cáñamo en parte alguna.

  2. No habrá privación grave excepto para los fumadores de gunjah, pues el número de consumidores de otras drogas es muy escaso en esta parte del distrito.

  3. La prohibición de tomar gunjah causará grave inconveniente a los consumidores, pero no puede esperarse perturbación política alguna. No es probable que la prohibición vaya seguida generalmente del recurso a otras drogas, pues los efectos son distintos; pero algunas gentes de la clase trabajadora, como se indica en la respuesta 20, pueden recurrir al vino del país como medida alternativa.

  4. El gunjah es ahora raramente tomado por las clases medias de la gente, pues se le considera más perjudicial que el alcohol y, en verdad, el fumar gunjah es mirado por ellas con desprecio y como degradante para la sociedad. Las gentes de clase baja apenas lo sustituyen por el alcohol; en primer lugar, este último es más caro; y, en segundo, no se acomoda a su gusto.

  5. El charas no se conoce en esta parte del distrito.

  6. Ni el gunjah redondo ni el charas se venden aquí.

  7. No puedo decirlo. 40. El bang se usa en las enfermedades del ganado.

  8. Se dice que el uso moderado del gunjah y del bang no perjudica la salud, sino que más bien alivia a las gentes cansadas y abatidas de las clases trabajadoras.

(a), (4) y (ce) Sí: se dice que lo son.

Un fumador habitual de gunjah puede usar la droga para los fines arriba dichos, pero no quien no está acostumbrado a ella.

  1. Se dice que el uso moderado del gunjah y del bang es inocuo, pues mantiene el ánimo y hace al hombre más activo y capaz de soportar mucha fatiga y trabajos en general.

  2. Sí; son inofensivos.

  3. El efecto inmediato del gunjah es refrescante para el consumidor. Le produce ligera intoxicación, aumenta el hambre y crea apetito.

El efecto dura cosa de media hora. Su efecto posterior le alivia. La falta de tal gratificación a un consumidor habitual le causa inquietud, dispepsia, falta de apetito, letargo, debilidad e inacción.

  1. Se dice que el uso habitual del gunjah no produce mucho efecto nocivo si el consumidor toma suficiente cantidad de leche para beber y alimento sustancioso. Pero su efecto es generalmente excitante. Excita las pasiones y puede afectar el poder mental cuando se toma en exceso, como todas las demás sustancias intoxicantes. Pero cuando el consumidor llega al exceso por hábito intemperante, por falta de alimento adecuado y por libertinaje e inmoralidad, queda sujeto a toda clase de enfermedades, pero no de otro modo.

Se dice a veces que el uso excesivo del gunjah puede ser una de las causas que conducen a la locura, pero ciertamente no en todos los casos.

47 y 48. No creo que el uso del gunjah sea un hábito hereditario, ni que afecte a los hijos de los consumidores moderados.

  1. Excepto las tribus criminales, no creo que otros malhechores sean consumidores moderados. Generalmente se exceden en todo sentido y cometen hurtos y robos para satisfacer sus necesidades. Por lo general se observa que los pobres fumadores de gunjah y comedores de opio cometen hurtos cuando de otro modo no pueden sufragar los gastos de sus drogas habituales; pero el uso moderado rara vez, si acaso alguna, induce a cometer hurto o delito en general.

  2. El charas no se vende en esta parte del distrito. El bhang se toma muy raramente y parece ser inofensivo por su naturaleza.

53 a 55. No tengo experiencia para responder a estas preguntas.

  1. No tengo nada que añadir a lo que ya he manifestado respecto del uso moderado y excesivo del gunjah. La dhatura se emplea a veces como medicina.

  2. El gunjah solo se fuma en esta localidad; el charas no se vende aquí.

58 y 59. No estoy preparado para responder a estas preguntas, pues tengo muy poca experiencia en materia de administración de rentas y no he tenido ocasión de estudiar el asunto con detenimiento.

  1. El gunjah no se produce en esta parte del distrito.

  2. El charas no se produce ni se vende en esta parte del distrito.

  3. No creo que deba controlarse el crecimiento espontáneo de la planta del cáñamo para la producción del bhang. Parece ser inofensivo por su naturaleza y muy raramente se usa en este distrito con fines embriagantes.

63 a 67. No estoy preparado para responder a estas preguntas, pues no tengo conocimiento alguno sobre el particular.

  1. Hay tiendas de vendedores autorizados de gunjah, etc. El gunjah se fuma a veces públicamente en el local de las tiendas, lo cual podría suprimirse y no exponerse a la vista del público; pero esto podría, sin embargo, permitirse en compartimentos privados de las tiendas destinados a tal fin.

  2. No se ha abierto ninguna tienda nueva en esta localidad. No sé si se consultaron los deseos de la gente cuando se abrieron las tiendas existentes.

  3. No tengo conocimiento de contrabando ni de importación de drogas de cáñamo desde los Estados Nativos en esta localidad.

Las drogas son vendidas por vendedores autorizados.

  1. Declaración de Rasa Tenduk, administrador del Estado del Gobierno, Kalimpong, distrito de Darjeeling.

Con referencia a las preguntas que se me han enviado para su respuesta respecto del uso y los efectos del gunjah, tengo el honor de manifestar que tengo muy poca experiencia en el asunto, y que solo en los últimos años he sabido que es una droga embriagante.

La planta crece en abundancia en este distrito a una altitud de 1.000 a 4.000 pies, pero su uso es casi desconocido en el interior entre los bhutias y los lepchas; hay, sin embargo, una secta entre los nepaleses, llamada sadhus, que se entrega al uso del gunjah.

Pero siempre que he encontrado a estos fumadores, los he hallado algo excéntricos en sus opiniones y algo trastornados del cerebro.

Creo que es perjudicial para la salud hasta cierto punto.

  1. Declaración de Basu Gour Das Bysaox, subrecaudador jubilado, Calcuta.

  2. Como subrecaudador tuve a mi cargo el Abkari en varios distritos de Bengala durante mi desempeño de 28 años.

  3. Cualquiera que sea la definición que el doctor Prain haya dado de las drogas, en Bengala se las conoce con el nombre de gunjah, charas y siddhi o bhang.

  4. El distrito de Rajshahi es el único distrito de Bengala en el que la planta del cáñamo se cultiva y se cría bajo la protección del Gobierno. También crece en otros distritos, como Bhagalpur, Mirzapur y Ghazipur, pero hasta qué punto es imposible que yo lo diga. Varios casos policiales de cultivo ilícito de cáñamo en ciertos distritos llegaron ante mí para su juicio. De esto puede presumirse que el suelo de Bengala en todo el país es apto para su crecimiento espontáneo.

  5. Según tengo entendido, la planta del cáñamo se designa con el nombre de «ganja gach».

  6. Parece que el suelo aluvial húmedo es adecuado para su crecimiento.

  7. En dos o tres distritos, cuyos nombres olvido en este momento, se me mostraron algunas plantas silvestres de cáñamo dispersas aquí y allá, pero si cultivadas o crecidas espontáneamente, no pude averiguarlo.

  8. En Bogra y Dinajpur también se cultiva la planta del cáñamo.

  9. Los cultivadores de cáñamo no forman una clase especial.

  10. Todos los productos del cáñamo se preparan en el distrito de Rajshahi.

  11. El bhang lo prepara la gente en sus propias casas. El gunjah y el charas no pueden prepararse de la planta silvestre.

  12. Estas drogas se deterioran con el tiempo; por ejemplo, el gunjah recién llegado de Rajshahi es preferido por los fumadores al gunjah viejo. Tengo la impresión de que, si se conserva herméticamente, la droga no perdería su poder embriagante.

  13. Sí; pero el gunjah y el siddhi se usan también para el culto de Siva en toda la India. El charas no era conocido por Siva: es una preparación moderna.

  14. En Calcuta el gunjah y el charas son usados mayormente por los indostaníes, que viven en su mayoría en Bara Bazar y sus alrededores. Es muy difícil determinar la proporción exacta, pero, por regla general, todos ellos fuman gunjah, pero no charas, que no es tan fuerte ni tan barato. En cuanto a los bengalíes, los habitantes de Bag Bazar fueron en otro tiempo notorios por fumar gunjah, pero su número en otras partes de la ciudad era mucho menor. Comparada con otras castas, la proporción de fumadores bengalíes de gunjah y charas era y es considerablemente baja; pero el uso del gunjah va aumentando gradualmente, porque es menos costoso que el alcohol. El charas lo consume alrededor del 10 por ciento: está mayormente limitado a las personas acomodadas de las clases arriba mencionadas. El porcentaje es de alrededor del uno por ciento.

  15. Por lo general, los nativos que fuman gunjah apenas conocen diferencia alguna entre las tres formas.


  1. El charas importado de Nepal y el Tíbet es el que principalmente se usa. También se importa de Kabul o de esa dirección.

  2. No tengo noticia de que el bhang se use en parte alguna para fumar.

  3. El bhang se toma invariablemente en forma líquida y nunca se come; pero a veces lo tragan los consumidores habituales cuando viajan en ferrocarril. Podría decirse que se come con los alimentos cuando se emplea como condimento en la preparación de los platos. Un excelente cocinero indígena, sin nuestro conocimiento, preparó algunos platos con bhang que estaban más que ordinariamente sabrosos, y que yo y mis amigos saboreamos en alto grado; pero el efecto, tras el transcurso de una hora más o menos, fue penoso; nos sentimos mareados e inquietos hasta la mañana siguiente. La proporción entre los bengalíes es de alrededor del uno por ciento.

  4. El ganja fue fumado en gran medida hace algunos años por los bengalíes de Calcuta, notoriamente por los habitantes de Bag Bazar, pero disminuyó a medida que el alcohol comenzó a extender su dominio. Ha comenzado a aumentar de nuevo, porque el alcohol se ha vuelto más caro.

No se observa fluctuación apreciable en el uso del charas y del bhang.

  1. Del cincuenta o sesenta por ciento de los indostaníes, marwaris y otros que son adictos al ganja, alrededor de una décima parte puede considerarse como consumidores habituales excesivos y el resto moderados. Entre los consumidores ocasionales la proporción es mayor, pero no fuman en exceso: alrededor de cinco por mil pueden ser excesivos. La proporción de fumadores de ganja y charas entre los bengalíes es infinitamente pequeña, pero las tasas fluctúan entre las clases alta, media y baja de los bengalíes.

En cuanto al bhang, se supone que alrededor del ochenta por ciento de los indostaníes son consumidores habituales, de los cuales alrededor del diez por ciento son bebedores excesivos y el resto moderados. También hay consumidores habituales entre los bengalíes, aunque la cifra exacta no puede determinarse sin una investigación local.

El bhang lo toma ocasionalmente todo hindú: es esencial en ciertas festividades, como el día de Bejaya Dasami en Bengala y el Holi en el Noroeste.

Entre los bengalíes, los bebedores ocasionales pueden calcularse en alrededor del uno por ciento.

  1. La primera parte de esta pregunta ya ha sido respondida arriba. No hay nada en los hábitos de la vida que conduzca a la práctica; la indulgencia ocasional no está exenta del efecto reaccionario que induce a la repetición. El uso constante de cada una de las tres clases de drogas se convierte gradualmente en hábito. Respecto al bhang debe recordarse que a veces es una observancia religiosa.

  2. Por un pice puede obtenerse un chillum de ganja, y entre los muy pobres, de cuatro a seis personas logran dar una calada, o virtualmente un pice de ganja satisface a cuatro fumadores moderados pobres al día. La ración media de los fumadores habituales moderados, independientemente de sus circunstancias, es de dos o tres chillums al día. En el caso de los consumidores excesivos la cantidad es con mucho mayor: alrededor de veinte a cincuenta chillums cada uno. Conozco personas acomodadas que consumen tres o cuatro chillums al día; pero la proporción entre los bhadra-lok bengalíes no puede exceder de uno por mil. Los fumadores excesivos pobres se reúnen y consumen ganja según lo que cada uno puede permitirse. Un chillum de charas cuesta dos pices. En cuanto a los ascetas o fakires, fuman todo el día; pero su consumo varía de un día a otro según los medios de que disponen.

Las observaciones anteriores se aplican también al uso del charas, salvo que es más caro que el ganja; que el número de chillums que uno puede consumir apenas excede de cuatro al día.

Dos tolas de bhang es la ración diaria media de un consumidor habitual moderado: una tola puede obtenerse por poco más de un pice, variando el precio entre R1-8 y R2 por seer; pero los compradores al por menor tienen que pagar el doble. Los bebedores habituales excesivos, como los Chowbeys de Muttra, consumen generalmente un chattack de la droga cada día.

  1. Con el bhang se mezclan ordinariamente los siguientes ingredientes:

Pimienta negra, anís, semilla de cilantro, cardamomos, semillas de pepino, semilla de melón almizclado, almendras, hojas de rosa.

Las personas acomodadas usan también leche y azúcar y agua de rosas. El jugo de granada y de uva y el azafrán se emplean especialmente durante el tiempo frío.

En casos excepcionales el sherbet de bhang se prepara con jugo de mango verde, jugo de mango maduro, fruto de bael, fruto de phalsa o cuajada; pero alguno o algunos de los ocho ingredientes nombrados arriba son indispensables para hacer la bebida. Al endulzar el sherbet debe usarse azúcar, y esta, así como la leche, se supone que acrecienta el poder embriagador, y por ello son preferidas por los consumidores. Cuando se mezclan jugos ácidos, se prescinde de la leche y del azúcar, pero se usan asafétida y semillas de comino. El ganja se fuma ordinariamente con hojas de tabaco o tabaco preparado. El ganja in excelsis se hace con los siguientes ingredientes, y se llama pancha ratna (cinco gemas), a saber: ganja, charas, dhatura, opio y arsénico. Hay personas que fuman esta mezcla mortífera. Pancha ratna significa también una kalika, es decir, una pipa de tabaco que tiene cinco receptáculos para los cinco ingredientes siguientes: ganja, charas, tabaco, hojas de tabaco, opio o dhatura, pasando el humo de los cinco receptáculos por el tubo. El charas no se fuma solo, sino mezclado con hojas de tabaco y amasado en la palma con el pulgar; luego se enrolla en una bola y se pone al fuego hasta que se fríe parcialmente. Cuando se llena con ello y con fuego, se fuma la kalika. La massala de bhang se compone de los seis u ocho ingredientes mencionados arriba, y se vende en el bazar por los vendedores de bhang.

  1. El ganja y el charas se fuman en soledad o en compañía de fumadores asociados, pero el bhang se toma abiertamente. Las dos primeras drogas están principalmente limitadas a los varones, aunque ocasionalmente vemos mujeres de clase baja y «desgraciadas» entregarse al uso de las drogas. Rara vez hemos visto a niños menores de doce o catorce años fumar ganja o charas; pero quienes comienzan a temprana edad no pueden sacudirse el hábito en ningún momento de su vida. El bhang lo toman incluso niños de nueve o diez años.

  2. Sí, el hábito se forma fácilmente y, cuando está confirmado, es difícil de romper, aunque no tan difícil como en el caso del opio y del alcohol.

Siempre hay una tendencia a convertirse en excesivo, pero esa tendencia no es tan fuerte como en el caso de los comedores de opio y los bebedores de vino.

  1. Para el servicio religioso, el ganja, el charas y el bhang se usan en el culto del Lingam. En Tarkeswar, por ejemplo, se ofrecen con leche y se vierten sobre la cabeza de la poderosa deidad.

Socialmente no hay ocasión que haga imperativo el uso de las drogas. Los sivaitas o adoradores de Sakti fuman ganja en mayores dosis el día de Sivaratri que ordinariamente, pero quienes no fuman ganja en absoluto no necesitan entregarse a ello. Muy distinto es el caso del bhang. Siddhi significa siddha o éxito; y siempre que tiene lugar alguna festividad o ceremonia, por ejemplo, una boda o un sradh, el primer artículo que debe comprarse y traerse a casa y guardarse en ella hasta que la ceremonia haya terminado es un poco de siddhi como garantía de éxito y salvaguardia contra cualquier percance. En las ocasiones festivas, como la tarde de Bejaya Dasami (último día del Durga Puja) en Bengala, y el Holi en las Provincias Superiores, el bhang en forma de sherbet (bebida) se ofrece, como parte de la observancia religiosa, a cada miembro de la familia y a cada invitado quien, si no desea beberlo, pone una gota de él en la lengua a modo de santa aceptación. Incluso a los niños pequeños, a los bebés, se les toca la sien con una gota por la punta del dedo; las mujeres toman siddhi en tales días. En estas y otras ocasiones ordinarias, algunas personas, principalmente varones, se entregan al exceso; pero no les causa daño alguno más allá de promover un poco de alegría o hilaridad y producir un sueño prolongado.

  1. Fumar ganja y charas se considera deshonroso. En la opinión de los respetables y sobrios, la práctica está asociada con la idea de algo así como una «vida disipada»: un bribón. Los jóvenes se aficionan a ellas por el placer; por ello siempre se considera escandaloso usar tales narcóticos. Como el tabaco, que no es costumbre fumar en presencia de nuestros mayores, tales como padres, tíos o hermanos mayores, o de sus amigos, o de personas ancianas respetables, el ganja o el charas, en efecto la huka o albola, no se toca abierta y libremente. No es atribuible a ningún otro sentimiento que al de reverencia hacia los mayores, asociado, como está, con el deseo innato de parecer un puritano a sus ojos y a los del público.

No tengo noticia de que la planta de cáñamo sea adorada en parte alguna.

  1. Sí; sería una privación muy grave.

La razón es manifiesta: el resultado sería el mismo que el de la prohibición de la cerveza o del tabaco en Inglaterra.

  1. La prohibición no es factible ni conveniente: produciría un descontento y una insatisfacción graves y universales, poderosos factores en la producción de peligro político. La mayoría de las personas que consumen las drogas narcóticas ciertamente no recurrirá a los estimulantes alcohólicos; lo evitarán como un pecado, y antes morirían que beber licores. Si se impone la prohibición, el consumo ilícito seguramente se extenderá muy ampliamente.

  2. El alcohol ciertamente no se emplea como sustituto; pero es uno de los males perniciosos que la civilización occidental ha introducido en el país, con el resultado de que casi la totalidad de los rangos de la aristocracia y de la clase media han quedado diezmados. Solo en Calcuta casi todas las casas más grandes han caído presa de los estragos del alcohol.

Cualquiera que sea el motivo de los llamados filántropos que han originado esta investigación, ya se ha extendido la impresión de que el motivo ulterior del Gobierno es aumentar los ingresos suplantando los narcóticos mediante la introducción de licores.

  1. Sí; el charas causa dolor de cabeza, mientras que el ganja no.

  2. Ninguno que yo sepa.

  3. El majoon, que se prepara con bhang en forma de confitura, es menos perjudicial que el ganja o el charas.

  4. El ganja lo usan los médicos indígenas en la preparación de aceites medicinales. El bhang se administra medicinalmente en casos de trastornos intestinales; se usa también en el tratamiento de enfermedades del ganado. Ocasionalmente se da a los caballos cuando están agotados por el exceso de trabajo.

  5. Sí; en (a), (d), (c): todas las clases; me refiero, por supuesto, al uso moderado.

El ganja y el bhang poseen propiedades valiosas. Ambos son afrodisíacos. El bhang es especialmente beneficioso en la diarrea crónica; ambos proporcionan refrigerio bajo severo esfuerzo, exposición y fatiga; las tres drogas tienen poder de sostén. En enfermedades palúdicas, un kabiraj indígena de reputación me dice que el bhang se ha prescrito en casos de fiebre con éxito.

  1. Es beneficioso.

El uso moderado nunca es dañino.

  1. Son inofensivos; ciertamente nunca tanto como un borracho, que es una peste para los vecinos.

  2. Es refrescante. La intoxicación que produce es una especie de mareo que dura poco tiempo. Las personas habituadas al uso de las drogas no sienten más que una agradable sensación de intoxicación con mayor o menor olvido de las preocupaciones mundanas. El efecto, por supuesto, varía según la constitución y el temperamento. La bebida de bhang especialmente crea apetito; los efectos duran de tres a cuatro horas. Los efectos posteriores son malos cuando se usa en exceso. La falta de gratificación subsiguiente en las personas adictas al uso de la droga produce un anhelo o cierta inquietud, pero no en la misma medida que en los consumidores de opio. El uso moderado, sin embargo, es beneficioso; ciertamente muy lejos de ser perjudicial.

  3. El uso habitual y moderado de las drogas no produce ningún efecto nocivo sobre la constitución, ni sobre el pecho, ni sobre la potencia digestiva. No embota el intelecto ni el sentido moral. La disentería puede ser producida por el abuso del consumo de ganja, pero no aparece tan fácil ni seguramente como en el caso de los bebedores. Si el fumador de ganja se halla en buenas circunstancias y vive bien nutrido con ghi y leche, puede estar seguro de evitar esta así como cualquier otra enfermedad. El sentido moral no se deteriora, ni aquélla promueve el libertinaje. Se induce la pereza, pero no es la indolencia habitual. No se produce la locura a menos que se tome ganja en cantidad demasiado excesiva o por largo tiempo. Si en raros casos de consumo de ganja se produce una aberración del intelecto, es sólo de naturaleza temporal. La hipótesis de que el consumo de ganja sea la causa de la locura, o de que la locura sea efecto del consumo excesivo, no puede aceptarse sin una investigación e inspección minuciosas e imparciales por un comité de médicos de alta reputación. Nunca he tenido ocasión de ver a un fumador de ganja confirmado volverse loco o insano; por el contrario, conozco dos casos de consumo habitual y excesivo de ganja que tienden a probar lo contrario. Un caballero, antiguo funcionario del servicio, ha tenido y tiene todavía la costumbre de fumar ganja casi hasta un grado inmoderado. Ha pasado su octogésimo cuarto año y, sin embargo, está tan robusto y saludable como siempre, sin que su constitución se haya visto afectada en absoluto por enfermedad alguna. En el otro caso, el hombre fue fumador empedernido desde su juventud, cuando vio mejores días; pero, reducido a la pobreza, se vio obligado a servir como poddar en Alipur, donde solía caminar desde su casa en Calcuta y regresar a casa al anochecer, recorriendo así una distancia de diez millas cada día. Era dado a fumar de 20 a 30 chillums al día; a veces sus chillums ascendían a 100 o 108 por día. Murió en su octogésimo año de disentería; pero tales muertes por disentería, que ocurren por embriaguez u otras causas, son, si no más, igualmente comunes.

  4. Ya respondido arriba.

  5. No que yo sepa. He oído que el hábito es hereditario.

Nunca he

  1. Sí; por jóvenes libertinos; sus amantes usan lo que sus amantes varones. Es perjudicial cuando se lleva al exceso, pero aun en tales casos la lesión corporal o la enfermedad que contraen, si se examinara cuidadosamente por médicos, se hallaría que se originó por causas distintas de la impotencia. La impotencia se produce más por el excesivo abuso del alcohol que por las drogas.

  2. Casi todos los malos caracteres son consumidores habituales de las drogas, especialmente de ganja. El uso moderado no tiene más relación con el crimen que el beber moderado de vino o brandy. La clase criminal es distinta de la clase de los fumadores de ganja o charas.

52 y 53. Las observaciones anteriores se aplican a estas dos preguntas. Ni un solo caso de frenesí homicida temporal por el consumo de ganja llegó jamás a mi noticia.

  1. Sí, los dacoits, por ejemplo.

  2. Estas drogas no bastan para atontar a una persona. En tales casos se usa la dhatura.

  3. La dhatura se fuma sola o con ganja, siempre con hojas de tabaco o en forma diluida.

  4. Nada sé sobre comer o beber ganja o charas.

  5. El cultivo de la planta del cáñamo no debería ser controlado. Apenas sería factible.

  6. Nunca se consultan los deseos del pueblo antes de abrir una tienda; pero apenas se abre una tienda en un lugar donde se espera que el consumo sea nulo o casi nulo.

  7. Declaración del Sr. W. Sarson, magistrado adjunto y recaudador adjunto retirado, antiguo superintendente de Abkari, Chittagong.

  8. Mi experiencia ha sido en los distritos de Backergunge, Mymensingh, Faridpur y Chittagong, donde no se cultiva ganja, y no se usan charas ni bhang; por lo tanto, mis respuestas a numerosas preguntas deben ser nulas y por lo demás limitadas.

  9. Como se ha dicho arriba, nunca he estado en distritos en que se cultive ganja; por lo tanto, no puedo responder a ésta ni a las siguientes preguntas.

  10. Hay una especie silvestre de cáñamo que se encuentra en este distrito, a la que los nativos llaman bhang; es de siembra espontánea. No crece extensamente, quizá porque los oficiales de Rentas no permiten que crezca; siempre la mandan cortar; al menos así lo hacían en mi tiempo.

  11. Nunca ha llegado a mi conocimiento.

  12. No se cultiva ganja en los distritos de Backergunge, Mymensingh, Faridpur y Chittagong.

  13. La ganja se deteriora al cabo de un año. La ganja vieja siempre se quema según las reglas de la Junta. En un par de años diría que sería perfectamente inútil. No se traen charas ni bhang a este distrito para su venta.

  14. Hasta donde alcanza mi conocimiento, la ganja se usa sólo para fumar. No tengo conocimiento del charas.

  15. Todas las clases del pueblo fuman ganja, especialmente las de orden inferior, como coolíes, chamars y pescadores.

  16. Sólo tengo conocimiento de la plana en mi tiempo, y era la clase usada por todas las clases.

  17. He oído que el bhang silvestre mencionado arriba es usado por los nativos para fumar y beber cuando tienen ocasión. No está restringido a ninguna clase ni localidad particular.

  18. Véase la respuesta anterior.

  19. Creo que el uso de la ganja ha disminuido mucho últimamente debido a la elevada tasa del impuesto y al precio de la droga, y no por desinclinación alguna por parte de los consumidores si pudieran permitirse comprarla.

  20. Siento no poder responder a esta pregunta. No tengo datos en que basarme.

  21. Esto depende enteramente de los medios de cada uno. Un nativo gastará hasta una rupia al día en ganja, mientras que un pobre se contentará con el valor de unos pocos pice.

  22. Nada sé sobre esto.

  23. Un fumador de ganja generalmente gusta de tener a sus amigos en torno suyo, que son también fumadores de ganja. No he oído de mujeres ni niños que fumen ganja.

  24. El hábito se adquiere fácilmente, pero es difícil dejarlo. Crece en uno.

  25. No tengo conocimiento de tales costumbres.

  26. No creo que el uso de la ganja rebaje a uno en la escala social entre su propia clase. Nunca he oído que la planta del cáñamo sea adorada por secta alguna.

  27. Sería una privación grave si un fumador de ganja no obtuviera su ganja.

  28. No creo que fuera prudente privar por completo de su ganja a un fumador de ganja. Tal como están las cosas, el alto precio de la droga ha limitado su consumo. Esta regla se aplicaría también al opio y a los consumidores de otras drogas narcóticas. Quizá la prohibición llevaría a los estimulantes alcohólicos.

  29. No tengo conocimiento de esto.

  30. El charas no se usa en este distrito; al menos no era así en mi tiempo.

38 y 39. No puedo decirlo.

  1. He oído que se administra ganja a las vacas para ciertas enfermedades.

  2. Para un fumador de ganja, el uso de la ganja es beneficioso para mantenerlo en salud.

  3. Es beneficioso.

  4. Así lo creo.

  5. Le es bueno en todos los aspectos. Lo exalta y le hace disfrutar de su comida. Tiene que tomar varias fumadas durante el día para mantenerse a la altura. Me refiero a los fumadores de ganja.

  6. No creo que el uso moderado de ganja, espíritus, opio o cualquier otra droga pueda producir, ni produzca, daño alguno a nadie. Es el abuso de estas cosas lo que daña a uno. Hablando por mí mismo, hallé que el fumar tabaco no me sentaba bien, y lo he dejado con mucho beneficio.

47 y 49. No tengo conocimiento de ello.

  1. No estoy familiarizado con el sistema actual de administración de rentas, así que no puedo expresar opinión alguna.

  2. Declaración del Sr. W. M. Saura, magistrado adjunto y recaudador adjunto retirado, Sonthal Parganas.

  3. He estado a cargo del Departamento de Rentas del distrito de Sonthal Pargana, y también de las rentas de algunas de sus subdivisiones; últimamente de la subdivisión de Deoghur.

  4. Sí.

  5. Sólo la he visto crecer en un lugar, una fábrica de añil abandonada en la subdivisión de Rajmabal.

  6. Olvido el nombre local.

  7. No tengo información.

7 y 14. No.

  1. Todas las drogas, y quizá pierden por completo su efecto con el tiempo. La ganja de más de un año apenas es vendible. No sé cuáles sean las causas del deterioro. El buen almacenamiento es el único plan factible.

  2. Nunca he visto usar ninguna de las dos. Se dice que la ganja se fuma sólo.

  3. Se dice que los pobres fuman ganja.

  4. En Dumka se usaba mayormente la ganja plana; en Deoghur, la redonda.

  5. Sólo he oído que se bebe como sorbete.

  6. Los sacerdotes de Deoghur son los principales consumidores de bhang que conozco.

  7. En las Sonthal Parganas el consumo de ganja va en disminución.

  8. No puedo decirlo.

  9. Sé que los pandas de Deoghur se quejan en voz alta si por cualquier causa se interrumpe el suministro para ellos.

  10. He oído afirmar lo contrario, es decir, que cuando se frena el suministro de espíritus se recurre a la ganja.

37 y 38. No puedo decirlo.

  1. Sólo sé que hay un ansia de bhang.

  2. He conocido casos en que el frenesí se ha atribuido a la ganja, pero no se investigó.

  3. En las Sonthal Parganas el suministro de ganja está muy restringido, las tiendas son pocas, y además del impuesto sobre la droga hay una fuerte cuota de licencia.

  4. Declaración de Basu Hum Onunpeer Kerr, kayasth, magistrado adjunto y recaudador adjunto retirado, subregistrador de Seaidah.

  5. En 1876-77 fui destinado a servicio especial por órdenes del Gobierno de Bengala, para investigar e informar sobre el cultivo y el comercio de la ganja en Bengala, y el resultado de esta investigación está consignado en el informe impreso que presenté al concluir mis labores. Tuve así la oportunidad especial de estudiar los más mínimos detalles de los asuntos relacionados con las drogas del cáñamo.

  6. Las definiciones son generalmente correctas. Éstos son los nombres por los que estos productos se conocen ordinariamente en Bengala (véase mi informe, párrafos 26, 27 y 28). La ganja plana, llamada en lengua vernácula chapta ganja, es de dos variedades, mota (ramas grandes) y mihi (ramas pequeñas). La ganja redonda se conoce como gol ganja, pero en algunas partes de Bengala se la llama mihi ganja. El chur o ganja quebrada se llama también rora.

  7. La planta silvestre del cáñamo puede verse en casi todos los distritos de Bengala, y generalmente crece en tal estado de forma espontánea. Abunda en los distritos de Bhagalpur, Monghyr y Behar del Norte.

  8. Para una lista de los diferentes nombres por los que se conoce el cáñamo, remito al párrafo 10 de mi informe. Los nombres no creo que en todos los casos se refieran exactamente a la misma planta.

  9. (a) Para la producción de ganja, la planta del cáñamo se cultiva en el Ganja Mahal de Gaogaon, que comprende partes de los tres distritos contiguos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur. En los Gurjat Mahals de Orissa también se lleva a cabo el cultivo de la planta del cáñamo para ganja a pequeña escala.

(b) La planta del cáñamo no se cultiva en Bengala para la producción de charas (véase el párrafo 27 de mi informe).

(c) En Monghyr, Bhagalpur, Shahabad, Champaran y Patna, y particularmente en los dos primeros distritos, la planta del cáñamo se cultiva para el uso de sus hojas como bhang. También se cultiva con el mismo propósito en algunas partes de Dacca y en los Mahals Tributarios de Chota Nagpur.

(d) No tengo conocimiento de que la verdadera planta del cáñamo se cultive sólo por sus fibras o semillas. Pero el cáñamo y las semillas se utilizan para diversos

para fines domésticos, donde la planta se cultiva por sus hojas o por sus flores, E gts

  1. En la actualidad no estoy en condiciones de determinar de manera definitiva el aumento o la disminución de la superficie cultivada. La información disponible sobre este punto en los informes oficiales se basa, de hecho, en meras conjeturas, y no se realiza anualmente ninguna medición real de la superficie. Sin embargo, me inclino a pensar que, con el aumento del impuesto y la influencia de la educación y la cultura, el consumo de los preparados de la planta de cáñamo está disminuyendo, y por ende el cultivo también declina en la misma medida.

  2. Véanse los párrafos 38 a 60 de mi informe,

para una respuesta detallada a esta pregunta.

  1. No existe una clase especial de cultivadores de cáñamo, sino que pertenecen a las mismas clases que los demás

cultivadores agrícolas (véase el párrafo 88 de mi

informe), 11. No, 12. No tengo conocimiento de tal cultivo.

  1. Sí, solo se cultiva de ese modo en una extensión limitada de territorio conocida como el Ganja Mahal de Naogaon, que se extiende por los límites de los tres distritos contiguos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur. Este territorio, sin embargo, no fue en un principio seleccionado especialmente para la restricción del cultivo, sino que, siendo el producto de este territorio superior al de las demás partes de Bengala, con el tiempo el cultivo llegó a quedar restringido a esta parte de la provincia únicamente.

  2. Véase la respuesta a la pregunta 7.

  3. Para una relación completa del método de preparación del ganja, que se emplea para fumar, a partir de la planta de cáñamo cultivada, véanse los párrafos 61 a 78 de mi informe.

El charas, que también se emplea para fumar, es la materia resinosa pura que exuda naturalmente de las flores o las hojas de la planta de cáñamo. La recolección de esta exudación se realiza de diversas maneras, generalmente a partir de las hojas y flores de las plantas femeninas cultivadas en las regiones del Himalaya y del Transhimalaya. Esta sustancia, sin embargo, nunca es recolectada por los cultivadores de cáñamo de Bengala.

El siddhi o bhang, que se emplea para beber, se prepara secando las hojas verdes de la planta de cáñamo. Se prepara a partir de la planta de cáñamo cultivada o de la silvestre.

Una preparación de siddhi mezclada con azúcar,

mantequilla, etc., se llama majoon. Se emplea para comer, como confitura, por los disolutos.

  1. Sí. Puede prepararse a partir de las hojas de las plantas de cáñamo cultivadas solo en las llanuras y también en las colinas bajas. En los países fríos, el narcótico pasa a las resinas que exudan por las hojas y las flores. Las plantas silvestres no producen ganja. El charas, sin embargo, puede obtenerse de la planta silvestre.

  2. Por las clases agrícolas ordinarias.

  3. El ganja conserva sus cualidades narcóticas durante aproximadamente un año, tras lo cual comienza a deteriorarse y se vuelve absolutamente inerte a los dos años.

El ganja es una sustancia peculiarmente sensible a la influencia atmosférica, y su propiedad narcótica se pierde en mayor o menor medida según la calidad de la droga, el estado del tiempo y el tiempo que se conserva en el almacén. Es principalmente a la influencia de la atmósfera a la que se debe el deterioro causado al ganja. El deterioro puede prevenirse hasta cierto punto minimizando los riesgos de exposición al sol y al aire.

(Véase el párrafo 122 de mi informe.)

  1. El ganja se emplea casi exclusivamente para fumar, pero ocasionalmente se emplea para usos medicinales y religiosos. Como medicina se emplea en casos de sarna y algunas otras enfermedades cutáneas, y también se emplea un extracto preparado del ganja según el método científico por las autoridades médicas de la India, según entiendo, en casos de fiebre palúdica, etc.

A veces se hacen ofrendas de ganja a las tumbas de santos o Pirs mahometanos.

El charas se emplea solo para fumar; nunca para fines medicinales. Tengo entendido que a veces se bebe, pero personalmente no tengo conocimiento de tal práctica.

  1. Por regla general, el cáñamo no es fumado por las clases agrícolas; la clase artesana y los syces, barrenderos y porteadores de palanquín, y algunas personas de la clase media, así como los mendicantes, hacen uso de la droga. A mi juicio, el total real de fumadores en las Provincias Inferiores y el Noroeste puede calcularse en unos dos lakhs de personas. Los fumadores habituales de charas son muy pocos en Bengala. El charas es tomado por los fumadores de ganja para avivar el efecto del ganja. Es difícil determinar el número de fumadores de charas.

  2. Véase el párrafo 23 de mi informe para la respuesta a esta pregunta.

  3. Se emplean charas nativo y extranjero, pero se prefiere el charas del Himalaya, que alcanza un precio más alto. El charas extranjero se importa del Asia Central, Ladakh, Yarkand, Turkistán y Herat.

  4. El bhang se emplea ahora muy rara vez para fumar.

  5. La gente del interior, como los darwans, etc., generalmente bebe bhang. En Bengala el hábito fue en un tiempo muy prevalente, pero ahora está desapareciendo rápidamente.

  6. El uso de todas las clases de drogas de cáñamo disminuye constantemente. El hábito es considerado bajo, y el efecto se considera muy perjudicial; de ahí la disminución del consumo.

  7. Es muy difícil hacer una estimación de tal proporción. Generalmente, los fumadores de ganja son consumidores habituales moderados, pero los jogis, sadhus y mendicantes pueden clasificarse como consumidores habituales excesivos de ganja. Los consumidores de siddhi y charas pueden clasificarse como consumidores ocasionales moderados. Muy pocos casos se encuentran de consumo excesivo de estas dos drogas.

  8. Las personas que toman las drogas de cáñamo pertenecen generalmente a las clases que han de ganarse el pan tras un considerable trabajo manual.

Las drogas son empleadas por tales personas como accesorio del alimento, refrescante, estimulante o, ocasionalmente, para la intoxicación.

  1. Un consumidor habitual moderado de ganja fuma por término medio una dracma de la droga al día, lo que le cuesta unos dos pice, mientras que un consumidor habitual excesivo puede fumar una onza o más al día, y el costo aumenta proporcionalmente.

Los consumidores habituales moderados de siddhi toman generalmente de media a dos tolas al día, mientras que la dosis de un consumidor excesivo varía de tres a cinco tolas.

  1. Ordinariamente las drogas se toman solas, excepto el bhang, que se mezcla con anís, pimienta, azúcar, etc.

La dhatura se mezcla con bhang o ganja para producir una intoxicación descontrolada con el propósito de cometer alguna violencia. Las drogas se mezclan también con otras drogas peligrosas, como la nuez vómica y la estricnina, etc.

  1. El consumo de drogas de cáñamo se limita generalmente a los varones adultos. Rara vez se encuentra que niños y mujeres tomen estas drogas.

  2. Sí, el hábito se forma fácilmente. En mi experiencia, he hallado que el hábito es difícil de abandonar. Sí, creo que hay una tendencia a convertirse en hábito excesivo.

  3. La única ocasión social o religiosa en que se toma siddhi en Bengala es el último día del Durga Puja, cuando se ofrece una bebida de siddhi a amigos, parientes y huéspedes, y es esencial que cada uno ponga al menos una gota en su lengua. Sí, este uso es esencial.

Es templado por lo general. No, no es probable que conduzca a la formación del hábito.

  1. El consumo es generalmente considerado con gran desaprobación. La práctica es vista por la sociedad como baja y deshonrosa. El sentimiento es atribuible a los efectos injuriosos de las drogas por su abuso. No tengo conocimiento de tal costumbre.

  2. Sí, lo sería hasta cierto punto, ya que las personas que tienen el hábito de tomar tales drogas tendrían que satisfacer su anhelo de sustancias intoxicantes con otros artículos gravables costosos, como el alcohol, etc., o con drogas igualmente o más deletéreas preparadas a partir de plantas silvestres (párrafo 133 de mi informe).

  3. (a) No.

(d) Sí.

(2) Sí, hasta cierto punto.

(e) No llego al extremo de pensar que la prohibición conduzca a un peligro político.

(7) Sí.

  1. Mi referencia me lleva a creer que el alcohol no está siendo sustituido por ninguna de estas drogas.

  2. Los efectos de las dos drogas son casi los mismos, aunque soy positivamente de la opinión de que el charas es mucho más suave que el ganja.

  3. En cuanto a su naturaleza, los efectos de estas drogas me parecen los mismos; solo difieren en grado.

  4. El ganja y el charas, si se comen o se beben como el bhang, son decididamente mucho más injuriosos que la forma habitual de tomarlos fumándolos. Estas drogas, cuando se toman internamente, tienen un efecto fisiológico muy fuerte. El uso habitual moderado

de la bebida de siddhi, sin embargo, no produce ningún efecto perceptible en el organismo humano.

  1. El bhang es recomendado por los médicos nativos a las personas que padecen diarrea crónica prolongada, quienes lo encuentran muy eficaz para contener sus dolencias. No sé si estas drogas se emplean en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  2. (a) Sí; el uso habitual moderado puede serlo para las clases que no pueden permitirse bebidas alcohólicas, pero que sin embargo requieren alguna sustancia semejante que auxilie sus funciones estomacales.

(2) Sí; se considera que el uso habitual moderado ejerce tal efecto en las clases trabajadoras que las consumen.

(c) Sí; el uso ocasional moderado. Se cree que son eficaces en tales casos hasta cierto punto para las personas de las clases más pobres en los distritos en que prevalecen tales enfermedades.

(2) Es empleado también por la clase mendicante para dominar las pasiones y sensibilidades a que la carne humana está sujeta.

  1. Sí.

  2. El uso moderado de ganja por un fumador habitual no produce en él ningún efecto decididamente intoxicante. Le es refrescante y no afecta su apetito. El efecto dura varias horas. A un consumidor habitual de ganja, la falta de gratificación posterior le produce algún anhelo o inquietud. La falta de charas a un consumidor habitual, sin embargo, no le causa ningún anhelo o inquietud.

47 y 48. No he podido descubrir esto.

  1. El majoon, una preparación de bhang, se emplea como afrodisíaco. El bhang se mezcla también con una variedad de especias estimulantes y se convierte en diferentes clases de confituras, que son consideradas muy afrodisíacas. No sé si es empleado así por las prostitutas. Como narcótico ordinario, las dosis moderadas de la droga de cáñamo son inocuas, pero cuando se mezclan con otras drogas estimulantes se vuelven realmente injuriosas.

  2. El uso excesivo de las drogas de cáñamo produce seguramente los efectos más perniciosos y deteriora permanentemente la constitución.

  3. No hay necesariamente ninguna conexión directa del crimen con el consumo de drogas de cáñamo, pero se encuentra que una gran proporción de malhechores fuma ganja y las otras drogas afines habitualmente. A veces un hombre que se propone cometer algún crimen se intoxica con una dosis de ganja.

  4. Por el uso excesivo de estas drogas, un hombre es a veces impulsado a cometer un acto de violencia o imprudencia que no haría si fuera templado en sus hábitos.

  5. Sí, lo hace. Ningún caso semejante ha sido observado por mí personalmente, pero tengo razones para pensar que tales casos, aunque raros, ocurren ocasionalmente.

  6. Sí; creo que a veces se emplea así.

  7. Los criminales recurren a veces a tales artificios. Se supone que la estupefacción completa no puede inducirse por ninguna de estas drogas sola sin la mezcla de alguna sustancia estupefaciente más poderosa.

  8. En general, las drogas de cáñamo por sí mismas, si son tomadas por fumadores habituales en dosis moderada, son inocuas, pero cuando se mezclan con otras sustancias injuriosas, como la nuez vómica, las cantáridas, etc., los efectos se agravan, y las drogas se vuelven dañinas en mayor o menor medida según se tomen con moderación o en exceso.

  9. No tengo experiencia de que el gunjah y el churrus se coman o se beban.

  10. Conozco la administración del impuesto del Bengala en lo relativo al gunjah, y opino que el sistema que prevalece actualmente funciona en conjunto bastante bien, pero considero que es imperfecto en algunos aspectos.

  11. La primera mejora que sugeriría sería la reducción del impuesto que grava el gunjah, que se ha elevado demasiado. Con el aumento del impuesto, el contrabando se hace más frecuente (véase mi informe, párrafo 138).

La prohibición del almacenamiento privado y el establecimiento de almacenes públicos para guardar la droga después de su manufactura será mi siguiente sugerencia de importancia. Esto pondrá fin al contrabando de una vez por todas (véase mi informe, párrafo 131).

Ha crecido un espíritu de injerencia demasiado frecuente e imprudente con los cultivadores, y el abuso del poder de controlar el cultivo del gunjah llevará al abandono total del cultivo.

Hay otros cultivos, como la caña de azúcar, el yute, el tabaco, etc., que no son menos provechosos que el cultivo del gunjah; y el cultivador oprimido no hallará dificultad en abandonar el cultivo del gunjah. Esta tendencia debe ser contenida por todos los medios.

  1. No considero necesaria ninguna modificación particular del sistema bajo el cual se lleva a cabo el cultivo y la manufactura del gunjah.

  2. El cultivo de la planta del cáñamo para la producción del bhang puede llevarse a cabo bajo el mismo sistema que el cultivo del gunjah, ocupando respectivamente el Recaudador Adjunto del Impuesto y el Subinspector del Impuesto el lugar del Oficial Subdivisional y de los Supervisores en el Ganja Mahal, además de sus otras funciones.

  3. No.

  4. No. Creo que los reglamentos existentes funcionan bastante bien.

  5. Por lo que respecta a la tributación del gunjah, pienso que se ha llevado demasiado lejos en la última década. Tengo muy poca experiencia en la tributación de las otras drogas.

  6. Sí; la escala del impuesto debería fijarse según la calidad de la droga y la porción leñosa de cada clase de droga.

  7. No tengo objeción al método de gravar el gunjah.

  8. No conozco ningún establecimiento de tal naturaleza para el consumo de las drogas del cáñamo.

  9. Sí; el sistema de opción local está en boga.

Debe consultarse la opinión pública local.

  1. Excepto el churrus, que es importado, las demás drogas del cáñamo se manufacturan en el Bengala, y hay muy raros casos de contrabando de gunjah o bhang desde los Estados nativos.

  2. Declaración de Basu Katt Das Muxerszr, Subrecaudador Adjunto y Superintendente de la Destilería, Serampore, Hughli.

  3. Por mi experiencia como Oficial del Impuesto durante un período de unos siete años en varios distritos del Bengala.

  4. Las definiciones de gunjah, siddhi y churrus del doctor Prain son sustancialmente las mismas que las dadas en el Manual del Impuesto del Bengala de 1891, y corroboran también las declaraciones de mi informante, que trabaja algunos meses cada año en el campo de gunjah de Naogaon, en Rajshabi. El gunjah, el siddhi y el churrus se conocen como tales en el Bengala propiamente dicho. El siddhi se conoce a veces como bhang, pero nunca he oído que se le llame sabji o pati en ningún distrito del Bengala.

  5. Murshidabad, Pabna, Hughli, Khulna, Jessore y Mymensingh. En Mymensingh y Jessore la planta silvestre del cáñamo es comparativamente abundante.

  6. La planta silvestre del cáñamo conocida como siddhi o bhang y mencionada en el párrafo 3 es exactamente la misma planta y no se refiere a ninguna otra planta.

  7. A menudo densa, raramente dispersa.

  8. Hay cultivo de la planta del cáñamo bajo supervisión del Gobierno en el Bengala. El gunjah se cultiva en Naogaon, y el bhang o siddhi en Monghyr y Bhagalpur. La cantidad producida es suficiente para abastecer a todo el Bengala.

  9. No, no conozco tal caso, ni tengo razón alguna para creer en la existencia de tal cultivo o producción.

  10. El cultivo de la planta del cáñamo para gunjah está restringido a Naogaon, en el distrito de Rajshabi.

14 y 15. El siddhi no requiere manipulación como el gunjah. Basta que un hombre corte algunas plantas silvestres de cáñamo ya crecidas y las seque.

Las hojas, una vez secas, se desprenden y se guardan para su consumo. No es necesario ningún otro proceso, ya sea que la droga se destine a beberse, fumarse o comerse.

  1. El bhang lo preparan a veces las gentes en sus propias casas. Puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. No creo que el gunjah y el churrus puedan prepararse con tanta facilidad, y por tanto con tanta seguridad, como el bhang. No conozco ningún caso en que el gunjah o el churrus se hayan preparado así a partir de la planta silvestre del cáñamo. Esto se debe probablemente a la ignorancia de las gentes en general en cuanto al arte de la preparación o manipulación.

  2. El bhang lo preparan generalmente las clases bajas y medias de la población a partir de la planta silvestre del cáñamo.

  3. El gunjah y el bhang suelen deteriorarse al cabo de un año, aunque se guarden con el cuidado ordinario.

Las drogas pierden sus efectos con el tiempo, y al cabo de dos años, contados desde la fecha del almacenamiento, es casi seguro que pierden su propiedad narcótica.

  1. El gunjah y el churrus se usan generalmente sólo para fumar. Moler el gunjah hasta hacerlo pasta y disolverlo luego en algún líquido con el propósito de «beberlo» es muy raro. Sólo he visto un caso en que un brahmín uriya de Murshidabad solía moler gunjah y beberlo después de diluirlo. En cuanto al uso medicinal de estas dos drogas (gunjah y churrus), los médicos nativos rara vez, si acaso alguna, las emplean.

No estoy seguro de si la ciencia médica de Occidente (homeopatía y alopatía), tal como se practica ahora en la India, hace uso de estas drogas.

  1. Un medio por ciento de la población total de los distritos mencionados en el párrafo 8 y un

por ciento de la población masculina de esos mismos distritos puede tomarse aproximadamente como consumidores de gunjah. Pero el churrus lo consume un número muy limitado en esos lugares. La proporción de personas que fuman churrus puede tomarse aproximadamente como una por cada lakh de población masculina. El gunjah lo consumen todas las clases de nativos del país, aunque el mayor número se halla entre las clases trabajadoras, los fakires mahometanos y los frailes hindúes. El churrus, en cambio, lo consumen generalmente las clases medias y altas, y rara vez, si acaso alguna, el estrato inferior de la sociedad india. No conozco ningún caso en que se haya hallado a una mujer consumiendo gunjah o churrus.

  1. El bhang se usa muy raramente para fumar. Sólo he visto un caso en que un brahmín de cierta respetabilidad fumó una vez bhang por falta de tiempo y de utensilios para moler y disolver la droga.

  2. El bhang lo consumen habitualmente las clases altas y medias, y ocasionalmente los trabajadores. Sin embargo, lo consumen a menudo los frailes hindúes (no los fakires mahometanos), y es la droga predilecta de los hombres del norte que viven en el Bengala. Por estos hombres entiendo a los hindúes y jainas, como los marwaris, kayias y shings, pero no a los mahometanos.

  3. El consumo va en aumento:

Consumo (todo el Bengala).

Ganja Mads. Mds Mads, Mads, Mads, S, Ch. Mds. S. Ch. | Mds. S. Ch] Mds. S. Ch.

Mds, S. Ch. | Mds. S. Ch. | Mads, S. Ch. | Mds. S. Ch, 859 0 0 | 963 8812 | 1,009 38 10 /1,02012 9

  1. Para responder a esta pregunta es necesario suponer una cantidad determinada como patrón de consumo moderado. Tomando chhattack de gunjah, 4 chhattack de siddhi y chhattack de churrus como los patrones ordinarios de consumo moderado, parece existir la siguiente proporción entre las distintas clases de consumidores y el número total:

Gunjah. Consumidor habitual moderado =, i 3 Consumidor habitual excesivo ve

Consumidor ocasional moderado a ts 4 Consumidor ocasional excesivo. = = qy Ts

La proporción para el gunjah puede tomarse aproximadamente para el churrus, ~ gies

  1. El gunjah lo usan los trabajadores como estimulante refrescante, la clase media como una distracción menos costosa, los hijos ociosos de los millonarios como

droga intoxicante positiva auxiliar de los placeres de la bebida. Lo usan los viajeros, así como los fakires y los frailes, como protección contra las enfermedades en las comarcas palúdicas.

El churrus sigue de cerca al gunjah en este respecto.

El siddhi lo usan habitualmente las clases altas y medias como digestivo, droga placentera y vigorizante y purificador de la sangre. Algunas personas lo usan con éxito como precaución contra el estreñimiento y la acidez incipiente. Se dice que los frailes hindúes y los yoguis lo usan para ayudarse en su contemplación religiosa aumentando las facultades de concentración. Especialmente desde este punto de vista, el siddhi es preferible al gunjah.

  1. El costo medio del gunjah o del churrus para un consumidor moderado es de 3 de anna al día, y el del siddhi de 1 de anna. Los consumidores habituales excesivos tienen que gastar casi el doble de esa cantidad.

  2. El ingrediente ordinario que se mezcla con el gunjah y el churrus es tabaco empapado en melaza. En casos excepcionales ambas drogas se tienen en agua de rosas durante horas antes de su consumo. Se dice que esto se hace sólo por el sabor. El siddhi se muele habitualmente hasta hacerlo pasta con algo de pimienta negra y anís, y luego se disuelve en agua.

Esta es la manera general seguida por el 75 por ciento de los consumidores. El objeto de este método es asegurar los buenos efectos de las drogas descritos en el párrafo 27 de este informe. Las secciones más acomodadas de los consumidores usan leche y azúcar en lugar de agua, y el objeto de tal mezcla es hacer la droga más agradable al paladar y más intoxicante. No conozco ningún caso de dhatura usado con ninguna de estas drogas.

  1. A diferencia del licor y del madak, el gunjah, el churrus y el siddhi se consumen generalmente en soledad, aunque hay casos ocasionales de consumo en compañía. El gunjah y el churrus están limitados al sexo masculino, y el siddhi se extiende ocasionalmente al otro sexo, aunque tales casos son raros. Estas drogas, sin embargo, las consumen generalmente tanto los jóvenes como los viejos. Sólo conozco un caso en que un muchacho brahmín de catorce años fumaba gunjah.

  2. El hábito de consumir todas estas drogas puede formarse en un mes o dos si se toman a diario o a intervalos regulares. Pero no creo que sea muy difícil abandonar el hábito. Los presos de cárcel acostumbrados a estas drogas antes de su condena se ven, por regla general, obligados a abandonar el hábito tras su ingreso en la cárcel. Pero no parecen sufrir mucho por el cambio, y la mayoría de ellos mejora físicamente en poco tiempo. Tengo razones para creer que el uso moderado de

estas drogas, como el de todos los demás artículos intoxicantes, tiene

tendencia a desarrollarse hasta el exceso.

  1. Sólo hay una costumbre sociorreligiosa en muchas partes del Bengala, por lo que respecta únicamente al consumo de siddhi. Generalmente, después del ocaso, el día de Dasahara, muchos hogares hindúes del Bengala preparan bastante siddhi para beber y para agasajar a los vecinos que se reúnen en esta ocasión para bendiciones y buenos deseos recíprocos. El siddhi se considera en esta ocasión como símbolo de éxito para el año siguiente. No creo que el uso del siddhi en esta ocasión sea esencial, ni he oído nunca que ningún pandit justifique su uso en esta ocasión por algún precepto religioso formal o texto fidedigno de los Shastras. (El consumo de Dasahara es, sin embargo, moderado, y en algunos casos formal, y no conduce al hábito.)

  2. El consumo de siddhi se considera generalmente inocente, y no se le atribuye descrédito.

Pero el hábito de fumar gunjah ha sido estigmatizados por la opinión pública tanto desde el punto de vista social como religioso, y creo con mucha justicia, en la mayoría de los casos. Un fumador de ganja es físicamente débil, huraño y de temperamento melancólico, de apariencia de palos secos en movimiento, pareciendo más una aparición que un ser humano. Sería muy difícil, si no imposible, encontrar un hijo obediente, un esposo amoroso, un padre afectuoso, un criado digno de confianza o un oficial fiable entre la clase de los consumidores de ganja. Como miembros de la sociedad son generalmente inútiles y desagradables, y el público los mira como especímenes despreciables de la humanidad. Este cuadro de la clase se aplica sólo a los fumadores de ganja confirmados que han llegado al exceso. Pero debe tenerse presente que el uso moderado, como ya se ha observado, se convierte gradualmente en excesivo. Tuve ocasión de observar a más de quince fumadores de ganja de diversas clases en distintos distritos de Bengala, y la descripción anterior es justamente aplicable a la mayoría de ellos.

Debo consignar aquí dos casos que difieren ampliamente de otros que han llegado a mi observación. Conozco a un funcionario bengalí de alto rango (Sub-Juez) que consumía ganja con moderación, y a un sanyasi (fraile) que consumía tanto ganja como siddhi con la frecuencia que le placía. Pero se dice que el Sub-Juez desempeñaba su trabajo muy satisfactoriamente a pesar de la ganja, y el sanyasi, a quien tuve amplia ocasión de observar durante más de un año en mi aldea natal en Jessore, era un hombre excelente. Era físicamente fuerte, humilde y amable en sus modales, inteligente, piadoso y profundamente devoto. Pero éstos son casos aislados, y sería una generalización imperfecta sacar inferencia alguna de datos tan insuficientes.

34 y 35. Como estas dos preguntas están íntimamente relacionadas entre sí, las tomo por una y respondo en consecuencia.

Siddhi.—(1) Sería una grave privación para la mayoría de los consumidores de siddhi renunciar a su consumo.

(2) Hasta donde alcanzan mi experiencia y las informaciones de los médicos nativos, me inclino a creer que un uso moderado del siddhi vigoriza la virilidad, purifica la sangre, aumenta las facultades digestivas, previene el estreñimiento y proporciona placer.

(3) Desde el punto de vista médico, el siddhi es un artículo sumamente valioso. Las medicinas indias, como el kameswar madak, el Gangadharchurna y otras de descripción similar y reputación establecida, de las cuales la ciencia médica hindú se enorgullece con justicia, deben su existencia al siddhi.

(4) En estas circunstancias sería una política cuestionable que el Gobierno impusiera la prohibición total de una droga tan útil.

(5) Tal prohibición crearía seguramente descontento, y el Gobierno hallará muy poco que justifique semejante medida.

Ganja.—Considerando las ventajas y desventajas del uso de esta droga, no vacilo en decir que su consumo debería prohibirse totalmente por las razones siguientes:

(2) Causa el deterioro mental, moral y físico. La disentería, la pereza, la locura y la falta de respeto propio resultan ser los inevitables efectos del consumo de ganja.

(3) Los médicos nativos no necesitan esta droga, hasta donde yo sé, por su propiedad medicinal, si alguna tiene.

(d) Si los médicos occidentales, que ejercen en la India, no pueden prescindir de ella, podría cultivarse una cantidad muy limitada en algunos jardines botánicos del Gobierno para abastecer únicamente la demanda del departamento médico.

(e) La prohibición del consumo causaría privación a los consumidores sólo por algún tiempo. Pues es casi seguro que recurrirán a otros artículos sujetos a impuesto. Crearía descontento entre los fumadores de ganja. Pero su número no excede del medio por ciento de la población total, y el Gobierno contará con la simpatía del restante 99½ por ciento. En segundo lugar, el Gobierno tiene muy poco que temer en materia de peligro político de los hombres despreciables de la clase fumadora de ganja.

(e) Las razones que suelen aducirse en favor del consumo de ganja son las siguientes:

(1) Que los frailes y jogis hindúes no pueden prescindir de ella, pues les ayuda en su contemplación religiosa y los sostiene bajo severos esfuerzos y exposiciones.

(2) Que es una salvaguarda contra las enfermedades en las comarcas palúdicas.

(3) Que sirve a las clases trabajadoras como estimulante refrescante, aliviando la fatiga.

No creo que ninguna de estas razones sea concluyente, aunque plausible. En efecto, ninguna de ellas resiste la prueba de un examen minucioso. Si alguna droga intoxicante es del todo necesaria para los frailes y jogis, el alcohol, el opio o el siddhi pueden servir al propósito. Ocho clases de drogas intoxicantes se prescriben en los Tantras para los devotos hindúes, y es optativo para ellos tomar cualquiera, si es que acaso les place hacerlo. Así, cualquier medida del Gobierno que prohíba el uso de la ganja no interferiría con esta clase religiosa de consumidores, pues siete clases les quedan aún abiertas. Pero Manu, la más alta autoridad en la religión hindú, fomenta la abstinencia en términos inequívocos:

«No hay pecado en tomar carne o licor, ni en entregarse al comercio sexual; pues todo hombre es naturalmente propenso a ello. Pero la más alta virtud consiste en la abstinencia total.»

Que la ganja sea una salvaguarda contra las enfermedades en las comarcas palúdicas no es necesariamente cierto. Conozco a dos hombres del distrito de Khulna que adquirieron el hábito de fumar ganja en el distrito de Dinajpur, adonde ambos tuvieron que ir por servicio particular, pero hay numerosos caballeros (tanto europeos como nativos) que no fueron afectados por el paludismo en absoluto, aunque nunca fumaron ganja.

Incluso como estimulante y removedor de la fatiga, la ganja tiene muy poco que recomendarse a las clases trabajadoras. No hay duda de que un trabajador que ha adquirido el hábito de fumar ganja trabaja bien durante las dos primeras horas justo después de tomar un chillum* de ganja. Pero en cuanto empieza a establecerse la reacción, el trabajador comienza a sentir aversión al trabajo, se inquieta y se vuelve intranquilo, se muestra hosco y elude el trabajo, si puede. Una observación cuidadosa ha de establecer seguramente el hecho de que cualquier trabajador ordinario cuyo único estimulante es el tabaco es, en conjunto, mejor trabajador que su hermano consumidor de ganja.

  • Dosis única.

Sostengo la misma opinión con respecto al charas.

  1. Declaración de Basu Jocendra Nath Mozumdar, brahmán, Inspector Adjunto de Impuestos Especiales, Darjeeling.

  2. Mi experiencia e información se limitan casi enteramente a este distrito y especialmente en mi calidad de funcionario de Impuestos Especiales.

  3. Sí, son correctas según mi conocimiento.


Ganja, bhang y charas son los nombres usados en Bengala. Charas es desconocido en Darjeeling.

  1. En esta materia solo tengo conocimiento de este distrito. La planta del cáñamo crece espontáneamente aquí en diversas localidades, especialmente en los lechos de los arroyos de las colinas.

  2. En este distrito el término bhang se usa generalmente para designar esta planta. La palabra ganja se usa también con frecuencia.

[El producto] de este tracto abastece a toda Bengala, además de la exportación a Assam, Kuch Behar y el Noroeste. La superficie cultivada supera las 2.000 bighas.

  1. Ningún cambio considerable para bien. La superficie de cultivo se redujo hace un año a causa de las grandes inundaciones.

9 y 10. Ningún conocimiento personal. 11. No lo sé. 12. En este distrito la planta no se cultiva, pero cuando crece espontáneamente a veces se cuida para la producción de ganja. Estas plantas son generalmente solitarias y por ello no es necesaria la extirpación de la planta macho.

  1. El cultivo se limita al tracto mencionado en la respuesta 7, pero no sé por qué. No hay duda, sin embargo, de que existen algunas peculiaridades en el suelo del tracto que no se sabe que existan en otras partes de Bengala. El experimento del cultivo de ganja se intentó en Sibpur, pero fracasó a pesar de todas las precauciones científicas.

  2. Se preparan ganja y bhang. No sé hasta qué punto el charas es indígena de Bengala. Se recurre a la importación desde Nepal y el Noroeste para el suministro de charas. La ganja se prepara en el distrito de Rajshahi, en la subdivisión de Naogaon.

  3. La planta crece silvestre generalmente hasta una elevación de 4.000 pies sobre el nivel del mar y a menudo abunda junto a los arroyos.

  4. Generalmente dispersa en este distrito.

  5. (a) Sí.

(b) No lo sé.

(c) Sí.

(d) No lo sé.

La planta del cáñamo se cultiva en Bengala en un tracto del distrito de Rajshahi, en la subdivisión de Naogaon, que en parte se extiende por los distritos de Bogra y Dinajpur. El producto

El bhang se prepara más o menos en todos los distritos.

La ganja preparada abastece a toda Bengala, además de la exportación a otras provincias.

El bhang se prepara en pequeñas cantidades para consumo privado y, bajo licencias, cuando se requiere prepararlo en grandes cantidades para la venta.

  1. [a(A)] Las semillas de ganja se siembran en terreno húmedo y cuando las plántulas crecen se trasplantan. Se cortan a los cuatro o cinco meses. Las plantas macho son eliminadas por expertos empleados para ello. Tras un breve secado, las hojas y los extremos floridos se prensan con el pie o se enrollan, y se prepara la ganja para fumar. La ganja a veces se fuma mezclada con hojas de tabaco. [a(B)] Las hojas secas tanto de la planta macho como de la hembra se convierten en píldoras que se ingieren o se mezclan con dulces llamados majoon o [a(C)]; se pulverizan y se mezclan con agua y la mezcla se endulza de nuevo añadiendo azúcar y leche para beber. La materia resinosa de los extremos floridos de la planta es el charas, y se fuma con ganja. [6 (A. B. C.)] Las plantas silvestres se someten al mismo proceso. En este distrito, sin embargo, los nepaleses, que son los únicos que conocen el uso de esta planta, la usan siempre fumándola y no conocen las preparaciones para comer o beber.

  2. El bhang se prepara a menudo en casa. Puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca.

El charas no se prepara a partir de las plantas silvestres, pues nunca son tan vigorosas como las cultivadas.

Ni siquiera la ganja puede prepararse a partir de las plantas silvestres a menos que las plantas se cuiden y atiendan.

  1. Se dice que los muhammadanos se dedican mayormente al cultivo de la ganja, pero el negocio no se limita a ellos.

  2. Sí. La ganja, el charas y el bhang se conservan durante ocho o nueve meses. Sin embargo, pasarán algunos años antes de que queden completamente desprovistos de sus propiedades intoxicantes. La humedad es el agente que principalmente deteriora las propiedades de las preparaciones del cáñamo. El almacenamiento de los artículos debe hacerse a cierta elevación del suelo y debe protegerse de la humedad tanto como sea posible.

  3. Sí, solo para fumar.

  4. Una fracción muy pequeña del pueblo fuma ganja y charas, y el charas se usa aún menos que la ganja. En algunos de los distritos, por ejemplo en Darjeeling, el charas es completamente desconocido.

Pero la ganja se usa en todos los distritos de Bengala; la ganja es eminentemente cosa de los pobres y se usa mayormente entre sadhus, jogis, fakires, bhakats, jornaleros de clase baja, mehtars, dhobis. La gente del norte es más adicta a ella que la gente de la Baja Bengala.

  1. Generalmente se prefiere la ganja plana.

  2. Generalmente se prefería el charas de Nepal, pero últimamente Bengala obtiene su suministro de charas de Amritsar y Mirzapur, en las Provincias del Noroeste.

  3. No. Pero los nepaleses no conocen la preparación del bhang como en Bengala o el Noroeste. Preparan una especie de ganja cruda que llaman bhang y que fuman siempre.

  4. El bhang se usa en toda la provincia, más o menos entre todas las clases del pueblo. Comer el bhang en píldoras o dulces es cuestión de capricho y conveniencia, pero beber el bhang es el método ordinario de su consumo.

  5. En Bengala el uso de ganja, charas y bhang entre la población bengalí disminuye rápidamente, debido, entre las clases altas, a un cambio de gusto por la influencia de la educación inglesa, y entre las clases bajas, a la influencia del ejemplo de las clases altas. No se percibe disminución alguna en su uso entre la gente del norte.

  6. De cada 100 consumidores son—

(a) 75,

(b) 5,

(c) 15 y

(d) 5, me parece.

  1. Véase la pregunta 20. El uso excesivo de ganja lo practican quienes tienen muy poco más que hacer. La compañía de fumadores de ganja es otra causa de su atractivo. Se dice que fumar ganja produce un estado mental en el que las personas que mediante esfuerzo constante han tratado de lograrlo se capacitan para concentrar sus mentes en la contemplación divina. Por ello los ascetas hindúes son empedernidos fumadores de ganja, pero creo que la mayoría de ellos no logran convertir su uso a ese propósito.

  2. (a) Una anna o menos, (b) dos annas o más.

  3. Con la ganja a veces se mezclan polvos de tabaco en la proporción de 8:1. A veces se mezcla dhatura con el bhang para inducir una intoxicación excesiva.

El massala del bhang contiene semillas de pepino, pimienta negra, semillas de cilantro y algunas otras sustancias. Cuando no se puede obtener el massala, solo se añaden pimienta negra, leche y azúcar.

  1. Las drogas se usan mayormente en compañía y rara vez en soledad. Las mujeres rara vez la usan. Los niños no la usan salvo en casos raros.

  2. Esto es como beber licor y todas las demás bebidas o drogas intoxicantes.

  3. En Bengala, durante las fiestas de Dashara y Sivaratri, y en el norte durante las fiestas de Holi y Sivaratri, el bhang lo usan personas que no son consumidoras habituales.

Esto se hace desde un punto de vista religioso. La cantidad bebida es muy pequeña y no se toma con el fin de inducir intoxicación. Quienes son bebedores habituales consumen en exceso en esas ocasiones. La parte religiosa del consumo no es perjudicial, pues es solo nominal.

  1. El consumo de charas es aborrecido por el público. El de ganja es despreciado.

El uso del bhang en cantidades moderadas está permitido, aunque no aprobado, salvo en las fiestas. La costumbre de adorar la planta del cáñamo no la conozco.

  1. No hay duda de que habrá graves privaciones por un tiempo, pero serán temporales.

Los efectos posteriores de tal renuncia serán saludables, como se ve en la población carcelaria de Bengala.

  1. Sí. No veo por qué no habría de serlo. No podría consumirse ilícitamente con esa facilidad que acompaña al uso ilícito del licor, pues lo primero requeriría el cultivo de alguna planta en un lugar fijo durante meses enteros, mientras que el licor puede hacerse en una hora. El descontento sería ciertamente grave, pero no podría llegar a constituir un peligro político. Debería hacerse siempre, sin embargo, alguna provisión para atender la parte religiosa del consumo. Si se prohíben las drogas del cáñamo, una parte de la población consumidora recurrirá al alcohol y al opio.

  2. El alcohol ha ocupado en cierta medida el lugar de la droga del cáñamo, pues la gente está cobrando gusto por el primero de los intoxicantes.

  3. Los primeros son más agudos que los segundos.

  4. Ninguna diferencia marcada, salvo que la ganja plana es un poco más poderosa.

  5. El fumar afecta directamente al cerebro, mientras que el beber afecta a todo el sistema de una forma más suave; pues lo primero actúa mediante el humo, que no pasa a las partes inferiores del cuerpo sino que tiene tendencia a subir, mientras que la cantidad bebida o comida baja al estómago y, tras diluirse, actúa a través del sistema. Por otra parte, el efecto del humo es menos duradero que el efecto del artículo mismo asimilado en el sistema.

  6. La ganja se usa como medicina para la sarna y en el tratamiento de enfermedades del ganado. Las hojas de bhang para tratar enfermedades de los ojos. Los nepaleses usan el bhang extensamente para el tratamiento de su ganado.

  7. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) No se sabe.

(d) No se sabe.

Se hace referencia al uso ocasional.

  1. El uso moderado de bhang no es perjudicial, aunque no del todo inocuo. Las otras formas son ciertamente perjudiciales. Incluso en el caso del bhang, el bebedor moderado habitual puede ser distinguido de una compañía por cierta vacuidad en su comportamiento.

  2. Sí.

  3. El efecto inmediato de fumar ganja es el estupor por unos momentos, y luego una sensación placentera en el sistema debido a la intoxicación. El efecto dura una hora más o menos.

Quienes son fumadores habituales y empedernidos sienten un ansia excesiva por ella tras el transcurso de unas horas.

El uso de bhang es más refrescante al principio y duradero en sus efectos. Con los bebedores ocasionales la intoxicación continúa durante dos o tres días. Hay una tendencia a la risa excesiva que a menudo delata la droga que uno ha usado. Tras unas horas la sed de agua es simplemente abrasadora y el dolor excesivo.

Tanto la ganja como el bhang excitan el hambre. Ambos tienen efectos posteriores en los consumidores ocasionales y efecto permanente en la constitución de los consumidores habituales. Un fumador de ganja puede ser distinguido fácilmente de una multitud por la apariencia de sus ojos.

Esto muestra la afección del cerebro.

  1. (a) Sí. Vuelve a uno embotado y algo loco.

(b) Sí, hasta cierto punto.

(c) Excita el hambre al principio y después causa pérdida de apetito.

(d) He oído hablar de tales casos pero no he conocido ninguno.

(e) Sí, pereza, intoxicación.

(f) En algunos casos se induce la locura, que se vuelve permanente a menos que el hábito se contenga al principio. Los síntomas pueden reproducirse. No conozco ningún caso específico.

Excita la pasión durante

  1. Lo mismo que en la pregunta 45. 47. No. 48. No he conocido ningún caso semejante.

49 y 50. Sí. Generalmente la usa el sexo masculino para sostener sus potencias viriles.

A veces la usan las prostitutas. El uso de la droga con este propósito es más perjudicial que como narcótico ordinario, pues bajo su influencia se hace que la constitución experimente mayores esfuerzos de los que la naturaleza permitiría.

51 y 52. La ganja y las demás preparaciones de la planta del cáñamo tienen menos relación con el crimen que el alcohol. No son propensas a incitar a la gente al crimen.

  1. No he conocido ningún caso semejante. 54. No creo que lo sean, salvo con propósitos de libertinaje.

  2. Si alguien estuviera dispuesto a lograr esto, lo haría

más fácilmente con opio, y por eso no creo que se administre gunjah a víctima alguna de criminales.

  1. El bhang se mezcla con azúcar para aumentar su poder de intoxicación y con azúcar y leche para darle sabor. La dhatura sólo la emplean los bebedores empedernidos para su consumo personal. A otros sólo se les administra en casos de malos motivos.

  2. No he conocido ningún caso semejante.

  3. La administración del impuesto sobre la droga de cáñamo ha funcionado bien.

  4. No creo necesario cambio alguno.

  5. No sé mucho acerca del charas.

  6. No creo que sea factible intentar controlar el cultivo de la planta para la producción de bhang más de lo que se hace actualmente.

  7. Creo que el límite de la venta al por menor podría reducirse con ventaja a un chhattack en lugar de un poa como ahora. El elevado límite de un poa es del todo innecesario. Un hombre consume a lo sumo cuatro annas de gunjah al día, y un poa vale 5 rupias a razón de 4 annas la tola.

  8. No, funcionan satisfactoriamente.

  9. Estos artículos me parecen venderse muy baratos, en consideración a su poder intoxicante, comparados con el alcohol. El impuesto podría con ventaja elevarse aún más de lo que está actualmente. Relativamente entre sí, la tributación es razonable.

  10. Sí. Si el mismo tipo se aplicara a todas las clases, toda clase de gunjah tendría que reducirse a la misma forma, a saber, a chur. Las ramillas establecen la diferencia de peso, y mientras existan las ramillas han de existir también los distintos tipos.

  11. Véase la pregunta 65. Creo que el impuesto debería aumentarse.

  12. Sí. No creo que debieran permitirse. El consumo en el local debería prohibirse por el mismo principio por el que se prohíbe el consumo de opio.

  13. Las tiendas se abren generalmente en una localidad a petición de sus habitantes para satisfacer sus necesidades. Creo que no hay inconveniente en que la opinión pública local sea tomada en cuenta mediante un aviso oficial de carácter ordinario.

  14. No. Hay muy poca importación de las drogas desde los Estados nativos a Bengala, salvo el contrabando desde Nepal en cierta medida.

La droga de uso general, sin impuesto, es el bhang, que generalmente preparan las gentes en su casa y consumen sin pagar derecho. La cantidad de bhang vendida en tiendas autorizadas no forma más que una pequeña fracción de la cantidad total consumida. Las tiendas para la venta de bhang podrían, con ventaja para la renta, multiplicarse muy considerablemente.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Llevo doce años al servicio del Gobierno. Estuve cuatro años en el Departamento de Instrucción Pública y ocho en el Departamento de Impuestos. Toda mi carrera la he pasado en el distrito de Darjeeling.

Pregunta 8.—He encontrado la planta silvestre en los valles del Rangeet y del Teesta, en terrenos a orillas de los arroyos que a veces se desbordan.

El terreno quedaría sumergido durante dos o tres horas seguidas. He encontrado las plantas creciendo aisladas en los jardines de los aldeanos. En esos lugares no era de crecimiento espontáneo, sino que la semilla de la planta silvestre debió de ser sembrada, porque la sustancia producida es inferior, y la planta se asemeja a la silvestre, aunque las cabezuelas florales son más llenas y gruesas. Es imposible decir si la semilla fue realmente sembrada. Se entablaron procesos cuando se descubrió tal cultivo.

Las plantas alcanzaban la altura de un hombre. La planta silvestre es un poco menor. He visto la planta en las junglas, aunque no muy lejos de los arroyos.

Junto a los arroyos principales crece espesa, pero rala junto a los arroyos menores. Nunca he oído que se recoja la semilla silvestre para sembrarla. El crecimiento se halla en muchos lugares, pero no puedo decir que sea muy abundante. No ha habido muchos procesos, sólo diez casos en los últimos diez años. Recientemente los procesos van siendo más numerosos, y hubo tres o cuatro el año pasado.

Los habitantes de las colinas no consumen ellos mismos el producto de las plantas silvestres, sino que se lo dan a su ganado, según me han informado. Si ellos usaran la planta silvestre no habría necesidad de cultivarla en sus jardines. El cultivo en los jardines indica cierta cantidad de consumo ilícito. En el distrito se usa gunjah con impuesto; bhang no. No hay tienda para la venta de bhang, pues no hay demanda de él. La gunjah la consumen mayormente los extranjeros; de los habitantes de las colinas, sólo los sadhus y sanyasis la usan. La consumen los coolíes, que no son nepalíes, en los jardines de té del Terai. Soy Subrecaudador de Impuestos de todo el distrito.

He visto cuatro o cinco casos de administración de la droga al ganado en el curso de mi experiencia, y he oído que así se emplea.

La flor y la hoja se usan en estado seco. Nunca he oído que el ganado la coma por sí mismo.

Pregunta 44.—Creo que podría distinguir a un fumador excesivo de gunjah entre una multitud. Los ojos se vuelven algo rojos. El licor también hace enrojecer los ojos, pero el enrojecimiento dura sólo mientras duran los efectos de la bebida. En el caso de la gunjah los ojos permanecen permanentemente rojos, es decir, en un fumador habitual. Un breve intervalo entre las indulgencias en gunjah no permitirá que los ojos pierdan su rojez. Con la bebida, por el contrario, el enrojecimiento no dura. Un fumador de gunjah que haya incurrido en el hábito durante dos o tres años no perderá el enrojecimiento aunque se abstenga de fumar dos o tres días. No puedo decir que haya visto a un fumador excesivo habitual abandonar su hábito por tanto tiempo, pero he visto un caso en que tal hombre se detuvo durante un día. Recuerdo particularmente sólo un caso. A un hombre intoxicado por la bebida lo distinguiría más bien por su paso intoxicado que por sus ojos rojos.

  1. Declaración de Banu Diceypra Natu Pa

L, Kayasth, Subinspector de Impuestos,

24-Patganas.

  1. Como Inspector de Impuestos y Subinspector del distrito de 24-Parganas, como Oficial especial de Impuestos de todos los distritos de la División de la Presidencia, como Subrecaudador de Impuestos de Gaya y como Subinspector de Policía en los distritos de Backergunge, Bankura y Balasore, mi experiencia se extiende a más de quince años, y he tenido ocasiones de obtener información sobre los asuntos relacionados con las drogas de cáñamo.

  2. Sí. Siddhi o bhang, gunjah o tamak y charas en los distritos en que he trabajado.

  3. Jessore, Khulna, Nadia, Murshidabad, Backergunge, 24-Parganas. En Jessore es abundante.

  4. Bhang o siddhi. Sí.

  5. No se requieren condiciones especiales de clima o suelo, etc., para el crecimiento del cáñamo silvestre. Creo que puede crecer en cualquier parte de la Baja Bengala.

  6. Ordinariamente denso.

  7. Sí; pero no en los distritos en que he trabajado.

  8. No. Los cultivadores de gunjah son de la misma clase que las demás gentes agrícolas.

11 y 12. No, por lo que yo sepa.

  1. El cultivo está restringido a los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur, conocidos como el mahal de gunjah de Naogaon. Creo que un suelo blando y margoso con aptitud para el riego es el más adecuado para producir gunjah. Su cultivo, creo, sería difícilmente posible en terreno pantanoso y montuoso.

La materia causa deterioro.

  1. (a) En los distritos.

(b) No.

(c) Preparado ilícitamente en los distritos en que he servido; pero, salvo en Jessore, la cantidad de tal preparación es muy pequeña.

  1. Sólo de plantas cultivadas se fabrican las distintas clases de gunjah. No sé mucho de la preparación de gunjah y charas. El siddhi o bhang se prepara ilícitamente de las plantas silvestres. Las hojas se separan de las plantas cuando están floreciendo y luego se secan al sol.

Tras este proceso se pulveriza y se bebe mezclada con agua, leche, azúcar y especias. La gunjah y el charas sólo se fuman, generalmente mezclados con tabaco.

  1. (a) Por lo que sé, generalmente lo preparan las gentes en sus casas.

En los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur en que he trabajado.

(b) Sí. (c) No.

  1. La gunjah la preparan los cultivadores ordinarios, tanto hindúes como mahometanos. El siddhi lo preparan gentes de todas las clases que lo beben. No sé qué clases de gentes preparan la gunjah y el siddhi.

  2. Sí; se deterioran y pierden sus efectos a los cuatro o cinco años. El siddhi dura dos o tres años y el charas. El valor de la droga narcótica disminuye. Si la droga se guarda herméticamente cerrada en cajas de hojalata, creo que podría impedirse el deterioro.

  3. Usada sólo para fumar, por lo que sé.

  4. El charas lo fumaban antes tanto las clases altas como las bajas; ahora su uso se limita a un número reducido. El consumo de charas en el distrito de 24-Parganas no pasa de 80 seers al año, y el número de fumadores no pasa de 300. La gunjah la fuma generalmente toda la clase trabajadora y un número limitado de la clase alta. Creo que alrededor del 75 por ciento de la clase trabajadora usa gunjah. Pero el porcentaje de gentes de clase alta que usan gunjah no llega siquiera al 5 por ciento.

  5. En 24-Parganas se prefiere la gunjah redonda; pero en otros distritos en que he trabajado se prefiere la gunjah plana. Hay muy poco consumo de chur a causa de ser su precio más alto que el de estas dos. No creo que haya nada especial en ninguna de ellas por lo que se les dé preferencia.

Es sólo cuestión de gusto.

  1. Extranjero. Charas de Nepal importado de Amritsar.

  2. No.

  3. El beber bhang prevalece entre todas las clases de gentes. Lo usan especialmente los habitantes de Behar. Creo que alrededor del 4 por ciento de las gentes beben siddhi o bhang.

  4. El uso de gunjah, charas y siddhi lícitos va en disminución. Muchas gentes de clase baja, especialmente en el distrito de 24-Parganas, que pueden permitírselo, han tomado la tari, pues a la vez estimula y satisface el hambre. Creo también que muchas gentes de clase alta que solían fumar charas y beber siddhi han tomado ahora vinos y licores, pues los consideran mejores en efecto estimulante.

  5. (a) 70 por ciento.

(b) 4 por ciento. (c) 25 por ciento. (d) 1 por ciento.

  1. Éstos se toman principalmente de las clases bajas de hindúes y mahometanos, como bagdi, podh, behara o kahar, o chamar o muchi, mallah, dome, dhangar, dulia, mehtar, boistab, sanyasi, músico, koiborta. Generalmente son consumidores moderados. La penuria y una vida de ascetismo son las principales causas que llevan a la práctica.

  2. Gunjah. Charas. Siddhi.

(a) Peso de dos annas, precio dos pice. Peso de tres annas, precio dos pice. Una tola, precio anna y medio.

(b) Una tola, precio cuatro annas. Una tola, precio ocho annas. Dos tolas y media, precio dos pice.

  1. Ordinariamente con la gunjah y el charas se mezcla tabaco preparado, y con el siddhi, especias, azúcar y leche. No tengo noticia de nada que se mezcle excepcionalmente. He oído que se usan semillas de dhatura con la gunjah para aumentar su poder intoxicante, pero no he visto a nadie usarlas. En el caso del tabaco con gunjah y charas, para suavizar el efecto narcótico y dar también mejor sabor; las especias, etc., se usan con el siddhi para mejorar el gusto y también para aumentar su efecto intoxicante.

No sé mucho de la masa de bhang.

  1. (a) El ganja y el charas se fuman generalmente en compañía, de ordinario: constan de dos. Los practican muy pocos. En soledad. Creo que el porcentaje de consumidores que lo practican en compañía no es inferior al 90. No se observa reserva alguna en el caso de beber siddhi.

(b) Está principalmente confinado al sexo masculino y no a ninguna época especial de la vida.

(c) No.

  1. (a) Sí.

(2) No.

(c) No en la misma medida que el alcohol o el opio.

  1. El consumo de ganja y charas no lo exige ninguna costumbre social o religiosa.

El bhang se bebe como costumbre religiosa y, más aún, social, el cuarto o último día de la Durga Puja, pues se cree que la bebida augura éxito, y el nombre mismo implica éxito. Es creencia popular que fue la bebida favorita del dios Siva y, por tanto, los devotos la usan como ofrenda. No es esencial que se beba en relación con una costumbre invariable.

El uso es generalmente templado, y no hay caso de que conduzca a la formación de un hábito.

  1. El fumar ganja está mal visto, pero no es tal el caso del fumar charas o del beber siddhi. Es creencia popular que Lakshmi, la diosa de la riqueza, se marcha en cuanto uno empieza a aprender a fumar ganja. La opinión, creo, se debe al hecho de que los fumadores de ganja son generalmente rudos, mezquinos y de aspecto desaliñado.

No tengo conocimiento de costumbre alguna de adorar la planta del cáñamo en ocasión alguna por secta alguna de gentes.

  1. Sí. La clase trabajadora de la población usa ganja o charas como estimulante para el trabajo duro. No pueden posiblemente abandonar el hábito sin algún sustituto. El bhang, de nuevo, no podría ser abandonado por los consumidores habituales sin agravar las dolencias para prevenir las cuales habían recurrido a él.

  2. Es factible prohibir el uso de charas, pero no el de ganja o siddhi. Estos dos podrían consumirse ilícitamente. Dudo que la prohibición pudiera hacerse cumplir respecto a ellos. La prohibición ocasionaría grave descontento entre los consumidores, pero eso no equivaldría a un peligro político. La prohibición sería seguida del recurso a otras drogas deletéreas.

  3. Creo que el alcohol ha suplantado en cierta medida el uso de siddhi y charas entre las clases acomodadas. Lo atribuyo a que como estimulante el alcohol se considera superior a ambos.

El uso de estas drogas disminuye gradualmente entre las clases altas. Por ejemplo, el último día de la Durga Puja no se toma generalmente siddhi, sino que en su lugar algunos jóvenes toman licor. El tari ha ocupado en cierta medida el lugar del ganja entre la clase baja de la gente, pues estimula y al mismo tiempo satisface el hambre, aunque cuesta cinco pice.

  1. Sí. El efecto del fumar charas se considera más leve.

  2. No.

  3. El fumar, creo, es menos perjudicial que el beber. La razón es que el fumar produce un efecto instantáneo fuerte, y mucho no puede usarse a la vez de esta forma; pero el beber es decididamente un método más fácil de consumir una gran cantidad a la vez. El efecto del fumar no dura mucho, pero el del beber continúa durante horas.

  4. (a) Sí.

(b) Sí.

  1. (a) Se cree que ambos.

(b) Sí.

(c) Sí.

(d) Concentración.

Clase trabajadora, el 75 por ciento de ellos. Se hace referencia al uso moderado.

  1. El uso moderado es inofensivo, pues no tiene efecto posterior sobre el sistema.

  2. Sí.

  3. (a) Vigoriza. (b) Sí. (c) Sí. (d) No. (e) No. Como en el caso de ganja y charas, y en el caso de siddhi:

(2) Produce anhelo en el caso de consumidores habituales.

  1. (a) No.

(b) En el caso de uso inmoderado, sí. (c) No.

(d) Sí, en el caso de uso inmoderado. (e) No.

(f) El uso moderado no embota el intelecto ni produce locura. Se dice que la adulteración de las drogas con otros ingredientes venenosos, como la dhatura, etc., produce locura. Durante el curso de mi inspección de las tiendas de ganja, etc., durante los últimos diez años, encontré con frecuencia a varias personas dementes que tienen el hábito de fumar ganja. Su objeto de frecuentar la tienda es mendigar ganja al comprador. La impresión general es que su demencia se debe al fumar ganja. En la mayoría de los casos hallé, al indagar, que su demencia se debía a infortunios familiares, etc., y algunos se habían dado a fumar ganja después de estar dementes. Solo en pocos casos no pudo averiguarse causa alguna, y su demencia puede atribuirse al uso excesivo de la droga. Todas las personas dementes que encontré eran templadas, y podían decir hasta cierto punto la causa de su demencia. Soy de opinión que las personas que sufren de ansiedad mental o enfermedad cerebral usan la droga para obtener alivio. Conozco a un demente a quien encontré recientemente en la tienda de Ghugudanga. Este hombre era antes jefe de estación; pero habiendo tenido algún infortunio familiar se volvió demente, y ahora se ha entregado al uso de la droga.

  1. Sin observaciones.

47 y 48. No.

49 y 50. (a) Sí.

(b) La usa así la clase más baja de prostitutas, que frecuentan melás o ferias.

(c) No tengo conocimiento.

(d) No.

51, 52, 53, 54 y 55. No.

  1. No tengo conocimiento personal de mezcla de otras sustancias que las que ya he señalado.

  2. No sé que el ganja y el charas se coman o se beban.

  3. La Administración de Rentas Internas de Bengala respecto de las drogas del cáñamo funciona bien; pero considero que aún es susceptible de mejora en algún respecto.

  4. Las siguientes son algunas de las sugerencias que indican la dirección en que la mejora es posible:

  5. Actualmente no hay suficiente control sobre los almacenes. Hay gran dificultad para pesar el ganja con exactitud en el inventario a causa de la bolsa, la paja, las cuerdas, etc. Debería hacerse, si es posible, un paquete de un seer, como el pan de opio.

  6. Los almacenes deben construirse todos en el recinto de la kutcherry a expensas del Gobierno según un plan estándar, y debe cobrarse renta a los goladars.

  7. Los almacenes deben estar a cargo de algún oficial responsable. Ninguna entrega de ganja debe hacerse por ningún escribiente ministerial o mubarrir y oficial ejecutivo de rango inferior al de Sub-Inspector o Superintendente que gane menos de 50 rupias. La regla actual no es practicable y, por tanto, no se observa estrictamente.

  8. Debe haber solo una clase de ganja, cuando no hay diferencia en el efecto narcótico de cada una. Las diferentes clases solo aumentan la confusión en el inventario y la cuenta.

  9. El impuesto sobre las drogas debe aumentarse. Creo que el impuesto del ganja no debe ser inferior a 8 rupias, el del siddhi a 1 rupia y el del charas a 10 rupias. La tasa actual de impuesto no es suficiente, pues ahora un pice de cualquiera de estas drogas puede embriagar a un hombre.

  10. La cantidad de ganja y siddhi que a una persona se le permite poseer debe reducirse de veinte tolas a cinco tolas. Esto minimizará el contrabando y al mismo tiempo actuará como prohibición para el consumidor, que tiene tendencia a excederse.

  11. Sí, el cultivo debe controlarse. Esto no sería del todo factible, pero si se nombran oficiales especiales para vigilar el cultivo de la planta del cáñamo para la producción de bhang, entonces creo que habrá un gran control.

63 y 64. No.

  1. La tributación es razonable con referencia a cada una entre sí, pero no respecto del alcohol u otros intoxicantes. Creo que su impuesto es susceptible de aumentarse. He sugerido esto en mi respuesta a la pregunta 59.

  2. Sí, pues el plano y el redondo tienen ramitas que el chur no tiene. Si se conservan diferentes clases de ganja, entonces deben gravarse en proporción a la materia narcótica que se halle contener a cada una.

  3. Sí, como se ha observado arriba.

  4. Hay tiendas autorizadas para la venta de estas drogas; pero ordinariamente estas drogas no se fuman ni se beben en el local de la tienda. Las tiendas no son de mala reputación; generalmente los tenderos de mudi son los titulares de licencia de estas tiendas.

  5. Ordinariamente no se consultan ni se consideran los deseos del pueblo cuando se abre una tienda en alguna localidad. A solicitud de los vendedores y de los habitantes locales, se conceden licencias tras la debida indagación en el arreglo de subasta con la sanción de la Junta. No creo que sea necesario consultar ni considerar la opinión pública, pues estas tiendas no son una molestia.

  6. No. Sí, se paga impuesto respecto de ganja y charas, pero no de siddhi. Este último se usa en cierta medida ilícitamente, pero el uso no es general.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Llevo dieciséis años en el servicio del Gobierno en Bengala. Estuve primero en la policía y luego me incorporé a rentas internas, y he servido en este último departamento durante doce años en Jessore, Nadia, Khulna, Murshidabad, los 24 Parganas y Gaya.

Pregunta 14.—La preparación ilícita a que me refiero en esta respuesta y en 15 y 17 es la del bhang silvestre que crece abundantemente en algunos distritos. Hasta 20 tolas tal preparación no es ilegal, y por ilícita, por tanto, entiendo la preparación que está al margen de los arreglos de rentas internas.

Pregunta 34.—Las dolencias a que me refiero en esta respuesta son la diarrea y otras afecciones intestinales. Si se priva a estas personas del bhang, no encontrarán otros remedios a mano. Los médicos nativos prescriben bhang para estas dolencias. He conocido a muchas personas a quienes se les prescribió bhang para aliviar sus dolencias, y que de ese modo aprendieron el hábito de tomar la droga, y cuando la dejan, la diarrea sobreviene inmediatamente. He conocido unos ocho o diez casos de esta clase, habiéndome dicho las propias personas que la droga les fue prescrita. También conozco casos en que las personas han tomado la droga para aliviar sus dolencias sin que les hubiera sido prescrita. En vista de la opinión que ahora he expresado respecto de la dificultad de dejar el bhang en ciertos casos, deseo cambiar mi respuesta 81 (b) de «No» a «Sí».

Es declaración de estos consumidores que si dejan de tomar bhang les da diarrea.

Pregunta 35.—Otra droga deletérea que se tomaría si el cáñamo se hiciera inaccesible es la dhatura. No conozco otra. Menciono la dhatura porque oigo que muchas personas ya usan las semillas y la flor mezcladas con siddhi o ganja. Nunca la he visto usar yo mismo.

Pregunta 39.—Es más fácil tomar grandes cantidades a la vez bebiendo que fumando. No he visto el informe del Dr. Prain. Al comparar el fumar y el beber hablo de la misma droga en ambos casos, sea bhang o ganja, y no de bhang en un caso y ganja en el otro. Esta es una conclusión puramente teórica; nunca he hecho experimento alguno.

Pregunta 45.—No hice indagaciones detalladas; pero después de recibir las preguntas de la Comisión empecé a indagar acerca de personas dementes que encontraba cerca de las tiendas de ganja. Interrogué a los hombres mismos y a otros frecuentadores de la tienda. Yo mismo hice indagaciones en cuatro o cinco casos. Mis Sub-Inspectores también hicieron indagaciones. Creo haber encontrado a cuatro o cinco de tales personas dementes, y todo el párrafo de mi respuesta se basa en estos casos. Todas mis conclusiones generales en este párrafo respecto de la demencia se basan, en cuanto alcanza la experiencia personal, en indagaciones hechas a personas dementes y a otros frecuentadores de tiendas de ganja en relación con cuatro casos. Y en relación con unos catorce o quince casos recibí información de Sub-Inspectores de Rentas Internas, quienes dijeron haber hecho indagaciones similares con iguales resultados. Creo que este—

bastante fundamento para formarse una opinión.

Esta opinión es que en la mayoría de los casos de supuesta locura por gunjah, se debe a alguna otra causa, pero solo en unos pocos casos se debe al uso excesivo de la droga.

El último párrafo de la respuesta 45 no fue revisado por nadie antes de su presentación a la Comisión.

No fue escrito tras consulta con persona alguna. Las ideas son enteramente mías.

Pregunta 59.—Por la palabra intoxicar debería entender hacer insensible. Ese no es mi significado en este lugar. Ahora preferiría usar la palabra exaltar. Mi significado es que, aunque no hay daño en que un hombre se exalte, no debería exaltarse a un precio demasiado barato, y por lo tanto el impuesto debería elevarse. Considero que para el trabajo duro un hombre necesita exaltarse, y que no hay daño en que nadie se exalte. La palabra vernácula nasha significa exaltación, y matwala o matlami significa embriaguez.

Un hombre ebrio es llamado matai.

Pregunta 62.—No hay cultivo del cáñamo, por lo que sé, para la producción de bhang. Me refiero en esta respuesta al crecimiento silvestre.

Pregunta 64.—Los zamindars y sus gumastas y naibs solicitan frecuentemente que se abran tiendas en ciertas localidades. He tenido tales casos. He tenido solicitudes de otras personas pidiendo que se abran tiendas. Estas últimas no son personas respetables. Los zamindars solicitan porque piensan que hará florecer su comarca. Es en los Sunderbuns especialmente donde los zamindars presentan tales solicitudes. Descubren que la gente no vendrá a vivir en estas tierras pantanosas sin las drogas, y la gente es adicta al gunjah y al licor y otros intoxicantes. Concedemos la solicitud si encontramos que no hay tienda en la localidad. No recuerdo cuántas se han concedido en los últimos tres años, pero dos o tres pueden haberse concedido para gunjah y muchas para licor. La investigación se hace cuando se presenta la petición, y solo si se decide abrir una tienda se hace un arreglo. El objeto de la investigación es ver si las tiendas vecinas se verán afectadas por las nuevas tiendas. En casos de tiendas de licor, se investiga para ver si los habitantes locales se oponen a la apertura de la tienda o a su sitio.

Tal investigación no se hace con respecto al gunjah, porque la tienda de gunjah no es una molestia, y por mi parte pienso que es innecesaria.

(Dos días después el testigo se presentó y dijo:—)

He buscado en los registros de los últimos tres años, y solo he podido encontrar tres peticiones para la apertura de tiendas presentadas por particulares, y ninguna de zamindars. Dos fueron rechazadas y una está en investigación. No incluyo en esto las solicitudes de aspirantes a licenciatarios para abrir tiendas. Hay cinco peticiones en el registro de estos años que no pude encontrar, y por lo tanto no puedo decir qué eran, es decir, si eran de aspirantes a vendedores o no.

Recuerdo que hubo dos casos de zamindars que solicitaron tiendas al Colector Adjunto de Impuestos Especiales el año pasado (1892-93), a saber: (1) Bholanath Banerjee, y (2) el agente de Khundu Babu de Ghat Kula. No sé con precisión cómo solicitaron, si oralmente o por escrito. No se concedió ninguna tienda, y no aparecen documentos en sus casos.

  1. Evidencia de Banu S13 Cuunpur Soon, Satgope, Primer Supervisor Adjunto del Cultivo de Gunjah, Naogaon, Rajshahi.

  2. Mis servicios pasados como escribiente y agrimensor en la antigua investigación sobre el gunjah de 1876 bajo el Colector Adjunto Especial, Babu Hem Chunder Kerr, a quien atendí en las diversas investigaciones y diferentes experimentos que realizó para determinar los diversos puntos de información mencionados en su informe, y mi servicio actual como Supervisor Adjunto del cultivo de gunjah, que se extiende por un período de unos quince años, me han proporcionado oportunidades de obtener información sobre el asunto relacionado con la droga del cáñamo (gunjah), y con la ayuda de esta información formulo las siguientes respuestas.

  3. Las definiciones dadas por el Dr. Prain pueden aceptarse para Bengala. El bhang se llama localmente bhang, siddhi o patti. El charas se llama charas, pero no se prepara en el mahal del gunjah. La materia resinosa que se adhiere a las manos y pies de las personas al momento de cosechar las plantas y manufacturarlas en gunjah no se recoge sino que se lava, siendo la cantidad tan pequeña que apenas parece valer la pena recogerla. El Dr. Prain, a quien atendí en sus experimentos, hizo un intento en esta dirección, pero en vano.

Gunjah.—Hay cuatro variedades de gunjah, y se conocen en Naogaon por los siguientes nombres diferentes:—

(1) Mota-dal, o gunjah de rama grande y plana.

(2) Mehi-dal, o gunjah de rama pequeña y plana.

(3) Jessori, noray, gol, o gunjah redondo.

(4) Chur, phatak, o trozos rotos de gunjah, ya sea obtenidos del tipo plano o del redondo.

(4a) Rora, o trozos rotos solo de gunjah redondo.

  1. Sé que las plantas de cáñamo crecen espontáneamente en los distritos de Hughli, 24-Parganas, Rajshahi, Bogra y Dinajpur. Creo que son abundantes en Rajshahi. Crecen alrededor de las casas de vivienda, en tierras baldías alrededor de las aldeas, y en y alrededor del lugar donde se celebran los chatars de gunjah (patios de manufactura). Crecen hasta una altura de unos seis a ocho pies.

  2. Se conoce por los nombres de bhang, siddhi o patti. Estos se refieren exactamente a la misma planta.

  3. Creo que no se necesitan condiciones especiales de clima, suelo, precipitación, elevación sobre el nivel del mar, etc., para el crecimiento del cáñamo silvestre. Puede crecer en toda Bengala. Crece durante todo el año. Muere poco después de florecer o tan pronto como las semillas han madurado.

  4. El crecimiento de las plantas de cáñamo silvestre es ordinariamente denso.

  5. (a) Sí.

(b) No.

(c) No.

(d) No.

El cultivo del gunjah se lleva a cabo en una pequeña extensión de tierra llamada el mahal del gunjah. Comprende partes de las thanas de Naogaon en Rajshahi, Mahadevpur en Dinajpur, y Adamdighee y Nawabganj en Bogra. Está incluido dentro de un radio de unos catorce millas. El cultivo se lleva a cabo en unas 200 aldeas dispersas por toda la comarca. El área cultivada cada año es de 2.500 bighas en promedio.

  1. No hubo ningún aumento o disminución considerable en el área bajo cultivo de gunjah en ninguno de los años desde 1879-80 hasta 1892-93, excepto en los años 1884-85 y 1891-92. En 1884-85 el cultivo disminuyó. La disminución se debió a la caída del precio de venta del gunjah en el año anterior, que desanimó a muchos a cultivar gunjah. En 1891-92 aumentó. El aumento se debió al alza del precio del gunjah; la gran inundación de 1890-91 destruyó la cosecha, y el precio subió muy alto, lo que indujo a los antiguos cultivadores a cultivar más tierras, y tentó a muchos no cultivadores de gunjah a dedicarse a su cultivo.

  2. Los detalles sobre el método de cultivo del gunjah están minuciosamente descritos en el informe de Babu Hem Chunder Kerr. No puedo dar una descripción más minuciosa. Ningún cambio en el modo de cultivo ha tenido lugar desde la publicación del informe. El cultivo se extiende a lo largo de doce meses, de febrero a febrero, tomando la selección del campo en febrero como proceso inicial, hasta la cosecha del cultivo en febrero como proceso final. En los párrafos 38 a 53 del informe de Hem Babu se da la descripción del cultivo. Presento aquí una breve crónica del cultivo del gunjah.

El cultivo del gunjah se extiende a lo largo de doce meses, de febrero a febrero.

Febrero.—Se selecciona la tierra para la próxima cosecha. Se abona con tierra fresca sacada de las zanjas circundantes o de algunas tierras bajas cercanas.

Marzo.—La tierra se ara unas cuatro a seis veces con un intervalo de cuatro o cinco días, para liberarla de toda hierba y rastrojo.

Abril.—Lo mismo.

Mayo.—Lo mismo. Se cortan los tepes de los lados del campo junto con la hierba y las malas hierbas y se arrojan sobre él. Los bordes se vuelven a reforzar con tierra fresca sacada de las zanjas laterales.

Junio.—La tierra se ara a fondo y se rastrilla con rastra. Se hacen canales poco profundos para el libre desagüe del agua de lluvia con la reja del arado.

Julio.—La tierra se abona con estiércol de vaca y barreduras de la casa conservadas durante todo el año. Se ara y rastrilla repetidamente. Se excavan canales poco profundos para el libre drenaje del agua de lluvia. El semillero se ara y rastrilla.

Agosto.—Lo mismo. Las semillas se siembran al voleo.

Septiembre.—Se forman los caballones para trasplantar las plántulas. Las plántulas se recogen y se trasplantan.

Octubre.—Se deshierba el campo de hierba.

Noviembre.—Se cortan los caballones. Se abren las raíces de las plantas, y se esparce torta de aceite en polvo y estiércol de vaca alrededor de las raíces de las plantas. Las aberturas en las raíces se cierran con tierra fresca mezclada con abono, y los caballones se reconstruyen, golpeados fuertemente con un trozo de bambú para hacer la superficie firme. Se podan las plantas de sus ramas y ramitas más bajas. Se examinan y se destruyen los machos. Se irriga la tierra.

Diciembre.—Las zanjas entre los caballones se aran y rastrillan. Los caballones se reconstruyen con estiércol de vaca y torta de aceite en polvo mezclados con tierra fresca. Se irriga la tierra. Se destruyen las plantas macho.

Enero.—Se irriga la tierra. Se destruyen las plantas macho.

Febrero.—Las plantas se cortan y se manufacturan.

  1. Son de las mismas clases que los demás cultivadores agrícolas.

  2. No tengo conocimiento de ningún caso de plantas de gunjah obtenidas alguna vez de semillas de cáñamo silvestre.

  3. No conozco ningún lugar donde el cáñamo silvestre se cultive especialmente para la producción de gunjah.

  4. Bajo ciertas reglas el cultivo de las plantas de cáñamo para gunjah se lleva a cabo en la extensión de tierra llamada el «mahal del gunjah». Está restringido, creo, en otras partes de Bengala. Esta comarca yace en parte en el distrito de Rajshahi, en parte en Bogra, y en parte en Dinajpur. Está incluida ahora dentro de un radio de unas catorce millas. En 1876, cuando la investigación sobre el gunjah fue realizada por Babu Hem Chunder Kerr, la extensión de la comarca era mayor, siendo el radio de unas dieciséis millas; y diez años antes de eso, de unas veinte millas. La reducción gradual en la extensión de la comarca se debió al hecho de que, con la eliminación de las junglas en las aldeas no lejos de Naogaon, más tierras se hicieron gradualmente disponibles para el cultivo, y se produjo más gunjah. Los compradores que tienen gunjah cerca de Naogaon naturalmente no gustan de ir a aldeas distantes por sus suministros. Así los cultivadores de las aldeas en el remoto norte, sur y este de la comarca, al no encontrar compradores para vender su droga, han abandonado finalmente el cultivo y se han dedicado al cultivo de cebolla, caña de azúcar, yute, etc., que no son menos rentables.

¿Por qué fueron seleccionados?—Esta comarca no fue al principio seleccionada deliberadamente para el cultivo del gunjah. El cultivo comenzó aquí accidentalmente, y cierta combinación de circunstancias lo hizo florecer aquí. Sé que, ya a mediados del siglo XVIII, el cultivo comenzó en las aldeas contiguas, Balubhara en el distrito de Bogra, y Moradpur en Rajshahi. El cultivo, al resultar remunerativo, se extendió gradualmente a otras aldeas de esos distritos, así como a algunas del distrito de Dinajpur limítrofes con ellos. El cultivo atrajo la atención del Sarkar posteriormente, y la División de Abkari se abrió en Naogaon en 1445, y la oficina existente de supervisores de gunjah en 1854. El cultivo continuó sin restricciones hasta la promulgación de la Ley II (B. C.) de 1876.

Clima.—Se necesita un clima seco para el cultivo del gunjah.

Tierra.—Para el cultivo del ganjah se eligen siempre las tierras después de examinar la comodidad del riego. Para el cultivo son necesarias tierras altas y secas; las tierras bajas y pantanosas son impropias para él. El suelo polé o el aluvial ligero y arenoso es el mejor.

Las plantas que crecen en la tierra polé se hacen muy grandes, se vuelven suficientemente frondosas y producen gruesas y robustas flores de ganjah. El cultivo del ganjah se lleva a cabo principalmente en esta clase de tierra.

El suelo kheary o arcilloso no es tan bueno para el cultivo del ganjah como el polé. La tierra kheary es dura y seca. Requiere arado más frecuente y riego constante. Las plantas en la tierra kheary

se vuelven por lo general de crecimiento raquítico, delgadas, y producen flores cortas, delgadas y dispersas.

El color del ganjah fabricado con ellas da un matiz rojizo, y es del gusto de los compradores.

Se cultiva muy poca tierra kheary, porque el costo del cultivo resulta mayor.

Lluvia.—Una lluvia moderada en todas las etapas del cultivo, desde el trasplante de las plántulas en septiembre u octubre hasta la floración de las plantas en diciembre, es sumamente beneficiosa. Pero la lluvia el día del trasplante o el día siguiente, y después de la plena floración de las plantas en diciembre, es perjudicial.

No sé en qué parte de Bengala sea imposible el cultivo del ganjah,

14, (a) Sí,

(6) No.

(ce) No.

El ganjah se prepara en el ganjah mahal. Se prepara de 7.000 a 9.000 maunds,

15, Conozco los pormenores relativos a los métodos de preparación del ganjah de Naogaon a partir de las plantas cultivadas, que se emplea para fumar. En Naogaon se preparan tres clases de ganjah, a saber: plano, redondo y chur. El método de preparar el plano es distinto del del redondo; el ganjah chur no tiene proceso de fabricación separado. Las hojas de ganjah que caen al tiempo de la fabricación del plano o del redondo se recogen como ganjah chur. El chur se hace también hoy día deliberadamente rompiendo ganjah de rama.

Fabricación del ganjah plano.—Primer día.—Para la fabricación de la clase plana de ganjah se cortan las plantas por la mañana y se llevan al chatar (patio de fabricación), que se halla en un campo abierto de hierba, con una choza o dos levantadas en él para acomodo de los hombres y protección de la droga (fabricada). Las plantas se tienden al sol sobre la hierba del chatar hasta cerca de la 1 o 2 de la tarde. Se toman una por una y se cortan a longitudes de uno a dos pies. Las ramitas que no llevan ganjah y los tallos desnudos se desechan ahora, y solo las ramitas que llevan ganjah o los tallos escogidos se tienden en el patio del chatar para exponerlos al rocío.

2.º día.—Hacia el mediodía, o cuando las ramitas han tomado un aspecto marchito, se recogen las ramitas y se forman manojos de cinco a diez ramitas, y se colocan en una sola capa en forma circular sobre una estera durma extendida en el patio del chatar, con la punta de las plantas o ramitas hacia el centro y superponiéndose unas a otras. El círculo formado es por lo general de unos 14 pies de circunferencia. Sobre él suben tres o cuatro hombres, tomándose de las manos unos a otros, y comienzan a pisar y hollar las ramitas. Pisan y aprietan las ramitas con un pie, mientras las sostienen con el otro. La presión continúa por unos cinco minutos, o hasta el momento en que las flores de ganjah de las ramitas no toman forma plana. Un hombre coloca una capa fresca de manojos sobre la primera capa, y la pisada continúa. Cuando la segunda capa está completamente prensada, se colocan la tercera hasta la quinta o sexta capas y se pisotean hasta que el montón se eleva a la altura de unos 2 pies. Los hombres bajan, y se extienden sobre él una estera o dos. Dos o tres hombres se sientan sobre el montón, o se colocan sobre él algunos pesos pesados.

Cerca de media hora después, un hombre extiende dos o más esteras junto al montón. Uno o dos hombres sacan las ramitas o manojos de dos en dos del montón, y sosteniendo uno en cada mano los golpean

uno contra otro sobre la estera. Las semillas y las hojas desmenuzadas caen. Los manojos se colocan luego en una capa sobre una estera, y se prensan y pisotean como antes, y se forma un nuevo montón con el primero. Se cubre, como antes, ahora con esteras y se colocan pesos sobre él.

Al cabo de algún tiempo se extienden algunas esteras en el patio del chatar, y los manojos sacados del montón se tienden sobre ellas en una línea, y los hombres comienzan, con un pie, a prensar los manojos desde la base hasta la punta de las ramitas, y lo mismo con el otro. El proceso se repite varias veces. Las ramitas se vuelven de arriba abajo, y se prensan y pisotean como antes. Terminada la pisada, las ramitas se mantienen en hileras en postura inclinada sobre un bambú colocado horizontalmente en el patio (chatar) y se cubren con esteras para la noche.

3.er día.—A la mañana siguiente el cultivador o sus hombres recogen las ramitas una tras otra y las apilan en un montón y ponen presión como antes.

Hacia el mediodía el cultivador saca ramitas del montón, las expone al sol por cerca de un cuarto de hora, y aprieta suavemente con manos y pies para quitar las hojas inútiles.

Cuando el cultivador halla que las hojas se han quitado suficientemente, las ramitas se atan en manojos de diez mota antees o en manojos para venta y exportación.

Al tiempo de quitar las hojas superfluas y atar los manojos, caen algunas hojas de ganjah. Estas se recogen como chur de ganjah plano.

El ganjah plano de rama pequeña no tiene proceso de fabricación separado. Al atar manojos para exportación, las ramitas grandes se emplean en formar manojos de rama grande, y las pequeñas en manojos de rama pequeña.

Fabricación del ganjah redondo.—El ganjah redondo se prepara con la clase superior de la cosecha.

Las plantas para la fabricación del ganjah redondo se cortan por lo general por la tarde. Se llevan al chatar y se exponen al rayo declinante del sol y al rocío de la noche siguiente.

2.º día.—Por la mañana se cortan a longitudes de 1 a 1½ pies, y se secan al sol hasta que han tomado un aspecto marchito.


A mediodía se coloca una fila de esteras bajo un bambú horizontal, sostenido por dos postes de unos 4 pies de altura. A ambos lados del bambú, unos diez a quince hombres se sitúan sobre las esteras en dos filas, frente a frente, sosteniendo la barra. Bajo los pies de cada hombre se colocan unos diez a quince vástagos. Comienzan a pisar y rodar los vástagos con los pies. El proceso se continúa durante unos diez a quince minutos. Los hombres toman entonces los vástagos en las manos y sacuden las hojas y las semillas. Los vástagos se ponen de nuevo bajo los pies y se ruedan otra vez hasta que han adquirido una forma redondeada. Los vástagos se ponen luego al sol durante un cuarto de hora aproximadamente, o hasta que se han secado un poco. Los hombres se sientan entonces en las esteras y, tomando los vástagos en las manos, los presionan con fuerza durante unos cinco minutos. Los vástagos se exponen repetidamente al sol y se toman y presionan con las manos hasta la puesta del sol, momento en que atan los vástagos en manojos flojos y los guardan bajo cubierta de esteras durante la noche.

3.er día.—Al mediodía del día siguiente, los hombres desatan los manojos y arrojan al sol los vástagos pieza por pieza. Cuando comprueban que se han secado bien, se toman uno a uno y se presionan con las manos.

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Comienza entonces la labor de atar los manojos. El atado solo pueden hacerlo los expertos. Los vástagos se disponen uno tras otro según sus longitudes. Los más pequeños se colocan generalmente dentro del manojo. El manojo se presiona con fuerza con la mano y se ata con un cordel fino por el tallo, una porción del cual se corta ahora. En las porciones cortadas quedan hojas de ganja. Estas se recogen como chur. El chur se recoge también de los trozos de ganja que caen durante la manipulación. Se hace también deliberadamente con ganja inferior rechazada en el momento de atar los manojos. El chur de la ganja redonda se llama rora.

La ganja no se prepara para comer ni para beber.

  1. No tengo conocimiento del método de preparar bhang. Puede prepararse con las plantas de ganja, pero la bebida resultará un poco demasiado fuerte.

No sé si puede prepararse ganja o charas de la planta silvestre dondequiera que crezca.

  1. Las preparaciones del estupefaciente cáñamo (ganja) las hacen los hindúes de clase baja, como los kaibartas, malakars, napits, charal, koch, jugi, etc., y los mahometanos. La proporción de hindúes es del 15 por ciento, mahometanos el 85 por ciento.

  2. La ganja se deteriora con el tiempo. Comúnmente pierde sus efectos a los dos o tres años.

Se conserva bien con el cuidado ordinario durante unos dos o tres años. Se deteriora a causa de la evaporación de sus propiedades narcóticas o de su fuerza. Para evitar el deterioro, podría guardarse en cajas de estaño herméticamente selladas.

Las respuestas dadas bajo este capítulo se refieren solo a la ganja fabricada en Naogaon.

  1. La ganja se usa solo para fumar. No conozco ningún otro uso suyo.

  2. Las clases más bajas de hindúes y mahometanos, como pescadores, kaoras, methers, domes, muchis, chamars, mallas, porteadores de palanquín, etc., fuman ganja. La fuman también los udasins, sanyasis, bairagis, cantores y algunos hombres de clase alta y media.

Alrededor del 75 por ciento de las personas de las clases antedichas fuman ganja.

Se consume en todos los distritos de Bengala y Behar.

  1. Los fumadores de ganja prefieren fumar aquella clase de ganja a la que están habituados.

Los consumidores de ganja plana gustan de la ganja plana, y los fumadores de ganja redonda, de la redonda. La ganja redonda se consume en Calcuta, 24-Parganas, Hughli, Burdwan, Birbhum, Nadia (Sudder), Cuttack y Puri. La ganja plana se fuma en todos los demás distritos de Bengala y en Behar. Se consume también en Benarés, Allahabad, Assam, Cooch Behar y Nepal. Parece que la clase plana de ganja es preferida o del gusto para fumar de la mayoría de los fumadores.

El chur de la ganja redonda lo consumen los fumadores de las localidades de ganja redonda, y el de la plana, los lugares donde se fuma ganja plana.

  1. No tengo noticia del uso de charas, indígena o extranjera, aquí.

  2. No sé si se usa para fumar.

  3. Creo que el bhang lo beben los beharis de todas las clases. No puedo decir la proporción.

  4. Parece, por las exportaciones, que el uso de la ganja ni aumenta ni disminuye. Ha sido más bien constante desde hace quince años.

El aumento del impuesto de vez en cuando no afectó al consumo. Parece, por tanto, que es susceptible de ser gravado aún más.

  1. No puedo dar la proporción de los fumadores de ganja, pues no pude reunir estadísticas.

(a) Más, (b) Menos, (c) Más, (d) Menos.

  1. (a) Los consumidores habituales moderados son generalmente de la clase de gente llamada udasins, sanyasis, jogis, bairagis, tapasis, syces, pescadores, artesanos, chamars, etc. Su número es el más grande.

(b) Los fumadores habituales excesivos se ven entre las clases antedichas, así como entre las clases media y baja de la gente. Pero su número es muy escaso.

(c) Los fumadores ocasionales moderados proceden de las clases más bajas de la gente, como dome, bagdi, kaora, dhangar, nunia, etc., así como de la clase media. Su número no es muy grande.

(d) Los fumadores ocasionales excesivos son bairagis, mendigos, vagabundos, etc. Su número es muy pequeño.

La compañía de fumadores de ganja, el deseo de aumentar la lujuria en la juventud, el intento de matar la dura labor del día y de defenderse de la intemperie, o su uso como medicina, llevan a uno a la práctica de fumar ganja.

  1. La ración media de ganja al día para un fumador habitual moderado es de unas dos annas de peso. Su costo es de dos pice.

La de un fumador habitual excesivo es de una tola, y su costo es de cuatro annas.

  1. El ingrediente que se mezcla con la ganja es ordinariamente hoja de tabaco. No se usa dhatura. El objeto es hacer el humo más dulce y más fuerte.

No conozco ninguna preparación de bhang ni de masalas de ganja.

  1. El ochenta y cinco por ciento de los fumadores fuma ganja en compañía de dos o tres personas, y el 15 por ciento en soledad. Se limita principalmente al sexo masculino; pero también la usan mujeres de mala fama de las clases más bajas. Generalmente la fuman hombres jóvenes de dieciocho a cuarenta y cinco años. No es costumbre que los niños la consuman.

  2. El hábito de consumir ganja se forma fácilmente. No es difícil dejarlo. El hábito moderado tiende a convertirse en excesivo en algunos casos.

  3. La ganja no se consume bajo ninguna costumbre social o religiosa. Pero el bhang se bebe el día de Bijaya Dasami de la Durga Puja. Se machaca hasta formar una pasta fina, se diluye con agua y lo beben todos los hindúes. Quienes no lo beben hacen una phota de él en la frente, o donde se unen las dos cejas. Se le considera cosa que da éxito; de ahí su sinónimo muy expresivo de «siddhi», «el que da el éxito», etc. La gente lleva una hoja o dos de él cuando parte para cualquier empresa.

Es refrescante. Es generalmente templado. No es probable que lleve a la formación de hábito.

  1. El fumar ganja es tenido en descrédito por la gente, pero no el beber bhang. No hay opinión pública social ni religiosa respecto a la práctica. El uso de la ganja está generalmente en descrédito, porque hace al fumador generalmente de temperamento irascible y colérico, y porque lo usan las clases más bajas de la gente.

Me dicen que es costumbre entre la gente de clase baja de Bengala Oriental adorar la planta del cáñamo con ocasión del Trinetro mela.

  1. Sería una privación grave para todas las clases de consumidores renunciar a fumar ganja.

Los ascetas y mendigos, que siempre están expuestos al sol y al rocío, y las clases bajas de gente que se ven obligadas a trabajar bajo la lluvia, el sol y el rocío, serán los que más lo sientan. Muchos recurrirán a drogas más deletéreas. Unos siete octavos del número total de consumidores de todas las clases sentirán la privación.

  1. Creo que no sería factible prohibir por completo el uso de la ganja y del bhang. Las drogas se consumirían ilícitamente. Podría imponerse por ley y con el empleo de cierto número de oficiales de rentas internas. Pero el costo para el Gobierno sería grande, y el acoso y la opresión sobre el pueblo por parte de los oficiales de rentas internas y de policía, grandes. Ocasionaría un descontento grave entre los consumidores. No creo que tal descontento llegue a constituir un peligro político. La gente de Bengala es muy leal y sumisa, y siempre respeta la ley.

  2. No creo que el alcohol esté sustituyendo ahora de ningún modo a la ganja o al bhang.

  3. No tengo idea de los efectos de fumar charas y ganja, así que no estoy en condiciones de señalar la diferencia.

  4. La clase redonda de ganja contiene más resina y es posible dar mayor intoxicación a sus consumidores.

  5. El fumar cualquier preparación de la planta del cáñamo es una forma de consumo menos perjudicial que beberla o comerla. Creo que comer ganja produce flatulencia y causa purgación al final. Vi a un hombre comer ganja, y sintió los efectos antedichos. Fumar ganja da intoxicación instantánea, mientras que comerla da intoxicación, creo, a las seis horas. Dicho hombre sufrió vértigo a las seis horas.

  6. El bhang lo usan los médicos nativos por sus cualidades medicinales.

Tanto el bhang como la ganja se usan en el tratamiento de enfermedades del ganado. Yo mismo usé ganja como ingrediente en la preparación de cierta medicina para mi pony.

  1. El uso moderado de la ganja puede ser beneficioso en sus efectos:

(a) como accesorio alimenticio o digestivo;

(b) para dar resistencia bajo esfuerzo severo o exposición, o para aliviar la fatiga;

(c) como febrífugo o preventivo de enfermedad en comarcas palúdicas e insalubres;

(d) como medio de lograr concentración de la mente.

Los pocos hombres de clase alta y media que usan ganja la usan como accesorio alimenticio o digestivo. Los ascetas y jornaleros la usan para tener resistencia bajo esfuerzo severo o exposición. Las personas que sufren de fiebre palúdica usan ganja o su extracto como febrífugo. Estos son fumadores ocasionales moderados, mientras que los antedichos son consumidores habituales moderados.

  1. El uso moderado de la ganja en los casos antedichos es beneficioso y a la vez inocuo.

  2. Los consumidores moderados de ganja no son ofensivos para sus vecinos.

  3. El efecto inmediato del uso moderado de la ganja en el consumidor habitual es alegría de ánimo. Es refrescante. Produce una ligera intoxicación. No calma el hambre.

Crea apetito. El efecto dura unas seis horas. El consumidor siente su cuerpo ligero y seco. La falta de gratificación posterior no produce ningún anhelo ni inquietud.

  1. (a) El uso habitual moderado de la ganja no produce ningún efecto nocivo, físico, mental ni moral.

(b), (c), (d) No.

(e) No embota el intelecto ni produce locura. Soy de opinión que las personas que sufren de ansiedad mental obtienen alivio fumando ganja; pero si las personas que sufren de enfermedad cerebral obtienen alivio o no fumando ganja, no lo sé. No conozco ningún caso de persona deficiente en dominio de sí misma por intelecto debilitado que se haya vuelto loca por entregarse al uso de la ganja.

  1. El uso habitual excesivo de la ganja produce efectos contrarios a los expuestos en las respuestas precedentes.

47 y 48. El uso habitual y moderado del gunjah no parece constituir un hábito hereditario. No afecta a los hijos del consumidor moderado.

  1. El uso moderado del gunjah se practica como afrodisíaco. Algunas prostitutas lo emplean así. Creo que su uso con este fin no es más perjudicial que su uso como narcótico ordinario. El uso del cáñamo (gunjah) no tiende a producir impotencia.

  2. El uso excesivo del gunjah produce efectos contrarios a los anteriores.

  3. Entre los consumidores habituales y moderados de gunjah, creo que la proporción de malhechores no es grande. No me parece que el uso moderado del gunjah tenga relación alguna con el crimen en general ni con crímenes de carácter especial.

  4. No sé que el uso excesivo del gunjah haya llevado jamás a ningún fumador a cometer crímenes de la naturaleza antedicha.

  5. He visto a lattials fumar gunjah, acaso para fortalecerse y pelear en una reyerta abierta (dang).

  6. No tengo noticia de ningún caso semejante. Creo que el embotamiento completo no puede inducirse fumando gunjah sin mezcla.

  7. El efecto del gunjah se modifica por la mezcla de ingredientes, a saber: la mezcla de dhatura y otros narcóticos acrecienta la potencia de la droga, mientras que el agua de rosas, etc., la disminuyen.

No tengo conocimiento de la mezcla de dhatura para consumo personal ni para administrarla a otros.

  1. Nada sé acerca de los efectos de comer y beber gunjah. Vi a un hombre comer gunjah y padecer flatulencia y diarrea al cabo de siete u ocho horas.

  2. Estoy al tanto del sistema actual de administración del impuesto respecto del gunjah producido en Naogaon. Considero que es aceptable, pero susceptible de mejora.

  3. Las siguientes son mis sugerencias para mejorarlo:

(1) Que la venta al por mayor del gunjah sea asumida por el Gobierno como la del opio, si los resultados de los experimentos del Dr. Prain en cuanto a la fabricación de tortas de gunjah resultan exitosos. Ello reducirá el contrabando al mínimo posible.

(2) Que el límite de posesión de 20 tolas de gunjah conforme a la sección 15, Ley VII (B. C.) de 1878, se reduzca a 5 tolas por lo que respecta al mahal de gunjah. La reducción no causará perjuicio a los consumidores. Suprimirá el consumo de gunjah no sujeto a impuesto y aumentará los ingresos del Gobierno.

(3) Que los Supervisores Auxiliares sean facultados para practicar registros sin auxilio de la policía. Las comisarías de Mahadevpur en Dinajpur y de Adamdighee y Nawahganj en Bogra distan respectivamente unos 20, 10 y 10 millas del centro del mahal de gunjah. No es fácil obtener auxilio oportuno, y la labor de detección suele resentirse.

(4) Que las personas que posean cualquier cantidad de gunjah no sujeto a impuesto sean castigadas.

Siendo ésta la comarca productora de gunjah, durante la temporada de fabricación yacen esparcidas hojas de gunjah en los chatars y sus alrededores. La gente recoge tales fragmentos, los consume y los vende. El consumo de tal gunjah causa pérdida a los ingresos del Gobierno así como a los tenderos con licencia.

(5) Que el Oficial Subdivisional de Naogaon sea investido de la facultad de juzgar las causas de impuesto detectadas por los Supervisores Auxiliares en las porciones de Dinajpur y Bogra del mahal de gunjah. Al detectar los Supervisores Auxiliares causas de impuesto en las partes de Dinajpur y Bogra del mahal de gunjah, se requiere ahora que los Auxiliares lleven consigo al acusado para juzgarlo en aquellos distritos, cuyas capitales distan respectivamente unas setenta y ocho y veintinueve millas de Naogaon. En cada ocasión han de permanecer ausentes del mahal de gunjah unos cuatro días, y la labor se resiente durante su ausencia. El cambio de la jurisdicción criminal ahorrará a los Supervisores Auxiliares la molestia de ir a Dinajpur y Bogra y les permitirá emplear su valioso tiempo en la labor de supervisión. También ahorrará al Gobierno el pago de sus gastos de viaje.

  1. El cultivo y la fabricación del gunjah están suficientemente controlados.

  2. En el mahal de gunjah no se produce charas.

  3. Creo que el cultivo de la planta del cáñamo para la producción de bhang no debe ser controlado en modo alguno. Sería factible, pero no necesario.

  4. No tengo objeción al sistema actual de venta al por menor del gunjah.

  5. No.

  6. La tributación del gunjah, el charas y el bhang es razonable en relación unos con otros.

  7. En mi opinión es necesario que haya distintas tasas de tributación entre el gunjah (plano, redondo y chur producido en Naogaon) y el cultivado en otras localidades, como Gurjat en los Mahals Tributarios, en Orissa, según su potencia narcótica y la madera que contienen.

Las tasas actuales del impuesto sobre el gunjah plano, redondo y chur de Naogaon son desproporcionadas. Podrían elevarse a R8 y R10 respectivamente.

  1. No tengo objeción al método actual de gravar el gunjah.

  2. Hay algunas tiendas de gunjah con licencia en el mahal de gunjah para la venta de gunjah. La cantidad de gunjah vendida se fuma en parte en la tienda y en parte se consume en otra parte. No tengo objeción a que las personas fumen gunjah en la tienda.

  3. Al abrir una tienda de gunjah en cualquier lugar, no se consultan ni se consideran los deseos del pueblo. Creo que no es necesario consultar ni considerar la opinión pública local, pues la tienda no es una molestia.

  4. No tengo conocimiento en cuanto a la importación o el contrabando de drogas de cáñamo desde los Estados Nativos a Bengala. El pequeño contrabando de gunjah se practica en la comarca del gunjah y no puede suprimirse. Se paga impuesto respecto del gunjah consumido. No hay uso general de gunjah no gravado.

  5. Declaración del Sr. E. R. Henry, Inspector General de Policía, Bengala.

Tengo el honor de manifestar que remití copias de las preguntas 51 a 55 formuladas por la Comisión India de Drogas de Cáñamo a todos los Superintendentes de Distrito de las Provincias Inferiores para su informe. He recibido ahora sus respuestas y remito resúmenes de la información recogida.

  1. La opinión general es que no es grande la proporción de malhechores entre los consumidores habituales y moderados de estas drogas, y que el uso moderado no tiene relación con el crimen en general ni con crímenes de carácter especial. Se dice que los malhechores usan estas drogas en Howrah, Puri, Dinajpur, Tippera, Bankura y Pabna, pero nada demuestra que lo hagan en mayor medida que la población ordinaria de las clases bajas. En algunos lugares se informa de pequeños hurtos cometidos para obtener los medios de comprar la droga. Fuera de esta forma de crimen, ninguna otra puede relacionarse de modo directo con el uso moderado de las drogas.

  2. El consenso de opinión es que el uso excesivo de estas drogas tiene escasa relación con el crimen. Hay considerable divergencia de opinión respecto del uso excesivo de estas drogas. Unos pocos consideran que el uso excesivo de las drogas tiene un efecto enervante, que produce incapacidad, mientras que un número mayor informa que se le ha conocido inducir locura, excitabilidad, agresiones a mujeres, suicidio y homicidio.

  3. En cuanto a esta cuestión, la opinión también está dividida. Algunos Superintendentes de Distrito se inclinan a creer que el uso excesivo de las drogas de cáñamo conduce a la comisión de crímenes no premeditados, mientras que, por otra parte, varios oficiales sostienen la opinión contraria. Parece, sin embargo, que hay poca duda de que el uso excesivo del gunjah vuelve irritable al hombre, y hay casos registrados en que se han cometido homicidios y agresiones homicidas bajo su influencia.

  4. No parece que los criminales usen generalmente las drogas de cáñamo para fortalecerse a fin de cometer crímenes premeditados. Varios oficiales informan, no obstante, que las usan los lattials (hombres de garrote) y los dacoits (salteadores de cuadrilla) para estimular su valor al emprender expediciones fatigosas y arriesgadas.

  5. La opinión general es que las drogas no se usan para atontar a las víctimas antes de la comisión de un crimen. No parece haber ningún caso en que estas drogas se hayan usado solas para producir estupor, y en los pocos casos en que se denuncia su uso, se las ha mezclado con dhatura, con lo cual se produce el embotamiento. Posiblemente la droga, administrada en exceso, cause el embotamiento completo, pero parece dudoso que la insensibilidad necesaria para fines criminales pueda ser causada por las drogas de cáñamo solas a las víctimas previstas sin que se advierta.

Declaración oral.

Ingresé en el Servicio Civil de Bengala en 1873. Prácticamente todo mi servicio ha sido en Bengala. He sido tres años Inspector General de Policía en esa provincia.

Pregunta 61.—Tengo en preparación una especie de Biografía Criminal, compilada confidencialmente, de los malhechores de la provincia. Está hecha para varios miles. Tengo aquí las cifras de 1.408 malhechores. No los he seleccionado, sino que he tomado todas las cifras de la ciudad de Gaya y de otros cuatro distritos. Estas biografías se compilaron del todo independientemente de cualquier indagación para esta Comisión.

De los 1.408, hallo registrado que 601 (de los cuales 334 son de Monghyr y 133 de Gaya) son adictos al uso de licor, 199 (de los cuales 71 están en Rajshahi) son adictos al uso de gunjah, 16 se dice que toman bhang, ninguno aparece que tome charas, 49 toman opio en diversas formas, y 38 se declara que toman tanto gunjah como otros estimulantes.

Los cuatro distritos son Cuttack, Monghyr, Rajshahi y Howrah. Tomé estos distritos por estas razones. En Orissa se usa mayormente el opio, así que tomé Cuttack. Rajshahi es un distrito productor de gunjah. Howrah tiene una gran población de obreros de fábrica, operarios y artesanos. Monghyr es un distrito típico de Behar, donde hay un gran número de hombres que se cree llevan una vida activamente criminal. Gaya es un gran lugar de peregrinación.

No tengo información sobre el resto.

Los datos que he dado muestran simplemente los casos en que se hicieron anotaciones sobre intoxicantes en las biografías. Éstas, como he dicho, no se compilaron en relación con indagación alguna sobre intoxicantes. Creo que estos distritos son representativos. Las divisiones representadas son Orissa, Patna, Rajshahi, Bhagalpur y Burdwan.

Es asunto de cierta importancia saber si un malhechor usa intoxicantes, y la mayoría de los oficiales de policía anotarían si un hombre toma gunjah o licor. No sería probable que anotara el hábito del bhang a menos que fuera excesivo. Pero esta anotación dependería de la ecuación personal del oficial, pues no hay órdenes definidas sobre el punto. El oficial de policía simplemente ha de escribir la mejor descripción que pueda del malhechor. La gran mayoría de los casos en que se describen malhechores están relacionados con hurto y robo con allanamiento. Los malhechores están exclusivamente relacionados con delitos contra la propiedad.

No hay anotación sobre si el consumo de estas drogas o intoxicantes es excesivo o moderado. En las indagaciones que hace la policía y en los informes que presenta, nunca distingue entre uso excesivo y moderado. No en ningún informe que yo haya visto. Su atención nunca ha sido atraída a esto por regla alguna. Todo lo que veo en tales informes es meramente la declaración de que un hombre es adicto a la droga. De esto no puedo juzgar si es un consumidor habitual y moderado o un despojo disoluto por la droga.

En general, me es imposible relacionar el crimen profesional (hurto, robo con allanamiento, dacoity) con las drogas de cáñamo de modo alguno. Escribí sobre este asunto al Sr. Harris, Superintendente de Distrito de Policía de Gaya, oficial de veintiocho años de servicio, a quien considero dotado de especiales facultades de observación y especial conocimiento del idioma y las costumbres de los

pueblo. Dice: «Se oye hablar de un madaki chor, pero nunca de un ganja chor. No puedo recordar ningún caso de ninguna clase en el que se alegara que el delito se había cometido a consecuencia del uso de ganja, bhang o charas». Concurro en esto por lo que respecta a la afirmación general de que no existe una conexión establecida, en concepto de causa y efecto, entre los estupefacientes derivados del cáñamo y la criminalidad profesional.

Pregunta 53.—Los casos a que me refiero aquí son casos mencionados por los Superintendentes de Policía de distrito al informarme sobre esta materia en relación con mis indagaciones por cuenta de la Comisión. No he examinado yo mismo los casos y no puedo decir hasta qué punto son realmente casos de crímenes violentos debidos a los estupefacientes derivados del cáñamo. Yo mismo no he tenido que investigar en el curso de mi deber, ni llegar a una conclusión sobre, esta cuestión.

Los asesinatos no se consideran parte de la criminalidad profesional y, por tanto, los informes especiales no se me envían. Van a los Comisionados de División. Solo recibo informes especiales de criminalidad profesional o prevenible. Desde el punto de vista policial, el asesinato no es un delito prevenible.

Por tanto, los informes en estos casos no llegan a mí. Me ocupo únicamente de las estadísticas de tales delitos y doy cuenta de ellas al final del año.

Pregunta 45.—Las faltas contra la disciplina que implican cualquier grado de castigo (incluida la destitución) son tratadas, en el caso de los agentes, por el Superintendente de Policía de distrito, con apelación ante el Magistrado de distrito y, en última instancia, ante el Comisionado. Yo solo tengo que ocuparme de los casos que han terminado de tal modo que parecen requerir una referencia al Gobierno Local para su revisión. Esto es muy raro. Este procedimiento, por lo que a mí respecta, es el mismo para todos los oficiales por debajo del grado de inspector. Yo mismo me ocupo únicamente del caso de los inspectores de cuarto y tercer grado, y en el caso de los inspectores de primero y segundo grado hago recomendaciones, que he de remitir al Gobierno Local. No veo los Estados mensuales de la Fuerza sobre castigos.

Van a los Inspectores Generales adjuntos. Las estadísticas anuales que recibo no muestran la causa detallada del castigo. Solo examino las cifras de castigos cuando inspecciono distritos: allí reviso actuaciones seleccionadas, y solo en estos casos adquiero conocimiento de los detalles.

Si descubriera que algún antiguo miembro de la fuerza había sido destituido, examinaría su caso, pero no el de un hombre que solo tuviera un servicio corto, a menos que presentara una petición. Por lo que alcanza mi propia experiencia, nunca se me ha presentado un caso en el que se mencionaran los estupefacientes derivados del cáñamo en relación con el delito o la falta contra la disciplina por la que fue castigado el agente u oficial de policía. Ninguno de mis dos Inspectores Generales adjuntos me ha señalado que haya pruebas de que los estupefacientes derivados del cáñamo tengan tendencia alguna a socavar la disciplina de la fuerza. Entre ambos inspeccionamos cada distrito de la provincia y un número considerable de subdivisiones cada año.

La fuerza ejecutiva de distrito consta de 17.619 agentes, 1.272 chaukidars de pueblo, 2.346 cabos, 901 subinspectores y 151 inspectores. Esta es la plantilla autorizada. La gran mayoría son nativos. Unos pocos inspectores y subinspectores son europeos y eurasiáticos. Una cierta proporción de los grados más bajos procede de las Provincias del Noroeste y del Punjab; en modo alguno la mitad de la fuerza.

Declaración presentada por el Sr. Henry.

Estado que muestra el grado y las castas de los miembros de la Fuerza de Policía de Bengala (2) destituidos, (b) castigados de otro modo que con la destitución, por incapacidad o defecto producidos por el uso de intoxicantes durante 1893.

Grado

DESTITUIDOS POR INCAPACIDAD U OTROS DEFECTOS DERIVADOS DEL USO DE

  1. Evidencia del Sr. W. D. Peart, Superintendente de Policía de distrito, Bhagalpur.

  2. Bhagalpur. Es muy abundante en las subdivisiones de Supaul y Madhipura.

  3. Solo la conozco por el término bhang. 5. Le gusta un suelo ligero.

  4. Densa y dispersa. La he visto de ocho pies de altura. Es una jungla difícil de erradicar. 7. Nunca oí hablar de cultivo alguno del

No hay ocasión para ello; es

8, 9 y 10. Ningún cultivo, según mi conocimiento, en Bhagalpur.

  1. Nunca oí hablar de esto. 12. No hay razón para suponerlo.

  2. En Bhagalpur sé que se hace una bebida ligeramente embriagadora remojando las hojas en agua, y sé que alguna preparación de la sustancia resinosa se emplea en dulces por la clase acomodada de los hindúes.

  3. Nunca oí que nadie usara el bhang silvestre para fumar.

  4. No, según mi conocimiento.

  5. Lo beben en Bhagalpur. Véase mi respuesta 3.

  6. Diría que no.

  7. No, no conozco el bhang massala.

  8. Por lo que oí en Bhagalpur me incliné a creer que las preparaciones de bhang para beber y para el dulce majum son bastante inocuas y muy levemente embriagadoras.

  9. No. 51. Diría que no influye en el crimen en un sentido ni en otro. Me refiero al crimen concertado.

  10. El uso excesivo de ganja puede incitar a un crimen no premeditado.

  11. Evidencia del Sr. W. O. Fasson, Superintendente de Policía de distrito, Bogra.

  12. Como Superintendente de Policía de distrito de Bogra, en partes del cual se cultiva ganja y en el que también crece el bhang silvestre; por indagaciones entre oficiales de policía y el Babu Kasi Chunder Guho, Inspector en funciones, que tiene larga experiencia del distrito de Bogra; y por indagación entre cultivadores.

  13. La ganja plana se llama «chepti»; la ganja redonda se llama «gol». La formación de semillas no se impide del todo. Pueden verse semillas en el artículo manufacturado, y los cultivadores dicen que obtienen cada año una cantidad suficiente para las siembras del año siguiente. La ganja redonda, tras ser rodada bajo el pie, se exprime con la mano; y no se seca tanto tiempo como la ganja plana. Sí, las definiciones pueden aceptarse, pero el charas no parece producirse, o más bien conservarse, por separado; y el chur, localmente, solo se produce accidentalmente por rotura.

  14. En el sur del distrito de Dinajpur se cultiva ganja (por ejemplo, en el Thana de Mahadebpur) y en los thanas de Nawabganj y Adamdighi del distrito de Bogra. El cáñamo silvestre crece generalmente en suelos arenosos de estos distritos.

  15. Bhang, sidhi y patti parecen ser los nombres usados. Deduzco que la planta silvestre así llamada es la misma que la que se cultiva, pero es diferente de aspecto, probablemente por la extirpación de las plantas macho entre esta última.

  16. Se necesita un suelo arenoso, y las lluvias excesivas son perjudiciales. Tanto las plantas silvestres como las cultivadas parecen requerir estas condiciones, pues la primera no se encuentra en suelos arcillosos o pegajosos.

  17. Me informan que es densa.

  18. En este distrito se cultiva únicamente para la producción de ganja. El cáñamo silvestre se usa para bhang.

  19. No tengo información.

  20. La tierra empleada para la ganja debe ser arada repetidamente entre los meses de Falgun y Bhadra; debe ser arenosa; solo se usa una vez cada cuatro años para ganja, siendo el sursa el único cultivo alternativo ventajoso; y se abona con estiércol de vaca y con la planta refugio «sursa» en Choitra y en Bhadra. Lo anterior se refiere a la tierra en la que se crían las plantas a partir de semilla. La siembra tiene lugar en Bhadra y en Assin. Cuando la planta tiene unas seis semanas, se trasplanta a tierra que ha sido bien arada, pero no abonada. El abono se esparce sobre esta tierra después de efectuado el trasplante. Las flores aparecen hacia el mes de Paus, y, en Magh, los «poddars» visitan las tierras para separar el «bhang de la ganja», como dicen los aldeanos. Cualquier cáñamo silvestre que se encuentre creciendo cerca de la tierra es exterminado de inmediato.

  21. No son una clase separada.

  22. Los aldeanos dicen que recogen las semillas que caen en el proceso de manufactura, para la siembra del año siguiente.

  23. No tengo tal información.

  24. En este distrito. Está restringido a los thanas de Adamdighi y Nawabganj. Otras partes del distrito serían adecuadas, pero están más distantes de Naogaon.

  25. La ganja y el bhang se usan y preparan en Bogra, pero la ganja solo a partir de la planta cultivada.

  26. Los métodos de preparación en uso son (1) para la ganja plana; (2) para la ganja redonda; y (3) para el bhang o siddhi.

(1) La ganja cultivada, una vez florecida, se corta a ras de suelo, es decir, se toman tallos, hojas y flores en Falgun. Luego se dispone en montones circulares (cada planta irradiando desde el centro del círculo, con las flores cerca de la circunferencia) sobre una estera de bambú; y colocada otra estera sobre el montón, se ponen pesos sobre ella, o los miembros de la familia del cultivador se sientan sobre ella, de modo que el montón de plantas queda sometido a una presión considerable durante un día. (El proceso anterior se adopta tras un día de secado al sol). El montón se reordena, volviendo cada planta del revés, y se prensa de nuevo (al tercer día) entre las dos esteras.

La resina se lava de las esteras, y luego las plantas se disponen en montones largos y poco profundos (sobre una serie de esteras), y sobre estos el cultivador, su familia y cualesquiera amigos que pueda reclutar para su servicio, caminan de un lado a otro, pisoteando la planta hasta la condición plana que la convierte en «chepti» o ganja plana.

(2) La ganja redonda solo se seca medio día, no se prensa entre esteras y, en lugar de ser pisoteada y aplanada, se rueda bajo el pie y luego se comprime con las manos. En ambos casos, las hojas permanecen en los tallos hasta que el proceso está completo, y entonces se separan por considerarse sin valor. En la ganja plana se dejan tallos largos, pero en la ganja redonda se cortan justo por debajo de las flores.

Se dice que ambas preparaciones se usan solo para fumar en este distrito. No se hace uso alguno de la resina que exuda durante el proceso de manufactura.

(3) El bhang o siddhi se hace hirviendo las hojas del cáñamo silvestre con leche.

  1. El bhang se prepara generalmente para consumo doméstico dondequiera que la planta crece silvestre. No se informa que el bhang, siddhi o patti (como indistintamente se llama a la planta silvestre) se use para la manufactura de ganja.

  2. El uso de la ganja es característico de individuos más que de clases, pero la usan extensamente los cultivadores, y casi invariablemente los bairagis, fakires, sanyasis y otros mendigos religiosos.

  3. Se informa que degeneran y pierden su efecto por la exposición con el tiempo; parece ser una condición esencial de conservación.

  4. La ganja se usa solo para fumar y con fines medicinales. 20. Se dice que la proporción de personas que fuman ganja es mayor en las inmediaciones de las comarcas de ganja, pero no sé si esto es una afirmación segura.

  5. Se usan tanto la ganja plana como la redonda, pero la plana, siendo más barata, es probablemente la más usada.

  6. Ninguna, se dice.

  7. No; se dice que se usa solo para beber.

  8. Se dice que no se come. Se bebe en la mayor parte del distrito, pero no, se dice, habitualmente. El hecho es que la gente no se aviene a admitir su uso, pero me dicen que casi todas las prostitutas y sus clientes lo beben.

25 a 27. No tengo información.

  1. El inspector de policía calcula el consumo medio en media tola, o sea el valor de 2 annas, para los consumidores moderados, y en una tola, o 4 annas, para los consumidores excesivos.

  2. (a) Se mezcla tabaco con la ganja, pues hace que se queme lentamente. Con el bhang se emplean leche, pimienta, dhania, sal y agua, y azúcar.

(b) Se mezcla semilla de dhatura con la ganja para mejorar el sabor y hacerla más embriagadora, y también se supone que fortalece las facultades digestivas.

  1. Se calcula que las tres cuartas partes de los consumidores la toman en compañía, y una cuarta parte a solas. La usan principalmente los varones, pero casi todas las prostitutas la toman. Los niños no.

  2. No se dice que el hábito se forme con facilidad; pero una vez establecido, es difícil de abandonar, y la moderación conduce generalmente al exceso.

  3. Me han dicho que existen tales costumbres religiosas, etc., pero no he averiguado nada concreto a este respecto.

  4. Al fumador de ganja se le mira generalmente con desprecio; y entre las clases más respetables, la opinión pública (social) condena el hábito; pero esto no afecta a las clases trabajadoras sin instrucción, para quienes es en cierto sentido una necesidad. El conocimiento del desarrollo general de sus resultados es razón suficiente para desaprobar el consumo de ganja. Casi invariablemente

lo aducen los aldeanos (como también los oficiales de policía) como razón para creer capaz de cualquier clase de crimen a un sospechoso; pero esto se debe a que conduce primero a la incontinencia sexual, y luego a un gasto excesivo, que se vuelve imperioso para satisfacer un ansia irresistible y creciente de la droga. No se habla de ningún culto.

  1. Los mendicantes religiosos, cuyos largos viajes y constante exposición hacen de la droga una necesidad, y la clase de jornaleros agrícolas que se han vuelto dependientes de ella por el uso constante, encontrarían en su pérdida una privación grave. Se calcula que estos son aproximadamente una cuarta parte de la población.

  2. La prohibición conduciría con toda probabilidad al cultivo ilícito y al uso de otras drogas o estimulantes. Solo podría imponerse realmente mediante la exterminación de las plantas, tanto cultivadas como silvestres. Es improbable que se siguiera de ello un disturbio político, pues ninguna clase poderosa querría identificarse con los consumidores.

  3. No tengo información a este respecto.

  4. En Bogra no se usa charas.

  5. La diferencia es solo de grado, por lo que puedo averiguar. En Bogra es grande, pero imposible de calcular.

  6. Se supone que beber bhang es el método de consumo menos perjudicial, lo cual se debe probablemente a la mezcla de leche y a los ligeros efectos embriagadores.

  7. Lo prescriben los Kabirajes y también en las enfermedades del ganado.

  8. Se dice que el uso de la ganja es beneficioso: (a) en uso moderado como digestivo; (b) en uso habitual para soportar fatigas severas o la exposición; (c) y en ambos casos como febrífugo y preventivo de la gota; (d) también se dice que produce una especie de valor pasajero cuando se usa ocasionalmente.

No se dice que para estos resultados se requiera un aumento constante de la cantidad diaria.

  1. Parece ser inocuo en todos los casos cuando el consumo es moderado y cuando los efectos se eliminan mediante trabajo legítimo, etc.

  2. Sí, así se dice.

  3. Para el consumidor habitual el efecto es estimulante, agradable y refrescante. Crea apetito, y se dice que los efectos duran unas dos horas. No hay efectos posteriores en el momento.

El consumo moderado no necesita producir embriaguez, y el consumidor habitual se sentirá inquieto y perderá la salud si no puede obtener su provisión acostumbrada.

  1. Se dice que produce excitación sexual. En uso moderado no se dice que produzca ninguno de los malos efectos mencionados, pero se admite que, a menos que se tome también alimento nutritivo (y especialmente leche), la mala salud sí sobreviene, y también que la muerte por disentería es muy comúnmente el destino final de los fumadores de ganja. La pereza sigue a la privación en los fumadores habituales.

  2. El uso excesivo de ganja va casi siempre acompañado de exceso sexual. Si no se toma alimento suficiente y bueno, sobrevienen disentería, asma, bronquitis. La locura es generalmente temporal cuando la induce el consumo de ganja, y generalmente toma la forma de imbecilidad; pero hay casos sin esperanza, y puedo citar en este momento los casos de Hura Chaukidar, de Dupolanchia, en este distrito, en quien una robustez inusual para su edad va acompañada de imbecilidad.

Este año ha llegado a mi conocimiento un triste caso de locura violenta inducida por el consumo de ganja, en el que el loco, Thakur Dass, mató a su propio hijo e intentó suicidarse.

No había en ninguno de los dos casos evidencia de locura anterior al uso de la droga, pero los fumadores de ganja que han llegado a mi conocimiento han sido generalmente hombres de un tipo inferior de inteligencia.

Los fumadores habituales enviados a la cárcel generalmente admiten el hábito.

  1. No. No se supone que sea hereditario ni que afecte a los hijos de ningún modo.

  2. No. Se dice que es resultado de la asociación con otros, y que no se comunica a los hijos.

  3. Casi todas las prostitutas guardan ganja o siddhi, tanto para su propio consumo como para sus visitantes. No se dice que produzca impotencia.

  4. La impotencia no se reporta en absoluto como efecto de la droga, aunque la excitación sexual es uno de sus primeros y prominentes efectos.

  5. Sí; una gran proporción. Pero esto se atribuye, primero, a la crápula y a la mala compañía resultantes del uso de la droga; y, segundo, al gasto adicional en que se incurre para obtener el alimento nutritivo que es una necesidad para el fumador de ganja, y que lo impulsa al robo, etc.

  6. La misma respuesta se aplica con mayor razón al uso excesivo de la droga; pero el consumo de ganja como causa directa de crimen no es muy comúnmente oído en estos distritos.

  7. He mencionado el único caso que recuerdo en mi respuesta a la pregunta 45.

  8. No hay información específica sobre este punto, pero se supone que es un hecho en el caso de los dacoits y salteadores de pandillas.

  9. No conozco ningún caso.

  10. He señalado arriba el hecho de que la dhatura se mezcla así con la ganja, y que aumenta los efectos embriagadores y otros; pero no tengo información específica sobre este particular.

  11. Esto no se aplica a Bogra, donde se dice que no se usa charas, y la ganja solo se fuma.

  12. Conozco imperfectamente el sistema.

  13. Los robos de ganja son comunes. Los bairagis parecen ser los principales culpables.

  14. No se produce charas.

  15. El bhang se hace en este distrito con la planta silvestre, y se dice que es prácticamente inocuo, y su exterminación daría más problemas de los que vale.

  16. Declaración del Sr. F. H. Tucknr, Superintendente de Policía del distrito de Dinajpur.

  17. He tenido que consultar a algunos oficiales nativos sobre diversas cuestiones, y las opiniones anotadas son generales.

  18. Sí, pero siddhi, bhang, subji o patti son nombres diferentes aplicados a las hojas secas de la planta de cáñamo macho. Cada uno de estos productos se conoce localmente con el nombre de bhang, charas y ganja. Hay tres variedades de ganja: plana, redonda y chur.

  19. Las plantas de cáñamo macho crecen espontáneamente en el distrito de Purnea, así como en este y en muchos otros distritos de Bengala.

  20. Bhang. Sí.

  21. La humedad y la naturaleza arenosa del suelo y las copiosas lluvias.

  22. Densas.

  23. Sí, en pequeña medida (a) para la producción de ganja, en el thana de Mahadebpur, limítrofe con el distrito de Rajshabi, donde se cultiva bajo supervisión del Gobierno.

  24. Normal.

  25. Nada.

  26. De las mismas clases que los demás cultivadores agrícolas.

11 y 12. No.

  1. Sí, se cultiva bajo supervisión del Gobierno en los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur, en localidades limitadas, donde el suelo es bueno y adecuado.

  2. Sí, en el distrito de Rajshahi, Bogra y Dinajpur (a).

  3. No puedo hacerlo.

  4. (a) No, por las restricciones que se le imponen.

(b) Sí, puede prepararse.

(c) Sí.

  1. Ninguna clase en particular. Lo hace la gente cultivadora ordinaria (ghirist).

  2. Sí, pierde sus efectos si se guarda más de un año. Puede conservarse en condiciones tolerablemente buenas durante un año más o menos con cuidado ordinario. La materia resinosa se seca debido a las influencias atmosféricas. El deterioro puede prevenirse hasta cierto punto guardando los artículos en cajas forradas de estaño.

  3. Sí, solo para fumar, excepto en el caso del majun, que se vende en la ciudad de Dacca y Calcuta; el majun es otra preparación de ganja omitida por el Dr. Prain. El modo de preparación de este artículo es el siguiente:

El jugo de la ganja se extrae por ebullición, y luego se le mezcla una cantidad de leche y azúcar. Toda la mezcla se hierve entonces; la sustancia pegajosa así preparada se forma en tortas, como el dulce nativo barf, y se come como tal, produciendo embriaguez, pero no tan fuerte como la ganja fumada en chillum.

  1. En la Baja Bengala, especialmente en los distritos inundados, las clases bajas de la población, como pescadores y barqueros, y que están constantemente expuestos a la lluvia y al agua, recurren a la ganja. No más del uno por ciento de la gente fuma ganja.

En Behar los brahmanes y rajputs fuman ganja, quienes se oponen a tomar licor. La charas es usada por un número muy pequeño de personas, que son obstinadamente intemperantes, y que se complacen en toda clase de drogas y bebidas.

  1. La ganja plana es la más solicitada en Bengala Oriental y Behar; mientras que la ganja redonda se consume en gran cantidad en Bengala Occidental y Meridional.

  2. Extranjera, de Nepal.

  3. Mow.

  4. El bhang se bebe en todas partes. Tengo conocimiento de ello.

  5. El uso de la ganja va en aumento, especialmente en aquellos distritos donde no está en boga el sistema de outstill (licor barato), y donde la gente es comparativamente pobre y no puede pagar los altos precios del licor.

  6. (a) 5 (b) 1 (c) 8 (d) 1

  7. La ganja la consumen las clases bajas de la población y el bhang las clases medias de la gente acomodada, especialmente durante las festividades, como Bijaya y Sivaratri.

Los pescadores y barqueros, etc., que están generalmente expuestos a la inclemencia del tiempo, recurren a la ganja.

La charas y el majun los toman aquellas personas desvergonzadamente intemperantes de la clase media, cuyo placer es entretenerse con toda clase de drogas y bebidas.

  1. (a) 3 pies por día. (b) 1 anna por día.

  2. Nada se mezcla con la ganja o la charas. La leche y el azúcar se mezclan excepcionalmente con el bhang para hacerlo más embriagador. No sé nada del bhang massala.

  3. La ganja y la charas se fuman en compañía, mientras que el bhang se bebe en soledad. Principalmente limitado al sexo masculino. El bhang se bebe mayormente en la edad declinante, cuando los hombres se vuelven susceptibles a los ataques de diarrea. No es habitual que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  4. El hábito no se forma fácilmente. Es difícil de abandonar. No mucho.

  5. No existe tal costumbre religiosa. Pero hay una costumbre social observada por muy pocos hombres de las clases bajas de la población de fumar ganja durante las festividades de Chait Sankranti, y el bhang lo beben algunos hombres de la clase media de Bengala Occidental durante Bijaya Dasami, práctica que no es en absoluto observada por la gente de Bengala Oriental.

No se considera en absoluto esencial usar las drogas con el vano pretexto de tales festividades. Generalmente templado. No conduce a la formación del hábito, ni es de otro modo muy perjudicial, debido a su raro uso.

  1. El consumo de cualquiera de estas drogas se mira con aborrecimiento. Sí, hay una fuerte opinión pública (social) contra el uso de las drogas. Hay un dicho en todo el país —«Ese hombre es un ganjakhor» (un «fumador de ganja»)—, que lo señala como poseedor de toda clase de caprichos y mal genio.

Ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  1. Sí; los pescadores y barqueros, etc., que están expuestos a la inclemencia del tiempo, sienten aliviarse mucho de su labor y de su exposición con una chillum de ganja, que se supone les devuelve la energía y los ánimos decaídos.

  2. Puede ser factible prohibir el uso del charas y del majun, y el uso del bhang hasta cierto punto, pero el de la ganja es dudoso. Sí, la ganja y el bhang hasta cierto punto se consumirían ilícitamente. La prohibición puede hacerse cumplir mediante fuertes medidas legislativas, con el resultado inevitable de un grave descontento entre los consumidores.

Nunca llegarán a constituir ningún peligro político. Con toda probabilidad, la prohibición irá seguida del recurso a (a) estimulantes alcohólicos.

  1. Los fumadores ocasionales podrán recurrir a licores baratos; pero nunca sería el caso de los fumadores habituales, que se entregan a ello por necesidad y no por placer como los otros.

Ganja y bhang.

  1. Los efectos narcóticos del consumo de charas no son tan instantáneos como los de la ganja, que vuelve a los fumadores malhumorados e impetuosos. Los efectos del bhang son lentos y suaves, y nunca vuelven violentos a los consumidores, sino más bien alegres e ingeniosos.

  2. Que yo sepa, no. 39. No.

  3. El bhang se prescribe para detener el progreso de la diarrea. Se usa también en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  4. (a) El uso moderado del bhang ayuda a la digestión.

(b) La ganja da resistencia y alivia la fatiga.

(c) No.

(d) No.

Hombres de clase media de edad declinante, que padecen de indigestión, usan el bhang habitualmente, siendo su proporción de uno entre mil. Las clases inferiores de gente, como pescadores, barqueros, porteadores de palanquín y otros, que están constantemente expuestos a la intemperie, fuman ganja para darse resistencia o para aliviar la fatiga, siendo su proporción de 25.

Solo se hace referencia al uso habitual moderado.

  1. El uso moderado del bhang es inofensivo, si no enteramente beneficioso. El bhang alivia a un enfermo de una dolencia sin causar un daño proporcionado como intoxicante; mientras que la ganja estimula a un pobre jornalero a ganarse mejor la vida venciendo la fatiga y sosteniendo su resistencia.

  2. Sí.

  3. Estimulante y refrescante. No produce intoxicación. No, más bien aumenta el apetito. Los efectos duran una hora más o menos. Sin efectos posteriores. Estas drogas se consumen a horas fijas, produciendo anhelo o inquietud si no se satisfacen a esas horas.

  4. (a) No.

(b) No.

(c) No, más bien lo aumenta.

(d) El bhang detiene la disentería. Pero la ganja, si se abusa mucho de ella, causa disentería, bronquitis o asma.

(e) Sí. No.

más bien más activo.

(f) Ciertamente posee el efecto de embotar el intelecto y de causar una especie de locura en algunos.

Algunos de tales casos pueden recuperarse si se toman a tiempo impidiendo el uso de la droga. Algunos son desesperados. Hay evidencia de que la locura puede a menudo tender a la indulgencia en el uso de las drogas del cáñamo por parte de una persona deficiente en autocontrol a causa de un intelecto debilitado.

Conozco dos casos de cipayos que mostraron repentinamente signos de inacción y propensión a vagar, y un gran deseo de dormir y de soledad y falta de apetito. Uno resultó incurable, y el otro hombre se recuperó cuando se le tomó a tiempo, y se supo la razón de que era adicto a fumar ganja y charas.

  1. Véase arriba.

47 y 48. No. No como el del licor.

  1. (a) Sí.

(b) No.

(c) No puedo decirlo.

  1. Ninguno que discutir.

  2. (a) No.

(b) No.

La ganja vuelve a un hombre

  1. Sí, la ganja vuelve a un hombre irritable e impetuoso, y lleva al fumador excesivo a cualquier clase de acto temerario.

  2. Sí, la indulgencia excesiva en la ganja incita a un hombre a crímenes no premeditados, efectos de la temeridad y la violencia de temperamento causadas por fumarla.

  3. No. Esto podría decirse del licor.

  4. (a) No. (b) No.

  5. Nada.

  6. Inaudito.

  7. Funciona bien, pero requiere que el personal de supervisión esté un poco más reforzado.

59 y 60. La ganja se cultiva solo en el distrito de Rajshahi, principalmente en la subdivisión de Naogaon.

La administración local principal del ganja mahal descansa ahora en manos del Oficial de Subdivisión de Naogaon, además de sus otras funciones.

Debería haber un Recaudador Adjunto de Impuestos Especiales para el ganja mahal, que pueda dedicar su atención indivisa a la gestión del ganja mahal.

La agencia de supervisión es muy débil, teniendo solo un supervisor del rango de Subrecaudador Adjunto, con un asistente del rango de Kanungo. No pueden mantener adecuadamente una supervisión estricta sobre los cultivadores, etc., debido al extenso campo de trabajo y a la naturaleza multifacética de las funciones que deben atender. Se ven, por tanto, obligados a confiar a algunos de sus subordinados muchas funciones responsables, como el pesaje de la ganja durante el almacenamiento y la exportación. Esto es bastante objetable, y como los subordinados no están por encima de la tentación, el pesaje de la ganja cuando se toma, durante el almacenamiento, en el gola de los distritos importadores, invariablemente se encuentra que discrepa considerablemente de la cantidad anotada en el pase del distrito exportador, aun haciendo toda la concesión por la merma en el tránsito.

Necesariamente debe haber algo podrido en el fondo. Para obviar esto, algunos oficiales responsables deben estar realmente presentes durante el pesaje, ya sea para almacenamiento o para exportación. Así pues, el personal de los oficiales responsables de la supervisión debe reforzarse —al menos duplicarse.

  1. El lujo de entregarse al charas debe abolirse totalmente, por ser bastante innecesario.

  2. El bhang nunca es considerado seriamente por el pueblo como un intoxicante, y sus efectos no son perjudiciales en grado apreciable. Se usa invariablemente con fines medicinales, pero rara vez con el objeto de intoxicarse, así que no debería imponerse ninguna clase de restricciones a su libre uso.

  3. La preparación y venta del charas debería detenerse por completo.

El bhang debería permitirse usarse libremente.


Venta al por mayor de gunjah. — Los vendedores al por mayor no pagan nada, ni en concepto de derechos ni de impuesto. La licencia para un gola al por mayor debería otorgarse con la condición de que el goladar pague cierto impuesto, digamos un anna por seer de gunjah importado al gola. Ahora bien, el impuesto sobre la gunjah lo pagan únicamente los vendedores al por menor y no lo comparten los vendedores al por mayor. La cantidad máxima de gunjah que un vendedor al por menor puede vender actualmente al consumidor de una vez es de 4 chhattacks.

Esto debería restringirse y reducirse el máximo a un chhattack por vez.

  1. Debería ponerse fin a la exportación de gunjah en sacos y exigirse en su lugar cajas forradas de estaño, bien aseguradas. Extraer gunjah de los sacos durante el tránsito, conservando intactos los precintos, no es empresa difícil, y bien puede introducirse en ellos paja de igual peso. Hay motivos fundados para sospechar que algunos de los goladars o sus agentes defraudan así al Gobierno de sus legítimos derechos en concepto de impuesto. Esta clase de malas prácticas sospechosas durante el tránsito podría ser una de las razones que explican la considerable pérdida de peso de la cantidad real de gunjah durante el almacenamiento en el gola de los distritos importadores, si bien es curioso observar que el peso bruto (saco, gunjah y paja) suele coincidir con el peso bruto anotado en el pase del distrito exportador.

65 (a). Debería ponerse fin a la preparación y venta de charas, y debería abolirse la tributación sobre el bhang.

(b) Aunque el impuesto sobre la gunjah se ha aumentado en una rupia por cada seer desde abril último, el impuesto sobre ella es aún susceptible de aumentarse más.

Un pice de gunjah produce un intoxicante, mientras que 4 annas de alcohol no lograrán producir efectos iguales.

  1. Sí, actualmente hay distintas tasas de impuesto para las distintas clases de gunjah. Pero el valor práctico es el mismo. La tributación actual es gradual en proporción a la cantidad de tallos que se encuentra en cada clase.

  2. Sí, hay tiendas con licencia. No se permite el consumo en el local donde se preparan, pero sí se permite en las tiendas de venta al por menor, lo cual debería desalentarse.

  3. No por lo general. Debería tenerse en cuenta la opinión pública.

  4. Los casos de contrabando de drogas de cáñamo desde Nepal a los distritos fronterizos de Bengala son raros.

La calidad de la droga de Nepal es mucho peor.

A veces los comerciantes de gunjah de Nepal vienen a los distritos fronterizos y sacan gunjah pagando el impuesto correspondiente. No hay un uso general de drogas no gravadas, como se sospecha que ocurre con el licor.

  1. Declaración del Sr. R. L. Wann, Superintendente de Policía del Distrito de Rajshahi.

  2. He servido en el Departamento de Policía durante catorce años, en los distritos de Patna, Gaya, Bankura, Backergunge, Chittagong Hill Tracts, Palaman, Ranchi, Shahabad, Darjeeling, Dbubni (Assam), Pabna, Bogra, y en tres ocasiones en Rajshahi, donde me encuentro ahora.

  3. Las definiciones pueden aceptarse.

La gunjah se conoce localmente como bhang o sidhee. La charas es una droga rara vez vendida o usada en este distrito. Es cierto que la gunjah, el bhang y la charas se preparan a partir del cáñamo, pero siempre he entendido que la gunjah no puede hacerse del cáñamo que crece espontáneamente. De este solo se obtiene el bhang. La gunjah redonda se conoce y se hace aquí. La patti o subji no se conoce aquí.

  1. He encontrado cáñamo silvestre en cantidades bastante grandes en Hill Tippera y Chittagong, al pie de las colinas, y en cantidades menores en el este, norte y centro de Bengala, y por lo general en tierras altas.

  2. El nombre general es bhang. Creo que es exactamente la misma planta en todas partes.

  3. No puedo decir qué condiciones de clima, etc., son necesarias para el crecimiento del cáñamo silvestre, pero lo encontré creciendo abundantemente en tierras elevadas.

Parece requerir sol, ventilación libre y un suelo bien drenado.

  1. Se halló que el crecimiento del cáñamo silvestre era denso.

  2. Hay cultivo de la planta del cáñamo en la subdivisión de Naogaon, en el distrito de Rajshahi, y en los distritos adyacentes de Bogra y Dinajpur, dentro de un área de unas 20 millas cuadradas:

(a) Para la producción de gunjah.

(b) Ningún cultivo para la producción de charas.

(c) Rara vez para su uso como bhang.

(d) Para su uso como fibra, la planta tendría que destruirse antes de que las hojas pudieran servir como gunjah, y las semillas solo por los cultivadores locales.

La semilla no se tuesta, ni se extrae aceite en esta parte del país.

  1. No estoy en condiciones de decir si hay actualmente algún aumento o disminución en el área dedicada al cultivo de la gunjah. Depende de las estaciones y de los precios vigentes.

  2. En agosto y septiembre se preparan las plántulas como los cultivos de arroz de invierno, y luego se trasplantan a campos bien estercolados y arados, que de vez en cuando se irrigan.

  3. Quienes cultivan el cáñamo por sus propiedades narcóticas no son una clase especial. Son los agricultores ordinarios de la localidad.

  4. Diría que no.

  5. No tengo conocimiento ni razón para suponer que el cáñamo silvestre se cultive en ningún lugar para la producción de gunjah, pero a menudo he encontrado una sola planta que podría servir para el cultivo de gunjah en los jardines de hombres acomodados.

  6. El cultivo de la gunjah está restringido a la subdivisión de Naogaon y a algunas aldeas de Bogra y Dinajpur, bajo el control del Superintendente de Cultivo de Gunjah, Rajshahi.

No estoy en condiciones de decir por qué se ha seleccionado la subdivisión de Naogaon. Diría que cualquier parte del distrito de Bogra serviría igual de bien; de hecho, cualquier área bien drenada donde pueda asegurarse una precipitación suficiente (pero sin exceso), habría pensado que un clima más fresco en las condiciones anteriores sería mejor.

Naogaon es casi el único lugar seco de este distrito.

  1. (a) La gunjah se prepara en Rajshahi.

(b) La charas no se prepara aquí. Creo que puede obtenerse casi en cualquier lugar de Behar, pero no sé quién la prepara.

(c) El bhang, por regla general, no se fabrica en ningún lugar, pero las hojas del cáñamo silvestre las recogen quienes gustan del bhang y las preparan según lo necesitan.

La gunjah se prepara en la medida necesaria para el consumo de Bengala, Behar, Orissa y Assam. El bhang se prepara muy rara vez en Bengala, pero en Behar en mayor medida.

  1. No puedo responder a esta pregunta. La gunjah cultivada se prepara solo para fumar.

  2. El bhang generalmente lo prepara la gente en sus casas. Sí; puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. No creo que la gunjah y la charas puedan prepararse a partir de la planta silvestre en ningún distrito.

  3. No hay una clase particular de personas por quienes se preparen respectivamente las preparaciones de las drogas de cáñamo.

  4. Cada una de las tres drogas se deteriora tras el transcurso de un par de años. La humedad, las ratas, etc., son las causas. El cultivador es demasiado pobre para invertir en cofres o golas de hierro.

  5. La gunjah y la charas solo se usan para fumar.

He visto gunjah y agua beberlas a sirvientes durante la caza, y a fakires del interior y a guardabosques.

  1. La gunjah generalmente la fuman las clases bajas del este de Bengala, es decir, aquella parte de Bengala que está sumergida y húmeda durante la mayor parte del año. Es, creo, un error suponer que los terratenientes de Behar y de Rajput no usan también gunjah.

(a) Bairagis, sanyasis y todos los mendicantes religiosos.

(b) Pescadores.

(c) Barqueros.

(d) Las clases trabajadoras, los cavadores.

(e) Muhammadanos.

(f) Chandal, cultivadores.

(g) Incluso los hombres de las clases media y alta fuman gunjah en el este de Bengala, siendo la proporción nada menos que del 20 o 25 por ciento de toda la población.

  1. La gunjah plana la consume generalmente la gente en todos los distritos excepto Calcuta. No puedo dar ninguna razón para esta preferencia de la gunjah plana sobre otras clases. La que se conoce como gunjah mohini es apreciada, pero es escasa. Es muy fuerte.

  2. No tengo conocimiento sobre la charas.

  3. Según mi conocimiento, el bhang nunca se usa para fumar. Entra en uso en algunas de las ceremonias religiosas hindúes.

  4. Los sanyasis y otros mendicantes religiosos generalmente hacen píldoras de bhang y las comen.

Otras personas beben bhang. El cincuenta por ciento o más de la gente del interior bebe bhang, y alrededor del 20 por ciento de otros lugares lo usa.

  1. No creo que el uso de la gunjah esté en aumento. El uso del bhang puede estar en aumento. Debido al alto precio de la gunjah, la gente apenas puede permitirse pagarla, y en lugar de la gunjah muchas personas, especialmente los sanyasis, bairagis y otros mendicantes, usan bhang. En cada aldea grande hay fumadores de gunjah, pero a causa del alto precio de las drogas intoxicantes, el número de tales hombres es muy pequeño.

  2. (a) Alrededor del 75 por ciento de los fumadores de gunjah son fumadores moderados habituales.

(b) Los fumadores excesivos habituales pueden ser el 10 por ciento.

(c) Los fumadores moderados ocasionales pueden ser el 13 o 14 por ciento.

(d) Los fumadores excesivos ocasionales pueden ser ninguno, o a lo sumo del 1 al 2 por ciento.

  1. De todas las clases de personas se toman estos.

Los pescadores y los cultivadores son llevados a la práctica para prevenir el reumatismo por el frío y la humedad, y también aquellos que llevan vida de ascetas, que duermen en la calle, bajo los árboles y en las orillas de los ríos, etc. La clase trabajadora se habitúa a la gunjah con el propósito de evitar el agotamiento por la fatiga. Las clases altas generalmente son llevadas primero al hábito por asociación con prostitutas, que casi todas usan la droga con moderación.

  1. El costo medio de la gunjah por día para

(a) Los consumidores moderados habituales puede ser de un anna como mínimo.

(b) Los consumidores excesivos habituales puede ser como máximo de 8 annas, o el peso de un tola = 4 annas.

El costo del bhang para cualquiera de esas clases es nominal.

  1. El tabaco ordinariamente se mezcla con la gunjah para adulterarla. No sé si algo más se mezcla excepcionalmente con esta droga. Tampoco sé si la dhatura se mezcla alguna vez con ella. Si se mezcla, debe ser por los ascetas, que son fumadores excesivos habituales. Algunas especias y un poco de sal se mezclan con el bhang. El tabaco se mezcla con la gunjah, según me dice un fumador de gunjah, con el propósito de evitar que la gunjah se queme rápidamente hasta hacerse cenizas. Por regla general, la gunjah no puede prepararse para el consumo sin mezclar tabaco.

Las massalas de bhang son de diversas clases, según la elección de los consumidores de las distintas localidades. En Calcuta la massala de bhang se vende en el bazar, pero no puedo decir cuáles son sus ingredientes.

  1. Ya he dicho que no tengo conocimiento de la charas. Es costumbre de los fumadores de gunjah tomarla en compañía. Pero las personas de las clases alta y media generalmente la toman en soledad.

Las mujeres de mala fama casi todas fuman gunjah con moderación. No está restringido a ninguna época de la vida. Los muchachos menores de diez o doce años apenas toman nunca una droga como la gunjah. Pero entre los ascetas esto no es raro. No es en absoluto habitual que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  1. No creo que el hábito de fumar gunjah tenga que adquirirse lentamente, pero una vez formado es difícil dejarlo. El uso habitual del bang puede formarse fácilmente y abandonarse con facilidad. Existe una gran tendencia, en el caso del gunjah, a que el hábito moderado se convierta en excesivo, pero afortunadamente, habiéndose elevado el precio de esta droga de 4 a 16 o 20 rupias por seer, apenas pueden las gentes permitirse fumar en exceso. Conozco a muchos hombres que se cuidan muy poco de proporcionar lo necesario a su mujer e hijos, o incluso a sí mismos, pero que gastan todos sus medios disponibles en comprar gunjah.

  2. Sé que existe una costumbre religiosa entre las clases bajas de los hindúes del Bengala oriental, que adoran a un dios ideal llamado Tinnath, en la cual el gunjah es absolutamente necesario. Los barqueros, cultivadores, jornaleros o criados de las clases bajas hindúes, tras la labor del día y después de la cena, se reúnen en un lugar y cada uno compra un pice de gunjah, un pice de betel y un pice de aceite. Allí fuman este gunjah, mascan betel y cantan canciones en nombre de aquel dios hasta que el aceite se consume. Aunque solo se requiere un pice de gunjah para la costumbre religiosa, los hombres consumen más gunjah e inducen a otros a adquirir el hábito. Me dicen que de un tiempo a esta parte esta costumbre va desapareciendo.

  3. El bang no se usa mucho en el Bajo Bengala; en Behar se usa mucho; no está desacreditado. El gunjah es la peor especie de drogas embriagantes y está muy desacreditado. Todas las sociedades del Bengala (excepto los ascetas) lo aborrecen como lo más deshonroso, y piensan que solo, si acaso es necesario, es propio de que lo tome lo más vil de la humanidad. Tal sentimiento se debe al hecho de que quienes lo usan se vuelven, por regla general, irascibles, violentos y feos.

Ya he mencionado antes que ciertas clases bajas de hindúes requieren gunjah para adorar a un dios llamado Tinnath; pero no tengo noticia de que el gunjah mismo sea adorado por clase alguna.

  1. Será ciertamente una privación grave renunciar al consumo de gunjah: (a) para los ascetas, (b) para los pescadores, (c) para los jornaleros de lugares pantanosos.

Los ascetas no tienen ordinariamente otros medios a su disposición para prevenir el frío excepto el gunjah. Los mantiene calientes toda la noche y los protege del frío.

El gunjah, como el chile, es un estimulante climático medicinal para quienes se exponen siempre al frío y a la humedad, y no tienen otros medios a su disposición para prevenir el frío. Aquellos, entre la gente, que no se han acostumbrado al gunjah toman con frecuencia tabaco fuerte en su lugar.

La proporción probable de cada una de las tres clases antedichas, para quienes sería una privación grave, puede ser: de los ascetas, el ciento por ciento; de los pescadores y jornaleros, al menos el 80 por ciento.

  1. El charas no se usa mucho, creo, en el Bengala, y por tanto puede ser factible prohibir su uso. Pero poco importa que se prohíba o se permita usarlo en la medida en que ahora se usa.

El uso del bang puede también prohibirse, pues muy pocas personas, excepto los ascetas, tienen realmente el hábito de consumirlo. Incluso aquellos que son habituales consumidores moderados pueden abandonar fácilmente el hábito. No es necesario prohibir su uso, pues hace muy poco daño al consumidor mismo, a su familia o a la sociedad en general.

Es una cuestión muy difícil de responder la de si es factible o no prohibir el uso del gunjah. Pero es muy deseable que su uso se restrinja gradualmente imponiendo un impuesto más gravoso. Ya la fuerte tributación ha hecho algún bien, y sería mejor si el impuesto se aumentara gradualmente: la gente consumiría menos.

Si su uso se prohibiera de repente, no hay duda de que la gente haría lo posible por consumirlo ilícitamente, y el resultado sería enviar a muchas personas a la cárcel, acarreando la mayor miseria a sus familias. La prohibición solo puede hacerse efectiva restringiendo gradualmente su uso.

Habría un grave descontento entre los consumidores si se aprobara de repente alguna ley u orden; pero no creo que este descontento llegue a constituir un peligro político, al menos en el Bengala, a menos que lo aprovechen los agitadores populares para ganarse a las clases bajas en beneficio de su propia política.

La prohibición iría ciertamente seguida del recurso al opio.

  1. No creo que el alcohol sustituya ahora en medida alguna a ninguna de estas drogas. Por el contrario, creo que esta droga se toma en lugar del alcohol, que es más costoso y menos fácil de procurarse.

  2. No estoy en condiciones de dar respuesta alguna a esta pregunta.

  3. Me dice un fumador de gunjah que no hay diferencia en los efectos, en especie o en grado, sobre los consumidores por el uso de las diferentes preparaciones de gunjah (redonda, plana o chur).

  4. Me dicen que fumar gunjah o bang es menos perjudicial que beberlo o comerlo, pues al comerlo o beberlo entra en el organismo la propiedad entera del gunjah.

  5. El bang es prescrito a veces por el kabiraj tanto para emplasto externo como para uso interno en dolores reumáticos, y también en caso de diarrea.

El aceite preparado con las semillas del gunjah se emplea para el dolor reumático. He visto hervir gunjah en aceite de mostaza, y este aceite aplicado a la sarna de los niños. No tengo noticia de que el gunjah o el bang se usen en el tratamiento de enfermedades del ganado. Pero yo lo he usado para mulos y caballos que padecían asma y resfriado. Los camelleros también lo usan, creo, como medicina.

  1. (a) El uso moderado y ocasional de gunjah o bang es beneficioso como digestivo.

(b) El uso habitual y moderado del gunjah es beneficioso para prevenir la exposición y aliviar la fatiga.

(c) Ciertamente creo que es beneficioso como febrífugo o preventivo de enfermedades en comarcas palúdicas. Lo he visto usado con notable efecto en los Chittagong Hill Tracts y en Naogaon. Se dice también que, debido al cultivo del gunjah, hay mucha menos malaria que en los lugares contiguos.

Alrededor del 25 por ciento de la clase jornalera, creo, usa gunjah para aliviar la fatiga, y cerca del 75 u 80 por ciento de los ascetas usa gunjah para contrarrestar la exposición, y el resto usa bang con el mismo propósito. No tengo noticia de qué clase particular usa gunjah con fines digestivos.

  1. El uso moderado del bang parece ser inocuo. Quienes usan bang nunca son violentos como los fumadores de gunjah.

  2. Generalmente los fumadores moderados no son tan ofensivos como los que llegan al exceso; pero aun ellos se vuelven ocasionalmente ofensivos para sus vecinos, y especialmente para los miembros de su familia, y cuando se halla necesitado de medios para comprar gunjah, vende o empeña los utensilios de la casa para comprar gunjah.

  3. El efecto inmediato de la moderación del gunjah sobre el consumidor habitual es ciertamente reconfortante. Produce embriaguez. No creo que cree apetito si se toma habitualmente; más bien mata el hambre con el uso habitual. A los fumadores excesivos habituales su efecto les dura poco tiempo; a los fumadores habituales moderados les dura quizá hasta la hora fijada para tomar otra dosis, y a los fumadores ocasionales su efecto puede continuar veinticuatro horas o más.

La posterior falta de gratificación produce anhelo y a veces gran inquietud a los consumidores habituales.

  1. El uso habitual y moderado del bang es, como ya he dicho, inocuo en todos los respectos.

(a) El gunjah reduce el cuerpo a un esqueleto, a menos que se tome ghi, manteca o leche con alimento nutritivo, pero tales cosas rara vez pueden obtenerlas la mayoría de los fumadores de gunjah. Es, creo, por esta razón que las clases acomodadas pueden tomar gunjah durante años sin daño. Los fumadores habituales moderados se mantienen sanos.

(b) Creo que por el hábito de fumar gunjah moderadamente el hombre pierde su apetito ordinario.

(c) A menudo causa disentería a quienes no pueden procurarse buena dieta. No he visto ningún caso de bronquitis o asma causado por el uso habitual moderado del gunjah.

(d) Apenas induce a la inmoralidad o al libertinaje, pero induce a la pereza.

(e) Embota el intelecto, según la cantidad de gunjah que consume cada fumador, y creo que produce locura a quienes llegan al exceso y no pueden permitirse alimento rico. El licor aviva el intelecto; el gunjah lo embota. No he visto a un solo borracho demente, pero he visto a muchos fumadores de gunjah sujetos a ello, especialmente a quienes toman dos drogas diferentes, o licor y drogas. El tipo de locura es generalmente de un tipo violento. Hay también algunos que se vuelven huraños y no quieren hablar. Algunos se hallaron mejor algún tiempo después de abandonar el hábito, y otros quedaron permanentemente dementes.

No puedo decir si alguno de aquellos fumadores de gunjah que he conocido dementes tenía o no ansiedad mental o enfermedad cerebral antes de adquirir el hábito de usar la droga.

  1. Ya he dicho que el uso habitual y excesivo del gunjah produce en mayor grado los males enumerados en el párrafo anterior.

  2. No sé que el uso habitual y moderado de ninguna de estas drogas pueda ser hereditario, ni que afecte de modo alguno a los hijos del consumidor moderado. Creo que no.

  3. De vez en cuando se dice que los hijos del fumador habitual y excesivo de gunjah son de mal genio y violentos, pero en muy pocos casos.

  4. He oído que el gunjah es tomado a veces moderadamente por hombres entregados al libertinaje como afrodisíaco, y también lo usan así algunas prostitutas. No puedo decir si el uso del gunjah con este propósito es más perjudicial que su uso como narcótico ordinario. El cáñamo usado de este modo tendería a producir impotencia. Generalmente quienes son fumadores excesivos no son en absoluto propensos al libertinaje, como los que se entregan a la bebida.

  5. Esto queda respondido en la parte final de la pregunta anterior.

  6. No hay una gran proporción de malhechores que sean consumidores habituales moderados de estas drogas. Pueden tener alguna conexión con casos de heridas y a veces con pequeños hurtos para poder comprar gunjah.

  7. Algunos de los fumadores habituales y excesivos de gunjah cometen ocasionalmente homicidio culposo o lesiones graves.

  8. El excesivo entregarse al gunjah sí incita a crímenes violentos. Conozco un caso en que un fumador asesinó de repente a un vendedor porque este no quiso proporcionarle más gunjah.

  9. He oído que se usa el gunjah para fortalecer el valor de criminales a punto de cometer actos premeditados de violencia.

  10. No sé que el gunjah se haya usado jamás para atontar a las víctimas previstas por los criminales. He conocido casos en que se ha mezclado con semilla de dhatura con fines criminales. Esto se practica generalmente con prostitutas antes de robarlas.

  11. Hay peligro de tomar sin querer demasiado al tomar gunjah internamente.

  12. Creo que hay mucho contrabando y mucho margen de mejora, pero se requiere dinero.

  13. Yo insistiría en una inspección más estrecha y frecuente de las existencias. Los cultivadores hacen a la sazón bastante lo que les place.

  14. El control es muy débil. Yo pondría todo el negocio en el mismo pie que el opio: hacer anticipos, comprar la cosecha, almacenarla en almacenes y expedirla con guías a los Colectores de los distritos.

  15. No.

  16. «Un vendedor al por mayor tiene numerosas tiendas de venta al por menor, bien a su propio nombre o en nombre ajeno, y también adelanta dinero a los cultivadores para el cultivo del ganja, y en algunos casos es virtualmente socio de los cultivadores. Esta combinación de tres intereses distintos en una sola persona debería prohibirse o desalentarse en la medida de lo posible para impedir el contrabando. Actualmente un vendedor al por menor puede vender 20 tolas o una powa de ganja a un solo hombre.

Creo que esto debería restringirse a 5 tolas o un chhattack, como el opio, para impedir el contrabando así como el uso excesivo de ganja por los consumidores. También deberían registrarse los nombres de los compradores y prohibirse el consumo en el local.

  1. No creo que haya objeción alguna al reglamento existente que rige la exportación e importación de ganja o sus preparados.

  2. La tributación del ganja sigue siendo demasiado baja.

  3. Ciertamente debería haber tipos diferentes de tributación para las distintas clases de ganja. El chur o ganja quebrado, por carecer de ramas gruesas, debería gravarse con un tipo más alto por maund o seer que el ganja plano, que se vende con las ramas gruesas. No puedo decir mucho sobre el ganja redondo, salvo que tampoco tiene ramas muy gruesas como el plano. Este ganja redondo sólo es preferido por las gentes que viven en Calcuta y en los distritos vecinos.

  4. No creo que haya objeción alguna al método actual de tributación; yo no gravaría el bhang.

  5. En muchos lugares he visto las tiendas de venta al por menor de ganja atestadas de fumadores todo el día. Ya he dado mi opinión de que no debería permitirse a nadie fumar en el local de la tienda.

  6. No tengo conocimiento de que se consulten o consideren en modo alguno los deseos de la gente antes de abrir una tienda en cualquier localidad. Yo no consultaría al pueblo; es imposible obtener más opiniones que las interesadas. Los oficiales de rentas, a menudo por su propio crédito, crean una tienda a su arbitrio donde no es en absoluto necesaria. Yo pondría en manos de una autoridad muy elevada la sanción del establecimiento de tiendas. Naturalmente, si las gentes mismas promueven el asunto, sus deseos podrían ser debidamente considerados.

  7. Creo que hay mucho contrabando de ganja desde los Estados Nativos de los alrededores de Chota Nagpur, particularmente de Surguja.

Prueba oral.

Pregunta 45. — He encontrado personalmente a aldeanos que atribuían su disentería al ganja. Generalmente les he acusado de exceso y ellos lo han negado, y no he hecho más averiguaciones. Estoy constantemente de gira, y cuando veo a un loco en una aldea, pregunto a la gente a qué se debe, y me han dicho que en ciertos casos se debe a fumar ganja. Creo que el licor causa la locura entre los nativos. Cuando se me trae a un hombre loco por el ganja, generalmente he hallado que ha usado también alguna otra droga o licor, y a veces todas estas cosas, y no puedo por supuesto decir cuál de ellas haya podido causar la locura. Cuando digo que no he visto a un solo borracho que esté loco, me refiero a uno que use licor solo. A veces pregunto por los parientes de tales hombres para ver si se harán cargo de ellos.

He preguntado a los parientes respecto de la causa de la locura, y he aceptado sus declaraciones de que se debía al ganja, generalmente sin entrar en detalles.

Pregunta 59. — Tengo recuerdo de un caso en el que un hombre prendió fuego a una casa bajo la influencia de los antojos del ganja, después de que los efectos inmediatos hubieran pasado. Un caso de esta clase ocurrió en el distrito de Nadia. El caso me fue referido como ocurrido algunos años antes, y no tuve yo mismo que ver con su tramitación. Otro caso similar ocurrió en el distrito de Pabna en 1892, y creo que en el juicio se puso de manifiesto que el caso había surgido del fumar ganja. En este caso el hombre fue condenado. El caso ocurrió en 1892 y fue juzgado por el Diputado Magistrado superior de Pabna.

El único caso de homicidio culpable que ha llegado a mi conocimiento es el mencionado en la respuesta 58. Ocurrió en el distrito de Rajshahi en 1892. El caso fue juzgado en la Corte de Sesiones, y el delincuente fue condenado a cinco años de prisión rigurosa. Creo que el móvil se mencionó en la sentencia; ciertamente lo estaba en los papeles de la Policía.

Conozco un caso en el que un notorio fumador de ganja quemó a su hijo y lo acuchilló. Esto ocurrió recientemente. Cuando estaba siendo juzgado por la tortura de su hijo, volvió a su casa y acuchilló a su mujer y al padre de ésta con un cuchillo, y mató a otro hombre que acudió en su auxilio. Estaba entonces bajo fianza. Fue juzgado por el asesinato, condenado y deportado a perpetuidad. Sé que era un hombre muy violento, y atribuyo gran parte de su violencia a su hábito de fumar ganja. Era un fumador excesivo habitual. Este caso ocurrió en el distrito de Rajshahi hace dos meses. No he visto la sentencia en el caso. El hombre era daftri del Ingeniero del Distrito, pero no sé su nombre. No tengo recuerdo de ningún otro caso.

Mi significado en la respuesta 52 es que cuando los consumidores de ganja cometen un crimen, lo atribuyo al antojo después de que los efectos de una dosis han pasado, si el hombre es contrariado. Tales crímenes cometidos por otras personas pueden atribuirse a un móvil especial. Si en el caso del fumador de ganja encontrara un móvil suficiente, no tendría al ganja por responsable.

El caso que he descrito arriba es el único en el que tengo información auténtica de un hombre que comete una agresión violenta con un arma peligrosa contra un testigo adverso. No me habría asombrado más oír hablar del caso si el hombre no hubiera sido fumador de ganja de lo que me asombré en las circunstancias.

Pregunta 54. — He oído de presos que confiesan que el ganja es tomado por lathials, dacoits y tales personas para fortalecerse. No creo que un hombre tomara licor con el mismo propósito. He preguntado a Doms y Dosadhs y otras gentes del norte del país si toman licor con este propósito, y me han dicho que no. Estas clases son en su mayoría chaudkidars. Estos hombres toman bhang así como licor. No creo que tomaran bhang antes de cometer un acto de violencia premeditada. Uno de estos hombres, que no era fumador de ganja, no tomaría ganja como experimento, pero la tomaría si fuera fumador por el efecto estimulante.

Es decir, el ganja es considerado un intoxicante superior al licor. Yo considero el bhang casi inocuo y un intoxicante mucho menos potente que el ganja. Un hombre del norte del país no lo tomaría, ni tampoco un fumador de ganja bengalí. El primero no toma estimulante alguno antes de cometer un acto premeditado de violencia, a menos que sea fumador de ganja, y el segundo preferiría su ganja. Puede ser que el hombre del norte del país no tenga la misma necesidad de valor holandés.

Nota (sobre los registros de casos presentados por el Sr. Ward) de la Comisión, anexa a la declaración del Sr. Ward.

  1. Emperatriz contra Hanif Shaha. — El acusado era fumador de ganja y visitó la tienda del difunto, un vendedor de ganja. El primero tenía un cuchillo en la mano, pues había estado comiendo fruta. Surgió una disputa entre ambos, en el curso de la cual el difunto golpeó al acusado con un bambú partido, a lo que el acusado le apuñaló en el abdomen con el cuchillo. «Es cierto», dice el Juez, «que fue Betal Ali quien primero golpeó al acusado con el bambú partido; y fue entonces cuando le hirió con su cuchillo». El preso fue condenado a cinco años de prisión rigurosa el 30 de junio de 1892.

  2. Emperatriz contra Isahaq Shaikh. — El acusado Isahaq Shaikh había lesionado a su hijo y fue procesado por su acto. El siguiente extracto de la sentencia en el caso de asesinato muestra tanto su carácter como el modo en que surgió aquel caso: «Su conducta hacia su hijita muestra cuán cruel es. Su hija, una niña de cinco años, trajo a su padre más teas de las que él quería; y esto le enfureció tanto que la agredió brutalmente; y la agresión fue tal que le rompió la pierna y le causó heridas en distintas partes del cuerpo. Se presentó una denuncia contra el acusado el 23 de diciembre. Su mujer, su suegro y Kadar Khan declararon en aquel caso; y esto le enfureció tanto que concibió el plan de atentar contra la vida de su mujer. Había dejado la casa de su suegro o había sido obligado a dejarla; y cuando estaba en casa de su hermana, vio a su mujer ir a la letrina, y allí fue y la atacó». Fue interrumpido y luchó con quienes le interrumpieron; y en el curso de la lucha mató a Kadar Khan. No se menciona el ganja. El hombre fue condenado a deportación a perpetuidad el 28 de febrero de 1894.

  3. Se informa que el expediente del caso de Pubna ha sido destruido, pues el hombre fue puesto en libertad por el Tribunal Superior.

  4. Declaración de Basu Matuura Monan Sinxar, Inspector de Policía, Jhenida, distrito de Jessore.

  5. Mi conocimiento se limita a unos pocos distritos de Bengala, y lo que he adquirido procede de mi propia experiencia y de conversaciones que he tenido sobre el asunto con varias personas.

  6. Además de los tres artículos narcóticos aquí nombrados, hay otra clase de preparado de ganja usado entre los Khottas, gentes del norte del país que viven en Bengala, llamado majoon, preparado con azúcar. No conozco ninguna otra clase de ganja vendida en el mercado.

  7. El ganja crece lozano en casi todos los distritos orientales de Bengala, y en otras partes también crece, pero no de calidad superior. Parte de Pabna y Rajshahi son los dos distritos donde es abundante.

  8. El sidhee silvestre, llamado buna bhang, es común en casi todo lugar donde el suelo es húmedo.

  9. Por lo que sé, donde hay poca humedad en el suelo y el clima es templado, tiende a su crecimiento.

  10. El bhang silvestre crece casi densamente donde encuentra suficiente humedad.

  11. No conozco ningún lugar en mi provincia donde se cultive clase alguna de estos narcóticos, pero el bhang silvestre es usado por los hombres donde no se encuentra en los bazares más cercanos.

  12. A veces se encuentra que las plantas de ganja crecen espontáneamente cerca del lugar de reunión de los fumadores de ganja, a partir de las semillas esparcidas, pero entonces el cuidado favorece su crecimiento lozano y hace que eche flor, pero no de aquella calidad superior a la que venden los vendedores. Estos fumadores no lo cultivan regularmente, sino que simplemente cuidan de la planta o plantas para permitirles su crecimiento natural.

  13. No supongo que el cáñamo silvestre pueda cultivarse para la producción de ganja, y nunca lo he visto cultivado.

  14. No.

  15. Majoon, una clase de preparado de cáñamo con dulces, y khatta con gur, se usan, según se dice, entre los Khottas, para comer.

  16. Nunca he visto ni oído siquiera que el ganja y el charas se preparen jamás de la planta silvestre. El bhang puede prepararse de la planta de cáñamo dondequiera que crezca, aunque no sea de la misma cantidad superior.

  17. El majoon y el khatta, ambos preparados de cáñamo, son hechos y usados generalmente por los Khottas, Agarwalas y Banias. Algunos muchachos bengalíes los usan también ocasionalmente.

  18. La humedad, según se dice, es la causa del deterioro del bhang; y para impedir el deterioro, el bhang silvestre se mantiene suspendido de las vigas o se guarda muy por encima del suelo, al aire y a la luz, para conservarlo durante aproximadamente un año, tras lo cual pierde su efecto.

  19. El ganja y el charas se usan generalmente para fumar.

  20. Hombres de todas las clases fuman ganja y charas.

Los sadhus, mendicantes santos y sus seguidores, algunas personas de clase baja que cometen delitos por la noche, y aquellos que ejercen la profesión de cantar en toda clase de lugares, se observa que los fuman.

  1. Se prefieren tanto la ganja plana como la redonda, según el gusto.

  2. Se usa principalmente el charas, que se llama chayas nepalí, pero si Nepal produce charas o no, lo ignoro.

  3. Nunca vi ni oí que se fumara bhang. Solo, según sé, se bebe.

  4. Ídem. Hombres de toda clase beben bhang. La imposición de un alto impuesto sobre los licores, que hizo subir su precio, ha hecho que varios hombres de clase media, que no pueden permitirse comprar licor, beban bhang en consecuencia.

  5. La subida del precio del licor ha aumentado más bien el número de bebedores de bhang y de fumadores de ganja.

  6. Entre los fumadores de ganja y bebedores de bhang: (a) 4 son consumidores habituales moderados, (b) unos 4 consumidores habituales excesivos, (c) » % consumidores ocasionales moderados, (d) » % consumidores ocasionales excesivos.

  7. Hombres de todas las clases del pueblo tienen la costumbre de fumar ganja, beber bhang, etc. Los fakires, baisnabs, sanyasis y otras clases de hombres, que casi no tienen hogar ni amigos, generalmente fuman ganja o beben bhang.

Varias personas de clase media, que antes podían permitirse pagar por beber, debido a circunstancias adversas o por falta de medios, cuando empobrecen, generalmente acaban por convertirse en fumadores de ganja o bebedores de bhang, y llevan una vida de miseria.

Los escolares que tienen inclinación por la música empiezan primero por fumar ganja con moderación y luego pasan al exceso y caen en la vida.

  1. (a) Dos annas al día por cada moderado. (b) Ocho annas al día por cada excesivo.

  2. Ordinariamente se mezcla hoja de tabaco con la ganja para fumarla. Para hacer fuerte la bebida de bhang a veces se mezclan semillas de dhatura con el bhang, pero esto lo hacen los sanyasis. Las masalas del bhang son: mouri, pimienta, leche, azúcar, almendra, etc.

  3. Hombres de cierta respetabilidad e hijos de caballeros consumen estas drogas en soledad, pero los consumidores habituales de clase más alta forman un grupo y fuman también en soledad, mientras que otros las consumen públicamente y no se cuidan de la sociedad.

  4. El hábito de consumir estas drogas se forma fácilmente. Una vez formado el hábito, es difícil dejarlo, y gradualmente los fumadores moderados pasan al exceso.

  5. No hay costumbre esencialmente necesaria para fines sociales o religiosos, pero los fumadores generalmente establecen entre ellos una regla sobre quién será Saiva de los adoradores de Trinath, y, con el fin de atraer a otros, dan a entender que fumar ganja o beber bhang es necesario. Los hombres iletrados suelen caer víctimas de tal aliciente.

  6. Todos los hombres sobrios odian a estos consumidores, pero a los jogis y sanyasis, que pretenden llevar generalmente una vida religiosa, se les tiene en consideración por su buena voluntad y se pasan por alto sus hábitos. En el día del festival de la sumersión de Durga puja, es costumbre general entre los hindúes beber bhang en dosis moderada, pero esta costumbre no afecta en modo alguno a la sociedad.

  7. La clase de los caballeros puede, con poca dificultad, renunciar al consumo, aunque estén habituados desde hace mucho tiempo, sustituyéndolo por opio o licor; pero para los demás, como la clase baja del pueblo, cuyos medios no permiten tal sustitución, y los sanyasis, que no toman ni pueden tomar licor, etc., les sería un poco difícil abandonar el hábito de una vez. Unas tres cuartas partes del total de consumidores de estas drogas consisten en sanyasis y hombres pobres, que sentirían alguna dificultad en renunciar a su uso.

  8. La prohibición del uso de la ganja podría ser factible, y el consumo ilícito podría no tener lugar, ya que la ganja no crece silvestre en todos los lugares. Aunque algún descontento pueda surgir entre la clase baja de fumadores, no duraría mucho y pronto se desvanecería, y no podría temerse ningún peligro político. Unos pocos consumidores que tengan medios para usar estimulantes alcohólicos podrían pasarse a ese lado con la prohibición.

  9. El alcohol en ciertos lugares ha sido sustituido por la ganja, pero tal sustitución es muy escasa, ya que los fumadores muy rara vez ascienden de posición y de sociedad.

  10. Puede que no.

  11. El uso de ganja y bhang produce siempre efectos perjudiciales. Los fumadores de ganja a menudo se vuelven de mal genio y no pueden dominar sus pasiones. A menudo contraen disentería, que pone fin a su existencia.

  12. No. Siempre son problemáticos, excepto uno o dos por ciento.

  13. Sí, hasta cierto punto.

  14. Sé de dos casos en que dos fumadores de ganja cometieron asesinatos: uno por lucro y el otro en el ardor de la provocación.

  15. Declaración del Sr. H. P. Wyuty,*

  16. Unos once años de administración de Estados nativos en los Orissa Gurjat Mahals.

  17. Sí, por lo que respecta al bhang y la ganja.

  18. Se cultiva en todos los Orissa Gurjat Mahals.

Solo una cuidadosa investigación local podría indicar hasta qué punto; pero su cultivo en estos Mahals es bastante extenso.

  1. La planta recibe localmente su nombre según el tamaño de los brotes de las hojas, es decir, el árbol que produce el brote grande se llama Bhaluki; el que produce el brote pequeño se conoce como Cheli-neuda.

  2. Los Mahals aludidos varían de 200 a 1.500 pies sobre el nivel del mar. Están sujetos a las mismas influencias climáticas que el delta de Orissa, y la planta de cáñamo tanto silvestre como cultivada prospera en estos Mahals.

  3. Dispersa.

  4. (a) Sí.

(b) No. (c) Sí. (d) No, salvo para volver a sembrar.

No puedo decir con exactitud hasta qué punto.

  1. No puedo dar una opinión razonable sobre esto.

  2. Se cultiva en semilleros en abril y mayo; se trasplanta en junio o julio; se cosecha en diciembre; florece en octubre y noviembre. La planta macho es emasculada punzándole o cortándole el tallo e insertando en estos cortes trozos de teja rota.

  3. No necesariamente. He conocido a hindúes así como a mahometanos que la cultivan para su propio uso y también para la venta.

  4. Sí.

  5. La planta cultivada en los Gurjat Mahals procede generalmente del jardín del año anterior o de semillas cultivadas en casa. La semilla de la planta de cáñamo silvestre se utiliza si falla la semilla casera.

  6. No se imponen restricciones al cultivo y venta de ganja en ningún Estado Gurjat de Orissa.

Su cultivo es, creo, común a todos los diecisiete Estados. No conozco ningún Estado donde su cultivo sería imposible.

  1. (a) Sí.

(b) No.

(c) Sí.

No puedo decir dónde ni hasta qué punto.

  1. Para la ganja: el brote de la flor se seca, se frota hasta reducirlo a polvo y se fuma en un chillum con tabaco molido. Para el bhang solo se usa la hoja seca y machacada; la mezcla contiene hojas de cáñamo machacadas, pimienta negra y especias disueltas en agua, y se bebe.
  • Fue citado a comparecer en una reunión de la Comisión para examen oral, pero no pudo presentarse.

  1. (a) Sí, por los consumidores de bhang.

(b) Sí.

(c) Sí, por lo que respecta a la ganja.

  1. Por todas las clases y castas, hindúes y mahometanos.

  2. Sí se deteriora; sí, pierde decididamente su efecto. Sería casi inútil al cabo de unos dos años; la exposición es la causa del deterioro. Si se guarda en un recipiente fresco y húmedo y se excluye el aire tanto como sea posible, podría conservarse durante dos años.

  3. La ganja se fuma, también se usa medicinalmente con otros ingredientes, especias, azúcar, etc., y se toma como píldora. Se usa así medicinalmente para trastornos intestinales y diversas otras enfermedades.

  4. No puedo decirlo. Sería necesaria una investigación cuidadosa y prolongada para obtener esta información con algo parecido a exactitud.

  5. Ganja plana.

  6. Nada sé sobre el charas.

  7. Sí; no puedo decir hasta qué punto, pero solo, creo, como sustituto de la ganja cuando esta no se puede obtener.

  8. No puedo dar cifras.

  9. No puedo dar ninguna opinión. Nativos fiables me dicen que el hábito de fumar ganja va en aumento, pero sus opiniones, en mi opinión, no se fundan en dato alguno.

  10. No podría decirlo.

  11. (a) Unas 2 a 8 pice al día.

(b) Unas 5 a 6 pice al día.

El precio local de un brote es de un pice, y un brote bastaría para dos chillums o dos fumadas.

Un fumador empedernido querrá de 10 a 12 chillums al día.

  1. Para la ganja, tabaco y especias; para el bhang, véase la respuesta a la pregunta 15.

Sí. Contiene generalmente pimienta, nuez moscada, clavos, semillas de pepino, canela y cardamomos, azúcar o melaza.

  1. Se practica en soledad así como en compañía. Es muy excepcional que las mujeres fumen ganja o beban bhang, pero los jóvenes, muchachos de quince o dieciséis años, se aficionan a ello, y estos se convierten en fumadores confirmados de ganja.

  2. Sí, a las tres preguntas.

  3. No conozco ninguna costumbre social o religiosa que conlleve el consumo de ganja o bhang.

Pero los fumadores confirmados harán de una visita a estos templos hindúes una excusa para consumir una cantidad extra.

  1. (a) La sociedad hindú respetable así como la mahometana miran con desconfianza a los fumadores confirmados de ganja y a los bebedores de bhang.

(c) No que yo sepa.

  1. Sí, en la misma medida en que lo sería privar al bebedor habitual de su trago. No puedo dar cifras.

  2. (a) No en los Gurjat Mahals.

(b) Sí, y con facilidad.

(c) Solo a un costo que sería prohibitivo. (d) Sí.

(e) No. (f) Probablemente a ambos.

  1. No.

  2. Nada sé sobre el charas.

  3. No puedo decirlo.

Se supone que a veces se administra medicinalmente a las mujeres.

parece resumir el consumo. Fumar ganja se halla en una situación diferente, y dudo

observación personal. de los peregrinos.

  1. Fumar ganja e inhalar el humo es más perjudicial que simplemente fumarla.

Se dice que fumar ganja es más perjudicial que beber bhang. Estas ideas se han obtenido de fumadores de ganja y consumidores de bhang.

  1. Sí; tanto la ganja como el bhang. Este último contiene propiedades refrescantes, y se

  2. La cuestión es propia de un médico; no estoy preparado para dar ninguna opinión.

  3. El beber bhang, si no se lleva al exceso, me parece tan inofensivo como el consumo moderado de opio. Esto es solo una opinión, si el hábito, una vez adquirido, pudiera incluso practicarse con moderación.

  4. Sí, hasta donde alcanza mi experiencia.

  5. (a) y (b) Refrescante.

(d) Sí.

(e) Sí, solo al principiante.

(f) Una hora o dos.

(g) Apatía. Una sensación de incapacidad general para hacer cualquier cosa. Un ansia de otro chillum o fumada.

(h) Sí. Pero al considerar estas respuestas ómnítese la palabra moderado.

45 y 46. No estoy preparado para responder a esta pregunta.

47 y 48. Sí, al parecer, a juzgar por la información que me han dado los consumidores.

49 y 50. No puedo decirlo.

51 y 52. (a) No puedo decirlo. (b) Ninguno que yo sepa; pero es lógico que el fumador habitual de ganja no sea más fiable que un borracho habitual; ambos hábitos embotan el sentido moral.

  1. Bajo la influencia tanto de la ganja como del bhang se han conocido delitos graves, aunque ninguno tal ha llegado a mi conocimiento personal.

  2. Los fumadores y bebedores habituales, por supuesto, recurrirían a sus bebidas favoritas antes de cometer cualquier delito o acto de violencia. Esta indulgencia les daría la necesaria dosis de valor facticio.

  3. (a) Ninguno tal ha llegado a mi conocimiento personal. He oído que se practica esto.

(b) Sí; especialmente si se da a quienes no están acostumbrados a ninguna de las dos drogas.

  1. No puedo decirlo.

  2. He dado en las preguntas anteriores toda la información que puedo aportar sobre estos puntos.

  3. En los Gurjat Mahals cada Raja o Jefe sigue su propio sistema en lo que respecta a la administración del impuesto sobre consumos, y no tengo conocimiento de que en ningún Estado se imponga restricción alguna al cultivo de la planta del cáñamo. Siendo aquellos jefes independientes, no se ejerce sobre su administración del impuesto ningún control especial desde fuera ni por parte del Gobierno británico. De hecho, los almaceneros con licencia y los vendedores al por menor de ganja en los Distritos de Mogalbandi o de Reglamento de Orissa obtienen sus provisiones de ganja de muchos de los Estados nativos a que aludo, con la sanción de las autoridades de Mogalbandi.

Yo, como imagino que la mayoría de los oficiales británicos, desearía

«ver el cultivo de la planta del cáñamo y la

preparación y venta de ganja bajo alguna clase de

control en estos Estados nativos, y esto, dadas

las circunstancias existentes, no es posible por razones políticas.

No conozco a fondo el sistema del impuesto sobre consumos en los Distritos de Reglamento, pero allí el cultivo del cáñamo está, según creo, prohibido, mientras que existen disposiciones para permitir a los fumadores de ganja confirmados y a los consumidores de bhang obtener sus drogas favoritas de vendedores con licencia. Yo restringiría la venta al por mayor así como al por menor de ganja tanto como fuera posible, dejando al oficial del distrito la decisión de cuál es el límite seguro.

  1. No se importa ganja a los Estados de Gurjat desde los Distritos de Mogalbandi, pero tanto el cáñamo como la ganja se exportan libremente bajo pases otorgados por los oficiales de los Distritos de Reglamento desde estos Estados nativos. Si yo fuera un jefe nativo, elevaría el impuesto de exportación sobre estos cargamentos hasta el límite máximo pagadero. En la actualidad, y según mi conocimiento, ninguno de los jefes cobra tal impuesto de exportación, y la ganja es por tanto mucho más barata

de lo que debería ser. No tengo objeciones a los reglamentos existentes de Mogalbandi.

  1. No conociendo cuáles son las tasas de tributación en Mogalbandi, no puedo dar opinión.

  2. No veo razón para sugerir tasas diferenciales de tributación.

  3. Véase la respuesta a 65.

  4. Ninguna, según mi conocimiento, en los Estados bajo la administración de estos jefes.

  5. Véase arriba.

  6. En el caso de una planta o droga tan fácilmente criada y preparada, prácticamente sin restricción en los Estados nativos de Orissa, debe haber constante contrabando, a pequeña escala, hacia los Distritos de Reglamento adyacentes. El daño real causado es, sin embargo, tan infinitesimal, y a tan pequeña proporción de la población de Orissa, que cualquier medida más rigurosa que las que ahora existen me parece innecesaria y superflua.

  7. Evidencia del Sr. W. R. Ricketts, Administrador, Estado de Nilgiri, Tributary Mahals, Orissa.

  8. Como miembro del servicio provincial, he estado a cargo del Departamento del Impuesto sobre Consumos tanto en la Estación de Sudier como en la Subdivisión, y durante los últimos nueve años y medio he tenido el cargo entero como Administrador de la Administración del Impuesto sobre Consumos en el Estado nativo de Nilgiri, uno de los Estados Tributarios de la provincia de Orissa.

  9. Las definiciones son correctas en lo que respecta a sidhee o bhang o ganja (redonda, plana y quebrada).

El bhang es comúnmente conocido en esta provincia con el nombre de «patti». El charas no se usa en Orissa, excepto por visitantes del norte de la India y Behar.

  1. En el norte de Balasore y en los Estados nativos de Maurbhanj y Keonjhar, la planta del cáñamo crece espontáneamente, pero no en muy grandes cantidades. En Nilgiri muy pocos cultivan la planta en sus

huertos, sino que solo la usan como patti. No se cultiva ganja. 4. Aquí solo se la conoce como ganja. No

conozco ningún otro nombre aplicado a la planta.

  1. Requiere suelo húmedo y suelto, y mayormente crece espontáneamente cerca del mar y junto a los ríos.

  2. Donde crece, es densa.

  3. En el norte de Balasore, Maurbhanj y Keonjhar se cultiva solo para bhang. La poca ganja es de muy pobre calidad. Proporcionalmente hablando, se cultiva en pequeña cantidad. La fibra no se usa, ni existe alguna. Algunos pocos guardan semillas

para el cultivo.

  1. Ha habido una decidida disminución en el área bajo cultivo, principalmente debido a que el artículo que puede comprarse es muy superior y por consiguiente preferido por los consumidores.

  2. Pertenecen a todas las clases en esta provincia.

  3. El cáñamo silvestre por regla general no produce ganja;

cuando lo hace, la calidad es muy inferior.

  1. No conozco ningún distrito de esa clase.

  2. El cultivo de ganja está restringido en Orissa en todos los distritos, pero no en los Estados Tributarios. En estos últimos se cultiva una muy pequeña cantidad, pero, como he dicho antes, de muy inferior calidad.

El cultivo de ganja requiere muy abundante rocío,

que no cae aquí. Sería imposible cultivar buena ganja en Orissa.

  1. Ganja y bhang inferiores, ambos en pequeñas cantidades. La ganja se prepara solo en los Estados Tributarios; el bhang en los Estados Tributarios y en el distrito de Balasore. No se prepara charas en esta provincia.

  2. El bhang se prepara usualmente en esta provincia por la gente en sus propias casas a partir del cáñamo silvestre dondequiera que crece espontáneamente. La ganja puede prepararse de la planta silvestre, pero la calidad es inferior.

  3. En Orissa y los Estados Tributarios el bhang y la ganja inferior en pequeña medida son preparados por todas las clases.

  4. Tanto la ganja como el bhang se deterioran con la conservación. Después de unos dieciocho meses pierden del todo su efecto; se conservan buenos con cuidado ordinario durante cerca de un año. La sustancia resinosa se evapora. La medida usualmente tomada para preservar la ganja y el bhang es excluirlos tanto como sea posible del aire.

  5. En Orissa y los Estados Tributarios la ganja se usa mayormente para fumar mezclada con tabaco preparado; también en pequeña medida se come con pan y se bebe. Para beber se mezcla con un cocimiento preparado con agua, pimienta negra y especias picantes, al que a veces se añade azúcar para hacerlo más fuerte. La ganja se bebe principalmente en el Distrito de Puri, pero se fuma en toda la provincia.

  6. Tanto las clases altas como las bajas de la gente en Orissa fuman ganja, pero diría que un pequeño número en proporción a la población.

  7. La ganja redonda es siempre preferida aquí para fumar, y se usa usualmente para este propósito en todas las partes de la provincia y los Estados de Gurjat.

  8. El bhang no se usa para fumar en Orissa ni en los Estados nativos de aquí.

  9. Todas las clases en todas las localidades de Orissa y los Estados nativos beben y comen bhang, pero con mucho el mayor número de consumidores lo bebe, como ya he descrito.

  10. Diría que el uso de ganja y bhang está decididamente en aumento. Las drogas se están volviendo más populares, ya que están al alcance de las clases bajas, y los brahmanes y las personas de casta superior ahora lo usan en gran medida, y su ejemplo está siendo seguido por la gente en general.

  11. Ganja— (a) 75 por ciento, (b) 10, (c) 10, (d) 5.

Solo cerca del 10 por ciento de los consumidores de bhang lo beben habitualmente, y muy pocos en verdad lo toman en exceso. La mayoría de los consumidores lo toman ocasionalmente

solo en ocasiones especiales.


  1. (2) Todas las clases que pueden permitírselo y disponen de mucho tiempo libre. Una vida indolente e inactiva conduce generalmente al uso habitual del ganja.

(b) Mayormente mendicantes religiosos y ascetas, como los Babajis y los Boisnabs. Por la naturaleza de su vida, generalmente lo toman en exceso.

(c) La clase media de la gente, siempre que tienen el tiempo y la ocasión.

(d) Los jornaleros, como canteros, albañiles, etc., tras una jornada de trabajo inusualmente dura.

  1. (2) } a } tola al día; cuesta de 2 pice a una anna.

(b) De 1 a 2 tolas al día; cuesta de 4 annas a 8 annas.

Se ha conocido a un Babaji que fumó 20 tolas en un solo día.

  1. El tabaco crudo es indispensable para fumar ganja, y se usa solo. La dhatura se usa muy rara vez con el bhang, y solo por los consumidores excesivos. El bhang se mezcla con agua y especias para darle sabor, y la adición de azúcar lo hace más fuerte. También se cree generalmente que las especias suavizan los efectos nocivos del bhang.

El tabaco incrementa los efectos narcóticos del ganja.

En esta provincia se vende un massala de bhang, compuesto de pimienta, anís, semillas de adormidera, clavos, cardamomos y semillas de pepino. Este massala, mezclado con bhang, tiene un efecto decididamente suavizante.

  1. Alrededor del 75 por ciento de los consumidores de ganja prefieren la compañía, y el 75 por ciento de los consumidores de bhang prefieren la soledad. El consumo de estas drogas se limita principalmente al sexo masculino y a las prostitutas. Los niños muy rara vez fuman ganja, y el bhang nunca es usado por ellos.

  2. El hábito de tomar ganja se forma fácilmente, y una vez formado es difícil de abandonar, especialmente en el caso de los consumidores excesivos. El bhang, sin embargo, puede dejarse sin mucha dificultad. Ciertamente hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  3. Durante la ceremonia social de «Bijaya» el bhang es esencial, e incluso las personas que nunca lo toman se ven obligadas a hacerlo en esta ocasión, o al menos a tocarlo y ponerse un poco en la cabeza.

Cuando se adora a Durga, se hace una ofrenda de bhang, y a Siva se le ofrecen tanto bhang como ganja cuando se le adora. El uso en estas ocasiones es siempre moderado y no es probable que conduzca al hábito, ni es perjudicial.

  1. Todas las drogas intoxicantes son tenidas en descrédito por el hindú, y ninguna persona respetable fumará ganja ni beberá bhang en público, y siempre negará su uso si se le acusa de la práctica.

Todos los narcóticos están en descrédito, siendo generalmente tabúes para la respetable comunidad hindú. La adoración de la planta del cáñamo no se conoce en Orissa.

  1. La privación no causaría ningún daño serio, pero abandonar el ganja repentinamente causaría mucho malestar al consumidor habitual, aunque esta inquietud sería solo temporal.

El bhang podría dejarse más fácilmente, ya que rara vez se toma en exceso.

  1. No considero que sea conveniente ni necesario prohibir por completo el uso de ninguna de estas drogas, pero tras una cuidadosa investigación podrían adoptarse medidas para controlar su acción. Tanto el ganja como el bhang se consumirían ciertamente de forma ilícita en caso de prohibición, y al menos por un tiempo ninguna cantidad de vigilancia cuidadosa lo impediría del todo. Su prohibición total causaría mucho descontento entre los consumidores, casi equivalente a un peligro político.

La mayoría de los consumidores excesivos se encuentran entre los Boisnabs y Babajis, que son venerados por el pueblo, y estas clases, junto con los hombres de alta casta habituados a tomar la droga, pronto incitarían a la muchedumbre contra cualquier orden de prohibición. Las medidas prohibitivas deberían tomarse gradualmente; elevar el precio de la droga en primer lugar hasta tal punto que la ponga fuera del alcance de la masa del pueblo quizá disminuiría su uso, y sería menos peligroso políticamente en lo sucesivo. La prohibición no iría seguida de recurso a los estimulantes alcohólicos, sino posiblemente al opio.

  1. No lo creo, pues los fumadores de ganja y los consumidores de bhang no tienen particular aversión al alcohol.

  2. El charas se considera más suave que el ganja, y su efecto es más gradual.

  3. El ganja redondo es el más fuerte, y luego el plano. El ganja redondo tampoco causa irritación a la garganta, lo que sí hacen el plano y el chur.

  4. Fumar es menos perjudicial que beber o comer ganja, aunque el efecto es instantáneo.

Un fumador de ganja no puede dar más de una calada completa a la vez, por lo que la droga se fuma generalmente en compañía, y el chillum se pasa de mano en mano. El efecto de fumar también dura solo tres o cuatro horas, mientras que comer y beber dura de diez a doce horas.

  1. Tanto el ganja como el bhang son administrados internamente como estomacal por los médicos nativos (kabirajes), pero yo debería pensar que con efecto dudoso. Localmente el bhang se usa internamente para el ganado que sufre trastornos estomacales, y se cree que tiene un efecto refrescante. Externamente se usa una solución o pasta de ganja o bhang para la peste bovina, para destruir los insectos del ganado y calmar la irritación de la piel.

  2. (2) Ni el ganja ni el bhang son accesorios de la comida, sino que actúan como digestivo en ciertas constituciones. La mayoría de los consumidores de ganja y bhang tienen gran apetito y comen en gran cantidad.

(4) El ganja da resistencia hasta cierto punto; por ejemplo, los mendicantes religiosos hindúes, tras fumar en exceso, se exponen a la lluvia durante días sin ningún resultado nocivo, y también recorren largas distancias; pero este efecto solo se da en los fumadores habituales. La droga también alivia la fatiga en quienes están acostumbrados a tomarla.

(c) Ni el ganja ni el bhang son considerados un feb ífugo, pero las clases bajas creen que es un preventivo de la malaria; pero no creo que sea el caso.

(2) Se cree comúnmente que el ganja o el bhang ahuyentan a las serpientes, pero considero que esto es pura ficción.

Mis observaciones anteriores se refieren a los consumidores habituales, pero no creo que usen ganja o bhang con estos propósitos; generalmente contraen el hábito y este crece en ellos.

  1. No creo que ni siquiera el uso moderado de ganja y bhang sea inofensivo; ambos causan un debilitamiento gradual de la salud y la fuerza, y ciertamente debilitan el cerebro. Esto lo he observado en quienes toman las drogas, y que pueden reconocerse por el enrojecimiento y la dilatación de los ojos, y sus venas invariablemente resaltan de forma prominente.

  2. Los fumadores de ganja son generalmente evitados por sus vecinos; son de temperamento muy incierto, y el término «fumador de ganja» se usa como insulto.

  3. El efecto inmediato tanto del ganja como del bhang es refrescante, y produce una ligera intoxicación si se toma con moderación. No calman el hambre, aunque pueden dar un alivio temporal o, debería decir, meramente momentáneo. El ganja crea apetito. El efecto de fumar ganja dura tres o cuatro horas; comer y beber ganja o bhang, de diez a doce horas. Los efectos posteriores son depresión y reacción, y también un ansia de más.

  4. El bhang y el ganja producen efectos nocivos, física, mental y moralmente. Deterioran gradualmente la constitución, aunque ayudan a la digestión y crean apetito. El uso moderado de estas dos drogas no causa disentería, bronquitis ni asma. Fumar ganja se usa como remedio para el asma. Ciertamente inducen a la pereza y a hábitos de inmoralidad y libertinaje, y deterioran gradualmente el intelecto, pero el uso moderado no produce locura.

  5. Un uso excesivo prolongado de ganja produce locura, y un caso de este tipo me fue señalado de forma prominente cuando estaba a cargo de la Subdivisión de Bhadrak en el Distrito de Balasore. El hombre al que me refiero estaba totalmente loco y pertenecía a la clase media, y había estado sirviendo a europeos en calidad de Sirdar Bebara, pero al indagar descubrí que había sido llevado a la condición en que lo encontré por el uso excesivo de ganja. Unos seis meses después, vino a mí a Nilgiri pidiendo servicio y aparentemente bastante cuerdo, de cuya instancia concluyo que la locura producida por el ganja es temporal. Los síntomas típicos son gran violencia, insensibilidad al dolor e irritación de la piel. Ningún fumador de ganja que haya enloquecido confesará su uso; la mera mención de la droga casi lo vuelve loco.

No creo que la locura tienda a la indulgencia en el uso de drogas de cáñamo a menos que la persona haya estado previamente acostumbrada a tomarlas. El hábito de consumir estas drogas es adquirido y crece gradualmente en uno. El sabor al principio, creo, es cualquier cosa menos agradable.

47 y 48. El uso habitual moderado o excesivo de ganja o bhang no parece ser hereditario, ni el hábito afecta de ninguna manera a los hijos del consumidor moderado o excesivo.

  1. El uso moderado de ganja se practica para excitar el deseo venéreo, y se sabe que es empleado con este propósito por las prostitutas. Cuando se usa así, es ciertamente más perjudicial que como narcótico ordinario, ya que el efecto perjudicial causado por la droga es más permanente. El uso del cáñamo produce decididamente impotencia.

  2. El uso excesivo meramente produce mayor impotencia, y es más perjudicial.

  3. Hay muy pocos criminales entre los consumidores moderados. Debería decir que el consumo moderado de ganja o bhang no tiene conexión con el crimen en general, ni con el crimen de carácter especial.

  4. El consumo excesivo tanto de ganja como de bhang conduce con toda probabilidad al crimen, no siendo los consumidores responsables de sus acciones debido a los efectos intoxicantes. Generalmente los crímenes de naturaleza audaz, y aquellos acompañados de violencia, son cometidos por consumidores de ganja.

  5. Sí; la más leve provocación incitaría a actos de violencia completamente impremeditados. No conozco ningún caso en que la indulgencia excesiva en estas drogas haya llevado a un frenesí homicida temporal; pero, por supuesto, la locura causada por el consumo excesivo de ganja produce la enfermedad, invariablemente acompañada de gran violencia.

  6. Sí; tales casos se han conocido.

  7. Sí. He oído hablar de tales instancias, aunque ninguna ha llegado a mi propia observación. Puede inducirse un completo estupor con bhang si se toma en cantidad suficiente.

  8. Los consumidores moderados de ganja y bhang casi nunca usan ninguna mezcla, excepto tabaco, que es esencial para fumar ganja. Quienes toman las drogas en exceso mezclan frecuentemente dhatura con ambas, más especialmente con bhang. En casos de drogas criminales, el bhang se mezcla a menudo con dhatura, lo que causa un estupor casi inmediato y completo.

  9. Los resultados de comer y beber ganja son casi los mismos que los de fumar la droga. Solo que en el primer caso los efectos duran mucho más, y por consiguiente son más perjudiciales.

  10. Evidencia de Mauam ManopapHya Manrsa Onanpra Nyavaratna, 0.1. E., brahmán, director, Government Sanskrit College, Calcuta.

  11. Tengo muy poca información y conocimiento respecto a la droga del cáñamo. Las fuentes de mi información sobre las pocas preguntas que he respondido aparecerán bajo cada pregunta respondida.

  12. Estas definiciones pueden aceptarse. Los nombres locales son siddhi o bhang, ganja y charas. Otros nombres son samvida y bijaya. Los léxicos sánscritos dan también otros nombres, por ejemplo, matangi, chapala, ajaya, ananda, harshini, jaya, etc.

.sis. Conductores de coches de alquiler y de carros, mecánicos, jornaleros y cocineros brahmanes empleados por el día se encuentran a menudo con el hábito de fumar ganja.

Algunos uriyas fuman ganja con tabaco y otras hojas.

  1. He oído que la planta es llamada la planta del ganja o la planta del siddhi, pero nunca la planta del charas.

  2. El ganja es casi invariablemente fumado por los ahan contraído el

por el día se encuentran a menudo con

  1. Los darwans del interior generalmente beben o tragan pastas de bhang preparadas con otros ingredientes según el gusto.

  2. En cuanto al bang o sidhee, pocos son consumidores excesivos; he oído, sin embargo, de uno o dos bebedores empedernidos que dejaron la botella para entregarse a dosis masivas de sidhee cada día. La mayoría de los que beben sidhee por exaltación lo hacen ocasionalmente y en cantidades moderadas. Los fumadores de ganja son por lo general consumidores regulares, y muchos son fumadores excesivos. De los consumidores de charas no tengo información. Se cree que son consumidores habituales.

  3. Es la compañía y la asociación lo que lleva a la práctica de tomar ganja y charas. Otra causa de que estas dos drogas estén en uso entre las clases más pobres y entre los ascetas (sanyasis) es la baratura de las drogas. Su efecto en producir la intoxicación siendo casi instantáneo, puede ser otra razón para su uso.

Los sanyasis consideran el uso de la ganja como esencial para conservar la salud. Puede ser que aparte temporalmente los efectos de la exposición al viento, la lluvia y el sol. Los bebedores habituales de sidhee lo toman como una droga intoxicante suave y barata.

  1. El azúcar, las especias y las hojas fragantes, como las hojas de rosa y a veces también el agua de rosas, se mezclan con el bang. La ganja generalmente se fuma sola o con hojas de tabaco. A veces se mezcla dhatura.

  2. Creo que el hábito de fumar ganja y charas no puede sacudirse fácilmente. Conozco a un hombre que era fumador de ganja, y cuyo padre, enterado del hecho, lo vigilaba.

Al segundo día el hombre se sintió muy mal, y solo se alivió dándole ganja.

  1. El sidhee se bebe en Bengala el día de Bijaya, en el que la imagen de la diosa Durga es arrojada al río. Esto parece ser una costumbre social. No he encontrado ninguna autoridad religiosa de peso en este asunto. El sidhee se ofrece también a Bisweswar (la imagen más sagrada de Siva) en Benarés diariamente, y puede ser ofrecido a Siva por sus adoradores.

El sidhee se bebe generalmente con mucha moderación el día de Bijaya. Muchas personas apenas lo tocan, y algunas solo se aplican una gota en los labios. Esta costumbre no parece llevar a la formación del hábito de beber sidhee.

Trozos de hojas secas de sidhee son tomados por las personas que emprenden un viaje, por ser de buen augurio.

  1. Tomar sidhee no se considera tan objetable como beber vino. Un verso sánscrito dice que «(en el kali-yuga) el sidhee (debe ser) preferido al vino». Dice así:—Samviddsavaydrmadhye samvidaiva gariyast. Los fumadores de ganja son tenidos en descrédito; los sanyasis, sin embargo, están excusados, y a menudo piden uno o dos pice para poder fumar ganja. Los fumadores de charas son detestados.

  2. Puede ser difícil para los fumadores confirmados de ganja y charas abandonar la práctica de repente.

  3. En cuanto estas drogas son ingredientes baratos y fácilmente procurables para la intoxicación, puede ser difícil prohibir del todo su uso. Su baratura es probable, entre las clases bajas, que lleve al uso de estimulantes alcohólicos u otras drogas. Pero no deseo por un momento que se entienda que apoyo el uso de ganja y charas. Creo que el uso de estas drogas explica muchos casos de locura e idiotez.

  4. Sí, el sidhee se prescribe a menudo para hombres y caballos.

apetito. Tiene muchas otras propiedades medicinales.

no Ox

Uno de sus efectos es que estimula.

Al prescribir sidhee se prescriben también otras drogas junto con él.

  1. (a) Se cree que el sidhee es así.

La ganja puede servir temporalmente para tener una resistencia contra la exposición, etc.; pero creo que también tiene muy malos efectos sobre el sistema. Ya he dado mi opinión de que los sanyasis pueden haber adoptado la práctica de fumar ganja como preventivo contra los efectos del frío, la lluvia y las privaciones. Los Tantras exigen que los Tantriks tengan alguna clase de droga intoxicante u otra.

  1. El sidhee produce risa y exaltación.

En dosis grandes el consumidor no se siente del todo a gusto y debe dormirse. En tales casos el efecto dura de veinticuatro a cuarenta y ocho horas. En dosis pequeñas induce hambre.

Los fumadores de ganja son generalmente flacos; pero he oído que aquellos que pueden tomar suficientes sustancias refrescantes y nutritivas conservan una buena constitución. Si la ganja induce el apetito o lo destruye, no puedo decirlo. A la larga la ganja es muy perjudicial para el sistema humano.

  1. He conocido casos en que la ganja indujo disentería.

Sí, ciertamente la ganja tiene un efecto muy deletéreo sobre el cerebro. Creo que muchos casos de locura pueden rastrearse hasta su uso. Conozco uno o dos casos entre fumadores juveniles.

Otra declaración presentada por MAHAMATO-PADHYA MANESHA CHANDRA NAYARATNA.

Desde que envié mis respuestas, he tenido ocasión de ampliar mis conocimientos sobre las drogas del cáñamo. La información adicional que tengo que dar se expone a continuación:—

  1. En Behar, las Provincias del Noroeste y Oudh, el bang se usa mucho entre los miembros de las castas superiores, brahmanes, khatriyas y vaishas; y entre la clase sacerdotal, en particular en los lugares de peregrinación, como Baidyanath, Gaya, Benarés, Prayag, Mathura, Brindaban y Haridwar. De la gente del norte que reside en Calcuta y otros lugares de Bengala, muchos toman bang.

  2. Algunos toman sidhee o bang como medicina para las afecciones intestinales y nerviosas; algunos lo toman como tónico cerebral. Hay un dicho común: Siddhi khele buddhi bure, ganja khele lakhs chare, que significa «tomar sidhee aumenta el poder intelectual, fumar ganja trae la pobreza».

  3. El sidhee se ofrece a la imagen de Siva en Benarés llamada Jvara haresvar (destructor de la fiebre) con la creencia de que tal ofrenda tiene el efecto de curar de fiebre a la persona (por cuya cuenta se hace la ofrenda). El sidhee se ofrece igualmente a otras imágenes de Siva en Benarés y en otros lugares, como Baidyanath, Tarakeswar, etc. La ganja también se ofrece a algunas imágenes de Siva, como la imagen de Tarakeswar. En los Tantras encuentro que hay una sanción religiosa distinta en cuanto al uso del sidhee. El Mahanirvan Tantra, el Bijaya Kalpa, el Rudrayamalokta Kalipuja Paddhati, ordenan que antes de comenzar la adoración de Devi, debe tomarse sidhee. El Tarabhakti Sudharnava exime a los brahmanes de esta obligación de tomar sidhee como preliminar a la adoración de Devi, pero lo declara indispensable para khatriyas, vaishas y sudras si no se dispone de bebida espirituosa. El Prantoshini cita un texto que declara deber de los brahmanes, khatriyas y vaishas ofrecer sidhee a Devi.

El uso del sidhee bajo prescripciones religiosas es casi siempre moderado, y por lo tanto no es probable que sea perjudicial.

  1. Los que toman sidhee con fines medicinales o religiosos sentirían como una grave privación tener que renunciar a su uso.

  2. La prohibición causaría descontento entre los consumidores. La prohibición del uso del sidhee causaría un descontento generalizado.

Prueba oral.

_Pregunta 1—Todo mi servicio ha sido en el Departamento de Educación.

Pregunta 35.—Creo que el alcohol es un mal mayor que la ganja.

Pregunta 41. No puedo decir que la mayoría de la clase respetable de los hindúes en Bengala, pero ciertamente muchos de ellos, sean seguidores de la religión tantrika.

Pregunta 44.—Cuando hablo aquí del perjuicio al sistema humano, hablo de tomar la droga regularmente dos o tres veces al día, no una vez al día.

Pregunta 45.—El efecto deletéreo sobre el cerebro y la locura se rastrean solo hasta el uso excesivo de la droga.

Vi a un muchacho, de siete a nueve años de edad, usando la droga cuatro o cinco veces al día en asociación con fumadores. Se volvió loco. Fue hace más de ocho o nueve años. Lo vi durante los meses en que tomó ganja y se volvió loco. Lo perdí de vista entonces. El médico dijo que su locura se debía a la ganja. El muchacho no era colegial. Nunca he conocido ningún caso de colegiales que fumen ganja. Soy director desde 1870, y tengo un promedio de trescientos estudiantes bajo mi cargo.

  1. Declaración de BANU JAGAD CHANDRA CHUCKERBUTTY, brahmán, juez civil y de sesiones, Kuch Behar.

  2. No tengo experiencia personal. Instituí investigaciones, y toda mi información se basa en ellas.

  3. Estas definiciones pueden aceptarse para el Estado de Kuch Behar. El sidhee se conoce localmente con el nombre de sidhee o bang. El charas se conoce por su propio nombre. La ganja plana se llama localmente chipti, y la ganja quebrada chur. La ganja redonda no se vende aquí.

  4. La planta del cáñamo crece espontáneamente en Kuch Behar y en los distritos vecinos de Rangpur, Dinajpur, Jalpaiguri, Dhubri, Goalpara, y en Pabna, Bogra, Rajshahi y Mymensingh, etc.

  5. Las plantas de cáñamo se conocen aquí por los diferentes nombres: ganjari, ganja, bang y sidhee.

  6. La planta silvestre del cáñamo crece generalmente en clima húmedo y suelo arenoso.

  7. Densa.

  8. Ningún cultivo.

8, 9 y 10. Ningún cultivo. 11 y 12. No.

  1. El cultivo de la planta está prohibido en el Estado de Kuch Behar.

  2. No.

  3. No; que yo sepa, en ningún lugar de este Estado.

  4. En este Estado, el bang es preparado generalmente por la gente del norte en sus casas a partir de plantas silvestres de cáñamo que crecen en cualquier parte. La ganja y el charas no pueden prepararse, y no se preparan, a partir de la planta silvestre.

  5. La ganja y el charas no se preparan en el Estado. La preparación del bang a partir de la planta silvestre está generalmente limitada a la gente del norte residente en el Estado. Otras personas también lo hacen ocasionalmente.

  6. Las drogas ganja, charas y bang se deterioran con el tiempo. La ganja y el bang pueden conservarse buenos durante un año con cuidado ordinario. El aire húmedo y el aire demasiado seco son las causas del deterioro. El deterioro puede prevenirse manteniéndolos apartados de la acción de estos aires.

Crecen silvestres en abundancia.

  1. La ganja se usa aquí para fumar. El charas no se usa aquí.

  2. Alrededor del 65 por ciento de la población masculina adulta del Estado fuma ganja. Es usada generalmente por las clases agrícolas y trabajadoras. No está limitada a ninguna localidad particular.

  3. Aquí se prefieren las ganjas plana y chur.

  4. Aquí no se usa charas.

  5. El bang se usa para fumar, pero raramente.

  6. El bang es usado aquí por los hombres del norte. La proporción es de aproximadamente uno entre mil.

  7. El uso de la ganja está en disminución debido al aumento del impuesto.

  8. No tengo conocimiento.

  9. La ganja es usada por personas de hábitos activos y de escasos recursos.

  10. La ración media para un consumidor habitual moderado es de ¼ de tola, y la de un consumidor habitual excesivo es de aproximadamente media tola. Los costos son respectivamente de tres pies y dos annas.

  11. El tabaco crudo se usa como ingrediente para la ganja. No se usa dhatura. El tabaco se usa para suavizar la pungencia del humo.

No conozco ninguna preparación, como el bang massala.

  1. La ganja se usa generalmente en compañía.

El bang se usa generalmente en soledad. Ambos están principalmente limitados a los varones adultos.

  1. En el caso del bang, el hábito se forma fácilmente. No así en el caso de la ganja. Sí; no es tan fácil dejarlo. Sí; hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  2. Hay la costumbre de beber bang el día de Bijaya, es decir, el día en que la diosa Durga es entregada a las aguas. La gente también lo bebe el día en que se adora a Madan, Kamdeb (el dios del amor). Pero generalmente se hace con templanza. No hay costumbre en cuanto a fumar ganja.

  3. El uso de ganja y bang está hasta cierto punto en descrédito aquí en el Estado. Las personas bajo la influencia de estas drogas generalmente pierden los estribos. No existe aquí la costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  4. Sí; sería una grave privación en el caso de la ganja.

  5. No será factible, ni aconsejable. La droga se consumirá ilícitamente. Causará

el cerebro induce la insania cuando se sigue del uso del gunjah. No se me ocurrió ningún caso.

  1. El uso excesivo conduce a los efectos referidos arriba.

  2. No creo que sea hereditario. 48. La respuesta anterior es aplicable.

serio descontento. Puede que no llegue a constituir un peligro político en un lugar como Kuch Behar. Sí; la prohibición será seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas.

  1. Hay razón para pensar que en cierta medida el alcohol ha sido sustituido por estas drogas. Esto se debe al deseo, por parte del pueblo, de imitar a las naciones occidentales. La prueba

  2. No lo sé. No produce impotencia.

  3. No lo sé.

51 y 52. (a) No.

(b) Ninguna conexión.

  1. No. No conozco ningún caso semejante.

se halla en la disminución del consumo 54. No. de estas drogas y en el aumento del consumo 55. Sí; lo hacen ocasionalmente. No lo de alcohol. sé.

  1. No puedo decirlo. Los fumadores confirmados mezclan a veces dhatura para inducir suficiente intoxicación.

  2. No tengo experiencia. 58. El sistema actual funciona bien. 59. No se sugiere mejora alguna.

  3. El gunjah no se produce en el Estado de Kuch Behar.

  4. El charas no se produce aquí.

  5. No; no debería controlarse.

  6. No.

  7. Soy partidario de suprimir todas las restricciones.

  8. Sí; razonable; pero sería mejor que no hubiera impuestos en absoluto.

  9. No hay diferencia en cuanto al género, sino en cuanto al grado.

  10. Ninguna diferencia en género ni en grado.

  11. Fumar es menos perjudicial. Al fumar, el fuego destruye parte de la materia intoxicante.

  12. El gunjah y el sidhee son prescritos por algunas escuelas de médicos indígenas en el tratamiento de ciertas enfermedades, tales como la disentería crónica, las enfermedades de la piel, etc.

  13. Son digestivos y confieren resistencia en esfuerzos severos o exposiciones, para aliviar la fatiga; también como febrífugo en comarcas palúdicas, húmedas e insalubres. Es el uso habitual moderado.

  14. No lo sé. 43. Sí.

  15. Es refrescante e intoxicante. Estimula el hambre. El efecto dura unas tres horas. No hay efectos posteriores. Sí; la necesidad produce anhelo e inquietud.

  16. No menoscaban la constitución si los consumidores están bien alimentados; de lo contrario, fumar gunjah menoscaba la constitución y produce disentería. Por lo general no menoscaba el sentido moral ni induce pereza. En varios casos el gunjah produce insania. Produce a veces una insania de tipo inofensivo. Al principio es temporal; pero si se persevera en el hábito, se vuelve permanente.

Los síntomas pueden ser reinducidos por el uso de la droga tras la liberación de la reclusión.

Los bebedores de sidhee o bhang hablan generalmente demasiado consigo mismos y ríen. Sí; por lo general confiesan. La ansiedad mental y la debilidad de

  1. Si ha de haber impuestos en absoluto, es necesario que las tasas sean diferentes, por cuanto contienen los elementos intoxicantes en distintas proporciones.

  2. Ninguna objeción.

  3. No. No deberían abrirse tales casas.

  4. Se consulta al pueblo de aquí antes de abrir cualquier nueva tienda.

Sí; la opinión pública local debería ser considerada.

  1. No hay hechos relativos a la importación o contrabando de drogas de cáñamo desde los Estados Nativos.

El impuesto se paga realmente. El bhang silvestre no está gravado aquí, ni se vende en el bazar.

  1. Evidencia de Basu Girinpra Mowan Cuuckerbuity, brahmán, munsiff, Comilla (Tippera).

  2. Muy poca; por lo tanto responderé solamente a aquellas preguntas para las que soy competente.

  3. Así lo pensé; crece en Rajshahi, Bhagal-

  4. En tiempo de Durga Puja o el día de Bijaya Dashami, como costumbre religiosa en muchos distritos de Bengala, se bebe bhang en pequeñas cantidades. De este modo no

pur y Monghyr. se contrae hábito. Se le considera una costumbre esencial 7. Ghia etc. en aquellos distritos. gunjah, subdivisión de Naogaon, Rajshahi 33. El consumo de gunjah y charas se

considera un hábito muy malo, excepto en el caso de los mendicantes religiosos. La razón del descrédito son sus malos efectos posteriores.

  1. Sí, en muchos casos.

  2. (a) No.

(b) Sí.

(c) Sí, (d) en muchos casos.

  1. No siempre.

  2. Los fumadores habituales pobres de gunjah se hallan en muchos casos entregados al robo por pura necesidad. 53. Sí, algunas veces.

  3. Por lo que sé, creo que el sistema funciona bien en Bengala.

(c) Bhang. Bhagalpur y Monghyr.

  1. Naogaon (Rajshahi).

  2. (a) Gunjah,

subdivisión de Naogaon, Rajshahi.

  1. Clases trabajadoras pobres, especialmente los banias (aborígenes establecidos en las Provincias Inferiores).

  2. Los acostumbrados a duro trabajo manual.

  3. (a) Fácilmente formado. (b) Difícil de romper. (c) No necesariamente.

  4. Evidencia de Banu Sreenata Chatrersen, brahmán, cajero, Departamento de Obras Públicas, División de Darjeeling.

  5. Trato ocasional con saddhus y chelas (neófitos) de diferentes sectas de la religión hindú, que generalmente usan gunjah, bhang o charas, y mi conocimiento personal del distrito durante un largo período.

  6. Por los nombres de gunjah, bhang, sidhee y charas.

  7. Distrito de Darjeeling, en las partes bajas de los valles del Rungit y del Teesta. Son cáñamo silvestre.

  8. Generalmente conocido por bhang.

  9. La elevación de los valles arriba referidos está entre 500 y 1.200 pies sobre el nivel del mar.

Suelo: tierra arenosa y suelta. La planta crece en la estación de las lluvias.

  1. En algunos sitios densa y en otros dispersa.

  2. No; quiero decir en este distrito.

  3. Sí; si se guarda en lugares húmedos.

  4. Generalmente usada para fumar.

  5. Especialmente en el Tarai la clase agrícola, como los Rajbangshis, fuma gunjah, pero el charas rara vez se usa en el distrito.

  6. Generalmente se prefiere el gunjah plano.

  7. Extranjero. Por nadie.

  8. No lo sé.

  9. En disminución. No hay ningún fumador de gunjah en mi aldea natal ahora, mientras que había muchos en mis años mozos.

  10. El costo del gunjah por día para un consumidor habitual moderado es de una anna, y para los consumidores habituales excesivos de tres annas.

Quiero decir nepalés, si alguna vez se usa

  1. Sí; el bhang massala se compone de bhang, semillas de pepino, pimienta negra y semillas de cilantro.

  2. En soledad comparativamente menos, según los hábitos de los consumidores, mientras que en compañía más, porque los hábitos son generalmente, como cosa natural, dejados de lado. Sí; está confinado al sexo masculino. No es en absoluto usual que los niños consuman nada, salvo en raros casos, en las partes insalubres de Bengala.

  3. Sí; el hábito de consumir cualquiera de estas drogas se forma fácilmente, pero no es en absoluto muy difícil de romper para un consumidor moderado, mientras que no es el caso de aquellos que recurren regularmente a los antros o addas de gunjah.

  4. Ha de considerarse religioso en lo que respecta al consumo de gunjah, por cuanto todo consumidor tendrá que invocar el espíritu de Siva, uno de la Tríada hindú, ofreciendo cada chillum de gunjah antes de que los fumadores participen. El bhang se usa en Bengala en los santos días de Bijaya de las Pujas de Durga, Kali y Jagathdhatri; además, en el día sagrado de Sivachaturdasi, comúnmente llamado Sivaratri, tanto el gunjah como el bhang se usan universalmente en toda la extensión y anchura de la India, ofreciendo ambas drogas a Siva, ya tenga el devoto o no el hábito de usarlas.

  5. El consumo de cada una de estas drogas es generalmente desdeñado desde el punto de vista social, pero no lo es desde el punto de vista religioso.

  6. Ciertamente. Una grave privación para todas las clases de consumidores. La razón es que un consumidor habitual puede pasar un día sin tomar alimento alguno, pero le es del todo imposible hacerlo sin sus fumadas habituales, pues el hábito es una segunda naturaleza.

  7. (a) No; por lo que entiendo. (b) Muy posible.

(c) La prohibición, si fuera necesaria (aunque no la propugno), puede ser impuesta por la legislación.

(d) y (e). Sí. Serio descontento entre los consumidores, y calamidad para el país que no llega a constituir un peligro político. No puede temerse peligro político si los cipayos de los regimientos nativos, que generalmente son adictos a fumar gunjah y beber bhang, no están descontentos.

(f) La clase ortodoxa de consumidores nunca recurrirá a estimulantes alcohólicos.

  1. Sí; en cierta medida. La causa que atribuyo es la difusión de la educación inglesa, la civilización y las tiendas de licores espirituosos por toda la extensión y anchura del país.

  2. Sí; el bhang es prescrito por los médicos hindúes por sus cualidades medicinales. No sé si alguna de estas drogas se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  3. Sí; accesorio y también digestivo. Confiere resistencia bajo esfuerzo severo y exposición, y alivia la fatiga. Sí; él (el gunjah) es preventivo de enfermedad en las comarcas palúdicas e insalubres de Bengala.

El uso ocasional moderado de las drogas es beneficioso.

  1. Sí; beneficioso, así como inofensivo. Nunca he visto que un consumidor moderado de cualquiera de estas drogas sea perjudicial.

  2. Sí; los consumidores moderados son sin duda inofensivos para sus vecinos en comparación con los bebedores moderados de alcohol en un clima indio.

  3. Es refrescante, produce intoxicación, pero no como la intoxicación del alcohol, y crea apetito. Ningún efecto posterior.

  4. No.

  5. El uso habitual excesivo de cualquiera de estas drogas produce efectos más o menos nocivos, físicos, mentales y morales; menoscaba la constitución; daña la digestión; causa disentería, bronquitis y también asma; menoscaba el sentido moral y embota el intelecto. El uso habitual excesivo de gunjah produce insania.

47 y 48. No.

  1. Sí; es usado por algunas prostitutas. A la larga produce impotencia.

  2. Produce los mismos efectos perjudiciales en menos tiempo. 51. No.

  3. Sí.

  4. Sí. No conozco ningún caso en que el uso excesivo haya conducido a frenesí homicida temporal.

  5. Sí; solo el gunjah es usado por criminales para fortalecerse a fin de cometer actos premeditados de violencia. 55. Sí; la completa estupefacción puede ser producida por esta droga (gunjah) en el caso de aquellos que no están acostumbrados en absoluto a la droga.

Ninguna conexión.

  1. La mezcla de dhatura se usa ocasionalmente para consumo personal y para administrarla a otros.

Un brahmán leproso de mi aldea natal usaba dhatura para consumo personal.

  1. No lo sé.

  2. En mi propia opinión prefiero distintas tasas de impuesto para distintas clases de gunjah, según las calidades.

  3. Evidencia de Banu Hana Goran Dura, kayasth, excise daroga retirado, Mymensingh.

  4. He servido en el Departamento de Excise durante unos treinta y dos años. Todo el período de mi servicio se ha pasado dentro del distrito de Mymensingh.

  5. El gunjah y el bhang no se producen de la misma planta. Se ven semillas en todas las variedades de gunjah vendidas en este distrito. Con las excepciones arriba notadas, las definiciones pueden aceptarse.

  6. El bhang crece espontáneamente en el distrito de Mymensingh. Crece en abundancia aquí.

  7. Bhang. 5. No puedo responder. 6. Dispersa.

  8. (a) En Rajshahi, pero en qué medida no lo sé.

(b), (c) y (d) Nada.

  1. No tengo noticia de aumento ni disminución algunos.

9 a 12. Ninguna información.

  1. El cultivo de la planta del cáñamo para gunjah está restringido al distrito de Rajshahi. El distrito fue elegido porque su suelo era especialmente apto para el crecimiento del gunjah. Se necesita suelo seco y elevado para el crecimiento de la planta. No sé qué condiciones climáticas se requieren. El gunjah pierde mucho de sus propiedades intoxicantes si hay alguna lluvia en Pous y Magh, esto es, justo antes de cosechar la cosecha. No sé si el cultivo del gunjah sería imposible en algún distrito.

  2. (a) y (b) En el distrito de Rajshahi; pero no sé en qué medida se prepara allí.

(c) El bhang silvestre se recoge en pequeña medida en este distrito.

  1. Las plantas de gunjah se cortan. Luego se pisotean o se enrollan, según el caso.

Las ramas pequeñas se hacen luego en manojos.

No sé cómo se prepara el gunjah a partir de la planta silvestre. La materia resinosa del gunjah se adhiere a los pies de los trabajadores cuando pisan el gunjah. Esta materia resinosa se recoge y forma el churrus.

Las plantas silvestres de bhang se cortan y se recogen sus hojas; después se secan al sol. No hay preparaciones distintas de estas drogas para fumar, comer y beber.

  1. El bhang lo prepara la gente en sus propias casas. Puede prepararse a partir de la planta de cáñamo dondequiera que se cultive. No sé si el gunjah y el churrus pueden prepararse de la misma manera.

  2. Sin información.

  3. El gunjah y el bhang pierden ambos sus propiedades embriagadoras con la conservación; no sé si pierden del todo su efecto con el tiempo.

El gunjah se conserva bueno durante año y medio, y el bhang durante un año. La materia resinosa de las drogas se seca gradualmente. Esta es la causa del deterioro. Si las drogas se guardan en cajas herméticas y se exponen al sol de vez en cuando, el deterioro puede evitarse en gran medida.

  1. El gunjah se fuma generalmente; pero cuando un consumidor excesivo está muy ansioso por tomar la droga y no puede permitirse esperar a que se hagan las preparaciones necesarias para fumar, a veces come gunjah, y cuando su ansia queda así satisfecha hasta cierto punto, procede a hacer las preparaciones para fumar.

No tengo experiencia sobre el churrus.

  1. No puedo responder.

  2. En este distrito se prefiere el gunjah plano.

Se prefiere el gunjah redondo de Calcutta y Jessore.

  1. El churrus no se usa en este distrito.

  2. Las puntas de las plantas de bhang se fuman a veces cuando no puede obtenerse gunjah. No pueden mencionarse localidades particulares donde esté en boga esta práctica. La usan así las clases más pobres de consumidores, que pueden no tener medios para comprar gunjah en ese momento.

  3. No puedo responder.

  4. La cantidad total de gunjah consumida va en disminución, pero el número de consumidores va en aumento. El aumento del impuesto sobre el gunjah es la causa principal de la disminución del consumo.

El número de consumidores ha aumentado con el aumento de la población.

  1. (a) Una anna o un dieciseisavo de una tola; su precio varía de 3 a 4½ pice.

(b) Media tola; su precio varía de 2½ a 3 annas.

  1. (1) Ordinariamente se mezcla una hoja de tabaco con el gunjah. Destruye el mal olor del gunjah. (2) Los consumidores excesivos mezclan ocasionalmente dhatura con el gunjah para aumentar sus propiedades embriagadoras.

(3) El bhang se bebe ordinariamente con pimienta negra. (4) Ocasionalmente se mezclan también con él otras especias.

  1. El gunjah y el bhang se toman generalmente en soledad y rara vez en compañía. El gunjah lo toman ambos sexos; pero no he visto a ninguna mujer tomar bhang. El gunjah y el bhang los toman generalmente adultos y ancianos. No es costumbre que los niños tomen gunjah o bhang.

  2. El hábito de consumir gunjah y bhang se forma fácilmente. Es difícil romper el hábito una vez formado. Hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  3. Se requiere gunjah para el mela de Troilokya Nath y el sinni de Tinlok. En tales ocasiones se reúne un número de consumidores de gunjah y se repite una historia prescrita y se consume gunjah.

Se toman también dulces. El uso del gunjah en estas ocasiones es obligatorio. El consumo en tales ocasiones es generalmente excesivo y puede conducir a la formación del hábito.

  1. El consumo de gunjah se considera generalmente con desprecio. La opinión pública es desfavorable al consumo de la droga. Vuelve a las personas irritables y de mal genio. Esta es la razón por la que la gente mira con desdén el consumo de la droga. No tengo conocimiento de ninguna costumbre de adorar la droga.

  2. Sería una privación grave para aquellas clases que viven del trabajo manual. No podrían trabajar tan duro como ahora pueden si no se les permitiera entregarse a la droga. No puedo dar idea del número probable de cada clase.

  3. No sería factible prohibir el uso del gunjah y del bhang. Muchos de los consumidores de gunjah serían atacados de diversas clases de enfermedades. El bhang se usa en muchos casos por sus propiedades medicinales, así que no puede prohibirse el uso de las drogas. Si se prohibiera el uso de la droga, habría consumo ilícito. Sería imposible hacer cumplir la prohibición. La prohibición ocasionaría grave descontento entre los consumidores, pero tal descontento no llegará a constituir un peligro político. La prohibición no iría seguida del recurso a otras drogas.

  4. No.

  5. No tengo experiencia sobre el churrus.

  6. El gunjah plano produce mayor grado de embriaguez que el redondo o el chur.

  7. Comer gunjah es menos perjudicial que fumarlo.

El calor del humo da al cuerpo un aspecto más seco y abrasado.

  1. El gunjah y el bhang se prescriben ambos así.

  2. El gunjah es beneficioso—

(a) Como accesorio alimenticio.

(b) Para dar resistencia bajo el esfuerzo.

(c) y (d) Nada.

El bhang es beneficioso—

(a) Como digestivo.

(b) Para dar resistencia bajo el esfuerzo y aliviar la fatiga.

(c) Nada.

(d) Como alimento del cuerpo.

  1. El uso moderado del gunjah produce tos severa y disentería.

El uso moderado del bhang es inofensivo. Debe beberse para ser beneficioso.

  1. Inofensivo.

  2. El efecto inmediato de fumar gunjah es refrescante. Produce embriaguez en muy ligero grado. Crea apetito. El efecto dura alrededor de una hora. No hay efectos posteriores.

La falta de gratificación subsiguiente no produce ninguna inquietud.

El efecto inmediato de fumar bhang es de la misma naturaleza que el de fumar gunjah.

No hay efecto inmediato por beber bhang.

El efecto se produce alrededor de media hora después. Es refrescante y produce una ligera embriaguez, y crea apetito. El efecto dura alrededor de tres a cuatro horas. La falta de gratificación subsiguiente no crea ninguna inquietud.

45 y 46. El uso habitual moderado del gunjah deteriora la constitución y da al cuerpo un aspecto marchito. Produce tos y disentería. No sé si perjudica la digestión o causa pérdida de apetito. Vuelve al hombre irritable y de mal genio e induce hábitos de inmoralidad, pero no produce pereza. Embota el intelecto, pero no produce locura.

47 y 48. Generalmente no es hereditario; pero hay casos en que tanto el padre como el hijo usan la droga.

49 y 50. No sé si el gunjah o el bhang se usan como afrodisíaco.

51 y 52. Solo una pequeña proporción de malos caracteres son habituales consumidores moderados. No hay conexión del uso de gunjah y bhang con el crimen.

  1. No, ninguno.

  2. No.

  3. No tengo conocimiento de tales casos. Tanto el gunjah como el bhang pueden inducir completo estupefacción.

  4. Ocasionalmente se mezcla dhatura con gunjah para consumo personal a fin de aumentar sus propiedades embriagadoras. No sé del uso de la mezcla de ninguna otra sustancia con el gunjah.

  5. No sé los efectos de comer o beber bhang.

  6. El cultivo de la planta que produce gunjah está suficientemente controlado; no es necesaria ninguna modificación.

  7. No tengo experiencia sobre el churrus.

  8. Las restricciones actuales sobre el cultivo de la planta de bhang son suficientes.

  9. Ninguna objeción.

  10. Me parece injusto exigir cualquier impuesto sobre la deficiencia en tránsito cuando los sellos de los sacos están intactos y la deficiencia se debe a causas naturales.

Tampoco debería tomarse en cuenta el exceso de peso debido a causas naturales. Tampoco debería exigirse impuesto alguno sobre la deficiencia superior al 2½ por ciento, según se halla al tiempo del inventario anual.

El gunjah debería exportarse en cajas de madera con forro de hojalata para evitar la manipulación en tránsito.

  1. La tributación del bhang es razonable con referencia al gunjah, y la tributación del gunjah y del bhang es también razonable con referencia al licor del país.

  2. Debería haber diferentes tasas de tributación, pues contienen diferentes proporciones de ramas. Las ramas tienen que rechazarse al tiempo de la venta.

  3. Ninguna objeción.

  4. El gunjah se fuma en las tiendas autorizadas. Los consumidores hacen mucho ruido. En mi opinión no debería permitirse el consumo en las tiendas autorizadas.

  5. No sé si se consultan los deseos del pueblo. Creo que debería consultarse la opinión pública.

  6. No tengo conocimiento de tal contrabando.

Gran parte del bhang consumido no ha pagado impuesto.

  1. Declaración de Basu Pratapacwanpra Guosna, Registrador de Calcutta.

  2. Mi información procede principalmente de libros, folletos y publicaciones periódicas, y de la observación ocasional de hechos y circunstancias que se me presentaron durante mis giras oficiales por varios distritos de la Bengala propiamente dicha, así como durante mis viajes privados. Nunca busqué información y, por tanto, no tengo experiencia personal en el asunto en cuanto al uso, abuso, cultivo o fabricación de la droga.

  3. Estas definiciones pueden aceptarse para Bengala.

En cuanto a los nombres del bhang, puedo añadir los siguientes:

(a) Thandai. Este término se usa en los distritos de Mirzapur y Benares, pues se cree que la bebida tiene un efecto refrescante en los días calurosos del verano.

(b) Sukka. Este nombre está en boga en el Punjab y lo usan mucho los sikhs. El Adigrantha, el libro sagrado de los sikhs, tolera el uso del bhang en dosis moderadas. (Rati aphim masa sukha, es decir, de opio un rati de peso, o de bhang un masa de peso.) El término sukha significa literalmente seco o desecado, siendo el tabaco un artículo prohibido para los sikhs. En la India gangética, sin embargo, el término sukha significa hoja de tabaco, o más bien aquella forma de ella que se masca con un poco de cal viva; el álcali, al desarrollar el amoníaco naciente en la hoja, aumenta su picante, que no rara vez se confunde con la fuerza de la hoja.

Gunjah—

(a) Tamakwu. El nombre con que lo llaman los iniciados en fumarlo. ¿Tiene algo que ver con la pequeña cantidad de tabaco que no rara vez se le añade?

(b) Tvaritananda. Nombre compuesto que significa lo que alegra inmediatamente (se fuma).

  1. La Cannabis indica, reducida últimamente a Cannabis sativa, es una variedad de la sativa. He visto crecer la primera espontáneamente casi en todas partes que he visitado. Crece espontáneamente en Jessore, Nadia, 24-Parganas, Hughli, Midnapur, Birbhum, Bankura, Manbhum, Chota Nagpur, Rangpur, Dinajpur, Malda, Mymensing, Jalpaiguri, Tippera, Noakhali, Chittagong, Bhutan Duars, Patna, Gaya, Benares, Mirzapur, Rawal Pindi, Peshawar, Murree y Kashmir. Abundantemente en Jessore, Nadia, 24-Parganas, Jalpaiguri y Kashmir.

  2. Ganja gach y siddhi gach. Se refieren a los diferentes sexos de la misma planta, o más bien a los llamados diferentes sexos.

  3. La he observado a unos 5.000 pies sobre el nivel del mar. Prefiere un lugar sombreado, y se ve que tiene predilección por los montones de basura en Bengala. Prefiere un lugar bien drenado y es impaciente al encharcamiento. Un suelo ligero y un lugar fresco le convienen. El producto, el gunjah, se cría mejor en Bengala; la hoja, el siddhi, en las Provincias del Noroeste, quizá al oeste de Delhi; y la resina, el churrus, en Nepal, Kashmir y las Colinas, desarrollando lo mismo un clima más fresco y un lugar elevado.

  4. La he observado densa en crecimientos silvestres. Las plantas aisladas son raras.

  5. Mi información procede mayormente de fakires y mendicantes religiosos.

(a) Planta silvestre.

Gunjah—

(a) Fumar.

Para impedir que las espigas floridas sean fecundadas por el polen de las plantas macho que crecen promiscuamente con las hembras, se las enrolla ligeramente, mientras están en la planta, entre las palmas, y la resina, o más bien el polen resinoso o polvo de las flores, aglutina los pétalos y las pequeñas brácteas u hojuelas que brotan entre las flores.

El tratamiento, repetido varias veces, convierte las espigas en lo que comúnmente se llama jata, que da al artículo el aspecto enmarañado.

Siddhi—

(C) Beber,

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Las hojas se preparan cortando los capullos florales tan pronto como aparecen. Dicen que ésta es la manera de concentrar los principios narcóticos en las hojas. Por analogía, este proceso se conoce como khasi, es decir, castración.

  1. Bhang, es decir, hoja de bhang, nunca lo prepara la gente en sus casas, pues no toda planta de cáñamo produce buen bhang. Las hojas frescas tienen especialmente un olor subji (verdoso), es decir, inmaduro, que se considera un defecto del buen bhang, y se dice que tiene un garmé, un principio calórico, que produce dolor de cabeza y náuseas.

Puede prepararse de la planta silvestre dondequiera que crezca; pero el bhang de la India Superior alcanza un precio más alto, y se prefiere al bhang de plantas cultivadas en Bengala o Behar. Creo que el charas preparado de plantas cultivadas en las llanuras debe ser de calidad inferior.

  1. Me dicen que el bhang mejora con el tiempo.

El ganja y el charas se deterioran con el tiempo. Las resinas de ambos se vuelven más secas, pierden su potencia narcótica. La humedad deteriora los tres.

  1. El ganja se encuentra generalmente en pequeñas cantidades mezclado con el bhang, y, a menos que el bebedor de la hoja elimine cuidadosamente las semillas o bayas que aparecen en el bhang, involuntariamente bebe lo mismo. El bhang escogido no es, sin embargo, tan apreciado por quienes lo beben con un propósito más que ordinariamente intoxicante. Se ha visto moler semillas de ganja con ciertas otras drogas para pintar el fondo de las vasijas de barro dispuestas para la recolección del toddy fermentado, añadiéndose las semillas para aumentar el poder intoxicante de la bebida. He notado este añadido al toddy en el distrito de los 24 Parganas.

  2. Ganja.—Todos los mendicantes, ascetas, fakires, etc., porteadores, coolies, peshrajes, barqueros y otras personas semejantes que tienen que soportar trabajos arduos, o que están expuestas a las inclemencias del tiempo; los cultivadores en Bengala no están libres de fumar esta droga. [Los aldeanos analfabetos del norte, los darwane, los tenderos y los gomashtas no están libres de este narcótico. En Bengala, especialmente en el mufassal, lo he notado en todas las clases de la sociedad.

En cuanto a la proporción, no tengo idea.

Charas.—También se ha visto a todos los mencionados arriba disfrutar de este lujo. En Calcuta, sin embargo, en los últimos años, el uso de esta resina va perdiendo terreno entre los Babus, a quienes se ve recurrir a los licores espirituosos.

  1. Se prefieren el charas de Nepal y Cachemira. Se dice que el charas de Gorakhpur tiene el sabor, o más bien la fragancia, del mango verde, y la momia, es decir, el charas ceroso, es muy apreciada.

Me informan que en Lucknow se busca mucho un extracto fluido de charas. ¿Es el mismo que se prepara en Cachemira hirviendo la planta entera del cáñamo, hojas, flores, tallos y todo?

  1. El bhang se bebe universalmente. Ocasionalmente se masca cuando no se dispone de mano y mortero para molerlo. Pero esta última práctica se observa sólo en la gente musculosa de las Provincias del Noroeste. Una forma preparada, las hojas o más bien una decocción espesa de las hojas, se confecciona con azúcar y leche, a la que se añade khoa, es decir, leche desecada, y toda la masa se vierte en

No tengo conocimiento de ello.

  • platos poco profundos y se corta en forma de pastilla. Esto es el majoon. También se come en kachuri, una especie de empanada rellena de hojas de bhang molidas y varios otros condimentos. Se hace un electuario, y la preparación se llama shakrasana, un electuario carminativo y ligeramente intoxicante.
  1. Si por el aumento del uso de las drogas se entiende un aumento de su consumo, creo que puedo decir con seguridad que el uso de estas drogas va en aumento. Las drogas son recurridas por dos grupos de personas. Para uno es un complemento del placer, y para el otro es un estimulante necesario, que aumenta la capacidad de resistencia bajo severo esfuerzo y exposición, que la naturaleza de su vocación exige. Quienes recurren a esos artículos simplemente por placer pueden cambiar su gusto y recurrir a las bebidas alcohólicas. Pero la baratura de los productos de la Cannabis indica es un incentivo que la gente de la otra clase no puede resistir. Ningún otro estimulante es tan barato, y por lo tanto tan accesible, para los de medios limitados como el ganja y sus congéneres; además, el ganja es tan inmediato en sus efectos. Con el desarrollo del

  2. Bhang. De 1.000 consumidores,

comercio y el aumento de las ganancias del trabajador, el uso aumenta, pues el número de trabajadores aumenta con el aumento del comercio. Ya he dicho que para ciertas clases el ganja y sus congéneres son artículos más de necesidad que de lujo. Añádase a esto los escrúpulos religiosos contra el uso de bebidas alcohólicas, que influyen mucho.

Un mendicante que no pertenece a la secta Aghori ni a la liturgia Tántrica no tocaría el vino, y para él, por lo tanto, el único principio intoxicante barato es el ganja.

El charas es más caro que el ganja, y por lo tanto no es tan comúnmente usado. El bhang es el más barato de todos, y, mezclado con algunos otros condimentos, se tiene por una bebida refrescante, y no tiene por lo tanto esa ignominia que se atribuye al ganja y al charas.

Habitual. Ocasional. vino 800 | Seaton aS es see ae Moderado. Excesivo. Moderado. Excesivo.

Ganja y Charas. De 100 consumidores.

Habitual. Ocasional.

| | Moderado. Excesivo, Moderado. Excesivo. 70 25 2 “ 27. Bhang.

Habitual. Ocasional. 200 va | eee conte = Ae rman: -~ Stadvate, Excesivo. Moderado. Excesivo.

I. Hindustaníes y Marwaris (150) J. Tenderos.

  1. Comerciantes. 3. Corredores. 4. Darwauns. 5. Sepshis. 6. Palwans (atletas). 7, Sacerdotes. 8. Banqueros.

IL. Uriyas (15).

ILL. Bengalíes (10).

I. Mendicantes (20).

II. Buscadores de placer (5).

Casi todos hindúes. Buscadores de placer.

Ganja.

; f Habitual. Ocasional.

A was sp aaa a, Pe 7, c ee ee Ai arate. Excesivo. Moderado. Excesivo.

I. Trabajadores. I. Mendicantes. I. Trabajadores. J. Mendicantes.

  1. Conductores de carros y coches de alquiler y syces.

  2. Barqueros y pescadores.

  3. Coolies, cargadores y porteadores.

Tl. Bhadralok pervertidos.

Il. Buscadores de placer. IJ. Personas pervertidas.

  1. Comerciantes, tenderos y corredores hindustaníes, etc.

  2. Darwans. 6. Obreros de fábrica. 7. Carpinteros y herreros. 8. Albañiles. 9. Canteros.

II. Mendicantes.

IIL. Bhadralok pervertidos (es decir, gente de la clase de los caballeros).


Charas. re Beares = A eemnes Th Moderado. Excesivo.

I. Mendigos.

Buscadores de placer.

I, Buscadores de placer.

erage

C= a. + Moderado. Excesivo, Labradores. Buscadores de placer.

  1. Ordinariamente se emplean la pimienta negra y la semilla de anís en la preparación del bhang para beber. Quienes pueden permitírselo añaden semillas de kasni y cardamomos menores; los que requieren una poción excepcionalmente fuerte añaden semillas de Dhatura; los ingredientes ordinarios arriba mencionados se mezclan, algunos para dar sabor a la bebida, y la pimienta negra para dar gusto.

No conozco preparación alguna conocida como bhang massélé, pero sí conozco una colección de ciertos ingredientes que se venden en el bazar como bhang massélé. Generalmente consisten en: —

(1) Golmarich (pimienta negra); (2) sounf (semilla de anís); (3) semillas de kasvi; (4) semillas de khira (pepino); (5) semillas de kharbujé (melón); (6) guléb (capullos de rosa secos); (7) elachi (cardamomos menores); (8) labanga (clavos).

Se supone que los núms. 2, 8 y 4 tienen un efecto refrescante; los núms. 1, 6, 7 y 8 dan sabor a la bebida. A estos algunos añaden azúcar en pan y leche. Se cree que el azúcar, ya se tome con el bhang o después del bhang, profundiza la intoxicación. Sobre este particular puedo añadir que se supone que el jugo exprimido de las siguientes hojas contrarresta los efectos nocivos del bhang y de algunos otros narcóticos: (1) hojas del árbol del jack (Artocarpus integrifolia); (2) kalmi (Ipomea aquatica); (3) hojas de tamarindo.

  1. Los consumidores habituales moderados generalmente no buscan compañía, pues para ellos la droga es cuestión de necesidad y de acontecer cotidiano. Son solo los buscadores de placer quienes anhelan la sociedad.

El consumo se circunscribe principalmente al sexo masculino. Los hijos de los consumidores habituales moderados generalmente son iniciados por sus padres.

  1. El hábito de consumir bhang se forma fácilmente. No puede abandonarse fácilmente. El hábito de consumir ganja no se forma fácilmente, y es más difícil descontinuar el uso de la ganja que descontinuar el uso del bhang.

El charas y la ganja son intercambiables, pero en alguna sociedad esta última tiene un descrédito.

  1. La costumbre de beber o probar bhang el último día del festival de Durga Puja tiene una importancia cuasi religiosa. Esta costumbre se considera esencial y, aunque se toma en dosis moderadas, afecta de diverso modo a quienes lo beben. Solo en el caso de los pervertidos es probable que conduzca a un hábito. La ganja se considera igualmente esencial en la noche de Sivardtri; pero la proporción es tan pequeña en la clase de los caballeros, que no es necesaria observación ulterior.

  2. La ganja y el charas están en descrédito.

El bhang, sin embargo, es más perdonable que las dos anteriores.

  1. Ciertamente. La falta de bhang y de ganja tendrá un efecto serio sobre los consumidores. Los consumidores moderados ocasionales de bhang, como aquellos que lo usan como observancia, considerarán cualquier intento de impedir su uso como una interferencia con su costumbre religiosa. Hasta qué punto se recomienda el uso del bhang en los libros religiosos de los hindúes es cuestión que los pandits sacerdotales han de discutir. Pero la costumbre, ya esté sancionada por los libros o no, ha adquirido una santidad que ninguna cantidad de sofistería litúrgica puede eliminar. Con ciertas restricciones, esto puede decirse también de la ganja. En cuanto al charas, no creo que en esta parte de la India la privación del mismo se consideraría una privación seria.

  2. Sería, creo, factible prohibir el uso del charas, que o bien se importa de los países fronterizos o se fabrica en localidades particulares. Los derechos prohibitivos y tales otras reglas de impuestos especiales como puedan emplearse contra el contrabando podrían, en varios años, elevando el precio del artículo y haciéndolo escaso en el mercado, abolirlo por completo. En cuanto al bhang y la ganja, hallándose la planta misma silvestre por toda la India, me temo que no sería en absoluto factible prohibir su uso. Los derechos prohibitivos y las severas reglas de impuestos especiales pueden hacer difícil obtener el artículo, pero creo que los medios ilícitos no se detendrán por completo. En estaciones tan apartadas como Baxa Doars y el Bhután británico, yo mismo he visto a mujeres lepcha que profesaban vender mantequilla y fruta madura de banava ofreciendo a la gente del basti licores de contrabando, que llevan consigo bajo sus flotantes vestiduras en tubos de bambú. Y por tanto me inclino a creer que si con tan estricta vigilancia no se ha detenido el contrabando de licores en los distritos fronterizos, el uso de las hojas secas y de las espigas floridas de una planta que crece silvestre por toda la India no quedaría materialmente prohibido. Es verdad que no toda planta de bhang produce buena ganja comercializable, pero en tiempos de escasez la deficiencia del principio narcótico en la ganja no rara vez se compensará con la adición de otras drogas narcóticas más nocivas que la buena ganja. Me refiero a las semillas de dhatura y tales otros ingredientes. He oído que quienes son adictos al uso del opio, solo para satisfacer su ansia cuando se hallan en circunstancias apuradas, no rara vez raspan el venenoso extracto oleoso del tabaco que se acumula debajo del chillum y en los extremos de las pipas de huka. No sería, pues, en absoluto una política sabia prohibir el uso de una droga tan general, y que en cantidades moderadas no es del todo tan nociva. Sobre este particular puedo mencionar que he visto a taxidermistas de disposición viciosa del Museo de la Sociedad Asiática de Bengala entregarse a beber a escondidas el alcohol en que se hallaban inmersos los especímenes, y el vicio se hizo tan general que el Dr. John Anderson, entonces conservador de la Sociedad Asiática, sustituyó los espíritus metilados con ese propósito. Caballeros pervertidos, de nuevo, han sido vistos, cuando todas las bebidas espirituosas se hallaban fuera de su alcance, tragar eau-de-Cologne por el espíritu que contiene.

Por todo lo que he visto de mis compatriotas, estoy convencido de que ninguna cantidad de vigilancia de impuestos especiales impediría este vicio, este ansia de bebida o droga intoxicante. Una educación moral completa puede reducir el número de consumidores, pero impedirlo por completo está más allá de todos los medios humanos.

Y de las dos cosas, Cannabis indica y espíritus de vino, soy de la opinión que la primera es menos objetable por más razones que una.

Las autoridades no necesitan soñar con peligro político alguno en la provincia gangética de Bengala. Aquí no hay ni unidad en la fuerza ni fuerza en el individuo. Podemos aullar, largos aullidos que pueden oírse desde la costa de Alaska, pero nunca podemos morder. La gente de esta parte del país, sin embargo, es más de temer por las maliciosas interpretaciones que es su naturaleza dar a todos los movimientos saludables. El caso es diferente en otras partes de la India propiamente dicha. La mera prohibición de cualquier droga particular puede no traer por sí misma consecuencias serias, pero no hay duda de que esto fomentará un descontento especial entre una clase que no tiene nada que perder en el motín y la anarquía.

  1. Ya he dicho que la gente de la clase bhadralok, o aquellos que tienen los medios o pueden permitírselo, van abandonando gradualmente la droga por la bebida alcohólica, no porque hayan estado discriminando entre los efectos de las dos, sino porque de las dos la bebida alcohólica está de moda, y tiene una especie de eclat adherido que la droga indígena no tiene. El tintineo del vidrio, el centelleo del licor y la fuente de frutas desplegada sobre una mesa con hielo y agua de soda no solo tienen un aspecto europeo, sino que son bastante decentes, tan pulcros y tan agradables. Compárese la escena anterior con un par de lotas, un palo grueso y un cuenco de arenisca, los pertrechos de un bebedor de bhang; o si el consumidor tiene inclinación lujosa, su lujo culmina en la adición a la droga de un puñado de azúcar y una taza de leche, cuyo costo total nunca excede el valor de un brindis rebosante.

Del fumador de ganja, su mayor lujo consiste en remojar la ganja durante aproximadamente una hora en un poco de agua de rosas. El chillum, el pequeño utensilio de barro en forma de embudo, permanece igual; un millonario da su bocanada de humo azul o un faquir termina su calada con un destello del chillum.

La segunda causa de este sustituto alcohólico es la mayor accesibilidad del artículo. Se han abierto tiendas minoristas de licores alcohólicos casi en cada barrio, y el artículo se ha llevado tentadoramente a la puerta del comprador.

  1. Sí. El bhang entra en la preparación de varias medicinas nativas, y se usa frecuentemente en el tratamiento veterinario. Fumar ganja está prescrito en afecciones asmáticas.

  2. (2) El bhang se usa frecuentemente en pequeñas dosis como accesorio alimenticio y digestivo, y se ha visto que cura ciertas afecciones dispépticas y diarreicas.

(6) La ganja se usa generalmente con este propósito.

(c) Se ha visto que la ganja se usa como protección contra la exposición a la lluvia y al rocío nocturno.

Se ha visto que el bhang alivia la fatiga cuando se toma el último día del Durga Puja.

Me refiero al uso moderado ocasional cuando las conveniencias son ocasionales, y al uso moderado habitual cuando la exposición y la fatiga son constantes.

  1. Sí; lo son. 47. No.

  2. He oído que los criminales se fortalecen fumando ganja antes de cometer un acto de violencia.

  3. He oído dos o tres casos de asesinato acompañados de estupefacción por bhang y semillas de dhatura, y creo que estos casos se juzgaron en el Tribunal Superior en los últimos cinco años.

  4. Evidencia de Rat Kamatapati GHOSAL Bananur, brahmán, pensionista, subregistrador y zamindar, 24-Parganas.

  5. Fui oficial de policía y serví tanto en la policía antigua como en la nueva por más de treinta años en los distritos de Buckergunge y 24-Parganas y tuve que ocuparme de la detección de casos de impuestos especiales ocasionalmente.

  6. Con los nombres de siddhi o bhang, charas y ganja.

  7. En ambos distritos de Backergunge y 24-Parganas, de los que tengo conocimiento, la planta de cáñamo crece espontáneamente en muy pequeña medida. En ninguno de estos distritos es abundante.

  8. Conocida con los nombres de siddhir gachh y ganjar gachh. Hay alguna diferencia entre las dos plantas y una puede distinguirse fácilmente de la otra.

  9. El crecimiento es denso o disperso según la cantidad de semillas que por casualidad o por otra razón caigan al suelo.

  10. No hay cultivo de la planta de cáñamo en ninguno de los dos distritos de Backergunge y 24-Parganas de los que tengo conocimiento.

  11. Antiguamente el bhang se preparaba recogiendo las hojas de las plantas de cáñamo espontáneas o silvestres en Tushkhali y otros lugares del distrito de Backergunge, pero la práctica, creo, se ha abandonado desde entonces, por temor a la detección.

  12. Sí, el bhang lo prepara generalmente la gente en sus casas. Puede prepararse de las plantas de cáñamo silvestres dondequiera que crezcan. La ganja rara vez puede prepararse de la planta silvestre.

  13. El bhang se prepara en muy pequeña medida por casi todas las clases de gente con el propósito de beberlo cuando se necesita, si está disponible.

  14. La ganja y el charas se usan para fumar solamente en esta parte del país.

  15. Alrededor de una cuarta parte de la clase baja de hombres trabajadores, que consiste principalmente en bagdis, karas, chandals, coolíes, etc., fuma ganja. Otras castas como los pods, musulmanes, kaibartas, así como brahmanes, baidyas y kayasths no fuman, por regla general, la ganja en mayor medida; pero alrededor de una dieciseisava parte, y en algunos lugares menos que eso, la gente fuma ganja en ambos distritos arriba mencionados.

El charas rara vez se usa en estas partes y lo usan solamente las clases altas principalmente.

  1. Cuando estuve en el distrito de Backergunge, hace más de once años, vi allí en uso el ganja plano. En el distrito de 24-Parganas, según mi conocimiento, se usan generalmente el ganja redondo y el chur ganja, especialmente en esta parte del país.

  2. No, según mi conocimiento,

  3. En ambos distritos mencionados arriba solo una pequeña porción de la gente bebe bhang ocasionalmente.

  4. Se supone que el uso del ganja solo en estas partes va en aumento.

La razón que se aduce es que la clase trabajadora encuentra en ello una especie de alivio después del trabajo duro. Además, los fumadores habituales tienen el deseo de aumentar su número y por ello inducen a otros a fumar.

  1. Entre los que fuman ganja—

(a) Unos diez dieciseisavos son consumidores moderados.

(b) Dos dieciseisavos son consumidores excesivos habituales.

(c) Dos dieciseisavos son consumidores moderados ocasionales.

(d) Dos dieciseisavos son consumidores excesivos ocasionales.

Según se ha averiguado por indagación entre los vendedores con licencia de esta parte del país.

  1. Como se ha dicho arriba, la mayoría de los fumadores de ganja son de la clase trabajadora inferior. Trabajan en tierra así como en el agua y encuentran alivio después de tal trabajo.

  2. Según lo declarado por los vendedores, el costo promedio en el caso de un consumidor moderado habitual es de uno o dos pice al día, y en el caso de un consumidor excesivo habitual de unos cuatro pice, por lo que respecta solo a la droga del ganja.

  3. Casi todas las clases mezclan tabaco o dokta con el ganja para hacerlo más agradable.

Tabaco o gurak tamak se mezcla con charas para lo mismo.

En la preparación del majoon, una especie de dulce compuesto de leche, azúcar y siddhi o bhang, a veces se mezcla un poco de dhatura o dhuntara para hacerlo fuerte.

  1. Todas estas drogas se usan a veces en compañía y a veces en soledad, según las circunstancias; el mayor número en compañía.

Generalmente está confinado al sexo masculino y rara vez al sexo femenino. No hay límite de edad.

Raros casos se ven entre niños de usar cualquiera de estas drogas.

  1. El hábito de consumir cada una de estas drogas se forma fácilmente. Sin duda es algo difícil abandonarlo una vez que un hombre adquiere el hábito de usar cualquiera de estas drogas, pero no es tan difícil como en el caso del opio. Hay cierta tendencia en el caso de cada una de estas drogas a que el hábito moderado se desarrolle en excesivo, pero no por regla general.

  2. Es costumbre entre los Sanyasis o devotos de Siva fumar el ganja y a veces beber el siddhi. Se considera esencial. Generalmente es excesivo. Forma un hábito, pero no tan perjudicial en sus casos.

  3. El uso del ganja es considerado por el público como un mal hábito, porque sus efectos son a veces perjudiciales.

  4. Sin duda sería una privación, aunque no muy seria, para los consumidores de la clase trabajadora inferior renunciar al consumo del ganja que usan, porque lo requieren después del trabajo duro como alivio. Su número, sin embargo, no es muy grande.

  5. No creo que fuera factible prohibir el uso de todas estas drogas, especialmente el ganja.

Si se prohibiera, los consumidores tratarán, si es posible, de consumirlo ilícitamente. No sé de qué manera podría hacerse cumplir. La prohibición sin duda ocasionaría un serio descontento entre los consumidores. No creo que tal descontento llegara a constituir un peligro político. La prohibición sin duda sería seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas.

  1. La diferencia entre los efectos de fumar charas y los de fumar ganja se dice que es esta: que el fumar charas se considera algo leve en sus efectos, pero no es así en el caso del ganja, cuyos efectos son sentidos como más fuertes por el consumidor.

  2. El siddhi o bhang es prescrito por sus cualidades medicinales por los médicos nativos o kabirajes, y se mezcla con algunas de las medicinas importantes en casos de diarrea, etc.

  3. Según mi conocimiento, el siddhi o bhang tiene alguna cualidad digestiva, y un uso moderado ocasional hace bien a quienes sufren de trastornos intestinales, y algunos consumidores moderados lo toman con ocasión de festivales, etc., por el placer y para tomar mayor cantidad de comida de lo habitual. Esta práctica es seguida más por algunos de los jóvenes de la clase alta principalmente, y no por hombres de edad avanzada, a menos que sean consumidores moderados habituales de la droga siddhi o que sufran de algún trastorno intestinal. El número de estos hombres no es muy grande.

  4. Los consumidores moderados no son ofensivos para sus vecinos.

  5. Según he podido averiguar, el efecto inmediato del uso moderado de ganja, siddhi y charas es refrescante para los consumidores habituales. Produce intoxicación, pero no en todos los casos. Crea apetito. Los efectos duran mucho o poco según la constitución y la duración del hábito. La falta de gratificación posterior en todo caso produce anhelo o malestar cuando el tiempo ha pasado.

  6. El uso del ganja produce en algunos casos efectos nocivos tanto físicos como mentales. Excepto en los casos de trabajadores duros, el ganja deteriora la constitución hasta cierto punto. El uso de cualquiera de estas drogas produce una especie de pereza solo respecto de la clase superior. Aunque el uso moderado del ganja no produce locura, engendra un hábito irritable en ciertos casos.

  7. El uso del ganja cuando se lleva al exceso produce a veces locura. En ese caso es generalmente permanente.

  8. No parece ser así.

  9. Muchos de los malos caracteres son consumidores moderados habituales de ganja.

  10. Los dakaits y ladrones generalmente usan ganja para fortalecerse y cometer crímenes con actos de violencia.

  11. Hay tiendas con licencia para la venta de cada una de estas drogas en estas partes.

  12. Creo que los deseos de la gente no son consultados ni considerados de ninguna manera antes de abrir una tienda en cualquier localidad, y como actualmente la tienda se ubica generalmente en los mercados, la opinión del público local no es tan necesaria.

  13. Evidencia del Cirujano-Coronel R. Harvey, Inspector General Interino de Hospitales Civiles, Bengala.

En respuesta a su Núm. 215, de fecha 11 del corriente, tengo el honor de declarar que mi atención nunca se ha dirigido especialmente a la cuestión del uso de drogas de cáñamo. Nunca he estado a cargo de un manicomio, y habiéndome dedicado a una línea especial de práctica, no he tenido ocasión de ver muchos ejemplos del uso habitual de preparaciones de cáñamo. El último caso que vi no ocurrió después de

Siento, por tanto, que ninguna opinión mía podría tener el menor valor como evidencia; en efecto, sobre muchos de los puntos preguntados no he formado opinión alguna, mientras que sobre otros solo puedo guiarme por lo que he oído decir.

Siendo esto así, tengo el honor de devolver el pliego de preguntas.

Evidencia oral.

Estoy desempeñándome como Inspector General de Hospitales Civiles en Bengala. Tengo veintinueve años de servicio. No creo haber visto un caso de ganja en veinte años. Vi algunos casos en los primeros años de mi servicio; pero no tengo notas de ellos.

Creo que no se debe confiar en la memoria de un hombre después de veinte años. Mi evidencia, por tanto, apenas merecería ser registrada. Solo tengo dos casos en mi mente. Uno fue en 1865 y el otro en 1870 o 1871. Mi práctica desde entonces no ha traído ningún caso ante mí. Mi declaración ante la Comisión del Opio, de que pasar del opio al ganja o al alcohol es un estado mucho peor que el primero, se basaba en la impresión de que un hombre bajo la influencia del uso excesivo del opio estaba tranquilo y solo deseaba que lo dejaran en paz, mientras que el hombre bajo la influencia del uso excesivo del ganja era propenso a volverse irritable y, según la gran mayoría de la autoridad, propenso a volverse loco. Como nunca he estado a cargo de un manicomio, no puedo hablar de esto desde mi propia experiencia; pero últimamente he estado indagando y encuentro que en un gran número de los casos en que el ganja se registra como causa de la locura, la única evidencia ha sido una declaración de la policía de que el hombre era adicto al ganja. El resultado de mi indagación ha sido más bien sacudir mi creencia anterior, que se fundaba no en la experiencia, sino en la autoridad, en los libros.

  1. Evidencia del Cirujano-Teniente-Coronel C. J. W. Meadows, Cirujano Civil y Superintendente, Manicomio, Berhampur.

Evidencia oral.

Tengo veinticuatro años y medio de servicio, de los cuales todos menos dos han sido en empleo civil. He estado a cargo del Manicomio de Dacca durante cuatro años, del Manicomio de Patna durante un año y del Manicomio de Berhampur durante tres años. Estuve de licencia en 1891-92. No he tenido experiencia especial de la locura en casa. No puedo decir que haya hecho de la locura una especialidad en este país. Es muy difícil para el practicante ordinario hacer de algo una especialidad aquí. Tiene demasiado trabajo de todo tipo que hacer. No he encontrado literatura sobre el tema de la locura por drogas de cáñamo. Busqué en vano el pasado mayo cuando escribía un informe.

El Registro General lo llena el Subsuperintendente, Mohendro Nath Rai, que ha estado veinte años en este manicomio en esa capacidad.

No tiene cualificaciones médicas. Lo llena todo de su propia mano. No hay entrada de nadie más en veinte años. Lo llena a partir del rol descriptivo. Todo lo que está en el rol descriptivo se copia con exactitud. No hay desviación del rol descriptivo si ese documento da información. Solo cuando el rol descriptivo está en blanco se hace alguna entrada en el registro que difiera de él. Me asegura que esta es su práctica invariable. Y nunca se hacen alteraciones en sus entradas. Cuando el rol descriptivo está en blanco en algún particular, se le permite llenar ese blanco cuando puede obtener información del loco o de lo que yo he anotado en el libro de casos. A veces el blanco no puede llenarse en absoluto.

La información que obtiene es por regla general del loco. A veces es de parientes o amigos que pueden venir a verlo, pero eso es muy raro.

La mayoría de los locos no tienen amigos, o no vienen a verlos. Los amigos nunca se quedan para que yo los vea. Nunca recurrimos al Magistrado para más información. La entrada en la columna 9 («Enfermedad mental») se copia del libro de casos. Eso se llena tan pronto como el caso se diagnostica o hay fundamentos suficientes para formar una opinión al respecto. No es una cosa fácil. Esa es la única entrada que se copia del libro de casos. El libro de casos está escrito enteramente por mí, incluido el resumen de los documentos que se anota en cada caso.

Es a partir del Registro General que se preparan los estados anuales. El Estado VII se compila de la columna 11, «Causa alegada». Esta columna contiene la entrada del rol descriptivo si hay tal entrada. Si está en blanco, entonces, si el Subsuperintendente puede averiguar la causa del loco o de sus amigos, la llena.

«locura por drogas de cáñamo».

Si no, queda en blanco. El Subdirector interroga al alienado con preguntas tales como: «¿Fuma usted gunjah o toma bang?», o «¿Cuál es la causa de su locura?». Le hace preguntas capciosas de este género y procura obtener de él una historia. Considera que debe consignar cuanta información pueda. Hoy no aceptamos tan fácilmente como antes la causa así asignada. Desde que el año pasado se ha llamado tanto la atención sobre el gunjah, somos mucho más cuidadosos. Procuro averiguar, antes de aceptar el gunjah como causa, que el tipo sea semejante al del gunjah y que fuera realmente la causa probable. No lo hacía antes de que mi atención se dirigiera de modo tan especial a la cuestión del gunjah: antiguamente me habría inclinado a aceptar el gunjah como causa si se mencionaba o si se reconocía el uso de la droga. Parecía una causa razonable, y había una presión considerable para asignar una causa. Creo que era costumbre en este manicomio aceptar el gunjah de este modo sin entrar particularmente en el asunto hasta el año pasado. El Subdirector me asegura que ésa fue su experiencia.

Hasta el año pasado, los asientos relativos a la causa de la locura dependían de las hojas descriptivas y de las averiguaciones hechas por el Subdirector, salvo que, si ocurría un caso en que el asiento de la causa fuera evidentemente erróneo, sin duda se haría una nota. No recuerdo ningún caso semejante. El Subdirector dice que no recuerda ningún caso de alteración de algún asiento por tales motivos. Nadie consideraba estos asientos de importancia alguna, pues de lo contrario se habría puesto más cuidado en ellos.

Ahora procuro ser exacto en cuanto a la causa, particularmente por lo que respecta al gunjah. Ante todo veo el tipo de locura, la conducta del hombre, etc., para ver si es compatible con la locura producida por el gunjah. La manía aguda con violencia, delirio, apariencia peculiar de los ojos (una mirada extraviada difícil de describir, pero que una vez vista no se olvida fácilmente), etc., es el tipo habitual de la locura por drogas cáñamo. Estos casos suelen curarse en un par de meses, a menudo en una quincena. Creo que la apariencia general es más típica que cualquier otra cosa: la apariencia de los ojos y su manera excitable e irracional. Con estos síntomas creo que debería poder identificar un caso como de locura por drogas cáñamo, incluso sin historia del uso de la droga. Creo que debería poder identificar un caso de locura por drogas cáñamo en cuanto lo viera, sin dificultad alguna. La apariencia peculiar que he mencionado en los ojos es, creo, peculiar a ello; otros síntomas podrían hallarse en la manía aguda debida a otras causas.

Pero la manía aguda debida a otras causas, por regla general, continúa mucho más tiempo. La tendencia de la manía aguda debida al gunjah es a la curación cuando se mantiene al hombre apartado de la droga y se le tiene quieto y debidamente tratado con sedantes. Éste no es, por regla general, el caso de la manía aguda debida a otras causas.

Mi atención nunca se ha dirigido a la manía transitoria, aunque sé que los científicos hacen esta subdivisión; no he visto un caso. Hago hincapié en la rapidez de la curación como marca diagnóstica de la locura por drogas cáñamo. Ello tendería a reforzar mi diagnóstico. Por regla general, estos casos se deben a un gran arrebato, a una orgía. El hombre que toma gunjah en exceso durante años no siempre se cura de este modo. Su caso puede llegar a la manía crónica. Éste no es un caso muy frecuente, no tan frecuente como el otro. Nunca he visto en la India un caso de envenenamiento alcohólico agudo. Lo he visto en mi patria. Creo que habría una analogía entre estos casos debidos a una orgía de gunjah y un caso semejante. No veo la analogía entre los casos de gunjah y el delirium tremens avanzado. Podrán parecerse al primero o segundo día del delirium tremens, pero no he observado en ellos los síntomas que se hallan más tarde en el delirium tremens. Nunca (que yo recuerde) he hecho un examen post mortem de cerebros en casos de gunjah, ni he oído hablar de uno.

Como Cirujano Civil he tenido estos casos de manía aguda por gunjah ante mí, bajo observación, pero muy rara vez. El año pasado tuve sólo uno.

Recuerdo también un paciente particular hace unos doce años. Éstos son los únicos casos que recuerdo que se me hayan enviado para observación. Por regla general, los casos que llegan al manicomio están aún en fase aguda, a menos que vengan de la cárcel o de otro distrito.

La fase aguda generalmente ha pasado. Dura de una quincena a un mes, poco más o menos. He observado en los ojos la expresión fija peculiar y el brillo a que me he referido. No he observado enrojecimiento del ojo; no puedo decir de memoria nada acerca de las pupilas; nunca he examinado los reflejos.

Cuando los síntomas agudos han pasado, un diagnóstico cierto es imposible. No se puede hablar con certeza alguna, por lo que alcanza mi observación. Entonces me guiaría por lo que el hombre dijera, contrastado con mi registro del caso. Está en condiciones de dar información. Generalmente dice: «Alguien me dio una droga y me volví loco», o algo por el estilo. El alienado (incluso cuando está temporalmente cuerdo) varía, sin embargo, su declaración sobre estos temas de un día a otro. Hay una ausencia de síntomas típicos; no recuerdo ningún síntoma de locura por gunjah visible en un caso crónico.

Mi opinión sobre la locura tóxica es que es la locura debida a una causa tóxica. Si el gunjah es la causa, por tanto, el caso debería mostrarse como locura tóxica.

No concedo mucho valor a la información que recibimos en cuanto a la causa. La policía apunta cualquier cosa que oye o piensa. Algunas de las hojas descriptivas son del todo absurdas. Algunas no contienen nada. Algunas contienen absolutos absurdos. En cuanto al diagnóstico o a las declaraciones sobre la causa, generalmente son del todo ridículos. Es cosa dificilísima averiguar la causa. Nosotros mismos damos la causa con demasiada frecuencia. Se insiste en ello, y nos vemos obligados a consignar la causa antes de que se haya averiguado debidamente. La información que obtenemos y las declaraciones de los alienados no dan, con demasiada frecuencia, fundamento adecuado para una declaración respecto a la causa.

Es muy posible que dos tercios de los asientos sobre la causa sean correctos. Ciertamente ése sería el límite máximo. Al menos un tercio de los asientos son engañosos.

  1. Declaración del Cirujano-Teniente Coronel W. Flood Murray, Cirujano Civil, Shahabad.

  2. Llevo veinticuatro años sirviendo en la India; he tenido a mi cargo médico regimientos nativos, cárceles y manicomios.

  3. En esta parte del país, el gunjah plano del Dr. Prain se llama jatta, el redondo se llama kulli, y el quebrado, chur. Los procedimientos para hacer gunjah descritos por el Dr. Prain se siguen, poco más o menos, en esta parte del país.

  4. Además de usarse para fumar y beber, tanto el gunjah como el bhang se emplean como aplicaciones externas para aliviar el dolor por los baids nativos (el gunjah o el bhang se mezcla con otras drogas y se pone en un trozo de tela, luego se golpea y se aplica a la parte dolorida).

  5. El bhang se usa muy rara vez para fumar y sólo por aquellos que, siendo fumadores habituales de gunjah, se hallan por casualidad sin poder procurarse su gunjah. El bhang, cuando se usa para fumar, produce una especie de embriaguez débil; es menos embriagante que el gunjah.

  6. (a) Consumidores habituales, moderados: 1 anna; (b) consumidores empedernidos: de 8 a 12 annas.

  7. Generalmente se mezcla hoja de tabaco (la forma de tabaco que se usa para mascar) con el gunjah, y a veces tabaco de fumar. En esta parte del país ninguna de las drogas mencionadas se mezcla con el gunjah en el momento de fumar. Muchas cosas se usan con el bhang, como flores de rosas, semillas de melón, etc., pero no conozco ninguna que se venda con ese propósito.

  8. Una reunión festiva no es necesaria para el consumo ni del gunjah ni del bhang; ambos se toman en soledad. La práctica se limita principalmente al sexo masculino y rara vez se entregan a ella los niños, aunque he encontrado casos de muchachos que fuman gunjah.

  9. El hábito de fumar gunjah y beber bhang se forma fácilmente. Si un hombre tiene un poco de determinación, puede abandonar fácilmente el hábito.

En mi experiencia no hay la misma tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo que en otras prácticas, aunque tales casos puedan ocurrir de vez en cuando.

  1. El uso de estas drogas no tiene nada que ver con la religión, y ninguna ceremonia, social o religiosa, ordena su uso.

  2. No lo creo, ciertamente no en la mufassal. Si es así en las grandes ciudades, como Calcuta, no puedo decirlo. Muchos hindúes ortodoxos que usan bhang jamás tocarían el alcohol.

  3. La peor forma es fumar gunjah. Según el Vaidak sánscrito, fumar gunjah y charas es muy perjudicial para el corazón, los pulmones y el cerebro. Yo mismo he visto individuos que padecían asma y debilidad de corazón por el uso prolongado del gunjah, y a muchos que padecían locura que se decía haber sido provocada por la misma causa. En todos estos casos la droga se consumía probablemente en exceso. Mis razones para suponer que en la mayoría de tales casos había habido exceso son el número de personas que se entregan no sólo a beber bhang sino también a fumar gunjah con aparente impunidad. Esta mañana, en la cárcel de Arrah, tomé al azar un grupo de 48 presos, y de ellos 10 eran fumadores de gunjah, 8 consumían bhang y 30 no eran adictos a ninguna de las dos prácticas. Su estado de salud al ingresar en la cárcel se registró como sigue:

Gunjah. Ingresados en la cárcel.

Con buena salud.

Con salud indiferente.

Con mala salud.

Total.

  1. Sí. El bhang se usa para las hemorroides y para aliviar el dolor; también se da al ganado, especialmente para el cólico.

  2. El bhang tiene el efecto de (a) aumentar temporalmente el apetito.

(b) Creo que los nagas y otras robustas razas montañesas consumen gunjah; pero que su poder de resistencia aumente por el uso de la droga, lo dudo mucho.

(c) Diría que no.

  1. Me inclino a pensar que el uso de estas drogas se parece mucho al uso del tabaco o de los licores.

Cuando se toman con mucha moderación, y cuando un hombre toma abundante y buen alimento y por lo demás vive conforme a las leyes de la salud, parecería ser prácticamente inocuo, si hemos de juzgar por el número de los que se entregan al hábito y comparar su físico con el de los que no lo hacen.

Adjunto a la presente las declaraciones de aquellos presos de la cárcel de Arrah que reconocen que fuman gunjah.

Fumadores de gunjah.

Ramlal Bari. — De 69 años de edad, fumaba gunjah dos veces al día.

Achhai Lal. — Ha fumado gunjah durante doce años. Las hemorroides se le aliviaron con ello.

Sahadeo Dusadh. — Fumó desde hace cuatro años dos veces al día, padecía dispepsia, pero se curó fumando.

Kaval Mehter. — Fumó seis años, dos veces al día; padecía dolor en el pecho, pero se le alivia con el fumar. Nunca se ha sentido peor por ello.

Ram Charan Dass. — Fumó cinco años, siempre se ha sentido mejor en todos los sentidos por ello.

Bujhawan. — Dos pipas al día; se sintió mucho mejor y puede trabajar mejor con ello.

Santo. — Fumaba gunjah tanto como podía procurarse; también tomaba bhang y charas. Se sentía fuerte en el momento de la embriaguez, pero más débil después. Si un hombre consigue buen alimento y toma sólo una o dos pipas al día, no se siente peor por ello. Empecé

fumarlo a la edad de unos 16 años. Ahora tengo 32 años. Cuesta dejarlo, pero al cabo de tres o cuatro semanas un hombre ya no piensa más en ello. Cuando salga de la cárcel volveré a empezarlo, si siento el deseo.

Ram Kishen.—Catorce años y podía trabajar mejor con ello. Fumaba tres veces al día.

Ram Lal.—Fumó durante tres años, dos veces al día, se sentía mejor con ello.

Ghisa Khan.—Tres años, dos veces al día; se sentía mucho mejor con ello. La digestión mejor.

Raghunandan.—Cuatro años; halló que su apetito mejoraba y trabajaba mejor con ello; nunca sufrió lo más mínimo por su causa.

Gopi Sing.—Sesenta años de edad, fumó ganja dos veces al día durante tres años: mientras tomaba buen alimento no estaba peor. Su digestión mejoró.

Jogeshwar Dome.—Durante cinco años, tres veces al día; halló que su apetito mejoraba. Nunca excedió esta cantidad, nunca deseó más.

Candabir.—Durante cuatro años; el apetito aumentó.

Sanker Kahar.—Durante diez años; al principio fumaba una o dos pipas al día, pero poco a poco la costumbre se hizo más fuerte; ahora puede fumar tanto como consiga. Antes de fumar era más fuerte y más sano de lo que es en la actualidad.

Su humo, cuando se aspira con fuerza, sube al cerebro del hombre y lo vuelve loco. Es más perjudicial en verano que en invierno. Lo deja a uno sin sentido si se fuma sin tomar ningún alimento.

Rupa.—Durante dos años; el apetito aumentó.

Rtyan.—Durante un año, dos veces al día; el apetito aumentó, la salud mejoró. Se debilita cada día más, pues no consigue ganja en la cárcel. Podría trabajar más si se le permitiera fumar.

Halu Ahir.—Durante dos años; hace al hombre de carácter apacible; no se enoja; se debilita cada vez más, pues no consigue ganja. Hace feliz a un hombre cuando está intoxicado; el apetito aumentó.

Declaración de 17 fumadores de ganja tomada el 12 de noviembre, siendo la población de la cárcel en aquel día de 255.

  1. Me informa el pandit Barhmo Deonarain Misser, a quien soy deudor de sus informes, que el uso moderado incluso de todas estas formas de cáñamo es malo; y además del temor a la locura y a la idiotez, existe el peligro de asma, disentería y daño a los órganos digestivos. Sin embargo, me inclino a pensar que, cuando tales resultados ocurren, la droga fue usada algo inmoderadamente, o bien que se la hizo servir de sustituto del buen alimento.

Por lo que respecta a la conexión entre la locura y el uso del cáñamo, no estoy preparado para afirmar que en muchos casos la debilidad del intelecto no haya podido impulsar a muchos al uso inmoderado de la droga; pero por lo que he visto en los manicomios, creo que no puede haber duda de que el consumo excesivo de ganja fue la causa excitante, si no engendró realmente la enfermedad. Por regla general, la recuperación de estos casos era cuestión de tiempo, lo que de por sí tendería a probar que la locura dependía del uso de la droga. No puedo dar ningún ejemplo que ilustre estas opiniones, pues no conservé notas de estos casos.

  1. No.

  2. Ni sé, ni puedo averiguar, que la droga se use alguna vez con este propósito. El fumar ganja, si se entrega uno a ello inmoderadamente, produce impotencia.

Declaración oral.

Pregunta 1.—He estado cinco años en el servicio militar y diecinueve años en el empleo civil en Bengala. Tuve a mi cargo el manicomio de Dullanda en Calcuta, hace unos dieciséis años, durante un año. No he tenido ninguna experiencia especial de la locura aparte de aquella.

Pregunta 89.—Acerca del asma y del corazón debilitado, nada tengo que decir por casos que hayan estado bajo mi observación. Los casos que vi fueron casos que tuve que buscar, los busqué después de recibir estas preguntas. En veinticuatro años de práctica nunca he tenido que tratar un caso. Un hakim nativo me trajo un caso de asma, y este caso también tenía el corazón debilitado. Creo que el hombre ha muerto desde entonces. Solo tuve la historia del caso por el hakim nativo, no tuve el caso bajo observación. No sé cuánto consumía el hombre, pero creo que era un gran consumidor. Examiné al hombre y hallé que tenía asma; pero no estoy preparado para afirmar por mi propio conocimiento que esto se debiera a la ganja.

Aquello era meramente la historia que recibí. Si no se me hubiera dicho que era resultado de la ganja, nunca habría sabido nada de ello.

Hubo otro caso, no recuerdo quién lo trajo. Las circunstancias eran muy parecidas. En este caso también me guié por la historia. La declaración general, tal como figura en mi respuesta escrita, es una declaración que me hicieron este hakim y otros a quienes pedí información. Mi propia experiencia no la corrobora en modo alguno.

En cuanto a la locura, me remito a mi respuesta n.º 45, que muestra que mi opinión se basa en mi experiencia de manicomio. No tengo experiencia aparte de aquella. Nunca he sido consultado en ningún caso en que se me haya dicho que el hombre sufría los efectos de la ganja, ya fuera locura u otra enfermedad. Mi impresión general es que la ganja es una causa excitante de la locura, como lo es el alcohol. Probablemente en la mayoría de los casos hay un cerebro débil, sobre el que actuó la ganja, o una tendencia a la locura. No puedo decir que no pueda también originar la enfermedad. De hecho, cuando se toma en exceso, creo que sí la origina. No puedo hacer más que exponer estas impresiones generales. Puedo añadir que mi impresión general respecto de la ganja es que, considerando el número de quienes la usan, el daño que hace es infinitesimal, y que, con buen alimento, la ganja en pequeñas cantidades nunca hace daño. En cuanto al bhang, gran número de personas lo toman sin daño por estos contornos.

  1. Declaración del cirujano teniente coronel J. F. P. McConnell, catedrático de Materia Médica, etc., Colegio Médico, Calcuta.

  2. No he tenido oportunidades especiales, solo las que han surgido en relación con mis deberes como oficial médico sirviendo en la Baja Bengala durante más de veintidós años.

  3. Siddhi.—Siempre he entendido que este término indica una bebida intoxicante preparada con las hojas de la planta del cáñamo.

Charas.—Sí.

Ganja.—Sí.

No sé nada acerca de estas variedades de ganja (plana, redonda, churrus).

19, 28 y 28. No lo sé.

  1. He oído que a veces se mezcla dhatura tanto con el siddhi (la bebida) como con el majoon, el dulce fabricado con hojas de cáñamo.

No, no conozco el bhang massala.

30, 31, 32, 36, 37, 39, 40 y 41. No conocido.

  1. Salvo como medicina, considero que su uso, incluso en dosis moderadas, es perjudicial.

  2. (c) Sí.

(e) Sí.

(f) Varía según la dosis y el individuo: de una hora a cuatro o cinco horas.

(g) Dolor de cabeza, sed, abatimiento.

(h) Sí.

  1. (a), (b), (c), (e) No conocido.

(d) No.

(f) No conocido. No hay síntomas típicos en dosis moderadas.

  1. El uso habitual excesivo no lo conozco; el uso excesivo ocasional puede ser la causa excitante de la locura temporal (mania). He visto algunos casos indudables.

47 y 48. No lo sé.

  1. Sí, lo he oído. No sé si este uso es más perjudicial que el uso ordinario. He oído que tiende a producir impotencia.

56 y 57. No conocido.

Declaración oral.

Llevo más de veintitrés años en la India, casi enteramente en Calcuta, en relación con el Hospital del Colegio Médico. He sido médico residente y catedrático de Patología, y soy actualmente catedrático de Materia Médica y segundo médico del Hospital. Fui patólogo del Hospital durante diez años, y he prestado especial atención a la Patología. No conozco ninguna literatura relativa a los efectos del cáñamo. No creo que se sepa nada de las apariencias patológicas producidas en el cerebro por las drogas del cáñamo. No tengo experiencia especial en la locura, y no he tenido en mi práctica oportunidades de examinar los cerebros de personas dementes; pues nunca he estado a cargo de un manicomio.

Nunca examiné cerebro alguno de fumadores de ganja en el Colegio mientras fui catedrático de Patología. Es decir, nunca, por lo que alcanza mi recuerdo, he examinado el cuerpo de ningún hombre que muriera de alguna enfermedad en el hospital y de quien se me advirtiera en aquel momento que había sido fumador de ganja. Soy autor de un catálogo de preparaciones patológicas en el museo del Colegio Médico de Calcuta. No hay mención de cerebro alguno de fumador de ganja.

Estoy familiarizado con la acción fisiológica de las drogas del cáñamo. Por su conocida acción fisiológica, debería esperar no hallar efecto alguno en el cerebro de una persona que use la droga con moderación.

Es imposible decir si se seguiría algún efecto del uso continuado de la droga en exceso.

No tengo experiencia personal. Pero hablando por analogía con ciertas drogas que tienen efectos fisiológicos semejantes, cuando se usan excesivamente, esperaría hallar un estado de lo que se llama hiperemia del cerebro y de las membranas. Las otras drogas a que me refiero son drogas como la dhatura, la belladona, el hyoscyamus, etc. Tal estado de hiperemia no podría, creo, durar mucho tiempo —no puedo afirmar con certeza cuánto— sin dar lugar a cambios estructurales. Pienso que probablemente habría cambios en las células nerviosas y en las fibras del cerebro y alteraciones en forma de engrosamiento, opacidad, etc., en las membranas. Esas condiciones serían permanentes.

Esto sería por hiperemia prolongada.

La hiperemia, con intervalos de reposo, podría también dar lugar a cambios estructurales, creo. Estos cambios patológicos no serían, pienso, cambios groseros que pudieran detectarse a simple vista en el cerebro. Tendrían que buscarse especialmente con el microscopio. El examen microscópico sería esencial para la detección de estos cambios.

Salvo que tanto el alcohol como las drogas del cáñamo son excitantes o embriagantes, estos dos intoxicantes no son análogos. Es en los síntomas objetivos que producen donde son análogos. Entiendo que se me examina exclusivamente acerca de los efectos medicinales y patológicos de las drogas. Considero que fisiológicamente actúan de modo distinto. En las dosis menores tanto el cáñamo como el alcohol son excitantes. Los efectos de dosis mayores de cáñamo son claramente narcóticos, mientras que el alcohol no es un narcótico, sino que induce un estado de coma cuando se toma en grandes cantidades.

Este es un estado del que un individuo sería despertado con mucha dificultad, mientras que los efectos narcóticos del cáñamo indio son transitorios y de corta duración. Aquí hablo del uso medicinal de la droga como narcótico, no del uso de la droga de otro modo. Discuto únicamente los efectos medicinales. El alcohol produciría hiperemia del cerebro. Esta condición, si se permite que continúe, da lugar a cambios estructurales. La hiperemia por cualquier causa, si se permite que continúe, dará lugar a cambios estructurales.

No sé experimentalmente cuáles son los cambios estructurales producidos por la hiperemia a causa de las drogas del cáñamo; pero suponiendo que se produzcan, diría que no sería posible distinguirlos de los producidos por el alcohol.

  1. Declaración del cirujano teniente coronel A. Crombie, M.D., cirujano superintendente, Hospital General, Calcuta.

  2. Principalmente como superintendente del manicomio de Dacca durante siete años, y miembro del comité permanente para asesorar al Gobierno en lo relativo a los dementes criminales.

  3. No tengo experiencia sino por lo que respecta al fumar ganja.

3 y 14. No ofrezco observaciones en estos capítulos (II y III).

  1. En Dacca y en el este de Bengala el uso del cáñamo se limita casi exclusivamente al fumar ganja.

  2. La ganja es fumada en gran medida por los barqueros, pero también por las clases agrícolas en general.

  3. Creo que la ganja plana es la que más se usa.

  4. Pienso que no en el Bengala oriental.

  5. Muy pocos en el Bengala oriental hacen tampoco una cosa ni otra.

  6. No tengo conocimiento de que haya aumentado, pero las estadísticas de los distritos orientales lo demostrarían. No las tengo a mi disposición.

  7. Los barqueros tienen jornadas muy largas. Trabajan al sol y a la lluvia desde las 6 de la mañana hasta las 8 de la tarde, tomando una sola comida a las 11. Creen que fumar ganja les proporciona la resistencia necesaria.

  8. No lo sé.

  9. No creo que se mezcle mucho.

  10. Mayormente en compañía. Principalmente limitado a los varones; nunca a los niños.

  11. Fácilmente se forma. No creo que haya gran tendencia a que el uso moderado se convierta en excesivo. No tanto como en el caso del opio.

  12. No puedo dar ningún testimonio fidedigno sobre este punto.

  13. Creo que generalmente se le considera inocuo y solo su uso excesivo se tiene por deshonroso. No puedo responder a las demás partes de la pregunta.

  14. Se consideraría una injusticia.

  15. Creo que no es factible a causa del crecimiento de la planta silvestre. Opino que la prohibición llevaría a un mayor recurso al alcohol y al opio. El alcohol es más nocivo que la ganja en todos los aspectos, pero el opio mucho menos.

  16. No lo sé.

  17. Solo conozco los efectos de fumar ganja.

  18. No tengo conocimiento de ello.

  19. No he tenido ocasión de hacer comparaciones.

  20. Sí; las preparaciones de ganja se usan mucho en el tratamiento de la disentería y de las afecciones asmáticas.

  21. (a) y (b) Estos son los fines para los que se usa habitualmente.

(c) No tengo conocimiento de que tenga propiedades preventivas o febrífugas.

  1. En la gran mayoría de los casos, el uso habitual de ganja no produce ningún efecto perjudicial apreciable, ni corporal ni intelectual. No se distingue a un fumador de ganja de uno que no fuma.

  2. No; solo excepcionalmente.

  3. Es refrescante; no produce embriaguez. Le permite hacer una larga jornada de trabajo duro con una sola comida. Suele tomarse en repetidas chupadas a lo largo del día. No he visto ningún efecto posterior en estos casos, y he pasado días en compañía de barqueros nativos que usaban habitualmente ganja con moderación.

45 y 46. (a), (b), (c), (d) No tengo conocimiento de ninguno, pero si alguno se produjera, el uso dejaría de ser moderado y sería excesivo.

(e), (f), (g) Cuando la fuman en compañía hombres jóvenes, puede fácilmente ser fuente de pereza, inmoralidad y libertinaje, pero no así cuando la fuman, como los barqueros trabajadores. Cerca del 30 por ciento de los internos de los manicomios de Bengala son personas que han sido fumadoras de ganja, y en una proporción muy grande de estos creo que la ganja es la causa real e inmediata de su locura; pero aunque no estoy dispuesto a decir que el uso moderado de ganja no sea nunca causa de locura, lo más frecuente es que sea el resultado de un uso excesivo prolongado, y especialmente de excesos ocasionales con el drag. Guarda con la locura en la India casi la misma relación que el alcohol en Europa, y puede ser causa de una violenta excitación maníaca de corta duración (como en el delirium tremens) o de una manía crónica y alegre, que es la locura característica de los manicomios indios. No tiene la misma tendencia a llevar a la demencia, resultado de cambios tisulares en el cerebro, que tiene el alcohol. Como el alcohol, llevará especialmente a la locura a personas de escaso dominio de sí mismas, que recurren a la droga como alivio de un trastorno mental. Ambas formas de locura por ganja, la aguda y la crónica, se distinguen por sus síntomas (véase la nota separada).

47 y 48. No tengo medios para formarme una opinión sobre esta cuestión.

  1. Tengo entendido que se usa con este fin, y que popularmente se cree que tiene este efecto. Lo usan las prostitutas, pero no sé si lo usan con este propósito. No tengo conocimiento de que lleve a la impotencia. Un proverbio métrico bengalí, publicado por el Dr. Morison, de Rajshahi, dice lo siguiente:

El fumador de ganja cuida de su esposa, la esposa del comedor de opio es viuda, el borracho es un toro brahmán (esto es, brutal e ingobernable).

51 a 53. Muchas de las agresiones violentas y todos los casos de «amok» que llegaron a mi conocimiento en relación con la locura fueron cometidos por fumadores de ganja. Y las más de las veces como resultado de un solo exceso desmesurado, incluso en quienes están acostumbrados al uso moderado de la droga. En estos casos el crimen fue impremeditado y el criminal pareció después estar ajeno a las circunstancias. He conocido muchos casos de frenesí homicida temporal producido de estas maneras.

  1. No estoy en condiciones de responder a esta pregunta.

  2. Creo que el cáñamo puede producir el olvido completo, y no siempre acompañado de excitación maníaca.

56 y 57. No estoy en condiciones de responder a estas preguntas.

  1. No tengo nada que decir sobre estas preguntas.

Declaración escrita adicional presentada por el Dr. Crombie.

Las estadísticas de los manicomios indios muestran la ganja como la presunta causa de la locura en cerca del 30 por ciento de los casos, frente al 5,83 por los licores y el 0,36 por el opio. En ninguno de estos casos se sostiene que la presunta causa sea la causa real, predisponente o inmediata, en todos los casos. Ciertamente, por lo que respecta al opio, puede decirse con toda confianza que las cifras dadas son meramente estadísticas del número de internos de quienes se sabe que fueron más o menos adictos al uso habitual del opio antes de su reclusión en un manicomio; y el número de estos es tan pequeño, teniendo en cuenta la gran prevalencia del hábito del opio (puede decirse sin temor a contradicción que probablemente el 1 por ciento...


de la población total de la India son comedores de opio), y como no exhiben signo alguno por el que puedan distinguirse de los demás internos, ni por su físico ni por el carácter o tipo de locura que presentan, que el uso del opio no favorece en modo alguno el desarrollo de la locura entre la población. Teniendo presente la prevalencia del vicio alcohólico en los países europeos, donde un 25 por ciento de todos los casos de locura son atribuibles directa o indirectamente a la bebida, debe admitirse como más que probable que los casos de alienación atribuidos al alcohol en este país deben considerarse de distinto modo, y que una proporción considerable de ellos se deben en realidad a la causa alegada. Las mismas objeciones podrían plantearse en el caso del alcohol que en el del cáñamo, a saber: que una enfermedad mental previa y especialmente una debilidad mental pueden haber llevado a la entrega a la droga para obtener alivio de la angustia mental, etc.; pero hay, creo, mejores fundamentos para considerar el ganja como la causa efectiva real de la locura en una proporción mayor de los casos que se le atribuyen de los que hay incluso en los que se atribuyen al alcohol en Europa. Me refiero a los caracteres peculiares de esta forma de locura tóxica por los que puede reconocerse con tanta o casi tanta facilidad como el delirium tremens distingue la intoxicación alcohólica. Para poder hacerlo con claridad es necesario distinguir entre la intoxicación aguda por ganja debida a una sola francachela, o a su uso excesivo continuo, de lo que podría llamarse un acceso de embriaguez por ganja, y los efectos de su uso inmoderado continuado durante un largo período de tiempo.

(2) La intoxicación aguda por ganja se caracteriza por la extrema vehemencia de la manía. En sus manifestaciones mentales, morales y musculares no guarda semejanza alguna con la intoxicación alcohólica.

El maníaco está excitado en cada fibra. Su aspecto es furioso, su mirada centellea y está tensa y brillante, mientras que al mismo tiempo la conjuntiva está roja e inyectada. Grita, vocifera, canta, camina rápidamente de un lado a otro o en torno a su celda, y sacude la puerta hasta arrancarla de sus goznes. Si está en libertad, es violento y agresivo y puede correr amok. En otros casos la perturbación mental es menos marcada, pero el comportamiento es excitado, y de pronto se apodera de alguna arma y mata a una o más personas de su vecindad sin razón aparente. El ataque es de corta duración, limitándose a unos pocos días. Hay entonces una recuperación perfecta y el paciente queda inconsciente de las cosas que ocurrieron durante el período de intoxicación.

En bastantes casos hay recaídas de ataques maníacos similares sin la posibilidad de una renovación de la causa; pero esto ocurre especialmente cuando ha habido un uso excesivo habitual del intoxicante. La mayoría de los casos se recuperan por completo, y aquellos en que la manía fue causada por una sola francachela en una persona no acostumbrada a su uso casi invariablemente lo hacen así, no habiendo signo alguno de locura en ningún momento posterior a la desaparición de los síntomas originales.

(6) La locura producida por el uso inmoderado prolongado de ganja tiene también rasgos propios. Los pacientes están alegres, adoptan actitudes afectadas y están llenos del sentido de bienestar; por regla general son de buen carácter y dignos de confianza, y se recuperan en una gran proporción de casos bajo reclusión y privación de la droga. Estos casos caracterizan los manicomios indios por el gran número de alegres y divertidos locos que contienen. Están, sin embargo, muy sujetos a recaídas incluso tras períodos prolongados de libertad de síntomas. La melancolía, según mi experiencia, nunca es causada por el ganja, y la demencia sólo como efecto secundario de la manía crónica.

No puedo dar casos específicos en ilustración de estas observaciones, porque ya no tengo acceso a los libros del Manicomio de Dacca, donde adquirí mi experiencia. Tengo, sin embargo, claramente en mi mente un caso de un babu bengalí que, como resultado de una sola francachela, en un ataque de manía por ganja, mató a siete de sus parientes más cercanos en la cama durante la noche, se recuperó rápidamente, y nunca más exhibió signos de locura durante los diez años que estuvo bajo observación.

' Prueba oral.

Llevo unos veintidós años en el servicio, y casi todo ese período en empleo civil. He servido sólo cuatro años fuera de la Baja Bengala (dos años en Simla y dos en Birmania). Fui siete años Superintendente del Manicomio de Dacca y soy visitador de los manicomios de Calcuta. Soy también miembro del Comité para asesorar al Gobierno sobre los locos criminales. Fui también el autor de las reglas redactadas por el Comité de 1888 relativas a la disposición de los locos criminales. No tengo otra experiencia de la locura aparte de ésta ni formación especial en la materia. He visitado manicomios en la metrópoli, pero nunca he estado a cargo de uno.

En mi práctica fuera de los manicomios mi experiencia se limita a muy pocos casos —sólo dos o tres en todo el curso de mi servicio— de intoxicación por ganja llevados a Sarat.

No he tenido experiencia de ninguna enfermedad atribuible al ganja. Mi experiencia ha sido principalmente en la Bengala Oriental, donde el ganja se consume en gran cantidad, y a menudo he viajado durante días enteros con barqueros que usaban ganja regularmente de manera moderada. Nada en su apariencia o comportamiento lo mostraba. Sólo lo he sabido porque me lo han dicho. Hay una excepción, mi propio darwan, en quien con frecuencia veo lo que creo que son los efectos del ganja. Es ruidoso y excitado en su comportamiento. Ése es el único efecto. Fuma y bebe cáñamo.

Está en perfecta salud (excepto que tiene elefantiasis) y es completamente digno de confianza. En cuanto a la literatura sobre los efectos de las drogas del cáñamo, sólo conozco la literatura ordinaria que todo el mundo conoce. No conozco ninguna literatura especial que trate el tema. En cuanto a la locura, no hay referencia alguna por extenso al ganja o al cáñamo como causa de locura en ninguna literatura que yo conozca.

He hecho un gran número de exámenes post mortem en casos de locos cuya locura se creía debida al ganja y que murieron en los manicomios. No hice estos exámenes con el propósito de estudiar los efectos del ganja, sino en el curso ordinario del deber. No encontré ningún cambio patológico que pudiera atribuirse al ganja.

Siempre hay cambios en los cerebros de los locos; pero los casos de ganja no me parecieron diferir de los demás casos. Los cambios más frecuentes son la contracción del cerebro en general, la falta de simetría de los dos lados del cerebro, las efusiones de suero para llenar el espacio dejado por el cerebro contraído, y creo que la disminución del grosor de la materia gris. Éstas son las apariencias que ocurren en los casos de locura crónica. La manía aguda que creo que caracteriza la locura por ganja nunca es fatal en mi experiencia. Las apariencias halladas en los casos crónicos de ganja son las que se encuentran en otros casos de locura secundaria, cualquiera que sea su causa de origen. Nunca he hecho ningún examen microscópico minucioso de los cerebros en tales casos; y creo que es muy improbable, en nuestro estado actual de conocimiento de la estructura de las células nerviosas, que el microscopio detectara apariencias distintivas.

En cuanto a la locura crónica causada por el alcoholismo, ciertos cambios serían reconocibles, especialmente en los tejidos conectivos que rodean las células nerviosas, por la razón de que el alcohol es un veneno de los tejidos. No se cree que el ganja sea un veneno de los tejidos. Esto no ha sido investigado, pero es como otros venenos vegetales que no actúan sobre los tejidos en general. Ejemplos de esto son la dhatura y la belladona, que no dejan tras de sí cambio anatómico alguno, según se sabe: no se les ha atribuido ningún cambio anatómico.

Debo haber examinado los cerebros de fumadores de ganja que no estaban locos, pues he hecho muchos exámenes post mortem en la Bengala Oriental. Pero no puedo referirme a ninguno en particular. No he encontrado ningún cambio que haya podido reconocer.

No hay literatura sobre los efectos patológicos de la droga que yo conozca.

No he hecho experimentos fisiológicos en animales y no conozco ninguno. No tengo conocimiento de los efectos fisiológicos de las drogas aparte de los efectos clínicos.

Mi experiencia se limita prácticamente al fumar. Sé que la droga produce intoxicación cuando se fuma. Los síntomas producidos son enteramente referibles a la excitación cerebral, a la excitación de las células del cerebro. Esto predomina enteramente sobre cualquier efecto soporífero que se dice que posee y que es posterior a la excitación y de corta duración. Esperaría encontrar ciertos cambios patológicos en un cerebro examinado en tal caso; pero nunca he tenido la oportunidad de examinar uno. Esperaría encontrar hiperemia del cerebro (aumento de la circulación) como la que se encuentra cuando la excitación es producida por cualquier otra causa y de la que hay síntomas en la apariencia de un hombre. Esto es todo. Estas condiciones pasarían. En un caso en que esto haya ocurrido por primera vez o a intervalos poco frecuentes, esperaría que el cerebro volviera a una condición aparentemente perfectamente normal. Lo digo porque las funciones cerebrales se vuelven perfectamente normales y no dejan rastro de nada de ese tipo. Por otra parte, si tuviera esta condición de hiperemia prolongada por la exhibición repetida de la droga, esperaría encontrar cambios crónicos. Serían del tipo que describí antes. Llevarían a la atrofia, a la contracción, y a tales graves cambios nutritivos, no distinguibles de los producidos por la excitación cerebral de otros tipos, excepto quizá el alcohólico.

El alcohol irrita todos los elementos de que se compone el cerebro, los tejidos en que están incrustadas las células nerviosas y las fibras nerviosas, así como estos elementos mismos; mientras que el ganja y otros excitantes vegetales aparentemente limitan su acción a los elementos nerviosos; pero digo todo esto sujeto a corrección, que puede venir como resultado de una investigación patológica más cuidadosa.

Pregunta 27.—Mi experiencia de los efectos beneficiosos de las drogas se limita prácticamente a estos barqueros, y cito más bien la creencia por la que toman la droga. Apenas tengo fundamentos suficientes para formarme una opinión propia, excepto que me ha llamado la atención la extraordinaria resistencia de estos hombres. Ésta es la única clase de jornaleros con quienes tengo trato íntimo. En aquella parte de la respuesta n.º 44 que trata de este tema también cito más bien la opinión generalmente recibida sobre este punto que expreso alguna opinión establecida propia.

Pregunta 81.—La base de mi opinión de que el uso moderado del ganja no se convierte fácilmente en excesivo es haber vivido mucho tiempo en un distrito donde la droga se usa en gran cantidad y haber conocido sólo muy raramente casos de exceso. No tengo observaciones continuas de individuos que registrar. Pero baso mi afirmación en la impresión general derivada de observar a la población, y de ver tan pocos consumidores excesivos. Dejaría de llamar moderado al fumar cuando empezara a afectar el comportamiento del hombre. Ésa sería mi definición de fumar moderado.

Pregunta 36.—La opinión aquí expresada de que el alcohol es peor que el ganja se refiere al uso en general. Creo que el hábito de usar ganja moderadamente es absolutamente inofensivo; pero creo que incluso el uso moderado de alcohol es susceptible de producir cambios en los tejidos a la larga.

Además, me refiero aquí enteramente a la comunidad nativa; y es mi observación que cuando un nativo se da a la bebida alcohólica le es extremadamente difícil mantenerse moderado; y en el ramo de los seguros de vida, del que tengo bastante, siempre aconsejo una prima adicional en el caso de cualquier nativo que se entregue al alcohol aun de la manera más moderada, y me niego en absoluto a aceptar una vida nativa si hay evidencia del consumo de alcohol en medida considerable, la cual sería aún considerada moderada en el caso de los europeos. Esto se refiere, por supuesto, sólo a las clases superiores que acuden a asegurar su vida. Pero mi experiencia me lleva a sostener la misma opinión sobre los efectos del alcohol en las clases inferiores. Un nativo que se da a la bebida está perdido. Esto se funda en mi experiencia hospitalaria y en mi experiencia como médico practicante. Soy decididamente de opinión que en Bengala el alcohol es absolutamente pernicioso. No ignoro la gran extensión en que se usa el alcohol en Bengala. Se usa probablemente más que el ganja. Es difícil decirlo, porque el ganja es mucho más barato.

En cuanto al uso excesivo, colocaría yo todavía el alcohol en primer lugar; lo considero como el más deletéreo.

Esta es una comparación de males; y pienso que los males del alcohol me parecen contrapesar por completo los males del ganja. Aduciría el caso de mi propio darwan, que toma ganja o bhang en exceso, pero siempre está en su puesto y capaz de cumplir con su deber. Si tomara alcohol en exceso en la misma medida, me sería inútil y del todo indigno de confianza.

Pienso también que los males sociales del alcohol en exceso son mucho mayores. El uso excesivo del ganja en este país nunca conduciría a la miseria producida por el uso excesivo del alcohol, digamos, en Escocia o en Londres. El efecto del uso excesivo del ganja puede ser producir un súbito arrebato de violencia que naturalmente conduciría al internamiento del hombre en un manicomio. Este no es el carácter ni el resultado del exceso alcohólico. Conduce a una miseria más crónica. El alcohol produce también enfermedad de casi todos los órganos internos y muerte prematura. La disentería se atribuye al ganja; pero no conozco fundamento alguno sólido para tal creencia. No hay razón, que yo sepa, en la acción fisiológica conocida de la droga para creer que deba causar disentería. Las afecciones del pecho se atribuyen también al ganja; pero no tengo información fidedigna que dar sobre ese particular.

No conozco ninguna otra enfermedad que la droga cause.

En cuanto al opio, distinguiría yo entre el comer opio y el fumar opio, tomando primero el fumar opio. Como el ganja, el opio se fuma en compañía, y es por tanto un incentivo a la ociosidad, la disipación y las malas compañías, con todos sus resultados; y creo que el hábito de fumar opio se afianza más firmemente en el fumador que en el caso del ganja. Es también muy costoso, lo que el ganja no es, y conduce más pronto a la ruina del individuo y de su familia. Por otra parte, el fumar opio no conduce a la comisión de actos violentos, y aparte del individuo y de su familia, no conduce a ningún mal general por lo que respecta a la comunidad en general. Después de su fumada se va tranquilamente a casa y no hace daño.

Pero el fumador de ganja es propenso a súbitos arrebatos de violencia, que pueden conducir al asesinato, a veces de índole colectiva. Mi experiencia me lleva a creer que el ganja se fuma generalmente en compañía. Y mi afirmación respecto de los arrebatos de violencia por el ganja se funda en mi conocimiento de casos que han pasado ante los tribunales criminales. En cuanto al comer opio, el comedor de opio es por regla general un miembro respetable y próspero de la sociedad, que toma sus píldoras de opio antes de salir de su casa por la mañana, se ocupa de sus negocios y regresa sin efecto aparente de la droga. Creo que hay un uso respetable del ganja correspondiente a esto: el uso moderado.

Pero se me dice que el ganja se toma más comúnmente en compañía que en privado.

Mi experiencia personal ha sido principalmente del uso excesivo del ganja; y lo consigno como más deletéreo que el comer opio en exceso, que es esencialmente el hábito de las personas de edad, pero no más deletéreo que el fumar opio en exceso. Pienso que los efectos del fumar opio en exceso son peores para el individuo, aunque no tan peligrosos para la comunidad.

Pregunta 49.—No estoy preparado para dar opinión personal alguna sobre el tema de las propiedades afrodisíacas de la droga.

Pregunta 51.—No establezco distinción alguna entre los casos de violencia debidos al ganja y los casos debidos a la locura atribuible al ganja. Considero el crimen sin objeto resultante del ganja como una forma de locura, tal como se consideraría en el caso del delirium tremens. Así se considera médicamente.

El hábito del ganja, sin duda, da lugar a un estado de ánimo irascible, el cual estado de ánimo hace al hombre más propenso a cometer actos de violencia aun cuando no esté bajo la influencia intoxicante inmediata de la droga. Los casos derivados de tal irritabilidad llegarían ante mí como atribuidos al ganja. Pero cuando escribí mi respuesta a la pregunta 51, tenía también en mi ánimo una segunda clase de casos debidos a la excitación maníaca producida por la intoxicación por ganja. No distinguí entre estas dos clases. Esta excitación maníaca es locura: locura temporal producida por la intoxicación. Mi respuesta se funda en mi experiencia del Manicomio de Dacca, aunque no puedo señalar específicamente ningún otro caso que el mencionado al final de mi memorándum suplementario, y tengo recuerdo de uno más. Los libros del Manicomio de Dacca mostrarían estos casos. He tenido también casos ante mí en relación con el Comité Permanente sobre criminales dementes. Los casos que llegan ante este Comité son unos cuarenta al año, y unos diez tendrían antecedentes de ganja; más si hay antecedentes de ganja, el período de detención es más largo, y el criminal tiene también un período de libertad condicional (con acceso a los bazares) para ver si ha superado el hábito.

Por lo tanto, el asunto se considera cuidadosamente. Habría que tomar estas medidas especiales si el hombre tuviera antecedentes de ganja. Que su crimen se debiera o no al ganja, no afectaría a nuestro procedimiento. La cuestión para nosotros es si el hombre tomó alguna vez ganja; no si el crimen se debió al ganja. No puedo decir en absoluto en qué proporción de casos el crimen era atribuible al ganja.

Pregunta 45.—He descrito ciertos síntomas de la locura por drogas del cáñamo. Los casos de locura por drogas del cáñamo pueden dividirse en tres clases, como se muestra en mi memoria.

(1) Manía aguda.—En cuanto a la duración, varía mucho. En algunos cesa en dos días; en otros dura diez días. Los síntomas no cesan súbitamente. Hay una disminución gradual. No creo que haya afirmación positiva alguna que hacer respecto de las pupilas. Mi recuerdo es que las pupilas tienden a contraerse, pero no son estables. Se dilatan en la oscuridad y se contraen con la luz. Esto es sólo mi recuerdo, y debe recordarse también que es difícil examinar los ojos de un maníaco. Pero las pupilas ciertamente no están dilatadas como con la belladona, ni contraídas hasta un punto como con el opio.

En estos casos de manía aguda el ganja puede ser la causa excitante, con otra causa como predisponente. La manía transitoria no puede distinguirse fácilmente de la manía por drogas del cáñamo; pero uno se acostumbra a la fisonomía de un caso de intoxicación por ganja, por la cual se reconoce el caso como uno de manía por ganja más que probable. Los puntos principales son la extrema vehemencia de los síntomas y el aspecto alerta y excitado, como de inteligencia viva, que es muy difícil de describir; y están los antecedentes de ganja. Los casos de manía transitoria que ocurren en Europa se caracterizan, sin embargo, por extrema violencia y manía homicida; y no creo que haya síntoma alguno por el cual los casos de manía transitoria puedan distinguirse de la manía por drogas del cáñamo. Estos casos en Europa van muy a menudo asociados al uso del alcohol. Se acompañan de impulsos homicidas. No tengo noticia de que ocurran en una clase social determinada.

Hay, por lo que respecta a la manía por drogas del cáñamo, una ausencia de todo síntoma típico. En cualquier caso individual el diagnóstico dependería de los antecedentes de ganja; pero en una serie de casos uno anticiparía los antecedentes de ganja, es decir, la experiencia de una serie de casos llevaría a uno a predecir el ganja; pero esto sería más o menos una suposición: un diagnóstico provisional, que no se consideraría cierto ni definitivo sin los antecedentes. Pero a falta de antecedentes quedaría consignado en los registros del manicomio como «probablemente ganja».

El uso de dhatura puede dar lugar a manía aguda de este carácter. Podría distinguirse por la dilatación de la pupila, que falta en el ganja. El dhatura es más soporífero que el ganja.

(2) La manía crónica debida al ganja no podría diagnosticarse aparte de los antecedentes. Pero aun así hay un carácter general que da a un manicomio indio el número de casos crónicos de ganja, que, creo, es peculiar. Este carácter lo da el gran número de lunáticos felices que adoptan actitudes y cantan, la mayoría de los cuales son casos de ganja. Tenemos también pacientes que presentan aspecto semejante en los manicomios ingleses; pero el carácter que da a un manicomio inglés lo dan los melancólicos. Pero el carácter del manicomio indio lo dan los quiromaniacos o maníacos alegres. No puedo decir si este carácter se encuentra entre los manicomios del sur de la India, donde la locura se atribuye mucho menos al ganja y la droga es menos conocida. Es posible que esta diferencia de carácter entre los manicomios ingleses e indios se deba en parte a la diferencia de carácter entre las dos razas. Pero no acepto esto como explicación adecuada en vista del hecho de que tantos de esta clase especial sanan enteramente en la India. El gran número de curaciones se da en los miembros de esta clase adictos al ganja y se debe a la privación de la droga.

(3) Los casos que han avanzado hasta la demencia no tienen nada típico.

En todas estas tres clases puede haber una causa predisponente, tal como en la locura alcohólica hay frecuentemente una causa predisponente; y una clase sigue a menudo a la otra, a saber, la crónica a la manía aguda, y la demencia a la manía crónica. Bien puede ser cierto que en algunos casos de locura una tendencia a la locura haya hecho que un hombre se diera al ganja como a cualquier otro estimulante; pero eso no milita contra lo que he expuesto; pues el ganja es lo que conduce en estos casos al estallido inmediato de la locura.

En cuanto al procedimiento para registrar la causa de la locura, el alienado llega al manicomio con una filiación descriptiva en la que la policía consigna la causa de la locura. Esta no es en modo alguno fidedigna. La indagación la practica la policía. Yo mismo he visto una indagación en la que un agente rellenaba los papeles con las declaraciones del propio alienado, hallándose el hombre en aquel momento demente. Esto podrá ser excepcional, pero yo lo he visto. En todo caso, desconfío de esta filiación descriptiva. Además de ella tenemos (aunque solo en los casos criminales) la sentencia, en la que con frecuencia se plantea y discute el punto como parte de la defensa. Además de esto, está la marca en la mano y el pulgar del fumador de ganja, que, si está presente, lo distingue inmediatamente como fumador habitual. Luego tenemos con frecuencia, en algún momento del curso de su reclusión, la oportunidad de interrogar a sus amigos que vienen a verlo, y finalmente tenemos la confesión del propio alienado, al recobrar la razón, de que usaba la droga. Estas observaciones se aplican principalmente a los casos de alienados criminales, por el efecto que la asociación de la ganja con su caso tiene en el tratamiento posterior. No nos tomamos los mismos trabajos respecto de los alienados no criminales. Mi recuerdo es que estos descubrimientos posteriores alterarían los asientos de los libros del manicomio con los que se compilaban las memorias anuales. Tal era mi práctica. Cualquier información que así pudiera obtener posteriormente habría de surtir efecto en los asientos del estado número VII. Es decir, que la causa de la locura no se determinaba de una vez para siempre a partir de las filiaciones descriptivas cuando los alienados entraban en el manicomio. Esta afirmación se refiere a todos los alienados, aunque las indagaciones serían probablemente más cuidadosas en el caso de los alienados criminales. Hablo de memoria.

He oído leer la declaración de Ramesh Chandra Sib (testigo número 181). Es un hombre enteramente veraz y digno de crédito. Creo que su declaración puede aceptarse con más seguridad que la mía por lo que respecta a los asientos que él ha hecho siempre sobre la causa y a las memorias anuales compiladas a partir de ellos. Supongo que debo de estar equivocado, aunque tengo recuerdo de correspondencia acerca de alteraciones en las memorias por reclasificación. Estas pudieron referirse al tipo. No hubo discusión sobre la causa en ninguna memoria anual escrita por mí desde Vacca, ni discusión formal por escrito. Ha sido costumbre manifiesta en el Manicomio de Dacca y en otros lugares consignar la locura como debida a la ganja en cualquier caso en que la filiación descriptiva mencionara siquiera la ganja como usada por el hombre. Esto se haría si el asiento bajo el encabezamiento número 9 mostrara que el hombre era «adicto a la ganja», aun cuando el número 10 mostrara «causa desconocida». La única razón es que nos lanzamos sobre cualquier causa posible y la consignamos. Lo haríamos sin indagar la extensión del uso. Es imposible averiguar esto. Naturalmente, esto solo se haría si no se mencionara ninguna otra causa. No creo que sea justo atribuir así la locura a la ganja en el caso de todos los fumadores. Resulta, pues, que el estado número VII se basa en las filiaciones descriptivas, modificadas de modo que la ganja aparezca como la causa en todo caso en que las filiaciones descriptivas muestren que el hombre usaba la droga y no se dé ninguna otra causa. Estas filiaciones descriptivas no son fidedignas. Las cifras, por tanto, no han de aceptarse como representativas absolutas de la proporción de alienados admitidos en los manicomios cuya locura es causada por la ganja. Pero bien pueden tomarse como representativas de la proporción que los fumadores de ganja guardan con el resto de la población del manicomio.

Así es como lo he considerado. Por fumadores de ganja entiendo las personas que han usado la droga en cualquier grado.

Lo que quiero decir es que, como prácticamente la locura de todo fumador se atribuye en los estados a la ganja, los estados realmente muestran, no el número de los que han enloquecido por usar ganja, sino meramente el número de alienados que son además fumadores de ganja o han usado la droga. Esto es todo lo que hallo en los estados. Para averiguar los efectos de la ganja en producir la locura sería necesario comparar esta proporción de fumadores de ganja dentro del manicomio con la proporción de fumadores de ganja en la población de fuera. Es decir, si la proporción de fumadores fuera era del diez por ciento y la proporción de fumadores dentro era del treinta por ciento, entonces dos tercios de los fumadores de ganja dentro del manicomio podrían legítimamente tenerse por locos a causa de la ganja. No podría dar idea fidedigna alguna de cuál es la proporción fuera. Esa es una cuestión principalmente de testimonio indígena. Por tanto, no puedo dar idea fidedigna alguna de la cantidad de locura realmente debida a la ganja.

Por otra parte, yo mismo creo que es una causa de locura en muchos casos. La única justificación de la comparación de estas proporciones dentro y fuera del manicomio es que la ganja es una causa comprobada de locura en cierto número de casos. Al comparar las proporciones tendríamos que recordar las clases de las que vienen los alienados a nuestros manicomios.

Tomando ahora los registros que se me han mostrado de todos los llamados casos de ganja admitidos en Dacca en 1887 (mi último año), hallo:

(1) Gopal Chandra De. — La causa asignada en la filiación descriptiva es el pesar y los celos, y no creo que este debiera haberse asentado como caso de ganja solo porque era adicto a la droga. También bebía ocasionalmente. Este caso más propiamente se pondría por cuenta del pesar o de los celos.

(2) Guru Dayal, coolí. — Era adicto a los licores lo mismo que a la ganja. Es un caso mixto, es decir, es dudoso cuál sea la causa.

(3) Isan Haldar. — Este caso parece un caso de ganja, aunque el hombre sigue aún alienado. Es un caso crónico. No hay, sin embargo, nada absolutamente característico en el caso. No hay otra causa asignada.

(4) Harish Chandra. — No parece haber sido un caso de ganja. El hombre enloqueció en la cárcel, y las probabilidades están contra que la ganja fuera la causa. Fue un caso de manía muy breve.

(5) Rampriya Brahman. — Su caso claramente no era de ganja. La locura debida a irritación periférica está bien reconocida. Probablemente fue ese el caso aquí, pues no hubo mejoría durante un año hasta que el hombre expulsó cuatrocientas lombrices, tras lo cual mejoró constantemente.

(6) Nathu Singh. — Su caso fue posiblemente un caso de ganja, aunque el hombre sigue aún alienado; un caso crónico.

(7) Bishnu Ram. — Su caso fue probablemente un caso de ganja. No hay mucha razón para dudarlo.

(8) Sohan Panchi. — Su caso estaba complicado con epilepsia. La epilepsia va seguida a menudo de crímenes violentos, como aquel de que se acusa a este hombre. La epilepsia es una causa de locura. Se cree que la ganja es una causa. Sería difícil decir cuál es la causa. Este es un caso mixto. Algunos de los síntomas apuntan a que sea probablemente ganja más bien que epilepsia.

(9) Gobra. — Es probablemente un caso de ganja. No se dio otra causa y fue una manía violenta que fue cediendo gradualmente.

(10) Musammat Jagat Tara. — Es más probablemente un caso de licor. No hay nada característico de la ganja y la mujer tomaba licor.

(11) Brajanath Surma. — Su caso es probablemente un caso de ganja, no habiendo otra causa aparente; y la súbita violencia de su conducta hace probable que la ganja fuera la causa. La prolongada duración no va contra esta opinión. No todos se curan. Sigue aún alienado.

(12) Ananta Baisnavi. — Fue posiblemente un caso de ganja. No hubo, sin embargo, violencia. Lo probable era que nunca estuviera loca en absoluto. Estaba un poco excitable. Eso pudo haber sido por cualquier causa. Parece que no hubo locura.

(13) Kakaram Changa. — Su caso es posiblemente de ganja. Habría que saber más de las circunstancias de la «lesión grave» que causó. Pero la duración de siete años hasta ahora en el caso de un muchacho de veinte años está claramente contra la droga. No hay nada en los registros que haga considerar esto como un caso de ganja.

(14) Rajkumar Roy. — Se muestra en la filiación descriptiva como usuario de dhatura, bhang, ganja y opio. Excluyo el opio como causa. No tengo noticia de haber visto un caso de locura indudablemente debido a la dhatura. Por tanto, considero este como debido a las drogas del cáñamo.

Es decir, que en este año tenemos, de catorce, cinco casos probablemente debidos a las drogas del cáñamo, tres de los cuales son mixtos o de causa dudosa, y seis que yo excluiría de la categoría de drogas del cáñamo. Considerando toda mi experiencia de manicomio, creo que esto puede probablemente aceptarse como bastante representativo del verdadero estado del asunto.

No puedo naturalmente decir más que esto. Las admisiones del año 1887 fueron cincuenta y cinco, de las cuales estas catorce se atribuyeron a la ganja.

Nota de la Comisión, anexa al testimonio del Dr. Crombie.

El Dr. Crombie, en la última frase del Apéndice a su testimonio escrito, dice: «Tengo, sin embargo, claramente en mi mente un caso de un babu bengalí que, como resultado de una sola francachela, en un ataque de manía por ganja, mató a siete de sus parientes más cercanos en la cama durante la noche, se recobró rápidamente y nunca volvió a mostrar signos de locura durante los diez años que estuvo bajo observación.»

Se informó que el Dr. Crombie había aludido al mismo caso en los términos siguientes: — Nunca he conocido un caso de «volverse amok» producido por el opio. En mi experiencia ha sido invariablemente causado por la ganja. Conozco el caso de un joven bengalí que se entregó a una sola francachela con ganja. Mató a siete de sus propios parientes en sus camas. Recorrió la casa de noche y

Ante la Comisión del Opio, el Dr. Crombie pudo dar a la Comisión de Drogas del Cáñamo indicio suficiente de los registros en este caso, y se obtuvieron. Los papeles mostraban que el hombre, Kailash Chandra Maulik, fue enviado al Manicomio de Dacca desde

Faridpur con un certificado del Cirujano Civil, fechado el 19 de junio de 1877. Este certificado declaraba que «tiene una mirada vaga, es lento y vacilante en su habla, no duerme mucho, permanece en una misma posición tranquilamente durante horas enteras, no habla con nadie a menos que se le pregunte, y a veces llora. En efecto, tiene el aspecto de un lunático confirmado, aunque no tuvo ningún acceso de excitación mientras estuvo en esta cárcel. Ha sido enviado a la cárcel por haber matado a seis de sus parientes en un acceso de excitación.» La Filiación Descriptiva, fechada el 6 de junio, firmada por el Superintendente de Policía del Distrito y remitida con el lunático, mostraba que había estado demente «dos meses»; que «antes de su arresto era adicto al opio y al ganja»; que la causa asignada a su demencia era «la muerte de su madre, así como la adicción al ganja y al opio»; y que las circunstancias del caso eran que «algún tiempo antes de los asesinatos perdió el juicio a causa de la muerte de su madre, la cual, junto con su adicción al ganja, le provocó un acceso de demencia bajo el cual se cometió el crimen». En su carta n.º 11, de 25 de marzo de 1878, los Visitadores del Manicomio de Dacca informaron que el hombre «está ahora en su sano juicio y apto para ser juzgado». En virtud de órdenes del Gobierno Local fue, por consiguiente, remitido a Goalundo para ser juzgado. Fue absuelto por razón de demencia, y readmitido en el Manicomio en virtud de las órdenes del Gobierno Local, comunicadas en carta del Departamento Judicial n.º 2947, fechada el 19 de julio de 1878. En su carta n.º 111, fechada el 27 de junio de 1885, los Visitadores informaron al Gobierno Local que «son de opinión que continúa en su sano juicio, según se informó en enero último, y ruegan se preste atención a su recomendación de que sea dado de alta». El Gobierno ordenó que fuese empleado en una cárcel como sobrestante de obras o sirviente en trabajos ligeros. Salió del Manicomio en consecuencia.

También se han examinado los registros de la causa criminal. Muestran que este hombre fue acusado de haber causado, el 23 de abril de 1877, la muerte de su padre, su abuela, su hermano y tres hermanas. El Naib de la aldea declaró que, tras recibir la información del prisionero y ver que la casa había ardido con los seis cadáveres dentro, preguntó al prisionero por qué había hecho esto. «Dijo: “Lo hice porque quise. ¿Qué van a comer?” * * Había oído que desde la muerte de la madre del prisionero este andaba extraño en su modo. No hablaba con la gente, sino que se quedaba sentado mustio. El día anterior a este suceso el padre me mencionó este hecho. Hasta el momento de la muerte de la madre el prisionero me parecía perfectamente cuerdo y racional. * * Había oído que el prisionero solía tomar tanto ganja como opio. Su padre me lo dijo varias veces. No sé qué quiso decir el prisionero al decir: “¿Qué van a comer?”. Su familia está en circunstancias acomodadas. Supongo que el prisionero quiso decir que, muerta su madre, quién iba a alimentarlos; pero no puedo asegurarlo.» El siguiente testigo fue un vecino cercano, que dijo: «Conocía bien a Kailash. Solía embriagarse con ganja y opio. Tras la muerte de su madre se volvió pagal, no hablaba con nadie, se reía para sí, no comía, y solía arrojar su utari (vestidura de luto). No tomó ganja durante este tiempo. * * Fui a preguntar por el Shradh. Vi a Kailash sentado en su dari. No hablaba con nadie. Le dije que no estuviera abatido y pagal; era su deber cuidar de los miembros más jóvenes de su familia. Quería mucho a su madre.» Un tercer testigo dijo: «Solía ver a Kailash con frecuencia. La tarde del suceso vi a la familia. Había una conmoción por el Shradh. Se estaban haciendo preparativos * *. Tras la muerte de su madre no hablaba con nadie y andaba vagando y a veces arrojaba su wetari. Antes estaba bien. Había dejado de tomar opio, pero tomaba ganja.»

Otro testigo, un sacerdote, dijo: «Kailash está algo pagal. Siempre ha sido un poco pagal. Desde la muerte de su madre ha estado loco. No hizo ninguno de los actos que debe hacer una persona que ha perdido a su madre. Todos los días le veía tras la muerte de su madre y solía hablarle, pero no había manera de entender lo que decía. Por su comportamiento y sus actos diría que había perdido la razón. Tenía esposa. Tras la muerte de esta (que fue seis o siete años antes de este suceso) su extrañeza aumentó. Estaba en los mejores términos con su familia, con todos ellos. Se dice que el prisionero solía fumar opio y ganja; pero también hay quien dice que lo dejó.» Otros dos testigos corroboran a este sacerdote. Uno dice: «Incluso antes de la muerte de su madre Kailash estaba medio chiflado. Tras la muerte de su esposa estuvo pagal un mes o así.»

El prisionero, en su interrogatorio, dijo que no recordaba el incendio de su dari ni la muerte de su padre y otros parientes; que recordaba «algo acerca de la muerte de su madre, pero no del todo», y que solía tomar opio y ganja, pero que los había dejado últimamente.

El Cirujano Civil, Dr. Richards, declaró sobre la demencia del prisionero. En respuesta al Tribunal, dijo: «Es muy posible que se haya vuelto demente por fumar ganja; pero no hay nada particular que lo demuestre.»

El Subinspector de Policía mostró que el prisionero vino y dio él mismo la información, que «estaba temblando y en un estado sumamente excitado, y gritó en voz alta la información que tenía que dar». Estaba violento y golpeó al Naib de la aldea por no creerle. No había sido arrestado en ese momento, sino que simplemente caminaba con la Policía y otros a quienes había llamado al bari, y hablaba del asunto. El Juez de Sesiones dijo en su sentencia: «Está probado que durante años el prisionero ha sido peculiar en su comportamiento. Tras la muerte de su esposa estuvo completamente loco durante un mes; y desde la muerte de su madre de nuevo se ha comportado como un hombre privado de la razón. Su comportamiento antes e inmediatamente después del suceso muestra de manera concluyente que no era responsable de sus actos.» En consecuencia, absolvió al prisionero por razón de demencia.

El Juez no se refirió en absoluto al ganja como causa de la demencia, ni como relacionado de modo alguno con el crimen.

  1. Declaración del Teniente Coronel de Sanidad E. G. Russel, Cirujano Civil, Darjeeling.

  2. Observaciones generales y algunos experimentos sobre los efectos fisiológicos.

  3. Sí.

  4. Kamrup, Assam. Bastante abundante.

  5. Bhang.

  6. Ninguno.

  7. Dispersa.

  8. (a) (b) (c) Ninguno que yo sepa, salvo que en el Distrito de Rajshahi —Abkari— bajo supervisión del Gobierno.

(d) Ninguno.

  1. Solo se cultiva como se indica en la pregunta 7 —bajo supervisión del Gobierno. Los métodos son bien conocidos.

  2. Creo que no.

  3. No.

  4. Al Distrito de Rajshahi, creo.

  5. Ganja, Distrito de Rajshahi.

  6. Los métodos de preparación del ganja de renta pueden obtenerse de los oficiales empleados localmente.

Preparaciones—

(A). Fumada.—Ganja (cultivada) frotada con un poco de tabaco u hojas de rosa.

(B). Bhang (planta silvestre).—Dulce o confitura—con azúcar, ghee, harina, leche, almizcle, pimienta; y a veces opio, dhatura o nuez vómica.

(C). Bhang.—Decocción, con leche, azúcar, pimienta, etc.

  1. (b) Sí.

(c) No.

  1. El ganja se deteriora; no se usa mucho después de doce meses de conservación.

  2. Ambos se fuman por lo general. El ganja a veces (raramente) se bebe—machacado y mezclado con azúcar, hojas de rosa, etc., en infusión.

  3. Plano, por contener más principio activo—charas.

  4. Raramente, si acaso, en Bengala.

  5. (a) Fumadores de ganja.—Hombres que realizan trabajos duros a la intemperie, palanquineros, etc.

(c) En ocasiones festivas, etc., en Bengala, en Dasera o Bijoya Dasami, es costumbre dar a los visitantes, amigos, etc., bhang en infusión. Muchos lo usan solo en tales ocasiones de festival social.

  1. (a) Ganja.—15 granos—cuesta un pice.

Bhang.—8 a 10 granos—cuesta medio pice.

  1. (a) Con ganja.—Tabaco.

Con bhang.—Azúcar, harina, leche, pimienta.

(b) Con bhang—En forma de dulce o de infusión—dhatura, opio, nuez vómica.

  1. Ganja.—Por lo general en compañía, pasándose de mano en mano, etc.

Bhang.—En compañía—véase la pregunta 26 (c). Sexo masculino. No, los niños no suelen consumirlo.

  1. (c) No hay gran tendencia. He conocido a personas que han fumado ganja durante catorce a dieciséis años y que nunca han aumentado las cantidades tomadas.

  2. Véase la pregunta 26 (c). Templado. Apenas probable que conduzca a la formación del hábito.

  3. La opinión pública entre las clases superiores está en contra del consumo ordinario.

  4. Probablemente. Para muchas de las clases que realizan trabajos duros (físicos) a la intemperie.

  5. (a) Probablemente.

(b) Probablemente.

(c) Probablemente uno u otro.

  1. Ninguna en especie. El ganja plano contiene más charas y tiene, en consecuencia, más potencia.

  2. Menos perjudicial; en cuanto que no trastorna la digestión y está menos expuesto a mezclas deletéreas.

  3. (a) Ganja—Sí.

(b) Ganja—Sí; se usa ordinariamente para este fin.

(c) Ganja—Sí.

(d) Uso moderado, mientras se realiza gran esfuerzo físico a la intemperie; por porteadores de pesos, coolíes, palanquineros y porteadores de duli, etc.

  1. (1) El uso moderado ocasional de ganja es inofensivo.

(2) El uso moderado habitual de ganja es comparativamente inofensivo. He conocido hombres con buena salud y en pleno ejercicio de sus facultades mentales y físicas que así han usado ganja durante catorce a dieciséis años.

  1. De ganja—Sí.

  2. De ganja, fumado—

(a) Mental.—En tres a cinco minutos, sensación de bienestar; se alivian el cansancio, el dolor, la depresión; se puede comer o reanudar el trabajo. Tras unas cuantas chupadas de la pipa el hombre está apto para ponerse de nuevo en marcha, refrescado. Muy ampliamente usado para este fin y en esta medida.

(b) Refrescante; elimina la sensación de agotamiento y depresión tras el esfuerzo o la preocupación.

(c) No.

(d) Sí.

(e) Sí; al eliminar la sensación de agotamiento y depresión; a menudo se usa antes de la comida de la noche para este fin.

(f) Una a dos horas.

(g) Apenas; en dosis moderadas.

(h) No.

  1. De ganja—

(a) (d) Apenas.

(e) (f) (h) No.

(g) No creo que el uso moderado conduzca a la demencia.

  1. El uso excesivo de ganja se registra como causa de demencia en los registros de los manicomios de la India. Estos casos son los más curables de los que hay en los manicomios. Los trastornos mentales y la falta de estabilidad mental probablemente preceden con frecuencia a su uso excesivo, y contribuyen en gran medida a la enfermedad mental.

El uso excesivo de bhang es probablemente más deletéreo.

  1. No.

  2. Ninguno.

  3. (a) Quizá, del bhang, cuando se usa con mezclas de nuez vómica o cantáridas. Lo mismo puede decirse de estas dos drogas si se omite el bhang.

(d) No.

  1. (a) Ganja.—No.

(b) Ganja.—No.

  1. Bhang—Posiblemente.

Ganja—Probablemente no.

  1. Bhang—Sí; puede causar estupefacción completa, especialmente si se mezcla con él dhatura u opio.

  2. (a) Bhang.—Con dhatura u opio, estupefacción temprana.

(b) Con nuez vómica (koochla) o cantáridas, posiblemente excitación sexual.

Ganja (fumado).—No muy expuesto a tales mezclas.

  1. Ganja.—Raramente se come o se bebe. Cuando se toma así, los efectos son mayores que cuando se fuma, en proporción de (digamos) 2 a 1; y los efectos se producen más rápidamente.

Declaración oral.

Pregunta 1.—Llevo veintidós años en el servicio, de los cuales veinte han sido en empleo civil en Bengala y Assam. He estado a cargo del Manicomio de Bhowanipur cum Dullanda durante algunos meses en cada uno de dos años consecutivos, lo que suma aproximadamente un año en total, durante dos años del Manicomio de Patna, y por un breve período del Manicomio de Dacca.

Pregunta 5.—Con la respuesta aquí quiero decir que no tengo conocimiento especial; la información tendría más valor si se obtuviera en otra parte.

Pregunta 18.—Creo que a los doce meses la droga se ha deteriorado materialmente y que es prácticamente inútil a los veinte o veinticuatro meses. He comprobado que el extracto se deteriora rápidamente. Ninguna droga de la Farmacopea se deteriora tan rápidamente. Ayer mismo un práctico experimentado me dijo que nunca confiaba la droga, en asuntos de salud y vida, a sus pacientes hasta haber probado su efecto en sí mismo: tan rápidamente se deteriora. Lo mismo ocurre con el gunjah de los estancos. No creo tener información valiosa que dar en explicación de esto. Incluso con el mayor cuidado no se puede, creo, impedir el deterioro, como sé por el extracto que he tenido a mi cargo. No dudo que la exposición al aire y a la humedad lo promovería en gran manera. Pero creo que el extracto conservado en vasos cerrados y en las condiciones más favorables se deteriora. Todo lo que excluyera por completo tanto el aire como la humedad tendería en gran manera a retardar el deterioro.

no sería más que intromisión o especulación.

El experimento fisiológico permitiría, creo, juzgar si la sustancia era inútil; no puedo hablar con autoridad sobre si el análisis químico arrojaría luz sobre esta cuestión.

La mera inspección no dice nada. Sin moho ni otro signo visible, el deterioro puede haber tenido lugar.

No puedo ir más allá de eso según mi experiencia. Cualquier cosa ulterior

Pregunta 21.—Aquí no discuto el churrus sino que solo comparo el ganja plano y el redondo tal como se ponen en la pipa. En la condición comercial los dos pueden ser, peso por peso, lo mismo con el tallo y todo lo adherido. Pero solo la cabeza florida es la que usa el fumador. Creo que se machaca y sacude más resina en el enrollado. Esa es mi opinión. Esto no se basa en experimento ni análisis sino meramente en las declaraciones de los consumidores. No lo opondría a un experimento real como el descrito en la página 32 (Tabla X) del folleto del Dr. Prain. Todo lo dicho se aplica también a mi respuesta n.º

Pregunta 46.—Creo que el uso del bhang en exceso es más deletéreo que el uso del ganja en exceso. Está en primer lugar la muy gran cantidad de bhang que habría que usar. Está también el hecho de que es mucho más fácil mantener una orgía con bhang que con ganja. Luego hablo del bhang tal como se toma habitualmente. Como se toma internamente, se presta mucho más fácilmente como vehículo para mezclas tales como la dhatura, etc. A veces se usa con tales mezclas cuando se toma en exceso.

No tengo experiencia del uso de dhatura con ganja. No creo que la dhatura se use ordinariamente con bhang. No creo que el consumidor habitual la tome a menudo.

Hasta donde alcanzan mis experimentos, el efecto del bhang fue apenas perceptible. Mis observaciones no se basan en ellos, sino en mis opiniones sobre los usos de la vida ordinaria. No puedo decir que la mezcla de dhatura sea común; pero no puedo decir hasta qué punto ocurre.

Pregunta 49.—Creo que el cáñamo no tiene efecto afrodisíaco. Las cantáridas y algunas otras mezclas lo tienen. Pero tendrían el mismo efecto sin el cáñamo. Creo que este último no tiene ninguno.

Naturalmente he prestado atención a esto en mis investigaciones, a causa de la alegación común.

Pero no he hallado tal efecto. Ni he hallado evidencia alguna que muestre que produce impotencia. No tengo razón para creer que la produzca. Creo que los excesos de cualquier clase, como del alcohol o incluso del ejercicio físico, podrían tener tendencia a producir un estado de nervios que resultara en impotencia; pero no creo que el cáñamo tenga intrínsecamente tal efecto.

Creo que hay personas que creen que la droga produce efectos afrodisíacos, pero creo que la opinión prevaleciente está en contra, y soy de opinión que los hechos están en contra. Diría que puede ser posible que algunos hayan recurrido a la droga bajo esta creencia, pero creo que esto es sumamente raro. Las afirmaciones dramáticas y exageradas se han basado demasiado a menudo en tales casos excepcionales. Los afrodisíacos están muy solicitados. Cualquier droga que tenga la reputación de tener propiedades afrodisíacas tiene, según entiendo de los boticarios, gran demanda entre la población nativa.

Las notas * de los experimentos anexas al escrito del Sr. J. D. Anderson, Comisionado de Estancos en funciones de Assam, son copia de las notas que envié a Sir Charles Elliott en 1883.

Hice algunos experimentos posteriores y suplementarios de los que conservé solo breves notas que están incorporadas en las notas que di al Dr. Prain.

Los resultados fueron incorporados literalmente en el informe del Dr. Prain en las páginas 65 y 68. Estos dos

  • Están impresas como apéndice al escrito del Dr. Russell

escritos contienen un relato de todo lo que he hecho en materia de experimentación.

Prain, página 66.—Hallé que las hojas secas no tenían efecto diurético marcado. La diuresis fue el efecto más marcado de las hojas frescas. Esta diferencia se debe a la diferencia entre el estado verde y el seco. Es posible que se deba a la pérdida de algún principio volátil.

Creo que el efecto diurético de las hojas frescas es la razón de que los nativos las usen mucho en la fiebre. Y creo que también por esta razón se usan mucho para los animales a fin de producir diuresis en la fiebre. Para tal uso sería necesario un suministro de hojas frescas. Creo que la hoja seca se usa para otras enfermedades del ganado.

Prain, página 65.—La infusión a que se hace referencia en el párrafo 1 de mis notas en el folleto del Dr. Prain no era una infusión del todo clara. Se filtró por un paño. Algo de la materia foliácea pasó y quedó en suspensión. No era del todo clara.

Prain, página 66.—El efecto sobre las pupilas en mis experimentos fue o contracción o fijación.

El período de esto variaba, y era uno de los principales signos por los que juzgaba la duración de los efectos. Mi impresión es que la contracción se produce invariablemente, o la fijación en caso de exceso. No he encontrado ningún caso de dilatación de la pupila en mis experimentos. En cuanto a la vida exterior, otras sustancias añadidas podrían producirla. Prefiero confiar en los experimentos donde uno sabe precisamente lo que se usa. He leído el relato del Dr. Prain en las páginas 63 y 64 sobre gatos en los que resultó la dilatación.

La rojez conjuntival es muy común. Si hay efectos mentales, creo que es sumamente común. Sigue al uso de la droga fumada como ganja o bebida como bhang. Se extiende bien más allá de los síntomas mentales. Se extiende ciertamente a horas, quizá a días. Los efectos mentales de una sola dosis grande de bhang pueden durar doce horas, los de ganja dos a tres horas. No creo que esta rojez conjuntival esté confinada al cáñamo. Acompañaría a la excitación o intoxicación producidas por drogas o de otro modo.

No es, por tanto, una marca diagnóstica de la locura por la droga del cáñamo. Podría hallarse en cualquier condición de excitación mental, cualquiera que sea su origen.

Prain, página 66.—En cuanto al frenesí producido por el ganja, mi afirmación de que este es el objeto de tomar la droga por los sanyasis se basa en referencias, en las declaraciones de personas a quienes he dado crédito. Por frenesí entiendo ser elevado fuera de los cuidados y distracciones de la vida, estar «poseído de la deidad», como a veces se dice clásicamente. Nunca vi tal frenesí producido en ninguno de mis experimentos.

Prain, página 66.—En cuanto a que la locura se atribuya al ganja, usé los términos «atribuida» y «registrada» deliberadamente, porque creo que los registros requieren mayor investigación. Las personas que informan sobre la causa no están especialmente cualificadas. Se examina la mano de un hombre en busca de una marca de ganja, o se obtiene alguna evidencia por el estilo; y se da una opinión sobre la causa a veces precipitadamente, ya que hay que asignar una causa. Desconfío de la fuente última de nuestra información en cuanto a la historia.

Teniendo este sentimiento, hice en algunos casos una investigación adicional sobre las causas de la locura de personas en el Asilo de Patna mientras fui Superintendente. En muchos casos no resultó nada; era extremadamente difícil obtener información.

En algunos hallé una previa falta de equilibrio mental, de modo que el ganja no era la causa principal. La causa principal era esta debilidad previa. Otros estoy convencido de que eran casos puramente de ganja. Estas investigaciones adicionales se hicieron en 1891 y no con referencia a la presente investigación.


Fueron fabricadas en Patna y quedaban por completo fuera de los registros del Asilo. No recuerdo con precisión qué motivo me impulsó a ello. Creo que fue el gran número de casos atribuidos al ganja y la ausencia de otras causas que suelen producir la locura. Mi investigación condujo a eliminar ciertos casos por no deberse claramente, en primer término, al ganja, sino a alguna debilidad mental antecedente que, con o sin el uso del ganja, podría haber desembocado eventualmente en la locura. Había también algunos atribuidos a disgustos domésticos o a los pleitos ordinarios con el prestamista. Pero no deseo que se conceda demasiada importancia a los detalles de mis indagaciones, porque no estaban destinadas a dilucidar científicamente la cuestión de la conexión entre el ganja y la locura, sino, de modo general, a satisfacer mi propio ánimo.

He tenido casos tanto de locura aguda como crónica atribuidos a los preparados de cáñamo. Nunca diagnostiqué la causa. En el momento del ingreso no podía ir más allá de los papeles. Cualquier información ulterior solo podía llegar después. A veces también podía obtenerse información posterior de un alienado restablecido o de sus amigos. La determinación de la causa depende por entero de la historia, sea la historia original o la información suplementaria. No podía determinar la causa por los síntomas. Los síntomas me permitirían diagnosticar el tipo de locura, pero no determinar su causa; no determinar si la locura era tóxica o no. No hay síntomas especiales de la locura atribuida a los preparados de cáñamo en la forma aguda, ni en la etapa crónica.

Una cosa puedo decir: que creo que los casos debidos a los preparados de cáñamo, o más bien los casos de locura tóxica en general, suelen resultar, por regla general, más curables que otros casos.

Nota de Sunczon-Masor RUSSELL, Cirujano Civil de Gauhati, sobre el ganja y el bhang.

Cannabis indica, cáñamo indio,

Bhang, planta silvestre.

: frente a }

Ganja,

planta cultivada. ©

NOTAS GENERALES DERIVADAS POR OTROS MEDIOS QUE LA EXPERIMENTACIÓN.

  1. Dificultad de comparar la fuerza relativa.

Ganja. Consiste únicamente en las sumidades floridas secas de la planta hembra, es decir, las hojitas (brácteas) próximas a las flores, la flor y el fruto.

Estas partes contienen una resina parda en la que parece residir el principio activo. Las hojas grandes y los tallos no se emplean.

Bhang. Se emplean tanto plantas maduras como plantas jóvenes inmaduras (es decir, que no han llegado a la fase de floración). Se emplean todas las partes de la planta, excepto los tallos grandes, no solamente las sumidades floridas de las plantas hembras.

  1. Influencia de la madurez y de la fase de floración.

Compárense las instrucciones para la recolección de las plantas usadas en medicina.

(a) Instrucciones generales. Las hierbas y las hojas deben recogerse después de que las flores se hayan abierto y antes de que madure el fruto.

(Garrod, Materia Medica, 8.ª edición, 1880, página 179.)

(b) Conti folia (beleño). Se recogen cuando se han abierto dos tercios de las flores.

(c) Aconiti folia. Hojas y sumidades floridas, recogidas cuando se ha abierto aproximadamente un tercio de las flores.

(d) Hyoscyami folia (cicuta). Se recogen cuando se han abierto dos tercios de las flores.

(e) Belladonna folia. Se recogen cuando el fruto ha comenzado a formarse.

Conclusión. Al comparar el ganja y el bhang, su fuerza relativa solo puede determinarse ensayando partes similares de las plantas en una fase similar de su existencia.

Durante la floración. Plantas inocuas en otras épocas pueden secretar propiedades venenosas; por ejemplo, la raíz de chirivía (Petroselinum sativum) lo hace a veces (Balfour, Botany, página 508).

  1. Nota. Plantas cultivadas frente a plantas silvestres, en general. Compárense las empleadas por sus principios activos en medicina:

(a) Cultivadas o silvestres indistintamente, ceteris paribus.

Belladonna folia. Se emplean hojas de planta silvestre o cultivada (Garrod, Materia Medica, página 319).

Hyoscyami folia. Ídem, ídem (idem).

(b) Solo se emplea la planta silvestre.

Conti folia... (beleño.) en medicina, Digitalis folia.

(c) Solo se emplea la planta cultivada.

Aconiti folia... En medicina.

Conclusión. Poco puede argüirse a partir de la analogía general.

... (dedalera.)

  1. Nota. Anatomía del lúpulo y del cáñamo, Cannabinaceae. Orden natural. Familia del cáñamo y del lúpulo.

En el lúpulo, los estróbilos (cabezuelas floridas o conos) de la planta hembra contienen el principio activo en una resina secretada alrededor de las escamas. Las hojas son inactivas.

En el cáñamo indio cultivado (ganja) el principio activo se halla principalmente en las sumidades floridas de la planta hembra. Solo estas se venden y se emplean en medicina.

Cáñamo indio silvestre. La analogía sugiere una disposición similar del principio activo, y que las hojas de las plantas inmaduras deberían ser casi inocuas.

  1. Nota. El consumo de opio y el consumo de ganja. Es muy frecuente hallar a una misma persona consumiendo habitualmente tanto opio como ganja.

Las personas que empiezan principalmente como consumidoras de opio suelen derivar también al ganja.

Las personas que empiezan principalmente como consumidoras de ganja no derivan tan comúnmente al opio.

  1. Modos de usar el ganja y el bhang:

(a) Fumar ganja. Tanto el ganja como el bhang se amasan con tabaco y se fuman, con o sin adición de especias.

El ganja se usa comúnmente así; el bhang, rara vez.

(b) Beber o comer. El ganja se prepara habitualmente como majoon.

Preparación. El ganja se remoja en agua (fría o caliente) durante 24 horas, se filtra, y el líquido se mezcla en dulces. Esto lo hacen normalmente los fabricantes profesionales de dulces. El consumidor los encarga fuertes o flojos según su inclinación:

Flojo, digamos, 20 granos por hombre.

Fuerte, digamos, 40 a 60 granos por hombre.

Bhang preparado como goonta.

Preparación. Se machacan algunas hojas frescas o secas y se lavan bien en agua fría. Este lavado se continúa durante diez minutos; el líquido resultante se filtra por un paño fino. La materia que queda en el paño se lava de nuevo en agua y se filtra; el proceso se repite cuatro o cinco veces. Se añade pimienta negra (equivalente a la mitad o al peso entero del bhang empleado); también algo de materia dulce, como gur, azúcar, etc.

Este líquido se bate bien hasta hacerlo espumar, y se bebe cuando la espuma se asienta.

El líquido es un líquido turbio, de color verde bilioso, de sabor dulce y empalagoso, de olor como de heno.

Así, el goonta (bhang) es una bebida improvisada rápidamente; el majoon es una preparación más formal.

  1. Tiempo en que se produce el efecto.

(a) Fumado. El ganja produce efectos casi inmediatamente; el bhang, más lentamente.

(b) Comido o bebido.

Majoon (ganja): los efectos sobrevienen en media hora aproximadamente.

Goonta (bhang): los efectos sobrevienen solo al cabo de tres o cuatro horas.

  1. Duración de los efectos.

Ganja, en dosis pequeñas, o en personas habituadas a ella: los efectos duran unas tres o cuatro horas.

Durante un exceso, la persona deseosa de continuar bajo su influencia repite su dosis cada tres o cuatro horas.

En dosis grandes o repetidas, o en personas no acostumbradas a ella, los efectos pueden durar de tres a cinco o seis días. Se refieren casos de trastorno mental permanente tras dosis excesivas.

Bhang. Los efectos rara vez duran más de cuatro a doce horas, por grande que sea la dosis.

Notas sobre la Cannabis indica (cáñamo indio)

Planta silvestre, frente a, es decir, ganja. es decir, bhang.

Experimentos de E. G. Russell, Gauhati, marzo de 1883.

  1. En estas notas: Ganja = sumidades floridas de la planta hembra del cáñamo indio cultivado.

Bhang = hojas del cáñamo indio silvestre.

Majoon = preparación líquida de ganja.

Goonta = preparación líquida de bhang.

Cultivado.

  1. Se experimentó con dos hombres, Dhanoo y Bihoo. Ambos eran consumidores habituales de opio y de ganja. Ambos habían sido privados del uso de estas drogas durante un cierto período anterior al momento del experimento, a saber:

Dhanoo durante siete meses.

Bihoo durante dieciocho días.

  1. Estado general de los sujetos:

Dhanoo dice haber tomado opio y ganja durante los últimos quince años. Tiene 38 años, de complexión robusta, activo e inteligente.

Bihoo ha tomado opio, con moderación, durante 14 años, y ganja durante cinco años, con intervalos de abstinencia. Bastante fuerte y musculoso; bastante activo e inteligente.

RESUMEN DE NUEVE EXPERIMENTOS.

A. Por fumado.

I. Serie de Dhanoo... | B. Por bebido,

A. FUMADO. Experimento 1.

Ganja, 30 granos. Corazón de 88 pulsaciones por minuto a 120 = 32 de aumento. Ruidos, menos firmes y claros.

Pupilas. Se induce cierta contracción; conjuntivas rojas.

Mental. Ninguno.

Experimento 2. Ganja, 90 granos. Corazón de 88 a 134 = 46 de aumento. Ruidos, menos firmes y claros.

Pupilas. Se induce contracción; conjuntivas rojas.

Mental. Mareado; puede andar derecho, pero se equilibra sobre un pie con dificultad.

Voz algo espesa y apagada. Ideas claras. Aspecto atontado. Dice que se siente fuerte y en forma. Los efectos desaparecieron casi por completo en cuatro horas.

Experimento 3.

Bhang. (Se emplearon hojas de plantas de 2 a 8 pies de altura, maduras, pero no en floración). 60 granos. No se observan cambios.

180 granos. Corazón de 88 a 90 = 2 más rápido.

Pupilas. Ningún efecto.

Mental. Ninguno.

Efecto diurético marcado.

B. BEBIDO.

Experimento 4.

Bhang. (Hojas de planta de 1 pie de altura, inmadura, preparadas como goonta y bebidas.)

80 granos. Ningún efecto, salvo diurético (aumento de la secreción de orina pálida).

Experimento 5.

Bhang. (Hojas de planta madura, de 3 pies de altura, no en floración, preparadas como goonta y bebidas).

120 granos. Corazón de 88 a 98 = 10 de aumento.

Pupilas. Ningún cambio.

Mental. Ligero mareo; puede equilibrarse fácilmente sobre un pie.

Efectos leves; sobrevinieron lentamente; se recuperó en tres horas.

Experimento 6. Ganja. (Preparada como majoon.) 30 granos. Corazón de 88 a 106 = 18 de aumento.

Pupilas. Ligera contracción; conjuntivas ligeramente rojas.

Mental. Mareado; ligeramente atontado. Voz algo espesa.

Se equilibra sobre un pie con dificultad.

Los efectos duraron 3 horas y media.

Experimento 7. Ganja. (Preparada como majoon.) 60 granos. Corazón de 88 a 130 = 42 de aumento; irregular e indistinto.

Pupilas. Considerable contracción; conjuntivas muy rojas.

Mental. Locuaz, excitado; luego somnoliento. Anda inseguro; no puede equilibrarse sobre un pie.

Voz espesa; aspecto atontado. Los efectos duraron más de cinco horas.

II. Serie de Bihoo. Experimento 8. Ganja. Fumado. 60 granos. Corazón, de 75 a 108 = 33 de aumento; irregular.

Pupilas. Se induce contracción; conjuntivas rojas.

Mental. Excitado, locuaz, voz espesa, mareado; puede andar derecho; no puede equilibrarse sobre un pie; aspecto de ebrio, párpados caídos.

Los efectos desaparecieron en tres horas.

Experimento 9. Bhang fumado (hojas de plantas de 2 a 3 pies de altura, maduras, no en floración). 240 granos (½ onza). Corazón de 76 a 94 = 18 de aumento; ligeramente irregular.

Pupilas. Ligera contracción.

Mental. Ninguno marcado; ligero mareo; puede equilibrarse sobre una pierna fácilmente.

Diuresis marcada.

Deducciones.

(1) Bhang. Las plantas jóvenes inmaduras no tienen prácticamente poder embriagador, pero son diuréticas.

(2) Bhang. Las plantas maduras, plenamente desarrolladas (pero no en el período de floración) de 2 a 3 pies de altura, tienen cierto poder embriagador cuando se toman internamente, pero prácticamente ninguno cuando se fuman. Hablando en términos aproximados, diría, como embriagantes:

Hojas de

Bhang (maduro)

(3) Bhang. No se ensayaron las sumidades floridas de las plantas hembras, por no poderse procurar en el período del experimento (marzo).

El bhang rara vez, si acaso alguna, se fuma. Se bebe como preparación líquida, a saber, goonta.

Nota. Hasta aquí se han comparado las sumidades floridas del ganja con hojas de bhang recogidas cuando la planta no estaba en floración.

Las hojas ordinarias no se dejan en el ganja preparado para la venta, y no se pudieron procurar sumidades floridas hembras de bhang en la estación del experimento.

Ganja:

Pesos a que se hace referencia: 1 tola = 185 granos ⅛ = peso de 1 rupia.

= (digamos, aproximadamente) = 180 granos, ⅜ = 3 dracmas.

(8 dracmas = 1 onza).

Al ensayar el ganja y el bhang, deben compararse partes similares en condiciones similares, es decir, las sumidades floridas hembras de cada uno.

(4) En cuanto a los efectos embriagadores del ganja fumado comparados con el ganja bebido (como preparación líquida), diría, fumado : bebido :: 1 : 2 aproximadamente. La intensidad máxima del efecto se alcanza más rápidamente cuando el ganja se bebe.

Detalles de los experimentos.

Dhanoo. Uno de los hombres con quienes se experimentó, de 38 años aproximadamente, sano, musculoso, inteligente.

Ha usado opio y ganja durante unos quince años.

Opio. Solía comer unos 45 granos (cuatro annas) a primera hora de la mañana, y fumar ganja unas tres horas después. Dice que solía trabajar bien mientras consumía estas sustancias. Dice que solían hacerle sentirse más fuerte, le mantenían caliente y le libraban de sentir fatiga. A veces le daban sueño; nunca le incapacitaban para el trabajo.

Ganja. Solía fumar 180 granos en 24 horas (si podía permitírselo), en cuatro o cinco tandas.

Durante los últimos siete meses, mientras estuvo en la cárcel, no tuvo opio ni ganja.

Todos los días del experimento Dhanoo había desayunado entre las 11 y las 11:50 de la mañana.

Experimento 1; el 3 de marzo de 1883.

Efectos.

Ganja, 30 granos, Antes. Corazón 88;

tabaco del país, 10 firme, claro.

granos.

Después, es decir, a las 3 de la tarde.

Fumado en chillum. Corazón 120; menos firme.

Pupilas. Se induce cierta contracción.

Comenzó. 2:45 p.m.

Terminó. 2:56 p.m.

Efectos mentales, ninguno.

Experimento 2; el 4 de marzo de 1883.

Dhanoo, que había desayunado a las 11 de la mañana, fumó en un chillum:

Ganja 90 granos + tabaco 15 granos.

Un tercio de esto fumado cada vez.

1.ª parte.—Comenzó a las 2-20 p.m.

Terminó a las 2-30 p.m.

Antes.—Pulso 88; firme, regular—Pupilas normales.

Después.—Pulso 118... contracción inducida.

2.ª parte.—Comenzó a las 2-36.

Terminó a las 2-48.

Después.—Pulso 132; los sonidos no son claros; apagados, especialmente el primero.

Pupilas algo

Dice que se siente fuerte, apto para el trabajo y feliz.

Efectos mentales leves, puede hablar tanto como antes; dice que se siente mareado; puede mantenerse sobre un pie. Pupilas más contraídas.

3.ª parte.—Comenzó a las 3-24.

Terminó a las 3-30.

Después.—Pulso 134; irregular, no firme.

Pupilas, muy contraídas; no responden con facilidad.

Aspecto de embriaguez; conjuntivas rojas; voz pastosa, apagada; dice que se siente fuerte y apto para el trabajo.

Mental.—Mareado; puede caminar en línea recta, pero no mantenerse sobre una pierna. Ideas claras; permanece sentado con la cabeza apoyada contra un soporte. El mareo aumentó durante la media hora siguiente a la conclusión de esta última pipa.

6-30 p.m.—Los síntomas casi desaparecieron.

Experimento 3—

Hojas de bhang, de tres semanas, secas, de plantas de 2 a 3 pies de altura, maduras, no florecidas.

Dhanoo fumó (el 5 de marzo de 1888) 180 granos.

1.ª parte.—Bhang 60 granos + tabaco 6 granos en chillum.

Comenzó a fumar 1-18 p.m.

Terminó 1-45 p.m.

Antes—Pulso 88; firme, claro. Pupilas normales.

Después.—Ninguna alteración de ningún género observable, excepto efecto diurético. Se retira dos veces para vaciar la vejiga de una cantidad inusitada de orina clara.

Dice que es desagradable fumarlo y le produce ardor de estómago. Preferiría beberlo. Nunca antes había fumado bhang.

2.ª parte.—Bhang 120 granos más = 180 granos en total + tabaco 5 granos, fumados en chillum.

Comenzó esto a las 2-10 p.m. Terminó 3-5 p.m. Después—Pulso 90; firme, claro. Pupilas como antes.

Síntomas mentales, ninguno.

Efecto diurético, marcado.

Se retiró tres veces, hasta las 5 p.m., cuando cesó la observación.

Experimento 4; el 6 de marzo de 1883—

Bhang bebido, como goonta, de hojas de plantas jóvenes inmaduras de 1 pie de altura.

Hojas secas de bhang 1 dracma.

Azúcar 1 dracma.

Preparación Pimienta negra. 12 bayas.

Agua. 12 onzas.

Hojas, pimienta y azúcar bien machacadas juntas con un poco de agua; se añadió más agua; filtrado por paño; proceso repetido con el residuo, tres veces.

Líquido resultante, verde bilioso espeso; sabor dulce, empalagoso; olor como a laurel.

Bien batido hasta hacer espuma, luego bebido.

Efectos ninguno, excepto diurético.

Experimento 5; el 9 de marzo de 1883—

Bhang.—Hojas de plantas maduras, de 2 a 3 pies de altura, no florecidas; hojas de unas tres semanas, secas.

Preparado como en el Experimento IV; 2 dracmas convertidas en 12 onzas de goonta.

Dhanoo bebió esto a las 11-50 a.m.

Antes.—Pulso 88; fuerte, claro. Pupilas normales.

Efectos.—1 p.m.—Pulso 98; ligero mareo; puede estar de pie sobre un pie.

2 p.m.—Lo mismo. 3 p.m.—Lo mismo. 4 p.m.—Pulso 90; firme, claro.

Efectos muy leves. Desaparecieron en tres horas. Los efectos sobrevinieron lentamente.

Experimento 6; el 10 de marzo de 1883—

Ganja, como majum.

Preparación—Los cogollos floridos en remojo 24 horas en agua; luego bien machacados en mortero con agua durante diez minutos. Ambas infusiones mezcladas y filtradas por paño; añadidos pimienta negra y azúcar.

Ganja 80 granos, así preparada, tomada a la 1-30 p.m.

Antes—Pulso 88; claro, regular.

Efectos—

2-30 p.m.—Pulso 96; menos claro. Pupilas con alguna contracción inducida. Efectos mentales comenzando.

3-30 p.m.—Pulso 106. Pupilas como a las 2-30.

Efectos mentales—Voz pastosa; conjuntivas algo rojas; se queja de mareo; puede mantenerse sobre un pie con dificultad; aspecto pesado y aturdido.

5-30.—Efectos casi desaparecidos. Pulso 94; los efectos duraron unas 3½ horas.

Experimento 7; el 12 de marzo de 1883.

Ganja, como majum.

Ganja, 60 granos; preparada como en el Experimento 6; bebida como 12 onzas de líquido, a la 1-30 p.m.

Antes.—Pulso 88; firme, lento.

Efectos.—2-30 p.m., pulso 130; irregular. Pupilas, contracción inducida.

Mental—Muy mareado; no puede caminar en línea recta, se tambalea; no puede mantenerse sobre un pie; voz pastosa, pesada; conjuntivas muy rojas. Excitado y hablador; aspecto de embriaguez.

3-30 p.m.—Pulso, lo mismo. Pupilas, mayor contracción. Menos excitado; somnoliento.

4-30 p.m.—Pulso 98; más firme; recobrándose, soñoliento; voz, más natural. 6-30 p.m.—Efectos casi desaparecidos. Los efectos duraron unas cinco horas.

Nota—Los síntomas en este caso sobrevinieron muy rápidamente, y alcanzaron pronto la máxima intensidad.

Los experimentos 8 y 9 se hicieron en un Bihoo.

Bihoo.—Hombre, de 38 años, bastante musculoso e inteligente. Habituado al uso del opio y la ganja.

Opio—Ha comido desde los cinco años 40 granos al día, la mitad a primera hora de la mañana, la mitad por la tarde, cuando podía permitírselo.

Ganja.—Ha fumado habitualmente durante 7½ años dos veces o más al día; cada vez, de 20 a 45 granos, según el estado de sus fondos.

Experimento 8; el 5 de marzo de 1883—Ganja.—60 granos + tabaco 6 granos.

Antes de fumar.—Pulso 75; lento, fuerte. 2-45 p.m. comenzó a fumar.

3-20 p.m. terminó.

Efectos. Pulso 108; primer sonido no claro ni firme.

Conjuntivas rojas.

General.—Aspecto de embriaguez; párpados caídos; voz pastosa.

Mental—Mareado; no puede mantenerse sobre una pierna; dispuesto a la alegría.

5-30 p.m.—Efectos disminuyendo. 6-30 p.m.—Efectos desaparecidos.

Los efectos sobrevinieron más bien lentamente, y duraron unas tres horas.

Experimento 9, el 6 de marzo de 1883—

Bhang.—Hojas de tres semanas, secas, de plantas de 2 a 3 pies de altura, maduras, no en flor.

240 granos (= 1 onza) + tabaco 12 granos. Fumados en cuatro porciones.

Antes.—Pulso 76; lento, firme.

Comenzó a fumar, 1 p.m.

Terminó, 2-45 p.m.

Efectos.—Pulso 94; sonido, no claro. Pupilas.—Ligeramente contraídas.

Diurético—Efectos marcados.

Mental.—Ninguno marcado; ligero mareo; puede mantenerse fácilmente sobre una pierna.

  1. Declaración del teniente coronel cirujano J. M. Zonas, cirujano civil y superintendente del Manicomio de Cuttack.

Declaración oral.

Soy superintendente del Manicomio de Cuttack desde noviembre de 1891. Es mi primer cargo en un manicomio. No he hecho de la locura un estudio especial, y no tengo experiencia especial al respecto fuera del cargo de este manicomio.

El registro general da los nombres de todos los alienados recibidos y todos los pormenores necesarios para rellenar los estados anuales. Lo rellena el sobrestante de su propia mano. Obtiene sus datos del rol descriptivo y de los papeles enviados con el alienado. Hace la anotación en el acto, limitándose a copiar lo que contienen estos papeles. Estas anotaciones nunca se alteran después, a menos que se descubran errores de copia.

Si la causa se anota como «desconocida», no hago ninguna indagación posterior para averiguar la causa.

La anotación relativa a la causa permanecería siempre tal como se hizo en los papeles. Nunca la alteraría, porque no creo tener los materiales para decidir en cuanto a la causa. Los estados VI y VII de los Informes anuales se preparan ambos a partir de este registro, sin referencia alguna a hechos que hayan podido ocurrir durante la detención del hombre. Naturalmente, si el tipo no se hubiera diagnosticado, el tipo se anotaría cuando se hiciera el diagnóstico. No se haría ningún otro cambio. La causa nunca se alteraría.

Los informes dependen, por tanto, de los papeles tal como llegan. No creo que los papeles sean absolutamente fidedignos en cuanto a la causa, pues dependen en la mayoría de los casos de indagaciones policiales previas. Pero son la mejor información que podemos obtener. No podemos ausentarnos para hacer indagaciones personales, y tenemos que contentarnos con los papeles. Nunca he visto a ningún pariente que acompañara al alienado. A veces vienen parientes a visitar a los pacientes; pero nunca les he preguntado por la causa. Aceptamos los papeles. Nunca intentamos escudriñar los papeles. Formo mi propia opinión en cuanto a la causa a partir de los síntomas, pero eso no lleva a ninguna alteración en los papeles. En los casos de cáñamo no hay síntomas diagnósticos una vez pasado el período activo de la intoxicación (incluida la consiguiente depresión). Estos síntomas nunca se ven en el manicomio. Nunca los he visto. No hay síntomas diagnósticos de la locura por drogas de cáñamo, por lo que sé.

  1. Declaración del teniente coronel cirujano Royston La Dutt, cirujano civil en funciones, 24-Parganas.

  2. Observación personal y experimentos y trato con personas adictas a los hábitos del cáñamo en Bengala.

  3. Estas definiciones son aceptadas por todos. Los nombres empleados, es decir, sidhee, charas y ganja, son los nombres locales en Bengala.

  4. Por lo que sé, la ganja y el charas solo se emplean para fumar. Se mencionan casos en que el charas se ha empleado con fines criminales, pero ningún caso de ese género ha llegado a mi observación en el curso de veintidós años de servicio en Bengala.

  5. Nunca he visto el bhang empleado para fumar.

  6. Respuestas bajo los epígrafes respectivos.

Ganja. Bhang o sidhee. Charas.

(4) 30 a 120 grs. 180 a 360 grs.

(5) Varía. 180 a 540 grs. 120 a 360; 360 a 1.440 grs.

No puedo dar el costo medio de estas drogas, por no tener conocimiento de los precios de mercado.

  1. La ganja y el charas se mezclan ordinariamente con tabaco seco. Las dos drogas se frotan juntas con unas gotas de agua en la palma de la mano izquierda, lo que en los fumadores de ganja deja una mancha pardonegruzca característica, que ofrece un medio de detección. Esta mezcla se fuma en pipas. El sidhee o bhang se emplea en forma de infusión fría en agua generalmente, mezclada con pimienta negra, pepino o semillas de melón. Los indostaníes lo toman en esta forma. Los mahometanos y bengalíes añaden leche y azúcar y agua de rosas ocasionalmente. No rara vez se mezcla datura para realzar sus propiedades intoxicantes. El sidhee o bhang se emplea también en forma de majum o dulce con azúcar, leche y agua de rosas.

A menudo se añade datura, especialmente por quienes recurren a crímenes con su ayuda. Los kabirajes o hakims indios añaden nuez vómica al sidhee principalmente para obtener sus propiedades afrodisíacas. Nunca he oído que se empleen cantáridas en Bengala, aunque bien podría emplearse opio.

  1. Los principiantes fuman ganja o charas en soledad, a menudo con uno o dos compañeros de juerga. Los habituales confirmados recurren generalmente a las tiendas, donde encuentran compañía. Los ricos lo consumen en casa con algunos de sus compañeros. El sidhee rara vez lo usan habitualmente los bengalíes. Lo usan habitualmente los indostaníes, especialmente la clase de los darwanes. El uso de estas drogas es muy limitado en Bengala. Algunos de las clases bajas lo usan. Rara vez he visto a niños consumirlas, salvo en casos en que los padres son consumidores habituales. Los hombres usan las drogas, y no rara vez las mujeres de costumbres licenciosas. Los jóvenes de entre 15 y 20 años comienzan su uso; rara vez los adultos ya crecidos.

  2. Es fácil adquirir el hábito de tomar estas drogas. Hay una tendencia invariable a que el hábito se vuelva excesivo, y es difícil romperlo, especialmente en el caso de fumar ganja.

  3. El último día de la Durga Puja, llamado día de Dasami, es costumbre social consumir la infusión acuosa de sidhee tanto entre hombres como entre mujeres hindúes en Bengala. No es esencial por motivos religiosos, y generalmente es muy templado, y no lleva en la mayoría de los casos a la formación del hábito. Últimamente se ha puesto de moda entre los hombres sustituirlo por brandy. Durante la fiesta de Holi los indostaníes consumen en exceso las tres drogas; y como la fiesta dura algunos días, hay todo motivo para temer que el consumo pueda llevar al uso habitual de estas drogas.

En mis años mozos observé a menudo que se sustituían las drogas de cáñamo, sidhee y ganja, por marcas inferiores de brandy y ron. La embriaguez predominaba entre la gente educada a la inglesa en grado muy considerable, debido a la indiferencia religiosa resultante de una educación secular y a la imitación de las costumbres europeas. Que había un consumo excesivo de aguardientes fuertes y de carne entre los europeos, que los nativos imitaban, lo mostrará una referencia a los informes y obras de los doctores C. N. Macnamara y Norman Chevers.

Las importaciones de licores extranjeros apoyarán la afirmación que hago. En los últimos diez o doce años ha habido una reacción contra el uso de licores, tanto entre europeos como entre nativos, debida a causas totalmente distintas; pues mientras los europeos consumían menos por conocer sus efectos deletéreos en los trópicos, el nativo ha sido influido además por el renacimiento del hinduismo, del brahmanismo y de una forma más pura de mahometanismo.

La embriaguez sigue causando tristes estragos entre los cristianos nativos y ciertas clases de hindúes. Una prueba de la disminución o reducción de la embriaguez es la menor prevalencia de afecciones hepáticas y abscesos de hígado en la actualidad,

  1. Apenas hay gran diferencia en los efectos que siguen a fumar charas o ganja. El charas se quema lentamente y tarda un poco más en producir la intoxicación que la ganja. En la práctica, sin embargo, la intoxicación sigue casi instantáneamente tras una larga chupada o calada. En el caso del siddhi tomado como infusión acuosa, la intoxicación sobreviene al cabo de media hora aproximadamente, y es de carácter más alegre que en las otras variedades, que por su concentración producen estupefacción y languidez o lasitud.

  2. El fumar estas preparaciones afecta directamente al sistema nervioso y es, por tanto, más perjudicial que comer o beber. En este último caso la droga se introduce lentamente por el sistema digestivo y ejerce sus efectos despacio. El fumar es más deletéreo para el sistema nervioso y da lugar a la emaciación y otros síntomas bien conocidos, incluida la locura, antes que el beber o comer las mismas drogas. Aquí, por supuesto, considero la cantidad igual tanto para fumar como para beber o comer.

  3. Los kabirajes y hakims usan las drogas extensamente en el tratamiento de enfermedades humanas. Nada sé de su uso en enfermedades del ganado.

  4. Solo es admisible el uso medicinal.

(a), (2), (¢). No.

Como intoxicante apenas puede decirse que sea beneficioso.

  1. Su uso es siempre nocivo, pues tiende a aumentar el consumo.

  2. En los consumidores habituales alivia primero el ansia, calma el sistema nervioso y produce una leve ebriedad de género alegre, pro

Fue citado a comparecer en una reunión de la Comisión para examen oral, pero no pudo presentarse,

moviendo la hilaridad en los alegres o la concentración de la mente en los devotos religiosos. Rara vez produce la ruidosa hilaridad del alcoholismo. Crea apetito, y la ebriedad dura unas tres horas, seguida de sueño. No se advierten efectos posteriores, pero considerable inquietud y malestar siguen a la demora o a la falta en el suministro de la droga acostumbrada.

  1. Como observé anteriormente, el uso habitual de estas drogas tiende en la mayoría de los casos al exceso. He visto, sin embargo, varios casos en hombres laboriosos y activos, en que el fumar muy moderado de ganja o charas o el beber moderado de siddhi en infusión no producen efecto apreciable alguno. Entre los cantores de Bengala, los artesanos y los obreros de fábrica, el hábito moderado no entraña efectos inmediatamente nocivos, pero estos casos moderados rara vez son longevos. Hay en ellos un proceso lento e insidioso de socavamiento de sus sistemas digestivo, respiratorio y nervioso, que los predispone a enfermedades agudas y abrevia sus vidas. Entre estos usuarios moderados se observan invariablemente un intelecto débil y un sentido moral embotado. Cuando imperceptiblemente se excede la moderación, entonces los síntomas de deterioro de la constitución, la digestión y el sistema nervioso se manifiestan al observador experto.

Por uso habitual moderado entiendo un par de [pipas] al día, o un tola de siddhi en infusión.

He visto casos individuales de leve deterioro del cuerpo y de la mente, pero no los registré.

El uso de estas drogas tiende al exceso, como ya se ha observado. Los efectos del beber siddhi son lentos, pero en última instancia se funden con los que surgen de fumar ganja o charas. Al fumador de ganja o charas se le conoce por su aspecto y sus hábitos. Generalmente está emaciado y camina despacio por los senderos menos frecuentados y por partes apartadas de los caminos. Es por lo general taciturno, inofensivo o furtivo en sus hábitos. Su rostro tiene un aspecto hundido, y sus ojos a menudo están inyectados en sangre, especialmente después de fumar, con pupilas dilatadas.

Físicamente se convierte en una ruina; moralmente, en un depravado; y mentalmente, en un inepto o un loco. El fumar excesivo de ganja o charas produce generalmente dos series de trastornos. En los individuos jóvenes y nerviosos, manía aguda, seguida de demencia. En los viejos habituales confirmados hay un deterioro gradual del cuerpo y de la mente, gran emaciación, trastornos nerviosos, gran timidez, seguidos de digestión alterada y, finalmente, una forma inveterada de disentería, cirrosis de pulmón e hígado. La ganja es una fuente prolífica de locura, curable en los jóvenes, pero incurable en los viejos.

47 y 48. No es un hábito hereditario, pero si los niños se relacionan con padres habituados a tales drogas, adquieren el hábito.

  1. Estas drogas son débiles afrodisíacos, y a menudo son usadas por hombres y mujeres inmorales, así como por las clases altas de mahometanos e hindúes, que por el abuso pierden sus potencias sexuales. Medicinalmente no es nocivo, y como tal se usa generalmente. El uso habitual excesivo causa impotencia. He visto más de una docena de casos.

  2. Los resultados del uso excesivo se han discutido anteriormente.

  3. He notado que la dhatura acrecienta los efectos narcóticos de las diferentes preparaciones del cáñamo, y lo mismo hace el opio; la nuez vómica aumenta su propiedad afrodisíaca, y la nuez de areca, que contiene un narcótico volátil, se comporta como la dhatura o el opio, pero en muy limitada medida.

  4. No he visto ningún caso.

  5. Evidencia del Cirujano-Teniente-Coronel G. Price, Cirujano Civil, Burdwan.

  6. Durante veintiún años de servicio en la India he encontrado con frecuencia consumidores de drogas del cáñamo, y he conversado con ellos y con nativos inteligentes sobre el particular.

  7. Sí, bhang o siddhi, ganja y charas.

  8. La ganja se come a veces mezclada con nuez de areca. Esto lo hacen generalmente los fumadores excesivos cuando advierten que su pipa o dos de ganja fumadas previamente no han producido efecto suficiente. El comerla aumenta y prolonga el efecto.

  9. Un médico nativo me ha dicho que el bhang es fumado a veces por los principiantes, porque es considerablemente más suave que la ganja. Otros nativos inteligentes con quienes he hablado sobre el particular dicen todos que nunca se fuma. Ciertamente no puede ser una práctica común en el Bajo Bengala.

  10. Gamsa. ‘Buane, a af gi 4 Big £3 BA por fig

Habitual moderado,

(e) on % vori.jlanno, jg vori|1 pice, |f sori. 1 pice,

: * era,; 7 / “f f:

.{) Habitual excesivo; a ot onke a) antiga 98 2 voris, |$ annas |} vor: 1 anna |? vorie! 1 anna,:

-+ Vori equivale casi a un tola de peso.

  1. El tabaco seco se mezcla ordinariamente con la ganja cuando se fuma, y la nuez de areca cuando se come. El tabaco húmedo se mezcla con el charas cuando se fuma.

El bhang, cuando se bebe, se prepara generalmente con azúcar y agua, ocasionalmente con bhang massala.

El objeto de la mezcla es hacerlas más sabrosas.

El bhang massala contiene:

Semillas de pepino, semillas de kharmuja, pétalos de rosa, pimienta negra, semillas de anís.

Aunque el bhang se bebe generalmente, a veces se come, mezclado con dulces, cuando se le llama majoon.

  1. Todos se consumen, si es posible, en compañía, de lo contrario en soledad. Está principalmente limitado al sexo masculino.

No es habitual que los niños menores de diez o doce años consuman ninguna de estas drogas.

  1. Sí; el hábito se forma fácilmente. Es difícil romperlo. Hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  2. Durante el festival de Dassara en las vacaciones de la Puja de Durga, es costumbre que los amigos reunidos beban bhang, y se considera esencial en esta reunión religiosa. Quienes no tienen el hábito de consumirlo regularmente o simplemente mojan su dedo en la solución y se lo ponen en la lengua, a menos que se sientan inclinados a probar sus efectos por primera vez, cuando lo toman en cantidades moderadas. La tendencia en este festival es tomarlo en cantidades mayores de lo acostumbrado. Sin duda es probable que conduzca a la formación del hábito.

  3. No, no he oído que tal sea el caso. He oído de casos en que hombres antes habituados a consumir licor del bazar han pasado a fumar ganja, debido a la eliminación de las destilerías de su vecindad y la consiguiente subida del precio del licor del bazar.

  4. La única diferencia en los efectos de fumar charas y fumar ganja es que el primero produce dolor de cabeza y el segundo no.

El beber bhang difiere en sus efectos de ambos: produce una intoxicación hilarante, que sobreviene en un cuarto a media hora y dura de ocho a doce o veinticuatro horas, mientras que los efectos de fumar ganja o charas son casi inmediatos, duran de dos a tres horas, y no producen la misma hilaridad de buen humor, sino más bien más excitación e intoxicación de una descripción menos agradable.

  1. El bhang es prescrito por algunos para dolencias intestinales y del pecho. No sé de ninguno que se use en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  2. (6) El fumar ganja sí da resistencia bajo esfuerzo severo. El babu Lolit Mobun Rai me habla de un chaprassi suyo que, después de un par de pipas de ganja, puede recorrer toda la distancia entre Burdwan y Chogdighee (veinticinco millas) en un tiempo inusualmente corto.

  3. No considero inocuo el uso de ninguna de estas drogas. Creo que la tendencia es que el hábito, una vez comenzado, se vuelva excesivo y nocivo.

  4. Todas son refrescantes, producen intoxicación, no calman el hambre, sino que, por el contrario, aumentan el apetito. Los efectos de la ganja y el charas duran unas dos a tres horas, pero los del bhang duran mucho más: de ocho a doce o veinticuatro horas.

Los efectos posteriores de todas son más o menos depresión y lasitud, con dolor de cabeza en el caso del charas.

La falta de gratificación subsiguiente después de formado el hábito sí produce ansia e inquietud.

47 y 48. No; nunca he oído de tales casos. Pero los fumadores de ganja a veces enseñan a sus hijos, cuando crecen, el uso de la droga.

  1. No usualmente ni por prostitutas ni por otros. Cuando la ganja se fuma en exceso, la impotencia resulta a menudo en ocho o diez años.

  2. Nunca he oído de la mezcla de dhatura, nuez vómica, cantáridas u opio con drogas del cáñamo. Cuando la ganja se come mezclada con nuez de areca, no sé que esta última produzca modificación alguna de la acción de la droga del cáñamo.

Conclusión. — Respecto a la bien conocida pérdida de memoria causada por el fumar habitual de ganja, hay un proverbio bengalí: «Ganja khaley baper nam bhuley jai». Quien fuma ganja olvida hasta el nombre de su propio padre.

Respecto a la diferencia entre los resultados del bhang y la ganja, hay otro proverbio: «Siddhi khaley buddhi barey, ganja khaley Lokhy charey». El hombre que bebe bhang prospera, el que toma ganja va a la ruina (es abandonado por la diosa Lukhi).

  1. Evidencia del Cirujano-Teniente-Coronel E. Bovit1, Cirujano Civil en funciones de Patna y Superintendente del Manicomio.

  2. Estoy en el servicio médico en la India desde 1878, y he estado a cargo de varios regimientos nativos, estaciones civiles y tres manicomios.

  3. Considero que las definiciones dadas por el Dr. Prain son correctas. La ganja que he visto con más frecuencia es la ganja plana. Siempre he oído hablar de las diferentes formas en que se usa la planta o sus productos como bhang, ganja y charas.

En explicación de las respuestas a los Capítulos V y VI, es justo declarar que la información es de oídas y no se basa en la experiencia. Parece imposible extraer hechos reales de la clase de nativos que usan estas sustancias. Un factor potente en su desinclinación a hablar libremente sobre este tema es la opinión generalmente recibida entre los nativos de que las preparaciones del cáñamo (ganja y charas) tienen un efecto afrodisíaco, y este aspecto de la cuestión les impide hablar abiertamente.

Existe, según mi experiencia, mayor dificultad en obtener declaraciones correctas de los naturales acerca del ganja que acerca del opio o del alcohol. Por ejemplo, un paciente del manicomio que me dijo que solía fumar veinte pipas al día, salió fuera de la oficina y dijo que fumaba muchas más, siendo sus declaraciones posteriores transmitidas a mí por uno de los guardianes. Del mismo modo, hombres de quienes se sabe que fuman ganja profesan ignorar cuánto ponen en una pipa. Como

ejemplo de la dificultad de hacer observaciones

* Este artículo = en él se incorporan...

sobre este tema, puedo afirmar que en más de veinte años de práctica en la India nunca he visto ni tratado un caso de envenenamiento causado por el cáñamo o sus preparados, ni conozco a otro médico que lo haya visto. Entre los muchos pacientes enviados a los manicomios bajo mi cargo cuya locura se declara debida al ganja o al bhang, nunca he visto admitido a uno que estuviera sufriendo realmente de los efectos tóxicos recientes de estas drogas; ni recuerdo haber visto a un preso admitido en la cárcel en estado de intoxicación debida al cáñamo.

El carcelero, que lleva dieciséis años de servicio en el departamento, declara que nunca ha recibido en la cárcel a un preso que estuviera inconsciente o incapaz de conducirse debidamente por los efectos recientes de las drogas del cáñamo.

  1. Se afirma que no se vende charas en Patna.

Si se usa, se trae para uso privado. El ganja se usa generalmente para fumar.

  1. Los bhagats y sadhus, y quienes se juntan con ellos, todos fuman ganja. No puedo afirmar qué proporción ni qué clases usan charas. Se sabe, pero parece ser muy poco común. Se me ha dicho que los mahometanos usan charas más que los hindúes, oponiéndose estos últimos a ello porque se recoge sobre pieles.

  2. Se prefiere el ganja plano: un fumador dice que es más fuerte. El plano es el más barato y lo usa comúnmente la gente pobre.

~ 99. No puedo obtener información alguna sobre el charas, que parece un artículo bastante raro. Tengo entendido

que se importa generalmente de Mirzapur; pero una variedad mejor viene de Herat.

  1. No se vende para fumar aquí.

  2. Las mismas personas que fuman ganja beben bhang; pero, siendo más barato, el bhang es más usado por los pobres. Se dice que la cantidad de bhang consumida aumenta en el tiempo caluroso, y que la de ganja disminuye. Esto es a causa de las propiedades refrescantes del bhang como bebida.

(a) No puedo averiguar que el bhang se coma habitualmente aquí.

(b) Una gran proporción de las clases bajas lo bebe. Oigo que todos los adoradores de Siva toman bhang y ganja.

  1. No parece haber diferencia apreciable.

Esto lo afirman los vendedores de ganja.

Ganja. Bhang. 26. (a) 45 por ciento,... 70 por ciento. (b) 25 por ciento,... 15 por ciento. (c) 12½ por ciento,... 10 por ciento. (d) 12½ por ciento,... 5 por ciento.

No puedo responder de estas cifras. Se recogen de personas que toman las drogas, y de otras, y solo pueden ser aproximadas.

  1. Una infusión de bhang apenas se considera un intoxicante, y la toman a menudo, especialmente en el tiempo caluroso, los mendicantes religiosos y sus discípulos, los sepoys, los alguaciles, los guardianes de la cárcel, etc., y también el público en general. El uso de estas drogas por personas que no son devotos es probablemente más común entre aquellos expuestos a las vicisitudes del tiempo o que tienen que montar guardia de noche.

  2. Ganja. Bhang. Charas.

(a) 2 pice... hasta 10 pice de valor. ( No (b) Hasta 4 dammas,... 2 annas ( se sabe, o en algunos casos un rupee de valor,

2 pice de valor es,... 1 pice de valor es de unos 20 annas de valor sería de unos 90 granos; 4 granos; 2 annas de valor sería de unos 160 granos, unos 720 granos,

En cuanto a la cantidad consumida, encuentro por experimento que cuando el ganja se mezcla con una pequeña cantidad de tabaco turco y se lía en un cigarrillo, siendo el humo inhalado en los pulmones de una persona que nunca lo ha tomado antes, se requieren tres granos para producir cualquier efecto reconocible, y cinco o seis granos para producir un efecto decidido; diez granos producen intoxicación. Pienso, por tanto, que las cantidades mencionadas arriba son probablemente correctas.

  1. Fumado ordinario de ganja: tres partes de ganja, una parte de khaini (tabaco en hoja); excepcionalmente, aceite esencial de flores, como rosa, jazmín, etc.

El bhang massala no se vende; la gente lo prepara por sí misma. Bhang 1 pice, anís ½ pice, pimienta negra ½ pice; excepcionalmente, bhang, azúcar, ilachi (cardamomos), badam (almendras), golmirch, sonf (anís), kasbun (achicoria), semillas de pepino y leche. A veces los fumadores confirmados añaden semillas de dhatura para aumentar los efectos intoxicantes.

  1. (a) El bhang aumenta el apetito.

(b) El bhang y el ganja se toman ambos con este propósito.

(c) Como arriba. El bhang se da a veces en la fiebre palúdica.

Los soldados, alguaciles, kahars, jornaleros del campo, barqueros y otros que trabajan duro mientras están expuestos a las vicisitudes del tiempo toman bhang, o si son fumadores de ganja, ganja. Esto se refiere tanto a los fumadores moderados ocasionales como a los usuarios habituales de la droga.

El bhang es el remedio indígena reconocido para la fatiga en hombres y animales.

  1. El bhang tomado habitualmente con moderación es inofensivo; pero se dice que el ganja tomado habitualmente, incluso en pequeñas cantidades, es propenso a causar dispepsia y debilidad. Los fumadores habituales se vuelven emaciados y de mal genio. No puedo dar razones.

  2. Sí.

  3. Se afirma que el efecto inmediato es refrescante, estimulante y que aumenta el apetito.

Los efectos duran de dos a cuatro horas.

Parece haber solo ligeros efectos posteriores y, salvo entre los consumidores habituales, no se produce ansia. Se afirma que los efectos del bhang son más duraderos que los del ganja.

Experimenté conmigo mismo y encontré que, en el caso de una persona no acostumbrada al ganja, el fumar en cigarrillos 3 granos, siendo el humo inhalado en los pulmones, produjo un ligero zumbido en los oídos. El humo de 5 y 6 granos inhalado en los pulmones causó zumbido en los oídos, sensación de calor y opresión en la región cardíaca, pulso rápido, y a intervalos una sensación de aprensión de desastre.

Visiones de toda clase flotan ante los ojos, cambiando rápidamente, de apariencia brillante o centelleante. La mano estaba firme, y mediante un esfuerzo las visiones, etc., podían desecharse de la mente. La inhalación del humo de 10 granos produjo los mismos síntomas en forma más marcada, con alucinaciones decididas de oír voces, campanas, silbatos de ferrocarril, etc., cierta inseguridad de la mano y del paso, vómito forzoso sin ninguna sensación de náusea; pero incluso aquí las visiones y los sonidos estaban bajo control mental, y podían desecharse mediante un esfuerzo. Hubo gran palpitación del corazón.

No hubo efectos posteriores.

La intoxicación es más curiosa que agradable, y los sueños parecen conducir a una sensación de muerte o desastre inminente, que es causada por la opresión en la región cardíaca y las palpitaciones. Esto pasó y las visiones comenzaron de nuevo, conduciendo a otro ataque de temor y aprensión. Esta sensación es

decididamente muy desagradable, no como para alentar una repetición del experimento.

  1. Esta respuesta solo se refiere al bhang y al ganja.

El uso habitual moderado del bhang parece no producir efectos nocivos, y en muchos casos el del ganja es igualmente inofensivo; pero el fumar ganja, incluso cuando es moderado, a veces afecta la digestión y causa emaciación y mal genio. Al principio causa ansia de comida; pero este efecto se pierde después. No conozco ningún caso en que haya causado disentería, bronquitis o asma; pero he notado ronquera de la voz, probablemente debida a alguna irritación laríngea, entre los fumadores de ganja.

No conozco ningún caso en que una persona previamente enérgica y moral se haya vuelto perezosa e inmoral por el uso de las drogas del cáñamo. En cuanto a la locura, véase más adelante.

  1. La indulgencia en las drogas del cáñamo no parece hacer mucho daño mientras el consumidor esté bien alimentado, incluso cuando se toman grandes cantidades.

La cuestión de la conexión de las drogas del cáñamo y la locura es muy amplia, y a falta de cualquier caso en mi propia práctica en el que pueda afirmar que una persona sana que consume estas drogas, y sin tara hereditaria de locura, se haya vuelto loca tras una indulgencia excesiva, y por ninguna otra causa, solo puedo exponer mis opiniones con desconfianza.

Parece cierto que el alcohol, el opio, el cloral y quizá algunos otros estimulantes y narcóticos causan la locura, y no hay razón para que el cáñamo indio no lo haga también. Al mismo tiempo debe admitirse que en algunos casos los tres primeros pueden tomarse en cantidades excesivas durante periodos prolongados sin causar nunca la locura, a menos que el ansia y la indulgencia en estas sustancias se consideren en sí mismas como locura, y creo que esto es cierto también respecto de los preparados de cáñamo.

Sabemos que administrando ciertas cantidades de alcohol, etc., pueden producirse seguramente ciertos efectos, incluso entre quienes son adictos a su uso; pero no se sabe que la locura sea uno de ellos.

Solo ocurre en cierta proporción de casos, que son aquellos en que existe predisposición, los cuales podrían haber desarrollado la locura por otras causas, y este es probablemente el caso de los preparados de cáñamo. El hecho de que, aunque los preparados de cáñamo se consumen comúnmente en la India y son casi desconocidos en Inglaterra, la proporción de casos de locura en la India que es necesario someter a reclusión en los manicomios nativos del Gobierno, que son los únicos manicomios, por lo que sé, en la India, es infinitesimal en comparación con el número de alienados en los manicomios públicos de Inglaterra e Irlanda. En toda la Presidencia de Bengala, con una población de unos setenta y un millones, había solo 951 alienados nativos de todas clases así recluidos a finales de 1892.

Es cierto que muchos alienados están en libertad en la India que serían internados en manicomios en Inglaterra, pero el último censo muestra que la proporción de alienados en Bengala es muy inferior a la de la metrópoli; y de los 1.149 casos tratados en manicomios durante 1892, solo se dice que 227 casos son causados por preparados de cáñamo. Esto da menos de cuatro casos por millón de población, incluso si se admite que todos los casos se deben a la causa asignada. En el Manicomio de Patna se decía que había 51 casos debidos a ganja y bhang de un total de 289 alienados tratados durante el año.

La proporción es grande, pero el número real de casos pequeño.

Las investigaciones de la Comisión se limitaron a aquellos casos de locura que se decía causados por preparados de cáñamo y admitidos durante el año 1892. De estos, había $ casos de un total de 88 casos admitidos por todas las causas.

Es quizá lamentable que así fuera, pues me hice cargo del manicomio en febrero de 1893, y cuatro de los casos habían muerto o sido dados de alta antes de esa fecha; un quinto estuvo solo doce días en el manicomio después de hacerme yo cargo; mientras que un sexto caso, que se había recuperado y había sido enviado para juicio, nunca había estado loco durante mi desempeño del cargo. En estos casos mi opinión se basa en las notas del Superintendente, las hojas descriptivas y los certificados médicos, y no en la observación personal.

Los otros casos los vi yo.

En cuanto a la cuestión: «¿Produce la locura (núms. 45 y 46)?», yo diría: «sí, en algunos casos»; pero la investigación ulterior que se hizo en los distritos de donde fueron enviados los alienados arroja dudas sobre la historia remitida con los lunáticos y sobre el diagnóstico en algunos casos.

Tomando los casos en el mismo orden que la Comisión:

(1) Salik Patick.

Declaré que este es un caso dudoso, pues hay locura en la familia. Los preparados de cáñamo pueden haber sido la causa excitante. El informe de una investigación completa realizada por Babu Bhawani Prasad Neogi y el Cirujano Civil de Saran declara «que los testigos examinados, incluidos la madre, el tío y los vecinos de la puerta de al lado del lunático, coinciden en decir que Salik Patick nunca consumió ganja, bhang, alcohol, opio, dhatura ni ninguna droga intoxicante alguna. Todos atribuyen la locura al susto en un sueño».

El Magistrado Adjunto supone que Lakhu Dosadh, el chaukidar que llevó al lunático ante las autoridades, es responsable de la declaración de que la locura se debía al bhang. No ha podido encontrar a Lakhu Dosadh ni tomar su declaración. Este es, por tanto, un caso muy dudoso y depende de la hoja descriptiva, que da el bhang como causa, y de la declaración del lunático, que da la ganja como la droga que usaba. La primera entrada en el libro de casos es como sigue:— «18 de febrero. Al ingresar, incoherente, inquieto, insomne; vaga sin objeto (dice que solía fumar ganja)». La hoja descriptiva declara: «Era adicto al bhang, que se dice es la causa de su locura».

(2) Kali Singh.

Declaré que este era probablemente un caso de locura debida a preparados de cáñamo, al menos como causa excitante, si no más. Una investigación completa en el lugar realizada por H. Wheeler, Esq., Oficial de Subdivisión de Beguserai, declara que «Kali Singh mismo, sus parientes y una multitud de aldeanos testificaron que comenzó a fumar ganja quince o dieciséis años atrás.

Lo aprendió en una peregrinación con los sadhus».

Durante algún tiempo solo tomaba dos chillums al día. Unos tres o cuatro años atrás aumentó el número a cuatro, y tres o cuatro meses antes de su detención elevó la cantidad repentinamente a seis, siete y ocho chillums. Su hijo dice: «No había thikana en ello; fumaba cuanto podía echar mano». Durante dos o tres meses antes de su reclusión estuvo en la aldea más o menos lunático, continuando el consumo excesivo. No pudo descubrirse ninguna otra causa de locura. Este parece un buen caso.

Admitió el uso de ganja.

(3) Gajadhar Ahir.

Declaré: «Este parece con toda probabilidad haber sido un caso tóxico, y la evidencia apunta especialmente a la ganja como causa, aunque el hombre se entregaba también a la bebida». Maulvi Syed Nasiruddin, Magistrado Adjunto, investigó el caso en consulta con el Cirujano Civil de Arrah. El informe declara que «Era de hábitos templados y casi un sadhu cuando se volvió loco de repente unos seis o siete años atrás (primer ataque de locura). No tenía causa de aflicción, celos ni desgracia. No tuvo enfermedad ni lesión antes de que comenzara la locura. Cayó en compañía de un sadhu fakir y se dio a fumar ganja.


Fumó sólo diez o doce días (fumando cuatro o cinco chillums al día), cuando de repente se le metió en la cabeza renunciar a todos los asuntos mundanos y hacerse él mismo fakir. (Nota: entonces estaba loco y fue enviado al manicomio. Permaneció insano unos cinco meses y fue dado de alta curado a los ocho meses.) Tuvo buen cuidado de no volver a fumar ganja, y así se abstuvo durante cinco años, transcurridos los cuales no pudo resistir la tentación y pensó que estaba fuera del peligro de una recaída.

Volvió a dedicarse a fumar ganja. Había fumado sólo cuatro o cinco días con gran moderación, cuando sobrevino la recaída.

Fue ingresado en el manicomio y se restableció a los siete meses. La historia del manicomio no concuerda con este informe. El hombre, sin duda, tomó ganja. En su primer ingreso se declara que la había tomado durante once o doce años, es decir, desde la infancia, teniendo entonces unos 26 años. El informe dice que sólo la fumó durante 10 o 12 días. El informe dice que permaneció cuerdo durante 5 años después de ser dado de alta. Volvió al manicomio a los tres años y cinco meses de su alta. Considero éste un verdadero caso de insania producida por la ganja.

(4) Sita Thakur.

Pensé que éste era un caso de insania en el que las drogas del cáñamo constituían meramente la causa excitante.

El informe presentado por el Magistrado Adjunto de Darbhanga y el Cirujano Civil declaraba que «se dedicó al robo a la temprana edad de doce años; fue condenado cuando tenía unos 18 años. Solía fumar ganja en pequeñas cantidades; pero era particularmente adicto a las mujeres. Nunca mostró signos de locura antes de ir a la cárcel la última vez; por el contrario, era un ladrón muy astuto. Debió de volverse loco en la cárcel.»

Este hombre parece haber tenido siempre hábitos errantes, deshonestos y perezosos, y haber perdido el control de su carácter. Fue frecuentemente sometido a sujeción en la cárcel de Bhagalpur y en la de Darbhanga, y agredió a un guardián en la cárcel de Darbhanga en noviembre de 1891, antes de su última condena.

La hoja descriptiva declara que probablemente estaba insano cuando anteriormente estuvo en la cárcel.

Sigue siendo peligroso, violento, destructivo y sucio tras 18 meses de tratamiento. Sigo dudando que este caso fuera causado enteramente por el cáñamo. Desde temprana edad parece haber sido vicioso e ingobernable.

(5) Maghan Gir.

Declaré que la historia de este caso apunta a una insania temporal por la ganja.

El informe adicional sobre el caso, redactado por el Magistrado de Muzaffarpur, que se recibió el 11 de enero de 1894, confirma plenamente esta opinión. «No hay causa hereditaria ni otra causa conocida de insania. Maghan Gir es un fakir, pero se ha abstenido del comercio sexual toda su vida. Empezó a fumar ganja aproximadamente un mes antes de volverse insano. Intentó suicidarse echándose delante de un tren, y 7 u 8 días después entró en un vagón de ferrocarril y rompió un cristal. Por esto fue detenido y, estando insano, fue enviado al manicomio.» El informe declara: «Consumió aproximadamente la misma cantidad de ganja, es decir, dos o tres chillums al día, durante cerca de un mes. Tomaba bhang con regularidad.» El propio Maghan Gir dice que solía fumar ganja con regularidad durante diez años, a veces 10 chillums al día, y que también tomaba bhang. El único testigo examinado es el hermano del alienado, hallándose éste, Maghan Gir, ausente en peregrinación.

Parece éste un caso de insania debida a la ganja.

(6) Behari Runiar.

Declaré que no había prueba de que este caso fuera causado por las drogas del cáñamo. El informe redactado por el Magistrado Adjunto y el Cirujano Civil de Darbhanga declara que «era adicto a la ganja y a la bebida, pero no en cantidades excesivas. Fue a la feria de Sonepur en el mejor estado de salud. Regresó tras una estancia de siete a diez días completamente loco, y después de permanecer unos días en casa desapareció. Era luchador.» Éste es muy probablemente un caso de insania causada por la ganja.

Él, siendo ya fumador de ganja, probablemente se entregó al vicio en exceso mientras estuvo en la feria.

Oigo que los luchadores toman a menudo ganja y bhang.

(7) Ram Sarup Das, alias Ramcharitar Thakur.

Se celebró una investigación por el Magistrado Adjunto Maulvi Syed Karim, en consulta con el Cirujano Civil de Champaran.

Pensé que la insania se debía a la ganja, porque se dice que el hombre tomaba ganja y porque los síntomas desaparecieron rápidamente. No tenía prueba de que el hombre tomara ganja, salvo la hoja descriptiva. El informe declara que no hay antecedentes familiares de insania, y que «no era adicto a fumar ganja antes ni durante el tiempo en que estuvo insano, ni a ningún otro intoxicante, como alcohol, opio, etc.

Debido a ciertos reveses de fortuna, cayó en grandes dificultades pecuniarias y se vio obligado a vender sus árboles e hipotecar sus tierras. Estas dificultades ejercieron una influencia muy perjudicial sobre su mente, y enfermó gravemente de fiebre un año antes de volverse insano. Es difícil decir por qué la insania en el caso anterior fue atribuida al hábito de fumar ganja, cuando el resultado de las investigaciones prueba de manera concluyente que no tenía conexión alguna con el uso de dicha droga.»

Este caso parece haber sido debido a la desgracia.

(8) Adit Missar.

Declaré que la insania pudo haber sido causada por el hábito de fumar ganja, pero no hay prueba alguna de que éste sea el caso. Se registró que había admitido fumar ganja, y era un mendigo religioso. El informe hecho por los mismos funcionarios que en el caso anterior (núm. 6) declara que «no pudo hallarse a ninguno de los parientes de Adit Missar, y por consiguiente no pudieron hacerse más investigaciones en el caso.»

El resultado de la investigación más cuidadosa es, por tanto, que los casos de Salik Patick y Siba Thakur son muy dudosos; el de Ram Sarup Das queda enteramente contradicho. Los casos de Kali Singh, Gajadhar Ahir, Behari Runiar y Maghan Gir parecen deberse realmente a las drogas del cáñamo; y el de Adit Missar no recibe nueva luz de la investigación, y se sostiene sobre su propia admisión y el hecho de ser un mendigo religioso o devoto. En un caso típico considero que las drogas del cáñamo son la causa única, tanto excitante como predisponente; pero donde existe otra causa predisponente, como la herencia, pienso que es sólo la causa excitante.

El tipo de insania es, en mi opinión, muy comúnmente una forma activa de manía, con insomnio, inquietud, incoherencia, locuacidad, destructividad, y a veces violentas convulsiones y alucinaciones. Puede haber, creo, otras formas además de la manía. En casos de predisposición a la insania, en los que la ganja es la causa excitante, podría causar el tipo de insania al que el paciente está predispuesto. La tendencia en un caso típico es a la recuperación, a veces progresivamente, otras tras un período de depresión.

La recuperación tiene lugar generalmente dentro de los seis meses, quizá en dos meses. La manía típica es temporal. Puede, sin embargo, durar más, y puede haber recaídas.

El estado mental de Kali Singh mejoró mucho en un mes, cuando fue dado de alta.

Gajadhur Ahir mejoró mucho en 6 meses, y se curó en 7 meses.

Sobran Napit, ingresado el 15 de abril de 1891 por insania tóxica, causa ganja: al ingreso, alucinaciones, ve y conversa con fantasmas y personas imaginarias por la noche. Incoherente, hablador, violento, agresivo, sucio, destructivo. Mejoró mucho en 6 meses, pero tuvo una recaída al cabo de un año y no se restableció hasta haber estado 18 meses en el manicomio.

Los síntomas pueden ser reinducidos por el uso de la droga tras la liberación de la sujeción. El de Gajadhar Ahir es un caso ilustrativo. Fue ingresado el 7 de febrero de 1888 como caso de insania tóxica, causa ganja; curado y dado de alta a los ocho meses; estuvo en casa cuerdo unos tres años y cinco meses; volvió a tomar ganja y fue ingresado el 13 de marzo de 1892 por la misma forma de insania, y dado de alta curado a los 7 meses.

Síntomas típicos.—No hay síntomas tan típicos que yo diagnosticara un caso por los síntomas solos como debido a las drogas del cáñamo. Creo que cualquier intoxicante podría producir una forma similar o muy similar de insania.

Los insanos que no tienen historia registrada de ganja a veces la piden y confiesan su uso. Considero en el más alto grado probable que las personas cuyas mentes empiezan a enfermar busquen el sueño, el alivio del dolor o de la excitación, o el alivio de la tribulación en el uso de las drogas del cáñamo, como lo hacen en otros países con el uso del alcohol; y dudo que este aspecto de la cuestión haya sido debidamente considerado. Tan poco se sabe realmente de los casos en los manicomios que no puedo citar ninguno en apoyo de esta opinión.

Del mismo modo, no puedo aducir prueba alguna que indique que la insania pueda tender a menudo a la indulgencia en el uso de las drogas del cáñamo; pero sospecho que así es.

Mi opinión sobre esta fase de la cuestión es que un número muy grande de personas consumen drogas del cáñamo con moderación o sin ella; probablemente millones lo hacen.

El número de personas tan insanas por esta causa que requieren sujeción en Bengala es de 227. En algunos de estos casos la causa puede no estar correctamente consignada. En mi análisis de los casos de 1892 muestro que sólo el cincuenta por ciento puede aceptarse como casos de ganja. No veo razón para pensar que éste no pueda ser un promedio adecuado para los datos en general. Los casos se clasifican generalmente, como lo fueron éstos, según la hoja descriptiva. Si las drogas del cáñamo fueran una causa común de insania, es razonable suponer que se someterían a sujeción muchos más casos de ganja.

Por otra parte, no habría nada irracional en suponer que cierto número de casos toman drogas del cáñamo en las etapas incipientes de la insania. Si los 277 lo hubieran hecho, no habría nada notable en ello; y creo probable que muchos de ellos lo hicieron.

Las declaraciones de las hojas descriptivas respecto a la causa no son, por regla general, muy fidedignas. No puedo decir qué grado de la policía las registra. Pero creo que la información la traen a menudo, en las aldeas pequeñas, los chaukidars.

A menudo hago preguntas a los insanos sobre el hábito de la ganja. Cuando un hombre lo admite, generalmente es verdad. He encontrado, sin embargo, alienados que acumulan todos los intoxicantes y dicen que los fuman todos. También he encontrado alienados que exageran la cantidad que toman. Creo que la admisión del uso puede aceptarse como verdadera en cuanto al mero hecho del hábito, pero no siempre en cuanto a la extensión del hábito. En cuanto a una declaración hecha por un alienado en un intervalo lúcido de que se había vuelto loco por la ganja, podría aceptarse hasta ese punto, es decir, podría aceptarse en cuanto al efecto de la droga sobre él mismo, prescindiendo de todo lo que él no sabría acerca de la predisposición. Si el hombre estaba loco cuando hizo la declaración, ésta no tendría valor alguno.

Si un alienado dijera que tomaba la droga en grandes cantidades, podría aceptarse. No he hecho costumbre de seguir indagando la extensión del uso. Por supuesto se hacen preguntas, pero no se obtienen fácilmente declaraciones satisfactorias.

Un cirujano civil o superintendente de un manicomio tiene, por lo que alcanza mi experiencia, muy escasa ocasión de ver a los parientes. En la mayoría de los casos los parientes no vienen nunca, debido a la distancia. Si se trae a gentes del pueblo, sus parientes vienen a verlas algunas veces. Pero rara vez los veo; no estoy presente cuando vienen. He preguntado a los parientes a quienes vi acerca de las costumbres de los alienados, y dan buena información.

Pero, por regla general, hablan con el celador, y él me dice lo que han dicho. Las declaraciones de los parientes en cuanto a la causa de la alienación son del todo indignas de crédito. A menudo están influidos por la superstición.

Atribuyen la brujería. Son ignorantes y no tienen idea de ninguna causa que no vean, excepto la brujería. A veces dan el calor como causa. Recuerdo un caso en que sospeché gunjah. El hombre era un servidor del Gobierno.

Él y sus parientes negaron el gunjah, y dijeron que se había vuelto loco después de un banquete, pero que no había ningún intoxicante. Dijeron que no sabían la causa. Sospeché algún intoxicante, probablemente gunjah, porque, entre otras razones, por la rapidez de la recuperación. Los mismos síntomas podrían haber sido debidos al alcohol o al opio, así como al gunjah. Por eso lo sospeché especialmente. No creo que pueda diferenciar entre la alienación causada por el alcohol, el gunjah o el opio. Cualquier intoxicante produciría, creo, la clase de alienación a la que un hombre está predispuesto.

El gunjah es el intoxicante más habitual; eso

Aparte de los informes de la policía y las declaraciones de los alienados y de sus parientes, no hay otros medios de información en cuanto a la causa. Nos es imposible ir a hacer averiguaciones. Solo lo he hecho una vez, en un caso de Patna.

Por regla general, los estados sobre las causas de la alienación se basan en las hojas descriptivas, sin ninguna averiguación ulterior por mi parte. Los estados anuales sobre las causas se extraen del libro de casos, que, por regla general, contiene las entradas sobre la causa, simplemente copiadas de las hojas descriptivas. No creo que estos estados den una base satisfactoria para una teoría científica de la relación entre los drogas de cáñamo y la alienación. Como he dicho, creo que dan una visión exagerada de esa conexión. No puedo decir cuán grande es la exageración, qué alto porcentaje debería restarse de las cifras. Sería mera especulación tratar de fijar una cifra.

  1. No es hereditaria, pero el hábito puede adquirirse por imitación. Los niños no parecen verse afectados.

  2. Como arriba.

  3. El gunjah se usa como afrodisíaco, y oigo que las prostitutas lo usan de este modo. No puedo decir que su uso con este propósito sea más perjudicial que cuando se usa como narcótico ordinario.

No sé que produzca impotencia, aunque el uso excesivo habitual puede producir este efecto como parte de una debilidad general.

  1. En algunos casos parece que sí. En los libros del manicomio se encuentra lo siguiente:

El 27 de mayo de 1873 fue admitido Ramdin Gwalla por manía aguda causada por bhang. El 27 de marzo de 1873 se volvió repentinamente loco y asesinó a uno de sus vecinos e hirió a otras tres personas con una espada.

El 17 de septiembre de 1893 fue admitido Paturat Malar por alienación tóxica causada por gunjah. Se volvió repentinamente loco y asesinó a un niño.

En una ocasión anterior había atacado a una mujer con un hacha. Admite fumar gunjah.

Debe, sin embargo, afirmarse que los ataques repentinos de manía homicida ocurren sin el uso de gunjah.

  1. Testimonio de Suraron-Masoz R. Coss, cirujano civil y superintendente del Manicomio de Alienados, Dacca.

  2. He visitado varias tiendas donde se venden gunjah, etc., en Dacca y otros lugares de Bengala. He tratado profesionalmente, tanto en instituciones del Gobierno como en la práctica privada, a un gran número de personas que tenían el hábito de tomar drogas de cáñamo, y también he encontrado a muchas de tales personas durante un servicio de unos 18 años en el Bajo Bengala, y he conversado con ellas sobre el tema de su hábito.

  3. Estas definiciones pueden aceptarse para esta provincia. El gunjah se conoce como gunjah. Siddhi y bhang son los nombres usados localmente. El charas se llama charas.

  4. No tengo conocimiento personal del cultivo o crecimiento del cáñamo.

  5. Tengo muy escaso conocimiento de la preparación o fabricación de la droga de cáñamo.

  6. Me han informado los tenderos que el gunjah se deteriora muy rápidamente si se descuida.

Es necesario mantenerlo seco. En Dacca el gunjah se envuelve habitualmente en paja y se guarda en sacos.

  1. El gunjah y el charas solo se usan para fumar en Dacca. No sé que se les dé ningún otro uso.

  2. Las clases bajas fuman gunjah habitualmente.

Los tenderos de Dacca me informan que cerca del 60 por ciento de sus clientes son muhammadanos de clase baja, y el 40 por ciento, chamars y otros hindúes de casta baja.

  1. Se prefiere el gunjah plano para fumar. 22. No lo sé. 23. No.

  2. No lo sé.

  3. Me informan los tenderos que el uso del gunjah y del charas ha disminuido algo últimamente. Atribuyen esto al creciente encarecimiento de los alimentos.

  4. (a) 85,0 por ciento, (b) 20 ídem. (c) 12,35 ídem. (d) 0,5 ídem.

100,0

  1. Muhammadanos de las clases bajas, chamars y otros hindúes de casta baja.

  2. (a) 74 a 15 granos por día, coste de 1 a 2 pice. (b) 60 granos por día, coste de 2 annas.

  3. Por lo que pude descubrir, nada (excepto en el caso del bhang massala) se mezcla ordinaria o excepcionalmente con estas drogas en Dacca.

El dhatura no se usa así aquí.

El bhang massala se usa para mezclar con él.

Se compone de:

hojas secas de rosa, semillas de lechuga, anís, semillas de adormidera, pimienta negra, semillas de pepino, mowri, semillas de kakoor, semillas de kashni, espina de gokhura.

  1. El consumo de estas drogas se practica habitualmente en compañía y se limita principalmente al sexo masculino, excepto en el caso de las prostitutas.

Se usan generalmente en la vida madura y avanzada. Cerca del 70 por ciento de las personas adictas a estas drogas son de mediana edad o viejas. No es habitual que los niños las consuman; pero por las averiguaciones entre los tenderos de aquí encuentro que cerca del 8 por ciento de estos clientes son jóvenes de 12 a 16 años.

  1. El hábito se adquiere fácilmente y, como los hábitos de fumar y de beber con moderación, no es fácil de abandonar; pero esta dificultad aumenta con las cantidades consumidas. Viendo la pequeña proporción de los consumidores excesivos respecto de los moderados de las drogas, no creo que en la gran mayoría de los casos haya tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  2. Los fumadores de gunjah tienen la costumbre de reunirse en grupos con el propósito de entregarse al consumo de la droga. Su práctica parece

usarse principalmente entre las clases bajas de

gentes como accesorio del trato social, y entonces se usa temporalmente y no es probable que lleve a la formación del hábito, ni es por lo demás perjudicial. Los consumidores excesivos practican habitualmente el vicio en soledad, y entonces es perjudicial.

  1. El bhang se considera menos dañino cuando se toma en exceso que el charas, y por último, se piensa que el gunjah es el más deletéreo en exceso.

No sé de ninguna opinión pública respecto de la práctica.

No conozco ninguna costumbre de adorar la planta.

  1. Sería una privación grave para todas las clases de consumidores habituales renunciar al consumo de la droga que usan. Mis razones para esta opinión son las siguientes: Los casos pueden compararse con los casos de personas que tienen el hábito de usar alcohol. En el caso del usuario moderado se siente una necesidad si se le priva del estimulante; si se toma en mayor cantidad, el apetito y la digestión pueden sufrir, y pueden resultar lasitud y una sensación general de malestar. En el caso de los consumidores excesivos esta necesidad y malestar se convierten en un ansia imperiosa, que debe satisfacerse a toda costa.

  2. No creo que sea factible prohibir el uso de estas drogas. Creo que se consumirían ilícitamente. La prohibición ocasionaría un grave descontento entre los clientes. No puedo dar ninguna opinión sobre la probabilidad de que tal descontento llegue a ser un peligro político, ni sobre el efecto de la prohibición en el consumo de otros estimulantes.

  3. No tengo razón para pensar que el alcohol esté siendo sustituido por estas drogas.

  4. Los efectos de estas son más o menos los mismos, pero el charas es más débil.

  5. Parecen tener más o menos el mismo efecto.

  6. No lo sé. El gunjah y el charas solo se usan aquí para fumar, y el bhang se bebe habitualmente. No he visto casos de comer gunjah y charas, así que no puedo comparar los resultados de fumar, comer y beber.

  7. Los kabirajes usan el bhang especialmente en las dolencias intestinales. Las preparaciones de Cannabis indica son muy usadas por los médicos nativos, generalmente en el tratamiento de la disentería, la diarrea crónica, etc.

El bhang se usa en el tratamiento de las enfermedades del ganado y en forma de polvos de condición.

  1. (c) Sí, (2) Sí.

(c) No tengo experiencia de su uso como preventivo de la malaria.

(d) He encontrado muy útil el uso moderado de Cannabis indica en la prevención y tratamiento de los ataques de disentería crónica. Me refiero al uso moderado.

  1. Considero que el uso moderado de estas drogas es inocuo, y en muchos casos beneficioso, por las razones que he dado en los párrafos 41, 44 y 57a.

  2. Sí.

  3. El uso moderado de estas drogas produce una sensación de exaltación y refresco, pero no de intoxicación. Calma el hambre y crea apetito. Usado ordinariamente, el efecto del bhang dura tres o cuatro horas, el del gunjah quince o veinte minutos, el del charas quince o veinte minutos.

  4. (a), (b), (c), (d), (e), (f) No. Véase más abajo, números 46 y 57a.

  5. El uso excesivo habitual del gunjah produce intoxicación y a veces sueño, que suelen durar dos o tres horas; la constitución se deteriora gradualmente, la digestión se perjudica, pueden sobrevenir asma y bronquitis, y resultan desinclinación e incapacidad para el trabajo, y el sentido moral se embota. (Véase el Informe médico 572.)

  6. No.

  7. No. No encuentro ninguna prueba que lleve a la conclusión de que el uso moderado o el excesivo sea un hábito hereditario. Los casos que ocurren en la misma familia probablemente resultan de los efectos del ejemplo.

  8. Me han informado ciertos tenderos que el gunjah se usa a veces en dosis moderadas como afrodisíaco. Las prostitutas lo usan a veces, pero no como afrodisíaco.

  9. He visto casos en que se ha supuesto que la impotencia resultaba del uso excesivo del gunjah.

  10. No; la gran mayoría son personas pobres y respetables. Ninguno.

  11. No sé que haya ninguna conexión del uso excesivo de estas drogas con el crimen, excepto en el caso mencionado en el párrafo 53.

  12. No lo sé.

  13. No lo sé. Creo que si se diera una dosis suficientemente grande podría inducirse un completo embotamiento con esta droga sin mezcla.

  14. El bhang massala disimula el olor y el sabor del bhang, y los nativos de este país suponen que aumenta su efecto refrescante.

  15. No tengo experiencia de estos usos del gunjah y del charas.

57a. En suma, soy de la opinión de que el uso moderado del gunjah es inocuo y en algunos casos beneficioso, y que el uso de esta droga en pequeñas cantidades ejerce sobre el ánimo y el cuerpo un efecto muy semejante al del uso moderado del alcohol, esto es, que es estimulante, digestivo y suave sedante del sistema nervioso.

En la gran mayoría de los casos la droga se toma en pequeñas cantidades, por lo común en reuniones sociales, y es tan inocua como un cheroot o un vaso de jerez.

Difícil es señalar con exactitud el número de personas que tienen la costumbre de usar la droga de este modo; pero he procurado estimarlo multiplicando el número medio de parroquianos de cada tienda por el número de tiendas de la ciudad de Dacca, y he llegado a la conclusión de que alrededor del 8 o 10 por ciento de la población son fumadores de gunjah (o de charas).

Me inclino a pensar que esta estimación no se aleja mucho de la verdad, porque el gerente del mayor negocio de yute de Narainganj me hizo un cuidadoso censo, con el resultado de que, de 3.000 coolíes, halló cerca de 300 fumadores de gunjah. Si esta estimación es correcta, hay unos 6.000 u 8.000 individuos sólo en la ciudad de Dacca que tienen la costumbre de usar estas drogas, y (como he mostrado en el párrafo 26) sólo el 2 por ciento de ellos son consumidores excesivos (véase el párrafo 26).

Ahora, por lo que toca al uso habitual y excesivo de estas drogas. No me cabe duda de que su uso es perjudicial tanto para el cuerpo como para el ánimo. Producen una suerte de embriaguez; poco a poco la constitución se deteriora, la digestión se pierde, nace la desinclinación a toda clase de trabajo y un debilitamiento general del cuerpo acompañado de mal genio y excitabilidad del ánimo. En la mayoría de los casos los malos efectos terminan aquí, pero ocasionalmente sobreviene la locura. Ésta es de dos clases:

(1) Por lo común la locura es de naturaleza aguda y transitoria, y la razón se restablece poco después de suspenderse la droga, para volver a perderse a menudo cuando se reanuda el hábito.

(2) En raros casos la locura se vuelve crónica.

Los casos siguientes, que he escogido entre los pacientes del Manicomio de Dacca, ilustrarán ambos tipos de locura producidos por las drogas del cáñamo:

Ejemplo I. Dayal Dass Bairagi, de 45 años, nació en Sylhet, donde su padre era tendero. Cuando tenía unos 16 años su familia se trasladó a Narainganj. Dayal era entonces un muchacho fuerte y sano. Su padre fumaba gunjah con moderación; era hombre sano y del todo cuerdo, y ninguno de los parientes de Dayal estaba loco. Cuando tenía unos 30 años trabó conocimiento con algunos pequeños terratenientes que solían reunirse y fumar gunjah. Fue inducido a acudir a estas tertulias y así contrajo poco a poco el hábito.

Al principio fumaba sólo dos veces al día y consumía unas 7 u 8 eas de gunjah en las 24 horas; pero fue aumentando gradualmente la cantidad, hasta que en 1890 fumaba siete u ocho veces al día y hasta 60 granos de la droga. Declara que cuando empezó a fumar lo ponía alegre y dichoso, y sentía la fatiga menos que antes.

En septiembre de 1890 se vio en dificultades por causa de una mujer y tuvo que abandonar su aldea. Se dio a vagar como mendigo y fumó cada vez más gunjah, hasta fumar más del doble de la cantidad últimamente mencionada. Por entonces comenzó a perder el apetito, pero se sentía tan fuerte como siempre; notó, sin embargo, que sus pies parecían caminar por el aire. Recuerda luego haber andado por la comarca cantando y danzando. Después de esto no recuerda nada con claridad hasta que un día volvió en sí en la Cárcel de Dacca, adonde había sido llevado como preso en causa pendiente, acusado de robo. Se le halló incapaz de hacer su defensa y fue trasladado al manicomio. A su llegada se le halló del todo cuerdo, y así permaneció hasta su salida, el 20 de septiembre de 1898.

Ejemplo II. Rajkumar Roy, de 29 años, fue admitido en el Manicomio de Dacca en 1878 con manía aguda. Se restableció en poco tiempo y fue puesto en libertad.

Año y medio después de su salida, el 22 de octubre de 1880, fue de nuevo admitido en el manicomio, furioso. Su locura se atribuyó al excesivo fumar gunjah y beber bhang, y de nuevo fue puesto en libertad al cabo de poco tiempo.

El 23 de septiembre de 1885 fue admitido en el manicomio por tercera vez con los mismos síntomas. En esta ocasión el doctor Crombie, que era entonces Superintendente, en su declaración ante el Magistrado, manifestó que «sus síntomas eran obviamente debidos al gunjah, del cual era fumador confirmado». Certificó también que padecía por el uso crónico del gunjah.

Inmediatamente después de su admisión se halló de nuevo del todo cuerdo, y salió curado el 30 de enero.

Fue admitido en el manicomio por cuarta vez el 28 de mayo de 1887 con exactamente los mismos síntomas de manía. De nuevo se apaciguó poco después de la admisión, y como permaneciera del todo cuerdo, salió curado el 16 de agosto de 1887. Desde su salida lo ha visto varias veces el Ayudante del Hospital Civil del Manicomio. En la última ocasión en que se encontraron, hace tres meses, el lunático restablecido informó al médico que había abandonado por completo el gunjah desde su salida del manicomio en 1887, y que en consecuencia se hallaba del todo bien desde entonces.

Estos dos casos son muestras de varios que han pasado por el Manicomio de Dacca.

El segundo caso es instructivo, pues muestra que la Cannabis indica puede ser la única causa de la manía:

(1) El paciente era un fumador excesivo de gunjah.

(2) Padeció al menos cuatro ataques separados de manía en ocho años.

(3) En cada ocasión quedó del todo cuerdo poco después de ser puesto fuera del alcance del cáñamo, y así permaneció hasta que fue puesto en libertad.

(4) Tan pronto como abandonó el uso del gunjah quedó cuerdo y así ha permanecido durante seis años.

El siguiente es un ejemplo de manía crónica inducida por el uso del cáñamo:

Ejemplo III. Harkumar Adhikari, de 27 años de edad, fue admitido en el Manicomio de Dacca el 27 de junio de 1886, aquejado de manía crónica.

Su locura se atribuyó al excesivo fumar de gunjah. En su filiación descriptiva se declara que fumaba gunjah con gran exceso y luego enloqueció. A su admisión padecía delirios, hablaba incoherentemente y era muy pendenciero y violento. Después de la admisión permaneció por algún tiempo muy en el mismo estado; luego se fue haciendo menos violento, y su excitación se trocó en un estado de ánimo deprimido, y se volvió apático y melancólico. Sigue todavía en este estado, pero de vez en cuando tiene accesos de violencia.

No hay antecedentes familiares de locura, y el paciente confiesa que fue gran fumador de gunjah.

En el Manicomio de Dacca hay actualmente 53 de 240 lunáticos cuya locura se ha atribuido al gunjah. En muchos de estos casos es dudoso el hecho de ser fumadores de gunjah.

En otros hay antecedentes de beber licores, además de fumar gunjah. En una tercera clase de casos, además del fumar gunjah, hay fuertes antecedentes familiares de locura. Por otra parte, algunos locos de quienes no se registra historia de gunjah confiesan el uso de la droga. Cuando se consideran todos estos casos, queda un residuo en el que el gunjah parece ser la única causa a la que puede referirse la locura. Sin embargo, este residuo es sumamente pequeño comparado con el enorme número de personas que tienen la costumbre de usar estas drogas. He calculado que hay unos 6.000 u 8.000 fumadores de gunjah o charas en la ciudad de Dacca ahora. Los locos del Manicomio de Dacca proceden de todo el Bengala Oriental, de Sylhet, Cachar y Cooch Behar. Es obvio, por tanto, que la proporción de locos cuya locura puede atribuirse al cáñamo respecto del gran número de usuarios de la droga es casi infinitesimalmente pequeña.

Prueba oral.

Pregunta 1. Entré en el servicio en marzo de 1876. He servido en la mayoría de las guarniciones del Bajo Bengala. He tenido a veces mando adicional de tropas, pero he estado en empleo civil continuo. Durante los dos últimos años he estado al frente del Manicomio de Dacca, pero antes de eso no tenía experiencia de manicomios. Durante diez años he hecho un estudio especial de las enfermedades nerviosas en general, no particularmente de la locura. He asistido a hospitales especiales para enfermedades nerviosas en Inglaterra durante mi licencia.

Pregunta 34. Los fumadores de gunjah me han hablado de su ansia por la droga. He estado al frente de cárceles durante la mayor parte de mi servicio. Nunca ningún preso me ha pedido gunjah, ni he tenido que permitirlo como medicamento, como he tenido que permitir el opio. La afirmación respecto del «delirio» no se funda en ningún hecho fisiológico que yo haya observado.

Pregunta 41. En mi respuesta (d) me refiero al uso medicinal. He permitido a los pacientes tomar la droga cuando padecían disentería. Medicinalmente uso el «extracto» de la farmacopea, y a veces lo receto como preventivo a pacientes propensos a la disentería, aunque no tengan la enfermedad encima. Creo que el fumar gunjah podría tener una acción algo semejante sobre el sistema nervioso.

La droga actúa, según creo, por el sistema nervioso, produciendo un efecto sedante.

Pregunta 44. He experimentado con la droga en mí mismo, y he hallado que produce el efecto descrito. En dosis más fuertes produce incoordinación, y he sentido este síntoma en su forma más leve con una dosis del extracto correspondiente a unos 25 granos de gunjah.

Pregunta 46. No tengo experiencia de que el uso excesivo de la droga produzca disentería y trastornos intestinales.

Pregunta 57 (a). El porcentaje de consumidores de gunjah averiguado entre los coolíes de Narainganj es aproximadamente cierto para toda la población de Dacca, pues entre los coolíes donde se hizo el cálculo hay mujeres y niños.

Sin duda el hábito prevalece más entre los coolíes que entre la población general; pero no creo que la estimación de 6.000 sea excesiva para Dacca.

La información dada en mi respuesta escrita respecto del caso de Dayal Dass Bairagi procede de fuentes ajenas a los papeles del manicomio. La obtuve del propio hombre mediante examen personal antes de su salida. Estoy seguro de este caso.

En el caso de Rajkumar Roy, creo que la locura se atribuye con razón al gunjah, a pesar de las referencias contenidas en los registros del manicomio al dhatura, al opio y a los licores, por la historia y por la opinión del doctor Crombie. Respecto de la historia, la declaración hecha por el Ayudante del Hospital Civil sobre el abandono del hábito de tomar cáñamo la tengo por especialmente importante.

En el caso de Harkumar Adikari, las referencias a los parientes del lunático contenidas en la filiación descriptiva bengalí no aparecen en ningún otro lugar del registro del manicomio. El doctor Crombie ha hecho también una anotación sobre la forma de la cabeza del hombre.

Estos hechos admiten la posibilidad de que haya otra causa de la locura que el gunjah.

Los tres casos descritos, ya sean verdaderamente atribuibles al gunjah o no, son típicos de lo que yo consideraría casos de gunjah verosímiles.

El diagnóstico de los casos de drogas derivadas del cáñamo puede basarse en la historia previa, el carácter de la enajenación, la historia del caso durante su estancia en el manicomio, incluida la información proporcionada por el propio paciente cuando se recupera o tiene intervalos lúcidos, o por sus amigos, o averiguada de otro modo. No hay nada muy típico en los síntomas; pero aun así la enajenación por ganja presenta puntos de distinción respecto de otras clases de enajenación. Es muy temporal.

El confinamiento del paciente con la eliminación de la causa excitante generalmente produce una rápida curación.

El delirio es un rasgo prominente. Hay otros rasgos generales que es difícil poner en palabras, y que solo la experiencia puede enseñar, del mismo modo que uno reconoce un rostro sin saber exactamente por qué. Uno reconoce la enajenación por ganja intuitivamente.

Todos los síntomas que he descrito pueden estar presentes en otras clases de enajenación, pero uno juzga por la combinación de ellos. Si los síntomas estuvieran presentes sin historia alguna, no me gustaría hacer un diagnóstico certero de enajenación tóxica; pero podría hacer un diagnóstico probable, sujeto a información ulterior, y probablemente acertaría, en virtud de mi experiencia. Es esencial disponer de una historia para un diagnóstico certero. El ataque de enajenación por ganja puede durar semanas o meses; pero es común encontrar pacientes traídos como lunáticos furiosos que se han recuperado al llegar al manicomio. Si el ataque durara de 12 a 15 meses, el hecho haría vacilar mi diagnóstico, a menos que hubiera historia de ataques previos y una degeneración gradual por la ganja. He examinado cerebros en casos de enajenación por drogas derivadas del cáñamo, y no he descubierto apariencias anormales que pudieran atribuirse al efecto del cáñamo.

No puedo decir que esperaría encontrar tales apariencias en casos de enajenación temporal.

No recuerdo haber practicado la autopsia de ninguna persona permanentemente enajenada por la droga del cáñamo. Tales casos son muy raros.

La declaración hecha por Ramesh Chandra Sib el día 19 del corriente me ha sido leída, y describe con exactitud el procedimiento seguido en el manicomio en lo relativo a la causa. No apruebo que se inscriba la ganja como causa de la enajenación por el mero hecho de que se sepa que el enajenado ha usado la droga, porque debe inducir a error cuando la ganja se usa tan comúnmente. Pero esta es una exposición exacta del procedimiento. Por lo tanto, la inscripción de la causa en el Estado VII del informe anual se basa exclusivamente en las hojas descriptivas. No considero que las hojas descriptivas contengan información fidedigna, pero nos ayudan a formarnos una opinión. No ofrecen una base satisfactoria para juzgar científicamente de la conexión entre las drogas derivadas del cáñamo y la enajenación.

He estudiado los casos admitidos en el manicomio en 1892, y presento una nota sobre ellos (Nota adjunta).

En cuanto a los efectos de la ganja en general, debo decir que hasta que empecé a estudiar la cuestión con vistas a declarar ante la Comisión, aunque tenía una vaga noción de que el consumo de ganja fumada era frecuente entre las clases bajas de Bengala, no tenía idea de que la práctica fuera tan común como desde entonces he comprobado que es.

Antes de julio de 1893, cuando empecé a indagar en el asunto, mi experiencia de los efectos de las drogas derivadas del cáñamo se limitaba a los casos de personas enajenadas cuya enajenación se atribuía a su uso; y como en muchos de estos casos me convencí de que la enajenación era realmente causada así, naturalmente adquirí un prejuicio contra el hábito. Pero cuando, al indagar, descubrí que las drogas derivadas del cáñamo se usaban tan ampliamente, y en la mayoría de los casos con los resultados beneficiosos que he detallado en mi declaración ante la Comisión, mis opiniones sobre sus efectos nocivos se modificaron grandemente.

Apéndice.

«Nota sobre los casos de enajenación atribuidos al uso de drogas derivadas del cáñamo admitidos en el Manicomio de Dacca durante 1892, presentada por el Dr. Cobb.

  1. Charan Dass.—No hay razón para suponer que la ganja fuera la causa de la enajenación de este hombre, salvo la inscripción en su hoja descriptiva, en la que se afirma que era «adicto a la ganja», y una observación del Dr. Wise en 1872, de que «es un sujeto estúpido, que se aviva cuando se menciona la ganja».

La historia de su caso no es la de un maníaco por ganja, y las apariencias de la autopsia sugieren cambios degenerativos crónicos en el sistema nervioso central.

  1. Dayal Dass Bairagi.—No tengo duda de que este fue un caso de enajenación temporal inducida por fumar ganja. Es el ejemplo n.º 1 en la declaración que ya he prestado.

La historia de la aparición gradual de su enajenación bajo dosis crecientes de ganja y su rápida recuperación al ser confinado son instructivas.

El hecho de que su padre fuera fumador de ganja es digno de mención. Estos hechos los descubrí en un cuidadoso examen personal del hombre.

  1. Baishna C. Saha.—No hay prueba de que fuera fumador de ganja más allá de la inscripción en su hoja descriptiva de que era adicto a la ganja y a los licores.

El caso era evidentemente uno de manía simple.

  1. Uzir Ali Sha.—La prueba del consumo de ganja fumada en este caso es muy poco fidedigna. Se afirma vagamente en su hoja descriptiva que antiguamente era adicto a la ganja. El caso era probablemente uno de manía simple.

  2. Swarup Kaibarta.—No hay la más mínima razón para suponer que el consumo de ganja fumada fuera la causa de la enajenación de este hombre, aparte de la inscripción en su hoja descriptiva. Por el contrario, el caso presenta todos los caracteres de una melancolía simple.

  3. Sekh Waris.—Se comprobó que este hombre estaba completamente cuerdo al ser admitido en el manicomio. No hay la menor prueba que sostenga la opinión de que la ganja causara su enajenación, si es que alguna vez estuvo enajenado.

  4. Durga Charan Changa.—Este es indudablemente un caso de manía recurrente. Aparte de una vaga referencia al consumo de ganja fumada en su hoja descriptiva, no hay razón para atribuir su enajenación a una causa tóxica.

  5. Madhab Ram Deo.—La enajenación de este paciente se atribuye definitivamente al uso de ganja en su hoja descriptiva, pero considero sumamente dudoso que la droga tuviera algo que ver con ello.

  6. Gagan Chanar Chathati.—Este es un caso tóxico dudoso. Se afirma en la hoja descriptiva que era adicto a la ganja y a los licores.

  7. Garua.—No hay prueba de que la ganja fuera la causa de la enajenación, salvo el hecho afirmado en la hoja descriptiva de que era «adicto a la ganja».

  8. Narayan Dass.—Este hombre es un fakir del norte del país, y se sabía que era un fumador excesivo de ganja, y no niega el hecho. Toda la historia de su caso me lleva a la conclusión de que la ganja fue la causa excitante de su enajenación.

  9. Monukar Mohanta.—La inscripción en la hoja descriptiva y el certificado médico de que «el lunático es adicto a la ganja» son las únicas razones para suponer que este sea un caso de enajenación tóxica.

En vista del hecho, demostrado por los documentos, de que no se conocían los parientes de este hombre y nada más se sabía de su caso, las inscripciones anteriores tienen menos peso del que de otro modo tendrían.

  1. Narayan Nawa.—Este parece ser un caso de enajenación inducida por el uso de ganja. Baso mi opinión en la opinión del Cirujano Civil de Cachar y en mi propia observación del caso.

  2. Padat Ram.—Este caso también parece ser uno de enajenación tóxica. No puedo por ahora dar razones de esta opinión.

III. Declaración del Cirujano Mayor J. B. Grezons, Superintendente de la Escuela Médica Campbell y Cirujano de Policía, Calcuta.

Declaración oral.

Llevo doce años en la India, todos en la Presidencia de Bengala. Llevo diez años en Calcuta adscrito al Colegio Médico. He desempeñado el cargo de Cirujano de Policía durante los últimos once meses. No he tenido ninguna formación ni experiencia especial en enajenación; pero me he encontrado con muchísimos casos de enajenación. Me encuentro con enajenados en el Hospital Campbell (donde soy Superintendente desde mayo pasado). Soy Superintendente del hospital y, por regla general, no tengo que ver directamente con el tratamiento de los casos. Estos enajenados llegan al hospital traídos por la policía, siendo recogido un hombre en las calles con una herida o enfermo, o es traído por la policía un hombre que ha sido hallado vagando por las calles enajenado. En el hospital se retiene al hombre (si está enfermo) hasta que se cura, y yo escribo e informo a la policía de que está curado y (a) de que es inofensivo y puede ser entregado con seguridad a sus amigos, y ellos disponen de él en consecuencia; o (b) si es violento, lo certifico así y es trasladado al manicomio por la policía. Relleno el Formulario n.º 2 «certificado del oficial médico en el Formulario A del Anexo de la Ley n.º XXXVI de 1858». Me limito a certificar el hecho de la enajenación y los hechos (a) observados por mí o (b) comunicados por otros, en los que se basa mi opinión sobre este hecho de enajenación. No certifico la causa en ese certificado ni en ningún otro lugar. Con estos casos la policía trae una hoja descriptiva que ellos han rellenado. Cuando el hombre se cura, escribo al dorso de esta hoja descriptiva: «Sírvase trasladar a A B para que sea entregado a sus amigos» o de otro modo, según el caso (véase supra). No conservamos estas hojas descriptivas.

No hago ninguna inscripción bajo ningún encabezamiento en la hoja descriptiva. No tengo nada que ver con ella. Es un documento policial. Esta hoja descriptiva es exactamente la misma que se me suministra en la segunda clase de casos de que ahora paso a ocuparme, a saber, los casos de lunáticos criminales que se me envían como Cirujano de Policía. El lunático criminal se me envía con una solicitud del Magistrado en forma de carta «para examinar al acusado A B en cuanto al estado de su mente y comparecer ante el Magistrado» en una fecha fija, para dar «declaración sobre el resultado de dicho examen».

También se me ordena en esta carta «presentar su Hoja de Historia Médica», si soy de la opinión de que está enajenado.

El hombre, por regla general, es ingresado en la Cárcel de la Presidencia y lo visito allí. Rara vez queda en libertad bajo fianza. Primero voy a la policía y pido la hoja descriptiva. Me envían el Formulario n.º 4. Me es de utilidad, o debería serlo, para examinar al hombre. Cuando he examinado al hombre y me he formado una opinión sobre él, relleno la Hoja de «Historia Médica».

Presento, como ejemplo, la hoja descriptiva de un caso seleccionado, pero el último del que me he ocupado. El punto importante que hay que notar en ella es el gran número de inscripciones rellenadas como «desconocido». Creo que, por regla general, la policía rellena demasiadas inscripciones. La información satisfactoria debe de ser muy difícil de obtener.

Al rellenar mi historia médica, naturalmente también tengo que usar con frecuencia esta palabra «desconocido».

Las únicas tres preguntas que yo trato son «(4) Estado físico», «(6) Tipo de demencia» y «(12) ¿Es capaz de cuidar de sí mismo?». Para todo lo demás me atengo a la «lista descriptiva». Yo no hago indagación alguna por mi cuenta; solo examino al paciente en cuanto al estado de su mente. Pero no hago indagación alguna respecto de las anotaciones de la lista descriptiva. Las únicas personas a quienes podría preguntar son los policías, y ellos han anotado todo lo que pueden. Por regla general no podría preguntar a los parientes, pues estas gentes rarísima vez tienen parientes. Tengo ahora ante mí un caso excepcional de un hombre de posición prominente cuyos parientes me están facilitando información. Está en libertad bajo fianza.

Pero en casi todos los casos no veo nunca a los parientes. Sí pregunto al propio alienado y hablo con él, y pueden salir cosas. Pero no asentaría sus declaraciones en la hoja de historial si fuera alienado, pues no me fiaría de lo que dijera.

En mi «Historia médica» no asiento nunca la causa. No tengo información suficiente. Ni siquiera la asiento si la policía la da. No creo en sus anotaciones. Si me encontrara con un caso en que pudiera convencerme de que su anotación era correcta, haría la anotación. Pero nunca me he encontrado con tal caso. Desconfío de la anotación policial.

Por el mero hecho de que pongan tan frecuentemente el gunjah como causa, desconfío de ellos; pues he visto un buen número de casos de envenenamiento por gunjah. El gunjah es la causa que con más frecuencia ponen. No acepto el gunjah como causa averiguada de alienación. No hablo aquí de una mera intoxicación que dura unos pocos días. Y porque soy responsable de las anotaciones de la «Historia médica», no hago tal anotación.

No conozco hechos que establezcan la opinión de que la alienación sea causada por el gunjah. Por tanto, no la acepto. Si tuviera de la policía pormenores de una pérdida súbita de dinero o de parientes, y de que hubo en consecuencia una súbita pérdida de la razón, asentaría esa causa. Podría corroborarla por la forma de los delirios del alienado y por otros medios. Así también, si tuviera prueba de frecuentes ataques de epilepsia, la aceptaría como causa de demencia; esto es, aceptaría como causa en cualquier caso toda causa de insania bien averiguada. Pero no acepto una droga como causa porque no tengo conocimiento de hechos bien averiguados que hagan de la droga una causa establecida de insania. De hecho, pues, mi procedimiento por regla general es dejar en blanco la causa; y lo hago por mi desconfianza de la información que recibo.

He oído la declaración que el cirujano ayudante Devendranath Ray hizo ante la Comisión. Su declaración respecto del procedimiento es correcta. No asentamos la causa en los casos a que se refiere.

Discrepo por completo de él en cuanto a atribuir la insania al gunjah por la mera declaración de que el hombre usa la droga. No tengo prueba satisfactoria de casos de verdadera insania permanente debida al uso del gunjah. Y en todo caso, atribuir la insania a la droga sin saber la cantidad usada, el tiempo durante el cual existió el hábito y la historia anterior del hombre es del todo erróneo.

Convengo por completo con el cirujano ayudante en la gran dificultad de averiguar satisfactoriamente la causa de la insania en los casos que hemos de tratar.

No tengo experiencia personal de la acción fisiológica de las drogas del cáñamo sobre el sujeto humano.

La mejor descripción de la acción de la droga que conozco está en la «Therapeutics» de H. C. Wood. Es una obra americana. No conozco literatura alguna que trate de la insania por drogas del cáñamo. He tenido experiencia de la intoxicación por drogas del cáñamo.

Traté todos los casos en el Hospital del Colegio Médico durante unos ocho años, cuando era médico residente y profesor de patología.

No fueron muchos. Los síntomas que observé eran análogos a la intoxicación alcohólica. Pero la excitación era más intensa, el paciente más vivo (no tan pronto comatoso como con el alcohol) y la excitación duraba más. El alcohol causa intoxicación envenenando los centros. Estos son primero estimulados; y la estimulación más allá de cierto punto acaba en agotamiento. De ahí el estado comatoso. Supongamos que la estimulación se repite frecuentemente con dosis repetidas de alcohol: se tiene un crecimiento excesivo de los elementos más groseros; y estos elementos más groseros acaban por reemplazar a los elementos altamente organizados. Los efectos físicos y mentales que siguen a esta alteración serían una demencia precedida de un período de irritación. Este período de irritación tendría como síntomas cambio de disposición, grandiosidad en las ideas, ataques de depresión alternando con ataques de exaltación, y los demás síntomas de la insania alcohólica. El alcoholismo crónico puede así producir un trastorno del equilibrio mental.

En cuanto a la intoxicación por drogas del cáñamo, supongo que en las primeras fases de la intoxicación por drogas del cáñamo hay congestión del cerebro. Esta es mi suposición. No tengo experiencia patológica para ello. No tengo, personalmente, experiencia de la estimulación de los centros en el alcoholismo; pero el estado del cerebro es bien conocido. Hasta cierto punto, el estado del cerebro en las primeras fases del alcoholismo podría averiguarse por inspección a simple vista, sin el microscopio. He examinado cerebros de fumadores de gunjah. Examiné el otro día (pues sabía que se me requería para dar testimonio aquí) el cerebro de un hombre de quien se decía que había sido fumador durante muchos años. Murió súbitamente en una fábrica de tisis y fue enviado. El cerebro y las membranas estaban perfectamente sanos. Nada sé de ese hombre, salvo que la policía informó que durante muchos años había sido fumador de gunjah. Hice inspección a simple vista y no usé el microscopio. En contraposición a esto, tuve un caso de un hombre «adicto a la bebida durante algunos años» a quien examiné post mortem hace un mes. En su cerebro las membranas estaban opacas, engrosadas, y las circunvoluciones del cerebro encogidas; y había una cantidad excesiva de fluido cerebral. Era un cerebro típico de borracho. No había insania. Había muerto súbitamente de alguna otra causa y fue enviado por la policía, como en el otro caso. Nada sabía de este hombre ni del otro sino por el informe de la policía. Nada sabía de la extensión del hábito en ninguno de los dos casos sino lo que la policía decía.

No tengo prueba de en qué resultaría la frecuente estimulación del cerebro causada por el gunjah. No puedo argumentar por analogía con el alcohol, pues no hay nada que yo sepa que muestre que el gunjah sea un irritante de la misma clase que el alcohol. La prueba que falta es la prueba patológica fundada en hechos observados tras la exhibición experimental de estas drogas en los animales inferiores.


La posición que asumo, pues, es esta: admito la analogía entre la intoxicación alcohólica y la intoxicación por ganja en lo que respecta a los síntomas generales. Estos síntomas se deben a la acción del alcohol sobre el cerebro. Es posible, lo admito por analogía, que los síntomas de la intoxicación por ganja se produzcan por la acción de la droga sobre el cerebro. En el caso del alcohol está bien comprobado que la administración repetida de alcohol conduce a graves alteraciones estructurales, que a veces dan origen a ciertos síntomas mentales y físicos. En el caso de las drogas derivadas del cáñamo, no admitiré que la estimulación repetida o prolongada del cerebro produzca alteración estructural alguna en el cerebro, porque no hay evidencia patológica; y los hechos, hasta donde alcanza mi experiencia, están terminantemente en contra. He examinado los cerebros de muchas personas de las que se decía que eran adictas a la ganja y no he descubierto alteración estructural alguna. No utilicé el microscopio y solo puedo hablar de alteraciones estructurales groseras. Hasta donde he leído, tampoco hay nada acerca de estas alteraciones en los libros de patología. Las drogas derivadas del cáñamo nunca se mencionan entre las causas de alteraciones estructurales del cerebro.

En el caso de la locura por pena u otra causa llamada moral, no es necesario que haya alteraciones estructurales aparentes en el cerebro. Tales alteraciones se encuentran ocasionalmente, pero no se hallan en muchos casos. Pero respecto de la locura que sigue a una causa física, ciertamente esperaría alteraciones, y que estas fueran alteraciones estructurales visibles. Las causas físicas establecidas son tales como el alcohol, la sífilis, las lesiones. Estas son muy pocas en comparación con la gran masa de la enfermedad mental. Nada sé de la dhatura como causa de locura.

  1. Declaración del cirujano capitán J.

H. Tull, Watson, Superintendente de los Manicomios de Calcutta.

Hallando algo difícil responder al interrogatorio que figura en el capítulo VI con suficiente plenitud en el espacio asignado, me tomo la libertad de exponer mis opiniones sobre algunos de los puntos planteados en dicho capítulo en el siguiente informe:

Comenzando por la pregunta 39, puedo manifestar que, no habiendo podido obtener sujetos para experimentos comparativos, no tengo conocimiento real de los efectos comparativos producidos por las diferentes preparaciones de las drogas derivadas del cáñamo. El ayudante del hospital agregado al Manicomio de Nativos me informa, sin embargo, que generalmente se cree que el beber bhang produce excitación y posiblemente un estado maniaco, mientras que la acción de la ganja fumada es más lenta y probablemente tarda mucho en afectar el intelecto, produciendo entonces un estado estúpido o melancólico. Esta opinión, no obstante, requiere confirmación. El efecto producido por el bhang es, al parecer, muy semejante al producido por el alcohol cuando se toma en grandes cantidades; produce una intoxicación más marcada, pero más transitoria, que la ganja fumada. Debe recordarse que estas observaciones se aplican tanto a los principiantes como a los bebedores o fumadores habituales que han excedido su ración acostumbrada. El bhang, cuando se bebe, se mezcla generalmente con agua y se endulza. Es posible que a veces se añada dhatura para aumentar el efecto intoxicante y hacer más prolongada la estupidez subsiguiente. Respecto de la ganja, soy de opinión que se fuma con mayor frecuencia con una mezcla de tabaco, y entonces es probable que los efectos excitantes de la droga se modifiquen por los poderes narcóticos del tabaco. Es un hecho bien conocido, y al que tendré que aludir de nuevo, que a menudo se añaden semillas de dhatura a la ganja para aumentar el efecto estupefaciente. Esta adición no es frecuente, sin embargo, entre los fumadores ordinarios de ganja que usan la droga para promover una intoxicación leve y estimulante. Se limita principalmente a fakires depravados, cuyas costumbres es ocioso inquirir, y a bandas de ladrones que roban a sus víctimas después de estupefacerlas con dhatura introducida en un chilum que se supone contiene solo ganja. De la verdad de esta afirmación los diarios y los registros policiales ofrecen numerosos ejemplos. A juzgar por los efectos de incluso grandes dosis de la tintura de Cannabis indica usada en la práctica médica para diversas dolencias, parecería que un uso moderado de las drogas derivadas del cáñamo puede ser beneficioso; en todo caso, tal uso moderado no puede ser perjudicial. Por uso moderado entiendo el usado solo ocasionalmente, sin llegar a la intoxicación.

Aquí de nuevo debo usar como comparación la acción del alcohol. El delirium tremens, que puede llamarse la locura aguda del alcohol, no sobreviene al consumidor moderado de ese líquido; pero cuando la cantidad consumida es siempre suficiente para producir la intoxicación o un estado que raya en la intoxicación, y el acto de consumir es regular y habitual, pueden producirse el delirium tremens o el alcoholismo crónico, o puede sobrevenir un acceso de locura alcohólica. No aludo aquí a la dipsomanía. De manera similar, considero probable que el uso excesivo o el abuso continuado de las drogas derivadas del cáñamo pueda producir una intoxicación violenta, ataques transitorios de manía, melancolía o un estado afín a la demencia. La recuperación en tales casos es, como en el alcoholismo, rápida cuando se priva al paciente de la oportunidad de obtener drogas derivadas del cáñamo. A los fines de esta investigación he examinado cuidadosamente los registros e informes anuales de los Manicomios de Bengala desde 1862 hasta el presente, y creo que no estará de más dar algunos de los muchos extractos que he hecho de las opiniones sostenidas por los diversos médicos que han escrito sobre la conexión entre las drogas derivadas del cáñamo y la locura durante un período de 80 años. He añadido ocasionalmente una observación en forma de nota a estos extractos. Los he numerado en orden para poder referirme a ellos más fácilmente en las partes posteriores de mi informe. No he creído necesario referirme a las opiniones generales de los médicos y otros escritores, porque los libros que las contienen pueden y probablemente serán consultados por los miembros de la Comisión de Drogas derivadas del Cáñamo, y nada se ganaría multiplicando las citas:

  1. «De los 296 casos de locura tratados durante el año, las causas aparentes y asignadas se han dado en el Estado n.º 10. No es fácil determinar con exactitud la causa en muchos casos; el Estado debe, por tanto, tomarse como una aproximación. En muchos de los casos en que las causas figuran como desconocidas, puede sospecharse la ganja o alguna forma de intemperancia.» (Dr. A. Simpson. Informe anual del Manicomio de Dacca correspondiente a 1862.)

  2. «Las causas de la locura entre los pacientes admitidos en el Manicomio se dan en la tabla adjunta; pero sobre este particular lamento observar que la información proporcionada por los magistrados, tal como figura en las Listas que acompañan a los locos, es de la más exiguas descripción, consignándose "causa desconocida" en el 69 por ciento de las admisiones.»

Causas de la locura.—

Fumar ganja y el uso de drogas intoxicantes 12

Pena por la pérdida de un hijo 5

Hereditaria 3

Secuelas de fiebre 1

Desconocida 38

Total 55

(A. Fleming, u. p. Informe anual del Manicomio de Murshidabad, 1862.)

  1. «De los 416 casos en que se han determinado las causas de la locura, la enfermedad se atribuye a la entrega a drogas intoxicantes y licores en 318 personas, o, como en 1862, a más del 75 por ciento. La enfermedad fue hereditaria en 24 casos, y fue excitada por causas morales —principalmente pena por la pérdida de parientes o bienes— en 68.» (Informe anual sobre los Manicomios de Bengala, 1863. Por T. McClelland, Esq., Inspector General Principal interino del Departamento Médico.)

  2. «La principal causa física ha sido la entrega a la ganja; 165, o el 50 por ciento del número total tratado, han sido claramente atribuidos a esa causa; dieciséis han sido atribuidos a tendencia hereditaria, ocho al opio, siete a la epilepsia y cinco a los licores espirituosos.» (A. Simpson, M.D. Informe anual del Manicomio de Dacca correspondiente a 1863.)

  3. «La principal causa física ha sido la entrega a la ganja; 173, o el cuarenta y nueve por ciento del número total tratado, han sido claramente atribuidos a esa causa; diecisiete han sido atribuidos a tendencia hereditaria, cinco al opio, siete a la epilepsia y tres a los licores espirituosos.» (W. B. Beatson, M.D. Informe anual del Manicomio de Dacca correspondiente a 1864.)

  4. «Respecto de las causas de la locura, la ganja y la disipación han sido con mucho las causas más fecundas entre los admitidos aquí; nada menos que el 40 por ciento se produce por ellas solas. Estas dos causas se acompañan casi invariablemente.» (J. M. Coates, m. p. Informe anual del Manicomio de Cuttack correspondiente a 1864.)

  5. «Y así soy de opinión que la manía verdadera producida espontáneamente es rara en nuestros Manicomios, y la forma hereditaria lo es aún más. Las causas excitantes (algunas que no se hallan en la metrópoli) están a mano, y a ellas debemos atribuir la gran mayoría de los casos; y el simple hecho de retirarlas obra la gran mayoría de las curaciones.

Así, encuentro en los estados de mi predecesor que de 172 casos en tratamiento en 1864, 101 fueron atribuidos al uso de ganja, bhang, opio y licores; y que de 48 curaciones, 39 pertenecían a la clase antedicha.

»Mis Estados prueban el mismo hecho; de 190 casos tratados en 1865, 99 fueron atribuidos a drogas intoxicantes; y de 75 nuevas admisiones, 44 se debieron a las mismas causas.

»En cada caso, el porcentaje es muy elevado.

»Por último, de 363 nuevas admisiones en todos los Manicomios de Bengala, 329 fueron atribuidas a la entrega a la ganja, el bhang, el opio o los licores, es decir, el 90,6 por ciento de todos los casos. Si se contuvieran o eliminaran estas causas excitantes, los manicomios se despoblarían rápidamente.» (Robert F. Hutchinson, M.D. Informe anual del Manicomio de Patna correspondiente a 1865.)

  1. La ganja sigue apareciendo como la causa fecunda de la locura en casi cuatro quintos de los casos en que la causa es conocida.

«Recientemente se han dictado órdenes que, según se espera, tenderán a procurar una mejor historia de los antecedentes de los locos.» (Resolución del Gobierno, 1866 (firmado) A. Eden, Secretario, Gobierno de Bengala.)

[Este deseo, expresado en 1866, no se ha cumplido ni siquiera en el tiempo presente. J. H. T. W.]

  1. El abuso de drogas intoxicantes, especialmente de la ganja, es responsable del 46,5 por ciento de las admisiones; entre las demás, 3 eran desconocidas, 8 fueron atribuidas a la inanición, y el resto se debía a causas morales, tales como pena, ira, susto y excitación religiosa.

«Creo firmemente que el uso excesivo de ganja o de licores puede conducir a la locura, pero no estoy dispuesto a adherirme a la opinión de que el uso moderado de opio tenga algún efecto nocivo sobre el cerebro. Creo que su acción tiene un efecto directamente opuesto, pues mientras otros estimulantes embotan las facultades intelectuales y excitan las pasiones, el opio calma las pasiones y exalta saludablemente las facultades intelectuales y morales.

»Readmisiones. — Hubo 8 readmisiones; 2 de personas dadas de alta curadas en 1865, y 1 que fue dada de alta curada en mayo de 1866; uno de los 3 era adicto al uso excesivo de ganja, y otro al muddut; no hay constancia de que el tercero fuera adicto al uso de droga intoxicante alguna.» (N. Jackson, u. v. Informe anual del Manicomio de Cuttack correspondiente a 1868.)

  1. «Como en informes anteriores, la mayor proporción se atribuye a la entrega a la ganja. La proporción por esta causa en los últimos cinco años ha sido la siguiente:

En 1863 38,05 1864 49 1865 46,8 1866 38,9 1867 95,7

Promedio 40,1

»La entrega a la ganja, sin embargo, va siempre asociada a otros vicios, tales como el beber licores y la disipación. El brote de la enfermedad mental no puede, salvo en unos pocos casos, referirse a este narcótico solo. El estado es más bien un registro del número de fumadores de ganja entre los locos,

Declaración n.º 6 muestra los oficios u ocupaciones de los admitidos durante 1867. El mayor número lo proporcionaron aquellos que se dedicaban al servicio doméstico, incluidos los empleados bajo amos europeos e indígenas. Veintiuno, o sea el 27,2 por ciento, eran sirvientes. En años anteriores esta proporción era solo del 8 por ciento. Este aumento se debe a los hábitos irregulares y a las vidas disolutas que llevan los sirvientes mahometanos, más especialmente los que sirven en las grandes ciudades. Una segunda causa es la vergonzosa práctica seguida por los indígenas ricos de mantener un sirviente, generalmente un muchacho, al que fuerzan a embriagarse y a ejecutar danzas indecentes, no como escarmiento para otros, como el ilota de antaño, sino como entretenimiento para su amo y sus compañeros. Una de estas miserables criaturas fue admitida durante el año.» (James Wise, m.D.—Informe anual, Asilo de Alienados de Dacca correspondiente a 1867.)

  1. «El uso excesivo de drogas intoxicantes, especialmente el ganja, ha contribuido con 22 casos, o sea el 44,9 por ciento del número tratado. De los narcóticos empleados, la dhatura ha sido señalada en dos ocasiones entre las causas excitantes. Aludo particularmente a esta droga en relación con el caso de Bunkall, que fue admitido en agosto en las siguientes circunstancias:

»Había sido inspector en las Obras de Riego durante seis años, siempre había tenido un carácter bueno y recto, y había dado uniforme satisfacción, tanto que cuando uno de los ingenieros ejecutivos estuvo ausente con licencia por enfermedad, Bunkall quedó a cargo de obras extensas y muy importantes; antes de esto ya desempeñaba el trabajo de otro subalterno, de modo que en un momento dado hacía el trabajo de tres hombres. La salud anterior del Sr. Bunkall nunca había sido buena; era propenso al asma espasmódica; durante el tiempo húmedo era tan mala que su médico de cabecera le recomendó vivir a dos millas de sus obras, y entre otros remedios ordenó que se fumara la dhatura. Bunkall obtuvo tanto beneficio de esto que recurrió a ella en toda ocasión en que se sentía angustiado. También se usaba el tabaco con libertad, pero nunca con la dhatura. Se empleaban principalmente las hojas de la planta. Durante seis meses continuó en este hábito, en algunas ocasiones fumando dos o tres pipas al día; por esta época se le oyó quejarse de dolor y presión en la cabeza. He aquí, pues, dos causas excitantes: la ocupación mental y corporal excesiva y, en segundo lugar, el fumar dhatura. Las dificultades del caso fueron que, cuando se le relevó de parte de su trabajo al entregar el cargo, súbitamente prorrumpió en un acceso de locura y declaró que estaba envenenado y rodeado de conspiradores. Durante los dos primeros meses de su estancia en el Asilo perdió mucho peso y estuvo violentamente maníaco; los visitantes oficiales y otros que le habían visto en estas ocasiones quedaron impresionados por el cambio en su condición y no dudaron de su insania. Durante algunos días estuvo tan huraño que rechazó todo alimento y hubo que alimentarlo con la bomba gástrica. Mejoró lentamente, pero tuvo dos o tres recaídas. Desde entonces se ha recuperado de manera constante, pero no lo suficiente para justificar su alta. Se han recibido órdenes de trasladarlo a Bhowanipore, donde puede ser mejor tratado que en un asilo en el que aún no se ha dispuesto nada para los casos europeos.

[Este paciente fue admitido en el Asilo de Bhowanipur el 22 de enero de 1868.

»25 de enero: Parece perfectamente inteligente y racional todavía, y sus opiniones religiosas parecen poseerle menos; se ocupa pintando.» Salió del Asilo completamente cuerdo el 14 de marzo de 1868.—J. H. J. W.

»Conocemos los poderosos efectos deletéreos de todas las partes de la dhatura (alba y fastuosa) cuando se ingieren. Los efectos narcóticos irritantes de las semillas especialmente han sido durante mucho tiempo objeto de estudio en la jurisprudencia india. Pero si el hábito de fumar partes de la planta, tan altamente recomendado en las afecciones bronquiales, tiene además una acción que perturba la mente y predispone a la locura, quizá no sea tan generalmente reconocido. Los indígenas creen firmemente en su acción a este respecto. La cuestión es interesante y digna de mayor investigación.» (D. D. Stewart.—Informe anual, Asilo de Alienados de Cuttack correspondiente a 1867.)

  1. Las readmisiones fueron menos numerosas que de costumbre. Durante los cinco años anteriores promediaron 17 anualmente.

»De las readmisiones, una, vendedora de ganja, ingresó por séptima vez. Era una mujer delgada y enjuta, de unos 60 años, con una regular cantidad de inteligencia y energía. Seis fueron readmitidos dentro del año de su alta, dos dentro de dos años, dos después de cuatro años, uno después de siete años y uno después de ocho años. De estas 13 personas, seis eran adictas al ganja, cuatro al ganja y a los licores, dos solo a los licores, y los hábitos de una no pudieron averiguarse.» (James Wise, m.D.—Informe anual, Asilo de Alienados de Dacca correspondiente a 1868.)

  1. «Viendo que tantos de los casos admitidos en nuestros Asilos resultan del exceso en el consumo de ganja o bhang, y no son realmente casos de insania, encuentro alguna dificultad en clasificarlos, y por ello me aventuro a sugerir que todos estos casos se incluyan bajo el encabezamiento de Cannabismo; son fáciles de reconocer, y las siguientes características ayudarán a determinarlos. En un caso reciente las conjuntivas están congestionadas, las pupilas generalmente contraídas, y el semblante tiene un aspecto peculiar y astuto que, una vez visto, es inconfundible. El pulso puede o no estar acelerado, y hay una marcada inseguridad en el andar; gran locuacidad o continua entrega a la risa o al canto. Si el sistema muscular está muy excitado, hay tendencia incluso a precipitarse salvajemente hacia adelante en línea recta sin advertir los obstáculos intermedios, y por consiguiente a menudo se encuentran graves contusiones, especialmente en las espinillas. Estas son indicaciones que se hallan en un novicio, y no puedo encontrar que haya consecuencias desagradables al salir de la borrachera, la cual, en conjunto, parece ser un estado de intoxicación feliz y alegre. Una mujer, describiendo sus sensaciones, dijo que sentía como si su espíritu quisiera pasar hacia arriba a través del cráneo, y que su cuerpo anhelaba también elevarse.

El beber bhang, a diferencia de fumar ganja, parece inducir agradables ensueños, como los producidos por la morfia cuando se resiste la tendencia al sueño.

Se consume enormemente, mucho más que el ganja, pero fácilmente pasa inadvertido debido a la ausencia de excitación. En el fumador confirmado de ganja hay mayor estupidez y menos excitación, una especie de embriaguez llorona con conjuntiva marcadamente roja. Dos pruebas delatan de inmediato al habituado: al frotar con frecuencia el ganja y el tabaco en la palma izquierda con el pulgar derecho se produce un callo en la parte exterior de la última falange, y si se le pone delante un chillum que se dice cargado de ganja, inhalará el humo con una sola bocanada larga y prolongada, que de inmediato provocaría tos en el no iniciado. Un fumador confirmado de ganja tiene con frecuencia los labios oscuros y purpúreos, pero el callo y la inhalación siempre lo revelarán.» (R. F. Hutchinson, 1.0.—Informe anual, Asilo de Alienados de Patna correspondiente a 1868.)

[Esta es una nota particularmente interesante y el nombre de Cannabismo vendría muy bien para los casos de intoxicación que ocurren tras el uso excesivo de drogas del cáñamo, ya sea solas o, como sucede frecuentemente, con pequeñas cantidades (2-3 semillas) de dhatura. Representaría una condición que, cuando ocurre en bebedores de licores, se llama Alcoholismo.

El fumador de ganja sin duda produce un callo en el pulgar derecho, pero el mismo callo aparece en el pulgar de un hombre que solo fuma tabaco. Según mi propia observación, creo también que la inhalación larga solo se hace después de que unas cuantas chupadas cortas y rápidas hayan encendido bien el chillum.—J. H. T. W.]

  1. «Tengo unas pocas palabras que decir respecto a los alienados criminales. Ha habido un aumento últimamente en el número de esta clase de insanos, y me ha parecido, a juzgar por su comportamiento aquí (muchos de ellos), que sería conveniente que aquellos cuyo deber es pronunciarse sobre la cordura de estos individuos recordaran (médicos, jurados y funcionarios judiciales) que la excitación cerebral resultante del abuso de licores y drogas intoxicantes no es insania. Si un inglés se embriaga y en ese estado comete un acto criminal, se le considera responsable de ello; y si ha cometido un asesinato en su estado de excitación, es ahorcado. Pero un natural de la India se entrega a una droga intoxicante que sabe que producirá excitación maníaca y escapa a todo castigo futuro (excepto la reclusión en un asilo de alienados) por razón de insania. El indígena ebrio no está más loco que el inglés ebrio: ¿por qué entonces esta diferencia en el castigo impuesto? Creo que podría señalar a varios (así llamados) alienados criminales en Dullunda que nunca han mostrado signo alguno de insania, y que nunca han estado insanos, aunque han sufrido los efectos estimulantes y destructivos del bhang, el charas u otro agente intoxicante.» (G. Saunders, Inspector General Adjunto, Bengala.—Informe de inspección, Asilo de Dullunda, 1870.)

[Estoy enteramente de acuerdo con la opinión general expresada en este extracto, y no alcanzo a ver por qué la intoxicación por drogas del cáñamo no se castiga. Cuando un indígena se ha entregado voluntariamente a drogas intoxicantes y en su intoxicación comete cualquier delito, será tratado como si tuviera el mismo conocimiento que habría tenido si no hubiera estado intoxicado» (Código Penal indio, sección 86). Además, si en estos casos se prestara la debida atención a la sección 510 del Código Penal indio, un gran número de personas de las que se dice que están intoxicadas con drogas del cáñamo y acusadas de «daños», «hurto», «asalto simple», «allanamiento» o «allanamiento con acecho», etc., serían juzgadas sumariamente en lugar de ser recluidas en un asilo a expensas del Gobierno, es decir, de los contribuyentes.—J. H. T. W.]

  1. «La tabla n.º 4 muestra las causas atribuidas de las enfermedades mentales. De 812 pacientes, nada menos que 128 se alega que han enloquecido por fumar y beber ganja. De estos, algunos han sido dados de alta curados y muchos más están ahora casi bien, y pronto serán puestos en libertad para reanudar sus viciosos hábitos. Es muy de lamentar que un número tan grande de criaturas disipadas y miserablemente disolutas puedan anualmente escapar a todo castigo y convertirse, como alienados, en carga para el Estado. Siempre que es posible, el costo de su mantenimiento se recupera de ellos o de sus amigos; pero la justicia parece exigir algo más que esto, aunque las dificultades de la ley se interpongan en el camino» (H. C. Cutcliffe, r.x.0.3.—Informe anual, Asilo de Alienados de Dacca correspondiente a 1869.)

  2. «La declaración de readmisiones tiene poco o ningún interés técnico. En muchas de ellas la insania recurrente significa solo intoxicación repetida. En otras, la readmisión significa el regreso de un criminal absuelto, que había sido dado de alta para ser juzgado, y cuyo lugar propio estaría entre los curados; y un tercer grupo se compone de personas retiradas por sus parientes y devueltas por la dificultad o el gasto de manejarlas en casa. Esto es una ilustración de la manera en que, con una población compuesta de clases que tienen poco o nada en común, los totales figurados y los números medios destinados a representar colecciones de hechos simples y similares en la vida de cada uno, pueden convertirse en meros agregados heterogéneos de unidades disímiles.» (A. J. Payne, m.pD.—Informe anual, Asilo de Alienados de Dullunda correspondiente a 1871.)

  3. «El caso devuelto bajo este encabezamiento [demencia aguda] era un sirviente que había fumado ganja hasta tal exceso que la razón desapareció y lo dejó un mero animal en sus hábitos. Sin embargo, hizo una rápida y satisfactoria recuperación.

Bajo el epígrafe de gunjah se incluye, como de costumbre, el mayor número. La proporción este año es menor que antes. Se ha procurado distinguir entre el consumidor ocasional y el fumador habitual. El primero no puede clasificarse propiamente en la misma lista que el segundo, y sin embargo en este manicomio se ha venido haciendo así. El fumador de gunjah que realmente aprecia su valor nunca llega a bebedor de licores espirituosos.

Los licores espirituosos no producen la embriaguez sensual que él desea, y sus efectos posteriores no son placenteros.» (James Wise, «D.—Informe anual del Manicomio de Dacca correspondiente a 1871».)

  1. «El cincuenta por ciento de los alienados se consigna como “causa desconocida”. Esto es bastante oprobioso, debido sin duda a que la causa en el momento del ingreso no era descubrible, o más bien a que se deja a aquellos cuyo informe obtiene la orden del Magistrado para trasladar al paciente a un manicomio.» (Coates, MD.—Informe anual del Manicomio de Moydapur correspondiente a 1871.)

  2. «El número [de casos] atribuidos al gunjah es de 169 sobre 280 ingresos en los que se conocía una causa, pero puede ser que se haya convertido en hábito atribuir la locura al gunjah. El Teniente Gobernador se alegraría de que se hiciera constar especialmente en los informes si hay por lo general buenos fundamentos para consignar esta droga como causa en tantos casos. Las razones para tal creencia deberían, si es posible, exponerse.» (Resolución del Gobierno sobre los informes de los manicomios, 1871, Bengala. Sd. A. Mackenzie.)

  3. «Un verdadero conocimiento de la causalidad de la locura solo puede obtenerse mediante una investigación muy cuidadosa de casos particulares y de sus antecedentes, y mediante un conocimiento extenso de las peculiaridades y prácticas sociales de los individuos y de las comunidades. Observaciones como las que han consignado los doctores Wise y Coates contribuyen más al esclarecimiento de las causas de la locura que cualquier número de “tablas” que tienen apariencia de precisión, pero que en realidad son muy inexactas e indignas de confianza.

El estado n.º 10 muestra la habitual gran proporción de casos atribuidos al uso de gunjah y de licores espirituosos. Las observaciones de los doctores Coates y Wise tenderían a mostrar que el cáñamo indio es en muchos casos erróneamente

acreditado de una locura causada por otras razones. También parecería que esta droga tiene poca o ninguna influencia como incentivo al crimen; y las cifras dadas en el estado n.º 10 muestran que la proporción de locura causada por gunjah entre los criminales es menor que entre los alienados no criminales. Sin duda, como afirma el doctor Wise, los ladrones y asesinos fuman cáñamo para envalentonarse a cometer hechos criminales previamente resueltos, pero la droga no parece despertar especialmente ninguna propensión homicida o criminal.» (J. Campbell Brown, Inspector General de Hospitales, Bengala.—Informe anual sobre los manicomios, 1872.)

[Muchos actos de violencia cometidos por personas intoxicadas con bhang o gunjah representan meramente la acción descontrolada de las pasiones animales. Una vez suprimido el poder controlador de los centros nerviosos superiores, por las drogas del cáñamo, el alcohol o cualquier otra cosa, el individuo se volverá pendenciero y violento, o melancólico y desvariado. No hay, en mi opinión, ninguna propiedad específica en las drogas del cáñamo que incite a la violencia o al crimen.—J. H. T. W.]

  1. «Aunque se ha asignado una causa en todos los casos salvo en el 20,6 por ciento, es imposible depositar gran confianza en la exactitud de las declaraciones remitidas por la policía, pues es a ella a quien hemos de confiarnos para obtener la escasa información de que disponemos.
  • Se ha hecho este año un intento de distinguir entre aquellos casos de locura claramente debidos al consumo de gunjah y aquellos en que el uso del gunjah ha sido solo ocasional y por tanto insuficiente para excitar la locura. El intento no ha tenido éxito. A falta de cualquier otra razón, ha sido necesario consignar bajo el epígrafe de gunjah a varios de los que meramente se informó que se habían entregado a su uso. En 1871 se registró un 38,72 por ciento del total de los tratados bajo el epígrafe de gunjah. En 1872 la proporción fue de 31,60, a saber, 25,26 varones y 3,34 mujeres.

  • Creo que el gunjah es menos deletéreo de lo que generalmente se supone, y que la locura es comparativamente tan rara entre los fumadores de gunjah como entre las personas que toman una ración diaria de licores espirituosos. Como la embriaguez, el gunjah produce efectos físicos además de psíquicos. Al causar irritación, y probablemente cambios en la nutrición del cerebro, socava gradualmente la constitución. Sus efectos sobre los órganos digestivos, sin embargo, son menos perceptiblemente nocivos que los de los licores espirituosos. Al excitar las emociones, debilita la mente, y por la pérdida del respeto de sí mismo, incapacita al individuo para desempeñar sus ocupaciones habituales. La pobreza, y todas las ansiedades que acompañan a una vida irregular, le obligan a ahogar las preocupaciones en una embriaguez más profunda, que tarde o temprano termina en locura.

  • Entre aquellas clases de nativos que pasan la mayor parte de su tiempo fumando la hierba, la locura es sumamente rara. Para ellos el fumar gunjah es un incentivo a la abstracción religiosa, y su uso ilimitado es señal segura de sinceridad religiosa.

  • Los Ramawats, que son los mayores fumadores de Bengala Oriental, rara vez, si es que alguna, enloquecen. Ellos, así como otros nativos que exceden en el fumar gunjah, viven invariablemente muy bien; y sostienen que, mientras se tome abundante alimento, sus efectos son inocuos.

  • La dieta de un Ramawat consiste por lo general en dos seers de leche (416), 1½ lb de ata, cuatro onzas de ghee, y verduras y fruta ad libitum. Durante los últimos seis años ninguno de estos mendicantes lujosos ha

sido admitido en el manicomio, aunque son muy numerosos en la ciudad de Dacca.

  • Una indulgencia excesiva en el gunjah, por parte de quienes no están acostumbrados a su uso, irá generalmente seguida de locura; pero como el beber licores, mientras la digestión se mantenga buena, puede tomarse a diario, en dosis gradualmente crecientes, sin mucho efecto nocivo.

  • La persona que se entrega al gunjah, a menos que sea un mendicante religioso, es estigmatizada como un réprobo.

El vicio crece en él; descuida a su familia y sus negocios, cae en hábitos irregulares y desordenados, que alternan con períodos de autorreproche y depresión mental.

  • Es de entre las clases trabajadoras de donde procede el alienado, loco por los efectos del gunjah.

  • De los 983 alienados tratados durante 1872, y cuya locura se refirió al gunjah, 67, o el 72 por ciento, eran hindúes, 25 mahometanos, y uno era un cristiano nativo. Dieciséis de los 25 mahometanos procedían de Dacca o de sus alrededores.

  • No creo que el fumar gunjah sea un incentivo al crimen. En los registros de este manicomio no hay mención de ningún crimen cometido mientras los individuos estaban bajo la influencia del cáñamo.

  • En un informe especial remitido al Gobierno en diciembre de 1871, se mostró que de 99 alienados criminales admitidos entre 1861 y 1870, en 89 se había referido su locura al fumar gunjah; pero que en ningún caso se alegó que el crimen se hubiera cometido mientras el individuo estaba bajo los efectos del gunjah.

  • Durante el año pasado fueron admitidos cuatro alienados criminales cuya locura se refirió al fumar gunjah. Todos eran hindúes. Uno fue acusado de violación, uno de robo, uno de asesinato y uno de lesiones graves.

  • Que muchos fumadores de gunjah se conviertan en criminales no es de extrañar.

  • Pocos, si alguno, dacoits se encuentran que no hagan uso de la hierba para inspirarse un falso valor, pero es porque son ladrones por lo que lo hacen, y no porque, siendo fumadores de gunjah, sean ladrones. La historia del uso del cáñamo corrobora esto. Invariablemente se ha usado para envalentonar a un hombre a perpetrar un hecho que ya había resuelto cometer, y, como sostienen los Ramawats, para imprimir en la memoria una cadena de pensamiento ya meditada.» (James Wise, D. O.—Informe anual del Manicomio de Dacca correspondiente a 1872.)

Los informes anuales de los siguientes 20 años repiten estas opiniones.

De estos extractos se verá que durante un período de 80 años las drogas del cáñamo, cuando se abusan de ellas, siempre han sido acreditadas con el poder de producir una locura de diversos tipos. Generalmente una manía transitoria o una melancolía o una demencia aguda (Dr. Wise, Ex. 17). Antes de formular cualquier conclusión definitiva sobre esta cuestión, si tal cosa es posible en absoluto, quisiera señalar algunas de las dificultades bajo las cuales han sufrido todos los Superintendentes de Manicomios con respecto a los pacientes admitidos por «locura por gunjah». Los pacientes pertenecen casi siempre a las clases inferiores y groseramente ignorantes, para cuyas mentes las relaciones de causa y efecto, salvo en los asuntos muy ordinarios de la vida, son más o menos desconocidas, y todo lo que está fuera de su alcance se da generalmente por incognoscible. Cuando se les apremia por razones, dan las que

son necias o deliberadamente falsas. Poco es, pues, lo que probablemente se obtendrá en materia de información de los amigos de los alienados, si es que alguna vez se les interroga. En ciertamente más del 50 por ciento de los alienados admitidos en los manicomios como alienados vagabundos bajo las secciones IV y V de la Ley XXXVI de 1858, o como los llamados alienados criminales bajo las disposiciones de la Ley X de 1872, las hojas descriptivas no contienen mención de parientes. Las hojas descriptivas (Formularios 3 y 4) son llenadas, por regla general, por un inspector de policía nativo con la información de un policía nativo. Estos hombres saben por experiencia que, a menos que hagan estas hojas bastante presentables, serán devueltas desde el Manicomio al Magistrado que las remite o al Comisionado de Policía, y que estos funcionarios a su vez pedirán más información a sus subordinados. Para evitarse problemas y molestias, la policía es por tanto reacia a consignar los nombres de los parientes (a quienes podría reclamarse que contribuyeran al mantenimiento del alienado), y tiene la costumbre de aceptar el gunjah, el bhang, etc., como causas convenientes de locura que durante mucho tiempo se han dejado pasar como probablemente correctas. Los Oficiales Médicos encargados de los manicomios han sospechado durante mucho tiempo que este es el caso (Ex. 1, 2, 8, 13, 18, 19, 20, 21). Admítase, por tanto, que la falta de exactitud en la averiguación de una causa hace dudosos alrededor del 50 por ciento de los casos de locura por gunjah: no es necesario suponer que estos alienados nunca usaron drogas del cáñamo en absoluto. Pueden representar, y probablemente representan, a personas locas por otras causas de quienes se sabe que usaron drogas del cáñamo ocasional o incluso habitualmente. En cierta proporción, además, no es improbable que, debido al hecho de que estas personas son de una diátesis neuropática, y en ellas existe una tendencia a la locura, y siempre ha estado latente, las drogas del cáñamo en exceso, o incluso en cantidades que no dañarían a un hombre de constitución nerviosa robusta, hayan actuado como causa excitante, haciendo manifiesta una debilidad mental que podría no haberse mostrado en ausencia de tal indulgencia. «Lo que es carne para un hombre es veneno para otro.»

Concedido todo esto, aún nos quedan varios casos en que el abuso de los preparados de cáñamo, solo o combinado con dhatura o con licores, ha producido una intoxicación violenta y prolongada, seguida de un estado demente, maniacal o melancólico (véanse los extractos y los casos de manicomio). En estos casos la curación se verifica en un plazo muy corto, en verdad; en muchos de ellos los individuos están sanos cuando llegan al manicomio (Ej. 18, 14, 20, etc.). Se ha preparado un registro nominal en el Manicomio de Dullunda correspondiente a los cinco últimos años, y de él deduzco que de las 108 personas admitidas cuya enajenación se atribuye al ganja o al bhang, consta expresamente que 8 estaban sanas al ingresar en el manicomio. Todas estas personas permanecieron cuerdas. He investigado particularmente los casos admitidos durante 1891 y 1892 y soy además de opinión que la cifra dada (8 en cinco años) no representa el total de los que estaban sanos al ingresar, y que, por tanto, no puede haber duda de que cierta proporción de los casos admitidos no son casos de enajenación mental, sino que, de haber sido rectamente informados en primera instancia, no eran más que casos de intoxicación que nunca debieron haber sido enviados a un manicomio (véanse los extractos). Aunque, como ya he admitido, rara vez tenemos buena prueba de que la llamada «locura por el towe» se deba al abuso de los preparados de cáñamo, hay otro rasgo en estos casos que apunta a una causalidad transitoria y de la que la curación es rápida. El período medio de tratamiento en el manicomio de Dullunda de 55 casos dados de alta curados durante cinco años (1888-1892) varió de 3 a 10 meses, y muchos de ellos se mantuvieron en observación algún tiempo después de haber sido declarados sanos. De los 108 casos admitidos, más de la mitad se curaron muy rápidamente, y esto apunta a alguna causa fácilmente removible.

Estas cifras incluyen algunas readmisiones de personas tratadas anteriormente por enajenación mental debida al abuso de los preparados de cáñamo (x. 9, 12, 16). Por lo que respecta a los pacientes que no se curan, pienso que probablemente representan, como señaló el Dr. Wise (Ej. 10), cierto número de personas enajenadas que pueden o no haber usado drogas de cáñamo.

En cuanto a mi conocimiento personal de los efectos de los preparados de cáñamo, ya he dado ejemplos a los miembros de la Comisión que visitaron el Manicomio de Dullunda los días 14 y 18 de agosto de 1898. No serviría de nada útil citar de nuevo los casos.

En conclusión, creo que puede afirmarse con justicia:

  1. Que los preparados de cáñamo se usan muy ampliamente en todo Bengala, fumados como ganja y charas; bebidos como bhang y siddhi o comidos como majum.

El fumar charas y el comer majum no son comunes.

  1. Entre personas sanas, el ganja, fumado solo con tabaco o con una muy pequeña adición de dhatura (dos o tres semillas), produce un estado que varía desde una leve exaltación hasta una marcada intoxicación. Los efectos intoxicantes violentos son menos marcados, o no se observan en absoluto, en personas que tienen un suministro regular y saludable de alimento (Ej. 21).

Casi lo mismo puede decirse del bhang, etc.

  1. Entre personas de mente débil o con una marcada tendencia neurótica, incluso una cantidad moderada de preparados de cáñamo puede aumentar de tal modo la enajenación evidente o latente que vuelva a tales personas violentas, hurañas o melancólicas, según la neuropatía de la que partamos. La presencia de adulteraciones, como la dhatura, aumentará estos efectos.

  2. El abuso de los preparados de cáñamo, especialmente cuando están adulterados con dhatura, producirá, incluso en personas sanas, una intoxicación muy violenta que simula la manía, o podrá conducir a un estado melancólico y huraño con arrebatos de irritabilidad. Estos estados son generalmente de corta duración y el paciente acaba por curarse. Tan común es la curación absoluta que pienso que cuando un paciente, recluido en un manicomio para el tratamiento de una enajenación que se dice debida al abuso de los preparados de cáñamo, no se cura en el plazo de 10 meses, las drogas fueron posiblemente solo la causa excitante, y que nos hallamos ante un individuo que ya estaba enajenado antes de usar drogas intoxicantes, o ante uno en quien la enajenación latente ha sido despertada a la actividad por los efectos irritantes del exceso de ganja, bhang, etc.

Declaración adicional presentada por el Dr. Was.

Por lo que respecta a las apariencias post mortem en los casos en que la enajenación se ha atribuido al abuso de los preparados de cáñamo, hallo que desde principios de 1890 hasta la fecha se han producido cuatro muertes entre los supuestos «dementes por ganja».

  1. Ratigen Gossain, de 31 años; ingresado en el Manicomio de Dullunda el 5 de mayo de 1890. Era violento, peligroso y sucio en sus hábitos, pero bastante coherente por momentos. No mejoró; y aunque la fase maniacal aguda remitió, permaneció siempre necio, demente, sucio en sus hábitos y algo inseguro. En su filiación descriptiva constaba que estaba enajenado desde hacía 13 años.

El paroxismo de manía que motivó su reclusión en el Manicomio de Dullunda en mayo de 1890

fue posiblemente excitado por el abuso de drogas de cáñamo; pero creo que apenas puede haber duda de que el abuso de los preparados de cáñamo no fue la causa original de su enajenación. Es deseable una investigación más cuidadosa de la historia de tales casos. En 1893 su salud corporal se volvió muy mala, aunque no se observaron síntomas marcados de enfermedad. Murió en la mañana del 26 de marzo de 1893.

Post mortem.—Pies y piernas edematosos; cuerpo muy delgado y emaciado; cerca de 4 pintas de líquido seroso en la cavidad peritoneal. Corazón pequeño, y tejido muscular algo pálido; válvulas normales.

Pulmones: signos de pleuresía antigua y adherencias sobre el pulmón derecho; tejido pulmonar normal; pulmón izquierdo no adherente. Alguna congestión hipostática en las bases de los pulmones. Hígado contraído; la cápsula de Glisson generalmente engrosada y tejido fibroso aumentado, mostrando signos de cirrosis. Bazo duro; por lo demás normal. Riñones: riñón derecho pálido y con degeneración grasa incipiente. Pirámides aparentemente sanas; cápsula más gruesa de lo usual, pero no adherente; riñón izquierdo como el derecho. Intestinos generalmente muy pálidos; una o dos placas congestionadas o levemente ulceradas (el hombre había expulsado algunas lombrices en febrero de 1893) en los intestinos delgados; ningún entozoo.

Cerebro.—Sin engrosamiento de las meninges y sin signos de meningitis; tejido cerebral algo blando pero por lo demás normal; sin hemorragias ni alteraciones locales; materia gris en proporción normal.

Peso de los órganos.—Cerebro, 49 onzas; pulmón derecho, 14 onzas; pulmón izquierdo, 13½ onzas; corazón, 5 onzas; hígado, 22 onzas; bazo, 6½ onzas; riñón derecho, 3 onzas; riñón izquierdo, 2½ onzas.

Causa de la muerte: cirrosis del hígado y anemia.

Por lo que respecta a este caso y a los siguientes, debo mencionar que no se hicieron exámenes microscópicos. Rara vez tiene el Superintendente el ocio necesario para tan importante labor, mientras que sus ayudantes no poseen los conocimientos necesarios de histología y microscopía técnica.

  1. Mongla alias Mohomed Syed, de 45 años; ingresado el 22 de junio de 1892. Se decía que estaba enajenado desde hacía cuatro meses y su enajenación se atribuía al «fumar ganja».

No había nada muy notable en su caso.

Estaba en mala salud física y murió el 22 de agosto a consecuencia de un fuerte ataque de disentería. Su hermano retiró el cuerpo y se negó a permitir que se practicara examen post mortem.

  1. Mihir Lal De, de 22 años; se decía que estaba enajenado desde hacía once meses; causa atribuida al «fumar ganja». Fue condenado por robo y enviado a la Cárcel de Hughli, donde su enajenación se hizo manifiesta y motivó su traslado a un manicomio. Observaciones en el certificado de enajenación:—«(1) Vaciedad general del aspecto; (2) falta de limpieza en sus hábitos; (3) destructividad de la propiedad de la cárcel; (4) a veces silencioso, con accesos de murmullo; (5) ocasionalmente ruidoso, incoherencia del habla». El hombre, mientras estuvo en el Manicomio de Dullunda, en el que ingresó el 30 de septiembre de 1892, era melancólico, a veces con leves arrebatos de excitación o de llanto. El caso no mejoró. Murió de cólera el 4 de enero de 1893.

Post mortem.—Cuerpo bien nutrido; rigor mortis leve en las extremidades superiores; bien establecido en las inferiores.

Cerebro.—Peso 43 onzas; tanto las membranas como la sustancia del cerebro congestionadas; los ventrículos laterales contenían una muy pequeña cantidad de líquido. Sustancia cerebral firme. Corazón de 8 onzas de peso; las cavidades de ambos lados contenían sangre oscura y coágulos; válvulas sanas. Hígado de 85 onzas de peso; vesícula biliar llena de bilis, normal. Bazo de 8 onzas de peso, ligeramente aumentado; riñón derecho 2½ onzas, riñón izquierdo 2½ onzas, ligeramente congestionados; cápsula fácilmente separable. Vejiga contraída y vacía. Intestinos: congestiones a lo largo de ambos intestinos, delgado y grueso, excepto porciones de los extremos superior e inferior. Los intestinos delgados contenían un líquido delgado, amarillo y fétido; los intestinos gruesos, líquido más espeso, más oscuro y en mayor cantidad que los delgados. Sin lombrices. Pulmones ambos adheridos a las paredes torácicas; repletos de sangre oscura.

  1. Bolat Chand Dey, de 27 años; entregado al exceso en ganja y alcohol durante 18 meses. Enviado al Manicomio de Dullunda el 20 de mayo de 1893. Observaciones en el certificado de enajenación:—Habla incoherentemente. A veces violento. A veces muy ruidoso. Es indecente y sucio en sus hábitos. Tiene propensión a morder.

Al ingresar en el manicomio el hombre estaba ruidoso y violento, insomne y rehusaba el alimento. El tratamiento con sulfonal y morfina lo calmó algo, pero pasó a un estado de delirio bajo y murió a las 5 p. m. del 23 de mayo. Fue trasladado al hospital al ingresar.

Post mortem.—Cuerpo bien nutrido; rigor mortis bien marcado. Pulmones, ambos congestionados. Pulmón derecho 89 onzas, pulmón izquierdo 26 onzas. Corazón 10 onzas, normal; válvulas sanas. Coágulo ante mortem de pequeño tamaño hallado en el ventrículo derecho, pasando a las arterias pulmonares. Hígado 57 onzas, congestionado; por lo demás normal. Bazo 6 onzas, normal. Ambos riñones (derecho 5 onzas, izquierdo 5½ onzas) congestionados; cápsula fácilmente removible. Intestinos ligeramente congestionados en toda su extensión. Sin úlceras ni parásitos.

Cerebro 46 onzas; membranas profundamente congestionadas; senos llenos de sangre oscura; cerebro también congestionado.

Puncta bien marcados; sin otros signos de enfermedad ni lesión alguna de la sustancia cerebral.

La causa de la muerte pareció ser en este caso meningitis aguda. Las siguientes notas están tomadas de la papeleta de cabecera de su cama en el hospital:—Temperatura al ingresar 99° F.; violento y excitado; forcejeó cuando se le alimentó y quedó inconsciente con respiración superficial. Se le aplicó hielo en la cabeza y se le administró un enema de aceite de castor, y el hombre recobró el conocimiento al cabo de unos minutos. Sus conjuntivas estaban congestionadas y sus pupilas contraídas. Su temperatura subió a 102° F. El enema obró y expulsó gran cantidad de escíbalos.

Permaneció en un estado algo comatoso desde la tarde del 20, y el 21 fue tratado con bromuro de potasio, hielo en la cabeza y enemas de agua helada. En la tarde del 21 su temperatura había descendido a 100° F.

El 22 su estado pareció algo mejor.

Temperatura 99,6° F.; tomó algo de alimento y habló, pero estaba incoherente y delirante; sordes en los dientes; a las 12 a. m. la temperatura subió a 102° F.

Se añadieron quinina y antipirina a la mezcla de bromuro y lentamente cedió la pirexia; a las 3 p. m. la temperatura era de 101,8° F.; a las 8 p. m., 99,6° F.

El 23 la temperatura volvió a subir a 102,4° F.; pulso blando y compresible; respiración difícil; el paciente murió hacia las 4:45 o 5 p. m.

Los síntomas apuntaban todos a meningitis y el estado congestionado de los vasos del cerebro y de las membranas prueba, creo, que el diagnóstico era correcto. Surge ahora la cuestión de la causa.

¿Fue el ganja o el alcohol, o ambos combinados?

¿Podría haber alguna otra causa? Me inclino a pensar que este fue un caso de delirium tremens con pirexia, y que el ganja, si se usó, pudo o no haber aumentado la violencia y la excitación presentes al ingresar en el manicomio. Estoy obligado, sin embargo, a registrar ciertos otros rasgos relacionados con este caso,

Cuando el paciente fue admitido, el Ayudante del Hospital que examinó su cuerpo le encontró las siguientes heridas y contusiones:—(1) Herida contusa de unas 4 pulgadas de longitud en el hombro derecho; (2) contusión circular en el brazo derecho; (3) cinco heridas contusas que varían de 1½ a 3 pulgadas en la parte posterior del hombro izquierdo; (4) una herida contusa de unas 1½ pulgadas de longitud en el codo izquierdo; (5) seis magulladuras irregulares en la espalda; (6) magulladuras en el lado derecho del abdomen y otra en el muslo izquierdo; (7) una pequeña hinchazón sobre la eminencia parietal izquierda. Cómo se produjo estas lesiones (algunas parecían contusiones y abrasiones producidas por

cuerdas) no puedo decirlo, pero evidentemente había recibido en algún momento un golpe en la cabeza, y a este pudo sucederle una congestión del cerebro y puede haber aumentado la gravedad de su estado.

En cuanto al aspecto general de los diversos

órganos del cuerpo, y especialmente por lo que respecta a las lesiones groseras del cerebro, estos casos no muestran nada que pudiera atribuirse a la acción del ganja más que a otras causas presentes. Es probable que, como la locura producida por el ganja nunca es muy prolongada, la hiperemia que ocurre durante la etapa de excitación no deja ninguna marca permanente en el tejido cerebral ni en las membranas,

Prueba oral.

Mi tiempo de servicio es de diez años, seis de los cuales han sido en empleo civil en Bengala. He sido Superintendente de los Asilos de Bhawanipur cum Dullanda durante dos años y medio. No he tenido ninguna formación especial en locura más allá de la adquirida por un estudiante que asiste a sus clases en Londres. Aparte de mi experiencia en el asilo y de mi conocimiento de la tintura de Cannabis indica tal como se usa en medicina y de los dos experimentos con bhang relatados en el Journal of Medical Science de enero de 1894, no tengo conocimiento de los efectos de las drogas de cáñamo.

En cuanto a la literatura, están el Bengal Dispensatory de O'Shaughnessy, los Records of Macnamara's Experiments, referencias breves y casuales a las drogas de cáñamo en obras sobre la locura, etc.; pero no conozco ninguna obra en la que se trate sistemáticamente la locura por drogas de cáñamo.

En cuanto al dhatura, el Ayudante del Hospital, Trailakyanath Banerji, me había dicho, lo que yo había oído a otros, incluidos lunáticos, que era costumbre mezclar dos o tres semillas de dhatura con ganja para su uso por los fumadores que consumen la droga en exceso. Pedí al Ayudante del Hospital que me consiguiera una muestra de la mezcla tal como se vende realmente para fumarla de esta manera. Me trajo un pequeño paquete y dijo que lo había comprado en el bazar, en la tienda. El paquete contenía justo lo suficiente para llenar un chillum y ser una fumada para una persona acostumbrada a este uso. Contenía semilla de dhatura. Había dos semillas, según recuerdo. Se mostró tal como me fue entregado a un Comité de esta Comisión en el asilo. —

Un hombre llamado Tulsi Malak fue traído al asilo el 13 de agosto pasado. No estaba loco cuando fue admitido. Me dijo que había comprado una mezcla de dhatura y bhang para usarla en una juerga con algunos fakires. El resultado fue la insensibilidad, en la que entró en una tienda, donde fue encontrado durmiendo y arrestado. Fue certificado como loco por el Cirujano Civil de

Barrackpur y enviado a Dullanda. Este es también

un caso que muestra la preparación de esta mezcla para su venta.

Yo dividiría los efectos del exceso de ganja sobre el cerebro en estas clases:—

(a) Intoxicación. (b) Manía.

(c) Melancolía. (d) Demencia.

Uno no siempre puede decir si el ganja solo produce estas condiciones o el ganja con adulteraciones.

La condición que se manifestaría dependería en gran medida de la naturaleza de la persona que toma la droga. Esto se refiere a las etapas (b), (c) y (d), no a la etapa de intoxicación.

En mi práctica en el asilo no veo a menudo la etapa de intoxicación. Esa y la etapa menor de manía son, sin duda, la condición de los casos que llegan a mí, así como de los casos que, habiéndose recuperado, no son enviados al asilo.

Tales casos se encuentran principalmente en la cárcel o en el Hospital Campbell. Tengo, sin embargo, casos en el asilo.

La intoxicación por ganja me parece diferente de la del alcohol, en que la primera no deja al hombre "aturdido". Es más bien una perversión que una supresión de las facultades. No duraría más de seis u ocho horas. Esta opinión, sin embargo, se basa en una experiencia muy limitada.

(b) La manía aguda por ganja es breve, a veces solo dos o tres días; a veces una semana o más. El límite es difícil de precisar; pero un hombre generalmente se recupera en menos de dos meses. No hay nada diagnóstico en los síntomas de estos casos. Por lo que sé, no se puede distinguir de cualquier otra forma de manía. Es esta etapa la que comparo con el delirium tremens. No tengo prueba en un sentido ni en otro de si esto podría resultar alguna vez de una dosis de ganja; pero lo considero extremadamente improbable. Creo que los únicos síntomas análogos en esta manía y el delirium tremens son la excitación y la pérdida de control sobre el intelecto. No he observado los delirios que son tan comunes en el delirium tremens. No recuerdo que se haya presentado en el asilo ningún caso de un paciente que sufra de esta manía con tendencia suicida u homicida, pero los certificados que acompañan a estos hombres contienen hechos que indican tal tendencia. Creo que sería extremadamente difícil, excepto por los síntomas objetivos en

la orina, etc., diferenciar esta manía del delirium

No creo que los casos de manía transitoria atribuidos a las drogas de cáñamo puedan diferenciarse de los debidos a otras causas de ninguna manera, excepto por la investigación de la historia.

No hay nada especial en los síntomas de la melancolía o la demencia atribuidos a las drogas de cáñamo por lo que pudiera determinarse la causa.

Una vez pasada la etapa aguda, la recuperación pasa por una etapa de depresión que es de carácter melancólico. La melancolía puede ser una etapa en la recuperación, o la etapa en la que se encuentra el paciente cuando llega al asilo, y que, en ese caso, se mostraría como la etapa inicial en nuestros libros. No creo que la manía aguda se asiente en ninguna forma de enfermedad mental crónica cuando no hay ningún factor o causa predisponente distinto del ganja. Así, la manía, la melancolía y la demencia a las que me refiero son todas temporales.

Cuando encuentro un caso crónico en el asilo atribuido al ganja, creo que existe otro factor en el sujeto. Estos casos crónicos pueden puede ser manía crónica, melancolía crónica o demencia crónica. Esta opinión en cuanto a su causación se basa en mi conocimiento de las drogas y también en la analogía con el alcohol. Sabemos que el alcohol es mucho más propenso a producir locura en un sujeto con tendencia a las enfermedades nerviosas que en un sujeto sano. Cada una de estas tres clases de enfermedad mental crónica atribuida al ganja presenta los mismos rasgos que la misma clase cuando se debe a otras causas. No creo que la presencia del ganja como factor en la locura haga diferir el carácter de los internos de los manicomios de este país del de los de otras partes, excepto quizá en la proporción de recuperaciones rápidas. Las condiciones raciales alteran las características de la locura en los distintos países. Tomando el aspecto general de un manicomio de aquí y contrastándolo con los manicomios de la metrópoli, quedaríais sorprendido por el porte tranquilo y dócil de los pacientes; solo unos pocos ríen o gritan, pero prevalece la quietud. Es una quietud alegre y abatida a la vez, quizá en igual medida. La chairomania o «manía feliz» es sumamente rara en nuestros manicomios de la India. La principal diferencia entre los manicomios ingleses y los indios me parece que estriba en que en los primeros el carácter de la locura está más marcado, la melancolía es más melancólica y la manía más violenta. Hablo únicamente por conocimiento del Bedlam de la metrópoli y de mi propio manicomio europeo de aquí.

En cuanto a la intoxicación, he expresado con firmeza mi opinión en mi memoria de que la ley debería distinguir entre la intoxicación y la locura por ganja, y que la intoxicación por ganja debería tratarse como la intoxicación alcohólica. No considero en absoluto el manicomio como un castigo; y no creo que un hombre que cometió un acto criminal bajo la influencia de una droga tomada voluntariamente deba estar allí. No es mi opinión, por experiencia, que sea terrible en sí mismo ni posiblemente desastroso para la mente de un hombre tener que convivir durante años con lunáticos aunque esté cuerdo. Y no es por ese motivo por lo que propongo el cambio.

En cuanto al procedimiento referente a la causa, he expuesto mis opiniones muy por extenso en mi memoria. Solo he de añadir que en la actualidad el Estado VII, que muestra la «Causa», se basa enteramente en las declaraciones de las hojas descriptivas, y solo en ellas. Las entradas en cuanto al tipo en el Estado VI proceden del registro del manicomio y muestran el tipo bajo el cual yo, como Superintendente, clasifiqué la locura. En cuanto a la causa, no tengo ocasión de juzgar más allá de lo que me dan las hojas descriptivas. No tengo ocasión de investigar, y no hay marcas diagnósticas. Diagnostico la «locura tóxica» únicamente a partir de la hoja descriptiva. Pongo la palabra «tóxica» antes de manía, melancolía o demencia, según el caso, a partir de la historia de un intoxicante como causa. Hay un fuerte deseo de mantener lo más reducidas posible las entradas bajo «Desconocida» en el Estado VII. Puedo añadir que un comité del que formé parte ha redactado formularios revisados de los Estados VI y VII, que están ahora bajo la consideración del Gobierno de Bengala.

He declarado en mi memoria que el Estado VII muestra el número de fumadores de ganja en el manicomio más que el número de locos por el uso del ganja. Con esto ciertamente no quiero decir que el ganja no pueda causar locura, sino que prácticamente toda la información que obtengo de la hoja descriptiva es que el hombre usaba la droga. Esta declaración de que un hombre es adicto a la droga no es en sí misma del todo fidedigna. Con ello quiero decir que un hombre que investiga podría equivocarse acerca de cualquier hecho relativo a un lunático. Mi opinión al respecto dependería de una consideración de todas las circunstancias bajo las cuales se recogió la información. Mi experiencia me lleva a concluir que entre las clases de las que habitualmente se toman los pacientes de nuestros manicomios no habría vacilación en admitir el uso de la droga.

Mi atención se ha dirigido a las drogas del cáñamo desde que estoy en el manicomio. Mi atención se dirigió especialmente a la cuestión de los tipos hace algunos años. Pero mi atención se ha dirigido especialmente al tema en general, y lo he estudiado con el mayor cuidado, y mis opiniones se han formulado durante los últimos ocho meses.

  1. Declaración del cirujano capitán D. Prain, conservador del Herbario y bibliotecario del Real Jardín Botánico de Calcuta.

  2. El Gobierno de Bengala me ordenó en febrero de 1893 presentar un informe a la Junta de Rentas de las Provincias Inferiores sobre el cultivo y uso del ganja. Estuve en comisión para este propósito durante el período del 18 de marzo al 17 de junio de 1893. Antes de esta comisión no me había interesado especialmente el cáñamo; hasta entonces solo poseía un conocimiento bastante completo de lo botánico y una familiaridad media general con los caracteres fisiológicos y terapéuticos de la planta y sus productos.

  3. El nombre ganja se aplica en ciertas partes del Himalaya occidental de manera algo distinta. (Véase mi Informe, página 10.)

  4. He encontrado gran dificultad en hallar algún caso del uso del charas en Bengala. Puede decirse, en efecto, que no se usa en esta provincia. Mis únicos casos han sido entre la clase de comerciantes «kabulíes», y aun entre ellos rara vez se admite su empleo; ni puedo decir si su uso es general entre la clase.

He oído que se usa ganja para beber en Calcuta, pero nunca he encontrado un caso auténtico.

  1. No lo sé. Hace 200 años se usaba así en la costa de Malabar; quizá sería bueno averiguar si en esta región el uso aún persiste. No he podido encontrar ningún caso de su uso en Bengala.

  2. Mi información sobre estos puntos se ha derivado de investigaciones y no resulta de observación personal directa, por lo que respecta al consumo excesivo; participa, por tanto, de la naturaleza de prueba de oídas y no es admisible.

El consumo habitual moderado de bhang puede, creo, fijarse en 14 tolas al día; el de ganja, de 30 a 60 granos al día. Del charas no puedo afirmar ni siquiera una opinión.

El consumo excesivo, tal como yo interpreto la palabra «excesivo» (mi Informe, página 69), es insólito.

  1. Mi conocimiento de esta parte del tema se deriva de información obtenida por investigación directa y no es, por tanto, de la naturaleza de prueba directamente de oídas. Está contenida en mi informe.

Se administran dhatura y opio para aumentar el conocido efecto narcótico del cáñamo.

Se administran nuez vómica y cantáridas para aumentar la supuesta propiedad afrodisíaca del cáñamo.

Se administra nuez de betel (anís, pimienta y los demás ingredientes de un simple masala de bhang se usan para el mismo propósito) para contrarrestar los efectos derivados de la naturaleza indigesta de la sustancia cuando se toma internamente.

  1. (2) No he prestado atención a este punto, pero he visto tan pocos casos de uso excesivo de las drogas que su importancia no se me ocurrió. Por lo que respecta al uso moderado del ganja, el punto carece de importancia; la sustancia se fuma cuando se requiere, ya esté el fumador solo o en compañía. El uso moderado del bhang es esencialmente un acto «social».

(5) El uso del ganja está confinado, según me dicen, principalmente al sexo masculino, y es bastante general entre los hombres adultos. El uso del bhang se oculta tanto, incluso cuando el uso es moderado, que no puedo dar una opinión sobre si lo usan las mujeres en Bengala.

(c) No es habitual que los niños fumen ganja o beban bhang, ni siquiera que coman majoon.

  1. (a) Aparentemente sí.

(b) Aparentemente no.

(c) Creo que en el caso del uso del bhang existe una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo; pero que en el caso del uso del ganja esta tendencia apenas existe.

  1. Mi información sobre este punto se ha derivado de amigos míos entre los caballeros nativos de Bengala, de modo que no es admisible como prueba.

  2. Mi información aquí también se ha derivado de amigos nativos y es de nuevo inadmisible como prueba. Está contenida en mi Informe ya citado.

  3. Los efectos de fumar charas no difieren de los de fumar ganja. Las diferencias señaladas por muchas autoridades nativas son imaginarias. Menciono esto en particular porque se ha vuelto tan habitual afirmar tales diferencias que algunos de mis amigos nativos, hombres muy inteligentes además, predispuestos por lo que han oído, en realidad creen haber visto lo que esperaban ver. Ni produce tampoco el bhang efectos «diferentes» de las otras dos formas del narcótico; los mismos efectos, excitación y narcosis, se producen en cada caso; en el caso del charas y del ganja (fumados), estos ocurren más rápidamente y pasan más pronto que en el caso del bhang (bebido).

  4. Sí; fumar ganja no tiende a convertirse en un hábito de exceso. No menoscaba tanto las facultades digestivas, si es que lo hace en absoluto.

No he encontrado un solo caso en mi propia práctica o experiencia en que el uso, por cualquiera de los dos hábitos, de cualquier preparación de cáñamo haya producido locura. He de señalar, sin embargo, que ya hace algunos años que no entro en contacto con casos médicos, y que mi labor médica en la India ha sido enteramente con población militar y nunca con población civil.

  1. (a) No lo sé. (b) No lo sé. He visto la planta fresca de cáñamo usada como medicina para el ganado en Assam y en Bengala.

  2. (a) No directamente, sino indirectamente actuando de modo que alivia la fatiga y permite que actúen las facultades digestivas naturales.

(b) Sí. (c) No puedo decirlo.

  1. Sí; comencé mi investigación sobre el uso de la planta con una idea preconcebida, derivada de copiosas afirmaciones, de que el ganja era una droga perniciosa y que el charas y el bhang eran inocuos. He encontrado que el charas y el ganja son en realidad la misma cosa, usada del mismo modo, y que, por tanto, la opinión general era absolutamente indigna de crédito. No he podido encontrar un solo caso durante tres meses de investigación de ningún efecto nocivo derivado del uso de ninguno de los tres productos del cáñamo.

  2. El bhang, en dosis moderada, parece actuar en un consumidor habitual simplemente como un sedante suave y agradable; no se usa con relación al apetito de comida; probablemente, si se usara así, calmaría el hambre. [El aumento del apetito que sigue al consumo de la sustancia por quien no está acostumbrado al cáñamo solo se observa tras las primeras dosis.] El efecto de una dosis ordinaria pasa en pocas horas. Cierto grado de pesadez continúa por algún tiempo más. No puedo decir si la falta de gratificación posterior produce ansia o inquietud.

El ganja usado moderadamente es reconfortante; no produce intoxicación perceptible; no calma tanto el hambre como la fatiga; no parece crear apetito; en la mayoría de los casos no hay efectos visibles, pero la resistencia inducida por una dosis dura algunas horas; la falta de gratificación posterior no produce inquietud, a menos que se repitan las condiciones de agotamiento por el esfuerzo que exijan una nueva dosis.

  1. No creo que el uso habitual y moderado de ninguna de estas drogas produzca efectos nocivos, físicos, mentales o morales; creo que no deteriora la constitución fumar gunjah, y creo que el uso moderado de bang solo lo hace muy ligeramente. Pienso que, quizá, el uso de bang daña la digestión y menoscaba el apetito incluso cuando se usa con moderación, pero estoy convencido de que no causa disentería, bronquitis ni asma. Por el contrario, una preparación de cáñamo es muy valiosa en el tratamiento de la disentería. Se dice que el bang menoscaba el sentido moral, induce a la pereza y lleva a hábitos de inmoralidad y libertinaje, así como a embotar el intelecto y producir locura. No creo que haga nada de eso si se toma con moderación, y estoy convencido de que ha surgido mucha confusión al considerar este asunto por el hecho de que las secciones perezosas, inmorales, libertinas o criminales de la comunidad son en gran medida dadas al uso de bang.

No he encontrado en mi propia experiencia ningún caso de locura que pareciera deberse al uso de bang o gunjah. En los casos de locura con antecedentes de gunjah que he considerado, nunca he podido averiguar si se acusaba al gunjah o al bang, y he sido de la opinión de que no se ha considerado suficientemente el uso de la droga por personas cuyas mentes estaban perturbadas, o quizá incluso enfermas, o cuyas mentes eran naturalmente deficientes.

  1. No conozco casos de uso habitual y excesivo de gunjah, salvo entre la clase de mendicantes religiosos.

El uso habitual y excesivo de bang deteriora la digestión y así perjudica la salud. No causa disentería ni bronquitis, pero una dosis excesiva de la droga a menudo lleva al sujeto a descuidar su vestimenta, y los enfriamientos que a menudo resultan de esta exposición inconsciente dan lugar a los ataques. La salud general menoscabada hace que la constitución no esté apta para combatir la bronquitis, y el «asma» que acompaña a la bronquitis crónica es uno de los resultados.

Que el verdadero asma espasmódica sea inducida alguna vez por el uso de bang, no lo creo. La sustancia que se prepara del cáñamo y que es útil en la disentería es un extracto. El hecho de que esto sea útil para tratar la disentería es de por sí prueba de la incorrección de la idea de que el uso de bang causa la enfermedad. Una vez, sin embargo, que la disentería ha sido inducida por un enfriamiento, el uso de bang la agrava a pesar de que el extracto de cáñamo es un remedio.

Esto se debe a que el bang se toma como una emulsión de las hojas mismas, de modo que la superficie del intestino queda expuesta al paso de pequeñas partículas sólidas de tejido vegetal mientras se halla en estado de inflamación. La irritación que resulta contrarresta con creces el efecto calmante de la materia narcótica resinosa que contienen las hojas.

47 y 48. No puedo dar una opinión sobre este punto.

  1. El gunjah no se usa moderadamente como afrodisíaco. El bang a veces sí. No puedo decir si lo usan las propias prostitutas. Creo que no.

Pero lo dan las prostitutas a sus clientes. Este uso es más perjudicial que el uso ordinario, porque, aunque la sustancia no tiene en sí ningún efecto afrodisíaco específico, indudablemente tiende a ayudar al sujeto en el abuso de las potencias viriles. Este abuso, y no la droga directamente, tiende a producir impotencia.

  1. No he encontrado ningún caso en que se haya fumado gunjah en exceso como afrodisíaco. Dudaría de cualquier afirmación en el sentido de que alguna vez se use así, dadas las dificultades físicas que implica.

El uso excesivo de bang y de majoon con este propósito es bien conocido; pero, como ya se ha dicho, el efecto es indirecto y no realmente atribuible a la droga.

  1. Sobre este asunto lamento no poder dar ninguna evidencia directa. La mayor parte de la información que he recibido respecto a esta materia ha sido de naturaleza conjetural.

  2. El gunjah, usado como generalmente se usa el bang (bebido), produce, cuando se administra en experimentos fisiológicos, exactamente los efectos que produce el bang, solo que estos son, dosis por dosis, más intensos con el gunjah.

Una pequeña dosis de gunjah causa efectos como una gran dosis de bang. No he encontrado casos de uso habitual de gunjah de esta manera, pero vería con considerable sospecha cualquier afirmación de que los efectos de beber gunjah difieren de los efectos de beber bang.

Evidencia oral.

He estado en el servicio desde octubre de 1884. Desde entonces, con excepción de aproximadamente un año en empleo militar, he estado en empleo civil especial en relación con los Jardines Botánicos.

Más allá del examen de especímenes de plantas que me enviaba la Junta, no tenía ningún interés en la planta del cáñamo —ningún interés en sus efectos fisiológicos en absoluto— antes de la investigación que se me pidió hacer en 1893. No tengo experiencia más allá de la adquirida en el curso de esa investigación. No tengo nada que añadir ahora a lo que he escrito en el Informe. No he hecho ninguna investigación sistemática desde entonces. Deseaba hacer más investigaciones fisiológicas a mi regreso del permiso; pero me enteré de que se había pedido al Dr. Cunningham que realizara experimentos. En cuanto a la parte química de mi informe, quedé extremadamente decepcionado, ya que fue solo parcial y no concluyente. En casa intenté que se abordara el asunto. He recibido una carta del profesor Dunstane sugiriendo una investigación adicional de una manera y a un costo que él indicaba.

Recomendé una referencia a esta Comisión y dije que mencionaría también el asunto. Presenté su carta con una fuerte recomendación de que se tomaran algunas medidas como las que él indica para completar la investigación química que considero muy importante, tanto práctica como científicamente. Tendría gran importancia práctica en relación con el uso de la droga Cannabis indica, aunque no en relación con las cuestiones ante esta Comisión. En cuanto a mí, entonces, mis opiniones respecto a las drogas del cáñamo están contenidas en mi Informe y en mis respuestas escritas a las preguntas de la apocnah. No tengo nada que desee añadir.

En la página 62 de mi Informe describo los efectos del bang (Capítulo VI). Tomé bang yo mismo y observé los síntomas. La tendencia a reír no fue marcada. Estaba más bien deprimido, pero esto puede haber sido porque no me encontraba bien en ese momento. Experimenté la sed y el aumento del apetito. Tomé la dosis habitual preparada en emulsión como la describe Hem Chandra Kerr (pero sin las especias), alrededor de tola y media de hojas secas. Quedé más bien decepcionado con el resultado. También he visto la droga tomada por nativos, hombres habituados a ella, y he visto los efectos.

Los experimentos con monos y gatos fueron realizados por mí (página 64); pero la dificultad de administrarla a los monos hizo los experimentos insatisfactorios, por lo que registré poco sobre ellos. He observado la condición de la pupila con fumadores humanos, pero no he visto dilatación con ellos; ni he visto contracción. En cuanto a los gatos, hay que tener en cuenta que recibieron dosis muy fuertes de la droga. Los experimentos del Dr. Russell citados por mí en la página 65 son, según entiendo, adicionales a los realizados por él en Assam y citados en el Informe de Rentas Internas de Assam de 1881-82. Mi opinión en la página 74 de mi Informe de que una dosis de gunjah bebido es dos veces más fuerte que la misma dosis fumada se basa exclusivamente en el artículo del Dr. Russell citado en la página 65; pues nunca he inhalado gunjah fumándolo. Mi afirmación de que el gunjah es cinco veces más poderoso que el bang se basa en la cantidad de resina obtenible (cf. también las observaciones al inicio de la página 11; las observaciones sobre el charas allí se citan del Volumen III de la Pharmacographia Indica de Dymock y Warden). Sus experimentos con charas puro de Asia Central mostraron un 75 por ciento de resina en comparación con un 25 por ciento en el gunjah (véase la Tabla X en la página 82 de mi Informe).

En la página 75, las observaciones sobre la indigestión atribuible al cáñamo, especialmente al bang, no se basan en el examen de muchos casos, sino en lo que he oído de la idea común de personas que tienen dolores y flatulencia, etc., y los atribuyen a las drogas. Si esto es así, imagino que se debe a la indigestión causada por usar tanta materia vegetal. He procurado conciliar con los ligeros efectos que había visto las historias que se me contaban con perfecta buena fe sobre los males resultantes del uso de la droga. Mi comparación

entre los efectos de fumar y beber cáñamo en la página 75 no se basa en la observación de casos, sino principalmente en evidencia de oídas. Se basa en un intento de conciliar lo que he aprendido de otros con lo poco que he visto. He visto a muchos fumadores de gunjah, pero no he visto los mismos casos a menudo. No he observado la historia de los casos de modo que pudiera observar los efectos.

He visto en su mayor parte a personas que fumaban cuando estaban cansadas. También he visto a los fakires que han fumado en gran medida. Por regla general no he visto efectos excepto la sufusión de los ojos. Vi a un hombre en estado de frenesí solo una vez entre un grupo de fakires. Se suponía que estaba poseído. Se me dijo que su estado era atribuible al gunjah; pero no puedo depositar ninguna confianza en el caso, ya que no tenía evidencia aparte de esa afirmación. Mi conocimiento de los consumidores de bang me permite decir que los darwans toman bang en considerable medida; pero esa es la extensión de mi experiencia: solo lo he visto entre estos darwans. No he podido conseguir que ningún caballero nativo admita el uso.

El método ordinario de fumar gunjah es inhalar de un chillum, ya sea directamente o a través de las manos. No he visto que se use un paño.

El esfuerzo de inhalar es grande. Yo nunca fui capaz de inhalar. Un fumador moderado toma tres caladas a la vez y eso es todo. Esa es la dosis reglamentaria. He visto a un hombre fumar solo; más habitualmente he visto fumar en compañía. Un hombre toma las tres fuertes y constantes aspiraciones en sucesión. No expulsa nada hasta que han terminado. Después de sus tres caladas pasa la pipa a su vecino. No vuelve a él, por lo que he visto: el conjunto de tres caladas es todo. Quizá el enrojecimiento de la conjuntiva se deba al esfuerzo excesivo al inhalar. No puedo decirlo. Nunca vi consumidores excesivos excepto unos pocos fakires. El consumidor excesivo fuma exactamente como los demás, pero tomaría más de tres caladas y tomaría el chillum una y otra vez. Nunca he visto a nativos inhalar tabaco de esta manera. No me he interesado en este punto. En mi experimento con gunjah, usé un chillum y tomé tres caladas, pero no pude inhalar. No hubo efectos. Lo que usé era gunjah sin mezcla.

En mi respuesta escrita a la pregunta 45, me refiero a casos de locura. Discutí los casos con el Dr. Walsh y otros amigos médicos. No tenía los casos ni los papeles ante mí.

Carta del profesor Dunstane presentada por el Dr. PRAIN.

Fechada en 17 Bloomsbury Square, Londres, W. C., el 18 de noviembre de 1893.

De—El profesor Dunstane, Secretario, Comité Farmacológico de la Royal Society,

A—El cirujano mayor David Prain.

Lamento mucho que no lográramos encontrarnos cuando estuvo usted en la ciudad; me habría gustado discutir con usted todo este asunto del cáñamo indio y explicarle mis dificultades al iniciar la investigación química. Ya he hecho experimentos preliminares con preparados medicinales de la droga (fabricados en este país), y no dudo de que sería capaz de resolver el problema de hallar y definir el principio activo. El trabajo sería, sin embargo, largo y engorroso, incluso con el material que usted tan amablemente se ofrece a suministrar.

Además, aquí no hay fondos disponibles para materiales químicos, aparatos o asistencia. La muy pequeña dotación del laboratorio se absorbe por entero en llevar adelante la investigación sobre el acónito; de hecho, ya estamos endeudados. He discutido el asunto de los medios y recursos con muchos de los interesados en la investigación farmacológica, y se ha sugerido que el Gobierno de la India podría estar dispuesto a conceder una subvención en ayuda de la investigación especial, que tanto interesa y tan importante es para el país. El trabajo de determinar el modo preciso de acción sobre el cuerpo no puede hacerse debidamente hasta que se haya aislado alguna sustancia química pura.

Quizá usted pudiera influir en las autoridades indias para que hicieran alguna pequeña contribución al trabajo. A mi juicio, se necesitarían unos dos años para completar el trabajo químico, suponiendo que pudiera contar con asistencia para el trabajo puramente rutinario, y el costo podría sufragarse con una subvención de 500 libras.

Varios hombres de ciencia bien conocidos se han ofrecido a usar su influencia ante el Gobierno de la India para inducirlo a conceder tal subvención, pero antes de dar ningún paso me gustaría saber de usted cuáles serían los mejores pasos que dar y qué probabilidades hay de éxito.

Me ha interesado mucho la lectura de su voluminoso informe sobre el asunto, que es de la mayor utilidad para cualquiera que piense trabajar en él. En cuanto a la química, el trabajo es excesivamente difícil, y solo quienes hayan tenido experiencia especial en tales investigaciones podrán llegar a alguna conclusión definitiva. Muchos de los que ya han tratado este aspecto del asunto evidentemente no están capacitados para la tarea.

Si tiene usted la bondad de hacerme saber qué debería hacerse, en conjunción con el Sr. Huillon Dyer, daré los pasos que usted recomiende.

Sería fácil conseguir que el Comité Farmacológico de la Royal Society, del cual soy secretario, hiciera una representación sobre el asunto.

Sus miembros son: T. R. Fraser, M. Foster, Lander Brunton, J. T. Cash, W. T. Dyer, H. E. Armstrong.

Nuevo informe presentado por el Dr. Prain.

Fechado en Sibpur, a 27 de abril de 1894.

De—Swason-Cartarn David Prain, a—El Secretario de la Junta de Rentas, L. P.

Con referencia a su n.º 400B, de fecha 26 de febrero, con recordatorio n.º 104B, de 4 de abril, y n.º 120, de 20 de abril, tengo el honor de decir que he demorado el suministro de la información solicitada con la esperanza de poder asociar los resultados de mis observaciones con los obtenidos por el Examinador Químico del Gobierno, pues, sin estos últimos, cualquier informe que pueda presentarse ha de ser necesariamente muy incompleto. El Examinador Químico, sin embargo, ha estado durante muchos meses ocupado de cerca en el examen de otras muestras de ganja distintas de las pertenecientes a la Junta que le fueron enviadas para informe por la Comisión de Drogas de Cáñamo, y como los informes para la Comisión se requerían con más urgencia que los de la Junta, el examen de las muestras referidas ha tenido necesariamente que quedar postergado. Mas, como estoy a punto de marchar de permiso a Europa, considero mi deber presentar un breve informe que trate meramente de la condición física de las muestras.

  1. Puede considerarse primero el caso de la «ramita plana» ordinaria y de la ganja redonda ordinaria. Las cajas que las contenían fueron abiertas por el Examinador Químico, no por mí; pero ese funcionario me ha permitido muy amablemente inspeccionar las muestras.

Las muestras almacenadas de la manera ordinaria en arpillera, con paja, y colocadas en cajas de madera con agujeros de aire practicados a intervalos frecuentes en sus costados, se hallaron en perfecto orden y fueron juzgadas de excelente calidad. Aquellas, sin embargo, que habían sido enlatadas se hallaron con un olor ligeramente distinto; no el olor característico de la buena ganja redonda o plana, sino un olor distintivo y (en comparación con las otras muestras) ligeramente desagradable. El olor es, en efecto, el que caracteriza a la ganja de Gurjat frente a la ganja de Rajshahi, e indica sin duda la ocurrencia en la droga, cuando el aire queda del todo excluido, de algún proceso de fermentación. Dependerá por supuesto enteramente del resultado del examen químico y físico del Examinador Químico el que pueda decirse que la ganja así enlatada ha deteriorado en algún modo desde los puntos de vista farmacéutico y de impuestos. Pero no hay duda de que, como artículo comercial, la droga enlatada al cabo de doce meses no es tan valiosa como la no enlatada.

  1. En cuanto a la ganja convertida en chur y comprimida en tortas, que pude examinar gracias a la amabilidad del Colector de Impuestos, han de hacerse las mismas observaciones. Los servicios del Sr. Siddons, Colector Auxiliar, fueron puestos a mi disposición; y el Sr. Siddons no solo me acompañó al gola, sino que amablemente dispuso nuestra visita para un día en que habría presentes varios comerciantes y usuarios de ganja, que pudieran dar un veredicto comercial sobre el resultado de los experimentos.

Aquellas tortas que fueron almacenadas en arpillera, con paja, de la misma manera en que se almacena habitualmente la ganja, se hallaron en apariencia exactamente como cuando fueron almacenadas.

Los presentes reconocieron y distinguieron fácilmente las tortas de ganja redonda y de ganja plana, y aunque no estaban dispuestos a admitir que estas tortas «de nuevo cuño» fueran tan buenas como la ganja redonda ordinaria de la misma edad, se vieron obligados a admitir que la ganja contenida en ellas era algo mejor que el chur. Por mi parte, me inclinaba a estar de acuerdo con los comerciantes. Estas tortas no tenían del todo el agradable y fresco olor distintivo de una buena muestra de ganja redonda, pero no había olor desagradable; y la impresión de polvoriento que el chur transmite faltaba por completo. En cuanto a las tortas almacenadas en lata, sin embargo, los resultados fueron muy insatisfactorios. La ganja de estas tenía un olor muy desagradable al abrirse las latas, el mismo olor de fermentación (el de la ganja de Gurjat) mencionado en relación con otras muestras enlatadas, pero mucho más intenso. Cualesquiera que sean los resultados de su examen químico, como artículo comercial las tortas de ganja conservadas en latas no tienen valor.

  1. El proceso de fermentación que se produce en las muestras enlatadas de la droga está muy probablemente relacionado con la humedad que la ganja contiene originalmente. Como se ha dicho, el olor que lo indica era mucho más intenso y desagradable en las tortas que en la ganja ordinaria enlatada un año antes. Las tortas se hicieron en Naogaon con ganja recién elaborada y recién traída para la exportación; y fueron enlatadas en el acto.

Muy probablemente, por tanto, contenían más humedad que la ganja redonda ordinaria que, aunque procedía del mismo campo y era de la misma calidad, permaneció unos días de tiempo seco sin enlatar durante su tránsito de Naogaon a Calcuta, donde fue enlatada. La rapidez con que la ganja absorbe humedad en tiempo húmedo y la pierde en una atmósfera seca se ha mostrado en mi informe sobre la ganja; y la diferencia a este respecto, producida por unos días de exposición al aire seco, ha sido lo bastante grande para hacer que la muestra completamente fresca resultara del todo sin valor, y solo alterara ligeramente el carácter y la apariencia de la que tuvo ocasión de desprenderse de parte de su humedad. Esto lleva, por tanto, a reconsiderar la cuestión del momento de enlatar, o de la preparación previa de la ganja antes de enlatarla. Como ya se ha dicho en mi informe, parecía esencial para el éxito de cualquier plan de almacenamiento que no se requiriera preparación preliminar alguna. Pues, además de los problemas que implica dejar la sustancia absolutamente libre de humedad antes de colocarla en latas, no es imposible que el mero proceso de secarla pudiera alterar su calidad y su potencia. Ciertamente disminuiría su valor comercial, ya que uno de los requisitos de una muestra de ganja desde el punto de vista del comerciante es que sea lo bastante «pegajosa» para hacer una pasta en la mano antes de usarla; la ganja perfectamente seca pierde esta pegajosidad.

Es creencia común entre los comerciantes de ganja que, tal como se almacena actualmente, la sustancia mejora de calidad durante los primeros seis meses; se vuelve, piensan, menos potente al fumarla, y mejora, piensan, en olor y sabor; pasados los seis meses se deteriora, perdiendo aún potencia hasta que todo se ha ido, y disminuyendo constantemente en calidad con independencia de su fuerza. No es improbable que esta opinión, fundada en la experiencia comercial, sea acertada; también desde el punto de vista físico y químico, aunque hasta que se reciban los informes del Examinador Químico no será posible decir si es absolutamente correcta. Pero correcta o no, precisamente porque es la opinión comercial, merece atención si no respeto, y se convierte por tanto en cuestión el si no sería bien dejar que la droga madurara, por así decirlo, haciéndose de seis meses antes de convertirla en chur, hacerla tortas y enlatarla. Pero esto frustraría uno de los principales objetos que la Junta tiene en vista: la reducción del volumen de la sustancia a almacenar; pues si la droga ha de guardarse seis meses antes de poder tratarla, ha de proveerse almacenamiento para toda la cosecha en el estado en que aparece cuando se elabora en las condiciones actuales; y si ha de proveerse este alojamiento, para empezar, la necesidad de gasto y trabajo extraordinarios para reducir su volumen parece menos obvia. La cuestión a decidir es, entonces, esta: ¿sería menos costoso reducir el volumen, y por consiguiente el costo de la lata, etc., requeridos para sellar las muestras, o menos costoso suministrar la mayor cantidad de lata requerida para sellar la droga en su estado actual sin reducir? Y en el caso de que lo primero resultara ser lo menos costoso, ¿compensaría el ahorro logrado la interferencia con los prejuicios comerciales que implica poner en el mercado de la ganja una forma desconocida de la droga?

  1. La conclusión a la que muy a mi pesar me veo obligado a llegar es que la propuesta de enlatar en estaño muestras de ganja recién manufacturada, que se recomienda por sí misma por su simplicidad y de la que tanto había esperado, debe abandonarse definitivamente. Al mismo tiempo, considero que si toda la gestión del cultivo de la ganja pasara a manos de la Junta, sería aconsejable convertir la totalidad de la ganja tanto redonda como plana manufacturada en chur, y comprimir este chur en tortas. Este procedimiento no afecta, al menos de manera apreciable, a la calidad del artículo, y como la ganja de Naogaon es la clase predilecta de los consumidores de ganja, es obvio que si solo pueden obtenerla en tortas, la aceptarán de buen grado en esa forma. Pero sería, en mi opinión, poco aconsejable, por lo que he podido averiguar acerca de los sentimientos de los comerciantes y consumidores de ganja, intentar colocar las tortas de ganja en el mercado junto a las formas más familiares de la sustancia que actualmente se manufacturan y venden. Finalmente, si la Junta toma toda la gestión en sus manos, y si convierte toda la cosecha en estas tortas, podría ser aconsejable considerar la cuestión de enlatar en estaño la ganja madura cuando se halla en su mejor momento, a fin de prevenir el deterioro que finalmente se produce en el artículo; pero sería necesario, antes de proponer adoptar tal proceder, disponer de informes químicos completos, no solo sobre las muestras que la Junta ya ha sometido a informe del Examinador Químico, sino sobre aquellas que no han sido sometidas a dicho funcionario. Por ejemplo, las tortas en cuestión, aunque se señalan en mis cartas anteriores y en las cajas en que están almacenadas como que requieren ser sometidas a examen químico después de marzo de 1894, siguen aún en las golas.

  2. Declaración del Dr. S. J. Manoox, Oficial Médico Civil, Singhbhum.

  3. Todas mis observaciones se refieren al distrito de Singhbhum.

  4. Estas son las definiciones usadas en este distrito.

La planta no es conocida por los koles (aborígenes) y no tienen nombre para ella.

  1. No crece espontáneamente en Singhbhum.

Singhbhum está particularmente exento de la planta del cáñamo, y si existe en algún lugar, su presencia no es sino la de un exótico cultivado clandestinamente.

  1. No.

  2. No tengo conocimiento personal, pero por averiguaciones sé que el cáñamo se cultiva en Keonjhar y Morhbhunj para bhang y ganja.

  3. En ninguna parte se cultiva en esta provincia.

  4. La ganja y el bhang se deterioran con la conservación; adquieren sabor a moho o enmohecimiento debido a la humedad. Puede prevenirse el deterioro por largo tiempo conservándolos en estantes o alacenas en una habitación seca y bien ventilada.

  5. El charas no se usa en este distrito. Generalmente la ganja se usa para fumar.

  6. No se conocen aquí fumadores de charas. Los adictos al narcótico usan ganja o bhang.

  7. La ganja redonda (suministro del Gobierno) es la única clase obtenible en el distrito.

  8. El charas no se usa en este distrito.

  9. El bhang se usa para fumar, mezclado con tabaco, por las clases más pobres.

  10. Los pocos consumidores que he encontrado han sido consumidores habituales moderados de ganja o bhang o de ambos.

  11. Ordinariamente tabaco con bhang o ganja.

Se dice que la dhatura se usa para aumentar los efectos narcóticos del bhang o la ganja, pero no tengo conocimiento personal.

  1. Nunca he visto a una mujer ni a un niño como consumidor de ganja o bhang.

  2. Ninguna privación de ninguna clase para los consumidores de ganja y bhang. Las personas a quienes he interrogado parecen usar las drogas sin razón especial; supongo que es una costumbre adquirida por ver a algún amigo o conocido usarlas o por alguna dolencia, real o imaginaria.

  3. Tres personas, consumidoras de ganja y bhang, examinadas recientemente con los siguientes resultados:

N.º 1 es consumidor desde hace 15 o 16 años. Usa ganja de Mohrbhunj o bhang porque es más barata que la ganja del Gobierno, pero es mucho más débil que esta. Fuma dos veces al día, mañana y tarde.

Está en buena salud. No ha tenido ningún mal efecto. El uso causa excitación o intoxicación seguida de somnolencia y lasitud. El efecto dura 2 o 3 horas. La discontinuación causa lagrimeo de ojos y nariz y dolores en todo el cuerpo.

N.º 2 usa ganja de Keonjhar porque es más barata, pero es mucho más débil que la ganja del Gobierno.

Hábito de varios años. Fuma con tabaco una vez al día por la mañana. Buena salud.

Ningún mal efecto.

N.º 8 usa ganja de Keonjhar porque es más barata, pero no tan fuerte como la ganja del Gobierno. Hábito de 10 años. Fuma con tabaco 4 veces al día. En buena salud. Ningún mal efecto.

  1. Así lo creo, por lo que respecta al bhang.

  2. Véase arriba.

  3. Ningún hábito hereditario de esta clase ha llegado a mi observación, y mis averiguaciones entre mis Ayudantes de Hospital son también negativas.

  4. Los consumidores de estas drogas, al viajar por cualquiera de los Estados nativos vecinos donde se puede obtener ganja o bhang, suelen llevarse un suministro para su propio consumo, ya que las drogas son mucho más baratas que la legalmente obtenible. En algunos casos el artículo de contrabando está destinado también a la venta además de al uso propio del consumidor.

  5. Declaración del Dr. Cuantzs Banks, Cirujano Civil, Puri.

Declaración oral.

He estado en el servicio como Cirujano Civil dos años, y en la India tres años. No creo tener suficiente experiencia de fumadores de ganja para poder dar información de mucho valor respecto a los efectos de la droga. He visto bastante a fumadores últimamente. Pero eso ha sido solo en las tiendas que he visitado, y ha sido por tanto solo experiencia de las costumbres de quienes usan la droga como vicio, no de quienes la usan como estimulante necesario o conveniente. Hablo de ellos como viciosos, porque van a una tienda a fumar, y porque se me dijo que eran fumadores confirmados que tomaban la droga, no mañana y tarde moderadamente, sino continuamente. Entre estas personas nunca he visto violencia ni pendencias; pero he visto dos casos en que había una excitación fantástica que no estaba muy lejos de la locura temporal.

Diría que los hombres no parecían estar en su sano juicio. Se me dijo que pertenecían a la ciudad y fumaban ganja. No he visto fumar a ninguno de ellos. Uno de ellos me dijo él mismo que era fumador; y creo en la información que tengo sobre el otro. Hay un tercer hombre que parece ser un mendicante religioso y yace sobre una piel de tigre. Le he visto fumar. A menudo grita. Nunca le he visto violento.

Pero algunos dicen que es violento. Tiene la simpatía de los transeúntes. Uno de los dos casos ya referidos llegó a mi observación en la Cárcel, pero se recuperó o se calmó antes de que tuviera que certificar sobre el caso. Al principio estaba excitado y sus acciones eran peculiares. Su habla no lo era.

Respondía racionalmente. Pero se calmó, y certifiqué que estaba cuerdo. Sus acciones eran meramente levantar los ojos, contorsionar el cuerpo y conducirse como un necio. No podía estarse quieto. Pero no había violencia. Creo que era fumador de ganja, porque se sabía que lo era y porque él lo dijo. Fue acusado de robo. Aparte de este caso de excitación temporal, nunca he tenido un caso de locura por ganja.

No puedo decir nada sobre las costumbres de la gente en general respecto al uso de la droga, aunque he recorrido el distrito.

La cuestión de la ganja nunca se me ha impuesto. Solo ha llegado a mi conocimiento en relación con un vacunador que daba información sobre posesión ilícita de ganja en Khorda. El oficial subdivisional me dijo que era un informante; e hice averiguaciones, y tuve que ordenarle que desistiera de ello debido a la impopularidad que tal acción acarrearía. Ello dañaría el trabajo. Se me dijo porque el oficial subdivisional pensó que era muy inconveniente, y yo estuve de acuerdo.

  1. Declaración del Cirujano Ayudante Rai Taraprosanna Rai Banapur, Baidya, Examinador Químico del Gobierno de Bengala, Calcuta.

  2. Ninguna, excepto la poca procedente del examen ocasional de la droga en el Departamento del Examinador Químico.

  3. Las definiciones del Dr. Prain son correctas, al menos por lo que respecta a la Baja Bengala. En la Baja Bengala las hojas se llaman siddhi, la resina charas, y los extremos floridos secos ganja.

  4. Tanto la ganja como el siddhi se sabe que se deterioran en calidad con la conservación.

  5. La ganja y el charas se usan solo para fumar.

  6. Una pequeña proporción de las clases bajas fuma ganja y charas. Las personas respetables que han contraído el hábito los fuman en privado, pero su número es muy reducido.

  7. Se prefieren las variedades redondas; el chur se considera de calidad inferior.

  8. El bhang nunca se usa para fumar.

  9. El consumo de bhang en forma de majum está confinado principalmente a los habitantes de las Provincias del Noroeste. La bebida de bhang es común en el Noroeste, y prevalece hasta cierto punto también en la Baja Bengala.

  10. El consumo de estas drogas está confinado principalmente a las clases bajas de la población.

  11. (a) Aproximadamente el valor de un pice de ganja, que pesa alrededor de una anna (11 a 12 granos), constituye la ración diaria media del consumidor habitual moderado.

  12. La ganja, cuando se usa para fumar, se mezcla con trocitos de hoja de tabaco, se humedece con agua y se amasa en la palma de la mano izquierda con el pulgar derecho; luego se corta y se pone en una pipa de barro (chillum), colocada sobre un huka, y se fuma. Ocasionalmente se mezclan semillas de dhatura con la ganja, principalmente con fines de robo, por hombres sin escrúpulos para dejar a sus víctimas indefensas.

Antes de fumar, el charas se encierra primero en el centro de un poco de tabaco preparado (pasta espesa de hoja de tabaco en polvo y melaza), y se calienta suavemente sobre el fuego (el fuego de un chillum listo para fumar es el que mejor sirve). El charas se saca entonces y se mezcla con el tabaco y se fuma en un huka.

Los ingredientes que se mezclan con el siddhi antes de molerlo hasta convertirlo en pasta son generalmente pimienta negra, semillas de amapola, semillas de cardamomo, semillas de anís, semillas de pepino, pétalos secos de rosa y otras especias similares.

Ocasionalmente se usan semillas de dhatura. El motivo de tal práctica es casi invariablemente facilitar la comisión de un crimen o una fechoría. A veces el principio activo del siddhi se extrae tostándolo en ghee caliente, que luego se cuela y se convierte en tortas con azúcar y leche seca. Esta preparación se llama majum.

Se usa solo como narcótico.

Cuando el siddhi se usa para beber, las hojas se lavan y se muelen hasta formar una pasta con especias, y se preparan como sorbete con azúcar y agua.

No sé si el opio, la nuez vómica, las cantáridas o la nuez de areca se usan alguna vez con estas drogas.

  1. El fumar de ganja y charas se realiza generalmente en compañía. El siddhi puede tomarse o no así. El uso de las drogas está confinado principalmente al sexo masculino. Los niños rara vez las usan, salvo cuando son muy depravados.

  2. El uso prolongado se convierte en hábito. Una vez contraído, el sujeto no lo abandona fácilmente; pero, a diferencia del opio, la discontinuación del uso de la droga no va seguida de ninguna inconveniencia grave. No hay particular tendencia del hábito a convertirse en exceso.

  3. Ninguna por lo que respecta a la ganja y el charas. En el cuarto día del Durga Puja, después de que el ídolo ha sido arrojado al río, todos los miembros masculinos de una familia toman un poco de sorbete de bhang.

La mayoría, sin embargo, toma sólo una cantidad inocua, pero algunos aprovechan esta ocasión para tomarlo en exceso. El uso de la droga en esta ocasión se considera esencial. Incluso aquellos que sienten antipatía por los narcóticos deben ponerse una gota de sorbete de bhang en la lengua.

El uso de la droga en ocasiones tan raras no es probable que conduzca a la formación de un hábito, y de ningún modo es perjudicial. La costumbre de tomar siddhi en ocasiones especiales se debe probablemente a que siddhi significa también éxito. En todas las ocasiones auspiciosas se considera esencial la presencia de la droga. Al hacer compras en el bazar para tales

ocasiones, el siddhi encabeza siempre la lista de cosas

que han de comprarse.

  1. El uso habitual de todas se considera deshonroso, con excepción del siddhi cuando se usa

como medicina. La opinión pública está en contra del uso habitual de las tres drogas, porque son narcóticos y pueden producir malos efectos secundarios. Según tengo entendido, la planta del cáñamo nunca es adorada en la Baja Bengala.

  1. Si un hombre se ve obligado a abandonar repentinamente el consumo de ganja tras un uso prolongado, ciertamente

lo sentiría. El efecto sería inapreciable en el caso del charas y el siddhi.

  1. La prohibición total del uso de la droga produciría descontento, y podría dar lugar a la fabricación ilícita de la droga. Si se prohibiera a los consumidores habituales el uso de las drogas, lo más probable es que se pasaran a usar alcohol u opio.

  2. Las drogas son más baratas que las bebidas alcohólicas, y nunca son sustituidas por el alcohol. Por el contrario, esas drogas se usan a veces cuando la gente no puede permitirse pagar bebidas alcohólicas.

  3. El charas es más suave en sus efectos que la ganja.

  4. Se dice que el chur es más débil que la ganja redonda y plana.

  5. La ganja y el charas se usan sólo para fumar; el siddhi para comer o beber. Fumar ganja es más fuerte en sus efectos que fumar charas o el uso moderado de siddhi. El siddhi en dosis suficientemente grandes produce un narcotismo intenso. No se sabe que el charas y el bhang produzcan tendencia a la locura. Fumar ganja no es una causa infrecuente de locura.

  6. El siddhi es usado por los kabirajes en la práctica médica nativa. Se usa también en el tratamiento de enfermedades del ganado. Se dice que la ganja se usa también para este último propósito.

  7. (a) El siddhi se usa medicinalmente para trastornos digestivos. Aumenta notablemente el apetito. La ganja hace lo mismo.

(b) Como otros narcóticos, se dice que el uso moderado de ganja proporciona resistencia bajo esfuerzo severo y alivia la fatiga.

(c) Se dice que la ganja proporciona inmunidad contra los ataques de enfermedades miasmáticas.

Con fines medicinales, el siddhi es usado tanto por ricos como por pobres; la ganja y el charas sólo por las clases trabajadoras. Me refiero al uso moderado

y habitual de la droga.

  1. El uso moderado y ocasional de las drogas es inofensivo. No se sabe que el uso moderado y habitual de las drogas produzca malos efectos.

  2. Los consumidores moderados son inofensivos.

  3. El efecto del uso moderado de las drogas sobre los consumidores habituales es tonificante. La ganja y el charas en tales casos pueden producir una leve intoxicación acompañada de sensación placentera.

El siddhi y la ganja aumentan el apetito de comida. El efecto de las drogas puede durar alrededor de una hora. Por lo general no hay efectos secundarios. No se siente anhelo ni inquietud por falta de gratificación posterior, es decir, inmediatamente después de que los efectos de las drogas han pasado; pero un consumidor habitual se siente más feliz y más a gusto si obtiene la droga a su hora acostumbrada.

  1. (1) No se sabe que el uso habitual y moderado de cualquiera de las tres drogas produzca efectos físicos, mentales o morales nocivos. Puede sólo hacer a un hombre ligeramente irritable.

(2) a (7) No.

  1. El uso habitual y excesivo puede producir efectos físicos, mentales y morales nocivos. Se sabe que el uso habitual y excesivo de ganja produce a veces disentería y bronquitis. Puede también debilitar el intelecto y producir locura. El trastorno mental es por lo general de carácter violento, y puede a veces convertirse en manía confirmada (permanente). En casos de locura temporal, los síntomas pueden ser reinducidos por la indulgencia en la droga tras la liberación de la reclusión.

47 y 48. No.

  1. El primer efecto de las drogas, como el de la mayoría de los otros narcóticos, es producir excitación general. Pueden, por tanto, ser empleadas a veces para excitar las pasiones. Pero los fumadores habituales y moderados de ganja generalmente evitan a las mujeres.

No se sabe que las prostitutas usen las drogas como afrodisíacos. La droga no tiene poder especial para producir impotencia. Cuando la impotencia sigue al uso de las drogas como afrodisíacos, sería difícil determinar cuánto de ella se debe a la influencia de las drogas, y cuánto al excesivo apetito bajo estímulos artificiales.

  1. El uso excesivo de las drogas puede producir efectos similares en grado exagerado.

  2. No se sabe que los consumidores habituales y moderados de las drogas sean especialmente adictos al crimen, pero los malhechores pueden usar estas drogas igual que otros narcóticos.

  3. El uso excesivo de las drogas es común entre los badmashes.

  4. Las personas que se entregan al uso excesivo de ganja

pueden volverse violentas y cometer crímenes. A veces se ven afectadas por frenesí homicida y corren furiosas.

  1. Sí. A veces lo hacen.

  2. La ganja y el charas no pueden administrarse fácilmente a otros sin su conocimiento. Los criminales a veces inducen a sus víctimas previstas a tomar siddhi para hacerlas insensibles y facilitar la comisión del crimen. En dosis grandes, el siddhi solo puede producir un sueño profundo.

  3. Los consumidores moderados de las drogas las toman por lo general en estado puro, o mezcladas sólo con sustancias comparativamente inofensivas, como tabaco con ganja y charas, y especias con siddhi. Se sabe que los fumadores veteranos de ganja toman ocasionalmente semillas de dhatura con ganja para intensificar sus efectos; pero más comúnmente las semillas de dhatura se mezclan con ganja para ser administradas a otros con fines criminales.

  4. No sé que la ganja o el charas se coman o beban alguna vez.

  5. Declaración de Rai Banapur Kanyy Lou Dey, O.I.E., antiguo Examinador Químico del Gobierno de Bengala, Calcuta.

Nadie toma más de una o dos largamente sostenidas

  1. La definición de las drogas del Dr. Prain puede considerarse correcta. Las drogas se conocen en Calcuta y sus alrededores como ganja, charas y siddhi o bhang.

  2. Sí. El bhang suele prepararlo la gente en sus propias casas. Cuando la planta es inusualmente frondosa, las hojas no se adhieren a las flores en los tallos hasta formar grumos, sino que quedan sueltas. Estas hojas se recogen, se secan y se venden como siddhi, subji o bhang.

  3. Todas estas drogas no se conservan bien después de seis meses, a menos que se guarden en una botella con tapón y se expongan al sol de vez en cuando.

  4. No hay más que una forma en que la ganja y el charas pueden usarse, que es quemándolos como tabaco en un chillum e inhalando el humo por una pipa.

  5. La ganja es favorita entre la gente del interior, tanto como el tabaco lo es para un bengalí.


No pretendo decir que su uso se limite únicamente a las provincias superiores; también se demanda en el Bajo Bengala, pero aquí no se adopta tan universalmente como droga estimulante. Los jornaleros, los serenos, los ascetas y otras personas que desempeñan ocupaciones que implican duro trabajo manual o exposición a las inclemencias del tiempo son dados a fumar gunjah, porque permite a sus adeptos soportar la exposición o un gran trabajo manual con un gasto mínimo de tejido. El charas es caro, por lo que rara vez lo usan los hombres de baja condición.

  1. El charas ordinario que se vende en los bazares es el charas de Kabul, tal como se recoge en la India Central.

La droga más valiosa es la que se cultiva en Nepal y se vende al doble del precio del charas ordinario.

Se dice que el charas de Herat es la variedad más poderosa de la droga, pero apenas se conoce en este país.

  1. No tengo conocimiento de que se use el bhang para fumar.

  2. El bhang es el favorito de la gente del interior. En el Bajo Bengala lo usan los darwans, los ascetas y los hombres ricos del interior.

  3. El uso del charas está disminuyendo. Pero es muy difícil decir si el uso de la gunjah y del bhang disminuye. La gunjah y el bhang se usan a veces como sustitutos de los licores espirituosos, por ser más baratos y menos perjudiciales.

  4. Es un hecho notable que en este país, al menos, los adeptos de la gunjah, por regla general, fuman siempre la droga en compañía y rara vez a solas. La gente se sienta en corro y hace pasar la pipa de un lado a otro.

Las mujeres y los niños rara vez fuman gunjah y charas en el Bajo Bengala. Las mujeres que padecen afecciones intestinales recurren al bhang cuando otros remedios fracasan.

  1. Fumar gunjah y fumar charas resultan al principio muy repulsivos; pero una vez formado el hábito, es difícil romperlo; no tan difícil, sin embargo, como romper el hábito de beber licores espirituosos u opio. El hábito de beber o comer bhang puede formarse y abandonarse con facilidad. Un hábito moderado de fumar gunjah o charas y de beber bhang rara vez degenera en exceso.

  2. Los adeptos de la gunjah, antes de empezar a fumar, invocan siempre el nombre de Mahadev, para quien es una droga favorita. El uso del bhang afecta nuestra costumbre social el día de Bijaya, después de que la diosa Durga ha sido arrojada al agua. La costumbre es del todo inocua y nunca conduce a la formación de un hábito. Generalmente se cree que es esencial en ese día. El sidhee constituye un elemento esencial en todas las ceremonias religiosas y sociales.

  3. Creo que la indulgencia en el charas rara vez o nunca degenera en pasión.

  4. Los jornaleros, los ascetas, las personas que se exponen a la inclemencia del tiempo, que velan por la noche, que padecen afecciones intestinales o falta de apetito, quedarían privados de una necesidad de la vida y de un remedio valioso si se les impidiera fumar gunjah.

  5. Una prohibición obligatoria del uso de estas drogas causaría gran miseria y crearía descontento, pues son una necesidad absoluta para las personas que las usan. Sí, si se priva a los consumidores de los breves ratos de disfrute en medio de las fatigas y cuidados de la vida. La prohibición puede estimular a los hombres a recurrir al alcohol y a otras drogas, que ahora evitan por motivos religiosos y sociales.

  6. El cáñamo se sustituye generalmente por el alcohol, por ser más barato y menos desastroso para la sociedad.

  7. A un fumador de gunjah se le puede reconocer a menudo por su aspecto, que es siempre seco y raquítico, con los ojos hundidos y las mejillas aplanadas. Se cree que los vapores de la gunjah poseen la propiedad de secar los humores del cuerpo y dar a quienes los inhalan un aspecto marchito. Un fumador de gunjah nunca puede ser rollizo, y si el hábito de la indulgencia excesiva se persevera largo tiempo, provoca disentería y diarrea. Los males se contrarrestan en gran medida con una dieta saludable de leche y ghee, y con confitería que tenga una gran proporción de estos ingredientes oleosos. Ninguno de estos efectos se percibe en un fumador de charas. No sé si la resina (charas) tiene alguna propiedad que mitigue los males producidos por la gunjah, pero creo que la indulgencia en esta droga rara vez o nunca degenera en pasión.

La intoxicación producida por fumar charas es mucho más apacible que la de la gunjah. Apenas provoca alucinación alguna como la que causa generalmente la intoxicación. Las personas bajo su influencia apenas muestran incoherencia en el modo o en el habla. Tampoco el hábito produce mal perceptible alguno en la constitución. Pero la gunjah es más poderosa en sus efectos y deja una impresión más duradera en el organismo. Una peculiaridad del fumar gunjah es que vuelve coléricos e irascibles a quienes han contraído el hábito, rudos en el modo y rudos en el habla.

  1. El bhang y la gunjah son prescritos por los médicos nativos en las afecciones intestinales y se recomiendan como aperitivos. El bhang se usa también en el tratamiento de las enfermedades del ganado.

  2. El bhang y la gunjah son estimulantes nerviosos y proporcionan gran resistencia bajo severo esfuerzo, exposición y fatiga. Son grandes aperitivos.

El cáñamo está reconocido en la Farmacopea Británica como un buen febrífugo, y se le reputa profiláctico de la malaria en los pantanos vaporosos del Bajo Bengala.

  1. El uso moderado de estas drogas es ciertamente inocuo porque son nervinas.

  2. En general, los consumidores moderados son inofensivos para sus vecinos.

  3. El efecto inmediato del uso moderado de estas drogas es que produce exaltación y alegría mental. No produce intoxicación a los consumidores habituales. No calma el hambre, sino que crea apetito. El efecto no dura más de un par de horas. No hay efectos posteriores.

  4. El exceso causa una especie peculiar de delirio y catalepsia, aunque es un hecho bien conocido que los hábitos de intoxicación, cuando se perseveran, tienen una gran tendencia a afectar los nervios. El fumar gunjah tiene una tendencia más poderosa a provocar los ataques de locura.

  5. No hay un anhelo hereditario por estas drogas.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Soy miembro honorario de la Sociedad Farmacéutica de Gran Bretaña y fellow de la Sociedad Química de Londres. Serví al Gobierno durante treinta años, y ahora hace diez años que me jubilé. Entré en servicio como cirujano ayudante. Mi primer nombramiento, en el año 1854, fue como ayudante del examinador químico. Desde 1854 hasta 1884 estuve siempre vinculado al Departamento Químico. Desde 1878 hasta 1884 fui profesor de Química y de Jurisprudencia Médica en la Escuela Campbell.

Actué durante seis meses como examinador químico del Gobierno y profesor de Química en el Colegio Médico. Desde mi jubilación he proseguido mis estudios químicos y me he dedicado a la práctica privada. Mientras estuve empleado por el Gobierno tuve una práctica privada bastante aceptable en mis horas de ocio.

He realizado ciertos experimentos fisiológicos con las drogas del cáñamo. Se me enviaron muestras de las drogas, e hice extractos de ellas y los administré a personas. No puedo recordar quién envió las muestras, cuál era el objeto preciso de la investigación, ni cuándo se celebró la investigación. Creo que informé sobre ella, pero no puedo estar seguro. Creo que el doctor Macnamara era examinador químico en aquel entonces, pero la investigación se puso en mis manos y, como examinador químico adicional, me correspondí directamente con el Gobierno sobre ella. La investigación se hizo probablemente antes de 1872, es decir, antes de que yo fuera trasladado a la Escuela Campbell. El informe era de la naturaleza del contenido en la Tabla XII, página 50, del informe del doctor Prain, pero no reconozco la tabla. Los experimentos mencionados en el párrafo 28, página 9, del informe de Hem Chandra Kerr son probablemente los realizados por mí. Estos son experimentos químicos, pero también he realizado experimentos fisiológicos. Los últimos consistieron en administrar en una sola ocasión una cantidad igual del extracto de dos muestras de gunjah a dos personas con el objeto de comparar sus efectos fisiológicos. Se halló que una era más fuerte que la otra, pero no puedo decir cuál. No vi a ninguno de los dos hombres mientras estaba bajo la influencia de la droga, y no puedo decir si alguno se hallaba en estado cataléptico. Sería imposible decir si el hombre estaba en estado cataléptico o no sin observarlo.

En mi práctica rara vez he sido llamado para atender un caso de enfermedad por las drogas del cáñamo usadas como intoxicante. Solo recuerdo haber sido llamado una vez por una sobredosis de bhang. No tengo, por tanto, mucha experiencia en la materia en mi práctica, pero tengo mucha experiencia social. Mis respuestas escritas sobre los efectos de las drogas se basan, por tanto, en mi experiencia social.

Pregunta 18.—Mi experiencia de la droga en mi práctica privada es que es un excelente estimulante nervino. He usado tanto el extracto como la tintura, pero generalmente la tintura. No puedo decir que siempre se pueda confiar en la droga para producir el efecto fisiológico deseado, pero ha resultado de marcada utilidad en el tratamiento de casos relacionados con los órganos genitourinarios y la fiebre palúdica. El extracto no siempre tiene una fuerza similar. La droga se deteriora rápidamente, y cuando se conserva en estado crudo no dura más de seis u ocho meses.

El extracto se conserva mejor que la gunjah cruda, pero no es fiable pasado cierto tiempo. Durante un año se conservará bien; durante dos años podría, incluso en frascos con tapón esmerilado. No puedo formarme opinión alguna sobre la causa del cambio que ocurre cuando la droga pierde su efecto fisiológico.

Pregunta 25.—Las personas adictas al vino sufren mucho; las adictas a las drogas del cáñamo no sufren tanto. Mi afirmación se basa en mi experiencia del hábito excesivo respecto de ambas. Socialmente, el alcohol es más desastroso que las drogas del cáñamo; esa es mi experiencia.

Pregunta 34.—Considero que las drogas son una necesidad de la vida para la gente pobre que las toma, porque obtienen alivio de ellas bajo sus esfuerzos físicos y sus penas mentales. Algún estimulante es necesario para tales personas, y considero que este es el mejor y más barato de todos los estimulantes nervinos que conozco. Nunca prescribí fumar gunjah, pero cuando he hallado pacientes que padecían nerviosismo y falta de sueño y que habían abandonado el hábito, les he aconsejado que lo reanudaran. Me refiero al hábito moderado y a pacientes de la clase distinguida. Lo que he dicho sobre que la droga es una necesidad de la vida se aplica al uso moderado entre las clases trabajadoras. Los ascetas son un caso aparte. Ellos sufren por el exceso.

Pregunta 37.—En esta respuesta hablo del uso inmoderado, es decir, del hombre que toma la droga no como una necesidad de la vida, sino, la necesite o no, como un adepto de la droga.

Mis observaciones sobre el charas se basan en mi experiencia en Bengala, donde se consume muy poco. Respecto a esta droga, mi experiencia se limita a las clases respetables. Cuando la usan, la droga se mezcla con tabaco preparado en proporción de un tercio, mientras que el ganja se mezcla con tabaco crudo en proporción de la mitad. «El extracto alcohólico de ganja es del 8 o 4 por ciento.» El extracto alcohólico contiene el principio activo. El charas es el jugo inspisado que se obtiene de la inflorescencia de la planta y de las hojas aglomeradas adyacentes a la inflorescencia. El extracto alcohólico de charas podría ser del 15 o 20 por ciento; hablo a la ligera. Este extracto contiene también el principio activo. No obstante la mayor fuerza del extracto alcohólico de charas, opino que el aceite esencial contenido en las hojas e inflorescencia del ganja tiene un efecto más estimulante o pernicioso cuando se quema que el charas, que no contiene aceite esencial alguno. Al quemarse, el aceite esencial se volatiliza a cierto grado de calor, y si se aplica mayor calor, desaparece. En el caso de fumarlo, el aceite volatilizado pasa a los pulmones así como al estómago. «La diferencia entre el ganja y el charas consiste, por tanto, en la presencia de aceite esencial y de otra materia orgánica en el primero, de las cuales carece el segundo.» Por otra materia orgánica entiendo la combustión de las hojas e inflorescencia del ganja.

Pregunta 45.—En la última frase de esta respuesta, comparo el fumar ganja con el opio y el alcohol; y la afirmación se basa en los registros de los manicomios y en los casos de caballeros que han sido inveterados fumadores de ganja y cuyas mentes se trastornan con más frecuencia que las de los inveterados consumidores de alcohol u opio. «Los casos, sin embargo, son muy pocos.» El trastorno al que me refiero no llega a la locura, pero tienen alucinaciones.

La cesación del hábito del ganja y una buena alimentación disipan estas alucinaciones. He visto casos en que el hábito se ha reducido, pero no casos en que se haya abandonado por completo, y por cesación del hábito entiendo, por tanto, cesación del exceso. Esta peculiaridad del ganja la atribuyo a la acción peculiar de la droga sobre los nervios. Aunque el exceso de ganja es más propenso a producir la locura que el exceso de alcohol, sigo considerando el alcohol más desastroso para la sociedad, pues el exceso en él induce diversas enfermedades que tienden a acortar la vida; mientras que el ganja, según lo que sé, no acorta la vida. En mi experiencia, la gente de este país tiene indudablemente dificultad en atenerse al uso moderado del alcohol. El uso estrictamente moderado del alcohol tiene sus beneficios. Al comparar el efecto general de las drogas sobre la población, debe recordarse que los consumidores de alcohol son los más numerosos, los de opio menos, y los de ganja los menos. «El consumidor de ganja requiere alimento oleaginoso, el consumidor de opio leche, y el bebedor de alcohol carne.» Debería pensar que la cantidad de daño que resulta del opio es, en conjunto, algo menor que la que resulta del ganja, pero hay poco que elegir entre ellos.

  1. Declaración del Subcirujano Urenpra Nata Sen, Oficial Médico Civil en funciones, Malda.

  2. Como médico y Superintendente de la Cárcel, tuve oportunidades de obtener información sobre asuntos relacionados con las drogas del cáñamo.

  3. Sí. Siddhi o bhang; el charas no se usa en este distrito; ganja, plano, redondo y chur.

  4. La planta del cáñamo crece espontáneamente en Mooghyr. Es abundante en Malda.

  5. Ordinariamente densa. 7. No en el distrito de Malda.

  6. No; el bhang puede prepararse con la planta del cáñamo dondequiera que crezca.

  7. Para intensificar sus poderes intoxicantes, se mezclan ocasionalmente semillas de dhatura con el bhang, e incluso con el ganja.

  8. El hábito de consumir siddhi, charas y ganja se forma fácilmente, y no es difícil abandonarlo.

  9. En la Baja Bengala, la tarde del cuarto día de la Durga Puja, es costumbre entre los hindúes beber una copa de siddhi preparada con azúcar y agua. Es siempre templado, y nunca conduce a la formación del hábito, y de ningún modo es perjudicial.

  10. Los efectos de fumar charas son leves en comparación con los del ganja.

  11. El chur es el más fuerte de los tres.

  12. El siddhi o bhang es prescrito por los médicos nativos en la dispepsia atónica, la diarrea, y como tónico nervino, y también como anodino e hipnótico donde el opio está contraindicado. Externamente, como cataplasma en las inflamaciones locales y las hemorroides externas, y el ganja hervido en aceite de mostaza se usa en ciertas formas de enfermedades cutáneas, como la sarna, el prurito, etc.

  13. El ganja es usado para dar resistencia bajo la exposición y aliviar la fatiga por barqueros, carreteros y mendicantes religiosos.

  14. Sí.

  15. El efecto inmediato de una copa de bhang o de un chillum de ganja es refrescante y apetitoso en el consumidor habitual. El efecto dura media hora o algo así, y no tiene secuelas. La falta de gratificación subsiguiente produce anhelo, inquietud o pereza.

  16. Ganja, siddhi y charas. (a), (b) y (c) No.

(d) La bronquitis y el asma son dolencias comunes de los fumadores de ganja.

(e) No.

  1. Creo que el uso habitual moderado o excesivo del ganja, como otras formas de autocomplacencia, degenera en exceso, y el exceso continuado deteriora el sistema nervioso, desequilibra la mente, y causa locura temporal y socava la constitución.

  2. No.

  3. Sí; es prescrito como afrodisíaco por los hakims y kabirajes. No; no es más perjudicial que su uso como narcótico ordinario.

  4. No conozco ningún caso en que la indulgencia excesiva en cualquiera de estas drogas haya conducido a un frenesí homicida temporal.

  5. Sí.

  6. Sí; a veces se hace. Invariablemente mezclado con semillas de dhatura para el propósito.

  7. No se consulta a la gente antes de abrir una tienda en ninguna localidad.

  8. Declaración del Subcirujano Bosonto Kumar Sen, Médico Civil en funciones, Bogra.

  9. Como médico y por mi servicio en los distritos productores de ganja.

  10. Sí, estas definiciones pueden aceptarse en esta provincia. Estos productos se conocen localmente como (1) bhang o siddhi, (2) charas, (3) ganja.

  11. Sé que la planta del cáñamo crece espontáneamente en los distritos de Rajshahi y Bogra.

  12. Se la conoce con el nombre de plantas de bhang y siddhi. Se refieren a la misma planta.

  13. Crece en tierras bajas en invierno. 6. Densa.

  14. La planta del cáñamo se cultiva extensamente en la División de Rajshahi (a) para la producción de ganja.

  15. No.

  16. No.

  17. El cultivo de la planta del cáñamo para ganja está restringido a la División de Rajshahi. No sé la causa de tal restricción.

  18. (a) El ganja se prepara en las comarcas productoras de ganja de la División de Rajshahi a gran escala.

  19. (a) Productos de plantas cultivadas.

Ganja.—Se usa solamente para fumar, y se prepara para su uso, primero, separando las semillas, si las hay, luego lavándolo con unas gotas de agua, exprimiendo el agua, luego envolviéndolo con hojas secas de tabaco, prensando todo ello entre el pulgar de la mano derecha y la palma de la mano izquierda, luego colocándolo sobre un trozo de madera llamado godee o pira, y cortándolo en trozos muy pequeños con un cuchillo, sacándolo del godee, y prensándolo de nuevo como antes; y esto se repite varias veces antes de que esté listo para fumarse en el chillum.

(b) Productos de plantas no cultivadas o silvestres.

Bhang.—Las hojas secas se muelen thoroughly en una piedra o mortero con algo de agua, luego se mezclan con más agua o leche y azúcar y se beben como sherbet.

  1. El bhang se prepara para beber por la gente en sus casas. Sí, el bhang puede prepararse con las hojas secas de cualquier planta silvestre de cáñamo.

  2. Sí, el ganja y el bhang se deterioran con el largo almacenamiento.

  3. Sé que el ganja y el charas se usan solamente para fumar.

  4. El ganja se usa para fumar, principalmente por la clase baja de la gente, aunque las clases altas no están del todo libres de él; los bairagis y sanyasis son más adictos a él. No puedo decir la proporción exacta. No hay localidades particulares de las que tenga conocimiento. No sé mucho sobre el charas.

  5. Solo conozco la variedad plana del ganja usada para fumar.

  6. Costo promedio del ganja por día para (a) los consumidores habituales moderados, de uno a dos pice; (b) los consumidores habituales excesivos, de una a dos annas y más.

  7. El dhatura se mezcla excepcionalmente con ganja para fumar; y también con bhang o siddhi para beber, para aumentar el poder narcótico de las drogas.

  8. El ganja y el bhang se prefieren generalmente tomar en compañía. Los varones son más adictos. Las mujeres, principalmente las prostitutas, y las Haries también lo usan. Se usa principalmente en la juventud y la vejez. Los niños no están libres de fumar ganja; los muchachos de la comparsa de canto fuman generalmente ganja.

  9. El hábito de fumar ganja se forma fácilmente en mala compañía. Sí, es difícil abandonar el hábito. Sí, hay una tendencia a que el hábito moderado se desarrolle hasta el excesivo.

  10. Sé que el bhang es usado por los miembros varones de las familias hindúes el tercer día de la Durga Puja (la noche del día de Nabami); también el cuarto día de la Puja. Tal costumbre no es esencial. Es templada. No es perjudicial, y no conduce a la formación del hábito. La práctica, sin embargo, va desapareciendo día a día. Los sanyasis usan ganja con el propósito de concentrar sus pensamientos en fines religiosos.

  11. El consumo de ganja y bhang es mirado con odio por el público. Los fumadores de ganja son generalmente rudos, violentos y de genio colérico, imperiosos, faltos de deber hacia los padres, la esposa y los hijos, y son malos ciudadanos y vecinos pendencieros; son mentirosos y exageran los relatos. No conozco ninguna costumbre de adorar el ganja.

  12. Puede ser un poco duro para un fumador habitual de ganja abandonar ese hábito al principio; pero, sin embargo, como otros hábitos, también puede discontinuarse gradualmente sin ningún mal efecto. Tenemos fumadores de ganja en las cárceles y hospitales; pero la privación de la droga no parece afectar su salud.

  13. No sé por qué no sería factible prohibir el uso del ganja. Podría intentarse imponiéndole un impuesto más gravoso. Las clases de gente que fuma ganja no son aptas para ninguna agitación que llegue a constituir un peligro político. Sí, la prohibición de fumar ganja sería seguida naturalmente por el recurso a (a) estimulantes alcohólicos (b) u otros narcóticos.

  14. No creo que el alcohol se sustituya por el ganja o el bhang.

  15. Tanto el ganja como el bhang son usados por los kabirajes con fines medicinales en las dolencias intestinales. Sí, el bhang se usa en las enfermedades del ganado.

  16. (a) El ganja y el bhang no son parte del alimento, pero indudablemente aumentan el apetito.

(b) El ganja y el bhang lo hacen. (c) No tengo experiencia de su acción como febrífugo o preventivo de la malaria.

(d) Producen sueño profundo y alivian el dolor y la ansiedad.

Las clases trabajadoras y otras (un número muy pequeño) usan bhang y ganja ocasionalmente para los propósitos indicados en (a), (b) y (c).

  1. El uso moderado de bhang y ganja no parece producir ningún daño orgánico grave.

  2. No, incluso los consumidores moderados son repulsivos.

  3. Ellos (el bhang y el ganja) producen una intoxicación placentera, locuacidad y alegría. Son refrescantes. Producen un apetito voraz que no se aplaca con la comida. No calman el hambre. Su efecto dura cuatro o cinco horas, a veces más. Las secuelas son dolor de cabeza y vértigo. Sí, la falta de gratificación subsiguiente produce inquietud.

  4. Sí, el uso de ganja y bhang produce efectos nocivos. Debilitan la constitución y producen pérdida de apetito. Producen generalmente disentería, asma y bronquitis.

Ellos menoscaban el sentido moral, inducen a la pereza o a hábitos de inmoralidad o de libertinaje. El fumador de gunjah nunca conversa sobre ningún asunto importante, moral, social o religioso, ni se mezcla con gente de bien. Tiene un círculo propio en el que se entrega a una conversación repugnante.

El gunjah produce insania (manía), tanto temporal como permanente. En la variedad temporal se observó que los síntomas reaparecían al usar la droga tras ser liberado de la reclusión. Los síntomas típicos de la insania son locuacidad excesiva, movimiento constante, insomnio, temblor incoherente y gritos violentos. Los insanos confiesan generalmente que toman la droga.

  1. El gunjah produce los síntomas mencionados bajo el epígrafe del uso habitual moderado de la droga en mayor grado.

  2. El uso de gunjah y bhang no parece ser un hábito hereditario, ni afectar a los hijos.

  3. La respuesta a la pregunta 47 se aplica también aquí.

  4. Sí, el gunjah y el bhang se usan como afrodisíaco.

No puedo decir si las prostitutas los usan con tal fin.

El excesivo abuso de los órganos sexuales produce finalmente impotencia; pero si el cáñamo tiene alguna relación directa con la impotencia, no puedo decirlo.

tratar del efecto del gunjah sobre la salud en general.

Mis observaciones se fundan en la experiencia personal.

He visto a más de una persona, alrededor de media

Considero que el gunjah es más nocivo cuando se usa como narcótico que como afrodisíaco, porque en el primer caso las gentes se vuelven generalmente insanas.

  1. La respuesta a la pregunta 49 se aplica también aquí.

  2. Los fumadores de gunjah cometen generalmente pequeños hurtos cuando necesitan pice para comprar gunjah.

  3. Lo mismo.

  4. Sí, el embotamiento por gunjah puede inducirse sin mezcla.

  5. La mezcla de semilla de dhatura con gunjah y bhang aumenta la acción narcótica de estas drogas.

Testimonio oral.

Yo, L.M.S. de Calcuta. Obtuve mi título en 1877, y desde entonces estoy al servicio del Gobierno. He servido en varios distritos de Bengala y Assam. No tengo experiencia especial en insania, salvo que fui empleado durante tres meses, hace alrededor de un año, en el Asilo de Dullunda.

una docena en mi aldea de Madhopara, en el distrito de Dacca, que padecían disentería, bronquitis y asma y que eran también fumadores de gunjah. Todos eran fumadores excesivos. Estos efectos no siguen al uso moderado, sino al excesivo. Es un error haberlos incluido bajo el uso moderado. No siempre es fácil, sin embargo, distinguir entre el moderado y el excesivo, porque la moderación puede llegar al exceso. Cuando veo a un hombre puedo pensar que lo toma con moderación. Pero cuando está enfermo puedo llegar a saber que lo usaba en exceso a escondidas. Todas estas personas eran fumadores habituales, no ocasionales. Por eso no puedo decir exactamente que usaran gunjah en exceso. El hecho de que fueran fumadores de gunjah me llevó a creer que estos efectos se debían al gunjah. He visto a muchos no fumadores que padecían estas enfermedades. Hay muchas causas que provocan disentería, bronquitis y asma. Pero no descubrí ninguna otra causa en estos casos. No recuerdo haber tratado ningún caso de disentería, bronquitis o asma causado por el gunjah.

Estos casos son la base de mis observaciones. Los vi en mi propia aldea con mis propios ojos. No recuerdo ningún caso de disentería, bronquitis o asma en un fumador de gunjah que yo atribuyera a otra causa. En otras palabras, cuando veía fumadores de gunjah que padecían estas enfermedades, las atribuía al gunjah. Esto fue hace 20 años, antes de ser estudiante de medicina.

En cuanto a que el gunjah produce insania, tanto temporal como permanente, solo conocí un caso aparte de mi experiencia en el Asilo de Dullunda. Fue en mi aldea. Este hombre era un fumador muy excesivo. Fue enviado al Asilo de Dacca, y murió allí al cabo de dos o tres años. Esto fue cuando yo era colegial. No tengo experiencia de insania temporal, salvo en los casos de Dullunda con antecedentes de gunjah. Baso mis observaciones sobre la insania y los síntomas en los libros de texto, verificados por mi experiencia de tres meses en el asilo y por mis recuerdos de este caso.

«Los síntomas típicos de la insania» no significa en mi respuesta la insania por la droga del cáñamo, sino los síntomas de la insania en general. No hay libro de texto que yo sepa que indique los síntomas de la insania por la droga del cáñamo. Por insanos que confiesan tomar la droga, entiendo las personas insanas que tienen además antecedentes de gunjah.

Pregunta 49.—La experiencia que tengo no justifica mi afirmación de que las gentes se vuelven generalmente insanas. No se basa en la experiencia, sino en la inferencia. Vi a un empedernido fumador de gunjah que se volvió insano. Por lo tanto concluyo que esto es más nocivo para la salud. No puedo llamar más nocivo al gunjah cuando se usa como afrodisíaco, porque cuando el hombre lo usa como narcótico es inútil; pero cuando un hombre tiene un afrodisíaco es bueno para algo. El uso de la palabra «generalmente» puede no ser correcto. Es demasiado fuerte. Pocos, al menos, se vuelven insanos. Desde que entré al servicio del Gobierno nunca he tenido un caso de disentería, bronquitis, asma o insania debido al gunjah bajo

Pregunta 45.—Mis tres primeras frases aquí; mi tratamiento, excepto en el Asilo de Dullunda.

  1. Testimonio del cirujano ayudante Norendra Nath Gupta, Baidya, a cargo médico civil, Rangpur.

  2. De la conversación con los fumadores de gunjah (llamados popularmente ganja-khors) durante mis desplazamientos por el mufassal en mis capacidades oficiales de Subinspector de Vacunación, Círculo de Darjeeling; Inspector de Vacunación, Círculo de Bengala Oriental; Subcomisionado Sanitario, Círculos de Bengala Occidental y Presidencia y Bengala Oriental; como Oficial Médico Civil en funciones, Pabna, y Cirujano Ayudante a cargo médico civil, Rangpur, y también durante mis estancias en las capitales de los distritos.

Estos productos se conocen en Rangpur con los nombres de gunjah, charas, bhang y siddhi.

  1. Rajshahi, Bogra, Dinajpur, Rangpur, Pabna, Dacca y Mymensingh. Es abundante en Rangpur.

  2. Gunjah y bhang. El gunjah y el bhang son de especies diferentes.

  3. Generalmente denso.

  4. No hay cultivo para ningún fin.

  5. No tengo conocimiento.

11 y 12. No se sabe.

  1. Hay restricción para el cultivo de la planta del cáñamo para gunjah en este distrito.

Las demás partes de la pregunta no respondidas.

  1. (a), (b) y (c) No.

  2. Ningún conocimiento.

  3. La gente prepara bhang en sus casas. Puede prepararse de la planta del cáñamo cultivada en cualquier lugar. El gunjah o el charas no pueden prepararse de la planta silvestre cultivada en cualquier lugar.

  4. No se sabe.

  5. El gunjah, el charas y el bhang se deterioran con la conservación. Pierden por completo sus efectos con el tiempo. Se conservan bien unos dos años. Las razones del deterioro son la destrucción de las sustancias resinosas. El deterioro de las drogas puede prevenirse hasta cierto punto conservándolas herméticamente selladas en cajas revestidas de estaño.

  6. El gunjah se usa para fumar en este distrito.

El charas no se usa aquí.

  1. Generalmente las clases bajas fuman gunjah aquí, como porteadores de palanquín, coolíes, dhobies, Bedias, pescadores, cocineros y sirvientes del norte, etc.

  2. El gunjah plano y el chur se usan para fumar indistintamente en este distrito.

  3. El charas no se usa aquí y por tanto no se importa.

  4. No.

  5. El bhang se usa ocasionalmente como bebida por la gente de aquí, especialmente por los hombres del norte, y rara vez lo comen algunos preparado con luchis y kachuris.

  6. El uso del gunjah va en disminución debido a su precio elevado.

  7. La mayoría de los fumadores de gunjah caen bajo el epígrafe (a), es decir, consumidores habituales moderados. Unos pocos caen bajo el epígrafe (c), es decir, consumidores ocasionales moderados.

  8. El gunjah lo usan generalmente las clases bajas, que están sujetas a trabajo excesivo y a la intemperie.

  9. De 2 a 4 pice de gunjah toma cada individuo aquí entre los consumidores habituales moderados cada día, mañana y tarde.

  10. Las hojas secas de tabaco se mezclan generalmente con el gunjah por los fumadores de gunjah de aquí. No se usa dhatura. Las hojas de tabaco se mezclan con el gunjah para quitarle su picante. Cuando se bebe bhang, se mezcla generalmente con leche y azúcar. La semilla de dhatura se mezcla ocasionalmente con el bhang para beber.

  11. La gente consume generalmente gunjah en soledad. Su uso se limita principalmente al sexo masculino y generalmente a la edad adulta. No lo usan los niños aquí.

  12. El hábito de consumir gunjah se forma fácilmente. No es difícil abandonar el hábito.

Los consumidores moderados de gunjah pueden volverse excesivos.

  1. No hay costumbre, ni social ni religiosa, en cuanto al consumo de ninguna de las drogas en cuestión aquí.

  2. La gente considera generalmente a los fumadores de gunjah con cierto grado de odio. No hay relación con la religión aquí. Los fumadores de gunjah son generalmente de temperamento irritable y ardiente, por lo que son mal vistos por la gente. No hay costumbre de adorar la planta del cáñamo aquí.

  3. Ciertamente sería una privación grave para los consumidores habituales moderados de gunjah renunciar al uso de la droga. Pierden su energía y apetito y contraen flatulencia.

  4. No sería factible prohibir el uso de la droga de inmediato. Si se prohibiera, los fumadores de gunjah recurrirían a tratos ilícitos. La prohibición no es, por tanto, deseable, pues causará grave descontento entre los consumidores.

No se teme ningún peligro político si se abandona el uso de la droga. La prohibición de fumar gunjah muy probablemente será seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas narcóticas.

  1. No lo creo.

  2. No tengo conocimiento del fumar charas.

  3. No hay diferencia en los efectos.

  4. Fumar la preparación de la planta del cáñamo es más nocivo que beberla, porque los fumadores padecen generalmente enfermedades de los pulmones y de las vías respiratorias, como bronquitis, hemoptisis, asma y catarro crónico.

  5. Sí; el bhang y el gunjah son recetados por los kabirajes con fines medicinales. Sí; el bhang se usa para la enfermedad del ganado.

  6. El uso moderado de bhang y gunjah es beneficioso para la salud hasta cierto punto:

(a) como digestivo;

(b) para aliviar la fatiga bajo esfuerzo severo y a la intemperie;

(c) como preventivo de enfermedad en distritos palúdicos e insalubres;

(d) como afrodisíaco.

Esta droga la usa generalmente la gente de clases bajas, como porteadores de palanquín, Domes, dhobies, Bedias, Chamars, pescadores, etc., para escapar de las influencias de las enfermedades palúdicas y del efecto de la fatiga. Refiero lo anterior a los consumidores habituales moderados de gunjah y a los consumidores ocasionales moderados de bhang. Las clases altas usan ocasionalmente gunjah y bhang por sus propiedades afrodisíacas.

  1. El uso moderado de las drogas gunjah y bhang es beneficioso para la salud.

  2. Sí.

  3. El efecto inmediato del uso del gunjah es estimular el sistema nervioso; es refrescante hasta cierto punto. Produce intoxicación. No calma el hambre. Al contrario, aumenta el apetito. El efecto dura de dos a doce horas, según la dosis y el tipo de preparación, y según la constitución de las personas que usan la droga; siendo los efectos posteriores de la droga una depresión general. Las respuestas anteriores bajo 44 son aplicables a los consumidores habituales moderados de bhang. Sí; se siente inquietud o ansia por las drogas, gunjah y bhang, si no se usan después a tiempo.

  4. (a) El uso moderado de gunjah y bhang no produce ningún efecto nocivo, física, mental ni moralmente.

(b) a (f) No.

  1. Todas las facultades, físicas, mentales y morales, se menoscaban por el uso excesivo del fumar gunjah. El uso excesivo del gunjah produce disentería, asma, bronquitis, catarro crónico y hemoptisis.

Las demás partes de la pregunta no respondidas.

47 y 48. No.

  1. El gunjah se usa como afrodisíaco ocasionalmente en dosis moderadas. No lo usan como afrodisíaco las prostitutas. No es nocivo para este propósito afrodisíaco. No produce impotencia.

  2. El uso excesivo del gunjah produce impotencia y otros efectos nocivos.

  3. Los consumidores habituales moderados de gunjah no son malos caracteres. Por lo general no cometen ningún delito bajo su influencia.

  4. El uso excesivo de la droga gunjah conduce generalmente a la comisión de delitos o a cualquier otra violencia social.

  5. No tengo experiencia de la ocurrencia de ningún caso particular.

  6. Núm. 3

  7. Puede ocurrir, pero no tengo conocimiento personal de ningún caso particular.

  8. Los efectos de la planta del cáñamo usada con moderación o en exceso se modifican por la mezcla de otras sustancias. La datura se mezcla con el bang para aumentar sus efectos narcóticos. No tengo conocimiento del uso de gunjah y charas con fines de comer o beber.

  9. Hasta donde alcanza mi conocimiento, el actual sistema de administración de los impuestos especiales funciona bien.

  10. No hay cultivo aquí. 61. No hay producción de charas aquí.

  11. No hay cultivo de la planta del cáñamo para la producción de bang aquí.

  12. El bang y el charas no se usan, y por tanto no se importan. El actual impuesto sobre la venta de gunjah parece excesivo.

  13. Sí; porque el chur gunjah tiene la plena ventaja de no tener tallos, mientras que el gunjah plano y redondo incluyen el peso de los tallos que no se usan.

  14. Sí; el actual sistema de impuestos sobre el gunjah parece objetable.

  15. Sí; hay tiendas autorizadas para la venta de gunjah aquí, y deberían seguir existiendo para comodidad del público.

  16. Sí; se consulta la voluntad del pueblo antes de abrir cualquier tienda en una localidad determinada. 70. No tengo conocimiento en este punto.

  17. Declaración del cirujano ayudante Choonty Lain Dass, profesor de jurisprudencia médica y terapéutica, Escuela de Medicina, Dacca.

  18. Mi propio conocimiento e información obtenida por mí mismo de vendedores y consumidores de estas drogas y de otros.

  19. Sí, estas definiciones pueden aceptarse como correctas.

El sidhee se conoce localmente como sidhee o bang, el charas como charas, y el gunjah como gunjah.

  1. Ordinariamente disperso, pero en algunos distritos denso.

  2. Sí, en la subdivisión de Naogaon del distrito de Rajehahi, como también en el distrito de Bogra.

  3. Los cultivadores de cáñamo no forman una clase especial.

  4. El gunjah se prepara en el distrito de Rajshahi.

  5. La bebida de bang la preparan generalmente sus consumidores en sus propias casas. Puede prepararse a partir de las hojas de la planta del cáñamo dondequiera que crezca; pero el gunjah y el charas no pueden prepararse a partir de la planta silvestre dondequiera que crezca.

  6. Las tres drogas se deterioran al conservarse. Pierden su efecto con el tiempo. Con cuidado ordinario se conservan buenas durante aproximadamente un año. La humedad y la mojadura son las causas del deterioro. La conservación en frascos con tapón y la exposición al sol de vez en cuando pueden impedir su deterioro.

  7. El charas se usa solo, y el gunjah generalmente, para fumar. El gunjah, sin embargo, se mezcla a veces con azúcar y se convierte en una especie de dulce llamado majoon. Tiene los efectos del gunjah, pero es agradable al paladar. Se usa en Dacca.

  8. Los sanyasis, mendicantes, bairagis, pescadores, jornaleros y otras personas cuyas ocupaciones les obligan a exponerse a las influencias del tiempo y al duro trabajo manual son más adictos al hábito de fumar gunjah que las personas de otras ocupaciones de la vida. Las personas de clases superiores adquieren a veces el hábito de fumar gunjah, pero su número es comparativamente pequeño.

  9. Se prefiere el gunjah plano para fumar. 22. El charas viene de Calcutta.

  10. El bang se usa ocasionalmente para fumar por los pobres para procurarse gunjah cada día. 24. El bang lo usan mayormente las gentes del interior, los mendicantes y algunos hindúes y muhammadanos respetables y de clase media. Una gran mayoría de ellos lo beben, y alrededor del uno por ciento come bang.

  11. El uso del gunjah va disminuyendo últimamente, porque los granos alimenticios se van encareciendo. Puede atribuirse también en parte al aumento de los impuestos sobre el gunjah.

  12. La proporción de fumadores de gunjah es como sigue:— (a) 70 por ciento. (b) 10 ,, (c) 15 ,, (d) 5 ,,

  13. Ración media, de 7 a 10 grs., de 5 a 11 ,, - 6 annas de peso. Coste por día, de 3 a 6 pies. 3 a 6 pies. 3 pies.

Gunjah. Charas. Bang.

Gunjah. De 46 a 60 grs. - 1 anna y 6 pies a 2 S (8) {charas » 45 grs, - « 2 annas. Bang, 2 1/2 tolas, .. 1 anna 6 pies.

  1. El gunjah se mezcla ordinariamente (a) con tabaco y excepcionalmente (b) con charas. El charas se toma generalmente con tabaco. El bang se mezcla ordinariamente o con sal y pimienta negra o con leche y azúcar. Los siguientes son los ingredientes de la massala de bang que se vende en la tienda, a saber: (1) hojas secas de rosa, (2) semillas de pepino, (3) semillas de kakur, (4) kasni, (5) semillas de kahu o lechuga, (6) semillas de adormidera, (7) gokuro kanta (semillas), y (8) semillas de anís.

  2. El consumo de gunjah y charas se practica generalmente en compañía y el de bang en soledad. No está particularmente limitado a ninguna época de la vida. Exceptuando a las prostitutas y a los Bairagis, el consumo de charas, gunjah y bang está principalmente limitado al sexo masculino. Algunas mujeres toman bang para dolencias crónicas de los intestinos. No es habitual que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  3. El hábito de consumir todas estas drogas se forma fácilmente. Es difícil romper el hábito de fumar gunjah y charas, pero comparativamente fácil en el caso del bang. No hay tendencia en el caso de ninguna de estas drogas a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  4. En la costumbre religiosa se toma un poco de bang como bebida en ciertas festividades, como el día de Bijoya Dasami, después de que el Durga Thakur ha sido arrojado a un río, y también se arroja agua de bang sobre la cabeza de ciertos lingas. Los devotos afirman que beben bang para olvidar las miserias del mundo, y hay un dicho popular de que el bang aumenta la inteligencia y asegura el éxito, pero el gunjah hace lo contrario.

  5. El consumo de todas estas drogas, especialmente gunjah y charas, está desacreditado.

  6. Sería una privación grave para los consumidores de todas estas drogas renunciar a su uso, porque sufrirán por falta de ellas dolores en el abdomen, diarrea, lasitud e inquietud general, y se verían privados de comodidades después de la fatiga, etc.

  7. La prohibición del uso de estas drogas causaría miseria y descontento a los consumidores de estas drogas.

  8. No, porque el alcohol es más caro.

  9. Los efectos de fumar charas son similares a los del gunjah, pero el charas es más débil. Mi información es que tienen efectos similares.

  10. Los kabirajes recetan bang por sus cualidades medicinales, y gunjah para aplicación externa. El bang se usa para el tratamiento de enfermedades del ganado.

  11. El uso moderado de gunjah y bang puede ser beneficioso en sus efectos, en la enfermedad. (a), (b) y (c) Sí. (d) Muchas gentes del interior toman gunjah y bang como febrífugo.

  12. El uso moderado de bang nutre el cuerpo, es decir, lo hace graso, alivia el dolor cuando está presente, y tiene un efecto refrescante.

  13. Sí.

  14. El efecto inmediato del uso moderado de bang en el consumidor habitual es la exaltación de los ánimos. Es refrescante. Produce una ligera intoxicación. No calma el hambre, sino que aumenta el apetito. Su efecto dura de tres a cuatro horas. Sin efectos posteriores. No produce ansia ni inquietud. Los efectos del gunjah y del charas son casi como los del bang, pero sus efectos duran de 15 a 30 minutos.

  15. Las pruebas sobre estos puntos son contradictorias. El consenso general de opinión es que el uso habitual moderado de bang y gunjah no deteriora la constitución ni perjudica la digestión ni el sentido moral ni el intelecto.

  16. El uso excesivo de gunjah puede producir efectos nocivos, como emaciación, deterioro de la digestión, disentería, tos, pereza e incluso locura.

47 y 48. No.

  1. Sí, las tres drogas se usan ocasionalmente como afrodisíacos.

  2. El uso excesivo de estas drogas produce a veces impotencia.

  3. La única sustancia que se mezcla con el gunjah es el tabaco para mejorar su sabor y hacerlo más voluminoso.

  4. El gunjah se mezcla a veces con azúcar y se convierte en una especie de dulce llamado majoon. Sus efectos son los mismos que los del gunjah, pero es dulce.

  5. Declaración del cirujano ayudante Premnath Boss, profesor de materia médica y farmacia práctica, Dacca.

  6. Mi propio conocimiento e información obtenida por mí mismo de vendedores y consumidores de las drogas.

  7. Sí. Charas y gunjah locales.

  8. Sí, el bang se prepara generalmente en la casa. Puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. El gunjah y el charas no pueden prepararse a partir de la planta silvestre dondequiera que crezca.

  9. Sí, las tres se deterioran al conservarse, y pierden completamente sus efectos con el tiempo. Con cuidado ordinario se conservan buenas durante aproximadamente un año. La exposición al aire y el envolver en paja en el caso del gunjah, el cubrir con hojas secas y papel en el del charas y el empaquetar en un saco en el del bang, y luego almacenarlas todas en estantes de madera en un almacén seco, impedirán el deterioro temprano.

  10. El charas se usa solo para fumar. El gunjah se usa casi exclusivamente para fumar. En raros casos el gunjah se come mezclado con azúcar y convertido en una especie de dulce llamado aquí con el nombre de majoon.

  11. Se encuentran consumidores en todas las clases del pueblo.

  12. Gunjah plano.

  13. El charas se trae a Dacca desde Calcutta.

  14. No.

  15. Gentes de todas las clases beben bang.

  16. Disminución en el caso del gunjah a causa de su precio elevado y del alto precio de los granos alimenticios. Ni aumento ni disminución en el caso del charas y del bang.

  17. Gunjah. Charas. Bang. (a) alrededor del 75 por ciento. 90 por ciento. 90 por ciento. (b) 16 ,, 10 ,, ,, (c) 5 ,, ,, ,, (d) ,, 5 ,, ,, ,,

  18. De todas las clases. El bang, principalmente, lleva a la práctica.

  19. Ración por peso. Coste. (a) Gunjah. 5 1/2 annas. De 2 1/2 a 4 1/2 pies. Charas. 4 annas. 3 1/2 pies. Bang. 3 annas. 1 1/2 pies. (b) Gunjah. De 2 1/2 a 5 1/2 annas. De 1 a 2 annas. Charas. — Bang. 1 chittack. 4 1/2 annas.

  20. El gunjah se mezcla (a) ordinariamente con tabaco, para hacerlo más voluminoso, y con hojas de tabaco, para hacerlo más fuerte. Se mezcla (b) excepcionalmente con charas para hacerlo más fuerte. La datura no se usa así. La massala de bang se vende aquí con el propósito de mezclarse con bang. Sus ingredientes son pétalos secos de rosa, semillas de pepino, semillas de kakur, semillas de kashni, semillas de kahu (lechuga), semillas de adormidera, semillas de gokhura, pimienta negra, semillas de anís.

  21. Gunjah y charas mayormente en compañía. Bang solo así como en compañía. Principalmente limitado al sexo masculino, a la edad madura y a la vejez. No es habitual que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  22. El hábito se forma fácilmente y es difícil de romper. No hay tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo. Las respuestas se refieren a cada una de las tres drogas.

  23. Ciertas sectas de personas, como sanyasis, yogis y reclusos, ofrecen gunjah a Mahadeo (el miembro destructor de la Trinidad hindú). En la mela de Tinvath o Trinath (Mahadeo) los devotos reunidos consumen siempre gunjah. En tales ocasiones el uso del gunjah es esencial. Es tanto templado como excesivo. Ningún hábito puede formarse a menos que tal costumbre se observe con frecuencia. Es esencial beber bang el día de la Navami Puja (el tercer día de la Durga Puja) y el día de la Saraswati Puja (diosa del saber), por la observancia de estas costumbres.

  24. El consumo de gunjah y charas no se considera con favor excepto en los casos de yogis, sanyasis y fakires. Hay una opinión pública en

Asociación con los consumidores en el caso de las tres drogas, y uso como remedio para la enfermedad en el caso del ganja y

Ningún hábito puede formarse

por lo que respecta a la práctica. Es desaprobación. «Se cree que los consumidores son de temperamento irritable.

El consumo de bhang no se mira con desagrado. No hay costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  1. Sí. La falta de la droga produce lasitud, desinclinación al trabajo, pérdida de apetito, dispepsia, dolores reumáticos y cólicos.

  2. (a) No.

(b) Sí.

(c) Por la ley y la vigilancia policial.

(a) Sí.

(e) Sí.

(f) (a) No. (b) Sí.

  1. No.

  2. Efectos similares. Los del ganja, instantáneos; los del charas, no tan rápidos; los del bhang, lentos, pero más duraderos, y en algunos casos se caracterizan, en la primera fase de la intoxicación, por un sentimiento de irascibilidad, prorrumpiendo el consumidor de bhang de vez en cuando en ruidosas carcajadas de risa inmoderada.

  3. No.

  4. Medicinalmente el bhang se usa internamente; el ganja, solo en aplicaciones externas.

  5. (a) Sí, las tres son usadas así por consumidores de todas las clases.

(b) Sí, las tres son usadas así por jornaleros y pescadores.

(c) Sí, las tres son usadas mayormente por la gente del interior.

Es el uso habitual moderado al que aquí se hace referencia.

  1. Sí.

  2. Sí, es refrescante. Produce intoxicación. Calma el hambre. Crea apetito. Las respuestas anteriores se refieren a cada una de las tres drogas.

Los efectos del ganja duran de quince a treinta minutos; los del charas, de dos a cuatro horas; y los del bhang, de doce a dieciocho horas. Ningún efecto posterior en el caso de ninguna de las tres drogas. La falta de gratificación subsiguiente produce anhelo de la droga e inquietud en el caso de las tres drogas.

  1. Las pruebas sobre estos puntos son contradictorias.

Algunos de los consumidores sostienen, otros niegan, que se produzcan efectos perniciosos.

  1. El uso excesivo habitual produce a veces locura, y causa la mayor parte de los efectos perniciosos mencionados en la pregunta 45.

47 y 48. No.

  1. Sí, a veces. No es usada así por las prostitutas.

  2. El uso excesivo producirá impotencia en algunos casos.

  3. Declaración del ayudante Sungzon Devenpranatn Roy, brahmín, profesor de medicina legal, Campbell Medical School, Calcuta.

Habiendo estado más de veinte años al servicio del Gobierno, he residido, entre otros lugares, en Rajputana, las Provincias del Noroeste, Behar y Bengala, donde las drogas del cáñamo son usadas por una gran parte de la población. Últimamente, desde 1884, he estado a cargo de una sala del Campbell Hospital, donde, entre otros, se tratan alienados y muchos de ellos usan dichas drogas.

  1. En los lugares donde he servido, la nomenclatura del Dr. Prain es conocida y se emplea para las preparaciones del cáñamo.

  2. Sí, solo para fumar.

  3. Según mis informes, las clases bajas de las Provincias del Noroeste, Behar y los distritos orientales de Bengala fuman ganja en gran número. En esos lugares no se fuma tanto charas. Alrededor del 20 por ciento de la población usa dichas drogas. El número de personas de la clase «bhadralok» de Bengala Oriental que usan dichas drogas es mayor que en cualquier otro lugar que yo conozca.

  4. Se prefiere el chur.

  5. No conozco ninguna, aparte de la nativa.

  6. Solo como sustituto del ganja, cuando este no está disponible.

  7. Quienes están habitualmente acostumbrados a tomar bhang, siempre lo beben. Solo cuando no tienen tiempo ni lugar para prepararlo en pulpa, se come, y no de otro modo que yo sepa.

  8. Probablemente el uso del ganja va en aumento.

Pues he oído que personas clasificadas como «bhadralok», y que tienen además alguna instrucción, pero que por hallarse en circunstancias estrechas no pueden permitirse entregarse a drogas intoxicantes costosas, fuman ganja. Antiguamente, personas de su rango y condición nunca lo habrían hecho. Hay también un buen número de personas en los distritos orientales de Bengala que, tras beber licores o vino, fuman ganja para hacer más profunda la intoxicación. Esta práctica ha surgido dentro de la memoria viva.

  1. Bhang y ganja:

(a) Bastante grande. (b) No tan grande. (c) No muchos. (d) Menos aún.

El charas no se usa tanto como las otras dos preparaciones; por tanto, el número de sus consumidores será menor en cada uno de los encabezados anteriores.

El bhang es consumido por el mayor número de las clases antedichas.

  1. Con sujeción a las observaciones anteriores, los kabars, dosads, kurmis, mahometanos y porteadores de palanquín de Bengala, con excepciones aquí y allá, son consumidores habituales moderados. Contraen el hábito a causa del severo trabajo físico que han de soportar para ganarse el sustento como coolíes, syces, sirvientes domésticos, jornaleros del campo, etc. Las drogas del cáñamo, siendo más baratas que el vino del país, son preferidas. La tradición puede tener algo que ver con algunas personas.

Los mendicantes religiosos, tanto hindúes (incluidos los baisnavas que mendigan y cantan) como mahometanos, son por regla general consumidores habituales excesivos. Tienen más ocio, ningún cuidado doméstico, y han de hacer largos viajes, y también han de estar expuestos a las vicisitudes de la temperatura; de ahí que se entreguen a dichas drogas. Entre la clase acomodada se hallan tanto consumidores habituales moderados como excesivos.

  1. (a) En Calcuta, un pie de bhang se consumirá en tres días, pero un pice de ganja se consumirá en un día.

Se consumen al día unas tres dracmas de la primera y veinte granos de la segunda.

  1. Ingredientes del bhang: (a) ordinariamente, pimienta negra; (b) excepcionalmente, semillas de anís, leche y azúcar. La dhatura se usa así para hacer más fuerte la propiedad intoxicante.

El thandai y el bhang massala se venden ambos por la gente del Noroeste. Del primero, semillas de pepino, almendras y pétalos de rosa forman los ingredientes principales; del segundo, canela, cubebas, semillas de anís, pimienta negra y cilantro forman los ingredientes principales.

El tabaco de hoja se mezcla con ganja cuando se fuma.

  1. El bhang, por regla general, se consume en soledad. En ocasiones sancionadas por la costumbre, se usará en compañía. El ganja y el charas, a menudo en compañía. Por regla general los varones fuman ganja. Los baisnavas de la Baja Bengala que se ganan el sustento mendigando y cantando canciones, tanto hombres como mujeres, fuman ganja. He visto niños cuyos padres beben bhang habitualmente tomar algunos sorbos de la copa de su padre. Las niñas no lo beben.

  2. Sí, fácilmente. Es difícil romper el hábito, especialmente el del ganja. El ganja, del hábito moderado, se desarrolla hasta el excesivo.

  3. En toda Bengala, el día de Dassera se reúnen amigos y parientes e intercambian saludos, y entonces se ofrece una copa de bhang y dulces.

No es obligatorio que se haya de beber. Algunos, para reconocer el buen sentimiento que impulsa la oferta, toman literalmente una gota o dos; otros, de nuevo, piensan que es parte integrante de la ocasión religiosa que los ha reunido, y por tanto toman uno o dos sorbos. Quienes se inclinan a estar alegres toman algunos sorbos más. Pues saben que, aun cuando hayan de sentirse peor por ello, la sociedad tolerará la indiscreción; en consecuencia, sienten que están en libertad de tomar cuanto les plazca.


Quienes se exceden, en lugar de estar alegres, más bien sufren gravemente; hasta tal punto, que se busca el auxilio del médico. La indulgencia una vez al año no puede conducir, ni conduce, a la formación del hábito. Conozco a algunos que, habiendo tenido una amarga experiencia de su indiscreción, más bien la evitan en todas las ocasiones futuras. Cuando se toma en dosis extremadamente moderada, sólo entonces la sensación no es del todo desagradable; produce sequedad de garganta y de lengua y una sensación de calor en todo el cuerpo, que no son agradables; pero todos los sonidos, ya sea la propia voz o la de otros, más especialmente los musicales, parecen tener una dulce cadencia: ése es el único placer que produce. Quita la sensación de fatiga así como aumenta el apetito; estas cualidades de la droga llevan en verdad a tomarla con más frecuencia.

Incumbe a los (Saivas) adoradores de Siva fumar ganja en el Sivaratri. Tiene la sanción de su religión; quizá el uso de ella, desde un período muy largo, ha dado por fin al uso social la sanción de la religión. No conozco costumbre alguna, social o religiosa, que permita fumar charas.

  1. El consumo de bhang no se considera tan objetable como el de ganja y charas; es más, el uso de estas últimas drogas es siempre tenido por el público como deshonroso. La religión hindú no aprueba ni sanciona el uso habitual de ninguna droga intoxicante, sea la que fuere.

Exceptuando el bhang, las otras dos preparaciones, aun cuando se consuman moderadamente, producen trastornos de la mente; a saber, irritabilidad de temperamento, delirios, locura y descuido, principalmente; tanto es así que, siempre que alguien hace o dice algo absurdo, o da de cualquier cosa una descripción exagerada, la gente en Bengala lo marca con su desaprobación diciendo que nadie sino un fumador de ganja haría o diría tal cosa. El cuerpo sufre también con la mente, más especialmente cuando hay falta de buen alimento; así, cualquier cosa que

deteriore la mente será naturalmente tenida por mala por todos, independientemente de los otros efectos sobre la sociedad. No conozco costumbre alguna de adorar la planta del cáñamo.

  1. El bhang es menos ofensivo, así que será una gran penalidad para ellos prohibir su consumo. Para los fumadores de ganja y charas será una privación, sí, pero no será una penalidad para ellos considerando la cantidad de bien que resultará de la prohibición.

  2. No creo que sea del todo factible hacerlo de repente. Se hará todo intento de consumirlo ilícitamente. La prohibición muy probablemente llevará a la bebida, que será más costosa, y los consumidores no podrán permitírsela; por ende, el crimen aumentará. No creo que lleve a peligro político alguno.

  3. No lo creo.

  4. La ganja intoxica instantánea y profundamente. El charas es menos intoxicante: vuelve a uno torpe; mientras que la ganja, cuando no se toma en exceso, vuelve a uno vivaz. El efecto de la primera dura más que el de la segunda.

  5. El churrus es más preferido por su mayor propiedad intoxicante.

  6. Fumar cualquier preparación del cáñamo es más perjudicial que beber o comer cualquier porción de él; porque en forma gaseosa su principio activo es absorbido directamente en la sangre a través de los pulmones, y el efecto es instantáneo, mientras que cuando se toma en forma sólida o líquida la absorción por el estómago es más lenta; y para cuando se produce su pleno efecto fisiológico, al menos alguna porción de él es eliminada por los órganos excretores.

  7. En los antiguos libros sánscritos de medicina sólo se menciona el bhang. Sus sinónimos son sidhee, ganja, matulani, madini, bijaya y jaya. Es usado por los kabirajes por sus propiedades medicinales. La ganja no se menciona en Charaka ni en Shusrata. En los libros tántricos se menciona. Allí se la llama ugra y no ganja. Es usada por los kabirajes como medicina. El charas no se menciona en ninguno de estos libros. No conozco ninguna de estas drogas usada para enfermedades del ganado, pero el bhang mezclado con cúrcuma y melaza se da a caballos y bueyes después de viajes fatigantes.

  8. Uso habitual moderado. (a) El bhang es digestivo, pero no accesorio del alimento.

(b) Se considera que la ganja da más resistencia y alivia la fatiga que el bhang. Ambas tienen propiedades similares.

(c) Ninguna de las drogas del cáñamo se considera como tal.

(d) Son estimulantes, por lo que son usadas como tales también por gentes que viven en lugares insalubres.

Todas las clases de gente, ricos y humildes, usan bhang y ganja para los propósitos indicados en (a) y (d). Sólo los pobres, que han de someterse a severo trabajo corporal para ganarse el sustento, las usan para los propósitos indicados en (3).

  1. No la considero inocua porque afecta al cerebro. Ningún agente que cause su desarreglo entorpeciéndolo puede ser inocuo cuando tal condición se produce habitualmente.

  2. Sí.

  3. Para los consumidores habituales son intoxicantes, por ende reconfortantes. No calman el hambre. Sólo el bhang crea apetito. Tres o cuatro horas será el tiempo más largo que dure su efecto. Los efectos posteriores no son marcados. Siempre hay un anhelo de las drogas, pero eso se marca a la hora de su uso habitual.

  4. Quienes fuman ganja no más de dos o tres veces al día y pueden permitirse obtener buen alimento, no sufren en su salud general; pero la ausencia de buen alimento hará que el fumador de ganja se deteriore en salud. Mental y moralmente todos

tales fumadores corren la misma suerte. Se vuelven de genio vivo y descuidados. El bhang no perjudica la digestión, mientras que la ganja sí. Aquellos de mis pacientes que admitieron haber sido fumadores habituales de ganja sufrían de disentería o diarrea, pero habían estado expuestos a condiciones que producen esos males. Por ende no saco conclusión alguna en cuanto a que la ganja sea la causa primaria de esas enfermedades. Salvo lo que he indicado arriba, no he visto a un fumador moderado de ganja volverse perezoso ni libertino. El charas entorpece al fumador, por ende se vuelve indolente y torpe a todo sentido moral. No conozco caso alguno de uso moderado de drogas del cáñamo que produzca verdadera locura. Pero debe recordarse lo que llamo uso moderado, esto es, dos o tres veces al día. Los locos que no tienen historia registrada de ganja confiesan el uso de la droga. Esta confesión viene cuando los pacientes están lo bastante calmados para comprender o escuchar lo que se les dice; de lo contrario nada puede sacarse de ellos, ni siquiera si tienen hambre o no. Las otras partes de esta cuestión serán respondidas en réplica a la siguiente pregunta. Conozco personas que se volvieron locas tras el uso de drogas intoxicantes, y de la ganja especialmente, y no tenían predisposición hereditaria. No conozco caso alguno en que la locura predispusiera al uso de ella. Las personas deficientes en dominio de sí mismas por intelecto debilitado recurrirán a cualquier bebida intoxicante que tengan facilidad de obtener, y contraerán el hábito de usarla más fácilmente que cualquier otra persona.

El cáñamo, como otros narcóticos, no se usa para calmar el cerebro. El doctor Keynolds habla muy bien del cáñamo indio como a veces eliminador por completo del dolor de cabeza debido a una rara enfermedad, el tumor cerebral.

  1. Desde 1884 he estado a cargo de la sala donde se tratan los lunáticos. Durante este período he tenido bajo mi observación un gran número de casos de locura, y he dado abajo las estadísticas de 263 casos en forma tabular, mostrando cuántos de ellos eran adictos a alguna droga intoxicante, y ello en exceso.

Muham- say Otros Hindúes, aes OR |Cristianos. oautaae (ereUtels | | a ¥ ees —- — Sin historia de drogas intoxicantes | pudo obtenerse 96 36 6 25 163 Ganja, e F 40 7 0 2 49 Ganja y Opio. 13 4 1 2 20 Alcohol, r 12 8 1 2 21 Demencia senil, 7 0 2 1 lov I er eas Toran 168 | 53 10 $2 263

En mi sala no hay admisión voluntaria de lunáticos. Son traídos por la Policía siempre que se los encuentra vagando por las calles de Calcuta. A veces los pacientes son perfectos desconocidos, por consiguiente no puede obtenerse historia previa alguna. No saco conclusión alguna del gran número de pacientes que no tenían historia de uso de drogas intoxicantes. Noventa del total de 263 casos dieron historia de uso de alguna clase de drogas intoxicantes, y que fueron declaradas como las causas de la locura.

De esos 90, 69 usaban o bien ganja sola o con otro narcótico. Esto mostrará que el número no es escaso. Entre los fumadores de ganja no se obtiene historia de tara hereditaria. Un número extremadamente pequeño de pacientes dio

historia de tal, y están incluidos con los pacientes mencionados en el primer encabezamiento.

El carácter de la locura causada por la ganja varía, pero la mayoría de ellos se vuelven violentos. Por mis registros hospitalarios hallo que de 49 casos puramente de ganja, 24 eran violentos, 7 bulliciosos, 6 habladores, 1 suicida, 9 tenían grandes delirios y 2 eran maníacos religiosos. La práctica en el Hospital Campbell es enviar a los lunáticos a Dullunda, o entregarlos a sus parientes cuando tienen intervalos lúcidos, así que las readmisiones no son muy frecuentes; pero en mi práctica privada he hallado que las recaídas siempre siguen cuando se reanuda el viejo hábito de usar drogas del cáñamo. Conozco personas que, siendo muy jóvenes, de unos 17 o 18 años, contrajeron el hábito de fumar ganja, y en poco tiempo se volvieron fumadores inveterados de ganja. Después de unos cuatro años aproximadamente se volvieron locos temporalmente. No había historia familiar de enfermedad nerviosa de ninguna clase.

  1. No. No creo que tales niños sufran de enfermedad nerviosa alguna.

  2. En pequeñas dosis se usa como afrodisíaco. No sé si las prostitutas lo usan para tales propósitos, y mi información tiende a mostrar que no es mucho usado por ellas para tales fines.

No más perjudicial que otros narcóticos. No creo que tienda a producir impotencia.

  1. No que yo sepa. Hasta donde alcanza mi experiencia, el uso moderado de estas drogas tiene poca o ninguna conexión con el crimen.

  2. No puedo recordar caso definido alguno.

  3. La indulgencia excesiva en ganja sí incita a crímenes violentos. Conozco a cierto individuo que provenía de buena familia, y que contrajo el hábito de fumar ganja muy temprano. Por fin se volvió loco. Un día, después de haber tomado ganja, atacó a una pariente suya y la mató. En la investigación judicial se halló que estaba loco, y así escapó de la pena extrema de la ley.

  4. Así lo he oído.

  5. No que yo sepa. El completo entorpecimiento no puede ser producido por preparaciones del cáñamo a menos que la cantidad sea muy grande, lo cual de por sí producirá sospecha en la mente de la víctima destinada. En el libro de McLeod de Experiencia Médico Legal, página 115, sólo se menciona un caso de muerte por envenenamiento con bhang. Fue reportado desde Benares, pero el desenlace de este caso no se declaró en el original. Majum, una preparación de bhang hirviéndolo en leche, y dulces preparados con esa leche. Dos casos de envenenamiento por ella son reportados desde Hoshangabad por el doctor P. Cullen en la «Indian Medical Gazette» de junio de 1868. No fue administrada con la intención de causar la muerte, sino para efectuar un propósito criminal.

  6. Los ingredientes que he mencionado antes, y que se mezclan con el bhang, se usan para hacer la bebida sabrosa. La dhatura se mezcla con bhang para consumo personal. No conozco que la mezcla haya sido usada para propósitos criminales; aunque es muy posible que así se use.

  7. No conozco tales casos.

Testimonio oral.

Entré al servicio del Gobierno en mayo de 1873. Mi título de médico es L. M. S. de Calcuta.

Pregunta 20.—Aquí hablo únicamente del porcentaje de los distritos mencionados. Tomo el 20 por ciento de la población entera. Los consumidores son el 30 por ciento de los varones adultos. Alrededor del 10 por ciento de las mujeres toma también bang. Entre los niños el porcentaje sería poco más del 2 por ciento.

Pregunta 25.—Conozco a varias personas en mi experiencia social de gentes de Bengala Oriental que fuman ganja para hacer más profunda la embriaguez de la bebida. La llaman «chabuk» (látigo). Mi experiencia de Bengala Oriental es muy limitada; pero veo a muchas de las gentes de aquí. Conozco a cien personas acomodadas de Bengala Oriental, y especialmente de Mymensingh, que tienen este doble hábito. No conozco ninguna circunstancia especial en Mymensingh que pueda explicarlo. Es la fuerza del ejemplo. He visto el doble hábito en syces y en porteadores de palanquín, pero no por regla general entre las clases trabajadoras.

Pregunta 29.—La dhatura sólo se emplea excepcionalmente.

Pregunta 37.—Mi afirmación respecto del charas se basa en las declaraciones de algunos mendicantes, a quienes di charas; dijeron que era más débil que la ganja. No tengo ninguna teoría que ofrecer sobre esto. No lo he meditado.

Pregunta 46.—Tengo ante mí las papeletas de cabecera de cama en que baso mis cifras en esta respuesta. Fui auxiliado en la preparación de las cifras por mis estudiantes. Hice las anotaciones sobre la causa cuando los pacientes estaban bajo mi tratamiento. Tengo a mi cargo (bajo el Superintendente) a los dementes pobres que llegan al Hospital Campbell. El Superintendente es también Cirujano de Policía. Estas anotaciones se hicieron en cada caso con referencia a aquel caso solo, y no en cumplimiento de ninguna investigación general. Se hicieron en relación con los informes que he de rendir sobre tales casos al Superintendente, a fin de que él decida cómo han de disponerse. Estas anotaciones se basan (a) algunas en la información suministrada por la policía en la hoja descriptiva, (b) algunas en la información dada por parientes o amigos; esta es una pequeña proporción de los casos, pues la mayoría de los dementes son forasteros en Calcuta; y (c) algunas en la información dada por los propios dementes. Ninguna anotación de información basada en las dos últimas fuentes se consignaría en las hojas descriptivas. No saldría del Hospital. No tengo autoridad para hacer anotaciones en las hojas descriptivas. No forma parte de mi deber ni del deber del Cirujano de Policía certificar en cuanto a la causa.

Invito a que se preste atención, como ejemplo, a la papeleta de cabecera de cama de Dharma. En este caso averigüé que el lunático usaba ganja y bang. Porque averigüé esto, lo consigné como la causa de la demencia. No se consigna cuánto usaba, pero se dijo que lo usaba con frecuencia. Esto no se consigna, pero esta es mi impresión. Si un hombre usaba con frecuencia cualquier droga intoxicante, yo aceptaría eso como causa de la demencia; no necesariamente como la única causa. No consideraría necesario probar el exceso efectivo. Si la tomaba habitualmente, eso bastaría. La razón es que he visto a personas de mente débil que, si toman cualquier droga intoxicante, llegan al exceso. Por eso, cuando tengo la historia de cualquier demente que toma estas drogas, no me detengo a averiguar si es con exceso o no. Si hubiera alguna peculiaridad en la demencia, seguiría averiguando en cuanto a otras causas, pero no de otro modo; pues en realidad no es mi deber hacer más que averiguar el hecho de la demencia. Por «peculiaridad» entiendo tendencia suicida o manía religiosa o monomanía o demencia. Seguiría averiguando más en cuanto a estos casos; porque son los casos que generalmente son hereditarios. Aparte de la tendencia hereditaria, los casos de ganja son simplemente violentos, y no tienen esas características tan marcadas; pero existen. Es una mera cuestión de grado.

Las únicas causas que se muestran en las 268 papeletas de cabecera de cama son drogas de diversas clases y epilepsia.

Hubo seis casos de epilepsia. En todos estos casos el paciente tuvo un ataque en la sala. Esto tiende a mostrar que me es imposible descubrir ninguna causa que yo no vea. Ese es el caso. Por investigación puedo averiguar el uso de una droga; o por ver un ataque de epilepsia puedo descubrir esa causa; pero, aparte de eso, me es casi imposible averiguar una causa.

No conozco ninguna literatura que trate de la demencia por drogas de cáñamo. Soy profesor de Medicina Legal, Escuela Médica Campbell.

  1. Declaración del Cirujano Ayudante AKBAR KHAN, Profesor, Escuela Médica del Templo, Patna.

  2. No he tenido otras ni mejores oportunidades de obtener información sobre los asuntos relacionados con las drogas de cáñamo respecto de los cuales se formulan mis respuestas, que el haber observado a veces algunos casos accidentales, y el haber consultado a muchas personas que usan estas drogas moderada y excesivamente, especialmente algunos yoguis y fumadores habituales de ganja.

Las definiciones dadas de sidhee o bang, charas y ganja por el Dr. Prain parecen ser correctas, y pueden aceptarse para esta provincia.

La ganja de Baluchar se vende aquí generalmente. El bang se conoce aquí con el nombre de bang o sabzi, el charas por charas, y la ganja por ganja.

  1. La ganja y el charas se usan sólo para fumar. No se les da ningún otro uso.

  2. Los yoguis, sannyasis, fakires y las clases bajas fuman ganja en gran cantidad.

  3. La ganja plana, que se llama ganja de Baluchar en este lugar, se prefiere para fumar.

  4. Se usa principalmente charas extranjero, y viene de Nepal, Cachemira y otras tierras altas.

  5. El bang se usa generalmente para beber y no para fumar. Pero cuando el fumador habitual de ganja y charas no tiene nada de ello en su posesión, entonces, con gran renuencia, usa bang para fumar sólo para satisfacer su mente; pero esto no sacia tanto su ansia como lo harían la ganja o el charas.

  6. La ración media y el costo de cada una de estas drogas es por día de:

(b) Consumidores habituales moderados, ración o peso de ¼ a ½ tola, costo de ⅛ a 1 anna. (d) Consumidores habituales excesivos, ración o peso de 1 a 2 tolas, costo de 4 a 8 annas.

  1. (b) Las hojas secas de tabaco se mezclan ordinariamente con la ganja, la khamira (de tabaco) con el charas, y la pimienta negra con el bang. (d) Nada se mezcla excepcionalmente con la ganja y el charas.

Pasas, pistachos, almendras, etc., leche, azúcar, azafrán, semillas de pepino, hojas de flor de rosa, agua de rosas, cardamomo, almizcle, anís, pimienta negra, etc., se mezclan excepcionalmente con el bang.

La mezcla de bang en (a) la usan los pobres y la de (b) los ricos que pueden permitirse comprar todas estas cosas. La dhatura nunca se mezcla con ninguna de estas drogas. El objeto de la mezcla en la ganja y el charas es disminuir su poder intoxicante en cierta medida. En cuanto al bang, la mezcla lo hace refrescante, agradable al paladar y refrescante.

La preparación de massala de bang la venden generalmente los tenderos. Los ingredientes son casi los mismos que se mencionan en (3).

  1. Si el consumo de cada una de estas tres drogas se practica en soledad, se usan pequeñas cantidades; pero en compañía se consumen grandes cantidades. Está principalmente confinado al sexo masculino.

Las mujeres, pero muy pocas, quizá sólo el 5 por ciento, usan estas en alguna enfermedad. Los hombres en la juventud usan estas más que en cualquier otra época de la vida. No es usual que los niños consuman estas drogas.

  1. El hábito de consumir estas drogas se forma fácilmente; pero es difícil romperlo una vez adquirido. Hay una tendencia, en el caso de cualquiera de estas drogas, a que el hábito moderado se desarrolle hasta hacerse excesivo.

  2. No hay costumbre, social o religiosa, en cuanto al consumo de ninguna de estas drogas.

  3. El consumo de cada una de estas drogas se considera generalmente sólo como cosa de hábito. No puede decirse que haya ninguna opinión pública (social o religiosa) en cuanto a la práctica. No hay costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  4. Creo que un consumidor de la droga que usa sentiría cierta torpeza y desatención de sus deberes si tuviera que privarse del consumo. No creo que le ocurriera nada grave.

  5. No hay razón para pensar que el alcohol esté ahora siendo sustituido en cierta medida por ninguna de estas drogas.

  6. Los efectos de fumar charas difieren de los resultantes de fumar ganja en que el primero produce una mayor cantidad de calor y excitación que el segundo. El charas es más caliente que la ganja. Y el beber bang difiere en sus efectos de uno u otro o de ambos en que es fresco y refrescante, y el bang es más suave en efecto que cualquiera de los dos.

  7. El charas y la ganja no se comen ni se beben. Sólo se usan para fumar. El bang se bebe y no es tan injurioso, mientras que fumarlo no tiene efecto alguno. El efecto general de las drogas sobre la constitución no es injurioso. No hay tendencia a producir demencia.

  8. Preparaciones, tales como la tintura y el extracto de Cannabis indica, se prescriben por sus propiedades medicinales. El bang se usa a veces por su efecto calmante en forma de cataplasma y fomentación en las hemorroides. La ganja y el bang se usan en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  9. Se supone que el uso moderado de charas, ganja o bang es beneficioso en sus efectos: (a) como digestivo; (b) como refrescante después de la fatiga y la exposición; (c) como febrífugo en cierta medida; (d) como productor de excitación para hacer los trabajos con prontitud y buena voluntad.

  10. Considero que el uso moderado de cualquiera de estas drogas es inofensivo por las razones descritas en 41.

  11. Los consumidores moderados son inofensivos para sus vecinos.

  12. El efecto inmediato del uso moderado de cualquiera de estas drogas en el consumidor habitual es más o menos excitación y congestión de los ojos. Es refrescante. Produce una pequeña intoxicación. No calma el hambre, sino que crea más o menos apetito. Su efecto dura dos o tres horas. Hay muy pocos o ningún efecto posterior. La falta de gratificación subsiguiente produce algún anhelo e inquietud.

  13. El uso habitual moderado de cualquiera de estas drogas no produce ningún cambio físico, mental o moral. No deteriora la constitución en modo alguno. Más bien aumenta el apetito y mantiene el orden en la digestión. El charas y la ganja causan disentería, bronquitis y asma si los consumidores no están bien alimentados. No deteriora el sentido moral ni induce pereza ni hábitos de inmoralidad; pero los fumadores nuevos se sienten inclinados al libertinaje en mayor o menor medida.

No embota el intelecto ni produce ninguna demencia real. Conozco algunos casos en que produjo cierta demencia que parecía ser meramente una causa excitante y de naturaleza temporal. No tuve oportunidad de ver los síntomas reinducidos por el uso de las drogas tras la liberación de la reclusión en los casos que vi. Los síntomas en tal demencia temporal no son en absoluto típicos. Consisten sólo en cierta excitación del cerebro, con pérdida o aumento del apetito, de la que se recobra poco después. No he visto ni oído de ningún caso en que existiera alguna conexión entre la demencia y el uso del cáñamo. Lo que produce es sólo algún trastorno temporal de la mente y no demencia en su sentido verdadero o literal. Deseo ilustrar este hecho con un ejemplo, que arrojará alguna luz sobre el asunto. Un respetable amigo mío

En una ocasión le dieron a beber a un criado mío cierto sorbete en el que se había mezclado una gran cantidad de bang. Pocos minutos después sintió como si lo hubieran elevado al cielo y de nuevo lo hubieran arrojado a la tierra. Todo su cuerpo, especialmente la cabeza, se le puso caliente, y

los ojos se le enrojecieron y parecían

salírsele. Sus sentidos se volvieron muy agudos. Ora reía, ora lloraba,

y pasó una noche entera y la mitad del

día siguiente en este estado. Los síntomas desaparecieron luego y volvió en sí. Su mente estuvo todo el tiempo perfectamente clara. Quien no tuviera conocimiento de su historia anterior no podría sino llamarlo loco si lo viera en el estado descrito más arriba; pero aquello no era locura. No era sino una excitación temporal del cerebro, que se disipó al cabo de algunas horas. De aquí que me

inclino a creer que no existe conexión

entre la locura permanente y el uso del cáñamo.

  1. Lo mismo que el 45, con la diferencia de que el uso excesivo de cualquiera de estas drogas produce algún cambio físico, como enflaquecimiento y constitución quebrantada.

47 y 48. El uso habitual y moderado de cualquiera de estas drogas no es hereditario, ni afecta en modo alguno a los hijos del consumidor moderado.

  1. El uso moderado del ganja se practica a veces como afrodisíaco. Las prostitutas lo usan con el mismo propósito. El uso de la droga con este fin es más perjudicial que su uso como narcótico ordinario, porque no fuerza sino una excitación temporal y leve por el momento, debilitando gradualmente la potencia de los nervios si se repite. El uso del cáñamo no produce impotencia.

  2. Lo mismo que el 49; con la diferencia de que el uso excesivo de cualquiera de estas drogas no produce cambio alguno en la potencia sexual.

51 y 52. El consumo moderado de cualquiera de estas drogas no se limita a los malos caracteres. Apenas se sabe que los consumidores hayan cometido delito alguno en general ni de carácter especial.

  1. No.

  2. Los criminales, para llevar adelante sus designios, inducen a sus víctimas a participar de estas drogas y así las embrutecen; pero quizá no pueda inducirse un embotamiento completo con ninguna de estas drogas sin mezcla.

  3. La mezcla de otras sustancias, en moderación o en exceso, hace las drogas más o menos suaves. Las hojas secas de tabaco y el khamira (de tabaco) disminuyen el efecto del ganja y del charas respectivamente. El agua de rosas, las pasas, etc. (mencionados en el 29) hacen el bang más suave y más fresco. No poseo información alguna respecto a la mezcla de dhatura, nuez vómica, cantáridas, opio o nuez de areca para consumo personal o

  4. No conozco caso alguno en que se diga que el ganja o el charas se coman o se beban.

Conozco una preparación llamada majum que se hace con bang, y que no produce sino algún efecto agradable sobre el ánimo. El hombre bajo su influencia sigue riendo y parece estar muy alegre.

  1. Declaración del cirujano ayudante Soorsee Narain Sinch, Kayasth, Bankipur.

He sido cirujano ayudante durante los últimos 28 años; estuve a cargo de dispensarios en Darjeeling, Gaya, Behar (Subdivisión), fui oficial médico civil de Deogbur, profesor de Materia Médica y Terapéutica y de Medicina Legal en la Escuela Médica de Dacca, y visitador médico del Manicomio de Dacca. Soy ahora profesor de Materia Médica y Terapéutica en la Escuela Médica Temple, Patna, y visitador médico del Manicomio de Patna.

  1. Sí, las definiciones corresponden a la aceptación local de los términos. En Behar los términos siddhi, subji o patti no se usan popularmente;

bang es el término popular.

  1. El ganja y el charas son usados generalmente por la gente para fumar. El ganja rara vez se come.

El charas, sin embargo, se come o se bebe en solución por un número limitado de la hez del populacho, especialmente de la comunidad árabe y negra.

  1. El ganja es usado por muchos de los hindúes ociosos y acomodados de Behar, y escasamente por esa clase de gentes en Bengala. Es usado en gran medida por las castas bajas de Bengala y Behar, especialmente de este último lugar. Los adoradores de Mahadeva, como regla general, y los fakires y sanyasis, más o menos, de todas las denominaciones lo usan. Pero los vaishnavas de Bengala, los dandis, los nirmalas, los akalis y udasis de la secta de Nanak Shahi, y muchos otros, nunca lo usan. Muchos mendigos y la mayoría de los disipados y depravados lo usan. El charas se usa menos, pues la generalidad de la gente apenas puede costearse comprarlo. Es un tóxico favorito de muchos de los muhammadanes acomodados que llevan una vida disipada. Los hindúes no usan tanto el charas, probablemente porque se recoge sobre cuero.

  2. El ganja plano se consume en mayor cantidad que el de las colinas, que, sin embargo, se considera de calidad superior y más caro.

  3. El charas de Mirzapur o nepalí se usa principalmente en Behar, pero el charas de Herat se considera el mejor.

  4. El bang es a veces, aunque muy raramente, usado por los indigentes en lugares apartados para fumar, cuando no se dispone de ganja.

  5. En Behar, las Provincias del Noroeste, el Punjab y Orissa el bang es una bebida favorita de cierta clase de hindúes, especialmente de las castas superiores a quienes se prohíbe el licor espirituoso. Los brijobasis de Mathura y la gente de Rajputana son conocidos bebedores de bang. En Bengala el uso del bang es muy limitado y se entrega a él generalmente en ocasiones ceremoniales particulares; como, por ejemplo, el día de Bijoya Dasami del Durga Puja entre los bengalíes. Muchos hombres del interior —hindúes— que viven en Bengala, especialmente la mayoría de los darwans empleados en las casas mercantiles, y los acaudalados caballeros nativos de Calcuta y otras grandes ciudades usan bang como bebida diaria. Por los disipados de todas las clases —hindúes o muhammadanes— el bang se bebe o se come como majum.

  6. El uso del ganja y del charas va en disminución; el del bang menos. Las razones principales de esta disminución son (1) la difusión de la educación; (2) el aumento del impuesto sobre el cáñamo, y (3) la baratura del licor de destilería.

  7. El porcentaje proporcional de consumidores bajo cada uno de los cuatro grupos de la pregunta puede ponerse aproximadamente como sigue:

Bang. Ganja. Charas. (a) 75 80 70 (b) 10 15 15 (c) 10 8 10 (d) 5 2 5

  1. Los consumidores de bang, habituales u ocasionales, son en su mayoría hindúes. De ellos, los brijobasis y otros sacerdotes de peregrinaciones, que son alimentados suntuosamente por los peregrinos y llevan vidas ociosas, usan el bang principalmente para aumentar su apetito y para pasar el tiempo en su vida ociosa. Los soldados nativos, los guardias de policía y los darwans lo usan para poder soportar el trabajo duro y excitar en ellos un espíritu de valentía y alegría. Los sanyasis y fakires lo usan para calmar la sed y el hambre, soportar privaciones y fijar la atención. Los disipados (hindúes o muhammadanes) lo usan como afrodisíaco y en cualquier cantidad, habitual u ocasionalmente. El ganja es usado también por las clases de gentes arriba nombradas para los mismos propósitos que arriba, y lo usan habitualmente en cantidades moderadas o excesivas. Además de estos hombres, la gente de casta baja de Bengala y Behar (especialmente de este último) y los mendigos lo usan moderadamente como una necesidad de la vida, como para conjurar los efectos de la humedad, calmar la sed y el hambre, soportar la fatiga, etc. Los disipados usan el ganja más que el bang. Charas. — Este es usado principalmente por las personas acomodadas y disipadas, ya ocasionalmente, ya habitualmente, en cantidades moderadas o excesivas, por sus efectos estimulantes y afrodisíacos.

  2. Los consumidores habituales moderados requieren de uno a dos pice de ganja al día, a saber, 24 granos. Los consumidores habituales excesivos requieren hasta dos annas de ganja al día, a saber, 96 granos. Unas dos tolas de peso de bang es la ración diaria media de un consumidor habitual moderado. Los consumidores excesivos pueden tomar más.

  3. El bang se toma ordinariamente con pimienta negra por los hindúes, especialmente de la clase pobre. Los hindúes y muhammadanes acomodados usan una preparación más elegante. Además de la pimienta negra lo mezclan con semillas de pepino y de melón, azúcar, leche y agua, o mejor aún — con agua de rosas. Se supone que esta mezcla tiene un efecto refrescante, y como tal es una bebida favorita en lugares calurosos, pero es más embriagadora. A veces se añade dhatura para aumentar el efecto embriagador. El majum o confite de cáñamo es una preparación de bang, hecha con azúcar, manteca, harina y siddhi o bang. A veces se rocía esencia de rosas sobre la mezcla durante el proceso de hacer las tortas de majum para añadir al sabor y elegancia de la preparación. A veces, por encargo especial de los clientes, se introducen semillas de dhatura para añadir a la potencia embriagadora. El majum es una preparación muy embriagadora; en efecto, es un extracto de bang hecho confite, y se usa principalmente por sus efectos agradablemente embriagadores y afrodisíacos. El bhang massala consiste en souf (semillas de anís), kasni (una especie de achicoria), semillas de khira y kakri (pepino), pimienta negra, cubeb, semillas de cardamomo, kahu (lechuga de huerto), karfa. El ganja y el charas se fuman con tabaco. No sé de opio, nuez vómica, cantáridas o nuez de areca que se mezclen con estas drogas.

  4. El ganja y el charas se usan generalmente en compañía; el bang generalmente en soledad, o a veces en compañía. El uso de estas drogas se limita mayormente a los varones; las mujeres rara vez las usan. Los niños de castas bajas pueden usar ganja.

  5. El hábito de consumir cualquiera de estas drogas puede formarse fácilmente. No es muy difícil romper el hábito. Esto puede hacerse con un poco de determinación, y más fácilmente que el hábito de comer opio o de beber alcohol. Un uso moderado de cualquiera de estas drogas puede, como el de cualquier otro narcótico, convertirse en excesivo, especialmente en el caso de hombres disipados y depravados. La clase baja, sin embargo, se atiene a su dosis moderada.

  6. En Bengala hay una costumbre social ocasional de ofrecer bang y dulces a los amigos el día de Bejoya Dasami; entre los beharíes y los hombres del interior hay una costumbre similar durante el festival de Holi. No es esencial que usen bang en estas ocasiones. La gente de mejor clase no lo usa. Los que buscan el placer se entregan a él por alegría. El hábito no se forma con tal uso.

El orden inferior de los adoradores de Mahadeva se entrega a fumar ganja, moderada o excesivamente, según su temperamento individual. El hábito puede formarse, y cuando se lleva al exceso, puede ser perjudicial.

  1. El consumo de cualquiera de estas drogas no es visto con buenos ojos por los educados. Pero, juzgándolas en sí mismas, el bang no está tan desacreditado como el ganja o el charas. Manu prohíbe estrictamente el uso del ganja por los brahmanes; y los muhammadanes de clase superior lo evitan religiosamente.

  2. Será una privación grave para los consumidores hindúes de la droga, especialmente los sanyasis, brijobasis, soldados nativos y darwans, que no pueden sustituir el alcohol por esta droga debido a prejuicios religiosos. Creo que alrededor del 50 por ciento de la población en Behar y el interior son consumidores de bang y ganja; en Bengala, su número puede ser del 20 por ciento.

  3. La prohibición del uso de estas drogas es factible. Habrá consumo ilícito; pero la prohibición puede hacerse cumplir aumentando gradualmente el impuesto hasta la tasa más alta. Cualquier prohibición repentina puede ir acompañada de disturbios. Al mismo tiempo es cierto que un gran número de los consumidores de cáñamo que no son ortodoxos en sus fes tendrán recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas, como opio, dhatura, etc.

  4. En la India el bang y el ganja fueron los principales embriagantes desde tiempo inmemorial. Estos han sido, hasta cierto punto, reemplazados por el vino debido a (1) el alto impuesto sobre el cáñamo, (2) el vino barato de destilería, (3) la importación de vinos europeos. La importación de licor europeo ha sido la causa de disminuir el uso del cáñamo y de aumentar el uso del alcohol en Bengala y Behar.

  5. Se considera que el charas es menos embriagador que el ganja, pero su intoxicación dura más. Sirve a los fumadores tanto de vino como de opio. La embriaguez producida por beber bhang sobreviene a la media hora y dura dos o tres horas, mientras que la producida por fumar ganja o charas sobreviene casi instantáneamente y dura aproximadamente una hora. El consumo excesivo de bhang es más perjudicial que fumar ganja o charas. El uso excesivo y continuado del bhang induce un estado de frenesí y es más propenso a provocar la locura que el uso de fumar ganja. La constitución general también sufre más por el uso excesivo de beber bhang.

  6. Como el chur y el ganja redondo contienen más materia resinosa, son más embriagadores que el ganja plano.

  7. Fumar ganja o charas es menos perjudicial que comerlos o beberlos, o que beber bhang en exceso o comer majoon, porque el efecto de fumar es menos intenso y más evanescente en su carácter. Además, cuando cualquiera de estas preparaciones se bebe o se come, el sistema digestivo queda más gravado, y siguen trastornos de la digestión con sus consecuencias consiguientes, la dispepsia y la diarrea. El charas, si se come en cantidad suficiente, produce una profunda insensibilidad, seguida a veces de esa peculiar condición nerviosa conocida como catalepsia.

  8. Los médicos nativos, hakims y kabirajes, usan preparaciones de la planta del cáñamo (Cannabis indica) en el tratamiento de diversas enfermedades. El sidhee se usa en el tratamiento de la diarrea, la dispepsia, la gonorrea y la debilidad seminal, también como diurético. Externamente su polvo se aplica sobre heridas frescas y llagas para provocar la granulación. Se aplica una cataplasma de la raíz y las hojas hervidas para disipar la inflamación y curar el erisipela y para calmar los dolores neurálgicos.

También se le considera un remedio muy útil en el sistema europeo de medicina.

Se ha empleado en el tratamiento del tétanos en los caballos y ha resultado útil. A veces se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  1. (2) El uso habitual moderado del bhang aumenta el apetito, y los consumidores parecen prosperar bien; por ejemplo, los Brajobasis de Mathura y muchos de los hindúes del interior. Tal uso de ganja o charas también aumenta en muchos el deseo de comida, aunque los consumidores rara vez pueden tomar mucho alimento. De hecho, el ganja o el charas acaban por extinguir el apetito. El efecto aperitivo del bhang es también anormal. (6) Todas las preparaciones de la droga, si se usan moderadamente, sirven para aliviar la fatiga, y también dan resistencia bajo severo esfuerzo o exposición. Los sanyasis, fakires y las clases trabajadoras pobres usan la droga con este propósito. (¢) No es un hecho establecido que ninguna de estas drogas actúe como febrífugo, pero se observa que las personas que las usan escapan en cierta medida a los efectos del paludismo y de las comarcas húmedas e insalubres —tales como barqueros, pescadores, cultivadores de tierras pantanosas, etc. (d) El bhang se usa ocasionalmente en dosis moderadas por todas las clases del pueblo indio en la diarrea, la dispepsia, la gonorrea y diversas otras enfermedades.

  2. Aunque sus efectos puedan parecer beneficiosos por un tiempo y bajo ciertas circunstancias, no puede decirse que el uso habitual moderado de la droga sea del todo inocuo, especialmente en los disipados.

Los consumidores de ganja y charas generalmente parecen delgados y mal nutridos, y a menudo se vuelven irascibles, apáticos e inactivos. El uso moderado a menudo conduce al excesivo, especialmente en los disipados.

  1. Generalmente inofensivos, pero algunas personas se vuelven irritables, pendencieras y maliciosas.

  2. El efecto inmediato del bhang es generalmente refrescante, exaltante y estimulante del apetito; se dice también que es afrodisíaco. Sin duda es embriagador para el novicio o en dosis excesiva. El efecto dura dos o tres horas, a veces más; los efectos posteriores son embotamiento, pesadez, sueño y una especie de vértigo al despertar. Los efectos inmediatos del ganja son pesadez, pereza, ensoñaciones agradables. También aumenta el apetito, y sus efectos duran una hora más o menos. Los efectos inmediatos del charas son los mismos que los del ganja, solo que en menor grado, pero duran más. En los consumidores habituales de cualquiera de estas drogas, la falta de gratificación subsiguiente produce un anhelo y una inquietud.

  3. Los consumidores habituales moderados de bhang, ganja o charas no parecen sufrir ningún efecto perjudicial. Por el contrario, generalmente parecen gozar de cuerpo y mente sanos, y conservan intactos sus principios morales. Los efectos nocivos, si los hay, de tal uso de las drogas, especialmente del ganja y el charas, son que los consumidores a veces parecen delgados y mal nutridos, también irascibles, apáticos e inactivos. Esto, creo, se debe más a su pobreza que al efecto tóxico de las drogas. Mientras estos hombres estén bien alimentados prosperan bien; cuando están mal alimentados, por supuesto se demacran.

No se sabe que el uso habitual moderado de ninguna de estas drogas haya embotado el intelecto o producido la locura.

  1. Las drogas, cuando se usan en exceso, resultan más o menos perjudiciales para los consumidores; y la naturaleza y magnitud de los efectos nocivos dependen mucho del modo de vida y del temperamento individual de estas personas. Los disipados y los ociosos sufren más a causa de sus hábitos disolutos y de la falta de trabajo al aire libre, probablemente no tanto por los efectos tóxicos de estas drogas. Los mendigos ascetas, que se entregan al uso excesivo de ganja y bhang, pero llevan vidas puras y hábitos regulares, rara vez se observa que salgan mal parados. Las personas disipadas que caen víctimas del uso excesivo de las drogas a menudo se vuelven miserablemente delgadas y de aspecto macilento, su digestión falla y la salud general se quebranta. En algunos pueden sobrevenir bronquitis crónica y disentería, y seguirse la muerte. La moral degradada en estas personas es, creo, no tanto efecto del ganja como de la mala vida y las malas compañías que llevan. El intelecto a veces se embota y puede producirse la locura. Esto, sin embargo, no es un hecho frecuente, y puede ocurrir en aquellos peculiarmente susceptibles a la acción tóxica de la droga. Durante mis veintiocho años de servicio, vi algunos casos de locura, o más bien de aberración mental, en personas que habían sido adictas a fumar ganja; pero no puedo decir si no había habido una predisposición a la locura, o si no se habían usado otros narcóticos con el ganja. La locura, tal como se encuentra en este país, es de un tipo peculiar que se asemeja mucho al delirium tremens. Es una especie de demencia, caracterizada por una peculiar mirada astuta, risita constante y una especie de risa. El sujeto a veces se vuelve violento y muestra signos de hambre excesiva o de excitación sexual. La locura de este tipo es generalmente de naturaleza temporal, se cura fácilmente bajo la debida reclusión y tratamiento, y se dice que se reproduce con la misma facilidad al reanudar el uso de la droga. La mayoría de estos hombres confiesan el uso de la droga; algunos lo niegan. No conozco ningún caso de enfermedad cerebral o ansiedad mental en que las personas tomaran ganja para aliviarse y se volvieran locas; ni conozco, por el contrario, locos que se entregaran al ganja por falta de autocontrol e intelecto debilitado.

  2. Nunca se observa la herencia en la causación del hábito de consumir cáñamo en la descendencia, aunque estos puedan adquirir tal hábito por malas compañías en casa y mala educación. En algunos casos de fumadores habituales moderados de ganja se observa que los hijos sufren en el físico y en las facultades mentales y morales.

  3. Como arriba, con mayor fuerza.

  4. Estas drogas son usadas a menudo por los disipados y las prostitutas de baja clase como afrodisíaco.

Las personas que usan estas drogas con este propósito se ven tentadas a caer gradualmente en el exceso. Tras cada excitación hay una depresión correspondiente y una disminución gradual de las facultades mentales y sexuales, un deterioro general de la salud. Para compensar esta depresión e incapacidad se recurre a dosis mayores, que de nuevo no hacen sino magnificar las consecuencias nocivas y eventualmente resultan en impotencia.

  1. El uso excesivo de estas drogas como afrodisíaco produce efectos más perjudiciales que su uso como narcótico ordinario —primero, porque los excesos sexuales se llevan a un extremo; segundo, porque otras sustancias deletéreas, como el dhatura, etc., se mezclan a menudo con estas drogas.

  2. Debo pensar que una proporción comparativamente grande de malos caracteres son consumidores habituales moderados de ganja. El robo, el juego y los crímenes que requieren astucia, sagacidad, intrepidez y premeditación son generalmente cometidos por esta clase de fumadores de ganja. Fumar en compañía es una de las características del fumar ganja. Si hay mentes criminales en la compañía, cada uno de los miembros imbuye sus propensiones criminales, y causas leves, como la falta de dinero, el sentimiento de insulto, el amor a la diversión perversa, los incitan a cometer robo, juego, agresión y crímenes semejantes.

  3. Lo mismo que arriba, con esta diferencia: que el sujeto se vuelve más irascible y dispuesto a cometer actos de violencia, según el temperamento individual del consumidor.

  4. No conozco ningún caso en que los consumidores de drogas de cáñamo en cantidades excesivas se hayan visto llevados a cometer crímenes no premeditados.

  5. Sí, muchos lo hacen. A menudo se oye decir que los ladrones y la gente alborotadora fuman ganja antes de partir.

  6. Los criminales rara vez usan ganja para atontar a sus víctimas. Se dice que el bhang ha sido a veces administrado así. Quizá el olor del ganja sea un gran obstáculo. El no acostumbrado puede quedar completamente atontado por un gran trago de bhang o por una sola chupada fuerte de ganja. Los que están acostumbrados a la calada no pueden, sin embargo, quedar así atontados a menos que se mezcle dhatura u otra droga semejante con el ganja.

  7. El tabaco se mezcla generalmente con ganja y charas, y el massala de bhang con el bhang para modificar sus efectos. He oído que se mezcla dhatura con bhang, majoon o ganja, ya para uso personal, ya con vistas a administrarlos a otros, pero no sé de nux-vomica, cantáridas, opio o nuez de betel usados así.

  8. He oído de comedores de ganja (aunque su número es muy pequeño) que se deterioraron rápidamente en salud y murieron de disentería. No tengo conocimiento personal de casos de comer charas o beberlo en solución.

Evidencia oral.

Tengo el grado de L.M.S., Calcuta. Tuve que dar clases de Medicina Legal en Dacca, y tuve que tratar debidamente en el curso el tema de la locura. No he tenido, sin embargo, experiencia especial de la locura.

Pregunta 29.—Leí esta afirmación sobre la mezcla de dhatura en el bhang en el libro del Dr. O'Shanghnessy. También oí de algunos que usan majoon de otros consumidores que, decían, también tomaban dhatura en él. Nunca lo he visto yo mismo. Nunca he oído de la mezcla de dhatura con ganja. Es con el bhang tal como se usa en el majoon con lo que los tenderos hacen la mezcla a petición de los clientes.

Pregunta 34.—Por 50 por ciento quise decir la mitad de los varones adultos. Pero, reconsiderándolo, creo que es demasiado alto. Diría el 30 por ciento de los varones adultos. La estimación es una conjetura basada en la observación. Creo que la estimación para Bengala (20 por ciento) puede aceptarse. Es una estimación aproximada. Mi experiencia de Bengala es principalmente de Bengala Oriental. También he tenido experiencia de Burdwan.

Pregunta 35.—No tenía ninguna otra droga especialmente en mente cuando puse «etc.» al final de esta respuesta. Hay, sin embargo, otras drogas a las que he oído que la gente podría recurrir, pero no tenía ninguna en mente aparte del dhatura y el opio.

Pregunta 39.—Aparte de la teoría expuesta en mi respuesta n.º 89, he visto casos en que peores resultados parecían deberse a comer ganja que los que he visto por fumar. Me refiero a comer ganja en bolas preparadas al efecto. Las personas que no se contentan con el efecto de fumar hacen esto. Es este exceso el que daña. El beber ordinario de bhang no estaba bajo mi consideración en esta pregunta. Ese, con moderación, es mucho más inocuo que incluso el fumar moderado de ganja.

Pregunta 46.—En mi comparación con el delirium tremens, me refiero a la forma aguda de la enajenación. No se debe a un exceso ocasional (nunca he oído hablar de tal caso), sino al consumo continuo. Se asemeja al delirium tremens en el insomnio que dura noches enteras, en la visión de fantasmas y el correr hacia ellos, en el temblor y en algunos otros síntomas semejantes al delirium tremens. La marcha peculiar, la mirada astuta, la risa continua y el frotarse las manos mencionados en mi respuesta escrita son síntomas adicionales. Todos los síntomas antedichos son de naturaleza temporal. A veces duran algún tiempo; a veces se recobran rápidamente. A veces solo duran veinte días o un mes, o incluso a veces por un período menor.

De un exceso desmesurado resultaría una intoxicación violenta, pero no tengo experiencia de ello. Todos los casos que he conocido han sido del hábito, aunque en el caso de algunas personas jóvenes estos síntomas se han desarrollado con solo un corto período del hábito. Eran casos vistos en los manicomios, de los cuales yo era visitador oficial, y también casos que he visto fuera en la práctica privada. A veces casos largos y pertinaces de enajenación se atribuyen al ganja, pero no tengo conocimiento personal de este asunto. Hay una gran diferencia entre el delirium tremens alcohólico y la enajenación temporal por ganja que he estado describiendo, y se distinguen fácilmente. En el caso del alcohol, el hombre dice cosas sensatas, pero tiene delirios ocasionales y particulares. Por lo demás tiene la mente clara. El hombre del ganja tiene siempre alucinaciones. El temblor de la mano y de la lengua no es tanto en el caso del ganja como en el delirium tremens alcohólico. Además, la risa y otros síntomas adicionales mencionados arriba no se encuentran en el delirium tremens alcohólico. La duración de este último es también más corta que en el caso del ganja.

  1. Evidencia del cirujano ayudante Nemar Ouvrn OHAtTTERJI, brahmán, Bhagalpur.

  2. No he tenido oportunidades especiales de estudiar las cualidades y los efectos característicos de las drogas del cáñamo; pero viviendo como vivo en un lugar donde los cocineros, los criados, los porteadores de palanquín y los hindúes de clase baja en general son adictos a fumar ganja, y donde el bhang es bebido libremente por los darwans e incluso por hombres pertenecientes a una clase mejor, he visto y conocido algunos de los efectos producidos por estas drogas en sus consumidores. También he conocido algo de estas drogas en mi experiencia como médico practicante.

  3. Bhang, charas y ganja.

  4. Por lo que sé, se usan solo para fumar.

  5. Nunca he visto ni conocido el fumar bhang.

  6. (a) Cuatro y cinco chillums de ganja, cuestan 2 pice; y un pice de bhang. (4) Dos bharis de ganja, cuestan 8 o 10 annas; y 2 annas de bhang.

  7. No conozco ninguna mezcla, no conozco ninguna preparación de ese tipo. Pero cuando el bhang es bebido por personas acomodadas como estomacal, generalmente mezclan con el bhang semillas de anís, clavos, cardamomos, capullos de rosa secos, semillas de pepino y cosas semejantes.

  8. El bhang se bebe generalmente en soledad, y el ganja se fuma en compañía. Exceptuando a las sanyasis (mendicantes) femeninas, no he visto ninguna fumadora de ganja ni bebedora de bhang. No; por lo que sé, no creo que sea habitual que los niños consuman ninguna de estas drogas, aunque algunos muchachos de clase baja, especialmente aquellos cuyos padres o tutores son adictos a las drogas, aprenden a usarlas cuando aún están en la adolescencia.

  9. En mi opinión, el hábito es, relativamente hablando, fácil de formar y fácil de abandonar. Un fumador de ganja o bebedor de bhang confirmado no siente la falta de su droga favorita tan intensamente ni tiene el ansia aguda por ella que el opiómano o el bebedor de alcohol confirmado tiene por la suya. Creo que hay una tendencia, en el caso de estas drogas, como de hecho en el caso de todo intoxicante, a que lo moderado se convierta en excesivo. Pero en este caso la tendencia no es ni tan rápida ni tan marcada como en el caso de ciertos otros intoxicantes, y puede contenerse más fácilmente.

  10. La única costumbre que conozco es la de beber siddhi (bhang) en las Provincias Inferiores de Bengala el día de Bijaya Dasami. Ahora se ha convertido en una costumbre cuasi religiosa, y el uso de la droga en ese día es esencial. En ese día, tras la inmersión de la imagen de la diosa Durga en el agua, amigos y parientes se visitan unos a otros en sus casas y se les ofrece siddhi (bhang) y dulces. Me inclino a pensar que la costumbre era originalmente social, aunque promulgada bajo la égida de la religión, como lo es toda costumbre hindú. En ese día los parientes, olvidando al menos por el momento sus viejas querellas y antiguas diferencias, se abrazan unos a otros y beben siddhi en la casa de los demás. Incluso aquellos que no tocan ni prueban nada que intoxique deben tomar el siddhi preparado en ese día con las puntas de los dedos y probarlo. El siddhi es considerado por los hindúes como emblema de paz y prosperidad; de ahí que se ofrezca para beber en ese día junto con los dulces. Pero, aparte de este uso emblemático de la droga, creo que originalmente había otra razón para su uso. Bijaya Dasami es un día de duro trabajo para los devotos de Durga, y se halló necesario algún estimulante para sostener sus energías y también para aliviar su fatiga. El siddhi es mencionado en los libros médicos hindúes como estimulante. Es también barato, y de ahí posiblemente se recurriera a su uso. Un día de necesidad no produce ningún efecto injurioso ni forma hábito.

  11. No. 37. No tengo experiencia del fumar charas. 39. No tengo experiencia.

  12. El ganja y el bhang en su forma pura son muy raramente prescritos por los kabirajes de Bengala, pero ocasionalmente son usados por los hakims de estos lugares en ciertas enfermedades. Sin embargo, se usan en gran medida en la composición de varias medicinas nativas tanto en Bengala como en Behar.

  13. Quienes fuman ganja o beben bhang dicen que estas drogas son digestivas, y alegan que dan fatiga y dan fuerza de resistencia bajo el ejercicio y la exposición. Los barqueros y la gente de Bengala Oriental fuman ganja para prevenir las consecuencias de la humedad y las vicisitudes del clima.


  1. No he visto ningún efecto nocivo producido por el uso moderado de gunjah o bhang, y por tanto creo que el uso moderado de estas drogas es inofensivo.

  2. Se dice que el efecto inmediato del gunjah es refrescante. No creo que calme el hambre por mucho tiempo, pero se dice que crea apetito. Su falta produce inquietud y embotamiento.

  3. No creo que el uso habitual moderado de gunjah y bhang produzca ningún efecto nocivo, físico, mental o moral.

  4. El uso habitual excesivo de gunjah deteriora la constitución, perjudica la digestión y puede causar disentería y producir locura de tipo delirante, y también agria el temperamento y embota el intelecto.

47 y 48. No. No lo creo así.

  1. Tengo razones para creer que el gunjah y el bhang se usan como afrodisíacos; pero no tengo más experiencia sobre el particular.

56 y 57. No tengo experiencia.

  1. Declaración del cirujano auxiliar Benart Lat Pat, Sadgop, Krishnagar, Nadia.

  2. Experiencia personal.

  3. Sí; sidhee, charas y gunjah. 3 y 4. No se sabe.

  4. No lo sé.

  5. Solo he visto unas pocas plantas de cáñamo dispersas en el distrito de Jessore.

  6. No me consta.

10 a 12. No se sabe.

  1. Está restringido en este distrito.

  2. No se sabe.

  3. No lo sé.

16 y 17. No se sabe.

  1. Pierden bastante sus efectos con el tiempo. Pero con un cuidado ordinario pueden conservarse buenos durante un año, creo. Para evitar el deterioro deben guardarse en un recipiente hermético en un lugar elevado.

  2. En este distrito se usan fumados.

  3. Sanyasis, barqueros y pescadores.

  4. Oigo que se prefiere el churrus.

  5. Extranjero, de Nepal.

  6. No se sabe.

  7. Los hombres del interior beben generalmente bhang. 25 a 28. No se sabe. 29. Ordinariamente se mezclan con el bhang algunas especias y azúcar. No conozco ninguna preparación como el «bhang massala».

  8. En compañía en mayor medida; rara vez consumen estas drogas.

  9. Sí; oigo que es difícil dejarlo. En algunos casos el hábito moderado degenera en exceso.

  10. Es costumbre religiosa entre los hindúes beber sidhee en forma templada el día de Bijaya Dasami. No conduce a la formación del hábito.

  11. No se sabe.

  12. Creo que sería una privación grave para los consumidores habituales renunciar al consumo de la droga que usan.

  13. No creo que fuera factible prohibir el uso de estas drogas. Creo que la prohibición ocasionaría un grave descontento entre los consumidores. La prohibición podría ir seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas.

  14. No creo que en la actualidad se esté sustituyendo el alcohol por ninguna de estas drogas.

37 a 40. No se sabe. 41. (a) y (b) Lo creo así. (c) No tengo conocimiento personal. (d) No se sabe. Se hace referencia al uso habitual moderado.

  1. Sí.

  2. Se dice que es refrescante, embriagador, y que excita el apetito.

  3. (b) Lo creo así. (c) No lo creo. (d) He oído que ocurrieron varios casos de disentería entre fumadores de gunjah. (e) No lo creo. (f) Creo que fumar gunjah embota el intelecto y produce locura —manía—. Varios alienados confiesan el uso de gunjah. (g) No tengo conocimiento especial. 46. Como en la respuesta a 45.

47 y 48. No lo creo.

  1. (a) Se usa como afrodisíaco. (b), (c) y (d) No se sabe.

  2. En uso excesivo, creo, produce impotencia.

51 a 54. No se sabe. 55. (a) No lo creo.

  1. La mezcla de dhatura aumenta el poder embriagador.

  2. No se sabe.

  3. Declaración del cirujano auxiliar Hant Monan Sen, Baidya, Chittagong.

  4. He estudiado el asunto con el fin de determinar los efectos de la droga sobre la constitución de los hombres. He hecho investigaciones personales y examinado casos.

  5. Estas definiciones se aceptan en esta provincia, y los nombres locales son los mismos.

3, 4, 5 y 6. No sé mucho sobre el cultivo y crecimiento de esta planta.

  1. El gunjah y el charas se usan solo para fumar.

  2. El gunjah lo fuman personas de todas las clases, en mayor o menor medida; pero son las clases trabajadoras las más adictas a él. Los habitantes de los distritos orientales de Bengala son más dados a su uso que los de otras localidades.

  3. Nunca he sabido que el bhang se use para fumar.

  4. El bhang se bebe o se come principalmente por la clase media y solo en tiempo de festividades. Los marwaris, los mendicantes religiosos del interior, los sanyasis y los bairagis lo usan habitualmente.

  5. Por lo que respecta al consumo de gunjah, puedo dividir a la gente en cuatro categorías:— (a) Clases acomodadas, bien alimentadas y ociosas. Recurren al uso de la droga por el gusto de la cosa, para ocupar sus horas vacías, y por las propiedades afrodisíacas de la droga. (b) Clases trabajadoras mal alimentadas. Recurren al uso de la droga porque olvidan sus miserias mientras están bajo su influencia. (c) Clases criminales, ladrones, dacoits, etc. La toman como excitante y concentrador de fuerzas. (d) Mendicantes religiosos. La toman para ayudar a la abstracción mental y amortiguar las sensaciones carnales, como el hambre, la sed, etc. El sidhee lo consumen las personas acomodadas para «refrescar el organismo cuando está muy caliente», para cierta excitación y como medicina cuando los intestinos están desarreglados. Los mendicantes religiosos lo toman con el mismo propósito por el que consumen gunjah.

  6. El gunjah se fuma solo, y el sidhee se toma como bebida mezclado con dulces y especias, o se come con pan (luchis). El objeto de las mezclas es hacerlo agradable al paladar y aumentar su fuerza.

  7. El consumo de sidhee se practica en compañía en ciertas ocasiones; los consumidores habituales lo toman solos, pero no por privacidad. El gunjah se fuma en soledad por regla general, o en compañía selecta y privada. Hombres adultos y prostitutas usan gunjah y sidhee.

  8. El hábito de consumir gunjah se forma fácilmente entre la gente de clases bajas. Es difícil dejarlo. Hay una tendencia a que el hábito moderado degenere en excesivo. En cuanto al sidhee, el hábito no se forma tan fácilmente; es fácil dejarlo; y no hay mucha tendencia a que el hábito moderado degenere en excesivo.

  9. Hay una costumbre entre la gente de Bengala Occidental de beber sidhee el último día de la puja durante el festival de Dassara. Incluso a los niños se les da de beber. No es esencial. Solo se usa un poco. La costumbre, sin embargo, ha sido casi abolida. La conocí de niño. No la veo ahora. En Bengala Oriental la costumbre es desconocida. Es probable que conduzca a la formación del hábito y por lo demás es perjudicial. No hay costumbre, social o religiosa, de usar gunjah.

  10. Al fumador de gunjah se le considera un paria de la sociedad. «Ganja-khor» y «ganjel» son términos de oprobio. No tienen posición en la sociedad y son despreciados. Son plagas de la sociedad, evitados por todos y nunca compadecidos por nadie. Hay una fuerte opinión pública respecto a la práctica. Un «ganja-khor» (fumador) es un hombre arruinado y destrozado; es capaz de hacer daño y puede ser capaz de cualquier cosa. Puede cometer un asesinato con la conciencia tranquila. No hay acto que no haga. De ahí el fuerte sentimiento contra él. Cuando está fuertemente bajo la influencia del sidhee un hombre puede ser tan malo como un fumador de gunjah, pero a los bebedores moderados no se les considera generalmente así.

  11. No sería una privación grave para ninguna clase de consumidores renunciar al consumo de la droga que usan.

  12. El uso de todas estas drogas puede prohibirse. No se consumirían ilícitamente en medida apreciable. La prohibición puede hacerse cumplir deteniendo por completo el cultivo de la planta y penalizando que cualquier particular lo haga como artículo de comercio. La prohibición no causaría grave descontento. No puede crear un peligro político. No iría seguida del recurso a (a) estimulantes alcohólicos o (b) otras drogas.

  13. Si las clases ociosas obtuvieran ocupaciones para sus horas vacías (y la lucha por la vida se hace cada día más dura, sin dejar ahora a nadie una hora desocupada); si la gente obtuviera lo suficiente para comer a fin de tener fuerzas para soportar el duro trabajo sin verse en la necesidad de usar su fuerza de reserva sacada a la luz por un estimulante; si las clases criminales fueran contenidas en sus actos de violencia y terror; el uso de la droga gunjah podría prohibirse sin arriesgar nada en absoluto. Los mendicantes religiosos en realidad no la necesitan, y muchos de los mendicantes no son sino criminales empedernidos disfrazados. Si se suprimiera toda la clase, la sociedad no saldría perdiendo.

  14. Los efectos de fumar charas difieren en grado de los resultantes de fumar gunjah. Fumar charas es más fuerte que fumar gunjah.

  15. No puedo decirlo.

  16. No he tenido experiencia suficiente.

  17. El gunjah y el sidhee son usados por los kabirajes como medicinas en afecciones intestinales.

  18. (a) (b) (c) No. (d) Sí, medicinalmente, de otro modo que como preventivo de enfermedades en comarcas palúdicas e insalubres, o como febrífugo. Los pescadores, los barqueros, los dik-ranners, los porteadores de palki y los barrenderos consumen gunjah con la idea de que les da resistencia bajo esfuerzos severos o exposición, y alivia la fatiga. Es una idea equivocada. Simplemente amortigua los sentimientos y las sensaciones. Mientras está bajo su influencia un hombre puede emplear toda la fuerza que hay en él sin sentirse mal hasta que toda su fuerza se agota y queda completamente destrozado; igual que un hombre con una mano paralizada (estando afectada solo la sensibilidad) manejaría un trozo de carbón vivo hasta que la mano quede carbonizada, muerta e inútil, sin sentir nunca en ningún momento lo que se le venía encima. Este es el caso de los pobres hombres trabajadores insuficientemente alimentados. Quienes pueden permitirse comer hasta el nivel debido pueden mantener a raya los efectos perjudiciales de la droga por un tiempo, pero en última instancia sucumben también. Me refiero al uso habitual de la droga.

  19. Los consumidores moderados son inofensivos para sus vecinos; pero aun así son siempre temidos y nunca se confía en ellos, pues pueden estallar en violencia en cualquier momento tomando una dosis extra. Nadie está a salvo que tenga un consumidor en su seno. Digo esto especialmente del fumador de gunjah y charas.

  20. En cuanto al sidhee, un consumidor habitual tras una dosis moderada se siente refrescado y ligero; puede producirse una ligera embriaguez. Calma el hambre y la fatiga; crea apetito y refresca el organismo. El efecto dura unas dos horas. En cuanto al gunjah, en un consumidor habitual anima el organismo, crea apetito y elimina la fatiga. El efecto dura una o dos horas; los efectos posteriores son muy pronunciados; el apetito desaparece, se induce insomnio, el pecho se ve afectado y la constitución se quiebra por completo. Un hombre no puede comer ni dormir, y se convierte en presa de todos sus males concomitantes. O es un maníaco furioso o un idiota religioso; el interno de un manicomio o un mendigo callejero o el ermitaño de una celda.

  21. (a2) Sí; el gunjah y el churrus particularmente. (b) El gunjah deteriora la constitución en más de un sentido. (c) Sí. (d) Sí. (e) Sí; un fumador de gunjah nunca es un ser moral. Él o ella es por lo general un libertino. Es activo mientras dura. (f) No embota del todo el intelecto. Produce una locura de tipo violento, que generalmente tiene en sí un elemento religioso. A menudo es permanente. (g) Un hombre se aficiona a fumar gunjah no con la esperanza de obtener alivio de ansiedades mentales, sino para olvidar sus necesidades físicas cuando está mal alimentado y agotado por el trabajo, o para ahuyentar la pesadez de una mente desocupada, o para estimular los deseos carnales cuando tiene más de lo suficiente para disfrutar.

  22. El consumo excesivo de gunjah causa ocasionalmente locura temporal, una manía de carácter homicida. Un hombre cometería un asesinato bajo su influencia. El uso excesivo habitual arruina por completo a un hombre: su intelecto se pierde, sus facultades morales están muertas y su constitución es un despojo. Los efectos de beber bhang en un hombre que nunca lo había probado antes son horribles. Nunca los olvida después de haberlos experimentado una vez.

47 y 84. No lo creo.

  1. Sí. Las prostitutas lo usan así. Su uso con este propósito es más perjudicial, o tiene que tomarse en dosis cada vez menos crecientes para mantener el efecto excitante hasta que la excitación excesiva termina en impotencia como su justa reacción.

  2. La fuerte excitación debida al uso excesivo provoca la reacción más pronto. Con esta idea los mendicantes religiosos recurren al uso de la droga. Necesitan reprimir sus deseos carnales.

  3. Una gran proporción de malos caracteres son consumidores habituales moderados de gunjah y siddhi. El uso moderado embota la facultad moral. El uso excesivo excita la fuerza de voluntad hasta un punto elevado, y un hombre puede cometer cualquier acto de audacia mientras está así excitado.

  4. Sí. Estas drogas tienen la peculiar propiedad de favorecer la abstracción y la concentración de fuerzas, tanto mentales como físicas. Si un hombre quiere concentrar su mente en un asunto especial o quiere aplicar todas sus energías a la ejecución de cierto acto, fuma gunjah. Mientras está bajo su influencia lo olvida todo; todas las responsabilidades desaparecen, su conciencia y sus facultades de razonamiento quedan en reposo. Actúa con vigor como si no fuera él mismo, pues no hay disipación de energías. No he tenido casos. Una cuadrilla de dacoits consumiría su gunjah antes de emprender su negocio. Un hombre está empeñado en vengarse de su adversario; es débil y tímido; fuma su gunjah y en un momento se convierte en un ser feroz.

  5. No puedo decirlo.

  6. No conozco tales casos.

  7. Debería impedirse en lo que respecta al Gobierno. La gente podría cultivar un poco para su uso privado o con fines medicinales.

  8. El cultivo de la planta o la venta de los artículos no debería estar en manos del Gobierno. No debería darse favor alguno al uso de la droga.

  9. Pregunté a un fumador de gunjah por qué se había aficionado a su uso. Dijo que porque se lo habían traído, de lo contrario nunca lo habría buscado.

  10. Hay tiendas con licencia para la venta de estas drogas. Esas tiendas deberían cerrarse.

  11. Debería tomarse la opinión local antes de abrir una tienda; y si se toma, creo que no habría ocasión de abrir ninguna en ninguna localidad, pues los fumadores de gunjah son cobardes y el público no siente simpatía alguna por ellos.

Prueba oral.

Pregunta 1. — Pasé por el Colegio Médico en 1883 con el grado de M. B. He servido en las Provincias Centrales durante cuatro años; y después de eso en unos seis u ocho distritos de Bengala. Nunca he estado adscrito a un manicomio, ni he tenido experiencia especial de la locura.

Hice investigaciones especiales después de recibir las preguntas de la Comisión; pero cuatro años antes, en Raipar, había hecho investigaciones especiales sobre ciertas drogas intoxicantes y tomado notas de ellas. No tengo esas notas conmigo; pero las consulté al redactar mis respuestas. Mis investigaciones de hace cuatro años se llevaron a cabo en una sola tienda de opio. Consistieron en examinar a las personas que encontré allí. Recientemente mandé llamar a todos los fumadores de gunjah de Chittagong. He tomado nota de once hombres, pero en realidad solo vi a cuatro hombres que acudieron a mí. Le dije a mi Ayudante de Hospital que invitara a los fumadores de gunjah a venir a mí, y que les daría algunas pice. Los cuatro hombres que vinieron eran todos fumadores inveterados. No he mencionado ninguno de sus casos en mi respuesta. Uno era un erudito árabe; otro era un erudito sánscrito y un pandit; otro un cajista de imprenta; y otro un loco. Estos fueron los únicos cuatro fumadores de gunjah sobre los que hice averiguaciones en Chittagong. Averigüé la historia del loco por su madre. El erudito árabe también estaba loco, andaba por las calles y agarraba a la gente por la pierna. El pandit fue tres veces a la cárcel. Era un carterista, y no estaba en plena posesión de sus sentidos, aunque no estaba loco. El cuarto, el cajista, no está loco. Es un fumador moderado. Siempre lo despedían del empleo porque era inútil. Las cuatro personas admitieron el uso de gunjah. Había un quinto hombre, un fakir mahometano. Recuerdo ahora que más de cuatro hombres vinieron a mí, pero no he anotado sus nombres. Había un sexto hombre que vino a mí.

Pregunta 33. — La descripción en esta respuesta se aplica a todo fumador de gunjah, por poco que tome. He visto muchos fumadores de gunjah. Casi todos los de las clases bajas fuman gunjah, y he mencionado las clases a las que pertenecen. Todo fumador de gunjah es capaz de hacer daño, y puede ser capaz de cualquier cosa; pero no es un hombre arruinado a menos que llegue al exceso. En Chittagong solo encontré cuatro hombres arruinados y destrozados. Mi experiencia se limita a las ciudades y no se extiende al campo. Mi experiencia no es entre mis amigos o conocidos, sino relacionada con casos que he buscado. Como miembro de la sociedad, un fumador moderado de gunjah es más peligroso que el fumador inveterado, porque este último se ha vuelto impotente.

No tenía prejuicio alguno sobre la droga. Algunos de mis amigos pertenecían a una sociedad de templanza y deseaban que me uniera, pero no podía hacer promesas. Sin embargo, abrigaba una fuerte opinión contra las drogas desde mi infancia. Cuando era un muchacho de doce años solía ver a mis superiores y parientes fumando gunjah y churrus. Fumaban en privado y eso despertó mi aversión, porque sabía que obraban mal; pero no vi en ellos ningún efecto pernicioso.

Pregunta 44. — Por afección del pecho entiendo bronquitis y asma. De los cuatro hombres que mencioné primero, dos tenían estas dolencias.

Pregunta 46. — La última parte de mi respuesta 46 se basa en mi propia experiencia. La droga me fue administrada una vez cuando tenía 12 años de edad. El efecto fue malo. En otra ocasión la droga me fue administrada sin mi conocimiento en un pastel, y los efectos fueron aludidos en la respuesta. No la bebí en esta última ocasión. No es mi recuerdo de los malos efectos lo que me ha hecho evitar la droga. Evito todo lo que me es desagradable, y no tengo afición alguna por el bhang.

Pregunta 54. — Toda esta respuesta es de oídas. No tengo experiencia de la parte criminal de la respuesta. El resto se basa en las declaraciones de los fumadores de gunjah de Chittagong.

Pregunta 55. — No tengo experiencia sobre esto. Es meramente de oídas.

Pregunta 64. — El fumador de gunjah mencionado en esta respuesta es el loco de los cuatro fumadores de Chittagong descritos primero.

  1. Evidencia del Ayudante de Hospital Civil Taatraxyanara Banenst, 24-Parganas.

  2. Hay varios fumadores de gunjah y bebedores de siddhi en mi aldea y en las aldeas contiguas, así que tuve la oportunidad de adquirir algún conocimiento sobre ellos. También en una o dos ocasiones vi a algunas personas fumando gunjah en Bhawanipur, Calcuta.

  3. Sí; gunjah, siddhi y churrus respectivamente.

  4. El efecto inmediato del uso moderado de gunjah y bhang en los consumidores habituales es una ligera intoxicación y crea apetito. La intoxicación dura solo un corto tiempo. Una ligera depresión es el efecto posterior. Pero no se siente ninguna inquietud por la falta de gratificación posterior.

  5. Los fumadores de gunjah, a falta de gunjah, a veces fuman siddhi en la subdivisión de Basirhat. La gente de clase baja, aproximadamente el doble de la cantidad de gunjah a la vez.

  6. (a) Tres chillums de gunjah, que cuestan unos tres pice. (b) Doce chillums de gunjah, que cuestan unas tres annas.

  7. (b) A veces se mezclan dhatura, opio y tabaco con gunjah con el propósito de mayor intoxicación. El dhatura, las especias como clavos, pimienta negra, cardamomo, etc., y el azúcar se usan a veces con siddhi con el mismo propósito.

  8. El gunjah y el bhang no se limitan al sexo masculino, e incluso los niños se habitúan a estas drogas, aunque no es muy común.

  9. El hábito se forma fácilmente. Es difícil dejarlo. Los habituales moderados de gunjah pronto...

  10. Los hindúes el cuarto día de la Durga Puja beben siddhi con fines religiosos. Esto se hace para complacer a la diosa Durga, y es necesario desde un punto de vista religioso y temporal. Generalmente se bebe con moderación. Ni forma el hábito ni es perjudicial en la mayoría de los casos.

  11. (a) El siddhi en uso moderado es digestivo.

  12. El uso excesivo habitual de gunjah debilita la constitución si no se toma alimento adecuado. El uso excesivo habitual de gunjah y bhang produce locura, y es la causa excitante; pero en algunos casos hay una causa predisponente, como la hereditaria. La locura producida por el bhang es manía y temporal, y la producida por el gunjah es melancolía. Este último tipo también es temporal, pero susceptible de volverse permanente en algunos casos. Los síntomas pueden ser reinducidos por el uso de la droga tras la liberación de la reclusión. Los locos a veces dan historia de gunjah y bhang donde no hay registro de ellos.

  13. Sí.

  14. El uso excesivo habitual de gunjah y bhang es un hábito hereditario.

  15. Evidencia del Ayudante de Hospital Civil MzzR Koomar Auty, Dispensario Municipal, Cuttack.

  16. La información en la que se basan mis respuestas se debe a mi experiencia como Ayudante de Hospital Civil durante unos veintisiete años en el distrito de Cuttack.

  17. Tengo muy poco conocimiento del churrus, que es casi ajeno a esta parte de la provincia. En cuanto a los otros dos productos, los términos más comúnmente usados son siddhi, bhang, subzi o patti, y gunjah; y sus definiciones, según las da el Dr. Prain, pueden aceptarse.

  18. El gunjah se usa generalmente para fumar, pero en casos excepcionales, cuando el bhang no está disponible, se ha visto a consumidores de este distrito usarlo en lugar del bhang después de machacarlo en una cantidad muy pequeña con especias como panmohori y pimienta.

  19. Nunca me he encontrado en mi experiencia con una persona que use bhang para fumar.

  20. La ración media y el costo del bhang por día para — (a) los consumidores habituales moderados es de alrededor de un pice, (b) los consumidores habituales excesivos es de alrededor de 2 pice; mientras que la del gunjah para — (a) los consumidores habituales moderados es de alrededor de un pice, (b) los consumidores habituales excesivos es de alrededor de dos annas.

  21. Los siguientes ingredientes se mezclan ordinariamente con el bhang por las diferentes clases de consumidores: — (1) Pimienta, (2) panmohori, (3) agua, (4) azúcar. (1) Kasui, (2) sustancia amarilla de la flor de nageswar, (3) cardamomo (pequeño), (4) rosa—

En cuanto a cualquier otro uso a que se destina la gunjah, agua, (5) leche, además de lo antedicho. los kabirajes o baidyas la hacen componente del madak o majum, y la administran en casos de dispepsia, cólico, reumatismo, pérdida de apetito y enfermedades semejantes. No conozco lugares donde prevalezca el uso de la gunjah como bebida a la manera del bhang.

En la soledad se practica el bhang o la gunjah de la manera ordinaria, pero en compañía generalmente llega a un exceso en cierta medida. El bhang o la gunjah se circunscribe generalmente al sexo masculino, pero las mujeres usan a veces bhang y no gunjah. Rara vez se halla que los niños usen alguna de estas dos drogas, salvo cuando se las dan en forma de medicinas los kabirajes.

  1. El hábito de consumir bhang o gunjah se forma fácilmente, pero es difícil de romper por parte de los consumidores excesivos habituales, aunque no es ése el caso de los consumidores moderados habituales. Hay en el caso de cualquiera de estas dos drogas una tendencia a que el hábito moderado se desarrolle en excesivo.

  2. Hay una costumbre religiosa entre los hindúes, según alcanza mi información, de que se hacen anualmente ofrendas a ciertos dioses de bhang preparado con los ingredientes antes mencionados con adición de plátanos maduros, etc., de los cuales participan moderadamente, teniéndolo por cosa santa; pero no es probable que conduzca a la formación del hábito.

  3. No hay razón para pensarlo.

  4. Los efectos del fumar gunjah son más fuertes y más rápidos en la intoxicación que los del beber bhang, que hace un progreso comparativamente lento.

  5. El fumar gunjah es perjudicial, pero comer o beber gunjah es muy raro, como se dice en otra parte.

  6. El bhang y la gunjah son prescritos por los kabirajes o baidyas a causa de sus propiedades medicinales. El bhang se emplea, según alcanza mi saber, en el tratamiento de la enfermedad del ganado.

  7. El uso moderado de bhang o gunjah puede ser beneficioso en sus efectos —(a) como accesorio alimenticio o digestivo, y mejorando el apetito; (b) para dar resistencia bajo severos esfuerzos o exposiciones, o para aliviar la fatiga; (c) como febrífugo o preventivo de enfermedad en comarcas palúdicas e insalubres.

  8. El uso moderado de bhang es, en mi opinión, inocuo para curar la dispepsia, la diarrea, etc.

  9. El efecto inmediato del uso moderado de bhang y gunjah es refrescante, intoxicante, a veces calmando el hambre y a veces creando apetito. El efecto sobre un consumidor excesivo habitual dura cerca de una hora, sobre un consumidor moderado habitual cerca de cuatro horas, y sobre un principiante cerca de veinticuatro horas. Pasada la intoxicación, el consumidor siente languidez. La falta de gratificación subsiguiente produce anhelo e inquietud.

  10. El uso moderado habitual de gunjah o de bhang no produce ningún efecto nocivo, físico, mental o moral, pero tal uso de la primera (gunjah) menoscaba la constitución de un modo u otro.

El uso moderado habitual de gunjah o bhang no injuria la digestión ni causa pérdida de apetito; pero tal uso de la primera (gunjah) tiene una tendencia hacia la bronquitis y el asma, mientras que tal uso de ninguna de las dos drogas menoscaba el sentido moral ni induce pereza ni hábitos de inmoralidad o libertinaje, según alcanza mi saber; ni embota el intelecto ni produce locura. No he tenido ocasión de toparme personalmente con tales casos de locura a los que se alegara conexión con el uso del cáñamo.

  1. El uso excesivo habitual de gunjah produce efectos nocivos, físicos, mentales y morales. Injuria la constitución, injuria la digestión, causa pérdida de apetito, trae bronquitis y asma, menoscaba el sentido moral, induce pereza y hábitos de inmoralidad. Embota el intelecto y tiene una tendencia común a producir locura, pero ninguno de estos males resulta de tal uso del bhang.

47 y 48. No, en el caso de la gunjah no lo hace.

  1. El uso moderado de gunjah y bhang es practicado a veces por los kabirajes o baidyas como afrodisíaco. Rara vez lo usan las prostitutas. Su uso con este propósito no es más injurioso que su uso como narcótico ordinario, pues se emplea a manera de medicina. El uso moderado del cáñamo no tiende a producir impotencia.

  2. El uso excesivo de gunjah y bhang no se practica como afrodisíaco. Tiende a producir impotencia.

  3. La mezcla de tabaco con gunjah, usada con moderación o en exceso, sirve de accesorio, pero la de especias, azúcar, etc., antes mencionada, con el bhang, alivia su sequedad y lo hace palatable y delicioso. La dhatura y la nuez vómica se mezclan con el bhang, no para consumo propio, sino para administrarlas a otros con intención de cometer crímenes.

  4. La gunjah, a falta de bhang, es, como antes se dijo, usada a veces por los consumidores de este distrito en lugar de aquél, machacándola y mezclándola con agua y azúcar, impartiendo efectos más fuertes que el bhang mismo.

  5. Declaración de Basu Rames Cuanpra Sis, Overero, Asilo de Alienados, Dacca.

Declaración oral.

Soy overero del Asilo de Dacca. He sido overero seis años. Antes de eso fui escribiente del asilo durante once años. Ahora desempeño ambos cargos. No tengo formación médica. Hay un Ayudante de Hospital a cargo médico subordinado.

El libro de casos es el único registro de pacientes recibidos que se lleva en el asilo. Hay primero una serie de asientos que dan el nombre del paciente y ciertos detalles, incluida la enfermedad y la causa.

Luego hay ciertos asientos que dan una historia del caso antes de la admisión en el asilo. Todos estos detalles y este extracto los asiento yo en el registro, excepto el nombre de la enfermedad, que asienta el Superintendente. Estos asientos que yo hago los copio o extracto de las listas descriptivas recibidas con los pacientes. Nunca hago ningún asiento que difiera de lo que contienen las listas descriptivas. Según recuerdo, ninguna alteración de ningún asiento hecho por mí ha sido jamás hecha por ningún Superintendente. Según alcanza mi saber, el Superintendente siempre ha deseado simplemente que mis asientos representen con exactitud lo que se asienta en las listas descriptivas.

Es desde 1880 que estos asientos han sido hechos por mí. Antes los hacía el Superintendente. Pero los hacía de exactamente la misma manera. Copiaba o extractaba los asientos de la lista descriptiva recibida con un paciente. Lo hacía al ser admitido el paciente, o tan pronto después como fuera conveniente. Desde 1880 el trabajo ha sido regularmente hecho por mí.

Luego este mismo registro contiene, bajo estos asientos, la historia del paciente en el asilo.

Esta historia está, por regla general, enteramente escrita por el Superintendente.

La causa se asienta en el registro a partir de la lista descriptiva. La causa no se mostraba por separado en los detalles al principio de la página hasta 1890, cuando inserté un encabezamiento por conveniencia. Antes de 1890 se mostraba siempre claramente en el primer asiento, copiado o extractado de la lista descriptiva. Cuando la lista descriptiva mostraba la causa como «no conocida», pero declaraba bajo el encabezamiento sobre intoxicantes que el paciente usaba gunjah, la locura se mostraba siempre en los libros del asilo como debida a la gunjah.

El Dr. French en 1880 me dio orden de hacerlo así, y éste ha sido el procedimiento desde entonces. No he consultado el punto a otros Superintendentes, sino que simplemente he seguido este procedimiento.

La única otra clase de diferencia con la lista descriptiva que puedo recordar es cuando un asiento de causa, que en realidad no significa nada (como desarreglo del cerebro), se pone en la lista descriptiva. Consulto al Superintendente sobre lo que debo asentar. Él me diría en casi todos los casos que asentara «No conocida».

Éstos son los únicos casos en que el registro difiere de la lista descriptiva en cuanto a la causa, según recuerdo. La causa nunca se asienta en el registro a partir de averiguaciones hechas después de la admisión del paciente. No conozco ningún caso de que esto se haya hecho. El asiento hecho al principio de la página nunca se alteraría. Pero si alguna averiguación que yo pudiera hacer mostrara una causa no conocida hasta entonces, este hecho se asentaría en la historia del caso. Recuerdo tales casos, y podría señalarlos.

Pero ese asiento en la historia del caso no alteraría la causa, tal como se muestra en el Estado VII del informe anual. Ese estado se llena únicamente a partir de los asientos hechos en la lista descriptiva tal como se copian en nuestro registro. Mencionaría al Superintendente que en conversación con el alienado había averiguado que tomaba gunjah, o que me había pedido gunjah; y el Superintendente asentaría ese hecho en la historia del caso. Ni siquiera donde la causa se deja en blanco se haría jamás después ningún asiento sobre ese particular entre los asientos tomados de las listas descriptivas. No conozco ningún uso que el Superintendente diera a la información que así le daba, más allá de la ventaja de saber más del caso. No se usaría para compilar el Estado VII. Yo compilo ese estado, y lo he hecho durante diecisiete años.

He hablado con los parientes de los alienados sobre la causa de la locura. Pero no creo haber informado jamás al Superintendente nada de lo que me dijeran los parientes.

Nunca he retenido a parientes para que el Superintendente los viera.

  1. Declaración de Banu Durca Dass Lauri, brahmín, médico practicante, Rangpur.

  2. De personas que usan drogas de cáñamo.

  3. Conocidas localmente por el nombre de gunjah y charas, así como bhang y siddhi.

  4. Rajshahi, Bogra, Rangpur y Pabna. Es abundante en Rangpur.

  5. Gunjah y bhang. El bhang y la gunjah son de especies diferentes.

  6. No conocida.

  7. Generalmente densa.

  8. No hay cultivo.

10 a 12. No conocidos.

  1. Hay restricción para el cultivo de gunjah en este distrito. Los demás puntos de la pregunta no respondidos.

  2. (a), (b) y (c) No.

  3. No conocido.

  4. La gente prepara bhang en sus casas. Puede prepararse de la planta de cáñamo cultivada en cualquier parte.

La gunjah y el charas no pueden prepararse de la planta silvestre cultivada en cualquier parte.

  1. No conocido.

  2. La gunjah, el charas y el bhang se deterioran con la conservación. Pierden perfectamente sus efectos con el tiempo. Se conservan bien unos dos años, siendo causa del deterioro la destrucción de las sustancias resinosas. El deterioro de las drogas puede prevenirse hasta cierto punto conservándolas herméticamente selladas en cajas revestidas de estaño.

  3. En este distrito la gunjah se usa para fumar.

El charas no se usa aquí.

  1. Generalmente las clases bajas de la gente fuman aquí la gunjah, a saber, porteadores de palanquín, coolíes, pescadores, etc.

  2. La gunjah plana y la chur se usan aquí indistintamente para fumar.

  3. El charas no se usa, y por tanto no hay importación aquí.

  4. No.

  5. El bhang es usado ocasionalmente como bebida por la gente de aquí, especialmente por los hombres del interior.

  6. El uso de la gunjah va en disminución debido a sus precios aumentados.

  7. La mayoría de los fumadores de gunjah de aquí caen bajo el encabezamiento (a), consumidores moderados habituales.

  8. La gunjah es usada generalmente por las clases bajas de la gente, que están sujetas a fatigas excesivas y a la intemperie.

  9. De dos a cuatro pice de gunjah toma cada individuo aquí entre los fumadores moderados habituales.

  10. Las hojas secas de tabaco se mezclan generalmente con la gunjah por los fumadores de gunjah de aquí. La dhatura no se usa. El tabaco se mezcla con la gunjah para quitarle su pungencia, mientras que el bhang se bebe mezclado con leche y azúcar. La semilla de dhatura se mezcla ocasionalmente con la bebida de bhang. La preparación del bhang massala no se conoce aquí.

  11. Por lo general, la gente fuma gunjah en soledad.

Su uso está principalmente confinado al sexo masculino. Aquí no la consumen los niños.

  1. El hábito de consumir gunjah se forma con facilidad. Es muy difícil romper el hábito, pero no tanto como el opio entre los opiófagos. Los consumidores moderados pueden convertirse en excesivos.

  2. Ninguna costumbre, ni social ni religiosa, existe en cuanto al consumo de las drogas de que aquí se trata.

  3. La gente suele mirar a los fumadores de gunjah con cierto grado de odio. Aquí no hay relación alguna con la religión. Los fumadores de gunjah son por lo general de temperamento irritable y ardiente, y por eso los desprecia la gente. Aquí no existe costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  4. Ciertamente constituiría una privación grave para los consumidores habituales, moderados o excesivos, de gunjah renunciar al uso de la droga. Pierden su energía y su apetito. No tengo idea del número probable de cada clase.

  5. No sería factible prohibir de inmediato el uso de la droga. Si se prohíbe, los fumadores de gunjah recurrirán a tratos ilícitos. No es, por tanto, deseable una prohibición, pues provocará un grave descontento entre los consumidores. No se prevé peligro político alguno al suspender su uso. Es muy probable que la prohibición de fumar gunjah vaya seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas narcóticas.

  6. No lo creo.

  7. No tengo conocimiento del consumo de charas por fumar.

  8. Ninguna diferencia.

  9. Fumar la preparación de la planta del cáñamo es más perjudicial que beberla en cualquiera de sus formas, porque los fumadores padecen por lo general enfermedades de los pulmones, como catarro crónico, bronquitis y asma.

  10. Sí; el bhang y la gunjah son usados con frecuencia por el kabiraj con fines medicinales. Sí; el bhang se emplea para las enfermedades del ganado.

  11. El uso moderado de bhang y gunjah es beneficioso hasta cierto punto: (a) como digestivo, (b) para aliviar la fatiga y la exposición, (c) como preventivo de enfermedades en distritos palúdicos e insalubres, (d) es un poderoso afrodisíaco. La droga es usada generalmente por las clases bajas, como porteadores de palanquín, domes, chamars, etc. Me refiero a lo anterior respecto de los consumidores habituales moderados. Las clases superiores usan ocasionalmente la droga por su efecto afrodisíaco.

  12. El uso moderado de la droga es beneficioso para la salud hasta cierto punto.

  13. Sí.

  14. El efecto inmediato es excitar el sistema nervioso. Es refrescante hasta cierto punto. Produce intoxicación. No calma el hambre; al contrario, aumenta el apetito. El efecto dura de dos a doce horas según la dosis y la naturaleza de su preparación, y según la constitución de las personas que usan las drogas. Los efectos posteriores de la droga son por lo general depresión. Sí; se siente inquietud y ansia de la droga si no se consume después a tiempo.

  15. (a) a (c) No. No he visto ningún resultado pernicioso mencionado cuando se toma moderadamente, pero es muy difícil mantener la moderación.

  16. Todas las facultades, mentales, físicas y morales, se deterioran por el uso excesivo de fumar gunjah.

97 y 98. No.

  1. La gunjah se usa como afrodisíaco ocasionalmente en dosis moderadas. No la usan las prostitutas como afrodisíaco. No es perjudicial para este propósito afrodisíaco.

  2. El uso excesivo de la droga produce impotencia y otros efectos perjudiciales.

  3. Los consumidores habituales moderados de gunjah no son malos caracteres. Los consumidores moderados no cometen por lo general ningún crimen bajo su influencia.

  4. El uso excesivo de la droga conduce por lo general a la comisión de crímenes o a cualquier otra violencia social.

  5. No tengo experiencia de la ocasión de ningún caso particular.

  6. No.

  7. Puede ocurrir, pero no tengo conocimiento personal de ningún caso particular.

  8. Los efectos de las plantas de cáñamo usadas con moderación o en exceso se modifican por la mezcla de otras sustancias. La dhatura se mezcla ocasionalmente para aumentar el efecto narcótico de la droga bhang.

  9. No tengo conocimiento del uso de las drogas en la comida o la bebida.

  10. Hasta donde sé, el presente sistema de administración del impuesto funciona bien.

  11. No hay cultivo aquí.

  12. No hay producción de charas aquí.

  13. No hay cultivo de la planta del cáñamo para la producción de bhang aquí.

  14. El bhang y el charas no se usan, y por tanto no se importan. La actual tributación sobre la gunjah parece excesiva.

  15. Sí.

  16. Sí; el presente sistema de tributación sobre la gunjah parece objetable.

  17. Sí; hay tiendas autorizadas para la venta aquí, y deberían seguir existiendo para comodidad del público.

  18. Se consulta la voluntad de la gente antes de abrir cualquier tienda en una localidad determinada.

  19. No tengo conocimiento sobre este particular.

  20. Declaración del reverendo D. Morison, M.B., C.M., M.D., misionero médico, Rampur Boalia.

  21. He vivido unos quince años en Rampur Boalia, y he tenido ocasión de prestar al asunto cierta atención médica, social y moral. Estoy familiarizado con las propiedades medicinales de la droga, y he observado sus efectos físicos y morales en algunos nativos por quienes me intereso como cabeza de esta misión.

  22. La planta conocida entre nosotros en Rajshahi son las sumidades floridas secas y aplanadas del Cannabis sativa, y me han informado que no se vende en las tiendas ninguna otra clase de gunjah, ni la gente acostumbra usar ninguna otra forma de la droga, salvo en casos excepcionales y extremos, en que se emplean las hojas y los tallos de la planta silvestre como sustituto de la planta cultivada. La planta cultivada es tan barata, tan fácil de obtener y tan superior en sus cualidades embriagadoras, que casi nunca se recurre a la planta silvestre, con el riesgo de ser descubierto y la fuerte multa y sus desagradables efectos posteriores, salvo en casos desesperados, en que es imposible conseguir la otra y más agradable planta.

Las definiciones de gunjah plana y redonda no son conocidas aquí; solo se usa la gunjah plana. No estoy del todo seguro en cuanto a la gunjah quebrada o chur.

  1. En Rajshahi es abundante. En Rajshahi, si se deja crecer tras sembrarla,

  2. Se la conoce como gunjah, sidhee y bhang en este distrito.

  3. El suelo y el clima de Rajshahi son singularmente favorables para su crecimiento, por el hecho de que crece cada año en mi jardín y hay que cortarla como maleza molesta; pero fue sembrada allí por primera vez por mi syce, que usaba las drogas.

  4. Crece densamente, y parece propagarse por sí misma y ser rápida en su crecimiento.

  5. Sí. (2) Principalmente para gunjah. No puedo responder por las demás. En el extremo nordeste del distrito, el cultivo está a cargo del Departamento de Impuestos del Gobierno.

  6. No puedo decirlo.

  7. Nada sé en la práctica de su cultivo.

  8. Me han informado que existe una clase especial de hombres con experiencia hereditaria transmitida de padre a hijo. Personalmente no puedo decir si esto es verdad o no.

  9. No lo sé, pero debería pensar que en este clima y suelo sería posible domesticar la planta silvestre.

  10. No tengo conocimiento especial de esto.

  11. Nordeste de Rajshahi.

  12. (a) Gunjah.

  13. Solo he observado la gunjah lícita plana fumada aquí.

  14. Ciertamente; debería pensarlo con cuidado y cultivo.

  15. No puedo decirlo; pero los hindúes la usan principalmente.

  16. No puedo decirlo con certeza. Las tinturas preparadas en Inglaterra parecen haber perdido algunas de las propiedades de la gunjah recién preparada, siendo los efectos fisiológicos algo más suaves y menos marcados. Presumo que la causa del deterioro se hallará en los efectos de la humedad y el aire que modifican sus componentes químicos.

  17. Solo conozco la gunjah tal como se usa aquí para fumar. No conozco ningún otro uso.

  18. Los fumadores de gunjah son principalmente de las clases trabajadoras: jornaleros, carreteros, albañiles, carpinteros, herreros, pescadores, lecheros, raiyats y devotos. Hice un censo aproximado de una aldea vecina dentro de los límites municipales, y hallé que el 60 por ciento se dedicaba a fumar gunjah. Son en su mayoría jornaleros, carreteros y raiyats. Este porcentaje es alto, y no se hallaría tan alto en ninguna aldea fuera de los límites municipales.

  19. Plana, según me dicen.

  20. No se usa en esta villa, hasta donde sé.

  21. Lo es, por quienes no pueden permitirse obtener la droga; pero en medida limitada.

  22. Soy de opinión que no se usa mucho aquí, salvo con fines de fumar; pero en ciertas ocasiones los hindúes la usan.

  23. El uso de la gunjah para fumar va en aumento. La costumbre de fumar en compañía atrae a los jóvenes a escuchar las historias, y prueban fácilmente la pipa y forman el hábito. El licor ha llevado a algunos a buscar la estimulación mediante la droga como forma más barata de intoxicación.

  24. Para la gunjah calculo que:

el 50 por ciento son consumidores moderados, el 30 por ciento son consumidores excesivos, el 20 por ciento son consumidores ocasionales.

No creo que pueda dividírselos en cuatro clases.

  1. Principalmente de las clases trabajadoras.

(1) Ejemplo. (2) Baratura de la droga. (3) Facilidad para obtenerla sin inconveniente; tiendas cercanas. (4) Su fascinación una vez entregados a ella.

  1. Gunjah.

(1) Habitual moderado: dos fumadas al día, de 5 a 6 pice en compañía. Quizá de 2 a 4 pice cubrirían la parte de uno de la compañía.

(2) Habitual excesivo: de 2 a 4 annas al día. «Exceso» significa usarla cada dos horas.

  1. No sé que se mezcle nada con ella, salvo tabaco cuando se fuma.

  2. Siempre en compañía, a menos que el hombre tenga medios. Es demasiado caro fumar solo. Un fumador, para obtener una bocanada satisfactoria, debe usar más de lo que puede tomar; y si no puede tomarlo todo, el resto se pierde; así, cuando dos o tres están juntos, tienen satisfacción y economía. No me sorprendió menos descubrir que incluso muchachos de 10 a 15 años se reúnen y compran gunjah para fumar. Muchachos que llevan ladrillos y argamasa a los albañiles; sah. Lo descubrí al hacerlo.

  3. (a) Sí; tan fácil como fumar tabaco.

(b) Sí; pero solo malestar y ansia.

(c) Sí; dolor y desgana por la comida durante cuatro o cinco días.

(c) Siempre hay una tendencia a que el fumador moderado se vuelva excesivo.

  1. Me han informado que existen tales costumbres de usar bhang al término de las fiestas de Durga Puja entre los hindúes; pero no tengo conocimiento personal de esto.

  2. Con oprobio. Sí; los nombres ganjari y ganjakhor se consideran vergonzosos cuando se aplican a alguien. Atribuyo ese sentimiento a la desmoralización completa y bien comprendida que se produce en el carácter del fumador. Es poco fiable y propenso a frecuentar malas compañías. No sé que se le tenga por vicioso; pero hay cientos de «slokes» que describen los encantos y méritos de la droga: (1) como dadora de visiones agradables y exaltadas; (2) como afrodisíaco; (3) como estimulante de la energía muscular; (4) como dadora de valor y concentración mental, tendiendo de nuevo a la irritabilidad y la manía cuando se ve privado de ella o se toma constantemente en exceso.

  3. No lo creo.

  4. Solo lo considero un vicio. Muchos se beneficiarían, pero nadie sufriría si se detuviera mañana.

  5. La gunjah podría prohibirse a la clase que más la toma ahora, simplemente duplicando el precio. Me refiero a la clase trabajadora, es decir, el 90 por ciento de los consumidores en esta villa. El otro 10 por ciento está entre los acomodados.

clases, El cultivo ilícito puede reprimirse fácilmente con una pequeña recompensa, pues es una planta grande y voluminosa y no se oculta con facilidad. No habría descontento entre los consumidores si se hiciera gradualmente y se avisara de antemano. Sí; creo que habría algunos que se pasarían a la bebida si fuera lo bastante barata.

Primero pruébese el efecto de elevar el precio; luego, si es necesario, que siga la prohibición, excepto para fines medicinales. En mi opinión, el aumento lo pondría fuera del alcance de la clase que más lo consume.

  1. No; su precio más bien ha inducido a algunos a probar el ganja como forma más barata de intoxicación. Un hombre acostumbrado a la intoxicación recurrirá en su desesperación a cualquier estimulante nervioso que pueda conseguir, sea licor, ganja u opio. Es el hambre del sistema nervioso por su acostumbrada estimulación.

  2. No puedo decirlo; aquí no se usa en gran medida. En efecto, nada en absoluto, si estoy bien informado.

  3. Aquí solo se usa para fumar la clase plana.

  4. Fumar es, a mi juicio, la forma más perjudicial de tomar la droga, por las razones siguientes:

(1) Se pone inmediatamente en contacto con la sangre y pasa rápidamente a la circulación que abastece al cerebro y al sistema nervioso; (2) sus principios activos son volátiles y, por tanto, son llevados fácilmente a los pulmones por el humo; (3) por el estómago el proceso es más lento y menos seguro, como comprobamos al usar la tintura en el tratamiento médico. Probablemente es modificada por las secreciones del estómago antes de entrar en la circulación.

En todo caso, no es tan activa por el estómago como por los pulmones. El fumador no fuma ganja como un europeo fumaría una pipa. Lo aspira a sus pulmones y lo deja salir lentamente por las narices, poniendo así el humo en contacto con la sangre que circula por los capilares del pulmón.

La sangre toma oxígeno del mismo modo del aire respirado.

  1. Nunca he oído que el kabiraj use ganja. Se menciona en la farmacopea hindú y, en diversas formas, entra en la composición de algunas medicinas usadas para la diarrea y la indigestión; pero creo que hoy rara vez se usa así. No tengo noticia de que se dé alguna vez al ganado en este distrito.

  2. El uso moderado del ganja no es beneficioso de ningún modo:

(a) Sobrestimula el apetito, haciendo que el fumador se atiborre de comida que no puede digerir, y llevándolo así a la indigestión.

(2) Sí da resistencia, pero la reacción es severa. Exige de nuevo el estimulante o el fumador queda del todo impotente e inútil.

(c) Nunca se usa como febrífugo; en efecto, si un fumador de ganja sufre un ataque de fiebre, no se atreve a entregarse a su pipa habitual, pues le agrava su condición. El fumador de ganja es tan propenso a la fiebre como los demás. No tiene poder profiláctico en los distritos palúdicos.

  1. No considero inocuo el fumar ganja ni aun con moderación.

  2. Por regla general son bastante inofensivos, pero propensos a accesos de genio súbitos e incontenibles, que en el fumador excesivo crónico lo hacen un vecino pendenciero y sin principios.

  3. El primer efecto en el novicio es producir visiones y fantasías placenteras y exaltadas. Estimula los deseos sexuales y produce una intoxicación de género locuaz y alegre.

Siempre aumenta el apetito, como se ha dicho, y ningún hombre recurrirá a una droga para aumentar su apetito cuando tiene hambre. Los efectos duran dos horas según la dosis. Por lo general, tras dos horas las sensaciones se desvanecen, pero se siente un ligero efecto hasta las tres horas. Sí; los efectos posteriores son debilidad, lasitud, desinclinación a moverse y una incómoda sensación de inquietud interna, difícil de describir, debida, presumo, al ansia del sistema nervioso por la acostumbrada estimulación.

  1. Deteriora el organismo físico, mina la energía muscular por la sobrestimulación y lleva a la pérdida del vigor muscular, produciendo enflaquecimiento.

Produce estreñimiento severo, que causa indigestión y deterioro de las funciones alimentarias. El estreñimiento lleva a la disentería por retención de heces en el intestino. En los fumadores viejos son comunes el asma y la bronquitis, sobre todo el asma.

Desmoraliza por completo a un muchacho joven. Los deseos sexuales se estimulan tanto que, si puede permitírselo, pasará días y noches con prostitutas. La pereza sigue a la sobrestimulación de las funciones musculares y sexuales. Dudo mucho que, tomado con moderación, lleve rápidamente a la locura. Solo he visto un caso de locura que se decía producido por su uso, y no quedé en absoluto convencido de que la locura fuera producida por el uso de la droga. Creo que se requiere un gran exceso para producir la locura, pero en cerebros inestables probablemente cualquier intoxicante produciría locura. Hay muchos cerebros que no pueden soportar el exceso de estimulación sin mostrar síntomas de desarreglo. No estoy preparado para decir hasta qué punto esto puede explicar el alto porcentaje de locura en los manicomios de la India atribuido al ganja.

Sé que los que han descarriado o son considerados locos por el ganja en esta ciudad son simplemente «borrachos» que están siempre bajo su influencia, pero no he visto actos violentos cometidos por tales. Me informan que un lunático en la cárcel de Rajshahi está allí por haber asesinado a un tendero de ganja en Nator que se negó a suministrarle ganja.

  1. Mi opinión deliberada es, tras prestar considerable atención al asunto, que la locura producida por la droga se ha exagerado. La irritabilidad de genio producida por su falta es un hecho; y que da un valor intrépido —un valor que no ve los peligros ni los resultados del curso de acción seguido— también, creo, está bastante establecido. Comprendo muy bien que un cerebro naturalmente inestable bajo tal estimulación podría desarrollar súbitamente una manía aguda de naturaleza homicida. Soy, sin embargo, de opinión que no se ha prestado suficiente atención discriminadora a este asunto (como la locura producida por el excesivo indulgence de los deseos sexuales producidos por la estimulación del ganja) por los médicos indios que tienen oportunidades de estudiar la cuestión en los manicomios. Me informan también que si se priva de la droga al sujeto, los síntomas maníacos desaparecen y recobra la razón. No creo que las personas que sufren de enfermedad mental o cerebral recurran al ganja para calmar sus sufrimientos. Más bien lo considero como la proporción natural de la humanidad de cerebro débil, que ha recurrido, como otros, al ganja por la A medida que el hábito se difunde, creo que la proporción de alienados guardará estrecha relación con la proporción de cerebros inestables o débiles en la comunidad de la que procede el bebedor o fumador de gunjah. Es cierto, por supuesto, que la deficiente contención de sí mismo en un fumador le lleva a excederse más rápidamente que el hombre de intelecto vigoroso y poseedor de dominio propio.

El más débil cederá primero en todos estos casos, y es menos propenso a recobrarse. Estoy convencido de que la gunjah debilita la fuerza de voluntad, haciendo al hombre propenso a ser influido por otros desde fuera; y, si es así, más propenso a ser influido desde dentro en momentos de ira o bajo provocación o delirio.

  1. No; no es hereditaria, ni afecta a la descendencia en grado apreciable.

  2. Sé que conduce al descuido de las obligaciones familiares, volviendo al hombre insensible al afecto natural; pero esto se debe a la naturaleza imperiosa del ansia de la droga.

  3. (a). La consumen los jóvenes.

(b) Sí; las prostitutas la toman, pero la bebida o el licor importado la está suplantando rápidamente en este aspecto.

(c) Conduce a la sobreestimulación de la función sexual.

(d) Produce impotencia en el hombre como resultado natural de la sobreestimulación.

  1. En exceso, acaba por obliterar el deseo sexual y hace al sujeto indiferente a todo deseo, mental o físico. Producir esta condición es el objeto del devoto hindú cuando se entrega al exceso. Se vuelve ajeno a todo deseo, liberado de todo atractivo mundano o temporal y de todo deseo mental. La mente, dicen, es puesta así en la divina actitud de neutralidad o equilibrio, suspendida entre el deseo y el no deseo.

  2. El fumar gunjah desmoraliza al fumador y afloja su fibra moral; pero, aunque son indignos de confianza, no obstante no los hallo en gran medida, como clase, entregados al crimen. En este aspecto los clasificaría junto a los fumadores de opio. La tendencia es volverlos temerarios, y en tiempos de gran escasez o bajo tentación el fumador de gunjah cedería a la tentación antes que el no fumador ordinario. No incita directamente al crimen, pero las filas del crimen se reclutarían más fácilmente entre los fumadores de gunjah que entre quienes no están desmoralizados por su uso.

  3. El fumador que usa la droga en exceso arruinará su hogar vendiendo sus cabras, vacas y efectos antes que prescindir de ella. Se hace así su esclavo, y puede ser inducido por el ansia a robar para suplir sus necesidades.

  4. He citado en la pregunta 45 un caso ocurrido en este distrito.

  5. Me dicen que esa es la impresión general entre la gente.

  6. No puedo decirlo. Se dice que sigue a un fuerte trago de una bebida espirituosa, pero nunca he oído que se use sola con fines criminales.

  7. Respondido anteriormente en cuanto a los efectos. No tengo noticia de que se use con ella la dhatura.

  8. No tengo experiencia de esto.

  9. No conozco prácticamente esta rama de la administración de Rentas. Popularmente, la impresión es que podría haber mayor cuidado en impedir que se venda gunjah ilícita al público en secreto.

  10. No puedo entrar en esta cuestión aquí.

  11. No tengo conocimiento práctico de esto.

  12. No se usa en Rajshahi, por lo que sé.

  13. No se usa mucho en este distrito. La planta se controla fácilmente ofreciendo una pequeña recompensa por información sobre el cultivo privado.

  14. Sí; a las tiendas de venta al por menor de gunjah.

(1) Hay 405 tiendas en Rampur Boalia para la venta al por menor de gunjah para una población de veinte mil. Dos tiendas serían más que suficientes.

(2) La droga es demasiado barata; un muchacho puede comprar un pice de ella y obtener una dosis suficiente para producir la intoxicación. (3) No debería venderse a muchachos menores de veinte años. Conozco muchachos de diez a quince años que se reúnen para comprar gunjah para fumar. Es una vergüenza que los tenderos les impongan la tentación, pues con gusto suministran la droga a meros niños. (4) Aumentad el precio, digamos al doble de lo que es, y reduciréis el número de fumadores en un 90 por ciento.

Esto la pondría fuera del alcance del trabajador, que es el mayor consumidor.

  1. No tengo experiencia de esto.

  2. El impuesto sobre la gunjah no es suficiente cuando uno recuerda la mínima cantidad que produce la intoxicación. Un pice de ella basta para intoxicar a un principiante. Lo mismo se aplica a los licores alcohólicos; son demasiado baratos y se imponen demasiado ante el público por la multiplicidad de tiendas.

  3. Solo conozco la clase de gunjah plana. Ciertamente debería elevarse su precio para salvar la moral de la generación naciente.

  4. Se vende demasiado barata (la gunjah), y el impuesto debería duplicarse, como se ha dicho arriba.

  5. Sí; cuatro o cinco. Reducidlas a la mitad o a un tercio. Dos tiendas serían más que suficientes.

  6. Nunca. No puedo decirlo. Supongo que el arrendatario de la gunjah elige su terreno y toma el sitio más prometedor para su tienda. La opinión pública local cerraría toda tienda de gunjah, opio y licor en Rajshahi.

  7. En este distrito se puede obtener gunjah no gravada; de quién y en qué medida no puedo decirlo.

Nota.—La planta silvestre de gunjah, de la que tanto se hace como sustituto de la gunjah propiamente dicha, es una planta fibrosa grande y de crecimiento apretado, fácil de ver y conocer por todos.

No se usa por las siguientes razones:—

(1) Es demasiado suave para satisfacer al fumador habitual. (2) Produce un intenso dolor de cabeza y deja síntomas desagradables de los que la gunjah cultivada está exenta. (3) La severa pena impuesta a quienes se hallan en posesión de ella o la tienen creciendo en su terreno disuade incluso a quienes podrían tomarla de usarla.

Si la gunjah se suprimiera por completo, no habría dificultad en impedir el cultivo secreto mediante una pequeña recompensa ofrecida por información. No crece silvestre como la maleza; debe sembrarse como otras plantas, de semilla o esqueje. Crece alrededor de mi caballeriza, pero fue sembrada allí por granos de semilla que cayeron de la mano del syce que usaba el rastrojo.

  1. Declaración de Prart Sankar Dass Gurra, Baidya, médico, secretario de la Sociedad Médica de Bogra, Bogra.

  2. Soy médico y he observado personalmente casos de intoxicación por gunjah.

  3. Estas variedades, tal como aquí se definen, se aceptan también en esta provincia. (1) Bhang, (2) charas y (3) gunjah son generalmente los nombres de los respectivos artículos en esta provincia.

  4. He visto en Jessore y Bogra la planta creciendo espontáneamente. Abunda en la parte oriental de Bogra.

  5. Bhang, siddhi, bijaya, son los nombres aplicados a la misma planta.

  6. Crece en suelo aluvial arenoso en invierno.

  7. Crece densamente.

  8. Se cultiva en los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur.

(a) Para gunjah.

(b) El charas sale durante el proceso de preparación; pero no es el objeto del cultivo.

(c) El bhang no se cultiva.

(d) No.

  1. La superficie se ha aumentado por la mayor demanda, según me dicen.

  2. Primero se prepara un terreno para sembrar las semillas, y cuando las plantas alcanzan un pie de largo se trasplantan a otro terreno cuidadosamente cultivado, libre de malas hierbas y abonado con estiércol de vaca y tortas de aceite. Se plantan a una yarda de distancia aproximadamente.

  3. Son los cultivadores ordinarios y no forman ninguna casta especial.

  4. No.

  5. Que yo sepa, no.

  6. Los siguientes son los distritos productores de gunjah: Bogra, Rajshahi, Dinajpur.

  7. (a) La gunjah se prepara en los distritos productores de gunjah arriba mencionados.

(b) No hay disposición para preparar charas, que se prepara durante el proceso de preparación de la gunjah.

(c) El bhang no se prepara aquí a gran escala.

  1. Cuando las plantas cultivadas están en plena floración, se siegan y se dejan siete u ocho días. Luego se retira la presión y las sumidades floridas se pisotean y se secan al sol tres o cuatro días. Esta es la gunjah plana. Cuando se la rueda bajo el pie se llama gunjah redonda. Cuando se desprenden partes durante el proceso de preparación, se llaman chur. La gunjah se usa principalmente para fumar. Las sumidades se separan de las semillas, luego se humedecen en agua, se exprime el agua, se envuelven con hojas de tabaco y se presionan sobre la palma izquierda con el dedo derecho, y luego se cortan en pequeños fragmentos y se presionan una y otra vez, cortándolos tres veces. (A) Luego se fuma en un kalke de barro, un aparato tubular en forma de embudo, y en hukas especialmente usados para el propósito. (B) No conozco ningún método de comerla. (C) Se bebe con bhang.

  2. El bhang se seca y se conserva por la gente en sus propias casas. Las hojas se mezclan con pimienta negra y se humedecen en agua, y luego se prensan en un mortero y se reducen a una consistencia espesa, y luego se mezclan con azúcar y agua y se beben como un sorbete (jarabe).

  3. No hay una clase especial, pero las drogas son preparadas por cultivadores ordinarios.

  4. La gunjah se deteriora con el tiempo. El bhang tiene también la misma ley. La sequedad excesiva le es desfavorable. La gunjah se quema cada año de las existencias del Gobierno.

  5. La gunjah se usa principalmente para fumar. El charas también. La gunjah se usa también junto con bhang y se bebe como un jarabe. La gunjah se fuma en Bengala y Behar; pero el bhang se usa como sorbete arriba mencionado en muchas aldeas de estas provincias.

  6. Los hindúes y muhammadanos de clase baja usan la gunjah para fumar. Pero las clases altas también la fuman. La gunjah se usa más que el bhang y el charas. El charas es un hábito refinado del libertino de la ciudad. Los sanyasis, bairagis y fakires fuman gunjah. El número de estos que fuman gunjah supera con mucho al de cualquier otra clase.

  7. Generalmente se prefiere la gunjah plana.

  8. El charas se importa de los Estados nativos.

  9. El bhang no se fuma generalmente, y, cuando se fuma, no es muy intoxicante. No se usa mucho.

  10. Las personas que no tienen medios para procurarse vino o gunjah, o tienen algún prejuicio religioso contra el primero, comen y beben bhang. Quienes antes eran adictos al vino o a la gunjah, pero los han dejado por enfermedad o pobreza, usan esto. Se usa en muchas aldeas y entre las clases altas. Los uriyas y los hombres del norte la usan más que los bengalíes.

  11. El uso de la gunjah va en aumento debido a la abolición del sistema de outstill en Jessore, y en otros lugares por el aumento del precio del alcohol.

  12. Es difícil dar cifras exactas a falta de estadísticas. Puede decirse en números redondos como sigue:—

(a) 70 por ciento.

(b) 20 por ciento.

(c) 5 por ciento.

(d) 5 por ciento.

  1. (a) Hindúes de clase baja, muhammadanos, hombres del norte, sanyasis, bairagis y fakires.

Estos son indolentes, de temperamento violento, insociables e ineptos para cualquier función superior de la vida.

(b) Muchos de las clases arriba mencionadas, hombres de clases altas y badmashes de todas las sectas religiosas. Los ascetas son indolentes y viven de limosna, y las otras clases son malhechores y criminales.

(c) y (d) Borrachos y comedores de opio en compañía, y niños de las clases mencionadas arriba. No tienen control sobre sus acciones, y por tanto son más peligrosos, corrompen a los jóvenes.

  1. (a) De un pice a una anna.

(b) He conocido hombres, sanyasis, que toman 20 tolas al día, gastando 8 rupias en ello. El mínimo es dos annas al día.

  1. Las semillas de dhatura se conocen a veces como adulterante de la gunjah, pero se usan solo en raras ocasiones.

  2. Estas drogas generalmente se prefieren tomar en compañía. Los sanyasis las toman con los Uttar Sadhaks, o discípulos. Algunos fuman en soledad por devoción. Las mujeres de las clases más bajas, las rameras y las mujeres abandonadas, también la fuman. Los hijos de los fumadores de ganja, de las reuniones de canto, los que andan en mala compañía fuman ganja. Tomada por ellos con sus mayores,

  3. El hábito se contrae con facilidad. Tres días de fumar producen el hábito. Una vez formado, es difícil romperlo. Como las demás drogas embriagantes, tomar un poco lleva a tomar más.

El bhang también se

  1. El bhang se usa en Bijaya Dasami. El nombre Bijoya es sugestivo. Durante la Lakshmi Puja y el ayuno de Sivaratri, etc. Estas son la inmersión de las imágenes de Durga, el culto de la diosa de la fortuna, y el día de ayuno que se dice observado por el gran Mahadeva.

La ganga se usa en cantidades excesivas durante el Charak Puja, que tiene lugar el último día del año bengalí. Es el culto de Siva al que se unen los hombres de clase baja, que generalmente forman los factores principales de la puja. No es en modo alguno esencial, pues no las usamos en ninguna ocasión.

  1. Los fumadores de ganja y los bebedores de bhang son generalmente mirados con odio. La opinión pública ilustrada los odia. No hay freno religioso ni social. Los ganja-khors son generalmente odiados. Es por su mal carácter que son tan odiados. Es generalmente rudo, de temperamento violento, falto en todos sus deberes, mal hijo, padre sin deber, marido cruel, vecino molesto y mal ciudadano. Es un haragán. Si alguno habla en lenguaje barnizado, se dice que es un «ganja-khori galpa».

No conozco ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo. El Mahanirban Tantra dice: «Modyam mansam tatha matsyam mudra maithuna mabacha».

El vino, la carne, el pescado, los guisantes fritos y las mujeres se mencionan como esenciales de la Sakti Puja, pero en ninguna parte se usa la droga del cáñamo como tal.

  1. Puede considerarse un poco duro, pero la dificultad no es insuperable. No hay probabilidad de enfermedad alguna. De la clase (a) y (4), el 50 por ciento se verá muy inconveniente. De la (c) y (d) no será muy duro. Los sanyasis lo tomarán muy a pecho, pues son, como clase, invariablemente adictos al vicio.

  2. Es perfectamente factible prohibirlas. Puede haber probabilidad de que la droga se consuma ilícitamente. Para impedir el consumo puede aumentarse el impuesto y adoptarse los métodos sugeridos en el último capítulo. La prohibición no dará lugar a peligro político alguno, pues los fumadores de ganja tienen muy poca influencia sobre la sociedad.

El Gobierno ha afrontado cuestiones de carácter más religioso, como el Sati o la Ley de la Edad de Consentimiento, con audacia; esta es comparativamente una cuestión menor, que afecta solo a hombres depravados.

La prohibición no aumentará el alcoholismo, pero puede dar lugar a la intoxicación por bhang.

  1. Más bien el alcohol está siendo sustituido por estas drogas debido al mayor precio del primero.

  2. Los efectos del charas son más leves. 38. Se prefiere la ganja plana, por ser más eficaz.

  3. Fumar bhang es menos perjudicial que tomarlo internamente, pues el humo, siendo más volátil, pierde pronto su efecto; mientras que la droga tomada por la piedad tiene su influencia plena sobre la constitución.

  4. El bhang lo usan los kabirajes como medicina. Se usa también en homeopatía como Cannabis sativa. Se usa también en las enfermedades del ganado. La ganja se usa en la medicina europea como tintura y extracto de Cannabis indica; pero sus efectos se limitan a un pequeño grupo de enfermedades. No conozco el uso del charas como medicina.

  5. Ni siquiera el uso moderado de estos artículos es beneficioso.

(a) Primero produce un apetito voraz que ningún alimento sacia. Posteriormente daña el apetito. No tiene poder de digestión como el alcohol, ni es, como él, parte del alimento. La diarrea y la disentería que produce muestran que es más bien lo contrario de digestivo.

(b) Alivia la fatiga y da resistencia bajo el esfuerzo; pero muchas drogas menos perjudiciales tienen también el mismo poder, como el tabaco o el té.

(c) No tiene poder de prevenir la fiebre, ni poder febrífugo alguno, pues quienes la toman son igualmente su víctima.

(d) Los sanyasis alegan que su objeto al usarla es aclimatarlos a todo clima y acostumbrarlos a soportar la inclemencia del tiempo.

He visto afirmarse que la ganja es útil durante la hambruna y la angustia, pues hace las veces de alimento y suple su deficiencia. Pero no puedo creer que tal afirmación se haya hecho nunca en serio.

El apetito voraz producido por su uso no es economía, ni da resistencia bajo la inanición. Entre los fumadores de ganja se sabe que conservan buena salud los que toman leche y otros artículos nutritivos de dieta. Pero los hombres que viven con dieta escasa pronto mueren de disentería sanguinolenta, asma o tisis. Así que su poder económico o conservador de la salud no está autenticado.

  1. No es inocua. (1) No es una necesidad para el sistema, y la naturaleza no tolera abuso alguno; así que lo que es innecesario debe ser perjudicial. (2) Es costosa. La gente está generalmente medio hambrienta, y aun un pice al día no es una suma trivial para muchas familias. (3) El hábito moderado no puede mantenerse. (4) Aun el fumar moderado es perjudicial.

  2. Aun los fumadores moderados se embriagan, y su conducta ruda los hace repulsivos a sus vecinos.

  3. Produce una sensación placentera, rápida sucesión de ideas agradables, locuacidad y alegría. Produce una sensación voraz que no sacia el alimento. Sus efectos duran cinco o seis horas; a menudo un día entero. Sus efectos posteriores son un dolor de cabeza, una sensación como de que el cerebro hierve y levanta la bóveda craneal como la tapa de una tetera. Requiere un chillum fresco para reanimar el ánimo.

  4. Su uso habitual moderado también va acompañado de resultados funestos. Indudablemente produce resultados perjudiciales para la constitución; aun los hombres fuertes son abatidos por su uso continuo. Un rostro flaco, macilento y rudo, con ojos rojos y hundidos en las órbitas, un cuerpo huesudo, indican a un fumador de ganja. Primero produce apetito aumentado, no satisfecho por alimento alguno; y su uso prolongado, pérdida de apetito.

Los fumadores de ganja mueren generalmente de disentería sanguinolenta, asma y tisis, y hemoptisis, etc. Ringer dice: «Entregado a él por mucho tiempo, produce pérdida de fuerzas, temblor y mucha debilidad mental». De todos los fumadores de ganja que he visto, no he visto a ningún hombre moral o religioso que tome interés inteligente en ningún buen asunto. Produce insania, generalmente manía. Ilusiones de los sentidos, una especie de doble conciencia, dan sucesión a la mente insana. Muchachos sanos han sido atacados tras una orgía, y restablecidos al descontinuarla. He visto también a un criado gastar su último pice en la tienda de ganja.

  1. Los fumadores excesivos generalmente arruinan su salud más pronto, acelerando su muerte o cayendo pronto en un estado de non compos mentis, y se convierten en internos de manicomios, cuyas estadísticas mostrarán ampliamente la verdad de la afirmación.

47 y 48. Creo que en ese caso la asociación tiene más que ver que la herencia. Pero el hecho es cierto: que los hijos de fumadores de ganja se hacen también fumadores.

El fumador de ganja a menudo insta a su hijo a traerle fuego o a ayudarle a fumar, y el niño queda así iniciado en el vicio.

  1. La ganja es un afrodisíaco. La usan también las prostitutas y los adúlteros. Es más perjudicial cuando se usa en esa capacidad. Generalmente se ve que las personas que usan afrodisíacos artificiales son generalmente estériles. Es generalmente el caso con los afrodisíacos que posteriormente dañan el poder sexual y producen impotencia. La regla no es de otro modo con la ganja.

  2. Las personas que usan ganja como afrodisíaco aumentan posteriormente la dosis, y el fumar excesivo, además de sus efectos ordinarios, daña también los poderes sexuales más pronto y más eficazmente.

  3. Casi todos los malos caracteres son fumadores de ganja. Para endurecerse a una carrera de vicio, para embotar la conciencia y para producir audacia ante el peligro, las personas se dan al fumar ganja.

No hay crimen que la ganja no pueda asistir.

Los ladrones, los salteadores y los adúlteros son casi todos fumadores de ganja.

  1. Los malos caracteres comienzan al principio con cantidades moderadas. Pero a medida que crecen en vicio, se vuelven también inmoderados, pues requieren una gran cantidad para ahogar sus escrúpulos de conciencia.

  2. He leído recientemente de un criminal que alegaba como excusa que estaba bajo la intoxicación del fumar ganja. Otros casos de esta clase se han oído también.

  3. La mayoría de los badmashes fuman ganja antes de realizar sus actos de crimen premeditados. Estimula sus poderes, les da energía para la acción, embota su conciencia y los hace temerarios. Los salteadores, tras cometer sus crímenes, se divierten en una reunión para olvidar los remordimientos de conciencia.

  4. Se han oído casos de que malos caracteres en los ferrocarriles o en las posadas traban amistad con sus víctimas y las inducen a participar de dulces, y, cuando están perfectamente insensibles, les roban todas sus propiedades. Estas drogas producen completo estupor y se han administrado para producir sueño.

  5. Las semillas de dhatura dan mayor poder de intoxicación, y su adulteración excesiva ha producido insania temporal.

  6. La ganja se bebe a menudo en relación con el bhang. No he conocido ningún uso semejante del charas.

Cuando una persona toma bhang habitualmente, sus ansias nunca se satisfacen con la droga sola, y la mezcla con ganja. En ese caso la intoxicación es aún más poderosa.

  1. Es susceptible de mejora. Debería colocarse mayor barrera ante la gente, de modo que no pueda ser introducida de contrabando ni fácilmente asegurada y procurada por niños y malos caracteres.

  2. Actualmente se permite a un hombre comprar veinte tolas, pero debería restringirse a cinco tolas.

No hay restricción en cuanto a la edad. Debería ser regla que a nadie menor de dieciséis años aproximadamente se le permitiera comprar ganja en la tienda. A los insanos y a los criminales empedernidos, que usan ganja para asistirles a cometer crímenes, no debería permitírseles comprar ganja en la tienda. Debería tomarse la opinión de la mayoría de los residentes antes de establecer una tienda de ganja en cualquier localidad. Si las autoridades velan más por su prevención que por el beneficio así obtenido, creo que los abusos podrían ser eficazmente contenidos. El impuesto sobre la ganja debería aumentarse.

  1. Actualmente hay mucha posibilidad de contrabando. Los cultivadores de ganja pueden hacer venta ilícita de ella. Debería haber mayor supervisión para prevenir tales abusos.

  2. El charas no se produce aquí.

  3. Debería haber una restricción sobre el cultivo de las plantas de bhang. Si el Gobierno ordena a hombres especiales destruir todas las plantas silvestres y mantener su cultivo bajo sus propios hombres, como en el caso de la ganja, podría impedirse su abuso. Puede costar alguna molestia, pero lo compensará ampliamente.

  4. En cuanto al charas y al bhang, no tengo conocimiento; pero sobre la ganja, la cantidad debería restringirse a cinco tolas por hombre, y el impuesto sobre ella debería aumentarse, de modo que no esté disponible para todas las clases debido al mayor precio.

  5. El precio de la ganja es mucho menor en proporción al alcohol y otros embriagantes. Pero debería elevarse, pues nada contiene estos hábitos tan eficazmente como ponerlo fuera del alcance de la gente.

  6. Hay diferentes tarifas para las diferentes variedades, como he dicho. El precio debería elevarse proporcionalmente.

  7. No.

  8. Me dicen que hay casas anexas a cada tienda de ganja para fumar allí. Pero tales lugares, si es que existen, pues no estoy exactamente seguro, son sumamente peligrosos. Son potentes para el daño, y la sede de toda conspiración para el crimen.

Debería ser ley que a nadie se le permitiera tener tal lugar anexo a su tienda; a nadie se le debería permitir fumar en el recinto de la tienda.

  1. No se consultan los deseos ni se toman medidas, por lo que yo sepa. Creo que debería tenerse en cuenta la opinión local más plenamente de lo que (si acaso se tiene) se hace en la actualidad, y que esa opinión debería provenir de quienes son los verdaderos representantes del país.

  2. No habiendo Estados nativos, no me es posible responder a esta pregunta.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Estudié en el Colegio Médico de Calcuta y obtuve mi título en 1880. Nunca estuve al servicio del Gobierno. Nuestra sociedad médica de Bogra cuenta con diez miembros. Me establecí en Bogra un año después de obtener mi título y he permanecido allí desde entonces. Nunca he estudiado la locura de manera especial.

Pregunta 28.—Un sanyasi llegó a Bogra el invierno pasado que solía fumar todo el día. Me dijeron que fumaba todo el día y que gastaba de 2 a 8 rupias, lo que entendí que representaba unas 20 tolas. Llevaba consigo chelas que fumaban en menor cantidad. Este es el único caso que he visto de un hombre que consumiera hasta 20 tolas al día. Conozco a otro hombre que fumaba cada hora, pero no puedo decir qué cantidad fumaba. El sanyasi estaba siempre de mal humor y tenía los ojos rojos; pero el consumo de 20 tolas no había dañado su salud, que era sana y fuerte. Comía solo una pequeña cantidad de

Pregunta 43.—Si un hombre pierde el temple uniforme de su carácter, lo considero intoxicado. Un hombre pierde su entendimiento hasta cierto punto cuando está intoxicado. Los fumadores moderados se intoxican de esta manera. He visto a hombres perder el temple tras fumar su cantidad habitual. La intoxicación consiste en que el cerebro del hombre se congestiona y pierde el equilibrio de su mente.

He visto a fumadores moderados intoxicarse con su dosis habitual, quizá porque tenían el estómago vacío o no gozaban de buena salud.

Esta intoxicación no es análoga a la intoxicación alcohólica, sino de un género distinto. Mi respuesta 44 describe cierto grado de esta intoxicación.

Pregunta 44.—Mi respuesta 44 describe los efectos ordinarios de la droga incluso en una dosis moderada. Encontré esta afirmación en libros que he leído, y también he preguntado a fumadores.

Pregunta 45.—El uso moderado no produce locura. Las palabras «delirios de los sentidos, una especie de conciencia dual, dan paso a una mente insana», provienen de la Terapéutica de Ringer o de Hughes. Nunca he observado yo mismo estos efectos.

Tuve que tratar a un muchacho cuya locura fue causada por fumar ganja. Estuvo bajo mi tratamiento durante tres o cuatro meses. Tenía diecinueve años. Conozco otro caso de un mendigo que contrajo la locura por fumar ganja. Todo lo que obtenía mendigando lo gastaba en la tienda de ganja, en lugar de comprar comida. No conocía al mendigo antes de que enloqueciera.

El muchacho era estudiante en la escuela de Bogra.

Lo conocía entonces, y estaba en sano juicio. Dejó la escuela y cayó en la compañía de libertinos, que eran malos caracteres de vida inmoral. Bebían ocasionalmente, pero fumaban ganja principalmente. Nunca oí que el muchacho bebiera.

Conocía a la familia del muchacho, y no había tara hereditaria. Conocía a su padre y a su tío, pero no a su abuelo. Pregunté al tío si alguno de la familia había estado loco, y dijo que ninguno.

No indagué particularmente sobre el abuelo. La madre vive, y no he preguntado por su familia. El muchacho estuvo loco durante un año y medio. No fue a un manicomio. Durante algunos meses antes de que el caso llegara a mí, el muchacho estuvo bajo el tratamiento de kabirajes. Estuvo bajo mi tratamiento solo durante los últimos tres meses de su locura. El muchacho tomó mis medicinas, y tras algunos días vino sin mostrar síntoma alguno de locura. Le di sedantes. No era epiléptico.

Leí una Materia Médica del Dr. Durga Das Kar, escrita en bengalí, en la que se afirma que el Dr. Simpson había hecho un censo del Manicomio de Dacca en 1862, y halló que el 48 por ciento de los locos eran adictos a la ganja.

Esto fue lo que me llevó a pensar que la ganja producía locura, y mi opinión quedó confirmada por el caso que he descrito.

Pregunta 61.—He sido magistrado honorario durante siete u ocho años, pero en tal calidad no he visto motivo alguno para relacionar la ganja con el crimen. Muchos de mis vecinos fumaban ganja y cometían crímenes. Muchas de las observaciones de las respuestas 51 a 55 son mero rumor, e hice averiguaciones entre aldeanos que me dijeron que había fumadores de ganja en sus aldeas que eran también malos caracteres. No recuerdo que ninguno de mis vecinos que cometieron crímenes fuera a la cárcel. Me refiero a crímenes como injuriar a otros y extorsionarles dinero e ir a golpearlos. Solo conozco a un hombre que extorsionara dinero, y vivía en la misma «para» que yo en Jessore cuando era niño. Algunos de mis vecinos en Bogra pueden haber cometido crímenes, pero no conozco a ninguna persona en particular que haya cometido un crimen.

Soy miembro de una asociación de temperancia. La sociedad médica de Bogra no es una sociedad de temperancia. La asociación de temperancia a la que pertenezco es la fundada por Keshub Chunder Sen, llamada la Banda de la Esperanza. Estoy comprometido contra todo intoxicante.

  1. Declaración de Kattas CaunpRA Bosr, Kayasth, médico, Calcuta.

  2. Comunicándome directamente con personas que tienen un conocimiento extenso del asunto y que están personalmente familiarizadas con el proceso del cultivo del cáñamo en Bengala, las Provincias Centrales, Rajputana y Nepal, pude obtener oportunidades de reunir hechos relativos al asunto.

  3. Las definiciones del Dr. Prain pueden aceptarse para nuestra provincia.

Siddhi, bhang, subji, pati, buty, thandi, bijaya.

La ganja es llamada a veces tara tamock (tabaco fuerte) por la gente de clase baja de Bengala.

El charas no tiene otro nombre.

  1. (a) Sí.

(b) No.

(c) Sí.

(d) Sí.

Bengala Oriental. Extenso cultivo de ganja y bhang realizado bajo la supervisión del Gobierno. El cultivo del cáñamo para fibra se lleva a cabo en Reshra, Lakimpur y Malda; pero el resultado es del todo insatisfactorio.

  1. El consumo de la droga del cáñamo ha aumentado y, en consecuencia, ha habido un aumento en la superficie de su cultivo. La pobreza provocada por el consumo de alcohol ha llevado a muchos bebedores empedernidos a moderar la ración de alcohol y a recurrir a la ganja y al bhang como ingredientes principales para la intoxicación.

  2. Febrero y marzo es la época en que los cultivadores preparan su tierra. La tierra es entonces arada varias veces y todas las malas hierbas son cuidadosamente extraídas; luego se abona, siendo el mejor abono los excrementos humanos y el estiércol de vaca. Una vez que las lluvias se han establecido debidamente, la tierra es arada de nuevo. Se hacen entonces caballones sobre la tierra y la semilla se siembra en julio y agosto; las plántulas se plantan en los caballones. Cuando las plantas florecen, los expertos recorren el campo y eliminan las plantas estaminadas. La ganja se formará ahora y estará lista en enero y principios de febrero.

  3. No; no forman una clase especial; son de la misma clase que los demás cultivadores agrícolas.

11 y 12. No.

  1. (a) Sí, el cultivo está restringido a los distritos de Rajshahi a causa de su suelo.

(b) No.

  1. (a) Sí, la ganja crece extensamente en Naogaon, en el distrito de Rajshahi, y en la estación de Sultanpar, Ferrocarril del Norte de Bengala. El charas nunca se extrae en esta provincia; viene de Nepal.

El bhang se cultiva en gran medida en Bhagalpur, Patna, Monghyr, Sahibganj. El mercado de Calcuta se abastece con los productos de estos lugares. También crece abundantemente en los distritos de Rajputana, donde no se impone derecho alguno sobre el producto.

  1. No lo prepara generalmente la gente en sus casas. Sí; el bhang podría prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. No; la ganja y el charas requieren algún proceso especial; además, la ganja silvestre no es apta para el consumo humano.

  2. La ganja la preparan los bengalíes de clase media que son agricultores y que viven en el distrito de Rajshahi. El bhang lo preparan comúnmente los indostaníes de clase media y los chowbes de Muttra. A veces, aunque muy raramente, lo preparan los malis. El charas lo hacen los nepaleses y la gente de Amritsar.

  3. Sí, lo hacen. El bhang y la ganja se conservan bien solo doce meses, tras los cuales se supone que pierden sus virtudes intoxicantes. El Gobierno nunca permite que los tenderos retengan ganja por más de dos años. La humedad y la mojadura destruyen la materia resinosa. No hay nada que impida el deterioro.

  4. Sí; la ganja y el charas se usan solo para fumar, pero hay un porcentaje meramente nominal de hombres que mascan ganja y la tragan con ayuda de agua. Ejemplos de esta rara variedad de consumidores de ganja pueden verse entre la clase inferior de marwaris que viven en Barabazar.

  5. La ganja la fuman los hindúes y los mahometanos. Además, los chowbes, los babus bengalíes, los sadhus y los fakires la fuman; las mujeres de reputación deshonrosa son también fumadoras de ganja.

El charas se usa en muy pequeña cantidad y por un número limitado de hombres. De cada 100, 95 serían fumadores de ganja y 5 serían fumadores de charas.

  1. La ganja redonda la prepara generalmente la gente de esta provincia.

  2. El charas solo se suministra desde Nepal, y la gente de esta provincia lo prefiere. El charas de Amritsar lo consumen los habitantes de Amritsar.

  3. No.

  4. Los marwaris, los johuris o personas que comercian con piedras preciosas, los chowbes, la mayoría de los cuales están empleados como jamadars en casas mercantiles, los sikhs, los hombres de Bikanir, los jogis y los sanyasis beben bhang en exceso. Los bengalíes y los mahometanos no se entregan a ello. El cien por cien de los johuris y chowbes lo toman, y se sabe que el 80 por ciento de los marwaris lo toman. En Barabazar,

  5. Están decididamente en aumento.

La baratura es su mejor recomendación.

  1. Aparte de la clase más pobre de gente que usa ganja y bhang por su baratura, hay miles de hombres respetables que son adictos a estas drogas solo porque no están prohibidas por los Shastras o las escrituras religiosas. Los johuris enseñan a sus hijos a practicar el bhang desde su infancia.

  2. (a) De una pice a cuatro annas.

(b) De ocho annas a dos rupias.

  1. Todas las clases de fumadores de ganja usan los mismos ingredientes, hojas de tabaco y un poco de agua, mientras que los fumadores de charas usan solo tabaco preparado.

De los que se entregan al bhang, la clase más pobre usa solo una pequeña cantidad de pimienta negra; mientras que la clase acomodada de consumidores usa azúcar, hojas de rosa, anís, semillas de pepino, pimienta negra, almendras, clavos, cardamomo. Bhang massala: semillas de anís, pétalos de rosa, semillas de pepino, semillas de melón almizclero, almendras y azúcar cande.

  1. Entre la gente de Rajputana y las Provincias del Noroeste el bhang se usa públicamente, mientras que la ganja y el charas son practicados por la mayoría de la gente en soledad. Se sabe que niños de tierna edad, digamos de diez o doce años, beben bhang en gran cantidad, y pertenecen a la clase rica de los marwaris o johuris. He visto a un abuelo verter una cucharadita de siddhi preparado en la boca de su nieto infante que apenas tenía doce meses.

  2. (a) Sí.

(b) No.

(c) No existe tal tendencia.

  1. Hay una costumbre prevalente entre la gente de esta provincia de beber siddhi el último día del Durga Pooja. El uso se considera esencial. Siempre es moderado. Nunca conduce a la formación de un hábito.

  2. La bebida del bhang nunca es tenida en cuenta por la gente de esta provincia. Los fumadores de ganja y charas son siempre despreciados por los caballeros de clase superior. No hay tal costumbre prevalente en esta provincia que obligue a la gente a adorar la planta del cáñamo.

  3. Indudablemente sería una privación para la clase trabajadora de consumidores que, para sobrellevar la fatiga de su trabajo, se entregan al gunjah o al bhang. «Los kahars o aguadores y sirvientes domésticos, que forman casi una octava parte del número total de habitantes de Calcuta, sufrirían materialmente si se les obligara a renunciar al hábito de fumar gunjah o de beber bhang.

  4. No sería factible; ciertamente se consumiría de forma ilícita, como ahora se usa en cierta medida. Sería impracticable hacer cumplir la prohibición. Ocasionaría descontento entre la clase baja de consumidores. La prohibición, si se hiciera cumplir, podría conducir a un peligro político. Sí; los consumidores recurrirían a estimulantes alcohólicos y a otras drogas intoxicantes.

  5. No.

  6. De hecho no hay diferencia entre los efectos de fumar gunjah y charas, pero algunos de los consumidores dicen que el efecto del charas es más duradero que el del gunjah. El charas actúa más rápidamente que el gunjah.

  7. El charas y las variedades redondas de gunjah son superiores a las planas, y sus efectos son más poderosos.

  8. Fumar gunjah sería menos perjudicial que comer gunjah. Al fumar la droga, la mayor parte de la materia resinosa se destruye por la combustión, y la materia resinosa es perjudicial para la constitución humana. El poder intoxicante de la droga depende de la cantidad y calidad de su materia resinosa.

  9. El bhang es usado a menudo por los kabirajes y hakims en el tratamiento de la diarrea crónica y la disentería; también se usa en la dispepsia. El Kamashwar modak y el Gangadhar churna se elaboran con las hojas secas del sidhee fresco. El bhang se considera un poderoso tónico estomacal y astringente.

El gunjah hervido en aceite de mostaza constituye una aplicación para la sarna y las picazones.

  1. Sí; en pequeñas dosis. El bhang en pequeñas dosis actúa como digestivo. Los fumadores de gunjah dicen que alivia la fatiga. El extracto de gunjah actúa a veces como antiperiódico y febrífugo.

  2. No puedo llamarlo inofensivo, pero su uso moderado no es más perjudicial que fumar tabaco.

  3. Sí; lo son.

  4. Actúa como estimulante. Sí; los consumidores dicen que es refrescante. Produce intoxicación. No calma el hambre. Sí provoca apetito; sus efectos no duran más de seis horas. A diferencia del alcohol, no produce ninguna inquietud.

  5. (a) No, nunca lo he visto producir.

(b) No.

(c) No; por el contrario, promueve el apetito.

(2) No; por el contrario, alivia la disentería, la bronquitis y el asma.

(e) No.

No, no lo hace. En mi práctica entre personas que usan bhang o gunjah, nunca he encontrado un solo caso en que el gunjah o el bhang fuera la causa de la locura. Hubo algunos casos de locura entre mis pacientes que eran fumadores habituales de gunjah, pero tras una investigación minuciosa se supo que el gunjah no era la causa directa de su trastorno mental, pues tenían otros vicios constitucionales que bien podrían alterar las funciones del cerebro. Además, en dos o tres casos había antecedentes familiares. Solo muy recientemente se me trajo un caso de locura para su tratamiento, y los amigos atribuían el trastorno al hábito de fumar gunjah, que había contraído por su frecuente trato con los mendicantes religiosos; pero la historia minuciosa reveló que unos doce años antes había sufrido de locura, cuando no había historia de fumar gunjah ni de beber bhang.

  1. No.

  2. Sí; hombres y mujeres de moralidad dudosa lo usan como afrodisíaco. Su uso no es en modo alguno más perjudicial que el uso de la otra droga.

El cáñamo nunca produce impotencia.

  1. Faltan por completo ejemplos que establezcan una conexión entre el cáñamo y el crimen. Los badmashes de Mirzapur, que dedican la mayor parte de su tiempo al juego y buscan querella con gente inocente, son bebedores habituales de bhang y fumadores de charas y gunjah. Pero no usan la droga con ningún propósito especial. La usan como una necesidad social, tal como el tabaco usado por los babus bengalíes.

  2. Pueden encontrarse ejemplos vivos de hombres que usan gunjah por valor de dos rupias diarias durante cuarenta o cincuenta años y conservan sus facultades en perfecto orden. Algunos de estos hombres pertenecen a caballeros de clase alta que gozan de respeto en la sociedad.

  3. No; nunca. Estas drogas ni siquiera tienen reputación de poseer tal poder.

  4. Sí; a veces los criminales han hecho tales intentos. Se necesitan grandes cantidades para producir un completo estupefacimiento, pero el estupefacimiento total nunca puede ser producido por el cáñamo.

  5. Se supone que la mezcla de tabaco aumenta las propiedades intoxicantes de las drogas; pero en realidad no lo hace. El azúcar, cuando se añade al bhang, aumenta su potencia, pero esta afirmación de los consumidores de bhang y gunjah requiere verificación.

  6. No me he encontrado con un caso en que el charas haya sido comido por los badmashes. El gunjah es masticado por las personas adictas a su uso. Un mero porcentaje nominal de hombres de Mirzapur y Benarés comen gunjah.

  7. Por lo que respecta a Bengala, la administración de impuestos especiales no requiere ninguna mejora adicional.

  8. Por los hechos recogidos de personas que comercian con gunjah y que lo cultivan, podría aventurarme a decir que toda modificación adicional es completamente innecesaria.

  9. Sería inútil intentar tal cosa. Cualquier restricción adicional induciría a los hombres a cultivar cáñamo clandestinamente y el contrabando continuaría.

  10. No, ni lo más mínimo. 64. No.

  11. Sí, es bastante razonable con referencia a las drogas de cáñamo, pero el alcohol aún soportará una mayor tributación. El comercio de alcohol debería restringirse por la seguridad del pueblo. El uso libre de alcohol simplemente fomentaría el crimen y los delitos.

66 y 67. No.

  1. Sí; hay casas en nuestra ciudad donde la gente acude a consumir bhang, charas y gunjah. Tales casas suelen estar regentadas por los consumidores juveniles, a quienes les resulta difícil practicar el fumar o el beber en sus propios hogares. Estas casas son peligrosas, pero no hay nada que hacer para eliminarlas. Cuando las tiendas se abren públicamente, las autoridades no consultan los deseos y opiniones de las personas que viven en el vecindario. Siempre sería prudente consultar la opinión de los vecinos.

  2. Gentes de Rajputana, Nepal, Amritsar y las Provincias Centrales traen a veces drogas de cáñamo para su consumo doméstico, pero no las venden a la gente de esta provincia. No pagan el impuesto.

Testimonio oral.

Pregunta 1.—Me gradué en la Universidad con el título de L. M. S. en 1874. Estuve al servicio del Gobierno durante cinco años. Mi padre murió y no había nadie que cuidara de mi familia; así que renuncié al servicio del Gobierno. Renuncié para poder disponer de mi propio tiempo. Nunca hice de la locura un estudio especial, ni he estado a cargo de un manicomio. Los criminales que se suponía estaban locos eran llevados a las celdas de la Escuela Médica Campbell y yo tenía el deber de observarlos. He visto unos treinta casos de locura en mi práctica. Son casos a los que he atendido de cerca. Algunos de ellos se mencionan en la respuesta a la Pregunta 45.

Pregunta 8.—Mi afirmación de que el consumo de las drogas de cáñamo va en aumento no se basa en estadísticas. He expuesto la impresión recogida en mi práctica al observar que durante los últimos cuatro o cinco años he sido llamado varias veces para atender a miembros juveniles de respetables familias marwaris, entre las que tengo una amplia clientela. No estoy seguro del hecho; si las estadísticas no lo apoyan, mi impresión es probablemente errónea. He atendido cien casos del tipo que he descrito. Son casos de envenenamiento por bhang y gunjah, y son comunes solo durante el festival de Holi. Últimamente ha crecido la práctica de tomar una mezcla de bhang y gunjah y otras drogas, de las cuales estoy bastante seguro, por ciertos síntomas, que el dhatura es una de ellas. Solo un paciente me ha dicho que había usado dhatura, pero he observado síntomas de dhatura en muchos de los casos. No puedo afirmar con certeza que en un solo caso los síntomas fueran atribuibles únicamente a los efectos tóxicos del gunjah o del bhang. Ninguno de los casos fue objeto de investigación policial alguna. Entendí que las drogas habían sido tomadas voluntariamente por intoxicación, y en ningún caso fueron fatales los efectos. Ninguno de estos casos fue un caso de locura. Algunos fueron casos de intoxicación, y la duración más larga de cualquier caso de intoxicación fue de treinta y seis horas.

Pregunta 46.—Mi respuesta a esta pregunta está contenida en mi respuesta a la Pregunta 45. No tengo experiencia de los efectos del exceso, salvo lo que se expone en este lugar. Mi experiencia no es en gran medida lo que he recogido en mi práctica, sino más bien lo que he aprendido de los fumadores.

Pregunta 51.—Quiero decir que en los barrios ¢ y g de Bara Bazar las agresiones y los pequeños delitos de violencia son extremadamente comunes, y que no he logrado en absoluto descubrir que las drogas de cáñamo tuvieran conexión alguna con ellos. Los «badmashes de Mirzapur» son personas que han venido de las Provincias del Noroeste y se han establecido en esta parte de la ciudad de Calcuta.

Pregunta 52.—No es una afirmación exagerada que puedan verse ejemplos vivos de hombres que toman gunjah por valor de 2 rupias diarias. Son radhus y sanyasis, y la gente se complace en tratarlos con liberalidad cuando bajan a Calcuta. Conozco a varios de estos hombres que han consumido hasta 2 rupias al día. El año pasado hice averiguaciones sobre un sadhu en relación con un caso de supuesta locura ocurrido en un hombre de quien se decía que había aprendido el hábito de él. El sadhu me dijo que había estado tomando gunjah durante los últimos cuarenta o cincuenta años, desde que era niño, y que podía tomar hasta por valor de 2 o 3 rupias al día. Conozco cuatro casos entre personas respetables, caballeros marwaris, uno de los cuales me dijo que cada uno de ellos gastaba 2 rupias al día en cáñamo. No puedo decir que usaran esa cantidad ellos mismos, pero la información me fue dada por uno de los miembros que me ha suministrado buena parte de la información contenida en mi memoria.

Pregunta 68.—Las casas a que me refiero son lugares privados donde los jóvenes se reúnen cada día. Cada frecuentador tiene que contribuir a los gastos de la casa. Son, en efecto, clubes para fumar gunjah. Conozco una tienda junto a la Chitpur Road donde el tendero invita a los juveniles a venir a fumar sin cobrarles nada, a fin de enseñarles el hábito. La tienda está casi frente a la calle Bartala. Es una tienda con licencia. Puede haber otras tiendas en la Chitpur Road, pero la descripción anterior identificará aquella de la que hablo. Mi información se basa en las declaraciones de personas respetables a quienes creo por completo.

  1. Testimonio de Mourm Cxunper Roy, brahmán, médico védico, Nator, Rajshahi.

  2. Mi larga residencia en Rajshahi, el mejor distrito productor de drogas de cáñamo en Bengala, y las oportunidades que he tenido, como médico, de tratar con las diversas secciones de la comunidad.

  3. El gunjah redondo es desconocido en este distrito. Las otras preparaciones se conocen localmente como gunjah (plano y chur), charas y bhang.

  4. Por lo que sé, el gunjah y el charas se usan solo para fumar.

  5. El bhang, por regla general, nunca se usa para fumar.

  6. (2) De 2 a 4 pice por día.

(5) De 2 a 4 annas por día.

  1. El ganja y el charas se preparan ordinariamente con tabaco para fumarlos. El bhang se prepara generalmente con pimienta negra, tanto para comerlo como para beberlo. El cilantro, la canela, el clavo y los pétalos de rosa se emplean también a veces en la preparación del bhang. Ocasionalmente la preparación se endulza con leche y azúcar. No he oído que se mezcle nunca opio ni dbatura, etc., con ninguna de estas drogas. El bhang massala se vende en el Noroeste, no en Bengala.

  2. Con raras excepciones, el bhang se consume generalmente en soledad, pero lo contrario sucede a menudo con el ganja y el charas. Exceptuando a las prostitutas, las mujeres rara vez hacen uso de ninguna de estas drogas, y otro tanto ocurre con los niños.

No sé que su uso esté limitado a ninguna época particular de la vida.

  1. Es mi creencia que el hábito de consumir ganja y charas se forma fácilmente, y que es difícil de abandonar. Tanto en el caso del ganja como en el del charas, el uso moderado degenera a menudo en el hábito excesivo.

  2. Muchas personas usan bhang durante algunas de las ocasiones festivas, como el Dasara, el Holi, etc.; pero esto es enteramente una costumbre social y no tiene conexión alguna con religión alguna. El uso de la droga (bhang) en relación con tal costumbre no es esencial, ni conduce a la formación del hábito. El ganja y el charas, por lo que sé, nunca se usan así. Alguna sección de ascetas religiosos considera el uso del ganja como parte esencial de su religión.

  3. No sé, ni he oído nunca, que el alcohol se use como sustituto de ninguna de estas drogas.

  4. El charas es mucho más fuerte que el ganja, y su efecto es comparativamente mucho más nocivo.

El bhang es más suave; y su uso, aunque se entregue a él habitualmente, causa menos daño que cualquiera de las otras dos.

  1. El bhang, como se ha dicho antes, se usa para comer o beber solo. Pero el ganja y el charas nunca se sorben. Si cualquiera de estas dos se usara para comer o beber, el efecto sería más duradero y, por tanto, más perjudicial. El ganja y el charas son ambos fuertes excitantes del cerebro, y su uso habitual, manteniendo, como lo haría, a ese órgano en un estado permanente de irritación, no rara vez conduce a la locura. No he visto ningún caso de locura resultante del uso del bhang.

  2. El bhang es usado por los médicos nativos

  3. (2) El uso moderado de una u otra de estas drogas me parece ser la causa excitante. El abuso del ganja predispone. El bhang también forma parte de algunas de las medicinas usadas en el tratamiento del ganado.

  4. Considero que el uso moderado de cualquiera de estas drogas (excepto quizá el bhang) es perjudicial, en cuanto que el uso moderado a menudo culmina finalmente en uso excesivo.

  5. El efecto inmediato del uso moderado en los consumidores habituales es la intoxicación. Puede ser refrescante. No calma, sino que, por el contrario, crea apetito, que, en mi opinión, es espurio y antinatural. El efecto suele durar de tres a cuatro horas. El efecto posterior es más o menos de depresión. No creo que la falta de uso posterior produzca ningún anhelo o inquietud en los consumidores moderados.

  6. No creo que el uso habitual moderado del bhang produzca ningún efecto nocivo, físico, mental o moral. Pero esto no puede decirse ni del ganja ni del charas, cuyo uso moderado de cualquiera de ellos puede a menudo degenerar en el excesivo. A menos que así degenere, el uso moderado del ganja o del charas no parece ejercer ninguna influencia material sobre la constitución ni perjudicar la digestión, etc. La locura resulta a menudo del uso excesivo y no del moderado, y donde tal es el caso, el cáñamo

  7. He conocido varios casos en que personas se volvieron locas por el uso excesivo de ganja, especialmente. En efecto, el uso excesivo de cualquiera de las dos puede conducir a todos los males enumerados en los párrafos anteriores.

  8. El hábito, en muchos casos, es ciertamente hereditario; y cuando los niños adoptan el hábito, el efecto es indudablemente perjudicial.

  9. El hábito del uso excesivo es también a veces hereditario. Hay tendencia en un hijo a imitar a su padre en esto como en otras materias; y cuando esto ocurre, el efecto es realmente peligroso. He conocido casos en que los niños han sido así contagiados.

  10. No rara vez es usado por los hombres como estimulante, con el fin de adormecer su conciencia y olvidar el miserable estado de su existencia. No sé decir cuándo su uso es más perjudicial —me refiero a si como afrodisíaco o como narcótico. No he visto que el uso moderado conduzca a la impotencia.

  11. El uso excesivo del cáñamo produce un efecto más depresivo que estimulante sobre los órganos. Es por su cualidad narcótica sola por lo que se usa así. La impotencia sexual resulta invariablemente del abuso de estas drogas. Por la palabra cáñamo entiendo ganja, bhang y charas.

(3) Dan fuerza de resistencia, etc., sólo a aquellos que están habituados a su uso.

(c) No creo que actúen como febrífugo ni como preventivo de enfermedad en comarcas palúdicas o insalubres.

En conclusión, no tengo más información que pueda suministrar. Mi opinión personal sobre la cuestión en cuestión es que, puesto que quizá no sería factible suprimirlas enteramente, el Gobierno debería adoptar alguna medida que resultara un freno eficaz al uso excesivo de estas drogas.

  1. Declaración de Kepareswar AcuaksyA, brahmín, médico practicante, Rampur Boalia.

  2. Conozco a varios de mis parientes que fuman ganja habitualmente; uno de ellos vive conmigo aún ahora. Además, tuve muchos criados que estaban así acostumbrados. En el curso de mi ejercicio profesional también me he encontrado con hombres que fuman ganja habitualmente; conozco a hombres, en parte acomodados en circunstancias, que son veteranos fumadores de ganja, entregados al hábito desde hace un cuarto de siglo aproximadamente.

  3. Creo que estas definiciones pueden aceptarse. Existe una creencia popular de que el bhang se deriva de una especie de planta diferente del cáñamo (Cannabis sativa). El hecho de que en esta parte del país el bhang crezca silvestre mientras que el ganja es una planta cultivada, da color a esta creencia. Es, sin embargo, errónea. Localmente los artículos se conocen como ganja, charas y bhang.

  4. (a) La ración media es de dos chillums —es decir, unos 80 granos— diarios, y cuesta alrededor de medio anna.


  1. En esta parte del país el gunjah y el churrus sólo se emplean para fumar. En Orissa he conocido pandas de Jagannath que beben una dosis de gunjah, preparándola como el bang. Se machaca en un mortero con algunas especias y se bebe la poción.

  2. El bhang sólo lo fuman los fumadores de gunjah en el caso de no haber gunjah disponible. Sin embargo, se le desprecia tanto como artículo para fumar, que al gunjah flojo se le condena llamándolo bhang. Hablando en general, sin embargo, el bhang no se fuma.

(2) La ración media es de unos 12 chillums —esto es, alrededor de 1 tola— y cuesta unos 6 annas. Conozco personalmente a uno que fumaba un chhatack de gunjah al día.

  1. El único ingrediente que ordinariamente se mezcla con el gunjah es la hoja de tabaco. Un chillum de gunjah se prepara así: se toma un poco de gunjah en la palma de la mano izquierda, se humedece con un poco de agua y luego se frota contra la palma con el pulgar derecho; se exprime entonces el agua y el bolus se mezcla con hojas de tabaco finamente cortadas y se frota de nuevo como antes. La masa mezclada se corta luego en pequeños trozos, con lo que queda lista para fumar. Antes de poner la masa en el kalika (la porción de barro de la huka que contiene el tabaco), se coloca en el fondo una pequeña cantidad de tabaco preparado, y sobre ella la masa de gunjah preparada como antes.

El tabaco se mezcla con el objeto de hacer el gunjah suave y dulce. En cuanto a ingredientes excepcionales, sólo conozco el opio; lo mezclan con el gunjah quienes son también opiófagos, y con el objeto de aumentar el efecto del gunjah. El charas se mezcla con un poco de tabaco y se prepara como el gunjah.

Conozco la preparación conocida como «bhang massala». Sus ingredientes ordinarios son semillas de pepino, anís, semillas de adormidera, pimienta negra y pétalos de rosa. Hay una variedad más rica que consta, además de éstos, de regaliz, almendras dulces, cardamomo y azafrán.

  1. El gunjah se fuma generalmente en soledad; los fumadores de gunjah son mirados con desprecio en sociedad y de ahí el deseo de fumarlo en privado. Por regla general no se hace invitación a fumar juntos, pero si una o más personas llegan casualmente en el momento, se sientan juntas y fuman. Los novicios, que aprecian más la intimidad, eligen un lugar solitario donde se reúnen a una hora convenida y fuman. Los fumadores de gunjah acomodados tienen generalmente algunos parásitos que fuman con ellos. He conocido también a pobres fumadores de gunjah que prestaban diversos servicios gratuitos a un consumidor rico por que se les permitiera fumar con él. A veces el bhang se bebe en compañía. Por lo general el hábito se limita al sexo masculino, pero muchísimas mujeres de mala fama fuman. Apenas se contrae el hábito de fumar gunjah antes de llegar a la edad de veinte años aproximadamente.

  2. La primera experiencia de un fumador de gunjah no siempre es agradable; excita una forma de delirio y alucinaciones, seguidas por lo común de un sueño profundo.

Pero, naturalmente, esto varía según la constitución del individuo y la cantidad de humo aspirado. Muchísimos opiófagos prefieren una excusa para contraer el hábito, pero los fumadores de gunjah generalmente no la alegan. Los jóvenes aprenden por la fuerza del ejemplo de sus mayores; y a pesar de la primera experiencia desagradable, repiten el fumar y, en el curso de un mes, se vuelven fumadores habituales. El hábito, una vez formado, es ciertamente difícil de abandonar; se requiere para ello una fortaleza mental y una determinación en alto grado. Los consumidores moderados pueden abandonar el hábito sin gran incomodidad corporal. He conocido consumidores moderados de escasos recursos que pasaban días enteros sin ello. Claro que sufren alguna inquietud, a saber: desgana de tomar alimento, hinchazón del abdomen, escalofríos, flujo nasal, dolores en los miembros y una sensación de malestar general. El caso de los consumidores excesivos es distinto. Todo consumidor habitual debe pasar por una etapa de incomodidad corporal antes de poder abandonar el hábito. Pero creo que la embriaguez habitual y excesiva engendra una pérdida de fuerza mental con la que es incompatible el grado de determinación necesario. Ésta es la fuente de la debilidad, y de ahí la dificultad.

Me parece, sin embargo, que no es tan difícil abandonarlo como el del opio. Estas observaciones se aplican al gunjah y al charas. El bhang no se bebe habitualmente en esta parte del país, y por eso tengo poca información que dar sobre él. Hay una decidida tendencia, en el caso del gunjah, a que el hábito moderado se convierta en excesivo. Un fumador habitual no puede resistir la tentación de fumar cuando lo tiene a mano. Las personas de bolsa larga casi siempre incurren en exceso. Pero he conocido a hombres pobres (algunos de mis palanquineros de casta Bagdi) que llevaban mucho tiempo fumando, pero en quienes el hábito era generalmente bien regulado.

  1. Hay una costumbre semirreligiosa respecto del uso del bhang. Se bebe en los días de Dasera y de Laksmi-purnima. El gunjah se ofrece también a Mahadeva el día de Sivaratri. Pero la costumbre ciertamente no se considera esencial, y no es probable que conduzca a la formación del hábito ni que resulte perjudicial.

  2. Entre la gente de baja casta no sé si el alcohol está suplantando al gunjah; pero sé esto: que muchos fumadores de gunjah beben también licor del país. Entre la clase de los bhadralok el gunjah siempre hace un pequeño número de adeptos; y ese número, creo, ha disminuido aún más; hay más personas entregadas a beber licor que a fumar gunjah. Creo que la razón es en parte la baratura del licor y en parte que es fácil de conseguir. Pero la razón principal me parece que es la moda del día.

  3. El efecto de fumar gunjah y charas es semejante en género, pero difieren en grado. Hay, sin embargo, otra diferencia, y es que la intoxicación del gunjah es inmediata, mientras que la del charas tarda en desarrollarse; además, la intoxicación del gunjah alcanza pronto su acmé y luego empieza a declinar, mientras que la del charas aumenta gradualmente y dura más. El charas es más fuerte que el gunjah y produce todos sus efectos, pero en mayor grado. En la intoxicación del bhang hay cierta especie de sequedad de lengua y garganta, enrojecimiento de ojos, sobresaltos repentinos, alucinaciones, pérdida del sentido del tiempo y del espacio, etc., como en la intoxicación del gunjah, pero los efectos duran muchísimo tiempo. El bhang es indudablemente más suave que el gunjah; todos los consumidores habituales de gunjah a quienes he interrogado dicen uniformemente que no experimentan embriaguez alguna fumándolo.

La diferencia de efecto entre ambos me parece que se debe en parte a que uno se fuma y por consiguiente su acción es rápida, y el otro se bebe y por consiguiente su acción es lenta.

  1. Los kavirajes recetan bhang añejo frito en ghee y mezclado generalmente con carminativos, en casos de diarrea crónica y disentería. El uso, sin embargo, se limita principalmente a esta clase de enfermedades, pero ocasionalmente se emplea como tónico nervino. En la diarrea del ganado se da bhang.

41 y 42. Ni el gunjah, ni el charas, ni el bhang son accesorios del alimento; ninguno de ellos tiene virtud alguna para aplacar el hambre. Por el contrario, la intoxicación por gunjah y por bhang crea por igual deseo de comer, y las personas así intoxicadas comen más de lo que comen de ordinario; ambos son digestivos hasta cierto punto. El uso moderado de gunjah o de bhang da sin duda alguna resistencia en trabajos de extraordinario esfuerzo físico, como los de los palanquineros y los herreros. Estas dos clases de personas, por regla general, fuman gunjah, y evidentemente obtienen alguna ayuda para el desempeño de su oficio. El gunjah y el bhang parecen ejercer alguna influencia —preventiva de la fiebre palúdica—. Los fumadores de gunjah parecen ser menos propensos a los ataques palúdicos que las demás personas. Los sannyasis dicen que fumar gunjah los protege de los malos efectos del agua insalubre. Esto parece significativo. Como febrífugo, conozco un caso en que el bhang detuvo un acceso de fiebre terciana que antes había resistido al tratamiento.

  1. El efecto inmediato del uso moderado en un consumidor habitual es refrescante; siente una facilidad inexpresable y se pone a trabajar con corazón alegre. No le produce embriaguez, sino sólo cierto calor. Este efecto dura unas pocas horas, y hay algunos efectos secundarios, a saber: una sensación de pereza y pérdida de energía y de ánimo. A la hora habitual debe fumarse de nuevo, lo cual varía naturalmente en frecuencia según los distintos individuos. Ciertamente hay un anhelo de satisfacción cuando el efecto ha pasado. El fumador de gunjah es reacio a hacer nada cuando su intoxicación ha pasado, pero désele la esperanza de un fumar y se pondrá de nuevo a ello. He conocido a un caballero que canta bien, pero que no lo haría, sin embargo, hasta haber dado una chupada.

45 y 46. No todas las personas son afectadas de igual modo por el gunjah; por eso incluso el uso moderado produce efectos distintos en individuos distintos, y además el uso moderado varía en cuanto a la cantidad según las idiosincrasias de los individuos. Si se incurre en él durante largo tiempo, pervierte más o menos las funciones del cerebro, sobre el que sus efectos son más marcados. Hay una característica que se observa muy comúnmente en los fumadores de gunjah, y es su temperamento fácilmente excitable. Un ganjil (fumador de gunjah) es casi sinónimo de exaltado. Conozco muchos casos de actos impropios cometidos por personas bajo la influencia del gunjah; posteriormente, ya serenos, se arrepienten de haber hecho lo que hicieron. En cuanto al deterioro físico, si bien he visto a numerosos fumadores de gunjah que se han vuelto delgados y demacrados con un peculiar aspecto caquéctico, también he visto a muchos que han conservado la lozanía de su cuerpo y de sus miembros tras años de hábito. Esta última clase de casos se encuentra generalmente entre las clases acomodadas. La diferencia me parece que se debe al alimento abundante y sano y al buen vivir, que tienden a combatir los malos efectos de la droga. Un fumador de gunjah necesita mucho algún alimento graso, como ghee, leche, etc. En el caso de las personas pobres —y el gunjah cuenta legiones de tales personas entre sus adeptos—, los malos efectos están en pleno apogeo. En cuanto a su efecto sobre la digestión, se observa una divergencia semejante. Creo que este hecho debe explicarse por peculiaridades constitucionales. Los procesos de la digestión parecen alterarse menos por el cannabis que por el opio, pero un fumador de gunjah no puede comer nada a menos que se estimule el apetito con un fumar. Necesita, pues, un estímulo artificial que evidentemente delata cierto menoscabo de la función. Aquellos fumadores de gunjah que no pueden procurarse alimento abundante y sano sufren de disentería, pero es difícil determinar en qué medida se debe al gunjah o a un alimento impropio o desordenado. En cuanto al asma, aunque no he visto ningún caso típico originado por fumar gunjah, sé que una condición catarral crónica de las vías respiratorias con cierto grado de espasmo es la desgracia de muchos viejos fumadores de gunjah.

Conozco a un amigo mío que padecía bronquitis crónica, en quien se provocaban accesos asmáticos cada vez que intentaba fumar gunjah. Durante mis indagaciones me han informado con mucha credibilidad de un caso en que un fumador habitual de gunjah sufrió un ataque de asma que remitió al abandonar el hábito y reapareció al reanudarlo. En cuanto al menoscabo del sentido moral, tengo una opinión decidida. Creo que el sentido moral en alto grado es incompatible con una vida de intoxicación. El sentido del deber de un fumador de gunjah es muy caprichoso; mientras no ha tomado su mowtaé (dosis habitual de gunjah) es un tipo irritable, y cuando está bajo sus efectos es voluntarioso. Si es el cabeza de familia, ¡ay de sus miembros si por alguna razón se retrasa el mowtaé! No creo que el uso moderado de gunjah induzca a la pereza, con tal que el fumador esté bien alimentado. Conozco a muchos criados, palanquineros,

| herreros, etc., que realizan trabajos penosos aunque sean adictos a fumar gunjah. No conozco ningún hábito especial de inmoralidad de los fumadores de gunjah,

La cuestión de si fumar gunjah induce a la disolución se discutirá en la respuesta a la pregunta n.º 49.

Las observaciones anteriores se aplican a los casos de uso moderado de gunjah. No creo que el uso moderado de gunjah tenga tendencia alguna a inducir a la locura; es, a mi juicio, solo el uso excesivo habitual el que la induce. Siento no tener mucha información que poner ante la Comisión en la forma precisa en que se plantea la pregunta sobre la locura. Todavía no he tenido bajo mi cuidado inmediato ningún caso de locura inducida por fumar gunjah. He oído, por supuesto, hablar de muchos casos de locura inducida por el gunjah, pero no creo conveniente poner material sin cribar ante la Comisión. He oído la historia de un caso que me parece un caso típico de locura por gunjah, y consigno la historia simplemente porque creo que el caso es típico.

Bhairaba Nath Sanyal, de Puthia, distrito de Rajshahi, ya difunto, se volvió loco por los efectos de fumar gunjah; cuando estaba loco se le mantenía bajo sujeción y mejoraba; cuando se le liberaba, volvía a dedicarse a fumar gunjah y su locura reaparecía. Este proceso de curación y recaída ocurrió varias veces, y cada vez el acceso de locura iba precedido de un consumo excesivo de gunjah. Durante uno de aquellos accesos se hallaba en Bilmaria, distrito de Rajshahi, donde mató a un muchacho de un golpe de lathi. Fue procesado, pero se le dejó en libertad por razón de su locura. Siento que mis otras ocupaciones me impidan hacer indagaciones y obtener información más completa sobre el caso. Ruego humildemente a nuestro digno Collector que instituya indagaciones sobre este caso para comprobar su validez, si lo estima necesario.

47 y 48. No lo creo así. He visto a los hijos de un veterano fumador de gunjah de treinta años de antigüedad, que algunos años atrás fumaba hasta un chhatack de gunjah, y me parecieron perfectamente sanos.

49 y 50. El gunjah es popularmente considerado como afrodisíaco; los principiantes tratan de dar una dirección sexual a la perturbación mental; los fumadores veteranos excesivos, sin embargo, no sienten ningún aumento del deseo carnal a causa del humo.

En efecto, la influencia del gunjah como afrodisíaco es dudosa. Las prostitutas no usan la droga con este propósito; la usan probablemente para sostenerse en su disolución. El uso del cáñamo, por lo que sé, no tiende a producir impotencia. Conozco a muchos fumadores de gunjah que han tenido hijos. El uso excesivo habitual de la droga tiende a menoscabar el deseo sexual, aunque no hasta el punto de la impotencia.

188, Declaración de Mourns CuounDER Guoss,

G.M.C.B., Kayasth, médico practicante,

Ramnagar, 24-Parganas.

  1. Hay varias personas adictas al uso habitual de gunjah y charas en mi aldea, y mi conocimiento de los efectos de estas drogas se basa en los efectos producidos en ellas. El bhang es usado por muchas personas, y tengo alguna experiencia personal de sus efectos en mí mismo.

  2. Gunja,

tres nombres por los que las diferentes preparaciones

charas y bhang o siddhi son las

del cáñamo: son conocidas entre los naturales en esta parte del país.

  1. Por lo que sé, el gunjah y el charas

solo se fuman y nunca se beben.

  1. No sé que el bhang se use alguna vez para fumar.

  2. Nunca he hecho ningún estudio especial sobre el particular, y sería erróneo indagar ahora para poder responder a esta pregunta.

  3. Me han dicho que los fumadores habituales confirmados de gunjah y charas mezclan a veces otras sustancias con ellas para realzar sus efectos, pero cuáles sean estos adjuntos nunca me he tomado la molestia de indagar. No sé que se venda en el bazar ninguna preparación como el bhang massala.

  4. Por lo que sé, los fumadores habituales preferirían tener compañeros que se les unieran en el humo. El sexo masculino, desde la madurez en adelante, es generalmente adicto al hábito, pero las mujeres no son excepción. No es habitual que los niños contraigan el hábito.

  5. El hábito se contrae fácilmente y es difícil de romper. La moderación puede y suele a menudo conducir al exceso.

  6. Hay una práctica habitual entre los hindúes de beber una solución acuosa de siddhi machacado el día de clausura del Durga Puja. La costumbre es más social que religiosa, y, habiendo estado en boga desde tiempo inmemorial, se la considera esencial. Las clases altas, especialmente quienes tienen la puja en su casa, se empeñan en machacar algún siddhi, disolver la masa machacada en agua, endulzarla con azúcar y aromatizarla con cardamomo u otros carminativos, y se ofrece una vasija de la mezcla a todas las personas que acuden a su casa después de la tarde del día de clausura de la puja. Como la práctica de saludarse mutuamente en este día y en esta auspiciosa ocasión es costumbre establecida, se hace participar de esta inocua bebida a todas las personas, de cualquier edad, con excepción de los niños pequeños. El uso de dulces realza el efecto de la droga; pero, como se toma en pequeña cantidad, es perfectamente inocuo. Solo se incurre en ello en esta ocasión, y nunca fomenta un ansia o hábito de su uso.

  7. No sé que el alcohol se use como sustituto del cáñamo; ni creo que sea probable que alguna vez se use así.

  8. Los efectos de fumar charas son, en mi opinión, más o menos los mismos que los resultantes de fumar gunjah. Si hay alguna diferencia, la diferencia es de intensidad, siendo el segundo más perjudicial para la constitución que el primero.

Los efectos del bhang son bastante diferentes de los de fumar gunjah y charas. Son, si se toma en pequeña cantidad, perfectamente inocuos; y un novicio puede entregarse a una ligera potación sin el menor efecto desagradable, mientras que unas cuantas caladas de las otras dos preparaciones siempre acarrean efectos desagradables en forma de dolor de cabeza, accesos de tos y un trastorno de la mente.

  1. No sé que el gunjah y el charas se tomen en otra forma que la de fumarlos, ni que el siddhi se use de otro modo que como bebida.

  2. El bhang es muy usado entre los médicos nativos, especialmente las amas de casa, como correctivo de la dispepsia y como remedio para eliminar la tendencia a la laxitud de vientre, y los médicos del sistema occidental de medicina no desaprueban su uso por la observación de sus buenos efectos en algunos casos. El cáñamo se usa en el tratamiento de la gonorrea, el tétanos y otras afecciones afines. No sé que el cáñamo se use en el tratamiento de enfermedades del ganado. Los consumidores de cáñamo gozan de cierta inmunidad frente a las enfermedades en comarcas palúdicas e insalubres.

  3. El bhang puede

usarse con seguridad como ayuda para la digestión débil,

y los naturales de las provincias del interior

tienen generalmente la costumbre de usarlo así a diario. Fumar charas y gunjah tiene el efecto de renovar el sistema tras un gran esfuerzo y fatiga corporales, y lo usan las clases trabajadoras antes o después de un día de trabajo penoso. También disminuye por un tiempo el deseo de comida, y permite a las personas acostumbradas a su uso soportar una privación más prolongada de ella.

No sé, por mi experiencia personal, que el cáñamo se use como febrífugo o preventivo de enfermedades.

  1. El uso moderado del bhang es beneficioso en casos de digestión débil. El charas y el gunjah fumados con moderación no son nocivos. Dan tono al sistema muscular fatigado y permiten a las clases trabajadoras pobres soportar privaciones con mayor prontitud de la que de otro modo tendrían.

  2. Los efectos inmediatos del uso moderado de las preparaciones de cáñamo, especialmente en forma de bhang, son crear una exaltación y un brío de espíritu. Refresca el sistema, calma la sensación de hambre y crea buen apetito. Si se mantiene en la moderación, la preparación de cáñamo nunca produce embriaguez, y el único efecto posterior que probablemente ocurra es una sensación de pesadez de cabeza. Los efectos duran unas pocas horas y se disipan tras el sueño. La falta de gratificación subsiguiente sí produce un anhelo e inquietud, y los consumidores habituales apenas pueden soportar una larga privación de ella.

45, 46 y 48. El uso habitual moderado de cualquiera de estas drogas no produce ninguna influencia desagradable ni nociva, física, moral o intelectual. No menoscaba la constitución, no daña la digestión ni causa pérdida de apetito. No tiene efecto directo para producir disentería, pero las personas que la padecen harían bien en abstenerse de su uso. Es perjudicial para quienes están sujetos a bronquitis y asma. No menoscaba el sentido moral ni induce pereza ni hábitos de inmoralidad o disolución.

Es difícil contenerse en el uso moderado del charas y el gunjah. Muchas personas son muy propensas a traspasar el límite inocuo, y entonces tiene un efecto nocivo sobre el sistema general. En los fumadores habituales confirmados, especialmente de gunjah, la droga causa un deterioro de la salud general. El sistema digestivo se desarregla, se pierde el apetito, la emaciación del cuerpo y la tumefacción del abdomen siguen en la secuela. El intelecto se desarregla, el sentido del bien y del mal se menoscaba, y en los fumadores habituales confirmados de larga antigüedad la locura puede ser el resultado final.

En mi aldea conozco un caso en que el uso inmoderado de gunjah ha dado lugar a la locura.

En este caso la droga actuó como causa excitante, no habiendo habido ninguna causa predisponente que explicara su aparición. La locura producida en este caso fue, en una fase de su existencia, de naturaleza violenta, con tendencia a hacer daño a quienes lo rodeaban. El hombre fue puesto bajo sujeción y se le prohibió el uso de la droga. Su salud, sin embargo, comenzó a decaer, y se le permitió un uso moderado de ella. Cuando la fase violenta de la enfermedad remitió, se retiró la sujeción; y aunque el hombre volvió a recurrir al libre uso de la droga, la fase violenta no ha vuelto, y creo que esto se debe a que se ha abstenido de la indulgencia excesiva en la droga. Todavía permanece en él una gran excentricidad de hábitos y modales, y una mirada basta para mostrar que su intelecto no ha recobrado su anterior equilibrio.

  1. El uso habitual moderado de las preparaciones de cáñamo no es, en mi opinión, un hábito hereditario, ni afecta en modo alguno a los hijos de los consumidores moderados.

  2. Las preparaciones de cáñamo tienen algunas propiedades afrodisíacas, pero no sé que las usen con ese fin ni los hombres ni las mujeres depravadas. No es, sin embargo, improbable que libertinos depravados y la clase baja de las desdichadas recurran a su uso por su acción específica sobre los órganos sexuales.

  3. Véanse las respuestas a las preguntas n.º 45 y 46.

  4. No sé que se mezclen otras sustancias con las preparaciones de cáñamo para realzar sus efectos.

  5. No sé que el gunjah y el charas se coman o se beban,

En conclusión, el uso de preparados de cáñamo, incluso en exceso, no es en mi opinión tan perjudicial para el organismo de los consumidores, ni tan nocivo para la comunidad en general, como el uso del alcohol. Si los casos de enajenación mental que pueden atribuirse al abuso de este fármaco se compararan con el conjunto total de consumidores y con el número total de enajenados, la proporción, en mi opinión, resultaría ser una fracción mínima, y apenas justificaría el gasto de trabajo y dinero que se está dedicando a la cuestión. Pero esto es materia ajena al objeto de esta pregunta, y no necesita discutirse por extenso.

  1. Declaración del Dr. Mowammap Saprut Hag, médico práctico, ciudad de Patna.

  2. Experiencia médica.

  3. Se emplean únicamente con fines de fumar. Además, se prepara con bhang una especie de dulce llamado majun.

  4. El bhang nunca se fuma. 28. No tengo información personal sobre ello.

Con bhang se prepara una bebida refrescante, que beben los hindúes varones. Se incluyen mujeres y muchachos.

  1. No tengo conocimiento de tal massala.

Generalmente se añaden dhatura y nuez vómica para aumentar el efecto narcótico.

  1. No tengo conocimiento de la magnitud del consumo de tales drogas; pero se usan en gran medida en compañía. Están limitadas únicamente al sexo masculino. De vez en cuando también se permite beber bhang a muchachos algo crecidos.

  2. El hábito de consumir bhang, etc., se forma fácilmente. El bhang es una bebida común para todos los hindúes varones al ponerse el sol. Algunas personas instruidas constituyen excepciones. Una vez adquirido el hábito de beber bhang, los hombres de costumbres licenciosas se ven llevados a fumar charas y ganja, mezclados con tabaco (hoja seca o guraku) en huka o chillum, para aumentar su placer sexual. Es difícil perder el hábito. De hecho, siempre hay una tendencia a su exceso.

  3. Los hindúes creen que beber bhang es una costumbre religiosa, pues su santo Sivji tenía siempre el hábito de usar bhang, charas y otras sustancias venenosas. Los hindúes varones beben bhang libremente con ocasión de todas las pujas. Lo consideran una costumbre religiosa.

Los monjes hindúes lo usan en el más alto grado. Los efectos del charas y la ganja son más perjudiciales que los del bhang.

  1. No sé si el alcohol se emplea alguna vez como sustituto.

8%. No hay diferencia de ningún tipo particular en sus efectos perjudiciales; pero los efectos del charas son más poderosos y duraderos, y los del bhang son leves. El charas y la ganja actúan sobre el cerebro y la médula espinal, paralizando en mayor o menor grado los nervios motores y sensoriales; en consecuencia, la pérdida de energía, de esfuerzo, de apetito y de potencia sexual, así como la pereza y la emaciación, son sus resultados finales.

  1. Beber bhang es menos perjudicial.

El bhang no actúa sobre el cerebro, ni retarda el proceso de la digestión.

  1. No conozco ningún médico titulado que haya recetado ganja o charas para fumar. El ganado nunca es tratado con estas drogas.

  2. El uso de cualquiera de estos preparados ha sido siempre perjudicial.

(2) Ninguno de ellos se emplea jamás como alimento accesorio o digestivo.

(6) No produce resistencia, ni alivia la fatiga.

(c) Nunca se emplean como febrífugo.

  1. El uso de estas drogas nunca está exento de daño.

  2. El uso moderado de estas drogas actúa, en el caso de los consumidores habituales, como un pequeño reconfortante. No produce embriaguez, pero retarda el hambre. El efecto dura alrededor de una hora. La somnolencia es su efecto posterior.

  3. Ciertamente producen efecto nocivo sobre la constitución moral y física.

  4. Declaración de Trattoxya Natu Masumpar, Baidya, médico práctico, Bankipur.

  5. Por los casos que han llegado a mi observación en calidad de ciudadano privado así como de médico práctico.

  6. Sí.

  7. La ganja y el charas se emplean únicamente para fumar.

El siddhi se emplea tanto para fumar como para beber.

  1. Sí. Mis observaciones a este respecto se limitan al Bengala Oriental y especialmente al distrito de Jessore. Allí el bhang o siddhi se emplea para fumar por quienes están acostumbrados a la ganja y al charas generalmente, y a veces por quienes no fuman estos preparados; pero en muy limitada medida.

  2. Las palabras «moderado» y «excesivo» son términos relativos. La ración media y el costo y el costo de compra. forma. Por otra parte, otras

  3. Con el bhang, ordinariamente, leche, azúcar o cosas tales como semillas de dhatura, se añaden melaza, semillas de anís y semillas de pimienta; y excepcionalmente, tanto con el bhang como con la ganja, se emplean semillas de dhatura para hacerlo más fuerte. No conozco ninguna preparación tal como «bhang massala». (3) Al fumar no hay posibilidad de eliminación. Al beber, parte de la droga puede eliminarse del organismo.

  4. La ganja se usa generalmente en compañía. El bhang se usa a veces en compañía. La ganja, por lo que sé, no está enteramente limitada a los varones. Se sabe que en muchos casos las mujeres públicas fuman ganja. Se ven casos excepcionales de muchachos que usan tanto ganja como bhang; aunque por regla general los hombres, cuando son jóvenes, lo adquieren como hábito y lo continúan hasta muy avanzada la vida.

  5. El hábito de fumar ganja se forma muy fácilmente; y hay una marcada tendencia, en el caso de esta droga, a que el hábito moderado se convierta en excesivo. Es muy difícil romper el hábito de fumar ganja. El bhang no se adquiere con tanta facilidad. Se desarrolla lentamente y puede abandonarse con igual facilidad.

  6. Existe la costumbre de usar bhang el día de Bijaya Dasami, es decir, el último día de la Durga Puja. Existe también la costumbre de usar ganja el día de Sivaratri. La costumbre está ahora desapareciendo rápidamente, y no queda sino como reliquia de tiempos pasados. Su uso, por lo que se sabe, fue en otro tiempo esencial; pero ahora rara vez se usa, si es que se usa; y por consiguiente apenas hay posibilidad de que se convierta en hábito perjudicial. Ambas ocasiones se observan en honor del dios hindú Mahadeva, a quien estas drogas se tienen por sagradas.

  7. A causa de la apertura de destilerías por todo el país, el licor está ocupando el lugar de estas drogas. Las causas son (1) su baratura, (2) su mayor disponibilidad, y (3) su mayor poder embriagante.

  8. El hábito de fumar ganja no puede abandonarse fácilmente, mientras que el de beber bhang sí; el hábito en el primer caso se forma más fácilmente que en el segundo.

  9. Fumar ganja es siempre perjudicial para la salud, mientras que el bhang no lo es. Por el contrario, el bhang, si se toma en cantidad moderada, mantiene los órganos digestivos en buen orden. La ganja tiene tendencia a depravar la moral del hombre. El bhang no.

  10. (6) Sí, para quienes están acostumbrados a él.

(c) Sí.

(@) No.

  1. (a) Véase la respuesta a la pregunta 37.

(6) Sí.

(c) Sí, cuando se ha formado el hábito regular.

(2) La ganja sí.

(e) Sí.

(7) Sí. En casos que conozco, es la causa excitante de una enajenación mental de tipo violento.

Al principio temporal, pero puede volverse permanente. Sí, los síntomas pueden reproducirse. Furioso y peligroso si se le deja solo.

(9) No siempre, por lo que sé.

  1. No.

  2. No.

  3. En casos de enajenación mental de carácter permanente, causada por el fumar excesivo, cualquier descendencia, después de que la enajenación se haya vuelto permanente, puede verse afectada de igual modo.

  4. (a) Sí, lo es.

(2) Sí.

(c) Es más perjudicial cuando se usa como narcótico, porque como narcótico se toma en exceso.

(@) Cuando se toma en exceso hasta afectar perjudicialmente al sistema nervioso, puede causar impotencia.

  1. Véase la respuesta a las preguntas 29 y 37.

(¢) El bhang sí, si se toma moderadamente.

(f) Es temporal.

(g) Los hay.

(A) Sí, lo hace.

  1. Véase la respuesta a la pregunta 37. Hablando en general, fumar es más perjudicial que beber.

depende de la cantidad que uno pueda consumir porque —

(1) Al fumar, generalmente afecta al organismo rápidamente. Al beber, afecta al organismo lentamente.

(2) Al fumar, nunca se usa diluido.

  1. Declaración de Prasap Das Maur, Subarnabanik, médico práctico, Hughli.

  2. El estudio especial, la observación y la indagación me han proporcionado información sobre materias relacionadas con las drogas del cáñamo, que constituye la base de mis respuestas.

  3. Sí. Estos productos se conocen localmente como (a) siddhi o bhang, (4) charas, (¢) ganja.

  4. Siddhi, bhang, patti o subji; charas; majun o majum; ganja.

  5. No se requieren condiciones especiales de clima, suelo, lluvia, etc.; pero crece mejor a una elevación de 4.000 a 7.000 pies sobre el nivel del mar.

  6. Ordinariamente se halla dispersa.

  7. Sí. En algunas partes de Dacca, en Patna, en los Estados Tributarios de Chota Nagpur y Orissa, en Muzaffarpur y otros lugares. No puede precisarse la extensión exacta de tal cultivo. En Dacca, Patna y Chota Nagpur, la planta se cultiva para su uso como bhang; en Orissa o Muzaffarpur para la producción de ganja y charas. Se cultiva en el Himalaya por su fibra.

  8. No puedo decir si ha habido un aumento o disminución considerable en la superficie dedicada a tal cultivo.

  9. La tierra se despeja de maleza; las semillas se siembran hacia fines de mayo o principios de junio. Tan pronto como las plántulas han brotado convenientemente, el terreno se despeja cuidadosamente de malas hierbas y las plantas se aclaran, de modo que quede un espacio libre de 3 o 4 pulgadas entre ellas. Las plantas no se cortan antes de octubre o noviembre.

  10. Son de las mismas clases que los demás cultivadores agrícolas.

  11. Sí, a veces.

  12. No se requieren condiciones especiales de clima, suelo, lluvia, elevación sobre el nivel del mar. No hay ninguna en que su cultivo sea imposible.

  13. Sí, el bhang se prepara en Dacca, Patna, Chota Nagpur. En Muzaffarpur y Orissa se cultiva para ganja y charas.

  14. (a) Sí.

(6) Sí.

(c) No.

  1. Sí, se deterioran con la conservación y pierden por completo su efecto con el tiempo. Se conservan buenos un año aproximadamente. La exposición al aire y a la humedad causa deterioro. Estas drogas deben conservarse de modo que queden protegidas de la humedad y de la atmósfera exterior.

  2. Sí.

  3. Las clases bajas y un número muy pequeño de la clase media son adictas a fumar ganja y charas. Pescadores, barqueros, artesanos, syees, porteadores (no Urayas) y mendicantes religiosos y sanyasis son las gentes que se encuentra generalmente que fuman ganja.

  4. El chur se prefiere usualmente para fumar, por considerársele el más fuerte en propiedad narcótica. Después de él se aprecia el redondo, y el plano es el último en preferencia.

  5. Se usa tanto el charas nativo como el extranjero.

El charas extranjero se importa de Afganistán, el Tíbet, Bujará y Herat.

  1. Nunca, que yo sepa,

  2. El bhang se bebe principalmente por hombres del interior, darwans, sepoys, alguaciles, etc.

  3. Está en disminución,

  4. (a) Sigue a (c) en cuanto a número.

(4) El más pequeño en número comparativamente.

(c) Esta clase es la más numerosa.

(d) Tercero en cuanto a número,

  1. El hábito se limita principalmente a las clases bajas, que han de soportar trabajos duros y fatigas y están expuestas a toda clase de inclemencias.

  2. (a) De 2 a 4 pice.

(b) De 4 a 12 pice.

  1. Semilla de anís, pimienta negra, azúcar, con o sin leche, se mezclan por lo común con lo preparado. También se añaden a veces hojas secas de rosa. Rara vez se añade dhatura. El objeto de estas mezclas es hacer el bhang agradable al paladar o realzar sus propiedades embriagadoras.

  2. El consumo de ganja y charas se practica por lo común en compañía. El bhang se bebe tanto a solas como en compañía. El consumo de estas drogas se limita principalmente al sexo masculino, a la adolescencia y a la vejez. No es costumbre que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  3. (a) No.

(b) No.

(c) Por regla general, no.

  1. El bhang se bebe por lo común el último día del Durga Puja. Las clases ignorantes e incultas consideran esencial el uso del bhang; no así las clases educadas e ilustradas. Es generalmente templado y no es probable que conduzca a la formación del hábito ni que sea de otro modo perjudicial.

  2. Generalmente se le mira con desagrado. La opinión pública social denuncia el consumo de ganja y charas. El sentimiento debe atribuirse a la convicción en el ánimo del pueblo de que el consumo de estas drogas conduce a la pereza, la inmoralidad y el crimen. No tengo noticia de tal costumbre.

  3. No.

  4. (a) No.

(b) Sí.

(c) y (e) Ocasionaría un grave descontento entre los consumidores habituales, pero tal descontento nunca llegaría a constituir un peligro político.

(f) Sí; en algunos casos la prohibición iría seguida del recurso a (a) estimulantes alcohólicos, (b) opio.

  1. Sí; el alcohol se sustituye hasta cierto punto por la ganja y el charas, y el cambio debe atribuirse a la moda.

  2. El efecto de fumar charas es más súbito e intenso que el de fumar ganja, y dura solo una o dos horas; mientras que el efecto de fumar ganja dura de cuatro a seis horas.

  3. No hay diferencia en especie, pero sí en grado. Se cree que el redondo es más fuerte que el plano, y el chur más que ambos, plano y redondo. Mi opinión sobre este punto se basa en el testimonio de los fumadores de ganja.

  4. No, porque fumar produce efectos más súbitos e intensos que comer o beber las mismas drogas, aunque el efecto no dure tanto.

  5. Sí, la ganja y el bhang se usan por sus cualidades medicinales. El bhang se usa en enfermedades del ganado.

  6. Sí.

(a) El consumo de bhang aguza el apetito y ayuda al proceso de la digestión; de ahí que se prescriba a menudo en forma de tintura en la dispepsia. La ganja actúa como accesorio alimenticio en los mendicantes religiosos y los mendigos que hacen sus comidas a horas irregulares, y que, durante su período de inanición, recurren a fumar ganja, que tiene el efecto de evitar el hambre.

(b) Fumar ganja da resistencia en el trabajo a los carreteros y barqueros, pescadores, etc., previene los malos efectos de la exposición y alivia la fatiga.

(c) Fumar ganja puede actuar como febrífugo en comarcas palúdicas e insalubres.

(d) En forma de tintura se prescribe muy a menudo la ganja con éxito en el tratamiento del tétanos, el delirium tremens, el insomnio, la dispepsia, para aliviar el dolor y el espasmo.

Me refiero al uso moderado y ocasional de la droga.

  1. El uso moderado y ocasional es inocuo, salvo para quienes están predispuestos a la locura.

El uso moderado habitual, por regla general, no provoca la locura, salvo en quienes están predispuestos a ella.

  1. Sí.

  2. Una sensación placentera y elevación de espíritu. Es refrescante y produce una ligera embriaguez. La ganja calma el hambre, y el bhang crea apetito. El efecto del charas dura de una a dos horas, el de la ganja de cuatro a seis horas, y el del bhang de diez a doce o incluso veinticuatro horas. Sí; la falta de gratificación subsiguiente produce inquietud y anhelo.

  3. (a) Sí.

(b) y (c) Deteriora la constitución tras largo uso, causa pérdida de apetito y daña la digestión.

(d) Puede ser causa indirecta de bronquitis, disentería y asma.

(e) Deteriora el sentido moral, induce a la pereza y conduce a la locura y al libertinaje.

(f) Embota el intelecto y produce locura solo en quienes están predispuestos a ella, o cuyo sistema nervioso es débil y excitable.

La locura es, por regla general, del tipo violento, y es temporal. Los síntomas pueden reproducirse por el uso de la droga tras la liberación de la reclusión.

Una propensión homicida es un síntoma típico de esta forma de locura. Sí, los alienados confiesan el uso de la droga, aunque no tengan historial registrado de ganja.

(g) Sí. No.

  1. Los malos efectos son más marcados. La mayoría de los casos de locura deben atribuirse al uso habitual excesivo de ganja.

47 y 48. A veces se halla afectados a los niños; su intelecto ha sido en muchos casos embotado. Se ve a veces que contraen el hábito de fumar ganja o charas, pero si el hábito es resultado de la influencia hereditaria transmitida a los niños es cuestión que no puedo responder satisfactoriamente.

  1. (a) Sí.

(b) Sí, por prostitutas de baja clase.

(c) No.

(d) Sí.

  1. El uso excesivo de cualquiera de estas drogas conduce a la impotencia.

51 y 52. Sí; los criminales que recurren a estas drogas tienen embotado el sentido moral, y muy a menudo se ven llevados a cometer crímenes con el fin de obtener el dinero necesario para satisfacer sus necesidades creadas y sus deseos y propensiones viciosos.

53 y 54. Sí.

  1. Sí; a veces se induce a las gentes a fumar charas y se les deja insensibles, y así se les roba. Muy a menudo se mezcla con ella dhatura para inducir una completa estupefacción.

La completa insensibilidad y estupefacción pueden inducirse así por la ganja y el charas sin mezcla alguna.

  1. La embriaguez causada por el cáñamo se intensifica más por la mezcla con otras sustancias, ya se usen con moderación o en exceso. La dhatura se mezcla muy comúnmente con el bhang para acrecentar su efecto embriagador, para consumo personal o para administrarlo a otros.

  2. En Orissa la ganja se pulveriza y se come.

  3. Funciona bien.

  4. El cultivo del cáñamo y su preparación están, en mi opinión, suficientemente controlados.

  5. Suficientemente controlados.

62, 63 y 64. No.

  1. Sí, razonable.

66 y 67. No.

  1. Sí; tales lugares deberían seleccionarse, sujetos a la opción local.

  2. No; no se consultan los deseos del pueblo, pero deberían consultarse.

  3. Declaración de Nimar Ogaran Das, vaidya, médico practicante, Chittagong.

  4. Mi ocupación es la de médico practicante.

  5. Sí; puede aceptarse. Bhang, charas y ganja.

  6. No; no se cultiva en este distrito.

  7. No; no se prepara en este distrito.

  8. Las clases trabajadoras, como pescadores, zapateros, criados del interior y la mayoría de las prostitutas, fuman ganja en este distrito. El charas no se usa en este distrito.

  9. Generalmente se prefiere el chur.

  10. No se usa en este distrito.

  11. No; no se usa para fumar.

  12. El uso de ganja y bhang va en aumento. Podemos deducirlo por el aumento de las ventas.

  13. (a) 50 por ciento. (b) 123. (c) 124. (d) Todos.

Esto es solo por la ganja.

El número de bebedores de bhang es muy limitado.

Nadie fuma charas en este distrito.

  1. La ganja la toman generalmente las clases trabajadoras para sobrellevar la fatiga.

  2. Solo por la ganja: (a) Seis pies al día. (b) Dos annas y seis pies al día.

  3. Ordinariamente se mezcla hoja de tabaco. Apenas se mezcla dhatura.

  4. La ganja se toma generalmente en compañía, apenas en soledad. No se limita solo al sexo masculino; las mujeres también la toman. La mayoría son las prostitutas. Los niños no la toman.

  5. Hablo solo de la ganja. Sí; el hábito se forma fácilmente, y es muy difícil dejarlo. Sí; el hábito moderado se convierte en excesivo.

  6. Hay una secta de hindúes llamados «tantricos», a quienes se exige beber y fumar.

La mayoría fuma ganja. Sí; es esencial.

Generalmente excesivo. Por lo que alcanza mi experiencia, he visto a todos habituados. Los sannyasis son también fumadores habituales excesivos.

  1. El consumo de ganja se considera execrable. El charas no se consume en este distrito. La gente no considera el beber bhang tan execrable como las otras dos. El uso de cualquier forma del narcótico está en descrédito, simplemente porque la gente ha comprendido, a la luz de la educación y la experiencia, los malos efectos que producen y acarrean sobre el organismo humano. La costumbre de adorar la planta del cáñamo no prevalece en este distrito.

  2. Sí; será una grave privación para los fumadores habituales excesivos renunciar al consumo, y escasa privación para los fumadores habituales moderados, y no será privación alguna para las otras dos clases.

  3. Sí; la prohibición de todas estas drogas es factible, y ello reportaría un gran beneficio al pueblo de la India. No puede haber peligro político alguno, porque el uso de los narcóticos se limita principalmente a las clases bajas y pobres del país. Los consumidores son en su mayoría iletrados y de mente enferma. Para prohibir el uso de los narcóticos, un plan fácil sería que hubiera una notificación en el sentido de que ningún vendedor podrá vender ganja, bhang y charas para ningún otro fin que el medicinal. Claro está que hay consumidores que sufrirán mucho durante los primeros meses. En tal caso obtendrán un certificado médico en el sentido de que tal hombre requiere tal cantidad de ganja, etc., por tal espacio de tiempo. Dentro de un año al menos la mayoría de los consumidores abandonarán la práctica por la dificultad de procurarse certificados médicos, y entonces todo estará en paz.

  4. El alcohol no se sustituye por la ganja, el charas o el bhang, porque el alcohol es más caro, y los fumadores son las clases más pobres del país.

  5. La diferencia es de grado y no de especie.

  6. La ganja y el bhang son usados como medicina por los kabirajes. He visto usar la ganja en enfermedades del ganado.

  7. (a) El bhang y la ganja son digestivos si se toman internamente en dosis medicinales.

(b) Sí; hasta cierto punto.

(c) Sí; puede usarse en forma muy suave.

La clase trabajadora los usa principalmente con este fin.

(d) Me refiero al uso moderado y ocasional.

  1. Creo que el uso moderado no es perjudicial, si se toma internamente con fines medicinales.

  2. No; incluso ellos resultan a veces ofensivos.

  3. Se sienten un poco enervados. Sí; es un refresco para ellos. Creo que no produce embriaguez; si la produce, se usa muy poca.

  4. (b) Sí; deteriora la constitución.

(c) Sí.

(d) Sí.

(e) Ciertamente lo hace.

(f) Sí; embotan el intelecto y producen locura temporal.

  1. Los niños no heredan, sino que aprenden por el ejemplo. Los niños se vuelven débiles de intelecto.

  2. La mayoría de los niños nacidos se vuelven débiles de intelecto, y algunos locos.

  3. Sí; las prostitutas los usan como afrodisíaco. El cáñamo, si se toma durante largo tiempo, produce impotencia.

  4. Sí; la mayoría de los malhechores son consumidores de drogas del cáñamo.

  5. Sé que había un mahometano en este distrito hace unos veinte años, que era un fumador habitual excesivo de gunjah. Todos los mahometanos del distrito lo llamaban fakir y sentían gran respeto por el hombre. Creían que el hombre tenía algunos poderes sobrehumanos. Tenía, en consecuencia, muchos discípulos, que le proveían de gunjah y comida. Un día uno de sus discípulos llegó tarde a traerle su acostumbrada pipa. Se irritó y en su frenesí le dio uno o dos cortes con su dhaw (un instrumento de corte), de los que murió al instante.

  6. No creo que pueda inducirse un completo embotamiento sin mezcla.

  7. He oído hablar de hoja de dhatura mezclada con gunjah y semilla mezclada con bhang y dada para fumar y beber a fin de inducir un completo embotamiento.

  8. Por lo que respecta a la venta al por mayor de gunjah, propongo la siguiente mejora: — El gunjah se cultiva en Rajshahi bajo la supervisión del Gobierno. Los vendedores al por mayor traen gunjah de aquel lugar, digamos a una rupia el seer. En el distrito ellos (los vendedores al por mayor) venden, digamos a 10 rupias el seer a los vendedores al por menor, quienes a su vez venden a un precio muy exorbitante. Si el Gobierno proveyera a los vendedores al por menor de gunjah, como en el caso del opio, los consumidores se habrían ahorrado mucho dinero.

Por lo que respecta a la venta al por menor de gunjah, ruego proponer lo siguiente: — Que se detenga el sistema de subasta, y que el impuesto del Gobierno se aumente en proporción a la suma que el Gobierno pierde con la detención. El contrabando cesará por completo. Como, por ejemplo, suponiendo que en Chittagong hay dos vendedores al por menor, uno en la ciudad y otro en el mufassal, digamos a 10 millas de distancia. En la subasta el de la ciudad se vende por 100 rupias al mes y el del mufassal por 10 rupias al mes. El del mufassal puede, por tanto, proveer gunjah a un precio más barato.

  1. Declaración de Tara Natu Bat, Kayasth, médico practicante, My mensingh.

  2. Como médico practicante he tenido que entrar en contacto con diferentes clases de personas, desde las más altas hasta las más bajas, desde Raja, Maharaja, hasta el más humilde cultivador, con cuyas costumbres y hábitos es esencial por mi parte llegar a estar completamente familiarizado. Además, al salir de la ciudad, he tenido que entrar en contacto con mahuts de elefantes, cocheros, barqueros, portadores de palki, etc., entre quienes el hábito de fumar gunjah es el más prevalente. Como estudiante de medicina y como

devoto del arte de curar estoy necesariamente obligado a conocer sus usos y efectos sobre la economía humana. Estas son las oportunidades que se me ofrecen para obtener información relativa a los asuntos conectados con las drogas del cáñamo, sobre las cuales tendré que dar respuestas a las preguntas que se me formulen.

  1. Para mi provincia, quiero decir Bengala, y particularmente para este distrito, vacilo en aceptar que estas definiciones sean estrictamente correctas. Aquí el bhang o sidhee se sabe que son hojas de una planta diferente

que crece silvestre en muchas partes del distrito; en algún lugar crece en abundancia.

  1. El charas, según mi conocimiento, nunca se usa para otro propósito que fumar, pero el gunjah (o lo que es mejor conocido farmacéuticamente como Cannabis indica o cáñamo indio) se usa también, además de para fumar, en muchas enfermedades. Por ejemplo, en caso de dismenorrea, gonorrea en forma de tintura, y en casos de cólera en forma de extracto en combinación con calomel cuando hay espasmos severos; también por algunos en casos de tétanos y también como anodino. He visto a personas pasar los vapores del gunjah al oído en casos de dolor de oído.

  2. No tengo conocimiento de que el bhang se use alguna vez para fumar; generalmente se usa en forma de sherbet o bolus.

  3. (z) Desde una pice hasta una anna, o una anna y media por cada uno, (4) No menos de cuatro o seis annas por cada uno.

  4. El charas generalmente se mezcla con gunjah para fumar. El gunjah excepcionalmente se mezcla con bhang con el propósito de beber. La dhatura, el opio, la nuez vómica, las cantáridas o la nuez de betel no se usan así, según mi conocimiento. El objeto de las mezclas arriba mencionadas es inducir un mayor grado de intoxicación.

  5. El bhang es usado muy extensamente por la gente de Behar y de las Provincias del Noroeste. Este distrito tiene por residentes un número muy grande de grandes zamindars. Muchos hombres del interior del país son retenidos por ellos como sus asistentes personales, porteadores y para otros múltiples servicios. Ellos son, quizá, sin una sola excepción, hallados consumiendo bhang diariamente. Esta droga se usa generalmente en soledad y excepcionalmente en compañía, pero el gunjah se usa excepcionalmente en soledad y generalmente en compañía. El uso de cada una de estas drogas está por supuesto principalmente confinado al sexo masculino, pero hay algunas mujeres de aldea entre la gente de clase baja que contraen estos hábitos viciosos de los miembros masculinos de la familia.

Entre la clase más alta de personas no conozco ningún miembro del bello sexo que use alguna de estas drogas.

No es usual que los niños consuman alguna de estas drogas, pero conozco uno o dos casos en que, entre la clase baja de personas, los niños consumen gunjah. El gunjah es consumido muy extensamente por la clase baja de prostitutas.

  1. La experiencia que tengo del asunto me lleva a concluir que el hábito de consumir cualquiera de estas drogas, como también otras drogas narcóticas, tales como el opio y el alcohol, se forma fácilmente, y no es fácil romper el hábito. Sí; las personas generalmente adquieren una tendencia a excederse después de comenzarlo moderadamente, especialmente en el caso del gunjah, pero no así con el bhang.

  2. Hasta donde estoy familiarizado con las prescripciones de los Shastras, no hay nada en ellos que obligue a los hindúes a consumir alguna de estas drogas en ninguna ocasión. Pero hay una costumbre prevalente entre los hindúes de consumir bhang el día Navami o Dashami de la Durga-Puja. En tales ocasiones esto se usa generalmente con templanza, y debo decir que hoy en día tal costumbre no se considera esencial, y tal costumbre no es probable que conduzca a la formación del hábito ni de otro modo resulte injuriosa.

  3. No encuentro razón para pensar que el alcohol esté ahora siendo en cierta medida sustituido por alguna de estas drogas. El uso de las drogas es más generalmente prevalente entre la clase baja de personas, que no pueden permitirse pagar el lujo de beber alcohol en ninguna forma.

  4. Fumar charas es apto para inducir un mayor

grado de intoxicación que el de gunjah, ya que el charas es más fuerte que el gunjah, siendo este el alcaloide derivado de la planta del cáñamo indio, como la quinina es más fuerte que la corteza misma de la cinchona; y es por tanto más injurioso que el gunjah mismo. Sí; beber bhang difiere en sus efectos de fumar charas o gunjah.


Una tola de bhang no suele inducir el mismo grado de intoxicación que una tola de ganja o charas, ni son similares en producir acción fisiológica sobre la economía humana. Un hombre que consume una tola de bhang no suele verse inducido a hablar de manera incoherente o irracional, pero la misma cantidad de ganja o charas arrojará a un hombre a un estadio extremo de delirio y alucinaciones.

  1. Creo que fumar es más perjudicial que beber o comer. Como estudiante de medicina, generalmente hallamos que inhalar un medicamento es más rápido en sus efectos que comerlo o beberlo. En cuanto a tratar el asunto tanto en referencia al efecto general de la droga (me refiero a la ganja) sobre la constitución como con respecto a cualquier supuesta tendencia a producir insania, os remitiría a las páginas 1026 y 1027 de A Text Book of Pharmacology, Therapeutics and Materia Medica, de T. Lauder Brunton, M.D., D.S.C., F.R.S., &c., editado en 1887.

  2. Si por médicos nativos se entiende los kabirajes, sé que usan bhang con propósitos medicinales en casos de diarrea crónica y como astringente en forma de kameshar batika, pero no tengo noticia de que usen jamás charas o ganja con fines medicinales. Como no soy médico veterinario, no tengo noticia de que alguna de estas drogas se haya usado jamás en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  3. No lo creo.

(2) No es necesario para un hombre en buen estado de salud.

(2) Sí.

(c) No lo creo.

(2) No.

  1. No creo que el uso moderado continuo de ninguna de estas drogas sea del todo inocuo. Toda droga o medicamento, sea narcótico o no narcótico, tiene alguna acción, ya se use moderada o excesivamente, sobre algún órgano u órganos particulares del ser humano, sea alcohol, bhang, ganja o charas, o cualquier otra droga, e me inclino a creer que el uso continuo de cualquiera de ellas suele inducir algún daño orgánico o funcional en quienes las toman, así como la digitalis y la estrychnia suelen inducir acción acumulativa sobre el corazón y el cerebro o la médula espinal respectivamente, incluso si se continúan medicinalmente por largo tiempo.

  2. El efecto inmediato del uso moderado de cualquiera de estas drogas es la producción de exaltación de los espíritus y de alucinaciones de índole placentera en el consumidor habitual; es también refrescante. Sí, produce intoxicación hasta cierto punto. No puedo decir si calma el hambre o no. El bhang crea apetito por el momento, pero la ganja y el charas no suelen hacerlo. El efecto placentero dura poco tiempo, seguido de estupor y sueño. Cuando una persona está habituada a su uso, la subsiguiente falta de gratificación suele producir anhelo o inquietud.

  3. (6) Sí.

(c) Sí.

(2) Causa disentería y bronquitis; un fumador de ganja generalmente (por supuesto, consumidor habitual) muere de disentería.

(e) En grado considerable; i (f) y (7) El uso moderado de la droga, particularmente ganja, continuamente, puede que no embote del todo el intelecto, pero ciertamente lo deteriora considerablemente. Es un hecho establecido, y apoyado por muchas autoridades indias en la materia, que la ganja es una de las principales causas de insania; en mi opinión, parece ser una causa excitante. Generalmente produce insania de un tipo violento.

La mayoría de los consumidores habituales se vuelven permanentemente insanos, sin curación posible. Algunos se vuelven temporalmente así, y recobran la razón al abandonar el hábito. En casos de insania temporal los síntomas suelen reinducirse al reanudar el hábito.

Tengo conocimiento de una persona, de nombre Bhakta Poddar, en este distrito, que era un fumador confirmado de ganja, que se volvió insano bajo su uso continuo, y no era apto para deber alguno en la vida, pero tras algunos años lo hallé cuerdo. Al indagar supe que había abandonado el hábito de fumar ganja. En su caso, al indagar, llegué a saber que cierta ansiedad mental por asuntos familiares tendió a dar origen a la indulgencia en el uso de ganja. No estoy en posición de declarar positivamente si esta cuestión ha sido suficientemente considerada al explicar la conexión entre la insania y el uso de ganja. No puedo decir si los insanos que no tienen historia registrada de ganja confiesan el uso de la droga. Creo que hay evidencia que indica que la insania puede a menudo tender a la indulgencia en el uso de drogas del cáñamo por parte de una persona que carece de autocontrol por intelecto debilitado.

  1. A esta pregunta debería responder que lo que se ha dicho sobre el uso moderado habitual de la droga (ganja) en los consumidores aparece en forma agravada en casos de uso excesivo habitual, y los efectos suelen ser más rápidos en estos casos.

  2. No necesariamente. Los hijos de muchos fumadores de ganja o bebedores o comedores de bhang están enteramente libres del mal hábito. En algunos casos el hábito puede heredarse, así como otras propensiones y aptitudes de un padre son heredadas por los hijos, tal como la propensión a la persecución de la literatura por parte del padre es heredada por el hijo. En cuanto a afectar de algún modo a los hijos, debería decir que el deterioro de la salud general del padre, inducido por el uso continuo de la droga, puede actuar como causa para producir hijos enfermizos.

  3. Lo mismo puede decirse del uso excesivo habitual.

  4. El uso moderado de ganja o bhang es practicado por muchos como afrodisíaco. Sí, es usado así por prostitutas de baja clase. El cáñamo, cuando se usa habitualmente, suele producir impotencia a la larga, como es el caso con todo otro narcótico, tal como el alcohol, el opio, etc., especialmente cuando se usa en exceso.

  5. Lo que se ha dicho bajo el encabezado de uso moderado continuo solo aparece en forma agravada, y más rápidamente en casos de uso excesivo.

  6. Respondido bajo otro encabezado.

  7. No conozco persona que coma o beba ganja o charas. No tengo, por tanto, experiencia de los efectos producidos por usar las drogas de esa manera.

En conclusión, como residente casi permanente del distrito estoy en posición de decir, tanto por información obtenida de fuentes fidedignas como por observación personal, que el uso de ganja es muy extenso en el distrito entre la gente de baja clase. Soy de opinión que el bhang es menos perjudicial que la ganja, y rara vez suele tomarse en exceso. Bajo varios encabezados he expresado opiniones respecto a los efectos sobre los seres humanos producidos por el uso moderado y excesivo de la droga habitualmente —opiniones formadas por el estudio de la farmacología, la observación personal y ocasionalmente el experimento en mi propia persona—, y de todas ellas me veo llevado a creer que estas drogas, excepto con fines medicinales de buena fe, son más o menos perjudiciales en sus efectos sobre el cuerpo humano.

  1. Evidencia de Nocoor Chand DeR Banersi, brahmín, médico practicante, Bhagalpur.

  2. Estuve en el servicio médico del Gobierno y ahora ejerzo la práctica médica. Más de veintiséis años han transcurrido durante los cuales me he ocupado en la profesión médica.

  3. Sí. Estas definiciones son aceptadas en esta provincia. Estos productos son conocidos como bhang, sabji patti, charas y ganja, de la cual última hay tres variedades: (1) chipta o ganja plana, (2) gol o ganja redonda, (3) chur o baluchur o ganja quebrada. Debe notarse, sin embargo, que el bhang silvestre que crece en el distrito no produce ganja ni charas. 19. Sí; se usan para fumar. La ganja en forma de chur se usa a veces como bebida con bhang para aumentar sus efectos. El fumar ganja se practica en Bhagalpur, pero el fumar charas no se practica aquí.

  4. El bhang no se usa para fumar en esta parte del país.

Ganja—(a) Peso de un pice, valor de un pice. (b) Peso de un chattack, valor de unas 8 annas.

Bhang—(a) Peso de un pice, valor de un pice. (b) Peso de tres pice, valor de tres pice.

  1. El tabaco en forma de khaini o tabaco mezclado con cal se mezcla con ganja, que se usa para fumar, y el bhang se mezcla con golmarich o pimienta negra, elachi o cardamomo, badam o almendras, sonf o anís, supari o nueces de betel, kesur o azafrán, y kasni o achicoria. Los ingredientes arriba mencionados se llaman bhang massala. Hay otra preparación llamada bhang barfi o majum, que se compone de bhang, azúcar, ghee y otras especias como las mencionadas arriba.

  2. El bhang es usado por un número menor de personas que la ganja. Es usado por los varones generalmente en todas las edades por encima de los cinco años. El bhang o la ganja se usan más en compañía que en soledad.

  3. El hábito se forma tras unos cinco o seis días en casos de fumar ganja, y tras unos diez días en casos de bhang. No es difícil romper el hábito. Hay tendencia a que el hábito moderado se desarrolle en excesivo.

  4. En tiempo de Fagua, la fiesta Holi de los hindúes, la ganja y el bhang se usan como costumbre. No son esenciales. A veces se usan excesivamente durante la ocasión. Esta costumbre se convierte en hábito en algunos casos.

  5. Sí. El alcohol es sustituido en algunos casos por ganja o bhang, siendo el alcohol más caro que el otro ingrediente. Los consumidores de alcohol recurren a las últimas sustancias.

  6. Los efectos son más fuertes en el caso del charas que en el de la ganja. Los efectos en el caso de beber bhang son más lentos en desarrollarse que en casos de ganja o charas.

  7. Beber cualquier preparación de la planta del cáñamo es menos perjudicial que en los casos de fumarla o comerla. En el caso de comer, la intoxicación es bastante severa. En el caso de fumar, el efecto es inmediato. El beber excesivo de bhang o fumar de ganja produce insania.

  8. Sí; los médicos nativos o kabirajes usan ganja o bhang en varias enfermedades de los seres humanos, y también en varias enfermedades del ganado, tales como pérdida de apetito y diarrea.

  9. Sí; el consumo moderado de ganja o bhang primeramente da más apetito y resulta digestivo. Da una resistencia bajo exposición o esfuerzo, y alivia la fatiga. Podría usarse como febrífugo o preventivo de enfermedad en climas palúdicos e insalubres. Nunca se usa como accesorio del alimento.

  10. El uso moderado es beneficioso bajo tales condiciones, pero por el uso continuado se vuelve dañino. Hay otro peligro, pues del uso moderado se pasa al consumo excesivo, y es así productor de los efectos patogenéticos de las drogas.

  11. En el caso del bhang el efecto es refrescante, pero en casos de fumar ganja el efecto es bastante diferente. Se produce una sensación de calor de tal modo que produce sudoración, y el consumidor, mientras está de pie, podría caer al suelo. El efecto es intoxicación cuando calma el hambre. Crea apetito en la primera etapa. En casos de fumar ganja la intoxicación permanece de media hora a una hora, mientras que en casos de beber o comer bhang la intoxicación permanece de cinco a seis horas. Comienza aproximadamente una hora después de su consumo. En casos de fumar ganja, náusea y embotamiento mental son los efectos posteriores. Pesadez en la cabeza, agotamiento, embotamiento mental, estreñimiento, orina de color alto, emaciación, congestión ictérica, pérdida del poder venéreo y vidas acortadas son los efectos subsiguientes. En casos de beber o comer bhang no hay tales clases de efectos posteriores. El apetito y la digestión mejoran primeramente, pero después embotamiento mental, pérdida de apetito, agotamiento, emaciación, dolores en los miembros, desarreglo del estómago e intestinos produciendo flatulencia, son los efectos subsiguientes.

En casos de fumar ganja, la falta de subsiguiente gratificación produce anhelo e inquietud. En casos de beber o comer bhang, tal es también el caso en grado moderado.

  1. Sí, el uso moderado habitual de cualquiera de estas drogas produce efectos nocivos. Deteriora la constitución, perjudica la digestión o causa pérdida del apetito. Causa bronquitis, disentería y asma.

Deteriora el sentido moral, induce a la pereza; y se forman hábitos de libertinaje. Produce efectos perniciosos en el cerebro, produciendo locura. Podría resultar una causa excitante de la locura donde existe herencia de la enfermedad.

Bronquitis.—En el caso de Mangal Maha, que era consumidor de bhang, gunjah y opio, la enfermedad fue la bronquitis. El paciente tenía abundante expectoración y fiebre. Murió de agotamiento.

Disentería.—En el caso de Bissesswar, que era consumidor habitual de bhang (un cuarto de rupia en peso diariamente), la enfermedad fue la disentería, complicada con enfermedad del hígado. El paciente murió de agotamiento.

Asma.—En el caso de Sheo Narain, que era consumidor habitual de gunjah desde hacía unos veinte años, la enfermedad fue el asma. Aún vive.

  1. El uso excesivo de cualquiera de estas drogas produce enfermedades, pero depende de la susceptibilidad de los consumidores a ser sujetos de las diversas enfermedades.

  2. El hábito se forma no necesariamente por herencia, sino que cuando la persona usa cualquiera de estas drogas moderadamente forma el hábito.

  3. De manera similar se forma el hábito por el uso de estas drogas, y no necesariamente por herencia.

  4. El uso moderado de bhang o el fumar gunjah se practica como afrodisíaco. Las prostitutas no usan ninguna de estas drogas como afrodisíaco. El uso de cualquiera de estas drogas como afrodisíaco tiende a más daño que su uso como narcótico, porque los consumidores en el primer caso se entregan al libertinaje. El uso habitual de gunjah (fumada) tiende a producir impotencia.

  5. El uso excesivo de gunjah (fumada) conduce a la impotencia.

  6. La dhatura se mezcla con bhang para aumentar sus efectos para el consumo personal y en los casos en que es necesario poner a alguna persona en apuros.

  7. El gunjah en forma de chur se bebe con bhang para aumentar sus efectos.

En conclusión, en mi opinión, la planta del cáñamo posee virtudes remediales de las que no se puede prescindir en nuestro tratamiento de las enfermedades más comunes de la India. Ejerce influencias patogenéticas cuando se recurre a ella en estado de salud. En mi opinión, el Gobierno debería únicamente fomentar y proteger el cultivo de estas plantas de cáñamo en la medida en que se requiere para fines medicinales.

  1. Evidencia de Luckauy Narain Naik, Uahanyak, médico practicante, Cuttack.

  2. Solo para fumar se bebe como el bhang.

  3. No.

  4. (a) El costo promedio es de dos pice por día para los consumidores habituales moderados.

(b) El costo promedio es de dos annas por día para los consumidores habituales excesivos.

  1. Los fumadores de gunjah generalmente mezclan tabaco en hoja con ella, y a veces se mezclan con ella los siguientes ingredientes, a fin de aumentar sus acciones narcóticas, a saber, dhatura, opio, raíces de hierba, y también mezclan sándalo y cardamomo para hacerla calmante y perfumada. Además, hay una preparación llamada majoon, que ordinariamente venden los vendedores de gunjah en este país, la cual se prepara con azúcar, gunjah, harina y leche, es decir, algo así como pastillas. Este majoon se prepara para los consumidores privados, esto es, para aquellos que no pueden fumar gunjah públicamente; es odioso.

  2. El consumo promedio de gunjah en soledad es de media tola y en compañía de tres o cuatro tolas. Es usado principalmente por el sexo masculino, pero ocasionalmente por mujeres de castas inferiores y prostitutas. No hay necesidad de fumar gunjah en ninguna época de la vida. Los niños no están acostumbrados a ello ni sienten necesidad de ello.

  3. El hábito puede formarse fácilmente, pero no puede romperse tan fácilmente, pues la persona habituada a consumir una cantidad particular de estas drogas se siente muy poco intoxicada; en consecuencia, se ve obligada a aumentar la cantidad.

  4. Hay una costumbre entre los hindúes de fumar gunjah y beber bhang en Pana-sankranti y Durga Puja Bijaya —dos festivales hindúes (uno ante el dios Mahadev y el otro ante la diosa Durga). En estas ocasiones se prepara pana o sherbet con los siguientes artículos, a saber: leche, azúcar, mango, plátanos, alcanfor, coco, cardamomo, canela, nageswar, azafrán, etc., y los hindúes lo beben con avidez. Usan tal pana solo con el propósito de intoxicarse, a fin de poder fijar su atención en el santo culto, práctica que es totalmente incorrecta. No creo que sea esencial, ni conduce a la formación del hábito. No es perjudicial si se toma moderadamente.

  5. No. El alcohol no se sustituye por estas drogas. El cáñamo es usado especialmente por la gente de clase baja y apenas por los caballeros de la época presente. La gente fuma cáñamo, etc., solo para satisfacer su deseo carnal, lo que no puede hacerse igualmente con el alcohol.

  6. Nada sé del charas, pues no se usa en esta parte. Los fumadores de gunjah generalmente sufren de asma y quedan emaciados tras usar la droga por un largo período si no se toma alimento nutritivo, pero el bhang no es tan perjudicial como el gunjah. Este último afecta la sustancia gris del cerebro, produce locura y detiene la secreción de los capilares bronquiales y de los lacteales y células diminutas de los órganos humanos.

  7. Beber bhang como sherbet durante el calor sofocante y abrasador del verano con más especias y muy poco bhang se alega que es una bebida calmante que trae sueño. Se bebe más en el verano que en cualquier otra época del año. Los fumadores de gunjah a menudo se encuentran de temperamento irritable, aparentemente debido a su acción sobre el cerebro, y esto parece ser la causa de producir locura en algunos casos.

  8. Los médicos nativos generalmente usan sidhee y cáñamo, etc., para fines medicinales, simplemente por los deseos malvados. La medicina se llama madak, que es usada por aquellos rajas y zamindars que son adictos a pensamientos y deseos placenteros.

Aunque el cáñamo tiene el poder de calmar los dolores, sin embargo, hasta donde alcanza mi experiencia, pienso que el poder de calmar los dolores es indirecto y temporal, es decir, por unos pocos minutos después de tomado el madak.

  1. (a) Ninguna de estas drogas es beneficiosa como digestivo.

(b) Estas alivian la fatiga hasta cierto punto, solo aquellos que están habituados a ellas.

(c) No tiene poder preventivo contra los venenos maláricos.

  1. No es en absoluto beneficioso, por el contrario, perjudicial, pues perturba las acciones propias y desorganiza las funciones propias de algunos órganos útiles.

  2. Afectan inmediatamente el cerebro y causan vértigo y congestión de los ojos, y también se dice que aumentan el hambre. Después de fumar o beber bhang los hombres se inclinan a tomar mucha más cantidad de alimento que de costumbre, pero produce indigestión y causa malestar.

  3. Sí; produce efectos nocivos mental, moral y físicamente. Afecta los pulmones y también produce locura, lo cual se ha mencionado arriba. Me han dicho que un hombre habituado a fumar gunjah asesinó a su madre justo después de fumar, y después, cuando sobrevino la reacción, al mirar el chorro de sangre que fluía de su madre herida, fue a asesinar al hombre por quien fue inducido al hábito de fumar gunjah.

  4. No.

  5. El cáñamo es en cierto grado afrodisíaco. Es comúnmente usado por el sexo masculino para los propósitos mencionados en la pregunta 40, y no sé si las mujeres lo usan para el mismo deseo o no. Es un afrodisíaco perjudicial, porque tiende a producir impotencia, pues retrasa la descarga del semen en la cópula, lo que causa parálisis nerviosa.

  6. No tengo conocimiento de beber charas. Los efectos de la intoxicación por beber gunjah son diferentes de los de fumarlo. La intoxicación por este último procedimiento, aunque no tan duradera como por el primero, es más perjudicial para la salud por su rápida acción sobre el cerebro.

En conclusión, el cáñamo y el bhang cuando se usan en ceremonias religiosas no afectan nada y no debería ponérseles fin. El uso de las drogas con fines medicinales no debería ser interferido, pues sería impracticable. El uso excesivo de estas drogas meramente por causa de la intoxicación debería descontinuarse elevando la tributación.

Evidencia oral.

Pregunta 1.—Fui educado en la Escuela Médica del Gobierno en Cuttack, y obtuve el diploma de V.L.M.S. (Vernacular Class Hospital Assistant). Tengo 82 años de edad, y he practicado la medicina durante los últimos diez años privadamente.

Pregunta 37.—Nunca he hecho una autopsia de un caso de gunjah.

Pregunta 45.—El uso moderado de gunjah conduce al uso excesivo. Los consumidores habituales moderados, así como los consumidores excesivos, sufren en sus pulmones y se vuelven locos. Mi definición de consumidor moderado es un hombre que toma tanto como su hábito le ha permitido soportar sin quedar insensible. Un hombre que toma 2 pice de valor es moderado, y un hombre que toma 2 annas de valor puede ser moderado para él, es decir, si puede soportarlo. Ningún intoxicante puede tomarse con moderación excepto cuando se administra medicinalmente.

  1. Evidencia de Bassunto Kumar Roy, zamindar y médico practicante, 24-Parganas.

  2. (a) Mi conocimiento profesional como médico practicante. (b) Zamindar. 14. No se preparan en este país.

  3. El gunjah se usa para fumar y para la preparación de algunos remedios de curanderos.

  4. Las clases más bajas generalmente y una pequeña minoría de personas de clase superior usan gunjah.

  5. Personas de todas las clases, siendo la mayoría de ellas de la clase más baja.

  6. El gunjah y el charas se consumen en soledad. Los machos generalmente los usan; los niños nunca los toman.

  7. (a) Sí.

(b) No.

(c) Ese es el caso con toda cosa intoxicante.

  1. Los devotos (mahants) como clase generalmente consumen gunjah y bhang. Los devotos los consideran esenciales para la preservación de su salud. Sus hábitos son templados, y no les son por lo demás perjudiciales.

  2. El uso del charas debería ser prohibido y el del gunjah y el bhang restringido por alguna disposición legislativa. Este procedimiento no produciría ningún descontento serio ni causaría ningún peligro político.

  3. Sí, el bhang es usado por los kabirajes para sus píldoras astringentes para la digestión. La tintura de cáñamo indio se usa para varias enfermedades en la escuela antigua de medicina.

  4. (a) El bhang se usa como digestivo, y bajo ciertas circunstancias de fatiga para superar el agotamiento.

(c) Como febrífugo y digestivo el bhang es usado por los kabirajes. También se dice que la tintura de cáñamo indio posee propiedades antiperiódicas, pero se usa menos que el opio.

  1. (a) La tributación sobre el charas debería ser mayor que la del gunjah y el bhang.

(b) Siendo el alcohol más perjudicial para la salud del público que el bhang, el impuesto sobre el bhang debería ser el más bajo de todos.

  1. Sí, hay casas para este propósito.

  2. Evidencia de Guru Coaran Guosu, médico practicante, Monghyr.

  3. Mi experiencia de veinte años como médico practicante me permite formar una opinión respecto a los asuntos relacionados con las drogas de cáñamo.

  4. Sí. Charas, gunjah y bhang o siddhi.

  5. El gunjah y el charas solo se usan para fumar.

  6. Nunca he presenciado el uso de bhang o siddhi para fumar, pero se oye que se usa en Bengala y Behar entre la clase media de la gente.

  7. No conocido para mí.

  8. La pimienta negra se mezcla ordinariamente con siddhi, y el tabaco con gunjah y charas. He experimentado dhatura mezclada con bhang para fortalecer la intoxicación. Sí; semilla de pepino, hoja de rosa, pimienta negra, semilla de anís, cardamomo, canela, son los ingredientes conocidos por mí para la preparación del bhang.

  9. El consumo de estas drogas se practica generalmente en compañía y rara vez en soledad. Está principalmente confinado al sexo masculino y a todas las etapas de la vida. Sí, los niños de mal carácter consumen estas drogas.

  10. (a) Sí, se forma fácilmente.

(b) No, no es difícil romperlo.

(c) Sí,

  1. El consumo de estas drogas no es en realidad esencial para la observancia de costumbres sociales o religiosas, pero la clase iletrada y ascética de hombres las emplea como auxiliar de su contemplación religiosa. Por lo general es excesivo. Sí, conduce a la formación del hábito, así como resulta perjudicial.

  2. Sí; el alcohol se sustituye hasta cierto punto por estas drogas.

La razón de este cambio se atribuye al hecho de que es más fashionable.

Mi propia experiencia es prueba de este cambio.

  1. El resultado de fumar ganja difiere del charas en esto: que aquella es más fuerte y activa en su acción que este, pero ambas al final provocan un trastorno del cerebro. Por otra parte, el bhang es un poco suave en sus efectos e irrita el estómago.

  2. Sí, siendo la razón de ello que al comerlo o beberlo entra en contacto con la sangre y produce así un efecto nocivo sobre la constitución. Pero se supone más bien que fumar causa más daño al cerebro que comer o beber, y por ello es más propenso a producir la locura.

  3. (a) Sí.

(2) No tengo experiencia en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  1. Sí.

(a) Como accesorio alimenticio o digestivo. (b) Sí.

(c) Sí; como febrífugo y preventivo.

  1. El efecto inmediato del uso moderado de cualquiera de estas drogas en el consumidor habitual es ciertamente refrescante. Produce una ligera intoxicación, crea apetito, y sus efectos duran un par de horas o así. No hay efectos posteriores.

La falta de gratificación subsiguiente produce un poco de anhelo e inquietud.

  1. (a) a (e) No.

(f) No. El uso moderado de cualquiera de estas drogas no me ha parecido la causa excitante de la locura.

  1. En muchos casos conocidos por mi experiencia me ha parecido que el uso habitual excesivo de estas drogas, especialmente la ganja, ha sido la causa excitante de la locura y ha producido también todas las enfermedades mencionadas en el párrafo 45, tales como disentería, asma, etc.

  2. No, en absoluto.

  3. No lo creo.

  4. (a) Sí, hasta cierto punto.

(b) No.

(c) No, no más perjudicial.

(d) Sí; el uso excesivo del cáñamo tiende a producir impotencia, y no el uso moderado.

  1. El uso excesivo de cualquiera de estas drogas no excita el deseo venéreo.

  2. Tanto en la moderación como en el exceso la modificación tiende a aumentar la acción perjudicial.

No conocido por mí.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Fui estudiante en el Calcutta Medical College durante 24 años. No obtuve título, pues no completé el curso. Han pasado veinte años desde que dejé el colegio, y he ejercido.

Pregunta 46.—La locura causada por el uso excesivo de ganja es a veces permanente y a veces temporal. He tratado dos casos de locura permanente debida a la ganja como causa excitante. No puedo decir si había otras causas. He tratado tres o cuatro casos en que la locura fue temporal. La locura duró uno o dos meses, y cuando se abandonó el hábito se curó la locura. Los síntomas en la locura permanente y temporal por

Los síntomas de la locura por drogas de cáñamo son los mismos que los de cualquier otra clase de locura.

  1. Declaración de ANNADA PRASANNA GHATAK, M.B., médico particular, Arrah.

  2. Experiencia como médico; experiencia adquirida del trato con personas que usan las drogas, y de los internos de manicomios y cárceles.

  3. Sí; estas drogas se deterioran conservándolas y pierden por completo su efecto cuando son muy viejas.

  4. Sí, en su mayor parte. La ganja se toma a veces con bhang para intensificar los efectos narcóticos de este último.

  5. La ganja la fuman las clases trabajadoras y los ascetas, especialmente los sivaitas o adoradores de Siva.

  6. El fumar ganja es despreciado por las clases más acomodadas de la sociedad. El fumar ganja es despreciado porque perjudica la salud.

  7. La clase trabajadora puede quedar ligeramente intoxicada.

  8. Aparte de cualquier otro efecto nocivo, el uso moderado puede conducir al uso excesivo, y resultar perjudicial de este modo.

  9. Sí.

  10. Las drogas producen una exaltación temporal, especialmente en casos de fatiga o esfuerzo corporal. Quienes usan las drogas dicen que les aguzan el apetito hasta cierto punto. El uso habitual crea un anhelo cuando se priva de la droga.

  11. El uso habitual menoscaba el sano temple de la mente, y crea un anhelo para cuya satisfacción se cometen pequeños delitos. Causa afecciones disentéricas, especialmente en quienes no reciben alimento adecuado.

  12. Se sabe que las personas que fuman ganja excesiva y habitualmente han sido afectadas de locura.

  13. Se sabe que la ganja y el bhang se usan como afrodisíacos.

  14. La indulgencia excesiva en la ganja conduce a la excitación y a la pérdida del dominio de sí mismo; y en tales circunstancias pueden cometerse delitos.

  15. Se dice que los dacoits usan ganja y bhang para tales fines.

  16. Sí; quienes no están acostumbrados a estas drogas quedarían estupefactos si se les hiciera participar de ellas.

  17. Las semillas de dhatura se mezclan con ganja y bhang para intensificar sus efectos. La dhatura se administra en mezclas con fines criminales. Así se droga y roba a las personas muy a menudo.

  18. Declaración de RAKHAL DAS GHOSE, médico particular, Calcuta.

Soy médico particular de esta ciudad. Hace unos diecisiete años estuve al servicio del Gobierno, pero renuncié al cargo para ejercer de forma independiente. Mi experiencia de las drogas de cáñamo deriva de mi práctica como médico y cirujano. Obtuve mi título de L.M.S. en 1875. Estuve dos años al servicio del Gobierno, y renuncié solo para mejorar mis perspectivas.

El cáñamo se vende en los mercados indios en tres formas principales, a saber: ganja, las sumidades floridas secas de la planta Cannabis indica, de las que no se han eliminado las exudaciones resinosas; charas, las exudaciones resinosas secas de las hojas, tallos y flores; y bhang, subji o siddhi, las hojas de las plantas silvestres de ganja. De estas tres variedades, la ganja y el charas se fuman generalmente, mientras que el bhang se toma en forma de bebida.

Es innecesario decir cómo se fuman la ganja y el charas; basta decir que antes de fumarla, la ganja se pulveriza, se mezcla con hoja de tabaco y se hace una especie de masa en forma de píldora mediante la manipulación del pulgar derecho del operador sobre la palma izquierda, con la adición de unas gotas de agua; mientras que el charas se mezcla con tabaco preparado después de secarlo al fuego. El fumar se hace generalmente con chillum o huka. El bhang o siddhi se toma como bebida, y se prepara machacándolo en un mortero con hojas de rosa, pimienta negra, pepino, sandía, semillas de cardamomo, y luego se mezcla con leche y azúcar o con agua sola.

A veces el siddhi se masca con pan.

Los efectos de las tres variedades son idénticos; salvo que, fumada, la acción es más rápida.

El fumar ganja prevalece más o menos entre todas las clases de hombres, pero es más ampliamente usado por las clases bajas de la sociedad que por las altas. Los músicos nativos, como clase, fuman ganja con el objeto de mejorar su voz.

Las órdenes inferiores de east indians y portugueses también fuman ganja. Creo que es a causa de su baratura por lo que la ganja es largamente consumida por los pobres. Hay algunas personas que deben tener algún intoxicante, sea cual sea —ganja, charas, bhang, opio o vino—; pero su número es limitado.

El hábito de fumar ganja o charas se contrae primero, en el caso de quienes generalmente llevan una vida de disipación, por sus propiedades afrodisíacas. Es una noción predominante entre tales hombres que pueden continuar con su peculiar modo de vida durante un período más largo si fuman ganja.

Los efectos exaltantes producidos por el uso moderado de esta droga son muy apreciados, y el fumador, con su apetito aguzado, no solo puede comer abundante alimento, sino que, mientras duran los efectos, olvida todas las miserias y penas de su vida, sin detrimento alguno de su constitución. No es raro que algunos adopten el hábito de fumar ganja por ciertas dolencias corporales, como reumatismo, cólico, dispepsia, etc., pero la mayoría de los consumidores contraen su hábito por el modo de vida disipado y las malas compañías. Una vez bien formado el hábito, es muy difícil sacudírselo. He visto personas que pueden consumir diariamente ganja hasta la cantidad de un tola, y siddhi hasta más de media libra. Los fakires o ascetas son invariablemente fumadores de ganja, y la gente se sorprenderá al oír la cantidad de ganja que fuman y de siddhi que consumen en 24 horas.

A veces se habitúan tanto a su uso, que ya no se producen en ellos la exaltación y la intoxicación, de modo que tienen que combinar la ganja con otros intoxicantes, como las semillas de dhatura. Algunos mezclan también arsénico blanco con su bhang. He visto a un joven de una familia aristocrática de Calcuta consumir bhang hasta la cantidad de una libra al día, y a veces incluso poner pequeñas cantidades de arsénico en su bebida.

No comparto las opiniones de quienes dicen que el fumar ganja moderadamente es siempre productivo de trastornos mentales. Los fakires indios o mendigos religiosos son proverbialmente fumadores de ganja, pero nunca muestran síntomas de locura; al contrario, son por lo general tranquilos e inofensivos. Además, afirman que pueden concentrar mejor su atención después de fumar ganja o beber bhang. Quienes son hijos de padres ellos mismos propensos a los trastornos cerebrales sufren aberraciones mentales cuando contraen el hábito de fumar ganja. Conozco a un hombre que trabajaba como asistente de un respetable comerciante de esta ciudad y perdió su empleo por este hábito. Su alucinación era que se había convertido en un mahant, y que todos le rendirían respeto por su dignidad. Gradualmente se redujo su fumar, y ahora está libre de esa aberración mental. De este y otros casos similares he llegado a la conclusión de que el fumar ganja no es la única causa de la locura.

Estuve por algún tiempo en el corazón de un país tan notorio por sus bebedores de bhang. Los brajabashis y chaubes de Mathra son proverbialmente bebedores de bhang y fumadores de ganja. Desde la infancia contraen este hábito, y nunca lo abandonan hasta la muerte. Son por lo general sanos y robustos, y algunos de ellos son grandes comedores. Los peregrinos que van allí por diversión los alimentan, y no es exageración decir que muchos de ellos pueden tomar de cinco a diez seers de comida en una sola sentada. Al principio no podía creer tal cosa, hasta que un día fui invitado a presenciar este hecho. Dicen que no pueden comer ni la mitad de eso a menos que tomen antes una cantidad suficiente de bhang.

El bhang o siddhi es un remedio casero de los naturales de Bengala para diversas dolencias, especialmente la indigestión. He visto a personas que sufrían muy gravemente de dispepsia beneficiarse materialmente por el uso moderado de bhang, combinado con aromáticos, antes de las comidas. Por su beneficio en la indigestión, el dolor de estómago, la pérdida de apetito y otras dolencias, goza de buena reputación entre los hindúes ortodoxos, quienes nunca olvidan poner el nombre de siddhi (que significa éxito) a la cabeza de la lista de artículos que se han de comprar para cualquier ceremonia social o religiosa.

Ahora, en cuanto a la cuestión de si la ganja o el bhang se usan siempre con propósitos de intoxicación, juerga o disipación, mi respuesta es negativa. En países como Bengala, Orissa y Assam, donde los habitantes pobres en su vida diaria están constantemente expuestos a todas las vicisitudes de la temperatura, ahora abrasados bajo un sol ardiente, al momento siguiente empapados por un fuerte aguacero, no puede negarse que toda clase de enfermedades tropicales hacen estragos. Las fiebres palúdicas, la diarrea, la disentería, el cólera, la gripe, las fiebres eruptivas, son todas endémicas, y es maravilla cómo la gente de tales lugares puede sobrevivir a los terribles estragos de estas enfermedades. Aunque miles de hombres sucumben anualmente a estas dolencias, todavía queda un gran porcentaje para impedir que los países queden desiertos. ¿Cómo escapa ese gran porcentaje de personas de las garras de la muerte en medio de tan insalubres circunstancias? Los pobres enfermos que no pueden permitirse tener ayuda médica ni medicinas, ni viajar millas para aprovechar el beneficio de las dispensarias caritativas, se salvan de sus muertes prematuras por el uso de aquellas drogas que son ahora objeto de dos Comisiones Gubernamentales. Es un hecho indiscutible que quienes usan moderadamente ganja u opio pueden superar o salir adelante en una epidemia mejor que quienes no lo hacen. El tétanos, el reumatismo, la fiebre intermitente, la diarrea, la disentería, el cólera, la dispepsia y muchos dolorosos trastornos de los órganos urinarios o generativos ceden a las propiedades anodinas, soporíferas, antiperiódicas, antiespasmódicas y otras de la ganja o el opio. Ayudados por estos remedios, los habitantes combaten a vida o muerte. ¿Cuántas personas de esta descripción se convierten en moradores de los manicomios y son citadas como prueba al mundo de que la ganja es uno de los factores más potentes de la locura? Esos ebrios empedernidos que llevan una vida de libertinaje y disipación son en su mayoría las personas que engrosan la lista de los internos de los manicomios y son propensos a cometer fechorías.

No estoy dispuesto a aceptar la opinión de que fumar ganja o beber bhang están causando gran daño al tono moral de nuestra sociedad. Creo que más miseria, angustia, pobreza y muertes prematuras entre la población del país son producidas por la venta generalizada de licores y bebidas espirituosas que por el consumo de ganja u opio, o por ambos. Antes de que se tomen medidas legislativas para detener la venta de ganja u opio, o antes de que se dé cualquier paso para aumentar sus impuestos, es imperativo que el Gobierno nombre una Comisión para investigar la creencia generalizada de que nuestro país sufre más por los males de las fácilmente accesibles tabernas de vino europeas y los puestos de licor del país que por los que surgen de la venta de ganja u opio. En círculos bien informados se considera casi una verdad que el tono moral de nuestra sociedad ha cambiado para peor desde que, debido al aumento en el número de tiendas, el público tiene mejores facilidades para obtener licor y bebidas espirituosas; y la gente teme que si el Gobierno restringe la venta de ganja, opio o bhang, muchos de ellos seguramente contraerán el vicio de la bebida, que, en su estimación, es un mal peor que los existentes.

  1. Evidencia de Durea Narn Chackravarti, brahmín, a cargo de la Dispensaria de Tangail, Mymensingh.

  2. Soy residente de Tangail y ejerzo aquí desde hace quince años. El consumo de ganja es muy grande aquí. He visto yo mismo a muchos fumadores de ganja.

  3. La planta de bhang es indígena aquí. La planta de ganja es una especie diferente de la misma planta, de la cual he visto aquí una o dos. La distinción que pude hacer es solo en el crecimiento vigoroso de la planta de ganja y su mayor contenido de materia resinosa. En todos los demás puntos acepto la definición expuesta aquí.

  4. No tengo experiencia sobre el charas. Mis respuestas tratarán solo de la ganja y el bhang.

La ganja se usa generalmente para fumar, pero la gunjah también se toma mezclada con dulces conocidos comúnmente como majoon.

  1. No. He visto solo a un hombre que fumaba bhang ocasionalmente.

  2. Siendo el bhang indígena aquí, no cuesta nada a la gente de aquí.

En cuanto a la ganja, el costo será así:

Rap (2) Consumidores habituales moderados. 0 0 6 (5) Consumidores habituales excesivos. 0 2 0

  1. La ganja para fumar se toma ordinariamente en su forma simple sin ninguna mezcla. El bhang mezclado con ganja, nuez de areca, cantáridas y nuez vómica, en forma de dulce, se toma excepcionalmente para aumentar su propiedad afrodisíaca. La ganja mezclada con bhang es usada por los sanyasis (ermitaños) para mantenerse absortos en la meditación religiosa. El bhang se toma aquí en forma líquida. Al principio las hojas se convierten en una masa pulposa y luego se mezclan con agua y sal, o leche y azúcar, y se toman internamente por la boca.

  2. La ganja y el bhang son usados generalmente solo por el sexo masculino. He visto a unas diez mujeres fumar ganja habitualmente. Conozco a muchos niños que fuman ganja. El uso de bhang está restringido aquí solo entre adultos y ancianos. Pocos niños los toman.

  3. Fumar ganja fácilmente engendra un hábito y es difícil de romper; difícil de mantener el hábito moderado sin llegar al exceso.

El bhang también engendra un hábito, pero no tan fácilmente; y es difícil de romper. El hábito moderado puede mantenerse.

  1. Hay una costumbre aquí entre la clase común de la gente de fumar ganja y adorar a "Trailakyanath". Unos diez a quince hombres se reúnen y ofrecen ganja a la deidad, y luego cantan toda la noche y toman ganja. Los fumadores habituales de ganja son generalmente los devotos del culto, pero no es raro que de vez en cuando algunas personas se conviertan.

  2. Fumar ganja es muy común entre la gente común de aquí. El alcohol es tomado generalmente por la gente de clase media y alta. Alguna clase de gente común, como los bagdis y modhais, etc., toman alcohol y ganja ambos. No sé por qué uno es sustituido por otro. El mayor gasto del alcohol desempeña muy probablemente un papel en ello.

  3. Beber bhang se practica generalmente para contener la diarrea y la indigestión. Se usa moderadamente. No tengo experiencia sobre el charas.

  4. Sí; el bhang se usa generalmente para contener la diarrea y la dispepsia, para producir sueño, y los médicos nativos dicen que es afrodisíaco. Realmente tiene algún poder para contener la diarrea y la dispepsia. Produce sueño.

  5. (2) La ganja y el bhang, ambos en pequeñas cantidades, ayudan a la digestión.

(b) Sí; dan poder de resistencia a la fatiga y al esfuerzo.

(c) No escapan a la malaria. Siendo una fiebre malárica, tengo muchas oportunidades de tener pacientes que sufren de malaria entre los fumadores de ganja, etc.

(2) Los fumadores de ganja son generalmente musculosos, y tanto que los fumadores de ganja pueden distinguirse de los hombres comunes.

  1. No creo que su uso moderado sea beneficioso y necesario. No son esenciales para el sustento de nuestra salud y vida. Tenemos suficientes artículos inofensivos en nuestra comida para sostenernos bajo la fatiga. Su uso debería restringirse solo medicinalmente.

  2. (5) Sí.

(c) Sí, pero no siempre y en pequeñas dosis.

(2) No sé.

(e) Sí; lo he visto bajo su uso.

(g) Embotamiento y somnolencia.

(4) Marcado anhelo e inquietud.

  1. (a) Produce una tendencia a tomar en exceso.

(c) No.

(4) La ganja causa disentería después de un largo uso.

(e) Generalmente no. Ocasionalmente encontramos tales casos.

voraz apetito

(/) Sí. Es solo después de un largo uso. Vi solo un caso. Es de un tipo permanente. El tipo temporal no es raro. Un hombre a menudo olvida sus acciones bajo la ganja cuando está en momentos cuerdos.

  1. He visto a unas 20 personas que se volvieron locas por el fumar excesivo de ganja. Algunos de ellos están furiosos. La locura es permanente.

Tienen excitaciones temporales. En algunos lugares estas excitaciones se debían a la abstinencia temporal de la droga y en otros a su uso excesivo. En las cercanías de mi residencia, una mujer de clase media murió de disentería y era una fumadora empedernida de ganja. Su único hijo, un fumador empedernido de ganja, se volvió completamente loco, y otro hijo, un hombre muy bueno e inteligente, desde hace unos años se ha vuelto loco. Conservan la inteligencia y el poder de razonamiento excepto durante la excitación, pero son incapaces de conducir negocios y de manejar sus propios asuntos y no se puede confiar en ellos de ninguna manera.

  1. No.

  2. No conozco ningún anhelo hereditario por la droga. En un caso los padres eran fumadores de ganja y los muchachos también eran fumadores empedernidos y se volvieron locos, y no pude encontrar prueba de que fueran hereditarios.

  3. (a) Sí, (b) Sí.

(c) Sufren los malos efectos de entregarse al exceso.

(d) No conozco a ninguno.

  1. En cuanto a la administración a otros, la dhatura se da a menudo para producir sueño con el propósito de robar. El bhang y la ganja mezclados con dhatura se administran a menudo en el país para producir locura.

Evidencia oral.

Pregunta 1. — Obtuve el grado de L. M. S. en la Universidad de Calcuta en 1880, y fui educado en el Colegio Médico de Calcuta. Nunca estuve en el servicio del Gobierno. He ejercido en Tangail desde 1880, y sigo allí todavía.

Pregunta 45. — He visto en un caso que el uso moderado produjo locura de un tipo permanente. El loco al que me refiero sigue vivo. Su padre y su madre eran ambos fumadores de ganja y cuerdos, aunque eran irritables, excitables y de mal genio. Hasta donde pude saber, estaban completamente cuerdos y su excitabilidad no era como la locura.

Son una familia de amlas de un zamindar. Fue hace seis años que el hombre fue hallado loco, pero durante tres años antes de eso, había sido excéntrico. Ahora tiene 58 o 59 años. No puedo decir cuándo comenzó a fumar ganja, pero sé que es fumador de ganja porque conozco a toda la casa y a las personas que solían traerle su ganja. Era un hombre de negocios muy confiable hasta el momento en que dejó el servicio del zamindar hace unos diez años. Ahora fuma en exceso. Cuando comenzó a enloquecer descubrimos que estaba fumando en exceso. Por averiguación, supe que antes fumaba moderadamente. Pregunté cuando enloqueció qué cantidad tenía por costumbre fumar, y sus sirvientes y otros amlas del zamindar me dijeron que estaba fumando

moderadamente. No pregunté qué cantidad efectiva solía fumar. Fumaba dos o tres veces al día. Nunca le vi fumar. El gunjah se toma en privado. Nunca le atendí profesionalmente, ni sé que le haya atendido ningún médico. Su padre murió hace dieciséis o dieciocho años, cuando yo era estudiante en Calcuta. Su madre murió dos o tres años después que su padre, antes de que yo dejara la universidad. Recuerdo que era de temperamento excitable e irritable y que toda la gente del pueblo solía temer

tanto al padre como a la madre. Si hubiera habido alguna

otra causa para la locura, lo habría sabido, pues era mi vecino. Hice averiguaciones en su casa sobre la causa, para cerciorarme de si la locura provenía del gunjah o de otra cosa. La gente de la casa dijo que era del gunjah. Pregunté por problemas familiares, pero no descubrí ninguno. Ahora recuerdo que solía tomar licor. No hice más

averiguaciones porque su casa era contigua a la mía y lo

sabía todo sobre él. Su casta es Baidya. Su hermano, que ha muerto, estaba completamente loco. Mi creencia es que él también enloqueció por el gunjah.

Pregunta 46.—Las personas mencionadas en esta respuesta no todas estuvieron bajo mi tratamiento. Solo dos de ellas lo estuvieron. Ninguna de estas 20 personas ingresó en un manicomio. Pertenecen a distintas aldeas; solo tres, es decir, una además de las dos mencionadas arriba, a la mía. De algunas solo oí que estaban locas por fumar gunjah. Conozco personalmente los hechos de cinco de ellas, es decir, dos además de las de mi propia aldea.

He visto más de 60 o 70 personas locas en mi profesión y en la vida ordinaria. De las tres de mi aldea, dos son los hermanos de quienes ya he hablado.

Los otros dos locos vivían en aldeas a poca distancia. Uno de estos últimos, un muchacho que vivía en una aldea a dos millas de distancia, comenzó a fumar gunjah a los 8 años. Ha estado loco casi cuatro años y ahora tiene 16 años. Era un muchacho malo, sin duda. Sigue loco y sigue fumando. Conozco a su familia íntimamente. No puedo decir si había alguna tara hereditaria o no.

El otro hombre de mi aldea tiene ahora 50 años. Ha estado loco desde que puedo recordar. En la aldea todos afirmaban que había enloquecido por el gunjah, y sigue fumando. No puedo decir si había alguna locura en su familia.

No conozco la familia muy íntimamente. No sé cuáles eran sus costumbres antes de enloquecer.

El quinto caso está ahora cuerdo. Vive en una aldea diferente. Estuvo loco durante seis meses.

Conozco bien a su familia, y no había tara hereditaria. No tomaba licor. Su padre y sus hermanos tenían ocupación en mi aldea, así que lo sé todo sobre él. Fue hace catorce años más o menos cuando enloqueció durante seis meses.

Estoy a cargo de un dispensario privado en Tangail.

Uno de los dos casos que estuvieron bajo mi tratamiento fue el del muchacho de 16 años. Era paciente externo. Tenía úlceras sifilíticas en los brazos.

Eso indica delitos contra natura. El otro hombre que estuvo bajo mi tratamiento era el hombre de 50 años, que ha estado loco desde que puedo recordar. Le traté de asma. En ninguno de estos dos casos traté a los pacientes por locura. De hecho, nunca he tratado ningún caso de locura debida al gunjah.

  1. Declaración de Brsoya Ratna

  2. Siendo yo médico, ejerciente bajo el sistema de la Escuela Ayurveda, estoy familiarizado con las cualidades de las plantas de cáñamo como con las virtudes de innumerables otras plantas e ingredientes medicinales. Además, estando familiarizado con las costumbres, modales, etc., de diversas clases de

personas y médicos de diferentes escuelas, y

habiendo viajado por muchos distritos en relación con mis visitas profesionales, también he adquirido alguna experiencia respecto de las diferentes clases de plantas de cáñamo y drogas. Así pues, mis respuestas se basan en considerable medida en mi propia experiencia en relación con mis conocimientos profesionales.

  1. Sí. Las definiciones pueden aplicarse a Bengala. Los productos se conocen localmente como sigue:—Siddhi o bhang, charas y ganja. Esta última se subdivide en tres partes, a saber, plana, redonda y chur.

  2. Jessore, 24-Parganas, Nadia y Murshidabad.

En Jessore y 24-Parganas las plantas son abundantes.

  1. También se la conoce por los diferentes nombres siguientes:—

Bhang, ganja, matulani, traylakya bijaya, madini, jaya, tarita, sambida, etc. Estos diferentes nombres son generalmente aplicables al bhang. Como, sin embargo, no hay mención separada del ganja, algunas personas creen que ganja es otro nombre del bhang.

  1. Dispersas.

  2. (a) El cultivo de la planta de cáñamo para la producción de ganja existe en la subdivisión de Naogaon del distrito de Rajshahi.

  3. No ha habido ni aumento ni disminución en la superficie dedicada a tal cultivo, porque es un monopolio del Gobierno. Se prohíbe a los particulares cultivar la planta de cáñamo.

  4. Pertenecen a la misma clase que los demás cultivadores agrícolas.

11 y 12. No.

  1. El cultivo de la planta de cáñamo para ganja está restringido en esta provincia a todos los distritos de Bengala.

  2. El ganja y el bhang se preparan en Bengala, en la subdivisión de Nicwaen del distrito de Rajshahi, pero el bhang también se prepara en el distrito de Patna.

  3. El siddhi o bhang, el ganja y el charas son producciones de diferentes clases de plantas, pero generalmente de la misma especie.

Las hojas se usan como bhang para beber o con otros fines. El ganja y el charas solo se fuman. Las partes floridas son el mejor ganja, llamado chur; la mezcla de partes floridas y hojas se convierte en ganjas planas y redondas según los diferentes modos de preparación. Las sustancias glutinosas o resinosas, a veces extraídas naturalmente y a veces artificialmente, se convierten en charas.

  1. Sí. El bhang lo prepara generalmente la gente en sus casas. Sí; puede prepararse de la planta de cáñamo dondequiera que crezca. No sé si el ganja y el charas pueden prepararse de la planta silvestre dondequiera que crezca.

Fue invitado a asistir a una sesión de la Comisión para examen oral, pero no compareció.

Snn*, Kaviranjan, Kabiraj, Calcuta.

  1. Por las clases agrícolas comunes.

  2. Sí, las drogas se deterioran con la conservación.

Sí, pierde por completo su efecto con el tiempo. Se conserva bien durante un año con cuidado ordinario. La causa de su deterioro es la exposición. Se guardan en cajas forradas de estaño para evitar el deterioro.

  1. El ganja y el charas solo se usan para fumar.

  1. Clases inferiores, como pescadores, cultivadores y jornaleros (4 a 1),

Es prevalente en suelos húmedos y pantanosos.

  1. Generalmente se prefiere el chur para fumar.

También se fuman las ganjas planas y redondas, pero no se prefieren tanto, pues no producen los mismos efectos que el chur.

  1. Se usa principalmente el charas, preparado en Nepal y el Punjab.

  2. No.

  3. El bhang lo beben todas las clases de personas en cada localidad, un 50 por ciento en Behar, y menos del cinco por ciento en Bengala.

  4. El uso de ganja, charas y bhang va en disminución debido al aumento de su impuesto.

  5. La mayoría son consumidores habituales moderados.

  6. En Behar, es decir, en el Alto Bengala, el 50 por ciento tanto de las clases altas como de las bajas tienen la costumbre de tomar bhang, pero en el Bajo Bengala no se usa en tal medida, sino mucho menos. La ganja y el charas los toman generalmente las clases bajas y trabajadoras, pero también se encuentra que ciertas personas de las clases altas y gentiles, mezcladas con malas compañías y siguiendo todos los hábitos inmorales, los usan. Sin embargo, no los toma generalmente la clase gentil.

  7. De medio a una anna es suficiente para los usuarios moderados. Ni siquiera los consumidores excesivos pueden tomar ganja por valor de más de 6, 7 u 8 annas en compañía al día.

  8. Con el bhang se mezclan los siguientes ingredientes:

Pimienta, sal, souf, rosa, cardamomo, semillas de pepino, nuez, azúcar, leche, etc. Con la ganja se mezcla tabaco para disminuir su severidad.

No sé si la dhatura (nuez vómica) y las cantáridas se mezclan generalmente con el bhang o la ganja, pero he oído que personas malvadas mezclan a veces dhatura con estas drogas para aumentar su severidad o hacerlas más fuertes.

Los ingredientes que se mezclan con el bhang, según lo dicho, se sabe que se venden en el bazar como bhang-massala.

  1. Alrededor del 50 por ciento del consumo de cada uno de estos artículos se practica en compañía. Está principalmente limitado al sexo masculino entre los 20 y los 50 años. No lo consumen los niños.

  2. Sí; el hábito de consumir ganja y bhang se forma fácilmente. No es difícil abandonarlo. No hay particular tendencia a que el hábito moderado se desarrolle hasta hacerse excesivo.

  3. El siddhi se bebe a veces, esto es, con ocasión del Bijaya, con fines religiosos. El uso de esta droga en relación con tal costumbre no se considera esencial. Generalmente es templado. No es probable que conduzca a la formación del hábito ni que sea perjudicial de otro modo por usarse solamente en esta ocasión.

  4. Los consumidores de charas y ganja son socialmente considerados de baja condición, porque estas drogas intoxicantes son generalmente miradas como cosas aborrecidas, pues los hombres crean un temperamento irritable al tomar ganja y charas.

  5. Cuando una persona crea el hábito de tomar estas drogas intoxicantes (bhang, ganja o charas), ciertamente sentirá malestar por algún tiempo si se le exige abandonarlas. La falta del efecto estimulante que obra sobre ellos por su uso es la causa de este malestar.

  6. Sí, es factible prohibir el uso de todas estas drogas; por algún tiempo podrían usarse ilícitamente. Las leyes de impuestos especiales actuales son suficientes para hacer cumplir esto.

La prohibición ciertamente creará descontento hasta cierto punto; no tendrá conexión con la política. La prohibición puede ir seguida de un recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas.

  1. Muy rara vez.

  2. El fumar charas y ganja produce casi los mismos efectos, pero el charas es un poco más fuerte que la ganja.

  3. El chur es más agudo que la ganja plana o redonda.

  4. El siddhi se toma mezclándolo con agua. El comer ganja y charas mezclándolos con agua debe ser más perjudicial que fumarlos.

El fumar obra menos perjudicialmente, pues por este procedimiento su severidad se atenúa y con ello se quema alguna porción intoxicante. Pero si se toman mezclándolos con agua, su entera severidad obra sobre todo el sistema.

  1. Solo el siddhi lo usan con fines medicinales los kavirajes.

  2. El bhang, si se toma en pequeña cantidad, crea apetito y aumenta el poder digestivo. Todos estos (bhang, ganja y charas) dan resistencia bajo severo esfuerzo o exposición y alivian la fatiga. Creo que el siddhi es preventivo de enfermedades en comarcas palúdicas o insalubres. Monjes, campesinos, cultivadores y marineros nativos, etc., usan ganja y charas para obtener resistencia bajo la exposición y para aliviar la fatiga.

Esta observación es aplicable solo a los consumidores moderados.

  1. El uso moderado del siddhi es más bien inofensivo. Aumenta el intelecto del hombre y sí mejora la salud.

  2. Sí.

  3. El uso moderado de ganja y charas es refrescante. Producen una leve intoxicación y crean apetito. La intoxicación del siddhi dura algunas horas, pero la de la ganja o el charas una o dos horas. La falta de gratificación posterior produce anhelo e inquietud, pero en ciertas circunstancias el uso de ganja causa disentería e interfiere con la acción de los pulmones y el cerebro.

  4. El uso habitual moderado de ganja o charas, pero no de siddhi, puede en algunos casos producir efectos nocivos, física, mental y moralmente. Deteriora la constitución. Perjudica el poder digestivo y crea disentería, bronquitis, asma, etc. También perjudica el sentido moral e induce pereza, inmoralidad y libertinaje. Puede también producir locura, tanto temporal como permanente, pero tal locura en la mayoría de los casos puede curarse abandonando su uso y con un tratamiento médico adecuado.

El uso de estas drogas por personas que sufren de ansiedad mental no produce buen efecto, y el uso de estas drogas por quienes sufren de enfermedad cerebral es perjudicial. Las personas deficientes en autocontrol por intelecto debilitado no deben usar ingredientes intoxicantes como estos, pues la indulgencia en el uso de drogas del cáñamo por tales personas puede crear muchas enfermedades.

  1. El uso habitual excesivo de ganja y charas se encuentra generalmente que causa todas las enfermedades antedichas.

  2. No.

  3. Apenas se usan como afrodisíaco, aunque pueden ser recurridas como tal por personajes infames de la clase vulgar. El licor es el intoxicante en uso entre una gran mayoría de prostitutas respetables; el charas y la ganja los consumen las clases bajas de prostitutas que mal pueden pagar el licor. Su uso (de siddhi, ganja y charas) como afrodisíaco es más perjudicial que su uso más común como intoxicantes. Pues, en casos de fatiga debida a severo esfuerzo, su efecto es beneficioso debido a sus propiedades estimulantes, pero en estado sano su efecto es insalubre en consecuencia de la excitación de todo el sistema.

  4. Por supuesto, una gran mayoría de consumidores habituales moderados de ganja son bajos y vulgares, aunque no malos caracteres. Los usuarios moderados de ganja no son generalmente perjudiciales ni criminales.

  5. Gran parte de los malos caracteres son consumidores habituales excesivos de ganja. Su uso excesivo puede hacer a un hombre violento de temperamento y tal persona posiblemente puede ser inducida a cometer crímenes de dacoity, motín u otros delitos de violencia.

  6. A veces el consumo excesivo de ganja y charas puede incitar a un crimen no premeditado, violento o de otro tipo. No; no conozco ningún caso.

  7. Tales casos son muy raros.

  8. No; la estupefacción completa no puede lograrse sin la mezcla de otros ingredientes fuertes.

  9. La ganja y el siddhi, moderados por la mezcla de otros ingredientes, eliminan la fatiga, aumentan el apetito y estimulan el sistema de los trabajadores. Pero el efecto es contrario en los consumidores excesivos.

  10. No estoy familiarizado con ningún proceso de comer o beber ganja y charas.

  11. El cultivo de la planta que produce la ganja y el proceso de su preparación están, creo, suficientemente controlados por el Gobierno, y pienso que no requieren modificación.

  12. El charas no se produce en esta provincia (Bengala).

  13. No veo necesidad alguna de controlar el cultivo de la planta del cáñamo para la producción de bhang o siddhi.

  14. No tengo conocimiento del establecimiento de tales casas en esta provincia para la preparación y consumo de estas drogas, pero hay tiendas autorizadas para vender estas drogas. Tales casas, si las hay, deben ser para uso de personas bajas y vulgares de malos caracteres, que solo a ellas pueden recurrir.

Son consideradas por la clase gentil como lugares infernales o diabólicos.

  1. Sí; así lo creo. Si no, debería hacerse. No sé qué medidas se requieren tomar para este propósito. Sí; la opinión pública debe ser considerada.

En conclusión, el siddhi o bhang lo usan generalmente las gentes del interior o las religiosas, y su uso moderado es beneficioso en algunos aspectos. La ganja y el charas los fuman generalmente los trabajadores de clase baja para aliviar la fatiga y obtener resistencia bajo severo esfuerzo o exposición y para refrescarse. El uso excesivo de estas drogas, como en el caso de otros ingredientes intoxicantes, es muy perjudicial, y crean muchas enfermedades consuntivas y producen inmoralidad. Todo esto se considera adicción a vicios bajos, y quienes se entregan a la ganja y el charas son considerados seres aborrecidos, y tales personas pierden toda su respetabilidad a los ojos de las gentes sobrias y buenas.

  1. Evidencia de Ganea Persad Sen, Kaviratna, Kaviraj, Calcuta.

[La evidencia de este testigo es exactamente la misma que la de Bijova Ratna Sen (n.º 161), y no se reimprime.]

  1. Evidencia de Gopee Mohun Roy, Baidya, Kabiraj, Calcuta.

  2. Las oportunidades que se me presentaron para obtener las informaciones en relación con las drogas del cáñamo provienen de las siguientes fuentes, a saber:

De mi experiencia de 82 años como médico nativo, de mis observaciones personales y de indagaciones locales hechas en esta ocasión particular.

  1. Sí. Las definiciones dadas por el Dr. Prain en su informe sobre las drogas del cáñamo pueden aceptarse para la Provincia Baja de Bengala; y los diferentes productos de la planta del cáñamo se conocen aquí por los nombres de siddhi o bhang, charas y ganja.

  2. La ganja y el charas se usan generalmente para fumar; pero la ganja a veces se lava en agua y se muele hasta hacer una pasta y se toma como el siddhi. También se prepara una especie de aceite con ganja y la gente lo aplica para curar la sarna. Las dos últimas formas de uso no están restringidas a ninguna localidad particular.

  3. El bhang o siddhi no se usa para fumar, hasta donde sé.

  4. Para un consumidor habitual moderado de ganja, la ración media es 1/8 de tola, y el costo 1 1/2 anna por día. Para un consumidor habitual excesivo de la misma, la ración media es 1/4 de tola, y el costo 5 annas por día.

Para un consumidor habitual moderado de charas, el costo diario medio es 4 annas. Para un consumidor habitual excesivo de la misma, el costo diario medio es 7 annas.

  1. Con la ganja, los consumidores habituales mezclan ordinariamente hojas de tabaco secas. En casos excepcionales, a veces se mezcla dhatura, así como opio. Esta última práctica se observa a veces con los mendigos para aumentar el efecto de la intoxicación. Con el charas, ordinariamente no se mezcla ningún ingrediente excepto tabaco preparado.

Con el siddhi se mezclan generalmente los siguientes ingredientes, a saber: semilla de anís, pimienta negra, capullos de rosa secos, leche, azúcar, semillas de pepino, etc. Las mezclas se conocen como bhang massala y se venden en los bazares. En cuanto a la mezcla de otros ingredientes, como opio, nuez vómica, cantáridas, etc., puede haber casos raros, pero no se usan generalmente.

  1. La ganja, el charas y el siddhi se practican en mayor medida en compañía que en soledad. Están principalmente limitados al sexo masculino, pero no a ninguna época particular de la vida. Los niños no los consumen generalmente.

  2. Las respuestas a estas preguntas son todas afirmativas.

  3. Hay una costumbre social, o más bien religiosa, observada en el Bajo Bengala por todas las clases de la comunidad hindú en lo que respecta al consumo de siddhi. Es con ocasión del cuarto día de la Durga Puja, es decir, el día de Bijaya, cuando, después de haber sido arrojado el ídolo al río o al estanque, las gentes, altas y bajas, se reúnen en distintos lugares y toman siddhi como asunto de ceremonia religiosa. Quienes no están acostumbrados a ello, e incluso las mujeres y los niños, lo usan invariablemente en muy pequeñas cantidades en esta ocasión. Generalmente se le considera esencial, y es templado. Esta costumbre nunca conduce a la formación del hábito, ni es perjudicial en modo alguno.

  4. No tengo razón alguna para pensar que el alcohol esté siendo sustituido ahora en absoluto por ninguna de estas drogas. Por el contrario, conozco varios casos de personas adictas al uso del alcohol que lo han abandonado por completo y, como alternativa, han adoptado el uso de gunjah o bang.

  5. Los efectos de fumar charas difieren de los del gunjah en los siguientes particulares: la influencia del charas es más suave que la del gunjah.

Produce, sin embargo, dolor de cabeza, mientras que con el gunjah no se produce tal sensación. La influencia del gunjah dura más tiempo que la del charas. El efecto del bang difiere de los del gunjah y el charas en los siguientes puntos, a saber: la influencia del bang dura un período más largo que la del gunjah. No produce, sin embargo, dolor de cabeza como el charas.

  1. La cuestión de si el fumar cualquiera de las preparaciones de la planta del cáñamo es menos perjudicial que beber o comer la misma o cualquier otra

preparación, es una cuestión abierta, en tanto que la forma de uso fumada rara vez se emplea y, por consiguiente, sus malos efectos apenas llegan a conocimiento de los médicos prácticos.

  1. El siddhi es a menudo prescrito por los médicos nativos del sistema ayurvédico de tratamiento por sus propiedades medicinales. Solo el siddhi se usa en las enfermedades del ganado.

  2. (a) El bang, usado con moderación, es beneficioso en sus efectos como digestivo de los alimentos.

(b) Es también beneficioso como alimento, pues confiere resistencia, etc.

(c) En algunas localidades palúdicas, el bang se ha usado con moderación y con éxito como febrífugo o preventivo de la enfermedad.

(d) Se le halla también útil en casos de diarrea crónica e impotencia.

El gunjah y el charas, usados con moderación, no se han hallado beneficiosos como digestivos, pero se han hallado beneficiosos respecto de la fatiga, la exposición o el cansancio extremos.

  1. El uso moderado de gunjah y charas, aun cuando no sea beneficioso, no causa ningún daño particular, porque no crea desorden orgánico alguno, ni perturbación mental, ni menoscaba el sistema nervioso ni el vigor del cuerpo.

  2. El efecto inmediato del uso moderado de gunjah y bang es una sensación placentera de embriaguez acompañada de olvido de las preocupaciones mundanas. Es también refrescante y crea apetito.

El efecto del uso moderado del bang, sin embargo, no calma el hambre como lo hace en el caso del

gunjah. El efecto del bang usado con moderación dura unas diez o doce horas, mientras que el del gunjah dura unas dos o tres horas. En ambos casos no hay efectos posteriores. La falta de gratificación subsiguiente produce anhelo por él e inquietud. El uso moderado del charas: su efecto inmediato es que el fumador se marea y siente una sensación placentera de embriaguez. Es refrescante. No calma el hambre, pero crea un poco de apetito, y su efecto dura unas 1½ o 2 horas. No deja efecto posterior y produce un anhelo o inquietud por falta de gratificación subsiguiente.

  1. No lo hace.

  2. El uso excesivo de gunjah y charas produce efectos nocivos, físicos, mentales o morales. Menoscaba la constitución al reducir el cuerpo, daña la potencia de la digestión y causa pérdida del apetito. Puede provocar disentería, bronquitis y asma. También produce pereza y hábitos de inmoralidad. Afecta al intelecto y produce locura temporal de tipo leve, pero no necesariamente en todos los casos. En los casos que llegaron a mi conocimiento, en que ha producido locura

temporal, me pareció que el uso excesivo era la causa excitante. Los síntomas de la locura pueden ser reinducidos por el uso renovado de las drogas. En tal locura no hay síntomas típicos. Los alienados de cuya historia no hay registro muy rara vez confiesan el uso de las drogas.

Pero el uso excesivo del bang no produce ninguno de aquellos malos efectos enumerados arriba, salvo que ocasiona un estupor temporal.

  1. No.

  2. Ni siquiera el uso excesivo habitual de las drogas parece ser un hábito hereditario ni que afecte a los hijos.

  3. El uso moderado de siddhi y gunjah es practicado ocasionalmente como afrodisíaco incluso por las prostitutas. Estas drogas, cuando se usan para tales fines, resultan más perjudiciales que cuando se usan para fines ordinarios, en tanto que por el uso repetido y constante de estos estimulantes para dicho fin, la impotencia más bien se acrecienta.

El uso del cáñamo no produce necesariamente impotencia.

  1. La respuesta a esta pregunta es la misma en todos sus aspectos, según lo expuesto en la respuesta a la pregunta

núm. 49.

En conclusión, al someter a la Comisión las respuestas a algunas de las preguntas relativas a las drogas del cáñamo, ruego se me permita expresar la siguiente opinión:

El consumo moderado de las drogas del cáñamo no es perjudicial para la salud, etc., en cuanto pueda mantenerse dentro de límites. Pero puesto que se ha hallado que el consumo moderado habitual de estas drogas tiende naturalmente a desarrollarse con el tiempo en excesivo, y puesto que el uso excesivo habitual de gunjah y charas ocasiona desórdenes físicos y mentales, cuanto más se restrinja el uso de estas dos drogas, tanto mejor.

  1. Evidencia de Pryart Monan Cal

  2. Como usamos el siddhi y su semilla en las medicinas prescritas por los Sastras ayurvédicos, tengo amplias oportunidades de adquirir experiencia en cuanto a su virtud medicinal. Además, como muchas personas usan siddhi, gunjah y charas con fines embriagantes, he tenido ciertas oportunidades de formarme una opinión sobre sus efectos.

  3. No tengo conocimiento del cultivo del siddhi, gunjah o charas, porque nunca he estado en aquellos lugares donde se cultivan. Pero en algunas aldeas de nuestro distrito natal de Jessore, el siddhi crece silvestre, y se le llama bang. Es menos fuerte que el cultivado o criado en Behar o en las Provincias del Noroeste. Pero también causa embriaguez. En nuestra parte del país, él y su semilla se usan en la preparación de medicinas ayurvédicas. Estos productos se conocen localmente como siddhi o bang, gunjah y charas.

  4. Sí, el gunjah y el charas se usan generalmente para fumar, y no se usan de ninguna otra manera. Pero en las enfermedades de la piel, como las comezones, el gunjah se usa como medicina, hervido con coco.

  5. Rara vez se usa para fumar.

  6. Muy pocos caballeros se aficionan a fumar gunjah.

Pero los jornaleros de clase baja se aficionan a fumar gunjah para aliviar la fatiga, y los mendicantes religiosos (sadhus) y sanyasis a menudo se aficionan a fumar gunjah y a beber siddhi con fines devocionales. Además, los habitantes de Behar y de las Provincias del Noroeste, por regla general, beben

Kaviras, Vaidya, médico nativo, Calcuta.

siddhi a diario. El fumar charas no es muy frecuente; alguno toma un chillum o dos por vía de pasatiempo. Se ha sabido que algunos fumadores habituales de gunjah fuman veinte a treinta chillums al día. Pero el siddhi nunca se bebe más de una vez al día. El gasto de un fumador habitual de gunjah, digamos de uno o dos chillums diarios, es de uno o dos pice; pero el gasto de un consumidor excesivo habitual es de una anna a tres annas diarias. Pero el número de tales consumidores es muy escaso.

El gasto de un bebedor habitual de siddhi no pasa de un pice diario, y en el caso de muchas personas, un pice de valor basta para el consumo de 3 o 4 días. El charas no se fuma a diario, por lo que alcanzo a saber, sino que se toma por vía de pasatiempo. No cuesta más de un pice por cada chillum.

  1. Por lo que he podido averiguar mediante indagación, he llegado a saber que la pimienta y el clavo se mezclan ordinariamente con el siddhi. Algunos mezclan además semilla de pepino. Nunca he oído que se mezclen dhatura, opio, nuez vómica, cantáridas o nuez de areca con ninguna de estas drogas para beber o fumar. Pero han llegado a mi conocimiento casos de mezclar dhatura y opio con siddhi para envenenar. El objeto de dichas mezclas es el sabor. Sí, he oído que se vende bang massala en el bazar para mezclarlo con el bang, pero no sé cuáles son sus ingredientes.

  2. Por regla general, cada una de estas tres drogas se toma generalmente en soledad, pero a veces también se toman en compañía. Está mayormente confinado al sexo masculino y, en algunos casos, después de la infancia, pero generalmente lo toman los adultos. Las mujeres de la clase acomodada nunca se aficionan al uso de estas drogas. Pero he oído que las mujeres de clase baja, y algunas prostitutas de clase baja, son adictas a tomar estas drogas. Algunos niños, digamos de más de 10 o 12 años de edad, también toman estas drogas, pero su número no es grande.

  3. El uso de consumir cualquiera de estas drogas comienza al principio por mala compañía, lo que después se convierte en hábito. Sin embargo, no es difícil dejarlo, si el consumidor se lo propone. Una vez formado el hábito, puede haber una tendencia, en el caso de cualquiera de estas tres drogas, a que el hábito moderado se desarrolle en excesivo.

  4. Es costumbre entre los hindúes beber siddhi la noche del día de Bijaya de la Durga Puja, según lo ordenan los Sastras hindúes. La mayoría lo bebe en cantidades moderadas en ese día, y nunca lo toman después. No es probable que conduzca a la formación del hábito, ni que sea perjudicial de otro modo.

  5. Sí, por lo que he oído, tengo razón para creer que el alcohol está siendo sustituido hasta cierto punto por estas drogas. Pero, como mi información es de oídas, no puedo atribuir causa alguna a este cambio; ni puedo citar prueba alguna.

Me limito a exponer mi información por lo que valga.

  1. Los efectos de fumar gunjah y de fumar charas son casi los mismos, siendo ambos muy calientes y produciendo estreñimiento. Un consumidor habitual es propenso a contraer disentería, enfermedad cerebral; y puede finalmente ocasionar locura. No se usan en las medicinas ayurvédicas. El efecto de beber siddhi es también el mismo, si se toma en cantidades excesivas. Pero beberlo en dosis leves elimina la soltura de vientre, y también sirve como afrodisíaco. Los Sastras ayurvédicos prescriben su uso, y el de su semilla, en la preparación de las drogas ayurvédicas. Según los Sastras ayurvédicos, el siddhi es caliente, digestivo, astringente y narcótico. Adjunto extractos de la Hindu Materia Medica del difunto Dr. Uday Chand Datta, en la que ha descrito los diversos usos que de él se hacen en las medicinas ayurvédicas, así como los diversos usos de él y de sus productos afines, el gunjah y el charas, como agentes embriagantes.

Además de los usos mencionados en dichos extractos, hay otros usos, pero estos bastarán, creo, para establecer sus propiedades medicinales.

  1. Como ya he dicho, no tengo mucha experiencia sobre el fumar gunjah y charas, pero con referencia al siddhi, esto puedo decir: que beberlo en dosis moderadas es menos perjudicial que fumar los primeros.

  2. Sí, véase mi respuesta a la pregunta 37. Yo sí

No sé si alguno de ellos se emplea en el tratamiento de las enfermedades del ganado.

  1. Ya he manifestado que no tengo experiencia particular del ganja y del charas, pero he oído que fumarlos estimula para el trabajo y alivia la fatiga. Pero sé que beber bhang y las medicinas preparadas con él quitan la flojedad de vientre y la impotencia. No sé si son febrífugos o preservativos de enfermedades en comarcas palúdicas e insalubres.

  2. No considero inocente el uso moderado del ganja y del charas, porque causa estreñimiento, vértigo y afecta al cerebro. Pero el siddhi y su semilla, mezclados en cantidad atómica con otros ingredientes en la medicina ayurvédica, son beneficiosos.

  3. El efecto inmediato del uso moderado de cualquiera de estas drogas en el consumidor habitual es el estreñimiento, la astringencia, la embriaguez y el estímulo del apetito. Es refrescante mientras dura la embriaguez (que dura dos o tres horas), tras lo cual sobreviene la reacción, y el resultado es vértigo, sed y estreñimiento. Sí; la falta de la gratificación subsiguiente produce anhelo e inquietud en el caso de los consumidores habituales.

  4. Sí; causa estreñimiento, afecta al cerebro y, por consiguiente, lleva al consumidor a cometer actos de criminalidad. Sí; menoscaba la constitución. Sí; daña la digestión y finalmente causa pérdida del apetito. Sí; sé que causa disentería y creo que, por su poder calórico, puede causar bronquitis o asma.

Sí; menoscaba el sentido moral e induce pereza y hábitos de inmoralidad, pues afecta al cerebro. He encontrado varios casos en que el uso excesivo del ganja y del siddhi ha producido locura. En esos casos me ha parecido que era a la vez causa excitante y predisponente. La locura producida por él es del mismo tipo que la locura ordinaria. En algunos casos fue temporal y en otros permanente. Los síntomas pueden reproducirse por el uso de la droga tras la liberación o la reclusión. Sí; las personas faltas de dominio de sí mismas, por debilidad de entendimiento, son las más propensas a contraer la locura por el uso de las drogas del cáñamo.

  1. Esto ha sido respondido junto con las preguntas 45, 47 y 48. No tengo conocimiento.

  2. Sí; algunas personas lo practican como afrodisíaco. Me dicen que algunas prostitutas de baja clase lo usan como tal. No creo que su uso con este fin sea más perjudicial que su uso como narcótico ordinario. No creo que tienda a producir impotencia.

  3. La misma respuesta que a la pregunta 49.

  4. Véanse mis respuestas a las preguntas 29 y 37.

  5. No lo sé.

165.— Declaración de Binod Lal Sen, Baidya, Kaviraj, Calcuta.

  1. Mi humilde opinión se funda en mi experiencia como médico en ejercicio en Calcuta y sus alrededores durante los últimos veinticinco años, en las oportunidades que he tenido en el tratamiento de los enfermos que estuvieron a mi cuidado, en las drogas del cáñamo usadas por mí en mi práctica y en las diversas ocasiones que he tenido de consultar los varios libros ayurvédicos en el ejercicio de mi profesión, así como de editar ciertos tratados ayurvédicos.

  2. Además de los nombres aplicados a la planta del cáñamo, a saber, siddhi o bhang, subji o patti, hay varios nombres sánscritos para la misma, a saber: phanga, patra, matulani, jaya, bijaya y morasan.

Sambidasar.—Es el jugo o decocción del siddhi y del ganja, y se prepara con ellos del modo en que se obtienen los extractos acuosos. Cuando no se obtiene el sambidasar con fines medicinales, se sustituye con charas.

Los nombres sánscritos del ganja son sambidamanjari, madini, hareini y ugra.

  1. Aunque el ganja y el charas se usan invariablemente para fumar, los sikhs, cuyos ritos religiosos no les permiten fumar, toman el ganja en forma de pasta preparada con agua.

  2. Generalmente, el siddhi o bhang no se usa para fumar, pero los fumadores de ganja pobres y empedernidos lo usan ocasionalmente para fumar cuando no tienen fondos suficientes para comprar ganja, pues a veces suple el lugar del ganja, aunque de modo suave.

  3. El costo diario de cada una de estas drogas para los consumidores habituales moderados es como sigue:

(a) Siddhi 1 anna, ganja 4 annas y charas 2 annas.

Siddhi 1 anna, ganja 4 annas y charas 2 annas.

  1. (a) Ordinariamente los consumidores no mezclan ingrediente alguno con ninguna de estas drogas.

(b) En casos excepcionales se mezclan con el bhang los siguientes ingredientes, llamados el bhang massala, a saber: semillas de pepino, semillas de melón, azúcar y semillas de anís. El dhatura y el opio se usan así. El objeto de estas mezclas es aumentar el poder embriagador de estas drogas. Estas mezclas son usadas generalmente por las clases más pobres de consumidores, que ahora no pueden pagar los precios más altos de estas drogas.

  1. El consumo del siddhi se practica generalmente en soledad. El consumo del ganja y del charas se practica generalmente en compañía. Está principalmente limitado al sexo masculino. No está limitado a ninguna época particular de la vida. Solo los hombres adultos usan estas drogas. No es costumbre que los niños consuman ninguna de estas drogas. Las prostitutas y las vaisnavis las usan ocasionalmente.

  2. El hábito de consumir estas drogas se forma fácilmente en mala compañía. Es muy difícil abandonarlo. Siempre hay en el caso de estas drogas una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  3. Hay una costumbre entre los hindúes de consumir una cantidad moderada de siddhi el cuarto día de la Durga Puja. El uso de esta droga en este día se considera religioso. Es generalmente templado. No es probable que conduzca a la formación del hábito ni que sea de otro modo perjudicial.

  4. No tengo razón para pensar que el alcohol esté siendo sustituido ahora por ninguna de estas drogas.

Los borrachos habituales de alcohol, para abandonar el hábito, recurren al uso de estas drogas.

  1. Los efectos de fumar charas son distintos de los que resultan de fumar ganja. Los consumidores de ganja contraen generalmente el hábito de fumar y se mantienen en él toda su vida. El uso del charas se adopta por el placer. Los consumidores de esta droga hallan menos difícil abandonarla que los fumadores de ganja. Beber siddhi en cantidad moderada es menos perjudicial que fumar ganja o charas. El bhang se usa en pequeñas dosis con fines medicinales y en grandes cantidades para la embriaguez. El efecto de fumar ganja es más perjudicial que el del charas y el de beber bhang.

  2. Fumar cualquier preparación de la planta del cáñamo no es menos perjudicial que beberla o comerla, o que beber o comer cualquier otra preparación. El siddhi, si se usa ocasional o regularmente en pequeñas cantidades haciendo con él una pasta con agua, no produce efecto perjudicial, pero el ganja tomado así sí lo produce. La constitución se ve afectada por el uso excesivo de ganja. Han ocurrido casos en que el uso excesivo de ganja produjo una tendencia a la locura.

  3. En cuanto a las virtudes del bhang, del ganja y del charas, según están escritas en los shastras, se citan ciertos slokas. El siddhi se usa también en la preparación de bolas tónicas para caballos y para la tos del ganado.

  4. El uso moderado de las drogas en países fríos y palúdicos, en marismas y comarcas insalubres, es más bien beneficioso en sus efectos.

(b) Agudiza el apetito y es digestivo.

(c) Alivia la fatiga después del esfuerzo.

(d) Es más bien preservativo de enfermedad en comarcas palúdicas e insalubres, pero no como febrífugo.

  1. En ciertas circunstancias, el uso moderado ocasional de cualquiera de estas drogas es más bien inocuo en su efecto.

  2. El efecto inmediato del uso moderado de las drogas en el consumidor habitual es la sensación de alivio inmediato, pues produce alegría y ligera embriaguez. Es refrescante. No calma el hambre. Crea apetito. El efecto embriagador dura unas tres horas, y luego sobreviene la lasitud, y el consumidor siente anhelo, pero no se siente entonces muy inquieto sin ella.

  3. El uso habitual moderado de cualquiera de estas drogas no produce grandes efectos nocivos, físicos, mentales ni morales. No menoscaba mucho la constitución. Daña gradualmente la digestión y causa pérdida del apetito. Ocasionalmente causa disentería, bronquitis y asma.

El uso habitual moderado no menoscaba el sentido moral ni induce hábitos de inmoralidad o libertinaje. El uso habitual moderado no embota el entendimiento ni produce locura.

  1. El uso excesivo de estas drogas produce locura y enfermedades afines, y embota el entendimiento. En mi experiencia, un brahmán llamado Harihar, residente de Orissa, tomó una dosis excesiva de siddhi el cuarto día de la Durga Puja y enloqueció en una hora, y al día siguiente perdió el habla y posteriormente murió de la misma enfermedad.

  2. El uso habitual moderado de cualquiera de estas drogas no me parece un hábito hereditario ni que afecte a los hijos del consumidor moderado.

  3. El uso habitual excesivo no afecta a los hijos del consumidor excesivo.

  4. El uso moderado de cualquiera de estas drogas se practica ocasionalmente como afrodisíaco.

Las prostitutas lo usan así ocasionalmente.

  1. Diversas enfermedades y dolencias surgen del uso excesivo de estas drogas.

  2. Las semillas de dhatura, etc., se mezclan con las drogas con el fin de aumentar sus poderes embriagadores.

  3. Los sikhs beben ganja y charas en forma de pasta preparada con agua, pues les está prohibido fumar.

156.— Declaración de Ram Chandra Gupta, Kabiraj, Barisal, distrito de Backergunge.

  1. Hasta donde sé por experiencia y por el Ayurveda Sastra.

  2. El ganja redondo no se usa en nuestro distrito; pero en algunos lugares se usa. En nuestro distrito tenemos el uso del ganja plano. Ganja es el único nombre por el que se le conoce aquí.

  3. La planta del cáñamo crece espontáneamente en ciertos lugares del distrito de Dinajpur y en la comarca situada a orillas del río Bhoirab, en el distrito de Khulna. El ganja es cierta forma de bhang, pues un bhang (flores de bhang cubiertas de resina) se llama ganja. El charas es la resina que exuda del ganja. También se llama charas la preparación de ganja mezclada con ciertas sustancias aromáticas para fumar. El charas se produce del ganja. Por consiguiente, el cultivo del ganja y del charas es el mismo.

  4. Los siguientes son los distintos términos con que se designa el bhang en el Sastra:

Bhanga, ganja, matulani (tía materna), madini (embriagante), bijoya, jaya (vencedor). (De Bhab Prokash.)

Troylakya bijoya (vencedor de los tres mundos), siddhisa, siddhi mulika, gyana sambit (conocimiento), sambida, syama, bhanga, rasayana, jogada, joginisebya, jogamarga prakashini (guía de la santa comunión), brahmani, brahma sambhuta (nacido del Padre Todopoderoso), brahmananda prodayini (dadora del placer celestial), bagdevata (diosa de la sabiduría), basakari (dominadora de las malas inclinaciones), bijoya, bijayaprada (diosa de la victoria), samadhibarada (diosa de la santa abstracción), agyananasini (destructora de la ignorancia). (Estos 21 nombres, del Acharasara.)

Bhanga, ganja y sabuja son corrupciones de las palabras bhanga, ganja y shyama.

  1. Durante la estación lluviosa el ganja puede crecer en tierra un codo por encima del nivel del mar. El ganja no crece en tierras salinas. Por esta razón la planta del cáñamo crece en Rajshahi, pero no crece en Backergunge. El cultivo es ordinariamente necesario para el crecimiento del ganja; pero puede crecer silvestre ocasionalmente.

  2. Sin cultivo, el ganja silvestre puede crecer denso o disperso.

  3. No hay cultivo de ganja en el distrito de Backergunge.

  4. No hay cultivo de la planta del cáñamo en nuestro distrito. No sé qué clase de tierra es apta para el crecimiento del cáñamo.

  5. El ganja, el bhang y el charas no se preparan en nuestro distrito.

  6. Sin cuidado, la gunjah, el bang y el churrus se deterioran; pero si se conservan con esmero, es decir, si no se exponen a la humedad ni al agua, pueden mantenerse buenos durante dos o tres años. Mas, en mi opinión, cuanto más tiempo se conservan, tanto más se debilita en ellos la virtud embriagadora.

  7. La gunjah y el churrus se emplean generalmente para fumar. Rara vez se bebe la gunjah como el bang (machacándola con agua), o se come. Quienes tienen la costumbre de usar jatta bang y son adictos a beber bang, recurren a veces a beber gunjah a falta de bang.

  8. En este distrito, la gente de clase baja, como barqueros, cantores ambulantes y jornaleros, fuma generalmente gunjah. Incluso entre personas de clase alta, algunos fuman gunjah por mera embriaguez; pero son tenidos por hombres de bajas costumbres, a causa de sus malas inclinaciones. El churrus no se usa aquí; no sé si alguien lo usa.

  9. En nuestro distrito se usa la gunjah plana.

  10. Quienes fuman gunjah fuman a veces bang a falta de gunjah. Donde hay fumador de gunjah, se halla el uso de fumar bang; pero hasta qué punto se usa, no lo sé.

  11. En las Provincias del Noroeste y en el distrito de Cuttack, la mayoría de la gente, alta o baja, bebe bang, mezclándolo con leche y agua. Muy pocos mastican o comen bang. En nuestro distrito, el bang se usa generalmente con fines medicinales.

  12. Antiguamente, las distintas clases tenían distintas profesiones; pero en la actualidad, debido al desarrollo del comercio exterior, las restricciones de las profesiones a determinadas clases han cedido. Los tejedores (tantis y jugis), los fabricantes de papel y los kapalis, etc. (tejedores de sacos de yute), todos estos habiéndose levantado, los barqueros y jornaleros, etc., han adoptado este pernicioso hábito de fumar gunjah, en la creencia de que alivia la fatiga y refresca la mente. Muy probablemente esta es una de las principales causas del aumento del uso de la gunjah en este país; y la asociación de otras gentes con estos excesivos fumadores de gunjah ha conducido en cierta medida al aumento del consumo de gunjah.

  13. Los consumidores habituales moderados son menos en número que los consumidores habituales excesivos. Los consumidores ocasionales moderados son menos que los consumidores habituales moderados, y los consumidores ocasionales excesivos son los menos de todos.

  14. Las cuatro clases de consumidores antedichas proceden generalmente de las clases bajas del pueblo.

  15. Algunos beben bang mezclado con leche y agua de coco, gur o azúcar; pero a falta de las cosas antedichas, se hace una mezcla de bang con agua y sal. El gur, la leche, el azúcar, etc., se emplean con el propósito de hacer la preparación del bang dulce y más embriagadora. A veces se mezcla gunjah con tabaco preparado para fumar. Probablemente esto se hace para disminuir la virtud embriagadora de la gunjah.

  16. Respecto al churrus, nada sé. La gunjah y el bang, según las circunstancias, se consumen en soledad o en compañía; pero hasta qué punto, no se sabe. Los varones usan generalmente estas dos drogas. Entre las mujeres, probablemente las prostitutas las usan. No hay límite de edad para el uso de estas drogas, pero la mayoría de los jóvenes y viejos las usan. No las consumen los niños.

  17. El hábito de consumir cualquiera de estas drogas se forma fácilmente, si los consumidores son de mal carácter. Es muy difícil abandonar un hábito, especialmente el hábito de tomar embriagantes. Es tendencia de todas las drogas embriagadoras convertir el hábito moderado en excesivo.

  18. Es costumbre social en ciertos lugares usar una pequeña cantidad de bang después de ofrecerlo en sacrificio a la diosa Durga en los días de Mahanavami y Bijaya Dasami. Por lo que toca a la costumbre religiosa, el bang es usado por los jogis que observan los principios del Tantra Sastra, pues se supone que les ayuda a practicar austeridades. Los personas que llevan los títulos de Dandi, Abadbutatyrtba y Paramhansa se hallan generalmente usando bang después de purificarlo con mantras, y solo ellos conocen su eficacia.

En nuestro común entender, nada sabemos más de lo que está escrito en nuestros Sastras. El Amrita sanhita habla de dar bang como ofrenda sacrificial a Siva: Siva se propicia con la ofrenda de hojas de bijaya; poco importa que estén secas, rotas o molidas. Más virtud puede ganarse con la ofrenda de una hoja seca que distribuyendo montones de joyas. También en el Nigama Tatwa, si alguno ofrece flores y hojas de bijaya a Siva, goza de felicidad en esta vida y alcanza la salvación para la siguiente.

  1. La gente en general habla mal del uso de cualquiera de estas drogas, a menos que esté en conformidad con las reglas del Sastra. Usar gunjah, bang y churrus es deshonroso, pues altera el temperamento del hombre y afecta su salud. Nada sé acerca del culto de la planta del cáñamo, ni conozco regla alguna prescrita en los Sastras para tal culto.

  2. En mi opinión, no sería una privación grave para quienes consumen gunjah por mera embriaguez el renunciar a su uso. Claro que pueden sentirse inquietos por un tiempo; pero si el uso de la gunjah se abandona gradualmente, no hay temor de inquietud. Mas sería una privación grave por parte de quienes usan la gunjah y el bang moderadamente con fines devocionales. No puedo hablar en cuanto al número probable de ellos.

  3. En mi opinión, es factible prohibir el libre uso de estas drogas, pues no se usan generalmente según los dictados de los Sastras. El Gobierno puede prohibir el consumo en la forma que guste. La prohibición puede al principio ocasionar descontento entre los consumidores; pero a la larga, cuando se debilite el hábito de anhelar esta droga, resultará ser una fuente de bien. Por lo tanto, este descontento inmediato, seguido de contento futuro, no puede resultar perjudicial para el Gobierno, y no hay temor de peligro político por parte de la clase de consumidores de estas drogas contra las reglas del Sastra. Esta prohibición puede hacer que un pequeño número de consumidores excesivos de estas drogas recurran a otros estimulantes o drogas. Pero puede no ser el caso, pues la virtud embriagadora de las distintas drogas es distinta.

  4. No he visto si el alcohol está ahora en cierta medida siendo sustituido por alguna de estas drogas, ni hallo razón especial para pensar que así sea. He dicho arriba que, a menos que la virtud embriagadora de las distintas drogas sea distinta, ¿por qué habría un hombre de ser adicto al uso de todas estas drogas y también al alcohol? Si el efecto de cualquiera de estas drogas y del alcohol hubiera sido el mismo, podría haberse satisfecho con el uso de cualquiera de ellas. De ahí es evidente que estas drogas y los licores tienen cada uno su efecto propio. Así pues, no puedo decir si la disminución del consumo de gunjah ocasionará algún aumento en el consumo de licor. Pero no es imposible que un hombre de mal carácter recurra a cualquier embriagante.

  5. Se supone que los efectos de fumar churrus y gunjah son distintos, porque el churrus es más fuerte en su efecto que la gunjah. Pero no puedo decir la diferencia exacta entre ellos.

  6. Qué efectos distintos tienen estas diferentes drogas (a saber, gunjah redonda y plana, y churrus) sobre sus consumidores, no puedo decirlo.

  7. La droga designada como bang es usada por los médicos nativos en la preparación de sus píldoras, píldoras modak (píldoras digestivas) y aceite, etc. Nunca he leído tratado alguno sobre enfermedades del ganado, pero he oído que el bang se usa a veces en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  8. No estoy familiarizado con el uso del churrus. Las cualidades del bang según se prescriben en el Ayurveda-Sastra se dan a continuación: —Curador de la flema, tiene sabor amargo y es retentivo, aumenta el apetito, picante, ligero, etc., de fácil digestión y embriagador. (De Bhab Prokash.)

El bang es picante y aumenta el apetito, cura la lepra, restaurador del vigor y del intelecto, curador de la flema, posee propiedades de mejorar la salud general, es recibido para beneficio humano, equivalente al néctar de los tiempos antiguos producido al batir el océano con el Monte Mandara, dador de victoria, y es favorito de Indra, el Rey de los dioses, destructor del miedo, dador de placer y generador de apetitos carnales. (De Rajaballava.)

Aunque estas cualidades están escritas en el Sastra, el bang produce buenos efectos cuando se usa según las instrucciones del médico experimentado versado en los principios del Sastra; de lo contrario, no. En consecuencia, pienso que el bang tiene poder digestivo, pues aumenta el apetito, y alivia la fatiga, pues da placer cuando se toma.

  1. El uso moderado del bang según se prescribe en el Sastra puede ser inocuo.

  2. Los consumidores moderados que usan bang en obediencia a los mandatos del Sastra pueden ser inofensivos para sus vecinos.

  3. El efecto inmediato del uso moderado de cualquiera de estas drogas en los consumidores habituales es como sigue: refresca o disminuye la fatiga, produce embriaguez, no calma el hambre, sino que crea apetito. Su efecto dura una hora o dos. Solo quienes lo usan conocen sus efectos posteriores. La falta de gratificación subsiguiente produce anhelo e inquietud por parte de los consumidores habituales.

  4. En mi opinión, incluso el uso moderado de cualquiera de estas drogas, no conforme a las reglas del Sastra, es perjudicial en sus efectos. Breves descripciones del consumo de cualquiera de estas drogas, en conformidad con las reglas del Sastra, se han dado en respuesta a las preguntas números 32, 33 y 34. Según el Ayurveda Sastra, fumar estas drogas causa bronquitis y asma. Beber bang o su uso en píldoras medicinales cura la disentería. Todos los embriagantes producen hábitos de libertinaje y menoscaban el sentido moral. Su uso según el Sastra no embota el intelecto.

  5. He visto que el uso excesivo de cualquiera de estas drogas contra las reglas del Sastra menoscaba el intelecto y produce locura permanente. En consecuencia, no hay duda de que causa locura temporal. La locura temporal puede ser recurrente por el uso repetido de esta droga. Siendo numerosas las formas de la locura, me abstengo de detenerme en ellas. No sé si quienes no conocen el uso de la gunjah consentirán en usarla o no.

  6. El uso de cualquiera de estas drogas en pequeña medida puede actuar como afrodisíaco. Muchas de las prostitutas lo usan. No se halla en ella poder alguno de causar impotencia.

  7. Las faltas de su uso excesivo han sido descritas en respuesta a la pregunta número 46.

  8. Evidencia de Brana Deo Naratw Misa, Vaid, Arrah.

  9. He tenido información respecto a los asuntos relacionados con las drogas del cáñamo de las siguientes fuentes:—

(1) Dranyagun, Nighantoo, Raj Nighantoo, Bhana Prakash y Chorak (libros de autoridad de la Ciencia Médica Sánscrita).

(2) De la conversación que mantuve con fumadores habituales de gunjah.

(3) Examen de personas que padecían enfermedades que tuvieron su origen en fumar gunjah o de otro modo, y que eran fumadores habituales de gunjah.

  1. La observación del Dr. Prain de que de la planta del cáñamo se obtienen tres artículos narcóticos, a saber, gunjah, churrus y bang, es del todo correcta. Pero difiero de él, en cuanto observa que la gunjah (gunjah de fumar) consiste en las puntas floridas secas de las plantas femeninas de cáñamo cultivadas. En Bengala no hay gunjah (de fumar) que crezca sin semilla; antes bien vemos que se halla gran cantidad de semilla en todas las gunjahs y bangs. La gunjah que se manufactura aquí, pisoteándola, cuyas puntas floridas aglutinadas asumen una forma aplanada, llamada por el Dr. Prain «gunjah plana», se conoce aquí como «jatta».

La gunjah redonda que el doctor Prain llama aquí cadJee, no se fabrica enrollándola con el pie, como él dice; antes bien, se ata ligeramente un manojo de las sumidades floridas y se arroja al azar, y al secarse toma una forma redonda o a manera de flor.

La gunjah quebrada del doctor Prain se llama chur en esta parte de la provincia.

  1. En esta provincia el charas se emplea únicamente para fumar. Mas con la gunjah el caso es muy distinto. A veces las personas que son habituales tomadoras de bhang, cuando carecen de él, toman gunjah, reduciéndola a forma líquida. A veces se tuesta en ghee, y después se exprime de ella el ghee, y mezclándola con azúcar y frutos secos de Kabul, se prepara así una confección conocida como majum, que toman las personas que tienen el hábito de fumar gunjah o de tomar bhang.

  2. Sí. El bhang se emplea para fumar, pero en muy limitada medida. Solo lo usan así aquellas personas que son empedernidos fumadores de gunjah y han quedado menesterosas, o se han quedado cortas de ella; tales personas se hallan mayormente entre los aldeanos.

  3. El gasto medio de un fumador habitual y moderado de gunjah puede ser de una anna a dos annas al día, y el de un consumidor excesivo puede ser de cuatro annas a una rupia. La ración media de un tomador moderado de bhang puede ser de un pice a media anna, y la de un consumidor excesivo puede ser de una anna a dos annas. El gasto medio de un fumador moderado de charas puede ser de media anna a una anna, y el de un consumidor excesivo puede ser de dos annas a cuatro annas al día.

Lo antedicho se refiere a cuando el consumidor es un solo individuo. Pero hay personas que, por afán de diversión o por afición, reúnen a un número de amigos que tienen el mismo hábito, y en tal caso el gasto es muy excesivo.

  1. En esta parte del país las diferentes clases de consumidores mezclan ordinariamente con la gunjah hojas secas de tabaco, o junto con ella tabaco picado, y excepcionalmente hay entre los consumidores personas que mezclan hojas de flores de rosa o attar de rosa, o opio, o kundoo (la raíz de la planta del betel).

Nada se mezcla con el charas, ni ordinaria ni excepcionalmente, excepto tabaco picado para fumar. Los consumidores de bhang mezclan con este droga ordinariamente azúcar, semillas de melón y de pepino, hojas secas de flor de rosa, cardamomo, anís, kabab chini (una especie de especia), y excepcionalmente se mezclan con ella semilla de dhatura y karejui (estas son también drogas muy muy calientes y estimulantes obtenidas de las plantas así llamadas). En esta parte del país nunca se mezclan con la gunjah ni con el charas la dhatura, el opio, la nuez vómica, las cantáridas ni los betel-uutis, excepto la dhatura, que excepcionalmente se mezcla con el bhang. Ordinariamente la gente mezcla con la gunjah seca

ciertas enfermedades, tales como el asma o la tisis, y excepcionalmente semillas de dhatura, etc., a fin de quedar fácilmente afectado o intoxicado. Los ingredientes que ordinariamente se mezclan con el bhang se emplean así para producir un efecto refrescante en el organismo. La dhatura se mezcla excepcionalmente con el bhang a fin de aumentar simplemente el efecto intoxicante de la droga. Nada se vende, como el bhang massala, para mezclarlo con la gunjah o el charas.

Ciertamente el bhang massala se vende para mezclarlo con el bhang, y sus ingredientes son los mismos que, según se dijo arriba, mezclan ordinariamente con el bhang los consumidores.

  1. La respuesta a la primera parte de esta pregunta se halla en lo que he expuesto con referencia a la pregunta número 28. Generalmente el uso de estas drogas es propio del sexo masculino. Puede haber mujeres de vida licenciosa que tengan el hábito de usar estas drogas. El uso de estas drogas no se limita a ninguna edad de la vida, pero generalmente no se permite que los niños se aficionen a ellas. Puede haberlos, y los hay, niños desatendidos, o que no tienen quien cuide de ellos, que han contraído el contagio por moverse en malas compañías.

  2. El hábito de consumir cualquiera de estas drogas se forma muy fácilmente. Son demonios tentadores.

La tentación es muy fuerte. El uso de un día produce al siguiente un ansia. No es difícil romper este hábito. Claro que el hombre puede sentir malestar durante dos o tres días mientras lucha por romper los lazos del uso de estas drogas nocivas. Hay en el caso de cada una de estas drogas una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  1. No hay costumbre social ni religiosa que imponga el consumo de ninguna de estas drogas. Antes bien, toda secta de la religión hindú prohíbe el uso de cualquiera de estas drogas intoxicantes. Ciertamente hay personas que, en nombre de la religión, para su gratificación personal, usan estas drogas y persuaden a otros a hacer lo mismo, especialmente entre la clase ignorante del pueblo. Tales personas suelen hallarse entre los fakires o sadhus, que, en realidad bribones, se atribuyen mucha importancia religiosa y nunca retroceden ante ninguna suerte de maldad. Como no se permite el uso de ninguna de estas drogas en costumbre religiosa ni social alguna, está fuera de mi competencia decir si se usan con templanza o con exceso. En cuanto a los consumidores ordinarios que no les atribuyen importancia social ni religiosa, he respondido suficientemente en las preguntas números 29 y 30.

  2. Si por alcohol se entiende algo distinto del vino, es irrazonable pensar que estas drogas sean sustituidas por él, porque el alcohol es más caro que cualquiera de estas drogas, y el país se

está empobreciendo. Entre las clases bajas hay personas que, aunque antes tenían el hábito de usar estas drogas, se han aficionado al alcohol a causa de su repentino encumbramiento en la escala social. El uso del vino es un lujo mejor, aunque médicamente nunca menos nocivo que cualquiera de estas drogas; pero las personas aficionadas al uso de estas drogas nunca sueñan con usar vino a causa de su pobreza. Muy probablemente el hábito de usar estas drogas se difundió entre el pueblo durante el dominio mahometano, no a causa de la pobreza del pueblo, sino simplemente porque el gobierno mahometano, bueno o malo, prohibía su fabricación y su uso, salvo en casos muy muy excepcionales y raros.


Sepa que entre los treinta y cinco crores de población hindú, si pudiera haber un crore de personas que tienen la costumbre de usar cualquiera de estas drogas, podría haber más de cuarenta lakks que ni siquiera pueden tocar el alcohol a causa de la prohibición religiosa.

  1. El charas no es tan muy perjudicial para el sistema como el ganja. Ciertamente afecta el cerebro como el ganja. Pero de una manera diferente. Produce una especie de sequedad en el cerebro, pero nunca produce vértigo en él. Calienta la sangre, pero no produce ningún efecto secante; mientras que el ganja afecta todo el sistema, y especialmente el cerebro, de una manera muy perjudicial. Derrite la materia cerebral y la calienta hasta un grado que es el primer paso hacia la locura. Empapa la sangre y la hace impura. Afecta el hígado, los intestinos y el corazón de tal manera que abre un camino fácil a multitud de enfermedades. El consumidor se vuelve lánguido, irritable y desprovisto de todo poder de razón en caso de uso excesivo. Sigue la locura, y la muerte prematura es el ultimátum. El bhang es menos perjudicial que el ganja y el charas. Afecta el cerebro hasta cierto punto, pero produce estreñimiento y una especie de calor cuando no se mezcla con él el bhang massala. Ciertamente trastorna los intestinos.

  2. El fumar una preparación de la planta del cáñamo, lejos de ser menos perjudicial que beber o comer la misma, es más perjudicial, como se halla por la observación y el estudio detenido del sistema consumidor, como lo es. Las razones son muy claras: el humo asciende hasta el cerebro y lo afecta, de modo que el fumador se halla siempre en noventa y cinco casos de cada cien en peligro de ser atacado por cualquiera de las siguientes enfermedades: parálisis, sulta, melancolía, mirgi (una especie de ataque), locura y otras enfermedades cerebrales. El hábito de fumar afecta asimismo los pulmones, los intestinos, el hígado y el corazón, y abre así un camino fácil para el asma, la bronquitis, la tos convulsiva, las almorranas, la disentería, etc. Empapa la sangre, y produce sequedad y calor en el sistema hasta el más alto grado. El consumidor se vuelve emaciado, y la muerte es el ultimátum. Estos hechos ocurren diariamente, y cuanto hemos hallado en los libros médicos sánscritos, como el Dranyagun, lo atestigua.

  3. Los médicos nativos (hakims y vaidyas) prescriben (pero en casos raros) el bhang en casos de almorranas y a veces también en fomentaciones. A veces se usa en emplastos cuando el dolor está en los huesos de las diversas articulaciones del cuerpo. El ganja se da a menudo al ganado junto con gur (azúcar en bruto), jengibre seco en la enfermedad aphra (una especie de enfermedad estomacal común entre el ganado).

  4. El bhang produce una especie de apetito falso en aquellos que son sus devotos, pero tras el transcurso del tiempo el poder digestivo se debilita y el consumidor pierde el apetito.

(2) mientras el consumidor se halla en estado de intoxicación, sentirá muy poca fatiga en los esfuerzos.

(c) no es preventivo de ninguna enfermedad en tractos palúdicos o insalubres.

(2) excepto en las enfermedades mencionadas en 40, no es beneficioso de ninguna otra manera.

El ganja y el charas son drogas muy perjudiciales, y nunca son beneficiosas de ninguna manera para los seres humanos.

  1. El ganja no puede ser beneficioso ni aun usado con moderación. Seca la sangre, y el consumidor se vuelve débil y lánguido, y siempre está en peligro de ser atacado por el asma, la bronquitis y la locura. El bhang no es tan perjudicial como el ganja; aun así es perjudicial, en cuanto que produce enfermedades intestinales. El charas seca la sangre aun tomado con moderación y debilita el apetito.

  2. El efecto inmediato del ganja es que el consumidor se intoxica al instante, aun antes de que el humo salga de la boca. El efecto inmediato del charas es el mismo que el del ganja. El consumidor de bhang no es afectado inmediatamente. Ninguna de estas drogas es refrescante. Todas producen intoxicación. Ninguna de estas drogas produce apetito, sino que más bien el apetito disminuye. El efecto de estas drogas dura tres horas. El efecto posterior es que el consumidor siente vértigo y se vuelve perezoso, y se produce en él un ansia por ella. La falta de subsiguiente gratificación produce anhelo e inquietud de una especie peor, y el hombre no siente sueño durante dos o tres días si no es gratificado.

  3. Aun el uso habitual moderado de estas drogas produce efectos nocivos, tanto físicos como mentales, como se ha observado suficientemente arriba.

El uso de estas drogas es común entre las clases bajas de la gente de esta parte del país. Ciertamente este hábito nocivo, en muy limitada medida, se observa también entre las clases altas. Sobre tales personas tienen muy muy poco efecto desmoralizador, pues en su mayoría están bien educados y tienen conexiones y consideraciones sociales, que resultan protectoras contra cualquier efecto desmoralizador. El caso es muy diferente con las clases bajas. La moral es afectada por el contagio de las malas sociedades. Es natural en los consumidores de estas drogas asociarse unos con otros y formar así una sociedad, siendo la ignorancia el espíritu motor y la pobreza constante acompañante, cuando el cerebro se debilita por el constante uso de ellas y la pobreza no puede resistir el tentador llamamiento de estos demonios (drogas). Es muy natural que los miembros deban tener tendencia hacia acciones inmorales. El consumidor de cualquiera de estas drogas se vuelve emaciado y lánguido si no es alimentado adecuadamente. Aun el consumidor moderado pierde su apetito, y el poder de digestión se pierde en considerable medida. La respuesta del párrafo 5 de la pregunta se ha dado suficientemente en el primer párrafo. Enturbia el cerebro y embota el intelecto, y en ciertos casos produce locura. He tratado casos de locura producidos por estas drogas, y he averiguado con mis mejores capacidades que no ha habido otra causa predisponente de locura. La locura producida por estas drogas es en su mayoría de naturaleza permanente. En casos de locura temporal, el uso de la droga tras la liberación de la reclusión hace surgir de nuevo los síntomas. Los síntomas típicos de la locura producida por el ganja son los siguientes:

(a) El paciente hace mucho ruido y pide ganja a cada momento. (b) Secreción de lágrimas sale de los ojos. (c) Se vuelve misántropo e irritable. (d) Siente menos sueño que aquel cuya causa de locura es otra cosa. (e) Los labios se secan.

  1. Por lo que se ha observado arriba, se ha dado suficiente respuesta a esta pregunta.

  2. No es necesario que una persona cuyos antepasados fueron consumidores moderados deba adquirir este hábito. El hábito no es hereditario, sino que se ha observado que los hijos de consumidores de estas drogas han crecido como jóvenes observantes de la templanza. Los hijos de un consumidor moderado son en su mayoría flacos y débiles.

  3. El hábito del uso excesivo de estas drogas no es hereditario, pero los hijos de consumidores excesivos son más débiles que los de los consumidores moderados, y su tez es en su mayoría muy oscura.

  4. Hay personas que usan estas drogas como afrodisíaco, y tales personas son de hábitos viciosos y de malas costumbres. Los consumidores habituales no la usan para ese propósito. Las prostitutas a menudo la usan para ese propósito. El uso para ese propósito es más perjudicial que el uso ordinario. La razón es clara. El semen se seca y se calienta, y por mucho esfuerzo los nervios principales del órgano se aflojan, y la persona gradualmente se vuelve impotente. Además, tales personas quedan privadas de energía y salud muy pronto.

  5. La diferencia entre el uso excesivo y el uso moderado desde el punto de vista del perjuicio respecto a la práctica como afrodisíaco es esta: que el uso excesivo es al menos cinco veces más perjudicial que el uso moderado.

  6. La respuesta de esta pregunta se ha dado suficientemente arriba.

  7. La respuesta a la primera parte de la pregunta se ha dado arriba. El ganja a veces ha causado muerte instantánea. He observado personalmente a dos o tres personas morir instantáneamente tras una fuerte calada de humo. Ha llegado a mi observación que una vez una persona fumó ganja y quedó sin sentido, ninguna medicina pudo producir efecto alguno. Al fin se le introdujo una aguja puntiaguda de asbarp en el cráneo, y un volumen de humo salió y el hombre volvió en sí. He tratado pacientes que contrajeron las siguientes afecciones a causa del fumar ganja:

(a) Paso de sangre por las narices. (b) Convulsión. (c) Contracción de los globos oculares.

Prueba oral.

Nunca asistí a ningún colegio médico, sino que fui formado en el sistema Baidack en Benares. Tengo 83 años, y he estado ejerciendo cinco o seis años.

Pregunta 45. Ha habido cuatro o cinco casos de locura tratados por mí. Uno o dos ocurrían en un año. El último fue hace ocho o diez meses. La duración sería de un mes o dos o tres meses. Además de estos, uno o dos permanecieron por un día o dos y se fueron sin curar. Pero los cuatro o cinco hombres que traté fueron tratados por períodos que variaban de uno a tres meses y todos fueron curados. Estaban en sus propias casas, pero bajo reclusión. Los visité. Los traté con aplicaciones refrescantes a la cabeza y la exhibición de bebidas refrescantes. Se suspendió el ganja. Sin eso la cura habría sido imposible. No he tenido experiencia de ningún caso de naturaleza permanente. Todos fueron curados; y mi creencia, por tanto, es que la locura debida al ganja es de carácter bastante temporal.

No doy cáñamo para casos en que el cerebro parece afectado; pero sí lo doy para resfriados de cabeza. No sé si las personas con trastornos cerebrales lo toman para alivio. En mis libros no hay mención especial del tratamiento de enfermedades debidas al ganja y al bhang; pero sí hay mención de enfermedades debidas a los intoxicantes. El doctor Flood Murray me pidió que le mostrara casos de locura debida a las drogas del cáñamo. No pude. Pero dije que tenía dos casos de asma, y se los mostré.

  1. Evidencia de Mapvuas K. Das, Kayasth, Practicante privado, Calcuta.

  2. Habiendo tratado a varios pacientes que sufrían de dolencias intestinales, he tenido oportunidades de obtener información sobre las drogas del cáñamo. Además de tratar pacientes como practicante médico, reuní información de personas que son fumadores habituales de ganja desde hace mucho tiempo.

  3. Las definiciones de las tres variedades de ganja, a saber, ganja, charas y bhang, tal como se dan en la pregunta 2, son universalmente aceptadas, aunque algunas son alternativamente conocidas por diferentes nombres en diferentes localidades. Así, el ganja plano es conocido en Calcuta y en sus cercanías por el nombre de baluchar ganja, y el ganja redondo por el nombre de Jessore ganja. En cuanto a la calidad, los fumadores habituales dicen que el ganja redondo es más adherente que el plano. El chur o ganja quebrado es conocido localmente por el nombre de rora ganja o mohini buti.

  4. El ganja se usa a veces con sidhee como bebida para aumentar la acción de esta última droga. Se aplica como remedio para las picazones, siendo hervido con aceite de mostaza. En casos particulares los fumadores recurren a tragar ganja para tener la acción de fumar.

  5. A falta de ganja, los fumadores a veces fuman siddhi, aunque con menos efecto. Este recurso se adopta muy raramente y por hombres de clase baja.

  6. (a) Un fumador habitual moderado de ganja se satisface con dos chillums diarios, y el costo diario sería de solo seis pies. Un bebedor de siddhi se satisface con un pie de valor de ella.

(b) Pero un fumador habitual y excesivo de gunjah se satisface con no menos de veinte chillums; y el gasto diario sería de cinco annas o más. Los bebedores excesivos de siddhi son muy raros.

El fumar charas hoy en día también es raro.

  1. El gunjah lo usan ordinariamente los fumadores con un poco de hoja de tabaco. Pero excepcionalmente se mezcla con dhatura, opio, nuez vómica, cantáridas y arsénico amarillo para hacer más fuerte su acción. A tales mezclas recurren generalmente los fumadores inveterados, como los ascetas hindúes y otros.

Los ingredientes del massala de bhang, tal como se vende en el bazar, son cosas simples para hacer la preparación refrescante. Estos son pimienta negra, pepino,

semillas, anís y pétalos de rosa. Para hacerlo rico algunos usan leche o cuajada, almendra, agua de rosas y otras cosas semejantes. El hollín hace la preparación fuerte en extremo.

  1. El consumo de estas drogas rara vez, si acaso alguna, se practica en soledad. Las mujeres también recurren con mucha libertad a estas drogas. El uso no se limita a ninguna edad de la vida, ni es costumbre que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  2. El hábito no se forma fácilmente; pero una vez formado no puede abandonarse fácilmente a menos que se recurra a otra droga embriagante. No se observa tendencia al exceso en los consumidores moderados.

  3. La costumbre de beber bhang el día de Dasahara se observa como rito religioso. Ravan, el dios demonio de Ceylán, fue muerto en ese día, y Ram, el conquistador, con sus tropas de monos, celebró la victoria con esta bebida. El gunjah y el bhang se usan copiosamente con ocasión de Sivratri y Charak y todas las demás celebraciones del dios Siva. Pero el uso de estas drogas no se considera esencial para ninguna forma de religión, pues un abstemio puede igualmente unirse al culto. Pero tales observancias no pueden posiblemente conducir a la formación del hábito, aunque los bebedores o fumadores no acostumbrados puedan sufrir por el momento.

  4. No tengo razón para pensar que el alcohol esté siendo ahora hasta cierto punto sustituido por ninguna de estas drogas. Por el contrario, se ve que los bebedores de alcohol recurren a estas drogas.

semillas, adormidera

  1. Los efectos del gunjah no pueden en modo alguno compararse con los del charas. El charas es para principiantes y el gunjah para adeptos. Los efectos del bhang, aunque tarda en surtir efecto, son duraderos; tanto es así, que a veces continúa durante dos o más días.

  2. Fumar cualquier preparación del cáñamo es obviamente más perjudicial que comerlo o beberlo. Las razones que pueden asignarse a este efecto son (a) que el humo es irritante y, por consiguiente, puede provocar disentería por su acción sobre la membrana mucosa del canal alimentario; (b) que al irritar la membrana mucosa de las vías respiratorias puede causar bronquitis y asma. El humo que penetra en los pulmones entra en la sangre pulmonar, y de allí pasa al cerebro, lo irrita y de ahí causa una afluencia de sangre al mismo. El hombre sufre los efectos de la congestión, como delirio, etc., y así hay una tendencia hacia la locura, permaneciendo los vasos del cerebro en un estado constante de turgencia.

  3. El siddhi y el gunjah son prescritos por sus propiedades medicinales por los médicos nativos. El siddhi en pequeñas dosis se usa para la diarrea. En tiempo caluroso se administra siddhi a los caballos como refrigerante.

  4. A las personas adictas al uso de estas drogas—

(a) puede serles de utilidad como accesorio alimenticio o digestivo;

(b) puede darles resistencia bajo severo esfuerzo o exposición o puede aliviar la fatiga;

(c) pero es dudoso que sea febrífugo o preventivo de enfermedad en tractos palúdicos e insalubres.

  1. No considero que el uso moderado de estas drogas sea inofensivo. El uso moderado puede engendrar un hábito.

  2. El uso moderado de estas drogas es refrescante para los consumidores habituales; pero propiamente hablando, no produce embriaguez. Hace a uno inconsciente del hambre, aunque no la calma realmente; por el contrario, crea apetito. Los efectos pueden durar más o menos dos horas. En cuanto a los efectos posteriores, produce sed, hambre, etc., y la falta de satisfacción subsiguiente produce anhelo e inquietud.

  3. Los fumadores moderados habituales pueden volverse física, mental y moralmente débiles.

Puede deteriorar la constitución.

No perjudica la digestión ni causa pérdida de apetito.

Puede causar disentería, bronquitis o asma.

Puede deteriorar el sentido moral o inducir pereza o hábitos de inmoralidad o libertinaje.

Puede embotar el intelecto y producir locura.

Creo que es la causa excitante en algunos casos.

En un caso al menos puedo decir con mucha firmeza que el fumar gunjah fue la única causa excitante de la locura. Esta locura es generalmente de carácter violento y de carácter permanente. Cuando es temporal, lo cual es muy raro, se reinduce fumando de nuevo. Los locos que lo han llegado a ser por fumar gunjah son violentos, delirantes, etc. Tales locos confiesan que su locura fue efecto de fumar gunjah.

No soy de opinión que las personas que sufren de ansiedad mental o enfermedad cerebral puedan obtener alivio fumando gunjah. Creo que las personas deficientes en autocontrol por debilitamiento del cerebro, habiéndose entregado a fumar cáñamo, se vuelven locas. Conozco a un hombre que, no teniendo suficiente poder de autocontrol, tenía ocasionalmente la costumbre de fumar gunjah. Al fin se convirtió en fumador regular y se volvió loco.

  1. El uso excesivo habitual de cualquiera de estas drogas produce resultados comparativamente peores, físicos, mentales o morales.

  2. Tales hábitos, en mi opinión, nunca pueden ser hereditarios.

  3. En este caso, tampoco, el hábito desciende de padre a hijo.

  4. El uso moderado es practicado como afrodisíaco por las prostitutas. Los efectos de fumar gunjah son los mismos, ya se use de esta manera o de la otra.

El hábito prolongado puede producir impotencia.

  1. El uso excesivo de cualquiera de estas drogas produce resultados comparativamente peores.

  2. El gunjah se mezcla con otras sustancias para aumentar o disminuir sus efectos. La dhatura, la nuez vómica, las cantáridas, el opio o la nuez de betel hacen la composición más fuerte. Hay una preparación hecha de gunjah en polvo y opio hervido. La pasta se forma en pequeñas píldoras conocidas con el nombre de metralla. Estas producen efectos más graves que el gunjah o el opio tomados por separado.

  3. El gunjah a veces se come sólido o se bebe como el siddhi, pero el charas nunca.

57 a. En mi experiencia como médico privado me he encontrado muy a menudo con pacientes que sufrían los efectos de fumar gunjah, quienes casi invariablemente han sucumbido al fin.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Obtuve mi título de L. M. y S. en 1880. Nunca he estado en el servicio del Gobierno, pero he ejercido como médico general desde entonces. No he estudiado la locura especialmente, ni tengo experiencia especial en lo que respecta a la locura.

Pregunta 45.—Es el uso excesivo el que embota el intelecto y produce locura. El uso moderado habitual no tiene estos efectos.

El único caso que presento es un caso de uso excesivo. Al decir que el gunjah fue la «única causa excitante», quiero decir que no hubo ninguna otra causa en absoluto. Traté el caso durante cuatro o cinco meses. El hombre no se curó. Fue entonces trasladado de Calcutta. Fue hace cuatro o cinco años. Era un hombre de Birbhum, y tenía unos 24 o 25 años. No lo conocí hasta que me fue traído. Pero lo había visto antes varias veces cuando venía como visitante a casa de su tío en Calcutta, cuya familia yo atendía. No conocía a la propia familia del joven antes de que viniera aquí. Me dijo que se había entregado al gunjah durante tres o cuatro meses solamente. Estaba loco cuando me lo dijo. No averigüé nada sobre sus hábitos de vida, porque no tenía idea entonces de que sería llamado aquí como testigo. No puedo decir si se había entregado a la bebida o al exceso sexual.

No puedo decir si alguno de sus parientes estaba loco. Digo que el gunjah fue la única causa porque estaba completamente cuerdo cuando lo vi antes visitando a su tío, y porque fumaba en exceso. Me dijo que fumaba «a menudo», y por lo tanto concluí que era en exceso. Este es el único caso de locura de cualquier clase que he tenido bajo tratamiento. Así que todas mis observaciones sobre la locura por gunjah se basan en mi experiencia de este caso.

En este caso no hice averiguaciones en cuanto a la causa, porque no habría afectado mi tratamiento del caso; no esperaba en aquel tiempo que alguna vez se me preguntara por la causa. En este caso sé que el padre y la madre estaban cuerdos cuando vinieron a llevarse a su hijo.

Sé que puede haber una predisposición hereditaria a la locura; es decir, que un hombre puede estar cuerdo hasta cierto período de su vida y entonces volverse loco simplemente porque su padre lo estuvo.

  1. Prueba del Honorable Maharajá de Gidhour.

  2. Muy pocos. 40. Sí, a veces. 2. Sí, con el mismo nombre. 41. Es creencia popular que lo es. 4. Véase la respuesta a la pregunta 2. 44. La creencia popular es que el gunjah y el bhang son embriagantes; crean apetito y son refrescantes. Los efectos duran con exceso. 16. Generalmente se compran a vendedores con licencia. 19. Sí, por lo que se sabe. 20. Las clases bajas usan gunjah. El bhang es usado por muchos brahmanes en Benares, Muttra y Deoghur. 22. El charas no se usa aquí. 25. Se cree que el fumar gunjah va en aumento, razones desconocidas. 58. Sí; no necesita mejora.

N.B.—Donde no conozco la información solicitada, me he abstenido de responder, dejando los espacios en blanco.

  1. Prueba de Rasa Peary Mohun Mookerjee, de la Orden del Imperio Indio, zamindar, Utiarpara, Hughli.

  2. Como terrateniente que tiene oportunidades de informarse sobre la extensión y efecto del uso del cáñamo por la gente en mis fincas, y como practicante homeópata aficionado que ha usado frecuentemente el cáñamo como agente remediar y observado los malos efectos de su uso excesivo con el propósito de administrar antídotos.

  3. La definición de las drogas del Dr. Prain y los nombres dados por él pueden aceptarse como correctos. Las drogas se conocen en Calcutta y sus alrededores como siddhi o bhang, charas y gunjah.

  4. En el distrito de Rajshahi se cultiva el cáñamo para todos los propósitos mencionados en esta pregunta. En ningún otro lugar de Bengala se cultiva tan extensamente.

  5. La planta del cáñamo crece abundantemente en Rajshahi, Dinajpur, Bogra, Tippera, Bharatpur, Mirzapur, Ghazipur y otros distritos.

Aunque bastante descuidada, la planta crece silvestre en todo Bengala Inferior, dondequiera que las semillas hayan sido arrojadas por quienes no se cuidan de comerlas con las hojas. El gunjah y el charas, sin embargo, no pueden prepararse de la planta silvestre dondequiera que crezca.

  1. En Calcutta y sus alrededores la planta se conoce como siddhi, y las hojas como sabji o bhang.

  2. Las tres drogas se deterioran al guardarse.

  3. Salta a la vista que un suelo húmedo es | durante más de unos seis meses, se vuelven favorables al crecimiento de la planta. En los lugares | enmohecidos, y pierden no sólo su sabor, sino también donde el suelo es laterita, las plantas de hachís no son tan sus propiedades activas.: La conservación en frascos bien cerrados y la exposición al sol durante varias horas de vez en cuando impide el deterioro.

densamente y | ...

  1. El ganja y el charas se emplean únicamente para fumar.

  2. Mi información es que los cultivadores de cáñamo no forman una clase especial.

  3. Todos los productos del cáñamo se preparan en el distrito de Rajshahi.

  4. La descripción que hace Sir William O'Shaughnessy del proceso para elaborar las preparaciones para fumar, comer y beber me parece bastante correcta. Las cantidades empleadas cada vez son, sin embargo, mucho menores en Bengala que las que él menciona.

  5. El bhang lo prepara generalmente la gente en sus propias casas. Las hojas de la planta cuando...

  6. Los porteadores de palanquín, los cavadores de tierra, los serenos, los pescadores, los sanyasis y otras personas que ejercen ocupaciones que implican duro trabajo manual o exposición a las inclemencias del tiempo, son más dados a fumar ganja que las gentes de otras ocupaciones de la vida. Las clases acomodadas contraen a veces el hábito de fumar ganja, pero su número es menor que uno entre mil fumadores de clase baja. Entre los hombres acomodados el hábito está menos extendido en la Baja Bengala que en Behar.

El charas rara vez lo fuman los hombres de clase baja. Es demasiado caro para ellos. Incluso entre las clases acomodadas el uso del charas va disminuyendo.

  1. La variedad redonda del ganja es la que se usa habitualmente.

  2. No tengo noticia de que el bhang se haya empleado jamás para fumar.

  3. El bhang lo comen y lo beben mayormente gentes del interior. En la Baja Bengala la mayor proporción de consumidores la forman los sanyasis, los comerciantes del interior y los darwans. Entre la gente misma de la Baja Bengala la proporción no excede de uno entre cinco mil.

  4. El uso del charas está ciertamente en disminución. Es difícil decir si el uso del ganja y del bhang disminuye. Quienes han sufrido por el uso de licores espirituosos, o no pueden pagarlo, hallan en el ganja y el bhang un sustituto barato y menos dañino.

  5. La cantidad de bhang que consumen los consumidores moderados no excede de dos tolas al día. Por término medio, media tola es la ración ordinaria. Un consumidor excesivo llegaría a comer hasta cuatro tolas al día. Una ración moderada de ganja es un cuarto de tola al día. El límite extremo para los fumadores empedernidos es una tola al día.

  6. En la Baja Bengala el ganja y el charas rara vez los fuman mujeres o niños. Las mujeres que padecen afecciones crónicas de los intestinos recurren al uso del bhang o del opio cuando otros remedios resultan ineficaces.

  7. El hábito de consumir ganja o charas no se forma fácilmente. El uso de cualquiera de ellos es siempre repulsivo al principio, pero una vez formado el hábito es difícil dejarlo; no tanto, sin embargo, como dejar un hábito de beber licores. El hábito de comer bhang se forma comparativamente con más facilidad, pero es uno que puede abandonarse mucho más fácilmente que el ganja o el charas. No hay en el caso de ninguna de estas drogas tendencia a que un hábito moderado derive en exceso.

  8. La única costumbre que afecta al uso de estas drogas es la del uso del bhang el día de Bejoya, después de que el Durga Thakur ha sido arrojado al agua. La costumbre es del todo inocua. Generalmente se cree que es esencial, pero el bhang nunca se usa en exceso en tal ocasión y nunca conduce a la formación de un hábito.

  9. El uso habitual de cualquiera de las drogas siempre se ha mirado con desagrado. A los consumidores se les tiene generalmente por hombres propensos a irritarse fácilmente, y por tanto hombres con quienes hay que tratar con cautela y a quienes no hay que ofender a la ligera.

  10. Sería una privación grave para varias clases de consumidores si se les forzara a renunciar al uso de las drogas. Las personas que padecen afecciones crónicas de los intestinos o falta de apetito, por ejemplo, quedarían privadas de un remedio valioso si se les impidiera tomar su ración diaria de bhang; las personas que tienen que trabajar al sol, velar por las noches o soportar duro trabajo manual quedarían privadas no sólo de un valioso refrigerio, sino de lo que debe considerarse una necesidad de la vida para hombres de su ocupación, si se les impidiera fumar su dosis habitual de ganja.

  11. Una prohibición obligatoria del uso de las drogas causaría gran miseria a los consumidores y los haría seriamente descontentos. El número de consumidores no es lo bastante grande para justificar aprensión alguna de peligro político; pero sería injusto crear tal descontento y privar a un gran número de hombres pacíficos y miembros útiles de la sociedad de sus breves ratos de goce en medio de los trabajos, cuidados y ansiedades de la vida. Sería una tiranía de la mayoría sobre la minoría. El uso de las drogas es para ellos una necesidad tan grande que sería prácticamente imposible prohibir su uso. Habría consumo ilícito en gran medida, y la misma prohibición acaso estimularía a personas que de otro modo se habrían mantenido apartadas a entregarse al uso de las drogas. El cáñamo lo usan un gran número de hombres que rehúyen el alcohol por motivos religiosos y sociales, y que nunca lo usarían como sustituto del cáñamo.

  12. Lejos de usarse el alcohol como sustituto del cáñamo, la gente usa gustosamente el cáñamo como sustituto del alcohol. Es más barato, y se cree que no es tan perjudicial para la salud ni tan ruinoso para los individuos.

  13. Generalmente se cree que fumar ganja y charas es más perjudicial que comer y beber bhang. El fumar tiene un efecto más fuerte, y es más propenso a llevar al exceso que el comer bhang.

  14. Tanto el bhang como el ganja se prescriben por sus cualidades medicinales. Forman ingredientes de varias medicinas conocidas y de uso corriente en la farmacopea hindú. El bhang se emplea también en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  15. Tanto el bhang como el ganja poseen propiedades valiosas. Ambos son aperitivos; el bhang es beneficioso en casos de diarrea crónica; ambos proporcionan refrigerio bajo severo esfuerzo, exposición y fatiga; y las tres drogas se usan como valiosos afrodisíacos. Las clases de hombres que suelen usar ganja y bhang para obtener resistencia se mencionan en la respuesta 20. Con fines medicinales, el bhang y el ganja los usan hombres de todas las clases de la comunidad.

  16. El uso moderado de ganja y bhang no sólo es inocuo, sino positivamente beneficioso para las clases de hombres mencionadas en la respuesta 20.

  17. Salvo que los consumidores de bhang y ganja son propensos a ofenderse más fácilmente que otros, son, hablando en general, inofensivos para sus vecinos.

  18. El efecto inmediato del uso moderado de bhang y ganja es que produce refrigerio y exaltación. A los consumidores habituales no les produce embriaguez. No calma el hambre; al contrario, despierta el apetito. El efecto no dura más que unas pocas horas y no hay efectos posteriores.

  19. El uso habitual y moderado de ganja y bhang no deteriora la constitución ni perjudica la digestión, ni el pecho, ni el sentido moral del intelecto. Se sabe que el ganja ha producido enajenación mental, pero sólo cuando se ha tomado durante algún tiempo en exceso, o por muchachos o jóvenes no suficientemente fuertes para resistir sus efectos.

  20. No hay fundamento para creer que exista un anhelo hereditario por el uso de ninguna de estas drogas.

  21. Tanto el bhang como el ganja se usan como afrodisíacos. Así los usan sólo los hombres, aunque se sabe que las prostitutas han fumado ganja. El uso de ganja y bhang como afrodisíacos no es más perjudicial que su uso como estimulantes.

  22. Sería injusto relacionar el uso de estas drogas con el crimen como causa y efecto. Se cree, por el contrario, que quienes fuman ganja o usan bhang son hombres de corazón abierto, que gozan de la felicidad de los demás y se complacen en ver felices a los otros.

  23. La única sustancia que suele mezclarse con el ganja es el tabaco, con el fin de mejorar el sabor.

  24. El cultivo de la planta del cáñamo no debería controlarse. Apenas sería factible.

  25. No se consultan los deseos del pueblo antes de abrir una tienda en alguna localidad. Pero eso es innecesario. El titular de la licencia es el mejor juez para determinar si hay demanda de una tienda en cierta localidad.

  26. Declaración de Manarasa GrrisanatH Roy Banavur, kayasth, zamindar, Dinajpur.

  27. Informaciones recibidas de gentes de diversas clases que usan las drogas.

  28. Las definiciones del Dr. Prain son en conjunto aceptables. Pero dudo que la extirpación de las plantas macho en el terreno (y no cualquier otra causa natural) sea la única causa de la formación de una capa resinosa que impide que las semillas se desarrollen libremente. He visto flores de la planta silvestre del cáñamo, cuyos machos y hembras, a diferencia de las cultivadas, crecían juntos, llenas de resina. Siddhi, bhang y subji son los nombres locales de las hojas secas tanto de las plantas macho como de las hembras. Las tres preparaciones distintas de la droga se conocen respectivamente como (a) siddhi, subji o bhang, (b) charas y (c) ganja. De las tres variedades de ganja, las redondas no se usan en este distrito.

  29. Las plantas de bhang crecen espontáneamente en Rajshahi, Bogra, Dinajpur, Rangpur y Malda. Son allí más o menos abundantes.

  30. Bhang, sí.

  31. Clima templado, suelo húmedo y arenoso.

  32. Denso.

  33. Sí. El cultivo de la planta se lleva a cabo en la porción sudoriental de la Thana Mahadebpur bajo supervisión del Gobierno. La planta se cultiva para ganja y charas, pero no para fibra. El aceite de las semillas de ganja posee alguna propiedad medicinal, y a veces se prensa de las semillas.

  34. No. Son de las mismas clases que los demás cultivadores agrícolas.

  35. El cáñamo silvestre puede criarse a partir de las semillas del cáñamo cultivado, pero no a la inversa.

  36. Sí. La planta del cáñamo se cultiva en una porción de terreno de unas 400 millas cuadradas de extensión, situada en un punto donde confluyen los distritos de Dinajpur, Bogra y Rajshahi. No puede cultivarse en arena pura ni en terreno del todo desprovisto de mezcla arenosa.

Véase mi respuesta a la pregunta 5.

  1. Sí. El ganja se cultiva en Rajshahi, Bogra y Dinajpur. El charas se produce también en la misma localidad, pero en muy pequeña cantidad, y no se sabe que se exporte ni se exponga regularmente para la venta. Tampoco se sabe aquí que el bhang se prepare para la venta. La gente, sin embargo, recoge hojas en pequeñas cantidades en marzo y abril, y las conserva con fines medicinales así como ocasionalmente narcóticos. Esta última práctica, no obstante, es rara y excepcional.

  2. La gente no prepara bhang «generalmente» por temor a la persecución. El ganja y el charas pueden prepararse en cualquier parte a partir de plantas cultivadas y silvestres; pero como el rendimiento de la última preparación es muy pequeño y de mucho menor calidad, la gente no agota sus energías en tal preparación.

  3. Clase cultivadora.

  4. Sí. Pierden por completo su efecto narcótico al cabo de dos y a veces tres años. Pueden conservarse buenos durante un año con cuidado ordinario.

El gunjah en cajas herméticas forradas de estaño, el bhang en vasijas de barro o porcelana bien cubiertas, y el charas en hojas de plátano, se conservarían sin perder su eficacia más tiempo que si se guardaran de otro modo.

  1. El gunjah y el charas se emplean únicamente para fumar (aunque aquel se usa a veces en medicina).

  2. El gunjah lo usan generalmente las clases bajas y trabajadoras, así como los mendicantes religiosos y los jogis, pero rara vez los hombres de clases superiores, salvo los confiteros brahmanes y los músicos profesionales. Las mujeres, excepto algunas entre las prostitutas, no toman nada embriagador. El charas lo usa un número muy reducido de personas en Bengala. Los fumadores inveterados de gunjah nunca preferirán el charas, pues la embriaguez que este produce no es tan intensa. Los jóvenes que aprenden a tomar drogas embriagadoras, o los hombres de temperamento nervioso, suelen entregarse al charas quizá por la suavidad de sus efectos.

Cerca del 5 por ciento de la población masculina fuma gunjah y el 25 por ciento charas. En las Provincias del Noroeste el charas se toma generalmente con gunjah, pero no así en estas provincias.

  1. Se prefieren el gunjah redondo y el chur. El gunjah redondo y el chur se fuman mucho en el Sur, el gunjah plano en el Norte y el Este, y el plano y el redondo en el Oeste de Bengala.

  2. Nativo. Extranjero de Nepal.

  3. Las personas demasiado pobres para comprar gunjah usan a veces las hojas secas del bhang. Pero tales casos son muy raros.

  4. Sumando los consumidores regulares y los ocasionales, cerca del 15 por ciento de la población masculina toma bhang.

El majoon se prepara con bhang. Es una especie de dulce embriagador. Los ingredientes son bhang, manteca clarificada, azúcar y leche.

  1. El uso del gunjah va más bien en aumento; el del sidhee y el charas permanece estacionario. Las razones del aumento del consumo de gunjah son:

Primero. Los escrúpulos religiosos contra los licores espirituosos.

Segundo. Los efectos nocivos y desmoralizadores de los licores espirituosos sobre el ánimo y el cuerpo.

Tercero. La imposibilidad de procurarse tales licores y (donde los licores son más fácilmente accesibles) el bajo precio (comparativo) de la droga.

  1. Gunjah, 5 por ciento. Bhang, 15 por ciento.

(a) 25 (a) 5 (b) 1:5 (b) 2 (c) 75 (c) 4 (d) 25 (d) 4

  1. El gunjah lo consumen principalmente las clases trabajadoras para conjurar los efectos de la exposición a la inclemencia del tiempo y para soportar las penalidades del trabajo en la estación de cultivo, los jogis y mendicantes religiosos para la concentración de la mente, y las clases altas por el mero lujo de la embriaguez. Las mismas observaciones se aplican al consumo de las demás drogas.

(a) 3 a 6 pies. 28. Gunjah

(b) 2 annas a 8 annas.

(a) 8 pies a 6 pies.

(a) Hojas de tabaco y agua.

(b) Agua de rosas, hojas de tabaco, cardamomo, azafrán y a veces charas.

(c) Pimienta negra, anís y cardamomo. (d) Tabaco preparado.

Charas (a) Tabaco preparado y jugo de hoja de betel.

A veces se mezclan en el bhang agua de coco, leche y azúcar para hacerlo más embriagador.

La dhatura rara vez o nunca se mezcla con gunjah y bhang. Excepcionalmente, los fumadores inveterados de gunjah y las personas de malas intenciones mezclan a veces semillas de dhatura en el gunjah, y he visto a algunos bebedores de bhang que no temen mezclar arsénico en la bebida. El massala de bhang consta generalmente de cardamomo, badam, semillas de pepino, kasni, anís, pétalos de rosa y azafrán, y macis y nuez moscada durante la estación fría.

Se toma únicamente con bhang.

30 y 31. El hábito no se forma fácilmente, pero una vez formado no puede abandonarse sin riesgo de daño para la salud. Fumar gunjah con moderación, si es habitual, tiende a convertirse en excesivo. Pero no es este el caso de los fumadores ocasionales.

El consumo de estas drogas se limita únicamente al sexo masculino, que generalmente las toma en compañía. Los niños no consumen ninguna de estas drogas.

  1. No existe tal obligación religiosa.

La práctica de beber bhang durante las fiestas de Bijoya y otras ocasiones semejantes en dosis muy moderadas prevalece en Bengala (excepto en el Este de Bengala). Tal práctica es demasiado templada para conducir a la formación de un hábito o ser de otro modo perjudicial.

  1. El consumo de estas drogas, y especialmente el del gunjah, aunque hay una objeción religiosa contra él, es socialmente considerado deshonroso, particularmente por las clases alta y media.

El hábito efectivo, o el consumo, y los mendicantes religiosos creen que es esencial para su modo de vida.

No tengo noticia de ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  1. Sí. Los pescadores, barqueros, trabajadores y los jogis. Los pescadores, barqueros y jornaleros del campo, que llevan ropas mojadas sobre sí durante casi medio día y están expuestos a todas las inclemencias del tiempo, sufrirían gravemente. El gunjah es considerado por sus consumidores como una especie de «alimento concentrado», y se cree que infunde nuevo ánimo y energía al organismo fatigado y agotado.

Por mucho que exagere el consumidor las alabanzas que tributa a la droga, no hay duda de que en cierta medida es vigorizante y reconfortante.

  1. No sería factible prohibir por completo el uso de estas drogas sin tolerar su mayor consumo ilícito y privar al pobre jornalero del único estimulante que obtiene en esta región. La prohibición solo es posible mediante fuertes medidas legislativas, que aumentarán los gastos del Estado al incrementar las causas de nuestros tribunales criminales y reducir los ingresos.

Un descontento grave y generalizado, que puede ser el resultado de tales prohibiciones, quizá no entrañe un peligro político absoluto, pero podría no ser ventajoso políticamente, socialmente ni financieramente: políticamente, porque no tendrán fin los altercados entre los agentes de policía y los contrabandistas y consumidores ilícitos; socialmente, porque en tal caso las gentes recurrirán naturalmente a los estimulantes alcohólicos y a otras drogas notoriamente perjudiciales para la salud y, por consiguiente, miradas con aborrecimiento por la sociedad; y financieramente, porque aumentará los gastos del Estado y reducirá los ingresos.

  1. Creo que actualmente el alcohol va más bien sustituyendo al gunjah y al bhang que siendo sustituido por ellos. El alcohol no conviene a la constitución de las gentes de este país, quizá debido a su escasa alimentación y al clima sofocante.

  2. El gunjah produce en su consumidor habitual un temperamento irritable, pero el charas no lo hace así.

Los efectos del bhang son suaves y no producen en su consumidor la irritabilidad que el gunjah.

  1. Como se ve que los consumidores de gunjah prefieren el chur y el gunjah redondo al plano, creo que el efecto embriagador de aquellos es o más intenso, o más instantáneo, o más duradero.

  2. El bhang se emplea extensamente en el tratamiento del ganado vacuno, los caballos y los elefantes.

El gunjah y el bhang los usan los kabirajes en sus medicinas. Incluso les atribuyen las siguientes cualidades:

(1) Acidez, (2) insipidez, (3) pungencia, (4) amargor, (5) facultad digestiva, (6) embriagadora.

Se emplea para aliviar afecciones reumático-flemáticas, sangre viciada, impotencia, etc.

  1. (a) El gunjah y el bhang son digestivos y alivian la acidez, etc.

(b) Proporcionan resistencia y alivian la fatiga.

(c) Se observa que un consumidor ocasional de gunjah se convierte en consumidor moderadamente habitual cuando va a comarcas palúdicas e insalubres.

Las clases trabajadoras (entre las que incluyo también a los cocineros brahmanes, confiteros y músicos profesionales) usan gunjah para los fines mencionados en los apartados (a) y (c), y las personas débiles y dispépticas lo usan para facilitar la digestión.

Me refiero al uso moderado habitual y ocasional. El beneficio derivado de la entrega a tales drogas compensa el daño que causan.

  1. El uso de drogas embriagadoras, sea moderado o excesivo, como los licores embriagadores y otras causas excitantes, socava la constitución al dar al organismo un estímulo artificial y, por consiguiente, antinatural. El efecto, sin embargo, del uso moderado es demasiado lento y pequeño para ser fácilmente perceptible en medida apreciable.

  2. Sí.

  3. Los efectos del gunjah y del bhang son estimulantes y vigorizantes. Producen un poco de embriaguez y aumentan el apetito. Aunque aumenta el apetito, el gunjah da la facultad de soportar el hambre. El bhang aumenta el apetito así como el ansia de comida. El efecto del gunjah dura de una a dos horas, y el del bhang no menos de seis horas. La falta de satisfacción a la hora prescrita produce alguna inquietud temporal.

  4. El uso moderado de gunjah y bhang no perjudica apreciablemente la salud, no daña la facultad digestiva ni causa pérdida de apetito.

Se ha observado que el gunjah fumado durante años seguidos causa en muchas personas bronquitis y asma.

El bhang detiene la disenteria. El uso moderado de las drogas no produce locura. Después embota el intelecto.

  1. Todos los efectos nocivos pueden ser producidos por el uso excesivo de estas drogas.

  2. Sí, el gunjah es un antídoto contra la impotencia.

51 y 52. Una gran proporción de malhechores son consumidores moderados o excesivos de estas drogas. El consumo de estas drogas narcóticas no tiene conexión directa con delitos de carácter general o específico.

  1. Sí. No conozco ningún caso.

  2. Sí, pero la estupefacción completa no puede inducirse sin mezcla.

  3. El gunjah rara vez se come. Conozco a algunos jogis Urdhabahu que lo comen.

  4. Declaración de Rasa Mauima Ransan Roy Cuownary, zamindar, Kakina, distrito de Rangpur.

  5. Información obtenida de médicos y de los hombres que usan estas drogas.

  6. Se cultivan plantas de cáñamo en los distritos de Rajshahi y Bogra. En la subdivisión de Naogaon es abundante.

  7. Se conoce con los nombres de gunjah y bhang.

  8. El crecimiento del cáñamo silvestre es ordinariamente denso.

  9. No hay cultivo de cáñamo, pero el cáñamo silvestre (bhang) crece abundantemente en las junglas.

  10. El cáñamo cultivado se emplea para fumar; el charas (cannabis) se emplea también para fumar. El cáñamo silvestre se emplea generalmente para beber (ghata) y fumar, y una de sus preparaciones se hace con leche y azúcar, llamada majoon, y se emplea para comer.

  11. El bhang lo prepara generalmente la gente en su casa. Puede prepararse de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. El gunjah y el charas no pueden prepararse de plantas silvestres.

  12. El gunjah y el charas se emplean únicamente para fumar.

  13. Generalmente los sanyasis y las personas pertenecientes a las clases cantoras fuman gunjah y charas.

  14. El bhang se emplea también para fumar. Aquellas personas que no pueden permitirse comprar gunjah usan bhang para fumar.

  15. Los hombres del interior están generalmente acostumbrados a beber bhang.

  16. El consumidor habitual moderado de gunjah fuma por lo general un cuarto de tola al día, lo que le cuesta un anna, y el consumidor habitual excesivo fuma una tola al día, lo que le cuesta 4 annas.

  17. Las hojas de tabaco se mezclan con gunjah para hacerlo suave y prevenir la tos; el tabaco preparado se mezcla con charas. La pimienta negra, la leche y el azúcar se mezclan con bhang para hacerlo sabroso y mejorar su poder embriagador. La dhatura no se usa con ninguna de ellas.

  18. Estas tres drogas se consumen generalmente en compañía. Su uso se limita principalmente al sexo masculino; pero muchos de los hijos de los sanyasis usan gunjah.

  19. El hábito de consumir cualquiera de estas drogas se forma fácilmente. Es difícil abandonarlo. Existe la tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  20. Quienes usan estas drogas son generalmente mirados con malos ojos por el público. No existe tal costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  21. No creo que haya razón para creer que el alcohol sustituya ahora a ninguna de estas drogas. Como estas drogas las usa generalmente la gente pobre, siendo el precio del alcohol más alto, no pueden permitirse comprarlo. Pero a veces estas drogas sustituyen al alcohol.

  22. Hay gran diferencia entre el efecto de fumar charas y ganja. La ganja es más embriagadora que el charas.

  23. El flat, la ganja, es muy fuerte; el chur es menos fuerte que el flat, pero el redondo es algo más suave.

  24. En algunas enfermedades los médicos nativos prescriben bhang y ganja. También se emplea para el tratamiento del ganado.

  25. El uso moderado del bhang (ghata) mantiene el poder digestivo. El uso moderado de la ganja proporciona un alivio temporal tras un duro trabajo corporal. Algunas de las clases trabajadoras usan la ganja para refrescarse después de un trabajo penoso.

  26. A decir verdad, el uso de estas drogas no es beneficioso para la salud.

  27. Los consumidores moderados no son [perjudiciales] para sus vecinos. 44. Es temporalmente refrescante. Produce embriaguez. No calma el hambre. Crea hambre. Pronto saca a un hombre de quicio. Su efecto dura de tres a cuatro horas. Su efecto posterior es la torpeza.

  28. Causa pérdida de apetito. Generalmente causa disentería, bronquitis, asma. A los fumadores habituales el uso de la medicina en la disentería les produce poco efecto. El exceso en su práctica produce la locura.

  29. Estas drogas se usan como afrodisíaco. El uso de la droga prevalece entre las prostitutas.

  30. Algunos de los criminales usan estas drogas para hacerse fuertes para cometer actos de violencia u otros vicios.

  31. Los criminales, para llevar a cabo sus malvados designios, inducen a sus víctimas a tomar cualquiera de estas drogas y así atontarlas. El completo atontamiento puede lograrse sin mezcla.

  32. No creo necesario controlar el cultivo del bhang, pues no es perjudicial para la gente.

  33. Solo hay una tienda con licencia en Kakina.

  34. Declaración de Manarnasa Babadoor Sri Jotsendra Monuy Tagore, K.C.S.I., Calcuta.

Tengo el honor de acusar recibo de su carta n.º 1581, de fecha 7 del corriente, y de sus anexos, y en respuesta decir que mi conocimiento y experiencia sobre la materia de las preguntas formuladas por la Comisión de Drogas del Cáñamo Indio son tan limitados que lamento no poder dar información precisa al respecto. El hecho es que la planta del cáñamo no se cultiva en aquella parte del país en que resido y sobre la cual se extiende mi conocimiento personal, y que, por tanto, todo lo que pueda decir acerca del uso de las tres drogas a que se refieren las preguntas ha de ser necesariamente de carácter general y, como tal, temo que no logrará ilustrar a la Comisión en la forma que sus elaboradas y exhaustivas investigaciones exigen. Solo puedo decir que la ganja y el bhang se han usado en este país desde tiempos muy antiguos, y parece que este último, en especial, tiene la sanción de la religión para su uso, hasta tal punto que en el último día del gran festival de Durga Puja el uso de Bijoya, otro nombre del bhang, está prescrito a todo hindú, y la costumbre de beber una cantidad de él, por pequeña que sea, prevalece casi en todas las partes de la Baja Bengala, si no en todo el país. Además, la droga se considera de carácter tan auspicioso que, cuando se hacen compras en alguna ocasión festiva, el bhang o siddhi es el ingrediente que ocupa el primer lugar entre todos los artículos comprados. El uso de la ganja está, sin embargo, más limitado a las clases bajas y trabajadoras del pueblo que a quienes ocupan posiciones más elevadas en la vida y están libres de la necesidad del trabajo manual. Generalmente se fuma y rara vez, si acaso, se come o se bebe. El uso, llevado al exceso, afecta perjudicialmente al cerebro y resulta nocivo de otras maneras; pero la indulgencia moderada actúa, según se cree, como profiláctico contra las enfermedades incidentes a las partes bajas del país, sujetas a la humedad y la mojadura. Su baratura la recomienda a la gente pobre, que necesita un estimulante que la sostenga en sus labores físicas, y en sus efectos es, en conjunto, menos perjudicial que las bebidas alcohólicas.

El bhang es un narcótico más inocente. Generalmente se bebe y es medicinal hasta cierto punto, pues ayuda a la digestión. Se emplea en gran medida en las preparaciones de las medicinas que administran los Kabirajes (médicos nativos), y se considera a la vez aperitivo y afrodisíaco. Su uso es más extenso entre los [habitantes] de las Provincias del Noroeste, muchos de los cuales lo toman regularmente como bebida estimulante y refrescante cada tarde, y algunos incluso dos veces al día; ni es la bebida, por lo que sé, considerada reprobable desde un punto de vista social, pues casi todo miembro varón de una familia la usa libre y abiertamente, y no mira su uso como una falta moral. Cuando se usa en dosis moderadas y reguladas, rara vez se ha sabido que tenga efecto perjudicial alguno.

El charas es mucho más suave en sus efectos que la ganja, y solía ser fumado incluso por la porción acomodada de la comunidad en tiempos antiguos mucho más que en la actualidad, habiéndose volcado el gusto de la gente en tiempos recientes hacia los vinos importados con preferencia, sin duda con mayor daño para su salud.

En conjunto, desde un punto de vista económico y quizá sanitario, el uso de las susodichas drogas indígenas me parece preferible al uso de los licores ardientes y los vinos que ahora los reemplazan rápidamente, con gran daño para el bienestar moral y material de nuestra gente.

En cuanto a la prohibición del uso de cualquiera o de todas estas drogas, me inclino a pensar, teniendo en cuenta su uso tan extenso en todo el país, hasta hacerlas casi idénticas a las necesidades ordinarias de la vida, que la prohibición, si se impusiera, causaría un descontento grave y general y, temo, llevaría a muchos a entregarse al uso de los licores ardientes; y esto, en mi humilde opinión, sería reemplazar un mal por otro aún mayor.

Lo anterior es una imperfecta expresión de mis opiniones generales sobre la materia de la consulta y se basa en información y observación que creo sustancialmente correctas.

  1. Declaración de Rasa Sursya Kanta Acnarsya, Banapur, Zamindar, Mooktagacha, Uymensingh.

Puedo hablar desde mi experiencia como natural del distrito y propietario agrícola residente con veinticuatro años de permanencia, habiendo vigilado y controlado personalmente las labores de mi zamindari desde 1869.

Ruego que se me permita señalar que mis observaciones, cualquiera que sea su valor, deben tomarse como aplicables únicamente a mi propio distrito (Mymensingh), fuera del cual mi conocimiento de la materia no es en modo alguno de naturaleza precisa.

En este distrito en particular, la extensión de mi propiedad y el hecho de que viaje mucho y vea las cosas por mí mismo me han puesto en contacto más o menos íntimo con todas las clases de la sociedad.

El cáñamo o ganja no crece, según creo, espontáneamente en ninguna parte de este distrito, y la población nativa lo conoce generalmente solo con el nombre de ganja.

Es un cultivo de temporada fría y, según mi leal saber y entender, solo se cultiva en aquel lado del distrito que linda con el río Jumna, si bien en cuanto a la extensión del cultivo no puedo pronunciarme, pues teniendo pocas propiedades en aquella dirección, mi impresión es que la superficie dedicada al cultivo de drogas derivadas del cáñamo es sumamente pequeña; tanto, que me resulta imposible clasificar la ubicación de las distintas variedades.

Es cierto que en todos los casos el cultivo de la ganja es solo cuestión de conveniencia agrícola y no está confinado a ninguna clase particular de la población.

Las plantas de ganja se crían de las semillas de la ganja plana, que es la droga de cáñamo de uso común y general en el distrito.

El charas es prácticamente desconocido en el distrito, y el bhang que hay crece silvestre.

La principal y casi única forma en que se consumen las drogas de cáñamo en este distrito es en figura de ganja plana.

La preparación de las drogas de cáñamo, como su cultivo, la emprende cualquier persona, sin distinción de casta ni credo, ya como especulación comercial, ya para consumo doméstico.

El bhang y la ganja, cuando viejos, pierden su poder embriagador y quedan inservibles al cabo de un año poco más o menos. Se dice que la humedad y la exposición al aire disminuyen materialmente los efectos embriagadores de estas drogas. El charas no se deteriora tan rápidamente; conserva su eficacia durante años si no se expone a la humedad. Se emplea también como medicamento.

No sé si la ganja o el charas se usan de otras maneras además de fumados, aunque a veces se preparan con ganja el majoon y otras confituras embriagadoras, y se dice que a veces se les pone dhatura, así como bhang, para hacerlos narcóticos más fuertes.

La ganja se inhala casi invariablemente del mismo modo que se fuma el tabaco, y se cree generalmente que más de la mitad de las clases trabajadoras la fuman y lo hacen como refresco, ya para estimularse al duro trabajo que han de soportar bajo el sol, la lluvia o el frío, según el caso, ya para favorecer su reposo tras la gran fatiga de la jornada, y puede decirse que el fumar ganja es casi general entre estas clases, sin distinción de localidad. Un trabajador que puede permitirse la ganja se entregará a ella, por regla general, y sentiría yo que se privara a esa clase de lo que es para ellos, en mi opinión, un lujo indispensable y un tónico barato.

El consumo aumenta cada año, a medida que el trabajo en los campos es gradualmente mayor.

El charas es poco conocido y rara vez usado en este distrito, mientras que el bhang nunca se fuma y solo se emplea en forma de sorbete y con fines medicinales.

Las gentes del norte, que residen aquí o vienen de visita, son muy aficionadas al bhang; pero el consumo es pequeño y no puede calcularse ni localizarse con exactitud.

Creo que puede afirmarse con seguridad que la gran mayoría de los fumadores de ganja de este distrito son moderados en el uso de la droga, aunque por supuesto algunos llegan al exceso, como ocurre con los bebedores de licores espirituosos.

El consumo medio diario de ganja para un adulto puede calcularse en un octavo a un cuarto de tola, hasta dos tolas para un consumidor excesivo, y han llegado a mi conocimiento casos agravados en que individuos han llegado a consumir hasta media powah, es decir, diez tolas, en un día. El costo medio es de unos ocho annas por tola.

En raras ocasiones creo que se mezcla dhatura con la ganja para aumentar su fuerza. El bhang y el patti se mezclan también con otras drogas y especias por quienes buscan la embriaguez completa, pero tales casos son la excepción.

Las drogas de cáñamo se consumen por regla general en privado, con lo cual quiero decir en el propio domicilio del fumador, especialmente por aquellos para quienes la práctica no es diaria; pero los fumadores habituales suelen reunirse en un lugar determinado y pasar su ocio en conversación, refrescándose y alegrándose con los humos de la gunjah.

No creo que ninguna mujer, salvo las de mala conducta, use la droga, y aun entre esa clase el porcentaje de fumadoras de ganja es muy pequeño.

Los casos de fumar ganja entre niños se limitan casi por completo a aquellos que se educan para fines inmorales y que, por consiguiente, están más expuestos a tales tentaciones.

El hábito de fumar ganja, una vez contraído, propende a hacerse permanente y es ciertamente muy difícil de abandonar, y en muchos casos, especialmente si se adquiere muy temprano en la vida, propende a conducir a su abuso excesivo.

Entre los hindúes, en ciertas formas de culto a su dios Mahadeo, se prescribe el uso de la ganja; pero la costumbre la observan por regla general solo las clases bajas.

Recientemente ha entrado en práctica entre la clase baja una nueva ceremonia llamada Tinlakpeer, en la que la ganja es el ingrediente principal, y a esta ceremonia se unen fumadores habituales y ocasionales de ganja, e incluso no fumadores, y todos se entregan libremente a fumar ganja, y en estas llamadas reuniones religiosas se despierta en la gente el gusto por la ganja.

El uso de la ganja en relación con los ritos religiosos está hoy en día desacreditado y mal visto.

Ciertos ascetas favorecen muy marcadamente el uso de la ganja, pero nunca he oído en este distrito que se adore a las plantas de ganja.

Con referencia especial a la pregunta 34, opino que cualquier medida como la prohibición del uso de la ganja sería demasiado drástica y entrañaría una privación grave y quizá peligrosa para la sección más duramente trabajada de nuestra población, a saber, los agricultores y artesanos de buena fe. Es más, debe tenerse presente que nuestros raiyats pueden permitirse pagar un estimulante si lo desean, y una vez privados de su ganja podrían, y probablemente lo harían, entregarse a beber licores, y posiblemente resultaría el peor estado de cosas. Actualmente el consumo de licores entre las clases de que hablo es casi desconocido. En las capas más altas de la sociedad nativa el consumo de ganja está en decadencia. Pero el consumo de licores europeos por estas clases aumenta cada día y se hace más fashionable, y el fumar ganja y el beber licores del país son mirados como hábitos muy plebeyos.

Creo que los kabirajes nativos prescriben la ganja como ingrediente en medicinas afrodisíacas, y el bhang se usa a veces como digestivo.

Se dice que un uso moderado de la ganja favorece el apetito, pero por supuesto solo puedo hablar de oídas. Ciertamente creo que da resistencia y repara al hombre cansado favoreciendo su reposo, como he mencionado antes.

No estoy dispuesto a afirmar de la ganja que sea inocua incluso en moderación. Pero aun a riesgo de parecer inconsecuente, debo decir que la considero una ventaja para el pueblo y una cosa de la que sería indeseable privarlos.

Sin duda los fumadores de ganja tienen un temperamento incierto e irritable, pero no creo que sus efectos en ese sentido sean peores ni siquiera tan malos como los del alcohol, y creo que es un estimulante mejor adaptado a las constituciones nativas. No hay duda de que un hombre puede degradarse mental, moral y físicamente por el exceso en el uso de las drogas de cáñamo del mismo modo que puede hacerlo un alcohólico; pero creo que la sustitución del alcohol por las drogas de cáñamo (y el alcohol es, a mi juicio, el sustituto inevitable) no haría sino agrandar el mal que actualmente existe.

La práctica de fumar ganja no es, creo, hereditaria, pero en ciertas familias podría llamarse tradicional.

Es cierto, por supuesto, que la mayoría de los malos caracteres son fumadores de ganja. Pero si sus tendencias viciosas les han inducido a entregarse al fumar ganja, o si la culpa de su deterioro moral debe atribuirse a la entrega a este hábito, no puedo decirlo. Sin embargo, no puedo creer del todo que la ganja sea tan responsable del crimen como que los criminales se sirven de la ganja como sedante necesario después, o estimulante antes, de la comisión del crimen.

Por lo que respecta a las preguntas formuladas en el capítulo VII por la Comisión India de Drogas de Cáñamo, no creo que pueda hacer sugerencias de valor alguno sin profundizar más en el asunto.

Solo tengo que decir que hay tiendas de ganja en casi todas las ciudades y aldeas del distrito, pero por el momento no me siento en condiciones de comprometerme con sugerencia alguna sobre cómo podría mejorarse el estado actual de las cosas. Es cierto que las tiendas de ganja no surgen en desafío a la opinión pública, pues es muy improbable que la oferta vaya donde no hay demanda, y no es propio de un tendero llevar sus mercancías a un mal mercado.

El hábito de fumar ganja tiene la autoridad de una larga costumbre y tradición, y creo que los chasas o agricultores, que son los principales consumidores, se considerarían mal tratados si se les privara de un lujo tan necesario. Si puede tomarse alguna medida para contener su abuso, soy cordialmente partidario de que se adopte. Pero, como he dicho antes, creo que la ganja se ha convertido ya en una necesidad positiva para las clases bajas; y debe recordarse que no es una innovación de la civilización occidental, sino un hábito que data, puedo decir, de tiempos muy antiguos, cuya súbita erradicación sería difícil.

En conclusión, solo tengo que decir que me he abstenido de tocar cualquier punto que quede fuera del alcance de mi conocimiento personal, pero creo que la información que les he dado se hallará en lo esencial correcta y espero que útil.

  1. Declaración de Rasa Ranagit Sinew, Vaisya, Zamindar, Nashipur, distrito de Murshidabad.

  2. No conozco clases especiales que usen por regla general la ganja, el charas o el bhang en exceso. La droga la usan en cantidades moderadas los sanyasis, las gentes del norte y las clases trabajadoras, especialmente en los distritos agrícolas y pantanosos de Bengala.

  3. La droga se usa en cantidades moderadas con el objeto de producir efectos narcóticos y estimulantes, así como de aliviar la fatiga después del trabajo.

  4. Alrededor de un anna de la droga se considera consumo moderado.

  5. El uso moderado de la droga, especialmente la ganja, no rara vez propende a convertirse en uso excesivo.

  6. La droga, especialmente el bhang, se usa ordinariamente con ocasión de la fiesta Holi por las gentes del norte, y menos por algunas personas en Bengala el día de Dussara.

  7. Los efectos de la droga, cuando se usa con moderación, son narcóticos, y cuando se usa en exceso, debilidad general y postración, pérdida del apetito y, a la postre, disentería, especialmente cuando el organismo no se sostiene con leche y otros alimentos sustanciosos. Estos efectos, en el caso del charas, son graves; por lo que toca a la ganja, moderados, y en el caso del bhang, no considerables.

  8. Se emplean mezclas tales como la dhatura, el hollín y el zumo de hojas de pan con la ganja con el objeto de hacer la droga fuerte, mientras que para producir efectos suaves se mezclan con la droga el kahoo, el kashni, el koolfa, el gokra kanta, los pétalos de rosa, el jastimodhu, las semillas de pepino (shasha), el sounf, las semillas de kharbooza, el ilachi de Gujrat y el golmarich. De estas, la dhatura y el hollín parecen ser nocivos, y la primera es consumida más fácilmente y a sabiendas con las drogas con el objeto de hacerlas fuertes.

  9. Esta cuestión se responde en la réplica a la cuestión 29.

  10. Salvo por consideraciones financieras, debería prohibirse el uso de la droga de cáñamo, especialmente el charas. Pero para la protección de la renta, debería continuarse el uso de la ganja y el bhang bajo restricciones. La cuestión no es una sin dificultad. La imposición de condiciones más estrictas debería ser gradual, de modo que la dificultad para quienes tienen por costumbre usar regularmente las drogas sea lenta en su apreciación. El bhang, puro y simple, no es tan deletéreo como las otras dos formas de cáñamo. Por ende, un uso libre de esta droga compensará en cierta medida el uso restringido de la ganja. La supresión del charas y el uso restringido de la ganja afectarán en alguna medida la renta. El alza del precio de la ganja y el bhang puede compensar en cierta medida la pérdida de renta, pero un alza irrazonable está preñada del peligro de adulteración de las drogas con materia deletérea tal como la dhatura, etc.

Si esto último puede prevenirse, la prohibición parcial de las drogas según se indica arriba puede ser posible.

  1. Evidencia de Rai Rajnya Gobinda Rai, Sannyasi Banavvr, Kayasth: zamindar de 7 talas, Dinajpur.

«1. Contacto con personas que usan las drogas y con informaciones recibidas de otras fuentes. En una porción de mi zamindari, dentro de los distritos de Bogra y Rajshahi se cultiva ganja, especialmente en la subdivisión de Naogaon.

  1. Las tres definiciones dadas de la ganja pueden aceptarse para esta provincia. Pero la plana y el charas se cultivan generalmente en Bogra y Rajshahi y no la ganja redonda. La plana se conoce localmente como kali y el chur no tiene otro nombre.

Las definiciones de siddhi y charas, según se citan del informe del Dr. Prain, también se aceptan aquí.

  1. La planta de cáñamo crece espontáneamente en Dinajpur, Rangpur y Bogra. Es abundante en Bogra y

  2. Los diferentes nombres son árbol de bhang, del cual se prepara el siddhi, y árbol de ganja, del cual se prepara la ganja. Las plantas pertenecen a la misma especie, pero son algo diferentes.

  3. No tengo conocimiento de estos hechos.

  4. El crecimiento del cáñamo silvestre es ordinariamente denso.

  5. (a) y (b) La planta de cáñamo se cultiva en Rajshahi y Bogra para la producción de ganja y charas.

(c) Las plantas no se cultivan para la producción de bhang, y este se prepara a partir de plantas silvestres.

(d) La planta no se cultiva por su fibra ni por sus semillas.

  1. No tengo conocimiento de ello.

  2. Las personas que cultivan cáñamo no forman una clase especial, sino que son cultivadores agrícolas ordinarios.

  3. No.

  4. No tengo conocimiento de si el cáñamo silvestre se cultiva para la producción de ganja.

  5. La ganja, el charas y el bhang se preparan en Rajshahi y Bogra; en qué medida, no se sabe.

  6. No tengo conocimiento de los métodos de preparación.

  7. El bhang lo preparan generalmente las personas en sus casas. Puede prepararse a partir de plantas de cáñamo dondequiera que crezcan. La ganja y el charas no pueden prepararse a partir de la planta silvestre dondequiera que crezca.

  8. No se sabe.

  9. La ganja, el charas y el bhang se deterioran con la conservación. Pierde su efecto con el tiempo. El deterioro puede prevenirse conservándolo envuelto en tela o arpillera. Se deteriora con la humedad.

  10. Según lo que sé, la ganja y el charas se usan solo fumados.

  11. Las clases más pobres fuman generalmente ganja; el charas se usa raramente. La mayoría de los sannyasis y mendicantes y las personas de clase baja, tales como jornaleros, sirvientes y pallri-bearers del interior, la usan generalmente. La proporción de la clase fumadora de ganja es de alrededor de 5 por 100 en este distrito.

  12. Se prefiere la ganja plana.

  13. No tengo conocimiento de qué charas, nativo o extranjero, se usa.

  14. El bhang no se usa para fumar.

  15. Tanto ricos como pobres usan bhang. La proporción no se conoce.

  16. El uso de la ganja va en aumento. Los fumadores creen que su uso los hace laboriosos y trae concentración de la mente.

  17. Los sannyasis son consumidores habituales excesivos. Los mendicantes y sirvientes son consumidores habituales moderados. Los mendicantes viajan de un lugar a otro, y la razón de que usen ganja es que pueden soportar diferentes climas. La razón que lleva a los sirvientes, jornaleros, etc., a usarla es que pueden hacer trabajo duro.

  18. A los consumidores habituales moderados, de 1 pice a 2 pice.

A los consumidores habituales excesivos, de 1 anna a 2 annas.

  1. La massala ordinaria del bhang es pimienta negra y anís. Se enriquece con azúcar, agua de rosas y cardamomo, lo cual es usado por las clases altas.

  2. El uso de la ganja y el bhang se limita principalmente al sexo masculino, y los usan adultos y ancianos. Los niños no usan las drogas.

  3. El hábito de consumir ganja se forma fácilmente, y su uso moderado se convierte en excesivo.

  4. En el último día del Durga Puja, esto es, en el día de Bijoya, el bhang lo usan generalmente todas las clases. Su uso en ese día se considera esencial, pero su uso es moderado. Muchos toman solo una gota de él. No es injurioso y no lleva a un hábito.

  5. El uso de la ganja se considera deshonroso. La opinión pública está contra él.

  6. Sería una privación seria para los consumidores excesivos renunciar al uso de la ganja y el bhang. Por el uso, los consumidores sienten una especie de placer al que no pueden renunciar.

  7. No es factible prohibir el uso de ninguna de estas drogas. Su prohibición ocasionaría descontento entre los consumidores. Pero no equivaldría a peligro político. Su prohibición sería seguida del recurso a bebidas alcohólicas u otras drogas.

  8. No creo que el alcohol esté siendo sustituido por ninguna de estas drogas.

  9. No se sabe.

  10. No se sabe.

  11. Beber bhang, se dice, es menos injurioso que fumar ganja.

  12. El bhang es prescrito por sus cualidades medicinales por los kabirajes nativos. Se usa también en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  13. El uso moderado del bhang es—

(a) digestivo.

(b) El uso moderado de la ganja da resistencia bajo severos esfuerzos o exposiciones o para aliviar la fatiga.

(c) Es, dicen, febrífugo para prevenir enfermedades en comarcas palúdicas e insalubres. Dicen también que el uso habitual moderado es preventivo de los males arriba mencionados.

  1. El uso de estas drogas no es inofensivo. Injurian la constitución de otro modo.

  2. Los consumidores moderados son inofensivos.

  3. Lo consideran refrescante, porque produce intoxicación.

  4. El uso habitual moderado de estas drogas produce efectos nocivos, físicos, morales y mentales. El uso de la ganja menoscaba la constitución. Su uso, dicen, causa disentería. Su uso excesivo menoscaba el sentido moral. No provoca libertinaje. Produce insania.

  5. El uso de las drogas no es un hábito hereditario. Su uso no afecta a los hijos de los consumidores moderados.

  6. No se practica como afrodisíaco.

  7. El uso excesivo de ganja incita a actos impropios.

  8. Evidencia de Rai Banapur Rapha Ballav Chowdhuri, Barpya, Magistrado Honorario y Zamindar, ciudad de Sherpur, distrito de Mymensingh.

  9. Las respuestas se formulan sobre la experiencia local que tengo sobre el asunto, y también he consultado a hombres locales de experiencia y a los practicantes médicos (tanto doctores como kavirajes).

  10. Sí, las drogas de cáñamo se conocen en esta comarca por los nombres dados.

  11. En esta parte del país el crecimiento del cáñamo silvestre y del bhang es abundante. La ganja es muy rara.

  12. La ganja y el bhang; estas son especies diferentes de plantas de cáñamo.

  13. Dispersas.

7 a 9. Ninguna.

  1. Ninguna. No hay cultivo de la planta de cáñamo en esta parte del país.

  2. La ganja y el charas no se preparan aquí. El bhang se prepara aquí por la gente a partir de plantas de cáñamo silvestre en gran medida.

  3. El bhang se prepara para comer y beber a partir de las plantas silvestres.

  4. El bhang lo preparan generalmente las personas en sus casas. Puede prepararse a partir de plantas dondequiera que crezcan. No puedo decir si la ganja y el charas pueden también prepararse a partir de plantas silvestres de igual modo o no.

  5. Generalmente, las personas de todas las clases guardan bhang (hojas secas de la planta de cáñamo) preparado en sus casas. Algunas personas lo guardan como medicina casera y otras como droga de placer. El bhang lo guardan generalmente los hombres del interior establecidos aquí.

  6. No puedo decir sobre la ganja y el charas, pero el bhang no se deteriora con la conservación dentro de un año; pierde sus efectos en cierta medida con la conservación. Si se cuida debidamente, se conserva bueno por un año entero. Las personas usan generalmente el bhang al menos después de algunos meses de haberse secado por primera vez. Su naturaleza estimulante disminuye gradualmente con la conservación. La humedad es la causa del deterioro. El bhang no se deteriora generalmente si se guarda en un lugar seco y a veces se expone al sol. Generalmente el bhang se guarda sobre un machan o se cuelga en una olla en la cocina, para mantenerlo siempre libre de humedad.

  7. El uso del charas no es prevalente aquí. No tengo conocimiento de ello. La ganja se usa generalmente para fumar, a veces se usa también en otra forma llamada majum. Si la ganja se fríe en ghia, cierto tipo de jugo sale de ella y este jugo se llama majum, que las personas usan como droga placentera mezclada con dulce.

  8. Generalmente las clases trabajadoras y laboriosas de la comunidad fuman ganja. Generalmente 10 annas de la población la usan. Creo que se usa por igual tanto en las ciudades como en las aldeas.

  9. Todas las clases de ganja se usan generalmente aquí, pero la ganja plana tiene preferencia sobre las demás.

  10. No tengo conocimiento de ello.

  11. El bhang no se usa aquí para fumar.

  12. El uso del bhang es generalmente prevalente entre todas las clases; la proporción es de 4 annas a 16 annas. El uso del bhang es muy prevalente entre los hombres del interior y los biharis establecidos aquí.

  13. El uso de la ganja parece ir en disminución; la razón puede atribuirse al uso de licor del país, que va aumentando gradualmente entre la clase trabajadora. Nada puedo decir sobre el charas. El uso del bhang no va ni en aumento ni en disminución.

  14. Ganja y bhang— (a) Consumidores habituales moderados, 1½ annas. (b) Consumidores habituales excesivos, media anna. (c) Consumidores ocasionales moderados, 1½ annas. (d) Consumidores ocasionales excesivos, media anna.

  15. Generalmente las clases trabajadoras y laboriosas. La usan generalmente como recreación después de terminar el trabajo del día.

  16. (a) Consumidores habituales moderados. El costo por cabeza no es más de media anna por día. (b) Para los consumidores habituales excesivos no puede ser más de dos annas de ningún modo. La ganja se vende aquí a razón de siete annas por tola.

  17. Canela, cardamomo, pimienta, clavos, anís, almizcle y azúcar se usan como ingredientes en la preparación del bhang, pero no se usan siempre. Pimienta, clavos y azúcar son massalas necesarias sin las cuales no puede hacerse preparación alguna de bhang; la dhatura no se usa así. El objeto aparente de estas mezclas es hacer la droga más fuerte de lo que originalmente es.

  18. La ganja se practica generalmente en compañía; el bhang a veces en compañía y a veces en soledad. Se limita principalmente al sexo masculino, alrededor de 20. No es usual que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  19. El hábito de consumir gunjah no se forma fácilmente, pero el hábito de consumir bang se forma con facilidad, pues tiene un sabor más dulce y suave que el gunjah. Una vez formado el hábito de consumir cualquiera de estas drogas, es difícil romperlo con facilidad. No creo que exista en el caso de ninguna de estas drogas una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  20. No tengo conocimiento de costumbre alguna, social o religiosa, que obligue al uso de ninguna de estas drogas. La secta tantra de la religión hindú prevé el uso de estas drogas; pero, según lo que de ella conozco, el uso no es obligatorio, sino optativo. Mas la secta smriti de la religión hindú prohíbe estrictamente el uso de toda droga intoxicante en cualquier forma. Es por lo general templado y propenso a conducir a la formación del hábito. No creo que sea perjudicial de otro modo, como la bebida alcohólica, aun usada moderadamente.

  21. El consumo de gunjah es muy desprestigiado, no sólo en los círculos elevados, sino incluso entre las clases respetables de la sociedad; pero el bang no es tenido en tal concepto. El uso de todas las drogas narcóticas excepto el bang goza por lo general de mala reputación. Creo que la causa puede atribuirse a que es usado generalmente por gente baja y al estupor que engendra en las costumbres. No conozco costumbre alguna de adorar plantas de cáñamo.

  22. Sí, sería una privación grave para ciertas clases de consumidores renunciar por completo al consumo, pues les será imposible abandonar el hábito que una vez han formado. Generalmente se observa que si un fumador de gunjah no puede fumar gunjah contrae disentería.

  23. Será imposible prohibir el uso de gunjah y bang; temo que si así se hiciera la droga se consumiría ilícitamente, y la prohibición ocasionaría gran descontento, más bien pánico entre los consumidores; pero no creo que tal descontento llegue a constituir peligro político alguno. Sí, ciertamente la prohibición sería seguida del recurso a los estimulantes alcohólicos, que en sí mismos son, a mi juicio, mucho más perjudiciales en todos los sentidos que el bang, el opio y todas las demás drogas, aun tomadas juntas.

  24. Sí, creo que el alcohol va siendo en cierta medida sustituido por el gunjah y el bang. La causa puede atribuirse al hábito de lujo que la gente va adquiriendo tras la civilización occidental, que a mi juicio entienden mal.

  25. Nada sé acerca del charas. 38. Nada sé.

  26. Tengo entendido que el fumar gunjah es más perjudicial que cualquier otra preparación de ella para el consumo. El bang nunca se usa para fumar.

  27. El bang es usado por los kavirajes (médicos indios) como medicina. Nada sé acerca del gunjah. Ni el gunjah ni el bang se emplean en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  28. (1) El uso moderado del bang es beneficioso en sus efectos como pleno auxiliar de la digestión.

(2) El gunjah es usado por las clases bajas del pueblo, lo que les da resistencia bajo esfuerzos severos o a la intemperie y les alivia la fatiga. He tratado de la preparación de la gente consumidora en la pregunta núm. 26. Me refiero aquí al uso moderado y ocasional de la droga.

  1. Sí, considero que el uso moderado de gunjah y bang es inofensivo. Nunca oí que ningún consumidor moderado de tal género haya sufrido por sus efectos.

  2. Sí. ¿Por qué moderado? Aun los consumidores excesivos son inofensivos para sus vecinos, mientras que el hombre que bebe un vaso de licor sale a la calle a pelear con gente inocente.

  3. No puedo decir nada acerca del efecto inmediato del uso moderado de gunjah y bang en los consumidores habituales. Creo que es refrescante y produce cierta embriaguez. El uso de gunjah y bang no calma el hambre. El uso del bang despierta el apetito. Se observa que la falta de la gratificación subsiguiente produce inquietud.

  4. El uso habitual y moderado de gunjah y bang a veces daña la capacidad mental. El uso habitual y moderado del gunjah puede deteriorar la constitución en cierta medida, pero el bang no. El bang y el gunjah no perjudican la digestión ni causan pérdida de apetito.

El gunjah causa disentería y a veces bronquitis.

El gunjah a veces perjudica el sentido moral e induce a la pereza.

A veces el gunjah embota el intelecto y produce locura de tipo más leve, y tal locura a veces se vuelve temporal y a veces permanente. Tal locura temporal puede ser reinducida por el uso de la droga tras la liberación de la reclusión. No conozco síntomas típicos. A veces los dementes confiesan que el uso de las drogas los ha llevado a ello.

  1. La misma respuesta que a la 45 servirá para todos los resultados del uso excesivo.

47, 48 y 49. No.

  1. El uso excesivo de gunjah y bang tiende a producir impotencia. No puedo responder a las demás preguntas de este punto.

  2. No.

  3. Sí, una gran proporción de malhechores son consumidores excesivos de gunjah. El delito de robo es generalmente el carácter especial del fumador excesivo de gunjah.

53 y 54. No.

  1. No.

Lo tratado en las preguntas 53, 54 y 55 se refiere más bien al hábito de beber licores.

  1. El efecto del cáñamo no se modifica por la mezcla de otras sustancias. He tratado del asunto en mi respuesta a la pregunta 29.

  2. Nada sé del charas; el gunjah se usa generalmente para fumar. Hay también otro modo de usar el gunjah, conocido aquí como majoon, del cual ya he tratado en mi respuesta a la pregunta 19. El uso del majoon no es en absoluto perjudicial para la salud si se usa moderadamente.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Tengo 380 años de edad.

Pregunta 45.—Mis afirmaciones respecto de la locura se basan en parte en lo que he oído y en parte en lo que yo mismo he visto. No he estudiado medicina ni conozco todas las causas que pueden producir la locura. Algunos de los dementes que he conocido eran fumadores de gunjah. He visto hombres que estaban sanos fumar gunjah y hallarlos después dementes, y por ello cuento el fumar gunjah entre las causas. He conocido fumadores de gunjah que no enloquecieron, y éstos eran la mayoría. No podría pretender ser competente para decidir la cuestión de si el gunjah produce la locura o no. Mi razón para relacionar el gunjah con la locura, y no, por ejemplo, una cosa inocente como el arroz con la locura, es la creencia general de que puede causar la locura.

  1. Declaración de Rai Tara Persad Mukerjee Bahadur, brahmán, zamindar, abogado, pleitear en el foro, presidente de la Junta Municipal de Revelganj y de la Junta Local de Chapra, presidente del banco de magistrados de Chapra y Revelganj.

  2. Los fakires y los porteadores de palanquín toman generalmente gunjah, algunos con moderación y otros en exceso.

El bang es usado por algunos de las clases altas y también por las bajas, y mayormente por los brahmanes chowbay de Mathura.

No puedo dar opinión ni información alguna acerca del charas.

  1. Los fakires fuman gunjah con el fin de prevenir la acumulación de flema, pues han de viajar en peregrinación por climas diversos.

Los porteadores de palanquín y los coolíes fuman gunjah para hallar alivio de la fatiga.

El bang es usado por muchos como medicina, y por algunos como intoxicante.

Es difícil decir cuánto placer sienten quienes usan gunjah o bang o ambos.

  1. El consumo de cada clase de estas drogas depende de la constitución de cada hombre.

  2. Es probable que el uso moderado pueda convertirse en uso excesivo.

  3. Ninguna que yo sepa.

  4. Usadas con moderación, el uso de estas drogas es beneficioso; y perjudicial cuando se usan en exceso.

  5. La dhatura se usa a veces para hacer las drogas más fuertes.

  6. No puedo dar opinión alguna.

  7. No; no debería prohibirse, ni es factible hacerlo, pues las drogas son usadas por determinadas clases de hombres para determinados fines.

  8. Los cultivadores han de dar de vez en cuando bang silvestre a su ganado con fines medicinales en casos de enfermedad, exceso de trabajo y debilidad general, etc. No es propio procesar a estos cultivadores si se les halla una pequeña cantidad de bang silvestre, que cada cultivador debería guardar para su ganado. Debería permitirse a los agricultores guardar cierta cantidad de bang, pues de poco tiempo a esta parte ha habido mucho deterioro del ganado a consecuencia de que el guardar el labrador el bang silvestre, aun en pequeñas cantidades, sea objeto de procesamiento criminal.

  9. Declaración de Babu Hari Krishna Mazumdar, baidya, zamindar, Islampur, distrito de Murshidabad.

  10. Como zamindar, mi propiedad radica en Nadia, Murshidabad, Rajshahi y Birbhum. He de ir allí por negocios, y he tenido por tanto ocasiones de obtener informes sobre algunas materias relacionadas con el uso de las drogas de cáñamo en aquellos lugares. Además, he tenido ocasión de tratar libremente con beharíes, uriyas y gentes de las Provincias del Noroeste. Como presidente de la Junta de Berhampur, he de viajar por el interior del distrito en mis giras de inspección. Soy magistrado honorario con facultades de primera clase, y he de juzgar varios casos de policía.

  11. Las definiciones de charas, gunjah, sidhee o bang pueden aceptarse para mi provincia, y son conocidas localmente por los nombres de charas, gunjah y sidhee.

  12. El crecimiento del cáñamo silvestre en Murshidabad es generalmente denso.

  13. No hay cultivo de la planta del cáñamo para la producción de gunjah y charas en Murshidabad, Nadia y Birbhum.

  14. En esta parte del país no se cultiva el cáñamo silvestre. Crecen en suelo húmedo y blando. Se ven generalmente en estanques abandonados.

  15. En la mayoría de los casos la gente prepara bang o sidhee en sus casas a partir de plantas silvestres. Preparan también gunjah, aunque no generalmente, a partir de plantas silvestres que crecen en las junglas, pero no he oído de la preparación de charas.

  16. No; generalmente el gunjah y el charas se usan para fumar; pero el gunjah se usa también con fines medicinales. Conozco a algunos hombres que mascan gunjah.

  17. No hay clases especiales que fumen gunjah y charas. Pero generalmente son usados por gentes de clases bajas. Los sanyasis en general usan gunjah. Cerca del 15 por ciento de la clase baja, el 5 por ciento de los caballeros y el 99 por ciento de los sanyasis fuman gunjah.

  18. Se prefiere el gunjah plano para fumar.

  19. El charas se importa generalmente de las Provincias del Noroeste, y es el que principalmente se usa.

  20. El bang apenas se usa para fumar.

  21. En Bengala muy pocas personas beben bang con regularidad. Durante las Durga Pujas algunas personas beben bang. En Bihar, Orissa y las Provincias del Noroeste la mayoría de la gente bebe bang con regularidad.

  22. El uso de gunjah, charas y bang, o de cualquiera de estas drogas, no va en aumento. Unos veinte o veinticinco años antes, en las ciudades de la mufassal y en las aldeas grandes había addas regulares para fumar gunjah. Generalmente ya no se ven aquellas addas. La mayoría de la gente ha sustituido el gunjah por opio o licor, o ambos. En algunos casos se ve también que la gente sustituye el gunjah por el licor y abandona el hábito de beber, y viceversa. Conozco a unos cuatro o cinco caballeros que eran bebedores excesivos de alcohol, pero ahora han dejado la bebida y han tomado el fumar gunjah con regularidad. En los viejos tiempos, cuando el licor no era tan asequible como ahora, era pequeño el número de personas adictas a la bebida. La gente quiere algo que la estimule; por consiguiente, usarán gunjah, opio o alcohol.

  23. Cuatro chillums de ganja al día son considerados por los consumidores moderados habituales como la ración moderada, y cuestan alrededor de media anna.

El charas no lo usa generalmente una clase separada de hombres con fines de fumar. Quienes fuman ganja toman charas por lo general. El bhang o sidhee es menos costoso, y para un consumidor moderado habitual dos veces al día es suficiente. La ración media diaria del consumidor excesivo habitual de ganja no puede determinarse, pero creo que pueden tomarse veinticinco chillums al día.

  1. El opio y la dhatura se mezclan con la ganja para aumentar su poder intoxicante. La dhatura se mezcla también a veces con el sidhee o bhang, lo que hace la droga más intoxicante. La hoja de tabaco seca se mezcla siempre con la ganja. No se vende aquí masa de bhang con el propósito de mezclarla con estas drogas. La gente mezcla golmirich (pimienta), dhavia y mahuri con el sidhee o bhang, y a veces leche y azúcar.

  2. En la mayoría de los casos el consumo de cada una de estas tres drogas se practica en compañía. Generalmente se reúnen algunos hombres en un lugar con el propósito de fumar ganja, lo que se llama «panjar adda». Aquí hablan de diversos asuntos y conciertan planes para la realización de sus malas intenciones. Los malos caracteres se reúnen generalmente en semejante adda. Está limitado al sexo masculino, aunque no principalmente. Algunas mujeres de baja casta, como las bagdi y las bania, y algunas mujeres de mala fama lo usan. No está limitado a ninguna edad de la vida, pero generalmente los niños no consumen ninguna de estas drogas.

  3. El hábito de consumir cualquiera de estas drogas no se forma fácilmente. No creo que sea difícil romper el hábito fácilmente, aunque he visto a varios fumadores de ganja que, tras usarla durante largo tiempo, la han dejado. El uso moderado de la droga tiende a desarrollarse en excesivo, es la opinión de los fumadores veteranos.

  4. En algunos lugares existe la costumbre social de que la gente de allí bebe bhang o sidhee durante las Durga Pujas, especialmente el último día de la Puja, el día de Dasami, cuando la imagen de la diosa Durga es llevada al río; la gente bebe bhang generalmente. El uso de la droga en relación con tal costumbre no se considera esencial. No es probable que conduzca a la formación del hábito ni que sea de otro modo perjudicial; un día o dos al año no pueden causar daño ni bien permanente.

  5. La clase de los caballeros considera generalmente el consumo de estas drogas como un vicio, pero el caso es muy distinto con la gente de clase baja. Quien puede fumar ganja en exceso recibe el título de bhangi —quizá el nombre se haya derivado de bhang— y se jacta cuando otras personas se dirigen a él con este honroso título. No hay opinión pública social ni religiosa respecto a la práctica. No conozco ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo en ciertas ocasiones por ciertas sectas de la gente.

  6. Sería una privación grave para los mendicantes, jogis, sanyasis y fakires renunciar al consumo de la droga que usan. Estos inocentes hombres religiosos son los hijos sin hogar de la necesidad y tienen que soportar toda clase de climas.

  7. No sería posible prohibir el uso de estas drogas; el uso de la droga se ha extendido tanto que, si se prohibiera, los fumadores habituales de ganja y charas y los bebedores de bhang quedarían del todo incapacitados para cualquier trabajo activo por algún tiempo. Generalmente se observa que cuando un consumidor habitual de ganja, opio o licor abandona sus hábitos, sea voluntariamente o por fuerza, siente tal malestar por algún tiempo que se vuelve del todo incapaz de cualquier trabajo activo. Es además usado en gran medida por los médicos como medicina. Aparte de esto, los campos de cultivo de ganja quedarían sin cultivar, causando una gran pérdida a los cultivadores y a otros que tienen interés en ellos. En caso de prohibición, la droga se consumiría ilícitamente. Temo que la prohibición ocasionaría un grave descontento tanto entre los consumidores como entre quienes están interesados en el cultivo. Este descontento puede también equivaler a un peligro político. La prohibición irá ciertamente seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas.

  8. Sí, hay razón suficiente para pensar que el alcohol está siendo ahora sustituido por estas drogas. El alcohol tiene libre acceso a casi todas las casas del país, sea abierta o privadamente. Las addas de ganja o reuniones de consumidores de ganja disminuyen gradualmente. En las ocasiones de regocijo la antigua clase de gente solía beber bhang por placer, pero entre los jóvenes —ciertamente hay muchas honrosas excepciones— ahora se usa el alcohol libremente; en algunos lugares se ha convertido en un artículo necesario para grandes ocasiones, como la celebración de matrimonios, etc.

  9. El uso de ganja y sidhee es prescrito por sus cualidades medicinales por los kavirajes. Tanto la ganja como el sidhee se usan en el tratamiento de algunas enfermedades del ganado.

  10. El uso moderado ocasional del sidhee es beneficioso en sus efectos:

(a) como digestivo;

(b) para dar resistencia bajo el esfuerzo o la exposición, o para aliviar la fatiga;

(c) como febrífugo en comarcas palúdicas;

(d) para curar la impotencia.

  1. Creo que el uso moderado de estas es inocuo.

  2. Sí, los consumidores moderados no son ofensivos para sus vecinos.

  3. Los efectos inmediatos del uso moderado de cualquiera de estas drogas en el consumidor habitual son que es refrescante, produce una pequeña intoxicación y crea hambre. El efecto dura a lo sumo una hora; el efecto posterior no es perjudicial para la salud. Un consumidor moderado no siente ningún malestar por falta de gratificación posterior.

  4. El uso moderado habitual de estas drogas no produce ningún efecto nocivo, físico, mental ni moral. No deteriora la constitución en modo alguno. Ha sido muy elogiado por los escritores médicos hindúes, pues cura la indigestión, aumenta el apetito y quita la tos. No causa disentería ni asma, ni deteriora el sentido moral ni induce pereza ni hábitos de inmoralidad. En el Raj-nirghanta se ha dicho que da buena memoria, aumenta el poder de la palabra y hace al hombre fuerte y robusto. Royballava la denomina madre del placer (harsha janani) y dice que cura incluso la lepra y la impotencia.

  5. Cuando la droga se usa en exceso los efectos son del todo opuestos; produce entonces efectos nocivos. Por el uso inmoderado de esta droga el temperamento se vuelve generalmente irritable y se observa por lo general que el efecto posterior es la disentería. Según los escritores médicos hindúes, el uso excesivo de ganja y drogas produce estupor y charla inútil.

  6. Ni el uso moderado habitual de la droga es un hábito hereditario, ni afecta en modo alguno a los hijos de los consumidores moderados. Conozco a varios jóvenes cuyos padres eran fumadores habituales de ganja, pero los hijos no fuman ni usan ninguna de las drogas. Conozco a un viejo brahmín que era consumidor moderado habitual de ganja. Dejó dos hijos que ejercen como muktears en algún tribunal de distrito. Son sanos, fuertes e inteligentes; uno de ellos ni siquiera fuma tabaco.

  7. El consumo excesivo habitual de la droga tampoco es un hábito hereditario y no afecta de ningún modo a los hijos. Conozco a dos caballeros cuyos padres no tenían el hábito de tomar ninguna droga intoxicante. Ellos (los hijos) eran consumidores excesivos de ganja, opio y licor cuando lo había. Murieron temprano, pero los hijos de estos (consumidores) son fuertes y sanos y no usan ninguna droga intoxicante.

  8. El uso moderado de ganja y sidhee se practica, aunque no generalmente, como afrodisíaco. Conozco a un eminente kaviraj que aconsejó a un caballero beber sidhee con este propósito. Algunas prostitutas usan ganja con este propósito. Hace algún tiempo una prostituta dijo a un caballero que fumara ganja para aumentar su apetito venéreo. No creo que sea más perjudicial. No; el uso del cáñamo no tiende a producir impotencia.

  9. El caso es del todo contrario cuando se usa en exceso.

  10. En las ciudades una gran proporción de malos caracteres son consumidores moderados habituales de ganja. No creo que haya conexión alguna entre el uso moderado de ganja y el crimen en general, pero la ventaja del uso de la droga es que pueden hablar y consultar asuntos en la adda libremente, y el uso de la droga estimula un poco. Los consumidores de ganja cometen generalmente pequeños hurtos.

  11. El uso excesivo de ganja tiene la tendencia a volver al consumidor perezoso e inactivo.

  12. La excesiva indulgencia en cualquiera de estas drogas no incita a crímenes impremeditados, violentos o de otro tipo. No conozco ningún caso en que haya conducido a un frenesí homicida temporal.

  13. Sí.

  14. No tengo experiencia personal, pero he oído que los criminales, para llevar adelante sus designios, inducen a sus víctimas a tomar bhang o sidhee mezclado con sorbete y así atontarse. No puede inducirse un atontamiento completo con esta droga sin mezcla.

  15. Evidencia de Fazit Ruspex, Dewan de Su Alteza el Nawab Bahadur de Murshidabad, Murshidabad.

  16. No hay clases que usen especialmente ganja, charas o bhang en moderación o en exceso, excepto los sanyasis. La ganja es usada hasta cierto punto por las clases trabajadoras del pueblo, como barqueros, pescadores, porteadores, etc., en moderación.

  17. Los hombres del interior residentes en Bengala toman bhang, aunque no en grandes cantidades. El número de personas que toman charas, sin embargo, es limitado.

  18. La ganja se fuma para contrarrestar las influencias malignas del clima y también con fines de intoxicación. El bhang se usa como estimulante y también como provocador del apetito. Mantiene el sistema fresco. El uso de la ganja permite concentrar la atención en cualquier asunto que uno emprenda. El placer consiste en los efectos narcóticos producidos por el consumo de las drogas.

  19. De uno a cuatro chillums de ganja y charas y de media a una tola de bhang al día se considera un consumo moderado. El costo de la ganja sería de unos 4 pice, el del charas de unas 8 annas, y el del bhang de unos 2 pice.

  20. Sí, generalmente.

  21. No hay ocasiones especiales en que la ganja se use social o religiosamente. El bhang se usa en los días de Bijoya y Sivaratri por un gran número de personas de todas las clases del pueblo hindú.

  22. La ganja en moderación protege a uno de los efectos perjudiciales del clima. El bhang en moderación no va acompañado de efectos malignos.

  23. El uso excesivo de bhang produce excesiva intoxicación. La ganja en exceso quebranta la salud de uno; el charas hace lo mismo, pero no el bhang. La intoxicación por ganja y charas produce fuertes efectos incluso en pequeñas cantidades, mientras que el bhang en moderación es muy leve en sus efectos.

  24. El tabaco se mezcla generalmente con la ganja para hacer el humo más suave y agradable. La dhatura y la kuchla (nuez vómica) se mezclan con la ganja para hacer los efectos narcóticos más fuertes y duraderos. Tales mezclas son usadas por los sanyasis, ya que la ganja sola no logra producir el efecto deseado.

  25. No, excepto las indicadas arriba.

  26. No. Aunque, como ya se ha dicho, el consumo de ganja es perjudicial para la salud, y su poder estimulante es temporal y debilitante, su prohibición total no solo no sería practicable, sino que traería otros intoxicantes peores.

  27. En el actual sistema de impuestos especiales, los elevados derechos impuestos y las crecidas cuotas de licencia exigidas sobre las drogas han encarecido sus precios en exceso, y los consumidores que no pueden permitirse pagar la cantidad que necesitan compran un poco y la mezclan con otras sustancias venenosas, como se ha dicho más arriba, a sabiendas, por las razones ya mencionadas, y de ese modo arruinan por completo su salud, y a veces acaban incluso encontrando una muerte prematura.

  28. Opino que no debería prohibirse por completo el uso del bhang y del ganja. Su prohibición total podría traer consigo un uso más extendido de las bebidas alcohólicas y de otras sustancias venenosas, lo cual sería peor para el pueblo que el gunjah.

El uso del bhang, por lo que sé, no es tan perjudicial. Hace muy poco daño a la salud del consumidor, salvo que lo embriaga muchísimo cuando lo toma en exceso.

  1. Declaración de Basu Ragnunanvan Prasap Stnua, brahmán, zamindar, distrito de Muzaffarpur.

  2. He visto personalmente a muchos consumidores de ganja y bhang de diversas clases y grados. Muchos de ellos son y han sido mis criados, y residentes del lugar en que vivo. Numerosos casos de sadhus que lo consumen y de sus efectos sobre ellos han llegado a mi observación personal. He visto a muchos consumidores de la ciudad y he observado los efectos del consumo sobre ellos.

  3. En los distritos del Behar occidental (es decir, los distritos bajo el comisionado de la División de Patna) solo crece espontáneamente la planta de cáñamo macho, que se emplea simplemente como bhang y en ninguna circunstancia puede usarse como ganja.

  4. La planta de cáñamo macho se llama planta de bhang, y la planta de cáñamo hembra, de la que se prepara el ganja, se llama planta de ganja. No se refieren exactamente a la misma planta.

  5. La planta de cáñamo macho crece silvestre por lo general en tierra inculta, y no requiere tierra especialmente buena.

  6. De la planta de cáñamo macho silvestre (usada como bhang y no como ganja) densa.

  7. No. El cultivo de la planta de cáñamo en esta provincia para la producción de ganja o charas, o por su fibra o semillas, nunca se practica, y es además delito criminal. No se cultiva ni siquiera la planta de cáñamo macho, sino que crece abundantemente silvestre en un lugar inculto, que algunas personas recogen y usan como bhang.

  8. Ha habido una disminución total en la superficie en que solía crecer silvestre la planta de cáñamo macho, porque la policía de las aldeas, por instrucción de los oficiales superiores de policía, ha arrancado este año la planta de cáñamo silvestre dondequiera que creciera.

  9. No. 12. No; la planta macho es extirpada.

  10. Sí; restringido a todos los distritos. En la División de Patna su cultivo en gran escala sería imposible, de ahí que se restrinja.

  11. El ganja y el charas no se preparan en esta provincia. La planta de cáñamo macho que crece silvestre se usa como bhang en todas partes, lo cual no requiere preparación especial.

  12. La planta de cáñamo macho que crece silvestre se arranca y se seca al sol, y luego se lavan sus hojas en el agua, y después se usan para comer y beber tras pulverizarlas con al menos golmirich. Rara vez se usa para fumar. Una preparación poco común del bhang se llama majoon, que se prepara cociendo bhang junto con misri, etc., etc., en ghee, y que se usa muy rara vez, solo por los hombres ricos de la ciudad.

  13. Sí. Quizá el bhang no pueda prepararse con la planta de cáñamo hembra de la que se prepara el ganja, y, si se preparara, no gustaría a la gente, pues no alcanzaría el mismo nivel de sabor y demás requisitos que se hallan en el bhang de la planta macho. El ganja y el charas no pueden prepararse con la planta silvestre dondequiera que crezca.

  14. Hablando en general, solo se usan para fumar, pero he oído que el ganja se usa incluso como medicina. El ganja se ofrece a ciertos elementales (devas inferiores) en el culto por cierta clase de personas.

  15. En las aldeas nadie fuma charas, que solo se fuma en la ciudad por relativamente muy pocas personas, especialmente muhammadanos viejos. Cincuenta por ciento de los sadhus (ascetas) de todas las órdenes y lugares fuman ganja, y también algo menos del 5 por ciento de los amos de casa hindúes lo fuman, especialmente la gente de la ciudad. Los muhammadanos no fuman ganja por motivos religiosos.

  16. Se prefiere para fumar el ganja plano (patti).

  17. Apenas el bhang se usa para fumar por los fumadores de ganja cuando no pueden obtener ganja, ya sea por falta de dinero para comprarlo o por cualquier otra causa.

  18. Casi el 85 por ciento de los sadhus (ascetas) de todas las órdenes y lugares comen o beben bhang, y también el 20 por ciento de los amos de casa hindúes; pero muchos de ellos no lo hacen continua y regularmente, y especialmente no todo el año. El beber bhang se practica especialmente en la estación calurosa, y el comerlo en las estaciones lluviosa e invernal. La práctica es universal y no se limita a ninguna localidad. El sesenta por ciento de las castas hindúes superiores de las Provincias del Noroeste bebe o come bhang, lo cual es especialmente universal en su carácter en Muttra entre los Chaubays. El comer bhang lo practican relativamente pocas personas.

  19. El fumar ganja y charas va en disminución, especialmente a causa del alto precio que se cobra por el ganja.

El uso del bhang ni aumenta ni disminuye, sino que se mantiene estacionario.

  1. Entre los fumadores de ganja: clase (a), 50 por ciento; clase (b), 12 por ciento; clase (c), 35 por ciento; y clase (d), 8 por ciento.

Entre los consumidores de bhang: clase (a), 85 por ciento; clase (b), 12 por ciento; clase (c), 50 por ciento; y clase (d), 3 por ciento.

  1. Los hombres ricos rara vez fuman ganja, y son especialmente los hombres de clase media quienes lo fuman. Los luchadores, viajeros y otros que han de hacer trabajo corporal se dedican especialmente al consumo de bhang.

  2. A los fumadores de ganja, la clase (a) medio anna y la clase (b) un anna; a los consumidores de bhang el costo es casi nulo, pues el bhang se halla en todas partes gratis o sin precio; de ahí que en ninguna parte haya venta y compra regulares de bhang.

  3. Las hojas secas de tabaco se mezclan ordinariamente con el ganja, el golmirich ordinariamente con el bhang, y el bhang massala se mezcla excepcionalmente con él (bhang). No se usa dhatura como ingrediente suyo (ni del ganja ni del bhang). El bhang massala se vende en el bazar, cuyos ingredientes son (1) flor de rosa, (2) semillas de pepino, (3) golmirich, (4) pimpinella anisum, (5) chiraunji, etc., etc., etc.

El ganja sin mezcla es especialmente perjudicial para la salud, de ahí la necesidad de la mezcla. La mezcla de bhang es por el sabor.


  1. El ganja se fuma generalmente en compañía; pero por lo que respecta al bhang, no puede decirse ni en compañía ni en soledad, el cual se consume mayormente una vez al día, y rara vez dos veces al día. El consumo de ganja y bhang está principalmente confinado al sexo masculino, y los niños no suelen consumirlos.

  2. El hábito de consumir ganja es difícil de abandonar en el caso de los consumidores habituales, pero el caso es contrario con el bhang. El consumidor moderado de ganja no suele degenerar generalmente en consumidor excesivo, pero el consumidor ocasional puede degenerar en consumidor habitual moderado. En el caso de los consumidores de bhang no ocurre así.

  3. El consumo de bhang se considera bastante inocente y beneficioso para la salud, pero no así el consumo de ganja por parte de los cabezas de familia. El fumar ganja por los cabezas de familia está generalmente en descrédito; generalmente a causa de su carácter costoso, y también porque su consumo a veces vuelve perezoso al consumidor. El ganja es ofrecido a cierta clase de elementales (Bhutas o Devas de especie inferior) por ciertas personas en el culto.

  4. Para los consumidores habituales de ganja y bhang (especialmente para aquellos consumidores de bhang que consumen bhang por motivos médicos), y más especialmente para los sadhus, sería una privación grave renunciar al consumo de la droga que usan. Los consumidores habituales de ganja, cuando no lo fuman por algún tiempo, se vuelven ineptos para cualquier trabajo y muy inquietos (ocasionalmente sin sentido) hasta que lo fuman.

  5. (a) No factible, (b) Sí.

(2) La prohibición ocasionará grave descontento (2) El bhang no; el ganja ocasionalmente entre los consumidores. puede. (e) Los sadhus pueden crear peligro político, pero (c) El bhang no; el ganja ocasionalmente puede. los cabezas de familia no.

(d) No. La respuesta se refiere sólo al bhang y (7) No a los estimulantes alcohólicos, sino a otras ganja.

drogas pueden.

  1. No. Pero el hecho es que el mayor número de los consumidores de bhang y ganja se encuentra entre aquellas castas que no recurren al alcohol a causa de reglas de casta prohibitivas.

  2. Sí; el fumar charas no puede considerarse estimulante, sino lo contrario, mientras que el fumar ganja sirve a veces como estimulante.

  3. No; más bien diría que beber o comer bhang no es en absoluto perjudicial, sino generalmente beneficioso para sus consumidores, pues cura muchas enfermedades, tales como hemorroides, etc., etc., lo cual no cabe esperar del fumar ganja y charas.

  4. Todas las escuelas de médicos nativos prescriben invariablemente la toma de bhang a causa de sus propiedades medicinales, y el bhang se usa ampliamente en el tratamiento de enfermedades del ganado. El bhang es un remedio soberano para los pobres en el sital jvara (fiebre periódica).

  5. El ganja puede en los casos de (a) y (c), y el bhang puede en (a) y (2), pero no el charas.

Los sadhus (ascetas) usan generalmente bhang para los propósitos mencionados en (a) y (b), y ganja para (d) y (c), y también con el propósito de conjurar los efectos perjudiciales del mal clima de varios lugares cuando van en peregrinación. Hay cierta clase de sadhus llamados «tapasvi» y «naga», numerosos, que no viven en casas ni siquiera en la estación invernal, sino en lugar abierto, y además no llevan ropas sobre sus cuerpos, y para ellos el fumar ganja es una cuestión de necesidad para calentarse. Me refiero al uso habitual moderado de ganja, porque el uso ocasional moderado del mismo generalmente termina en uso habitual moderado. En el caso del bhang me refiero al uso ocasional moderado.

  1. Sí, inofensivo. El uso moderado de ganja actúa como estimulante y previene los efectos perjudiciales del frío sobre la constitución, climático o de otra índole. El uso de bhang previene y cura muchas enfermedades, tales como hemorroides, indigestión y fiebre, y también tiene

(c) El uso de bhang no; el uso de ganja no pocas veces induce pereza y a veces incluso hábitos de inmoralidad sólo en las personas que son naturalmente inmorales y no en otras.

(f) El uso de bhang no hace nada de eso, pero el uso de ganja puede a veces embotar el intelecto, pero no puede producir locura.

Un chela (discípulo) de Mahant Ganesh Dass, el Mahant de Mauiari, Distrito de Muzaffarpur, enloqueció, el cual era un consumidor habitual excesivo de ganja, que incluso consume estando loco, pero no hay certeza del hecho de que esta locura se deba al consumo.

Las otras personas locas que he encontrado no eran fumadores de ganja.

  1. Hay muchos sadhus eminentes que son consumidores habituales excesivos de ganja, pero ninguna clase de perjuicio les ha sobrevenido por ello.

Pero otros (además de los grandes sadhus) que son consumidores excesivos de ganja resultan más o menos perjudicados, pero los consumidores habituales excesivos de ganja se encuentran mayormente entre los sadhus.

  1. No. La respuesta se refiere sólo al bhang y al ganja.

  2. Por lo que respecta al bhang, no.

  3. Por lo que respecta al bhang, no. Por lo que respecta al ganja, sin duda es un hecho que muchos malos caracteres son consumidores habituales moderados (más bien excesivos) de ganja, pero no hay conexión entre su crimen y el consumo de ganja. Son los malos caracteres los que se han entregado al consumo de ganja, pero no el consumo de ganja el que los ha hecho malos caracteres.

  4. Por lo que respecta al bhang, no.

  5. No (se refiere al bhang y al ganja); pero pueden usar ganja como estimulante.

  6. El completo embotamiento no es posible con

efecto refrescante, el ganja o el bhang sin mezcla de azúcar, etc.

  1. Sí.

  2. El ganja nunca se come excepto como medicina.

  3. Sí: el uso moderado de bhang y ganja es refrescante para el consumidor habitual, e incluso para

  4. No; no se requiere control.

  5. La tasación del bhang no es razonable.

  6. El bhang no debe ser gravado, y el ganja no produce intoxicación; y si la produce en absoluto, no del tipo producido por el uso de alcohol, sino bastante inofensiva. El uso de ganja no calma el hambre, pero el bhang puede. El bhang crea apetito, pero no el ganja. No hay efectos secundarios en el uso de bhang y ganja. En el caso del ganja, la falta de gratificación posterior produce inquietud.

  7. He visto las tiendas donde se venden, lo cual debería impedirse.

  8. No se consultan ni se consideran los deseos de la gente. Sí; la opinión pública local debería ser considerada.

  9. No. No se permite traer ganja de Nepal, y se toman precauciones suficientes para esto por oficiales de policía nepalíes, que examinan el equipaje de los hombres que vienen de Nepal.

  10. (a) El del bhang no; el del ganja sí a veces, mental y raramente incluso moral.

  11. Evidencia de Banu Surgypra Naru Par Chowpaury, Zamindar, Ranaghat, Distrito de Nadia.

  12. Como zamindar que posee propiedad territorial en los distritos de Nadia, Jessore, Khulna y los Sundarbans, en todos los cuales se consumen drogas de cáñamo, Jessore y Khulna ocupan el primer lugar.

  13. Sí. Se conocen por los nombres mencionados en el informe del Dr. Prain.

  14. En casi todos los distritos que he mencionado, y de los que tengo experiencia, las plantas de cáñamo crecen espontáneamente, pero no se hace uso de ellas.

  15. Se la conoce como bunna o jungli siddhi (cáñamo silvestre). Esto, no puedo decir, se refiere exactamente a la misma planta cultivada en Naogaon y Patna.

  16. Ordinariamente denso. 7. (a) Sí. (c) Sí, en Behar.

  17. No. Son de las mismas clases que los otros cultivadores.

  18. No que yo sepa. 12. No en los lugares que conozco.

  19. Sí. Rajshahi en Bengala, y Patna en Behar.

  20. (a) Sí. (c) Sí.

  21. (A) El ganja, antes de ser fumado, generalmente se corta en trozos, se rocía con un poco de agua, y se mezcla con una pequeña cantidad de tabaco preparado y a veces con la de hoja de tabaco seca. Por los fumadores acomodados la droga se remoja en agua de rosas antes de ser usada.

(B) La droga (bhang) se usa a veces con pan (betel) del mismo modo que las especias. Algunas confecciones se hacen con la droga molida.

(C) Como bebida, el bhang se bebe mezclado con agua de rosas, leche y azúcar, pimienta negra, anís y algunas otras semillas, y especias. Las clases más pobres generalmente parecen contentarse sólo con agua, pimienta negra y anís.

  1. (a) Sí. (b) No. 19. Sí.

  2. Las clases industriales (mayormente hombres del norte) fuman ganja con muy pocas excepciones, mientras que los consumidores de charas son mayormente mahometanos del norte, no sin alguna mezcla de hindúes.

El charas se usa generalmente como afrodisíaco.

  1. El ganja redondo se prefiere para fumar, pero los otros tipos, siendo más baratos, se usan generalmente.

  2. El charas extranjero se usa principalmente.

  3. Sí, pero rara vez. No en ninguna localidad o localidades particulares.

  4. Los hombres del norte generalmente beben bhang, aunque ocasionalmente lo comen. Quizá no sea exageración decir que casi todos ellos se entregan a él. Los bengalíes también, en cierta medida, lo comen o beben, ya sea con propósitos medicinales o como droga intoxicante, en lugar del alcohol.

  5. El uso de estas drogas, si acaso, quizá está en aumento. Atribuiría esto al alza en el precio del licor del país, consecuente a la abolición del sistema de outstill; en segundo lugar, hay cierta secta de mahometanos (que se encuentra entre las clases bajas) que aunque antes usaban licor del país, ahora han recurrido a estas drogas, ya que el alcohol está prohibido por su religión; en tercer lugar, muchas personas acomodadas han comenzado a usarlas; y por último, el tratamiento ayurvédico en el que se usa el bhang en muchas enfermedades, ganando popularidad en estos días, los kabirajes requieren la droga en mayor cantidad que antes.

26 y 27. (a) El número de «consumidores habituales moderados» excede con mucho al de «consumidores habituales excesivos». Las clases trabajadoras, tales como barqueros, pescadores, coolíes, etc., que han de estar expuestas a las inclemencias del tiempo, generalmente recurren al uso de ganja, aunque moderadamente; los hombres del norte con pocas excepciones usan habitualmente bhang en cantidades moderadas. Hay pocos hombres en esta provincia que consuman habitualmente alguna de estas drogas, el charas en especial, y eso también moderadamente.

(b) No he tenido ocasión de encontrar u oír de consumidores habituales excesivos de charas, aunque no puedo decir que esta clase de consumidores de ganja y bhang no se encuentre. Ciertas sectas religiosas, tales como jogis, sanyasis y fakires (tanto hindúes como mahometanos) usan estas drogas (ganja y bhang) en cantidades excesivas para permitirles soportar penalidades, amortiguar sus pasiones, etc.; y su número no es pequeño.

(c) Entre otros, el bhang se usa generalmente con propósitos medicinales, aunque ocasionalmente se bebe por placer por un número de bengalíes respetables y hombres del norte. Hay un número muy pequeño de consumidores ocasionales moderados de ganja y charas, que los usan por placer. Se encuentran generalmente entre la clase acomodada de hombres. En algunas ocasiones religiosas el bhang es usado por todos los hindúes en cantidades moderadas, y el ganja por algunos, también moderadamente.

(d) Los malos caracteres recurren al consumo excesivo ocasionalmente cuando tienen algo que hacer, pues de ese modo sus sentidos quedan embotados. Las personas licenciosas y los libertinos, aunque también entran bajo el encabezado (a), generalmente recurren al uso excesivo de estas drogas (el charas en especial), siendo el efecto la resistencia sexual.

  1. (a) Para un consumidor habitual moderado de ganja, el costo diario medio puede ser de dos pice; el consumidor moderado de siddhi generalmente tiene que gastar un pice o menos por día.

(b) Unas dos annas es el costo medio aproximado de un consumidor excesivo de ganja, aunque hay casos en que un fumador gasta de cuatro a seis annas por día en la droga. En cuanto al siddhi o bhang, dos pice (un anna) podría decirse que es el costo diario medio de un consumidor excesivo.

  1. (a) Pimienta negra y anís con bhang, hojas de tabaco secas con ganja y tabaco preparado con charas se usan ordinariamente. Para ayudar a la digestión y prevenir el frío las mezclas se usan con bhang. Impartir suavidad al fumar es el objeto de las mezclas con ganja y charas.

(b) Con el bhang se emplean especias para darle sabor; leche y azúcar para endulzarlo y hacerlo más fuerte; así como también se usa la dhatura y el hollín con el bhang, y la dhatura con la ganja, con el objeto de aumentar y retener por algún tiempo la intoxicación.

Hay una colección de semillas, llamada bhang massala, que se usa con el bhang para aumentar el sabor de la bebida.

  1. El consumo de estas drogas se practica generalmente en compañía; solo aquellos que usan alguna de ellas con fines medicinales la toman en soledad.

Los libertinos también la usan generalmente en soledad. No puedo decir que estas drogas estén exclusivamente reservadas al sexo masculino, aunque la abrumadora mayoría de consumidores procede de este sexo. Ninguna de estas drogas está reservada a una edad particular de la vida, aunque los jóvenes generalmente se aficionan a estas cosas; pero en el caso de los bebedores excesivos, habiendo abandonado el uso del alcohol, usan ganja o bhang excesivamente incluso en edad avanzada. No es habitual en los niños el uso de ninguna de estas drogas.

  1. No creo que el hábito de consumir alguna de estas drogas se forme fácilmente, ni que sea muy difícil de romper. El hábito moderado en el uso de estas drogas no tiende a desarrollar el uso excesivo de las mismas.

  2. Dussera o Bijoya Dashami y Siva Ratri son las fiestas religiosas en las que es costumbre usar bhang y ganja. No se requiere tomar ganja durante la primera fiesta, mientras que el bhang se usa libremente en ambas ocasiones.

El consumo en estas ocasiones, aunque generalmente templado, no lo es necesariamente. No es probable que conduzca a la formación del hábito, ni que sea de otro modo perjudicial.

  1. El consumo moderado de bhang, especialmente en ocasiones religiosas o con fines medicinales, no es mal visto, pero sí lo es el de las otras (ganja y charas). El uso de cualquier forma del narcótico es generalmente tenido en descrédito, pues destruye la sobriedad, la moralidad y la dignidad innata del hombre. Quienes son adictos a este hábito suelen perder la firmeza de carácter. Hay una secta de puritanos que, sin miramiento por estas ceremonias religiosas, desprecian el uso incluso de cualquiera de estas drogas narcóticas. No conozco ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  2. Sí, creo que sería una privación grave renunciar de inmediato al consumo de las drogas, especialmente el siddhi, o bhang, y en algunos casos incluso la ganja. Entre otros, las clases industriales serán quizá las que más sufran si se las priva del uso de lo que consideran una necesidad (véase la respuesta a la pregunta 26).

  3. No, no el siddhi en especial. El resultado de tal prohibición sería el consumo ilícito.

La prohibición no puede en modo alguno aplicarse estrictamente, pues, como muestra la experiencia, a pesar de las leyes de impuestos especiales, a menudo se oye hablar de casos de venta ilícita de artículos sujetos a impuestos especiales. Sí, creo que ocasionaría un grave descontento entre los consumidores; pero no temería tanto como para causar peligro político, ciertamente no en esta provincia. Sí, me temo que la prohibición del consumo de estas drogas irá seguida del uso de los estimulantes alcohólicos nocivos y absolutamente ruinosos.

  1. Estas drogas están reemplazando al alcohol hasta cierto punto. El aumento del precio de los licores de destilería, a consecuencia de la abolición del sistema de outstill, es principalmente la razón de que las clases más pobres recurran a algunas de estas drogas en mayor medida que antes. Entre las clases acomodadas, su triste experiencia de los efectos nocivos del alcohol en este país es principalmente la causa de abandonar el licor por el bhang o la ganja. Como prueba de lo que he dicho, podría mencionar el creciente comercio de estas drogas.

  2. Los efectos de fumar charas duran más que los de la ganja. La primera es generalmente usada por los buscadores de placer, siendo su efecto sexual.

(2) La ganja da resistencia bajo esfuerzo severo o exposición, y tiende a aliviar la fatiga. Es usada como tal por las clases industriales, y en cantidades moderadas.

(c) Se dice que es un preventivo de enfermedades en comarcas palúdicas e insalubres. Usada moderadamente por las clases industriales.

(d) El bhang con azúcar es a veces consumido moderadamente por los cantores para hacer dulce su voz.

  1. Sí.

  2. Sí. Son distintos de los consumidores de estimulantes alcohólicos.

  3. Para un consumidor habitual, el efecto es refrescante, en cuanto que el uso moderado de cualquiera de estas drogas alivia la fatiga. El efecto sobre un consumidor habitual moderado de cualquiera de estas drogas deja de ser intoxicante una vez adquirido el hábito.

Más que calmar el hambre, crea apetito.

El efecto de un chillum de ganja (que es quizá la más fuerte de todas las drogas) sobre un consumidor habitual no dura más de una hora a lo sumo.

  1. (4) La ganja y la charas sí dañan el organismo. Dañan el hígado y el bazo, y por ello causan pérdida de apetito.

(d), (e) y (f) Sí.

  1. El uso excesivo de ganja y charas puede producir los malos efectos que he indicado arriba.

47 y 48. No.

49 y 50. Sí, en algunos casos. El uso moderado no produce efectos perjudiciales, pero el uso excesivo del cáñamo tiende a producir pérdida de fuerzas.

  1. Una gran proporción de malhechores son consumidores de alguna de estas drogas. Un consumidor habitual moderado, cuando no puede costear la droga que acostumbra tomar, recurre a menudo a pequeños hurtos. No veo ninguna conexión que tenga con el crimen en general.

  2. El uso excesivo ocasional parece estar en cierto modo relacionado con crímenes violentos. El efecto del uso excesivo es atontar al consumidor por el momento, cuando no podría considerársele responsable de sus actos.

  3. Sí, solo el uso excesivo de ganja.

  4. La ganja puede usarse de este modo. Pero no conozco ningún caso semejante.

  5. Sí, pero la estupefacción completa es imposible a menos que la droga se mezcle con dhatura u otros ingredientes.

  6. (a) Bhang—

(i) Mezclado con leche parece alegrar al hombre y nutrir el cuerpo. Se dice que el bhang y la leche curan las enfermedades de los ojos.

(ii) Cuando se diluye con agua pura y miel y se mezcla con pimienta negra molida y anís, se cree que aumenta el apetito y elimina la tos.

(iii) Se dice que el bhang administrado con ghi agudiza la memoria.

(iv) Cuando se usa con sal se dice que favorece la digestión.

(v) Cuando se usa con azúcar y melaza, se dice que nutre el cuerpo y vigoriza el organismo, etc.

(4) Los efectos del cáñamo usado en exceso, modificados o no por la mezcla de otras sustancias, son siempre perjudiciales. La mezcla de dhatura con ganja o bhang tiende a provocar la locura.

  1. No tengo experiencia de esto.

  2. No puedo decir que el presente sistema de administración de impuestos especiales en Bengala funcione bien, aunque no podría concebirse un sistema mejor.

  3. El sistema es todo lo que podría desearse para impedir la venta ilícita de artículos sujetos a impuestos especiales, pero debido al funcionamiento ineficiente del sistema, el efecto producido no es saludable. El jefe de la administración de impuestos especiales ha, si mi información es correcta, hecho obligatorio para sus subordinados detectar uno o dos casos de venta ilícita cada mes, y conseguir la condena del infractor, so pena de que los subordinados sean multados, suspendidos o destituidos. La ley de impuestos especiales, además, permite una generosa recompensa a quienes detecten tales casos. Por lo que he oído, esto da lugar a muchos casos falsos fraguados por oficiales subordinados sin escrúpulos, ya sea por la recompensa o para complacer a sus superiores. Muchas criaturas infelices son incluso enviadas a la cárcel, según entiendo.

En mi opinión, no debería ofrecerse tal recompensa ni ejercerse presión alguna sobre los subordinados de impuestos especiales, salvo la de una supervisión completa y frecuente.

  1. Sin objeción.

  2. No.

  3. Es bastante razonable. 67. No.

  4. Hay tiendas para la venta de estas drogas donde pueden encontrarse muchos consumiéndolas en el local. Tengo objeción a que la gente las fume en el local de una tienda.

  5. No se consultan los deseos del pueblo antes de abrir una tienda. Pero debería consultarse la opinión pública local.

  6. Declaración de Banu Girsarat Sanat, Kayasth, Zamindar, Patna.

  7. Habiendo interrogado a brahmanes y a personas de otras castas, me informaron.

  8. La observación del Dr. Prain parece ser correcta.

  9. En Tirhut el bhang crece espontáneamente.

  10. No lo sé.

  11. No se sabe.

  12. Denso.

  13. No hay cultivo aquí.

8, 9, 10 y 11. No se sabe.

  1. El cáñamo silvestre no se cultiva para la producción de ganja.

  2. No está restringido en esta provincia.

  3. No lo sé.

  4. El método de preparación no lo sé.

16 y 17. No se sabe.

  1. Lo ignoro por completo.

  2. La ganja se usa para fumar. El bhang se usa para beber, comer y adorar a Siva. Ningún otro uso.

  3. Los fakires y sadhus generalmente fuman ganja en todas las localidades.

21 y 22. No se sabe.

  1. El bhang nunca se usa para fumar.

  2. Casi todos los brahmanes y también otras castas, pero raramente. En todos los distritos de Behar.

  3. A mi entender va en aumento.

  4. Incapaz de dar respuesta alguna.

  5. Los brahmanes generalmente toman bhang, que dicen ayuda en sus devociones.

  6. El gasto medio por persona de consumo excesivo al día es de dos annas y el del moderado de dos pice.

  7. Generalmente se usa pimienta redonda con bhang. La dhatura nunca se usa con bhang.

  8. El bhang se usa generalmente en soledad. Sexo masculino de edad madura, no niños.

  9. Para quienes están habituados desde hace mucho tiempo, es muy difícil dejarlo de repente. Los hombres que empiezan con pequeña cantidad toman después gran cantidad.

  10. En la Siva Puja, todos los hindúes están obligados a ofrecer bhang al ídolo. También se usa en medicina.

  11. No se sabe.

  12. Sería una privación grave si se prohibiera la droga en lo que respecta a las clases sacerdotales.

  13. Prohibir el uso de las drogas producirá gran inconveniente al pueblo así como descontento. La prohibición puede hacerse efectiva elevando el precio de estas drogas, con lo cual los consumidores se verán obligados a disminuir la cantidad que toman. Esto tenderá a apartarlos de tales hábitos.

  14. El alcohol nunca es un sustituto de ella.

37, 88, 89 y 40. No se sabe.

  1. (2) El bhang y la ganja ayudan a la digestión.

(b) El bhang y la ganja hacen a los hombres infatigables.

(c) No se sabe.

Las clases trabajadoras generalmente las usan para esos fines, y nosotros generalmente damos bhang y gur a nuestros caballos cuando están sobrecargados de trabajo.

  1. El uso moderado de bhang es inofensivo, ya que proporciona la estimulación necesaria.

  2. Nunca he visto a ningún fumador o bebedor de ganja y bhang ser ofensivo para sus vecinos.

  3. Crea apetito, y el efecto dura cinco o seis horas.

  4. (a) La ganja produce efectos nocivos física y mentalmente, pero no moralmente.

(b) Sí, lo deteriora.

(c) No.

(d), (e) y (f) No se sabe.

  1. No es un hábito hereditario. Nunca afecta a los niños.

  2. No.

  3. Nunca incita a un crimen no premeditado. Nunca excita al crimen homicida.

  4. No.

  5. No se produce estupefacción por estas drogas.

  6. No lo sé.

  7. Ignoro por completo el actual sistema de administración del impuesto, y por tanto no puedo dar opinión alguna.

  8. El cultivo debería controlarse imponiendo tributos exorbitantes a los cultivadores.

  9. La única mejora que sugiero es gravarlo con fuertes impuestos.

  10. El impuesto sobre todos los intoxicantes debería triplicarse.

  11. No conozco sus clases, así que no puedo sugerir opinión alguna.

  12. En esta provincia tenemos tiendas para la venta de estas drogas. No casas. En mi opinión deberían permitirse tiendas con fuertes impuestos.

  13. Nunca he sido consultado.

  14. Declaración de Basu Rapurxa Cnurn SEN, Kayasth, Zamindar, Berhampur.

  15. He visto a personas de las clases altas de la sociedad que han renunciado a los lazos sociales y se han hecho ascetas, así como a otras personas, habituadas a las drogas del cáñamo. Por informaciones accidentales recibidas de ellos sobre los efectos de su uso, soy capaz de escribir hasta donde ahora recuerdo.

  16. Las plantas de cáñamo (siddhi) crecen espontáneas en partes descuidadas del jardín, en las pendientes de un estanque y en suelos húmedos no muy expuestos al sol. Mi conocimiento sobre el particular se limita a áreas limitadas de nuestro distrito.

  17. El cáñamo silvestre crece denso.

  18. Creo que no.

  19. El ganja se prepara en Balughara, que está, creo, en los confines de Dinajpur, y en Naogaon en Rajsbahi.

  20. El bhang puede prepararse de plantas silvestres, pero no así en lo que respecta al ganja y al charas.

  21. Sí, lo hacen. Creo que se conservan bien con cuidado ordinario hasta tres o cuatro años. La humedad causa deterioro. El bhang puede conservarse por un período más largo, y el bhang viejo se prefiere al bhang crudo o nuevo para propósitos medicinales.

  22. Creo que el ganja se usa a veces con propósitos medicinales. El ganja se pulveriza y se mezcla en aceite con otros ingredientes, que se hierven, y luego se usa como cura para algunas erupciones cutáneas. La Cannabis indica es otra medicina administrada en casos de hemorragia.

  23. El ganja se usaba bastante extensamente en nuestro distrito en tiempos pasados, pero no ahora.

  24. Se prefieren las clases plana y redonda.

  25. El bhang nunca se usa para fumar.

  26. En Muttra, Brindaban, las personas en general beben bhang. Algunos tres veces, algunos dos veces y otros una vez al día. Es más prevalente en el interior del país que en Bengala o la India meridional, donde personas de todas las clases lo beben más o menos. Se dice que mantiene el cuerpo fresco en tiempo caluroso y que es una prueba contra el agotamiento por demasiada transpiración.

  27. Generalmente las clases bajas fuman ganja. Se supone que tiene el poder de sostener el trabajo. Los sanyasis, con pocas excepciones, son adictos a este hábito. Para guardarse contra la influencia del clima, así como para permitirles concentrar sus pensamientos en la contemplación de la divinidad, que es una condición dependiente de la suspensión de las actividades mentales, se entregan a fumar ganja.

  28. (a) De dos a tres pice al día.

(b) De seis a ocho pice al día o más, digamos, de tres a cuatro annas.

  1. El tabaco se mezcla con charas y ganja para fumar. La pimienta negra y el anís se usan ordinariamente como massala de bhang, y en tiempo caluroso las personas acomodadas ponen semillas de (khira) pepino enano, semillas de khurbooza, cardamomo y clavo, también azúcar y otras cosas palatables, como leche, con azafrán, en la bebida.

  2. Los niños no usan estas drogas. Sí; está confinado principalmente al sexo masculino.

  3. Creo que el hábito se forma fácilmente. No es tan difícil romper el hábito como en el caso del opio. Creo que la tendencia hacia que el hábito se vuelva excesivo es común en todas las drogas y bebidas embriagantes.

  4. No hay costumbres sociales o religiosas que yo sepa en las que el ganja o el charas tengan uso esencial. El bhang se bebe el cuarto día de la Durga Puja en dosis moderadas. Pero no es esencial. Es opcional.

  5. El consumo de estas drogas ciertamente está en descrédito. Las personas adictas al uso de estas drogas son consideradas ociosas y sin valor. Los sanyasis (ascetas), que fuman ganja, no son vistos con la misma mala luz. Pertenecen a una clase aparte, el oprobio no los alcanza. No hay costumbre que yo sepa, al menos en Bengala, en la que se adoren las plantas de cáñamo.

  6. En el caso de los barqueros y jornaleros mahometanos, que en los días de Ramzan suelen ayunar, acostumbran fumar ganja para sostener sus fuerzas como clase trabajadora. Creo que sería una privación seria interferir con sus hábitos. Lo mismo será el caso con la clase ascética.

  7. El charas, creo, no es de uso tan extenso como las otras dos, y puede ser fácilmente refrenado. El bhang es usado por personas sujetas a dispepsia crónica y flojedad de vientre. Pero son casos excepcionales. En Muttra, Brindaban y en otras partes del Noroeste está en uso extenso, donde una prohibición ocasionaría serio descontento. Se tiene un sentimiento de alto respeto por los sanyasis en todas las clases de personas, y un descontento que les llegue por tal interdicción es, en mi opinión, probable que se extienda a otras clases, lo que con el tiempo podría equivaler a un peligro político. En el Punjab creo que el ganja se consume más extensamente que en otras partes del continente, y hay muchos ascetas punjabíes cuya influencia sobre las gentes de su presidencia es quizá mayor que la de otros, y una interferencia en sus hábitos podría resultar en un peligro serio. La prohibición podría llevar a las bebidas alcohólicas.

  8. Las personas de clase baja hoy en día se entregan a beber vino del país en mayor medida que antes. Creo que el aumento de los salarios es una de las causas.

  9. El chur ganja es menos fuerte que las otras dos, y el efecto de la primera es proporcionalmente menor.

  10. Beber bhang es mucho menos perjudicial que fumar charas o ganja.

  11. He declarado sobre las propiedades medicinales del bhang y el ganja que conozco en mis respuestas a algunas de las preguntas anteriores.

  12. (a) El bhang es usado por algunos como accesorio alimenticio.

(b) El ganja se fuma para dar resistencia, etc., etc., etc.

(c) Se supone que salvaguarda contra la influencia del clima. Se supone que el uso habitual moderado alcanza estos objetos.

  1. Así son.

  2. El ganja y el charas deterioran la constitución finalmente. En los casos de consumidores excesivos el ganja causa a veces disentería. Rara vez deteriora el sentido moral, y no es calculado para crear inmoralidad o libertinaje, pero hasta cierto punto induce pereza. El ganja en algunos casos produce insania, y los síntomas son propensos a ser reinducidos por el uso de la droga después de la abstinencia. Los consumidores quizá no lo admiten. Esta es una pregunta difícil de responder, pues he conocido personas que son consumidoras excesivas de ganja y son de temperamento jovial. Tengo conocimiento de un Sub-Juez, que tenía buena reputación de sus capacidades judiciales, consumidor más que moderado de ganja, y que se retiró del servicio con pensión completa, y vivió hasta una buena edad. También he conocido personas que se han vuelto insanas por fumar ganja, y es muy posible que personas predispuestas a la insania por causa de intelecto débil y salud débil, incapaces de mantener el uso de la droga dentro de límites moderados, hayan desarrollado insania.

  3. Mi respuesta es negativa.

  4. No tengo conocimiento de que la droga sea usada como afrodisíaco. Creo que tiene tendencia a producir impotencia en algunos casos.

  5. Creo que no. Hasta donde llega mi experiencia, no creo que el uso de esta droga tienda a producir una pasión por crímenes en general o en especial.

  6. El uso excesivo de ganja tiene el efecto de fortalecer a uno en la comisión de actos de crimen premeditados, audaces e imprudentes. Lo mismo podría decirse con respecto a las bebidas alcohólicas.

  7. Mi respuesta es negativa. No conozco ningún caso en que haya llevado a tal frenesí.

  8. Los criminales que están acostumbrados al uso de ganja lo usan para tal propósito.

  9. La estupefacción completa no resulta del ganja sin mezcla de dhatura, etc.

  10. No conozco ningún caso en que el ganja o el charas se coman o beban puros o simples. Pero se hacen pequeñas tortas de pastelería de siddhi y pequeños trozos cuadrados preparados de la misma droga mezclada con azúcar y otras especias, que se comen, y que producen un efecto más severo sobre el consumidor que cuando se usan en forma líquida. En algunos casos el ganja en pequeña dosis se mezcla con bhang y se bebe. Pero tales casos son raros. Puede encontrarse entre veteranos consumidores de bhang en el Noroeste, y marwaris sobre quienes el bhang no logra producir el efecto deseado.

  11. En mi opinión las bebidas alcohólicas son más perjudiciales en sus efectos que el uso de estas drogas, y las primeras deberían ser gravadas más fuertemente.

  12. No hay tales lugares que yo sepa.

  13. Declaración de Basu Rueuu Nanpan Prasapua, Zamindar, Patna.

  14. Tanta parte de mi información como no es personal ha sido derivada de consulta con los consumidores así como con mis thikadars del zamindari, tenderos y otros miembros de las clases medias.

  15. Las definiciones dadas por el Dr. Prain pueden aceptarse como correctas para la provincia de Behar. Además de aquellas mencionadas, otro nombre para el bhang, no mencionado por el Dr. Prain, es «boonti», y es corriente en esta provincia. El ganja y el charas se conocen solo como ganja y charas. Las variedades del ganja son tres, como menciona el Dr. Prain: el ganja plano se conoce en esta provincia como «pamure», el ganja redondo como «gol» o «chur», y el quebrado como «vorha» o «chur».

  16. La planta del cáñamo crece silvestre en los distritos de Shahabad y Champaran y también Monghyr y Bhagalpur, y bastante abundantemente en Malda.

  17. La planta en su estado silvestre generalmente crece en manchas densas.

  18. La planta se cultiva hasta cierto punto en los distritos de Patna y Muzaffarpur, y según mi mejor información no ha habido aumento o disminución marcados en el área bajo cultivo. A veces en marzo, abril y ocasionalmente la tierra se ara de quince a veinte veces con el propósito de liberarla de una hierba, siendo creencia que la tierra para el cáñamo debe someterse a menudo al proceso. En mayo, después de la primera lluvia, se forma un semillero para las plántulas. Se elige tierra alta de un suelo franco. La parcela se ara repetidamente, y si es necesario, se rastrilla, hasta que para agosto el suelo ha sido completamente pulverizado. En un día soleado la semilla, unos cuatro o cinco seers por bigha, se siembra al voleo; y para fines de septiembre las plántulas tienen de 6 a 12 pulgadas de alto, cuando simplemente se arrancan por las raíces y se colocan a 6 u 8 pulgadas de distancia en los caballones el mismo día. Hacia fines de octubre los caballones se abren, se abonan con torta de aceite y estiércol de vaca, y luego se reforman, arrojándose tierra recién abonada alrededor de las raíces de las plantas. En noviembre las ramas inferiores de las plantas se cortan para promover el crecimiento ascendente del brote; los caballones se enderezan y abonan, los surcos se aran y se eliminan las malas hierbas. La cosecha de la planta del cáñamo se recoge en febrero y marzo.

  19. El charas nunca se usa para ningún otro propósito, pero el ganja para fumar es usado a veces por médicos ayurvédicos en la preparación de aceites medicados para diversas enfermedades.

  20. El uso del charas en esta provincia quizá se halle más extendido entre las clases bajas, especialmente en las ciudades grandes, que entre cualquier otra sección de la población. El uso del ganja no se circunscribe a ninguna clase particular ni a ninguna localidad particular, pero hay sectas de mendicantes religiosos que son fumadores habituales e incluso excesivos. Entre las otras clases que usan ganja pueden mencionarse los agricultores y jornaleros, los portadores de palanquín, los pescadores, los barqueros y los dhobjes; pero también pueden hallarse devotos de la droga incluso entre las respetables clases medias.

  21. Se prefiere el chur ganja por tener las propiedades embriagadoras más fuertes que las otras dos variedades —plana y redonda.

  22. El charas importado de Dacca y del Punjab se usa en esta provincia. El charas de Herat es, sin embargo, considerado el mejor, y también se importa en cierta medida.

  23. El bhang se usa generalmente por las clases a quienes está prohibido el uso de licores espirituosos como estimulante para sus fines, y por regla general como estimulante, especialmente por los brahmanes, kshetriyas y otras castas superiores. El noventa por ciento de los pandas o guías espirituales adscritos a los templos de Baidyanath, Deogurh y Gaya en Behar son, como clase, adictos al uso del bhang. El bhang es también muy usado por los cipayos hindúes nativos.

  24. Mis observaciones me llevan a creer que últimamente ha habido una disminución en el consumo de las drogas del cáñamo, especialmente del bhang, cuyo uso entre las inteligentes clases medias está siendo suplantado por el uso ilícito del alcohol. En el caso del ganja y del charas, el aumento de los derechos, así como las facilidades para obtener licor barato, pueden explicar la disminución del consumo.

26 y 27. Hablando en general, puedo afirmar que en esta provincia los consumidores habituales excesivos de ganja son los sadhbus o mendicantes religiosos peripatéticos; los consumidores habituales excesivos de bhang son los pandas o guías espirituales adscritos a los templos de Baidyanath y Gaya y otros templos similares. Me es imposible determinar su proporción respecto del total de consumidores de estas dos drogas; pero creo que, tras la debida investigación, se hallaría que la proporción de todos los consumidores habituales excesivos respecto del total de consumidores no es muy elevada. Por regla general, todos aquellos que usan estas dos drogas para vencer la fatiga, para evitar los malos efectos de la exposición y como estimulante tras un duro día de trabajo son consumidores habituales moderados. Del hecho de que los sadhus y los pandas, como se ha mencionado arriba, sean consumidores habituales excesivos, puede inferirse que la ociosidad y la falta de intereses mundanos, junto con la noción de que las dos drogas son útiles para la concentración de la mente con fines religiosos, son factores importantes que conducen al uso habitual excesivo. Otro factor en los casos de otros, aunque no una clase numerosa, puede hallarse en los deseos de placer sexual.

  1. El bhang se usa generalmente por las clases a quienes está prohibido el uso de licores espirituosos como estimulante para sus fines. No tengo conocimiento de la existencia de costumbre alguna de adorar las plantas del cáñamo, pero el bhang y el ganja se colocan a veces como ofrenda nativa en el santuario de Siva.

  2. Los ingredientes que ordinariamente se mezclan con el bhang son hojas secas de rosa, pimienta negra, agua de rosas, keora, anís, almendra, cardamomo, azúcar y otras especias para mejorar el sabor. La dhatura se mezcla a veces con él por aquellos a quienes el bhang no logra embriagar. Una pequeña cantidad de hojas secas de tabaco es probablemente el único ingrediente que ordinariamente se mezcla con él. Una preparación llamada bhang massala se vende en las aldeas, y quienes la consumen no son una clase muy respetable, ni de cuyo descontento pueda surgir posiblemente peligro político alguno.

  3. El consumo de las drogas del cáñamo se practica tanto en soledad como en compañía. Quienes son consumidores habituales moderados generalmente preferirían la soledad. Los consumidores excesivos ocasionales casi generalmente se entregan en compañía. No hay una época particular de la vida a la que se circunscriba el uso de las drogas; se usan desde la adolescencia hasta la extrema vejez. Las mujeres y los niños, por regla general, no se entregan a las drogas del cáñamo. Pueden hallarse algunas mujeres de las clases bajas; pero probablemente ninguna en el ganja por motivos religiosos, tales como brahmanes, kshetriyas y otras castas superiores.

  4. El hábito no se forma fácilmente, pero una vez formado es difícil de romper, y entonces la privación de las drogas produce postración física. El hábito moderado no necesariamente degenera en excesivo.

  5. El uso de intoxicantes, licores espirituosos y bhang particularmente entre las clases bajas es una vieja institución durante el Holi o el carnaval de los hindúes. Las clases a quienes no se prohíbe el uso de bebidas espirituosas se entregan libremente al bhang y a los dulces hechos con bhang, técnicamente llamados majum. La costumbre es ofrecer algo intoxicante a todo visitante que llegue a vuestra casa en ese día, y la gente de las aldeas se excede en esto. El bhang, el ganja o el charas, por supuesto, no son esenciales para el Holi desde un punto de vista religioso, pero lo que es más importante, son consuetudinarios, y la costumbre tiene en este país toda la fuerza de la religión. El uso de estas drogas en esta ocasión es, por supuesto, excesivo; es perjudicial como lo son todos esos excesos, a causa de la postración física temporal que provoca como efecto reaccionario, pero comúnmente no conduce a la formación de hábitos.

  6. Existe una opinión pública con respecto al uso de estas drogas. Por ejemplo, el uso de ganja está rodeado de la noción de que las dos drogas son útiles para la concentración de la mente con fines religiosos.

  7. Sería una privación para la clase habitual de consumidores el renunciar al uso de las drogas. Para los sadhus sería una privación grave, pues se dice que las drogas ejercen una acción útil en la práctica de lo que se llama «hatha yoga», o la regulación de la respiración mediante posturas sistemáticas para los fines de la concentración de la mente. Pero en todos los casos habría privación más o menos después de formado el hábito; pues considero que el hábito de entregarse a los intoxicantes, ya sean drogas del cáñamo o licores espirituosos, una vez decididamente formado, produce un estado peculiar del sistema nervioso, que se vuelve entonces casi natural al hombre, y cuando la influencia de los intoxicantes se retira de golpe, ese sistema se colapsa.

  8. Creo que es posible prohibir el uso del charas, al menos en esta provincia. El charas se usa en muy pocos lugares; se importa en pequeñas cantidades de lugares distantes; el precio es más alto que el de las otras drogas del cáñamo; y después de prohibido su uso, es probable que la demanda cese, o sea tan pequeña que no valga la pena para nadie correr los peligros del contrabando.

El caso es diferente con el bhang y el ganja. En primer lugar, los consumidores son una clase mucho más numerosa, que incluye a los sadhus, notoriamente tenidos en reverencia por las masas; y como la prohibición pronto llegaría a ser considerada como una intromisión en las libertades de aquellos sadhus que son también maestros religiosos, podría darse a la prohibición una interpretación especiosa como intromisión en la religión misma. Esto sería sin duda un peligro político. En segundo lugar, no creo que fuera practicable impedir el uso ilícito del bhang en todo caso, ya que crece silvestre en la provincia; y nada menos que un ejército de empleados del impuesto sería capaz de hacer cumplir la prohibición; mientras que, por otro lado, la aplicación de tal prohibición por medio de hombres mal pagados naturalmente adquiriría un carácter inquisitorial.

Es más que posible que la prohibición fuera seguida del recurso a estimulantes alcohólicos y, en un número menor de casos, a otras drogas como la nuez vómica y la dhatura.

  1. Así lo creo, y atribuyo el hecho a la moda creciente entre las clases educadas a la inglesa de entregarse a los estimulantes alcohólicos. El alcohol se consume ahora de manera mucho más ilícita por miembros de clases a quienes su uso está social o religiosamente prohibido que hace quince años. Numéricamente tales consumidores pueden ser muy pocos, pero el hecho existe de todos modos, e indica que mientras la educación occidental tiene la tendencia a borrar las costumbres antiguas y muchas restricciones sociales como supersticiosas, no siempre proporciona sustitutos saludables para ellas.

  2. Más bien lo contrario. La creencia general es que fumar la planta del cáñamo es más perjudicial que comerla o beberla. Los fumadores excesivos de ganja sufren más en su salud que los bebedores excesivos de bhang. En el caso de los primeros, los malos efectos aparecen antes que en el caso de los segundos. Se conocen casos de bebedores excesivos de bhang que han vivido hasta la vejez sin sufrir materialmente en su salud debido a su hábito, mientras que los fumadores excesivos de ganja tarde o temprano contraen enfermedades del pecho o del cerebro.

Es, sin embargo, inseguro generalizar a partir de un número limitado de casos, pero la creencia popular es que comer o beber es la mejor forma de usar las drogas del cáñamo que fumarlas.

  1. El bhang se usa en la preparación de varias medicinas ayurvédicas; también se bebe frecuentemente solo o en combinación con drogas adecuadas para la eliminación de hemorroides y estreñimiento. En el tratamiento de las enfermedades del ganado también se usa en gran medida. El ganja es usado por los médicos ayurvédicos en la preparación de varias clases de aceites para aplicación externa.

  2. El uso moderado del bhang puede ser beneficioso en sus efectos:

(a) Como accesorio alimenticio o digestivo. Bajo la influencia del bhang puede consumirse y digerirse una mayor cantidad de alimento, especialmente de tipo sacarino y feculento, y este efecto es popularmente bien conocido.

(b) El uso moderado del ganja puede ser beneficioso en sus efectos para dar resistencia bajo esfuerzo severo o exposición, o para aliviar la fatiga. La inmunidad de los sadhus a los malos efectos de la exposición, a los que son extremadamente propensos, se atribuye al uso del ganja. He conocido miembros de esta clase que pasaban toda la noche en la orilla del Ganges o en cualquier lugar igualmente expuesto en el mes más frío del año sin ningún abrigo sobre sus cabezas ni paño alguno para cubrir sus cuerpos, excepto una estrecha tira de taparrabos, y soportaban esta extraordinaria exposición impunemente tomando chillum tras chillum de ganja.

Los dhobis, barqueros y pescadores, que tienen que estar constantemente a la intemperie con toda clase de tiempos y siempre en contacto con el agua, atribuyen al uso del ganja su escape de los efectos nocivos de la exposición. Como alivio de la fatiga he visto a porteadores de palanquín caminar diez millas con su desgarbada máquina y sus ocupantes bajo el sol más abrasador, y en un breve descanso sudar como caballos y parecer completamente extenuados, pero tras pasar de mano en mano uno o dos chillums de ganja recorrían otras diez millas como una remuda de animales frescos.

La última parte de esta cuestión queda respondida por lo que se ha expuesto arriba. Me refiero al uso habitual moderado con los propósitos de (2) y (d), y al uso ocasional moderado con los propósitos de (3) y (c).

(c) Como febrífugo o preventivo de la enfermedad en comarcas palúdicas, es bien sabido que a veces un trago de bhang tomado unas horas antes del «paroxismo en la terciana cotidiana» y de otras clases de fiebre palúdica abrevia el ataque, y no es raro que se emplee con este propósito.

(2) De cualquier otro modo, como se ha dicho en otro lugar, los que padecen hemorroides y estreñimiento habitual encuentran que el uso diario de una cantidad moderada de bhang les es sumamente beneficioso para aliviar e incluso curar sus dolencias.

  1. Sin duda alguna.

  2. El efecto inmediato del uso moderado de bhang en el consumidor habitual es una exaltación de las potencias físicas. El efecto es tanto refrescante como embriagador. La bebida no calma el hambre; más bien aumenta el apetito.

El efecto puede durar hasta doce horas o más.

No hay efecto posterior, según alcanzo a saber; pero conforme se acercan las horas en que el consumidor acostumbra tomar el trago, surge una especie de ansia por él, y si no se le proporciona, sigue una inquietud.

45 y 46. Hasta donde alcanzan mis observaciones, no se siguen efectos morales nocivos del uso habitual moderado de los fármacos del cáñamo, ni del uso habitual excesivo.

Los efectos físicos del uso habitual moderado de bhang conducen, según la creencia popular, a la longevidad; en todo caso, los efectos no son físicamente dañinos, pero el uso habitual excesivo es físicamente dañino.

Creo que los efectos del uso moderado de bhang sobre las facultades mentales consisten en producir un estupor parcial o una lentitud en su acción. Del uso habitual excesivo, los efectos mentales pueden ser la idiotez parcial y la melancolía.

El ganja es físicamente dañino incluso en cantidades moderadas si se toma habitualmente. Tarde o temprano produce afecciones del pecho o del cerebro. Si se usa en cantidades excesivas, estas afecciones se producen más rápidamente. Pero pueden hallarse casos de consumidores moderados que escapan impunemente a cualquier consecuencia física dañina. Estas consecuencias son sin duda aceleradas y agravadas por la falta de alimentos ricos en féculas y aceites, y, por el contrario, si no del todo prevenidas, considerablemente retardadas por el uso de tales alimentos. Sobre las facultades mentales, los efectos del ganja, a diferencia de los del bhang, son más excitantes que soporíferos. Se sabe de casos de enajenación mental que han surgido incluso del uso moderado del fármaco.

No tengo noticia de ningún caso de perversión de las facultades morales por el uso habitual moderado o excesivo del fármaco.

47 y 48. En mi opinión, el uso habitual moderado o excesivo de los fármacos del cáñamo no hace que los niños nazcan con gérmenes potenciales del hábito en ellos, a diferencia de los hijos de los dipsómanos. En cuanto a cualquier otro efecto del hábito de los padres, si la constitución de los padres está deteriorada por él, entonces los niños son naturalmente débiles y enfermizos, pero niños semejantes nacen de padres cuya constitución está deteriorada por cualquier otra causa.

49 y 50. El bhang en cantidades moderadas, y a menudo mezclado con otros fármacos, se usa como afrodisíaco, también por las prostitutas; pero según mi conocimiento no es más perjudicial cuando se usa con este propósito que cuando se usa por sus propiedades narcóticas. Pueden hallarse casos de pérdida de la potencia viril, parcial o temporal, consiguientes al uso excesivo del fármaco como afrodisíaco.

51 y 52. Hasta donde alcanzan mis observaciones, no creo que una gran proporción de malos caracteres sean consumidores habituales moderados o excesivos de los fármacos del cáñamo, ni parece haber ninguna conexión especial entre el crimen y estos fármacos.

  1. La indulgencia excesiva en estos fármacos puede conducir a la comisión de un crimen no premeditado, pero entonces sería propiamente debido a la enajenación mental temporal causada por tal indulgencia. No tengo noticia, sin embargo, de ningún caso de ello ni del uso de la manía homicida consiguiente a la indulgencia excesiva en los fármacos del cáñamo.

  2. No tengo noticia de que ninguno de estos fármacos sea usado por criminales con el propósito mencionado en esta cuestión.

  3. Creo que pueden hallarse algunos casos en los registros de nuestros tribunales de policía del uso de estos fármacos por criminales con el propósito mencionado en esta cuestión. Puede producirse un completo embotamiento con dosis excesivas de los fármacos en personas no habituadas a ellos, pero diversos grados de impotencia, sin llegar al completo embotamiento, pueden bastar para los propósitos de los criminales.

No creo, sin embargo, que tales casos sean muy comunes.

  1. En moderación, los efectos del bhang se modifican para mejor con la mezcla de sustancias refrescantes como hojas de rosa, agua de rosas, keora, anís, almendra, las semillas de diferentes clases de melón y pepino, etc., etc., etc. Estas sustancias tienen la tendencia a contrarrestar el exceso de sequedad y constricción laríngea que el bhang solo produciría. Por regla general, no se mezclan tales sustancias con el ganja; solo un poco de hojas secas de tabaco es todo lo que se mezcla con él. Los consumidores excesivos de bhang mezclan a veces semillas de dhatura con su trago, porque el bhang solo, tras un tiempo, deja de embriagarlos lo suficiente.

  2. No tengo noticia de que el ganja o el charas se coman o beban jamás.

Nota.—No teniendo suficiente información sobre el sistema existente de administración del impuesto en lo que respecta a los fármacos del cáñamo, no me considero competente para aventurarme con ninguna crítica o sugerencia, ni para responder a las cuestiones de este capítulo.

Prueba oral.

Cuestión 1.—Mis respuestas fueron escritas por un maestro de escuela. Le di un bosquejo general de mis opiniones y él redactó las respuestas con sus propias palabras.


Pregunta 35.—El ganja se produce en este país a partir de la planta silvestre, pero no entra en uso, porque el Gobierno hace que se destruya. Puede haber un consumo ilícito muy ocasional. Se cultiva un poco de cáñamo en los patios y campos de la gente, y será muy difícil ponerle fin. Una persona no es acreedora a castigo por permitir que la planta crezca en su terreno si no la cultiva, o si no puede establecerse la intención de usarla como ganja. Si la existencia de plantas pequeñas en tales lugares se hiciera punible, resultaría bastante opresión. Si el Gobierno dicta una orden de que la planta de cáñamo sea extirpada en las tierras ocupadas, se cumplirá.

Mi afirmación de que la prohibición podría considerarse una interferencia con la religión se aplica solo a los seguidores de las sectas Shaiv y Shakti.

Pregunta 42.—Es opinión de los médicos hindúes que la fiebre y el paludismo se tratan beneficiosamente con bhang. He visto casos en que se administró, pero yo nunca lo he tomado.

Pregunta 45.—Al decir que no hay malos efectos morales por el uso excesivo del cáñamo, quiero decir que no conduce a un comportamiento ruidoso, a injurias y a peleas como lo hace el uso del alcohol. Solo he visto muy pocos consumidores excesivos.

La locura proviene del uso excesivo y no del moderado de la droga.

  1. Evidencia de Basu Nunvo Lat Gossain, brahmán, zamindar, Serampore.

  2. Mis informaciones se derivan de averiguaciones hechas cuidadosamente entre los arrendatarios de mis fincas, y en cuanto al distrito de Hughli, tanto entre los arrendatarios como entre los tenderos con licencia de cáñamo de todas clases.

  3. Las definiciones dadas en la pregunta 2 pueden aceptarse como correctas. Se conocen en Serampore y sus alrededores como siddhi o bhang, charas y ganja.

  4. La planta de cáñamo crece espontáneamente en todos los lugares de la Baja Bengala. Se cultiva abundantemente en los distritos de Rajshahi, Bhagalpur y, junto a este, en Jessore.

  5. Se dice que el suelo húmedo es favorable al crecimiento del cáñamo.

  6. En la provincia de Bengala se cultiva la planta de cáñamo en el distrito de Rajshahi y en algunas partes de Jessore. Hay un gran cultivo de la planta de cáñamo que produce ganja en los dos distritos antedichos. En Behar se cultivan en gran cantidad las especies de cáñamo que producen siddhi.

  7. Las personas que cultivan cáñamo por sus propiedades narcóticas no forman una clase especial. Los cultivadores de Rajshahi y Jessore son en su mayoría mahometanos.

  8. La planta de cáñamo se cultiva en los distritos de Rajshahi y Jessore. El suelo húmedo favorece el crecimiento del cáñamo del que se produce el ganja.

  9. El bhang no lo prepara generalmente la gente en sus casas. Las hojas del cáñamo macho silvestre no hacen buen bhang y rara vez se usan.

El ganja y el charas no pueden prepararse a partir de la planta silvestre dondequiera que crezca.

  1. Las tres drogas (ganja, charas y bhang) se deterioran al conservarse más de unos seis meses. Pierden su efecto con el tiempo. Si se guardan en receptáculos bien cubiertos y se exponen al sol de vez en cuando, podría prevenirse el deterioro. De hecho, así se hace actualmente por los vendedores con licencia.

  2. El ganja y el charas se usan solo para fumar.

  3. Los cultivadores, pescadores, vigilantes nocturnos, ascetas, músicos y otras personas cuyas ocupaciones implican duro trabajo corporal o exposición a las inclemencias del tiempo son generalmente adictos a fumar ganja, y en un porcentaje muy pequeño de casos, charas. Algunos incluso de la clase superior fuman ganja y charas. Entre la clase superior la costumbre prevalece más en Behar que en la Baja Bengala. El uso del charas está decayendo entre todas las clases de personas dadas a fumar cáñamo.

  4. Las especies redondas de ganja se prefieren para fumar.

  5. Se usa principalmente el charas de Nepal y Gorakhpur.

  6. El bhang rara vez lo usa para fumar más que un número muy pequeño.

  7. El bhang se come y se bebe mayormente por la gente del interior. En la Baja Bengala lo usa un porcentaje muy pequeño de la gente de todas las clases.

  8. El uso del charas ha disminuido mucho, pero el uso del ganja y del bhang va en aumento.

Las razones de lo primero, por lo que he podido averiguar, son (1) el precio más alto del charas en comparación con el del ganja; y (2) el ganja se considera un agente intoxicante más vivo que el charas. La razón de lo segundo es que tanto el ganja como el siddhi se usan como sustituto más barato y menos dañino que los licores espirituosos.

  1. (1) Los consumidores habituales moderados necesitan de un cuarto a medio anna cada uno.

(2) Los consumidores habituales excesivos, de un anna a dos annas cada uno.

  1. El ganja se mezcla usualmente con hojas de tabaco.

El bhang massala se compone de semillas de adormidera, pétalos de rosas, semillas de pepino, anís y pimienta.

  1. En la Baja Bengala el ganja y el charas rara vez los fuman mujeres o niños. El uso de las tres drogas está principalmente confinado al sexo masculino.

  2. La costumbre de fumar ganja y charas no se forma fácilmente. La costumbre de comer o beber bhang se forma fácilmente. Cuando la costumbre se ha contraído, es difícil dejarla. No hay muy gran tendencia, en el caso de ninguna de estas drogas, a que la costumbre moderada se desarrolle hasta la excesiva, no hasta el punto que en el caso de los licores espirituosos.

  3. En la Baja Bengala el bhang lo beben los hindúes el día en que la imagen de Durga se entrega al agua, lo que generalmente se llama el Bijoya. Esto es en parte costumbre religiosa y en parte social. El uso del bhang en ese día es templado. Ciertamente esto no conduce a la formación de la costumbre, ni es perjudicial en modo alguno.

  4. El uso habitual de estas drogas siempre se ha desaprobado. No hay costumbre de adorar el cáñamo por ninguna secta del pueblo, por lo que sé.

  5. Sería una privación grave para varias clases de consumidores si se les obligara a renunciar al uso de estas drogas.

Las personas cuyas ocupaciones los exponen constantemente a las inclemencias del tiempo, o que tienen que estar en el agua por mucho tiempo o mantenerse despiertos por las noches, o que trabajan en lugares pantanosos e inundados, encuentran en el uso de estas drogas suficiente protección contra los peligros a que sus duras vidas los exponen. Su número es grande.

  1. Los kabirajes o médicos nativos usan ganja y bhang en la preparación de algunas de sus medicinas. El bhang se usa también en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  2. El uso moderado de ganja y bhang es beneficioso por dar resistencia bajo severo esfuerzo o exposición, por aliviar la fatiga y como febrífugo; poseen también virtudes medicinales. Se cree que el bhang es beneficioso en casos de diarrea crónica.

  3. Considero que el uso moderado de estas drogas es inofensivo por las razones expuestas en mi respuesta n.º 41.

  4. Nunca se sabe que los consumidores moderados de estas drogas sean ofensivos a sus vecinos.

  5. El efecto inmediato del uso moderado de estas drogas en los consumidores habituales es que es refrescante. No intoxican a los consumidores habituales. No calman el hambre, pero se cree que son buenos aperitivos. El efecto de estas drogas dura unas tres o en algunos casos cuatro horas.

  6. El uso habitual moderado de estas drogas no deteriora la constitución ni perjudica la digestión ni causa pérdida de apetito ni menoscaba el sentido moral.

El uso excesivo de estas drogas embota el intelecto y a veces produce locura.

51, 52, 53. No parece que ninguna clase especial de crimen o los crímenes en general tengan conexión alguna con el uso de estas drogas, ya sea moderado o excesivo. No conozco ningún caso en que el uso de estas drogas haya conducido a un frenesí homicida temporal.

  1. No hay casa con licencia para fumar ganja, bhang y charas. Hay licencia para tiendas de venta de estas drogas.

  2. No se consultan los deseos del pueblo antes de abrir una tienda en ninguna localidad; ni me parece necesario hacerlo.

  3. Evidencia de Gossain Monenpra Gir, sanyasi, zamindar, English Bazar, Malda.

  4. Estas respuestas se han formulado sobre información obtenida de fumadores, consumidores y comerciantes de drogas de cáñamo.

  5. Estas definiciones pueden aceptarse para este distrito, excepto que el ganja redondo no se prepara rodándolo bajo el pie, sino que se enrolla a mano, y que las hojas secas de la planta de cáñamo se llaman también «bijoya». Estos productos se conocen localmente por los nombres dados en el párrafo 2.

  6. En este distrito la planta de cáñamo crece espontáneamente. Crece también en los distritos montañosos.

  7. La planta de cáñamo se conoce por los nombres de ganja y bhang. Las plantas que no florecen se conocen como bhang.

  8. No se sabe.

  9. El crecimiento es ordinariamente denso.

  10. No en este distrito.

  11. No, no forman una clase especial.

  12. El cultivo de la planta de cáñamo para ganja no está restringido en esta provincia.

  13. Por lo que se sabe, el ganja solo se prepara en esta provincia y en el distrito de Rajshahi. No se sabe la extensión en que se prepara.

  14. Algunos beben bhang moliéndolo con pimienta, azúcar, leche y agua, y algunos lo tragan con agua. El ganja se fuma generalmente mezclándolo con hojas de tabaco.

  15. El ganja y el bhang se deterioran al conservarse. Pierden su efecto con el tiempo. Se conservan buenos alrededor de un año. No se conocen las causas del deterioro ni las medidas para prevenirlo.

  16. El ganja y el charas se usan solo para fumar.

  17. Mayormente las clases bajas fuman ganja. Los miembros de las clases altas lo fuman pero rara vez; los sanyasis lo fuman por regla general. El charas no se usa en este distrito.

  18. El ganja plano se prefiere para fumar. La gente que habita la porción oriental de la provincia prefiere el ganja redondo, y los que viven en el oeste prefieren el ganja plano.

  19. No se sabe.

  20. No.

  21. Todas las clases de gente beben bhang en casos en que no se tiene oportunidad de beber. Se recurre también a comerlo. La gente que habita la porción oriental de estas provincias es menos adicta a ello que los que viven en el oeste.

  22. El uso del ganja va en disminución. La razón es, por tanto, atribuible al alto precio. Nada se sabe en cuanto al uso del charas y del bhang.

  23. Las hojas de tabaco se mezclan ordinariamente, y los polvos de sándalo ocasionalmente, con el ganja. Azúcar, rosa, semillas de pepino, pimienta, mohuri, hielo, elaichi, leche, badam, posto-dana se mezclan ocasionalmente, y mohuri y pimienta ordinariamente, con el bhang. La dhatura rara vez se usa.

Las hojas de tabaco se mezclan con el ganja para prevenir la tos, y los polvos de sándalo se mezclan para perfumar el ganja. Los ingredientes que ocasionalmente se mezclan con el ganja son con fines de lujo, y los ingredientes que ordinariamente se mezclan con el bhang son con fines refrescantes. La respuesta del segundo párrafo de esta pregunta no se sabe.

  1. Estas drogas se consumen tanto en soledad como en compañía, pero no se sabe su extensión.

Sí, está principalmente confinado al sexo masculino. La práctica no está limitada a ninguna época de la vida. No es usual en los niños.

  1. La costumbre de consumir ganja se forma fácilmente, pero no es el caso con el bhang. En cuanto al charas, nada se sabe. Sí, la costumbre de fumar ganja es difícil de dejar. Hay una tendencia, en el caso de todas las drogas, a que la costumbre moderada se desarrolle hasta la excesiva.

  2. No hay costumbre, ni social ni religiosa, en cuanto al consumo de ninguna de las drogas.

La respuesta de la porción restante no es, por tanto, necesaria.

  1. El consumo de estas drogas se considera generalmente como degradación. En la opinión pública, la práctica es condenada. Como son drogas intoxicantes, su uso se tiene por deshonroso. No existe tal costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  2. Sería una privación grave para los consumidores de estas drogas renunciar a su consumo.

Afectaría a la salud de los consumidores. La respuesta de la última porción no se conoce.

  1. No es factible prohibir el uso de una o de todas estas drogas. La droga se consumiría ilícitamente. Si el precio de las drogas se elevara considerablemente, la prohibición podría hacerse cumplir.

La prohibición ocasionaría algún descontento entre los consumidores. El descontento no llegaría a constituir peligro político. La prohibición podría ir seguida del recurso a otras drogas.

36, 37, 38 y 39. No se conoce.

  1. No se conoce. El bhang se emplea en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  2. (a) El uso moderado de ganja, bhang y charas es beneficioso en sus efectos como digestivo y como remedio contra el frío.

(b) Proporcionar resistencia bajo severo esfuerzo y exposición, y aliviar la fatiga.

La clase inferior de la gente usa generalmente estas drogas para los propósitos antedichos, pero su proporción no se conoce. Aquí se hace referencia al uso habitual moderado de estas drogas.

  1. No es necesario.

  2. Sí.

  3. No hay necesidad de imponer control alguno sobre el cultivo de la planta del cáñamo para la producción de bhang.

  4. No se consultan los deseos de la gente antes de abrir una tienda en una localidad. Debería consultarse la opinión pública local.

  5. Evidencia de Basu Kattkisto Sarkar, Kayasth, Talukdar, Kasundi, Jessore.

  6. Por averiguaciones. 2. Sí. Las definiciones dadas por el Dr. Prain pueden aceptarse.

Se la conoce por el nombre que da el Dr. Prain.

  1. Jessore. No tengo conocimiento de la localidad particular donde abunda.

  2. Se la conoce únicamente como bhang silvestre.

  3. Según mi conocimiento, el cáñamo silvestre crece generalmente en terreno un poco seco y alto.

  4. El crecimiento del cáñamo silvestre en este distrito no es ordinariamente denso, sino disperso.

  5. No hay cultivo de la planta del cáñamo en este distrito ahora, pero tengo entendido que antiguamente en Kotchandpur, en la subdivisión sudder de Jessore, había cultivo de la planta del cáñamo.

  6. Nada.

  7. No tengo experiencia del método de cultivo de la planta del cáñamo.

  8. Tengo entendido que las personas que cultivan la planta del cáñamo son de la misma clase que los demás cultivadores agrícolas.

  9. Según mi conocimiento, las plantas cultivadas para la producción de ganja nunca se crían de las semillas del cáñamo silvestre.

  10. No.

  11. Según mi conocimiento, en la provincia inferior de Bengala la planta del cáñamo para ganja sólo se cultiva en la subdivisión de Naogaon del distrito de Rajshahi y en algunas partes del distrito de Bogra. No sé por qué se eligen estos dos distritos.

No, el cultivo no es común a todos los distritos.

No sé si hay condiciones especiales de clima y suelo, etc., necesarias para el cultivo del cáñamo. Tampoco sé si hay alguna parte en esta provincia donde su cultivo sería imposible.

  1. En el distrito de Jessore no se prepara ni ganja ni charas ni bhang.

  2. No lo sé.

  3. En el distrito de Jessore el bhang no lo prepara la gente en sus casas. Sí, según mi conocimiento, el bhang puede prepararse de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. No, ni ganja ni charas pueden prepararse de la planta silvestre dondequiera que crezca.

  4. Por gente de la clase cultivadora.

  5. No lo sé.

  6. La ganja y el charas se usan generalmente para fumar, pero a veces la ganja se usa con propósitos medicinales.

  7. En el distrito de Jessore generalmente, la gente de clase inferior, como los porteadores de palanquín, domes, bagdis y buna-coolies, fuman ganja, y su número es pequeño. Los sanyasis, baisnabs y fakires también fuman ganja, pero el charas no se usa generalmente en este distrito.

  8. En el distrito de Jessore, según mi conocimiento, se prefieren para fumar el flat y el chur.

  9. No lo sé.

  10. No sé que el bhang se use alguna vez para fumar.

  11. La gente del interior bebe generalmente bhang.

  12. El uso de ganja, charas y bhang, según mi conocimiento, no va en aumento.

  13. Según mi estimación:

(a) consumidores habituales moderados, 50 por ciento;

(b) consumidores habituales excesivos, 5 por ciento;

(c) consumidores ocasionales moderados, 10 por ciento;

(d) consumidores ocasionales excesivos, 2 por ciento.

  1. De la clase inferior de la gente, como bagdi, dome y porteadores de palanquín, etc., el trabajo duro y la compañía de fumadores habituales conducen principalmente a la práctica.

  2. Según mi estimación:

(a) a los consumidores habituales moderados, un pice al día;

(b) a los consumidores habituales excesivos, cuatro pices al día.

  1. Hojas secas de tabaco y hojas de tabaco endulzadas con melaza se mezclan a menudo con ganja, según mi conocimiento. La dhatura nunca se mezcla así. El objeto de estas mezclas es hacer la ganja un poco más suave y también más dulce.

No conozco preparación alguna que se venda con el propósito de ser mezclada con alguna de estas drogas.

Con el bhang tengo entendido que se usan especias, como cardamomo, azafrán y pimienta, con propósitos de bebida. Leche y azúcar se mezclan también con él.

  1. En gran medida estas drogas se usan en compañía, y en cierta medida estas drogas se usan también en soledad. No, las prostitutas de clase inferior tienen la costumbre de usar estas drogas. No; según mi conocimiento no es usual que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  2. Sí, el hábito de consumir estas drogas se forma fácilmente, y también es difícil abandonarlo una vez contraído. No, no necesariamente.

  3. El último día de Durga Puja, es decir, el día de Dashami, algunas personas, tras regresar a casa por la tarde, beben un poco de bhang, y según mi conocimiento la costumbre nunca se considera esencial. Es siempre templado. No es ni perjudicial ni es probable que conduzca a la formación del hábito.

  4. El consumo de estas drogas no se considera favorablemente. Hay una tradición de que el dios Siva era muy adicto al uso de ganja y bhang, así que cuando la gente fuma ganja o bebe bhang tiene algunos sentimientos religiosos, pero según mi conocimiento no hay opinión pública social al respecto. No conozco costumbre alguna de adorar la planta del cáñamo. El uso de la ganja está en cierto descrédito. Puede atribuirse al hecho de que los hombres de clase superior no la usan.

  5. En cierta medida sería una privación para las personas que tienen el hábito de fumar ganja si han de renunciar al consumo de esta droga.

  6. En mi humilde opinión no sería factible prohibir el uso de estas drogas. Si así se prohibiera, hay toda probabilidad de que la droga se consuma ilícitamente. Hay también toda probabilidad de descontento entre los consumidores. Ciertamente estos descontentos no llegarían a constituir un peligro político. En mi humilde opinión la prohibición iría seguida del recurso a estimulantes alcohólicos y otras drogas. La prohibición puede hacerse cumplir elevando la tasa actual de derechos.

  7. No.

37, 38, 39 y 40. No lo sé.

  1. Tengo entendido que el uso moderado del bhang puede ser beneficioso en su efecto:

(a) como accesorio alimenticio o digestivo; (b) para dar resistencia bajo severo esfuerzo o exposición, o para aliviar la fatiga.

(c) El uso moderado de ganja, tengo también entendido, sirve como preventivo de enfermedad en lugares insalubres como Ranpur, etc.

(d) No lo sé de ninguna otra manera. Tengo entendido que el 20 por ciento de la clase superior de la gente usa bhang para los propósitos antedichos y el 90 por ciento de la clase inferior fuma ganja en lugares insalubres. Me refiero al uso ocasional moderado en cuanto al bhang y al uso habitual moderado en cuanto a la ganja.

  1. Nada. 43. Según mi conocimiento, los consumidores moderados de ganja, bhang y charas son inofensivos para sus vecinos.

  2. El efecto del uso moderado de bhang, charas y ganja, según me dicen, es refrescante. Produce una pequeña intoxicación. Fumar ganja calma el hambre. Beber bhang moderadamente provoca hambre. Los efectos de la ganja duran unas tres o cuatro horas, y los del bhang unas 12 horas. No sé si la falta de gratificación subsiguiente produce algún anhelo o inquietud.

  3. En mi humilde opinión el uso habitual moderado de estas drogas no produce ningún efecto nocivo, físico, mental o moral. Pero cuando llega al exceso, el efecto es muy al contrario.

Esta respuesta se refiere también a la pregunta 46.

  1. Evidencia de Basu Jagat Kishor Acharya Chaudhuri, brahmín, zamindar, Muktagacha, distrito de Mymensingh.

  2. Siendo zamindar en el distrito de Mymensingh y teniendo ocasión de recorrerlo casi por entero, tuve trato directo con toda clase de gentes y tuve oportunidad de adquirir experiencia personal sobre su hábito de vida y asuntos relacionados con las drogas del cáñamo, respecto a los cuales se formulan mis respuestas.

  3. Estas definiciones pueden aceptarse para el distrito. Excepto el flat ganja no se conoce aquí otra clase. Por el término bhang entiende la gente de este distrito que son las hojas secas de una clase diferente de planta llamada bhang que crece espontáneamente por todo el distrito, especialmente en los parajes montuosos. No está claro, según la definición, si estas plantas de bhang son las mismas que las plantas macho de ganja. El charas sólo se conoce aquí de nombre, pero rara vez se usa.

  4. No conozco ningún distrito donde el cáñamo (ganja) crezca espontáneamente.

  5. No conozco ningún otro nombre por el que la gente del distrito llame a la ganja, aunque tiene tantos nombres en el Léxico Sánscrito.

  6. No tengo conocimiento de qué clase de clima, suelo, pluviosidad, elevación favorecen el crecimiento del cáñamo silvestre.

  7. No tengo información sobre el asunto.

  8. Se dice que el cáñamo (ganja) se cultiva en ciertas partes del distrito de Mymensingh limítrofes con el río Jamuna.

  9. No tengo mucha información sobre los asuntos en cuestión.

  10. No sé mucho de los asuntos que se preguntan en esta pregunta.

  11. No tengo mucho conocimiento sobre los asuntos en cuestión.

  12. Las plantas de ganja pueden propagarse de las semillas que se encuentran en el flat ganja.

  13. No tengo conocimiento sobre los asuntos a que se refiere esta pregunta.

  14. No tengo información sobre la ganja más allá del distrito en que vivo.

  15. (a) La ganja no se prepara en este distrito a gran escala.

(b) El charas no se prepara en absoluto en Mymensingh.

(c) El bhang, como se dijo en mi respuesta n.º 2, lo usa una muy pequeña mayoría, pero no se prepara como se entiende por el término. Algunos usan los fragmentos rotos de ganja que venden los vendedores de ganja con licencia. Se llama patti o chur.

  1. La ganja se fuma generalmente. El majum y otras preparaciones confiteras de ella se comen. Tanto el bhang como el patti se beben en forma de sherbet.

  2. La gente prepara generalmente el bhang en sus propias casas. Puede prepararse también de las hojas de las plantas de ganja. No conozco ninguna otra planta de la que pueda prepararse ganja o charas.

  3. No hay clases particulares que hagan preparaciones de las drogas del cáñamo.

  4. El bhang y la ganja, cuando envejecen, pierden su poder embriagador y se vuelven inútiles al cabo de un año aproximadamente. Se dice que la humedad y la exposición al aire deterioran la esencia embriagadora del bhang y de la ganja. El charas no se deteriora tan rápidamente. Conserva su eficacia durante años si no se expone a la humedad. El charas también se emplea con fines medicinales.

  5. No sé si la ganja y el charas se usan de otras maneras en general, aparte de fumados, aunque a veces con ganja se preparan majoon y otras confecciones embriagadoras. Se dice que a veces se mezcla dhatura con la ganja y se le añade para hacerla más fuertemente embriagadora.

  6. Generalmente se cree que más de la mitad de la sección trabajadora de la comunidad y los artesanos fuman ganja principalmente como refresco, ya sea para estimularse en el duro trabajo que soportan bajo el sol y la lluvia, ya para sumir en el reposo sus miembros fatigados. Y hoy en día el fumar ganja se ha vuelto casi general entre esas clases de personas sin distinción de localidad.

  7. En este distrito se vende ganja plana, y la gente no tiene idea de otras clases aparte de ella.

  8. El charas no es muy conocido en este distrito, y rara vez lo usan los habitantes de este distrito.

  9. El bhang, tal como lo entiende la gente de este distrito, nunca se fuma, sino que solo lo usan unos pocos en forma de sherbet.

  10. Especialmente la gente del interior que reside en este distrito es adicta al uso del bhang como localidad particular donde se bebe bhang.

  11. El uso de la ganja está, creo, en aumento entre las clases trabajadoras, que la encuentran un refresco o lujo barato al que entregarse.

  12. (a) Es difícil precisar exactamente la proporción, pero creo que casi siete dieciseisavos de la población trabajadora son consumidores habituales moderados de ganja, y entre las demás clases la proporción de consumidores de ganja no excederá de tres treintaidosavos de esas clases de personas.

(b) El número de consumidores habituales excesivos es solo escaso, y no pasará de un dieciseisavo de la población.

(c) y (d). Se cree que los consumidores ocasionales moderados y los consumidores ocasionales excesivos son muy pocos y no entran en proporción alguna.

  1. Por la proporción arriba indicada se verá que las clases trabajadoras y los artesanos son principalmente los que se dedican a consumir ganja.

  2. La ración media diaria oscila generalmente entre un octavo de tola y un cuarto de tola para un consumidor moderado, y entre media tola y dos tolas para un consumidor habitual excesivo. He visto a dos o tres hombres que fuman media powa de ganja al día. El costo medio varía según la cantidad de ganja que consumen diariamente, aunque se dice que un consumidor moderado puede arreglárselas con media anna al día, mientras que un consumidor excesivo necesita cuatro annas al día.

  3. He oído que algunos fumadores de ganja excepcionales mezclan dhatura con ganja para hacerla más fuerte, pero el número de tales hombres es muy limitado. No sé si se mezcla alguna otra massala con el bhang aparte de algunas especias para hacerlo fragante. A veces el patti, como se dice en el párrafo 14, es usado por ciertos bebedores de bhang que encuentran que el bhang no es lo bastante fuerte para proporcionarles esa altura de embriaguez a la que les gusta entregarse. Algunos usan bhang y patti mezclados.

  4. El consumo de cada una de estas drogas se practica mayormente en soledad, aunque a menudo los fumadores habituales de ganja que son vecinos se reúnen en ciertas partes del día para pasar sus horas ociosas en charlas agradables, refrescándose y regocijándose con los humos de la ganja. Es el sexo masculino el que usualmente la consume, y excepto algunas mujeres públicas del bazar, ninguna del otro sexo se entrega a la ganja. Los pocos niños que se aficionan a fumar ganja son considerados niños perdidos.

  5. El hábito de consumir ganja se forma temprano, especialmente en malas compañías, y una vez formado es difícil de romper. Y a menudo se encuentra que los consumidores habituales se convierten en consumidores excesivos.

  6. Entre los hindúes, en cierta forma de culto a su dios Mahadeva se usa la ganja, pero hoy en día no lo observan mucho las gentes de bien. Recientemente, entre la gente de clase baja, ha entrado en costumbre una nueva ceremonia con el nombre de Tinlakpeer, en la que la ganja es el ingrediente principal. Al observar la ceremonia, los fumadores habituales y ocasionales de ganja, incluso los no fumadores, se mezclan libremente, y todos se entregan a fumar ganja, y en estas llamadas reuniones religiosas se enseña a la gente a probar la ganja, que es realmente perjudicial.

  7. El consumo de cualquiera de estas drogas se considera perjudicial. La idea religiosa de usarlas está hoy en día desalentada y desacreditada; aunque ciertas sectas religiosas, mayormente ascetas, consideran el fumar ganja como una necesidad para llevar su vida religiosa y alcanzar el objeto de su religión. Entre la gente de este distrito no se adoran las plantas de ganja, y ni siquiera he oído hablar de tal costumbre.

  8. Aunque se piensa que fumar ganja es perjudicial, aun así será una privación total. Y si ya no se les permite la ganja, la mayoría se aficionará a beber licores, especialmente la clase trabajadora de la población, a renunciar a ella, lo cual será prácticamente más perjudicial para su salud así como para sus ingresos. La ganja se usa en este país desde tiempos muy tradicionales, y no es una introducción de la civilización occidental. Para satisfacer sus ansias de embriaguez, conviene más a la constitución del pueblo que cualquier otro ingrediente embriagador.

  9. La prohibición de la ganja en particular podría ocasionar algún descontento entre ciertas clases que no pueden prescindir de ella. Pero creo que cierta restricción es más aconsejable que la prohibición. En mi opinión, no es probable ningún peligro político, excepto el clamor, por tal descontento. La prohibición total de la ganja forzará a la gente a aficionarse a los estimulantes alcohólicos o a la dhatura, que se consideran más perjudiciales que la ganja.

  10. Hasta cierto punto, los estimulantes alcohólicos han sustituido a estas drogas, ya que fumar ganja se considera un hábito innoble de la gente baja. La gente también es propensa a la moda de la época. Entre los bebedores de alcohol, los que beben licores europeos son considerados más dignos que los consumidores de vino del país.

  11. Se dice que fumar charas en forma moderada es más suave que fumar ganja.

  12. No tengo experiencia sobre el asunto planteado en esta pregunta.

  13. No tengo experiencia suficiente para emitir opinión alguna sobre el asunto de esta pregunta.

  14. Sé que los kabirajes nativos preparan cierta clase de medicina afrodisíaca, más bien confecciones, en las que la ganja es uno de los ingredientes. El bhang se usa a veces como medicina digestiva. Nunca he visto que se use la ganja para enfermedades del ganado.

  15. El uso moderado de ganja, como dije antes, da resistencia bajo esfuerzo severo o exposición, o para aliviar la fatiga. En cuanto a otros asuntos referidos en esta pregunta, no tengo mejor conocimiento.

  16. No puedo decir que el uso de la ganja en cualquier forma y manera sea inofensivo a la larga.

  17. Los fumadores de ganja son invariablemente considerados hombres de carácter imprudente e impetuoso.

  18. Solo puedo decir que el uso moderado de ganja es refrescante, y produce embriaguez y promueve el apetito hasta cierto punto.

  19. Los asuntos referidos en esta pregunta están más en la esfera de los médicos que en la mía para responder.

  20. No tengo nada más que responder que lo que he hecho en el párrafo 45. Pero puedo decir hasta cierto punto que los consumidores habituales excesivos generalmente se degradan mental y moralmente, así como físicamente.

  21. Aunque el hábito de fumar ganja no es exactamente hereditario, da licencia a la posteridad para aficionarse al pernicioso hábito de fumar ganja.

  22. No tengo nada más que declarar que lo que he dicho en el párrafo 47. La pregunta necesita en parte conocimientos médicos para ser respondida.

  23. Se dice que la ganja, pero no el bhang, tiene propiedades afrodisíacas.

  24. Es más bien poderosamente venenosa cuando se usa en cantidades excesivas.

  25. Puedo decir que la mayoría de los malos caracteres son fumadores de ganja; y es la ganja la que los hace impetuosos y audaces para perpetrar las acciones viles que cometen.

  26. Creo que se vuelven más feroces y turbulentos por el uso excesivo de ganja.

  27. Creo que sí.

  28. Pienso que sí.

  29. Tengo experiencia de tales casos.

  30. No tengo mucho conocimiento sobre estos asuntos, tal como se refieren en esta pregunta.

  31. Sé que la ganja se fuma, y nada más.

  32. No tengo mucho conocimiento sobre el sistema de la presente administración de impuestos especiales y, en consecuencia, no puedo responder a esta pregunta.

  33. No tengo respuesta que dar.

  34. Se produce muy poca ganja en nuestro distrito, así que no tengo nada que decir respecto a lo preguntado en esta pregunta.

  35. El charas no se produce ni es muy conocido en este distrito.

  36. El bhang, tal como lo entiende la gente de este distrito, crece espontáneamente en abundancia, y creo que no puede adoptarse ningún método que llegue a tener efecto práctico en materia de control.

  37. No estoy en posición de responder a la pregunta, que requiere conocimientos médicos para ser debidamente respondida.

  38. Me gustaría que el Gobierno adoptara reglamentos más estrictos para la importación y exportación de estas drogas que los actualmente existentes.

  39. Me es difícil responder a una pregunta como esta.

  40. No tengo conocimiento del asunto y no puedo emitir opinión alguna.

  41. No tengo respuesta que dar.

  42. En nuestro distrito hay tiendas de ganja casi en cada pueblo y mercado de la mufassal, donde generalmente acuden los fumadores de ganja y fuman ganja; y a veces personas inocentes son tentadas a usar ganja en estas tiendas.

  43. Nunca se consultan ni se consideran los deseos de la gente al abrir una tienda de ganja en cualquier localidad. Las autoridades de impuestos especiales dan licencia a los solicitantes para abrir estas tiendas. La opinión pública debe necesariamente ser considerada y consultada.

  44. No tengo conocimiento sobre los asuntos planteados en esta pregunta, y ninguna respuesta que dar.

Apéndice a la declaración de Babu Jagat Kishor Acharjea Chaudhuri.

Carta n.º 460-A4., fechada en Calcuta, el 6 de marzo de 1894, de T. [ilegible], Esq., Secretario de la Junta de Rentas, Provincias Inferiores, al Secretario de la Comisión India sobre Drogas de Cáñamo.

En continuación del endoso de la Junta n.º 2274-B., fechado el 28 de diciembre de 1893, se me ordena declarar, para información de la Comisión, que al recibirse las respuestas a las preguntas formuladas por la Comisión India sobre Drogas de Cáñamo, se ordenó una investigación respecto al presunto cultivo de ganja en ciertas aldeas de Mymensingh cerca del río Jamuna. El Colector de Mymensingh informa que el Babu no puede especificar las aldeas en cuestión donde se dice que se cultiva ganja, y que claramente se halla bajo algún malentendido. Se comisionó a un Subinspector local de Impuestos Especiales para entrevistarse con el Babu con el fin de hacer las investigaciones necesarias sobre el asunto, y del informe que ha presentado parece que el Babu Jagat Kishor Acharjea Chaudhuri se hallaba bajo una ilusión cuando envió sus respuestas a las preguntas de la Comisión.

  1. Declaración de Babu Kameswani Persad, Zamindar, Monghyr.

  2. Debo mi información a la tradición oral. También he oído hablar de estas drogas a las personas que las consumen.

  3. No tiene nombres diferentes por lo que sé.

  4. El bhang generalmente lo prepara la gente en sus casas.

  5. Por la clase cultivadora.

  6. La ganja y el charas se usan solo para fumar. No sé si se les da algún otro uso.

  7. La ganja la fuman los mendicantes religiosos y la gente de clase baja, y el charas mayormente los muhammadanos en casi toda localidad.

  8. Se prefiere la ganja plana para fumar. Las tres clases se usan según los medios de los consumidores.

  9. No.

: 24 Todas las clases de personas y localidades, pero especialmente en las Provincias del Noroeste, donde la mitad de la población come o bebe bhang, y solo unas pocas personas en Bengala. 25. El uso de estas drogas se debe a que son costosas.

  1. No se usa dhatura. Bhang mezclado con bhang. Sus ingredientes son achicoria negra (Kasni), semillas de pepino, y se consumen en casi todos los lugares.

  2. Estas drogas se consumen generalmente en compañía. El consumo se limita principalmente al sexo masculino, y se practica en la juventud. Los niños no las consumen.

  3. Sí; no es difícil abandonarlas si no se ha formado el hábito. Sí; existe tal tendencia.

  4. No hay costumbre social, excepto la costumbre religiosa, que prevalece solo entre los mendicantes religiosos en cuanto al consumo de bhang y ganja.

  5. Parece haber una tendencia a la práctica del bhang. El uso de charas y bhang produce malos efectos. Por eso se tienen en descrédito. No hay costumbre de adorar la planta del cáñamo, pero a veces, al realizar obras religiosas, ciertas personas hacen ofrendas de ganja y bhang.

  6. Aquella clase de consumidores que han estado usando las drogas durante mucho tiempo, y que por lo tanto han formado un hábito, sufrirán una privación seria si se ven obligados a abandonarlas.

  7. No; si se impone la prohibición, las drogas se usarán ilícitamente. La prohibición ocasionará un grave descontento entre los consumidores.

37 y 38. No. 40. Solo el bhang se usa con fines medicinales; la opinión pública respecto a la ganja y el bhang se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  1. El uso moderado del bhang puede ser beneficioso en sus efectos.

  2. El uso moderado de charas y ganja no hará mucho daño. 43. Sí.

  3. No; el uso moderado no producirá malos efectos.

  4. No.

  5. No lo usan las prostitutas. Si se usa moderadamente, no produce impotencia. Si se toma en exceso, seguirán resultados muy perjudiciales, y puede producir efectos nocivos, físicos, mentales y morales.

  6. Sí; usan ganja. Su uso moderado no tiene conexión con ningún crimen.

  7. Sí, no conozco ningún caso así.

  8. Rara vez. La estupefacción completa solo puede inducirse cuando la droga se mezcla con alguna otra cosa.

  9. Evidencia de Basu Krisana Onanpra Rat, Baidya, pensionista del Gobierno y zamindar.

  10. Estuve en el Servicio Subejecutivo durante unos 27 años y estuve a cargo del Departamento de Abkari de la Subdivisión de Pirojpur durante unos 2 años, del Distrito de Mymensingh durante más de un año, y del Distrito de Dacca durante unos 5 años. Pirojpur está en el Distrito de Backergunge. Cuando estuve a cargo del Departamento de Abkari, tuve oportunidad de obtener información sobre las drogas del cáñamo.

  11. Las definiciones dadas por el Dr. Prain son correctas y pueden aceptarse en los distritos que he nombrado, a saber, Dacca, Mymensingh y Backergunge, y en otros donde he estado en el curso de mi servicio; los nombres conocidos localmente son también los mismos, a saber, flat, round y chur ganja.

  12. La planta del cáñamo (silvestre) macho generalmente y en su mayoría, y hembra en casos extremadamente raros, crece espontáneamente en los Distritos de Dacca y Mymensingh. No recuerdo haber visto la planta en Backergunge.

En el Distrito de Dacca es abundante, especialmente en la subdivisión de Manikgunge, donde está mi hogar. Puedo aventurarme razonablemente a decir que también es abundante en otras partes de Dacca y en algunas partes de Mymensingh, donde la tierra no es muy baja.

  1. Se llama bhang o siddhi y se refiere exactamente a la misma planta.

  2. Invariablemente he visto crecer el cáñamo silvestre en tierras que se usan como terrenos de vivienda. No son necesarias condiciones especiales de clima, suelo o lluvia.

  3. Su crecimiento es denso ordinariamente.

  4. No hay cultivo de la planta del cáñamo en los distritos de los que tengo experiencia, a saber, Dacca, Mymensingh y Backergunge. Sé también que no hay tal cultivo en Tippera, Noakhali y Faridpur. En casos raros, una o dos plantas hembra crecen espontáneamente en las premises de los fumadores de ganja, pero los fumadores se cuidan de ocultar el hecho a las autoridades por miedo al castigo.

  5. No se necesita respuesta.

  6. No puedo dar información sobre este punto, ya que los cultivadores de la planta del cáñamo solo se encuentran en Rajshahi, distrito del cual no tengo experiencia y no puedo dar información.

  7. No he visto el cultivo. Dije que nunca he estado en Rajshahi. Mi evidencia será de oídas. Me dicen que a veces se obtienen semillas de la planta hembra de cáñamo silvestre. No tengo razón para suponer que el cáñamo silvestre se cultive especialmente en algún lugar para producir ganja. El cultivo se limita solo al Distrito de Rajshahi en el Bajo Bengala. No puedo dar la información requerida por esta pregunta, en cuanto a por qué se limita a un solo distrito y no es común a todos los distritos. Creo que el cultivo no es imposible, pero nunca se ha intentado en ningún otro distrito.

  8. Mi respuesta se refiere a los distritos de Dacca, Mymensingh y Backergunge. En ninguno de estos se hace preparación alguna de la planta del cáñamo para ganja, charas y bhang, pero las hojas del cáñamo silvestre se secan y conservan en pequeña cantidad por algunas personas para uso medicinal.

  9. No hay preparación de ningún tipo en los distritos mencionados anteriormente. Aquellos que toman bhang silvestre a diario son en su mayoría hombres del interior del país, que vienen al Este de Bengala por servicio. Los hindúes de esta parte del país que son adictos a beber bhang machacan las hojas secas, mezclan a veces con leche y azúcar, pero a menudo con agua, pimienta negra y polvo de dhoma (una especie de especia) y luego beben. Esta preparación se hace inmediatamente antes de beber.

  10. He dicho arriba lo que sé de la planta del cáñamo silvestre de la cual se prepara ganja en casos raros por los fumadores en cuyas premises crecen espontáneamente una o dos plantas hembra. La preparación se hace en secreto y ocultando el hecho a las autoridades. El charas nunca se prepara en los distritos que nombré.

  11. Las tres drogas se deterioran y pierden efecto cuando se conservan durante mucho tiempo, por lo tanto, el excedente de ganja del almacén del Gobierno (gola) se destruye anualmente. Nunca o rara vez permanecen útiles después de dos años, y después de un año, me dicen, el efecto o poder intoxicante se vuelve mucho menor y por lo tanto los consumidores no las usan.

No conozco ninguna medida especial que pueda tomarse para prevenir el deterioro.

  1. La ganja y el charas se usan solo para fumar.

No conozco ningún otro propósito para el que se usen.

  1. Los fumadores de ganja se encuentran entre todas las clases de personas en estos distritos; la proporción, supongo, no puede exceder en promedio el 7 por ciento, o incluso menos que eso; comparativamente, solo un número muy pequeño de hombres puede rastrearse entre la población urbana que son adictos al uso de charas. Los fumadores de ganja se encuentran tanto en las ciudades como en las aldeas. Los hombres que usan charas difícilmente se encuentran en las aldeas.

  2. Soy de la opinión de que las personas rara vez miran la diferencia en tipos o efectos; miran principalmente la baratura del precio, y por lo tanto la flat ganja se usa más en todas las partes de los distritos que mencioné.

  3. No puedo dar una respuesta correcta a esto. Cuando estuve en Dacca solo tenía una o dos tiendas a mi cargo. Creo que el charas solía traerse de Calcuta.

  4. No he visto ni oído que el bhang se use alguna vez para fumar.

  5. Los consumidores de bhang generalmente pertenecen a la clase media de la población. La gente baja no lo usa como narcótico ni para intoxicarse. Es difícil dar la población, que, por conjetura, supondría que no es más del 2 por ciento.

  6. El uso de ganja y bhang está disminuyendo. Los gastos domésticos aumentaron en gran medida, y las personas difícilmente pueden permitirse gastar dinero en lujo y libertinaje; además, la educación ahora está más extendida y su efecto es la reforma gradual de la sociedad.

26 y 27. No puedo dar ninguna proporción correcta, o que pueda ser aproximadamente correcta, de los diferentes encabezados.

  1. La asignación diaria promedio por conjetura puede suponerse como sigue:

(2) de un cuarto de tola (es decir, 4 annas en peso) cuesta poco más de un pice;

(5) de un tola (es decir, 4 annas en peso) cuesta 5 annas.

  1. En los distritos que mencioné antes, no se mezcla ningún ingrediente de ningún tipo; al menos no conozco ninguna mezcla. El dhatura, según me informan al indagar, nunca se usa. No sé nada del "bhang massala".

  2. El consumo de bhang y ganja se practica generalmente en soledad, pero en algunas ocasiones tiene lugar en compañía. En casos raros, los fumadores de ganja se reúnen en la casa de uno de sus miembros, que puede ser comparativamente un hombre acomodado en la aldea, y allí fuman todas las noches a su costa. Las mujeres de mala reputación fuman en algunos casos. No es habitual que los niños fumen ganja o beban bhang. No estoy preparado para decir que fumar ganja se limite a una época particular de la vida. Es más generalmente usado por el sexo masculino que por el femenino.

Entre los hindúes de todas las clases, hay una costumbre en el Bajo Bengala de usar bhang, casi universalmente, en la tarde del último día del Durga Puja, es decir, en el día Navami, cuando los polvos de bhang preparados mezclados con azúcar se ofrecen al dios y a la diosa Mahadev y Parvati y luego son usados por todos. El polvo se usa en cantidad tan pequeña que nunca produce intoxicación. Incluso los niños de diez o doce años toman un poco de bhang en esta ocasión.

  1. El hábito se forma fácil y gradualmente. Es difícil romperlo, y hay tendencia a desarrollar un hábito de uso en exceso.

  2. No conozco ninguna costumbre social, pero los hindúes de clase baja que son fumadores de ganja a veces realizan una ceremonia que llaman "unión de tres dioses", en la que se cantan canciones en alabanza de los dioses, y se fuma ganja en pipas nuevas. En estas ocasiones, el fumar en exceso tiene lugar muy a menudo. La costumbre o práctica religiosa de usar bhang la he notado en mi respuesta a la pregunta n.º 30.

  3. El consumo de ambas drogas, bhang y ganja, se considera desfavorablemente, social y religiosamente. La opinión pública está en contra de cualquier uso de las drogas por motivos religiosos. La reforma general de la costumbre social y religiosa y la difusión de la educación son las causas de estos sentimientos. La planta del cáñamo no es adorada por ninguna clase de personas en el Este de Bengala.

  4. Sería una privación seria para aquellos que son adictos a las drogas si se les obligara a renunciar al consumo. La razón es obvia. Los comedores de opio no pueden prescindir del opio y hay fumadores habituales de ganja y bebedores de bhang que no pueden prescindir de ellos. No es fácilmente posible dar un número probable de cada clase.

  5. La prohibición no será fácil ni factible; si se adoptaran medidas, el consumo ilícito se llevaría a cabo. El Gobierno podrá dictar leyes contra el uso y el cultivo de las drogas e imponer penas por el consumo ilícito, pero la sociedad ganaría poco. El Gobierno ganaría poco; la Policía, o quienquiera que haya de llevar a cabo la aplicación de la ley, se enriquecerá. El descontento entre los consumidores será grave, pero no creo que haya peligro político alguno. Sugeriría que el Gobierno dictara ciertas reglas o leyes nombrando a aldeanos honrados y sobrios para formar un comité o pauchayat. Deberían investirse de facultades para infligir castigos sociales, como la excomunión, etc.; habrán de atender a la educación de la masa, y mediante la introducción gradual de reformas prácticas y por un poder superior de persuasión podrán hacer algo en el sentido de reducir el consumo, y por lento progreso podrán aspirar al objeto final. Llevará mucho tiempo lograr siquiera una ligera reforma en esta dirección. La prohibición podría inducir al principio a los consumidores a usar dhatura o cualquier otra droga. Los estimulantes alcohólicos serán demasiado caros para ellos.

  6. No soy de opinión que el alcohol se use ahora más como sustituto de ninguna de estas drogas. Por el contrario, la bebida se considera ahora más costosa y no es inocua.

  7. No puedo responder a esta pregunta.

  8. Consulté a muchos consumidores que ordinariamente son mis aldeanos; todos y cada uno niegan sentir diferencia perceptible alguna en los efectos.

  9. El ganja se usa en los tres distritos que he nombrado, solamente fumado. Ninguna otra forma de usar esta droga prevalece en esta parte del país. El bhang se usa generalmente en forma líquida y ocasionalmente en forma de polvo. Nunca se fuma. No puedo, por tanto, decir si el fumar cualquiera de las dos drogas es menos perjudicial o no. Mis observaciones no se refieren al charas.

  10. El uso del bhang es a veces prescrito por los médicos nativos (kabirajes hindúes) en casos de flojedad crónica y en otras afecciones intestinales.

Las hojas secas de bhang se usan en fomentos en casos de reumatismo. El ganja se usa en medicina para la parálisis. Aquellos a quienes consulté no pueden decir si estas drogas se usan en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  1. Mis observaciones se aplican solamente al ganja y al bhang y no al charas. Hay una división en la opinión de los fumadores. Algunos dicen que un uso moderado del ganja es digestivo, mientras que otros lo niegan. Alivia (y este hecho es admitido por muchos) después de un esfuerzo severo o de una exposición. No sirve como febrífugo ni como preventivo de enfermedades en comarcas palúdicas. Su uso es admitido, incluso por los propios fumadores algunas veces, como malo en sus efectos.

El uso moderado del bhang es admitido por muchos como beneficioso en todos los casos de (a), (2), (c) y (ad).

No hay clase especial de personas a quienes se apliquen las observaciones anteriores, excepto aquellos que son conocidos entre los hindúes como «mendicantes religiosos»; ellos usan exclusivamente bhang. Mis observaciones se aplican tanto al uso habitual moderado como al uso ocasional moderado de la droga.

  1. He mencionado arriba que el uso moderado del bhang es beneficioso. El uso moderado del ganja puede no ser beneficioso, pero es inocuo, porque no es muy costoso, ni los fumadores son en modo alguno molestos para los vecinos.

  2. Sí, son inofensivos.

  3. El efecto inmediato es refrescante; los consumidores sienten también una ligera intoxicación. Dicen que no calma el hambre, pero que crea apetito. El efecto dura sólo un corto tiempo. Sin efectos posteriores. La falta de gratificación subsiguiente no produce inquietud alguna.

  4. Creo que esto está destinado a los hombres de medicina.

  5. La opinión general entre los hombres sobrios e instruidos es que el fumar excesivo de ganja tiene tendencia a la locura. Es productor de disentería. Deteriora el sentido moral y conduce a la pereza y a la lascivia.

47 y 48. No soy de opinión que el uso habitual moderado o excesivo de estas drogas, a saber, bhang y ganja, parezca ser un hábito hereditario, ni que afecte en modo alguno a los hijos del consumidor moderado.

  1. El uso moderado tanto del ganja como del bhang se practica como afrodisíaco. Así lo usan las prostitutas. Se dice que el uso es menos perjudicial que su uso como narcótico ordinario. Ninguno de los que pregunté dice que el uso del cáñamo produzca impotencia, pero no son hombres de medicina.

  2. Las mismas observaciones se aplican al uso excesivo. Después de tal uso durante algunos años, el consumidor de ganja se vuelve naturalmente débil, irritable y propenso a contraer disentería.

  3. Muchos suponen que los malos caracteres son generalmente consumidores de ganja, y en pocos casos son adictos a otro narcótico. Usan ganja para refrescarse antes de intentar cometer algún crimen. Esta opinión es general o común entre los nativos.

  4. Lo mismo que arriba.

nunca se usa en este país (Bengala Oriental) como mezcla.

  1. No puede darse respuesta.

  2. La administración del impuesto respecto de las drogas de cáñamo, hasta donde puedo juzgar, funciona bien, aunque es susceptible de mejora.

  3. Sugeriría una reducción en el número de tiendas para la venta de las drogas y un aumento del impuesto. Esto, soy de opinión, reducirá el consumo sin causar pérdida de rentas al Gobierno.

  4. Dacca, Mymensingh y Backergunge no son distritos productores de ganja. No puedo dar información alguna.

  5. No puede darse respuesta.

  6. El bhang silvestre crece espontáneamente en abundancia en el distrito de Dacca, y en parte en Mymensingh, pero no en Backergunge, donde el crecimiento es escaso. Los consumidores de bhang en estos distritos son pocos, y lo usan en cierta medida como medicina. No hay cultivo, y cualquier control por parte de las autoridades es del todo innecesario. Las órdenes para la destrucción de las plantas silvestres pueden continuar como hasta ahora.

  7. Dejé el servicio hace unos diez años, y durante este período no presté atención al sistema presente; pero en general no tengo objeción a la venta al por mayor y al por menor de ganja y bhang o de sus preparados. Nada puedo decir del charas.

  8. No hay, en mi opinión, objeción a los reglamentos existentes.

  9. En mi opinión la tributación es razonable. Sugeriría un impuesto aún más gravoso para las drogas, así como para los intoxicantes alcohólicos, con miras a reducir el consumo.

  10. Hay alguna ligera diferencia en las cualidades de las tres distintas clases de ganja. El impuesto para el flat debería ser muy ligeramente menor que para el round y el chur ganja, pero el efecto o poder intoxicante de las tres clases es comparativamente muy pequeño, al menos así lo expresan los consumidores ordinarios.

  11. No considero que haya objeción alguna al método presente. La administración marcha sin tropiezo desde algún tiempo atrás.


  1. No he hallado ningún caso que me induzca a suponer que la indulgencia excesiva en el uso de gunjah o bang incite a ningún crimen impremeditado, violento o de otra índole; no conozco ningún caso en que haya conducido a un frenesí homicida temporal.

  2. Así sucede, pero no en todos los casos.

  3. Sé que los criminales a veces intentan atontar a sus víctimas, pero no puedo decir si lo hacen por medio de estas drogas. Prevalece la impresión de que emplean la dhatura con este propósito. La última parte no puedo responderla.

  4. No tengo información para responder a esta pregunta; solo puedo decir que la dhatura rara vez o

  5. No tengo conocimiento de casas o tiendas en los tres distritos que he nombrado, autorizadas para la venta de las drogas o sus preparados, donde, al mismo tiempo, puedan consumirse en el local.

De haber sido así el caso, habría sido objetable. Sería dar ventajas indebidas a los vendedores.

  1. Cuando estaba en el servicio, era costumbre consultar y tomar la opinión de la gente vecina antes de fijar el sitio para una tienda, pero nunca se pedía opinión antes de abrir una tienda. Creo que debería pedirse o consultarse la opinión pública local.

  2. No tengo información para responder a esta pregunta.

  3. Declaración de Banu Burin Buaanr Boss, Kayasth, Zamindar, Sridhanpur en Jessore.

  4. Solo tengo la oportunidad de ver plantas de bhang que crecen espontáneamente en muchas partes de Jessore.

  5. En cuanto a esto, el informe del Dr. Prain es correcto. El ganja y el charas no se cultivan en ninguna parte del distrito.

Bhang, charas y ganja. 3. Jessore y Backergunge son los lugares en que el bhang crece en abundancia espontáneamente. El ganja crece en Rajshahi, según he oído, pero no espontáneamente; se cultivan.

  1. Bhang y ganja. Son plantas diferentes.

  2. Crecen en abundancia en tierras bajas, justo después de establecerse las lluvias.

  3. Muy densas.

  4. No hay cultivo en Jessore, pero lo hay, según he oído, en Rajshahi.

  5. No habiendo cultivo en Jessore, no puedo responder a esta pregunta.

  6. Las hojas de bhang son secadas y guardadas por algunas personas para su uso, pero no para la venta.

  7. Las hojas secas de bhang se secan y muelen con agua y luego algunas personas las beben; estas hojas se toman de la planta silvestre.

  8. El bhang lo preparan las personas en sus casas. No tengo experiencia de lo mismo en cuanto al ganja y el charas.

  9. En Jessore y Backergunge las hojas de bhang son preparadas por personas de todas las clases que las usan.

  10. Se deterioran si se guardan sobre la tierra sin cubrirlas herméticamente.

  11. Por lo que sé, solo se usan para fumar.

  12. El primero se usa mucho para fumar por la clase baja de la gente y el segundo por la clase media. No sé la proporción de personas que los usan. En las ciudades los usa más gente que en la mufassal.

  13. No lo sé.

  14. El charas no es nativo de Jessore; se importa de Behar y quizá de Rajshahi en Bengala.

  15. El bhang no se usa para fumar.

  16. El bhang se usa para beber por las clases medias en las Provincias del Noroeste, Behar y Bengala. Aproximadamente dos tercios de la gente en las dos primeras y aproximadamente una octava parte de la gente en Bengala.

  17. Excepto en las ciudades, no creo que el uso de las drogas vaya en aumento, al menos en Bengala.

  18. (a) Aproximadamente una octava parte de la gente en Bengala son consumidores habituales de bhang; fuera de esto no lo sé.

(b), (c) y (d) No lo sé.

  1. El bhang se usa primero con fines medicinales y luego se adquiere el hábito. No tengo experiencia en cuanto al ganja y el charas; hasta donde sé, muchas personas han arruinado su salud por el uso del ganja y muchos contraen disentería y tisis y sucumben a ellas.

  2. El hábito se forma fácilmente. No es en absoluto difícil romper el hábito. Sí, el hábito generalmente llega a ser excesivo.

  3. Es costumbre entre los sanyasis y mendicantes usar ganja; y las hojas de bhang se requieren para ofrecer a Siva para hacer ofrenda a la deidad, pero no es esencial. Generalmente es excesivo, y el hábito resulta perjudicial.

  4. El uso de estas drogas es ahora generalmente mirado con odio; la opinión pública, con pocas excepciones, es bastante contraria a él. De estas drogas el ganja está generalmente en descrédito. No sé si en algún lugar se adoran las plantas de cáñamo.

  5. Puede haber alguna inquietud en el momento en que las personas abandonan el consumo, pero después de algún tiempo no se sentirá tal inquietud. Como es evidente con los convictos en las cárceles, no se les permite continuar el hábito y disfrutan de mejor salud. No tengo idea del número de cada clase.

  6. Sí, será factible prohibir el uso de ganja y charas, pero no el de bhang, ya que es menos perjudicial, y la religión de los hindúes en cierta medida ordena su uso. Si el uso de las dos primeras drogas se prohibiera por ley, me atrevo a decir que nadie las usaría ilícitamente. La prohibición no ocasionará ningún descontento serio, y no sobrevendrá ningún peligro político. La prohibición no irá seguida de recurso a la estimulación alcohólica u otras drogas.

  7. No. La gente abandonará fácilmente el uso de las drogas si se prohíbe por ley.

  8. Hasta donde sé, el efecto de fumar charas no es tan grave como el del ganja.

  9. No lo sé.

  10. Solo en cuanto al bhang, mi experiencia es que es menos perjudicial bebido que fumado. No tengo conocimiento de las otras dos drogas, ganja y charas.

  11. Ninguna droga es jamás prescrita por los médicos nativos con fines medicinales, salvo en raras ocasiones los kabirajes lo hacen en la diarrea y la disentería para beber solo bhang.

  12. (a) Bhang en cierta medida para aumentar la digestión.

(b) Bhang en cierta medida para aumentar la digestión. (c) No. (d) No.

La clase media (bhadralok) usa bhang para promover la digestión. Lo usan generalmente con moderación.

  1. No lo creo en absoluto inofensivo.

  2. Los consumidores moderados de bhang son inofensivos, pero no así los consumidores de ganja y charas.

  3. No lo sé.

  4. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) Por el uso prolongado perjudica la digestión.

(d) El ganja crea las enfermedades aludidas.

(e) El ganja lo hace.

(f) El ganja lo hace.

La locura que produce es de carácter permanente, y en algunos casos temporal; en este último caso las personas se liberan de ella cuando se les restringe su uso. Muchos abandonan de inmediato el uso del ganja tras liberarse de la restricción, como los prisioneros al salir de las cárceles. Las personas no obtienen alivio de la ansiedad mental o la enfermedad cerebral por el uso del cáñamo, sino que las enfermedades se agravan con él.

  1. No puedo hacerlo, pues no soy un observador agudo.

  2. Sé que en algunos casos el hábito es hereditario. No sé si afecta a los hijos de los consumidores moderados, pero sí a los de los excesivos.

  3. No puedo hacerlo, debido a mi conocimiento imperfecto de la materia.

  4. Las prostitutas los usan como afrodisíaco. No sé cuál es más perjudicial. Excepto el bhang y el charas, el ganja produce impotencia.

  5. No puedo hacerlo debido a mi conocimiento imperfecto de la materia.

  6. Muchos malos caracteres lo son. En cuanto a la conexión con el crimen, no lo sé.

  7. No puedo hacerlo.

  8. Lo creo, pero no conozco ningún caso.

54, 55 y 56. No lo sé.

  1. No tengo experiencia en la materia.

  2. No estoy bien familiarizado con el sistema actual.

59, 60 y 61. No estoy en condiciones de hacerlo.

  1. Debería controlarse mediante la imposición de un impuesto elevado; es factible por todos los medios.

63 y 64. No estoy en condiciones de responder.

  1. El bhang y el alcohol deberían gravarse más, y el ganja y el charas deberían ser estrictamente prohibidos.

  2. No estoy en condiciones de responder.

  3. No tengo la menor objeción a aumentar los impuestos sobre estas drogas; más bien espero que el Gobierno no rehuya su deber de controlarlas y gravarlas fuertemente.

  4. Hay muchas tiendas y casas en la provincia; deberían ser detenidas y controladas. Están creando el mayor daño al país, especialmente en uno tropical en el que habitamos.

  5. La opinión local debería tomarse invariablemente. No creo que se haga así en todos los casos.

  6. No lo sé.

  7. Declaración de M. Kazi Rayaz-ud-din Mahomed, Zamindar, Commilla, Tippera.

  8. Fui Sub-Registrador en Moradnagar por un período de unos 20 años. Últimamente he heredado la zamindari de mi padre. He tenido muy poca oportunidad de estudiar las drogas del cáñamo.

  9. No puedo decir si las definiciones son apropiadas, pues no tengo idea. Localmente se las conoce como charas, chepta ganja y gol ganja.

  10. En el distrito de Tippera el bhang crece espontáneamente. Crece en todas partes en tierra húmeda; pero no sé si el ganja crece en el distrito.

  11. Se las conoce como plantas de bhang o siddhi y plantas de ganja. Son plantas separadas.

  12. Crece en clima húmedo. Un suelo blando, pero no bajo el agua. Las lluvias no deben ser excesivas, y no debe acumularse agua en la raíz de la planta. La elevación no tiene efecto sobre el crecimiento de la planta, pues crece tanto en tierras bajas como altas. Esto lo he recogido del público.

  13. No puedo decir si el crecimiento es disperso o denso; hasta donde sé por la gente, una o dos crecen aquí y allá.

  14. (a) Ninguna en el distrito de Tippera.

(c) No; crece silvestre.

Las plantas de bhang crecen silvestres en todas partes, dispersas.

  1. Ningún cultivo.

  2. Ninguno.

  3. No; ninguno.

  4. No.

  5. Ninguno cultivado aquí. La práctica es muy limitada. No sé si se extirpa la planta macho.

  6. Ninguno aquí. Se produce bhang, pero justo lo suficiente para el consumo de la gente con fines medicinales. Se produce en todas partes.

  7. Aquí no se prepara ganja ni charas. El bhang se prepara con el cáñamo silvestre. Las hojas simplemente se arrancan y se secan al sol. Se almacenan y se usan para fumar, comer y beber con azúcar, gur y leche; también se usan con fines medicinales.

  8. Preparado por la gente en sus propias casas. No.

  9. Por el uso del cáñamo en todas partes.

  10. El bhang se deteriora con la conservación prolongada. Puede conservarse bueno durante seis meses. El ganja se deteriora con la conservación prolongada, digamos, durante un año. El bhang y el ganja pierden del todo sus efectos con el tiempo; pero el ganja tardará mucho más. La exposición a la humedad y al aire es la causa del deterioro. El deterioro puede prevenirse guardándolos en cajas herméticas, según llego a saber.

  11. El ganja es para fumar, así como se usa con fines medicinales, para curar dolores paralíticos y reumáticos, como he experimentado personalmente. También se machaca y se usa mezclado con dulces. Así se usa en los distritos de Dacca y Tippera.

  12. Las clases bajas de hindúes y musulmanes que realizan trabajos duros con el fin de descansar fuman ganja, y muy poco las clases medias y comerciales. Creo que los fumadores de ganja pueden ser un 3 o 4 por ciento en todas las localidades.

  13. Se prefiere el ganja plano así como el ganja redondo. Se usan el ganja plano, redondo y chur, pero el chur ganja en muy pequeñas cantidades.

  14. No lo sé.

  15. El bhang se usa a veces para fumar cuando los consumidores no pueden obtener ganja. En todas las localidades. Por todos los fumadores habituales. En muy pequeña medida.

  16. Los hombres del interior suelen tener la costumbre de comer o beber bang. Cerca del 20 por ciento lo usa así. Esto se encuentra en todas partes. Los nativos beben bang. Cerca del 5 por ciento lo usa así. Todas las clases del pueblo usan bang con fines medicinales. En todas las localidades,

  17. Los hombres del interior que vienen a nuestro país han extendido el uso de la gunjah así como del bang en mayor medida que antes.

  18. Los consumidores de gunjah son: para bang — (2) 75 por ciento. (a2) 75 por ciento. (4) 14 por ciento. (6) Nal, (c) 8 por ciento. (c) 18 por ciento. (d) 8 por ciento. (d) 3 por ciento.

  19. Los consumidores de gunjah son las clases trabajadoras y jornaleras de mahometanos e hindúes. Los consumidores ocasionales de gunjah son los sahas, pals y la clase jow de mahometanos. Los hindúes fuman en festividades sociales como el Trinath méla, las bodas y las pujas. Los consumidores habituales son aquellos que realizan duros trabajos corporales y ejercen oficios detestables y nocivos, como los chamars y los mehters, entre los hindúes.

Los consumidores habituales de bang son los hombres del interior, y muy pocos de los nativos. Los consumidores ocasionales son los hombres del interior; y también los nativos.

  1. Para gunjah — Para bang — (a) 2 pice | (2) ¼ de pice. (6) 2 annas (6) 1 pice. *

El bang se toma ordinariamente con cardamomo, pimienta negra, azúcar y leche, semillas de kakri y khira y de calabaza.

  1. Las hojas de dhatura se mezclan con la gunjah para aumentar los efectos narcóticos. La gunjah se mezcla ordinariamente con tabaco. La semilla de dhatura se mezcla excepcionalmente con la gunjah por los consumidores habituales excesivos para aumentar los efectos narcóticos.

  2. La gunjah se consume en un 26 por ciento en soledad y en un 75 por ciento en compañía de al menos dos personas. El bang se consume en soledad. Está mayormente confinado al sexo masculino. Las personas de mediana edad consumen gunjah. Los consumidores habituales también fuman gunjah cuando son viejos. Las mujeres de clase baja, los bairagi entre los hindúes, también consumen gunjah.

El bang también es tomado por mujeres viejas de secta hindú, bairagi. Los niños nunca usan ninguna de estas drogas.

  1. El hábito se forma fácilmente. Es difícil romper el hábito. El hábito moderado de usar la gunjah se desarrolla hasta lo excesivo.

El hábito de consumir bang no se forma fácilmente. Es fácil romper el hábito. Su uso moderado no se desarrolla hasta lo excesivo.

  1. La gunjah se consume en el Trinath méla. Un número de personas de secta hindú se reúne y canta canciones religiosas. La gunjah es entonces ofrecida al dios Trinath, y todo el que está presente está obligado a fumar gunjah so pena del disgusto del dios.

La gunjah es consumida por sanyasis y fakires para ayudar a la concentración de sus mentes. El uso es generalmente excesivo, y el uso del bang es templado.

  1. Los fumadores de gunjah son generalmente tenidos en descrédito. La opinión pública respecto a los fumadores de gunjah es que se asocian con gente baja, y no tienen control sobre sus pasiones y son excitable. Los bengalíes generalmente no aprueban el uso de ninguna forma de narcótico. El carácter del pueblo es apacible, y el clima no requiere estimulantes. Los consumidores de bang no son tenidos en descrédito. No hay costumbre de adorar la planta del cáñamo; pero la gunjah es a menudo dada como ofrenda a Mahadeo por los consumidores habituales excesivos de las sectas hindúes, como los sanyasis.

  2. Sí; sería una privación seria renunciar al uso de la gunjah. La gente puede renunciar a su comida antes que al uso de estas drogas. Tres por ciento del pueblo son fumadores de gunjah; pero no sería cosa seria renunciar al uso del bang. Dos por ciento usa bang aquí.

  3. No sería factible prohibir el uso de la gunjah o del bang. Se consumirían ilícitamente. Será difícil hacer cumplir la prohibición. La prohibición ocasionaría grave descontento entre los consumidores; pero no equivaldría a un peligro político. La prohibición será seguida por el recurso a estimulantes alcohólicos por parte de los fumadores de gunjah.

  4. No; es todo lo contrario. 37. No lo sé. 38. No tengo conocimiento de ello.

  5. No; todos igualmente injuriosos. No puedo decir si beber o comer gunjah es más injurioso.

El bang rara vez se fuma.

  1. El bang se usa con fines medicinales por el kabiraj. También se usa en el tratamiento de la enfermedad pid tle. La gunjah también se usa con fines medicinales, para curar dolores reumáticos y paralíticos, lo cual he experimentado personalmente.

  2. (a) El bang se usa como digestivo.

(b) La gunjah se usa bajo severo esfuerzo y para aliviar la fatiga, y como resistencia bajo severo esfuerzo.

(c) La gunjah se usa como preventivo de enfermedad en comarcas palúdicas.

La gente de clase baja usa gunjah. Las clases media y alta, especialmente los hombres del interior, usan bang.

Se hace referencia al uso habitual moderado.

  1. El uso moderado del bang es inofensivo, porque engorda el cuerpo y aumenta la fuerza, mientras que no es este el caso con la gunjah, sino que corrompe la sangre y reduce a los hombres a esqueletos. 43. Sí; lo son.

  2. El uso moderado del bang es refrescante en sus efectos. El de la gunjah produce intoxicación, pero no para los consumidores habituales. El bang crea apetito, y el efecto dura una hora u ochenta.

  3. No deteriora la constitución, a menos que se tome leche después. Sí perjudica la digestión, pero el bang no. El uso de gunjah o bang no deteriora el sentido moral ni induce hábitos de inmoralidad o libertinaje.

El uso de gunjah causa bronquitis y asma.

El uso excesivo de gunjah induce pereza; embota el intelecto, vuelve a los hombres excitables, y a veces produce insania, temporal y permanente. Los pacientes son fácilmente irritables y el insano confiesa el uso de gunjah.

  1. Ídem.

47 y 48. No; no es hereditario. No afecta a los niños.

  1. La gunjah no se usa como afrodisíaco. El uso moderado de gunjah o sidhee no produce impotencia.

  2. Ídem. El uso excesivo de gunjah produce impotencia.

  3. Cerca del 50 por ciento de los malos caracteres son consumidores habituales de gunjah. Ninguna conexión con el crimen.

  4. El uso excesivo vuelve a los hombres irritables, y los induce a cometer delitos contra las personas.

  5. El uso excesivo de gunjah vuelve a los hombres irritables, y puede llevar a crimen violento. Ningún caso ha llegado a mi noticia.

  6. No, no aquí; pero se usa en las grandes ciudades, donde hay criminales empedernidos.

  7. No aquí. El completo estupor no puede inducirse sin mezcla con dhatura.

  8. No se hacen mezclas aquí. La gunjah se prepara con agua de rosas para hacerla suave. No se usa dhatura aquí.

  9. A veces se come con bang y a veces con dulces. Sus efectos son muy intoxicantes. Estos son usados por consumidores habituales excesivos.

  10. Es capaz de mejorar la administración de impuestos especiales.

  11. El consumo puede disminuirse si se eleva el impuesto sobre la gunjah y se baja la cuota de licencia. Esto aumentará las finanzas. No se impone ningún impuesto sobre el bang. Algún tipo de impuesto debería imponerse sobre el bang.

60 y 61. Nada se produce aquí.

  1. Creo que el cultivo de la planta del cáñamo para bang debería ser controlado.

Será factible, aunque no todo de una vez.

Pueden concederse licencias mediante el pago de cuotas para el cultivo de la planta de bang dentro de ciertas áreas. Las personas en cuyas tierras se encuentren plantas de bang que rindan cuatro chittacks de bang podrán ser procesadas.

Esto traerá gradualmente el sistema dentro del alcance de los subinspectores detectives de impuestos especiales. Las plantas de bang tendrán entonces que ser destruidas por los oficiales de impuestos especiales.

Imponer un impuesto sobre el bang será el siguiente paso.

Los goladars de gunjah reciben una buena ganancia. El veinticinco por ciento de la misma debería pagarse como cuota de licencia.

  1. Para el bang, véase la pregunta 62.

Para la venta al por menor de gunjah, véase la pregunta 59.

Para la venta al por menor de bang, véase la pregunta 62.

  1. Ninguna.

  2. La tributación de la gunjah es razonable; pero no se impone ningún impuesto sobre el bang —véase la pregunta 62. No hay impuesto sobre los licores aquí.

  3. Debería haber diferentes tasas de tributación sobre las diferentes clases de gunjah. Como en la actualidad, la gunjah plana tiene ramitas, mientras que la chur gunjah no las tiene, y no será conveniente imponer la misma tasa para ambas.

  4. Objeciones sobre la gunjah y el bang mencionadas como antes.

  5. No hay casas donde puedan consumirse en el local, ni ninguna sería adecuada, pues la mayor parte de la droga se consume en las casas de los consumidores. Muy poca se consume en las tiendas.

  6. Sí; se consideran, y se consideran las necesidades de una localidad. Debería consultarse a los hombres influyentes de la localidad, y debe tenerse en cuenta la opinión pública de la localidad.

  7. Muy poca gunjah, digamos unos pocos seers, se cultiva en el distrito, según oigo de personas.

Esta gunjah es de calidad muy inferior.

  1. Evidencia de Syap Anpul Jabbar, Zamindar, Commilla, Tippera.

  2. Hay algunos arrendatarios míos y sirvientes que usan gunjah. Unos pocos caballeros también, a quienes conozco, usan gunjah y bang; de ahí mi conocimiento sobre ellos.

  3. Sí, estas definiciones se aplican en nuestra provincia.

En esta localidad la gunjah se conoce por su propio nombre de gunjah. Bang o sidhee es el nombre generalmente en uso. El charas también se conoce por su propio nombre.

  1. No. 14. No.

  2. La gunjah también se usa comiéndola. Generalmente, la gente fuma gunjah, pero apenas la comen también.

  3. Un gran número de gente baja sin educación usa gunjah. Un enorme número de la clase baja hindú consume gunjah con pretexto de su culto religioso. La proporción de los consumidores de gunjah y bang es pequeña. Pero en toda la provincia un gran número de la gente baja iletrada usa gunjah y bang. El número de consumidores de gunjah es mayor que el de bang. No hay localidad especial conocida por mí, pero la gente de toda la provincia —una gran proporción de ellos— usa gunjah y bang.

  4. El bang a veces también se usa para fumar.

  5. El uso de estos artículos narcóticos está ahora en disminución. Las razones, según entiendo, son las siguientes:

(1) La principal y más prominente razón es la amplia difusión de la educación, que está abriendo los ojos del pueblo y dándole poder de juicio.

(2) El establecimiento de asociaciones (nacionales) en diferentes partes del país, que discuten los males de estas drogas e infunden un odio hacia ellas en las mentes de la población joven, la futura esperanza del país.

(3) La publicación y circulación de varios tratados y panfletos sobre los malos efectos de estos elementos venenosos.

(4) La difusión de la civilización.

  1. Las personas de carácter licencioso y de naturaleza disoluta generalmente usan gunjah y bang. Los labradores de clase baja y los sirvientes meniales se entregan al hábito de usar gunjah, charas y bang.

  2. La gente usa gunjah y bang generalmente en compañía. Sienten mayor placer y disfrute al consumirlos en compañía. A veces la gente también los usa en soledad.

Sin distinción de sexo, hombres y mujeres usan gunjah o bang. Pero el número de consumidores masculinos es mayor que el de las mujeres. Las mujeres de carácter impúdico usan estas drogas. Las buenas amas de casa generalmente no las usan.

  1. (2) El hábito de consumir estas drogas se forma fácilmente. Cuando uno usa estas drogas por unos pocos días, se vuelve adicto a ellas con el tiempo, y en no mucho tiempo se vuelve esclavo de estas drogas.

(4) Aunque difícil, parece romper estos hábitos una vez formados; solo se requiere una moderada fuerza de ánimo y firmeza de determinación para abandonarlos. Cuando uno se determina firmemente a abandonar el hábito, puede hacerlo sin mucha dificultad.

(c) El bang y la ganja, si se usan con moderación, tienden a desarrollarse hasta volverse excesivos. El hombre que usa estas drogas, aunque sea con moderación, pierde el dominio de sí mismo y, por consiguiente, no puede atenerse estrictamente a la moderación. Poco a poco, el consumidor moderado se convierte en consumidor excesivo.

  1. Los hindúes de esta comarca tienen muchas costumbres religiosas que observar con ganja y bang.

En la Dula puja los deswalis usan religiosamente bang. En el Hari-Sankirtan y otras festividades semejantes los hindúes usan ganja en grandes cantidades. En un culto, a saber, el Trinather seva, festín del Trinath, o dios Siva, que se celebra los sábados y otros días señalados del año, preparan un enorme humo de ganja para el Trinath o dios.

Pasan la noche entera en numerosa compañía, entre alegrías y francachelas, fumando la ganja a intervalos preparada para el Trinath, y se entregan así a un consumo excesivo de ganja.

  1. El consumo de cada una de estas drogas se considera generalmente malo. Quien consume cualquiera de estas drogas es unánimemente tenido por inmoral. Incluso quienes son habitualmente adictos al uso de estas drogas lo tienen por malo, y jamás permitirán que sus hijos adquieran estos hábitos.

La opinión pública es firmemente contraria al uso de estas drogas. A los musulmanes les está estrictamente prohibido por su religión el uso de estas drogas. También en la sociedad de los musulmanes se condena. Hay un proverbio bengalí contra el uso de la ganja corriente en Bengala: «Quien usa ganja, sus dedos crecen, su hombro se encorva, pierde el nombre y el prestigio de sus antepasados, y él mismo se vuelve ladrón».

El uso de todos estos narcóticos está generalmente en descrédito entre la gente, y especialmente entre las personas instruidas e ilustradas. Este sentimiento debe en gran medida su origen a la difusión de la educación y al adelanto de la civilización.

  1. No, la privación de renunciar al uso de estas drogas es sólo imaginaria y pasajera. Si alguno se propone realmente abandonar este hábito, puede hacerlo fácilmente con un poco de firmeza y fortaleza de ánimo. Aunque al principio pueda parecer difícil dejar el hábito, una vez dejado y mantenido con rigor durante algunos días, este nuevo hábito se irá practicando y formando gradualmente por curso natural.

  2. Es muy factible prohibir el uso de estas drogas. Si se prohíben de una vez, pueden usarse ilícitamente; pero este uso ilícito puede abolirse legalmente.

Si el Gobierno disminuye año tras año la cantidad de estas drogas cuya venta se permite, en pocos años todo el país podrá verse libre de estas drogas venenosas, que perjudican a las gentes física y moralmente y en lo tocante al dinero.

Si de una vez se prohíbe el uso de estas drogas, los consumidores podrán quedar descontentos, pero el descontento no puede llegar a constituir peligro político alguno, porque los consumidores son en su mayoría gentes pobres, viles y despreciables. Si la prohibición se hace lentamente, como ya se ha dicho, la mayoría de ellos ni siquiera podrá percibir la abolición.

  1. Sí; hoy en día el alcohol sustituye en gran medida a la ganja entre los trabajadores de clase baja. La causa la atribuyo al comercio libre del alcohol y a su poder estimulante cuando se bebe. Los trabajadores se sienten reconfortados tras el duro trabajo cuando beben un poco. Los ricos también usan mayormente alcohol en lugar de ganja. La razón es la antedicha. El libre comercio del alcohol y el poder disponer de él en todas partes es la causa de la sustitución.

  2. (a), (b), (c), (d) No.

Los trabajadores ordinarios, como los coolíes, usan las drogas para darse fuerza en el trabajo severo o para aliviar la fatiga. El uso habitual moderado es lo que aquí se considera.

  1. No, no las considero inocuas. Pues el uso de las drogas desmoraliza el carácter de las gentes. Tanto más perjudiciales considero estas drogas cuanto que las gentes no pueden ser moderadas en su uso. Aunque pocos puedan ser moderados por breve tiempo, su moderación llega con el tiempo al exceso. El hombre que por usar las drogas pierde su independencia y dominio de sí mismo no puede atenerse a la moderación.

  2. Los consumidores habituales moderados lo consideran reconfortante cuando consumen las drogas que habitualmente consumen. Sí, tiene un efecto embriagador incluso sobre los consumidores habituales moderados. Disminuye el hambre. No crea apetito.

El efecto no dura mucho tiempo.

  1. (a) El uso habitual moderado de estas drogas aumenta la lujuria. Físicamente estimula los nervios por breve tiempo. Produce un mal efecto mental y moral sobre los consumidores.

(c) Favorece la digestión de los consumidores habituales moderados.

(d) Sí. (e) Sí. (f) Sí, embota el intelecto.

  1. Los consumidores habituales excesivos de estas drogas, especialmente de ganja, pierden todo corazón, moralidad e intelecto. No hay nada malo en este mundo que tal hombre no se atreva a hacer.

  2. No; conozco hijos de consumidores moderados de ganja que no han heredado ese hábito. Pero los hijos de estas gentes se vuelven generalmente de carácter inmoral y de salud débil.

  3. Los hijos de tales gentes se vuelven generalmente inmorales y de salud delicada.

  4. Sí, las prostitutas usan las drogas, especialmente la ganja, como afrodisíaco. El uso de la droga con ese fin es más perjudicial que el uso ordinario como narcótico ordinario; pues cuando las drogas se consumen como estimulantes de la lujuria, las gentes se entregan a la lujuria con su auxilio, y de ahí que el daño sea mayor.

  5. Hay ejemplos de personas que quedan impotentes por el uso, especialmente el uso excesivo, de estas drogas.

  6. Sí, una gran proporción de las gentes licenciosas de clase baja usan ganja y bang.

El uso habitual moderado no tiene conexión con el crimen en general, pero está íntimamente ligado a la lujuria.

  1. El uso excesivo de estas drogas vuelve inmorales a los hombres. Lleva —más bien obliga— a los hombres a cometer toda clase de crímenes, por ejemplo, robo, libertinaje, etc., etc.

  2. Sí, también lleva a crímenes no premeditados.

  3. Sí, a menudo se ve que las gentes consumen ganja antes de cometer un acto de violencia premeditado.

  4. Sí, las gentes licenciosas generalmente inducen a sus víctimas a fumar ganja para favorecer sus designios. Muchos ejemplos tales conozco.

  5. La ganja se usa también para comer.

  6. Sí, en muchas tiendas de ganja con licencia las gentes consumen generalmente ganja. Pero las tiendas no tienen licencia para el consumo; por tanto, sería mejor prohibir estrictamente el consumo de estas drogas en las tiendas con licencia.

  7. No; a decir verdad, no se consulta en absoluto a las gentes antes de abrir una tienda. La opinión local debería tenerse muy en cuenta.

La opinión local debería ser la base del fundamento de estas tiendas.

  1. Declaración de Basu Jocunpra KisHore RA CHAUDHURI, zamindar, Ramgopalpur, distrito de Mymensingh.

  2. En ciertas comarcas de Mymensingh la planta del bang crece espontáneamente. No puedo llamar a esto abundante.

  3. No.

14 y 16. Por lo que sé y entiendo, la planta del cáñamo es distinta de la planta del bang. Esta última crece, como ya se ha dicho, espontáneamente, y los médicos nativos y quienes consumen bang recogen las hojas y las secan y conservan para su uso.

20 y 24. La clase baja de las gentes fuma ganja. No tengo idea de la proporción. El charas es de raro uso en este distrito. Muchos hombres del norte usan habitualmente bang. Los bengalíes respetables solían tomar bang casi invariablemente en los días de Dassara y Sripanchami, pero la práctica está desapareciendo rápidamente.

Sadhus y sanyasis, es decir, mendicantes religiosos de orden inferior, son vistos a menudo fumar ganja con el objeto de una meditación eficaz y concentración de la mente.

  1. El uso de estas drogas, diré, está en disminución. Esto puede deberse a la influencia de la civilización occidental, que tiene tendencia a popularizar el vino.

  2. No puedo decir nada en cuanto a la proporción.

Los hombres del norte que se hallan en este distrito son consumidores moderados de bang. Hay también entre ellos consumidores moderados ocasionales y, como ya se ha dicho, entre la clase respetable bengalí. El consumo excesivo de cualquiera de estas drogas es excepcional.

  1. El bang tomado en los días de puja (Dassara, etc.) es por placer; todo lo demás, con fines medicinales como tónico. Esta droga favorece la digestión y aumenta el apetito.

En cuanto a la ganja, creo que puede afirmarse sin riesgo que se usa principalmente con el propósito de soportar el trabajo duro, la fatiga y el cansancio.

  1. El consumo habitual moderado de bang no cuesta nada; pero tal consumo de ganja puede costar media anna al día o cosa parecida.

  2. Para aumentar el poder embriagador se mezclan dulces, incluida la leche, con el bang; la ganja se mezcla con hojas de tabaco.

  3. Fumar ganja es degradante para un hombre respetable, y de ahí que para él sea conveniente la soledad.

La ganja, por regla general, no se sabe que se use en compañía, salvo en burdeles bajos. Los niños, por regla general, no usan ninguna droga embriagadora. Los de clase baja, sin embargo, son vistos a menudo fumar tabaco.

  1. No conozco tal hábito que se forme fácilmente. Claro que, una vez adquirido el hábito, es difícil romperlo, como sucede con todo hábito. En el fumar ganja hay, creo, una tendencia a desarrollarse, pero no en la medida en que la hay en el beber vino.

  2. No conozco otra costumbre que la ya dicha con referencia a Sripanchami y Dassara.

  3. Excepto el tabaco, fumar todas las demás cosas embriagadoras es deshonroso entre todas las clases de nativos.

  4. Creo que será una privación seria para los cultivadores y trabajadores, porque tengo entendido que el fumar ganja estimula al trabajo y hace a uno insensible al calor y al frío, y está fuera de sus medios tener un sustituto.

  5. No creo que sea factible prohibir el uso de ninguna. Probablemente la droga prohibida se consumiría ilícitamente. Será difícil hacer cumplir la prohibición, y cualquier intento de hacerlo casi con seguridad ocasionará descontento no sólo entre los consumidores, sino probablemente también entre otros. Tal descontento podrá o no llegar a constituir un peligro político; pero no puede negarse que todo descontento tal tiene tendencia a desarrollarse y llegar a ser un peligro. Es probable que la prohibición sea seguida del consumo ilícito. En algunos casos podría ser seguida de estimulantes alcohólicos.

  6. Sí; la causa es aparentemente la civilización occidental. El gran número de tabernas es la prueba.

  7. El bang se usa en varias medicinas de la farmacopea hindú.

  8. Sí; como arriba queda escrito.

  9. Creo que el uso moderado ocasional de estas drogas es inocuo. No puedo decir si lo es el consumo habitual. Probablemente no lo es, pues toda clase de embriaguez afecta a los órganos vitales, cerebro e hígado, y tiene así tendencia a menoscabar la salud general y, cuando el hábito está confirmado, a producir al mismo tiempo embotamiento del intelecto.

  10. Sí.

  11. Es reconfortante y alegrador. No embriaga, propiamente dicho, a los consumidores habituales moderados. Es dudoso que calme el hambre. Más bien suprime la sensación de hambre. El uso moderado ocasional, creo, sí crea apetito. Puedo decir que el efecto del bang es quizá más duradero que el de las otras dos.

La ganja es llamada propia y jocosamente turitananda, expresión muy significativa, que quiere decir dicha instantánea. La expresión es algo vulgar, y tiene su origen en el hecho de que la exaltación que causa se produce instantáneamente. En cuanto a los efectos posteriores, mi idea es que no son de mucha consecuencia y no producen ningún anhelo ni inquietud particulares.

45 y 46. Respondería a todas estas preguntas por la negativa. Soy de opinión que el consumo habitual moderado de cualquier cosa que embriague es, en conjunto, más útil que lo contrario. El abuso es, por supuesto, cosa distinta. Es difícil trazar una línea entre el uso habitual moderado y el abuso. Esto debe depender del buen sentido de quien lo usa. Cuando se lleva al exceso, todo es perjudicial. Todo en la naturaleza tiene su uso y su abuso. No alcanzo a ver por qué, si no es útil como digo, la embriaguez en alguna forma u otra habría de prevalecer en todas las clases y en todas las naciones del globo, hasta donde sé. El consumo habitual moderado de cualquier materia embriagante es útil sólo en cuanto se circunscribe a su propia esfera natural. Con esto quiero decir que el clima, la edad y la ocupación tienen mucho que ver con referencia a cualquier clase particular de embriaguez. El gunjah, por ejemplo, según entiendo, no es adecuado al clima de Inglaterra ni a una persona de hábitos sedentarios.

No puedo relacionar la locura con el consumo moderado del cáñamo. Hay constituciones, sin embargo, que no resisten ni siquiera el uso moderado.

En tales casos, el uso persistente y habitual del cáñamo

o de cualquier otra droga semejante puede causar graves daños de distintos tipos, según la constitución y las causas predisponentes. No es posible ni siquiera para los médicos decir con qué efecto obrará una droga particular sobre una constitución particular. No puedo creer que, por regla general, pueda resultar locura permanente del uso del cáñamo, por excesivo que sea. Según entiendo, su uso habitual excesivo conduce a disentería, bronquitis, asma o incluso tisis, más bien que a la locura. 47. No lo creo.

  1. Cuando uno ha sido ya atacado de cualquiera de las dolencias arriba nombradas, sus hijos pueden verse afectados por ella. No creo que el hábito resulte en ningún caso hereditario.

49 y 50. Sí; puede suponerse que las prostitutas, en su vida anterior, recurren a la embriaguez más por placer y burla que como afrodisíaco, en el sentido en que entiendo su significado. Mi idea es que generalmente los varones se inician en la embriaguez, al menos en este país, con fines afrodisíacos. Puede no ser éste el

caso con la gente de clase baja, en quienes puede suponerse que a menudo prepondera la necesidad. Creo que estas drogas, cuando se usan excesivamente con fines afrodisíacos, hacen más daño por su tendencia a producir impotencia. Puedo añadir una clase de mendicantes religiosos, en Bengala al menos. Me refiero a los bairagis y baishnavas, los bouls y los kartabhajas, y otras sectas semejantes que son conocidas por ser habitualmente adictas a fumar gunjah, probablemente con propósito afrodisíaco únicamente.

Los amoríos y las empresas sexuales me parecen parte de la fe religiosa de estas gentes.

Los tantriks y bhairabs y bhairabis pertenecen a un orden distinto, creo, y éstos son más adictos al vino que al gunjah u otras drogas. Hay algunos misterios en todas estas sectas religiosas y en su hábito y modo de vida, y el gunjah o el vino, según el caso, y su uso, creo, son mirados con cierta veneración religiosa. Cualquier prohibición, por tanto, puede interpretarse como violación del principio de neutralidad religiosa. Y, como ya se ha dicho, el orden común de sadhus y sanyasis, siendo en su mayoría adictos al gunjah, que fuman con fines de adelanto espiritual, puede también resentir cualquier prohibición.

51 y 52. Muy probablemente. El uso moderado de cualquiera de estas drogas no tiene conexión, creo, con crimen alguno. Ni creo tampoco que el uso excesivo tenga conexión necesaria con el crimen en general ni con crimen de carácter especial alguno. No puedo inducirme a creer que el gunjah o cualquier otra droga esté más ligado a crimen alguno que el estimulante alcohólico. Todas las cosas embriagantes tienen sus excesos que conducen a accesos de locura temporal. No puede negarse que, en tales estados, se cometen crímenes; pero éstos son, diría yo, casos más bien excepcionales. En muchos casos de crímenes atroces, como el asesinato, la violación, etc., se ve a menudo alegarse accesos de locura como defensa, y en casos de tal alegato se invoca casi invariablemente el auxilio del fumar gunjah, y a menudo se halla que la evidencia médica también se inclina hacia ello. Pero tengo graves dudas sobre la verdad de esto como excepción general. Es, sin embargo, un hecho admitido que el fumar gunjah va asociándose con la locura y el asesinato y otros crímenes semejantes, y parece haber una tendencia creciente en algunos círculos a dar peso indebido a esta asociación, que es quizá más imaginaria que real. Siempre hallar falta en otros, especialmente cuando

es de la naturaleza de los hombres

son débiles, y atribuir toda ocurrencia a alguna causa conocida o desconocida. Por esta debilidad natural se previenen contra los últimos como clase sobre la base de algo, quizá real, que pudo haber ocurrido originariamente como mero accidente, pero que posteriormente, formando un fundamento de creencia, sirve para fortalecer su predilección y su sesgo fantasioso. El fumar gunjah está admitidamente confinado a la clase baja de la gente. Uno de clase superior, en toda ocasión y por toda futilidad, les prodiga toda clase de malos nombres y lenguajes injuriosos, tales como «sala», «badzat», «paji», y demás, y esto se hace con impunidad y sin réplica siquiera. Estos epítetos e invectivas no parecen tener otro origen que el hecho de ser estas gentes más bajas y más débiles. Si, en tales circunstancias, uno de éstos incurre en algún crimen por estupidez, es decir, por estar bajo la influencia del gunjah, el más fuerte o el que tiene poder no puede quedar satisfecho con llamarle sólo «gadha», sino que le llama «ganjokhor» al mismo tiempo, atribuyendo su crimen al fumar gunjah; y así toda ocurrencia semejante, es decir, toda ocurrencia que denote estupidez o falta de sentido, naturalmente provoca este epíteto además de cuantos otros epítetos se quiera usar. De aquí que el gunjah, poseyendo la propiedad estupefaciente, todas las acciones estúpidas, con el tiempo, hayan venido a asociarse con su influencia, y de aquí el prejuicio y la predilección; y ésta es también la razón, creo, por la que los expertos profesionales se hallan inclinados hacia una versión que concuerda bien con esta idea popular y con las nociones y prejuicios populares. No conozco ningún caso en que persona alguna de clase superior, siendo acusada de algún delito o estando sujeta a un acceso de locura, haya alegado el pretexto del gunjah ni pretexto alguno que dé ocasión a discusiones sobre las propiedades del gunjah o de cualquier droga semejante. Hay aún muchas personas respetables —respetables en el sentido de ser brahmín de alta casta, etc.— que son habitualmente fumadoras de gunjah, y que, aunque culpables, por estar bajo la influencia del gunjah, nunca alegarían tal pretexto ni permitirían que se alegara. Sólo en casos de delitos cometidos por la clase baja surge cuestión alguna por razón del gunjah o de cualquier droga semejante.

  1. Puede serlo, como es probablemente el caso con toda otra materia embriagante cuando se lleva al exceso.

Como ya se ha insinuado, el frenesí homicida temporal no es, creo, propiedad del gunjah ni de tal otra droga. Sólo bajo circunstancias peculiares y excepcionales es o parece ser tal el caso.

  1. Puede ser así; pero este fortalecimiento no ha de crear necesariamente un deseo, sino más bien cumplir y ejecutar un deseo preexistente, añadir fuerza y vigor a la fuerza del deseo intensificando la aplicación de la mente.

  2. No conozco tal cosa.

  3. Cualquier cosa dulce al paladar, como leche, azúcar, miel, etc., si se mezcla con bhang, acrecienta su poder embriagante. Como ya se ha notado arriba, siendo el gunjah de la misma clase que el bhang, es probable que las cosas dulces acrecienten su poder. Por lo que sé, la dhatura nunca se usa como artículo de requisito. Siempre se usa, hasta donde sé, puramente con propósito medicinal.

  4. El gunjah y el charas nunca los he conocido comidos ni bebidos. Ésa no es la práctica en este distrito, al menos hasta donde sé.

  5. Como ya se ha dicho, la planta del cáñamo y la planta del bhang son dos cosas distintas, hasta donde sé.

Estoy lejos de pensar que el cultivo de la planta del bhang deba ser de algún modo controlado, ni creo que fuera factible.

  1. La embriaguez puede controlarse, y debe controlarse, pero no puede reprimirse ni prohibirse. Es deseable, por tanto, que los vendedores licenciados de tales drogas sean tan limitados como sea posible. Según mi conocimiento, no hay en este distrito tiendas ni casas licenciadas que den cobijo a hombres adictos al hábito de fumar gunjah, charas, etc., o de beber, ni que permitan a personas de tales hábitos reunirse y entregarse. En Bengala, al menos, rara vez se ve que las tiendas abkari licenciadas se conviertan en burdeles, donde se permiten toda clase de reuniones y diversiones.

  2. Evidencia de Basu Kart Prasap Srvaz, rajput, zamindar, distrito de Bhagalpur.

  3. No otras oportunidades que el trato social con las personas de nuestra vecindad que fuman la droga del cáñamo.

  4. Estas definiciones pueden aceptarse para nuestra provincia. Estos nombres se dan a los artículos aquí.

  5. Nuestro conocimiento se limita mayormente a este distrito solamente. El gunjah no se cultiva aquí, pero oímos que se cultiva en gran cantidad en el distrito de Rajshahi.

Sabemos además que el bhang crece espontánea y abundantemente en la parte del distrito al norte del Ganges.

  1. El bhang se produce aquí y se conoce sólo como bhang. Los nombres gunjah, sidhee y charas son también conocidos del público.

  2. No podemos responder plenamente. El bhang necesita clima húmedo y suelo arenoso.

  3. El bhang crece densamente en la parte del distrito al norte del Ganges.

  4. En la parte del distrito al norte del Ganges.

El bhang sólo crece espontáneamente y no se cultiva con propósito alguno.

  1. El gunjah no se produce aquí.

  2. El gunjah y el charas no se preparan aquí.

Las hojas del bhang se arrancan de las plantas, se muelen en agua y se beben. Ninguna otra preparación está en uso aquí. Los bebedores de bhang son limitados en número en esta parte del distrito.

  1. El bhang lo prepara generalmente la gente en sus casas. No podemos responder al resto de las preguntas.

  2. El gunjah y el charas sólo se fuman, hasta donde sabemos.

  3. Todas las clases, en la proporción del 15 por ciento, fuman gunjah. El charas no se fuma aquí, pues no es obtenible.

  4. Toda clase de gunjah —plano, redondo y chur— se fuma aquí.

  5. El charas no se usa aquí.

  6. No.

  7. Todas las clases, en la proporción del 5 por ciento o incluso menos, beben bhang en todas las partes del distrito.

  8. El uso del gunjah aumenta diariamente; vemos el aumento entre nuestros vecinos.

  9. (a) 5 por ciento.

(b) 5 por ciento.

(c) 3 por ciento.

(d) 2 por ciento.

  1. Todas las clases de gente, generalmente la clase trabajadora y los fakires.

  2. (a) Un pice en peso.

(b) De medio chatak a un chatak.

  1. El gunjah se fuma con hojas secas de tabaco y se mezcla pimienta con el bhang.

Almendra, dhania, anís, kasni, semilla de zanahoria, cardamomo son, hasta donde sabemos, los ingredientes de las massalas de bhang. La massala de bhang sólo se usa para hacer más deliciosa la bebida.

  1. No podemos responder hasta qué punto se usan el gunjah y el bhang en soledad o en compañía; naturalmente el uso en compañía es mayor.

Se limita al sexo masculino solamente. Generalmente usan los mayores; sus hijos nunca usan.

  1. En compañía el hábito se forma fácilmente.

Es difícil dejarlo. La compañía generalmente propicia la tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  1. El día de Holi o Doljatra y el día de Bejai Dasami son generalmente los días en que se usa el bang. El uso de ganja es excesivo siempre que sus fumadores se reúnen en gran número.

  2. El uso de ganja y bang está generalmente en descrédito. Su planta no es adorada aquí.

  3. Somos de opinión que renunciar al consumo de ganja y bang no sería privación para ninguna clase de consumidores.

  4. El uso de ganja y bang puede prohibirse fácilmente. Si fuera practicable, se consumirían ilícitamente. Puede hacerse cumplir prohibiendo el cultivo de sus plantas. No habrá descontento ni peligro político. La prohibición no irá seguida del recurso a los estimulantes alcohólicos.

  5. No. El cáñamo no tiene conexión alguna con los estimulantes alcohólicos.

  6. Beber bang es menos nocivo que fumar ganja.

  7. Solo el bang se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  8. El uso excesivo de ganja vuelve loco al hombre, y el de bang, estúpido.

  9. Sí.

  10. El uso habitual y moderado de ganja y bang es perjudicial para las facultades físicas y mentales. Deteriora la constitución si no se proporciona alimento abundante. No perjudica la digestión ni causa pérdida del apetito. Por él se contrae bronquitis o asma. El uso de ganja produce locura tanto temporal como permanente. No podemos responder a lo demás.

  11. Ídem.

  12. El uso habitual y moderado de ganja y bang no es hábito hereditario y no afecta a los hijos.

  13. Ídem.

49 y 50. No podemos decirlo. Si no se proporciona alimento fuerte y nutritivo, produce impotencia.

51 y 52. El uso de ganja y bang generalmente no tiene conexión con ninguna clase de crimen.

  1. No; hasta donde sabemos.

  2. Sí, generalmente por los ladrones.

  3. No, a menos que se mezcle con ella alguna otra droga estupefaciente.

  4. Decimos de nuevo que cuanto más cara sea la droga, menor será su consumo.

  5. No tenemos nada que decir contra el actual sistema de administración del impuesto sobre la ganja, salvo que cuanto más cara se haga la droga, menor será el consumo.

66 y 67. No tenemos opinión.

  1. Hay almacenes de ganja y tiendas de ganja y bang; no tenemos opinión.

  2. La ganja no se produce aquí.

  3. No se consultan los deseos del pueblo.

  4. La ganja o el bang no se importan ni se introducen de contrabando desde un Estado nativo a esta subdivisión.

  5. La ganja no se produce aquí; es indígena y no puede controlarse.

Los pandas, que vienen de lugares cercanos a la fuente del Ganges, generalmente traen pequeña cantidad de charas para darla como regalo a sus jajmans en esta parte del país.

  1. Ninguno.

  2. Ninguno.

  3. Declaración de Banu Gorat Singh, zamindar, Kumarsar, Bhagalpur.

  4. He visto a personas usar bang y ganja, y también he visto plantas de bang.

  5. El uso de bang disminuye cada día a causa del miedo.

  6. Aquí se usan bang y ganja y se conocen por estos nombres.

  7. El bang es tomado por todas las clases de personas.

  8. La planta del cáñamo crece silvestre en todos los distritos.

  9. Los chaubes de Mathura gastan más en tomar bang.

  10. El bang se conoce aquí como bang o sabzi, y panjedy; la ganja se conoce como ganja. Pimienta y rosa se mezclan ordinariamente con bang.

  11. El bang solo lo usan los varones.

  12. No.

  13. El consumo de estas drogas es censurable. No hay costumbre de adorar las plantas de bang y ganja.

  14. No.

  15. Los chaubes de Mathura y los bairagis sufrirían si abandonaran el bang.

  16. La ganja no se cultiva aquí.

  17. El bang se corta y se recoge y se guarda para su uso.

  18. La ganja se fuma. No hay cultivo de bang.

  19. No he visto a nadie que sufra los efectos nocivos de beber bang.

  20. El bang consiste en poder digestivo.

  21. El uso de bang no es beneficioso.

  22. El bang lo preparan generalmente todas las castas.

  23. El uso excesivo de bang produce impotencia.

  24. La ganja es usada por personas de mala conducta.

  25. El bang pierde sus efectos cuando envejece.

60 y 61. La ganja no se produce aquí.

  1. La ganja es usada por la clase baja del pueblo.

  2. El bang siempre ha crecido aquí silvestre y no puede controlarse.

  3. El bang es usado a veces para fumar por las clases bajas.

  4. Hay muchas tiendas para vender ganja aquí.

  5. No.

  6. Declaración de Bast Amar Prasad Singh, rajput, zamindar, distrito de Bhagalpur.

Las respuestas dadas por este testigo son exactamente las mismas que las dadas por Babu Kali Prasad Singh (n.º 186) y no se reimprimen.

  1. Declaración del Sr. L. H. Mynx, zamindar y plantador de añil, juez de paz, presidente del tribunal independiente de magistrados honorarios, presidente de la municipalidad de Jugdispur, distrito de Shahabad.

  2. No tengo conocimiento especial del asunto ni facilidades especiales para procurármelo, salvo las que me proporciona mi posición como terrateniente.

  3. Se llama bang a las hojas secas de la planta macho del cáñamo, cultivada o no. Se llama charas a la esencia resinosa de las puntas de ganja con azúcar de palma y otros ingredientes.

La ganja son las puntas floridas secas y las hojas adyacentes de las plantas femeninas cultivadas del cáñamo.

La ganja plana se prepara apilando estas puntas o cogollos en un montón de 10 o 12 pies de alto. A medida que se coloca cada capa, se prensa bajo el pie.

El chur o ganja quebrada se hace con flores, hojas, etc., que se han desprendido en el proceso de apilar y desapilar. La ganja redonda se enrolla a mano, no se pisa con el pie.

Sí; la ganja plana se conoce como «chapta ganja» y la redonda como «gol ganja»; la tercera como «chur».

  1. No en este distrito de Shahabad.

  2. Estas drogas se conservan muy bien durante ocho meses del año, pero se deterioran y pierden su fuerza durante la estación de las lluvias. No se conservarán por un tiempo indefinido.

  3. La ganja y el charas se usan solo para fumar.

  4. El charas no se usa en las localidades cercanas a nosotros. La ganja es usada más o menos por todas las castas y clases. Los sadhus y fakires (mendigos religiosos) fuman en mayor cantidad. Se dice que estos lo usan principalmente para amortiguar el apetito sexual.

  5. La variedad plana, por ser la más potente.

  6. No se vende ni se usa charas en estos contornos.

  7. El bang no se usa para fumar.


  1. El bhang no suele comerse. Mezclado con pimienta y azúcar en agua se usa como sorbete o bebida.

  2. El uso de estas drogas va en aumento. Hace unos 10 años había tres tiendas autorizadas en este Municipio que pagaban un impuesto especial de 25 rupias mensuales cada una; ahora hay una que paga 185 rupias al mes. Los vendedores autorizados saben que los muchachos de 10 o 12 años se aficionan a ello más que antes.

  3. La mayoría de los adultos de esta villa, o al menos la mitad, son consumidores habituales moderados. Se sabe que media docena de hombres de los alrededores del campo son consumidores habituales excesivos. Apenas hay consumidores ocasionales, pues una vez formado el hábito ha de satisfacerse a diario.

  4. Todas las castas y clases son adictas, desde el brahmán y el rajput pobre o rico hasta el chamar y el dosadh pobre o rico. No hay hábitos de vida ni circunstancias particulares que conduzcan al hábito o a la práctica. La indulgencia en unas pocas ocasiones conduce insidiosamente al hábito arraigado, que ha de satisfacerse.

  5. (2) Dos pice katcha (¼ de anna) compran cinco rattis de peso = 5 x 1½ = unos 94 granos troy.

(6) Consumirá cuatro veces más que (a), y a veces en ocasiones especiales bastante más.

  1. (a) Con ganja, ordinariamente «khaini», o tabaco para mascar.

La dhatura no se usa nunca.

Con el bhang se mezclan sounf (anís), granos de pimienta molidos, semillas de pepino, hojas de rosa y azúcar. Se dice que estas mezclas evitan las propiedades calóricas del bhang y reducen los efectos embriagadores. Esta mezcla se toma con agua como sorbete o como «quid» para la boca.

  1. Principalmente en compañía, y se limita al sexo masculino de todas las edades por encima de los 10 o 12 años.

  2. El hábito se forma muy fácilmente tras la indulgencia dos o tres veces. El hábito es difícil de romper, y hay una tendencia a que el hábito moderado se desarrolle hasta el excesivo.

  3. Es costumbre muy establecida, si no realmente obligatoria para todo varón, tomar alguna de estas drogas embriagadoras el día de la fiesta de Holi. Se usa principalmente el bhang.

Hay aquí un santuario o tumba en las cercanías llamado el Dacdnathe, donde un sadhu adicto al uso de estas drogas murió hace generaciones. Muchas personas hacen votos en esta tumba o santuario el día de Holi, y ofrecen ganja y bhang al espíritu del sadhu. Tales ofrendas pueden hacerse y se hacen también en otras ocasiones.

  1. No hay sentimiento religioso ni social contra el consumo de estas drogas, ni desprestigio alguno se une a la práctica.

La planta del cáñamo no es adorada en ciertas ocasiones más de lo que lo son otros cultivos.

  1. La privación no sería grave. Los adictos al consumo de estas drogas sentirían su falta durante unas semanas, y serían reacios a cualquier tipo de esfuerzo hasta que el ansia desapareciera. No resultaría ningún daño grave.

  2. La prohibición podría aplicarse fácilmente como en el caso del opio, y el consumo ilícito no sería general. No habría descontento grave, y ciertamente ningún peligro político, al menos en las comarcas rurales. La prohibición no podría ir seguida del recurso a estimulantes alcohólicos en el caso de las castas superiores, que no deben tocar licor alcohólico de ningún tipo. Tales castas podrían recurrir al opio, pero esto es dudoso; las castas inferiores recurrirían generalmente a los estimulantes alcohólicos.

  3. No creo que este sea el caso. Para fines embriagadores estas drogas son más baratas que los estimulantes alcohólicos, aunque su efecto probablemente no sea tan duradero.

  4. Fumar charas induce fuertes dolores de cabeza y afecciones de las vías respiratorias, causando tos y flemas. No así la ganja.

  5. Salvo que la ganja plana es la más fuerte y el chur el más débil, las tres clases producen los mismos efectos en distintos grados.

  6. Al fumar ganja se hace más daño que al comer o beber bhang. Este último aumenta el apetito de comida; el primero tiende a destruirlo. El bhang tiene un efecto beneficioso sobre el físico; la ganja reduce el físico, corporal y muscular. Una razón que se da es que la ganja se fuma sin mezclar con ingredientes suavizantes; otra es que el acto de fumar es una carga para el corazón y los pulmones, mientras que el mero comer o beber bhang implica mucho menos esfuerzo.

  7. Muy rara vez se prescribe el bhang como febrífugo. El bhang mezclado con «sattu» (garbanzo molido) se da a veces al ganado fatigado tras esfuerzos extraordinarios con muy buen efecto.

  8. (a) El bhang actúa como acicate del apetito, no así los otros.

(b) El bhang se toma más para confortar el organismo, por así decirlo, que para dar resistencia o aliviar la fatiga.

(c) Ocasionalmente se usa como febrífugo.

El uso habitual moderado de la droga a que se hace referencia más arriba.

  1. El consenso de opinión disponible cerca de mí es que el uso moderado de estas drogas, especialmente el bhang, no es perjudicial.

  2. Sí.

  3. Embriaguez muy leve. El efecto es más calmante que refrescante. La ganja estropea o debilita el apetito. El bhang lo aumenta. Los efectos duran unas dos o tres horas. Los efectos posteriores son desgana para el esfuerzo físico.

  4. No se producen efectos nocivos por el uso habitual moderado de estas drogas.

  5. El uso habitual excesivo induce afecciones de los pulmones, la garganta y las vías respiratorias en general. La constitución se deteriora y el cuerpo se vuelve macilento. Se induce la pereza, pero no la inmoralidad ni la lascivia. El intelecto no se embota, ni se produce locura.

47 y 48. El hábito, moderada o excesivamente entregado, no es hereditario, ni afecta aparentemente a los hijos de ninguna de las dos clases.

49 y 50. No; no los usan con este fin ni los hombres ni las prostitutas.

51 y 52. No.

  1. No; tiene el efecto contrario. Los que se entregan se vuelven quietos e incapaces.

  2. Sí, pero después de mezclar dhatura con las drogas del cáñamo.

Excesivo.

  1. Véase la respuesta a la pregunta n.º 29.

  2. La ganja y el charas no se comen ni se beben en estas cercanías.

  3. El impuesto podría razonablemente aumentarse para estas drogas, porque la embriaguez mediante su uso puede producirse a mucho menos costo que con los licores alcohólicos del país, aunque los efectos de estos últimos sean más duraderos.

  4. No; una tasa única de tributación es la más adecuada, aunque el chur ganja, siendo menos potente, podría gravarse más ligeramente que los otros.

  5. No en este municipio.

  6. No, pero deberían serlo.

  7. Evidencia del Sr. B. G. Grason, plantador de añil, Jessore.

  8. Por información local.

  9. No se cultiva aquí.

  10. Siddhi, bhang, charas, ganja.

  11. Crece en lugares húmedos y sombreados.

  12. Más o menos dispersa.

  13. No; no hay cultivo de la planta del cáñamo en este distrito.

  14. No.

  15. No cultivada.

  16. Ninguna preparada aquí, según puedo averiguar.

  17. Se bebe, o se come en píldoras, y ocasionalmente se fuma.

  18. Me han dicho que se deteriora con la conservación.

  19. La ganja y el charas se usan solo para fumar.

  20. Los coolíes y los syces son la clase que más usa ganja. El charas se usa muy poco aquí.

  21. La ganja plana se prepara para fumar.

  22. Se importa.

  23. El bhang no se usa nunca para fumar.

  24. La ganja se mezcla con tabaco para fumar.

  25. Se consume en compañía, y se limita principalmente al sexo masculino. No es habitual que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  26. Se forma fácilmente, y el hábito una vez formado no se rompe fácilmente.

  27. La toma la mayoría de las clases durante las Pujas.

  28. No hay otras preparaciones de esta droga, excepto para fumar y beber.

Por las averiguaciones hechas en el distrito.

  1. Creo que ayuda al hombre a soportar mayor fatiga, especialmente durante el tiempo húmedo o frío.

  2. Evidencia del Sr. John D. Gwitt, plantador de té, Longviero Company, Limited, Darjeeling.

  3. Mis respuestas se basan en hechos recogidos de las personas que viven en mis alrededores y de los trabajadores de esta compañía. Los obreros aquí son en su mayor parte nepalíes, siendo algunos biharíes, y poseyendo, al parecer, un mejor conocimiento con respecto a esta droga que los primeros.

  4. Los tres nombres, a saber, ganja, charas y bhang, son, al parecer, bastante generalmente entendidos por casi todas las clases de personas aquí, y las definiciones dadas en la pregunta n.º 2 pueden aceptarse para esta parte del distrito.

  5. No tengo conocimiento especial sobre esto, pero entiendo que el suelo del distrito de Rajshahi en Bengala es especialmente favorable para el crecimiento de esta droga. Una planta perteneciente a la especie de Cannabis sativa crece silvestre en esta parte de Darjeeling, y se conoce con el nombre de chang silvestre.

  6. Se conoce con los nombres de chang silvestre. Se cree que este nombre se refiere a la misma planta, poseyendo, como posee, más o menos todas las propiedades del bhang de Bengala.

  7. Cualquier elevación por debajo de los 3.000 pies y un suelo que tenga un poco de mantillo vegetal pueden, en mi opinión, favorecer el crecimiento de esta planta, no siendo por regla general la pluviosidad y el clima de muy especial importancia.

  8. El crecimiento es más bien denso que no lo contrario donde se da.

  9. No hay cultivo de ganja en esta parte del distrito, y la gente de aquí no sabe qué uso hacer del cáñamo.

  10. No hay cultivo de él.

  11. No he oído que la planta silvestre del cáñamo se cultive especialmente para la producción de ganja.

  12. La ganja no se cultiva en esta parte del Terai, y siendo así, no puedo ofrecer información alguna con referencia a esta cuestión.

  13. Ninguna, según mi conocimiento.

  14. No puedo ofrecer particularidades sobre este asunto.

  15. Según mi mejor creencia, nadie se cuida de intentar preparar bhang en sus propias casas. Se cree que el bhang puede prepararse de las plantas silvestres del cáñamo, pero la gente de aquí no sabe cómo hacerlo. Es dudoso que la ganja y el charas puedan prepararse de estas plantas.

  16. Nunca he sabido que los nepalíes preparen la droga del cáñamo; la traen preparada los hombres de las llanuras.

  17. Las drogas se deterioran con la conservación, pero no pierden del todo su efecto.

  18. No las he conocido usadas para otros propósitos que fumar.

  19. Los mendicantes usan estas drogas mayormente. La proporción de personas que fuman ganja aquí es sumamente pequeña.

  20. Cuanta más materia resinosa hay en cada clase, mejor se la aprecia.

  21. No puedo decirlo.

  22. No la he visto usada para fumar.

  23. La clase marwari usa bhang. No puedo indicar proporciones.

  24. No diría que su uso va en aumento.

  25. Las personas que usan las drogas en este distrito son decididamente consumidores moderados.

  26. No se sabe.

  27. No puedo decirlo.

  28. El bhang, sé, se mezcla con azúcar y se consume como el té.

  29. Los hombres usan estas drogas mayormente. Nunca he oído de niños que las tomen.

  30. Diría que el uso de estas drogas es hereditario en gran medida, y que el hábito moderado rara vez se desarrolla hasta el excesivo.

  31. No lo sé.

  32. El uso moderado de estas drogas no está, de ningún modo, desprestigiado.

  33. Sí; creo que sería una privación grave, pues los acostumbrados a la droga la toman regularmente, y declaran que no pueden pasar sin ella.

  34. Sería, creo, factible prohibir el uso de estas drogas. Por supuesto, crearía algún descontento entre los que habitualmente usan las drogas, pero su número es tan reducido que tal descontento no podría equivaler a un peligro político. La prohibición muy probablemente llevaría al recurso a alguna otra droga o al alcohol.

$6. No creo que se esté sustituyendo el alcohol por estas drogas. El uso del alcohol entre los nepaleses es una maldición. No puede decirse lo mismo del uso de la droga del cáñamo.

  1. No lo sé.

  2. Los efectos parecen ser todos iguales.

  3. No puedo decirlo.

  4. Los médicos indígenas de la vieja escuela tienen por costumbre recetar esta droga por sus efectos medicinales. Se emplea en el tratamiento de las enfermedades del ganado.

  5. El uso moderado de estas drogas parece no causar daño. Las personas que las consumen declaran que actúan como complemento alimenticio; que confieren resistencia y alivian la fatiga; que son también útiles en comarcas insalubres, y hay decididamente cierta dosis de verdad en estas afirmaciones.

  6. El uso moderado de estas drogas parece ser beneficioso para algunas personas, y declaran que la droga actúa como estimulante.

  7. Se dice que los consumidores quedan embrutecidos, pero no ofensivos.

  8. El efecto inmediato es refrescar al consumidor habitual, pero el efecto no es duradero; actúa como paliativo cuando no puede procurarse alimento, retardando el desgaste de los tejidos.

  9. El uso habitual moderado no parece deteriorar la constitución. Nunca he encontrado a nadie demente por el uso de estas drogas.

  10. En el uso habitual excesivo de estas drogas, el paciente entra en estado comatoso, se queja de dolores ardientes y dice que ha de tomar leche, que le alivia; el cuerpo presenta un aspecto reseco.

  11. El uso parece ser hereditario y no parece afectar a los hijos.

  12. La Cannabis indica es un poderoso afrodisíaco y la recetan los médicos indígenas. Se dice que el uso excesivo del cáñamo produce impotencia.

  13. Esto no me consta.

  14. No he oído que lo haga. No; no conozco ningún caso.

  15. No he oído que se use así.

  16. No puedo decirlo.

  17. El actual sistema de administración de los impuestos sobre las drogas del cáñamo en este distrito, según lo entiendo, funciona satisfactoriamente y, en mi opinión, no exige cambio alguno.

60 y 61. No considero necesaria modificación alguna.

62 y 63. No sugiero cambio alguno.

  1. No tengo objeción.

  2. Mucho más daño hacen los intoxicantes alcohólicos que la droga del cáñamo. Oigo de más daños en una semana por el uso de los primeros que en un año por el uso de la segunda. Si algo debiera gravarse más, debiera ser el alcohol.

  3. No diría que fuera necesario.

  4. Ninguna objeción.

  5. Según lo entiendo, hay tiendas regulares en este distrito para la venta de estas drogas.

  6. Considero que debiera consultarse decididamente la voluntad del pueblo antes de abrir tiendas de licores. Pero el uso del cáñamo no equivale a un mal en este distrito.

  7. Ninguno que yo sepa.

  8. Declaración del Sr. Jno. Rupp Ratner, propietario de la «Khulna Estate», Khulna.

  9. No tengo especiales oportunidades ni conocimiento del asunto. Me limito a responder a aquellas preguntas que puedo, pues el oficial del distrito me lo ha pedido.

  10. En Khulna y el distrito adyacente de Jessore, según mi conocimiento.

  11. Hasta donde alcanzo, solo se la conoce como bhang.

  12. En tierras bajas y clima húmedo.

  13. En espesuras densas aquí y allá.

  14. Lo creo, pero no sé hasta qué punto.

  15. No sé nada acerca de ello.

  16. No tengo conocimiento cierto.

  17. Lo creo, pero no tengo conocimiento cierto de ello.

  18. Creo que lo son, pero no tengo conocimiento cierto de ello.

  19. No soy capaz de hacerlo.

  20. Creo que se deterioran al guardarse, debido a la humedad atmosférica, pero no conozco medida especial alguna que pudiera adoptarse para impedir tal deterioro.

  21. No sé si se usa en absoluto para fumar.

  22. Creo que van en aumento, pero no lo sé.

  23. Principalmente, creo, entre el sexo masculino.

  24. Creo que se forma fácilmente y es difícil de abandonar.

  25. Creo que alguna secta de hindúes la toma por motivos religiosos.

  26. Creo que generalmente se la tiene por perniciosa.

  27. Para los consumidores habituales de la droga, su prohibición sería una privación al menos por un tiempo, pero a la postre les sería beneficiosa, según creo.

  28. Creo que sería factible prohibirla hasta cierto punto.

  29. No lo creo.

  30. Creo que tienen efectos distintos, pero no tengo conocimiento preciso del asunto.

  31. No lo creo.

  32. Ciertamente no son inocuas.

  33. Creo que son ofensivas para sus vecinos que no se entregan a la droga, aunque probablemente no en grado apreciable.

  34. Creo que intoxica.

  35. Creo que perjudica la constitución en general, pero no sé de qué modo ni en qué medida.

  36. No creo que sea un hábito hereditario.

  37. Creo que lo es, pero no sé en qué medida. Se dice que las prostitutas la usan con liberalidad.

  38. Los malos caracteres tienen generalmente la reputación de ser consumidores habituales de estas drogas.

  39. Creo que sí, en muy gran medida.

  40. Se dice que las usan para tales fines.

  41. Creo que sí, hasta cierto punto.

  42. Malo en moderación, y excesivamente malo cuando en exceso.

  43. No tengo experiencia al respecto.

  44. No conozco bien el actual sistema de administración de los impuestos.

  45. Debiera, y creo que podría, controlarse.

  46. Dudo que se consulte al pueblo, pero no tengo conocimiento cierto del asunto.

  47. Declaración del Sr. A. G. M. Wonscnow, subgerente de la Fábrica de Índigo y Zamindari de Dumur, Purnea.

  48. Con ocupación de más de 28 años en los distritos de Purnea y Bhagalpur en asuntos de zamindari e índigo, y siempre tratando con los naturales.

  49. Ganja plana, y ganja quebrada, y bhang que crece silvestre por todas partes cerca de las aldeas y en suelo fértil.

  50. El cáñamo silvestre bhang en Purnea y porciones de Bhagalpur.

  51. Bhang, no ganja.

  52. Generalmente denso, y por lugares crece hasta más de seis pies de altura.

  53. Ninguno.

11 y 12. No.

  1. Bhang, cáñamo silvestre.

(2) No.

(b) No.

  1. Las hojas del bhang (cáñamo silvestre) se secan a veces y se guardan, pero por muy pocos, y se prepara una bebida machacando las hojas, mezclándolas con agua y añadiendo azúcar. Esta es muy embriagadora. Las hojas machacadas se mezclan también con agua, añadiendo algo de pimienta redonda machacada. No muy embriagadora. El jugo extraído de las hojas verdes se emplea también en la preparación de las mismas bebidas antedichas. Esta es embriagadora.

  2. El bhang lo preparan siempre quienes quieren la bebida en sus casas o en cualquier parte. No sé ni he visto nunca preparar ganja o charas del cáñamo silvestre.

  3. Por hindúes y muhammadanos, mayormente hombres del oeste y noroeste (llamados hombres de tierra adentro en estas partes).

  4. No se deteriora. Oigo que el bhang se seca y se ata en un haz y se guarda en lugar seco.

  5. La ganja solo se usa para fumar.

  6. Todos los hombres, mayormente hindúes, y de la clase más pobre, y más del 40 por ciento. Se usa menos al este y nordeste de este distrito.

  7. Lo que haya.

  8. No me consta.

  9. Por todas las castas, y mayormente por la clase alta en todos los distritos de Purnea y Bhagalpur. Por pocos, menos del dos por ciento de los hombres.

  10. Ninguno en aumento, y es maravilla que el bhang se use tan poco, aunque no esté gravado.

Bebida de bhang.— (a) Cerca del 50 por ciento.

  1. Ganja.— (a) Cerca del 50 por ciento.

  2. Ganja.—Por ermitaños, viajeros y la clase más pobre de trabajadores, que dicen que es un alivio después del trabajo y ahuyenta el hambre.

Bhang.—Por la clase más acomodada, mayormente hombres de tierra adentro, brahmanes y rajputs especialmente; dicen que es una bebida refrescante.

  1. Ganja— Bhang— (a) Cerca de 8 pice. (a) Cerca de 1 pie. (b) 4, 2 annas. (b) 6 pies.

  2. Véase la respuesta al número 14. La dhatura se usa muy rara vez por los consumados bebedores de bhang para favorecer la intoxicación. No conozco ninguna bhang massala preparada y vendida para mezclar.

  3. La ganja se usa en compañía, especialmente entre la clase más pobre, y en soledad por la clase alta y por el varón. No se sabe de niños.

La bebida de bhang rara vez se toma en compañía, pues tan pocos la toman, y solo por hombres. No mujeres ni niños.

  1. El fumar ganja en exceso es perjudicial.

  2. La planta del cáñamo no es objeto de culto.

  3. No; si lo fuera, se consumiría ilícitamente, y la prohibición causaría murmuraciones entre los consumidores. No causaría peligro político.

  4. Ganja.—En casos de dolor de estómago. El bhang se administra a veces al ganado como medicina.

  5. No he conocido casos de consumidores de ganja que fueran ofensivos para sus vecinos.

Bhang.—Uno de mis sirvientes, que bebió bhang preparado con las hojas verdes con semilla, quedó ligeramente excitado y ofensivo para los demás.

  1. El fumar ganja los deja tranquilos por un tiempo; dicen que es un alivio después del trabajo duro y que calma el hambre.

Bhang, una buena bebida; dicen que es muy refrescante; a veces produce un poco de excitación; rara vez intoxica, salvo en exceso.

  1. No creo que la bebida de bhang o el fumar ganja con moderación causen pereza ni hábitos de inmoralidad o libertinaje.

  2. Fumar ganja fuerte produce ciertamente locura temporal, como también la produce la mezcla fuerte de bhang.

  3. Sí.

  4. El cáñamo silvestre o bhang crece silvestre; sería imposible controlar su crecimiento, y la policía (indígena) siempre molestaría a los raiyats donde crece el bhang.

  5. Ninguna.

  6. Sí, sobre la ganja. Ningún impuesto sobre el bhang.

  7. Sí; para la venta de ganja.

  8. Sí; el vendedor consulta primero a los aldeanos y luego eleva petición al magistrado. Debiera considerarse la opinión local. Cualquier plantador o zamindar que tenga objeción a la tienda en ciertos lugares, dando fundamentos razonables, puede hacer que se la retire mediante petición al magistrado.

  9. Declaración del Sr. H. L. Weatherall, gerente de zamindari, Dacca.

Declaración oral.

He estado en la División de Dacca durante 22 años como gerente de los estados privados del Nawab de Dacca, y he visitado Mymensingh y Tippera en el curso de mis deberes.

He vivido seis u ocho meses seguidos en los distritos entre la gente.

La planta del cáñamo no crece de modo llamativo.

La he notado aquí y allá. He visto pequeñas cantidades en los claros de los bosques de Bawal.

Nunca la he visto aparte de las habitaciones. La inferencia parece ser que la planta no es indígena, sino que se propaga por obra humana. Nunca he visto un terreno de ella tan grande como una acre. He visto pequeñas cantidades creciendo con tabaco en los patios de las casas, especialmente en los claros del bosque.

La droga del cáñamo la consumen mayormente los pescadores, barqueros y portadores de dooly, y la clase de gitanos del agua que se llaman a sí mismos bedyas.

Los mendicantes religiosos usan la droga en exceso. Una gran proporción de las otras clases que he mencionado la usan, y la usan con moderación, pero la proporción respecto de la población total es decididamente pequeña.

Nunca he observado efectos deletéreos sobre la salud de las personas que usan la droga. Quienes toman la droga en exceso, como los mendicantes, parecen no hacer otra cosa que fumar todo el día y ser de poca utilidad para cualquier otra cosa.

Los consumidores moderados que son trabajadores manuales duros parecen tolerar mejor la droga, y gracias a ella pueden soportar más fatiga.

Ciertamente creo que no hay motivo para la prohibición total del gavja. Tampoco creo que haya razón alguna para restringir el uso de la droga con mayor severidad de lo que se hace en la actualidad. El sistema actual ha funcionado admirablemente todos estos años, y no hay nada que exija reforma. Siempre hay cierta cantidad de contrabando, pero no es muy notable. Creo que la droga silvestre se emplea en cierta medida. No pueden hacer ganja con ella, pero probablemente pueden elaborar algo que fumen. Sería muy inferior a la ganja de impuesto.

Al fumador de ganja no se le considera un leproso moral, ni se le tiene por inepto para el trabajo manual u otro empleo. El fumador de ganja es un hombre señalado, como lo es el bebedor de licor, pero nada más.

El hábito del licor se mira con mayor repugnancia. No tengo noticia de un sentimiento fuerte contra la droga en ningún sector. Al hombre que no usa la droga se le considera de carácter superior.

Existe la idea popular de que la droga produce locura. No he visto las estadísticas del manicomio, pero he oído algo sobre el tema al doctor Wise, quien creía haber rastreado alguna conexión entre la droga y la locura. La creencia popular haría que los padres de una familia respetable vieran con alarma la adopción del hábito por cualquier miembro de la familia. Las clases consumidoras habituales no tendrían tal temor. Yo mismo no he formado opinión alguna sobre el particular. He visto lunáticos de quienes se decía que la ganja era la causa, pero no puedo decir qué fundamento había para tal afirmación.

La gente de esta parte del país, de la cual una gran proporción son mahometanos, es un pueblo sobrio y templado en cuanto al uso de intoxicantes de toda clase.

  1. Declaración de Banu Gauri Shankar, administrador, Bachour, Darbhanga.

  2. El charas es casi desconocido en este distrito. Los hindúes de todos los grados y denominaciones. Sin embargo, como afín a la ganja, y siendo esta un artículo en el que la ganja es el componente principal, sus atributos, propiedades y efectos bien podrían atribuírsele como los mismos que los de la ganja. El ganja y el bhang se consumen ambos libremente. No están confinados a ninguna clase especial de la población. Gozan del favor de muchos de los no consumidores de espíritu.

se usan moderadamente.

  1. El objeto y los placeres de estas drogas pueden describirse así:

Bhang. El objeto es doble: (1) medicinal, y (2) productor de placer.

Medicinalmente, se dice que el bhang es erradicativo o al menos paliativo del estreñimiento, y que alivia los dolores de las almorranas. Se usa en muchos otros casos de otras dolencias.

(b) Usado como droga en medida moderada para dar placer, se le considera menos perjudicial para la salud que el aguardiente del país. El placer derivado de su uso es distinto del que se goza tomando licores espirituosos. Es difícil exponer la diferencia. Principalmente, sin embargo, mientras el primero aviva, el segundo embrutece. Mientras el primero aviva la memoria y ayuda a las facultades conversacionales del usuario por el momento, el segundo invariablemente las embota.

Ganja. Medicinalmente se dice que la ganja cura el resfriado y todas las dolencias que provienen del resfriado en el sistema humano. Reduce la grasa y la corpulencia.

Como intoxicante, es notoria por su acción y efecto. Una o dos caladas bastan al novicio por horas. Una o dos caladas se consideran suficientes por un par de horas para un usuario endurecido. Comparada con el bhang, la ganja es más embrutecedora y embotadora que incluso el bhang.

Para trazar ahora un paralelo entre las dos drogas.

El bhang (siddhi) actúa lentamente; la ganja (como significa su otro nombre «lurita») actúa instantáneamente.

A menos que se tome una dosis ocasional de un antídoto (los mendigos errantes usan tales antídotos), el uso excesivo de la segunda afecta el cerebro más rápidamente que un uso excesivo de la primera. Ambas producen debilidad nerviosa.

  1. De un cuarto a media tola de ganja y de un cuarto a medio chittack de bhang al día se considera uso moderado. El precio de la ganja fluctúa según el gravamen gubernamental de la droga.

El bhang se obtiene en este distrito sin precio. No debería declarar

El precio actual de la ganja es de 3½ a 4 annas la tola.

  1. El uso moderado de estas drogas no conduce necesariamente a un uso excesivo.

  2. Sí; en las fiestas de Holi y en los tiempos de boda.

  3. Con la ganja se usa tabaco seco para reforzarla; también esencias para darle sabor.

Con el bhang se mezclan cuajada, leche, azúcar, pimienta y a veces especias. Estos artículos, especialmente el azúcar, sirven para mantener la intoxicación por un período más largo. Estas mezclas no pueden llamarse nocivas, pero añaden fuerza y sabor a la dosis. Con el bhang, algunas personas añaden a veces dhatura y la flor de akand para hacerlo más intoxicante.

  1. No tengo noticia de ninguna.

  2. No. El uso moderado de estas drogas no conduce a consecuencias graves. Si se prohibieran, la gente del país que no recurre a los licores espirituosos se lanzaría a ellas, y el resultado sería peor. Los usuarios de licor espirituoso incurren en excesos más expeditamente que los usuarios moderados de estas drogas.

  3. Creo que a ningún comprador de un artículo sujeto a impuesto, sea ese artículo bhang, ganja, opio o aguardiente, debería permitírsele usarlo en la tienda del vendedor.

Creo también que ningún vendedor debería recibir en pago bienes, prendas, ropas, adornos o grano, sino que debería exigir siempre dinero contante. Ningún vendedor debería vender un artículo sujeto a impuesto a crédito.

El bhang en este país es un artículo no sujeto a impuesto.

Crece silvestre. Su venta en cualquier cantidad es ilegal.

  1. Declaración de Babu Sasr

Bhushan Roy,

administrador del estado del Raj de Dubalhati,

distrito de Rajshahi.

  1. La zona de ganja en la subdivisión de Naogaon, distrito de Rajshahi, forma una parte importante del zamindari del difunto Raja Haranath Roy Chowdhury Bahadur de Dubalhati. Los mahales están todos a una distancia de unas diez millas de la Rajdhani donde resido. Hay unas 2.000 bighas de tierra dedicadas al cultivo de ganja.

He sido administrador del estado de Dubalhati durante los últimos quince años, y he estado familiarizado con estas zonas todo este tiempo. Quienes llevan a cabo el cultivo de la ganja son arrendatarios ordinarios, y así he tenido oportunidades muy constantes de tratarlos, y he adquirido por ello alguna experiencia con respecto al cultivo y la manufactura de la ganja.

  1. Estas definiciones pueden aceptarse en Bengala, y son conocidas localmente por estos nombres.

  2. No hay distrito de Bengala y Behar en el que no crezca el cáñamo silvestre o bhang; pero puedo hablar con alguna exactitud de los distritos de Faridpur y Rajshahi, y sé que en todos estos distritos el cáñamo crece espontáneamente y en abundancia. Tengo suficiente experiencia de estos dos distritos.

  3. Se las conoce generalmente con el nombre de bhang, siddhi o patti. Todos se refieren exactamente a la misma planta.

  4. Sin suficiente conocimiento científico sería arriesgado intentar responder a esta pregunta.

Pero lo que puedo decir, por mi propia experiencia, es que las tierras que no se inundan ni siquiera en los años de mayor crecida son congéneres del cáñamo silvestre.

  1. Densas. 7. En el distrito de Rajshahi, que es con mucho el distrito de ganja más importante del norte de Bengala, no hay cultivo de la planta del cáñamo para ningún otro propósito que el de la producción de ganja.

La superficie dedicada al cultivo de ganja en el distrito de Rajshahi es de unas 2.000 bighas.

  1. Creo que, por término medio, no ha habido tal variación.

  2. La preparación del campo de ganja lleva más tiempo y requiere mayor cuidado que la de otros cultivos. Los cultivadores eligen los campos para criar ganja en los meses de Magh y Falgun.

Se toman para este propósito campos abiertos que no estén a la sombra de ningún árbol grande. El primer acto para la preparación de tal campo es arar la tierra con el fin de desherbar el suelo de sus malas hierbas.

Esta arada no se comienza antes de la última parte de Falgun, y se realiza a intervalos de tres o cuatro días. Después de que la tierra ha sido suficientemente arada por primera vez para destruir las plantas nocivas, se emprende el proceso de dharakata.

Esto significa dar tierra fresca, procedente de las zanjas colindantes y a veces de tierra cercana, sobre el campo; una cesta de unas 12 seers se considera suficiente sobre un área de aproximadamente un codo cuadrado, cuidando de tomar esta tierra justo de la superficie. Luego viene el proceso de chalikata, que consiste en levantar los tepes de los lados del campo en cultivo junto con la hierba y otras malas hierbas que crecen en abundancia en el campo. Los cultivadores entonces comienzan a abonar la tierra en el mes de Baisakh y Jaista con estiércol de vaca, barrido de establos, etc.

Así, después de abonar y de arar repetidamente, cuando la tierra está suficientemente pulverizada y se vuelve apta para recibir las plántulas, se hacen caballones por todo el campo a distancias iguales de un codo cada uno. Las semillas se siembran primero en el mes de Bhadra en un campo separado, que creo que puede llamarse el semillero. Cuando las plántulas crecen hasta la altura de aproximadamente un pie, comienza el trasplante. Se plantan sobre los caballones descritos arriba a una distancia de unas seis pulgadas.

El trasplante nunca se retrasa más allá del mes de septiembre. Aquí sería digno de nota que la formación de caballones y el trasplante de las plántulas deberían completarse en el curso de uno y el mismo día, pues de lo contrario la tierra así pulverizada apenas retendría humedad alguna para recibir las plantas jóvenes.

Los semilleros o viveros mencionados arriba nunca se abonan y el suelo nunca se cubre, como se hace generalmente con la plantación de coles, ni se irriga el campo. Las lluvias son muy perjudiciales tanto para las semillas en el semillero como para las plántulas poco después del trasplante al campo. Las semillas tardan aproximadamente una semana en brotar. Si se producen fuertes aguaceros después de sembrar las semillas en el semillero, o del trasplante de las plántulas al campo, se hace necesario un segundo sembrado o plantación, según el caso. Cuando las raíces de las plántulas se han afianzado en el suelo se hace un segundo abonado.

Pero esta vez los cultivadores usan generalmente estiércol de vaca y torta de aceite quienes pueden permitírselo. Cuando las plantas jóvenes crecen hasta la altura de unos dos pies se podan. La atención se dirige solamente a la eliminación de las ramas más bajas, quizá con la intención de asegurar el crecimiento ascendente de las plantas.

En la primera semana de Agrahyan o antes, según el crecimiento de la cosecha, los cultivadores emplean a doctores de ganja, conocidos localmente como poddars o parakdars, para inspeccionar el campo de ganja, y esto continúan haciéndolo hasta mediados de Pous, a fin de destruir las plantas macho antes de la inflorescencia, porque hacen que las plantas hembra, que producen la ganja, se llenen de semilla.

La operación de la poda se renueva a mediados de diciembre. Cuando los campos presentan un aspecto seco, los cultivadores empiezan a regarlos. Los cultivadores muestran gran cuidado en mantener húmedo el suelo, que por lo general es franco arenoso. En enero, cuando las plantas alcanzan suficiente madurez, los cultivadores cortan y retiran la cosecha del campo al lugar de elaboración. Esto se hace generalmente por la mañana. Los tallos se extienden luego al sol y se dejan allí hasta bien entrado el mediodía, cuando se cubren debidamente. Cuando llega la tarde, se retiran las cubiertas y se dejan expuestos al rocío. Así permanecen los tallos hasta el mediodía del día siguiente. Viene ahora la trilla de los extremos floridos. Se extiende una estera sobre un terreno muy llano, sobre el cual se disponen todos los tallos en forma circular llamada chakal, con los extremos apuntando hacia el centro. Se extiende entonces una estera sobre el montón, y cuatro o cinco personas suben y empiezan a pisotearlos.

El prensado de esta manera continúa durante unos cinco minutos, cuando los hombres bajan y, sosteniendo en cada mano un tallo, empiezan a golpearlos unos contra otros. Se hace para quitar las semillas de los extremos. Este proceso de disponer y pisar se repite dos veces más; pero en la segunda ocasión se toma cada ramita y se prensa bajo el pie por separado. Los cultivadores secan entonces los tallos

tras cubrir el extremo por breve tiempo, cuando el ganja queda listo para el mercado. Este es el proceso de elaboración del ganja plano.

El proceso de elaboración del ganja redondo es en lo esencial casi el mismo. La diferencia, sin embargo, estriba en que, en lugar de pisotear con el pie, las ramitas se enrollan. Debo señalar aquí que la primera y la segunda vez las ramitas se enrollan con el pie, y cuando toman una forma redondeada se enrollan por tercera vez con las manos para hacerlas perfectamente redondas. Tanto en el caso del ganja redondo como en el del plano, el proceso de pisar o enrollar se repite tres veces. Pero en el intervalo de cada una de estas operaciones las ramitas se secan alternativamente al sol y se exponen al rocío.

Los extremos floridos del ganja separados de las ramitas, ya sea del plano o del redondo, y ya sea que la separación sea accidental o deliberada, se llaman chur.

  1. Las personas que cultivan el cáñamo en el distrito de Rajehabi pertenecen a la clase agrícola ordinaria. 11. Nunca,

  2. No tengo conocimiento de ningún lugar donde se cultive cáñamo silvestre o bhang para la producción de ganja.

  3. Sí. El cultivo está restringido a los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur en la provincia de Bengala. En mi opinión no hay razón especial para esta selección. Pero los cultivadores, por propia iniciativa, comenzaron el cultivo a modo de experimento, y después, al hallar su rendimiento remunerativo y el suelo congenial al crecimiento de la droga, extendieron sus operaciones.

No puedo responder a esta parte de la pregunta, pues no tengo suficiente conocimiento científico de la misma. Su cultivo sería imposible en aquellas partes que permanecen sumergidas bajo el agua durante la mayor parte del año.

  1. En el distrito de Rajshahi, y quizá en otros distritos ganjeros de Bengala, el cultivo del cáñamo se lleva a cabo únicamente con el propósito de producir ganja. Hasta donde alcanza mi conocimiento, no hay en ninguna parte, ni en el este ni en el norte de Bengala, un cultivo regular de bhang. No es sino una planta silvestre indígena que crece sin cuidado alguno como todas las demás malas hierbas. La respuesta a la última parte de esta pregunta se hallará en mi respuesta a la pregunta 7.

  2. El método de preparación del ganja, para fumar, a partir de plantas de cáñamo cultivadas, se hallará en la última parte de mi respuesta a la pregunta 9. Las hojas de la planta de cáñamo silvestre se secan exponiéndolas al aire y al sol para preparar el bhang que se usa para beber. No tengo conocimiento de otros métodos de preparación de estas drogas.

  3. (a) Sí. (b) El bhang no puede prepararse a partir de la planta de cáñamo cultivada, según me informan los cultivadores.

(c) Si el cáñamo puede producirse a partir del cáñamo silvestre o bhang, como se le llama, y viceversa, según entiendo, nunca ha sido objeto de experimento. Pero creo que tal experimento no sería del todo improductivo. El cáñamo y el bhang o siddhi pertenecen al orden natural llamado Urticaceae, que incluye varias familias de plantas. El cáñamo pertenece a la familia llamada Cannabineae. No tengo conocimiento de las características botánicas ni de la clasificación del cáñamo silvestre o bhang, pues no creo que haya habido investigaciones recientes acerca de sus propiedades. Pero creo que puedo decir con seguridad que, por cuanto tanto el cáñamo como el bhang pertenecen al mismo orden natural, y cuando ambas especies crecen hasta la misma altura y en todo su aspecto externo presentan la más sorprendente semejanza, y ambas especies poseen indiscutiblemente el principio narcótico, y especialmente porque el crecimiento del cáñamo silvestre nunca se favorece mediante la destrucción de las plantas macho, el cáñamo silvestre podría, con el debido cuidado, convertirse en ganja. También puede suponerse que el cáñamo, en su condición degenerada y silvestre, se convierte en lo que llamamos bhang o siddhi. Yo mismo he visto que tales plantas de bhang que tienen un crecimiento lozano producen hojas que a veces se entrelazan entre sí y que, si se recogieran antes de la inflorescencia, podrían en cierta medida servir al propósito del ganja.

  1. La respuesta a la pregunta diez (10) se aplica también a esta pregunta.

  2. El poder narcótico del ganja se deteriora con la conservación. Pierde por completo su principio activo con el tiempo, conservando sus efectos durante unos dos años con cuidado ordinario. Creo que esta destrucción gradual de sus efectos se debe simplemente a la influencia atmosférica; en consecuencia, si esta droga se conservara en cajas herméticamente cerradas, el efecto se mantendría intacto durante un período comparativamente más largo.

  3. Hasta donde alcanza mi experiencia, creo que el ganja se usa generalmente para fumar. Debo señalar aquí que empleo la palabra fumar en un sentido calificado, solo para la narcosis. Hay, sin embargo, ocasiones en que las personas de escasos recursos lo usan como medicina en enfermedades cutáneas como la sarna, etc. Hierven el ganja con un poco de azufre en bruto y alcanfor en aceite de mostaza y aplican este aceite medicado sobre las partes afectadas. Debo señalar aquí que la ciencia médica tiene todavía hoy considerables dudas en cuanto al efecto de esta droga cuando se administra externamente. El doctor Bruce, en su conocida Materia Medica and Therapeutics (página 875), dice: «Falta conocimiento positivo sobre estos puntos; la Cannabis indica nunca se usa externamente». Pero puedo decir por mi propia experiencia que el aceite de mostaza medicado, tal como se describe arriba, ha curado por completo la sarna cuando el ácido bórico, y el carbólico y el sulfato de zinc han fracasado.

El ganja tiene, sin embargo, otros usos además de los ya mencionados. El cirujano ayudante doctor A. C. Khastgir, de Calcuta, hizo un ensayo bastante extenso de esta droga en enfermedades nerviosas y espasmódicas. Hizo fumar ganja a sus pacientes como los fumadores indios ordinarios, con lo que puede llamarse un éxito maravilloso.

No tengo conocimiento de otro uso del charas que el de fumar. Creo que el uso medicinal del ganja es común entre la gente de clase baja en toda la provincia de Bengala.

  1. El ganja lo fuman generalmente las personas de clase baja. A veces se halla que la clase media se entrega a él. Pero los casos son muy raros, y solo entre aquellos que se han degradado moralmente. El uso del charas es, de hecho, comparativamente menor. Un intento de dar la proporción exacta de los consumidores de estas drogas sería demasiado arriesgado, ya que no hay estadísticas gubernamentales que respalden tales cifras, ni existe posibilidad alguna de otra fuente fidedigna de información.

  2. De las tres clases de ganja, plano, redondo y chur, el redondo es el más fuerte, y el plano y el chur poseen la misma fuerza narcótica. El ganja redondo es muy solicitado en Calcuta, 24 Parganas y Hughli; el plano, en los distritos del este y del norte. No creo que haya una diferencia muy grande en el sabor de estas distintas variedades. Creo que la preferencia por fumar no depende de la clase de droga, sino de la costumbre que cada hombre adquiere. Solo el accidente, en mi opinión, puede explicar la causa de que uno se acostumbre a una clase particular de ganja. El fumador de redondo querría fumar solo el redondo, y así sucesivamente.

  3. El charas se fabrica en Nepal y Gorakhpur. El charas nepalés, por ser superior, es generalmente usado por los consumidores.

  4. El bhang nunca se usa como fumado cuando el objeto perseguido es embriagarse; ni se hace sustituto del ganja, a menos que los fumadores se vean reducidos a extremas privaciones. Pero sé que los pacientes asmáticos fuman bhang puro cuando el ataque espasmódico está presente. Es antiespasmódico y generalmente un medio seguro de detener el progreso de la enfermedad por el momento.

  5. El bhang se usa generalmente como bebida. En Bengala, creo, no hay sección alguna de la comunidad en la que esta bebida haya obtenido algo parecido a una entrega regular. Los pacientes dispépticos de todas las clases recurren a veces a esta bebida como estomacal con algún beneficio. No hay duda de que no faltan casos en que tal bebida se emplea por el solo placer; pero los casos son más bien casuales.

En las Provincias del Noroeste y Oudh la bebida de bhang es muy solicitada, y quizá es muy usada por todas las secciones del pueblo.

Los hombres de las Provincias del Noroeste comen bhang ocasionalmente, pero la bebida es su favorita. Los distintos usos del bhang, tal como se exponen en esta pregunta, quizá no estén confinados a ninguna clase o clases particulares.

  1. Siendo comparativamente raro el consumo de charas y bhang, no pueden darse estadísticas con exactitud alguna. Pero con respecto al ganja puede, creo, decirse que el consumo es más bien constante. Lo que me lleva a esta conclusión es que la superficie de tierra dedicada al cultivo de ganja y su producción anual han permanecido, desde 1876, por término medio, estacionarias; la superficie es de unos 2.000 bighas, y la producción oscila entre siete y nueve mil maunds al año.

  2. No puedo responder a esta pregunta respaldándola con hechos y cifras exactos. Pero puedo decir por mi conocimiento que el número de consumidores habituales moderados es el mayor; sigue la clase de consumidores habituales excesivos, y luego los moderados ocasionales, y por último los excesivos ocasionales.

  3. Creo que los consumidores habituales moderados pertenecen en su mayoría a la clase trabajadora, y los fumadores habituales excesivos provienen de los sanyasis, músicos y libertinos. Creo que aquellos que se entregan a un tipo de embriaguez pueden a veces ser inducidos, ya por placer ya por curiosidad, a entregarse al hábito de fumar cáñamo. Así pues, no puede formarse idea definida de la fuente que suministra las unidades de los consumidores moderados ocasionales.

En cuanto a los consumidores excesivos ocasionales, su número es, creo, tan pequeño que nada definido puede decirse sobre de qué clase particular provienen. Los fumadores habituales moderados recurren a esta droga para quitarse la fatiga y refrescarse después del duro trabajo del día.

Los sanyasis, músicos y otros consumidores habituales excesivos, con el fin de concentrar sus pensamientos en una cosa particular, se aficionan a este hábito. La mera satisfacción de caprichos, creo, lleva a los fumadores de las otras dos clases a entregarse al hábito de fumar cáñamo.

  1. El costo de la droga para un fumador habitual moderado de ganja oscilaría entre media y una anna, y el de un fumador habitual excesivo, entre dos y cuatro annas al día.

  2. Los fumadores de gunjah mezclan invariablemente hojas de tabaco con la gunjah. Debo señalar aquí de modo especial que he recogido información sobre este hecho de multitud de fumadores confirmados de gunjah. La mayoría de ellos son seres poco inteligentes y no saben el cómo ni el porqué de tal mezcla. Sin embargo, la conclusión a que he llegado es que la hoja de tabaco ni aumenta ni disminuye el principio narcótico del fármaco. Creo que el tabaco lo fuma aproximadamente el noventa por ciento de los naturales de Bengala.

Es peculiaridad del fumar tabaco que siempre causa una irritación temporal de las vías respiratorias. Pero el fumar gunjah pura no produce ninguna tal, y su efecto narcótico es casi instantáneo; por consiguiente, hay toda probabilidad de que se den bocanadas muy largas y audaces, haciendo así el exceso fatal. Por eso se mezcla la gunjah con tabaco. Esta mezcla hace en cierto grado muy difíciles las bocanadas audaces.

Creo que originariamente esta mezcla de hoja de tabaco se introdujo como salvaguardia contra cualquier accidente de tal género. Para explicar brevemente la mezcla, puede decirse que sirve a manera de válvula de seguridad para los fumadores de cáñamo. No tengo noticia de que se use la dhatura como mezcla con la gunjah para los fines ordinarios del fumar.

Quienes beben bang por placer emplean con él los siguientes ingredientes:—(1) semillas de pepino; (2) pimienta negra; (3) anís; (4) semillas de adormidera.

Para aumentar el principio activo del fármaco (bang), la gente mezcla generalmente con él los siguientes artículos:—(1) tallos de hojas de betel; (2) hierba (raíces de durba); (3) arroz (polvo de atab); (4) azúcar; (5) raíces de calabaza.

Para hacer el fármaco dulce al paladar y aumentar el sabor de la bebida se añaden los siguientes:—(1) leche; (2) azúcar; (3) especias; (4) agua de rosas.

  1. La gunjah la fuman generalmente las clases bajas en compañía; pero quienes tienen alguna posición en la sociedad se entregan a ella en soledad.

La fuma generalmente el sexo masculino; pero a veces se halla que prostitutas de ínfimo orden son adictas a este fármaco. El fumar gunjah no tiene relación con ninguna época particular de la vida.

No es costumbre que los niños consuman ninguno de estos fármacos.

  1. La costumbre de fumar gunjah, creo, se forma con mucha facilidad, y al mismo tiempo no es muy difícil de sacudir.

Es característica de toda narcosis el degenerar en exceso. Siendo la gunjah uno de los intoxicantes, no hay razón para que la ley general no se cumpla en este caso.

  1. No tengo noticia de ninguna costumbre religiosa que haga esencial el consumo de ninguno de estos fármacos. En algunas partes de Bengala se bebe bang el día de Bijaya Dasbami; pero aun esto no es ni universal ni esencial. Es generalmente templado, y no es calculado para llevar a la formación del hábito. Tal bebida no se considera perjudicial.

Creo que la opinión pública, sea social o de otro género, no está en favor del consumo de ninguno de estos fármacos. Al contrario, los consumidores son mirados con desprecio por la sociedad.

La razón de que sean tenidos en tal descrédito reside, quizá, en el hecho de que los consumidores proceden generalmente de la clase más baja de la sociedad y forman las heces de ella.

No tengo noticia de que se adore la planta del cáñamo en ninguna ocasión.

  1. No creo que la costumbre de fumar gunjah sea tal que los consumidores no puedan sacudirla.

He preguntado a varias personas que han sido adictas al fumar gunjah, y su testimonio unánime es que el hábito puede romperse. Tuve a un fumador de cáñamo notorio, después de haber obtenido estas respuestas, en estrecha custodia durante unas nueve horas, y no pareció que sintiera ninguna incomodidad muy grave por esta privación.

Los informes de la cárcel sobre los presos recién admitidos confirman este hecho.

  1. Creo que es factible prohibir el uso de todos estos fármacos sin crear ningún descontento muy grave, aunque pueda haber alguno al principio. Nuestra experiencia pasada muestra que cualquier peligro político es, por decir lo menos, una imposibilidad. El único caso en que la supresión de alguna costumbre social o rito religioso por cualquier disposición legislativa trajo peligro político fue el que causó el Motín de los cipayos de 1857. Pero la historia de la India tiene otras ilustraciones que ofrecer, que prueban que no hay tal aprensión. La supresión de los Thugs, el sati durante el virreinato de Lord William Bentinck, y la imposición de la Ley del Consentimiento frente a tan universal oposición de cada provincia de Bengala no han producido ningún disturbio. Estas eran costumbres que afectaban muy íntimamente a todo el país. Pero el consumo de estos fármacos, que sólo se ha obtenido entre una fracción infinitesimalmente pequeña de la población, y de tal naturaleza que carece tanto de luz como de cultura, no puede, si se prohíbe, provocar disturbio de ninguna especie. Tal estado de cosas nunca se espera de estos súbditos leales. No creo que la prohibición tienda a introducir el consumo ilícito—aun si lo hace, es seguro que no perdurará mucho; creo que los actuales consumidores de estos fármacos podrían entonces entregarse a las bebidas alcohólicas. El único medio para tal prohibición es la intervención legislativa.

  2. Sí, hay alguna razón.

Estos fármacos son usados generalmente por personas pertenecientes a la clase baja, y son miradas como heces de la sociedad. Pero hoy en día se halla que personas que tienen alguna posición en la sociedad, y que son reputadas como hombres de educación y cultura, beben licores sin ninguna censura del público general, con tal que se mantengan dentro de límites convenientes. Esta opinión de la época induce a ciertas personas a sustituir el alcohol por estos fármacos. Antiguamente los muhammadanos, por regla general, y las personas de otras castas solían ser excomulgadas por el vicio de beber; pero en la actualidad los muhammadanos y tales otras sociedades han aprendido, viendo la tendencia de la época, a pasar por alto estos vicios y a entregarse a ellos.

  1. Los efectos del fumar charas y gunjah son diferentes. El efecto del fumar gunjah es, como lo expone el Dr. C. J. Waring, producir aumentada acción arterial y gran exaltación de espíritus, notable aumento del apetito, inequívoco afrodisíaco y gran alegría mental. Pero el fumar charas produce una especie de incómoda sensación de ardor en los ojos, pereza, somnolencia, y por último culmina en catalepsia.

  2. Prácticamente no hay diferencia.

  3. Creo que el fumar estos fármacos es menos perjudicial que comerlos o beberlos.


El comer o beber gunjah es un fenómeno tan sumamente raro que jamás me he topado con un solo caso en mi vida. Al fumarlo, el principio activo no actúa por entero sobre el organismo, pues una parte se consume en la combustión; pero al beberlo y comerlo, se asimila por completo con la sangre.

  1. La escuela médica indígena hace un uso muy extenso del bhang o sidhee por vía interna en enfermedades tales como la indigestión, la diarrea, la disentería, etc. Pero no tengo conocimiento de enfermedad alguna en que la escuela médica indígena emplee el gunjah por vía interna. Mi respuesta a la pregunta 19 expone los casos del uso externo del gunjah. No tengo noticia de si alguna de estas drogas se emplea en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  2. (a) He obtenido el testimonio de varios fumadores de cáñamo, y de él se desprende con evidencia que estas drogas no son ni condimento alimenticio ni digestivo.

(b) Dicen los fumadores que el fumar estas drogas alivia la fatiga. Dicen también que estas drogas les permiten trabajar con ahínco y paciencia.

(c) No creo que estas drogas posean propiedad antimalárica alguna.

Las gentes pertenecientes a la clase trabajadora usan estas drogas para los fines antedichos.

Los efectos de que hablo se refieren al uso habitual y moderado de las drogas.

  1. En mi opinión, el uso moderado del gunjah y del bhang es, en ciertas circunstancias, inocuo, en cuanto que tal uso es prescrito a veces por los consejeros médicos.

  2. Sí, son inofensivas.

  3. Todos los fumadores habituales y moderados de gunjah dicen unánimemente que sienten una alegría extrema inmediatamente después de fumar la droga. El efecto inmediato de tal fumar, según dicen, es el olvido de todas las circunstancias que los rodean. Produce en el fumador una especie de vanidad que le hace sentirse en la posición más encumbrada del universo.

Tras el duro trabajo del día, el fumador habitual tomaría con avidez esta droga para reanimarse. En los fumadores habituales no produce una embriaguez propiamente dicha, sino un ligero alborozo de espíritu. Calma el hambre y aumenta el apetito, según dicen. Sus efectos duran tres o cuatro horas.

No deja al fumador efecto secundario alguno, y este se siente del todo a gusto sin gratificación posterior.

  1. Hay tal diversidad de opiniones respecto a los efectos del cáñamo indio que puede afirmarse sin riesgo que la ciencia médica no ha llegado hasta la fecha a conclusión decidida alguna. Distintas autoridades médicas han expresado puntos de vista diametralmente opuestos acerca de los efectos de estas drogas.

El doctor Bruce (Materia Medica and Therapeutics, página 874), el doctor Waring (Therapeutics, página 189) y el autor del «Indian Medical Record» («Indian Medical Record», 1 de marzo de 1892) no coinciden al hablar de la acción y los usos del cáñamo indio. Ante estas opiniones encontradas y contradictorias, no es seguro dar la propia opinión sobre sus efectos apoyándose en la declaración de cualquiera de ellos; por consiguiente, he juzgado prudente exponer sus efectos según mi experiencia general. Hasta donde alcanzo a comprender, no es probable que del uso habitual y moderado del gunjah y del bhang se sigan resultados muy graves, físicos, mentales o morales. En

algunos casos, a la larga, pueden seguirse efectos perniciosos. Pero los casos no son tan numerosos que hayan de afectar materialmente a la sociedad. En conclusión, debo decir que los fumadores de gunjah de toda condición suelen mostrarse de temperamento irascible.

  1. El uso habitual y excesivo del gunjah, como el de todos los demás embriagantes, es productor de todos los efectos perniciosos, físicos, mentales o morales, contemplados en la pregunta 45. Un fumador habitual y excesivo de gunjah suele quedar demacrado y pierde la actividad y la viveza de espíritu. Tal uso causa pérdida del apetito, como se observa en los casos de los sanyasis y los jogis. No provoca directamente la indigestión, pero no presta ayuda alguna a la digestión.

Suele exponer al hombre a contraer disentería, bronquitis o asma. Un fumador excesivo de gunjah suele hallarse dotado de un temperamento muy furioso y degradarse moralmente. Se entrega a estas drogas solo con el fin de satisfacer sus malas inclinaciones, y se hace así objeto del odio del público en general. Aquí podría decirse que en los casos de los sanyasis y los jogis no se manifiestan tales efectos perniciosos como los descritos arriba.

Esta diferencia podría explicarse así: los sanyasis y los jogis, que rompen toda conexión con la sociedad y consagran su vida enteramente a la contemplación del Ser Divino, no se turban con malos pensamientos acerca de los asuntos mundanos. Se entregan a esta droga únicamente con el objeto de concentrar sus pensamientos.

Tal concentración de la mente en un tema edificante y ennoblecedor tiende a mantener a los fumadores religiosos, por así decirlo, por encima de la atmósfera viciosa que envuelve a los fumadores excesivos aficionados.

Las informaciones que he reunido respecto a este punto me llevan a sostener que la locura es una de las consecuencias directas y naturales del fumar excesivo del cáñamo. No siendo yo experto, y no habiendo estado nunca en manicomio alguno, no puedo decir a qué tipo o clase de locura corresponde la provocada por el fumar del cáñamo. Sin conocimiento suficiente de la ciencia médica, y sin una experiencia vasta y variada de tales casos de locura, sería demasiado arriesgado intentar responder a la parte restante de esta pregunta.

  1. No creo que el hábito de fumar gunjah se transmita del padre al hijo.

Pero no cabe negar que a veces afecta al carácter de los hijos de los consumidores por el mal ejemplo que estos dan.

  1. En varias ocasiones he observado atentamente los casos de fumadores habituales y excesivos de gunjah, y los he hallado invariablemente en un estado de salud muy miserable. Los fumadores excesivos suelen encontrarse aquejados de bronquitis capilar y disentería. Su salud queda completamente quebrantada. Si la teoría de la herencia tiene algo de verdad, soy de opinión que un padre con tan mala salud debe transmitir su pobreza a su descendencia. Aunque, por tanto, los hijos de los fumadores excesivos no contraigan directamente el hábito de su padre, sin embargo, de un modo u otro, quedan muy degenerados tanto en mente como en cuerpo.

  2. Algunas personas fuman estas drogas con fines afrodisíacos. Se me dice que las prostitutas del grado más ínfimo son adictas al hábito con tales fines.

Hasta donde alcanzo a ver, el uso de estas drogas con fines afrodisíacos es más perjudicial que el fumar ordinario. Las razones son casi evidentes de por sí. El apetito sexual se aumenta de modo anormal, y la satisfacción de la pasión en un momento

en que la naturaleza no la requiere trae consigo una especie de debilidad sexual que puede acabar en completa impotencia.

  1. Cuando el uso es excesivo, las consecuencias, como se ha mostrado arriba, son más seguras, rápidas y vehementes.

  2. Los consumidores habituales y moderados de gunjah y bhang no siempre resultan de mal carácter, pues su proporción no es grande.

No creo que el uso moderado de estas drogas tienda a inclinar a los consumidores a actos criminales.

  1. El caso del uso excesivo de estas drogas es, sin embargo, muy distinto. Un hombre bajo la influencia de estas drogas, tomadas muy excesivamente, como acontece con todos los demás embriagantes, puede perpetrar cualquier crimen, por horrible que sea.

  2. Sí.

  3. Sí; los criminales endurecidos y profesionales usan estas drogas en exceso para hacerse insensibles a todo sentimiento humano.

No tengo noticia de ningún caso semejante.

  1. Sí; los criminales a veces, para llevar a cabo sus malvados designios, inducen a sus víctimas a fumar gunjah para hacerles perder el conocimiento.

No creo que ninguna de estas drogas, en estado no adulterado, pueda provocar completo estupor. La dhatura y otros narcóticos se emplean generalmente para tales fines.

  1. Mi respuesta a la pregunta 29 explicará la causa de la mezcla de hoja de tabaco con el gunjah.

No poseo información alguna de esa clase.

  1. No tengo conocimiento del comer o beber gunjah y charas.

  2. En conjunto, el actual sistema de administración del impuesto funciona bien; pero aun así creo que admite algunas mejoras.

  3. Me permito sugerir las siguientes como mejoras del actual sistema de administración del impuesto:

I. En la actualidad, el límite asignado por las leyes del impuesto para que cualquier persona posea gunjah para su propio uso es de 20 tolas. En mi opinión debería reducirse a 5 tolas. Lo considero conveniente, porque:

(1) aumentará los ingresos del Gobierno, pues la diferencia entre el límite actual y el sugerido será gravable;

(2) frenará en cierta medida el contrabando.

El actual límite de 20 tolas permite a un hombre acumular una gran cantidad en poco tiempo, y facilita así los medios del contrabando. Pero si el límite se estrechara, difícilmente podría un hombre acumular en la temporada del gunjah cantidad suficiente que le brinde la oportunidad de traficar ilícitamente con la droga.

II. Registro con la policía. En el sistema actual, los supervisores auxiliares del gunjah detectan los casos de contrabando con ayuda de la policía. Esto, a mi juicio, entorpece el negocio, en cuanto que:

(1) no siempre se puede disponer a tiempo de los auxiliares de policía;

(2) la policía es a veces opresiva.

III. Aunque no está en la ley actual del impuesto, la atención del Gobierno se ha dirigido ya a la cuestión de pesar el gunjah antes de que los cultivadores lo almacenen en sus propios golas. Temo que esto, si se impone, acarree las siguientes desventajas:

(1) No cabe negar que transcurrirá un tiempo considerable entre el pesaje de la droga por el Gobierno y su venta. Es muy natural que el peso disminuya en este largo intervalo a causa de las influencias atmosféricas y de los daños causados por las ratas y otros animales semejantes. Pero para esta inevitable pérdida de peso podría hacerse provisión estableciendo cierta tolerancia por las causas antedichas. Sin embargo, soy de opinión que tal tolerancia sería inconveniente por las razones siguientes: no hay modo de saber cuál será la pérdida real de peso, de suerte que la tolerancia establecida será inevitablemente mayor o menor que la pérdida real. Ahora bien, si es mayor, el Gobierno no hará sino ofrecer a los cultivadores una oportunidad para dedicarse al contrabando; pero si aconteciera que es menor, los inocentes cultivadores quedarán expuestos al castigo sin delito alguno por su parte. Creo que no se me supondrá soñando si me permito decir que los cultivadores del cáñamo, después de haber sido hechos sufrir amargamente sin delito alguno, podrían verse forzados a abandonar por completo el cultivo. La tentación del cultivo del gunjah no es tal que los cultivadores se persuadan a llevarlo a cabo con todas las desventajas y penalidades.

El beneficio neto que se obtiene del cultivo de otros productos, como patatas, caña de azúcar, cúrcuma, chile, etc., no es en modo alguno menor que el que rinde el gunjah.

(2) Significa también un gasto adicional por parte del Gobierno, pues habrá necesidad de emplear mayor número de funcionarios que la plantilla actual para llevar a cabo este plan. La plantilla actual no bastará para pesar el gunjah almacenado en las casas de los diversos cultivadores.

IV. La atención del Gobierno se ha dirigido también a la cuestión de imponer el almacenamiento del gunjah en depósitos del Gobierno. Creo que esto, si se impone, someterá a los cultivadores a dos inconvenientes, a saber:

(1) Los cultivadores perderán mucho tiempo en desplazarse desde sus hogares hasta las golas del Gobierno simplemente para mostrar el artículo a los posibles compradores cada vez que estos se presenten; y también hará que los compradores pierdan mucho tiempo. Hay algunos cultivadores que, tan pronto como termina la cosecha de ganja, comienzan a ganarse el sustento como jornaleros: para tales personas este viaje, que a veces puede resultar completamente infructuoso, significa la inanición de las bocas menesterosas que de ellos dependen.

(2) A los pobres cultivadores se les hará incurrir en gastos completamente innecesarios para transportar la droga desde el campo hasta los depósitos del Gobierno a una distancia de diez o doce millas, pero

  1. El cultivo, en mi opinión, está suficientemente controlado.

  2. El charas no se produce en la provincia a la que pertenezco.

  3. No veo ninguna necesidad de tal control.

Sí, tal control es factible; pero, según entiendo, no es necesario.

  1. No.

  2. La única sugerencia que se me ocurre respecto a esta cuestión es que sería más seguro y conveniente exportar ganja a lugares distantes empaquetándola en cajas pequeñas en lugar de enviarla en fardos envueltos con tela de yute como se hace actualmente. El cambio sugerido preservaría la droga de la deterioración por influencia atmosférica y del desperdicio causado al transportar la droga de la manera que ahora se sigue.

  3. No estoy familiarizado con los detalles minuciosos relativos a la tributación como para permitirme responder a esta pregunta.

  4. Sí, debería haber diferentes tasas de tributación. Debería regularse según la cantidad de la parte esencial que cada clase de ganja posee. Lo grande, lo pequeño y la ausencia de ramitas en cada clase, plana, redonda y chur, deberían formar la base de esta diferencia.

Las ramitas no tienen poder narcótico, por lo que son rechazadas por los fumadores, pero añaden innecesariamente al peso de la ganja.

  1. No tengo objeción.

  2. Sí, hay tales tiendas para la venta de ganja en varios distritos de Bengala. Estas tiendas están calculadas para facilitar la venta de las drogas, pero tal tienda es considerada como un punto de reunión de gente de baja clase y personas de mala reputación, que siempre resultan ofensivas para sus vecinos.

  3. No. La solicitud de una persona perteneciente a la localidad donde hay probabilidad de venta de tal droga se considera suficiente para la concesión de una licencia para tal tienda. La opinión pública debería ser consultada por todos los medios para la apertura de estas tiendas.

  4. No tengo conocimiento de tales hechos. Según lo que sé, realmente se paga impuesto por tales drogas usadas, y no conozco ningún uso general de drogas no gravadas.

  5. Evidencia del Sr. H. M. Wrarseraut, Administrador, Finca del Nawab, Tippera.

  6. Soy un oficial de policía retirado. Serví al Gobierno durante 30 años en diversas capacidades, 20 de los cuales como Superintendente de Policía de Distrito en Bengala, Behar y Bengala Oriental, y los últimos 16 años como Administrador de Zamindari de grandes fincas en Tippera pertenecientes al Nawab Ahsan Ullah Bahadur, C. I. E.

  7. La planta de cáñamo crece espontáneamente en todas partes, abundantemente en Bengala Oriental. Es parte del deber de los oficiales de policía destruir la planta dondequiera que se vea, y procesar a los infractores que cultivan la planta para uso como droga.

  8. Las hojas secas se conocen como siddhi, bhang, subjee, pathi, ganja y chur. La ganja son las puntas floridas secas; todas se refieren a la misma planta.

  9. No se necesitan condiciones especiales de suelo o clima; crece en cualquier parte abundantemente.

  10. Dispersa usualmente, pero densa cuando se siembra a propósito.

  11. No en el distrito de Tippera, sino en Tippera Independiente.

  12. No puedo decir.

  13. No hay ningún método particular.

  14. Las mismas clases que los cultivadores ordinarios.

Alles.

  1. No he visto ninguna.

  2. Respondido en el Capítulo II, párrafo 8.

14 y 15. La ganja (A) y (B) se usan ambas para fumar; (B) se come en forma de dulce llamado majoon, y (C) se muele en un mortero y se mezcla con leche y azúcar para beber.

  1. El bhang y el charas son preparados generalmente por la gente en sus casas; tanto la ganja como el charas pueden prepararse de la planta silvestre.

  2. Ninguna clase particular.

  3. La ganja no se deteriora al guardarse, pero el charas y el bhang sí.

  4. Sí, la ganja y el charas se usan solo para fumar; ambos se usan en la misma huka.

  5. Los mendicantes religiosos, como los jogis, bairagis y otras castas bajas, principalmente hindúes, fuman tanto ganja como charas; la proporción es de aproximadamente dos de ganja y uno de charas.

  6. La ganja es ganja; ya sea redonda o plana, es lo mismo para el fumador.

  7. Ambas son igualmente bienvenidas, siempre que se obtengan fácilmente.

  8. El bhang rara vez se usa para fumar, y solo cuando no se puede conseguir ganja.

  9. Todas las clases. No está prohibido, sino prescrito por los Shastras. Siva mismo fue un liberal patrón de las drogas del cáñamo en todas sus variedades, y sus seguidores mantienen la dignidad de su gran maestro llamándolo «Siva prasad».

  10. No puedo decir.

  11. (a) 7 annas, (b) 4 annas, (c) 8 annas, (d) 2 annas.

  12. Clases media y baja de hindúes; los muhammadanos están en minoría.

  13. (a) Medio anna de valor, (b) Ilimitado.

  14. He visto un poco de hoja de tabaco usada con ganja, pero no dhatura; el objeto es prolongar el humo. El bhang massala se compone de anís, cardamomo, y se muele con bhang, al que se añade un poco de sal para beber.

  15. En soledad una cuarta parte, en compañía tres cuartas partes; no se limita al sexo masculino; las prostitutas también se entregan a ello. No he visto niños consumir ninguna de estas drogas.

  16. El hábito se adquiere fácilmente, es difícil de abandonar, y tiene tendencia al exceso.

  17. «Three Nath Mela», donde se ofrecen un pice de pan y supari, un pice de ganja y un pice de aceite de mostaza como ceremonia religiosa; y en cada festival en que se adora a Siva donde crecen juntos el baniano y el peepul (Ficus indica, Ficus religiosa) esta costumbre es esencial, pero moderada. Su fumar ocasional debe conducir a la formación del hábito.

  18. Sí, hay una fuerte opinión pública, tanto social como religiosa, en favor de la práctica. La planta de cáñamo no es adorada en ninguna ceremonia, pero es tenida en gran veneración por jogis, bairagis y otros mendicantes religiosos.

  19. Ciertamente sería grave para una clase muy numerosa de consumidores.

  20. Sería factible prohibir, pero difícil de hacer cumplir. Un ejército de empleados de impuestos especiales no podría impedir el cultivo y consumo ilícitos. La prohibición no llevaría a los devotos hindúes al estimulante alcohólico; a otros sí.

  21. No.

  22. No hay diferencia entre fumar charas y ganja, excepto que esta última es más suave.

38 y 39. No puedo responder a estas preguntas; solo aquellos que lo han probado pueden hacerlo.

  1. Sí, el bhang es a menudo prescrito por los kabirajes, pero no creo que la ganja o el charas lo sean. He oído que la ganja se aplica para extraer gusanos en la enfermedad de las patas del ganado.

  2. El uso moderado de ganja, charas y bhang no es dañino. La gente dice que es digestivo, da resistencia y aleja la fiebre.

  3. El uso moderado de estas drogas es inofensivo, pero es muy difícil trazar la línea donde comienza el daño. Se dice que un chillum de ganja es felicidad, dos celestial, tres intoxicante, y el cuarto locura. Otro dicho es: un chillum es tal y cual, dos es refrescante, tres es primer ministro, y el cuarto es regio.

  4. Sí.

  5. No puedo responder a estas preguntas.

  6. Ya he respondido a algunas de estas preguntas.

  7. Ya he respondido a algunas de estas preguntas.

47 y 48. No.

  1. Sí, pero no tiende a producir impotencia.

  2. El uso excesivo debe eventualmente arruinar la constitución.

  3. Hablando como antiguo oficial de policía, invariablemente he encontrado que los ladrones y malos caracteres son adictos a fumar ganja; se dice que les da valor para emprender un trabajo y astucia para escapar de la captura.

  4. El uso excesivo actúa justamente al revés de la última respuesta: produce somnolencia y sueño, y la inconsciencia sigue como regla general.

  5. Sé que tiende a la locura. He visto varios casos entre delincuentes criminales.

  6. Sí, véase el párrafo 51.

  7. Las drogas del cáñamo no producen estupefacción inmediata; solo puede hacerse con dhatura.

  8. Nunca he visto drogas del cáñamo mezcladas con dhatura, pero he encontrado casos en que la dhatura se mezcla con licores del país.

  9. Ya respondido en el párrafo 24.

  10. No estoy familiarizado con el sistema actual de administración de impuestos especiales; debe haber muchos cambios desde que dejé el servicio hace dieciséis años.

  11. Sí.

  12. Respondido en el párrafo 35.

  13. No creo que pudiera haber ninguna mejora; ya existen demasiadas restricciones.

  14. No.

  15. Nunca he oído objeciones al impuesto sobre la ganja, pero hay un gran clamor contra el impuesto sobre los licores del país.

  16. Una tasa uniforme para todas las clases de ganja sería preferible.

  17. No.

  18. Hay tiendas autorizadas para la venta de ganja, pero a nadie se le permite sentarse allí o fumar en el local.

  19. Las tiendas de ganja de la mufassal están fijadas en bazares públicos, donde no es necesario consultar los deseos de la gente.

  20. Solo puede introducirse de contrabando desde Hill Tippera, pero hay muchas salvaguardias contra ello.

Antes de concluir, añadiría que incluso si el cultivo del opio se restringe, la ganja gobernará el país.

  1. Evidencia de Basu Nityananpva Dass, Subadministrador del Templo, Puri.

Evidencia oral.

Soy Subadministrador del Templo de Puri. Fui nombrado para este cargo hace nueve meses en nombre de la Rani de Puri. Soy nativo de Puri, y he vivido aquí prácticamente toda mi vida. He residido en su mayor parte en la ciudad de Puri; pero voy al interior a veces a visitar mis fincas. También fui Tahsildar de Khurda durante algún tiempo antes de 1883, y conocía esa subdivisión entonces.

Hay muchos sirvientes de diferentes clases adscritos al templo de Jagannath en Puri. Hay treinta y seis clases de sirvientes. Los principales son los suars o cocineros; los pandas o agentes de peregrinos, que también ofrecen el dhoj o alimento al dios; los patridara y gurtbara, que ofrecen tulsi y agua; los partharts o vigilantes; los dattas, que llevan el ídolo hacia y desde el rath y para bañarlo, y son los más antiguos de los sirvientes del templo; los metap, que tienen a su cargo las ropas, ornamentos, etc.; y los poshupalak, que decoran el ídolo. Todas estas diferentes clases de sirvientes toman cáñamo. Hay muy pocos individuos (si alguno) en cualquiera de estas clases que no tomen la droga. Su uso de ella rara vez es excesivo. Es moderado. Generalmente toman cáñamo como bebida. No fuman. Dicen que la bebida enfría el vientre, abre los intestinos y ayuda a digerir la comida. Esto es verdad. Un hombre que toma bhang puede comer dulces por valor de dos rupias, mientras que nosotros no podríamos digerir los de cuatro annas. Estos hombres son también robustos y fornidos. A menos que lo fueran, no podrían hacer el duro trabajo que les corresponde.

Estos sirvientes del templo son muy numerosos. Hay alrededor de setecientas casas de suars o cocineros. Eso daría, digamos, mil quinientos. Tienen que cocinar tanto para aquellos que son

hombres, empleados en el templo y también para los bairagis, viudas, etc., que viven en Puri, dependientes del templo y que o bien pagan por su comida o la reciben como caridad. De los poshupalaks habrá unas cien casas, y unos cien de pandas. De los partharis o guardias hay mil casas al menos. Todos los sirvientes o sewaks ascienden probablemente a tres mil. Luego estas gentes tienen gomastas, que recorren todo el país para traer peregrinos.

Hay unos tres mil de tales gomastas. Conozco a un hombre, Harihar Guru, jefe de los pariharis, que tiene quinientos gomastas propios. Dos tercios de estos gomastas están generalmente ausentes de Puri por razón de su cargo. El resto está presente. Todos toman bang. Sólo los pandas, que son muy pobres y no pueden costearse un gomasta, salen ellos mismos como reclutadores de peregrinos. Todos estos sirvientes del templo reciben parte del dhe del templo, y también reciben presentes de los peregrinos.

Estos hombres rara vez fuman; sólo los hombres corrompidos entre ellos fuman. En su mayor parte beben cáñamo. Usan gunjah de Gurjat. Esta gunjah es la flor mezclada con las hojas o patti o bang. Estos hombres usan a menudo sidhee de Bengala cuando se halla disponible. Pero no les gusta tanto como la gunjah de Gurjat, porque dicen que no es tan eficaz. «La gunjah de Gurjat es más fuerte, más agradable para estas gentes por sus hábitos, y se dice que es más refrescante que el sidhee de Bengala.» Estos hombres no toman en absoluto la gunjah de Rajshahi para beberla, a menos que se vean obligados a ello. Si no pueden conseguir otra cosa, la toman. La tomaron cuando la gunjah de Gurjat estuvo prohibida. Pero decían que era demasiado fuerte. Dicen que calienta demasiado el cuerpo y causa disentería y flujo de sangre. Según recuerdo, no había entonces sidhee de Bengala disponible.

  • A veces la hoja de la gunjah de Gurjat, que cae o se rompe de la planta, se usa sola como bang por aquellos que sólo toman un poco de bang por placer. Pero los que tienen trabajo que hacer mezclan las flores de gunjah en su bang con las hojas. El sidhee de Gurjat o las hojas sin las flores es muy débil.

La población de la villa de Puri es, según el censo: 25.000. Entre esta población hay una gran proporción de varones. Cerca de la mitad o siete dieciseisavos pueden deducirse por mujeres y niños. Los hombres son unos doce mil quinientos. De éstos, quizá cinco mil no toman ningún intoxicante regularmente; pero el resto toma opio, gunjah o sidhee. Creo que la mayoría toma sidhee. Casi no hay fumadores de gunjah entre los sirvientes del templo; pero los bairagis y la gente común sí fuman. Para fumar se prefiere la gunjah de Rajshahi. Sólo, creo, donde no puede obtenerse se fuma la gunjah de Gurjat. La gunjah de Rajshahi es mucho más fuerte. Se dice que beberla es muy perjudicial, porque es tan fuerte. No sé si esto es cierto cuando se fuma. He oído que las gentes acostumbradas a fumar gunjah de Gurjat dicen que es mejor; pero sé que el fumador de la sustancia de Rajshahi prefiere ésta, y cualquier hombre que haya fumado la gunjah de Rajshahi la prefiere. Eso es porque es más fuerte, supongo.

El sidhee de Gurjat y la gunjah de Gurjat no se importan por separado. Se traen, por regla general, en la misma planta, en fardos. Si las hojas se rompen, se traen por separado, pero bajo la misma licencia que la gunjah. Tengo entendido que la prohibición contra la gunjah de Gurjat ha sido retirada y que puede importarse con licencia. Cuando las flores de gunjah se rompen de las hojas, las últimas se traen también. Muy rara vez se beben aparte de las flores. Ciertamente ninguno de los sirvientes del templo usaría las hojas sin las flores, porque quieren que su bang sea fuerte e intoxicante. Lo que se conoce como gunjah de Gurjat se usa en la villa simplemente como sidhee o bang. Es más fuerte que el sidhee de Rajshahi, que es sólo hojas; pero es más débil que la gunjah de Rajshahi.

No creo que la gunjah de Gurjat se use mucho en el interior del distrito para fumar, no tanto como es el caso con la gunjah de Rajshahi. Esta última se prefiere donde puede obtenerse. Las clases bajas beben toddy cuando beben, y las clases altas sidhee. Yo mismo he visto beber sidhee o gunjah de Gurjat a baniyas, brahmanes, telis, cultivadores, etc. Esto fue en una fiesta. No es, sin embargo, costumbre que los cultivadores beban sidhee o gunjah. Si toman cáñamo, generalmente lo fuman. Los brahmanes, en cambio, lo beben por regla general. Igualmente los bairagis fuman, pero los pandas, etc., generalmente beben cáñamo. Las gentes no sólo usan el cáñamo como estimulante, sino también porque generalmente creen que es bueno para la elefantiasis, que es común aquí, y para otras enfermedades causadas por este clima.

Hay mucho contrabando de gunjah de Gurjat. Esa es, creo, la principal fuente de suministro. Los contrabandistas son principalmente sirvientes y consumidores. Los sirvientes la traen para que sus amos la usen o la vendan. Hay unos cincuenta mil peregrinos en la fiesta de Cur en un año ordinario, y no menos de otros cincuenta mil a lo largo del año. No sé nada de sus hábitos mientras están aquí. No puedo decir cuántos usan cáñamo. Pueden dar gunjah a los sirvientes del templo. Pero no se presenta gunjah al templo.

La gunjah sólo se da en los templos de Siva.

Si se detuviera la gunjah de Gurjat, habría descontento. Hubo quejas cuando antes se detuvo. Oí que unas seis personas murieron por no obtener gunjah de Gurjat y tener que beber gunjah de Rajshahi. Murieron en el plazo de uno o dos años. Tenían disentería y tales enfermedades. Eran tenderos y gente de esa clase, no sirvientes del templo. No creo que el sidhee de Bengala satisficiera a las gentes acostumbradas a beber gunjah de Gurjat. Pero si estuviera disponible, habría menos descontento. Dudo, sin embargo, que fuera tan beneficioso para la salud como la gunjah de Gurjat. Creo que la gunjah de Gurjat es buena para la salud. La he tomado yo mismo por recomendación del médico y también en fiestas sociales, y la he encontrado beneficiosa. Estaría en contra de detener la gunjah de Gurjat demasiado repentinamente. No podemos detener el contrabando sin medidas severas. Las medidas severas deben evitarse.

  1. Declaración de Basu SasuHr

Buusan Roy, presidente de la Municipalidad de Satkhira, distrito de Khulna.

  1. Los coolíes y los porteadores de palanquín usan gunjah, algunos con moderación y algunos en exceso. Los saivas también usan gunjah.

El charas no está en uso aquí. El bang es usado con moderación por algunos de las clases altas.

  1. Seis pies de gunjah al día pueden considerarse consumo moderado.

  2. El tabaco se usa como mezcla con la droga de cáñamo, siendo el objeto suavizar su efecto narcótico. Ninguna otra droga nociva (como dhatura, etc.) se consume a sabiendas con las drogas de cáñamo.

  3. El uso moderado generalmente tiende a convertirse en uso excesivo.

  4. Las gentes de clase baja generalmente usan gunjah en el tiempo de las ceremonias de matrimonio. Las gentes de clase alta usan bang en la noche del Bijaya

Dasami, es decir, el día siguiente al Durga Puja.

  1. El uso de las drogas de cáñamo no debería prohibirse. Las clases trabajadoras y las clases bajas en los distritos húmedos lo usan más por salud que por placer. Si se impidiera su uso, sería perjudicial para su salud.

En mi humilde opinión, el comercio de gunjah no debería impedirse, ya que muchas gentes de clase baja lo usan. Si se impidiera el uso, éstos recurrirían a la bebida, lo que traería la ruina para ellos y para su familia.

  1. Los coolíes y los porteadores de palanquín usan gunjah sólo para poder trabajar duramente. El bang se usa más con fines medicinales. La gunjah y el bang ponen alegres a los hombres.

En climas húmedos la gunjah en uso moderado puede proteger de la fiebre palúdica; los coolíes y los porteadores de palanquín pueden trabajar duramente si la usan con moderación.

Pero el uso en exceso, en lugar de hacer bien alguno, perjudica la salud. El bang en uso moderado mejora la digestión, y en clima húmedo previene la malaria.

  1. No se administran tales otras drogas con ninguna preparación de cáñamo.

  2. El impuesto sobre la gunjah es muy gravoso. Los tenderos que compran y pagan el impuesto por todo el año sufren pérdida por la cantidad no consumida de gunjah al final de cada año, la cual es quemada por el Gobierno.

  3. Declaración de Basu AcHorr Natu Banersi, vicepresidente de la Municipalidad de Serampore, distrito de Hughli.

  4. Vista de los fumadores de gunjah y charas y de los bebedores de bang.

Informaciones de fumadores de gunjah y charas y de bebedores de bang.

Experiencia personal. 2. Puede aceptarse.

La gunjah es conocida localmente con el nombre de Bara Tamak y Ceyeeah.

El charas es conocido localmente como charas. El bang es conocido localmente como sidhee o bang. 14. No se fabrica en el distrito de Hughli.

  1. Nunca he visto a nadie preparar bang en su casa.

  2. La gunjah, el charas y el bang se conservan bien un año. Pierden sus cualidades y se vuelven inútiles después de un año. Estas informaciones las he derivado de los fumadores de gunjah y charas y de los bebedores de bang. La materia resinosa en cada una de las tres drogas se seca después de un año, y en consecuencia pierden su poder narcótico debido a la pérdida de la materia resinosa, que es el principio activo.

  3. La gunjah y el charas se usan sólo para fumar. La primera a veces, cuando se cuece con aceite de coco, se usa domésticamente en Bengala para curar la sarna y otras afecciones cutáneas afines. Los extractos y tinturas de Cannabis indica se preparan farmacéuticamente y se importan de Europa para la cura de ciertas enfermedades.

  4. Las gentes de clase baja mayores de 30 años fuman gunjah generalmente. Entre las mujeres, algunas prostitutas fuman gunjah, y pocos hombres de clase media y muy pocos hombres ricos fuman gunjah.

El charas es fumado por muy pocos jóvenes de clase media en la adolescencia. Proporción de fumadores de gunjah entre los hombres de clase baja y media, 1 por ciento; de charas mucho menor; no pueden particularizarse las localidades.

  1. La gunjah redonda se prefiere en nuestro distrito, pero he oído que la gunjah plana es preferida por las gentes del interior.

  2. He oído que el charas nepalés se usa principalmente aquí, y que se importa de los países del interior.

  3. El bang nunca se usa para fumar en el distrito.

  4. Las gentes del interior de todas las clases, sin exceptuar incluso las de Mewar, Marwar, etc., generalmente, con pocas excepciones, beben bang. Los sanyasis, es decir, los ascetas, o en otras palabras, los mendicantes religiosos generalmente usan bang; las gentes de la propia Bengala lo usan ya en su forma líquida ya en polvo como cura contra la indigestión y las dolencias intestinales.

  5. En disminución; razones:

(a) Que los efectos narcóticos de estas drogas sobre las personas que las usan han terminado invariablemente en muertes prematuras e intempestivas resultantes de la locura, la disentería y dolencias de naturaleza semejante, hecho que ha obrado en no escasa medida sobre la generación naciente para abandonar su uso en gran medida.

(b) Los hombres inteligentes odian a los fumadores de gunjah y charas llamándolos «gunjah-khor» o «charas-khor», y muchas gentes, para evitar ser llamadas así, no se inclinan a usarlas; o, si las han estado usando, o lo hacen muy privadamente o las abandonan por completo.

El beber bang no está ni en disminución ni en aumento; los que lo usan no encuentran causa grave para abandonar la práctica.

  • Fue invitado a asistir a una sesión de la Comisión para examen oral, pero no se presentó.

432

Ganjah. Charas. Bang. 26. (a) 80 por ciento. 90 por ciento. 97 por ciento. (b) 16 por ciento. 7 por ciento. 1 por ciento. (c) 3 por ciento. 2 por ciento. 1 por ciento. (d) 1 por ciento. 1 por ciento. 1 por ciento.

  1. Hábitos de vida o circunstancias que principalmente conducen a la práctica de la gunjah, el charas y el bang

Ze Gavja.—(a) Los hábitos diarios de trabajo y especialmente el trabajo bajo el sol o el frío hacen que la gente del interior y las clases bajas de nativos de Bengala fumen ganja y charas de manera habitual y moderada.

(b) Los sanyasis se convierten en fumadores excesivos habituales de ganja para concentrar su mente y fijar su atención en propósitos devocionales, y ahuyentar todos los cuidados y ansiedades, y abstenerse de pasiones y apetitos; y para guardarse de las inclemencias del tiempo, ya que tienen la costumbre de vivir en lugares expuestos. Pocas otras personas que los sanyasis se convierten en fumadores excesivos habituales meramente por el placer de ahuyentar todas las ansiedades mundanas.

(c) Unos pocos bengalíes de clase alta y media se convierten en fumadores moderados ocasionales por placeres temporales y por la observancia de ciertas ceremonias religiosas.

(d) Lo mismo puede valer respecto a la clase baja de gente, pero su número es considerablemente grande.

Charas.—(a) Unos pocos individuos de las clases alta y media de la Baja Bengala y de las Provincias del Noroeste son consumidores excesivos habituales de charas por el mero placer, como técnicamente lo denominan.

(b) He oído que muy pocos individuos de las clases bajas se convierten en consumidores excesivos ocasionales de charas, pero no tengo experiencia de su número.

Clases de personas.

Ganja y Charas, Bhang.

(2) Gente de clase baja (a) Gente de clase baja, y pocos hombres de clase media. —Hindustaníes, Mewars, Marwaris.

(b) Gente de clase baja. —sanyasis.

(c) Ídem.

(d) Ídem.

  1. Ganja. Charas. Bhang. (a) 2 pice. 1 pice. 1 pice. (b) 4 pice. 8 pice. 2 pice. 2 pice, para sanyasis.

  2. Mezcla de ganja. Mezcla de charas. Mezcla de bhang. 1. Hojas de tabaco. Goorook, cilantro. 2. Guruk tamak, tamak. mauri (anís), semillas de adormidera, capullos de flor de rosa, semillas de pepino.

Ingredientes mezclados excepcionalmente—1. Azúcar. 2. Leche. 3. Semillas de dhatura, etc.

Objetos.—(1) Aumentar el poder narcótico. (2) Disminuir la pungencia. (3) Endulzar y dar sabor y hacer apetecible. (4) Eliminar el estreñimiento y la flatulencia.

Massala de bhang.—(1) cilantro, (2) mauri (anís), (3) semillas de adormidera, (4) capullos de flor de rosa, (5) semillas de pepino.

  1. Cada hombre consume aproximadamente un pice o dos de ganja o charas o bhang en soledad a diario; consume más de dos pice de ganja o charas cuando está en compañía. La regla para el bhang es la misma tanto en soledad como en compañía.

El sexo masculino suele fumar ganja o charas después de los 30 años. Pocas prostitutas los fuman; la gente del interior, tanto jóvenes como viejos, bebe bhang; los niños raramente.

  1. (a) Sí.

(b) No es difícil abandonarlo. (c) Sí.

  1. (b) No.

(c) Templado.

(d) No.

  1. Noción sobre el fumar ganja—mala. La mezquindad y cierta cantidad de degradación moral van unidas al hábito de fumar ganja y charas; ninguna mala reputación va unida al siddhi. Ningún efecto maligno.

  2. No. Si a un fumador habitual de ganja o charas se le niega el uso de estas drogas, puede sentir una ligera inquietud física durante cierto número de días, luego cesa.

  3. Considero muy factible abolir o prohibir el uso de ganja y charas, pero no el siddhi o el bhang. Hay poca probabilidad de que la ganja y el charas se consuman ilícitamente. La gente no sabe cómo se fabrican estas drogas. La prohibición del uso de ganja y charas crearía un ligero descontento entre los fumadores de ganja y charas, y sólo por un tiempo; tampoco crearía ningún peligro político. Pero la prohibición del bhang crearía seguramente un descontento general y extendido entre todas las clases del pueblo, porque la droga es sumamente valiosa en relación con la preparación de algunas medicinas muy útiles de la escuela india; además, el uso moderado de la droga es más bien saludable que perjudicial. La prohibición de estas drogas no llevaría, creo, al uso de alcohol.

  4. Los efectos son casi los mismos; los del fumar charas son más suaves que los del fumar ganja.

  5. Extractos y tinturas de Cannabis indica son prescritos de vez en cuando por sus cualidades medicinales por los médicos nativos. La ganja hervida con aceite se usa para la cura de la sarna y otras afecciones cutáneas afines.

El siddhi en polvo con otros ingredientes es usado a menudo por los kabirajes nativos para la cura de muchas enfermedades del tracto digestivo y muchos trastornos nerviosos.

  1. El fumar moderado de ganja y charas aumenta, sin duda, el apetito y es digestivo hasta cierto punto; admito que actúan beneficiosamente en este sentido, pero actúan perjudicialmente de muchas maneras.

Primero.—Provoca bronquitis y algunas otras enfermedades del pecho.

Segundo.—Embota la memoria, produce vértigo cerebral y hace el temperamento irritable. El uso moderado conduce en muchos casos al uso excesivo, y así se convierte en la causa fecunda de la locura tan notoriamente conocida por todo médico. Es la causa de casi todos los casos de locura. He visto a muchas personas volverse locas por el fumar excesivo de ganja, pero como los fumadores de charas son pocos, locura por el fumar charas nunca he visto.

Admito que el uso moderado de ganja y charas da resistencia bajo severo esfuerzo y exposición, y alivia la fatiga; pero estos efectos duran algún tiempo después del fumar. Después de fumar ganja o charas, el fumador siente un poco de alivio de mente y cuerpo por su fatiga, exposición o esfuerzos, pero eso no dura mucho, dura unas pocas horas y se pasa dejando una reacción que es muy sedante para el sistema. Así, considerando las cualidades buenas y malas del fumar ganja y charas, soy de opinión que la gente de nuestro país se beneficiaría enormemente si el Gobierno se inclinara graciosamente a detener por completo la venta de ganja y charas, pues nuestra gente puede vivir cómodamente sin ellas. En cuanto al uso moderado del siddhi, soy de opinión que esta sustancia, tan ampliamente usada por nuestra gente, es muy útil y beneficiosa para la salud, ya sea como alimento o como medicina, tan ampliamente prescrita por los kabirajes nativos. Habría, creo, un murmullo general y descontento de la gente que lo usa si la venta de esta droga se detuviera por completo.

La respuesta anterior incluye mi respuesta a las preguntas 49 y 50. He tratado muchos casos de fumadores de ganja atacados de fiebre. Encontré considerable dificultad en curarlos con medicinas. Siempre que he administrado medicinas para contener sus fiebres, no hacen efecto, sino que más bien agravan los sufrimientos del paciente; en consecuencia me vi obligado a suspender todas las medicinas, y curé sus fiebres sólo con la aplicación de hielo en sus cabezas y bebidas refrescantes.

  1. No del todo inocuo. Tiene algunas cualidades perjudiciales que he explicado en mis otras respuestas.

  2. Sí.

  3. Somnolencia (es decir, acción sedante). Temporalmente refrescante. Sí; aumenta el hambre.

Sí; dura unas pocas horas. Ligera depresión del ánimo. Anhelo e inquietud por unas pocas horas.

  1. (a) Ligera.

(b) No.

(c) No.

(d), (e), (f) Sí.

Sí, puede ser temporal si se cuida y trata adecuadamente, y se suspende el uso tan pronto como se manifiesten signos de locura; si se continúa, la locura se vuelve permanente. Los locos no confiesan.

  1. Véase la respuesta a 41.

  2. No hereditaria, sino adquirida; no afecta a los hijos.

  3. He oído que los sanyasis practican el fumar ganja no sólo para refrenar su apetito sexual sino para otros propósitos. No es usada por las prostitutas.

El uso excesivo de ganja ha producido muchos casos de impotencia.

  1. Véanse las respuestas a 41 y 49.

  2. No (muy raro en el caso de fumadores de ganja solamente). No conozco ningún caso.

  3. He oído que algunos fumadores excesivos de ganja, al no encontrar intoxicación con la ganja, fueron observados mezclando hojas de dhatura con ganja y fumándolas.

  4. En nuestra ciudad (Serampore) algunas tiendas tienen licencia para vender ganja y siddhi, pero no charas.

En Calcuta hay tiendas con licencia para la venta tanto de ganja como de charas.

—

  1. Evidencia de Banu Kuwetrra Monan Basu, Vicepresidente Municipal, Puri.

Evidencia oral.

Soy un servidor del Gobierno pensionado. Soy Vicepresidente de la Municipalidad de Puri, y también Magistrado Honorario y miembro de las Juntas Locales y de Distrito. He estado cincuenta años en este distrito. Tengo gran conocimiento de los hábitos de la gente de este distrito. En la ciudad de Puri, los Pandas y Sewaks, por regla general, toman bhang. Raramente fuman. Toman bhang por el apetito y a causa del trabajo que tienen en relación con el templo. Tienen un trabajo muy pesado cocinando para toda la gente que vive de la cocina del templo: los bairagis, las viudas de Bengala, y otros que viven de la cocina y pagan por su comida. Tienen también un trabajo muy duro conduciendo a multitudes apretadas de ídolo en ídolo. Para el bhang usan el siddhi que viene de Bengala, pero también usan ganja de Gurjat. Usan ésta más que el siddhi. Cuando no pueden obtenerla, usan a veces la ganja de Rajshahi, pero prefieren la ganja de Gurjat.

La consideran más saludable; pero la verdadera razón por la que la usan más es que la obtienen más fácilmente. La obtienen de los peregrinos de los Estados de Gurjat y también de las tiendas de aquí. La consumen dos veces al día—por la mañana y por la tarde. No obtienen el bhang o siddhi de lugares lejanos mucho, sino de los Estados de Gurjat. Tanto el siddhi como la ganja se importan de los Estados de Gurjat. La ganja de Gurjat es bastante diferente del siddhi, que es sólo la hoja. La ganja de Gurjat difiere en apariencia del siddhi de Bengala; pero no puedo decir en cuanto a sus efectos, no lo sé.

El uso por los sirvientes del templo es generalmente moderado. Los resultados, por lo que sé, no son malos en ningún respecto. Otras personas no sólo toman bhang, sino que también fuman. Los labradores y bairagis también fuman. Fuman ganja de Rajshahi, no de Gurjat. La sustancia de Gurjat no se fuma en la ciudad. Se fuma en el interior del distrito. He oído esto, y también lo he visto cerca del Lago Chilka. Entiendo que esto es porque no pueden obtener la ganja de Rajshahi. Entiendo que la gente prefiere fumar la ganja de Rajshahi. Entiendo que creen que es mejor fumarla, mejor para la constitución, mejor para el apetito. No puedo decir cuál sería la ración diaria para un consumidor moderado. He visto fumar, pero nunca he observado atentamente a los fumadores. He hablado del asunto con ellos. He visto más bebedores de bhang en Puri, más fumadores de ganja en Cuttack, más opio en Balasore. Dicen que estas diferencias se deben al clima.

Sé que hay mucho contrabando. Recuerdo que se traía mucha ganja de noche y se enterraba en la arena para los Pandas, que iban a tomarla cuando la necesitaban. Se dio información y se hicieron incautaciones. Es ganja de Gurjat la que se contrabandea. Los peregrinos de Gurjat la traen a los Pandas. Baso esto en casos que he visto de peregrinos condenados.

La dan a los Pandas y sirvientes del templo y también se la venden. Hay también mucho contrabando por gente local para su propio consumo. Sé esto por mi vieja experiencia cuando era Saristadar, y también por mi experiencia como Magistrado Honorario. No puedo decir cuánto del contrabando viene del lado de Madrás y cuánto de nuestros Estados. La ganja es la misma en ambos casos.

  1. Evidencia del Rev. Prem CHAND, Misionero, B. W. S., Gaya.

  2. Mi trabajo se desarrolla entre las masas tanto en la ciudad como en el distrito, y he tenido muchas oportunidades de observar los efectos nocivos del veneno del cáñamo en quienes lo toman.

  3. Creo que estas definiciones bastarán para esta provincia. Bhang, charas y ganja son términos comúnmente conocidos en estas comarcas. Debo, sin embargo, sugerir que se añada a esta lista el majoon, vulgarmente llamado majum. Se hace de bhang o charas, con azúcar, harina y leche, en pequeñas tortas de un color amarillo claro, y se vende en gran cantidad.

  4. Distritos de Muzaffarpur, Bhagalpur, Purneah y Rajshahi.

Lo he visto crecer en abundancia en la parte septentrional del distrito de Bhagalpur.

  1. Bhang, bhung, thundhai, sabzi, patti, siddhi, etc. Los sadhus emplean el término «gorak ganja» para el cáñamo silvestre. Todos ellos se refieren a la misma planta: Cannabis indica.

  2. No tengo medios para averiguarlo; pero, por lo que ha llegado a mi observación, es indígena en Tirhut y en las partes occidental y septentrional de la Bengala propiamente dicha, y en la parte septentrional de Behar. Evidentemente necesita un suelo aluvial rico y moderadamente húmedo.

  3. (a) No. (b) No.

(c) Sí, en las partes septentrionales de esta provincia; pero hasta qué punto, no tengo medios para averiguarlo.

  1. (a), (b), (c) Sí.

  2. Número de tiendas. Número de tiendas en la ciudad. Cantidad vendida en el último año. Tasa en el distrito.

Ganja. 11 60 93 R16 por seer en la ciudad; R20 por seer en el distrito.

Bhang. 6 17 186 R1 por seer en la ciudad; R1-8 por seer en el distrito.

Además, dos tiendas para vender majoon, cuyos tenderos pagan una cuota de licencia de R48 anuales y producen cuanto de esta sustancia les place, sin control alguno.

  1. La ganja y el charas se emplean en gran medida para fumar. Muy pocos consumidores excesivos la mascan.

  2. La ganja la fuman casi todas las clases de hindúes, muy rara vez los mahometanos. Los sadhus son muy adictos a ella, así como al charas, que no goza de mucho favor entre la gente común. No se vende en Gaya, pues no hay aquí consumidores que la busquen. Alrededor del 15 por ciento de la población de Gaya usa ganja.

  3. Por lo que sé, ganja, flat, round o chur son distinciones establecidas por el Gobierno. Los tenderos las ofrecen a la venta como una sola mercancía —ganja— y como tal las compran los consumidores.

  4. El charas no se vende en Gaya. 23. No.

  5. Casi todas las clases de hindúes toman bhang. No creo equivocarme mucho si digo que el 60 por ciento de la población de Behar lo usa. El porcentaje sería algo más elevado en Baidyanath y Gaya.

  6. El uso de ganja, charas y bhang aumenta decididamente:

1.º Por las tentaciones que se ponen en el camino de la gente y las facilidades que se le brindan para obtenerlo con la apertura de tiendas en los principales mercados y melas de todo Behar. Hay tres tiendas situadas a menos de quince yardas unas de otras en el chauk o bazar principal de Gaya, y dos de estas tiendas están junto a las que venden verduras.

2.º La baratura de las drogas es un incentivo muy poderoso para el aumento de su consumo.

3.º Los funcionarios del Gobierno consideran, tarde o temprano, prudente desplegar esfuerzos enérgicos para impulsar el comercio.

  1. Bhang. Ganja. Charas. (a) 45 por ciento. 30 por ciento. 30 por ciento. (b) 35 íd. 68 íd. 68 íd. (c) 15 íd. Muy pocos. Muy pocos. (d) 5 íd. Casi ninguno. Casi ninguno.

Hay muy pocos consumidores estrictamente moderados entre quienes toman ganja o bhang.

  1. Los consumidores pertenecen a casi todas las clases, principalmente entre los hindúes. Los jóvenes lo aprenden en compañía de consumidores confirmados. La disipación a menudo conduce a ello.

  2. Bhang. Ganja. Cantidad. Coste. Cantidad. Coste. (a) 1 onza. 0-0-1. 4 dracmas. 0-0-3. (b) 2 onzas. 0-1-0. 1 onza. 0-2-0.

He oído hablar de personas que toman cuatro onzas de bhang y media onza de ganja de una vez; pero deben de ser casos muy excepcionales.

  1. Con el bhang se mezclan generalmente pimienta, anís, cardamomos, leche y azúcar, y se llama bhang massala. Con la ganja se usa tabaco en hojas, y con el charas, tabaco ordinariamente preparado con melaza. Por lo que sé, la dhatura no se usa ordinariamente. Algunos sadhus, al tomar su panck ratna (o cinco cosas preciosas), emplean charas, ganja, dhatura, sankhya y un ingrediente más, probablemente opio.

  2. La gente fuma ganja generalmente en compañía de dos o tres personas; el bhang, con sus familias. He visto a hombres y mujeres tomar bhang y fumar ganja. Los niños toman bhang generalmente con los moradores de su casa; algunos muchachos incluso fuman ganja. En las fiestas de Sivratri y Holi, los hindúes inducen, si no fuerzan, a sus hijos, especialmente a los varones, a tomar bhang.

  3. Así lo creo.

No solo es difícil, sino, por lo que he visto, casi imposible abandonar el mal hábito, cuando los consumidores encuentran tiendas casi a cada vuelta del camino donde se exponen a la venta estos artículos venenosos. He observado una tendencia muy fuerte en muchos a excederse en el consumo de estas drogas.

  1. En las fiestas de Sivratri y Holi, el 90 por ciento de los hindúes en muchas partes de la India toma bhang durante varios días. Esto indudablemente conduce en algunos casos a su uso posterior. El uso del bhang no es en modo alguno esencial para la observancia de estas fiestas.

  2. La opinión pública general es contraria al uso de estas drogas. Muchas personas instruidas lo consideran un gran mal, que debería clasificarse con el infanticidio, los sacrificios humanos, el Sati y las atrocidades cometidas en la fiesta de Charak, que el hinduismo tuvo el honor de permitir, inculcar y practicar, de no haber sido por la intervención de la mano fuerte del Gobierno británico. Algunos hindúes esclavos del uso de estas drogas podrían defenderlo por motivos religiosos; pero un hinduismo basado en el bhang y la ganja es un mal social que no debería tolerar ninguna persona de recto pensar, ni tampoco el Gobierno.

No he visto ni oído hablar del culto a la planta del cáñamo.

  1. Sería una privación para los consumidores si se prohibieran las drogas; pero no es probable que sea grave. Cuando algunos de los consumidores habituales son encarcelados por la comisión de algún delito, no obtienen allí estos intoxicantes, y generalmente se reponen y ganan en carnes y salud.

  1. Sería muy factible, y sumamente deseable, prohibir el uso de estas drogas, salvo cuando se requieran con fines medicinales por prescripción de un médico debidamente cualificado. Habrá cierto descontento entre los consumidores, pero no se teme peligro político alguno, pues los muhammadianos, por regla general, están contra estos intoxicantes, y varias sectas entre los hindúes y muchas personas instruidas lo miran con horror. En algunos casos la gente podrá recurrir a otros intoxicantes, pero no por regla general.

  2. No lo creo así.

  3. No he observado gran diferencia entre los efectos del ganja y del charas sobre el consumidor; mucho depende de la cantidad consumida.

  4. No; son una y la misma cosa, y no los venden por separado los expendedores de estas drogas.

  5. Todos son sumamente perniciosos en su efecto sobre los consumidores.

El bhang es algo más suave en sus efectos que el ganja y el charas.

  1. El bhang es usado por algunos médicos nativos como medicina, y se emplea también en algunas enfermedades del ganado.

  2. (a) No; no es un digestivo.

(b) No; al contrario, debilita e incapacita a quienes toman cualquiera de estas drogas para realizar mucho trabajo físico o mental. Poco esfuerzo los agota.

(c) A veces se usa en la fiebre intermitente.

(d) No, me refiero a ambas.

No tengo duda de que ninguna de estas drogas es inocua, sino decididamente perjudicial para la salud. He conocido a varios consumidores moderados y pierden carnes.

  1. Sí; pero ante la menor provocación se vuelven temerarios y furiosos.

  2. Incluso el uso moderado de las drogas del cáñamo produce una intoxicación instantánea, gran excitación y cierto grado de estupidez. Las pupilas se contraen gradualmente. No es refrescante, y no calma el hambre ni crea apetito de comida. Un apetito falso es, sin embargo, a veces causado por el bhang. El efecto dura unas ocho o diez horas, según la cantidad tomada. El efecto posterior es gran agotamiento y lasitud, con ansia de otra dosis de la droga.

  3. (b) Hacen perder carnes y parecer abatido.

(c) Sí; causan indigestión y crean un apetito falso o efímero y debilidad general.

(d) Causan bronquitis y asma. Respecto a ello hay un dicho muy conocido que ha sido traducido así al inglés por el Dr. Fallon:

«Quien fuma ganja carece de conocimiento; el corazón arde constantemente, el aliento se va con la tos, el rostro pálido como el del mono ves.» Muchos fumadores de ganja mueren de disentería.

(e) Sí.

(f) Si se toma durante un tiempo suficientemente largo en exceso, es seguro que produce la locura con dieta ordinaria; pero si el fumador toma grandes cantidades de azúcar y leche, podrá resistir algo más.

La locura, al principio temporal, pronto se fija permanentemente. La persona corre de un lado a otro gritando, sonríe, ríe y llora de la manera más antinatural y diabólica.

No creo que las drogas del cáñamo tengan propiedad medicinal alguna para aliviar la ansiedad mental o curar enfermedades cerebrales.

No creo que un loco que no está en sus cabales y no es dueño de sus actos se aficione a menudo a fumar ganja. Podría ser accidental en algunos casos extremadamente raros.

  1. Todos los consumidores habituales, por regla general, llegan al uso excesivo de estas drogas, y quedan reducidos a meros esqueletos, y muestran la más lastimosa figura de decadencia física y degradación moral. Son incapaces de mantenerse a sí mismos, y con su entendimiento embotado, rayano en la locura, pulmones contraídos, intestinos enfermos, la vida les es una carga y la muerte un alivio. Muchos fumadores excesivos de ganja encuentran la muerte instantánea en el momento de fumarla.

  2. Puede ser así; pero no estoy seguro de ello.

  3. Sí, el bhang se usa como afrodisíaco; pero tengo una seria duda de que posea poderes afrodisíacos. He oído que lo usan los mahants y sadhus para provocar un estado de estupor en las víctimas a las que destinan a su lujuria, para lograr su propósito. También lo usan las prostitutas.

Sí causa impotencia e imbecilidad a la larga.

  1. El veneno del cáñamo es usado por malhechores.

Se usa con fines de violación y robo.

  1. Sí.

No conozco ningún caso.

  1. Sí. Sin mezcla alguna, cualquiera de las preparaciones del cáñamo basta para atontar por completo a la víctima durante horas.

  2. Marcha bien en cuanto a la renta; pero está arruinando tristemente a los consumidores de las drogas del cáñamo física y moralmente.

  3. No creo que ningún intento, sin la prohibición total o la opción local, sea capaz de eliminar el mal.

  4. El ganja no se produce en Gaya.

  5. El charas no se produce en Gaya.

  6. Sí, mediante la prohibición total.

  7. La única mejora que puedo sugerir es la prohibición total.

  8. Debería prohibirse totalmente.

65 a 67. En mi opinión la prohibición total es el único medio de reprimir y eliminar el mal. Ninguna cantidad de impuestos bastará para asegurar este fin.

  1. Deberían cerrarse.

  2. Los deseos del pueblo, por lo que sé, no se consideran antes de abrir una tienda en cualquier localidad, aunque existe una regla en ese sentido. No solo debería tomarse la opinión local, sino permitirse la opción local.

Testimonio oral.

Pregunta. Tengo 39 años y 6 meses de edad. Llevo cuatro años en Gaya. Nací y me crié en Monghyr. He recorrido casi todo Behar visitando las melas, predicando y distribuyendo libros. El señor Evans me envió el pliego de preguntas, y yo despaché mis respuestas por su conducto. Soy misionero bautista. Estuve una vez a las órdenes del señor Evans, y trabajé con él durante 7 u 8 años en Monghyr.

De allí fui a Calcuta por 4 años, y de Calcuta fui trasladado a Gaya. El señor Evans conocía mis opiniones. Lo vi en diciembre pasado, pero no hablamos entonces de las drogas del cáñamo.

Cuando el señor Evans y yo trabajábamos juntos en Monghyr, conversábamos a menudo sobre ellas, y teníamos experiencia común al respecto. Trabajamos juntos en la causa de la templanza.

Pregunta 24. No creo que la cifra que he dado en mi respuesta sea excesiva. La doy con conocimiento de causa, incluyendo en la cuenta tanto a mujeres como a niños; véase mi respuesta 30. No me sorprendería que, de cada 100 personas, 30 hombres, 15 mujeres y 15 niños fueran consumidores ocasionales. Me mezclo con todas las clases de hindúes, y tengo libre acceso a sus casas. Nuestras mujeres van a sus casas, y las suyas vienen a veces a las nuestras. En ocasiones de festividad a veces mandan aviso de que nuestras mujeres no vayan a verlas, porque no quieren ser vistas en estado insensible. Tal trato no es excepcional, sino que, por supuesto, se limita a los amigos.

Pregunta 25. Las tres tiendas que he mencionado son todas para la venta de ganja y bhang, y en una de ellas también, lo sé, se vende opio.

He mencionado el hecho de manera casual al oficial de consumos, pero no he presentado queja.

Predicamos frente a estas tiendas, porque es el lugar principal del chauk. Las cifras de la respuesta 18 me fueron facilitadas por el oficial de consumos. Pero estoy seguro de lo que he dicho arriba, que cada una de las tres tiendas vende tanto bhang como ganja.

Pregunta 26. Mi afirmación de que los oficiales del Gobierno consideran prudente desplegar esfuerzos enérgicos para impulsar el comercio se basa únicamente en el hecho de que el comercio ha ido aumentando durante los últimos 16 años. No tengo otra base. También he leído en muchos libros y papeles sobre la templanza impresos en Inglaterra que la pérdida de renta es la última dificultad con que el Gobierno tiene que lidiar.

Cuando vi multiplicarse el número de tiendas, se me metió en la cabeza la idea de que era por los esfuerzos desplegados por los oficiales del Gobierno. Nunca vi a ningún oficial en particular desplegando esfuerzos enérgicos. He visto abrir tiendas en las melas donde antes no las había, melas como las de Sonpur y Karagola. Hay otras, pero no recuerdo sus nombres. Esas tiendas se abrieron hace muchos años. No he visitado Karagola en diez años, ni Sonpur en seis o siete. Nunca he estudiado las estadísticas oficiales del número de tiendas en Bengala ni en ningún distrito de Bengala. Sé que las tiendas han aumentado, pero no por los informes. No digo que haya habido aumento alguno en Gaya en los últimos cuatro años. En todos los distritos en que he estado, el número de tiendas ha aumentado en los últimos 16 años. Esa ha sido mi impresión; pero nunca he examinado la cuestión comparando cifras con exactitud. Me sorprendería saber por las estadísticas que hace 16 años había 205 tiendas para todas las preparaciones del cáñamo, y que ahora hay 138 en el distrito de Monghyr, y que la disminución en Gaya ha sido de 114 a 81. Acepto las estadísticas como correctas.

En vista de las estadísticas comparativas oficiales, retiraría la respuesta dada bajo 25, apartado (3).

Pregunta 26. Por consumidor moderado entiendo aquel que usa bhang o ganja hasta el extremo que no lo deja insensible ni le afecta el cerebro. Hay muy pocas personas así.

Pregunta 31. En esta respuesta me refiero a la ciudad de Gaya. El número de tiendas se muestra en mi respuesta 18.

Pregunta 33. Las personas instruidas a las que me refiero en esta respuesta son personas que conozco, que han recibido educación inglesa, estudiantes, pero no hindúes ortodoxos. No puedo dar el número de tales personas, pero pertenecen a Calcuta, Bankipur, Gaya, Monghyr. Si quiere usted poner por escrito las clases a que pertenecen, diría kabirpanthis, nanakshabies, dayanandies, brahmo somajis, muhammadianos, y todos excepto los hindúes fanáticos. Mi respuesta no necesita modificación. Los hindúes fanáticos no son contrarios a los movimientos de templanza. Cierta clase está a favor del ganja, los shaivs, no los vaishnavs, que están contra las drogas. Una proporción muy pequeña de los hindúes es fanática. La proporción dada en la pregunta 24 no se refiere a la opinión del pueblo, sino al número de los que toman la droga, como se muestra en la respuesta 30. Muchos de los que son inducidos u obligados a tomar la droga comparten la firme opinión descrita en la respuesta 33. La proporción mencionada en la respuesta 24 debe tomarse con exclusión de los muhammadianos.

El sentido de la última frase del primer párrafo de mi respuesta es que si la prohibición del bhang y del ganja ha de hacer caer el hinduismo, que caiga.

Pregunta 35. Digo que la gente no recurriría a otras drogas al ordenarse la prohibición, porque he conocido a personas que abandonaron el alcohol y el opio.

Pregunta 41. Mi padre solía tener una granja, y nuestros jornaleros, que eran consumidores de ganja, nunca trabajaban debidamente. Yo solía ayudar a mi padre en la granja hasta que dejé Monghyr, hace 12 años.

Es sobre esta experiencia que afirmo que poco esfuerzo agota a los fumadores de ganja. Los porteadores de dooly no fuman ganja. Nunca los he visto en posesión de la clase de chillum que se usa para fumar ganja, ni he notado el olor peculiar del hábito, ni los labios ennegrecidos. Hablo de los porteadores de dooly de Monghyr.

Pregunta 44. Al hablar de que las pupilas se contraen, describo los efectos inmediatos de fumar. Los ojos se ponen rojos, y hay una mirada fija y una incapacidad de parpadear. Esto es lo que quiero decir con que las pupilas se contraen.

Pregunta 45.—He visto morir de disentería a tres o cuatro personas que fumaban ganja, y he oído hablar de otras. Estaban fumando ganja todo el tiempo, y los médicos indígenas no podían contener la disentería, y por eso digo que la disentería era causada por la ganja. No he observado cuántas personas que no fumaban ganja murieron de disentería. Nunca he oído que la droga se use como remedio para la disentería.

Cada vez que he visitado la méla de Sonpur he visto a cuatro o cinco personas enloquecidas por la ganja. Las he tenido bajo mi observación durante 10 o 12 días seguidos. Algunas fueron enviadas a manicomios.

No eran amigos personales míos. Me dijeron que su locura se debía a la ganja.

Pregunta 46.—No he visto yo mismo a un hombre morir realmente por la ganja; pero he visto a fumadores de ganja un día, y he oído hablar de su muerte poco después, y he oído mencionar el fumar excesivo como causa de muerte inmediata.

He observado personalmente los efectos que he descrito en 46. Por «pulmones contraídos» quiero decir dificultad para respirar.

Pregunta 67.—Me refiero a la administración de la droga con fines de violación y robo. He oído hablar de un caso de violación hace algunos años. En ese caso no puedo decir si la droga apareció en el registro, pero se mencionó en folletos escritos sobre el caso. No puedo nombrar ningún otro caso. Los folletos fueron escritos para exponer al mahant.

Pregunta 55.—He visto a personas estupefactas durante horas por dosis de bhang. Eran personas no acostumbradas a la droga.

Pregunta 58.—Cuando escribí la respuesta, tenía la impresión de que el objeto del Gobierno era aumentar el consumo. Si las estadísticas muestran una reducción tanto de las tiendas como del consumo, retiro la afirmación. En cuanto a mi propio distrito de Gaya, veo que las cifras del estado comparativo oficial muestran una reducción de la ganja consumida de 188 maunds hace 16 años a 93 maunds en el último año. En la época anterior el bhang no estaba gravado. Desde que el bhang comenzó a figurar en los estados, la cantidad vendida ha aumentado. Escribí mi respuesta sin suficiente investigación en cuanto al número de tiendas y el consumo, pero bajo la impresión de que el Gobierno apremiaba la venta. Admito que cualquier persona que hiciera una acusación igualmente grave contra un particular sobre fundamentos igualmente inadecuados merecería censura por su injusticia. Mi justificación es que no habría podido obtener las estadísticas comparativas que ahora se me han mostrado, ni aunque las hubiera solicitado. El Colector Adjunto de Impuestos, a mi solicitud, me proporcionó estadísticas de un año.

Creo que le pedí oralmente cifras de 20 años o más, pero no quiso dármelas, ni me habría dado las cifras de un año si no le hubiera mostrado la pregunta de la Comisión (observación bajo el Capítulo IV). Nunca hice solicitud formal por escrito de ninguna clase, porque estaba seguro de que no se me facilitarían las estadísticas. Sabía que los informes de impuestos se publicaban cada año. Nunca he visto uno, pero he visto extractos de ellos en los periódicos.

Pregunta 69.—No he hecho yo mismo ninguna representación a las autoridades respecto de ninguna tienda de ganja, ni tengo conocimiento de que las gentes de ninguna localidad hayan hecho tal representación.

He hecho representaciones acerca de tiendas de licores. En un caso una tienda estaba cerca de una de nuestras escuelas. Esa es la única representación que he hecho.

La tienda fue trasladada, pero no lejos, y su distancia de la escuela era más o menos la misma después del cambio. Representé esto, pero mi solicitud fue rechazada.

La ganja y el licor me parecen igualmente malos.

  1. Evidencia del Rvdo. W. B. Phillips, Misionero, Sociedad Misionera de Londres, Calcuta.

  2. Dieciocho años en Bengala, mezclándome libremente con todas las clases de gentes; viendo los efectos en algunos, oyendo de los efectos en otros; 15 años itinerando en el distrito de Murshidabad; 15 años Presidente de una Sociedad obrada por cristianos, hindúes y mahometanos, cuyo objeto era promover la abstinencia total de todas las bebidas y drogas intoxicantes.

  3. Sí, sidhee o bhang, charas y ganja.

  4. Sólo para fumar, según sé.

  5. La ganja plana es la más usada. Irrita la garganta más que la ganja redonda; pero a los fumadores les gusta la sensación.

  6. No. 24. El bhang es bebido en gran cantidad por muchos de las clases bajas en Bengala.

Tomando un período de cinco años, los estados muestran un aumento del impuesto sobre la ganja de unos R47.500, y sobre el charas una subida de R2.772 a R7.568.

La ganja y el charas ofrecen un medio barato para alcanzar la intoxicación, y por esta razón el consumo tiende a crecer de manera constante pero no rápida. Lo mismo puede decirse del bhang.

  1. Pescadores, lavanderos, coolíes, cultivadores, carpinteros, artesanos en general, devotos, y algunos de las clases media y alta. Entre las clases mejores es menos común ahora que antes, pues las bebidas alcohólicas han tomado el lugar de estas drogas en gran medida. Muchos son tentados a usar ganja como afrodisíaco. Otros son atraídos a su uso por mala compañía. Las clases criminales usan en gran medida estas drogas.

  2. Hombres que ganan 4 annas al día gastarán de 2 a 4 pice en ganja. Son los fumadores moderados. Hombres con mayores ganancias gastan de 6 a 10 pice al día. Ningún hombre, sin embargo, puede tomar más de unas 2 annas de valor al día por sí solo. Los ricos pueden gastar R1-8 al día, pero eso es para toda su partida de fumadores.

  3. El bhang se machaca con canela, clavos, otras especias y azúcar; luego se mezcla con leche y se bebe como sorbete.

La ganja se frota con hojas secas de tabaco antes de fumarla.

El dhatura no se usa sino con fines criminales.

  1. En gran medida en compañía. Es más económico fumar ganja en compañía, pues el efecto es tan rápido que la intoxicación sobreviene antes de que un hombre haya acabado la mitad de su pipa, y continúa de 1½ a 4 horas.

El bhang también se toma usualmente en compañía.

La intoxicación sigue en 5 a 10 minutos.

Algunas mujeres fuman ganja, muchas toman opio.

Muchos muchachos empiezan el hábito.

  1. Hábito fácilmente formado. La única dificultad es el temor a los malos efectos (tras la primera prueba); pero esto es usualmente dominado por un ansia de los efectos placenteros. Muy difícil de romper. Gran facilidad para que el uso moderado se convierta en excesivo.

  2. (1) En el último día del Durga Puja, cuando se sumerge la imagen, es costumbre que todo hindú beba un poco de bhang. Un mero sorbo satisface la costumbre, y muchos no pasan de ahí; pero algunos beben hasta la intoxicación.

(2) En algunas partes de Bengala también se bebe bhang en el Sib Puja, hacia el mes de marzo.

  1. Por las gentes en general el uso de estas drogas se considera dañino. Consideran que lleva a graves dolencias, vuelve la sangre negra, afecta gravemente el pecho y provoca muerte temprana.

Algunas personas piensan que el bhang y la ganja ayudan a la digestión o alejan la malaria; pero el sentimiento general es contra estas drogas. Es muy comúnmente sabido que se toman en gran medida por sus propiedades afrodisíacas.

  1. Ciertamente se sentiría como una privación muy grande; pero en realidad la salud mejoraría con esa privación. A la hora habitual de fumar, si no se puede conseguir la droga, hay mucha inquietud.

Algunos dicen que los ojos empiezan a lagrimear. Luego, por supuesto, está el ansia. Pero estas cosas no son «graves». Son los resultados del uso los que son graves, y no los resultados de dejarlo.

  1. (a) Sí.

(b) Probablemente por un tiempo al menos.

(c) El cultivo podría ser contenido en gran medida.

(d), (e) y (f) Descontento, pero no grave.

Ni el más mínimo peligro político. Probablemente a... Esperemos que otros... los estimulantes alcohólicos, drogas peligrosas como el opio, sean tratados de la misma manera, y así queden en gran medida fuera de alcance.

  1. Mayormente una cuestión de precio. Si los consumidores pueden intoxicarse más barato con licor, probablemente se inclinarán a ello. La intoxicación es la meta perseguida, y el dinero escasea.

  2. El chur es el más suave, la ganja plana es la siguiente en fuerza, la ganja redonda es la más fuerte, y también la más agradable de usar.

La ganja char irrita mucho la garganta; la plana, menos; la redonda, menos aún.

  1. El sidhee es la única preparación que se bebe. Es menos perjudicial que fumar ganja.

  2. No. El uso moderado tiene un efecto afrodisíaco, que debe ser muy dañino. Y es casi imposible que los hombres se mantengan moderados siempre con sustancias de esta clase. Usualmente la falta de medios es el principal argumento para la moderación.

Los consumidores desean gozar de los efectos intoxicantes.

  1. La ganja produce sed y hambre inmediata.

Se usa agua para la sed y dulces para el hambre. Estos dulces aumentan el efecto intoxicante.

Si se fuma en ayunas el efecto dura de 3 a 4 horas; si con el estómago lleno, de 1 a 2 horas.

La intoxicación sobreviene casi inmediatamente, antes de fumarse la mitad de la pipa.

Los efectos posteriores son náusea, languidez, inquietud, embotamiento del cerebro.

La falta de satisfacción deja al fumador en un humor muy inquieto, irritable e infeliz, con muy poco apetito de comida.

  1. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) La ganja crea apetito artificial por un tiempo, pero tiende a la lesión final del apetito.

(d) Sí.

(e) Sí.

(f) Sí. La locura en algunos casos no es permanente; pero creo que el sistema sufre una lesión permanente. Conocí a un joven que estuvo loco dos veces y se recuperó dos veces. Pero nunca volverá a ser el muchacho brillante que era antes. Además, se introduce una seria incertidumbre en toda su vida. La sugerencia citada por el Teniente Gobernador de Bengala (Informe de Impuestos, 1891-92) «que es tan razonable suponer que el fumar excesivo de ganja pueda deberse a la locura, como que la locura pueda deberse al fumar excesivo de ganja», me parece muy indigna de la gravedad del asunto. En mi propio trato con superintendentes de manicomios parecían muy confiados en cuanto a la causa de la locura. Un ingenioso retruécano apenas es la clase de cosa que deba usarse en esta crisis para minimizar los males hechos por una droga peligrosa.

La cuestión sugerida es tan difícil como podría proponerse; mientras tanto, el posible bienestar de miles está en peligro por la sugerencia. Aun concediendo alguna solidez a ella, ¿por qué se ha de ayudar a los predispuestos a la locura mediante el cultivo y la venta de ganja por el Gobierno?

Creo que esta cuestión de la locura por el uso de ganja es muy seria. El efecto de la droga es tan poderoso que en algunos casos el usarla una sola vez ha producido locura. A juzgar por los efectos ordinarios de esta droga, como se ha descrito... la locura aparecería como el resultado natural y casi inevitable del exceso. Crea visiones tan horribles, intensifica tan antinaturalmente todos los poderes de la mente y del cuerpo, agota la energía física y mental, y coloca a su víctima en la línea directa hacia el manicomio. En el caso especial de locura que llegó a mi conocimiento, el joven era antes muy brillante, y parecía de los últimos de quienes tal futuro pudiera esperarse.

  1. Sí, en gran medida. Más hindúes que mahometanos toman ganja como afrodisíaco. En este uso es muy perjudicial para la comunidad. Creo que tiende a producir impotencia.

Sobre el uso del gunjah como afrodisíaco tengo testimonios muy sólidos. Quien fue su víctima durante siete años y se mezcló ampliamente con fumadores hace gran hincapié en esto como una de las principales causas de su uso. Parece evidente que muchos jóvenes y muchachos, e incluso niños, son tentados a este pernicioso hábito de fumar gunjah solo para estimularse en el excesivo desenfreno de los vicios sexuales, y sin duda de ello resulta una cantidad muy grande de impotencia,

  • Este grado de irritación o mordacidad es, sin embargo, del agrado de algunos.
  1. Es creencia corriente que las clases criminales toman estas drogas para obtener una energía artificial temporal y alivio del pensamiento y del miedo.

  2. Vuelve a los hombres extremadamente irritables y, por tanto, propensos a cometer crímenes precipitados y graves.

  3. Sí.

  4. Sí, en muchos casos.

Generalmente se mezclaría dhatura con siddhi o gunjah; pero estas drogas por sí solas son suficientes y rápidas en su acción sobre quienes no están acostumbrados a ellas.

  1. Se vuelve muy terrible por la mezcla con dhatura.

No se mezcla habitualmente con otras drogas.

No se usa para consumo personal; hay temor de que mate. Pero los criminales la usan para atontar a otros.

  1. Nunca oí que se comieran o bebieran estas cosas.

Lo que se bebe es el siddhi.

  1. Desearía que se detuviera por completo el cultivo y la venta. Creo que estas drogas son simplemente desmoralizadoras. Si el Gobierno detuviera su propio cultivo, no sería muy difícil controlar el cultivo ilícito. La planta silvestre no es muy de temer en comparación con el gunjah debidamente cultivado.

  2. Nunca oí de tal consulta.

Ciertamente.

Declaración escrita presentada por el Rvdo. Sr. Puirzres.

  1. Oportunidades de obtener información. — Desde diciembre de 1875, con un intervalo de licencia, he residido en Bengala. Durante los primeros 15 años mi trabajo principal fue itinerar en el distrito de Murshidabad. Me movía así libremente entre todas las clases del pueblo y conversaba con ellas en su propia lengua. Tuve también buenas oportunidades de ver sus tiendas de drogas de cáñamo dispersas por pueblos y aldeas.

  2. Me propongo dar la información que he reunido bajo los siguientes encabezados: —

(a) Consumidores de gunjah.

(b) Propósitos para los que se consume.

(c) Modo de consumo.

(d) Efectos del consumo.

(e) Casos particulares.

(f) Extensión del consumo.

(a) Consumidores de gunjah. — (1) En su mayor parte las clases agrícolas y otras clases trabajadoras; (2) en cierta medida carpinteros, darzies y otros artesanos; (3) en muy gran medida muhammadanos de diversas clases; (4) casi invariablemente mendigos religiosos; (5) músicos errantes; (6) en gran medida las clases criminales de todo género; (7) algunos entre las clases media y alta de la sociedad.

(b) Propósitos para los que se consume. — (1) Intoxicación. Sentarse con el deliberado propósito de buscar la intoxicación no se ve mucho en Occidente; pero en la India es un rasgo marcado en las costumbres de algunas de las órdenes inferiores del pueblo.

Para tales gentes el gunjah ofrece dos atractivos especiales: primero, es la sustancia más barata con la que pueden procurarse la intoxicación; segundo, es muy rápida en sus efectos. Está así dispuesto para hacer el mayor daño entre las mismas clases que menos pueden permitirse quedar bajo su influencia nociva. (2) Excitar la pasión lujuriosa.

Entre los muhammadanos especialmente se fuma gunjah en gran medida con este fin. Estimula las pasiones animales. Mina así sus fuerzas de dos maneras: primero, por sus propios efectos sobre el cuerpo y el cerebro; y, segundo, por causar un desgaste antinatural. (3) Hacer audaz e imprudente ante el crimen o el sufrimiento. Este propósito de usar gunjah se limita mayormente a las clases criminales y de devotos.

(c) Modo de consumo. — (1) Generalmente arroz con una ensalada buka; (2) se mezclan tres partes de gunjah con una parte de hoja de tabaco seca; (3) el gunjah se pone primero en la palma de la mano con un poco de agua y se frota con el pulgar; luego se añade el tabaco y se frota. El poder intoxicante de la droga aumenta según la cantidad de frotación que recibe.

(d) Efectos de fumar gunjah. — (1) El cuerpo parece secarse; (2) el cuerpo se vuelve muy débil, de modo que un hombre cae con un ligero empujón; (3) afecta grandemente a los pulmones y provoca bronquitis; (4) excita grandemente la lujuria; (5) los ojos se vuelven apagados e inyectados en sangre; (6) la mente se llena de imaginaciones horribles. (Me dicen que este es un efecto muy llamativo y terrible del uso continuado del gunjah); (7) la mente se vuelve apagada y desganada, de modo que el poder de un hombre para ganarse el sustento disminuye cada vez más; (8) locura. Fue en 1876 cuando por primera vez se llamó mi atención sobre este efecto de fumar gunjah. El Superintendente del Manicomio de Calcuta me señaló a una multitud de 100 hombres que habían perdido todos la razón por este pernicioso hábito. En aquel momento yo era demasiado nuevo en el país para comprender toda la significación del hecho; pero me impresionó mucho, y a menudo desde entonces, a la luz de otros hechos, ha formado un tema penoso de reflexión. En el Manicomio del distrito de Murshidabad en 1890 encontré también 51 víctimas del gunjah, y me dijeron además que un promedio de 12 cada año ingresan por la misma causa. (9) Muerte temprana. La gente dice que fumar gunjah vuelve la sangre negra y provoca evacuaciones sanguinolentas y muerte temprana.

(e) Casos particulares. — (1) En Azimganj encontré una vez a un hombre respetable de mediana edad delirando y actuando de manera extraordinaria en la vía pública. La explicación era que había estado tomando gunjah como remedio prescrito por un devoto para librarse de una conciencia inquieta. (2) En el mismo lugar un joven a quien yo conocía perdió la razón dos veces por este hábito, y fue confinado en el manicomio. (3) Un joven respetable cuyo caso llegó a mi conocimiento tuvo su razón completamente arruinada, y fumar gunjah fue una de las grandes causas. (4) Un joven en Calcuta, hijo de un zamindar acaudalado, se redujo por este hábito a la mendicidad y a la muerte temprana. (5) Un converso cristiano procedente del muhammadanismo. Este hombre ha sido cristiano durante tres años. Antes de eso fue víctima durante más de un año de este hábito de fumar gunjah, y me ha descrito desde su propia penosa experiencia algunos de los efectos perniciosos del hábito. Levantándose a veces a medianoche con sentimientos horribles, vagaba fuera en la oscuridad. Al fin se alarmó tanto que rompió con el hábito. (6) No hace mucho se encontró a un hombre que llevaba el arroz de su día para venderlo a cambio de gunjah. Mi informante le preguntó por qué hacía una cosa tan necia. Dijo: «Puedo soportar mejor los apremios del hambre que el roedor apetito de gunjah».

Extensión del consumo. — La información exacta sobre este tema se obtendrá, por supuesto, de los informes oficiales. Deseo hablar solo de la impresión general que he obtenido al ver las numerosas tiendas y oír las observaciones de la gente. Esa impresión es que fumar gunjah es un mal muy extendido. Ayer mismo (10 de agosto) ocurrió el siguiente incidente en mi presencia en uno de los tranvías de Calcuta. Un joven hindú había comprado un cheroot a un vendedor ambulante. Al llevárselo a la boca exclamó en bengalí: «¡Vaya! ¡Tiene gunjah!».

El conductor del tranvía respondió en seguida: «¡Oh! hoy en día mucha gente fuma gunjah».

  1. Observaciones finales. — Como alguien que ha salido especialmente a buscar la elevación e ilustración de las masas de la India, siento naturalmente con fuerza todo lo que tiende a degradar al pueblo. Con el licor y el opio y las drogas de cáñamo de diversas clases, todas autorizadas por el Gobierno, parece realmente como si la población estuviera terriblemente expuesta a influencias degradantes. No es de mi incumbencia enfrentar la difícil tarea de lidiar con estos males; y simpatizo sinceramente con el Gobierno en el pesado deber de resolver los graves problemas que ello implica.

Pero sí siento que es mi deber exponer con la mayor fuerza posible la convicción de que mucho daño se está obrando en el país por los diversos intoxicantes que tan libre y ampliamente se venden. Recibiré con gran gratitud cualquier medida que libre a la campesinado de este país de algunas de las grandes tentaciones al vicio que lo rodean.

Prueba oral.

Pregunta 25. — Mi cálculo del aumento del consumo se basaba en las cifras relativas a los ingresos del gunjah. Pero descubrí que esa no era una base sólida. Desde entonces he tenido acceso a un mayor número de informes de impuestos especiales. Refiriéndome a las cifras de consumo de los años entre 1878 y 1888, se verá que hubo un aumento constante de 5.640 a 65,50 maunds, desde entonces ha habido una disminución constante hasta 1898, cuando la cifra fue de 5.451 maunds.

Pregunta 30. — Nunca he visto a nadie intoxicarse por fumar. Mi respuesta se basa en lo que he oído de quienes fuman. Nunca he visto fumar. Creo que la palabra inglesa «intoxication» tiene el mismo significado que la palabra india «nasha». Recientemente he estado realizando indagaciones para el Sr. Wilson, y la opinión general es que «nasha» e «intoxication» son equivalentes. Cuando un hombre habla de «nasha», generalmente entiendo que se quiere decir «intoxication». Por intoxicación respecto al alcohol, quiero decir que un hombre debe estar al menos un poco achispado, aunque no esté en la cuneta. No aplicaría la palabra a la exaltación que sigue a una copa de jerez o a un peg. Creo que la palabra «nasha» no se aplica a tal exaltación. No conozco la palabra vernácula para exaltación. No conozco la palabra «behosh» o «madhosh». Conozco la palabra «matwala», que significa un hombre dado a emborracharse. He usado la palabra «intoxication» en las respuestas 30, 36 y 44 para describir algo más allá de la exaltación.

Pregunta 85. — La viabilidad de la prohibición se aplica al gunjah. Dudo que el bhang pudiera prohibirse, ya que se hace solo de las hojas de la planta que crece silvestre.

Mi impresión es que los devotos usan universalmente gunjah. No creo que eso constituya dificultad alguna en el camino de la prohibición. No creo que las consecuencias de la prohibición fueran graves en vista del hecho.

El uso moderado de gunjah por la población trabajadora no ha llegado a mi observación. He oído de tal uso. Esperaría que las primeras seis clases mencionadas en mi respuesta n.º 27 proporcionaran un gran número de consumidores moderados.

Apenas me importa distinguir entre opio, alcohol y gunjah. Los considero todos malos.

Mi mente está tan impresionada con los efectos malignos del uso excesivo que no me importa considerar el uso moderado. Desearía que el Gobierno comenzara con el gunjah, procediera con poca demora contra el opio, y luego abordara el alcohol. Prefiero esto como cuestión de política, porque el gunjah es el más fácil de tratar. Estoy dispuesto a prohibir los tres intoxicantes a causa del mal que veo causado por todos ellos.

Pregunta 46. — Con referencia a la locura, estaba pensando en el uso inmoderado. No estoy dispuesto a decir nada sobre el uso moderado, pero es el uso excesivo el que creo que produce la locura. Creo que el uso moderado frecuentemente se convierte en excesivo.

Mis impresiones respecto a la locura causada por las drogas se basan en lo que he oído de los Superintendentes de Manicomios. Doy el caso de un joven que ha llegado a mi observación personal fuera de los manicomios, y es el único caso del que tengo experiencia.

Oí de miembros nativos de mi Misión un caso en el que un solo uso de la droga había producido la locura. No puedo decir si había estado bajo su observación real. Fue sobre su declaración que formulé mi respuesta acerca del efecto de una sola dosis de la droga.

El joven descrito en el párrafo anterior de mi respuesta solía proveerme de leche en Azimganj cuando yo estaba de gira. Le conocía antes de que enloqueciera, y cuando oí que se había vuelto loco e indagué la causa, me dijeron que había sido el ganja.

Pregunta 49.—El testimonio del uso afrodisíaco de la droga es el de un musulmán que fue durante siete años víctima de las drogas. Es el hombre mencionado en esta respuesta, y también en el último párrafo de la respuesta 45. Habló por sí mismo, y también de lo que sabía. No se volvió loco, y ahora es cristiano, y ha abandonado el uso de la droga. Me dijo que los efectos afrodisíacos eran aquellos por los que principalmente se tomaba la droga. Describió también otros efectos, que he mencionado en el último párrafo de la respuesta 45, y su declaración me parece corroborada por los experimentos del Dr. Wood, que se describen en el folleto que presento a la Comisión. Las afirmaciones del Dr. Wood al final del escrito se oponen a los efectos afrodisíacos.

Pregunta 55.—Mi primera respuesta a la pregunta es puro rumor, y no podría dar ningún caso.

Pregunta 58.—Sé algo del cultivo actual del ganja, y entiendo que se lleva a cabo bajo el patrocinio del Gobierno, y que el Gobierno fomenta el cultivo. No he reflexionado seriamente sobre la manera precisa en que el Gobierno fomenta el cultivo. No estoy preparado para decir si la posición del Gobierno respecto del ganja es análoga a su posición respecto del opio; en efecto, no sé cuál es el sistema de cultivo; pero mi información es que está bajo el cuidado fomentador del Gobierno. Mi impresión deriva principalmente de los informes de rentas internas del Gobierno. La información detallada sobre la superintendencia de la cosecha y la medición de la tierra da la impresión. El cultivo, creo, requiere gran cuidado, especialmente en lo que respecta a la erradicación de las plantas macho, y mi impresión es que la supervisión del Gobierno se dirige a este fin y al éxito de la cosecha en general. Mi impresión se vio reforzada por la referencia en los informes a los experimentos de Sibpur en el cultivo de la planta para ganja. Eso estaba en los informes de 1891-92. Es solo con referencia a esta impresión que uso las palabras «su propio cultivo». Si encontrara los hechos diferentes, propondría un plan de prohibición diferente.

La cosecha silvestre, al tener las plantas macho y hembra creciendo juntas, no puede posiblemente producir ganja de una clase tan fuerte como la que se produce por el cultivo, en el que la planta macho es destruida con el mayor cuidado. Esto es lo que quiero decir con la última frase de mi respuesta 58. Me refiero solo al ganja.

Véase «Treatise on Therapeutics», 6.ª edición, 1886, p. 263.

Escrito presentado por el Rvdo. Mr. Parties, anexo a su testimonio.

Testimonio personal de H. C. Wood, M.D., LL.D., neurólogo del Hospital de Filadelfia.

—«Hace algunos años, al experimentar con un extracto hecho de la planta americana, tomé una dosis muy grande, y describí el resultado como sigue (Proceedings, American Philosophical Society, 1869, vol. XI, p. 226):—

»Hacia las cuatro y media de la tarde, el 23 de septiembre, tomé la mayor parte del extracto. No se produjeron síntomas inmediatos. Hacia las siete de la tarde se solicitó una visita profesional, y, olvidándolo todo acerca del cáñamo, salí y vi a mi paciente. Mientras escribía la receta, me quedé perfectamente ajeno a los objetos circundantes, pero seguí escribiendo sin ningún freno ni desviación de la serie ordinaria de actos mentales conectados con el proceso, al menos que yo sepa. Cuando terminé la receta, de pronto recordé dónde estaba, y, al levantar la vista, vi a mi paciente sentado tranquilamente ante mí. La convicción era irresistible de que había estado sentado así muchos minutos, quizá horas, y en seguida se afianzó la idea de que el cáñamo había comenzado a actuar, y me había sumido en un estado de trance de considerable duración, durante el cual había estado sentado estúpidamente ante mi asombrado paciente. Me levanté apresuradamente y me disculpé por quedarme tanto tiempo, pero se me aseguró que solo habían sido muy pocos minutos. Hacia las siete y media de la tarde regresé a casa. A estas alturas estaba bastante excitado, y el sentimiento de hilaridad aumentaba ahora rápidamente. No era un sentimiento sensorial en el sentido ordinario del término; no era meramente una excitación intelectual; era una especie de bien-etre—lo contrario mismo del malestar. No venía de fuera; no estaba conectado con ninguna pasión ni sentido. Era simplemente un sentimiento de alegría interior; el corazón parecía rebosar por encima de toda preocupación; todo el sistema sentía como si todo sentido de fatiga quedara desterrado para siempre; la mente corría alegremente desbocada, libre constantemente para saltar de una idea a otra, aparentemente desligada de sus leyes ordinarias. Me sentía dispuesto a reír; a hacer gestos cómicos; una fantasía muy frecuentemente recurrente era imitar con los brazos los movimientos de un violinista, y con los labios la tonada que se suponía tocada. No había nada como delirio salvaje, ni alucinaciones que yo recuerde. En ningún momento tuve visiones, o al menos ninguna que ahora pueda recordar; pero una persona que estaba conmigo en aquel momento afirma que una vez levanté la cabeza y exclamé: “¡Oh, las montañas! ¡las montañas!”. Mientras ejecutaba las diversas payasadas ya aludidas, sabía muy bien que estaba obrando de manera sumamente necia, pero no podía dominarme. Creo que fue hacia las ocho cuando empecé a tener una sensación de entumecimiento en los miembros, también una sensación de inquietud y desasosiego generales, y un temor de haber tomado una sobredosis. Ahora caminaba constantemente por la casa; mi piel, para mí mismo, estaba caliente, y en verdad toda mi superficie se sentía encendida; mi boca y garganta estaban muy secas; mis piernas adoptaron una sensación extraña, ajena, como si no fueran parte de mi cuerpo. Me conté el pulso y lo encontré en ciento veinte, bastante lleno y fuerte. Un presentimiento, un vago y horrible temor, como de muerte inminente, comenzó ahora a invadirme; con premura envié por auxilio médico. Las curiosas sensaciones en mis miembros aumentaron. Mis piernas se sentían como columnas de cera bajo mí. Recuerdo haberlas tocado con la mano, y encontrarlas, según pensé al menos, muy firmes, los músculos todos en estado de contracción tónica. Hacia las ocho empecé a tener marcados “accesos”, períodos en que toda conexión parecía cortarse entre el mundo externo y yo mismo. Podría decirse que estuve inconsciente durante esos tiempos, en tanto que era ajeno a todos los objetos externos, pero al salir de uno, no era un vacío en blanco, sin sueños, aquello hacia lo que miraba atrás, un mero espacio vacío, sino más bien un período de vida activa pero sin propósito.

»No creo que hubiera en ellos ningún pensamiento conexo; parecían simplemente ensoñaciones salvajes, sin ningún hilo que las uniera,—cada una un mero caos de ideas inconexas. La mente parecía liberada de todas sus leyes ordinarias de asociación, de modo que pasaba de idea a idea, por así decirlo, perfectamente al azar. La duración de estos accesos me parecía muy grande, aunque en realidad solo duraban unos segundos o uno o dos minutos. En efecto, ahora perdí por completo mi poder de medir el tiempo. Los segundos parecían horas; los minutos parecían días; las horas parecían infinitas. Aun así, estaba perfectamente consciente durante las intermitencias entre los paroxismos.

»Miraba mi reloj, y luego, tras una hora o dos, según pensaba, volvía a mirarlo y encontraba que apenas habían transcurrido cinco minutos. Miraba su esfera con profundo disgusto, la manecilla de los minutos aparentemente inmóvil, como grabada en la propia esfera; la perezosa manecilla de los segundos moviéndose lentamente—tan lentamente. Parecía una tarea sin esperanza vigilar durante todo su infinito tiempo de un minuto, y siempre desistía desesperado antes de que hubieran transcurrido los sesenta segundos. Ocasionalmente, cuando mi mente estaba más lúcida, había en ella una especie de acción doble respecto de la duración del tiempo. Pensaba para mí: ha pasado tanto tiempo desde cierto acontecimiento—una hora, por ejemplo—desde que vino el doctor; y entonces la razón decía: “No, solo han pasado unos minutos; tus pensamientos o sentimientos son causados por el cáñamo”. Sin embargo, no era capaz de sacudirme esta sensación de la prolongación casi indefinida del tiempo ni siquiera por un minuto. Los paroxismos ya aludidos no iban acompañados de relajación muscular. Hacia las nueve menos cuarto, estaba de pie en la puerta, esperando ansiosamente al doctor, y cuando los accesos sobrevenían permanecía de pie, apoyándome ligeramente quizá contra el marco de la puerta. Al cabo de un rato vi a un hombre que se acercaba, al que tomé por el doctor. Los sonidos de sus pasos me decían que caminaba muy rápidamente, y estaba bajo un farol de gas, a no más de un cuarto de manzana de distancia, y sin embargo parecía estar a una distancia vasta, y acercarse en un tiempo correspondiente. Esta fue la única ocasión en que noté una exageración de la distancia; en la habitación no era perceptible. Mis extremidades comenzaron ahora a enfriarse, y entré en la casa. No recuerdo más hasta que fui despertado por el doctor sacudiéndome o llamándome. Entonces la intelección pareció bastante buena. Narré lo que había hecho y sufrido, y dije al doctor que mi opinión era que estaba indicado un emético, tanto para eliminar cualquier resto del extracto que aún quedara en mi estómago, como para estimular el sistema nervioso. Sugerí además que pasáramos al consultorio, por ser más adecuado que el salón donde entonces estábamos. Había en este momento una sensación muy marcada de entumecimiento en mis miembros, y lo que el doctor dijo fue un pellizco fuerte no produjo dolor. Cuando intenté subir las escaleras, mis piernas parecían como si sus mitades inferiores fueran de plomo. Después de eso no hubo nuevos síntomas, solo una intensificación de aquellos

como ya se ha dicho. Los períodos de inconsciencia se hicieron a la vez más largos y más frecuentes, y durante su ausencia la intelección era más imperfecta, aunque, cuando me despertaba del todo, creía razonar y juzgar con claridad. La opresiva sensación de muerte inminente se hizo más intensa. Era horrible. Cada paroxismo parecía ser el más largo que había sufrido; al salir de él, una voz parecía decir constantemente: «Estás empeorando; tus paroxismos son cada vez más largos y profundos; te dominarán; morirás». Un sentido de antagonismo personal entre mi fuerza de voluntad y yo mismo, en cuanto afectado por la droga, se hizo muy fuerte. Sentía que mi única posibilidad era luchar contra estos paroxismos, que debía despertarme constantemente mediante un esfuerzo de voluntad; y ese esfuerzo se hacía con infinita fatiga y dolor. Sentía como si algún espíritu maligno tuviera el control de todo mi ser excepto de la fuerza de voluntad, y estuviera en conflicto decidido con esta, la última ciudadela de mi ser. Nunca he experimentado nada semejante a la temible sensación de angustia casi sin esperanza y de absoluto agotamiento que se apoderaba de mí. Una o dos veces, durante un paroxismo, tuve lo que podrían llamarse sensaciones de pesadilla; me sentía elevarme, expandirme, dilatarme, disolverme en los anchos confines del espacio, abrumado por una desesperación horrible, desgarradora, indecible. Luego, con un esfuerzo tremendo, parecía sacudirme de ello y levantarme con el pensamiento estremecedor: «La próxima vez no podrás sacudirte esto, ¿y qué entonces?». Bajo la influencia de un emético vomité con abundancia, sin náuseas y sin mucho alivio. Hacia la medianoche, a sugerencia de los médicos, subí a acostarme. Mis piernas y pies parecían tan pesados que apenas podía moverlos, y apenas podía caminar con ayuda. No tengo recuerdo alguno de que me desvistieran, pero me dicen que me quedé dormido inmediatamente. Cuando desperté, temprano por la mañana, mi mente estaba al principio clara, pero en pocos minutos los paroxismos, similares a los de la tarde, volvieron y se repitieron a intervalos más o menos breves hasta bien entrada la tarde.

Durante todo el día hubo una marcada anestesia de la piel. En ningún momento se produjeron sensaciones afrodisíacas. No hubo efectos secundarios, como náuseas, dolor de cabeza o estreñimiento.

  1. Declaración del reverendo G. O. Durr, misionero, Khulna.

  2. Como misionero he tenido ocasión de mezclarme con personas de clase baja adictas a fumar cáñamo (ganja).

  3. No en este distrito.

  4. Ninguna preparada en este distrito.

  5. He visto a personas fumar solamente ganja.

  6. Personas de clase baja, como agricultores, coolíes, porteadores, banias, pescadores, etc., y mendicantes religiosos, como sanyasis y fakires y seguidores de Trinath y Kartabhajas y una nueva secta mahometana llamada fakires, fuman ganja. No puedo dar la proporción. Los cantores profesionales son generalmente adictos a la ganja.

  7. Generalmente se usa la clase plana de ganja.

  8. No según mi experiencia.

  9. Las gentes del interior que residen en este distrito beben bang generalmente.

Las gentes de la Baja Bengala beben bang ocasionalmente con fines medicinales, especialmente en casos de diarrea y disentería, y en tiempos de festividades.

Hay algunos que comen bang ocasionalmente.

  1. Veo que el uso de la ganja aumenta gradualmente.

El uso del bang es constante.

El charas apenas se usa en este distrito, excepto por unos pocos que regresan del interior.

  1. La moderación en el fumar ganja es casi imposible, por lo que sé. No puedo dar la proporción.

El bang se toma generalmente en dosis moderadas.

  1. Las personas mezclan ordinariamente hojas de tabaco con ganja. Nunca he visto el uso de dhatura con ganja.

  2. Solo unos pocos toman ganja en soledad, muchos en compañía. Está principalmente confinado al sexo masculino.

Generalmente se toma en la juventud. Los niños rara vez toman ganja.

El bang se toma tanto en soledad como en compañía por los hombres, y a todas las edades.

  1. El hábito de fumar ganja se forma fácilmente al mezclarse en compañía de personas adictas a su uso. El hábito, una vez formado, es difícil de romper.

En el caso de la ganja, el hábito moderado se convierte en excesivo.

  1. Los seguidores de Trinath observan una costumbre por la cual cada miembro debe suscribir algo para fumar ganja.

Siempre que los fakires y los Kartabhajas se reúnen con fines religiosos, por regla general toman ganja. El tomar ganja lo consideran esencial, y generalmente se vuelve excesivo y, en consecuencia, perjudicial para la salud.

  1. Las clases educadas y superiores del pueblo sienten una profunda aversión por la ganja. Se la considera perjudicial tanto para el cuerpo como para la mente.

La opinión pública está siempre en contra de la práctica.

  1. Sería una privación seria, al menos por algún tiempo, para el consumidor excesivo de ganja renunciar a ella por completo. Pero no es este el caso de los consumidores de las otras dos drogas.

  2. (a) Sí. (b) No es posible.

(c) Gradualmente y sustituyéndola por café o té.

(d) La prohibición puede causar descontento solo entre los consumidores excesivos de ganja, pero por poco tiempo. No hay temor de peligro político por ello.

(e) La prohibición no iría necesariamente seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas, pues estos son costosos y en la mayoría de los casos contrarios a la enseñanza religiosa de los consumidores.

  1. No. No lo creo.

  2. Los efectos de fumar charas son diferentes de los resultantes de fumar ganja. Esta última es mucho más fuerte que la primera.

  3. Fumar es más perjudicial que beber o comer. Fumar ganja afecta el cerebro y el sistema nervioso instantáneamente, mientras que beber o comer siddhi actúa sobre el canal alimentario y ayuda a la digestión.

  4. Los médicos nativos mezclan ganja y otras drogas con aceite, y esta preparación se prescribe para enfermedades de la piel.

El siddhi se prescribe generalmente en disentería crónica y diarrea y en algunas formas de enfermedades del pecho.

  1. (a) Solo el uso moderado de bang puede ayudar a la digestión.

(b) No tengo experiencia.

(c) No. Me refiero al uso moderado ocasional de siddhi, que ayuda a la digestión.

  1. El uso moderado de ganja no es inofensivo. La irritación y excitación innecesarias del cerebro y del sistema nervioso a consecuencia de fumar ganja menoscaban la vitalidad y a menudo producen disentería e incluso tisis en la edad avanzada, especialmente entre las clases bajas, por falta de alimento adecuado.

  2. Sí.

  3. El efecto inmediato del uso de ganja es la intoxicación. A veces es reconfortante. El uso habitual calma el hambre. Crea un apetito antinatural por el momento. El efecto dura unas tres horas. Los efectos secundarios son inquietud y depresión. La falta de gratificación posterior produce un ansia y una inquietud extremas.

  4. (a) Sí, ganja. (b) Sí; en todos los sentidos. (c) Sí.

(d) Sí.

(e) Sí.

(f) A veces. Tipo bullicioso de naturaleza temporal. Sí, hay síntomas típicos.

El hombre se vuelve bullicioso y a veces turbulento.

(g) Esta pregunta no me resulta del todo inteligible.

Relación de los casos que conozco.

  1. Sriram Singh, hombre del interior, residente en Khulna como arrendatario de un transbordador, contrajo el hábito de fumar ganja a temprana edad y murió antes de cumplir su cuadragésimo año, de disentería y asma. Creo que su muerte prematura se debió a su uso excesivo de ganja.

  2. Un tal Jhani, chaukidar de Khulna, murió de disentería, que creo se debió a su hábito de fumar ganja.

  3. En uno de mis viajes de predicación el año pasado en Daulatpur me encontré con un lunático cuya locura supe que fue causada por el uso excesivo de ganja.

También supe por la gente que había otros doce hombres de la misma clase en los alrededores del lugar, todos sufriendo la misma forma de locura a consecuencia de fumar ganja.

  1. Jay Sing, un barquero mío, era adicto a fumar ganja; murió de disentería.

  2. Dos de mis predicadores en sus años jóvenes solían fumar ganja moderadamente. Pocos meses después tuvieron dolores cólicos. La causa era la ganja.

Abandonaron el hábito y se curaron.


  1. Un hombre de Malda, Prem Chand, apodado Amira, empleado en el alojamiento de un abogado aquí, solía fumar ganja. Últimamente su cerebro se trastornó, y vagó como un loco durante algún tiempo. Habiendo abandonado el hábito, mejoró y atendió sus ocupaciones habituales. Sin embargo, ha vuelto a su antigua costumbre y de nuevo empeora.

  2. Me han dicho que un rico terrateniente de una aldea vecina, Rakhalgachi, que era consumidor excesivo de ganja, murió repentinamente mientras se hallaba fumando la droga.

  3. Ya he dicho que la moderación en el consumo de ganja es imposible; por consiguiente, mis respuestas a la pregunta número 45 se aplican con mayor fuerza al caso del uso excesivo de ganja.

  4. Si se observara estrictamente la moderación, no creo que los hijos de los consumidores moderados se vean afectados en modo alguno por el vicioso hábito del padre.

  5. Las enfermedades engendradas por el uso excesivo de ganja son a veces heredadas por los hijos.

Si, sin embargo, produce insania, los hijos pueden también verse afectados por ella.

49 y 50. No tengo conocimiento personal en este asunto. Pero me dicen que la ganja y el charas se usan a veces como afrodisíaco.

51 y 52. Los rufianes y los dacoits usan generalmente ganja para perpetrar sus malvadas acciones.

  1. Un hombre pierde su poder de dominio propio por el uso excesivo de ganja, lo que a veces conduce a la comisión de crímenes no premeditados. No conozco ningún caso particular al respecto.

  2. Sí; la ganja se usa así.

  3. Los criminales a veces inducen a sus víctimas a participar de ganja para atontarlas y favorecer su propósito. Una especie de extracto de ganja se mezcla también a veces con otros comestibles para dejar sin sentido a las víctimas.

  4. Hay tiendas en este distrito con licencia para la venta de ganja. El número de estas tiendas debería disminuirse para el bien del pueblo.

  5. Nunca. Ciertamente no se toman medidas.

Siempre debería considerarse la opinión pública local antes de abrir una tienda en cualquier localidad.

Prueba oral.

Pregunta 1.—He sido misionero durante 34 años.

Pertenezco a la Sociedad Misionera Bautista. He trabajado durante 33 años en los distritos de Jessore y Khulna. He sido miembro de la Junta del Distrito y del Comité del Impuesto de Carreteras, presidente de la Municipalidad y magistrado honorario.

Mi trabajo consiste principalmente en moverme entre las clases bajas del pueblo en la ciudad y el campo.

Estuve dos años en Inglaterra.

Pregunta 25.—Mi impresión general es que el consumo de ganja va en aumento, y esa impresión se funda en un discurso pronunciado por el magistrado del distrito en una reunión pública. El magistrado del distrito es bengalí. Dijo que la ganja producía una renta mayor que el alcohol, pero no dijo que el consumo fuera en aumento.

Pregunta 26.—Después de escribir mis respuestas hice averiguaciones especiales y encontré solo un hombre que hubiera obtenido beneficio del uso moderado de la ganja. Era un predicador de la Misión Bautista y vivió hasta cerca de los 100 años. Solía tomar un chillum diario antes de acostarse. Dos parientes de este hombre, al ver que no podían observar la moderación, abandonaron el hábito. Había otros dos cristianos nativos que tomaban ganja en exceso y tuvieron que ser excluidos de la congregación. He conocido también a muchos hindúes y muhammadanos —cientos de ellos— que toman ganja en exceso. He tratado a estos hombres porque mi trabajo me lleva entre las clases mencionadas en mi respuesta escrita 20.

Nunca he encontrado a un consumidor moderado excepto el hombre descrito arriba. Este hombre fue mi amigo durante 14 o 15 años, pero nunca supe que fumara.

Pregunta 45.—Creo que la muerte prematura de Sriram Singh se debió a la ganja, porque veo que las personas que toman ganja contraen disentería y asma y mueren. No era solo mi creencia, sino la de todo Khulna, donde el hombre era bien conocido. Uno de sus parientes me dijo —esta era su creencia, justo antes de que yo partiera para Calcuta a dar testimonio—. Ningún profesional vio el caso.

Jhani chaukidar vino a mí por medicina, pero no pude hacerle ningún bien, y acudió a otra parte por consejo. Creo que su muerte se debió a la ganja, porque es fumador habitual.

No conocía al lunático (caso número 8) de Daulatpur. Lo vi, y la gente me dijo que su insania fue causada por la ganja.

La muerte de Jay Singh se debió, creo, a la ganja.

Su esposa y sus parientes lo pensaban así, y acepto su opinión. Le he visto fumando.

Los dos predicadores mencionados en el caso número 5 son aquellos a quienes me referí en mi respuesta número 26.

No recuerdo a Prem Chand, apodado Amira. No sé nada del caso por mí mismo, y obtuve la información de uno de mis amigos.

No creo que los casos de disentería que he mencionado se debieran a una vida dura. Los barqueros de nuestro distrito no trabajan duramente. La disentería es muy común en mi distrito. No recuerdo haber conocido otros casos que los nombrados. Estos hombres contrajeron disentería sin ninguna enfermedad previa. He conocido casos de disentería consecutivos a fiebre y bazo, muchos de ellos. Mi conclusión de que los casos de disentería que he nombrado fueron causados por la ganja se basa en el hecho de que no había bazo ni fiebre.

Pregunta 51.—Yo era hijo de un zamindar, y recuerdo que los hombres de club de mi padre, antes de salir a luchar, solían fumar ganja. Es un recuerdo de mi infancia.

He estado reflexionando sobre el asunto de la posible restricción de la droga, y he llegado a la conclusión de que si el Gobierno abandonara su conexión con la ganja, el pueblo la cultivaría más en sus propias casas. Culpo al Gobierno porque establece nuevas tiendas en cualquier lugar y en todas partes sin consultar al pueblo. Creo que el número de tiendas ha aumentado. El Gobierno tiene siempre únicamente en vista el aumento de la renta de los impuestos especiales. Lo que el Gobierno debería hacer es aumentar la renta y al mismo tiempo reducir el consumo. Si se demostrara que el número de tiendas en el distrito de Jessore ha caído en 10 años de 86 a 68, y en Khulna durante el mismo período de 70 a 51, ciertamente cambiaría mi opinión. Si supiera que el consumo en Jessore ha bajado de 60 a 51 maunds, y en Khulna ha subido de 40 a 42 maunds en el mismo período, es decir, una disminución neta de 8 maunds en los dos distritos, me inclinaría a cambiar mis opiniones. Intenté obtener información oficial, pero no lo logré. Conozco el documento público llamado el Informe Anual de Impuestos Especiales. Nunca lo he leído ni lo he mirado. Pero he leído sobre asuntos de impuestos especiales en los periódicos. Obtuve un juego de preguntas de la Comisión de la Conferencia Misionera de Calcuta y otro juego de la Asociación India Británica. Al recibir los primeros papeles, intenté obtener información de los empleados del Gobierno, pero se negaron a divulgar asuntos oficiales. Me dirigí entonces al Colector, quien dijo que se alegraría de proporcionarme cualquier información que deseara, pero pensé que era mejor escribir lo que sabía, sin obtener información del Gobierno.

  1. Testimonio del reverendo John G. Kerry, misionero, Dacca.

Prueba oral.

Soy misionero conectado con la Misión Bautista Inglesa. He estado en la India doce años —nueve años en Barisal y cerca de un año aquí en Dacca y dos años de permiso. Mi trabajo ha sido principalmente trabajo itinerante. He recorrido la mayor parte del distrito de Barisal (alias Backergunge). La población es principalmente muhammadana.

No creo que las drogas de cáñamo se usen mucho. Mi atención no se dirigió a su uso hasta que se me preguntó en relación con esta Comisión. Había oído de casos aislados, pero había visto poco o nada de las drogas. Diría que las drogas de cáñamo son más usadas por los hindúes que por los demás.

Hay algunas sectas que parecen usarlas más.

Son sectas de adoradores de Siva. No he visto la droga entre los barqueros; pero he oído que la usan mucho. Nuestra barca es tripulada por cristianos y nuestra barca de cocina por muhammadanos. No he oído que usen la droga. Creo que habría oído a mis predicadores si nuestros hombres la usaran. Estos hombres tienen trabajo duro; pero parecen estar satisfechos con el tabaco. Les he visto preparar su tabaco, y no les he visto mezclar nada con él excepto melaza.

Uno de los casos aislados que conocía antes era un miembro de la secta Kartabhaja. Abandonó la droga para siempre cuando se convirtió al cristianismo. No puedo decir nada de los efectos en él. Otro era un sirviente cristiano mío. No recuerdo haber conocido ningún otro caso antes de comenzar esta investigación. Estas son las únicas dos personas de quienes sabía que tomaban ganja antes de esta investigación.

El converso arriba mencionado estaba demacrado cuando vino a nosotros para instrucción. Ahora está fuerte y robusto. Esto puede haber tenido que ver con su hábito de cáñamo. Me dijo que esta era la única droga que toma su secta, porque se dice que Siva usó la droga y la favorece. Dijo que él mismo no usaba ningún otro intoxicante; fumaba ganja.

El sirviente cristiano estaba bajo mi observación personal. Descubrimos que después de tomarla sus ojos estaban brillantes y penetrantes. Cuando vimos esto, le preguntamos si la había tomado. Generalmente lo reconocía. Cuando le preguntamos sobre esto, antes de que supiéramos que tomaba ganja, dijo que la tomaba para el reumatismo. Era delgado y solía decir que había nacido así y que sus padres también lo eran. Estuvo conmigo un año más o menos, y ha dejado mi empleo.

Está en el distrito de Khulna. No fue despedido por esta razón. Fue bautizado, pero no era miembro de la iglesia. Solía fumar solo muy ocasionalmente. Solo una vez a la semana o así lo observábamos. Era un hombre de buen genio. Era reumático o tenía algo por el estilo. Pero no aceptaba tratamiento de nosotros.

Cuando recibí la carta del honorable señor Lyall era secretario de la Sociedad de Abstinencia Total de Dacca. Sigo siendo miembro, pero no tengo tiempo para las obligaciones de secretario. Cuando recibí su carta convoqué a un comité y fui enviado por ellos a hacer averiguaciones. Había solo seis babus en la reunión, y de ellos ninguno tenía opinión que ofrecer. Visité algunas tiendas con un babu que era secretario adjunto. Vimos gente entrar a comprar ganja y hablamos con algunos de los fumadores. Vimos a un hombre fumar una o dos veces en una tienda de ganja; pero no puedo decir si era ganja. Tuve gran dificultad en obtener información de los tenderos, pero hablé con algunos de los fumadores. Recuerdo que un muhammadano me dijo que podía abandonar el hábito en cualquier momento; pero dijo que la tomaba por su trabajo. Dijo que tenía que trabajar mucho en el agua y que un fumado antes de entrar al agua alejaba sus malos efectos.

Recuerdo a un loco que vino por ganja; pero el tendero no quiso vendérsela.

Las personas que vi eran generalmente gente pobre. Pero vi a un tendero respetable en la tienda de Babu Bazar. La mayoría eran coolíes. La mayoría de las ventas eran de unos dos pice. No vi nada ofensivo en los modales o comportamiento de nadie excepto el muhammadano imbécil. Pero creo que los clientes estaban generalmente en peor condición que la población ordinaria de la ribera.

Esto fue todo lo que pude hacer, pues caí enfermo y he estado enfermo desde entonces.

Por lo general nada he visto de los efectos del ganja ni de su uso hasta que los he buscado. Poco he visto del consumo de bebidas espirituosas en las aldeas. Creo que es muy raro en las aldeas; pero es más común entre las clases más bajas y las más altas en las ciudades. El licor es barato. Las clases superiores toman licor extranjero.

Mi experiencia del ganja es demasiado limitada para permitirme formar opinión definida alguna sobre sus efectos.

Hasta donde he visto, no hay causa aparente para intervenir en este asunto. Pero mis indagaciones quedaron interrumpidas antes de que pudiera llegar a resultado definido alguno. En mi opinión, el pueblo de Bengala es sobrio: creo que puedo afirmarlo respecto de todos los embriagantes.

  1. Declaración del Sr. J. Monro, C.B.,

En cuanto al carácter nocivo del estupefaciente, no creo poder hacer nada mejor que remitirle al testimonio médico público sobre la materia y a los informes de los funcionarios del Gobierno. Nunca he oído sino una sola opinión expresada sobre el particular por cualquier oficial médico, y el número de ingresos en los manicomios de pacientes cuya locura se dice debida al ganja habla por sí mismo.

antiguo Servicio Civil de Bengala, Ranaghat, Distrito de Nadia:

No está dentro de mi experiencia que la gente del Bajo Bengala consuma ganja en pequeñas cantidades para poder soportar la fatiga. Los sanyasis casi universalmente la comen, según dicen, para poder resistir el frío. He sabido que se toma en cantidades considerables en las festividades hindúes y mahometanas, y las consecuencias fueron decididamente perjudiciales para los consumidores.

Fue invitado a asistir a una sesión de la Comisión para examen oral, pero no compareció.

Por lo que respecta al crimen, el ganja es consumido en gran medida por los turbulentos habitantes del Bengala Oriental. Se consume en Behar, que en tiempos antiguos producía la clase de los lathiales profesionales, y, hablando desde una amplia experiencia, debo decir decididamente que su uso, o su abuso si se quiere, tenía marcada tendencia a conducir a crímenes de violencia. Lo usaban los antiguos dacoits profesionales, hoy bastante bien extirpados, y los alborotadores en general; no, creo, los ladrones ni los rateros. He conocido varios casos en que los lathiales se habían estimulado con ganja antes de cometer un crimen, y recuerdo un caso de tentativa de asesinato del Juez de Patna, en el que el delincuente se había dado de igual modo semejante «valor holandés».

Hasta donde alcanza mi experiencia, el comer ganja se considera decididamente deshonroso; y en cuanto a que se tenga por compatible con la santidad, precisamente el año pasado un sanyasi fue ahuyentado a risotadas de la ciudad donde yo trabajaba cuando le condené por consumir ganja habitualmente.

En cuanto a la política restrictiva que debiera adoptarse, me inclinaría a ensayar el experimento de elevar el impuesto hasta un punto prohibitivo. Me atrevo a decir que esto podría dar lugar a algún cultivo o preparación ilícitos de la planta cultivada, al contrabando y a la indulgencia en otros estimulantes. Probablemente así sería hasta cierto punto; pero si el consumo de un estimulante decididamente nocivo pudiera restringirse, aun en tales condiciones, creo que sería una ventaja. La gente tendrá estimulantes, y es necedad pensar de otro modo o idear medios para la instauración de un reinado de abstinencia universal de estimulantes. Las muy recientes revelaciones sobre el consumo de éter en Irlanda, en el distrito de los apóstoles de la «Temperancia», pueden servir de ejemplo de cuál sería el resultado de semejante necedad. Pero mi opinión, fundada en mi experiencia y en lo que he visto del pueblo del Bajo Bengala, es que de los estimulantes a que se recurre, ninguno es tan pernicioso como el ganja. Por tanto, abogo por su restricción, y creo que esa restricción es posible.

  1. Declaración de Babu Purnendu Narayan Sinha, Kayasth, abogado y zamindar, Bankipur, Distrito de Patna.

  2. Observaciones personales e informaciones recogidas de los consumidores de los estupefacientes.

  3. Sí; se conocen localmente como pamri, dali y chur respectivamente.

  4. Sí; se usan sólo para fumar. Pero el ganja se usa a veces, aunque rara vez, con fines medicinales como anodino. El chur se usa a veces en las ciudades para la preparación de majums (pasteles dulces). Se usa también para adulterar el bhang.

  5. Los sadhus vaishnavas, los sadhus nanaksahis, los sadhus udasis —en realidad, todas las clases de ascetas— que no usan alcohol, generalmente fuman ganja, excepto los seguidores del Gurú Govind (el décimo Gurú sij). Los sijs como clase no fuman.

Los grihasthas vaishnavas fuman ganja a veces, pero en proporción muy pequeña, digamos el 5 por ciento, o incluso menos. Hay una proporción mucho mayor de fumadores de ganja en las ciudades que en las aldeas. Los fumadores de ganja de las ciudades fuman también charas. Los ascetas lo hacen ocasionalmente. El charas es casi desconocido en las aldeas. El fumar ganja y charas es comparativamente raro entre los mahometanos, que generalmente son adictos al opio.

  1. Se prefieren el plano y el redondo al chur. Pero como son comparativamente costosos, la gente común recurre al chur.

  2. Se usa principalmente el charas extranjero. Se importa de Nepal y del Punjab. Se prefiere el del Punjab al de Nepal.

  3. No, hasta donde sé.

  4. Los hindúes vaishnavas generalmente comen y beben bhang. El estupefaciente es particularmente predilecto de la clase mahajan o comerciante (compuesta de agarwalas, banias y marwaris). Lo usan también en gran medida otras clases de hindúes vaishnavas, aunque más en las ciudades que en las aldeas. Los sadhus vaishnavas, los nanaksahis, los udasis y los sijs comen y beben también bhang. Por regla general, quienes gustan de alguna clase de embriaguez, pero no pueden por motivos religiosos y de otra índole tocar el alcohol, recurren al bhang.

  5. No puede decirse que esté ni aumentando ni disminuyendo, hasta donde sé.

  6. Los consumidores de ganja son generalmente consumidores habituales excesivos. Los fumadores de charas son consumidores ocasionales. Generalmente los consumidores de bhang son consumidores habituales moderados. Una pequeña proporción de los consumidores son consumidores ocasionales, tanto moderados como excesivos.

  7. Ganja y charas. — Los consumidores son principalmente aquellas clases de ascetas a quienes está prohibido beber vino, y a quienes no está prohibido, como a los seguidores del Gurú Govind, fumar. Como estas gentes han de moverse de un lado a otro, y están expuestas a las inclemencias del tiempo, fuman ganja y charas como preventivo de enfermedades. Algunos de ellos son también de opinión que la concentración de la mente, necesaria para la meditación, se ve favorecida por el fumar estos estupefacientes. Algunos lo usan por sus efectos afrodisíacos, como hombres de familia.

El bhang lo usan principalmente los hindúes vaishnavas, sean ascetas o hombres de familia, y también generalmente las clases mahajan. Es del gusto de esas clases, pues tienen estrictamente prohibido tocar el vino, y pues sus efectos embriagantes son suaves y exaltantes.

  1. Un pice al día puede bastar para el bhang, sea el consumidor moderado o excesivo. Pero los consumidores de ganja generalmente necesitan de una anna a cuatro annas. Los consumidores de chur, que son muy pobres, necesitan menos. Es a causa de su carestía que el ganja se fuma generalmente en compañía.

  2. El chur se mezcla excepcionalmente con bhang para hacerlo más embriagante.

En Behar la massala de bhang se compone de los siguientes ingredientes: sounf (Anethum), kasni (senna), semilla de khira (Cucumis sativa), semilla de kakri (Cucumis utilessimus), gul khairo, zeera (Cuminum), mulhatti (regaliz) y misri (azúcar cande). Los hombres ricos añaden también almendra, pasas, cardamomo, almizcle y azafrán.

  1. El consumo de bhang se practica en soledad; el de ganja y charas en compañía. Está limitado principalmente al sexo masculino.

Las mujeres rara vez, si acaso alguna, usan ganja y charas. A veces usan bhang. Los niños no consumen ni ganja ni charas. Pero a veces consumen bhang.

  1. En Holi y Dasahara se consume bhang. El uso del estupefaciente no es esencial, pero ha sido sancionado por la costumbre, y, por asociación, se tiene por esencial. Generalmente el uso es templado. Es probable que no conduzca a la formación de hábito.

  2. La opinión pública sanciona el uso moderado del bhang. El uso del ganja está siempre en desprestigio, excepto en el caso de los ascetas. Este sentimiento se debe a los malos efectos producidos por el ganja, especialmente el temperamento irritable y la violencia impulsiva que generalmente se observan en el consumidor. Consumidor de ganja es una palabra de reproche, que significa uno que obra como si hubiera perdido todo sentido. No hay costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  3. Será una privación grave para los fumadores de ganja renunciar al consumo del estupefaciente, sólo cuando la práctica es antigua y se convierte en hábito. El charas no se usa habitualmente al fumar.

La renuncia al estupefaciente no será una privación grave. El consumo de bhang es un hábito inveterado en muchos, y la renuncia al estupefaciente será una privación grave para muchos.

  1. No sería factible prohibir el uso del ganja y del bhang, pero sería factible prohibir el uso del charas. Ciertamente habrá consumo ilícito de ganja y de bhang. La prohibición de estos estupefacientes ocasionaría grave descontento entre los consumidores. Como la prohibición afectará a los sadhus naga, que son muy afirmativos de sus derechos y de audacia intrépida, y a un gran número de gentes de las clases iletradas, puede conducir a alguna suerte de peligro político.

  2. La prohibición no puede ir seguida de recurso a los estimulantes alcohólicos en el caso de los vaishnavas y nanaksahis, quienes pueden, como último recurso, echar mano del opio, aunque al presente muchos lo aborrecen.

  3. El bhang es prescrito contra la diarrea y la indigestión por los kavirajes. Se usa también en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  4. Considero que el uso moderado del bhang es inofensivo, por lo que toca a la salud física. He visto a centenares de consumidores moderados de bhang conservar buena salud y buen temperamento.

Sólo los excesos conducen al olvido. Pero condeno la embriaguez en cualquier forma, por leve que sea, como perjudicial para el desarrollo espiritual del hombre.

  1. Los consumidores moderados de bhang son inofensivos para sus vecinos. Rara vez se ven consumidores moderados de ganja. Todos los fumadores de ganja son más o menos ofensivos. Los fumadores de charas son casi invariablemente consumidores excesivos de ganja, por lo que son ofensivos.

  2. El efecto inmediato del uso moderado del bhang en los consumidores habituales es nulo. Al cabo de una hora más o menos produce embriaguez. Crea apetito. El efecto dura unas doce horas.

No hay efectos posteriores. La falta de la gratificación subsiguiente produce un anhelo así como inquietud.

  1. El uso habitual moderado del bhang no produce efectos nocivos en el cuerpo ni en la mente, salvo el olvido, cuando el uso es largo y continuado. Los efectos morales, tal como se entienden, tampoco son malos, pues el bhang produce indudablemente un temperamento sereno y una disposición tranquila.

Pero los efectos sobre el hombre espiritual son decididamente perjudiciales. El bhang no tiene ninguno de los malos efectos detallados en la pregunta, salvo la pereza. El ganja deteriora la constitución y enflaquece al hombre. Perjudica la digestión y causa pérdida del apetito.

Causa disentería y afecta los pulmones. Deteriora el sentido moral. No induce a la pereza, ni induce necesariamente hábitos de libertinaje o de crápula. Embota el intelecto.

Los antedichos efectos siguen tanto al uso moderado como al excesivo del ganja. Aun el uso habitual moderado produce alguna suerte de locura temporal.

Pero el uso excesivo produce generalmente locura temporal y, en muchos casos, locura duradera y permanente. Los síntomas de la locura son de carácter violento. La persona afectada está sujeta a accesos de cólera, en que se olvida enteramente de sí. El poder de razonar se pierde gradualmente. Cuando los accesos pasan, he hallado a algunas personas afectadas arrepentidas y dóciles a la razón.

  1. En el caso de locura que he observado, la debilidad del cerebro había sido previamente inducida por el libertinaje, y el fumar gunjah afectaba al cerebro débil. Mi impresión, a partir de una docena de casos que conozco, es que una persona no dada a excesos sexuales puede volverse violenta de temperamento por el uso excesivo o moderado de gunjah, pero no se vuelve loca. Pero cuando el libertinaje se acompaña de un fumado excesivo de gunjah, sigue alguna clase de locura, temporal o duradera.

  2. No creo que el uso moderado de ninguna de estas drogas tenga nada que ver con el crimen.

  3. La indulgencia excesiva en gunjah puede incitar a crímenes no premeditados, generalmente violentos.

  4. No que yo sepa.

  5. No lo creo. No puede inducirse un completo embotamiento sin mezcla.

  6. Evidencia de Banu ManenpRa CuAnDRA Mirra, Kayasth, Abogado, Magistrado Honorario y Presidente Municipal, Nathati, 24-Parganas.

  7. Como abogado, entro en contacto personal con diversas clases de personas de la Baja Bengala.

  8. Puede aceptarse. En o alrededor de Calcuta las drogas se conocen como siddhi o bhang, charas y ganja.

  9. Crece abundantemente en el distrito de Rajshahi.

  10. La planta se conoce como siddhi y las hojas como bhang o siddhi.

  11. En suelo húmedo crece la planta.

  12. Densa.

  13. No se cultiva, sino que crece silvestre.

(a) No.

(b) No.

(c) Sí.

(d) Ninguna.

Escasa en el distrito de Nadia, extensa en Rajshahi.

  1. Me dicen que los cultivadores del cáñamo no forman una clase especial.

  2. No hay cultivo. La planta silvestre no produce ganja ni la sustancia resinosa conocida como charas. Las plantas son macho.

  3. No, no en las Provincias Inferiores de Bengala.

  4. Me informan que la planta hembra se cultiva extensamente en Nepal, Terai, Gorakhpur y muchos otros distritos de las Provincias del Noroeste para ganja y charas. El mejor charas viene de Kasghar, en la frontera nororiental de China. Es muy caro y constituye un lujo para los ricos.

  5. (a) No.

(b) No.

(c) No.

Véase la respuesta a la pregunta n.º 7.

  1. Hasta donde alcanza mi conocimiento, se arrancan las hojas verdes de las plantas, se secan y se guardan para beberlas.

  2. Las plantas macho producen el mejor bhang, y se prepara en las casas de la gente. Las hojas de las plantas hembra pueden usarse como bhang, pero por regla general se desechan, pues son muy fuertes si se usan como bebida.

  3. Si se guardan con un cuidado ordinario, la ganja y el bhang no se deterioran durante dos años, pero el charas puede conservarse en buen estado mucho más tiempo. Los primeros pierden gran parte de su fuerza después de dos años.

  4. Se usan solo para fumar.

  5. Aquellas personas que están expuestas a las inclemencias del tiempo, como barqueros, portadores de cargas, porteadores de palanquín, pescadores, vigilantes nocturnos, hombres que pasan la vida en trabajos manuales y sanyasis.

El charas no lo usan las clases bajas. Los hombres de clase alta rara vez lo usan también.

Los mendicantes hindúes y mahometanos, los cultivadores de las aldeas, los jornaleros del campo, los barqueros, los hindúes del interior y los mahometanos de las clases bajas, los carreteros y las mujeres de la ciudad son principalmente las clases que proveen de clientes a los vendedores de ganja, charas o bhang.

Es difícil determinar qué clase particular es adicta a qué forma particular de la droga, o si todas las clases son igualmente aficionadas a todas las formas de las drogas juntas. Pero de una cuidadosa observación de todos los hechos que caen dentro de mi propia experiencia, me atrevo a pensar que la ganja cuenta con mayor número de adeptos, extraídos casi por igual de todas las fuentes enumeradas arriba, que el charas o el bhang, que deberían ocupar un segundo lugar a este respecto. El charas es la forma favorita de la droga en que se entregan principalmente las mujeres de la ciudad y los hombres que acuden a sus lugares, particularmente los más jóvenes. El charas también es favorecido por una clase de jóvenes de condición más elevada, aparte de las clases descritas arriba.

El bhang lo usan casi exclusivamente los hindúes, sin distinción de clases. Lo toman en forma de bebida, generalmente con el objeto de estimular el apetito debilitado por la indigestión u otras causas.

  1. La clase plana se usa comúnmente en estas artes. Los fumadores preferirían la clase redonda, pero es más cara.

  2. Se usa principalmente el charas nativo.

  3. No sé que el bhang se use para fumar.

  4. El bhang lo usan los sanyasis (ascetas), tanto comido como bebido. Los durwans del interior y los comerciantes del interior son los mayores consumidores. En Bengala, me atrevo a conjeturar, la proporción es de uno a cuatro mil.

Con mucho, el mayor número de bebedores de bhang consiste en los sanyasis hindúes, que hacen de ello un punto beberlo en cumplimiento de los dictados de un sentimiento religioso. Sirve al propósito de desechar los tristes pensamientos de la vida de un sanyasi quien, si bien es consciente de ser una unidad del mundo ocupado que lo rodea, sin embargo se siente abandonado y neutral y un intruso en la sociedad, según la experiencia práctica de la vida. La bebida permite al sanyasi pasar el tiempo en un talante agradable y placentero, y aquel que es sinceramente un buscador de la verdad queda capacitado para fijar su atención en la contemplación religiosa sin apartarse del objeto al que había dirigido sus pensamientos.

La Comisión desea saber si alguna clase especial usa la droga con moderación o en exceso. Exceptuados los mendicantes, todas las demás clases la usan con moderación.

El exceso, en el sentido en que el término se emplea en la pregunta, significa, opino, una cantidad usada que produce una intoxicación de un grado que dejaría al usuario incapacitado por un tiempo.

Entre los usuarios habituales, no parece haber ningún síntoma visible de deficiencias físicas bajo la influencia de la droga tomada en exceso. La indulgencia excesiva se observa muy frecuentemente entre la gente de orden inferior de todas las clases.

  1. Por información puedo decir que el uso del charas disminuye diariamente. No puedo decir que el uso de la ganja disminuya en absoluto.

  2. La cantidad consumida diariamente por un fumador moderado de ganja o charas es de alrededor de ¼ de tola. Un bebedor moderado de bhang consume alrededor de ½ de seer al mes.

N.B.—El peso de una rupia es una tola, y ochenta de tales tolas hay en un seer. Un pice o a lo sumo dos pice de ganja o charas bastarán para satisfacer los antojos de un fumador moderado. Un bebedor moderado de bhang quedará satisfecho por todo un mes con una cantidad comprada por media rupia.

  1. La ganja se fuma con un poco de hoja de tabaco mezclada con ella. El compuesto se humedece con agua y se corta con un cuchillo repetidamente hasta que queda thoroughly mezclado y listo para el fuego.

El charas, antes de fumarse, se coloca en el corazón de un glóbulo de tabaco manufacturado y se calienta ligeramente; luego los dos se mezclan juntos y se fuman. Las mezclas se dan para modificar la acción de la droga y dar un sabor agradable. El bhang se hace más fuerte por la mezcla de azúcar, telarañas de cocina, pimienta negra y algunos otros ingredientes de naturaleza picante.

Los bebedores ordinarios no mezclan dhatura, excepto los sanyasis.

  1. Excepto bajo consejo médico, las mujeres y los niños no toman bhang. El charas es la forma favorita de la droga en que se entregan principalmente las mujeres de la ciudad y los hombres que acuden a sus lugares, particularmente los más jóvenes. La ganja y el charas generalmente se fuman en compañía. Se limita principalmente al sexo masculino. No es habitual que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  2. El hábito de consumir ganja o charas no se forma fácilmente. Una vez formado el hábito, no se puede dejar fácilmente. El hábito de comer bhang se forma comparativamente con más facilidad, pero se abandona más fácilmente. No hay tendencia, en el caso de ninguna de estas drogas, a que un hábito moderado derive en exceso. No se sabe que deriven en exceso.

  3. Con ocasión del día de Bijaya, después de que el Durga Thakur es arrojado al río o a algún lugar sagrado, se observa esta costumbre. Todos los miembros de la familia, así como muchos aldeanos, se sientan juntos en asamblea. El sacerdote arroja agua sobre sus cabezas. La droga se toma entonces. Es una costumbre inofensiva. Creo que es esencial. Es generalmente templada, y de ningún modo excesiva. La droga se usa a menudo en tales ocasiones como un somnífero para dar tono al sistema después del desgaste de un día laborioso.

  4. Es un oprobio para las clases caballerescas de los Bhadralok hacer una exhibición pública de su hábito de fumar ganja o charas. Nunca se sabe que la planta sea objeto de culto o veneración religiosa.

  5. Sería cosa grave para varias clases de consumidores que se les exigiera renunciar al uso de las drogas. El bhang es un remedio para quienes sufren de afecciones crónicas de los intestinos o de falta de apetito. La ganja no es solo un consuelo, sino una necesidad de la vida para las personas que trabajan al sol y pasan las noches en vela, o que realizan trabajos manuales duros.

  6. No sería factible prohibir el uso de esta droga mediante legislación obligatoria. El uso de las drogas (ganja y bhang) puede considerarse una necesidad, teniendo en cuenta el clima del país y la condición de su pueblo. El uso de la droga está tan ligado a los hábitos del pueblo que su prohibición se consideraría una dureza.

El uso de las drogas es una necesidad tan grande para ellos que sería prácticamente imposible prohibir su uso. Se teme que el resultado de la prohibición traiga consigo un consumo ilícito en gran escala. Ciertamente la prohibición ocasionará un descontento serio. Por supuesto, no hay peligro político, porque los descontentos no son muchos en número en comparación con la población del país. La prohibición irá seguida del recurso a los estimulantes alcohólicos.

Otra grave cuestión pende de esta pregunta. No puede haber duda de que la droga, en una forma u otra, está en uso extensivo en la actualidad; y que desde tiempos inmemoriales se ha usado así, lo evidencian las antiguas obras de los sabios y filósofos hindúes. Su Gran Dios —Mahadeb— fue un adepto de esta droga, y los escritos antiguos han santificado su uso por esa razón. Hay numerosos pasajes en los escritos de los antiguos sabios en los que se recomienda encarecidamente tomar siddhi (bhang). Por ejemplo, en el Debi Purana, libro tenido en alta estima entre los Tantriks de este país, ocurre el siguiente pasaje:—«Diciéndose que siddhi es contemplación». «Oh Diosa, bébelo con propósitos de contemplación, pues bebiéndolo, una y otra vez, Mahadeva alcanzó la inmortalidad». Me atrevo a pensar que no sería buena política privar al país de su uso. Además, la droga es un intoxicante y muchísimas personas la toman con el objeto de obtener el alivio y la felicidad que proporciona a sus usuarios. Así, el anhelo del intoxicante se ha convertido en la pasión dominante del pueblo, y si la ley elimina la droga de la categoría de artículo licenciado para el consumo popular, el gusto y la tendencia populares hacia los intoxicantes se desviarán seguramente hacia otra cosa, y esa otra cosa será con igual seguridad la bebida venenosa que lleva el nombre de licor importado.

La prohibición legal llevaría así al pueblo de un mal menor a uno mayor. Antes de los días de la Ley de Consumos, la gente usaba la droga con entera libertad; y si en aquellos días el pueblo hubiera tenido el buen sentido de usar la droga en tales proporciones que evitara los desastres del exceso, la introducción de las restricciones bajo la Ley de Consumos adelantó aún más la causa de la moderación, y protegió

al pueblo contra posibles extravagancias en su uso. La propia Ley de Consumos es una salvaguarda contra el posible mal.

Vista la cuestión desde estos puntos, la prohibición no es ni factible ni deseable. Todo lo que puede recomendarse a este respecto, si asumimos que, por las informaciones recogidas, hay evidencia de desmoralización de las tendencias populares y de una depreciación de las energías populares, es que la ley pueda modificarse de modo que detenga el curso de esos males y salve al pueblo de sí mismo.

  1. Hay buena razón para pensar que la cerveza barata ha reemplazado al ganja y al charas en considerable medida. Tengo conocimiento de personas antiguamente adictas a las drogas arriba mencionadas que se han pasado a la bebida alcohólica.

  2. La intoxicación producida por el ganja redondo, plano y chur difiere en sus efectos en grado.

El redondo es el más fuerte, el plano menos, y el chur aún menos.

  1. La creencia general es que fumar y comer bhang es menos perjudicial que fumar ganja y charas.

  2. Sí, el bhang y el ganja forman ingredientes de medicinas estándar del sistema kabiraji. El bhang se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  3. Solo puedo hablar del ganja y del bhang.

Un jornalero anciano queda capacitado para seguir su oficio sin sentir fatiga alguna.

Los dispépticos ven estimulados sus apetitos y los jornaleros ganan mayores salarios gracias a las virtudes vigorizantes de la droga. Los barqueros se protegen del frío y se hallan en mejor disposición corporal para trabajar en toda clase de climas. Los mendicantes sienten las mismas ventajas en su condición nómada. Los malhechores se sienten más osados al cometer fechorías, y las personas inmorales, para gozar de los placeres de hábitos licenciosos. Los hombres de tendencias religiosas se dedican a la contemplación de los intereses superiores de la vida, y para estos objetos y beneficios y placeres, el uso de la droga está tan ampliamente difundido. El ganja tiene un famoso nombre, Turitanand, que los consumidores le han dado en su afectuoso aprecio por sus virtudes. Proporciona deleite en un instante.

(a) Sí. (4) Sí. (c) Léase la respuesta 20.

Tengo entendido que hombres de todas las clases de la comunidad hacen uso del bhang y del ganja con fines medicinales.

  1. El uso del bhang y del ganja no solo es inofensivo, sino beneficioso para el pueblo, como se explica en la respuesta 20.

  2. Sí, generalmente inofensivo para los vecinos, pero son irritables.

  3. El uso del bhang y del ganja es refrescante y estimulante para los consumidores habituales; no produce intoxicación. No calma el hambre; más bien crea apetito. El efecto dura dos horas o algo así, o incluso menos. No produce secuelas.

Los efectos, aparentes por el uso de la droga en distintas formas, no varían mucho en el ganja o el charas, quizá porque están tan estrechamente emparentados entre sí, y el bhang, al consumirse en forma de bebida, no da facilidad para usar cantidades moderadas cuando la bebida empieza a obrar.

Cuando la bebida empieza a obrar, la primera somnolencia deja al paciente incapaz para ulteriores esfuerzos o para el gusto por la bebida, y generalmente despierta tras unas horas de sueño profundo con un apetito gigantesco de comida.

  1. Limitándome al uso moderado del ganja y del bhang, no tengo conocimiento de que el uso del bhang haya producido locura, ni el del ganja, aunque es una creencia muy extendida que el uso del ganja produce locura. No me he encontrado con tal caso. La droga, usada con moderación, produce generalmente efectos beneficiosos, pero lo contrario es el resultado cuando se usa en exceso. La evidencia de los efectos beneficiosos reside en la salud general del usuario moderado y en su vigor y capacidad para el trabajo; es menos susceptible de verse afectado por el frío y está protegido contra los males ordinarios a que están sujetos los no consumidores. Por el contrario, quienes se entregan a la droga en exceso, esto es, en diversas proporciones, se degradan a un estado de vagabundez y a menudo se ven afligidos por la disentería y las dolencias consiguientes a un estado de vejez prematura. No pueden trabajar. No son activos. Frecuentan mala compañía y son condenados al ostracismo por la sociedad. No viven hasta una edad avanzada.

  2. Ciertamente no. Creo que no hay fundamentos para llegar a la conclusión de que sea un hábito hereditario.

No conozco que el uso de estas drogas pueda relacionarse con el crimen como causa y efecto. Los consumidores habituales son conocidos como personas de corazón abierto.

  1. No se sabe.

  2. En unos pocos casos denunciados.

  3. No lo sé.

  4. Léase la respuesta 29.

  5. No lo sé.

  6. El cultivo del cáñamo no debe ser controlado.

  7. No.

65 y 64. No.

  1. El sistema de concesión indiscriminada de licencias, sin examinar ni consultar los deseos del pueblo de las localidades a las que se asignan los puestos autorizados, es, me atrevo a pensar, defectuoso. Salvo una mera indagación formal, como se hace actualmente, los administradores de la ley no van más allá para averiguar si había necesidad de tales puestos en lugares determinados. Si el Gobierno no está dispuesto a conceder la opción local, algo podría hacerse para averiguar la opinión local mediante Notificaciones de la Gaceta, como se hace en otros asuntos relativos a los arreglos administrativos del Gobierno. Permítaseme decir que el privilegio de la opción local es un bien sumamente importante que no debe pasarse por alto. Su Excelencia el Gobernador de Bombay, en su respuesta a la Asociación de Sholapur, fechada el 23 de octubre de 1892, señaló los argumentos adversos a su introducción. «Hasta el presente, aunque la cuestión se ha debatido mucho en Inglaterra, no se le ha dado efecto, y no tengo conocimiento de que quede todavía un cierto número de personas que creen que no es deseable que quienes no tienen intención de tomar demasiado se vean impedidos de tomar siquiera un vaso de lo que quieren o de lo que puede serles bueno, por una ligera diferencia en el poder de voto como la que he indicado. Les preguntaría cómo van ustedes a aplicar este principio de la opción local. ¿Van ustedes a llamar a cada varón de su distrito a votar, o van ustedes a pedir a cada uno que tenga voto en su Municipio que vote? ¿Y cómo van ustedes a aplicarlo fuera del municipio? ¿Creen ustedes que el pueblo de Sholapur está suficientemente familiarizado con los derechos y poderes del sufragio para ejercer sus votos plena y valerosamente? Todos estos puntos tendrían que considerarse antes de que pudiéramos dar efecto al principio de la opción local como ustedes desean. Otro hecho importante que ha de considerarse es este: actualmente se da a las localidades toda oportunidad de registrar su opinión a favor o en contra de la apertura de una tienda, pues puede enviarse una petición al Colector, quien, en virtud de las disposiciones de la ley, está obligado a prestar atención a las opiniones del pueblo del distrito y a remitirlas a las autoridades superiores. Si se manifestara un sentimiento muy fuerte en toda la Presidencia de que la opción local debía adoptarse, esa opinión pesaría indudablemente con fuerza en el Gobierno.» Me permitiré, sin embargo, sugerir que una especie de opción local podría concederse, como en Birmania, en lugares que están bajo la jurisdicción de Municipios o Juntas Locales; y siempre que se proponga abrir una nueva tienda de venta al por menor de opio o de licores espirituosos dentro de los límites de cualquier municipio, debe informarse al Comité Municipal de la propuesta y de la localidad exacta, y debe invitarse a este a expresar sus opiniones al respecto. Permítaseme someter que una medida tentativa como esta podría adoptarse como experimento. Soy plenamente consciente del hecho de que se arroja una grave responsabilidad sobre los hombros de los Comités Municipales y Juntas Locales, pero el principio podría ensayarse en algunos lugares seleccionados, quedando la orden final al Colector o al Comisionado de la División. En realidad, estas altas autoridades dependen principalmente de la Policía para la información necesaria sobre el particular, pero soy de opinión que los comités, como los que he sugerido, son mucho más competentes que la Policía para aconsejar a los administradores de los Departamentos de Consumos en asuntos como estos.

  2. Evidencia de Basu Ram Duarr Lan, Abogado Auxiliar del Gobierno, Dacca.

  3. Según mi conocimiento, no hay clases especiales, sino casos aislados de algunos faquires que usan ganja y bhang.

  4. Algunas personas de baja casta hacen ofrendas nominales de ganja a un ídolo llamado Solais en el momento del culto.

  5. La cantidad debe variar según las circunstancias.

  6. Todas estas drogas, cuando se usan durante algún tiempo, afectan al cerebro; especialmente el ganja, cuando se usa en exceso, tiende a producir locura. Todas estas drogas producen también intoxicación. El bhang usado en muy pequeña cantidad es bueno para la dispepsia.

  7. No tengo conocimiento ni información sobre esto.

  8. El uso de las drogas del cáñamo debería prohibirse. Esto puede hacerse declarando el uso delito punible por el Código Penal Indio. Puede hacerse una excepción para el uso en muy pequeña escala con fines religiosos y medicinales.

  9. En mi opinión, el actual sistema de consumos es defectuoso en cuanto no provee suficientemente contra el consumo y uso ilícitos de las drogas en cuestión; tampoco contiene disposición alguna para la prevención de su uso.

  10. Es deseable poner ante la Comisión que prevalece entre las clases educadas la opinión de que, siendo el uso de estas drogas perjudicial desde los puntos de vista moral, social y médico, deben tomarse medidas para minimizar los males aprobando disposiciones severas contra su uso.

  11. Evidencia de Banu Mapuava Chanpra Ocuatterjen, brahmán, abogado, Tribunal de Distrito, Dinajpur.

  12. Soy residente de nacimiento de una aldea del distrito de Dinajpur, de cuya aldea los cultivos de ganja de que he hablado en mis respuestas están solo a seis o diez millas de distancia. He visto el cultivo del ganja. En mis primeros años tuve muy frecuentes oportunidades de ver a muchos fumadores de ganja, y conozco a varias personas que beben bhang. Sé muy poco del charas o del método de preparación de esta droga y del ganja. Plantas silvestres de cáñamo las he visto en abundancia en varios lugares de los distritos de Bogra y Dinajpur.

  13. Sí; las definiciones me parecen correctas. La primera variedad obtenible de la planta del cáñamo se conoce localmente con el nombre de siddhi y ocasionalmente se llama también bhang. La segunda variedad se llama charas. La primera variedad de ganja se llama chebti o chepti (plano). La segunda variedad se llama, creo, Jassura, pero no estoy seguro de esto (redondo). La tercera variedad se llama chur o bhangri (quebrado).

  14. En los distritos de Bogra y Dinajpur. Considero que el crecimiento espontáneo de la planta del cáñamo en el distrito de Dinajpur es abundante, pero no puedo decir si crece más abundantemente en algún otro distrito.

  15. Hasta donde alcanza mi conocimiento, se la conoce por un solo nombre, al menos en los dos distritos que he mencionado arriba. Este nombre es bhang, aunque debo confesar que las personas instruidas la llaman a veces bijaya y a veces siddhi.

  16. Según sé, la planta del cáñamo no crece espontáneamente en tierras bajas, ni en suelos muy secos y duros; su crecimiento no me parece que dependa mucho de las lluvias, pues he visto plantas silvestres de cáñamo crecer por lo común en lo que se conocían como estaciones y años de sequía general.

Las tierras aptas para el cultivo del arroz no son propicias al crecimiento de la planta.

  1. Si no se la obstruye, la planta silvestre crece por lo general muy densamente.

  2. La planta del cáñamo se cultiva, según mi conocimiento, en una parte del distrito de Rajshahi y en algunas aldeas que, creo, pertenecen al distrito de Bogra, siendo mayor la extensión del cultivo en el primer lugar que en el segundo. No sé si las plantas de cáñamo cultivadas en estos lugares se utilizan para la producción de charas, pero, según sé, no se utilizan para fibra ni para semillas. El principal uso a que se destinan las plantas cultivadas en estos lugares es la producción de ganja, aunque tengo razones para creer que se hace algún uso de las hojas no aptas para este propósito para la producción de lo que se emplea como siddhi o bhang.

  3. No lo sé.

  4. No estoy muy familiarizado con estas.

  5. Según sé, son de la misma clase que los demás cultivadores agrícolas, al menos en los años que he mencionado en mi respuesta a la pregunta.

  6. Según sé, no. 12. No. 13. No; según sé, el cultivo no está restringido a ningún distrito o distritos particulares, y sin embargo es un hecho que el cultivo no es común a todos los distritos. Creo que hay algunas condiciones especiales bajo las cuales solamente el cultivo es posible. Hasta donde alcanza mi conocimiento, las tierras algo húmedas, aunque suficientemente elevadas sobre el nivel ordinario para impedir la acumulación del agua de lluvia, son especialmente adecuadas para el cultivo. Otra condición me parece que es que el suelo no sea muy duro como las tierras rar en los distritos de Burdwan y Birbhum, ni montañoso y seco como las de algunas partes de los Sonthal Parganas. Las tierras de carácter blando y aluvial son, creo, especialmente aptas para el cultivo; mejor aún si se dispone de lechos fluviales colmatados de antigüedad suficientemente larga. Pienso además que la planta requiere para su crecimiento tierras sobre las cuales la precipitación media sea de 30 a 50 pulgadas al año; pero de esto no estoy muy seguro. En cuanto a qué condiciones especiales de clima y elevación sobre el nivel del mar son necesarias para el cultivo de la planta del cáñamo destinada a producir ganja, no tengo conocimiento.

Creo que el cultivo de la planta será imposible por lo general en distritos como Burdwan, Birbhum y Sonthal Parganas.

  1. Sí, en lugares alrededor de Naogaon en el distrito de Rajshahi. Los lugares pertenecen mayormente al distrito de Rajshahi y, si he sido informado correctamente, también a Bogra. No conozco la extensión de las preparaciones. Según sé, se producen las tres variedades.

  2. Solo conozco el método de preparación del bhang a partir de la planta silvestre. La planta que se emplea para este propósito es por lo general la planta femenina, aunque ocasionalmente también se hace uso de la planta masculina. El método de preparación consiste en tomar algunas hojas de la planta y, tras desechar las hojas secas y marchitas o medio marchitas, exponerlas al sol por algún tiempo. Después de que las hojas se han secado por algún tiempo, se las hierve en una mezcla de 10 a 25 por ciento de leche y 90 a 95 por ciento de agua.

Después de secar las hojas una vez más, son aptas para su uso como siddhi o bhang.

  1. Sí; el bhang lo prepara por lo general la gente en sus propias casas, y puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. Nunca ha ocurrido dentro de mi experiencia que se obtenga ganja o charas de la planta silvestre, mucho menos de la planta silvestre dondequiera que crezca.

  2. La ganja y el charas se preparan, según sé, exclusivamente por las personas que cultivan la planta, mientras que el siddhi lo preparan todas las clases de personas indistintamente.

  3. El bhang preparado a partir de la planta silvestre se deteriora con la conservación. No sé si las otras se deterioran también. Creo que el bhang pierde por completo sus efectos con el transcurso del tiempo. Con un cuidado ordinario el bhang puede conservarse bueno de uno a tres años, pero a partir del segundo año empieza a perder poco a poco sus propiedades intoxicantes y narcóticas.

No sé si las otras dos variedades se deterioran. No sé las causas del deterioro, ni cómo podría prevenirse.

  1. Según sé, la ganja y el charas se emplean casi exclusivamente para fumar, aunque ocasionalmente, pero muy raramente, la primera se emplea para beber por personas que se han habituado por completo a la bebida. Este último uso de la ganja está casi siempre condicionado por la falta del siddhi propiamente dicho, o motivado por el deseo de obtener bebidas más fuertes que las que pueden obtenerse del bhang.

  2. Una proporción muy pequeña de la gente fuma ganja y charas. Estas personas son por lo general del orden inferior de la sociedad. El fumar ganja prevalece más o menos en casi todos los distritos de la Bengala propiamente dicha, mientras que la gente de Behar y de los Sonthal Parganas residente en Bengala es, relativamente hablando, más fumadora. Exceptuando la Bengala propiamente dicha, no tengo conocimiento de la medida en que, ni de la clase de personas entre las cuales, prevalece el fumar ganja en otras partes del país.

  3. Se prefiere la variedad redonda de ganja. 22. No conozco ningún charas extranjero.


  1. El bhang rara vez se emplea para fumar. Nunca se fuma, salvo cuando los fumadores confirmados y habituales no pueden conseguir ganja para fumar o no pueden procurársela por falta de medios. Su uso para fumar, incluso entre los pobres fumadores de ganja, es solo temporal, pues tienen una tendencia inveterada a procurarse ganja con el primer penique que pueden reunir.

  2. Nunca he visto a nadie comer bhang, excepto con alguna otra cosa o un sustituto del bhang; pero, a diferencia del fumar ganja, la bebida del bhang no está restringida a ninguna clase particular de personas. Muchas personas respetables beben bhang ocasionalmente, y algunas personas respetables son incluso bebedoras habituales de la droga. Los adoradores de Jagannath en Orissa y los Dobeys, Chowbeys, etc., de las Provincias del Noroeste que hacen giras por distintas partes de Bengala son, casi sin excepción, bebedores habituales de bhang.

  3. No tengo información precisa, pero creo que el uso de las tres drogas, y más especialmente de las dos primeras, va en disminución. La razón que tengo para pensarlo es que en las mismas localidades veo ahora un número menor de personas que las usan que el que veía en mi primera edad.

  4. Los consumidores habituales excesivos de ganja pertenecen a las clases inferiores de la sociedad, mientras que los consumidores ocasionales moderados y los consumidores ocasionales excesivos se encuentran (aunque los casos son raros) también en las clases superiores de la sociedad. Esto se aplica igualmente al consumo de charas. En cuanto al bhang, mi respuesta a la pregunta n.º 24 expone todo lo que sé sobre él. No conozco los hábitos de vida ni las circunstancias que principalmente conducen a la práctica.

  5. No puedo decir cuál es el costo para los consumidores de bhang y charas.

Para los fumadores de ganja (a) De dos a cuatro pice al día.

(b) De dos a cuatro annas, y a veces seis annas al día en casos excepcionales.

  1. Las hojas secas de tabaco se mezclan ordinariamente con la ganja a fin, me figuro, de diluir el olor y suavizar la fuerza.

Alguna o todas de las siguientes sustancias se mezclan ordinariamente con el bhang, a saber: (1) semillas de pepino (sasa), (2) semillas de adormidera, (3) anís, (4) clavos, (5) cardamomo, (6) pimienta y (7) leche.

Excepcionalmente, el bhang se mezcla con (a) agua de coco, (b) jugo de la palmera datilera (no toddy), (c) jarabes, (d) agua de rosas, (e) agua de keora, etc. En casos muy excepcionales, puede usarse dhatura para realzar los efectos embriagadores de las tres drogas, pero nunca he conocido ningún caso semejante, excepto uno, en que se mezcló dhatura con bhang sin conocimiento de los consumidores para perpetrar lo que considero una broma práctica.

El objeto de usar las mezclas antedichas, especialmente las marcadas (a), (b), (c), (d) y (e), es hacer las bebidas especiadas, frescas, dulces y fragantes.

Sí; en el bazar se vende una especie de massala de bhang, compuesta principalmente de los artículos marcados (1) a (6) arriba, junto con algunos otros de los que no tengo idea. He visto tal massala en Calcuta.

  1. Por lo común estas tres drogas se consumen en soledad, pero en las localidades donde hay más personas adictas a las drogas, los consumidores prefieren, y de hecho suelen, formar grupos y compañías para disfrutar mejor. En cuanto a la ganja, las tiendas donde se vende son casi siempre usadas por varias personas a la vez con el propósito de fumar. En efecto, son lugares donde necesariamente se reúne el mayor número de personas, y cualquiera que sea el objeto de ir allí, si son fumadores, se unen y son acogidos por la compañía que quizá ya estaba sentada de antes.

Salvo por los bebedores habituales, el bhang se bebe siempre en compañía, e incluso los bebedores habituales gustan de tener compañeros si pueden conseguirlos. Los niños no consumen usualmente estas drogas. Excepto esto, no está limitado a ninguna edad de la vida. Excepto las prostitutas, las mujeres no las usan.

  1. No parece haber dificultad en habituarse al uso de estas drogas. De las tres drogas, la dificultad para habituarse es, relativamente hablando, mayor en el caso de la ganja. Incluso en el caso de la ganja, salvo las personas de constitución muy delicada y extremadamente nerviosa, hay que fumar un poco cada día durante algunos días para poder resistir los efectos narcóticos; y cuando esto se ha superado hasta cierto punto, no parece haber otra dificultad en el camino. No considero muy difícil romper el hábito de usar cualquiera de estas drogas. También aquí la dificultad es mayor con los fumadores de ganja. Salvo los consumidores habituales excesivos de ganja, todos los demás pueden, creo, romper fácilmente el hábito. No considero que la dificultad de romperlo sea en modo alguno insuperable ni siquiera en el caso de los consumidores habituales excesivos de ganja; pero debo notar que los casos de consumidores habituales excesivos de ganja que abandonan el hábito son extremadamente raros, y ninguno me es conocido. Creo que hay una tendencia, en el caso de la ganja y el charas, a que un hábito moderado se convierta en excesivo.

  2. En cuanto a la ganja y el charas, no hay ninguna, salvo que algunas personas, su número sumamente escaso, recurren a ellas —más al charas que a la ganja— para hacer regocijos. Las personas que tienen objeciones religiosas a beber licores hacen a veces que el siddhi ocupe su lugar en ocasiones de regocijo y festivas. Esto tampoco es muy extenso. El bhang se usa muy extensamente la tarde del último día de la Durga Puja. Terminada la puja, y sumergidas las imágenes en el agua, llega un tiempo de reunión social con el propósito de saludarse mutuamente. Durante este tiempo se hacen reverencias, se intercambian abrazos, y a cada invitado se le presentan dulces y bhang. Las personas que nunca beben bhang beben en esta ocasión. Esto es usual aunque no universal. No considero esencial el uso del bhang en esta ocasión. Es generalmente templado y no excesivo. No creo que sea probable que conduzca a la formación del hábito ni que sea de otro modo perjudicial.

  3. El uso de todas estas drogas es generalmente tenido en descrédito, pero el oprobio es mayor en el caso del charas que en el del bhang, y aún mayor en el caso de la ganja. Este es generalmente el sentir de la opinión pública. Respecto a los muhammadanes, esta opinión puede considerarse religiosa, pero con los hindúes es meramente social. Es una prohibición religiosa para los muhammadanes usar cualquier cosa que embriague; y aunque este no es el caso con todas las distintas sectas de hindúes, sin embargo generalmente consideran el uso de cualquier droga embriagadora como moralmente malo, excepto cuando es para beneficio espiritual, como la concentración de la mente, etc. Es a esto, creo, a lo que debe su origen el sentimiento de descrédito.

No conozco ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo. Nunca he visto ninguna.

  1. Sin duda los consumidores habituales pueden sentir alguna dificultad en abandonar el hábito, pero no creo que la dificultad, incluso con los consumidores habituales excesivos, sea tan grande como lo es con los confirmados comedores de opio o fumadores de opio. Aunque personalmente no conozco ninguno, he oído de casos en que confirmados comedores de opio, al ser encarcelados, han abandonado el hábito por obligación, aunque con extrema dificultad, necesitando a veces su traslado a un hospital por algún tiempo. Nunca se ha oído que los fumadores de ganja, al ser encarcelados, hayan presentado tan lastimoso espectáculo.

En cuanto a los consumidores de charas y bhang, la dificultad es aún menor. Los consumidores de bhang pueden abandonar el hábito sin ninguna dificultad seria.

  1. Creo que sería factible. Ciertamente habría alguna tendencia al consumo ilícito de las drogas si se prohibiera su uso. La prohibición puede hacerse cumplir mediante medidas legislativas. Puede prepararse un registro de los consumidores en cada aldea por medio de la policía; y si estas personas en particular se mantienen bajo vigilancia adecuada y constante, la prohibición, creo, se hará cumplir eficazmente. Sin duda la prohibición ocasionaría algún descontento entre los consumidores, pero no de naturaleza muy grave.

No creo que el descontento llegue a constituir un peligro político. El descontento quedaría confinado a los consumidores, y estos tendrían poca o ninguna simpatía del público exterior, que tiene a los consumidores en descrédito.

Es muy probable en algunos casos que la prohibición sea seguida del recurso a otros estimulantes.

37, 38 y 39. No lo sé.

  1. El bhang es prescrito por los médicos nativos en algunas enfermedades. He oído que el fumar ganja se prescribe también en casos de ataques asmáticos, pero no tengo conocimiento personal. Las plantas silvestres de cáñamo se usan para las enfermedades del ganado.

  2. Creo que el uso moderado del bhang es beneficioso como digestivo en algunos casos. No sé si las otras dos drogas son de algún modo beneficiosas.

(b), (c) y (d) No sé nada más.

No sé qué clases consumen la droga.

  1. No puedo decir si el uso moderado de alguna de estas drogas es inofensivo, pero he visto a muchos consumidores moderados de bhang no mostrar signos visibles de daño a su organismo, aunque los consumidores habituales de él han mostrado muy a menudo lo que considero un embotamiento temporal.

  2. Sí.

  3. (a) a (g) No lo sé.

(b) Sí.

  1. (c) No he visto que el bhang produzca tal efecto cuando se usa habitual pero moderadamente.

(f) Creo que sí.

  1. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) Me inclinaría a creer que sí, pero no puedo decir cómo.

  1. Sí, casi todas las tiendas que he visto son usadas como lugar para fumar ganja. No sé si el charas se fuma también de manera semejante. En mi opinión no debería permitirse que estas tiendas se usaran como lugar para fumar ganja o charas, porque creo que esto contribuye a la difusión de la práctica.

  2. Hasta donde sé, no se consultan los deseos de la gente, al menos en los lugares que conozco. Creo que debería consultarse la opinión pública local.

  3. Declaración de Sheik Riyaz Uddin Quazi, abogado, Bogra.

  4. Visité ocasionalmente las comarcas de ganja.

  5. La ganja plana se conoce localmente con el nombre de «chipti»; la ganja redonda con el nombre de «jessori koli», y la ganja quebrada con el nombre de «chur».

  6. En Rajshahi y Bogra. Es abundante en suelo aluvial.

  7. Con el nombre de siddhi o bhang.

No; el bhang es de especie diferente, aunque pertenece al mismo género que la ganja.

  1. Dispersa. 7. Sí.

(a) y (b) En las comarcas donde se encuentran las líneas limítrofes de Bogra, Rajshahi y Dinajpur.

No estoy en condiciones de decir la extensión exacta.

  1. Ha habido un aumento gradual y considerable en el cultivo de la ganja. Esto se debe a la enorme ganancia que este cultivo reporta.

Los prestamistas adelantan grandes sumas de dinero a los cultivadores con la condición de que estos devuelvan el dinero y la mitad del producto como interés; de ahí el aumento.

  1. No, los cultivadores de buena fe de la ganja pertenecen a la clase agrícola, pero los que adelantan dinero y se benefician de ello no pertenecen a esa clase.

11 y 12. No.

  1. El cultivo de la ganja está restringido en los distritos de Bogra, Dinajpur y Rajshahi. El cultivo es imposible en tierra khiar (en oposición a la aluvial).

  2. La ganja y el charas se preparan en las comarcas de ganja. No sé en qué medida.

  3. El gunjah cultivado se prepara en esta provincia según el método descrito por el Dr. Prain, y se emplea únicamente para fumar. La planta silvestre bhang se usa en pequeña medida para comer y beber. El pueblo de baja condición emplea las semillas del gunjah cultivado para comer.

  4. El bhang lo preparan ocasionalmente las gentes en sus casas, aig

Que yo sepa, no. 19. Sí.

  1. En las comarcas del gunjah, el 75 por ciento de la gente es más o menos adicta a fumar gunjah. Las clases bajas y pobres, los sanyasis y los bairagis, usan la droga con mayor frecuencia.

  2. En esta parte del país se usa generalmente para fumar el chipti (gunjah plano), pero se prefiere el redondo.

  3. No. 24. No más del 5 por ciento. 25. El uso del gunjah va en aumento.

  4. La ración media diaria del consumidor habitual moderado no excede de media tola, y no cuesta más de dos annas; pero el consumidor excesivo puede fumar una tola o incluso más.

  5. Sí, ocasionalmente; el objeto de mezclar dhatura es hacerlo más fuerte y más eficaz cuando el consumidor no puede pagar el precio de la mayor cantidad de gunjah que de otro modo habría menester.

  6. No.

  7. Sí. No es muy fácil romper el hábito. Sí, existe tal tendencia.

  8. No hay en el distrito costumbre social ni religiosa que haga necesario el consumo de estas drogas. Se dice que el uso moderado del gunjah y del bhang está prescrito en los Tantras hindúes, pero se observa más en la infracción.

  9. Los fumadores de cáñamo son a menudo odiados. La opinión pública (tanto social como religiosa) es contraria a la práctica. El uso de los narcóticos en exceso, salvo con fines medicinales, se tiene en desprecio, pues las gentes adictas a estos vicios se vuelven inútiles para la sociedad, caen presa de innumerables dolencias, pierden su actividad mental, cultivan todas las propensiones bestiales a que la mente humana puede estar sujeta, y empobrecen a la familia. No hay en esta parte costumbre de adorar la planta del cáñamo. Ni siquiera se oye hablar de ello.

  10. No, ninguna privación grave.

  11. Sí, es factible gradualmente. Si se hace de un solo golpe, el único medio practicable es disminuir gradualmente la superficie cultivada. Si en el año siguiente solo se permite cultivar la mitad de la superficie que al presente se cultiva, y si hay una disminución anual del 10 por ciento en los años sucesivos, puede esperarse razonablemente que sea factible prohibir en gran medida el uso del gunjah con fines embriagadores.

Debe cuidarse también de elevar el precio de mercado duplicando la tasa del derecho estándar ahora en vigor. La droga no crece en ningún otro terreno que los definidos en mi respuesta a la pregunta número 7. Y si se ejerce estricta vigilancia en ese terreno, el consumo ilícito se hará casi imposible. Claro está que ocasionaría una especie de descontento entre los consumidores excesivos por algún tiempo, y no durará mucho. Hay pruebas en los registros de la cárcel de que a los fumadores de gunjah que son encarcelados por un tiempo considerable no se les permite fumar gunjah en la cárcel, y no sienten por ello gran angustia, y de hecho abandonan el hábito cuando quedan en libertad. El peligro político está fuera de cuestión. En algunos casos la prohibición puede ir seguida del recurso al estimulante alcohólico conocido como toddy, pero la proporción no será significativa.

  1. Que yo sepa, no.

  2. El bhang lo usan los kabirajes con fines medicinales. El cáñamo se usa indígenamente para aplicación externa en sarnas, humores, etc.

  3. El uso moderado del bhang por tiempo limitado es conocido por ser digestivo, pero es perjudicial si se continúa por largo tiempo. Se dice que el uso moderado ocasional del gunjah (pero no del bhang) alivia la fatiga y da resistencia bajo severo esfuerzo o exposición, pero siempre hay después una reacción y depresión. En cuanto a (c), no hay opinión médica en su favor, pero se oye a los fumadores de gunjah ensalzar la droga de tal manera que, a mi juicio, por regla general están obligados a hacerlo. La droga no se usa nunca para los fines mencionados en (a), (d) y (e), pues nunca hemos visto a nadie que no sea fumador de gunjah fumar gunjah para tales fines; pero se dice que los fumadores de gunjah han afirmado eso.

  4. El uso moderado ocasional de la droga puede ser inocuo, pero ser templado en estas drogas embriagadoras es casi imposible.

  5. Sí.

  6. Sí; según los fumadores habituales de gunjah, es refrescante. No se sabe que el uso moderado (con lo que quiero decir un chillum por vez) del gunjah haya producido en los consumidores habituales ninguna especie de embriaguez visible. No calma el hambre, salvo cuando el hombre está insensible. Crea apetito por el momento, pero tiene malos efectos posteriores, como dispepsia, falta de apetito, disentería y otras dolencias afines a la indigestión. La falta de gratificación subsiguiente produce ciertamente ansia e inquietud.

45 y 46. Sí; pero, como no soy médico, no estoy en condiciones de discutir la cuestión en detalle.

47 y 48. Sí, hasta cierto punto.

  1. No sé si se usa como afrodisíaco. Se dice que lo usan las prostitutas durante sus menstruos para prevenir la concepción, y así puede producir impotencia.

51, 52 y 58. El fumar gunjah excita la ira y, como tal, probablemente tienta a los consumidores al crimen.

  1. No sé si los criminales atontan realmente a sus víctimas mediante el uso de las drogas, pero fácilmente pueden hacerlo si quieren. Sí, es posible la completa estupefacción con esta droga incluso sin mezcla en una persona no habituada a ella, pero sirve mejor al propósito cuando se mezcla con dhatura.

  2. No necesariamente, pues no hay consumidores habituales de esta droga. Las gentes la usan ocasionalmente con fines embriagadores y medicinales.

  3. Nunca. Debería consultarse la opinión pública local y dársele el debido peso.

  4. Testimonio de Basu Parameswar Day, Kshetrya, Pleader, Juzgado del Juez, Vicepresidente, Junta del Distrito, Dinajpur.

  5. Informaciones recibidas de personas que tratan con las drogas del cáñamo y las usan.

  6. Estas definiciones pueden aceptarse para la provincia, pero el gunjah redondo, llamado de otro modo gol gunjah, no se produce en la División de Rajshahi. Antes se importaba de Jessore, pero ahora no está en uso en Dinajpur. Las otras dos clases conocidas como gunjah plano o chipti y chur gunjah están en uso en este distrito, y se importan principalmente de Baubhora, lugar de la subdivisión de Naogaon de Boalia.

  7. Las plantas de cáñamo crecen espontáneamente en Boalia, Bogra y Dinajpur. Son abundantes en los tres distritos.

  8. Las plantas ordinarias de cáñamo se conocen con el nombre de «Bhanger gachh», mientras que las plantas de las que se produce el gunjah se llaman «Ganjar gachh». Estas plantas no son la misma, aunque pertenecen a la misma especie.

  9. El cáñamo silvestre crece abundantemente a orillas de los ríos y en suelo húmedo y mojado.

  10. El crecimiento es ordinariamente denso.

  11. Las plantas de cáñamo se cultivan para la producción de gunjah y charas en Boalia, Bogra y Dinajpur. No se cultivan para la producción de bhang solamente, ni para fibras o semillas. Se cultivan en Bogra, Boalia y en un pequeño terreno de Dinajpur en Thana Mahadebpur.

  12. No conocido.

  13. No forman una clase especial, sino que son cultivadores agrícolas ordinarios.

  14. Las plantas se cultivan para la producción de gunjah, pero no se crían de la semilla de la planta silvestre.

  15. No está restringido a esta provincia sola; se cultiva en otras provincias. Pero su cultivo no es común a todos los distritos, pues estas plantas no crecen en suelo duro.

  16. El gunjah, el charas y el bhang se preparan en Boalia, Bogra y en una pequeña parte de Dinajpur.

  17. El bhang lo preparan generalmente las gentes en sus casas. Puede prepararse de la planta del cáñamo dondequiera que crezca. El gunjah y el charas no se preparan de plantas silvestres.

  18. Estas drogas las preparan cultivadores ordinarios.

  19. Sí; lo hacen. Pierden su poder narcótico con el tiempo, adr

  20. Hasta donde alcanza mi conocimiento, sé que el gunjah y el charas se usan solo para fumar.

  21. Las gentes de clase baja fuman gunjah y charas. Pocas personas en el mufassal fuman, pero el número es grande en las ciudades. En la ciudad de Dinajpur hay muchos fumadores de gunjah.

  22. El chur gunjah no es una preparación especial, sino que consiste en pequeños trozos obtenidos del gunjah redondo y del plano. En el distrito de Dinajpur se usan el plano y el chur.

22 y 23. No conocido.

  1. Todas las clases de gentes, desde la más alta hasta la más baja, beben bhang, y en todas partes del distrito.

  2. (a) Un pice de gunjah es suficiente. (b) Para los consumidores habituales excesivos, un anna.

  3. Las clases trabajadoras mezclan hojas ordinarias de tabaco seco con el gunjah. No sé si se usa dhatura. El tabaco seco se mezcla para suavizarlo, pero la dhatura se usa a veces con el bhang para hacerlo más fuerte. El bhang massala consiste generalmente en pimienta negra y anís, pero a veces se usa agua de rosas, leche y azúcar para hacerlo apetitoso.

  4. (1) No conocido. (2) Está confinado al sexo masculino y principalmente a los adultos. No es usual en los niños.

  5. El hábito de consumir gunjah se forma fácilmente. El uso moderado del gunjah degenera en excesivo.

  6. El último día del Durga Puja, el bhang lo usan casi todos los que adoran la imagen de Durga. Esta costumbre se tiene por religiosa. El Siddhi, como su nombre indica, se considera auspicioso cuando uno va a un lugar distante. Su uso en tal ocasión es templado. No es ni perjudicial ni malo para la formación de un hábito.

  7. (a) y (b) El consumo de gunjah se considera generalmente odioso y deshonroso. Los fumadores llevan generalmente el nombre de ganjakhor, término usado en desprecio. Este sentimiento es atribuible a su no uso por las clases superiores. (c) No conocido.

  8. Los fumadores de gunjah sentirían una grave privación si hubieran de renunciar al consumo, porque contraen un hábito y se sienten refrescados al fumar.

  9. No es factible prohibir el uso del gunjah. Su prohibición ocasionaría descontento, pero no equivaldría a un peligro político. Su prohibición iría seguida del recurso al alcohol y a otras drogas.

  10. Hasta cierto punto se sustituye el alcohol por el gunjah.

87 a 39. No conocido. 40. Los kabirajes prescriben bhang para la acidez y la indigestión. El bhang se usa también en el tratamiento de enfermedades del ganado. 41. Su uso moderado no es beneficioso. Con esto quiero decir que su uso por un hombre de constitución sana no es beneficioso. Pero el uso del bhang por un dispéptico es digestivo. El uso del gunjah alivia la fatiga. Se usa también como preventivo en terrenos palúdicos e insalubres. Las clases trabajadoras, más especialmente los porteadores de palanquín, usan gunjah para los fines descritos en (b) y (c).

  1. No considero que el uso moderado sea jamás inocuo. Vuelve al consumidor irritable.

  2. Los consumidores moderados son sin duda inofensivos.

  3. Es refrescante. El gunjah y el charas producen embriaguez. El bhang produce también embriaguez si se toma en grandes dosis.

  4. (a) y (b) El uso del gunjah y del charas produce efecto nocivo, físico y mental, y deteriora la constitución. (c) y (e) El uso del gunjah causa disentería si los consumidores no tienen dieta adecuada. Induce pereza. (f) Embota el intelecto y produce locura. No sé qué tipo de locura produce, ni si es temporal o permanente. (g) No conocido.

  5. No es un hábito hereditario.

48, No me es posible responder a las restantes cuestiones.

218, Declaración de Banu Uma Kana Guataxk, brahmín, procurador del Gobierno, Bogra.

  1. He oído que se cultiva gunjah en los distritos de Bogra, Rajshahi y Dinajpur.

  2. Se produce gunjah en la jurisdicción del Thana Adamdighi. Se produce bhang en la parte oriental de Bogra. No se prepara churrus.

  3. Según alcanzan mis noticias, la gunjah se fuma. No sé cómo se usa el churrus. Dícese que la gunjah se emplea con fines medicinales.

  4. Los sanyasis, los baishnavas y las gentes de baja casta fuman gunjah.

  5. He visto a algunos uriyas comer bhang.

  6. He visto a cinco o siete personas fumar gunjah en compañía.

  7. Los sanyasis son respetados por el pueblo. Las gentes de baja casta no son respetadas.

  8. La prohibición del uso de la gunjah probablemente suscitará descontento entre los fumadores.

  9. No funciona bien.

  10. La planta crece silvestre.

  11. Un impuesto no sería irrazonable.

  12. Debería ser conforme al precio.

  13. Deberían gravarse los productores de gunjah, churrus y bhang.

  14. Hay casas separadas.

  15. No se sabe que el Gobierno consulte al pueblo. Es absolutamente necesario que se le consulte.

  16. Declaración de Punptr Rakuar Cuvnver Tewary, brahmín, procurador y magistrado honorario, Diamond Harbour, 24-Parganas.

  17. Por experiencia personal e indagaciones. 2. Sí, con los nombres antedichos.

  18. En los distritos de Nadia, Jessore, 24-Parganas y Rajshahi.

  19. Se la conoce con los nombres de gunjah, bhang o sidhee, y churrus. La gunjah es de tres clases distintas: redonda, chur y plana.

  20. En tierras ordinarias, fértiles y arenosas. Por lo general se cría en la estación invernal.

  21. El crecimiento del sidhee es denso donde crece, y el de la gunjah, disperso.

  22. No.

  23. No puede asignarse razón alguna, por cuanto no existe en este distrito cultivo regular alguno de ella.

  24. No se sabe.

  25. No, son de las mismas clases que los demás cultivadores agrícolas.

  26. No se sabe. 12. No.

  27. Sí, en casi todos los distritos, excepto Rajshahi.

  28. No.

  29. No se conoce en este distrito.

  30. (a) No. (b) Sí. (c) Sí.

  31. Las clases inferiores del pueblo.

  32. Sí, estas drogas se deterioran con la conservación y pierden por completo sus efectos con el tiempo. No se conservan buenas más de dos años. Pierden su poder embriagador cuando envejecen. Según alcanzan mis noticias, no existen tales medidas preventivas.

  33. Sí.

  34. Las clases bajas, agrícolas y jornaleras, los barqueros, los portadores de palanquín, los jogis, los faquires, un pequeño número entre las gentes distinguidas, y las mujeres entre las prostitutas y la clase baja. Una quinta parte de la población masculina total entre las clases bajas, agrícolas, etc.; quince por mil entre las gentes distinguidas; y diez por mil entre las prostitutas y las clases bajas del pueblo. En casi todos los distritos.

  35. La redonda es la preferida por los fumadores de gunjah.

  36. En Gorakhpur. El uso del churrus no está tan extendido en este distrito.

  37. No.

  38. El sidhee o bhang lo usan casi todas las clases del pueblo, especialmente en Orissa y en el interior del país. 25. Más bien va en disminución.

  39. Véase la respuesta a la pregunta núm. 20. Una catorceava parte del total de los fumadores de gunjah son moderados, y el resto, excesivos.

  40. Principalmente de las clases bajas agrícolas, etc., y de los mendicantes religiosos.

  41. Por término medio, dieciséis personas pueden consumir un seer de gunjah por semana. Por lo que toca a los mendicantes religiosos, es cosa muy distinta. Pueden consumir en un día gunjah por valor de ocho annas, esto es, dos kachas de peso.

  42. Nada se mezcla con la gunjah y el churrus. A veces se mezcla dhatura con el bhang o el sidhee para hacerlo más fuerte. No conozco preparación alguna como el bhang massala.

  43. Casi siempre se practican en compañía, y, entre rishis y faquires, se consumen de dos a cuatro kachas de gunjah, y de otro modo, el peso de una anna o media. Bhang, cuatro chatacks, en compañía, y, a solas, por valor de un pice, con el peso de un tola. El uso del churrus no está tan extendido aquí. Los niños de las clases bajas apenas usan gunjah ni churrus; pero a veces se usa el bhang con fines medicinales entre todas las clases.

  44. Sí, entre las clases bajas, jornaleras, etc., es difícil abandonarlo por completo. No, siempre es lo mismo, salvo en algunos casos raros.

  45. Muchas personas usan gunjah y bhang para concentrar su mente en la devoción, y esto por lo general entre rishis y faquires. En el día de la festividad hindú de Sivaratri, casi todas las personas que son seguidores de Siva, especialmente los del interior del país, usan gunjah y bhang, pues se tiene por esencial. Temperantes, y en casos raros excesivos. No perjudicial.

  46. Cuando es entre rishis y faquires, se tiene por religioso, y en los demás casos, de otro modo. Sí, descrédito. Las personas que lo usan suelen volverse obstinadas. El culto de la gunjah y del bhang está extendido, pero nada se sabe acerca de la planta del cáñamo.

  47. Sí, especialmente a quienes la usan habitualmente, pues puede acarrear enfermedades; y también las clases bajas y jornaleras no podrán trabajar tan duramente como lo hacen, siendo la droga un estimulante para ellas.

  48. El uso del churrus puede restringirse, pero no el de la gunjah y el bhang. Sí, muy difícil de imponer la prohibición. Sí, habría grave descontento, aunque ningún peligro político. Ningún otro estimulante alcohólico serviría.

  49. Sí, se hace uso de licores entre las clases acomodadas. Sí, porque no se tiene por deshonroso.

  50. Sí, el churrus no tiene el mismo poder de estimulación que la gunjah y el bhang.

  51. No.

  52. No se conoce la bebida ni la comida de preparación alguna de la planta del cáñamo, sino que solo se bebe bhang.

  53. (a) Sí, solo bhang. (b) Sí.

  54. Sí, se la conoce generalmente como «turitananda».

(a) Sí, digestivo. (b) y (c) Sí. (d) No se sabe.

Las gentes de clase respetable usan bhang como laxante para la flojedad de vientre, y en pequeña cantidad el último día del Durga Puja. Entre las clases bajas y otras, el uso de la gunjah y del bhang es casi siempre habitual y en la mayoría de los casos en cantidad moderada.

  1. Sí; es inofensivo. Es usado con frecuencia por los mendicantes religiosos que recurren a él para elevar su mente a Dios. También se sabe que las clases bajas del pueblo lo usan con mal fin, así como para capacitarse para trabajar duramente.

  2. Sí.

  3. Sí, es refrescante. Sí, produce embriaguez, pero no tanto como el uso de licores. Sí, calma el hambre. Dícese que su efecto posterior es inquietud e indolencia. El efecto de la gunjah dura dos o tres horas; el del bhang, siete u ocho.

  4. (a) Se sabe que el uso habitual y moderado de estas drogas, excepto el churrus, produce efecto físico, mental o moral, siempre que las personas que las usan tengan necesidad de alguno de los efectos. (b) a (e) No. (f) No, cuando se usa en cantidad moderada. No me he topado con tal caso, pero se halla que algunas personas dementes recurren a fumar gunjah, aunque no es rastreable causa alguna de que hayan sido atacados por la enfermedad.

  5. No es necesaria respuesta.

  6. No.

  7. No es necesario.

  8. Sí, la usan las prostitutas. No tiende a producir impotencia, antes bien excita la pasión.

  9. Véase la respuesta a la pregunta núm. 45.

  10. No. Ninguna conexión con el crimen.

  11. No es necesaria respuesta.

  12. No. Se sabe que el uso de estas drogas no es tan embriagador que lleve a las gentes a un crimen premeditado como en el uso de licores.

54 y 55. No.

  1. Cuando se usa en cantidad moderada, da fuerza adicional para trabajar duramente; aumenta el apetito, etc.; y cuando en exceso, vuelve al hombre ocioso y obstinado. Con la gunjah no se hace mezcla alguna. A veces se usa dhatura con el bhang para hacerlo más estimulante.

  2. Nunca he oído que la gunjah y el churrus se coman o se beban.

  3. Funciona bien, pero deben considerarse algunos cambios en cuanto al precio así como a sus penalidades, para atender a las exigencias del pueblo.

  4. El uso de licores debería prohibirse, pues su uso va contra los principios de las leyes hindú y mahometana. La gunjah, el sidhee y el churrus no están restringidos por los Shastras. El precio de ella, si se rebajara disminuyendo su impuesto, sería beneficioso para las clases bajas de hombres, así como para algunos miembros de las gentes respetables que están acostumbrados a ella. El uso de licores por respetables y ricas familias antiguas ha traído la ruina sobre ellas mismas, y también ha acarreado muerte prematura. La anterior declaración se da según mi larga experiencia personal.

  5. Sí, suficientemente controlado.

  6. No es necesaria modificación alguna. Está suficientemente controlado.

  7. No es necesario mayor control.

63 y 64. No.

  1. No. Es muy deseable alguna disminución en el impuesto así como en el precio de estas drogas.

  2. No habría objeción si se impusieran tasas uniformes de impuesto sobre las tres clases distintas de gunjah, pero la disminución del precio y de sus penalidades es indispensablemente necesaria.

  3. Sí. Ya he consignado mis sugerencias.

  4. Hay tiendas, pero no casas ni locales para su consumo. El sistema actual funciona bien.

  5. Sí, cuando es necesario.

  6. No hay datos respecto a la importación o el contrabando de drogas del cáñamo desde los Estados nativos. Sí, se paga impuesto. No hay uso general de drogas no gravadas.

  7. Declaración de Basu Sasadhar Roy, brahmín, procurador y magistrado honorario, Rajshahi.

  8. He sido requerido por la Asociación de Rajshahi para responder a estas preguntas, y procedo a ello a continuación. No soy yo mismo consumidor de gunjah de ninguna clase, de modo que no tengo experiencia personal de la droga. Pero he tratado con muchos consumidores de gunjah y bhang, y poseo por ello alguna información respecto a estas drogas. En cuanto al churrus, no tengo experiencia.

  9. Son de las mismas clases que los demás cultivadores agrícolas.

  10. No que yo sepa en los distritos de Rajshahi y Pabna.

  11. No habría parte alguna del país, creo, salvo las tierras pantanosas, donde su cultivo fuera imposible.

  12. Se preparan gunjah y bhang, pero no churrus, según alcanzan mis noticias.

  13. Sí; el bhang lo prepara por lo general la gente en sus casas para beberlo en infusión, o tragarlo en bolos, o comerlo en tortas. Las hojas de que se prepara se recogen de plantas silvestres de bhang, y se usan tanto secas como verdes.

  14. Sí; se deteriora con la conservación y pierde sus efectos, por lo que toca a la embriaguez. Pero su uso medicinal mejora con la conservación.

  15. En esta parte del país solo se usan para fumar. Hablo de Rajshahi y Pabna, según alcanzan mis noticias.

  16. Omito el churrus de consideración. Por lo que toca a las «clases», creo que la gunjah la fuman, más o menos, todas las clases del pueblo. Debo notar que los portadores de palanquín, los cocineros (del interior del país) y los criados domésticos uriyas, algunas prostitutas de baja clase que no pueden pagar el vino, y los sanyasis o mendicantes religiosos, muchos bhadralok de escasos ingresos, y muy raramente también bhadralok de caudal (estos últimos como sustituto del vino), los artesanos u hombres de oficio son consumidores, más o menos, de gunjah y bhang. En cuanto a la proporción, creo que alrededor del 5 por ciento fuma gunjah. La proporción del churrus no puedo decirla, pero creo que es sumamente pequeña. El fumar se hace principalmente en casas de residencia, no en tiendas públicas algunas, donde solo un número muy pequeño de compradores fuma.

  17. He oído que se prefiere la «plana».

  18. El bhang no se usa así.

  19. En cuanto a las clases, me remito a mi respuesta a la pregunta 20.

En cuanto a la proporción, el bhang no se come ni se bebe habitualmente en Rajshahi ni en Pabna, y creo que tampoco en los demás distritos de la Baja Bengala. Así pues, no puede darse tal proporción. Solo puedo decir que creo que los consumidores o bebedores ocasionales de bhang serán aquí alrededor del 25 por ciento. Esto incluye en muchos casos también a los fumadores de ganja. El bhang se usa asimismo en las casas de residencia, pues rara vez se compra por lujo.

  1. Creo que el uso de ganja y bhang se mantiene estacionario. Diré que no va en aumento. Pero en cuanto al charas, creo que su uso disminuye. La razón me parece que es que no se los considera intoxicantes de moda. Cierto descrédito acompaña también a la ganja y al charas, respecto de los cuales la opinión pública se va fortaleciendo ahora más que antes.

  2. En cuanto a la ganja, del 5 por ciento que he indicado en la respuesta 20, la mayor parte son consumidores habituales moderados. En cuanto al bhang, creo que el 25 por ciento que he dado en la respuesta 24 son todos consumidores ocasionales moderados.

No puedo dar la proporción que se pide.

  1. La circunstancia principal es la asociación con consumidores. Los trabajadores duros de las clases mencionadas en la respuesta 20 recurren a la ganja para aliviar la fatiga; los bhadralok por placer, incluida la indulgencia sexual. El bhang se toma mayormente en ocasiones ceremoniales, a veces por placer y en algunos casos con fines medicinales.

  2. Hablo aquí de la ganja. Por lo que sé, de media anna a una anna al día para la clase (a).

  3. Con el bhang se mezcla el «massala» ordinario, también leche, leche cuajada, etc. Con la ganja se mezcla a veces tabaco. Se administra dhatura para aumentar su poder intoxicante. Diré que en esta parte del país los tenderos no venden ninguna preparación especial. Es el garam massala ordinario del país.

  4. En gran medida, la práctica comienza en compañía, pero después se entrega uno a ella en soledad. La ganja se limita principalmente al sexo masculino. El bhang lo toman a veces también las mujeres públicas. Ciertamente creo que la práctica es muy rara en las mujeres de esta parte del país. Los niños toman a veces bhang. En esta respuesta he excluido de consideración el charas, pues no se practica en medida apreciable.

  5. Sí; el hábito se forma fácilmente, por lo que respecta a la ganja y al bhang. Pero, como ya he dicho, el consumo habitual de bhang es desconocido aquí. El hábito de la ganja, una vez formado, es, diré, difícil de abandonar. No hay gran tendencia (por lo que respecta a la ganja y al bhang) al uso excesivo.

  6. Debo asegurar muy encarecidamente a la Comisión que en esta parte del país no existe costumbre alguna, social o religiosa, relativa al consumo de estas drogas. El hecho (pues es un hecho) de que a veces se consuman en ceremonias u ocasiones de Puja, como Bijaya Dashami, Kalipuja, Siva Chaturdashi, o el hecho de que los sanyasis y los mendicantes religiosos las consuman, no son motivo para decir que exista costumbre alguna como la aquí sugerida. Tal uso en ceremonias u ocasiones de Puja disminuye sin duda alguna.

El consumo en tales ocasiones nunca se considera esencial, ni siquiera necesario. Es muy generalmente templado. No conduce en absoluto a la formación de hábito alguno, aunque ciertamente en teoría sea «probable» que lo haga. No es en absoluto perjudicial. Excepto la primera frase, el resto se refiere solo a la ganja y al bhang.

  1. Se lo considera con desfavor. Sí, hay opinión pública, pero enteramente social, en absoluto religiosa. La opinión pública respecto de la ganja es que quienes la fuman son tenidos por bajos e irritables o desconsiderados. Este descrédito se debe, entre otras razones, a: (1) ya no es un intoxicante de moda; (2) los consumidores son mayormente gente que no pertenece a la clase media ni a la alta; (3) los consumidores son generalmente muy irritables. La palabra «ganjasmoker» (ganja-khor) ha venido a significar desconsiderado y rudo.

No hay aquí costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  1. Ciertamente será una privación grave para los consumidores renunciar a fumar ganja, si el hábito se ha formado. Tomando la población masculina adulta en dos crores en Bengala, diré que el número de consumidores será de unos diez lakhs.

  2. En caso de prohibición, será muy difícil, creo, impedir el consumo ilícito, que con toda probabilidad seguirá en no pocos casos. La prohibición producirá gran descontento entre los consumidores, pero no será «grave». Tal descontento o desazón ciertamente no llegará a constituir un peligro político. Creo que la prohibición en muchos casos será seguida del recurso a estimulantes alcohólicos.

  3. Hay razón para pensarlo. El alcohol se sustituye más o menos por otras drogas. La causa de este cambio es principalmente la imitación de las costumbres europeas. El alcohol está de moda y se lo considera un intoxicante civilizado.

  4. Digo de la ganja: fumar ciertamente es menos perjudicial, especialmente fumar en huka. La razón obviamente es que algunos principios perjudiciales se queman y se eliminan. Al comerlos, se traga la droga entera.

  5. Sí, el bhang lo receta el kabiraj en la diarrea, la disentería y otras afecciones intestinales; la ganja en casos de cólera a veces, y también en el asma y la bronquitis. No sé que se administre ninguno de ellos en enfermedades del ganado. He omitido de consideración el charas.

  6. Omito de consideración el charas. Los efectos se hacen sentir en las primeras etapas del consumo antes de que uno forme el hábito. Después, perturban la digestión.

(6) Son beneficiosos en la forma indicada en la pregunta; pero solo por el momento.

No lo sé, y nunca he oído hablar de ello. Esperaría con fundamento haberlo oído decir a la gente, si fuera un hecho. En cuanto a (d), los cocineros, los sirvientes domésticos y los artesanos son la gente que tengo en mente.

He tenido a la vista solo el caso de los consumidores ocasionales moderados.

  1. Omito de consideración el charas. Sí, el efecto inmediato es en cierta medida reconfortante. No produce mucha intoxicación en los consumidores habituales. Parece calmar el hambre y parece crear apetito. Pero no creo que estos sentimientos aparentes sean reales; creo que son más bien imaginarios. La intoxicación por bhang dura hasta 24 horas y tiene malos efectos posteriores. Seca el cuerpo y estreñe el vientre. Sí, la privación indicada produce ansia e inquietud.

  2. Omito de consideración el charas. El uso habitual moderado no produce, por lo que sé, ningún efecto moral nocivo. Pero por lo que respecta a lo mental y lo físico, sí produce tal efecto a la larga. Seca el cuerpo y perturba la digestión en muchos casos a la larga. Tras un uso muy prolongado, el hábito se vuelve inveterado. Se dice que produce asma. No encuentro que perjudique el sentido moral, induzca pereza ni hábitos de inmoralidad o de embriaguez.

  3. Se cree (en el caso de la ganja) que produce locura a la larga, incluso si el uso no es excesivo. Produce locura temporal; en todo caso, la creencia común, por lo que sé, es así; pero los casos de locura permanente han sido muy pocos.

  4. No parece ser un hábito hereditario ni afectar a los hijos del consumidor moderado.

  5. No creo que tenga conexión alguna con el crimen en general ni con ningún crimen especial. Solo lleva de vez en cuando a casos de agresión y lesión. Solo un caso de asesinato ha llegado a mi conocimiento. Fue en la jurisdicción de la Thana de Nator.

  6. He oído de vez en cuando que se induce tal estupefacción, pero muy probablemente la droga debió de estar mezclada con algún intoxicante más poderoso, como dhatura, etc.

  7. Por lo que respecta al bhang, no creo que sea demasiado decir que es inocuo; pero ciertamente creo que el consumo de ganja o bhang, si es moderado, no produce ningún daño apreciable desde ningún punto de vista.

Como he dicho, no suelen degenerar los consumidores, ni descuidan, por la ganja, su propio trabajo legítimo; ni en la gran mayoría de los casos hacen mucho daño a su propia salud. Pero ciertamente soy de la opinión de que si se tratara de una cuestión de votos, votaría contra la supresión de la ganja o del bhang. Pero en cuanto al charas, creo que será mucho mejor si se suprime.

  1. Tales tiendas, si las hay, no deberían tolerarse ni por un momento.

  2. Sí, debería considerarse la opinión pública local.

Los consumidores se vuelven irritables a medida que avanzan en el hábito; pero rara vez se encuentra que molesten o importunen a sus vecinos, ni que cometan crímenes violentos por causa de ellas.

De la materia resinosa se extrae del siddhi y se usa con azúcar y leche.

Solo tres artículos narcóticos se mencionan, a saber: el bhang, el charas y la ganja. Los cuatro primeros se obtienen del cáñamo, a saber: (1) ganja, (2) charas, (3) bhang, (4) semilla de cáñamo, (5) aceite de semilla de cáñamo. Las semillas de cáñamo hervidas se usan como alimento. El siddhi o bhang se usa también en la preparación del majoon. En este caso, el efecto es similar.

  1. Vi plantas de bhang creciendo en varios lugares de Khulna. Mi creencia es que pueden verse creciendo espontáneamente en varios lugares de Bengala. El cáñamo crece abundantemente en Cachemira.

  2. Conozco cinco nombres aplicados usualmente a las plantas de cáñamo, a saber: (1) ganja, (2) siddhi, (3) bhang, (4) patti, (5) subji. No puedo decir si se refieren a la misma planta.

  3. Es probable que el cáñamo crezca abundantemente a una altura de 4.000 a 7.000 pies sobre el nivel del mar. Crece bien en lugares cercanos al Himalaya y en Cachemira. Creo que la tierra que tiene menos arena es favorable al crecimiento de la planta.

  4. Creo que el crecimiento del cáñamo silvestre no es ordinariamente denso, sino disperso.

  5. Sí. Los lugares precisos y la extensión no pueden darse con exactitud.

  6. En las llanuras, las semillas se siembran en agosto o septiembre. En las comarcas del Himalaya, las semillas se siembran hacia fines de mayo o principios de junio. Las plantas se cortan en octubre o noviembre. Se deja un espacio de tres a cuatro pulgadas entre las plantas. El estiércol favorece el crecimiento abundante de la planta. Las plantas macho se cortan un mes antes que las plantas hembra.

  7. No, no forman una clase especial. Son de las mismas clases que los demás cultivadores agrícolas.

  8. En parte por un método y en parte por el otro.

Las plantas crecen bien a una altura de 4.000 a 7.000 pies sobre el nivel del mar y en las comarcas del Himalaya. Creo que no crecerían bien en lugares cercanos al mar, donde la tierra se compone mayormente de arena.

  1. Sí. El área precisa y la extensión no pueden darse con exactitud.

  2. En cuanto a la preparación del ganja, no puedo decir más de lo que se contiene en la segunda pregunta. Charas es el nombre que se da a la materia resinosa que sale de las plantas de cáñamo. En las comarcas del Himalaya, la materia sale de las hojas en la estación calurosa. En las llanuras, las ramillas y las flores aún en capullo se sumergen en espíritu o éter, y de este modo se extrae la materia. La materia se extrae también del ovario. El ganja y el charas se usan para fumar. El ganja, con una pequeña cantidad de hojas de tabaco, se aprieta en la palma de la mano izquierda con el dedo de la mano derecha y luego se pone en un kalki y se fuma. En cuanto al charas, unas diez o quince gotas de charas sin secar o de diez a quince granos de charas en polvo se mezclan con tabaco ordinario y luego se usan para fumar. En cuanto al bhang, las hojas secas se lavan bien en primer lugar, y luego se muelen con mouri. Después se mezcla con agua y se bebe. A veces se mezclan con ello azúcar, agua de rosas, polvo de flor de rosa y golmarich. El majoon se hace de bhang. Las hojas de la planta del bhang se mezclan con ghee y luego se hierven con agua. De las hojas sale una materia resinosa que, mezclada con leche y azúcar, se pone al fuego. Una vez enfriada, la mezcla se vuelve seca y dura. Se corta entonces en trozos y se usa para comer.

  3. Las dos primeras preguntas se responden afirmativamente. No puedo responder a la tercera pregunta. No veo razón por la que el ganja o el charas no puedan prepararse así.

  4. Por la clase agrícola del pueblo.

  5. Sí, se deterioran con la conservación. La exposición a la intemperie los deteriora. Con el tiempo pierden sus propiedades astringentes. Aunque no llegan a volverse absolutamente inútiles con el tiempo, son poco apreciados por quienes están acostumbrados a usarlos. El ganja y el bhang, si se conservan bien apretados y compactos en una casa, de modo que no estén expuestos a la intemperie, y si de vez en cuando se extienden ante los rayos del sol para que no se deterioren por el tiempo húmedo, pueden quedar protegidos de este modo del deterioro.

  6. Por lo que sé, el ganja y el charas se usan solamente para fumar. Claro está que tienen otros usos con fines medicinales.

  7. Es la clase baja del pueblo la que fuma ganja y charas; la clase alta rara vez lo hace. Los fakires, sanyasis, dandis y otros mendicantes, y la clase ociosa del pueblo fuman ganja y charas en gran medida. Los cantores y músicos profesionales fuman también ganja. Estos hombres se encuentran en casi todas las partes del país. Su número es sin duda pequeño en comparación con la población general del país.

  8. El ganja plano no es tan embriagador como el redondo, y el chur es más embriagador que el ganja redondo o enrollado. El principiante practica primero con el plano y luego con el redondo y por último con el chur. Se prefiere el chur a los demás. No sé si se usan distintas clases en distintos lugares.

  9. Es el charas nativo el que se usa principalmente por ser más barato. El charas que viene de Herat es muy apreciado. El charas extranjero viene generalmente de Nepal, el Tíbet, el Afganistán, Bujará y Herat.

  10. No sé si el bhang se usa para fumar.

  11. Ya he dicho, al responder a la pregunta número 15, que el majoon se prepara de bhang. Se come. En otros casos el bhang se bebe. El majoon se usa, es decir, el bhang lo comen quienes, como los fumadores de ganja y charas, son aficionados a la embriaguez. Los hombres que no querrían ser conocidos como fumadores de ganja beben ordinariamente bhang. Los saivas, es decir, los adoradores de Siva, beben generalmente bhang. En la época de la ceremonia de Bijaya, casi todos los hindúes usan bhang o siddhi. Quienes no quieren beberlo lo tocan con los labios. Quienes son fumadores de ganja o charas no sentirían escrúpulo alguno en beber bhang.

  12. El uso del bhang va disminuyendo. Hubo un tiempo en que su uso en Bengala era casi universal. Todos los hindúes lo usaban invariablemente en la época de la ceremonia de Bijaya. La educación inglesa y el consiguiente desprecio de los prejuicios nacionales han frenado considerablemente el uso del bhang entre la clase educada e ilustrada del pueblo. El uso del ganja y del charas va en aumento. En Bengala, sin embargo, no es así. Habiéndose elevado el precio del opio y de los licores, quienes tenían la costumbre de usarlos lo han abandonado y han recurrido al ganja como alternativa. Muchas gentes de Assam, las Provincias Centrales y Birmania lo hacen realmente así. El hábito, una vez formado, no se abandona pronto ni puede abandonarse. Si hay dificultad en una dirección, se buscarán la conveniencia y las oportunidades en otra.

  13. No es por ninguna necesidad física absoluta por lo que se contrae el hábito. A diferencia del uso del opio, el ganja y el charas se usan por su efecto embriagador, que se cree que produce placer. Por lo tanto, el mayor número es, en mi opinión, el de (d) los consumidores excesivos habituales. Siguen (a) los consumidores moderados habituales, que por falta de dinero no pueden entregarse al exceso. Vienen luego los que pueden llamarse (a) consumidores excesivos ocasionales. Por último, pueden mencionarse los que se llaman (c) consumidores moderados ocasionales. En el caso del bhang, el orden es inverso, siendo (c) el primero, y luego (a), (d) y (d) respectivamente.

  14. (a) Son generalmente barqueros, pescadores y otras clases bajas que ejercen un oficio determinado.

(d) Son generalmente fakires, sanyasis y otros mendicantes religiosos, así como los que contraen el hábito por amor a la embriaguez. También cantores y músicos.

  1. (a) De dos pice a cuatro pice.

(d) De cuatro pice a diez pice.

  1. (a) Leche, azúcar, mouri, golmarich se mezclan con bhang o siddhi.

(b) El ganja y el charas se sumergen a veces en espíritu y luego se secan de nuevo. Los fumadores veteranos usan también dhatura.

  1. El ganja y el charas se consumen fumándolos, por lo general en compañía. No es así el caso del bhang. Los consumidores habituales fuman generalmente en compañía. El consumo se limita principalmente a los varones adultos. Las mujeres conocidas como Bhairabis fuman generalmente ganja o charas. No es costumbre que los niños consuman ninguna de las tres drogas. A los muchachos de los barqueros, de los pescadores y de los jóvenes mendicantes se les ve a menudo fumando ganja.

$1. No, el hábito no se forma fácilmente; pero una vez formado, es difícil abandonarlo. Quienes una vez lo contraen rara vez se ve que lo abandonen.

La razón no es que sea imposible dejarlo, sino que quienes contraen el hábito no piensan seriamente en librarse de él. Ninguna influencia saludable se ejerce sobre ellos. Mi convicción es que incluso los consumidores habituales podrían abandonar el hábito, si se lo propusieran. Los presos en la cárcel se las arreglan bien sin las drogas, demostrando con ello que su uso puede dispensarse sin afectar la salud y sin dificultad alguna. La última pregunta queda respondida afirmativamente.

  1. La única costumbre que conozco en que se usa el bang o el siddhi es con ocasión del Bijaya, cuando se considera esencial que todo hindú beba o toque la droga. No lo consideran así las clases ilustradas. La costumbre probablemente surgió del significado de la palabra siddhi (éxito). El uso en tal ocasión es moderado. Sí, es probable que en algunos casos conduzca a la formación del hábito. El uso es perjudicial.

  2. Los consumidores de cualquiera de estas drogas (con excepción de las personas que toman ocasionalmente siddhi o bang) son generalmente tratados con desprecio en sociedad. Se les considera por lo general indignos de confianza, incompetentes para gestionar cualquier negocio a causa de los hábitos perezosos que se cree engendra la práctica. Quienes usan las drogas resultan ser inútiles; de ahí que los consumidores sean tratados con desprecio. No tengo noticia de costumbre alguna de adorar la planta del cáñamo.

  3. La suspensión del uso del ganja puede considerarse una privación para los mendicantes religiosos sin hogar, quienes creen que con el uso del ganja se libran del hambre y del mal tiempo, así como de los pensamientos melancólicos.

Están perdidos para la sociedad, y cualquier cosa que los haga estarlo más es bienvenida por ellos. La suspensión no sería una privación para ningún otro, sino una bendición, pues los haría más económicos, activos y cuidadosos de su familia.

  1. Sí, es deseable que se ponga fin a ello. Esto puede hacerse prohibiendo el cultivo del cáñamo y destruyéndolo dondequiera que crezca espontáneamente, así como prohibiendo las importaciones extranjeras. Todo consumo ilícito puede prevenirse con una estricta vigilancia y la aplicación de la Ley de Impuestos Especiales, que prohíbe el uso de cualquiera de las drogas salvo con fines medicinales. La prohibición puede hacerse cumplir del mismo modo que se hace cumplir la ley relativa a ofrecer a la venta o tener en posesión cualquier alimento o bebida insalubre.

No hay duda de que habría descontento en el ánimo de los consumidores, pero no sería grave, ni habría peligro político alguno. Los consumidores tienen muy poca posición en sociedad y son conscientes de su culpa. No dejarían de percibir la noble intención del Gobierno.

Sí, la prohibición iría seguida del recurso a (a) estimulantes alcohólicos o (b) al uso de tabaco u opio. En la mayoría de los casos se recurriría al consumo excesivo de tabaco para fumar.

  1. No; el alcohol no sustituiría a las drogas, a menos que el precio fuera más barato. Actualmente las drogas pueden obtenerse a un precio más barato que el alcohol.

el uso de las drogas

  1. Sí, fumar ganja produce una intoxicación más profunda y duradera que fumar charas. La primera dura horas y horas seguidas; la segunda, una hora o dos. A veces se recurre a fumar charas para contrarrestar el efecto de fumar ganja. El efecto de la primera es más súbito que el de la segunda. En el caso del charas, el consumidor a veces queda insensible mientras fuma, pero se recobra antes que los fumadores de ganja.

  2. Sí, los efectos difieren en grado. El churrus es el más intoxicante de los tres, y el ganja redondo o enrollado es más intoxicante que el ganja plano. El ganja plano no es muy apreciado por los consumidores habituales.

  3. Fumar ganja o charas es más perjudicial que beber siddhi. Pero este último llega a ser igualmente perjudicial si se abusa de él. El efecto intoxicante del bang dura de doce a catorce horas y a veces no menos de veinticuatro horas. En mi opinión, fumar es más perjudicial que comer o beber, pues en el primer caso la cabeza se ve afectada más súbitamente que en el segundo.

  4. No estoy en condiciones de responder a esta pregunta. He oído, sin embargo, que las drogas se usan con fines medicinales. No sé si se emplean en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  5. (a) Algunos creen que el siddhi aguza el apetito y también digiere los alimentos. Algunos hombres beben siddhi en cantidad moderada para poder comer mucho en un banquete. No creo que el siddhi ni las otras drogas tengan tal efecto.

(b) Las drogas no proporcionan resistencia bajo esfuerzo severo. Fumar ganja parece producir un efecto beneficioso en el caso de quienes están constantemente expuestos a la intemperie, como los pescadores y los mendicantes religiosos. El uso moderado ocasional puede hacer bien a los primeros y el uso habitual moderado a los segundos. El uso de las drogas en grado moderado puede aliviar la fatiga provocando el sueño y la insensibilidad, pero con malos efectos posteriores.

(c) Creo que no. Hay opiniones diversas sobre el particular. Los fumadores de ganja son generalmente de constitución débil.

  1. No considero inocuo el uso moderado de ninguna de las tres drogas, especialmente en el caso de quienes se dedican a la vida de las ocupaciones intelectuales. Quienes desean tener la cabeza fría y las manos firmes no deberían usar ninguna de las drogas. El uso puede ser inocuo, incluso necesario, en el caso de quienes de otro modo se resfriarían por la exposición. En tales casos el uso puede considerarse bajo la misma luz que el uso de cualquier medicina.

  2. No; tales consumidores resultan generalmente ser hombres de mal genio. Se irritan súbitamente. Molestan a sus vecinos con su mala conducta. Tienen por lo general hábitos de ladrones.

  3. El consumidor habitual se siente reconfortado por el uso de las drogas. Se produce una ligera intoxicación, que no le priva de sus sentidos. El uso del ganja parece calmar el hambre. Se dice que el uso del bang en cantidad moderada crea apetito. En el caso del charas, el efecto dura de una a dos horas. En el caso del ganja, el efecto dura más tiempo.

En el caso del siddhi, el efecto dura por lo general doce o catorce horas, a veces veinticuatro horas. Conozco el caso de un consumidor habitual moderado de ganja que podía trabajar sin tomar alimento alguno durante el día, pero hablaba mucho y parecía de disposición irritable. No es mejor que un loco y es muy caprichoso.

  1. Sí, produce malos efectos. Sí, menoscaba la constitución. Menoscaba el sistema nervioso. Causa pérdida del apetito. Por lo que sé, causa asma. Menoscaba materialmente el sentido moral e induce la pereza y los hábitos de inmoralidad y libertinaje. Embota el intelecto y produce la locura. La locura así producida es generalmente de carácter temporal, curable con la abstinencia, y es probable que se vuelva a inducir con el uso de las drogas. Solo los consumidores habituales excesivos y a veces también los consumidores habituales moderados son atacados de locura. Todos los malos resultados les sobrevienen.

A menos que se reforme a fondo, el fumador de ganja rara vez halla falta en su hábito y no hace confesión de ninguna clase. Es dudoso que el uso moderado de las drogas, en el caso de personas que no padecen ansiedad mental ni enfermedad cerebral, pueda provocar la locura. Tal constitución puede resistir los efectos del hábito. Pero en una persona que padece ansiedad mental o enfermedad cerebral el hábito es sumamente perjudicial y acaba por provocar la locura. Tales hombres son por lo común propensos a entregarse al exceso. Hay casos de hombres deficientes en intelecto a quienes otro induce al hábito. Con el tiempo se forma el hábito. Ya no se mantiene dentro de los límites debidos, y el resultado final es la locura o la semilocura.

Precisamente es el caso de quienes padecen cualquier ansiedad mental.

  1. El uso habitual excesivo de cualquiera de las tres drogas es ciertamente perjudicial para la salud. Pesa gravemente sobre el intelecto y el poder moral. El sistema nervioso se desarregla. La pereza y la somnolencia son el resultado. La locura es a menudo el resultado fatal.

  2. No es necesariamente un hábito hereditario. Pero los hijos de quienes usan esas drogas son a menudo corrompidos por su ejemplo. Los hijos de barqueros, pescadores, y los discípulos de mendicantes religiosos y cantores contraen a menudo el hábito.

  3. Véase la respuesta a la pregunta n.º 47.

49 y 50. No sé si se practica así. Las prostitutas de mala condición, visitadas por la clase baja y vulgar, algunas de ellas usan las drogas con el propósito de intoxicarse, y no tanto por cualquier otra razón. No pueden complacer a sus compañeros a menos que ellas mismas practiquen el mismo hábito que quienes las visitan. No creo que el uso del cáñamo produzca impotencia.

  1. Es generalmente sabido que quienes son consumidores habituales moderados cometen pequeños hurtos. Quienes son pobres no pueden permitirse comprar las drogas, ganja y charas. Son carteristas y pequeños ladrones. Llevan tal vida principalmente por comprar las drogas.

  2. Quienes se entregan al exceso cometen hurtos, robos y dacoity. No pueden ganarse el pan ni las drogas con el sudor de su frente, y por consiguiente recurren generalmente a esos métodos más fáciles.

  3. Es muy probable que así sea. No me he topado con ningún caso semejante.

  4. Sí, la mayoría de ellos lo hacen. Los dacoits a menudo lo hacen. Los asesinos también hacen lo mismo.

  5. Tales casos son muy raros, por lo que sé. Creo que la estupefacción completa no puede inducirse con las drogas sin alguna mezcla.

  6. Los efectos causados por la mezcla son bien perceptibles. La leche y el azúcar se mezclan a veces con el siddhi para aumentar el efecto intoxicante. El majoon se prepara con el mismo propósito. La dhatura rara vez se usa como mezcla. Solo los fumadores veteranos lo hacen para consumo personal. La emplean hombres astutos para administrarla a otros, ya sea para satisfacer un rencor o para robar al indefenso sus bienes.

  7. El ganja y el charas rara vez se comen o se beben.

  8. No; no estoy familiarizado con el sistema actual de Administración de Impuestos Especiales, ni estoy en condiciones de decir cómo funciona el sistema.

  9. No; no estoy familiarizado con el sistema actual de Administración de Impuestos Especiales, ni estoy en condiciones de decir cómo funciona el sistema.

60 a 67. Imposible responder.

  1. Sí. Solo se pone objeción cuando alguna de esas casas o tiendas está en las inmediaciones de alguna escuela o de un vecindario respetable. Las tiendas o casas deberían estar a una distancia respetable de las casas de los residentes de la localidad, así como de todas las instituciones públicas y ghats de baño, etc.

  2. Rara vez se consideran los deseos del pueblo. La mayoría de la gente no sabe en absoluto que tiene derecho a hacer objeción alguna. Se someten pasivamente a lo que hacen las autoridades, pero invariablemente consideran tales tiendas y casas como una molestia. Sí, debería considerarse la opinión pública local.

  3. Ninguna que yo sepa.

  4. Declaración de Basu Bepropas Ba, Editor y Presidente,

  5. He conocido a muchos fumadores de cáñamo y charas; he visto a mendicantes hindúes y musulmanes, ascetas religiosos, usar ganja y siddhi; y también he visto usar ganja y siddhi en los templos.

  6. Sí.

  7. La ganja crece principalmente en Rajshahi. Pero desde que el impuesto se ha elevado enormemente, la ganja se cultiva clandestinamente. Grandes vasijas (jalas) se llenan de tierra y se plantan. Ordinariamente una planta va en una vasija. Una planta produce generalmente unas tres seers de ganja. Las vasijas se colocan en los tejados, o en lugares donde ordinariamente no puedan verse. Estas plantas rara vez dan charas o siddhi de primera clase. Gorakhpur produce el mejor charas. Pero el uso del charas ha disminuido mucho en Bengala durante los últimos treinta años.

  8. Ganja es el nombre genérico en toda la India. Charas, ídem. Siddhi se llama subji, patti, pata o bhang.

  9. No puedo hablar con autoridad alguna.

  10. Disperso, según alcanzo a saber.

  11. Sé que el charas de Rajshahi no se produce en la Bengala propiamente dicha.

  12. El cultivo de la ganja disminuye. Como industria no es ahora tan provechoso. La causa es el enorme aumento del impuesto. Otra causa es la aversión de las clases altas al uso de la ganja. Hace cincuenta años la fumaban en gran número. Ahora «fumador de ganja» es un término injurioso. Lo mismo ocurre con el charas y el siddhi. El majoon es una preparación de bhang. Es un dulce de forma oblonga. Actualmente su uso se limita únicamente a los hombres del interior.

  13. Cultivadores ordinarios.

  14. No ordinariamente. No todas las plantas producen semillas que germinen. Reservan algunas plantas para semilla. Las flores no se rompen para usarlas como ganja.

  15. El Gobierno tiene mejores informaciones que las que yo puedo dar. El Colector de Rajshahi debe ser autoridad en esta materia. He visto plantas de ganja en Jonoargunge, en el distrito de Chittagong.

  16. (a) Sí. (b) No. (c) Sí.

En gran parte en Rajshahi.

  1. La ganja y el bhang pueden prepararse en todas partes, pero no el charas. Este viene de Gorakhpur y Nepal. Me parece que un suelo pedregoso y un clima frío son necesarios para que la planta exude charas.

  2. Por los cultivadores. El majoon lo prepara una clase de confiteros que residen en las grandes ciudades. Bara Bazar es el único lugar en esta parte del país donde se hace majoon.

  3. He preguntado a fumadores de ganja expertos. Dicen que, si se guardan fuera de la humedad, no pierden sus propiedades al menos durante cinco años. El siddhi, dicen, no dura más de dos años. Cuanto más viejo es el charas, mayor es su aroma y su fuerza. Esto es lo que dicen los bebedores.

  4. La ganja y el charas se usan sólo para fumar. Una especie de majoon se prepara con ganja. Algunos fumadores de opio (guli) usan ganja con opio semilíquido. A esto lo llaman «grape shot» por su poder intoxicante. Su nombre específico es entonces «jashu».

  5. Por regla general las clases educadas se abstienen de la ganja y del charas. Este último era antiguamente el intoxicante del bhadrolok. Actualmente pocos hombres de clase alta los usan; son las clases bajas quienes los usan en todas partes. Los sadhus, tanto hindúes como muhammadanos, usan casi invariablemente ganja y charas cuando pueden permitirse comprarlo (el charas). Los mehters, cocheros, khansamas, sastres, músicos ambulantes, hombres relacionados con mezquitas y templos son fumadores de ganja. Se usan en todas las partes de la India.

  6. La ganja redonda se prefiere en el Noroeste y la plana en Bengala. Pero a los fumadores ambos tipos les son bienvenidos.

  7. Gorakhpur y Nepal.

  8. Muy rara vez. Pero, como variedad, se fuma en todas partes de la India.

  9. El bhang rara vez se come. La gente del Punjab lo come cuando no puede pulverizarlo. Se bebe en todas las partes de la India. Los sepoys son especialmente aficionados a él y lo usan diariamente. En todos los templos dedicados a Siva debe usarse bhang para beber y para verter sobre la cabeza del ídolo. El Maharajá de Benarés da bhang para su uso en el templo de Bisheshwar.

  10. La ganja y el charas ciertamente no se usan ahora como antes, aunque esta disminución ha tenido lugar entre las clases altas. En cuanto a las demás, tienen tanta demanda como antes. La única restricción es el alto precio. Antes un pice de ganja bastaba para doce fumadas. Actualmente apenas basta para una fumada completa.

  11. (a) La mayoría de los hombres que lo usan. (b) Derrochadores y fakires musulmanes y sanyasis hindúes. (c) Rara vez alguno, según alcanzo a saber. Un fumador de ganja es un fumador habitual. (d) Derrochadores y mendicantes religiosos, etc.

  12. Generalmente gente pobre que realiza trabajos duros. Este es su único estimulante. Los mendicantes religiosos, que a menudo tienen que vivir bajo los árboles, en las junglas, en las montañas, etc., expuestos a toda clase de climas, son por necesidad fumadores de ganja. Dicen que un hombre puede contemplar mejor a Dios tras una buena fumada de ganja. Los fumadores de ganja provienen de todas las clases del pueblo.

  13. (a) Cuatro fumadas (chillums) al día. (b) De doce a veinte. Esto lo deduzco de fumadores consumados.

  14. Hoja de tabaco con ganja. Tabaco preparado con charas. Muy rara vez los mendicantes religiosos mezclan dhatura, y esto cuando hace demasiado calor o demasiado frío. El massala de bhang no se usa en esta parte del país. Una preparación así llamada se da a los caballos cuando no beben agua.

  15. Los niños no fuman ganja. El mayor fumador no lo permitirá. Muy pocas mujeres fuman ganja; las que lo hacen son invariablemente prostitutas. Los fumadores de ganja siempre prefieren fumar en compañía. El bhang no es muy usado por las mujeres, aunque algunas mujeres respetables, especialmente muhammadanas, lo toman; los niños rara vez. Lo mismo ocurre con el charas. El charas y el bhang se usan ordinariamente en compañía, aunque el bhang no pocas veces se toma en soledad.

  16. El hábito se forma como el hábito de beber. Generalmente la mala compañía está en la base. El hábito puede abandonarse fácilmente y no causa enfermedad ni inconveniente, como en el caso de quienes usan opio. El bhang y la ganja están asociados a los ritos religiosos de los hindúes, como una visita al templo de Tarkeshwar satisfaría a cualquiera. El día en que se sumerge el ídolo Durga se consume bhang, aunque muchas personas sólo mojan los dedos en la copa y se los llevan a la lengua. El dios Siva debe ser honrado con leche mezclada con bhang o siddhi. Los fakires musulmanes consideran absolutamente necesario usar ganja y bhang. En realidad, la mayoría de la gente los usa con moderación. Su uso no perjudica la salud ni lleva a la comisión de crímenes tan terribles como el alcohol. Un fumador de ganja y bebedor de bhang puede abandonar estos más fácilmente que uno acostumbrado a beber licores.

  17. Fumar charas se llama «bhadraloker nesha» (lujo de la clase caballeros). Ganjakhor es un término de reproche o de burla. Sin embargo, estas personas no están socialmente degradadas; por el contrario, los fumadores de ganja son considerados hombres sencillos que odian decir falsedades y que son generalmente justos en sus tratos con el mundo. Los grandes cantores generalmente fuman antes de la música. Lo consideran necesario para concentrar su energía. La sociedad, en cierto respecto, aprecia a los fumadores de ganja y opio por su comicidad. Como los toros irlandeses, hay innumerables historias acerca de estos hombres. El padre de Sir Raja Radhakant Deb y Babu Durga Charan Mukerji, de Bagh Bazar, Calcuta, solía frecuentemente agasajar a estas personas. Se dice que Durga Charan gastó tres lakhs en ellos. El gran dios hindú Siva, nuestro primer cirujano y médico, que fue el primero en introducir la filosofía inductiva en el mundo, era fumador de ganja; de ahí que la ganja se considere cosa necesaria para los ascetas. La planta del cáñamo no se considera sagrada.

  18. Sí, será una privación grave para todos los hombres religiosos, para los cultivadores, los pequeños comerciantes, en suma, para todos salvo unos pocos hombres educados que se han dado a beber licor. Siva era fumador de ganja. Abolir la ganja, y no responderé de la paz de una aldea. Los yoguis hindúes y los fakires muhammadanos proclamarán por toda la tierra que el sirkar quiere introducir cerveza inglesa y whisky escocés e irlandés aboliendo la ganja. Se alzará el grito de «la religión en peligro». Habrá descontento y rebelión, a la que todas las sectas se unirán sin falta. Recuérdese que la ganja es el único estimulante de la masa, y de los sanyasis y fakires. Excepto las clases altas, el resto es dado al uso de ganja y siddhi. Claro que el uso del opio es mucho más extenso. En el ejército de sepoys se usan extensamente la ganja, el siddhi y el opio. Después de una marcha se usan. El campesino, tras dura faena, fuma ganja y bebe bhang. En Bengala el bhang se usa menos. Pero la ganja es, por excelencia, el único consuelo del pobre. Bien podría intentarse abolir el uso del té en la Gran Bretaña.

  19. Habrá cultivo ilícito, como lo hay ahora. El alto impuesto ya ha llevado a la fabricación ilícita de licores del país. Los vendedores los venden, pues ¿cómo podría un Sonthal emborracharse a costa de medio anna? Habrá un aumento en el consumo de licor. La gente pobre no podrá comprar «licor reglamentario». La policía ya cierra los ojos ante la fabricación ilícita de licor. El mal será universal. La renta sufrirá; y seremos una nación de borrachos, en lugar de ser el pueblo más sobrio del mundo. La prohibición será un peligro político ante el cual la agitación del cartucho engrasado fue juego de niños. La ganja incluso ahora se cultiva en secreto. Este mal aumentará. El Gobierno ruso, con todos sus espías de policía, etc., no puede excluir la literatura objetable. Sería una insensatez esperar que la ganja, el siddhi o el opio puedan abolirse por completo. Suprímanse estos, y la dhatura, la kuchila (estricnina), etc., ocuparán su lugar.

  20. No, ellos usan estas drogas, y las usarán. El licor se usa como lujo por quienes pueden costear el gasto. He visto a muchas personas que, para librarse del opio, comenzaron a tomar licor; pero el resultado ha sido que usan ambos. Muchos bebedores usan opio para evitar el ansia de vino. Algunos lo logran; pero la mayoría se aficiona a ambos, aunque un hombre que toma opio no puede beber en exceso. No imaginéis que porque un fumador de ganja o un comedor o fumador de opio toma vino abandona estas drogas. Por el contrario, los que pueden costear el gasto invariablemente fuman ganja después de terminar sus copas. A esto lo llaman fumar chabuk (látigo).

  21. Esta canción será una buena respuesta:

¡Ah! ¡qué fina sensación crea el vino! Las piernas se tambalean, y me parece que caigo. Fumar ganja hace pobre al hombre. Nos da dolor de cabeza fumar charas. Agua roja en el vientre hace el cuerpo inestable. Resbala una vez, y caes en la zanja. Entonces los guardias se ríen, y el Magistrado te envía a la cárcel.

Esta es una sátira contra el licor. La intoxicación en ambos es casi la misma. El charas produce a veces dolor de cabeza. La sensación intoxicante llega un poco después de fumar, mientras que en la ganja es instantánea. De ahí que se la llame «turitananda» (la que da placer instantáneo). Se dice que el gran Akbar usó esta expresión.

  1. No, según alcanzan mis averiguaciones. Nunca he usado estas cosas. Pero he observado el efecto en muchos y les he hecho preguntas.

  2. Hay diferencia en la sensación de beber bhang y fumarlo. La sensación llega gradualmente, especialmente al beber bhang, mientras que en la ganja es turitananda. Esto es bien conocido en todo el país.

  3. El bhang se da a los caballos y al ganado vacuno cuando están enfermos. Una preparación de ganja la usan los kabirajes en el asma y algunas enfermedades femeninas.

Los hakims consumen ocasionalmente bang y ganja. A los caballos de la mejor clase se les da bang incluso en las casas europeas. El madak es una bola del tamaño de un huevo grande.

Tiene bang en su composición. Es un tónico nervioso; posee propiedades digestivas. Para las personas ancianas es sumamente beneficioso.

Se emplea a menudo como afrodisíaco (kameshwar madak).

Como tal es superior al arsénico, a la estricnina y aun a muchas preparaciones de hierro. El hábito de comer opio puede abandonarse tomando estas bolas. Es una de las mejores medicinas de nuestra farmacopea.

Los hakims también usan el bang de este modo.

  1. Sí. Antes de un banquete, verá usted a todos los fumadores de ganja dar una chupada. Da apetito y también es digestivo. El bang es bien conocido por este efecto. Muchos buhoneros venden hajmi guli (píldoras digestivas). Contiene un poco de bang y se usa extensísimamente. El señor Forbes Mitchell, en sus Reminiscences of the Mutiny, habla con arrobamiento de una píldora de opio tras una terrible marcha en verano. El efecto del opio es lento. Pero la ganja o una taza de bang obran maravillas en los hijos del trabajo. Un hombre trabaja más si puede fumar mientras trabaja. La resistencia es grande. El alcohol hace que el hombre pierda el control sobre sus músculos; pero el opio, la ganja y el bang tienen un efecto contrario.

Como preventivo de enfermedades no hay más que mirar a los sadhus, que han de permanecer en las montañas y atravesar selvas y pantanos. Las bhairavis (ascetas femeninas) usan ganja y bang. La gente tiene la idea de que estas personas poseen medicinas maravillosas. La mayoría de las medicinas que recetan contienen opio y bang, aunque también se emplea el mercurio. En los lugares palúdicos se consume opio extensamente. Es un hecho notable que los fumadores de ganja quedaron libres de los ataques de fiebre cuando la malaria apareció en Baraset, etc. En los casos de diarrea el bang es usado por todas las clases del pueblo y con efecto. Las clases altas no usan ordinariamente ganja en los lugares insalubres, pero el bang y el opio son usados por todos, incluso por las mujeres. Claro está que el bang se toma ocasionalmente, pero el charas y la ganja se usan a diario.

  1. «El uso inmoderado del amrita (néctar) conduce al mal», dice el gran Siva. Los informes de nuestros manicomios muestran que el 95 por ciento de los dementes son fumadores de ganja. «Fuma ganja con moderación y podrás vivir trescientos años», dice otro médico antiguo. El bang no puede llevarse al exceso como el opio.

El ansia del bebedor aumenta con cada vaso.

Pero a menos que el hábito se adquiera gradualmente, no puede tomar más bang u opio de aquello a que está acostumbrado. El castigo es instantáneo. El uso moderado del opio y del bang conduce a la longevidad.

Esto se ve y se sabe en todo el país.

El tono del organismo permanece siempre el mismo. Hay buen apetito, buena digestión, buen sueño y ningún efecto posterior. Un comedor de opio o un fumador de ganja está se-ara (descompuesto) cuando llega la hora de usarlo. Pero después de tomarlo, queda apto para sus negocios.

  1. Oh, sí; los fumadores de opio son gente tímida. Los fumadores de ganja son conocidos por ser algo irascibles. Pero son muy inofensivos. Muchos de nuestros dichos más dignos se atribuyen a los fumadores de ganja. Sus humores y sus bufonadas son también bien conocidos. Los fumadores de opio son hombres sin valor: tímidos, reacios a hablar, temerosos de acercarse al agua, mentirosos inveterados y totalmente incapaces de que se les confíe un secreto. Sienten un pavor mental ante un hombre ebrio, uno solo de los cuales puede dispersar de sus perchas a cien gulikhores. Pero no son dados a crímenes violentos; son muy respetuosos, aunque grandes rateros.

Sea habitual o no, la ganja produce un efecto instantáneo. Un habitual siente el efecto durante dos horas a lo sumo.

Su influencia dura de cuatro a seis horas. El primer uso del opio o de la ganja produce náuseas. Pero tras algunos días de uso su efecto es grande. Ciertamente son refrescantes. Hay mayor embriaguez en fumar ganja que en tomar opio en rama. No calma el hambre, aunque un hombre puede resistir más contra el hambre.

Ambos crean apetito. No hay efecto posterior.

Quien no está acostumbrado queda

Un fumador de ganja sí siente alguna incomodidad si la droga no aparece. Pero un comedor de opio sufre tremendamente si no la obtiene a la hora a que está acostumbrado. Muchas personas mueren en la cárcel a causa de esta privación. Los médicos europeos lo desdeñan. Sin embargo, se admite que aun cuando un hombre sobreviva a la privación, sufre por lo menos treinta días. Los presos cristianos reciben té porque están acostumbrados a él. Pero un hombre puede dejarlo sin inconveniente.

Es una crueldad manifiesta privar a un hombre del opio. Generalmente se toma a causa de alguna enfermedad. El gran médico Rama Nath Kabiraj murió porque se le prohibió tomar opio. Era el único medio de salvarle la vida. Pero la suspensión repentina resultó fatal. Este es el caso en las cárceles y puede comprobarse si se hace la debida investigación.

  1. (2) y (4) De ningún modo. Claro está que fumar opio deteriora la constitución o degrada moralmente al hombre.

(c) No la ganja, el bang o el opio (en rama), ciertamente. (d) No; al contrario, son preventivos.

(e) No; los fumadores de ganja en conjunto son escrupulosamente morales, trabajadores y activos.

(f) La ganja produce locura cuando se toma en exceso o por un hombre de constitución débil. Pero los locos por ganja rara vez son violentos. En muchos casos la suspensión cura la locura. Es curioso que los fumadores de ganja no quieran confesar que lo son.

He visto a hombres dementes dados de alta como curados volverse locos de nuevo al reanudar su uso. Los hombres que sufren de ansiedad o de enfermedad cerebral a menudo abandonan la ganja por consejo médico. El uso moderado incluso en tales casos conduce al mal. He visto algunos casos en que el fumador abandonó el hábito tras un duelo familiar, una pérdida en el comercio y un procesamiento criminal.

  1. El uso excesivo de ganja y bang es verdaderamente muy malo. La ganja hace perder grasa al hombre. Por eso verá usted a todo fumador tomar un poco de ghee en cada comida. Hay un dicho de que el opio y la ganja mejor los tome el «amir» (hombre rico) y el fakir. Esto significa que quien usa opio y ganja debe tener buena comida. El «amir» puede permitírselo. Al fakir no le importa. Siempre está viajando. Es trabajo duro, y no siente la falta de buena comida.

Por eso es eminentemente el estimulante del pobre. El rico perezoso evita los efectos malignos, si los hay, tomando comida abundante. El trabajo ayuda al pobre. En este país pobre el uso moderado de estas drogas es sumamente beneficioso. Prive usted de ellas a los pobres y enfermarán. En el Punjab, en el Noroeste, en los países del Himalaya, en los distritos pantanosos y selváticos, estas drogas se usan extensamente. Cada país tiene sus propios estimulantes así como los alimentos que le da la naturaleza. Nuestros antiguos médicos y reyes no eran necios al permitir el cultivo y el uso de estas drogas. Los experimentos y las experiencias de siglos convencieron a gobernantes y pueblos de que estas drogas eran necesarias. El gran personaje Siva, que, y no Baco, descubrió la filosofía inductiva, hizo experimentos antes de usar una droga. Como San Simón, experimentó consigo mismo. Recomendó el uso moderado de la ganja, el bang y el opio. Los europeos harían bien si, cuando enferman, usaran opio en lugar de beber vinos o licores.

  1. No.

  2. El uso excesivo de ganja destruye cuerpo y mente. El uso excesivo de opio deteriora los órganos digestivos y finalmente el hombre muere de disentería. El uso inmoderado de la mejor medicina descubierta hasta ahora por el hombre —la quinina— conduce a resultados desastrosos. El uso habitual moderado es bueno. Como he dicho, el tono de la constitución permanece siempre el mismo. Ese hombre es enemigo del género humano que aboliera el uso habitual moderado de la ganja y del opio y empujara a la gente a recurrir a esa cosa terrible, el alcohol, o a cosas no menos terribles, el dhatura y la estricnina, aunque éstas en pequeñas dosis se usan como buena medicina.

  3. El bang se usa como afrodisíaco, como ya he observado. El opio permite que la semilla se retenga más tiempo, y los hombres licenciosos lo usan a menudo por este efecto. Las prostitutas temen a tales personas y cobran más a un tomador de opio y a un fumador de guli. Ellas mismas no lo usan para ejercer su profesión. La ganja y el bang (líquido) no se usan como tales. Como afrodisíaco, el bang lo administran los médicos. El uso del cáñamo no tiende a producir impotencia, aunque, como el alcohol, deterioraría la fuerza nerviosa si se toma en exceso.

  4. Los fumadores de opio pierden gradualmente las potencias viriles; pero, por regla general, no produce impotencia total. El fumar ganja rara vez tiene este efecto, hasta donde alcanzan mis observaciones. En este país muchos jóvenes pierden la potencia a causa de beber alcohol. Los médicos indios recetan un poco de opio y madak en tales casos. Una preparación de ganja en forma de dulce (barfi) se toma también como afrodisíaco. El majoon se usa a veces como tal, pero mayormente por hombres del interior, especialmente los musulmanes de Lucknow.

  5. Los badmashes evitan el opio, no sea que, estando en la cárcel, sufran. Pero, por regla general, son fumadores de ganja. Los dacoits y los ladrones fuman invariablemente ganja inmediatamente antes de comenzar sus operaciones.

Entonces tiene un carácter religioso. Se invoca a Siva, el esposo de Kali, la diosa que protege a la canallería. No hay conexión de estas drogas con el crimen.

Los gulikhores son rateros. Se vuelven perezosos e ineptos para el trabajo. Entonces roban. Claro está que son los gulikhores pobres los que son ladrones.

  1. No. Como abogado criminalista y fiscal público durante trece años, nunca me topé con tal caso. El running amuck no puede atribuirse a ninguna de estas drogas, aunque el criminal pueda fortalecerse con una taza de bang.

Pero es un hecho curioso que el uso excesivo de opio tiene un efecto ridículo en algunos mahometanos. Están bajo una ilusión y se vuelven excesivamente tímidos.

  1. No; pero, como he dicho, la ganja se usa para propiciar a Siva y a su esposa, Kali.

  2. No. No puede haber completo estupefacimiento a menos que se mezcle semilla de dhatura. Pero esto rara vez se hace. Toda mi experiencia tiende a mostrar que el polvo de semilla de dhatura se mezcla subrepticiamente con la comida de la víctima.

  3. La ganja se toma con hoja de tabaco, el charas con tabaco preparado. Los fakires y sanyasis ponen a veces una o dos semillas de dhatura para hacer la ganja más fuerte. Pero ordinariamente ni ellos ni los consumidores legos usan dhatura.

  4. El charas no se bebe. Nunca oí tal cosa. La ganja se echa a veces en las tazas en que se remojan las cápsulas de opio. Esta es una preparación usada por los rajputs. Un poco de ganja se mezcla ocasionalmente con el bang, pero esto es raro. Se hace cuando las hojas parecen haber perdido su fuerza, y no de otro modo. El efecto es siempre el mismo, sólo que la mezcla es un poco más fuerte. La infusión de opio de los rajputs pierde su sabor (según dicen) si se usa ganja. Lo hacen por economía cuando hay invitados en la casa. En los distritos donde se cultiva opio guardan las cápsulas después de extraído el opio, las ponen en agua y la beben.

  5. Está funcionando muy bien. El Gobierno ha hecho todo lo necesario.

  6. No puedo proponer nada nuevo, aunque como editor de periódico con treinta y tres años de antigüedad me he visto obligado a estudiar la literatura del abkari, así como las innumerables patrañas que difunden los antiopistas, que no saben lo que se traen entre manos, pero se atreven a enseñar a nuestro Gobierno en un asunto en que el Gobierno no necesita instrucción alguna.

  7. Hay suficiente control. La única propuesta que deseo hacer, y ello a efectos de renta, es reducir el impuesto tanto sobre el gunjah como sobre el opio que se consume en el país. La gente ha de usarlos. Si la ley lo pone fuera del alcance del hombre común comprarlo, habrá de adquirir opio robado y cultivar clandestinamente la planta del cáñamo. Esto se hace. Solo una porción muy pequeña de los artículos de contrabando es detectada por nuestros oficiales preventivos. La policía lo consiente; ellos son los únicos que ganan. Pero el erario público sufre.

  8. El charas no se cultiva en mi provincia.

Aquí de nuevo el alto impuesto hace su obra. Casi todo hombre que viene de Nepal trae charas, del que se deshace clandestinamente. El sentimentalismo en estas materias es una necedad sin mezcla.

  1. No tengo nada más que añadir. Redúzcase el impuesto, repito.

  2. No tengo objeción. Las objeciones que he visto en discursos y folletos parlamentarios son sentimentales, y suscitadas por gentes que no saben nada de estas materias ni de las dificultades de nuestro Gobierno.

  3. No.

  4. Creo haber indicado suficientemente mis opiniones sobre esta materia. Tras haberle prestado mi más estrecha atención, mi opinión deliberada es esta:

Redúzcase el impuesto sobre el licor del país, de modo que una botella no cueste más de diez annas. Redúzcase el impuesto sobre el gunjah, de modo que un pice de él baste para al menos cuatro fumadas. Lo mismo en cuanto al charas. El precio del opio varía en los distintos distritos: 24 tolas en Calcuta, 2 tolas en Madhopur, 4½ en Patna. Esto es cortejar la fabricación ilícita y el contrabando. La mitad de los licores vendidos en las tiendas de Calcuta son de contrabando.

  1. No.

  2. He dado mis opiniones arriba. Es mala financiación la que conduce a la fabricación ilícita y al contrabando. Hay que arrojar los sentimentalismos por la ventana; mirar los hechos como hechos; tener consideración a nuestra renta; no hacer nada por lo que se induzca a los traficantes a sobornar a la policía y a los preventivos, como ahora se hace. Se ofrece dinero. ¿Cuántos hombres pueden resistir la tentación? Nuestro Gobierno debería decir sin ceremonia a los maniáticos de Inglaterra que se ocupen de sus propios asuntos y dediquen su superabundante filantropía a los millares de borrachos y maltratadores de esposas de su patria, y no molestar a un Gobierno que conoce a su pueblo y cuyo pueblo lo conoce a él. La verdadera habilidad política la conoce nuestro Gobierno, y si alguna sugerencia hubiera de hacerse, ha de venir de nosotros, el pueblo.

  3. Muchas. Los reglamentos relativos a ellas son tan perfectos como la humana inventiva y la experiencia pueden hacerlos.

  4. Rara vez se consulta al pueblo, aunque el Gobierno presta toda atención a cualquier objeción suscitada por el pueblo. El cierre de las destilerías katcha prueba cuán ansioso está el Gobierno de consultar los deseos de su pueblo en esta materia. Soy firmemente partidario de la opción local. El tiempo ha llegado para ella.

  5. Ya he dicho mucho sobre este particular. No sé si los artículos de contrabando vienen de algún Estado nativo; pero esto sí lo sé: que casi todo tren que viene del Noroeste a Calcuta contiene algunos hombres que llevan opio de contrabando consigo. Algunos años ha, estando en Arrah, un criado de la casa donde yo era huésped se ofreció blandamente a venderme dos seers de opio en bruto por solo cuatro rupias.

Estos hombres ciertamente saben cómo deshacerse de estas cosas. Aquí repito de nuevo: ajústese el impuesto de modo que se venda el opio a una tasa uniforme en todas partes. Claro está que alguna distinción ha de hacerse en los lugares que lo producen.

  1. Declaración de Basu Nozo Goran Bosr Rat CuowpHoory, Kayasih, Talukdar y Procurador del Juzgado del Juez (antiguo Munsiff de Nator), Uemari, distrito de Burdwan.

  2. Fui Abkari Sheristadar durante cuatro años, y también Collectorate Sheristadar durante cinco años.

Además de esto, cuando fui Munsiff en Nator, en el distrito de Rajshahi, durante dos años, tuve la oportunidad de ver el cultivo del gunjah en el Pargana de Dubalhati, dentro de la jurisdicción del chowki de allí, y tuve la oportunidad de conversar con varios jogis, sanyasis y ricos rajas y zamindars. Mi edad es ahora de 60 años. Al recibir estas preguntas, he tenido que consultar con kabirajes, hakims y doctores, etc., profesores de ciencia médica en distintos países. A la edad de 19 entré en el servicio de Rentas.

  1. Sí, estas definiciones pueden aceptarse en nuestra provincia con algunas adiciones. Según los sanscritistas, se conocen los nombres siguientes:

(1) Bhanga, (2) Ganja, (3) Matulani, (4) Mohini, (5) Bijaya, (6) Jaya, (7) Mongola Bich, (8) Ganja, (9) Sakrasan.

Algunos llaman al gunjah «turitananda». Algunos dicen que el gunjah es el rey de todas las drogas intoxicantes.

  1. En los distritos de Nepal y Gwalior las plantas de cáñamo crecen espontáneamente en las selvas. Esto lo he sabido por varios caballeros Khettri de este lugar que habían ido a Nepal.

  2. Esta pregunta se responde en la pregunta 2.

  3. Nada sé sobre el cáñamo silvestre. Paréceme que en climas húmedos y damp (como en el Pargana Dubalhati, en el distrito de Rajshahi) y donde la potencia productiva del suelo es muy grande, se produce el gunjah. Por ejemplo, he visto en el distrito de Rajshahi plantas de mostaza crecer hasta la altura de unas dos o tres codos.

  4. El crecimiento del cáñamo silvestre es denso y también disperso. Esto lo he oído a sanyasis o mendicantes del interior.

  5. El cáñamo se cultiva en el distrito de Nepal, y en el Pargana Dubalhati, en el distrito de Rajshahi, para gunjah. El cáñamo se cultiva para siddhi, bhang, en Patna. Nada sé sobre el charas.

La producción de Rajshahi abastece a todo Bengala.

  1. No lo sé.

  2. Si el gunjah puede cultivarse un año, las tierras en que se cultivó quedarían sin cultivar los tres años siguientes; y han de esparcirse tortas de mostaza en grandes cantidades, a fin de aumentar la potencia productiva de la tierra. Han de arrancarse las plantas hembras, pues de lo contrario las demás plantas machos quedarían llenas de semilla e inútiles.

  3. No veo que los cultivadores de gunjah formen clase especial alguna.

  4. Por lo que sé, el gunjah se cultiva ahora de semillas del gunjah cultivado.

  5. En ninguna parte de Bengala se produce cáñamo silvestre.

Si el gunjah crece en las tierras de alguien, se destruye por miedo a la policía. En Dubalhati se extirpan las plantas hembras, que son perjudiciales a las plantas machos. En la subdivisión de Raniganj se multó a un Mahant con 10 rupias, por haber una planta de cáñamo silvestre en su jardín hace unos tres años.

  1. En Bengala, en el Pargana Dubalhati, en el distrito de Rajshahi, se produce el gunjah. Ya he dicho acerca del clima. No sé por qué se eligió el distrito. Creo que se necesitan tierras muy buenas y fértiles para tal cultivo.

  2. Sí, el gunjah se produce y prepara en Dubalhati, en el distrito de Rajshahi. El siddhi se cultiva y prepara en Patna. El primero en Dubalhati, y el segundo en Patna, se halla en abundancia. En cuanto al charas, nada sé.

  3. Ya he dicho acerca del método de cultivar el cáñamo cultivado. El gunjah y el charas se usan para fumar, y el siddhi se usa para tres fines. Los fumadores de gunjah fuman siddhi a falta de gunjah. El método de preparar el gunjah cultivado es este: los cultivadores de gunjah cortan el gunjah hacia las 5 p. m. y lo llevan a casa, a su patio, y allí lo ponen al sol. Luego, desde las 12 del mediodía, lo trillan y lo ponen de nuevo al sol uno o dos días, y después hacen manojos de gunjah plano.

  4. El bhang se prepara en el distrito de Patna. Nunca oí que gentes algunas preparen bhang en sus casas. No estoy preparado para decir nada sobre el particular.

  5. Los agricultores cultivan estas plantas.

No se destina a su cultivo ninguna clase particular de gentes, como antiguamente se destinaba a la casta Sunri a hacer vino del país.

  1. El gunjah más de cuatro años. El bhang más de tres años. El charas nunca se deteriora.

  2. Sí, el gunjah y el charas se usan para fumar.

A veces el gunjah se usa de otro modo, que se ha descrito en otra parte.

  1. Al presente, entre las gentes educadas, rara vez se usan el gunjah y el charas. Por mi propia experiencia, y tras consultar con hombres de medicina, vengo a saber que el uso moderado del gunjah hace al hombre sano y robusto y alegre. Que el abuso del gunjah produce la demencia en casos especiales es un hecho. El uso constante del gunjah sin buen alimento conduce a consecuencias fatales. Se ha visto en hombres que se entregan al gunjah quedar sujetos a las enfermedades fatales de tisis, disentería y demencia como consecuencia esencial. Rogi, jogi, bhogi y dagi usan gunjah. Los rogis usan el gunjah para librarse de ciertas enfermedades, el jogi con fines de devoción, el bhogi con fines de digestión, y el dagi para aliento en actos desesperados. Aquellos que tienen la costumbre de visitar prostitutas usan charas. Los que hacen de actores en ópera, etc., usan charas.

Los que pretenden prevenir la fiebre palúdica, y procuran conservar la salud en malos climas, y los enfermos, usan gunjah. Los primeros son el 10 por ciento, y los últimos el 50 por ciento. Los bhadralok educados apenas lo usan.

A menudo se cita una canción entre los fumadores de gunjah. Se traduce así: el gunjah es el rey de todas las drogas intoxicantes; hace al hombre fácilmente alegre y produce placer en el ánimo.

Quita todos los pesares y dolores por la muerte de parientes, y hace joven al viejo, y debilita el dolor del azote.

A causa del paludismo mucha gente usa gunjah, exceptuando las clases respetables.

Hay un proverbio corriente entre la clase baja del pueblo, que significa que por el uso del gunjah uno se vuelve hablador como un papagayo, mientras otro se vuelve grave como un búho, y un tercero soñoliento como el notorio Kombhakarna, personaje del Ramayan, que era aficionado a dormir un año entero salvo dos días.

  1. El gunjah plano se usa extensamente en este distrito; mientras el gunjah redondo lo usan las gentes de Manbhum.

  2. No estoy preparado para decir nada.

  3. Cuando los fumadores de gunjah no obtienen gunjah, usan bhang.

  4. Los hombres del interior, la clase intermedia de gentes que vienen a este país, y los jogis y sanyasis, y los que padecen diarrea, comen y beben bhang.

  5. El uso del gunjah va en aumento, pues se ha discontinuado el sistema de destilar licor.

  6. Los sanyasis y jogis son consumidores excesivos habituales. Los grihastas son consumidores moderados habituales.

Es muy difícil estimar la proporción.

(a) 80 por ciento, cabezas de familia.

(b) 20 por ciento, pero los jogis y sanyasis todo lo contrario.

(c) 20 por ciento, pero los jogis y sanyasis todo lo contrario.

(d) 20 por ciento, pero los jogis y sanyasis todo lo contrario, como antes.

  1. Estas clases de gentes proceden del interior, de las clases bajas e intermedias, esto es, de los que vienen de Behar y del Noroeste para servicio doméstico aquí, tales como portero, tirador de pankha, aguador, etc. La idea de estos hombres es que no pueden vivir aquí a menos que usen gunjah para prevenir la fiebre palúdica.

  2. Las gentes proporcionalmente ricas usan leche y ghi como estimulante del gunjah, mientras los pobres no pueden permitirse usar leche y ghi. El gasto es proporcionado a los medios de los fumadores de gunjah. Es difícil averiguar la ración; la de la clase pobre de consumidores moderados es de dos pice diarios; la de los consumidores excesivos es de dos annas diarios; la de la clase rica de consumidores moderados es de ocho annas diarios; y la de los consumidores excesivos es de dos rupias diarias, porque usan en compañía y mezclan el gunjah en agua de rosas y traen muchas clases de comestibles junto con el gunjah.

  3. Algunos jogis usan el kholog de serpiente junto con la ganja, y algunos fumadores de ganja usan dhatura junto con ella. Los ingredientes para la preparación del bhang son: semilla de dhatura, ghargara, arroz atap, raíces de la planta lau, semillas de pepino, leche, dulces, ciusamon.

  4. Estas drogas se practican tanto en soledad como en compañía. Así como el vino se toma en compañía, no es este el caso con estas drogas. El sexo masculino generalmente las usa, pero se ve a algunas prostitutas y Bhairabis fumar ganja. Este vicio comienza en el hombre en su juventud. Pero una vez comenzado, continúa hasta la vejez. Aquellos que usan ganja, y saben que su uso es beneficioso, procuran que sus hijos se acostumbren al consumo de ganja. Si los miembros adultos de una familia usan ganja, los hijos de estos adquieren y aprenden y heredan el hábito.

  5. Este hábito se forma fácilmente. Romperlo es difícil. Sí, hay una tendencia a que el hábito moderado se desarrolle hasta convertirse en excesivo.

  6. En cuanto al siddhi, existe una costumbre religiosa. Los hindúes dedican el siddhi (siddhi simple) al uso de Bhagabati (Durga), diosa adorada en septiembre, el día de Bijaya Dashami (último día de la Puja). Ese día, el siddhi es generalmente usado por todos los miembros de una familia hindú, como cuestión de necesidad religiosa. Esto se hace según las reglas ordenadas de los shastras hindúes. Quebrantar esta costumbre es violar las reglas del shastra. Los bengalíes educados y los librepensadores desprecian esta costumbre. Esta costumbre no permite un uso excesivo. Los seguidores de Siva ofrecen ganja a Siva, y los faquires mahometanos la ofrecen al Pir.

El uso del Bijaya siddhi es solo por un día al año. No es probable que conduzca al hábito.

  1. Los siddhis son usados mayormente por hombres del interior de las clases media y alta. La mayoría de ellos lo usa; no se entregan a ninguna otra droga intoxicante. Por esto no hay descrédito social.

Los nativos usan el siddhi con fines medicinales.

El charas era usado antiguamente por hombres en su juventud, pero ahora los bengalíes educados lo aborrecen, y son usados por hombres del interior. La ganja, si la usa algún nativo rico, se usa después de haber estado sumergida en agua de rosas durante un día entero. Los bhadralok usan ganja en privado. Los hombres del interior y los hindúes de clase baja y los jogis la usan pública y abiertamente. Los hombres dicen que los lakhichbaras (personas sin dinero usan ganja). Nunca he oído que ninguna planta de ganja haya sido jamás adorada por ningún hindú.

  1. Sí, sería una privación seria para cualquier clase de consumidores renunciar al consumo de la droga. Mi idea es que si se descontinuara el hábito de usar siddhi y charas, eso afectaría más a los consumidores; pero en los casos de ganja, el 50 por ciento moriría de darrhca y reumatismo, si este hábito se descontinuara repentinamente. Esta es mi opinión conjetural.

  2. Según mi opinión, no es deseable prohibir el uso de estas drogas. Si se prohibiera, se consumiría ilícitamente. Sí, esta prohibición ocasionaría un grave descontento. Pero no hay posibilidad de ningún peligro político. Sí, es probable que esta prohibición fuera seguida del recurso a otros estimulantes. Esta prohibición puede hacerse cumplir mediante disposición legislativa y

sentencia judicial, imponiendo penalidad a los

consumidores de ganja.

  1. Ninguna de estas drogas se sustituye por el alcohol. No creo que haya habido ningún cambio. Creo que este último es más caro que el primero.

  2. Los efectos son diferentes; y los efectos de fumar charas solo dan placer en la mente, pero no sirven a ningún propósito medicinal. Pero la ganja cura muchas enfermedades, tales como el dolor reumático, la lepra;

Aumenta la fuerza masculina. Según los kabirajes, hakims y médicos nativos, se pueden preparar medicinas a partir de la ganja.

  1. La gente de aquí usa ganja redonda. La ganja redonda es de clase superior, la siguiente en calidad es la ganja plana, y el chur es el peor de su clase.

  2. La mayoría de la gente prefiere fumarla. Pocos beben y comen ocasionalmente. Lo primero es menos perjudicial.

  3. Estas drogas son usadas por los médicos nativos con fines medicinales. Nunca he oído que alguna vez sean beneficiosas para las enfermedades del ganado.

  4. (a) Sí, ya lo he declarado antes.

(2) Sí.

(c) Sí.

No sé nada sobre la ganja.

Los coolíes vienen de Hazaribag, Purulia, Bankura, Birbhum, a Burdwan y Hughli, para servicio doméstico o fines de cultivo. Los hombres del interior, tales como panka-puller, palki-bearer, aguador, darwan, alguacil, vienen a Burdwan, Hughli, después de que aquellos distritos se volvieran palúdicos; también las clases bajas, Bagdi, Hari y Chandals, usan ganja como preventivo de la fiebre. El número de hombres del interior que consumen ganja es mayor que el de los nativos.

  1. Sí, si no es beneficioso, el uso moderado de esta

droga es inofensivo. El uso moderado es refrescante, y sí crea apetito, y el mal clima no puede dañar la salud; la exposición no enfermaría a aquellos, ya que los alguaciles en la estación invernal deben patrullar de noche. Ellos, según oigo de varias personas, conservan la salud por el uso moderado de la ganja.

No la usan excesivamente por temor a ser descubiertos; así que es inofensiva.

  1. Sí, inofensiva.

  2. Enfermarían y perderían el poder digestivo. Sí, refrescante. Sí, crea apetito.

Según algunos, sus efectos duran veinticuatro horas, y según otros, más que eso. Los efectos posteriores son el deseo de fumar ganja de nuevo. La falta de gratificación subsiguiente produce anhelo e inquietud.

  1. El uso habitual moderado de cualquiera de estas drogas no produce ningún efecto nocivo, físico, mental o moral. No deteriora la constitución, ni perjudica la digestión, ni causa pérdida de apetito; ni causa disentería, bronquitis o asma. El uso moderado de ganja con buena comida no produce ninguno de los malos efectos arriba mencionados. En toda mi experiencia he visto a muchos hombres ricos vivir una larga vida y morir de buena muerte tras un uso habitual moderado de ganja.

  2. El uso excesivo de cualquiera de estas drogas, y no acompañado de buena comida, conduce a consecuencias fatales.

Que el abuso de la ganja produce locura en casos especiales es un hecho; el uso constante de ganja sin buena comida conduce a consecuencias fatales.

Se ha visto en hombres que se entregan a la ganja el hacerse sujetos a las enfermedades fatales de tisis, disentería y locura, etc., como consecuencia eventual.

En cuanto al charas, no tengo experiencia. En cuanto a la ganja, lo he sabido por indagación, y una vez yo oído que los consumidores toman el gunjah mezclado con agua y lo beben; y cuando los consumidores de gunjah no consiguen gunjah, fuman subji. Las personas que son consumidoras usan y beben gunjah como se ha dicho, con fines medicinales. Cito el sánscrito Madanpur. Un sanyasi me dijo que si algunas otras drogas se pulverizan con gunjah y se usan con agua, la lepra puede curarse.

47 y 48. No.

49 y 50. No puedo responder a esta pregunta.

  1. Nunca he oído que ningún fumador de gunjah de esa clase haya cometido jamás delito alguno por estar intoxicado.

  2. La misma respuesta que la anterior.

  3. Se cometió un caso criminal en la Corte de Sesiones de Burdwan, en el que un Brahmachari sacrificó a un ser humano. El Brahmachari confesó haber sacrificado un cuerpo humano; me dijo que, cuando mató el cuerpo, no estaba en su sano juicio a causa de la intoxicación por gunjah; fumaba gunjah en exceso.

  4. Los criminales de este país se entregan al vicio de tomar licor, pero si los criminales del Noroeste usan gunjah o no, no puedo decirlo.

  5. Nunca me he encontrado con tal accidente.

  6. El uso moderado de gunjah con buena comida mejora la salud. Los consumidores habituales moderados nunca mezclan ningún otro ingrediente con el gunjah. Los fumadores excesivos usan semilla de dhatura y snake-kholos junto con el gunjah para hacerlo más poderoso y fuerte.

  7. Ya está respondido.

58 y 59. Este sistema es bueno. No tengo nada que decir ni sugerir acerca de sus mejoras.

  1. En este Distrito de Burdwan puede hacerse el cultivo del gunjah. Esto lo digo por experiencia.

No encuentro ninguna razón para modificar el sistema.

El gunjah se produce en fuerza para controlar el proceso de su preparación.

  1. No sé nada de eso. He averiguado de muchos consumidores que el charas no puede prepararse aquí.

  2. No puedo decir nada. No tengo experiencia.

Habiendo consultado a muchas personas sobre el particular, llego a la opinión de que el uso del bhang es del todo inocuo y beneficioso para la salud de los consumidores; por lo que sugiero que se permita al público el cultivo del bhang, y que el bhang quede exento de la aplicación de la ley de impuestos especiales, y al mismo tiempo se prescriba un castigo severo para quien fabrique gunjah clandestinamente con el pretexto de fabricar bhang.

  1. No tengo objeciones.

  2. No tengo objeciones. Los reglamentos existentes son buenos. En mi opinión no hay nada que sugiera alteración alguna.

  3. En mi opinión la tributación no es irrazonable.

  4. Cuando hay diferentes calidades de diferentes clases de gunjah, en mi opinión deberían introducirse diferentes tasas de tributación según la calidad de cada clase, sobre el principio de que la tributación haría naturalmente alto el precio de esta clase de gunjah; eso disuadiría a los consumidores de usarlo en exceso, pero moderadamente.

  5. No tengo objeciones.

  6. No lo sé.

  7. No. En mi opinión debería consultarse al público. En la actualidad solo se consulta al vendedor con licencia vecino; si este dijera que no hay objeción, podría concederse la nueva licencia.

  8. No lo sé.

  9. Evidencia de Basu Apinas Cuanpra Dass, M. A., B. L., abogado, Corte del Juez, Bankura.

  10. Observación personal e investigación.

  11. La planta del cáñamo no se cultiva en nuestro distrito; tampoco se fabrican aquí gunjah, siddhi y charas. Las definiciones del Dr. Prain pueden aceptarse para nuestra provincia, aunque hay una creencia popular en nuestro distrito de que el siddhi no se fabrica con las hojas de la planta del cáñamo, es decir, la planta de cuyas flores se prepara el gunjah. El siddhi, dicen, se fabrica con las hojas de una especie distinta de planta. Los tres artículos narcóticos se conocen en nuestro distrito con los nombres de siddhi, gunjah y charas. El gunjah tiene tres nombres según su variedad, a saber: gol (gunjah redondo), chipta (gunjah plano) y chur (o gunjah quebrado). El siddhi se conoce también con el nombre de bhang.

  12. No tengo conocimiento de ningún distrito en el que la planta del cáñamo crezca espontáneamente; pero me dicen que es a la vez espontánea y abundante en los distritos de Jessore y Rajshahi. También me dicen que el cáñamo crece silvestre en partes del distrito de Singhbhum.

  13. Se dice que el cáñamo silvestre del distrito de Singhbhum es una planta distinta. El gunjah que se fabrica con él es más fuerte y más narcótico en su efecto.

5 y 6. No lo sé.

  1. Sí. Hay cultivo de la planta del cáñamo en Jessore y Rajshahi.

  2. El cultivo de la planta del cáñamo no es común a todos los distritos. No se cultiva en el nuestro; y si las personas adictas al cáñamo cultivan esta planta en secreto, no florece en absoluto, de modo que el gunjah no puede fabricarse en nuestro distrito. Me dicen que solo las hojas se usan como siddhi. Creo que hay condiciones especiales de clima, suelo, pluviosidad, etc., que son necesarias para el cultivo del cáñamo destinado a producir gunjah.

  3. En nuestro distrito el bhang solía ser preparado por las personas adictas a él en sus casas. Pero esta práctica ha sido reprimida por las autoridades locales. Creo que el bhang puede prepararse con la planta del cáñamo dondequiera que crezca. La planta del cáñamo no florece en nuestro distrito; de ahí, creo, la creencia popular de que la planta de cuyas hojas se prepara el siddhi es bastante distinta de la planta de la que se produce el gunjah.

  4. Las tres drogas se deterioran con la conservación; y me dicen que pierden por completo sus efectos con el tiempo. Se conservan bien con cuidado ordinario durante dos años a lo sumo.

  5. El charas se usa solo para fumar. El gunjah se usa generalmente para fumar, pero a veces también con fines medicinales. La gente prepara un aceite con gunjah y otras cosas para curar la sarna. He comprobado que este ungüento es muy eficaz. Los leprosos usan gunjah con la idea de que ayuda a curar su enfermedad. Las personas que padecen diarrea crónica usan a veces gunjah.

  6. No hay clases distintas de personas que fumen gunjah y charas. Se encuentran fumadores de gunjah y charas en todas las clases del pueblo. Entre los cabezas de familia y hombres de familia, solo los degradados son adictos a estas drogas. Los sanyasis, como clase, fuman gunjah. Creo que no fuman charas. Si un uno por ciento de la gente fuma gunjah, el 5 por ciento fuma charas.

  7. El gunjah redondo se prefiere para fumar en nuestro distrito. Se dice que el efecto de fumarlo es moderado y calmante (por supuesto, para los fumadores). Se dice que el gunjah plano es muy fuerte y excitante. Mientras que se dice que el gunjah chur es muy suave en su efecto.

  8. El bhang se usa a veces para fumar. Pero esto se recurre solo en casos extremos, es decir, cuando los fumadores no disponen de gunjah.

  9. El bhang se come a veces con pin. Toda clase de personas come o bebe bhang. La proporción de comedores o bebedores de bhang es mayor que la de fumadores de gunjah.

  10. El uso de gunjah, charas y bhang está ahora en disminución. Creo que el vino ha ocupado parcialmente su lugar. Con la disminución de la fe en la religión hindú, en ciertas personas el vino ha ido en aumento y, en consecuencia, el gunjah, etc., han ido en disminución.

  11. Los sanyasis son consumidores habituales moderados y excesivos de gunjah y bhang. Las clases bajas del pueblo no siempre fuman gunjah o charas ni beben bhang. Solo las clases de aspecto respetable son en gran medida adictas a estas drogas, especialmente aquellos que por sus prejuicios religiosos o restricciones sociales no pueden beber vino. Los fumadores de gunjah y charas son siempre una caterva degenerada y despreciable.

  12. La ración media y el costo del gunjah para los consumidores habituales moderados es de dos pice al día, y para los consumidores habituales excesivos de unos seis pice al día. El del siddhi para los consumidores habituales moderados es de un pice al día, y para los consumidores habituales excesivos de unos dos pice al día.

  13. Los ingredientes que ordinariamente se mezclan con el bhang son: semilla de pepino, almendra pelada, semilla de adormidera, pimienta redonda y mouri. Estos se trituran junto con el siddhi y se preparan como bebida con la mezcla de agua. Los bebedores de bhang dicen que esta mezcla tiene un efecto calmante. Los ingredientes que excepcionalmente se mezclan con el bhang son: azúcar, leche y semilla de dhatura. Esta mezcla hace la bebida muy intoxicante.

  14. El siddhi se bebe generalmente en compañía, pero el gunjah y el charas no se fuman a menudo de este modo. Los sanyasis tienen la costumbre de fumar gunjah en compañía. El consumo de cada una de estas tres drogas se limita principalmente al sexo masculino, pero no a ninguna edad de la vida. Se ha sabido de niños de las clases bajas que beben siddhi y fuman gunjah; pero no es habitual en ellos.

  15. El hábito de consumir gunjah y charas se forma fácilmente. Es muy difícil romperlo. En el caso del gunjah y el charas hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  16. El gunjah y el siddhi se usan en dos ocasiones de festividad religiosa: una en la noche de Bijaya Dashami, y otra en la ocasión de Sivarati. El uso de estas drogas en relación con estas festividades no se considera esencial. Los jóvenes quieren un poco de alegría, y como el vino les está prohibido, recurren a estas drogas para excitarse. Es costumbre entre los sanyasis fumar gunjah, porque lo consideran esencial para sus prácticas religiosas. El gunjah, dicen, les ayuda a refrenar sus pasiones y a comulgar con Dios. Pero esto es perjudicial para su organismo y a menudo los convierte en fumadores inveterados. El uso del gunjah por los jóvenes en las festividades religiosas a menudo los lleva a la formación del hábito.

  17. El consumo de gunjah, charas y siddhi siempre es visto con desagrado por la gente. Excepto los sanyasis, nadie apoya jamás la costumbre de usar estas drogas. Estos narcóticos están siempre en descrédito. El gunjah y el charas socavan el intelecto y dejan al hombre falto de sentido común y totalmente inepto para el mundo. La gente nunca confía en un fumador de gunjah o charas. Tan pronto como se sabe que un hombre ha contraído el hábito de fumar, se le da por perdido. Se dice que su Lakshmi (o diosa de la Fortuna) lo abandona, y la gente cree que será un hombre arruinado en poco tiempo. En una palabra, el consumo de estas drogas por un hombre siempre es visto con horror. No conozco ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  18. Si los sanyasis tuvieran que renunciar al consumo de gunjah, lo considerarían una privación grave; y lo mismo los fumadores inveterados entre los cabezas de familia. Para los demás, no sería privación alguna. Estas observaciones valen también para el siddhi y el charas. Salvo los sanyasis, el número de los que sufrirían alguna privación grave por renunciar al consumo de estas drogas es, creo, solo el 5 por ciento de los consumidores.

  19. Sería factible prohibir el uso de gunjah y charas. Podría permitirse el uso del siddhi. En ese caso, el gunjah y el charas no se consumirían ilícitamente. La prohibición del gunjah y el charas podría hacerse cumplir imponiéndoles un impuesto elevado. La prohibición no ocasionaría ningún descontento grave entre los consumidores; y el descontento nunca llegaría a constituir un peligro político. El gunjah y el charas no deberían prohibirse del todo por la legislación. Deberían gravarse fuertemente, de modo que los consumidores obtuvieran solo una cantidad muy pequeña por lo que pueden gastar en ellos. La necesidad los obligaría a usar pequeñas cantidades; y a partir de pequeñas cantidades, podrían abandonar el hábito por completo. La prohibición en ciertos casos puede ir seguida del recurso a los estimulantes alcohólicos.

  20. Soy de la opinión de que ciertas personas nacen con propensión a los estimulantes. La mala compañía no hace sino darle impulso. Quienes beberían vino no se interesarían por el gunjah, el churrus ni el sidhee. Pero quienes tienen prejuicios religiosos o temen la proscripción social, recurren al gunjah, etc. Estas personas nunca beberían vino, aunque el gunjah estuviera prohibido. El escepticismo religioso o la incredulidad han causado en cierta medida la sustitución del alcohol por estas drogas. Las clases bajas del pueblo que no son hindúes recurren al vino, porque unos pocos pice gastados en vino les causarían más intoxicación y alegría que el gunjah, el churrus, etc., y el vino no les está prohibido. Estas gentes bajas no son ni hindúes, ni mahometanos ni cristianos. Son los aborígenes y a menudo seres inclasificables.

  21. Los efectos de fumar churrus no difieren en particular alguno de los que resultan de fumar gunjah.

  22. El gunjah plano es muy fuerte y excitante. Vuelve a su consumidor muy irascible y a veces violento. El gunjah redondo es más suave en sus efectos y calmante para los fumadores. Generalmente se prefiere este. El chur gunjah es suave, insulso y desabrido, y no cuenta con muchos adeptos.

  23. El gunjah se emplea en una preparación de aceite para la cura de la sarna. Ninguna escuela de médicos nativos prescribe su uso a los leprosos; solo los charlatanes aconsejan su uso para ellos. El sidhee lo emplean los kabirajes en una preparación de medicina para la cura del «ambalshul». El churrus nunca lo prescribe nadie para enfermedad alguna.

  24. A veces se piensa que el uso moderado del gunjah es beneficioso en sus efectos, (a) como digestivo, (2) para dar resistencia bajo una exposición severa, y (c) como preventivo de enfermedad en comarcas palúdicas e insalubres. Pero si esto es en realidad beneficioso en sus efectos o no, no puedo decirlo.

  25. Si el uso moderado del gunjah no es beneficioso en sus efectos, no puedo decir que sea inocuo. Un uso moderado llevará a un uso inmoderado; y servirá para minar gradualmente el intelecto de los consumidores y hacer de él un despojo. Además, no es económico. Los fumadores de gunjah quieren un poco de leche y ghi, lo que les acarrea un gasto adicional, que a menudo es demasiado para la gente pobre.

  26. Los consumidores moderados de gunjah, sidhee y churrus son generalmente inofensivos para sus vecinos. Pero mientras dura el efecto, son muy excitables. Palabras airadas, conversación incoherente e injurias resultarían a menudo donde uno pensaría que no había provocación suficiente para ellas. Unos ojos rojos y desorbitados mostrarían a menudo que su dueño está bajo la influencia de cualquiera de estas drogas; y así la gente tendría cuidado en cómo hablar con él.

  27. El efecto inmediato del uso moderado de cualquiera de estas drogas en el consumidor habitual es estimulante. No puedo decir si es reconfortante. Quizá lo sea. No produce intoxicación, sino un poco de excitación. Mientras dura el efecto, el hombre no siente hambre; pero después de aquel, sí. Uno de sus efectos secundarios es un poco de postración. La falta de gratificación subsiguiente produce un anhelo e inquietud. El efecto dura cerca de una hora.

  28. El uso habitual moderado de todas estas drogas produce efectos nocivos, físicos, mentales y morales. Deteriora la constitución del consumidor y hace que parezca macilento y flaco. Daña la digestión y causa disentería, bronquitis y asma. Deteriora el sentido moral e induce hábitos de inmoralidad y libertinaje. También embota el intelecto y deja al hombre falto de sentido común y de razón, si no loco. No tengo conocimiento de ningún caso en que el uso habitual moderado de gunjah, churrus o sidhee haya vuelto loco al hombre. Si la falta de sentido común y a veces de razón es locura, entonces ciertamente el uso habitual moderado del gunjah produce locura. Pero esta es una locura de un tipo muy leve que puede curarse abandonando el hábito y de nuevo inducirse por la vuelta a él. Los consumidores habituales moderados tienen intervalos lúcidos, es decir, que cuando no están bajo la influencia del gunjah, se comportan como hombres ordinarios.

  29. El uso habitual excesivo de todas estas drogas arruina al hombre para siempre. Física, mental y moralmente, está perdido para siempre. He visto a personas locas que son fumadores habituales excesivos de gunjah, pero no tuve medios para juzgar si alguna enfermedad cerebral tenía algo que ver con ello. Estos hombres son siempre violentos y no saben o no pueden comprender lo que hacen. Por eso se comportan como locos. Me gustaría acabar tanto con el uso habitual moderado como con el habitual excesivo de estas drogas. No tengo objeción al uso moderado ocasional que de ellas hagan las gentes.

  30. No puedo decir si el uso habitual moderado de cualquiera de estas drogas es un hábito hereditario o no. Pero esto sí puedo decirlo con certeza: que afecta a los hijos del consumidor moderado usado de este modo. Da un mal ejemplo a los niños, que gradualmente aprenden a pensar que incluso un uso moderado de estas drogas no es, después de todo, cosa tan mala. Corren así el peligro de contraer un hábito que puede ser moderado o excesivo. En este sentido el hábito puede llamarse hereditario.

  31. Después de lo que he dicho sobre el uso habitual moderado de estas drogas, creo que no necesito discutir la cuestión respecto de su uso habitual excesivo.

  32. El uso moderado del gunjah se practica como afrodisíaco. No tengo conocimiento de ningún caso en que el uso moderado del cáñamo haya producido impotencia.

  33. El uso excesivo del cáñamo produce impotencia.

  34. La entrega excesiva al gunjah y al sidhee incita a crímenes no premeditados, violentos o de otro tipo. A la más leve provocación, un fumador excesivo de gunjah se enfurece y comete toda clase de fechorías. Se usa violencia contra los miembros de la familia por poco o ningún motivo. No conozco ningún caso en que la entrega excesiva haya llevado a un frenesí homicida temporal.

  35. Cuando el vino no está disponible, los criminales recurren a estas drogas para fortalecerse y cometer un acto premeditado de violencia u otro crimen.

  36. Sí. Puede inducirse un completo estupor con gunjah y sidhee sin mezcla, cuando la víctima no tiene el hábito de usarlos.

  37. Cuando las gentes quieren embriagarse bien, mezclan dhatura con sidhee.

Prueba oral.

He sido abogado durante dos años. Tengo 27 años de edad. Mi experiencia se limita al distrito de Bankura, y en realidad propiamente a la villa de Bankura. La Asociación India me envió las preguntas para responderlas. La Asociación India es una asociación política en Bow Bazar, de la que el babu Surendranath Banerji es secretario. Varios otros abogados de Bankura y yo fuimos seleccionados, y las preguntas se nos enviaron individualmente «con los cumplidos de la Asociación India».

Pregunta 20.—Es solo entre las clases altas donde son únicamente los degradados quienes usan la droga. Tengo conocimiento del uso por las clases bajas. En nuestro distrito, sin embargo (véase la respuesta 27), las clases bajas suelen tomar licor; son las clases altas, cuya casta les impide usar licor, quienes usan las drogas principalmente. Los sanyasis son una clase aparte. Son respetados, pero no son cabezas de familia. En la respuesta 27 hablo de la población general.

Pregunta 27.—En mi última frase aquí tenía en mente solo a las clases altas. Entre ellas, sin embargo, el uso ocasional o moderado no hace al hombre degenerado ni despreciable. Es el uso habitual excesivo. Hay algunos entre estas clases que fuman gunjah moderadamente. Estos no son despreciables. Los consumidores moderados son más comunes que los excesivos. El uso excesivo es excepcional incluso entre las clases respetables. Mi frase está expresada de manera muy incorrecta. Debí haber insertado la palabra «excesivo». Ese era mi significado. Las mismas observaciones se aplican exactamente a la tercera frase de mi respuesta 20. Esto era lo que quería decir en el momento en que escribí. Mi error se debe al empleo descuidado del lenguaje al emplear las palabras «fumador de gunjah o churrus» por el consumidor excesivo de estas drogas.

Pregunta 33.—Estas observaciones se refieren enteramente al consumo excesivo de gunjah. Pero a veces el uso moderado se convierte en excesivo. Por eso las gentes temen generalmente que sus amigos y parientes contraigan el hábito. Las observaciones respecto de los efectos, sin embargo, deseo limitarlas claramente al uso excesivo.

Pregunta 44.—La palabra bengalí para «intoxicación» es «unmattata». La palabra bengalí para «excitación» es «samanya nisha». «Samanya» significa un poco. Otra palabra sola sería «uttejana», que significa efecto estimulante. Solo sé un poco de indostaní. Entiendo que «unmattata» es una palabra más fuerte que la palabra «nasha». La palabra «nisha» es una palabra bengalí común. Es una palabra amplia que va desde el más pequeño grado de excitación hasta el peor grado de intoxicación según la palabra con que se componga. Así, «samanya nisha» significa meramente excitación, y «ghor nisha» es intoxicación. «Ghor» significa mucho.

Pregunta 45.—No es el uso habitual moderado, sino el uso habitual inmoderado el que produce los efectos mencionados en las cinco primeras frases de esta respuesta. La frase siguiente es correcta. La séptima y las dos frases siguientes se refieren al uso excesivo o inmoderado. La clase de uso excesivo a que me refiero en la respuesta 46 es la misma que el uso excesivo de que ahora hablo. Hay gran dificultad en distinguir entre uso moderado y excesivo. Lo que es moderado para una persona es excesivo para otra. He visto a un hombre para quien una dosis muy pequeña, que habría sido muy moderada para otro, era muy excesiva. Este fue el origen de esta confusión. En otras palabras, estaba pensando en una cierta cantidad, y recordé que esta podría ser excesiva para algunas personas, aunque moderada para otras. No era que los únicos efectos que había visto fueran casos de exceso; y que fuera estos casos los que tenía en mente. Tampoco era que estuviera pensando solo en el gunjah en general y meramente copiara las palabras «uso habitual moderado» de la pregunta. Estaba pensando en una cantidad especial, a saber, cuatro chillums cada día; y le doy este nombre, «uso habitual moderado». Pero ahora quiero decir que, aunque eso podría ser «uso habitual moderado» para algunos, sería demasiado para otros; y son solo estos otros, para quienes sería así demasiado, quienes sufrirían los malos efectos descritos en esta respuesta. Estaba pensando en fumar gunjah como en cuatro chillums al día.

Pregunta 46.—Cuando dije que me gustaría acabar tanto con el uso habitual moderado como con el habitual excesivo, me animaba la imposibilidad de distinguir definitivamente lo que es excesivo de lo que es moderado. Y no estaba pensando en el uso habitual moderado de la droga por los agricultores y otras clases trabajadoras fuera de la villa de Bankura. No es mi opinión que el gunjah deba prohibirse.

Pregunta 538.—He visto casos reales de irritabilidad por parte de fumadores de gunjah y de violencia por ellos contra miembros de su familia. No conozco ningún caso de tal clase que haya llegado a los tribunales. He conocido casos entre gentes respetables de golpear a la mujer y a los hijos y de usar lenguaje injurioso con los vecinos. He visto tales casos. El hombre estaba bajo la influencia del gunjah, y se sabía que era un consumidor excesivo. He visto dos casos tales, y he oído de otros. El resto de mi respuesta es impresión basada en rumores.

  1. Prueba del babu Anango Mohan Naha, kayasth, abogado del juzgado del juez, Comilia, distrito de Tippera.

  2. Solo he conocido el gunjah usado para fumar.

  3. En mi distrito el gunjah lo usan generalmente las clases bajas, y ello en lugares donde hay bazares con una vecindad de hombres de clase baja. Ocasionalmente he visto a grandes zamindares entregados a fumar gunjah, pero la gente de clase media está libre de este hábito.

  4. En Comilla los deswallis del interior comen una pequeña cantidad de bhang.

  5. El uso del gunjah va en aumento. Antes, en cualquier lugar donde no hubiera un fumador de gunjah, tenemos ahora más de veinte o muchos más.

  6. No los cultivadores, sino las clases bajas y trabajadoras de la gente.

  7. El gunjah se usa o se fuma en compañía y no en soledad. El gunjah lo usan las personas de sexo masculino después de llegar a la mayoría de edad.

  8. El hábito de fumar gunjah se forma fácilmente. Es difícil abandonar el hábito una vez formado. Los fumadores de gunjah generalmente caen en el hábito excesivo de fumar gunjah.

  9. En nuestro distrito hay una ceremonia cuasi social o religiosa llamada Trinath mela, celebrada por gente de clase baja, que fuma mucho gunjah en la ocasión y canta toda clase de canciones. El uso del gunjah es esencial en esta ocasión, y esto ha llevado a la difusión del mal hábito de fumar gunjah en este distrito.

  10. Los consumidores de gunjah o bhang son generalmente odiados por la gente respetable, porque su uso está ligado a algo bajo o detestable.

  11. Sería una privación seria, sin duda, para muchos fumadores.

  12. No sería factible prohibir el uso de ninguna de estas drogas. La prohibición puede llevar al hábito de beber estimulantes alcohólicos.

  13. Los médicos nativos prescriben bhang o alguna preparación suya en trastornos agudos del estómago de los hombres. He conocido casos de esta naturaleza en que el bhang obró excelentemente curando la flojedad de estómago.

  14. Sí, el uso moderado de estas dos drogas da resistencia bajo esfuerzo severo o exposición y también alivia la fatiga. En las epidemias de cólera he visto a las clases bajas usar bhang como preventivo y también como medicina con éxito. Un pequeño número de gente de clase baja usa bhang en el cólera epidémico; me refiero al uso ocasional de la droga bhang.

  15. El uso moderado de estas drogas es inofensivo.

He dado mis razones en la respuesta 41.

  1. Sí, son inofensivas.

  2. Lo mantiene en el estado normal de cuerpo y mente. El uso es reconfortante para los consumidores habituales. Crea apetito. Sus efectos duran cerca de 2 horas. La falta del uso de estas [drogas] por los consumidores habituales les causa gran inquietud.

  3. He conocido hombres muy fuertes así como hombres de débil intelecto que enloquecieron a causa del uso excesivo de gunjah. A veces se produce locura temporal. En Bengala Oriental muchos de los locos lo están por el uso de demasiado gunjah, que afecta al cerebro de manera perjudicial.

  4. En la mayoría de los casos he visto que los hijos de los padres entregados a fumar gunjah también fuman gunjah.

  5. Sí; casi todos los malos caracteres de cualquier localidad son consumidores habituales de estas drogas.

Los fumadores de gunjah son generalmente ladrones.

  1. El cultivo de la planta del cáñamo para la producción de bhang no debería ser, de ningún modo, controlado.

  2. Hay tiendas o casas en el distrito donde estas drogas o sus preparaciones pueden consumirse en el local. Esto es objetable por esta razón: que tiende a hacer a los consumidores más depravados que nunca y que los tenderos sacan el mejor partido de su posición a expensas de estos consumidores.

  3. No, nunca. Solo se requiere el informe de un oficial de impuestos especiales para establecer una tienda en cualquier lugar nuevo. A veces estas tiendas son muy objetables en algunos lugares. Debería pedirse la opinión pública o la de caballeros de posición y respetabilidad antes de abrir una nueva tienda.

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  1. Evidencia de Banu Katnas Cxanpra~ Dutta, Baidya, Vakil, Juzgado del Juez, Comilla, Distrito de Tippera.

  2. Como residente del Distrito de Tippera, he tenido ocasión de ver a gente fumar gunjah y de oír a otros. Mi conocimiento de este asunto es muy limitado.

  3. En Tippera, según mi conocimiento, [ilegible]. 3. Rajsbahi.

  4. Aquí solo se conoce como gunjah.

  5. No lo sé.

  6. No lo sé.

  7. Según mi conocimiento, no hay cultivo de [ilegible] en este distrito. Las plantas de bhang son aquí [ilegible]. Pero por regla general no se cultivan aquí.

  8. No, según mi conocimiento. Las hojas de bhang se machacan y ocasionalmente se toman como poción mezclada con agua. Algunas personas usan habitualmente preparaciones de bhang, pero otras lo usan como medicina en diarrea y afecciones intestinales.

  9. Sí, el bhang lo prepara la gente en sus casas, pero no generalmente.

  10. La gente del interior aquí hace preparaciones de bhang, así como algunas personas de las clases baja y media.

  11. El gunjah se usa aquí para fumar y ocasionalmente con fines medicinales.

  12. Una proporción muy pequeña de la gente fuma gunjah en este distrito. Generalmente está confinado a los órdenes bajos de la clase trabajadora y a los sanyasis. Barqueros, pescadores, cantores, namasudras, gitanos y otros lo usan. No está especialmente confinado a ninguna localidad particular.

  13. Se usa ordinariamente gunjah plano y redondo.

  14. Según mi conocimiento, el bhang no se usa para fumar.

  15. Una proporción muy pequeña usa bhang; puede ser uno entre mil.

  16. Sí, el uso del gunjah va en aumento. Ahora se consume una mayor cantidad cada año que hace cinco o diez años.

  17. Aproximadamente:

(a) 8 por ciento, (b) 2 por ciento, (c) 1 por ciento, (d) 1 por ciento.

  1. Barqueros, pescadores, hombres de la clase de los porteadores y leñadores usan gunjah como estimulante para hacer su trabajo. Los sanyasis lo toman con fines religiosos. La gente que frecuenta una reunión religiosa llamada Trinath mela fuma gunjah como una especie de placer bajo sanción de la religión. Los cantores usan gunjah para mantener clara su voz y evitar que se vuelva ronca.

  2. (a) Varía de dos pice a cuatro pice. (b) Cuatro pice a cuatro annas.

  3. Generalmente el gunjah se fuma en soledad, excepto en el Trinath mela, donde los fumadores se reúnen en un lugar por la noche. Generalmente está confinado al sexo masculino, pero las mujeres y los niños fuman gunjah ocasionalmente. Las mujeres de la clase de los cantores generalmente lo usan.

  4. Sí, el hábito se forma fácilmente. Es muy difícil abandonarlo. Sí, hay una tendencia al hábito excesivo.

  5. El Trinath mela es una especie de reunión religiosa donde la gente se reúne y fuma gunjah. Se reúnen en un lugar por la noche y fuman gunjah sin parar y cantan hasta tarde en la noche. Se entregan a ello excesivamente. Sí, es probable que lleve a la formación del hábito de fumar gunjah y resulta perjudicial para la salud.

  6. Sí, un fumador de gunjah es tenido en descrédito aquí. No se cree generalmente a un fumador de gunjah. Es creencia general que si le das un chillum de gunjah a un hombre puedes hacerle hacer cualquier cosa. Un fumador de gunjah no puede pasar sin ello. En los tribunales de justicia vemos a veces que se interroga a los testigos sobre si fuman gunjah; si la respuesta es afirmativa, se pretende inferir que el testigo es de carácter desprestigiado y que ha sido ganado por la parte que lo presenta para que declare en su favor.

  7. Sería una privación seria para la clase trabajadora, que lo usa como estimulante. Pero su número es pequeño, digamos uno entre mil.

  8. No es factible prohibirlo del todo, aunque puede restringirse. En los distritos donde no se cultivan las drogas, la prohibición llevaría a la importación ilícita desde distritos donde se cultivan. La prohibición ocasionaría, por supuesto, descontento entre los consumidores, pero ciertamente no equivaldría a un peligro político, ya que el público general no simpatizaría con ellos. No es probable que la prohibición vaya seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas, como el opio, ya que son más costosos y estos estimulantes son de distinto carácter.

  9. No conozco tales casos, ni tengo razón para pensarlo.

  10. Sí, no sé si se usan en enfermedades del ganado.

  11. (a) No puedo decirlo. (b) Sí. (c) No puedo decirlo. Me refiero al uso moderado ocasional.

  12. Generalmente fumar gunjah produce efectos perjudiciales en la constitución de la persona que fuma. A un fumador de gunjah (incluso un fumador moderado) se le puede detectar de inmediato por sus ojos inyectados en sangre y rojos y la peculiar expresión de su rostro.

  13. Un fumador de gunjah no es generalmente tumultuoso en su conducta ni quebrantador de la paz. Fuma tranquilamente y no habla mucho. Pero un fumador habitual se convierte en un mal carácter y se da al robo. Generalmente se ve que un fumador de gunjah es de temperamento irritable y propenso a ataques de ira.

  14. Sí, produce anhelo e inquietud.

45 y 46. Me inclino a pensar que deteriora la constitución. Produce congestión del cerebro y rojez en los ojos. Interfiere con el sueño reparador. Un fumador de gunjah puede quedarse despierto toda la noche sin acostarse. Mantiene el sistema anormalmente caliente. [ilegible] ocasionalmente produce locura, tanto temporal como permanente. Solo el exceso produce locura.

47 y 48. No, no es un hábito hereditario, aunque el ejemplo del padre puede de vez en cuando ser seguido por el hijo.

  1. Sí, también lo usan las prostitutas de vez en cuando.

  2. Sí, una gran proporción de los malos caracteres de la aldea son adictos a fumar gunjah.

  3. Sí, el exceso lleva a arrebatos de temperamento, que no pueden controlarse y que pueden llevar a la perpetración de crímenes violentos.

  4. No tengo conocimiento de ello.

63 y 64. Sí, lo tengo. Actualmente se da demasiada facilidad a la gente para la libre compra y uso del gunjah. El gunjah debería gravarse más y venderse solo en las capitales de distrito. Ahora están colocados a la puerta de la gente.

  1. El gunjah y el charas deberían gravarse más, al menos el doble de la tasa actual.

  2. Sí, lo tengo.

  3. No tengo conocimiento de ello.

  4. Debería considerarse la opinión pública local.

  5. No tengo conocimiento de ello.

  6. Evidencia de Banu Mouint Monan BurDHAN, Kayasth, Procurador del Gobierno del Distrito de Tippera.

  7. Como procurador que disfruta de una extensa práctica, he tenido amplias oportunidades de entrar en contacto con todas las clases de gente del Distrito y de estudiar sus caracteres, hábitos y modos de vida tal como se me presentaban. Por lo tanto, el conocimiento que he adquirido sobre los hábitos de las diversas secciones de la gente, en lo que se refiere al asunto objeto de la investigación, es en parte resultado de la observación extendida a lo largo de un período de veinte años y en parte de informaciones recibidas de segunda mano.

  8. Sí. La definición del Dr. Prain puede aceptarse. Pero de las tres variedades de gunjah mencionadas por él, solo una especie, a saber, el gunjah plano, se conoce en esta parte de la provincia y es generalmente usada.

  9. Estas se usan solo para fumar, al menos. No conozco ningún otro uso.

  10. Generalmente las clases bajas de la gente [ilegible] al hábito de fumar gunjah. [ilegible] raramente se usa en estos distritos. No estará, en mi opinión, muy lejos de la verdad decir que casi la mayor parte de la población rural de este distrito, formando especialmente los estratos más bajos de la sociedad, es adicta más o menos al hábito de fumar gunjah.

  11. Véase la respuesta n.º 2.

  12. El bhang se emplea generalmente para beber, y los kabirajes (médicos nativos) lo usan en gran medida con fines medicinales. A veces, aunque en muy raras ocasiones, también lo usan para fumar los fumadores empedernidos de ganja, solo cuando, por pobreza u otras causas, no pueden obtener el suministro necesario del narcótico más fuerte, a saber, la ganja.

  13. El uso del bhang no está restringido a ninguna sección particular de la comunidad, sino que la práctica de tomarlo en forma de confites o dulces preparados con una pequeña mezcla de azúcar, leche y otros comestibles, así como en forma de sorbetes líquidos, se da incluso entre los órdenes superiores de la sociedad. Durante las fiestas nacionales de Sarasvati Puja, que tienen lugar en algún momento del mes de enero, el pueblo considera un deber religioso tomar bhang de una u otra forma.

  14. Creo que el uso de estos artículos disminuye gradualmente. La razón, según supongo, es que, junto con la difusión de la educación inglesa, las clases mejores o más ilustradas empiezan a darse cuenta de sus efectos perniciosos. Por ello, su consumo rara vez, si acaso alguna, es alentado por la sociedad culta, aunque la tendencia ha sido introducir en su lugar bebidas espirituosas en gran medida. La difusión de la educación popular también ha surtido el efecto deseado, en cuanto ha creado una fuerte antipatía entre las clases bajas contra el uso de estas drogas.

  15. Es imposible dar algo parecido a una información exacta sobre el tema sin la ayuda de estadísticas. Pero hablando en términos generales, puede afirmarse con seguridad que, entre las clases de personas que tienen la costumbre de fumar ganja, quienes la toman habitualmente en exceso forman solo una pequeña minoría. Esto, por supuesto, se refiere al estado ordinario de las cosas en la sociedad. Pero no es raro ver a los pacíficos aldeanos, viejos y jóvenes, incluidos incluso aquellos que aún no se han iniciado en el hábito de fumar, reunidos en ocasiones especiales en un centro común con el declarado objeto de adorar al Trinath, otro nombre de Mahadeb (la deidad preside todas las clases de narcóticos), pero con la clara intención de entregarse a una especie de juerga nocturna para dar, por así decirlo, salsa a su vida apagada y monótona. Es en tales ocasiones cuando generalmente hay una tendencia al

exceso por parte de quienes ya son

fumadores habituales, así como a un uso gradual y

moderado por parte de quienes aún no han contraído

el hábito.

El uso excesivo tanto de ganja como de siddhi se encuentra entre ciertas sectas religiosas y mendicantes, conocidos popularmente como sanyasis. Pero estos son tantos vagabundos itinerantes que no entran

dentro del ámbito de ninguna sociedad.

  1. Como ya se ha advertido más arriba, la mayoría de estos hombres provienen de los órdenes inferiores de la sociedad, formando el grueso de las clases artesanas y trabajadoras, que dependen principalmente del trabajo manual para su subsistencia; siendo la lucha por la vida muy dura para ellos, recurren a la ganja al principio solo como indulgencias ocasionales para librarse de la fatiga a la que están constantemente sujetos al ganarse el pan. Pero con el tiempo, cuando el hábito crece, se vuelve difícil sacudírselo, y entonces tienen que tomarla por pura necesidad.

  2. (2) El costo diario medio que supone un consumidor habitual moderado de ganja es muy pequeño; un pice al día es bastante suficiente en los casos ordinarios.

(0) En cuanto a las clases de personas que son consumidoras habituales excesivas, se ha sabido de algunas que consumen nada menos que medio chittack de ganja al día. Esto fijaría el costo diario medio en 8 a 10 anuas por cabeza.

  1. (2) Ordinariamente mezclan hojas secas de tabaco con la ganja, sin otro objeto que reducir la fuerza de la droga. Pero a veces la toman sin mezclarla con ningún otro ingrediente.

El bhang se mezcla generalmente con leche, azúcar y agua, y se hace un sorbete. Pero ocasionalmente se preparan dulces con él mezclándolo con azúcar, leche, coco y algunas especias, con el objeto de hacer la cosa apetecible.

La dhatura no es de uso común en esta parte de la provincia. Muy rara vez la usan para fumar las personas que padecen asma, tisis y otras afecciones pulmonares, con maravilloso efecto medicinal. Pero cuando así se toma, nunca se mezcla con ningún otro ingrediente. No se vende ninguna preparación como el bhang massala en ninguna parte de este distrito.

  1. Por regla general, el consumo tanto de ganja como de bhang se practica en soledad. El uso de ambas drogas está principalmente confinado al sexo masculino, pero no a ninguna época particular de la vida. No es habitual que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  2. El hábito de consumir ganja y bhang se adquiere casi con la misma facilidad que en el caso de las bebidas intoxicantes. Una vez formado el hábito, es difícil, más aún imposible, romperlo, como muestra la experiencia. Ninguna de estas drogas tiene, según se sabe, tendencia alguna a llevar a los consumidores al exceso.

  3. La ceremonia religiosa de Sarasvati Puja, que ocurre anualmente en el mes de enero, y las fiestas de Trinath, ya aludidas, tienen algo que ver con el consumo de estas drogas. La Sarasvati Puja es una conocida fiesta hindú celebrada en toda la provincia de Bengala. Es la diosa de la sabiduría la que se adora en tales ocasiones, y los devotos, al menos en algunas partes del este de Bengala, consideran un deber religioso tomar bhang de una u otra forma en esta ocasión en cantidad moderada.

La adoración de Trinath es de origen muy reciente; pero, no obstante, la costumbre se ha extendido mucho por el país. La fiesta no tiene una época particular fijada. Puede celebrarse cualquier día y a cualquier hora de la noche, a opción de los devotos. Se dice que Trinath no es sino otro nombre de Mahadeva, uno de los dioses de la tríada hindú. Se dice que es la deidad preside de todas las clases de narcóticos, por su supuesta afición, según las leyendas hindúes, al bhang, la dhatura

y la ganja. No es necesario observar ninguna forma o ceremonia particular en tales ocasiones, excepto que un número de personas, generalmente las que tienen el hábito de fumar ganja, se reúnen en cierto lugar de la aldea, consiguen una cantidad de ganja, el artículo principal de presentación al dios, junto con algunos dulces y hojas de betel y nueces de betel, los ofrecen a la deidad y luego se sirven de ellos. La ceremonia no rara vez se acompaña de canciones. Pero la ganja forma el elemento esencial en esta fiesta. Todo el que está presente en tales ocasiones está obligado a fumar. Rehusarse se considera sacrilegio. Es en estas reuniones donde muchas personas contraen el hábito. Los devotos, en su celo, a menudo incurren en exceso, mientras que las personas inocentes que asisten a tales reuniones corren el riesgo de ser convertidas a la fe y de formar gradualmente el hábito.

  1. Cualquiera entregado al uso de la ganja es mirado con desprecio como moralmente degradado, aunque parece no haber opinión pública contra la práctica desde un punto de vista social o religioso.

Pero no es tal el caso por lo que respecta al uso del bhang, que es una droga comparativamente inocua.

$4. Para las clases trabajadoras, que forman el grueso de la población fumadora de ganja en estos distritos, sería una grave privación prohibir su uso.

  1. En cuanto a la ganja, aunque pueda ser posible mediante disposición legislativa o elevando la tributación controlar su uso hasta cierto punto, no sería factible prohibir su consumo por completo, pues en tal caso el resultado inevitable será el consumo ilícito. La prohibición sin duda irá acompañada de grave descontento entre los consumidores, pero no es probable que cree ningún peligro político. Si se prohíbe la ganja, los consumidores recurrirán naturalmente a la dhatura o alguna otra droga narcótica semejante, pero no a los estimulantes alcohólicos, en cuanto que estos últimos serían un lujo más costoso.

  2. Entre las clases superiores de personas, el alcohol ha ocupado en gran medida el lugar de la ganja. Esto se debe a la introducción de la civilización occidental en nuestra sociedad, así como al sistema de outstill, que ha puesto el licor al fácil alcance de todos. Que el uso del alcohol realmente va en aumento lo evidencia el hecho de que hoy en día se ven tiendas de licores esparcidas por todo el país, sin exceptuar ni siquiera las remotas y apartadas estaciones de la mufassal.

  3. El bhang es prescrito a veces por los médicos nativos por sus cualidades medicinales, pero no se sabe que se use en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  4. (a) El uso moderado del bhang es beneficioso en sus efectos en casos de trastorno de las funciones digestivas;

(4) mientras que la ganja usada en cantidad moderada alivia considerablemente a quienes están fatigados y agotados por severos esfuerzos corporales. Por esta propiedad de la ganja, las clases trabajadoras la consideran una de las necesidades de su vida.

  1. La experiencia muestra que quienes tienen el hábito de usar moderadamente cualquiera de estas drogas no sufren corporal ni mentalmente en grado apreciable. Es solo el exceso el que provoca dolencias corporales así como deterioro mental.

  2. Sí.

  3. Su efecto inmediato es refrescante. No produce intoxicación. En lugar de calmar el hambre, más bien aguza el apetito. El efecto dura poco tiempo, y el efecto posterior es una ligera depresión mental. La falta de gratificación subsiguiente produce cierta inquietud.

  4. No se sabe que un uso muy moderado de estas drogas produzca ninguno de estos efectos.

  5. Pero el uso habitual excesivo de ganja afecta perjudicialmente tanto a la mente como al cuerpo. A menudo provoca locura, y a veces causa la muerte al producir enfermedades peligrosas, como disentería, asma y otras.

  6. No es un hábito hereditario, ni parece afectar de modo alguno a los hijos del consumidor.

  7. Necesariamente, el uso moderado de ganja o bhang no tiene conexión con el crimen en general, ni con el crimen de ningún carácter especial.

  8. Pero cuando se usa en exceso, a veces incita a las personas a actos de violencia.

  9. Sí; en algunos casos. 64. No a menudo.

  10. Cuando se administra en grandes dosis puede inducir un completo estupor, especialmente en quienes no están acostumbrados a su uso, incluso sin mezcla.

  11. Se vuelve mucho más fuerte en sus efectos cuando se mezcla con dhatura. Esta es la droga con la que rara vez, si acaso alguna, se mezcla la ganja. El efecto de tomar tal mezcla (a) incluso moderadamente es mucho más pernicioso que el producido por ella cuando se toma sola. Pero el uso de ella en gran dosis va acompañado de consecuencias peligrosas. Actúa instantáneamente en el cerebro y produce locura temporal. La ganja se mezcla generalmente con tabaco para fumar. Cuando así se mezcla, se vuelve más suave en sus efectos.

  12. La incidencia de la tributación recae más bien ligeramente sobre los consumidores. No hay razón para que la ganja no esté tan gravada como el alcohol. Un aumento en la cantidad actual de tributación puede no ser mal recibido, pues aumentaría los ingresos del Gobierno y al mismo tiempo disuadiría a muchos de arruinarse por el uso excesivo.

  13. Las autoridades no consultan los deseos del pueblo al conceder licencia para abrir una tienda de ganja en cualquier localidad, ni es tan necesario, ya que la existencia de tal tienda no interfiere de modo alguno con la tranquilidad pública.

  14. Declaración de Banu Tara Nate O'Cuvcksrevrry, brahmán, procurador del Gobierno, Faridpur.

  15. En el curso de mis tratos con los habitantes del distrito de Faridpur, he obtenido cierta información. 2. Considero correctas estas definiciones. Los nombres en uso, siddhi o bhang, charas y ganja, pueden aceptarse como tales.

  16. Las plantas de cáñamo de las que se produce el ganja no crecen espontáneamente en este distrito, pero la planta de bhang crece espontáneamente.

  17. Se la conoce con el nombre de planta de bhang; es la planta de cáñamo macho en este distrito.

  18. La planta silvestre de bhang crece densa.

  19. No hay cultivo de planta de cáñamo en este distrito.

  20. Los productos (a), (b), (c) no se producen en este distrito.

  21. Estas tres drogas se deterioran con la conservación y pierden sus efectos con el tiempo. Ordinariamente no pierden sus efectos en el plazo de dos años.

  22. El charas y el ganja se usan, según mi conocimiento, únicamente para fumar.

  23. Generalmente la gente de clase baja usa ganja. El charas rara vez lo usa la gente de este distrito.

  24. Aquí se prefiere generalmente el ganja plano. 23. El bhang no se usa para fumar.

  25. El bhang se usa muy escasamente para comer, pero generalmente para beber, por unos pocos de la clase alta.

  26. Considero que disminuye, pero no puedo señalar ninguna razón.

  27. El ganja lo usan generalmente las clases trabajadoras, y también quienes frecuentan casas de mala fama. El bhang lo usan generalmente las personas que padecen trastornos intestinales. El charas no está en uso aquí.

  28. Los consumidores habituales moderados usan ganja por valor de unas 9 pies al día, y los consumidores habituales excesivos usan ganja por valor de unas 1 ½ anas.

Un consumidor excesivo usa bhang por valor de tres pies.

  1. Las hojas de tabaco se mezclan ordinariamente con el ganja. Sal, pimienta y agua se mezclan ordinariamente con el bhang. De vez en cuando se usa azúcar. No se usa dhatura. Las mezclas sirven para hacerlo más agradable al paladar.

  2. El ganja lo fuman generalmente en compañía los individuos del sexo masculino. Las prostitutas lo usan de vez en cuando. El bhang, únicamente en soledad, generalmente con fines medicinales, por el sexo masculino. Los niños nunca usan estas drogas, salvo el bhang para la enfermedad; y eso también apenas.

  3. El hábito no se forma fácilmente; puede abandonarse con facilidad. No hay tendencia a convertirse en exceso.

  4. La opinión pública es contraria a los consumidores.

  5. No hay privación grave al renunciar a su uso.

  6. Sería factible prohibir su uso. Sería difícil consumirlas ilícitamente. La prohibición puede hacerse efectiva suprimiendo las licencias y la importación. No causará descontento grave. No se seguirá ningún peligro político. La prohibición no iría seguida de un recurso a (a) o (b).

  7. No.

  8. El ganja redondo no está en uso aquí. No hay diferencia entre los otros dos.

  9. El bhang lo usan los kabirajes nativos.

  10. El uso moderado es inocuo.

  11. Sí.

  12. Estas drogas no producen ningún efecto hereditario.

  13. Los individuos de mala conducta usan ganja.

  14. Conozco dos o tres casos de homicidio cometidos por personas bajo la intoxicación del ganja durante mi experiencia de los últimos veinte años.

  15. El bhang silvestre producido en este distrito no lo usan los consumidores de bhang, pues su calidad no es buena.

  16. No tengo objeción.

Considero que el bhang debería excluirse de la lista de artículos sujetos a impuesto, pues generalmente se usa en este distrito únicamente para la enfermedad.

  1. No, excepto el bhang.

  2. Considero que la tributación es buena, pues de lo contrario aumentaría el número de consumidores.

  3. Considero innecesarias las tarifas diferentes.

  4. No tengo objeción a la tributación del ganja y el charas, pero considero que el bhang debería excluirse.

  5. No hay tales tiendas en este distrito.

  6. Declaración de Basu Amvika Charan Mazumdar, vaidya, procurador y zamindar, Faridpur.

  7. Como presidente de la Municipalidad de Faridpur durante casi seis años, he tenido ocasionalmente que visitar las tiendas de ganja dentro de los límites municipales, y como terrateniente he entrado frecuentemente en contacto con mis arrendatarios pertenecientes a la clase Chandal, que provee la mayor parte de los fumadores de ganja del distrito. Durante mis quince años de ejercicio en el foro, he tratado además algunos casos en los que estaban implicados fumadores de ganja.

  8. Estas definiciones pueden aceptarse generalmente como correctas. Siddhi o bhang, charas y ganja son los tres artículos narcóticos obtenidos de la planta de cáñamo. El siddhi consiste en las hojas secas de la planta de cáñamo macho. La resina que exuda de la flor y las hojas de la planta de cáñamo hembra es el charas. El ganja consiste en las flores secas o las puntas floridas de la planta de cáñamo hembra. En este distrito el charas es casi desconocido. Los ganjas plano, redondo y chur se llaman respectivamente chapti, gol y chur ganja. Las hojas secas de la planta silvestre de cáñamo se conocen generalmente como bhang.

  9. Se ha averiguado por investigación que la planta de cáñamo crece espontáneamente en las Divisiones de Dacca y Rajshahi, así como en algunas partes de la División de la Presidencia. La he visto crecer en los distritos de Backergunge y Faridpur. Mi información es que crece abundantemente en Rajshahi.

  10. De las plantas de cáñamo, las que son macho se llaman aquí bhang o siddhi, y las que son hembra se llaman plantas de ganja. Las dos plantas se distinguen generalmente por las siguientes características: las hojas de las plantas macho son comparativamente más anchas. Luego, cuando aparecen las flores en las plantas hembra, sus hojas empiezan a caerse por sí solas. Hay también una especie de planta de siddhi que ciertamente es hembra, pues se ven flores en ellas; pero de estas plantas no se produce ningún ganja.

  11. El cáñamo silvestre se encuentra generalmente en terrenos comparativamente altos, pero en medio de hoyos y hondonadas donde se ve acumularse y estancarse el agua en la estación de las lluvias.

  12. El crecimiento del cáñamo silvestre es en algunos lugares denso, pero ordinariamente disperso.

  13. No tengo conocimiento de que se cultive cáñamo en ninguna parte de Bengala para uso como siddhi; aunque a veces se ve crecer en los compuestos de un hombre que lo usa, y donde generalmente se arrojan los desechos. En la subdivisión de Naogan, en el distrito de Rajshahi, se cultiva cáñamo bajo la administración del Gobierno para la producción de ganja, pero ni para charas ni para siddhi, según entiendo por el gola de ganja local.

Fui invitado a asistir a una reunión de la Comisión para examen oral, pero no comparecí.


dars.. Tengo entendido que el charas se importa de las Provincias del Noroeste y de Nepal. No tengo conocimiento de ningún lugar donde se cultive el cáñamo por su fibra o sus semillas. Sé, sin embargo, que algunas personas conservan las semillas, y en particular los médicos nativos, quienes generalmente las obtienen de los tenderos autorizados de ganja con fines medicinales.

  1. No puedo decirlo.

  2. Todo lo que sé del método de tal cultivo es que la tierra se prepara cuidadosamente antes del comienzo de la estación invernal. Mientras tanto, las semillas se siembran en otro lugar donde se las deja crecer. Luego se trasplantan las plántulas al terreno ya preparado, más o menos de la misma manera en que se cultivan las plantas de arroz boro. Cuando las plantas alcanzan cierta altura, se destruyen las plantas macho.

  3. No lo sé. 11. No tengo conocimiento de que esto se haga.

  4. No tengo razón para suponerlo, pues no tengo conocimiento de la existencia de tal práctica en ningún lugar.

  5. No puedo responder.

  6. Hasta donde sé, la ganja se prepara en la División de Rajshahi. No tengo conocimiento de que el bhang se prepare especialmente en ningún lugar. Nada sé del charas.

  7. Las hojas secas del cáñamo macho, tanto silvestre como cultivado, se usan como bhang, tanto para comer como para beber, pero no para fumar. Los métodos de tales preparaciones son muy sencillos. Cuando las plantas han crecido por completo, se las corta y se las seca a los rayos del sol. Luego se recogen las hojas y se usan como bhang. La ganja se fuma, pero ni se come ni se bebe.

  8. Sí; el bhang generalmente lo preparan las personas en sus casas. Puede prepararse de la planta de cáñamo dondequiera que crezca. Pero la ganja y el charas, según me dicen, no pueden prepararse del cáñamo silvestre.

  9. No puedo decirlo.

  10. Sí; se deterioran al conservarse. Con el tiempo pueden perder por completo sus propiedades; pero se requeriría mucho tiempo para ello. Durante unos dos años se conservan buenos con un cuidado ordinario.

La exposición al aire libre y al agua son las causas generales de tal deterioro.

  1. También se usan, aunque muy raramente, con fines medicinales, cuyos pormenores solo conocen los médicos rurales y los curanderos.

  2. Las personas de casta baja, como los chandals, pescadores, lavanderos, chamars, dhangers y barberos, fuman ganja en gran medida. Los mahometanos apenas la usan. Entre los adultos varones de estas clases inferiores de personas, como se ha mencionado, alrededor del 4 al 5 por ciento fuma ganja.

  3. La ganja plana es generalmente la preferida para fumar en este distrito. 22. No lo sé.

  4. El bhang se usa a veces para fumar por los fumadores habituales de ganja, en caso de que no se disponga de ganja.

  5. El bhang lo usan tanto las clases altas como las bajas. El número de bebedores habituales de bhang es comparativamente pequeño en este distrito, y generalmente pertenecen a las clases altas.

  6. El uso de la ganja parece ir en aumento por lo que respecta al distrito de Faridpur. Aparentemente podría suponerse que este aumento se debe al alto precio del licor; pero no me inclino a esa opinión, ya que las clases de personas que ahora forman el grueso de los fumadores de ganja no son evidentemente aquellas que antes consumían licores espirituosos en cantidad apreciable. 26. De la ganja:

(a) Diez dieciseisavos son consumidores habituales moderados.

(b) Dos dieciseisavos son consumidores habituales excesivos.

(c) Tres dieciseisavos son consumidores ocasionales moderados.

(d) Un dieciseisavo son consumidores ocasionales excesivos.

Del bhang:

(a) Doce dieciseisavos son consumidores habituales moderados.

(c) Cuatro dieciseisavos son consumidores ocasionales moderados.

Hablo, por supuesto, con referencia a este distrito. No tengo conocimiento de que haya aquí consumidores excesivos de bhang, ni habituales ni ocasionales.

  1. De las clases de personas ya señaladas.

Las personas trabajadoras que viven en la pobreza y sufren de abatimiento de ánimo son generalmente llevadas al uso de la ganja, primero como estimulante y luego como embriagante. Las personas que sufren de dolores reumáticos también recurren a ella a veces como calmante del dolor. Estas personas son generalmente de hábitos de vida sucios.

La frecuente asociación con fumadores habituales de ganja a menudo lleva a los jóvenes, particularmente de las clases más pobres, a la práctica.

  1. (a) De dos pice a una anna. (b) No menos de cinco annas.

  2. El tabaco se mezcla ordinariamente con la ganja.

Con el bhang se mezclan pimienta, sal, mouri, y a veces leche y azúcar. El objeto de estas mezclas es o bien suavizar la fuerza de la droga en particular, o bien hacer la preparación deliciosa. La leche y el azúcar mezclados con el bhang aumentan su poder embriagante. No tengo conocimiento de que la dhatura se mezcle jamás con ninguna de estas drogas, excepto con el bhang. No conozco ninguna preparación llamada bhang massala.

  1. Tres cuartas partes de las personas que fuman ganja lo hacen en compañía, y el resto en soledad. Considero que el consumo de bhang está en proporción inversa. Considero que el uso de ambas drogas está confinado al sexo masculino. No es habitual que los niños consuman ninguna de estas drogas.

  2. El hábito se forma fácilmente, pero es difícil de abandonar. En el caso de la ganja, hay una tendencia hacia el exceso.

  3. Hay una costumbre que últimamente se ha vuelto bastante prevalente en esta parte del país, que favorece en gran medida el consumo de ganja. Comúnmente se la llama «Trinather méla».

No hace más de veinte años que la costumbre se originó por primera vez en una aldea cerca de Poragacha, hacia el rincón sudeste de este distrito. La observancia consiste en levantar una vedi o altar de barro a Trinath o Siva, sobre el cual se colocan hojas de betel con nueces de betel, gotas de azúcar y cantidades de ganja. Se forma una congregación alrededor de la vedi, y se cantan canciones en honor de la deidad. La asamblea fuma entonces la ganja así ofrecida a la deidad. El consumo de ganja en esta conexión es a menudo muy grande, y números de personas que primero se unen a esta ceremonia como curiosos espectadores se convierten en empedernidos fumadores de ganja.

  1. El consumo de ganja es generalmente considerado como deshonroso e indigno. Comúnmente se lo asocia con las clases inferiores de personas; y la grosería del embriagante, junto con la depravación que sigue a su largo uso y la debilidad mental que de ello surge, puede tomarse como base de la aversión con que el público generalmente considera a los fumadores de ganja. No tengo conocimiento de ningún culto semejante.

  2. Ciertamente sería una privación por algún tiempo para los consumidores renunciar al consumo de las drogas que usan. Por razones obvias la privación sería muy grande, si no del todo grave, en el caso de los fumadores habituales de cada clase, cuyo número preciso es más bien difícil de estimar.

  3. En los lugares donde la ganja y el charas no se producen localmente podría ser practicable prohibir estas drogas; pero sería difícil prohibir el bhang, que se produce extensamente en todo el país. Tal prohibición, sin duda, crearía descontento entre los consumidores; pero tal descontento difícilmente podría constituir un peligro político. La prohibición podría, sin embargo, naturalmente, ser seguida por el recurso a los estimulantes alcohólicos, ya que se encuentra que todos los embriagantes son más o menos intercambiables.

  4. A veces se observa que cuando las personas se ven obligadas bajo presión a abandonar el uso de alguna de estas drogas, aprovechan la primera oportunidad para tomar alcohol como sustituto. Es el ansia de su sistema artificial, provocada por el largo uso de estos narcóticos, lo que las lleva siempre a buscar algún estimulante. La fantasía también lleva a no pocos a buscar tales cambios.

  5. Ya he dicho que nada sé del charas; y así no puedo decirlo.

  6. Ninguna en absoluto, mientras se mantenga la proporción exacta de las diferentes preparaciones.

  7. Corresponde a los expertos médicos expresar cualquier opinión sobre esto. Los efectos visibles son, sin embargo, aparentemente casi los mismos.

  8. Sí; son prescritas así, aunque muy raramente, por los médicos regulares. Los curanderos, sin embargo, las prescriben en gran medida en algunos casos. No tengo conocimiento de que se usen en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  9. Describir la ganja como un alimento sería una clara ficción. Más bien perjudica los órganos digestivos.

El hecho de que se vea a los fumadores de ganja soportar largas fatigas, que en circunstancias ordinarias sería imposible sostener, se debe más bien a la embotación de su apetito y a la excitación artificial de su sistema nervioso. De la misma manera los locos a menudo trabajan muy duro, y sin embargo nadie sugeriría que la locura es una fuerza motriz, mental o física, de la acción humana. La excitación temporal es más bien sedante en sus consecuencias posteriores, y a la larga los consumidores de esta droga violenta sucumben mucho antes que sus vecinos sobrios. Su fin es generalmente muy doloroso y lastimoso. El bhang, aunque no es un alimento, cuando se usa moderadamente, se encuentra que es eficaz en la diarrea crónica y el dolor cólico, así como en algunas otras dolencias.

  1. Considero que el uso moderado de bhang es inofensivo.

  2. Los consumidores moderados de bhang así como de ganja son comparativamente inofensivos para sus vecinos. Por lo que respecta a esta cuestión, considero más bien que los consumidores de alcohol son una mayor molestia para el público que los consumidores de cualquiera de estas drogas.

  3. El efecto inmediato del uso de bhang y ganja es la turbiedad de la vista, la palpitación del corazón y una sensación de hormigueo en todo el sistema nervioso. A esto sigue una sensación de agitación en el cerebro y vaguedad de pensamiento así como de percepción. Luego sobreviene la embriaguez acompañada de una sensación de alivio embotado. La ganja embota el apetito, mientras que el bhang a veces lo provoca. El efecto generalmente dura de tres a cuatro horas, después de lo cual hay una sensación de depresión anormal e inquietud y consiguiente anhelo de una nueva dosis.

  4. El uso habitual de estas drogas lleva al deterioro físico, la debilidad mental y la depravación moral. Perjudica la constitución y debilita la digestión. La bronquitis y el asma son los concomitantes infalibles de tal uso, que generalmente termina en disentería. Perjudica hasta cierto punto el sentido moral, y llevado al exceso, lleva a la lascivia, aunque debo decir que los fumadores de ganja no son a menudo tan lascivos como los consumidores de licores espirituosos. Ciertamente induce a la pereza, y sus peores efectos se manifiestan en la locura. De hecho, un porcentaje muy grande de personas dementes es atribuible a esta causa.

  5. No parece ser hereditario, aunque los niños a veces adquieren el hábito por el ejemplo mostrado por sus padres.

  6. Las prostitutas de orden inferior a veces fuman ganja, aunque no puedo decir con qué propósito. No sé que el uso del cáñamo tienda a producir impotencia.

  7. Una proporción muy apreciable de personas de mala vida se encuentra entre los fumadores de ganja.

Fácilmente entran en reyertas. No creo que el uso de ganja tenga ninguna conexión apreciable con el crimen, ni general ni especial, aunque, sin duda, las personas adictas a su uso son generalmente de carácter violento.

  1. Creo que sí. Solo conozco un caso en el que un marido, que casi se había vuelto idiota bajo la influencia de la ganja, mató a su esposa en un ataque de locura. En la evidencia se reveló que este hombre había intentado en varias ocasiones estrangular a niños inocentes sin fundamentos palpables. Es notable que los niños pequeños generalmente tienen un temor morboso a acercarse a un fumador habitual de ganja.

  2. Esto puede decirse de los licores, pero no de la ganja.

  3. Solo conozco un caso en el que el bhang se usó así.

  4. Me dicen que la dhatura se mezcla a veces con el sidhee para aumentar su fuerza.

  5. No lo sé.

  6. Considero que el presente sistema de arriendo es objetable. La práctica de vender las tiendas al mejor postor tiene una clara tendencia a aumentar la venta de estas drogas.

  7. Creo que sería una mejora del sistema actual fijar el suministro de cada tienda en una cantidad máxima, conforme a las necesidades ordinarias de cada lugar, y pagar después a los vendedores una comisión fija y uniforme sobre la venta. También deberían fijarse los precios de venta de las distintas especies. Con este método se reduciría en gran medida el consumo excesivo habitual, sin pérdida apreciable de ingresos.

  8. Considero que no es factible ni necesario controlar el cultivo del cáñamo para la producción de bhang.

  9. Ya respondido.

  10. No tengo objeciones a los reglamentos tal como funcionan bajo el sistema actual. Pero sí creo que el charas, no siendo de uso tan general como el ganja y el bhang, no debería exportarse fuera de sus distritos nativos.

  11. Sí; creo que lo es. A este respecto me tomaré la libertad de añadir que las propuestas formuladas en ciertos círculos para gravar el tabaco son inoportunas e impropias en grado sumo. Semejante gravamen resultaría sumamente opresivo para el pueblo. Además, sería injusto castigar a un gran número de personas inocentes por los hábitos viciosos de unos pocos hombres.

  12. Las tasas del gravamen deberían variar en proporción a la diferencia de fuerza entre estas distintas clases de la droga.

  13. No puedo decir que tenga alguna.

  14. En este distrito no hay fumaderos autorizados, como se los llama, aunque tengo razones para sospechar que por lo general se permite el consumo en los locales de los vendedores autorizados. Las casas autorizadas, dondequiera que existan, deberían cerrarse, y la práctica a que aludo debería vigilarse atentamente y reprimirse con energía.

  15. Es muy de deplorar que no haya opción local para la apertura de estas tiendas. Por lo general se abren a solicitud de profesionales y previo informe de la policía, lo que en absoluto significa nada. Soy firmemente de la opinión de que en estos asuntos debería considerarse siempre la opinión pública local e ilustrada.

  16. No lo sé.

  17. Declaración de Basu Buuvan Moun Sanya1, brahmán, procurador del Gobierno, Purnea.

  18. He redactado mis respuestas a partir de mi propia experiencia de lo que he visto y de la información obtenida mediante indagaciones hechas especialmente al efecto.

  19. Creo que las definiciones citadas pueden aceptarse para Bengala. Las hojas secas de la planta del cáñamo se conocen ordinariamente en este distrito como bhang. La palabra siddhi se aplica a la planta solo por los bengalíes, que constituyen una porción muy pequeña de la población del distrito. Aquí no se la conoce generalmente por los nombres de subji o patti. El nombre charas se aplica a la preparación aquí descrita como tal. El ganja plano y el ganja quebrado son generalmente usados por la gente del distrito. El ganja plano se llama ordinariamente bere thal ganja; también se lo conoce por su equivalente vernáculo chipta ganja; cuando sus ramitas son pequeñas, se lo llama pungri; el ganja redondo o en espiga se conoce localmente como tal.

  20. La planta crece espontáneamente en varios distritos de Bengala. La he visto crecer en los distritos de Jessore, Nadia y Purnea. En Purnea es abundante.

  21. La planta que crece espontáneamente en este distrito se conoce generalmente como planta de bhang y a veces como planta de siddhi. Ambos nombres se refieren a la misma planta. Pero en algunos distritos de la Baja Bengala he oído a la gente hacer distinción entre las dos: aplicarían la palabra siddhi a una planta cuyas hojas son de efecto más suave que las de la planta conocida allí como bhang.

  22. No he hecho un estudio especial del asunto, pero como crece silvestre en abundancia en este distrito, especialmente en la subdivisión de Sudder, donde el suelo es por lo general ligero y arenoso y el clima húmedo y palúdico, consideraría que tal suelo y clima son adecuados para su crecimiento.

  23. Su crecimiento es más denso que disperso.

  24. No hay cultivo de la planta en este distrito para ninguno de los fines mencionados ni para fin alguno. La planta se cultiva en el distrito de Rajshahi y Bogra bajo supervisión del Gobierno.

8 a 11. No me comprometería a responder las preguntas.

  1. Mi respuesta a la primera pregunta es «no».

No puedo responder la última pregunta.

  1. Sí, está restringido a los distritos de Rajshahi y Bogra, según creo. No creo que haya parte alguna de Bengala que yo conozca donde el cultivo de la planta sea imposible.

  2. En este distrito no se preparan ganja ni charas. Algunas personas conservan hojas secas de la planta que crece silvestre y las usan como bhang; ordinariamente no se venden en el distrito. He oído, sin embargo, que el bhang se lleva a veces al distrito vecino de Bhagalpur, pero no en gran cantidad.

  3. Las hojas de bhang de plantas maduras que crecen silvestres se secan al sol y se conservan para su uso. Generalmente se usa como bebida. Las hojas secas se machacan en un mortero con una mano o vara junto con unos pocos granos de pimienta negra (a veces se añaden también otras especias, azúcar y leche) y se mezclan en agua. El conjunto se convierte en una bebida clara. Algunas gentes del interior, así como unos pocos nativos de Bengala, comen a veces una especie de dulce (llamado majoon) en el que se emplea el bhang en alguna forma. El bhang es prescrito a veces por los kabirajes (médicos nativos) como medicina para la diarrea; se usa entonces ordinariamente en forma de píldoras. Nunca he visto que se fume el bhang, aunque he oído hablar de ello.

  4. El bhang lo prepara generalmente la gente en sus propias casas. Se dice que puede prepararse de la planta del cáñamo dondequiera que crezca.

Oigo que el ganja no puede prepararse de la planta del cáñamo que crece generalmente silvestre en el distrito. He oído, sin embargo, que puede prepararse de una planta que a veces se ve (aunque muy raramente) crecer silvestre y que se conoce como planta de ganja.

  1. El bhang lo preparan en el distrito generalmente las mismas personas que lo consumen. Son principalmente hindúes de las clases media y alta procedentes del interior.

  2. Se dice que tanto el ganja como el bhang se deterioran por conservarse largo tiempo y que con ello pierden su efecto. El ganja puede conservarse bueno un año si se guarda con cuidado ordinario. El bhang se deteriora a los cinco o seis meses, pero he oído que se prefiere el bhang viejo al nuevo para fines medicinales. Se dice que generalmente se deterioran por estar expuestos al aire. Para conservarlos, deben guardarse en un lugar seco y hermético.

  3. El ganja se usa principalmente para fumar, pero he visto a algunos médicos recetar una preparación suya como medicina para cierta enfermedad. Así se ha usado en un caso ocurrido en mi familia. Los médicos lo usan en forma de tintura o extracto. El ganja machacado y mezclado con aceite se usa a veces como aplicación externa para enfermedades de la piel. He oído que algunas personas lo usan a veces como medicina para la diarrea; se usa entonces mezclado con opio. Nada sé acerca del charas.

  4. En este distrito el ganja es usado en gran medida por las clases bajas de la población, como coolíes, beldares, porteadores de palanquín, guries (pescadores) y similares, así como por sannyasis y fakires. El número de consumidores hindúes es mucho mayor que el de mahometanos. Se usa más extensamente en las aldeas que en las ciudades, pues la gente de las ciudades prefiere el alcohol y el opio. El uso de la droga está casi limitado a los varones; muy pocas mujeres lo usan. El número de consumidoras no sería, en mi opinión, más del uno por ciento. Me es muy difícil dar la proporción de las personas que lo usan.

  5. El chur y el plano se preparan para fumar.

  6. Nada sé al respecto; apenas se usa en este distrito.

  7. He oído que así se usa, pero nunca lo he visto usar así.

  8. Ordinariamente las gentes del interior, hindúes de castas superiores, como brahmanes, chetris, etc., lo usan como bebida. La gente de las ciudades lo usa más que la de las aldeas. El número de consumidores es muy pequeño. No puedo dar la proporción de los consumidores.

  9. El uso del ganja y del bhang no va en aumento; más bien va en disminución. Atribuiría la disminución del uso del ganja, primero, al aumento gradual de su precio (el precio actual es considerado casi prohibitivo por los consumidores, que son generalmente gente pobre); segundo, al actual sistema de alambiques que prevalece en el distrito, que ofrece un incentivo para que la gente obtenga licores a muy bajo precio.

En cuanto a la disminución del uso del bhang, la atribuiría al temor que abriga la gente de ser procesada por prepararlo de plantas silvestres de cáñamo que crecen en el distrito. También puede atribuirse al sistema de alambiques.

  1. Lamento no poder responder satisfactoriamente estas preguntas.

  2. Ganja. — (a) Los consumidores habituales moderados se toman principalmente del pueblo trabajador, como coolíes, beldares, etc.

(b) Consumidores habituales excesivos: sannyasis, fakires, etc.

(c) Consumidores ocasionales moderados: de todas las clases de la población.

(d) Consumidores ocasionales excesivos: de todas las clases de la población.

Los hábitos de vida de (a) son generalmente activos y laboriosos; los de (b), indolentes e inútiles; respecto de (c) y (d), nada particular puede decirse en cuanto a sus hábitos de vida.

La asociación con consumidores habituales generalmente conduce a la práctica. A veces se recurre a ella por consejo y recomendación de amigos.

Nada necesito decir en particular sobre el asunto respecto del bhang; muy raramente se bebe en exceso, y los consumidores tienen muy pocas peculiaridades.

  1. Ganja. — (a) Ración no mayor de un octavo de pice en peso, y cuesta alrededor de un pice. (b) Ración no menor de un pice en peso, y cuesta dos annas.

  2. Ganja. — (a) Ordinariamente se mezclan hojas secas de tabaco con el ganja cuando se fuma. (b) Excepcionalmente se mezcla opio cuando se toma como medicina para la diarrea. No sé personalmente que se mezcle con él dhatura, pero he oído decir que un fumador empedernido mezclaría a veces dhatura con él para producir un efecto más fuerte y duradero como intoxicante.

Bhang. — Ordinariamente se mezclan con él pimienta negra y anís, y excepcionalmente leche y azúcar. Se mezclan con él para hacerlo una bebida agradable, que produce un efecto más fuerte como narcótico.

No tengo conocimiento de ninguna preparación que se venda con el propósito de ser mezclada con ninguna de estas drogas.

  1. El consumo de ganja se practica ordinariamente en soledad y a veces en compañía. Está principalmente limitado al sexo masculino y a los adultos y ancianos. No es habitual que los niños lo consuman. El bhang se usa más en compañía que en soledad. También está principalmente limitado al sexo masculino. Los niños también lo usan a veces, aunque no en la misma medida que los adultos y los ancianos.

  2. Ganja. — No creo que el hábito se forme fácilmente; más bien se forma por la asociación constante con consumidores (habituales) y por el uso constante. En mi opinión es difícil abandonar el hábito una vez formado. En el curso ordinario de la naturaleza debe haber una tendencia a que el hábito moderado se desarrolle en excesivo. Este es especialmente el caso de las clases superiores de la población.

Bhang. — He visto muy pocas personas que sean consumidoras habituales de la droga. Por lo tanto no estoy preparado para hacer las observaciones anteriores con respecto a ella.

  1. Conozco una costumbre de ese género relativa al uso del bhang que prevalece entre los hindúes, especialmente de las clases superiores, en la Baja Bengala.

Lo consideran religioso o social. El último día del Durga Puja, por la tarde (Dasera), los distintos miembros de una familia toman una pequeña cantidad de la droga (llamada por ellos siddhi) en forma de bebida preparada especialmente para la ocasión. Creen que el uso de la droga les traerá prosperidad. La palabra siddhi significa bienestar. El uso de la droga en relación con la costumbre es considerado por los hindúes ortodoxos, especialmente por las mujeres, como esencial.

El uso de la droga en tal ocasión es generalmente moderado. No es probable que conduzca a la formación del hábito.

  1. El consumo de gunjah es generalmente considerado como algo malo y desmoralizador.

No tengo conocimiento de ninguna opinión pública, social o religiosa, respecto a la práctica. El público en general atribuye vergüenza a su uso: desprecian a quienes consumen la droga; la misma palabra gunjah-khor (consumidores de gunjah) es una palabra de reproche. El sentimiento que se tiene contra los consumidores es atribuible principalmente a la vida deshonrosa y al mal carácter de la mayoría de los consumidores habituales y excesivos.

No tengo conocimiento de ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo en ninguna ocasión por ninguna clase de personas.

  1. En mi opinión, sería una grave privación para los consumidores habituales de gunjah, tanto moderados como excesivos, renunciar al consumo de la droga.

En el caso de los consumidores moderados de gunjah de las clases bajas y trabajadoras, el uso de la droga les permite emprender trabajos difíciles y laboriosos sin sentir gran fatiga. En el caso de los consumidores excesivos de la droga, el abandono del hábito puede producir enfermedades graves.

Lamento no poder dar las cifras probables de cada clase; el número, sin embargo, sería muy pequeño.

  1. En el estado actual de las cosas, no consideraría factible prohibir el uso de las drogas. Una prohibición puede llevar a los consumidores a consumirla ilícitamente. Además, es probable que los impulse al uso de intoxicantes más dañinos, como el alcohol y la dhatura. El gunjah es ciertamente malo, pero el alcohol es peor. No dudo que una prohibición del uso de las drogas ocasionaría un grave descontento entre los consumidores, aunque no estoy dispuesto a llegar al extremo de decir que el descontento pueda equivaler a un peligro político.

  2. Hay razón para pensar que el alcohol está siendo ahora, hasta cierto punto, sustituido tanto por el gunjah como por el bhang. Atribuiría este cambio a las siguientes causas:

1.ª.—La introducción del sistema de outstill. 2.ª.—El aumento del impuesto sobre el gunjah. Hay personas que ahora usan licores comprados baratos en los outstills y que antes fumaban gunjah obtenido a bajo precio.

  1. No puedo responder a esta pregunta. 38. No, por lo que he podido averiguar. 39. No puedo responder a esto.

  2. Algunas preparaciones de bhang son prescritas por los kabirajes (médicos nativos) como medicina para la diarrea. Se dice que el gunjah se usa también como medicina para la diarrea mezclado con opio. Se usa también mezclado con aceite como aplicación externa para enfermedades de la piel. Lo he visto así usado. No tengo conocimiento de que las drogas se hayan usado como medicina para enfermedades del ganado.

  3. Gunjah.—(c) No puedo decirlo.

(a) El uso moderado de la droga puede ser beneficioso en sus efectos, pues da resistencia bajo severo esfuerzo o exposición o para aliviar la fatiga. Tengo experiencia personal de este asunto en el caso de los porteadores de palanquín.

(c) He observado a menudo que los fumadores de gunjah están generalmente libres de fiebre palúdica. De esto concluyo que es un febrífugo, pero no creo que nadie lo use como tal.

Bhang.—(a) Un uso moderado de bhang se considera digestivo; se dice que aumenta el apetito. Un uso moderado de la droga puede, por tanto, ser beneficioso.

La mayoría de las clases trabajadoras que usan gunjah lo usan con el propósito de mantener la resistencia bajo severo esfuerzo. Una pequeña proporción de las personas que usan bhang lo usan para aumentar el apetito. Me refiero al uso moderado de las drogas, tanto habitual como ocasional.

  1. Aunque he declarado que un uso moderado de gunjah puede ser beneficioso en ciertos casos y bajo ciertas circunstancias, no lo considero del todo inocuo. Puedo decir que un uso moderado de bhang es inocuo. En el caso del gunjah, los consumidores son propensos a ataques de disentería y enfermedades semejantes.

  2. Sí; son generalmente inofensivos para sus vecinos.

  3. Me han dicho varios consumidores moderados de las drogas que el efecto inmediato es una sensación placentera (el gunjah es por ello llamado jocosamente Turitananda). Es refrescante. No produce intoxicación en el caso de los consumidores habituales. En el caso del bhang, crea apetito.

El efecto del uso dura más en los casos de bhang que en los de gunjah. El efecto en los casos de bhang puede durar veinticuatro horas, mientras que en los casos de gunjah no suele durar más que unas pocas horas. El efecto posterior en el caso del gunjah es más bien depresivo. No es así en el caso del bhang.

  1. Bhang.—Mi respuesta es «no» a las preguntas.

Gunjah.—El uso habitual moderado de la droga creo que produce efectos físicos nocivos.

Sí menoscaba la constitución a la larga.

Puede causar disentería, bronquitis o asma tras un uso prolongado, especialmente en los casos de quienes viven pobremente.

  1. Gunjah.—El uso habitual excesivo de la droga produce efectos nocivos, físicos, mentales y morales. Menoscaba la constitución del consumidor. Causa disentería, bronquitis y asma. Menoscaba el sentido moral e induce a la pereza. Embota el intelecto y produce insania, tanto temporal como permanente.

47 y 48. No. 49 y 50. No tengo conocimiento de tal uso.

  1. Buena parte de los malhechores son conocidos como consumidores habituales moderados de gunjah. A menudo me he encontrado, en mi experiencia como fiscal público, con casos en los que se sabía que los delincuentes habían usado gunjah o alcohol antes de la comisión del delito.

  2. Creo que una indulgencia excesiva en el gunjah incita a delitos no premeditados. No conozco casos en que haya llevado a frenesí homicida temporal.

  3. El gunjah es usado por criminales para fortalecerse a fin de cometer un acto premeditado de violencia u otro crimen, como dacoity, robo, etc.

  4. Nunca he oído de casos en que se haya hecho esto.

  5. El bhang, cuando se usa modificado por la mezcla de sustancias como azúcar, leche y especias, produce efectos más fuertes y más [ilegible] que cuando se usa solo.

  6. No puedo responder a esta pregunta.

  7. Creo que el actual sistema de administración de impuestos especiales respecto a las drogas del cáñamo funciona bien en conjunto.

  8. La planta del cáñamo no se cultiva para la producción de bhang en este distrito, pero su cultivo no debería, en mi opinión, ser controlado de ninguna manera.

  9. No tengo objeción al actual sistema de venta al por mayor o al por menor de gunjah. Según mi conocimiento, el charas y el bhang no se venden aquí.

  10. Creo que el impuesto sobre el gunjah es muy alto en relación con el alcohol. Sugiero un aumento del impuesto sobre el alcohol, que es incomparablemente mayor de los dos males. El cambio puede actuar beneficiosamente en interés de la moralidad.

  11. En mi opinión es necesario que haya distintas tasas de tributación para las distintas clases de gunjah. El chur o gunjah quebrado debería pagar el impuesto más alto, pues no contiene ramitas.

67 y 68. No.

  1. Se pide a la policía que informe antes de abrir una tienda en cualquier localidad. Creo que debería considerarse la opinión local sobre el asunto.

  2. La respuesta es «no» a la primera y a la última pregunta. El impuesto, creo, se paga realmente respecto al gunjah usado en este distrito.

  3. Evidencia de Basu Amrita Lal Rana, Kayasth, abogado, Juzgado del Juez y Talukdar, Khulna.

  4. He tomado cierto interés en este asunto y, por tanto, mediante la observación y la recolección de información, he llegado a conocer los asuntos respecto a los cuales se han formulado mis respuestas.

  5. La mayoría de estas definiciones pueden aceptarse para mi provincia.

  6. Mi información es que el bhang crece espontáneamente en todos los distritos de la Baja Bengala. Me dicen que en algunos distritos el gunjah crece espontáneamente.

  7. Se sabe que el bhang y el siddhi son la misma cosa. Se refieren exactamente a la misma cosa, con la diferencia de que el bhang, cuando está seco, se llama generalmente siddhi, pero el bhang en su estado no seco nunca se llama siddhi en esta parte de la provincia.

  8. El cáñamo silvestre crece generalmente en tierras bajas.

  9. El crecimiento del cáñamo silvestre es generalmente denso y a veces disperso.

  10. Por lo que sé, no hay cultivo de la planta del cáñamo en esta parte de la provincia.

  11. No, no lo son. Son de las mismas clases que los demás cultivadores agrícolas.

  12. (a) No. El cultivo no es común a todos los distritos.

(b) No lo creo.

(c) No lo creo, pues he visto plantas silvestres de gunjah crecer en algunos lugares de mi distrito.

  1. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) Sí.

  1. Por gente de clase baja.

  2. Sí, lo hace. No; no pierde del todo sus efectos. Con cuidado ordinario, se conserva bueno durante seis meses y a veces durante un año. La humedad es ciertamente una de las causas, pero no conozco ninguna otra causa. Un fumador de gunjah me ha dicho que la exposición al aire deteriora el efecto narcótico del gunjah. Creo que si se conserva hermético puede prevenirse el deterioro.

  3. El gunjah se usa generalmente para fumar, pero a veces se usa con fines medicinales.

  4. La gente de clase baja fuma gunjah. Rara vez lo usa la gente de clase alta. La proporción es en cualquier caso de dos por ciento. El charas es fumado por gentes de ambas clases. La proporción, según mi información, es muy pequeña, digamos de uno por mil. No hay localidad particular, pero, tras cuidadosa observación, he hallado que la gente de clase baja del norte del país es más adicta al fumado de gunjah que la de la baja provincia de Bengala.

  5. Ambos.

  6. El bhang se usa a veces para fumar por los fumadores de gunjah, cuando no tienen gunjah a su disposición. Me dicen que en raros casos algunas personas, por curiosidad, usan el bhang para fumar. Esto lo hace generalmente gente de clase baja.

  7. Algunas mujeres del norte del país comen bhang. Tanto la gente de clase alta como la de clase baja beben bhang. No se limita a ninguna localidad particular. La proporción puede ser de dos por ciento.

  8. Según mi mejor información, el uso de gunjah y bhang va en aumento. La única razón de ello que he podido averiguar es la abolición del sistema de outstill. Este sistema creó buen número de borrachos casi en todas las aldeas, pues el licor del país se vendía a muy bajo precio. Ahora que el licor ya no está disponible a bajo precio, estas personas han recurrido mayormente al uso de gunjah y bhang.

  9. Las clases trabajadoras son consumidoras habituales moderadas de gunjah. Los vagabundos y la gente de baja vida son consumidores habituales excesivos. La gente de clase alta son consumidores excesivos ocasionales.

  10. (a) Una anna al día (fumadores de gunjah). (b) Cuatro annas al día (ídem).

  11. (a) Sí.

(b) No.

(c) Sí.

§ 2. En alguna parte de esta provincia se toma bhang, o más bien se bebe, por gentes de todas las clases en pequeñas dosis el día de Dasera, es decir, el día en que termina la ceremonia del Durga Puja. Este uso del bhang no es esencial. Generalmente se toma en dosis tan pequeñas que nunca puede llevar a la formación del hábito. No es por lo demás perjudicial.

  1. Apenas se repara en el beber bhang, pero el consumo de ganja y charas se mira generalmente con odio. La opinión pública (social) es en todas partes enérgica contra él.

El sentimiento puede atribuirse a que los fumadores de ganja y charas son siempre de baja condición, carecen casi por completo de sentido del honor o del deber, son víctimas de muchas enfermedades repugnantes y suelen encontrar temprana muerte. No tengo noticia de costumbre alguna de adorar la planta del cáñamo en ciertas ocasiones por ciertas sectas del pueblo.

  1. A quienes beben bhang con fines medicinales, creo que les sería una privación grave renunciar al consumo de la droga. A los fumadores de ganja y charas les sería una privación, sin duda, por algún tiempo. Los bebedores de bhang probablemente sufrirían en salud y ánimo si hubieran de renunciar a su consumo. Los fumadores de ganja y charas sentirán alguna dificultad durante cierto número de días, pero después saldrían ganando en salud, de modo que la renuncia a su uso no será para ellos privación alguna.

  2. No creo factible prohibir el uso del bhang, pues a veces se usa o se bebe con fines medicinales, pero creo que el uso de ganja y charas puede prohibirse factiblemente. Podría consumirse ilícitamente. Ciertamente la prohibición ocasionará grave descontento entre los consumidores. Tal descontento nunca podrá llegar a constituir un peligro político. Creo que donde los medios lo permitan, la prohibición puede ir seguida del recurso a los estimulantes alcohólicos. Pero como las gentes que fuman ganja y charas son generalmente pobres, no hay mucha razón para temerlo.

  3. No.

  4. El fumar ganja produce efecto más temprano que el fumar charas.

  5. Sí.

  6. Los kabirajes prescriben bhang para ciertas enfermedades. El bhang se emplea en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  7. (a) El bhang es beneficioso en sus efectos como accesorio alimenticio o digestivo.

(b) A los consumidores habituales la ganja puede aliviar la fatiga.

(c) Nunca se emplea como febrífugo ni como preventivo de enfermedades en comarcas palúdicas e insalubres.

Me refiero al uso moderado ocasional en (a), y al uso moderado habitual en (b).

  1. No lo creo. El uso de cualquiera de estas drogas probablemente afectará la salud de sus consumidores.

  2. Sí.

  3. (a) El efecto es imperceptible. (b) Sí.

(c) Sí.

(d) No.

(e) Sí, a los consumidores habituales.

(f) De tres a seis horas.

(g) Sí, el consumidor siente languidez e inquietud. (h) Sí, lo produce.

  1. (a) El uso habitual moderado de ganja y charas produce efectos nocivos, físicos y mentales.

(b) Sí.

(c) Sí.

(d) Sí.

(e) Induce pereza y hábitos de inmoralidad hasta cierto punto.

(f) Embota el intelecto. El uso moderado de ganja rara vez culmina en locura, temporal o permanente.

  1. El uso habitual excesivo de ganja y charas produce generalmente locura, temporal o permanente.

  2. No.

  3. Los hijos de los usuarios habituales excesivos de ganja y charas se ven afectados por los hábitos de sus padres.

  4. La ganja y el charas son usados por las prostitutas. El uso moderado del cáñamo no tiende a producir impotencia.

  5. El uso excesivo del cáñamo tiende a producir impotencia.

  6. No. 52 y 53. Sí.

  7. No siempre, pero a veces. 55. (a) Sí. (b) Sí.

  8. No; el cultivo no debería ser controlado. No será factible.

  9. En mi provincia hay tiendas para la venta de estas drogas. Pueden consumirse en el local. Nunca debería permitirse el local de estas tiendas para el consumo de estas drogas.

  10. Nunca se consultan ni se consideran en modo alguno los deseos del pueblo antes de abrir una tienda en alguna localidad. Ciertamente, en un asunto como este, debería tomarse siempre en cuenta y considerarse la opinión pública local.

  11. Declaración de Basu Parges Narn CuarrEeRsen, brahmán, abogado, Satkhira, distrito de Khulna.

  12. Sí, en la subdivisión de Satkhira los tres artículos narcóticos obtenidos del cáñamo se conocen como sidhi, charas y ganja.

  13. Los pescadores (jelias, tiors, kahars, mehtars, domes, yasis) y los fakires (frailes hindúes y mahometanos) son fumadores de ganja. Cerca del 60 por ciento de los antedichos fuman ganja, pero quienes viven cerca de una zilla o subdivisión, es decir, en un lugar donde la ganja se halla fácilmente disponible, son proporcionadamente mayores fumadores que quienes viven en el interior.

  14. En esta parte del país se prefiere la ganja redonda.

  15. El bhang se usa a veces para fumar cuando no hay ganja disponible.

  16. Cerca del 90 por ciento de las gentes de las Provincias del Noroeste beben bhang, pero en Bengala solo un dos por ciento lo bebe.

  17. El uso de ganja y bhang va en aumento.

  18. El gasto medio de los fumadores de ganja es de una anna a dos annas diarias. El gasto medio de los bebedores de bhang es de dos pice a cuatro pice diarios.

  19. Generalmente se mezcla tabaco crudo con la ganja. Nunca se usa dhatura.

  20. Las mujeres, excepto las prostitutas, y los niños nunca suelen tomar ninguna de estas drogas.

  21. El hábito no se forma fácilmente, pero una vez formado es muy difícil de abandonar.

  22. En la comunidad hindú se bebe bhang el bijaya de la diosa Durga, es decir, el día en que el ídolo ha sido arrojado al agua. Es una costumbre social.

  23. Sí; el bhang es prescrito por los kabirajes nativos para muchas enfermedades. También lo emplean para preparar muchas medicinas.

  24. Sí; son inofensivas.

  25. Casi todos los malhechores son consumidores habituales moderados. Los ladrones, dacoits, etc., antes de cometer cualquier crimen, se preparan fumando ganja.

  26. Sí; los criminales, tomando una de estas drogas, se fortalecen antes de cometer cualquier crimen.

  27. No. El Gobierno debería consultar la opinión del pueblo antes de abrir una tienda en cualquier lugar. Generalmente se envía una petición al Colector de Rentas Internas, y se abre una tienda.

  28. Declaración de Basu Japupans Sanat, abogado y vicepresidente de la Municipalidad de Arrah.

  29. Las respuestas se fundan en experiencia e información personales, así como en hechos derivados de indagaciones entre consumidores, vendedores y otras personas que probablemente conocen el asunto.

  30. Las definiciones dadas por el doctor Prain pueden aceptarse para Behar. Los siguientes son los nombres hindi usados popularmente en la provincia por la gente común:—(a) bhang, (b) sabzi, (c) patti, (d) siddhi, (e) buti, conocida también como «Sheuji ka buti», es decir, una droga con la que se propicia al dios Siva, y que es la bebida favorita del dios Siva.

Los otros nombres aplicados a esta droga por las clases más refinadas y letradas son:—(a) bang (persa por bhang), (b) falak sair, (c) varakul khyal, (d) varakul kunb.

(b) y (c) son designaciones poéticas del bhang, que connotan los efectos producidos por la droga. (c) se compone de varak (hoja) y khyal (imaginación), es decir, una hoja que auxilia la imaginación. Es un hecho bien conocido que durante su influencia las ideas de uno se fijan en un objeto particular, y por el momento la mente se halla totalmente ausente de los demás objetos; de ahí que los jogis usen la droga para auxiliarse en su contemplación. (d) se compone de falak (cielo) y sair (caminar).

Esta designación indica el efecto de la droga al fijar la imaginación en cosas sublimes y significa literalmente una cosa que hace viajar la mente por el cielo.

No hay otros nombres para la ganja y el charas.

Las variedades de ganja se conocen por los siguientes nombres:—(a) chur (quebrada), (b) chipta (plana), (c) gol o pamri (redonda).

  1. El cáñamo crece en todos los distritos de Behar, Patna, Gaya, Shababad, Muzaffarpur, Darbhanga, Saran, Champaran, Monghyr y Bhagalpur.

En los seis últimos crece con mayor o menor abundancia.

  1. El cáñamo tiene dos nombres:—(a) ganja, (b) bhang.

  2. Clima húmedo y mojado y suelo suelto.

  3. Denso.

  4. No en mi provincia.

8, 9, 10, 11, 12 y 13 no requieren respuesta de mi parte, pues no hay cultivo en mi provincia.

  1. En estas provincias se prepara bhang, y no ganja ni charas.

  2. La ganja o el charas no se preparan en mi provincia, por lo que el método de preparación no puede precisarse. Para el bhang véase 16.

  3. Sí, el bhang puede prepararse de la planta del cáñamo dondequiera que crezca, y generalmente lo preparan las gentes en sus casas. No así la ganja y el charas.

  4. Por todas las clases.

  5. La ganja y el bhang, y por lo que alcanza mi conocimiento también el charas, se deterioran con la conservación y pierden su efecto con el tiempo. Pueden conservarse buenos con cuidado ordinario durante un año o poco más. La humedad y la exposición se consideran las principales causas del deterioro. La conservación en lugares secos y la preservación de la exposición pueden impedir el deterioro.

  6. La ganja y el charas se usan generalmente solo para fumar. La primera es usada a veces por los médicos hipocráticos en la preparación de aceites medicados para enfermedades de la piel. El charas nunca se usa así.

  7. El charas es usado por pocas gentes en estas provincias, en las ciudades mayores, por clases de mala reputación. La ganja por casi todas las clases, no estando libres de su uso las gentes ricas entre la clase alta. Es usada mayormente por rajputs, brahmanes, porteadores de palanquín y jornaleros, pero los jogis y nagas son especialmente devotos de esta droga.

  8. Se prefiere la ganja plana.

  9. Se usa charas extranjero, importado de Amritsar en el Punjab. 23. Nunca.

  10. El bhang es usado generalmente en este país por todas las clases a quienes el uso de licores espirituosos está prohibido por la religión o por superstición y prejuicio familiares, tales como brahmanes, rajputs y bhunihars. Los pandas de los templos son consumidores habituales y excesivos de bhang. Pero su uso no está en modo alguno restringido a ninguna clase particular, y los mahometanos, aunque no en la misma proporción que los hindúes, también usan bhang, si bien estrictamente prohibido por su religión. Más de la mitad de la población masculina adulta de cada localidad usa bhang.

  11. Esta es enteramente una cuestión estadística; pero el uso del bhang parece ir en aumento, debido al aumento del precio del vino.

  12. Esta es también una cuestión de estadísticas, pero conjeturo la proporción como sigue:—(a) 20 por ciento. (b) 15. (c) 50. (d) 10.

  13. Véanse las respuestas a las preguntas 20 y 24.

  14. (a) Ganja—Ración, 10 granos; 3 pies. anna.

  15. Con la ganja se mezcla ordinariamente khaini u hoja seca de tabaco. Se usan keora y atar para perfumarla, cuando la usan las gentes de clase alta que son lo bastante ricas para costearlo. Con el bhang se usa ordinariamente pimienta. En casos excepcionales se mezclan leche y azúcar con otras especias para añadir sabor y mitigar su efecto calórico. El azúcar, sin embargo, aumenta la intoxicación. El uso se limita al sexo masculino, excepto en casos de prostitutas.

Massala de bhang:—(a) sovf, (b) pimienta (negra), (c) semilla de pepino, (d) semilla de kakri, (e) semilla de kharbuza, (f) kabu, (g) kurfa, (h) hoja de rosa, (i) chota ilachi (cardamomo pequeño), (j) kasni, (k) almendra (aumenta la intoxicación).

  1. Solos lo mismo que en compañía, por hombres y mujeres (prostitutas); no por niños.

  2. Sí, se forma fácilmente, y es difícil abandonarlo; y la tendencia en el caso de cada droga es a convertirse en excesivo.

  3. Las siguientes festividades:—Holi, Dasahra, Siva-ratri, Basant Panchmi.

El uso es excesivo o moderado según los hábitos de los consumidores.

  1. El público considera deshonroso el uso de gunjah y charas. Los devotos de Siva estiman generalmente necesario tomar gunjah o bhang. La indulgencia en estas drogas inhabilita a uno para la vida activa a menos que obtenga alimento rico y sustancioso. La planta del cáñamo nunca es adorada.

»

Coste del bhang: ración, 45 granos; coste 3

  1. Sería una privación abandonar repentinamente el consumo para todos los consumidores, especialmente para los sadhus, de quienes se supone que obtienen ayuda material en su jog-sadhan y en la concentración de la mente.

  2. Es muy posible prohibir el uso del charas, especialmente en Behar, por cuanto lo usa un corto número de personas, y sólo en las ciudades, y muy raramente se entrega a él la clase respetable. No hay probabilidad, en el caso del charas, de que se use ilícitamente, pues no es una preparación local y sólo ha de importarse; y si se prohíbe su uso, habrá poco o ningún peligro de contrabando. Muy distinto es el caso del gunjah y del bhang. Los consumidores son numerosos y los usan invariable e invariablemente los sadhus, que son notoriamente tenidos en gran reverencia por el pueblo en general. La prohibición podría llegar a considerarse como una intromisión en sus libertades religiosas, y podría dársele una interpretación especiosa que acarreara peligro político. El uso ilícito del bhang nunca podrá impedirse. Crece silvestre en todos los distritos de Behar, y un esfuerzo por aplicar prácticamente la prohibición podría dar a aquellos a quienes se confía el deber un pretexto para la opresión. Muy probablemente la prohibición irá seguida del recurso a estimulantes alcohólicos y otras drogas. Puede que, por tanto, no sea factible prohibir el uso del gunjah y del bhang, y no puede menos de causar descontento, si no peligro político.

86 y 37. Así lo creo, pues el uso de estimulantes alcohólicos va ganando terreno a medida que se sacuden los grilletes de las supersticiones y los prejuicios bajo la influencia de la educación inglesa, y * aunque actualmente el vino es usado ilícitamente por aquellos a quienes la religión prohíbe su uso, las restricciones sociales se van eliminando gradualmente.

  1. No.

  2. El gunjah o el charas nunca se comen ni se beben.

  3. El bhang añejo lo usan a menudo los hakims y vaids para curar enfermedades del estómago; también se administra al ganado y a los caballos para conjurar los efectos del frío.

  4. El uso moderado confiere resistencia bajo el esfuerzo y conjura los efectos de la intemperie. El uso de estas drogas se considera a veces como febrífugo en distritos palúdicos o insalubres, pero no estoy seguro de hasta qué punto esta creencia se funda en hechos reales.

  5. No se ha sabido que el uso moderado del bhang cause gran daño, pero el gunjah y el charas son muy perniciosos, especialmente en el caso de hombres de cerebro débil.

  6. No, no por sí mismo.

  7. Refrescante, produce embriaguez, crea apetito. Los efectos posteriores son bostezos, dolor de articulaciones, letargo. La falta de gratificación subsiguiente produce ansia e inquietud.

  8. (b) Deteriora la constitución si no va acompañado de alimento sustancioso.

(c) Causa pérdida de apetito a la larga. (d) Se ha sabido que el gunjah causa bronquitis y asma.

(e) El gunjah endurece el intelecto y produce locura de un tipo violento, aunque generalmente de carácter temporal.

  1. Véase la última parte del nº 45. 47 y 48. No.

49 y 50. Creo que, aunque el uso largo y habitual de cualquier droga en una cantidad muy moderada puede no ser muy perjudicial, sin embargo estas drogas se usan no infrecuentemente para aumentar la potencia del coito; y la excitación temporal induce un hábito morboso y lleva a la indulgencia excesiva, y puede de ese modo provocar impotencia, si no se toma alimento nutritivo para contrarrestar los efectos del exceso y sostener la potencia. Lo usan las prostitutas.

51, 52 y 53. No.

  1. Sí, los criminales pueden usarlas para fortalecer sus nervios antes de la comisión de crímenes, pero el uso de drogas para tales fines es menos frecuente que el del vino.

  2. Sí, los criminales inducen a sus víctimas a participar de estas drogas, pero no puede lograrse el completo estupefacimiento en cada caso sin mezcla. El bhang puede provocar completo estupefacimiento incluso en cerebros fuertes, si la droga se cuece con pice corriente o cobre o se mezcla con dhatura.

  3. El efecto del bhang se aumenta cociéndolo con pice y mezclándolo con dhatura, y el del gunjah con la mezcla de khaini. Nada puedo decir sobre el charas.

  4. No creo que se coman o beban jamás.

Prueba oral.

Pregunta 1. — Mi edad es de casi 388 años. Soy Pleader y Vicepresidente de la Municipalidad de Arrah. Dejé el colegio en 1883 o 1884, y ejerzo desde 1886 como Pleader.

Pregunta 45. — En casos de intelectos naturalmente débiles, el gunjah, aun usado con moderación, puede causar locura temporal. Con esta excepción, la observación que he hecho bajo 45 (f) sobre la locura resultante del gunjah se aplica sólo al uso excesivo. Conozco un caso de un hombre débil y mal nutrido cuya locura se atribuyó al gunjah, y no lo tomaba en exceso. Tantos causas pueden estar obrando a la vez para causar la locura, que no podemos asignar con confianza una sola causa, y por eso empleo la palabra «atribuyó».

Pregunta 54. — Una persona que pretenda fortalecerse para cometer un crimen es probable que haga uso del embriagante al que está acostumbrada. Y aquellos casos en que se han usado licores espirituosos han llegado a mi noticia con más frecuencia que los casos en que se han usado las drogas del cáñamo.

Pregunta 69. — Según tengo entendido, nunca se consulta la opinión local en la ubicación de las tiendas.

En una ocasión, insté al Collector a cambiar el sitio de una tienda de licores que causaba obstrucción, y el Collector me escribió para que eligiera un nuevo sitio en consulta con el Excise Deputy Collector.

Según sé, no se me ha enviado ninguna carta consultándome sobre la ubicación de las tiendas de licores para el año; pero no quiero comprometerme en este punto. Creo que el único modo de obtener la opinión local respecto a la ubicación de las tiendas de gunjah sería consultar a las Juntas Locales y de Distrito.


Estos cuerpos representan verosímilmente las ideas, los deseos y los intereses de la población rural, y creo que en general así lo harían. La práctica diferiría, sin embargo, de la teoría en algunos casos, pero estamos obligados a suponer que así sería. Ciertamente los caballeros que se sientan en las Juntas no representarían las opiniones de los kahars y de las castas bajas similares que consumen las drogas. Tales clases no son, en mi opinión, competentes para juzgar el daño que la droga pueda causarles. Las Juntas Locales podrían proponerse averiguar las opiniones y los deseos de los consumidores, y en tal caso serían una representación suficiente de ellos.

  1. Declaración de Banu Gowrer Sunxer Roy, Kayasth, Secretario, Cuttack Print.

, tng Company, Cuttack.

  1. Largo trato con personas que usan las drogas y observación general.

  2. Sí. Los nombres locales son charas, ganja y bhang o patti; siendo la ganja de dos clases, desi o Gurjati (cultivada en los Tributary Mahals) y Calcutta (importada de Bengala). La distinción entre flat, round y chur no es muy reconocida por la gente de aquí.

  3. Sí, pero la charas está casi fuera de uso en la actualidad. En raros casos la ganja se pulveriza y se come con dulce.

  4. No.

  5. (2) Un pice o tres pies.

(6) Aproximadamente una anna.

  1. (a) Hoja de tabaco, de cualquier clase.

El ingrediente principal o indispensable del bhang massala es la pimienta negra (golmirich); otras especias, como anís, macis, clavo, etc., se añaden según el gusto.

(2) No tengo conocimiento.

  1. Solo la ganja se fuma en compañía por hombres adultos; los niños no consumen droga alguna.

  2. Sí, y se abandona con la misma facilidad. No existe tal tendencia necesaria a menos que un hombre elija entregarse al exceso en el caso del consumo de ganja fumada únicamente.

  3. La única costumbre religiosa entre los bengalíes es tomar un poco de bhang el día de Bijaya (último día de Durga Puja). No existe tal costumbre en Orissa. Donde prevalece la costumbre se usa con mucha moderación, y no es probable que forme hábito ni inflija daño alguno.

  4. Ninguno en absoluto, y no es probable, porque el alcohol es demasiado caro y está prohibido por la religión hindú. Por el contrario, algunas personas recurren a las drogas de cáñamo para abandonar el consumo de licor.

  5. La charas, como se ha dicho arriba, no se usa ahora.

El efecto de fumar ganja es inmediato pero transitorio, mientras que la intoxicación del bhang dura unas doce horas.

  1. Solo la ganja se usa para fumar, y creo que es más perjudicial que beber o comer bhang. Pienso que fumar ganja afecta los pulmones, pues he visto a personas que la usan en exceso toser constantemente y arrojar materia mucosa espesa. También conozco a dos personas que, fumando ganja habitualmente, se volvieron locas.

  2. Solo el bhang se usa como droga medicinal por todos los médicos nativos sin distinción. No tengo conocimiento de que se use para enfermedades del ganado.

  3. (a) Generalmente se cree que el uso de ganja o bhang promueve el hambre y ayuda a la digestión.

(b) He visto que los porteadores de palanquín, barqueros, etc., que usan ganja son capaces de hacer su trabajo bien después de tomar una dosis cuando se les requiere trabajar horas extraordinarias.

(c) y (d) No tengo conocimiento especial.

  1. Considero inocuo el uso moderado de ganja o bhang, especialmente el de este último. El bhang es conservado por muchos como medicina doméstica para toda clase de afecciones intestinales y dolores cólicos, y como bebida refrescante en la estación calurosa. En efecto, algunos llegan a decir que la restricción de la venta de bhang por el Departamento de Impuestos Especiales ha privado a muchos de una cura pronta en casos de afecciones intestinales e incluso de cólera. Esta creencia popular y las restricciones indebidas del departamento contribuyen, me temo, a mantener el comercio ilícito de bhang.

  2. Las personas que usan ganja o bhang dicen que se sienten reconfortadas después de tomar una dosis, y se quejan de falta de apetito y de embotamiento si se ven privadas de ella por mucho tiempo. Mis observaciones me llevan a pensar que la intoxicación debe ser de naturaleza leve, pues la generalidad de los fumadores de ganja parecen tranquilos y hablan con propiedad bajo la influencia de la droga, y la falta de gratificación posterior no parece producir ninguna inquietud insoportable.

  3. No tengo conocimiento de tales efectos.

  4. Ya he dicho que conozco dos casos.

En uno de ellos, el fumador de ganja, un sastre, solía tener accesos periódicos de locura que duraban cada vez una semana aproximadamente, a intervalos de dos o tres meses. Después de algunos años los accesos sobrevenían a intervalos más largos hasta que murió a la edad de unos 40 años. El otro fumador de ganja era un moharrir en el tribunal. De pronto renunció a su puesto y enloqueció. A los pocos meses uno de sus amigos lo tuvo bajo custodia en su casa durante dos o tres meses y no se le permitió fumar. Se restableció. Un día salió y fumó ganja y se volvió tan loco como antes. Aún vive y vive de la mendicidad.

47 y 48. No tengo razón para pensarlo.

  1. No puedo decirlo; pero sé que varias medicinas nativas destinadas a ese fin contienen bhang como uno de los principales ingredientes. Muy pocas prostitutas usan ganja o bhang. Nunca he oído que el uso del cáñamo produzca impotencia.

  2. No tengo conocimiento de mezcla alguna con ganja o bhang.

  3. Creo que cuando la ganja se come o se bebe el efecto es el mismo que el del bhang, con la única diferencia de que es más embriagante.

En conclusión, no tengo otra información que dar. Soy de opinión que el hábito de usar drogas de cáñamo va en disminución y que los medios adoptados por el Departamento de Impuestos Especiales son suficientes para contener su crecimiento. La abolición o la restricción indebida sería considerada un agravio y causaría un sacrificio innecesario de rentas al fomentar el contrabando, y podría llevar a las personas adictas a estas drogas a recurrir a sustancias embriagantes más perjudiciales.

  • Fue invitado a asistir a una reunión de la Comisión para examen oral, pero no compareció.
  1. Declaración de Basu Gurupayal Singa, Kayasth, Magistrado Honorario, Comisionado Municipal y Secretario, Sociedad de Abstinencia Total, Comilla, Tippera.

  2. He consultado a muchos fumadores de ganja y a médicos nativos y tengo alguna experiencia con respecto a la cual se formulan mis respuestas.

  3. El bhang lo prepara generalmente la gente en sus casas. Se prepara de la planta silvestre del cáñamo. La ganja o charas no se prepara de la planta silvestre.

  4. La charas no es usada por la gente de este distrito; la ganja se usa solo para fumar.

  5. Se prefiere la ganja flat para fumar.

  6. El bhang es usado para fumar por los fumadores de ganja cuando la ganja no está disponible o cuando no pueden pagarla.

  7. Las clases bajas beben bhang como medicina para la disentería.

  8. El uso de ganja va en aumento en este distrito. No hay restricción para su venta. Es fácilmente asequible. En los últimos años apareció un dios llamado Tinnath, y es adorado por la gente como el dios de la ganja. Los fumadores de ganja se sientan generalmente juntos, cantan y fuman ganja, y así el número de fumadores de ganja va a aumentar, pero está confinado a las clases bajas.

  9. Es muy difícil averiguar la proporción de las diferentes clases de consumidores de ganja, pero el número de consumidores excesivos habituales va en aumento.

  10. Las clases bajas que son cultivadores apenas se acostumbran a ella. Pero los que sirven bajo otros y tienen tiempo libre se unen generalmente a los adoradores de Tinnath, lo que lleva a la práctica.

  11. (2) Consumidores habituales moderados de ganja, tres a cuatro pice por día.

(2) Consumidores excesivos habituales, cinco a seis pice por día.

  1. La dhatura no se usa ni se mezcla con ganja. El bhang massala no se vende aquí.

  2. Una cuarta parte de los fumadores de ganja lo practica en soledad y tres cuartas partes en compañía. Está principalmente confinado al sexo masculino. No es usual que los niños consuman ganja o bhang.

  3. Sí.

  4. Existe una costumbre religiosa conocida como Tinpath mela en la que la ganja es esencial para el culto del dios Tinnath. Es generalmente moderada. Lleva a la formación del hábito.

  5. La opinión pública es fuertemente contraria a ello. El uso de ganja está generalmente en descrédito. La palabra ganjakhor (es decir, comedor o fumador de ganja) es ahora un término usado por la gente hacia los malos caracteres. Es ahora un término abusivo. Ella (la ganja) es muy perjudicial para la salud. Estropea el organismo y a veces lleva a la locura. No existe costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  6. No creo que fuera una privación seria para los fumadores de ganja renunciar al consumo.

  7. Sería factible prohibir el uso de ganja. La prohibición puede hacerse efectiva deteniendo la importación. No hay probabilidad de que la droga sea consumida ilícitamente. La prohibición puede ocasionar descontento entre los consumidores, pero tal descontento no equivaldría a un peligro político. La prohibición de la ganja puede ser seguida del recurso al bhang, pero no a los estimulantes alcohólicos.

  8. El bhang es prescrito por los médicos nativos como medicina en casos de dispepsia, disentería y diarrea, pero solo lo usan las clases bajas.

  9. Los sanyasis usan ganja para aliviar la fatiga o para darse resistencia bajo severa exposición.

  10. La ganja no es beneficiosa en ninguna etapa de la vida. Ni siquiera su uso moderado es inocuo.

  11. Los fumadores de ganja permanecen generalmente irritables. Maltratan a sus hijos, esposas y vecinos. Cometen delitos ante la menor provocación.

  12. La ganja produce intoxicación incluso con el uso moderado. La falta de gratificación posterior produce anhelo o inquietud.

  13. El uso habitual moderado de ganja produce efectos nocivos. Deteriora la constitución y causa disentería. También deteriora el sentido moral o induce pereza o hábitos de inmoralidad, y produce locura temporal.

  14. El uso de ganja tiende a producir impotencia.

  15. Hay tiendas con licencia para la venta de ganja y bhang.

  16. Siempre que se abre una tienda en cualquier localidad, los deseos de la gente no son consultados ni considerados de manera alguna. La opinión pública debería ser considerada antes de que se abra una tienda en cualquier localidad.

  17. Declaración de Rai Bahadur Ras Kumar Sarvadhikari, Secretario, British Indian Association, Calcuta.

En respuesta a su carta n.º 24, de fecha 10 de agosto último, tengo el honor de presentar adjunto, por instrucción del Comité Directivo de la British Indian Association, las opiniones del Comité sobre algunos de los puntos relacionados con el consumo de drogas de cáñamo y sus efectos, sobre los cuales se ha solicitado una expresión de sus opiniones. La información y la opinión que el Comité está en condiciones de dar se han expuesto frente a las diversas preguntas contenidas en el cuestionario. Como ninguno de los miembros del Comité está en condiciones de dar más información sobre el asunto, el Comité no puede nombrar un representante que desee ser examinado oralmente por la Comisión.

  1. El Comité de la Asociación se compone, entre otros, de un gran cuerpo de terratenientes que tienen oportunidades de obtener información respecto de la extensión y el efecto del uso del cáñamo entre las personas de sus fincas. Como miembros influyentes de la sociedad tienen también todos los medios de conocer la extensión del consumo de las drogas entre sus compatriotas y sus resultados.
  • Invitado a asistir a una reunión de la Comisión, pero no compareció.
  1. La definición del doctor Prain de las drogas y los nombres dados por él pueden aceptarse como correctos. Las drogas se conocen en Calcuta y sus alrededores como siddhi o bhang, charas y ganja.

  2. La planta del cáñamo crece abundantemente en Rajshahi, Bhagalpur, Mirzapur, Ghazipur y otros distritos. Aunque se la deja completamente sin cuidado, la planta crece silvestre en todos los lugares de la Baja Bengala dondequiera que las semillas hayan sido arrojadas por quienes no se cuidan de comerlas con las hojas.

  3. En Calcuta y sus alrededores la planta es conocida como siddhi y las hojas como shabji o bhang.

  4. Fácilmente se advierte que un suelo húmedo es favorable al crecimiento de la planta. En la Baja Bengala, en los lugares donde el suelo es laterítico, las plantas dispersas no son tan comunes como en los suelos aluviales húmedos.

  5. La planta crece bien tanto densa como dispersa.

  6. En el distrito de Rajshahi se cultiva el cáñamo para todos los fines mencionados en esta pregunta.

En ningún otro lugar de Bengala se cultiva en tan gran escala, pero en Bogra y Dinajpur hay una considerable extensión dedicada al cultivo del cáñamo.

  1. La información del Comité es que los cultivadores de cáñamo no forman una clase especial.

  2. Todos los productos del cáñamo se preparan en el distrito de Rajshahi.

  3. La descripción que hace Sir William O'Shaughnessy del proceso para preparar las preparaciones destinadas a fumar, comer y beber parece al Comité bastante correcta. Las cantidades que se usan a la vez son, sin embargo, mucho menores en Bengala que las que él menciona.

  4. El bhang lo prepara generalmente la gente en sus propias casas. Las hojas de la planta, dondequiera que crezca, pueden usarse para este fin.

El ganja y el charas, sin embargo, no pueden prepararse a partir de la planta silvestre dondequiera que crezca.

  1. Las tres drogas se deterioran si se conservan por más de unos seis meses. Se enmohecen y pierden no solo su aroma sino (según dicen quienes las usan) también sus propiedades activas. La conservación en frascos bien tapados y el exponerlas al sol durante varias horas de vez en cuando impiden el deterioro.

  2. El ganja y el charas se usan únicamente para fumar.

  3. Los porteadores de palanquín, los cavadores de tierra, los serenos, los pescadores, los ascetas y otras personas que ejercen ocupaciones que implican trabajo manual duro o exposición a las inclemencias del tiempo son más dados a fumar ganja que las personas de otras ocupaciones de la vida. Algunos, incluso de las clases más acomodadas, contraen a veces el hábito de fumar ganja, pero su número es inferior a uno entre mil fumadores de clase baja. Entre los hombres acomodados el hábito está menos extendido en la Baja Bengala que en Bihar. El charas rara vez lo fuman los hombres de clase baja. Es demasiado caro para ellos.

Incluso entre las clases más acomodadas, el uso del charas, aunque en otro tiempo fue más extenso, disminuye ahora.

  1. La variedad redonda de ganja es la que se usa habitualmente.

  2. El Comité no tiene conocimiento de que el bhang se use alguna vez para fumar.

  3. El bhang lo comen y beben mayormente gentes del norte del país. En la Baja Bengala la mayor proporción de consumidores consiste en ascetas, comerciantes y mercaderes del norte del país y otras personas acomodadas, y también hombres de la clase darwau. Entre la gente misma de la Baja Bengala la proporción no excede de uno entre mil.

  4. El uso del charas está ciertamente en disminución. Es difícil decir si el uso del ganja y del bhang disminuye. Quienes han sufrido por el uso de licores espirituosos, o no pueden pagarlo, encuentran en el ganja o el bhang un sustituto barato y menos dañino.

  5. La cantidad de bhang que usan los consumidores moderados no excede de dos tolas al día, pero el promedio suele ser solo de media tola al día o incluso menos. Un consumidor excesivo comería hasta cuatro tolas al día. La ración moderada de ganja es de un cuarto de tola al día. El límite extremo de los fumadores empedernidos es, en casos excepcionales, de dos tolas al día.

  6. En la Baja Bengala el ganja y el charas rara vez los fuman mujeres o niños. Las mujeres que padecen afecciones crónicas de los intestinos recurren al uso del bhang o del opio cuando otros remedios resultan ineficaces.

  7. El hábito de consumir ganja o charas no se forma fácilmente. El uso de cualquiera de los dos es siempre repulsivo al principio, pero una vez formado el hábito es difícil dejarlo, aunque no tanto como dejar un hábito de beber licores. El hábito de comer bhang se forma comparativamente con más facilidad, pero es uno que puede abandonarse mucho más fácilmente que el ganja o el charas. No hay en el caso de ninguna de estas drogas tendencia a que un hábito moderado derive en exceso.

  8. La única costumbre que afecta el uso de estas drogas es la del uso del bhang el día de Bijaya, después de que el Durga Thakur ha sido sumergido en el agua. La costumbre, que prevalece más especialmente en la Baja Bengala, es del todo inofensiva. Generalmente se cree que es esencial, pues se considera que tiene la sanción de la religión y la droga forma parte de la ofrenda hecha al Thakur el último día de la Puja, pero el bhang nunca se usa en exceso en la ocasión y nunca conduce a la formación de un hábito.

  9. El uso habitual de cualquiera de las drogas siempre ha sido mirado con desagrado, como lo es el de cualquier otro narcótico. A los consumidores se los considera generalmente hombres propensos a irritarse fácilmente, y por ello no se les ofende con facilidad.

  10. Sería una grave privación para varias clases de consumidores si se les obligara a renunciar al uso de las drogas. Las personas que padecen afecciones crónicas de los intestinos o falta de apetito, por ejemplo, quedarían privadas de un remedio valioso si se les impidiera tomar su ración diaria de bhang; las personas que tienen que trabajar al sol, mantenerse despiertas por la noche o realizar trabajos manuales duros quedarían privadas no solo de una valiosa ayuda para su trabajo sino de lo que debe considerarse una necesidad de la vida para hombres de su ocupación, si se les impidiera fumar su dosis habitual de ganja.

  11. Una prohibición obligatoria del uso de las drogas causaría gran miseria a los consumidores y los haría seriamente descontentos. El número de consumidores no es lo bastante grande para justificar ninguna aprensión de peligro político, pero sería erróneo crear tales descontentos y privar a un gran número de hombres pacíficos y miembros útiles de la sociedad de sus breves ratos de goce en medio de los trabajos, cuidados y ansiedades de la vida.

El uso de las drogas es para ellos una necesidad tan grande que sería prácticamente imposible prohibir su uso. Un difunto miembro de la Junta de Rentas, el señor Money, observó con razón: «El hecho de que 600 hombres en una aldea prefieran beber agua no es razón para impedir que los 200 restantes obtengan otra bebida si la desean. Sería cuestionable hasta qué punto sería justo establecer tal tiranía de la mayoría.» Si se prohibiera el consumo del cáñamo, habría consumo ilícito en gran medida y la misma prohibición quizá estimularía a personas que de otro modo se habrían mantenido apartadas a entregarse al uso de las drogas. El cáñamo lo usa un gran número de hombres que evitan el alcohol por razones religiosas y sociales, y que quizá nunca lo usarían como sustituto del cáñamo.

  1. Lejos de usarse el alcohol como sustituto del cáñamo, la gente usa gustosamente el cáñamo como sustituto del alcohol. Es más barato y se cree que no es tan perjudicial para la salud ni tan ruinoso para los individuos. Sin embargo, debe admitirse que es difícil decir si un hombre que ha contraído el hábito de tomar estimulantes fuertes todos los días, cuando se ve obligado a abandonar su ración habitual de bhang o ganja, no recurrirá al uso de bebidas alcohólicas incluso a costa de sus convicciones religiosas.

  2. Generalmente se cree que fumar ganja y charas es más perjudicial que comer y beber bhang. Fumar tiene un efecto más fuerte y es más propenso a llevar al exceso que comer bhang.

  3. Tanto el bhang como el ganja se prescriben por sus cualidades medicinales. Forman ingredientes de varias medicinas conocidas y estándar en la farmacopea hindú. El bhang se usa también en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  4. Tanto el bhang como el ganja poseen propiedades valiosas. Ambos son aperitivos. El bhang es beneficioso en casos de diarrea crónica; ambos proporcionan refrigerio bajo severo esfuerzo, exposición e fatiga; y las tres drogas se usan como valiosos afrodisíacos. Las clases de hombres que suelen usar ganja y bhang para obtener resistencia se mencionan en la respuesta 20. Con fines medicinales el bhang y el ganja los usan hombres de todas las clases de la comunidad.

  5. El uso moderado de ganja y bhang no solo es inofensivo sino positivamente beneficioso para las clases de hombres mencionadas en la respuesta 20.

  6. Salvo que se dice que los consumidores de bhang y ganja son más irritables y propensos a ofenderse más fácilmente que otros, generalmente hablando son inofensivos para sus vecinos.

  7. El efecto inmediato del uso moderado de bhang y ganja es que produce refrigerio y exaltación. A los consumidores habituales no les produce embriaguez. No calma el hambre; por el contrario, crea apetito.

El efecto no dura más de dos o tres horas y no hay efectos posteriores.

  1. El uso habitual moderado de ganja y bhang no deteriora la constitución, ni perjudica la digestión, ni el pecho, ni el sentido moral, ni el intelecto. Se sabe que el ganja produce locura, pero solo cuando se toma durante algún tiempo en exceso o por muchachos o jóvenes no suficientemente fuertes para resistir sus efectos.

  2. No hay fundamentos para creer que exista un anhelo hereditario por el uso de ninguna de estas drogas.

  3. Tanto el bhang como el ganja se usan como afrodisíacos. Así lo usan solo los hombres, aunque se sabe que las prostitutas han fumado ganja. El uso de ganja y bhang como afrodisíacos no es más perjudicial que su uso como exaltantes.

  4. Sería injusto relacionar el uso de estas drogas con el crimen como causa y efecto. Por el contrario, es creencia general que quienes fuman ganja o usan bhang son hombres de corazón abierto que gozan de la felicidad de los demás y se complacen en ver felices a los otros.

  5. La única sustancia que suele mezclarse con el ganja es el tabaco con el fin de mejorar el aroma.

  6. El cultivo de la planta del cáñamo no debe ser controlado. Apenas sería factible.

  7. No se consultan los deseos de la gente antes de abrir una tienda en una localidad. Pero eso es innecesario. El licenciatario es el mejor juez para determinar si hay demanda de una tienda en cierta localidad.

  8. Evidencia de Umacatt Ray, brahmín, abogado y secretario de la rama de Jalpaiguri de la Asociación India.

  9. La fuente de mi información se basa en parte en mi experiencia y en parte en la información que he recibido de vez en cuando de las personas interesadas.

  10. Las definiciones de bhang, charas y ganja, tal como las da el doctor Prain, tienden a mostrar que se obtienen de la misma planta, lo cual no es el caso. En esta vista del asunto, creo que las definiciones no son claras y no pueden, por tanto, aceptarse. Los productos se conocen localmente como bhang o siddhi, charas y ganja.

  11. La planta del cáñamo, conocida como bhang, crece espontáneamente en casi todos los distritos de la provincia, y abunda en Rangpur.

  12. La planta del cáñamo se conoce como bhang o siddhi y ganja. No se refieren a la misma planta.

  13. La naturaleza del crecimiento es diferente en distintos distritos. He visto su crecimiento ordinariamente denso en el distrito de Rangpur.

  14. (2) Sí.

Naogaon, en el distrito de Rajshahi; Baluchara, en el de Bogra, y Mahadebpur, en el de Dinajpur. El cultivo en Naogaon es extenso.

  1. Sí. Según mi conocimiento, el cultivo se limita a los lugares de los distritos mencionados en la respuesta a la pregunta 7.

  2. (a) Sí.

(3) Sí.

(c) Sí.

La misma respuesta que la dada a la pregunta 7 con respecto al ganja.

  1. (a) Sí. (4) Sí.

(c) No.

  1. Sí.

  2. El ganja se emplea para fumar y con fines medicinales.

  3. El ganja, aunque lo usan casi todas las clases de personas, lo usa de manera amplia y ordinaria la clase trabajadora inferior y los sanyasis.

El charas solo lo usan unos pocos, pues cuesta más que el ganja.

  1. El chur es, sin duda, preferido; pero, a falta de medios, se usa ordinariamente el ganja plano.

  2. Según alcanza mi experiencia, el bhang no se usa para fumar.

  3. Las clases media e inferior de la población, y un número muy pequeño de ellas, beben bhang.

  4. En cuanto a la disminución, creo que se debe principalmente a los efectos nocivos que producen en la constitución de los hombres, y en parte también a la pobreza a que se han visto reducidas las clases inferiores.

  5. Ordinariamente se mezclan con el bhang leche y azúcar o gur para hacer la mezcla agradable al paladar y un poco más estimulante; a veces se mezclan con dicha mezcla raíces de calabaza (lau) y semillas de dhatura con el fin de aumentar el poder embriagador del bhang.

  6. El consumo de bhang y ganja se limita principalmente al sexo masculino. Los niños toman a veces bhang con fines medicinales.

  7. Sí.

  8. En algunas localidades en que se consume bhang durante ciertas fiestas religiosas, como Bijaya Dasami y Chayet Sankranti, el consumo se consideraba antiguamente esencial, pero ya no lo es.

Siempre es moderado.

No, no es probable que conduzca a la formación del hábito.

  1. El consumo de cada una de estas drogas se considera generalmente malo. La opinión pública es contraria al uso del ganja. El uso de dicha droga y del charas está generalmente en descrédito por inmoral y ruinoso para la salud así como para las facultades intelectuales. Los fumadores habituales de ganja y charas se vuelven generalmente depravados e indiferentes a su salud y a sus perspectivas mundanas.

  2. Creo que no; pero una privación repentina a los consumidores habituales puede ocasionarles enfermedades graves. La razón es esta.

Ninguna de las drogas es esencial para el mantenimiento

de la vida humana, salvo cuando se usa con fines medicinales.

  1. Así sería en el caso del ganja y del charas, excepto en los casos en que su uso lo prescriba el médico para el tratamiento de alguna enfermedad particular. Creo que hay mucha probabilidad de que dichas drogas se consuman ilícitamente si se prohíbe su consumo. La prohibición ocasionará, sin duda, un grave descontento entre los consumidores durante algún tiempo, pero el descontento, creo, no llegaría a constituir un peligro político.

Hay toda probabilidad de que la prohibición vaya seguida del recurso a estimulantes alcohólicos u otras drogas, que son menos perjudiciales para la salud y la vida de los hombres. El bhang lo prescriben los kavirajes (médicos nativos) a causa de sus cualidades medicinales.

He visto a muchas personas que padecían disentería y trastornos intestinales tomar bhang bajo las

direcciones de los kavirajes. El bhang lo usan también los kavirajes en la preparación de medicamentos para la disentería, la grihini (disentería crónica) y la diarrea. Yo mismo tuve que usar tales medicamentos durante algún tiempo para afecciones similares.

El ganja también lo prescriben, aunque muy raramente, los médicos nativos. El bhang se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  1. (c) Bhang. (4) y (c) Ganja.

Cerca de la mitad de la clase trabajadora dura y de la clase inferior usa ganja para los fines indicados en (2) y (c). Me refiero al uso habitual moderado. Sé que casi todos los coolíes trabajadores de los jardines de té, la clase de los mutea (portadores) y los kustiwalas (gimnastas nativos iletrados) usan ganja para dichos fines. Los pescadores usan también ganja para darse resistencia bajo severas exposiciones.

  1. La respuesta a esta pregunta depende del estado relativo de salud del consumidor y de las cualidades de las drogas. Para un hombre perfectamente sano, considero inocuo el uso moderado de pasta de bhang con agua, pues es calmante y tiene la virtud de dar tono al estómago y aumentar la capacidad de actividad. Lo he observado en personas que lo usan.

  2. Sí.

  3. No puedo decir cuál sea el efecto inmediato del uso moderado de ganja en el consumidor habitual, pero me dicen que es refrescante. No produce embriaguez, aunque deja al consumidor un poco achispado en el momento. Los efectos duran hasta que el consumidor se va a la cama y se duerme.

El efecto del uso moderado de pasta de bhang con agua es refrescante, y también crea apetito.

  1. (a) El uso moderado de ganja produce depravación mental y moral.

(2) Sí. (c) Sí. (d) Sí. (e) Embota el sentido moral en algunos.

(f) No.

(g) Sí; he visto a muchas personas deficientes en el dominio de sí mismas, por intelectos debilitados, caer víctimas del uso excesivo de ganja a partir del uso moderado y morir al fin de tisis y disentería. Cabe señalar aquí que conozco a cuatro o cinco personas de rango medio que solían fumar ganja moderadamente, digamos una vez al atardecer y otra a la hora de acostarse, y murieron al fin de tisis y disentería.

  1. El uso excesivo de ganja produce flaqueza física, depravación mental y moral. Daña las funciones digestivas y a menudo produce disentería y tisis o asma. Daña también el sentido moral e induce a la pereza y, a veces, a hábitos de inmoralidad. Embota también el intelecto y a veces produce locura temporal. Los síntomas pueden reproducirse por el uso de las drogas tras la liberación de la reclusión. Conozco un caso particular relacionado con este asunto. El bhang también afecta al cerebro si se toma en exceso.

  2. El bhang y el ganja se usan así.

Sí, lo usan las prostitutas.

Sí, pues el consumidor es propenso a caer víctima del uso excesivo, que a la larga produce los efectos nocivos consiguientes en los consumidores

y le acarrea pobreza y ruina. Me han dicho algunos de los consumidores de ganja que el ganja tiene tendencia a producir, y finalmente produce, impotencia en el caso de uso excesivo.

  1. El uso excesivo de ganja y bhang tiene relación con delitos relativos a la propiedad, a la vida humana y a la paz pública. El fumador excesivo, habiendo agotado sus recursos y teniendo aún un fuerte anhelo de usar ganja, ha de satisfacerlo por medios lícitos o ilícitos, y tiene por tanto que procurarse dinero mediante el robo, y es propenso a cometer alteraciones de la paz y delitos relativos a la vida humana cuando está bajo la influencia de la droga.

  2. Sí. No, no conozco ningún caso.

  3. Declaración de Babu Akshay Kumar Maitra, Secretario de la Asociación de Rajshahi,

Abogado, Juzgado del Juez, Miembro de la Junta

del Distrito de Rajshahi, Comisionado,

Municipalidad de Rampur Boalia.

  1. Como habitante de Bengala y residente de Rajshahi, he tenido algunas oportunidades de observar el consumo y los efectos de las diversas drogas del cáñamo usadas por la gente de mi propio país. Como abogado que ejerce en el Distrito de Rajshahi desde agosto de 1885, he tenido ocasión de asistir a los Tribunales Civiles y Penales de Naogaon, la sede del ganja mahal, lo que me dio algunas oportunidades de observar el cultivo y la fabricación del ganja. Como Secretario de la Asociación de Rajshahi y Miembro del Subcomité de la Junta del Distrito de Rajshahi nombrado para considerar las preguntas circuladas por la Comisión India sobre las Drogas del Cáñamo, he tenido algunas ocasiones de hacer ciertas indagaciones respecto a la venta, el consumo y los efectos de las diversas drogas del cáñamo en uso en este distrito. Mis respuestas se basan principalmente en tales indagaciones y observaciones personales.

  2. Por observaciones personales e indagaciones hechas por mí de tiempo en tiempo, hallo que las definiciones dadas en esta pregunta pueden aceptarse sin riesgo para la provincia de Bengala. No he encontrado ninguna diferencia científica entre una planta de bhang y una de ganja. La única diferencia consiste en que, mientras el bhang se produce a partir de plantas silvestres macho y hembra que crecen espontáneamente en casi todas las partes de Bengala, el ganja se produce solo a partir de las plantas hembra cultivadas, habiéndose destruido cuidadosamente los machos en una etapa temprana de su crecimiento.

En el ganja que se vende en toda Bengala, siempre he notado la presencia de frutos maduros o semillas, lo que muestra que, por cuidadosamente que los cultivadores destruyan los machos, no pueden poner enteramente fin a la fertilización. Esto puede deberse a varias causas. Puede dar lugar a la suposición natural y a priori de que no todos los machos son destruidos con éxito, o, admitiendo que lo sean, que las flores masculinas anormales en las plantas hembra causan esta fertilización.

El ganja consiste en las puntas floridas secas de plantas de cáñamo hembra (Cannabis indica) cuidadosamente cultivadas, que se han cubierto de resina por no haber podido granar semillas libremente. Este objeto se logra retardando el curso de la fertilización libre mediante el deshierbe de los machos.

El ganja puede clasificarse así:

Redondo | Chur, Chepti, Chepti, Motadal, Mihida.

El ganja, así como su cultivo y fabricación, no parece haber sido muy conocido por la gente de Rajshahi hace más de tres generaciones. He oído a la generación actual de cultivadores que su cultivo en Rajshahi data de sus abuelos. Se dice que el cultivo del ganja fue introducido en Rajshahi por algunos de los vendedores de ganja de Kushtea. Soy natural de la subdivisión de Kushtea; pero nunca he oído que existiera ningún cultivo de ganja allí en ningún momento de su historia. Durante el siglo pasado, Jessore, o, más propiamente hablando, partes de las parganas de Ram Chandrapur y Taragoonia, en el célebre Chakleh Bhusna, producían casi todo el ganja que entonces se usaba en Bengala. Aún vienen expertos de Jessore a Rajshahi para ayudar a los cultivadores a cultivar y fabricar ganja.

El ganja se conoce localmente por su conocido nombre.

La variedad quebrada se llama chur, la variedad redonda se llama gol o Jessoria kolee, y la variedad plana se llama chepti (motadal o mihidal, según que las ramitas sean gruesas o delgadas). El charas se llama localmente por ese nombre, y el bhang se llama bhang así como siddhi. Algunos sanyasis y médicos de clase superior lo llaman también bijaya.

  1. La planta del cáñamo crece espontáneamente en toda Bengala. La he notado en Nadia, Pabna y partes de Rajshahi; pero me han dicho que las tierras altas y secas de Barind, en el norte de Rajshahi, no crían esta planta. Siempre he notado como un hecho que esta planta se ve crecer espontáneamente en y alrededor de las aldeas y no en los campos de fuera. Esto me lleva a suponer que su crecimiento, ahora silvestre y espontáneo, pudo haber sido inducido en otro tiempo por el uso de bhang importado por la gente, que, tras usar las hojas, nunca se cuidó de las semillas que arrojaba cerca de sus casas.

  2. Esta planta del cáñamo se llama bhang o siddhi y, como ya he observado, no se halla base científica para distinguirla de una planta que produce ganja bajo cuidadoso cultivo y destrucción de las plantas macho. Las hojas de la planta silvestre son, sin embargo, ligeramente más largas y anchas que las del ganja cultivado: esta es aproximadamente la única diferencia notable.

  3. No he tenido ocasión de hacer experimentos para determinar qué condiciones especiales de clima, suelo y altitud sobre el nivel del mar son necesarias para el crecimiento del cáñamo silvestre. Se observa que las plantas silvestres crecen con exuberancia en casi todas las aldeas de Bengala, dondequiera que haya un suelo húmedo bajo un fuerte sol.

  4. Su crecimiento es ordinariamente denso.

Esto se debe, quizá, al hecho de que, tras alcanzar la madurez, la gente conserva alguna cantidad mientras que el resto de las semillas se deja esparcir por el lugar de crecimiento y morir de muerte natural.

Estas semillas, una vez esparcidas abundantemente sobre el suelo, dan origen a un crecimiento denso de la planta al año siguiente.

  1. Hay un cultivo extensivo de la planta femenina del cáñamo para la producción de ganja en un tracto especial de tierra de unas 16 millas cuadradas de extensión que comprende partes de thanna Naogaon en Rajshahi, de Adamdighi y Nawabgunge en Bogra, y de Mabadebpore en Dinajpur.

Hasta donde sé, no hay cultivo de la planta para la producción de charas o bhang en la Baja Bengala. El charas, sin embargo, se obtiene en muy pequeña cantidad de la fabricación de ganja en Rajshahi.

La planta, hasta donde sé, no se cultiva en ninguna parte de Bengala por su fibra o sus semillas. Pero las semillas obtenidas del cultivo de ganja son utilizadas por la gente. Una variedad de cáñamo, llamada localmente sone-pat, se cultiva en cierta medida por su fibra; pero no se sabe que esta variedad contenga cannabina ni ningún principio narcótico activo.

  1. Ha habido algún ligero aumento en la superficie dedicada al cultivo de ganja. Pero la superficie en cultivo efectivo varía de año en año, en parte debido a que la ganja no puede cultivarse con éxito en el mismo campo año tras año, y en parte debido a que los cultivadores se dedican al cultivo de ganja según su experiencia del año inmediatamente anterior.

  2. Mientras que el siddhi se obtiene indistintamente del cáñamo, ya sea cultivado o silvestre, y ya sea macho o hembra, la ganja se obtiene únicamente de las plantas femeninas cultivadas.

La tierra en la que se cultiva la ganja en Rajshahi se llama localmente el ganja mahal. Todo el tracto, hasta donde he visto cerca de su cabecera en Naogaon, está expuesto a los rayos directos del sol, sin estar en modo alguno sombreado por árboles.

La tierra para este propósito debe ser arada con más cuidado que de ordinario. La arada comienza en Bysak y continúa durante todas las lluvias de tiempo en tiempo, y se añaden estiércol de vaca, abono de hojas y tierra tomada de los lechos de las zanjas de tiempo en tiempo hasta que el campo queda listo para la plantación. Tan pronto como el tiempo se despeja en septiembre, las plántulas, de aproximadamente medio codo de altura, se trasplantan a cortos intervalos. Cuando crecen hasta cierta altura, los expertos quiebran las puntas de las plantas macho, mostrando qué plantas deben ser destruidas. Solo las hembras quedan así para florecer, y estas producen la ganja, que consiste en las puntas floridas secas.

  1. Los cultivadores de ganja no forman una clase especial. Hindúes y mahometanos de las clases cultivadoras ordinarias cultivan ganja con la asistencia de expertos especiales, quienes a su vez no pertenecen a ninguna clase especial.

  2. No tengo información sobre este punto. Las semillas de la ganja vendida en las tiendas germinan libremente. Si las semillas del cáñamo silvestre que produce bhang pueden utilizarse para este propósito está aún por determinarse. La gente de aquí no sabe que el bhang y la ganja son los diferentes productos de la misma planta.

  3. No.

  4. El cultivo de la planta del cáñamo para ganja está restringido en Bengala a partes de los distritos de Rajshahi, Bogra y Dinajpur, siendo todo el tracto conocido localmente como el ganja mahal. No estoy en condiciones de decir por qué estos tractos fueron especialmente seleccionados. Creo que la ganja, como las plantas de morera, requiere un terreno elevado con suelo fino y arenoso, rico en abono de hojas y sin sombra de árboles, y es quizá este carácter del tracto actual el que primero llamó la atención de los pioneros del cultivo de ganja en Rajshahi.

  5. La ganja se prepara en los ganja mahals de Rajshahi en Naogaon, donde también se obtiene una pequeña cantidad de charas recogiendo los raspados de los pies de los trabajadores que pisotean la ganja durante su fabricación. Me dicen que anualmente se preparan de siete a ocho mil maunds de ganja en Rajshahi. El bhang no se prepara en la Baja Bengala. Crece silvestre, y la gente recoge algunas hojas, las seca y las conserva para su uso. Algunas personas, tras recoger estas hojas verdes, las hierven en leche y luego las secan y conservan, lo que se dice que confiere mayores propiedades medicinales a la droga.

  6. El bhang es generalmente preparado, o más bien recogido, por la gente de las plantas silvestres. Algunas personas recogen regularmente estas hojas el último día del año bengalí, el día de Choitra Sankranti, cuando se supone que contienen las mayores propiedades beneficiosas. Puede prepararse de la planta del cáñamo silvestre dondequiera que crezca; pero la gente generalmente prefiere usar el bhang cultivado en Bhagalpur, Patua y Benarés. La ganja no puede, en mi opinión, prepararse del cáñamo silvestre.

En todas las plantas del cáñamo indio se dice que el principio narcótico reside en las plantas. Si los machos son cuidadosamente destruidos y solo se deja que las hembras florezcan, esta sustancia narcótica se acumula en y alrededor de las puntas floridas que producen la ganja. Como no se toman medidas para detener la fertilización libre en el cáñamo silvestre, su sustancia narcótica no reside en las puntas floridas, sino que se distribuye por las hojas.

Por lo tanto, no puede prepararse ganja del cáñamo silvestre.

  1. Se observa que la ganja es cultivada por todas las clases de la gente agrícola, y el bhang es recogido y conservado por cualquiera que tenga necesidad de él.

  2. No sé nada sobre el charas, pero se dice que la ganja y el bhang pierden sus propiedades intoxicantes al conservarlos expuestos. Los fumadores de ganja no tocarían ganja de más de un año; pero el bhang viejo tiene alguna demanda, y se dice que posee más propiedades medicinales que las hojas frescas. No tengo medios especiales para responder al resto de esta pregunta; pero parece probable que la acción del aire, el calor y la humedad induzca un lento cambio químico, que con el tiempo deteriora la ganja hasta que pierde completamente sus efectos como sustancia intoxicante.

  3. Sin medios para responder.

  4. La ganja se usa mayormente, si no enteramente, para fumar. A veces, aunque en muy raras ocasiones, se mezcla con la preparación de bhang.

Con el propósito de producir una fuerte intoxicación se mezcla una muy pequeña cantidad de ganja con bhang. Este uso peculiar de la ganja es tan raro que no requiere ningún aviso especial y no está confinado a ninguna localidad especial.

La ganja es usada como medicina por algunos de los médicos de aldea, pero en todos esos casos la droga se usa solo para aplicación externa.

El charas se usa enteramente para fumar. Cualquier otro uso de esta droga es desconocido en esta parte del país.

  1. La ganja y el charas son drogas de mala reputación, y rara vez son usadas por las clases superiores de la sociedad. Los porteadores y barqueros de Behar y las Provincias del Noroeste, los chamars, domes, mughis, mekters, dosads, bagdis, sanyasis y bairagis son los principales adeptos de la ganja. Los consumidores de esta droga no forman una gran proporción de la gente en Rajshahi. Hay cuatro tiendas de ganja en la villa de Rampur Boalia, con una población de más de 20.000 almas, y la cantidad vendida diariamente por todas estas tiendas conjuntamente parece, según indagación, no exceder de dos seers o 120 tolas al día.

Suponiendo que cada fumador consume alrededor de un sexto de tola al día, que es aproximadamente la cantidad comprada diariamente por los consumidores habituales de aquí, hay, en promedio, 720 fumadores de ganja en esta villa, o el 8,4 por ciento de la población son fumadores habituales de ganja.

El hábito de fumar ganja prevalece más en las villas y grandes centros de comercio que en las aldeas rurales; y como Rampur Boalia es la única villa en Rajshahi con una población superior a 20.000 almas, los datos de ventas de las tiendas de ganja allí me llevan a suponer que, aunque Rajshahi es notable por la producción de ganja, no lo es igualmente por su consumo. El charas no se vende aquí, ni es comúnmente usado por los fumadores de ganja.

  1. La variedad redonda no está en uso en el distrito de Rajshahi. De la variedad plana, la mibidal tiene mucha demanda, y los consumidores pobres prefieren la chur a cualquier otra variedad.

  2. El charas rara vez se usa, y quienes ocasionalmente se entregan a él usan la droga extranjera importada de Calcuta.

  3. El bhang se usa a veces como humo, pero tal uso de esta droga es extremadamente raro, tan raro que es imposible obtener información fiable sobre este particular. Tal uso peculiar del bhang no está, sin embargo, confinado a ninguna localidad o clase de consumidores. He oído, al indagar, de un solo caso en que el consumidor lo usó por su incapacidad de procurarse ganja.

  4. Aunque la gente de Bengala no es consumidora habitual de bhang, su uso como bebida no es infrecuente. Es difícil decir qué proporción de la gente lo usa. Es más usado por la gente de baja cuna como bebida, y tal uso no está confinado a ninguna localidad particular. Todo lo que puede decirse sobre el uso del bhang con algún grado de certeza es que no es habitual que los pobres de Bengala lo practiquen como hábito regular.

A veces se come; para este propósito las hojas verdes, o más bien las puntas verdes, se fríen en ghi y se toman como verdura, o las hojas secas se hierven en ghi, que luego se usa para preparar un dulce llamado majun.

  1. Los historiadores del siglo pasado notaron que el uso de ganja, charas y bhang prevalecía en gran medida en casi todas las principales villas de Bengala. Pero el consumo de charas está ahora casi extinguido, el de bhang ha desaparecido en gran medida, y el de ganja ha ido disminuyendo gradualmente. El uso de ganja, charas y bhang por las clases superiores rara vez se nota ahora. Esto, creo, puede deberse a dos causas, a saber: (1) la bebida alcohólica puede haber desplazado en gran medida a la ganja; (2) la difusión de la educación ciertamente ha tendido muy grandemente hacia este resultado. El hábito de fumar ganja y charas parece, como se verá en otra parte de mis respuestas, haber sido introducido en este país por sus gobernantes mahometanos, y, con el cambio de Gobierno, ha ido disminuyendo gradualmente. El ejemplo de los hábitos de vida de la raza gobernante siempre ejerce una gran influencia sobre la gente común, y el uso del alcohol del outstill de la época actual y su gradual difusión entre todas las secciones del pueblo puede citarse como ejemplo. Esta ambición de copiar los hábitos de vida de la raza gobernante introdujo una vez la ganja, que de nuevo está siendo lentamente desplazada por el alcohol por la misma razón.

  2. No se dispone de información satisfactoria para responder a esta pregunta con algún grado de precisión.

  3. Los fumadores de ganja, como ya se ha dicho, se reclutan principalmente de las clases bajas del pueblo, mayormente no agrícolas. Quienes deben soportar fatigas y trabajos duros son inducidos por otros a adquirir el hábito de fumar ganja como preventivo o relajación; mientras que en el caso de los fumadores confirmados, las malas ocupaciones y la mala compañía

contribuyen en gran medida a la formación de este hábito. Rara vez se encuentra a un cultivador honrado y laborioso entregado al gunjah.

  1. Según las averiguaciones hechas recientemente por esta Asociación, se me informó que un fumador habitual de gunjah puede consumir de una a tres tolas al día; pero no solo es esto muy raro, sino que incluso los fumadores más veteranos lo consideran sumamente excesivo. Los consumidores habituales moderados compran generalmente de dos a cuatro pice de gunjah al día, según admiten los vendedores de gunjah. Pero no puede averiguarse si esta cantidad la consume un solo hombre o varios hombres en compañía. Lo probable es que todo fumador habitual tenga uno o dos asociados a quienes obsequiar con una fumada gratuita de la droga. El consumo efectivo de un fumador habitual moderado puede calcularse en dos pice de gunjah al día. Las gentes de la clase en que se halla este hábito apenas ganan más de diez o doce pice al día.

  2. El ingrediente que ordinariamente se mezcla con el gunjah y el charas es el tabaco común. El objeto de mezclarlo es quizá endulzar la droga y hacerla menos potente. El bhang se usa de varias maneras:

(c)—Las puntas verdes se fríen en ghi y se toman con arroz como verdura. Esto es, sin embargo, extremadamente raro.

(6)—Las hojas secas se remojan en agua y luego se hacen una pasta, que se traga como píldoras con agua.

(c)—La pasta antedicha se mezcla con azúcar y leche, y la solución, enriquecida con especias, se bebe fría.

(d@)—Mezclada la pasta con harina de trigo, se prepara una especie de pastel frito en ghi y se come como alimento.

(e)—Las hojas secas se fríen en ghi, y el extracto así obtenido se emplea en preparar un pastel dulce llamado majun.

(f)—A veces se mezcla dhatura en pequeñas cantidades con la preparación del bhang. Solo se usan para tales fines las semillas de dhatura, y el objeto de tal mezcla es procurar una mayor potencia de intoxicación.

El bhang massala no se vende aquí en el mercado, ni el pueblo conoce tal sustancia. Se vende en las Provincias del Noroeste, donde he hallado tiendas de bhang que venden no solo las hojas secas, sino también pasta de bhang ya preparada en casi todas las principales ciudades. A falta de cualquier bhang massala específico, las gentes de Bengala, cuando tienen ocasión de usar bhang, mezclan con él especias, polvo de rosas y diversas otras sustancias refrescantes.

  1. El consumo de gunjah se practica en compañía. Quien toma un chillum (una pipa) entero para sí solo prefiere compartirlo con sus asociados. Da primero unas cuantas chupadas, luego lo pasa a otro para que descanse, y vuelve a fumar, y cuando se acaba, disfruta de una pipa de tabaco con sus asociados. El bhang o sidhee se toma, sin embargo, tanto en soledad como en compañía. Un curioso caso de fumar gunjah en compañía llegó a mi conocimiento con motivo de un proceso criminal en el Juzgado del Magistrado de Subdivisión de Nator hace algún tiempo. Hay un Kali-bari en Baksor, cerca de Nator, donde anualmente se reúne gran número de personas con fines de baño en el día del Beruni ganga-snan en Choitra. Un viejo saniasí bengalí de mal genio, que se hacía llamar Gosain Rup-Giri, solía residir en el Kali-bari como su sumo sacerdote. La tarde anterior al día del Baruni snan, se entregaba libremente al gunjah en compañía de varios otros, algunos de los cuales pertenecían a las clases respetables, y dos de los cuales eran muchachos de quince a dieciocho años. Había una joven prostituta de diecisiete o dieciocho años sentada en el centro, y los devotos estaban sentados en círculo en torno a ella fumando libremente. Algún tiempo después, los devotos se pusieron a pelear entre sí con las tenazas de hierro del saniasí y con los bastones de sus visitantes; en el curso de la pelea el saniasí perdió dos de sus dientes incisivos, sufrió la fractura de un brazo y recibió varias otras heridas.

En el curso de su deposición ante el Juzgado, el saniasí, que era el querellante en el caso, llamó a este fumar en círculo un siddhi chakra, significando con ello el fumar gunjah y bhang de esa manera peculiar. El hombre era, sin duda, un fumador excesivo de gunjah, y era feo, de aspecto tosco, irritable y medio loco, y malvado.

El hábito de fumar gunjah no se limita a los varones ni a los adultos. A veces también se encuentra entregados a él a muchachos jóvenes y a prostitutas de baja condición.

El bhang lo usan indistintamente los varones y las mujeres, y su uso no se mira como vicio social, ni expone a quien lo usa a grado considerable de censura. A diferencia del gunjah, el bhang se toma tanto en soledad como en compañía. Pero el bhang no cuenta con tantos devotos habituales como el gunjah.

La última cláusula de esta pregunta, a saber: «¿Es costumbre que los niños consuman alguna de estas drogas?», me parece más bien engañosa. Tal como está formulada la pregunta, debe responderse negativamente, pero aun así no es muy raro encontrar niños entregados a, o que de vez en cuando se permiten, el gunjah o el bhang.

$1. La formación de un hábito de consumir todas las sustancias intoxicantes depende, por regla general, más de la naturaleza del individuo que de cualquier cualidad atractiva especial inherente a la sustancia. Todas las sustancias intoxicantes son más o menos venenosas en sus efectos fisiológicos, y producen sensaciones desagradables y aun angustiosas a la persona que las toma por primera vez. La primera impresión producida es, por tanto, cualquier cosa menos agradable o tentadora para el novicio. Incluso los consumidores habituales de sustancias intoxicantes admiten que sufrieron más de lo que gozaron cuando tomaron por primera vez la sustancia. Se me informa por varios fumadores de gunjah que todos ellos, cuando fueron iniciados en la práctica, sintieron una sensación de ardor en la garganta, un vértigo y una sensación general de intoxicación, que eran angustiosas y aterradoras, y en algunos casos condujeron a una completa estupefacción durante algún tiempo. Es, por tanto, prima facie, el carácter del devoto y no el de la droga lo que conduce a la formación del hábito de fumar gunjah o charas. El hábito, sin embargo, puede formarse fácilmente por los fumadores de tabaco.


A diferencia del hábito de fumar opio, este hábito puede abandonarse fácilmente si el adepto es puesto bajo vigilancia. He visto a fumadores de ganja comportarse bien sin su pipa cuando estaban postrados por una enfermedad grave y guardaban cama. El difunto Dr. Chevers observó en su Manual of Medical Jurisprudence for India, página 222, que nunca había podido percibir efecto nocivo alguno por la interrupción repentina del hábito de fumar ganja. Pero, si se les deja a su arbitrio, los fumadores de ganja, tras algunos años de hábito, no logran por lo general sacudírselo con facilidad.

En el caso de la ganja, fumada en compañía, hay una decidida tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo. En compañía cada cual se enorgullece de superar a sus compañeros, y al novicio se le mira con desprecio. Esto ejerce influencia sobre el nuevo adepto y le induce a entregarse al exceso. Los fumadores de ganja ofrecen un ejemplo del dicho de que hay competencia y orgullo incluso en el mal obrar. 82. No conozco costumbre social ni religiosa alguna en cuanto al consumo de ganja, y creo que no la hay. Pero prevalece el uso en algunas partes de Bengala del bhang el último día del Durga Puja, cuando algunos hindúes toman una cantidad moderada de bhang. Esta costumbre es antigua y no ha muerto del todo en el país. No tiene sanción religiosa, y ciertamente no tiene fuerza obligatoria alguna sobre la conciencia de ningún hindú.

Tras la inmersión de los ídolos en la tarde del día de Bijaya, las gentes van a visitar a sus amigos y se devuelven muchos y cordiales saludos del día.

En tales ocasiones es costumbre agasajar a los visitantes con dulces, sherbet y hojas de betel. En algunos lugares se usa también una pequeña cantidad de bhang al preparar el sherbet. Pero este uso del bhang en tales ocasiones no lo considera esencial nadie, y no en toda casa se ofrece bhang. Todo lo que puede decirse de esta costumbre es que, si se ofrece bhang en tales ocasiones como copa de amor a alguien, este no lo considera insólito. Pero no conozco costumbre ni regla social alguna de la que pueda decirse que exija a cada cual honrar la copa al menos con un sorbo. Esta costumbre no es, sin embargo, ni en el menor grado, propensa a conducir a la formación de hábito alguno.

  1. El consumo de ganja y charas se tiene por hábitos viciosos, y al consumidor se le mira como individuo de baja ralea. Siempre ha habido una opinión pública más o menos fuerte contra el uso de estas dos drogas, y la opinión se hace cada día más fuerte que antes. Esta opinión pública es social más que religiosa. No hay duda alguna de la existencia de esta opinión pública, que se expresa libremente siempre que surgen ocasiones.

El descrédito unido al uso de la ganja se debe principalmente a que los fumadores de ganja son en su mayoría hombres de baja clase, siempre de mal genio, irritables y a menudo implicados en delitos menores de ruin índole.

No conozco costumbre alguna de adorar la planta, como se alude en la pregunta. Pero se ve a los fumadores de ganja ofrecer su chillum a Mahadeo antes de participar de él. Esto proviene de la creencia popular de que Mahadeo, el dios del poder y de la destrucción, cuenta la ganja entre sus drogas favoritas.

Esto no tiene, sin embargo, nada que ver con la religión, pues a un fumador baisnava, que pertenece a la secta opuesta y no debe lealtad alguna a Mahadeo, también se le ve hacer lo mismo antes de fumar su ganja. La ganja, por esta creencia, se ofrece a veces en los templos de Mahadeo como presente a la deidad.

  1. No creo que constituyera una privación seria para ninguna clase de consumidores el que renunciaran a la ganja y al charas. El hábito de usar estas dos drogas no es tan difícil de sacudir como el del opio. Ninguna clase particular de la sociedad es adicta a estas drogas como clase, y la mayoría de los consumidores habituales son solo consumidores moderados de la droga. Los laboriosos porteadores y barqueros de Behar y de las Provincias del Noroeste, y muy pocas gentes de baja clase de Bengala, considerarán sin duda su desuso como una privación; pero si tal desuso constituiría una privación real o sentimental está aún por averiguarse. El uso de la ganja no es esencial para su existencia; no suple una necesidad física, y no se sabe que su desuso produzca incomodidad física desastrosa de naturaleza grave. Estas consideraciones me llevan a suponer que, aun si algunos lo tuvieran por privación, sería en realidad sentimiento más que hecho.

  2. La cuestión de la viabilidad es amplia.

No es imposible, ni se juzgará imprudente, prohibir el uso de la ganja y del charas; pero no creo que una prohibición, por estricta que sea, detenga el consumo ilícito. Esto, de nuevo, no es, sin embargo, consideración que deba mirarse como serio obstáculo para su prohibición. El consumo ilícito puede detectarse y castigarse adecuadamente; eso es todo lo que puede hacerse, y aun ahora se hace en el caso de la destilación ilícita de licores. En mi humilde opinión, el verdadero punto en litigio debería ser, si se me permite sugerirlo, decidir si el consumo de alguna de estas drogas, y de cuáles, es perjudicial para la salud y la moral públicas, y luego hallar cómo reprimir con mano fuerte el consumo de tal droga. La prohibición puede hacerse cumplir del mismo modo que se hace cumplir la prohibición del cultivo o venta de ganja sin licencia, a saber, por ley y por la aplicación de la pena legal.

Tal prohibición detendrá, sin duda, una gran fuente de renta pública, pero no cargará al Gobierno con gasto adicional alguno para hacer cumplir la prohibición. El Establecimiento de Detectives de Impuestos Especiales, ahora en vigor, no solo tiene que contener el contrabando de drogas de cáñamo, sino que ha de ejercer funciones similares respecto del opio y de los licores destilados de toda clase. La prohibición de la ganja no relevará, por tanto, al Gobierno de este Establecimiento de Detectives, que, como al presente, puede utilizarse para hacer cumplir la prohibición de la ganja sin costo adicional alguno para el Gobierno. La ganja no puede cultivarse con éxito en cualquier suelo, y su cultivo y manufactura, por la misma naturaleza de la droga, no pueden llevarse a cabo en secreto. El cultivo, que requiere unos seis meses desde el trasplante hasta la siega, ha de llevarse a cabo en campos abiertos; el peculiar olor que despiden las plantas cuando están en flor viaja muy lejos del área cultivada; y la manufactura final ha de completarse también en lugares abiertos. Todas estas consideraciones tienden a mostrar que su manufactura, una vez prohibida, puede detectarse muy fácilmente y castigarse adecuadamente. La única otra cuestión que ha de considerarse a este respecto es la espinosa cuestión de la pérdida de renta pública; esa pérdida puede, sin embargo, recuperarse aumentando ligeramente el impuesto sobre el licor destilado. Me opongo a todo plan de establecer un monopolio gubernamental en el cultivo y manufactura de la ganja. Tal proceder no solo encontrará gran oposición por parte de los arrendatarios y terratenientes, sino que irá acompañado de gran opresión en su funcionamiento, en cuanto que necesariamente tomará la forma de un cultivo forzado.

La prohibición del uso de la ganja no es propensa a afectar a la masa del pueblo, ni es asunto tal que la mayoría desinteresada lo tome como agravio nacional y haga causa común con la minoría interesada. Hay cuestiones de importancia sectaria que pueden ser tomadas por las sectas opuestas como asunto que implica un principio de Ley aplicable a todos. Si se pretendiera reprimir por Ley el culto público de los hindúes de una secta, los hindúes de otras sectas opuestas, e incluso cristianos, mahometanos y otros no hindúes, podrían unir sus manos para oponerse a tal represión por principio.

Pero no veo razón alguna para suponer que la prohibición del consumo de ganja implique tal principio o sea causa tal que propenda a despertar la simpatía de los hombres desinteresados. Las personas interesadas en el libre consumo de ganja son pocas y distantes entre sí; y aunque la prohibición es propensa a ocasionar algún descontento entre los consumidores habituales, no es propensa a tomar la menor actitud seria. Si el mal está ahí, la única cuestión a considerar debería ser cómo reprimirlo. Pensar por un momento que tal prohibición crearía un descontento propenso a equivaler a un peligro político es, en mi humilde opinión, enteramente infundado y frívolo. Mientras haya en la naturaleza humana tendencia a recurrir a alguna forma de intoxicación, siempre habrá lugar para suponer que la prohibición de una forma solo servirá para introducir otra forma de intoxicación; y en el presente caso la prohibición de la ganja es propensa a ser seguida por la introducción del dhatura en cierta medida y por el aumento del consumo de estimulantes alcohólicos en gran medida.

  1. Que el alcohol haya desplazado hoy en día a la ganja y al charas en cierta medida y al bhang en gran medida se debe principalmente al cambio de hábitos de vida de las gentes con el cambio de los tiempos. Incluso un hombre iletrado de estos días procura y aspira a imitar a sus superiores, y el ejemplo de la clase alta va así penetrando gradualmente en las capas inferiores de la sociedad.

La ganja es una droga deshonrosa; su uso en este país siempre ha estado asociado con crímenes y delitos menores; la entrega a esta droga se tiene por lo general como hábito bajo. Frente a todo esto está su extrema baratura como única recomendación de la ganja para las gentes pobres. Es la pobreza la que los ata a la ganja, y en el momento en que un hombre de hábitos disipados gana lo bastante para pagar una bebida alcohólica, empieza ansiosamente a imitar a sus superiores. Esta tendencia natural halla pronta satisfacción si el adepto se hace más rico que antes o si el precio de la bebida alcohólica se reduce a sus medios. El licor barato del outstill, habiendo suplido una de estas condiciones, la ganja empieza a declinar en grado perceptible.

No era raro encontrar el uso de ganja aún persistente entre algunos de las clases medias mientras el precio de las bebidas alcohólicas era alto; pero con la introducción del licor barato, la ganja ha sido del todo desechada por la clase media.

Durante los festivales de Muharram y Holi, hace algunos años, solía notarse el fumar ganja en gran medida, pero encontramos en tales ocasiones ahora más señales de embriaguez con alcohol que con ganja o bhang.

Capítulo VI. Nota.—La mayoría de las respuestas a las preguntas de este capítulo se refieren a materias de oídas. Es muy difícil obtener información exacta sobre estos puntos. Me referiré a autoridades consultadas y a casos observados por mí, así como por muchas otras personas a quienes tuve el beneficio de consultar.

  1. Mientras la ganja contiene el principio narcótico activo difundido sobre la sumidad florida que se fuma mezclada con hojas secas de tabaco, el charas contiene y consiste en el principio narcótico mismo en forma de extracto resinoso. Ordinariamente, por tanto, cabría esperar hallar más venenos y efecto intoxicante en el charas que en la ganja, pero todos los fumadores (incluidos algunos caballeros que probaron ambas drogas como experimento) alegan que, mientras el efecto producido por fumar ganja es instantáneo y duradero, el del charas no lo es.

Aunque ambos producen la misma clase de intoxicación, hay sin embargo una diferencia en grado: el efecto del charas no es tan fuerte como el de la ganja.

El charas, sin embargo, rara vez se usa solo; sus consumidores lo emplean únicamente para avivar el efecto del ganja.

  1. Ninguno de los que he oído hablar.

  2. Fumar un preparado de cáñamo es con mucho la forma menos perjudicial de consumirlo que beberlo o comerlo. Al fumar, solo los humos volátiles se inhalan temporalmente y se exhalan fuera del cuerpo; pero al comer o beber el mismo preparado, su sustancia permanece más tiempo en el cuerpo, donde es más o menos asimilada por el adepto, lo que no puede sino producir peores resultados.

  3. El nombre de ganja no aparece en los registros más antiguos de la literatura hindú antigua. Últimamente algunos escritores han intentado rastrear su nombre y, en consecuencia, su uso, hasta la época en que se compilaron los Atharva-vedas. El señor H. C. Kerr sostiene evidentemente esa opinión. Otro escritor, Babu Binoy Krisna Dutt, en su pequeño tratado titulado Guide to Health (Calcuta, 1858), lo remonta hasta la época de Manu y se remite al quinto capítulo de las Instituciones de Manu en apoyo de su opinión. No cita el pasaje, pero evidentemente se apoya en el quinto verso del quinto capítulo. El pasaje en cuestión de Manu dice así:

«Dasunam Grinjavanchoilba Palandum Kabakanicha Avakshyini Dwijitinimamedhya Prabhabanicha».—Manu, capítulo V, verso 5.

La palabra grinjan ha sido evidentemente tomada por el erudito autor como referida al ganja. Medhatith, el más antiguo comentador de Manu, despacha las tres primeras palabras con una breve nota diciendo que son bien conocidas por sus respectivos nombres.

Kulluk Bhatta, otro célebre comentador de Manu y natural del distrito de Rajshahi, floreció durante el dominio mahometano, cuando el ganja estaba en uso común. Define Jashun, grinjan y palandu en su comentario como bulbos vegetales del mismo género, y todos los lexicógrafos de la India antigua definen grinjan como un bulbo vegetal cuyo olor se aproxima al del ajo. El reid es la zanahoria silvestre común que crece en abundancia en la India desde su más remota antigüedad. El nombre ganja no aparece en Susruta ni en ninguna de las antiguas compilaciones de medicina hindú. El primer testimonio del nombre ganja puede encontrarse en el Bhabprakash, una compilación sánscrita de literatura médica hindú.

El autor de esta compilación vivió durante el dominio mahometano y enriqueció la Materia médica hindú con las descripciones de muchas drogas, plantas y frutos extranjeros introducidos por los mahometanos. En esta compilación se mencionan el nombre y las propiedades del ganja así:

«Bhanga Ganja Matulani Madini Bijaya Jaya, Bhanga kafabari tikte grahini pachani laghus | Tikshnosna pittale mohamandabagbanbibardhini».

Bhanga, ganja, matulani, matini, bijaya y jaya son los diversos nombres de la misma droga bhanga, que «destruye el frío, contiene sabor amargo, es digestiva y de fácil digestión, produce un efecto rápido, aumenta la temperatura, induce el olvido y el lenguaje injurioso, y genera calor en el cuerpo». Aquí ganja se refiere evidentemente a la forma que se come.

El nombre y el uso del bhang parecen haber sido conocidos por los pueblos de la India desde su más remota antigüedad, y la palabra bijaya, que aparece comúnmente en todos los libros de la antigua medicina hindú, puede citarse como prueba. Pero además de esto, no aparece en ninguna parte que el nombre, el uso y el cultivo del ganja fueran conocidos antes de la llegada de los mahometanos. La palabra bhangu, tal como la conocían los antiguos hindúes, significaba dos cosas: o bien el cáñamo productor de fibra conocido como shone, o bien el bijaya o bhang. El bijaya o bhang forma el ingrediente de muchas medicinas hindúes, y tenemos otras pruebas de su consumo como bebida. Pero la costumbre de fumar la droga de cáñamo no parece haber sido adoptada por el pueblo hasta después de la conquista mahometana. Estos hechos me llevan a suponer que, así como el fumar tabaco fue introducido en la India por sus gobernantes mahometanos, la costumbre de fumar ganja y charas fue igualmente importada a la India. El bhang parece haber sido usado en gran medida por el pueblo para la embriaguez y por los médicos como medicina, pero no puede rastrearse un uso correspondiente del ganja en ninguna de las autoridades antiguas.

  1. Esta cuestión requiere un conocimiento especial de medicina y fisiología que no poseo. Procederé, por tanto, a responderla desde el punto de vista de un lego.

(a) Las diversas drogas de cáñamo hoy en uso en este país son consideradas por autoridades competentes como venenos cerebrales, y como tales su acción primaria recae sobre el sistema nervioso. No comprendo cómo un veneno cerebral o, hablando con más propiedad, un humo venenoso puede ser considerado como accesorio alimenticio o digestivo. El uso prolongado de cualquiera de estas drogas deteriora la digestión, y todos los fumadores confirmados de ganja comen muy poco. Se dice que el primer impulso de un novicio que toma cualquiera de estas drogas le induce a tomar más alimento de lo que ordinariamente toma, pero no hay registro que muestre que lo digiera con igual éxito. El uso de cualquiera de estas drogas produce estreñimiento sin duda alguna.

(b) Si el uso moderado de ganja, charas o bhang puede ser beneficioso en sus efectos para dar resistencia bajo esfuerzo severo o exposición, o para aliviar la fatiga, está aún por determinarse mediante experimentos cuidadosos. Quienes usan cualquiera de estas drogas justifican su hábito con estos fundamentos y alegan que el ganja no solo es un artículo de consuelo y de gran lujo para ellos, sino también un artículo de gran necesidad. Por mucho que los adeptos proclamen las alabanzas de sus drogas favoritas, me inclino a pensar que los efectos beneficiosos del ganja, charas o bhang son más imaginarios que reales.

Nuestro cuerpo se compone de órganos destinados a cumplir los diversos actos de la vida, que científicamente se llaman funciones. Las funciones pueden dividirse propiamente en dos clases:

(1) las funciones de nutrición, que proveen a la conservación y aumento de nuestro cuerpo; y

(2) las funciones de relación, por las cuales somos puestos en relación con el mundo externo, de donde recibimos nuestras diversas sensaciones y ejecutamos todos nuestros movimientos. A las segundas se asignan el aparato de la locomoción y el aparato de la sensación. La facultad de locomoción depende de una propiedad general de todos los animales, llamada contractilidad. En el hombre, esta facultad reside en sus músculos, cuyo conjunto constituye su carne. Nuestro sistema nervioso preside los actos voluntarios y las sensaciones, que nunca pueden tener lugar sin la voluntad del hombre. Algunas acciones, como los latidos del corazón, son sin duda independientes de nuestra voluntad, pero todas las acciones de locomoción están directamente gobernadas por la voluntad y reguladas por el sistema nervioso.

Ahora bien, siendo el ganja, el charas y el bhang venenos cerebrales, afectan directamente a este sistema nervioso y de ese modo inducen acciones involuntarias de movimiento, como el bailar, el reír, y sensaciones involuntarias como las alucinaciones. Siendo así que su acción directa y primaria sobre nuestro sistema subvierte nuestro control natural sobre nuestros movimientos y sensaciones, difícilmente puede decirse que nos den resistencia alguna bajo esfuerzo severo. Pueden, por el momento, producir una actividad anormal del sistema nervioso y de ese modo acelerar nuestras acciones de locomoción, pero tal actividad anormal, que induce solo movimientos involuntarios, ha de ser castigada seguramente por la naturaleza con una relajación anormal. Este resultado, en la naturaleza de las cosas, es directamente proporcional a la potencia de la droga: cuanto más rápida es la actividad anormal, más rápida es la relajación producida. No veo, por tanto, cómo un veneno cerebral pueda producir efectos beneficiosos sobre el sistema del hombre de modo que le dé una resistencia real.

(c) Los sanyasis y mendicantes de todas las denominaciones atribuyen al ganja la virtud peculiar de prevenir enfermedades en comarcas palúdicas e insalubres, pero no sé hasta qué punto reside realmente esta virtud en la droga. He observado durante mi estancia en las Provincias del Noroeste, Oudh y Rohilkhand que la gente de allí toma diariamente una pequeña cantidad de bhang como bebida refrescante, y alega que tal consumo diario moderado conjura un ataque de diarrea inducido por el calor excesivo del verano.

(d) Algunos charlatanes alegan que el ganja, fumado moderadamente durante un ataque de dolores agudos debidos a hidrocele, produce una pronta curación. Me dicen, por autoridad de un caballero que se sometió a este tratamiento, que lo encontró muy exitoso.

La mayoría de los sanyasis usan ganja tanto como preventivo de enfermedad como medio de concentrar el pensamiento. La mayoría de los palanquineros, barqueros, mehtars, domes, chamars, dosads, bagdis y otras gentes de baja condición lo usan en la creencia de que les da resistencia bajo esfuerzo severo.

En esto me refiero al uso habitual moderado. Pero me dicen, por autoridad de cirujanos militares, de los cuales tuve la oportunidad de consultar al doctor Rogers, cirujano civil de Rajshahi, que los soldados adictos al ganja se comportan muy miserablemente durante una marcha y muy pronto se fatigan y son dejados atrás por quienes no usan tales drogas.

  1. No considero beneficioso en sus efectos el uso de ninguna forma de la droga de cáñamo. Las mismas razones que me llevan a esa conclusión me justifican para decir que incluso el uso habitual moderado de la droga no puede considerarse enteramente inocuo. Como estos venenos actúan directamente sobre el cerebro, su uso frecuente, incluso en cantidad moderada, no puede sino producir algún daño al consumidor a la larga. La costumbre de usar las drogas de cáñamo indio como estimulante y narcótico es considerada peligrosa por las autoridades médicas. Incluso en el caso de un consumidor moderado, el hábito, una vez formado, se convierte en parte de su vida, y aun unas pocas bocanadas cada día a lo largo de toda la vida no pueden considerarse inocuas. El uso de sustancias embriagantes que en parte entran en los actos de nutrición puede, si es moderado, no producir malos resultados muy pronto; pero un veneno cerebral, como el cáñamo indio, nada añade a nuestra nutrición; su único efecto es una excitación temporal que no puede sino producir, con el tiempo, un mal duradero.

  2. Las preguntas no dan en ninguna parte una definición de consumidor moderado, así que es muy difícil decir si los consumidores moderados son o no inofensivos para sus vecinos. Generalmente se encuentra que un consumidor de ganja es irritable y se enoja con facilidad. Mientras está bajo la influencia de su droga favorita, tampoco sabe qué actos puede cometer al momento siguiente. Con tal experiencia de las costumbres de vida de un vecino, se le considera un ser ofensivo. Se ha sabido de fumadores de ganja que han cometido los más graves delitos contra sus vecinos sin la más mínima provocación.

  3. El efecto inmediato del uso moderado de ganja por el consumidor habitual no suele aparecer hasta después de transcurridos 4 o 5 minutos, y entonces se advierte que la temperatura de su cuerpo ha subido, sus ojos se han vuelto rojos y su ánimo se ha exaltado. El consumidor habitual lo llama refrescante y ligeramente embriagante.

El principal uso del cáñamo indio es como sustancia que produce embriaguez. La gente pobre, incapaz de entregarse a costosos modos de embriagarse, naturalmente adquiere el hábito de usar las drogas de cáñamo indio, que son quizá los artículos de embriaguez más baratos. Aunque algunas personas se afanan por justificar el uso de las drogas de cáñamo indio sobre la base de ser un accesorio alimenticio y consideran su uso por honestos y pacíficos labradores como un beneficio físico, mi experiencia general no me justifica para aceptar eso como verdadero. El uso habitual de ganja no calma el hambre como lo hace una taza de té u otro alimento similar. No añade a la nutrición del cuerpo. Su uso constante deteriora el apetito.

El efecto de unas cuantas bocanadas en un fumador habitual puede durar solo unos minutos, pero un fumado continuo durante minutos produce una intoxicación que puede durar de 4 a 5 horas. Sus secuelas son un debilitamiento de todo el sistema, que queda incapacitado para seguir trabajando sin volver a usar la droga. Los mendicantes adictos al ganja en exceso

se encuentran, sin embargo, a veces bastante sanos y bien nutridos de cuerpo. Pero sus otras costumbres de vida, su constante vagar por la atmósfera libre al aire libre, puede decirse que les ayuda muy grandemente a deshacerse de los malos efectos del ganja. He visto a un mendicante que se sienta desnudo día y noche sobre un montón de leña flotante en el Hughli cerca de Azimganj, sin nada que cubra su cabeza ni que le resguarde de la lluvia, la tormenta o el calor del sol. Se ocupa en fumar ganja todo el día y la noche y, aunque viejo, parece conservar buena salud. Pero tales peculiares devotos nunca han sido puestos bajo observación regular que nos justifique sostener que el ganja produce efectos beneficiosos en sus devotos.

  1. Incluso el uso moderado de cualquiera de estas drogas, si se practica como hábito diario, produce la degradación física, mental y moral con el correr del tiempo. La condición física normal de algún devoto puede ser lo bastante fuerte para resistir el envenenamiento constante con estas drogas durante algún tiempo, pero a la larga toda constitución ha de quebrantarse bajo la influencia de la droga. El uso de estas drogas narcóticas deteriora la constitución, daña la digestión, causa disentería y bronquitis tras algunos años. Su uso habitual induce pereza y bajas costumbres y, al deteriorar el intelecto y el sentido moral, degrada al devoto. El intelecto queda más o menos afectado desde el comienzo del hábito, y a medida que el envenenamiento avanza de día en día, el devoto empieza gradualmente a vivir cada vez más en la tierra de las alucinaciones, hasta que el intelecto pierde su elasticidad y produce la locura. Los efectos físicos del uso habitual del ganja muy pronto llegan a ser observados por los vecinos. Un principiante en una familia, por mucho cuidado que ponga en ocultar sus hábitos recién formados, es seguro que será descubierto por los miembros de su familia. El trastorno mental producido por el uso constante del ganja tarda algún tiempo en aparecer como rasgo permanente, pero un hábito prolongado de esta naturaleza generalmente termina en locura y muy a menudo en disentería, bronquitis y a veces en completa pérdida de la voz.

La historia de un fumador de ganja, recogida y amablemente puesta en mis manos por el Dr. Rogers, Cirujano Civil de Rajshahi, se cita literalmente para mostrar hasta qué punto los trastornos mentales, una vez producidos por el ganja, perduran incluso cuando el devoto ha sido puesto bajo reclusión, y hasta qué punto el hábito induce tendencias de naturaleza criminal.

«Hechos concernientes al preso Hanif Shah, lunático, mientras estaba bajo observación en la Cárcel Central de Rajshahi—

»Golpeó a un capataz con una taza de latón el 15 de marzo de 1893.

»Intentó golpear a un capataz con un hacha el 14 de julio de 1898.

»Habla sin sentido y es muy excitable y peligroso.

»Condenado el 30 de junio de 1892 por haber herido con un cuchillo a un vendedor de ganja, que se negó a darle ganja a crédito, y haber causado la muerte del vendedor. Sentenciado a cinco años de prisión rigurosa.

»Fumador confirmado de ganja fuera, probablemente de ganja dentro, pues solo recientemente un preso fue sorprendido con una cantidad de ganja en su posesión en la cárcel.

»Este es un caso que confirma la opinión generalmente aceptada de que los fumadores de ganja son propensos a

ataques de pasión incontrolable, que los hacen sumamente peligrosos.

»El lunático en cuestión ha sido trasladado a Berhampur.»

No sé nada con certeza sobre los efectos del charas.

El bhang induce físicamente la pereza y produce una intoxicación que puede durar un período superior a 24 horas; vuelve el intelecto embotado y estúpido y, de ese modo, induce la degradación intelectual; moralmente, se cree que esta droga excita tendencias inmorales en su devoto.

  1. Los mismos resultados que arriba se producen por el uso habitual excesivo de estas drogas, con la sola diferencia de que la duración del tiempo dentro del cual los malos efectos empiezan a aparecer en el uso moderado es mayor que aquella dentro de la cual aparecen los malos efectos en el uso excesivo.

47 y 48. Nunca se ha sabido que el uso habitual moderado de cualquiera de estas drogas sea un hábito hereditario ni que afecte de modo alguno a los hijos del consumidor. Pero el ejemplo del padre es probable que sea seguido por sus hijos y, de hecho, es seguido por los hijos de algunos consumidores.

49 y 50. No tengo medios de obtener información alguna sobre este punto, y las personas propensas a suministrar tal información son muy reacias a responder interrogatorio alguno sobre este particular. Pero algunos de los kavirajes me dicen que todas las medicinas que prescriben como afrodisíacas contienen más o menos una cantidad de bhang.

51 y 52. Sí, una gran proporción de malos caracteres resulta, al indagar, ser consumidora habitual de ganja. Tal hábito, sin embargo, no tiene conexión directa con ninguna clase especial de crímenes. Los fumadores de ganja, como los comedores de opio, se encuentran generalmente implicados en hurtos menudos.

  1. Se ha sabido que la indulgencia excesiva en ganja, tanto en el pasado como en los tiempos presentes, incita a crímenes violentos no premeditados. No conozco casos (excepto el ya citado) en que haya conducido a frenesí homicida temporal.

  2. Se dice que los dacoits usan ganja para fortalecerse a fin de cometer crímenes premeditados. Muchos lathiales hacen lo mismo antes de participar en un motín.

  3. Se dice a veces que los criminales, para favorecer sus designios, inducen a sus víctimas a tomar ganja. Puede producir completo estupor sin mezcla si la víctima no está acostumbrada a la droga. Pero tales casos son pocos y distantes entre sí, y no he logrado reunir información definida alguna.

  4. El ganja se mezcla con hojas secas de tabaco, a las que se añade un poco de cal, y en algunos casos se añaden también unas gotas de agua de rosas para endulzar la droga y producir un humo refrescante. Quienes lo usan en exceso rara vez mezclan nada con él para disminuir el efecto; por el contrario, a veces se encuentra que añaden semillas de dhatura para aumentar el poder de intoxicación. Los sannyasis y otros fumadores excesivos de ganja suelen hacer uso de semillas de dhatura para consumo personal. A veces se encuentra que los consumidores moderados de bhang mezclan ganja o dhatura con el bhang para aumentar el poder de intoxicación. Nada sé con certeza sobre el charas.

  5. No he tenido ocasión de hacer las observaciones necesarias para responder a esta pregunta.

  6. Evidencia del Sr. A. F. M. Appur Rahman, Secretario Honorario, Sociedad Literaria Mahometana, Calcuta.

  7. Entre los mahometanos no hay costumbres, sociales ni religiosas, en cuanto al consumo de estas drogas.

  8. El consumo de estas drogas no es mirado con mucha desaprobación, aunque su uso excesivo se considera perjudicial.

  9. No sería factible prohibir el uso de una o de todas estas drogas. La prohibición es probable que cause descontento entre los consumidores, pero, teniendo en cuenta su número limitado, no hay probabilidad de peligro político. Hay toda probabilidad de que la prohibición sea seguida del recurso a los estimulantes alcohólicos.

  10. Con fines medicinales, el bhang, el ganja y el charas poseen propiedades saludables. Las clases de personas que se dedican a duro trabajo manual o que han de exponerse de noche por razón de sus ocupaciones son generalmente dadas a fumar ganja. El charas se usa considerablemente en las medicinas yunani o hakimi como afrodisíaco. El uso moderado de ganja o bhang es considerado beneficioso por los consumidores.

  11. Sí; generalmente lo son.

  12. No.

  13. No.

Evidencia oral.

Pregunta 1.—Tengo unos 36 años de edad, soy abogado y procurador de la Corte Suprema, Calcuta, Magistrado Honorario de la Presidencia, Comisionado Municipal, Fellow de la Universidad de Calcuta y Secretario Honorario de la Sociedad Literaria Mahometana. La Sociedad, en una reunión, me ha delegado formalmente para representar sus opiniones. Mis respuestas fueron escritas bajo las instrucciones de la Sociedad. No se nombró comité especial alguno para tratar este asunto. El Comité de Dirección formuló las opiniones que he expuesto. Este asunto, conforme a la costumbre, no fue presentado a la Sociedad en general, que consta de unos 500 miembros. Hay unos 30 miembros en el Comité de Dirección. Se me instruyó únicamente para responder a las preguntas que he respondido. El Comité se ha abstenido deliberadamente de dar opinión alguna sobre la cuestión de la administración.

Pregunta 45.—La respuesta negativa a la pregunta 45 se refiere únicamente al primer párrafo de la pregunta.

Pregunta 46.—El Comité se abstuvo deliberadamente de expresar opinión alguna sobre esta pregunta. La Asociación no tenía experiencia particular en algunos de los asuntos contenidos en las preguntas que no han sido respondidas, por lo que no las respondió; pero tenía alguna experiencia sobre el uso moderado y, por tanto, respondió a la primera parte de la pregunta 45.

  1. Evidencia de Basu Kamata Kanta Sen, Kayasth, zamindar y abogado, Presidente de la Asociación de Chittagong.

  2. Soy vakil que ejerce aquí y también zamindar, con ocasiones de oír a mis clientes y arrendatarios.

  3. Estas definiciones pueden aceptarse; se conocen aquí por el mismo nombre.

  4. En las comarcas montañosas y algunos lugares de Rangamati de este distrito, la planta del cáñamo crece espontáneamente sin cuidado ni vigilancia algunos.

  5. Las plantas de cáñamo incluyen el ganja y el bhang. Son plantas diferentes.

  6. Dispersas.

  7. No.

  8. No.

  9. Los árboles silvestres de bhang se secan y se guardan para fines de comida y bebida.

  10. Sí, los preparan en sus casas. Sí, puede prepararse de la planta del cáñamo. El ganja y el charas pueden prepararse, pero no se preparan aquí.

  11. Los toomeahs de las comarcas montañosas.

  12. Sí, se deterioran al guardarse. Sí, pierden sus efectos tras un año. Son comidos por los gusanos y, por la exposición, pierden su fuerza alcohólica. Si se guardan bien envueltos sin exposición al aire, pueden no deteriorarse durante un año más o menos.

  13. El ganja se usa solo para fumar; el charas no se usa en este distrito.

  14. El ganja lo fuman los dome (pescadores), los huri (barrenderos) y los fakires hindúes y mahometanos (ascetas).

  15. Se prefiere el plano.

  16. No.

  17. Los hindúes ortodoxos beben bhang en los días Dasami, Sripanchami y Sivaratri. Los hindustaníes y marwaríes beben habitualmente. El bhang se come solo como medicina en píldoras.

  18. Más bien en disminución. Debido a la carestía de las drogas (probablemente).

  19. Los pescadores para protegerse de la exposición al frío, y los barrenderos para protegerse de los malos olores, etc., y los ascetas para concentrar su atención en la devoción, etc.

  20. La leche, la pimienta y el azúcar se mezclan generalmente al preparar el bhang. No se usa dhatura. Las mezclas se hacen para hacerlos deliciosos y aumentar su poder intoxicante.

  21. Los ascetas consumen en soledad; el bhang se usa en soledad; el ganja se usa en compañía. Está principalmente confinado al sexo masculino. No es costumbre que los niños consuman ninguna de estas drogas.

Las personas adultas y viejas usan las drogas.

  1. No es fácil, pero es difícil abandonarlo una vez formado. Sí, hay tendencia a convertirse en excesivo.

  2. El bhang se bebe con ocasión de los días Dasami, Sripanchami y Sivaratri con fines religiosos. Es considerado esencial por los hindúes ortodoxos. Es generalmente templado. No es probable que se convierta en hábito ni que resulte perjudicial.

  3. Generalmente están en descrédito por su temperamento irritable debido a tal consumo.

No hay tal costumbre de adorar la planta del cáñamo. 34. Sí, por las clases de pescadores y barrenderos; no podrían desempeñar su oficio ni trabajar eficazmente, su profesión

_, 35+ Si se prohíben, es probable que se usen ilícitamente. La prohibición podría «imponerse aumentando el precio o castigando criminalmente». Sí, la prohibición causaría grave descontento entre los consumidores. No se espera peligro político; podría haberlo o no.

  1. No.

  2. Sí.

  3. (a) El bhang es beneficioso para la digestión. (Los indostaníes lo consumen con ese propósito.)

(b) El bhang y el ganja alivian la fatiga y proporcionan resistencia bajo esfuerzos o exposiciones severas.

(c) Sí; (domes y haris).

  1. El uso moderado del bhang es beneficioso para las personas de edad avanzada.

  2. Sí.

  3. Ningún efecto particular sobre los consumidores habituales. Sí, es refrescante. Sí, produce cierta intoxicación. Mitiga el hambre hasta cierto punto. Sí, crea apetito. El efecto del bhang dura unas 24 horas; el del ganja, unas 8 o 4 horas; efectos posteriores: cansancio. Sí, la no satisfacción subsiguiente produce anhelo e inquietud.

  4. (a) El bhang no produce efectos nocivos especiales, pero el ganja sí.

(b) El bhang no, pero el ganja sí. (c) No.

(d) El bhang no, pero el ganja sí. (e) Puede que sí o puede que no.

(f) El uso excesivo puede conducir a la locura, tanto temporal como permanente. Sí, puede ser reinducida. Sus ojos se enrojecen y se contraen.

  1. El uso excesivo tanto del bhang como del ganja es igualmente perjudicial, según lo dicho anteriormente.

  2. Muy probablemente no.

  3. Muy probablemente sí.

  4. No es así.

  5. Los consumidores excesivos de estas drogas son generalmente de mala conducta.

  6. Sí. Sí, conozco varios casos.

  7. Sí, algunas veces.

  8. No ocurren tales casos en esta parte del país.

  9. Algunas personas ricas hierven el ganja en leche y usan la nata. Sus efectos son moderados. El bhang se mezcla con leche y azúcar y generalmente con pimienta, lo que no modifica sus efectos.

No se usa dhatura.

  1. No, nada que sugerir.

  2. Sin objeción.

  3. Considero que la tributación actual es razonable.

  4. Debería haber tasas diferentes. El flat debería gravarse menos por sus ramas leñosas, que se desechan.

  5. Sin objeción.

  6. No se otorgan licencias a casas ni a tiendas. Se obtienen licencias para vender en determinadas localidades donde se erigen casas o tiendas a voluntad del licenciatario.

  7. No creo que se les consulte en absoluto. Debería considerarse la opinión pública local.

  8. Declaración de Banu Porna Cuunper Marrra, secretario de la Band of Hope, Faridpur.

En consideración al hecho de que ha sido condenado sin reservas por médicos eminentes como uno de los venenos más peligrosos conocidos, como la causa más potente de locura y como el más pernicioso y deletéreo de todos los excitantes jamás usados en país alguno, esta Sociedad opina humildemente que una prohibición total de la preparación y venta bajo el patrocinio del Gobierno, y la prohibición total del cultivo del ganja, salvo para fines medicinales, resultará beneficiosa para el país, por supuesto, bajo estricta vigilancia de las autoridades locales como salvaguardia contra el cultivo privado.

Los principales argumentos esgrimidos contra la abolición del monopolio del Gobierno por los partidarios del tráfico de ganja son: (1) afectará a los ingresos, que tendrán que cubrirse con una nueva tributación; (2) puede crear un espíritu de desafecto entre los jogis, sanyasis, fakires y mendigos, cuyo número no es pequeño; (3) el ganja tiene la propiedad de destruir los venenos palúdicos y de neutralizar los efectos del agua impura; (4) es cuestión de si el uso del ganja causa realmente más daño en comparación con otros intoxicantes; (5) la abolición del monopolio del Gobierno aumentará el consumo de ganja.

La abolición total del monopolio del tráfico de ganja entrañará ciertamente una pérdida de ingresos, una cantidad que, comparada con el total de los ingresos, «no es», como dijo Sir Charles Elliott en su reciente discurso en Naogaon, «tan grande que su pérdida sumiría al país en dificultades financieras». Así pues, no debe haber aprensión alguna de una nueva tributación para recuperar la pérdida.

En verdad hay un número de jogis, sanyasis, fakires y mendigos adictos a fumar ganja, pero fumar ganja no forma parte de su religión, y no hay un solo libro religioso hindú o muhammadano que sancione el uso del ganja. Por el contrario, los Shastras hindúes y el Corán muhammadano, como la Biblia cristiana, ordenan enfáticamente «no toquéis, no oláis, no gustéis aquello que intoxica y entorpece el cerebro».

Ningún desafecto real puede, bajo el benigno gobierno británico, ser seriamente temido; y aun en el caso de que existiera tal aprensión, no debe perderse de vista el hecho de que el Gobierno en este caso contará con el apoyo de la mayor parte de la población, contra el cual los clamores de unos pocos descontentos resultarán del todo inútiles.

El ganja puede o no ser un preventivo contra la fiebre palúdica. Corresponderá a las autoridades médicas pronunciarse sobre si lo es; el Comisionado Sanitario no lo sugiere en su informe anual. Pero parece algo extraño que el uso habitual de la droga perniciosa que entorpece y a menudo trastorna el cerebro y hasta un grado apreciable embrutece el alma pueda ser justificado por sus defensores como preventivo de la fiebre palúdica y purificador del agua impura.

La cuestión de si el uso del ganja causa realmente más daño en comparación con otros intoxicantes parece simplemente ridícula a la vista de las opiniones de los expertos médicos, de la cantidad de crímenes cometidos bajo su influencia, y a la vista del hecho que la experiencia nos dice que el ganja tiene un «efecto especial sobre algunas de las diversas pasiones animales, como el valor, la ira, la venganza y la lujuria, y en renovar las perdidas o excitar las agotadas o deprimidas». El Estado VII de los informes de los manicomios de Bengala para los años 1889, 1890, 1891 y 1892 muestra que del total de ingresos, el 26,72 por ciento en 1889, el 26,33 por ciento en 1890, el 24,88 por ciento en 1891 y el 23,49 por ciento en 1892 se atribuyen al cáñamo indio. Así, en opinión del Cirujano-Coronel J. G. Pilcher, F.R.C.S., Inspector General Interino de Hospitales Civiles en Bengala, «el uso del ganja u otra preparación de cáñamo indio es con mucho la causa más fecunda de ingresos en toda la India. La siguiente causa potente es el consumo de licores espirituosos... mientras que el uso del opio parece dar lugar a relativamente poca locura en la comunidad...» (párrafo 19, Informe de los Manicomios, 1889); véanse también el párrafo 14, el párrafo 15 y el párrafo 12 de los Informes de los Manicomios para 1890, 1891 y 1892, respectivamente. El señor C. J. O'Donnell, Superintendente de las Operaciones Censales en Bengala, 1891, observa así respecto del uso del ganja en su informe censal, Volumen III, página 240: «Aunque es posible que haya una predisposición racial a la locura en el norte y este de Bengala, es muy probable que deba tenerse en cuenta la mayor preferencia mostrada por el pueblo por drogas tóxicas, como el ganja o cáñamo indio. Los intoxicantes en uso en Behar y Chota Nagpore, una forma diluida de licor obtenida de la flor del árbol mohua, el jugo fermentado de la palmera de Palmyra y la cerveza de arroz, son todos licores comparativamente débiles y nunca se ha sabido que induzcan trastorno mental.

El ganja, en cambio, es incuestionablemente muy deletéreo, siendo reconocido en toda Bengala como un excitante cerebral de una especie muy peligrosa».

Benjamin Ward Richardson, M.A., F.R.S., observa así: «Tenemos, sin embargo, suficiente evidencia de efectos nocivos para estar seguros de que la peculiar intoxicación inducida por el narcótico (droga del cáñamo) es ciertamente destructiva para una vida mental sana...» (Abkari, enero de 1892, página 10). El Cirujano de Brigada R. Pringle, M.D., en su nota sobre el ganja dice: «la acción del ganja sobre el organismo, cuando se toma solo y sin ningún poder controlador, es muy notable, y poco conocida a causa de su rara ocurrencia, y parece asemejarse a la de ninguna otra droga en la ausencia de todo narcotismo, pero a la vez combinada con una extraña pérdida temporal de la fuerza de voluntad y de la memoria, con incapacidad para concentrar el pensamiento».

El Estado VII del Informe de los Manicomios muestra también la cantidad de crímenes cometidos bajo la influencia del ganja. No se dispone de un informe completo y cabal sobre ese particular. En los distritos de Rajshahi (especialmente en Puthia y Nator) y Hughli la mayoría de los hurtos se imputan a los fumadores de ganja y opio. En las Sesiones de Faridpur, durante el año en curso, se han juzgado dos casos de asesinato brutal (uno de asesinato de una esposa y un hijo y el otro de asesinato de un muchacho cojo), y los criminales han sido declarados locos, atribuyéndose la causa de la locura a fumar ganja. Todo esto y las propensiones criminales de los fumadores de ganja conducen a la conclusión irresistible de que el ganja es un mal real, sin hablar de un drenaje anual de unos 22 lakhs de rupias sobre el pueblo de Bengala, empobrecido y medio hambriento.

Luego se dice que la abolición del monopolio del Gobierno aumentará el consumo de ganja. Si se permite el cultivo libre, sin duda tendrá ese efecto, pero no es eso lo que se desea. Lo que se desea es una prohibición del cultivo del ganja del todo, salvo en pequeña escala para fines medicinales, si es necesario, y aun eso bajo el control y la supervisión directos del Gobierno. La abolición de los alambiques ha causado una disminución en el consumo de licores del país; así, la prohibición total del cultivo del ganja pondrá fin a fumar ganja. Cuanto mayor sea la dificultad de obtención, menor será el consumo. El ganja no es un alimento, mucho menos un alimento de «naturaleza muy concentrada». Así pues, si no está disponible en el mercado, muy pocos se preocuparán de cultivarlo, especialmente cuando habría aprensión de un procesamiento criminal en caso de detección, lo que, bajo la cautelosa vigilancia de las autoridades del distrito, nunca será una tarea difícil. Que los fumadores habituales e inveterados de ganja pueden prescindir de él no admite duda, pero no abandonarán el hábito sino bajo compulsión o sanción de la ley.

Los presos fumadores de ganja se ven forzados a abandonarlo tan pronto como son encarcelados, y no son raros los casos de fumadores inveterados de ganja que salen corregidos de la cárcel, sin entregarse nunca después al pernicioso hábito.

Es muy difícil sugerir un probable sustituto del ganja. El licor puede ser uno, y una peculiar preparación de tabaco fuerte puede también servir al propósito. Pero en todos los casos dependerá de las propensiones malvadas individuales de cada hombre y de su ansia de intoxicantes el tomar o no un sustituto.

En conclusión, esta Sociedad se permite instar a la Comisión a considerar la justicia y propiedad de que un Gobierno justo, benigno y cristiano permita el cultivo y la venta de una droga que ha sido excluida de algunos países, y en Inglaterra doblemente protegida en la lista de venenos.

Prueba oral.

La Band of Hope, Faridpur, es una Sociedad de Temperancia. Cuenta con 474 miembros, la mayoría de los cuales pertenecen a Faridpur. Se celebran reuniones trimestrales y especiales en Faridpur. Se celebró una reunión en relación con el presente asunto, en la que se aprobó mi carta, que había sido redactada previamente. El Comité Ejecutivo me había designado para redactar la carta.

La carta fue aprobada por una reunión general.

La Band of Hope de Faridpur está afiliada a la Anglo-Indian Temperance Association de Londres.

Las autoridades en que se basa la Asociación para formular la opinión expuesta en mi carta están casi todas citadas en la propia carta. Después de que la Asociación aprobó mi carta, no hubo más consulta sobre el asunto. No tengo conocimiento, por tanto, de otros fundamentos, aparte de los expuestos en la carta, para la opinión sostenida por la Asociación.

En cuanto a los dos casos citados en el párrafo 7, en los que el asesinato brutal se atribuye a fumar ganja, que provocó la locura en los criminales, había evidencia en los registros de los casos de que el ganja había causado la locura. Al decir esto me baso en información.

No tengo conocimiento personal.

Cuando presenté mi

draft. He explicado estos casos. Sofaras I re

coleat, el secretario de las Sesiones, que es miembro de la Banda de la Esperanza, fue mi informante. Había oído rumores de estas jaulas, y eso me llevó a indagar sobre ellas. No sé si el

secretario de las Sesiones sabía, en el momento en que le hice

preguntas, que su información iba a ser utilizada

  • Véase la nota adjunta al testimonio del testigo.

en la carta de la Asociación. No podría haber tomado más medidas para averiguar los hechos de los casos. No intenté ver los registros, porque creía que sería inútil que un extraño lo solicitara. Solo quería dar a la Comisión una pista para que pudieran descubrir la verdad. Sin embargo, no recomendé que la Comisión solicitara los registros. Simplemente expuse los casos como hechos. Cuando supe que la Comisión iba a escuchar testimonios, y no simplemente actuar sobre las declaraciones escritas, di menos peso a las declaraciones escritas. Sin embargo, no tengo ahora información precisa que dar sobre estos dos casos.

Nota de la Comisión adjunta al

testimonio de Basu Purna CHUNDER

(I) Madhab Nagarchi.

dering a su esposa e hijo y fue absuelto por motivo de demencia el 10 de julio de 1898.

La única mención de ganja en el registro está en el testimonio de Mohan Nagarchi, tío del acusado, quien declaró que «Madhab fuma ganja».

Esto fue ante el Magistrado Instructor. No se repitió en su testimonio ante el Juez de Sesiones. Se alegó por el acusado que este Mohan Nagarchi había tenido una intriga con la

mujer asesinada, por lo cual el acusado le quitó la vida.

Mohan Nagarchi y otros dos testigos declararon que el acusado había estado loco varios años antes y que entonces había herido a su madre; y seis testigos (incluidos los anteriores) declararon que había estado

loco uno o dos días antes del asesinato. También había

rere eeennnentiati ans

tenido una disputa con su esposa el día anterior.

El Magistrado Instructor atribuyó el crimen a los celos; pero el Juez, a la demencia. Ninguno menciona la ganja. Los papeles del Asilo muestran que «el padre del lunático tenía tendencia a la demencia; y que la causa probable de la propia demencia de Madhab era «una tendencia natural posiblemente agravada por fumar ganja».

(2) Dhopat Khan. Dhopai Khan, aparentemente sin motivo, asesinó a un lisiado el 20 de octubre de 1889. Estaba demente y no apto para ser juzgado hasta 1893. El Juez de Sesiones lo absolvió por motivo de demencia el 9 de mayo de 1898. No hay mención de ganja en el registro, pero el Juez afirma que una carta del Superintendente de la Cárcel en 1889 había dado la «causa probable de la demencia como el fumar ganja»; los fundamentos de esta afirmación, que parece haber sido hecha por un Cirujano Ayudante, no son evidentes. Los papeles recibidos en el Asilo del Magistrado de Faridpur en 1890 muestran que el lunático no era adicto a la ganja ni a otros intoxicantes y que no podía asignarse causa alguna a su demencia. El Superintendente del Asilo declaró que la causa de la demencia era desconocida, y que el hombre era propenso a recaídas.

  1. Testimonio de BABU GirnisH CoanpaR Ds, Delegado de la Asociación de Abstinencia Total, Bhawanipur.

Testimonio oral.

He sido diputado por la Sociedad de Abstinencia Total de Bhawanipur, de la cual soy miembro, para exponer sus opiniones sobre las drogas del cáñamo.

No sé qué medidas tomó la Sociedad al recibir la invitación de la Comisión en agosto.

No he visto la carta fechada el 19 de agosto, en la que se decía que la Asociación esperaba enviar a su debido tiempo una declaración escrita que incorporara sus opiniones.

Lo primero que supe del asunto fue que el Vicepresidente y el Secretario se reunieron el sábado pasado y decidieron diputar a dos miembros, yo y otro, para comparecer ante la Comisión y representar las opiniones de la Asociación. Comparezco yo, ya que el otro miembro tiene enfermedad en su familia.

La Sociedad consta de 200 miembros. Por lo que sé, no ha habido reunión de la Sociedad ni del Comité Ejecutivo para discutir la cuestión. No sé si la Sociedad ha registrado alguna vez sus opiniones sobre esta cuestión. No he recibido instrucciones sobre lo que debo decir, pero el Secretario me ha dado sus opiniones personales, de las que he tomado nota. El Secretario no fue el otro hombre designado para representar a la Sociedad. He comparecido para exponer por separado mis propias opiniones y las del Secretario. Pero, por supuesto, no puedo decir que represente de ningún modo a la Sociedad de 200 miembros. Me he tomado bastante trabajo, desde que fui designado para comparecer ante la Comisión, haciendo indagaciones, y tengo mis propias opiniones, que deseo presentar ante la Comisión.

Mi edad es 80. Soy LMS, de la Universidad de Calcuta del año 1889. He ejercido la práctica privada en Bhawanipur y Kalighat desde ese año. No soy M.B., como se afirma en la carta del Secretario de la Sociedad.

Kalighat es un gran centro de fumadores de ganja, y he visto a muchos fumadores. He tratado a casi una docena de ellos por neumonía, disentería y demencia. He tratado casi media docena de casos de neumonía, cuatro o cinco de disentería, y dos de demencia, uno de tipo violento y otro de tipo leve, en fumadores de ganja. Uno de los últimos estaba debilitado y aquejado de forúnculos. He tratado no menos de 25 o 30 casos de neumonía en total. He tratado 100 o más casos de disentería, y cinco casos de demencia, incluidos los dos fumadores de ganja mencionados anteriormente. Esta práctica ha sido durante los últimos tres años.

Me gustaría ver el consumo de ganja más restringido que en la actualidad. Esa es mi opinión principal al comparecer ante la Comisión. No deseo la prohibición total. No sé hasta qué punto ha llegado la restricción en pene. Lo que quiero decir es que quiero ver la droga menos usada por la gente de lo que la he visto usada en los lugares que conozco: Bhawanipur y Kalighat. De otras localidades solo podría hablar de oídas. Aparte

de Bhawanipur y Kalighat, todo lo que sé acerca del consumo de la droga es lo que he oído al Secretario sobre los Chowbes de Muttra y los sanyasis. de Budh Gaya. Mi experiencia personal me lleva a favorecer la restricción

sin llegar a la prohibición. Esto podría lograrse haciendo la droga menos accesible al pueblo; pero cómo podría hacerse es más de lo que puedo decir. Actualmente cualquiera puede obtener ganja o bhang por un pice o un par de pices. Me gustaría ver las drogas más caras. De las tres, me gustaría que la ganja fuese la más cara, después el charas, y luego el bhang. Si fuese posible prohibir la ganja sola, me gustaría verlo hecho, dejando el charas y el bhang para ser usados bajo restricción; pero no estoy seguro de que fuese posible. No sé a qué precio se vende ahora la ganja en Bhawanipur; pero envié un pice, y me dieron un trozo de ganja plana de cerca del peso de un cuarto de tola, suficiente para un chillum. Sé que un pice de ganja basta para llenar un chillum. No sé el precio del charas ni del bhang, y no sabía el precio de la ganja hasta que envié por el valor de un pice. Me gustaría ver la ganja hecha inaccesible a los lunáticos y a los jóvenes hasta al menos los dieciséis años. El Gobierno no debería permitirles usar ninguna. No estoy preparado para decir que el Gobierno deba encerrar a todos los lunáticos. He visto al paciente del que hablaba ir a la tienda mañana y tarde. Debería haber una prohibición contra la venta a un lunático. No tengo otra sugerencia que hacer en cuanto a la administración.

He visto tanto de los males causados por las

drogas que la restricción me parece necesaria. He encontrado personas que se vuelven pálidas y demacradas al comenzar a fumar ganja, y tras tres o cuatro meses quedar completamente cambiadas para peor, mental y físicamente. Juzgo que estos son los efectos de la droga, porque las personas, antes de usar las drogas, eran sanas y vivaces e inteligentes. He visto estos efectos en miembros de familias que he visitado en el curso de mi práctica. Puedo recordar al menos una docena de casos que mostraron los cambios arriba mencionados en tres meses. Todos estos eran hijos de familias que visitaba, y, excepto en un caso, los demás miembros de las familias no fumaban. Los jóvenes eran calaveras que habían tomado malos caminos

contra la voluntad de sus familias.

Kalighat es probablemente peor que cualquier otra parte de Calcuta en materia de fumar ganja, y son los malos efectos que he visto allí los que hacen sangrar mi corazón y me hacen desear poner mis opiniones sobre la restricción ante el Gobierno.

La ganja es peor que el alcohol. El alcohol no hace a las personas tan completamente inútiles y sin valor como lo hace la ganja, al menos entre las familias respetables. Entre las clases bajas también, creo que la ganja es más dañina. Esta es mi experiencia en Kalighat.

  1. Evidence of the Indian Reuier Socizry, Caleu/ta,

Introductorio.— Drogas de cáñamo.—Las drogas de cáñamo incluyen en su categoría la ganja, el siddhi o bhang, el charas y el majum.

La ganja consiste en las puntas floridas secas de plantas femeninas de cáñamo cultivadas que se han cubierto de resina a consecuencia de no haber podido granar libremente.

Siddhi o bhang, subji o patti son nombres diferentes aplicados a las hojas secas de la planta de cáñamo, ya sean macho o hembra y ya sean cultivadas o no cultivadas.

Charas es el nombre de la resina que naturalmente exuda de las flores y hojas de la planta de cáñamo.

Majum o majuu es una preparación de ganja o siddhi.

Ganja—La ganja cultivada de Bengala se cultiva en solo una muy pequeña extensión de país dentro de un círculo que tiene un radio de unas dieciséis millas. En esta pequeña extensión, ocupa un área de unas 3.000 bighas situadas en tres distritos, a saber, Rajshabi, Dinajpur y Bogra, y se llama Ganja Mahal. La ganja también se prepara en los Gurjats de Orissa. La manufactura es simple. Consiste principalmente en secar las plantas, deshacerse de las hojas y parte de los tallos y comprimir las ramitas más pequeñas y las flores en fardos. Hay tres clases de ella, a saber, fina, redonda y chur, según el proceso de manufactura.

Su uso.—Se usa por la gente para la intoxicación en forma de fumar mezclando 26 a 30 granos de las flores con hojas secas de tabaco.

La intoxicación dura varias horas y perjudica permanentemente la constitución.

Testimonio médico.—Los malos efectos de este intoxicante han sido atestiguados no solo por autoridades médicas, sino también por altos funcionarios del Gobierno. El Dr. Chevers, en su obra de referencia sobre

| aquí (véase Ap. 1),

Medical Jurisprudence in India (p. 504), escribe lo siguiente:—

«Tarde en su miserable carrera el fumador de ganja y el comedor de opio quedan completamente destrozados, tanto en mente como en cuerpo......... El fumador de ganja y el bebedor de bhang a menudo permanecen crónicamente ebrios y a veces son excitados a actos de violenta locura. Un loco que hubiese usado ganja, probablemente continuaría insano durante meses, si meramente fuese confinado sin tratamiento médico.»

De nuevo (p. 541)—

«Es materia de notoriedad popular tanto en Bengala como en las Provincias del Noroeste que las personas intoxicadas con ganja son propensas a cometer actos de violencia homicida; de ahí encontramos varios casos en los Law Reports en los que el acusado alegó la excusa de intoxicación por ganja en atenuación de sus crímenes.»

El Dr. Chevers menciona también varios casos de «correr amok», como se le llama, en los que un hombre ataca y apuñala furiosamente a toda persona que encuentra mientras está en este estado de frenesí. El Dr.

A. Hilson, último Inspector General de Hospitales Civiles, escribió así en sus Informes Anuales de los Manicomios de Bengala (1890, p. 5), Estado VII, párr. 14:—«Causas de la insania— uno de los principales rasgos de este informe es la evidencia que ofrece de la potencia del fumar ganja en la producción de la enfermedad mental......»

De nuevo (1891, p. 4) Estado VII, párr. 15:—«Como de costumbre, este informe muestra que el fumar ganja es la causa más potente de la locura. La opinión general confirma esto, y me inclino a creerlo.» Se ha comprobado que cerca del 26 por ciento de los internos de los manicomios se reclutan entre fumadores de ganja.

Kabicajes de renombre también han atestiguado los malos efectos de la ganja. Sus opiniones se adjuntan

— Testimonio del Gobierno.—El Gobierno de la India, en las Órdenes del 29 de abril de 1875, anotó lo siguiente:—«Si el uso de la droga (ganja) pudiera suprimirse por completo sin el temor de llevar a su uso de contrabando, tal curso estaría justificado por sus efectos deletéreos.» El Secretario de Estado para la India en Consejo, en su Despacho del 17 de junio de 1875, confirmó la política. El Teniente Gobernador de Bengala (Sir Ashley Eden), en una Resolución fechada el 7 de agosto de 1877, anotó que «el Teniente Gobernador no tiene él mismo duda de que el uso de la ganja, en cualquier forma, es perjudicial para el consumidor». El Sr. H. J. S. Cotton, Secretario del Gobierno de Bengala, en una Resolución fechada el 3 de octubre de 1890, p. 7, anota en nombre del Gobierno lo siguiente: «La disminución en el consumo es satisfactoria.» El Sr.

C. T. Buckland, último Miembro de la Junta de Rentas, Bengala, L. P., en un artículo en la National Review (enero de 1884, p. 627) escribe «queda por considerar si el Gobierno no haría bien y honorablemente en librarse de toda conexión con el cultivo y la venta de un artículo tan nocivo y abominable (ganja).»

El Sr. E. V. Westmacott, último Comisionado de Impuestos Especiales, Bengala, en su Informe sobre el Resultado Financiero de la Administración de Impuestos Especiales en las Provincias Inferiores (1890-91, p. 86) escribe así: «Creo que debe tenerse por satisfactorio que con la disminución del consumo de este artículo tan pernicioso......»

El cultivador.—La posición del cultivador de ganja es el primer punto a considerar cuidadosamente. Cerca de tres mil familias, en su mayoría musulmanas, se ocupan del cultivo de la ganja (E. A. R. 1892-93, p. 86). Algunas de estas usan su propio capital, otras reúnen el dinero necesario tomando prestado a tipos de interés que varían de medio a una anna por rupia al mes (Informe de Kerr, p. 29). Los cultivadores de cáñamo han formado casi una clase separada. La mayoría de ellos no saben leer ni escribir y ni un solo hombre entre ellos lleva cuenta de las sumas gastadas por él en cultivar la cosecha (Ibid.).

Costo en el cultivo.—Con respecto al cultivo, se ha comprobado que el raiyat desembolsa las siguientes sumas por cada bigha de cultivo (Inf. de Kerr, p. 29):—

R a. p.

Poner tierra fresca en el campo de ganja. 4 0 0 Torta de aceite.. RAF. BUOLQHOT, 25 PCO Honorarios del Médico de la Ganja incluido su LW

alimentación.; 2:;;

Cargo de riego. Sd MU Renta estimada.. 8 8 0 Total 2114 0

A estos hay que añadir los salarios de los sirvientes de la casa, el valor del trabajo de los miembros de la familia mismos, el alquiler de los arados, el precio del estiércol de vaca, el valor de las plantas verdes, semilla, etc. «El verdadero costo del cultivo puede por tanto afirmarse en números redondos que varía de Rs. 50 a Rs. 60 por bigha.» (Inf. de Kerr, p. 29.) El cultivador tiene además que gastar una suma adicional para la preparación de la ganja. (Inf. de Kerr, p. 30.) A todo esto hay que añadir la partida de los intereses exorbitantes que han de pagarse al prestamista. (Inf. de Kerr, p. 29.) ~ N. B.—Hay que notar aquí que las cifras anteriores representan los costos que los ryots tuvieron que incurrir en o antes de 1876. Desde entonces el valor del trabajo, el precio de los artículos, la renta de la tierra han

aumentado grandemente.

  • Producto.—Ahora, ¿cuál es el producto medio

por bigha? En el Informe de la Administración de Impuestos Especiales 1892-93, p. 86, encontramos que se declara como 3 mds., 7 seers y 11 chittaks para los últimos 5 años. (Véase Ap. III A.)

Costo en la manufactura.—El costo de manufactura de la ganja plana es de Rs. 4 por maund y el de la redonda de Rs. 18 por maund (Inf. de Kerr, p. 80.)

N. B.—Hay que notar aquí que el valor del trabajo desde que el Sr. Kerr lo anotó ha aumentado considerablemente y el costo de manufactura debe ahora ser mayor.

Costo total.—Bien, entonces, el costo de cultivo y manufactura de la ganja plana es de Rs. 23-6-0 por maund, siendo Rs. 19-6-0 por cultivo por maund más Rs. 4 por manufactura, y el de la ganja redonda Rs. 32-6-9 por maund (siendo Rs. 19-6-0 por cultivo + Rs. 138 por manufactura por maund).

N. B.—El interés del dinero tomado prestado por el cultivador se excluye del cálculo anterior.

Precios al por mayor—¿Y cuáles son los precios que estos artículos obtienen para los cultivadores? El promedio de 1892-93 (E. A. R. p. 37) de la plana fue de Rs. 16 por maund y de la redonda de Rs. 20-4-0 por maund. Pero como el Informe antedicho habla de una caída en los precios al por mayor como resultado de la naturaleza prometedora de la cosecha de la temporada, y como los precios dominantes durante 1891-92 y 1890-91 se mencionan en los respectivos Informes como anormalmente altos, tomaremos los precios al por mayor de 1889-90 (E. A. R. p. 20) aunque se mencionan como precios al por mayor «elevados». Son Rs. 22.8 para la plana y Rs. 30 para la redonda en promedio.

Pérdida.—Al comparar lo anterior con el costo de cultivo y manufactura, encontramos que los cultivadores pierden en el caso de la ganja plana 14 as. por maund (Rs. 23-6—Rs. 22-8-0) y en el caso de la ganja redonda Rs. 2-6-0 por maund (Rs. 82-6-0—Rs. 30.)

Otra pérdida.—Debe añadirse aquí que más del 15 por ciento de la ganja producida queda sin vender por término medio cada año (vid. Ap. III B.), y este factor debe tenerse en cuenta. «Hay otro hecho importante. Los cultivadores no rara vez son víctimas de la astucia de los corredores y comerciantes al por mayor. La venta de la ganja no se hace siempre al contado. En efecto, en la mayoría de las ventas solo se hacen pagos parciales y se promete abonar el saldo en una fecha posterior; pero en muchos casos la deuda así contraída por los comerciantes no queda enteramente saldada.» (Informe de Kerr, p. 34.) Las ventas se hacen generalmente por medio de corredores. «A menudo un comerciante al por mayor encuentra otra manera de engañar a los raiyats, y es pagando en especie. Dan a los cultivadores, en lugar de dinero, ropas, utensilios de latón y de metal, esteras, abanicos, etc., a precios muy superiores a su valor ordinario.» (Ibíd.)

Prueba adicional.—Así, pues, el cultivo de la ganja es por completo un negocio ruinoso. Nos confirma en esta opinión el hecho de que antiguamente se practicaba el cultivo de la ganja en Jessore, distrito en el que ahora ha cesado de practicarse. Puede inferirse con seguridad que el cultivo no podría haber desaparecido si de él pudiera obtenerse alguna ganancia, pues ningún cultivo provechoso puede desaparecer.

¿Por qué cultivarla todavía?—Es indudable que los raiyats siempre salen perdiendo; pero podría preguntarse por qué cultivan entonces el cáñamo.

Primero, porque la práctica es hereditaria y no se cuidan de calcular su ganancia o pérdida por el cultivo. En segundo lugar, porque sus necesidades son sencillas y toda la familia se esfuerza por ganar una miserable subsistencia con su trabajo conjunto, y si fracasan en ello maldicen su suerte y se lamentan. Y en tercer lugar, porque no tienen la capacidad de calcular su ganancia o pérdida, ya que no llevan cuenta alguna para ello.

En su auxilio.—Es deber del Gobierno acudir en auxilio de los cultivadores. El tabaco, los chiles, las patatas y otros varios cultivos pueden darse en las ricas tierras altas que ahora se dedican a la ganja. La empresa resultaría muy remuneradora, sobre todo porque un ferrocarril atraviesa ahora el corazón del país productor de ganja, lo que abriría el mercado a cualquier clase de producto valioso. Cabe poca duda de que el cultivo de la ganja podría suprimirse fácilmente por la autoridad del Gobierno.

El Sr. Buckland escribe lo siguiente: «El mismo poder que promulgó la ley actualmente en vigor, que prohíbe el cultivo de la ganja sin licencia de un funcionario del Gobierno, podría fácilmente prohibirlo del todo, directa o indirectamente. Si se retirasen las licencias, cesaría el cultivo, o si se hicieran más difíciles las condiciones con que se conceden las licencias, los cultivadores ya no se cuidarían de solicitarlas.»

Del National Review, enero de 1864.

Alegato en favor de la ganja.—Se ha aducido que si se suprimiera el comercio de la ganja, las personas que la consumen se verían entonces obligadas a recurrir a otras drogas de carácter más deletéreo.

No es fácil sugerir cuáles puedan ser esas otras drogas; pero es difícil encontrar alguna que sea más deletérea que la ganja o igualmente deletérea.

Pérdida del Gobierno.—Los ingresos que el Gobierno obtiene de este «comercio inmoral» apenas superan los 23 lakhs al año (vid. Ap. III D). Y ciertamente, por temor a verse privado de estos ingresos, el Gobierno no debería escrupulizar en suprimir el cultivo de la ganja y prohibir por ley su venta pública en cualquier forma. Quizá pudiera hacerse alguna disposición para la venta, bajo consejo médico, del producto del cáñamo silvestre por medio de químicos y drogueros con licencia, pues algunos médicos afirman que posee ciertas cualidades medicinales.

Consumo de drogas de cáñamo.—El consumo de ganja y de sus variedades subordinadas es siempre considerado por los hindúes como un vicio positivo.

El Sr. Kerr calcula que el número de fumadores de ganja en las Provincias Inferiores y el Noroeste no pasa de 80.000 personas (Informe, p. 45), y llega a esta cifra estimando que la cantidad vendida es poco más de siete mil maunds, lo que está muy por encima del promedio (vid. Ap. III B 2).

La clase agrícola la evita por lo general; el artesano, el syce, el barrendero y el mendigo la usan.

Su privación.—La privación del uso de cualquiera de estas drogas no sería grave. Los registros sanitarios de las cárceles indias no muestran que los condenados acostumbrados al uso de estas drogas hayan sufrido por verse privados de ellas. Los informes de los manicomios muestran que un gran número de ingresos se deben a los malos efectos del consumo de ganja en especial. Mientras están allí, no se les permite entregarse a las drogas de cáñamo, pues eso agrava la enfermedad. Cuando estas personas salen curadas, sus hábitos de vida han cambiado. Sería sencillamente ridículo pensar que el descontento debido a la prohibición sería grave, ni mucho menos que equivaldría a un peligro político.

Bhang.—Pasemos ahora al bhang o siddhi. Crece silvestre en muchos distritos y especialmente en la División de Rajshahi, en Monghyr y Bhagalpur y en los Estados Tributarios (K. A. R., 1892-93, p. 40). El bhang se usa generalmente en decocción y se cree que es mucho menos deletéreo que la ganja. El total de ingresos derivados del bhang es de 50.000 rupias por término medio (vid. Ap. III D).

Charas.—El charas se obtiene de Amritsar y Allahabad (E. A. R., 1892-93, p. 22). Probablemente representa la esencia deletérea de la ganja en su mayor pureza y fuerza. Afortunadamente, el charas rara vez o nunca es usado por los naturales de Bengala. Nunca puede cultivarse en Bengala y la importación puede impedirse fácilmente. El total de ingresos derivados de este artículo es inferior a 1.000 rupias por término medio (K. A. Rep., 1892-93, p. 42). No puede haber dos opiniones en cuanto a la necesidad de suprimir por completo el consumo de esta droga sumamente deletérea.

Majum.—El majum o majun solo es usado por los disolutos para excitar sus propensiones animales (Informe de Kerr, p. 11). Afortunadamente, se usa muy poco majum en la provincia. El total de ingresos derivados de él es inferior a 2.000 libras por término medio (I. A. Rep., 1892-93, p. 42). No se supone que esta preparación tenga cualidad medicinal alguna, y no podría haber la menor vacilación en poner fin a su consumo.

La sanción religiosa discutida.—El siguiente punto que debe considerarse en relación con esto es el de la sanción religiosa en el uso de las drogas de cáñamo; o, en otras palabras, si al suprimir el uso de las drogas de cáñamo el Gobierno interferiría con los usos y costumbres religiosos del pueblo. A primera vista parece ser un mero pretexto ocioso para un Gobierno que ha declarado en términos enfáticos (aunque impolíticos) que se entrometería en cualquier costumbre o uso del pueblo, por muy sancionado que esté por la religión, si acaso lo considerara opuesto a su propia idea de moralidad. Pero discutamos el asunto por sus méritos. Las cuestiones deben entenderse claramente. Ante todo debe advertirse que el charas y el majum y la ganja tal como ahora se usan nunca están sancionados por costumbre o uso religioso. En cuanto a la ganja, adjuntamos aquí (vid. Ap. II) las vyavasthas (opiniones) de eminentes pandits que condenan su uso y declaran que, salvo alguna referencia a ella en los Tantras, que son considerados interpolaciones modernas, no se la menciona en ningún otro Shastra. La teoría de la sanción religiosa del uso de la ganja recibe un rudo golpe cuando examinamos la manera en que la gente de este país se aficiona a ella. En efecto, no está prescrita en uno u otro Shastra, sino que se usa porque sirve como un intoxicante barato y poderoso. Nos confirma en esta opinión la declaración del Excise Administration Report, 1892-93, p. 40, a saber: «Los colectores de Bankura, Birbhum, Hughli, Nadia, Jessore y Shahabad informan que las clases más pobres se aficionan a la ganja a causa del alto precio del licor de destilería, que difícilmente pueden permitirse comprar.»

Después, se ha señalado que el siddhi es una ofrenda predilecta al dios Siva. En efecto, en el gran santuario de Tarkeshwar, los devotos de todas partes de la India arrojan siddhis sobre el falo. Que en el último día del festival de Durga Puja se ofrece a cada invitado y miembro de la familia. Debe advertirse aquí que las ofrendas de siddhi a la deidad y a los invitados se hacen solo como símbolo de victoria y éxito (en sánscrito siddhi, victoria o éxito). En efecto, no es obligatorio para nadie beber tragos de ella en esas ocasiones, sino que, como ha dicho el Sr. Kerr en su informe, p. 11, «quienes no gustan de tomarla ponen una gota en la lengua en señal de aceptación». Esta práctica la siguen todas las personas respetables. Y siempre que se bebe siddhi, se hace solo con propósitos intoxicantes.

Aun suponiendo que el siddhi no pueda suprimirse por completo, no puede haber objeción válida a la no supresión de las otras tres drogas que, como ya se ha señalado, son positivamente deletéreas y viciosas.

La pérdida: cómo recuperarla.—El último punto que debe considerarse es cómo recuperar la pérdida de ingresos para el Gobierno resultante de la supresión de la ganja y sus variedades subordinadas. Se ha señalado que el total de ingresos derivados de las drogas de cáñamo es de cerca de 24 lakhs al año. Un Gobierno ilustrado como el nuestro, cabe esperar, es muy competente para idear medios de recuperar una pérdida tan pequeña como esta por una causa como la emancipación de 80.000 personas del uso de estas drogas degradantes y desmoralizadoras y por el bienestar de sus cultivadores, que están siendo arruinados por su cultivo.

Sugerencias.—Pueden hacerse, sin embargo, respetuosamente algunas sugerencias:

I. Economía.—Una sabia parsimonia es una de las mayores necesidades de la India. Los salarios civiles de los funcionarios europeos en Egipto y Ceilán son mucho más bajos que los de los funcionarios europeos en la India. Con las mayores facilidades de comunicación con Europa y las licencias, privilegios, etc., la condición del servicio en la India para los europeos ha cambiado considerablemente.

Y ciertamente la escala de sueldos y pensiones de los funcionarios debe revisarse. Si, no obstante, se considera que los europeos no pueden servir con una escala de sueldos más baja, podría emplearse en mayor medida la agencia nativa en el Gobierno y con ello se efectuaría una importante economía, pues no solo servirían con una escala más baja de sueldos y pensiones, sino que también se reduciría grandemente la gran cantidad de pagos por no efectivos.

También podría efectuarse una reducción en el costo de la migración anual a las colinas y el tema de las asignaciones de compensación podría considerarse cuidadosamente.

II. Podrían reimponerse los derechos sobre los tejidos de algodón. El precio de los tejidos así elevado no gravitaría duramente sobre el pueblo. Por este procedimiento también se protegerían los productos del país.

III. Podría aumentarse el impuesto sobre la renta elevando el mínimo imponible a 1.000 rupias. Los ricos son los principalmente afectados por él, la masa del pueblo no.

IV. Ahorros.—Con la supresión del comercio de la ganja podría efectuarse también una reducción en el establecimiento de impuestos especiales. No solo podría hacerse una reducción en razón de que una buena parte del trabajo de impuestos especiales ha sido suprimida, sino que cierto número de oficiales de impuestos especiales podrían emplearse provechosamente en parte en los impuestos especiales y en parte, digamos, en el impuesto sobre la renta. La partida de gastos para recompensas con cargo a fondos del Estado por la detección de delitos contra la ley de impuestos especiales disminuiría y al mismo tiempo se haría una adición a los ingresos por vía de multas.

—Hay otro aspecto de la cuestión.

El consumo de los cáñamos disminuiría en cerca de un 30 por ciento, y los internos de los Manicomios del Estado, mantenidos a costa del Erario, cabe inferir razonablemente que el menor gasto en este concepto en los Manicomios del Estado contribuiría en algún modo a compensar la pérdida de este ramo de los ingresos de consumos.

[1] (Traducción.) Sree Srez Dounrea.

El sentido en que hoy día se emplea la palabra Ganja no puede rastrearse en el antiguo Ayurveda védico ni en los famosos Tantras y otros. Su uso habitual en grandes dosis provoca tisis, disentería, flujo de sangre, etc. Por consiguiente, debe evitarse su uso de tal manera. Las personas que fuman ganja son, asimismo, generalmente odiadas en sociedad.

(Fdo.) Sree Gangapersaud Sen Gupta. (Fdo.) Sree Dwarkanath Sen Kabiraj.

(Fdo.) Sree Peary Mohun Sen Kabiraj. (Fdo.) Sree Bijoyratua Sen.

(Fdo.) Sree Lukhinarain Sen.

(Fdo.) Sree Gopee Nath Sen Kabiraj.

[2] (Traducción.) Sree Harr SmapanaM.

Ninguna mención del artículo que se emplea como ganja o ganja hoy día puede hallarse en los antiguos Shastras ayurvédicos. En los tiempos presentes rara vez se usa con fines medicinales; y ello sin efecto beneficioso apreciable alguno. Además, por su uso se observa que las personas se vuelven destempladas e irascibles. Es más, todos los médicos consideran que diversas enfermedades nerviosas graves y enfermedades de los pulmones, el corazón, el hígado y otros órganos han de resultar seguramente del uso del mismo. El uso de ganja nunca es admitido como respetable en sociedad alguna de la India.

(Fdo.) Sree Gopeemohun Roy Kabiraj. (Fdo.) Sree Lukhinarain Roy Kabiraj. (Fdo.) Sree Bunko Behary Mullick. (Fdo.) Sree Binodlal Sen Kabiraj.

(Fdo.) Sree Kali Das Gupta Kabiraj. (Fdo.) Sree Nagendranati Sen Gupta. (Fdo.) Sree Koylas Chunder Sen.

(Fdo.) Sree Upendranath Sen.

(Fdo.) Sree Debendra Nath Sen Kabiraj.

(Traducción.) Sree Serz Srama Papa BHaBasa.

El uso de ganja nunca está sancionado en los Vedas ni en otros Shastras. No habrá violación de las ceremonias religiosas si se abandona por completo el uso de ganja.

El sidhee, aunque a veces se emplea en el culto de los dioses, nunca está previsto su uso por los hombres en los [texto ilegible]. No habrá violación de las ceremonias religiosas sancionadas por los Shastras si se evita el uso de sidhee de una vez por todas.

(Fdo.) Sree Prasanna Kumar Nyaratna. (Fdo.) Sree Lukkhi Chander Sankhathirthha. (Fdo.) Sree Chundi Chura Bhattacharjya. (Fdo.) Sree Kashi Chunder Tarkalankar. (Fdo.) Sree Durga Churn Smrithithirthha. (Fdo.) Sree Modun Mohun Bhattacharjya. (Fdo.) Sree Parbati Churn Tarkathirthha. (Fdo.) Sree Anund Chander Sarbabhoum. (Fdo.) Sree Syama Churn Bidyaratna. (Fdo.) Sree Krishna Sunder Darshanshiroratna. (Fdo.) Sree Shital Chunder Vedantabaghish. (Fdo.) Sree Raj Kumar Nyaratna.

Año. Número de arbustos en flor. Producción media por bigha.

Mds. Sr. Ch.

1888-89.... 2.449 3 1 5 14 1889-90.... 2.480 3 13 5 1890-91.... 2.882 2 20 2 1891-92.... 2.517 4 23 10 1892-93.... 3.429 2 5 9

Total. 13.757 15 38 8

Promedio. 2.751 3 7 11

Año. Cantidad consumida. | Año. Cantidad consumida.

Mds. Sr. | Mds. Sr. 1890-91 6.681 29 | 1890-91 6.095 1891-92 6.040 6 | 1891-92 5.677 1892-93 7.576 6 | 1892-93 5.451

Total 20.297 3 | Total 17.223

Promedio 6.766 | Promedio 5.741

Año. Ingresos totales por ganja. | Año. Consumo. Ingresos.

Rs. | Mds. Sr. Rs. 1890-91 23.11.713 | 1891-92 1.064 10 48.464 1891-92 22.92.568 | 1892-93 1.033 29 53.558 1892-93 23.86.068 |

Total 69.90.347 | Total 2.097 39 1.02.022

Promedio 23.380.116 | Promedio 1.049 1 51.011

Amrita Krisana MuniicK (en nombre de la Indian Relief Society).

Prueba oral.

La Asociación en cuyo nombre comparezco está en relación con la Asociación de Temperancia del Sr. Caine y se interesa en ventilar los agravios de la India; es una asociación política. El número de sus miembros oscila entre 200 y 800. La sede de la Sociedad está en Calcuta y tiene sucursales en casi todos los distritos de Bengala. Las opiniones contenidas en el impreso son las opiniones de la Asociación. Se celebró una reunión especial en Calcuta, en la que se leyeron los informes de las diversas sucursales y se formularon las conclusiones. Se circuló un borrador a cada miembro en la capital y en Calcuta, y el impreso es la redacción definitiva aprobada por la Asociación. Una segunda frase del párrafo relativo a la sanción religiosa se refiere a los términos enfáticos que empleó el difunto Virrey al aprobar la Ley de Edad de Consentimiento.

La Asociación desea que el nombre de Kali Das Gupta, Kabiraj, sea trasladado del Apéndice I (2) al Apéndice I (1), y que los nombres de Gopi Mohun Roy, Benod Lall Sen y Upendra Nath Sen sean borrados del Apéndice I (2). Estos apéndices fueron redactados por un kabiraj y entregados a otro kabiraj para recabar la firma de otros kabirajes. El kabiraj que iba a recabar las firmas nos informó que las personas cuyos nombres figuran en los apéndices suscribirían estos, y por tanto se asumió su conformidad antes de la firma. Las opiniones del Kabiraj Gopi Mohun Roy y de Benod Lal Sen han sido presentadas por separado a un Comité de la Asociación, y ahora se ofrecen como apéndices adicionales.

Las opiniones de la Asociación son suprimir la ganja, el charas, el bhang y el majum, y prohibir el cultivo de la planta del cáñamo. La Asociación ha considerado el extenso uso de la ganja por devotos y fakires, y no ve dificultad en privarles de la droga. Somos conscientes del grado en que la droga es usada por tales personas en toda la India, y opinamos que no les es necesaria, y que no tendrán queja real si se corta el suministro. Hemos considerado el uso por las clases trabajadoras, y no creemos que el uso se mantenga moderado por mucho tiempo. Los miembros de la Asociación son abogados y caballeros instruidos de Calcuta y de las ciudades de la mufassal. Los devotos y las clases trabajadoras no están representados en la Asociación; pero hemos hablado con algunos de ellos.

Nuestra experiencia de las clases bajas se limita enteramente a Calcuta y a las ciudades de la mufassal.

La dificultad de suprimir el siddhi se reconoce en el párrafo relativo a la sanción religiosa. Esta dificultad surge del hecho de que la planta del cáñamo crece silvestre. Aunque las gentes de aldeas remotas pudieran usar bhang de las plantas silvestres que crecen dispersas en torno a sus chozas, el uso del mismo por el público general puede suprimirse casi por completo deteniendo la venta autorizada. Incluyo en el público general no solo a la gente de las ciudades, sino a toda la gente del país.

Hemos considerado si la supresión de la ganja y de las demás drogas del cáñamo podría conducir al uso de licores alcohólicos; y pensamos que hay poco peligro de ello, porque (1) todos los hindúes y mahometanos tienen prohibido por su religión tomar vino; (2) el vino es mucho más costoso que las drogas del cáñamo; (3) el aumento del impuesto sobre la ganja ha dado por resultado una disminución en el consumo de la droga sin ningún aumento correspondiente en el consumo de licor.

En cuanto a la posibilidad de que se sustituyan las drogas del cáñamo por la dhatura, se ha pensado que las gentes temen usar la dhatura porque es venenosa y propensa a producir demencia, y también que no puede obtenerse en cantidad suficiente para reemplazar la ganja. Tanto el alcohol como la dhatura serían más nocivos que la ganja.

La Asociación me pide que llame especialmente la atención sobre aquella parte de su escrito relativa al cultivo de la planta, y a la lastimosa condición de los cultivadores a causa de sus pérdidas. La Asociación sabe que los cultivadores no están obligados a cultivar la planta, pero considera la condición de los cultivadores una razón para suprimir el cultivo.

  1. Declaración de Manarasa Doorca Caran Law, C. I. E., comerciante, Calcuta.

  2. El bhang lo preparan generalmente, por lo que sé, las gentes en sus casas.

  3. El siddhi o bhang está hasta cierto punto relacionado con las costumbres religiosas de este país, pues se considera imperiosamente necesario depositarlo como ofrenda en nuestras pujas.

  4. Sería una privación grave que los consumidores renunciaran al uso de la droga.

  5. La prohibición causaría ciertamente un descontento grave, cuyos efectos perniciosos no puedo calcular.

  6. Sí; se prescriben por sus propiedades medicinales.

  7. Son perfectamente inocuas cuando se toman con moderación, y ciertamente obran de modo beneficioso para los fines indicados en los apartados (a), (b) y (c).

  8. El uso moderado es inocuo, como ya he dicho.

  9. Nunca oí de disturbios a los vecinos que resultaran del uso de las drogas.

  10. Declaración de Basu Nirya Nanda Roy, Teli, comerciante y zamindar, Chittagong.

  11. Mi experiencia en la materia depende de los informes de las personas que parecen tener buen conocimiento del comercio, uso y consumo de la droga del cáñamo. Como no tengo experiencia personal en la materia objeto de examen, he respondido a ellas según la información que he recogido. Sin embargo, confío en que mis averiguaciones sean de alguna utilidad ante la Comisión.

  12. Las definiciones aquí dadas se aceptan igualmente en este distrito también. Estos productos se llaman con el mismo nombre, excepto el bhang, que se obtiene en este lugar de una planta, a saber, el bhang, espontáneamente en Satkaniah y Fallickcherry. Es de crecimiento indígena en el distrito, tiene virtud narcótica.

  13. Me dicen que en la Provincia de Behar y en los distritos de Rajshahi y Rangpur el cáñamo crece espontáneamente. Esta droga es artículo importado en este distrito.

  14. Se conoce en Chittagong generalmente con el nombre de ganja, llamada a veces por los fumadores de cáñamo con los nombres de «siddi» y «bara-tamook». No conozco los diferentes nombres que lleva en diferentes países, pero lo anterior se refiere a la misma planta.

  15. Creo que, si se cultivara, el cáñamo crecería en todas las partes elevadas de Bengala, y si las semillas se dejan en la planta a su tiempo, cuando serán esparcidas por el viento, crecerán, aunque no lozanamente, en el mismo suelo. No sé qué clima especial es necesario para que crezca el cáñamo silvestre.

  16. No tengo idea de ello.

  17. No. Solo por singularidad, en algunos jardines apenas se cultivan uno o dos arbustos con permiso del oficial de consumos.

  18. Nunca se ha cultivado en el distrito.

  19. No tengo idea de ello.

  20. No lo sé.

  21. Creo que no está restringido, pero las gentes de esta parte del país no lo cultivan, pues la ganja se importa mayormente de las Provincias Superiores. Hay muchas partes de la Baja Bengala que no producirían ganja por estar el suelo sumergido bajo el agua durante buena parte del año.

  22. No en este distrito.

Se venden hojas secas de bhang de un árbol especial de bhang, pero no conforme a la Ley de Consumos.

  1. No tengo idea de la diferencia de preparación entre el cáñamo silvestre y el cultivado. Hasta donde sé, el ganja se fuma después de mezclarlo con hoja de tabaco, y se come mezclando el ganja con dulce; la preparación se llama «Majum»; y la droga se hace potable moliéndola y mezclándola con agua, azúcar, clavo, etc., lo cual se llama «Sabji».

  2. El bhang se prepara con las hojas especiales del árbol de bhang en la casa, ya sea potable o comido con un terrón de azúcar. El bhang no se hace de la planta de cáñamo. No sé si el charas o el ganja pueden prepararse de la planta silvestre.

  3. No hay una clase especial de personas para preparar las drogas mencionadas.

  4. Sí; se conserva bueno durante un año o más. Pierde gradualmente su efecto. La humedad es la causa principal del deterioro.

  5. El ganja se usa mayormente para fumar. El «Sabji» se hace ocasionalmente de él moliendo el ganja y preparando «Serbet», para beber. A veces se usa con fines medicinales. No tengo conocimiento de dónde es más prevalente, y tampoco tengo idea del charas, pues no se usa en el distrito.

  6. Mayormente los pescadores y las clases bajas fuman ganja. Alrededor del 3 por ciento entre dicha clase usa ganja como droga embriagante. No puedo decir en qué localidades es más prevalente.

  7. No puedo dar información correcta al respecto, pero como el ganja plano se importa mayormente aquí, conjeturo que esta clase se usa invariablemente y en todas partes en este distrito.

  8. Como se dijo arriba, el charas no está en boga aquí; si hubiera casos aislados, no sé de dónde se importa.

  9. No; me refiero a las hojas secas del árbol especial de bhang.

  10. La gente de las Provincias del Noroeste usa generalmente el bhang como refresco, tal como la cerveza, el clarete y la sidra se usan en Europa. En el distrito lo usan los nativos que tienen trastornos intestinales. Es eficaz para devolver el tono a los intestinos.

  11. No estoy en condiciones de responderlo. 26. No tengo idea de ello.

  12. Por excitación y con propósito embriagante, las clases bajas, particularmente aquellos que viven de la profesión piscatoria y los coolíes que van a las colinas, son adictos a fumar ganja bajo la noción de que su uso da energía para el trabajo y también alivia el dolor del trabajo duro.

  13. No puedo responder exactamente esta pregunta. Para el consumidor habitual moderado de ganja no menos de dos pice al día bastarían; para el consumidor habitual excesivo, más de una anna.

| planta, es muy factible.

  1. Me dicen que entre los fumadores empedernidos, cuando quieren aumentar el poder de intoxicación, se mezcla opio o dhatura; pero no es generalmente el caso, pues a menudo extienden las rondas de chillum para dicho propósito.

El massala de bhang no se vende por separado en este distrito, pero los consumidores compran los ingredientes en diferentes tiendas. Me dicen que los ingredientes son clavo, pimienta, azúcar, leche o agua, y a veces, para hacer la poción más fuerte, añaden hoja de ganja.

  1. Hasta donde estoy informado, los consumidores habituales toman su cantidad diaria, pero gustan de la compañía, y cuando se reúnen practican más y quieren extender el círculo de fumadores. Las mujeres y los niños no usan las drogas.

  2. El hábito se forma por mala asociación con los consumidores habituales. No es muy difícil romper el hábito. El hábito se desarrolla naturalmente hasta el exceso cuando la cantidad usual no produce el efecto requerido por el uso continuo. Es como todas las demás drogas embriagantes cuando se usan como hábito.

  3. No hay costumbre social o religiosa ni obligación que admita el uso del cáñamo. No es en absoluto esencial para costumbre alguna. El uso frecuente de él lleva a la formación del hábito, y sin duda es perjudicial.

  4. Por la clase de gente mejor y pensante, el uso de la droga en todas sus formas se mira con disgusto y lástima. No hay obligación religiosa para usarla, y por lo tanto mayormente la clase cultivadora y los jornaleros también miran la práctica con aborrecimiento. Atribuyo este sentimiento de disgusto que la gente en general expresa a la creencia y experiencia de que todos los narcóticos enturbian la cabeza, dañan la salud y causan gastos innecesarios; y también bajo la influencia de la intoxicación a menudo se violan las reglas sociales y morales para gran pesar y desgracia de los amigos y parientes de los ofensores. No se observa aquí culto alguno a la planta de cáñamo.

  5. No veo que los consumidores sientan necesariamente ninguna privación seria si abandonan el hábito. Pero los pescadores, etc., y los jogis o fakires itinerantes sentirán la falta por un tiempo. Toda la clase constituye una gran minoría contra la clase no fumadora.

  6. Prohibición del uso de la totalidad de las drogas, exceptuando el bhang hecho del bhang especial. Sin duda habría consumo ilícito al principio, pero si se promulga y aplica una ley estricta, la práctica irá decayendo gradualmente. La prohibición puede aplicarse deteniendo el cultivo, la importación y la exportación de la droga. No supongo que haya serio descontento entre los consumidores; pueden resentirse por un tiempo y luego todo pasará.

No hay posibilidad de peligro político. Hay toda probabilidad de que la detención lleve a otros recursos, como estimulantes alcohólicos y otras drogas. Pero si la ley es también severa en ese respecto, también los consumidores quedarán satisfechos.

  1. Sí; y atribuyo esto a la novedad y el sabor de la importación extranjera de bebidas alcohólicas. He tenido casos de algunos de mis conocidos que cayeron en este error.

  2. No lo sé. 38. No tengo experiencia de ello.

  3. No lo supongo. Soy de opinión que fumar el cáñamo es más perjudicial que comerlo o beberlo. Aunque no puedo dar ninguna razón sólida concerniente a su operación médica, mi experiencia personal me lleva a creer que fumar deteriora invariablemente la constitución, hace perder los dientes más pronto y da siempre ojos inyectados en sangre.

  4. No puedo responder exactamente esta pregunta. Pero sé que los médicos nativos usan las drogas con propósito medicinal. No sé si se usa para enfermedades del ganado.

  5. (2) No lo sé.

(2) Alivia la fatiga, etc., creo, más por el olvido mientras se está bajo la influencia de la intoxicación que por su efecto real.

(c) No lo sé.

Los coolíes, pescadores y fakires la usan. Aquellos que la toman como hábito moderadamente, piensan que es necesaria para los propósitos antedichos. No veo que haya necesidad alguna de tomar una dosis ocasional de ella para dicho fin.

  1. No puedo decir que incluso el uso moderado de ella sea inofensivo, en tanto que actuará sobre el cerebro, y el uso moderado diario de ella llevará gradualmente al exceso.

  2. Sí.

  3. Dicen que les despeja la cabeza y el poder de visión, y también es refrescante. Produce intoxicación hasta cierto grado. No tengo experiencia de que las drogas tengan propiedades para calmar o crear apetito. Pero me dicen los consumidores habituales que el uso de la droga les da gran gusto por comer. El efecto de la intoxicación dura de 4 a 5 horas según la cantidad usada. Hay efecto posterior. Dicen que sienten postración nerviosa, sequedad en la garganta y el pecho. La gratificación subsiguiente no se anhela tanto como en el caso de las bebidas alcohólicas, pero a hora regular un poco de su uso da tono al cuerpo y refresca la energía.

  4. (a) Sí.

(b) Sin duda deteriora la constitución, y generalmente la enfermedad del pecho sigue al fumar.

(c) No lo sé con certeza, pero creo que sí por su acción continua sobre el cerebro.

(d) Fumar causa asma y enfermedad del pecho.

(e) Deteriora grandemente el sentido moral.

(f) Ciertamente embota el intelecto. He visto personas no exactamente insanas, pero que se han vuelto idiotas. La última parte no puedo responderla con certeza.

(g) No puedo responder correctamente a esto, pero he visto insanos fumando ganja, y su insania había llegado a su punto más alto en el momento.

  1. Soy de opinión que todas las drogas embriagantes actúan sobre el cerebro. Y siendo el cerebro la sede de toda acción nerviosa, la postración nerviosa seguirá necesariamente cuando el cerebro es sobrecargado por el uso habitual excesivo de la droga de cáñamo. Las funciones anormales de todos los órganos llevan a la decadencia prematura de la salud; por lo tanto no es extraño que el uso habitual excesivo de las drogas de cáñamo produzca consecuencias obrando en el cerebro y corrompiendo la sangre. Es cierto que la reacción sigue, pero para devolver el sistema a su condición normal los consumidores recurren de nuevo a la droga sin buscar ningún otro medio para tener el efecto deseado o sin sufrir la demora para la recuperación por medio de la naturaleza, que devolvería el sistema a su tono anterior. Y por lo tanto se mantiene una excitación y acción continuas del cerebro, sin conocimiento de los consumidores del gran peligro en que incurren; la idiotez, la insania, la enfermedad del cerebro y del pecho con sus males concomitantes invaden gradualmente el sistema, deteriorando tanto el cuerpo como las facultades mentales. Los sentimientos se embotan y la razón disminuye, y por lo tanto, por la pérdida de las energías físicas y mentales, la pereza de hábito y las inmoralidades se engendran en los consumidores habituales excesivos de cáñamo y otras drogas embriagantes.

  2. Creo que el uso habitual moderado de estas drogas no perpetúa el hábito en los hijos del consumidor moderado, ni los afecta de manera alguna.

  3. No estoy seguro de que el uso excesivo de estas drogas por los consumidores habituales reproduzca el mismo hábito en sus hijos; pero cuando el poder físico está enervado por el uso continuo de ella, los hijos nacidos después de tal enervación ciertamente se verán afectados; mayormente el intelecto se ve afectado más que el físico de los hijos. El uso de bhang obtenido de la planta especial de bhang no daña materialmente ni el físico ni el intelecto. Es notable entre la gente de las Provincias del Noroeste el conservar la salud y el vigor después del uso habitual de la droga, incluso en cantidad excesiva. Sus hijos no sufren por la indulgencia de sus padres en dicha droga, sino que son siempre de apariencia sana y lozana.

  4. Me dicen que el uso moderado de ganja, mayormente cuando se come, da excitación al deseo sexual. Es usado por prostitutas bajas y libertinos para el propósito antedicho, porque tiene propiedades retentivas hasta cierto punto, según me dicen. El uso de ella para dicho propósito es ciertamente perjudicial, porque afecta la constitución enturbiando el cerebro así como por el coito sexual anormal. El uso continuo excesivo del cáñamo fumado tiende a la impotencia, creo, porque su efecto posterior es muy sedante.

  5. Según me dice un amigo médico, soy de opinión que el uso excesivo del estupefaciente gunjah no puede practicarse como afrodisíaco, porque su virtud sedante aparece pronto en el organismo, y todas las acciones y energías nerviosas quedan entumecidas bajo demasiada influencia narcótica, que paraliza el órgano activo por el momento. Las prostitutas, al parecer, no sienten la falta de función de sus nervios ni de sus fuerzas físicas, pues son pasivas en su género y capaces de soportar. Pero en realidad el sentimiento, el sentido y el deseo están amortiguados en ellas por el uso excesivo del estupefaciente. No lo usan tanto para excitar la lujuria como por amor a la embriaguez y al olvido de su miseria. Siendo el gunjah estupefaciente más barato que el estimulante alcohólico, las personas bajas y pobres y las prostitutas recurren a él. Ya he mostrado cómo el uso del estupefaciente con propósito sensual es perjudicial. Da

  6. Hay muchos malhechores astutos que usan el estupefaciente con moderación a fin de conservar la memoria despierta, el sentido vivo, la vista clara y el oído agudo para perpetrar el crimen con astucia, y al mismo tiempo usan el estupefaciente sólo para darse excitación

determinación.

  1. El uso excesivo de los estupefacientes por los malhechores es de poca utilidad para el consumación de sus malvados designios. Cuando la cabeza está confusa, la vista turbia, el oído embotado, la memoria fallando, la mano entumecida, los pies no ágiles bajo demasiada influencia narcótica, será casi imposible cometer un crimen sin ser descubierto. Por lo tanto, los malhechores del verdadero tipo astuto usan el estupefaciente con moderación e inducen a sus secuaces a usarlo con parquedad antes de la comisión del crimen. Pero invariablemente los malhechores son adictos a los estupefacientes para abandonar el remordimiento de conciencia y para dar desesperación a su voluntad.

  2. La excesiva indulgencia en cualquiera de estos estupefacientes puede a veces incitar a crímenes no pensados. He conocido amigos que llegan a las manos bajo su influencia. No he tenido casos de frenesí homicida, pero he visto personas sumidas en el más absoluto abatimiento y que evitan la sociedad.

  3. Sí; generalmente los criminales usan el estupefaciente para fortalecerse para la comisión del vicio, como se ha dicho arriba, y para suprimir toda compunción que puedan sentir a causa de la conciencia innata.

  4. Los criminales, para promover sus designios, inducen a sus víctimas a tomar estos estupefacientes en cantidad tal que produzca estupefacción. Una gran cantidad de estos estupefacientes producirá el efecto deseado, pero la mezcla acelerará la acción. No necesito ir lejos para dar un ejemplo de tal tipo de criminales. El caso de la turba de Tarkeshwar es una ilustración viva.

  5. El uso del cáñamo en grado moderado no es muy grave, pero la excesiva indulgencia en él o su mezcla compuesta con el propósito de aumentar la embriaguez es muy perjudicial para la salud. La Dhatura se mezcla más para administrarla a otros que para uso personal.

  6. Me dicen que cuando el gunjah se bebe, el efecto es más activo e inmediato que cuando se fuma.

  7. Tal como está, funciona bien en la represión del contrabando y el aumento de la renta de consumos.

  8. No tengo idea de ello.

  9. No se produce en este distrito; no tengo experiencia del cultivo del gunjah.

  10. El charas no se produce en este distrito.

  11. Si bien hay una planta separada llamada bhang que se cultiva en este distrito, la producción y el cultivo del cáñamo para hacer bhang no es necesario aquí.

  12. No tengo objeción al presente sistema de administración de consumos y, por lo tanto, no puedo sugerir mejora alguna.

  13. No tengo objeción al presente procedimiento de importación, exportación y transporte de los estupefacientes de cáñamo.

  14. No tengo idea de ello; si el aumento de los impuestos pudiera disminuir el uso de los estupefacientes, recomendaría el aumento de los impuestos, o sugeriría la abolición de todos los impuestos sobre todos los estupefacientes con una ley prohibitiva rigurosa para suprimir el uso de dichos estupefacientes.

  15. No veo razón alguna para establecer diferentes tasas de impuestos sobre las distintas clases de gunjah, siendo las propiedades las mismas.

  16. No tengo objeción al presente método de gravamen.

  17. En mi opinión, las casas o tiendas con licencia que venden los estupefacientes deberían ser pocas y muy distantes entre sí.

  18. Me informan que se consultan y consideran los deseos del pueblo antes de conceder la licencia a cualquier localidad. Los oficiales de consumos hacen averiguaciones. La opinión pública debería ser considerada.

  19. No he encontrado ningún hecho de importación o contrabando de los estupefacientes desde ningún Estado Nativo a este lugar. El impuesto se paga regularmente y no hay estupefaciente no gravado, hasta donde alcanza mi conocimiento.

  20. Declaración de Basu Nosrn Cannpra Sankar, Kayasth, vendedor al por mayor y al por menor de gunjah y bhang, Barisal.

  21. Soy vendedor al por mayor y al por menor de gunjah y bhang en Barisal.

  22. Sí; el gunjah plano se llama «chapti».

El redondo se llama «gol».

El quebrado se llama «chur».

Bhang y siddhi son términos equivalentes. El charas no se consume en este distrito.

  1. El gunjah se cultiva en Rajshahi.

El bhang se trae de Calcutta. La fuente de suministro no me es conocida; muy probablemente de Monghyr y Bhagalpur.

  1. El gunjah se conoce como gunjah, y el bhang o siddhi como tales.

5 y 6. No me consta.

  1. Sí; (a) en Rajshahi para el gunjah.

(b) El charas no me es conocido.

(c) El bhang probablemente en Behar.

(d) No me consta.

La extensión no me es conocida.

  1. No me consta.

  2. La plantación del gunjah comienza en Kartik, que corresponde a noviembre, y la cosecha se recoge en Mag y Falgun, es decir, en enero y febrero. Se cultiva en suelo seleccionado de nivel elevado. La tierra se ara thoroughly y la tierra se bate hasta convertirla en polvo.

  3. No. Son agricultores ordinarios.

  4. Nunca.

  5. No me consta, pero la planta macho, es decir, la del bhang, se extirpa para asegurar el crecimiento prolífico de la planta hembra, es decir, la del gunjah.

  6. Sí; en Rajshahi y algunas porciones vecinas de Bogra y Dinajpur. Posiblemente por órdenes del Gobierno. No es común a todos los distritos. No me consta.

  7. Sí, excepto el charas.

(a) Gunjah en Rajshahi.

(b) El charas no me es conocido.

(c) Bhang en Behar.

La extensión no es conocida.

  1. (a) El gunjah se fuma con chillums y huka.

(c) El bhang se bebe machacándolo con agua o leche y azúcar, y en algunos casos con especias y aromas.

  1. El bhang se prepara para el consumo doméstico.

El bhang puede prepararse del cáñamo silvestre de crecimiento espontáneo. El gunjah y el charas no pueden prepararse de la planta silvestre.

  1. Generalmente por los hindúes. Raramente por los mahometanos.

  2. Se deteriora con la conservación, pero no se pierde totalmente. Unos tres años; las causas del deterioro no me son conocidas.

  3. El gunjah no sólo se usa para fumar, sino también con propósitos medicinales. Los extractos y tinturas de gunjah se usan en las enfermedades que se mencionan a continuación:

(i) Cólera, (ii) Diarrea, (iii) Disentería, (iv) Tétanos.

  1. Los hindúes de clase baja y los jogis y sannyasis y las prostitutas fuman gunjah. Algunos caballeros lo usan en secreto. En esta ciudad, alrededor del 50 por ciento de la población total usa gunjah.

  2. Ramitas pequeñas y planas.

  3. No hay tienda de charas aquí. No me consta.

  4. El bhang se fuma raramente.


  1. El bhang se bebe en gran medida por los hombres del interior (Deswalis) y por caballeros y hombres de «clase media» que no pueden costearse bebidas alcohólicas caras.

  2. Ganja, estacionaria. Pero el uso del bhang aumenta gradualmente por las razones antedichas.

  3. Ganja.—(a) consumidores habituales moderados: hombres de clase media y prostitutas.

(b) Consumidores habituales excesivos: hombres del interior, jogis y sanyasis, y Namasudras o Chandals y otras clases criminales.

(c) Consumidores ocasionales moderados: caballeros que la usan en secreto.

Bhang.—(a) caballeros de escasos recursos, (b) Hombres del interior. (c) Generalmente por todas las clases el último día del festival Dasahara (día Bijaya) y durante el Doljatra o Holi.

Extensión consiguiente

  1. Ganja.—(a) hombres de clase media que no pueden costearse bebidas caras (alcohólicas) o aquellos cuyos gustos y propensiones han sido viciados por malas compañías.

(b) Los hombres del interior son por regla general fumadores empedernidos. Los sanyasis y jogis la usan libremente por principios religiosos, y los Chandals pertenecen generalmente a las clases criminales.

(c) Caballeros que la usan por malos hábitos contraídos en la primera juventud.

Bhang.—(a) caballeros que no pueden pagar bebidas alcohólicas.

(b) Los hombres del interior son bebedores empedernidos de bhang.

(c) Por principios religiosos.

  1. Ganja.—(a) Unos dos pice de valor.

(b) Unas dos annas de valor al día.

Bhang.—(a) Un cuarto de pice de valor.

(b) De uno a dos pice de valor al día.

  1. Nada con la ganja; pero con el bhang se usan leche, azúcar y especias para aumentar el poder intoxicante de la droga.

El «bhang massala» no se conoce aquí, pero se usa el majoon.

  1. La ganja se usa generalmente en compañía; el bhang, por prostitutas y baistabs, después de alcanzar la edad de 20 años hasta la vejez. No se sabe si alguna vez los niños de corta edad fuman ganja.

  2. Sí, pero es difícil romper el hábito de fumar ganja. La bebida del bhang puede abandonarse fácilmente. El uso de la ganja no va en aumento, pero el uso del bhang aumenta entre los consumidores moderados.

  3. El bhang se usa en gran medida durante el día Bijaya, es decir, el último día del Durga Puja, y durante el Doljatra o Holi, pero no es esencial; templado. No; no conducirá a la formación del hábito.

  4. La opinión pública está contra el fumar ganja, pero la bebida del bhang no está muy desacreditada. No me consta.

  5. Sí, con los fumadores excesivos de ganja. No me consta.

  6. No; pero debería haber algunas restricciones en cuanto a su consumo. Se consumirá ilícitamente; la prohibición no puede imponerse. Habrá gran descontento entre los consumidores empedernidos, pero no hay peligro político. (a) y (b), sí.

  7. No; no me consta. Esto es una mera suposición. Puede ser así en las comarcas rurales bajo el sistema de destilería.

  8. No hay charas aquí.

  9. Se dice que el poder intoxicante de la ganja plana y de la chur es superior al de la ganja redonda.

  10. No me consta.

  11. El bhang se usa generalmente con fines medicinales por los kabirajes y también para las enfermedades del ganado. Una mezcla de ganja con aceite se usa para la sarna y otras enfermedades de la piel.

  12. El bhang es digestivo. La ganja da resistencia bajo severo esfuerzo o exposición, y se dice que alivia la fatiga entre quienes la usan. No me consta.

  13. No me consta.

  14. Sí.

  15. El efecto inmediato es que reanima al fumador moderado de ganja, no mucho sino en pequeña medida; con el fumador moderado aumenta el apetito, pero con los fumadores inveterados es distinto. El efecto de la intoxicación de un chillum de ganja dura unas dos horas. Sin efectos posteriores si se toma a intervalos regulares. La falta de gratificación subsiguiente produce inquietud. La intoxicación por bhang dura unas 24 horas; sin efectos posteriores palpables, pero aumenta el apetito.

  16. La ganja deteriora la constitución, pero no causa pérdida de apetito con una nutrición adecuada de alimentos ricos. El efecto no es palpable, pero con el fumador empedernido el uso libre de ganja produce disentería, asma, bronquitis y otras dolencias corporales. Causa laxitud, pero no conduce necesariamente a hábitos inmorales; con los fumadores empedernidos produce a veces locura temporal, pero no de un tipo muy ofensivo. Posible; no me consta. Pero el bhang no produce locura en absoluto.

  17. Véase arriba.

47 y 48. Nunca; ningún efecto hereditario.

49 y 50. No me consta.

  1. Sí, se dice que los malhechores usan libremente ganja y bhang antes de cometer cualquier delito.

  2. Véase arriba.

  3. Posible, pero no me consta.

  4. No me consta.

  5. No me consta ningún caso semejante. Pero se dice que pasajeros de ferrocarril y viajeros en caminos poco frecuentados han sido drogados por hombres astutos.

  6. Los fumadores inveterados mezclan a veces semillas de dhatura con la ganja; el efecto es una intoxicación mayor y con frecuencia resulta en locura temporal y en un temperamento fácilmente provocable.

  7. Nunca, pero siempre se fuman.

  8. Las reglas son ya estrictas en este distrito debido a la emisión restringida de ganja a los vendedores minoristas y no necesitan cambio administrativo por ahora.

59 y 60. No puedo sugerir.

  1. No hay charas aquí.

  2. La ganja ya se cultiva bajo control del Gobierno dentro de un área restringida. El bhang debería cultivarse también de manera similar.

  3. No, no tengo sugerencia que hacer.

  4. No, las regulaciones administrativas actuales son suficientes.

  5. La tasa actual de impuestos es suficiente.

  6. Sí, tasas diferentes para diferentes clases, pero la emisión de chur ganja debería discontinuarse.

  7. No.

  8. Sí, pero no se consume en el local.

  9. En este distrito se toma en consideración la opinión local antes de abrir una tienda. Dentro de los municipios se consulta a las autoridades municipales, pero en las aldeas la opinión pública es de poco valor.

  10. No hay importación desde los Estados Nativos. Sí; aquí no se usa droga no gravada.

  11. Evidencia de Banos Durga Das Onanpra, Gumasta de Jadab Chandra Das de Calcuta, y Annada Prasad Rar, Gumasta de Prionth De de Calcuta.

Evidencia oral.

Salimos a las aldeas y recogemos bhang para los goladars. Este año exportamos 403 maunds: uno de nosotros 98 maunds y el otro 305 maunds. Recogimos esta cantidad sin dificultad en 25 o 30 aldeas. Podríamos haber obtenido fácilmente el doble de las cantidades. Podríamos haber obtenido 5.000 maunds en esas 30 aldeas si lo hubiéramos querido. Cada bigha daría 1½ maunds.

No podemos decir cuánto bhang no pudimos obtener de este distrito (Bhagalpur). Crece principalmente en las aldeas del Ganges al norte del distrito, cerca del río Kosi. Recogemos bhang también del distrito de Purnea. Crece para nosotros en las orillas arenosas del Kosi, y es de calidad superior en esa región. El bhang crece en las tierras cultivadas, pero el que crece en los bancos de arena es el mejor. Recogemos algo de los campos, y la gente no se opone a que se retire. El bhang crece abundantemente en los distritos de Bhagalpur, Purnea, Saran, Champaran, Monghyr y Darbhanga. En los distritos de Rangpur y Nadia es escaso y no apto para el uso. No pagamos nada por lo que recogemos en cualquier lugar. En los ríos crece entre la jungla de jhao.

Nadie cultiva bhang. Nunca hacemos un acuerdo previo con los raiyats para conservar el bhang. A veces nos piden que lo retiremos. Contratamos a los coolies y les pagamos.

  1. Evidencia de Basu Duant Ram Sawa, Vendedor de Impuestos Especiales, Mymensingh.

  2. Soy vendedor de impuestos especiales por un período de unos 30 a 35 años. He sido comerciante al por mayor de ganja por un período de unos 20 a 25 años.

  3. Las definiciones pueden aceptarse.

  4. El bhang crece silvestre en Sylhet, Tippera y Mymensingh.

  5. Se conoce con el nombre de planta de bhang.

  6. Se necesitan un suelo bajo y escasas lluvias.

  7. Ordinariamente densa.

7, 8, 9 y 10. Sin experiencia.

  1. No.

  2. Sin experiencia.

  3. Se limita a los distritos de Rajshahi y Bogra.

  4. (a) Producida en Rajshahi, pero en qué medida no lo sé.

(b) Producida en Rajshahi, pero en qué medida no lo sé.

(c) Sin experiencia.

  1. Sin experiencia.

  2. El bhang lo prepara la gente generalmente en sus casas. No puede prepararse de la planta dondequiera que crezca. La ganja y el charas no pueden prepararse así de la planta silvestre.

  3. Por haluadars y mahometanos.

  4. Estas drogas se deterioran al guardarse. No pierden del todo su efecto con el tiempo. La ganja y el bhang se conservan bien con cuidado ordinario durante un año. No sé las causas del deterioro. Si la ganja se guarda en cajas herméticas, creo que el deterioro se evitará en gran medida.

  5. La ganja solo se fuma. No tengo experiencia sobre el charas.

  6. La ganja la fuman generalmente las clases bajas. Cerca de la mitad de su número fuma ganja. Cerca de seis annas de las clases medias y cerca de dos annas de las clases altas fuman la droga.

  7. Se prefiere la ganja plana.

  8. Sin experiencia.

  9. No.

  10. El bhang lo toman generalmente los hombres del interior. Muy pocos de los hombres de este distrito comen bhang por intoxicación, pero algunos lo toman por sus propiedades medicinales.

  11. El uso de la ganja va en disminución. El aumento de su precio es la causa de la disminución de su consumo. No puedo dar información definitiva sobre este punto acerca del bhang y el charas.

26 y 27. No puedo responder definitivamente a esta pregunta.

  1. Ganja.—(a) Dos annas, cuyo precio varía de 3 pice a 4 pice.

(b) Un tola, cuyo precio varía de 3 annas a 4 annas.

Sin experiencia sobre el bhang y el charas.

  1. Una hoja de tabaco se mezcla ordinariamente con la ganja. No conozco ninguna práctica de mezclar dhatura con ganja. La hoja de tabaco aumenta el sabor de la ganja.

  2. En la mayoría de los casos la ganja se consume en compañía. El bhang se consume generalmente en soledad. Sin experiencia sobre el charas.

  3. El hábito de consumir ganja no se forma fácilmente. Es difícil desprenderse del hábito una vez formado. No hay tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  4. Hay la costumbre de consumir ganja con ocasión del Puja de Trinath. Tres chillums de ganja son esencialmente necesarios en tales ocasiones. El uso de la ganja en tales ocasiones es esencial, y generalmente excesivo. El uso en tales ocasiones puede conducir a la formación del hábito.

El bhang no se requiere para ningún propósito semejante.

  1. El consumo de ganja se tiene generalmente en desprecio. La razón de tal sentimiento es que la entrega a la droga afecta a la constitución.

No hay costumbre de adorar la planta de ganja o de bhang.

  1. Sería una privación grave para todas las clases de consumidores renunciar al uso de la ganja. Esto producirá toda clase de trastornos intestinales en los consumidores. El bhang se consume generalmente con fines medicinales. Si se prohibiera el consumo de la droga, esto sería también causa de gran penalidad.

El efecto dura cerca de una hora. Sin efectos posteriores.

Bhang.—Tarda un poco en producir la intoxicación. Crea apetito. El efecto dura cerca de 12 horas.

  1. La ganja no deteriora la constitución de ningún modo. No perjudica la digestión. Produce tos. En algunos produce pereza; pero no induce hábitos de libertinaje, ni embota el intelecto ni produce locura.

El bhang no tiene efectos perjudiciales.

  1. Los consumidores excesivos de ganja adquieren un aspecto marchito. También acaban padeciendo disentería. El consumo excesivo no embota el intelecto ni produce locura. No conozco los efectos del consumo excesivo de bhang.

47 y 48. No hereditario.

49 y 50. Sin experiencia.

  1. Solo una pequeña proporción de malhechores son consumidores habituales moderados.

  2. Sería factible prohibir el uso del gunjah y del bhang. Si se cortara todo el suministro, no habría consumo ilícito. Habría gran descontento entre los consumidores, pero tal descontento no llegaría a constituir un peligro político.

A la prohibición seguiría la entrega

al opio. 36. No. 37. No hay experiencia.

  1. El gunjah plano produce más embriaguez que las otras variedades.

  2. No hay experiencia.

  3. El gunjah y el bhang son recetados ambos por los kavirajes nativos. El bhang se requiere para el tratamiento de las enfermedades del ganado.

  4. Gunjah: (a) es digestivo; (2) da resistencia; (c) no tiene efectos beneficiosos como febrífugo; (d) ninguno.

Bhang: (a) es digestivo; (2) ídem; (c) ninguno; (d) cura las dolencias intestinales. 42. Véase la respuesta a la pregunta 41. 43. Inocuo. 44. Gunjah. Se produce inmediatamente una ligera embriaguez. El gunjah es refrescante. No puedo decir si calma el hambre. Crea apetito.

conexión del uso moderado con el crimen. 52. Respuestas similares en cuanto a la pregunta 51. 53 y 54. No.

  1. No. El bhang puede inducir un completo embotamiento.

  2. La mezcla de tabaco con el gunjah mejora su sabor. No tengo información sobre si se mezcla dhatura con el gunjah o el bhang.

  3. No hay experiencia.

  4. En conjunto funciona bien.

  5. No puedo sugerir ninguna mejora.

60 y 61. No hay experiencia.

  1. Opino que el cultivo de la planta del bhang no debería ser controlado.

  2. Ninguna objeción.

  3. El sistema de exigir el impuesto sobre el déficit que se produce en tránsito no es equitativo. Se exige dicho impuesto aunque los precintos de los sacos estén intactos y no haya sospecha de manipulación en el camino.

Del mismo modo, también se toma en cuenta cualquier exceso de peso debido a la absorción de humedad.

Esto es también causa de penalidad.

Se exige asimismo el impuesto sobre todo déficit superior al 24 por ciento hallado en el momento del inventario anual. En la mayoría de los casos esto se debe a causas naturales, y no debería hacerse responsables de ello a los goladars.

  1. La tributación del gunjah es más gravosa en comparación con la del bhang y el licor del país.

  2. Debería haber tarifas diferentes, pues contienen distintas proporciones de ramas.

  3. Ninguna objeción.

  4. El gunjah se consume muy raramente en la tienda.

Tales tiendas no causan ninguna molestia a las personas que viven en las cercanías.

  1. Sí; tales averiguaciones las hacen los subinspectores de consumos. Debería consultarse la opinión pública local.

  2. No hay información.

Declaración de Basu Ram Nrpar Smana, expendedor de consumos, Mymensingh.

  1. Llevo vendiendo artículos sujetos a impuesto de consumos un período de unos 40 años.

  2. Las definiciones pueden aceptarse. El gunjah y el bhang se conocen también con el nombre de siddhi. El churrus no tiene

  3. La planta del bhang crece silvestre en Mymensingh, Burdwan y Nadia. Crece en abundancia en Mymensingh.

  4. Se la conoce con los nombres de bhang y siddhi.

  5. Por lo general crece en tierras en barbecho algo elevadas.

  6. Denso.

  7. (a) En el distrito de Rajshahi, (b) En el distrito de Rajshahi.

(c) No.

(d) No.

No conozco la extensión del cultivo.

  1. (a) Se produce en Rajshahi, pero no conozco su extensión.

(b) Se produce en Rajshahi, pero no conozco su extensión.

(c) El bhang se prepara a partir de la planta silvestre en todos los distritos.

  1. No tengo experiencia sobre el charas. El bhang y el gunjah se deterioran ambos con la conservación. Pierden por completo su efecto con el tiempo. El gunjah se conserva bien un año con cuidado ordinario. No tengo conocimiento sobre el bhang en este punto. La sustancia resinosa se seca. También crece una especie de gusano en la droga.

Estas son las causas del deterioro. No sé cómo puede prevenirse el deterioro.

  1. Se usa únicamente para fumar.

  2. El gunjah lo fuman generalmente las clases bajas y ocasionalmente las clases medias. No puedo decir qué proporción de estas personas fuma gunjah. No tengo experiencia sobre el charas.

  3. Se prefiere el gunjah plano.

  4. El uso del gunjah va en aumento. La razón de ello es el aumento del precio del licor del país. Muchas personas que antes se entregaban al licor se han pasado ahora al gunjah.

  5. (a) Medio ani, por valor de dos pice.

(b) Seis anis, por valor de cuatro pice.

  1. Ordinariamente se mezcla tabaco con el gunjah. No sé si alguna vez se mezcla dhatura con él. No tengo información sobre qué ingredientes se mezclan con el bhang.

  2. El gunjah se consume ordinariamente en soledad. Las prostitutas son las únicas mujeres que consumen gunjah. El gunjah no lo consumen ordinariamente los niños.

No hay información sobre el bhang y el charas.

  1. El hábito de consumir gunjah no se forma fácilmente, pero una vez formado es difícil dejarlo. Hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  2. Los consumidores de gunjah ofrecen a veces la droga a Mahadeo o a Trinath. La droga no es esencial para tales fines; el consumo es

moderado. No conduce a la formación de ningún hábito.

  1. El consumo de la droga es tenido en desprecio. Este sentimiento se debe al temor de que otros sigan su ejemplo.

No conozco ninguna costumbre de adorar la planta del gunjah o del bhang.

  1. Sería una grave privación para el jornalero que se entrega a la droga. La droga le permite soportar la fatiga. No puedo dar idea del número de esta clase.

  2. Sería factible prohibir el uso del gunjah. La droga no se consumirá ilícitamente cuando se corte por completo el suministro. Ocasionará grave descontento entre los consumidores; pero tal descontento no llegará a constituir un peligro político. No puedo decir si a la prohibición seguirá el recurso a los estimulantes alcohólicos u otras drogas.

  3. No.

  4. La embriaguez producida por el charas es de mayor intensidad que la producida por el gunjah.

  5. No hay diferencia. 40. El bhang se receta para las dolencias intestinales.

  6. Gunjah: (a) Digestivo. (2) Da resistencia. (c) Ninguno. (d) Ninguno.

Bhang: (a) Digestivo. (d) Ninguno.

  1. El uso moderado es inocuo. 43. Inocuo.

  2. Gunjah. El efecto es refrescante. Produce una ligera embriaguez, no calma el hambre, sino que más bien aumenta el apetito. No tengo experiencia sobre los demás puntos.

No hay información sobre el bhang y el charas. 45. Gunjah: (b), (c), (d) y (e) No.

(f) No produce locura. No puedo decir si embota el intelecto.

  1. El uso excesivo de gunjah produce disentería y asma.

47 y 48. No.

49 y 50. No sé si se usa como afrodisíaco.

  1. Solo una pequeña proporción son consumidores de gunjah. No hay conexión entre el consumo de gunjah y el crimen.

  2. Solo una pequeña proporción son consumidores de gunjah. No hay conexión entre el consumo de gunjah y el crimen.

  3. No.

  4. No.

  5. El efecto de mezclar tabaco con el gunjah es aumentar el sabor. No hay información sobre la mezcla de dhatura.

  6. Funciona bastante bien; pero aún es susceptible de alguna mejora.

  7. Véase la respuesta a la pregunta n.º 63.

  8. Opino que el cultivo debería ser controlado, pues interfiere con el consumo del bhang sujeto al impuesto.

  9. Bajo el sistema actual de venta al por mayor del gunjah, los expendedores al por menor no reciben su suministro justo cuando lo necesitan, pues el gunjah lo expiden los empleados que tienen que salir de gira. Sería más conveniente que se permitiera a los goladars pagar el impuesto sobre la totalidad de la cantidad importada y expender ellos mismos el gunjah, tal como se hace desde un establecimiento de venta al por mayor de licor importado.

  10. Ninguna objeción.

  11. La tributación del gunjah es muy gravosa en comparación con la del bhang. Debería reducirse el impuesto sobre el gunjah.

  12. Debería haber tarifas diferentes, pues contienen distintas proporciones de ramas.

  13. Ninguna objeción.

  14. Muy raramente se consume en las casas, de modo que no se causa ninguna molestia a los consumidores.

  15. Se consultan los deseos del pueblo por medio de los oficiales de consumos.

  16. No tengo conocimiento de ningún contrabando de esa clase.

  17. Declaración de Basu Prosad Dass Durr, zamindar, Calcuta.

  18. Los mendicantes de la India Superior, que incluyen a los jogis, sanyasis y sadhus como clase especial, usan generalmente el gunjah en exceso cuando están en un grupo numeroso y pueden costearlo.

La otra clase, que incluye a los mendicantes de la Baja Bengala y, en general, a la clase baja de la India que tiene que soportar trabajos duros y penosos y exponerse a la intemperie, lo usa con moderación. Naturalmente, hay excepciones a esta regla general.

  1. Los pueblos de la India Septentrional consumen generalmente bhang de manera habitual, en mayor o menor grado. Los pueblos de la Baja Bengala generalmente no lo usan de manera habitual como los pueblos de la India Superior.

  2. El charas no es predilecto de ninguna clase; lo usa una pequeña sección y no se usa mucho.

  3. Pocos hombres de la clase media o alta de la India usan gunjah, y muy pocos hombres de esas clases de la Baja Bengala son adictos a él. La palabra «ganja-khor», es decir, el fumador de la droga, ha sido y es todavía considerada como un término injurioso.

Hay otro dicho: «Ganja khele Lakhi chare», que significa que la diosa de la riqueza abandona a quien fuma gunjah. De hecho, la clase respetable procura siempre que ningún miembro de su familia consuma gunjah. Sin embargo, hasta ahora algunos jóvenes de esta clase que tenían prejuicio contra el vino solían entregarse a él a veces en secreto entre los de su grupo; pero ahora tal fumar se considera degradación, y el vino ha ocupado su lugar.

  1. Se dice que el objeto del uso moderado del bhang es mantener regulares las funciones digestivas y disfrutar de un poco de placer. Se dice que el objeto del uso moderado del gunjah es preparar al fumador para realizar trabajos duros y soportar la intemperie. Ciertamente el fumar, se dice, da también un poco de placer para ahogar la contemplación del duro destino que las clases más pobres consideran que les toca sufrir.

  2. De cinco a seis chillums de gunjah al día se consideran un consumo moderado. Cuesta unos tres pice; pero la cantidad basta para satisfacer los deseos de fumar de unos tres hombres.

De medio a un lota de siddhi o bhang puede considerarse un consumo moderado para un hombre. Vale alrededor de un pice.

  1. Es regla general que el uso moderado de toda droga embriagante puede convertirse en exceso, a menos que lo contenga el verdadero amor propio o la necesidad.

El gunjah y el bhang no pueden ser una excepción a esta regla general.

  1. Con ocasión de la inmersión de los ídolos en el agua, es decir, el día de Vasan, tras haber velado la noche anterior y haberse expuesto, el bhang lo usa generalmente casi todo el pueblo de la India, y también se ofrece a las deidades como ofrenda.

La clase mejor, por regla general con educación superior, solo lo sorbe; pero los nativos anglicanizados no se conforman a esta regla. Los pueblos de las Provincias del Noroeste, más especialmente los de Mathura, toman bhang antes de un suntuoso banquete.

  1. Para un lego es ciertamente difícil decir el efecto del uso moderado o excesivo de las drogas. Ni siquiera un médico profesional puede responder a esta pregunta sin mucha observación.

Hasta ahora he visto que los hombres que usan gunjah, ya moderada ya excesivamente, realizaban con facilidad el trabajo que les correspondía. Limito el uso excesivo al que los mendicantes de las Provincias del Noroeste en grupo usan generalmente, digamos, hasta 20 chillums al día. He oído de algunos brahmanes, hoy difuntos, que fumaban gunjah hasta 50 o 60 chillums, pero que eso no les incapacitaba para hacer su trabajo ordinario.

Posiblemente algunos hombres puedan tener constituciones robustas para soportar tal exceso. Uno de ellos lo abandonó por completo, y vivió largo tiempo sin padecer en absoluto. He visto el uso excesivo del bhang embriagar a los hombres hasta el punto de volverlos inútiles para desempeñar sus ocupaciones diarias. Por supuesto, esto se limita a aquellos que no son adictos a él.

Soy de los que desearían la supresión total de todas las drogas embriagantes, si fuera practicable, sin perjuicio alguno; pero debo admitir con franqueza que el uso moderado de la ganja por aquellas clases que han de llevar un palanquín a distancia en una noche lluviosa, o por sobre una empinada colina, o navegar por aguas peligrosas o durante la noche, o cuando la lluvia cae y el viento sopla de manera temible, o cuando un cultivador en el campo trabaja con el agua hasta las rodillas y en tierra blanda durante una lluvia penetrante, no es objetable, pues he visto personalmente que en tales circunstancias los jornaleros, tras el uso de uno o dos chillams, se sentían vigorizados y reanudaban su trabajo con un ánimo deseable.

  1. No estoy preparado para responder a esta pregunta.

Solo he oído que las semillas de dhatura se toman involuntariamente. Posiblemente los vendedores las mezclan para producir un efecto más embriagante cuando consideran que el bhang regular está por debajo de la calidad estándar.

  1. Posiblemente sería de algún beneficio para algunas personas, desde mi punto de vista, que el uso moderado pueda tender al exceso, si el uso de la droga de cáñamo puede prohibirse. El uso excesivo por algunos, en cuya constitución no es agradable, me temo, conduce a la locura y aumenta la propensión a hacer el vicio y el crimen, sin exceptuar el asesinato; pero hasta qué punto es conveniente o factible suprimir el uso de las drogas no estoy preparado para decirlo, ya que tantas personas las usan desde hace mucho tiempo sin causar daño grave. Es una cuestión seria si es prudente suprimir una cosa con la expectativa de hacer bien a algunos, mientras que puede causar un daño grave a una gran clase de personas que han de realizar trabajos duros y soportar grandes exposiciones. Es un hecho admitido que sin algún estimulante un hombre agotado no puede reanudar un trabajo duro. Es imposible, como hombre práctico lo digo, prohibir la ganja por completo. Todos sabemos que generalmente algunos miembros de una familia o algunos amigos tratan de disuadir a su miembro o amigos que son adictos a ellas de usar drogas embriagantes, pero invariablemente fracasan en lograr su objeto. Si se arguye que un impuesto prohibitivo puede detener el consumo, lo dudo mucho, y creo que las personas adictas a ellas reducirán naturalmente sus otros gastos necesarios en detrimento de la familia, pero

continuarán usando las drogas. Además, los fumadores se entregarán al crimen para reunir dinero para satisfacer su propensión embriagante.

Considerando el asunto desde todos los puntos de vista, lo dejaría como un mal necesario fuera de control.

  1. No estoy exactamente al tanto del sistema de arreglo de impuestos especiales con referencia a este asunto.

Hasta donde puedo decir, he viajado mucho por el interior, y nunca he oído en ningún lugar que el arreglo de impuestos especiales sea de alguna manera inadecuado para satisfacer las exigencias contra el abuso. Ciertamente no permitiría que se recortaran los arreglos de impuestos especiales.

  1. Tengo una propiedad en la isla de Saugor, donde generalmente resido de cinco a seis meses de forma continua. Considero a la gente como mis hijos, y ellos a cambio me profesan un afecto bondadoso. Algunos mendicantes han enseñado a la mayoría de mi gente a fumar ganja. He intentado con todas mis fuerzas suprimirlo, pero lamento decir que he fracasado. Esto me llevó a pensar que sería inútil hacer un intento de prohibir el uso de las drogas. Como cuestión económica, puedo señalar que esta es una droga embriagante barata y aceptable para la clase pobre, y es una cuestión grave si su restricción no puede llevar a la gente a recurrir a sustancias embriagantes costosas.

Debe tenerse en cuenta que la India es un país pobre, y la mayor parte de la gente no puede permitirse gastar mucho. Está muy bien aconsejar a la gente lo que debería hacer; pero hacer que se conformen a tal consejo es un asunto diferente.

Un caballo puede ser llevado al agua; pero hacerlo beber contra su voluntad es imposible.

  1. Evidencia de Banu Mauzxpra Natu Roy, de Santa, Jessore.

  2. La información que he reunido de las numerosas personas que fuman ganja en esta parte del país me autoriza a responder a las preguntas formuladas por la Comisión.

  3. En cuanto al informe del Dr. Prain, es bastante correcto, y en nuestra parte del país la gente corrobora sus afirmaciones.

  4. La ganja es indígena en todas las partes del Indostán, pero donde se cuida y se cultiva, se produce ganja.

  5. No hay diferentes nombres de ganja en esta parte del país que yo sepa.

  6. La ganja crece tanto en las regiones montañosas como en las llanuras pantanosas y en el suelo arenoso y aluvial, y permanece durante todo el año.

  7. El crecimiento del cáñamo silvestre es ordinariamente denso o disperso.

  8. No hay cultivo de cáñamo en nuestra parte del país, ni la gente produce cáñamo, bhang y charas, ni extrae fibra o semilla.

  9. Como no hay cultivo de ganja, tampoco hay aumento o disminución del área.

  10. No conozco el método de cultivo.

  11. Sí; se deteriora tras una larga conservación. Se mantiene bien durante un año. Generalmente está picada por los gusanos. Puede conservarse bien si se guarda en un lugar seco.

  12. La ganja y el charas se usan generalmente para fumar, y puede haber otras preparaciones, pero no son prevalentes en esta parte del país.

  13. Generalmente son las clases bajas de la comunidad las que usan ganja y charas.

  14. La clase redonda es generalmente preferida por el público.

  15. Generalmente se usa charas extranjero, y se importa de Nepal y el Punjab.

  16. El bhang nunca se usa para fumar.

  17. Todas las clases de la comunidad beben bhang, no generalmente en Bengala, sino en las Provincias del Noroeste, donde su uso general es prevalente.

También se mezcla con dulces, y se llama majun, y es usado por la gente de las Provincias del Noroeste.

  1. El uso de charas, bhang, vino extranjero y su fuerte impuesto,

  2. El [consumo] de [charas] y ganja está en disminución a causa de la importación de

exposición y fatiga.

  1. Es la clase más baja la que generalmente contrae el hábito de fumar, como los porteadores de palanquín, carpinteros y jornaleros comunes quienes, tras el trabajo del día, lo toman como refresco.

  2. Se sabe que los massalas de bhang son semilla de pepino, capullos de rosa, anís y pimienta negra redonda, con la mezcla de leche, agua de rosas, attar y a veces semillas de dhatura para hacerlo más efectivo.

  3. La ganja y el charas se fuman generalmente en compañía, y el bhang se usa casi siempre en soledad y a veces en compañía durante festivales, como el día de Bijoya Dasami.

  4. El hábito de estas drogas siempre se adquiere de la compañía. No es en absoluto difícil dejarlo. La tendencia de estas drogas se desarrolla hacia el exceso.

  5. El bhang y la ganja son usados generalmente por los hindúes desde tiempos inmemoriales, pues se consideran sagrados desde que su dios Siva los usó, y son esencialmente necesarios para algunas de las sectas religiosas. El uso moderado de estas drogas no es perjudicial.

  6. El bhang es generalmente adorado por los hindúes en general, y no es despreciado por el público como con los bebedores de alcohol, y no está generalmente en descrédito.

  7. Sí, lo es para los mendicantes, fakires, nagas y sanyasis renunciar al uso del bhang y la ganja.

  8. No es factible prohibir el consumo de estas drogas, ya que creará un grave descontento en todo el país, y ningún sustituto recurrirá a los estimulantes alcohólicos u otras drogas.

  9. Sí; el alcohol ha, en cierta medida, sustituido a estas drogas, especialmente en las clases medias superiores que saben inglés, simplemente para imitar las costumbres inglesas.

  10. La ganja es más fuerte que el charas.

  11. Es usada con fines medicinales por los kabirajes, alópatas y homeópatas, adaptada a las enfermedades de los borrachos de carácter neurótico y a las enfermedades urinarias. La característica de la intoxicación que produce parece ser la exageración de todas las percepciones y concepciones (afrodisíaca) y la tendencia a la catalepsia. Es uno de los grandes remedios para la gonorrea, y también para las enfermedades del ganado.

  12. Sí, es estomacal. Es preventivo de

  13. El uso moderado de las drogas es siempre beneficioso.

  14. Los consumidores moderados son siempre inofensivos.

  15. El efecto inmediato del uso moderado es refrescante; se produce una ligera intoxicación, hambre, y crea apetito. El efecto dura tres o cuatro horas. Sin efectos posteriores; ni produce anhelo ni inquietud.

  16. El uso moderado habitual de estas drogas nunca produce síntomas desfavorables, sino que, por el contrario, el uso excesivo produce todos los síntomas enumerados en la pregunta.

  17. El uso excesivo de estas drogas tiende a las enfermedades del vientre.

  18. Evidencia de la Junta de Distrito, 24-Parganas (Subcomité).

  19. Las respuestas se formulan tras discusión en una reunión del Subcomité nombrado por la Junta de Distrito, 24-Parganas.

  20. Las definiciones de las drogas dadas por el Dr. Prain pueden, en conjunto, aceptarse como correctas.

El bhang, siddhi, subji o patti consiste en las hojas y flores con semilla de variedades de Cannabis sativa que se supone indígena.

La ganja plana se conoce localmente como chapia,

La redonda, gol,

La quebrada, rora o chur,

es decir, por chapta, gol, rora o chur, respectivamente.

  1. La planta del cáñamo crece espontáneamente por toda la India. Limitando nuestras observaciones a esta provincia, la ganja se ha cultivado bajo licencia en una comarca compacta de país dentro de un radio de 16 millas que abarca tres distritos, a saber, Rajshahi, Dinajpur y Bogra. En los distritos de Bengala de Shahabad, Champaran, Monghyr, Bhagalpur, Dacca, Rangpore, Darbhanga, Chota Nagpur y Orissa crece la planta del cáñamo.

  2. Shan, pat, naltapata, kashmiri, subji y patti.

No se refieren exactamente a la misma planta sino a variedades de ella.

  1. La planta florece en las llanuras aluviales de la Baja Bengala.

  2. Ordinariamente densa.

  3. Sí, véanse las respuestas a la pregunta 3.

El charas se produce en las Provincias del Noroeste y no en esta provincia.

Esto ya ha sido respondido en las preguntas 3 y 4.

  1. El cultivo de ganja en el área que abarca Dinajpur, Bogra y Rajshahi durante los últimos cinco años ha sido fluctuante, como las cifras siguientes han de mostrar:

Bighas. Cottahs. 1889-90 ~ + «+ 2.408 1 1890-91 3.688 18 1891-92 1.315 15

El párrafo 48 del informe del Babu Hem Chandra Kar es pertinente.

  1. Véase el párrafo 48 del informe anterior.

  2. Cualquiera, sea hindú o mahometano, puede cultivar cáñamo. Es cultivado por los cultivadores agrícolas ordinarios.

  3. No.

  4. Ninguno.

  5. Con excepción de los lugares mencionados anteriormente, el cultivo está prohibido en esta provincia.

Se dice que el cáñamo no crece en distritos como Bankura y Birbhoom, donde el suelo es duro y el clima seco.

  1. Véanse las respuestas a las preguntas 3 y 7.

  2. Se conocen las siguientes preparaciones:

(a) De la planta cultivada (A) para fumar.

La ganja es la preparación obtenida de las flores de la planta de ganja cortándolas en pequeños trozos y mezclándolas con hojas de tabaco secas. El bhang se usa en gran medida como licor embriagante lavando las hojas y machacándolas hasta obtener una pasta fina con una mezcla de azúcar, especias, etc., con agua.

(b) De la planta silvestre no se hace ninguna preparación en Bengala.

Un sol poderoso es indispensable para la debida preparación del ganja, tanto plano como redondo. El chur es el resultado que se sigue en la preparación de las otras dos formas de la droga.

  1. (a) Sí, en muy moderada medida. (b) Sí.

(c) No.

  1. Por todas las clases. No se prepara en este país.

  2. Sí, pierden sus propiedades narcóticas al cabo de dos años, pero se cree que las propiedades medicinales del siddhi aumentan. Las causas del deterioro son la exposición a la humedad atmosférica, la humedad, etc. Las medidas preventivas son la limpieza constante, el secado al sol y la conservación en botella con tapón.

  3. Sí, el ganja se emplea como medicina en muchas enfermedades. La acción de la droga en forma de tintura o extracto es aguzar el apetito, y produce sueño en casos de delirium tremens, en que incluso la morfia ha fracasado como hipnótico, y se ha empleado con éxito en casos de tétanos y neuralgia. Se usa también como profiláctico contra las enfermedades que se contraen fácilmente en localidades palúdicas. Los adoradores de Siva usan el ganja como ofrenda a su dios.

  4. El ganja lo fuman principalmente aquellas clases cuyas ocupaciones los exponen a las inclemencias del tiempo, por ejemplo, pescadores, hombres de mar a lo largo de la costa, artesanos, syces, cocheros, darwans, porteadores de palanquín, así como mendigos, generalmente con buen efecto. Como ayule, no lo fuman las clases agrícolas y acomodadas de Bengala. En los distritos de Behar se usa más bhang que ganja. Los consumidores de ganja se reclutan principalmente entre los hindustaníes de todas las clases. El charas, en cambio, halla favor entre las clases acomodadas de Bengala.

  5. Los fumadores habituales dan preferencia al ganja plano y redondo.

  6. El charas se obtiene de Mirzapur, Amritsar, Nepal y Cachemira. Los charas de Mirzapur y Amritsar son los más usados. Se importa de las Provincias del Noroeste. El charas, sin embargo, no se prepara en este país.

  7. Sí, pero rara vez, y principalmente por los naturales de las Provincias del Noroeste.

  8. Los hombres del Indostán propiamente dicho que viven en Bengala son, por regla general, adictos al uso del bhang en diversas formas. Durante los meses de calor, el 8 por ciento de los habitantes de las Provincias del Noroeste consume bhang. En Bengala, las personas que padecen dispepsia lo toman para obtener alivio y como aperitivo. Lo usan ocasionalmente los caballeros bengalíes. Se emplea a veces como sustituto de los embriagantes.

  9. Debido al alto precio del licor del país, el uso del ganja va en aumento en Bengala.

En cuanto al charas, hubo el año pasado un nuevo aumento de 8 maunds, 24 seers y 5 chittacks en el consumo, lo que puede atribuirse a la mayor inmigración procedente de las Provincias Superiores. El aumento en Murshidabad se explica como resultado de la sustitución del charas por el ganja, debido al alto precio al por menor de este último.

El bhang también va en aumento como sustituto barato y menos nocivo de otros estimulantes poderosos.

  1. (a) La proporción es de 100 a 1 de consumidores excesivos.

(b) Casi la misma proporción que se indica arriba.

  1. La respuesta ha sido tratada en 17 y 25.

  2. Ganja, unos 40 granos al día; tómense 20 u 80 granos al día.

Tómense 4 onzas.

El bhang, en el caso de consumidores moderados, es de unos un cuarto, y en el caso de consumidor excesivo se eleva a cuatro tolas.

  1. El charas (a) ordinariamente mezclado con tabaco en pasta, y (b) excepcionalmente con tabaco y melaza, mientras que el ganja se mezcla ordinariamente con tabaco seco y excepcionalmente con hojas de rosa.

El siddhi se machaca ordinariamente hasta formar una pasta fina diluida con agua y azúcar. También se añaden hojas de rosa secas, pimienta negra machacada, agua de rosas, anís y leche para dar sabor a la bebida.

Los anteriores son los ingredientes del bhang massala. El dhatura, las semillas de pepino y la kuchla se usan rara vez. Estas mezclas aumentan el poder de intoxicación y actúan como veneno.

  1. Generalmente en compañía. Principalmente —más aún, exclusivamente— circunscrito al sexo masculino (adulto).

No, no es costumbre que los niños lo consuman.

  1. (a) No.

(b) Sí.

(c) Sí.

  1. El último día del Durga Puja se usa bhang en toda familia hindú como parte de la observancia religiosa, y entonces se usa muy moderadamente.

Se usa también como ofrenda a Siva. Se usa igualmente como amuleto para conjurar el mal al emprender un viaje.

Templado.

No, no es probable que conduzca a la formación del hábito.

  1. Es mirado con desprecio. La opinión pública es decididamente contraria al consumo.

A la reprobación moral. No tengo noticia de costumbre alguna de adorar la planta.

  1. Sí, muy decididamente. Los consumidores habituales de ganja y charas no podrán soportar la fatiga, la intemperie, etc., a que han de someterse sin el humo. Recurrirán a drogas todavía más nocivas. El bhang, a su vez, no podría abandonarse por los consumidores habituales sin agravar los padecimientos para prevenir los cuales se recurrió a él.

  2. La prohibición apenas sería factible.

Si se adoptaran medidas represivas, los consumidores habituales probablemente recurrirían a sustancias mucho más deletéreas en sus efectos que las drogas del cáñamo y acudirían al consumo ilícito. La prohibición causaría descontento entre los fanáticos, fakires y sanyasis, pero ello no tiene por qué conducir a un peligro político.

Sí, podría recurrirse a otros estimulantes.

  1. Ninguno.

  2. El efecto de fumar charas es instantáneo, pero no dura mucho, mientras que el efecto de fumar ganja es mucho mayor, y aun un fumador habitual permanece intoxicado durante varias horas. El charas se toma frecuentemente para aumentar el efecto del ganja. El primero induce vértigo y dolor de cabeza; el segundo provoca tos y otras enfermedades de la garganta y de los pulmones. El primero es inodoro, mientras que el segundo tiene un olor repugnante al fumarse.

Respecto a estos, el dicho popular común es:

El siddhi produce sabiduría.

El ganja echa a perder el reino.

El charas crea dolor de cabeza.

  1. Sí. Los efectos del ganja quebrado son bastante graves en propiedades narcóticas, pues generalmente se mezcla con diversas sustancias deletéreas, y los exigentes fumadores de ganja lo rechazan por impropio para el uso. El redondo es más fuerte que el ganja plano.

  2. Fumar es más nocivo que beber.

Al beber, gran parte de la materia deletérea se lava. El ganja es más fácil de adulterar.

Comer el extracto de siddhi conocido como majum o majun es más nocivo. El ganja y el charas nunca se beben. El siddhi, sin embargo, se bebe principalmente. Fumar ganja y charas es más dañino en su efecto que beber siddhi.

  1. Sí.

  2. Sí, a las personas acostumbradas a él. (2), (4), (c). Sí. Véase la respuesta a la pregunta 20.

  3. Sí, en muchos casos. Véase la respuesta a la pregunta 20.

  4. Sí.

  5. Véase la respuesta a la pregunta 37.

(2) Se dice que el efecto inmediato es una agradable sensación de intoxicación.

(b) Sí. (d) y (e) Sí, ambos. (f) La intoxicación por siddhi continúa durante 14 o 16 horas. (h) Sí.

  1. (a) No. En algunos casos produce efectos nocivos.

(b) En pocos casos lo hace. (c) No. (d) Sí, si se toma con intemperancia.

(e) Los embriagantes generalmente menoscaban el sentido moral, y estas drogas no son excepción a la regla. Inducen a la pereza.

(f) El uso excesivo y continuado embota el intelecto. Se observa locura entre los consumidores de las drogas, pero no se ha establecido aquí la cuestión de si se debe al uso intemperante de las drogas puras o a la predisposición. La locura es de carácter temporal y se circunscribe principalmente a muchachos y jóvenes de naturaleza excitable. La probabilidad de que ocurra locura en consumidores moderados de la droga depende de la duración de la práctica.

Se dice que la adulteración de las drogas con ingredientes venenosos induce no infrecuentemente la locura, en cuyo caso la dolencia probablemente no reaparecerá siempre que se use la droga pura. Es muy aconsejable no reanudar la práctica en absoluto.

  1. La indulgencia excesiva habitual conduce a los diversos males enumerados en la pregunta anterior.

Su efecto inmediato, si se toma templadamente, es producir el curioso frenesí mental que hace que los orientales corran «amok».

  1. No.

  2. (a) Sí.

(b) No, pero para mantenerse despiertos por la noche usan charas.

(c) No.

  1. El uso excesivo de las drogas, como todos los excesos, relaja los nervios de uno y vuelve inútil al consumidor.

  2. No. La conexión entre el crimen en general o con el crimen de cualquier carácter especial es en verdad muy escasa, si es que existe.

  3. Se sabe que hombres resueltos a perpetrar crímenes violentos recurren a dosis excesivas de las drogas.

  4. Las opiniones están divididas; sin embargo, el consenso de la opinión se inclina a la hipótesis de que la indulgencia inmoderada conduce en sus efectos remotos a la pereza y, en general, a la falta de energía —condición sumamente desfavorable a las tendencias criminales. Sí, el Subcomité ha sido informado de un caso en que un muchacho de naturaleza pervertida intentó un asalto homicida contra sus padres, su esposa y otros parientes cercanos.

  5. Véanse las respuestas anteriores.

  6. A veces lo hacen.

Sí, pero rara vez.

  1. Los efectos se intensifican.

El Comité no posee información.

  1. El Subcomité de la Junta de Distrito no ha intentado responder a las preguntas de este capítulo.

El Sub-

  1. Testimonio de la Junta de Distrito, Patna.

  2. No tuvimos ocasión especial de adquirir conocimiento especial alguno sobre asuntos relacionados con las drogas del cáñamo. La información se ha recogido de fuentes locales.

  3. Las definiciones, hasta donde alcanza nuestra información, son correctas. Se las conoce con el nombre de bhang, charas y ganja.

  4. Se dice que el crecimiento espontáneo es abundante en Tirbut y en el norte de Monghyr. En el distrito de Patna el crecimiento no es tal. Puede, sin embargo, encontrarse aquí y allá; pero es dudoso que sean espontáneos. Donde es espontáneo, las hojas secas se usan como bhang.

  5. No llevan nombres separados.

  6. En climas húmedos y mojados se dice que el crecimiento del cáñamo silvestre es espontáneo.

  7. Disperso.

  8. No conocemos ninguno en este distrito.

8, 9, 10, 11 y 12. Nada sabemos.

  1. Respuesta dada en 14, Capítulo III.

  2. No tenemos conocimiento personal. Por la información recogida hemos venido a saber que el ganja se produce en los distritos de Naogaon, Rajshabi, Dinajpur y Bogra.

Charas no se produce en ninguna parte.

Bhang se produce en Tirhut y en el norte de Monghyr.

  1. Nada sabemos.

  2. El bhang se prepara generalmente en las casas de quienes lo toman. Además, cuando hay alguna reunión de quienes lo toman, se prepara ya en la orilla del río, arroyo o estanque, ya en algún lugar abierto.

Puede prepararse dondequiera que se cultive.

Puede ser; pero no tenemos información al respecto.

de la planta del cáñamo

  1. No tenemos experiencia de su fabricación.

  2. Según nuestra información, se deterioran por la larga conservación. Probablemente así sea.

Con cuidado ordinario pueden conservarse en buen estado unos dos años. La humedad y la exposición son las causas del deterioro. Para prevenirlo, deben conservarse en lugar seco y bien resguardadas de la humedad.

Nada se sabe del charas.

  1. Sí; el ganja se usa con fines medicinales.

En la sarna se mezcla con alcanfor y aceite de coco. Mezclar no significa pulverizar, sino que, cuando se pone el aceite al fuego, se echan en él las hojas de ganja, y cuando el aceite está listo para su uso, se desechan.

Quienes se entregan al ganja lo prescriben para el resfriado.

Esto prevalece tanto en Bengala como en Behar.

El charas nunca se usa para otros fines que fumar.

  1. Todas las clases de gente fuman ganja y charas, y apenas podríamos señalar a alguno que no lo haga.

Su uso está principalmente restringido al orden inferior de los hindúes y muhammadanos. De esto no debe inferirse que la clase superior de gente lo rechace por completo; pero, según alcanza nuestra información, entre la clase superior se usa en muy limitada medida.

La otra clase para la cual el ganja es un humo favorito es la de los sanyasis hindúes (mendicantes).

Todos los fumadores de ganja pueden tomar charas, con excepción de los sanyasis.

Las personas que viven en clima húmedo y que están expuestas a la inclemencia del tiempo usan el ganja con moderación.

  1. Se prefiere el ganja plano (chipta). No se usa ninguna otra clase.

  2. El charas no se puede procurar en las tiendas autorizadas. Los mogoles que vienen de las Provincias del Noroeste, y de otros lugares de las Provincias del Noroeste donde el uso del charas es extenso, traen charas consigo, y son ellos quienes proveen de charas a la gente. Hay personas en la ciudad que fuman charas; pero la fuente de la que se abastecen difícilmente puede averiguarse.

  3. El bhang nunca se usa para fumar.

  4. El bhang es bebido por todas las clases de hindúes. Es una bebida favorita entre los chowbeys, entre los brahmanes, rajputs, pavans y marwaris.

Entre esta clase calculamos nada menos que un 50 por ciento de bebedores habituales. El uso del bhang es muy grande entre estas clases en ciudades y villas. En las aldeas de mufassal, sin embargo, no es así; pero se dice que el crecimiento silvestre del cáñamo en tales localidades es utilizado por los aldeanos.

  1. Siendo más barato el licor que ordinariamente usan las clases inferiores, ha disminuido en cierta medida el uso de estas drogas entre ellas.

  2. Tomando como 100 la población adicta a estas drogas, damos la siguiente proporción:

(a) guts sabes, uacetcee 20 60 (bp iiwerg A gowera 410 30 (c).. » 8 =o (2) etna "AS 4

  1. El porcentaje bajo el encabezado (a) incluye todos los grados de personas, desde los más ricos hasta los más pobres, incluidos los sanyasis.

Bajo el encabezado (b), los vástagos echados a perder de una familia rica y las heces de la sociedad.

Bajo el encabezado (c) como en (a). Bajo el encabezado (d) como en (b).

No podemos dar ninguna razón especial que conduzca principalmente a la práctica. Podemos, sin embargo, atribuir las siguientes causas:

(a) Los hombres ricos que llevan una vida sedentaria y no tienen nada a que atender adoptan la práctica solo por placer, y son ellos quienes se toman molestias inusuales en hacer la droga agradable de beber o fumar.

(b) La clase media la usa no tanto por placer como para sacudirse la preocupación, pues tiene un efecto estimulante.

(c) El jornalero y los órdenes inferiores de gente hallan un alivio después de todo un día de trabajo manual.

(d) Las personas que viven en lugares húmedos, o donde el frío es excesivo, la toman por salud.

(e) Los sanyasis que llevan una vida itinerante y se someten a distintos climas y a la intemperie, la hallan una droga muy agradable para aliviar los efectos de tal vida nómada.

  1. A los consumidores habituales moderados, de 1 a 2 annas por día.

A los consumidores habituales excesivos, de 4 a 8 annas por día.

  1. En el bhang se usan los siguientes ingredientes:

Ordinario. —

Golmirich (pimienta negra), kasni (escarola), sounf (anís).

Thandai. —Para producir efecto refrescante—

Golmirich (pimienta negra), kasni (escarola), sounf (anís), khira-ki-bij (semilla de pepino), harchickar, atadharitci iya, bara elaichi (cardamomo), gulab-ki-patti (hojas de rosa).

Garam. —Para tener efecto embriagador— Golmirich (pimienta negra), almizcle, kesar (azafrán), azúcar o azúcar cande, cuajada o leche o malai (nata de leche), basaundhi (una preparación de leche con frutas dulces), bans-Satins (maná de bambúes), Panchratan bhang. —De otro modo punch, para tener un efecto muy embriagador— Golmirich (pimienta negra), kuchla (nuez vómica), opio (una dosis muy pequeña), sankhia-ki-lakir (un trazo de ella sobre la vasija en que se prepara), dhatura.

Al ganja se usan los siguientes ingredientes: —Hojas de tabaco ordinarias.

Excepcionalmente, para aumentar el efecto embriagador y hacer la droga más refrescante a la vez: —Benarsi khamir, una preparación de tabaco, masticada con betel; itter, hojas de rosa otto. También se remoja en agua de rosas durante tres o cuatro días antes de usarse.

Ningún ingrediente para el charas, pero a veces se mezcla con ganja. Cuando se mezcla, se llama grapeshot, que significa el efecto que produce en el consumidor.

  1. Los consumidores moderados suelen tomar estas drogas ya en soledad, ya en compañía escogida.

Los otros las usan sin privacidad alguna.

Por regla general, se usan en compañía. No se limita al sexo. Las mujeres usan bhang, pero el número debe ser considerablemente menor. El ganja rara vez es usado por mujeres. No hay restricción de edad.

Suele tomarse a la edad de 15 años, y en casos excepcionales a una edad menor. Los niños rara vez usan ninguna de estas drogas.

  1. Sí; fácilmente se forma, y, una vez formado, es difícil dejarlo. Estas drogas tienen tendencia a desarrollarse de moderadas a excesivas. Los miembros echados a perder de una familia rica la llevan al exceso, y así también el orden inferior de gente siempre que pueda permitírselo y tenga algún prejuicio contra la bebida.

  2. Holi. —Quienes nunca se entregan a ello lo toman en esta ocasión excesivamente.

Sivratri. —En esta ocasión se considera esencial tomarlo excesivamente. Basant Panchami. —Templado. Janamastami. —Templado. Bijaya Dasami en Bengala. —Templado.

Es, por supuesto, injurioso si se toma excesivamente.

No conduce necesariamente a la formación de un hábito en quienes lo toman en las dos primeras y la última ocasiones.

  1. El consumo del bhang no es tan despreciado en esta sociedad como en el caso del ganja y el charas. Quienes toman ganja o charas tienen la mala reputación de ser llamados mentirosos y por ello rara vez se les cree. El uso de narcóticos en cualquier forma es, por supuesto, despreciado, y ello se debe a su mal efecto en los consumidores.

No se conoce en esta parte del país costumbre alguna de adorar la planta del cáñamo.

  1. Por supuesto, pesaría duramente sobre los sanyasis si se les hiciera renunciar. En el caso de otros, puede que no sea así. Pero quienes son adictos a cualquiera de estas drogas podrían entregarse a la bebida, que puede tener un efecto más pernicioso en los consumidores. Quienes están prohibidos por la religión de tomar alcohol podrían recurrir a la fabricación ilícita de estas drogas. No podemos proporcionar número alguno, pero apenas podemos afirmar que afectaría a los chowbeys, rajputs y pavans. Weys. En conjunto.

  1. Véase supra. La prohibición no puede, a nuestro juicio, aplicarse por completo. Con toda probabilidad suscitaría el descontento entre los sanyasis, que viven de ella.

No creemos que hubiera peligro alguno político.

(a) Sí. (b) Sí.

  1. No podemos, por supuesto, facilitar estadística alguna; pero nuestra impresión es que, no obstante el permiso para cultivar y usar las drogas, el uso del alcohol va en aumento. Un consumidor corriente necesitaría al menos una anna para el ganja; pero por el mismo precio puede obtenerse mayor cantidad de alcohol, y sería mucho más embriagador. Su prohibición afectaría, como se ha dicho, a los sanyasis y a quienes no pueden usar alcohol, y esta proporción es mucho menor que la de quienes pueden entregarse a cualquier otra droga o al alcohol.

  2. No estamos en condiciones de responder a esto.

  3. No estamos en condiciones de responder a esto.

Se prefiere el ganja plano, y se dice que es el mejor de su clase.

  1. Fumar ganja es menos perjudicial que comerlo o beberlo. Pero rara vez se come o se bebe. No podemos dar razón particular de ello, pero tal es la impresión.

  2. No estamos en condiciones de dar respuesta alguna a esta pregunta. El bhang lo prescriben los médicos de la escuela indígena para la indigestión. En las enfermedades del ganado se usa también el bhang.

  3. (a) El resultado es pasajero. Su efecto posterior es malo y provoca indigestión.

(b) Sí; y por esta razón se recomienda entre los jornaleros y los sanyasis.

(c) En clima húmedo suele recurrirse a él; pero no estamos seguros de su eficacia.

(d) No lo sabemos. Nos referimos al uso moderado entre la clase baja y los sanyasis.

  1. No consideramos su uso ni beneficioso ni inocuo. Aparte de los sanyasis, su uso entre los demás es, a nuestro juicio, perjudicial.

  2. Sí.

  3. Se dice que el efecto inmediato del ganja es una embriaguez instantánea. Los fumadores describen que produce una sensación agradable y refrescante, y que dura una hora o algo así. El efecto embriagador del bhang comienza a los media hora aproximadamente y dura, según los ingredientes empleados y el temperamento del consumidor, de cuatro a seis horas. El efecto del charas es muy semejante al del ganja, sólo que en grado más leve si se toma solo; pero, si se mezcla con ganja, es mayor que el del ganja puro y simple.

Al principio sí despierta el apetito; pero a la larga falla.

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propio de los consumidores habituales de ganja; pero no hasta tal punto en los bebedores de bhang.

  1. Uso moderado. No produce efecto nocivo alguno, físico, mental ni moral.

Quienes están bien alimentados no sufren; pero los pobres sí sufren en su constitución.

No se percibe pérdida de apetito entre los consumidores moderados.

Los consumidores moderados apenas sufren de estas enfermedades.

No se halla que los consumidores moderados sufran físicamente ni padezcan degradación moral.

No provoca la locura.

  1. Por el uso excesivo sí produce deterioro físico. Daña la digestión. A veces causa disentería, bronquitis y asma.

Aunque el sentido moral no abandona al consumidor, su uso excesivo es propenso a deteriorarlo.

Casos de locura sí ocurren, pero muy raros.

  1. No es hereditario, pero la asociación es propensa a afectar a los hijos.

  2. En el caso de un consumidor excesivo el efecto puede ser el mismo en mayor grado.

49 y 50. Sí; por la clase baja de prostitutas.

Sí lo es. La creencia popular es que a la larga quienes lo usan como afrodisíaco y lo llevan al exceso sufren de impotencia.

  1. Sí; tiene conexión con el crimen y con la comisión de pequeños hurtos.

  2. Sí; tiene conexión con el crimen, y cuando están bajo la excitación, y hay premeditación, cometen delitos atroces. Se verá así que el delito no es efecto directo del ganja.

  3. No. No conocemos caso alguno.

  4. Sí.

  5. Sí; pero no sin mezcla de ciertos narcóticos fuertes, como dhatura, kuchla, etc.

  6. Véase el párrafo anterior.

  7. Véase el párrafo 39 supra.

  8. Respecto de las drogas del cáñamo el sistema actual funciona bien.

  9. No se produce en este distrito, y no estamos en condiciones de decir si el sistema de control requiere modificación.

  10. Similar.

  11. Debería controlarse del modo en que se controla el cultivo del ganja.

  12. Pueden imponerse derechos de licencia para la venta al por mayor.

  13. Ninguna.

  14. Ninguna sugerencia.

  15. Sí; porque la cantidad apta para el uso es distinta.

  16. Ninguna.

  17. Ninguna, según se nos dice y entendemos.

  18. Sí; las autoridades no abren tienda donde ello disgusta; pero rara vez tiene la gente opinión sobre este punto.

La falta de gratificación subsiguiente produce

  1. No; todo el ganja que se usa está gravado, pero no el bhang.

  2. Declaración de la Junta del Distrito de Mymensingh (Subcomité).

  3. El conocimiento práctico, unido a la información recogida de amigos, libros y periódicos, constituye la base de nuestras respuestas a aquellas preguntas que son comprensibles y podían discutirse libremente.

  4. Sí. Las definiciones enunciadas por el Dr. Prain en su informe de 21 de junio de 1898 en cuanto a siddhi, bhang, charas y ganja son aceptables para esta provincia, y estos productos se conocen localmente con tales nombres.

  5. Los distritos en que la planta del cáñamo crece espontáneamente son (1) Dinajpur, (2) Jessore, (3) Rajshahi. Es abundante en la subdivisión de Naogaon.

  6. Hasta donde alcanza nuestro conocimiento, esta planta se conoce como Cannabis indica.

  7. Los lechos de los ríos, las tierras bajas y un clima cálido favorecen el crecimiento del cáñamo silvestre.

  8. Por regla general, el crecimiento del cáñamo silvestre es ordinariamente denso.

  9. No hay cultivo de la planta del cáñamo en nuestra provincia.

  10. No hay cultivo, por tanto no hay aumento ni disminución en la superficie.

  11. No hay cultivo regular de las plantas; pero algunas personas crían las que crecen espontáneamente.

  12. No se ha descubierto cultivo especial del cáñamo silvestre para la producción de ganja. El crecimiento espontáneo en el Terai de Darjeeling ha llevado a algunos cultivadores (de casta Mumi) a usar los tallos de la planta como droga para curar piernas llagadas y úlceras de los pies.

  13. Sí; para otras particularidades, véase la respuesta a la pregunta número 5.

  14. No en este distrito por lo general; pero (c) el bhang se guarda de vez en cuando para uso de la gente de clase baja.

  15. El ganja y el charas no se preparan en este distrito.

  16. No.

  17. Por la clase baja de hindúes y muhammadanos.

  18. Sí; las drogas sí se deterioran. El deterioro es grande cuando están expuestas al aire y a la humedad y no se guardan debidamente. Con cuidado ordinario, las drogas se conservan buenas durante años. Un embalaje adecuado contribuye en gran medida a prevenir el deterioro.

  19. El ganja y el charas se usan para fumar. Pero el ganja se usa no infrecuentemente como medicina.

  20. Los hombres del norte del país que han emigrado a nuestro distrito usan mayormente las drogas. La clase baja de hindúes y muhammadanos también se ha aficionado en gran medida a usarlas. Los sanyasis, vaishnavas y brahmacharis usan también estas drogas.

  21. Se prefiere el char ganja al ganja plano y al redondo. Pero el plano es el que ordinariamente se usa, siendo su precio mucho menor que el de las otras dos clases.

  22. Por regla general se usa el charas nativo. El charas extranjero no llega hasta aquí.

  23. El bhang rara vez se usa para fumar. La ocasión es muy rara. Los fumadores de ganja, al no tener provisión de ganja, fuman bhang, aunque de mala gana.

  24. El bhang lo beben mayormente los hombres del norte del país. A veces se preparan pequeñas bolas de bhang y se distribuyen entre la gente como muestra de respeto a la diosa de la vaca cuando nace un ternero.

  25. El uso del ganja y del bhang va en disminución. Esta disminución es atribuible en parte al aumento del impuesto y en parte a la escasez. El charas no se usa en este distrito.

  26. El setenta por ciento de los consumidores son consumidores habituales moderados; el 20 por ciento, procedente de la clase de los sanyasis, vaishnavas y brahmacharis, son consumidores habituales excesivos, y el 10 por ciento son consumidores ocasionales moderados.

  27. El setenta por ciento de los consumidores procede de entre la clase baja de hindúes y muhammadanos.

  28. Ración media y costo del bhang y del ganja por día:

(a) 2 annas por ¼ de tola, precio 2 annas.

(b) De una tola a un chhatak, de 4 annas a 12 annas.

  1. El bhang se mezcla con una pequeña cantidad de azúcar, pimienta y agua.

El ganja se mezcla sólo con un poquito de hoja seca de tabaco. A veces se mezcla dhatura.

  1. Por regla general el ganja y el bhang se practican en compañía y rara vez en soledad. Los niños nunca consumen estas drogas.

  2. El hábito de consumir estas drogas se forma fácilmente en compañía. Sí; es difícil dejarlo, y hay toda tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  3. El ganja se usa a veces en relación con la costumbre religiosa, sólo como respeto a la gran deidad, el Mahadeva. Esta costumbre se considera esencial en el sentido más estricto de la palabra, y no conduce a la formación del hábito.

  4. El consumo de cada una de estas drogas se considera generalmente más social que religioso.

La planta del cáñamo nunca es adorada en ocasión alguna por secta alguna del pueblo.

  1. Sí; ciertamente, quien es adicto a fumar ganja no puede prescindir de ello. Cualquier intento de abandonarlo afectaría seriamente la salud. Pero no es éste el caso de quien es adicto a beber bhang, cosa que podría hacerse sin ello. Gradualmente puede prescindirse del uso.

  2. Muy probablemente el consumo ilícito será frecuente si se detiene el consumo lícito. No es fácil imponer la prohibición absoluta, que con certeza daría lugar a grave descontento entre los consumidores. Pero una prohibición impuesta no conducirá a peligro político alguno, sino que puede ir seguida del recurso a los estimulantes alcohólicos y al opio.

  3. Sí; el licor barato de destilería ha atraído a los fumadores de ganja en muchos casos.

  4. Tanto fumar como beber preparados de la planta del cáñamo son perjudiciales para la salud.

  5. Sí. A veces se prescriben como medicina en las enfermedades del ganado; pero nunca los prescribe generalmente escuela alguna de médicos nativos para clase alguna de enfermedad.

  6. (a) No. (b) Sí. (c) No.

Los agricultores, jornaleros y coolíes usan la droga para los fines antedichos en dosis moderada. (d) Sí; no parece haber conexión alguna.

  1. No; se dice que el uso moderado de estas drogas es conducente a la salud en ciertas circunstancias. Pero generalmente el uso es perjudicial.

  2. Ciertamente lo son.

  3. El uso moderado de estas drogas es refrescante. No calma el hambre pero alivia la fatiga. Ciertamente despierta el apetito. Los efectos posteriores no son tan marcados como el uso del licor. Quien está habituado a usar estas drogas siente desasosiego cuando carece de ellas.

  4. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) Sí.

(d) No podemos decirlo.

(e) No podemos decir si el sistema de venta es en absoluto perjudicial.

(f) Es refrescante, y hace al consumidor todo vida y vigor por el momento. No podemos decir si produce locura.

  1. El uso excesivo de estas drogas puede dar lugar a delitos menos atroces que los cometidos bajo la influencia del licor.

  2. No.

  3. (a) No.

(b) No podemos decirlo.

(c) No podemos decirlo.

  1. Los efectos del cáñamo no parecen modificarse por la mezcla de otras sustancias.

No podría darse tal información.

  1. Estos casos son raros y no merecen observación alguna.

  2. No puede haber objeción al sistema de venta de preparados de ganja, charas o bhang si el sistema de venta ha de mantenerse en absoluto.

  3. No podemos responder.

  4. Estas drogas han sido ya demasiado

El uso moderado de estas drogas nunca vuelve loco al consumidor sujeto al impuesto, a menos que el uso excesivo sea recurso 66. Ciertamente. Las tasas existentes son por lo general aprobadas.

  1. El uso excesivo habitual de ganja o bhang es una fuente fecunda de enfermedad cerebral. Produce torpor, y la locura es su resultado inevitable. 67. Ciertamente no.

  2. El uso moderado habitual de las drogas no es un hábito hereditario. No afecta en modo alguno a los hijos del consumidor moderado. 68. Ciertamente no.

  3. Nada. 70. No puedo decirlo.

  4. Evidencia del Distrito de Monghyr (Subcomité).

  5. Estas definiciones pueden aceptarse generalmente para esta provincia. La ganja no se cultiva en este distrito. El bhang crece silvestre aquí, y se recogen tanto las plantas macho como las hembra para la preparación del bhang. El siddhi se conoce localmente como bhang. La ganja y el charas no se venden en este distrito, y las plantas ordinariamente se preparan de la planta silvestre dondequiera que crezca, pero pueden ser preparadas así por quienes entienden puntos especiales en el cultivo de la planta.

  6. No se conoce por ningún otro nombre en esta localidad.

  7. Clima templado, elevación baja.

  8. Ordinariamente disperso, crece ordinariamente también en tierras bajas, como zanjas y en tierras incultas.

  9. (a) No se prepara. (b) Ídem.

Las píldoras arriba descritas se frotan con azúcar y agua y a veces con leche y agua de rosas para beber.

  1. Sí, y puede prepararse de la planta dondequiera que crezca. La ganja y el charas no se hacen ordinariamente de la planta silvestre dondequiera que crezca, pero pueden prepararse así por quienes entienden puntos especiales en el cultivo de la planta.

  2. Ninguna clase particular las hace.

  3. Todas se deterioran con la conservación. El bhang pierde por completo su efecto en cinco años; el de tres años es muy suave. La ganja se conserva menos, pierde su poder en dos años. La humedad acelera el deterioro. Mantenerlas fuera de la humedad no preserva del todo estas drogas.

  4. Sí; la ganja rarísima vez se come; cuando así se usa se mezcla con bhang y entonces se come. Esta práctica es muy rara. Mayormente en las Provincias del Noroeste.

  5. Casi todas las clases fuman ganja. El uso de charas es muy raro en el distrito de Monghyr. No puede darse definitivamente la proporción de la población. Los fakires prefieren fumar ganja al uso de bhang.

  6. Se prefiere la chur ganja para fumar. Pero todas las clases se usan en la mayor parte del distrito. No pueden particularizarse las localidades, etc.

  7. El charas se usa raramente; quienes lo «fuman» lo obtienen de Calcuta o Benarés.

Preparado de la planta silvestre en este distrito. En las partes [ilegible] de este distrito, alrededor de 200 a 300 maunds anualmente. Ninguno preparado de la planta cultivada. Planta silvestre recogida y secada por algunos días al sol. Las hojas se sacuden entonces (las semillas se separan en cuanto es posible) y se venden para comer y beber.

(A) El charas se fuma. Se mezcla tabaco preparado con él. Una pequeña cantidad se pone en el centro de una pequeña bola de tabaco, que luego se calienta al fuego hasta que se agrieta. Los dos se frotan entonces juntos y están listos para su uso (fumar).

(B) Comer. Las hojas secas se remojan en agua y luego se machacan en un mortero de piedra con especias (bhang massala, pimienta, anís, etc.). Esto se hace en píldoras y se come. Muy raramente los fumadores de ganja como sustituto de la ganja y entonces mezclado con hojas de tabaco (surti).

  1. Los rajputs, babhans, chhattris, banias, etc., usan bhang, pero la mayoría lo beben. La proporción entre (a) y (b) no puede especificarse, pues la droga se usa en privado, mucho como los europeos usan el té, solo que no tan ampliamente, por supuesto.

  2. Los fumadores de ganja parecen aumentar en número, pero la cantidad usada por año parece disminuir, probablemente debido al aumento del impuesto y del precio. El uso se está volviendo moderado. Del bhang nada puede decirse, pues se usa preparado en privado de la planta silvestre. Solo alrededor del 1 por ciento de quienes usan drogas de cáñamo en este distrito usan charas.

  3. Para la ganja: (a) Alrededor del 60 por ciento. (b) y (c) Muy difícil de decir. (d) Ídem.

Para el bhang nada puede decirse. La probabilidad es que no hay un exceso muy grande, pero no pueden obtenerse cifras para resultados fiables.

  1. Para la ganja: (1) Rajputs, brahmanes, babhans, es decir, clases agrícolas. (2) Banias, agarwalls y chhattris, es decir, clases comerciantes. (3) Kahars, dhanuks y otras clases trabajadoras. (4) Fakires y mendicantes religiosos.

Nota. Los sadhus y sanyasis fuman habitualmente en exceso. (1), (2) y (3) representan consumidores moderados habituales.

  1. Para la ganja: (a) De dos dieciseisavos a tres dieciseisavos de tola, por valor de unos 2 a 8 pice (6 a 9 pies). (b) De un cuarto a media tola de peso, por valor de 4 pice a 8 pice, es decir, 1 a 2 annas por día. Los sanyasis pueden usar más.

Para el bhang: (a) Una tola = 1 pice = 8 pies. (b) Un chhatak = 2 onzas = 4 pice de valor por día.

  1. (a) Con ganja, hoja de tabaco seca y aceite de rosas. Con bhang, anís, pimienta, semilla de pepino, azúcar, leche, agua de rosas y kasni. Lo anterior es el bhang massala en uso en estas partes. No se usa ordinariamente la dhatura. El objeto del bhang massala es reducir la fuerza del intoxicante y hacerlo más apetecible, mejorar el sabor, etc.

  2. Los fumadores usan ganja más en compañía. Pero estas drogas se usan tanto en soledad como en compañía. Mayormente varones, pero también mujeres, principalmente prostitutas y mujeres sanyasi, no niños. Los fumadores suelen comenzar a la edad de 15 años, mucho como los niños europeos comienzan el uso del tabaco.

  3. Mucho como con otros intoxicantes.

  4. Nada especial a este respecto. El uso de estas drogas no está incluido en el ritual hindú. Los fumadores de ganja invocan a Siva.

  5. El bhang se considera más beneficioso que dañino y lo usan quienes se mueven en buena sociedad, mientras que fumar ganja se tiene en descrédito y se asocia con malos hábitos y badmashes. Nadie adora la planta del cáñamo.

  6. Sí, ciertamente, y por razones obvias; especialmente la clase de mendicantes religiosos, etc. Una prohibición universal iría acompañada de grave descontento. Se dice que la ganja es el único lujo del pobre en este país.

  7. No, ciertamente no. La prohibición probablemente sería seguida de contrabando en muy gran escala, y además llevaría a un descontento general muy grande. La prohibición no podría hacerse cumplir con ningún resultado práctico a causa del contrabando generalizado que de inmediato resultaría. El descontento así causado sería ciertamente grave, y el sentimiento suscitado sería muy semejante al que seguiría en Inglaterra a la supresión obligatoria del uso de la cerveza y el tabaco. La prohibición no sería seguida del uso de alcohol, sino del contrabando al por mayor de drogas de cáñamo.

  8. Prácticamente ninguno.

  9. Se dice que los efectos de la ganja son más calurosos y penetrantes. La intoxicación más marcada y más violenta. El charas mucho más suave en efecto, aunque en realidad una droga mucho más fuerte, pero usada en mayor dilución.

  10. No se sabe. Se prefiere la chur ganja.

  11. Comer ganja es más perjudicial que fumarla. No hay diferencia especial entre los efectos de fumar y de comer bhang.

  12. El bhang se usa en enfermedades del ganado y en trastornos intestinales por los médicos nativos; también muy útil en la disentería. La ganja se usa como preventivo de los efectos de la humedad y de la exposición a la malaria y se dice que es muy eficaz.

  13. El bhang en moderación promueve el apetito, mucho como el uso moderado de alcohol; no así el charas. Los fumadores de ganja son unánimes al decir que aumenta el apetito, da resistencia bajo el esfuerzo y alivia la fatiga. (c) La ganja es un buen preventivo de la enfermedad malárica. El uso excesivo es dañino.

  14. Dentro de los límites de la respuesta a 41, el uso moderado de estas drogas es inofensivo. La experiencia de las drogas enseña esta lección. Los consumidores moderados habituales no parecen sufrir. Esto se refiere al bhang. Se dice que fumar ganja es siempre perjudicial porque rarísima vez se practica con moderación.

  15. Sí.

  16. El efecto inmediato es una ligera intoxicación refrescante. Alivia el hambre al consumidor habitual y crea apetito en el principiante. Los efectos de la ganja duran media hora más o menos. La falta de gratificación posterior produce inquietud en los consumidores habituales.

  17. Se sostiene que el uso moderado habitual del bhang no es perjudicial. En cuanto a la ganja: afecta el físico y gradualmente deteriora la digestión. Si se usa moderadamente, aumenta el apetito. Sin alimento adecuado debe debilitar la digestión. Causa disentería si se usa en exceso. Produce pereza, pero no inmoralidad ni libertinaje. Si se usa en exceso embota el intelecto y produce locura de tipo permanente; a veces con melancolía, otras veces con tendencia homicida.

  18. Véase antes.

47 y 48. No.

  1. Tiene un efecto afrodisíaco. El uso excesivo puede producir impotencia. No se estima su uso por prostitutas.

51 a 55. Véase el memorándum del Superintendente de Policía del Distrito al Inspector General de Policía, Bengala.

  1. Los efectos de todas estas drogas se modifican por las mezclas notadas en respuestas anteriores. La dhatura no se usa en este distrito.

  2. La ganja a veces es comida por los sanyasis para producir mayor intoxicación.

  3. Evidencia del Distrito de Arrah.

  4. Investigaciones de los vendedores y consumidores de las drogas.

  5. Sí. Bhang, bang, subji y siddhi.

  6. Monghyr y Bahraich (Oudh).

  7. (Véase respuesta a 4.2.) Todas se refieren a la misma planta.

  8. Clima húmedo, suelo húmedo y precipitaciones.

  9. No.

  10. Los vendedores de drogas narcóticas son sunris.

  11. No.

  12. Todas. Pierden sus efectos con el tiempo, y se conservan bien con cuidado ordinario solo por un año.

  13. Sí.

  14. Todas las clases de hindúes, especialmente los aldeanos; casi un tercio de la población fuma ganja. El charas no se usa en este distrito.

  15. Llano.

  16. El charas no se usa en este distrito.

  17. Nunca en esta provincia.

  18. Todas las clases de hindúes; alrededor de un cuarto de la población consume bhang.

  19. En aumento.

  20. (a) La mitad. (b) Un cuarto. (c) Un cuarto. (d) Una vigésima parte.

  21. (a) y (c) de todas las clases de hindúes, y (b) y (d) de órdenes de mendicantes (sadhus, jogis). Ningún hábito particular de vida ni circunstancia lleva a la práctica.

  22. Ganja: (a) Media anna. (b) Cuatro annas. Bhang: (a) Un pice. (b) Media anna.

  23. La ganja se usa fumada con tabaco. Bhang: (a) Ordinariamente, por los pobres: pimienta y ocasionalmente melaza. (b) Excepcionalmente por los ricos: sherbet de bhang, ingredientes: azúcar, leche, agua de rosas, almendras, semillas de pepino, cilantro, cardamomo y pimienta. Ingredientes del massala o majun: ghi, leche, azúcar, almendra, pistacho.

  24. Generalmente en compañía, limitado al sexo masculino, pero no a ninguna época de la vida. Ninguno consumido por niños.

  25. No.

  26. Ninguno en esta provincia. Consumido excesivamente por todas las clases de hindúes con ocasión del festival de Holi.

  27. Solo a los mendicantes, los sadhus y los jogis.

  28. No. Pero el descontento no equivaldrá a un peligro político, ya que las drogas producen un efecto sedante en los consumidores, que son generalmente gente tranquila. No necesariamente, pues los consumidores de las drogas son quienes se abstienen de bebidas alcohólicas y licores fermentados.

  29. El charas no se usa en este distrito.

  30. El llano es el más eficaz.

  31. El bhang es usado por los daids o médicos nativos.

  32. Se dice que el uso moderado es beneficioso.

  33. Sí.

  34. Los consumidores del cáñamo, moderados o excesivos, son siempre inofensivos para sus vecinos.

  35. Estimulante. Es refrescante y produce intoxicación. La ganja alivia el hambre, pero el bhang crea apetito. El efecto del bhang dura cuatro horas, y el de la ganja cinco horas. Los efectos posteriores son vértigo, visión borrosa y pereza.

  36. El uso moderado habitual del bhang es inocente, pero el uso moderado habitual de la ganja y el uso excesivo del bhang son perjudiciales física, mental y moralmente. El uso de la ganja engendra asma y bronquitis.

  37. No.

  38. Véase la respuesta a la pregunta 465.

  39. A veces se emplean como afrodisíaco. 51, 58 y 54. No,

  40. Sí.

  41. Ni se come ni se bebe en este distrito.

  42. Declaración del Sr. G. Godfrey, Comisionado.

  43. No he tenido ocasiones especiales de obtener información sobre el particular; todo cuanto digo se basa en la reminiscencia de mi experiencia como funcionario de distrito.

  44. En todos los distritos del valle del Assam. No es especialmente abundante en ningún distrito, por lo que sé; parece medrar en lugares donde hay caseríos o donde los ha habido.

  45. Los assameses la llaman «bhang»; es la planta silvestre del ganja, según creo. 5. Parece crecer en cualquier parte; la he visto crecer abundantemente en Orissa y en partes de Bengala.

  46. En espesos rodales.

  47. Se cultiva subrepticiamente para la producción de ganja, principalmente, según creo, por los coolíes de los jardines de té, en todo el valle del Assam; pero esta clase de cultivo es, naturalmente, refrenada por los funcionarios de distrito, y quienes son sorprendidos cultivándola son procesados con arreglo a la Ley de Impuestos Especiales; de modo que no hay una extensión considerable dedicada a esta clase de cultivo.

  48. Creo que la planta brota por sí misma, a veces quizá de la semilla del ganja cultivado de Rajshahi, que se consume en la provincia. Luego se la cuida manteniéndola libre de malas hierbas; fuera de eso, no creo que se preste ningún cuidado a la planta.

  49. Principalmente coolíes importados de Bengala o inmigrantes de esa provincia.

  50. Lo que he dicho arriba se refiere a la llamada cáñamo silvestre.

  51. No se permite en absoluto.

  52. No; (a) se prepara —si puede llamarse preparación— simplemente secando la planta al sol, pero la medida en que se lleva este negocio es sumamente pequeña.

  53. Por lo que sé, el ganja solo se fuma en la provincia. No tengo conocimiento de (B) y (C).

  54. El ganja, creo que sí; pero es de una clase muy inferior al ganja cultivado en sus propiedades narcóticas.

  55. Si se guardan en lugar seco, creo que conservan bien su aroma durante al menos un año.

  56. El ganja, por lo que sé, solo se emplea para fumar.

  57. Los musulmanes inmigrantes de la baja Bengala son adictos a fumar ganja; forman una proporción muy pequeña de la población. No puedo dar la proporción exacta.

  58. Plano, creo.

  59. No tengo conmigo los informes del Departamento de Impuestos Especiales, así que no puedo decirlo. Probablemente, con el aumento de la población inmigrante, el consumo de ganja va en aumento.

Distritos del valle del Assam.

  1. Generalmente, en compañía, el chillum se pasa de mano en mano, como la huka en el caso de fumar tabaco.

  2. No está en descrédito, por lo que sé.

  3. Sí, sería como privarle a uno de su cerveza o de su tabaco.

  4. (a) No,

(b) Sí, creo que sí,

(c) Sí,

(d) No,

(e) Sí, al consumo excesivo de tabaco o al consumo de opio,

  1. No, salvo quizá entre los bengalíes de clase superior que pueden permitirse comprar licores en lugar de ganja.

  2. Sí; creo que el ganja se emplea como medicina para el ganado; esta es la alegación que a veces se presenta cuando se procesa a personas por cultivar la planta silvestre del ganja.

  3. No tengo noticia de que tenga ningún efecto beneficioso; produce una especie de contento, como el tabaco, si se usa con moderación.

  4. Sí, ciertamente, creo que sí.

  5. No he tenido tiempo de hacer indagaciones sobre estos puntos.

  6. El uso excesivo de ganja tiene efectos sumamente perniciosos, y debe recordarse que lo que es una cantidad moderada para una persona puede ser una cantidad enteramente excesiva para otra.

Conduce a la locura, temporal y permanente; pero no he hecho ningún estudio especial del asunto.

  1. No.

  2. Creo que funciona bien.

  3. Está absolutamente prohibido.

  4. No.

  5. El sistema parece funcionar bastante bien. 65. Sí.

  6. Sí, se gravan según la cantidad de artículo consumible contenida en un peso dado del producto, es decir, una clase tiene más tallo, etc., que otra; las flores, a su vez, son más abundantes en una clase que en otra.

  7. No. 69. No, creo que no. No, no veo ocasión de consultar la opinión local en el asunto; el consumo de la droga no es muy extenso.

Declaración oral.

Pregunta 1.—Llegué a la India en octubre de 1873 y serví en Bengala hasta enero de 1875; de 1875 a 1879 en Assam, y de 1879 a 1883 principalmente en Orissa; desde noviembre de 1883 en Assam.

He estado en todas las partes de Assam excepto en los distritos de las colinas Naga y Garo. Como Comisionado estoy a cargo de los seis distritos del valle del Assam.

Estuve dos meses en el valle del Surma. Actué como Comisionado de Impuestos Especiales durante seis meses y al mismo tiempo desempeñé el cargo de Inspector General de Policía y de Cárceles.

Pregunta 3.—Nunca he visto la planta del cáñamo crecer en las junglas donde nunca ha habido habitación humana. Siempre he considerado la planta como una escapada del cultivo o el resultado de una siembra accidental, más que como un crecimiento indígena. Mi respuesta se refiere a los distritos del valle. No la observé en las colinas Khasi, aunque oigo que crece allí, y creo que es un hecho. Con frecuencia ocurren casos de ganja de las colinas que se trae al distrito de Gauhati. Esto, creo, viene de las colinas Khasi, y no tengo noticia de ninguna importación de las colinas Naga o Garo. Estuve a cargo de la subdivisión de Golaghat, que linda con las colinas Naga, durante dos años, y no ocurrió durante ese tiempo ningún caso de importación de ganja.

Tuve una experiencia similar respecto de las colinas Garo mientras estuve en el distrito de Goalpara.

Pregunta 7.—No tengo razón para suponer que los assameses consuman ganja en absoluto, salvo aquellos que llevan ese nombre en el distrito de Goalpara.

Por assameses entiendo los habitantes indígenas de los seis distritos del valle del Assam. La gente de Sylhet y Cachar consume ganja, y también algunos pocos en las colinas Khasi. No puedo hablar del consumo en las colinas Naga y Garo. Toda la región de las colinas Khasi, excepto Shillong y la subdivisión de las colinas Jaintia, es prácticamente territorio extranjero, y el cultivo de la planta del cáñamo no está prohibido en esa región.

No estoy preparado para decir si las colinas Naga y Garo deben considerarse territorio británico, pero el Gobierno británico tiene jurisdicción policial y civil en ellas. En estas comarcas de colinas la policía no debe interferir con los propios habitantes de las colinas en materia de cultivo, posesión y venta de ganja, pero al mismo tiempo no debe permitir que los súbditos británicos se aprovechen de estos privilegios.

Pregunta 14.—Los assameses aplican el nombre de bhang al ganja que se importa de Rajshahi y también a la droga cultivada en el país. No conozco el bhang como producto distinto. No sé que ninguna parte de la planta se emplee especialmente para preparar una bebida. He oído hablar de una mezcla hecha de gur y leche con ganja que se llama ghota.

Pregunta 35.—Con mucho, la mayor proporción de la población de los seis distritos del valle del Assam consume opio; en número le siguen los consumidores de aguardiente del país, y por último los usuarios de ganja. La proporción de consumidores de opio respecto de los de aguardiente del país es de unos 10 a 1.

Pregunta 40.—La alegación que presentan las personas procesadas por contrabando, de que poseen la droga como medicina para su ganado, se admite si se apoya con prueba suficiente. No creo que esta alegación obstaculice la administración de los impuestos especiales, porque la planta tal como se usa para el ganado parece tener muy poca de la propiedad narcótica.

Pregunta 46.—Mi opinión de que el ganja conduce a la locura se basa en experiencia personal y en testimonios ajenos. He encontrado en las cárceles de Assam casos de personas cuya locura se decía causada por el ganja. Tales personas se recuperaban bajo reclusión, y he sabido que volvían de nuevo en el mismo estado. No puedo decir con certeza que conozca algún caso de locura permanente por ganja. Tales casos se hallarán probablemente en el Manicomio de Tezpur. No tuve ocasión de hacer indagación particular respecto de la causa de la locura en los casos que vi en las cárceles. Hablo solo por referencias en cuanto a la causa.

Pregunta 51.—Creo que el uso inmoderado del ganja sí conduce al crimen, pero no puedo recordar ningún caso que haya tenido que tratar. Como Inspector General de Policía no recuerdo que la droga condujera al crimen o a la mala conducta entre los oficiales subalternos de policía, y según mi mejor recuerdo no hubo tal caso.

Pregunta 59.—Considerando el amplio margen del precio de venta al por menor de la droga que muestra el memorándum del Comisionado de Impuestos Especiales, diría que se debe a la competencia de los vendedores minoristas; y también al hecho de que el vendedor mayorista puede cobrar al minorista el precio que le plazca.

Hay una desventaja desde el punto de vista de la administración de impuestos especiales, y es que el vendedor mayorista obtiene un beneficio que podría ir a parar al Gobierno. Es ventajoso para limitar el consumo. Si se estableciera un sistema por el cual se fijara el precio al que el comerciante mayorista debiera vender al minorista, ello redundaría en reducción de los beneficios del mayorista y aseguraría una mayor porción para el Gobierno. No me opondría a la introducción de tal sistema. Asimilar más estrechamente la gestión del ganja al sistema del opio, tomando el Gobierno a su cargo la cosecha y abasteciendo directamente al vendedor minorista, estaría expuesto a la objeción de que el Gobierno parecería identificarse demasiado estrechamente con el negocio de la venta de la droga. Hay otras objeciones, a saber: que se requeriría un establecimiento adicional, se echaría más trabajo sobre los funcionarios del Gobierno y se correría algún riesgo.

  1. Declaración del Sr. J. J. S. Darperc, Comisionado de Impuestos Especiales e Inspector General de Policía y Cárceles.

  2. No he tenido mucha experiencia con las drogas de cáñamo. Desde 1864 he estado en el Valle de Assam y en las Colinas Khasi y Jaintia. En los distritos del Valle de Assam el consumo de drogas de cáñamo es pequeño, y las usan casi enteramente los extranjeros. Mi experiencia ha sido principalmente respecto del opio, que se usa en gran medida en los distritos del Valle de Assam, y he hecho un estudio del opio, no de las drogas de cáñamo. Desde 1890 he sido Comisionado de Impuestos Especiales de la provincia, además de otras funciones.

  3. Sí. Las definiciones dadas son aplicables. Pero el siddhi o subji o patti apenas se conoce aquí, y bhang y ganja se aplican generalmente al mismo artículo, y en muchas partes la ganja se conoce como el artículo de impuestos especiales, y el bhang como la planta silvestre o de las colinas. Nunca he visto siddhi ni subji.

  4. La planta del cáñamo crece con igual abundancia en todos los distritos de la provincia y en las colinas semiindependientes más allá de la frontera. Nunca se la ve en bosques ni en otras tierras remotas de las aldeas, sino siempre cerca de las aldeas o en emplazamientos de aldeas abandonados.

  5. Bhang y ganja. Sí, creo que es la misma planta.

  6. Crece en las colinas hasta, digamos, 5.000 pies, también en las llanuras; pero creo que la mejor ganja se produce en las colinas, de uno a tres mil pies.

  7. Densa.

7 a 10. El cultivo de la planta del cáñamo está estrictamente prohibido.

  1. El cultivo ilícito se hace con semilla de la ganja de impuestos especiales; pero una vez sembrada la semilla, la planta se reproduce por sí misma.

  2. Se cultiva subrepticiamente en todos los distritos y en las colinas contiguas, y en mayor medida por los nagas en la frontera de Sibsagar y los miris en la frontera de Lakhimpur. No puedo decir si se extirpa la planta macho.

  3. El cultivo está prohibido por completo, pero sería muy practicable en todos los distritos.

  4. No. 17. Ninguna se ha hecho en la provincia.

  5. La humedad y las termitas afectan a la ganja si no se almacena debidamente. He conocido ganja en almacenes apta para el uso después de dos años. La protección contra la humedad impediría el deterioro, creo.

  6. No se usa charas. La ganja se fuma casi invariablemente, ocasionalmente se diluye y se bebe como sorbete.

  7. En los distritos del Valle de Assam el consumo de ganja se limita casi enteramente a los extranjeros, coolíes de plantación, carreteros, comerciantes, cipayos, etc. En el Valle de Surma la usa la población de manera más general.

  8. Es difícil responder a esta pregunta. Un año hay más demanda de ganja plana, otro año de ganja redonda o chur. Mucho depende del precio al que los vendedores puedan obtenerla de los goladars, y del impuesto. En esta provincia se usa principalmente la ganja plana. Véanse las cifras en la página 36 del último Informe Provincial de Impuestos Especiales.

  9. No se usa charas.

  10. Sí. Pero solo en pequeña medida, y no está confinado a clases ni localidades determinadas.

  11. El bhang se usa raramente. No lo comen, beben ni fuman clases especiales ni en localidades especiales.

  12. Va en disminución, debido a los precios más altos por el aumento del impuesto y de las tasas de licencia y a la reducción del número de tiendas.

  13. No puedo dar información alguna, pero me dicen que los consumidores habituales moderados forman con mucho la mayor porción de los consumidores.

  14. Los coolíes de las plantaciones, los carreteros y los extranjeros son los consumidores.

  15. Ganja— (2) de ¼ a ½ tola por día. (5) Más que eso— hasta 4 tolas.

  16. (a) Solo tabaco. (b) Ocasionalmente azúcar convertida en bebida, la «bhang massala». No conozco el uso de dhatura.

  17. Invariablemente en el sexo masculino. Los niños no usan estas sustancias. El hábito, sin duda, se forma fácilmente.

  18. Es difícil dejarlo, pero he oído decir que es difícil romperlo, y no he oído hablar de la compañía y solo por el agua y no sé.

  19. No creo que entre los fumadores de ganja del Valle de Assam, que suelen ser gente de clase baja, intervenga costumbre religiosa alguna, pero en el Valle de Surma el uso de ganja está relacionado con ceremonias religiosas, aunque personalmente no conozco los detalles.

  20. Sin duda, el uso de ganja se considera deshonroso—no entre los propios consumidores, sino entre las personas más respetables. El hábito se considera malo e inmoral, de ahí el descrédito con que lo ven los no consumidores. Personalmente no conozco costumbre alguna de adorar la planta.

  21. Sí. Creo que sería difícil detener el uso de la droga, y una privación claramente grave para los consumidores habituales, como lo sería detener el opio de los opiófagos o la cerveza de los bebedores de cerveza.

  22. No. Sería inútil prohibir el uso de ganja en una provincia como Assam, rodeada como está de pueblos independientes de las colinas, que la cultivarían en sus colinas y la introducirían de contrabando con escaso riesgo de ser descubiertos. Toda prohibición solo conducirá al aumento del consumo ilícito y al uso secreto de la droga, lo que sería decididamente malo. Por supuesto, detener el cultivo en Bengala y la prohibición del uso de la ganja de impuestos especiales podría hacerse cumplir, pero habría un grave descontento, aunque en esta provincia podría no llegar a constituir un peligro político, y la prohibición iría seguida del recurso al opio y en algunos casos al alcohol.

  23. No; creo que no. 37 y 38. No tengo información.

  24. Mi experiencia, tal como es, se limita a fumar, aunque he visto beber, pero en tan pequeña medida que no puedo hacer comparaciones.

  25. (2) No tengo información. (5) Sí, creo que la ganja se usa en el tratamiento del ganado.

  26. (a) He oído que es un digestivo. (b) Sí, decididamente. Ayuda a un hombre a recorrer largas distancias sin comida. Tuve un syce que recorrió 60 millas en 18 horas consecutivas simplemente fumando ganja y estaba perfectamente al día siguiente. (c) y (d) Sin información. Los viajeros y otros que han de soportar fatiga la usan con moderación habitualmente.

  27. La considero inofensiva. No conozco casos en que su uso moderado haya causado daño.

  28. Sí, por lo que sé.

  29. Es refrescante, calma el hambre, y no creo que produzca efectos posteriores. No dudo que la falta de ganja a un habitual lo inquietaría y le haría anhelar su dosis acostumbrada.

  30. (a) No que yo sepa. (b) y (c) No. (d) No que yo sepa. (e) No. (f) No puedo responder a esto. Mi propia opinión es que la conexión entre el uso de ganja y la locura está muy exagerada, y se debe en buena medida al hecho de que la policía, en el caso de un alienado, tiene que rellenar un formulario y declarar la supuesta causa de la locura, y dan la razón popular—el uso de ganja.

  31. Debo dejar esto para un experto médico. 47, 48, 49 y 50. Sin información.

  32. No, no puedo relacionar el crimen con el uso moderado de la droga. En el Valle de Assam no tenemos criminales habituales ni profesionales. En el Valle de Surma hay dacoits fluviales, pero no puedo decir que el hecho de ser dacoits fluviales esté en modo alguno relacionado con el uso de ganja por la gente de Sylhet y Cachar. Las condiciones de Sylhet son similares a las de los distritos vecinos de Bengala, y probablemente podría obtenerse información más útil y fidedigna de esa provincia.

  33. No creo que la ganja se use en exceso en medida alguna. He oído decir que se han cometido asesinatos cuando los asesinos estaban intoxicados con ganja, pero en la mayoría de los casos había poco o ningún fundamento para tales afirmaciones.

  34. Entre los coolíes de las plantaciones, cuando un hombre asesina a su mujer, la imputación es que estaba intoxicado con ganja, pero mi experiencia es que la ganja no es responsable. El asesino probablemente era consumidor, pero nunca supe que la ganja hubiera llevado al asesinato ni fuera la causa de él en modo alguno.

  35. No lo creo. En todo caso, no puedo dar un solo ejemplo.

  36. No en esta provincia.

  37. No tengo información. Nunca he sabido que se use dhatura con ganja.

  38. La ganja se fuma, muy raramente se bebe. No sé que se coma.

  39. Considero el sistema actual tan bueno como cualquiera que pudiera idearse. El objeto es hacer la ganja tan cara como sea posible hasta cierto límite y no ofrecer demasiadas facilidades a la gente para obtenerla, y reducir y restringir el consumo, y esto se logra con nuestro sistema actual.

  40. No se produce en la provincia; la importamos de Bengala.

  41. No se produce.

  42. Ninguna en la provincia. 63 y 64. Ninguna.

  43. No puedo sugerir nada.

  44. Las diferentes clases de ganja rinden diferentes cantidades de la droga, y por eso creo que son justas diferentes tasas; pero podría obtenerse información más fidedigna en los distritos productores.

  45. Ninguna.

  46. Hay tiendas para la venta de ganja, pero por regla general la ganja se lleva a casa y se usa. No veo objeción a estas tiendas.

  47. En la medida de lo posible consideramos los deseos de la gente. Por regla general solo abrimos nuevas tiendas cuando ha surgido una demanda de ganja, indicada por solicitud de la gente. No iría más allá de esto.

  48. Para una correcta comprensión de nuestras dificultades en relación con el impuesto especial sobre la ganja, conviene darse cuenta de nuestra posición respecto de las comarcas montañosas que rodean y se hallan dentro de la provincia, y considerar el sistema de administración en esas comarcas, y hasta qué punto estamos en condiciones de ejercer control alguno sobre sus habitantes. Todas estas comarcas montañosas producen ganja, que se introduce de contrabando en las llanuras, de modo que, independientemente de la ganja de impuestos especiales, tenemos en Assam que habérnoslas con la llamada ganja silvestre, que crece lozanamente en los distritos de las llanuras, y la ganja de las colinas, que se importa subrepticiamente.

Assam se divide en tres porciones distintas: el Valle del Norte o del Brahmaputra, el Valle del Sur o de Surma, y los distritos de las Colinas—las Colinas Garo, las Colinas Khasi y Jaintia, y las Colinas Naga—que comprenden la cadena de país montañoso que corre de este a oeste y forma la divisoria de aguas entre los dos valles.

Tomaré primero el Valle del Brahmaputra.

que consta de los distritos de Goalpara (en ambas orillas del río Brahmaputra), Kawrup (también en ambas orillas), Darrang (en la orilla norte), Nowgong (en la orilla sur), Sibsagar (también en la orilla sur) y Lakhimpur (en ambas orillas), comenzaré por las colinas del lado sur, en los límites del distrito de Gvalpara. Llegamos primero a las colinas Garo. Este territorio fue constituido en Deputy Commissionership en 1866 y se administra bajo reglas especiales.

Aunque tenemos tiendas de impuestos especiales en Tura, la sede del distrito, nos inmiscuimos lo menos posible en asuntos de impuestos especiales con la gente y no tenemos tiendas de impuestos especiales en el interior. Prosiguiendo hacia el este llegamos a las colinas Khasi. Aquí solo poseemos algunas pequeñas aldeas, cedidas a nosotros bajo circunstancias especiales. Estas incluyen las extensiones de tierra sobre las que están construidas las estaciones de Shillong y Cherrapunji. La mayor parte de las colinas consiste en los territorios de Jefes nativos en alianza subsidiaria con el Gobierno británico.

La gente se gobierna a sí misma mediante sus gobernantes electos. No pagan renta alguna al Gobierno británico, pero nosotros, en nombre de los Jefes, administramos sus minas y bosques a condición de recuperar la mitad de las ganancias de estas fuentes. Los delitos menores son tratados por los Jefes y solo el homicidio y algunos otros delitos atroces se remiten al Deputy Commissioner. En estas colinas, fuera de la estación de Shillong, que está habitada por extranjeros, no tenemos sistema de impuestos especiales ni control alguno sobre la gente en asuntos de impuestos especiales. Destilan sus propios licores. Hasta cierto punto la influencia del Deputy Commissioner nos permite frenar la importación de artículos sujetos a impuestos especiales en las llanuras, al menos abiertamente. Junto a las colinas Khasi llegamos a las colinas Jaintia. Aquí el Deputy Commissioner tiene más control sobre la gente. Los syntengs (la gente de Jaintia) fabrican sus propios licores, y el ganja crece en sus colinas. Al este de las colinas Jaintia están las colinas Mikir y las colinas Naga. Las diversas tribus Naga se extienden hacia el sur hasta las grandes montañas Patkoi y hacia el este hasta el río Noa Dehing —una porción de las colinas Naga forma el distrito que se conoce por ese nombre. Este territorio es administrado por un Deputy Commissioner bajo reglas especiales, pero no nos inmiscuimos con la gente en asuntos de impuestos especiales. Fabrican sus propios licores y su «zu» (cerveza de arroz). Tenemos tiendas en la estación de Kohima, mantenidas para extranjeros, y desalentamos a los nagas de frecuentarlas. El resto de las tribus Naga son prácticamente independientes. Se supone que son súbditos británicos, pero no se ha considerado conveniente extenderles nuestras leyes y reglamentos; una pequeña extensión de territorio naga está bajo nuestro control político y es visitada anualmente durante unos pocos días por el Deputy Commissioner con una fuerte guardia armada, pero más allá de eso, y sobre los nagas, al sur del distrito de Lakhimpur, no ejercemos control alguno. En las colinas Naga el ganja crece profusamente. Prosiguiendo más adelante llegamos a los khamptis y singphos, sobre quienes no ejercemos jurisdicción alguna, y de allí al norte del valle del Brahmaputra tenemos diversas tribus; primero los mishmis, contra quienes enviamos una fuerza expedicionaria hace algunos años; luego los abors, con quienes estamos ahora en guerra.

Luego, prosiguiendo hacia el oeste, vienen los miris, los daflas y los akas, todas razas salvajes, que son prácticamente independientes. Consideramos que todo el territorio habitado por estas gentes es territorio británico, pero nunca hemos extendido nuestro control sobre la gente de modo alguno. En todas estas colinas se cultiva ganja y se baja a las llanuras —los miris en especial son grandes infractores. Pasando de estas razas llegamos luego al Tíbet y Bután, países bajo Gobiernos reconocidos, con quienes tenemos tratados, pero no tenemos control sobre la gente, y sus propios Gobiernos tienen muy poco más, y hemos tenido muchos casos de ganja traído desde el Tíbet y Bután.

He completado mis observaciones sobre las diversas colinas y las tribus en los límites del valle del Brahmaputra. En el valle del Surma las condiciones son muy similares. Tenemos en ese valle dos distritos, Sylhet y Cachar. Sylhet tiene al norte las colinas Khasi y las colinas Jaintia, a las que ya me he referido, y al sur el Estado independiente de Hill Tippera, y de todas estas comarcas de colinas se exporta ganja. En Cachar tenemos al norte la comarca conocida como Cachar del Norte, que administramos bajo reglas especiales, y donde tenemos un rudimentario sistema de impuestos especiales; al este tenemos el Estado tributario de Manipur —un Estado donde se producen tanto opio como ganja y se traen subrepticiamente a las llanuras—, y al sur el país Lushai, que tomamos a nuestro cargo en 1891, y donde tenemos un Political Officer apoyado por una fuerte fuerza, y donde es inconveniente inmiscuirse en asuntos de impuestos especiales.

Se verá así que en ambos valles nuestros distritos están rodeados de colinas habitadas por gentes sobre las que tenemos, con pocas excepciones, o absolutamente ningún control o solo un llamado control político. Todas estas comarcas de colinas son comarcas productoras de ganja, y la droga se baja a las llanuras y se vende secretamente o se troca por otras mercancías. Esta condición de cosas aumenta nuestras dificultades en cuanto a controlar el consumo de ganja y nos hace obligatorio estar constantemente en guardia y alentar a nuestra policía mediante un sistema de recompensas a ser activa y enérgica. Cada seer de ganja de colina introducido en las llanuras significa no solo pérdida de renta, sino un aumento del consumo ilícito y secreto. Creo que mucho se ha hecho en años recientes para desalentar tanto el uso del ganja silvestre como la importación de la droga de colina, pero es evidente por el número de procesamientos que el cultivo y la importación ilícitos aún continúan hasta cierto punto, y cualquier negligencia en vigilar y frenar la práctica conducirá, sin duda, a un aumento considerable tanto en la producción como en la venta.

Testimonio oral.

, i; pero nunca he servido en el valle del Surma; He viajado desde noviembre de 1889 como Inspector General de Policía y Comisionado de Impuestos Especiales, visitando todos los distritos de la provincia. He estado a cargo de todos los distritos del valle de Assam excepto Sibsagar.

Pregunta 7.—La llamada planta silvestre se encuentra en todos los distritos de la provincia. Creo que no existe eso que llaman «ganja silvestre». No crece por sí sola como cualquier otra mala hierba. Por regla general, la planta se encuentra en terrenos ocupados por el hogar del propietario.

No se encuentra, por ejemplo, en su cañaveral, que puede estar lejos del hogar, sino generalmente en el recinto del hogar, junto con las hortalizas, etc. De ello infiero que el cultivo es muy ordinariamente clandestino. Siempre animo a los magistrados a formarse una conclusión contra el hombre en cuyo recinto se encuentra; pues el mero hecho de que allí esté es prueba de que lo controla. Podría haberla arrancado de raíz; pero la ley exige prueba de cultivo, ya de haber cuidado la planta, ya de haberla ocultado. La práctica de los Deputy Commissioners varía considerablemente, especialmente en lo que respecta a los castigos.

En cuanto al ganado, no creo que se requiera en medida alguna para el ganado. Pero es curioso que entre los assameses no se encuentre. Es un mero pretexto de quienes realmente quieren usarla el decir que es para el ganado. No tengo la impresión de que la Circular n.º 28 de 1882 fuera necesaria. Creo que se dictó con información insuficiente. Nunca la he impulsado. Nunca he visto la sustancia usada para el ganado; ni he oído que se use, salvo cuando se alega así como excusa.

En cuanto a otros fundamentos, creo que no habría rigor en ordenar que un hombre sea tenido por responsable de la existencia de la planta en su hogar. No estaría dispuesto a llegar hasta decir «toda tierra ocupada», porque los campos están a veces a una milla de distancia, y el crecimiento allí es muy raro. La sustancia parece requerir estiércol. Creo que lo que uno ve en los campos proviene de semilla. La sustancia brota de la semilla y luego se reproduce por sí misma, siendo de ahí en adelante sembrada por sí sola.

La sustancia se encuentra en los hogares de extranjeros y en los hogares de assameses cerca de lugares donde hay extranjeros. En el interior, lejos de los tea gardens y de los asentamientos de extranjeros, no se encuentra. Así, en cuanto a los campos, se encuentra principalmente donde hay extranjeros. Mi objeción a prohibir la sustancia en los campos es meramente que, como los campos están lejos y a veces no se visitan durante meses cuando no hay nada que hacer, un hombre podría no ver la sustancia creciendo y podría ser procesado sin tener ninguna intención culpable. Pero no creo que fuera imposible llevar a cabo la prohibición. La anterior es la única objeción que tengo.

Es un error pensar que los coolies de los tea gardens no tienen tierra aneja a sus viviendas. Por regla general, los oficiales inspectores insisten en que se asigne tierra de jardín para la producción de hortalizas.

Las siguientes son las órdenes sobre la materia.

Regla 126 de las Reglas dictadas en virtud de la Ley I de 1882—«Donde sea posible, se proporcionará terreno de jardín suficiente para cada casa o hilera de casas.»

Puedo añadir que los coolies cuyo tiempo ha expirado a menudo se establecen, pues la tierra es tan barata en Assam.

El cáñamo se encuentra en los campos de estos y otros colonos extranjeros y también en campos cercanos a donde hay extranjeros. No se encuentra en los campos de aldeas remotas de población puramente assamesa.

Creo que este llamado cáñamo silvestre afecta considerablemente a nuestros ingresos. Es usado por ciertos consumidores, y también es mezclado por los vendedores con la ganja de impuestos especiales y vendido. Los procesamientos, como muestra la Declaración que ahora presento, son muy activos en Sibsagar y Lakhimpur. Estos distritos tienen la mayor población extranjera o importada. Hay constancia de una incautación de cincuenta y cinco seers en un caso en el párrafo 72 del Informe de Impuestos Especiales de 1887-88. Fue en el distrito de Lakhimpur; yo era entonces Deputy Commissioner. A veces, en ciertos distritos, se ha mostrado considerable energía. No creo que haya dado lugar a opresión ni a cargos falsos. Pero ha dado lugar a un gran aumento de los ingresos. La naturaleza del delito es tal que no se puede fácilmente imputar a quien no tiene la planta en su tierra. Las circunstancias muestran, por supuesto, si una planta ha sido sembrada accidental o intencionadamente. Mi postura sería la de imponer al acusado la carga de probar que la planta estaba allí accidentalmente, si era su hogar.

Pregunta 20.—Los assameses rara vez usan ganja. Todos son comedores de opio. Si encontrara la planta creciendo en un hogar assamés, no concluiría que el hombre era consumidor, sino que la criaba para venderla. En Goalpara el consumo de ganja es mayor que en cualquier otro distrito del valle de Assam. La población indígena consume más la droga. La gente de la subdivisión de Dhubri, excluyendo los Duars Orientales, son bengalíes. El resto del distrito es assamés.

La gente de las colinas no usa la droga en medida alguna. Muy pocos de ellos la toman. Son más bien comedores de opio. Esta gente cultiva cáñamo para venderlo en las llanuras. Hay razones políticas, expuestas en la respuesta que he dado a la pregunta 70, contra medidas enérgicas de represión en las colinas. Pero la cosa puede, creo, hacerse gradualmente. Eso es lo que estamos haciendo al hacer que el Deputy Commissioner use su influencia para impedir las ventas a la gente de las llanuras. La imposibilidad de hacer un avance grande y rápido en las colinas no es razón para no perfeccionar el sistema en las llanuras. De hecho, cuanto más perfecto sea el sistema en las llanuras, menor será la posibilidad de contrabando desde las colinas.

Pregunta 24.—Toda la ganja silvestre se conoce con el nombre de bhang para distinguirla de la ganja de impuestos especiales. El bhang propiamente dicho no se trae de Bengala, meramente porque nunca se solicita licencia. Eso se debe, supongo, a que el cáñamo silvestre se usa para la bebida, y el bhang de Bengala no se requiere.

Pregunta 45.—Por regla general, un plantador envía (digamos) a un lunático con una carta que informa de su violencia. El hombre es puesto en la cárcel para observación, y se ordena a la policía que haga averiguaciones. Lo hacen y presentan información en un formulario prescrito. La causa es un punto que deben investigar. Si un hombre no indica causa, sé por experiencia que el Superintendente de Policía del Distrito recibe una nota diciéndole que envíe a un hombre más experimentado, o que multe a este hombre por descuido. El hombre debe, por tanto, buscar una causa.

La más expedita es la ganja. Hay aquí otra dificultad, a saber, que muchos de los lunáticos son de otras provincias, y nada se sabe de ellos.

Lo más seguro que se puede decir es «ganja». La policía sabe que no se hará más averiguación, así que lo apuntan. Creo también que un policía tendería naturalmente a pensar más en causas físicas que en causas morales. Si no veía una lesión en la cabeza por un golpe u otra cosa, naturalmente buscaría otra cosa que tenga mal la cabeza de un hombre. Creo que esta consideración puede también, hasta cierto punto, explicar la idea popular. La gente ignorante buscaría lo más naturalmente causas físicas. Creo que las causas asignadas por la policía aquí son generalmente incorrectas (1) porque no creo que la policía tenga la capacidad requerida para hacer esta averiguación, y (2) porque tan rara vez ven a personas capaces de darles información. Tenemos información igualmente poco fiable sobre estadísticas vitales.

No hay idea popular entre los assameses de que la ganja cause locura. Pero entre los plantadores y otros sí la hay. Esto se debe, creo, a la vieja idea oficial, que se debe a la costumbre.

Los agentes de la fuerza son en su mayoría assameses. Nunca he tenido un caso de ninguna clase respecto de la ganja o el bhang, así que nada sé de sus efectos sobre la fuerza. No tenemos establecimiento de impuestos especiales aparte de la policía. Así también respecto de la población carcelaria la cuestión no se ha planteado.

Pregunta 58.—Hay un punto respecto del cual hay alguna dificultad, a saber, la incertidumbre del precio al que la droga se vende a los vendedores minoristas. Se me ha ocurrido varias veces. La dificultad podría resolverse vendiendo en subasta el derecho de venta al por mayor con un precio fijo para el suministro a los vendedores minoristas. El precio debería fijarse tan alto que dejara al vendedor mayorista una cantidad considerable de beneficio en sus transacciones. El vendedor mayorista es a menudo el vendedor minorista. Así, donde hay treinta tiendas minoristas, el vendedor mayorista puede asegurarse quince de ellas. No creo que esto se oponga a la introducción del sistema anterior. No creo que este sistema afectara a las combinaciones entre vendedores a que se refiere la nota del Sr. Anderson, si (como supongo) se refiere a vendedores minoristas. Pero ninguna combinación de comerciantes mayoristas podría elevar los precios si el precio estuviera fijado. En cuanto a las combinaciones, puedo añadir en general que creo que sus efectos se exageran fácilmente. Aplicando algún esfuerzo y cuidado, pronto se deshacen.

Pregunta 69.—Recuerdo un caso en que un plantador, el Sr. Spicer, uno de los testigos ante la Comisión, pidió que se retirara una tienda de la vecindad de su jardín. Su solicitud fue denegada, porque la tienda era antigua, de once años de existencia. La cantidad de ganja consumida mostraba una demanda real, y la situación de la tienda era tal que, si no se suministraba ganja lícita, se consumiría sustancia ilícita de las colinas. Este es el único caso que puedo recordar de una solicitud de cierre de una tienda denegada. Recibimos más solicitudes de este tipo sobre tiendas de licores que sobre ganja.

El Sr. Spicer fue citado a comparecer aquí. Pero al parecer no le ha llegado ninguna carta ni telegrama por causa de su ausencia del distrito.

Pregunta 59.—Acerca del experimento hecho en Shillong de expedir ganja desde la Tesorería a que se refiere el párrafo (m) de la nota del Sr. Anderson.

En marzo de 1892, cuando el Deputy Commissioner de Shillong estaba ajustando sus tiendas de ganja, encontró que los postores se habían combinado y no harían ninguna oferta adecuada. Adjudicó las dos tiendas de Shillong por 680 rupias para 1893-94 contra 890 rupias, el precio de salida. Me negué a sancionar esto. No hay comerciante mayorista en las colinas de Khasi ni almacén. Los vendedores minoristas obtienen su ganja de los almacenes de Gauhati con pases expedidos en Shillong mediante el pago allí del impuesto. Para deshacer la combinación, expedí una licencia gratuita a un vendedor minorista oficial, que no era, sin embargo, empleado del Gobierno. Hice traer la ganja a expensas del Gobierno desde Gauhati y la expedí al vendedor a 29 rupias por seer, precio calculado sobre la base del consumo medio que rindiera lo suficiente para pagar el costo de la ganja, el impuesto, el transporte y las tasas medias de licencia. Todos los beneficios fueron a este vendedor. Este sistema sigue en vigor, pero cesará desde el 1.º de abril, pues para 1894-95 se ha efectuado un buen ajuste.

  1. Evidencia de Mason M. A. Gray, Deputy Commissioner, colinas de Khasia y Jaintia.

51, (a) No en este distrito, (b) Ninguna en este distrito.

  1. No hay uso excesivo de estas drogas conocido en este distrito.

  2. No; no aquí. N.º 54. No en este distrito. 55. No; no en este distrito.

  3. Evidencia del Sr. J. D. Anderson, Deputy Commissioner; Comisionado de Impuestos Especiales en funciones.

J. He estado a cargo de la Administración de Rentas Internas de casi todos los distritos de Assam, y actualmente desempeño interinamente el cargo de Comisionado de Rentas Internas.

  1. El bhang en Assam ha adquirido un significado ambiguo. Oficialmente tiene el sentido que se le da en la pregunta, pero en el lenguaje popular bhang es la ganja silvestre, ya sea seca o sin secar. De las tres variedades de ganja, la ganja plana recibe a veces el nombre de mota dal, y la ganja redonda el de mihi dal.

  2. La planta silvestre del cáñamo crece abundantemente en todo Assam como mala hierba, pero, como muchas otras malas hierbas, no es planta de selva. Sigue las huellas del cultivo. Se la encuentra comúnmente en los claros abandonados y en las inmediaciones de los cultivos. Es especialmente abundante en los distritos montañosos, donde la planta parece ser más rica en la materia resinosa que la hace embriagadora. La ganja es introducida de contrabando en las llanuras por los habitantes de las colinas, tanto desde las colinas Khasi, Naga y North Cachar en nuestro propio territorio, como desde las colinas de Bután y desde Hill Tippera, fuera del área del dominio británico. También la cultivan los miris en Lakhimpur y Darrang.

La consumen en gran medida, en perjuicio de la ganja de rentas, los numerosos inmigrantes, coolíes de las plantaciones de té, syces, etc., que viven en la provincia.

  1. Se la conoce indistintamente como ganja y bhang, pero cuando un natural de la provincia contrasta la ganja con el bhang, por la primera entiende la droga de rentas, y por el segundo la variedad silvestre. En Sibsagar, la planta, cuando se trae de las colinas Naga, recibe el nombre de «Naga mohoni».

  2. Se dice que la planta crece más fácilmente en las colinas y que requiere una considerable pluviosidad. Pero, como se ha dicho, es una mala hierba común en toda la provincia.

  3. Donde crece, crece densamente, y me dicen que es una mala hierba extremadamente difícil de erradicar. Conozco un jardín en Shillong cuyo dueño se ha esforzado durante años por ahogar la mala hierba, pero en vano.

  4. La planta no se cultiva en el sentido propio de la palabra, pero ocasionalmente se la cerca y se la cuida cuando brota espontáneamente.

8 a 10. Véase arriba.

  1. No; pero lo contrario ocurre a menudo. Con frecuencia he obtenido plantas de la semilla de ganja de rentas.

  2. Los miris, una tribu montañesa de Lakhimpur, indudablemente cercan la planta silvestre a gran escala para su consumo y venta. En 1887-88 algunos miris fueron castigados por vender nada menos que 59 seers de thang. El informante fue uno de nuestros vendedores con licencia de ganja de rentas. Tales casos son muy difíciles de detectar, pues los miris, kacharis y otras gentes semisalvajes viven en medio de una densa jungla de hierba y tienen obvias facilidades para ocultar el cultivo. No tengo noticia de que la planta macho sea jamás extirpada.

  3. El cultivo está prohibido en toda la provincia, pero no hay parte de Assam donde el cultivo sería imposible.

  4. Las drogas mencionadas no se preparan en esta provincia.

  5. Hasta donde sé, la ganja y el charas se fuman invariablemente en Assam.

  6. Véanse las respuestas a las preguntas anteriores.

  7. No se fabrica aquí.

  8. La ganja se almacena en pequeños almacenes fiscales como en Bengala. Su fuerza se deteriora rápidamente. Se conserva bastante bien durante aproximadamente un año si se la protege de las termitas, etc. Pero el clima húmedo de Assam elimina rápidamente su efecto tóxico.

  9. Hasta donde sé, el cáñamo solo se usa para fumar, salvo en raras ocasiones, cuando no se dispone de fuego o del chillum.

  10. Los musulmanes de Sylhet y los bairagis son la única porción de nuestra población indígena que consume ganja. Son, en efecto, una porción de la población fumadora de ganja de Bengala Oriental. Cuantos hechos pueda reunir la Comisión sobre el uso de la ganja en Bengala Oriental se aplicarán igualmente a los distritos de Sylhet, Cachar y Goalpara. En los distritos restantes, el uso de la ganja está casi enteramente confinado a los coolíes inmigrantes, a los cipayos gurkhas de los regimientos de Assam y a los agentes de policía de las provincias del interior. El charas no se usa mucho en Assam.

  11. Desde que se ha aumentado el impuesto, la proporción de charas y ganja redonda importados de Rajshahi ha aumentado constantemente. Adjunto una tabla que muestra la medida en que este cambio ha tenido lugar. Esta Tabla (A) debe compararse con la Tabla (B).

  12. El charas solo se usa como artículo de contrabando, y personalmente solo lo conozco de oídas. Nunca he visto siquiera la droga.

  13. El bhang se fuma ocasionalmente cuando la gente no puede conseguir ganja, pero se dice que es muy deficiente en cualidades embriagadoras.

  14. Todos los fumadores de ganja consumen bhang cuando no pueden conseguir la verdadera ganja. Pero esto rara vez ocurre.

  15. La Tabla B y las tablas de distrito adjuntas mostrarán que la disminución en el número de tiendas, la competencia por estas tiendas, el aumento de la tasa del impuesto y el consiguiente aumento de los precios al por menor han reducido grandemente el consumo de ganja de rentas. Que estas causas han conducido también a un aumento del contrabando es muy probable. Sobre este punto quisiera llamar la atención de la Comisión a la columna 8 de las tablas de distrito adjuntas a la Tabla B.

  16. No tengo medios para responder a esta pregunta. Todos los consumidores probablemente toman ganja en exceso en ocasiones especiales, como, entre los hindúes, la Puja de Sivaratri, el Bijoya Dasami, etc. Asimismo, los consumidores habituales, en vísperas de un esfuerzo violento o después de él, toman una dosis extra de la droga. Pero no puedo decir ahora qué proporción del número total de consumidores puede considerarse de consumidores moderados o inmoderados. Este es un punto sobre el cual solo los vendedores podrían darnos información, y aun sus respuestas estarían sujetas a obvias limitaciones.

  17. Los coolíes de Behar y de las Provincias del Noroeste y los sirvientes de esos distritos, los nepaleses del Regimiento de Assam, los comerciantes, los vaqueros, etc., la población indígena (bengalí) de los distritos de Sylhet, Cachar y Goalpara, todos consumen ganja. El uso de la droga está principalmente restringido a las clases bajas y trabajadoras, y cuando los caballeros usan ganja, como ocasionalmente lo hacen, lo hacen en secreto, pues hay cierto estigma de descrédito unido a la práctica.

  18. Un consumidor moderado tomará, digamos, dos chillums al día, digamos, $ tola, lo que costaría de tres pice a dos annas en los distintos distritos. Un consumidor excesivo consumiría al menos el doble.

  19. Solo se mezcla tabaco con la ganja.

  20. La droga se consume generalmente en compañía. La consumen mucho más habitualmente los hombres que las mujeres. Nunca he oído de niños que la usen.

  21. Un amigo mío (antiguo Comisionado Adjunto en esta provincia) probó el efecto de una pipa de ganja. Dijo que tuvo una sensación extremadamente desagradable de vértigo y opresión seguida de un violento dolor de cabeza. Creo que este es el efecto habitual, pero que desaparece al segundo y tercer fumado. No creo que el ansia de ganja sea tan fuerte como, por ejemplo, el hábito del opio. La posesión de ganja es un delito carcelario mucho menos raro en esta provincia que la posesión ilícita de opio. El opio, en cambio, es más portátil.

  22. En Sylhet los visnuítas usan ganja en todas sus ceremonias religiosas. En el Bijoya Dasami y el Sivaratri su uso es imperativo. En otras ocasiones es opcional, pero la práctica es común. Un modo común de celebrar una francachela de ganja es que varios hombres se reúnan para una «Trinather Seba» (el culto de Mahadev). Esto implica el canto de himnos, el toque de tambores y el consumo de ganja durante toda la noche. Hay también una puja obscena llamada «Kishori Bhojan», en la que participan ambos sexos. En esta creo que se usa ganja. Pero este rito solo lo practican los iniciados, y con el mayor secreto. Se dice que es extremadamente indecente. En los días de Sivaratri y Bijoya Dasami muchas personas que nunca tocan ganja, bhang o charas en ninguna otra ocasión toman un poco de bhang o charas. En este caso la rara indulgencia no parece iniciar un hábito, pero la gran mayoría de los consumidores de ganja son consumidores habituales.

  23. La planta del cáñamo no es adorada en Assam, hasta donde sé. El uso habitual (y abierto) de la ganja está restringido a las clases bajas, y es hasta tal punto desprestigiado.

  24. Sería una privación muy grave para todos los consumidores habituales negarles el uso de la droga. Pero nuestra experiencia en las cárceles y manicomios muestra que el hábito puede romperse entre muros. Un hombre que no tiene suficiente fuerza de ánimo para abandonar la ganja es propenso a recaer. He conocido casos de esta clase.

  25. Prohibir la importación de ganja de Rajshahi sería fácil. El resultado sería el mayor uso de la ganja silvestre, que se dice, con dudosa autoridad, que es menos embriagadora. Habría un enorme descontento. Pero en este asunto Assam puede considerarse como parte de Bengala. Si es posible prohibir el uso de la ganja en Bengala Oriental, entonces es igualmente posible hacerlo en los distritos precisamente similares de Sylhet, Cachar y Goalpara. Si se privara de su suministro a la población inmigrante del Assam propiamente dicho, el resultado sería indudablemente un mayor recurso a los licores del país y al opio. Hay, por supuesto, muchas otras drogas disponibles, como el dhatura.

  26. No creo que el alcohol esté ocupando el lugar del cáñamo. El cáñamo sigue siendo un modo mucho más barato de embriagarse.

37 a 50. Preferiría no responder a estas preguntas. Tengo mis opiniones sobre el efecto de la ganja, pero se basan en información de oídas, y la Comisión sin duda tendrá detalles completos y acabados de los médicos sobre estos puntos.

  1. Los únicos criminales habituales de la provincia son los dacoits fluviales musulmanes de Sylhet y los extranjeros de mala conducta en otros distritos. Todos, o casi todos, consumen ganja habitualmente y en exceso.

  2. Véase arriba.

  3. He conocido casos en que el uso inmoderado de ganja entre los coolíes de las plantaciones de té ha provocado celos insensatos e irrazonables, que han dado lugar a crímenes de violencia.

  4. No puedo citar casos específicos.

  5. No conozco ningún caso.

  6. No lo sé.

  7. La ganja y el charas rara vez, si acaso alguna, se comen o se beben en esta provincia. Pero véase arriba.

  8. Nuestra administración de rentas de la ganja sigue la de Bengala. Cuando nuestro vecino eleva su impuesto, nosotros elevamos el nuestro. La única rama de la administración sobre la que tenemos alguna duda o dificultad es la relativa al número de tiendas con licencia. Hemos reducido grandemente el número de tiendas en los últimos años, como se verá en las tablas adjuntas. El único inconveniente de hacer esto es que hacemos más difícil detectar el uso del cáñamo silvestre. Cuantos más vendedores, más espías sobre el uso ilícito de la ganja. Últimamente la policía se ha afanado en investigar casos de uso ilícito de la planta silvestre. Pero aun hoy he oído a oficiales encargados de distritos en los que la planta campa a sus anchas declarar que esta les es desconocida. No puedo sugerir ninguna mejora en la manera en que administramos las rentas de la ganja en Assam. Cualquier mejora (incluido el heroico paso de prohibir por completo el cultivo del cáñamo) debe llegarnos a través de Bengala.

  9. Ni la ganja ni el charas se producen en Assam.

  10. No tengo ninguna mejora que sugerir por lo que respecta a esta provincia.

  11. Ninguna en absoluto.

  12. Aumentamos gradualmente el impuesto sobre el gunjah, y seguiremos haciéndolo hasta que su precio al por menor se asimile al del opio y el licor (véase la Tabla). Creo que eso es todo lo que puede o debe hacerse.

  13. La Tabla A, vista con la Tabla B, muestra la necesidad de tasas diferenciales sobre las tres variedades distintas de la droga. Pero esta es una cuestión sobre la que las autoridades de Rajshahi serán las más competentes para hablar.

  14. Ninguna objeción.

  15. El gunjah no se consume en el local en Assam.

  16. Si se plantean objeciones, se consideran cuidadosamente. Por regla general, las peticiones para la apertura de nuevas tiendas son más comunes que las peticiones que desean el cierre de las tiendas existentes.

  17. El bang, como ya he dicho arriba, se introduce de contrabando en gran medida en los distritos llanos de esta provincia. Las tablas de distritos anexas a la Tabla B mostrarán el número de procesamientos por dicho contrabando. Pero la práctica es muy común, y en bazares como Tharia, Jaintiapur, Bholaganj, que se hallan en territorio semiindependiente, se hace un comercio bastante considerable con la planta silvestre seca.

Los procesamientos exitosos hacen el comercio improductivo por un tiempo, pero siempre revive, y, como la propia hierba del cáñamo, nunca se extingue del todo.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Tengo 18 años de servicio, todos menos tres de los cuales han transcurrido en Assam. He tenido experiencia en todas las partes de la provincia: las comarcas montañosas y los dos valles también. Solo estuve como Comisionado de Impuestos Especiales en funciones durante tres meses.

Pregunta 2.—No conozco ninguna importación de bang propiamente dicho, ni conozco su existencia aparte del gunjah. El bang silvestre siempre tiene la cabeza florida.

Pregunta 3.—El cáñamo silvestre se encuentra comúnmente en heredades abandonadas y crece como mala hierba en los jardines. Creo que crece así en todas las partes de la provincia. La existencia de la planta silvestre en tierra ocupada no constituye, a mi juicio, una infracción de las regulaciones de impuestos especiales. Creo que podría permitirse su crecimiento siempre que no hubiera intención de usarla como intoxicante. El gunjah silvestre de las montañas es contrabando según la Circular 28 de 1882, porque se supone que es más fuerte que el cáñamo silvestre de las llanuras, y se presume que no sería importado y comprado sino para uso como intoxicante. Esta última es la única razón indicada en la circular. Es mi opinión personal que el gunjah de las montañas es más fuerte que el gunjah silvestre de las llanuras, porque comúnmente se lleva a los bazares y encuentra compradores. También me han dicho los nativos que es más fuerte. El nombre especial que he dado en respuesta a la pregunta 4 parece indicarlo. Es posible que su fuerza superior provenga del hecho de que se cultiva. Por otra parte, una buena parte de él proviene de las Colinas Khasi, donde nunca he oído que se cultive, y creo que lo habría oído si hubiera sido el caso. No tengo razón para suponer que las dos plantas difieran botánicamente. No he servido por ningún período prolongado en las Colinas Khasi desde 1882. No estoy seguro de que supiera reconocer la planta silvestre o cultivada a simple vista incluso ahora, aunque a menudo me han señalado la planta silvestre. Me fue señalada por primera vez en un lugar al pie de las Colinas Khasi en 1881. Presento un espécimen de bang que me fue dado de camino a esta oficina. Lo busqué en un jardín y el hombre lo produjo. Crecía como mala hierba. El hombre es un hindú assamés, uno de mis propios chaprassis y consumidor de opio. Simplemente pedí un espécimen de bang silvestre. Es difícil decir si tal crecimiento como el que he descrito interfiere con los ingresos de impuestos especiales. Los coolíes de los jardines de té podrían cultivarlo, pero por regla general viven en líneas sin terreno alguno bajo su control en el que pudieran cultivarlo. Aun así, como he dicho en mi respuesta escrita a la pregunta 8, creo que debe consumirse en perjuicio del gunjah de impuestos especiales. He sorprendido a mis propios syces secando la hierba, y creo que debían de estar haciéndolo para su propio consumo. No procesaría a un hombre por tener tales plantas en su recinto a menos que estuviera claro que las cultivaba. Ordinariamente, si lo encontrara escardando, regando y cavando alrededor, lo procesaría; si no, no. Si se encontrara en el jardín de un indostaní, habría más fundamento para suponer que se cultivaba que si estuviera en el jardín de un assamés. La regla actual que permite el crecimiento del gunjah para medicina del ganado puede ser una razón para que el consumo disminuya a pesar del hecho de que la población inmigrante aumenta considerablemente. Considero insatisfactorio, desde el punto de vista de los impuestos especiales, que exista este permiso, y no puedo decir si la planta se requiere para el ganado en tal medida que haga indeseable suprimir el permiso. Sé, por rumor común, que se usa para el ganado, pero no puedo decir cuánto. La idea es que el inmigrante no la usa para su ganado sino para fumar, y que los assameses no usan la droga para fumar sino que la usan para su ganado. Por assameses entiendo los habitantes del Valle de Assam. Los habitantes del otro valle sí fuman gunjah; los de los distritos assameses del Valle de Assam rara vez lo hacen. La observación anterior no se aplica a los miris, quienes, como dije en respuesta a la pregunta 12, cercan la planta silvestre a gran escala para consumo y venta.

Pregunta 6.—El jardín al que me refiero en esta respuesta era propiedad de un bengalí, quien, creo, no era consumidor de bang ni de gunjah. Me dio la información en conversación casual, y no la verifiqué por inspección personal. Me atrevo a decir que el dueño no se esforzó mucho por erradicar la planta.

Pregunta 11.—Los procesamientos a los que me refiero ocurrieron en Sylhet, donde hay razones prima facie para suponer que la planta se cultivaba para consumo humano. Creo que los infractores admitieron que las plantas se cultivaban a partir de semilla de gunjah de impuestos especiales.

Pregunta 58.—Los casos a los que me refiero llegaron ante mí en corte. No creo que el registro de los casos mostrara que el gunjah entrara en ellos. No puedo en este momento recordar los casos que tenía en mente cuando escribí la respuesta, pero debía de estar pensando en algunos casos. No recuerdo cuántos casos había ni nada sobre ellos.

Pregunta 58.—La frase «run riot» es una expresión fuerte, pero creo que la planta sí crece comúnmente. La considero una de las malas hierbas que comúnmente siguen al cultivo.

Pregunta 65.—El estándar de lo que se requiere para producir intoxicación es lo que tenía en mente en esta respuesta. Juzgado por este estándar, el gunjah es todavía barato en comparación con el alcohol y el opio. No sé cuáles son los efectos fisiológicos del opio, pero sé que hace al hombre alegre, y el nativo lo considera un intoxicante. No puedo decir si las tasas actuales de impuestos especiales sobre el gunjah han elevado casi el precio de la droga al estándar. Aparte del contrabando, creo que sería deseable gravar la droga hasta el estándar. El costo diario habitual de un intoxicante para un consumidor habitual proporcionaría un estándar de comparación de las diversas drogas.

Pregunta 69.—No hay regla contra el consumo en el local.

Pregunta 69.—Nunca he tenido quejas, según recuerdo, de un plantador de té respecto a la ubicación de una tienda en su vecindad. Un plantador me dijo esta mañana que no sabía que ninguno de sus coolíes tomara gunjah. Los plantadores conocen el hábito de sus coolíes si beben. El punto que deseo destacar es que el hábito de fumar gunjah no se impone a los plantadores de té.

Pregunta 70.—Tharia, Jaintiapur y Bholaganj son bazares al pie de las colinas y en las comarcas en las que se aplican las regulaciones de impuestos especiales. No puedo dar estimación alguna del monto del comercio en estos lugares. No he juzgado yo mismo casos de contrabando surgidos en esos lugares, pero he oído de ellos. Solo estuve en ese cargo durante tres meses.

Memorándum de Impuestos Especiales.—Creo que podría ser posible fijar el precio al que los comerciantes mayoristas deberían vender a los minoristas, pero sería difícil llevarlo a la práctica, porque uno no podría saber que el mayorista respetaba el precio fijo. En mi distrito actual, donde hay solo un mayorista, los minoristas están por supuesto en sus manos, pero donde hay más de un mayorista, entraría en juego la competencia.

El experimento descrito en el párrafo (m) de mi Memorándum de Impuestos Especiales fue un expediente temporal para superar una dificultad, no habiendo ningún vendedor mayorista disponible. Según recuerdo, el gola fue tomado por el Gobierno y el gunjah vendido directamente por el Gobierno al minorista.

  1. Evidencia del Sr. R. B. McCabe, Comisionado Adjunto, Kamrup.

Prueba oral.

Ingresé al servicio en la India en noviembre de 1876, y he servido desde entonces en Assam en todas las partes de la provincia excepto los distritos llanos del Valle de Surma.

Las Colinas Naga, las Colinas Garo, las Colinas Khasia y las Colinas Lushai son territorio británico, excepto que algunos de los antiguos jefes conservan su independencia en las Colinas Khasia en lo que respecta a sus poderes civiles. Las colinas se administran bajo leyes especiales, y el sistema de impuestos especiales de las llanuras de Assam no se ha extendido plenamente a ellas.

No interferimos con la gente de las colinas en lo que respecta al crecimiento y uso del cáñamo, excepto cuando los arreglos de impuestos especiales de nuestros distritos llanos podrían verse afectados. En las Colinas Naga y Khasia nuestra ley de impuestos especiales está en vigor, aunque no se cumple estrictamente. En las Colinas Lushai no está en vigor. No estoy seguro respecto a las Colinas Garo. Cualquier persona de las llanuras que compre la droga a los hombres de las colinas, ya sea en las llanuras o en las colinas, sería procesada, y el vendedor también si es sorprendido. La razón para no extender plenamente el sistema de impuestos especiales es que la gente es incivilizada, y no hemos considerado deseable imponerles nuestras leyes de impuestos especiales; ni, en verdad, es posible con nuestro establecimiento actual. En las Colinas Khasia el sistema está más desarrollado debido a que la comarca está más avanzada que las otras colinas. Las dos tiendas en las Colinas Naga son únicamente para uso de las tropas y los comerciantes, y hasta 1888 no se permitía a ningún hombre de las colinas comprar la droga. Creo que este sigue siendo el caso. En las Colinas Khasia la tienda en Shillong sería principalmente para uso de los extranjeros; pero los hombres de las colinas no tendrían prohibido comprar. La tienda en las Colinas Jaintia está probablemente en la sede de la subdivisión (Jawai) y establecida para extranjeros. También hay extranjeros, un regimiento de policía fronteriza, en Tura, la capital de las Colinas Garo.

He visto la planta del cáñamo creciendo en cada distrito llano en el que he estado, en los jardines anexos a las dastis. El cultivo es ilícito, y siempre procesé cuando lo descubrí. El cultivo consistía en una o dos plantas viejas que la gente decía que eran autosembradas y no atendidas. Nunca alegaron que se cultivaran para medicina del ganado, aunque dijeron que la hierba les era útil para ese propósito.

No se les permite cultivar la planta ni siquiera para medicina del ganado. La circular n.º 28 de 1882 no justifica tal cultivo, como he descrito, ni siquiera para el ganado; pero sí justifica la posesión de la planta silvestre con ese propósito.

En los distritos de las llanuras he visto la planta crecer silvestre, pero los lugares en que la he visto crecer pueden haber sido sitios de antiguas habitaciones o asentamientos, e me inclino a pensar que no crece aparte de habitaciones, pasadas o presentes, habiéndola visto ocasionalmente, y sólo una planta aislada a la vez.

En las estribaciones inferiores de las colinas Naga, inmediatamente limítrofes con las llanuras, mi atención ha sido frecuentemente llamada en la marcha hacia plantas que crecían al borde del camino, y los habitantes de las colinas me han dicho a menudo que en días pasados habían comerciado con ella hacia las llanuras. No es cultivada, por lo que he visto, en las colinas, ni en campos ni en jardines. Es considerada un producto de la jungla. Los caminos atraviesan cultivos, presentes o pasados, lo que podría mostrar que la planta estaba ligada a la habitación humana; pero los Nagas me han dicho que no la habían plantado, y que no se tomaban molestia alguna en cultivarla. No la he visto en bosques remotos. Conocí recientemente a uno de los Rajás menores de Bután, y me dijo que la planta crecía libremente en las estribaciones inferiores de sus colinas. Sorprendí a tres bhutias que llevaban la planta seca en sus manos abiertamente y la ofrecían para la venta, e hice saber a las aldeas fronterizas que la infracción sería severamente castigada en lo sucesivo.

Nunca se ha hecho intento alguno de exterminar la planta en las colinas. En las llanuras, cualquier oficial que vea una planta está, de hecho, obligado a hacer que se arranque o a procesar según que la planta se encuentre en tierra desocupada u ocupada. No ha habido intento organizado de exterminar la planta en tierras desocupadas de las llanuras. No creo que tal intento sea necesario, porque la cantidad de tal crecimiento es muy pequeña, y tiene tendencia a disminuir a medida que las tierras se ocupan. Prácticamente no hay crecimiento en tierras ocupadas ahora. Las penas fueron necesarias al principio para hacer entender la ley al pueblo; pero ahora la dificultad de ocultar la planta y la existencia de la prohibición bastan para impedir el crecimiento.

Pienso que, en conjunto, hay más consumo por parte de extranjeros que por parte de assameses en los seis distritos del valle del Assam. En el distrito de Kamrup hay pocos extranjeros, y la mayoría de los consumidores son assameses. El consumo del año corriente será mayor que el del pasado, debido a la afluencia de trabajadores extranjeros para las obras del ferrocarril, en unos 11 maunds. Los bhutias fuman ganja extensamente, como me ha dicho el Rajá, y su territorio se extiende 200 millas a lo largo de la frontera, y cubre las estribaciones inferiores hasta una profundidad de tres o cuatro días de viaje. Nunca he visto a la gente de las colinas Naga superiores y de las colinas Lushai fumar ganja. He vivido durante años con esta gente y estoy seguro de que no usan ganja. Acerca de las tribus Naga de Manipur, puedo decir que no usan ganja, y probablemente cubren la mitad del territorio. No puedo decir nada acerca de las colinas Khasia y Garo.

He tenido coolíes khasia que fumaban ganja —uno de cada 700 o 1.000 quizá. En dos años de expediciones sólo puedo recordar haber tenido que suministrar ganja a tres o cinco fumadores.

No hay sentimiento religioso entre las tribus de las colinas acerca de la droga. Los assameses la presentan en los templos de Mahadeo en Gauhati y Haja, a 15 millas de Gauhati. La droga se presenta tanto como «chat bhang» como «ghota bhang», es decir, seca para fumar y líquida para beber. Estos son templos donde tengo conocimiento del uso. También se observa en otros templos de Mahadeo. No tengo conocimiento de que se use en templos o festivales de otras deidades. Los tenderos dicen que de sus clientes assameses los mejores son los brahmanes, los más numerosos los pescadores y barqueros.

No he visto lo suficiente para conectar las drogas con el crimen de manera general, y sólo puedo dar un caso en el que un asesinato fue cometido por un hombre bajo la presunta influencia del bhang.

El hombre era un nepalés, aserrador. Había estado trabajando en las colinas inferiores, y había estado alejado de la civilización durante varios meses. A su regreso a las llanuras tomó bhang, y bajo la excitación causada por ello mató a un aldeano inofensivo con el que no tenía disputa alguna. Yo mismo juzgué el caso. El hombre alegó que estaba bajo la influencia de la ganja y que no tenía el más leve recuerdo de lo que había hecho. Creo que fue ahorcado.

El caso ocurrió en 1889 o 1890, y el registro debe estar con el Deputy Commissioner de Tezpur.

El hombre había tomado alguna bebida alcohólica en la casa del hombre al que mató. Cuando pidió más se le negó, y derribó al hombre. La toma de bhang fue la alegación de la defensa del acusado, y no puedo decir si fue establecida por la evidencia. Todos los hechos pueden averiguarse en el registro.*

La explicación de la amplia gama de precios minoristas en diferentes distritos radica en el hecho de que los vendedores minoristas o compiten o se combinan para mantener el precio. La competencia por las licencias minoristas tiende a elevar el precio minorista de la droga; la competencia en la venta minorista tiende en dirección opuesta. En Gauhati las tiendas minoristas están principalmente en manos de los vendedores mayoristas, y la competencia es realmente entre los vendedores mayoristas, que tienen todo el negocio en sus manos. No hay una clase de intermediarios propiamente dicha en este distrito. El alto precio en las colinas Naga se debe a las circunstancias especiales bajo las cuales se conduce la tienda. Hay un constante paso de tropas y coolíes en relación con la construcción de caminos, y en consecuencia hay una venta fácil de la droga y la competencia por la tienda es intensa.

Consideraría una mejora asimilar el sistema de impuesto especial sobre la ganja al del opio, es decir, que el Gobierno comprara y almacenara la ganja y la vendiera a los vendedores minoristas a un precio fijo. Habría riesgo de pérdida por daño a la ganja, pero los precios ofrecidos por las tiendas lo compensarían plenamente. Sabríamos más acerca del tráfico y el consumo, controlaríamos la adulteración y aseguraríamos la calidad de la droga. No creo que la asociación más estrecha del Gobierno con el tráfico deba considerarse como un obstáculo para el impuesto. Simplemente estaríamos estableciendo un control más firme sobre el tráfico.

En este distrito no se obtendría ventaja alguna con sólo fijar el precio al que los vendedores mayoristas deberían vender al vendedor minorista, porque hay suficientes vendedores mayoristas compitiendo para impedir que el precio fluctúe.

  • Véase el apéndice a la evidencia del Sr. McCabe.

Nota de la Comisión anexa a la evidencia del Sr. McCabe.

Los registros del caso han sido destruidos, ya que el asesino fue ahorcado. Tres informes especiales de policía, sin embargo, han sido localizados, el primero de los cuales, escrito por el Sr. W. B. Waller, entonces a cargo de la Policía del Distrito, contiene un breve relato del caso y un extracto de la evidencia por venir. Este informe está fechado el 25 de abril de 1889.

El extracto de la evidencia muestra que el acusado estaba ebrio con licor en el momento, y cometió el asesinato en una reyerta de borrachos, cuyo rasgo principal fue que exigió más bebida (madh). No hay mención alguna de cáñamo en ninguna forma en ninguno de los informes.

  1. Evidencia del Sr. R. S. Greenshields,* Deputy Commissioner, Lakhimpur.

  2. En esta vecindad los assameses propiamente dichos son, por regla general, no consumidores de ganja. Los consumidores de ganja son generalmente extranjeros, y por regla general pertenecen a los grados más bajos entre tales extranjeros, y, como podría esperarse de su posición social, sí constituyen una proporción considerable de los malos caracteres de la vecindad. No considero que el uso moderado de ganja ejerza (más que cualquier otro intoxicante) influencia directa alguna sobre la producción de crímenes.

  3. He conocido crímenes de violencia cometidos con poca o ninguna provocación por personas que padecían el peculiar delirio producido por un curso prolongado de ganja. De hecho, las personas en esta condición son en mi opinión particularmente peligrosas, siendo extremadamente fáciles de provocar para cometer crímenes de violencia.

  4. Véase la respuesta a la pregunta precedente. Sí, sin duda alguna. Las personas que padecen el peculiar delirio producido por el uso excesivo de ganja son particularmente propensas a cometer homicidio con poca o ninguna provocación. He conocido más de un caso así.

  5. Por regla general, la ganja no es usada por los assameses. Sin embargo, han ocurrido de tiempo en tiempo casos en que la ganja ha sido usada con este propósito por extranjeros residentes en Assam.

  6. He oído de tales casos, pero no he tenido realmente experiencia de ninguno. La estupefacción completa no puede ser producida por la ganja sola.

  • Citado para asistir a una reunión de la Comisión para examen oral, pero incapaz de asistir.
  1. Evidencia del Sr. P. H. O'Brien, Deputy Commissioner, Sylhet.

  2. No puedo responder. 52. No puedo responder.

  3. Recuerdo un caso de una agresión homicida cometida por una persona bajo la influencia de la ganja, pero no puedo dar detalles. Presumo que la indulgencia excesiva en estas drogas sí incita al crimen no premeditado, en tanto que parecen producir manía bajo tales condiciones.

  4. He oído de tal caso, pero nunca me he encontrado con uno personalmente.

  5. No puedo responder. 56. No sé nada acerca de ninguna mezcla. Nunca me he encontrado con el uso de dhatura excepto como veneno para el ganado en Tirhut.

  6. Evidencia del Sr. J. L. Healy, Deputy Commissioner, Silchar, Cachar.

  7. He tenido diez años de experiencia en trabajo de distrito —cinco en Bengala y cinco en Assam (valle de Surma).

He preguntado a los principales plantadores de té de este distrito (182 jardines de té que emplean a unas 200.000 personas), y reproduzco las respuestas dadas por ellos sobre varios puntos. Personalmente no he estudiado los efectos de la ganja en medida alguna, pero estos plantadores notan su efecto sobre su fuerza laboral.

  1. Sí; (1) bhang; (2) charas, y (3) chipta, gol y chur.

  2. En Sylhet, y Cachar.

  3. No.

  4. Prohibido en la provincia de Assam, creo.

  5. No.

  6. También se prepara una bebida.

  7. Casi todas las clases de hindúes contienen casos de consumidores de ganja, pero generalmente es usada en gran medida por castas inferiores y castas semiaborígenes.

  8. Todas las clases consideran al consumidor de ganja como un carácter vergonzoso. La pregunta «¿fuma usted ganja?» se hace frecuentemente en casos en la corte con el objeto de desacreditar al testigo.

  9. No creo que un consumidor de ganja deba seguir usando ganja de la misma manera que un consumidor de opio. No creo que la privación, si fuera justificable, sería grave.

  10. (2) Muy factible.

(4) Muy poco.

(c) Mediante pena por posesión.

(d) Probablemente.

(e) No.

(f) Probablemente opio y alcohol, ya que la gente debe tener algún estimulante. El mayor uso de opio o alcohol sería peor para la sociedad en general que el uso actual de ganja.

  1. No lo creo. 37, 38, 39 y 40. No puedo decir.

  2. Algunos plantadores dicen que es usada por algunas clases para (a) y (c), especialmente aquellos que trabajan en tierras húmedas y los pescadores.

Uso habitual,

  1. Los médicos de jardín dicen que los consumidores de gunjah tienden a volverse habituales, y que son peculiarmente propensos a enfermedades de los órganos respiratorios y circulatorios.

  2. Inofensivos, pero generalmente se avergüenzan de que se sepa que usan gunjah y lo guardan lo más secretamente posible.

  3. El Dr. Powell, u.z., de Kéline Tea Estate, dice:

«He tenido muchos casos de intoxicación por gunjah bajo mi cuidado. El rasgo más llamativo en comparación con el opio y el alcohol es el frecuente acompañamiento de manía con tendencia homicida o incendiaria. El uso prolongado de gunjah produce a menudo una manía o melancolía duradera.»

  1. No creo que cause bronquitis o asma, pero los consumidores de gunjah no se sacuden estas enfermedades tan fácilmente como otros. Véase la respuesta del Dr. Powell a la última pregunta. El Dr. Dundee de Labac dice:

«He notado que los comedores confirmados de gunjah, tras un tiempo, se vuelven débiles y debilitados, y son especialmente propensos a contraer disentería y también neumonía. En el estado de completa embriaguez he notado que los ojos se inyectan y que el comedor queda sujeto a ataques de delirio agudo, que en muchos casos comprendo que resultarían en manía.»

  1. (a) Sí.

(8) Ninguno.

  1. Véase la respuesta del Dr. Powell al n.º 44. 58. Funciona bien.

  2. Creo que el precio del gunjah al por mayor podría elevarse gradualmente al doble de su tasa actual.

  3. No.

  4. Creo que el impuesto sobre todos los artículos de consumo podría elevarse al doble de su importe actual sin verdadera penalidad.

  5. Sí; según la calidad de la droga gunjah contenida en cada clase.

  6. No en cuanto al modo de tributación; el importe podría duplicarse gradualmente.

  7. Cualquier objeción planteada a un sitio se considera cuidadosamente. La opinión local debería ser considerada.

  8. Evidencia de Mr. E. A. Garr, Director de Land Records and Agriculture, Assam.

  9. He servido nueve años en Assam, pero no puedo decir que haya visto mucho del hábito del gunjah.

  10. Bhang en Assam se entiende generalmente que se refiere a las hojas de la planta no cultivada. Los términos siddhi y subji no se usan localmente. Pensé que el gunjah plano contenía más hojas que el gunjah redondo, pero no puedo hablar con certeza.

  11. Todos los distritos del valle de Assam.

  12. Gunjah es el único nombre que conozco para la variedad cultivada, y bhang para la silvestre o no cultivada. Las hojas de esta última son más grandes que las de la primera.

  13. Crece espesamente en algunos lugares, por ejemplo, en la ciudad de Mangaldai.

  14. No hay cultivo reconocido. Hay cierta cantidad de cultivo ilícito, principalmente para uso como bhang.

  15. No hay cultivadores reconocidos en Assam — véase la respuesta a la pregunta n.º 7.

  16. Mi impresión es que la planta silvestre se cultiva en el valle de Assam únicamente para uso como bhang.

  17. Sí. El bhang se prepara principalmente de cáñamo silvestre. Nunca he oído que se prepare gunjah o charas de la planta silvestre, pero tales casos, aun si ocurrieran, no saldrían a la luz a menudo. Detectamos (y procesamos) los casos en que la planta silvestre ha sido cultivada; pero nunca he tenido ante mí un caso en que se haya fabricado gunjah o charas de ella.

  18. Solo para fumar, por lo que sé.

  19. No creo que el charas se fume principalmente por extranjeros, inmigrantes, por ejemplo, de papa y de las Provincias del Noroeste. Los habitantes indígenas del valle de Assam (incluido Goalpara) no fuman gunjah. 22. Extranjero, de Rajshahi en Bengala.

  20. Raramente.

  21. El bhang se bebe frecuentemente, mezclado con leche y pimienta, por jóvenes de la casta Dom. No puedo decir qué proporción lo toma. Diría que el consumo de bhang está casi enteramente confinado al sexo masculino, siendo el gunjah y el charas tomados por adultos y el bhang (como bebida) por adolescentes.

;; k tsay. Es muy difícil romper el hábito. No tengo conocimiento de que haya una marcada tendencia a que el hábito moderado se desarrolle en excesivo.

  1. No hay mucha opinión pública sobre el tema. Sin duda la abstinencia de todas las drogas y bebidas intoxicantes se considera meritoria, así como lo son la abstinencia del matrimonio y otras formas de ascetismo. Pero no creo que el uso de la droga con moderación sea despreciado.

  2. Creo que sería una privación seria; pero no tengo fundamentos especiales para mi opinión, salvo que los fumadores de gunjah encuentran difícil abandonar el hábito por su propia voluntad, y que sin duda sufrirían igualmente si se les forzara a abandonarlo.

  3. (6) La droga ciertamente se consumiría ilícitamente. Los lunáticos en el Asilo de Tezpur que antes eran fumadores de gunjah se descubre frecuentemente que ocultan gunjah silvestre, y si ellos, con sus escasas oportunidades, son capaces de hacerlo, tanto más podrán los consumidores cuyos movimientos son libres.

(d) Sí.

(ce) No en el valle de Assam, donde el número de consumidores es comparativamente pequeño.

(f) Mi impresión es que lo sería en casos en que no se pudiera procurar gunjah silvestre. Tales casos, sin embargo, serían raros.

  1. El consumo de alcohol, temo, va en aumento. Pero no puedo decir si se está sustituyendo por las drogas de cáñamo.

  2. Se informa que el charas es más poderoso; pero no tengo conocimiento personal.

42 y 48. El uso moderado es ciertamente inofensivo. He tenido a menudo syces que fumaban gunjah; pero nunca han dado problema en consecuencia, ni han sido en modo alguno menos aptos para su trabajo que los abstemios de estas drogas.

  1. (6) No.

(c) No.

(2) No que yo sepa. (e) No que yo sepa.

) Se supone comúnmente que el uso excesivo de cualquier droga de cáñamo produce insania, pero el uso excesivo es raro. Aparte de los casos recogidos en asilos, solo un caso ha llegado a mi conocimiento en que un hombre perdió su conocimiento mental a consecuencia del fumado excesivo de gunjah, y solo lo perdió (temporalmente) cuando tuvo oportunidad de fumar tras varios días de abstinencia forzada.

  1. Ningún conocimiento personal de ningún caso de ese tipo.

  2. Considero que funciona bien.


  1. Dudo que sea factible, pues el cáñamo crece silvestre y lozano en todas las partes del valle del Assam.

  2. Sin objeción.

  3. Sin objeción.

  4. No conozco suficientemente la fuerza comparativa de cada droga para decir si la imposición sobre cada una es razonable con relación a las demás. Generalmente seguimos la pauta de Bengala al fijar el precio del ganja plano y redondo y del charas; pero mi impresión es que el precio que ahora se cobra ejerce un efecto considerable sobre el consumo, mucho mayor que el efecto producido por la imposición sobre las bebidas alcohólicas.

  5. No.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Tengo nueve años de servicio, todos en el Assam. Fui nombrado Director de Registros Territoriales y Agricultura el pasado noviembre. Conozco este distrito (Darrang) mejor que ningún otro, y tengo un conocimiento regular de Gauhati y Nowgong. Nada sé del ganja en las colinas ni en el valle del Surma, y poco de él en el valle del Assam. Mi departamento no lleva estadísticas sobre el particular.

Pregunta 3.—Nunca he hallado el crecimiento espontáneo del cáñamo en la jungla, sólo en lugares antes cultivados o todavía en cultivo. La hierba de la jungla parece ahogarlo aun cuando crece.

Pregunta 12.—El cultivo ilícito que hay se encuentra generalmente en pequeñas parcelas en los hogares, y la excusa que se alega es por lo común que la planta nació sola, pero a veces se admite que la planta se cultivó como medicina para el ganado. Sólo recuerdo un caso en que se admitió el cultivo, pero tengo la impresión general de que la admisión se ha hecho en otros casos. El castigo que se impondría en un caso en que el hombre admitiera que había cultivado la planta para su ganado sería probablemente una multa de unos 15 rupias. La alegación no se tendría por válida para justificar el cultivo, porque el cultivo está prohibido por la ley. El mero hecho de la existencia de la planta silvestre en tierra cultivada u ocupada no suscitaría presunción alguna de infracción de la ley, a menos que haya indicios de cultivo o de intento de ocultación.

He visto la planta silvestre en Kamrup, Darrang, Nowgong y Sibsagar. Sólo vi ganja por primera vez en Sibsagar, donde nunca he estado destinado. En los otros distritos la he visto con frecuencia. La planta, diría yo, era común en estos tres distritos. No se encuentra todos los días ni todas las semanas, pero puede hallarse en seguida si se la busca. Cuando un día cabalgaba por la subdivisión de Mangaldai con el señor Lyall, él reparó en las plantas y me preguntó por qué no procesaba. Le expliqué mis razones para pensar que el crecimiento no era intencionado. Pero no obstante ello, incoé unos veinte procesos en el curso de las semanas siguientes y luego desistí al hallar que había tantísimos casos. Al procesar actué bajo las órdenes del señor Lyall, que parecían fundarse en el principio de que permitir que las plantas crecieran en tierra privada constituía una infracción de la ley de consumos por parte del ocupante. No puedo decir si mis opiniones de entonces coincidían con las del señor Lyall, pero, como he dicho arriba, no sostengo hoy tal opinión.

No sé cuánta verdad haya en la afirmación de que el cáñamo es útil como medicina para el ganado. No puedo, por tanto, decir si, en interés del ganado, sería opresiva una ley que hiciera punible la existencia de cáñamo silvestre en tierra ocupada. El ingreso por consumos se ve probablemente afectado en alguna pequeña medida por la existencia de cáñamo silvestre en tierras ocupadas, pero nunca he oído que se prepare ganja a partir del cáñamo silvestre en los tres distritos de que hablo.

Pregunta 20.—Los Doms tienen la costumbre de usar las hojas del cáñamo silvestre para hacer una bebida en ciertas ocasiones; no conozco ninguna otra clase de assameses que use el cáñamo silvestre. Hasta donde alcanza mi experiencia, es en verdad muy raro hallar a un assamés tomando cáñamo. El consumo de un distrito depende del número de extranjeros que en él hay. Los assameses de estos distritos toman principalmente opio, y las tribus de las colinas toman aguardiente. Respecto de estas gentes, por tanto, no habría penalidad en prohibir la droga.

No conozco ninguna otra clase que use bhang en el Sivratri excepto los Doms. Fue en 1886 o 1887 cuando un hombre que es ahora Tahsildar me informó de este uso. Aparte de esto, no tengo información, salvo que probablemente verifiqué el dato que se me dio mediante alguna averiguación. Hasta donde sé, el ganja mismo no lo usa ninguna clase de assameses. En cuanto a los extranjeros, ocasionalmente he tenido que tratar como Magistrado casos de violencia que se alegaba habían surgido del uso del ganja. Aparte de estos casos y del de un syce que se volvió melancólico por la droga, no tengo conocimiento del uso de la droga por extranjeros. Sé, por supuesto, que las tiendas de ganja se mantienen principalmente por los extranjeros, porque he tenido ocasión de hacer averiguaciones en relación con la ubicación e inspección de tiendas, y por lo general están situadas cerca de los jardines de té. No creo haber oído nunca que el ganja lo consuman principalmente las clases trabajadoras. Nunca he hecho estudio alguno del asunto.

No conozco ninguna tienda situada en medio de la población puramente indígena de assameses o de gentes de las colinas en los distritos de que hablo.

Dos cartas posteriores del señor Gatt, publicadas como apéndices a su testimonio.

Desde que presté declaración sobre el ganja, he venido interesándome un poco en el asunto, y querría modificar mi declaración diciendo que el ganja silvestre lo toman a menudo en forma de bhang los ancianos, a quienes gusta la sensación de exaltación que produce la droga; su uso no se limita (como yo pensaba) a los jóvenes de la casta Dom. El Tahsildar de Nabbari, además, me dice que las gentes más jóvenes que fuman fuman la variedad no cultivada si se les acaba el ganja de consumos o no pueden permitirse comprarlo.

Esta mañana vi a un sipabi llamado Bam Sarat, del Parbutia Gosain, que había estado recaudando diezmos en Nomati mauza, volviendo con un gran manojo de ganja, que me dijo llevaba como regalo al Parbutia Gosain. Me dicen que dicho Gosain bebe nightly una decocción de bhang. Me imagino que usted sabrá todo esto, pero mi declaración ante la Comisión iba más bien contra la opinión de que el ganja silvestre, en cualquier forma, lo usan los assameses distintos de los Doms, y así parece bien aprovechar una temprana ocasión para modificar lo que dije; no porque mi declaración valiera mucho, pues, como dije a los Comisionados, nunca he hecho estudio alguno del asunto ni pretendo saber nada de él.

Oigo que el señor McCabe dice que él impide el cultivo del ganja silvestre. Está creciendo lozano por todo alrededor de la casa de descanso de Kamalpur, y a menos de una milla de la de Tambulpur, que son dos de los cuatro campamentos en que me he alojado desde que entré en este distrito.

Después de escribirle a usted vi otras dos parcelas de ganja: una, una pequeña parcela en el camino de Hajo a Nalbari, y la otra, un tramo floreciente de ella a lo largo de un cuarto de milla por un camino aldeano en Saniadigaon, en Hajo Mauza.

Empiezo a pensar que, si se la busca debidamente, se la hallaría en casi todas las aldeas de Kamrup. Es más, todo lo que he visto hasta ahora ha sido en tierra de basté o cerca de ella, lo que me hace empezar a pensar que, si no se la planta de hecho, se la tolera muy activamente.

  1. Testimonio del señor G. Gordon, Comisionado Adjunto, Goalpara.

  2. He servido en el Assam en distintos distritos desde diciembre de 1885.

  3. El ganja se importa de Bengala, y se distingue en plano, redondo y chur.

  4. Es común en Kamrup.

  5. No.

  6. No.

  7. Mayormente extranjeros, como los que se conocen por coolíes bengalíes.

  8. Las plantas de ganja silvestre se usan para el tratamiento del ganado.

  9. He conocido consumidores habituales que no parecen sufrir en modo alguno.

  10. Sí.

  11. He conocido algunos casos de demencia atribuidos por los médicos al uso excesivo del ganja.

51 y 52. No sé que una gran proporción de malos caracteres sean consumidores habituales de las drogas. No se permite el ganja en las cárceles a los consumidores habituales del mismo modo que el opio. No sé que haya conexión alguna entre estas drogas y el crimen.

  1. No he presenciado personalmente crímenes impremeditados ni frenesí homicida inducidos por el uso de las drogas del cáñamo.

  2. No sé, ni he oído nunca, que los criminales usen estas drogas para fortalecerse para crímenes peligrosos.

  3. La administración de las drogas del cáñamo por primera vez causará completo estupor, pero no he oído que los criminales las usen con este propósito.

  4. No tengo falta que ponerle.

  5. No. 67. No.

Prueba oral.

Llegué a la India en diciembre de 1885 y he estado en el Assam desde entonces. He servido en Gauhati, Sibsagar, Nowgong y Goalpara, todos en el valle del Assam. Nunca he servido en ningún distrito de las colinas.

Pregunta 3.—Kamrup está en el distrito de Gauhati. He visto casos de cultivo allí. Yo no conozco la planta. Nunca la he buscado. No tengo conocimiento de cultivo alguno aparte de lo que sé por los procesos. No he visto (hasta donde sé) cultivo alguno. El proceso en un caso fue por recogerla en un chur de río. Luego crece allí. Pero no puedo decir en qué medida.

Pregunta 7.—No se permite cultivo alguno.

Creo que no hay mucho cultivo. He conocido hombres procesados por tener una planta o dos en sus huertos. Lo que se creía era que estas plantas provenían de semilla del ganja importado. Nada sé del cultivo aparte de estos procesos. He oído (véase respuesta 46) la defensa que se alega de que la planta se usa para el ganado. No se tiene por defensa válida. He oído en otras partes que así se usa. Hasta donde recuerdo, nunca se ha llamado mi atención al párrafo 4 de la Circular n.º 28, de 26 de octubre de 1882. Nunca se ha aducido en defensa. Nunca he admitido esta defensa sobre el ganado como defensa válida. Pienso que esta circular, que se expidió antes de que yo llegara a la India, debe de haber sido cancelada sin duda. La prohibición del cultivo y de la posesión se hace cumplir estrictamente mediante procesos.

Pregunta 20.—Aquí me refiero a los coolíes traídos para los jardines de té y otros trabajos. Se dice que son grandes consumidores de la droga. Unos quince mil llegan al año, creo. He oído tan a menudo, de distintas fuentes, que toman ganja, que lo creo. No puedo decir con certeza que los trabajadores assameses no tomen ganja. Pero creo que toman opio mucho más que ganja. Hablo de los verdaderos assameses. Las gentes de este distrito (Goalpara) no son assameses puros. Tenemos una población muy mezclada.

Pregunta 61.—El opio sólo se permite en la cárcel cuando el Cirujano Civil opina que un hombre debe recibirlo. El ganja nunca se permite. He oído que se ha permitido. Creo que no podría darse ganja.

Como no se permite el ganja, nunca sabemos si un hombre es consumidor. No hay necesidad de averiguarlo.

Pregunta 55.—No he visto casos de completo estupor; pero mi Inspector de Tribunal y otras personas me han dicho que el ganja lo causaría en la primera ocasión de su administración.

Pregunta 70.—Nunca he oído hablar de la importación de cáñamo desde Bhután. No tengo razón alguna para suponer que se importe. Los distritos de Goalpara y Kamrup limitan con Bhután. Oprum, lo sé, se supone que se introduce de contrabando en la provincia, pero nunca lo he visto, salvo procedente de los distritos vecinos de Bengala, donde el impuesto es más bajo. No creo que el ganja se introduzca de contrabando. Los kacharís no usan, según creo, ganja; usan heer de arroz.

  1. Evidencia del capitán A. E. Woods, comisionado adjunto en funciones, Naga Hills.

  2. No en este distrito. La mayoría de nuestros malhechores no usan drogas en absoluto. Ninguna conexión con el crimen en este distrito.

  3. Ninguna experiencia de uso excesivo de drogas en este distrito.

  4. No puedo decirlo, pues no hay indulgencia excesiva en drogas en el distrito. No.

  5. Ciertamente no en este distrito. En otras partes de la India, sin duda, en algunos casos se usan con ese propósito. Los cipayos a menudo, antes de correr amok, se drogan.

  6. (a) Nunca me he topado con un caso de ello.

(b) No puedo decirlo, pues nunca lo he probado.

  1. Evidencia del señor C. W. E. Pittar, comisionado adjunto en funciones de Kamrup.

  2. La escasa información que tengo sobre el particular la he obtenido conversando con caballeros nativos en situación de conocer los hechos acerca del uso y los efectos de la droga, y preguntando a uno o dos fumadores de ganja que estuvieron dispuestos a dar información.

Es, por tanto, con la mayor desconfianza como ofrezco mis opiniones, y en consecuencia he limitado mis respuestas a las preguntas del capítulo V y a algunas del capítulo VI, descuidando otros capítulos por referirse a materias de las que no tengo suficiente experiencia o sobre las que la información que he obtenido no es lo bastante amplia en su alcance para tener peso.

  1. El ganja solo se usa aquí para fumar. El charas apenas se conoce.

  2. Las clases más pobres, tanto en las ciudades como en el interior.

  3. Todas las clases tienen demanda.

  4. De Rajshahi.

  5. Se usa, pero tan raramente que es insignificante.

  6. No hay consumidores habituales.

  7. Mayormente consumidores habituales moderados.

  8. (2) Valor de uno o dos pice, que representan aproximadamente la dieciseisava o la octava parte de una tola.

(3) Valor de cuatro pice o ½ tola.

  1. Principalmente tabaco. Se dice que el ganja mezclado con tabaco se vuelve deletéreo, es más embriagador y tiene secuelas, mientras que el ganja puro no tiene secuela alguna. Los fumadores, sin embargo, dicen que el tabaco hace la preparación más suave.

  2. Fumar ganja se practica ordinariamente en soledad, pero a menudo en compañía. Los fumadores a veces tienen una especie de sociedad para su ganja y fuman juntos de la misma pipa. Está principalmente confinado al sexo masculino. Los niños no fuman.

  3. El hábito de fumar se forma fácilmente tras la primera experiencia. Para los consumidores moderados es fácil romper el hábito. Un consumidor excesivo me informó que una vez había dejado el hábito y había vuelto a él. Un consumidor excesivo siente dolores reumáticos durante un período y requiere medicina, pero por lo demás el hábito puede abandonarse sin mucha dificultad.

  4. Un poco de siddhi beben las clases acomodadas el último día del Durga Puja por su efecto alegre; esto no conduce al hábito. Las mujeres lo beben en esta ocasión.

  5. Comer y beber no se tienen en mucha estima. Fumar se considera vulgar.

  6. Lo sería; por esta razón, no solo ellos sino también los no fumadores miran el hábito como inocuo. Los propios fumadores creen firmemente que trabajan mejor bajo la influencia de la droga.

  7. Sería muy difícil, y la droga probablemente se obtendría de las colinas. El descontento no llegaría a constituir un peligro político, pues la clase afectada no es poderosa. Los agitadores profesionales quizá podrían sacar provecho de ello.

  8. No; el precio relativo del alcohol y del ganja afectará su consumo. Los fumadores de ganja a veces se permiten licor como obsequio.

  9. Se dice que el charas es más embriagador.

  10. Se dice que son menos embriagadores y generalmente menos nocivos en el orden indicado.

  11. Fumar se considera más perjudicial que las preparaciones que aquí se beben.

  12. He conocido fumadores de ganja de quienes nunca sospeché que fueran adictos al hábito hasta que los descubrí. No puedo decir cuál sería el efecto en tales casos a la larga.

  13. Sí.

  14. Se dice que la bebida es refrescante y estimulante. Fumar induce una especie de embriaguez que no está tan marcada en los consumidores viejos. Vi a dos hombres fumar juntos el valor de un anna de ganja. El que fumó la mayor parte de la pipa admitió que su visión estaba ligeramente afectada. No había nada particular en su apariencia que indicara embriaguez.

He recogido de fumadores y de otros que han probado la droga, como el siddhi, por curiosidad, que los efectos se asemejan en cierta medida a los del alcohol en cuanto tienden a sacar el verdadero carácter de un hombre.

No se supone que el uso moderado de la droga sea más nocivo que el uso moderado del alcohol.

  1. No se supone que el uso excesivo tenga las mismas secuelas malignas que el alcohol cuando se usa en exceso.

  2. No.

51 y 52. En mi experiencia como magistrado, no puedo recordar un solo caso en el que se sugiriera que hubiera alguna conexión entre el uso moderado o excesivo de la droga y un crimen particular. No he tenido, por tanto, ocasión de indagar hasta qué punto los malhechores que llegaban a mi conocimiento eran fumadores de ganja.

  1. No puedo citar ningún caso, pero puedo imaginarlo obrando así del mismo modo que el exceso de alcohol en un individuo de temperamento naturalmente violento, pero no en un sujeto pacífico.

  2. No en mi experiencia.

  3. No en mi experiencia.

  4. Evidencia de Ishan Chandra Patranavish, comisionado asistente, Sylhet.

  5. En mi capacidad oficial como comisionado asistente adicional encargado del Departamento de Impuestos Especiales del distrito, tengo que tratar asuntos relacionados con las drogas de cáñamo.

Las plantas de cáñamo no se cultivan en este distrito. En algunos lugares, sin embargo, crece espontáneamente una especie de planta llamada bhang y que nunca produce ganja de ninguna clase. El ganja se importa de Rajshahi, en Bengala, y la descripción dada en la pregunta de las tres clases distintas es la descripción de las clases de ganja traídas aquí para el consumo, y se conocen y venden con estos mismos nombres.

  1. No tengo conocimiento de otros distritos de esta provincia que Sylhet en lo que respecta al crecimiento espontáneo de plantas de cáñamo. En Sylhet no se sabe que las plantas de ganja crezcan espontáneamente; pero, como he dicho arriba, una planta llamada bhang, quizá de la misma especie que las plantas de cáñamo, crece espontáneamente en algunas partes, pero en ninguna abundantemente. En las Khasi Hills, sin embargo, tengo entendido que las plantas de ganja crecen silvestres; pero su calidad, según me dicen, es inferior a la de las importadas de Rajshahi.

  2. El bhang se conoce como bhang en todo el distrito.

  3. Parece que una especie de tierra húmeda es más congenial al crecimiento de las plantas de bhang.

  4. El crecimiento del bhang parece ser disperso.

  5. No.

  6. No lo sé.

  7. No.

  8. No.

  9. No.

  10. El bhang de plantas de bhang se prepara a veces, pero no generalmente, y solo con el propósito de beberlo como medicina en afecciones intestinales.

El día del Puja de Saraswati (diosa del saber) algunas personas beben también una preparación de esta droga llamada «ghuta» o siddhi, o comen una preparación llamada «laddu»; pero la práctica va cayendo gradualmente en desuso. El método de preparación es muy sencillo. Se machacan algunas hojas de la planta y se mezclan con leche y azúcar, o con azúcar y agua, y luego se beben. Los «laddus» se hacen de hojas y gur hervidos juntos y hechos pequeñas bolas. La preparación con fines medicinales consiste solo en hojas machacadas y pimienta negra en polvo mezcladas con agua.

  1. Sí, el ganja se deteriora con la conservación. Empieza a perder su efecto tras un año de conservación. Tras dos años no se busca en absoluto. Se conserva bueno hasta un año con cuidado ordinario. La causa de su deterioro es la sequedad debida a la exposición y a la larga conservación, que hace que las puntas de las flores aglutinadas se desprendan. Esto causa la pérdida de su poder embriagador y hace que su olor sea malo. Para evitar el deterioro se guarda en almacenes de madera o golas revestidas de estaño, en fardos envueltos en paja y arpillera.

  2. El charas no se usa en este distrito. El ganja solo se usa para fumar.

  3. Las personas de clases bajas, generalmente tales como charal, zugi, patni, coolíes de jardín de té, barrenderos, malis, dhotas, dhulis, etc., y fakires y sannyasis o mendigos fuman ganja. Algunas personas de otras clases también fuman a veces esta droga; pero su número es muy limitado. El fumar ganja no está confinado a ninguna localidad particular del distrito.

No puedo decir qué proporción de la gente fuma ganja.

  1. Mayormente se fuma aquí ganja plano.

  2. No; por lo que sé.

  3. Los residentes del distrito, como ya he dicho en mi respuesta a la pregunta n.º 16, solo beben esta droga con fines medicinales, y a veces también la comen, haciendo una preparación con gur (llamada «jarn») en los días del Puja de Sripanchami. Pero el uso de ninguna de estas puede decirse que sea universal. Cuando los residentes del distrito usan bhang, usan la sustancia cultivada aquí. Pero los hombres del interior, como los deswalis y los kayans, usan generalmente el bhang que obtienen de Calcuta. Esta es una sustancia mejor, y se cultiva en las provincias superiores. Los hombres del interior a quienes he preguntado dicen que el bhang que crece aquí es más fuerte que la sustancia que obtienen de Calcuta, y que sus hojas también son más grandes que las del bhang que crece en las provincias superiores.

  4. Doy a continuación las cantidades de ganja vendidas en este distrito durante los últimos tres años—

Mds. Srs. Chs. 1890-91 - - 360 22 44 1891-92 - - 350 7 10

Lo anterior muestra que el uso de la droga va en disminución, lo cual, me parece, se debe en parte al aumento del impuesto y de las tasas de licencia y en parte a la carestía de los granos alimenticios y otras circunstancias concomitantes.

  1. No puedo responder satisfactoriamente a esta pregunta; pero supongo que el número de consumidores habituales excesivos de ganja no es grande en este distrito.

  2. Las clases de las que provienen los consumidores de ganja ya se han indicado en la respuesta n.º 20. La otra parte de la pregunta no puedo responderla del todo. Los mendigos, casi como clase, usan ganja.

  3. Por lo que puedo averiguar, un consumidor habitual moderado consume por término medio medio katcha de ganja al día, coste de un anna y nueve pies, y un consumidor habitual excesivo por término medio alrededor de un katcha o algo más de ganja al día, coste de tres o cuatro annas.

  4. Al preparar el ganja para el chillum, se mezcla con él una pequeña cantidad de hoja de tabaco, al parecer con el propósito de darle sabor. No tengo conocimiento de que se venda aquí ninguna bhang massala.

  5. La tendencia es fumar ganja en compañía más que en soledad. Sí; está confinado al sexo masculino, no a ninguna época particular de la vida; pero los niños, por regla general, no fuman ganja.

  6. Sí; parece que el hábito de fumar ganja se forma fácilmente por asociación. Parece difícil romper el hábito una vez formado. Generalmente el fumar moderado de ganja conduce al fumar excesivo.

  7. No parece existir ninguna costumbre particular, social o religiosa, en lo que respecta al consumo de gunjah; no tengo conocimiento de ninguna costumbre religiosa particular en la que el gunjah sea esencial.

Pero en la Siva Puja algunas pocas personas usan gunjah. Sin embargo, en años recientes ha surgido entre las clases bajas una puja llamada «Trinather Seva», en la que se dice que el gunjah es esencial. Pero es una puja para la cual, según mi conocimiento, no hay prescripción shástrica. Esta puja, me temo, probablemente conduzca al hábito o resulte perjudicial.

  1. El consumo de ninguna de estas drogas es visto con favor por el público. Los consumidores, en consecuencia, observan siempre el secreto al usarlas. No tengo conocimiento de ninguna opinión pública basada en la religión en favor de la práctica. Creo que el uso de todas las formas de narcótico está generalmente en descrédito debido a sus efectos perjudiciales, reales o supuestos. En ningún lugar de este distrito, según mi conocimiento, la planta del cáñamo es adorada en ocasión alguna por ninguna sección de la población.

  2. La clase mendicante y las de otras clases que han adquirido un hábito regular considerarán, me temo, una grave privación renunciar al consumo de gunjah. Las razones son obvias. No me es posible dar idea alguna del número probable de estas clases.

  3. No sería, supongo, factible prohibir el uso de todas estas drogas. Una prohibición total tendería, creo, a provocar intentos de consumo ilícito. Si se permite el uso del gunjah, el uso de sus otras formas podría abolirse. La prohibición total ocasionará, al menos al principio, gran descontento entre los consumidores; pero no pienso ni por un momento que llegue a constituir algo semejante a un peligro político.

No me parece probable que la prohibición del uso del narcótico sea seguida de un recurso a los estimulantes alcohólicos, sino que, me temo, conducirá al uso de otras drogas.

  1. No. 37. No puedo decirlo. Aquí no se usa. 38. No; según mi conocimiento.

  2. El gunjah aquí solo se fuma, y no tengo conocimiento de que se beba o se coma en forma alguna.

  3. El bhang, según mi conocimiento, es prescrito por los kabirajes en casos de diarrea. No sé si alguna de estas drogas se emplea en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  4. (a) No lo sé. (b) Se dice que lo hace. (c) No lo sé. (d) No tengo conocimiento.

Se dice que las clases trabajadoras usan gunjah para aliviar la fatiga. Me refiero al uso moderado y ocasional de la droga. No me es posible dar información alguna sobre la proporción de los consumidores.

  1. Sí.

  2. Se dice que es refrescante. El gunjah produce embriaguez. No creo que el gunjah calme el hambre. El bhang es para excitar el apetito. No puedo decir cuánto tiempo dura el efecto. Tampoco puedo decir si hay efectos posteriores. Se dice que la falta de satisfacción produce anhelo o inquietud. 45. (a) No en grado apreciable. (b) Parece que lo hace hasta cierto punto. (c) El uso prolongado parece dañar la capacidad digestiva. (d) Lo hace, se dice. (e) No puedo decirlo. (f) Algunos dicen que el uso excesivo produce locura. No puedo responder más que esto. 46. Véase mi respuesta a la pregunta n.º 45. 47 y 48. No. 49 y 50. No puedo responder. 51. Me dicen que los malhechores usan el gunjah hasta cierto punto. Se dice que los ladrones lo usan para mantenerse calientes y protegerse de los efectos de la intemperie.

  3. A veces parece que lo hace.

  4. Puede que haya oído uno o dos casos en los que el excesivo abuso del gunjah fue alegado como pretexto para la comisión de un delito; pero no recuerdo ahora ningún caso particular.

  5. No puedo decirlo.

  6. No lo sé.

  7. No sé que estos se coman o se beban.

  8. Creo que funciona bien.

  9. No; no creo que sea necesario aquí. El bhang no se cultiva en este distrito.

  10. No.

  11. No.

  12. El bhang y el charas no se usan aquí. En mi opinión, la tributación del gunjah no es, para la época, irrazonable, en comparación con los intoxicantes alcohólicos u otros, por lo que respecta a este distrito.

  13. Nuestro suministro proviene únicamente de Bengala, y hay diferentes tasas de tributación para las distintas clases de gunjah que de allí se traen, fijadas nuestras tasas por el Comisionado de Impuestos Especiales de Assam, con la aprobación del Gobierno.

  14. No. 68. No; no en este distrito.

  15. Sí; cuando se recibe una solicitud para una nueva tienda, se requiere que la policía informe cuando sea necesario. No puede abrirse ninguna tienda nueva sin la sanción previa del Comisionado de Impuestos Especiales.

Sí; creo que debería considerarse la opinión pública local.

  1. No hay tal importación; pero el gunjah de las colinas se introduce de contrabando a veces desde las colinas de Khasi y Jaintia y desde Hill Tippera. Se pone cuidado en la detección y, cuando se detecta, los infractores son castigados.

Declaración de Mr. J. H. W. DALRYMPLE-CLARK, Superintendente de Policía del Distrito.

  1. Veinte años de servicio en la India.

  2. No creo que una gran proporción de malhechores sean consumidores habituales moderados; ni tiene, en mi opinión, el uso moderado conexión alguna con el delito en general ni con delitos de carácter especial.

Sibsagar.

  1. El gunjah es la droga que casi invariablemente usan los verdaderos malhechores, y generalmente la usan tales personas en exceso cuando están a punto de cometer delitos graves y delitos con violencia. Los malhechores lo usan habitualmente en exceso para darse valor artificial. El uso excesivo del gunjah conduce las más de las veces al delito entre las clases bajas.

  2. Ciertamente lo hace; conozco muchos casos por cada uno de mis veinte años de servicio. Puedo citar varios durante los tres meses que he estado a cargo de este distrito.

  3. Sí, las más de las veces, pero más especialmente para fortalecerse a fin de cometer un delito premeditado con violencia, como dacoity, robo en despoblado, motín, asesinato, etc., etc.

  4. Muy rara vez, si acaso alguna, con estas drogas solas, pero a veces con ellas mezcladas con dhatura, por ejemplo. La estupefacción completa puede inducirse, creo, sin mezcla.

Declaración oral.

Pregunta 1.—Llevo algo más de veinte años en el servicio. He servido en Bengala, Behar y Orissa, y algo menos de dos años en empleo civil en Assam.

Pregunta 52.—Mi respuesta se basa en la experiencia general y en casos que han pasado ante mí en Bengala y Assam. No puedo citar ningún caso de Bengala. Mi opinión es una impresión general que he adquirido durante mi servicio. Nunca he prestado la menor atención al gunjah, pero el gunjah es la única droga que he oído relacionar con el delito como incentivo en este país. En esta observación no me refería al licor; pero soy de opinión que el gunjah es más usado por las clases criminales que el licor, y por tanto tiene más conexión con el delito. La excitación que produce el gunjah a menudo lleva a un hombre a cometer delitos de violencia.

Pregunta 56.—Puedo citar casos que han ocurrido en Assam. Uno es el mencionado por el Dr. Mullane, que ocurrió en Dumduma. La investigación realizada por el Oficial de Policía Superintendente mostró, según recuerdo, que un hombre bajo la influencia del gunjah corrió «amok» e hirió a unas siete personas. Esto fue en 1890 o 1891.

No puedo decir cuál fue el resultado del juicio, salvo que creo que el hombre fue condenado. No puedo decir si el hecho de haber tomado gunjah el hombre salió a la luz en el juicio. Tal hecho muy rara vez sale a la luz. Es una cuestión para la defensa. Según recuerdo, no se alegó ningún móvil. El caso se juzgó en Dibrugarh, pero en qué tribunal no lo recuerdo. La investigación policial y el administrador del jardín me informaron que el hombre actuó bajo la influencia del gunjah. No puedo decir si era fumador habitual, ni si era fumador excesivo o moderado. Debió de fumar en exceso en esta ocasión. El caso llegó a mí por la vía rutinaria habitual. Este era el tipo de caso en el que los hechos relacionados con el gunjah debieron de salir a la luz. No consideraría propio ocultar tales hechos porque favorecieran al acusado. No estuve en el tribunal en esta ocasión, pero los hechos debieron de salir a la luz, creo.

He hecho examinar los expedientes de varios casos en los que se cometieron delitos por fumadores de gunjah, y, según mi convicción, bajo la influencia del gunjah. Pero los hechos relacionados con el gunjah no aparecen en los expedientes. Cuando me llegaron las preguntas de la Comisión, examiné los expedientes de los principales casos de delitos violentos ocurridos dentro del año. Hablé con los oficiales instructores sobre estos casos según se ofrecía la oportunidad, diciéndoles cuál era mi objeto. Mi procedimiento exacto fue este. Llamé a mi Inspector de la sede y conversé con él sobre los casos de delitos violentos del distrito en el año.

De entre estos casos seleccioné algunos, en consulta con él, como casos de gunjah. De estos, algunos habían ocurrido en mi propio tiempo; y respecto de los que habían ocurrido antes de mi tiempo, la selección se basó en las opiniones del Inspector de la sede, aceptadas por mí tras interrogarlo.

Después conversé sobre algunos de estos casos con los oficiales instructores. Esto lo hice después de despachar mis respuestas a la Comisión, y a fin de poner a prueba la respuesta que había dado, en otras palabras, para comparar mi experiencia de Bengala con la de Assam.

Regresé de permiso en junio pasado, y mi escrito fue redactado el 20 de octubre.

En dos de los casos encontré en el expediente hechos que tendían a mostrar que los delincuentes eran fumadores de gunjah. En los otros cinco casos tales hechos faltaban. No puedo decir que encontrara en ninguno de los siete casos prueba de que los delitos se cometieran realmente bajo la influencia del gunjah.

En el caso de la estación de Bartola n.º 4 de septiembre de 1893, Birbal y Ahalu, coolíes, hijo y padre, fueron condenados por el asesinato de una muchacha, hija del segundo y hermana del primero. Sospeché que el padre había asesinado a otras dos personas e interrogué a los presos en la cárcel tanto antes como después de que el Tribunal Superior hubiera confirmado la sentencia de muerte sobre ellos.

El padre lo negó todo, pero el hijo, poco antes de ser ahorcado, mientras aún fingía que él mismo era inocente, me dijo que tanto él como su padre eran fumadores de gunjah, que la noche en que fue asesinada la muchacha ambos habían fumado en exceso, y que si él había ayudado en el asesinato, lo había hecho bajo la intoxicación del gunjah y no sabía nada al respecto. Había abandonado toda esperanza de evitar el castigo cuando me dijo esto. Creo que es digno de crédito, aunque no se alegó en el juicio. El único móvil que pude encontrar para el asesinato era meter en dificultades al marido de la muchacha. Pusieron el cuerpo junto a su casa.

El examen de los casos fue posterior a mi respuesta a las preguntas 51 a 54 de la Comisión; expuse entonces mis impresiones generales sobre una materia que no conozco muy a fondo. Si hubiera esperado un examen de detalles, habría sido más cuidadoso en mis respuestas escritas, aunque sigo sosteniendo la opinión que entonces expresé. No debería haber dado mi opinión en términos tan generales.

Nota de la Comisión adjunta al testimonio del Sr. Datryrmrie-Clarp.

Se pidieron los expedientes de los dos casos citados al margen de la respuesta n.º 53.

  1. Caso de Golaghat n.º 7.

En este caso, un tal Krishnaram fumaba ganja con otros cinco hombres, cuando uno de ellos se ofreció a venderle ganja. Él aceptó comprarla, pero discreparon sobre el precio. Siguió una disputa, en el curso de la cual dijo que llevaría la ganja a la thanna de Policía. Ante esto, lo golpearon. Él gritó; y su padre acudió. En la pelea subsiguiente, el padre tuvo el brazo roto. El hombre que asestó ese golpe fue enviado a la cárcel por tres meses; los demás fueron multados. No hubo prueba de que los hombres estuvieran intoxicados ni de que hubieran fumado en exceso.

  1. Caso de Bartola n.º 9.

En este caso, el acusado Latus, un coolie de jardín, marcó con hierro a su esposa, la persiguió a ella y a su madre (que vivía en la casa contigua), y luego intentó suicidarse ahorcándose. Su alegato era que su esposa le era infiel. La mujer y su padre declararon que él la golpeaba y maltrataba constantemente, y la acusaba de infidelidad, aunque sin nombrar a persona determinada. Ella era una muchacha de 15 años que acababa de alcanzar la pubertad tras estar casada con este hombre durante cuatro años.

No se mencionó la ganja como causa del delito; pero el Jemadar que cortó la cuerda al hombre dijo: «El acusado es fumador de ganja y también toma licor. Al llegar a la cuerda de su cuello, percibí olor a ganja en la boca del acusado.»

Un compañero coolie dice: «El acusado es un hombre muy malo. Tiene muy mal genio. El acusado fuma ganja, pero no mucho ni con demasiada frecuencia.»

No se preguntó sobre la ganja a ningún otro testigo ni la mencionó.

  1. Testimonio del Sr. J. Rrvert-Oarnac, Superintendente de Policía del distrito de Cachar.

  2. No tengo razón para pensar que la proporción de consumidores habituales moderados de ganja sea mayor entre las clases criminales que en cualquier otra clase.

Creo que el uso moderado de ganja no tiene conexión alguna con el delito.

  1. Diría que el uso excesivo de ganja es proporcionalmente más común entre las personas de mala vida que entre la clase respetuosa de la ley. Es un hecho que el término fumador de ganja (en el sentido de consumidor excesivo) ha llegado a considerarse sinónimo, en el uso policial, de mala conducta.

  2. Tengo la impresión clara de que la indulgencia excesiva en la ganja excita a cometer delitos violentos sin premeditación. No puedo recordar en este momento ningún caso particular de ello, pero estoy bastante seguro de haber encontrado varios casos en el curso de mis dieciséis años largos de experiencia como oficial de policía.

  3. Creo que no.

  4. La ganja por sí sola, creo, no se usa así y no causaría, pienso, completo estupor. Tengo la impresión de que el bhang es usado ocasionalmente por envenenadores profesionales, pero la proporción de casos en que cualquiera de las drogas del cáñamo o sus mezclas se emplearon para estos fines sería pequeña comparada con aquellos en que se usó, por ejemplo, la dhatura.

  5. Testimonio del Sr. E. Musprart, Superintendente de Policía del distrito de Lakhimpur.

  6. Creo que una proporción muy pequeña de malhechores toma cualquiera de estas drogas. El consumo moderado de estas drogas no tiene conexión alguna con el delito.

  7. El uso excesivo de estas drogas no tiene conexión con el delito.

  8. El uso excesivo de bhang excita ocasionalmente a cometer delitos violentos sin premeditación; pero tales casos son en número mucho menor que los causados por el consumo excesivo de licores embriagantes.

  9. No puedo recordar ningún caso semejante.

  10. Testimonio del Sr. W. D. Abercrombie, Superintendente de Policía del distrito de Sylhet.

  11. La gran proporción de malhechores no son consumidores de ganja. La ganja no tiene conexión con el delito.

  12. Cuando un hombre es condenado por un delito, he oído decir: «Oh, era fumador de ganja», del mismo modo que la gente suele dar como razón de un delito cometido en Inglaterra «era un borracho». Pero ¿cuántas personas hay que fumen ganja o beban y no sean criminales?

  13. Ninguno. 54. No.

  14. No; en tales casos se usa dhatura. No conozco ningún caso semejante.

  15. Testimonio del Sr. E. O. S. Barer, Superintendente de Policía del distrito de las Colinas de Cachar.

  16. Hay muy pocas aldeas en estas colinas que usen sidhee o bhang, y aun entonces solo en cantidades muy pequeñas. Ninguno.

  17. Uso excesivo desconocido en Cachar del Norte. 53, 54 y 55. No.

  18. Testimonio del Cirujano Mayor J. Mutiaye, Cirujano Civil de Dibrugarh.

  19. Observaciones sobre los presos ingresados en la cárcel de Gauhati durante un período de siete años.

  20. En el distrito de Kamrup la planta del cáñamo brota espontáneamente en casi todo terreno cultivado.

  21. Esta ganja se llamaba simplemente ganja silvestre. 6. Densa. 7. No.

  22. La planta silvestre es usada comúnmente como intoxicante por quienes no pueden permitirse comprar el artículo cultivado.

  23. Sí, los médicos nativos recetan ganja.

He visto con frecuencia la planta silvestre secándose en los tejados de las casas nativas y, al interrogar a los habitantes, me informaron de que estaba destinada como medicina para el ganado.

  1. (a2) No. (b) Sí. El uso de ganja permite a los consumidores soportar esfuerzos severos y la intemperie.

(d) Su uso continuado ahuyenta el sueño.

  1. Sí, los consumidores moderados son inofensivos para sus vecinos.

  2. Durante mi experiencia como Superintendente de Cárcel, me han sido enviados con frecuencia casos como lunáticos peligrosos (para ser trasladados a su debido tiempo al manicomio). Siendo tal locura resultado del uso prolongado y excesivo de ganja, estos casos invariablemente se recuperan en la cárcel en el plazo de diez días. Esta variedad de delirio es generalmente de carácter ruidoso y violento, estando el paciente muy exaltado. Nunca he sabido que se haya probado otro tratamiento que la privación total de la droga; esta, sin embargo, fue uniformemente exitosa.

Entre los nativos existe la creencia generalizada de que la mortalidad entre los consumidores de ganja por afecciones intestinales es elevada.

  1. En esta vecindad los assameses propiamente dichos son, por regla general, no consumidores de ganja.

Los consumidores de ganja son generalmente extranjeros y, por regla general, pertenecen a los grados ínfimos entre tales extranjeros y, como cabría esperar de su posición social, constituyen ciertamente una proporción considerable de los malhechores de la vecindad. No considero que el uso moderado de ganja ejerza (más que cualquier otro intoxicante) influencia directa alguna sobre la producción del delito.

  1. He conocido delitos de violencia cometidos con escasa o ninguna provocación por personas que padecían el peculiar delirio producido por un curso prolongado de ganja. De hecho, las personas en este estado son, en mi opinión, particularmente peligrosas, siendo extremadamente fáciles de provocar a cometer delitos de violencia.

  2. Véase la respuesta a la pregunta precedente. Sí, sin duda alguna. Las personas que padecen el peculiar delirio producido por el uso excesivo de ganja son particularmente propensas a cometer homicidio con escasa o ninguna provocación. He conocido más de un caso semejante.

  3. Por regla general, la ganja no es usada por los

para este propósito. Ha habido casos, sin embargo, en que la ganja ha sido usada para este propósito por extranjeros residentes en Assam.

  1. No. El completo estupor no puede ser producido por la ganja sola.

Testimonio oral.

Llevo casi diecisiete años en la India. Estuve cuatro años en empleo militar (generalmente combinado con el civil en el Punjab), y he estado trece años en los distritos llanos del valle de Assam. No he tenido experiencia de la locura, excepto el trabajo de cárcel en la India, y seis meses en un Manicomio de Distrito en Irlanda. No he estudiado especialmente la locura.

Pregunta 16.—Mis fundamentos para esta declaración:

El Sr. (Sir) Charles Elliott, Comisionado Jefe, me pidió que hiciera algunos experimentos en 1884 en la cárcel de Gauhati para determinar si la ganja silvestre era consumida alguna vez por la gente. Había entonces cuatro o cinco consumidores confesos de ganja en la cárcel, todos extranjeros, es decir, no assameses. Les di solo ganja silvestre para fumar y para beber, y algunos la masticaban. Todos la fumaron y se alegraron mucho de obtenerla. Yo mismo recogí la planta silvestre en las aldeas. La prensé entre hojas de papel secante como especímenes botánicos, y ellos recibieron esto. Era aproximadamente el comienzo del tiempo caluroso. Las plantas estaban floreciendo. También interrogué a los hombres. Dijeron que preferían mucho el artículo cultivado, ya que el efecto intoxicante no era tan grande en la planta silvestre; pero dijeron que se alegraban de obtener esta última cuando no podían conseguir la planta cultivada. Escribí una nota para el Sr. Elliott sobre el asunto, dándole toda la información —no en forma de informe— y se la envié.

Recuerdo dónde se obtuvieron las plantas. La planta se encuentra en el antiguo cultivo casi invariablemente.

Pero la he visto crecer en lugares a casi dos millas de la casa más cercana. Es en Dibrugarh, Kamrup y Goalpara, los tres distritos donde he servido.

He visto la droga silvestre usada yo mismo fuera, seca y fumada, pero solo por los muy pobres.

Todos eran personas que me conocían bien y sabían que no era asunto mío llevarlos ante la justicia.

Pregunta 45.—Yo mismo no conozco ningún caso de locura permanente producida por la ganja. Conozco un caso en que se alegó la ganja como causa, y no improbablemente lo fue. Pero no podría certificar que fuera la causa única. Este hombre fue enviado al Manicomio de Tezpur hace unos tres o cuatro meses.

Los casos temporales que describo en mi respuesta se atribuyen a la ganja, porque los informes policiales describían a los hombres como comedores de ganja, y ellos mismos lo confesaron estando en la cárcel. El delirio violento en los casos de cáñamo difiere del delirio debido a otras causas. Algunos carceleros pueden decirle infaliblemente qué es un caso de ganja. El paciente de ganja tiene una idea muy alta de sí mismo. Es alguien muy grande o muy sagrado, muy por encima de la gente común. Este es el único síntoma que encontré siempre constante en estos casos. No había síntomas posteriores que yo notara, excepto que eran muy violentos, muy excitados y, por regla general, una clase de personas peligrosa de tratar. Por regla general, estos síntomas no ocurren en la locura debida a otras causas. En otros casos, la locura asume casi siempre la forma de depresión. Pienso que la corta duración de los casos es una marca diagnóstica de la locura por drogas del cáñamo. Si tuviera un caso de estos síntomas y corta duración y ningún historial de ganja, sería en este país muy lento en creer que no se debía a la ganja. Consideraría estos síntomas como prueba positiva de que era intoxicación por ganja.

Lo llamo intoxicación a falta de una palabra mejor.

Es más bien como el delirium tremens y se produce de la misma manera, solo que el carácter de la locura peculiar es diferente. Creo que en el ganja se producen lesiones permanentes como con el alcohol; pero no me ha correspondido que se me presentara prueba alguna de ello. Pienso que debe haber lesiones permanentes, porque aquel estado de cosas no podría, en mi opinión, producirse con frecuencia en el cerebro humano sin producir lesiones permanentes.

Pregunta 52. Puedo recordar en este momento a tres hombres enviados a la cárcel acusados de asesinato. Todos ellos estaban bajo aquel estado de delirio por ganja que he descrito, y los papeles de la policía no mostraban motivo suficiente. Los casos estaban muy distantes en el tiempo. Dos de ellos fueron condenados a trabajos forzados a perpetuidad, creo. No puedo recordar lo del tercero. Uno fue, creo, en Gauhati en 1885. Uno fue en el bazar de Dumduma (distrito de Dibrugarh) en el tiempo caluroso de 1891. No puedo recordar cuándo fue el tercero. Fue en Gauhati hace unos diez años. No puedo traerlo a la memoria. Sé que ha habido otros casos; pero estos son todos los que puedo recordar. Fue sobre estos tres casos sobre los que fundé mis respuestas a las preguntas 52 y 58.

En el caso de Gauhati de 1885 el hombre fue traído. La policía informó que había cometido asesinato estando loco. Mi alcaide, hombre experimentado, sugirió duda en cuanto a la locura. Fui al lugar donde se había cometido el asesinato y descubrí, al indagar, que tanto el preso, un mendicante religioso, como el hombre asesinado habían estado bajo la influencia del ganja. Aconsejé al Magistrado, el señor Archibald Campbell, que aplazara el juicio para que el hombre pudiera recuperarse. Tardó unas dos semanas en recuperarse y entonces fue juzgado. Presté declaración. Fue condenado a deportación a perpetuidad por el señor Luttwan-Johnson o el señor Ward. Este es el único caso en el que puedo dar detalles. Me tomé tantas molestias por él, y tuve dificultades para llevarlo después a las Andamán, que se me grabó en la mente. Era problemático en la cárcel por sus costumbres religiosas, y un hombre grande y robusto entre funcionarios de cárcel enclenques y débiles.

No creo que tomara nada más con ello.

Los casos que he descrito aquí se recuperan en la cárcel y nunca pasan al asilo. Los casos no son comunes. En Dibrugarh, donde estoy ahora, la población toma ganja en gran cantidad. Tengo allí quizá un caso cada seis meses. Por regla general es el elemento extranjero el que toma ganja en gran cantidad; y en el distrito de Dibrugarh hay una proporción mayor de extranjeros que en cualquier otro distrito del valle.

Hay un gran número de personas insanas enviadas al Asilo de Tezpur desde mi distrito, Dibrugarh, probablemente más que desde cualquier otro distrito en el que haya servido. La causa de esto es que hay una gran población de jardines de té. En otros distritos hay familias y amigos que cuidan de ellos. Pero en Dibrugarh no son tan cuidados. Son extranjeros. Cuando enloquecen se hace en seguida un esfuerzo por deshacerse de ellos. Tienen por tanto que ser llevados por la policía.

Habló conmigo libremente sobre su ganja.

Creo que el —

| taciturno

Pregunta 46. Los casos temporales que he descrito aquí se recuperan en la cárcel y nunca pasan al asilo. Los casos no son comunes. En Dibrugarh, donde estoy ahora, la población toma ganja en gran cantidad. Tengo allí quizá un caso cada seis meses. Por regla general es el elemento extranjero el que toma ganja en gran cantidad; y en el distrito de Dibrugarh hay una proporción mayor de extranjeros que en cualquier otro distrito del valle.

Hay un gran número de personas insanas enviadas al Asilo de Tezpur desde mi distrito, Dibrugarh, probablemente más que desde cualquier otro distrito en el que haya servido. La causa de esto es que hay una gran población de jardines de té. En otros distritos hay familias y amigos que cuidan de ellos. Pero en Dibrugarh no son tan cuidados. Son extranjeros. Cuando enloquecen se hace en seguida un esfuerzo por deshacerse de ellos. Tienen por tanto que ser llevados por la policía.

Estos casos me son enviados para observación. El Magistrado superior de la jefatura me los envía. Envía un breve relato —cualquier declaración sobre la naturaleza de la locura del hombre que haya podido recibir—. Va en un formulario impreso. Solo se envía para información del Cirujano Civil, y no va más allá del Cirujano Civil. Generalmente es muy escaso, solo el nombre y la descripción del hombre, y el lugar de donde ha sido enviado, y alguna declaración sobre su carácter, como violento, etc., o cualquier acto de violencia o daño que haya cometido. La causa de la locura casi nunca se da.

En cuanto a la hoja descriptiva, no hay regla fija. A veces la relleno yo. A veces solo se me envían partes de ella para que las rellene. A veces se rellena con la información que yo proporciono. Es una producción conjunta del Magistrado y del Cirujano Civil.

Redacto un informe regular. Este se divide en dos partes. Este certificado médico lo escribe invariablemente el Cirujano Civil. Contiene (a) hechos conocidos personalmente por el Cirujano Civil, y (b) hechos comunicados por otros. Ambos conjuntos de hechos son simplemente pruebas de locura. Se usan después para rellenar partes de la hoja descriptiva. No soy responsable de nada que no esté contenido en el certificado médico. Y mi responsabilidad en cuanto a la hoja descriptiva está limitada por el certificado médico. No aporto nada en la hoja descriptiva más allá de eso.

Es mi deber declarar cualquier cosa que pueda averiguar en cuanto a la causa de la locura. Así, si averiguara que un hombre había recibido una lesión en la cabeza o era adicto al uso del ganja, sería mi deber informarlo. Ese informe estaría contenido en el certificado médico. Si no hay mención de causa en el certificado médico, significa que no he averiguado nada satisfactorio relacionado con el caso.

No puedo decir, por tanto, cuál fue la causa de la locura en el caso de la mujer Kitni enviada. No había visto la hoja descriptiva antes de ocuparme del caso. Pero ahora veo por ella que nada se sabía de la mujer. Recuerdo muy bien el caso de Akhilananda (1892). Se sospechó en aquel momento que era ganja. Oí hablar de ganja en aquel momento. Pero no tenía prueba positiva en aquel momento en cuanto a si tomaba ganja. Era un hombre difícil de sacarle algo. Permanecía silencioso y los síntomas eran incompatibles con el ganja. Por eso no creí la declaración que se me hizo.

No recuerdo el caso de Chadi (1892). El carácter ruidoso y violento es compatible con el ganja. No puedo decir ahora si los síntomas eran típicos. No recuerdo el caso de Khadu (1892). Pero mi certificado muestra síntomas que son incompatibles con la teoría del ganja.

Recuerdo el caso de Jaganath (1892). Supe después que el hombre sufría de epilepsia; y su caso es uno de aquella variedad de locura que está asociada con la epilepsia. Averigüé que había tenido epilepsia en la cárcel.

Recuerdo que había oído que solía tomar ganja; pero había rechazado eso al certificar su caso. No creía que sus síntomas fueran compatibles.


con la teoría del gunjah. Además, tenía una cabeza curiosamente deformada, y yo asociaba con ello su locura. Es posible que los adjetivos y expresiones empleados en un breve certificado sean los mismos al expresar lo que al observador parecerían síntomas diferentes. Así, podrían usarse «ruidoso» y «delirios». Pero el carácter del ruido y de los delirios en la locura por gunjah son peculiares en sí mismos. Todo

lo que tenía que certificar bastaba para mostrar que el hombre estaba loco, así que no entré en distinciones detalladas.

Todo lo que se requiere es no dejar duda alguna en el ánimo del Magistrado de que el hombre está loco. En tales casos, por supuesto, se omitiría todo asunto dudoso.

Recuerdo el caso de Saheb Ram (1892). Conocía bien el jardín y obtuve un relato completo del caso. Era un caso de manía religiosa únicamente, y no había sospecha de gunjah en él.

Los síntomas no eran compatibles con la locura por gunjah. No lo creo.

Recuerdo el caso de Bapu Ram muy distintamente.

Tuvo un desenlace muy trágico. El hombre fue dado de alta curado de este manicomio, y cortó la cabeza a su mujer quince días después. Fue devuelto.

Padecía tisis en aquel momento, y si vive o no, no puedo decirlo. No creo que el gunjah tuviera nada que ver con su caso. Había sido cabo primero de policía en Sibsagar, y había sido dado de baja por locura muchos años antes. No formé opinión alguna sobre la causa. Tenía un desarrollo cerebral notablemente pequeño y una expresión curiosamente sonriente de continuo en el rostro.

Los síntomas que he descrito como característicos de la locura o intoxicación temporales por gunjah se hallarían, según creo, en forma modificada en la locura permanente por gunjah. Pienso que, en la fase aguda, la experiencia es sumamente necesaria para que un hombre pueda diagnosticar un caso por los síntomas. Aun entonces no es fácil, aunque algunos antiguos funcionarios de prisión casi nunca se equivocan. Una vez pasada la fase aguda, el diagnóstico por los síntomas sería, a mi juicio, imposible.

Nota de la Comisión adjunta al testimonio del Dr. Mullane.

Se pidieron los expedientes de los dos casos mencionados en la respuesta n.º 42.

  1. Emperatriz contra Ramchandra Puri.

En este caso, el acusado, un mendicante religioso residente cerca de Gauhati, tuvo una disputa con el difunto en mitad de la noche y le causó la muerte de un golpe con un dao. En su instrucción al

Jurado, el Juez (Mr. Ward) dijo: «El prisionero estaba en aquel momento, no me cabe duda, bajo la influencia del gunjah, pero este es un punto que no necesitáis considerar al emitir vuestro veredicto.» El hombre fue declarado culpable y condenado a deportación

Esto fue en 1885.

  1. Emperatriz contra Jadu Murha.

perpetua.

Este hombre, un coolie de jardín, fue acusado conforme a la sección 825 del Código Penal indio. Había atacado repentinamente a personas en el bazar de Dumduma con un dao e hirió a unas trece personas. Las heridas eran leves. Hubo alguna prueba en cuanto a sus costumbres. El médico nativo, que fue uno de los heridos, dijo: «Lo conozco desde hace dos años. Lleva dos años en el jardín. Come opio. Bebe como los demás coolies.

Nunca le conocí que tomara gunjah. Le he visto comprar opio; y la gente decía que tomaba opio. En el momento del ataque no sé si estaba borracho. No le olí ningún licor. No deduje que pareciera loco; pero temí por mi vida.» Este testimonio fue corroborado por algunos otros testigos. El propio prisionero dijo: «No había bebido nada, ni tocado opio, ni ninguna otra droga.» En su instrucción al Jurado, el Juez (Mr. Luttman-Johnson) dijo: «Él dice que no había estado bebiendo aquel día, ni comiendo opio; y no hay prueba que refute su declaración. Admite que fue al bazar a

cortar a la gente.» El hombre fue declarado culpable y condenado a tres años de prisión rigurosa en marzo de 1891.

  1. Testimonio del Cirujano Mayor J. W. U. Macnamara, Cirujano Civil y Superintendente del Manicomio de Tezpur.

  2. Durante trece años he estado entre gentes que hacen uso de los productos del cáñamo en mayor o menor grado.

  3. Ya sea seco o fresco, el nombre bhang se aplica a las hojas así como a la planta en crecimiento.

Sí. (1) Bhang. (2) Charas. (3) Ganja (o mohini bhang entre los assameses).

  1. Crece espontáneamente en los distritos de Sylhet, Kamrup y Darrang (los tres distritos de Assam de los que tengo conocimiento personal).

Sé con certeza que crece profusamente en las colinas Khasia. Generalmente se entiende en Assam. Ganja o mohini. Siddhi solo lo entenderían los assameses, mientras que subji y patti son términos generales que no se usan especialmente en relación con el cáñamo.

Ciertamente crece bien en las colinas de Shillong a una altitud de 3.000 pies. No recuerdo haberla visto en las colinas Naga, y he oído que no crece allí. Sus lugares favoritos son

los montones de basura donde se arroja el estiércol de vaca. La planta resiste bien la lluvia, pues es abundante en Cherrapunji y Kalapani.

  1. Donde se encuentra el cáñamo silvestre, generalmente es muy denso, pero nunca lo he visto en bosques ni lejos de las aldeas.

  2. Ninguna. 12. No hay tal razón. 13. Ninguna restricción que yo sepa.

  3. No se lleva a cabo en Assam ninguna preparación de gunjah ni de charas. El bhang silvestre se usa (1) sin preparación (probablemente solo por los presos); (2) hecho píldoras con agua; (3) mezclado con tabaco y fumado; y (4) macerado en agua (cuando se añaden leche y azúcar en parte para dar sabor, y con la creencia de que los efectos son más potentes y placenteros).

  4. Nada que añadir a la respuesta a la pregunta anterior.

  5. Sí, en sus casas. Sí, dondequiera que crezca.

No, porque es imposible destruir todas las plantas macho, tan exuberante es el crecimiento. El material aglutinante que entra en la formación de la torta o bola de bhang nunca se produce, y las plantas granan, cuando ya no sirven para gunjah.

  1. No limitado a ninguna clase en particular.

  2. Lo creo así. Hay una idea popular de que el gunjah se deteriora rápidamente, pero quizá esto se deba a que el Gobierno lo destruye anualmente. El bhang no se almacena. Por supuesto, la pequeña cantidad de aceite volátil que contienen las hojas desaparece al guardarlas. El bhang se deteriora más rápidamente que el gunjah, mientras que el charas conserva sus propiedades el doble de tiempo que el gunjah, o sea unos dos años. Creo que no hay dos especímenes independientes de estas drogas idénticos en potencia. La sola exposición al aire causa el deterioro, muy probablemente por la desaparición del aceite, que es volátil. Creo que, como el tabaco y la pimienta, la droga contiene, además del aceite, un principio volátil, y muy probablemente líquido y muy distinto del aceite. Si esto es así, el deterioro puede explicarse fácilmente como en el caso del tabaco, la cicuta y la pimienta, las tres drogas que se sabe contienen alcaloides líquidos volátiles (nicotina, conina y piperidina).

  3. El charas no se usa en ninguna forma en Assam.

El gunjah generalmente se fuma, mezclado con tabaco o solo. Ocasionalmente se bebe, como el bhang, mezclado con leche y azúcar.

  1. Las mujeres no toman ninguno de los dos. Los niños no toman ninguno de los dos. El uso del gunjah, con pocas excepciones, se limita a las clases bajas (no necesariamente las más pobres). Diría que alrededor del 5 por ciento de la población del valle de Assam usa gunjah.

El mayor consumo es en los jardines de té y entre los extranjeros.

  1. La variedad disponible es la plana, y se usa

generalmente; pero para fumar se prefiere el chur, o gunjah troken, por ser más fuerte. 22. Ninguna.

  1. Sí, no limitado especialmente a ninguna localidad de las llanuras. Probablemente no más del uno o dos por ciento de la gente de este distrito (Darrang) fuma bhang.

  2. El bhang generalmente se come o se bebe. Ocasionalmente se fuma, y mayormente por quienes no pueden permitirse el gunjah. Imposible dar proporciones o fijar peculiaridades locales.

  3. Sí; en aumento por lo que respecta al gunjah. Creo que el aumento del número de tiendas donde se vende muestra un mayor consumo. La afluencia de coolies de jardín puede explicar la mayor demanda; pero, por lo que puedo juzgar, la práctica de fumar gunjah va en aumento. Los assameses eran un pueblo comedor de opio, pero encuentran en el consumo de gunjah un hábito menos costoso, y se están aficionando a él.

  4. Los consumidores ocasionales son raros en el caso del gunjah. El bhang se toma ocasionalmente. Es imposible obtener cifras o definir qué es la moderación.

  5. El bhang no tiene valor local.

  6. Véase la respuesta a las preguntas 14 y 19. La dhatura se mezcla a veces, pero raramente, con el bhang cuando se bebe, para aumentar el efecto. El bhang massala no

se vende, pero a veces se usa pimienta negra para hacer el bhang apetecible. El tabaco se mezcla con el gunjah para hacerlo más suave.

  1. El gunjah se disfruta más en compañía. Los consumidores habituales de bhang lo toman en soledad, o en compañía si lo consiguen. El uso de todos los productos del cáñamo se limita casi enteramente a los hombres.

Las mujeres raramente toman bhang, y los niños nunca toman ni bhang ni gunjah.

  1. (a2) Sí, pero menos que en el caso del opio.

(3) No difícil. (c) Sí.

  1. No conozco ninguno entre la gente del Assam propiamente dicho. Sé que se cree que Siva usó bhang y gunjah, y que los consumidores de estas drogas invocan a Siva cuando las toman.

  2. El uso de cualquiera de las drogas del cáñamo es considerado inmoral en Assam por los nativos respetables de la provincia. Atribuyo este sentimiento al hecho de que su uso es una innovación introducida en gran medida por forasteros de baja casta, como los coolies de jardín. El resultado del uso de estas drogas es palpablemente malo para todos los no consumidores desinteresados.

Todo principiante es moderado.

  1. Sería una privación, pero no grave. Es un lujo más que una necesidad, incluso en el caso de los consumidores habituales de cualquiera de estas drogas.

  2. El Gobierno podría cerrar los almacenes de gunjah y prevenir el cultivo del cáñamo, pero la planta silvestre es tan abundante que su uso no podría detenerse. Sin duda habría descontento, pero nunca llegaría a peligro político. Creo posible que el opio ocupara el lugar de los productos del cáñamo si se practicara la restricción. Vale la pena notar que los habitantes de las colinas de Assam, que no usan cáñamo, se entregan libremente a los licores fermentados, y que los habitantes de las colinas en las llanuras abandonan el alcohol por el opio en cierta medida.

  3. No lo creo.

37 y 38. No puedo decirlo.

  1. No tengo experiencia personal ni conocimiento en este punto.

  2. El bhang se usa en dolencias del estómago y de los intestinos. Se dice que ayuda a la digestión y actúa como antiespasmódico y narcótico. También lo usan como anodino los practicantes nativos. Por lo que respecta

al uso de estas drogas en enfermedades del ganado, no puedo

dar información.

Me dicen que se usan.

  1. Creo que el uso moderado del bhang es beneficioso (a) como digestivo, (b) para dar resistencia, pero que su uso habitual no tiene poder alguno para el bien en la fiebre ni de ninguna otra manera. No puedo dar detalles de las clases, y solo doy a entender que se asemeja al alcohol en esto, en que su uso moderado en quienes están acostumbrados a él es beneficioso. Esta respuesta se refiere hasta aquí a beber bhang.

El consumo de gunjah es la manera en que generalmente se encuentra el uso depravado de los productos del cáñamo.

  1. Sí. 44, (6) Sí, estimulante. (c) Sí, intoxicación.

(@) Sí, en un viaje cuando no se puede obtener alimento,

(e) y (7) Sí, por su acción estimulante. Los efectos en los habituales duran unas 3 horas.

(9) Efectos posteriores deprimentes. (4) Sí, anhelo e inquietud.

Las respuestas anteriores se refieren más o menos a todas las drogas, pero los efectos son más duraderos en el caso del uso intermitente de ellas.

  1. No puedo definir la moderación mejor de lo que puedo hacerlo en el caso del alcohol. El límite se alcanza cuando se manifiesta cualquier efecto nocivo, cuando se traspasa el límite. La constitución se deteriora y la digestión se daña. La disentería, la bronquitis y el asma encuentran una víctima más fácil. El sentido moral se degrada y se forman hábitos de inmoralidad. En casos extremos resulta la locura. De 102 alienados que ahora tengo a mi cargo, se dice que en dos casos la locura se debió al bhang. Se cree que dieciséis casos fueron causados por fumar ganja, mientras que el opio se considera responsable de seis. Es de notar que dos de estos últimos son mujeres, mientras que al parecer ninguna mujer se ha vuelto loca por el uso de bhang o ganja.

Creo que no hay evidencia que demuestre que se recurra a las drogas del cáñamo para aliviar estados mentales desordenados, y creo que generalmente se les atribuye con bastante justicia ser la causa excitante inicial de la locura. He visto más de un caso de una sola borrachera que causó manía aguda violenta de un mes de duración. La locura es a menudo

permanente. Si es temporal, puede ser reinducida.

0 síntomas típicos. Sí, los alienados confiesan haber usado las drogas del cáñamo cuando no tienen historial registrado.

47 y 48. No.

  1. No lo sé. No puedo responder a estas preguntas.

  2. Una proporción muy grande de los presos de nuestra cárcel de Tezpur ha sido adicta al uso de estas drogas en alguna forma. De 239 presos varones, 15 consumían ganja. El crimen, al parecer, va unido al uso de estas drogas: no puedo averiguar si los consumidores de ganja son adictos a algún crimen especial.

  3. Es en los consumidores ocasionales donde he observado las consecuencias más graves. Las palabras moderación y exceso no tienen significado para mí en este contexto.

  4. Sí. Conduce a la manía homicida. Ocurrió un caso en el Manicomio de Tezpur, en el que uno de los alienados, de quien se creía que se había vuelto loco por fumar ganja, mató al boticario en un arrebato de excitación. Fumaba 5 annas diarias.

  5. No que yo sepa, pero he oído que se usan así, y es muy cierto que se usan así.

  6. No lo sé.

  7. El tabaco es la droga que se mezcla con más frecuencia con la ganja para hacer el efecto más suave así como para economizar. La dhatura se mezcla con el bhang para aumentar los efectos en casos en que el hábito ha hecho que la dosis sea grande y el uso de la droga ha sido muy excesivo. No puedo dar más información sobre los efectos de las adiciones modificadoras.

  8. No puedo dar información que no esté contenida en las respuestas a las preguntas anteriores.

Testimonio oral.

Cuestión 1.—Mi servicio comenzó en 1879. He tenido funciones civiles desde aproximadamente seis meses después del comienzo de mi servicio. He estado en lo que ahora es la provincia de Assam desde 1880.

He tenido a mi cargo el Manicomio de Tezpur desde mayo de 1893. No he tenido experiencia especial de la locura—ninguna experiencia excepto como Cirujano Civil. No tuve experiencia de la locura en Sylhet, donde fui Cirujano Civil durante unos diez años. Algunos casos estaban bajo observación durante un mes, o dos meses, a veces incluso tres meses, debido a la demora en obtener la sanción de Bengala para su admisión en el Manicomio de Dacca.

Algunos casos, por supuesto, resultarían no estar locos y se les permitiría marcharse de inmediato. No puedo decir qué proporción tan grande de casos se trataría así. Los idiotas serían tratados de manera similar. Diría que no está loco, es un idiota de nacimiento, no un hombre para ir a un manicomio, sino para ser cuidado por sus amigos. La mayoría, sin embargo, eran casos de manicomio. Mis opiniones sobre la locura por drogas del cáñamo se basan en esta experiencia. Así también, por supuesto, ningún hombre puede vivir en este país sin obtener información por sus oídos. Veo a un coolie violento en el camino. Sus hermanos coolies dicen que ha estado tomando ganja. Naturalmente asocio la ganja y la violencia. Sin duda hay más en

mi escrito de lo que estoy preparado profesionalmente para establecer.

No hay hombre en mi profesión que no obtenga información de los libros. He leído sobre preparaciones de ganja. Algunas preparaciones solo las conozco por los libros. Pero no conozco literatura que trate de la locura debida a las drogas del cáñamo. No hay ninguna que pueda mencionar.

En cuanto a los efectos generales, he obtenido mi información de la práctica como Cirujano Civil, de los libros y de oídas. He obtenido mucho de oídas, especialmente en los jardines de té, y menos de los libros que de cualquier otra manera. He visto a un buen número de personas afectadas por la ganja, dejando de lado la locura. Los he visto no en mi práctica, sino yendo por el distrito, especialmente en las cercanías de los jardines.

Estos casos no estuvieron bajo observación durante ningún período—vistos una vez quizás y nunca más. Uno no ve al hombre tomar ganja; pero obtiene una historia bastante buena de que la ha tomado. Eran casos de personas que eran muy violentas o ruidosas y molestas para sus vecinos. No hay entre ellos ningún caso de enfermedad. Aparte de la experiencia de la locura, no tengo conocimiento personal de que ninguna enfermedad haya sido inducida por las drogas del cáñamo en ningún caso.

Pregunta 2.—Creo que la palabra mohini significa agradable, seductora o grata. Es un nombre que los assameses dan a la planta del cáñamo en crecimiento.

Pregunta 3.—Nunca he estado destinado en las Colinas Khasia; pero tuve que visitar una cárcel en Cherrapunji, y he visto la sustancia allí. Yo mismo la he visto en los tres distritos que he nombrado en esta respuesta.

No tengo razón para suponer que la planta no crece en las Colinas Naga; pero me han dicho que no. Dudo de la afirmación. He estado en las Colinas Naga y nunca vi la planta allí, y no me dijeron que no creciera allí. No la estaba buscando especialmente. Las «Colinas Naga» son un gran término.

Nunca he visto ganja creciendo en los bosques.

Siempre está alrededor de las casas y de los dastzs. No parece ser cultivada. Pero posiblemente alguna vez fue cultivada, y ahora brota, degenerada de algo que una vez se sembró allí. Ando mucho entre las aldeas, principalmente por la vacunación. Recuerdo haber visto la planta en aldeas assamesas. Creo que probablemente se encontraría en cualquier aldea assamesa. La encuentro por todas partes aquí, incluso junto al camino. Es demasiado fácil de obtener para suponer que se cultiva. La he visto en aldeas assamesas lejos de lugares donde hay extranjeros. Pero sería difícil encontrar un lugar en Assam muy lejos de los jardines de té.

Están salpicados por todas partes. Donde no hay un jardín de té, se tiene o un desierto aullante de jungla de hierba o una aldea assamesa; y en tal aldea assamesa uno estaría casi seguro de encontrarla. No puedo decir, por supuesto, que hubiera alguna siembra general de la planta, excepto quizás por el viento. Los assameses ciertamente no son ahora un pueblo consumidor de bhang, sean lo que fueran. Dudo que alguna vez lo hayan sido.

Pregunta 14.—Los presos salen a trabajo extramuros y recogen la planta en crecimiento y la comen seca. A veces encuentro una bola de hojas de ganja cerca de la cárcel. Me parece que la ponen allí los presos para su uso. Les es tan fácil obtenerla. He visto un caso desde que vine aquí. Otras personas pueden usar la sustancia también, pero no «sin preparación». Los usos por el público en general se muestran en las cláusulas (2), (3) y (4) de esta respuesta.

Pregunta 16.—Por «pastel o bola de bhang» entiendo el artículo manufacturado, la cabeza prensada tal como se vende en las tiendas. Todo lo que quiero decir es que la planta silvestre, debido a que no se elimina la planta macho, no tiene suficiente materia glutinosa para hacer el pastel. Lo que describo como fumado en la pregunta 14 son las hojas secas de la planta silvestre, no el pastel o bola de ganja. No he visto la bola. Creo que la ganja redonda no se vende mucho aquí. Lo que he visto son fragmentos rotos sacados de la ropa de los presos. No la he visto en las tiendas. No conozco la ganja plana o redonda en masa tal como se produce en Bengala.

Pregunta 20.—Aquí tomo toda la población, incluidos los coolies de los jardines. Llegué a este promedio reuniendo a todos mis subordinados y preguntándoles qué pensaban; y saqué un promedio, verificándolo con lo que yo mismo pensaba probable. Puede que haya exagerado el porcentaje de consumidores habituales. Lo que quería decir era cinco de cada cien de la población. Eso sería casi el 20 por ciento de los hombres. Eso sería alto. Los assameses sí lo toman, pero en pequeñas cantidades y, por regla general, solo ocasionalmente. No es en absoluto un vicio assamés. No conozco ninguna clase de assameses que lo tome. No creo que la gente de las colinas lo tome ni siquiera en la misma medida que los assameses. Me refiero a la gente de las colinas más allá de la frontera. Tampoco nuestros nagas lo toman que yo sepa. Los khasias no lo toman mucho. De los garos no sé nada. Estas tres son nuestras únicas tribus de las colinas. Por supuesto, mi conocimiento de la gente de las colinas más allá de la frontera se basa enteramente en lo que me han dicho. No tengo conocimiento personal.

Pregunta 23.—Por «bhang» aquí entiendo el bhang, la planta en crecimiento, no la ganja propiamente dicha. Hablo de todo el producto de la planta silvestre.

Por bhang siempre entiendo la planta en crecimiento que tenemos aquí; por ganja entiendo el artículo importado. La única ganja que conozco es el artículo de impuesto.

Pregunta 25.—Mi opinión es que el consumo de ganja va en aumento. Se basa en lo que me dijeron unánimemente mis subordinados en todos los departamentos. Les pedí a todos que estudiaran la cuestión, y luego los reuní y les pregunté. Su opinión es ciertamente, creo, una expresión justa de lo que piensan los nativos. Esta es la única base que tengo. Nunca le di importancia al asunto hasta entonces. Lo que les pregunté a los hombres fue qué veían cuando eran niños; y me dijeron que el

consumo de cáñamo iba en aumento entre los propios assameses.

Pregunta 45.—En cuanto a los casos que solían llegarme como Cirujano Civil en Sylhet (por ejemplo), un hombre me sería enviado con una carta para mantenerlo bajo observación e informar sobre él en una fecha fija. Tenía que informar sobre su estado mental (si era criminal), sobre si era apto para hacer una defensa, o (si no) sobre si debía ser enviado al manicomio. Con esa carta recibía información, por regla general, simplemente sobre los hechos que habían llevado a su arresto.

Eso era todo. Pero como buen número de estos casos procedían de los tea gardens, obtuve información más detallada sobre las circunstancias que condujeron a la detención. Pero era del todo excepcional obtener algún historial previo del hombre. En cuanto a sus hábitos respecto de los intoxicantes, no creo que se consignara nunca. A veces obtenía un relato de los hechos que condujeron al ataque de enajenación; lo obtenía por medio del Sub-divisional Officer, preparado por la policía. Se enviaba por lo general después de que el hombre hubiera llegado, porque llevar a cabo las indagaciones requería tiempo. Muy a menudo teníamos que enviar al hombre al asilo sin el formulario, porque no se había recibido. Esta información podría serme de valor para formar un diagnóstico de la enajenación si me dijera, por ejemplo, que algún pariente estaba loco.

Hay un encabezamiento para «Causa supuesta». Son los policías quienes suministran esta información, y los parientes del hombre, si los tiene. Creo que es bastante fidedigna si hay parientes a quienes la policía pueda interrogar; pues la policía no tiene interés alguno en hacer declaraciones falsas. Pero es de poco valor para nosotros; pues yo suelo decidir la cuestión de la enajenación por los méritos del caso, por los propios actos y síntomas del hombre, con entera independencia del historial.

Eso es todo lo que tengo que hacer. No tengo más que presentar el certificado médico que contenga hechos que indiquen enajenación. No certifico la causa de la enajenación como Civil Surgeon.

La información respecto de la causa la obtiene la policía, ciertamente no el District Superintendent of Police, sino algún subordinado. No sé quién es el que la obtiene. Mi idea de la fiabilidad de la información descansa enteramente en el hecho de que la policía no tiene aliciente alguno para informar falsamente. Por regla general, aunque no, creo, siempre, se requiere un hombre de conocimientos técnicos para averiguar la causa. Digo «no siempre», pues la causa puede ser obvia, como perder a todos los amigos, tener una lesión en la cabeza y no recuperarse nunca, tener una fiebre grave y no recuperarse nunca, o excesos de licor o ganja. Todas estas son fácilmente reconocibles por una persona ordinaria. En cuanto a estos intoxicantes, no creo que la policía estuviera en condiciones de distinguir entre el uso moderado y el excesivo. No creo que yo mismo pudiera hacerlo. Creo que la policía se guía por lo general por el hecho de que el hombre había tenido sólo una «juerga», un único exceso ocasional.

Si se descubriera que un hombre es consumidor habitual de la droga, creo que escribirían ganja, sin referencia alguna a ningún arrebato especial de exceso, si no pudieran obtener ninguna otra causa. Creo que estarían dispuestos a saltar a una conclusión. Pero, por supuesto, no puedo decir personalmente con certeza lo que haría la policía. Sí creo que un policía inteligente pondría ganja como causa meramente porque se mencionara que el hombre usaba la droga. Pondría «desconocida» bajo causa, si no concluyera que la enajenación se debía realmente a la ganja. Conozco la opinión del Sr. Driberg* sobre la falta de fiabilidad de la información policial; pero encuentro en el asilo que algunos alienados cuya enajenación la policía atribuye a la ganja admiten que han «tomado ganja fuera y que ello les volvió locos». Cuando escribí mi respuesta a esta pregunta, llamé a todos los

  • La declaración del Sr. Driberg se leyó al testigo.

hombres cuya enajenación

fue atribuida a la ganja. Se negaron a responder. Pero algunos dijeron que su enajenación se debía a la ganja. No creo que ninguno dijera que no. No recuerdo cuántos dijeron que su enajenación se debía a la ganja. Por supuesto, si tales hombres recibieran antes un indicio de que yo iba a preguntar sobre la ganja, podrían decir ganja, cualesquiera que fueran los hechos. Los hombres que examiné eran los dieciséis hombres entonces consignados en mi registro como insanos por ganja. No fueron seleccionados al azar. He preguntado a otros insanos si usaban ganja fuera. Por lo general dicen «no», incluso los que la usaban. No pregunté a ningún otro insano si su enajenación se debía a la ganja.

El hecho de que los dieciséis que respondieron dijeran todos que usaban ganja, y de que otros alienados lo negaran incluso cuando la habían usado, no me lleva a concluir que los primeros hubieran recibido un indicio, pues los hice llamar uno por uno. No estoy dispuesto a decir que supiera que alguno de los que lo negaron la hubiera usado realmente fuera; pero digo que lo negarían incluso si la hubieran usado.

En conjunto, pues, creo que cuando la policía atribuye la enajenación a la ganja, bien puede aceptarse como fidedigno.

Cuando un hombre es recibido en el asilo, recibo con él el certificado médico y la filiación descriptiva. La causa se consigna en el registro general a partir de la declaración de la policía, es decir, de la filiación descriptiva. Nosotros no tenemos absolutamente nada que ver con ello. Lo consigna el overseer encargado del asilo, y debe corresponder con el asiento de la filiación descriptiva. Lo comparo cuando se prepara la página del libro de casos. Nunca comparo el asiento del registro general. Cuando la filiación descriptiva mostraba que el hombre era adicto a la ganja, pero que la causa era «desconocida», «desconocida» debería consignarse en el registro general y en el libro de casos. Pues estos libros se rellenan cuando el hombre ingresa. Nunca altero ningún asiento del registro general. Las declaraciones del informe anual las prepara el overseer del asilo a partir del registro general.

No tengo duda de que la declaración* del procedimiento del asilo dada por el testigo Betha Ram Surma, overseer del asilo, es del todo exacta. Si el Superintendent intentara llevar el registro, éste estaría constantemente atrasado cuando él estuviera fuera; así que el overseer debe ser tenido por responsable. Ciertamente no apruebo el procedimiento descrito. Creo que, sea lo que sea lo que se consigne en los papeles, debe ponerse en los libros; y nada debe alterarse sino por el Superintendent. La cosa sigue ahora como antes. No hay orden de cambio.

Pero si descubriera que se hacen tales alteraciones, lo habría prohibido. No tengo razón alguna para pensar que los asientos del registro estén actualmente más de acuerdo con los de las filiaciones descriptivas de lo que lo estaban en 1892, pues los dos hombres son los mismos.

Creo que los asientos del registro son inexactos tal como están. Los asientos de las filiaciones descriptivas deberían haberse copiado. Es erróneo consignar la causa meramente a partir de la declaración de hábitos en la filiación descriptiva. Si, por otra parte, el overseer alterara un asiento a partir de una indagación con el alienado, eso haría el asiento del registro más exacto si el asiento original fuera «desconocida». Creo que la opinión del alienado sobre lo que le volvió insano bien valdría la pena tenerla. Si el hombre admitiera el uso de ganja no sería nada; pero si atribuyera su enajenación

  • Leída al testigo.

a la ganja, sería de valor. No creo que descubramos jamás la causa de la enajenación en el asilo; por tanto, nunca alteramos el encabezamiento del registro. El registro no me concierne en lo más mínimo por lo que toca al punto de la causa. No hay síntomas típicos de la enajenación por la droga del cáñamo. Nunca diagnosticamos la causa en el asilo. El diagnóstico de la causa se basa por entero en la información recibida en la filiación descriptiva. Nada tenemos que decir al respecto una vez admitido el hombre.

A veces hago indagaciones sobre la causa, como preguntar a un hombre por sus hábitos, etc., para mi propia satisfacción respecto del caso que tengo ante mí. Pero no hago registro alguno de ellas.

Creo que el «registro general» del asilo es muy inexacto, y que cualquier relación preparada a partir de él sería muy inexacta. Aun cuando los asientos del registro hubieran correspondido con los de las filiaciones descriptivas, creo que las relaciones no formarían una base científica sólida para teoría alguna respecto de la conexión de las drogas del cáñamo con la enajenación. No hay nada científico en ello. En el mejor de los casos, la información procede de unidades miserables, de la indagación policial o de las declaraciones de los propios alienados, en el mejor de los casos.

Las opiniones que he expuesto respecto de la enajenación de naturaleza permanente resultante de las drogas del cáñamo se basan únicamente en mi experiencia del asilo y en mi conocimiento de los efectos de estas drogas.

Mi opinión, basada en la experiencia del asilo, es que

la enajenación de tipo permanente puede ser producida por

la ganja. La experiencia del asilo a que me refiero es mi

conversación con los alienados cada día. Algunos de

los casos sin esperanza del asilo son, por lo que puedo

juzgar o averiguar, verdaderos casos de ganja. Baso esto

en la declaración del alienado solo. Ésta es la única base

de mi opinión en cuanto a la causa; y conozco un caso de

enajenación permanente en que el alienado dice que se debió

a la ganja. No hay ningún otro caso.

En cuanto a los efectos de las drogas, me refiero a lo que he visto en personas que toman las drogas, así como conozco los efectos del alcohol. Nunca he visto a un hombre tomar realmente la ganja, aunque he intentado que la gente lo hiciera. Sólo he tenido la declaración del propio hombre en cuanto a haber tomado la droga. Esta experiencia es fuera del asilo. No he tenido los casos para observación durante un tiempo prolongado, no más de media hora. El resultado de cualquier observación es que se parece a un hombre ebrio ordinario. Grita y vocifera y gesticula salvajemente, y a menudo es violento con quienes le rodean. Nunca he oído que ninguno de estos casos se volviera insano.

Mi propia experiencia personal, por tanto, no me prueba que la droga cause enajenación. Nunca vi a hombre alguno tomar la droga; y nunca tuve a un hombre el tiempo suficiente bajo observación para ver el desarrollo de la enajenación. No creo que pudiera distinguir entre la intoxicación por licor y por ganja por el aspecto del hombre.

El olor, por supuesto, lo mostraría. Creo que un poco de dhatura no sería del todo distinto de la intoxicación por ganja. La dhatura podría conducir a la enajenación. Tuve un caso de un hombre en Sylhet que se volvió insano por la dhatura. No creo que la enajenación por dhatura pudiera distinguirse de la enajenación por ganja. Pero sería posible diagnosticar la intoxicación por dhatura a partir de la intoxicación por la droga del cáñamo.

El caso de dhatura arriba referido había pasado la etapa de la intoxicación y se había vuelto crónico.

Mi declaración de que no hay caso de una

mujer cuya enajenación se deba a la ganja se basa en un censo que hice

hacer en el asilo.

dije a mi supervisor lo que quería y lo envié a buscarlo; no sabía que había tres mujeres en los registros de 1892. Todas habían sido puestas en libertad antes de que yo hiciera mi censo, y no había ninguna entonces bajo mi custodia.

Pregunta 653.—Mi opinión sobre la manía homicida se basa en el caso que he citado. Hay también otro hombre en el manicomio que mató a un hombre fuera. Ambos casos están asociados en mi mente y en el manicomio con el ganja. Pero esto significa meramente que el ganja fue la causa de la insania. Ambos estaban locos cuando cometieron el homicidio. Ambos son casos de locos que cometieron un crimen.

Pregunta 61.—La proporción en la cárcel era entonces de alrededor del 6 por ciento; en el momento presente es de alrededor del 10 por ciento (26 de 267), según averigüé ayer. Son cifras elevadas comparadas con el 5 por ciento de consumidores en el distrito. No creo que esto se explique por el hecho de que los criminales provienen en mayor medida de las clases bajas, que son también principalmente los consumidores de la droga.

Pregunta 66.—No tengo conocimiento personal del uso de dhatura de esta manera. Solamente me han contado lo que he escrito.

  1. Evidencia del subarrendatario-masón H. C. Banzrsr, Cirujano Civil, Sylhet.

  2. En mi calidad oficial de Cirujano Civil, Superintendente de la Cárcel e Inspector de Obreros en este distrito, he entrado ocasionalmente en contacto con personas que fuman ganja y beben bhang.

El ganja se fuma siempre y no se bebe aquí; afecta rápidamente al cerebro. Al principio la persona está excitada, habla, canta insensateces y está sujeta a alucinaciones, principalmente de naturaleza sexual. Estos síntomas son generalmente seguidos de un profundo narcotismo.

  1. Sí.

  2. No dentro de mi experiencia.

  3. El charas rara vez, si acaso alguna, se consume aquí, hasta donde yo sé.

(c) Ganja 8 chattacks al mes, coste 3 rupias.

  1. Los kabirajes usan el ganja como sedante y astringente en la diarrea crónica; y como estimulante sexual en las primeras etapas de la impotencia.

Sí; en la diarrea.

  1. Ganja—

(a) Ganja 9 chattacks al mes, coste 9 rupias.

(b) Puede ayudar a la digestión.

(c) Ciertamente da resistencia bajo esfuerzo severo o exposición y alivia la fatiga.

(d) Se dice que es antimalárico y antirreumático; también ayuda a secar los derrames hidrópicos en las cavidades.

Concentra los pensamientos en temas religiosos.

El bhang no se vende en este distrito. Crece principalmente silvestre al pie de las colinas.

  1. Con ganja—

(a) Sada u hoja de tabaco.

(b) Dhatura, opio, nuez vómica.

Con bhang—

(a) Leche, azúcar, pimienta negra, anís.

(b) Dhatura y semillas de nuez vómica.

Ingredientes (a) para hacer el humo o la bebida agradables.

(a) para aumentar los efectos embriagadores.

  1. (a) Sí.

(b) No.

(c) No.

(d) y (e) No calma el hambre, sino que aumenta el apetito.

(f) Sólo por un corto tiempo.

(g) Ninguno que yo pudiera averiguar.

(h) En pequeña medida.

  1. (a) No en medida apreciable.

(b) No lo creo.

(c) No.

(d) No.

(e) No.

(f) No.

(g) No.

El bhang massala no se vende aquí.

  1. El ganja se consume generalmente en compañía y el bhang se bebe en soledad. Están principalmente confinados al sexo masculino, independientemente de cualquier época particular de la vida. Los niños no suelen consumir ninguna de estas drogas.

  2. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) No tan marcado como en el caso del alcohol o el opio.

  1. El uso excesivo habitual de ganja deteriora completamente la constitución; a menudo trae consigo en su estela una u otra de las siguientes enfermedades: disentería, asma, bronquitis, hemoptisis, hematemesis; deteriora completamente el sentido moral y hace al hombre perezoso y adicto a todo tipo de libertinaje. Embota el intelecto y provoca eventualmente una especie de insania llamada demencia. He aquí un caso ilustrativo. Juma, natural de la ciudad, comenzó la vida como cocinero, fumó ganja excesivamente, se hizo syce, se vio obligado a abandonar esa ocupación, ahora anda por las calles como un pobre desvalido que sufre de demencia; su constitución está completamente destrozada; está sucio, habla incoherentemente y siempre está dispuesto a prestar su cama para cualquier tipo de trabajo sucio por unos cuantos cobres para procurarse ganja.

  2. En cuanto al ganja, es costumbre aquí entre muchos hindúes de clase baja fumar la droga con ocasión de una puja llamada «Trinath's Seta». Esta puja es celebrada por devotos del dios Mahadeo con bastante frecuencia en el año, cuando se hacen ofrendas en cumplimiento de votos a la deidad; el ganja es por tanto esencial en estas ocasiones y se fuma en exceso. Es probable que conduzca a la formación de hábitos perjudiciales.

  3. No.

  4. El bhang se bebe, no se fuma, aquí; su acción es generalmente mucho más lenta que la del fumar ganja. Afecta principalmente al sistema nervioso estimulándolo primero, produciendo luego gradualmente efectos narcóticos.

  5. No.

  6. Hablando en general, los fumadores de ganja de esta clase tienen muy pocos hijos y a menudo sufren de impotencia o tendencia a ella; hay sin embargo casos en que el hijo de un fumador excesivo habitual de ganja ha contraído el vicio, pero esto podría deberse más a la asociación constante que a cualquier tacha hereditaria en la sangre.

  7. Ganja—

(a) En algunos casos.

(b) En cierta medida.

(c) No directamente.

(d) No; no cuando se usa con moderación.

  1. Ganja—

Se usa frecuentemente en exceso para causar impotencia; por ejemplo, los sanyasis y fakires hindúes y los pires musulmanes son fumadores inveterados de ganja para reprimir los deseos sexuales y concentrar sus mentes en la adoración del Todopoderoso.

  1. Ganja—

(a) Se usa generalmente con hoja de tabaco; su efecto es probablemente dar más sabor; no disminuye, hasta donde se puede averiguar, el efecto embriagador de la droga.

(b) En exceso se mezcla a veces con dhatura y semillas de nuez vómica e incluso opio, y el efecto de esta mezcla es sin duda hacer la composición altamente embriagadora.

  1. No tengo experiencia en cuanto al charas, ni sé de ganja que se beba en este distrito.

No tengo otra información u opinión que desee presentar ante la Comisión en relación con estas drogas, excepto que sobre el uso excesivo ocasional de la droga (cáñamo) he visto casos de manía aguda entre personas que ocasionalmente se entregan a esta droga en exceso. En estos casos el ganja actuó como causa predisponente de la enfermedad.

Doy a continuación algunos casos ilustrativos:

Caso n.º I.—El babu B. Sen es actualmente un respetable médico privado de esta ciudad. Tiene casi 53 años de edad. Hace unos 8 años comenzó a fumar extracto de Cannabis indica mezclado con tabaco nativo para la disentería crónica. Obtuvo algún alivio. Después de algún tiempo comenzó a fumar ganja (ganja triturado) en exceso, consumiendo más de medio chattak diario. En el plazo de seis meses se volvió un lunático furioso, y sus amigos tuvieron que llevárselo y ponerlo bajo custodia. Regresó a la ciudad después de un año completamente curado. Ha vuelto a ejercer su profesión desde 1886. Es respetado por todos. No hay rastro de insania en él, y no fuma ganja ni tabaco, ni toma ninguna bebida espirituosa.

Caso n.º II.—Golak Chandra Das es natural de Sylhet. Fue empleado de oficina del Gobierno durante algún tiempo, pero tuvo que abandonar su puesto debido al excesivo fumar de ganja. Fue atacado dos veces de manía aguda con tendencia homicida y en cada ocasión fue enviado al Manicomio de Dacca para custodia segura y tratamiento. Se recuperó completamente cada vez, y hacia finales de 1891 regresó de nuevo a la ciudad y comenzó a vivir con su familia. Durante los últimos seis meses ha vuelto a retomar el viejo hábito de fumar ganja con ocasionales entregas al licor del país.

Hace unas cuatro semanas, sin advertencia alguna, se acercó sigilosamente por detrás de donde su primo estaba leyendo y le asestó un golpe terrible en la coronilla con un pesado trozo de madera. Este golpe fracturó el cráneo, laceró la sustancia cerebral y mató al hombre en dos días. El lunático criminal está ahora bajo mi observación en la cárcel y será enviado a juicio en las próximas sesiones. Estuvo loco de excitación durante los primeros días y ahora se está calmando gradualmente.

Evidencia oral.

Pregunta 1.—Llevo 14 años en el Servicio Médico Indio. Nueve años pasaron en el servicio militar y cinco como Cirujano Civil en Assam.

Como oficial médico de las cárceles de Sibsagar y Sylhet, he tenido alguna experiencia de la insania, pero no he tenido experiencia especial en relación con manicomios. Tampoco he hecho un estudio especial de la insania.

Pregunta 29.—He oído que se usa dhatura o nuez vómica u opio con ganja, pero nunca me he encontrado con un caso. Algunos hombres me dijeron que ellos mismos usaban estas cosas cuando deseaban aumentar el efecto embriagador del ganja. Estos eran en su mayoría consumidores excesivos. Acepto esas declaraciones como verdaderas. Supongo que preferían tomar estas cosas a aumentar la ración de ganja, porque eran hombres pobres, como dhobies y syces y mendigos. Los hombres que me dieron esta información eran unos 8 o 10 de 18 o 20 a quienes examiné. Casi todos los 18 o 20 eran consumidores excesivos. La proporción de los que admitieron que tomaban ocasionalmente dhatura y tales drogas era del 50 por ciento. La nuez vómica es un estimulante nervioso, no un embriagador. Aun así, aumenta el efecto del embriagador con el que se usa.

Mis informantes no me llevaron a suponer que la dhatura fuera temida por sus malos efectos. Creo que es un embriagador.

Pregunta 39.—Fui informado por los fakires y otros a quienes hice preguntas que el ganja concentraba los pensamientos en temas religiosos. También fui informado directamente por personas como mis syces que las alucinaciones de naturaleza sexual seguían al fumar ganja. Estas alucinaciones se experimentaban en sueños por la noche. Creo que estas drogas actuaban como afrodisíacos, pues puedo recordar un caso en el que administré con éxito el extracto de Cannabis indica con nuez vómica en un caso de debilidad sexual. No tengo otra experiencia personal. No creo que todo el efecto en este caso se debiera a la nuez vómica. No puedo remitirme a ningún libro en el que se afirme que la Cannabis indica tiene propiedades afrodisíacas.

Pregunta 40.—Fui informado por dos kabirajes que usaban la droga como sedante en enfermedades nerviosas. No creo que se use en gran medida para este propósito. Los únicos dos kabirajes a quienes pregunté dijeron que usaban la droga, pero la impresión que de ellos saqué fue que sólo la usaban ocasionalmente. No estoy preparado para decir que el ganja sea antimalárico, pero como es un tónico nervioso creo que sería beneficioso en casos de fiebre.

Entendí que mis informantes decían que tomaban ganja cuando tenían dolores reumáticos y que les aliviaba. Esto me lo dijeron fumadores habituales, y también personas que nunca fumaban excepto para aliviar el dolor. Un practicante nativo me mostró dos casos que dijo habían sido hidrópicos, y habían estado bajo tratamiento con diversos remedios durante algún tiempo. Finalmente administró la tintura de Cannabis a intervalos y ordenó a los pacientes fumar ganja. Cuando vi a los

Los pacientes estaban secos y no presentaban apariencias anormales. Por el contrario, parecían atrofiados. El facultativo era un estudiante fracasado del Medical College. Es un buen practicante y lleva trabajando en Sylhet unos diecisiete años, de modo que doy crédito a sus afirmaciones. Yo creí que la curación se debía a esto y por eso lo anoté. No indagué a qué se debía la hidropesía. He oído que la efusión en las cavidades experimenta absorción espontánea, pero no tengo experiencia.

Pregunta 46.—He visto disentería en pacientes que decían que el mal había seguido al uso excesivo de ganja. Esta información se dio en respuesta a mis preguntas sobre si habían comido alimentos en mal estado o se habían enfriado. Dijeron que no, pero que se habían entregado más de lo habitual a la ganja en compañía de otras personas. No hice más averiguaciones sobre la disipación excepcional que indicaban sus respuestas. Los casos se curaron rápidamente con un poco de astringente y regulación de la dieta, sin ipecacuana. Llamaría a estos casos disentería de tipo leve. He visto dos casos de hemoptisis que, en mi opinión, se debían a la ganja. A un caso lo vi tres veces en quince días, tras lo cual se encontraba bien y no volví a verlo. Creo que al otro lo vi dos veces y luego el hombre no volvió nunca. Ambos eran pacientes externos. La hemoptisis es, en rigor, un síntoma y no una enfermedad, pero figura como enfermedad en la «Nomenclatura de enfermedades» del Real Colegio de Médicos de Londres, así que la considero una enfermedad. La hemoptisis es un síntoma común en la tisis. Generalmente es un síntoma tardío. Podrá sentarse en los manuales como uno de los síntomas tempranos, pero esa no es mi experiencia.

En los dos casos que he mencionado no había síntomas de tisis. Los síntomas pulmonares eran matidez y estertores húmedos. Hice solo un examen somero, pues eran pacientes externos, y prescribí reposo, astringentes y dieta escasa. Solo he oído hablar a algunos practicantes nativos de asma, bronquitis y hematemesis; no he visto ningún caso. Atribuí los casos de hemoptisis al consumo de ganja porque los pacientes decían que eran fumadores de ganja. Eran hombres bastante jóvenes, sin, hasta donde pude determinar, enfermedad pulmonar alguna, y no pude descubrir otra causa. La matidez podría deberse a efusión de sangre, pero no a consolidación física, pues al menos en un caso se curó por completo. En ambos casos la matidez estaba en la base del pulmón. Hice una investigación bastante minuciosa en estos casos. Pregunté si había habido alguna caída, golpe o exposición, y no pude averiguar que la hubiera habido.

Mi experiencia de la locura está relacionada en gran medida con casos que han llegado a mi observación como Cirujano Civil. Por término medio, 30 o 35 de tales casos se me presentan al año: algunos son enviados al manicomio y otros son entregados a sus amigos. No los trato; meramente impido que se hagan daño y a veces les doy un sedante cuando están violentos. Mi deber es determinar su estado mental y remitirlos al Comisionado Adjunto.

Diría que alrededor del 20 por ciento de estos casos se deben a la ganja pura, y del resto algunos se deben a la ganja con licor del país. La policía envía un informe con el hombre. Este da siempre información sobre la causa. Muy a menudo los amigos del hombre vienen a la cárcel a informarse sobre él y a conseguir su liberación. Esto ocurre en aproximadamente la mitad de los casos. Veo yo mismo a los amigos en la mayoría de los casos en que vienen, cuando estoy en la estación, y siempre les pregunto por la causa.

Vienen a preguntarme por el tratamiento, y qué ha de hacerse con el hombre, y si la enfermedad es temporal o probable de curarse. Pregunto a los amigos porque no considero los informes de la policía suficientemente buenos. Pregunto a los amigos sin tener en cuenta el hecho de que la declaración de la causa figura en el informe policial. Si figura en el informe policial, pregunto para que quede confirmado. Si los informes policiales señalaran la ganja como causa, preguntaría qué clase de ganja fumaba y cuánta, y si tenía la costumbre de tomar otros intoxicantes, como licor del país u opio. De hecho, iría principalmente a por la ganja y no haría ninguna investigación detallada de otras causas. Eso es lo que hago si ponen ganja. Si no, procuro descubrir otras causas de la locura, como pena, conmoción, etc. Si no se muestra ninguna causa, aun así hago preguntas especiales sobre ganja, licor del país y opio, así como otras causas, incluida la herencia. La información es mejor y más satisfactoria que la que da la policía, porque es más completa y yo sé cómo interrogarlos. Creo que la conclusión así alcanzada en cuanto a la causa difiere en muchos casos de la que reporta la policía, es decir, en casi la mitad del número de casos. La policía se equivoca en aproximadamente la mitad de los casos. Cuando hablo de lo que recibo de la policía incluyo lo que recibo de los oficiales de subdivisión. Las personas de quienes obtengo mi información son de la misma clase ignorante con la que la policía tiene que tratar, pero yo puedo sacarles más debido a mi conocimiento profesional. Prefiero mi diagnóstico al de la policía, y estoy bastante satisfecho con él porque se ve asistido por la observación personal del caso. No hay un diagnóstico diferencial especial entre la locura causada por la ganja y otra locura, pero veo que los síntomas no están en conflicto con la historia. Como, por ejemplo, si tengo una historia de consumo excesivo de ganja y el hombre está loco furioso, anoto el caso como «consumo excesivo de ganja». Si encontrara los mismos síntomas sin una historia de ganja, procuraría descubrir otra causa. Debe haber una historia de consumo excesivo de ganja para justificar este diagnóstico; la mera mención de la ganja no bastaría. Siempre he distinguido entre el uso moderado y el excesivo de la ganja, al menos desde que fui trasladado al Departamento Civil.

Tardé alrededor de un año en aprender qué había de considerarse exceso y qué no. Diría que en Assam uno a dos chittacks al día de la ganja de Bengala era uso excesivo. Si los amigos admitían el uso de medio chittack, anotaría la causa como ganja, pero no por menos. Muchas personas admiten esa cantidad de uso, y generalmente se menciona la cantidad en chittacks, pero algunos dicen solo «bahut pita». En mis respuestas escritas a la pregunta 28 he consignado nueve chittacks al mes como la ración media del consumidor excesivo habitual. Esto se hizo tras investigación y es correcto.


He expuesto hasta ahora solamente lo que pensaba, y estoy dispuesto a reducir la cantidad a un tercio de un chittack. No obstante la discrepancia que se me ha señalado, sigo sosteniendo que al diagnosticar la causa indago la cantidad probable en chittacks que el hombre ha tenido por costumbre consumir y formo mi opinión en consecuencia. Si el parte de policía mencionara gunjah sin expresar la cantidad usada, y no se presentara ningún amigo al que pudiera hacer averiguaciones, debería rechazar la anotación policial y remitir el caso con Si el parte de policía dijera «bahut», aceptaría la gunjah como causa.

Entonces es la información recogida de la policía o de los amigos del hombre la que remito al Deputy Commissioner. Habiéndome tomado tales molestias para cerciorarme de que el consumo en un caso de gunjah era excesivo, debería consignar excesivo en el certificado que va al Deputy Commissioner.

Lo que he expuesto arriba describe mi procedimiento. He leído el extracto de mis informes en el caso de Madharam Deo en el memorándum de casos admitidos en el Dacca Lunatic Asylum en 1892, y veo que en este caso no seguí este procedimiento, pues parezco haber consignado «consumo de gunjah» sin la palabra «excesivo» como causa, sobre la información de «que el alienado solía tomar gunjah». No me es posible explicar por ahora por qué me aparté de mi práctica habitual.

El procedimiento arriba descrito se refiere a los casos que surgen cuando estoy en la estación. Estoy ausente de mi estación unos diez días cada mes. En mi ausencia, un caso sería investigado por mi subordinado según mi propio método, y los papeles quedarían para mi firma a mi regreso, y ocasionalmente los firmo con premura.

No conocí a Juma hasta que se hallaba en el estado descrito, a saber, un pobre desvalido que padecía demencia. Supe su historia por gentes del lugar. Probablemente llevaba algún tiempo en aquel estado cuando llegué a conocerlo.

El caso nunca llegó a mi conocimiento profesional.

El caso del Babu B. Sen no llegó a mi conocimiento profesional. Se había restablecido y ejercía hacía seis años cuando lo conocí. Obtuve su historia de él mismo y de otros, incluido el Dr. Sanyal. Acepté las declaraciones de estas personas, y considero que me justifican para formar la opinión de que el caso era de gunjah. Doy especial peso a la declaración del propio caballero y a la del Dr. Sanyal, quien, sin embargo, no lo trató profesionalmente.

Golak Chandra Das no pudo hacer su defensa, y se halla ahora en el Dacca Lunatic Asylum.

  1. Declaración del Dr. T. D'O. Parry, Cirujano Civil, Silchar.

Declaración oral.

Pertenezco al Uncovenanted Medical Service desde 1868 en la India. No he tenido experiencia especial en la alienación mental. No la he hecho objeto de estudio especial, ni he tenido cargo especial alguno relacionado con la alienación. Soy ahora Cirujano Civil de Cachar. Mi servicio, salvo dos años, ha transcurrido en Assam.

He tenido considerable experiencia en casos de alienados bajo observación. El caso se me remite con una orden del Magistrado para observar al hombre y manifestar si está en su sano juicio. Esta contiene solamente unas pocas palabras con un breve resumen del caso. Generalmente la remite el Deputy Commissioner, pero ocasionalmente un Magistrado subordinado. No recuerdo haber recibido ningún papel llenado por un oficial de policía.

Lo que recibo es en forma de docket del Deputy Commissioner. En casi todos los casos hay una declaración sobre violencia y demás; pero en la mayoría de los casos me es imposible averiguar por los papeles cuál sea la causa. Como regla general, pues, no tengo material al principio para juzgar de la causa. No recibo roll descriptivo ni nada más que la carta.

He de consignar la causa de la alienación en la «Medical History». No veo al hombre cuando llega; y nunca veo a los amigos ni a otras personas que lo acompañan. Nada sé de que el Hospital Assistant vea a los amigos. Bajo a la cárcel por la mañana y veo al paciente que fue traído el día anterior. Si el docket muestra la causa, bien y bueno. Si no, pregunto al Magistrado si puede darme alguna información. Como regla, el resultado es más bien prueba negativa. No se obtiene mucha información sobre la causa. A veces se muestra la causa, pero a veces sólo como una causa posible no afirmada con firmeza. Simplemente la consignaría y diría «posiblemente por tal o cual causa». Si en algún caso se consignara gunjah, ya en la carta original, ya en algún papel recibido después por conducto del Magistrado o de él, la consignaría como la causa probable. Si no se asignara la gunjah como causa, pero se declarara que el hombre usaba gunjah, consignaría gunjah como la causa probable con un signo de interrogación. Nunca se declara cuánto toma el hombre, salvo que ocasionalmente se pone que es «un fumador confirmado de gunjah». La cantidad nunca puede averiguarse.

No considero que esté llamado a hacer más averiguaciones, y nunca hago más averiguaciones. Creo que este procedimiento es bastante satisfactorio. No tengo mejor información. No creo que la información sea muy fidedigna. Creo que proviene de los amigos del alienado y de la investigación policial. Los amigos darán la causa hasta donde puedan juzgar; creo que pueden juzgar bastante bien. El constable ordinario, según lo que sé, practica la investigación. No estoy seguro de quién la practica; creo que puede juzgar bastante bien.

El formulario que uso contiene las palabras «causa probable». Sólo eso es lo que he de certificar.

No creo que sea justo consignar la gunjah como causa de la alienación meramente porque un hombre sea fumador, pero se hace. Lo haría si no pudiera hallar otra causa. No creo que la gunjah cause frecuentemente la alienación; ciertamente no con más frecuencia que la bebida en este país. Creo que la bebida es más propensa a producir alienación que la gunjah, pero preferiría consignar la gunjah como causa antes que decir «desconocida», porque alguna causa debe haber y la gunjah puede haber sido la causa; y a mi juicio parece mejor consignar la causa según la declara el Magistrado.

En los dos casos de Monubar Mahanti y Narayan Nawa que remití al Dacca Asylum en 1892, consigné en hábitos «Dado a la gunjah» y en causa «No se conoce otra causa que la mencionada arriba». Con ello quería decir no que hubiera averiguado que la gunjah era la causa probable, sino que no había averiguado ninguna otra. Por lo tanto, como se ha dicho arriba, consigné gunjah con un signo de interrogación, por así decirlo. Creo que es muy probable que los fundamentos por los que se ha asignado la gunjah como causa de la alienación sean en muchísimos casos inadecuados. Si hubiera de juzgar científicamente de la conexión de la gunjah con la alienación por los certificados que yo mismo he dado sobre «causa probable», tendría (creo) que descontar muchos de ellos.

Nunca he discriminado entre el uso moderado y el excesivo de la droga. Nunca he visto efectos perniciosos del uso de la droga, salvo en los casos que se me remiten para observación en la cárcel. Puede que haya visto fumadores; puede que haya visto fumadores moderados; puede que haya visto fumadores excesivos; pero no tengo medio de saber que un hombre es consumidor hasta que se me trae así para observación. Los efectos, aparte de eso, nunca han llamado mi atención en absoluto.

  1. Declaración del Dr. H. A. Macleod, Oficial Médico Civil, Garo Hills.

  2. Sólo observaciones generales. 2. Según lo que sé, los nombres son los mismos. 19. Se usa para fumar.

  3. A veces por las clases bajas cuando no se puede obtener gunjah.

  4. (a) Con gunjah, hoja de tabaco y agua de rosas.

Con bhang, melaza, pimienta, semillas de pepino, ghi, leche y semilla de anís.

(b) Se mezcla dhatura con bhang para aumentar el efecto narcótico.

  1. El bhang se usa generalmente en soledad; la gunjah y el charas en compañía. Se limita principalmente al sexo masculino. Los niños no suelen consumir ninguna de estas drogas, pero aprenden a fumar por imitación.

  2. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) Creo que no en el caso del bhang.

  1. La gunjah y el bhang son usados por los jogis para capacitarse a cumplir sus votos religiosos.

Durante las Pujas de Durga y Lakhi, es costumbre ofrecer dulces y bhang cuando visitan amigos.

  1. Sí. Las causas son la imitación y los ligeros efectos narcóticos producidos por el alcohol.

  2. Los efectos del charas son más rápidos que los de la gunjah. El bhang causa una embriaguez de género alegre, deseo de comer con apetito y de buscar goces afrodisíacos. No causa náusea ni vómito, y no tiene efectos sobre los intestinos. Sus efectos son más duraderos. La gunjah causa ensueños agradables, pesadez y pereza, pero el hombre puede ser incitado a desempeñar ocupaciones rutinarias, como tirar del punkah. Sus efectos narcóticos se sienten antes que los del bhang.

  3. El bhang se usa por sus propiedades medicinales. Se usa también contra el cólico del ganado.

  4. Se responde en parte con lo anterior. El bhang es refrescante, produce intoxicación, crea apetito, y los efectos duran unas tres horas, cuando se produce la narcosis. Los efectos posteriores son ligero vértigo y vascularidad de los ojos.

La gunjah es estimulante, anodina y narcótica. Sus efectos duran de una a dos horas. La falta de gratificación subsiguiente produce un anhelo e inquietud.

  1. Causa bronquitis y asma, e induce pereza.

  2. No parece ser hereditaria.

  3. El bhang se usa como afrodisíaco, y lo usan las prostitutas.

  4. Declaración del Dr. J. McNaught, Oficial Médico Civil, Nowgong.

  5. Ninguna especial, fuera de averiguaciones hechas a personas que usan el cáñamo.

  6. La única clase obtenible en Nowgong es la gunjah plana. El charas no se importa. La gunjah redonda no se importa ahora. La gunjah quebrada no se importa.

  7. No se conocen otros usos que el de fumar.

  8. Se dice que el cáñamo silvestre es usado para fumar a veces por personas que no pueden permitirse comprar la gunjah de impuesto; pero esto en pequeña medida, pues no es tan agradable al paladar.

  9. No se sabe.

  10. No, según lo que se sabe. No.

  11. Como sólo se importa la gunjah de impuesto, se usa. El uso de la droga no es muy prevalente; se limita principalmente al sexo masculino, principalmente a los adultos.

No se da a los niños.

  1. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) Ligeramente.

  1. Ninguno conocido personalmente.

  2. No.

  3. No se sabe.

  4. No se sabe.

  5. No se sabe. La gunjah silvestre es usada para enfermedades del ganado por las gentes de Assam. No compran la gunjah de impuesto para este propósito.

  6. (a) No puedo decirlo.

(b) Probablemente sí.

(c) No.

  1. Se dice que en cualquier disposición o temple de ánimo en que el consumidor de gunjah se halle, el uso de la droga realza o aumenta esa disposición; es decir, si hay tendencia a estar complacido o alegre, la persona se vuelve más complacida o alegre; si rumia agravios, éstos asumen forma extrema; si está en ánimo violento o pendenciero, éste se aumenta, de modo que pueden resultar agresiones u homicidio.

  2. Al tiempo de fumar la droga, cualquier tendencia que haya en el ánimo es entonces exaltada. La persona se siente refrescada, y hay, en proporción a la cantidad consumida, alguna intoxicación. El sentimiento de languidez y fatiga no se advierte por el momento. La falta de gratificación subsiguiente produce inquietud.

  3. Toda droga que se consume con regularidad, y el gunjah también ejerce un efecto sobre el organismo que se convierte en hábito, y cualquiera que sea su efecto, o el alivio que con él se busca, se procura a la hora acostumbrada. Las personas que tienen escaso dominio sobre sus deseos son propensas a aumentar la cantidad o las veces en que se consume. La estimulación extraordinaria del cerebro con sus síntomas de embriaguez ha de ser perjudicial para una condición sana de cuerpo y mente. Quienes se ven privados de ella por algún tiempo se sienten inquietos o a veces padecen mucho por una sensación de cansancio y dolor en todo el cuerpo, y harán esfuerzos especiales por obtenerla. Su uso esclaviza a la persona.

El hábito de inhalar el humo en los pulmones causa tos e irritabilidad, y el depósito gradual de carbono, aun en pequeña cantidad, tiende a obstruir las vías respiratorias y tiende a la bronquitis.

Embota el intelecto y el sentido moral, y conduce a hábitos perezosos que se templan con arrebatos de esfuerzo extraordinario cuando se usa la droga.

La droga tiende a producir locura si se usa en exceso. Esta es curable, pero el uso de la droga de nuevo puede reinducir la locura.

  1. Todo lo anterior se acrecienta.

  2. Hay toda probabilidad de tendencias hereditarias en tales casos.

  3. Ídem, acrecentado.

  4. No por lo que se sabe, pero la estimulación indebida por cualesquiera drogas tiende a producir eventualmente una disminución de la fuerza. He comprobado por experiencia que los fumadores de gunjah quedan bajo la influencia del cloroformo con mucha más dificultad que los no consumidores.

  5. Lo mismo; pero acrecentado. 56. Ninguna experiencia de mezclas.

  6. No se sabe.

En conclusión, un fumador de gunjah no es, por regla general, una persona digna de confianza, y hay muchas objeciones a su uso. Su uso tiende a excitar y

| causa deseo de esfuerzo; ayuda a exaltar la | tendencia de la mente en el momento, y la persona puede

así resultar peligrosa. La completa suspensión de su cultivo, importación y venta en Assam no sería una penalidad, sino más bien un gran beneficio.

Leste

  1. Evidencia de Arun Cuanvra Roy,* Vaidya bengalí, Departamento de Emigración, Tezpur.

  2. Soy bengalí de nacimiento, y he vivido en Assam unos 11 años. En ambas provincias he tenido ocasión de ver a personas usar drogas de cáñamo y también las drogas mismas en estado silvestre. Estuve también algunos meses a cargo del Manicomio de Tezpur.

  3. El nombre bhang se aplica en esta provincia así como en Bengala a las hojas, tanto frescas como secas, de la planta del cáñamo, sea macho o hembra, y el gunjah se conoce aquí como mobini bhang. He visto plantas de gunjah y de bhang en estado silvestre. Parecen plantas distintas; las hojas de la primera son más anchas y grandes que las de la segunda, y nunca he oído de plantas de gunjah que crezcan de semillas de bhang; el churrus es desconocido en esta provincia.

  4. El churrus no se usa en absoluto en Assam. El gunjah se fuma por lo general, pero también se bebe ocasionalmente mezclado con leche y azúcar después de moderarlo con agua. No hay, por lo que sé, ninguna particularidad en cuanto a los lugares donde así se usa; es decir, se usa más o menos en toda la provincia, aunque en muy pequeña medida.

  5. Sí, se usa para fumar ocasionalmente —quizá más en Assam que en Bengala—. El beber bhang es, por supuesto, con mucho la práctica más común en ambas provincias. No puedo decir si alguna clase particular de personas tiene alguna predilección especial por fumarlo en preferencia a beberlo.

  6. (a) 18 a 24 granos de gunjah, que cuesta de 8 a 4 pice al día.

(b) Hay personas que toman hasta 4 o

6 annas de gunjah al día.

El bhang apenas se compra en esta provincia, pues se usa el bhang silvestre.

No tengo conocimiento acerca del churrus.

  1. (a) El gunjah se fuma por lo general solo o mezclado con tabaco. El bhang se bebe por lo general mezclado con leche y azúcar. A veces se le echa también un poco de pimienta negra en polvo.

(b) He oído que la dhatura se toma excepcionalmente con bhang y no con opio ni nuez vómica, etc.

El objeto de las mezclas ordinarias es hacer la cosa apetecible y también aumentar sus efectos, y el de las mezclas excepcionales es simplemente aumentar los efectos de las drogas. No tengo conocimiento de ninguna preparación como el bhang massala.

  1. El sidhee o bhang se consume por lo general en soledad, pero el gunjah se disfruta mucho más en compañía que en soledad. No tengo conocimiento en cuanto al consumo de churrus. Este —me refiero al consumo de bhang y gunjah— se limita principalmente al sexo masculino y a las personas adultas, pues los niños apenas consumen ninguna de estas drogas.

  2. Sí, se forma fácilmente, y no es difícil abandonar el hábito en comparación con el opio.

Sí; hay una tendencia a que el hábito moderado se convierta en excesivo.

  1. Por lo que sé, no hay tales costumbres en Assam. En Bengala hay personas que toman bhang el último día del Durga Puja, pero esta práctica nunca se considera esencial, y no es probable que conduzca a la formación del hábito ni sea de otro modo perjudicial.

Los sadhus y sanyasis (mendicantes religiosos), que son en su mayoría hombres de las Provincias del Noroeste, usan gunjah o bhang invariablemente por la pretendida razón de concentrar sus mentes con propósitos devocionales, y esto conduce a la formación del hábito.

  1. No lo creo.

  2. Los efectos de beber bhang son mucho más duraderos que los resultantes de fumar gunjah, pero no son tan instantáneos como estos últimos. En los demás aspectos son más o menos los mismos. No he tenido ocasión de observar los efectos de fumar churrus.

  3. Sin respuesta.

  4. Pensaría que sí. Los efectos de las drogas, cuando se beben, son más duraderos, y por lo tanto probablemente más perjudiciales que cuando se fuman. Esto quizá se deba a la diferencia de cantidades usadas respectivamente al beber y al fumar. El beber bhang, sin embargo, es menos perjudicial que fumar gunjah.

  5. El bhang es prescrito por los kabirajes por sus efectos digestivos y soporíferos. No sé si se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado. El gunjah o el churrus nunca son prescritos por ellos en ninguna enfermedad.

El bhang se usa también como anodino tanto interna como externamente.

41 y 42. No creo que el uso habitual de estas drogas, por moderado que sea, pueda de ningún modo ser beneficioso a la larga. La noción popular es que resulta perjudicial (especialmente el uso de gunjah) a la larga. El uso de estas drogas suele formar un hábito depravado, y solo entonces siente el consumidor su necesidad para darle (a) apetito, o (b) resistencia bajo esfuerzo severo o exposición o para aliviar la fatiga.

Ninguna de estas drogas se considera febrífuga ni preventiva de enfermedad en comarcas palúdicas e insalubres. Por supuesto, pueden ser ciertamente muy beneficiosas cuando se usan medicinalmente en casos de enfermedad. Pero entiendo que estas dos preguntas se refieren al uso habitual moderado.

  1. Sí; es refrescante y embriagadora. Se dice que calma el hambre y crea apetito. En
  • Citado para asistir a una sesión de la Comisión para examen oral, pero no pudo comparecer.

el caso del bhang, que por lo general se bebe, los efectos suelen durar horas enteras, pero en el caso de fumar gunjah no más de media hora más o menos. No hay efectos posteriores. Sí, la falta de gratificación subsiguiente produce anhelo e inquietud en un consumidor habitual.

  1. Es muy difícil trazar una línea divisoria entre el uso moderado y el uso inmoderado.

Por lo que alcanza mi experiencia, los consumidores habituales apenas se mantienen dentro de un límite tal que no sean más o menos víctimas a la larga. En tales casos la constitución, el apetito y el sentido moral quedan más o menos deteriorados. El uso habitual moderado no tiene, creo, mucho que ver con la disentería, la bronquitis, el asma o la locura.

Pero el uso habitual inmoderado a veces provoca estas enfermedades, especialmente la última. En casos de locura conocidos personalmente por mí, me pareció que era la causa excitante y no la predisponente de la enfermedad, y la enfermedad correspondía al carácter de la manía. He visto manía tanto permanente como temporal resultante del uso de gunjah. En los casos temporales los síntomas pueden ser reinducidos por el uso de las drogas tras la liberación de la reclusión. Los síntomas son en la mayoría de los casos los de la manía, y no tienen particularidad aparte de eso.

Sí, los locos que no tienen historia registrada confiesan el uso de la droga. Nunca he encontrado

ningún caso en que la locura haya resultado del uso de la droga por personas que padecían ansiedad mental o enfermedad cerebral para aliviar el dolor; ni estoy en condiciones de producir ninguna evidencia que indique que la locura pueda tender a menudo a la indulgencia en el uso de drogas de cáñamo, etc., etc.

  1. Véase mi respuesta a la pregunta 45. 47. No, no lo es.

  2. Mi respuesta a la pregunta 47 se aplica también a esta pregunta.

  3. Se dice que el bhang y el gunjah son afrodisíacos, pero no conozco ningún caso en que alguna de estas drogas haya sido usada por esta propiedad. No puedo decir si las prostitutas lo usan así.

  4. Mi respuesta con referencia a la cuestión del uso moderado se aplica también a la pregunta.

  5. No tengo conocimiento personal sobre el particular, salvo en casos de mezclas ordinarias, como azúcar y leche, etc. El azúcar al menos parece aumentar la intensidad de los efectos. Solo he oído que la dhatura se mezcla con bhang para consumo o para administración a otros, pero no que la nuez vómica o el opio se usen así.

  6. Nunca he oído que el churrus se beba o se coma. Cuando el bhang o el gunjah se usan así, los síntomas son más intensos y más duraderos que los de fumar las drogas. Con esta diferencia, son los mismos en carácter.

  7. Evidencia de BarkuntHa Kumar Nanpt, Kayasth hindú, Cirujano Ayudante, Nayasarak, Sylhet.

  8. De los fumadores de gunjah y de los casos de locura traídos a mí para tratamiento.

  9. Sí; las definiciones pueden aceptarse para Sylhet. Son llamados churrus, gunjah, bhang o sidhee por la gente de Sylhet. El gunjah y el bhang se consumen en este distrito. El churrus no se usa en Sylhet por lo que sé.

  10. Sí; me encontré con un fumador de gunjah que me dijo que el bhang se usa para fumar por las clases más pobres de la gente en el Mufassal cuando la tienda se queda corta de existencias de gunjah.

  11. (a) Cuesta de Re. 1 a Rs. Oe » 5

  12. (a) Las hojas de tabaco secas se mezclan ordinariamente con gunjah para hacerlo suave. (b) Las semillas de dhatura se mezclan a veces para intensificar el poder embriagador del gunjah.

He oído del bhang massala, pero nunca lo he visto, ni conozco los ingredientes de que se hace.

  1. Los fumadores de gunjah parecen complacerse especialmente en fumar la droga en compañía. Pero no se abstienen de consumir cuando no hay otro fumador a mano. Sí, se limita principalmente al sexo masculino. Pero las mujeres no están libres de ello. No, no es usual que los niños consuman estas drogas. Las mujeres de la clase cooli y mehtar y las prostitutas sí fuman gunjah.

  2. El hábito de fumar gunjah se forma fácilmente. Es muy difícil abandonar el hábito. Conozco uno o dos casos en que los consumidores han dejado el hábito; pero tales casos son pocos. Sí; la moderación se convierte en exceso en algunos casos.

  3. El consumo de ganja fumada lo practican mayormente los hindúes de clase baja en lo que se llama la Seva de Trivath o el culto de los «tres-nath», es decir, Seva. Esta es una costumbre religiosa en la que un grupo de diez o más amigos se reúne por la noche. Se dice que el coste mínimo de tal costumbre es de solo tres pice, pero muy a menudo se sobrepasa este límite. Fumar ganja es esencial y todos los presentes fuman. Este es el primer paso, y la mayoría de los fumadores empedernidos de ganja se inician en este pernicioso hábito aquí. Es por lo general moderado. Las píldoras hechas de bhang, semillas de dhatura, azúcar y leche las toman los devotos el día de la Puja de Saraswati (diosa del saber). Se entregan al exceso. La píldora no es esencial para la Puja.

  4. No sé que el alcohol esté sustituyendo en cierta medida a ninguna de estas drogas.

  5. Los síntomas aparecen más tarde en los casos de beber bhang. No tengo noticia de ninguna otra diferencia en los efectos de estas drogas.

  6. La ganja la recetan los curanderos nativos en casos de cólera. Un escribiente de la Oficina del Comisionado Adjunto me dice que un curandero le dio ganja para tomar por vía interna cuando fue atacado de cólera. Estuvo bajo la influencia de la droga durante tres días, tras los cuales se hallaba bien. La ganja se receta en las enfermedades de los elefantes; en qué forma y para qué enfermedad no lo sé.

  7. (a) y (2) Sí, en casos de quienes son adictos al hábito.

(c) No tengo experiencia sobre esto.

  1. No es inocua, porque el hábito moderado puede convertirse en exceso, y ese exceso continuado puede deteriorar el sistema nervioso y desequilibrar la mente.

  2. Fumar ganja produce exaltación de las funciones mentales y un género placentero de alucinación. Actúa como estimulante, refrescando así el organismo. Sí; produce embriaguez. Calma el hambre y también crea apetito. La duración del efecto depende de la dosis. Dura por lo general unas tres o cuatro horas. Produce laxitud y su falta causa una sensación de pereza.

  3. Socava el vigor del cuerpo. Fumar ganja causa asma y bronquitis. Sí; en cierta medida deteriora el sentido moral. Sí, produce locura. En un caso que me trajeron el año pasado la causa excitante fue fumar ganja. En otros dos había tara hereditaria de locura por parte de los padres. El primero sigue loco y no ha tenido intervalo lúcido desde el comienzo, porque fuma ganja siempre. Me encontré con un cuarto caso en el que el tipo es una especie de manía melancólica. El sujeto se dio después a fumar ganja.

  4. El uso excesivo produce sin duda locura, que es por lo general de naturaleza violenta. Hubo hace poco aquí un caso en el que un loco causó la muerte de un caballero nativo golpeándole la cabeza con un trozo de madera. Pero este loco no solo es fumador de ganja, sino también borracho.

  5. Un fumador de ganja me dice que su padre era fumador moderado. Él y su hermano aprendieron a fumar de él en la infancia. Ambos hermanos son ahora fumadores moderados.

  6. Sí; fumar ganja es común entre las prostitutas por su acción afrodisíaca. Sí, el uso del cáñamo tiende a producir impotencia.

  7. Testimonio de AznuR Hossvin, Ayudante de Hospital, Gauhati.

  8. Interrogué con cuidado a hombres consumidores habituales de las drogas y recogí información de ellos.

  9. La ganja y el siddhi no se producen en esta provincia. El nombre general de ganja y siddhi se conoce localmente como khang. El charag y el subji apenas los usa la gente de aquí; por eso no tienen nombre particular.

  10. La ganja se usa solo para fumar, pero ocasionalmente se emplea en la diarrea y el cólera por los rústicos. En Bengala la gente quizá use el chayas de alguna otra manera que el natural de las aldeas de Assam ignora por completo.

  11. El siddhi o bhang se usa de dos maneras distintas. Algunas personas fuman siddhi, y otras lo toman en forma de sorbete mezclado con leche, azúcar y especias, y esto se usa a veces en Assam por la gente en caso de cólico y en diarrea; pero no es tan frecuente en Assam como en Bengala.

  12. (a) Un pice de coste medio. (b) Dos pice.

  13. Cuando se toma solo como sorbete, se usa pimienta negra y un poco de azúcar; y cuando, como excepción, se hace un poco más rico mezclando leche, canela, clavos, cardamomo, azúcar, etc. Apenas se usa más de un cuarto de grano de dhatura con el sorbete para poner a la gente un poco alegre. El opio, la nuez vómica, las cantáridas o la nuez de areca no se usan en esta parte del país, ni se oye nunca que lo hagan. No se vende en Assam ninguna masa especial de bang, salvo los ingredientes mencionados arriba. A veces las personas acomodadas usan ricino (mirgonavi) y sándalo para darle aroma, y otras especias.

  14. En caso de soledad se usa ganja alrededor de media tola, y en compañía una tola; siddhi o bhang alrededor de media tola y una tola en compañía. El charas no se usa en Assam. Lo anterior lo usan ambos sexos a cualquier edad de la vida. Las mujeres usan menos que los hombres, y los niños menores de 12 años nunca usan nada.

  15. No se forma fácilmente, pero es difícil de romper una vez acostumbrado. Es una tendencia natural y puede desarrollarse hasta el exceso.

  16. (a) Los hindúes, al tiempo de fumar las drogas antedichas, hacen algunas ofrendas con mantras a Siva, diciendo «¡Bom, bom, Ma adeb!», y en caso de los muhammadanos invocan a Khuda o al Pir.

Sí, como parte de la religión los sanyasis o att deben tomar ganja. Después perjudica la constitución.

(c) Excesivo. (d) Sí, perjudicial.

  1. No; deben tomar la misma droga a la que están acostumbrados; de lo contrario puede producirse alguna enfermedad por el momento.

  2. El charas es una cosa embriagante más suave que la ganja. Cuando se usa, produce espuma de la lengua, contracción de los ojos, sed y estreñimiento. Los efectos del bhang son bastante distintos de los efectos de fumar ganja, como que cuando el bhang se bebe o se fuma la lengua se seca, siente uno alegría, y hace reír, cantar y danzar a la persona, o actúa según la tendencia de la mente.

  3. Si la planta del cáñamo se toma en cualquier forma, no produce embriaguez, pero causa desorden de estómago, pues no se digiere fácilmente. Cuando no produce efecto en el organismo, es dudoso que produzca síntoma alguno de locura.

  4. No puedo decir si se usa en la escuela de los médicos nativos con propósito medicinal, pero el siddhi lo usan los kabirajes nativos en enfermedades de los intestinos. El bhang y la ganja se usan para enfermedades del ganado.

  5. (a) El charas no, pero las dos últimas drogas crean apetito.

(b) La ganja elimina todos estos síntomas, pero el charas y el bhang no.

(c) Ni febrífugo ni antimalárico.

(d) Algunas personas usan esta droga durante cualquier epidemia, para mantener su ánimo en cierta medida alegre.

  1. La dosis moderada parece ser inocua, pues mantiene la mente temporalmente alegre y libre de ansiedad.

  2. Quienes están acostumbrados a estas drogas, en lo que toca a la salud. Es ligeramente refrescante como el tabaco, pero no produce embriaguez; calma el hambre, pero no crea apetito. La dosis acostumbrada en cantidad moderada no produce efecto duradero. Cuando no habrá efecto de la droga tomada, produce los siguientes síntomas: pereza, bostezos, lagrimeo de los ojos, dolores en todos los miembros y un fuerte deseo de tener la dosis.

  3. En casos de largo tiempo, incluso el uso moderado produce efecto nocivo, es decir, debilita al hombre y produce embotamiento moral, según la tendencia de la mente. Sí; debilita la constitución. Sí, perjudica la digestión; en casos de largo tiempo produce disentería, bronquitis y asma. Deteriora el sentido moral y crea tendencia a la pereza y a la lascivia, según la tendencia de la mente tras las dosis. Su efecto ayuda a la mente hacia aquella dirección hacia la que se inclina. Sí. La locura siempre ha aparecido como por efecto de fumar. La locura por ganja es más leve, y a veces temporal y a veces permanente en algunos casos; melancolía también de un tipo violento; en algunos casos permanente y en algunos casos temporal. Sí; puede reinducirla. Sí, a veces lo confiesan. En caso de enfermedad cerebral o ansiedad mental no da alivio alguno. Sí, produce locura en una persona que es naturalmente de entendimiento debilitado. Hay pocos hombres aún en estado de locura bajo la influencia de fumar ganja, y parecen ser permanentes e inocuos.

  4. Quienes usan la droga excesiva y habitualmente, puede a veces en algunos casos producir locura, otra enfermedad y pobreza.

  5. No es una complicación hereditaria, y no afecta a los hijos de consumidores moderados.

  6. Lo mismo que arriba.

  7. Así lo dice el tomador de drogas, que da placer en casos de enfermedad producida por prisión más que los narcóticos ordinarios. Sí, causa irritación por exceso en el órgano bajo la influencia de la droga.

  8. El uso excesivo produce más bien el efecto más rápidamente.

  9. Sus efectos dependen de la cantidad de droga usada según la elección del tomador para hacerla más leve o más fuerte. La dhatura, un cuarto de grano, se usa a veces para inducir embriaguez, pero la nuez vómica, las cantáridas, el opio o la nuez de areca nunca se usan como mezcla para consumo personal ni de otro género.

  10. La ganja con propósito solo medicinal se sabe que se come, pero no por placer.

En conclusión, la gente contrae generalmente el hábito de fumar ganja y bhang en las siguientes circunstancias: las personas que sufren de algún dolor cólico, para verse libres de él como medida temporal bajo la influencia de la droga; los cantores profesionales para hacer sus voces más dulces; los sanyasis y jogis para fijar firmemente sus mentes en el culto y la oración; y las personas de carácter disoluto entregadas al placer sexual, pues se dice que el efecto de la droga causa retención.

Testimonio oral.

Pregunta 1. Pasé por la clase de Ayudante de Hospital en el Colegio Médico de Calcuta en 1871, e inmediatamente entré en el servicio del Gobierno en Assam, y he servido aquí desde entonces. No he tenido experiencia de la locura desde entonces, ni he tratado nunca a un loco. En Dhuobri y Shillong fui Ayudante Médico Oficial y encargado de las celdas de detención durante ocho o nueve años.

Todas mis respuestas se basan en las averiguaciones hechas después de recibir las preguntas de la Comisión, y no en mi propia experiencia. No tenía conocimiento previo del asunto. De nada sirve que haga declaración alguna, porque no tengo experiencia de los efectos de la ganja y, en realidad, nada sé de ella.

  1. Testimonio de LarcuMan Persuap, Kayasth, Ayudante de Hospital, Estado de Manipur.

  2. Conocimiento personal.

  3. Charas, ganja y bhang o siddhi. Sí; el Estado.

  4. Estado de Rajshahi, Ghazipur, Sultanpur y Gwalior.

  5. Los mismos nombres. Sí.

  6. Desconocido.

  7. Ambos.

  8. Crece por sí sola.

  9. Semillas silvestres.

  10. No lo sé.

  11. Solo se usa para beber. Mezclado con azúcar, leche y pimienta negra por el público general, excepto las personas de condición superior.

  12. Entre las clases altas de los marwaris.

  13. Aumenta.

  14. (a) 20 por ciento.

(b) 3 por ciento.

(c) 1 por ciento.

(d) 1 por ciento.

  1. Mayormente clases trabajadoras y hombres religiosos.

Los dicantes son los consumidores habituales de estas drogas, 14, Ninguno. 28, (a) Una anna o menos, 16. Sí, (b) Dos annas aproximadamente.

  1. Especialmente por mendicantes religiosos y sus discípulos, así como por las clases media y baja del pueblo.

  2. Sí, se deterioran y pierden su efecto con el tiempo; duran dos o tres años. La exposición a la humedad causa deterioro. Deben tomarse precauciones para secarlas bien al sol y evitar toda exposición al frío, y cuidarlas tras cada lluvia, secándolas de nuevo.

  3. Sí.

  4. Generalmente por las clases trabajadoras del pueblo en Bengala, las Provincias del Noroeste y Assam, y más o menos por las mismas clases del pueblo en todo el país.

  5. Se encuentran toda clase de variedades.

  6. Extranjeras. De Hindustán. Templado.

  7. Se usa con leche, azúcar, pimienta negra, semilla de pepino seca y a veces pasas para darle un sabor delicioso. La dhatura se usa muy escasamente; produce mayor intoxicación.

  8. Generalmente en compañía. Principalmente limitado al sexo masculino, por personas adultas y sanas.

  9. (a) Uno se vuelve fácilmente adicto a estas drogas por frecuentar la compañía de consumidores.

(b) Sí.

  1. En las festividades religiosas es necesario dedicar tales drogas a los ídolos; por ejemplo, Sivaratri, Sri Panchami y otras festividades semejantes.

  2. En sociedad no se considera inmoral ni un delito social. No. En la esfera superior se considera deshonroso volverse adicto a cualquier clase de droga intoxicante, ni está destinada a tal sociedad. No conozco ninguna costumbre vigente en ninguna parte del país de adorar la planta del cáñamo.

  3. Ciertamente. Operaría muy duramente con las clases trabajadoras, que, tras el duro trabajo del día, se entregan al humo de un chillum de ganja como un buen refrigerio.

  4. (a) Así lo creo.

(c) Deteniendo la expedición de gran cantidad de ganja de una vez a los consumidores.

(d) Sí. (e) Quizá muy probablemente. (f) No. Ciertamente.

  1. En casos raros en que consumidores excesivos, postrados por alguna clase de enfermedad u otra derivada del consumo excesivo de esta droga, tuvieron que tomar alcohol en sustitución de la ganja a modo de refrigerio.

  2. No sé mucho de esto.

  3. Sí, de las tres clases el chur es el mejor en calidad; luego viene el redondo, y por último el plano.

  4. El mejor método de proceder para consumir esta droga es beber el siddhi o bhang, que es más saludable que el humo de la ganja, que afecta directamente al cerebro, mientras que el siddhi afecta levemente.

  5. Sí. 41. Sí. (a) Muy leve.

(b) Sí.

(c) Sí.

(d) Sí.

Casi entre las clases trabajadoras, digamos, un 25 por ciento; me refiero al uso habitual moderado.

  1. El uso moderado es beneficioso, en cuanto sirve de reconstituyente.

  2. Sí.

  3. (a) Nada notable; reaviva sus fuerzas.

(b), (c), (d), (e) Sí. (f) Una hora a lo sumo. (g) Sí; siente una leve sedación. (h) No.

  1. (a) Sí; debilita el cerebro hasta cierto punto. (b) Sí.

(c) Sí; en edades avanzadas. (d) Sí.

(e) No.

(f) No.

47 y 48. No.

  1. Sí, por algunos. Sí; afecta a los órganos de la generación. Sí; la indulgencia excesiva en esta droga produce impotencia.

  2. El resultado del uso excesivo de estas drogas es más deplorable que el registrado en respuesta a la pregunta anterior.

  3. (a) Muy pocos.

(b) Ninguno, que yo sepa.

  1. Los consumidores excesivos se excitan con facilidad y son propensos a causar daño a otros.

  2. Sí. No ha llegado a mi noticia ningún caso semejante. 54. Sí. 55. Sí. Sí.

  3. (a) Refrigerio de la mente.

(b) Perjudicial. En las festividades religiosas, los consumidores excesivos de bhang acostumbran mezclar semilla de dhatura, que es una droga venenosa, para producir una intoxicación inmediata, cuyo efecto posterior es deplorable, pues es una sustancia muy sedante y acorta la vida.

  1. No sé nada de esto.

  2. No estoy familiarizado con el sistema de administración del impuesto.

  3. Sí. El sistema existente de expedir estas drogas en grandes cantidades por los vendedores a los consumidores es muy objetable, por la razón de que las personas que usan estas drogas tienen tendencia a entregarse a ellas tanto como sus medios les permitan. En mi opinión deberían introducirse algunas reglas rígidas e inflexibles, y adoptarse medidas para disminuir su consumo, que, como todas las demás drogas intoxicantes, es más o menos perjudicial para la salud.

  4. No tengo observación que hacer sobre esto. 65. Sí.

  5. No.

  6. Ninguno.

  7. No. Según la distancia de una tienda a otra. En ningún caso se ubica una tienda en un lugar dentro del radio de 100 yardas de la otra. Creo que debería considerarse la opinión local.

  8. No. Sí; se paga el impuesto en la India Británica, pero no en el Estado de Manipur (donde estoy destinado), donde no se han aplicado las leyes del impuesto.

No; no hay uso de drogas no gravadas que yo sepa.

  1. Declaración de Betua Ram Surma, celador del Asilo de Tezpur.

Declaración oral.

Soy celador del Asilo de Tezpur. Estoy en el asilo desde 1881. Era jemadar y fui ascendido a celador.

No he recibido formación médica.

Hay dos registros generales de pacientes. Uno se llama el «Registro General de Alienados», el otro se llama el «Libro General de Casos». Los otros registros son: especiales, a saber, Registro de Hospital, Registro de Defunciones y Registros de Confinamiento Solitario y de Empleo.

En el «Registro General» se hacen asientos a partir de la Lista Descriptiva. Ordinariamente los hace el jemadar Tuakanta Goshami, que sabe bien el inglés. Copia los asientos de la Lista Descriptiva. Yo meramente comparo los asientos hechos por el jemadar con los de las Listas Descriptivas; y relleno los espacios en blanco si él deja alguno.

Él deja espacios en blanco cuando la Lista Descriptiva no contiene la información requerida.

En tales casos pregunto a los alienados y relleno los asientos. En esos casos relleno la información con mi propia mano. Tengo el permiso general del Superintendente para hacer esto. Pregunté al Dr. Borah, y dijo que podía hacerlo; así que siempre lo hago. Ahora no pido permiso a nadie en ningún caso particular. Lo que el alienado me dice, lo asiento según mi propio juicio. Hago el asiento. No lo comunico al Superintendente. El jemadar no tiene autoridad para hacer esto.

Todos sus asientos son meramente copiados de las Listas Descriptivas.

Obtengo mi información adicional solamente de los alienados. Muy raramente veo a los parientes de los alienados. Los alienados son algunos de los jardines de té, y otros de distritos distintos de este; así que es muy raro que los parientes vengan a ver a un alienado. No los examino cuando vienen; nadie lo hace. Cualquier pariente tendría que ir al Superintendente para obtener permiso de visitar al alienado. Pero nunca he oído que el Superintendente examine a ningún pariente; y nunca he recibido orden alguna de hacer asiento alguno a consecuencia de tal examen. El Superintendente mismo nunca hace asiento alguno en el Registro General. Ni altera nunca asiento alguno en él. A veces, cuando una Lista Descriptiva no tiene información, la devolvemos al Magistrado para que la rellene conforme a la Regla 8 de las «Reglas Revisadas para la Administración de Asilos en Bengala». Solo devolvemos una Lista Descriptiva cuando los asientos quedan en blanco. Si se hubiera asentado la palabra «desconocido», no la devolveríamos. Esta ha sido mi práctica desde siempre.

Es a partir de los asientos del Registro General que se rellenan las declaraciones del informe anual. La Declaración VII se rellena a partir de la columna 11, que muestra la «causa alegada», y la Declaración VI sobre el tipo, a partir de la columna 9.

Al revisar las admisiones del año 1892, observo que en el caso de Akhilanand (núm. 12) la Lista Descriptiva muestra tanto los hábitos del hombre como la causa de la alienación como «desconocidos».

Sin embargo, el jemadar ha asentado el consumo de ganja como causa. Está presente ahora, y dice que cree que debió de haber preguntado al alienado cuando fue recibido en el asilo. Todos esos asientos se hacen entonces.

No tiene autoridad para actuar así. Su deber es asentar lo que está en la Lista Descriptiva.

Veo que de manera semejante la causa está asentada por el jemadar como «ganja» en los casos de Mussamat Bedoma (núm. 2) y Mussamat Kitni (núm. 11), aunque las Listas Descriptivas muestran la causa como desconocida, y no hay mención de ganja en los papeles.

Veo que el jemadar ha hecho el asiento de «ganja» en el caso de Uchit Ram (núm. 8). El jemadar dice que lo tomó del asiento relativo a los hábitos en la Lista Descriptiva. Creo, en conjunto, que no debería haberlo hecho cuando la Lista Descriptiva decía claramente «No puede determinarse causa alguna». Pero al mismo tiempo, si un hombre toma ganja, es posible que se vuelva alienado, y por esto se hizo el asiento. Es mejor asentar una causa posible que ninguna. No se informó al Superintendente.

Veo también que asientos semejantes han sido hechos por el jemadar en la columna 11 (causa) a partir del asiento en las Listas Descriptivas relativo a los hábitos, en los casos de Sahebram (núm. 15), Jagannath (núm. 17), Khadu (núm. 19), Chadi (núm. 23), Jogai Surma (núm. 28) y Mussamat Major (núm. 1).

El jemadar hizo esto bajo su propia responsabilidad.

En otro caso de 1892, el de Kristo Dass (núm. 20), veo ganja asentada de mi puño y letra como causa. La Lista Descriptiva muestra hojas de dhatura fumadas mezcladas con ganja. El jemadar estaba enfermo ese día, así que hice yo el asiento. Vi mencionada la ganja, así que asenté eso. No pensé especialmente en la dhatura. Entendí que la ganja era la causa.

Así, de trece casos mostrados en los informes de 1892 como casos de ganja admitidos ese año, hay once en los que los asientos no corresponden con las Listas Descriptivas. De estos, diez fueron hechos por el jemadar bajo su propia responsabilidad, y uno por mí. Los únicos dos casos en que las Listas Descriptivas muestran ganja como causa son los de Jalim (núm. 14) y Bapu Ram (núm. 26).

El Dr. S. Borah estaba a cargo del asilo en 1892. Pero no ha tenido lugar cambio alguno en nuestro procedimiento desde que se marchó en mayo de 1893. En el Libro General de Casos los asientos al encabezamiento de cada caso son hechos por el jemadar o por mí a partir del Registro General. La historia del caso tras la admisión es lo único que escribe el Superintendente.

Él escribe eso siempre de su propia mano.

  1. Declaración de Prosunno Koomar Das, Baidya, médico practicante, Stichar, Cachar.

  2. Las experiencias que obtuve durante mi carrera como servidor médico bajo la Compañía de Té de Tarapur y también como médico practicante independiente de larga trayectoria me permiten proporcionar la información aquí anotada respecto a los efectos del uso de las drogas del cáñamo en general; pero especialmente de la ganja, cuyo uso prevalece principalmente en el distrito de Cachar.

  3. La definición del Dr. Prain puede aceptarse para la provincia de Assam. La hoja seca de la planta macho, sea cultivada o no cultivada, se llama localmente bhang o patti. La palabra siddhi no está en uso en el distrito de Cachar.

El charas no está en uso general, y no hay licencia para su venta aquí. Unos pocos habitantes del interior que usan la droga la importan de otras partes. El

Existen tres variedades mencionadas por el Dr. Prain que se usan aquí, aunque la plana; la ganja tiene el mayor consumo. La ganja redonda es usada por unos pocos hindustaníes o coolíes del interior, y la chur ganja solamente. La ganja redonda es usada por unos pocos hindustaníes o coolíes del interior, y la chur ganja solamente, con leche, azúcar y especias, etc., por gente pobre que la compra en cantidades muy pequeñas. La distinción en el nombre la hace mucho más el licenciatario que los consumidores. Las tres variedades son designadas por estos últimos bajo el término general de ganja.

  1. La ganja se usa generalmente fumada. Los consumidores habituales la mascan a veces como la nuez de areca. Ocasionalmente se prepara con ella una bebida. El primer método, sin embargo, es el predominante en el distrito. El charas, como se ha mencionado arriba, es usado sólo por algunas gentes del interior que lo importan de otros distritos.

  2. Hasta donde alcanza mi experiencia, no he hallado que el bhang se use jamás para fumar.

  3. El promedio diario es de alrededor de media tola, por valor de unas 6 pies. El promedio general para los consumidores habituales es de alrededor de media chattack, por valor de 7 annas y 6 pies. En casos raros el promedio sube hasta un chattack, que cuesta 15 annas. Supe de un consumidor que requería a veces más de un chattack, pero fue un caso excepcional.

  4. (a) Ordinariamente se mezcla hoja de tabaco seca como ingrediente al preparar un chillum de ganja. Algunas personas (generalmente gentes del interior) usan modla como sustituto al llenar el chillum con ganja.

(b) Los demás ingredientes mencionados en la pregunta no se usan aquí. Se sospecha que algunas personas mezclan dhatura para hacer la droga más fuerte, pero eso se hace en privado. La hoja de tabaco se mezcla con el objeto de hacer que la ganja arda bien en el chillum y también para hacerla más sabrosa. El massala de bhang no se conoce ni se vende aquí.

  1. La ganja se fuma generalmente en compañía. En casos raros se hallan mujeres (generalmente prostitutas) entregadas al fumado de ganja; de lo contrario, está confinado al sexo masculino. No está confinado a límite alguno de tiempo ni de edad. Los niños coolíes de los jardines de té fuman a veces ganja, pero no es práctica usual.

  2. El hábito no se forma fácilmente. Es difícil de romper. El hábito moderado no se convierte generalmente en excesivo. Al menos no hay tal tendencia en el uso de estas drogas.

  3. El uso del siddhi o bhang se considera esencial el cuarto día de la Durga Puja, el día en que los adoradores se despiden de la diosa. Se usa también usualmente el día de la Sripanchami Puja. La ganja se prepara en chillums y se ofrece al dios Siva y a Trinath, y después la compañía de consumidores se reúne y la fuma por turnos. Generalmente en tales ceremonias, que son puramente religiosas, la cantidad usada varía según el número de consumidores reunidos. En el valle del Surma la ganja se ofrece también en nombre del Pir (santo muhammadano) para beneficio del ganado.

  4. Conozco uno o dos casos en que la ganja o el bhang han sido sustituidos por el alcohol, siendo este último más costoso; pero no tengo noticia de un solo caso en que el alcohol haya sido sustituido por la ganja. El fumado de ganja es mirado por las clases medias y altas como una degradación, y naturalmente está confinado a las clases bajas, y como apenas pueden costear el alcohol, difícilmente eligen cambiar el hábito.

  5. Tanto el charas como la ganja producen efecto instantáneo en embriagar al fumador. La embriaguez bajo el efecto del primero es, sin embargo, más fuerte. El bhang actúa lentamente y su embriaguez dura más tiempo. Todas estas drogas obran sobre el cerebro, y el consumidor, instantáneamente después del uso, siente una sensación de vértigo en torno suyo, y sus nervios ópticos quedan también afectados en gran medida. Los ojos generalmente se contraen después de producido el efecto, y el consumidor ve ante sí un espacio nublado lleno de ramas movedizas de flores amarillas, semejantes en forma a las del cultivo de mostaza.

  6. El fumar, sea cual fuere el método, es más perjudicial que el beber. El bhang es una bebida fresca y, usado con moderación, mejora la digestión y la salud general del bebedor. No tiene tendencia a la locura, pero el fumar ganja, si se lleva al exceso, produce locura temporal al afectar el cerebro.

  7. Los médicos nativos usan el bhang con otros ingredientes medicinales para preparar distintas clases de tónicos estomacales y nerviosos. Se usa más especialmente en la dispepsia. El bhang se usa también en el tratamiento de enfermedades del ganado, cuando los caballos o ponis padecen de Aurkur. El bhang se prescribe con otros carminativos.

  8. El uso moderado de estas drogas es beneficioso. (a) Digestivo. (b) Da resistencia y alivia la fatiga. (c) Son antimaláricos. (d) Mejora la salud general y el peso.

  9. El uso moderado es refrescante. Produce embriaguez. No calma el hambre, más bien la aumenta. Crea apetito; generalmente el efecto dura dos o tres horas. No hay efectos posteriores al uso moderado. No se siente ansia ni inquietud.

  10. El uso moderado no produce ningún efecto nocivo. La constitución no se deteriora. No perjudica la digestión ni causa pérdida de apetito. No causa disentería, bronquitis ni asma; más bien el fumado moderado de ganja calma la respiración dificultosa en el asma. El uso moderado no deteriora el sentido moral ni induce pereza; más bien un fumador moderado puede concentrar toda su atención en un trabajo emprendido y puede laborar más duramente. No embota el intelecto ni produce locura.

  11. Todos los efectos malignos mencionados en la pregunta 45 son causados por el uso excesivo de estas drogas. La locura producida es excitante y temporal.

  12. El hábito no es hereditario y los hijos de un consumidor moderado no quedan afectados en modo alguno.

  13. Aun en el uso excesivo el hábito no es hereditario, ni los hijos de un consumidor excesivo quedan afectados en modo alguno.

  14. Las drogas se usan más con el objeto de obtener la embriaguez que por sus efectos afrodisíacos. Las prostitutas también las usan con el mismo propósito. No tengo noticia de que el cáñamo haya causado jamás impotencia.

  15. El uso excesivo puede causar impotencia, pero ningún caso tal ha llegado a mi noticia.

  16. No tengo noticia de que ninguna de las sustancias mencionadas se haya usado jamás como mezcla con la ganja u otras drogas.


  1. Nunca he sabido que el charas se haya bebido o comido alguna vez. El ganja rara vez se come o se bebe. Comer y beber actúan más lentamente que fumar.

En conclusión, si el uso de cualquiera de estas drogas se controla o se restringe, el uso del alcohol aumentará en la misma proporción, lo que empobrecerá a las gentes pobres que generalmente satisfacen su deseo de embriaguez mediante el uso de estas drogas.

  1. Declaración de Knisana CHANDRA SanyaL,* brahmán, médico, Sylhet.

  2. Soy natural de Rajshahi, donde se cultivan las drogas del cáñamo. En mi experiencia profesional me he encontrado con pacientes adictos a las drogas del cáñamo. Tuve durante algún tiempo un sirviente del interior que usaba drogas del cáñamo.

  3. Sí; ganja, bhang y charas.

  4. Rajshahi, Jaintia Hills, Laur en Sylhet. En Rajshahi es abundante.

  5. Ganja, bhang y charas. Sí.

  6. No tengo una idea definida al respecto. Crece mejor en suelo pantanoso.

  7. Denso. 7. No. 10. Ninguna clase especial.

  8. Sí. Todos los distritos de la provincia. 14. No.

  9. Sí; lo he visto en Rajshahi. Posiblemente el bhang puede prepararse a partir de la planta del cáñamo dondequiera que crezca.

  10. Solo conozco el bhang elaborado por todas las clases.

  11. Sé que el bhang se deteriora y posiblemente pierde su efecto con el tiempo. Se conserva bueno un año. El frío y la humedad causan deterioro. Las hojas pueden empaquetarse y guardarse en un lugar libre de humedad para evitar el deterioro.

  12. No. El ganja se usa en forma de píldoras o como bebida en Sylhet, donde la gente generalmente no distingue entre ganja y bhang. El charas se usa en dulces en Rajshahi y Berhampur.

  13. El ganja lo usan las clases bajas y las clases medias, rara vez las clases altas. El charas es desconocido aquí. En Rajshahi las clases medias usan charas; pero una mayor proporción de las clases medias y bajas usa ganja.

  14. Insípido.

  15. En Bengala las clases media y alta generalmente beben bhang. En las Provincias del Noroeste prevalece el comer píldoras de bhang en dulces. Beber bhang es la forma ordinaria de uso.

  16. El uso del bhang está en disminución y ha sido reemplazado por el del alcohol. Las clases media y alta, a imitación de Occidente, han renunciado en su mayoría al bhang y se han pasado a la botella de whisky. El uso del ganja está en aumento. Las clases bajas que lo usan se vuelven más suntuosas que antes.

  17. (a) De cada diez personas, ocho consumen ganja, dos siddhi.

(b) Ídem.

(c) La proporción es igual entre consumidores de ganja y de siddhi, de cinco a cinco.

(d) Ídem.

  1. (a) Los trabajadores, pescadores, porteadores, mendigos son consumidores habituales moderados de ganja y siddhi. Recurren a ellas a causa de la humedad y el frío a que están sujetos. Cada una de las drogas, especialmente fumar ganja, tiene poder de resistencia.

(b) Los barrenderos, algunos mendigos, los doms, los jóvenes licenciosos, etc., se entregan al hábito del consumo excesivo de ganja fumada.

(c) Los hombres de clase alta y media consumen ganja y siddhi en compañía de amigos en las festividades.

(d) Las clases alta, media y baja en ocasiones de duelo, en festividades, y como anodino para calmar los dolores. También se toman ganja y siddhi.

  1. (a) El ganja cuesta media anna al día. (b) De cuatro a seis annas al día de ganja.

  2. (a) Hoja de tabaco seca con ganja, y leche y azúcar con siddhi.

(b) Dhatura con ganja y con siddhi. La dhatura se usa para aumentar el poder embriagador.

No. No conozco el bhang massala.

  1. Los consumidores habituales moderados de ganja y siddhi lo practican en soledad. Los consumidores habituales excesivos lo practican en compañía. El número de los primeros es mayor que el de los segundos. Ninguna prostituta usa ganja. Se indulgen en el siddhi y el ganja desde la juventud hasta cualquier época de la vida. El hábito se contrae en la juventud. Los niños no consumen.

  2. (a) No. (b) No sin inquietud. (c) El ganja tiene esta tendencia; el siddhi ligeramente.

  3. En Bengala la gente bebe siddhi el día de Dasara. No es socialmente obligatorio. No hay prescripción social ni religiosa en cuanto al consumo de ganja o siddhi. Los mendigos usan una u otra, o ambas, para procurarse la abstracción de la mente con fines de profunda meditación. Generalmente es moderado. Sí; es probable que conduzca a la formación del hábito.

  4. Como deshonroso, excepto en el caso de los mendigos, que no causan perjuicio a nadie.

Se supone que el siddhi aumenta la inteligencia; el ganja ahuyenta la estrella de la fortuna. El sentimiento se debe a la salud y a la moralidad. No conozco ninguna costumbre de adorar la planta del cáñamo.

  1. Durante algún tiempo, por supuesto. Pero pueden deshacerse del hábito por completo en un mes aproximadamente.

Los consumidores habituales moderados y los consumidores habituales excesivos serán los principalmente afectados; forman el mayor número de consumidores. Los consumidores ocasionales moderados y excesivos no sufrirán privación alguna al renunciar por completo a la droga.

  1. (a) No del todo factible. (b) Probablemente sí.

(c) Restringiendo el cultivo y la venta de la droga del cáñamo.

(d) Alguna inquietud y murmuración por un tiempo. (e) No.

(f) Hasta cierto punto, por supuesto.

  1. El siddhi, en tiempos pasados, solía ser bebido por las clases alta y media, que, habiéndose saturado ahora de civilización occidental, encuentran en el alcohol un mejor sustituto.

  2. No; porque fumar lleva su efecto nocivo más rápida y directamente al cerebro que beber la misma droga. La acción narcótica se modera a su manera a través del estómago y el canal alimentario. Me refiero al ganja y al siddhi.

  3. La escuela hindú de medicina usa el bhang para la diarrea, la disentería y algunas enfermedades de los pulmones; y prescribe ganja en la menorragia.

El bhang se usa en la diarrea del ganado vacuno y de los perros.

  1. (a) No es un accesorio alimenticio, sino un digestivo. (b) Sí. (c) No lo creo.

(d) Ídem.

Los cultivadores (hindúes), los pescadores, las clases trabajadoras en general. Uso habitual moderado de ganja.

  1. No es inocuo. El beneficio temporal se compensa con el mal permanente. El uso de cualquiera de estas drogas actúa sobre el cerebro y el sistema nervioso.

  2. Generalmente sí; pero no en todo momento. 44. (b) Sí. (c) Sí. (d) No; dicen que aumenta el apetito.

(e) Sí. (f) Durante una hora aproximadamente. (g) No mucho; ligeramente sedante. (h) Sí. 45. (a), (b), (c), (d) y (e) Sí. (f) Ambas, y los síntomas pueden reinducirse.

Estos son la exaltación ruidosa, el deseo de golpear, matar o asesinar. Algunos confiesan, otros no.

Conozco a un hombre de unos 50 años, no muy lejos de mi casa, que era un fumador habitual moderado de ganja. Su cabeza se trastornó un tanto, y comenzó a fumar en exceso, y en pocos días estaba loco, con propensión a molestar y golpear a los transeúntes. Fue enviado al Manicomio de Dacca, donde permaneció unos seis meses y se recuperó por completo. Regresó a casa cuerdo, y no fumó ganja durante algún tiempo. Luego comenzó de nuevo moderadamente, y volvió a enloquecer, con una manía homicida. Golpeó con un lathi, en un arrebato temporal, el cráneo de un pariente suyo, que se fracturó y le causó la muerte. Ha sido enviado de nuevo al Manicomio.

  1. Los consumidores habituales excesivos de ganja son más propensos a cometer fechorías y se vuelven más desordenados que los consumidores habituales moderados.

  2. Me refiero al ganja. Fisiológicamente es probable que los niños también puedan verse afectados.

  3. Efectos similares, pero más marcados, se producen en los niños. Me refiero al ganja.

  4. Sé de ganja practicado así. Sí; lo usan las prostitutas. Conduce al exceso y a la parálisis nerviosa. Sí; produce impotencia.

  5. El uso excesivo de ganja provoca la impotencia y otros males más pronto.

  6. Sí. Agresión común, injurias, golpes, robo común.

  7. El dacoity, el asesinato, la agresión grave, el robo, el allanamiento de morada, el perjurio son comunes entre los fumadores excesivos de ganja.

  8. Sí; conozco un caso, un hombre adicto a fumar ganja. Estaba sentado conversando con un amigo suyo, cuando de repente, como en un arrebato temporal de locura, golpeó con el brazo de la silla en que estaba sentado la cabeza de su amigo. El cráneo se fracturó, y su amigo murió en treinta horas.

  9. Lo he oído así (me refiero al ganja fumado).

  10. He oído casos de esta naturaleza, pero nunca he conocido ninguno. El bhang y la dhatura pueden hacerlo.

  11. Actualmente se conceden licencias para vender ganja sin prestar la debida atención a los deseos de la gente de la localidad donde se establecen tiendas para venderlo al por menor. Debería haber opción local.

  12. Sí; las hay. Estas casas, en la medida de lo posible, deberían ser muy pocas y estar muy separadas. Pues la gente se ve tentada a fumar en exceso.

  13. En absoluto. Debería considerarse la opinión local.

  14. Declaración de Movivi AspuL Kapir, magistrado honorario y zamindar, Sylhet.

  15. No he tenido oportunidad de obtener información sobre los asuntos relacionados con las drogas del cáñamo, ya que no hay cultivo de ella en este distrito; ni tengo relación alguna con quienes llevan a cabo su comercio aquí.

  16. No sé con qué diferentes nombres se conocen estos productos aquí.

  17. Me informan que la planta del cáñamo crece en los distritos de Rajshahi y Rangpur.

4, 5 y 6. No puedo decirlo.

  1. No.

  2. No puede asignarse razón alguna para el aumento o la disminución, ya que no hay cultivo alguno en este distrito.

  3. Ninguna.

10 y 11. No lo sé.

  1. No; no puedo decir nada sobre este punto.

  2. No he tenido información sobre este punto.

  3. Estos no se producen aquí.

15, 16, 17, 18. No lo sé.

  1. Oigo que el ganja se usa para fumar. A veces se usa para preparar una sustancia líquida y a veces se mezcla con dulces para la embriaguez.

  2. Generalmente los usan las clases bajas de la gente.

21, 22 y 23. No lo sé.

  1. La gente de este distrito no come ni bebe bhang, pero se sabe que los hombres de las Provincias del Noroeste lo usan generalmente.

  2. No puedo decirlo, ni puede asignarse razón alguna.

26 y 27. No lo sé.

28 y 29. No puedo decirlo.

  1. Generalmente los usan los jóvenes; los niños apenas los usan.

  2. Sí, según me dicen. Creo que, una vez formado el hábito, es muy difícil abandonarlo.

  3. Según los ritos de la religión mahometana, el consumo de estas drogas es un pecado, y por lo tanto estrictamente prohibido, aunque se sabe que algunos fakires mahometanos las usan por su propia voluntad. Dudo que esté permitido por cualquier otra religión.

  4. El consumo de cada una de estas drogas es, creo, perjudicial tanto para la sociedad como para la religión. Generalmente son los jóvenes irreflexivos quienes se contaminan en malas compañías. No sé si la planta del cáñamo es adorada alguna vez por alguna secta del pueblo.

  5. Sí; especialmente para las clases bajas de consumidores.

  6. No tuve oportunidad de saber esto.

37, 38 y 39. No lo sé.

  1. Me dicen que los médicos nativos prescriben a veces el uso de estas drogas por sus cualidades medicinales. No sé si se usan en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  2. No lo sé.

  3. No puedo decirlo.

  4. No creo que los consumidores moderados causen ofensa alguna a sus vecinos.

  5. No puedo decirlo. 45. (a) Sí, hasta cierto punto. (b) Sí; lo creo.

(c), (d), (e), (f) y (g) No puedo decirlo.

46 y 47. No puedo decirlo.

  1. Sí; según me dicen.

  2. No puedo decirlo.

  3. No conozco ningún caso.

  4. No puedo decirlo.

  5. No lo sé. Sí, es posible.

56 y 57. No puedo decirlo.

  1. No he desempeñado aquí ninguna labor de impuestos especiales, de modo que no puedo dar opinión alguna sobre la administración de los mismos, ni ofrecer sugerencia alguna para su mejora.

  2. Aquí no se produce ganja, así que no puedo dar opinión sobre esto.

  3. Aquí no se produce charas, así que no puedo dar opinión sobre esto.

62, 63 y 64. No sé nada al respecto.

65, 66 y 67. No puedo decirlo.

  1. No puedo dar opinión alguna.

  2. Creo que es necesario consultar los deseos del pueblo antes de abrir una tienda en cualquier localidad. No sé si se toman algunas medidas con este propósito.

  3. No lo sé.

  4. Declaración del Sr. F. C. Moran, plantador de té, Khoniker, Lakhimpur.

  5. De vendedores, médicos nativos y consumidores.

  6. Solo conozco el Alto Assam, y ello de manera dispersa.

  7. Se la conoce con el nombre de bhang, y es de la misma especie.

  8. Por lo que la he visto crecer, el clima de Assam parece sentarle bien.

  9. Dispersa, salvo donde se recoge y siembra la semilla.

  10. No.

  11. No hay clase especial; todas las clases la usan por igual.

  12. Sí.

  13. (a) No.

(b) No.

(c) Sí. No en gran medida, solo unas pocas personas la usan.

  1. El bhang, que se hace de la planta silvestre, lo usa la gente mezclado en su estado verde con tabaco y fumado, y nunca he oído que se lo coma ni se lo beba.

  2. (a) Sí.

(b) Sí.

(c) No.

  1. Se deteriora al cabo de un año aproximadamente. 19. En Assam solo se usa para fumar. 20. Todas las clases.

  2. Ganja es el nombre que se da al artículo importado. 23. Siempre se fuma y por todas las clases.

  3. Los fakires son las únicas personas que, según me dicen, beben bhang. 25. Constante. 28. (a) 2 annas de peso. (b) 4 annas de peso.

  4. Solo tabaco es lo que conozco. No conozco el bhang massala.

  5. En compañía. Lo toman hombres y algunas mujeres. Nunca he oído que lo tomen niños.

  6. (a) Sí.

(b) No.

(c) No necesariamente.

  1. Por lo que puedo colegir, lo toma tanto la clase alta como la baja; no lleva aparejado descrédito alguno. No he oído ni conozco forma alguna de culto a la planta.

  2. No; no creo que renunciar a ella supusiera una privación seria para ninguna clase de consumidores. Por experiencia personal he visto a hombres que la tomaban en gran cantidad dejarla, y no sentir malas consecuencias.

  3. No creo que fuera posible prohibir el uso de la droga, pues crece silvestre, y los fumadores habituales siempre podrían arreglárselas para procurarse provisión.

    1. Bhang. 2. Ganja. 3. Chur; esta es la más fuerte.
  4. Fumar es menos dañino que beber.

  5. El bhang y la ganja se toman para la disentería, el catarro, el cólico, etc. No, no se usan para enfermedades del ganado.

  6. (a), (b), (c) Sí. Uso moderado y ocasional.

  7. Sí.

  8. (b) Es reconfortante.

(c) Tomada en exceso, lo mismo que otras drogas.

(d) No.

(e) Sí.

(g) No.

(h) No.

  1. (a) No.

(c) No.

(d) No; al contrario.

(e) Induce hábitos de inmoralidad y libertinaje.

(f) Sí; produce locura si se toma en exceso durante un largo período, pero de carácter temporal, y puede contenerse o curarse, por lo que he visto, con la abstinencia forzada. La locura puede ser reinducida por el uso de la droga.

Conozco el caso de un coolie de mi plantación de té que quedó temporalmente loco por usar la droga, fue retenido en el Manicomio de Tezpur durante seis meses, regresó completamente curado y no ha tenido recaídas desde entonces.

(g) No tengo información, pero hay indicios de que la locura puede tender a la indulgencia en el uso de drogas de cáñamo por parte de una persona deficiente en el dominio de sí misma a causa de un intelecto debilitado.

  1. No.

  2. No.

  3. (a) Por lo que puedo colegir, sí.

(b) No se sabe.

(d) Los fumadores de bhang tienen por lo general familias bastante numerosas, digamos, cuatro o cinco hijos.

  1. Sí; asesinato. Tuve un caso de un hombre en mi plantación que le cortó la cabeza a su mujer estando temporalmente loco bajo los efectos de la droga.

  2. Sí.

  3. Por lo que puedo colegir, no se consulta al pueblo sobre el sitio de una tienda que se propone abrir si se vende en subasta pública. Ciertamente creo que debería considerarse la opinión local.

Nota de la Comisión anexa a la declaración del Sr. Moran.

EMPRESS contra LALA KAMAR.

Solo hay una mención de la ganja en este caso, y es en la declaración de un testigo, Mohidhar, quien afirmó tanto ante el Magistrado instructor como ante el Juez de Sesiones que el acusado era a veces «como un hombre que toma ganja».

Por otra parte, consta en la declaración (Sr. Moran) que el acusado y su mujer «tenían frecuentes riñas»; también (Mohidhar) que «fue encarcelado por agredirla» en una ocasión anterior, dos años antes, en la cual (Pattu) «estaba borracho».

A esto se añade: «No es hombre bebedor; bebe a veces». El Sr. Moran, en una larga declaración prestada ante el Magistrado en la que daba una historia detallada del preso, no hizo mención alguna de la ganja.

  1. Declaración del Sr. Aurrep Sricer, plantador de té, Pathecherra, Cachar.

  2. Veinticinco años como administrador y propietario de plantaciones de té en Cachar.

  3. Solo una clase de ganja parece, por lo que sé, venderse en los bazares locales.

  4. Los coolies cultivan ocasionalmente algunas plantas. Obtienen la semilla de la ganja vendida en el bazar.

  5. Crecerá en cualquier parte de Cachar.

  6. (a) Ninguna, salvo subrepticiamente como se describe en la respuesta a la 3; excepto los Kukis, y ellos traen un poco para vender en el bazar.

  7. Ningún aumento.

  8. Kukis y Patnies, y algunos coolies.

  9. No hay necesidad de buscar plantas silvestres, pues la semilla se obtiene de la ganja vendida en el bazar.

  10. El cultivo es posible en cualquier parte de Cachar.

  11. Solo ganja.

  12. Nunca he visto bhang en Cachar. Sí, puede prepararse en las casas de los coolies y en las poonjies kukis.

  13. Kukis, Patnies y algunos de diversas otras razas y castas.

  14. Si se guarda en una caja se conserva al menos un año. Mantenerla libre de humedad impedirá su deterioro.

  15. Solo se usa ganja para fumar, con tabaco de hoja.

  16. Coolies y Patnies; solo ganja, en Cachar.

  17. Llana. 22. No hay charas en Cachar. 23. No en Cachar.

  18. La ganja aumenta entre los coolies, debido a la vecindad de las tiendas de ganja y de sus agentes, que frecuentan los bazares y la venden subrepticiamente; también los Kukis.

  19. Ordinariamente tabaco de hoja; no se mezcla con ella dhatura; pero la dhatura se mezcla a veces con el licor fermentado de arroz para producir mayor embriaguez.

  20. En compañía. Cinco o seis fuman juntos. La toman principalmente los hombres. Las mujeres muy poco. Los niños menores de diez años no fuman.

  21. Sí. Pueden dejarlo.

  22. No es necesaria para sus costumbres sociales y religiosas, pero tanto el bhang como la ganja se usan a veces.

  23. Tomar ganja está bastante mal visto. No hay opinión pública. No, no se adora la planta del cáñamo.

  24. No, no sería una privación seria. Algunos coolies de aquí la han dejado por su propia voluntad.

  25. La prohibición sería factible. La droga sería, y es, consumida ilícitamente a menos que se vigilara a los Kukis. Si el Gobierno detuviera la venta a las tiendas autorizadas, el uso iría desapareciendo gradualmente. No debería permitirse ninguna tienda a menos de dos o tres millas de los barracones de coolies.

  26. Los coolies parecen tomar más alcohol cuanto más prósperos se vuelven, pero no como sustituto de la ganja.

  27. Solo conozco el uso de la forma llana. 39. Fumar ganja es todo lo que hay aquí. 40. Nunca he oído hablar de ello.

  28. (a), (b), (c), (d) No.

  29. Nunca es inocua; los enloquece si toman mucho, y les afecta los pulmones y mueren de pulmonía con el tiempo.

  • Véase la Nota anexa.

† Invitado a asistir a una sesión de la Comisión para examen oral, pero no compareció.

  1. Bastante inofensiva, pero debe tomarse con mucha moderación.

  2. Se toma para producir embriaguez. 45. (b) Parece ser siempre perjudicial.

(d) Produce bronquitis y pulmonía.

Los médicos afirman que la ganja no produce bronquitis ni pulmonía, pero que cualquier fumador de ganja que contraiga estas enfermedades tiene más probabilidades de morir que otros que no se entregan a ella.

(f) Produce locura si se toma en exceso. Temporal, si se mantiene la ganja lejos del paciente.

(g) No. No hay indicios que indiquen que la locura pueda tender a menudo a la indulgencia en el uso de drogas de cáñamo por parte de una persona deficiente en el dominio de sí misma a causa de un intelecto debilitado.

  1. No. 60. Sí.

  2. Creo que no debería permitirse que las tiendas autorizadas estuvieran cerca de las casas de los coolies. Deberían estar al menos a dos millas de distancia y limitarse solo a los bazares grandes.

  3. Nunca permitiría tales casas. Ya es bastante malo cuando se vende para consumo en otra parte, pero sería mucho peor si la ganja se consumiera donde se vende.

  4. Nunca se consultan los deseos del pueblo. Hay una tienda en nuestro embarcadero de Tikulpar, y el administrador de Tikulpar y todo administrador cuyo té se embarca allí debe considerarla una molestia.

  5. Declaración del Sr. Joun Putuuips, plantador de té, Suffry, distrito de Darrang.

Tengo el placer de daros la extensión de la información que he podido reunir respecto del uso del bhang en esta parte de Assam.

Cannabis indica, cáñamo indio, bhang, siddhi.

Productos llamados ganja, charas, majum.

Usado extensamente en todas sus formas tanto por los coolies importados como por la población indígena. Es el intoxicante más barato y cómodo que puede procurarse, y se le atribuyen propiedades afrodisíacas que hacen atractivo su uso y son la causa de que se lo emplee en primer lugar.

Los coolies importados usan la droga, unos tres de cada cuatro. Se fuma con tabaco o se bebe con agua, azúcar y leche.

Su uso es general entre los coolies de esta finca, que son todos importados. La moderación es la regla, el exceso muy excepcional.

No tengo trabajadores indígenas, pero tengo una larga experiencia de asameses de todas las clases. Usan la droga, pero no tan extensamente como los trabajadores importados de Bengala y otras partes de la India, pues observan más exteriormente las reglas de conducta prescritas por la clase sacerdotal y temen más las penas que siguen a su infracción.

La forma en que el bhang se usa más generalmente es la que podría llamarse casera. Se emplean las hojas, los tallos y los brotes tiernos. La tienda autorizada más cercana está a cuatro millas, y el precio al por menor es de seis annas la tola. Esta tienda es la única fuente legítima de suministro para fábricas que emplean a unos 8.000 trabajadores importados y una escasa población indígena. El concesionario paga 21.200 al año al Gobierno, de modo que sus beneficios deben de ser considerables, debido sin duda a ventas subrepticias en mercados y tiendas de los alrededores, lo que no está permitido por los términos de su licencia. El precio, sin embargo, es tan alto que estimula el consumo del artículo casero y preparado.

La planta se ve por todas partes, no cultivada a propósito, sino al parecer nacida espontáneamente y tolerada como mala hierba. Sería imposible extirparla o detener su crecimiento sin un gran aumento del personal de que dispone la administración, y tal adición de opresión y abusos como sería intolerable para una población por lo demás pacífica y respetuosa de la ley.

Carácter y efectos de la indulgencia: gran excitabilidad seguida de cierta estupefacción; el efecto pronto se desvanece en los consumidores moderados, si no mejor que los que se abstienen. El consumo es general; no puedo hacerlo especial.

Tras una orgía el efecto es más estupefaciente y duradero.

Los naturales intentan ocultar a los europeos la costumbre de tomar bang, opio o licor, porque creen que el conocimiento les perjudicaría, no porque sientan vergüenza alguna en el asunto; así que nuestras oportunidades de saber quiénes usan y quiénes no usan estos estimulantes no son grandes, aunque los plantadores de té se hallan en asociación más íntima con los naturales de las clases más bajas que cualquier otra comunidad. Por regla general, el conocimiento solo se alcanza cuando el exceso ha producido ciertos efectos, esto es, violencia de conducta, estupidez extraordinaria o insolencia por sobreexcitación. Sigue la indagación y se obtiene el conocimiento. He tenido tan buenas oportunidades como cualquiera que haya residido durante muchos años en Assam, pero no puedo decir que haya penetrado aún tras la vida y las costumbres de los naturales de la India entre quienes he vivido. Ahora acepto la costumbre del engaño que he hallado arraigada en el pueblo y no busco obtener información que no se me ofrezca voluntariamente.

Me dicen que un cuarto de tola es aproximadamente la medida estándar de consumo diario de un consumidor habitual, pero no tengo conocimiento personal de ello.

No he sabido de ningún daño causado por el consumo de la droga distinto de la violencia que sigue al exceso de pasión. El bang parece incitar o más bien acentuar el deseo de usar violencia extrema cuando la pasión se despierta, y he conocido algunos casos de locura temporal, digamos diez, durante más de treinta años de residencia en Assam, que se han atribuido a un exceso inmoderado de bang. No he sabido de ninguna enfermedad especial atribuida a su uso, pero se ha dicho que las dolencias intestinales, los pulmones débiles y el estómago irritable resultan de la costumbre, como del exceso en el uso de cualquier otro estimulante, y se dice que aquellos habitualmente entregados a su uso son menos dóciles a los remedios que otros que son templados.

Entre mis propios coolíes, los usuarios de estimulantes, como bang, opio o licor, son tan buenos Este estado

Comparando el licor con la ganja. El licor disponible es de la peor descripción posible, esto es, recién destilado —espíritu crudo hecho de «mohua» o «gur» fermentados y del «laopani» fermentado convertido en embriagante mediante la adición de drogas indígenas fácilmente obtenibles por cualquiera que prepare una infusión.

El resultado de la orgía o del consumo excesivo de estos licores se manifiesta constantemente en la mortalidad por diarrea colérica, disentería y neumonía, probablemente debido a la exposición al frío cuando se hallan aturdidos por la bebida; pero con todos estos inconvenientes no restringiría la oportunidad de todos los que deseen usar los estimulantes, pues cuanto más libremente puedan obtenerse, menor es la probabilidad de excederse en ocasiones especiales. Con el bang estas consecuencias no se nos hacen patentes del mismo modo, así que pienso que su nocividad, si existe, es menor. Obsérvese que nuestra gente no tiene oportunidad de tener lo que podría llamarse buen licor sano para beber, y la sustancia ardiente que ofrecen las destilerías tan pronto como se fabrica es cara como embriagante comparada con el bang y el opio, y es por sus resultados por lo que un coolí toma un estimulante. Mide su valor por el efecto producido para el dinero.

El licor de la descripción antedicha es el que más problemas nos causa, tiene los efectos más perjudiciales sobre el individuo y sobre los trabajadores colectivamente.

No abogo por ninguna prohibición de la ganja. No hay ningún mal clamoroso de magnitud alguna que justifique la interferencia con las costumbres del pueblo, y si se prohibiera, la salud de nuestros coolíes sufriría y sus vidas serían sacrificadas, y por supuesto seguiría el descontento.

La única mejora que se me ocurre es que podrían ofrecerse mayores facilidades para la compra de la droga, si no fuera porque la hierba y sus preparados están ya al alcance de cualquiera que quiera obtenerlos. Los nagas, los assameses, los ocupantes de tierras importados de las aldeas y hasta los residentes de las factorías tienen todos un suministro inagotable a sus puertas. Pienso que el precio al que se vende en la tienda del vendedor autorizado es tan alto como el pueblo puede permitirse pagar por ella, y al mismo tiempo demasiado alto para el exceso como costumbre.

De nada sirve sugerir un límite de compra, pues sería prácticamente imposible hacerlo cumplir, pero nominalmente debería establecerse uno, si no lo está ya, y cualquier caso probado de venta por encima del límite a un individuo cualquiera, especialmente a uno ya bajo la influencia de la droga, debería ser severamente castigado; pero estas condiciones se aplican igualmente, si no más, a la venta de espíritus y opio, y no las aconsejo con referencia especial al bang, charas o ganja.

La planta no se usa en Assam para ningún otro propósito.

  1. Evidencia del Sr. W. Skinner, gerente de la Tezpur and Gogra Tea Company, Bindukuri, Tezpur, Darrang.

Debo agradecerle su carta del 21 del mes pasado, que lamento no haber respondido antes; pero su memorándum requirió alguna indagación, que ha sido la causa de la demora. Puedo prologar mis observaciones declarando que tengo cerca de veintidós años de experiencia con coolíes, y hasta su visita a Assam nunca había sabido que ninguno de mis coolíes usara ganja. Este hecho ciertamente contribuye en gran medida a probar que puede haber poco daño en su uso; pues aunque muy a menudo he tenido problemas con la mano de obra debido a la embriaguez, en ningún momento ha sido la ganja causa de riñas o insubordinación.

Recordará usted que el Sr. Anderson, en su examen en Tezpur, mencionó haber encontrado aquella mañana a un plantador, quien le informó que, según su conocimiento, ninguno de sus coolíes usaba la droga.

En aquel momento creí que este era el caso. Desde entonces he hecho una indagación minuciosa y hallo que de unas mil seiscientas almas empleadas en esta finca, sesenta la usan en diversos grados. De estos sesenta, todos hombres, hallo:

2 que toman por valor de 8 annas y más a la semana, 9 + solo una semana,

Las castas que más la usan y forman la mayor proporción de los que la fuman son los moosoahs de Gaya y Chapra. Hay tres albañiles musulmanes de Calcuta, y de la casta jungli, como los mundhas y los sonthals; solo ocho se sabe que la consumen. Solo puedo señalar a un hombre, que está debilitado y de físico pobre, y que admite que la ganja es la causa. Es el consumidor más fuerte de la droga de los enumerados y, aunque tranquilo y pacífico, es de muy poca utilidad como coolí. Todos usan la droga gravable, pero algunos moosoahs admiten que cuando son enviados a las aldeas por bambúes recogen algo del bang silvestre y, tras secarlo, lo usan cuando no pueden permitirse comprar el artículo mejor, o lo mezclan con la droga comprada para que esta rinda más. Todos la toman en forma de humo. El bang silvestre se encuentra por todas partes, brota por sí solo, y en abril y mayo a menudo cubre por completo los «baris» de los aldeanos assameses. No hacen uso alguno de él, y en la mayoría de los casos se ara como maleza, aunque si no, cuando llegan las lluvias, muere por sí solo. Parece haber una fiesta hindú celebrada por los assameses llamada Sivaratri, cuando los gosains hacen dulces con ganja o a veces con bang silvestre, y entonces cada devoto que visita el santuario ha de participar. Esto también se da a veces en forma líquida, mezclado con leche y azúcar.

Hasta donde alcanza mi experiencia, y por las indagaciones hechas, no puedo decir que haya daño alguno en el uso de la droga. Todos los que parecen usarla son coolíes buenos, tranquilos y dispuestos; y la droga ciertamente, salvo en el caso citado, parece no tener efecto deletéreo. En cuanto a la planta silvestre, es muy inocua; su acción es casi nula, y se usa, como he dicho, solo cuando la falta de fondos impide la compra de ganja. Su extirpación sería muy difícil y costosa, mientras que por sus cualidades inocuas apenas valdría la pena intentarla.

Oigo que hay el caso de un lunático que estuvo en el Asilo de Tezpur y se dice que pertenece a aquí, cuya locura se atribuyó a comer ganja. Al hombre lo conozco, pero nunca perteneció a aquí, y solo estaba empleado como carretero ticca, y vivía a alguna distancia de aquí, así que nada sé de sus costumbres.

Confiando en que estos hechos puedan serle de algún servicio,

  1. Evidencia del Sr. G. A. Douay, plantador de té, Modopee, Tezpur.

La ganja no se usa muy extensamente en este distrito, y el bang solo en ocasiones.

Hay más de quinientos coolíes importados en esta finca. Pondría la proporción de fumadores habituales en un 20 por ciento. Las mujeres nunca la usan. Generalmente se fuma.

Los assameses y cacharis, a quienes llamaría trabajadores indígenas, no son fumadores de ganja. Muy pocos la fuman. Estimaría la proporción en un 2 por ciento en las aldeas, y digamos un 7 por ciento en las estaciones.

En ocasiones, como la Puja de Sivaratri, los assameses usan bang mezclado con leche, azúcar y harina preparado como dulces, cuando todos los presentes participan de él, incluso mujeres y niños. Unos pocos assameses acomodados beben bang preparado como sorbete, con leche y azúcar, no para embriagarse, sino como bebida refrescante y para honrar al huésped.

He hecho indagaciones cuidadosas para poder darle información precisa sobre los siguientes puntos: en lo que respecta a mis propios coolíes, pondría la proporción de no fumadores en un 80 por ciento; de fumadores habituales que la usan con moderación, en un 18 por ciento; y un 2 por ciento de los que la usan en exceso.

Ordinariamente, diría, la droga se usa con moderación y no en exceso. A diario estamos en contacto con nuestros coolíes en el trabajo, y tenemos muchas oportunidades de averiguar la causa de sus enfermedades cuando están en el hospital y también cuando se ausentan del trabajo. He observado que los pocos que toman la droga en exceso tienen un aspecto extraviado, sus ojos están generalmente inyectados en sangre, y su manera general tiende a mostrar que están bajo la influencia de alguna droga embriagante por el momento. He hallado que aquellos que la usan con moderación trabajan mejor bajo su influencia y son más alegres y joviales; estos mismos hombres trabajarían indiferentemente si se les impidiera usarla, y creo que sufrirían de indigestión y otras dolencias intestinales; debe por tanto actuar como tónico y digestivo si es usada con moderación por fumadores habituales.

Tengo dos o tres casos de asma en esta finca que, creo, son atribuibles principalmente al uso excesivo de la droga. Estos hombres eran fumadores moderados de ganja, pero en los últimos años la han usado en exceso; son incapaces de hacer ningún trabajo duro; eran coolíes robustos hace algunos años; el asma no prevalece entre los no consumidores. No puedo atribuir la debilidad general de estos hombres a ninguna otra causa.

La planta silvestre crece lozanamente en la mayoría de las aldeas de este distrito. Gusta de un suelo rico y ligero, y puede verse crecer con las verduras en la mayoría de los huertos pertenecientes a los aldeanos. La planta generalmente muere con la llegada de las lluvias. Quienes la han usado dicen que causa náuseas y dolores de cabeza. Rara vez se usa; de lo contrario, el consumo de ganja sería nulo. Sería tan difícil exterminar esta planta como lo sería la planta de «Lantana» en Ceilán, y no valdría la pena extirparla.

Sería difícil comparar el licor con la gunjah: ejercen efectos tan opuestos sobre el individuo que bebe el primero o fuma la segunda. Cualquiera de los dos, tomado con moderación, causa poco daño. De los dos males, yo votaría por la gunjah en lo que al trabajo respecta. Por lo general he hallado que quienes beben licor sufren temporalmente más que quienes fuman gunjah. Con esto quiero decir que los coolíes rara vez beben con moderación y, naturalmente, sienten al día siguiente los malos efectos. El licor no tiene el mismo efecto perjudicial que la gunjah sobre quienes la usan en exceso.

No abogaría por la prohibición total de la gunjah. Hasta donde alcanza mi experiencia, soy de opinión que no se la debería interferir. Sería una lástima que, por causa de unos pocos que la toman en exceso, se privara al labrador de una indulgencia y, para él, de un lujo. Habría un sentimiento de descontento si quienes usan la droga se vieran privados de ella.

Me sería difícil sugerir medida alguna para restringir la venta de la droga; creo que el sistema actual es bueno. Sería prácticamente imposible limitar la venta o el uso de la droga, y dudo que el vendedor con licencia procurara impedirlo. Quienes usan la droga podrían comprar fácilmente la cantidad requerida mediante evasión y fraude.

Espero que lo anterior le sea de alguna utilidad.

  1. Declaración de Maspar Atz, abogado, Sylhet.

  2. Soy abogado del Tribunal de Distrito desde diciembre de 1885. Antes de esto fui Subinspector de Escuelas, Midnapore. He sido Vicepresidente de la Municipalidad de Sylhet durante tres años, y completaré mi período de funciones como Presidente de la misma Municipalidad en marzo próximo.

  3. La gente aquí fuma solamente gunjah, que es importada. Sí. La gunjah plana se conoce como chipti.

La gunjah redonda se conoce como gol. La gunjah quebrada se conoce como chur.

  1. No.

  2. La gunjah se deteriora con la conservación. Pierde sus efectos con el tiempo. Se conserva buena durante aproximadamente un año.

  3. La gunjah se usa aquí solamente para fumar.

  4. La gunjah la fuman pescadores, barqueros, cultivadores, porteadores de palanquín, jornaleros, ciertos fakires y sannyasis.

La plana es preferida porque es barata; de lo contrario, el chur es preferible.

  1. Ninguna es notable.

  2. (a) Tres cuartas partes.

(b) Una cuarta parte.

(c) Una octava parte.

(d) Una dieciseisava parte.

  1. (a) Pescadores, barqueros, cultivadores y jornaleros.

(b) Fakires, sannyasis y personas que sufren de males incurables.

(c) Personas que observan Sivaratri o Janmasthami u otros Ekadasis o ayunos, o deseosas de placeres.

Porteadores de palanquín.

(a) Cualquiera de los anteriores en circunstancias excepcionales.

(b) Trabajo duro, exposiciones, etc.

(c) Vagancia, ociosidad, enfermedad, etc.

(d) Ortodoxia o placer.

(e) Diversos.

  1. (a) Dos a cuatro pice.

(b) Tres a ocho annas.

  1. (a) Tabaco; (b) hojas de betel; el dhatura rara vez se mezcla. El objeto de estas mezclas:

(a) Para impedir que la gunjah arda demasiado pronto y neutralizar la sequedad o la pungencia.

(b) Se usa para realzar el efecto.

  1. Mayormente en compañía. Desde la edad de quince años en adelante. Los niños, muy rara vez.

  2. El hábito se forma fácilmente. Puede abandonarse con dificultad. Sí. Hay una tendencia a caer en el exceso.

  3. Los sannyasis y bairagis se aficionan a la gunjah porque se dice que Siva era aficionado a ella. Pero no hay costumbre social ni religiosa. Generalmente es excesivo. Conduce a la formación del hábito. Es perjudicial en cuanto provoca bronquitis o disentería, y aumenta los ociosos en la sociedad.

  4. Se la considera vergonzosa. Los mahometanos la miran como pecaminosa, pues todos los embriagantes están prohibidos en el Corán. Ganjiri o ganja-khor son términos de amargo desprecio, que significan personas poco fiables, irreligiosas e inútiles. En el caso de la gente de clase baja, se la mira con indiferencia, pues fuman gunjah por necesidad.

  5. Sí, lo sería para los consumidores mencionados en (a) de la pregunta 27. Los demás pueden soportar la privación.

  6. (a) No todos a la vez.

(b) Sí.

(c) Muy difícil.

(d) Al principio lo sería.

(e) No equivaldría a un peligro político.

(f) Sí.

  1. Sí, son prescritas por médicos nativos.

  2. (b) Sí. La clase (a) de la pregunta 27 la usa para el propósito mencionado en (d) de esta pregunta.

Se hace referencia tanto al uso habitual moderado como al ocasional moderado.

  1. Es beneficiosa e inocua para la clase (a) de la pregunta 27. De lo contrario, es perjudicial. Conduce al exceso y provoca enfermedades, etc.

  2. Sí.

  3. (a) Estimula el organismo y hace que el consumidor hable mucho. Pero vuelve al ocioso huraño.

(b) Sí.

(c) y (d) Sí, ligeramente. También calma el hambre.

(e) Sí.

(f) El efecto dura aproximadamente una hora o algo así.

(g) Hay efectos posteriores notables en los ociosos.

(h) Sí.

  1. (a), (c), (d), (e) Rara vez se notan en el caso de la clase (a) de la pregunta 27.

  2. Esto produce a menudo efectos nocivos de toda clase.

  3. No, hasta donde sé.

  4. Sí. Es la formación del carácter lo que conduce a fumar gunjah; lo contrario es mucho menos frecuente.

  5. En el estado actual de la sociedad, el sistema existente es el mejor.

  6. Sí. Hay tiendas con licencia. Deberían continuar.

  7. Declaración de Basu Apantrnath Datta, kayastha, abogado, Tribunal del Juez, Cachar.

  8. En mis primeros años me hallaba constantemente entre varios fumadores empedernidos de gunjah y no tenía más alternativa que mezclarme con ellos. Los veía preparar y fumar gunjah. Además, cuando entré en la vida pública, me encontré con muchas personas que fumaban gunjah. Mis observaciones se limitan a los distritos de Sylhet y Cachar.

  9. Mi conocimiento se limita al uso de la gunjah solamente. Nunca he visto a personas usar bhang y charas, y por lo tanto no he tenido oportunidades de formarme opinión alguna respecto del uso y consumo de estas drogas. Las definiciones de las tres variedades de gunjah que aquí se dan pueden aceptarse para los distritos de Sylhet y Cachar.

La gunjah plana se llama chipti, y la gunjah redonda se conoce con el nombre de gol gunjah. La chur gunjah no tiene otro nombre en estos distritos.

  1. La planta del cáñamo crece espontáneamente en Sylhet y Cachar.

  2. No me siento competente para responder a esta pregunta. El crecimiento del cáñamo silvestre está disperso.

  3. La planta del cáñamo no se cultiva en Sylhet y Cachar.

  4. La gunjah, el charas y el bhang no se preparan en los distritos de Sylhet y Cachar.

  5. Mi experiencia se limita solamente a la gunjah. Hasta donde alcanzan mi experiencia y observación, la gunjah se usa solamente para fumar.

  6. Las clases bajas fuman gunjah en mayor medida que las clases altas. Quienes contraen este hábito son invariablemente hombres de clase baja.

Entre las clases altas, este hábito se encuentra entre aquellos cuya educación ha sido descuidada. El uso de la gunjah se observa también entre otra clase de hombres entregados a la bebida dura.

Es un vicio muy común entre la gente cantora.

Los ascetas, como clase, se entregan a fumar gunjah. Es difícil hacer un cálculo del número de personas que fuman gunjah, pero, teniendo en cuenta la gran población, podría decirse que la gunjah la fuman muy pocas personas. Se hallarán fumadores de gunjah por todos los distritos.

  1. El uso del charas nunca ha llegado a mi conocimiento personal.

  2. El bhang nunca se usa para fumar.

  3. El uso de la gunjah va en disminución. La política del Gobierno ofrece un freno contra el uso libre de la gunjah y ha elevado el precio de la droga, y de ahí que, en mi opinión, el consumo de gunjah haya ido disminuyendo.

  4. Es difícil distinguir entre la proporción de las diferentes clases de consumidores de gunjah. La gran mayoría de los consumidores de gunjah son habitualmente moderados, hasta donde alcanza mi experiencia.

  5. El consumo excesivo de gunjah es mayor entre los ascetas y aquellos consumidores que tienen el hábito de la bebida dura. Las clases rurales y las gentes trabajadoras son generalmente moderadas en su indulgencia. El número de consumidores ocasionales moderados es muy escaso. Estos pertenecen a aquellas clases de personas que no fumarían gunjah sin hacer antes una ofrenda a Mahadeb, deidad de los hindúes. Los casos de consumo ocasional excesivo son raros y espaciados.

Algunos contrajeron el hábito de fumar gunjah por placer, que su intoxicación procura. Algunos lo comenzaron creyendo que les daba fuerza y les permitía soportar trabajos duros; pero la mayoría inició el hábito por el contagio de los malos ejemplos.

  1. El agua y el tabaco son los ingredientes que ordinariamente se mezclan con la gunjah por las diferentes clases de consumidores, pero el agua de rosas y la leche se le añaden excepcionalmente. No he visto a nadie usar dhatura con gunjah.

  2. Como regla general, la gunjah se fuma en compañía. El fumar gunjah se limita principalmente al sexo masculino. Nuestras mujeres están notablemente libres de ello. Es bastante poco común entre los niños.

  3. El hábito de consumir gunjah se forma fácilmente. Es difícil abandonar el hábito de consumir gunjah. Los consumidores no pueden abandonar el hábito por su propia voluntad, pero lo harían si se vieran obligados a ello. Crea un ansia por ella. Hay una tendencia a que el hábito moderado se desarrolle hasta el excesivo.

  4. La gunjah se usa con ocasión de la fiesta de Sivaratri y de la Puja de Sarasvati. Generalmente se usa en estas fiestas religiosas, pero no se la considera esencial. El Trinather Seva es un entretenimiento religioso entre los hombres de clase baja de Sylhet y Cachar. Esta Seva se celebra usualmente en cumplimiento de promesas hechas al efecto, especialmente cuando alguien se halla en apuros. Tiene lugar de noche. Los fumadores de gunjah, así como los espectadores, se reúnen a la hora señalada y se ocupan en celebrar la llamada fiesta. Ofrecen gunjah a Mahadeb, deidad de los hindúes, quien, según se dice, solía fumar gunjah, e invocan luego su venida para que comparta la ofrenda; terminada la invocación, la gunjah ofrecida es fumada por los consumidores y por algunos de los espectadores que se profesan seguidores de la deidad. Sigue a esto la distribución de dulces y frutas entre los espectadores y los fumadores. La gunjah es esencial en esta Seva, y es probable que conduzca al hábito. El uso moderado o excesivo de gunjah en esta ocasión depende de la naturaleza de los consumidores.

  5. El sentimiento general del pueblo es contrario al uso de la gunjah. El término «fumador de gunjah» es un término de reproche. Incluso los fumadores de gunjah se avergüenzan de admitir el hábito de fumar gunjah; pero no se lo considera un hábito degradante cuando lo contraen los ascetas. Se dice que Mahadeb, deidad de los hindúes, solía fumar gunjah, y sus seguidores consideran que fumar gunjah es una especie de servicio religioso. El fumar gunjah se limita generalmente a la hez de la sociedad y es mirado con desdén por las gentes respetables.

Los fumadores de gunjah son considerados miembros inútiles de la sociedad, porque el hábito de fumar arruina el cuerpo y el espíritu. Atribuyo, por lo tanto, ese sentimiento a esto. No tengo noticia de que la planta del cáñamo sea jamás adorada en ocasión alguna por secta alguna de personas.

  1. Sí, sería una privación grave allí donde el hábito de usar gunjah se ha establecido. He notado inquietud y abatimiento en los fumadores de gunjah, y los he hallado del todo ineptos para el trabajo cuando se los priva del uso acostumbrado de la droga.

  2. No sería factible prohibir el uso

de gunjah. Cualquier intento de restringir su consumo daría lugar al contrabando y a la venta clandestina de la droga (gunjah), y la gente consumiría gunjah de calidad inferior. Sería muy difícil hacer cumplir la prohibición. La prohibición causaría, creo, descontento entre los consumidores; pero no estoy dispuesto a afirmar que llegaría a constituir un peligro político. Si se prohibiera el consumo de gunjah, las clases más pobres recurrirían, creo, a otras drogas, y las más ricas al alcohol. La prohibición podría hacerse cumplir deteniendo el cultivo, la fabricación y la importación de gunjah.

  1. Hasta donde alcanza mi experiencia, la tendencia de la gente a entregarse a la bebida se ha vuelto muy grande en la actualidad, pero no creo que la gente recurra a ella como sustituto de la droga (gunjah).

  2. Mi observación se limita únicamente al gunjah. El uso moderado de esta droga no es, en mi opinión, inocuo. Vuelve al hombre pendenciero e irritable, produce enflaquecimiento y causa bronquitis o asma en la vejez.

  3. Hasta donde alcanza mi experiencia, los consumidores moderados de gunjah son inofensivos para sus vecinos.

  4. No soy consumidor de gunjah y, por tanto, no me siento competente para dar una respuesta definitiva, pero los fumadores de gunjah me dijeron que la intoxicación del gunjah les procura placer y les da vigor y capacidad para el trabajo duro. He visto a personas comer en exceso bajo la influencia de la droga (gunjah). Los jornaleros se inclinan más al trabajo duro después de una fumada. Dichos efectos se producen, según me dicen, mientras los fumadores están bajo la influencia de la droga. Dicen que la falta de la gratificación subsiguiente produce inquietud y crea un anhelo de la droga.

  5. Por lo que respecta a los efectos del consumo moderado de gunjah en la condición física y mental de la gente, he observado que su uso moderado produce efectos nocivos. Produce enflaquecimiento y en muchos casos causa disentería y bronquitis o asma en la vejez. También debilita el intelecto y enerva la mente; pero me dijeron que estos efectos deletéreos se producen por falta de buen alimento, consistente en leche y sus preparados, además de otros artículos alimenticios, que la generalidad de los fumadores de gunjah difícilmente puede costearse a causa de sus estrecheces. No conozco ningún caso en que el consumo de gunjah haya producido depravación moral de ningún género. Ningún caso de enajenación mental producido por el uso moderado de gunjah ha llegado a mi conocimiento. También causa pérdida del apetito y perjudica la digestión si no va acompañado de buen alimento, e induce a la pereza.

  6. He observado que el uso excesivo de gunjah arruina cuerpo y mente. He oído hablar de varios casos de enajenación mental producidos por el uso excesivo de la droga (gunjah). Ayer leí en el periódico algunos casos de enajenación mental producidos por el uso excesivo de gunjah. También he observado que el uso excesivo y habitual de gunjah ha producido los antedichos efectos nocivos en un período más corto de indulgencia.

  7. El uso habitual y moderado de gunjah no parece ser un hábito hereditario. Creo que puede afectar a los hijos de los consumidores moderados cuando su uso causa bronquitis o asma.

  8. El uso habitual y excesivo de gunjah tampoco parece ser un hábito hereditario, pero, en mi opinión, afectará a los hijos de los consumidores, pues causa bronquitis o asma.

  9. No me siento competente para dar respuesta alguna a esta pregunta.

  10. No puedo distinguir entre las proporciones. Nunca he oído hablar de conexión alguna entre el crimen y el uso moderado de gunjah.

  11. El uso excesivo de gunjah rara vez conduce al crimen.

  12. No conozco ningún caso en que el uso de gunjah fuera la causa directa de un crimen. Nunca he visto ni oído que ningún hombre cometiera un crimen violento sin premeditación bajo la influencia del gunjah.

  13. Nunca he oído hablar de ningún caso en que los criminales usaran gunjah para fortalecerse a fin de cometer un acto de violencia premeditado u otro crimen.

  14. No tengo conocimiento del charas, pero, hasta donde alcanzan mi experiencia y observación, el gunjah nunca se come, sino que siempre se fuma.

  15. Creo que el actual sistema de Administración de Impuestos Especiales en Assam por lo que respecta a las drogas derivadas del cáñamo es en conjunto el mejor y, en mi opinión, funciona bien. Su punto débil es que el Gobierno no se queda con el beneficio del intermediario. En este aspecto es susceptible de mejora.

  16. En mi opinión, el sistema de Impuestos Especiales es susceptible de mejora desde el punto de vista financiero. El Gobierno debería quedarse con el beneficio del intermediario.

  17. Declaración de Bisun Chandra Chattopadhay, abogado, Dhubri.

  18. He tenido que tratar con muchos consumidores y vendedores de las drogas, y personalmente he visto el consumo.

  19. La plana, la redonda y la quebrada se conocen localmente por mota, mihi y chur respectivamente.

  20. Hughli, Rangpur y Goalpara, abundantes en Hughli y Goalpara.

  21. Siddhi y bhang. Se refieren exactamente a la misma planta.

  22. El suelo húmedo y fértil favorece el crecimiento. Se han visto lugares abandonados de establos de vacas cubiertos de estas plantas.

  23. Ordinariamente dispersas, pero he visto lugares donde la planta crece espontáneamente cada año en forma de densa jungla.

  24. No.

  25. No. El bhang crece espontáneamente.

  26. Todas estas drogas se deterioran con la conservación. El gunjah y el bhang pierden mucho de su efecto en un año.

  27. El gunjah y el charas se usan generalmente para fumar, pero he sabido de gunjah que también se bebe cuando no se puede obtener bhang o se requiere una bebida más fuerte.

  28. El gunjah se circunscribe principalmente a las clases bajas de la gente, mientras que el charas llega incluso a las clases altas en las ciudades y estaciones de sadar.

  29. El chur es el más apreciado de los tres, pero debido a la diferencia de sus precios el consumo de la plana es el más elevado.

  30. El bhang se usa a veces para fumar por personas que han contraído el hábito de fumar gunjah, pero no pueden obtenerlo.

  31. La bebida de bhang es muy rara en Assam.

  32. El uso de gunjah va aumentando gradualmente debido a las facilidades que se ofrecen para procurarse la droga por el crecido número de tiendas de venta al por menor.


. Los fumadores habituales de ganja son aquellos que se exponen a las inclemencias del tiempo, y más especialmente quienes tienen que trabajar en el agua, como los pescadores y los barqueros.

Esta clase de fumadores excesivos de ganja son los mendicantes religiosos y los ascetas, que son los que más se exponen.

  1. El costo medio será de dos a cuatro pice al día.

  2. He sabido de la bebida de bhang mezclada ocasionalmente entre las clases más altas con capullos de rosa, semillas de pepino y especias y azúcar para hacer la bebida fragante, fresca y sabrosa; y he oído que se mezcla dhatura para aumentar el efecto de la ganja, pero no lo he experimentado.

  3. El consumo de ganja y bhang se practica libremente en compañía. Se limita principalmente a los varones. Las mujeres, viejas y degradadas, se ven ocasionalmente entregarse al fumado de ganja. Los niños rara vez consumen estas drogas.

  4. El hábito se forma fácilmente, pero puede abandonarse con la misma facilidad. El hábito continuado está, como todos los demás, expuesto a desarrollarse hasta el exceso.

  5. La costumbre religiosa de los hindúes de Bengala ordena tocar las hojas de la planta de bhang en ocasiones de viajes lejanos y auspiciosos y beber la droga el último día del Durga Puja. No es esencial. Tal uso no genera hábito y no puede ser perjudicial.

  6. El fumado de ganja es deshonroso, estando principalmente confinado a las clases bajas. No conozco ninguna costumbre de adorar la planta.

  7. No creo que fuera una privación seria. Los consumidores habituales podrían sentir temporalmente falta de apetito.

  8. Todas estas drogas pueden dispensarse, pero no mientras tengamos el tráfico de licores más pernicioso. El crecimiento espontáneo del bhang puede tentar a algunos a recurrir a él, pero esto puede prohibirse fácilmente. No hay temor de un peligro político, pero algunos pueden entregarse a las bebidas alcohólicas.

  9. Los fumadores de ganja tienen generalmente aversión a la bebida de licores. La bebida de alcohol aumenta gradualmente sin duda, pero no creo que se esté sustituyendo por la ganja o el bhang.

  10. No tengo mucha experiencia del charas; mis respuestas se refieren a la ganja y al bhang.

  11. Los médicos nativos prescriben bhang para las dolencias intestinales, y la ganja es usada por ellos para la preparación de ciertos aceites. He oído que el bhang se usa para el tratamiento de enfermedades del ganado.

  12. He visto a personas usar ganja y bhang para aguzar su apetito, pero, como todos los estimulantes, por el uso frecuente dejan de producir el efecto deseado y actúan perjudicialmente sobre el sistema natural.

La ganja y el bhang alejan el frío, pero no se toma con la intención de protegerse contra la fiebre. Me refiero al uso moderado y ocasional.

  1. No considero inocuo ningún uso de la droga. El comienzo del uso moderado genera hábito y gradualmente lleva al exceso.

  2. Incluso los consumidores moderados adquieren un temperamento muy irritable y fácilmente excitable.

  3. El efecto inmediato es la satisfacción del anhelo. Es refrescante. Produce embriaguez. No suple el lugar del alimento.

El efecto varía con la duración del hábito.

Los efectos posteriores son perjudiciales.

  1. El fumado habitual de ganja deteriora la constitución, daña las funciones digestivas naturales, y el fin de un fumador de ganja es la muerte, generalmente de disentería o de afecciones de los órganos de la respiración.

He conocido casos en que el fumado de ganja produjo locura, y los pacientes han sido generalmente violentos.

  1. Tanto la ganja como el bhang se usan moderadamente para este propósito, pero es un error. El uso constante de la ganja produce impotencia.

  2. He conocido a muchos malos caracteres que son adictos al fumado de ganja.

  3. Conozco un caso en que un fumador excesivo de ganja mató a un amigo suyo con un daths sin causa aparente para tal acción.

El culpable fue entonces detenido en el manicomio.

  1. He oído que se hace tal cosa, pero no tengo experiencia personal.

  2. La bebida de bhang puede producir completo estupor con la mezcla.

  3. Hay tiendas minoristas de ganja en casi todos los hats importantes, donde se consume libremente. Me opongo a tal consumo, pues induce a personas que nunca la probaron a hacer la prueba.

  4. Según mi conocimiento, nunca se consultan los deseos del pueblo. Debería considerarse la opinión pública local. Antes de abrir una nueva tienda se pide a los oficiales subalternos de policía que hagan un informe, y estos oficiales saben cómo informar sobre el asunto.

N.B.—Mi omisión de responder a cualquiera de las preguntas implica que no poseo conocimiento suficiente que me justifique para dar opinión alguna.

Evidencia oral.

Pregunta 25.—En esta respuesta hablo del distrito de Goalpara. Puesto que las cifras que se me muestran no corroboran mi afirmación sobre el aumento del número de tiendas, sino que más bien muestran una reducción, debo modificar esta opinión.

Pregunta 35.—Considero el tráfico de licores más pernicioso que el cáñamo, porque (1) el licor está prohibido por la religión de los hindúes y de los mahometanos por igual; (2) es más costoso; (3) el borracho es más ofensivo para sus vecinos, en cuanto que es dañino y una molestia para su vecindario. En cuanto al consumidor, sin embargo, considero que la ganja es más dañina que el licor.

Pregunta 45.—He visto realmente a muchos reputados fumadores de ganja que han muerto de disentería y de enfermedades de los pulmones y respiratorias. En estos casos no indagué sobre otras posibles causas de las enfermedades, y mi afirmación es sólo una impresión general. He conocido a muchas personas morir de disentería que no eran fumadores. Puedo recordar tres fumadores excesivos cuya amistad trabé en el último año. Uno de ellos murió de disentería, otro se ha vuelto medio loco, y nada de consecuencia ha ocurrido aún al tercero, por lo que he sabido. He conocido a seis personas en el curso de mi vida que eran fumadores de ganja y murieron de disentería. No sé cuántos fumadores excesivos he visto, porque no puedo decir cuándo un hombre se vuelve fumador excesivo y deja de ser fumador moderado, pero he conocido a cientos de fumadores.

Los casos de locura que he conocido, he supuesto que resultaban del uso excesivo. Puedo recordar unos cinco casos que he visto en toda mi vida, y tengo 44 años de edad. El último caso ocurrió hace unos 16 años. Sólo puedo recordar otros tres casos de locura no debidos a la ganja.

La ganja sería, creo, más fatal para la vida que el alcohol si fuera usada por las clases altas. Las clases bajas que la consumen son más capaces de resistir los efectos de la ganja. No conozco ningún caso en que pueda atribuir la muerte a la ganja o al licor como causa principal, pero conozco un fumador de ganja de quien se dijo que había muerto a consecuencia de tomar ganja. Por causa principal entiendo la causa inmediata. No estoy preparado para decir que conozca ningún caso en que la muerte deba atribuirse directamente a la ganja o al licor, excepto uno, en que el hombre murió bajo la embriaguez del licor; pero sí conozco casos en que la ganja o el licor han causado aparentemente enfermedades que han resultado en muerte. No hay ningún caso particular en que pueda decir que la ganja o el licor fue la causa, y que otras causas no produjeron la enfermedad.

Pregunta 53.—El hombre estaba loco cuando mató a su amigo.

  1. Evidencia de Kamini Kumar Onanpra, Kayastha, bengalí, abogado, Silchar.

  2. He conocido personas que son fumadores confirmados tanto en los distritos de Sylhet como en los de Cachar. 2. Sí. (1) Siddhi y bhang, (2) Charas (pero no se usa en esta parte del país), (3) Ganja: (a) echipti ganja (plana); (b) got ganja (redonda); (c) chur (quebrada). 3. Se me ha informado que crece espontáneamente en partes de Sylhet y también en Casiar del Norte.

  3. No soy competente para responder a esta pregunta. 6. Se me ha dicho que está dispersa.

  4. Ninguna. 12. No.

  5. Se me dice que el bhang se prepara en algunas partes de Sylhet.

  6. No tengo información respecto al charas, que, se me informa, no se usa en Sylhet y Cachar. La ganja se usa generalmente para fumar.

  7. La ganja es usada generalmente por el bajo orden de los hindúes; no es usada por los mahometanos, excepto en algunos raros casos. Un gran número (es difícil obtener cifras correctas, pero puede estimarse en más del 60 por ciento) de las clases trabajadoras la usa, y los sanyasis, ramayats y coolies de jardín, y también los cipayos hindúes.

  8. No.

  9. Generalmente las gentes de las Provincias del Noroeste y también las clases bajas de hindúes beben bhang y también la comen.

  10. El uso de la ganja va en aumento. Aunque las personas conocidas como bhadralog, es decir, caballeros campesinos de las clases medias, no acuden ahora a lo que puede llamarse puestos de fumado, como algunos solían hacer antiguamente, los órdenes bajos en conjunto usan la droga. No creo que sea menos del 75 por ciento de las gentes de las clases trabajadoras.

  11. Los pondría como sigue:—

(a) 45.

(b) 30.

(c) 20.

(d) 5.

  1. (1) Las clases trabajadoras, especialmente pescadores y barqueros; (2) coolies del interior; (3) bebedores empedernidos; (4) ramayats y sanyasis; (5) las prostitutas son los principales consumidores.

Entre éstos, una gran proporción de (1) y (2) son consumidores moderados (tanto habituales como ocasionales). Los bebedores empedernidos y las prostitutas son consumidores excesivos (tanto habituales como ocasionales). Los ramayats y sanyasis son consumidores excesivos (habituales). En el caso de los consumidores moderados, no se produce ningún cambio perceptible en la vida. En el caso de los consumidores excesivos, se vuelven menos ahorrativos, se preocupan más por la droga que por cualquier otra cosa; pierden el poder de dominio propio, y se esclavizan cada vez más a la droga, y no atenderían a nada cuando tienen su anhelo de la droga a menos que la obtengan, y viceversa.

Dándoles algo de ganja, se les puede hacer hacer cualquier trabajo que no harían por amor ni por dinero. Se vuelven indolentes y también excitables.

  1. Es difícil hallar la cantidad consumida por cada hombre en promedio, ya que suelen fumar en compañía. Hablando en términos aproximados—

(a) Los consumidores moderados habituales toman por término medio de dos a tres chillums por dosis, costando de una anna a una y media.

(b) Los consumidores excesivos toman de cuatro a ocho dosis, costando de dos a cuatro annas.

  1. Ordinariamente una pequeña porción de ganja se mezcla con la ganja al prepararla para fumar.

Dhatura es añadida por los consumidores excesivos confirmados, siendo el objeto aumentar la fuerza. No tengo información sobre la massala de bhang.

  1. La ganja rara vez es fumada por una sola persona. Se fuma en compañía. No está confinada al sexo masculino, pero las mujeres que la usan son generalmente prostitutas, que por desgracia se multiplican, y los niños también se aficionan a ella.

  2. Sí, se forma muy fácilmente. No creo que sea difícil dejarlo, excepto en el caso de los consumidores habituales. Dependería de las circunstancias, pero generalmente la tendencia al uso excesivo no es grande.

Existe el deshonroso «Trinath's seva», y el «Binlokh pit's sinni» (es decir, el servicio del santo de tres ojos), el último nombre aludiendo a un origen mahometano, aunque

de las averiguaciones. Los musulmanes no tienen nada que ver con ello en la actualidad. En la práctica ha llegado a considerarse un manto para encubrir el carácter dudoso del hábito bajo la sanción de lo que pasa (como cualquier cosa puede pasar por religión en este país) por religión. Sería ridículo considerarlo como un culto religioso. Un número de hombres de las clases bajas se reúne de noche y tiene canciones vulgares y algún tosco refrigerio, y luego fuma ganja (la regla es un pice de ganja, un pice de dulces y nuez de betel, y un pice de aceite para el alumbrado, que, sumado, hace tres tokhs del santo). Luego los presentes fuman ganja: cada uno debe dar una calada. En el caso de los principiantes, es nominal. Pero con toda certeza esta costumbre constituye el campo de entrenamiento de los principiantes.

En el caso de los fumadores confirmados, el uso de la droga en esta costumbre es excesivo, pero en general el uso es moderado en relación con la costumbre.

  1. Se tiene por deshonroso; fumador de ganja es un término de severo reproche. Llamar a uno por este nombre puede, y a menudo lo hace, llevar a una alteración de la paz. Esta condena de la droga por la opinión social se debe sin duda a los efectos de la droga tal como se ven en la vida y las costumbres de los consumidores. No tengo conocimiento de tal costumbre de adorar esta planta.

  2. No creo que fuera una privación grave para ninguna clase de consumidores, excepto, quizá, para los ramayats y sanyasis. Aparentemente no causará ninguna inconveniencia grave a los consumidores ocasionales. En el caso de los consumidores habituales también he conocido personas a las que se ha hecho abandonar el hábito sin gran dificultad, ni la privación ha causado en ningún caso perjuicio a la salud, excepto quizá una ligera pérdida de apetito al principio.

  3. Sí. No creo que pudiera usarse ilícitamente si se adoptan medidas adecuadas. No, no creo que la prohibición causara descontento, mucho menos peligro político. Solo deseo guardarme de que se me suponga negar la posibilidad o incluso la probabilidad de descontento entre los ramayats y sanyasis. Sería deseable obtener información correcta sobre este punto.

La prohibición puede ir seguida en pequeño grado

| del recurso al alcohol.

No es habitual, pero en algunos casos,

|

  1. Sí, el alcohol se tiene por más respetable. 40. He oído que el bhang se usa en algunos pocos casos de disentería. 41. La ganja es considerada por las clases trabajadoras —(a) para mejorar el apetito; (2) para dar resistencia bajo severo esfuerzo o exposición o para aliviar la fatiga; (c) para conjurar el reumatismo. Se usa también en la indigestión, el bazo y la hinchazón del | cuerpo.

«Las clases trabajadoras y la gente del interior la usan para estos fines.

  1. No es inocua. El fumar ganja produce

| disentería y tos, y también causa emaciación.

  1. Son inofensivos en el sentido de que no molestan a nadie a menos que se les provoque. Pero una ligera provocación basta para excitarlos.

  2. Los fumadores habituales de ganja no sienten ninguna inconveniencia después de fumar. Comen más alimento después de tomar ganja que en otras ocasiones.

Se sienten refrescados al cabo de un tiempo, y es este sentimiento de refresco el que los induce a tomar la droga de nuevo. No intoxica al consumidor habitual, es decir, al de uso moderado.

  1. Sí, deteriora la constitución en general.

Causa disentería y bronquitis. Induce a la pereza.

  1. Los efectos son más visibles en este caso.

Se ha sabido que la locura resulta del fumar ganja.

47 y 48. Los hijos de los fumadores de ganja suelen entregarse a la droga. Si por herencia o no, no he podido averiguarlo.

  1. No he podido averiguar si las prostitutas usan ganja como afrodisíaco, pero la usan. Me dicen que se supone que el bhang produce impotencia.

51 y 52. No he podido reunir información fidedigna respecto a esto, pero encuentro en el Informe de Rentas Internas de la Provincia para el año 1882-83, en la página 21: «Debe haber 1.958, digamos 2.000, o sea el 7 por ciento de la población, o 7 personas de cada 1.000, que consumen la droga. Las estadísticas de la cárcel muestran que 15 de 182 personas la usan, es decir, 114 por mil»; de lo cual se desprende que los fumadores de ganja proporcionan una gran proporción de criminales.

  1. Hasta donde sé, sí; ningún caso de tal.

  2. No (hasta donde sé).

  3. He leído de casos en que el bhang se usa así.

58 y 59. El impuesto puede aumentarse aún más. 60 y 61. No es necesario responder.

  1. Hasta donde sé, el bhang no se cultiva en ninguna parte.

63, 64 y 65. No he estudiado esta cuestión. | |

  1. No, no es necesario que haya tasas diferentes.

  2. No.

  3. No estoy enterado.

  4. En lo más mínimo. Ciertamente es deseable que se considere la opinión pública local.

  5. No estoy enterado.

He oído

  1. Evidencia de GancapHaR SormaH, brahmán, abogado, Jorhat.

  2. Soy residente permanente de Assam, de profesión abogado.

  3. Sí.

  4. El cáñamo no se cultiva en Assam. Su cultivo está prohibido por el Gobierno.

  5. El cáñamo se llama mohini Shang y el cáñamo silvestre se llama jungly bhang. Son bastante diferentes entre sí.

  6. La planta silvestre es una planta anual que crece espontáneamente en la estación de las lluvias en terrenos de nivel más alto que los arrozales.

  7. Dispersa. 7, 8 y 9. No. 12. No.

  8. El cultivo de la ganja está restringido a toda la provincia de Assam.

  9. No.

  10. En estas provincias generalmente se usa la ganja, y muy ocasionalmente el charas, solo para fumar.

  11. Las clases bajas fuman ganja generalmente. Pueden estimarse en cerca del diez por ciento de la población masculina. También pueden verse personas de clase alta entregarse a esta droga, pero la proporción es muy pequeña. El uso del charas es muy raro, y los casos excepcionales están casi confinados a la gente del interior. Estas observaciones son aplicables a toda la provincia.

  12. Generalmente se encuentra que se usa la ganja plana para fumar. Se prefiere la chur ganja para fumar.

  13. Se usa principalmente el charas extranjero. Se importa del interior.

  14. El bhang nunca se usa para fumar.

  15. (a) Una pequeña proporción de las clases altas y bajas de la gente se encuentra que come bhang en el momento de Sivratri en todo Assam.

(b) Una pequeña proporción de las clases altas y bajas de la gente bebe en toda la provincia.

  1. El uso de ganja y bhang va en aumento. La apatía general por el uso de la droga del opio y la relativa baratura de estas drogas, acompañada del aumento del número de hats en medio de las aldeas donde estas drogas se exponen para la venta, son las causas principales de que el uso de estas drogas vaya en aumento.

  2. (a) Los consumidores habituales moderados pueden estimarse en un 60 por ciento.

(2) Los consumidores habituales excesivos pueden estimarse en un 50 por ciento.

(c) Los consumidores ocasionales moderados, un 10 por ciento.

(d) Los consumidores ocasionales excesivos, un 10 por ciento.

  1. (a) Los consumidores habituales moderados se toman principalmente de las clases bajas de la gente que trabaja duro y que tiene que soportar las inclemencias del tiempo.

(b) Los consumidores habituales excesivos están confinados principalmente a los fakires, vagabundos y estudiantes echados a perder de las clases alta y media de la gente.

(c) y (d) Ambas clases de consumidores ocasionales se ven en todas las clases de la gente.

Las circunstancias en cada uno de estos casos que principalmente conducen a estas prácticas son la asociación con otros consumidores.

  1. (a) La ración media es de un quinto de tola y el costo es de cinco pice.

(b) La ración media es de tres cuartos de tola y el costo es de cuatro annas y media.

  1. (a) La hoja de tabaco se mezcla ordinariamente con la ganja para endulzarla al gusto.

El azúcar y la leche se mezclan con el bhang tanto para endulzar su sabor como para realzar sus efectos de intoxicación.

(b) La dhatura se mezcla excepcionalmente con la ganja, principalmente para realzar sus efectos intoxicantes.

Las especias, como el clavo, etc., se mezclan excepcionalmente con el bhang para que su intoxicación sea aún más realzada y duradera.

El bhang massala es desconocido.

  1. En su mayor parte el consumo de estas drogas se practica en compañía. Está confinado principalmente al sexo masculino. No puede fijarse particularmente ninguna época de la vida después de los 12 años de edad. Los niños (como los estudiantes echados a perder) son los consumidores generales de la droga ganja.

  2. El hábito se forma muy fácilmente. Es difícil romperlo; pero no tan difícil como el hábito del opio. La tendencia en el caso de todas estas drogas es que el hábito moderado se desarrolle hasta hacerse excesivo.

  3. Entre los hindúes el consumo de estas drogas es esencialmente necesario para la solemnización de la fiesta de Sivratri. Sin alguna especie de preparación de estas drogas no puede adorarse al dios Siva en esta ocasión. Entre los mahometanos, aunque el consumo de estas drogas está restringido por la religión, se ve el uso de la ganja en el momento de la circuncisión en lugar del cloroformo. En ambos casos aludidos arriba el uso de estas drogas se considera esencial. Es excesivo. No es probable que lleve a la formación del hábito.

  4. El consumo de cada una de estas drogas se mira generalmente con odio. Entre los hindúes la opinión pública está en contra en los círculos ilustrados desde el punto de vista social, y entre los mahometanos la opinión pública está en contra de la práctica tanto desde el punto de vista social como religioso. El uso de este narcótico está generalmente en descrédito por las siguientes razones, a saber: (1) hace enfermizo al consumidor; (2) no produce ningún bien; (3) vacía el bolsillo; (4) desperdicia el tiempo; (5) hace a uno insensible mientras está bajo la influencia de la droga y le hace olvidarse de sus deberes; (6) fomenta hábitos coléricos; (7) lleva a muchos a la locura, etc. Nunca se ve en esta provincia ningún culto a la planta del cáñamo.

  5. Puede ser una privación grave para los consumidores habituales, especialmente para los consumidores habituales excesivos, renunciar al consumo de la droga que usan, pero nunca resultará fatal.

En el caso de los consumidores habituales excesivos, el número de los que sufren una privación grave en caso de renunciar al consumo de la droga no será menor de la mitad del total, y en el caso de los consumidores habituales moderados será de alrededor de un cuarto.

  1. La prohibición del uso del charas es enteramente factible; pero no lo es con la ganja y el bhang.

Habrá algunos casos de consumo ilícito de estas dos últimas drogas. La prohibición puede hacerse cumplir mediante castigos ejemplares. | La prohibición ocasionará, sin duda, grave descontento entre los consumidores habituales. Tal descontento nunca llegará a constituir un peligro político en esta provincia. La prohibición irá seguida del recurso a estimulantes alcohólicos y otras drogas solo en casos aislados.

  1. No hay razón para pensar que el alcohol esté siendo ahora sustituido por ninguna de estas drogas, aunque lo contrario puede ser un hecho debido a la baratura de la ganja.

  2. Los efectos del charas son lentos en actuar sobre el sistema, pero sus efectos son duraderos, mientras que los de la ganja y el bhang son rápidos como estimulantes pero momentáneos. Esto lo sé por el informe de los consumidores.

  3. Desconocido.

  4. Fumar es algo menos perjudicial que comer o beber; porque los efectos de fumar son menos duraderos que los de comer o beber.

  5. Las semillas de ganja y bhang son usadas como medicinas por la Escuela Ayurvédica de Médicos Nativos. Se ve especialmente que el bhang se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  6. El uso moderado de gunjah y bhang puede ser beneficioso en sus efectos solamente en los casos siguientes:

(a) Como digestivo, después de los 50 años de edad, el bhang puede ser beneficioso cuando se clarifica;

(b) la gunjah puede ser beneficiosa después de los 40 años para dar resistencia bajo esfuerzo severo o exposición, o para aliviar la fatiga.

Las personas de hábitos sedentarios o menos laboriosos usan la droga para los propósitos indicados en (a), y esto se limita principalmente a las clases altas del pueblo, pero la proporción, sin embargo, es pequeña.

Las personas laboriosas, como carreteros, peones de los tribunales de justicia, sepoys, etc., usan la droga para los propósitos indicados en (b). Me refiero al uso habitual moderado.

  1. Excepto en los casos referidos en (41), incluso el uso moderado de estas drogas no es beneficioso, y aun entonces no es inocuo.

Desde el punto de vista físico, sobrecalienta el sistema y con ello impurifica la sangre.

  1. Incluso los consumidores moderados no siempre son inofensivos para sus vecinos.

  2. El efecto inmediato del uso moderado de cualquiera de estas drogas en el consumidor habitual es hacerle un poco achispado. Le resulta refrescante. Produce una pequeña intoxicación. No calma el hambre. Crea apetito. Los efectos duran veinticuatro horas. Los efectos inmediatos secundarios son crear digestión, etc. La falta de gratificación subsiguiente produce inquietud, que en algunos casos conduce a trastornos del estómago y también al anhelo de la droga.

  3. (a) Sí; lo hace.

(b) Deteriora la constitución por absorción de sangre.

(c) Perjudica la digestión y causa pérdida de apetito.

(d) Causa disentería, bronquitis y asma.

(e) Deteriora el sentido moral e induce a la pereza, especialmente en el caso de consumidores ocasionales.

(f) Embota el intelecto y produce insania. Produce insania permanente.

  1. Ni el uso habitual moderado ni el uso habitual excesivo parecen ser un hábito hereditario. Los hijos del consumidor moderado se ven afectados al menos por la herencia del hábito colérico.

  2. Los hijos del consumidor excesivo se ven afectados considerablemente en su constitución física y mental.

49 y 50. El uso moderado de cualquiera de estas drogas nunca se practica como afrodisíaco, excepto por prostitutas, chowkidars nocturnos, etc.

El uso del cáñamo tiende a producir impotencia.

  1. Los consumidores habituales moderados no suelen verse como malos caracteres. El uso moderado no ha tenido conexión alguna con el crimen en general ni con crímenes de carácter especial alguno.

  2. Cerca de un tercio de los malos caracteres son consumidores habituales excesivos. La mayoría de los ladrones de poca monta son consumidores habituales excesivos.

  3. La indulgencia excesiva en estas drogas (exceptuado el bhang) incita ocasionalmente a crímenes violentos no premeditados. Hay casos en que ha conducido a frenesí homicida.

  4. No creo que lo hagan.

  5. Sí, lo hacen ocasionalmente. Este fármaco puede inducir un completo embotamiento, con o sin mezcla.

  6. (a) Los efectos del cáñamo usado con moderación se modifican por la mezcla de hoja de tabaco; y (b) los efectos del cáñamo usado en exceso se modifican por la mezcla de dhatura y cosas dulces. La mezcla de dhatura para consumo personal la practican especialmente los fakires, y para administrarla a otros, los criminales.

  7. Nunca he sabido que se coma o beba charas. La gunjah se come o se bebe a veces. Cuando la gunjah se usa de tal manera, sus efectos son más severos que el bhang o el sidhee.

  8. La administración del impuesto especial es susceptible de considerable mejora.

  9. Es susceptible de mejora prohibiendo la venta de estas drogas a los muchachos jóvenes, cuyos perjuicios ya se han expresado.

  10. La gunjah no se produce en mi provincia. 61. No se produce charas en mi provincia. 63 y 64. No sé.

  11. En mi opinión, la tributación de estas drogas debería aumentarse para que los consumidores no se vean alentados.

  12. Debería haber tasas diferentes según su demanda.

  13. El método actual no es objetable.

  14. En todas las casas o tiendas con licencia para la venta de estas drogas, estas drogas se consumen en el local. En mi opinión, este sistema es pernicioso.

  15. Antes de abrir una tienda en cualquier localidad, no se consideran ni se consultan los deseos del pueblo. Las tiendas se abren según la demanda. La opinión pública local debería consultarse cuando se espera que sea inteligente.

  16. No habiendo Estados nativos en las cercanías de esta provincia, no hay importación ni contrabando de drogas de cáñamo procedentes de esta fuente. Se sospecha la importación de estas drogas desde más allá de las líneas interiores, de las tribus de las colinas, por las tribus salvajes que residen en territorios británicos, como los miris y los deories.

  17. Evidencia del Revdo. J. P. Jones, misionero, Sylhet.

  18. Solo por mezclarme con los nativos durante más de seis años y entrar en contacto con muchos que toman gunjah.

  19. Solo el bhang y la gunjah están en uso común en esta vecindad. Muy raramente se usa charas. Por lo que sé, las definiciones anteriores describen las plantas de esta vecindad.

  20. No que yo sepa. 14. No que yo sepa.

  21. La gunjah se usa para fumar solamente en este distrito, excepto cuando se mezcla con otras cosas, en cuyo caso a veces se come.

  22. Cerca del 25 por ciento usa gunjah. Principalmente entre las clases bajas.

  23. El bhang solo se usa ocasionalmente en fiestas, etc., y entonces lo toman principalmente en bebida.

  24. Creo que el uso de la gunjah va en aumento. Esta es la opinión de la gente en general. Hace algunos años la gente se avergonzaba de tomarla, pero ahora la gente la toma abiertamente. 26. Solo de gunjah: (a) Alrededor del 15 al 18 por ciento. (b) Alrededor de 2 por mil.

(c) Alrededor del 7 al 10 por ciento. (d) Alrededor del 1 o 2 por ciento.

  1. Los coolies de los jardines de té son consumidores habituales u ocasionales moderados. Donde los hombres trabajan en gran número juntos, todos se vuelven más o menos consumidores de gunjah. Las prostitutas generalmente toman gunjah. El hábito de tomar gunjah se forma por asociación con otros que la toman. En un gran bungalow que estamos construyendo, casi todos los obreros toman gunjah, y forman el hábito porque uno o dos traen gunjah consigo y otros se unen a fumar.

  2. (a) De una a dos annas. (b) De seis a ocho annas.

  3. La dhatura se usa a veces. Se cree que la gunjah cura ciertas clases de enfermedades de la piel.

  4. La gunjah es usada por la generalidad de los hombres cuando están en su trabajo, y les es indiferente estar solos o en compañía. El bhang (o una preparación de bhang) se usa principalmente en compañía. Muy raramente los niños se aficionan a la gunjah.

  5. Es fácil formar el hábito de consumir estas drogas, y difícil abandonar el hábito. Quienes tienen trabajo ligero o están relativamente ociosos pronto se convierten en consumidores excesivos.

  6. Las personas respetables miran con desprecio a los consumidores de gunjah, pero el hábito es tan común entre las clases trabajadoras que no consideran de ningún modo una desgracia tomarla.

  7. Las personas que la toman ciertamente considerarían una privación renunciar a ella. La gente en general se alegraría de que se aboliera por completo.

Invitado a asistir a una sesión de la Comisión para examen oral, pero no se presentó.

  1. No puedo decir si sería factible o no prohibir el uso de la gunjah. Ciertamente ocasionaría gran descontento entre los consumidores, pero no equivaldría a ningún peligro político.

  2. No creo que el alcohol esté siendo sustituido de ningún modo por la gunjah en esta vecindad.

  3. (a) De ningún modo, creo.

(b) Sí, hace esto. Los hombres a menudo trabajan bien cuando toman gunjah; por ejemplo, he oído de hombres que dan unos pocos pice para comprar gunjah para barqueros y otros, cuando requieren de ellos un poco de trabajo extra.

Quienes son consumidores habituales moderados y quienes son consumidores ocasionales la toman como se describe en (b).

  1. Quienes trabajan no se ven perjudicados, por lo que he visto; pero quienes fuman gunjah y están ociosos sufren grandemente por sus efectos.

(c) No creo que actúe de este modo; debe ser más perjudicial.

  1. Cuando toman gunjah y trabajan son bastante inofensivos, pero quienes están ociosos a menudo se vuelven muy ofensivos.

  2. Ciertamente da una sensación de placer al consumidor y calma el hambre. Nunca he oído que cree apetito, pero con el tiempo crea un anhelo de la droga misma.

  3. (a) Creo que sí: física, mental y moralmente. (b) Sí. Lo creo.

(e) Sí, los consumidores habituales se vuelven más perezosos cada año, y por regla general son dados a la inmoralidad.

(f) He conocido varios casos de insania derivados de ella. Algunos tienen un acceso de insania temporal cada vez que toman gunjah; otros quedan permanentemente insanos por ella.

(g) Los casos que he conocido no podían haber tenido ninguna ansiedad mental; fue únicamente por fumar gunjah. Pues a veces mejoraban y volvían a enloquecer al tomar gunjah.

  1. Es difícil definir el uso moderado y el excesivo en la gunjah, pues algunos que consumen una gran cantidad diariamente no sufren aparentemente por su uso; otros que consumen una cantidad muy pequeña se ven inmediatamente afectados por ella.

  2. No puedo decirlo.

  3. Sí, las prostitutas la usan así. Creo que varios consumidores de gunjah que conozco no tienen hijos, de lo que deduzco que produce impotencia.

  4. No puedo decirlo.

  5. Sí, he conocido casos en que los hombres se vuelven peligrosos cuando han tomado gunjah.

  6. No puedo decirlo.

  7. Solo sé que la dhatura y la gunjah se mezclan con fines medicinales.

  8. Tengo gran objeción a que se abran tiendas donde se pueda fumar gunjah en el local. Debe ser una gran tentación para los hombres pasar el tiempo ociosamente allí. Si se vende, no debería consumirse en el local.

  9. Sí, y creo que todas deberían abolirse.

  10. No creo que se consulten en absoluto los deseos de la gente, y si se hiciera, nunca se abriría ninguna tienda.

  11. Evidencia de Hariprasad Agarwala, comerciante, Tezpur.

  12. Siendo nativo del país y comerciante, con extensos negocios en los distritos de Darrang y Lakhimpur, tengo toda oportunidad de conocer el hábito de la gente, por lo que sé algo sobre el cáñamo y las drogas que usan.

  13. Sí, estas definiciones pueden aceptarse. En nuestra parte del país tenemos dos especies de cáñamo, a saber, jangli bhang (bhang silvestre) y mohini (encantador) bhang. El primero crece silvestre, y el segundo solía cultivarse, aunque raramente. El cultivo de este último ha sido prohibido por el Gobierno, y la gunjah de Bengala se importa al país.

  14. La planta de cáñamo crece espontáneamente en abundancia en el distrito de Darrang.

  15. Se llaman jungli bhang.

  16. En el estado actual del clima de Assam se necesita una tierra algo elevada para su crecimiento.

  17. Tanto densas como dispersas.

  18. No hay cultivo en el distrito de Darrang.

  19. No hay cultivo.

  20. No puedo decirlo.

  21. No hay tales cultivadores.

  22. No puedo decirlo.

  23. No.

  24. No.

  25. Sí, solo bhang con fines medicinales, y en el distrito de Darrang en medida limitada.

  26. Las plantas silvestres se secan al sol y se usan para fumar y beber; en el caso de fumar, el cáñamo se mezcla con tabaco y luego se fuma; y en el caso de beber, se pulveriza y se mezcla con azúcar y leche, o agua, y luego se bebe. Algunos kabirajes mezclan bhang purificado con otros artículos y preparan bolas llamadas modal, y las usan con fines medicinales.

  27. Se prepara en las casas a partir de plantas cultivadas dondequiera que crezcan.

  28. Por lo general, todas las clases hacen las preparaciones antedichas, con excepción de la llamada modak.

  29. No, siempre que se conserve en lugar seco.

  30. El ganja se usa para beber tanto como para fumar. El charas no se usa en nuestro distrito (Darrang).

  31. Clases bajas, especialmente los doms (pescadores), los coolíes de las plantaciones de té y los cultivadores. No hay localidades particulares.

  32. Llano.

  33. No se usa, según se ha dicho.

  34. Sí, los cultivadores y los doms (pescadores), y no en gran medida.

  35. No más del cinco por ciento de la clase baja fuma, y el beber es muy raro.

  36. No hay aumento ni disminución apreciables. No pueden asignarse razones particulares. Pero en el caso del ganja la tendencia es al aumento, porque se prefiere al bhang para facilitar el trabajo, y es un preservativo contra el frío. El charas no se usa.

  37. La proporción no puede averiguarse con exactitud.

  38. Lo usan principalmente las clases bajas para facilitarse la protección contra el frío; no se usa por lujo.

  39. No puede averiguarse con exactitud.

  40. Los coolíes de las plantaciones de té mezclan a veces semillas de dhatura en pequeñas cantidades con ganja o bhang para aumentar la intoxicación. También se mezcla tabaco para aumentar la cantidad.

Sí, el bhang massala se prepara con los siguientes ingredientes, a saber: semilla de adormidera, pimienta negra, mauree, pepino seco, pétalos secos de rosa, castaña. La mayor parte de estos pueden obtenerse en el bazar local.

  1. Por lo general se usan tanto el fumar como el beber en compañía, y ocasionalmente en soledad.

Está confinado al sexo masculino, sin época fija de la vida. Los niños no lo usan.

  1. El hábito se forma por lo general y fácilmente por la compañía, y no es muy difícil de abandonar.

La tendencia es al aumento.

  1. No es costumbre social. Pero religiosamente, entre los hindúes, el ganja se ofrece en forma de culto a Mahadeva en figura de ladus o bolas, y se fuma en el Sivaratri una vez al año. La costumbre no parece ser esencial. Por lo general es templado. Puede conducir a la formación de hábitos.

  2. Generalmente se tiene por malo. No hay opinión pública de ninguna clase. El uso está por lo general en descrédito. Atribuyo esto a los efectos nocivos de la droga. La planta del cáñamo no es objeto de culto.

  3. Los coolíes de las plantaciones de té y los doms sentirían seriamente la falta de la droga, pues la consideran útil para ellos. No puede indicarse el número probable de esta clase.

  4. La prohibición es factible. Los consumidores estarán descontentos por algún tiempo; pero no hay peligro político. La prohibición puede ser seguida del estimulante alcohólico o del opio.

  5. No, porque las bebidas alcohólicas son valiosas y no pueden obtenerse fácilmente.

  6. No puedo decirlo, pues el charas no se usa.

  7. No puedo decirlo, pues solo tenemos ganja llano.

  8. El fumar es más perjudicial, porque afecta fácilmente al cerebro.

  9. La preparación llamada modak la prescriben los kabirajes nativos. El bhang se usa en el tratamiento de enfermedades del ganado.

  10. (a) Activo.

(b) El fumar da resistencia bajo esfuerzo severo o exposición, y alivia la fatiga.

(c) No.

(d) No.

Los brahmanes, los kayasthas y otras clases lo usan para los fines antedichos. No puedo decir la proporción.

Aludo a los consumidores habituales moderados así como a los consumidores ocasionales moderados.

  1. Aun el uso moderado no es inocuo, porque la tendencia es al aumento.

  2. Sí.

  3. Se siente mejor. Produce intoxicación. Crea apetito. No puedo decir cuánto dura el efecto; depende de la constitución y del hábito de cada uno.

Los efectos posteriores son debilidad. La falta de gratificación subsiguiente produce anhelo e inquietud.

  1. La constitución se deteriora. Con el tiempo se deteriora la digestión. El fumar causa disentería, bronquitis y asma. Deteriora el sentido moral e induce a la pereza. No produce locura.

  2. El uso excesivo habitual deteriora la constitución, perjudica la digestión, causa disentería, etc., etc., deteriora el sentido moral e induce con el tiempo a la pereza. A veces embota el intelecto y a veces produce locura. Las personas que sufren de ansiedad mental y de enfermedad cerebral caen fácilmente víctimas.

47 y 48. No.

49 y 50. Sí. No lo usan las prostitutas.

Usado como afrodisíaco es más perjudicial. Produce impotencia a los usuarios excesivos por lo general, y a veces a los usuarios moderados.

  1. Proporción no muy grande. Proporción desconocida.

  2. En medida limitada.

  3. Puede incitar a crímenes no premeditados. No conozco ningún caso especial.

  4. No lo sé.

  5. Solo he oído de tales casos. Si se da en cantidad excesiva, puede inducir al estupor.

  6. La mezcla a veces modera y a veces aumenta la intoxicación, según la cantidad y calidad de los ingredientes. A veces los sanyasis mezclan semillas de dhatura.

  7. Nada sé del charas. No tengo experiencia en este asunto.

  8. Es susceptible de mejora.

  9. Reducir el número de tiendas y aumentar el impuesto.

  10. No se cultiva ganja en mi distrito (Darrang).

  11. No se produce charas en Darrang.

  12. El cultivo ya está prohibido en Darrang.

63 y 64. Ninguna objeción.

  1. El impuesto debería aumentarse en cada clase.

  2. Es necesario que se aumente según la calidad de las drogas.

  3. Tengo objeciones, pues soy de opinión que el uso debería abolirse gradualmente.

  4. Probablemente se considera.

  5. No puedo decirlo.

  6. Declaración de Duvi CuaRan Barva, kayastha, abogado, Jorhat.

  7. Soy residente permanente de Assam, abogado de profesión. Trato con numerosas personas, y como secretario de la Jorhat Sarbajanik Sabha estoy en contacto con grandes clases de gente.

Nota.—Las respuestas de este testigo, de la 2 a la 70, son exactamente las mismas que las de Gangadhar Sorma (núm. 42) y no se reimprimen.

  • Invitado a asistir a una sesión de la Comisión para examen oral, pero no compareció.
  1. Declaración de LaxksMIkanta Barxacart, brahma, secretario de la Tezpur Raiyats' Association, Tezpur, Darrang.

  2. Soy habitante de este distrito. He tenido amplias oportunidades de visitar diferentes lugares de este distrito, y con frecuencia he tratado con personas adictas a estos narcóticos.

  3. Definición del bhang.—El cáñamo en estado silvestre se llama bhang. El charas no se usa aquí. El ganja no se prepara aquí. El ganja se vende aquí en tres formas diferentes —llano, redondo y chur—; pero no puedo decir cómo se preparan; siempre se importan de Bengala, estando prohibidos por ley el cultivo y la preparación.

El cáñamo silvestre conocido con el nombre de bhang, ya sea en forma redonda, llana o chur, se conoce con el nombre de mohini-bhang o ganja en este distrito.

  1. En casi todas las aldeas de este distrito la planta del cáñamo crece espontáneamente.

  2. Toda planta de cáñamo que crece espontáneamente se llama bhang.

  3. En mi opinión la planta crece en suelo húmedo.

  4. El crecimiento del cáñamo silvestre es por lo general denso.

  5. No.

  6. No.

  7. El charas no se usa en este distrito, quizá porque no se consigue aquí. El ganja lo usan solo para fumar los assameses, pero los hombres del interior y los coolíes de las plantaciones de té usan el ganja para fumar y ocasionalmente para beber.

  8. Los doms (pescadores assameses) y los haries, los coolíes de las plantaciones y los hombres del interior son especialmente adictos al ganja. Los doms y los haries pueden ser el 40 por ciento, los hombres del interior el 60 por ciento y los coolíes de las plantaciones el 25 por ciento. Los porcentajes se calculan sobre los varones, pues las mujeres nunca usan ganja. En casi todas las aldeas se usa ganja.

  9. Aquí se usan tres formas de ganja. Las formas llana y redonda se prefieren por igual; el chur se toma a falta de las formas llana y redonda.

  10. El bhang no se usa para fumar aquí.

  11. Los nativos de este distrito no comen bhang, pero a veces lo beben.

  12. El uso del ganja va en aumento en este distrito.

  13. (a) 80 por ciento de los consumidores.

(b) 15 por ciento de los consumidores.

(c) 5 por ciento de los consumidores.

(d) Ninguno.

  1. Los porcentajes dados en respuesta a la pregunta 26 se han calculado sobre todas las clases mencionadas en respuesta a la pregunta núm. 20, siendo la proporción casi igual en todas estas clases. En mi opinión el ganja se fuma solo por placer, pero una vez que se ha contraído el hábito, se vuelve costumbre.

  2. El ganja se vende aquí a ocho annas la tola. La ración de los consumidores habituales moderados es de un cuarto de tola al día, y el costo es de dos annas al día. La ración de los consumidores excesivos es de una tola al día, y el costo es de ocho annas al día.

  3. (a) Ordinariamente se mezcla hoja de tabaco con ganja, (b) pero en muy raras ocasiones se mezclan semillas de dhatura con ganja. La hoja de tabaco se mezcla para endulzar; y las semillas de dhatura se mezclan para aumentar la fuerza del ganja. No conozco ningún bhang massala en uso en este distrito.

  4. El 95 por ciento de los consumidores fuma ganja en compañía. Está confinado al sexo masculino, pero no a ninguna época de la vida. Se practica desde los 16 años en adelante.

  5. El hábito de fumar ganja se forma fácilmente. Por lo que alcanza mi experiencia, el hábito puede sacudirse fácilmente, pero los fumadores no están dispuestos a abandonarlo. Sí, hay tendencia a desarrollarse hacia el exceso, pero aquí intervienen las dificultades pecuniarias y ponen un freno al consumo.

  6. No conozco tal costumbre, pero en las fiestas de Sivaratri se mezcla ganja con dulces en mínima cantidad, lo cual es esencial. A falta de ganja se mezcla a veces bhang silvestre.

Es siempre muy templado. No es probable que conduzca a la formación del hábito, ni es en modo alguno perjudicial.

  1. El consumo de ganja se mira con odio. A los fumadores de ganja se los trata por lo general con desprecio; se los tiene por indignos de confianza. Los fumadores de ganja no son fieles a su palabra; son una fuente de molestia para los vecinos; no atienden a sus trabajos; estas son las razones por las que generalmente se los odia.

  2. No tengo experiencia propia.

  3. Si no se importa ganja, y si no se permite el cultivo, entonces creo que los assameses abandonarían el fumar, y no encontrarían manera de consumirlo ilícitamente. No creo que haya mucho descontento en caso de prohibición, y no hay el menor temor de peligro político. Como el uso del alcohol se mira aquí con mucho mayor desprecio, y las personas adictas a él son expulsadas de la casta, no es probable que, en caso de prohibición, los fumadores de ganja recurran a los estimulantes alcohólicos, pero algunos pocos pueden recurrir al opio.

  4. Los nativos de este distrito no sustituyen el alcohol por el ganja.

  5. El bhang silvestre se usaba en el tratamiento de la enfermedad del ganado, pero debido a la estricta vigilancia del Gobierno respecto del bhang silvestre, no puede usarse ni siquiera en tal tratamiento.

  6. El fumar ganja es siempre perjudicial; afecta al cerebro y al temperamento.

  7. Los consumidores moderados no son ni siquiera inofensivos para sus vecinos.

  8. No tengo experiencia.

  9. Los fumadores de ganja son por lo general débiles de físico. La potencia mental también se ve afectada por ello; la moralidad también se deprava. Me dicen que al principio el uso de ganja aumenta el apetito, pero después lo disminuye. Sí; deteriora el sentido moral e induce a la pereza y a hábitos de inmoralidad, y embota el intelecto.

  10. El fumar excesivo produce locura. Conozco un caso en que un hombre de este distrito, habiéndose entregado al consumo excesivo de ganja, se volvió loco; sobrevivió a la locura siete años, durante los últimos cuatro de los cuales estuvo en el manicomio, y murió de disentería antes de recuperarse.

  11. La entrega excesiva al fumar ganja incita a crímenes no premeditados, como la agresión y el homicidio.

  12. Cuanto me es conocido ha sido respondido en la pregunta 29.

  13. Por lo que sé, el actual sistema de administración del impuesto respecto del cáñamo funciona bien, y no requiere mayor mejora.

  14. No se produce ganja en esta provincia.

  15. No se produce charas en esta provincia.

  16. No hay cultivo de la planta del cáñamo en esta provincia.

  17. En mi opinión, el sistema actual de venta al por mayor y al por menor no requiere mejora alguna.

  18. No.

  19. La tasación del gavjais me parece razonable.

  20. Sí; el chur o ganja quebrado no contiene palo, mientras que el plano contiene suficientes palos más que el redondo; por lo tanto, en mi opinión, es necesaria una tasación diferente para estas tres clases de ganja.

  21. No.

  22. Solo existen tiendas con licencia para la venta de estas drogas. A mi juicio, este tipo de tiendas con licencia son mejores que cualquier otro sistema de venta de ganja.

  23. Antes de abrir una tienda de ganja no se consulta la voluntad del pueblo. Cuando alguien solicita abrir una nueva tienda en determinada localidad, el Oficial del distrito lo considera; y tras obtener la sanción del Comisionado de Impuestos Especiales, la saca a subasta en algunas fechas fijadas y la vende al mejor postor.

Antes de abrir una tienda de ganja es necesaria la opinión pública local.

  1. No me consta que se importen drogas de cáñamo desde los Estados Nativos. En mi opinión, los derechos de las ganjas consumidas se pagan realmente. No creo que haya un uso general de drogas no gravadas.

Prueba oral.

Pregunta 1.—Fui gerente de un aserradero y ahora soy secretario asalariado de la «Tezpur Raiyats' Association». Soy nativo de Assam. La Raiyats' Association no se interesa por la templanza.

Pregunta 2.—El cáñamo silvestre brota en los jardines y en las buenas tierras alrededor de la aldea, que han sido enriquecidas accidentalmente por el estiércol. No crece en las junglas, sino que brota por sí mismo como mala hierba. La gente no lo siembra. Parte de él muere, parte se usa como medicina para el ganado. Si se recoge y se almacena, o si se cultiva de cualquier manera, el hombre queda sujeto a castigo, pero no de otro modo.

Pregunta 20.—Salvo entre los Doms y los Haries, los assameses usan muy poco la droga. Estas clases no forman una gran proporción de la población. La ganja es usada en la mayoría de las aldeas por unas pocas personas.

Pregunta 59.—Puesto que las drogas de cáñamo tienen efectos tan malos sobre los consumidores, creo que sería bueno prohibir su uso, y creo que esto debería hacerse. Creo que también deberían prohibirse los licores.

Hasta ahora, Assam no ha sufrido gravemente por el licor. Lo hará con el tiempo. Los efectos de la ganja ya se sienten. El hombre que toma ganja se vuelve loco y molesta a sus vecinos. He conocido un caso de eso, aparte de saber que hay casos en el asilo. La ganja da lugar a asesinatos y agresiones. El tomador de ganja se excita repentinamente y comete estas cosas. He visto agresiones dos o tres veces en este pueblo por personas que sabía que fumaban ganja. Cuando era agente de vapores en Birnath, los Doms, mis vecinos, solían pelearse bajo la influencia de la ganja, y teníamos que ahuyentarlos. El hecho de que tales agresiones y otros delitos provengan de la ganja no sale a la luz en los juicios, porque la gente no alega haber tomado la droga. Prefieren decir que nunca cometieron los delitos en absoluto. Los Doms no beben licor, ni tampoco los Haries. Los Doms de Birnath no bebían licor. Sabía que fumaban ganja porque los veía fumar al pasar por el camino, y cuando se peleaban, los vecinos decían que eran fumadores de ganja. Nunca he oído hablar de ventaja alguna del fumar ganja.

Pregunta 69.—Nunca he oído que se haya impedido el establecimiento de ninguna tienda a consecuencia de que la gente se opusiera. Si se preguntara a los raiyats, a menudo se opondrían. Los assameses generalmente comen opio. Los extranjeros beben y fuman ganja. Las dos clases están enemistadas.

  1. Declaración de Rapua Natu Onanexaxortl, brahmín, propietario, «Radha Nath» Printing Press; Comisionado Municipal; miembro de la Junta Local; secretario de la Upper Assam Association; y secretario de la Government Girls' School, Dibrugarh.

  2. Vivo entre consumidores de ganja y por lo tanto tengo toda oportunidad de obtener información sobre la droga.

  3. La ganja plana y la redonda son conocidas en mi distrito, y ambas se conocen generalmente con el nombre de bhang.

  4. Se ve que la planta del cáñamo crece espontáneamente en todas partes de Assam.

  5. Conocida por dos nombres, llamada bhang jungly y bhang mohini. La primera es la que crece espontáneamente.

  6. Se ve que el cáñamo silvestre crece abundantemente en lugares húmedos y sumergidos.

  7. Crece densamente en tales lugares donde se arroja estiércol de vaca.

  8. No. 8 a 18. No se refieren a mi distrito.

  9. La ganja y el charas se usan solo para fumar; las hojas verdes del cáñamo silvestre se usan externamente en algunos casos para dolores reumáticos, etc.

  10. Los hombres del norte del país.

  11. La ganja plana y la redonda se prefieren para fumar.

  12. Se usa charas extranjero, importado de aquellos distritos de la India donde se fabrica.

  13. Sí, por gente de la India Superior.

  14. Los hindúes de la India Superior son muy adictos a beber bhang.

  15. El uso parece ir en aumento en mi distrito. El sistema actual de impuestos especiales, bajo el cual la droga es fácilmente accesible, es atribuible al aumento.

  16. El cien por cien de los hindúes varones adultos que vienen de la India Superior son consumidores excesivos de bhang. Entre los assameses el porcentaje de consumidores es inapreciable, quizá del cinco por ciento; pero considerando la fácil accesibilidad a la droga, hay toda probabilidad de que este porcentaje vaya en aumento.

  17. De las clases bajas y de los mendicantes religiosos. Sus hábitos de vida son la indolencia y la propensión a la riña, y los consumidores dicen que el uso del bhang ayuda a fijar la mente en cualquier asunto, y en algunos casos el bhang se usa con fines inmorales.

  18. (a) Anna y medio. (b) Seis annas.

  19. Especias ordinarias de curry, pero principalmente nuez moscada, clavo y almizcle son mezclados por consumidores acomodados y lujosos. He oído que se usa dhatura. El objeto de estas mezclas es solo mostrar lujo. No, no conozco el bhang massala.

  20. La ganja es practicada en soledad por los principiantes jóvenes. No hay nada que impida a los niños consumir bhang cuando están en mala compañía.

  21. Se forma fácilmente. Difícil de abandonar para los jóvenes. Hay una tendencia muy marcada a que los consumidores moderados se conviertan en excesivos.

  22. Entre los assameses la costumbre se considera religiosa en el caso de Sivaratri o la puja anual del dios Siva. El uso entonces se considera esencial. El uso es generalmente templado, pero es probable que conduzca a la formación del hábito.


  1. En Assam, el uso no solo del bemp, sino de todas las demás drogas intoxicantes, está religiosamente prohibido. En los sastras o en los conventos de los principales gosains o guías espirituales de Assam se aplica estrictamente la regla contra el uso de cualquier cosa intoxicante.

  2. La prohibición de la droga puede ser una privación grave tanto para los mendicantes religiosos como para los demás consumidores habituales. El porcentaje de los primeros será del uno por ciento, y el de los segundos, de casi el tres por ciento.

  3. Por supuesto, se recomienda encarecidamente la prohibición de las drogas, y sin duda sería factible. Si la policía emplea la debida vigilancia y se continúa el sistema de recompensas a los informantes, el consumo ilícito será del todo impracticable.

El número de consumidores es tan insignificante que no puede preverse el menor peligro ni descontento político. Siendo los consumidores hindúes del interior, ascetas y gentes de baja clase, tan conservadores en el cumplimiento de las observancias religiosas que no usarán ningún estimulante alcohólico si se aplica la prohibición de las drogas del cáñamo.

  1. No.

87 y 38. No lo sé.

  1. Tanto fumar como comer son perjudiciales.

  2. Ningún médico indígena, que yo sepa, receta estas drogas con fines medicinales, ni se las ve emplear en el tratamiento de la enfermedad del ganado en mi distrito.

  3. (a) Se dice que son beneficiosas según los consumidores. (2) No. (c) Nunca.

(2) Se dice que la aplicación de las hojas verdes de la planta del cáñamo en los dolores, etc., es beneficiosa.

Los inválidos dispépticos usan la droga como accesorio alimenticio, y su número es del todo inapreciable.

Me refiero al uso moderado y ocasional de la droga.

  1. No considero inocuo el uso moderado de ninguna droga intoxicante, porque no puede esperarse que ningún hombre, por muy fuerte de ánimo que sea, sea siempre moderado. En el caso de las personas iletradas, que forman la mayoría de los consumidores de la droga, los términos moderado y excesivo pueden decirse sinónimos.

  2. Se cree que así es.

  3. Se dice que a los consumidores habituales moderados la droga les resulta reconfortante; no produce embriaguez ni calma el hambre; al contrario, despierta el apetito. El efecto dura cerca de un par de horas, y produce ansia de subsiguiente gratificación e inquietud si no puede obtenerse.

  4. Todos los malos efectos del uso de la droga del cáñamo enumerados en esta pregunta son visibles incluso en consumidores habituales moderados de tierna edad.

Uno de mis primos, que adquirió el hábito de fumar ganja siendo colegial de unos doce años, quedó loco permanente del peor tipo y murió diez años después, y conozco muchos otros casos semejantes.

  1. La respuesta anterior prueba que no es necesaria la discusión de esta pregunta.

  2. No parece ser un hábito hereditario. 48. Discusión innecesaria.

  3. Se dice que se practica así, y que lo usan también las prostitutas. Se dice que el uso con este fin produce esterilidad en el caso de las mujeres e impotencia en el de los hombres.

  4. Discusión no necesaria.

  5. Sí. No se ve que los viejos consumidores moderados estén asociados con ningún crimen.

  6. El uso excesivo de la droga, incluso por consumidores habituales, sin duda propende a conducir al crimen en general.

  7. Sí. Sí.

  8. Sí.

  9. Sí. Sí; más completamente en el caso de los no consumidores.

56 y 57. No lo sé.

  1. Funciona bien, pero es susceptible de mejora.

  2. En mi distrito, los golas de ganja están a cargo de comerciantes que no están por encima de escrúpulos. En mi opinión, el oficial médico principal del distrito debería estar autorizado con la custodia de las drogas, o podrían guardarse en la tesorería del Gobierno como el opio.

60 y 61. No se producen en Assam.

  1. No se cultivan en Assam.

63 y 64. Recomiendo la prohibición total de las drogas del cáñamo, y por tanto no necesito discutir esta pregunta.

  1. Véase la respuesta a la pregunta n.º 63. 66 y 67. Discusión no necesaria.

  2. Sí. Considerando la clase iletrada, inmoral y baja de hombres que tienen licencia para vender estas drogas, no hay nada que impida a la gente consumirlas en el local.

  3. Nunca se me ha consultado, que yo sepa, y no se toman medidas. Por todos los medios debería considerarse así la opinión pública local.

  4. No lo sé.

Testimonio oral.

Pregunta 1.—Soy natural de Dibrugarh y me eduqué allí. Tengo treinta y ocho años.

La Asociación del Alto Assam es puramente para representar los agravios de los raiyats, no para la templanza.

Pregunta 3.—La planta del cáñamo se encuentra en muy pocos casos en jardines y cercados próximos a las casas, y a veces en los campos. Rara vez en los primeros, pues la policía ordena erradicar allí las plantas. La planta se cultiva rara vez para su uso, y a veces para la enfermedad del ganado, según dicen. No se la necesita mucho para la enfermedad del ganado.

Pregunta 26.—La ganja es el artículo de impuesto.

El bhang son las hojas de la planta no cultivada o silvestre. Muy pocos de los asameses puros usan el bhang silvestre. Algunos usan la ganja del impuesto ocasionalmente. Los doms la usan. Los ahoms, y en algunos casos los haris, y en muy pocos casos los brahmanes, usan la droga. El uso parece ir en aumento. Es fácilmente accesible en los bazares; y la relación con los extranjeros conduce al aumento. No sé si han aumentado las tiendas. Se cree que la importación de ganja va en aumento; pero no puedo hablar con estadísticas. Hay un gran aumento de extranjeros en mi distrito.

Pregunta 33.—Los guías espirituales, llamados gosains en Assam —cuatro de ellos son los principales guías o papas de Assam—, todos prohíben el uso de cosas intoxicantes. Esta prohibición se aplica estrictamente entre sus discípulos; no entre la gente en general. Conozco al gosain de Kamai-Ein, que toma bhang; pero es seguidor de Durga.

Nosotros, en el Alto Assam, somos seguidores de Vishnu; no todos, pero sí la mayoría. No sabía que los chaubies de Mathura (la sede vishnavita) sean grandes consumidores de bhang.

Pregunta 45.—Mi primo era estudiante, y se mezcló con fakires mendicantes y otros malos compañeros, y aprendió a fumar con ellos. Es el caso mencionado por el testigo Jadu Ram Barooah. Murió hace un año. Tenía unos treinta años cuando murió. Adquirió el uso de la droga a los doce años aproximadamente, en la escuela. Unos cinco años después quedó loco.

Estuvo loco durante diez años, y murió hace cerca de un año. Sus compañeros eran fakires y gentes ociosas y perezosas. No quiero decir que sus malos compañeros fueran viciosos. No había locura en su familia. No sé si los compañeros del muchacho tomaban dhatura. Se cree que los fakires lo hacen; pero no lo sé en este caso. El muchacho, siendo un niño de doce años, fumaba con exceso. Sus padres intentaron detenerlo en vano. Fumaba todo el día y descuidaba su educación en la escuela.

Los otros casos a que me refiero en esta respuesta eran dos: (1) A un culi de jardín de té se le acusó del asesinato de otro culi, y yo estuve presente en la Corte como jurado, pero no en el jurado. El preso alegó locura, y el veredicto fue «locura temporal por ganja». El año era 1890 o 1891. No recuerdo el nombre del acusado. El juez era el señor L. Johnson. (2) El otro caso fue Nukul Chandra Goshami, que está ahora en el Asilo de Tezpur. Mató a un hombre.

Fue juzgado en Dibrugarh hace siete u ocho años por el señor L. Johnson y declarado loco.

Estos son todos los casos que conozco de locura por la droga del cáñamo.

Pregunta 68.—El consumo en el local está prohibido por el Gobierno, pero los vendedores minoristas no son gente de clase alta y por tanto lo permiten. Por «inmoral» solo quiero decir que no son de un tono muy elevado.

Pregunta 69.—Creo que la opción local es factible.

La opinión pública puede recabarse a través de la Asociación del Alto Assam. Los raiyats están plenamente representados, pero no los culis. Sus intereses son atendidos por las Asociaciones de Té. Hay juntas locales; y creo que la opinión del público puede averiguarse a través de ellas.

  1. Testimonio de Jadu Ram Barooah, kayasth asamés, miembro de la Junta Local; capataz pensionado del Departamento de Obras Públicas, Dibrugarh.

  2. Conocí a varios culis fumadores de ganja cuando trabajaba en mi jardín, y a muchos otros que usaban lo mismo; también había visto en varias ocasiones tiendas de venta de ganja, y vi también usar bhang como madak (píldoras medicinales) preparado por médicos indígenas o Bez Borooahs, y como dulce de bhang y siddhi en asuntos religiosos varias veces.

  3. La definición puede aceptarse para esta provincia. Las drogas del cáñamo se conocen aquí como sigue: las drogas del cáñamo importadas se conocen como ganja, ya sea plana o redonda, y el chur como ganja quebrada.

Las plantas de cáñamo no cultivadas se denominan aquí jungli bhang, que generalmente se usa para siddhi y dulce de bhang.

  1. En todos los distritos de Assam crecen abundantemente plantas silvestres de cáñamo, pero habiendo sido prohibido y restringido su cultivo, ahora no pueden verse mucho.

  2. La planta macho, de copas gruesas y floridas y allanada por presión, conservada generalmente bajo cama dura, se clasificaba y denominaba mohini bhang; y la planta hembra, con semillas y copas floridas criadas sin cuidado, se conocía como jungli bhang.

  3. Densas hasta donde he visto.

  4. No.

  5. Sí, a todos los distritos. Para prevenir el consumo, pues se supone que la ganja daña gravemente el cerebro.

  6. Solo bhang de plantas silvestres.

  7. El madak como especie de medicina preparada por médicos indígenas, mezclando bhang finamente pulverizado con azúcar y unas pocas otras especias como estimulante y promotor de la capacidad digestiva; se comen como píldoras. El siddhi o ghota se prepara con bhang pulverizado mezclado con leche, agua y azúcar, y se usa en ciertas ocasiones religiosas para beber, y así también con azúcar y polvo de arroz se usa como dulce el día de Sivaratri para el culto del dios Siva.

  8. El bhang puede prepararse de la planta silvestre del cáñamo; la ganja no puede prepararse de ellas.

  9. Por todas las clases, generalmente por los brahmanes para asuntos religiosos.

  10. Hasta donde alcanza mi conocimiento, la ganja y el charas se usan solo para fumar.

  11. El fumar ganja entre los asameses es escaso en los días presentes. Dos por ciento sería el número. Es más común entre la gente del interior y los culis, y todos los fakires y monjes la consumen considerablemente como una de las cosas necesarias para mantener sus santas devociones, más especialmente porque el dios Siva la usaba.

  12. La ganja plana generalmente tiene fácil venta aquí.

  13. No vi a nadie usar bhang para fumar.

  14. Entre los asameses en los días religiosos, especialmente por los brahmanes, y unos pocos de todas las demás clases.

  15. El uso de la ganja va en aumento. Los asameses, viendo su uso por los comerciantes del interior, los culis, etc., gradualmente lo copian y lo aprenden.

  16. (a) 60 por ciento.

(2) 80 ídem.

(c) 10 ídem.

(d) Nada.

  1. Labradores, cantores y fakires. Las clases de labradores y cantores para estimularse al trabajo, y los fakires para fijar sus mentes en las devociones.

  2. (a) De dos pice a una anna. (b) Unas dos annas por día.

  3. Hoja de tabaco para fumar ganja; dhatura nunca se ha visto usar.

  4. La práctica es más en compañía que en soledad. Está confinada solo a los varones, a todo el tiempo de su vida. Apenas es habitual entre los niños asameses consumir estas drogas.

  5. Sí. Es difícil dejarlo. Hay tendencia a desarrollarse hacia el uso excesivo.

  6. En Assam es costumbre entre principalmente los brahmanes usar bhang en forma de dulce para adorar a Siva una vez al año en el día de Sivaratri, y siddhi o ghota en el último día del Durga Puja. Para la adoración de Siva en ese día se considera ofrecer dulce de ganja.

en la puja, pero no es obligatorio que los devotos las coman. La preparación es templada, pero el uso excesivo es perjudicial.

  1. Estas drogas son generalmente consideradas odiosas y perjudiciales para la potencia mental. La opinión pública respecto a la práctica de las drogas es bastante contraria al uso de todas las formas de narcótico; atribuyo el descrédito general al ganja. Ninguna costumbre de adorar la planta en Assam.

  2. No habrá ninguna en Assam.

  3. Sería factible prohibir el uso de estas drogas y sería una bendición para el pueblo en mi opinión. No creo que se consumieran ilícitamente. Deteniendo la importación y la venta y prohibiendo el cultivo, manteniéndose una pequeña cantidad para la venta con restricciones para ocasiones religiosas y fines medicinales: la prohibición

podría ocasionar algún descontento entre los fakires durante algún tiempo y jamás constituirá un peligro político en Assam. Ninguno pasará a otro estimulante, pues, exceptuando a los fakires, el ganja es considerado ahora como droga ruinoso por el público general aquí. 36. No.

  1. Se oye que el efecto del charas no es más fuerte que el del ganja.

  2. No.

  3. Fumar es más perjudicial que beber, pues lo primero afecta a los pulmones y al cerebro más pronto.

  4. Los Bez Borooahs de Assam, los Kabiraj, usan el bhang en unas pocas medicinas estimulantes, y el bhang crudo como medicina digestiva en algunas enfermedades del ganado.

  5. Por lo que encuentro, es usado especialmente para dar resistencia bajo el esfuerzo por la clase trabajadora, y por placer solo por los jóvenes de clases superiores; al principio como uso moderado ocasional y después habitual.

  6. No creo que el uso moderado sea siquiera inocuo, pues es propenso a volverse gradualmente habitual, y

daña fácilmente los cerebros débiles, aunque sea moderado.

  1. No se oye mucho contra ellas.

  2. Generalmente se cree que son refrescantes; produce intoxicación y dura de dos a tres horas, y la falta de gratificación posterior produce inquietud. Crea apetito solo en los principiantes.

45 y 46. (2) Sí.

(c) No.

(@), etc. Sí. Vi tres casos de disentería y bronquitis causados por el fumar habitual. Deteriora el sentido moral, pero no induce pereza según mi conocimiento. Embota el intelecto y eventualmente produce locura en aquellos de cerebros más débiles. Presencié dos casos de dos jóvenes de respetables familias de Assam que enloquecieron por fumar ganja por placer; uno murió después de diez años de penosa enfermedad y el otro aún vive.

  1. Lo creo así en ciertos casos. Vi un coolie en mi jardín y un sepoy pensionado; el primero intentó matar a su esposa con un adao, y el otro golpeó gravemente a su esposa.

54, 55 y 56. Ninguno según mi conocimiento.

  1. Funciona bien.

  2. El ganja no se cultiva aquí.

  3. No.

  4. El control actual es suficientemente bueno.

  5. En mi opinión, si el ganja no se abole por completo, el sistema actual es bueno.

  6. Las regulaciones existentes son bastante satisfactorias.

  7. Prefiero la tributación elevada para disminuir a los consumidores.

  8. No.

  9. No.

  10. Sí, no tengo nada que objetar contra ellas.

Evidencia oral.

Pregunta 1.—Soy pensionista y estuve en el Departamento de Obras Públicas y serví en el Alto Assam. Mis respuestas se refieren al Alto Assam, desde Dibrugarh hasta Golaghat.

Pregunta 5.—El crecimiento de la planta silvestre está prohibido. Si hay indicios de que se la cuida,

la policía instituye el procesamiento. La gente tiene la costumbre de arrancar la planta por miedo al procesamiento. La policía intervendrá si se deja crecer la planta lo bastante como para ser usada para fumar. Aun si la planta no es cuidada, la gente la arrancará temiendo que la policía intervenga cuando se la encuentre creciendo cerca de las casas. Esta es la acción que la policía toma en Dibrugarh y Lakhimpur. No puedo hablar de otros distritos. La planta silvestre solía crecer en Assam antes de que se establecieran las tiendas de ganja.

Pregunta 20.—Por ganja entendemos la droga importada; por bhang, la planta que crece en Assam. Los assameses no fumaban ganja en tiempos pasados. En mi juventud la práctica era muy poco común. Ahora los assameses están aprendiendo a fumar hasta el número de cerca del dos por ciento de la población. Las clases que así aprenden a fumar son los cacharis, los ahoms, y los brahmanes y kayasths. Hay doms y haris en el país, pero no los veo fumar. La última clase está prohibida por la religión, pues son seguidores de su Dehing Gosain.

Los jóvenes mencionados en mi respuesta a la pregunta 45 son, uno un kayasth y otro un brahmán. Las personas que se están aficionando a la droga viven mayormente en las ciudades y en la vecindad de las tiendas.

En Dibrugarh y Chabua y Rajabheta, a unas tres millas de Dibrugarh, se encuentran fumadores. Los fakires y monjes solían tomar las drogas de las plantas silvestres antes de que se introdujera el ganja. En su mayor parte los extranjeros la usan ahora. No sé de la planta del cáñamo siendo producida en las colinas. Como contratista de madera trato con miris y abors, y por eso sé que no cultivan ganja.

Pregunta 36.—Me alegraría ver la droga prohibida en Assam. Las necesidades de los coolies no deberían ser consideradas, porque los assameses contraen el hábito por asociación con ellos. No creo que los coolies objetaran la prohibición. Los usuarios de ganja no pasarían al opio, porque el progreso de la civilización tiende a hacer que la gente evite también esa droga. Sé que los assameses usan el opio en gran medida. Pero no creo que tomaran opio más por prohibirse el ganja, porque el ganja nunca fue usado en este país. Los coolies

recurrirían al licor de arroz. Ya lo toman además del ganja, y se limitarían al licor. El licor sería mejor para ellos que el opio o el ganja, ya que quieren un estimulante. Por licor entiendo la cerveza de arroz y el ron del país. Este último es el licor de impuesto del Gobierno.

Pregunta 45.—El kayasth tenía 28 años de edad, y el brahmán 18, cuando enloquecieron. Sabían inglés y eran muy prometedores. El brahmán aprendió a fumar de un fakir del norte, es decir, de habla hindi, que solía vivir en su casa. Murió hace un año tras estar loco durante diez años. El joven kayasth fue nombrado Sub-Sobrestante en el Departamento de Obras Públicas y enviado a Manipur. Allí aprendió a fumar ganja, y enloqueció y fue traído a casa a Sibsagar. Últimamente vino a Dibrugarh, donde lo vi. Sus sirvientes, que estuvieron con él en Manipur, dijeron que se había vuelto loco por fumar ganja, y su padre lo trajo de allí.

Constantemente repite «Bom Mahadeo», una invocación usada por los fumadores de ganja, y lleva un fruto de bael en la mano.

Conozco otro caso de un assamés que fumó ganja con fakires de habla hindi y se ha vuelto medio chiflado. Estos son todos los casos que conozco.

Pregunta 53.—El coolie a que me refiero en esta respuesta era un sonthal. Fue mantenido en la cárcel durante una semana para ver si estaba loco, y luego fue liberado y devuelto a mi jardín. Eso fue hace más de cinco años. Lo despedí poco después de su regreso, habiendo expirado el período de su contrato. Nunca fue juzgado por intentar matar a su esposa, porque nadie lo procesó.

El hombre que golpeó a su esposa fue procesado, pero el cargo fue desestimado. Posteriormente fue castigado por otro delito. El sepoy pensionado vivía cerca de mi casa, y por eso sé que era un fumador inveterado de ganja. Después de fumar siempre se excitaba, sus ojos se ponían rojos, y se peleaba con su esposa.

Era un assamés de Mangaldai de la casta rajbangshi.

Otros coolies golpearían a sus esposas, pero no tan a menudo ni tan imprudentemente como estos hombres.

Government of India Central Printing Office.—N.º 79 F. & C. D.—8-10-94.—1.512.

Milton Keynes UK 26 September 2010 160362UK00001B/1/P 9 "781843 8

Hemp Drugs Commission

Volume 1 Report

Volume 2 Appendices - Enquiry as to the exoyavateels(ovaMec-iand-sam Ccsenlemenaeres. and insanity

Volume 3.

Appendices - Miscellaneous

Volume 4 Evidence of Witnesses from Bengal and Assam

Volume 5 Evidence of Witnesses from North-Western Provinces and Oudh and Punjab

Volume 6 | BhvatelsyaleWe) an A’pinalsciiocm enelen (Gsaiae:) a eo nehiabateccm-bare M\y elenaats

Volume 7 Evidence of Witnesses from Bombay, Sind, Berar, Ajmere, Coorg, Baluchistan

and Burma _

AVfo) Le baaleme, folbheje)(sentsalcvarance) iptenle Answers Received to Selected Questions for the Native Army

| Hardinge Simpole ISBN 976-144382-2O0b-b in association with the INEValoyat-l es Wiley ectaiae) mereelal-vere!

| | ij 9 "781843"822066

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